Blogia

INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Elecciones catalanas: análisis sereno. Hacia la escenificación de la socioconvergencia

Elecciones catalanas: análisis sereno. Hacia la escenificación de la socioconvergencia

Infokrisis.- Después de nuestra crónica de urgencia, publicada apenas una hora después de conocerse los resultados, queda ahora realizar un análisis sereno y en profundidad. Salvo leves rectificaciones en los porcentajes de votos, nos reiteramos en lo ya dicho en el anterior análisis: nos espera un mes en el que CiU y PSC van a escenificar su acuerdo. Esto sin olvidar que la legislatura que se inicia va a tener un ritmo frenético y unos contenidos conflictivos: la anterior legislatura crispó el ambiente con la elaboración del Estatuto, esta nueva la crispación va a generarse en torno a la aplicación del Estatuo.

 

Pierde Montilla. Pierde Zapatero

La gran derrota de Montilla, el único nombre que disponían los socialistas para presentar en las elecciones catalanas, no comprometerá solamente el futuro de este mediocre personaje, sino que salpicará a ZP de manera decisiva.

En primer lugar hay que tener en cuenta que los votos socialistas catalanes son importantes a la hora de sumar en el Parlamento Español. Y en Catalunya se ha producido una convulsión electoral: el PSC ha perdido no sólo diputados, sino, en cifras absolutas, casi 250.000 votos. Si no logra mejorar esos resultados (y parece difícil que mejoren en los próximos meses), en las elecciones generales el PSC podría perder dos diputados como mínimo.

Pero hay otro elemento a tener en cuenta. La debacle socialista en las autonómicas corre el riesgo de redoblarse en las municipales. Ahí es donde los candidatos del Cs –el valor emergente- pueden obtener mejores resultados, dada la procedencia municipal de la mayoría de sus cuadros. Y lo que es peor para ZP: pueden obtener votos, sobre todo, a costa del PSC. Así que al socialismo catalán le queda todavía mucho por sufrir antes de que la sociedad catalana haya estado en condiciones de olvidar los “trienio negro” de Maragall.

Decíamos que el gran derrotado es Montilla y ZP, pues no en vano el presidente del gobierno ha abandonado temporalmente su “tarea de gobierno” –casi mejor- para dedicarse a apuntalar a su candidato en Catalunya. Pero la gira catalana de ZP no ha propiciado resultados positivos. La merma de votos es incuestionable. La palabra del presidente del gobierno empieza a cansar y no suscita entusiasmos. Ya no basta con recordar la retirada de tropas de Irak para obtener el aplauso fácil.

El fracaso catalán es una muestra del desgaste de ZP.

Del tripartito a la sociovergencia

En nuestra opinión el futuro político de Catalunya está pactado desde febrero de 2006 a raíz de la llamada de ZP a Más para solicitar su apoyo al “estatuto”. A partir de esa llamada –realizada cuando ZP caía en picado en las encuestas de intención de voto- los sucesos se desencadenaron: ZP cortó el cordón umbilical con Maragall, arrojó a las fieras a Carod-Rovira, se desmigajó el tripartito, se rebajó el calado semiindependentista del “estatuto” y, finalmente, se convocaron nuevas elecciones, que implicaron apuntillar a Maragall definitivamente.

Es evidente que cuando no se sabía cuáles iban a ser los resultados electorales, nadie podía concretar algunos extremos del pacto. En nuestra opinión el pacto secreto contemplaba los siguientes aspectos:

- CiU apoyaba el “estatuto” de Catalunya y ZP se comprometía a una dotación suplementaria a la Generalitat durante los próximos años.

- CiU se comprometía a apoyar con sus votos las iniciativas legislativas de ZP en el parlamento, a cambio de que éste rompiera el tripartito.

- Ambos se comprometían a gobernar conjuntamente, presidiendo la Generalitat aquel candidato que obtuviera más votos, siendo el segundo “jefe de gobierno”.

- Ambos se comprometían en no desvelar este pacto hasta la hora de formar gobierno.

Ahora es el momento de cumplir los pactos y, después de una campaña electoral particularmente dura, en la que PSC y CiU se han puesto mutuamente verdes, es evidente que hace falta un período de preparación de la opinión pública catalana sobre lo que se avecina. De ahí que Mas acudiera ante notario y ZP dijera sobre Montilla: “PP tiene autorización para pactar con quien quiera”. En realidad, si Montilla quiere salir en la foto tiene que representar, imperativamente, el papel que ZP le ha escrito.

Y esto tardará entre dos y tres semanas en concretarse y el anuncio de un gobierno sociovergente se hará después de semanas de negar la evidencia y generar tensión emocional en la opinión pública.

Por qué no puede repertirse el tripartito

1) El tripartito carece de credibilidad en Catalunya, tal como han mostrado los resultados electorales.- Los partidos que componen el tripartito han perdido escaños y votos, pero han perdido algo más importante: credibilidad. El tripartito está todavía demasiado cerca como para que se pueda olvidar la parálisis continuada de tres años del gobierno catalán.

2) ZP no puede olvidar que el principal elemento de su erosión electoral en toda España hasta febrero de 2006, fueron sus relaciones con Carod Rovira. No va a repetir ese error: Carod en una nueva reedición del tripartito podría suponer una erosión del gobierno ZP que en este momento (con la presión negativa del “proceso de paz”) no podría soportar.

3) Con una abstención del 42%, y pérdidas de votos significativas en todos los partidos, incluido CiU, un gobierno tripartito sería socialmente demasiado débil y quebradizo para afrontar el crucial momento que se avecina en Catalunya: iniciar un proceso de transferencias generadas por la aplicación del “estatuto” que se prevé extremadamente duro.

4) De cara a las negociaciones para las transferencias de competencia, la presencia de ERC en una comisión tendería a erosionar a ZP y, consiguientemente a beneficiar al PP. El problema para los socialistas catalanes, ahora, consiste en reconocer que la política catalana y la española están íntimamente unidas y no son independientes tal como han querido dar la impresión.

5) El tripartito tendría como primer resultado, una revitalización de la campaña permanente de boicot a los productos catalanes que ha colocado sobre el abismo al sector catalán del cava. La patronal catalana, no puede permitirse otra vez a Carod o a los “sandías” (ICV = verdes por fuera, rojos por dentro) en un gobierno autonómico y no solamente por el boicot, sino por las medidas de gobierno absolutamente desenfocadas que ya evidenció el tripartito en su anterior período.

Así pues: se nos hace muy cuesta arriba que el PSC pueda arriesgarse, no solamente a hundir a ZP, sino además a hundirse a sí mismo en las municipales, reeditando el pacto tripartito que, por el momento, le ha llevado a perder media docena de diputados y 250.000 votos. No es una fórmula realista, no convendría al PSC, y solo satisfaría a ERC e ICV. Hay que descartarla.

La sociovergencia que se avecina

Sin embargo, la coalición PSC-CiU –en realidad otra forma de “tripartito”- tiene una serie de ventajas para los actores principales en Catalunya:

1) Supondría un número de escaños en el parlamento de Catalunya que implicaría una mayoría rotunda, inapelable y que actuaría a base de rodillo, necesaria para afrontar las negociaciones de transferencias que se avecinan.

2) Sería fácilmente aceptada por el Fomento del Trabajo, la patronal catalana, que está deseando verse libre del desprestigio que implica ERC y las molestias de ICV.

3) El PSC mantendría la cuota de poder que ha tenido en la última legislatura. Sus cuadros podrían seguir repartiéndose un pastel enorme. CiU, por su parte, accedería al pastel que le ha vetado el tripartito durante tres años. Algo imprescindible para asegurar el mantenimiento en vida de Unión Democrática de Catalunya, en quiebra técnica.

4) ZP se vería aliviado: mantendría a su hombre en el poder en Catalunya y no se vería afectado por el desprestigio de tener que bregar con Carod. CiU es más aceptable para el electorado español de ZP que Carod.

5) El PP seguiría aislado. Vería como el gobierno obtiene el apoyo de un socio hábil en el manejo de los resortes de poder, poco dado a extremismos, estabilizaría a ZP y daría pocos argumentos al PP en su política de desgaste del socialismo.

Estos argumentos parecen de peso. A pesar de carecer del carisma de Pujol, Mas es su alumno más directo. A pesar de que le gusta cultivar el maximalismo propio del nacionalismo, no se trata de un político radical, ni siquiera dado a radicalismos a la hora de la gestión. Es un moderado, en la línea de Durán i Lleida, cuyo único riesgo es falta de liderazgo y posibilidades de que puntualmente se vea arrastrado por unas bases extremistas o por la presión de ERC.

Para ambas partes, PSC y CiU, el problema es como escenificar el pacto de manera que no parezca una traición a sus electores. Para eso está el tiempo y la filtración de noticias y comentarios que, rápidamente, irán cambiando la opinión de los electores:

- en una primera fase se intentará hacer creer que el tripartito es todavía viable;

- en la segunda fase, el PSC hará público que el acuerdo es imposible por el maximalismo de ERC.

- en la tercera CiU afirmará querer gobernar en solitario.

- en la cuarta CiU afirmará que es necesario obtener una mayoría parlamentaria importante. Paralelamente, el PSC empezará a afirmar que está dispuesto a participar en una “mayoría estatutaria”, en una “mayoría de progreso”.

- en la quinta fase, asistiremos a la rúbrica del pacto: CiU se comprometerá a no mantener relaciones con el PP, pactará los ritmos de las transferencias y el PSC, aún siendo el gran perdedor obtendrá el 45% del poder autonómico.

La irrupción de Cs

Hay que reconocer que ni la caída del PSC ha sido todo lo espectacular que se hubiera podido pensar a raíz de la “catástrofe-Maragall”, ni CiU se ha sabido beneficiar de todos los errores del tripartido (que son mucho mayores de lo que su merma electoral indica), si ERC o el PP han caído en picado como preveían las encuestas, ni los tres diputados más de ICV suponen algo más que una victoria pírrica para este partido. Todo esto ha sido, como estas elecciones, mediocre, ramplón, gris y “viejo”. Aburre, en realidad, hablar de ello y oír las declaraciones de sus líderes que se sabe lo que van a decir antes de que les pongan la alcachofa delante.

No; todo esto es “lo viejo”, el ayer. Catalunya ha demostrado querer tener un futuro cuando 85.000 de sus ciudadanos han votado una opción nueva, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (Cs). Los tres diputados corresponden exactamente con las expectativas que se habían forjado sus impulsores.

Hay que recordar que hasta la última semana, Cs había sido boicoteado por los medios de comunicación catalana, se la había ninguneado en las encuestas, todos los partidos habían rodeado a esta opción de la “conspiración del silencio”. De no haber sido así, probablemente hubiera podido duplicar el número de votos. Pero, en cualquier caso, la irrupción de Cs supone la entrada de una bocanada de aire fresco en el Parlament y, además, la reintroducción de la lengua castellana en esa institución que prácticamente la había proscrito sin que el PP hubiera tenido el valor de afirmar la importancia de la lengua castellana… en el mundo y en Catalunya.

El problema actual de Cs es que no corra el riesgo de “morir de éxito”. Algunos de sus exponentes ya hablaban hoy de extender el partido al resto de España. Es prematuro, pero en cualquier caso significativo de la situación de hartazgo de los ciudadanos ante el duopolio del poder en España. Este partido puede irrumpir en las próximas elecciones municipales en los ayuntamientos del cinturón industrial de Barcelona, pero es mucho más difícil que sea exportable en la medida en que su gran reclamo en Catalunya es el antinacionalismo y su bolsa natural de votos, los emigrantes que llegaron a Catalunya en los años 50-70.

Así pues, hay que saludar con optimismo la irrupción de este partido, pero también con la advertencia de que deben de ser conscientes de su techo y sus límites.

Cs es una opción que aparece por el cansancio antes los partidos “de siempre”, por la desconfianza en la clase política y por el rechazó a sus tópicos, en especial al nacionalismo. En sus filas existen gentes venidas de muy distintos horizontes: hay prácticamente supervivientes de todas las opciones, desde antiguos colabores de Vidal-Quadras, hasta alcaldes y concejales socialistas, pasando por intelectuales, artistas y periodistas. Un plantel que va desde el anarquismo a la extrema-derecha. Bueno, eso no es malo. De hecho, cuando mueren las grandes opciones ideológicas en los años 80, los partidos de nuevo cuño, necesariamente tienen una alta dosis de transversalismo. En realidad, Cs es un partido transversal, del que albergamos ciertas dudas sobre su posibilidad de armar un programa electoral de cara a las municipales que sea atractivo, más allá de su antinacionalismo. Y, en este sentido, la inclusión del tema de la inmigración nos parece fundamental… aun cuando no estamos seguros de que Cs sea capaz de poner los puntos sobre las íes sobre este tema, aunque lo desearíamos fervientemente e incluso va a ser necesario para su propia supervivencia en el futuro.

Los indicativos complementarios

Hay varios elementos que abundan en lo dicho sobre el cansancio del electorado catalán ante el espectáculo rocambolesco de los tres últimos años. Los niveles de abstención son excesivamente altos. Y aquí hay un misterio: ¿Qué ocurrió entre las 18:00 horas cuando se publicaron los decepcionantes datos de asistencia a las urnas y las 22:00 horas cuando se hicieron públicas los porcentajes finales de participación? Prácticamente entre ambas horas hay una diferencia de 20 puntos… incomprensible a tenor de las costumbres de voto de la sociedad catalana. ¿Se ha producido un acuerdo entre las partes para enmascarar una abstención que todos creían que no había superado el 50%? A la vista de la moralidad y de las necesidades de la clase política catalana, no hay que descartarlo.

Pero, a pesar del presunto maquillaje que se demostrará o no, lo cierto es que la abstención es altísima e incomprensible para unos políticos que habían presentado al nuevo estatuto como producto de un “clamor popular”. Pero, hay que tener en cuenta que el porcentaje de votantes no indica la dimensión del problema. Además de la abstención hay un 3% de votos en blanco y varios miles de votos nulos. A lo que hay que sumar el voto de castigo del 3% de Cs. Podemos hablar de un divorcio del 50% de la población catalana de “sus partidos”, de sus “instituciones históricas”, y de “su nuevo estatuto”.

Este dato es importante a la hora de valorar los resultados. El voto nacionalista se va ruralizando, migra hacia la Catalunya profunda o a provincias “cerradas” como Gerona, disminuye allí donde Catalunya está en contacto con otras zonas del Estado, especialmente en Tarragona. Son datos a tener en cuenta para una correcta interpretación del fenómeno.

