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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

e-book: la crisis de España

e-book: la crisis de España

Reflexiones sobre la crisis de España, de Ernesto Milá, en E–Book.- Desde hace ya unos meses circula en las plataformas digitales de e–Book un libro de Ernesto Milá dedicado a la crisis histórica de España y a sus posibilidades de superación (para adquirirlo pulsar: http://amzn.to/18rxF7W). Para saber algo más sobre las tesis contenidas en esta obra hemos entrevistado a Milá

– ¿Tu crees que a estas alturas la crisis de España le interesa a alguien?

– A veces tengo mis dudas. Lo normal sería que la crisis de España interesara… a los españoles. Pero no es del todo evidente a la vista de que la inmensa mayoría de los españoles están visiblemente vueltos de espaldas al futuro de su país y desinteresados por él. España tiene un déficit histórico de despreocupación de los españoles por su propio destino.

– ¿Cuándo se inicia esa despreocupación?

– Una de las tesis que defiendo en este libro es que la crisis de España empezó en el siglo XVI cuando, recién terminaba la Reconquista, lo normal hubiera sido que se concentraran esfuerzos en mejorar las condiciones de vida de los españoles y que se hubiera sistematizado la conquista de América y la explotación de recursos. La Reconquista había sido un proceso duro de ocho siglos de estado de guerra permanente. Nuestro país precisaba en 1492 un respiro y dedicarse a la reconstrucción interior. El descubrimiento de América fue providencial. Se hubiera podido aprovechar para concentrar esfuerzos en la formación de una flota que garantizara la seguridad del Atlántico y se sistematizara la explotación de recursos. Pero, poco después ya estábamos implicados en guerras europeas que nos fueron desgastando a lo largo de los dos siglos siguientes. El pueblo español demostró su fidelidad a los Habsburgo y luchó por su causa, aun cuando no le interesara mucho ni lo que ocurría en el Franco Condado, ni en Italia, ni en Flandes. La producción novelística de nuestro Siglo de Oro demuestra que ya entonces existía una ruptura entre la “España oficial” y la “España real” y que ésta se iba desinteresando progresivamente de las decisiones de la primera…  

– ¿Cuál fue el mayor error de aquella época? ¿No fue nuestro mejor momento histórico?

– Sí, en cierto sentido el Imperio fue eso, pero en su interior existían gérmenes de impotencia y de futura disgregación. El mayor error fue, sin duda, el que jamás fuera capaz de definir si nuestro país era una “potencia terrestre” (y si lo era, había concentrar esfuerzos en Flandes y en Europa) o si era una “potencia naval” (en cuyo caso había que priorizar la construcción de una flota que garantizara la seguridad de la ruta marítima con América). Ningún país, jamás en la historia, ha logrado luchar en dos frentes a la vez y vencer a sus enemigos. España no fue una excepción.

– Mencionas la idea de Machado del “macizo de la raza”. ¿Qué significa tal concepto?

–  Antonio Machado sostenía, con razón, que existía un “macizo de la raza”, es decir, un tronco central que constituía la esencia de la personalidad del pueblo español. Y que este macizo estaba formado a partes iguales por individualismo, apatía, desinterés, desvinculación con la tarea de gobierno, insolidaridad con la decisión de las autoridades y todo lo que hoy llamaríamos de manera pedestre “pasotismo”. Hoy ese desinterés es, seguramente, más grande que nunca, pero siempre ha existido a partir del siglo XVI. Basta leer los textos de nuestra literatura costumbrista para advertirlo con facilidad. Se trata, en definitiva, de una actitud, fundamentalmente psicológica de divorcio y escepticismo hacia la tarea de las élites de gobierno y de permanecer de espaldas a la tarea de gobierno. Creo que históricamente aparece cuando llega Carlos I con su corte de asesores flamencos, alcanza su clímax histórico con la llegada de la siguiente dinastía, los borbones franceses y se exaspera en los dos siglos siguientes, para alcanzar un punto crítico en los últimos 40 años, cuando el régimen que llegó prometiendo progreso, democracia, libertad, terminó trayendo burbujas especulativas, corrupción generalizada, partidocracia, libertad para aceptar salarios de miseria o para figurar en la cola del paro, etc.

– Así pues, a la “gran pirámide de fracasos” de la que nos hablara Ramiro Ledesma en su Discurso a las juventudes de España, hay que aplicar un añadido…

– Efectivamente, la enumeración de desastres históricos que realiza Ledesma termina con la II República. Desde entonces se han sucedido otros dos ciclos históricos. No puede decirse que el franquismo consiguiera algo más que un interregno de apenas 36 años en los que se sacrificaron las libertades políticas para conseguir el desarrollo económico. El propio franquismo generó en su interior las fuerzas que finalmente terminarían propiciando la transición desde el mismo día en el que Franco había expirado, sino desde 1972. En aquella época, una parte sustancial de la sociedad española consideraba que ya había progreso económico suficiente como para que pudieran restablecerse las libertades democráticas. Así nació el régimen de 1978 que hoy casi tiene la misma edad que alcanzó el franquismo. Pero este régimen envejeció prematuramente. En 1986 era evidente que la corrupción se estaba enseñoreando de todas las instancias del régimen, que la clase política estaba gobernando mal o muy mal, que la articulación autonómica del Estado iba a ser el germen de futuras discordias, que los dos grandes partidos eran parecidos y que, para colmo, existía un terrorismo más fuerte y agresivo que nunca. El franquismo fracasó en un momento históricamente muy difícil para España, pero el régimen de 1978 ha fracaso simplemente porque el “macizo de la raza” ya no está solamente entre las clases populares sino en las esferas de gobierno. Tenemos un gobierno de mediocres para un pueblo de apáticos. Así que, efectivamente, la “pirámide de fracasos” tiene ya su “guinda”: el régimen de 1978.

– Antes has mencionado un tema del que no se suele hablar: España “potencia naval” o España “potencia marítima”. ¿Por qué te interesa este tema? ¿En qué reside su importancia? ¿Nos puedes aclarar este punto?

– En España no ha habido buenos geopolíticos. Y la geopolítica es una ciencia imprescindible en la tarea de gobierno. Alejandro Magno la desconocía por completo y prolongó su imperio hasta las fronteras de la India, dilatando sus líneas excesivamente, saliendo de su “marco geopolítico”, construyendo una estructura que al faltar él se derrumbó inmediatamente. Julio César, en cambio, tenía un fino olfato geopolítico que le hizo construir un imperio mediterráneo que se prolongó durante siglos al reconocer que su “marco geopolítico” eran los contornos del Mare Nostrum y los terrenos contiguos. La geopolítica es, sobre todo, una ciencia que deben conocer los gobernantes: no es que la geografía condicione pero sí que determina. Pasarán los pueblos y pasaran los tiempos, pero un estrecho o una cadena montañosa siempre estarán allí. Pues bien, hay un concepto geopolítico que es básico y ante el que cada país debe definirse: si tiene una vocación marítima o una vocación terrestre. Atenas, Cartago, el Reino Unido, EEUU, fueron o son potencias marítimas y en todas ellas se han dado los mismos rasgos: interés por el comercio, estructura liberal del Estado, imperialismo de base económico–comercial. Por otra parte, las potencias terrestres como Esparta, Roma, Alemania, Rusia, siempre han tenido los mismos rasgos históricos: especialmente se han configurado como estados fuertes que dominan amplias plataformas territoriales. España no ha sabido nunca definirse ni como potencia oceánica ni como potencia terrestre y de ahí que hoy se encuentra en una posición muy secundaria en el concierto de las naciones.

– ¿Qué puede hacerse hoy con España?

– En primer lugar reconocer que España es una nación en crisis. En segundo lugar atribuir la fase actual de la crisis al régimen de 1978, sin olvidar que no estamos solamente ante un problema reciente, sino histórico. En tercer lugar afrontar de una vez los problemas históricos de España y ser conscientes de si tienen o no tienen solución. Por que hay problemas que España solamente no va a poder solucionar y que afectan a otros países vecinos, de ahí que sea necesario algún tipo de cooperación Europea porque en la época de la globalización hay problemas que ya no pueden solucionarse en una “dimensión nacional”.

– ¿… y el arranque de la discusión cuál puede ser?

– Muy sencillo: España está en crisis porque el régimen de 1978 no ha sabido darle una “misión” y un “destino”. Sin estos dos elementos –una misión que realizar y un destino que cumplir– no hay factor diferencial que distinga a unas naciones de otras, ni tampoco posibilidad de que existe una nación digna de tal nombre: lo que existe entonces es un grupo de individuos sobre una tierra sin conciencia de pueblo, ni misión histórica, ni destino que realizar. Esto es lo que ocurre hoy en España. Así pues la superación de nuestra crisis solamente se producirá cuando los españoles estemos en condiciones de responder a esta cuestión: ¿cuál va a ser nuestra misión y nuestro destino en el siglo XXI?

– ¿Estás proponiendo un nuevo nacionalismo?

– No; lo que propongo es un nuevo patriotismo. No es lo mismo: el nacionalismo es el individualismo de las naciones (tal como dijo José Antonio Primo de Rivera). El patriotismo tiene que ver con la tierra de los padres, con un legado recibido que hay que entregar a las generaciones venideras, engrandecido. Por otra parte, el nacionalismo aparece con la Revolución Francesa y está ligado a ese momento histórico. El patriotismo, en cambio, es algo eterno. Si hay que hacer algún añadido, sin duda, es el de “social”: el patriotismo del futuro será social o no lo será, pues no en vano, mientras no haya dignidad, justicia social, bienestar, seguridad y tranquilidad para todos, el patriotismo estará obligado a mirar a un pasado mítico para olvidar los problemas del presente. Una patria no es un trozo de tierra, es también la población que habita sobre él y por eso la sociedad merece justicia y dignidad.

– En la primera parte de tu libro aludes a la “convergencia de catástrofes” ¿Qué quieres decir con eso?

