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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Hubo un hombre llamado Tesla

Hubo un hombre llamado Tesla

Redacción.- Presentamos a continuación el primer capítulo del libro de León Klein, “La Conspiración del Clima” que aparecerá en el primer trimestre del 2006. Este capítulo está dedicado a la biografía del genial inventor Nikola Tesla y a sus creativos inventos que han sido aprovechados por el programa militar HAARP.
 
El 20 de noviembre de 1994, el Anchorage Daily News dio la alarma: en un artículo de portada aludía a un peligroso programa de investigación militar basado en el bombardeo de la ionosfera con partículas. Las informaciones eran todavía confusas. Daba la sensación de que alguien estaba filtrando una información que conocía muy bien (probablemente un científico que había participado en el programa y que, posteriormente, experimentó escrúpulos morales) y que estaba sirviendo con cuentagotas. El artículo del Archorage Daily News aludía a que este programa era una aplicación directa de las teorías de Nikola Tesla.
 
Nikola Tesla, casi un desconocido, pero, sin duda, la persona que ha influido más en el desarrollo de las ondas electromagnéticas en el siglo XX. Desconocer la obra de Testa y sus 700 patentes implica una imposibilidad para entender muchos aspectos técnicos de la modernidad.
 
Seamos claros: como hemos visto, existen sospechas de que el tsunami de 2004 fue provocado; si esto es así, hay que incluir este episodio dentro de un objetivo estratégico armamentístico: el lograr un arma definitiva basada en la manipulación del clima; pues bien, este proyecto existe, es el proyecto Haarp del que hablaremos en el capítulo siguiente. Y Haarp tiene una paternidad conocida: Nikola Tesla. Esta es su vida…

Un joven prometedor

El 9 de julio de 1856 (otras fuentes dan el 10 del mismo mes), a las 12,00 de la noche, en Smiljan, un remoto pueblo croata, situado en Krajina, vio la luz –nunca mejor dicho a la vista de la vida que le esperaba- Nikola Teslka. Por aquel entonces, Croacia estaba integrada en el Imperio Austro-Húngaro y así seguiría hasta el final de la Primera Guerra Mundial.
 
Sus padres eran de origen serbio; de Milutin Tesla, su padre, se cuenta que era severo pero muy amante de sus hijos y extremadamente culto; además de ser clérigo ortodoxo era un notable escritor y poeta. Djuka, su madre, a pesar de ser analfabeta, tenía una memoria excepcional; era capaz de recitar largos poemas clásicos que su marido le había enseñado; era, así mismo, muy hábil en la construcción de aparatos que le ayudaran en las tareas domésticas. Había inventado un batidor mecánico de huevos; no hay duda de que la facilidad inventiva de Tesla procedía de su madre.
 
Pronto, el hijo de Djuka siguió los pasos de su madre. A los cinco años, Niko, como le llamaban familiarmente, ya había construido un motor impulsado por insectos y un pequeño molino de viento de palas lisas. Del padre heredó, sin duda, la afición por la lectura. Hacia los 12 años, ya había leído todo lo que le era accesible en la aldea de Smiljam. Su portentosa memoria fotográfica le permitió retener un número increíble de datos que, cuando se agotaron las lecturas, pasó a ordenar y a desarrollar en su imaginación. 
 
Su hermano mayor sufrió un accidente a causa del cual perdió la vida y Nikola, por algún motivo, se tuvo siempre como causante de la desgracia lo que hizo de él a lo largo de toda su vida un hombre torturado y con sentimiento de culpabilidad. Probablemente fuera ese dolor interior lo que le llevó por los caminos de la matemática e hizo de él un alumno brillante y aplicado, refugiado en sus libros y reconcentrado en sus estudios.
 
En esos primeros años de escolarización, Tesla, explica él mismo, vio un grabado de las cataratas del Niágara. Entonces intuyó su futuro. Se hizo el firme propósito de capturar toda aquella energía cinética del agua desplomándose y aprovecharla para el bienestar de la humanidad. Mientras observaba el grabado, en la portentosa imaginación de Tesla apareció una rueda movida por el agua en su caída. Luego comentaría a un tío suyo que una vez iría a América para aprovechar esa energía prácticamente inagotable. Su vida posterior se desarrollaría de manera sorprendentemente idéntica a lo previsto en este episodio infantil.
 
Y, sin embargo, nada hacía prever que a un joven de sus características, enfermizo y nacido en una aldea aislada, le esperase un brillante futuro como inventor en los EEUU. De hecho, sus padres pretendían que ingresara en un seminario ortodoxo en donde su quebrantada salud recibiría los cuidados necesarios. Pero Tesla no estaba dispuesto a seguir la carrera eclesiástica de su padre. En cierta ocasión le hizo prometer a su padre que si sobrevivía a las enfermedades que le acosaban, podría matricularse en ingeniería. Así ocurrió.
 
Se cuenta que, mientras estudiaba en el Gimnasio Real de Gospic, presentó a sus maestros algunas atrevidas teorías matemáticas que causaron primero estupor y luego desconfianza; era imposible que un joven de apenas 12 años fuera capaz de deducciones tan agudas y complejas. Así mismo, es muy conocida la anécdota que alude a la capacidad de Tesla para calcular logaritmos neperianos de memoria; los profesores lo sometieron a distintas pruebas, pensando que utilizaba algún truco. Pero no había truco, solamente un cerebro excepcionalmente dotado para el cálculo matemático-memorístico.
 
Luego, siguió estudios en la Escuela Politécnica de Graz, Austria, y completó su formación académica en la Universidad de Praga. Concluyó sus estudios de ingeniería en apenas tres años y, ya por entonces, había mostrado una irreprimible tendencia a la especialización en la rama de electricidad. Durante sus estudios en Graz pudo observar, por primera vez, un motor eléctrico de corriente continua. Dado que las escobillas generaban un gran y molesto chisporroteo, Tesla propuso a su profesor un motor de corriente alterna. Pero éste le aseguró que sería imposible hacerlo funcionar. A pesar del consejo del sesudo profesor, la idea no desapareció jamás del cerebro de Tesla que, a partir de ese momento, se sintió ganado por las posibilidades de la corriente alterna.
 
En su juventud, jamás gozó de buena salud. A poco de iniciar sus estudios de ingeniería, contrajo malaria. Cuando ya tenía el título bajo el brazo, volvió al hogar paterno. Allí su salud volvió a debilitarse, en esta ocasión, a causa del cólera. De nuevo estuvo al borde de la muerte. Cuando apenas estaba restablecido, fue llamado a filas. Su padre logró aplazar primero y evitar después, que Nikola vistiera el uniforme militar. Lo envió a un balneario para reponerse y, finalmente, manejando las influencias de diversas amistades, consiguió que lo dieran por “no apto” para las fuerzas armadas.

América, América

En 1881, instalado en Budapest, prominente urbe del Imperio Austro-Húngaro, trabajó en una compañía de telégrafos norteamericana. Un año antes, había debido abandonar sus estudios en Praga por falta de medios económicos. De todas formas, en ese momento, su formación técnico-científica ya superaba a la de sus profesores que poco podían enseñarle, tan solo expedirle otro título académico que Tesla, por lo demás, desconsideraba. En este recorrido por las capitales centroeuropeas, le acompañó siempre la idea del motor de corriente alterna.
 
Estando en Budapest le ocurrió uno de esos extraños episodios que suelen estar presentes las biografías de los grandes científicos. A pesar del “método científico” y de la racionalidad necesaria en los procesos de investigación tecnológica, habitualmente, los grandes inventos no surgen de un trabajo racional, sino que son el producto de una brusca iluminación, desencadenada tras un largo proceso maníaco obsesivo. Tesla, paseaba un buen día por un parque de Budapest, cuando de repente, presa de una gran excitación, cogió una ramita y comenzó a dibujar sobre la arena el diagrama del primer motor polifásico de corriente alterna. Se movía de un sitio a otro del esquema, que poco a poco iba ganando en complejidad, jadeando y progresivamente más excitado, cubierto por el sudor y emitiendo extraños sonidos que nadie podía identificar como frases. Las fórmulas aparecían sobre la arena, grabadas por la ramita movida por una fuerza, desde luego irracional. Aquel éxtasis científico de Tesla atrajo a numeroso público que contemplaba entre extrañado y divertido, aquella temprana muestra de su genio inventivo. Retornado a una percepción real del mundo, Tesla corrió a su laboratorio a fabricar la unidad experimental que había imaginado en el parque. Carecía completamente de fondos y no encontró a nadie en la vieja Europa dispuesto a apoyar su iniciativa. Así pues, no le quedó más remedio que escribir a Charles Batchelor, socio y representante en Europa de Thomas Alba Edison, solicitándole una carta de presentación para el inventor. Poco después, en 1882 se trasladará a París y entrará a trabajar en una de las compañías de Edison, en cuyo seno realizará sus primeros trabajos sobre corriente alterna.
 
En 1888 emigró a los EEUU. La experiencia no comenzó precisamente bien. Al salir de París, le robaron la cartera y con ella el billete de tren que debía conducirle hasta Calais y el del navío que habría de conducirle a Nueva York. Otra persona se hubiera dado por vencida y habría esperado hasta poder adquirir otros billetes, pero Tesla, dotado de una sobrehumana capacidad de convicción, convenció primero al revisor del tren y luego al capitán del buque, para que le permitieran viajar sin billete. Pocos días después desembarcó en los abigarrados muelles de Nueva York; apenas llevaba consigo unos centavos en el bolsillo y la carta de recomendación para Edison escrita por Batchellor. Antes que cualquier otra cosa, Tesla corrió a entrevistarse con el inventor norteamericano. La carta decía: "Mi estimado Edison: Conozco dos grandes hombres y usted es uno de ellos. El otro es el portador de la presente". Lo que había comenzado mal, terminó tal y como Tesla había imaginado. Cinco años después se nacionalizaría norteamericano.

Junto a Thomas Alba Edison

Trabajó en el gabinete de Thomas Alba Edison, diseñando generadores, pero una inteligencia como la suya precisaba campos más abiertos y libres. Su talento era, como mínimo comparable al de quien lo contrató y, como él, se dedicó a la invención y a la investigación experimental. Las buenas relaciones con Edison se prolongaron hasta 1886, a partir de ese momento, creará su propia companía.
 
La convivencia con Edison no fue fácil. Tesla terminó acusándole, poco menos, que de estafador, y algo de cierto había en ello. Desde su primera conversación, Edison se mostró escéptico ante las propuestas de Tesla a propósito de la corriente alterna. Para Edison, este tipo de corriente jamás podría ser utilizada industrialmente a causa de su peligrosidad. Edison, cuyos intereses económicos iban muy por delante de su afán investigador, propuso a Tesla trabajar en otros campos, comercialmente más seguros; las dínamos y los motores eléctricos, por ejemplo. Así que le propuso una apuesta: 50.000 dólares a cambio de mejorar las dínamos y los motores de corriente continua. La cifra era desmesurada para la época y mucho más para un inmigrante recién llegado a los EEUU, así que Tesla aceptó ilusionado. Es posible que Edison bromeara o que no creyera posible realizar la mejora propuesta, el caso es que unos meses después, Tesla apareció con las mejoras requeridas. Edison le explicó que la oferta económica había sido una broma y que debía acostumbrarse a los “chistes americanos”. Pero Tesla jamás andó sobrado de sentido del humor y mucho menos de sentido del humor norteamericano, así que rompió sus relaciones con Edison. Ese fue el inicio de un corto período de privaciones en donde el serbo-croata debió de trabajar como peón caminero para poder subsistir.

Patente tras patente

El mismo año en que llegó a EEUU, presentó su primera patente, un motor de inducción de corriente alterna que, aún hoy, sigue utilizándose; el motor eliminaba las escobillas de encendido propias de los motores eléctricos de corriente continua. Previamente al diseño del motor de corriente alterna, había resuelto el problema de cómo generar y transmitir corriente alterna en sistemas eléctricos. Sus trabajos en esa época tendían a demostrar que la corriente alterna era mucho más fácil de transmitir y generar que la corriente continua unánimemente utilizada por entonces. Resulta difícil explicar hoy lo que supuso ese descubrimiento que en la actualidad tenemos completamente asumido. Basta decir, para aproximarnos que, a partir de él, la electricidad tuvo, un carácter industrial y pudo aplicarse a campos extraordinariamente más amplios que lo había sido hasta ese momento, cuando no pasaba de ser una curiosidad prometedora, pero apenas una curiosidad.
 
Tras la colaboración con Edison y el período en el que crea su propia compañía, Tesla entra a trabajar para George Westinghouse, investigador e industrial norteamericano, para el que desarrollaría los sistemas de corriente alterna. Westinghouse, compró los derechos del invento y mostró su aplicación práctica en la World’s Columbian Exposition de Chicago, en 1893. En 1893 consiguió transmitir energía electromagnetica sin cables, construyendo el primer radio transmisor (adelantándose a Guglielmo Marconi). Ese mismo año en Chicago, se hizo una exhibición pública de la AC (corriente alterna), demostrando su superioridad sobre la corriente continua (DC) de Edison.
 
Posteriormente, durante el curso de la Primera Guerra Mundial, el gobierno estadounidense estudiaba la posibilidad de detectar a los submarinos alemanes antes de que atacaran a los convoyes de mercantes. Tesla propuso emplear energía de ondas y diseño un sistema que evocaba a los modernos radares, pero, una vez más, su diseño fue barrido por el prestigio de Edison, encargado de esa investigación, el cual consideró ridícula la idea. Los primeros radares aparecerían casi 25 años después basados en los mismos principios que había enunciado Tesla.

La “guerra de las corrientes”


 


En cualquier trabajo que abordara, Tesla era un hombre que conseguía destacar con prontitud, así que su fama de inventor no pasó desapercibida para sus superiores, cuando tras la ruptura con Edison trabajó cavando zanjas; pronto quienes lo contrataron en ese período, pasaría a financiar sus inventos. Sus mecenas le solicitaron que se concentrara en una tarea: el desarrollo de sistemas de corriente alterna; Tesla se dedicó con entusiasmo a la tarea. Suya era la responsabilidad de gestionar eficazmente unos fondos que no le pertenecían y Tesla decidió que no podía defraudar a quienes depositaron su confianza en él.
 
Edison intentó tomar la delantera. Su prestigio en la sociedad americana le permitió solicitar al Congreso de los EEUU una ley que prohibiera el uso de la corriente alterna. La justificación era que el altísimo voltaje que utilizaba, podía causar daños a los bienes y a las personas; por lo demás, en ese tiempo, la corriente alterna solamente se empleaba en las ejecuciones en la silla eléctrica.
 
Para neutralizar esta iniciativa legislativa, Tesla realizó una demostración de la inocuidad de la corriente alterna. Él mismo se expuso a una de estas corrientes que atravesó su cuerpo sin causarle ningún daño. Ante esta prueba, Edison nada pudo hacer y su prestigio quedó momentáneamente erosionado.
 