Catalunya hacia el futuro

El estatuto se aprobó tras tres años de indecibles peripecias, contradicciones y miserias. Es un estatuto grotesco, tanto en su construcción como en su fondo, que certifica la práctica desvinculación de Catalunya del resto del Estado sin siquiera rastros de cosoberanía. La frase más repetida en el estatuto es: “La Generalidad asume plenas competencias en…”, en prácticamente todos los sectores.

Ese estatuto ha sido contestado por el PP y por el Defensor del Pueblo. Veremos lo que dice el tribunal constitucional. Hay algunos artículos que son inadmisibles –como ya vimos en nuestro análisis pormenorizado del texto estatutario, véase “temas” de infokrisis- y que caerán por mucho que ZP se esfuerce y presiones en lo contrario. ¿Qué ocurrirá entonces? Nuevas tensiones entre la administración catalana y el Estado.

Pues bien, son decenas de competencias las que el gobierno ZP va a tener que negociar con el gobierno catalán. El drama de la aplicación del Estatuto, todavía no ha comenzado en su recta final.

Este proceso va a ser largo, traumático y va a generar crispación a lo largo de toda la legislatura que empieza. Una legislatura con negros nubarrones en el horizonte.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Elecciones catalanas: Todos pierden... salvo Ciutadans (Análisis de urgencia)

Infokrisis.- Con una participación baja, sino bajísima, la más baja que en cualquier otra anterior convocatoria electoral en Catalunya, en el momento de escribir esta crónica (a las 21:17), no cabe la menor duda de que Mas será el próximo presidente de la Generalitat. CiU ha ganado... pero está lejos de la mayoría absoluta, así que su victoriaes relativa. El PSC ha sido derrotado sin paliativos, así como ERC. El único resultado verdaderamente nuevo es la irrupción de Ciutadans. Ahora veremos los resgos fundamentales de estas elecciones.

El PSC ha sido el gran derrotado de estas elecciones. Parece difícil que un partido que ha perdido 250.000 votos, como ha perdido el PSC, pueda jugar un papel prioritario en el futuro en la política catalana. Como máximo, un papel secundario hasta que se olvide la catastrófica impresión que ha producido el período de Maragall. Pero hay algo todavía más grave: Montilla, el gran derrotado, es un ex-ministro del gobierno ZP, fue ZP quien impuso a Montilla como candidato, eliminando de un plumazo a Maragall y fue, finalmente, ZP quien ha tutelado la campaña electoral catalana, interviniendo personalmente en varios mítines electorales. Así pues, podemos afirmar que la derrota de hoy ha sido tando de Montilla como de ZP. Y, casí diríamos, muy en especial de ZP.

Los resultados a la hora de cerrarse las urnas

CiU no ha logrado desfondar a su rival más directo, el PSC. Los socialistas, despojados del lastre etílico-obtuso de Maragall, lejos de mejorar, caen, aunque no lo suficientemente a tenor de sus resultados. ICV experimenta una leve subida, ERC no pierde tanto como se había previsto y lo mismo ocurre con el PP, si bien, es posible que obtenga resultados superiores a los esperados, a causa del “voto oculto”, la tendencia de sus electores a negar que votan esta opción.

El dato más sorprendente es la irrupción –previsible por lo demás- de Ciutadans en el parlamento.

No parece que haya ganado ningún partido claramente. CiU no ha logrado mayoría, y permanece muy alejada de la mayoría. El PSC ha sufrido un varapalo, menor que el esperado, pero notable y que no ayudará a ZP. ERC ha perdido cuatro escaños que gana ICV... pero, dada la marginalidad de esta formación política, son escaños perdidos, pues parece altamente improbable que se reconstituya una “mayoría de izquierdas” como en las anterior legislatura. Por su parte, el PP no cae como otros habían augurado y deseado, pero tampoco arranca, sigue en un papel marginal y con la sensación de que una política antinacionalista más decidida, podría haber evitado que Ciutadans obtuvieran tres diputados.

Así pues, nadie en realidad puede sentirse “vencedor”, máxime cuando la abstención ha superado el 50%. ¡Qué inmensa vergüenza para quienes hablaban del “clamor popular” con que la ciudadanía catalana pedía un “nou Estatut”

Una gran abstención: un gran desinterés por el Nou Estatut

La participación electoral ha desmentido el presunto clamor popular por el Nuevo Estatuto. Lejos de haber logrado movilizar a las masas, los partidos políticos catalanes –salvo el PP- favorables al Estatut, no han llegado al 50% de participación electoral, confirmando el desinterés del otro 50% de la ciudadanía y su alejamiento de la clase política catalana. Seis puntos menos que en 2003... Los ciudadanos se han sentido decepcionados por tres años de parálisis de la generalitat y ensimismamiento monotemático estatutario.

Esta merma en la participación electoral, se podía prever desde que en el referéndum sobre el “nou estatut”, la participación no llegó al 50% después de una intensa campaña oficial. Entonces se dijo que en este tipo de referéndum, la participación siempre era baja. Pues bien, en esta ocasión ese alejamiento ciudadano no puede ocultarse. La participación ha sido baja y cuando baja la participación se debe a motivos objetivos no al capricho del electorado.

Las dos únicas fórmulas posibles de gobierno

A la vista de los resultados, CiU está separada entre 15 y 20 escaños de la mayoría absoluta, así que tendrá que pactar. Se han llegado a barajar hasta cinco escenarios diferentes. De menos probable a más probable:

1) es muy difícil, sino imposible, que vuelta a repetirse el “tripartito” y esto por varias razones: no solamente ha sido derrotado electoralmente su fuerza mayoritaria, el PSC, sino que ese pacto ya supuso un desgaste para el gobierno ZP que no puede permitirse de nuevo en este momento de la legislatura.

2) el pacto CiU + ERC, no parece viable. CiU siempre ha procurado mantener buenas relaciones con quien gobierne en Madrid, sea quien sea. CiU sabe que ERC está considerado como una bande impresentables en Madrid y que su presencia en el gobierno no facilitaría la relación entre “Catalunya” y “Madrid”.

3) el pacto CiU + PP, no sería asumible por las mismas circunstancias que el anterior. CiU no podría negociar con Madrid formando gobierno con el PP, si bien es cierto que el PP puede comprometerse a que sus diputados voten a favor de Mas, aun sin participar en el gobierno catalán ni tener nada que ver en la elaboración del programa de gobierno.

4) el pacto CiU + PSC, con Mas de presidente y Montilla de cap de gobern. Este pacto ya fue firmado, rubricado y comprometido en el mes de febrero cuando ZP llamó a Mas para pedirle el voto favorable al Estatut en el Parlament de Catalunya. A esto siguió la defenestración de ERC y la disolución del parlamento catalán.

Esta es la posibilidad que tiene mayores garantías de ponerse en práctica. Supondría un gobierno con amplia mayoría parlamentaria que compensaría la escasa adhesión de la población tanto al Estatut como a la convocatoria electoral, mucho más importante en este momento en el que la primera tarea del gobierno va a ser la aplicación del Estatuto... con todos los problemas que va a dar.

La irrupción de una candidatura independiente: Ciutadans

En el momento de escribir estas líneas parece probable que la candidatura de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía haya podido irrumpir en el Parlamento catalán. Esto evidencia el descontento de amplias franjas de la ciudadanía, especialmente, jóvenes procedentes del cinturón industrial de Barcelona por la marcha de la política catalana.

Este dato, unido a la tasa de voto nulo y al voto en blanco, aún desconocidos y a la abstención, junto a la abstención indicarán el estado de cabreo de la ciudadanía catalana en relación a los partidos políticos.

Ciutadans es una candidatura joven cuyo punto esencial es el “antinacionalismo”. De hecho, Ciutadans es un partido independiente antinacionalista cuyo resultado es todavía más meritorio habida cuenta del boicot absoluto con que los medios de comunicación catalanes lo han tratado, el ninguneo continuo por parte de TV3 es significativo del miedo (y del odio) del nacionalismo hacia esta candidatura que desmiente la “unanimidad” de la opinión pública catalana en relación al “nacionalismo”. Ya no es solo el PP –estigmatizado como “estatalista”- el que se opone a los latrocinios nacionalistas-socialistas-independentistas. Ahora también están los Ciutadans.

Hacemos votos para que en las próximas elecciones municipales, los candidatos de Ciutadans y de la Plataforma per Catalunya irrumpan en los ayuntamientos con sus mensajes, respectivamente, antinacionalistas y antiinmigracionistas.

(c) Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 13. Pero ¿puede solucionarse el problema?

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 13. Pero ¿puede solucionarse el problema?

Infokrisis.- La inmigración es un problema que ha llegado demasiado lejos. El hecho de que en menos de 10 años la población de nuestro país haya aumentado un 12% es un hecho sin precedentes en la historia. Aun así y reconocmiento la gravedad del problema, hay que reconocer que todavía puede resolverse, siempre y cuando exista una voluntad política de hacerlo y la fuerza y el prestigio suficientes para acometer esta ingrata tarea. Lo realmente necesario es actuar en dos fases: contener a la inmigración y repatriar progresivamente a los excedentes.

 

 

Diálogo XIII

Pero ¿puede solucionarse el problema?

[31 de octubre de 2006]

Tengo la sensación de que el problema de la inmigración ha llegado demasiado lejos y va a resultar muy difícil resolverlo, ¿qué opinas tú?

Tienes en parte razón. El problema ha llegado demasiado lejos, existen entre 24 y 30 millones de inmigrantes en el territorio de la UE y va a resultar muy difícil resolverlo. Ahora bien… difícil no quiere decir imposible y, por lo demás, contra más se tarde en coger el toro por los cuernos y afrontarnos a él con decisión, más se enquistará y más difícil se hará acceder a la solución. Y esto por dos factores: el tipo de inmigración que está llegando a España, no tiene, en su inmensa mayoría, intención de retornar a sus países de origen, sino todo lo contrario: tienen la intención de traer aquí a sus familiares y amigos y ampliar su número de hijos… De seguir así, hacia 2050, estaremos la población inmigrante probablemente sea el 50% de la población española o quizás más. Así pues, o el conflicto se resuelve en los próximos diez años o vamos a entrar en una espiral inmigracionistas que culminará en un clima de convulsión e inestabilidad, en primer lugar, y finalmente, en una situación en la que los propios autóctonos nos vamos a sentir extranjeros en nuestro propio país.

¿Qué crees que puede hacerse?

Hay políticas blandas y políticas de fuerza. Las primeras ya se han ensayado. ZP es la quintaesencia de la blandura, la falta de carácter y la fofez personificada, incluso físicamente, el hombre sin nervio, sin músculo, sin energía interior, que refleja las cualidades de su alma en políticas cobardes y de renuncia por anticipado. Ahora llega el tiempo de las segundas, las políticas de fuerza. Es evidente que con un individuo coriáceo y sin nervio en La Moncloa, políticas de este tipo resultan imposibles de aplicar. Pero son necesarias: por eso, el primer paso para enderezar la cuestión de la inmigración es enviar a las letrinas a ZP en las próximas elecciones. Sea lo que sea lo que venga, desde luego, no será peor.

¿En qué se concretan estas políticas de fuerza que propones?

Mira, el primer paso es la contención, el segundo la reversión del fenómeno. La política de contención es urgente y, si me permites, debe ser brutal, como mínimo de la misma intensidad que el efecto llamada que se ha generado. Hoy vivimos un efecto llamada desconocido en la historia de Europa y generado por las políticas socialistas puestas en marcha desde los años 80 con la primera ley de inmigración aprobada por el gobierno de los GAL y de la corrupción. Si el efecto llamada es un vector de magnitud 10, por ejemplo, la política de contención, como mínimo debe constituir otro vector de la misma magnitud y sentido compuesto 180º. Es así de simple. Un efecto indeseable solamente es contrarrestado por otro de la misma intensidad y sentido opuesto. Eso es lo que llamamos “política de contención”.

¿En qué se concreta? Muy sencillo en iniciativas en los países generadores de inmigrantes. Eso le corresponde a nuestras embajadas. Aunque le parezca imposible a Moratinos, existen temas que nos afectan mucho más directamente que enviar tropas al Líbano o a Afganistán. Nuestros diplomáticos deben dedicar menos presupuesto a recepciones y mucho más a colocar avisos en los medios locales, alertando sobre: 1) cruzar el océano en Cayuko lleva un alto porcentaje de fallecer y 2) si se sobrevive, se retorna al país de origen, expeditivamente. O dicho de otra manera: intentar la inmigración ilegal, es fracasar. De Marruecos a Nigeria es preciso, no solamente difundir esta idea, sino además, hacer todo lo posible para que no haya la menor duda de que se cumple a rajatabla. Cuando en los principales medios de comunicaciones de los países emisores de inmigrantes, se difundan las fotos, día tras día, de los repatriados con cara de haber fracasado, el trabajo de las mafias de la inmigración será estéril.

Facilitar la repatriación al país más próximo al que se ha encontrado el cayuko (no al país de origen). Exigir a los andinos que llegan a Barajas presentación en la terminal internacional el día en que concluya su visado, so pena de ser incluido automáticamente en la lista de busca y captura y perder cualquier posibilidad para regularizarse en España de por vida. Reducir a 30 días la prolongación de los visados. Cortar cualquier tipo de ayuda económica y prohibir la ayuda humanitaria de las ONGs españolas, a los países sobre los que exista la más mínima sospecha de no cooperar en la vigilancia de sus costas o en la admisión de repatriados. Eliminar la figura de la “expulsión por trámite normal”: ciudadano expulsado, ciudadano puesto en la frontera más próxima a su país de origen. Aplicación del tipo delictivo de “fraude de ley”, con la consiguiente pena de prisión, para los que intenten engañar a la administración española alejando su condición de “perseguido político”. No admisión de “refugiados políticos” en España, si no tramitan su solicitud a través del consulado español más próximo a su país. Aumento de penas a los ciudadanos españoles que accedan a colaborar en matrimonios de conveniencia… y así sucesivamente.