– Nuestro país ha tenido que soportar en unas ocasiones catástrofes políticas, en otras catástrofes económicas, también catástrofes sociales dispersas en nuestra historia, de la misma forma que debió afrontar catástrofes internacionales intermitentes. Pero en el momento actual se produce una situación única e inédita: nuestro país debe afrontar todas estas catástrofes al mismo tiempo. Hay cuarenta páginas de mi libro destinadas a analizar todas estas catástrofes y cómo se manifiestan y el dictamen final es claro: Todas han coincidido en los 10 años que median entre 2007 y 2017 (que es, como mínimo el tiempo hasta el que se prolongará la crisis económica): son demasiadas y de demasiada magnitud como para pensar que a partir de 2017 el sistema podrá superarlos. Es lógico pensar que el sistema no estará en condiciones de afrontar todos estos problemas en cadena y sucumbirá a lo que hemos dado en llamar “convergencia de catástrofes”.

– Así pues, ¿eso será el fin de España como Nación?

– Es posible, los movimientos independentistas que en estos momentos se están sucediendo especialmente en Cataluña y en el País Vasco fructifican sobre el terreno abonado por treinta años de nacionalismo. De todas formas, al margen de cómo terminan estos movimientos separatistas –y eso se verá entre el 214 y el 2016– lo que parece claro es que las costuras del régimen nacido en 1978 no resistirán las dimensiones de esta convergencia de catástrofes.

– ¿Vivimos tiempos de fin de régimen?

– Sin duda. Ya he dicho que a partir de mediados de los años 80, el régimen quedó prematuramente envejecido. Logró mantenerse en vida latente gracias a los fondos estructurales de la Unión Europea y al modelo económico de Aznar que tuvieron como resultado la formación de una burbuja inmobiliaria que, al estallar en 2008, generó la mayor crisis económica que haya conocido nuestro país, insertada en una crisis de la Unión Europea y del conjunto de la economía mundial, la que podemos calificar como “primera crisis de la globalización”. En 2007 pensábamos que si se prolongaba la crisis económica, antes o después, se produciría un aumento del paro, a lo que se unían 7.000.000 de inmigrantes llegados en aluvión en pocos años. En consecuencia, lo que hasta entonces era sólo crisis económica, pasaría a ser crisis social. Desde 2011 estamos inmensos en esa crisis social, sin que la crisis económica se haya resuelto. Pero aún faltaba una tercera etapa por cubrir: cuando la crisis social se prolonga y se han agotado las soluciones políticas habituales de centro–izquierda y de centro–derecha, lo que se abre es el camino para una crisis política especialmente porque el régimen de 1978 se basa en que estas dos formas de “centralidad política” se reparten indefinidamente el poder. El caso Urdangarín con el consiguiente descrédito de la monarquía, los procesos independentistas, la corrupción generalizada, el fracaso ostentoso del “Estado de las Autonomías” que ha ido engullendo cada vez más parcelas del “Estado del Bienestar”, todo ello constituyen, junto a los altos niveles de abstención, el descrédito de la clase política, los estallidos puntuales de protesta y la falta absoluta de confianza en que las instituciones del régimen sirvan para algo ante esta coyuntura, son motivos que nos confirman en que hemos entrado en la etapa final desintegradores del régimen de 1978: la crisis política, cuya fase más aguda se iniciará con el intento secesionista catalán que se prevé para 2014.

– ¿Qué has pretendido demostrar en las páginas de tu libro Reflexiones sobre la crisis de España?

Lo primero de todo que hace falta “pensar” en España y los orígenes de esta crisis histórica, así como en las salidas. Bienvenidas sean las crisis, si constituyen electroshocks en la conciencia nacional que nos obligan a plantearnos temas que hasta ahora han estado ausentes de nuestra cotidianeidad. En nuestro país –y no es el único– afrontamos una caída en picado de la capacidad crítica y del nivel cultural de nuestro pueblo. Y no es por casualidad que los gobiernos de las últimas décadas han permanecido impasibles ante este fenómeno, demostrando una vez más que un pueblo de analfabetos estructurales es más fácilmente controlable que un pueblo dotado de un gran espíritu crítico. Abomino de los que nos han dado pan y circo en las últimas décadas porque lo han hecho conscientes de que estaban generando una narcosis social. Pues bien, es preciso despertar de una vez por todas, ponerse en pie y empezar, primero a pensar sobre cómo hemos llegado hasta aquí, en segundo lugar, qué se puede proponer para salir de la crisis y en tercer lugar cómo salir concretamente. En las páginas de este libro (compuesto en su mayoría por artículos publicados anteriormente, dotados todos de un hijo de continuidad y de coherencia y convenientemente ordenados y completados), se apunta algo de todo esto para alimentar el inicio del debate. Debemos de ser muchos los que nos acabemos planteando estos temas u otros similares si queremos que nuestro país supere este bache histórico.

– ¿Lo distribuye EMInves?

– No, el libro está publicado en edición digital. ¿Por qué? Porque hay que adaptarse a las nuevas tecnologías y a los nuevos instrumentos culturales. Y el e–Book es uno de ellos. Se vende a través de la plataforma Amazon Kindle al precio de 9,00 euros. La url de enlace, para los que puedan estar interesados es http://amzn.to/18rxF7W.

– ¿Algo más que añadir?

– Sí, el problema de España es extremadamente complejo y con esta obra no hemos pretendido responder a todos los interrogantes que nos plantea. Simplemente hemos pretendido hacer una génesis histórica de su origen y en segundo lugar demostrar que esta crisis no es como cualquier otra que hayamos tenido anteriormente sino que es mucho más profunda. En la segunda parte de la obra apuntamos algunas orientaciones geopolíticas y algunos modelos políticos, económicos y sociales, así como niveles de cooperación intereuropea, que nos parecen importantes para una reconstrucción nacional de España. Porque a fin de cuentas de eso se trata: de regeneración político-social y de reconstrucción nacional.

© Ernesto Milá – infokrisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com

 

Carta a un afiliado al PP

Carta a un afiliado al PP

La becaria de Rajoy salió después del consejo de ministros de ayer sólo para decir que el gobierno español espera para pronunciarse sobre la agresión contra Siria, el informe de la misión enviada por la ONU a aquel país. A nadie se le escapa que el problema de la becaria y del propio gobierno es que no saben cómo trasladar a la opinión pública el compromiso de España a ese ataque INNOBLE, CRIMINAL Y ASESINO que demuestra nuestro estado de dependencia del pasmarote títere de la alta finanza que se siente en el despacho oval de la Casa Blanca.

Es evidente que EL GOBIERNO RAJOY APROVECHARÁ CUALQUIER FRASE AMBIGUA DEL INFORME PARA ESCUDARSE EN ELLA Y JUSTIFICAR LA AGRESIÓN. A fin de cuentas, Rajoy ya tiene el master en el tema obtenido durante los días previos a la invasión de Irak. 

Falta saber cómo reaccionará la sociedad española: es cierto que el fracaso del PP en su tarea de gobierno, a estas alturas es espectacular. Después de dos años se supone que debemos alegrarnos por la promesa de que subirá el PIN ¡un 0,1%! el próximo año y por el hecho de que el paro seguirá creciendo "menos" que en años anteriores. O por las noticias de sube el empleo (porque todos los veranos sube...). O porque el gobierno se ha acordado de Gibraltar. O porque Madrid será (o no) capital olímpica en el 2020...

En realidad, ni los rescates bancarios, ni los escándalos económicos, ni las reformas del mercado laboral, ni de la contratación, nada, absolutamente nada pueden hacer olvidar el caso Bárcenas-Gurtel, el fracaso de la política económica, la situación de tensión extrema en Cataluña y el País Vasco, ni la sensación de que el gobierno ni tiene soluciones, ni fórmulas, ni proyectos y que solamente aspira a una solución del problema que venga de fuera. Exactamente igual que ZP en su última legislatura.

Es evidente que Rajoy apoyará el ataque y que incluso enviará a una brigada o una fragata al teatro de operaciones. Puro símbolo y, por tanto, más bochornoso aún. 

LA CUESTIÓN ES CÓMO REACCIONARÁN LOS AFILIADOS AL PP, CÓMO REACCIONARÁS TÚ, AFILIADO AL PARTIDO POPULAR: sabemos que los diputados, concejales, alcaldes, senadores, diputados europeos, asesores, enchufados, parásitos varios y demás barrigas agradecidas, denunciarán dramáticamente que se les acosa y hostiga si alguien se digna escupirles a la cara. 

¿Y TÚ, SIMPLE AFILIADO DEL PP? ¿TE CONTENTARÁS CON SEGUIR PAGANDO LA CUOTA POR BANCO (ESA CUOTA CON EL QUE SE PAGA LA INDEMNIZACIÓN DE BÁRCENAS), BAJAR LA MIRADA, CONTENER TU RABIA Y PENSAR QUE EL PSOE HABRÍA HECHO LO MISMO? ¿DONDE TIENES LA DIGNIDAD? Tú, que apoyaste a Aznar en su locura en Irak, que te creíste que era una obligación desplazar tropas a Afganistán, ¿vas a ignorar que aquellos países tranquilos antes del conflicto, están hoy destrozados y en guerra civil Y QUE TODO LO QUE TE CONTARON LOS AZNAR Y DEMÁS, ERA PURA MENTIRA? 

Afiliado del PP: estás de nuevo ante la misma situación. Ahora ya no puedes dudar de que tus dirigentes, ni son eficaces, ni son honestos, ni son sinceros, ni siquiera en el tema del ataque a Siria en donde incluso el "aliado inglés" ha dado esquinazo a los EEUU, son nada más que personajes rastreros y serviles hacia el presidente norteamericano de turno. 