Poco después, en 1893, Tesla, como hemos visto, vivió su momento de mayor gloria, cuando se encendieron al unísono las 50.000 bombillas que alumbraron la inauguración de la Exposición Internacional de Chicago. A partir de entonces, la corriente alterna, sin apenas variaciones técnicas, ha podido prolongar su existencia hasta nuestros días. En 1896, la ciudad de Búffalo fue la primera en ser totalmente iluminada con corriente alterna. Los generadores habían sido instalados en las cataratas del Niágara, separados 35 kilómetros del centro de la ciudad. En 1895, el generador de corriente alterna, diseñado por Tesla, se había instalado junto a las cataratas del Niágara, constituyendo la primera central de energía hidroeléctrica que todavía sigue en funcionamiento.
 
A partir de ese momento, gracias a la potencia económica de George Westinghouse y a la inteligencia inventiva de Tesla, la corriente alterna sustituyó a la contínua, siendo considerado el fundador de la industria eléctrica. Contra lo previsto por Edison, la electricidad llegó sin dificultades y sin que nadie corriera riesgo alguno. La comisión de expertos que debió optar por las ventajas del sistema alterno sobre el continuo, estaba presidida por Lord Kelvin que, a partir de ese momento, profesó una gran devoción al talento inventivo de Tesla.
 
Fue el final de lo que se llamó la “guerra de las corrientes”. Esta guerra situó a la compañía rival de Edison, la Eléctrica Westinghouse, al borde de la quiebra. Tesla, tras distanciarse de Edison y tras su período de peón caminero, había sido contratado por Westinghouse. A pesar de ser un pésimo negociante, Tesla, por una ocasión logró vender cara su patente sobre los generadores de corriente alterna. Las regalías percibidas por Tesla eran insoportables para la compañía así que Westinghouse le rogó que moderara sus pretensiones para salvar a la compañía. A pesar de que no tenía ninguna obligación y de que con ello renunciaba a percibir millones de dólares, Tesla rompió el contrato en deferencia al industrial que le ayudó en momentos difíciles. Estas y otras anécdotas en las que Tesla evidenció una gran ética y caballerosidad, le valieron el respeto de los círculos científicos de todo el mundo.

El neurótico y delirante inventor
 
En esa época empezó a dar muestras de estar aquejado de alteraciones neuróticas. Hoy, ha podido establecerse que Tesla estaba afectado por un desorden obsesivo-compulsivo. Una fuerza interior, irracional, le impulsaba a cometer actos repetitivos. Pedía, exactamente, 18 toallas y era incapaz de explicar el motivo. Se sabe que en restaurante Delmonico’s, esas 18 servilletas eran de lino procedente de los más variados lugares. A menudo, se sentía impulsado a dar tres vueltas alrededor de una manzana de casas y siempre contaba los pasos mientras paseaba. Eligió la habitación número 207 en el Hotel Alta Vista, debido a que 207 es divisible por 3. Durante la cena, apilaba sin cesar sus 18 servilletas de forma escrupulosa, siempre en busca de números divisibles por 3.
 
Era un fanático de la limpieza de la cubertería. Él mismo, se la limpiaba obsesivamente, como si se tratara de objetos de precisión. Limpiaba cada cubierto con una servilleta distinta. También solía calcular el volumen de los alimentos que ingería. Hasta su madurez fue un gran gourmet, pero, con el paso del tiempo, se entregó a una dieta vegetariana extrema que le llevó a ingerir únicamente leche y verduras. Creía que iba a morir víctima de una corriente de aire, así que, en invierno, cuando se albergaba en algún hotel desconocido, tapaba las rendijas de las puertas con cinta adhesiva y situaba la habitación a una temperatura tropical difícil de soportar. En los inviernos, apenas salía de su habitación. Había declarado que quería llegar a los 100 años y que eso implicaba ciertas renuncias y obligaciones. Cuando la hostilidad climática amainaba, caminaba todas las tardes por Central Park y entraba en la Catedral de San Patricio para meditar. Era un gran amigo de los animales. Curaba a las aves heridas o enfermas y diariamente les alimentaba en las proximidades de su domicilio. Durante sus últimos años se transformó en una persona excéntrica y aislada. Tenía pocos amigos y apenas los frecuentaba. Sus únicas compañías en esos años eran las palomas de las calles de Nueva York, que cuidaba y alimentaba diariamente.
 
Las cenas que celebraba en el Hotel Waldorf Astoria, eran frecuentadas por un público rigurosamente seleccionado por su notoriedad social, política o económica. Tesla supervisaba directamente el menú y la decoración del local. Generalmente, al acabar la cena, trasladaba a sus invitados a su laboratorio en donde les mostraba espectaculares demostraciones de sus experimentos.
 
Su personalidad era la de un neurótico y tenía todos los rasgos excéntricos que, frecuentemente, aparecen en personalidades dotadas de una brillantez fuera de lo común en algún terreno. Uno de los rasgos mas acusados de su personalidad era la tozudez con la que desempeñaba sus trabajos e investigaciones. Le era imposible descansar mientras no hubiera concluido la totalidad de la investigación en torno a un proyecto. No es raro que, con el paso del tiempo, esta actitud vital, fuera debilitando su naturaleza, sumiéndola en un estado de agotamiento y crisis de su sistema nervioso. Fue en ese contexto en el que su personalidad fue adquiriendo los rasgos neuróticos que hemos descrito. Aparecieron distintas enfermedades psicosomáticas y neurosis obsesivas. Le era imposible exponerse a la luz del sol, cualquier sonido, por débil y alejado que fuera, le trastornaba. Había adquirido una sensibilidad inusual en el sistema auditivo y era capaz de escuchar el tic-tac de un reloj situado en la habitación contigua del hotel. En cuando a los ruidos urbanos, terminaron por resultarle absolutamente perturbadores; le impedían la concentración, el ejercicio del pensamiento y la abstracción y, finalmente, le inducían un estado de agresividad extremo. Alguien ha dicho que cualquier ruido, por pequeño y débil que fuera, operaba en su cerebro, el mismo efecto que una gigantesca explosión.
 
Pero, aun a pesar de estas evidentes neurosis, Tesla tenía en mente proyectos muy ambiciosos y su ingenio inventivo había permanecido a salvo de sus obsesiones. Estaba convencido de que era posible transmitir corriente eléctrica a través de ondas, sin conducción eléctrica. Su razonamiento era muy simple: si a través de las ondas de radio es posible transmitir impulsos eléctricos y reproducir sonido generado en otro lugar, ¿por qué no iba a ser posible hacer otro tanto con la energía eléctrica? En 1891, diseñó la bovina de inducción magnética que lleva su nombre y, dos años después, ideó un sistema de comunicación sin hilos.
 
A lo largo de su vida patentó más de 700 inventos. Entre los más brillantes, figura un submarino eléctrico, patentado en 1898, y a él se debe el antecedente directo de la luz de neón. En el curso de una demostración, utilizó un tubo de vacío, repleto de gas, y demostró que era posible que ciertos gases se iluminaran en cuanto se les acercaba a un campo electromagnético. Mostró estos tubos doblados de tal manera que formaban los nombres de algunos científicos invitados para el experimento. Es evidente que se había anticipado a la invención de los tubos de neón.
 
En 1893, antes del primer vuelo de los hermanos Wright, experimentó un prototipo del primer avión de despegue vertical. Así mismo es considerado como el precursor de la radioastronomía. En su laboratorio de Colorado Springs, Tesla captó unas ondas de radio procedentes del espacio, convirtiéndose en pionero de la radioastronomía. Atribuyó la emisión de esas ondas a habitantes de otro planeta que identificó con Marte, lo cual no contribuyó precisamente a aumentar su prestigio entre las élites científicas.
 
Hay que reconocer que Testa era un tipo muy extravagante. Físicamente, era extremadamente alto, delgado y elegante, pero sus vestidos, frecuentemente, estaban pasados de moda. Se le tiene por homosexual, si bien, es mucho más probable, simplemente, que fuera un misógino asexuado al que las mujeres, como cualquier otra cosa que le distrajera de su trabajo, no le interesara excesivamente. Nunca contrajo matrimonio ni se le conocen aventuras sexuales de ningún tipo.
 
En su período de gloria, hacia principios del siglo XX, contaba con la amistad de personalidades distinguidas del mundo del arte y de la cultura. Entre sus relaciones más próximas se encontraba el escritor Mark Twain y el pianista Ignace Paderewski. Así mismo fue nombrado doctor honoris causa por distintas universidades y galardonado con premios de relieve internacional, sin embargo en 1912, Tesla rechazo la nominación para el premio Nobel de Física. Justificó este gesto argumentando que debería habérsele concedido el premio tres años antes, en 1909, en lugar de otorgársele a Marconi. Así mismo, en 1915, un parte de la Agencia Reuters, informó que Tesla y Edison compartirían ese año, el galardón. La noticia extraoficial, publicada en todos los medios de comunicación, no resultó confirmada. Hubiera resultado extremadamente paradójico que ambos científicos recibieran el mismo premio; Tesla, en esa época, seguía personalmente distanciado y crítico con Edison al que no había perdonado su “chiste americano” y la ruptura que siguió cuarenta años antes. A pesar de que Tesla necesitaba imperiosamente, en la época, los 20.000 dólares con los que estaba dotado el premio, no estuvo dispuesto a compartirlo con aquel a quien llamaba despreciativamente “inventor”, mientras que él se tenía por un “científico”; para Tesla la tarea del científico era enunciar principios y establecer leyes, abrir nuevos caminos a la ciencia, a través de los cuales, el inventor hallaba las aplicaciones prácticas de los mismos. Pero, también es cierto, que Edison manifestó su intención de renunciar al Nobel si debía compartirlo con Tesla. De hecho, no le perdonaba que hubiera abandonado su compañía y hubiera aceptado el contrato que le ofreció su rival comercial, Westinghouse. En 1917, Tesla seguía manteniendo posiciones extremadamente beligerantes hacia Edison y rechazó la Medalla que llevaba su nombre, ofrecida por el Instituto Americano de Estudios Electrónicos. La medalla, concedida por los trabajos de Tesla en torno a la corriente alterna, llegaba treinta años después de que llegara a sus primeros descubrimientos en este terreno, un retraso imperdonable para el serbo-croata.

Con el FBI en los funerales

A la vista de su ritmo de trabajo, de sus peculiares hábitos de vida y de sus neurosis progresivas, no es raro que, finalmente, su salud se resintiera y una noche, mientras estaba solo en el Hotel New York, el 7 de enero de 1943, falleciera, al parecer, de una trombosis coronaria. Murió solo y relativamente pobre (pero no en la miseria, como se ha escrito). Sus funerales se celebraron en la Catedral de San Juan Divino, ante dos mil personas, muchos de ellos dirigentes políticos y científicos notables de todo el mundo, incluidos tres premios Nobel. Hugo Gernsback, amigo y admirador de Tesla, uno de los primeros informados de su fallecimiento, mandó construir una máscara mortuoria de cobre. La Segunda Guerra Mundial se encontraba en su período álgido y los restos incinerados de Tesla no pudieron ser enviados a su tierra natal, como establecía su testamento, hasta que finalizó el conflicto.
 
Lord Kelvin, el científico británico, expresó con estas palabras la grandeza científica del fallecido: "Tesla ha aportado a la ciencia de la electricidad más de lo que cualquier otro había hecho hasta ahora".
 
Aunque muchos de sus documentos fueron entregados al Museo Tesla de Belgrado en 1952 -siendo posteriormente incluidos en la Memoria del Mundo- hasta la fecha gran parte de sus notas y aparatos de sus laboratorios continúan siendo secretos de estado.
 
Si los últimos años de la vida de Tesla habían estado presididos por sus dificultades económicas y la búsqueda de financiación para sus extraños proyectos, al producirse su muerte, las dos corrientes dominantes que sufrirá su memoria estarán presididas por el olvido y el misterio.
 
Se atribuye su muerte a la continua exposición a intensos campos electromagnéticos, pero hay que reconocer que había superado, con sus 86 años, la edad media de la época y que su muerte, se debió a causas naturales. No es precisamente la causa de su muerte lo que debe presidir el “misterio Tesla” –que efectivamente existe- sino el hecho de que inmediatamente se conoció la noticia de su muerte, la habitación fuera allanada por el FBI cuando el cuerpo de Tesla se encontraba todavía allí. La caja de caudales y los papeles y dossier que se encontraban en la habitación fueron confiscados por el FBI. Otras seis cajas que contenían notas sobre los trabajos que había realizado en los últimos años, fueron así mismo secuestrados por el FBI y aún hoy están protegidos como “secreto de Estado”.
 
El motivo por el que Tesla interesaba al FBI era por su doble condición de inventor y pacifista. No solamente se opuso a que sus inventos fueran utilizados con fines bélicos, sino que siempre fue partidario de que la energía eléctrica fuera un servicio gratuito. Estaba convencido de que podía serlo… pero las compañías que administraban la electricidad no estaban de acuerdo en ver reducidos a cero sus ingresos. A ellas se debe el olvido y la fama de estrafalario que tuvo en vida en inventor. Pero el hecho de que el FBI secuestrara todos los papeles que pudo indica que no toda la clase científica era escéptica ante los inventos de Tesla, sino que, desde las esferas gubernamentales se seguía muy de cerca el desarrollo de sus trabajos, hasta el punto de codiciar sus documentos personales. Y hoy, tales documentos siguen siendo calificados como “secretos de Estado”.

El “Rayo de la Muerte”

¿Qué contenían esos documentos? Era el resumen de las investigaciones de Tesla en los diez años anteriores a su muerte. Desde 1934, había investigado lo que se considera un precedente del rayo láser que sólo sería descubierto un cuarto de siglo después. El invento de Tesla, según su propia definición, “proyecta partículas que pueden ser relativamente grandes o bien de dimensiones microscópicas, y que nos permiten enviar a una pequeña zona situada a gran distancia una energía trillones de veces superior a la que es posible enviar con rayos de cualquier clase. Así, resulta posible transmitir millares de caballos de fuerza por medio de un haz más delgado que un cabello, de tal forma  que nada puede resistírsele”. Es evidente que, Tesla era un pacifista convencido, pero que de esta definición, pueden deducirse aplicaciones bélicas inmediatas. El invento fue conocido como el “rayo de la muerte”, capaz de destruir cualquier cosa que estuviera dentro de un radio de 320 km.
 
En 1900, Tesla, previendo la evolución de la ciencia en los cien años siguientes, había escrito: "En un futuro próximo veremos una gran cantidad de aplicaciones de la electricidad (...) podremos dispersar la niebla mediante fuerza eléctrica (...) centrales sin hilos se utilizarán con el propósito de iluminar los océanos (...) se conseguirá la transmisión de imágenes mediante hilos telegráficos ordinarios (transmisión sin hilos de inteligencia y energía) (...) otra valiosa novedad será una máquina de escribir operada mediante la voz humana (...) tendremos eliminadores de humo, absorbedores de polvo, esterilizadores de agua, aire, alimentos, y ropa (...) se convertirá en imposible contraer enfermedades por gérmenes y la gente del campo irá a las ciudades para permanecer allí (...) transmisión de energía sin hilos (producida por generadores ambientalmente compatibles) para que el hombre pueda solucionar todos los problemas de la existencia material. La distancia, que es el impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada, en palabra y acción. La humanidad estará unida, las guerras serán imposibles, y la paz reinará en todo el planeta."
 
