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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

El proceso de paz ha concluido. Reflexiones sobre el robo de armas.

El proceso de paz ha concluido. Reflexiones sobre el robo de armas.

Infokrisis.- El gobierno ZP ha esperado unas horas antes de reconocer el hecho incuestionable que supone, en la práctica, arrojar al estercolero el "proceso de paz": ETA ha robado más de 300 armas cortas en la Camargue francesa. Ya no vale la pena marear más la perdiz: se han cumplido los pronósticos más sombríos que manejábamos desde el inicio del proceso de paz. ETA, una vez más, se ha escindido. Los partidarios de presionar más mediante las armas a un lado, Josu Ternera a otro.

ZP ha perdido el principal argumento para su reelección

La estrategia de ZP cuando alcanzó el poder gracias a las bombas del 11-M era despegarse del PP, gracias a obtener la desmovilización de ETA. El abandono de las armas supondría la prueba del nueve sobre la efectividad y la validez de la política del “talante”. En 2008, gracias a la culminación del proceso de paz, ZP se aseguraba una mayoría absoluta. Esa era, al menos, la idea inicial.

Para abordar este proceso ETA se beneficiaba de un “tapado” en su organización, el colaborador necesario en la caída de casi 250 etarras desde el último trimestre de 2002: “Josu Ternera”. A partir del retorno a la clandestinidad de Ternera, las redadas y los hallazgos de explosivos se realizaron de manera trepidante y con una precisión singular y llamativa. Era evidente que ETA tenía un topo dentro y que ese topo estaba excepcionalmente bien situado en la jerarquía de la organización. Si hubiera sido un militante de base, habría sido localizado y aislado al cabo de un par de confidencias. Pero la eficacia policial ha durado hasta el mismo día de la apertura del proceso de paz. Si tenemos en cuenta que de la antigua cúpula de ETA, solamente queda Ternera en libertad… la cosa está clara. Además, en la preparación del 11-M, era IMPRESCINDIBLE la colaboración de algún jerarca de ETA que ordenase el robo de un automóvil en el callejón de Trashorras o la marcha de la caravana de la muerte, paralela a la bajada de explosivos de Asturias a Madrid, etc.

Todo esto lleva pensar que, al menos desde 2002, ha existido un nexo entre algún mando policial, próximo al partido socialista, y Josu Ternera. Y si esto es así, se entiende perfectamente la seguridad con la que ZP abordó el proceso de paz: sabía perfectamente que el interlocutor estaba de acuerdo en la desembocadura del mismo.

Pero Ternera minusvaloraba la capacidad de razonamiento lógico de sus militantes, y ZP desconocía la historia de ETA: cada vez que una parte de ETA decidía abandonar las armas, otra parte se escindía para seguir manteniendo la llama del terrorismo. Nosotros estamos ahora en este punto.

Lo que no encajaba en el proceso de paz

El proceso de paz ha tenido, hasta ahora, varias fases. En la primera, todos parecían estar de acuerdo: presos, etarras de base, dirección etarra, HB, etc. Desde el principio ETA siguió con sus extorsiones enviando cartas reclamando el impuesto revolucionario a los empresarios navarros y cobrando las cantidades diferidas pactadas antes de la tregua. Pero el gobierno quitó hierro a todo esto. Alguien se atrevió a decir que de algo tenían que vivir los etarras… Otros pidieron que el Estado se comprometiera a financiar a los etarras mientras durara el proceso de paz. Se estaba en aquellos momentos tan seguro de que el proceso iba a concluir favorablemente para la desmovilización de ETA que los agentes de ZP multiplicaban sus estupideces sin el más mínimo pudor. Sin embargo, todo cambio durante el verano de 2006.

A partir de ese momento reafloró la “kale borroka”. Eso era un elemento nuevo e inesperado. El PP tronó contra esta muestra de violencia que suponía un retroceso en la situación de liquidación de la “kale borroka” alcanzada a partir de 1998. El gobierno prefirió eludir estas cuestiones y se limitó a afirmar que hacía tres años que ETA no mataba. Algunos analistas intentaron interpretar esta sorprendente reavivación del terrorismo callejero de baja cota como una forma de presión por parte de ETA. Solamente era preciso esperar unas semanas para saber si esta interpretación era o no válida.

En todo ese tiempo, era evidente que los presos empezaban a inquietarse. Si la pareja de bestias sedientas de sangre que asesinaron a Miguel Ángel Blanco actuaron desde su jaula de manera desafiante, casi dando la impresión de que sabían que, fuera cual fuera el resultado del juicio, en pocos meses iban a estar en la calle, otros etarras respondieron de manera histérica y amenazadora. Ya no eran gestos desafiantes sino desesperados. Algunos etarras empezaban a pensar que el proceso no era lo que les habían dicho inicialmente: no iban a salir a la calle de un día para otro, sino solamente “ver acortadas sus condenas”… y no siempre. A los matarifes les quedarían todavía entre 10 y 15 años de prisión.

Luego estaban las bases de HB, los grandes decepcionados del proceso de paz que han ido entendiendo poco a poco que las cosas no eran tan simples como se las habían vendido al principio. Era imposible, desde el punto de vista legal, relegalizar a HB con las mismas siglas; era imposible reconocer el derecho de autodeterminación del País Vasco; era imposible que una simple negociación sentenciara la incorporación de Navarra a la Comunidad Vasca… ZP y Ternera habían vendido el pescado antes de que engrosara sus redes. Y no hay que descartar que algunos etarras sean en estos momentos conscientes de que la facilidad con la que se produjeron las caídas a partir de 2002 tenían solamente a un responsable.

Y así ha ocurrido lo que venimos vaticinando desde hace cinco meses: que existía el riesgo de escisión dentro de ETA y que existía la posibilidad de que ZP terminara negociando con UN SOLO etarra, Ternera, pero no con las bases del terrorismo.

Lo que demuestra el robo de armas

La irrupción del terrorismo de baja cota callejero podía ser interpretado de distintas maneras, pero el robo de 300 armas cortas, no. Cuando alguien se arriesga a robar 300 pistolas es porque tiene la intención de utilizarlas. ETA se está rearmando. Algunos etarras han comprendido finalmente que la antigua infraestructura de la organización estaba tan carcomida e infiltrada como antes de la “tregua trampa”. Así que están forjando una nueva infraestructura, cuya primera necesidad es proveerse de armas.

ZP tardó en reconocer la evidencia: la noticia difundida por la mañana sobre el robo de armas apuntaba a ETA. Solamente ZP y sus voceros lo negaron. Por la tarde, hacia las 18:00 horas, ya era imposible negar la evidencia. El impacto de este hecho va a ser profundo y el gobierno ZP tardará todavía semanas en digerirlo: el bonito plan de ZP para pasar a la historia como “el pacificador” y obtener una cómoda reelección en 2008 se había desmoronado.

Es evidente que la fracción de ETA que ha cometido el robo de armas, lo ha hecho en el momento más trascendental de la negociación: el día antes de que el Parlamento Europeo debatiese el apoyo a la iniciativa. Si ayer, ZP auguraba este debate como su gran relanzamiento internacional, mañana sus eurodiputados lo tienen muy difícil para integrar este elemento en su discurso, toda vez que es evidente que ETA se está rearmando.

La fecha elegida para el robo ha sido demoledora para el proceso de paz. El acto en sí es imposible de interpretar como una medida de presión para acelerar el proceso. Eso valía para cualquier otro día, pero no para el día antes del debate en Europa, donde ETA debía mostrar su buena disposición, si quería obtener un voto masivo de los diputados. Pero esto no es todo.

A la espera del Omagh español, las cosas ya no están como antes

Las cosas no pueden evolucionar de otra manera: el proceso de paz queda reducido a una conversación con Josu Ternera en la que éste se representa a sí mismo y, por tanto, el margen de éxito de la operación ha quedado minimizado hasta convertirse en, más bien, contraproducente al evidenciar la nula preparación del gobierno en materia antiterrorista y sus errores en la percepción de la situación.

El último año ha sido un año perdido para la lucha antiterrorista: ZP ha levantado falsas expectativas, ha bajado la guardia, ha hecho creer a la opinión pública que “la paz era posible”, los abertzales incluso han asumido parte de estas expectativas. ¿Y ahora qué? ¿Podrá HB presentarse a las elecciones de mayo –HB precisa urgentemente recuperar poder municipal- sin una contrapartida clara por parte de ETA? ¿Mucho a cambio de nada? Y ¿será capaz ZP de mantener la fe en el “proceso” después de que la nueva ETA haya completado la reconstrucción de su infraestructura y realice los primeros asesinatos?

Hay que reconocer que la posición del PP en esta materia tiene mucho más tirón popular, especialmente desde el momento en que el proceso de paz puede darse por fracasado: lo realmente urgente no era negociar con los asesinos, sino enviarlos a la cárcel, incluyendo a Josu Ternera. Se ha perdido año y medio en declaraciones almibaradas a favor de la paz. El cadáver agonizante se ha reconstruido, pero el pacto antiterrorista ya es papel mojado. ZP lo ha cubierto con su baba infecta.

A estas alturas ZP debe estar lamentando sus errores en materia antiterrorista (si es que aún le queda algo de sentido común). Lo dramático es que, de un momento a otro, las pistolas robadas hoy se apoyarán en la nuca de algunos inocentes. Si, tras el primer muerto, ZP sigue con sus ensoñaciones pacifistas, las elecciones de 2008 pueden suponer para él, no solamente la pérdida de las elecciones, sino un descalabro sin precedentes. Para dialogar hace falta, no solamente que las dos partes quieran dialogar, sino que la otra parte sea algo más que un terrorista. A un lado está Josu Ternera y una pequeña camarilla de cincuentones canosos, tripudos y barrigones. Al otro, la inmensa mayoría de jóvenes lobos de ETA. Tal y como podía prever cualquier lector de la prensa diaria…

Mañana en el Parlamento de Europa –no importa cuál sea el resultado de la votación, los diputados votan según conveniencias de su grupo, no según su criterio- la figura de ZP y su política volverán a ser una irrisión

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 08. Inmigración y seguridad

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 08. Inmigración y seguridad

Biblioteca Julius Evola.- Los defensores de la inmigraicón realizan un sorprendente razonamiento: no existe ninguna relación entre inmigracion e inseguridad ciudadana: un delincuente, según ellos, por definición, no es inmigrante... es delincuente. El hecho de que sea delincuente nacido en el extranjero no le hace acreedor, al parecer, del título de inmigrante... Razonamientos como este realizados por los defensores de la inmigracón entran más bien en el terreno de la psicopatología que en el del sentido común. La relación entre delincuencia e inmigración está demostrada y es demasiado estrecha como para poderla negar.

 

Diálogo VII

Inmigración y seguridad

[24 de octubre de 2006]

Papá, ¿es cierto lo que dicen algunos de que los inmigrantes son delincuentes?

No, rotundamente no… Pero vale la pena realizar algunas matizaciones. Si te fijas, los informativos e incluso los diarios, tienen tendencia actualmente, cuando se comete algún delito a subrayar, cuando corresponde, que el delincuente es de “nacionalidad española”, como si fuera anómalo. Y esto merece una explicación…

Que espero me lo aclares porque yo tampoco he entendido que de un tiempo a esta parte se subraye la “nacionalidad española” del delincuente, como si no fuera normal que en España los delincuentes sean españoles.

Atiende a este concepto que te servirá para entender lo que está pasando: la inmensa mayoría de inmigrantes son gente honesta, trabajadora, que viene a nuestro país a, como se dice, “buscarse la vida”, ganar un salario y vivir lo más dignamente posible… pero no es menos cierto que la mayoría de delincuentes son inmigrantes.

Te lo voy a aclarar: de los cinco millones de inmigrantes que, como mínimo, residen en nuestro país en este momento, apenas una minoría se dedica a la delincuencia. Resulta imposible decir cuantos. Solamente sabemos que un 58% de presos son de origen extranjero. Este dato es suficientemente significativo por que supone un colectivo de, en torno a 35.000 presos.

Y esta cifra, a ti, ¿qué te parece?

Pues en principio muy mal, por que es inadmisible que la inmigración que hoy supone un 12% de la población aporte un 58% de la delincuencia, es decir, cinco veces más, casi, de lo que sería normal. Así pues, la incidencia de la inmigración en la inseguridad ciudadana es cinco veces superior a la que generan “nuestros” delincuentes. Pero estas cifras, como siempre, están alteradas, son rematadamente falsas.

¿Por qué?

Por que una cosa son los delincuentes presos, en los que el contingente llegado de la inmigración ya es mayoría, y otra muy distintas los delitos que efectivamente se cometen. Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar, en esta España maltrecha y menguante, jardín de Alicia para ZP, la mayor parte de delitos no se castigan con prisión. Por ejemplo, el pequeño robo, raramente termina en prisión aun cuando el ladrón sea multirreincidente. Las cárceles están saturadas y los fiscales han recibido la orden de solamente pedir prisión para casos extremadamente graves. Hoy, incluso robos con intimidación no implican prisión preventiva, ni aun cuando el ladrón haya protagonizado decenas de episodios similares. Algunos funcionarios de juzgados de guardia me han comentado que hay días en los que la totalidad de detenidos son extranjeros. Las cifras son mucho más alarmantes de lo que indican las estadísticas penitenciarias. Es más que probable que la totalidad de delitos cometidos por extranjeros se sitúa en este momento en torno al 75-80%... ¡para una población del 12%! ¿Te parece admisible?

Lo más lamentable es que algunos colectivos nacionales están “liderando” algunas especialidades delictivas: los marroquíes acaparan el tráfico de hachís, los colombianos el de cocaína y los ajustes de cuenta, los kosovares los robos en fábricas, los nigerianos las estafas, los andinos y los magrebíes la violencia doméstica, y así sucesivamente.

¿Por qué se ha producido este fenómeno?

En primer lugar por que el gobierno siempre va por detrás de la percepción popular. Desde finales de los años 90, la población española “veía” con claridad que la delincuencia estaba aumentando y en las conversaciones en bares, en colas de mercados, en el trabajo, se “sabía” que la mayor parte de delitos estaban siendo cometidos por inmigrantes. Pero el Estado decía que no, que era una percepción falsa y que, en realidad, la situación de la seguridad ciudadana estaba mejorando. No era cierto: para quien tenía ojos y veía, la realidad era que la delincuencia estaba aumentando a una velocidad mayor que la inmigración y que ambos fenómenos estaban íntimamente unidos.

