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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Ideas para un movimiento identitario transversal. (1ª Parte)

Ideas para un movimiento identitario transversal. (1ª Parte)

Infokrisis.- Iniciamos una pequeña serie de dps artículos que irán apareciendo en días sucesivos, cuyo título es suficientemente elocuente: no se trata de ningún manifiesto, sino de unas cuantas notas e ideas, expuestas con la mayor brevedad posible e intentando articularse con la mayor coherencia. Evidentemente, el origen de estas eflexiones está en el resultado de las elecciones catalanas, para desembocar en una segunda parte en la dinámica identitaria que hemos defendido y que consideramos necesaria en los últimos tiempos.

I Parte

De los rasgos globales del movimiento

 

1. Partido-flash o partido de hormiguitas laboriosas

Las elecciones catalanas han demostrado:

- Lo absurdo del sistema partitocrático en su actual configuración (los partidos perdedores reconstruyen la fórmula de gobierno inviable tras convocar elecciones anticipadas), y

- La emergencia de nuevas fórmulas políticas articuladas en torno a temas concretos.

No es la primera vez que esto ocurre en Catalunya: hace cuatro años, la salida a la superficie de la Plataforma per Catalunya ya supuso una primera rotura del esquema partitocrático en esa comunidad. Si en esa ocasión el tema de ruptura fue la protesta popular contra la inmigración masiva, con Ciutadans-Partido de la Ciudadanía lo que ha aflorado es el rechazo al nacionalismo común de la “banda de los cuatro” (CiU, PSC, ERC, ICV). Pero no ha sido solamente Ciutadans quien ha irrumpido, sino otros dos partidos que han alcanzado resultados más menguados pero cuya existencia es significativa:

- Partido de El Carmelo, defensor de los derechos de los habitantes de ese barrio barcelonés, afectados por el hundimiento del túnel

- Escons (Escaños) en Blanco, electores que reivindican el derecho a que los no votantes estén representados en el parlamento, de manera significativa, mediante escaños vacíos.

- Familia y Vida, partido católico cuyo programa gira en torno a un solo punto: el antiabortismo.

Los rasgos de todos estos partidos son:

- Se trata de partidos monotemáticos.

- Se trata de partidos que se sitúan fuera de los esquemas ideológicos habituales.

- Se trata de partidos no convencionales.

- Son partidos que abordan problemas reales experimentados directamente por bolsas de ciudadanos.

- Todos tienen un colchón mínimo de votos asegurados.

Todos los grupos políticos que hemos mencionado antes responden a estas características. Los podemos llamar “movimientos de opinión”. Cuando un movimiento de opinión alcanza un éxito pasa a emerger como fuerza alternativa, recibiendo en ese caso el nombre de “partido flash”.

Los “partidos flash” responden a los siguientes rasgos:

- Su nombre procede de la rapidez e inmediatez de sus resultados, como un fogonazo brusco, un destello, que libera un quantum de energía presionada durante mucho tiempo y que cristaliza en un voto de protesta.

- El “partido flash” aparece en el momento preciso, cristalizando una opinión presente en la sociedad, pero que no lograr manifestarse a través de los canales convencionales, ni políticos, ni mediáticos.

- Precipita un “estado de cabreo” ante una situación que los partidos mayoritarios se niegan a reconocer o, simplemente, que ocultan como reflejo de autodefensa

- Abandera un tema de batalla en exclusiva para el que los demás partidos han demostrado fehacientemente no disponer de soluciones.

- Da respuestas simples a problemas complejos. No se detiene en elaborar grandes teorías finalistas, expresa opiniones simples, propias del hombre de la calle.

- Huye de cualquier dogmatismo, manifiesta un alto grado de pluralidad interna: sus miembros están juntos porque comparten la misma opinión ante UN problema determinado, pero admiten discrepancias en otros temas.

- Surge de las clases medias, las más castigadas siempre por las crisis y las que tienen mejor formación cultural, técnica y más conocimiento de los problemas reales.

En este momento, este tipo de partidos son los únicos capaces de progresar en nuestro país. En ocasiones revisten la forma de movimientos cívicos que, por el momento, no se presentan a las elecciones. Y, progresivamente, están en todas partes, además de los citados en Catalunya:

- Se les encuentra liderando la oposición y las movilizaciones contra la política antiterrorista criminal y suicida del gobierno ZP.

- Son las voces organizadas que, por encima de los partidos mayoritarios, se unen para defender la unidad del Estado contra la centrifugadora desencadenada por ZP.

- Son círculos intelectuales que lanzan manifiestos alertando contra la deriva de nuestra civilización

- Son movimientos que protestan contra lo inaccesible de la vivienda o en defensa de los consumidores.

Esta tendencia es el reflejo de que los ciudadanos cada vez se sienten menos representados por los “partidos habituales” y cada vez manifiestan más su protesta serena. No todos ellos tienen voluntad de descender al campo político, pero si quieren obtener resultados, esto va a ser, antes o después, una necesidad.

Frente a este tipo de “partidos flash” y de movimientos cívicos, el modelo tradicional de partido poco puede hacer, especialmente si no ha conseguido todavía insertarse en el sistema de partidos.

El modelo a descartar es el de aquellos partidos formados por un “núcleo duro” que, a fuerza de “arrimar el hombro” y “dar el callo”, van creciendo poquito a poco, pasando primero de un 0’09%, luego a un 1%, y andando el tiempo, puede llegar a un 3 ó a un 10%... al cabo de lustros de trabajo político. Esto pudo ocurrir en un tiempo en el que los reflejos de los partidos mayoritarios estaban todavía demasiado embrutecidos por cuarenta años de ejercicio del poder exclusivo en Europa. Ni el gaullismo ni el socialismo fueron capaces de prever el fenómeno Le Pen cuando se inició y, una vez insertado en el sistema de partido, ya les es muy difícil deshacerse de él, pero esto no quita que hayan modificado la ley electoral para minimizar sus daños colaterales.

Hoy, los partidos mayoritarios ya están en estado de alerta ante el despunte de estas formaciones de nuevo cuño:

- En Catalunya la alerta funcionó primero intentando bloquear el despliegue de la PxC arrojando sobre esta organización todo tipo de ataques infamantes.

- Más tarde, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía recibió, así mismo, ataques unánimes, que variaban de lo calumnioso o lo mendaz, por parte de todos los partidos y de sus periodistas de cámara, así como el silencio mediático generalizado.

Los partidos y sus periodistas de presa reaccionan histéricamente ante la emergencia de nuevos movimientos. Pero esos nuevos movimientos son el resultado natural de la nefasta política de partidos, de su falta de imaginación y de su increíble tendencia a la corrupción: nuestra democracia es corrupta en todos sus escalones representativos.

El hecho nuevo en este momento es que la “democracia” se ha devaluado en los países de Europa Occidental y es de mala calidad en nuestro país, lo cual se evidencia por:

- La transformación de la “democracia” en “partitocracia” o “democracia de baja calidad”. No es el “demos” el que está representado, sino que los cargos electos en los distintos niveles administrativos anteponen el interés de sus partidos a cualquier otra consideración.

- La entronización de la plutocracia (poder del dinero) como verdadero y único poder, por encima de la voluntad popular.

- La escasa representatividad de las instituciones: formadas por los vencedores de las elecciones (o por los perdedores coaligados) olvidando que el partido mayoritario es el de la abstención.

- La mala calidad del sistema representativo español con listas cerradas y bloqueadas y con la ley d’Hont que altera radicalmente la “voluntad popular”.

Así pues, tanto por criterios mínimos de economía de medios, como por las condiciones objetivas de degeneración del sistema democrático, como por las tendencias emergentes en la sociedad, un partido identitario no puede ser más que un partido flash, y es preciso abandonar las veleidades idealistas propias del modelo partido de hormiguitas laboriosas.

A partir de aquí vale la pena profundizar en dos direcciones:

- Afinar un poco más la descripción del modelo de partido y concretamente su estructura interna.

-  Establecer el eje central del partido-flash.

 

2. “La Red”, como nueva concepción del movimiento

Juzgamos que el modelo de partido hasta ahora vigente ha perdido actualidad y efectividad y en este momento es inviable.

Este modelo se caracteriza por:

- Una estructura interna monolítica.

- Una doctrina inamovible

- La ocupación de espacios estáticos en el arco parlamentario

- Una estrategia basada solamente en el parlamentarismo

En un mundo nuevo dominado por las redes, este tipo de estructura resulta inadecuada y arcaica. Los partidos que tienen estructura similar están llamados a ir perdiendo paulatinamente influencia.

¿Partido o movimiento?

- Un partido es una organización monolítica que oscila entre lo hard (el modelo leninista) y lo soft (el modelo liberal).

- Un movimiento es una red de distintas asociaciones, organizaciones, fundaciones, corrientes informales, conscientes de caminar en la misma dirección.

El “modelo partido” pertenece a un momento de la historia en el que existían, o bien ideologías monolíticas (que alimentaban al modelo hard) o eran expresión de grupos económico-sociales concretos (modelo soft).

Y es por ello:

- Que en esta época de muerte de las ideologías, los partidos hard ya no tienen posibilidades de subsistir, ni tampoco existe excusa para exigir a sus miembros un activismo sempiterno y agotador.

- Por su parte, los partidos soft hoy más que nunca son expresión de los grupos económicos dominantes y están desvinculados de los intereses reales de la población. Mientras que ésta debe afrontar una globalización que los convierte en damnificados, los grupos económicos dominantes son los primeros beneficiarios del mismo proceso.

Este último facilita la aparición de fenómenos muy diversos:

- La aparición de neodelincuencia y corrupción en las clases políticas dirigentes, interesadas solamente en defender sus propios intereses y los de los grupos económico-mediáticos que los sustentan.

- Un progresivo divorcio entre el país oficial y el país real, que se traduce en un desinterés progresivo de la población por la gestión política, un aumento constante del absentismo electoral y la aparición del “voto de protesta”.

- Una imposibilidad a medio plazo para ejercer el poder y la autoridad, más allá de los decretos-ley y de la elaboración constante de leyes que cada vez menos gente respeta (la ley del tabaco y la ley antibotellón, como paradigmas)

- La aparición de los “partidos flash” que responden con más facilidad a situaciones concretas en momentos puntuales.

Estos partidos flash tienen mucho que ver con la entrada en la época de las “redes”: una red es una comunidad de intereses que cristaliza en una nebulosa de asociaciones, fundaciones, partidos, grupos informales, medios de comunicación tanto convencionales como digitales, foros de discusión, etc.

Así pues, el modelo político del futuro es el “partido flash surgido de la coordinación de distintas redes”.

 

3. La vía gradualista: transformar la sociedad

No corren tiempos favorables para que cristalice ningún modelo de revolución. Podemos llegar a esa afirmación a través de constatar:

- La inexistencia de grupos sociales objetivamente revolucionarios, susceptibles de aportar efectivos humanos y apoyos sociales al proceso revolucionario

- Una situación de relativo bienestar que hace que las clases medias –motores de todo fenómeno renovador y/o revolucionario- opten por no dar el “salto al vacío” que supone toda revolución y opten por vías más moderadas.

- La presencia del “factor esperanza” que siempre supone el percibir siempre al final del túnel que suponen las crisis cíclicas una débil luz, en forma de trabajo precario, subempleo, facilidades para obtener pequeños créditos e hipotecas, que constituyen la esperanza para las clases más desfavorecidas

- La complejidad de las sociedades desarrolladas que hacen que todo esté interrelacionado y que una crisis en un país puede propagarse a los vecinos y, por tanto, un proceso revolucionario iniciado en un país será ahogado por los países vecinos ante el temor al contagio.

