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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

La defensa de Canarias, Ceuta y Melilla ¿es posible?

La defensa de Canarias, Ceuta y Melilla ¿es posible?

Redacción.- El expansionismo marroquí, amenaza a Ceuta, Melilla y Canarias. Se trata de una amenaza teórica. De hecho,  en el artículo anterior sobre las FFAA marroquíes, ya hemos visto que no están en condiciones de realizar un ataque frontal y encarar una contraofensiva de las FFAA españolas. En este artículo analizamos someramente las posibilidades de defensa de Ceuta y Melilla y la estrategia que debería adoptar el enemigo del Sur para obtener resultados.

Marruecos cuenta sólo con un buque LST de desembarco, clase Newport, con una capacidad de apenas 400 hombres y unos pocos lanchones de desembarco incapaces de llegar hasta las islas. Pensar que con estas fuerzas se podría invadir Canarias parece, en principio, absurdo. Pero hace falta apurar un poco el análisis para saber por dónde puede venir el riesgo.

Canarias es hoy un crisol de razas. Cadenas de tiendas indias vendiendo todo tipo de cámaras y electrodomésticos, coreanos y rusos dedicados a la pesca, mauritanos, marroquíes y senegaleses, chilabas y vestidos africanos hechos con pañuelos multicolores, apenas llaman la atención y son el pan de cada día en Canarias. Pero no todo va bien en las Islas Afortunadas. Los nacionalistas marroquíes las consideran patrimonio de esa ficción geopolítica que han dado en llamar el "Gran Marruecos" ideada por Allal El-Fassi. Las Canarias están sometidas a un proceso lento pero constante de colonización. Cada día llegan nuevos inmigrantes ilegales a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. A muy pocos se les expulsa de manera efectiva, aunque casi todos lleven en su cartera el certificado de expulsión que un día podrán utilizar para demostrar que estuvieron en España en tal fecha, en una próxima regularización. Poco a poco, la población extranjera, en particular de origen islámico, va aumentando. Se trata de una colonización implacable. Cuando se hayan franqueado ciertos límites, es fácil prever lo que ocurrirá: inicialmente, los residentes islamistas, manipulados sin duda por el "príncipe de los creyentes", exigirán que se respeten sus derechos (derecho al reconocimiento de su especificidad Islamista en todos los terrenos: enseñanza, horarios laborales, religión, etc), posteriormente, internacionalizarán el problema como ya intentó Antonio Cubillo en la segunda mitad de los años 70, llevando el tema de la "independencia canaria" a la Organización de la Unidad Áfricana. Finalmente, una vez alcanzado el reconocimiento de ciertos derechos identitarios, la minoría islámica en Canarias (no sólo marroquíes, sino también miembros de las minorías islamistas subsaharianas) puede empezar a reivindicar la anexión del archipiélago a Marruecos, o bien la independencia dado que para ellos se trata de una situación colonial. A partir de ese momento, son posibles los incidentes, la aparición de movimientos de guerrilla urbana y un estado de inseguridad generalizada. En un momento de crisis de poder en España, Marruecos podría intervenir militarmente o generar un fenómeno parecido a la Marcha Verde, llegada desde el mar. Otra posibilidad consistiría en que Canarias fuera el escenario secundario de un conflicto polarizado en torno a Ceuta y Melilla.

Tal es el esquema sobre el que deberían trabajar los responsables de la defensa. El hecho es que Marruecos contempla una futura reivindicación de Canarias, en tanto que parte integrante del "Gran Marruecos". Puede argumentarse que el esquema que hemos planteado es hoy inviable. Seguramente quienes dicen eso, en 2004, consideraban que una revuelta de magrebíes en Francia era impensable. En noviembre empezó la guerra étnica en el vecino país, sin embargo, para el ojo habituado a proyectarse en el futuro, en noviembre de 2005, no ha ocurrido nada que no se pudiera prever desde hace quince años. La historia discurre a una velocidad que desdice a quienes proveyeron su final en 1990. No es el fin de la historia lo que tenemos ante la vista, sino la aceleración de la historia lo que, fatalmente, se va cumpliendo. El proceso de islamización de Canarias iniciado a mediados de los noventa, sigue hoy su curso. En el supuesto de que esta colonización sea espontánea y no un proceso planificado y previsto, resulta imposible pensar que el reino de Marruecos no vaya a utilizarla en beneficio propio. Así pues, hace falta prever una hipótesis como la descrita. La defensa nacional es tan vital para un Estado que se está obligado a valorar incluso las hipótesis, aparentemente, más descabelladas. Y esta no lo es.

Algunos responsables de la defensa sostienen que la forma más económica y eficaz de defender Canarias es mediante la aviación. Ahora bien, esta estrategia no es válida ante una insurrección interior instigada por agitadores infiltrados entre las masas inmigrantes de origen africano. Lo que sí parece razonable es dispersar bombarderos tácticos en todas las islas. En cuanto a las fuerzas terrestres sería preciso mantener pequeñas unidades de operaciones especiales, dotadas de morteros, lanzagranadas y ametralladoras pesadas, con gran movilidad, especialmente en las islas con poca población, La Palma, Gomera y Hierro. Estas unidades, junto a la Guardia Civil, estarían en condiciones de contener temporalmente a movimientos insurreccionales hasta que llegaran refuerzos de la península o de las grandes islas. Deberían de contar, así mismo, con helicópteros de transporte y ataque para aumentar su eficacia. Con esto sería suficiente para asegurar la situación en las islas menores.

En cuanto a las islas mayores, la columna vertebral de la defensa deberían ser fuerzas legionarias y de operaciones especiales, con apoyo aéreo ofensivo y helicópteros de transporte y combate. Pequeñas unidades blindadas deberían estar en condiciones de sofocar cualquier intento insurreccional.

Es imposible desvincular la defensa de Canarias al eje estratégico Canarias-Gibraltar-Baleares. Ahora bien, la cuestión, en este momento, no es discutir sobre la vigencia o no de este eje, sino si las FFAA españolas están en condiciones de garantizar la defensa del mismo. Y esta es la cuestión, que no parece que así sea.

Actualmente en Canarias se encuentran acantonadas las siguientes unidades militares:

Ejército del Aire: Ala Mixta 46 en Gando (Gran Canaria): dos escuadrones, uno de transporte (Escuadrón 461 dotado con C-212 y C-235) y otro de combate (Escuadrón 462 tiene de momento 12), escuadrón del SAR (3 Fokker F-27M Maritime y 3 Super Puma).

Armada Española: corbeta Descubierta, reconvertida en Patrullero de Altura P-75 "Descubierta". Patrulleros P72 Centinela (clase Serviola), P22 "Tagomago", P25 "Grosa" y P26 "Medas" (clase Anaga).

Ejército de Tierra: en Tenerife, Regimiento de Infantería Ligera "Tenerife" 49 Regimiento de Artillería Mixto (de campaña y antiaérea) número 93, Batallón de Ingenieros XV, Batallón de Helicóptero de Maniobra VI (10 UH-1H + AB-212). Isla de La Palma, Batallón de Infantería Ligero "La Palma", Isla de Gran Canaria, Regimiento de Infantería Ligera "Canarias" 50, Regimiento de Artillería Mixto (de campaña y antiaérea) número 94, Batallón de Ingenieros XVI. Isla de Fuerteventura, batallón del Regimiento de Infantería Ligera "Soria" 9. Isla de Lanzarote, batallón del Regimiento de Infantería Ligera "Soria" 9.

Todas estas fuerzas son insuficientes como para asegurar la defensa de esta zona estratégica. Es imposible defender Canarias con menos de una veintena de F18. Hoy nuestro principal handicap en esa zona son las fuerzas navales que deberían ser reforzadas, especialmente para cortar la posibilidad de que una insurrección interior recibiera armamento y apoyo desde el exterior. En esta dirección se echan en falta lanchas rápidas dotadas de misiles y torpedos, así como lanchas patrulleras. Para asegurar la defensa de Canarias serían necesarias, como mínimo, 5.000 soldados bien entrenados, incluidas unidades de operaciones especiales y especializadas en contrainsurgencias.

Así pues, volvemos al problema original: el PSOE presentó en su programa de gobierno de 2004, la propuesta de que la ayuda al desarrollo alcanzara el 0’5% al término de la presente legislatura y se estabilizara en el 0’7% en la siguiente. Pensemos lo que supone destinar un 0’7% en ayuda al desarrollo del Tercer Mundo (una gota en el océano) y destinar aproximadamente la misma cantidad a la defensa nacional. Y después, de pensarlo, horroricémonos, por que el 0’7% se pierde por el camino, mientras que reforzar los presupuestos de la defensa nacional, la renovación de material, la innovación tecnológica y salarios más realistas para los soldados profesionales, es hoy una necesidad de la defensa. Eso y, claro, tener un ejército digno de tal nombre en lugar de los "soldados sin fronteras", ONGs de uniforme y el "prefiero morir a que me maten", que nos embargan.

La defensa de Ceuta y Melilla

Las dimensiones de la Armada Marroquí no le permiten tener la superioridad en la zona del Estrecho ni en el mar de Alborán. De ahí que la amenaza militar que pesa sobre Ceuta y Melilla esté muy atenuada; no así la posibilidad de una subversión interior que culminara en un proceso insurreccional. De producirse un ataque convencional a las dos Plazas de Soberanía, la única posibilidad de defensa es mediante unidades aeromóviles capaces de ocupar puntos clave del terreno e impedir al ejército enemigo acudir a las proximidades de las ciudades. Estas unidades deberían estar compuestas por blindados y helicópteros, en condiciones de actuar en las proximidades de las plazas, entre las lomas y los barrancos y, sobre todo, ampliar el perímetro de la ciudad inmediatamente, penetrando en el espacio territorial marroquí a fin de articular una defensa en profundidad y mover libremente las unidades en la retaguardia. Esto implicaría, necesariamente, tener controlados los barrios con mayoría islámica, proclives a Marruecos, incluyendo su desalojo y desplazamiento a otras zonas. Eso, o de lo contrario, el interior de las Plazas de Soberanía se convertirán en zonas mucho más peligrosas que la propia línea del frente.

La defensa de Ceuta y Melilla ha tenido, tradicionalmente, como puntales a una fuerza formada por un Tercio de la Legión, dos Grupos de Regulares de Infantería, un regimiento de artillería mixto (costa, antiaéreo y campaña), un regimiento de caballería acorazada y un regimiento mixto de ingenieros. Pero, tras las limitaciones progresivas de los presupuestos de defensa, cada Tercio de la Legión, a pesar de haberse motorizado, ha perdido una Bandera (pasando de tres, a dos), los Regulares se fundieron en un Regimiento de Infantería y los Regimientos de Caballería (Alcantará y Montesa), que sepamos, tienen material anticuado M-48A5. La artillería de costa está prácticamente desmantelada, mientras que la de campaña recibió obuses autopropulsados M-44 de 155 mm.

La presencia de la Legión es el factor más disuasivo para los marroquíes, que todavía recuerdan la guerra de los años 20 y la contundencia de su operatividad. El estilo y las tradiciones legionarias se han mostrado, incluso en fechas muy recientes, completamente irreductibles a lo "políticamente correcto". Hasta hace poco, cualquier provocación pro-marroquí y antiespañola en el interior de Ceuta o Melilla, era contestada contundentemente por legionarios fuera de servicio, con sus oficiales al frente. El juez togado de Melilla cortó por lo sano estas operaciones de represalia y, en la actualidad, se procura que los legionarios apenas salgan de sus cuarteles no fuera a ser que "violen los derechos humanos" de los marroquíes o islamistas.

De todas formas, la situación de Ceuta y Melilla es, hasta cierto punto, diferente. Ceuta está más integrada en Marruecos, pues, no en vano, es contigua al antiguo protectorado francés y limita con la región de Yebala. No cabe la menor duda que la población islámica considera al rey de Marruecos "príncipe de los creyentes" y, por tanto, le deben sumisión. Esto podría haberlo pensado Felipe González cuando dio la nacionalidad española a miles de marroquíes que residían desde hacía más o menos tiempo en esas ciudades, sintiéndose marroquíes de corazón y españoles de oportunidad.

Melilla, por el contrario, está en la región del Rif, donde la autoridad real es mucho más discutida y se mantiene a duras penas, a condición de que el monarca no obstaculice el cultivo masivo de hachís. La población del Rif recuerda todavía la represión de que fue objeto por parte de Hassán II cuando era solamente príncipe heredero. En 1965, el general Ufkir, en aquella época fiel entre los fieles y diez años después, traidor entre los traidores, dirigió un desembarco en la bahía de Alhucemas para liquidar la rebelión. La desconfianza de la población del Rif dura todavía hoy. La población islámica de Melilla, es de origen rifeño, por tanto, depara una desconfianza endémica hacia la corona marroquí y no gustaría verse integrada en el "Gran Marruecos". Esta población, en el momento actual, de manera mayoritaria, aspira a poder desplazarse a la península.

Ceuta, por su parte, está próxima a la Base de Rota, al otro lado del Estrecho. Esta proximidad permite defender a la plaza, sin dificultades, especialmente mediante el traslado de refuerzos para el ejército de tierra y a la superioridad naval en la zona del Estrecho. Reforzando las unidades antidisturbios de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, se estaría en condiciones de conjurar el riesgo de agitación interior en esta plaza, a condición, claro está, de que el poder político tuviera el valor suficiente para modificar la ley de inmigración y proceder a las expulsiones inmediatas de los agitadores.

Ambas Plazas de Soberanía, carecen de retaguardia. El mar es la única retaguardia. De ahí deriva la dificultad que entraña su defensa. No hay espacio suficiente para asegurar la defensa de ambas ciudades ante un ataque relámpago. Un ataque de este tipo, llegado del exterior o una insurrección interior, corren el riesgo de alcanzar sus objetivos, sin dar tiempo de reacción al ejército español. De hecho, la sorpresa es lo único que puede garantizar el éxito de un ataque. En Ceuta, las unidades supervivientes a un ataque por sorpresa deberían fortificarse hasta que llegaran refuerzos de la península. En cuanto a Melilla, la falta de espacio, supone la imposibilidad de retirarse. Solamente sería posible resistir en la ciudad antigua, con su fortaleza y el Rostrogordo, donde se encuentra el cuartel de la Legión. Pero más allá de estas posiciones ya no hay repliegue posible; ambas posiciones se encuentran de espaldas al mar. Para colmo, Melilla está en las laderas del Gurugú. El control de esas alturas da el control de la ciudad. Y esas alturas están en manos marroquíes. Todo esto hace extremadamente difícil la defensa de la ciudad.

En este tipo de conflictos el tiempo es fundamental. Las primeras 72 horas son decisivas, a partir de ese momento, se impondría la mediación de organismos internacionales y las presiones para lograr un alto el fuego serían insorportables para los contendientes. Pero eso impediría que la parte agredida (España, sin duda) estuviera en condiciones de realizar una contraofensiva. La respuesta inmediata a una agresión de este tipo debería ser ataques demoledores a centros estratégicos e infraestructuras del agresor: refinerías, centrales eléctricas, instalaciones portuarias, red de alerta aérea y elementos de su defensa, minado de puertos, mediante ataques aéreos o navales.

En los momentos inmediatamente posteriores a la ofensiva del enemigo, el primer objetivo sería reforzar la situación de las plazas amenazadas, mediante el envío de unidades aerotransportadas y fuerzas de infantaría de marina. Ya hemos dicho que Ceuta recibiría ayuda aeronaval procedente de la ase de Rota y, seguramente, sería reforzada mediante un batallón de desembarco para reforzar la guarnición; la función de estas tropas sería asegurar el control del puerto por donde, posteriormente, entrarían las unidades blindadas del Ejército de Tierra procedentes de la Brigada Mecanizada nº X de Cerro Muriano.

Es de suponer que un ataque marroquí se realizaría en circunstancia estratégicas ventajosas, por ejemplo, cuando algunas unidades pesadas de la flota española estuvieran en el dique seco o en misiones humanitarias en el otro extremo del globo. Al primer ataque, es muy probable que nuestro país despertara del sueño de la paz perpetua y se produjeran momentos de confusión y desorganización extrema, especialmente en el sur de España; confusión aumentaría gracias al trabajo de saboteadores marroquíes infiltrados, a buen seguro, entre las masas de inmigrantes llegados ilegalmente a España. De producirse mientras el país está gestionado por un gobierno débil y timorato en materia de defensa como el de José Luis Rodríguez Zapatero, se perderían las primeras 72 horas en intentar resolver el conflicto por la vía de la negociación. Luego, ya sería demasiado tarde para reaccionar.

Marruecos cuenta a favor el hecho de que la OTAN no reconoce como perteneciente al ámbito de la alianza las Plazas de Soberanía española en el norte de África. Seamos claros, no cabe esperar ninguna ayuda de la OTAN y, muy difícilmente, de la UE. Francia, presa de las reminiscencias históricas, creería posible recuperar influencia en Marruecos, bloqueando la reacción de la UE.

En Melilla se encuentra acuartelado el Tercio Gran Capitán I de la Legión en Cabrerizas, en torno a lo que fue el antiguo fuerte; por su parte, en Ceuta, está el Tercio Duque de Alba II de la Legión, con tres acuartelamientos (Serrallo, García Aldave IVª Bandera y Recarga Vª Bandera), situados fuera del núcleo de población y cerca de la frontera con Marruecos.

 

 

Conclusión

Camino de la perdición 

En mayo de 2005, el gobierno Zapatero adoptó una de las medidas más desafortunadas de su corta carrera de decisiones tomadas a la ligera y frívolamente: vender, a precio de saldo, carros de combate a Marruecos. La cláusula de seguridad que acompañaba a dicha cesión, que impedía su despliegue ante Ceuta y Melilla, era casi una broma. Vende armas a tu enemigo para que pueda presionarte con ellas.

Entre 1977 y 1980, la política del gobierno demócrata norteamericano (período Carter) se basó en intentar demostrar a la URSS, por todos los medios, que EEUU carecía de intenciones agresivas, rebajando el listón armamentístico y facilitando el acceso de regímenes prosoviéticos unos (Nicaragua sandinista), antioccidentales otros (revolución islámica de Khomeini) y permitiendo invadir a la propia URSS países libres (Afganistán). Esa estúpida política fue abandonada desde el inicio de la era Reagan. La URSS se desmantelaba pocos años después. Es la fuerza y no la concesión generosa e irresponsable, la que opera efectos en política internacional. Pues bien, desde los años de Carter, no se había visto en la historia reciente de la humanidad una política tan torpe como la José Luis Rodríguez Zapatero en relación a un país del que, lo más piadoso que puede decirse, es que sus muestras de amistad dejan mucho que desear. Aunque esos carros de combate fueran pagados a precio de oro, eso no justificaría jamás el riesgo que supone para la defensa nacional.

En general, el socialismo español, después de la transición, ha practicado una política de mano tendida hacia Marruecos, iniciada ya con Felipe González y llevada hasta el extremo por Rodríguez Zapatero. Siempre que han tenido ocasión, han intentado apaciguar situaciones imposibles de apaciguar, mediante las buenas palabras y "tolerancia", sacrificando siempre los intereses de España. Cualquier cosa antes que demostrar fortaleza y vigor. Si la palabra "traidor" no es exactamente la que debería aplicarse a Zapatero (un traidor para serlo, debe ser consciente de su traición; un perfecto irresponsable propias como ZP no es un traidor, es simplemente, un tonto con ideas) aproxima, al menos, a quien ignora los intereses de su propio país en beneficio de otro. No es raro que en Marruecos se frotaran las manos cuando Zapatero viajó por primera vez a Rabat al poco de ser elegido Secretario General del PSOE y, mucho más, cuando estallaron las bombas del 11-M. Entonces, Zapatero, de manera imprevista, se sentó en La Moncloa: "Ahí tenemos al hombre que queríamos" debieron comentar los exponentes del majzén.

La única norma política de Zapatero es hacer justo lo contrario de lo que hizo el anterior presidente. Ciertamente, algunas de las decisiones de Aznar fueron discutibles, pero la mediocridad anodina e ingenuofelizota de Zapatero, contrasta con su gestión; hay que reconocer que –equivocado o no- Aznar se movió por un claro patriotismo; en Perejil por ejemplo e incluso en la polémica decisión de asistir a la cumbre de las Azores, lo que primó fueron los intereses del Estado Español. Situándose al lado de Irak, Aznar aspiraba a eliminar las carencias energéticas que pudieran aparecer en España en los próximos años y, por otra parte, la decisión fue tomada para contrapesar el absentismo francés en la crisis de Perejil. Decir "España", es decir nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros intereses nuestra estabilidad económico-social y nosotros mismos. Errónea o no –la función de este libro no es enjuiciar la gestión del anterior presidente- la política de Aznar intentó ser "patriótica". Existieron graves problemas de comunicación con la opinión pública, engaños procedentes de EEUU (como toda aquella absurda discusión sobre las "armas de destrucción masiva" que todo el mundo sabía que no existían y que apenas eran otra cosa que la improvisación de un "casus belli" para justificar la enésima aventura exterior norteamericana; o afirmar que Saldan Hussein tenía algo que ver con Al-Qaeda, producto de muchos informes "imaginativos" de la CIA, redactados tras el 11-S) y cierto desprecio hacia unas manifestaciones que, si bien es cierto que, en buena medida, denotaban un lamentable antiamericanismo primario, otras se basaban en algo tan básico como era el respeto de la legalidad internacional y las consideraciones éticas ante guerra injustas. Aznar no supo comunicar los motivos que le llevaron a la cumbre de las Azores. Se podría argüir que Aznar se puso en el furgón de cola del eje anglo-sajón y que un patriotismo subordinado a una superpotencia, difícilmente podría ser considerado patriotismo. Es una opinión, desde luego, pero tampoco es absurdo situarse al lado de una superpotencia, especialmente, cuando aparecieron recelos suficientemente fundados en relación a Francia y cuando lo que estaba en juego es el parón energético y la posibilidad de obtener recursos situándose a la sombra de un coloso. La política internacional es así.

Lo que resulta absolutamente incomprensible es la política de cesiones realizadas en menos de dos años, por el gobierno Zapatero al régimen marroquí. Marruecos, ni es una superpotencia, ni es un modelo democrático, ni es un país "amigo". Difícilmente podría ser considerado como "amigo" un país que envía toneladas de droga diariamente, que apenas realiza esfuerzo alguno para controlar la inmigración masiva, sino que la utiliza como argumento de presión para obtener fondos de España y la UE, que reivindica territorios españoles desde el siglo XV o que oculta informes sobre la filiación islamista radical de inmigrantes que le consta viven en España…

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es 

 

Fuerzas Armadas Marroquíes, análisis pormenorizado

Fuerzas Armadas Marroquíes, análisis pormenorizado

Redacción.- Las Fuerzas Armadas españolas son insuficientes como para asegurar la defensa nacional y mucho menos la integridad territorial de Ceuta, Melilla y Canarias. Ahora bien, están en condiciones de disuadir a las tropas marroquíes de cualquier ataque convencional. La amenaza militar contra las plazas españolas solamente puede derivar de un ataque por sorpresa o de una insurrección interior de los elementos islamistas afectos al vecino país. En este estudio ofrecemos un análisis pormenorizado de la realidad de las FFAA marroquíes.

 

El 17 de febrero de 2000, resultó condenado a cinco años de prisión, al capitán Mustapha Adib de las fuerzas aéreas marroquíes, tras un proceso a puerta cerrada. El capitán Adib, se había atrevido a denunciar la corrupción que corroe a las fuerzas armadas marroquíes. Las acusaciones formales eran por "violación de las consignas militares y ultraje al ejército", pero, en realidad, tal como informó France-Press desde Rabat, el verdadero motivo era que "había hablado con la prensa extranjera y denunciado la corrupción en el ejército marroquí".

El capitán Mustapha Adib, en octubre de 1998, había dirigido, al entonces heredero, príncipe Sidi Mohamed, una carta en la que denunciaba el tráfico de gasoil en la base de Errachidia. Una investigación posterior demostró que Adib tenía razón. La investigación llevó a la conclusión de que 120 toneladas de carburante, destinados al funcionamiento de un radar, habían sido robadas y vendidas. Los culpables fueron procesados; se trataba de altos mandos de las fuerzas armadas, entre ellos el teniente-coronel Marhoum, comandante en jefe de la base, que resultó condenado a 18 meses de prisión y expulsado del ejército. Otros 20 oficiales fueron procesados y expulsados.

