Blogia
INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

NACIONAL

Esto es lo que te espera...

Esto es lo que te espera...

PREPÁRESE: ESTO ES LO QUE VA A VER EN LA PRÓXIMA CAMPAÑA ELECTORAL.- Lo peor de las elecciones no son conocer los resultados y saber que todos han ganado, sino la campaña electoral. Todas las campañas electorales tienen tres líneas maestras que todos los partidos utilizan sin excepción: 1) simplificación del mensaje (no expreses con 280 letras, lo que puedes expresar por las 140 de Twitter), 2) satanización del adversario (tu adversario, es decir, todos los demás, son malvados hasta el aburrimiento, tú eres el único decente, 3) deformación de la realidad (explicar la realidad en función de los propios intereses: subjetivismo en lugar de objetividad). Esto es lo que nos espera en los próximos quince días de campaña. Toda la clase política intentará excitar a las vísceras y a los bajos instintos, todos, absolutamente todos, lanzarán las explicaciones más aberrantes y razonamientos pedestres hasta la náusea para captar unos cuantos votos. Y lo harán con toda la naturalidad del mundo: política es, aquel que no dice lo que piensa sino que dice lo que le conviene, con extrema naturalidad.

Michel Collon es un escritor y periodista belga que suele tener posiciones de izquierdas y progresistas (vaya esto por delante). Afiliado al Partido del Trabajo de Bélgica (formación maoísta en los años 70 y 80 y actualmente partido de izquierda con un 3,72% y sus primeros dos diputados), suele sostener posturas islamófilas y anti-Front Natinal. A pesar de todo esto y acaso por el rechazo que le causa la partitocracia, acaba de publicar en su web (michelcollon.info) un interesante artículo sobre “La diabolización: los métodos de los que no nos aman”, subtitulado “Los 10 mandamientos del perfecto diabolizador”. Lo más llamativo es que, si el autor tuviera la suficiente objetividad necesario para ver las cosas tal cual son y no con prismas deformantes, sabría que, precisamente, esos mandamientos son utilizados, especial y particularmente, de manera sistemática contra las opciones euro-escépticas, identitarias y alternativas.

¿Cuáles son esos diez mandamientos? El primero de todos “¡No des la palabra al acusado” (¿habéis oído hablar en alguna tertulia sobre la inmigración a alguien que se oponga a ella?). “Oculta los textos que te contradigan” (especialmente si contienen datos demoledores: aumento de la delincuencia en los últimos 20 años, origen de los delincuentes, por ejemplo); “Esconde tus motivaciones” (como el Movimiento contra la Intolerancia cuya gran motivación es la búsqueda de subvenciones públicos y la excusa para hacerlo, la “lucha contra la xenofobia y el racismo”). “Copia a los medios hegemónicos” (o, enunciado de otra manera, súmate siempre a la corriente y nunca nades en su contra). “Haz creer que no entiendes” (especialmente si lo que te dicen va en contra de sus intereses). “Impide que tus propias opiniones sean discutidas” (¿Alguien ha oído en algún medio de comunicación de masas expresar opiniones en contra del multiculturalismo? ¿alguien ha visto a un multiculturalista explicar el por qué de sus posiciones y su racionalidad?). “Pon etiquetas” (es, procura que sean maniqueas y que descalifiquen por sí misma: nadie, razonablemente llamará a un “identitario” con el nombre que éste ha elegido, se limitará a llamarlo “xenófobo y racista”). “En lugar de explicar, insinúa” (es la mejor forma de evitar ser demandado por difamación: realiza amalgamas que permitan frases como “los nazis discriminaban, los euroescépticos discriminan, luego…”). “Si quieres calumniar, mézclalo todo” (Manos Limpias extorsionaba, luego todos los acusados por ello son bellísimas personas a las que se les ha atacado en su honor y como su presidente era de Fuerza Nueva, la extrema-derecha es la corrupta y busca un nuevo 23-F). Y finalmente “Golpea y desaparece” (lo importante no es que alguien quede satanizado, sino que tú no figures como el satanizador y que otros muchos pueden asumir la tarea)…

Pues bien, esto es lo que vais a ver en las próximas elecciones. Da igual a quién votéis, lo que votéis o contra quien votéis: si durante la campaña electoral aceptáis la exposición a los medios de comunicación y si dejáis que os contaminen, aprovechad para ver como TODA la clase política utiliza este decálogo para conseguir lo único que les interesa de ti: TU VOTO. 

Hooliganismo: muerte de lo político

Hooliganismo: muerte de lo político

HOOLIGANISMO: CUANDO LA POLÍTICA ENTRE EN EL ESTADIO MUERE COMO OPCIÓN POLÍTICA.- Solamente los independentistas tienen aprecio por la bandera “estelada”. Para los demás mortales, catalanes o no, es un trozo de tela teñido de colores que no encajan muy bien y con un diseño poco original. Para la mayoría, la “estelada” no significa nada. Ni es una bandera autonómica, ni tiene historia, ni tradición, ni siquiera estilo, ni mucho menos imaginación. Después de años de ver como pierde los colores colgada indefinidamente de algunos balcones, ese desteñido –propio de todos los productos vendidos en tiendas chinas de Todo a Cien- es la perífrasis simbólica del independentismo entendido como “historia interminable”.