Solamente en septiembre de 2003, Aznar se vio obligado a reconocer lo que todos españoles observadores veíamos desde 1999: que la delincuencia estaba aumentando. Pero en aquella época, nadie tenía el valor de decir en voz alta –al menos nadie significativo- que la delincuencia estaba íntimamente ligada a la inmigración. Decirlo suponía convertirse automáticamente en xenófobo y racista. Pero era cierto. El Instituto El Cano abordó en 2003 esta cuestión de manera tímida y dubitativa, pero el resultado al que llegó fue incuestionable. Solamente en 2002, la violencia doméstica entre inmigrantes suponía el ¡50% del total de violencia doméstica cometida en España, en un momento en el que los inmigrantes apenas suponían el 4% y las cifras en asesinatos no iban a la zaga!

Pero el problema es más profundo. Arrastramos un déficit en seguridad ciudadana que está implícito en el propio texto constitucional cuando se dice que la función de nuestro sistema penal no es el castigo, sino la rehabilitación del delincuente… Eso está bien, si me permites la ironía, especialmente si nos mantuviéramos con las cifras de delincuentes “autóctonos” que hoy serían en torno a 25.000 presos, prácticamente lo mismo que hace 20 años. Con una población penal así, si es posible pensar en políticas de rehabilitación sistemática e incluso es posible que con cierto éxito. Pero, aquí también, todo esto queda desvirtuado por la masificación que ha sufrido la delincuencia a partir de la llegada masiva de ilegales (y de no tan ilegales porque buena parte de los delincuentes inmigrantes tienen permiso de residencia y de “trabajo”…).

Además, el sistema penal español es extremadamente laxo. Las condenas no se cumplen nunca en su totalidad, la vida en el interior de la cárcel es “casi” como la que tiene lugar en el exterior, salvo por el aislamiento. Pero se tiene acceso al teléfono, se reciben visitas íntimas, las palizas y los malos tratos están, lógicamente, excluidos y castigados y, finalmente, la alimentación no es mala. Si tenemos en cuenta que algunos inmigrantes proceden de países en los que robar una manzana hasta hace poco era castigado con la amputación de la mano y hoy solamente con una paliza cuando te detienen, otra en la comisaría, otra en el juzgado, frecuentes en la cárcel y a condenas desproporcionadas, se entenderá porque algunos delincuentes vocacionales han trasladado aquí su campo de operaciones. Para un delincuente marroquí, una cárcel española es una pensión bastante cómoda. Todavía recuerdo un joven magrebí que me comentó: “prefiero estar en la cárcel en España que en la calle en mi país” y debía saberlo, porque estaba en prisión por tráfico de drogas.

Recuerda esto: mientras persista la fisonomía “garantista” del Estado en este terreno y los derechos de los delincuentes estén por encima de los derechos de las víctimas, España seguirá constituyendo el paraíso mundial de la delincuencia. También en esto se ha producido el “efecto llamada”: bandidos de todos los países, en España las leyes nos protegen… Así pues, mientras el sistema no se preocupe de CASTIGAR el delito y dejar la rehabilitación para mejor ocasión, cuando los niveles de delincuencia hayan descendido a porcentajes normales, el “efecto llamada” sobre la delincuencia no cesará.

Supongo que tendrás alguna medida en mente y supongo que propondrás dureza en el tratamiento de la delincuencia…

La palabra de moda es “tolerancia cero”. De eso se trata: tú eres extranjero, has venido a nuestro país sin que nadie te llame y vienes a robar: entonces tu delito tiene un agravante. Es importante introducir esta idea: que delinquir en el país que te ha acogido es un abuso de confianza y un agravante en cualquier caso que supone la aplicación de penas en su grado más alto.

Pero hay otra medida todavía más imprescindible: inmigrante que comete el primer delito, inmigrante expulsado de España. Si ese delito implica una indemnización civil, la expulsión se realizará después de haber satisfecho la cantidad o cumplido la pena de prisión correspondiente, con la obligación de realizar trabajos penitenciarios para pagar la indemnización. Al acabar la condena, expulsión con prohibición a perpetuidad de regresar al territorio de la Unión Europea. ¿Duro, verdad? Si, pero esto no te afectará ni a ti ni a mi, afectará a los que han venido aquí a delinquir. No te preocupes, medidas excepcionales de este tipo harían notar su eficacia en pocas semanas, las suficientes para desactivar el efecto llamada para delincuentes.

Por otra parte, se trata de firmar acuerdos con los países de origen de la delincuencia que establezcan que para determinados delitos, el delincuente cumplirá la condena en su país.

Otra medida, imprescindible, examinar las estadísticas de delincuencia y actuar en consecuencia. Los países que exportan más delincuencia deben ser sancionados admitiendo la menor cuota de sus nacionales como inmigrantes. Te pongo dos ejemplos: los colombianos, por ejemplo, tienen unas tasas de delitos muy graves, excepcionalmente altas; sin embargo, sus vecinos venezolanos apenas registran tasas de delincuencia, otro tanto ocurre con argelinos y tunecinos. Así pues, se trata de protegerse de los primeros y aceptar a los segundos. ¿No te parece razonable? El principio para juzgar la inmigración es: resulta aceptable toda inmigración que no crea conflictos ni desajustes, la inmigración necesaria y con la cualificación adecuada.

Ayer hablábamos de menores, como sabes una parte de la delincuencia extranjera está protagonizada por menores y, más en concreto, por menores marroquíes ¿qué puede hacerse con este tipo de delincuencia?

Lo que comentamos ayer no debemos olvidarlo a la hora de valorar la delincuencia de menores. Es intolerable y muestra de las ridiculeces a las que puede caer el humanitarismo progresista, que en las grandes ciudades haya niños extranjeros que cada tarde son detenidos cometiendo robos –en ocasiones con violencia gratuita-, pasan por la noche al juzgado, de ahí al centro de menores, reciben ropa de marca, alimento y cama y al día siguiente, como si tal cosa, se van a seguir robando de 11 a.m. hasta que son, inevitablemente detenidos y así día tras día. En Barcelona en 2002 llegó a haber hasta 500 niños magrebíes que vivían en la calle… Se les trataba con paños calientes y llegaron a convertirse en una plaga para turistas en el centro de la ciudad. Drogados, enloquecidos, sin importarles nada ser detenidos una y otra vez, enviaban buena parte del producto de sus robos a su familia… Mira, todo esto es tan absurdo que lo único que merece comentarse es la cretinez de quien lo ha hecho posible. Te repito lo que dije ayer: delincuente o no, el lugar de un menor está junto a sus padres y el Estado del que es ciudadano tiene la obligación de velar por él. La obligación del Estado Español empieza y termina repatriando al menor inmediatamente, en el momento de ser detectada su presencia en España, delincuente o no, y hacer todo lo posible por reunirlo con sus padres o con su familia o ponerlo, como mínimo, a custodia del Estado del que es ciudadano. Cualquier otra medida es grotesca y contraproducente.

Pero si hay delincuencia es porque hay pobreza. Elimina la pobreza y eliminarás la delincuencia…

Te equivocas, un ladrón vive siempre mucho mejor que un trabajador honesto. Los circuitos de la delincuencia dan acceso al gran consumo con el mínimo esfuerzo. Un joven que trabaja 8 horas al día en un trabajo no cualificado puede ganar en torno a 30 euros por día: esa misma cantidad se obtiene vendiendo dos gramos de cocaína.

Fíjate a los delincuentes detenidos, todos tienen teléfono móvil, walkman, si son menores, consola de videojuegos… y seguramente automóvil. Vamos de una vez a abandonar esos mitos lánguidos y engañosos: delincuencia es una cosa y pobreza otra. De hecho, hay pobres, la inmensa mayoría, para los que robar no entra en sus proyectos. Una cosa es la pobreza, otra la delincuencia. La asimilación del pobre al delincuente es falsa y mendaz. No te voy a hablar demagógicamente de la delincuencia de guante blanco o de ladrillo en ristre atrincherada en los ayuntamientos, se voy simplemente a recordar que la delincuencia permite vivir un tren de vida espectacular e invertir al mes miles de euros en caprichos y eso con una “jornada laboral” muy limitada. Claro está que la contrapartida es cierta “inestabilidad laboral”, pero en países garantistas como España, el delincuente tiene posibilidades de seguir operando durante años antes de sentarse ante un tribunal. Quien relaciona pobreza con delincuencia se engaña o pretende engañar: la pobreza puede sobrellevarse con dignidad y honestidad, la delincuencia nada en oro y quiere seguir así por siempre jamás: mucho beneficio, poco trabajo, relativo riesgo. Se trata de alterar esta ecuación: mucho riesgo, beneficio escaso, mucho trabajo. Eso también jugaría en contra del efecto llamada.

Por ejemplo, creo necesario que el Estado reconozca, en este preciso momento y ante esta situación en la que abundan los asaltos a chalets con extrema violencia, que el ciudadano tiene derecho a autodefenderse. Resulta inadmisible que el ciudadano que mata a un delincuente que había irrumpido en su hogar y golpeado a él y a su familia, sea siquiera procesado. Es preciso situar en la legislación la figura de la defensa propia y, dadas las actuales circunstancias, se relaje el control sobre la venta de armas. Ningún delincuente tiene dificultades para encontrar un arma en el mercado negro, solamente el ciudadano honrado tiene cerrado el disponer de un arma, solo que el primero utilizará el arma para delinquir y el segundo para autodefenderse. Mientras esta legislación no se modifique, personalmente, recomiendo la escopeta de repetición de cartuchos, se vende como arma de caza y no es necesariamente moral. Esto también tiende a desactivar el “efecto llamada” que ejerce nuestro país sobre la delincuencia. Te lo diré de otra manera: si el Estado no es capaz de asegurar nuestra defensa y seguridad, el ciudadano tiene el derecho de asumirla por sí mismo. Hoy estamos en ese punto. Si alguien violenta tu hogar y amenaza a tu familia, déjalo fuera de combate antes que toque a tu mujer y a tus hijos.

¿Cómo crees que evolucionará el tema de la delincuencia?

Mientras nuestro gobierno vive en una especie de autismo o de ensoñación ensimismada y se niegue a considerar a la inmigración como problema, no hay nada que hacer. Solamente que cada cual asegure su autodefensa, que blinde su hogar si tiene la posibilidad, haga otro tanto con su negocio, asegure sus bienes, tenga cerca el teléfono de los cuerpos de seguridad del Estado, y se procure medios contundentes para defender su hogar. Desengáñate: el Estado ya ha renunciado a defender al ciudadano, prefiere reivindicar las garantías y la seguridad del delincuente.

Con unos cuerpos de seguridad desmoralizados, una judicatura que se queja de que carece de armas legislativas para combatir el modelo actual de delincuencia, un efecto llamada masivo que llega a la delincuencia de todo el mundo y un gobierno solamente preocupado por maquillar las estadísticas de delincuencia, siempre a la baja y siempre con interés tranquilizador (esto es, electoralista), aquí queda poco que esperar.

Las medidas de fuerza no son cosa del gobierno ZP (¿quién iba a creer que es capaz de adoptarlas a estas alturas del drama?), para que fuera posible reconducir la situación haría falta ejercer una dureza y una contundencia que no hemos visto ni en la España desde hace tiempo. La cuestión es que la sociedad española cada vez va a pedir más este tipo de medidas, a unos partidos preocupados solamente por la gestión de los caudales públicos en beneficio propio. Con esta clase política, el problema de la seguridad ciudadana es irresoluble.

¿Qué pasa? ¿ellos y sus familiares no son víctimas de esa inseguridad?

Esa es la cuestión, que no lo son: habitualmente las víctimas proceden de las clases medias en todas sus franjas, nunca de la aristocracia económica ni de la clase política, ¿conoces algún diputado, ministro, senador, o concejalillo del más pequeño pueblo que haya sufrido alguna consecuencia de la inseguridad ciudadana? No. Yo tampoco. La inseguridad es cosa de las clases medias. Dado que no afecta a la clase política… el problema no existe. ¿Te extraña?

Desde hace unos días nada me extraña.

 

Hace medio siglo, la juventud húngara moría contra el comunismo

Hace medio siglo, la juventud húngara moría contra el comunismo

Infokrisis.- Hace hoy 50 años, los tanques rusos atravesaban los puentes de Budapest e iniciaban la ocupacion del país y la represión contra los patriotas húngaros en rebelión contra el stalinismo. Los 3000 muertos que se produjeron en los días siguientes fue el tributo de sangre, inevitable tras la entrega de media Europa al stalinismo por dos de los peores criminales de la historia: Winton Churchill y Franklin Roosevelt.

Desde entonces ha llovido mucho. La URSS de ayer no es la Rusia de hoy. Hungría ya está en Europa, es Europa. No hay nada que separe la formación de un eje histórico desde Lisboa a Moscú. Tan sólo la existencia de la OTAN, esa organización que carece de sentido desde el 8 de noviembre de 1989, cuando cayó el Muro de Berlín.

No es precisamente un resentimiento el que queremos estimular contra Rusia, sino recordar que el comunismo supuso para Europa una tragedia y que Yalta fue la cristalización de esa tragedia. Y también, que los partidos comunistas occidentales –empezando por el español- callaron ante la tragedia de los patriotas húngaros.

Hoy, cuando Hungría después de 40 años de opresión comunista, es víctima de la corrupción partitocrática, creemos que la lucha de los patriotas húngaros todavía no ha concluido y encuentra un espejo en los que murieron hace 50 años.

Resulta muy difícil para mi generación expresar cómo influyó sobre nosotros el "mito de la revuelta húngara" y el que vivimos de manera más cercana con la "Primavera de Praga". Hoy, cuando el comunismo es unánimemente condenado por todos, incluso por los que sirvieron como monaguillos a Stalin, nosotros podemos decir que nunca nos dejamos seducir por sus ínfulas de intelectualidad y su "método científico". La rebelión de los patriotas húngaros nos había vacunado contra el comunismo.

Como homenaje hemos recuperado esta canción compuesta y cantada por Leo Valeriano, cuya letra hemos traducido.

Esta canción de Leo Valeriano expresa perfectamente lo que sentíamos a finales de los 60 cuando empezábamos a incorporarnos a la lucha política: náusea, no sólo por el estalinismo, sino por la reacción de Occidente: preocupado en la desastrosa invasión de Suez por las tropas anglo-francesas, ni Europa ni la OTAN osaron mover un dedo en defensa de las libertades húngaras.

 

Budapest – Leo Valeriano

 

Bajar la música

Estoy en el momento mirando
allí donde había una ciudad
sobre las torres de las iglesias
picotea el “Gallo rojo”.

Rojos el cielo por las llamas
Roja la calle de sangre
Rojos son los tanques
Está ardiendo Budapest
Oh Budapest....

Hemos perdido sólos
éramos tantos hablando
cuando no costaba nada,
pero hoy ¿quién muere con nosotros?
Oh Budapest...