En todo esto existe algo utópico y visionario que, evidentemente, no se ha cumplido. Era el pacifista ingenuo quien hablaba, no el científico. Pero el resto de la frase es elocuente: a la vista de los conocimientos científicos de principios del siglo XX, era posible adelantar las fronteras del progreso mucho más de donde hoy se encuentran y explorar en direcciones sobre las que, al menos oficialmente, existe hoy el tabú. Había algo en la vida de Tesla que lo sitúa entre los grandes utopistas del siglo XIX y XX. Un científico es utopista, no en tanto que tiende a investigaciones de dudosa conclusión, sino porque sugiere aplicaciones problemáticas a inventos tangibles. En la Meca del capitalismo, los EEUU, resultaba muy arriesgado afirmar que era posible suministrar energía eléctrica gratuita. Implicaba, enfrentarse a la omnipotente clase empresarial norteamericana. Era mucho más razonable –y pesimista- pensar que los descubrimientos de Tesla serían utilizados como apoyo para la estrategia de hegemonía mundial en la que se embarcaron los EEUU desde la guerra hispano-norteamericana de 1898. Los poderes fácticos de los EEUU aprovecharon y recondujeron las invenciones de Tesla y anatemizaron al utopista social; luego, lo precipitaron al olvido, a pesar de que en 1943 un tribunal de Nueva York, certificó que la invención de la radio correspondía a Tesla y no a Marconi. Testa, en rigor, fue el gran inventor del siglo XX, gracias al cual el suministro eléctrico llega a cada uno de nuestros hogares. Lo cual no es poco.
 
En 1924, varios medios de comunicación diron cuenta de los sorprendentes trabajos realizados por Harry Grindell-Matthews. El New York Times de 21 de mayo de ese año, publicaba: "Si la confianza de Grindel-Matthews, inventor del supuesto "rayo de la muerte", en su descubrimiento estuviera justificado podría ser posible poner todo un ejército enemigo fuera de combate, destruir cualquier fuerza de aviación que ataquen a una ciudad o paralizar cualquier flota que se aventure hacia el interior de una cierta distancia de la costa por los rayos invisibles. El inventor consintió en contar en el día de hoy al New York Times que rechazaba continuar divulgando la naturaleza exacta de los rayos más allá del uso para dirigir una corriente eléctrica capaz de realizar el programa mencionado”. Para Grindell-Matthews, el rayo de la muerte no podía ser usado para la destrucción de barcos o de fuerzas terrestres acorazadas, ya que se encontraban en contacto con la masa terrestre, pero sí podía utilizarse en la destrucción de los aeroplanos. Más adelante declaró que era posible inutilizar los sistemas electrónicos de barcos y equipos terrestres. Sin embargo afirmó que aunque los barcos no podían ser destruido como los aviones, sí al menos podían dejarlos fuera de servicio bloqueando todo su sistema eléctrico. A lo largo de los años siguientes, las grandes potencias de la época invirtieron una ingente cantidad de fondos en trabajar en esa dirección. Pero entre 1924 y 1930 no se volvió a saber nada de las investigaciones de Grindell-Matthews.
 
En 1930, los habitantes del barrio londinense de Brezal Hampstead, se sobresaltaron al ver en el cielo un haz luminoso que definieron como con “forma de ángel”, que se alzaba en el cielo. La imagen etérea estaba dotada de estrechas alas y bruscamente desapareció para ser sustituido por las palabras "Feliz Navidad". Era un experimente tras el cual se encontraba Grindell-Matthews y su equipo. Análogas demostraciones se realizaron en otras grandes ciudades, incluida Nueva York. Era evidente que, en silencio, proseguían las experiencias para dotas a las fuerzas armadas de distintos países de un sistema de defensa y ataque basado en rayos luminosos.
 
Estos equipos mostraron su eficacia en distintos momentos de la Segunda Guerra Mundial: los bombarderos alemanes que se dirigian hacia Londres a través del Canal de la Mancha, eran guiados por un “rayo”; cuando los ingleses detectaron este sistema de guía, lo aprovecharon para detectar los puntos por donde intentaban penetrar los bombarderos alemanes y enviar allí sus cazas. Posteriormente, los “rayos” fueron utilizados en Inglaterra para detectar submarinos alemanes en el Atlántico, acechando convoyes aliados.
 
Tesla, como hemos dicho, era pacifista. Seguramente había leído “20.000 leguas de viaje submarino” de Julio Verne; en esta novela de anticipación, el “capitán Nemo”, comandante del submarino “Nautilus”, así mismo pacifista, había convertido su navío en el “arma de guerra que terminará con las guerras”. Dotado de una extraordinaria potencia ofensiva, ninguna otra arma en poder de país alguno, podía hacerle frente, así pues, el planteamiento no parecía erróneo: era el arma definitiva que disuadiría a los gobiernos de emprender aventuras bélicas. Tesla, en un episodio de su vida que parece extraído de una novela de Verne, se dirigió al presidente de los EEUU, Woodrood Wilson (que introdujo a su país en la Primera Guerra Mundial), afirmando que había diseñado un arma capaz de destruir amplias zonas del globo: el “rayo de la muere”. En los escritos póstumos de Tesla se han podido localizar distintos fragmentos en los que esta idea aparece una y otra vez. Todo induce a pensar que en el último tercio de su vida, Tesla se obsesionó con este invento, a medida que su vocación pacifista iba creciendo. Debería tratarse de una energía obtenida y concentrada fácilmente y que podía ser orientada y dirigida mediante un sistema de ondas de radio.
 
Poco tiempo después se produjo un incidente que aun hoy permanece inexplicado. El buque francés Lena estalló sin que pudiera darse ninguna explicación de lo sucedido. Finalmente, una comisión estableció que seguramente había saltado una chispa eléctrica en algún lugar vital del navío, ocasionando la deflagración posterior. Un inventor Lee de Forest, explicó que Tesla estaba experimentando con torpedos orientables guiados por un sistema de ondas eléctricas con intensidad suficiente como para causar una chispa en la santabárbara del barco y hacerlo explotar. Otro investigador, el italiano Giulio Ulini, decía haber diseñado en 1913 un dispositivo llamado “Rayo F” capaz de hacer estallar a distancia conducciones de gas. La marina militar francesa había solicitado a Ulivi que realizara tres experimentos de destrucción de minas en el puerto de Trouville. Meses después, era el ejército italiano el que invitaba a Ulivi a realizar estas mismas experiencias.
 
El OSS, antecedente de la CIA, desde antes de la Segunda Guerra Mundial estudió la viabilidad de los inventos de Tesla enfocados hacia la defensa nacional. La idea del “Rayo de la Muerte”, fue recuperada por el OSS, que a finales de los años 30, estudiaba armas capaces de producir alteraciones físicas en los seres humanos. Dado que la Convención de Ginebra había prohibido la utilización de gases químicos con fines bélicos, la OSS indagaba en otras direcciones: armas que produjeran mareos, vómitos, alteraciones del ritmo cardíaco, etc, a partir de emisiones de haces de energía, los “Rayos T”. Estos rayos, formados con energía que vibraba a la misma frecuencia que la cerebral, debería de provocar cortes en las capacidades psicomotrices y, por tanto, alterar la conducta. Durante la “Guerra Fría”, tantos los aliados occidentales como los soviéticos, experimentaron con prisioneros alemanes, técnicas de lavado de cerebro y control mental basadas en una combinación de distintos estímulos, desde electroshoks, hasta inducción de estímulos negativos siguiendo las pautas establecidas por Paulov a principios de siglo. Al menos eso es lo que se ha podido conocer con el paso del tiempo. Se ignora como desembocaron las investigaciones sobre el “Rayo T”, pero se tiene la seguridad de que fueron los antecedentes de las llamadas técnicas de control mental.
 
En cuanto al “Rayo de la Muerte” de Tesla, finalmente vio la luz en forma de Rayo Lasser. Hoy, un haz de rayos lasser enfocados hacia un espejo flexible, constituyen el armamento esencial de la llamada “Guerra de las Galaxias”. En las fronteras más avanzadas de la tecnología bélica, se están haciendo realidad las intuiciones geniales de Nikola Tesla.

Un inventor polifacético

Los dos grandes inventos por los que Tesla ha pasado a la historia de la electricidad son la invención de la corriente alterna y la bovina de inducción magnética. Pero existen otros campos de la ciencia en los que su aportación es mucho menos conocida e incluso discutida y que entran perfectamente en el contexto de esta obra. Investigó en termodinámica, radiaciones, energía solar, rayos X y rayos cósmicos, fotografía, fluorescencia, automática, robótica, electromagnetismo… Algunos le atribuyen el invento de la radio y explican que Marconi se (los dos circuitos acoplados en resonancia) que, en realidad, fue de Tesla.
 
También es famoso su robot construido hacia 1895. Era sumergible y podía ser dirigido a distancia. A él se debe también el primer motor de energía solar. La turbina diseñada por Tesla tenía un rendimiento del 60%, frente a las demás, que apenas llegan al 40%. La diferencia introducida por Tesla estribaba en que el fluido trabaja en régimen laminar, mientras que las otras lo hacen en régimen turbulento, de ahí las menores pérdidas y su mayor rendimiento frente a las no convencionales. Interiormente, la turbina Tesla carece de hélices que sustituye por discos metálicos muy finos, separados entre sí, para crear un flujo laminar y minimizar las pérdidas por rozamiento. El problema práctico de la turbina Tesla era que los discos al sertan finos se deformaban con facilidad y, a finales del siglo XIX, no existían materiales dureza suficiente como para sustituirlos eficazmente; hoy, ese problema está resuelto con discos de titanio.

A decir verdad, a Tesla le faltó solamente una cualidad: la de hábil negociante que si fueron Marconi, Edison o Westinghouse. Tesla se movía muy bien en el terreno de la investigación científica y de la invención de prototipos, pero mucho menos en las aplicaciones prácticas de sus patentes. Si tenemos en cuenta que Marconi y Edison fueron dirigentes de la General Electrics, no es raro que Testa, el inventor aislado, el genio exuberante, no pudiera nada contra el potencial económico que representaban. Aún así la Corte Suprema de los EEUU le reconoció la paternidad del invento de la radio, pero Tesla no pudo evitar que el dinero obtenido con la fabricación de equipos de radio, fuera a parar en exclusiva a los bolsillos de Marconi. Había algo que los grandes industriales que habían forjado sus fortunas al calor de la energía eléctrica jamás pudieron perdonar a Tesla: el que aspirase a comunicar a todos los habitantes del planeta mediante energía eléctrica gratuita que pretendía distribuir a través de la Wardenclyffe Tower, cerca de Nueva York.

El gran proyecto inacabado en la vida de Tesla fue el proyecto para aprovechar las vibraciones eléctricas naturales de la Tierra y, a partir de ellas, obtener energía eléctrica inagotable y de bajo costo. Logró el apoyo financiero de John Pierpoint Morgan, propietario de la Union Pacific, gracias al cual pudo construir el complejo de Wardencliff, en las inmediaciones de Nueva York, en Long Island. En esta ocasión, Tesla utilizó su bien conocida capacidad persuasiva, para ofrecerle a  Morgan el monopolio mundial del sistema de comunicaciones inalámbricas, a cambio, tan solo de una inversión de 150.000 dólares. Con ese dinero, instaló el laboratorio de Wardencliff y en el centro de las instalaciones situó una torre de madera de 45 metros de altura con una gigantesca esfera de  cobre que operaba a modo de electrodo, de 30 metros de diámetro. Lo que ocurrió a continuación es descrito por distintos biógrafos de Tesla como una sucesión interminable de circunstancias adversas que, en síntesis, desprestigiaron los trabajos realizados en el laboratorio. Fue pasando el tiempo y los resultados no terminaban de llegar. Morgan estaba cada vez más nervioso, hasta que, tras haber cenado con el inventor, éste, posiblemente, eufórico y con alguna copa de mas, le confesó que la verdadera intención del proyecto era transmitir electricidad gratuita a los hogares. Morgan retiró inmediatamente los fondos y Tesla tardó en encontrar nuevos inversores. En 1917 la torre sería derribada y el proyecto archivado. En realidad, el invento frustrado anticipaba en 70-80 años, los sistemas integrados de comunicaciones que engloban transmisión sin cables de información.
 
Cuando tiene lugar la ruptura con Morgan, Tesla había sido víctima de una campaña de desprestigio, probablemente procedente de empresarios sin escrúpulos a los que asustaban las declaraciones pacifistas, humanitarias y filantrópicas del inventor. Desde principios de siglo circulaban rumores sobre sus excentricidades. Se decía, por ejemplo, que en Colorado Springs había captado señales eléctricas procedentes de otro planeta (acaso de Marte) lo que, según él, evidenciaría la realidad de vida inteligente más allá del planeta Tierra. En aquel tiempo, como hoy, la creencia en la existencia de “hombrecillos verdes”, arrojaba desprestigio e ironías sobre quien la sostenía. Los enemigos de Tesla, utilizaron este episodio para acusarle de excéntrico, visionario y poco serio. Y la acusación tuvo efectos, contribuyendo a aislarlo de la comunidad científica y de cualquier mecenas dispuesto a financiar sus investigaciones.

Con todo, estos experimentos tuvieron resultados positivos. Tesla fue capaz de encender 200 bombillas, conectadas en serie de 50 vatios a 42 kilómetros de distancia de su estación. Los cálculos de Tesla le llevaban a establecer que la energía podía transmitirse a 960 km de distancia.

La polémica con Marconi

Cuando se producía el estancamiento en los experimentos financiados por Morgan, tuvieron lugar los experimentos de Guglielmo Marconi sobre telegrafía sin hilos. Marconi pretendía algo parecido a Tesla, transmitir energía a distancia, por ondas, pero iba muy atrasado en sus trabajos. Sólo en 1900, Marconi estuvo en condiciones de enviar señales de una a otra orilla del Canal de la Mancha. Para ello utilizó un oscilador inventado por Tesla. Ambos investigadores prosiguieron sus trabajos, yendo Tesla muy por delante de Marconi y éste siendo altamente tributario de las patentes de Tesla. Marconi terminó orientando sus trabajos hacia la transmisión del sonido a través de las ondas, pero cuando solicitó la patente de su invención en EEUU, inicialmente, le fue negada debido a que Tesla había presentado tres años antes un invento similar. Mientras que Marconi, solamente contemplaba la transmisión de señales (una especie de telégrafo sin hilos), Tesla sostenía que era posible enviar a distancia, datos, imágenes y sonidos. En realidad, además de la radio, estaba prefigurando el invento de la televisión.
 
Al igual que se había ocurrido antes, el rival de Tesla, en este caso Marconi, disponía de un mayor instinto comercial y de mejores conexiones sociales. La Compañía Telegráfica Sin Hilos de Marconi, tenía entre sus accionistas a miembros de la aristocracia inglesa. Otro de sus socios capitalistas era Edison, siempre situado en las antípodas de Tesla. El 12 de diciembre de 1901, las acciones de esta compalía subieron como la espuma cuando lograron transmitir señales de uno a otro lado del Atlántico.
 