¿Qué te queda? ¿protestar? Si no lo has hecho hasta ahora, ¿crees que hoy te hará caso alguno de tus dirigentes? NO TIENES MÁS SALIDA QUE ROMPER EL CARNÉ DEL PARTIDO, abandonar esa cueva de víboras, dirigidas por perros sedientos de sangre que comen de la mano del títere que se sienta en la Casa Blanca, niños-bien dedicados a robar derechos sociales para caer bien en los medios neo-liberales, banda de aprovechados, individuos e individuas con una sensibilidad social tal sutil como la piel del rinoceronte, interesados solamente por "España" cuando soplan los vientos de Bárcenas-Gürtel o el aroma del neo-frente popular que se intuye en el horizonte, petard@s que reparten subvenciones a la banca y la escatiman a quienes las necesitan, que miran a otro lado cuando se les dice que siguen llegando inmigrantes, que no reconocen que el Estado de las Autonomías está matando al Estado del Bienestar, que niegan que la globalización sea la matriz de la actual crisis económica, que no son más, en definitiva, QUE LA OTRA CARA DE LA MONEDA DEL RÉGIMEN NACIDO EN 1978, LA RÉPLICA AL PSOE, y que ya va siendo hora de que ambos partidos entren en la CLOACA DE LA HISTORIA

Hasta ahora, tú, afiliado al PP, has sido cómplice pasivo de todo esto. Pero aprobar o callar ante el ataque a Siria en donde va a morir (está muriendo) mucha gente, es una villanía más que no puedes permitirte si quieres evitar que tus hijos y nieto te maldigan. Rompe el carné del Partido Popular y reconoce que esa sigla no es digna de nadie que tenga un mínimo de honestidad y de honor. 

(c) Ernesto Milá - infokrisis - ernesto.mila.rodri@gmail.com

Cat: ¿ruptura necesaria?

Cat: ¿ruptura necesaria?

Infokrisis.- Vaya por anticipado que abomino de la independencia de Cataluña y que, desde muy joven he albergado el más profundo desprecio hacia todos aquellos que la han propuesto. Añadamos, a continuación, que no albergo dudas –como demostraré más adelante– sobre la imposibilidad de que se produzca tal secesión.

Dicho lo cual, hace falta reflexionar lo que supondría tal ruptura. Justo es reconocer que tendría repercusiones  no totalmente negativas tanto para Cataluña como para lo que quedase de España. Este es el tema que voy a tratar de analizar en las líneas que siguen.

1. La teoría de la gangrena y el padrastro

Un padrastro es apenas un pequeño pellejo próximo a la cutícula que con cierta frecuencia tiende a desprenderse. No es ni siquiera una dolencia leve: al cabo de unos días el padrastro desaparece aun cuando nadie se haya fijado en él.

Diferentes es cuando uno se hace una pequeña herida que sangra: si esa herida no se cuida, puede tener efectos negativos sobre el organismo. Imaginemos un desaprensivo que, ni se ha curado la herida en uno de sus dedos, cuyo organismo tiene el sistema inmunológico disminuido, y que, para colmo, se le ocurre revolcarse en heces fecales. Lo más probable es que esa herida se gangrene y que en un plano más o menos breve haya que amputar el dedo, la mano, el antebrazo o el brazo entero para evitar que la gangrena invada todo el cuerpo.

Análogamente, en lo relativo al “problema catalán”, el padrastro eran los pequeños grupos independentistas que surgieron a finales de los años 60 (el PSAN, el Front Nacional de Catalunya, el Front d’Alliberament Català, etc.), grupos sin mucha historia, sin apenas seguidores y cuyos miembros cabían en un microbús. Grupos ridículos compuestos por gentes en su mayoría ridículos que dieron lugar a iniciativas de mera copia de ETA, no menos ridículos, entre los que figuran el FAC y Terra Lliure… Meros padrastros en un organismo completamente inmune a sus soflamas.

Pero luego, con la constitución de 1978 y el nuevo régimen todo esto cambió: a pesar de que el papel de los nacionalistas catalanes en la lucha por la democracia había sido poco menos que intrascendente (unas cuantas banderas catalanas colocadas en los 20 años posteriores al final de la guerra civil, habitualmente en lugares inaccesibles y poco visibles para la ciudadanía y la detención de Pujol), los nacionalistas catalanes jugaron fuerte su baza acaso porque contaban con un negociador extremadamente hábil –Miquel Roca–; en aquella ocasión los “padres de la constitución”, Fraga el primero de todos, aceptó un sistema electoral que permitía a los nacionalistas estar sobre-representados y  actuar como tercera fuerza cuando ni el centro-derecha ni el centro-izquierda carecieran de mayoría absoluta. El padrastro se transformó el pústula purulenta: a partir de entonces, CiU empezó a jugar la carta del chantaje (“más autonomía a cambio de apoyo a no importa qué gobierno en Madrid”). No fue Cataluña quien se benefició, sino la clase política dirigente de CiU, la alta burguesía catalana, que obtuvo una acumulación de capital suficiente como para dejar de invertir en su propia tierra y hacerla en los lugares más alejados del planeta a medida que la globalización avanzaba. La Generalitat no fue más que el segundo frente de acción, especialmente, a partir del nuevo milenio y con años del “tripartito”, en el que la alta burguesía catalana dejó de utilizar a la estructura burocrático-administrativa de la Generalitat  para realizar buenos negocios, dejando a los segundones (Artur Mas entre ellos) que fueran muñendo la vaca burocrática: la cuota de beneficios de estos iba en razón directa el nivel de autonomía.

En 2010, cuando llega Mas al poder, la situación de Cataluña es completamente diferente a la que se daba cuando se hizo cargo de la Generalitat Jordi Pujol, treinta años antes. Y la pústula, convertida en gangrena, corrompía el cuerpo del Estado Español a velocidad creciente agravada por la crisis económica estallada en 2007. Mas dio al pueblo catalán una respuesta extremadamente simple a un problema extremadamente complejo: “España nos roba” (los medios de comunicación catalanes y los comunicadores locales, comprados al peso, no se preocuparon siquiera por afirmar que la autonomía catalana llegaba incluso a la corrupción y que ésta en Cataluña era un producto exclusivamente local). Cuando a lo largo de 2012 la situación económica se fue oscureciendo más y se evidenció que Artur Mas carecía del prestigio social, de la habilidad maniobrera y de la prudencia de Pujol, y cada vez más necesitaba de más y más fondos para aliviar la precaria situación económica  de la Generalitat, tuvo la “brillante” idea de estimular artificialmente el independentismo (hasta ese momento residual) inyectando fondos (concretamente 11 millones de euros) con el fin de generar un fantasma que exhibir ante Madrid: “Si no me dais dinero, vendrán estos que son los peligrosos…”. Se produjo la demostración del 11 de septiembre del 2012 (que hasta entonces y desde 1978, no había visto masas movilizadas) y el posterior viaje de Mas a Madrid. Pero el problema era que en esta ocasión algo había cambiado: ni él tenía prestigio político y el alardear de “1.500.000 de catalanes independentistas” (en realidad, no más de 200.000) no bastaban para contrarrestar el hecho objetivo de que el Estado Español carecía de dinero, la troika de Bruselas seguía de cerca sus inversiones y ya no había apenas dinero extra para que los altos funcionarios de la Generalitat y los amigos de CiU se lo pudieran repartir… Cuando Artur Mas retornó comprobó horrorizado que había creado un monstruo (el independentismo) que corría el riesgo de comérselo a él.

Si no prosiguió al mismo ritmo con la deriva independentista fue precisamente porque el gobierno Rajoy respondió insinuando lo que podía ocurrir: los ingentes casos de corrupción que hasta ese momento se habían ocultado y que abarcaban a toda la cúpula de CiU, podían salir a la superficie. El que la cosa iba en serio CiU lo entendió cuando el primogénito de los Pujol y el líder político de la familia, Oriol, pasaron a ser carne de juzgados con todas las posibilidades de oler a presidio en pocos meses. La familia Pujol utilizó a El País para contrarrestar  esta campaña con otra parecida, la que situó desde hace seis meses a Luis Bárcenas en el centro de la actualidad. El resultado general ha sido perjudicial para las dos partes: la sensación de que toda la clase política esta corrupta es igual en Barcelona como en Madrid y el desinterés de cada vez más ciudadanos por la política va en aumento.

Pero Artur Mas se encontró con que un partido que carece (y ha carecido desde los años 30) de personajes sensatos y dotados de “seny”, Esquerra Republicana, creciera como nunca antes lo había hecho recurriendo aprovechando la crisis de la corrupción que se abatía sobre CiU y las dudas sobre la verdadera posición de CiU en relación a la independencia. ERC se hizo fácilmente con la bandera enarbolada por CiU hasta entonces: “España nos roba”. Hoy, ERC apoya al gobierno de CiU pero le exige que dé una fecha para el referendo independentista. Cuando se dé y el gobierno español se vea obligado por ley a impedirlo, puede ocurrir cualquier cosa.

En definitiva: en 2013 el padrastro, devenido luego pústula purulenta, más tarde herida sin cicatrizar y finalmente gangrena creciente, abarca entre un 20 y un 25% de la población catalana. Una cantidad similar, los hispanoparlantes y los catalanoparlantes “españolistas”, supone un porcentaje similar y el resto de población, entre un 50 y un 60% son indiferentes y apáticos ante cualquier cosa que suponga tomar una posición política.

2. Prospectiva de los próximos tres años

Tal es la situación y así como lo hemos resumido, se ha llegado a ella. Falta intuir como puede evolucionar en los próximos meses. Es evidente que hay dos fechas claves: 11-S de 2013 (pasado mañana) y 11-S de 2014 (400 aniversario de la caída de Barcelona en manos borbónicas). En estas dos fechas, los independentistas radicales van a intentar quemar sus naves, especialmente ERC (las CUP pintan poco al ser un batiburrillo de grupos locales) y en el interior de CiU hay cualquier tipo de posición y su contraria, al igual que en el interior del PSC.