- Lo que Spengler llamaba la “zafiedad revolucionaria”, que hace que en estos movimientos radicales el protagonismo no lo tengan los sectores más conscientes sino las masas en su peor sentido. Los procesos semi-revolucionarios iniciados en Iberoamérica en los últimos años confirman lo que decimos: hoy la “revolución” es la expresión de unas masas movidas por odios, resentimientos de todo tipo y complejos negativos.

La “vía revolucionaria” supone un salto al vacío, un cambio radical y absoluto que choca con los problemas diarios e inmediatos de la totalidad de la población: el revolucionario es hoy en Europa alguien que adopta la pose revolucionaria, en la medida en que no se ha planteado nunca la posibilidad de realizar la revolución.

Ahora bien, es preciso distinguir entre:

- “Revolucionar la sociedad” y

- “Cambiar la sociedad”.

La revolución es imposible e inimaginable salvo para los cerebros más infantiles, sin embargo, el cambio es necesario, so pena de que la falta de contestación a la globalización genere un estallido final e inevitable del proceso iniciado en 1989.

Frente a la vía revolucionaria se alza la vía gradualista:

- El “revolucionarismo” es un salto al vacío realizado al intentar cubrir el terreno que existe entre el momento actual y la sociedad ideal.

- La “vía gradualista” supone la voluntad de progresar de manera ascendente por una escalera en la que cada peldaño supone una conquista que nos aproxima más al modelo político-social al que se aspira.

Una “tercera vía” sería, finalmente, la vía convencional a la que nos tienen acostumbrados los partidos soft clásicos, contentos con el actual modelo político-social y sin ninguna intención ni interés más que el ser ellos quienes lo gestionan.

Entre estas tres vías

- El revolucionarismo es inviable por falta de condiciones.

- El convencionalismo no responde a las necesidades urgente de cambio.

- El gradualismo es la vía que se adapta mejor a un tiempo de cambio.

Por tanto, si hay que definirse en cuanto a la estrategia, defendemos una estrategia gradualista para lograr la transformación de la sociedad.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es

Siniestralidad vial: cuando el gobierno evita afrontar los problemas

Siniestralidad vial: cuando el gobierno evita afrontar los problemas

 

Infokrisis.- Ha llamado la atención que éste último fin de semana, el número de muertos en carretera haya aumentado hasta la espectacular cifra de 29 víctimas mortales. Esto ocurre en el mismo momento en el que la Dirección General de Tráfico lanza una nueva campaña por la seguridad vial... ¿quién se está equivocando? ¿cuál es la situación y el foco real del conflicto? En un frente tan secundario como el del tráfico, también aquí el gobierno ZP está evidenciando su mediocridad insultante.

EL GOBIERNO Y SU MALA ETIOLOGIA DEL PROBLEMA

Cuando no se sabe diagnosticar un problema, es imposible solucionarlo, a pesar de que se vayan escupiendo decretos-leyes, leyes más duras contra las infracciones y medidas para paliarlo. Y en la cuestión del tráfico, el gobierno ni tiene valor para asumir la realidad, considera que hablar claro supone un coste electoral demasiado alto y, finalmente, ha optado por la política del avestruz: mirar a otro lado en lugar de coger al toro por los cuernos.

Los accidentes de tráfico han aumentado espectacularmente en los últimos seis años. Así pues, algo ha ocurrido en estos años, que no se había dado anteriormente. Es inevitable que cuando el parque móvil de un país es muy alto, se produzcan accidentes, es menos de recibo que estos accidentes sean necesariamente mortales y es evidente que nunca desaparecerán del todo, pero sí pueden minimizarse. Pero hay una serie de elementos que no dependen de la legislación sobre tráfico, ni de las normas de seguridad, sino de otros factores:

- El estado de las carreteras: en nuestro país existen carreteras mal trazadas y peor conservadas. En ocasiones, las autovías o las carreteras secundarias nos “obsequian” con curvas inesperadas y cerradas. Es fácil pensar que en el momento de trazar la carretera se ha evitado tocar la propiedad de algún cacique local y se ha preferido optar por un quiebro incompatible con la seguridad. Para colmo, suele ocurrir que en determinadas carreteras el mantenimiento sea perfecto hasta determinado kilómetro, mientras uno se mantiene en la misma comunidad autónoma, para, bruscamente, entrar en otra comunidad y encontrarse con esa misma carretera completamente abandonada y repleta de baches, sin indicativos, etc. La España menguante de las autonomías ha facilitado este tipo de conflictos.

- El cambio de hábitos entre la juventud: la mayor parte de muertes de este pasado fin de semana han sido entre jóvenes, casi todos ellos borrachos o drogados. Era inevitable que se matasen y que matasen a otros. El gobierno del PSOE, que considera que una parte de sus votos procede de jóvenes habituales al botellón y a las discotecas abiertas de sol a sol, evita lo que parece la solución más lógica: controles a la salida de esas discotecas, medidas drásticas y sin contemplaciones en locales donde se vende droga, actuación sin contemplaciones contra los botellones, consideración de la posesión de cualquier tipo de drogas como delictivo, y cierre de todos los “after hours” sin excepción.

- La llegada masiva de inmigrantes: bruscamente han aparecido en nuestro país cinco millones de inmigrantes procedentes de países en los que más que examinarse para obtener el permiso de conducir, éste se compra. El gobierno no ha tomado absolutamente ninguna medida para homologar estos carnés; en realidad, lo que debería hacerse es examinar de nuevo a todos los conductores de países no europeos que pretendieran conducir en el nuestro. En lugar de eso, se ha hecho todo lo contrario: facilitar la “integración” de estos conductores. En el Magreb el carnet se compra y, por lo demás, los hábitos de conducción son extremadamente diferentes a los estándares europeos. En los países andinos ocurre otro tanto, agravada la situación por el alcoholismo galopante y hasta el delirium en el que suele caerse en esas latitudes.

Estos tres elementos son nuevos. No existían hace diez años. Pues bien, ni una sola medida de la DGT ha tendido a reconocer estos problemas y ni una sola medida gubernamental se ha decretado para paliar ninguno de ellos.

EL EFECTO LLAMADA TAMBIÉN EN TRÁFICO

El gobierno ha hecho algo peor, mucho peor: dictar normas draconianas de tráfico, sin posibilidad de aplicarlas. Así, por ejemplo, se enfatiza sobre todo en la utilización del cinturón de seguridad y la observancia de los límites de velocidad. Pero el gobierno se engaña: la inmensa mayoría de conductores utiliza el cinturón, de la misma manera que la inmensa mayoría de motociclistas utilizamos el casco; y en cuanto a la velocidad, cabe decir que un conductor en plenas facultades y con el cerebro despierto, manejando una buena máquina, es absolutamente inofensivo para el tráfico, a diferencia de un conductor con el cerebro atiborrado de hachís, alcohol y sueño, que es peligroso aunque lleve un automóvil eléctrico. La velocidad solamente es peligrosa cuando se da en zonas urbanas o cuando se trata de carreras ilegales.

Hace menos de un mes se detectó la presencia de conductores italianos e ingleses, llegados a nuestro país para organizar una carrera ilegal. Se trataba de coches de alta cilindrada y sofisticadas marcas, conducidos por hijos de papá sin problemas económicos, dados al desmadre y a la fiesta. El ayuntamiento de Barcelona se “atrevió” a escoltarlos por la ciudad, para evitar que corrieran a una velocidad más alta de lo permitido –unos días antes en Marbella, en una carrera similar habían muerto dos personas en el centro de la ciudad- para luego dejarlos en completa libertad para que por la autopista alcanzaran los 220 km/horas.

La Guardia Civil afirmaba que no servía de nada parar a estos conductores y multarlos porque, al ser extranjeros, la amenaza de quitarles puntos del carné no servía de nada, y en cuanto a las multas de tráfico, simplemente las abonaban al contado. Todo esto resulta sorprendente: la ausencia de contundencia y la debilidad gubernamental ha llegado incluso a oídos de los participantes de estas carreras ilegales, que han elegido España como destino. En Francia o Inglaterra, simplemente, irían a la cárcel, pero en España todo se resuelve con una multa más o menos abultada. Pagarla es un aliciente más de la carrera… Incluso en este terreno, el gobierno se las ha arreglado para organizar un formidable “efecto llamada”.

De ahí que hayan proliferado carreras ilegales en los lugares más inverosímiles y, habitualmente, protagonizadas por jóvenes “colocados” a la busca de un premio abultado y de una emoción fuerte. Frecuentemente, los lugares de estas carreras están muy cerca de polígonos donde se encuentran cerca las discotecas, lugares francos para el tráfico de drogas y el atontamiento generalizado de los sentidos, mediante la doble pinza de música sincopada y cocaína.

CARNET POR PUNTOS, SOLO CONTRA LOS BUENOS CONDUCTORES

Durante unos meses, el gran logro de este gobierno en material vial ha sido el carnet por puntos. Ciertamente, en los primeros meses de aplicación de la norma, ha descendido un 10% el número de accidentes. Siempre es positivo que disminuyan los accidentes en lugar de que aumenten… ahora bien, pasados esos primeros meses, se han recuperado las cifras “normales” de accidentes. Y es previsible que, en los próximos meses, esas cifras vuelvan a aumentar por encima de las que se daban antes de la aplicación del carnet por puntos. ¿Por qué? Simplemente porque las tres causas más importantes que antes hemos individualizado como desencadenantes de los accidentes, lejos de disminuir, van aumentando: la toxicomanía y el alcoholismo entre los jóvenes, el número de inmigrantes, además de que la red de carreteras y su estado siguen siendo deficientes.

¿Y, entonces, por qué ha disminuido la siniestralidad un 10% durante un breve tiempo? Es fácil interpretarlo: simplemente porque lo que se ha reducido son los accidentes de tráfico en los que participaban conductores conscientes y responsables: la normativa del gobierno ha logrado que este tipo de conductores acentuara sus medidas de seguridad, pero no ha servido para nada de cara a los conductores irresponsables que siguen siendo igualmente irresponsables.

Así pues, tenemos una normativa que, una vez más, castiga a los conductores normales, y permanece de espaldas a la verdadera conflictividad y a los verdaderos riesgos para la circulación. ¿Es aceptable que se resten puntos por un simple aparcamiento en zona no permitida o por haberse saltado fortuitamente una señal de tráfico? ¿Puede aceptarse que los conductores que suponen un verdadero peligro, que realizan carreras, que salen literalmente atontados de discotecas, que regresan de un botellón o que simplemente ni siquiera conocen el castellano lo suficiente como para entender las indicaciones del tráfico y provistos de un carnet de conducir comprado a bajo coste, se les vayan restando paulatinamente puntos con el riesgo de que se maten o que maten a otros antes de perderlos todos?

EL DESIGUAL PAPEL DE LAS DISTINTAS POLICIAS

Los buenos conductores no tienen miedo a encontrar una pareja de la Guardia Civil. En general, la GC tiende solamente a sancionar situaciones verdaderamente peligrosas, pero se limitan a un tirón de orejas ante infracciones leves. Lamentablemente, cada vez se ven menos parejas de la GC en carretera. En su voracidad, las comunidades autónomas han exigido competencias en materia de tráfico, colocando en las carreteras a sus propias policías autonómicas, sin experiencia en este terreno: para ellos, si pasarse 10 km/hora de la velocidad máxima está castigado por la ley, tanto como participar en una carrera, ellos no se limitan al tirón de orejas, sino que hacen caer todo el peso de la ley sobre el malhadado infractor. Lamentablemente, tanta escrupulosidad va dirigida especialmente contra los conductores sensatos, no contra los desmadrados. Apenas encontraréis Mossos d’Esquadra en zonas de after hours.