En ese momento, la carrera hacia la invención de la radio parecía empezar a decantarse, por primera vez, hacia Marconi. Tesla no se alteró, en realidad, apreciaba la voluntad del italiano, más que capacidad inventiva, y así pudo decir a un ingeniero amigo suyo: “Marconi es una buena persona. Dejémoslo continuar. Está utilizando 17 de mis patentes”. Pero, en 1904, la oficina de patentes de los EEUU, seguramente a causa de presiones procedentes de medios influyentes, concedía la licencia al invento de Marconi: el italiano pasará a la historia como inventor de la radio. Tesla, inicialmente, tenía otras invenciones que reclamaban su atención, pero, en 1911, cuando Marconi obtuvo el Premio Nóbel, se enfureció verdaderamente. Recurrió a los abogados, pero la querella interpuesta contra Marconi, no progresó por falta de medios económicos. Hubo que esperar hasta 1943, poco después de la muerte de Tesla, para que la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos reconociera la patente de la radio de Tesla. Existía una razón extremadamente pragmática para que el poder judicial actuara así. La Compañía de Marconi acababa de demandar al gobierno norteamericano por la utilización abusiva e ilegal de sus patentes durante el primer conflicto mundial. La Suprema Corte evitó la demanda restaurando la prioridad de la patente de Tesla e invalidando la de Marconi. Así pues, hoy, a pesar de que Marconi siga siendo generalmente reconocido como inventor de la radio, en realidad, Tesla es, jurídicamente, el verdadero inventor de esta patente. Una victoria póstuma.
 
Entre los inventos “reconducidos” hacia campos que Tesla no había prevista, figura el “rayo de la muerte” que lleva directamente al “proyecto HAARP”, entre otras cosas, destinado a investigar la posibilidad de generar alteraciones climáticas a voluntad.
 
Tesla tenía la intención de utilizar ciertas formas de electricidad para alterar el clima. En 1900, había escrito: "En un futuro próximo veremos una gran cantidad de aplicaciones de la electricidad (...) podremos dispersar la niebla mediante fuerza eléctrica (...) centrales sin hilos se utilizarán con el propósito de iluminar los océanos (...) se conseguirá la transmisión de imágenes mediante hilos telegráficos ordinarios (transmisión sin hilos de inteligencia y energía) (...) otra valiosa novedad será un máquina de escribir operada mediante la voz humana (...) tendremos eliminadores de humo, absorbedores de polvo, esterilizadores de agua, aire, alimentos, y ropa (...) se convertirá en imposible contraer enfermedades por gérmenes y la gente el campo irá a las ciudades para permanecer allí (...) transmisión de energía sin hilos (producida por generadores ambientalmente compatibles) para que el hombre pueda solucionar todos los problemas de la existencia material. La distancia, que es el impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada, en palabra y acción. La humanidad estará unida, la guerras serán imposibles, y la paz reinará en todo el planeta". Sin embargo, algunos desarrollos inspirados en ideas de Tesla dieron lugar a aplicaciones bélicas.
 
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Una buena noticia: honoris causa a Carrillo

Una buena noticia: honoris causa a Carrillo

Redacción.- Entre tanta incompetencia y crispación gubernamental, hoy hemos podido leer una buena noticia: la concesión del “honoris causa” a Santiago Carrillo. Eso quiere decir que el viejo criminal está a punto de morir. Que Carrillo fue durante la guerra civil un asesino sin escrúpulos al servicio del stalinismo es algo que no hubiéramos querido recordar. Gracias a ZP este país ha encontrado nuevos motivos para recordar al asesino de Paracuellos y saber que en breve morirá en la cama con lo que podremos cerrar la página de una vez por todas de la Guerra Civil. Ahora bien…  Vale la pena preguntarse el por qué ahora, este dinosaurio cadavérico vuelve a ser sacado del baúl de las momias en descomposición para servir por última vez al oportunismo político más desaprensivo. Si, por que no es casual que las cabezas pensantes del gobierno ZP, resuciten el guerracivilismo cuando su prestigio merma. En los próximos meses volveremos a ver como se multiplican homenajes de este tipo y como ZP rece para que el asesino de Paracuellos reviente como un chinche en período electoral. No caer en la trampa del guerracivilismo

La guerra civil es historia y Carrillo es historia criminal. No es política ni es actualidad. La actualidad es la política beoda del Presidente socialista catalán, el independentismo desenfrenado que emerge con cada lingotazo de JB, los pisos de 30 metros cuadrados, la “renuncia permanente”, ante Marruecos, ante EEUU, ante la inmigración masiva, ante la droga, ante ETA y así sucesivamente. ¿Cómo no va a resucitar ZP el guerracivilismo? ¿Qué otro mérito tiene ese moko que camina por La Moncloa? ¿qué puede alardear como logro político? ¿haber retirado una jodida estatua de Franco? ¿haber tenido un abuelo republicano? Cualquier cosa para cubrir la ineficacia gubernamental.

 

Ante estas provocaciones llegadas de los despachos de marketing de ZP, hay que tener claro que no se puede entrar al trapo.

La guerra civil es historia. Aunque un asesino, como alma en pena, sea vestido de payaso y se le nombre “horroris causa”.

La ineficacia política del gobierno ZP, en cambio, no es historia, sino dramático presente. Las costuras de este país se están deshaciendo y lo único que ZP puede hacer es intentar que miremos a otra parte.

Cuando el gobierno vuelva a resucitar la momia de Carrillo, habrá que gritarle: “Enterradlo en vuestras cajas de muertos de 30 metros cuadrados”, “conservarlo en el alcohol que se bebe en el palau de la Generalitat”, “regaládselo al moro” (por aquello de que no comen jalufo” y así sucesivamente.

Toda España, incluso los republicanos más acrisolados, saben que Carrillo traicionó a su padre, traicionó a los socialistas, traicionó a la república, traicionó a los maquis, traicionó a sus propios camaradas y, finalmente, traicionó al Partido Comunista, deshaciéndolo y pasándose al felipismo… No vale la pena gritar “Carrillo asesino”. Toda España sabe que Carrillo es un asesino. La historia ya le ha juzgado y allí donde quede un rastro de ética y moral, ya hay una condena al criminal verdugo del stalinismo. ¿Para qué más a setenta años del holocausto de Paracuellos?

Lo que la España del siglo XXI no debe olvidar es que la impreparación, la irresponsabilidad y la ligereza se han instalado en el poder con ZP y su gobierno cremallera hecho de ministros amentecatados a un lado y chicas Vogue al otro. Eso es lo que importa, no un asesino moribundo.

ZP, ni olvido ni perdón

ZP ha abierto la caja de los truenos resucitando un pasado que se había intentado olvidar durante la transición. Hoy más que nunca se habla de la guerra civil y, hoy como nunca, se ha reabierto la fractura entre españoles.

En tanto que ciudadanos conscientes de nuestra responsabilidad histórica y de la gravedad del momento actual, no podemos dejarnos arrastrar por las iniciativas guerracivilistas de ZP y sus técnicos en marketing. No podemos contribuir a reforzar Esa tendencia sino a reconducirla contra quien la ha resucitado.

Cada manifestación de guerracivilismo debe convertirse en una demostración de resistencia pacífica contra la política de ZP y su gobierno débil e incapaz. La única esperanza de que ZP pueda ganar una próxima competición electoral es olvidar el presente: se remitirá a la Conferencia de las Azores y luego al franquismo; su mensaje será equiparar la opción del PP en Irak al golpe del 18 de julio, para concluir que solamente la izquierda defiende las “libertades”, “la paz” y demás. Ante este planteamiento, lo peor es entrar en su juego. Si ayer, en lugar de los gritos y las bofetadas, quienes protestaron ante la presencia de Carrillo en la universidad, hubieran enarbolado silenciosamente una pancarta negra con una sola palabra “ZP: no resucites el guerracivilismo para hacer olvidar tus errores”, la iniciativa de los expertos del PSOE en marketing electoral, hubiera constituido un fracaso. Justamente, eran incidentes lo que se pretendía obtener. Y la provocación ha tenido éxito.

 

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Catalunya: tras la maragallada, los top-manta

Catalunya: tras la maragallada, los top-manta

Redacción.- ¿Seny en Catalunya? Eso se agotó hace tiempo. Cada decisión de las autoridades catalanas, sea cual sea su nivel, se convierte en un sainete absurdo e irresponsable. Cuando todavía no se han apagado los ecos de la última “maragallada”, ahora es el ayuntamiento de Barcelona el que protagoniza el nuevo episodio, penando a los compradores de “top manta”… en lugar de a los vendedores.

Clos y su nueva normativa sobre los top manta

Piénsese lo que supondría que las autoridades castigaran el consumo de heroína, en lugar de a los distribuidores de esa misma droga. Pues eso, precisamente, es lo que se propone hacer el Ayuntamiento de Barcelona a partir del 1 de enero de 2006. Cualquier comprador de top-manta se arriesga a ser sancionado con una elevada multa. En otras palabras, la venta callejera puede seguir realizándose sin licencia alguna, pero la compra queda sancionada.
 
Así, el ayuntamiento de Clos quiere ver una Barcelona en la que un bolso de Loewe o Buiton se venda a 1000 euros en el Paseo de Gracia y una reproducción exacta del mismo, en el mismo Paseo de Gracia, en un top manta, cueste 50 euros, y aspira a que nadie lo compre. O que un joven deba pagar 30 euros por un CD de la banda de moda en una tienda que esté al día en sus impuestos municipales, y renuncie a pagar 10 veces menos en el top manta, situado justo enfrente.
 
Todo esto demuestra la desconexión entre la realidad barcelonesa y la percepción de las autoridades municipales sometidas, como siempre, a lo “políticamente correcto”.
 
Por que, efectivamente, el ayuntamiento, una vez más, renuncia a ir al fondo de la cuestión y se arriesga a dar un nuevo ejemplo de dejación de autoridad.
 
Los problemas que plantean los top manta son los siguientes:
 
1.- La actividad de venta callejera de material ilegal, es una actividad ilegal e ilícita: no solamente no paga ningún tipo de impuestos, sino que además supone una competencia desleal a las empresas que venden los mismos objetos y si están al día en el pago de contribuciones.
 
2.- Esa actividad es, siempre, realizada por inmigrantes ilegales, esto es, que han incumplido la ley de inmigración, entrando en nuestro territorio nacional de manera ilegal. La ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento.
 
3.- El material que ponen a la venta es siempre realizado por mafias, siempre extranjeras que operan en España, conscientes de que están realizando una tarea ilegal y extremadamente lucrativa.
 
4.- La mentalidad “progresista” y “buenista” que domina entre el consistorio barcelonés prioriza el castigo al comprador (mayoritariamente español o turista) sobre el castigo al inmigrante ilegal que realiza una práctica desleal.
 
En conclusión, este nuevo decreto municipal caerá en el saco roto por imposibilidad de aplicarlo. Además, evidencia la voracidad recaudadora del Ayuntamiento, preocupado más por enjugar su cuantioso déficit que por terminar radicalmente con esta actividad ilícita.
 
Pero lo que evidenciará el Ayuntamiento de Barcelona es debilidad. Hay que recordar que en esta ciudad está prohibido que las motos aparquen sobre las aceras. Y, sin embargo, las motos aparcan sobre las aceras. Está prohibido que se fume en el metro y sin embargo, se fuma, cada vez más en el metro. El botellón está prohibido, y, por supuesto, el botellón prolifera en todas las plazas de los barrios de Gracia y Sans. Existe una ley que sanciona fumar porros en la calle, pero cada vez cuesta menos ver como se lían canutos en cualquier calle. Y así sucesivamente.
 
No hay autoridad, por tanto, no hay posibilidad siquiera de hacer cumplir la ley y, mucho menos, de poner en cintura a las mafias de delincuentes. Así que el ayuntamiento prefiere sancionar al eslabón más débil (el consumidor), antes que enfrentarse al origen del problema (la acción de las mafias y la presencia masiva de inmigrantes ilegales).
 
La debilidad, verdadero efecto colateral de la “tolerancia progresista”, genera perjuicio al ciudadano y ventajas a quienes protagonizan acciones ilícitas.

Para acabar definitivamente con actividades ilícitas e ilegales

El decreto de Clos pretende abordar la lucha contra los top manta, contra la prostitución callejera y contra las actividades “molestas” que sufre en ciudadano (limpia parabrisas en los semáforos). Pues bien, todas estas actividades, sin excepción, son protagonizadas por inmigrantes ilegales. La repatriación de quienes han infringido la ley de inmigración al entrar en España es lo único que puede paliar estas actividades, unido a la persecución de las mafias de la inmigración. Cualquier otra medida, será ineficaz, y demostrará, como efecto colateral, la falta de autoridad del ayuntamiento.
 
Siempre ha existido prostitución callejera en Barcelona y usuarios devotos de esta actividad, pero solamente, desde hace unos años, esta actividad se ha vuelto extremadamente molesta para el ciudadano: a partir de la llegada masiva de ilegales. Antes, la prostitución callejera creó problemas en la ciudad, cuando la primera oleada de heroinómanos irrumpió en la segunda mitad de los años 80. Hasta 1990, la prostitución estaba encerrada en el Barrio Chino, pero, a partir de esa fecha, con la especulación inmobiliaria generada desde el mismo ayuntamiento y con la llegada, primero en goteo y luego en riada, de inmigrantes, la fisonomía de este barrio cambió y la prostitución vivía allí, pero ejercía en las inmediaciones (calles Joaquín Costa y Ronda de San Antonio). Estas nuevas zonas están ocupadas por la sufrida clase media y poblada de pequeño comercio, dos grupos que, habitualmente, han carecido de energía reivindicativa, a diferencia de las clases económicamente pudientes, o  muy pudientes, de Pedralbes que, tempranamente, cuando apareció la prostitución callejera en esas zonas, consiguieron que la policía municipal, volviera imposible esa actividad.
 
La nueva normativa municipal barcelonesa tendrá unos efectos colaterales absolutamente impensables: si, realmente, la policía municipal hiciera la vida imposible a la prostitución callejera y a los top manta –algo sobre lo que dudamos- estas actividades se mudarían a la periferia barcelonesa, con lo que, el problema, lejos de resolverse, se trasladaría a otras zonas.
 
El problema es que han existido siempre actividades ilícitas en la ciudad. Siempre ha habido trileros en el centro de la ciudad, pequeña delincuencia y prostitución callejera. La novedad es que ahora estas actividades se han convertido en masivas a causa de la inmigración ilegal.
 