Y tú, burgués de Occidente,
tú que tienes mujer, hijos y amante
tus casas son cálidas
Y te arriesgarás por Budapest

Y tú burgués de Occidente,
que has amasado sacos de oro
nacidas de la sangre magiar
y luego nos has encadenado
al gigante del Este.

(hablado)

! Yo acuso! Yo, poeta mudo de 12 años
Que quizás esté mudo para siempre ¡acuso!
Y no te acuso a ti, horda enorme de Asia;
a ti oso brutal que no conseguiste
ser europeo. Y no te acuso a ti, canalla vil
que has permitido la nueva invasión de los tártaros
para salvar así tu existencia
pero te acuso a ti, Occidente, que no has atendido
a nuestro último grito de ayuda. Te acuso, Occidente,
que has preferido la Asia lejana

Al pueblo de San Esteban.
Y luego sobre las ruinas

de París, Londres, Nueva York
Marcharán los carros armados de nuestro tirano.

Recuerda entonces que todo se habrá realizado,

incluso la maldición

del magiar que has abandonado

Yo te acuso, Occidente
mañana tu también llorarás
como el magiar
por ti abandonado en Budapest
Oh Budapest...

Aquí sobre el monte estoy mirando
el fin de una ilusión
nacida a lo largo de nuestro río
y que muere asesinada con Budapest
Oh Budapest...

 

Martes, 24 de Octubre de 2006 03:06 #.

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 07. El "efecto llamada" y los responsables de las muertes

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 07. El "efecto llamada" y los responsables de las muertes

Infokrisis.- Diariamente mueren ilegales en el Atlántico o en el Estrecho, llegar a Europa cuesta un tributo de sangre a la inmigración. En 2001, según ONGs marroquíes habían muerto en torno a 10.000 personas en el Estrecho, mientras el gobierno español las reducía apenas a 500. Pero hasta el mes de enero de 2006, la propia Guardia Civil, informaba al gobierno de que 3000 subsaharianos habían muerto en cayukos hundidos que preendían alcanzar Canarias. El responsable de esas 3000 muertes tiene un nombre: el desaprensivo que ha generado el "efecto llamada": ZP y su criminal política de inmigración.

 

 

Diálogo VII

El efecto llamada y los responsables de las muertes

[23 de octubre de 2006]

Papá, se dice que solo en un año han muerto 3.000 personas, la mayoría subsaharianos que intentaban entrar en España en cayuko, ¿qué sientes ante esta cifra?

Una mezcla de ira y dolor. Dolor porque ningún ser humano en su sano juicio se alegra de la muerte de otro ser humano. Pero tampoco la provoca. De ahí mi ira. Ira contra los que han generado, favorecido y estimulado el “efecto llamada”, gracias al cual se ha producido esta larga marcha hacia el norte. Experimento una gran repugnancia y náusea al citar el nombre completo del presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, así que la náusea es mejor citando solamente sus iniciales ZP, pero hay que recordar que el único descerebrado que ha creado falsas esperanzas a los subsaharianos de que podrían encontrar un hueco en el mercado laboral español, ha sido él y toda su política en inmigración no ha hecho otra cosa, ni ha servida para otra cosa más que para estimular el “efecto llamada”. Las 3.000 víctimas de los cayukos -3.000 en enero de 2006, hoy son muchas más, desde luego más de 4.000- son víctimas de la política criminal de ZP. Entenderás, por tanto, que el dolor por las víctimas que eran pobre gente a la busca de un mundo mejor, debe, necesariamente, de acompañarla la sensación de náusea y asco por la figura de ZP.

¿Tu crees que es posible combatir el “efecto llamada” y conseguir que las cosas vuelvan a su cauce normal? Estoy oyendo cada vez con más frecuencia, que la oleada migratoria es imparable…

No lo es y miente como un bellaco quien así lo afirme. Para detener la oleada, basta simplemente, tener voluntad de hacerlo. Te acordará que hace ocho meses, cuando el gobierno defendía la entrada de LaCaixa en Endesa, a través de Gas Natural, para satisfacer una de las exigencias del pacto del Tinell, cambió la ley que rige las OPAs, de un día para otro. Así que, cuando la cosa es urgente, no hay ley que resista una enmienda en forma de decreto-ley.

Sin embargo, el gobierno ZP no es capaz de reformar la ley de inmigración, ni de enviar circulares a los responsables de la Seguridad del Estado para que repatríen a los ilegales de manera expeditiva una vez pisan territorio español.

En África, el sueño de todo adolescente es tener unos pantalones vaqueros y calzado deportivo de marca. En África este sueño es muy difícil de satisfacer, pero inmediatamente llegan en cayukos a Canarias, los reciben junto a las raciones alimentarias. No es que critique estas medidas humanitarias es que te estoy exponiendo la triste realidad africana: si pudieran, todos los africanos pobres llegarían a Canarias para obtener ese premio. Dado que no puede ser, el problema consiste en demostrar, a las claras, sin fisuras, ni lenguajes humanitarios, algo tan duro como simple: no hay lugar para más inmigrantes en España. Y la prueba es que todo el que llega se va de regreso el mismo día en que llega. Y no solamente en cayukos, sino a los que entran por Barajas, por el Pirineo o por la frontera portuguesa.

¿”Efecto patada” frente a “efecto llamada”?

No es la mejor forma de definirlo, sin duda, pero la frase la pones tú: llámalo como quieras, ha muerto demasiada gente porque un gobierno holgazán y débil solo considera los problemas cuando son irresolubles, empezando por los que el mismo crea. La oleada de pateras, cayukos, los saltos a las alambradas, el desembarco masivo de Boeings-patera, etc, ha alcanzado tal volumen que, entiéndelo bien, no se trata solamente de poner un cartelito que diga “reservado el derecho de admisión” o respetar los escrúpulos de la ley de inmigración en cuanto a los plazos de repatriación: estamos viviendo una situación excepcional y a una situación excepcional corresponden medidas excepcionales.

Supongamos que lo que estoy proponiendo puede llamársele “efecto patada”. Dime ¿qué es mejor, dar una patada en el culo a cualquier intruso y dejar que este cuente lo que le ha pasado –en España me dieron una patada en el culo- o bien darle una bolsa de comida, otra de ropa, un par de mantas, llevarle en avión de Canarias a Castilla o a Murcia y decirle “Búscate la vida”?  En el primer caso, el inmigrante expulsado se convierte él mismo en un “efecto desmoralización”. Nadie más lo intenta porque sabe como termina la aventura. En el segundo caso, cada inmigrante que logra llegar ilegalmente a España se convierte en un reclamo para decenas de imitadores… buena parte de los cuales morirán en la travesía del mar. ¿Qué es más inhumano? La irresponsable tolerancia que cuesta vidas y traslada la pobreza a nuestro territorio, o el coraje de decir “No, tu no puedes venir aquí, está reservado el derecho de admisión, lo lamentamos, pero no hay sitio para ti”?

Creo que las dos actitudes son muy duras…

¿Qué crees que piensa el hombre que se está ahogando cuando su patera de ha partido en dos y no hay cerca un barco de rescate? Te lo diré: tiene miedo, recuerda a su familia que jamás volverá a ver, está desesperado por saber que va a morir. Pues bien, el responsable de estas tragedias que se repiten a diario, es solamente el imbécil incapaz de practicar una política enérgica en materia de inmigración.

El “efecto patada” tiene la ventaja de que desactiva situaciones como ésta. Puede que no haya más gente que pueda realizar su “sueño africano” (vaqueros y deportivas), pero, al menos, no mueren como se muere de manera terrible en medio del océano: sólo y desesperado, lentamente.

¿Y no sería mejor cumplir escrupulosamente lo establecido en la ley de inmigración, incluidos los plazos de repatriación?

No, y te explicaré el por qué. Esa ley fue reformada por unos completos incapaces que no valoraron el alcance de lo que estaban haciendo. Hasta no hace mucho era posible cumplir leyes análogas por la sencilla razón de que existía una inmigración por goteo. Ahora es “a chorro”. Estamos ante un problema masivo. Es como el problema de la droga: un cocainómano en 1977, era una excepción que alarmaba solamente a sus familiares, hoy es una epidemia; ha dejado de ser un fenómeno individual para convertirse en un fenómeno de masas. Así mismo, la Ley de Inmigración está pensada para resolver casos individuales… pero hoy estamos ante una oleada migratoria. Los trámites son largos y angustiosos para el repatriado. Por lo demás, la inmensa mayoría de inmigrantes ilegales que llegan, se quedan. Hace poco una web senegalesa decía: “España es el mejor camino para entrar en Europa. Basta con llegar a Canarias. Luego Zapatero te lleva en avión a Europa”. “Zapatero” es, sin duda, el único nombre de presidente de un país europeo que conocen los desheredados de África. Todo un honor. La triste realidad –para nosotros- es que hoy, casi la totalidad de inmigrantes que pisan España, se quedan aquí y solamente un porcentaje ínfimo es repatriado, solamente para que la prensa se haga eco de ello y no cunda todavía más la alarma. Por ejemplo, cuando Rubalcava habla de que en 2005 se realizaron 65.000 expulsiones de territorio nacional, miente descaradamente y sabe que miente: una cosa es que se expidieran 65.000 órdenes de expulsión y otra que solamente una parte ínfima de las mismas, sea por vía de urgencia, es decir, que la propia policía los acompañe a la frontera. En el resto de los casos, la “expulsión” se reduce a la recepción de un papel, nada más.

Por otra parte, si no puede expulsarse a nadie del que se desconozca su nacionalidad, eso equivale, en la práctica, a invitar a los inmigrantes ilegales a que la silencien. Claro que conocen su nacionalidad, pero ¿cómo admitir que callen? Ya han vulnerado demasiadas leyes como para seguir teniéndolos entre paños calientes: han vulnerado la ley de extranjería y mienten al ocultar su nacionalidad para beneficiarse de ello. Están incurriendo en un fraude de ley. Bastaría solamente una tarde plácida en el congreso de los diputados para que quedara establecido que la ocultación de nacionalidad es un delito penado con prisión o para que algún diputadillo enviara al Parlamento Europeo una proposición de ley en la que se instara a los gobiernos ribereños a repatriar inmediatamente con carácter de urgencia al último país del que procedan, a los inmigrantes ilegales. Oponerse a la readmisión por parte de Argelia, Marruecos, Libia, Mauritania, equivaldría a sanciones económicas y a pérdida de ayudas.

En cuanto a la petición de asilo político, resulta innegable que África es el paraíso de los conflictos civiles, pero Europa no puede admitir a todos los refugiados políticos que desean establecerse en nuestro territorio. Bastaría, simplemente, con establecer que las peticiones de asilo deberían realizarse en el consulado español más próximo al lugar de procedencia. Sin embargo, resulta inadmisible imponer una política de hechos consumados diciendo: “soy exiliado político, he llegado ilegalmente y aquí me quedo”. Ese gesto de desprecio a la legislación española debería ser castigado con la repatriación inmediata.

Por otra parte, es evidente que la inmensa mayoría de quienes solicitan ser considerados “refugiados políticos”, mientras sobre su origen e identidad. Pero esta es otra historia.

Nuestra legislación garantista y establecida para períodos de goteo de inmigración, pero no de riadas migratorias, está desbordada por la llegaba masiva de menesterosos. La saturación en Canarias no es de ahora, se inició en febrero de 2005 cuando empezó a realizarse la regularización masiva. Cada vez que la saturación llama la atención de los medios –a falta de otras noticias- ZP se preocupa y sus voceros parlamentarios durante un par de días afirman que la situación “no es grave”. Es el tiempo que tardan en transferir esos inmigrantes a la península y distribuirlos por todas las comunidades autónomas. Al cabo de pocos días, la historia se repite: los centros de acogida canarios vuelven a estar sobresaturados, nueva noticia y en avión para España, salvo a unos pocos desafortunados a los que les toca hacerse la foto en el vuelo de regreso a su país… vuelo que, por lo demás, hay que pagar al país de origen para que acepte a sus propios funcionarios.

Esto no es política migratoria, esto es, sencillamente, una vergüenza nacional en la que gobiernos de países miserables, dirigidos por salteadores de caminos, exigen el pago de “derechos” por admitir a sus propios ciudadanos. Con gentes de esa calaña ¿podemos negociar algo cuando en realidad solamente entienden el lenguaje de la amenaza y el gesto de fuerza?

¿No crees que ZP actúa así por humanidad?

Me cuesta trabajo pensar que ZP actúa por otra cosa que no sea por consideraciones electorales. Después de meses de que la Guardia Civil le alertara sobre los cayukos hundidos y las víctimas llegaran a 3.000, empezó a hacerse eco de la gravedad de la situación. Antes ya sabía que era una situación de extrema gravedad, pero los medios no la habían reflejado y si los medios no sabían nada, era que el problema no existía. De repente, los medios, informados por policías, por cierto, advirtieron sobre el conflicto y fue entonces cuando ZP empezó a tomar cartas en el asunto. Movilizó a los Moratinos, Rumi, Caldera y demás ineptos, para que viajaran a los países africanos afectados y negociaran las repatriaciones: ¿negociaran? ¿qué puede negociarse con países que se niegan a readmitir a sus propios ciudadanos? El resultado de todo este cúmulo de insensateces es que a los 18 meses de haberse iniciado el conflicto de los cayukos, estos siguen fluyendo hacia Canarias y dejando su cuota de ahogados. Se ha comprado a precio de oro la cooperación de Marruecos (40 millones de Euros en noviembre de 2005, para que tomara cartas en el asunto en la crisis de las vallas de Ceuta y Melilla), se ha comprado la cooperación de Mauritania y Malí… pero ni uno solo de esos países hace absolutamente nada para detener el flujo. Es más, las últimas negociaciones ya eran con Nigeria, país alejado y al que, por supuesto, también se le comprará la colaboración.

Me dices si no será que ZP actúa así por “humanidad”. Ya hemos visto que los ahogados en los cayukos son, directamente, culpa suya. Al mismo tiempo, el despilfarro de fondos en materia de inmigración, también lo es. España no es un país rico como para sufragar todos los gastos de establecimiento masivo de ilegales sin trabajo, de repatriaciones excepcionalmente caras o de coberturas sociales a inmigrantes sin trabajo y sin posibilidades de tenerlo. Todo el dinero que se despilfarra en esta materia, se sustrae de causas mucho más urgentes y justificadas. Mantener cada día a un inmigrante ilegal menor de edad cuesta al día 80 euros. Y son miles.

¿Qué hacemos, por cierto, con los menores ilegales? ¿tampoco eres partidario de que se les trate con humanidad?

Claro que lo soy. Crees que soy un monstruo, me conoces lo suficiente para saber que no. El monstruo es la Ley del Menor. Esa ley, en materia de ilegales, prescribe que los menores ilegales que se encuentran en España quedan bajo tutela del Estado y de las Comunidades Autónomas. ¿Eso es humanidad? Si se trata de aplicar medidas humanas, la primera de todas, incuestionable y cristalina, es que todo menor tiene el derecho de estar junto a sus padres y éstos tienen la obligación de tenerlo con ellos. Cualquier otra disquisición es monstruosa.