¿Qué puede ocurrir en un plano como máximo de dos años y medio? Hay varias posibilidades:

1) Se rompe el frente nacionalista compuesto por el gobierno Mas apoyado exteriormente por CiU: Mas no da una fecha para el referendo y ERC pierde la paciencia y cree que su hora ha llegado (no hay que olvidar que Lluís Companys era dirigente de ERC y que cada vez que se asomaba a un balcón tenía la mala ocurrencia de proclamar la independencia de Cataluña…). En esa hipótesis pueden ocurrir dos cosas: o Mas se asusta y dar marcha atrás (con lo que ERC puede realizar el “surpaso” en las próximas elecciones autonómicas) o bien Mas se “lanza al monte” y obliga al Estado Español a convertirlo en mártir. Y en esta última posibilidad hay otras dos posibilidades: o bien el Estado Español negocia con Mas o bien actúa fulminantemente (suspensión de la autonomía de Cataluña y detención de Mas).

2)  A la vista de movilizaciones más o menos masivas en los dos 11-S, el frente nacionalista se consolida y opta por la ruptura con el resto del Estado, creando una situación de hecho. En Madrid, mientras, el gobierno Rajoy debilitado por los casos de corrupción, por su incapacidad para sacar a España de la crisis económica, dentro de una situación internacional extremadamente tensa (futura IV Guerra del Golfo con el consiguiente aumento del carburante y las repercusiones de éste en los precios de los productos, que será mucho mayor que en cualquier otra época en la medida en que la economía mundial globalizada es dependiente como nunca de los transportes de mercancías), desprestigiado por su falta de iniciativa para encarar los problemas y en un momento en el que las encuestas auguran una caída en picado del PP y del PSOE… pero un aumento de IU, lo que abre la posibilidad a un remedo de “frente popular” como futuro gobierno, en esas circunstancias pueden darse dos hipótesis: o bien el Estado no reacciona ante la secesión catalana, o bien algunos sectores reaccionan, las fuerzas armadas se cansan de ser el convidado de piedra y advierten a Rajoy (o a su sustituto) de lo que está en juego y el gobierno “de Madrid”, se ve obligado a actuar en consecuencia, optando por la vía disuasiva (suspensión de la autonomía catalana, detención de Mas, etc.)

Este cuadro de posibilidades es, sin duda, el más probable que se produzca en un plazo de entre 1 y 3 años.

3. La hipótesis de la amputación necesaria

Queda la opción radical. La amputación unilateral del miembro gangrenado. La Generalitat alardea que Cataluña quiere tener “derecho a decidir”… pues bien, que lo tenga. Es evidente que una consulta de ese tipo no va a ser libre por la sencilla razón de que la Generalitat lleva 30 años amamantando a los medios de comunicación catalanes y, si bien es cierto que la prensa catalana cada vez tiene menos influencia y que hoy resulta milagroso y digno de fotografiarse a un ciudadano leyendo en la calle, no ya el Avui (fusionado por falta de lectores al Punt Diari, también huérfano de compradores), sino las ediciones catalanas de La Vanguardia (que se regala en los trenes de cercanías) y de El Periódico (con Z al borde del espasmo final), si bien es cierto que la obsesiva TV pública de la Generalitat ha perdido audiencia en los últimos años, no es menos cierto que el régimen de clientelismo y el lavado de cerebro de treinta años de educación nacionalista, daría como resultado un resultado falso y crecido en relación al nacionalismo… Así pues, ¿para qué un referéndum falseado por treinta años de preparación previa y por un engorde artificial de los medios de comunicación catalanes a favor del nacionalismo?

Es más, en caso de no celebrarse el referendo lo que se haría es dar la razón a ERC, con lo que en los años siguientes, ad infinitum, se prolongaría la agonía: unos seguirían echando la culpa a “Madrid” de los males de Cataluña y el “españolismo” seguiría sin obtener un espacio ni en los medios de comunicación catalanes. Dicho de otra forma: si en 2014, Cataluña no es independiente, la agonía proseguiría permanentemente. Nacionalistas e independentistas seguirían victimizándose y seguirían transmitiendo en sus medios y en su sistema de enseñanza una versión de la historia de Cataluña digna de los hermanos Marx… hasta que en el futuro, vieran de nuevo la posibilidad de otro referendo en el que el resultado le fuera más benévolo para su causa. Y si no, el siguiente…

Pero hay otra hipótesis: La Generalitat quiere independizarse, pues bien, que se independice y, de hecho, ya está tardando. Cualquier retraso en proclamar la independencia es proseguir la agonía y esta debe terminar en cualquier caso porque aburre a muchos. El diálogo de sordos al que se ha llegado en Cataluña es hoy increíble: por mucho que la Unión Europea diga que no admitirá a Cataluña como “nuevo Estado”, los independentistas persisten en proclamar “Cataluña, nuevo Estado de la UE”… Por mucho que en 2012-13 se hayan ido de Cataluña MIL EMPRESA que prefieren horizontes más tranquilos al otro lado del Ebro y ni una sola de esa parte haya desplazado su sede social y fiscal a Cataluña, muchos siguen creyendo que la independencia catalana sigue siendo completamente viable. Ignorando que el “día después”, vender un producto catalán en España (hoy principal mercado de Cataluña) será una tarea poco menos que imposible y que el boicot al cava catalán que tuvo lugar hace unos años será un juego de niños comparado con el rechazo visceral a cualquier marca y producto fabricado en Cataluña, a pesar de advertirles a los nacionalistas e independentistas que los Mossos d’Esquadra (que nosotros mismos hemos visto retroceder en las jornadas del 11-M ante críos escuálidos y porreros desnutridos) no van a estar en condiciones de contener a las legiones de inmigrantes asentadas en Cataluña sin el concurso de la Guardia Civil y de los antidisturbios de la Policía Nacional, a pesar de que entre 500.000 y 1.000.000 de ciudadanos catalanes llegados con la inmigración interior de los años 50-80, optarán simplemente por irse de Cataluña y que otros muchos optarán por exigir la nacionalidad española, a pesar de que la tasa de natalidad específicamente catalana está bajo mínimos, mientras que la de africanos, paquistaníes y marroquíes se sitúa en torno a 4 hijos pro familia lo que en apenas 20 años situaría a una Cataluña desalojada progresivamente por los castellanoparlantes y por los “españolistas”, más cerca de la Liga Árabe que de la Unión Europea, a pesar incluso de que el Barça debería limitarse a una liguilla desprovista del más mínimo interés y que aburriría hasta a las piedras y de que, finalmente, para sobrevivir la Generalitat independiente debería de vender cada vez más patrimonio para abrirse a tiburones extranjeros, a pesar de todo esto, decimos, hay catalanes que quieren ser independientes y que ningún argumento lógico ni racional convencerá de lo contrario… ¡que lo sean! ¡Que vivan la experiencia de lo que es ser independiente y experimenten que, no solamente, no mejora la situación del ciudadano medio, sino que empeora, que si Kosovo es un Estado dirigido por bandidos, en una Cataluña en la que los casos de corrupción son extraordinariamente altos, la independencia tendría mucho más que ver con Kosovo que con los Estados Bálticos!

Lo que estamos diciendo es que una Cataluña independiente es inviable, pero que no hay argumentos racionales que puedan ser admitidos por los nacionalistas e independentistas para que abandonen esa quimera: la práctica, la vía de la independencia y sus resultados deletéreos para Cataluña serían la mejor escuela y el mejor ejemplo para someter al independentismo a la prueba de la realidad y demostrar por la vía del holocausto catalán, su inviabilidad. A fin de cuentas la historia de Cataluña es la historia de una derrota permanente desde la Batalla de Muret (asumiendo el hecho de que el protagonista de aquel episodio no fue “catalán”, sino el Rey de la Corona de Aragón y que “Cataluña” en aquella época no existía sino que en el actual territorio de la autonomía catalana existían una serie de condados, sin la más mínima “vocación nacional” que aparece solamente en el último tercio del siglo XIX). Una derrota más, la de la Cataluña independiente, coronaría el pastel de la historia de Cataluña (que por cierto tuvo en el siglo XIX al siglo más español de toda su historia, un siglo que no gusta a los historiadores nacionalistas a la vista de que fueron muy pocos los catalanes que apoyaron a Napoleón, sino que desde el Bruch hasta la sublevación de los menestrales en la Barcelona ocupada, y más tarde con el esfuerzo catalán para mantener Cuba y Maracaibo y antes con el compromiso catalán en defender a España del contagio de la Revolución Francesa, episodios frente a los cuales la Oda a la Patria de Aribau era completamente intrascendente en el supuesto de que tuviera algo que ver con el nacionalismo).

¿España debe amputarse el cáncer catalán lo antes posible? Como toda decisión drástica, tendría sus repercusiones positivas y negativas. La hemos visto lo que ocurriría en la Cataluña independiente: experimentaría el vacío bajo sus pies y la independencia ya operaría a modo de vacuna, generaría anticuerpos y sobre todo espabilaría conciencias hoy adormecidas o simplemente engañadas por el nacionalismo. Lo cual no es poco. El nacionalismo y el independentismo quedarían completamente desprestigiados y ya no habría argumentos que presentar contra ellos que el sentimentalismo y la irracionalidad invalidarían: la realidad se impondría y la inviabilidad de la independencia quedaría evidenciada por la vía de la práctica. En ningún caso –y esto es importante- la independencia de Cataluña es viable ni podría afirmarse, ni triunfar, ni siquiera servir para mejorar el nivel de vida de los catalanes…

4. La necesidad de un “traumatismo nacional”

Ahora bien, ¿qué ocurriría en el resto del Estado? Los efectos de la independencia serían extremadamente interesantes de examinar e intuir.

A veces hacen falta cataclismos para que los pueblos reaccionen. La generación del 98 es hija de la pérdida de Cuba y Filipinas, el formidable impulso de la Reconquista fue la respuesta a la presencia islámica en la Península que se prolongó hasta Lepanto. Los pueblos solamente reaccionan ante las crisis profundas que los sitúan sobre el abismo.