Y eso no es justamente lo que se está haciendo, sino todo lo contrario…

Efectivamente. Mira, llama mucho la atención que repatriar a un inmigrante chino –óyelo bien- cuesta casi 4.500 euros. Vuelan a su país acompañados por dos funcionarios de policía y en avión. Y otro tanto a los repatriados a países africanos. Con los inmigrantes andinos no hay tanto problema: son fácilmente identificables sus lugares de origen y, el que llega por Barajas, vuelve por Barajas. En cambio, por algún motivo, el gobierno juzga que quienes entran en cayuko, vuelven el business class… No, eso es demasiado caro. Hay un error en todo esto. Cuando se produce un fenómeno de oleada como el que sufrimos actualmente, no se pueden tener contemplaciones, ni hacer tan cómoda la aventura de retorno que casi constituya en premio de consolación. Vienes por mar, vuelves por mar. Es inevitable y sería muy educativo de cara a la contención del fenómeno, crear campos de repatriación en los que esperarían los inmigrantes de cada nacionalidad a que hubiera contingentes suficientes como para fletar medios de transporte de repatriados a cada país. Es más barato repatriar 2000 inmigrantes en carguero fletado ad hoc, que por goteo en avión. Por otra parte, estoy a favor de que en esos campos para inmigrantes puedan realizarse determinados trabajos para que el inmigrante 1) compense la merma económica que supone la repatriación, 2) pague los gastos que ha generado su estancia y que son perfectamente cuantificables (desde su rescate en mar, hasta su manutención, hasta los gastos de gestiones burocráticas), 3) paguen la indemnización civil en caso de haber cometido algún delito. Es duro, ya lo sé. Te diré más: una medida así, sería durísima. Pero, no por ello, menos necesario. Lo que cuenta es el objetivo: contener la inmigración y desactivar el efecto llamada… eso, o de lo contrario, seguirá muriendo gente en el Estrecho y en el Atlántico. ¿Qué es más duro, volver a tener el próximo año 5.000 ahogados en el mar y así por tiempo indefinido, o bien adoptar medidas excepcionales durante un corto espacio de tiempo (que, por lo demás, no son lesivas ni para los derechos humanos, ni para la vida de ningún ilegal)? En ocasiones, individuos fofos y blandos provocan más desastres que medidas decididas y enérgicas.

Infringir una ley merece un castigo, aunque sea una ley como la de inmigración. Lo que no puede hacerse es premiar la infracción de la ley, con una regularización masiva o con una repatriación dorada, o simplemente con una orden de expulsión “normal” que todos los inmigrantes, sin excepción, consideran papel mojado…

Será necesario modificar las leyes actuales, ¿no?

No necesariamente. Basta con aplicarlas y creer en ellas. ZP no cree en ninguna ley que hable de fronteras. Él es la quintaesencia del político de la era de la globalización. Su diputada Leyre Patín, no hace mucho, cuando le preguntaban si se sentía “española”, respondía: “Yo me siento ciudadana del mundo”… sería bueno que a estos ciudadanos del mundo, fuera “el mundo”, quien les pagara sus caprichos, en lugar de todos los ciudadanos de éste país.

Las leyes están para cumplirse y si la ley de inmigración establece los canales a través de los cuales los inmigrantes pueden acceder a tener permiso de residencia y de trabajo en nuestro país, ese es el camino y no otro. Querer buscar atajos, vulnerar la ley, imponer hechos consumados, no debe ser pasado por alto, ni mucho menos premiado: debe ser observado escrupulosamente, tal como los ciudadanos de este país tenemos que observar escrupulosamente cualquier legislación que nos afecte.

Bastaría, por ejemplo, una breve circular del fiscal general del Estado, para que los jueces dejaran de extender órdenes de expulsión “normales” y se prioricen las órdenes de expulsión por “vía de urgencia”.

Ahora bien, tienes razón en que, en ocasiones, alguna ley se queda corta y no puede afrontar la necesidad de contención que experimenta hoy la sociedad española. Pero componer una ley o, mejor dicho, un decreto, no es algo largo. Basta que exista voluntad política. El gobierno ZP, cuando se ha tratado de defender los intereses de la Caixa de Catalunya y de Gas Natural en la OPA a Hiberdrola, ha tardado solamente un día en emitir el correspondiente decreto, sin embargo, en el tema de la inmigración permanece autista. Esto es intolerable.

Hace falta un decreto ley que establezca que en períodos excepcionales (aquellos en los que fluyen a nuestras frontera más inmigrantes de los que las plantillas de los cuerpos de seguridad del Estado pueden tratar) los escrúpulos de la ley de inmigración en relación a plazos, quedarán sin efecto: la petición –habitualmente, falsa- de asilo político solamente puede tramitarse en consulados próximos al país de origen… no territorio nacional. O bien, cuando conste claramente el país de origen y se capture al cayuco o a la patera el alta mar, inmediatamente y sin más dilación, tras los cuidados médicos y humanitarios necesarios, se procederá a la repatriación del ilegal al país del que ha partido el cayuko. O lo que hablábamos antes: países con los que no existen posibilidades de mantener un diálogo franco y sincero, en lugar del chantaje económico al que nos someten, no tendrán derecho a percibir ningún tipo de ayuda al desarrollo.

Es evidente que algunas de estas leyes deberían ser refrendadas y adoptadas en todo el territorio de la Unión Europea. Bien, pero esto no es un gran obstáculo. Basta con que un país se atreva a plantearlas para que el resto les siga. Hay que tener en cuenta que solamente minorías muy marginales y extremistas, siguen hoy sosteniendo el “papeles para todos”, tan habitual hace diez años, incluso cuatro años. Hoy existe una sensación generalizada de que la inmigración ha rebasado los límites de lo normal para convertirse en un problema.

¿No crees que también habría que multar a los empresarios que contraten a ilegales?

No creo que los patronos que contraten a ilegales sean “peligros públicos”. En realidad, lo que están haciendo es descargar al erario público de subvencionar a inmigrantes ilegales y darles propios medios de vida. No creo que haya que castigarlos… como máximo habría que castigar a los gilipollas irresponsables que aspiran a “solucionar el problema de la inmigración” trasladando en business-class a los ilegales llegados a Canarias y desparramarlos por toda la geografía nacional, especialmente por las comunidades gobernadas por el partido de la oposición… ¿De qué va a vivir un senegalés arrojado sin papeles a Aragón? Obviamente, o el gobierno aragonés lo financia, o bien un empresario se arriesga a contratarlo. Y puesto a asumir una responsabilidad, me quedo con la segunda. Más bien creo que si alguien debería sentarse en el banquillo de los acusados es el bobó –ilustre o no- que se niega a repatriar inmigrantes y que los arroja sin medios de vida en cualquier comunidad.

Los empresarios contratan lo que hay en la realidad… los políticos, en cambio, crean esa realidad.

Supongamos ahora que estas políticas de contención tienen éxito. ¿Y luego?

La energía siempre tiene éxito, la dejadez y el buenismo, en cambio, son el camino más directo al fracaso. ¿Luego? Muy sencillo: los inmigrantes que están, bienvenidos entre nosotros… siempre y cuando muestren afán de asimilarse a la población española, no creen problemas más allá de los que ya sufrimos toda la comunidad autóctona y constituyan una fuerza productiva, no subsidiada.

Ahora bien, en los períodos de vacas flacas a nivel económico, se debe dar la opción a los trabajadores inmigrantes en paro, sobre si quieren percibir de una vez la totalidad de la percepción por desempleo a cambio de retornar a su país. Por que de lo que se trata, a partir de haber logrado “contener” a la inmigración, es de reducirla a las dimensiones necesarias y aceptables para nuestra sociedad. Eso supone entre millón y medio y dos millones y medio de inmigrantes.

También aquí va a ser preciso actuar con máxima determinación: por ejemplo, inmigrante legal o ilegal detenido en flagrante delito, repatriado inmediatamente, sea su primer delito o su milésimo. Inmigrante que permanece más tiempo en paro que trabajando o durante tres meses consecutivos en paro: repatriación. Limitación de la reagrupación familiar solamente a esposa e hijos. Y así sucesivamente. Creo que no es difícil elaborar una panoplia de medidas suficientes como para que el número de inmigrantes en nuestro país adquiera unos límites razonables y saludables para nuestra sociedad.

¿Así que el problema de la inmigración puede resolverse?

Si, miente quien dice que el futuro mestizo es nuestro destino.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 12. "Asimilación" e "integración"

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 12. "Asimilación" e "integración"

Infokrisis.- Nuestras autoridades defienden la "integración" de los inmigrantes, como salida a las "tensiones" que se están produciendo. Como es habitual, ZP es incapaz de definir lo que entiende por "integración". Tan solo parece que sea el hablar la lengua castella, catalán en Catalunya, por parte de los inmigrantes y, con eso, ya están integrados. La cuestión es, naturalmente, mucho más complejo y, frente a las políticas mal definidas de integración, nosotros oponemos las políticas de "asimilación". Allí donde fueres, haz lo que vieres y, sobre todo, no crees conflictos.

 

Diálogo XII

Asimilación e Integración

[27 de octubre de 2006]

Lo que más me llama la atención de la inmigración son algunos de sus rasgos exóticos. Por ejemplo, me resultó sorprendente, cuando fuimos a Madrid en Agosto, ver una mujer vestida completamente de negro y con la cara tapada hasta las cejas, incluso tenía las manos cubiertas de tela negra de la que solamente sobresalían los dedos… ¿No te fascina ese exotismo?

Francamente, no. Incluso, desde los estándares estéticos occidentales, hasta me parece siniestro. Pero, al menos, nos va a dar la oportunidad de hablar de un tema importante, la integración de los inmigrantes.

¿Tú estás de acuerdo en la integración?

Si, pero hay otro concepto que me interesa todavía más: la asimilación.

¿Qué es la asimilación?

Es la disolución de la comunidad inmigrante en el seno de la comunidad receptora. Por ejemplo, los inmigrantes españoles en Francia o en Alemania durante los años 50 a 70, no se “integraron”, se “asimilaron” a la población alemana. Y no perdieron ni su idioma, ni sus hábitos alimentarios, ni los vínculos con su país de origen. Simplemente fueron fieles al viejo refranero castellano: “donde fueres, haz lo que vieres”. La “asimilación” es siempre posible cuando no existe abismo antropológico y cultural, sino una contingüidad. Este concepto es fundamental para entender si una comunidad inmigrante generará problemas o ventajas. Y para realizar este análisis hace falta ser extremadamente realista: existen una serie de parámetros (cultura de origen, nivel educativo, raza, lengua, religión, tradiciones nacionales) a tener en cuenta: contra más convergentes son entre la comunidad inmigrante y la receptora, podemos decir que existe más contigüidad y, por tanto, más posibilidad, no solo de integración, sino incluso de asimilación. A medida que las diferencias entre la comunidad receptora y la inmigrante se van ensanchando, la posibilidad de asimilación queda cada vez más atrás, hasta que llega un momento en el que ya no puede hablarse de contigüidad, sino más bien de brecha primero y luego de abismo cultural y antropológico.

Fíjate la facilidad con la que se integran los ciudadanos polacos y luego compáralo con los problemas que genera la comunidad magrebí. ¿Por qué? Simplemente, por que con los polacos tenemos una situación de contigüidad y con la magrebí, más próxima en distancia, nos separa un verdadero abismo antropológico y cultural. Con los polacos no hay ninguna dificultad en el proceso necesario de asimilación, sin embargo, con los magrebíes, todas las facilidades ofrecidas para lograr su integración, se estrellan con la realidad del abismo del que te hablaba.

Así pues, la asimilación no es viable con todas las comunidades

Por supuesto que no. Los hechos así lo demuestran. La intifada de noviembre de 2005 en Francia, demuestra la imposibilidad de integrar a los inmigrantes magrebíes de segunda y tercera generación. Creo que los Estados modernos no pueden renunciar a la asimilación. La asimilación garantiza que las sociedades que surgirán de los procesos migratorios no serán un tablero de ajedrez, una especie de puzzle, de pueblos, tradiciones y razas, con tendencia cada una de ellas a encerrarse en su propio gueto. Quien renuncia a la asimilación en aras de las cacareadas “variedades de civilización” o de las “riquezas aportadas por el multiculturalismo”, tendrá una civilización parcelada en guetos. Una sociedad así es una sociedad en conflicto permanente.

Debemos de aspirar a la asimilación y no contentarnos con la integración. Ahora bien, como ya te he dicho, la asimilación no es siempre posible. ¿Qué hacer entonces? Algo muy sencillo y lógico: priorizar las bolsas de inmigrantes procedentes de países “continuos” en lo antropológico y cultural y rechazar la inmigración procedente de países con los que exista algún tipo de brecha o abismo. Sin tener esta idea presente, y nos dedicamos a admitir a todo tipo de inmigración, sin realizar una selección previa mínima, nos arriesgamos a tener una inmigración que no deseamos y que terminará creando más problemas todavía de los que hoy estoy apuntándote en estas discusiones sobre la inmigración. Es importante fijar este concepto: cada país tiene el derecho y cada gobierno la obligación, de elegir el tipo de inmigración que quiere y su lugar de procedencia. En tanto que europeos, preferimos inmigración que proceda de Europa, eso me parece incuestionable. Esa es la inmigración “asimilable”.

… Pero siempre está el camino de la integración…

Si, pero no tengas muchas confianza en las posibilidades de la integración. La integración es un concepto inestable y difícil de definir. ¿Qué es integración? Los popes del multiculturalismo nos dicen que es equivalente a la convivencia de cultural… O bien, la igualdad armoniosa de las culturas. Ingenuidades, sino iniquidades. Existen tantas tendencias del “integracionismo”, como integracionistas. Difícilmente encontraríamos un concepto más ambiguo y equívoco que éste.

Para los líderes de las comunidades inmigrantes, en su inmensa mayoría, la “integración” es equivalente a la entrega de ingentes fondos para… la “integración”. Tiene gracia que los líderes de las asociaciones de inmigrantes siempre insistan en este punto: “dadnos más dinero y nos integraremos mejor”. No, error. Para poder “integrarse” (sea lo que sea que es) lo único que hace falta es tener voluntad de integrarse, no convertir la integración en un medio de vida. Cuando se pone precio a la integración, lo que se está haciendo es chantajeando al país de acogida.

Francamente, no sé que es la integración: ¿puede integrarse la mora que vimos en Madrid cubierta con un velo negro de la cabeza a los pies? ¿puede integrarse un individuo que pasee por Lavapies con chilaba, barba larga y turbante? Creo que va a ser muy difícil. ¿Puede integrarse un trabajador magrebí que ponga condiciones religiosas en su contrato de trabajo? ¿o cuando se intenta mantener las costumbres antropológicas (matar uno mismo al cordero del banquete de Ramadán) frente a la legislación sanitaria de nuestro país? ¿o exigiendo que varíen algunas de nuestras fiestas tradicionales al “ofender” la sensibilidad de los magrebíes? Lo lamento, pero en todos estos casos, la integración es altamente improbable y extremadamente problemática.