Está muy claro que la vía autonómica ha llegado al límite y que más allá lo que existe es un “proyecto federal” (intolerable para los nacionalistas en tanto que simétrico e inviable para todo el Estado si se intenta configurar como asimétrico) que solo convence a los socialistas que lo llevan proponiendo (y perdiendo votos) desde hace veinte años. Más allá de todo ello, existe el independentismo. Pero éste contiene un drama en sí mismo: no soplan buenos tiempos para crear nuevas naciones, la época de la globalización tiende a la eliminación de fronteras, no a la creación de otras nuevas, pero los nacionalistas han terminado por no conformarse con menos. De hecho, la fórmula federalista era ya una propuesta independentista sin independentismo. Es así como el nacionalismo independentista se ve enfrentado a un proyecto inviable pero, a la vez, irrenunciable para ellos.

No querer reconocer la inviabilidad del proyecto equivale a la misma actitud psicológica que se impuso durante treinta años entre los partidos no nacionalistas: confundir sin deseos con la realidad. Porque, en efecto, PP y PSOE, creyeron durante décadas que un CiU sería un partido “leal” a sus compromisos y que la reivindicación autonómica marcaría el límite de su nacionalismo, cuando, en realidad el nacionalismo no tiene sentido si no tiende, finalmente, a la creación de una nación. Ahora, lo que el nacionalismo independentista se niega a ver es que el “procés” ha fracasado: no se ha podido convocar un referéndum, ni el mundo se ha hundido porque ello; en ningún país europeo se ha generado un interés y un apoyo hacia el independentismo o el “derecho de autodeterminación del pueblo catalán”, ni la UE ha expresado el más mínimo interés por el soberanismo catalán (ni por cualquier otro proceso soberanista); ni siquiera en las pasadas elecciones autonómicas el soberanismo ha tenido mayoría; y, finalmente, el apoyo popular va decreciendo, entre otras cosas, al ver como sus exponentes son capaces de convertir la política catalana en una olla de grillos. No se ha celebrado la ceremonia fúnebre oportuna, porque el cadáver no se ha enterado de que ha fallecido. Pero hay algunos síntomas que así lo evidencian.

El primero de todos es que los gestos del gobierno Puigdemont (que empezó su gestión con un programa de “independencia en dieciocho meses”) parece cada vez menos interesado por el proyecto soberanista. Que una persona como Junqueras –que a la mera alusión de que la independencia es inviable y el referéndum ilegal, irrumpe en un desconsolado llanto- se haya hecho cargo del departamento económico, igual está contribuyendo a demostrar que, más allá de las declaraciones triunfantes de autosuficiencia, la independencia, desde el punto de vista económico, es imposible.

El segundo que ayer domingo, la CUP reunida en asamblea aconsejaba a sus diputados que rompieran con Junts pel Sí y votaran contra los presupuestos elaborados por Junqueras (251 votos contra 184). Para la CUP, “la hoja de ruta” ya no tiene sentido. Los borrokas catalanes tuvieron que rendirse a la evidencia de que Puigdemont no está dando pasos que conduzcan a la “desconexión” y que medio año de apoyo no ha servido para gran cosa.

Y el último dato que hace pensar en que el independentismo está desfondado es, paradójicamente, la presencia de miles de banderas esteladas en la final de fútbol del domingo. El nacionalismo catalán, desde hace décadas y desde que el fútbol es fútbol, ha estado presente en los estadios. Pero ahora lo está de manera masiva. Más que nunca. Eso, lejos de mostrar la pujanza de un movimiento político, lo único que demuestra en el momento actual es que el independentismo, se está refugiando en los estadios a fuerza de intuir la inviabilidad de su proyecto político.

No es un fenómeno nuevo: los procesos de fuga política siempre se dan en tres direcciones. Cuando un área política empieza a intuir que el terreno de la política le resulta vedado, tiende siempre a fugarse en tres direcciones: la “lucha cultural”, el “misticismo” o la “primitivización”. Le ha pasado al neo-fascismo y le está pasando al independentismo. En la “derecha radical” estas tres tendencias estuvieron claras: “nueva derecha”, “nazismo ocultista” y  “holliganismo skin”.

Yo no sabría decir si pretender que Cervantes, Colón o Teresa de Jesús fueron catalanes, pertenece a la “lucha cultural” como pretenden sus promotores, al “misticismo” de más bajo nivel o a la payasada pura y simple. Pero de lo que estoy seguro es que la transformación de un movimiento político en un movimiento de hooligans futbolísticos, si tenderá a la “primitivización” del independentismo. Es cierto que, desde siempre, las banderas esteladas eran llevadas al estadio por el Boixos Nois a los estadios… pero también es cierto que el independentismo, especialmente a partir de 2004 y mucho más desde 2008, con el inicio de la crisis económica y el debate sobre el “nuevo estatuto”, hizo que el independentismo tuviera la iniciativa política. Hoy la ha perdido y el signo de los tiempos (contrario a la creación de nuevas naciones como efecto de la globalización) sugiere a las claras que no lo recuperará jamás. De ahí que las esteladas en los estadios sean la válvula de escape para un proyecto político que siempre fue inviable y que hoy, tras el fracaso del “procés”, muere en la política real para ser un fuego fatuo presente de manera creciente en los estadios.

