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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

11-M Los Perros del Infierno. Últimos ejemplares en almacén.

11-M Los Perros del Infierno. Últimos ejemplares en almacén.

Infokrisis.- Sólo tres meses después del atentado apareció esta primera obraque cuestionaba el 11-M, cuando aun ni la investigación oficial, ni la paralela había concluido todavía. En mayo de2004, con ocasión del lanzamiento del libro, ùbliqué esta entrevista en un blog y la reproduje en krisis.info (que, cursiosamente, a partir de ese momento fue objeto de reiterados ataques de hackers y crackers). Es impotante fijar la fecha: 5 de mayo de 2004, menos de dos meses después del crimen del 11-M. Los 3.000 ejemplares del libro se agotaron en pocas semanas y apenas ha quedado una caja con 19 ejemplares en mi domicilio. Resulta interesante reproducir la entrevista en cuestión como prólogo para la lectura de la obra.

 

11-M Los Perros del Infierno

por Ernest Milà

 

¿Cómo surgió la idea del libro?

El 11-M éste país sufrió un trauma del que difícilmente se recuperará. Desde los primeros instantes posteriores al atentado se fueron difundiendo informaciones manifiestamente falsas. Las elecciones estaban cerca. El día 12 cientos de españoles salieron a la calle en protesta por el crimen y el 13 cientos movilizados por la SER y por SMS, en plena “jornada de reflexión” se manifestaron al grito de “Queremos la verdad”. Pues bien, nosotros también la queremos: pero no sólo en la tarde del 13 y frente a una sede del PP, sino ayer, hoy y siempre: la verdad siempre. Este libro es mi contribución a la verdad.

¿Por qué cree que puede aportar algo a esclarecer lo que ocurrió el 11-M?

Desde principios de los años 70 he recibido formación y adiestramiento en operaciones psicológicas. Sé reconocer cuando una información carece de veracidad y es un producto propio de la guerra psicológica. A partir de la misma mañana del 11-M, los medios de comunicación se convirtieron, en algunos casos voluntariamente y en otros de forma involuntaria, en difusores de una gigantesca campaña de operaciones psicológicas.

¿Tiene un conocimiento particular sobre el terrorismo internacional?

Nadie tiene un conocimiento particular sobre esta materia. Como máximo alguien puede afirmar que ha leído seis o seiscientos dossier emitidos por servicios de seguridad del Estado, dedicados al terrorismo internacional. Pero esto no implica que sepan ni entiendan de que va el tema. Walter Laqueur, director del Centro de Estudios Estratégicos de Washington lo ha dicho hace poco: “Llevo años estudiando el tema y todavía no sé en qué consiste”. Yo, probablemente, no conozco más que cualquier otro periodista esta materia; ahora bien, a diferencia de otros periodistas, yo he sido implicado en casos de terrorismo internacional.

¿Entonces, ha sido usted un terrorista?

En absoluto, si lo hubiera sido, habría purgado cárcel por ello. Nunca he sido procesado por ningún episodio de terrorismo. Lo cual no quiere decir que determinados servicios de información españoles y extranjeros, no me hayan vinculado al terrorismo internacional entre 1980 y 1984. En 1980 el diario stalinista francés “L’Humanité”, utilizando informaciones canalizadas por los servicios de seguridad españoles, me acusó de haber sido el autor material del atentado contra la sinagoga de París. Y cuatro años después, Barrionuevo afirmó que yo había colocado la bomba en la estación de Bolonia que asesinó a 80 personas. Todavía estoy esperando sus disculpas... él, el ministro de los GAL.

¿Y no fue usted?

Evidentemente. El grupo de Abu Nidal fue el responsable de la bomba de París y en cuanto a la de Bolonia todavía hoy no está claro quien la colocó. Ningún juzgado se tomó en serio las acusaciones del libelo del Partido Comunista Francés "L’Humanité", ni las calumnias que Barrionuevo levantó contra mí.

¿Por qué fue acusado de esos atentados?

Por una serie de coyunturas políticas de la época. La transición estaba cerca y algunos servicios de seguridad del Estado juzgaban que era preciso generar la sensación de que existía una amenaza de extrema-derecha. Aumentar esta sensación de amenaza generaba sorpresa y temor en la opinión pública. Durante la transición, el motor real del cambio, a partir de mediados de 1976, fue el miedo a "la involución". Y para ello era preciso acrecentar la sensación de "amenaza fascista". Yo fui elegido chivo expiatorio. Ahora bien, era rigurosamente cierto que yo había estado vinculado en los años 70 a grupos de extrema-derecha en contacto con exiliados italianos de la misma tendencia.

¿Le ha servido para algo esta experiencia?

Pude conocer muy de cerca la manipulación que los servicios de seguridad italianos habían realizado en torno al fenómeno terrorista. Entre 1969 y 1983, estos servicios utilizaron el terrorismo, lo manipularon, lo mediatizaron e incluso lo generaron artificialmente, para estabilizar el gobierno de centro-izquierda. Posteriormente, Licio Gelli, fundador de la logia Propaganda-2, utilizó el terrorismo político a fin de generar en la opinión pública el deseo de orden y autoridad dentro de su proyecto de crear un régimen presidencialista. Entre la experiencia que adquirí como promotor de “operaciones psicológicas” y el impacto que me produjo ser “chivo expiatorio” en las ocasiones que le he mencionado, adquirí una gran sensibilidad ante los intentos de manipular el terrorismo político o generarlo.

En el libro, usted alude a su pasada militancia política ¿por qué?

Era necesario hacerlo. Yo nunca niego ni reniego de mi pasado. Lo hecho, hecho está. Será mejor o peor, con razón o equivocado, pero ahí está. Todos tenemos derecho a equivocarnos. Pero si cito algunos episodios personales no es con intención exculpatoria, sino por algo muy diferente. Lo que he intentado decir es “he visto otros episodios similares y a través de mi experiencia personal puedo certificar que se ha tratado de atentados cuyos ideadores tenían muy poco que ver con los chivos expiatorios a los que les fueron atribuidos”. No es que desconfíe de la versión oficial sobre los atentados del 11-M es que, para mí, es un dejâ vù. He visto atentados criminales que han sido manipulados para encubrir ajustes de cuentas políticos. Y yo mismo he sufrido las consecuencias de estas campañas. Por eso soy tan sensible a la manipulación del terrorismo político. Por eso creo que tengo algo que aportar a las denuncias sobre los intentos de manipulación del terrorismo que se han hecho desde distintos frentes.

¿Usted cree que algo de esto ha ocurrido con los atentados del 11-M?

Sin ninguna duda. La película de los hechos es altamente preocupante desde el mismo 11-M hasta el 7 de abril siguiente cuando tiene lugar la explosión de Leganés. En atentado tuvo lugar pasadas las 7:00 am, dos horas después, a través de la SER ya se vehiculizaban los primeros datos que podían considerarse de pura intoxicación ¿quién los filtró? Un comunicado de dos trabajadores de informativos de esa cadena indicaron que el jefe superior de policía de Madrid daba la información a Rafael Vera y éste, a su vez, las entregaba al jefe de informativos de la SER. Por lo demás, a partir de ese momento no pasó día en el que no se filtraran información intoxicantes.

¿Qué es lo que falla en la versión oficial sobre los atentados?

Las fuerzas de seguridad del Estado encontraron unas “pistas” que llevaban inevitablemente al locutorio de la calle Tribulete en Lavapies. Las dos “madres de todas las pistas” fueron la furgoneta hallada ante la estación y la bomba que no estalló. Sobre la primera cabe decir que ni siquiera está claro cómo fue sustraída a su dueño sin forzar la cerradura ni el contacto, y por qué en su interior, se encontró todo lo necesario para encaminar la pista hacia el mundo islámico. Sobre la bomba que no explotó sencillamente no se sabe nada: ni por qué no explotó (se han dado varias versiones), ni como apareció en la comisaría de Vallecas... pero estas dos pistas llevaron a Jamal Zougam y sus amigos, todos ellos, casi sin excepción, pequeños delincuentes, en absoluto terroristas y en absoluto ligados a medios islámicos radicales.

¿Luego está el episodio de Leganés?

Si la bolsa y la furgoneta son las “madres de todas las pistas”, la explosión de Leganés es “el padre de todas las confirmaciones”. En Leganés muere hasta el apuntador, caen todos los “eslabones intermedios” presuntamente implicados y el considerado “emir” del grupo, “El Tunecino”. Efectivamente, “El Tunecino” era un lunático religioso... el único del grupo. El resto eran marroquíes occidentalizados, con un ritmo de vida y un estilo que jamás hubiera aceptado un islamista ortodoxo y no digamos un fundamentalista. En Leganés mueren todos. Aún no está claro si la explosión fue con C4, explosivo militar utilizado en demoliciones controladas, o bien con Goma-2 ECO... lo cierto es que nunca sabremos lo que ocurrió en las últimas horas en el piso de Leganés, ni por qué una cadena de mando improvisada dio la orden de asalto, contraviniendo todos los protocolos habituales utilizados por los GEO.

¿Y qué decir de la casa de Morata de Tajuña?

Un fraude. Era el centro de un grupo de marroquíes. Allí celebraban sus fiestas y sus reuniones familiares. Poco más. Es posible que desviaran hacia allí contrabando o receptación de objetos robados, pero, desde luego, allí no funcionaba un grupo terrorista. Tres días antes de su detención, todo el grupo dio una fiesta con sus mujeres y sus hijos. Por otra parte, los vecinos los habían denunciado pensando que trasladaban objetos robados...

¿Pero se encontraron detonadores usados?

Si, de hecho, los famosos detonadores se han encontrado en todas partes. En la furgoneta, en Leganés, en Morata... igual que restos de explosivos que aparecían desperdigados allí donde la policía quería seguir alguna pista. Estas cosas no ocurren en el mundo real a menos que haya habido una “siembra” fraudulenta de pruebas. De hecho, eso es lo que creemos que ocurrió.

¿Y los explosivos?

Esa es la parte más truculenta de toda la trama. Aún no se sabe de donde salieron los explosivos. Contrariamente a lo que se ha dicho, el minero detenido Suárez Trashorras no ha podido responder a la pregunta de dónde ha sacado 250 kilos de dinamita y en torno a 200 detonadores. Sólo ha reconocido, y por eso está detenido, haber vendido unos pocos detonadores antiguos a un moro, hace tiempo. Fue detenido por haber estado vinculado en 2001 al hallazgo de un alijo de droga y una pequeña cantidad de explosivo y detonadores. La Guardia Civil ha revisado los estadillos de las minas de Avilés y no se explica de donde ha podido salir una cantidad tan alta de dinamita. Es mejor reconocerlo y ser claros: la policía no sabe todavía de donde salieron los explosivos.

¿Pero quién colocó las bombas? ¿cree usted en la “pista islámica”?

No creo que exista una pista islámica, como máximo podría hablarse de una “pista marroquí”. Pero ni siquiera es seguro que exista. Como sabe, los medios fundamentalistas marroquíes consideran que la Península Ibérica es Al-Andalus, tierra islamizada usurpada por “cruzados e infieles”. Algunos irredentistas marroquíes están dispuestos a emprender la reconquista de Al-Andalus. Pero, en este episodio, difícilmente puede percibirse esta intención. Mucho menos la implicación del terrorismo internacional y de Al Qaeda. De hecho, el mismo día 11-M se produjeron media docena de reivindicaciones islámicas, a cual más increíble y en los lugares más inverosímiles del planeta. Usted me pregunta ¿quién colocó las bombas? Pues bien, en principio, la pista islámica dista mucho de estar confirmada. De todas formas, no le extrañe que sea la que está en vigor: como sabe, el muerto “siempre se come el marrón” y en esta historia, como mínimo, ha habido siete muertos en Leganés.