En la actualidad nuestro pueblo vive la prolongación de una situación histórica de apatía (que se prolonga, por supuesto, en Cataluña demostrando así la españolidad de aquel territorio) y lo que es peor: desde 1986-87 se puso en evidencia que la constitución de 1978 no era una panacea universal, sino una norma envejecida prematuramente que había instaurado la corrupción como característica principal del sistema (como fue el caciquismo durante la Restauración) y que la democracia instaurada por los “padres de la constitución” no era tal, sino más bien una partidocracia, el “Estado de las Autonomías” un monstruoso engranaje burocrático administrativo especializado en la volatilización de miles de millones de recursos públicos, la entrada en la OTAN y en la UE nos produjo pérdida de soberanía y generó (y genera) más problemas que ventajas, la ausencia de “centros imputación” ha hecho que la ineficacia en la gestión pública no tenga culpables con cara y ojos que deban responder ante la opinión pública, etc, etc. No es el momento de realizar la crítica a la constitución de 1978 que, para cualquiera que examine el desastre que ha generado, no dudará ni un momento en certificarla absolutamente muerta y en estado de putrefacción avanzado.

Si ese estado de la constitución del 78 no ser reconoce, ni nadie hace nada por aliviarlo es precisamente porque LA TOTALIDAD DE LA CLASE POLÍTICA, TANTO DEL PODER COMO DE LA OPOSICIÓN, DE TODOS LOS NIVELES ADMINISTRATIVOS, SE BENEFICIA… y, desde La República de Platón se sabe que ningún político adopta ninguna decisión que perjudique a sus intereses. Así pues, despidámonos de la posibilidad de que las fuerzas que componen la “centralidad” del sistema político actual puedan traer reformas y correcciones por avanzado que esté la putrefacción en el interior del sistema. Un sistema político como el español ha sido diseñado no para otorgarle estabilidad a él SINO A LA CLASE POLÍTICA QUE LO ADMINISTRA POR ELEVADO QUE SEA SU NIVEL DE INEFICIENCIA Y SU FRACASO HISTÓRICO.

Un sistema político como el español solamente puede reformarse mediante un electroshock similar al que supondría la amputación de una parte del Estado: tal posibilidad evidenciaría el fracaso del régimen de 1978 de manera inapelable: el fracaso de la “instauración monárquica” convertida en otra más de las instituciones corruptas del Estado, el fracaso del parlamento partidocrático pozo de ineptitudes y refugio de incapaces, el fracaso del Estado de las Autonomías que, poco a poco, ha ido asesinando al Estado del Bienestar, el fracaso de las Diputaciones reducido a ente de utilidad misteriosa refugio de los segundones de los partidos mayoritarios, el fracaso de los municipios que reproducen a escala local los males de la partidocracia… fracaso de las políticas de centro-derecha y de centro-izquierda que comen de la mano, ambas, de la globalización. Seamos claros: NO VEMOS ABSOLUTAMENTE NI UN SOLO EFECTO SALUDABLE EN 30 AÑOS DE PARTIDOCRACIA, SINO TODO LO CONTRARIO.

Lamentablemente de esta situación no puede salirse, a la vista de la arquitectura constitucional, mediante una reforma: hace falta un ELECTROSHOCK y la amputación de una parte del Estado puede tener ese efecto revivificador, el efecto de un traumatismo que, por una parte, hunda a los partidos políticos que desde hace 35 años constituyen la columna vertebral del sistema, por otra sacuda de su apatía a un sector de la población, especialmente a las clases medias, que perciban claramente el fracaso de la constitución de 1978 y el agotamiento de ese ciclo histórico, que movilicen a sectores del pueblo español más allá de los partidos tradicionales y contra ellos y que impongan UNA NUEVA LEGALIDAD QUE DERIVE DE LA LEGITIMIDAD DE SUS OPCIONES.

Lo que el pueblo español debe entender es que en estos momentos el Estado se enfrenta a una doble posibilidad: o bien a la posibilidad de su REFORMA RADICAL, o bien a la posibilidad de su LARGA AGONÍA. Para lo primero hace falta modificar la relación de las fuerzas políticas actuales y para ello es preciso que se evidencie sin paliativos el fracaso del centro-derecha y del centro-izquierda. La pérdida de una parte del Estado evidenciaría dramáticamente este fracaso. La otra posibilidad es la de “larga agonía”: sin “traumatismo nacional”, el sistema se mostrará irreformable y, lo que es peor, si se produce alguna corrección, será simplemente para garantizar que el centro-derecha y el centro-izquierda mejoren y eternicen aun más su privilegiada posición (en Francia y en Italia, las modificaciones legislativas han tendido precisamente a esa finalidad, no a aumentar la representatividad, sino a garantizar que solamente los partidos mayoritarios seguirán siéndolo y que ningún otro conseguirá hacerse con espacios políticos de importancia).

La amputación de Cataluña sería ese “traumatismo nacional” necesario para movilizar voluntades en el resto del Estado, para lanzar a las masas a la calle exigiendo un nuevo modelo constitucional a la vista de que el anterior se ha saldado con una crisis nacional. Solamente en momentos de crisis los pueblos se preguntan cuál es su misión y su destino y están en condiciones de elaborar proyectos ambiciosos, adoptar rumbos hasta entonces cerrados, prohibidos o inéditos, y hacer de un fracaso, la plataforma sobre la que asentar futuras ofensivas históricas.

La inviabilidad de la independencia de Cataluña, haría que a corto plazo, comprobado de manera inapelable el fracaso de la ensoñación nacionalista de una vez para siempre. Lo traumático de una amputación de este tipo estaría en condiciones de cortar, sino la apatía histórica de nuestro pueblo (véase los artículos sobre “el macizo de la raza” en infokrisis), si al menos, impulsaría a elites patrióticas a formular la reconstrucción de España sobre bases nuevas y, especialmente, sobre un nuevo modelo político, edificado sobre las cenizas de la constitución de 1978. Por todo ello, lejos de ser un hecho negativo, la independencia de Cataluña supondría una oportunidad histórica sin precedentes para movilizar a los sectores más conscientes del país en torno a una política patriótica de reconstrucción nacional que hoy nos está vedada a causa de la imposibilidad de alterar los fundamentos del régimen fracasado.

5. Los elementos de incertidumbre

Obviamente estamos realizando lo que se conoce como un “jeu d’esprit”, la mera posibilidad de independencia de Cataluña nos produce la suficiente náusea como para que nos neguemos a aceptarla. Sin embargo, es preciso ir hasta el final de la “hipótesis de la amputación necesaria” que hemos enunciado.

En efecto, toda esa teoría falla por varios elementos:

- La imposibilidad de una Cataluña independiente, certificada por la UE e incluso por la propia realidad sociológica catalana, hace que el proyecto independentista tanto hoy como dentro de tres años, siga siendo una locura sin fundamento. Lo más probable es que Artur Mas, situado ante el abismo y sin ganas de convertirse en mártir, siendo el primero –además- en asumir la imposibilidad de la independencia (de hecho, él lo que dice solamente es que reivindica el “derecho a decidir”, calculada ambigüedad, para evitar males mayores).

- ERC es el típico partido cuyos resultados electorales son un “diente de sierra”, constantes subidas y bajadas, imposibilidad para fijar resultados, mediocridad de su clase política, antecedentes históricos que lo definen como partido aventurerista representante de la “rauxa” catalana, carente por completo de “seny” y, por tanto, con capacidad para pasar de 100 a 10 en breve espacio.

- La hipótesis de la amputación parte de la necesidad de superar el régimen de 1978… pero parece excesivamente optimista sobre la consideración de que un traumatismo como la secesión de una parte del Estado consiguiera ser un revulsivo para que una parte del pueblo español reaccionara. La primera sensación que une tiene, a la que observa objetivamente esta hipótesis, es que la falta de educación política, cultural e incluso humana, el nivel de apatía, desinterés y abulia de nuestro pueblo hacia todo aquello que no sea satisfacción de lo más inmediato, queda fuera de su alcance. Falta una elite nacional y no parece que haya presagio alguno en el horizonte que puede intuir su proximidad.

- Lo más probable es que a la vista de esta falta de energía, nervio y músculo de la nación española, al proceso independentista catalán siguiera el vasco y por esa misma vía se llegara a l balcanización total del país…

Lo dramático es hoy reconocer que la actual situación no tiene salida, ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo, salida favorable para ninguna de las dos partes. Pero es todavía más dramático pensar que la mayoría de la población, tanto en España como en esa parte de España que es Cataluña, la mayor parte de la población sigue ajena a todo y despreocupada con esa mezcla de apatía entre irresponsable e infantil (o infantil por irresponsable) que se ha apoderado de nuestro pueblo.

6. El riesgo real.

Artur Mas, en su infinita incapacidad para gobernar Cataluña ha abonado un fantasma, el independentismo. Este fantasma, como todos, tiene una existencia virtual mucho más que real.  Pero la sensación que uno tiene es que Mas está jugando a la ruleta rusa y no con su sien sino con la del pueblo catalán: ¿cuánto tiempo tardará en haber un muerto? Es evidente que cada partido de fútbol de “máxima rivalidad” es una ocasión para que se desaten los odios alimentados por una y otra parte. Cualquiera que deseara que estallase una chispa en España podría excitar los ánimos provocando un enfrentamiento y el muerto providencial que haría que las posiciones por una y por otra parte se radicalizaran hasta el punto de no retorno. Así empezaron las guerras Balcánicas… y es que con esto de los nacionalismos y del independentismo no se juega y CiU lleva demasiado jugando a lo que en Cataluña se llama “la puta i la ramoneta”… que se entiende en todas las lenguas del Estado.