Por otra parte, si esto atañe a las inexpertas policías autonómicas, en lo que se refiere a las políticas municipales en materia de tráfico, su única práctica consiste en aplicar una voracidad recaudadora también en esta materia. La extensión de las zonas azules en las grandes ciudades y en pequeños pueblos resulta intolerable. Ya pagamos anualmente un impuesto de circulación, como para que nos venga aplicado un segundo impuesto gravando la misma actividad. Pero los ayuntamientos solamente están interesados en manejar cada vez más dinero, mucho más que en mejorar la situación del tráfico.

LAS CAMPAÑAS DRAMÁTICAS POR LA SEGURIDAD VIAL: CINE GORE

La última campaña de la DGT a favor de la seguridad vial tiende nuevamente a sembrar el miedo entre los conductores: haga usted esto y le pasará lo otro. La publicidad de la DGT en los últimos años parece propia de una productora de cine gore. El receptor de estos mensajes es, nuevamente, el buen conductor, el ciudadano medio que no tiene intención de infringir normas, maneja buenas prácticas de conducción, es responsable y tiene un automóvil en condiciones.

Pero nada de todo esto sirve para el conductor irresponsable, desmadrado, atiborrado de drogas y de alcohol y somnoliento por horas de bakalao, o para el inmigrante andino que, a partir del medio del viernes, ya empieza a “tomar”, pudiendo ocurrir el accidente en cualquier momento. Y, por lo demás, entre los organizadores de carreras ilegales, estos mensajes tan sólo suponen un aliciente para aumentar las apuestas y las emociones fuertes.

Definitivamente, nada de todo esto va a solucionar el tráfico. Salir a la carretera, especialmente en fin de semana y por las noches, es una experiencia cada vez más arriesgada. Y así seguirá por muchas normas nuevas y decretos-ley que fije el gobierno. A un gobierno débil corresponden medidas “soft” que golpean a los sectores menos predispuestos a infringir la norma y no tienen la dureza suficiente como para disuadir a quienes están alejados de la normalidad y sí están predispuestos para la infracción.

Por otra parte, el enderezamiento de la situación vial está interrelacionado con otra serie de medidas y de normas, que tienen todas como denominador común la dureza dirigida, no hacia el conjunto de la sociedad, sino exclusivamente hacia los sectores que más participación tienen en la siniestralidad vial.

Y eso es precisamente algo para lo que el gobierno ZP carece de redaños. Porque, en el fondo, gobernar es pensar con la cabeza y con los testículos. Y aquí, en toda esta historia, da la sensación de que hay mucho capado.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es

ZP: El principal valedor del ingreso de Turquía en la Europa

ZP: El principal valedor del ingreso de Turquía en la Europa

Infokrisis.- ¿Cuál es el único punto de coincidencia entre la política exterior de Aznar y la de ZP? Respuesta: que ambos han defendido la entrada de Turquía en la UE. Es decir, que ambos, han defendido la opción contraria a los intereses de Europa. ZP lo ha reafirmado ayer domingo desde Ankara: Turquía es Europa. Se equivocó Aznar y se equivoca ZP. Los motivos por los que Aznar defendía el ingreso de Turquía en la UE eran radicalmente diferentes a los que escribe ahora ZP. Pero el resultado es el mismo. Y la actitud ante estos gstos idéntica: rechazarlos. 

Para Aznar, en el fondo, no se trataba más que de seguir en esto los consejos de su buen amigo George Bush. Aznar partía de una base falsa: que EEUU seguía siendo el “amigo” y el “aliado incondicional” de Europa. Y esto no era así: la UE era competidor económico de los EEUU… Y los EEUU lo único que aspiraban sosteniendo la candidatura de Turquía era situar un “caballo de Troya” islámico en el seno de su principal competidor.

 

ZP, por supuesto, parte de otras bases completamente diferentes. Para él, el ingreso de Turquía es el argumento que legitima su “diálogo de civilizaciones”. A Turquía esto le interesa: es el camino más fácil para dar salida a sus excedentes demográficos y obtener un mercado de 500 millones de personas. Sobre Turquía ya hemos publicado una larga serie de artículos –aún por concluir- y no vale la pena añadir nada, ahora bien sobre ZP, vale la pena analizar brevemente en qué consiste su “alianza de civilizaciones”.

“HEMOS CONSEGUIDO QUE NNUU HAGA SUYO EL PROYECTO…” ZP.

En Ankra, ZP ha estado exultante. Por fin ha encontrado a un mandatario que le descuelgue el teléfono y que no le tire de las orejas delante de los medios. Allí ha explicado en qué consistía el “diálogo de civilizaciones”, amparándose en un nebuloso documento elaborado por un “comité de sabios”… Nadie puede dudar de que se trata de un documento “soft”, esto es, blandurrio, y por tanto, indefinido.

Decir, por ejemplo, que el “diálogo entre las civilizaciones” se estimularía resolviendo el problema entre judíos y palestinos, es, literalmente, una cretinez. Más definitivo hubiera sido afirmar que este problema desaparecería cuando desaparecieran el fundamentalismo islámico y el fundamentalismo judío. O cuando se ofreciera a ambas partes garantías –imposibles de ofrecer, por lo demás- de que tendrían agua suficiente para alimentar los cultivos del Neguev y asegurar el desarrollo y la supervivencia de la población palestina. Pero, claro, si lo primero es considerado como una forma de provocar a las partes y lo segundo es inviable, dígame usted cómo puede resolverse el conflicto, en lugar de marear la perdiz.

En cuanto al otro punto que afirma que la educación contribuirá a resolver los problemas de las civilizaciones, eso es más que discutible: una educación coránica, lo único que hace es estimular el deseo de guerra santa. No olvidemos que “taliban” es, literalmente, “estudiante”, ¿de qué?, de fe islámica. Así pues, no se trata solamente de educar, sino de educar en determinada dirección. Y eso, naturalmente, se oculta.

El problema del informe del “comité de sabios” es que nadie puede estar en contra. En ese terreno sin salida, ZP se mueve bien: “buscamos la paz en el País Vasco”, hombre, ¿y quién no busca paz? Es innegable que la paz es mejor percibida que la guerra y el conflicto. El problema de ZP es que tiene una increíble tendencia a llevar a situaciones indiscutibles (es mejor que las civilizaciones se entiendan que no a que se destruyan entre sí…), pero es incapaz de explicar las situaciones reales y cómo pasar de la realidad lamentable a la utopía irrealizable. En ese sentido, ZP es el primer producto de la educación finalista: vive con singular intensidad su utopía de futuro… sin ser capaz de establecer en ningún terreno las causas verdaderas de los conflictos y mucho menos de idear soluciones inmediatas.

Por eso cuando ZP ha gritado entusiasmado que NNUU apoyaba “su” proyecto, estaba haciendo un fuego de paja. NNUU “aprobó” ese proyecto, como diariamente aprueba decenas de iniciativas y de normas aparentemente bienintencionadas. Una cosa es aprobar un proyecto… y otra muy distinta comprometerse con él.

NNUU se ha encontrado con el mismo problema que cada hijo de vecino, a la hora de valorar los proyectos de ZP: indiscutibles en su finalidad, son inviables en la realidad. Es imposible oponerse a ellos, so pena de aparecer como un amante del conflicto y un enemigo de la paz y de la armonía entre los pueblos. Pero también es imposible aplicarlos. Ese es ZP.

“ESTAMOS INVIRTIENDO EN PAZ, CIVILIZACIÓN, ENTENDIMIENTO…” ZP

Si, “estamos” invirtiendo, porque esta excentricidad grotesca de ZP, sobre todo la estamos pagando usted y yo. El contribuyente, en definitiva. Dinero tirado, todo para nada. Hay inversiones buenas e inversiones malas, esta es una mala inversión que durará todo el tiempo que ZP siga en La Moncloa. Su sucesor, sea pepetero o socialista, enterrará el proyecto. ZP tiene ambiciones de ser el Kennedy español, pero corre el riesgo de ser el nuevo “Krusty el payaso” de estas latitudes.

En esto existe una segunda analogía entre Aznar y ZP: su falta de objetividad a la hora de valorar el papel internacional de España. Creer que un país de segunda fila de la Unión Europea, puede aspirar a jugar fuerte en el terreno internacional, es –lamentablemente- un error de percepción. Si Aznar podía aspirar a “reintegrar a España entre las naciones que cuentan y deciden” solo por haberse fotografiado junto a Bush y Blair, ZP cree que es capaz, él solito, sin ayuda de nadie, de suscitar un movimiento internacional por la paz y el diálogo de las civilizaciones.

La diferencia en este terreno, estriba en que la posición de Aznar fue contestada en Europa, mientras que la de ZP ha sido completamente ignorada en Europa, como si ni siquiera valiera opinar sobre ella. Al menos, por el momento. Porque, los gobierno de los principales países de la Unión deberán necesariamente de pronunciarse ante la “gran propuesta” de ZP: la entrada de Turquía en la UE… algo que impediría a cualquier gobierno europeo seguir gobernando, ante la oposición de su electorado, especialmente en Francia y en Alemania.

En la reunión de Turquía, ZP tenía frente a él a un gobernante islamista moderado. Se da la circunstancia de que si ZP es en absoluto representativo de los gobiernos de la Unión Europea, Turquía no es representativo de los gobiernos islámicos… ¿Pueden dialogar las civilizaciones cuando ni uno ni otro interlocutor son representativos de sus propias áreas? Así pues, “estamos inviertiendo” en la nada.

“¿LA INTEGRACION DE LA MUJER EN EL ISLAM? EUROPA NO PUDE DAR LECCIONES…” ZP

En el curso de la rueda de prensa, un periodista le preguntó a ZP qué opinaba sobre la integración de la mujer en el Islam. Era el momento de demostrar que la existencia de la Alianza de Civilizaciones podía servir para remediar problemas reales. Sin embargo, ZP se salió por la tangente, por la más odiosa tangente que el periodista que formuló la pregunta, podía imaginar. Simplemente, ZP respondió que “Europa no puede dar lecciones”. Pues bien, si. Europa, en este y en muchos otros terrenos, puede dar lecciones. El problema es que ZP ha sido ganado por la mentalidad progresista culpabilizadora: Europa es culpable de alguna manera, de todo lo que ocurre en el mundo.

ZP, seguramente, tenía en mente, su portentosa ley para resolver el problema de la violencia doméstica que, al no haber identificado cuál es el origen de éste problema, difícilmente podía resolverlo. Y así ZP ha pensado que también en España hay mujeres víctimas de la violencia doméstica. Luego el problema no es sólo islámico… sino que “Europa no puede dar lecciones”. Error.

Hoy sabemos que el grueso de la violencia doméstica es aportada por el 12% de la población residente en España, es decir por inmigrantes procedentes especialmente de dos bloques: andinos y magrebíes. Así pues, si hay un problema sobre la mujer en el Islam. Mientras que las peores situaciones en esta materia que pueden darse en Europa están protagonizadas por psicópatas, anormales, toxicómanos, ancianos con demencia senil, e inmigrantes andinos y magrebíes… en los países islámicos el problema es estructural: existe una religión que sitúa a la mujer bajo la tutela del varón. La diferencia es demasiado clara como para que ZP pueda entenderla. Pero alguien medianamente dotado, la percibe.