Esto es poco tranquilizador. ¿Nos está diciendo que entre la versión oficial y la versión real media un abismo?

Efectivamente. Es lo más probable. A ciencia cierta no sabemos quien colocó las bombas ni a qué organización terrorista imputar la autoría. Sabemos solo una cosa, y no es poco: quien salió beneficiado por el crimen. El principio de toda investigación policial es “¿A quién beneficia el crimen?”, y ese es el principio del que no hay que desviarse.

Eso ¿a quién beneficia el crimen?

Hay dos niveles de beneficiarios: el nivel nacional y el nivel internacional. Ambos están, de todas formas, unidos. A nivel nacional el máximo beneficiario es el PSOE. Eso es incuestionable: gracias al atentado y a la campaña de agitación psicológica que siguió, ZP está sentado en la Moncloa. A nivel internacional, los máximos beneficiarios son los adversarios de la intervención norteamericana en Irak. De hecho, en nuestro libro sostenemos que la dinámica que se creó a partir del 11-S quedó destrozada con los atentados del 11-M. Este dato debía servir para advertir en ambos atentados una matriz diferente: la dinámica intervensionista generada el 11-S y la “coalición”, saltan por los aires el 11-M. Es el “efecto ZP”. Como puede ver, lo nacional y lo internacional cierran un ciclo.

¿Creo usted que miembros del PSOE pueden estar implicados en la trama?

No lo quiero creer. De todas formas, distintos medios de prensa han lanzado acusaciones muy duras contra algunos personajes del PSOE. A estas alturas creo que se impone la creación de una comisión  cívica para investigar los atentados. No tengo mucha esperanza ni en la creación de una comisión parlamentaria, ni en que pudiera llevar a buen término una investigación profunda sobre las responsabilidades de unos o de otros. Creo que, por primera vez, desde 1975, la sociedad civil debe de reaccionar por sí misma, si es que es capaz y si quiere que no vuelvan a suceder crímenes como estos...

¿...por?

...porque, es evidente, que si no salen a la superficie todas las responsabilidades –y créame que estos atentados apestan literalmente- se corre el riesgo de que a partir de ahora cualquiera que quiera provocar un vuelco electoral en su beneficio o realizar una rectificación de la correlación natural de fuerzas políticas, recurra de nuevo al terrorismo. Si en Italia no han vuelto a producirse crímenes como este desde 1983, es, simplemente, por que la sociedad civil, los medios de comunicación reaccionaron y resultó evidente la implicación en las tramas terroristas de logias masónicas irregulares, oficinas ligadas a servicios de inteligencia y políticos corruptos. Italia hizo su catarsis. España todavía no. Esta es una buena ocasión. La sociedad civil debe reaccionar contundentemente o de lo contrario tendremos más terrorismo.

¿Cree usted que la crisis ha terminado?

Todavía no. Hay detenidos, habrá juicios y veremos los indicios racionales de criminalidad que perciben los tribunales. De momento sigue el goteo de episodios propios de la guerra psicológica: el domingo 18 de abril, el diario “El Mundo” difundió un dossier que cuestionaba frontalmente la versión oficial. Este dossier tuvo un impacto impresionante y circuló en millones de copias electrónicas por Internet. Por la tarde del mismo domingo, ZP interrumpía la proyección de la película de TVE y anunciaba la retirada de las tropas. En la madrugada del 18 al 19, el nicho del GEO Javier Torrenteras era profanado, el ataud arrastrado 700 metros, y el cadáver destrozado a golpes de pico e incendiado... El dossier de “El Mundo” quedó aprisionado entre el anuncio de alta cota (la retirada de tropas) y el de bajo cota (la profanación del cadáver). Se trata de una operación de guerra psicológica clásica. No, esto no ha terminado... va a haber escándalo para rato.

Usted ha ido variando su posición sobre los atentados ¿por qué?

Inicialmente pensé, como toda España, que los atentados habían sido obra de ETA. Luego resultó que no era. Pero más tarde quedó claro que alguien había querido que el gobierno cayera en la trampa y pensara, sinceramente,  durante 48 horas que era ETA. Más tarde se publicó la responsabilidad islámica y creo que fui de los primeros en denunciar que Marruecos es “el enemigo del Sur” (título de la crónica del “desencuentro” con Marruecos que publiqué en 2003)... Pero cuando examiné la versión oficial al detalle, ésta interpretación perdió toda su coherencia. Era, literalmente, imposible que unos marroquíes que nunca se habían sentido llamados por la política ni la religión, que no eran sino pequeños delincuentes, asumieran la tarea de reconquistas Al Andalus o seguir órdenes de un lejano e improbable Bin Laden. Desde el principio valoré los resultados del 11-M en función de la situación internacional y creo que es ahí en donde están las pistas más significativas: EEUU está implicado en un grave problema irresoluble en Irak. Han llegado al techo del unilateralismo y, han generado como rechazo, una dinámica multipolar. Tras los atentados del 11-M tuvieron lugar la masacre de 4 americanos en Falluja, escenificada delante de TV y que causó un impacto demoledor sobre la moral americana y la insurrección general de Semana Santa en Irak. Estos tres hechos marcan el final del unilateralismo americano: la defección de un pequeño país que apenas podía aportar 1600 soldados, seguida de la defección hondureña, luego de la noruega, el anuncio de la retirada polaca, etc. y las dificultades crecientes de la ocupación americana, han demostrado que Bush es un idolillo con pies de barro y cerebro de plomo. Para llegar a estas conclusiones era preciso que pasaran como mínimo 30 días tras los atentados, así era posible tener una mínima perspectiva.

¿Cree usted que puede haber alguna vinculación entre el terrorismo internacional y ETA?

No, en absoluto. Lo que no implica que el terrorismo de ETA no sea tan odioso como el de los criminales del 11-M. No, son dos campos diferentes. Contrariamente a lo que dijo Aznar, ETA y Bin Laden no son lo mismo. ETA está hoy a la desbandaba. Sus militantes ni siquiera son capaces de explicar a qué se deben los casi 200 militantes detenidos en casi dos años. Algunos empiezan a sospechar que una parte de la dirección está liquidando la organización y piensan más un salvar lo salvable que en la independencia de Euzkadi. ETA aspira hoy solamente a sentar al gobierno a negociar la suerte de los presos. Y no todos los dirigentes etarras están por la misma labor. Los hay que son conscientes de que la batalla se ha perdido y ya no queda nada que hacer. No albergamos la menor duda de que son estos los que están liquidando la organización. No olvidemos que lo último que le queda a ETA es el “tesoro de guerra”. Es evidente que se lo quedará el último dirigente que quede en libertad...

EL ISLAM MODERADO: ¿UNA LITERATURA DE FICCIÓN?. Serafín Fanjul

Infokrisis.- Las opiniones de los expertos siempre son como para tenerlas en cuenta, aparezcan donde aparezcan. Nadie duda que Serafín Fanjul, catedrático de Literatura Árabe en la Universidad Autónoma de Madrid, es uno de los especialistas en la materia cuya opinión no puede tomarse a la ligera. En la revista de FAES, Cuadernos de Pensamiento Político nº 21, correspondiente al primer trimestre de 2009, hemos encontrado este artículo que introduce elementos irrebatibles sobre las posibilidades de convivencia con el tan cacareado "Islam moderado". Son pocas, nos sugiere Fanjul. Y lo explica abundantemente ofreciendo una panorámida de ese "Islam moderado"... justo en los días en los que nueve islamistas han sido detenidos en Reus después de juzgar, condenar a muerte y secuestrar a una mujer "adúltera"... justo como en el siglo XIII. El tiempo no pasa para el Islam. Animamos a leer las obras de Serafín Fanjul que en materia islámica es una autoridad universalmente reconocida.

 

EL ISLAM MODERADO: ¿UNA LITERATURA DE FICCIÓN?.

Serafín Fanjul


La propuesta de diálogo, aproximación, o al menos coexistencia, entre religiones es, quizás, tan vieja como la Humanidad. La precisión de armonizar unas y otras cosmogonías y sistemas de valores, también, aunque proceda de un interés concreto digno de aplauso -la superviven-cia en paz de las respectivas comunidades- una vez abandonado el intento, cuando lo hubo, de convertir y absorber al Otro. Los panteones de la Antigüedad se fueron ampliando a medida que surgían nuevos dioses, impulsados por nuevas ideas o necesidades, por contacto o choque con pueblos vencidos o recién llegados. En la América prehispánica sucedió algo similar.

Por lo que a nosotros respecta, en Europa occidental, debemos recor-dar que la irrupción del Islam provocó una conmoción de la que, muy lentamente, la sociedad europea neolatina se fue recuperando a lo largo de siglos, en paralelo al avance de la Reconquista hispana, el reequilibrio en el Mediterráneo, las Cruzadas y, finalmente, la penetración comercial en el norte de África de diversas potencias ibéricas o italianas, todavía en la Baja Edad Media.

Pero todo ese proceso de reasunción del poder económico, cultural e ideológico en el Mare Nostrum se vio truncado por la toma de Constantinopla por los turcos otomanos en 1453. El Islam, frenado y en fuga desde el siglo XI, volvía a ser el peligro anterior. Fruto de aquel estado de ánimo de la excitación consiguiente, es la obra de Juan de Segovia (De mittendo gla dio Divini Spiritus in corda Sarracenorum) en la que propone seguir una vía de acercamiento pacífico -y hasta pacifista- a los musulmanes (aprendizaje del árabe, estudio del Corán, cotejo y discusión de pasajes bíblicos y coránicos, etc.) con el objetivo manifiesto de terminar convirtiéndolos al Cristianismo, pero sin renunciar al intercambio de ideas, el respeto mutuo y la profundización en el conocimiento recíproco, entiéndase el diálogo y el talante, que dirían hoy algunos. El ejemplo de fray Anselmo de Turmeda. converso en Túnez al Islam siglos antes y transmutado en furibundo anticristiano -o de otros semejantes- no pareció arredrar a Segovia.

El clamoroso fracaso de la evangelización pacífica emprendida por fray Hernando de Talavera en la Granada recién reconquistada, unas décadas más tarde, sólo vino a abonar y dejar dramáticamente al aire la endeblez de esta clase de embelecos. Aunque, todo hay que decirlo, no se buscaba la convivencia (objetivo exótico en el tiempo) sino la conversión final de los infieles.

Desde entonces -desde aquellas fallidas aproximaciones buenistas- se han sucedido diversos intentos de diálogo, sobre todo en países o ciuda-des cuya historia constituye un permanente lugar común de "cruce de culturas", "mestizaje de civilizaciones", o "convivencia (por supuesto, gozosa y fructífera) de religiones". Roma, Tierra Santa o algunas capitales provinciales de España han sido los escenarios de tales gestos retóricos, invariablemente sin resultado alguno. El último, del 4 al 6 de noviembre de 2008, patrocinado por el Papa Benedicto XVI, que cumple de tal guisa con su obligación de procurar la paz y el entendimiento en el seno de la Humanidad, aunque tampoco haya avanzado un milímetro. No obstante, nuestro propósito en estas páginas no es tanto analizar y discutir la utilidad de tales esfuerzos -especialmente desarrollados por la Iglesia Católica- como abordar la actitud de los interlocutores que se buscan en el otro lado, de quienes -desde luego- podremos dudar en cuanto a su sinceridad e intenciones, pero no en lo referente a su representatividad: ellos sí son un fiel exponente de la mentalidad e ideología de base que, sin ser violentas, por ahora, o participar en las acciones terroristas, las hacen posibles, como caldo de cultivo y punto de partida de los asesinos.
 