© Ernesto Milá – infokrisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com

 

 

 

Obama, como todos los presidentes norteamericanos, COME DE LA MANO DE LA ALTA FINANZA INTERNACIONAL, DEL GRAN CAPITAL Y DE LOS CONSORCIOS MULTINACIONALES que son los que dictan la política norteamericana. 
Las necesidades de la crisis económica iniciada en 2007 hacen que el capitalismo necesite una nueva guerra para poner en marcha los mecanismos de producción y los grandes negocios que vendrán con la venta de armamentos y la reconstrucción de las ciudades destruidas. 
Pero eso es un dejà vû: la crisis de 1929 no se solucionó con el "new deal" de Roosevelt, ni con las medidas de la Reserva Federal, sino con la Segunda Guerra Mundial cuyos "efectos beneficiosos" sobre la economía duraron hasta la crisis del petróleo de 1973: son los llamados "30 años años gloriosos de la economía mundial". Una cuestión fronteriza entre Alemania y Polonia fue convertida en guerra mundial por los EEUU que impulsaron a Inglaterra (y esta a Francia) a declarar la guerra a Alemania.
¿Acaso creíais que de esta crisis económica se iba a salir de otra manera que con una guerra? A Obama le corresponde el triste papel de perro de presa del capital multinacional y la alta finanza. Y a nuestros progres que lo mitificaron, adoraron y lo consideraron como "providencial", les corresponde el triste papel de gilipollas de turno, tan habitual en ellos. Pero ¿es qué un progre puede ser otra cosa?
Lo dramático ES QUE UNA PAÍS VA A SER DESTRUIDO, MILES DE PERSONAS VAN A MORIR EN OTRA AVENTURA DEL GRAN CAPITAL Y DE LA ALTA FINANZA INTERNACIONAL, un gobierno legítimo va a ser destruido y vamos a ver como nuestros gobiernos bajan la testuz (ya lo ha hecho Holande, el ZP francés) y se apresuran a enviar tropas testimoniales para certificar QUE LOS IMPERIOS NO TIENEN ALIADOS, TIENEN SOLO VASALLOS y el gobierno Rajoy es uno más.
EEUU está muy en su papel de querer mantener el UNIPOLARISMO. Todo el mundo sabe que el "ataque con armas químicas" del que se viene hablando  en los últimos días no es más que un CASUS BELLI, una excusa para atacar a Siria. Lo saben todos los periodistas, lo saben los enviados de la ONU, lo saben las cadenas mediáticas... pero todos callan ante lo ineluctable del ataque a Siria. 
NO QUEDA MÁS QUE EL DERECHO AL PATALEO: NI UN VOTO, NI UNA AYUDA, NI UN APOYO, NI UN MINUTO DE ATENCIÓN PARA LOS QUE APRUEBEN ESTE ATAQUE O DISTRIBUYAN INFORMACIONES FALSAS Y TENDENCIOSAS. Se sabe como empezará este ataque criminal y asesino (con bombardeos a gran altura o bien con lanzamiento de mísiles a miles de km de distancia sobre el pueblo sirio), pero NO SE SABE COMO TERMINARÁ, ni si este ataque será el inicio de una guerra más amplia que abarcará a todo Oriente Medio. De momento, ya Irak y Afganistán siguen en guerra gracias a los EEUU. 
¿No creéis que la infamia del imperialismo americano se prolonga demasiado? 
Solo esperamos que los hispanoparlantes de los EEUU entiedan QUE ESE ESTADO CRIMINAL Y ASESINO, NO ES SU ESTADO, QUE NO TIENEN NADA QUE HACER EN ESE PAÍS Y QUE DEBEN BOICOTEAR SUS INSTITUCIONES Y NO PARTICIPAR DE AQUELLO QUE HA DEMOSTRADO A LO LARGO DE LAS DÉCADAS SU MALDAD. Los hispanoparlantes de EEUU deben hacer oír su voz contra la guerra y contra el gran capital y deben pensar en emanciparse de la tiranía que los EEUU proyecta sobre el mundo. LOS EEUU QUIEREN CREAR UN FRENTE DE COMBATE EN ORIENTE MEDIO, PERO ES NECESARIO QUE APAREZCA UN FRENTE DE RESISTENCIA EN EL INTERIOR DE LOS EEUU y el único grupos social con posibilidades de hacerlo son los hispanoparlantes. 
No sé si nuestra generación podrá ver la revancha de 1898, de lo que estoy seguro es que tanta infamia desplegada desde entonces por los EEUU, antes o después la pagarán cara y que los hispanoparlantes no se resignarán durante muchas décadas a permanecen en una posición sumisa en la sociedad norteamericana. 

Reapertura sumario 11-M

Reapertura sumario 11-M

Soplan vientos de guerra en Oriente Medio. La opinión pública occidental y norteamericana es contraria a la guerra, pero la historia demuestra que basta un atentado dramático para que cambie de opinión y poco importa quien sea el autor o el instigador del mismo. Recordad el 11-S que sirvió para desencadenar dos guerras contra dos países que nada tenían que ver con Al Qaeda.
En España tenemos experiencia en esto: ¿o es que vamos a olvidar que el 11-M se produjo un vuelco electoral generado por un atentado ¡¡¡DEL QUE TODAVÍA NO SABEMOS ABSOLUTAMENTE NADA!!! y que nadie parece estar interesado en investigar. Murieron 192 personas, todos gente modesta y honesta, como tú y como yo. No murió ningún potentado (es curioso en estos atentados nunca muere nadie poderoso), ningún político, ni nadie conocido: SOLO GENTE MODESTA. 
El terrorismo es utilizado hoy como arma para condicionar a la masas: los grupos terroristas van desapareciendo... pero no el terrorismo: HACE FALTA SABER QUIEN COMETE LOS ATENTADOS Y AL SERVICIO DE QUÉ. Sobre el 11-M no se sabe nada: ni quien fue su inspirador ideológico, ni quienes lo cometieron, ni por qué, ni al servicio de quién. Y EL PAIS ESTA COMO SI AQUELLO NO FUERA CON ÉL: ¡¡A PESAR DE QUE EN CUALQUIER MOMENTO NO IMPORTA QUIEN PUEDE ESTAR TENTADO DE COMETER OTRO ATENTADO PARA REALIZAR "AJUSTES POLÍTICO"!!
Hay una campaña de recogida de firmas: LA TUYA HACE FALTA. ¿HAS FIRMADO YA? LO ÚNICO QUE SE PIDE ES INVESTIGAR... 
http://chn.ge/1aZ6VS4

Cat: perspectiva étnica

Cat: perspectiva étnica

Info-krisis.- Lo peor que le podría pasar a Cataluña es acceder a la independencia. Lo saben los empresarios, lo saben perfectamente los funcionarios de CiU y seguramente lo intuyen algunos miembros de ERC lo suficientemente inteligentes como para que la locura independentista no les ciegue completamente: una Cataluña independiente sería una Cataluña inviable. Hay motivos de todo tipo, pero algunos que se suelen eludir son de carácter étnico y antropológico:

1) El grupo étnico específicamente catalán es el que tiene una natalidad más baja DE TODO EL MUNDO. No es éste el lugar para investigar los motivos, simplemente para constatar que en pocas décadas apenas existirá nadie con los cuatro apellidos catalanes y pocos con solamente dos.

2) El grupo étnico que más crece en Cataluña desde 1999 es el árabe. Desde finales de los 80, la Generalitat canalizó desde Marruecos una riada de inmigración previendo que los moros ocuparían el lugar de los hispanos y que aquellos se esforzarían más en hablar catalán. Hoy se encuentran en Cataluña en torno a 750.000 personas de origen árabe, negro y asiático de confesión islámica.

3) La inmigración del resto del Estado que llegó a Cataluña entre 1950 y 1980 lo hizo creyendo que iba a otro lugar de España. La perspectiva de una Cataluña independiente les induciría a retornar a su origen o mantener su nacionalidad española.

Si fue posible la integración de los miembros de este tercer grupo en Cataluña es porque existía una CONTIGÜIDAD ÉTNICA Y ANTROPOLÓGICA con el grupo específicamente catalán: misma raza, lengua de la misma familia hispano-romance, misma religión, misma cultura. Algo que no existe, obviamente, con el grupo árabe: diferente raza, diferente lengua, diferente religión, diferente cultura... 

La Generalitat y el nacionalismo creen que el grupo árabe-islámico que puede "integrar" con la misma o con mayor facilidad que el grupo de inmigración procedente del resto del Estado. Obviamente se equivocan o lo que es peor, se engañan. 

No hace falta ser un titulado superior en estadística y prospectiva para percibir fácilmente que con el grupo étnico específicamente catalán completamente en regresión numérica, con el grupo étnico procedente del resto de España o castellanoparlante estancado y con un crecimiento demográfico que se debe solamente al sector MENOS ASIMILABLE, el árabe-islámico, la declaración de independencia (o incluso el hacerse obsesiva con en la actualidad), va a terminar convenciendo al sector castellano parlante de acelerar su salida de Cataluña (de momento en el último año ya han abandonado Cataluña ¡1.000 empresas! para establecerse en el resto del Estado), AUMENTANDO LA DEBILIDAD DEL GRUPO ÉTNICO ESPECÍFICAMENTE CATALÁN.

El error histórico de los nacionalistas es aplicar el principio de las nacionalidades creyendo que es, verdaderamente cierto: "una comunidad que tienen lengua propia es, por este mismo hecho, una nación...". De lo que se deduce que para "ser catalán" basta con hablar catalán. Pero la lengua catalana es algo que se aprende por pragmatismo, mientras que los valores de una comunidad no se transmiten a través de las sílabas, sino de las creencias más profundas: la religión, por ejemplo, que es el eje de la identidad islámica. El que algunos moros que salen por TV3 hablen catalán no quiere decir que hayan dejado de considerar LA LENGUA ÁRABE COMO PREFERENTE Y SAGRADA EN TANTO QUE EN ELLA SE REDACTÓ EL CORÁN. 

ERC, Carod, Sis Ales, etc, pueden hablar de un ISLAM CATALÁN, creyendo que los fieles islámicos que viven en Cataluña pueden aislarse del resto de la UMMA, la comunidad islámica universal. Ignoran que un hecho que para ellos es AXIAL (la lengua catalana, en tanto que único FACTOR DIFERENCIAL del "hecho catalán"),carece por completo de importancia para la comunidad islámica que aprende catalán por puro pragmatismo sin asimilar absolutamente ni un rasgo de la comunidad ni de la identidad catalana.