Solamente a partir de este diagnóstico se puede resolver la cuestión que no pasa por aumentar la voracidad recaudadora del ayuntamiento mediante multas a los clientes, sino a través de una política de respeto a la ley de inmigración y de repatriaciones masivas. No hay otra solución. En cuanto a las mafias extranjeras (o nacionales), se trata, simplemente de acabar con ellas. No resulta muy difícil localizar los escondrijos en los que estas mafias falsifican CDs y cualquier otro producto, basta con remontarse a la cadena de ventas a partir del último distribuidor. Sin embargo, da la sensación de que ninguna de las muchas policías, pone excesivo empeño en esto. Juicios rápidos y un aumento efectivo de las penas, seguido de expulsión inmediata, serían las reformas necesarias para resolver un problema, en el fondo, muy fácil de resolver.
 
Pero, pensar que el gobierno ZP es capaz de resolver algo, es valorarlo demasiado. Si la política consiste en buscar soluciones simples a problemas complejos, el gobierno ZP no hace política, sino crear problemas inexistentes y eludir la aplicación de soluciones evidentes.

Barcelona o el kale borroka II

Desde el mes de julio en algunos barrios de BCN se viene asistiendo a un aumento de la violencia callejera protagonizada por grupos anarquistas e independentistas. Esta actividad ha tenido su cenit en dos momentos: el pasado 12 de octubre, cuando grupos de este tipo intentaron asaltar la Librería Europa, y el 11 de septiembre, aprovechando la “Diada de Catalunya”. A partir de ese momento, el gobierno municipal tomó conciencia de que estaba ante un problema. La cuestión es que desde hacía diez años, se venían repitiendo ese tipo de episodios a los que nadie había dado la más mínima importancia. El pasado 11-S, incluso, el concejal por Gracia, miembro de ERC, se limitó a “reprender” la actividad  de estos grupos que habían pintado y repintado el barrio decenas de ocasiones en los últimos años y destruido millones de pesetas en mobiliario urbano.
 
Hay que decir, que el pasado 12-O, la librería Europa se salvó de ser nuevamente incendiada y saqueada, gracias a que tuvo la previsión de enviar un burofax a la Jefatura de Policía, solicitando protección y enviando un cartel emitido por estos grupos extremistas. De no haber existido este burofax, sin duda, hubiera ocurrido lo mismo que en años anteriores: que la policía no se daba por enterada de las convocatorias extremistas que llamaban mediante carteles en toda la ciudad, al saqueo de la Librería Europa.
 
Hoy, en Barcelona, han proliferado los “casales independentistas” y anarquistas, las casas ocupadas –especialmente en Sans y Gracia- convertidas en verdaderos focos de kale borroka. Y el ayuntamiento –de izquierdas- ha permanecido silencioso y callado. Desde 2002, sabemos que en estos centros se programan pequeños, pero continuos, episodios de guerrilla urbana a imitación del kale borroka vasco. En estos locales, durante un tiempo, ETA realizó la captación de nuevos afiliados en Catalunya y, posteriormente, el GRAPO también encontró personal “lumpen” para sus fechorías.
 
Tras los últimos incidentes en Barcelona, las autoridades reaccionaron: tarde y, como siempre, débilmente. Es una constante. El ayuntamiento, no quiere asumir el coste de desalojar las casas ocupadas, ni cualquier cosa que pueda provocar conflictos con las ramas juveniles de los partidos que componen el consistorio municipal, especialmente con los jóvenes de JERC y de IUV-EUA…

Conclusión: la merma en la calidad de la vida barcelonesa

La ineficacia del consistorio para gestionar la vida ciudadana y crear condiciones agradables para la mayoría de la población urbana, ha terminado convirtiendo a Barcelona en una ciudad inhabitable. No solamente, su papel económico-social ha ido disminuyendo progresivamente en relación a Madrid o Valencia, sino que, además, la especulación inmobiliaria, está generando una disminución progresiva de habitantes. Cada año, entre 10 y 15.000 barceloneses, se despiden de la ciudad que les vio nacer y eligen otros lugares más agradables como residencia. Paralelamente, cada año, entre 20 y 25.000 inmigrantes recalan en la ciudad.
 
Hace menos de quince días, La Vanguardia demostraba que el antiguo Barrio Chino se ha convertido en una de las zonas más caras de la ciudad. No es que allí la calidad de la vida haya mejorado después de las últimas maniobras especulativas que convirtieron a la Avenida García Morato en la Rambla del Raval, sino que la cantidad de inmigrantes ha hecho que la demanda de vivienda subiera hasta superar a la oferta, con la consiguiente subida meteórica de precios.
 
El destino de Barcelona es paralelo al de Marsella, el gran puerto mediterráneo de los años 60 que, desde principios de los 80 ha ido perdiendo población autóctona para convertirse, finalmente, en una ciudad norteafricana instalada en la ribera norte del Mediterráneo.
 
Tal es el destino de la Ciudad Condal. Un destino deleznable y rechazable que solamente tiene un culpable: el ayuntamiento de Barcelona. Finalizadas las olimpiadas del 92 y el Forum 2004, se ha evidenciado la triste realidad de la gestión de izquierdas: Barcelona está progresivamente convertida en una ciudad inhabitable. Dentro de 20 años dar marcha atrás será algo irremediable. Hoy, quizás, todavía sea tiempo de salvar Barcelona. Lo dice alguien que, voluntariamente, ha dejado de ser barcelonés hace poco.
 
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es
 

 

Wilhem Reich y el camino del “orgón”

Wilhem Reich y el camino del “orgón”

Redacción.- El capítulo V del libro en elaboración “La Conspiración del Clima” está dedicado a Wilhelm Reich, el sexólogo y teorizador de la “energía orgánica”. Reich, empezó a mostrar signos evidentes de desequilibrio pocos años después de su ruptura con Freud. El autor de “Psicología de Masas del Fascismo”, al trasladarse a los EEUU creyó descubrir una forma de energía nueva capaz de alterar el clima...
 
 
Capítulo V
Reich el precursor enloquecido
Es posible que Wilhelm Reich en su juventud conociera los trabajos de Nikola Tesla, en cualquier caso, algunos de sus trabajos inducen a pensar que así fue y que algunas de las más extrañas teorías del psiquiatra austríaco, procedían de una mala comprensión de los trabajos del serbio. Aun hoy, los discípulos de Reich, un pequeño núcleo activista extremadamente devoto de los trabajos de su maestro, sostienen que determinados “inventos” del psiquiatra tienen el poder de alterar el clima. De ahí que Reich tenga lugar en estas páginas, acaso como precursor, pues, no en vano, demuestra hasta qué punto el sueño de modificar el clima es una constante en la humanidad que nació con el siglo XX.

Wilhelm Reich: la ruptura con Freud

Wilhelm Reich nación en 1897 en 1897 en Dobrzcynica (Autriche). Su infancia no fue fácil. A los 13 años, su madre se suicidó tras reconocer que mantuvo relaciones sexuales con su preceptor. Tres años después, su padre murió de tuberculosis. Reich tenía en ese momento 16 años, era el hermano mayor y se encontró al frente de una granja familiar que le facilitaba vivir con holgura. Sin embargo, no estaba en la mentalidad de Reich ejercer de campesino durante muchos años.
 
Paradójicamente, la Primera Guerra Mundial vino en su ayuda. En 1916 fue reclutado por el ejército austríaco, destinado a una unidad de artillería que operaba en el frente italiano. Ni vivió grandes riesgos, ni contempló las tragedias que se daban en otros frentes del conflicto. En realidad, el gran problema que experimentó fue la derrota del Imperio Austro-Húngaro que modificó profundamente las fronteras de su país. El Tratado de Versalles había hecho que su tierra natal pasara a la recientemente formada Yugoslavia, así que prefirió establecerse en Viena y seguir estudios de medicina, durante los cuales se unión a la Sociedad Psicoanalítica de la capital austríaca, dirigida por el mismísimo Sigmund Freud. Obtuvo el título de medicina en 1922, cuando ya hacía dos años que practicaba el psicoanálisis y la psiquiatría regularmente. Empezó a ganarse la vida ejerciendo la práctica privada de estas dos ramas de la medicina, entonces en auge. Mientras, continuó sus estudios de neuropsiquiatría.
 
En los doce años siguientes, continuó residiendo en Viena, llegando a ser uno de los más eminentes miembros de la Sociedad Psicoanalítica vienesa que, en la práctica, constituía el centro mundial de la psiquiatría freudiana. Trabajó entre 1922 y 1930 junto al doctor Freud, como primer asistente en la Policlínica Psiquiátrica fundada por éste.
 
Pero no se trataba de un discípulo fiel. A menudo, tenía ideas propias que, antes o después, debían entrañar la ruptura con su maestro. Muchos, ayer y hoy, han dicho que Reich tenía desde muy joven ansias de notoriedad y que, muy pronto, evidenció profundos desequilibrios interiores, cristalizados en forma de paranoias que deberían, finalmente, alejarlo de los caminos de la ciencia. Esto puede ser –y de hecho es, como veremos- en parte cierto, pero lo que conviene resaltar aquí es que Reich exploró zonas de la mente en las que el doctor Freud se había negado a penetrar. Esto provocó la ruptura final entre ambos psicoanalistas y la polémica estuvo en el origen de las críticas más violentas que, a partir de ese momento, debió afrontar. Tales críticas, han hecho olvidar las investigaciones de Reich en el terreno de la líbido, terreno en la que se sitúan sus principales activos en materia psicoanalítica.

El camino del Orgón

Freud no daba mucha importancia al orgasmo. A pesar de ser la concreción extrema del Eros y, por tanto, del principio del placer, se diría que el fundador del psicoanálisis no había advertido –quizás por no haberlo experimentado en grado de excelencia- el papel del orgasmo en la naturaleza humana y lo que podía desprenderse de este análisis. La reflexión psicoanalítica de Reich, por el contrario, parte del orgasmo como clave de bóveda de su sistema.
 
Reich había observado que durante el orgasmo se producía una desconexión entre conciente e inconsciente, “algo” en el ser humano parecía penetrar en un terreno fronterizo entre la vida y la muerte, entre el ser y el no ser, que no podía alcanzar en virtud de ninguna otra actividad. A partir de finales de los años veinte, Reich establece sus primeras teorías sobre el orgasmo. Explica que en el momento en que el climax del placer embarga a los amantes, se libera una energía de un tipo muy particular, a la que dará el nombre de “Orgón”. Esta energía, según la teoría    reichiana, excede con mucho el ámbito de la sexualidad, y dese manifiesta en todos los aspectos esencia, debiendo estar necesariamente presente en una vida sana. Su déficit provoca angustia y enfermedades. Reich intenta explicar los motivos por los que esta energía experimenta alteraciones negativas para la psique y la salud en general. Alude a que determinados traumas de la infancia –en esto sigue a su maestro- tienden a reprimir las funciones naturales del organismo. Es entonces cuando se producen las patologías físicas y mentales. La conclusión es palmaria: restableciendo los flujos energéticos de “Orgón” en el interior de la naturaleza humana, se restablecerá, así mismo, el estado de salud.
En 1927, Reich perfiló lo esencial de estas ideas en una hipótesis arriesgada que iba a suponer su expulsión del ámbito freudiano ortodoxo. El libro, titulado “La genitalidad en la teoría de la terapia de las neurosis”, provoca una reacción extremadamente hostil en Freud y en su círculo íntimo. A partir de ese momento, ya no cuenta con un marco favorable para el ejercicio de la psiquiatría en Viena. Es entonces cuando se traslada a Berlín en donde ingresa en el Partido Comunista Alemán. Pero también aquí dará que hablar y provocará reacciones hostiles.
 
En Berlín, fundó el Instituto de Psiquiatría Popular, abriendo por primera vez su consultorio psiquiátrico a clases sociales desfavorecidas que jamás hubieran podido pagar los servicios de un psicoanalista. Gracias a las confidencias realizadas por cientos de trabajadores, fundamentalmente de izquierdas, pudo conocer mejor a la clase obrera y, por tanto, se sintió en condiciones de elaborar una teoría propia sobre la aparición del nazismo.
 
Su libro “Psicología de masas del fascismo” denuncia la falsedad de la doctrina oficial del comunismo sobre el  fenómeno fascista. Reich niega que el nazismo sea solamente el “brazo armado de la burguesía”. De hecho, él sabía perfectamente, que buena parte de los militantes del nazismo, procedían de la izquierda y de la extrema-izquierda y eran, en cualquier caso, proletarios. Así pues, el nazismo era algo más complejo que una simple reacción de la burguesía. Reich intenta encontrar una matriz sexual al nazismo. Para él, la svástica esquematiza la unión sexual entre hombre y mujer y de ahí procede la extraordinaria fascinación que ha encendido en todas las épocas y en diversos ámbitos culturales.
 
Si la interpretación sexual del nazismo recibe excomuniones por parte del Partido Comunista, puede pensarse como fue recogida en los medios hitlerianos.
 
Para colmo de sus desgracias, el 30 de enero de 1933, Hitler es nombrado Canciller del Reich. Y como tragedia añadia, el nazismo muestra un carácter particularmente agresivo en relación a los judíos. Wilhelm Reich, además de psicoanalista heterodoxo, además de comunista militante, es
judío.
 
Cuando se inicia el gobierno nacional-socialista, Reich, precavidamente, huye de Alemania y se refugia, primero en Dinamarca, luego en Inglaterra y más tarde en Suecia. En los tres países, es declarado indeseable. Afortunadamente para él, resulta mejor acogido en Noruega donde puede establecerse momentáneamente y fundar el Instituto de Investigaciones Biológicas de Economía Sexual, extraño nombre bajo cuya acogida seguirá las investigaciones en relación a la energía orgánica. Es el año, 1938, dieciocho meses después, se embarcará para los EEUU, que ya no abandonará jamás.
 
Desde 1933 –año del advenimiento del nazismo- había abandonado la práctica de la psiquiatría privada y se consagró a perfilar sus conocimientos sobre la “energía orgónica”. Sus investigaciones van en la misma línea que había iniciado en Viena. Es en este período en el que Reich cree tener motivos suficientes como para pensar que la energía orgónica, no se libera solamente durante el orgasmo, sino que representa una fuerza vital presente en el conjunto de la creación. Se trata de una fuerza invisible, difícilmente mesurable, de carácter cósmico y omnipresente, el fundamento mismo de la existencia. A partir de ese momento, los únicos problemas que le interesa resolver son los relativos a la medición, utilización, captación y manipulación de la que, a partir de entonces, llama “energía orgánica”. Con ese bagaje teórico llega a los EEUU.

En Norteamérica, con la CIA

Nada más llegar, se establece como profesor de la New York School for Social Research, donde es presentado por su amigo el profesor Théodore P. Wolfe, especialista en medicina psicosomática. Allí enseñará la biofísica del   Orgón, actividad que junto con la edición y reedición de algunos de sus libros le dará cierta holgura económica como para comprar en 1942 una amplia propiedad de 80 hectáreas en Maine. Será en esa propiedad, rebautizada “Orgonon”, donde establecerá su cuartel general y la sede de la fundación que llevará su nombre.
 