Debemos resaltar que la iniciativa del Papa -como sucedía a Juan de Segovia- es consecuencia de la perplejidad y marasmo de la democracia y las sociedades occidentales, que no saben cómo reaccionar ante los sucesivos mazazos terroristas islámicos desde 2001, y ni siquiera interpretarlos. Con todo el trasfondo de confrontación y odio que destapan, arrumbando por ilusorias cuantas cogitaciones surgieron en paralelo al fin de la Guerra Fría y de la consiguiente Pax Americana. Pero los poderes públicos de Occidente quieren recetas mágicas, pacíficas, bondadosas y sin coste alguno en la política interior de las naciones, algo que permita soslayar los únicos métodos conocidos hasta la fecha para defenderse de enemigos exteriores. Decir que esa mercancía no existe tiene mala prensa, porque los altos responsables huyen de compromisos y complicaciones y de asumir la crudeza de la situación en su totalidad. Hoy como ayer, el enfrentamiento induce a buscar un acuerdo pacífico para la mera coexistencia, abandonada ya la idea de cristianizar a los musulmanes, al menos por parte de la Iglesia Católica. Y mientras unos musulmanes acuden a Roma con su habitual repertorio de declaraciones grandiosas o victimistas bajo el brazo, en el último año hemos asistido a la campaña contra Robert Redeker, a raíz del artículo en que ponía en guardia contra el islamismo y su nula intención de integrarse; una oleada de intoxicación con amenazas de muerte para el perseguido, bien resumida y dirigida por L'Humanité. "Robert Redeker, ex profesor de una Francia propia de la época de Luis Felipe y sin duda nostálgico de un Tercer Estado antirrepublicano (...) como en los mejores, momentos del catecismo petainista, los perros de la reacción andan sueltos", condena insultante bien acompañada por una catarata de llamamientos a asesinarle en las páginas web islamistas, un camino ya conocido, por el que -a la fuerza- han hecho transitar a Magdi Ayaan Hirsi o, antaño, a Salman Rushdie.

La agresividad mostrada por los musulmanes en los últimos diez años es consecuencia directa de los amplísimos vacíos dejados por el fin de la expansión occidental, lo que Huntington, recientemente fallecido, sinte-tiza bien: "...el Islam, una civilización diferente cuya gente está conven-cida de la superioridad de su cultura y está obsesionada con la inferioridad de su poder". Occidente creía en la universalidad de su cultura, pero el fortalecimiento de los otros les induce a pregonar cada vez más sus valores, instituciones y formas de vida, olvidados ya de los tiempos en que, por su propia debilidad, se acogían y servían de conceptos occidentales como liberalismo, democracia, autodeterminación... A medida que se fortalecen, los niegan y niegan la universalidad de los valores occidentales, bien auxiliados -eso sí- por europeos y norteamericanos gozosos en la autoflagelación, por complejos o por cálculo, que de todo hay.

En estos instantes, uno de los tópicos más repetidos entre periodistas, políticos, juristas e intelectuales en general bascula sobre las "grandes diferencias" existentes entre unos y otros musulmanes, ya sea en la simple proyección de la Geografía (Indonesia y Marruecos deben ser países muy distintos) o en la valoración de los diferentes grados de agresividad, proselitismo militante y hasta violencia de los activistas islámicos que operan en nuestros países. Suena lógico. No obstante -experiencia realizada por este autor en numerosas ocasiones-, muy pocas personas saben aclarar en qué consisten las diferencias entre unos y otros musulmanes, ni grosso modo. El señuelo de formas más suaves sirve eficazmente para descuidar la absoluta coincidencia de objetivos de unos y otros: la islamización total del Planeta y la venganza histórica por los agravios recibidos de nuestra parte, según ellos, mediante el arrasamiento de todas las culturas preexistentes, tal como han hecho en los países donde el Islam se convirtió en confesión hegemónica.

Con todo, es innegable la existencia en Europa y EE.UU. de musul-manes de origen que no han roto amarras con el Islam y que intentan ar-ticular unas normas prácticas de convivencia con las sociedades de acogida, teorizando en algunos casos y tratando siempre de armonizar el agua y el aceite. Es dificil medir cuál es el grado de compromiso y sincera creencia islámica que mantienen estas personas, o su lealtad para con sus nuevos países. También hay otros -escasísimos- abiertamente críticos con su religión y sociedad de origen y cuya efectividad es muy reducida, primero por vivir en el extranjero y, segundo, porque sus opiniones están condenadas de antemano al haberse salido, más por las malas que por las buenas, de la umma. Tal vez el tipo más frecuente es el del musulmán moderado -del cual hay nutrida nómina en toda Europa, pero de manera especial en Francia y el Reino Unido- que vivaquea a cuerpo de rey por universidades, Gobiernos locales, editoriales e instituciones varias recitando letanías victi-mistas entreveradas con llamadas retóricas a la paz, la hermandad y la to-lerancia.

Sin duda, Bassa Tibi es el mejor representante y teorizador de la línea integracionista de los inmigrantes, como él mismo la denomina, para dis-tinguirla de la asimilación total. Obviamente, rechaza tanto los intentos xenófobos de aislar a los recién venidos mediante la "acentuación de las diferencias para mantener a los extraños lejos de Europa", como el relati-vismo tragasables de los multiculturalistas, dispuestos a aceptar cualquier diferencia por mucho que rechinen el Estado de derecho, la igualdad bá-sica de los seres humanos y la imprescindible libertad de una sociedad ci-vilizada, facilitando en la práctica la constitución de guetos y la separación, bien que voluntaria, de los musulmanes. Por caminos opuestos se alcanza un mismo resultado. A Tibi no se le escapa que "aunque en absoluto multiculturalistas, los islamistas que viven entre los inmigrantes de Europa muestran una simpatía mayor por esas posiciones que por la integración democrática. La razón es bien sencilla, han comprendido perfectamente que pueden instrumentalizarlas para sus fines fundamentalistas. Así, confunden deliberadamente la asimilación y la integración política, con el objetivo de impedir esta última".

Es decir, el fundamentalismo islámico hará cuanto pueda para ahondar el abismo e impedir la integración, pues en ese aislamiento no tendrán rival en el control y manejo de las comunidades inmigradas, aunque esas actitudes generen un rechazo progresivamente más fuerte entre la población mayoritaria, en especial si los Gobiernos europeos conceden privilegios inadmisibles de cara a nuestros ordenamientos jurídicos y hábitos culturales, tal la autorización legal o encubierta de la poligamia, la permisividad con la ablación o diversas formas de discriminación positiva en terrenos económicos escabrosísimos para las capas bajas de la sociedad europea (bonificaciones, exenciones, adjudicaciones de viviendas, becas, atención sanitaria, etc.). Los islamistas buscan y aprovechan la acentuación de las contradicciones tratando de provocar el mayor desagrado posible en la población europea -aunque, por supuesto, aseguran querer lo contrario-, por ejemplo en la exhibición de símbolos y signos externos que choquen a los hábitos corrientes, a fin de agrandar el abismo entre unos y otros. Más abajo veremos algún caso notable.

Tibi, consciente del doble rasero que utilizan los musulmanes al enta-blar el famoso diálogo con los occidentales, recuerda cómo el imán de Jericó, en uno de tantos encuentros islamo-cristianos en Córdoba (1998) definía a la perfección el panorama: "Me hallo en conflicto conmigo mismo. Cuando ustedes hablan de diálogo quieren decir intercambio in-telectual; para mí hiwar (diálogo) es sinónimo de da `wa (exhorto a la is-lamización)". En definitiva, Tibi pretende un diálogo sincero en que se busquen los puntos comunes positivos para fundamentar una cultura cívica, pero sin pasar por alto los puntos de desacuerdo y sin incurrir en forma alguna de proselitismo al estilo del susodicho imán.

Muy otro es el caso de la también siria Wafá Sultán, refugiada en Estados Unidos. Psicóloga que ha denunciado por igual al régimen tiránico de la familia Asad y a los Hermanos Musulmanes, sus antagonistas. Para ella, el choque es entre civilización y barbarie, entre lo primitivo y la racionalidad: "El choque que contemplamos en todo el mundo, no es un choque de religiones, o de civilizaciones. Es un choque entre dos polos opuestos, entre dos eras, entre una mentalidad que pertenece a la Edad Media y otra que pertenece al siglo XXI. Es un choque entre la civilización y el retroceso, entre la barbarie y la racionalidad. Es un choque entre la libertad y la opresión, entre la democracia y la dictadura. Entre los derechos humanos y la violación de estos derechos, entre aquellos que tratan a las mujeres como a bestias y aquellos que las tratan como a seres humanos. (...) Los musulmanes fueron quienes empezaron el choque de civilizaciones. El Profeta del Islam dijo: 'Se me ha ordenado combatir contra las gentes hasta que crean en Alá y Su Mensajero'. Cuando los musulmanes dividieron a la gente entre musulmanes y no musulmanes y llamaron a luchar contra los demás hasta que éstos creyesen en lo que creían ellos, ellos empezaron este choque. Para detener este choque deben reexaminar su bibliografia islámica, que está repleta de alusiones al takfir y a combatir a los infieles".

Wafá Sultán aúna sinceridad, lucidez y valor de modo muy inusual entre árabes y se pronuncia por la aconfesionalidad, respeto para todas las creencias, defensa de los derechos individuales, sentido de reciproci-dad con los demás seres humanos y fuerte carga autocrítica, abandonando el victimismo y preguntándose por sus deberes -y los de su cultura y sociedad de origen- para con el resto de las gentes. Con árabes y musulmanes así es fácil entenderse y con ellos huelgan las actitudes defensivas. El problema, no baladí, es que ella, como Tibi, hubieron de expatriarse para continuar con vida, con lo cual su mensaje y capacidad de influencia menguan de modo dramático.

Y no otro es el caso de los escritores, musulmanes de origen pero no árabes, firmantes de un manifiesto, a raíz del incidente de las caricaturas de Mahoma, en protesta contra el entreguismo y cobardía de los Gobiernos europeos: "Rechazamos el relativismo cultural, que consiste en aceptar que los hombres y mujeres de cultura musulmana deben ser privados del derecho a la igualdad, la libertad y los valores seculares en el nombre del respeto por culturas y tradiciones. Rechazamos renunciar a nuestro espíritu crítico por miedo a ser acusados de `islamofobia', un concepto desafortunado que confunde la crítica del Islam como religión con la estigmatización de sus creyentes". Y firman Ayaan Hirsi Ali, somalí exiliada en EE.UU.; Chahlia Chafiq, escritora iraní exiliada en Francia; Irshad Manji, periodista refugiada en Canadá; Mehdí Mozaffari, profesor iraní exiliado en Dinamarca; Taslima Nasreen, de Bangladesh, perseguida por apostasía; Salmán Rushdie; Ibn Warraq, autor de Por qué no soy musulmán.