Así pues, hay que reconocer la realidad. Y todos nos lleva de nuevo a lo que ya te he dicho: la asimilación es preferible a la integración. La asimilación se produce espontáneamente, y por tanto siempre tiene éxito, la integración, por el contrario, es una tendencia a forzar las realidades antropológicas y culturales con la zanahoria de las subvenciones: yo subsidio tu integración, aun cuando tú no me expliques cuál es tu concepto de integración y te obstines en seguir siendo “algo aparte” de la comunidad que te ha acogido. Para ese viaje, francamente, no necesitamos alforjas. La integración es un mito inútil y mal definido que conduce directamente a alejarnos de una percepción real del fenómeno migratorio.

¿Tan mal pueden convivir las comunidades como para que rechaces la integración?

La integración, hasta ahora, no ha funcionado en ningún lugar en donde las autoridades del país receptor la han intentado. Decir “integración” equivale a eternizar la división de la población que se encuentra sobre un país, en comunidades étnicas. Se requiere a los inmigrantes para que aprendan el idioma del país receptor y… nada más. Pueden seguir conservando cualquier otro rasgo identitario propio… basta con que aprendan el idioma, lo demás no importa. Y así puede ocurrir –como ha ocurrido en Londres- que una integrista islámica cubierta de velos negros en todo el cuerpo, incluidas la cara y las manos, pretenda dar clases a niños… de la manera más natural del mundo. O que individuos con chilaba aspiren a trabajar en empresas europeas. O que camareras de hotel aspiren a ser contratadas en nuestro país y a llevar el velo en el trabajo. Donde fueres, haz lo que vieres. Las costumbres del desierto no sirven en Europa. La uniformidad y monotonía del paisaje del desierto no tienen nada que ver con el bosque europeo.

Es intolerable la mirada de odio y desconfianza con que muchos islamistas consienten –los que lo consienten- que un médico examine a su mujer embarazada. Es intolerable que en Europa a los trabajadores magrebíes se les concedan privilegios horarios a causa de su religión, e incluso en las cárceles tengan un régimen especial de comidas, cuando nuestros presos vegetarianos no la tienen, ni se les sirve marisco en navidad, o a los norteamericanos pavo en su Día de Acción de Gracias.

Mira, todo lo que no sea “una nación, una identidad”, no es viable a medio plazo. España camina hacia el principio: “una nación convertida en mosaico de identidades”. Eso es inviable. El hecho de que en cualquiera de nuestras grandes ciudades empiecen a existir guetos nacionales para cada comunidad inmigrante, es uno de los efectos claros de la política laxa de integración. El principio debería ser: “si quieres vivir entre nosotros, compórtate como nosotros. Si quieres mantener tu identidad, hazlo en el espacio de tu hogar. Si quieres vivir en Europa, haz lo que hacen los europeos. Y si todo esto no te gusta: regresa a tu país y vive en plenitud tus costumbres, tradiciones y lengua”. ¿Verdad que éste es un principio que se entiende con claridad meridiana?

Claro y cristalino…

Luego están los aspectos legislativos. En nuestro país tenemos una constitución y unas leyes. Infringirlas no es nuestra costumbre y si lo hacemos, sabemos a lo que nos arriesgamos. Ahora bien, determinadas comunidades étnicas entienden que la ablación del clítoris de las niñas es una saludable práctica “higiénica”. Para otros la poligamia es inherente a su religión, ¿acaso no dijo el Profeta que un hombre puede tener hasta cuatro mujeres si puede mantenerlas? Esto sin olvidar que la religiosidad islámica tiene, como ya hemos visto, otra concepción del Estado, no solamente diferente de la que se respira en Europa, sino completamente opuesta en su raíz y en sus implicaciones.

Y, finalmente, existen factores subjetivos que dificultan la integración de los inmigrantes.

Cuando te oigo hablar de factores subjetivos, me pongo a temblar. Entiendo lo que son “factores objetivos”, los que son fácilmente perceptibles y reales, pero me resulta difícil identificar eso que llamas “factores subjetivos”.

Los factores objetivos, habitualmente, los puedes mesurar mediante estudios estadísticos, se dice que son “objetivos” porque no dependen de una interpretación personal, sino que los datos son iguales para todos. Dos y dos son cuatro: esta es una ley objetiva. Ahora bien, resulta más difícil establecer si el dos es un número “mejor” o “peor” que el cuatro, o los motivos por los que nos gusta más o menos. Luego, existe un tercer tipo de factores, a los que podemos llamar “voluntaristas”, son los que dependen de nuestras propias tendencias interiores. Por ejemplo, en nuestro país existe la necesidad demostrada en las estadísticas de cristalizar esa gran inquietud que existe entre la opinión pública hacia la inmigración, en una opción política que la encarne. Existen, pues, “condiciones objetivas” para hacerlo. Ahora bien, esa opción carece en este momento de “condiciones subjetivas” que serían, por ejemplo, la existencia de cuadros políticos en número suficiente, de personalidades notables, socialmente arraigadas que apoyen la idea, de medios económicos, etc. Todo esto no existe, a pesar de que estén presentes algunas “condiciones voluntaristas”, por ejemplo, existen unos cuantos cientos de militantes decididos a integrarse en un proyecto de este tipo, aunque no los suficientes para impulsarlos. Por todo esto, en España no existe todavía un movimiento de estas características sino una docena larga de grupúsculos que aspiran a ocupar el puesto de “partido antiinmigracionista”. Pero regresemos a nuestro tema.

Probablemente ahora veas más claro lo que quiero decir cuando afirma que los “factores subjetivos” impiden la integración de los inmigrantes. ¿Te gusta la “salsa”? No, haces bien, es una música pesada, reiterativa, suena siempre igual… sin embargo a los andinos les gusta. Supongo que tampoco te gustará la música islámica, sus canciones son interminables, suenan también igual, y es cansina. Todo esto son opiniones personales, esto es, subjetivas. Algo me gusta o no. Es igual que lo del velo: me puede gustar o no, pero es igualmente subjetivo. Yo creo, por ejemplo, que los niños a los que su maestra va disfrazada de cucaracha a clase, pueden tener pesadillas y, desde luego, en Europa, esto no es “normal”. La noción de normalidad tiene un alto grado de subjetividad, pero ahí está…

¿Qué ocurre? Pues algo muy sencillo. Si tu vives en un cuarto piso y los vecinos del tercero ponen la música durante todo el fin de semana a un volumen insoportable, siempre la misma música y al mismo volumen, y en el quinto piso, otros ponen otro tipo de música étnica, con el mismo volumen y la misma reiteración, uno corre el riesgo de volverse loco. Esto sin olvidar las grandes reuniones y fiestas que tienen lugar en estos dos pisos. Así mismo, es objetivo afirmar que en buena parte de los pueblos emisores de inmigrantes, tienen unos niveles de educación bajos o muy bajos. Contra más ruido genera una cultura, más bajo es el nivel educativo de sus integrantes.

Y es por todo ello que una familia española difícilmente tolera durante mucho tiempo, a los vecinos del tercero y del quinto… y decide vender el piso e irse a otro barrio, o simplemente, regresar como jubilados a su pueblo. Ese piso, inevitablemente, es vendido a algún miembro de la misma comunidad étnica que los vecinos del tercero o del quinto. Al cabo de pocos años, se ha producido una verdadera limpieza étnica, pacífica, ruidosa eso sí, que ha tenido como resultado la formación de un gueto.

Son muchos los factores objetivos que impiden la asimilación de los inmigrantes y que generan tensiones insoportables para los autóctonos. No son mesurables, son subjetivas… pero están ahí. En un parque al que acudan adolescentes latinos, pronto dejarán de acudir autóctonos. ¿Por qué? Hay una mezcla de muchos factores, desde el aspecto exterior de los latinos, su agresividad, su consumo de alcohol y de drogas en algunos medios, especialmente en bandas étnicas y, finalmente, porque existe un factor objetivo: varios miles de adolescentes latinos se han integrado en bandas étnicas… Así mismo, cuando ves a una gitana romaní con churumbel, pidiendo, estate seguro de que intentará robarte el teléfono que has dejado sobre la mesa del bar, o el bolso, o simplemente, un bolígrafo sin mucho valor. Si se dice que los andinos soportan mal el alcohol, que los magrebíes presentan problemas de convivencia, no es por prejuicios racistas o xenófobos, sino por una mezcla en proporciones indefinidas de datos objetivos y percepciones subjetivas. Y lo mismo puede decirse de las agresiones domésticas entre estos dos grupos sociales. Tampoco son prejuicios racistas: están ahí como productos de sus culturas étnicas. No todo lo étnico es agradable…

Ahora bien, el ministro Caldera o Consuelo Rumi o Leyre Patín, jamás han visto ni hablado con un inmigrante más allá de su despacho oficial. No han sido nunca el vecino del cuarto piso que se siente como un emparedado. No entienden que a alguien le pueda molestar la convivencia diaria con gentes de otras costumbres, otras tradiciones y otros horizontes. Creen que esto es “racismo”. Hace un año estaba sentado en un bar del barrio de Gracia, leyendo tranquilamente, entraron media docena de ecuatorianos, por el aspecto de Guayaquil, y se sentaron en una mesa. En el centro dejaron un enorme radiocasette ¡con la música a todo volumen! Salsa, evidentemente. Les importaba poco que en España eso no se hiciera, por educación, máxime cuando la gente estaba hablando y había música de fondo en el local. Entre que se les veía “tomados”, como dicen ellos, es decir bastante embriagados, que eran seis y que entre ellos ya se peleaban y gritaban, los camareros no se atrevieron a rogarles que apagaran el radiocasette. Tuve que llamar a la policía, que, por supuesto, llegó media hora después de que se hubieran ido… Era una perfecta muestra de “integración”.

Los ejemplos podrían multiplicarse. Mira, como sabes, yo he experimentado siempre una devoción particular por París. Es una ciudad en la que se ha quedado algo de mí y con la que sintonizo perfectamente. Llevo yendo a París cada vez que tengo ocasión, desde hace casi cuarenta años y siempre encuentro un matiz nuevo. Sin embargo, desde mediados de los años 80, en cada ocasión que regreso a París veo a la ciudad más hundida, más sucia, más inhóspita, más ruidosa, con más delincuencia. Llegará un día en el que preferiré ver un vídeo del Barrio Latino a tomar una cerveza en la Place de la Contrascarpe… En cuanto a la Marsella que conocí también en los setenta, es una sombra de lo que fue, una ciudad magrebí en la orilla equivocada del Mediterráneo. No volveré a Marsella, la suciedad de sus calles, la hostilidad manifiesta de su nueva población, los olores y los ruidos, todo ello me remiten a otras latitudes. Es subjetivo, ya lo sé. ¿Crees que debería atender solamente a las estadísticas de criminalidad, o de fracaso escolar, o de inmigración para decirte que esta nueva Marsella es literalmente desagradable? Es subjetivo, pero es real, es lo que millones de europeos percibimos: que el paisaje de nuestras ciudades va cambiando y que una catedral de Notre Dame de París con chilabas en las torres, es una visión dantesca.

Lo subjetivo apela a nuestros sentimientos y a nuestras vísceras, no lo podemos racionalizar con facilidad, ni siquiera encarrilar una interpretación sociológica, pero no por ello es menos cierto, ni tiene menor influencia. Por eso el lobby político inmigracionista, denigra estos argumentos, los arrincona y los desconoce, intelectualizando el problema: el resultado es el de una degradación progresiva de la vida ciudadana, un desdibujamiento del perfil de nuestras grandes ciudades y la creación de enclaves étnicos en las mismas, ajenos a nuestra identidad y frecuentemente en pugna con ella.

A esto nos lleva el “integracionismo”. Es un camino que no quiero para mi gente y mi país.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 11. Los desajustes generador por la inmigración

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 11. Los desajustes generador por la inmigración

Infokrisis.- La falta de previsión de las autoridades y el carácter masivo de la inmigración han contribuido a desbaratar algunos aspectos de la sociedad española que hasta ahora funcionaban a unos niveles constantes: educación, sanidad, seguridad, tribunales, tráfico, energía, vivienda, etc., son algunos de los frentes en los e la inmigración ha demostrado su impacto más deletéreo y preocupante. Vale la pena seguir de manera somera todos estos aspectos porque en ellos está el germen de futuros conflictos.

 

Diálogo XI

Los desajustes generados por la inmigración

[26 de octubre de 2006]

Para los jóvenes esta sociedad se nos está haciendo inhabitable. La vivienda no deja de subir, los salarios no se incrementan a la misma velocidad, no podemos casarnos ni tener hijos porque no los vamos a poder mantener ni tener vida de familia, la enseñanza pública experimenta una crisis sin precedentes y, para colmo, existe cada vez más violencia juvenil. ¿No crees que estos son problemas mucho más reales y actuales que la inmigración que, en el fondo, como me vas diciendo tendrá repercusiones solo a medio plazo?

Esto no es del todo cierto, buena parte del impacto de la inmigración lo estamos experimentando ya. Por esto, en las encuestas del CIS, desde hace años, la inmigración es considerado como el primer problema que HOY debe afrontar la población española. No te olvides de esto: a diferencia de en Europa, en donde la inmigración llevaba incrementándose por goteo durante los últimos veinticinco años –sino más- en España, el conflicto se ha generado solamente en los últimos cinco años. Aquí no ha existido goteo: aquí, a partir del 2000 se ha tratado de una riada. Esto, para empezar.

Pero es que ningún político, ni siquiera ningún técnico, alerto sobre la alteración profunda que iba a afectar a la sociedad española. Solamente un irresponsable podía pensar que la inyección de cinco millones de inmigrantes, en buena medida adultos, y con una alta tasa demográfica, no iba a alterar la totalidad de la vida de nuestro país.

¿Por qué crees que crece el precio de la vivienda? ¿crees, solamente, que es a causa de la voracidad especulativa? Si, claro, que la especulación influye, como la necesidad de dar salida al dinero negro, como el período de bajas cotizaciones de la bolsa, etc. Todo esto influye, pero desengáñate: solamente se construirían viviendas de alto copete, si no existieran posibilidades de venderlas. Se están construyendo chalets y urbanizaciones de lujo en las inmediaciones de las grandes ciudades; siempre ha existido gente con capacidad económica suficiente para adquirirlos. El problema es explicar porqué miembros de la alta burguesía renuncian a vivir en las grandes ciudades. La respuesta principal era: porque la delincuencia ha aumentado ¿y por qué? Ya lo hemos comentado: por el efecto llamada generado sobre la delincuencia mundial.