 

Mujeres dirigiendo identitarios

Mujeres dirigiendo identitarios

EUROPA IDENTITARIA DIRIGIDA POR MUJERES.- El “gran hermano”, guardián de las conciencias del mundo globalizado, ha detectado un hecho inquietante para él: la “derecha radical identitaria” cada vez está más dirigida por mujeres. Allí en donde ha tenido lugar algún avance político de esta corriente, siempre ha habido alguna mujer en puestos de dirección o asumiendo la responsabilidad total. Lejanos están los tiempos en los que el MSI era la “excepción europea” o luego, cuando el Front National tomó el relevo. Ahora, a raíz de la crisis económica de 2007, pero también a causa del desgaste de las formaciones políticas mayoritarias, por toda Europa han ido apareciendo opciones, más o menos, clasificables dentro de ese espacio que definimos como “derecha radical identitaria”.

Frauke Petry es el rostro femenino que en Alemania ha eclipsado a las dirigentes ecologistas alemanas de los años 80. Hoy la “alternativa” ya no está en el ecologismo, ni siquiera en la “nueva izquierda”, sino en la Alternativa por Alemania o en PEGIDA, cuya responsable estuvo presente en Comarruga en el acto fundaciones de [R]Respeto.

En Austria, Barbara Resenkranz, del FPÖ, abrió el camino en 2010 al éxito de este partido en las elecciones presidenciales del domingo 22 de mayo. Rosenkratz, conocida como “Mutterreich” (Madre del Imperio) y “Kellernazi” (simpatizante nazi en el armario). En cuanto a Marine Le Pen y su sobrina, no hay mucho que añadir. Su presencia femenina en el Front, unida a la de algún dirigente gay (Le Figaró del 4 de febrero de 2016 revelaba que las parejas gays votan con más frecuencia al Front National que a otros partidos) desdicen el presunto “machismo” de la “derecha radical”. El Partido del Progreso (Fremskrittpartiet, FrP) en Noruega, que cuenta con una cómoda posición parlamentaria (29 parlamentarios sobre 183), está dirigido también por una mujer, Siv Jensen, desde 2006. A pesar de que se ha clasificado este partido repetidamente como miembro de la “derecha radical” se trata de un partido conservador fuertemente radicalizado. Siv Hensen es llamada “la Tatcher noruega”. Desde 2007 muestra gran preocupación por la inmigración y la presencia islámica. Algo parecido al Vlaams Belang, que cuenta entre su equipo dirigente con Anke Van Dermeersch, ex modelo y Miss Bélgica 1992, sexta clasificada –nunca está de más recordarlo- en sexto lugar como Miss Universo de ese mismo año. En cuanto a Polonia, el Partido Ley y Justicia está dirigido por Beata María Kusińska Szydlo (Beata es nombre, no condición), actualmente primera ministra de Polonia. De haber vivido en España durante la transición, seguramente el partido que más se hubiera adaptado a sus convicciones (aunque no a su estética) nacional-católicas hubiera sido Fuerza Nueva. Euroescéptica, católica, devota de la familia y del apoyo a las clases más desfavorecidas, tales son las impostaciones políticas de la Beata Szydlo.

LA OPOSICION A LA EUROPA IDENTITARIA: INMIGRANTES Y MUJERES

Con la presencia de mujeres dirigiendo las formaciones de la “derecha radical identitaria”, la izquierda (y el progresismo en general)ya no puede alegar “machismo” a las acusaciones habituales contra este sector político (xenofobia y racismo). Para contrarrestar la presencia femenina y popularizar las oleadas de inmigración (siempre necesarias para hacer “competitiva” la economía europea, bajando el precio de la mano de obra) la foto de un talibán o de un rifeño barbudo con pinta de yihadista, no serían, desde luego la mejor promoción. De ahí que en las últimas semanas y a raíz de la foto de una mujer de raza negra, con el cráneo rasurado, puño en algo, haciendo frente a una manifestación de identitarios suecos, a la vista de que fue retuiteado en miles de ocasiones, ha animado a los centros de acción psicológica multiculturales a ir por ese camino. Ahora es en Bélgica donde la joven musulmana, Zakia Belkhiri se hace un selfie ante una manifestación del Vlaams Belang contraria a la islamización de su tierra.

Este tipo de fotos proliferarán en las próximas semanas: tienen su patetismo y su fuerza expresiva. Cada cual puede ver en ellas lo que desee: para muchos, la foto de Maria Teresa Asplund (la negra de Suecia, puño en alto) lo que mostró fue a una “sueca muy poco sueca” provocando a suecos. No todas las ocasiones en las que se ha reutuiteado la foto ha sido precisamente para elogiar la actitud provocativa de la pelada, sino para elogiar la actitud serena, pulcra, indiferente y decidida de los manifestantes. En cuanto a la foto de Zakia Belkhiri, destaca su expresión cínica como diciendo “aquí soy más reina que en mi país”, mientras que en el segundo plano, un grupo de gente de todas las edades, sonríe mostrando pancarta y carteles elocuentes: “no a la islamización de Europa” y no hay término medio: o a favor del multiculturalismo y por la islamicación de europa o a favor de las identidades nacionales y contra la inmigración masiva y la islamicación. 