Este episodio tuvo consecuencias en escalones superiores del ejército marroquí. El mismo inspector general de las Fuerzas Reales del Aire, debió ser reemplazado. Adib no había exagerado ni mentido en sus afirmaciones, pero, a partir de ese momento, la vida se le hizo irrespirable en Errachidia. Debió cumplir 90 días de arrestos injustificados e injustificables. A finales de 1998, fue trasladado a la base de Salé, pero la situación no mejoró. Las vejaciones y los abusos de poder contra él, prosiguieron, así que, nuevamente, fue trasladado de base en febrero de 1999. Sin embargo, en esta ocasión, Adib rechaza incorporarse a su destino y presenta denuncia ante el Tribunal Administrativo de Rabat contra estos traslados que considera abusivos. Cuando Adib llega a este punto, había alcanzado una conciencia política inédita en el ejército marroquí. Sostenía la necesaria democratización del Estado y se muestra decidido a que todo el mundo conozca el nivel de corrupción interior del ejército marroquí. Para ello se puso en contacto con Claude Juvenal, director de la oficina de France Press en Rabat. Ambos congeniaron y Juvenal supo apreciar la fiabilidad de los datos aportados por el capitán.

En diciembre de 1999, Claude Juvenal, presenta al capitán Adib a Jean Pierre Tuquoi, periodista de Le Monde. No parece claro que Adib conociera los riesgos a los que se exponía entrevistándose con dos periodistas europeos. Un verdadero suicidio para un funcionario del Estado marroquí. El 16 de diciembre, Le Monde publica un artículo titulado: "Oficiales marroquíes denuncian la corrupción en las fuerzas armadas". El nombre del capitán Adib aparece citado, con todo lo que ello implica.

Es imposible descartar que los dos periodistas ignorasen lo que ocurriría a continuación. Poco antes, habían ocasionado un escándalo internacional cuando ya habían protagonizado "scoops" previos, como en el asunto de Beni Ounif, cuando supuestos islamistas argelinos se refugiaron en Marruecos tras un atentado en su país. Ahora no se trataba de gasoil, ni siquiera de otro extraño atentado, sino un escándalo de corrupción generalizada en el seno de las fuerzas armadas y de una supuesta red de oficiales que trabajaban por la democratización de Marruecos. Haría falta preguntar a quién sirven estos dos periodistas: ¿a la búsqueda de la verdad?, ¿a la manipulación de la verdad en función de un títular escandaloso?, ¿o a potencias empeñadas en enturbiar las relaciones entre Francia y Marruecos? ¿periodistas, en definitiva, o mercenarios de la información? De hecho, en agosto de 1999, cuando el asunto Beni Ounif, las relaciones entre Argelia y Marruecos se habían deteriorado al máximo, Rabat vivía las horas decisivas posteriores a la muerte de Hassán II y la entronización de Mohamed VI. Además, el 14 de julio de 1999, se celebraba el desfile en los Campos Elíseos y, por primera vez desfilaba la Guardia Real Marroquí, abriendo la parada con cuatro compañías y un total de 510 soldados. Era la primera vez que una fuerza armadas extranjera desfilaba en cabeza y de forma autónoma en la fiesta nacional francesa. El presidente Chirac se deshizo en elogios hacia el nuevo monarca al que nombró "Compagnon de la Libération". Pocos meses antes, el Sidi Mohamed, entonces príncipe heredero, y hoy Mohamed VI, ocupaba el cargo de coordinador de las oficinas y servicios del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales. Con él al frente, Marruecos estuvo presente con pequeñas unidades en la pacificación de Bosnia, en Somalia, etc. Esta presencia en las misiones de NNUU, llevó a Edward Gabriel, embajador de EEUU en Marruecos, a "la importancia de la fidelidad marroquí y su cooperación en temas militares".

El asunto del capitán Adib, manipulado o no por un par de periodistas, ha tenido amplia resonancia en Marruecos. Era la primera vez en el reinado de Mohamed VI que salía a la superficie un caso de corrupción en las fuerzas armadas. Un pilar fundamental del régimen, empezaba a fallar.

Guerra "fría", guerra "caliente" y guerra "subversiva"

A principios de diciembre de 2003, Colin Powell, entonces Secretario de Defensa de los EEUU, tras entrevistarse con Mohamed VI en Marrakech, anunció que su gobierno había decidido doblar la ayuda militar a Marruecos. Los EEUU se habían convertido –junto a Francia- en los principales proveedores de armamento del reino alauí. Las Fuerzas Armadas Reales, se beneficiaban ya de la asistencia limitada de instructores norteamericanos y habitualmente participaban en ejercicios militares conjuntos. La NASA, así mismo, disponía de instalaciones propias de seguimiento de satélites en la base aérea de Benguerir, a 60 kilómetros al Oeste de Marrakech. A partir de mayo de 2004, con la firma del Acuerdo de Libre Comercio entre EEUU y Marruecos, esa cooperación aumentó de manera asindótica.

Colin Powell, durante su viaje a Marruecos, pudo utilizar los atentados de Casablanca, como argumento estrella: "nos hemos encontrado unidos en la tragedia del terrorismo (…) Apoyamos las iniciativas de Marruecos para luchar contra este mal". Acto seguido, recordó que seguían las negociaciones para perfilar el Tratado de Libro Comercio entre ambos países no olvidando mencionar que se trataría del primer acuerdo de este tipo firmado con un país africano. Se trataba de buenas palabras, pero la realidad era que EEUU estaba retrasando la firma del acuerdo, haciendo interminables las negociaciones sobre productos agrícolas. Y es que, en ese momento, las relaciones de Bush con José María Arnar, vivían un idilio tras la cumbre del G-8. EEUU no quería dar la sensación a España de que su amistad con Marruecos iba a ir mucho más allá de lo que nuestro país podía admitir. Pero, aun a pesar de eso, Powell prometió doblar la ayuda militar, seis meses después del incidente de Isla Perejil.

En Perejil lo que hubo fue un riesgo de conflicto armado. La ocupación de la isla por la gendarmería marroquí y el asalto posterior que protagonizaron unidades especiales españolas, hicieron que se rozase la guerra "caliente". Las reivindicaciones marroquíes sobre espacios territoriales españoles siguen ahí: el gobierno marroquí reivindica –como hemos visto- cinco territorios españoles, pero el Islam marroquí reivindica mucho más. Para los islamistas moderados, el Reino Nazarí de Granada es otro de los territorios indiscutiblemente marroquíes, y en cuanto a los radicales, esta loca aspiración de dominio se prolonga a toda Al-Andalus, no a Andalucía, sino a toda España. Los hay, incluso, que llegan a prolongar este dominio hasta Poitiers, límite máximo de expansión del Islam en Occidente.

Todo esto no es nada bueno para las relaciones bilaterales y hace necesario, para concluir esta pequeña obra, realizar una reflexión sobre las posibilidades de guerra abierta entre ambos países. Esta posibilidad puede parecer dramática y fuera de lugar. No lo es. Nada está fuera de lugar cuando se trata de la defensa del territorio nacional. Por otra parte, de lo que se trata es de saber si las FFAA españolas están en condiciones de disuadir a las FAR marroquíes de cualquier tentación agresiva. Pero, además, escribimos estas líneas en el primer día de toque de queda en Francia tras los disturbios provocados por jóvenes de origen magrebí. Para nadie que siga la política francesa con detenimiento, estos incidentes habrán supuesto algo sorprendente. Desde mediados de los años noventa, más de mil barrios y ciudades francesas han sido considerados como zonas de "non droit", es decir, en donde el Estado francés no tiene ya vigencia. En esas zonas, ni la policía entraba para atajar los robos e incendios de vehículos (que, insistimos, no son una novedad de noviembre de 2005, sino una constante), ni existía recaudación de impuestos, ni legislación social. Eran zonas que habían sido abandonadas a las bandas étnicas. Y es importante tener presente que estas bandas étnicas están formadas casi exclusivamente por magrebíes y subsaharianos. Con una precisión: no se trata de ilegales –estos, en realidad, son una minoría- sino de inmigrantes de segunda y tercera generación. Si tenemos en cuenta que el crecimiento de las bolsas de inmigración es hoy mucho más acelerado en España que en cualquier otro país y que el gobierno Zapatero pretende aplicar las mismas soluciones y tópicos que han fracasado en toda Europa, está claro que, en breve, la insurrección magrebí que se ha producido en Francia, con chispazos en Alemania y Bélgica, se extenderán también a España. Que a nadie le quepa la menor duda de que en Francia, hablar de "bandas étnicas", supone hablar de magrebíes y subsaharianos. En España, por el momento, las "bandas étnicas" son patrimonio de grupos juveniles andinos, pero la formación de guetos magrebíes y las dificultades insuperables de integración que estos grupos encuentran en toda Europa, hace que también en nuestro país, estén cristalizando los guetos en la zona mediterránea y en el centro de España. Digámoslo ya: tenemos un millón de magrebíes en nuestro territorio. De esta cifra, más de la mitad se han declarado admiradores de Bin Laden y una inmensa mayoría aprueban los atentados suicidas en Palestina e Irak. Es absurdo pensar que el crecimiento desordenado de esta inmigración masiva, no vaya a provocar problemas antes o después; y resulta absolutamente ingenuo pensar que lo que no ha sido posible invirtiendo miles de millones de euros o de francos en Francia, va a dar algún resultado en España.

Así pues, además de la posibilidad de "guerra caliente", hay que contemplar otra posibilidad, la de insurrecciones internas. Y esto forma también parte de la defensa nacional y no puede ser olvidado frívolamente. En Francia se olvidó, y las consecuencias han resultado, hasta ahora, caras; y, tenemos motivos suficientes como para pensar que lo peor todavía no ha llegado. En noviembre de 2005, las revueltas fueron espontáneas, sin coordinación previa y sin una columna vertebral. No han tenido nada que ver con la religión, sino sólo con el grupo étnico. Por algún motivo que los sociólogos no logran explicar, los jóvenes de los arrabales, blancos, negros, magrebíes, asiáticos, sufren los mismos problemas de falta de trabajo, contratos en precario y salarios de miseria… pero, sin embargo, sólo los magrebíes y subsaharianos, responden agresivamente y protagonizan revueltas urbanas. Esto ocurrirá, inevitablemente, en nuestro país y se superpondrá al conflicto con Marruecos y a sus reivindicaciones territoriales.

Este conflicto está adquiriendo en Francia la forma de una "guerra revolucionaria" en la que grupos sociales concretos se sublevan contra la autoridad del Estado. En España, hay que preverlo, no va a ser diferente. No en vano, para bien o para mal, somos Europa. Es más, somos la frontera sur-oeste de Europa. Las fronteras están para defenderlas y, mucho nos tememos, que el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero, no tiene ni siquiera la sensación de que merezca la pena defender la frontera sur-oeste de Europa, optando por la política de mano tendida hacia un Estado del que solo un ciego puede ignorar sus intenciones. Nosotros creemos que vale la pena tomarse muy en serio la defensa de la frontera sur-oeste de Europa.

Las Fuerzas Armadas Reales: balance y perspectivas

La organización de las fuerzas armadas marroquíes es particularmente compleja e, incluso, incomprensible para el esquema habitual de los ejércitos occidentales. Hay que remontarse a la historia de Marruecos para entender la desconfianza que Hassán II albergó siempre en relación a su propio ejército, el cual le deparó varios golpes de Estado y conspiraciones incluso contra su vida. Hassán II intentó siempre evitar que el mando supremo de las fuerzas armadas recayera sobre un solo hombre, por muy de su confianza que fuera. Hassán II solamente albergó confianza en una sola persona, él mismo.

Hassán II humillaba a su ejército prohibiendo que sus oficiales pudieran desplazarse por el país mientras él se encontraba en el extranjero. Los aviones militares no podían volar en las inmediaciones del palacio real ni de cualquier otra residencia en la que se encontrara el rey. Incluso, la gendarmería custodiaba los polvorines del ejército. Finalmente, el grueso del ejército está desplazado al Sáhara, a pesar de que desde hace 10 años existe un alto el fuego con el Frente POLISARIO; es evidente que la monarquía alauí prefiere mantener a los militares lejos de Rabat, es decir, lejos de la figura del rey.

Unas fuerzas armadas humilladas hasta ese punto por unas medidas que indican sólo desconfianza y reserva, es un ejército bajo sospecha y cuya eficacia en combate es más que dudosa. Difícilmente estarán dispuestas a defender y mucho menos a morir, por quien les trata de una manera tan absolutamente odiosa. De hecho, las tropas acuarteladas en el Sáhara han demostrado ser el grupo social más permeable a la penetración del fundamentalismo islámico.

El servicio militar obligatorio es de 18 meses, y los reservistas —150.000 en total— se mantienen en esa situación hasta que cumplen 50 años. El bajo nivel cultural y la escasez de personal cualificado repercuten negativamente en la operatividad del ejército marroquí.

El mando supremo de las fuerzas armadas marroquíes corresponde a Mohamed VI, así mismo Jefe del Estado Mayor y ministro de Defensa. Si bien la constitución española también atribuye al Rey el mando supremo de las FFAA, en nuestro país se trata de un mero formalismo, no así en Marruecos. El rey es efectivamente, el jefe de las tres armas –las Fuerzas Armadas Reales o Ejército de Tierra, la Marina Real y las Fuerzas Reales Aéreas- así como de la Gendarmería Real y las Fuerzas Auxiliares, dependientes del Ministerio de Interior y del Ministerio de Defensa. Del rey dependen también el Mando de la Zona Sur, los Sectores Militares territoriales y los Comandantes de la Plaza de Armas de las principales ciudades. El monarca dispone de un Estado Mayor General y de un Estado Mayor Avanzado, formado por los jefes de las 2ª y 3ª secciones —inteligencia y operaciones, respectivamente— del Estado Mayor General, además de algún colaborador, y que constituye el verdadero gabinete asesor. También existe el Alto Comité de la Defensa (formado por los máximos jefes militares y por los ministros civiles con interés en asuntos de seguridad, cuya misión es asesorar al rey) y la Inspección General de las FAR (legalmente formado por los jefes operativos de las fuerzas terrestres, navales y aéreas). Esta estructura extremadamente rígida hace que cualquier nivel deba de consultar antes al rey para tomar una decisión por simple que sea. Otro nuevo factor que merma su operatividad.

El mando supremo de las fuerzas armadas marroquíes corresponde a Mohamed VI, así mismo Jefe del Estado Mayor y ministro de Defensa. Si bien la constitución española también atribuye al Rey el mando supremo de las FFAA, en nuestro país se trata de un mero formalismo, no así en Marruecos. El rey es efectivamente, el jefe de las tres armas –las Fuerzas Armadas Reales o Ejército de Tierra, la Marina Real y las Fuerzas Reales Aéreas- así como de la Gendarmería Real y las Fuerzas Auxiliares, dependientes del Ministerio de Interior y del Ministerio de Defensa. Del rey dependen también el Mando de la Zona Sur, los Sectores Militares territoriales y los Comandantes de la Plaza de Armas de las principales ciudades. El monarca dispone de un Estado Mayor General y de un Estado Mayor Avanzado, formado por los jefes de las 2ª y 3ª secciones —inteligencia y operaciones, respectivamente— del Estado Mayor General, además de algún colaborador, y que constituye el verdadero gabinete asesor. También existe el Alto Comité de la Defensa (formado por los máximos jefes militares y por los ministros civiles con interés en asuntos de seguridad, cuya misión es asesorar al rey) y la Inspección General de las FAR (legalmente formado por los jefes operativos de las fuerzas terrestres, navales y aéreas). Esta estructura extremadamente rígida hace que cualquier nivel deba de consultar antes al rey para tomar una decisión por simple que sea. Otro nuevo factor que merma su operatividad.

 

Marruecos dispone de unas fuerzas terrestres con un volumen muy superior a lo que cabría esperar en un país del Magreb. Cuando en España vivíamos los momentos más duros de la transición, en 1977, las fuerzas armadas de Marruecos estaban formadas por 84.650 hombres con un presupuesto de 345 millones de dólares, mientras que a principios de 2005, habían duplicado su número (195.500 hombres) y sextuplicado su dotación presupuestaria (1.800 millones de dólares). El 60% del presupuesto se destina a la presencia militar en el Sáhara.

Las FAR se organizan en un mando principal —el de la Zona Sur—, en mandos de sector y en un amplio número de unidades independientes. La organización de la fuerza es la siguiente:

- 3 Brigadas de Infantería Mecanizada

- 2 Brigadas Paracaidistas

- 1 Brigada Ligera de Seguridad

- 8 Regimientos de Infantería Mecanizada

- 1 Batallón de Montaña

- 37 Batallones de Infantería de Sector

- 3 Batallones Motorizados y sobre camello

- 10 Grupos de Escuadrones Acorazados

- 2 Grupos de Escuadrones a Caballo

- 4 Unidades de Operaciones Especiales

- 2 Batallones Aerotransportados

- 12 Grupos de Artillería Autopropulsada

- 3 Grupos de Artillería Remolcada

- 1 Grupo de Defensa Antiaérea

- 1 Regimiento de Transmisiones

- 3 Regimientos de Zapadores

- 5 Grupos Logísticos

- 4 Batallones de Reparación de Material

- 3 Batallones de Municionamiento

- 3 Batallones de Transporte

Estas fuerzas están concentradas en el Sáhara (en Dráa, Aaiún, Dajla y en el Cuartel General de Agadir). Las unidades destacadas en el Sáhara están protegidas por un muro defensivo de 1.200 kilómetros de distancia. Vale la pena hacerse una idea de cómo son estos "muros" defensivos. Apenas están formados por una muralla de piedra y arena de entre 3 y 5 metros de altura, y entre 4 y 6 metros de ancho en su base; delante existe un foso con alambradas, minas y defensas. Cada 5 kilómetros hay una compañía y cada 15 un radar para la artillería de campaña. El resto del ejército marroquí está destinado en la frontera con Argelia. En el resto del territorio metropolitano no hay unidades de combate, especialmente al norte de la línea Rabat-Meknés-Fez-Oujda, dato que evidencia a las claras que Marruecos, actualmente, no amenaza militarmente ni a Ceuta ni a Melilla.

En general, el material con el que cuenta el ejército marroquí está anticuado y gastado por el conflicto del Sáhara. Pero, con todo, se trata del ejército mejor preparado del Magreb. La instrucción de la tropa y de la oficialidad sigue los patrones de los cursos realizados en Francia, España y EEUU, a los que han asistido oficiales salidos de la Academia Militar o de los cursos de la Escuela de Estado Mayor. Los especialistas aceptan que la preparación de estas tropas es inferior a las de cualquier ejército incluido en la OTAN.

La Marina es extremadamente reducida y su valor estratégico irrelevante en una guerra moderna e incluso para la protección de sus costas. La historia de Marruecos tiene poco que ver con el mar y su población carece de vocación marinera. La marina marroquí está compuesta por un total de 7.000 voluntarios. Sus bases se encuentran en Casablanca, Agadir, Al Hoceima y Dajla. El límite máximo de operatividad de esta flota consiste en la interceptación de buques desarmados que naveguen cerca de sus costas, poco más. La columna central está formada por la corbeta Teniente Coronel Errhamani y cuatro patrulleras de fabricación española con capacidad de ser armadas con misiles Exocet. Estos buques son escasamente operativos, carecen casi por completo de defensa antiaérea y de unidades preparadas para el combate aeronaval, sólo la corbeta está provista de armas antisubmarinas. No hay helicópteros adscritos a la marina, ni tampoco buques desminadores. Su nivel de instrucción es extremadamente bajo y la mayor parte del tiempo sus buques permanecen en el puerto. Disponen, eso sí, de una pequeña fuerza de desembarco capaz de transportar a 400 infantes. Existe una unidad de Infantería de Marina de 1.500 hombres. Sus bases navales se encuentran en Agadir, Casablanca, Dajla, Al Hoceima, Kenitra, Safi y Tanger.

La aviación, inicialmente llamada "Aviation Royale Chérifienne" fue creada en noviembre de 1956 y heredó de Francia las bases de Mekinez, Rabat y Kenitra y de EEUU, Benguérir, Boulhault, Nouaseur y Sidi Slimane. En 1961, pasó a llamarse "Force Aérienne Royale Marocaine". Recibió de la URSS 12 cazas MiG-17, 2 entrenadores MiG-15UTI y 4 bombarderos Ilyushin Il-28 y de Francia 24 entrenadores Fouga Magister. La independencia marroquí llegó en un momento de auge del nacionalismo panárabe (en 1956 tuvo lugar la crisis del Canal de Suez) de ahí que la URSS se convirtiera en el primer suministrador de aviones de combate a reacción. Tras la muerte de Mohammed V (1961), estallaron tensiones fronterizas con Argelia ("guerra de las Arenas" en 1963), conflicto en el curso del cual se evidenció que la URSS consideraba como aliado preferente a Argelia. Hassán II, a partir de ese momento, orientó sus compras de armas a EEUU y Francia. Los Mig soviéticos estuvieron operativos hasta 1983, fecha en que un consejero militar norteamericano sugirió que el último fuera trasladado a un museo militar de EEUU, donde actualmente se encuentra decorado con las escarapelas de Vietnam del Norte.

EEUU pudo facilitar 5 cazas tácticos F-5A y 2 entrenadores biplazas F-5B que, posteriormente se elevaron hasta 20 y 4 de estos modelos, respectivamente. Así mismo, los EEUU donaron 10 antiguos Douglas DC-3 (C-47), 18 Fairchild C-119G y 6 Lockheed C-130H, 24 helicópteros Augusta-Bell AB205A, 60 entrenadores de hélice North American T-6 "Texan". Posteriormente llegaron los Mirage F-1CH, Beech T-34C, y los Aérospatiale Puma. A finales de los años 70, seguían empleando aviones extremadamente antiguos, algunos procedentes de la II Guerra Mundial. Pero cuando la guerra del Sáhara llegó a su auge (principios de los años 80), las fuerzas aéreas marroquíes mejoraron su dotación adquiriendo nuevos caza-bombarderos tácticos F-5. La estrategia marroquí consistió en atrincherarse en torno a lo que llamaban "Sáhara útil": El Aiún, Smara y Bou-Craa. Luego comenzó la construcción de los "muros defensivos" que contaban con la cooperación de Unidades de Intervención Rápida transportadas por helicópteros AB 205, Puma y Chinook. Mientras los F-5 demostraban su eficacia ante las incursiones del Frente POLISARIO, los Mirage F-1 se destinaron a la frontera con Argelia.

Como el entrenamiento de los pilotos marroquíes de F-1 se hizo en Francia, la FARM prescindió de dotarse de modelos biplazas. La primera remesa entregada pertenecía al modelo F-1CH y entraron en servicio entre febrero de 1978 y diciembre de 1978. El segundo bloque lo formaron 14 Mirage F1EH, recibidos entre diciembre de 1979 y julio de 1982, con mejoras en el los equipos de navegación de cara a las misiones aire-tierra, y finalmente entre julio de 1980 y junio de 1982 se recibieron 6 Mirage F1EH-200 dotados de sonda de repostado en vuelo.

Las pérdidas en combate de los antiguos Fouga Magister condujeron a comprar, con dinero saudí, 6 Rockwell OV-10A, a los que debían sumarse otros 24. Pero su eficacia fue extremadamente reducida y varios resultaron derribados por el Frente POLISARIO. En 1989, además, habían sido abatidos 7 Mirage F-1 y 1 C-130 Hércules, a lo que había que sumar 6 Mirage F-1 y 3 C-130 Hércules, perdidos en diversos accidentes. A lo largo de los 90, Marruecos adquirió nuevos Mirage 2000 y F-16 gracias a la ayuda financiera de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Unos años después, se adquirieron 12 F-16A y 4 F-16B que anteriormente habían servido en la Guardia Nacional de los EEUU.