La triste realidad es que en una ciudad como Barcelona, los precios de la vivienda han experimentado más alzas en las zonas más populares, porqué es allí en donde existe una mayor demanda de vivienda… por parte de inmigrantes. Hasta hace unos años, el barrio del Raval y el de la Ribera eran los más baratos de la ciudad, en tanto eran las zonas más degradadas de la misma; hoy, sin embargo, siguen estando igualmente degradadas… pero se han encarecido extraordinariamente. ¿Dame una explicación a este fenómeno?... No la busques, sólo hay una: el aumento desmesurado de la inmigración y su innata tendencia a agruparse en guetos.

Lo mires como lo mires, el hecho es que el precio de la vivienda popular, especialmente, ha aumentado hasta extremos insoportables y que comprometen toda una vida, por la irrupción de cinco millones de nuevos consumidores que nadie había previsto y en muy poco tiempo. ¿No crees que este problema es muy real y que pesa como una losa sobre nuestra sociedad?

Tienes razón en que los bancos están ofreciendo cada vez más en su publicidad servicios e hipotecas especialmente para inmigrantes

Mira, la inmigración es, para algunos, un gran negocio. Tengo un abogado conocido cuya única actividad es regularizar inmigrantes, aun cuando para regularizarlo no es necesaria la presencia de un abogado. Este hombre es muy curioso y me ha dado que pensar: no solamente obtiene buenos dineros gracias a la inmigración, sino que ha conseguido autoconvencerse de que es un fenómeno positivo. Lo único que le preocupa, como antiguo facha que era, es que los inmigrantes en Barcelona están adoctrinados por la Generalitat en el uso del catalán… Me comentaba lo sorprendente que era el haber participado como único “autóctono” en un programa de radio sobre la inmigración, en el que el resto de participantes eran inmigrantes que hablaban el catalán y sólo él se expresaba en castellano. Lo absurdo de la situación no se le escapa a nadie, pero si te lo he sacado a colación es por que demuestra que para muchos los negocios están por delante del bienestar de la comunidad nacional. Luego, es posible, incluso que, como este conocido, intenten justificar su proceder y autoconvencerse de que existen otros problemas mayores, pero la realidad es que la inmigración es un gran y prometedor negocio, especialmente en esta España menguante de ZP.

Cuando parecía que el negocio de las hipotecas había tocado techo en 2001, a partir de ese momento, la inmigración irrumpe. El primer efecto es una subida brutal del precio de los alquileres, posible gracias a la Ley Boyer de 1986. El segundo, íntimamente ligado a éste, es que esto ha tenido como consecuencia el que el precio de los alquileres, prácticamente se equipare al de las cuotas mensuales de las hipotecas, por lo que, resulta más ventajoso poder adquirir una vivienda antes que pagar eternamente un alquiler. También es cierto que han surgido servicios que han interesado a la banca y a otras entidades financieras, por ejemplo, el envío de fondos al extranjero, así como otros negocios, en su mayoría vinculados a grandes empresas de telecomunicación de los que los puntos de venta, en su mayoría, están regidos por inmigrantes, como los locutorios.

Como te he dicho desde el principio, la inmigración es negativa para la sociedad, pero extremadamente positiva para algunos sectores económicos. Y, desde luego, Botín y la patronal bancaria, se habrán frotado las manos con la irrupción de cinco millones de adultos que precisan servicios de crédito y de transmisión de fondos. No es raro que los beneficios de la banca vayan subiendo espectacularmente en los últimos años.

Entonces, todo esto es positivo para la sociedad ¿no te parece?

Ya has visto que en el tema de la viviendo no es positivo. Es cierto que el Estado recauda más fondos. Cuando un inmigrante firma una hipoteca con 50 millones, en la mayoría de los casos pide incluso una cantidad mayor para poder comprar mobiliario, realizar alguna reforma, etc. Aquello de que la banca solamente financiaba el 80% del valor de la vivienda, ha pasado a la historia. Posiblemente, la media hoy sea de un 110%. Esto tiene como consecuencia inmediata el que el Estado recauda el correspondiente impuesto de transmisiones. Ahora bien… la Banca nunca pierde, pero si puede verse implicada en situaciones de riesgo. Por ejemplo, una cosa es firmar hipotecas y otra que esas hipotecas lleguen a buen puerto. Se han firmado en período de vacas gordas de empleo, pero este período no durará siempre. Hoy, la oferta de trabajo es más grande de la necesaria, pero esto no durará siempre. En uno o dos años, empezarán a caer las hipotecas firmadas irresponsablemente y al término de ese período empezarán a ejecutarse. El mercado de la vivienda no puede mantenerse como hasta ahora. Por otra parte, el aumento de 5 a 10 millones de inmigrantes que puede producirse en el 2010, aumentará todas estas tensiones: la oferta de trabajo irá creciendo por encima de la demanda, así que el salario irá cayendo, pero la tendencia de las hipotecas en los dos últimos años es a in creciendo las tasas de interés, por lo que nos aproximamos en este terreno, también al abismo inevitable. Los bancos serán dueños de pisos en barrios-gueto, revendibles solamente a inmigrantes… pero estos ya no estarán en condiciones de adquirirlos y, por lo demás, la banca habrá comprendido lo peligroso que es dar hipotecas elevadas a comunidades inestables. Lo único que puedo decirte es recordar la antigua frase: “en el pecado está la expiación”. No creo que ni tu ni yo, lloremos por los recortes de los beneficios de la banca que se producirán en los próximos años.

Papá, no puedes acusar a la inmigración de desajustes en todos los terrenos, tienes que ser más objetivo.

Desajustes en justicia: son evidentes, a más delincuencia, más trabajo del aparato judicial. Ayer el diario Informaciones de Alicante, decía que el 80% de los delincuentes son extranjeros. ¿Te imaginas si ese 80% no existiera? Nuestro país sería una balsa de aceite. Y, cuando esto era posible, aparece una delincuencia venida de allende fronteras que actúa desde 1999 con una violencia inusitada. Así pues, si oyes que hacen falta más juzgados, más funcionarios de justicia, más jueces, etc, es, simplemente, por que la delincuencia ha aumentado. Y cuando hablo de delincuencia en aumento, me refiero a la delincuencia extranjera. Y, como es natural, también ha subido la inversión en las partidas de interior: policía, comisarías, prisiones, funcionarios de prisiones, dotación presupuestaria para prisiones y, especialmente, para piernas de cordero en las fiestas islámicas…

Pero hay otros sectores en los que la llegada masiva de inmigrantes ha alterado todo. Por ejemplo, en educación. Los directores de planificación que han pasado por el Ministerio de Educación, basaban sus proyectos de nuevas escuelas en las tasas demográficas de la población española. Nadie les había dicho –ni por lo visto leían la prensa- que iban a aparecer cinco millones de inmigrantes con necesidades escolares para sus hijos y con una tasa demográfica disparada. Así que, de repente, nuestras escuelas públicas se han convertido en un nuevo foco de crisis.

Alumnos poco o nada motivados, almacenados en las aulas de la enseñanza “obligatoria”, muchos con un bajo dominio del idioma o con un desconocimiento absoluto del mismo, con tendencia a agruparse entre los de su propia etnia, conscientes de que les están enseñando asignaturas que, en su mayoría, ni les van ni les vienen, ahí es donde empieza a forjarse la mentalidad del inmigrante de segunda generación que ha dado muestras en Francia durante la intifada del 2005, de su inmenso potencial explosivo. Pero no es de esto de lo que nos toca hablar hoy, sino solamente del impacto de la llegada masiva de cinco millones de inmigrantes en el sistema educativo. Te lo resumo con una frase: en este curso escolar, la aportación de hijos de inmigrantes a la escuela ha sido del 35%, es decir de casi tres veces más de lo que le corresponde a su peso real en la sociedad, el 12%. Así que, los gastos generados por ese contingente son de 1/3 parte de los gastos de la escuela pública. Hay algunas zonas –Loca, Hospitalet, Vallecas, Rosas, y un largo muy largo, etcétera- en los que los alumnos inmigrantes ya suponen una amplia mayoría en algunas escuelas.

Es evidente que la violencia en la escuela, los casos de bullyng, las agresiones a los profesores no están tan vinculadas a la inmigración como otros fenómenos (el aumento del fracaso escolar), y que dependen de factores muy diferenciados, pero no debemos olvidar que en este contexto de crisis generalizada, la inmigración está allí, como un elemento más que, no solo genera masificación, sino que introduce una “diversidad” extremadamente negativa en los colegios públicos. El 64% de los alumnos de colegios públicos rechazan a la inmigración masiva. Es curioso que este porcentaje disminuye en la escuela privada… justo por que allí el número de inmigrantes es mínimo. Nuestros gobernantes deberían pensar es este pequeño dato, suficientemente elocuente del problema.

Para concluir, podemos afirmar sin temor a mentir que la irrupción masiva de niños procedentes de la inmigración, es una de las causas, entre las más importantes, de la crisis de la enseñanza pública.

Y lo mismo puede decirse de la sanidad. Nuestros hospitales están saturados. Yo llevo esperando dos meses a que me hagan un TAC en el riñón, cuando antes prácticamente apenas había debido esperar un par de semanas. La sanidad pública es, desde luego, uno de los sectores más afectados por la inmigración a causa, no solamente del precario estado de salud en el que llega una parte notable de inmigrantes, sino por sus altas tasas de natalidad y… por el fraude que comunidades como la magrebí realizan a los servicios médicos en busca de bajas remuneradas. Los médicos de la SS no cobran salarios excepcionales y, como la mayor parte de la sociedad, no quieren buscarse más problemas que los que ya tienen, así que cuando un magrebí les pide una baja, demasiado frecuentemente y con poca educación, tienen tendencia a firmarla. ¿Te has fijado que en los últimos tiempos las agresiones contra médicos y personal sanitario han aumentado? ¿a qué crees que se debe? ¿cuál es el elemento nuevo que ha aparecido en la sociedad española para explicar esta violencia?

Un último detalle, en otro terreno. El consumo energético. La inmensa mayoría de inmigrantes proceden de países cálidos o muy cálidos. A partir del mes de noviembre empiezan a bajar las temperaturas y ellos responden, como es natural, aumentando la calefacción de sus viviendas, especialmente mediante radiadores eléctricos. El consumo energético ha aumentado en los tres últimos años, de manera anómala. Como también, por cierto, los incendios en viviendas a causa de accidentes.

Desde 2004 se producen en algunas zonas cortes de energía, lo que nos retrotrae a los primeros años 50 cuando todavía se vivían las secuelas de la guerra civil. ¿Por qué crees que hay restricciones en algunas zonas que, casualmente, coinciden con las de implantación del mayor número de inmigrantes? Una vez más estamos ante un fenómeno de falta de previsión de un lado y de riada migratoria de otro.

Hay muchas más áreas en las que la inmigración influye decisivamente y altera preocupantemente las constantes de nuestro país. Por ejemplo, en el tan cacareado tema de la violencia doméstica es evidente que los colectivos magrebí y andino aumentan extraordinariamente las estadísticas de agresiones a mujeres. Esto es una plaga en sus países de origen. En 2002, según el Instituto El Cano, el 50% de los asesinatos de sus mujeres a manos de sus compañeros eran cometidos por inmigrantes, cuando en aquel momento apenas representaban el 6% de la población total. Lo que no es asumible es que ZP haya promovido una ley contra la violencia doméstica en la que no se tiene en cuenta la fisonomía real del problema: el 50% del problema se eliminaría, repatriando expeditivamente a los inmigrantes que maltrataran a sus mujeres, sin ir más lejos.

Entonces, tú no crees que exista problema de violencia doméstica…

No existe problema alarmante entre la población autóctona española. Considero un insulto para mi género, el presentar genéricamente a todos los varones que viven sobre nuestro territorio, como “maltratadotes”. Si tenemos en cuenta que una parte sustancial de denuncias por violencia doméstica están aconsejados por abogados sin escrúpulos para mejorar la situación de su clienta en casos de divorcio; si tenemos en cuenta que otra parte de los asesinatos son cometidos por ancianos con demencia senil o bien por ancianos en sus facultades, horrorizados por ver los sufrimientos de su mujer en caso de enfermedades terminales o degenerativas y, frecuentemente, vienen seguidas por el suicidio del marido y, si tenemos en cuenta que en toda sociedad existen unos porcentajes mínimos pero constantes de psicótapas, toxicómanos y trastornados, veremos que, entre nuestra población, no tenemos unos niveles alarmantes de violencia doméstica. La alarma viene a causa de algo que ZP se encarga de ocultar: la presencia mayoritaria de inmigrantes procedentes en los que la tradición antropológica y cultural desconsidera a la mujer y la considera propiedad del varón. ZP, con su malhadada ley contra la violencia doméstica, ha intentado rizar el rizo de su incompetencia: establecer un tratamiento sin antes haber definido la etiología del problema. Así es imposible acertar y, de hecho, desde que se ha aprobado la ley el problema de la violencia doméstica no deja de empeorar. El pudor progre y políticamente correcto de hablar genéricamente de violencia doméstica en lugar de establecer la taxonomía concreta de agresores y agredidos, ha convertido esta ley en completamente inútil.

Pero hay más frentes en los que la inmigración influye decisivamente.

¿Algo más? Al final los inmigrantes van a resultar que asesinaron a Prim?

No es por ironizar pero fue un anarquista italiano, Angiolillo, quien lo asesino… ejem. Si, existen más frentes en los que la inmigración influye y no precisamente de manera positiva. Mira, en nuestro país no existe un verdadero problema terrorista islámico. Ya sé lo que me vas a decir, que si el 11-M desmiente mis palabras. Francamente, desde el día mismo de los atentados, he sostenido que si alguna red terrorista islámica entra en los atentados es de manera marginal e irrelevante. Los islamistas aportaron a los chivos expiatorios. Todavía falta mucho para conocerse la verdad sobre quién ideó los atentados. Por el momento, un sector de la prensa, casi diariamente, saca datos nuevos sobre los fallos, los agujeros negros y las mentiras puras y simples de la versión oficial sobre el crimen. Quiero creer que algún día conoceremos la verdad y, desde luego, no será gracias al principal beneficiario del crimen: ZP.