En esa época, se considera algo más que un psiquiatra. Se tiene por  filósofo, sociólogo e inventor; en calidad de tal, construirá su principal instrumento terapéutico al que llama “acumulador de Orgón”. El aparato no puede ser más simple: del tamaño de una cabina telefónica, las paredes están hechas con capas de metal y de materiales orgánicos… este simple cajón debería bastar, según Reich, para facilitar al usuario la provisión de Orgón que ha perdido durante el día o bien a causa de una disfunción. Reich está convencido, en esa época de que este “aparato” es capaz de curar todas las enfermedades, incluido el cáncer. Así mismo, debería aliviar, siempre según su inventor, cualquier tipo de disfunción sexual. El aparato es caro –y reporta a Reich pingües beneficios- y, por tanto, no está al alcance de todos, de ahí que pronto se dé cuenta de que precisa poner en circulación acumuladores de menor tamaño. Diseñará una manta orgónica y también un “entonador orgónico” que debería ser capaz de dirigir la energía captada hacia aquel órgano que el usuario precise.
 
El acumulador orgónico debería, pues, aprovechar al “energía vital”, pero ¿qué es esta energía y cómo está relacionada con la energía cósmica? Se trata de la energía orgónica que impulsa a todos los seres vivos. Mediante el “acumulador”, la energía orgónica atmosférica penetra las paredes del equipo y el individuo situado en su interior, absorve tanta energía orgónica como requiera.
 
Pero los “acumuladores orgónicos”, terminarían siendo la ruina para Wilhelm Reich.

La herencia de Wilhelm Reich

De Reich han derivado distintas terapias, usuales en el movimiento de la New Age: CORE-Energética, bioenergética, rolfing, etc. Incluso los catálogos de objetos de "new age" se han visto repletos de acumuladores orgónicos, cañones para romper nubes y otras lindezas a precio de mercado. Lo terrible es que Wilhem Reich murió completamente loco y todo este material fue creado precisamente en el momento en que ya empezaba a demostrar desequilibrios paranoides. No puede extrañar que algunos de sus herederos hayan terminado por regresar a aquello que siempre ha estado tan cerca del psicoanálisis: el ocultismo; ya veremos más adelante por qué decimos esto.
 
A principios de los años setenta se habían publicado algunos libros de Reich en español, pero ya antes había suscitado el interés en algunos psiquiatras como el doctor Ramón Sarró, amigo personal de Reich y alumno suyo en la Policlínica de Viena, o Ramón García, profesor de la Escuela de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona. Pero no fue sino hasta la primavera de 1978 cuando Carlos Frigola, que había sido alumno de Eva Reich -hija de Wilhem Reich- en la Tavistock Clinic de Londres, la invitó a dar unas conferencias y seminarios en las Universidades de Valencia y Barcelona. A raíz de estos cursos se organizó un encuentro en Figueras (Gerona) en donde, asistiendo la propia Eva Reich, fue creada la "Fundación Wilhem Reich" que todavía realiza cursos, seminarios y edición de la "Revista de Ciencias Orgonómicas".
 
La mejor biografía de Reich está escrita por su mujer Ilse Ollendorff. Después de colaborar durante 12 años ininterrumpidamente con Reich, la Ollendorff reconoce que a medida que iba pasando el tiempo cada vez entendía menos de las teorías de su marido. Es patético cuando explica la fabricación del primer acumulador de energía orgónica -apenas una caja de cigarros, "con cellotex en la parte exterior y una hoja de acero en el interior, con respiraderos en la tapa"- y acto seguido explica que Reich se sentía increiblemente solo, "necesitaba hablar y yo estaba allí para escucharlo, pero no comprendía las implicaciones de lo que decía ni tampoco las entendía ninguna otra persona de su alrededor".
 
Reich escribió a Einstein en 1940; se entrevistó durante 5 horas con él en Princetown en enero del 41, habló con él sobre la "energía orgónica" e incluso le llevó un "acumulador". Einstein se comportó gentilmente con él, lo despidió y no quiso volver a saber nada más del asunto. Reich atribuyó esta repentina indiferencia a "una conspiración general de inspiración comunista". El caso supuso un grave quebranto moral para Reich que ya se veía trabajando junto a Einstein y otros cerebros científicos. Estaba harto de tratar neuróticos, quería abrirse campo en el terreno de las ciencias físicas y encontrar el nexo de unión entre psique y materia. En 1942 Reich empezó a tratar pacientes de cáncer con los acumuladores orgónicos y a venderlos. Hay que decir que el acumulador no era vendido como remedio contra las enfermedades sino como una forma de fortalecer el cuerpo, y por tanto a hacerlo inmune a las enfermedades y capaz de derrotar a las que ya estaban en curso. La administración americana prohibió en 1956 la venta de estos aparatos. La venta apenas había llegado a las 300 unidades.
 
Probó también un motor de energía orgónica, pero en esa época su manía persecutoria se había ido ampliando. Uno de sus ayudantes, un muchacho problemático, desapareció, Reich sostuvo la teoría que el "joven había sido había sido secuestrado por conspiradores comunistas que querían el secreto de la fuerza motriz en la energía orgón". El joven nunca apareció, pero la Olendorff sostiene que había sido internado en una clínica psiquiátrica. En 1950 las cosas no mejoraron; Reich concentró esfuerzos en la realización de un "rompenubes" o "cloudbuster" que no era otra cosa más que "un dispositivo de tubos huecos ubicados en una suerte de placa giratoria que podía manipularse para que apuntara en la dirección deseada. Los tubos estaban conectados con cables que debían introducirse en la tierra o en una fuente de agua corriente. La teoría era que los tubos extraerían la energía orgón de las nubes, y que el agua a su vez extraería la energía recogida de los tubos y neutralizaría sus efectos". Claro está que las nubes se rompían, pero es que es preciso ver una nube para saber que es la muestra más clara de lo impermanente. Reich había creído descubrir que el Orgón disponía también de un “lado oscuro” que cristalizaba en formas energías destructoras. Tales energías se concentraban en determinados momentos en la atmósfera terrestre y, frecuentemente, adquirían la forma de nubes. Era lo que llamaba “Deadly Orgone Radiation” (DOR). Para disipar estas radiaciones y restablecer la normalidad en zonas del planeta, Reich construyó el “cañón rompenubes”.
 
Este dispositivo, consistía en una serie de tubos de cuatro o cinco metros y varios centímetros de diámetro unidos a un cable cuyos extremos pelados se ubicaban en la corriente de un río o un lago. Los tubos estaban situados sobre una estructura orientable en cualquier dirección (la plataforma de un viejo cañón antiaéreo), mientras que los extremos abiertos de los tubos se enfocaban sobre el cielo. Con esa tecnología, Reich afirmaba poder disolver nubes tormentosas, pero también, frecuentemente, observó que obtenía el efecto contrario: hacer llover en parajes desérticos o en sitios donde la lluvia no era estadísticamente posible y ni se esperaba. Hasta aquí no existía nada realmente “mágico” o “científico”: en un paraje, o llueve o hace buen tiempo, a expensas de lo que realizara el ser humano.
 
¿Cómo funcionaban los tubos? Nos los cuenta el mismo Reich: "Cuando los tubos conectados con un manantial o con un lago fueron apuntados hacia la nube de Dor (negra), ésta comenzó a encogerse desde la periferia hacia el centro y el azul normal empezó a extenderse más hacia la zona negra, hasta que las nubes de Dor desaparecieron completamente". Esto disipaba la tormenta, debido a los cambios en el potencial energético producidos por el vacío o succión de energía obtenidos con el Cloud-buster. Para hacer llover, Reich apuntaba los tubos cerca de una nube pequeña, con el resultado de que ésta crecía hasta chocar con otras (que también podían "crearse") y se producía la lluvia.
 
Reich en los últimos años de su vida desarrolló toda una teoría sobre los OVNIS; la mayoría de sus herederos han preferido cubrir un tupido velo sobre la última etapa de evolución de su pensamiento,  especialmente entre 1942 y 1957. De todas formas existen      artículos y rastros que permiten reconstruirlo.         
 
Todo se inició en 1952 cuando algunos miembros de la comunidad afirmaron haber visto "platillos volantes". Poco a poco fue obsesionándose con la idea de la presencia de naves extraterrestres que supuestamente observaban a la comunidad de "Orgonon". El las llamaba "EA" iniciales de las palabras "Energía" y "Alpha"; sus tripulantes eran llamados CORE, siglas de "Cosmic Orgone Engineering".
 
Llegó a obsesionarse con la idea de que algunas estrellas eran, en realidad, naves extraterrestres situdas sobre la comunidad de "Orgonon" para vigilarla; aprovechó el "cloudbuster", más adelante denominado "cañón espacial", que disiparía la energía orgónica negativa ‑DOR‑ liberada por las naves extraterretres y causante de las enfermedades del hombre. Estaba convencido que gracias a este instrumento había logrado debilitar algunas "luces azules" estacionadas sobre Orgonon.
 
Por lo demás la presencia de naves extraterrestes en nuestro planeta estaría dictada por su necesidad de cargarse aquí de energía orgónica positiva (OR) y desprenderse de la negativa (DOR) en forma de polvo negro que provocaría una lluvia y la consiguiente nausea, cianosis y malestar general.
 
En 1956 es condenado a dos años de cárcel por tráfico ilegal de "acumuladores de energía orgónica" que consideraba el único  remedio contra el cáncer... Murió en la penitenciería de  Willisburg el 3 de noviembre de 1957. En la última fase de su  vida Reich había abandonado la práctica psiquiátrica y proyectaba un nuevo culto basado en la eugenesia y denominado "Hijos del Porvenir"; una parte de sus seguidores renunciaron a sus extravagantes teorías enunciadas tras su llegada a EEUU, mientras que otros asumieron todos los contenidos, incluidos los ufológicos. Woody Allen satirizó la imagen de Wilhem Reich en la figura del científico loco de su película "Todo lo que usted quiere saber sobre el sexo y no se atreve a preguntar".

Hacia el final. Últimas paranoias

En 1954, Reich es denunciado por varias instituciones como falsario. Los acumuladores de Orgón y todos sus derivados, son considerados como engañifas conscientes sin ningún valor terapéutico. El gobierno prohibe que venda los acumuladores de energía orgónica. Reich se declara en rebeldía, no acude al juicio y explica su posición por escrito: “El gobierno de los EEUU no está habilitado para tratar sobre la Ley Natural Fundamental. La orgonomía es una rama de la Ciencia Natural Fundamental… Presentar ante el tribunal para “defender” la Investigación Natural Fundamental constituye en sí un acto absurdo. En efecto, toda investigación en este terreno se sitúa fuera de la competencia jurídica de una administración social cualquiera que fuera. El derecho del Hombre al conocimiento debe ser protegido, si el término Libertad debe significar algo más que un eslogan político privado de sentido. No compareceré ante el tribunal para “defenderme” contra un proceso iniciado a partir de una denuncia, cuya naturaleza misma demuestra que ignora todo sobre la ciencia natural”…
 
Una defensa así no podía ocasionarle más que nuevos problemas. El 19 de marzo de 1954, Reich es definitivamente condenado. Una vez conoce la sentencia proclama a quien quiera escucharlo que es víctima de una conspiración orquestada por los ”fascistas rojos”. En 1956 es ingresado en un establecimiento penitenciario del Estado de Maine para cumplir dos años de prisión y sus escritos, por orden judicial, son destruidos. El 3 de noviembre de 1957, muere de una embolia pulmonar, sin haber abonado los 10.000 dólares de multa a los que también había sido condenado.
 
En el momento de su muerte, casi todos los que habían sido sus discípulos, opinaban que se había trastornado a causa de las iniciativas judiciales. Su mujer, Ilse Olendorf, y su hijo, Peter Reich, defendieron su memoria en diversas obras reivindicativas. Meter, en su libro “A Book of Dreams”, al describir su vida en Organon, recuerda el placer que le producía a él y a su padre, hacer llover gracias al “cloudbuster”.  De ser así, nadie, salvo ellos, habrían conseguido que el malhadado invento de Reich funcionara al menos una vez en la vida. Los discípulos de Reich sostienen que obtuvo resultados concretos y recibió una recompensa de 1000 dólares procedentes de un agricultor, Osmon Merrill y del banquero H.B. Philips, por haber salvado sus cosechas en 1953, gracias al “cloudbuster”. Cuentan, así mismo, que uno de los principales “hombres de la lluvia”, James de Meo, se pasean por todo el territorio norteamericano, transportando una reproducción de ese cañon, con el que obtiene excelentes resultados.

Reich, la CIA y el control del tiempo

En 1947, Reich se comprometió durante cinco años a trabajar para el OSS, precedente de la CIA. La CIA puso especial interés –lo cual dice mucho en el contexto que nos ocupa- sobre el aparato diseñado para controlar el tiempo y la atmósfera. Ese aparato, al decir de su inventor, era capaz de “aspirar” las energías DOR y atenuar la violencia de una tempestad. De ser así, era evidente que una acumulación de energía DOR, podía operar el efecto contrario, esto es, acentuar la virulencia de una tempestad.
 
Los discípulos de Reich afirman todavía hoy que las pruebas realizadas por la CIA dieron un resultado positivo y que experimentaron con éxito sobre una tempestad. La fase siguiente del “Proyecto Fénix” –tal era su nombre en clave- consistía en lanzar a la atmósfera entre 200 y 500 radiosondas al día. Estas radiosondas consistían en unas cajas fabricadas en los laboratorios de Brookhaven a partir de los trabajos y las indicaciones de Reich. Se trataba, en la práctica de pequeños acumuladores orgánicos que debían absorver el excedente de energía DOR que se encontraba en determinadas zonas de la atmósfera. Emitían una señal oscilante continua sobre un radio de 100 millas, y se esperaba que tuvieran la capacidad de convertir la energía eléctrica en energía etérica. Utilizaban primeramente la frecuencia de 403 mHz y luego la de 1680 mHz. Las pareder de la caja estaban formadas por un “thermisor” compuesto por oro, plata, planito e iridio, recubierto por una capa plástica que aislaba de la humedad. El dispositivo se  completaba con una aguja que actuaba a modo de antena capaz de captar las energías DOR y producir Orgón.
 
Algunos discípulos de Reich sostienen en la actualidad que este proyecto tenia como objetivo –en 1947, cuando se intuía en el horizonte la “guerra fría”- el control del clima. Esos mismos discípulos sostienen que la fusión de este proyecto con el Proyecto Filadelfia (intentar hacer invisible el propio armamento a los radares enemigos, que tuvo efectos secundarios sobre la tripulación de un navío de los EEUU), nació el Proyecto Fénix, uno de cuyos objetivos era alterar el normal curso del pensamiento.
 
En 1952, la relación de Reich con la CIA termina. Se han conocido muy pocos detalles de esta colaboración que demuestra solamente una cosa: que en esa época, los científicos norteamericanos a sueldo del Departamento de Defensa, estimaban que era posible alterar el clima e intentaron llevar sus pesquisas por la senda trazada por Wilhelm Reich.
 