En 1981, Marruecos adquirió 6 OV-10A cuyo funcionamiento fue mostrado por asesores norteamericanos en la base área de Kenitra. Era la primera vez que asesores norteamericanos formaban a pilotos marroquíes. Dos de estos aviones se perdieron en sendos accidentes.

La fuerza aérea cuenta con 13.500 hombres, de los cuales 300 son pilotos. Para sustituir a los F-5 y F-1 se han estudiado cuatro modelos de aviones: el F-20 Tigershark, el Mirage 2000, el F-16 y el Tornado. También es necesaria la renovación de los misiles aire-aire AIM-9J Sidewinder y MATRA R.550 Magic 1 por versiones más modernas de esas armas. La fuerza aérea marroquí está capacitada para realizar misiones de apoyo táctico y de transporte. Han alcanzado un nivel aceptable en apoyo a las unidades de tierra. La instrucción de los pilotos es extremadamente débil. Apenas pueden contar con 100 horas anuales, cifra, a todas luces, insuficiente.

La fuerza de interceptación está compuesta por los Mirage F-1CH. Las defensas antiaéreas marroquíes son muy limitadas. La artillería antiaérea dispone de cañones de pequeño calibre, remolcados o autopropulsados. Disponen de 37 lanzadores de misiles antiaéreos Chaparral autopropulsados y 70 SA-7 soviéticos portátiles, efectivos solamente contra aviones que vuelen a muy baja altura. Que sepamos, no disponen de misiles guiados por radar.

Es posible atacar todos los elementos sensibles de su aparato defensivo a gran altura. No existe capacidad para el combate nocturno y su defensa antiaérea es insuficiente. A esto se une la falta de personal capacitado. La mayor parte de la fuerza aérea esta estacionada en el Noroeste del país, orientada hacia la defensa de ataques procedentes de Argelia y España. Su capacidad es superior a la de otros países del Magreb, pero insuficiente para hacer frente a otros ejércitos europeos, incluido el español.

¿Hay que esperar una ofensiva marroquí?

En caso de conflicto convencional, en principio, las fuerzas armadas españolas están mejor preparadas y cuentan con un material más sofisticado para responder a una eventual agresión marroquí. Pero, es preciso realizar algunas matizaciones.

Las limitaciones presupuestarias, la complicada organización interna y la desconfianza de la casa real hacia el estamento militar, la escasa preparación y nivel técnico de la tropa, hace que, incluso en el arma aérea, las fuerzas armadas marroquíes, aun contando con un material aceptable (a diferencia de la marina) no estén en condiciones de asegurar la defensa de su territorio nacional y, mucho menos, de emprender una campaña ofensiva.

Ahora bien, los factores geopolíticos juegan en contra de España. Ceuta y Melilla son contiguas al territorio marroquí y carecen de espacio suficiente para asegurar su defensa. En cuanto a Canarias registra un problema de alejamiento de la península. La única carta que Marruecos podría, eventualmente, jugar, no es la ofensiva militar convencional, sino una insurrección interior de los elementos afectos a Marruecos hoy residentes en Ceuta, Melilla y, en menor medida, en Canarias. Y para una acción de este tipo, inicialmente la estrategia a adoptar sería la de la "guerra subversiva" (en la que lo importante no es conquistar territorios, sino los "corazones" de un sector de la población) para, finalmente, desembocar en el episodio insurreccional. La "guerra subversiva" presenta tres situaciones posibles para el agresor: defensiva estratégica (cuando no cuenta con fuerzas suficientes como para imponerse sobre el adversario), equilibrio de fuerzas (cuando está en situación de igualdad estratégica con el adversario) y ofensiva estratégica (cuando está en mejor posición que al adversario). Pues bien, en la actualidad nos encontramos en Ceuta y Melilla en una situación, todavía, favorable. Los presuntos peones del expansionismo marroquí, no han alcanzado aún la situación ideal para garantizar el éxito de una insurrección. Pero no hay que olvidar que, poco a poco, la población marroquí e islamista, va creciendo en estas dos Plazas de Soberanía, a medida que la población española va disminuyendo progresivamente. En menos de una década (quizás, apenas, en un lustro) se habrá llegado a la situación de "equilibrio de fuerzas". Esto, unido al desinterés absoluto, demostrado día a día, con el que el actual gobierno socialista considera a estas dos zonas del territorio nacional, puede inducir situaciones de renuncia al ejercicio de la soberanía primero y a la cesión después. En efecto, el gobierno Zapatero, desdiciendo la lógica de la defensa nacional, la historia, los intereses nacionales y las realidades geopolíticas, considera que Ceuta y Melilla son, efectivamente, "colonias similares a Gibraltar". El propio Rodríguez Zapatero ha sido ganado por la absurda teoría aireada desde los años 70 por Hassán II, según la cual, la entrega de Ceuta y Melilla, favorecería inmediatamente, la retirada inglesa de Gibraltar. En este sentido puede decirse que el gobierno ZP ha sido "ganado" por la dialéctica del "enemigo". Hay que recordar que la defensa nacional es viable sólo cuando un gobierno tiene voluntad explícita de asumirla. Y este es el problema.

El gobierno surgido de las bombas del 11-M (y no se trata de no reconocer la victoria socialista del 14-M, sino de explicarla y no hay más explicación que los atentados, puesto que antes de las bombas, la cuestión no era si Zapatero ganaba las elecciones, sino que todo el misterio giraba en torno a si Aznar obtenía o no la mayoría absoluta) carece de política de defensa, más allá de las buenas intenciones, el idealismo ingenuo y la pura y simple impreparación. De ahí que de los labios de Bono salgan frases tan absolutamente intolerables para un ministro de Defensa como "prefiero morir a matar", "hemos creado soldados sin fronteras" y otras lindezas que, mezcladas con cierto verbalismo patriótico, limitaciones presupuestarias y un catastrófico sistema de reclutamiento de voluntarios, todo esto, juega a favor de Marruecos y debilita a nuestro país. Así pues, la ventaja de España en material y medios de defensa, queda reducida por el desinterés y la impreparación de nuestras autoridades en materia de defensa nacional.

Por su parte, las FFAA españolas cuentan con 143.450 hombres, de los cuales 92.000 pertenecen al Ejército de Tierra, 26.950 a la marina y 24.500 al ejército del aire. El ejército de tierra dispone de 688 carros de combate, entre ellos 150 AMX-30, 931 piezas de artillería y 153 helicópteros, de los que 28 son de ataque. Ceuta y Melilla están defendidas por 8.100 soldados, entre ellos dos regimientos de la Legión. La marina cuenta con 8 submarinos y 16 navíos de combate en superficie. En cuanto a las fuerzas aéreas, la columna vertebral son 180 F 18, 220 F 5, y 180 Mirages F1. España es el país de la OTAN que destina menos dinero para la Defensa; apenas el 0’95%, frente a una media del 2,25% en el resto de países de la OTAN. Para colmo, este presupuesto esquelético se divide en un 58% para gastos de personal y un 42% para material.

En la actualidad, existen sólo cuatro Brigadas pesadas. Tres forman parte de la División Acorazada "Brunete", adscrita al Eurocuerpo, más la de Caballería. En total existen cuatro batallones de carros (con apenas dos Escuadrones). El resto de Regimientos de Caballería ("España" y "Numancia" de la Brigada de Caballería y "Villaviciosa" de la "Brunete") sólo tienen un Escuadrón".

Todo este material, por sí mismo, parece tener el suficiente poder disuasivo para evitar un ataque frontal, pero es ampliamente insuficiente para evitar el riesgo de insurrecciones interiores de elementos adictos al régimen marroquí.

Argelia: los enemigos de mis enemigos ¿son mis amigos?

Argelia: los enemigos de mis enemigos ¿son mis amigos?

Redacción.- España mantiene relaciones privilegiadas con Argelia, país del que dependemos casi completamente en el suministro de gas. Argelia es un país extremadamente inestable en el que el Islamismo se ha convertido desde 1991 en la primera fuerza política y social. Las disputas entre Argelia y Marruecos han sido constantes desde 1962 y todavía prosiguen hoy, a pesar de que ambos pertenecen a la Unión del Magreb Árabe. La dependencia energética de un país inestable constituye un grave riesgo para nuestro país, especialmente, cuando en todo el Magreb, el Islamismo se revela como la fuerza política y social mayoritaria.

 

Marruecos vecino de Argelia y ambos socios de la Unión del Magreb Árabe, comparten los mismos rasgos: ambos han sido, en efecto, países de fuerte influencia francesa que, en el momento actual están registrando una importante penetración norteamericana, con un fuerte movimiento islamista dividido entre sectores radicales y moderados; ambos países ricos en hidrocarburos y con fuertes contingentes de población inmigrada en Europa en donde experimentan un creciente rechazo por parte de las poblaciones autóctonas; dotados ambos de una demografía explosiva y de un sistema político completamente inestable y en el que los sectores militares han ocupado siempre un papel preponderante.

Aparentemente, la única diferencia es que en Argelia se han vivido años de terrorismo generalizado, mientras que en Marruecos el terrorismo ha sido mucho más limitado. La "subversión integrista" en Argelia

En 1991, se anuló la segunda vuelta de las elecciones generales ante el riesgo de que el FIS copara el 90% de los escaños. La que, a partir de ese momento se llamó "subversión integrista", no era un fenómeno nuevo en Argelia.

A mediados de los años ochenta, operó en el país el Grupo de Lucha por la Prohibición de lo Ilícito, dirigido por El Buyali. El movimiento se vio favorecido por la crisis que supuso la retirada de la ayuda soviética y el endurecimiento de las condiciones de vida para la población de los barrios marginales. A esto se unió el apoyo que este grupo terrorista recibió del entonces naciente Estado Islámico iraní, gracias a lo cual El Buyali pudo multiplicar atentados y actos de bandidaje hasta que, finalmente, fue localizado y muerto en enero de 1987. Doscientos militantes del grupo fueron procesados en Medea. En 1989, uno de los líderes del grupo, Abdelkader Chebuti, autor de varias masacres y asesinatos, fue inexplicablemente amnistiado, provocando una pequeña crisis de gobierno.

En 1989 distintos grupos islamistas terminaron unificándose en el Frente Islámico de Salvación que resultó legalizado en el mes de septiembre de ese año. Apenas doce meses después, la organización recibió su primer baño de masas en Argel cuando se sintió suficientemente fuerte como para reunir a islamistas de todo el mundo en un congreso para debatir sobre el papel político internacional del Islam.

Dos años después, cundía la alarma en Marruecos y Túnez, países vecinos, por el ascenso imparable del FIS. El presidente tunecino, Zine el Abidine Ben Alí, concretó esta sensación solicitando ayuda del mundo árabe para "contener la subversión integrista en Argelia".

La victoria electoral del FIS en las elecciones municipales y regionales de 13 de junio de 1990 hizo que estas alarmas no parecieran infundadas. El FIS, bruscamente, había pasado a controlar 32 de las 48 asambleas regionales y 853 de los 1.539 consejos locales. El vuelco político supuso también una ruptura con la iconografía tradicional que había presidido Argelia desde el tiempo de la independencia. Los distintivos de la independencia fueron sustituidos por los islamistas.

El FIS cometió en ese período errores de inmadurez que luego le serían fatales. Las ciudades con mayoría del FIS pasaron a ser "Ciudades Islámicas" y en algunas se instauró la ley coránica en contradicción con el código civil vigente. La islamización de la sociedad asustó a las élites argelinas que percibieron como el país podía dejar de ser un país con orientación mediterránea y convertirse en un país que miraba exclusivamente a La Meca, con todo lo que ello suponía. En su manifiesto de 1991, el FIS llamó a la "desobediencia civil" y un año antes abría ventanillas de reclutamiento para enviar voluntarios a Irak, tras la ocupación de Kuwait; llegó incluso a pedir que estos voluntarios fueran entrenados por las fuerzas armadas. En mayo de 1990, cuando la victoria electoral del FIS parecía inevitable, el gobierno intentó cambiar la legislación electoral, provocando disturbios que, una vez más, evidenciaron la vitalidad del islamismo y su alto nivel de adhesión de las masas. A esto siguió la "huelga general insurreccional e ilimitada", con petición de elecciones anticipadas. El país quedó sumergido en el caos y la parálisis más absolutos. Para colmo, el FIS llamó a la creación de milicias armadas.

El FIS no entendía que aunque se sea capaz de movilizar a las masas, no siempre es conveniente poner toda la carne en el asador, so pena de generar efectos perversos e indeseables. El FIS era muestra de la inmadurez del movimiento islamista argelino que creía que todo el poder era el poder de las masas. En junio cayeron los primeros gendarmes víctimas del terrorismo islamista y unos días después, dirigentes del FIS amenazaban con proclamar la "Yihad" y llamaban a sus militantes a acumular armas.

El 30 de junio, seis de los principales líderes del FIS fueron detenidos, pero ya nada podía impedir su victoria en la primera vuelta de las elecciones siguientes.Dos procesos electorales paralelos

Las elecciones generales del 27 de septiembre de 2002 en Marruecos, tienen su paralelismo en las que tuvieron lugar en Argelia el 26 de diciembre de 1991 y que abrieron el camino a la guerra civil. En ambos casos es indudable que los electores de ambos países optaron inequívocamente por el islamismo.

El hecho de que en las instituciones de ambos países, los partidos islamistas no estén presentes con su peso social real, es una muestra de la escasa salud de las democracias magrebíes. El Magreb real no tiene nada que ver con el Magreb oficial. Resulta peligroso establecer vínculos económicos con instituciones que no están respaldadas con el apoyo popular. Además de que en las instituciones representativas está falseada la representación que en verdad corresponde a los islamistas (Marruecos), y a la ilegalización del islamismo político (Argelia), se unen los altísimos índices de abstención que ostentan ambos países. Oficialmente, en Argelia fue del 41% y en Marruecos del 48,39%, pero está demostrado que, especialmente en este último país las cifras fueron falseadas y alcanzaron porcentajes muy superiores. Los presidentes e interventores de las mesas electorales, reconocieron que la máxima afluencia a urnas tuvo lugar tras la oración en las mezquitas, de las 13:00 a las 14:00 horas, mientras que la versión oficial indicó que a las 16:00 horas la participación era del 30%, lo que implicaba que el 21,61%, habría votado de las 16:00 a las 19:00 horas, algo, estadísticamente improbable. Las estimaciones más benévolas sugieren que la participación real no debió superar el 35% del censo. A lo que hay que añadir los votos nulos o en blanco, inusualmente altos para los estándares europeos. En Argelia fue del 6,97%, en Marruecos del 15,55%.

En Argelia, el Frente Islámico de Salvación logró la mayoría relativa del 24,6% (3,2 millones de votos) y 188 escaños, con posibilidades de vencer en la segunda vuelta en otros 199. Es decir 387 escaños sobre 411. Tras la primera vuelta electoral, el 26 de diciembre de 1991, fue fundado en Argel un Comité Nacional para la Salvaguardia de la República y el 2 de enero unas 300.000 simpatizantes del Frente de Fuerzas Socialistas, partido integrado en la Internacional Socialista, se manifestaron pedir el golpe de Estado. El ejército ya había tomado la decisión de golpear. El 11 de enero los tanques salieron a las calles. A principios de febrero, el FIS era ilegalizado. Por su parte, en Marruecos, quince días después de las elecciones se ignoraban los votos que había obtenido cada partido y se sabía sólo el número de escaños que les correspondía. La impresión general era que el gobierno marroquí había limitado el fraude electoral a una decena de escaños que deberían haber correspondido al PJD, pero que fueron atribuidos "a dedo" al Istiqlal y a los socialistas a fin de que los islamistas sólo fueran el tercer partido y quedara salvaguardada la imagen de un Marruecos libre del contagio islamista, una obsesión de Mohamed VI. El semanario independiente de Casablanca Al Ayam reconoció: "No debemos disimular la verdad: los islamistas se han convertido, después de estos comicios, en la primera fuerza política". Y esto a pesar de los esfuerzos previos a las elecciones por frenar su avance. Antes de las elecciones se produjeron detenciones de presuntos miembros de Al-Qaeda (de los que jamás quedó demostrada su pertenencia, por cierto) que fueron amalgamados deliberadamente con el PJD, por la prensa socialista y excomunista.

Llama la atención que el PJD apenas realizara protestas leves ante el fraude electoral de que fue víctima. Hay que entenderlo en la medida en que el control del partido lo tienen los sectores moderados, conscientes de que su posición es parecida a la del FIS argelino en 1991. Ahora bien, no es seguro que, eternamente, estos sectores moderados puedan seguir ocupando la dirección del partido. Cualquier conflicto económico-social –una brusca subida de precios de algún producto de primera necesidad- puede contribuir a radicalizar al islamismo marroquí, a abandonar su moderación y a situarse al frente de la protesta popular. De hecho, es cuestión de tiempo que eso ocurra.

La conclusión de todo esto es que, tanto Argelia como Marruecos, son países en los que la dominante es la inestabilidad política. Dadas las características de ambos países, no existe una clase media sobre la que asentar una estabilidad democrática. Los treinta años que Argelia tuvo un sistema "socialista" con un fortísimo sector estatal han impedido, hasta ahora, la formación de esta clase sobre la que se asienta la estabilidad democrática en todo el mundo. En Marruecos, la corrupción, especialmente, ha cercenado esa misma posibilidad. Ambos países tienen extraordinarias posibilidades económicas y han experimentado un fuerte crecimiento desde sus respectivas independencias… que se ha traducido solamente en la formación de una aristocracia económica (en Marruecos vinculada al majzén y el Argelia al FLN primero y al ejército después), mientras que el grueso de la población permanece en el umbral de la miseria o absolutamente sin recursos.

Esto ha permitido la acción de los partidos islamistas y el que encontraran un caldo de cultivo extremadamente favorable en los arrabales de las grandes ciudades. En esas zonas y en las áreas rurales, el analfabetismo está lejos de haber sido erradicado. La sociología afirma que a medida que descienden las tasas de analfabetismo, la demografía tiende a estabilizarse y, a partir de ese momento, al despegue económico, se une la aparición de condiciones óptimas para la generación de sistemas democráticos. Esto que es, hasta cierto punto, discutible, no es aplicable al Magreb. En este ámbito geográfico, hay un factor de desestabilización, el islamismo, moderado o radical. El "pensamiento mágico" difícilmente es compatible con sistemas políticos democráticos. Por eso, vale la pena recordar lo dicho por la hija del jeque Yassín, dirigente de JyC, tras las elecciones: "La democracia es un sistema de representación política completamente ajeno al proyecto islamista". Vale la pena tomar nota, para saber con quien nos la estamos jugando. Ningún estudio sociológico ha encontrado el más mínimo dato que permita pensar que la influencia de la religión islámica irá descendiendo a medida que mejoren otros parámetros. Habitualmente, lo que ocurre es todo lo contrario: en países como Irán, Turquía o la propia Arabia Saudí, el analfabetismo es menor que en Marruecos y Argelia, sin embargo, la presencia socio-política del Islamismo es asfixiante. El factor que ha escapado a los sociólogos "políticamente correctos" es el vigor del "pensamiento mágico", esto es el factor islamista. La irracionalidad es capaz de alterar, antes o después, cualquiera moderación y de barrer lo que sería, racional.

A partir de los datos socio-políticos hay que establecer políticas en relación al Magreb, no en función de idealismos irresponsables o de esperanzas que la realidad se encargará de desmentir.Cuando España mira a Argelia

La España de Franco no fue capaz de labrar vínculos con Argelia tras su independencia, a diferencia de lo que había logrado con Marruecos. Esto se debió, en primer lugar, a circunstancias históricas (España estuvo presente en el protectorado de Marruecos, pero Argelia, en cambio, fue provincia francesa), pero también al régimen implantado en Argelia tras la independencia. Éste país se ubicó pronto en la órbita "socialista" (fue hasta el inicio de la perestroika el aliado fiel de la URSS en el Magreb) y no pudo olvidar que los militares galos partidarios de la "Argelia Francesa" que lograron escapar después del "golpe Argel" y del terrorismo de la OAS, se refugiaron en España. España, por su parte, no podía olvidar que el Frente POLISARIO había nacido en Argelia y que hasta noviembre de 1975 atentó contra intereses españoles y asesinó a nuestros soldados. Posteriormente, entre 1973 y 1978, Antonio Cubillo, jefe del MPAIAC, un pequeño movimiento independentista canario, había encontrado asilo político en Argel y, así mismo, hasta 1986, éste país fue un verdadero "santuario" de ETA, en donde, incluso encontró la muerte en un accidente Domingo Iturbe (a) "Txomin", entonces líder de la banda, en un campo de entrenamiento. En contrapartida, desde 1965, el líder de la Argelia independiente, Ahmed Ben Bella, encontró en España refugio. Pero, en octubre de 2002, se produjo un cambio.

El presidente argelino Chadli Benjedid visitó España, cuando hacía ya siete años que su país se había convertido en el primer suministrador de gas natural. Hubo un primer intento de normalizar las relaciones en 1983, cuando los Reyes visitaban Argel; en reciprocidad, Benjedid vendría a España en 1985. Durante ese período apenas se firmaron 12 acuerdos de cooperación con Argelia, mientras que con Marruecos rubricaron 76, en el mismo período. De todas formas, las perspectivas de cooperación con Argelia iban viento en popa, hasta que la guerra civil y el terrorismo terminaron por arruinarlo todo.

El conflicto, además de generar 150.000 muertos y desmanteló su economía. En apenas ocho años, el PIB argelino se redujo a la mitad. El país quedó en quiebra técnica y pasó a ser el primer deudor internacional de España. La alarma cundió en nuestro país, a raíz de este conflicto, e impulsó en 1998 al gobierno de Aznar a prohibir en la Ley de Hidrocarburos que un solo país suministrase más del 60% de energía. Era evidente que se referían al gas argelino.

Las distintas leyes de "reconciliación" adoptadas a partir de 1998, consiguieron encarrilar la situación económica y paliar la crisis. El 27 de abril de 1999, tomaba posesión el nuevo presidente Abdelaziz Bouteflika que, en lugar de visitar Francia, realizó dos viajes a España en julio y octubre. El idilio se confirmó con la visita de Aznar a Argel en 2000, impulsando un Tratado de Amistad al año siguiente.

Este acercamiento tiene una base geopolítica precisa. Mientras Marruecos volvía una y otra vez a intentar cortar la siguiente "rodaja del salchichón", las relaciones hispano-argelinas, a partir de 1985, eran extremadamente buenas. Existía una coincidencia en relación al Sáhara: Argelia quería que se cumpliera la resolución de NNUU, se celebrara el referéndum y, en su caso, el país pasara a ser independiente; Marruecos, en cambio, lo consideraba una propiedad. Además, en territorio argelino estaban refugiados los exiliados saharauis, justamente en Tinduf, zona reivindicada por Marruecos.

En abril de 2002, el presidente argelino Bouteflika firmó en Valencia el Acuerdo de Asociación con la UE, el primero en diez años. El 60% del comercio argelino se realiza con Europa. Hoy es nuestro principal suministrador energético (el 98,2% de importaciones procedentes de Argelia a España son hidrocarburos) y el 12º socio comercial. España acaba de acordar con Argelia su primer intercambio de deuda por inversiones y ha concedido créditos por valor de 130 millones de euros. Grandes empresas españolas están presentes en el escenario argelino. La presa de Beni Haroum (que supone la cuarta parte de capacidad de embalse del país) fue realizada por Dragados y Construcciones. Repsol y Cepsa están presentes en el sector petrolero.

España por cuestiones energéticas y Francia por razones históricas, presentaron a Argelia en la UE. Para Bouteflika este puente era importante por que la UE proporciona el 56% de las importaciones de Argelia y recibe el 64% de sus exportaciones. El Acuerdo de Asociación con la UE, entró en vigor el 1 de septiembre de 2005.