 

Masones: de Valencia a Palencia

Info-krisis.- Valencia ha acogida una reunión de la masonería española el pasado fin de semana. Trescientos masones de la Gran Logia de España y de su Gran Consejo Rector,  se han reunido aprovechando para visitar el histórico edificio de la Lonja. Asistieron masones de Canarias, Mallorca, Alicante, Madrid, Guadalajara, como invitado, el Gran Maestre de la Masonería de Marruecos. La reunión fue presidida por el anfitrión, el Gran Maestre de la GLE, Óscar de Alfonso. La noticia llega el mismo día en el que se ha publicado también la novela “Don Quijote iniciado” escrita por el abogado Guillermo de Miguel Amievaha. El argumento nos muestra a Cervantes iniciado en una logia. La presentación de la novela tuvo lugar en el Café Librería Ateneo convocado por la tertulia Paco Vighi de Palencia. El autor es miembro de la Logia Paz y Conocimiento nº 119 que “levantó columnas” en septiembre del año 2000. El autor es una de las pocas personas que reconoce públicamente en Palencia.

No hemos tenido ocasión de leer la citada novela pero creemos muy “osado” atribuir a Cervantes una militancia masónica. Entre otras cosas porque la primera logia masónica especulativa se fundó en 1717 y, por aquello de la magia de las cifras, Cervantes murió en 1616. En aquel entonces lo que existían eran “hermandades gremiales operativas”, es decir, que practicaban un oficio. Contrariamente a lo que sostiene la masonería actual, las hermandades de constructores no son su antepasado directo. De hecho, las hermandades siguieron existiendo hasta principios de siglo XX y en Francia existen todavía hoy en el “compagnonage”. La masonería especulativa fue una creación de los nobles y burgueses que habían  sido invitados en las logias operativas para formar “patronatos”. Y este fenómeno ocurrió solamente en el Reino Unido. En Francia, donde las hermandades gremiales eran más fuertes o en España en donde existían, no hubo ningún proceso similar.

Si bien es cierto que Cervantes en algunas de sus novelas utiliza símbolos esotéricos, esto se debe, no, desde luego a que fuera “masón”, sino a que conocía las doctrinas de su tiempo. Desde el Renacimiento los humanistas italianos habían rescatado del olvido los llamados “textos alejandrinos” escritos en los primeros siglos de la era cristiana por filósofos neo-platónicos y atribuidos a Hermes Trimegisto. Cervantes los conocía y, como conocía, la literatura del Grial y las novelas de caballerías. En su Don Quijote unificó todo esto: sentenció el final de la época de la caballería e introdujo un mensaje que coincidía con el “humanismo mágico” de Marsilio Ficcino, Pico della Mirandola o Giordano Bruno. Y este elemento es el que algunos masones han considerado próximo al utilizar una simbología que –en tanto que tradicional- coincide con la suya propia.

Pero la pretensión de visitar en la Longa de Valencia una construcción realizada por “masones” o el crear que algunos símbolos utilizados por Cervantes implican su iniciación en una logia, parece demasiado aventurado… incluso para una novela.

¿Quién es más corrupto?

¿Quién es más corrupto?

Info|krisis.- Me hace gracia la "gran polémica" que se desata siempre que aparecen "nuevos casos de corrupción" ¿QUIÉN ES MÁS CORRUPTO? ¿EL PP O EL PSOE? ¿exCiU? La hemiplejia mental dice que, para los del PP (la Aguirre) el PSOE es la madre de todas las corruptelas; para los soberanistas, en Cataluña ya veremos si hay corrupción cuando...sea independiente, en Andalucía el PSOE alude a la presunción de inocencia de los suyos mientras no haya sentencias (¿las habrá algún día?):
¡¡BASTA!! ¡¡UNA Y MIL VECES BASTA!! NI EL PP ES MÁS CORRUPTO QUE EL PSOE, NI CiU LES GANA A UNOS O A OTROS: ES EL RÉGIMEN NACIDO EN 1978 EL GRAN CORRUPTO Y CORRUPTOR. Cualquiera que nace "en su seno" tiene todos los puntos para convertirse a la vuelta de dos días en "partido corrupto" (incluido los nuevos y virginales Cs -financiado por Fainé y la Caixa-, Podemos -que, al menos, se ha aupado en dinero llegado de Irán y Venezuela pero qu ya chupa del presupesto nacional como una aspiradora-, y así sucesivamente).
¡¡EL RÉGIMEN DE 1978 SE HA PREOCUPADO CASI 40 AÑOS DE DAR A LUZ UNA LEGISLACIÓN GARANTISTA Y AMBIGUA QUE, EN LA PRÁCTICA, ES UNA INCENTIVO PARA LOS CORRUPTOS. Y lo peor es que la corrupción siempre va unida a la INEFICACIA, a la PARTIDOCRACIA, al DESGOBIERNO, a la DEGRADACIÓN DE LAS CONDICIONES SOCIALES, a la CRISIS ECONÓMICA y a la IMPOSIBILIDAD DE REGENERACIÓN. Mirad cómo está el país y cómo hemos llegado hasta aquí. Mientras ese régimen siga donde está, la corrupción seguirá instalada igual que hoy. Y NO LO OLVIDES: ERES TÚ QUIEN LA PAGA. (que corra)