EN CONCLUSION: “TURQUIA DEBE ENTRAR EN LA UE…” ZP

Si Turquía aspira a entrar en la UE debe buscar nuevos valedores. Lo tiene difícil, habida cuenta de los gobiernos francés y alemán se oponen a este ingreso y que ningún gobierno europeo que aspire a salir reelegido se va a arriesgar a defender la candidatura turca y todo lo que implica. En España, tanto el gobierno de Aznar como el de ZP han hurtado el debate sobre Turquía. Resulta absolutamente increíble que en Europa este tema haya causado el parón en la construcción europea y haya estado en el origen del rechazo al proyecto de constitución europea en el referéndum francés. ZP es el nuevo valedor de Turquía y, a cambio, el precio que éste país debe pagar para ello, es bajo: afirmar protocolariamente que apoya el “diálogo de civilizaciones”. Poco para lo que puede obtenerse.

Pero, a la inversa, el precio pagado por ZP para lograr pasar a la historia con el “diálogo de civilizaciones”, es alto: no sólo el esfuerzo económico de un país que no puede permitirse ese esfuerza porque todavía en nuestro país existen bolsas de pobreza y necesidades acuciantes, sino también y sobre todo porque, esta iniciativa va a ser muy mal acogida –al margen de las declaraciones protocolarias- por las cancillerías europeas, especialmente en París y Berlín.

El aislamiento creciente de España en materia internacional es el daño colateral de la política exterior de ZP. Nunca España estuvo tan sola en la escala internacional y nunca sus dirigentes estuvieron tan ausentes de la realidad como hoy. Lo pagarán ellos, pero los daños los sufriremos todos.

© Ernesto Milà – Infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Doce años que cambiaron la geopolítica. (VII de VII). 6. Los ocho vértices del mundo cúbico (a)

Doce años que cambiaron la geopolítica. (VII de VII). 6. Los ocho vértices del mundo cúbico (a)

Infokrisis.- Recuperamos el estudio sobre el destino de la geopolítica que nos llevó a definir un modelo geométrico del mundo moderno: un cubo. Habíamos analizado lo que significaban cada una de las caras de este cubo y sus aristas. Ahora nos toca analizar la naturaleza de sus ocho vértices. Reemprendemos la tarea con los dos primeros. Esperamos poder concluir esta semana que viene, esta serie de artículos

6. Los ocho vértices del mundo cúbico (a)

Así mismo quedan definidos ocho “puntos críticos” o vértices:

1) El formado por los damnificados por la globalización, los actores energético-científicos y los actores secundarios.

Es un vértice de crisis. Crisis en la medida en que la escasez de combustibles va a afectar especialmente a las economías más desfavorecidas, tanto a las individuales como a las de naciones enteras. Esas tensiones aumentarán a medida en que el acceso a nuevas tecnologías de la salud acentúe las diferencias entre los que “tienen” y “viven” y los que “no tienen” y “mueren”. Por primera vez en la historia va a ser visible el reflejo de los dos niveles de rentas en la longevidad. Así pues, mientras que entre las élites del primer mundo va a ser posible que la longevidad se vea favorecida por nuevos avances en las ciencias de la salud, pudiendo llegar a una media de 100-110 años, en ese mismo primer mundo la longevidad se mantendrá en los niveles actuales (81 años para mujeres, 76 para hombres). Ser beneficiarios de la globalización implicará que, con el apoyo de las nuevas tecnologías, se podrá “adquirir” –como si se tratara del bonus de un videojuego- un tercio más de vida suplementaria. Todavía estamos lejos de intuir siquiera lo que va a suponer esta impresionante mutación sociológica. Pero si este va a ser uno de los focos de tensión nuevos (la tensión “geriátrica”, podríamos decir) en el primer mundo, el hecho de que también entre las élites beneficiarias de la globalización del tercer mundo puedan aspirar a esas altas de longevidad, puede hacer que la tensión sea todavía más insoportable y la relación de longevidad entre unos y otros sea de 1 a 2; es decir, que las élites tengan una esperanza de vida el doble que su población.

Por otra parte, los desarrollos de la ciencia son realizados mediante la inversión de cada vez mayores medios económicos, excluyendo los brotes de genialidad y los destellos de intuición que hasta ahora habían hecho avanzar la ciencia a saltos, más que siguiendo la evolución lógica que prevé el método científico. Esto implica que los avances científicos, especialmente en los campos de la criogenia, la microbiología y la ingeniería genética, solamente podrán desarrollarse en determinados países, mientras que el resto se verá obligado apenas a realizar las aplicaciones técnicas a las que tengan acceso, a causa de sus limitaciones presupuestarias. El hecho de que solamente EEUU y la UE estén en estos momentos en condiciones de desarrollar grandes proyectos técnico-científicos es suficientemente demostrativo de lo que decimos: el “avión europeo de combate”, el Airbus, o con Rusia en el laboratorio espacial, o con Japón en el ciclotrón para ensayos de fusión en frío. Estos proyectos no serían posibles sin la cooperación de muchas naciones, por razones presupuestarias, aun cuando en realidad se trata, en su mayor parte, no de avances “científicos”, sino “técnicos” y aplicativos.

Los actores secundarios, inevitablemente, quedarán descolgados de los países de vanguardia en los que la investigación científica sea posible. Tendrán solamente acceso a tecnologías básicas (como la nuclear y la balística por parte de la India e Irán), pero no estarán en condiciones de ir mucho más allá.

Todo esto generará un “desencaje” en este vértice, con la aparición de nuevas situaciones de tensión. Solamente las élites beneficiarias de la globalización podrán beneficiarse completamente de las nuevas fronteras de la ciencia, mientras que países enteros del tercer mundo y poblaciones desfavorecidas por la globalización en el primer mundo, verán como su esperanza de vida se estabiliza, mientras que aumenta las de las élites. Así mismo, el acceso a la energía, al encarecerse, se alejará de las posibilidades de disfrute por parte de los desfavorecidos. Los últimos focos de petróleo corren el riesgo de suscitar guerras de exterminio para lograr su control si, como parece, el combustible se agotará antes que se habiliten energías alternativas. Lo que espera a este vértice es, pues, un estallido, y la posibilidad segura de convertirse en un punto de tensión del que partirán grietas para conmover todo el “cubo globalizado”.

2) El formado por los damnificados por la globalización, los actores tradicionales y la neodelincuencia.

Es un vértice de crisis. Una crisis que se centrará especialmente en los países del primer mundo, dando por sentado que los actores geopolíticos secundarios, especialmente asiáticos, africanos e iberoamericanos, en buena medida ya han caído en manos de la neodelincuencia y el “imperio de la ley” es una entelequia así como cualquier forma de legalidad y legitimidad del poder. La neodelincuencia es una mancha de aceite que se extiende e impregna de manera progresiva a las clases políticas de todo el mundo. La clase política europea y norteamericana no son, desde luego, una excepción. El impacto de este vértice se sitúa, precisamente, entre los actores tradicionales “occidentales”, pues es en este ámbito donde las tensiones van a ser más insoportables.

Entre los fenómenos que se producen está el deslizamiento de buena parte de la clase política hacia prácticas instigadas por la neodelincuencia. La clase política de las democracias europeas ha sufrido dos mutaciones profundas: la primera estuvo próxima a los orígenes del sistema partidista, cuando los partidos se transformaron en agentes plutocráticos al servicio del dinero. De hecho es el dinero quien ha gobernado siempre en los sistemas partitocráticos. La segunda es la actual, cuando ya no basta con que el dinero, la especulación y el agiotismo han tenido hasta ahora como contrapartida el “imperio de la ley”. Pero éste se encuentra cada vez más debilitado frente a una clase política que, prácticamente, ha hecho desaparecer la idea de la “división de poderes” en la que se basaba el sistema de pesos y contrapesos de las democracias. Esto ha permitido que la neodelincuencia tenga en las clases políticas de los actores tradicionales a sus vasallos mejor alimentados, más serviles y decididos a utilizar la ley en beneficio propio; o bien, simplemente, a vulnerarla. La corrupción creciente es la característica más acusada de las clases políticas occidentales.

Ahora bien, siendo esta delincuencia de “guante blanco”, levita y sombrero de copa, no es la única. En el primer mundo, los desfavorecidos por la globalización tienen una tendencia cada vez mayor a vivir subsidiados por el Estado, pero también a vivir del trabajo negro, el comercio ilícito o simplemente del fraude a la Seguridad Social y al Estado. Los gobiernos carecen de argumentos éticos y morales para impedir esta “corrupción de los pobres”, dado que esos mismos gobiernos practican una política corrupta y corruptora. La situación es mucho más grave en el Tercer Mundo donde prácticamente resulta imposible distinguir qué país es más corrupto.

Los actores geopolíticos tradicionales se han mostrado incapaces de eliminar la corrupción de sus ámbitos estatales. En los actores secundarios, la corrupción es quien ha asumido las riendas de esos Estados desde hace décadas. Es entonces cuando puede entenderse con facilidad por qué existe la colusión entre neodelincuencia y poder político en todo el mundo: los grandes negocios se hacen a la sombra del poder, y solamente puede participar en ellos quien ya tiene una acumulación de capital notable que no puede sino haber salido de prácticas corruptas, defraudaciones a hacienda, dinero negro y, por supuesto, dinero procedente de negocios y prácticas ilegales e ilícitas.

La deriva de esta colusión no puede sino ser trágica: implica aumento de la corrupción en todo el mundo, ineficacia de la lucha contra las mafias, toma de control de los aparatos del Estado por bandas mafiosas o bien por sus agentes encubiertos. Y, dado que este fenómeno se produce a escala mundial y está presente especialmente en los actores tradicionales, podemos prever una rarificación de las condiciones de vida en las sociedades occidentales, una sensación de hostilidad creciente, de aparición de todo tipo de mafias: horizontales (en los lugares de residencia) y verticales (en los distintos niveles administrativos –autonómico, municipal, estatal, europeo), capaces de constituir estructuras paralelas al Estado. Esto en el nivel superior. En el nivel inferior, los desfavorecidos por la globalización intentarán sobrevivir, en un mundo progresivamente más hostil, mediante todo tipo de iniciativas, sin excluir las que entren de lleno en la delincuencia; y este fenómeno, hasta ahora casi solamente propio del tercer mundo, corre el riesgo de generalizarse en los actores tradicionales.

Este vértice generará pues graves tensiones que serán, tanto económicas, como sociales. El poder de las mafias, capaces de condicionar el poder político, al hacer progresivamente insoportables las condiciones de vida de la población, y especialmente de los desfavorecidos de la globalización, generará en estos ámbitos fenómenos de rechazo de distinto tipo, especialmente respuestas violentas por parte de los niveles más bajos de la delincuencia. Este fenómeno es ya particularmente visible en los países de Iberoamérica (especialmente en Brasil y Colombia) e incluso entre los inmigrantes de segunda generación en Europa. En EEUU, a pesar de tener un sistema penal particularmente duro, en este momento existe ¡un millón de fugitivos de la justicia y dos millones de presos! Cifras elocuentes de la situación insoportable a la que se tiende.

 © Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Basta ya de contemplaciones con transexuales y demás minorías exóticas

Basta ya de contemplaciones con transexuales y demás minorías exóticas

Infokrisis.- El lobby gay del PSOE se mueve, hasta el punto de que entre el lobby homosexual, la cuota del 50% a la mujer, los transexuales, la existencia de serpientes traidorzuelas al estilo de Montilla y demás, hacen pensar el drama en el que deben encontrarse los varones heterosexuales en el seno del zapaterismo. Nunca una minoría fue tan escuálida.

COMO ACENTUAR LOS PROBLEMAS. COMO ALEJARNOS DE LAS SOLUCIONES

Todo esto viene a cuento de la nueva legislación que facilitará la inscripción en el registro civil de travestidos, una vez instaurado su nuevo sexo. ZP con esta legislación ha situado a España entre los países más adelantados del mundo en materia de legislación a favor de las minorías “oprimidas”. ¿Oprimidas? Vamos a llamar a las cosas por su nombre: un transexual es un error de la naturaleza, acentuado por las prácticas del doctor Frankenstein. Nos explicamos.

Bastante tiene un travestido para tener un cuerpo de hombre y una mentalidad de mujer, para que, además, este conflicto del alma, que seguramente podría resolverse mediante una terapia adecuada, se acentúe a base de entrar y salir del quirófano. Ahora bien, para aplicar una terapia hace falta diagnosticar una enfermedad: desde el momento en que el travestí es considerado como algo “normal”, nos alejamos de las posibilidades de solución del conflicto. Como si un yonki, en lugar de ser considerado como un enfermo, fue visto como alguien que tiene todo el derecho a meterse toca la caña que le quepa en las venas y le animemos a hacerlo en lugar de instalarlo en una terapia de desintoxicación. O como si se excitara a un psicópata a hacer realidad sus fantasías más crueles paran o “reprimir” sus sentimientos.

SILICONA CON CARGO A LA SEGURIDAD SOCIAL

El argumento dado por la Junta de Andalucía para autorizar las operaciones de cambio de sexo con cargo a la seguridad social es que los afectados “sufren” con su problema. Pues si sufren, deben recibir tratamiento, claro está. Harina de otro costal es que ese tratamiento sea el contrario que el que precisan. Como si alguien aquejado de resfriado se empeñara en que le recetaran marihuana para curarse el dolor de cabeza.

¿Y qué decir entonces de los que tienen orejas de soplillo? ¿o de los que no ligan porque tienen aliento de tigre? ¿o de los bajitos obsesionados y acomplejados por no poder jugar en la NBA? ¿o los calvos? ¿o los que tienen la pilila corta? ¿o con las mujeres que no están contentas con lo amorcillado de sus labios y no tienen medios para recauchutarlos? ¿Qué hacemos con todos ellos? ¿A estos sí les damos tratamientos psicológico? ¿por qué no a los transexuales que son yonkis de la silicona y adictos al quirófano? ¿acaso no son ellos los que más necesitan ese tratamiento?

Lo sorprendente es que “el legislador” (por llamarlo de alguna manera), haya optado por conceder a los travestidos el derecho a que sus caprichos sean cubiertos con cargo a la seguridad social y sin embargo los correctores oculares, las lentillas y gafas, las reconstrucciones dentales y muchas coberturas médicas usuales, no estén contempladas en los servicios dados por la seguridad social. ¿Qué tienen los transexuales que el “legislador” se fija en ellos. Créanme que hay mucho degenerado por ahí, a la  busca de un morbo nuevo cada día. Pero hay otra razón.

A LA BUSCA DESESPERADO DEL VOTO HOMOSEXUAL

El PSOE busca desesperadamente bolsas de votos. Desde el principio, ZP está cortejando a los homosexuales. Me da la sensación de que Zerolo, su gran pope en la materia, le ha servido datos erróneos y ZP cree que hay más homosexuales de los que realmente hay. Se calcula que la cifra de homosexuales en España puede oscilar entre un 2 y un 5%. Y no todos son progres de izquierdas. Ni todos los homosexuales van al Día del Orgullo Gay, ni todos los que van a la mascarada van en pos del culito más apetecible. Ni siquiera hay gays que estén interesados en salir del armario o de confesar públicamente sus tendencias. Y muchos votan al PP, muchos más a HB y hasta algunos a partidos nacionalistas. Y no digamos a ERC cuyo anterior secretario general, Angel Colom tenía una notoria tendencia y con él trajo a un grupo de gays al partido.

Por otra parte, ZP y Zerolo no perciben que el gay es además de homosexual, ciudadano de un Estado y las torpezas del gobierno le afectan como a cada hijo de vecino. Así pues, no es del todo evidente que los gays voten masivamente al PSOE, por que el “modelo gay” encarnado por Zerolo es, solo una de los modelos posibles.

Por otra parte, ZP dio rienda suelta a su malhadada ley sobre matrimonios gays, demasiado pronto, al principio de la legislatura. Cuando afronte las nuevas elecciones en el 2008, una parte de los que acogieron la ley con más entusiasmo, ya se habrán casado, se habrán separado y estarán pagando buenos dineros al chaperilla de turno, por sentencia judicial. Así pues, para mantener el “entusiasmo” de los alegres muchachos amantes de los cuartos traseros, ahora viene esta ley sobre los transexuales.

Zerolo y ZP olvidan que los transexuales no son del agrado de todos los gays. Muchos consideran que lo más peligroso que puede ocurrir con un gay es que le confundan con una loca disfrazada de odalisca, con pelo en pecho.

¿QUÉ HACER CON LOS TRANSEXUALES?

Lo mismo que con los calvos: nada. ¿Y si su situación mental es grave? Darles el volante para psiquiatría. ¿Algo más? Si, decirles claramente: chaval, estás enfermo, más vale que te lo trates porque tu vida se va a convertir en un infierno.

No suele decirse que el transexual sufre frecuentes regresiones: hoy se siente mujer, mañana hombre. No existen cifras de operaciones de marcha atrás, pero si es cierto que muchos travestís no tienen inconveniente en hormonarse y atizarse paletadas de silicona aquí y allí, pero muchos menos dudan en dar el paso que convierte su transexualismo en irreversible: la monstruosa operación de fabricación de vagina o de construccion de pene, digna de una novela de terror. Mientras la hormonacion puede cortarse a voluntad y una pequeña operación quita las bolsas de silinoca… con un pene convertido en vagina no hay marcha atrás posible.

Por otra parte, también se suele ignorar que ese tipo de operaciones convierten al sujeto en prácticamente frígido. Le restan la posibilidad de gozar. Así acentúan los rasgos de una patología mental: se piensa como mujer, se cree que se goza como mujer, pero no se experimenta el gozo físico, sino solamente cierta satisfacción mental que dura lo que dura, pero que no es eterna. Sin olvidar que estas operaciones son castraciones puras y simples. Mutilaciones.

El resultado final de estas operaciones suele ser peripatético: una cosa es una mujer y otra un simulacro de mujer. Esos pómulos que parecen cuernos, esas tetas reventonas, esa nariz respingona esculpida en serie, esos labios amorcillados y esos testículos comprimidos o simplemente tajados, no hacen que un cuerpo masculino, pase a ser, como por ensalmo, femenino, sino que lo convierten en una rareza apta solo para deleite de depravadillos de la vida y amantes de los exotismos eróticos pasados de vueltas. Una mujer es algo más que un muñeco remendado, hinchado por aquí y capadillo por allá: una mujer no se hace. Nace. Y viceversa.

La ley de reconocimiento civil de los transexuales: muy en la línea de ZP. Algo inútil: evitar la solución simple de un problema, legislar para minorías y olvidar que la mayoría tiene otros problemas, demasiado reales como para apreciar esta nueva excentricidad de alguien que día a día se muestra como el más inútil, el más mediocre, el más tontorrón de los gobernantes que ha tenido este país desde Gárgoris y Habidis.

© Ernesto Milá – Infokrisis - infokrisis@yahoo.es

 

 

 

 

 

Hedor a muerto: del tanatorio al Palau de la Generalitat. ZP delenda est…

Hedor a muerto: del tanatorio al Palau de la Generalitat. ZP delenda est…

Infokrisis.- Contra la lógica más elemental, contra la voluntad del electorado, contra todo criterio político… Montilla ha demostrado ser digno heredero de Maragall. El gobierno que ha llevado a Catalunya al borde del abismo, que ha eternizado su agonía durante tres largos años, cuyos impulsores han sido castigados en las urnas: ese tripartido se prepara para gobernar nuevamente Catalunya. Lo sentimos por el cava catalán. Pero esto tiene algo bueno: de aquí a las generales del 2008, el tripartito va a evidenciar su incapacidad para gobernar por segunda vez. ZP se va a ver, nuevamente, bajo la férula del “señor de las llaves”… ZP delenda est. No hay mal que por bien no venga.

Contra toda lógica, contra el sentido común

Cuando ZP dijo durante la campaña “Pepe, tienes entera libertad para pactar con quien quieras”, no lo creímos. Y no lo creímos porque todo inducía a pensar que el pacto Mas-ZP que logró desencallar el Estatuto en el Parlament de Catalunya, iba mucho más lejos. CiU era la “seriedad catalana”, el “seny”, comparado con la “rauxa” de ERC. ZP, parecía haber entendido que su desgaste electoral se debía sobre todo a su relación privilegiada con ERC. Parecía como sí, corriendo el tiempo, ZP se “espabilara” y entendiera lo que son los sondeos de opinión, y los mecanismos de la política. Ahora sabemos que no: que en febrero de 2006, cuando se produjo la famosa llamada que precipitó los acontecimientos, no se cerró ningún pacto de calado político, tan solo un chalaneo puntual: tú apoyas el Estatuto y yo dispongo fondos para Catalunya. A un tipo superficial como ZP corresponden pactos superficiales. El chico no da más de sí.

En la calle Génova se estarán frotando las manos: Carod reaparece, la peor imagen del catalanismo político, emerge de nuevo y proyecta su figura inquietante sobre el destino político de ZP.

Cuando enjuiciamos los datos electorales cometimos un error de bulto: creer que los partidos políticos catalanes tenían un ápice de responsabilidad y funcionaban según mecanismos lógicos. No es así. Si la lógica implicaba que la coalición de los dos partidos mayoritarios era la fórmula más adecuada para la estabilidad política de Catalunya, en lugar de una coalición de partidos perdedores, Montilla ha querido evitar sentirse eclipsado por Mas y prefiere tener a Carod a su sombra, con la molesta compañía de ICV.

Contra los criterios del electorado

Es literalmente inadmisible en democracia que el partido mayoritario, el que ha obtenido más votos, deba situarse en la oposición y que una coalición derrotada, vuelva a gestionar el poder autonómico. No compartimos los criterios políticos de CiU, pero justo es reconocer que la derrota del PSC y de ERC ha sido elocuente de la voluntad del electorado. Si en las anteriores elecciones la diferencia entre PSC y CiU fue mínima, en estas, es demasiado neta como para que pueda desconocerse. Y así lo han hecho ERC y PSC.

Lo que espera a Catalunya en estos próximos cuatro años es la prolongación de la inestabilidad de los tres años anteriores. Montilla va a revelarse como lo que es, un personaje solamente interesado en determinados temas, demasiado cerca de la corrupción y del tráfico de influencias en su período “municipalista” en Catalunya y, posteriormente, en su corta etapa como ministro, su única huella quedará como el escandaloso impulsor de la OPA hostil Gas Natural sobre Hiberdrola. No fue un buen concejal, no fue un buen ministro, no va a ser, desde luego, un President de la Generalitat que pase a la historia, como máximo tendrá un lugar en el anecdotario de los grandes errores políticos.