La amistad de España con Argelia es importante, pero peligrosa. Aznar ya previno sobre la excesiva dependencia energética de España en relación a Argelia. La inestabilidad política argelina no es el mejor aval, desde luego. La prosperidad de una compañía como Catalana de Gas, cuyo accionista mayoritario es La Caixa que, a la vez está presente como accionista mayoritario de Repsol YPF, depende del gaseoducto Argel-Sevilla que, para colmo, pasa a través de Marruecos. Podemos imaginar lo que podría ocurrir si un grupo islamistas radical decidiera atentar contra estas instalaciones (aunque, por motivos, incomprensibles, el terrorismo islámico asesina personas, pero pone especial cuidado en no dañar intereses económicos…), o si se instalaran en Argelia o Marruecos, un gobierno islamista que instaurara la ley coránica y considerase rechazables facilitar gas a países "impíos". O si se produjera un conflicto entre ambos países (precedentes no han faltado) en el curso del cual uno o los dos países decidieran interrumpir el flujo de gas. Demasiado riesgo para depender del gas argelino. La red europea de gaseoductos, en cambio, pone el gas ruso en el Pirineo, atravesando la que, sin duda, es ahora mismo, la zona más estable del planeta.

Es mejor mantener buenas relaciones con un país que estar enfrentado a él, naturalmente. Y, en este sentido, es bueno que España y Argelia vivan un idilio. Pero el óptimo estado de las relaciones diplomáticas y comerciales, no debe hacer olvidar los riesgos que implica Argelia.El terrorismo argelino

El 3 de octubre de 1997 el GIA atacaba por primera vez una ciudad, Blida, 40 kilómetros al sur de Argel. Una veintena de balas de mortero cayeron sobre la población, mientras que grupos del FIS asesinaban en las inmediaciones de la ciudad a 89 personas. De poco servía que el EIS de Madani Mezrag estuviera negociando la entrega de armas; el GIA y su escisión, los salafistas del GSPC, seguían adelante con sus actos terroristas.

Hoy, oficialmente, la "guerra civil" ha terminado en Argelia. El balance fue desalentador: más de 150.000 muertos, 10.000 desaparecidos, decenas de miles de torturados, millón y medio de desplazados, medio millón de exiliados y centenares de huérfanos y minusválidos. Las distintas medidas de gracia, amnistías y reinserciones, no han impedido que en 2001, cuando la guerra civil oficialmente había quedado atrás, el terrorismo generase la escalofriante cifra de 800 muertos. Pero en esta guerra civil hubo algo mucho más sucio que la propia guerra.

Desde 1995 circula por Argelia una versión intranquilizadora sobre el terrorismo que vivió el país: los servicios secretos argelinos habrían intentado atenuar la adhesión de las masas al FIS apoyando directamente a los islamistas más radicales. Es algo similar a lo que sostenemos que ha ocurrido en Maruecos. Quien combate al terrorismo puede elegir entre detener y eliminar a unas u otras fracciones dentro del mismo movimiento y, así, generar que el grupo sea controlado bien por los sectores más radicalizados e irresponsables, o bien por los propios infiltrados. La historia, además, registra numerosos casos en los que un movimiento terrorista ha sido mediatizado, creado o manipulado por determinado servicio secreto. En Argelia, según la teoría conspirativa, el objetivo de los servicios secretos habría sido enfrentar a unos integristas con otros y cometer deliberadamente atrocidades, lo que terminaría por restarles popularidad. Esta política, a decir verdad, dio excelentes resultados. Durante un tiempo, grupos escindidos del FIS cometieron actos particularmente horrorosos: degüellos en masa, decapitaciones; parecía extraño que un grupo islamista que intentaba ganar a las masas para su causa, cometiera actos que, inevitablemente, le enajenarían la simpatía de esas mismas masas. Era evidente que el FIS, tenía experiencia política suficiente como para abominar de este tipo de actos criminales, sin embargo, los medios de comunicación oficiales jugaban con la ambigüedad y la confusión deliberada: los actos eran cometidos por terroristas ajenos a la disciplina del FIS, pero era al FIS al que se le atribuía la responsabilidad de estas acciones.

Esta política de terrorismo-antiterrorista, fue completada con la política de "concordia civil" que suponía una posibilidad de reinserción para los integristas arrepentidos. Para evitar confusiones y manipulaciones, el Ejército Islámico de Salvación, brazo militar del FIS, entregó públicamente las armas. No así otros grupos islamistas, entre los que el más importante es el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, escisión del Grupo Islámico Armado, que prosiguen sus atentados.

La Ley de Concordia Civil establece el carácter secreto de los sumarios incoados a presuntos terroristas. No se podrá hacer público ni los crímenes que han cometido, incluidas las peores masacres. En contrapartida, los militares y patriotas obtendrán igualmente impunidad con la que podrán disfrutar los beneficios de sus exacciones durante los años de guerra y sus actividades contrarias a la ley local y a los derechos humanos. Pero esta ley tiene un anexo con el que prácticamente el presidente Bouteflika mata dos pájaros de un tiro: se reconoce la exclusiva responsabilidad del terrorismo islámico en la guerra civil y, el gobierno se reserva el derecho "de prohibir a los responsables de la instrumentalización de la religión toda posibilidad del ejercicio de una actividad política, bajo cualquier cobertura que sea", lo que quiere decir mantener la prohibición del FIS.

Esta política corre el riesgo de ser extremadamente negativa en los años venideros: demuestra que los crímenes pueden resultar impunes, no importa el sector al que se pertenezca. En aras de la "reconciliación" nadie tiene que responder por nada, incluidos los crímenes más odiosos y condenables; nadie, salvo el FIS que queda ilegalizado in aeternum. No hay que olvidar a este respecto que la independencia argelina emana del terrorismo del FLN entre 1956 y 1961. Las actividades del FLN (y, por otra parte, la respuesta contundente del Ejército Francés) fueron similares en crueldad a las espantosas acciones terroristas cometidas 35 años después por el ejército y por los islamistas radicales. Tampoco, cuando Argelia accedió a la independencia, hizo nada para juzgar a los que habían cometido aquellas atrocidades. Hoy, esta ignominia vuelve a repetirse. ¿Cuántas veces más volverá a ocurrir esta situación en el futuro? Asesinar, en Argelia, sale barato y, en ocasiones, es una posibilidad de progresar socialmente.

Además, hay otro factor a tener en cuenta. Argelia alardea de que ha vencido al terrorismo, pero, paradójicamente, en los foros internacionales suele alertar sobre la amenaza potencial que constituye el terrorismo islamista. Desde 1999, Argelia alardea de que los focos terroristas que permanecen en actividad son residuales. Residuales hasta cierto punto: los 800 muertos por terrorismo que tuvieron lugar en 2001, es una cifra impresionante en Europa. Sin embargo, a nivel internacional, se solicita la cooperación para "combatir al terrorismo" y se reivindica un lugar para Argelia en la "lucha mundial contra el terrorismo". Este discurso, siempre suena bien ante la administración norteamericana. Por que EEUU alberga un interés indisimulado por Argelia.

Se suele decir que EEUU ha mejorado su relación con Argelia por ser un "adalid de la lucha contra el terrorismo internacional". Al igual que Marruecos, también Argelia se presenta como "objetivo de Al-Qaeda". En Argelia, el GSPC es considerado como la "sección de Al-Qaeda" y su desplazamiento hacia el Sur, a causa del hostigamiento de que ha sido objeto en los últimos años por las fuerzas armadas, es explicado por las autoridades militares como un intento de establecer bases terroristas en el Sáhara. A pesar de ser poco probable, esta amenaza fantasma ha acelerado la cooperación con EEUU y el lanzamiento de un programa de operaciones conjuntas entre el Comando Europeo de EEUU y tropas argelinas dentro de la ya mencionada Iniciativa Pan-Sahel. EEUU a la conquista de Argelia

A lo largo de 2001, Bouteflika visitó en dos ocasiones al presidente de EEUU e ingresó en instituciones como el Diálogo Mediterráneo de la OTAN. Una base militar estadounidense fue instalada a continuación, cerca de Tamanrasset, al sur del país, en donde estarían acuartelados 400 miembros de las fuerzas especiales. Estos dos datos son suficientemente elocuentes de la aproximación irresistible que EEUU siente por Argelia.

EEUU justifica este interés "para ayudar a este país a afrontar la amenaza terrorista", pero en realidad, tiene la vista puesta en los recursos energéticos, pues no en vano, Argelia abastece el 20% del mercado del gas norteamericano y el proyecto de gaseoducto Argelia-Nigeria (4.500 kilómetros) supondría un puente entre Argelia y el Golfo de Guinea, dos zonas ricas en hidrocarburos.

Desde 1981, las relaciones entre EEUU y Argelia experimentaban una discreta mejora. Reagan había subido al poder en EEUU, y la URSS, presionada por la amenaza que suponía la "Guerra de las Galaxias", debió de cancelar la ayuda a algunos países que, hasta ese momento, habían sido sus aliados. Argelia, entre otros. A esto se unió la ayuda diplomática que el gobierno argelino prestó a EEUU, cuando se produjo la crisis de los rehenes de la embajada norteamericana en Teherán. Así mismo, Argelia mantenía una actitud conciliadora en el conflicto de Palestina.

Luego siguieron las compras de armamento norteamericano. En 1984, por ejemplo, Argelia adquirió una partida de C-130 "Hércules" a EEUU. Cuando ya se había producido el golpe de Estado, en 1993 el General Lamari, alto mando del Ministerio de Defensa, realizaba dos visitas secretas a EEUU encabezando una importante delegación militar que trató cuestiones relativas al terrorismo islamista.

Tras la guerra civil, en 2002 se realizó el ejercicio "AUCEX 2002", que tuvo lugar en las costas argelinas con presencia de unidades de la VI Flota. Fue el inicio de una nueva etapa de colaboración militar pródiga en contactos bilaterales. En noviembre de 2002, Argelia organizaba por primera vez el seminario de investigación anual que reúne a diplomáticos, a militares y a expertos de la OTAN y los socios del Diálogo Mediterráneo y enviaba una importante delegación a la Cumbre de Praga de la Alianza. Así mismo, en 2003 se realizaron ejercicios conjuntos de desminado en varios puertos de Argelia.

Cuando esto ocurría, los analistas ya habían advertido que EEUU se habían arrojado en plancha sobre el Magreb. En el 2004, el monto total de intercambios comerciales entre ambos países ascendía a 8.000 millones de dólares. EEUU había pasado a ser, en marzo de 2005, el primer socio comercial de Argelia, recibiendo el 16,26% de sus exportaciones.

Francia, alarmada por la creciente presencia norteamericana, intentó recuperar una posición preeminente en aquel país. En 2003, el presidente Chirac viajó a Argelia con la intención de reconstruir la situación, pero este acercamiento se ve dificultado por la presencia de un millón de argelinos en territorio galo, progresivamente, más agresivos y, en ocasiones en situación de revuelta (Perpignan y arrabales de París en junio y noviembre de 2005, respectivamente, por citar solo dos ejemplos recientes). Pero resulta aventurado pensar que estas iniciativas vayan a constituir un contrapeso eficaz a la decisión de EEUU de profundizar su penetración en la zona. EEUU no tiene un pasado colonial en Argelia, como tiene Francia, elemento que se muestra como el principal escollo en el desarrollo de las relaciones entre la exmetrópoli y la excolonia.

Por otra parte, mientras que para Francia la recuperación de su influencia en Argelia es una cuestión de historia y de política mediterránea, para los EEUU se trata de una cuestión estratégica que afecta a un conjunto de zonas (el Shael y el Magreb) dentro de una política global (la "lucha internacional contra el terrorismo").Marruecos frente a Argelia

Si Marruecos alberga reivindicaciones sobre territorios españoles, ocurre otro tanto en sus relaciones con Argelia. En el momento en que Argelia iba a incorporarse como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de NNUU, el Partido Liberal Reformador marroquí, dirigido por Mohamed Aluah, había creado el Frente de Liberación de la Argelia Marroquí (FLAM). Sus reivindicaciones no eran pocas: ¡el 40% del territorio argelino! El Partido Liberal Reformador ya se había dado a conocer durante la crisis de Perejil cuando afirmó estar trabajando para la constitución de un movimiento de liberación de las ciudades de Ceuta y Melilla.

En noviembre de 2004, el FLAM se jactó de haber realizado "primer ataque en territorio argelino". La operación había consistido en un ataque de 29 "combatientes", a un grupo de soldados argelinos en la madrugada del 29 de octubre cerca del bosque de Mizab, en la wilaya argelina de Tlemcen. El gobierno argelino reaccionó llamando a consulta a su embajador en Rabat. Luego, el poder judicial actuó contra el FLAM.

El origen de la reivindicación de estos territorios es la tesis de Allal El-Fassi sobre el "Gran Marruecos". El fundador del Istiqlal sostiene que estos territorios le fueron arrebatados a Marruecos como resultado del Tratado de Lalla Maghnia de 1844, cuando Argelia era un departamento más de Francia. Es discutible, pero, en cualquier caso, allí está la acción del FLAM para recordarnos que, en cualquier momento, Marruecos puede volver a las andadas y resucitar la "Guerra de las Arenas" que ya enfrentó a ambos países por la zona de Tinduf y Bechar en 1962-3.

En realidad, todos los países limítrofes de Marruecos han sido objeto de la voracidad territorial de los nacionalistas del Istiqlal. El expansionismo marroquí, tras haber intentado impedir la independencia de Mauritania e integrarla en su territorio, optó por emplear la misma táctica que había empleado contra las posiciones españolas en Ifni: improvisar un "movimiento de liberación" que atacara a Argelia. Marruecos, por todo ello, demuestra ser un importante factor de desestabilización de todo el Magreb.Las relaciones ideales con Argelia

Marruecos no es ni más ni menos inestable que Argelia. Todo el Magreb es, igualmente, inestable. Pero no, desde luego, por la existencia del extraño y nebuloso "terrorismo internacional", sino por el muy real y bien delimitado peso del islamismo en estas sociedades. Allí en donde existe islamismo políticamente organizado, allí existe un foco de inestabilidad y no importa si se trata de islamismo moderado o radical. El islamismo es –no somos nosotros quienes lo decimos sino las propias autoridades islamistas- incompatible con la democracia e incompatible con el modo de vida occidental. Incompatible, en definitiva, con el progreso y con Europa. De ahí que lo más prudente sea contener y limitar los intercambios comerciales con estos países, y muy especialmente, evitar los estados de dependencia energética como los que España tiene en la actualidad: empresas como Gas Natural tienen como bien más preciado -en el que basan su cotización en bolsa- un gaseoducto que transcurre por zonas inestables y que, en cualquier momento, puede saltar por los aires o ser objeto de represalias contra "países impíos, poblados por infieles y cruzados". El movimiento islamista argelino es buena muestra de lo que decimos: no surgió en un país perdido entre las arenas y gobernado por sátrapas medievales, sino en un país que se había declarado "socialista", había alcanzado su independencia mediante la actividad –terrorista, eso sí- del Frente de Liberación Nacional" y estaba más cerca de Franz Fanon, del Debray de los años 60 y del Ché Guevara, que de las suras del Corán. Pues bien, ese movimiento que parecía controlarlo todo un país, bruscamente se disuelve como un azucarillo y da lugar a la irrupción de lo irracional. Esto demuestra que los países de confesión islámica, tienden a adherirse en masa al islamismo político en cuanto aparece la primera crisis económica. A partir de ese momento, sólo la fuerza puede enderezar la situación (caso de Argelia) o bien el falseamiento de la voluntad popular unido a la amenaza pura y simple (caso de Marruecos).

Existen buenas razones para interpretar por qué ocurre este proceso. La primera razón es la demografía argelina que, exactamente igual a la marroquí, ha hecho que el país esté mayoritariamente formado por jóvenes menores de treinta años, que en su mayoría carecen de perspectivas de ascenso social. Un 30% de la población está en paro, pero esta cifra llega al 50% entre los jóvenes. Lo único que les queda es la realidad de la inmigración a Europa (en donde los contingentes procedentes del Magreb son cada vez más denostados) o el pensamiento mágico, la esperanza para desesperados, que constituye el Islam. Estas franjas de la población –a diferencia de en Europa- no depositan sus esperanzas en la democracia, sino en la economía negra y la violencia como forma de ascenso social. A esto se une la inestabilidad económica endémica que, incluso en momentos de crecimiento hace aumentar la diferencia de renta entre una minoría excepcionalmente limitada y la pobreza de la mayoría de la población, alta tasa de paro, escasez de viviendas, desabastecimiento de mercados, escasez de agua, ausencia de infraestructuras, imposibilidad de instalar industrias a causa de la corrupción administrativa que lo invade todo. Países con estas características ¿cómo iban a poder ser estables? La única forma posible de estabilidad se mantiene mediante el miedo, la liquidación del adversario (que, por otra parte, muy frecuentemente, busca hacer otro tanto con el Estado), la represión, la provocación y las restricciones a las libertades públicas.

¿Puede cambiar todo esto? Generalmente se dice que la prosperidad económica genera estabilidad política. Dejando aparte que esta ley se cumple en los países de la UE, pero de forma mucho menor en el resto del mundo, hay que preguntarse de dónde procedería esta "prosperidad económica". De los hidrocarburos, sin duda. Pero, hoy sabemos lo que es la "paradoja del crecimiento": frecuentemente, en los países del Magreb, lejos de contribuir a crear una clase media que sirva de colchón a los conflictos y sea la clase sobre la que se instaure un sistema democrático digno de tal nombre, lo que contribuye es a aumentar las desigualdades sociales y, en consecuencia, la posibilidad del conflicto.

Los países del Magreb no son, pues, socios fiables. Sus regímenes pueden venirse abajo en cualquier momento. Argelia no ha neutralizado eternamente al islamismo. Marruecos, veremos durante cuanto tiempo es capaz de hacerlo. En estas circunstancias, depender de un gran proveedor de gas, es un riesgo que la seguridad nacional y el crecimiento económico español no se pueden permitir. Si el gaseoducto Orán-Marruecos-Sevilla era una opción arriesgada, el segundo gasoducto, Orán-Almería, cuando esté aprobado y concluido, no dará muchas más garantías.

¿Relaciones ideales con Argelia? Como entre vecinos, es mejor llevarse bien que mal, pero es preciso no perder de vista el riesgo que implica depender siempre de la taza de azúcar que suministra el vecino. En otras palabras, España debe tener un objetivo prioritario: disminuir progresivamente su dependencia energética de Argelia. Cualquier otra política mezcla buenos deseos con realidades. En definitiva, un riesgo que España no puede permitirse.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

Crevillente saqueado por magrebíes. Análisis de una crisis local

Crevillente saqueado por magrebíes. Análisis de una crisis local

Redacción.- En 2003-2004 vivimos en Crevillente, justo delante del cuartel de la Guardia Civil. Elegimos esa vivienda para evitar ser víctimas de la inseguridad ciudadana generada por el colectivo marroquí allí residente. Para un observador avisado, era evidente en 2002 que los magrebíes de Crevillente estaban creando problemas insoportables a la población. Ni el ayuntamiento de la localidad, ni la delegación del gobierno (cuando gobernaba el PP y hoy cuando gobierna el PSOE) hicieron absolutamente nada para cortar esta oleada de delincuencia. Crevillente es, sin duda, una de las zonas más conflictivas de nuestro país. Lo que está ocurriendo en Francia no tardará el ocurrir en esta ciudad del Vinalopó. Esta es la situación.
 
Algunos datos sobre la ciudad
 
Crevillente es una ciudad de casi 25.000 habitantes situada en el interior de la provincia de Alicante, a 32 kilómetros de la capital y perteneciente a la comarde del Baix Vinalopò. La mayor parte de la población habla valenciano, si bien no existe ningún tipo de conflictividad lingüística a causa de la tolerancia y liberalidad de sus habitantes.
 
La villa de Crevillente se halla emplazada al pie de la sierra del mismo nombre, la cual separa los Hondones y el Valle Medio del Vinalopó al Norte, de la Cuenca del Segura y la llanura litoral al Sur. El casco urbano presenta unas características muy singulares, como son la compleja y desordenada trama urbana de tipo islámico de su núcleo antiguo y sus barrios de cuevas vivienda, el tipo de vivienda más original de estas comarcas, excavadas en las laderas de los cerros colindantes a la sierra. La principal actividad, base de su economía, es la industria de la alfombra, cuyo antecedente se remonta a la Edad Media y está en la tradición de la manufactura del esparto y del junco. En el terreno cultural destacan las manifestaciones musicales, principalmente los cantos corales, y sus museos, así como su Semana Santa declarada de Interés Turístico Nacional y sus Fiestas de Moros y Cristianos.
 
Crevillent tiene una característica que hace que la conflictividad generada por la inmigración sea más acusada. En efecto, se trata de una población extremadamente dispersa en urbanizaciones y casas construidas sin ningún control, en las zonas rurales que rodean a la ciudad. Casi la mitad de los habitantes de Crevillente viven fuera del perímetro urbano (en torno a 10.000). Esas zonas suelen ser objeto de exacciones, robos y saqueos por parte de grupos de delincuentes, especialmente magrebíes, que viven en el núcleo urbano de la ciudad. Es en este núcleo, concretamente en el barrio de San Vicente Ferrer, en donde un 25% de la población es de origen magrebí. No se disponen de cifras exactas, pero la inmigración magrebí en Crevillent, puede oscilar entre 5 y 7.000 individuos. Es este colectivo el que se ha convertido en una fuente de conflictos y tensiones insalvables.
 
La Asociación Unificada de Guardias Civiles de Alicante (AUGC) ha denunciado las carencias de personal de la Institución Armada en Crevillent, concretando que se ha llegado al extremo de que algunas veces no se han podido montar patrullas de prevención de la delincuencia. La AUGC exige más plantilla y lamenta que para una población de más de 26.000 habitantes haya sólo 22 agentes. Además, asegura que Crevillent sufre una tasa de 54,23 delitos por cada mil habitantes y un incremento delictivo durante 2003 del cien por cien con respecto a 2000, aumentando los delitos contra el patrimonio más de un cien por cien, contra las personas más de un 80% y las falsedades documentales más de 133%. Además, la AUGC advierte que «esta población tiene una peculiar problemática surgida a raíz del incremento paulatino de una población flotante, no censada y de origen magrebí, que pudiera oscilar en torno a 5.000 personas, directamente relacionadas con la mayor parte de las actuaciones policiales».
 
La llegada masiva de inmigrantes ilegales
 
En 1990 llegaron los primeros marroquíes a Crevillente. Eran comerciantes, casi todos marroquíes e instalaron los primeros comercios regentados por ellos. Esta llegada se vió beneficiada por la crisis del sector textil y de la alfombra. Los magrebíes, ubicaron los comercios en la avenida principal de la ciudad, la de San Vicente Ferrer, gracias a que muchos crevillentinos deseaban alquilar locales y apartamentos para salir de la crisis. En pocos meses, los comercios y establecimientos regentados por inmigrantes se convirtieron en el gran almacén de la comunidad norteafricana de la provincia, cuyos componentes acuden a abastecerse. El establecimiento de muchos inmigrantes salvó de la crisis a muchos.
 
Los vecinos de Crevillent critican la falta de integración de esta comunidad. El hacinamiento de personas en apartamentos, la falta de respeto a las formas de vida españolas y ataques verbales a las chicas de la ciudad son las principales quejas. Son muchos los crevillentinos que aseguran que vendieron sus viviendas y se trasladaron a otros barrios por "ruidos, molestias y problemas con vecinos moros".
 
Los primeros magrebíes llegados abrieron la puerta a otros y, hacia 1999-2000, cuando se aprobó la nueva Ley de Inmigración patrocinada por el PSOE y todos los grupos políticos, salvo el PP, se produjo un espectacular “efecto llamada”. Poco después, en la misma avenida de San Vicente Ferrer, se instalaba la mezquita de la ciudad y, junto a ella, una curiosa tienda de moda islámica en donde, tanto varones como mujeres magrebíes pueden comprar chilabas de fantasía, moda 1001 noches… A decir verdad, el colectivo magrebí de Crevillente no ha sido una excepción a los demás colectivos presentes en toda Europa: en efecto, no ha hecho ni un solo esfuerzo por integrarse. Todo lo contrario.
 