Pedro Sánchez va en serio

Pedro Sánchez va en serio

Info|krisis.- Pedro Sánchez va en serio …pero no tuvimos bastante con un Zapatero. El rey ha propuesto a Pedro Sánchez formar gobierno y este se lo ha tomado en serio. Ha pedido un mes para llevar a cabo las negociaciones. En realidad, Pedro Sánchez tiene un mes para negociar y otros dos adicionales para salvar el puesto de secretario general cuando llegue el congreso de su partido en mayo. Idéntico en “talante”, Sánchez se diferencia de Zapatero en que no ha tenido las bombas providenciales del 11-M para ganar unas elecciones e instalarse en La Moncloa. ¿Hasta cuándo nuestro país va a dar mediocridades como Sánchez para dirigir la nación? ¿Hasta cuándo el país va a poder soportar una clase política, mediocre, cleptómana, inepta y cuyas ambiciones están siempre por encima de sus capacidades? Si esto ocurre en el PSOE en los otros partidos no ocurre nada diferente.

Pedro Sánchez es “plato de segunda ronda”. Rajoy, la primera opción, desistió de presentarse al debate de investidura sin tener previamente los votos necesarios. Inédito en la democracia española, pero no absurdo: ¿para qué arriesgarse al varapalo público si en unas nuevas elecciones calcula que le regresarán votos que se fugaron hacia Ciudadanos? Fracasada la opción que ofrecía el partido que obtuvo más votos, el rey ha llamado al segundón Sánchez. Una vez más, alguien que eternamente ha llegado en segundo lugar (el historial político de Sánchez lo sitúa siempre como sustituto de alguien que, por unos motivos u otros, le ha dejado el puesto) aspira a ser el primus inter pares. El secretario general socialista, “agradeció y aceptó” el encargo y Patxi López, flamante nuevo presidente del congreso, se congratuló. Sánchez pidió “tiempo”.

Lo tiene difícil en dos frentes: en primer lugar, su partido está virtualmente fragmentado en dos, los partidarios de tomar el poder a cualquier precio y, los barones, que llevan tiempo en esto de la política, y saben que en las circunstancias en las que se encuentra actualmente el PSOE, un mal paso puede dar al traste para siempre con la sigla más que centenaria. El “abrazo del oso” se lo puede dar, tanto Podemos, como el PP. Así pues, lo que Sánchez intenta hacer –poner el contador a cero- es un simple recurso de imagen para eludir el hecho de que lleva mes y medio de conversaciones con unos o con otros para ser presidente y se ha avanzado poco, o nada.

El resto es pura retórica –como ese “voy en serio” que ha lanzado indicando que no es, como quieren sus barones, un amateur, un primerizo o un aficionado de pocos vuelos… que, a fin de cuentas, es lo que es- y, tal como están las cosas, Sánchez no parece que pueda llegar a nada sólido dejando a su partido en situación de pedigüeño escindido entre sus dos fracciones (¿dos o tres? Porque además de la que quiere pactar con Podemos, la contraria a dicho pacto, existe la que quiere pactar ya con el PP) y en mala situación para afrontar unas nuevas elecciones.

Para lograr algo, Sánchez va a tener que dar mucho a Podemos, sin olvidar que esta formación es una galaxia de pequeños grupos, cada uno de los cuales va por su parte y que ni siquiera garantizarían la posibilidad de apoyos parlamentarios estables.

Podemos resumir la situación diciendo que ayer por la mañana España estaba sin perspectivas de tener un gobierno sólido y en la mañana de hoy seguimos igual: la noche sigue prolongada sobre España.

© Ernesto Milà – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

 

 

Perro del hortelano aquí y ahor

Perro del hortelano aquí y ahor

Info|krisis. El perro del hortelano como tradición viva.- No hay posibilidades de formar gobierno estable a la vista de las simetrías electorales. Lo que a primera vista parecía ser la combinación más razonable (una “gran coalición” entre el PP y el PSOE) se muestra completamente imposible mientras Pedro Sánchez logre mantenerse en el poder. La “coalición de izquierdas” no es mucho más probable: poner de acuerdo a formaciones que en sí mismas, interiormente, son mosaicos, es una tarea titánica que tiene poco que ver con la escasa talla política de todos los dirigentes de esas formaciones. En cuanto a una coalición centrista en la que Ciudadanos apareciera por algún lugar, tampoco aparece como viable a la vista de que esta formación obtuvo el número de diputados suficiente como para ser una fuerza política de primera fila, pero no los necesarios para que tuviera un peso decisivo.