Pero el hecho es que se han tenido en los últimos cinco años a unos 250 presuntos terroristas islámicos, excluyendo a los del 11-M…

Mira, este país tiene un problema: los jueces estrella. A partir del 11-S, cualquier juez que procesara a un terrorista islámico era considerado un héroe por el gobierno norteamericano. Dado que hace unos años se debatía quien iba a ocupar el cargo de presidente del Tribunal Penal Internacional, el juez Garzón, decidió que iba a hacer méritos: procesó a Pinochet, aun cuando resulta muy discutible que alguno de sus supuestos delitos entrara dentro de las jurisdicciones de Garzón. Luego, tras el 11-S, Garzón se atrevió a algo inédito en el mundo: acusar de los atentados contra el WTC a una “célula española”. Hoy, ese juicio ya se ha visto y los acusados han sido declarados ajenos a este delito…

No estoy muy seguro de que los 250 islamistas detenidos en España tengan algo que ver con acciones terroristas. De hecho, si exceptuamos el 11-M (que de ninguna manera consideramos un “atentado islámico”) en España no ha habido atentados terroristas. ¿Tú crees que puede existir una “organización terrorista” compuesta por 250 peligrosos terroristas e incapaz de cometer algún atentado? Seamos lógicos y pongamos las cosas en su sitio…

Te puedo decir con conocimiento de causa que en España existe un radicalismo islámico presente en la comunidad magrebí, especialmente. No así en comunidades islámicas subsaharianas, hace falta especificarlo… Ahora bien, ese radicalismo no implica células ni redes organizadas. Se trata de una “corriente” radical, no de organizaciones cristalizadas en células terroristas. ¿Qué un día pueden llegar a serlo? Evidente. Pero hay algo mucho más evidente: no son unos cuantos radicales los que constituyen el verdadero peligro. La policía ha demostrado seguir de cerca el fenómeno, así que no creo que por ahí haya que mostrar mucha alarma, sino, tan solo, mantener la guardia alta. El fondo de la cuestión es otro: el gobierno marroquí sigue considerando “suyos” a territorios españoles y, en cualquier momento, la presión diplomática, puede transformarse en presión armada. Marruecos es el único país con que mantiene un contencioso territorial con España, incluso por la delimitación de aguas marítimas. Es absolutamente irresponsable admitir indiscriminadamente a cientos de miles de inmigrantes y el tránsito continuo de cantidades análogas de un país que es nuestro único posible enemigo exterior. Pero nada se hace: en las unidades de la legión y de regulares, el número de soldados procedentes de Marruecos empieza a ser alarmante. En estas condiciones, querida, es imposible asegurar la defensa nacional.

No todos los países son iguales de cara a admitir inmigrantes. Ya hemos hablado en otra ocasión de este tema. Un país que mantiene con nosotros contenciosos territoriales, no es un país “neutral”, máxime si, como el Estado Marroquí, no admite que ninguno de sus ciudadanos pierda o renuncie a la nacionalidad. Un súbdito de Mohamed VI, siempre y recalco, siempre, aunque reciba la nacionalidad española, sigue siendo súbdito de Mohamed VI y le debe lealtad… Si, además, tenemos en cuenta que la primera fuerza política y social de Marruecos son, en este momento, los partidos y organizaciones islamistas, la primera fuerza y que a medio plazo la estabilidad del trono peligra… A nadie con dos dedos de frente, se le escapa la gravedad de toda esta situación.

¿Alguna repercusión más de la inmigración? Seguro que encuentra alguna otra…

Efectivamente, hay más. Accidentes de tráfico. Han llegado a ser alarmantes y superar cualquier otra cifra en Europa. Nadie explica el motivo de este aumento. Hay tres razones. En primer lugar gente joven que consume sustancias que alteran la percepción y, por tanto, se convierten en un peligro en la carretera. Te recuerdo que las mafias colombianas controlan el tráfico de cocaína y que las mafias magrebíes controlan el del hachís (España es el primer destino del principal productor mundial de hachís), cada vez los nigerianos están más implicados en el tráfico de heroína y así sucesivamente.

Pero es que, además, existen otros problemas que afectan a la mortalidad en las carreteras. Automóviles en muy mal estado y gente que conduce sin tener el carné de conducir español. Automóviles que hasta hace poco se hubieran acogido al “plan renove”, en la actualidad son adquiridos por inmigrantes que apenas efectúan mantenimiento y en muchos casos ni siquiera se molestan en pagar el seguro obligatorio. Los fallos mecánicos tienen su parte en la aumento de las víctimas en la carretera. En cuando a lo segundo te diré que en los países del Tercer Mundo el carné de conducir se saca con una facilidad pasmosa, frecuentemente de forma fraudulenta y sin someterse a ningún examen. Además de que, en la mayoría de estos países, se conduce de manera salvaje. Es evidente que los carnés de conducir extranjeros en España no valen nada si no están homologados y esto implica realizar exámenes y pruebas de cualificación en lugar de limitarse a convalidar automáticamente el carné de conducir de origen que pudo ser adquirido por apenas 100 dólares.

A esto se une otro problema. El alcoholismo galopante que afecta a algunas de estas comunidades inmigrantes, especialmente a la andina y que no contribuye a mejorar el tema de la seguridad en el tráfico.

¿Y entonces…?

Negar todos estos problemas, minimizarlos, ocultarlos, disimularlos, soslayarlos, no es la mejor fórmula para resolverlos. El gobierno ZP, contrariamente a su costumbre, podría hacer un esfuerzo de objetividad y decir: “la inmigración no es algo aséptico y neutral, como creen algunos, ni simplemente positivo y enriquecedor como han querido creer siempre los progresistas de izquierda: la inmigración es un problema, así lo perciben los españoles y así lo debe percibir, a partir de ahora, el gobierno”. Todo lo que no sea reconocer el problema, contribuye a aumentar el problema.

Era evidente, a partir de 2000 que la inmigración estaba empezando a ser un problema. En 2002, ya solo los descerebrados pedían el “papeles para todos”. En 2004, más del 50% de la ciudadanía se oponía a la regularización masiva. En 2006, la inmigración ya es considerado como el principal problema de nuestro país. ZP lo único que ha sido capaz de decir es que “vamos a volcarnos con los menores subsaharianos de Canarias”… es decir, Bambi sigue siendo Bambi o peor que Bambi. No en vano, Bambi huyó del fuego cuando se quemó su bosque. Este Bambi de guardarropía, ni huye de la quema en forma de medidas de contención, sino que además es el típico bombero pirómano.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 10. Las sacudidas generadas por la inmigración

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 10. Las sacudidas generadas por la inmigración

Infokrisis.- Desde los sucesos de El Ejido, resulta evidente que hay algo que no funciona en el proceso de integración de la inmigración. La cuestión es que los incidentes de El Ejido se han reproducido con excesiva frecuencia, de manera puntual en los puntos más distantes de la geografía española. Y todo esto ante la parálisis absoluta del poder político, la incapacidad del poder legislativo para promulgar leyes capaces de contener el fenómeno, encarrilarlo e, incluso, con un poder judicial debilitado y desbordado. Sin que las distintas administraciones del Estado sean capaces de acertar a dar medidas enérgicas para resolver la crisis hacia la que caminamos a pasos agigantados.

 

Diálogo X

Las sacudidas generadas por la inmigración

[26 de octubre de 2006]

 

Papá, los sucesos de El Ejido fueron el primer toque de atención de que en España había aparecido racismo y xenofobia, tal como nos dijo el otro día Esteban Ibarra en una conferencia que dio en el colegio, lo que no dejó claro es por qué apareció este brote…

Esteban Ibarra es uno de los popes subvencionados del lobby inmigracionista, un oportunista que oscila entre el cálculo siniestro y la ingenuidad estúpida. Y además, miente. Miente porque el cacareado “brote de racismo y xenofobia” de El Ejido, no fue espontáneo. No voy a justificarlo, por supuesto; en estos tumultos, frecuentemente, pagan justos por pecadores y siempre es lamentable que se saqueen bienes privados o se persiga a la gente por la calle con intención de lincharlos… Ahora bien, seríamos injustos con la población de El Ejido –por que la reacción fue unánime y no afecto a exiguas minorías- no recordar porqué ocurrieron aquellos incidentes. Seguramente Esteban Ibarra no te lo contó: en los dos años anteriores al estallido de los incidentes, el ayuntamiento de El Ejido había solicitado reforzar la plantilla de la Guardia Civil a la vista del aumento asindótico de los delitos cometidos por miembros de la comunidad inmigrante, especialmente magrebí y, en los diez días anteriores al conflicto ¡habían resultado asesinadas tres personas en actos de delincuencia por miembros de esa misma comunidad! ¿Entiendes por que, finalmente, se produjo el estallido?

Toda comunidad tiene el derecho de reclamar al Estado defensa contra la delincuencia. Y si el Estado mira para otro sitio, defenderse por su cuenta. Si los escritos pidiendo ayuda no sirven, la manifestación en la calle es la forma adecuada para llamar la atención de las autoridades. Y una vez están las masas en la calle, resulta muy difícil controlar sus reacciones especialmente con la sombra de tres muertos y de dos años de expolio.

Eso fue lo que ocurrió en El Ejido. Hay que valorar aquellos sucesos como la primera muestra de un “modelo de inmigración” erróneo, suicida y extremadamente conflictivo. Allí en El Ejido, estaba concentrada una población magrebí en número muy superior a las necesidades, con una alto índice de paro y, con trabajos únicamente estacionales, lo que implica que buena parte del año esa comunidad vivía de los subsidios públicos y un sector se había especializado en la delincuencia tal como evidenciaba el anómalo índice de delitos cometidos en la zona. Creo que estos datos son incuestionable, además de necesario para comprender lo que pasó en El Ejido y establecer responsabilidades.

Pero la situación se estabilizó en El Ejido y no han vuelto a repetirse incidentes de la misma gravedad, así que se trató de un conflicto localizado y puntual ¿no te parece?

Creo que es bueno que solamente hubiera un episodio similar a El Ejido… pero no es cierto, se han producido muchos más y con cierta frecuencia los diarios reproducen brotes del mismo tipo, aquí y allí. Incidentes del mismo tipo han estallado en La Almunia, en Hospitalet, en el cinturón industrial de Barcelona y de Madrid, en Jumilla, en Crevillente, etc, etc, etc. Además, en muchas ocasiones, los incidentes no han trascendido a la opinión pública nacional y solamente han tenido una repercusión local o provincial.

El proceso es siempre el mismo: en una población se produce una concentración masiva de inmigración, pero este no es el problema, sino la aparición de niveles de delincuencia desconocidos y de una “hostilización” creciente de la calidad de vida para los ciudadanos autóctonos. Por ejemplo: tú antes ibas a una plaza a llevar a tu hijo a jugar y, de repente, te das cuenta de que esa plaza está poblada por gente de apariencia hostil, “bandas latinas”, por ejemplo. Puede ser que no tengas prejuicios y creas que no son peligrosos así que no te inmutas: pero luego vienen y te exigen “peaje” para estar en esa plaza que es “su plaza”. Lógicamente, te levantas y te vas, pides ayuda a la guardia urbana y te dice que no puede hacer nada si no se comete un delito ni se puede demostrar, así que queda claro que solamente harán algo cuando aparezcas con la frente abierta y la cartera robada… Inicialmente, no pasa nada, hasta que se genera una “masa crítica”, esto es, cuando la delincuencia rebasa determinados niveles. Es como una olla a presión que se va calentando. Dado que la ebullición tiene lugar en el interior, ningún organismo del Estado asume la responsabilidad de solventar el conflicto: el ayuntamiento bastante tiene con recalificar terrenos y este tipo de conflictos puede generar malestar si sale a la superficie en la Delegación del Gobierno, así que el Ayuntamiento no hace nada; las policías nacional y autonómica, explican que no pueden hacer gran cosa porque los jueces ponen en libertad a los detenidos inmediatamente, o incluso que solamente pueden hacer algo cuando hay delito contrastable y no solo presión psicológica; las Comunidades Autónomas dicen que el tema no es cosa suya, sino del Estado y éste explica que no hay que alarmarse y que la delincuencia va disminuyendo. Como máximo se limitan a enviar un coche patrulla al parque en cuestión… Todo esto ocurre a lo largo de meses, la “masa crítica” va creciendo hasta que, finalmente, se produce el estallido.

Es decir, que según tú, lo que existe es dejación de responsabilidades por parte de todos los poderes del Estado.

Efectivamente, no puede achacarse responsabilidades a un solo poder del Estado o a un solo nivel administrativo: todos son culpables por dejación de sus funciones. Es fácilmente comprensible que eso pase: habitualmente la clase política se identifica con las clases acomodadas, así que muy pocos miembros de esta clase viven en los mismos barrios que la inmigración o en barrios fronterizos con ella. Así pues, desconocen la verdadera naturaleza del problema.

Pero esta es una parte del conflicto. En realidad, el poder ejecutivo solamente está preocupado por desdramatizar problemas y crear una sensación de lasitud y normalidad. En esto la política que hizo Aznar es idéntica a la de ZP: aquí no pasa nada, aquí no hay conflicto. Pero lo hay: la inmigración es considerada como el primer problema. Luego está la cuestión del peso que la inmigración va a tener en algunos procesos electorales: inicialmente el PSOE pensaba que los votos de la inmigración irían a parar a ellos, lo que les ayudaría a obtener los concejales necesarios para obtener más alcaldías y recalificar más kilómetros cuadrados del país. Pero, luego, sondeos posteriores, demostraron que el voto inmigrante se repartía casi a partes iguales entre la abstención, el voto socialista y el voto popular. Los inmigrantes europeos del Este tienen más tendencia a simpatizar con el PP, los sudamericanos con el PSOE y los magrebíes con la abstención… Así que ninguna de las dos principales fuerzas políticas se atreven a decir las “verdades del barquero” sobre la inmigración, so pena de perder bolsas de votos decisivas.

El poder judicial actúa según las leyes que la churrera parlamentaria va elaborando. Y además, los fiscales actúan jerárquicamente a las órdenes del fiscal general y, éste actúa en función de las orientaciones del gobierno, el cual actúa en función de los hechos consumados: si aumentan los secuestros exprés y la noticia llega a la sociedad produciendo alarma social, el gobierno ordena al fiscal que, ordene a su vez a sus fiscales provinciales, petición de medidas más duras contra esa delincuencia.

Por su parte, el poder legislativo trabaja según las necesidades electorales de los partidos, no según las necesidades de la sociedad. Las leyes se aprueban según las necesidades electorales del partido en el poder: por ejemplo, cuando ZP subió al poder, con un mermado apoyo electoral y social, le fue necesario aprobar leyes a favor de los homosexuales, las divorciadas y las feministas con el fin de obtener apoyos de estas bolsas electorales.