Por eso llama la atención la ceguera –sino el etnomasoquismo- del concejal de Esquerra Unida (EU), Ignacio Candela, portavoz de su grupo y del PSPV en asuntos de inmigración, quien aseguró que todo el problema radica en que el ayuntamiento no ha impulsado suficientemente integrar a los magrebíes "sin medidas represivas, para permitir a los colectivos interesados implicarse en la vida social de Crevillent e integrarse en la sociedad". EU y PSPV rechazan el binomio que el PP establece de "inmigración igual a delincuencia". Pero el problema radica en que ni el PP ha hecho nada por cortar esa situación en Crevillente, donde gobierna, ni a EU-PSPV le ha importado otra cosa que no fueran los derechos de los magrebíes, por encima de la seguridad ciudadana. A decir verdad, la situación de la corporación crevillentina es vergonzosa y el silencio de todos los partidos, hasta que la población ha estallado, ha sido cómplice. En Crevillente, como en otros ciudades de la zona, los ayuntamientos parecen estar mucho más interesados en la recalificación del suelo que en cualquier otra tarea. Bochornoso.
 
Pero el terreno que los partidos han abandonado y del que han desertado, ha sido ocupado por un amplio movimiento ciudadano de masas.
 
Cuando la delincuencia es dueña de Crevillente
 
El 4 de noviembre de 2005, fueron detenidos 20 magrebíes por el robo y desguace de decenas de coches de lujo.  04 noviembre. Eran los mismos que un año antes ya habían resultado detenidos por su presunta implicación en el robo, desguace y posterior venta de un sinfín de coches de lujo. Después de quedar en libertad por orden judicial, unas pocas semanas les bastaron para reorganizarse y retomar su actividad en Crevillent, según se desprende de las actuales investigaciones. El Cuerpo Nacional de Los detenidos habían formado una gran red de contrabando de vehículos de alta gama sustraídos en la provincia. La intervención se produjo en el mismo desguace que a finales de noviembre del 2003 se apresó a una decena de sospechosos. La red delictiva marroquí sacaba del país la mercancía oculta en contenedores que, por vía marítima, eran enviados al Magreb. Mecánicos pertenecientes a la organización se ocupaban de volver a montar los modelos para su venta en el mercado negro. Los ladrones buscaban, sobre todo, coches de la marca Mercedes, junto con Audi y BMW.
 
Esta reiteración en la delincuencia no era única en el Crevillente invadido por la delincuencia. El 27 de septiembre de 2005, fue puesto en libertad el único detenido por un alijo de hachís que había resultado detenido… el día anterior. La decisión de los jueces de dejar en libertad al único detenido por la Policía Municipal y la Guardia Civil, en relación con la incautación de un alijo de hachís de casi 3.000 kilos en un chalet de la partida del Boch de Crevillent, ha causado sorpresa y desmoralización en el Ayuntamiento de la localidad. Hay magrebíes que han sido detenidos en 17 ocasiones y ni se les ha enviado a su país de origen ni se les ha encerrado entre rejas.
 
En julio de 2005, había resultado detenido un magrebí acusado del incendio de 18 coches. Ese mismo magrebí, había sido detenido un año antes y puesto en libertad tras destrozar otros 30 vehículos. Como vemos, también en España la quema del vehículo es una práctica habitual de magrebíes inadaptados.
 
Pero, además de la delincuencia propiamente dicha, Crevillente es objeto de todo tipo de molestias causadas por la apertura salvaje de locales de diversión –habitualmente propiedad de magrebíes- sin ningún tipo de licencia. El 22 de junio de 2005, el ayuntamiento se atrevió a reaccionar tímidamente precintando algunos de estos establecimientos (bares y locutorios, fundamentalmente) hasta que se tenga la preceptiva licencia de apertura. Esta actuación formaba parte de los compromisos adquiridos en la Junta Local de Seguridad de Crevillent en la que se propusieron más medidas para paliar la problemática de inseguridad en la zona de San Vicente de Ferrer.
 
Desde 2002 había algunos barrios de Crevillente en donde no era recomendable entrar, salvo que uno quisiera correr el riesgo de ser robado, saqueado o amenazado. Eran los barrios magrebíes. Pero no ha sido sino hasta 2005 cuando se ha sabido que un vecino ha estado grabando sistemáticamente a los delincuentes magrebíes, realizando sus trapicheos.
 
La sorprendente historia de Pedro Miñano
 
Un vecino de la calle Castellón de Crevillente, Pedro Miñano, estuvo grabando con su cámara doméstica imágenes de peleas, tráfico de drogas y otros delitos, durante 18 meses. Siempre los protagonistas de estas grabaciones eran magrebíes y siempre, Miñano consignó estas grabaciones en el Juzgado y en la Guardia Civil para avalar las denuncias que presentó. Pronto los magrebíes advirtieron que estaban siendo grabados, así que optaron por reiterar sus amenazas contra Pedro Miñano. El agosto de 2005, la prensa se enteró de las grabaciones de Miñano. Éste había optado por enciar las cintas certificadas y con acuse de recibo a la Delegación del Gobierno, principal responsable de la dejadez con la que es tomada la situación en Crevillente. Al aparecer en los medios, Miñano volvió a recibir amenazas de muerte por parte de los mismos inmigrantes magrebíes, que viven en la calle Castellón, que ya lo habían amenazado en anteriores ocasiones.
Los hechos sucedieron pasadas las cinco y media de la tarde. Pedro Miñano se encontraba grabando unas imágenes de la calle cuando los magrebíes comenzaron a amenazarlo de muerte una vez más. Miñano indicó que «había registrado las imágenes de unas personas que pasaban género de un coche de color blanco a otro vehículo», aunque fuentes de la investigación reconocieron que «en el vídeo no se reconocía la mercancía que estaban pasando». Eran, naturalmente, magrebíes. Agentes de la Policía Local de Crevillent se desplazaron hasta el lugar de los hechos, donde visionaron las imágenes tomadas por Pedro Miñano e identificaron la matrícula del vehículo que aparecía en el vídeo.

Entrevistado por un periodista, Miñano indicó: “Todos los días me amenazan, han tirado piedras a mi balcón, pero me da igual. Yo no puedo estar con los brazos cruzados viendo como las autoridades permiten que este pueblo se esté convirtiendo en lugar de paso de delincuentes”. Y a la pregunta de su se sentí desamparado por el gobierno municipal, contestó: “Sí, sin duda. Otros vecinos y yo hemos mantenido numerosas reuniones con el primer teniente de Alcalde, ya que el señor Asencio, nunca hasta el domingo ha querido hablar con nosotros. Siempre nos hemos ido con las manos vacías de estos encuentros. Nos han prometido muchas cosas pero casi nunca cumplen nada y, cuando lo hacen, resulta insuficiente. Nos parece bien que haya una patrulla de policía que pasea por la avenida San Vicente Ferrer, pero necesitamos más. La situación de inseguridad es casi insostenible. Necesitamos soluciones, y las necesitamos ya”. Algunos “bienpensantes” le han acusado de racismo, Miñano dice al respecto: “Muchos inmigrantes le empiezan a acusar de ser racista y de englobar a todo el sector magrebí dentro de la delincuencia, ¿teme que estos comentarios puedan restar credibilidad a su trabajo?
No, porque no es cierto. Yo no estoy en contra de los inmigrantes, sino de la delincuencia que se está concentrando en Crevillent. el domingo, tras la agresión que sufrí pude ver como parte de Crevillent me seguía a la Guardia Civil para poner la denuncia número 71. Me sentí en una nube, por fin la gente perdía el miedo a manifestarse”.
 
En poco tiempo, Miñano se convirtió en el exponente  más conocido de un fuerte movimiento vecinal que se sontió con fuera para convocar una asamblea de vecinos el 20 de octubre de 2005 en la Cooperativa Eléctrica. El propio Miñano explicó: “Queremos invitar a todos los vecinos a que acudan, ya que, es necesario estar juntos y ejercer presión. Hace unos meses recogimos firmas, en total conseguimos más de 10.000. Pedimos, en su momento, que la gente las enviara a un apartado de correos para reunirlas todas y presentar una denuncia conjunta en el Ayuntamiento. Extrañamente Correos perdió todas las firmas y no pudimos llevar a cabo la denuncia”.

La protesta vecinal en Crevillente
 
El 17 de octubre, la indignación y la rabia contenida fue el detonante que originó el domingo por la noche una situación que, según los vecinos, viene anunciándose desde hace mucho tiempo. Crevillent mostró su cara más amarga, el rostro unánime de más de dos mil personas que, a una sola voz, exigieron a las autoridades simple y llanamente «seguridad». Sobre las ocho y de forma totalmente espontánea cerca de 200 crevillentinos decidieron acompañar a Pedro Miñano que acababa de recibir amenazas por parte de un grupo de magrebíes en la puerta de su casa. A paso firme llegaron hasta el cuartel, donde la víctima, acompañada por presidentes de comunidades de vecinos, denunció. Mientras tanto, en la calle seguían concentrandose decenas de crevillentinos que incansablemente lanzaban gritos como «más seguridad», «todos a casa del alcalde». Algunos de los asistentes llegaron convocados a través de mensajes por teléfono móvil, como éste al que tuvo acceso La Verdad: «Tod2 a Kasa del alkalde stamos artos ya d los moro7».
 
La Guardia Civil intentó retrasar la salida de Miñano con la esperanza de que se calmaran los ánimos en la calle. La gente decidió no esperar y trasladar de inmediato la protesta a la casa del alcalde, César Augusto Asencio. Los manifestantes atravesaron la Avenida de Madrid y la Calle Santo Tomás hasta llegar al Parque Nuevo, donde se encuentra la vivienda del alcalde.

En el transcurso de la marcha, los congregados no dejaron de gritar sus improvisadas consignas para exigir «más seguridad». La gente animaba a todos los vecinos, que se asomaban a la calle, a sumarse a la protesta, invitación que aceptaron muchos, porque, tal y como decían algunos, «esto no es nuevo, este problema viene de atrás y los vecinos nos vemos impotentes». Los manifestantes preguntados coincidían en decir que «no somos racistas, sólo que vemos que los inmigrantes vienen a España porque no les gusta lo que hay en su país y luego nos lo quieren implantar a nosotros».

Una vez llegados a la casa del alcalde, los concentrados le exigieron a gritos que saliera «a dar la cara», algunos incluso pedían su dimisión. Pero lo más singular fue la reacción de los crevillentinos al ver el espectacular despliegue policial que defendía el domicilio del alcalde. «Exigimos que esa misma Policía esté en la Avenida San Vicente Ferrer, que es donde está la delincuencia, y no en la casa del alcalde donde no pasa nada».
 
El alcalde bajó a la calle y fue recibido con fuertes pitadas. Varios crevillentinos le increparon verbalmente. Una vez calmados los ánimos, Asencio pudo hablar con algunas de las personas que se dieron cita allí. Ya de madrugada, un grupo de manifestantes decidió abandonar las inmediaciones de la casa del alcalde para dirigirse de forma pacífica y silenciosa a una de las calles que es considerada como el despacho de la droga en Crevillent. Según fuentes vecinales, acabaron por sumarse más de dos mil personas a la improvisada protesta.
 
La respuesta de los vecinos de Crevillente había sido masiva. Tras la manifestación, los vecinos se habían organizado creando una plataforma para buscar soluciones a la inseguridad y rechazaron la propuesta del alcalde, el popular César Augusto Asencio, de instalar cámaras de vigilancia en algunas de las calles más conflictivas del municipio. Las cámaras era la única propuesta del ayuntamiento dirigido por el PP. Cámaras ¿para qué? Bastantes filmaciones tenía a su disposición el ayuntamiento, entregadas por Pedro Miñano. El problema no son las cámaras, sino la decisión de luchar contra la delincuencia sin perdón: no con “tolerancia cero”, sino con INTOLERANCIA ABSOLUTA.
 
Más de 1.500 vecinos de Crevillent acudieron a la convocatoria de cuatro colectivos vecinales (Asociación de Comerciantes de Crevillent, la Asociación Vecinos del Pont, Penyeta Reona y Asociación de Vecinos del Barrio Sur) dispuestos a exigir soluciones al problema de delincuencia que, todos reconocían, está asociado a la inmigración magrebí. La Casa de Cultura de Crevillent se quedó pequeña para acoger a tantos crevillentinos que quisieron sumarse a una plataforma constituida anoche para "conseguir un municipio seguro". No se registraron incidentes. Los organizadores realizaron varios llamamientos a la serenidad. Efectivos de la Guardia Civil se situaron a las entradas y salidas de la localidad y agentes de la policía local cortaron el acceso de vehículos a las inmediaciones de la Casa de Cultura. Los ánimos están caldeados en la población, aunque las reiteradas llamadas a la calma hicieron mella en los ciudadanos.
 
La Plataforma empezó a recoger firmas para exigir que se cumplan las promesas que en los últimos años han lanzado la Subdelegación del Gobierno, la Alcaldía y la Generalitat. Los vecinos piden un mayor control de la residencia de inmigrantes sin los papeles en regla y de las personas censadas en un mismo domicilio. Piden que se controle y erradique la venta de drogas al menudeo, y se solicita la colaboración de los vecinos para que denuncien formalmente cualquier hecho delictivo que conozcan. En la reunión se mostraron pancartas en las que se leía "Drogas no, seguridad sí". José Manuel Alfons, presidente de los comerciantes, manifestó. "No estamos desorganizados, ni somos cuatro gatos". Alfons aseguró que van a hacer un seguimiento de las promesas que se han hecho desde todas las administraciones. "El pueblo ha hablado y deben escucharnos". Luego se abrió un turno de intervenciones ciudadanas, con profusa participación. Algunos vecinos incluyeron alusiones al alcalde con frases como "Pago mis impuestos y quiero tener la misma seguridad que ellos".
 
La guerra política que se está llevando a cabo entre los diferentes partidos fue otro de los temas objeto de denuncia. De hecho, los asistentes solicitaron «más soluciones y menos enfrentamientos». De este modo hacían referencia a un debate que se celebró hace unos días en Telecrevillent en torno a la manifestación espontánea que tuvo lugar el pasado 9 de octubre y que desembocó en una agria discusión entre los representantes del PSOE y el PP. El portavoz de la reunión, José Manuel Alfonso, señaló, en referencia a los últimos sucesos acontecidos en la localidad, que los crevillentinos se sienten «avergonzados de salir en la Prensa siempre por este tipo de cosas, cuando los avergonzados deberían de ser los políticos». Los propietarios de establecimientos están indignados porque muchos locales de inmigrantes no cuentan con los permisos que exige la ley: «A nosotros nos obligan a tenerlo todo en regla mientras que ellos no tienen ningún permiso y abren cada día su negocio».

Pero ¿hay otros problemas en Crevillente?
 
Los primeros marroquíes que llegaron a Crevillente tienen miedo de que la llegada masiva de indeseables magrebíes termine por indisponer a la población contra ellos. No es raro, pues, que sean las asociaciones que representan a los magrebíes llegados hace 15 años los más interesados en que la situación no se desmadre.

Incluso los comerciantes de la comunidad marroquí de la ciudad de Crevillent muestran cerca de 200 denuncias por robos y desperfectos en sus establecimientos en los últimos meses, para demostrar que la situación de inseguridad que sufre la ciudad no sólo afecta a la comunidad autóctona. El alcalde de la localidad, César Augusto Asencio, del PP, de delincuencia protagonizada por inmigrantes norteafricanos afecta por igual a todos los vecinos de Crevillent, según los comerciantes magrebíes.
 
Uno de ellos, que reside en la localidad desde hace 14 años y asegura que se encuentra amenazado de muerte por varios compatriotas, confirma en parte las manifestaciones del alcalde. "Los causantes de todos estos destrozos, robos y despefectos son 14 o 15 que no hacen nada, que no vienen a ganarse la vida y que nos roban a nosotros, a nuestros trabajadores y a todo el mundo", afirma. Los comerciantes magrebíes "estamos cansados de padecer el alto grado de inseguridad que se vive en la zona y que, progresivamente, se extiende a otros barrios de la ciudad", indica la carta. La misiva describe la "ausencia absoluta de agentes de la autoridad y los delincuentes campando en total impunidad". Esta situación, "no nos impide reconocer que muchos de los culpables de la inseguridad ciudadana que denunciamos son de origen magrebí", prosigue la carta. "Nosotros queremos que se aplique la ley contra el delincuente, sea quien sea, y que se cumpla la legislación, y el que roba que no esté a los dos días causando problemas en la ciudad ni en mi local", señala un marroquí.
 
Así mismo, la asociación magrebí Dos Mares convocó en pleno Ramadán una reunión de todos los magrebíes que viven en Crevillent y que tendrá como escenario la mezquita, situada en la avenida San Vicente Ferrer, justo en el epicentro del problema. Según ha declarado el portavoz de esta asociación crevillentina, Hocein Flifla, «esta asamblea tiene como objetivo calmar y orientar a todos los magrebíes de Crevillent».  La concentración en la mezquita era una alternativa a la manifestación que se quería realizar en los próximos días. Flifla ha asegurado que la imagen del colectivo musulmán en Crevillent se está viendo muy perjudicada por toda la delincuencia que ha prosperado en el municipio en los últimos años. «Nosotros no sabemos quiénes son. Vienen y van, distribuyen la droga, delinquen y luego se marchan de la localidad. Pero los que realmente salen perjudicados de aquí son los comerciantes árabes de la zona», afirma el portavoz de la asociación magrebí Dos Mares. Si eso es así y no hay la menor duda de que, efectivamente, así es, lo normal sería que los comerciantes magrebíes colaboraran con la policía local y la Guardia Civil en la desarticulación de las bandas que viven en sus barrios. Resulta muy difícil pensar que la comunidad magrebí ignora quienes son y donde viven los delincuentes. Si, los dicen que hay 200 denuncias de robos presentadas por comerciantes magrebíes… Alguno tenía, forzosamente, que dar algún dato sobre quienes son los delincuentes, o algún rumor sobre quienes son y donde viven los culpables. Pero nada. Se trata de meras denuncias, especialmente motivadas para… cobrar las indemnizaciones del seguro. Denuncias sí, ayudas a desvelar los nombres de los delincuentes, no y, sobre todo, cobro del seguro.

Teniendo esto en cuenta, la afirmación de Hocein Flifla explicando el temor por la posibilidad de que los vecinos no sepan discernir entre los magrebíes que trabajan en sus comercios y aquellos que son traficantes, «puede que los crevillentinos nos estén metiendo a todos los magrebíes en el mismo saco y no debe ser así», no es más que un brindis al sol.  

A la vista de cómo estaban las cosas la asociación Dos Mares decidió suspender su concentración en la mezquita de Crevillent tras la oración multitudinaria, en la que tanto el imán como los oradores de la asociación Dos Mares se dirigieron a la comunidad magrebí de la localidad para pedirles tranquilidad y expresarles su más absoluto rechazo a la delincuencia. Según informó a este diario el portavoz de la asociación Dos Mares, los inmigrantes no consideraban preciso realizar la concentración después de comprobar que la oración del viernes por la tarde fue muy seguida por la comunidad magrebí, que acudió en masa a la mezquita. Esta oración del viernes es una de las más importantes en la época del Ramadán.


Hemos entresacado estos testimonios por que resulta altamente significativo que sean los propios musulmanes los que reconozcan que algunos sectores de la población magrebí están directamente implicados en la delincuencia que sufre la zona.  
 
Magrebíes: los que deberían pagar la pensión de nuestros abuelos, generan inversión en seguridad
 
En estos momentos la plantilla es de 47 agentes, aunque en realidad hay 36 policías. En el año 2003 de 35 policías se amplió a 41 y durante 2005 otras 6 plazas más, sumando 47, 12 agentes más, plazas estas que van a ser cubiertas en un futuro próximo puesto que se van a hincar los tribunales de oposición y también de modo interino se van a cubrir algunas bajas por traslados de la plantilla y gente. César Augusto Asencio, alcalde de Crevillent, afirmó que a principios de noviembre se aprobará en pleno el habilitar la cantidad económica necesaria para crear otras 6 agentes más de policías, que tendrán que ser convocadas y realizadas las oposiciones a finales del año próximo, con lo que la plantilla a medio plazo constará de 53 policías, colocando a Crevillent por encima de todas las poblaciones del interior de la provincia de Alicante de más de 20.000 habitantes.. Además hasta que se mejore el clima de inseguridad, se seguirá con la contratación de servicios extraordinarios de la policía, mientras no se cubran las plazas convocadas. El Alcalde pidió ayuda a la Subdelegada del Gobierno para que se pueda acelerar en lo posible la publicación de las plazas en el BOE.

El consistorio tomó la decisión de instalar unas vallas puntiagudas y molestas en la Avenida San Vicente Ferrer que impidan las concentraciones de magrebíes que hasta ahora venían sentándose en las barras de las actuales vallas y que impedían el tránsito de los peatones y con corros generaban molestias hasta altas horas de la madrugada y también se colocarán en los parterres de jardinería el mismo tipo de vallas donde antes no existían para impedir la descarga de vehículos o el paso masivo de personas desde los comercios a la calle, o viceversa, que destrozaban el césped .

Estas medidas eran absolutamente intrascendentes, porque el problema de fondo era desarticular a las bandas de delincuentes, ingresarlos en prisión y expulsarlos del país lo antes posible. Peor era la actitud de la delegación del gobierno que, en un alarde de mentecatez e irrealismo explicó que en Crevillent desde el año 2003 está habiendo un descenso real de delitos y por está aumentando el número de delitos resueltos. En lo que respecta a este año 2005 desde enero a septiembre se han cometido 975 delitos. El problema no es el descenso de los delitos, sino la gravedad de los mismos: toneladas de hachís incautados, robos masivos de coches y envíos al Magreb de las piezas, una vez desguazados, amenazas de muerte a los vecinos, no son “pequeños delitos”, sino de gravedad inusitada.

Y, por cierto, la delegación del gobierno, anunció que hasta el 2007 iba a ser imposible enviar más efectivos de la Guardia Civil a Crevillente… esto es, dentro de dos años. Para esas fechas, buena parte de la población autóctona de la ciudad, habrá abandonado la tierra que les vió nacer, dejando el campo libre a las bandas de delincuentes llegadas del Mageb.
 
Conclusiones
 
El caso de Crevillente no es único en España. La timoratez con la que el PP abordó la cuestión, en sus ocho años de poder, generó el que arribaran a España tres millones y medio de inmigrantes ilegales. Nada ocurrió por que los patrones del PP, hosteleros catalanes y canarios, terratenientes y constructores, precisaban mano de obra barata y, preferentemente, ilegal, esto es sin cargas sociales, para la buena marcha de sus negocios. Luego, en apenas 18 meses, el gobierno socialista de ZP consiguió en poco tiempo que entre un millón y un millón trescientos mil inmigrantes más llegaran en el más fenomenal “efecto llamada”  generado jamás en Europa.
 
A los poderes municipales, el tema de la inmigración no les ha importado excesivamente. Ellos, lo hemos dicho, están mucho más preocupados por “lo que da dinero”: la recaudación municipal, las multas de aparcamiento, la recalificación del suelo, las mordidas por negocios surgidos al calor del poder municipal, etc, que por la cuestión de la inmigración. Ni en un solo ayuntamiento de España se han tomado medidas efectivas para limitar la presencia de inmigrantes, Y mucho menos el gobierno socialista, propietario de las grandes ideas humanistas de “tolerancia”, “diálogo de civilizaciones”, “integración” y demás chorradas que ya han fracasado en toda Europa.
 
La delincuencia –en número de delitos y en importancia de los mismos- ha aumentado extraordinariamente en Crevillente y en toda España. Los que tenían que contribuir con su esfuerzo al pago de las pensiones de nuestros abuelos, se han convertido en una fuente de gastos, cada vez más insoportable. Cinco millones de inmigrantes, llegados en apenas ocho años, han desequilibrado todos los rubros de los presupuestos del Estado: sanidad, educación, prisiones, policía, magistratura, etc. Y ni el Estado central (preocupado en “grandes temas” y reformas absurdas), ni las comunidades autònomas (preocupadas todas por obtener más altas cotas de poder), ni mucho menos los ayuntamientos (aquejados de voracidad recaudadora y de afán recalificador) , han querido hacer absolutamente nada.
 
De repente, en Francia la revuelta de los magrebíes y el incendio de casi 10.000 vehículos, ha demostrado que aquellas aguas (similares en todo a lo que estamos viviendo hoy en España), han traído, más que lodos, torrentes de llamaradas.
 