Así pues, un gobierno digno de tal nombre y no un atajo de mocos coriáceos, deberían de preocuparse por repatriar con más celeridad si cabe a los menores ilegales que a cualquier otro. Hacer lo contrario, esgrimiendo la coartada humanitaria, es contribuir a que el niño inmigrante ilegal crezca en un ambiente que no es el suyo, alejado del cariño de su familia.

Por otra parte, no hay que olvidar que una parte de esos menores se integran pronto en los circuitos de la delincuencia. Se han desarticulado bandas de kosovares en los que una parte eran menores. Los kosovares conocen perfectamente la Ley del Menor, así que saben que si esos menores roban y son detenidos, se beneficiarán de la laxitud de la ley, pero si no son detenidos, el producto de sus robos beneficiará a toda la banda. Incluso, algunos cuando son detenidos, echan la culpa a sus hijos para salvarse de la condena. Estamos ante otro fraude de ley. Utilizar a menores para robos debería de ser considerado como un agravante ante la ley. Por otra parte, el menor detenido en la primera comisión de un delito, debería ser repatriado inmediatamente, sin esperar a que cometa el segundo (lo cual tiene lugar al día siguiente, en la mayor parte de los casos). La única diferencia con los inmigrantes adultos delincuentes, debería ser que mientras estos cumplen íntegramente la condena en España y al ser liberados ser patriados al país de origen, inmediatamente, los menores, tras cometes el primer delito, deberían ser repatriados al país de origen.

Esto resulta tan lógico que frecuentemente he hablado con inmigrantes que me han asegurado no entender por qué diablos, los gobiernos españoles no asumen posiciones drásticas. Es tan evidente que la dejadez, el desinterés y las coartadas humanitarias, contribuyen a agravar estos fenómenos, que los propios trabajadores inmigrantes legales, son los primeros en reclamar medidas urgentes para neutralizar estos fraudes de ley, esta legislación débil y tísica, y este papanatismo humanitarista.

Resumiendo, una política de fuerza

El monopolio de la violencia corresponde al Estado. Nadie puede desafiar al Estado y pensar que quedará impune. Si ocurre esto, el Estado pierde su prestigio ante la sociedad y no digamos ante la comunidad internacional. Como sabes, ayer sábado, Chirac abroncó nuevamente –y va la cuarta- a ZP por su regularización masiva de 2005, ¿tu crees que un Estado como el Español no queda desprestigiado por tener un gobierno inepto como el gobierno ZP? ¿tu no crees que un gobierno de ineptos hunde el prestigio de toda una Nación?

Como sabes, viajo bastante al extranjero. En varios países de Europa, América y Africa me ha sido dado hablar sobre la política española. He visto como a Aznar se le odiaba en algunos países. Pero, créeme, no ha habido una sola conversación sobre ZP que no haya sido irónica. A Aznar se le odiaba, de ZP se le ríen. El prestigio de España no está mejor ahora que hace tres años, sino mucho más hundido. La España de ZP ha demostrado en todos los foros internacionales, ser un socio poco fiable. Recuerdo que una de las primeras fotos de ZP en Europa –a poco de las bombas del 11-M y de salir elegido- fue aquella en la que se le veía con Schröder y con Chirac. “El País” tituló: “España regresa a Europa” y “Nace el eje franco-hispano-alemán”. Pocos meses después Schröeder cayó, lo sustituyó la “fracasada” Angela Merkel, que como represalia bendijo la OPA de Eon a Endesa y, en cuanto a Chirac, ha tomado por costumbre abroncar en público a ZP. ¿Se podía caer más bajo? Si, por supuesto. A finales de julio de 2006, la Fernández de la Vega, visitó Bolivia, explicando que España había intentado oponerse a las medidas de la UE que exigían visado para los ciudadanos bolivianos que entraban en España. Simplemente, se limitó a echar las culpas de la medida a “Europa” (“No somos nosotros, es Europa, quien se opone a la entrada libre de bolivianos”). Una semana después, de regreso a Europa, en Helsinki, la misma vicepresidenta, pidió ayuda a Europa en materia de inmigración. ¡Claro que se puede caer más bajo! El gobierno ZP logra superarse cada día. ¿Cómo puedes dudarlo? Durante el período de gobierno de Felipe González todas las mañanas nos levantábamos con la seguridad de que íbamos a encontrarnos con un nuevo caso de corrupción; durante el período de Aznar, la preocupación de las mañanas eran las “armas de destrucción masiva” y el “terrorismo internacional”. Con ZP –lo ha aprendido de Maragall- cada mañana nos levantamos teniendo la sensación de que esa noche el gobierno habrá logrado superarse a sí mismo y generar un nuevo conflicto. Y raramente nos equivocamos. ¿Y tú que opinas?

No te preocupes, en este tema, opinamos lo mismo…

 

(c) ErnestoMilá - infokrisis@yahoo.es

 

La inevitable marcha hacia el Omagh Español

La inevitable marcha hacia el Omagh Español

Infokrisis.- ZP se comprometió en septiembre de 2006 a informar al parlamento europeo de la marcha del proceso de paz. Ese informe no se ha producido todavía. En cambio, el recrudecimiento del kaleborroka ha marcado la pauta. Ahora, ZP busca el aval del “proceso de paz” en el parlamento europeo. ETA está venciendo y de estar en la impotencia ha pasado a la omnipotencia…

La última fase de la guerra revolucionaria

En los años 50, los “movimientos de liberación” del Tercer Mundo, a instancias de los especialistas en guerra revolucionaria de la URSS, incluyeron en la última fase de los conflictos que mantenían abiertos el objetivo de “internacionalización del conflicto” entre los elementos tácticos de la ofensiva final.

En la primera fase se trataba de estructurar células civiles, no recurrir al terrorismo, extender los tentáculos del movimiento y reforzar su parte política. En la segunda fase se trataba de impulsar frentes en los que el núcleo central se “arropaba” y reforzaba con el concurso de otras organizaciones políticas y sociales. En esa misma fase empezaban a producirse los primeros atentados y sabotajes. Estos se recrudecerían en la tercera fase en la que se tendería llegar a un “equilibrio de fuerzas”, y si en las dos fases anteriores el énfasis se colocaba en la lucha política, en esta tercera fase el modelo táctico utilizado sería la guerra de guerrillas. En la cuarta fase uno de los elementos tácticos es… la internacionalización del conflicto.

Pues bien, ETA cubrió la primera fase entre 1954 y 1964: no cometió atentados y se preocupó solamente de crear una estructura clandestina y popularizar sus siglas. Entre 1964 y el “proceso de Burgos” (diciembre de 1970) ETA creó sus “frentes” e inició los primeros atentados que llevaron a la desarticulación casi completa de la organización. La entrada en la tercera fase fue abortada en varias ocasiones, alcanzando sus cotas máximas entre 1979 (después de tres indultos generales que, sumados, constituían una “amnistía general”) y 1992 (Caída de Bidart), pero sin lograr nunca establecer un clima de violencia e insurrección generalizada capaz de llegar a un “equilibrio de fuerzas”. Cuando esto ocurría, el Telón de Acero ya había caído y era evidente que ETA no volvería a gozar del concurso de las autoridades argelinas para poder establecer en ese país sus campos de entrenamiento y su santuario más seguro. Así que ETA varió algunos de los parámetros de su particular “guerra revolucionaria”, otorgando primacía a los aspectos políticos sobre los terroristas. Fue entonces cuando firmó el pacto de Lizarra y estableció la “tregua trampa” para reconstruir sus maltrechas fuerzas. Pero lo cierto es que, a partir de 2002, ETA no logró levantar cabeza, seguramente porque ya en ese momento algunos de sus jefes estaban hartos del conflicto y querían gozar de las mieles de 30 años de acumulación de fondos procedentes de extorsiones.

En 2003, ETA era un cadáver en putrefacción, sin la más mínima esperanza de hacer otra cosa que no fuera alejar a sus dirigentes al último hoyo de las antípodas. ETA estaba vencida, la guerra revolucionaria teorizada en los años 60 por Federico Krutwig y Alvárez Emparanza ya estaba olvidada, superada y reconducida por la realidad. Solamente había que esperar que la ley de partidos impidiera a HB y a sus clones presentarse a las elecciones e irse disgregando poco a poco; y que los últimos rescoldos terroristas fueran liquidados sin contemplaciones por los servicios de seguridad del Estado. El terrorismo hubiera podido acabar sin ninguna dificultad en 2005 de haber seguido la presión sobre ETA-HB. Lo que quedaba de terrorismo en ese momento no era más que un pequeño grupo carcomido por las infiltraciones policiales, con la complicidad de alguno de sus dirigentes (Josu Ternera, en concreto) que no aspiraba a otra cosa que poder disfrutar de una jubilación que le permitiera recorrer las tascas de Bilbao sin riesgos. En los dos últimos años, tanto en Francia como en España, cuando un etarra intentaba desplazar un explosivo era, inmediatamente, detenido con las manos en la masa… si no había traición en la cúpula era que la percepción parapsicológica de los responsables de la lucha antiterrorista estaba muy agudizada…

Sin embargo, el 11-M tuvo lugar el gran crimen terrorista de la postguerra y, tres días después, la catástrofe política más extrema que podía ocurrir: ZP subió al poder. Era el balón de oxígeno que ETA precisaba.

Cuando la negociación es un fin en si mismo

ZP ha conseguido vender a una parte del cuerpo electoral la idea de que “dialogar”, en cualquier circunstancia, es mejor que no hacerlo... algo, en principio, dudoso. Ha convertido al diálogo en un fin en sí mismo, sin importarte en absoluto hacia dónde conduce ese diálogo. En su ignorancia de diputado silencioso de provincias durante tres legislaturas y trepa de trastienda y pasillo, ZP, al no tener ni valores, ni ideas, ni principios que defender, cree que su única responsabilidad consiste en sentar a las partes implicadas en un conflicto para que se entiendan, él solamente es el mediador, pone la mesa y el agua mineral, no pone las ideas. Luego, para él, el proceso es fácil: dos interlocutores moderan sus posiciones y se llega a un punto intermedio. Si a un lado está el blanco y a otro el negro, se llega a lo gris en el justo 50% y se liquida el conflicto. Los otros se llevan cada uno su 50% de alegría y su 50% de desilusión a partes iguales, y ZP se gana el aprecio de todo el mundo para su cerebro hueco y sus redaños etéreos y angelicales.

Que un país haya podido llegar a ser regido por principios del nivel de la EGB es suficientemente ilustrativo de la crisis global que atraviesa desde las profundidades de la transición. De hecho, como el niño en la escuela, ZP es el primero en no admitir el resultado de un “pacto” cuando, por motivos psicológicos especialmente, no es de su gusto. Por eso cuestiona hoy los pactos de la transición y por eso ha generado un guerracivilismo innoble y retrógrado.

ZP está vacío de proyecto político, de ideas y no digamos de ideologías. Es el primer presidente de gobierno del que no consta ni una sola afición cultural, ni un solo interés por aspectos de la historia, de la cultura o de las ideas. Si la palabra “inculto” quiere decir “no cultivado”, ZP es, sin duda, el presidente más inculto de la democracia y posiblemente de toda la Historia de España, incluyendo a Ataulfo, primer Rey Godo, que ya sabía leer y hablaba varias lenguas. De un tipo así no puede esperarse mas que un proceso de paz que ha resituado a ETA en la cúspide de su importancia política; ¡qué error, qué inmenso error y qué estupidez!

Sombras del proceso de paz: hacia el Omagh español

Pasan las semanas y no ocurre nada. El presidente del gobierno sigue callado. No informa al parlamento español, pide ayuda al parlamento europeo, la prensa se llena de rumores. Nunca ha existido tal nivel de duda en la sociedad española. También en esto, ZP es líder.

Las dos partes implicadas empiezan a tener problemas: no se sabe muy bien lo que está ocurriendo en el interior de ETA, pero la falta de resultados y de perspectivas hace fácil pensar que está llevando a la aparición de problemas internos. Se suele interpretar el recrudecimiento de la kaleborroka como una decisión de la parte etarra para reforzar su posición y tensar las cuerdas para comprobar hasta dónde está dispuesto a tragar el gobierno. Pero no es seguro que sea así. También es posible interpretarlo como el certificado de ruptura interior en la que una parte de ETA no está dispuesta a renunciar a todos sus objetivos. Y sobre la actitud de los presos, da la sensación de que empiezan a darse cuenta del engaño en el que han caído: en una primera fase “alguien” les ha inducido a pensar que la negociación terminaría en su libertad inmediata y han apoyado la negociación; pero cuando el proceso ya empieza a prolongarse demasiado, se inquietan y se multiplican los síntomas de querer salir ya, ahora mismo.

Para colmo, no se puede acusar al PP de ambigüedad: ha declarado que cuando retorne al poder –lo cual ocurrirá algún día- no reconocerá los acuerdos firmados. Lo que equivale a que tales acuerdos son papel mojado, algo que a ZP no se le había ocurrido.

Así que ZP está entre la espada y la pared y ya solamente le quedan salidas escabrosas que le ayuden a ganar tiempo, como las tomadas desde el inicio del debate sobre el “nuevo Estatuto” catalán, que solamente han servido para ir ganando tiempo: ahora queda aplicarlo, y ahora el drama ya no va a poder retrasarse por más tiempo.

ZP va a pagar con sangre sus errores de apreciación: ETA no ha declarado la tregua como resultado de haber dejado de creer en la violencia, sino para encontrar una salida personal a media docena de líderes avejentados, con ganas de no seguir huyendo y de disfrutar del botín acumulado durante décadas de “impuesto revolucionario”. El razonamiento de ZP  es que estos líderes son significativos de TODA la organización… pero no lo son. Se representan a sí mismos y solamente representan a los presos en la medida en que estos creen que pueden obtener su liberación YA.

ZP va a pagar el haber sido ambiguo con el interlocutor: no haber dicho desde el principio hasta dónde podía llegar. ETA ha creído que podía alcanzar máximos, pero el PP y las fuerzas sociales (AVT, medios, encuestas) e institucionales (judicatura) le ha recordado los límites legales de toda negociación con ETA. 

Está claro que Ternera puede pactar lo que quiera con ZP. De hecho, estamos convencidos de que lo hará… en nombre propio. Pero el resto de ETA y la mayor parte del mundo abertzale se verán decepcionados. De esa decepción surgirá el temido “Omagh Español” al que nos aproximamos a velocidad de vértigo.