Como verás, en una democracia formal como la española, la división de poderes es una ilusión, algo completamente ficticio e inexistente.

Pero luego están los distintos niveles administrativos: el municipal pesa poco, las competencias de las policías locales son pocas, sus miembros no están, por lo general, capacitados para golpear a la delincuencia organizada. En cuanto a las comunidades autónomas, en este terreno su papel es más que mediocre. En Catalunya, por ejemplo, los Mossos d’Esquadra no tienen órdenes específicas para contener todo el malestar social generado por la delincuencia extranjera ni siquiera en los barrios marítimos de Barcelona y, no digamos, en el cinturón industrial o en las zonas costeras de Catalunya que ya se han convertido en cotos de caza de la delincuencia extranjera. En Figueras y en Rosas, por ejemplo, desde hace veinte años, existen bases muy sólidas de mafias magrebíes, especialmente. Y, finalmente, el Estado actúa solamente a remolque de la realidad social y con mucho retraso. El plan presentado por Aznar en septiembre de 2003 para reforzar los cuerpos de seguridad del Estado solamente se podía concretas a partir de 2007-8, y con la llegada de ZP al poder, el énfasis se desplazaba del refuerzo de la seguridad, en el aumento de inversión en integración. Intente usted integrar a delincuentes y ocurrirá lo previsible: que le robarán la cartera y usted perderá la dotación presupuestaria para integración. Ya te he dicho que la vida de la delincuencia es muy cómoda y lujosa: mucho más que la que puede permitirse un trabajador.

Así pues, España se ha convertido o no en un paraíso de la delincuencia. Y eso ha generado el que la población encuentre en la protesta callejera lo que no obtiene de ninguno de los poderes del Estado y de ningún nivel administrativo: comprensión primero, ayuda después y resolución del problema, finalmente.

¿Seguirán habiendo estallidos, verdad?

Es inevitable. La olla social se va recalentando de día en día. Las alusiones a la inmigración de los voceros de ZP y de él mismo, tiene como resultado acentuar la brecha entre inmigrantes y autóctonos: los primeros se sienten cada vez más seguros y respaldados por el poder, hoy son casi completamente inmunes a las repatriaciones, no perciben ningún signo que indique que se van a endurecer las condenas o la actitud ante los delincuentes; incluso los propios inmigrantes honestos están perplejos ante esta falta de iniciativa y el autismo ante la delincuencia; porque las mafias también afectan a la vida de los inmigrantes. En cuanto a la población autóctona, se siente cada vez más desasistida. La olla aumenta su presión interior. Es inevitable que los estallidos aumenten su frecuencia.

Pero, al cabo del tiempo, el fenómeno irá cambiando. Es lo que ocurrió en Francia hace un año, durante lo que se ha llamado la “intifada en Enrabia”. La primera generación de inmigrantes, no es particularmente conflictiva: la mayoría vienen a trabajar y trabajan duro. Pero sus hijos, en realidad, están escindidos entre la cultura autóctona y la de origen. Se sienten ajenos a ambas. Además, no están dispuestos a trabajar con la dureza que lo han hecho sus padres y, lo que es peor, tampoco existen salarios que sean capaces de colmar su “sueño español”, por no existir, no existen ni contratos dignos y estables, ni puestos de trabajo. Así que los inmigrantes de segunda generación –en Europa- tienen como perspectiva el trabajo en precario y/o el paro. No es una buena perspectiva. Así que son, frecuentemente subsidiados por el Estado. Pero en época de vacas flacas, los subsidios no crecen y, por lo demás, cuando alguien es subsidiado siempre cree que el Estado tiene la obligación de darle más. En Francia esta situación ha llegado, durante el período de Mitterand, a ser caricaturesca: una inmigración que no quiere ser integrada y que el Estado se empeña en integrar, unos jóvenes airados que no pueden ser europeos, ni quieren ser magrebíes, frecuentemente acomplejados, con fracasos escolares y abandono de estudios, etc. También ellos tienen una masa crítica que crece hasta que, finalmente, estalla. Pasó en Francia, pasó en Inglaterra, pasa en Holanda, pasa en Alemania, pasará en España, con celeridad a la vista de que incluso aquí, la falta de trabajo y los elevadísimos niveles de precariedad laboral, así como la ignorancia de políticas de inmigración adecuadas y el desconocimiento total de nuestras autoridades de cual ha sido la evolución del fenómeno en Europa, van a acelerar el estallido entre los contingentes inmigrantes. Es sólo cuestión de tiempo.

Parece que desees que ocurra…

No, porque, como sabes, tengo amigos entre los inmigrantes y lamentaría que pagaran justos por pecadores. Pero es inevitable que ocurra. Además, la inexistencia de un partido anti-inmigración que podría canalizar, contener, apaciguar y llevar la voz de los sectores de la sociedad española que están alarmados por el curso de los acontecimientos, facilita el que los estallidos de violencia contra la inmigración, estén fuera de todo control. Fíjate que ni en Francia, ni en Bélgica, ni en Austria, la población autóctona ha generado incidentes violentos. Se han limitado a expresar su protesta según los canales legislativos y, por tanto, no ha existido nada parecido a El Ejido o en Elche. Pero en España, mientras exista este vacío, cualquier manifestación de este tipo, puede convertirse en un tumulto y, finalmente, en un motín de consecuencias imprevisibles.

Ni deseo que eso ocurra, ni puedo hacer nada para evitarlo. Con unas autoridades autistas y una inmigración desordenada, masiva y que llegará a 10 millones en el 2010, realmente no hay nada que hacer. Cuando estalle el conflicto, como ocurrió en Francia, lo peor será olvidar el nombre y los apellidos de los responsables. Y, si bien ZP es, desde luego, el bobo ilustre que más habrá contribuido a precipitar el drama, no es menos cierto que el PSOE ya desde los tiempo de Felipe González (y la izquierda europea por extensión) se cuentan entre sus instigadores iniciales. Por supuesto, las responsabilidades del PP también existen. Es difícil olvidar que fue en sus ocho de gobierno cuando la inmigración se convirtió en un problema y, si bien es cierto que solamente a partir del 2000, cuando tuvo mayoría absoluta, pudo operar con las manos libres… lo cierto es que no hizo nada para contener el fenómeno. Y cuando digo nada, quiero decir, nada en absoluto.

Tenemos por delante un conflicto que será a la vez civil, racial, social y religioso. Así que más vale que te vayas haciendo a la idea que esto no va a ser una balsa de aceite por siempre jamás. ZP me ha permitido recordar algún episodio de mi infancia: el bosque de Bambi era literalmente terrorífico e intranquilizador en la película de Disney. Hoy, Bambi no hay más que uno, sale todos los días por la tele, enarbola la sonrisa de Monalisa, sin caer en la cuenta de que su bosque, éste país, está almacenando un potencial explosivo que terminará estallándole a él en las manos y a nosotros en nuestra vida.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Miguel Sebastián plato de sexta ronda o como ZP sabe hacer las cosas

Miguel Sebastián plato de sexta ronda o como ZP sabe hacer las cosas

Infokrisis.- El nombramiento del fontanero de la Moncloa, Miguel Sebastián como candidato número uno de las lista socialista por Madrid es significativo de lo que es una politica "de izquierdas": elegido a dedo, sin consultar a las bases del partido... en esto ha quedado el "savoir faire" del partido que hace siete años lanzó la idea de las "primarias" como el "gran avance para la profundización democrática". El dedo de ZP ha sustituido a cualquier forma de democracia interna.

El hecho de que Sebastián haya accedido a inmolarse encabezando la candidatura madrileña del PSOE muestra que hay gente que aspira solamente a figurar y que le encanta jugar y perder. De todos era conocido que Sebastián aspiraba al cargo de ministro de economía y que su proximidad a ZP así lo hacía pensar, pero su falta de experiencia en gestión pública desaconsejaba nombrarlo para un cargo en el que, además de un buen técnico, hace falta ser un perfecto relaciones públicas y un buen conocedor de los pasillos de la UE. Solbes, en esto, no tenía rival y el problema del PSOE vendrá el día en que su ministro de economía se canse de las excentricidades de ZP.

Sebastián: plato de sexta ronda

Que recordemos, a partir del momento en que los sondeos demostraron que Gallardón iba a resultar imbatible, ZP ha sondeado a cinco candidatos para colocarlos al frente de la Alcaldía de Madrid. Por este orden: Felipe González, Luis Solana, Bono, Fernández de la Vega, y el hasta hace poco olvidable Comisario para las Víctimas del Terrorismo, Peces Barba. Todos rechazaron por unos motivos u otros, aunque, salvo en el caso de Bono, el principal era que nadie quería quedarse cuatro años en el tedioso cargo de jefe de la oposición municipal.

Sebastián ha accedido, demostrando así ser candidato de sexta ronda. No es raro que ZP haya aludido a su “generosidad y entrega”… lo que traducido quiere decir que los cinco pseudocandidatos anteriores a los que se había sondeado y que suponen la creme de la creme del PSOE, ni eran “generosos”, ni “entregados”, algo que no seremos nosotros quien cuestionemos.

El proceso de nombramiento de candidato ha sido un completo error y una total equivocación. Difícilmente, en la historia de la democracia española, un candidato ha llegado tan derrotado y con tal falta de entidad a un proceso electoral. Tiene gracias que haya sido ZP, directamente y sin ayuda de nadie, quien haya ungido al candidato. Y verán por qué…

La democracia en el PSOE o el dedo que unge

Felipe González era, para sus colaboradores, “dios”. ZP no aspira a ser menos. A él le corresponde hacer y deshacer candidatos, a dedo.

Hubo un tiempo en el que el PSOE alardeaba de ser el primer partido democrático español en convocar unas elecciones primarias para elegir candidatos. Borrell, hoy exiliado al Parlamento Europeo, lo fue y, seguramente hubiera sido un buen candidato de no ser por haber elegido mal a sus colaboradores al frente de la Hacienda de Catalunya. Desde 1999, el PSOE parece querer olvidar toda aquella peripecia de las “primarias” que tan poco le favoreció.

Pero entre el sistema de primarias y la elección a dedo, hay un buen trecho. Se supone, por ejemplo, que las bases tienen algo que decir, o que el sentido común y no la necesidad imperiosa influyen algo en la elección. Pero, en este caso, las bases han sido ninguneadas y el papel pasivo de Simancas, flanqueando a ZP y al flamante candidato, Sebastián, hoy en el acto de presentación de éste, ha realzado el silencio de las bases socialistas madrileñas que, en todo el proceso, no han sido capaces ni de sugerir un solo nombre…

Decimos que el sentido común también debería de haber influido algo en la situación. Dicen que Sebastián es un economista brillante. Lo dudamos. Si fuera brillante, en su papel de fontanero, habría aconsejado a ZP no firmar jamás el Estatuto Catalán, ni la política hídrica de su gobierno, entre otras cosas; pero supongamos que, efectivamente, es un economista brillante. Entonces su lugar no es el de número uno de una candidatura por Madrid, sino el de responsable de finanzas del ayuntamiento de Madrid. La realidad es que Sebastián aspira a un ayuntamiento importante, pero carece COMPLETAMENTE de experiencia en gestión municipal e incluso en gestión directa. Así pues, más que un candidato, parece un insulto al pueblo de Madrid y a las bases socialistas madrileñas.

Pero el proceso completo ha sido pilotado por ZP desde el principio. ¿Será capaz de hacer algo bien este individuo algún día? Por de pronto ahí está Sebastián, a punto de ser inmolado a saetazos e ironías por parte de todos. Como el San Sebastián que tanto le gusta a Pedro Zerolo. Por cierto ¿no hubiera sido Zerolo el candidato ideal? ¿No aspiraba a serlo, en realidad?

Gallardón lo tiene esta vez demasiado fácil y lo aprovechará. Si Rajoy no logra la presidencia en 2008, parece cantado que en las elecciones siguientes la candidatura del PP a la presidencia irá encabezada por este antiguo alférez paracaidista. Al menos, Gallardón entiende algo de paracaídas. Da la sensación de que a Sebastián ni siquiera le han indicado cuál es la anilla de apertura. El leñazo va a ser memorable.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 09. El fetiche de la izquierda progresista: mestizaje

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 09. El fetiche de la izquierda progresista: mestizaje

Infokrisis.- En los cuatro últimos años, una palabra y el concepto que lo acompaña ha tenido éxito en el seno de la izquierda progresista. De hecho, se repite como una moda en labios de sus popes. Esa palabra es "mestizaje". No existe producto cultural, o presunto tal, difundido por la izquierda progresista que no vaya inevitablemente acompañada del adjetivo "mestizo". Vale la pena preguntarse las implicaciones de este concepto y si realmente somos-o si nos interesa ser- una "nación mestiza". Allí donde hay doctrina ni ideología, la ideología de la no-ideología es la ideología de ZP, el principal valedor del mestisaje en España.

 

 

Diálogo IX

La palabra fetiche de la izquierda progre: mestizaje

[25 de octubre de 2006]

 

¿Te has fijado que la palabra mestizaje se repite con mucha frecuencia en los últimos tiempos? Creo que deberíamos hablar de este tema. Explícame que es el mestizaje…

Lo más sorprendente de la inmigración es que actúa de forma contraria a la doctrina progre. Por ejemplo, contrariamente a la esperanza y al deseo oculto del progresismo, sólo una mínima parte de los inmigrantes se casan con autóctonos. La idea originaria del progresismo es que las razas son elementos secundarios y artificiales y que tienden a desaparecer para formarse, a medio plazo, una “raza mestiza” universal, igual a la “Humanidad”. Pero, lamentablemente, para esta teoría, lo que ocurre es justamente lo contrario. Te insisto, en torno a un 95% de los casos, los inmigrantes se casan con miembros de su propia comunidad y no sólo por motivos religiosos, sino también por cuestiones culturales y… étnicas. Lo semejante se reconoce en lo semejante y, aun siendo todos miembros de la “especie humana”, lo cierto es que estamos, por así decirlo, “parcelados” en comunidades raciales.

¿Entonces ese énfasis en el mestizaje?