A partir de ahora sabemos lo que tenemos ante la vista. El París en llamas de noviembre de 2005, es la España en llamas de ¿2007? Tenemos la guerra étnica a las puertas y todavía algunos siguen tendiendo la mano al que les degollará.
 
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es
 
 
 
 
 
 



Tras el IIº Coloquio de Tierra y Pueblo: en defensa de Eurosiberia

Tras el IIº Coloquio de Tierra y Pueblo: en defensa de Eurosiberia

Redacción.- Los pasados 4-5 y 6 de noviembre, tuvo lugar en las inmediaciones de Segorbe el IIº Coloquio de Tierra y Pueblo, al cual tuvimos el honor de participar. Aprovechamos las bytes de infokrisis para saludar a nuestros queridos amigos y camaradas que organizaron el evento y a los ponentes que nos ilustraron con sus análisis y conferencias. No se trato de un encuentro protocolario en lo que se busca es la "homologación" con otros partidos europeos. Se trató de unas jornadas de intercambio de ideas, comunicación de proyectos y de análisis. Vale la pena dedicar unas líneas a lo allí tratado.

 

Enrique Ravello, en tanto que presidente de Tierra y Pueblo, abrió el coloquio encendiendo tres velas: la que recuerda a nuestros antepasados, la que recuerda a nuestra comunidad y la que evoca el compromiso con nuestros hijos. Estas tres velas permanecieron encendidas durante los tres días que duró el coloquio. Acto seguido realizó una introducción general al coloquio estableciendo las diferencias entre el concepto geopolítico de "Eurasia", excesivamente amplio para poder tener una proyección política y el concepto mucho más viable y realista de "Eurosiberia", esto es Europa + Rusia y su prolongación siberiana. Ravello definió la geopolítica como una ciencia auxiliar de la ciencia política y, por tanto con un valor indicativo, pero no determinante. La posibilidad eurosiberiana supone un formidable eje de poder, capaz de contrarrestar el unilateralismo norteamericano y abrir nuevos espacios de civilización y cultura para nuestro bloque de poder.

, en tanto que presidente de Tierra y Pueblo, abrió el coloquio encendiendo tres velas: la que recuerda a nuestros antepasados, la que recuerda a nuestra comunidad y la que evoca el compromiso con nuestros hijos. Estas tres velas permanecieron encendidas durante los tres días que duró el coloquio. Acto seguido realizó una introducción general al coloquio estableciendo las diferencias entre el concepto geopolítico de "Eurasia", excesivamente amplio para poder tener una proyección política y el concepto mucho más viable y realista de "Eurosiberia", esto es Europa + Rusia y su prolongación siberiana. Ravello definió la geopolítica como una ciencia auxiliar de la ciencia política y, por tanto con un valor indicativo, pero no determinante. La posibilidad eurosiberiana supone un formidable eje de poder, capaz de contrarrestar el unilateralismo norteamericano y abrir nuevos espacios de civilización y cultura para nuestro bloque de poder.

 

Abrió el turno de ponencias Carlos Doufur, profesor de filosofía en Alemania y de nacionalidad argentina, realizó un interesante análisis sobre la estructura del sistema y las posibilidades de reforma del mismo. Las democracias modernas, son cada vez menos representativas y transformadas en plutocracias en donde el verdadero poder es el del dinero y cualquier otra consideración –"democracia como poder del pueblo"- es un mero recurso demagógico. Doufur terminó su argumentación proponiendo algunas correcciones viables dentro del sistema apelando a las nuevas tecnologías de la información.

 

Gabriele Adinolfi, exdirigente de Terza Posizione que ha sufrido cárcel y exilio, abordó el análisis de las estructuras del poder mundial. Explicó que el Estado, el único que podría reaccionar ante el fenómeno de la globalización, cada vez tiene una existencia más tenue y desdibujada. El poder ya no está en manos de los organismos elegidos democráticamente, sino de las organizaciones del poder mundial que marcan las líneas por las que debe discurrir lo que todavía hoy puede considerarse tarea de gobierno. El análisis de estas organizaciones llevó a Adinolfi a estar en condiciones de definir el origen y la composición de estas estructuras del poder mundial.

, exdirigente de Terza Posizione que ha sufrido cárcel y exilio, abordó el análisis de las estructuras del poder mundial. Explicó que el Estado, el único que podría reaccionar ante el fenómeno de la globalización, cada vez tiene una existencia más tenue y desdibujada. El poder ya no está en manos de los organismos elegidos democráticamente, sino de las organizaciones del poder mundial que marcan las líneas por las que debe discurrir lo que todavía hoy puede considerarse tarea de gobierno. El análisis de estas organizaciones llevó a Adinolfi a estar en condiciones de definir el origen y la composición de estas estructuras del poder mundial.

 

Salvatore Francia, ex dirigente de Ordine Nuovo desde los años 50 y actualmente director de la revista Identitá, nos describió la trayectoria de esta organización inspirada en "Rivolta contro il mondo moderno" y "Gli uomine e le rovine" de Julius Evola. Francia, explicó que Ordine Nuovo, organización italiana de origen, siempre se sintió europea de espíritu. Dedicó un particular énfasis a describir lo que supuso la integración de Pino Rauti en el MSI durante 1969 y la transformación del Centro de Studi Ordine Nuovo en Movimento Político Ordine Nuovo. Recordó que quienes se integraron con Rauti en el MSI no lograron sacarlo de su dinámica moderada y que, a los pocos años, el MPON había sido víctima de provocaciones y de una represión generalizada, mientras que el MSI no había podido rebasar el listón electoral que ya tenía desde los años 50.

ex dirigente de Ordine Nuovo desde los años 50 y actualmente director de la revista Identitá, nos describió la trayectoria de esta organización inspirada en "Rivolta contro il mondo moderno" y "Gli uomine e le rovine" de Julius Evola. Francia, explicó que Ordine Nuovo, organización italiana de origen, siempre se sintió europea de espíritu. Dedicó un particular énfasis a describir lo que supuso la integración de Pino Rauti en el MSI durante 1969 y la transformación del Centro de Studi Ordine Nuovo en Movimento Político Ordine Nuovo. Recordó que quienes se integraron con Rauti en el MSI no lograron sacarlo de su dinámica moderada y que, a los pocos años, el MPON había sido víctima de provocaciones y de una represión generalizada, mientras que el MSI no había podido rebasar el listón electoral que ya tenía desde los años 50.

 

Pierre Krebs, intelectual franco-alemán, adscrito a las ideas de la Nueva Derecha y difusor de las mismas, dedicó unas palabras iniciales a recordar que la Alemania de 1945, estaba vencida pero no humillada y que fue gracias a la generación que se formó en las escuelas del nacionalsocialismo que fue posible reconstruir el país tras la tragedia de 1945. Alemania, recordó Krebs, solamente estuvo humillada a partir de la generación de 1968, la primera forjada en las escuelas y en los valores de los vencedores. Tras esta introducción, Krebs pasó revista al principal problema de la Alemania moderna: la inmigración turca. Krebs explicó los excesos que se han cometido en la política de "asimilación" de la minoría turca y la falta de resultados. Explicó, así mismo, que en 2005, parte de la clase política alemana sigue estando asentada en los planteamientos de los vencedores y de espaldas a la tradición alemana y a los intereses del pueblo alemán. Krebs terminó augurando el despertar de las energías de Alemania en el marco de un nuevo despertar de Europa.

, intelectual franco-alemán, adscrito a las ideas de la Nueva Derecha y difusor de las mismas, dedicó unas palabras iniciales a recordar que la Alemania de 1945, estaba vencida pero no humillada y que fue gracias a la generación que se formó en las escuelas del nacionalsocialismo que fue posible reconstruir el país tras la tragedia de 1945. Alemania, recordó Krebs, solamente estuvo humillada a partir de la generación de 1968, la primera forjada en las escuelas y en los valores de los vencedores. Tras esta introducción, Krebs pasó revista al principal problema de la Alemania moderna: la inmigración turca. Krebs explicó los excesos que se han cometido en la política de "asimilación" de la minoría turca y la falta de resultados. Explicó, así mismo, que en 2005, parte de la clase política alemana sigue estando asentada en los planteamientos de los vencedores y de espaldas a la tradición alemana y a los intereses del pueblo alemán. Krebs terminó augurando el despertar de las energías de Alemania en el marco de un nuevo despertar de Europa.

 

Pierre Vial empezó su alocución transmitiendo las últimas noticias sobre la guerra étnica que en aquellos momentos (el fin de semana del 5-6 de noviembre) alcanzó sus más altas cuotas. Vial se felicitó de que los insurgentes hayan atacado a los barrios burgueses: así la burguesía va a ver que no se trata de un enemigo imaginario, y que nadie está a salvo en sus barrios. Vial terminó esta introducción sentenciando: "La guerra étnica ha comenzado". Acto seguido pasó al tema de su conferencia: un informe sobre la situación actual de Rusia y su papel en el despertar de Euro-Sibería. Vial explicó los hitos esenciales de la historia de Rusia. El papel de los varegos, llegados del Norte en la formación del núcleo histórico de Rusia, es fundamental para entender el curso actual de los acontecimientos. Durante siglos, Rusia estuvo en primera fila de la lucha contra el islam y este enfrentamiento histórico ha marcado la psicología profunda de aquel país. Vial pasó luego a examinar la situación en la Rusia actual, destacando el hecho de que el presidente Putin, haya puesto especial énfasis en la desarticulación de la "oligarquía" que, durante el período de Boris Eltsin logró esquilmar la riqueza del pueblo ruso y apropiarse de la industria desestatizada. Este gesto enaltece la figura de Putin más allá de cualquier otra crítica que pudiera hacerse a su política. El exterminio de los terroristas chechenios, juega, así mismo, a favor del presidente que ha decidido devolver la dignidad perdida a Rusia tras la caída del comunismo. Gestos como el retorno de las cenizas del general Denikin o la advertencia a los protagonistas de la "revolución naranja" favorecida por EEUU en Ukrania, son suficientemente ilustrativos de que Rusia levanta de nuevo la cabeza. Hoy, Rusia, no puede ser considerada por los militantes europeos como una frontera, sino como una parte del espacio territorial europeo. Étnicamente, los eslavos son una rama de los indo-europeos, en todo similares a los demás grupos que puedan el continente europeo. Gracias a Vial comprendimos un poco mejor la necesidad de dejar de hablar de "eurasia" (concepto geopolítico ambiguo, vago e imposible de cristalizar) para hablar de "eurosiberia", el espacio geopolítico del futuro.

empezó su alocución transmitiendo las últimas noticias sobre la guerra étnica que en aquellos momentos (el fin de semana del 5-6 de noviembre) alcanzó sus más altas cuotas. Vial se felicitó de que los insurgentes hayan atacado a los barrios burgueses: así la burguesía va a ver que no se trata de un enemigo imaginario, y que nadie está a salvo en sus barrios. Vial terminó esta introducción sentenciando: "La guerra étnica ha comenzado". Acto seguido pasó al tema de su conferencia: un informe sobre la situación actual de Rusia y su papel en el despertar de Euro-Sibería. Vial explicó los hitos esenciales de la historia de Rusia. El papel de los varegos, llegados del Norte en la formación del núcleo histórico de Rusia, es fundamental para entender el curso actual de los acontecimientos. Durante siglos, Rusia estuvo en primera fila de la lucha contra el islam y este enfrentamiento histórico ha marcado la psicología profunda de aquel país. Vial pasó luego a examinar la situación en la Rusia actual, destacando el hecho de que el presidente Putin, haya puesto especial énfasis en la desarticulación de la "oligarquía" que, durante el período de Boris Eltsin logró esquilmar la riqueza del pueblo ruso y apropiarse de la industria desestatizada. Este gesto enaltece la figura de Putin más allá de cualquier otra crítica que pudiera hacerse a su política. El exterminio de los terroristas chechenios, juega, así mismo, a favor del presidente que ha decidido devolver la dignidad perdida a Rusia tras la caída del comunismo. Gestos como el retorno de las cenizas del general Denikin o la advertencia a los protagonistas de la "revolución naranja" favorecida por EEUU en Ukrania, son suficientemente ilustrativos de que Rusia levanta de nuevo la cabeza. Hoy, Rusia, no puede ser considerada por los militantes europeos como una frontera, sino como una parte del espacio territorial europeo. Étnicamente, los eslavos son una rama de los indo-europeos, en todo similares a los demás grupos que puedan el continente europeo. Gracias a Vial comprendimos un poco mejor la necesidad de dejar de hablar de "eurasia" (concepto geopolítico ambiguo, vago e imposible de cristalizar) para hablar de "eurosiberia", el espacio geopolítico del futuro.

 

En la mañana del domingo 6 de noviembre, tuvimos ocasión de exponer ante los asistentes, la gravedad de la situación con Marruecos, en donde resumimos la fase actual de conflicto. De un lado, expusimos la doctrina de la Defensa Nacional y su evolución desde los años 50. Nos centramos en el papel geopolítico de España y del eje Canarias-Gibraltar-Baleares, como concepto básico de nuestra defensa. Explicamos también como esa idea ha ido evolucionando desde el franquismo, hasta el gobierno Zapatero. Concluimos que la defensa nacional, precisa definir al "enemigo" y que, para los estrategas de la Defensa –no así para la clase política- solamente existe un enemigo y se encuentra en el Sur: en Marruecos. A partir de ese momento, definimos la situación de los principales frentes de conflicto: el petróleo, Ceuta, Melilla, la delimitación de los mares, la quintacolumna que supone la inmigración, el terrorismo, etc. En los próximos días, algunos de todos estos temas serán publicados en infoKrisis.

 

Cerró este IIº Coloquio de Tierra y Pueblo, Andreas Molau, director de Deutsche Stimme, revista del NPD, nos habló sobre el crecimiento experimentado por el partido desde que asumió la dirección Udo Voigh. Pudimos entender perfectamente, como la actual clase dirigente alemana practica una especie de masoquismo hacia los patriotas y se entrega en manos de la minoría turca. Molau, responsable de publicaciones del NPD, explicó también las perspectivas que se abren en 2006 para el NPD donde concurrirá, junto a la Deutschevolks Union, DVU, del doctor Gerhard Frey, en las elecciones parciales en dos länders.

 

Para terminar con estas jornadas se repitió en los distintos idiomas europeos, un mensaje de esperanza en nuestro pueblo y en nuestra etnia. A Pierre Vial, en tanto que presidente de "Terre et Peuple", la organización matriz, le correspondió leer el mensaje de futuro en la antigua lengua de nuestros antepasados, el latín. Las tres velas, la que representaba a nuestros antepasados, la que representaba a nuestra comunidad y la que representaba a nuestros hijos, fue apagada, concluyendo así estás II Jornadas de Tierra & Pueblo.

 

Como decían los hombres que viajaron del Norte de Europa: "ama a tu esposa, honra a tu patria, defiende a tus hijos", tal es el código, el único código que podemos asumir en estos tiempos de crisis.

 

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

De las revueltas étnicas a la guerra étnica que vendrá

De las revueltas étnicas a la guerra étnica que vendrá

Redacción.- Guillaume Faye ya lo previó en su obra "Arqueofuturismo" hace diez años. Nosotros mismos nos hicimos eco de lo que se estaba cociendo en el número 1 de la revista "Nuevos Horizontes". Algunos dijeron que exagerábamos. Pero hoy, la guerra étnica ha estallado en Francia y sus llamas iluminarán pronto toda Europa. Vale la pena estudiar qué es lo que está pasando y cuáles son los motivos.

 

¿El Islam detrás de los alborotos?

 

Ayer sábado, en París, las "organizaciones ciudadanas" (es decir, grupos vecinales de origen magrebí, procedentes de los barrios que han protagonizado incidentes en las dos últimas semanas) convocaron una manifestación "por la paz"… Lograron movilizar a 300 personas, tachados de "traidores" por los vecinos a los que decían representar. Se trata de "magrebíes ilustrados", que, inevitablemente, buscan una subvención de cualquier partido mayoritario, aunque, lo más frecuentemente, apoyan al socialismo.

 

Lo escuálido de la manifestación, indica hasta qué punto los magrebíes han vuelto la espalda al "progresismo" socialista europeo. Se lo merece, pues, no en vano, fueron los socialistas quienes estimularon la inmigración a fin de encontrar un electorado de recambio ante la progresiva "derechización" de la clase obrera europea.

 

Se tiene tendencia a pensar que esta revuelta ha sido instigada desde las mezquitas. En absoluto. El origen es otro. Jóvenes de origen magrebí desarraigados, ajenos a la cultura francesa y de espaldas a su cultura de origen. No creen en el islam, ni frecuentan las mezquitas de los arrabales; prefieren las discotecas. Las predicaciones de los imanes radicales no les dicen nada, simplemente odian aquello en lo que jamás podrán convertirse: en europeos. Ellos, más que ningún otro, son conscientes de su falta de competitividad respecto a los europeos de origen.

 

Sus padres llegaron a Francia para trabajar y lo hicieron: jornadas agotadoras a cambio de un salario mínimo. Luego, el "sistema" los convirtió en "productores integrados": les concedieron créditos hipotecarios y así pudieron sentirse "propietarios" de algo, a cambio de firmar durante treinta años un crédito a devolver en incómodos plazos. Algunos de ellos son ya propietarios de pisos que parecen diseñados por la ministra de la vivienda española, caídos en barrios marginales y degradados.

 

Lo que los agitadores saben es que ni quieren ser como sus padres. No quieren trabajar como animales. No quieren hipotecarse durante años. No quieren estar sometidos a horarios ni a ritmos de trabajo. Quieren ser libres, han sido educados en "la libertad" y nadie les ha dicho que las democracias son sistemas de pesos y contrapesos: a cada derecho corresponde una obligación. Se es libre a cambio de ser responsable. Ellos solo han entendido la parte que más les interesaba.

 

"Falta de impulso laboral"

 

Un informe del Parlamento Europeo realizado hace seis meses, explicaba que estos jóvenes de los barrios marginales, inevitablemente de origen subsahariano y magrebí, aunque la mayoría de ellos de pasaporte ""francés", estos jóvenes, carecen de "impulso laboral". Este eufemismo es la forma políticamente correcta de decir que se trata de unos vagos. V-a-g-o-s, acabemos.

 

En efecto, éste es el fondo de la cuestión. Estos magrebíes de barrios marginales, educados en la permisividad y en la falta de esfuerzo personal, quieren tener acceso a los escaparates de consumo, pero no están dispuestos a trabajar como lo hicieron sus padres. Desde su infancia han sido subvencionados como ningún otro grupo social. Era la "discriminación positiva" de la que se jactan todos los progres cretinizados que pastan por Europa Occidental. Las subvenciones sociales, han hecho de ellos verdaderos parásitos que ni entienden la necesidad de trabajar, ni entra en sus planes.

 

Para ellos resulta mucho más sencillo, cobrar los subsidios sociales, trapichear, esto es, vivir de la delincuencia, el tráfico de drogas, el robo y el mundo de lo ilegal, que trabajar. No se trata de pobres; les hemos visto hablando por teléfonos móviles de última generación. Se conectan por Internet para planificar sus exacciones. No son pobres. De hecho, el mundo de la delincuencia facilita un razonable nivel de vida. No digamos el tráfico de drogas.

 

Tienen sus santuarios, los barrios marginales en donde, desde hace quince años, la policía no entra para evitar "tensiones". Tampoco entra la inspección de Hacienda. Pensar que un día los comercios magrebíes, pueden pagar algún tipo de impuesto, o someterse a alguna legislación laboral, es absurdo. Hacienda no entraba en esos barrios, así mismo, para evitar "tensiones". Los progres franceses certificaron que el cumplimiento de las leyes era una forma de generar "tensiones".

 

Esos jóvenes robaban en cualquier punto del hexágono francés para disfrutar el producto de sus exacciones, "en familia". Desde los incidentes de Villeurban en 1987, estaba claro que su máxima diversión consistía en robar coches en cualquier barrio, llevarlos a su barrio marginal y desde allí, derraparlo hasta reventar los neumáticos, destrozarlo por pura diversión y, finalmente, incendiarlo. Lo que está pasando en estas dos últimas semanas en Francia, no es nada que no haya pasado ya en los últimos 25 años, solo que ahora ha ocurrido masiva y coordinadamente. En 25 años se han quemado más coches que en los últimos quince días. Es decir, en torno a 8000 vehículos (que, veremos quien los paga; no, desde luego, el seguro).

 

Los africanos residentes en Europa se han formado la idea de que aquí atan los perros con longaniza. Quieren vivir como los millonarios europeos, tener las mismas mujeres y los mismos vehículos. El "sueño africano en Europa" es disponer de mujer rubia (no importa si es de bote), BMW o Porsche de alta cilindrada y poco más. Eso sí, sin trabajar. Algo que, en principio resulta difícil.

 

Han fracasado en los estudios. ¿Para qué estudiar? ¿acaso se sabe si Zidane –su ídolo- tiene algún título? ¿no es millonario Zidane? Pues eso… Quieren ser como Zidane. No les ha interesado estudiar y, bruscamente, se han dado cuenta de que no son competitivos. Creen que es porque el francés es "racista" y "xenófobo". Siempre la culpa la tiene otro y si, los progres europeos, decretan que el europeo medio es xenófobo y racista, en una increíble forma de etnomasoquismo, tanto mejor.

 

El caso es que muy pocos de estos magrebíes y subsaharianos de segunda y tercera generación, se encuentran en la cola del paro. No buscan trabajo y la República no está dispuesta a hacerlos trabajar. Eso si que sería "crear tensiones étnicas". Además, los empresarios están poco dispuestos a contratar magrebíes. Y no es por casualidad: sus tasas de absentismo laboral son increíblemente superiores a las de los de origen europeo, suelen encajar mal con sus compañeros, trabajan a desgana y para ellos el tiempo –esto es, la productividad- no parece tener ningún valor. Además, el problema de estos jóvenes es que no tienen ningún tipo de preparación profesional: están ausentes, tanto de la enseñanza superior (a pesar del sistema de cuotas) como de la formación profesional. Aunque tuvieran "impulso laboral", es decir, aunque no fueran unos vagos redomados ¿de qué diablos iban a trabajar? Pero el problema no es este… el problema es muy simple: no quieren trabajar, quieren vivir como Zidane, tener una rubia colgada del brazo y un BMW a la puerta. Y esperan que la República francesa se lo dé.

 

¿Es la pobreza la causa de los incidentes?

 

Rematadamente no. En primer lugar, ya hemos dicho que los ambientes de la delincuencia, no son pobres, sino que disponen de unos ingresos cuantiosos, desde luego muy superiores a los de cualquier trabajador nacional. No estamos hablando de pobres, sino de "barrios marginales", esto es, abandonados a sí mismos. Y han sido abandonados por que desde hace 25 años, la entrada de cualquier servicio de la República, genera incidentes. Los distintos gobiernos franceses, de izquierda y derecha, han preferido ocultar el problema a enfrentarse a él. Ahora tienen que enfrentarse a una revuelta generalizada. Era mejor que la delincuencia se recluyera en barrios marginales que no que saliera más allá de sus guetos.

 

El problema es que también existen europeos pobres, de otro origen étnico y no por ello, sus barrios sufren el nivel de degradación y marginalidad que los barrios magrebíes y subsaharianos. Dos grupos étnicos, dos respuestas diferentes.

 

La sociología progresista, no logra explicar por qué los magrebíes y subsaharianos de segunda y tercera generación, responden con la violencia y el vandalismo de manera generalizada y, por el contrario, los "blanquitos" ("beurs", en la jerga de estas bandas de "sauveajots") no tienen la misma respuesta. Las bandas marginales atribuyen esta falta de reacción al "mariconeo". Los "blanquitos" ya no "tienen cojones" para plantarle cara a la república que, por lo demás, está también gobernada por "maricones" (y en esto tienen parte de razón por que el alcalde de París pertenece al sector gay).