Un ejemplo intermedio, más moderado (sin comillas ni apostilla nin-guna) es el de la tunecina Kalthoum Meziou que en El Islam plural hace un análisis y crítica demoledora del derecho de familia islámico, resaltando sus arcaicos aspectos patriarcales, su carácter fosilizado y la desigualdad innegable que en detrimento de la mujer sacraliza. Con gran clarividencia describe la situación: "A finales del siglo IV de la Hégira, y a fin de proteger su fe, los ulemas decidieron 'cerrar las puertas del iytihad' , con lo que finaliza el esfuerzo creador. Ya no podrán dictar el derecho, crear la norma jurídica u ofrecer su propia interpretación del Corán y de la Sunna, sólo podrán aplicar, explicar o a lo sumo interpretar la doctrina tal como está establecida en cada rito. El conjunto de la obra, a pesar de todo esencialmente doctrinal y humana, se sacraliza y se convierte en algo intangible.
 
Esos conceptos se elevan entonces al rango de normas islámicas eternas, consideradas a partir de ese momento como un verdadero código del de-recho musulmán, como un artículo de fe. Se instala entonces una desvia-ción sobre un malentendido histórico: el derecho es intangible porque se percibe como algo religioso (...) Cuando al orden social patriarcal que afirma la supremacía masculina se le opone una ideología moderna de igualdad, el debate desemboca invariablemente en la lectura interpretativa del texto sagrado y de la Shari'a como fuente fundamental del derecho. Los enfrentamientos cristalizan en torno a la pluralidad de lecturas del Corán, sin que se eleve ninguna voz para invalidar la vocación del texto para gobernar lo temporal. Es cierto que hay que realizar reformas, pero deben hacerse en el seno del marco fijado por la ley religiosa". Así pues, continúan vigentes principios inadmisibles en el obligado plano de igualdad entre seres humanos: prohibición de matrimonio entre una mujer musulmana y un no musulmán; derecho del hombre a casarse con más de una mujer (excepto en Túnez); obligación sólo para la mujer de tener en cuenta que su futuro marido sea su igual en condición socioeconómica; deber de la esposa de obedecer y respetar a su cónyuge como jefe de la familia, lo cual implica plenos poderes para prohibirle salir, viajar, estudiar, trabajar, etc.

Esfuerzos como el de K. Meziou se ven complementados por los de ciertos reformistas cuyas intenciones, más angelicales que buenas, tienen poco o nada que ver con la realidad social de los países y gentes a quienes van dirigidas. Uno de ellos, el argelino Malek Chebel (ver MEMRI, Investigación y Análisis, n° 273) apunta 27 propuestas para reformar el Islam. La infame traducción a nuestra lengua del texto de MEMRI dificulta no poco su inteligibilidad en numerosos puntos y en otros induce directamente al error (por ejemplo al llamar "Iluminados Europeos del 18" a los Ilustrados del XVIII), pero a pesar de esta impresentable lacra podemos colegir la dirección del autor: una reinterpretación del Corán y superioridad de la razón por encima de la fe, si bien se contradice al descartar el ateísmo porque "nada muy importante es logrado fuera del esquema de trabajo de la religión" (sic). Su obra Maniféste pour un Islam des lumiéres (título traducido al español como Manifiesto para un Islam Iluminado), sugiere el uso de los términos munawwir (que ilumina) y munawwar (iluminado), tan utilizados por los integristas y por toda la tradición musulmana, con lo cual el autor está marcando claramente su designio de mantenerse bien anclado en el campo islámico pese a divagaciones mejor o peor digeridas en torno al ecologismo, la bioética, la promoción del sentido lúdico, los medios de comunicación, etc., o el exhorto a combatir conceptos y procedimientos salvajes -por suerte superados entre nosotros luengos años ha- que nos pueden parecer casi exóticos y que, sin embargo, en los países islámicos aún son el pan nuestro de cada día, por lo que las propuestas de Chebel podrían tenerse por novedosas (fetuas de condenas a muerte, yihad, castigos corporales, ablación, esclavitud, crímenes de honor, etc.).

Entre las observaciones de Chebel se cuentan algunas de importancia, tratándose de un musulmán, como: superioridad del individuo sobre la umma y de los seres humanos sobre la religión, defensa de los cambios culturales y de la libertad de pensamiento, exhorto a Europa para que no sea tan indulgente con los islamistas y a fin de que los medios de comunicación no les presten tanta cobertura, etc. Junto a estas ideas aparecen otras (combatir la corrupción o que los tribunales sean independientes), pero el mayor problema reside en que cae en los mismos enfoques obtusos de cualquier integrista, quizá inconscientemente -porque su formación ahí le lleva- o por saber demasiado bien que abordar esos temas le sitúa enfrente de la opinión de la inmensa mayoría de musulmanes, por ejemplo en el caso de las caricaturas danesas, que para él son "una provocación", con lo cual se comprueba que Chebel no se ha soltado mucho el pelo.

Mas éste es un caso puntual y anecdótico, lo verdaderamente grave, a nuestro juicio, es que incurre en idéntico espejismo que los integristas más extremos y barbados: hay que intentar la búsqueda de la regeneración en el Islam primitivo. Así nos encontramos de nuevo ante el mito del Islam perfecto luego degenerado por la acción política y por la maldad de los europeos y de algunos musulmanes que no supieron, o no quisieron, aplicar las enseñanzas de modernidad, libertad y tolerancia que el Islam aportaba. Pero la realidad es que el implacable control de la sociedad por el Islam impide el surgimiento, incluso en formas testimoniales, de grupos organizados que osen poner en discusión las creencias y la sumisión generales. La tendencia humana, tan corriente en todas las latitudes, a la aceptación de lo existente, aunque no más se corporeice en la inhibición, en las comunidades islámicas se acentúa debido al carácter fundamental de la misma fe y, por tanto, cualquier intento de innovación (bid a) sufre la condena no sólo de la oligarquía religiosa que impone las pautas y dictamina cuáles son los límites entre lícito (halal) e ilícito (haram), sino entre la masa de la población en proporciones abrumadoras. Los escandalosos ejemplos de Nasr Abu Zayd y Nawal as-Sa`dawi, en Egipto, por sostener obviedades en el plano filosófico y hasta histórico (v.g., que el Islam ha conservado pervivencias preislámicas en liturgia y creencias), se saldaron con el exilio del uno y la artificiosa protección de la otra por el Gobierno egipcio. Propuestas como las de Malek Chebel están condenadas al fracaso de antemano, por elaborarse y difundirse en Europa y por seguir moviéndose en el terreno de aceptación de la tradición musulmana a pies juntillas, es decir, con las reglas de juego impuestas por la ideología que pretenden combatir. Incluso es dudoso su éxito entre las comunidades trasplantadas a nuestro continente, dada la radicalización islamista cada vez más perceptible entre ellas.

Entrar en juicios de intenciones y condenar las grandilocuentes palabras de alguien, entendiendo, justamente, lo contrario de cuanto dice, puede ser tildado, a su vez, de mal intencionado, pero cuando se sigue su trayectoria y se le ve defendiendo, so color de diversidad cultural, el desprecio simple y llanamente de la igualdad y libertad de todos los seres humanos, tal como las consagran las constituciones occidentales, no parece que estemos pecando de suspicaces o malintencionados, máxime si los supuestos moderados eluden, de manera sistemática, la condena, hasta verbal, de crímenes masivos como los del 11-S, 11-M o el reciente asalto a Bombay. Ni siquiera se molestan en acudir a la taqiya (ocultación), admitida legal y moralmente en el Islam, de los verdaderos sentimientos religiosos, en situación de necesidad o inferioridad frente a la comunidad dominante no musulmana. La razón de esta desvergüenza es clara: necesitan mantener a su parroquia de integristas contenta para no perder su apoyo. Tal vez el lector ya haya comprendido que nos referimos a personajes como Tariq Ramadán, nieto del fundador de los Hermanos Musulmanes, Hasan al-Banna, quien hace años sostenía el derecho de los musulmanes a mantenerse al margen de la sociedad -confundiendo signos externos con creencia íntima, en la línea islámica habitual- mientras, al tiempo, exigía que se les tuviera por europeos perfectamente integrados, es decir, la cuadratura del círculo, o, dicho de otro modo, recibir sin dar nada a cambio. Reduciendo la confrontación a lo que denomina particularidades culturales (vestido, música, "gestión del espacio cuando se trata de hombres y mujeres": ¡qué modo de esquivar el concepto de desigualdad entre sexos!), elude los verdaderos problemas de fondo: derecho a la apostasía, libertad de la mujer para decidir sobre su propia vida, igualdad ante la ley, o respeto a todas las creencias religiosas en los países de hegemonía musulmana. Limita la cuestión a la mera caricatura folklórica, porque, en efecto, en sí mismo, es irrelevante que una mujer se cubra o no la cabeza, pero no lo es que no se la pueda reconocer por taparse la cara, o que, mediante la simple pañoleta, esté marcando un abismo insalvable con la sociedad que la rodea, en especial la masculina.

De manera incomprensible, este individuo -que, invitado a Madrid, se negó a condenar los asesinatos del 11-M- es tenido por prestigioso y mo-derado, cuando viene a representar el integrismo más brutal y descarnado, envolviéndolo en palabrería reiterativa y hueca y lanzando perogrulladas que, por su simpleza, sonrojan a cualquier ser pensante: "La confirmación abierta y positiva de la identidad musulmana es una realidad concreta, como hemos descubierto, como lo es la integración del ciudadano, de facto. Lejos de ser una mentalidad de gueto, la mayoría de musulmanes optan por una presencia serena y abierta y algunos llegarán hasta a proponer una 'cultura musulmana europea. Vemos los consiguientes redobles de una 'integración íntima en la sociedad europea, que debería ser objetiva y la finalidad de cualquier sociedad plural, que respete el concepto de identidad y diferencia'". La única explicación que hallamos para el éxito de este personaje es la necesidad de amplios sectores intelectuales y hasta gubernamentales europeos de que aparezca alguien a contarles lo que quieren oír, para poder evitar todavía por un tiempo el enfrentamiento con la realidad, incomodísima.

En un artículo reciente (Le Monde, 4-11-08) Ramadán preparaba su en-trevista con el Papa de dos días más tarde: "Nuestro diálogo constructivo sobre los valores y las finalidades comunes es más importante e imperativo que nuestras rivalidades sobre el número de fieles, el proselitismo y la rivalidad baldía en torno a la posesión de la Verdad. Los espíritus dogmáticos trabajan en ambas religiones contra sus propios intereses. Cualquiera que afirme que él es el único poseedor de la verdad y que 'los otros son la mentira' está ya equivocándose. Nuestro diálogo debe luchar contra las tentaciones dogmáticas apoyándose en un diálogo profundo, crítico y siempre respetuoso (...). Hay que empezar un diálogo sobre las civilizaciones. El miedo al presente a veces nos hace contemplar el pasado con un prisma deformado: sorprendentemente, el Papa aseveró que las raíces de Europa eran griegas y cristianas, como para conjurar la amenaza actual de la presencia musulmana en Europa. Su interpretación es reduccionista". Aparte de las inevitables llamadas al "respeto" y al "diálogo" (con la no menos ineludible condena del dogmatismo), Ramadán muestra su auténtica predisposición al calificar de sorprendente la afirmación de que las raíces europeas son griegas y cristianas. Pero claro que esos fundamentos religiosos y culturales -con las sociedades resultantes- son los nuestros. Y si añadimos otros habremos de hablar de elementos latinos y germánicos y, en el Este europeo, eslavos; y muy poco -en algún país del Sur, como España- de vagas reminiscencias árabo-musulmanas en proporciones menos que reducidas en alguna región: la Alhambra y la Mezquita de Córdoba despistan y vuelven estrábicos a quienes se quedan en la superficie de las cosas.