Si la debilidad de Maragall frente a Carod radicaba en la personalidad del primero, absolutamente deshilvanado por su ritmo de vida anterior, la debilidad de Montilla es todavía más flagrante. Además, de ser cuestionable su adecuación para el cargo, Montilla es débil y cobarde. Débil porque su voz se ha mostrado excesivamente temerosa cuando ha aparecido en las pantallas después de conocerse los resultados. Era evidente que se sabía y se reconocía fracasado. Era evidente que no ha tenido ni la energía ni el valor suficiente como para poner freno a las exigencias de Carod. Es evidente que Carod, como ya ocurrió en la anterior legislatura catalana, va a ser la eterna fuente de problemas, no solamente para Montilla, sino sobre todo para ZP. Y además, es cobarde: cobarde tres veces. En primer lugar porque no ha antepuesto su interés personal al interés de Catalunya (ese interés es la estabilidad, algo tan simple como la estabilidad de la que este pacto aleja), en segundo lugar porque teme que un pacto con CiU pudiera representar para él el “abrazo del oso”, así pues ha preferido compartir el poder con dos “pequeños” antes que con el “grande”. Y en tercer lugar cobarde por que ha intentado evitar que pactar con CiU diera argumentos a Carod para considerar al PSC como una sucursal del PSOE en Catalunya.

Ciutadans en Catalunya y el PP en Madrid: a degüello

Justo hoy, muchos socialistas catalanes lamentarán no haber entregado su voto a Ciutadans. Nunca creyeron que el tripartito volviera a revivir y jamás hubieran deseado que la eterna búsqueda identitaria de Carod pudiera repetirse. Esta recomposición da la razón a quienes desde Ciutadans decían que el PSC se había convertido en un partido más nacionalista que los nacionalistas. Auguramos un crecimiento rápido a Ciutadans en las comarcas catalanas en los próximos meses y una reiteración de su primer éxito en las elecciones municipales.

Luego está el PP. En Catalunya el PP debe reflexionar sobre sus magros resultados. Ciertamente ha aguantado el tirón y ha perdido solamente un diputado, pero también ha demostrado imposibilidad para crecer. El PP necesita un peso pesado en Catalunya dispuesta a dar la batalla al nacionalismo en lugar de tenderle la mano constantemente justo para recibir constantes desaires de éste. La figura de Vidal-Quadras nos parece necesaria para una revitalización del PP. Y en este sentido, éste partido debería empezar a pensar en fórmulas para crear una situación de diarquía en su organización catalana. Si bien Piqué encarna el centro-derecha que quiere ser la imagen de marca del partido, lo cierto es que su impronta antinacionalista queda muy desfigurada. Vidal-Quadras, no solamente supondría un aldabonazo para acentuar el carácter antinacionalista del PP catalán, sino además para tender puentes hacia Ciutadans, organización en la que Vidal-Quadras cuenta con muchos apoyos y con la amistad personal de algunos de sus impulsores que siempre han alabado su falta de dudas a la hora de condenar al nacionalismo centrifugador.

Pero si la situación del PP catalán queda todavía por elucidar, mucho mejor va a ser, a partir de ahora, la situación del PP en Madrid. El gran miedo de esta formación era que CiU terminara pactando con PSC un gobierno de “gran coalición catalana”. Eso marginalizaba a Carod, daba la sensación de que el PSC era capaz de pactar con el nacionalismo moderado y excluía al independentismo radical y, ZP obtenía apoyos sólidos en Madrid. En esa situación, era más difícil hacer una tarea de oposición, especialmente por que el PP también se benefició en su primera legislatura del apoyo de CiU.

La situación en cambio ha variado para el PP: ningún observador considera que esta nueva edición del tripartito vaya a ser una balsa de aceite. Las inestabilidades y los desajustes van a sucederse uno tras otro. La imagen que va a dar ZP es de que no controla ya nada en Catalunya, que su ex ministro va a demostrar la misma debilidad que él a la hora de defender la unidad del Estado, que quien gobierna en Catalunya no es el “president”, sino la famosa llavecita de Carod... Cada crisis catalana –de las muchas que a partir de ahora se van a suceder con singular cadencia- va a suponer unas décimas de retroceso en la intención de voto del PSOE.

Lo dicho: el PP se estará frotando las manos, porque, probablemente, hoy, ZP ha perdido las elecciones de 2008. CiU tampoco olvidará que, por segunda vez, el PSC ha frustrado su victoria electoral y siendo el partido más votado (y en esta ocasión, el partido con más diputados) se ve relegado a la oposición. Y mucho más, UDC va a quedar en una dificilísima situación económica que puede llevarle incluso a su desaparición como partido, a causa de su lamentable situación económica.

Hoy, Catalunya se ha vuelto más conflictiva que ayer. Las transferencias de competencias previstas en el Estatuto se van a convertir en una prolongación de la agonía que ha supuesto estos tres últimos años la tramitación de ese mismo Estatuto.

El miedo y la ambición de Carod.

Ni la lógica, ni el sentido común, han tenido nada que ver en la formación de este tripartito. Solo el miedo y la ambición. Los miedos y las cobardías de Montilla ya las hemos enumerado. Quedan las de Carod.

Carod afrontaba un riesgo extremo para su futuro político. Si, además de perder las elecciones, no podía ofrecer un éxito a su partido, el próximo congreso hubiera sido la entronización de Puigcercós en la secretaría general, abriendo un nuevo proceso de marginalización de ERC similar al sufrido cuando Hortalá se hizo cargo de sus destinos. Así pues, a Carod, más que a nadie le interesaba estar presente en alguna de las combinaciones de poder (con PSC o con CiU, poco importaba).

Pero la ambición de Carod es otra, una ambición estratégica: demostrar que en Catalunya existe un “gobierno de progreso”, o sea de izquierdas. Su estrategia, enunciada hace más de 10 años, y cristalizada en el primer tripartido y ahora en el segundo, prevé que la independencia de Catalunya (no la autonomía, sino la independencia) solamente es posible si el gigantesco bloque electoral que supone el PSC, es ganado por las tesis nacionalistas y “corrido” hacia posiciones soberanistas.

Esa estrategia ha triunfado, especialmente en las capas dirigentes del PSC que, frecuentemente ha demostrado ser más nacionalistas que los nacionalistas, y ha ocasionado una erosión, que a partir de ahora va a ser constante entre sus bases, hacia Ciutadans…

Los dos falseamientos de la situación política catalana

Estas elecciones y el tripartito que ha seguido indican que existen dos falseamientos peligrosos en la política catalana:

- El primer es que los resultados electorales, a excepción del PP y de Ciutadans dan la sensación de que tres cuartas partes de Catalunya son “nacionalistas”. Y no es cierto. El 50% de los catalanes son tan poco nacionalistas que ni siquiera se toman la molestia de ir a las urnas, dejando aparte los votos nulos y en blanco han supuesto el 3% del total.

- El segundo falseamiento se debe a la actitud ambigua y sin principios de las capas dirigentes del PSC. Mientras su dirección –a causa de la década de desvaríos y trastornos maragallanos- es “nacionalista”, las bases en gran medida no lo son.

Estos dos falseamientos tienen como consecuencia al caer en la última y más importante deformación de la realidad política: la reedición de un tripartido derrotado electoralmente.

Este doble falseamiento y el gigantesco error de reconstituir el tripartito, tienen otro responsable: los medios de comunicación catalanes, cuya sumisión al poder es flagrante y ofensivo para la libertad de expresión. Los medios de comunicación catalanes practican una especie de autocensura constante, mezclada con sumisión, interés calculado y ocultación de la realidad pura y simple. En ninguna otra comunidad del Estado los medios han cubierto tanta corrupción como en Catalunya.

Pero el gran afectado por esta reconstitución del tripartito va a ser sin duda la patronal catalana. La del cava puede esperar en una nueva campaña de boicot que el año pasado ya se extendió a otros productos. Hace unos meses comentábamos que un conocido buffet de abogados vinculados a CiU, precisamente, buscaba inversiones para sus clientes ¡fuera de Catalunya y del País Vasco! Pocas inversiones va a traer Catalunya con un gobierno de este tipo y un número mayor de empresas catalanas van a encontrar dificultades crecientes para colocar sus productos en el resto del Estado. Y eso sin contar el puntillismo ecológico del tripartito, incompatible con la producción industrial y el mercado…

Catalunya –la clase política catalana- ha dado hoy un paso al frente hacia el abismo. Cuando termine esta legislatura (una vez más, dudamos que pueda agotarse y llegar hasta el final) Catalunya será más provinciana, más ensimismada, más impenitente observadora de su ombligo. Hay gente que se lanza al abismo y vuela... lo normal, de todas formas, es estrellarse. Montilla y su gobierno de mierdecilla, pertenecen a estos últimos.

¿Nuevo tripartito? A nadie le resulta impune –ni a Z, ni a Montilla- transgredir las leyes de la lógica y del sentido común. ¡Que error, que inmenso error! Catalunya lo pagará caro, a pesar de que su responsabilidad corresponde solo a los dos grandes derrotados de las elecciones: Montilla y Carod, respectivamente presidente y vicepresidentes en el nuevo tripartito… Definitivamente, no estamos seguros de si es error, estupidez o, simplemente, fallo del sistema democrático: cuando los perdedores gobiernan, el sistema no funciona.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

 

Matar al tripartito… pero que parezca un accidente

Matar al tripartito… pero que parezca un accidente

 

Infokrisis.- En gran periodista Fernando Ónega, publica hoy una crónica en La Vanguardia en la que se sostiene que el tripartito está muerto y enterrado y que ahora solamente se trata de explicar cómo se explica al electorado de CiU y de PSC que, desde febrero ya estaba pactada la “sociovergencia”. En realidad vamos a presenciar la mayor estafa al electorado después del “OTAN, de entrada NO”. Los socialistas son “asín”…

Fuimos los primeros en decirlo…

Desde el mes de febrero venimos diciendo que existe un pacto secreto entre Mas y ZP. Los datos que permiten pensarlo son muchos:

- El hecho de que CiU se opusiera, intentara rebasar a ERC en la tramitación del estatuto elevando unilateralmente el listón del estatuto y manifestando hasta el día antes de la votación en el parlamento de Catalunya que votaría en contra.

- Sin embargo, CiU voto, finalmente, de forma positiva. El cambio solamente se produjo tras la llamada de ZP a Mas el día antes de la votación. La versión oficial indica que ZP “convenció” a Mas con sus argumentos: esto es, “tirando de talonario”. A partir de ese momento, la situación se precipita.

- ZP, castigado muy duramente en las encuestas de intención de voto a causa de su dependencia de ERC y de su famosa llavecita, solamente logró despegarse temporalmente del PP, cuando se hizo evidente, tras la llamada a Mas, el alejamiento de ERC por parte de ZP.

- A partir de ese momento, ERC se convierte en el paria de la política española: ZP, de un día para otro olvida su “alianza” con Carod, lo presenta como causante de todos los desajustes del tripartido (cuando en realidad, la causa era la incapacidad y excentricidad de Maragall). En una palabra: lo hecha a las fieras, lo sacrifica.

- El tripartito se rompe poco después de que Maragall, solamente apoyado por ERC y boicoteado desde su propio partido –por Montilla especialmente- intentara recomponer su gobierno para finalmente entender que su tiempo había concluido y disolver las cámaras.