La amnistía general es inconstitucional. Los últimos juicios de etarras han evidenciado que el “presos a la calle” equivale a poner en circulación nuevamente a psicópatas tarados y enloquecidos, sin sombra de ideología ni doctrina, meras bestias sedientas de sangre reducidas a una dimensión exclusivamente animalesca. Así que va a ser igualmente imposible poner a estos psicópatas en la calle. La incorporación de Navarra a Euzkadi, que ZP creía que podía salvarse mediante la creación de una “asociación preferencial” entre las dos comunidades, nunca como ahora ha registrado tanta oposición en Navarra, y promete desmantelar al PSOE de esa comunidad. La relegalización de HB es, legalmente, imposible, aunque quedan otras fórmulas. Pero, lo que parecía el aspecto más fácil de la cuestión, también está dando problemas. El reconocimiento del derecho de autodeterminación vasco exigiría una reforma constitucional que el PP rechaza.

En este contexto, la resolución del Parlamento Europeo sobre el proceso de paz, que tendrá lugar el miércoles, es apenas otra cosa que un balón de oxígeno para ZP que apenas le durará un par de semanas y que le llegará en el momento en que se desplome el PSC en las elecciones  (¿habéis observado que existe unanimidad en el PSC para que Maragall no abra la boca?), cuando a dos años y medio de haber llegado al poder la corrupción se ha desatado y toda España se ha convertido en una gigantesca Marbella (¿habéis observado que los períodos socialistas aumentan la corrupción en todo el espectro político?) y cuando la UE ha vuelto a amonestar a ZP por su política migratoria (ZP crea el problema –regularización masiva- y luego pide pactos para resolverlo).

ETA ha logrado internacionalizar un problema que era, meramente, policial y localizado en dos provincias, gracias a ZP. Ahora, toda la sociedad está a la espera del “Omagh Español”. Fatalmente la debilidad conduce, inevitablemente, al dolor. La debilidad nunca rinde beneficios.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

¿”Fóllate a la derecha”? La dinámica sexual de la izquierda

¿”Fóllate a la derecha”? La dinámica sexual de la izquierda

Infokrisis.- Las juventudes de ICV ha difundido publicidad con el eslogan “Fóllate a la derecha”. De pésimo gusto, pero que indica la miseria sexual de la izquierda que desde la transición está habituada a follarse a las cosas más raras del mundo. A ese nivel ha caído la campaña electoral catalana. De todas formas, ese eslogan desafortunado permite entender la naturaleza profunda del drama sexual de la izquierda: "fóllate a la derecha, porque lo que es follar con tu gente hasta puede resultar desagradable:..

De la promesa incumplida a la ofensa pura y simple

Fue el “viejo profesor”, Tierno Galván, uno de los personajes más falsos que dio la “oposición antifranquista”, quien entre otras frases geniales de su palmarés (¿cómo olvidar aquella de “El que no esté colocado que se coloque y al rollo” tras el que la droga quedó moralmente legalizada por la izquierda y se dio el pistoletazo de salida para la epidemia de yonkis de los 80?) dijo que “las promesas electorales están para incumplirlas”.

En todas las elecciones democráticas se ha producido este fraude repetido al electorado por parte de TODOS los partidos. Todos han hablado de “fair play” y han convertido a toda España en una gigantesca Marbella. Todos han dicho defender los “intereses nacionales”, pero apenas han defendido otra cosa que la de sus clases dirigentes. Todos, sin excepción, han confundido su interés de parte con el interés nacional. Todos, por supuesto, han mentido en las estadísticas presentadas, en el balance de su gestión, desde el “OTAN de entrada NO”, hasta la “retirada de Irak”, sin olvidar las Azores, las armas de destrucción masiva y aquello otro de que “el mundo es más seguro sin Saddam”…

Pero ahora, da la sensación de que sólo el incumplimiento de las promesas electorales ya no basta. Dado que todos mienten, la mentira no llama la atención de un electorado aborregado y predispuesto a creer que su voto sirve para algo más que para justificar el “todo por la pasta” de las distintas clases políticas. Seamos claros: la clase política española está bajo sospecha. Como Artur Mas, ya debe recurrir al notario para que la “fe pública” certifique su honestidad… que ya es certificar.

A lo largo de 30 años, esa clase política ha ido rebajando el nivel cultural de los españoles, ha favorecido la aparición del cutrerío nacional, de la telebasura, de la comida basura, de la política basura, de las ideologías basura, de leyes basura y, finalmente, de la ética basura.

Y es en ese contexto de estercolerización de España donde aparecen las campañas electorales basura como la catalana en la que un eslogan de las juventudes de ICV ha llamado la atención.

“Fóllate a la derecha”, paradigma de la cultura sexual de izquierda

A principios de los 70, los trotskistas sostenían ya a todos los movimientos “sociales” de temática sexual, especialmente a feministas y homosexuales. En estos ambientes, las militantes femeninas casi tenían la obligación de autodesvirgarse. Ser virgen en un partido trotskista era equivalente a ser cabaretera en un convento de ursulinas, el peor oprobio. Luego, resultó que ya no se trataba solo de dejar de ser virgen, sino de “liberarse de las represiones”. La diferenciación sexual era una represión. Así que la heterosexualidad suponía, para la izquierda, reprimir cualquier otra tendencia. Un conocido dibujante barcelonés me decía en cierta ocasión que, a finales de los años 70, lo “progre” era acostarse con cualquier cosa, sin importar sexo o especie. Él lo había hecho, así que sabía de lo que hablaba.

La verdad es que un hombre de izquierdas es un sufridor nato en materia sexual, si tiene que bregar con feministas de izquierdas. En lo personal, cuando me dicen: “Fulatino es de izquierdas”, pienso: “éste lo lleva claro en el catre”. En esto, la derecha es más sensata: prefiere mujeres, limpitas, con sobacos y piernas depiladas y cierto glamour. Para las feministas estas exigencias son la quintaesencia del machismo. Ver de cerca la pantorrilla de una feminituda de estricta observancia, erizada por pelos como escarpias, es el canto más depurado a la castidad y al aislamiento del mundo. Se lo juro, porque las he visto. Y en cuanto a los sobacos y el resto de pilosidades casi mejor no hablar. Son como desbordantes, invasivas. En cuanto a la práctica feminista de los 60 de quemar los sujetadores, lo único que puede decirse es que les hubiera sido bueno recordar que la ley de la gravedad no distingue de sexos. Luego pasa lo que pasa, que uno no sabe si es que son barrigonas o es que tienen las tetas caídas.

A la izquierda le cuesta mucho reconocer francamente que las mujeres de derechas terminan siendo más atractivas y, en realidad, al no estar presas de la ideología feminista, suelen hacer mucho mejor el amor y resultar, no solo más atractivas, sino saber gozar más y mejor. Lo que no es poco para una buena dinámica sexual. Mientras que en la sexualidad de izquierdas rige la intelectualidad y el prejuicio a las represiones, en la sexualidad sana es el instinto el que impone las reglas del juego. ¿Qué le vamos a hacer si el instinto desdice los puntos de vista de la izquierda?

El calvario sexual de la izquierda estriba en soportar como compañeras naturales a feministas de estricta observancia. Un verdadero martirio. Si la izquierda tuviera una sexualidad sana, su propaganda no sería del género de “fóllate a la derecha”, sino “fóllate a quien desees y que te desee”. Claro está que es lógico que los presuntos hombres de izquierdas heterosexuales (alguno debe quedar) prefieran a las mujeres de derechas antes que seguir bregando con su drama feminista. Esto es lo que puede deducirse del “fóllate a la derecha”, campaña de pésimo gusto donde las haya.

Nunca un eslogan electoral ha sido tan elocuente del drama sexual de la izquierda.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 06. Inmigración necesaria e innecesaria

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 06. Inmigración necesaria e innecesaria

Infokrisis.- Este debate tiende a destruir un mito: el de la inmigración como fenómeno necesario e inevitable. Se podría haber evitado. Hubiera bastado con políticas demográficas adecuadas. Además se abordan otros temas: la necesidad de seleccionar a la inmigración, la de contar con una inmigración de cualidad, el hecho de que España no puede ser el centro de Formación Profesional de todo el mundo, ni mucho menos la guardia mundial, etc.

 

Diálogo VI

Inmigración necesaria e inmigración innecesaria

[20 de septiembre de 2006]

He oído que sin la inmigración el Estado no podría pagar tu jubilación. Aún te quedan muchos años para llegar a la jubilación, pero no crees que depende de las cotizaciones de los inmigrantes, ¿no deberías ser el primero en defender la llegada de inmigrantes?

Este es el mito que permitió entrar entre 1999 y 2004 a tres millones de inmigrantes, sin que apenas surgieran voces en contra. Pero tras el mito lo que existe es una gigantesca y gran mentira. Creo que es muy fácil demostrar que la inmigración genera más gastos para el Estado que ingresos. Te lo voy a decir de otra manera: la inmigración genera beneficios para compañías privadas, dado que rebaja el precio de la fuerza de trabajo; pero genera gastos para el Estado. O dicho más claramente: pagamos todos –puesto que todos somos “Estado” y todos contribuimos con nuestros impuestos directos e indirectos a mantener los gastos del Estado-, pero sólo se benefician algunos, especialmente las patronales de hostelería, construcción y agricultura.

Así que, según tú, los inmigrantes no van a pagar la pensión de nuestros abuelos hoy, ni la tuya mañana…

¡Claro que no! Es fácil demostrarlo. En primer lugar, ¿tú crees que hay algún inmigrante que venga a España con la intención de pagar las pensiones de alguien? Claro que no. Dado que no tienen voluntad –y es lógico que no la tengan- de pagar algo que no sean los gastos de su familia, a un inmigrante le resulta mucho más fácil defraudar a la seguridad social y contribuir a que su patrono lo haga. Es frecuente que los contratos con inmigrantes sean de media jornada, o incluso por horas. Y con los que se acogen al régimen de autónomos la situación es todavía peor: pagan pocos y por poco tiempo. Las cotizaciones que pagan, en general, son ls mínimas… pero las prestaciones que reciben son máximas. No olvides que en este momento existen 300.000 perceptores del paro inmigrantes. Pero que, gracias a la reagrupación familiar, la población inmigrante es cada vez menos “productiva”. Por cada inmigrante que trabaja hay una media de 2’5 familiares que dependen de él. Aparte, hay rumores que se expanden con facilidad. Por ejemplo, entre la comunidad ecuatoriana hay la costumbre que a poco de desembarcar en Barajas pidan “hacerse un chequeito”. Esto sin olvidar que el 15% de los nacimientos en España son ya de inmigrantes y que esto supone un gasto adicional para la sanidad. O que una parte de los inmigrantes que llegan de África y que el gobierno se niega a especificar, está, literalmente carcomido por enfermedades tropicales que ya se creían controladas en España (SIDA) o que simplemente habían desaparecido (tuberculosis y buena parte de las venéreas). Estas enfermedades son costosas de tratar y cualquier inmigrante por el mero hecho de pisar territorio español ya se hace acreedor de un tratamiento. En otras palabras, cuarenta millones de infectados por el SIDA están movilizados por el “efecto llamada” generado por los tratamientos gratuitos recibidos en España. ¿Has visto qué los guardias civiles y miembros de Cruz Roja que reciben a los inmigrante sen África van protegidos con mascarillas, guantes de látex y monos impermeables? ¿por qué crees que es? Por que estamos importando enfermedades que nos afectarán a todos. Te lo digo, porque uno de mis antiguos socios, falleció en 2002 a causa de una infección renal causada por un virus africano… él que jamás había estado en África. ¿Entiendes por qué estoy sensibilizado con este tema? Esto, sin olvidar que enfermedades infantiles que se creía desterradas en nuestro país, están de nuevo actuando?

Pero, papá, ¿no crees que es humanitario prestar asistencia médica a todos los que llegan?

Si, claro, pero atendiendo a las limitaciones presupuestarias. En primer lugar, para entrar en España y recibir un permiso de trabajo y residencia, los aspirantes deberían someterse a un examen médico en profundidad por médicos españoles de la Seguridad Social. Mira: conozco demasiados casos de marroquíes que llegan a España, son contratados por una empresa y al cabo de un mes piden la baja por una lesión de espalda que efectivamente tienen… no simulan, solo que han llegado a España con esa lesión con la intención de recibir una pensión a perpetuidad. Esto es intolerable, inadmisible y es literalmente una estafa a los que llevamos 20 o 30 años pagando cotizaciones no precisamente pequeñas a la SS. Especialmente cuando en este país todavía existe un déficit notable en asistencia sanitaria. Resulta grotesco que se autoricen operaciones de cambio de sexo con cargo a la SS y en cambio no se pague ni correctores oculares, ni ortodoncia, sin ir más lejos. La triste realidad es que estamos sobrecargando nuestra sanidad con millones de inmigrantes con problemas sanitarios. En mi opinión, los inmigrantes consumen en servicios de seguridad social, como mínimo, lo mismo que lo que aportan.

Es cierto que en Europa practicamos políticas humanitarias sin discriminación. Basta con que alguien precise cuidados sanitarios para que en los hospitales de la SS no se le pregunte su situación jurídica, si es legal, ilegal, turista, empadronado o completamente indocumentado. Se la atiende y basta. No estoy proponiendo otra cosa sino que esta práctica se siga haciendo. Lo que estoy advirtiendo es que no podemos asumir el coste económico de todas las epidemias africanas. Y que me parece extraordinariamente discriminativo y arriesgado que solamente merezcan atención quienes vulneran nuestras fronteras y fuerzas nuestra legalidad. Eso no se puede premiar jamás.

Por otra parte, ser generosos en esta materia, no debe de hacernos olvidar que son nuestros propios ciudadanos los que deben recibir preferencialmente atenciones médicas de calidad. ¿Y eso por qué? Pues simplemente por que este es nuestro país y no se trata solamente de que tú o yo, paguemos impuestos, sino que este país lo hemos construido nosotros y especialmente todas las generaciones que han venido antes y que, mira por donde, son nuestros antepasados: tu abuelo, tu bisabuelo, tu tatarabuelo… Este país lo han construido generaciones de antepasados nuestros con un esfuerzo acumulativo. No es lógico que el primer recién llegado –y mucho menos, llegado ilegalmente y en oleadas- aspire a beneficiarse del esfuerzo de generaciones, simplemente por el hecho de estar aquí desde ayer. Eso, no es de recibo. Una cosa es ser generoso y otra ser imbécil. En este terreno solo los progres lo son.