En lo referente a España -y perdónese la cita propia- remitimos a nuestras obras Al-Andalus contra España y La quimera de al-Andalus, cuyos argumentos y documentación no reiteraremos aquí. Y la relativa importancia de la transmisión árabe de conocimientos científicos y filosóficos griegos, queda muy atenuada al estudiar a fondo el papel desempeñado -como no podía ser de otro modo- por las Cruzadas y los bizantinos y por cuantos monjes, comerciantes o viajeros varios mantuvieron contactos con ellos (ver Sylvain Gouguenheim, Aristote au Mont Saint-Michel). Pero Ramadán -digámoslo educadamente- con el desparpajo característico de sus orígenes culturales, sugiere la negación de la evidencia -quiénes y cómo somos-, de la misma manera que asegura la existencia de "múltiples" asociaciones islámicas que, en Europa, trabajan por la integración en la sociedad europea, aunque él comienza por reclamar el derecho a las peculiaridades: ficciones y más ficciones de continuo desenmascaradas por los hechos.
 
Para terminar con Ramadán solo señalaremos una finta dialéctica nada baladí en el susodicho artículo dirigido al Papa: "Habrá que hablar también de la libertad de conciencia, de los lugares de oración y del argumento de la reciprocidad [sic]'. La mala fe es patente, porque suscita algo muy concreto en lo que los musulmanes sólo tienen que ganar y es uno de sus leitmotiv centrales (los lugares de oración, vale decir la Catedral de Córdoba, antigua mezquita, por ejemplo), mientras reduce la gravísima cuestión de la reciprocidad a un mero "argumento", cháchara para entretenerse y nunca tomar en serio.

Estos intelectuales musulmanes, muy relacionados con Europa, se mueven en un victimismo permanente y decepcionante, porque saben que de él extraen excelentes ventajas, personales o colectivas. Mohamed Talbi culpa al ambiente liberal occidental de beneficiar al integrismo y no al Islam moderno y liberal (se sobreentiende que se refiere a sí mismo), aunque nadie responda a la pregunta: ¿dónde está ese Islam liberal y moderno?; Fátima Mernissi (galardonada con el Premio Príncipe de Asturias) se despacha con gusto reduciendo Occidente a militarismo, imperialismo y terror colonial y rematando la condena con la frase "el individualismo, sello de la cultura occidental, es la fuente de toda aflicción"; Mohamed Arkoun, sin el más mínimo atisbo de autocrítica, denuncia "el inconmensurable desconocimiento que tanto en Europa como en Norteamérica impera sobre las causas de los conflictos del Tercer Mundo". El mismo Arkoun -como más arriba veíamos con Rama-dán- selecciona cuidadosamente la terminología al uso en la jerga política actual y las expresiones empleadas, según quiénes sean los aludidos, así habla de "ocupación romana" para referirse a los territorios norteafricanos del Imperio; o menciona la "brutal ruptura puesta en práctica por los Reyes Católicos en 1492 tras la caída de Granada", frente al papel [sic] desempeñado por los otomanos entre 1453 y 1924". El tratamiento lingüístico, nada inocente, no puede ser más desigual al mencionar los abusos de unos y otros.

En tanto Sami NaYr, argelino que vive en Francia, asegura con gran aplomo que el 98% de los inmigrantes musulmanes en Europa están per-fectamente integrados (ABC, 30-04-07), la retórica del chovinismo nacio-nalista árabe más crudo se exhibe sin tapujos en los escritos de Hala Mustafa, con su reiterativa enumeración de agravios, denuestos, amenazas y... pura ignorancia, sin adjetivos: "[Europa] no ha cambiado desde las Cruzadas [U], desde Andalucía [sic] y desde las guerras otomanas. Por eso, y a pesar de sus setenta años de laicismo y de sus fervientes esfuerzos por establecer vínculos económicos y políticos con Occidente, Turquía continúa fuera de la Unión Europea", escribía la autora en un alarde de superficialidad enciclopédica que le permite reducir la militancia islámica, con todas sus consecuencias definsivas, a forma de protesta social, o asimilar "Andalucía" (en realidad, se refiere a la pérdida de al-Andalus, lloriqueo monocorde y obligado en todo intelectual árabe) al conflicto de Palestina.

La enorme conflictividad, interna y externa, de los países islámicos -reflejada por Huntington con datos y números incontestables y que nadie le ha perdonado- pasa desapercibida para casi todos estos intelectuales y la achacan, de modo sistemático, a causas exógenas: los culpables siempre son los demás, de suerte que si, en los 90, de veinte conflictos etnopolíticos en quince estaban involucrados musulmanes con gentes de otras culturas, el escapismo (o lo que más arriba denominábamos piadosamente "aplomo" o "desparpajo") exige que Israel, o unos lejanos Reyes Católicos, deban responder de un derecho familiar medieval o unos castigos corporales que se remontan a las ciudades-Estado sumerias. Porque las preocupaciones de los islamistas moderados son otras: restablecer en toda su vigencia la Shari'a, un mayor uso del lenguaje y_ simbolismo religioso, copo de la educación, im-posición en los grados coercitivos que sean necesarios de conductas "islámicas" (alcohol, velo, etc.), mayor control-de los Gobiernos laicos (de laicidad muy discutible, en realidad), solidaridad entre Estados islámicos, rechazo de los Estados nacionales y de su inspirador -dicen- Occidente, retorno a los dorados tiempos del primer Islam, y, desde luego, variedad en las vías para alcanzar un mismo fin. Y en ello están.

Algunos de estos pensadores -como el tunecino Azzam Tamimi- feliz-mente paseados y remunerados en Europa por simposios, congresos y demás zarabandas, nos regalan con páginas exuberantes que, al menos, tienen la virtud de provocar la carcajada, algo muy de agradecer tratándose de textos sociopolíticos: para Tamimi, el sistema democrático occidental tiene su origen en el consejo de notables (shuni) que sucedió a Mahoma y eligió a los primeros califas, en tanto Rashid Gannushi estima que "los europeos se han beneficiado de la civilización islámica para crear ideas profundamente iluminadas de los valores sociales cuyo fruto era la emergencia de la democracia liberal". Pero el terrorífico integrista sudanés Hasan at-Turabi aún mejora la idea situando el arranque de la democracia moderna en el contrato de juramento y homenaje de besamano, en la ceremonia denominada baya. Hay donde elegir, aunque luego se ofendan porque no los tomamos en serio.

Sin embargo, siempre hay quien supere a todos los anteriores y nos deje bien claras las dificultades de entendimiento que padecemos -y padeceremos en el futuro- con quienes carecen de una mínima intención de acuerdo y aproximación. Rudolf el-Kareh ("Savants orientaliestes et crétins idéologiques", en Révue d'Études palestiniennes, n° 89, otoño 2003), en unas páginas cuyo título ya ilustra bien sobre el alcance del contenido, dirige un ataque enloquecido contra Huntington y, sobre todo, contra Bernard Lewis, arabista ante cuya obra hay que descubrirse, pero que presenta la tacha imperdonable de ser asesor de la Administración americana. La avalancha de exabruptos es tan desmesurada que resultaría irrelevante, de no representar bien a los "Estudios palestinos" y a una infinidad de orates que pululan por Internet y con los cuales, habitualmente, no perdemos un minuto de nuestro tiempo. Para El-Kareh, la obra de Lewis se reduce a odio, ignorancia, fantasía, injurias, estupidez, inepcia, obscenidad, panfleto, libelo, sinvergonzonería, propias de un "idiota" y un "memo". La acumulación de insultos, sustantivos, adjetivos y adverbios descalificadores es de tal magnitud que aquí no podemos reproducirla, y la idea central conduce -de manera expresa- a la conclusión de que el británico actúa por "un racismo extremo". No recuerdo nada semejante en ninguna de las siete obras de Lewis que he leído y que sólo me han suscitado admiración y agradecimiento por cuanto en ellas he aprendido, en un tono educado y medido, con excelente documentación y procedimientos argumentativos respetuosos con todo el mundo. Por ejemplo: al formular una crítica a una determinada sociedad musulmana, recuerda de inmediato, valora y compara lo que acaecía en el mismo momento entre los cristianos de Europa o los hinduistas de la India, que tampoco era glorioso. Se mueve en búsqueda continua de equilibrio y contrabalance, tratando de disculpar y comprender en su contexto los fenómenos sociales, en nuestra opinión con exceso. Pero con los improperios de El-Kareh se nos hace presente de nuevo el convencimiento de que esto es lo que hay como línea dominante y decisoria entre los musulmanes, no los ponderados razonamientos de Bassam Tibi; y comprendemos, por enésima vez, que el arabismo con razón puede considerarse un sacerdocio. Un sacerdocio en el que el perdón es mucho más necesario que el ministerio mismo.


(c) Serafín Fanjul
(c) Publicado en Cuadernos de Pensamento Politico nº 21- FAES - Enero Marzo 2009 - ISSN 1696-8441

Referendos de chichinabo para una independencia de pixiglás

Infokrisis.- El regionalismo en Catalunya siempre ha sido una tendencia desde el bombardeo de Barcelona por Espartero y desde la lucha por el proteccionismo para la industria del textil. Esto basta para intuir que en Catalunya, como en el resto de Europa, el nacionalismo que nacería quedaría indeleblemente vinculado a la burguesía local. Vamos a realizar una pequeña excursión que nos llevará a la formación del independentismo moderno y a la actual oleada de referendos independentistas.

La formación del independentismo actual

A diferencia de Euskalherria, en Catalunya la burguesía alumbró un "regionalismo", más que un nacionalismo. Inicialmente, eran pocos los que sostenían que Catalunya debería separarse de España, su idea era que, Catalunya era la parte "seria" del Estado español y reivindicaba llevar el timón de España. A lo largo del primer tercio del siglo XX, en cambio, una parte del regionalismo catalán se desliza hacia el independentismo.

En este proceso no es que las "clases populares" (que antes de la guerra fueron primero lerrouxistas y luego anarcosindicalistas) se incorporaran al independentismo, sino que fue la burguesía de izquierdas las que lo hizo.

Después de la guerra civil el independentismo estuvo ausente por completo de la oposición antifranquista que lo único que fue capaz de alumbrar fueron protestas cívicas, habitualmente encabezadas por Jordi Pujol y su entorno. Los partidos independentistas fueron pocos y escasos de militancia: el Front Nacional de Catalunya, a pesar de su nombre, nunca reunión a más de 150 personas, su escisión el Partit Socialista d’Alliberament Nacional apenas fue un poco más lejos y el grupo armado Front d’Alliberament de Catalunya sobrevivió no más de tres años quedándose a distancia de ser la "ETA catalana". Poco ruido, pocas nueces y solamente un guardia civil asesinado frente a la delegación de Hacienda. Afortunadamente, quedaría por decir.

Sin embargo, durante la transición se produjo un fenómeno digno de mención: los partidos de la oposición democrática, absolutamente todos, se contagiaron pronto del "regionalismo" catalanista que hasta hacía poco había sido solamente patrimonio del centro-derecha y de la derecha catalana. Esto puede atribuirse al elemento emotivo y sentimental presente en todo fenómeno regionalista que aleja siempre de la racionalidad y del sentido común y pasa a valorarlo todo con el corazón.