Era evidente en el mes de febrero de 2006, que ante la convocatoria de nuevas elecciones, CiU ganaría, seguido de PSC o, como máximo, pensar que ocurriría justo lo contrario. Los pequeños seguirían siendo pequeños y los grandes más o menos permanecerían con su dimensión. Si el tripartito había traído:

1) Inestabilidad en Catalunya y

2) Merma de la intención de voto para ZP…

… era evidente que no podía contemplarse como una futura opción viable. La única opción capaz de facilitar estabilidad mediante la formación de un gobierno de amplia mayoría (lo que beneficia a CiU, y en especial a la patronal catalana, horrorizada con la posibilidad de un nuevo tripartido) y contribuir a la gobernabilidad del Estado (lo que beneficia a ZP) es la “sociovergencia”. Cualquier otra fórmula puede excluirse por anticipado, tal como dijimos desde el momento mismo de conocer los resultados electorales: tenemos “sociovergencia”, “gran coalización” o “frente de los mentirosos”, pero pactarán PSC y CiU, las dos principales aves rapaces de la política catalana, no pueden sino entenderse. En el fondo, nos dirá Montilla, “yo no miento, también también esta fórmula es un tripartito”… pues no en vano, en CiU coexisten un partido (CDC) y un partidillo (UDC).

La escenificación que nos espera en las próximas dos semanas y media

Al día siguiente de conocerse los resultados electorales, los dirigentes de todos los partidos, sin excepción, dieron la sensación de una actividad frenética destinada a “asegurar el autogobierno de Catalunya”. Carod volvió a enseñar su famosa llavecita: “Tenemos la llave de la gobernabilidad”, en un gesto que le costará caro en los próximos meses.

Carod, un pobre diablo, dogmático y muestra del antiguo estilo de hacer política al estilo de la oposición al tardoranquista. Carod siempre ha creído que la independencia de Catalunya dependía de ganar para el nacionalismo al PSC. La creación del tripartito obedecía a esta sugestión. Lo que Carod no ha entendido es que el PSC tiene el corazón a la izquierda y la cartera a la derecha. La consigna de “gobierno de izquierdas” dice muy poco a los dirigentes del PSC que lo tienen mucho más claro: mejor un gobierno fuerte, a un gobierno de izquierdas en Catalunya. El primero asegura que los plazos para lucrarse son largos y la impunidad casi total, lo segundo es una mezcla de inestabilidad, idealismo y dogmatismo, peligroso, que no garantiza la continuidad de los negocios…

Carod sacrificado en la infame representación

Carod, o no se ha enterado o no se quiere enterar que ya no tiene las llaves de nada, salvo de su propia tumba política. En estos próximos días va a multiplicar declaraciones triunfales, sobrevalorando su papel y alzando el techo de sus exigencias. Montilla pondrá cara de póker y dirá que si, que el comité del PSC tiene que estudiar las propuestas… durante dos largas semanas, todos los actores van a ir mareando la perdiz: Montilla volverá y dirá que las exigencias de Carod siguen siendo muy altas –por mucho que éste las vaya rebajando, pues, no en vano, a medida que esta farse avance, él mismo irá entendiendo el fondo de la cuestión: la existencia del pacto Mas-ZP- y que no pueden ser satisfechas. CiU dirá otro tanto. Al final, después de “angustiosas” negociaciones en las que estaremos en varias ocasiones “al borde de la ruptura”, el “nuevo tripartito” (PSC-CDC-UDC) tomará las riendas de la Generalitat siendo saludado por todos los medios de comunicación catalanes como una muestra de “generosidad y responsabilidad por parte de los dos partidos mayoritarios de Catalunya”.

Carod será el gran sacrificado de esta escenificación. Habrá demostrado en demasiadas ocasiones que su capacidad de seducción sobre el PSC se reducía a la figura de Maragall y particularmente en momentos de ofuscación mental de éste. Habrá demostrado que sus maximalismos, enseñando llaves y proliferando declaraciones alarmantes, no es sino una muestra más de desconexión con la realidad e irresponsabilidad. Esto, unido a la pérdida de votos (un 20% de los que cosechó en 2003) y de diputados (5), entrañará el fin de la “era Carod” en ERC y el inicio de la “era Puigcercós”. De aquí a la marginalidad no hay más que un paso. ERC, estamos seguros, volverá a darlo y quedará reducido en breve a las dimensiones residuales que tuvo durante el período de mando de Hortalá, o en los últimos tiempos de Angel Colom y Pilar Rahola.

Cómo dar la noticia al electorado: “Muchachos, os hemos traicionado”

Las cosas no son tan fáciles como podría pensarse, ni para el PSC ni para CiU. Durante meses han ido repitiendo que no gobernarían cada uno con el otro, y a ahora les toca desdecirse de lo andado. Con demasiada frecuencia vemos como los partidos hacen justo lo contrario de lo que prometen. Esto ya no sorprende al electorado, pero le decepciona y es uno de los motivos por los que la mitad del electorado catalán se ha inhibido de cualquier relación con los partidos políticos.

No, el problema es otro: como hacer digerible para la sociedad catalana, esta pirueta tanto de Mas como de Montilla. Para eso está la escenificación. En el momento presente, es fundamental para entender los sucesos políticos, no escuchar lo que los políticos dicen, ni siquiera atender a lo que hacen en períodos electorales, sino observarlos en la calma posterior a las tempestades electorales.

Llama la atención que los comentaristas políticos catalanes eviten referirse al inevitable final de la farsa a cuya escenificación estamos asistiendo. La prensa catalana es sumisa con el poder, vive a la sombra del poder y cualquier otra cosa que sea enfrentarse al poder autonómico no entra en sus planes. La prensa catalana es portento de cobardías, oportunismos y mediocridades. No es raro que las nuevas generaciones de catalanes apenas compren prensa e intenten entender lo que está pasando utilizando blogs y métodos alternativos. Esa brecha irá ensanchándose en los próximos años, especialmente si tenemos en cuenta que Catalunya es, desde los primeros tiempos de Pujol, la zona de todo el Estado en donde la corrupción ha calado más hondo (¿recuerdan el famoso 3%?), pero la inexistencia de una prensa de investigación y el sometimiento de las empresas periodísticas a los partidos políticos, tapona la salida a la superficie de cualquier información sobre este tema: el nacionalismo catalán, está empeñado en seguir manteniendo el mito de “Catalunya, la parte más seria del Estado Español”… mito absolutamente falaz. Así pues, los medios de comunicación catalanes, mal que les pese, son los principales colaboradores en esta farsa que se va a ir prolongando durante las dos próximas semanas.

Fernando Ónega ha dado en el clavo en su titular: “Matar al tripartito: pero que parezca un accidente”. Es la única posibilidad para que el electorado catalán no se sienta traicionado (lo han traicionado), la única posibilidad para estabilizar la situación catalana y satisfacer a la patronal (una necesidad urgente después de tres años de parálisis generada por el estatuto) y dar un balón de oxígeno a ZP (muy tocado por la marcha del “proceso de paz” y por el autismo en el tema de la inmigración ilegal y masiva). Al final, tanto el PSC como CiU coincidirán en que la culpa de todo la tiene Carod y que las exigencias de Carod a ambos eran tan altas que impedían concretar un pacto con él… siempre hay “inocentes” que lo pagan todo. Crucificar a Carod, tal es el objetivo. Convertirlo en chivo expiatorio. Y Carod está yendo al matadero con su llavecita y todo.

El destino de los hombres no está escrito en lugar alguno. Cada uno de nosotros forjamos día a día nuestro destino y todos somos responsables de lo que somos. A diferencia de los políticos que crean su destino a golpe de pactos secretos y luego la única dificultad estriba en hacerlos digeribles al electorado, es decir al “sindicato de los engañados”.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La necesidad de plantear respuestas urgentes a problemas de hoy

La necesidad de plantear respuestas urgentes a problemas de hoy

Infokrisis.- Es con una inmensa esperanza que recibimos la noticia de unas jornadas sobre la globalización organizadas por los círculos culturales "Tierra y Pueblo" y "La Emboscadura". Lamentamos no poder asistir a este avento a causa de otros compromisos ineludibles en Barcelona, pero no queremos dejar pasar la ocasión sin realizar algunos comentarios sobre lo que este tipos de encuentros representan en el momento actual.

 

La globalización. ¿Por qué la globalización?

El tema de este coloquio es la globalización. No podía existir otro tema más actual ni más importante. De hecho, todos los problemas que soporta Europa en este momento derivan de la globalización. Sin dominar este concepto es imposible entender ninguno de los procesos que en este momento se están desarrollando de forma acelerada.

La idea a retener de este tiempo nuevo es que transcurre demasiado rápidamente y que en apenas un lustro las situaciones pueden cambiar. En 2001, efectivamente, todas las esperanzas para la supervivencia del sistema mundial, se centraban en los principios emanados de la Organización Mundial del Comercio y de la libertad para la circulación de capitales. Eso era la globalización. Cinco años después, el panorama es desolador y todo induce a pensar que, la globalización está en crisis, como decía la canción de Pete Seeger, “es vieja y agoniza, aun cuando acaba de nacer”.

Por un extraño azar del destino, el ciclo de 12 años que va del 9.11.89 al 11.9.01, es decir, lo que va de la Caída del Muro de Berlín y el fin de la división de Europa en dos bloques, a los extraños ataques al WTC, es el período de consolidación de la globalización. Pero, cinco años después, este concepto no ha resistido el choque con la realidad. El mundo globalizado es un mundo plutocrático (en donde el poder está en manos del dinero), reduccionista (en donde desaparecen los rastros de cualquier identidad), socialmente detestable (nuestro destino es el de consumidores integrados y trabajadores alienados) y caótico (la eliminación de aranceles no hace sino interdependiente los destinos de todo el mundo, de tal forma que una epidemia o una guerra civil en Asia puede repercutir en la bolsa de la compra en Europa).

Pero la globalización ha generado dos fenómenos detestables, la deslocalización y la inmigración masiva. Ambos, conjugados, tienen como único fin la optimización de los beneficios del capital a costa del desarraigo y la miseria de millones de seres humanos. Hoy, la globalización está en crisis. A ello han contribuido distintos fenómenos, uno de ellos y sin duda el más importante, el agotamiento de los recursos petroleros que encarece los trasportes y limita, nuevamente, los beneficios de la deslocalización. Por otra parte, Europa empieza a ser consciente de que la inmigración ha ido demasiado lejos y que se ha creado una situación explosiva que puede derivar hacia conflictos que serán a la vez religiosos, sociales, étnicos y civiles. De ahí que no sea posible abordar una lucha política sin entender el concepto de la globalización y seguir su evolución y desarrollo hasta en los más mínimos detalles. No podía existir, pues, un tema más apropiado para debatir en estos momentos.

Dos debates necesarios

El viernes 3 de noviembre por la tarde, tendrá lugar uno de los debates más interesantes que pueden asumirse en este momento: “Europa frente a la globalización”, en el que participarán Enrique Rabello, Juan Antonio Aguilar, Pierre Vial, Pavel Tulaev y Pietro Capellari. En el mismo título del debate está implícita la respuesta: no es “Europa y la globalización”, sino “Europa frente a la globalización”. La construcción de la Europa del mañana solamente es posible en el marco de una lucha contra la globalización. Al día siguiente, el profesor Pavel Tulaev abordará un tema que estamos particularmente interesados en conocer su planteamiento: “España y Rusia en el eje geopolítico frente al Nuevo Orden Mundial”. Rusia no puede estar ausente de la construcción europea. Rusia es Europa.