Así pues, no parece que haya solución, al menos mientras no aparezcan sondeos de opinión que indiquen los corrimientos del electorado producidos desde el 20-D: a partir de ese momento, los partidos que se vean más afectados procurarán por todos los medios evitar las nuevas elecciones y los más favorecidos se crecerán en su intransigencia. Y esto es lo peor: que, a fin de cuentas, puede ocurrir lo mismo que se ha producido en Cataluña.

En esa autonomía gobierna un presidente que nadie ha elegido, tercera fila de la política catalana, por quien nadie da dos céntimos de euro en los próximos años, enarbolando las mismas consignas que antes de las elecciones y sin darse cuenta de que, si  aquellos resultados indicaron algo es que el independentismo no tiene “mayoría social” suficiente ni para aproximarse remotamente a la independencia, ni hoy ni dentro de dieciocho meses. Por otra parte, Puigdemont subió al poder en Cataluña, in extremis, cuando ya las nuevas elecciones estaban cantadas y JuntsxSI percibió una pérdida de votos sensible que hubiera enterrado sin paliativos el “procés”.

Lo que hoy gobierna en Cataluña no es lo elegido por los ciudadanos, sino lo que han determinado las cúpulas de los distintos partidos. Y todo induce a pensar que en España, va ocurrir otro tanto.

Una “gran coalición” contaría con el apoyo del capital, de la UE y de los sectores centristas (de centro-derecha y de centro-izquierda). Sería la opción más razonable si de lo que se trata es de salvar al régimen de 1978. Pero el PSOE recibiría el “abrazo del oso” y perdería a todo su electorado de izquierdas. Por otra parte, el estallido del caso de corrupción en Valencia –que demuestra que el 3% no es sólo un “problema catalán”- supone un lastre para formalizar un acuerdo así que sería llamado unánimemente el “pacto de los corruptos”, pues no en vano, PP y PSOE se reparten el grueso de la corrupción en España al alimón.

El “pacto de izquierdas” es, sin duda, la situación más inestable y surrealista que podría darse, con un Errejón como ministro del interior o una Carolina Bescansa como ministra de sanidad... casi una broma de mal gusto: los rarillos al poder. El gobierno de los becarios y de los buscadores sempiternos de subvenciones. Y eso ya cuando Syriza ha demostrado ser un partido como otro cualquiera, cuando Irán ha suscrito acuerdos con los norteamericanos y su “factor diferencial” es que unos pezones de mármol o un pene de jaspe puede ofender a  su primer ministro y Venezuela se debate entre enterrar hoy al chavismo por las buenas o hacerlo mañana por las malas. No corren buenos vientos, precisamente para los amigos de Podemos, ni siquiera en España en donde la Colau ya ha decidido tirar por su cuenta. ¿”Pacto de izquierdas”? Pacto imposible.

Poco hay que decir sobre la última combinación que incluiría al invento de Isidro Fainé, Ciudadanos. Rivera saltó a la política nacional sin tener los conocimientos suficientes (y no es lo mismo chinchar al “proceso soberanita”, locura entre las locuras, que opinar sobre economía, paro, políticas hídricas o internacionales: simplemente, Rivera no dio la talla en la campaña electoral) y todo induce a pensar que en unas nuevas elecciones se quedaría con la tercera o la cuarta parte de diputados que hoy tiene. El centrismo, siempre, o alcanza la mayoría e ilusiona, o se disuelve en un soplo. Cs no ha resultado la nueva UCD sino que ha reeditado el fracaso del CDS, invento terminal de Suárez. Poco papel va a jugar Cs en los próximos meses y en las presentes negociaciones.

No hay pues más esperanza que otras elecciones. Y la pregunta del millón: ¿solucionarán algo? ¿Bastan unas elecciones para que cambie algo (y que cambie parabién)? ¿Será posible llegar a gobiernos estables? Porque no vayamos a olvidar que en las próximas elecciones se presentarán los mismos. Y estas semanas nos muestran que el “perro del hortelano” (que ni vive ni deja vivir), sigue vivo y activo en este lugar, cada vez más desolado del planeta. Ni gobiernos, ni coaliciones, solamente, como decían hoy algunos medios, “fuegos cruzados” e “incompatibilidades equidistantes”. Decía Ortega y Gasset que el problema de España era que España no tenía remedio. Y en eso estamos.

© E. Milà – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

Puigdemunt “el breve”

Puigdemunt “el breve”

ADDENDA ET CORRIGENDA al Dossier sobre el "proceso soberanista" publicado el 06.01.2016: En un intento IN EXTREMIS de salvar el “proceso soberanista”, las CUP accedieron a apoyar a JUNTS PEL SI a cambio de que Artur Mas se esfumara. La creciente desesperación de las fuerzas políticas nacionalistas, especialmente después de que se percibiera un visible cambio en las posiciones del electorado catalán a partir de los resultados de las elecciones del 20-D, han sido determinantes en este acuerdo. Así pues, no habrá nuevas elecciones autonómicas en marzo de 2016, sino una prolongación de la ya larga agonía del “proceso soberanista”. Resulta evidente que en el momento en que el Estado (y los “poderes fácticos”, no lo olvidemos, judicatura, fuerzas armadas y patronal) den el cerrojazo definitivo y sin paliativos al proceso, el frágil acuerdo se romperá en mil pedazos y Carles Puigdemunt, junto a Carme Forcadell serán quienes más puntos tendrán para victimizarse e inmolarse en el altar de los sueños locos del soberanismo.