El resultado de los primeros procesos electorales en Catalunya desdijo la primera impresión: el PSUC que hasta ese momento había sido con mucho (y con sus 130.000 afiliados en 1978) la columna vertebral y la fuerza hegemónica en la oposición democrática se quedó con apenas un 14%. Emergió de la nada un PSC-PSOE que hasta ese momento jamás tuvo más de 200 afiliados y CiU que nunca antes había pasado de ser un círculo informal en torno a Pujol. Sin embargo, fueron estos últimos los que se configuraron -utilizando el elemento "regionalista" que, a todo esto, ya se había convertido en "nacionalismo"- como fuerza hegemónica. La izquierda comprobó que sus llamamientos a la liberación de la clase obrera, a la "construcción del socialismo", caían en la atonía: lo que lograba subyugar a las masas era la emotividad y el sentimiento. Así pues, por razones electorales, la izquierda catalana PSUC y PSC-PSOE -ERC había sido durante la transición inexistente y después minúscula- emprendió una enloquecida carrera, cada vez más descarada, para demostrar que eran más nacionalistas que los nacionalistas.

El proceso tuvo como resultado el que siempre en Catalunya (y por razones diferentes de Galicia) los niveles de participación electoral siempre fueran descendiendo. La explicación reside en que el cinturón industrial de Barcelona, mayoritariamente formado por inmigrantes de otras regiones del Estado durante el período 1950-1870, estaba débilmente catalanizado y rechazaba el nacionalismo creciente de la izquierda. Este proceso explica porque en las zonas en donde hasta 1986 el PSUC era fuerte, a partir de ese momento empezara a registrar las zonas con más abstención en Catalunya… y con más votos para la derecha, el Partido Popular, proceso que culminó en las elecciones de 2000 y tuvo su punto de inflexión en el gigantesco error político e histórico de Aznar apoyando la invasión de Irak: las masas llegadas de la izquierda encontraron un eco en su "antiimperialismo" de otros tiempos y rechazaron en 2004 dar el voto al PP. En sucesivas consultas electorales, especialmente a partir de 2004 el abstencionismo ha ido creciendo en Catalunya, llegando a participar menos del 50% del electorado en el referendo sobre el Nou Estatut y llegando al 50% en la ciudad de Barcelona en las elecciones municipales de 2007.

Como en todos los procesos socio-electorales, a lo largo del periplo 1986-2009, también en Catalunya ha existido voto de protesta y procesos sociológicos curiosos. Entre los primeros destaca el que pequeños sectores de CiU, especialmente de Convergencia Democrática de Catalunya, el partido de Pujol, se han ido desencantando con la línea pactista, oscilante, oportunista y, en buena medida corrupta (tanto por parte de CDC como de UDC) y, si experimentaban el "tirón" emotivo del nacionalismo, dieran un paso más allá y dieran forma a su protesta a ERC partido que, históricamente, tras la transición, ha englobado el voto de protesta llegado del nacionalismo y llevado hasta el independentismo. Básicamente, ERC no "subía" cuando lo hacía "bien", sino que lo hacía cuando CiU lo había "mal" o "muy mal".

Sin embargo, la inconsistencia de ERC ha sido palpable a lo largo de los últimos 30 años, se ha demostrado en que su crecimiento y mengua ha tenido el perfil de unos dientes de sierra. Tuvo cierto despunte con Heribert Barrera; luego cayó; volvió a tener cierto protagonismo con Ángel Colom y Pilar Rahola; luego, tras expoliar las arcas del partido, ERC volvió a la atonía; más tarde con Carod subió algo y gobernó: era su techo histórico. En ERC ni hay ideólogos, ni líderes políticos, sino como máximo agitadores de bajo perfil a los que se les ha dado la posibilidad de lanzar sus arengas por TV y especialmente por la televisión catalana.

A diferencia de CiU, ERC se marca como objetivo la independencia… y tiene prisa o de lo contrario sabe que el reflujo le alcanzará. La operación de los "referendos de chichinabo" era la esperanza de ERC de llegar reforzado a las elecciones autonómicas del próximo mes de noviembre. Las encuestas le son desfavorables, casi diríamos, ampliamente desfavorables. La trayectoria del diente de sierra apunta hacia abajo.

Luego está el fenómeno sociológico al que aludía: desde 1986 se ha ido formando un nuevo independentismo sin apenas precedentes en la historia de Catalunya. Antes de la guerra ya existieron formaciones como Palestra o Nosaltres Sols, incluso en cierta medida los Escamots de Estat Catalá, que agrupaban al independentismo radical, juvenil y con cierta propensión a la violencia verbal o física. El revival de todos estos grupos en la transición constituyó un fracaso absoluto. Sin embargo, el rechazo a la política de CiU, la desconexión completa del PSUC con las masas populares a partir de 1990, la identificación del PSC con la corrupción felipista que tuvo en Catalunya buena parte de su campo de acción, todo ello generaron que, a partir de 1980 en los institutos de enseñanza media en Catalunya fuera habitual la formación de una extrema-izquierda independentista y de una extrema-derecha españolista. Tras la disolución de Fuerza Nueva y con la progresiva pérdida de vigor de estos últimos, los independentistas quedaron durante un tiempo como dueños del terreno juvenil (1986-1989). Es en ese preciso momento en el que se constituye el Moviment de Defensa de la Terra, como opción "frentista" del PSAN. En la lógica de estos grupos extremistas, el MDT era el "frente político" justificado por la existencia de un "frente militar", "Terra Lliure".

Esta dinámica logró galvanizar durante unos años (86-89) al independentismo con consignas de "visca la terra lliure", "lluita armada", "propaganda armada", etc. El problema era que se trataba de un terrorismo de faixa y barretina, mucho más folklórico que efectivo y que se saldó con la espectacular cifra de cuatro muertos: tres entre los propios terroristas por accidentes durante el manejo de explosivos y una mujer asesinada al derrumbarse el edificio en el que vivía tras explotar un ingenio. De no haber sido desarticulado todo el grupo poco antes de las Olimpiadas de 1992, seguramente varios militantes más hubieran sido víctimas de esa impericia en el manejo de explosivos. TLl jamás logró generar una dinámica terrorista digna de tal nombre, se trató como máximo de un terrorismo inexperto, metepatas, juvenil, inconsciente y alocado que jamás despertó el más mínimo interés entre la sociedad catalana.

Al entrar en recesión la actividad de TLl y al escindirse en dos ramas tanto el "frente político" (MDT y Catalunya Lliure) y el "frente militar" (dos TLl) y coincidir ese período con uno de los puntos álgidos de ERC (220 militantes de Catalunya Lliure se sumaron públicamente a ERC en 1991), el independentismo radical perdió la posibilidad de convertirse en un fenómeno político. Iba a seguir vivo pero atomizado, incapaz de converger en una sola organización, refugiados sus exponentes en sus pueblos formando Candidaturas de Unidad Popular o candidaturas independientes e independentistas. De todos los sectores del independentismo radical sobrevivieron solamente algunos "casales independentistas" y una organización juvenil, en buena medida informal, los "Maulets" que, poco a poco, fue monopolizando la actividad de los jóvenes independentistas radicales. Pero ya desde finales del milenio, los Maulets se habían transformado en una organización etérea y gaseosa, sin cabeza, ni dirección, sin programa y sin medios, que, para colmo, estaba imbricado en el universo "antifascista" y "antisistema". A medida que sus militantes maduraban, en su inmensa mayoría abandonaban la actividad política, unos pocos pasaban a ERC, otros, los más inteligentes, a CiU, y otros pasaban a alimentar las candidaturas independentistas en pueblos de Catalunya. En realidad, todos estos rasgos configuran a los maulets como una verdadera tribu urbana, incluso con vestimenta específica (pañuelo palestino, macuto, cierto desaliño, distintivo propio: bandera estelada con triángulo azul…) y música propia (Els Pets y media docena de bandas de rock más o menos estridente que se jactan de independentismo así como admiración por sus homólogos euskeras). De ahí que, más que un fenómeno político, sea sociológico. Sus enemigos ya no son los miembros de Fuerza Nueva… sino los skin-heads del barrio.

Tanto ERC como los círculos independentistas radicales (CIEMEN, CAJEI, CUPs, OSAN, Convenció per l’Independencia, etc.) siempre, repito, siempre, han recibido algún tipo de ayuda de la Generalitat -estuviera quien estuviera al frente- al considerar que los pocos votos que podía arrastrar, ante determinadas simetrías electorales, podrían ser interesantes de captar. En algunos casos, CIEMEN o Convenció per l’Independencia, es curioso constatar como cuanto más minúsculos eran, más subsidios recibían.

Es todo este entramado (ERC, maulets antisistema, CUPs, círculos independentistas radicales) quienes han convocado esta oleada de referendos en los últimos meses. Carod Rovira expresó en 2003 su profecía de que en 2014 Catalunya sería independiente: nos acercamos a esa fecha y el gran paso para llegar a ese objetivo final han sido estos referendos que hemos calificado de chichinabo.

Los referendos independentistas y la realidad catalana

Como todo grupo que piensa con el corazón (de ahí la emotividad y el sentimentalismo de todo nacionalismo), el independentismo atiende más a sus sugestiones y fantasmagorías que a la realidad. Es curioso constatar como en 1986-89, los dirigentes del PSAN y del MDT estaban convencidos de que la población catalana apoyaba a TLl… y se decían entonces que había llegado la hora de la "propaganda armada". En realidad, eran víctimas del "ombliguismo": solamente hablaban entre ellos, solamente leían lo que ellos mismos escribían, cualquier cosa que no entraba en sus planteamientos era inmediatamente anatemizado como "botifler", "españolista" o "fascista", y por tanto arrojado a su peculiar índice. Tenían la sensación de que a cada manifestación les acudía más gente y sus dirigentes empezaban a sufrir la crisis de los 40 en las que un adulto intenta regresar a su juventud perdida. Habían crecido, pero distaban mucho de tener la más mínima fuerza social. En los años siguientes se enteraron de la realidad.

Carod-Rovira a finales de 2003, cuando ya era "conseller en cap" logró asombrar a los participantes en una conferencia en el Fomento del Trabajo explicándoles que su objetivo era la independencia y que -ante las preguntas de los empresarios convocantes del evento- lo que ocurriera después no le interesaba. Ese es el independentismo: primero la independencia, ningún proyecto salvo la independencia, ningún futuro después de la independencia. Ese es el hombre que profetizó, cual Malaquías o Jeremías, la independencia de Catalunya para el 2014… un irresponsable.

Sin embargo, el sistema educativo catalán ha logrado difundir entre algunos jóvenes el mensaje independentista. Este sistema está en vigor desde principios de los 80, así que en la actualidad quienes se educaron en aquella escuela que parecía haber descubierto las virtudes de Catalunya, tienen ya 30-35 años. Muchos de ellos están hoy en CiU y en el PSC y contribuyen a radicalizar el mensaje catalanista de estos partidos y hacer que buena parte de su peso electoral depende del mismo. El PSC nunca ha obtenido un mayoría notable en las autonómicas catalanas (pero si en las generales) gracias a que su mensaje ha sido excesivamente catalanista y ha dado la espalda a la población catalana castellano parlante. El PSC se muestra ambiguo y titubeante, haciendo en el fondo, como CiU, optar por lo que cree que mejor conviene a sus negocios en ese momento. El PSC en el fondo se ha dejado arrastrar por el sistema educativo creado por CiU que tiende solamente a formar en el catalanismo, mucho más que en ciencias o humanidades. Incluso el PP se siente limitado y comprimido en su papel de "único partido estatalista" presente en Catalunya y suele aplicar una política de paños calientes que le ha llevado a sucesivas crisis interiores desde la defenestración de Aleix Vidal-Quadras en el que el PP de Catalunya alcanzó su techo máximo.