El segundo debate “¿Qué futuro político para las fuerzas socialpatrióticas?”, contemplará la participación de Enrique Ravello, Juan Antonio Llopart, José Luis Jerez, David Junco y Jean David. Creemos que la primera cuestión a plantear es precisamente semántica: realmente es la palabra “socialpatriótica” la que define este ambiente. No lo creemos, precisamente por que la globalización ha impuesto una dinámica completamente diferente, como hemos dicho, que excede las fronteras nacionales, no podemos hablar de “Patria” sin antes definirla y este concepto es anterior a un debate como el que se plantea. Dejando aparte que se trata de una catalogación que es desconocida por la población. Probablemente convenga más hablar de “área identitaria” o de “fuerzas identitarias”, puesto que ese es precisamente lo que se pretende: defender un régimen de identidades en las que el sujeto se sienta arraigado y esté en condiciones de combatir los desafíos de la globalización. La definición de un área identitaria es fundamental, además, para arrojar lastres y cristalizar en acción política la “autonomía histórica” a la que aludiremos más adelante.

Así pues, en nuestra opinión, se trata más de definir el área –“área identitaria”, frente a “área socialpatriótica”- antes de responder si tiene un futuro. Si lo que se trata con el término “socialpatriótico” de definir una política nacionalista de carácter social, eso solamente es aceptable en la medida en que se es capaz de definir la dimensión nacional sobre la que se aplica. Y pediríamos a los participantes en este debate que se desembarazaran de una vez por todas de este término enrevesado, retorcido y, a fin de cuentas, ambiguo de “socialpatriotismo”, especialmente cuando es un término completamente ajeno a los conceptos y vocabularios de las masas. Por el contrario, el término “identitario” y todo el concepto que lo acompaña rebasa el campo político y nos sitúa en un fértil mundo argumental de la antropología, la cultura y la tradición.

Para culminar esta jornadas, vale la pena resaltar las conferencias de Laureano Luna sobre “Globalización y postglobalización” y de Robert Steukers sobre “Globalización y geopolítica de Europa”. Estamos firmemente persuadidos que los textos de estas conferencias serán fuentes de debates necesarios en los próximos meses.

La impagable labor de “Terre et Peuple”

Creo necesario resaltar la presencia en estas jornadas de Pierre Vial, presidente y fundador de « Terre et Peuple » a partir del cual ha podido nacer, no solamente un pujante movimiento en Francia, vinculado al Front National, sino, además, ramificarse en la mayor parte de países europeos. La red “Terre et Peuple”, desde el punto de vista intelectual es uno de los laboratorios de ideas en donde se han perfilado los conceptos que empezó a elaborar la “Nouvelle Droite” desde finales de los sesenta. Pierre Vial fue uno de los fundadores del GRECE y de la revista “Nouvelle Ecole”. Pero la “timidez” de estos círculos por adoptar una postura política, le convenció para fundar “Terre et Peuple” junto a otros intelectuales y notables de la “Nouvelle Droit”, entre ellos, el malogrado Jean Mabire.

En el curso de estas jornadas, Vial pronunciará una conferencia sobre “Mundialización, mundialismo y patrias carnales”, cuyo éxito auguramos. En las jornadas organizadas por “Tierra y Pueblo” en la valenciana localidad de Segorbe, hace un año, pudimos apreciar los argumentos históricos, étnológicos y políticos con los que defendió la tesis de la europeidad de Rusia. Así mismo, en las columnas de la revista “Terre et Peuple” y en la web de la asociación homónima “Tierra y Pueblo” podemos leer con frecuencia los artículos de Vial, traducidos al castellano, que lo señalan como un riguroso analista de la actualidad, pero, al mismo tiempo, con una voluntad de intervención política manifiesta.

La red “Terre et Peuple” se ha configurado como una verdadera escuela de cuadros a nivel europeo cuyos análisis, propuestas y planteamientos, deben necesariamente estar presentes en el patrimonio doctrinal de cualquier partido identitario europeo.

La nueva dimensión nacional

A la hora de afrontar estas jornadas, es preciso tener en cuenta algo que ya percibió Jean Thiriart desde los primeros años 60. Que la marcha de la historia había hecho imposible la supervivencia de los pequeños Estados Nacionales para afrontar la nueva etapa histórica que se iniciaba con el fin de la postguerra europea.

En la actualidad, nosotros, europeos, podemos estar orgullosos de algunos de los avances técnicos realizados por nuestros técnicos. Ahí está el “avión de combate europeo” o el mismo “Airbus”. Pues bien, estos proyectos hubieran sido absolutamente imposibles para cualquiera de las economías de los países europeos, si hubieran debido afrontar solos la aventura. A esto nos referimos cuando aludimos a la necesidad de una nueva “dimensión nacional”.

Este es un debate necesario en Europa y en especial en nuestro ambiente político: las naciones históricas son el pasado, la tradición; Europa es nuestro destino y nuestro futuro. Lo que implica definir nuevamente el concepto de “patriotismo” y “nacionalismo”. Por otra parte, es preciso conjugar la tradición y la modernidad, con un tercer elemento, el arraigo. Y es ahí en donde es preciso reconocer tres niveles de identidad: el lugar de nacimiento, la nación y Europa.

Los viejos planteamientos nacionalistas deben ser revisados, rectificados y completados. Hoy ya no basta con definir a España como “unidad de destino”… porque España ya no tiene la dimensión nacional mínima, necesaria para afrontar la modernidad, y, por tanto, en este momento, la crisis del nacionalismo español es, en el fondo, una crisis derivada de la incapacidad para definir cuál es ese “destino”. Por otra parte, es innegable la atracción natural –casi diríamos, biológica- de los individuos hacia su tierra natal, el terruño que les ha visto nacer. Ahí también existe un punto identitario de agarre frente a la globalización y sería absurdo que nos negáramos a admitirlo en beneficio de un nacionalismo jacobino y uniformizador que rechazamos de plano. Es hora de investigar en España, el sistema foral, irrepetible por supuesto, pero, en cualquier caso, susceptible de aportar algunas ideas sobre el papel de la tierra natal en una escala identitaria, que no se agota ahí sino que pasa a través de la identidad española y de la identidad europea. Articular y conjugar estos tres niveles identitarios, es una tarea intelectual de primera magnitud. Nunca como ahora, en plena globalización, ha sido tan precisa esta tarea de revisión intelectual.

La necesidad de un partido trasversal

En estas jornadas a nadie se le oculta la necesidad de construir un partido trasversal en el plazo más breve posible. Quien dice trasversalismo, dice “partido abierto” a la sociedad, partido arraigado en los intereses de las masas y partido, en definitiva, presente en las instituciones.

Vale la pena recordar las necesidades que implica un objetivo de este tipo:

- La necesidad de un método de análisis de la realidad: de una objetividad capaz de interpretar el día a día, la evolución de la modernidad y de cristalizarla en propuestas políticas. No se trata de caer en el vano intelectualismo: hacer política, para nosotros no puede ser otra cosa más que buscar soluciones simples a problemas complejos. Solamente la claridad en el análisis de la realidad podrá indicar cuáles son las necesidades de nuestra sociedad y solamente así estaremos en condiciones de redactar documentos políticos susceptibles de ser entendidos y seguidos.

- La necesidad de una clase política dirigente: se trata de forjar cuadros capaces de explicar a las masas la línea política del partido, no dirigentes anquilosados en ideas viejas, alejados de toda vibración con la realidad. Una clase política con conocimiento de las técnicas políticas mediáticas y que crea en lo que está defendiendo. Que busque el éxito, que se aleje de todo testimonialismo, que sea consciente que una opción nueva debe volar, que para volar no tenga miedo de soltar lastre.

- La necesidad de unos objetivos políticos: todos sabemos cuál es el objetivo político final, la conquista del poder, no como un fin en sí mismo sino como un  medio para alcanzar un fin, la transformación de la sociedad. Para ello es preciso definir objetivos intermedios y gradualistas.

- La necesidad de definir elementos estratégicos, tácticos y de imagen, susceptibles de conducir al movimiento a través de la conquista gradual de sus objetivos políticos. Los problemas de imagen son fundamentales: duros como el acero en los principios, dúctiles en la táctica.

- La necesidad de un criterio organizativo acorde con los objetivos a alcanzar y con la realidad de los tiempos nuevos: el modelo de partido tradicional está superado y jamás volverá. Hay que poner en marcha un nuevo modelo basado en los grupos de afinidad, un modelo “en red”, compuesto por círculos culturales, revistas, blogs, portales, asociaciones cívicas, y un largo etcétera, cada uno de los cuales opera, desde su nivel, para realizar el diseño estratégico aprobado. Estamos hablando de “movimiento”, más que de partido, si bien es cierto que es preciso un núcleo central capaz de vertebrar la organización “en red”.

La suma de todos estos elementos nos da el movimiento político. Es preciso quemar etapas en los próximos meses para definir la naturaleza de estos elementos y establecer un plan de trabajo. Hace falta crear más círculos culturales, más estructuras informáticas, reforzar los vínculos de amistad, cooperación y trabajo con asociaciones cívicas, plataformas e iniciativas, incluso con grupos políticos.

Y es preciso tener en cuenta, finalmente, que lo que salga debe de ser un partido capaz de mover su actividad en función de unos pocos ejes de actividad, bien definidos y, sobre todo, que interesen a las masas. La acción política y la captación de masas, no pide grandes doctrinas políticas, sino como antes hemos dicho, ideas extremadamente simples, respuestas sencillas a problemas complejos. Una acción política eficaz debe estar alejada de apriorismos, subjetivismos y fugas intelectualistas. Vale la pena que repasemos todos una obra clave para entender lo que supone la conquista de las masas: “Psicología de masas” de Gustav Le Bon, cuya lectura recomendamos a los asistentes a estas Jornadas Disidentes.

Es evidente que lo que estamos proponiendo es una forma de trasversalismo, que admita distintas sensibilidades doctrinales mientras existan acuerdos en torno a unas ideas-fuerza y ejes de actividad que constituyen la médula del partido. Hay algo que nos parece fundamental recalcar en este momento: no hay otra vía más que la “autonomía histórica”, definida hace algo más de 10 años por Laureano Luna, uno de los conferenciantes en estas jornadas. Este principio que consideramos, hoy más que ayer, irrenunciable, supone el reconocimiento que no hay modelos históricos que se puedan asumir y que guíen la actividad, la simbología y los modelos del partido. A tiempos nuevos, corresponden ideas y análisis nuevos. Nuestro campo de actividad no es la “reconstrucción histórica”, ni siquiera la “revisión histórica”, sin prejuicio de que círculos de estudio sobre aspectos concretos de la historia y fundaciones análogas formen parte del movimiento en sentido amplio.

Desde el punto de vista de la construcción del movimiento, creo que las ideas a retener son, inicialmente, tres: 1) modelo de organización en red, 2) autonomía histórica, con todo lo que ello implica y 3) firmeza en los principios y en el programa y adaptacionismo en la acción política.

*        *        *

Deseamos un buen encuentro antimundialista a todos los asistentes y felicitamos a los organizadores del evento por esta iniciativa, fresca y hoy más necesaria que nunca.

¡Adelante con las Jornadas de la Disidencia! ¡Adelante en la lucha contra la globalización!

Ernesto Milà – infokrisis- infokrisis@yahoo.es