 

Para estas bandas marginales, cuya vida a discurrido entre la permisividad más absoluta y las subvenciones generalizadas, resulta imposible pensar que existen una leyes, unas normas de convivencia y un respeto. De hecho, si no se muestran más intolerantes, destructivos y negativos es por miedo a la justicia y a la "represión". Cualquiera que censure su actividad es tachado de "racista". Saben –por que se lo han transmitido unos a otros- que cuando roban y son detenidos por otros viandantes, les basta gritar "¡racistas! ¡asesinos!" para ser inmediatamente liberados. Acto seguido siguen robando. Cualquier cosa antes de tener "impulso laboral"…

 

Algunas conclusiones : la revuelta étnica ha comenzado

 

Así pues, el origen de los incidentes no es ni religioso (la brutalidad de estas bandas es tal que ni siquiera entienden la religión de sus padres), ni social (en las mismas condiciones sociales, los "blanquitos" no reaccionan de la misma manera que los africanos). Existe una incapacidad de las bolsas magrebíes para integrarse en la sociedad francesa. Acostumbrados a que todo se lo den hecho, ignoran la cultura del esfuerzo y del trabajo, que han hecho a Europa vanguardia de la civilización. Les caracteriza la "falta de impulso laboral" más que ninguna otra característica sociológica: definitivamente, son unos vagos y ninguna autoridad de la República puede aspirar a que los patronos los contraten, ni han querido tener preparación técnica y laboral, ni son competitivos en la sociedad europea.

 

¿Cuál es el hecho diferencial? ¿si no es el religioso, ni el social, qué hace de los africanos de Francia algo diferente al resto de la sociedad. Es el FACTOR ÉTNICO.

 

Desde 1945 resulta una anatema mencionar la "raza", así es que se pretende ignorar cualquier factor diferencial basado en la "raza". Raza no es, desde luego, la forma más precisa de encarar el problema. No es la raza, sino la etnia, lo que vale la pena tener en cuenta. La raza alude solamente al elemento biológico. La etnia, en cambio, incorpora otros elementos a tener en cuenta: la cultura, el modelo de organización social, los valores, las capacidad inherentes, las aptitudes y actitudes, etc. En este sentido, a nadie con dos dedos de frente, que no tenga sus neuronas averiadas por el progresismo, se le escapa el hecho de que las etnias de origen africano son "diferentes", completamente, a las etnias europeas.

 

En esta diferencia estriba lo importante de las revueltas que se extienden ya durante 15 días en Francia. No son ni una revuelta religiosa, ni social. Son una REVUELTA ÉTNICA.

 

De la revuelta étnica a la guerra étnica

 

A finales de los años 80 empezó la actividad de las "bandas étnicas". En noviembre de 2005, ya han sido capaces de generar una crisis sin precedentes en Europa Occidental, desde la II Guerra Mundial (el mayo francés, fue una mariconada en comparación con la agitación de las bandas étnicas). Esta revuelta será sofocada, fundamentalmente sumergida con nuevas subvenciones y agotada en su misma brutalidad. Pero el problema no ha terminado aquí. Para Chirac, Sarkozy y las autoridades republicanas, lo importante, hoy, es restaurar el orden y la legalidad republicanas. Sarkozy ha reconocido que el "modelo de integración de la república ha fracasado". Es el segundo fracaso reconocido en 2005, después de que el "gran modelo de integración holandés" se cayera como un castillo de naipes en apenas unas horas, tras el asesinato de Theo van Gogh.

 

La revuelta se sofocará, pero volverá en pocos años a estallar con una violencia inusitada que ya revestirá los caracteres de guerra civil étnica. Es fácil anticiparse a lo que sucederá en pocos años, seguramente, antes de que termine la década. Las revueltas actuales, terminarán con una sensación de frustración entre los inmigrantes: no han conseguido sus objetivos. Ese momento posterior a la revuelta va a ser la hora de los predicadores iracundos, los imanes analfabetos y los ulemas radicales. Es ahora, cuando los islamistas radicales –gracias a Sarkozy, mayoritarios en la unión de entidades islamistas de Francia- van a encontrar el mejor caldo de cultivo. De la misma forma que la revolución rusa de 1917, no pudo existir sin el fracaso de la revolución de 1905, así mismo el fracaso de la revuelta étnica de 2005, precederá a la revuelta étnico-religiosa de ¿2007? ¿2010? No desde luego, mucho más tarde.

 

El hecho de que las revueltas actuales hayan sido protagonizadas por gamberros, vagos y delincuentes, no quiere decir que el movimiento étnico no será liderado en el futuro por los fundamentalistas islámicos que ahora encontrarán el caldo de cultivo más adecuado para su labor. Es islam es incompatible con la cultura europea, lo recordamos por su alguien lo dudaba. La frase no es nuestra, sino que fue pronunciada por la hija del jeque Yassin, dirigente de Caridad y Justicia, la más potente organización islamista radical de Marruecos. Tarik Ramadan, "intelectual" islámico residente en Francia, ha tenido más diplomacia: mientras en la oscuridad de la mezquita, predicaba la oposición de las leyes de la república y de la ley coránica, en la ORTF hablaba de "diálogo", "tolerancia" y "comprensión". Cuando dos principios resultan opuestos, la incompatibilidad termina, antes o después, con el conflicto "caliente".

 

Dentro de apenas unos días, los ulemas, imanes y predicadores, empezarán a valorar por qué la revuelta étnica de noviembre, no ha podido llegar más lejos. Concluirán que ha faltado una dirección centralizada y un contenido ideológico a la revuelta. Y se prepararán para formar lo uno y predicar lo otro.

 

Si en lugar de haberse originado en la "banlieu" parisina, esta revuelta hubiera estallado inicialmente en un terreno más favorable, la costa mediterránea, por ejemplo, y más en concreto, Marsella, ciudad islámica incrustada en el Mediterráneo Norte, la antigua Massalia, hoy sombra lejana de lo que un día fue, la revuelta habría tenido bases más firmes y, les hubiera costado a los revoltosos declararla "zona liberada". Por lo demás, la revuelta focalizada desde la vieja Massalia de los focenses, habría tenido la ventaja de irradiar por la costa mediterránea contando en Catalunya y en el Reino de Valencia con bases muy sólidas, así como en el norte de Italia.

 

No hay que olvidar la vergüenza que supuso para Catalunya, en los años 90, haber favorecido a la inmigración magrebí frente a la inmigración latinoamericana, por cuestiones lingüísticas. El gobierno de Jordi Pujol, sostenía en un nuevo alarde de estupidez que pagará todo el pueblo catalán, que era preferible recibir inmigrantes magrebíes que aprenderían antes catalán, que inmigrantes latinoamericanos que hablaban castellano y, por tanto, no se esforzarían en aprender la lengua d’en Pompeu… Hoy, Catalunya acoge al 40% de inmigrantes magrebíes de toda España y, por supuesto, tras ellos, han llegado miles de andinos, en lo que supone el más repugnante error de cálculo de la Generalitat del 3%.

 

Europa puede ponerse a temblar cuando la próxima revuelta, no ya sólo étnica, sino étnico-religiosa, se extienda desde Marsella a toda la costa mediterránea francesa, a las ciudades con fuerte presencia islámica del mediterráneo español e italiano y de ahí vayan extendiéndose como una mancha de aceite hacia el norte.

 

Por lo demás, hay que prever que, cuando eso ocurra, países como Argelia y Marruecos, abrirán completamente la espita de la inmigración. En ese momento, se tratará de inmigrantes yihadistas, ansiosos, tanto de llevar la guerra santa al territorio de los infieles y cruzados, como de acceder a Europa que, a partir de entonces, ya no será para ellos un Estado que puede "darles papeles", como un terreno a conquistar.

 

Es fácil prever que nuestros gobernantes, timoratos, cobardes y alejados de la realidad, serán incapaces hoy de prever lo que ocurrirá a la vuelta de entre dos y cinco años.

 

Bienvenida sea la guerra étnica

 

Marinetti decía que la guerra era la "única higiene de la humanidad". Pues bien, los que hemos visto y vivido conflictos bélicos muy cerca nuestro, quienes hemos percibido el olor a muerto, a carne quemada y hemos pisado sangre, sabemos que la guerra es algo trágico y detestable, algo a evitar en la medida de lo posible. "En la medida de lo posible…" no más allá. Por que, en ocasiones, la guerra es inevitable, justa y necesaria, cuando se trata de defender la comunidad de un ataque frontal dirigido por un adversario, en este caso por un adversario étnico. No somos nosotros quienes vamos a abrir las puertas a la guerra étnica, sino que la guerra étnica de mañana, como las revueltas étnicas de hoy, nos han sido impuestas por un enemigo que odio a Europa, por que es incapaz de integrarse en la vida, la democracia y sociedad de Europa.

 

No queremos la guerra, pero no vamos a dudar en defender a nuestra comunidad, cuando sea preciso hacerlo. Que no lo olvide el enemigo étnico: desde Salamina e Himera, desde las Termópilas y los Campos Catalaunicos, desde Lepanto y ante los muros de Viena, todos los que han intentado invadir Europa, han terminado emprendiendo el camino de retorno o conquistando su tumba en nuestro continente. Enemigos más duros, se han estrellado ante Europa y no será diferente con las bandas étnicas.

 

La revuelta étnica ha comenzado; seguirá la guerra étnica. Allí donde no lleguen las fuerzas armadas regulares, será el pueblo europeo quien responda a la agresión. Que nadie lo dude. Europa, abandonada a su suerte por políticos irresponsables y sin escrúpulos, progres etnomasoquistas, que han abierto las puertas al enemigo étnico, lo han subvencionado, lo han regularizado y le han hecho creer en que tiene más derechos que los europeos y ninguna obligación, va a tener la ocasión de liberarse. Cuando un miembro esta gangrenado y putrefacto, ya no puede hacerse otra cosa más que amputarse. La guerra étnica que otros nos van a imponer, va a suponer un trauma sin precedentes en los últimos 60 años, pero como cualquier trauma, hace que los mejores elementos de un pueblo asuman su defensa. Y está claro que después de la tempestad, volverá la calma: solo anhelamos que esa calma suponga una renovación política en toda Europa, y que en las pateras de retorno vayan también los políticos "progres" que han facilitado las revueltas étnicas primero y la guerra étnica que se avecina.

 

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

QUE SE VAYAN DE EUROPA ¡QUE SE VAYAN DE UNA PUÑETERA VEZ!

QUE SE VAYAN DE EUROPA ¡QUE SE VAYAN DE UNA PUÑETERA VEZ!

Redacción.- Los incidentes de Francia provocados por negros y magrebíes, no son más que los primeros despuntes de la guerra civil racial y social que estallará, como máximo, en torno al final de esta década. Lo peor, no ha llegado. Toda Europa ha visto los grupos étnicos a los que pertenecen los criminales que enturbian la vida de la sociedad francesa. Ahora ya nadie puede llamarse a engaño: con la inmigración ha llegado a guerra étnica. La guerra étnica sólo puede concluir con la repatriación de unos, la expulsión de otros y el castigo drástico de los responsables. Lo que se avecina va a ser la primera guerra étnica continental: por que sus llamas van a alcanzar a toda Europa: de Lisbos a Moscú, de Suecia a Italia. Las únicas consignas que debemos transmitir a todos los europeos son: contención de la inmigración, defensa de la comunidad y castigo a quienes han facilitado la guerra étnica.

El castigo a los responsables

Mientras en Francia estalla la guerra étnica, el cretino que preside el gobierno español ve con “comprensión” los saltos masivos de inmigrantes por Ceuta y Melilla, acaba de legalizar a 700.000 inmigrantes que en pocos años se transformarán, por la reagrupación familiar en 2.800.000 inmigrantes, y ha conseguido que en un tiempo record afluyeran otros 700.000 inmigrantes gracias al efecto llamada.
 
El ciudadano José Luis Rodríguez Zapatero y su ministro de trabajo, Rafael Caldera, deben ser juzgados por traición. Su política criminal de abrir las puertas a la inmigración solamente ha sido superada por José bono, ministro de la defensa, fundador de “soldados sin fronteras”, que ordenó a las tropas españolas patrullear en las vallas de Ceuta y Melilla con las armas descargadas. No puede extrañar que la palabra con la que en África francófona se conoce al gobierno español sea el de gobierno de “pedés”, esto, es gobierno de maricones. Opinión que no carece de lógica si tenemos en cuenta las medidas proteccionistas a las parejas gays que se ha empeñado el gobierno socialista español. Que Zapatero, Caldera, Bono y sus secuaces son unos miserables traidores, de eso no hay ninguna duda y que deberán pasar caras sus responsabilidades tampoco.
 
Hay que recordar a la sociedad que, a partir de los años 80, cuando estuvo claro que el proletariado europeo se aburguesaba y que estaba dando la vuelta a los partidos de izquierda, la Internacional Socialista difundió entre sus afiliados en Europa, la política de puertas abiertas a la inmigración. Con ello pretendían generar un electorado de reemplazo. Es importante señalar que la riada migratoria no ha sido casual. Ha sido estimulada por las fuerzas de la izquierda europea.
 
Una vez más, la izquierda había confundido sus sueños con realidades. Olvidaba que estos inmigrantes no procedían de países democráticos y que votar para ellos, era tan poco importante como integrarse en las tradiciones culturales europeas. Así pues, en un primer momento, la inmigración se abstuvo de otra cosa que no fuera trabajar. Pero la segunda generación fue completamente diferente: querían el éxito y sobre todo querían tenerlo sin trabajar, pues, no en vano habían visto a sus padres trabajar como bestias por salarios de miseria… los mismos que recibían los trabajadores europeos.
 
La irrupción de la inmigración confirmó a la izquierda en su teoría polvorienta de la “lucha de clases como motor de la historia”, al tiempo que negaban la realidad de la lucha étnica que ha presidido la historia desde sus albores.
 
Para colmo, los intelectuales socialistas olvidaban que una inmensa mayoría de estas riadas migratorias eran de religión islámica y desconocían la innata capacidad del islam a deslizarse hacia sus interpretaciones más extremistas.
 
Era pues, cosa de tiempo que, de un lado de constituyeran partidos islámicos (los primeros irrumpieron en 2002 en Francia y corren el riesgo de alcanzar la mayoría absoluta en 2000 ciudades del vecino país) y de otro fuera completamente imposible integrarlos.
 
En los últimos 20 años, en Europa, la guerra étnica ha sido evitada gracias a la inyección constante de fondos “para la integración” de los inmigrantes. Y, lejos de haberse avanzado un paso, cada vez los inmigrantes se encuentran más fortalecidos en su identidad. Zarkosy ocupó el ministerio del interior, con la intención de integrar al islamismo francés, Facilitó y financió la fusión de las tres grandes coordinadoras de asociaciones islámicas en una sola estructura… que inmediatamente fue controlada por los islamistas radicales. Los chispazos de guerra étnica que sufre Francia son el primer resultado de esa nueva política.
 
Ahora Zarkosy llama a la “tolerancia cero” y la “mano dura”: es tarde. No se puede jugar con dos barajas, de un lado la integración, del otro la mano dura. O cañones o mantequilla, las dos cosas son incompatibles.
 
España, en los últimos seis años, ha recorrido el camino que Francia ha tardado 40 años en recorrer. Los guetos islámicos creados en pocos años en España, la tupida red de mezquitas legales y clandestinas, los imanes iracundos y los ulemas analfabetos, están fanatizando en un tiempo record a la población islámica de España: 1.000.000 de magrebíes. Sin olvidar que las  bandas latinas llegan ya tres años realizando sus exacciones y crímenes en nuestro país.
 
Quien ha permitido, por torpeza o cálculo deliberado, toda esta tragedia, debe ser juzgado por un tribunal especial y castigado en función de las responsabilidades de sus actos. Eso o elegir embarcarse en las pateras que devolverán –inevitablemente- a quienes llegaron sin que nadie les hubiera llamado. Que se vayan los traidores con los criminales. Si a Zapatero y a sus secuaces, les gusta tanto el “diálogo de civilizaciones” que se vayan con ellos a dialogar a sus países de origen.

La defensa de la comunidad

Contra una insurrección armada, la única posibilidad de sobrevivir es empuñando las armas. En primer lugar a la policía, pero la policía ya no puede controlar a los africanos en revuelta en toda Francia. Luego a las fuerzas armadas… pero en España ya no quedan fuerzas armadas y el 10% de éstas están formadas por inmigrantes con la promesa de recibir la ciudadanía española. Además de ser una ONG, “soldados sin fronteras” incapaz de asegurar la defensa nacional.
 
Nuestro razonamiento es el siguiente: en España alcanzaremos en un par de años, máximo tres, la misma situación de violencia que se ha generado en Francia. Ni la policía ni las FFAA conseguirán asegurar la defensa de nuestro ciudadanos en determinas zonas, así pues, hay que asegurar la autodefensa de nuestras comunidades y esto implica estar preparados para cuando se produzcan los primeros chispazos de insurrección étnica, disponer de defensas ciudadanas preparadas y dotadas de medios suficientes como para asegurar la integridad de los barrios y las ciudades.
 
Seamos claros: hay que empezar a pensar en montar comités de defensa ciudadana, inicialmente orientados hacia la acción electoral (aquí en España no hay absolutamente ningún partido con la más mínima entidad como para liderar un movimiento antiinmigración) y, cuando las circunstancias lo exijan, capaz de movilizar milicias que aseguren la integridad de los barrios y la defensa de nuestros ciudadanos. No hay otra salida. Tenemos la guerra étnica a las puertas. Hoy se trata de ganar influencia política que utilizar para despertar a nuestra población. Mañana se tratará de movilizar voluntarios para responder al desafío lanzado por las comunidades alógenas, para responder a la guerra étnica que otros han desatado.

La contención de la inmigración

En Francia ya no basta con hablar de contención por que los revoltosos son hijos de inmigrantes y por tanto han nacido en Francia y, al menos, de pasaporte, son franceses. Pero, en España el fenómeno es demasiado reciente: no existe este problema. De ahí que cuando hablamos de “contención de la inmigración”, estemos aludiendo a medidas precisas:
 
-          Admitir solo a inmigrantes procedentes de “cupos”.
-          Repatriar a los inmigrantes llegados ilegalmente en España.
-          Repatriar a los inmigrantes que se encuentren en paro.
-          Eliminar la posibilidad de la “reagrupación familiar”.
-          Introducir en el código penal, el agravante de extranjería, en la comisión de delitos.
 
O esto o la guerra étnica antes de tres años. O esto o la formación de milicias de autodefensa de nuestras comunidades.
 
Contener a la inmigración es hoy posible en España. Mañana, si esta política de fuerza no se realiza (y resulta imposible que el PSOE la realice, de la misma forma que es altamente improbable que el PP tenga decisión suficiente para practicarla, no hay que olvidar que el problema de la inmigración se gestó en los ocho años de gobierno de Aznar aunque ha eclosionado en los años del socialismo) se abre el camino, también en España para la guerra étnica.
 
Albergamos las mayores esperanzas en la vitalidad de nuestra comunidad. Los europeos nos crecemos ante las dificultades. No albergamos la menor duda de que Europa resultará vencedora en esta guerra étnica que ya despunta en Francia y que se hace inevitable en España. Lo único que deseamos es que en las pateras de retorno, suban, no solo quienes han llegado sin ser invitados y han perturbado nuestra convivencia, sino quienes han instigado la inmigración, han mentido a nuestro pueblo y nos han situado ante el abismo.
 
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es
 
 
 

Geopolítica del conflicto con Marruecos

Geopolítica del conflicto con Marruecos

Redacción.- En 2003, inmediatamente se produjo el conflicto de Perejil, publicamos “El Enemigo del Sur”, obra actualmente agotada. Uno de los capítulos de esta obra estaba dedicado a la Geopolítica del conflicto con Marruecos, tres años después de haber sido escrito mantiene casi por completo su actualidad. En las próximas semanas, iremos publicando otros documentos actualizados relativos al conflicto con Marruecos.
 
Unas pocas precisiones de carácter geopolítico y demográfico darán una idea de la dimensión del problema y de su gravedad. Para ello basta observar en un atlas los países de la cuenca mediterránea. Con eso y unos cuantos datos sobre la demografía de la zona, se puede elaborar en pocos minutos una hipótesis de trabajo que nos indicará, a modo de conclusión:
 
1.           Que el Mediterráneo es una zona estratégica de primer orden por el volumen de tráfico marítimo, por las materias primas que se encuentran en el sur y los recursos tecnológicos del norte.
 
2.           Que existen dos culturas perfectamente diferenciadas en la orilla norte y en la orilla sur del Mediterráneo, con dos modelos políticos completamente diferentes.
 
 
3.           Que existe un desfase demográfico entre el norte y el sur mediterráneos. Mientras el Sur cada 25-30 años duplica su población, en el Norte el crecimiento demográfico se ha estancado.
 
4.           Que existen dos tipos diferentes de modelo económico el del norte industrial y el del sur, inadaptado a una economía moderna.
 
5.           Que a esto se une la presión demográfica que sufre en Magreb procedente del desastre subsahariano y que, por supuesto, no puede absorber.
 
6.           Que Europa no puede absorber de ninguna manera los excedentes de población que proceden del Magreb, que ya han alcanzado un límite y que a partir de ahora deben remitir so pena de crear tensiones insuperables.
 
7.           Que en el Mediterráneo Occidental, tanto Marruecos como España son países, así mismo, Atlánticos.
 
8.           Que esta naturaleza geoestratégica implica interés por parte de países exteriores a la zona pero con intereses geoestratégicos y aspiraciones hegemónicas. En concreto de EE.UU.
 
9.           Que cualquier conflicto que se dé entre España y Marruecos va a implicar una necesaria definición a favor o en contra por parte de los países de la Unión Europea y de los EE.UU.
 
Estas líneas de análisis son las que vamos a abordar en las páginas que siguen, centrándonos en primer lugar en la geopolítica y la demografía.
 
Suele existir poca información disponible para el gran público sobre la geopolítica. Se trata de una ciencia apta solo “para iniciados”. Pero las grandes decisiones en política internacional y los grandes movimientos políticos desde hace milenios, se toman inevitablemente teniendo en cuenta criterios geopolíticos. La geopolítica es la rama de la ciencia política que tiene en cuenta el impacto de los accidentes geográficos en la marcha de los acontecimientos políticos. Esta consideración no es baladí: podrán cambiar los pueblos, ser expulsados unos por otros, podrán cambiar la composición étnica y cultural de las poblaciones, incluso podrán cambiar los sistemas políticos, la sicología de gobernantes y gobernados, podrán varias las estructuras económicas y los niveles de desarrollo... pero nunca podrán varias las condiciones geográficos de un espacio determinado, ni variarán significativamente sus riquezas naturales, ni la orografía, ni las montañas, ni todos aquellos elementos que impiden o facilitan la creación de fronteras naturales.
 
La geopolítica, en buena medida, determina las opciones que toman los grandes caudillos y los movimientos históricos significativos. En este sentido, la geopolítica determina la política internacional de las naciona y, al mismo tiempo, la condiciona. Un buen analista geopolítico es para un gobierno, la garantía de que acertará en sus análisis de política internacional. Una mala orientación geopolítica generará quimeras y ficciones en la política exterior de un país, e incluso podrá condicionar su existencia en el futuro.
 
Las grandes potencias que se distribuyeron el mundo mientras duró la guerra fría, operaban según criterios geopolíticos. Los imperios que se enfrentaron en tres crueles guerras púnicas chocaron en función de esos mismos criterios que 2.500 años atrás seguían siendo idénticos a los que hoy se toman en consideración. Siempre, una potencia naval detentadora el “Sea Power” (poder naval), se ha enfrentado por la hegemonía a una gran potencia terrestre. Ayer fue Roma y Cartago, hasta hace poco fue la Rusia Euroasiática y la “nueva Cartago”, los EE.UU. y, por extensión, el mundo anglosajón. Y es que las leyes e la geopolítica como las leyes de cualquier otra ciencia son exactas e inexorables.

APUNTES DE HISTORIA RECIENTE

Y estas leyes se aplican también en el Mediterráneo. Un mar cerrado es ante todo una garantía para el comercio entre los países ribereños. Pero, no nos engañemos: quien controla el mar, es decir, quien puede operar con una flota comercial o militar más eficaz, controla el comercio marítimo.
 