Si, habitualmente los progresistas de izquierda tienen tendencia a considerarse “dios”: modelan la realidad, no según la naturaleza, sino según su ideología. Habitualmente tienen tendencia a encajar la naturaleza a su esquema ideológico a martillazos. Por eso, cuando observan que el mestizaje no se realiza en la práctica, tienden a añadir una variante: ellos hablan del mestizaje “global”. Si el mestizaje étnico no funciona sostienen la necesidad de un mestizaje cultural. Así surgen “artes mestizos”, “música de fusión étnica”, incluso “moda interétnica” y, por supuesto, “mestizaje cultural” del que están orgullosísimos, no tanto por sus resultados, como por haberlo impuesto como moda. Hoy, la ministra de cultura puede hablar de que “España es una cultura mestiza” y el último intelectual del tres al cuarto afirma con una seguridad digna de Pitágoras demostrando su teorema, que el “futuro es mestizo”. Y éste es el problema, porque el hecho de que el futuro pueda ser mestizo, no quiere decir que vaya a ser mejor.

Antes de seguir, hay algo que no termino de entender: ¿qué diferencia existe entre “étnico” y “racial”, o entre “raza” y “etnia”?

Tienes razón, es importante dejar bien sentado este concepto. La raza alude al sustrato biológico, mientras la etnia, además, añade los elementos culturales. Si la etnia es un concepto antropológico, la raza es simplemente biológico. Desde este punto de vista, la raza aporta la materia forma, la etnia el contenido. Desde este punto de vista la etnia es más importante que la forma, al menos en principio, porque luego resulta que la historia demuestra que las grandes razas de la humanidad han demostrado tener, cada una, valores específicos que las caracterizaban. Cuando la filosofía clásica afirmaba que la cara es el espejo del alma, en realidad tenía razón.

¿Por qué existe ese pudor al hablar de razas? ¿Te das cuenta de que la mera alusión a esta palabra ya genera un aura negativa?

Si, será por que de “raza” deriva “racismo”, mientras que de “etnia” lleva a “etnicismo” que, al parecer, no debe ser tan negativo. Aún así, la evolución de la “doctrina de la raza” es sorprendente: no fueron los ultras xenófobos quienes crearon el racismo sino los liberales del siglo XIX para justificar el colonialismo. Luego, la doctrina “liberal” de la raza tuvo una desviación ocultista (“la doctrina de las razas matrices” de la Blavatsky) y otra desviación autoritaria (el nacionalsocialismo). Dado que el nombre de nacionalsocialismo está íntimamente ligada a lo que se ha dado en llamar “holocausto”, el término raza se ha visto salpicado por el rechazo generalizado al hitlerismo. Y es precisamente por eso por lo que la mera alusión a la palabra raza genera connotaciones negativas. Pero la raza está ahí y no puede negarse su existencia.

¿Tú estás contra el mestizaje?

Vamos a definir la palabra: si mestizaje quiere decir mezcla étnica, más que estar en contra lo que te digo es que no aporta nada. Es peligroso que las etnias se “mezclen” porque tienden a perder sus rasgos. Y eso no es bueno para ninguna de las dos partes. Eso me recuerda aquel chiste en el que Bernard Shaw, perseguido por una hermosa actriz que le propuso tener un hijo “con su inteligencia y mi belleza” le contestó que nada garantizaba que el recién nacido tuviera “mi belleza y su inteligencia”, aludiendo a que él mismo carecía de un físico envidiable. En esto de las mezclas étnicas no está claro quien se beneficia, si es que alguien se beneficia. A decir verdad, los “productos culturales” que se reclaman del “mestizaje” son de una calidad cuestionable. No existe mestizaje posible entre la música de Bethoven y el rap, por ejemplo, y si existiera, es evidente que el producto final sería inferior a ambos, dejando aparte el innegable abismo cultural entre una y otra músicas. La fusión solamente es posible entre productos mediocres y no resulta evidente que el resultado final sea superior a ambos. Y no siempre es posible hacerlo, como en el ejemplo que te he dado de Bethoven y el Rap, salvo para un sketch de humor.

Desde hace días vengo hablándote de la impotencia de la identidad: cada etnia tiene muy claras –o al menos debería ternerlas- cuales son sus regímenes de identidades a través de las cuales forma su personalidad. Sin embargo una cultura mestiza carece completamente de tales identidades y, no es por casualidad, que las formas culturales que aparecen como productos del mestizaje sean efímeras e inestables. Quien dice mestizaje dice inestabilidad y penetra en el reino de lo efímero.

La inmigración favorece el mestizaje, al generarse un tránsito de poblaciones, ¿no crees que eso, termina enriqueciendo a ambas partes?

Uno de los mitos de la inmigración es que “enriquece” y no es así. Hace cuarenta años comí en el primer restaurante Chino que se instaló en Barcelona, cuando no existía inmigración como fenómeno de masas. No creo que haya conocido mejor a la cultura china gracias a la inmigración cuando se ha convertido en masiva. Tampoco han aumentado sustancialmente mis informaciones sobre Pakistán o sobre Camerún, a pesar de conocer a inmigrantes de estas nacionalidades, ni sobre Ecuador o Colombia. Para que haya “enriquecimiento” debe existir ósmosis. Y la inmigración genera una ósmosis mínima y casi siempre sobre aspectos secundarios. Internet permite enterarte mucho más sobre la cultura andina. Los inmigrantes tienden a cerrarse en su gueto y relacionarse preferencialmente con gentes que pertenecen a su propia identidad. Ni siquiera se produce mestizaje alimentario. Los andinos residentes en España, prefieren comer sus propios productos, cocinados a su manera, lo cual es lógico y normal. Hace dos semanas una pareja boliviana permanecía indiferente ante una paella que el resto de comensales engullíamos lujuriosamente. Cuando les preguntamos si no les gustaba, nos dijeron que estaban habituados a comer chuño (un tubérculo deshidratado) y charque (carne de vacuno en salazón) y que esto les costaba más digerir. Lo entiendo perfectamente: yo cuando permanecí en Bolivia me resultaba difícil de tragar los alimentos de allí. Lo realmente sorprendente es que el único mestizaje asumido por los inmigrantes y por los europeos, es la dieta alimentaria norteamericana, el fase foot, el gran artífice de la obesidad mórbida que nos invade. Es muy frecuente que los Kentucky o los McDonals estén por todas partes como muestra de a dónde conduce el mestizaje alimentario: a un producto inferior a las cocinas andinas y mediterráneas. Porque el mestizaje no son unos vasos comunicantes que comunican una cultura con otra y la igualan, sino una forma de rebajar las culturas “auténticas” a culturas-basura. ¿No te parece lógico estar en contra de la “detriturización” cultural de Europa.

Papá, te recuerdo que España es el país de las tres culturas. Somos un país mestizo.

Quien te haya dicho eso, te ha engañado. Mejor dicho, la doctrina progresista y de izquierda que sostiene este postulado, engaña deliberadamente. Me gustaría que me explicaran la influencia de la culturas judías y árabes en la cornisa cantábrica o en la meseta castellana o incluso en el antiguo y noble Reino de Aragón. E, incluso, me gustaría que me explicaran la influencia real de la cultura judía en Toledo, más allá de unos pocos restos históricos y de la noticia de la Escuela de Traductores. Sería como decir que Suiza es un país de “las cuatro culturas” por el hecho de que se utiliza la lengua francesa, la alemana, la italiana y la española dado que allí existe el Instituto Cervantes. No es serio.

Si, existió una cultura sefardita en España. Y muy florida. Fue nuestro suelo donde floreció lo mejor del pensamiento khabalístico… pero ese pensamiento ni tuvo proyección exterior, ni impregnó a las otras dos culturas. De hecho, la España Medieval fue la muestra más patente de que las culturas verdaderas no tienen necesidad de generar el “mestizaje”. Éste solamente es propuesto por quienes carecen de cultura, esto es de régimen de identidades. ZP, por ejemplo, es el principal impulsor de esta patochada, dado que, en el fondo, ignora lo que es el khabalismo hebreo, el sufismo islámico y la síntesis tomista, por que estas son, verdaderamente, los pilares culturales a tener en cuenta, en lugar de hablar de una vaga “cultura judía”, o de creer que el Islam dejó algo sobre nuestro país por que hay unos cuantos monumentos con sus rasgos arquitectónicos y por que, dado que su presencia duró ocho siglos… algo debió influir. Pensar así es ignorar la civilización medieval.

Fuera de las discusiones eruditas entre élites intelectuales provistas de un pensamiento metafísico y, por tanto, convergente en términos absolutos, la realidad era que los grupos étnicos cristiano, musulmán y hebreo vivían separados unos de otros y carecían de ósmosis, cuando no vivían situaciones de conflicto abierto.

¿Por qué las élites culturales podían debatir libremente y las poblaciones seguían segregadas? ¿no es contradictorio?

En absoluto. El lenguaje metafísico es único aunque muchas sean sus cristalizaciones en sistemas surgidos en distintos horizontes geográficos. El lenguaje metafísico utilizado en la edad media y toda la temática que preocupaba a los pensadores de la época eran las relaciones del ser humano con lo divino e intentar dar una explicación al mundo. Fritjof Schuon decía que “todo lo que sube, converge”. Los distintos sistemas metafísicos (el sufismo es la metafísica del Islam, como el khabalismo lo es del judaísmo, o el tomismo lo fue del catolicismo medieval) tienen el mismo objetivo: conocer la experiencia de lo divino, es decir, de la Unidad, de lo “único”. Es mucho más fácil que dos metafísicos se sienten a compartir sus puntos de vista y sus experiencias, incluidos brahamanes, taoistas, neoplatónicos, etc., e incluso que lleguen a entender sus posiciones mutuas, que dos hinchas de equipos diferentes no terminen a palos.

Mira, la metafísica mira a lo alto y hacia lo alto, la convergencia es la consecuencia, pero hoy se mira hacia lo bajo. El mestizaje y la “convergencia” que nos proponen los ideólogos de la izquierda, es sobre temas demasiado materiales. La materia se caracteriza porque puede escindirse casi hasta cada átomo que la constituye. En este terreno no hay convergencia “hacia lo alto”, sino precipitación “hacia lo bajo”.

Los rasgos culturales y antropológicos indican la predisposición de los pueblos a plasmar su espíritu en cristalizaciones tangibles. La infraestructura antropológica y cultural, opera sobre la superestructura. Lo que los ideólogos del mestizaje aspiran es a modificar la superestructura a partir de… la “creatividad” de unos artistas e intelectuales a la búsqueda de inspiración y éxito. Algo improbable.

Eso es algo muy diferente a los debates entre representantes cualificados de las diversas culturas que, por lo demás, en ningún momento, intentaron crear nada nuevo, sino establecer los puntos de afinidad entre sus sistemas metafísicos… no entre las culturas. Eso explica por qué la inmensa mayoría de la población no tuvo nada que ver con estos contactos. Tiene gracias que esos mismos progresistas que definen a la historia como la “crónica de las acciones de los hombres” y minimicen el impacto de los grandes personajes históricos para ver en el “pueblo” al protagonista de la historia, en este terreno terminen generalizando a toda la población, algo que solamente afectaba, como te decía, a élites cualificadas sin la más mínima intención de fabricar productos culturales “mestizos”.

¿Pero étnicamente si somos una nación mestiza?

Si lo somos, pero en realidad, todas las naciones son mestizas, empezando por el propio pueblo judío. Esto no es un gran problema, ni quiere decir nada. Pero se trata de mestizajes entre razas próximas unas a otras. La realidad es que este tipo de mestizajes ha sido habitual a lo largo de la historia, desde tiempos inmemoriales, pero insisto: entre razas muy próximas unas a otras. Las grandes razas, prácticamente no han tenido mezclas por unos u otros motivos. Hecha esta salvedad, entremos en la “España mestiza”.

Una cosa es analizar esta cuestión desde un punto de vista técnico, etnográfico, lo cual me parece justo y necesario y hoy sería bueno aprovechar los recursos facilitados por la hematología y la genética para establecer cuál es la composición racial de nuestro país, y otra son las afirmaciones interesadas, apresuradas e ignorantes en un sentido u otro. Creo que hay que rechazar esto último y denunciar como falsas ideas pedestres del género: solamente un 1% del código genético separa a las distintas razas, por tanto todas son iguales… si, pero también, genéticamente, la distancia entre un ser humano y una mosca es pequeña, lo que ocurre es que no todos los genes tienen la misma importancia, así que, en el fondo de la cuestión no existe una problemática “cuantitativa”, sino “cualitativa”, algo que, por lo general, los doctrinarios de la izquierda progre tienden a olvidar. Pero esta es otra historia.

Volvamos al tema de la “nación mestiza”. En la Edad Media las comunidades étnicas eran prácticamente recipientes incomunicados y estancos, a causa de la religión. Así pues, “mestizaje” hubo poco si es que hubo. Los altos muros de la religión no favorecían precisamente estos intercambios, la prueba es que doscientos años después de la Toma de Granada, la expulsión de los moriscos certificó la existencia de una comunidad perfectamente diferenciada. Otro tanto había ocurrido con los judíos. Es cierto que se produjeron conversiones en algunas zonas, pero no es menos cierto que esas conversiones llevaron a la asimilación cultural y en el siglo XVII existía sólo una cultura española. Hay que buscar con lupa rastros de las otras dos culturas.

El problema no es que seamos hoy una nación “mestiza”, somos mestizos de íberos y celtas, de celtíberos y griegos y especialmente romanos, de celtíberos latinizados y visigodos… Hasta ahí todas estas razas han estado demasiado próximas entre sí como para que el mestizaje supusiera un trauma para alguna de las partes. Además fue un mestizaje reposado realizado a lo largo de generaciones. Hoy, lo que postulan los partidarios del mestizaje es que vuelva a producirse un fenómeno de cruce étnico –mucho más que racial- con no importa quien e incluso nos dicen que ese cruce es inevitable y que se produzca lo más aceleradamente posible.

Mira, si todo va como hasta ahora el 40% de la población española será de origen no europeo en el 2040. Nunca la historia ha registrado un vuelvo étnico y demográfico como este. Y un proceso de este tipo, no puede sino generar tensiones insuperables entre las distintas comunidades, porque, a fin de cuentas, el pequeño elemento que ha escapado a los análisis progres es que para que haya mestizaje las dos partes deben de estar próximas (que no lo están), no deben existir brechas antropológicas, religiosas o culturales (que existen), y ambas deben querer con toda la fuerza de su voluntad iniciar ese proceso de mestizaje (que no quieren). Por tanto el mestizaje, dejando aparte su inestabilidad inherente, ni siquiera tiene posibilidades de producirse salvo en la mente de unos intelectuales y artistas de calidad ínfima, irrelevantes en todos los sentidos, y en el de unos progres como ZP, incapaces de reconocer su identidad, de asumirla, y para los que la destrucción de cualquier identidad, mediante el mestizaje, supone la única esperanza.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es