Reich podía estar aquejado de un trastorno obsesivo compulsivo, pero alguien quería comprobar si verdaderamente, por mínimo que fuera el basamento científico de sus teorías, tenía razón y era posible, finalmente, controlar el clima. Eso ocurría sólo unos pocos años antes de que el proyecto ROTHR fuera puesto en marcha como precedente de HAARP. Era el período en el que Nikola Tesla acababa de fallecer y sus papeles habían resultado recogidos por el FBI.
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Disculpas por el retraso en las nuevas renovaciones

Por cambios en el software utilizado por el servidor, hemos estado sin poder introducir nuevas renovaciones en los últimos 15 días. Resuelto el problema, la semana próxima se introducirán las renovaciones que habíamos programado para estos días. Lamentamos que esta situación se haya producido en unos momentos decisivos para nuestro país. Agradecemos a todos nuestros lectores las muestras de simpatía y las consultas que hemos recibido sobre los motivos que nos han llevado a este "apagón" momentáneo de infoKrisis. La semana que viene, volvemos a la carga.

Catalunya depende de una botella de JB…

Catalunya depende de una botella de JB…

Redacción.- Los rumores sobre las presuntas aficiones de Maragall a la ginebra o al whisky han sido reiteradamente desmentidas por los voceros oficiales de la Generalitat, con la misma fuerza con que hace diez años desmentían que Angel Colom fuera gay, algo que era del dominio público, como las filias de Maragall lo son en el interior de su propio partido. Maragall ha traído el caos a Catalunya. Del famoso "seny" catalán, no quedan ni los rastros.


La opción de ERC y su por qué.

ERC eligió pactar con el PSC antes que con CiU, como hubiera exigido la lógica, por el esquematismo ideológico de Carod-Rovira. Para éste, la independencia de Catalunya solamente es posible si el gran partido socialista se decanta hacia el nacionalismo; así pues, era preciso llevar al PSC al nacionalismo, en lugar de hacerlo con CiU que ya estaba instalado en ese terreno. Así se lograría un “nacionalismo progresista”, en lugar del “nacionalismo conservador” de CiU. A fin de cuentas, de lo que se trataba era de avanzar en el área nacionalista.

Carod, ávido lector de la prensa diaria, advirtió pronto que el Maragall que volvió de Roma tras 1993, oficialmente para “aprender urbanismo” y extraoficialmente para restablecer su quebrantado hígado, no era el mismo que había abandonado la ciudad condal con los pitidos nacionalistas que tuvo que soportar en los oídos durante la ceremonia de inauguración del Estadio Olímpico. Carod advirtió que Maragall quería disputar a CiU el electorado nacionalista y estaba dispuesto a aprovechar esta coyuntura en beneficio propio.

A pesar de su simplicidad y de la rusticidad y mesianismo de sus ideas políticas, Carod ha sido el gran ganador de esta legislatura catalana: ha creado la ficción de que un “90% de Catalunya” aprueba el “nou Estatut”. En realidad, al 90% de los catalanes el nuevo Estatuto se la trae al fresco. Aparte del término “nación”, nadie sabe exactamente en qué consiste, ni suscita el más mínimo entusiasmo. Si hubiera logrado contagiar ese entusiasmo a la sociedad, sus partidos promotores habrían realizado movilizaciones populares. Pero todos temen que no sean seguidas por amplias masas y que se evidencia que, solamente, minorías, habitualmente incordiantes, y la clase política del 3%, están a su favor.

La opción Maragall y su por qué…

Desde el punto de vista del PSC-Ciutatans pel Camvi, las cosas se veían de otra manera. CiU, que había ganado las elecciones de 2003, se presentaba como demasiado “fuerte” para pactar con ella, en cambio, con la pequeña ERC, era posible aplicar el “abrazo del oso”. Los dirigentes del PSC, Montilla en concreto, pensaban que el poder moderaría a los dirigentes de ERC y que, en pocos meses, se convertiría en una especie de fotocopia reducida de CiU.

Por otra parte, los pactos de noviembre de 2003, se fraguaron pensando que el PP seguiría en el poder en las elecciones de 2004: se pactó un estatuto de máximos que, indudablemente, sería rechazado por el PP en el poder, y daría lugar a una campaña de victimización. Pero, las bombas del 11-M y la reunión de Perpignan lo trastocaron todo.

Maragall, presionado por la opinión pública, por su propio partido, el PSC, y por el PSOE, se vio obligado a expulsar a Carod del Gobierno y nombrar a un hombre gris de ERC, como “conseller en cap”. Para colmo, en ese momento, el PSC percibiò que Maragall había negociado mal: la cuota de poder de ERC era demasiado alta, presidía el parlament y el govern y el cargo de President quedaba desvinculado de la gestión directa del día a día.

Cuando Maragall dinamita su propio “gobierno”

En sucesivas intervenciones, toda la opinión pública catalana ha podido ver muy a las claras que el “president” no ha estado “fino” en estos dos últimos años. La bochornosa crisis de El Carmelo, con su secuela del escándalo del 3%, marcaba, hasta el viernes, el cenit de la incapacidad de Maragall para ocupar el cargo.

El viernes pasado, el “conseller en cap”, del que solamente la opinión pública ha retenido su nombre –“Bargalló”- y cuyos únicos méritos para ocupar el cargo son, el haber sido concejal de su pueblo y miembro de una “colla de diables”… se encontró un papel sobre su mesa escrito de puño y letra del propio Maragall: “Aquí tienes al nuevo gobierno”. Acto seguido, Bargalló telefoneó al secretario general de su partido, ERC, Joan Puigcercós y éste llamó a Montilla. Según La Vanguardia, Montilla se quedo atónito cuando Puigcercós se limitó a decirle “¿Ahora se os ocurre cambiar el govern?”. Efectivamente, “ahora”, es el peor momento: cuando está a punto de iniciarse el debate sobre el Estado de Catalunya en el Parlament y cuando ha quedado claro el rechazo de toda España y de buena parte de Catalunya al proyecto de nuevo Estatuto (y la indiferencia de la otra parte). Maragall no había dicho nada de la remodelación a su propio partido.

En las reuniones que tuvieron lugar en los dos días siguientes, se ha puesto en evidencia que Maragall no cuenta en estos momentos con la confianza de ninguno de los tres partidos que firmaron el acuerdo de noviembre de 2003, un acuerdo que, ya en aquel momento costó mucho de sacar adelante y que, finalmente, el propio Maragall, ha dinamitado por su cuenta y riesgo.

En 1998, el PSC empezaba a pensar que Maragall no estaba en condiciones de asumir una tarea de gobierno, pero parecía que al impulsar “Ciutatans pel Camvi” había conseguido movilizar a sectores que no estaban en el PSC. Por lo demás, no había un candidato de recambio. Luego resultó que Maragall, se autoproclamó candidato (sin las “primarias” en aquel momento de moda en el socialismo español) y nadie en el PSC tuvo arrestos ni para recordar que no estaba en condiciones de ser candidato, ni mucho menos de ser presidente de Catalunya. Maragall no dejó que se creara la figura de un candidato emergente de sustitución. El PSC, en realidad, volvió a perder las elecciones de 2003, pero las simetrías políticas y la coalición con ERC e ICV-EUA, lo sentó en la Plaza de San Jaime. Dos años antes, fuentes del PSC nos comunicaron la estrategia del partido: Maragall por dos años, luego dimitía por razones de salud y le sustituía Montilla… pero este “brillante plan”, no contaba con lo esencial: la adquiescencia de Maragall.

Maragall, en su delirium, como ZP, también quiere pasar a la historia como el “president del nou Estatut”. El problema es que las resistencias en su propio partido (el PSC) son insuperables. Maragall, ha logrado arrastrar al PSC hacia una deriva nacionalista que le va a costar muy cara desde el punto de vista electoral. Pero en el interior del PSC no existe unanimidad. Las resistencias se manifestaron en julio cuando un grupo de intelectuales rompieron con el PSC y montaron una plataforma antinacionalista. Maragall no se dio por enterado, a pesar de que, entre los firmantes del documento, se encontraban algunos alcaldes y muchos cargos municipales. Luego, cuando se supo el contenido del Estatut, el texto cosechó las diatribas de la mayoría de dirigentes históricos del PSOE (Guerra, Felipe, etc.). Tampoco se dio por enterado. No volvió a darse por enterado cuando el propio ZP le dio una bofetada en la cara afirmando que el “Estatuto quedará limpio como una patena”, lo que indica que actualmente está “sucio”. Otros portavoces del gobierno, hablaron de “Estatuto contaminado” que se descontaminaría en el trámite parlamentario. Maragall siguió ausente y autista y se le ocurrió la peor de todas las salidas: nombrar en plena crisis del Estatut un nuevo gobierno que deshacía los equilibrios prendidos con alfileres de noviembre de 2003

¿Qué ocurrirá ahora?

Por primera vez, los tres partidos del gobierno catalán han manifestado su oposición a Maragall. En este momento hay poco tiempo para nuevas conversaciones: si Maragall da marcha atrás y no remodela el gobierno, tal como le exigen sus tres socios, su imagen quedará ampliamente deteriorada ante la opinión pública. Si sigue adelante con su idea de nuevo gobierno, el tiempo juega en su contra. A principios de esta semana debe verse el debate en el parlament sobre el “estado de Catalunya” y no hay tiempo material para formar un nuevo gobierno del agrado de todos, ni siquiera aunque se nombre a contrarreloj.

Es posible, que, vista la situación, Carod opte por romper la baraja, a pesar de que Bargalló teme por su poltrona (es prácticamente imposible que vuelva a ser “conseller en cap”). Puede romper a la vista de que las oposiciones en el parlamento español, en el PSOE y en opinión incluso de ZP, el estatuto va a quedar, indudablemente, descafeinado. Ahora es un buen momento para romper, de lo contrario, su propio electorado podría considerarlo cómplice de las locuras de Maragall y castigarlo negándole el voto. Electoralmente, es un buen momento para ERC, con un PSC erosionado, CiU casi invisible y a remolque de ERC en la negociación del Estatut y con las encuestas que le dan cierto crecimiento, especialmente en Gerona, donde CiU está prácticamente desintegrada y con un PSC a la baja, parte de cuyos votos irán a parar a la nueva Plataforma antinacionalista y al PP.

No hay que descartar lo que ya preveíamos desde hace meses: la ruptura del tripartito, la negativa de ERC a sacar adelante los presupuestos generales del Estado, una moción de censura del PP, con la abstención de los socios de ZP y la disolución de las cámaras.

Alguién del PSC –Iceta- ha recordado que Schröder se ha sacrificado por el SPD. Es cierto que la sombra de la socialdemocracia alemana siempre ha pesado sobre el socialismo español y es posible que ZP vea en el gesto del exjefe de gobierno alemán una línea a seguir: mejor disolver ahora mismo el parlamento y convocar nuevas elecciones, antes que tener que soportar una moción de censura en unas circunstancias tales que, Rajoy saldría enormemente crecido, cuando todavía no se ha disipado la crisis de las vallas, la crisis del Estatut y los silbidos empiezan a hacerse frecuentes en las apariciones de ZP.

El problema de ZP, y, por extensión, el problema del PSOE, es que son incapaces de imitar a la socialdemocracia alemana en aquello que hoy le honra: formar una “gran coalición” que en España sería mucho más lógica, incluso, que en Alemania, pues, así como en éste país lo que está en juego es “solamente” el resurgir de la economía, en España, en estos momentos, lo que está en juego es nuestra propia existencia como Nación.

ZP ha hecho saltar por los aires el consenso constitucional de 1979. A nadie se le escapa que la gobernabilidad y la viabilidad de nuestro país en estos momentos, pasa por un nuevo consenso. Y en esta ocasión está claro: el consenso debe llegar a donde no llegó en 1979, al aislamiento de los nacionalismos, que en 25 años han demostrado ser una verdadera sífilis maloliente.

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

ZP o la globalización encarnada.

ZP o la globalización encarnada.

Redacción.- Desde l981 no se recordaba una situación tan crispada en la política española. Esta crispación ha venido de la mano de ZP, miembro de la “nueva clase política” española, surgida tras la transición, sin otra ideología más que la propia de la globalización. Receptáculo de contradicciones, este “progresismo globalizador”, se une al “guerracivilismo” o “rupturismo”. ZP ha trasladado el caos que bulle en su cerebro a toda la sociedad española.

ZP, un producto de la globalización

ZP carece de ideología política y, si se nos apura, de cultura general. Felipe González, al menos, era un socialdemócrata pragmático, es decir, con un pie en el capitalismo y el otro en la doctrina aprobada por la socialdemocracia alemana en Bad Godesberg. ZP, ni eso. Su presunto humanismo, su presunto pacifismo, su presunto neutralismo, enlazan perfectamente con el modelo requerido por la globalización: una doctrina “soft” (=blanda), mal definida, adaptacionista, ingenua, meliflua y fofa. Eso, y unos cuantos tópicos progresistas (el progresismo es la globalización de la estupidez), constituyen la doctrina de ZP.

De ahí que cuando se hable de “nación”, ZP no tenga ni siquiera claro de qué se trata. Una nación, tal como fue definida por Ortega y Gasset, es una unidad de destino que contempla la realización de una misión histórica. Para entender lo que quieren decir las palabras “destino” y “misión”, hace falta tener conocimientos históricos. ZP, apenas sabe de historia lo aprendido en la pobre EGB que debió cursar en León. Y, lo más probable es que ni siquiera haya retenido lo esencial de aquella asignatura referido a “España”.

ZP confunde “nación”, “Estado” (encarnación jurídica de la Nación), “nacionalidad” (comunidad cultural), “comunidad nacional” (eufemismo para citar el binomio Pueblo-Estado), “región” (concepto geográfico que define un entorno geomórfico homogéneo), federalismo (asociación libre de Estados), “pueblo” (conjunto humano que habita, generalmente, sobre un territorio concreto), etc.

Al confundir todos estos conceptos, ZP carece de la idea fundamental que debe tener todo político: la idea de Estado y lo que deriva de ella, el concepto de autoridad. Y, lo que es peor, ZP cree que la misión de todo político (y, más en concreto, su “misión”), es pasar a la historia como un gran reformador. De ahí que, aun antes de llegar al poder haya estimulado el insensato Estatuto Catalán, haya anunciado que la vía para terminar con el terrorismo etarra es el diálogo y no el martillo inexorable, haya propuesto una profunda reforma constitucional… todo ello, sin tener ideología de ningún tipo, sin proponer absolutamente nada más que la reforma por la reforma y la paz con ETA a cualquier precio.

El presunto “humanismo” de ZP no pasa de ser una amalgama de conceptos frívolos e irresponsables que han llevado a una legislación absolutamente enloquecida en la que la “cuota” femenina en el gobierno, las bodas y adopciones homosexuales, se unen a un “reformismo” que, en año y medio ni el propio ZP ha sido capaz de definir.

Es más fácil protagonizar la no-Historia que predijera (erróneamente) Fukuyama en 1990, que hacer la Historia. La gente como ZP solamente tendrían sentido en el “mundo feliz” post-histórico, sin conflictos, ni tensiones, uniformizado y normalizado, a donde Nietzsche, con mucha más visión de futuro, profetizó que se dirigía la civilización. Un mundo de esclavos felices. Pero aún no hemos llegado –y, seguramente, jamás llegaremos- a una abstracción así. Solo que, en el cerebro de ZP, ya nos encontramos en ese “mundo casi feliz”. Eso mismo es lo que pretende demostrarnos la globalización: que la felicidad es inexorable y que nos aproximamos a ella. El mercado determina nuestra marcha hacia el mundo feliz, y, por tanto, el Estado es innecesario. Gobernar no es otra cosa que dejar que el mercado se recomponga constantemente, es decir, no hacer nada. ZP, es, digámoslo ya, la quintaesencia del gobernante de la era globalizada.