La sanidad europea no puede asumir el coste de tratar a 40 millones de infectados por el SIDA. ¿Lo entiendes? Los gobiernos de sus respectivos países deben de poner algo de su parte. Son sus ciudadanos, no los nuestros. Les corresponde a ellos, y en su territorio, atenderlos. La UE nunca ha manifestado otra cosa que buena disposición en colaborar con los gobiernos africanos en esta dirección. Aquí, bastante tenemos con que enfermedades que se creía desterradas completamente, hayan reaparecido y que los departamentos de “Enfermedades Tropicales” de los hospitales estén sobresaturadas. Esto es intolerable. No quiero, lo oyes, no quiero, que ciudadanos de nuestro país mueran víctimas de enfermedades tropicales, solamente por que un gobierno inútil e incapaz confunde la asistencia humanitaria con el “papeles para todos” y generosidad con estupidez.

Nuestros inmigrantes en Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, en los años 50, 60 y 70, necesitaban presentar un certificado sanitario para obtener permiso de residencia. Y es bueno que así fuera. Otra cosa supone una ligereza irresponsable.

Así pues, ¿tú no crees que las cotizaciones de los inmigrantes a las arcas de la SS puedan pagar las pensiones de los abuelos? Entonces, ¿porqué se repite una y otra vez esta cuestión?

Mira, los defensores de la inmigración –progres y de izquierdas, no lo olvides- insisten mucho en esta estupidez del pago de pensiones a nuestros abuelos. Pero vale la pena recordar una cosa, porque es el verdadero fondo de la cuestión. La SS está mal administrada y peor planificada. Desde mediados de los años 80 se puso de manifiesto que se corría el riesgo de quiebra del sistema de pensiones. Los Pactos de Toledo firmados por todos los “actores sociales” (y a espaldas de los trabajadores) modificaron las condiciones y las fórmulas para establecer la cuantía de las pensiones. El gobierno ZP, las ha vuelto a modificar de manera perjudicial para los trabajadores. Y lo peor es que el único remedio a esta situación de pre-quiebra es elevar el número de cotizantes… ¿cómo? Importando inmigrantes. Lo que el gobierno está proponiendo es, no una mejor administración de recursos, sino un sistema muy próximo a las famosas “estafas piramidales”: va creciendo el número de cotizantes para asegurar el pago de pensiones en la cúspide. A medida que la cúspide vaya creciendo, será necesario ampliar la base mediante más inmigrantes, pero dado que estos consumen más prestaciones de lo que aportan… la quiebra del sistema está asegurada a corto plazo, probablemente en no más de 5 ó 7 años.

Dejando aparte que la distancia entre lo que hoy percibe un jubilado con 20 años de cotización (y probablemente cuarenta de trabajo) es tan próxima a lo que percibe un inmigrante recién llegado en concepto de ayuda que, realmente, parece increíble que los sindicatos permanezcan callados ante este despropósito.

Sin embargo, es cierto que existe un problema. La baja demografía que tiene nuestro país a partir de los primeros años 80, hará que los cotizantes españoles bajen. Así pues, los genios que dirigen nuestra política, quieren suplirlos con inmigrantes, sin tener en cuenta que la problemática es mucho más compleja y entran muchos más factores en juego…

¿Existía una alternativa mucho más simple para ti?

Claro, una campaña demográfica a partir del momento en que se observó la caída en ppicado de la natalidad. En lugar de eso, lo que se hizo fue todo lo contrario: no aprobar ninguna medida a favor de la formación de nuevas familias y de protección de la paternidad y de las familias numerosas, ampliar los supuestos del aborto hasta prácticamente autorizar el aborto libre, facilitar el divorcio lo más rápidamente posible, no sea que parejas que apenas han tenido una discusión puntual se reconcilien… La política de ZP es tan absolutamente irracional, inconsecuente, lesiva para nuestra gente, que debería ser sentado ante un tribunal acusado de alta traición. No es el único. De hecho, las medidas de protección a la familias, heredadas del franquismo, fueron sistemáticamente liquidadas a partir de 1983, en particular por Alfonso Guerra que consideraba que estas medidas eran “fascistas”. La mentalidad progresista, por lo demás, sigue considerando que una campaña a favor de un aumento de la natalidad entre nuestra gente es “derechista, reaccionaria y racista”. Cuando se es rematadamente gilipollas, se es hasta el final.

Hoy, más que nunca es preciso relanzar la natalidad entre nuestra gente. Eso, o en apenas 50 años, este los autóctonos seremos minoría. Y si importa. Solamente un rematado merluzo puede resultar indiferente ante un vuelco étnico sin precedentes en la historia. El instinto de supervivencia es uno de los instintos que acompañan inevitablemente a las naturalezas biológicas. Cuando un pueblo deja de asegurar su continuidad, es decir, su supervivencia: es que está en crisis. Si se está en crisis, lo primero es reconocerlo. Lo segundo, intentar abordarlo y superar la crisis, no engañar mediante la inyección de millones de inmigrantes.

Y estimular la natalidad era algo posible. Todo depende de la óptica. Desde la óptica suicida seguida por el gobierno ZP, es mejor estimular el aborto, el divorcio, las parejas estériles (esto es, gays), la adopción en el extranjero, y la inmigración, que medidas mucho más razonables: ayuda económica por hijo o desgravaciones fiscales, aumento de las plazas de guarderías y las becas en la enseñanza, facilitar el acceso a viviendas de 125 metros cuadrados en previsión de la formación de familias con dos y tres hijos, etc, etc., etc. Todo depende del orden de prioridades: si de lo que se trata es de desmantelar una sociedad y sus valores, ZP es un maestro.

Para ti la inmigración ¿es algo, no solo contraproducente, sino innecesario?

No, no, en absoluto. Hay una situación de hechos consumados: la demografía bajó a partir de principios de los 80, así pues, es evidente que falta gente para cubrir puestos de trabajo. Es cierto que hacen falta trabajadores en algunos sectores… pero no tantos como se intenta dar a entender. Hasta no hace mucho, los estudiantes de vacaciones buscaban trabajo en verano, por las tardes, o en fines de semana. Intentaban ganar un dinero en su tiempo libre. Hoy, para un estudiante resulta prácticamente imposible encontrar trabajo en esas condiciones, no solo porque no hay (están ocupados por inmigrantes), sino, además, porque su precio ha bajado. Y lo mismo ocurre en el campo donde el trabajo es estacional, frecuentemente asociado al verano, justo a las vacaciones escolares. Además este sistema servía para endurecer a nuestros muchachos, ayudarles a que espabilaran, a que se responsabilizaran y a que ocuparan su tiempo libre en ganar dinero para sus necesidades.

Hoy se importan inmigrantes durante 12 meses para trabajos que apenas duran 5 meses al año, a incluso menos. Esto sin olvidar que los trabajo agrícolas experimentan una mecanización creciente. Y sin olvidar también que en sectores como la construcción, cíclicos, con momentos de alto número de empleos, seguidos de otros con altos niveles de paro. Creo que, cada vez resulta más imprescindible vincular la presencia en nuestro país de inmigrantes a contratos laborales en vigor, acabados los cuales la repatriación debe imponerse, con la contrapartida de ser readmitidos con carácter preferencial en caso de que hagan falta en el futuro nuevos puestos de trabajo.

Mira, hay dos tipos de inmigración, la necesaria y la innecesaria. Hoy, por ejemplo, hacen falta médicos de cabecera, informáticos, programadores, ingenieros superiores, etc., y, sobre todo, trabajadores cualificados. Y esos contingentes NECESARIOS, no son precisamente los que están llegando. Toma nota de esto: están llegando inmigrantes sin ninguna cualificación profesional. Yo mismo he visto en el sector de la construcción a inmigrantes iberoamericanos, que solamente estaban en condiciones de evacuar escombros en las obras. Lo que está ocurriendo es que España se ha convertido en un centro de formación profesional de trabajadores llegados de todo el mundo. Y eso no es lo peor: lo peor es que la productividad media del país está cayendo en picado. Eso no es bueno para nuestra economía ni para nuestro crédito internacional. Esa inmigración es innecesaria, superflua, contraproducente y, finalmente, una carga para nuestro país. Carga que, por lo demás, no estamos en condiciones de soportar.

Aquí necesitamos trabajadores que sepan hacer algo, que lleguen aquí en condiciones de ejercer un oficio en las mismas condiciones de capacitación que un trabajador español. Esto no es un centro de formación profesional. A mi me ha tocado contratar a trabajadores colombianos de la construcción que aseguraban ser oficiales, cuando en realidad no eran ni peones aventajados; he visto ecuatorianos que jamás habían cogido entre sus manos una atornilladota decirme que eran oficiales especialistas en colocación de placas de yeso; en otros terrenos, he tenido que ver como albañiles marroquíes trabajaban según los criterios de calidad de aquel país, haciéndome perder días, materiales y dinero, a fin de cuentas, porque esos criterios están extremadamente alejados de los nuevos. Como sabes soy alguien que me gusta dar votos de confianza a la gente, así que siempre les he pedido que hicieran una prueba. El resultado ha sido rayano en lo catastrófico. Entiendo perfectamente que algunos empresarios solo contraten a trabajadores del Este Europeo e incluso estén dispuestos a pagar más a trabajadores españoles. He visto como trabajadores inmigrantes eternizaban los días ejerciendo una parsimonia y una lentitud en el trabajo insoportable para el inmigrante. Sé de hoteleros que han dejado de contratar a camareras marroquíes a causa de la mala impresión que genera entre los clientes el llevar constantemente el famoso velo islámico…

Hasta ahora me has hablado de inmigración innecesaria, ¿dime algo sobre la inmigración que consideras necesaria?

Vayamos, en primer lugar, al número: es fácil deducir el número. En España hay en torno a tres millones de trabajadores en paro. Luego, como mínimo, sobran tres millones de inmigrantes. Pero hay que efectuar otras correcciones. Si existe un número excesivamente alto de trabajadores, los salarios tienden a bajar y se entra en la precariedad laboral. Así que se trata de evitar que esta cifra sea excesivamente alta. Y ahora llegamos a la cifra final: para que el mercado laboral de España funcione en condiciones favorables para patronos y trabajadores, la cifra de inmigrantes no debería de ser superior al millón de inmigrantes, incluidos los trabajadores y sus familias. Es decir, hoy tenemos cuatro veces más inmigrantes de los que necesitamos.

Es cierto que con un millón de inmigrantes se reducirían los ingresos de la seguridad social, pero también e reducirían mucho más los gastos. Así que la reducción sería favorable. Y no digamos para la economía global del país: la delincuencia disminuiría, el paro también, se reduciría el gasto en infinidad de “rubros”: seguridad, educación, prisiones, tribunales, gastos asistenciales, etc., o lo que es lo mismo, el Estado podría prestar mejores servicios a nuestra gente y podría disponer de más fondos para ayuda a los países pobres.

Es decir, apenas un millón de inmigrantes, de los que 600.000 ocuparían puestos de trabajo en condiciones de igualdad salarial con nuestros trabajadores y el resto serían familiares de estos inmigrantes.

Resulta inadmisible que existen tres millones de parados españoles y casi seis millones más afectados por los contrario en precario, además de 400.000 inmigrantes cobrando seguro de paro, 1.200.000 en trabajo clandestino, 1.000.000, por edad o elección, sin trabajar, algo más de 1.200.000 en situación de ilegalidad y apenas 1.250.000 trabajando y cotizando las cuotas de la SS –siempre- más bajas…

Por otra parte, el país receptor debe tener la capacidad para elegir el tipo de inmigrantes que precisa, su cualificación y su origen. Antes te he dicho que necesitamos médicos de cabecera, programadores informáticos e ingenieros: pues bien, eso es lo que necesitamos. Basta ya de peones sin cualificar o de menores. Hoy precisamente, el ignorante integral de ZP decía “Vamos a volcarnos con los menores de Canarias”. No se refería a nuestros niños canarios. Al parecer, da por sentado que “menor” y “Canarias”, implican necesariamente “inmigrante”. Pues bien, esa es justamente la política que hay que denunciar por su estupidez. Todo menor debe estar junto a sus padres, no acogido por la teta del Estado español. Los menores que llegan a España deben tener preferencia en la repatriación: se trata de llevarlos lo antes posible a su país de origen y de que éste país colabore en entregarlo a su familia. Y además, no necesitamos menores de todo el mundo. Además de ser una escuela de Formación Profesional, éste imbécil pretende que seamos la guardería mundial.

Necesitamos oficios y profesiones cualificados. Todo lo demás, todo, sobra. Y necesitamos que estos inmigrantes lleguen de países lo más parecidos a nosotros. En especial de países europeos. Son nuestros socios en la UE o lo serán en pocos años. Luego inmigrantes iberoamericanos. Hablan nuestro idioma. Pero, especialmente, de países “poco conflictivos”. Los colombianos son conflictivos: se van matando por las calles de Madrid. No se puede admitir a comunidades que tengan por costumbre liarse a tiros, o tener unas tasas de delincuencia demasiado altas. Hay que admitir inmigración cualificada, canalizada y segura. Hay una fórmula que indica a la perfección lo que propongo: “Reservado el Derecho de Admisión”. Si aquí empezamos a admitir gente con velo islámico que exija igualdad de culto con los cultos específicamente europeos aun cuando sus valores sean no europeos o simplemente anti-europeos y no les digamos: “lo lamento, tú aquí no encajas”, este se va a convertir en un “país mestizo”. Un país mestizo es un país inestable en todos los terrenos, que funciona a diferentes ritmos y que pierde su identidad.

¿Por qué?

Mañana hablaremos del mestizaje. Mejor que esta noche no tengas pesadillas.

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 05. ¿Existe problema religioso? Si, hija, si...

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 05. ¿Existe problema religioso? Si, hija, si...

Infokrisis.- Al decir que existe problema religioso con la inmigración, deberemos añadir a renglón seguido, que solo con la religión islámica. Este tema religioso nos permite realizar una rápida excursión por el concepto de identidad. La identidad religiosa es una forma de identidad, pero no la única. El sistema de identidades es un sistema de reconocimientos y de referencias. Por eso es importante conocer la propia identidad. La identidad tiene mucho que ver con la globalización:por eso ZP es el hombre sin identidad, el político surgido de las letrinas de la globalización.

 

Diálogo V

¿Existe un problema religioso? Si, hija, si…

[19 de septiembre de 2006]

 

Papá, estoy harta de que cada vez que veo la televisión, los informativos anuncien algún conflicto con la religión islámica. ¿Realmente, es que tenemos manía a los musulmanes a causa de su religión?

En realidad, no. ¿Por qué les íbamos a tener manía? ¡Total por estar ocho siglos ocupando la Península Ibérica! Eso pasó hace tiempo. También nos hemos invadido y guerreado mutuamente con franceses y portugueses y hoy son nuestros socios en la Unión Europea sin que exista el más mínimo problema. El problema no es ese, o al menos, no es solamente ese.