Con todo este pastiche político se convocó el referendo en Arenys de Munt: un pequeño pueblo del interior con un 25% de inmigración, gobernado por independentistas. Convocado en el verano, el referendo fue considerado por Montilla como una oportunidad para reafirmar su "centralidad": a un lado los independentistas, a otro los falangistas… Por limitados políticamente que sean los independentistas, saben que si alguien convoca un referendo es para ganarlo. Y lo ganaron. Es la única vez que Arenys de Munt ha aparecido en la prensa en las últimas décadas. Eran los tiempos en los que se temía que la sentencia del Constitucional sobre el Nou Estatut se publicara en otoño, así que tanto al PSC como a CiU le interesaba agitar el fantasma independentista para presionar: "si no se aprueba el Estatut, vendrá la hora de los radicales de derechas e izquierdas". De ahí que un referendo en pueblo perdido, mínimo, cuyo gran problema es la inmigración masiva, irrelevante en todos los sentidos, dirigido por marginales de la política catalana, se convertía en ejemplo para el independentismo. Era cuestión de tiempo que allí en donde ERC y su constelación de minucias independentistas tenían cierta mayoría lograran arrastrar a CiU y a PSC en la convocatoria de más consultar de chichinabo. En este magma, Joan Laporta, ex miembro del Partit per l’Independencia (invento de Ángel Colom tras abandonar ERC y antes de integrarse en CiU), ha intentado asumir un protagonismo político a partir de su papel como presidente del Barça, que le ha llevado a tratar de extremizar las opiniones de sus socios… el misterio es qué consume Laporta para comportarse con el desmadre del que hace gala en los últimos años.

Con estos referendos lo que el independentismo intenta es hacer valer oficialmente el "derecho de autodeterminación", en realidad, se preocupa más por generar un movimiento popular a favor de la independencia… para la inefable fecha establecida por el profeta iracundo: 2014. La idea de Carod es que surja un clamor independentista a partir de estos referendos que permita revalidar lo que ocurrió durante las elecciones municipales convocadas por la dictadura de Berenguer que hicieron salir a las masas republicanas a la calle… aun cuando los resultados globales fueron ampliamente favorables para la monarquía. En ese momento, Companys, aprovechando la confusión reinante se presentó en el Ajuntament de Barcelona y proclamó el "Estat Catalá". En el 34 volvió a hacerlo desde el balcón opuesto, en el Palau de la Generalitat. Con el mismo resultado, por cierto.

De los 700.000 catalanes convocados han acudido a votar 200.000, incluidos inmigrantes y jóvenes de menos de 16 años. Si el referendo era un chiste con este planteamiento pasaba a ser una irrisión: los 1.300.000 inmigrantes presentes en Catalunya desde ayer tienen el mismo derecho que los ciudadanos catalanes… lo que indica que también en esto para ERC la independencia está muy por encima de la identidad catalana. En cuanto a que adolescentes de 16 a 18 años, voten es un intento desesperado de hinchar las cifras de partidarios de la independencia a un sector que todavía está en edad preuniversitaria y, por tanto, sometida al sistema educativo creado con la intención de transmitir la idea de que Catalunya es algo completamente aparte del Estado Español.

En principio, si unimos el que los referendos en cada población han sido convocados de una manera diferente, que la Coordinadora que en teoría los encadenaba ha sido criticada por algunos ayuntamientos, si tenemos en cuenta que no ha habido campaña en contra, ni por supuesto debate a fondo, los resultados se podían haber previsto sin necesidad de convocar el referendo: allí en donde ERC e independentistas tenía mayoría y donde CiU iba a remolque, han tenido un tercio de votos que, restando el número de votos nulos, en blanco y negativos, menos el número de inmigrantes y menores de 18 años votantes, dan en torno al 20% a favor del Si a la independencia… justo lo que cabía esperar.

Esta cifra ha facilitado el que cada cual tomara los resultados según su lógica: para los convocantes, se trataba de un "éxito", dado que el referendo se había convocado en "circunstancias heroicas" (el grado de "heroísmo" parece algo relajado desde que entre los independentistas que en 1992 consideraban como "malos tratos" el que un policía les hablara en castellano o les gritara…), fuera de Catalunya el resultado ha sido considerado como un "fracaso estrepitoso" (así lo registran la mayor parte de los diarios digitales). Público destaca, siempre al servicio del PSC-PSOE que "Artur Mas permaneció desaparecido" y la noticia ocupa un lugar secundario. La Razón destaca, en cambio, que "el referéndum abre una brecha en el tripartito entre PSC y ERC", destacando que la "botifarrada anti-independentista" de Molins agrupó a "centenares de personas". La noticia también ocupa un lugar extremadamente secundario en su web. Con cierto criterio periodístico, ABC no habla en portada de la consulta, sino que dedica una noticia a Joan Laporta y al hecho de que tanto ERC como CiU le han cerrado el paso en sus listas. Avui, por supuesto, trata el tema en portada como noticia más destacada… a pesar de ser propiedad de Planeta. Titulan: "El soberanismo gana influencia en una consulta irregular". Lo mismo prácticamente die El Punt Diari, destacando que en Osona (Vic) y La Garrotxa (Olot) es donde han obtenido mejores resultados, añadiendo que "muchos inmigrantes acudieron a las urnas para ser ciudadanos de pleno derecho".La Vanguardia , con su ambigüedad comedida, se limita a dar una información fría de los datos: "Gana el Sí". El Periódico juega la carta de la ambigüedad humorística y pasotista: "Todos contentos". En cuanto a los diarios nacionales, El País destaca la baja participación y El Mundo destaca la "crisis entre los promotores de las consultas independentistas"…

Parece difícil que todo esto suscite una oleada de entusiasmo que desborde las instituciones. A decir verdad, a medida que se leen las informaciones, las condiciones y los resultados, se percibe que teníamos razón al titular este artículo "referéndum de chichinabo". Quizás es que el independentismo catalán no está en condiciones de ir más allá de donde ha llegado. Y los dientes de sierra van a prolongar su sentido descendente: irrupción de Laporta en política con una candidatura propia, disgregando aún más el independentismo, crisis de ERC, incapacidad por parte del independentismo de integrar a la inmigración, incapacidad por integrar a los cientos de miles de parados y subempleados, errores en ambos tripartitos, etc. Lo hemos dicho siempre: el independentismo carece de clase política, tiene, como máximo algunos agitadores de tertulia y de casino, poco más.

Algunas conclusiones a vuelapluma

Lo que si es cierto es que en los últimos meses el problema de la vertebración de España parece haber pasado de Euzkadi a Catalunya. ¿Es así? En realidad, no. Lo que ocurre es que nunca como hoy la clase política catalana ha tenido un perfil tan bajo, casi diríamos, tan miserable, paupérrimo y pobretón. No hay figuras que destaquen en la política catalana y, precisamente por eso, un Joan Laporta puede llamar la atención o se pueden tomar en serio referendos sainetescos. Ese es el gran problema de la política catalana: el nacionalismo piensa con las vísceras, pero hay algo peor, el que pone sus vísceras al servicio de su cartera. Y en eso está toda la clase política catalana que emplea el sentimiento de identidad para justificar cualquier exacción.

Otro problema fundamental es que si bien es cierto que el independentismo sigue siendo minoritario -casi diríamos, ampliamente minoritario- no es menos cierto que España resulta indiferente en Catalunya y que uno de los motivos por los que la patronal catalana se muestra como firme partidaria de mantener el vínculo con España no es por motivos "patrióticos", sino exclusivamente comerciales. La idea de "nación española" está ausente en una parte sustancial de los catalanes. El hecho real y objetivo es que en Catalunya existen dos identidades: una la que era específicamente originaria, con los apellidos catalanes; otra la que fue llegando en distintas oleadas a lo largo del último tercio del siglo XIX y durante todo el siglo XX: una es la identidad española traída por los inmigrantes del resto del Estado, otra es la originaria. En estos momentos estamos en trance de ver cómo se forma una tercera identidad: la inmigrante, fundamentalmente islámica.

El hecho es que la identidad española y la catalana son contiguas, pero con la islámica existe una brecha cultural, étnica y antropológica. Si bien no han existido resistencias notables a la integración de la identidad española en Catalunya (misma etnia, misma religión, parecidas tradiciones antropológicas y culturales), no ocurre lo mismo con la inmigración (diferente etnia, diferente religión, tradiciones antropológicas y culturales contrarias). Y más vale que el independentismo se vaya convenciendo (si es capaz de convencerse de algo) de que el islamismo es inintegrable y que no está ante un fenómeno que se parezca en algo a la inmigración llegada a Catalunya del resto del Estado.

El problema de fondo es aceptar o rechazar que Catalunya forma parte del Estado Español. Aceptar o rechazar que la historia de Catalunya y del resto de España han marchado juntas desde hace más de dos milenios. Aceptar o rechazar que el catalán es una lengua hispano-romance. Aceptar o rechazar que el futuro de Catalunya está en España y, por tanto, en Europa. Aceptar o rechazar que en Catalunya en este momento existen dos identidades. Aceptar o rechazar que el islam es otra cosa.

Por que el problema de Catalunya no es la independencia sino estos otros: crisis económica - inmigración masiva islámica - corrupción de la clase política. Nada más (y nada menos). Pobres independentistas que ante estos problemas solamente responden con la fecha-mito: 2014. En 2014 seguirá existiendo crisis económica - inmigración masiva islámica - corrupción de la clase política… y ellos empeñados en su manía soberanista y en seguir a sus vísceras en lugar de a su cabeza.

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LOS TEMPLOS DEL SABER. PEQUEÑA HISTORIA DE LAS BIBLIOTECAS


Infokrisis.- Consultar una biblioteca se ha convertido en algo habitual: las hay en los centros de estudio, en los barrios, a cargo de instituciones públicas o privadas; incluso en prisiones, balnearios y sanatorios, siempre existe una sala, un pequeño templo del saber que muestra en sus estanterías preciados tesoros de literatura y ciencia de todos los tiempos.     Pero hasta llegar a hoy las bibliotecas han sufrido una larga -y en ocasiones, tortusoa- evolución. Su historia es la historia del saber universal. Su tesoro pertenece a toda la humanidad.

LA BIBLIOTECA DE BABEL


En Sumer, hace más de 4000 años, se empleó por primera ver la escritura para realizar anotaciones contables, luego para escribir mensajes y solo muy tardíamente para componer relatos épicos. Las primeras bibliotecas reunían, en realidad, archivos contables; más adelante, los reyes incluyeron sus crónicas y documenos administrativos. La literatura aún era oral.

Los primeros soportes de la escritura fueron tablillas de arcilla que, una vez cocidas, adquirían la consistencia que les ha permitido alcanzar 4500 años de historia gozando de buena salud. Otros soportes fueron tablillas de madera o marfil recubiertas de cera, utilizados solo para borradores o anotaciones. Los primeros libros se formaron uniendo varias tablillas con cintas o correas que atravesaban unos orificios laterales.

En 1975 se descubrió la biblioteca de Ebba, a 80 km de Alepo, en la actual Siria, incendiada en el siglo XXIII a. de JC. Se encontraron 17 fragmentos de tablillas en dos habitaciones. En aquella remota época la ciudad había tenido varios cientos de escribas que habían redactado incluso varios diccionarios sumerio-ebaitas. Hasta este descubrimiento se creía que la biblioteca más antigua era la de Ur, descubierta hacia 1894 donde se hallaron 70.000 tablillas.