En síntesis: en Cataluña conviven actualmente tres identidades, la catalana, la española y la islámica. La primera está en regresión y apenas tendría peso político de no ser porque la alta burguesía catalana insistió en controlar el paquidermo burocrático administrativo de la Generalitat. La política lingüística de la Generalitat practicada obsesivamente desde hace 35 años (el franquismo duró 38...) ha llegado a sus límites y desde hace 15 ya no progresa. La catalanización del grupo castellanoparlante no avanzará jamás más hallá de donde lo ha hecho. En una hipótesis independentista, buena parte de este grupo optará, o bien por irse de Cataluña o bien por mantener su nacionalidad española, desolidarizándose completamente de la administración del territorio que habitan. Así pues, el 20-30 años, la presencia islámica en Cataluña será tan abigarrada como omnipresente. Además se une el hecho de que para mantener la confianza de este grupo, la Generalitat deberá de ultrasubvencionarlo, con lo cual, al aumento demográfico se añadirá la llegada de nuevos elementos.

Si la Generalitat hubiera reconocido la existencia de DOS IDENTIDADES EN CATALUÑA A PARTIR DE 1980, todo hubiera rodado de otra manera y seguramente no existiría "problema catalán". Pero tanto CiU como el PSC y el PSUC-ICV, quisieron presentar a la IDENTIDAD CATALANA como la única legítima en la autonomía. El resultado fue 25 años de gobierno de CiU y 7 del "tripartito"... lo que hubiera debido recordar a la izquierda que una parte importante de su electorado era castellanoparlante. Ahora ya es tarde para lamentos: el PSC es una ruina en estado de putrefacción y ICV un partido a la deriva.

La Unión Europea no puede admitir a una Cataluña independiente que sería la antesala de la independencia de Auvernia, Normandía, Bretaña, Baviera, Flandes, etc. Cerrado el camino de la UE, al "Estado Catalán" tiene muchas más posibilidades de pedir su adhesión a la Liga Árabe si de lo que se trata es de sobrevivir.

Por eso decimos a los de CiU y ERC, que Alá tenga piedad de vosotros.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - ernesto.mila.rodri@gmail.com

 

ALTO A LA GUERRA

ALTO A LA GUERRA

Otro pequeño país, hasta hace poco tranquilo, dirigido por laicos, con un gobierno legítimo y aceptado unánimemente, se ve amenazado directamente por los EEUU tras fracasar dos años de ataques de las bandas armadas por la CIA y el Mosad. 

Nuevamente, como en Afganistán, Irak, Libia, los "cerebros" de la guerra psicológica de los EEUU vuelven a aludir a "armas químicas" y a "armas de destrucción masiva": ELLOS SON EL ARMA DE FALSIFICACIÓN MASIVA, DE AGRESIÓN CONTRA PUEBLOS LIBRES. Y todo ello porque DE LAS GRANDES CRISIS ECONÓMICAS SOLAMENTE SE SALE MEDIANTE LA PROVOCACIÓN DE GUERRAS QUE PONGAN EN MARCHA DE NUEVO LOS MECANISMOS DE PRODUCCIÓN. 

¿Y nuestro país? Rajoy, Morenés, Margallo, con FIDELIDAD PERRUNA jalearán la agresión imperialista de los EEUU, como hicieron antes Felipe (nos metió de cabeza en la OTAN), Aznar (el paleto que se jactaba de su amistad con "George",  ZP (que quiso hacerse perdonar la retirada de Irak zambulléndonos en Afganistán)... luego enviarán a un puñado de soldados españoles a servir a intereses que no tienen nada que ver con la defensa de nuestro país.¡

NI UNA SOLO SOLDADO EUROPEO EN APOYO DE LA AGRESIÓN CONTRA SIRIA! ¡

ESPAÑA FUERA DE LA OTAN! ¡BASTA YA DE MENTIRAS¡

¡BASTA DE AGRESIONES REPUGNANTES POR PARTE DEL IMPERIALISMO USA!

¡BASTA DE QUE LOS MEDIOS ESPAÑOLES REPRODUZCAN LAS MENTIRAS QUE JUSTIFICAN LA AGRESIÓN CRIMINAL Y ASESINA CONTRA SIRIA!

Todo sobre Gibraltar

Todo sobre Gibraltar

Info-krisis.- Hacía falta que llegara el verano de 2013 para que el gobierno tratara de hacerse perdonar su malhadada política económica y desplazar de las primeas páginas la corrupción manifestada dentro de la formación gubernamental generada por el caso Bárcenas, recurriendo a la sempiterna reivindicación sobre la españolidad de Gibraltar. La habitual pobreza de noticias que se instala en los medios durante el mes de agosto parecía que iba a eternizar el caso Bárcenas (con la consiguiente erosión para el PP) en la primera página de los medios. La caída de la intención de voto del PP (y la del PSOE, y la de CiU…) indicaban que la crisis, la convicción de que la clase política es parasitaria y medra solamente para sí misma y que, además, la corrupción está instalada en todos los niveles de la administración, no iba bien para ninguno de los partidos surgidos de la constitución de 1978. Las mezquindades cometidas por los ingleses en Gibraltar han sido recibidas como agua de mayo por el gobierno Rajoy y nos hacen reflexionar.

¿Cuál es el fondo de la cuestión?

Si no se respeta la Ley Sálica, ¿por qué habría que respetar el Tratado de Utrecht? Es, al menos, lo que parecen decir los ingleses, dotados secularmente de una diplomacia hábil en interpretar en beneficio propio cualquier tratado firmado en un tiempo remoto. Pero las cosas son muchos más simples: sea como fuere el origen histórico de la presencia británica en Gibraltar, el hecho incontrovertible hoy es que aquella colonia es un forúnculo purulento en el sur-oeste de Europa, carece completamente de valor militar y el Reino Unido ni siquiera dispone de recursos militares para cerrar el Mare Nostrum.

Cueva de contrabandistas, refugio de miles y miles de empresas no declaradas, paraíso fiscal, pozo sin fondo al que acude el dinero obtenido por tráficos ilícitos en medio mundo, retaguardia de mafias y defraudadores… eso es Gibraltar hoy. La bandera inglesa debería avergonzarse de ondear sobre un peñón a cuya sombra se refugia tanta inmundicia.

El fondo de la cuestión no es que Gibraltar siga siendo la “vergüenza con la que España limita al sur”; el fondo de la cuestión no es que Gibraltar sea una colonia usurpada por la fuerza de las armas; ni siquiera que se trate de un territorio específicamente español. La cuestión es que hoy en el territorio de la Unión Europea no puede existir una zona de exclusión en la que sea posible realizar cualquier tropelía económica amparándose en el Tratado de Utrecht.

¿Cómo se ha llegado a esta situación?

Dos han sido los episodios históricos que han permitido al gobierno inglés llegar hasta la situación actual:

- En primer lugar el desinterés del gobierno de Felipe González en plantear la cuestión de Gibraltar justo en el momento en que se estaba negociando nuestra integración en lo que hoy es la Unión Europea. En aquel momento, España hubiera contado con el apoyo de los demás gobiernos europeos para negociar con el Reino Unido la retrocesión de Gibraltar a su legítima soberanía. Entonces no se hizo a pesar del interés que tenía el gobierno alemán en que España se integrara en el proyecto europeo… renunciando a su industria pesada y  a su minería.

- En segundo lugar la desidia del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por todo lo que tuviera que ver con cuestiones de soberanía. Humanista-universalista, mucho más que socialista o socialdemócrata,  idealista hasta la estupidez, ZP estuvo siempre desinteresado por lo que ocurría en Gibraltar. Los ingleses aprovecharon para prolongar su plataforma territorial a sabiendas de que ZP callaría y si han seguido ampliando espacio territorial ha sido precisamente porque pensaban que en la situación actual de debilidad de España (sexto año consecutivo de crisis económica, niveles insoportables de paro y de corrupción, desprestigio absoluto de la clase política, el gobierno Rajoy mantendría la línea política del anterior gobierno.

En realidad, se equivocaron lamentablemente porque Rajoy tenía un problema mayor: desde hace dos meses las portadas de los diarios están ocupadas por un nombre: “Bárcenas” y la única forma que ha encontrado el PP de huir a la recurrente “canción del verano 2013” ha sido reabrir el debate sobre Gibraltar.

No es algo nuevo en el PP sino algo que ha aprendido observando los quehaceres de la diplomacia marroquí: “cuando te encuentras con un problema interior insoluble, inicia una aventura exterior”… Tal es la enseñanza que recorre transversalmente la política marroquí desde Hassan II. Aznar ya lo hizo: Perejil surgió cuando el gobierno del PP miraba a otro lado ante la riada de inmigración que se estaba precipitando por el estrecho, por Barajas y por los Pirineos. También fue una serpiente veraniega, cuando ya empezaba a cobrar forma la alianza de Aznar con el “primo de Zumosol” en la aventura iraquí iniciada por Bush y que recogió la oposición unánime de todo el país, salvo de la clac mediática a sueldo del PP.

La “energía” con la que ha actuado el gobierno Rajoy parece digna de mejor causa. Su voluntad deliberada de generar un conflicto internacional que aliviase la atención mediática sobre Bárcenas parece la única razón de esta crisis que hubiera podido estallar en cualquier momento, pero que al hacerlo ahora demuestra estar íntimamente vinculada al mayor escándalo que debe afrontar el PP en 35 años de partidocracia.

¿Qué es el Reino Unido, aquí y ahora?