De todas formas es evidente que cuando, en una fiesta tan inofensiva como las Fiestas de Moros y Cristianos la comunidad magrebí reivindica “respeto”, aun cuando nadie ha querido ofenderla, o cuando se organizan disturbios internacionales a raíz de unas caricaturas inofensivas sobre Mahoma, o se asesina a monjas católicas en el Líbano tras una referencia del Papa al Islam, todo esto, no contribuye a prestigiar precisamente a la religión islámica la cual se ha ganado a pulso su fama de intolerante. En Europa es tradición y hábito la libertad de expresión, manifestación y, no digamos, de fiesta: intentar influir con el peso de la amenaza velada sobre las Fiestas de moros y Cristianos, asesinar monjas tras alusiones del papa al Islam y armar la marimorena por unas caricaturas, no es dignificar al Islam sino situarlo entre las doctrinas extremas que no tienen lugar en Europa.

El problema es que la religión islámica, a pesar de ser una de las tres religiones “del Libro”, es radicalmente distinta a las otras dos y, en especial al cristianismo. Hay algo en el cristianismo que remite a las viejas tradiciones clásicas. Por ejemplo, el monoteísmo cristiano es “relativo”, no solo por la concepción del Dios Uno y Trino, sino especialmente por las jerarquías celestiales y, mucho más especialmente, por el santoral que, en el fondo, no es sino la traslación de las antiguas deidades paganas tenidas como patronos de las corporaciones, los barrios, las ciudades y las “fratias”. Cuando se dice que el Islamismo es la “religión del desierto” no se está mintiendo, sino constatando la propia realidad: al igual que el desierto, el monoteísmo islámico carece de matices. Por algún motivo, seguramente psicológico, este tipo de religión favorece la irrupción del fanatismo y el fundamentalismo. Ambos son hijos “del desierto”, del totalitarismo sin matices, de una visión única y completamente excluyente del cosmos y de la vida. Pero no creo que ahora te interese mucho penetrar en los contenidos de la religión islámica.

Te diré, solamente, que nadie tiene “manía” al budismo, al taoismo, al paganismo, al zen o al brahamanismo. Y sin embargo, si es rigurosamente cierto que existen prevenciones ante el islamismo. Detrás de estas prevenciones siempre existen razones objetivas; no son, en absoluto, gratuitas.

¿A crees que se debe esto? No acabo de tener muy claro si las prevenciones contra los islamistas se deben a su religión o a su raza…

El problema es más complejo. Mira, en Occidente ha costa muchos siglos el que la esfera religiosa se recluyera al ámbito de lo privado. Occidente es laico, pero cada cual cree en lo que quiere. En el Islam, no existe la separación entre el poder político y el poder religioso sentenciada por el precepto evangélico de “dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. La religión islámica se ha esclerotizado en formas medievales, inadmisibles hoy en Europa. Las mujeres de Arabia Saudí todavía hoy no pueden tener carné de conducir. En Occidente, hasta hace poco, la mujer encontraba algún límite en su equiparación jurídica al varón, ya hace tiempo que ha desaparecido. Y lo que es mejor, la sociedad hacía mucho más tiempo que lo había superado. Recuerdo que mi abuelo que ahora tendría 130 años, trataba con extrema igualdad a mi abuela.

Así pues, si es rigurosamente cierto que algunos punto de la religión islámica lo hacen absolutamente incompatible con los valores occidentales y no solo en la percepción de la mujer. No hay ningún occidental en su sano juicio que pudiera aceptar la ablación del clítoris o la poligamia, sin ir más lejos. Y solamente una ínfima minoría sostienen posiciones a favor de la confesionalidad del Estado. En cambio, esa proporción es justo al revés en el islamismo. A decir verdad, resulta absolutamente imposible entender el Islam sin la concepción de la Umma, la comunidad político-religiosa que forman los creyentes de Alá, presidida por las leyes dictadas por éste. Es decir, lo contrario al “dar al César lo que es del César, etc.”… En el Islam, política y religión están inseparablemente unidas.

Por eso avanzan con tanta facilidad los partidos islamistas allí donde se presentan…

Tú lo has dicho. El islamismo, es una religión de compasión. No es particularmente malintencionada, sino que prescribe una serie de obligaciones básicas para el creyente que intentan hacer más llevadera la vida de su comunidad. Cuando Mahoma concibe la Umma, lo hace para encontrar una sanción “superior” para justificar el poder. Si Alá es justo, la comunidad regida por sus principios será también justamente guiada. Te recuerdo la obligación de dar limosna para los musulmanes. Es una gran medida. Mahoma convirtió a unas tribus ingobernables y sin principios, regidas por criminales y con costumbres bárbaras, en un pueblo. La obra de Mahoma fue “vertebrar” en el sentido orteguiano a su pueblo. Pero hay un problema. Mahoma se equivoca en un aspecto: distingue entre “orden” (la Umma) y “caos” (el mundo “infiel”). Y no es así. Lo que valía para las tribus nómadas de Arabia en el Siglo VI, no sirve para los europeos actuales. En este sentido, el islamismo no es “católico”, esto es, universal. Vale solamente para determinado tipo de pueblos… los del desierto.

Cuando un islamista del Magreb, por ejemplo, constata que está arrojado a la miseria y que su “autoridad espiritual”, el Califa, esto es, Mohamed VI, vive en la opulencia, en la corrupción y en la explotación de su pueblo, toma conciencia de que el “califa” no cumple los mandamientos de la ley coránica, tiene todo el derecho a revelarse. Y es ahí en donde están los partidos y las asociaciones islamistas para llevarle por el camino de la cristalización práctica de su fe en una “comunidad político-religiosa” fiel a los principios coránicos.

Entiendo perfectamente que el ciudadano marroquí apoye las asociaciones caritativas fundamentalistas, opuestas a Mohamed VI y a sus corruptelas. ¿Cómo podría ser de otra manera? En todo el Magreb, el Islam se extiende como una mancha de aceite y nada ni nadie los va a detener. Los errores, las corruptelas, los abusos, la falta de respeto a los derechos humanos, la miseria que han generado los gobiernos de esta zona, ha sido el gran estímulo para que desde las costas atlánticas hasta Suez, en menos de 10 años vayamos a tener gobiernos islamistas. El islamismo es hoy la revuelta de los pobres… de los pobres del mundo árabe.

Así pues, habrá que ir con cuidado, entre la guerra santa y el terrorismo, tenemos dos grandes riesgos…

Si, pero hay que matizar. No hacerlo supone caer en los más peligrosos errores del milenio. Yo soy partidario de reconocer la realidad: el islamismo va a ser en pocos años el interlocutor único de Europa en el mundo árabe. Es bueno que vayamos haciéndonos a la idea, por que son ellos con los que nos tendremos que entender. El ascenso social del islamismo es imparable en el mundo árabe y, especialmente, en el Magreb. Cada comunidad es dueña de elegir cómo regirse y en función de qué principios. No vale la pena que la UE apuntalen –como hacen los EEUU con Arabia Saudí- a regímenes corruptos, miserables y generados. Ese apoyo actual será el germen de la hostilidad futura de quienes los sustituyan. No te quepa la menor duda.

De lo que se trata es de establecer barreras: el Islam termina allí donde termina el desierto. No hay lugar para el Islam en Europa. Ni dinero para mezquitas, ni parabienes legales para construirlas en terrenos públicos, ni mucho menos enseñanza en las escuelas. En las relaciones internacionales, la reciprocidad es fundamental: yo te doy, tu me das, yo puedo construir iglesias en Arabia y enseñar doctrina católica en Ketama y te permito hacer otro tanto; pero mientras tú te obstines en no permitir la difusión del cristianismo en tu territorio, solo un imbécil podría aceptar lo contrario. La religión islámica no tiene derecho a difundirse en Europa, por que ninguna forma religiosa europea está autorizada a difundirse en el mundo árabe. Así de sencillo. Así de contundente.

En cuanto a la “guerra santa”. En el Corán hay varias referencias a este tema. En unos casos se distingue entre “pequeña guerra santa” y la “gran guerra santa”. Se entiende por “gran guerra” la que el ser humano lleva contra sí mismo y contra las tendencias más disolventes y bajas de su propia personalidad; por el contrario la “pequeña guerra” es la que tiene lugar contra el enemigo exterior. Esto es admisible y fácilmente comprensible, además el Islam no es un caso único y todas las tradiciones de Oriente y Occidente, contemplan análisis análogos. El problema es que existen otras frases dentro del Corán en las que existe demasiada beligerancia y violencia como para pensar que está aludiendo a un “enemigo interior”.

Además existe otro problema. Generalmente, los fieles islámicos, ni son doctores en teología ni en metafísica, ni siquiera está claro que buena parte de los imanes tengan una formación cultural particular. Frecuentemente, todos ellos tienden a confundir el símbolo con la realidad. Y este es el problema, que cuando algunos leen “guerra santa”, todo lo demás les importa poco: consideran la guerra contra el enemigo visible, es decir, contra todo lo que no es Islam. ¿Entiendes el fondo de la cuestión?

Creo que sí, pero todavía no me has respondido a la cuestión sobre el terrorismo y creo que es fundamental, aquí hemos tenido un 11-M y también hay terrorismo en Afganistán, Irak y Palestina…

Vale la pena poner las cosas en su lugar. Has mencionado cuatro lugares en donde el terrorismo es de muy diferente matiz. En Palestina hay una guerra desde hace 60 años. Es comprensible que todas las partes, especialmente, la más desfavorecida, los palestinos, estén desesperados. El Corán promete un paraíso muy sensualista para los guerreros muertos en la “guerra santa”. No podemos reprocharles a pobres gentes que están abandonadas a su suerte que, en su desesperación y falta de perspectivas recurran al terrorismo como una forma de inmolarse y acceder a un mundo mejor en el más allá. Es infantil, ya lo sé, pero ellos creen en eso. Y faltan argumentos morales para un pueblo que ha estado durante 60 años en campos de refugiados, ver las cosas de otra manera. En cuanto a Afganistán, es una país marcado por la guerra y cuyos habitantes llevan casi 30 años de guerra, parece como si se hubieran habituado a ello. Diferente es el caso de Irak, país que fue arrinconado entre 1990 y 2003, hasta ser finalmente invadido más allá de toda lógica, sentido común y norma ética y ha optado por defender mediante la guerra de guerrillas y el hostigamiento al invasor. No es, propiamente, terrorismo, a menos que se considere terrorismo a cualquier forma de resistencia. Y luego está el caso del 11-M, o de los atentados de Londres, o de Casablanca, o del 11-S. Mira, aquí todo esto no está tan claro.

No es que en nuestro país, unos periodistas hayan decidido crear una “teoría de la conspiración”. Es que en TODOS los atentados atribuidos al terrorismo islámico, existen cabos sueltos y se han establecido teorías de la conspiración con los mismos o más datos que la trabajada por Luis del Pino, Fernando Múgica, Libertad Digital, El Mundo y nosotros mismos. Es que todavía no está claro cómo fue posible el 11-S, ni siquiera quien iba dentro de los aviones. Es que tampoco está claro cómo fueron posibles los atentados de Londres en junio de 2005. Ni mucho menos lo que ocurrió en Casablanca en mayo del 2003. Y no está claro, por que, por no estar claro, ni si quiera está claro si existe Al Qaeda, ni cuál es el papel de Bin Laden en todo este embrollo. Puedo asegurarte, en cualquier caso que no existen pruebas suficientes como para demostrar ante un tribunal normalmente constituido y que actúe sin presiones, que Al Qaeda ha tenido algo que ver con estos crímenes, ni siquiera para demostrar que hayan podido ser ideados y ejecutados por islamistas radicales.

Entonces ¿por qué asesinar gente? ¿quién está creando la oleada del terrorismo internacional?

Esta es la pregunta del millón: si hay muertos es por que hay terroristas. No está claro quién es el foco impulsor. Es posible que sean muchos. Lo importante es que pienses que el principio de toda investigación criminal es “a quién beneficia el crimen”. Me da la impresión de que todos estos atentados son “casus belli” para guerras de agresión que, de otra manera no serían admitidas por la opinión pública, o bien detonantes para favorecer determinadas situaciones.

En este sentido, no puede dudarse de que el 11-M haya sido el detonante para la subida al poder de ZP que, de otra manera, seguiría con problemas en los bancos de la oposición. En cuando al 11-S fue el detonante para la invasión de Afganistán y para la de Irak, aun cuando era evidente ya en septiembre de 2001, que ni los talibanes tenían nada que ver con Al Qaeda, ni Saddam Hussein había estimulado jamás el terrorismo contra EEUU o la UE.

Desde hace siglos el terrorismo viene siendo utilizado como “casus belli” y como “detonante”. Siempre se atribuye a un chivo expiatorio que, inevitablemente, es el que muestra rasgos más intranquilizadores: el anarquismo en el siglo XIX, los ultras de izquierdas y derechas entre los años 60 y los 90 y, desde entonces, el islamismo radical. Dado que el islamismo habla de “guerra santa” y que una parte sustancial de sus seguidores son radicales, es creíble que intenten atentar el 11-M o el 11-S… pero, en realidad, una cosa es radicalismo verbal y otro tener la posibilidad de llevarlo a la práctica. En cualquier caso, es evidente que el dicho “por la boca muere el pez”, es auténtico.

Entonces tu no crees que la inmigración islámica sea un peligro que pueda derivar hacia el terrorismo. Hay algunos que lo creen...

Es posible que algunos grupúsculos islamistas hayan contemplado la posibilidad de cometer actos terroristas en Europa. La cuestión es que no lo han hecho, por que, finalmente no se han decidido, por que no han tenido la posibilidad o por que los han desarticulado. En España han sido detenidos en torno a 200 presuntos terroristas islámicos. La mayoría inmigrantes, legales o ilegales. Hasta ahora solamente se ha visto el juicio contra la célula española de Al Qaeda, procesada por Garzón como “responsable de los atentados del 11-S”… acusación de la que fueron absueltos. En aquella época Garzón aspiraba a la presidencia del Tribunal Internacional y precisaba congraciarse con los EEUU, luego pidió un año de excedencia para dar conferencias por aquel país. Cuando ha vuelto, con su sueño frustrado, aspira a congraciarse con los socialistas y por eso procesó a tres peritos de la policía… en lugar de procesar al superior para el que trabajaban. Hay jueces “estrella” que allí donde van se estrellan.

Ahora bien, aparte de todo esto, si es rigurosamente cierto que entre los islamistas existen franjas peligrosas. El islamismo tiene una increíble tendencia a deslizarse hacia sus aspectos más radicales, casi de manera espontánea. Está en su naturaleza. Toda la doctrina sobre la “Umma”, sobre la unidad del poder religioso y civil en países regidos por principios laicos, no pueden sino conducir al conflicto.