Sería difícil encontrar un solo piropo dirigido a Carles Puigdemunt. En el momento en que el nombre de este ilustre segundón del nacionalismo sonó para sustituir a Artur Mas, las redes sociales pasaron a rebosar en improperios y descalificaciones, difusión de fragmentos de decenas de declaraciones suyas que daban la justa medida del personaje. Éste tiene dos rasgos que lo hacen compatible solamente con un reducido sector de la opinión pública catalana: en primer lugar, se trata de un individuo con un alto grado de radicalización nacionalista sin precedentes en la historia de la Generalitat (a excepción de la “cabeza hueca” de Francesc Macià –el calificativo no es nuestro sino de Gaetano Salvemini, coetáneo suyo y prestigioso historiador italiano). En segundo lugar, su falta de rodaje político y su consideración de que la única política que debe seguirse en Cataluña es el independentismo, a despecho de cualquier consideración de oportunidad, correlación de fuerzas políticas, realidad social y lingüística de Cataluña, son paralelos a la mediocridad de su historial político y a, lo que podríamos llamar, “rastros de oportunismo y corruptelas”. Así pues, no cabe esperar mucho de este Puigdemunt que promete merecer el título de “el breve”.

Es lo mejor a lo que ha podido recurrir el independentismo. Un segunda fila, de pocos vuelos, un chico de provincias, de pocas luces. Era inevitable que apareciera un tipo así en la política catalana. Cuando se produjeron las “bullangas” de mediados del siglo XIX en Barcelona, proliferaron individuos de esa calaña.

Las “bullangas” fueron disturbios cívicos de mucha intensidad y corta duración que se generaron en España a mediados del siglo XIX, especialmente en las grandes ciudades. El diccionario de la Real Academia no lo reconoce como disturbio popular (o populachero) sino que apenas dice que es un “bullicio y jaleo producido por la gente”. Sinónimos de “bullanga” son jaleo, follón, tumulto, vocerío, bulla, tropel, desorden, gresca, bullicio, pendencia, confusión, escandalera, trifulca y jarana… Sirva todo esto para decir que la bullanga es, sobre todo, un estallido de cólera que nada tiene que ver con la diversión y mucho, en cambio, con la violencia. La España de mediados del XIX fue el paraíso de las “bullangas”, no hay ningún otro país del mundo en el que se hayan producido disturbios similares.

Hubo una “bullanga” que tiene paralelismos notables con la actual situación catalana: la de 1842. Se originó en el lugar conocido como Els tres tombs (hoy Mercado de Sant Antoni, esquina calle Hospital) en donde estaba situada una de las puertas de acceso a la ciudad. Un grupo de excursionistas había marchado a Sans en donde el vino resultaba mucho más barato que en el interior de la ciudad amurallada. Al tratar de cruzar la puerta, los excursionistas fueron detenidos por los militares que a la vista de la cantidad de vino que llevaban les exigieron pagar el “derecho de puertas” a lo que estos se negaron. Intervino la “Milicia Nacional” a favor de los excursionistas y estalló el motín. Antes había corrido el rumor de que el gobierno Espartero se disponía a firmar un decreto librecambista que rebajaría los aranceles a manufacturas textiles británicas (que, por cierto, hubiera ido muy mal para la patronal del textil catalán, pero muy bien para el consumidor español). Inicialmente se creó un gobierno de notables en la ciudad, pero al no poder controlar la situación, éste fue sucedido por otros gobiernos, cada uno de ellos de perfil más y más bajo, hasta que finalmente, mientras los notables intentaban abandonar la ciudad a la vista del inminente bombardeo que se venía encima, el último comité “ciudadano” les disparó al cruzar las puertas de la ciudad. Siguió el bombardeo de Espartero y Van Hallen desde la fortaleza de Montjuich (casi 1000 balas de cañón sobre el recinto amurallado de la ciudad). Gente huyendo por el puerto, el cónsul francés Fernando de Lesseps intentando sacar partido de la situación y… un nuevo argumento para el victimismo catalán. Los acuerdos de Espartero con los británicos no fueron producto de la rumorología. Así fue la “bullanga” de 1842 que se cerró con el bombardeo de la ciudad el 3 de diciembre. Varios cientos de detenidos y 100 fusilados.