Un viejo imperio que no se ha dado cuenta de que, a pesar de que su bandera figurase entre las vencedoras en 1945, había, en realidad, perdido la guerra y que, apenas cinco años después de su “victoria” debió renunciar al 50% de sus colonias y en los siguientes 15 años al otro 50%. Ante victorias como esta, en ocasiones, son preferibles las derrotas…

Hoy, el Reino Unido no es la sombra del imperio que fe en el último tercio del siglo XIX. A decir verdad, y aunque buena parte de los británicos no lo hayan advertido, no solamente no poseen colonias como para poder considerarse “potencia imperial”, sino que los, en otro tiempo, colonizados, ahora disponen de amplios espacios de poder en el propio Reino Unido. Es el resultado de la creación de la Commonwealth y de la admisión indiscriminada de inmigración procedente de la misma en las islas.

En cuanto a su poder militar, ya hemos visto su eficacia cuestionable en la ocupación de Basora y del sur del Irak, como la vimos durante la guerra de las Malvinas: con tropas mercenarias gurkas en vanguardia, el ejército inglés está allí para hacerse la foto y para derrotar solamente a fuerzas mucho menos dotadas en tecnologías bélicas modernas.

Para colmo, el “imperio británico”, las propias islas Británicas no son más que una prolongación “anglo-sajona” del territorio norteamericano. Si bien la “city” londinense sigue albergando a la mayor bolsa mundial por niveles de negocio, no es menos cierto que eso se debe a razones históricas y a las buenas relaciones entre el capital judío a ambos lados del Atlántico.

El “envío” de un portaviones y de algunos barcos menores a la rada de Gibraltar, en otro tiempo, maniobra previa al desencadenamiento de un conflicto (recuérdese la presencia del US Maine en el malecón de La Habana justo antes de estallar la guerra hispano-americana en 1998), es hoy apenas una irrisión que genera como máximo una tristeza inconmensurable: el Reino Unido, anquilosado en su pasado imperial que jamás volverá, cree que las mismas estrategias amedrentadoras de otro tiempo mantienen todavía su eficacia.

En la guerra de las Malvinas fue diferente porque la Tatcher necesitaba vencer en un conflicto lo que había perdido con un año de huelga de mineros británicos. Y, por lo demás, la Tatcher jugaba con las cartas marcada que le había facilitado su amigo Ronald Reagan, el cual había convencido a los militares argentinos para que se decidieran a dar el paso adelante, contra la promesa de que EEUU mediarían en el conflicto internacional a cambio de una base en las Georgias del Sur… Pero ahora esos tiempos, también quedan lejos.

El Reino Unido es hoy una potencia de segunda división, apenas una irrisión que en los últimos treinta años se ha limitado a ir a remolque de las intervenciones norteamericanas más enloquecidas. Carece de política exterior propia y la que aplica se fragua en los despachos de los estrategas anglosajones del otro lado del atlántico. Y, por lo demás, vive de un pasado imperial que ya ha quedado irremediablemente atrás y con un presente más bien inquietante en el que el Islam es ya la segunda religión del país, con unas tasas de alcoholismo que harían estremecer a quienes conocen las implicaciones de la enfermedad; con más inmigración agrupada en guetos que en cualquier otro país europeo y, finalmente, con unas operaciones de “prestigio” (como el envío de portaviones a Gibraltar) que causan más hilaridad que respeto.

¿Qué debería conseguir hoy España?

Es muy simple: en primer lugar plantar cara a la Unión Europea. Que ya va siendo hora. Denunciando la situación colonial de Gibraltar y su carácter de forúnculo en el ano de Europa. La Unión Europea tiene la obligación de mediar en las disputas entre sus miembros y esta es una disputa de gran calado. De lo contrario, España podría amenazar con suspender temporalmente su adhesión al tratado de la Unión o bien renegociar a partir de cero el tratado de adhesión. La solución al problema de Gibraltar (y la clarificación del papel del Reino Unido en el actual momento histórico de Europa: o bien el Reino Unido “es Europa” a todos los efectos, o bien el Reino Unido está contra Europa y a favor de un eje anglosajón del cual sería el garante en Europa. Y no se trata de una cuestión menor. Por supuesto, nadie en el PP tiene intención de plantear la cuestión en estos términos pues, no en vano, este partido es una sucursal de la política de la Casa Blanca en Europa.

No estaría de más, de todas formas, que algún gobierno, español o europeo, exigiera del Reino Unido una definición completa de su política exterior y de sus prioridades. Si ésta fuera sincera demostraría que este país, desde su ingreso en “Europa” no ha sido más que la quinta columna de los EEUU destinada a ralentizar y hacer fracasar el proyecto europeo en tanto que en su origen pareció estar destinado a minimizar el impacto de la presencia norteamericana en Europa.

Sin embargo, la solución más razonable al problema de Gibraltar es que España fuerce a la Unión Europea a tomar una posición y actúe como mediador en una disputa generada entre dos de sus miembros. Ese papel, por supuesto, le hubiera correspondido al Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, pero, a la vista de que la actividad de ese comité es hoy virtual y de que, en su momento, ya se pronunció precisamente contra la tesis de España, e incluso a la vista de que el Reino Unido sigue teniendo el derecho de veto en la ONU, la actividad de un organismo más neutral podría ser la salida más razonable.

¿Qué se trata de conseguir?

Cualquier negociación sobre Gibraltar no puede tener otra finalidad, y vale la pena plantearlo desde el inicio, el final de la situación colonial del Peñón y el retorno a la soberanía española. Por tanto, lo que conviene es una negociación BILATERAL entre España y el Reino Unido, en absoluto “trilateral” (España-Reino Unido-Gobierno gibraltareño) y mucho menos aún “a cuatro bandas” (España – Reino Unido – Gobierno Gibraltareño… Junta de Andalucía). Lo que se trata es que un territorio usurpado retorne a la soberanía nacional, en absoluto se está tratando un problema autonómico (sin olvidar que los proverbiales niveles de corrupción de la Junta de Andalucía, le inhabilitan –e incuso le harían sospechosa- para desarrollar un papel en el que está demasiado en juego).

Ahora bien, que la retrocesión de Gibraltar a la soberanía española, se realizara, íntegra e inmediatamente o que fuera después de una serie de etapas escalonadas en el curso de las cuales, el Reino Unido va cediendo soberanía en beneficio de España, o bien, tras un período en el que la administración del Peñón corre a cargo de un departamento de la Unión Europea, etc, todo ello es aceptable y entra dentro de los contenidos del término “negociación”.

El objetivo final es lo que cuenta: arriar la bandera británica de Gibraltar.

¿Cuál es la condición mínima para negociar?

El problema es que en España ni siquiera se da lo que podría ser considerada como condición mínima para que un gobierno nacional abordara la negociación: en efecto, no existe un GRAN ACUERDO NACIONAL entre los distintos partidos de centro-derecha y centro-izquierda para acudir a la negociación con una actitud común pactada. No digamos, pues, el interés que tiene el tema para los partidos nacionalistas y olvidemos la presencia de inconscientes de ERC en Londres en el inicio de la crisis.

Esta alta de un acuerdo nacional sobre Gibraltar tiene sus raíces en la desconfianza con la que el centro-izquierda ha visto esta reivindicación que vincula directamente con el “franquismo” o con la extrema-derecha. En cuanto al PP, aliado sistemático de las posiciones norteamericanas en Europa, no se trata de ofender al partener del “amigo americano” en Europa, el Reino Unido.

Así pues, es comprensible que ni un partido, ni otro hayan tenido en lo que va de democracia, el más mínimo interés en resolver el contencioso de Gibraltar. ¿Puede cambiar esto de alguna manera? Seamos realistas: mientras el sistema de fuerzas nacido en 1978 permanezca inalterable, absolutamente nada va a cambiar. El PP seguirá situándose en la retaguardia del americanismo y cada vez que pueda revalidará la “foto de las Azores” que lo situará como aliado seguro pero secundario de los EEUU en Europa. Y en cuanto al PSOE, manifestará siempre su más absoluto desinterés por algo que nunca ha interesado a la izquierda española, probablemente la menos patriótica de todas las izquierdas europeas.

En cuanto a los nacionalistas periféricos el problema es que precisan apoyos exteriores para hacer efectivos sus proyectos secesionistas. ¿Los encontrarán en Londres? Difícilmente, pues no en vano el Reino Unido tiene el problema escocés relativamente parecido al catalán o al vasco. Ahora bien, tienen razón los independentistas en pensar que el enemigo histórico de España, esto es el Reino Unido, en un momento dado podría adoptar una posición de apoyo a los independentistas, no tanto para debilitar a España como para generar un problema más en el interior de la Unión Europea.

¿Alguna conclusión?

Parece evidente que la “energía” con la que el gobierno Rajoy ha abordado la actual crisis gibraltareño no es más que una cortina de humo para desplazar el tema Bárcenas a un lugar secundario de la actualidad. Acabado el verano, acabará la crisis y Gibraltar seguirá siendo el refugio de piratas y el paraíso fiscal al que va a parar el dinero procedente de tráficos ilícitos.

Seamos claros: no hay solución dentro del actual estado de cosas. No hay solución mientras la Unión Europea siga siendo un apéndice de la política económica del Bundesbank. No hay solución mientras en España, un sistema fracasado, carcomido por la partidocracia, la crisis económica, la corrupción, la inmigración masiva y el paro, siga inamovible. No hay solución mientras algunas élites dirigentes del Reino Unido sigan pensando en términos de “imperio” y de colonialismo cuando ellos mismos son una colonia de sus ex colonias. No hay solución mientras entre la opinión pública española, la apatía y el desinterés por todos los problemas sean la tónica dominante de un pueblo transformado en masa amorfa e invertebrada. No hay solución ante la ausencia de organismo internacionales competentes en un mundo en el que la única regla unánimemente aceptada es la globalización económica.

Gibraltar no será en décadas, acaso en siglos, una parte del territorio nacional y muchas cosas deberán haber cambiado para que un día se arríe la Unión Jack del Peñón. Lo esencial es hoy relativizar la crisis de estos últimos días y no ver en ella nada más que el producto de un verano sin más noticia que la corrupción nuestra de cada día.

© Ernesto Milá – infokrisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com