El problema: la globalización no lleva al mundo feliz

En la doctrina de ZP algo falla: la globalización no se ha consolidado. La globalización, lejos de ser la panacea universal, no es más que el capitalismo llegado a su límite lógico de acumulación de capital; la producción industrial, lejos de diversificarse, se concentra en las “zonas emergentes” (en donde resulta más barata), y las naciones del primer mundo se desindustrializan, convirtiéndose en “áreas de servicios”. Lejos de llegar a la “igualdad”, la sociedad “rica”, avanza inexorablemente hacia la sociedad de los “tres tercios” (un tercio con estabilidad laboral y buen nivel de ingresos, un tercio que vive en la precariedad laboral, teniendo acceso solamente a trabajo negro y con un alto grado de inestabilidad sobreviviendo gracias a los subsidios de paro y, finalmente, otro tercio, que vive en la indigencia total, dependiendo de la caridad pública). Lejos de avanzar a situaciones de justicia social y con niveles de bienestar aceptables, la globalización ha generado una nueva esclavitud en el antiguo Tercer Mundo, y, para abaratar al máximo los costes laborales en el Primer Mundo, se ha tenido que romper el Estado del Bienestar y hacer de la precariedad laboral y el subempleo una constante.

Esta es la verdadera globalización, no la que ZP cree que se ha instalado entre nosotros. Los Estados siguen existiendo, incluso dentro de la UE y, por tanto, su defensa es necesaria, por costosa que sea. ZP lo desconoce. Como desconoce que, como nación, tenemos “enemigos” en el Sur (Marruecos). Olvida que Ceuta, Melilla, las Islas Adyacentes y Canarias, son territorio nacional. No tiene ni la más remota idea de lo que es la “nacionalidad”, es decir, la pertenencia a una “Nación”. Cree, en virtud de su humanismo fofo y ramplón, que cualquier recién llegado de no importa donde, debe tener los mismos derechos que aquellos que somos descendientes de generaciones de españoles que han hecho éste país con su esfuerzo, con sus impuestos e, incluso, con su sangre: por que, muy frecuentemente, los Estados, los Pueblos y las Naciones, se defienden con las armas en la mano y la independencia exige un tributo de sangre… Vale la pena acordarse de la boutade de Pepe Bono: “Prefiero morir a matar”, frase que, no sólo es una mentira, sino que, además, es una estupidez dicha por un ministro de la Defensa.

“Guerracivilismo” y “rupturismo”

Hay otro problema. No todo lo que bulle en el cerebro de ZP deriva del “progresismo globalizador”, hay otra componente no menos deleznable: lo que se ha dado en llamar “guerracivilismo” o, mejor dicho, “rupturismo”. Sus biógrafos dicen que, en su infancia, estuvo muy apegado a su abuelo republicano. Es posible, pero poco importa de dónde derive. En un principio, era probable que el “guerracivilismo” fuera un señuelo para desviar la atención sobre la ineficacia de su gestión de gobierno. La retirada de símbolos “históricos” del régimen anterior, la desmesurada defensa de la “inocencia” republicana en los crímenes que tuvieron lugar durante la guerra civil, las subvenciones y premios en metálico a todos los que afirman haber descubierto fosas reales o supuestas de fusilados por el franquismo, las “rehabilitaciones”, la asimilación del centro-derecha actual al franquismo de ayer (cuando es evidente que hay una disrupción generacional) y un largo etcétera de gestos y frases, indica que ZP ha hecho saltar por los aires el pacto de la transición.

Ese pacto consistía, groso modo, en legalizar a todos los partidos a cambio de que se aceptara la continuidad monárquica encarnada por Juan Carlos y se hiciera tábula rasa, sin vencedores ni vencidos, consensuando una constitución que desde 1979, no ha dado malos resultados. ZP ha hecho saltar por los aires todo esto, sin tener una idea exacta de qué es lo que iba a sustituirle.

ZP no vivió la transición. Este dato es importante. Además, ha debido de gobernar con fuerzas que no aceptaron el consenso constitucional (ERC) o lo hicieron a regañadientes (PCE). El “piropo” dedicado por ZP a Juan Carlos I, llamándolo “rey republicano”, es suficientemente elocuente. Si hay reforma constitucional, nada impide que la misma monarquía sea cuestionada y que Juan Carlos I, pase a ser “el ciudadano Capeto”. De hecho, si el país camina hacia una solución federal, difícilmente puede casar una monarquía dentro de ese esquema de gobierno.

Las fuerzas que quedaron superadas y marginadas en la transición, los entonces llamados “rupturistas”, han reaparecido de la mano de ZP. Siguen siendo minúsculas, pero, gracias a la deriva sin rumbo de ZP, están haciendo peligrar la unidad del Estado y la constitución nacida del consenso de 1979.

Cuando la ideología “soft” se une al “guerracivilismo”, todo es posible: desde la desmembración nacional, por fragmentación interior, a la pérdida de territorios históricos (Ceuta, Melilla, Canarias, Islas Adyacentes) por la ofensiva exterior, tal como la historia enseña, en cuanto se ha detectado debilidad de una nación.

Desde el 14-M lo dijimos: sólo hay un enemigo principal, sólo uno, ZP y su forma ramplona de suicidio nacional.

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Pensar globalmente, actuar localmente

Pensar globalmente, actuar localmente

Redacción.- Pensar globalmente y actual localmente. Tales han sido las intenciones con las que se han organizado dos eventos importantes: la Universidad de Otoño de la Asociación Alfonso X (Calpe) y el II Coloquio de Tierra y Pueblo. Ambos eventos han tenido un único objetivo: acompañar la reflexión ideológica y política al ritmo de los tiempos. En una sociedad cambiante como la nuestra, en la que el presente de hoy, mañana es pasado, vale la pena mantener una revisión constante de las propias posiciones, o de lo contrario se pierde el ritmo de los tiempos.

Los grupos alternativos, en lugar de ser grupos políticos reales, han pasado a ser tribus urbanas, partidos virtuales o propagandistas entusiasmados ante cualquier pequeña movilización y que ante los fracasos absolutos llaman a persistir en la misma línea. Que se desengañen sus pocos partidarios: no se trata de dirigir a cuatro skins mal organizados, ni de reproducir formas del pasado con gesticulaciones del presente, ni de confundir los propios sueños por realidad.

La Universidad de Otoño de la Asociación Alfonso X. Actuar localmente

Los días 24-25 y 26 de septiembre, tuvo lugar en la localidad alicantina de Calpe, la I Universidad de Otoño de la Asociación Alfonso X, en la que se reunieron medio centenar de cuadros políticos de distintas organizaciones e independientes. El tema era puntual: preparar las elecciones municipales.

Las municipales del 2007 van a ser una prueba de fuego para todos aquellos que deseen edificar una alternativa a los gobiernos municipales gestionados por el PSOE y el PP. Como se sabe, en las elecciones municipales es donde existe una posibilidad de irrumpir en el terreno político; cualquier otra consulta electoral muestra un techo demasiado alto como para poder alcanzar éxitos con los mimbres actualmente disponibles.

En este sentido, los temas de esta primera edición de la Universidad de Otoño han tenido, todos, relación con las elecciones municipales. Inicialmente, Christian Ruíz, presentó el evento y, acto seguido, pasó a plantear la problemática de la vivienda y las posibles salidas y propuestas que podemos aportar. La vivienda, no es solamente el problema más acuciante de la sociedad española, que se lleva hasta el 65% de los ingresos familiares, sino que, en este terreno podemos aportar iniciativas diferenciadas de los demás partidos. Es más, Christian Ruiz, pasó revista a los programas de los distintos partidos y pudo demostrar que, la burbuja inmobiliaria ha sido hinchada precisamente por las políticas sociales tanto del PP como del PSOE.

En segundo lugar, Ernesto Milà, planteó el tema: “Elementos de un programa político para las elecciones municipales”. Milà dividió su intervención en tres partes: aquellos elementos prioritarios que, por su importancia, pueden estar presentes en los programas políticos de cualquier municipio; aquellos que solamente tienen una aplicación local; y, finalmente, elementos comunes de importancia secundaria. Milà terminó su intervención indicando que lo importante para un éxito municipal es contar con militantes arraigados en su municipio y dotados de capacidad de observación.

El debate sobre organización ocupó buena parte del tiempo de la Universidad de Otoño. Los intervinientes pasaron revista a las distintas formas de organización ensayadas en las últimas décadas y establecieron un punto de acuerdo: agrupar en cada municipio a los que tienen la voluntad de actuar en la misma dirección, en forma de plataformas o comités “ad hoc”; interconectar distintas iniciativas que vayan surgiendo en distintos planos, procurando establecer una unidad estratégica y una autonomía tácticas y organizar todas estas estructuras “en red”.

Todas las intervenciones fueron en la misma dirección: la necesidad de superar las carencias actuales y la proliferación de partidos virtuales, los liderazgos dudosos y las poses de lidercillos, mediante el arraigo de los cuadros políticos en la sociedad de su municipio, de un lado, y no existiendo más liderazgo que el que proporciona el éxito político.

Por otra parte, se planteó un diseño estratégico: existen dos posibilidades, o bien adoptar una actitud pragmática, o bien una actitud testimonialista. Descartada esta segunda, dadas las actuales simetrías políticas, la historia política de nuestro país demuestra que la mayoría absoluta depende del control del centro político. Cuando esta mayoría no existe, la balanza se inclina gracias a los nacionalismos periféricos. Es preciso romper esta situación y adoptar una línea de defensa nacional y de garantías sociales. Esta línea tiene como objetivo capturar el voto de las clases trabajadoras que están viviendo en primera fila los problemas generados por la globalización, creando una fuerza política parlamentaria que sustituya a los nacionalistas como minoría necesaria para formar gobiernos de centro-derecha o centro-izquierda. En otras palabras: captar el voto de los damnificados por la globalización (fundamentalmente procedentes de la izquierda) para apoyar gobiernos de defensa nacional y social (esto es, defensores de la unidad nacional y de políticas sociales de salvaguardia de los derechos de los trabajadores).

Para finalizar, Christian Ruíz dio un curso de comunicación con las masas en las que resumió las distintas técnicas a utilizar en mítines, conferencias y asambleas.

Fuera de las sesiones, la mayoría de cuadros de Democracia Nacional presentes en el encuentro, redactaron una carta colectiva [que hemos reproducido en este blog] manifestando su desacuerdo con las orientaciones del actual presidente del partido, Manuel Canduela. Así mismo se acordó publicar los textos de las conferencias y debates en la web de próxima inauguración www.democracianacional.info

El hecho de que las conclusiones de este encuentro se presenten a la totalidad de cuadros y militantes del ambiente, se debe a que se juzga que pueden ser asumidos por la mayoría de organizaciones y que esta práctica supone un primer paso para trabajar “en red” (no “en la red”). Así mismo, no es casual el hecho de que este encuentro haya versado exclusivamente sobre la “política y las elecciones municipales”, pues de lo que se trata es de “pensar localmente”. El próximo encuentro a celebrar a finales de enero tendrá como tema central: “Las políticas sociales”.

El II Coloquio de Tierra y Pueblo: pensar globalmente

Los días 4, 5 y 6 de noviembre, tendrá lugar en las proximidades de Valencia el II Coloquio de Tierra y Pueblo. Durante el transcurso del mismo, se realizarán distintas conferencias y presentaciones, así mismo, los grupos y asociaciones participantes colocarán puestos de venta de libros, música, camisetas y todo tipo de artículos relacionados con nuestro ambiente. Asistirán camaradas venidos desde todos los puntos de la península, así como representantes de movimientos identitarios europeos.

Los temas a desarrollar por los ponentes tienen todos que ver con el actual proceso de globalización y el nuevo rumbo adoptado por la sociedad del siglo XXI. El tema central del coloquio es “Eurosiberia, la creación de una potencia etno-política”. Bajo este rótulo se incluyen conferencias sobre geopolítica, temática identitaria, polémicas y debates sobre las dimensiones nacionales, unilateralismo y multilateralismo.

Entre los participantes se encuentran Gabriel Adinolfi (Italia, director de Orion, Autor de Noi Terza Posizione y Nos belles années de plomo, Fundador de Polaris), Carlos Dufour (Argentina-Alemania, Profesor y doctor de filosofía, colaborador de diversas revitas alemanas y sudamericanas), Guillaume Faye (Francia, escritor y pensador de referencia en el mundo de las ideas identitarias, autor de varios libros e innumerables artículos, medalla de bronce de la Duma rusa), Salvatore Francia (Italia, antiguo dirigente de Ordine Nuevo, director de Identità), Pierre Krebs (Alemania, fundador de Thule-Seminar, dirige y participa en varias publicaciones identitarias alemanas, autor de “Combate por lo esencial”), Andreas Molar (Alemania, redactor-jefe de Deutsche Stimme, la revista del NPD, presidente de la Sociedad de Publicistas Libres), Erwin Robertson (Chile, profesor de Historia Antigua en la Universidad de Santiago de Chile, director de “Ciudad de los Césares”), Pierre Vial (Francia, profesor de Historia Medieval en la Universidad de Lyon III, presidente de Terre et Peuple, y director de la revista homónima, fundador del GRECE, autor de numerosos libros y ensayos), Enrique Ravello (España, presidente de Tierra y Pueblo, director de la revista del mismo nombre, colaborador de diversas publicaciones identitarias europeas) y Ernesto Milà (escritor y periodista, autor de numerosos libros y animador de infoKrisis).

Entre los colaboradores se encuentran las revistas Arthos (publicación de cultura y testimonio tradicional). Sol Invictus (Asociación Cultural Padovana), Heliodromos (Centro de Estudios y Formación Tradicional de Catania), Raido (Asociación Cultural, Roma), Centro Studi La Runa (Chiavari), Deutsche Stimme (NPD), Revista Identitá (Italia), Revista Orion (Italia), Terre et Peuple (Francia).

Los interesados en participar en este evento pueden encontrar más información en http://www.tierraypueblo.com o solicitar más datos y adherirse en tenostra@tiscali.es.

Lo particular y lo global

Estos eventos y otros que se sucederán a lo largo del año 2006, son grandes ocasiones para que los militantes recién llegados a nuestro ambiente aumenten su nivel de formación política en dos niveles: el local y el global. Cuando se pasa revista a los fracasos y a las limitaciones de los partidos políticos hoy existentes en nuestro ambiente, forzoso es reconocer que sus dirigentes, están huérfanos de ideas y ajenos en gran medida al flujo de ideas de nuestro tiempo.

Sin una clase política dirigente digna de tal nombre, arraigada en sus localidades y en sus medios sociales, no va a ser posible un despegue de nuestro ambiente.

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