Uno de los rasgos de la naturaleza humana y de las naciones es precisamente la desconfianza hacia su vecino. Naciones vecinas suelen ser enemigas, mientras que el axioma de “los enemigos de mis enemigos son mis amigos” sigue rigiendo las directrices políticas de las naciones. El mundo lánguido y estable de paz y concordia universal puede existir solo en las mentes de los místicos planeantes y de los utopistas ingenuos, no en la realpolitik de las relaciones internacionales.
 
Así mismo, el hecho de que dos países vecinos mantengan buenas relaciones diplomáticas e incluso un cierto calor humano entre sus gentes, no constituye una garantía de que esa situación idílica va a prolongarse hasta el infinito. Los gobiernos cambian y también las mentalidades, se crean nuevos modelos económicos, nuevas necesidades y es ahí donde reverdecen las rivalidades geopolíticas. Los gobernantes están obligados a considerar siempre la peor de las hipótesis para asegurar la supervivencia de sus pueblos. Esto es lo que ha ocurrido en el Mediterráneo.
 
En 1936, Franco se sublevó contra la República junto a un puñado de oficiales, en su mayoría “africanistas”. Habían hecho buena parte de su carrera en el ejército de Africa  lograron sus ascensos en base a méritos de guerra. Muchos de ellos estaban enamorados de Africa. No dudaron en incorporar a las filas del Ejército sublevado a enormes contingentes de tropas marroquíes (“regulares”) que mostraron durante tres años su extraordinaria preparación para el combate y... su crueldad inaceptable incluso para muchos de su propio bando. Por lo demás, la sublevación contra la República se inició en las guarniciones de Ceuta, Melilla y Canarias y desde ahí se extendió como un reguero de pólvora.
 
De ahí y en los cuarenta años siguientes surgió la política de “tradicional amistad con el mundo árabe”. Los conflictos de Sidi Ifni, la retrocesión de una parte de Marruecos y, finalmente, la cuestión del Sahara Occidental, empañaron esta política que se fue diluyendo en las décadas siguientes, si bien España siguió siendo un interlocutor válido para el diálogo entre Occidente y el Mundo Arabe.
 
A partir de la transición democrática, España fue integrándose en las instituciones europeas: primero en la OTAN a la que contribuyó dándole “profundidad” y extendiendo su retaguardia 1000 kilómetros más entre los Pirineo y el Cabo San Vicente. Luego vino la integración en la Unión Europea. Estos elementos suponían la integración de la política internacional española (y su subordinación) a la política, primero occidental (en el marco de la OTAN junto a EE.UU.) y posteriormente a la política europea que con el paso de los años, especialmente a partir de los atentados del 11 de septiembre del 2002, ganará coherencia y definición.
 
En esos años habían cambiado muchas cosas en las sociedades de ambas orillas del Mediterráneo. Durante décadas los países del Magreb habían ido capeando sus excedentes de población y lo inestable y precario de sus economías, mediante la exportación de mano de obra inmigrante: los excedentes, enviados al extranjero, no solo atenuaban la presión demográfica, sino que ingresaban cuantiosas divisas a las economías nacionales. Pero a principios del 2000, se hizo evidente que Europa cada vez iba a colocar más obstáculos a la inmigración procedente del Magreb. En Enero del 2003 deberán iniciarse las repatriaciones masivas de inmigrantes ilegales tal como se acordó en la Cumbre de Sevilla de junio del 2002. Italia se ha blindado con una ley de extranjería excepcionalmente dura. El ejemplo está proliferando en la mayor parte de Europa. En el futuro el Magreb ya no podrá recurrir a esta técnica para sanear su economía y esponjar su población.
 
Los poetas han considerado al Mediterráneo como fuente de inspiración. Los artistas afirman que la luminosidad del Sol aporta una gama de colores a este mar más rica que en lugar alguno del mundo. Los humanistas ven en el “Mare Nostrum” un lugar de cruce de culturas. Pues bien, es preciso despojarse de todas estas nobles ideas si queremos comprender como va a evolucionar la situación en el futuro.
Por que el Mediterráneo es hoy una frontera natural antes que un espacio común. Es, digámoslo ya, una línea de ruptura entre el Norte y el sur. Sin el Mediterráneo, Europa hoy, la del Sur particularmente, sería una zona islamizada. El Mediterráneo es una línea de defensa de Europa ante el estallido demográfico del Sur. Tal es nuestra primera hipótesis de trabajo.

LA EXPLOSIVA DEMOGRAFÍA DEL MUNDO ARABE

Vayamos a la segunda. Es la hipótesis de la demografía vertiginosa del sur en relación a la demografía estable del norte. Veamos.
 
En la orilla norte del Mediterráneo se da un modelo demográfico caracterizado por:
 
-          equilibrio demográfico
-          tasas de natalidad bajas
-          tasas de mortalidad bajas
-          aumento de la edad media de las poblaciones.
 
Por el contrario, en la orilla sur del Mediterráneo los fenómenos que se producen a solo 50 kilómetros de las costas de Gibraltar o a 150 de Pantelaria y Lampedusa, son inversos:
 
-          crecimiento demográfico desenfrenado
-          tasas de natalidad muy altas
-          tasas de mortalidad medias
-          disminución de la edad media e las poblaciones.
 
Si hay una palabra que defina esta contradicción es “desequilibrio”. En efecto, entre las dos orillas existe un desequilibrio creciente e imparable. Continuemos este análisis con más detalles.
 
Existen tres trozas en el Mediterráneo:
 
-          Zona A formada por España, Francia, Italia, Yugoslavia y Grecia.
-          Zona B formada por Albania, Chipre, Israel, Líbano y Malta.
-          Zona C formada por Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto y Turquía.
 
La tasa de crecimiento demográfico de la Zona A es de un 0’9%, la tasa de crecimiento demográfico de la Zona B es de un 2’3% y la de la Zona C de un 2’5%. Esto implica que en el 2025, la Zona A albergará solo al 3&% de la población total del Mediterráneo. Algo sorprendente, por que en 1950 suponía el 66% y en 1985 el 52%. Por el contrario, los países islámicos hacia el 2025 tendrán el 60% de la población de la cuenca: el doble de lo que tenían en 1995 y cinco veces más que en 1950.
 
De estos países, los que constituían la Unión del Magreb Arabe suponían un 30% de la población total del mundo árabe en 1995. Estos países crecen con una tasa anual del 3%. Hoy, la población total de los países islámicos asciende a 300 millones. En el 2010, rebasarán en población a la Unión Europea y se configurarán como el tercer bloque demográfico tras China e India.
 
Sin embargo no se trata de un bloque que pueda compararse a ningún otro de los existentes. Llama la atención que la población total en edad de trabajar sea solamente de un 53% de la población total. Esto se debe a que la mujer no está incorporada al mercado laboral (menos de un 10% de mujeres trabajan en el mundo árabe, frente al 45% de Dinamarca y cifras ligeramente menos en otros países europeos. Pero además el mundo árabe tiene la tasa mundial más baja e “fuerza activa de trabajo”: un 53% de la fuerza de trabajo, es decir que de cada 100 personas en edad y disposición de trabajar, solamente lo están haciendo 53.
 
Hay otras particularidades que resultan sorprendentes en la demografía musulmana. La estructura sexual de los países occidentales representa un equilibrio entre hombres y mujeres, es decir, por 100 hombres existen 100 mujeres. Por increíble parezca la naturaleza, por caminos que se desconocen, ha logrado preservar este equilibrio... equilibrio que no aparece en el mundo árabe, donde por cada 100 mujeres hay 103 hombres. Los sociólogos y los analistas todavía no han explicado convenientemente este dato que sin duda está íntimamente ligado con el papel secundario, subordinado al varón e “inferior” que, en la práctica, atribuyen las sociedades islámicas a sus mujeres.
 
Este datos con lo que de sorprendente tiene no es quizás tan dramático como la estructura por edad de las poblaciones árabes y, en particular, de las magrebíes. La pirámide de edad es, sin duda, el indicador demográfico más importarte por que nos habla de cómo van a ser esas sociedades en el futuro; de ese datos pueden inferirse todos los demás, especialmente a cuánto va a ascender la “fuerza de trabajo”. No existe tarea de gobierno posible capaz de prever el futuro si no existe un riguroso análisis de la pirámide de población.
 
Pues bien, el factor más llamativo en la demografía árabe es que el 50% de sus poblaciones están formadas por jóvenes menores de 15 años. En el Africa subsahariana este porcentaje desciende al 45% (si bien con una mortandad mayor), mientras que en Europa está en torno al 21%. Algunos datos son extremadamente significativos: el promedio de nacimientos por mujer se eleva en Jordania e 7’7, mientras que en Europa no llega a 2 nacimientos por mujer y en algunas zonas (Italia y España) está por debajo.
Sin embargo, en lo relativo a las tasas de mortandad, las cifras e los Países Arabes coinciden con la media mundial: la tasa es del 12’6 por mil, mientras que las cifras promedio mundiales son de un 11’4 por mil. Esto se debe, sin duda, a las deficiencias en los sistemas de salud. Allí donde existen, la mortandad se reduce a tasas similares a los países occidentales (Kuwait con un 4 por 1000, por ejemplo). La edad media está situada en torno a los 56’3 años, cuando en Europa alcanza los 73’5 años.
 
En el Magreb los menores de 15 años representan el 50% de la población y aunque los demógrafos calculan que hacia el 2015 aumentará el peso del resto de edades, la edad media de la zona seguirá siendo extraordinariamente joven. La edad media de Argelia era en 1985 de 16 años, mientras que la de Europa Mediterránea alcanzada los 34 años.

DEMOGRAFÍA DEL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL

Pero centrémonos en el Mediterráneo Occidental y en sus características demográficas. Los datos son igualmente sorprendentes y preocupantes y la muestra más evidente de que en el Sur si puede definirse la perspectiva de futuro con una palabra, esa palabra es “crisis”.
 
Entre 1953 y 1980 los tres países más significativos del Magreb, Argelia, Marruecos y Túnez, simplemente duplicaron su población que pasó a ser de 22’6 a 45’2 millones de habitantes. En el 2002 llegaban a casi 80 millones y en el 2025 habrán alcanzado los 100. Estas cifras indican que:
 
-          en 1950, los países del Magreb suponían 1/6 parte de la población de la Europa Latina.
-          En 1980, este porcentaje había descendido a “casi”  1/3
-          En 1990, el porcentaje pasó a “más” de 1/3
-          En el 2025, pasará a ser de 2/3: es decir, 110 millones de habitantes, frente a los 170 que se prevén en la Europa Mediterránea.
 
Esto quiere decir que mientras la demografía del norte del Mediterráneo se mantiene en sus cotas de hace 15 años, e incluso en algunos países (Italia) tiende a descender, en el Sur se va duplicando con facilidad cada 30 años. Mientras las tasas de reproducción en la orilla norte son inferiores al 2%, en la orilla sur alcanzan el 4’5%.
 
Lo peor es que en el Sur el desarrollo económico, el tejido industrial y la capacidad inversora no alcanzan para proporcionar empleo a la mayor parte de la población joven. La fuerza de trabajo se duplica igualmente cada 20 años en el Magreb, pero no así el número de puesto de trabajo. Por lo demás, estos países tienen tasas de desempleo enormes, la estructura económica se ve incapacitada para, de un lado, disminuir estas cifras, y de otro facilitar trabajo a los jóvenes que aparecen ante el mercado de trabajo a riadas incontenibles y constantes. La emigración a partir del 2002 se ha convertido en una opción que resultará inviable para la mayoría. Antes bien, el problema puede agravarse con la llegada de repatriados segregados por el mercado laboral europeo.
 
La discusión en torno a la inmigración en Europa se centra en el hecho de que lo que hace falta en el norte (población) tiene en el sur un amplio superavit. La solución parece simple: se desplazan poblaciones del Sur hacia el Norte y así se logra un equilibrio. Pero las cosas no son tan sencillas. En otro lugar de esta obra aludimos a los problemas generados por la inmigración en los distintos países europeos, que en buena medida, son los problemas generados por la inmigración... magrebí. Tal como Guillaume Faye ha dicho con una sobriedad digna de encomio: “si bien la mayoría de magrebíes que llegan Europa llegan a trabajar, también es cierto que la mayoría de delincuentes son magrebíes”. Esto ha generado una percepción diferente de las poblaciones europeas hacia el fenómeno de la inmigración y una hostilidad creciente a la presencia de inmigrantes en el suelo de la Unión Europea.
 
A partir de ahora el Magreb ya no podrá contar con la válvula de escape de la inmigración para aliviar sus problemas internos. El endurecimiento creciente de la política de la Unión Europea en este terreno demostrará que las fronteras si pueden blindarse, que basta con que exista voluntad política para que la invasión de jóvenes norteafricanos sin oficio ni beneficio, ni cualificación profesional, puede ser cortada en seco. Para Europa, este objetivo es cada vez más perentorio.
 
Ahora bien, ¿qué es lo que quedará en el sur? Inestabilidad. Cuando millones de jóvenes menores de 15 años no ven una salida a su situación personal más que en la inmigración legal o ilegal y Europa cierra las puertas... esto implica que en los países de África del Norte va a existir una formidable inestabilidad en las próximas décadas.

EL CONTROL DE LOS ESTRECHOS

Esta es una parte del problema. La otra alude propiamente a la geopolítica de la zona. ¿Qué es, en el fondo, el Mediterráneo? Un mar cerrado con cuatro llaves: Gibraltar, Suez, el Bósforo y los Dardanelos; el control de cada una de estas llaves da poder a quien lo posee. No es raro que en el curso de los siglos estos estrechos hayan sido objeto de constantes disputas.
 
Tales disputas han proseguido a lo largo de todo el siglo XX y, sin duda, proseguirán en el siglo XXI. Cuando se produce la revolución nacionalista de Kemal Ataturk, Occidente respiró tranquilo: sería posible contener el imperio ruso en el Mar Negro. Así mismo, cuando se produjo la intervención anglo-francesa de Suez en 1956 lo que estaba en juego era poder seguir disponiendo para Europa del control sobre el canal como única forma de asegurarse el suministro de petróleo. La segunda guerra árabe-israelí de 1967 y la siguiente de 1973, supusieron un prolongado cierre del canal. Europa, solamente gracias  a la botadura de una flota de superpetroleros que bordeaban Africa y conducían el crudo a las refinerías de Europa Occidental pudo asegurarse el suministro.

GIBRALTAR POR CEUTA Y MELILLA

En la actualidad la puerta más conflictiva del Mediterráneo es paradójicamente aquella que es custodiada por dos países aparentemente estables, Marruecos y España, o quizás por tres en tanto se prolongue la presencia británica en Gibraltar.
Pero se trata de una estabilidad sólo aparente. España e Inglaterra han podido aparcar su contencioso en torno a Gibraltar en la espera de que se resuelva en el marco de la Unión Europea. ¿Qué es lo que retiene a Inglaterra en Gibraltar? Algo muy sencillo. La política inglesa manteniendo su presencia en el Peñón quiere evitar que las dos orillas del Estrecho estén en una sola mano, la de España. Nuestro país está presente al otro lado del Estrecho, en Ceuta y Melilla, lo que implica que, sin la presencia inglesa en Gibraltar, también la orilla Norte estaría en manos de España con lo cual el tráfico marítimo en el Mediterráneo podría ser controlado por una sola potencia.
 
Inglaterra no tiene gran interés ni en los “llanitos” que representan muy poco para la Corona y, en realidad, son un menoscabo para la misma en tanto que el Peñón se ha convertido en un refugio de dinero negro procedente del narcotráfico y el contrabando. Es falso que el papel militar del Peñón haya disminuido con los nuevos desarrollos armamentísticos. En absoluto, los pasos marítimos jamás verán disminuida su importancia estratégica. Cualquier tipo de armamento situado sobre el Estrecho, puede proteger el trágico marítimo... o cortarlo en seco.
Ahora bien, la actitud inglesa en relación a Gibraltar ha variado a partir de inicios del 2002, ¿a qué se debe esta modificación? A dos factores extremadamente simples: de un lado el Ministerio de Asuntos Exteriores inglés está persuadido de que España no va a poder mantener por muchos años su presencia en Ceuta y Melilla y será expulsada definitivamente de la orilla Sur del Estrecho. En esa situación ya no tiene mucho sentido la presencia inglesa en Gibraltar por que sin el control de las dos orillas, la tutela española sobre la entrada al Mediterráneo se vuelve frágil.
 
Desde el punto de vista inglés hay dos opciones aceptables:
 
-          o las cosas siguen como están: orilla norte con bandera inglesa y orilla sur con bandera española
-          o se modifican en las dos direcciones: orilla norte bajo pabellón español y orilla sur bajo pabellón marroquí.
 
Y una opción inaceptable:
 
-          España controlando las dos orillas del Estrecho.
 
A la certidumbre de que España va a perder Ceuta y Melilla se une otro elemento decisivo. La integración Inglesa en Europa. Hasta el 2001, el vector tradicional de la política exterior inglesa ha tendido a establecer vínculos preferenciales con los Estados Unidos en detrimento de sus relaciones con la Europa continental. Distintos lobbys y grupos de presión en ambos lados del mundo anglosajón han sido partidarios de este eje desde mediados del siglo XIX hasta el 11 de septiembre de 2001.
 
El impacto de los atentados y su descarada utilización como casus belli para desencadenar una guerra sobre Afganistán con el objetivo de controlar los yacimientos petrolíferos del Caspio, así como el hecho de que las operaciones militares fueran asumidas en exclusiva por los EE.UU., desmereciendo la contribución de sus “aliados” europeos, supuso un giro en la política exterior británica que en los meses siguientes dio muestras de un tenue, pero inexorable cercamiento a Europa, y de un alejamiento de los designios norteamericanos. El tiempo dirá si esta tendencia se confirma o es solo una sugestión momentánea. Pero a mediados de 2002, incluso en el espinoso terreno del Europa, la moneda única europea, los ingleses se muestran mucho más receptivos que solo ocho meses antes.

EL FRENTE ATLANTICO

El tercer elemento a tener en cuenta es que las dos potencias del Occidente Mediterráneo tienen una característica que las hace radicalmente diferentes al resto de países ribereños: sus aguas tienen también un amplio “frente atlántico”. Marruecos con la anexión del Sahara ha ganado casi 1000 km más de costa que se suman a una extensión similar que ya poseía. En cuanto a España, o más bien a la Península Ibérica, hay que recordar que se trata de Estados con un amplio frente atlántico.
 
Pero decir Atlántico implica decir también Estados Unidos. Si bien es cierto que las orientaciones nuevas a la política exterior americana derivadas de la Doctrina Rumsfeld implican el desplazamiento del teatro principal de operaciones del Atlántico Norte al Pacífico, también es cierto que especialmente las costas atlánticas de Marruecos han sido importantes para los EE.UU. Fue en ellas en donde se inició la participación americana en la II Guerra Mundial y allí empezó la serie de victorias que llevarían al control total de Africa del Norte por parte de las fuerzas aliadas y permitirían poner un pie en Italia.
 
EE.UU. sabe que en caso de tener que actuar en el Magreb contra los intereses de Europa, le es vital contar con Marruecos como aliado. Y está dispuesto a cultivar esa amistad por todos los medios posibles. Además está la cuestión de la incipiente industria petrolífera marroquí que acentuará el interés de los EE.UU. por esa zona.
 
El nivel de las relaciones de EE.UU. con España y Marruecos son sintomáticos. Oficialmente, el coloso americano mantiene estrechos lazos de amistad con ambos países, sin embargo, resulta evidente que han pasado ya los tiempos en los que los americanos arrojaban sobre a mesa unos cuantos cientos de millones de dólares como para del alquiler de sus bases en nuestro país. España ha evolucionado extraordinariamente; su proceso de democratización ha contribuido a integrarla en Europa, un coloso en vías de constitución. A medida que el aislamiento español ha ido remitiendo hasta desaparecer, ha ganado la integración en Europa y la sustracción creciente a la tutela americana.
 
En el vecino país no ha ocurrido lo mismo. Los intentos de integración regional en el Magreb –como veremos- se han saldado con fracasos más o menos estrepitosos y, aun hoy son más los puntos de fricción que los de coincidencia. El tiempo, lejos de dar estabilidad política a la zona, se la ha ido restando. Están lejos los tiempos en los que una Argelia socialista se erigía como potencia regional y lejanos también parecen los tiempos en los que el “dúo de la muerte” Hassan II y Ufkir hacían y deshacían a su antojo. En realidad, el actual régimen marroquí es particularmente débil y su debilidad va a ir aumentando en razón directa a su demografía. El despegue económico de la zona no parece algo inmediato, más bien se evidencia estancamiento, sino regresión y los beneficios que pueda aportar el petróleo, sin duda, trascenderán muy poco a la población. Por lo demás, el ejército marroquí no parece particularmente predispuesto a más aventuras bélicas. La del Sahara no le supuso una experiencia particularmente agradable y los años de inactividad han convertido a las guarniciones en ociosas y con escasa preparación bélica.
 
Marruecos es el eslabón débil, mucho más que España, por tanto si EE.UU. puede cortejar con facilidad a uno de los dos países ribereños, éste será sin duda Marruecos.  Por lo demás las buenas relaciones entre Marruecos y EE.UU. datan de los años 50, inmediatamente posteriores la independencia. EE.UU. apoyó al nuevo régimen con armas y ayuda técnica y económica. Al  producirse la guerra de Ifni, los reactores de las Fuerzas Aéreas que España habían recibido como pago por el alquiler de las bases militares americanas no pudieron ser empleados contra Marruecos. Resultó un arcaísmo ver como antiguos Junkers JU-52, trimotores, Messersmith 109 y Heinkel 111, de las primeras fases de la Segunda Guerra Mundial retomaban los cielos de Africana bajo las escarapelas españolas. En efecto, en el contrato de cesión de los F-86 Sabre se especificaba que no podían ser utilizados... contra Marruecos.
 
Posteriormente, con motivo de la Marcha Verde, los servicios secretos americanos apoyaron con armas y bagajes la movilización marroquí. No era un apoyo gratuito; los agentes de la CIA y del Departamento de Estado desplazados a la zona, aspiraban a obtener el control sobre los yacimientos de Fos Bucraa, las primeras reservas mundiales de fosfatos situadas en medio del desierto saharaui.
 
Mas tarde, durante la lucha contra el Frente POLISARIO, EE.UU. ayudó a Marruecos vendiendo equipos militares sofisticados, formando técnicos en la lucha antiguerrilla y facilitando información obtenida vía satélite sobre los movimientos de las tropas polisarias. Compitiendo con Francia y en mucha menor medida con España, los EE.UU. fueron progresivamente afianzando su posición en Marruecos hasta el punto de que hoy puede decirse que, a pesar de la Guerra del Golfo, a pesar del conflicto Arabe-Israelí, a pesar de la agresión contra un país árabe como Afganistán, las relaciones entre EE.UU. y  Marruecos, lejos de deteriorarse, siempre han mantenido unos extraordinarios niveles de cordialidad, e incluso de complicidad.
Y todo induce a pensar que así va a seguir siendo. La política de acercamiento entre EE.UU. y Marruecos en razón directa a varios factores:
 
-          Si se confirma la importancia de los yacimientos petrolíferos en Marruecos y las aguas del Sahara y Canarias.
-          A medida que aumente el “decoupling” entre los intereses de EE.UU. y los de la U.E.
-          A medida que vaya incrementándose la inestabilidad en el Norte de Africa, inestabilidad debida al ascenso del integrismo islámico, a lo imprevisible de las situaciones en Argelia y Libia, a la fragilidad del régimen marroquí y, sobre todo, al vuelco demográfico en el reino alauí.
 
Por el contrario, las relaciones entre EE.UU. y España se irán enfriando progresivamente:
 
-          A medida que la Unión Europea se configure como el gran competidor de los EE.UU. en zonas de expansión económica (China, Rusia, principalmente).
-          A medida que los mercados mundiales adquieran una confianza creciente en el Euro y la UE siga demostrando disciplina en el control del déficit público y la inflación.
-          A medida que la U.E. se vaya solidificando políticamente y esté en condiciones de elaborar una política exterior común.
 
Tales son los elementos más importantes a tener en cuenta.
 
 
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es