Está en el espíritu del Islam ampliar la Umma. Y Europa, para ellos, es tierra infiel. Así pues se trata de incorporarla al “califato”. Pero esto choca con la 1) legislación europea, 2) con las tradiciones europeas y 3) contra la opinión de los europeos. Así pues, el conflicto está servido. Y cuando se dice conflicto resulta muy difícil anticipar cuáles van a ser las formas de ese conflicto. Puede tratarse de un conflicto ideológico, de un conflicto político, de un conflicto de convivencia, de un conflicto armado convencional o de un conflicto terrorista. De lo que no cabe la menor duda es que la convivencia de bolsas islamistas en Europa es el germen de un conflicto.

Yo no sé con qué tipo de conflicto nos van a imponer esas bolsas islamistas, de lo que no tengo la menor duda es que ese conflicto lo tenemos ante las narices y nos va a crear muchos problemas.

Si presientes un conflicto y no estás dispuesto a entrar en él, es evidente que tienes que tomar medidas. El cese de todo apoyo a la confesión islámica y la absurda tendencia de ZP a considerarla como una religión más, en plano de igualdad jurídica con el catolicismo tradicional de nuestro país, nos irrita a muchos que ni si quiera somos católicos. Es preciso bloquear cualquier contaminación islamista en Europa. Me parece normal que los islamistas no estén de acuerdo con esa medida. En efecto, siempre tienen la posibilidad de regresar a sus países y practicar su culto, según su leal saber y entender. Esto es Europa. Aquí no hay desiertos, sino bosques. Esta es nuestra tierra y sólo un archimajadero excéntrico como ZP puede dar prebendas a los que se las niegas a nuestra gente en sus países de origen.

Me hablabas al principio de que existía un problema religioso y, al mismo tiempo, étnico y antropológico. Me tendrías que explicar más todo esto.

Es complejo pero intentaré resumirlo. Como verás, el Islam es de otras latitudes y debe permanecer en esos climas, no extenderse hacia zonas en las que solo puede existir como conflicto. Pero tú podrías preguntar: “bien, los inmigrantes procedentes de países islámicos, renuncian a su fe y eligen progreso antes que plegarias… ¿esto les ayudaría a integrarse en Europa?”. En principio, a esta cuestión, algo vaga, y muy improbable, habría que contestar que sí. Pero, si examinamos la cuestión con más detenimiento, veremos que su valor es muy relativo.

No se trata solamente de decir: “vale, a partir de ahora, si mi religión me impide integrarme en Europa, renuncio a mi religión; ya no voy a la oración de los viernes, ni hago las abluciones diarias, ni practico el ayudo del Ramadán…”. Es, desde luego, un avance. Tu te sientes más cerca de alguien que está en tu mesa comiendo lo mismo que tú, que de alguien que hace rancho aparte. Y no digamos si, en lugar de vestir como tú, va cubierta con un velo del solamente les salen los ojos e incluso sus manos están tapadas por pudor. Aquí tenemos otro concepto del pudor, quizás demasiado laxo, pero, es obvio que, no es solamente la religión, sino barreras y abismos culturales y antropológicos los que separan a las poblaciones islámicas de las europeas. Creo que es justo decir que estos pueblos tienen elementos muy positivos, incluso que es lamentable que se hayan perdido en Europa. Valoran mucho más la familia y la comunidad que nosotros.

Los ritmos de trabajo a los que están habituados, los mismos estilo de trabajo, de trato social, son completamente diferentes a las nuestras. No lo sabe quien se refugia en posiciones teóricas del género, de “si todos somos iguales, todos hacemos lo mismo, de la misma forma”, pero quien ha convivido y trabajado con inmigrantes, especialmente procedentes de países árabes y andinos, sabe que las cosas no son así. En esos países se trabaja de otra manera y, si me apuras mucho, a unos ritmos incompatibles con los estándares de productividad europeos.

Así pues, no es solamente cuestión religiosa, sino cuestión étnica y antropológica. Cada grupo étnico tiene su constantes injertadas en lo más íntimo de su ser y que, hasta cierto punto, condicionan su comportamiento. Integrarse en las sociedades de acogida es difícil y complicado. De hecho, el caso de la inmigración española en Alemania y Francia indica que solamente es posible la integración de aquellos que son iguales o similares. O dicho de otra manera: solamente es integrable la inmigración con la que no existen brechas culturales ni antropológicas; si estas brechas existen, cualquier esfuerzo en esa dirección es inviable y fracasará. El problema es que la ideología progresista desconsidera una palabra clave: identidad.

¿Qué es una identidad? Tampoco veo claro como la identidad influye en nuestra vida cotidiana. Supongo que un individuo con rastas y bongos no es el arquetipo de la identidad europea que tu tienes y, sin embargo, se trata de un europeo.

En todas partes hay rarezas y abortos. Un “rasta” europeo ha pretendido integrarse en una cultura que no es la suya. Que Bob Marley y el porro le acompañen en su aventura. Cada cual es dueño de elegir la tradición con la que se sienta más identificado. Incluso de alejarse de su tradición secular y de sus antepasados. La cuestión es más compleja. Solamente hay unos cuantos cientos de rastas… peor para ellos. Vamos a lo serio.

Una identidad es una serie de referencias de todo tipo que consideramos como propias y que nos sitúan en relación a otros. Quien dice “identidad”, dice “comunidad”. Todo régimen de identificaciones conduce a una integración en comunidades específicas. Por eso es importante conocer, definir y fijar nuestra identidad. Quien no tiene identidades, carece de comunidad. Esto lo sabe el rasta del que hablábamos: si se pone la boina de Marley, asume los colores jamaicanos, viaja a todas partes con las rastas polvorientas y los bongos y en la bolsa tiene la ración suficiente de haschís, tiene todas las identidades precisas para saber quién es, cuáles son como él y donde encontrar apoyos. Esa es una identidad. Todas las tribus urbanas mantienen unos rasgos identitarios propios de los jóvenes.

Pero existen regímenes de identidades mucho más amplios y mejor definidos. La nación, por ejemplo, Europa, por supuesto, la región, sin ir más lejos.

En realidad, existen tres niveles de identidad: el más próximo, la región; el más lejano, Europa; el intermedio, la Nación. Para un progresista zapatista, como Leyre Patín que no dudó en declararse “ciudadana del mundo”, no existen identidades, o lo que es peor, las identidades son formas de segregar y, por tanto, inmorales y artificiales. Es justamente, todo lo contrario, solamente pueden pensar así individuos cuyo cerebro e instintos hayan sido “globalizados”. Si, por que la globalización también es una enfermedad del espíritu. Quien se considera “ciudadano del mundo” y, por tanto, carece de rasgos identitarios es por que ha llegado hasta el límite extremo de despersonalización y masificación, sin los cuales los conceptos de la globalización serían absolutamente imposibles. Sólo los granos de arena de una playa carecen de rasgos de “identidad” y han logrado realizar la igualdad absoluta. Renunciar a la propia identidad es, en el fondo, no percibir que se ha nacido en una determinaba “patria carnal”, que se pertenece a una “nación” histórica y que la cultura que aporta los valores es la europea, equivale en la práctica a carecer de legado cultural, de vínculos y arraigos, y no ser más que un ente coriáceo que ha realizado en sí mismo el límite extremo del individualismo como el grano de arena de la playa cerrado a cualquier concepto de comunidad e incomunicable con todos los demás, pasivo y obligado a soportar las inclemencias climáticas sin que exista comunidad capaz de unir sus esfuerzos.

Por eso a ZP le resulta tan fácil lanzar decretos para la enseñanza del Corán en las escuelas, o firmar Estatutos en los que se considera a Catalunya como “nación”, o hablar de “diálogo de cultural”… a ZP y a los suyos, las identidades les tienen absolutamente sin cuidado, por que carecen de identidad; al no tenerla, no disponen de nada que defender y les cuesta muy poco contribuir a afirmar identidades ficticias o contrarias con ligereza al no atribuirle ningún valor.

Todas las especies biológicas sobreviven gracias a  sistemas más o menos complejos de identidades que se plasman en forma de instintos: el instinto territorial, el instinto de agresividad y el instinto de supervivencia son los tres instintos básicos para la subsistencia de todos los instintos. ZP ignora lo que es el instinto territorial, el día en que Mohamed VI reivindique cualquier parte de nuestro territorio, se lo concederá; jamás se le ocurrirá defender su integridad. ZP carece de instinto territorial y no entiende que otros si lo tengan. El instinto de agresividad se manifiesta rechazando los actos hostiles de enemigos mediante el empleo de la fuerza. ZP, pacifista entre los pacifistas y antimilitarista entre los antimilitaristas, cree que ese instinto puede suplirse con el diálogo. El diálogo es una forma de resolver los conflictos, pero solamente es posible el diálogo con quien esté dispuesto a dialogar, no por principio, ni cómo única vía para la resolución de los conflictos. ZP carece de instinto de agresividad. En cuanto al instinto de supervivencia se manifiesta mediante la procreación, gracias a la cual una especie garantiza su continuidad. Ese instinto desde los años 80 ha caído en picado en España. La demografía española (1,2%) está por debajo de la “tasa de reposición”. Vivimos una crisis demográfica sin precedentes a la que volveremos a aludir otro día. Baste decir ahora que ZP que carece de ese instinto, cree que puede suplirse mediante la importación masiva de inmigrantes, ignorando que ellos pertenecen a otras comunidades, con otros valores, es decir, con otro régimen de identidades completamente diferentes.

Y la religión forma parte de ese régimen de identidades del que hablas.

En efecto, en otro tiempo era el más importante. Hoy ha reducido su impacto especialmente en las sociedades occidentales, pero no así en las islámicas. Es evidente que la religión no ha logrado consolidar la “Umma” y que un islamista pakistaní se siente extremadamente alejado de un islamista marroquí. ¿Por qué? Sencillamente, por que una sola identidad no resuelve el complejo problema del papel del resto de identidades. Queda la identidad nacional, por ejemplo. Incluso la identidad tribal todavía viva en estas sociedades.

Una de las formas más razonables de articular estas identidades, es la que tienen los inmigrantes del Este Europeo. Los que experimentan el valor de la religión, suelen ser cristianos ortodoxos. En rigor, no puede hablarse de “una”, Iglesia Ortodoxa, sino de distintos patriarcados. Si un ruso llega a una ciudad en la que no existe una iglesia dependiente del patriarcado de Moscú, lo que hará es acudir a una iglesia procedente de cualquier otro patriarcado (de Bulgaria, de Serbia, etc.) hasta que cuenta con suficientes apoyos humanos y con el concurso de un pope, para formar su propia “iglesia nacional”.

El ejemplo contrario se produce en el catolicismo en donde un católico ecuatoriano se integrará en una iglesia del país de acogida. Al menos en teoría, la religión es un vínculo identitario, y es cierto que un ecuatoriano se integra mejor que un marroquí en nuestras sociedades. Pero es evidente que un polaco, católico de religión y cultural y étnicamente europeo, se integran con mucha más facilidad. Te lo diré de otra forma: he visto en pueblos de Alicante a marroquíes llegar y exigir lugar de culto, derechos laborales diferenciados, regatear los salarios, seguir regímenes alimenticios antagónicos, e incluso vestir de manera chocante. También he visto a ecuatorianos ir a misa con los católicos, hablar la misma lengua con otro acento, pero su handicap con sus ritmos de trabajo muy distintos de los españoles y su mal consumo de determinadas bebidas. Y, he visto, finalmente, a inmigrantes polacos católicos, llevar a la virgen a cuestas en las procesiones, comer y beber los mismos alimentos que los autóctonos, y físicamente estar muy cerca de ellos, tanto en presencia como en esfuerzo. ¿Cuál de estas tres comunidades puede integrarse con más facilidad? E incluso, ¿cuál de estas tres comunidades, aun manteniendo rasgos identitarios propios, será mejor considerada por la población autóctona? No es ningún secreto que la polaca. No en vano están también en la UE y, la media de su nivel cultural es más alto y, sobre todo, más próximos al nuestro.

¿Qué nos demuestra esto? Simplemente, que la religión es una forma de vínculo identitario, pero no el único. Se integra mejor aquella comunidad que no está separada por brechas antropológicas y culturales.

¿Y que hacemos con las otras comunidades?

Reconocer la realidad y no querer forzarla. Puedes invertir millones de euros en la integración de determinadas comunidades y lo único que lograrás será arrojar el dinero a la letrina. Con otros no tendrás que invertir nada, simplemente, por que no hace falta integrarlos en nada: vienen ya integrados.

Entonces de lo que se trata es de facilitar la inmigración de este tipo y contener la otra ¿no es así?

La catástrofe demográfica que se inició a finales de los 70 y que dura hasta hoy, es una realidad y hay que hacer algo para evitar que se prolongue. Hace falta algún tipo de inmigración. Es evidente que la inmigración del Este Europeo está mucho más cerca de nosotros en todos los sentidos que el resto de contingentes, luego, si hace falta inmigración, es de ahí de donde debe venir. Esto, sin olvidar que los países del Este Europeo tienen una historia y un pasado muy parecidos a los nuestros, y que, en buena medida son nuestros socios en la UE. Así pues, algún derecho deben de tener sobre otras comunidades inmigrantes ¿no te parece?

Claro y cristalino...

Pero no quisiera terminar la conversación de hoy sin añadir un último punto. Mira, con países como Marruecos lo peor es no reconocer la realidad. La realidad es que el régimen marroquí considera suyos Ceuta, Melilla, las Islas Adyacentes y Canarias y los fundamentalistas islámicos llegan incluso a reivindicar la marroquinidad de Granada… Es decir, Marruecos es, potencialmente, un enemigo. O un amigo circunstancial que en cualquier momento puede convertirse en enemigo. Franco mantuvo “nuestra tradicional amistad con los árabes” hasta que cuando estaba agonizando, Hassán II organizó la Marcha Verde. Con amigos como estos, no necesitas enemigos. Su hijo, Mohamed VI es muy amigo de ZP… mientras ZP le inyecte fondos con cualquier excusa.

El problema de los países del Magreb es que son imprevisibles, no solamente en su evolución futura –que si es previsible: gobiernos islamistas de sustitución a los actuales gobiernos corruptos- sino en las políticas a corto y medio plazo: el amigo de hoy puede ser enemigo mañana. Y en esta eventualidad, lo sorprendente es que nuestro gobierno no adopte políticas de contención y control estricto frente a la inmigración marroquí. Los canales por los que hoy entran riadas de inmigrantes, en caso de conflicto pueden convertirse en acceso de material bélico o de sabotaje y cada súbdito de Hassan II puede convertirse en un saboteador activo. ¿Tu crees que es razonable no saber siquiera cuántos inmigrantes marroquíes entran en España?

No solamente no es razonable, incluso me parece suicida.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es