Hasta aquí la historia. Si sustituimos el “España nos roba” por el rumor sobre los acuerdos Espartero-Inglaterra, si sustituimos a “los notables” por CDC y la lenta caída del perfil de los comités ciudadanos posteriores al inicio de los incidentes en 1842, en donde, finalmente, la escoria de la ciudad, buhoneros, vendedores y charlatanes ambulantes, clochards, terminaron copando el comité de gobierno, si sustituimos la fuga de notables por la huida de empresas que se ha ido registrando desde el inicio del “proceso soberanista”, nos encontraremos con que lo que ya fue un episodio situado a medio camino entre el drama (las 1014 bombas caídas sobre la ciudad que destruyeron 424 inmuebles) y la comedia (un gobierno cívico que cada vez es ocupado por gentes más y más zafias, ignorante y con proyectos más utópicos y fuera de la realidad), es sustituido en el siglo XXI por un “proceso soberanista” que se inicia con la menos que loable intención de que las cúpulas históricas de CiU pasen por el banquillo de los acusados y por lujosas celdas y, pasa de capitanes piradas de notable experiencia y mano izquierda, como el clan Pujol, a “pilotos” que apenas saben navegar (Artur Mas, las “tietas”, Oriol Junqueras), para caer finalmente en manos de un grumete que, presumiblemente, ni siquiera sabe nadar (Puigdemunt). A veces la historia, desprovista de su dimensión dramática, ya es un sainete, pero, en su segunda edición, termina convirtiéndose en pura irrisión.

Los independentistas catalanes deberían meditar sobre lo que ocurrió en Barcelona en 1842 y sacar algunas consecuencias.

La elección de Puigdemunt terminará decepcionando a todos: a los nacionalistas de CDC porque no evitará lo inevitable (que sus cúpulas históricas terminen con sus huesos en la cárcel), a ERC porque de nuevo Junqueras, tras intentar tardíamente postularse como sustituto de Mas, ha sido subsumido en el basurero de la historiaa por un ilustre don nadie miembro de un partido en vías de extinción, a las CUP porque, a fin de cuentas, han hecho causa común con la carne de presidio nacionalista, han caído en momentos de increíble humorismo (como aquel empate votos, inenarrable y digerible solamente por aquellos habituados a comulgar con ruegas de molino) y han abierto el camino a que sigan gobernando “los de siempre” pero con un perfil aún más bajo.

Es indudable incluso que lo que está ocurriendo en Cataluña tendrá repercusiones en el resto del Estado, justo en el momento en que el PSOE se debate en su Némesis histórica: o ceder a una “gran coalición” (el grumete Sánchez aspira solamente a llegar al congreso de marzo) o bien componer un “gobierno Mister Potato” con Podemos (y sus franquicias) y Ciudadanos. Si hasta ahora, los barones han tenido cuidado porque no salieran a la superficie lo escindido de las dos posturas, a partir de ahora va a ser muy difícil seguir ocultando lo fracturado que está el partido ante las dos posiciones. Susana Díaz está por la “gran coalición” y la garantía de apoyar la unidad del Estado. Pedro Sánchez se muestra a favor de un gobierno de izquierdas con derechos de autodeterminación para 17 autonomías y la garantía del caos en tiempo récord. Es evidente que la irrupción en el ruedo del muletilla Puigdemunt jugará a favor de Susana Díaz (o ella o el caos). Veremos lo que resiste Sánchez antes de dar su brazo a torcer.

Seamos claros: con una “gran coalición” en el gobierno del Estado, Puigdemunt tiene todos los números para acabar en la cárcel Modelo a poco que se mueva en dirección secesionista. Si, por el contrario, el PSOE consigue formar el “gobierno Mister Potato”, la agonía soberanista se prolongará unos años más ante las presiones de la Unión Europea, de los centros plutocráticos y de un sector creciente del electorado catalán.

El hecho de que haya sido un segundón de pocos vuelos el que presida la Generalitat confirma la impresión que teníamos: el “proceso soberanista” está acabado. Terminará siendo una lucha de “últimos mohicanos” parapetados en la trinchera del victimismo. El presidente al que nadie eligió, está ahí para sacar adelante un “proceso soberanista” que nunca ha tenido mayoría absoluta, ni mucho menos consenso social y que siempre ha olvidado que las naciones y los Estados no se forman porque en un momento dado, un día determinado, el 51% de los electores hayan votado si a la independencia sobre un 49%, sino que es un proceso histórico mucho más complejo que hacer una simple fotografía del electorado en un momento dado.

A Cataluña le queda mucho por pasar y mucho más al pueblo catalán. No sirve de mucho recordar que es el pueblo catalán el que ha votado, porque su voto no es más que el resultado de cuatro años de difusión de la obsesión soberanista por parte de los medios de comunicación de la Generalitat. No es que menos de la mitad de los catalanes se hayan decantado por el soberanismo, es que la Generalitat ha utilizado cientos de millones para realizar el formidable lavado de cerebro colectivo que ha supuesto el “proceso soberanista” ¡¡¡y ni aún así han logrado convencer al 51% de los catalanes!!!  

Puigdemunt y mucho más el pueblo catalán deberían de estar preocupados porque la paz étnico-social en Cataluña es muy frágil. Puede romperse en cualquier momento. Cataluña, repetimos el leit.motiv del artículo que precede, no es más que EL ESLABÓN MÁS DÉBIL DEL ESTADO ESPAÑOL, pero no con riesgo de desgajarse y dar lugar a un microestado independiente, sino por ser la zona del Estado más próxima al caos. El proceso soberanista ya era un paso adelante al caos. La elección de Puigdemunt es un nuevo paso al frente, cuando el suelo ya falta bajo los pies de la sociedad catalana.

© Ernesto Milà – http://info-krisis.blogspot.com – ernesto.mila.rodri@gmail.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.