En Ur, las tablillas se guardaban en cestos de mimbre recubiertos de asfalto para evitar la humedad. En la vecina ciudad de Mari, se emplearon rollos de piel para envolver las tablillas, habitualmente de registros administrativos; no fue sino con el descubrimiento de los 30.000 fragmentos contenidos en la biblioteca de Asurbanipal, entre las ruinas de su palacio real, donde aparecio el primer relato épico, el Poema de Gilgamesh, en el que incluso se hacía alusión al diluvio.

EGIPTO: LAS "CASAS DE LA VIDA"

Gracias a la Biblia sabemos que David y Salomón dispusieron de buena biblioteca que contaba con textos escritos sobre tablillas, pieles y, finalmente, en pergaminos; lamentablemente estas bibliotecas se perdieron en el curso de las visicitudes sufridas por Israel. Por el contrario, en 1947 se descubrió por pura casualidad en Qumram, desierto de Judá, un depósito de 200 documentos esenios escritos en rollos de piel cosida. El contenido de estos documentos era de carácter místico y religioso y, entre ellos, se encontraban algunos de los llamados "evangelios apócrifos" que se creían perdidos para siempre.

Los judíos, a su vez, habían tomado ejemplo de los egipcios. La leyenda atribuye al sabio arquitecto Imhotep la creación de la primera biblioteca en el siglo XXVIII a. de JC, pero se trata de mera ficción. Los egipcios llamaban poéticamente a sus bibliotecas "casas de vida". Solo los esccribas estaban en condiciones de leer y escribir, situación que les puso en disposición de ocupar puestos elevados e incluso el trono. Los egipcios trenzando fibras vegetales y luego machacándolas crearon el papiro que, luego, encolado, daba lugar a rollos formados por veinte hojas de pergamino. Los rollos se guardaban en arcones recubiertos de fundas de tela o cuero; las "casas de la vida" estaban frecuentemente en los templos.

CON LOS LIBROS, EN EL MUNDO CLASICO

También los griegos prefirieron la transmisión oral para sus poemas y solo en el siglo V a. de JC, con Pericles, se generalizó el libro y la lectura. Atenas exportó libros escritos en papiro. Fue en el depurado marco cultural ateniense donde aparecieron los primeros bibliófilos, literalmente "amigos de los libros". en el siglo IV a. de JC se abren las primeras bibliotecas si bien las leyendas las ubican el períodos anteriores.

Platón fundó en el 387 a. de JC una escuela para la enseñanza superior: la Academia, que pudo prolongar su vida durante nueve siglos hasta que el emperador Justiniano la clausuró en el 524. Platón consideraba a la tradición oral como más viva y efectiva que la escrita, pero pagó una fortuna a cambio de unos manuscritos pitagóricos. En cuanto a Aristóteles, fundador de otra escuela, dedicada al Apolo Licio (de ahí el nombre de "liceo"), reunió para sus alumnos una gran cantidad de libros.

Un gran centro cultural de la antigüedad clásica radicó en Pérgamo, cerca del templo de Atenea y del teatro. Allí, cuenta la leyenda, se inventó el pergamino al prohibir los egipcios la exportación de papiro.

LA MAS FAMOSA BIBLIOTECA DE LA HISTORIA

Cuando Roma conquistó Grecia se preocupó por requisar las bibliotecas que encontró a su paso, por ello  las bibliotecas romanas contaron con dos secciones, la de manuscritos griegos y latinos. El préstamo de libros apareció en Roma. La biblioteca Ulpiana, próxima al Foro Trajano, fue una de las más importantes. En Pompeya se hallaron 1800 rollos carbonizados de la biblioteca local. Tras el Edicto de Constantino (313) aparecieron bibliotecas específicamente católicas reunidas por los "Padres de la Iglesia". En ese período algunos católicos extremistas liquidaron  a sangre y fuego los restos del paganismo y esto tuvo consecuencias para la biblioteca más famosa de la antigüedad.

Dos hechos marcaron en el siglo IV el fin del paganismo egipcio: el asesinato de la filósofa y matemática Hipatia, muerta a manos de monjes dirigidos por San Cirilo y la destrucción del templo de Serapis y de la Biblioteca de Alejandría por fanáticos cristianos, en el año 390; tres siglos después la destrucción fue consumada por  Adb al-Latif siguendo órdenes de Omar, descendiente directo de Mahoma que odiaba literalmente los libros; "el Libro de Dios nos basta" y "no hacen falta libros que no sean el Libro", repetía habitualmente, aludiendo al Corán. Se oponía incluso a que los propios musulmanes escribieran libros, aun inspirados en Mahoma.

La Biblioteca de Alejandría fue fundada por Tolomeo I o Tolomeo II en el 331 a. de JC. en la ciudad levantada por Alejandro Magno. Su primer bibliotecario fue Demetrio de Falera. Cuando Julio César conquistó la ciudad un incendio causó la pérdida de entre 40 y 70.000 volúmenes; las fuentes históricas no se han puesto de acuerdo sobre las causas del siniestro, pero es posible que se tratara de un accidente; es incluso probable que el incendio afectara solo a volúmenes que César había elegido para trasladarlos a Roma.

El 295 fue Diocleciano quien sitió Alejandría sacudida por una violenta rebelión que afectó a Egipto. Al entrar en la ciudad, Diocleciano calló del caballo lo cual interpretó en el sentido que los dioses le ordenaban no destruir la ciudad. Se limitó a purgar la Biblioteca de algunos libros en los que se explicaba la ténica de fabricación del oro. Se perdieron obras de alquimia atribuidas a Salomón, Pitágoras y Hermes.

Al producirse el incendio final ordenado por Omar no quedó rastro de la Biblioteca más famosa de la historia que llegó a albergar casi un millón de volúmenes recopilados pacientemente durante sus 1000 años de existencia. Cuando los europeos volvieron nuevamente a Egipto a finales del siglo XVII, Alejandría era solo un pequeño villorrio poblado por bandidos.

BIZANCIO Y EL ISLAM: DE ORIENTE VINO LA LUZ

El libro era excepcionalmente apreciado en Bizancio donde gran número de personas sabían leer y escribir. Focio, patriarca de Constantinopla escribió en el siglo IX la primera historia de la literatura, llamada "Bibliotheca". Cien años después, Aretas, jerarca de Cesarea era dueño de una gigantesca biblioteca privada con el atractivo de albergar gran número de obras paganas. El Colegio Imperial, albergue de la gran biblioteca de Constantinopla, resultó incendiada por León el Isaurico en el curso de las guerras civiles provocadas por los iconoclastas; ardieron 36.000 volúmenes. En 1204, cuando la ciudad había reconstruido su fondo bibliográfico cuando fue nuevamente saqueada por los cruzados de camino hacia Tierra Santa. Una vez más, Bizancio reunió una gigantesca biblioteca que causó la admiración del español Pedro Tafur que pudo vistarla en 1437 pocos años antes de que los turcos dieran el carpetazo final a la cultura bizantina.

La renovación cultural que vivió Europa a partir del siglo XII no se produjo, sin embargo, gracias al vínculo con Bizancio, sino al redescubrimiento de la cultura clásica, operado por los musulmanes y llegada al viejo continente a través de España. El primer libro escrito en árabe fue el Corán. En el curso de la "égira" se produjeron diversos altibajos culturales, si bien, desde el principio hubo fundamentalistas que no admitían más libro que el Corán, a partir de la dinastía abásida (750-1258) se aceleró el tránsito cultural de Oriente a Occidente. Los abásidas fundaron hospitales y mezquitas, dotadas cada una de su pequeña biblioteca.

LA ERA DE LOS COPISTAS

En Europa Occidental las bibliotecas fueron inicialmente monacales. Los abades nombraban a los bibliotecarios: "Se guardián de los libros y jefe de los copistas" decía la fórmula de nombramiento. A primera hora de la mañana el bibliotecario entregaba un libro a los monjes que lo requerían, y que estos debían devolver por la noche. Entre los monjes orientales se hizo de la caligrafía una arte de meditación; los errores de transcripción se castigaban con régimen a pan y agua en los casos leves y la expulsión del monasterio en los graves. La famosa comunidad del Monte Athos albergó 12.000 volúmenes de teología.

Los monjes de San Columbano, llegados de Irlanda y Bretaña, consideraban imprescindible la existencia de escritorio en sus monasterios, fueron ellos los que difundieron el arte de la caligrafía en toda la Europa monástica. Para los cartujos que habían hecho voto de silencio, el único medio de predicación era la palabra escrita. Hubo entre ellos grandes copistas e iluminadores, como también entre los agustinos.

A partir del siglo XII, empezaron a formarse bibliotecas a la sombra de las catedrales. Alcanzaron gran fama los fondos de la catedral de Verona, utilizados por Petrarca, y los de la Catedral de York en donde se formó Alcuino docto consejero de Carlomagno.

Luego, hacia el 1200, aparecieron los "studium generali", que por la cantidad de materias tratadas terminaron llamándose "universidades". Su enseñanza era fundamentalmente práctica e influyó en el tipo de libros requeridos: ya no hacían falta iluminaciones lujosas y costosísimas, sino libros austeros de divulgación del saber. Era frecuente en aquella época que los libros en universidades y catedrales estuvieran atados por una cadena para impedir la sustracción.

LA PASION POR LOS LIBROS EN LA ITALIA RENACENTISTA

Los Medici, amos y señores de la Florencia renacentista fueron grandes impulsores de las biliotecas. Cosme de Medici, llamado "el Viejo", constituyó un gran patrimonio cultural que fue donado por su hijo al Convento de San Marcos, ardiendo años después. Las bibliotecas de la familia Visconti, de los Reyes de Nápoles, de las casas ducales de Urbino y Ferrara, unida a la constituida por la familia Sforza en el castillo de Pavia, no eran grandes en número (entre 500 y 1000 piezas por término medio), pero si en incunables y libros raros.

También en Italia recibió un fuerte impulso la Biblioteca Vaticana. Se tiene noticia de una primitiva biblioteca papal en el 640, situada en el Palacio de Letrán, pero sus libros se perdieron. Juan XXII, papa exiliado en Avignon durante el siglo XIV, reunió 2.400 volúmenes que fueron restituidos al Vaticano en el siglo XIX. La actual Biblioteca Vaticana es relativamente moderna; fundada por Nicolás V en el siglo XV, reunía fondos pertenecientes a la familia Medici. Como anécdota cabe mencionar que el papa gastó los fondos obtenidos en el jubileo de 1450 en compra de libros escandalizando a la curia y a los sucesores. Sixto IV la abrió al público cuando su fondo ascendía a 3600 textos, constituyendo un modelo para las bibliotecas de su tiempo. El mismo Felipe II la tuvo muy en cuenta cuando decidió abrir la biblitoeca escorialense. Saqueada en el 1527, fue reconstruida, pero poco después Paulo V la cerró al público y solo fue reabierta en 1890. A lo largo de su trayectoria se benefició de importantes donaciones privadas. en la actualidad cuenta con 700.000 obras impresas, 6.000 incunables y 60.000 manuscritos.

LA LARGA MARCHA A LAS BIBLIOTECAS NACIONALES

A partir de este momento se produce un incremento creciente de los fondos de las bibliotecas  debido al crecimiento de la enseñanza y a la difusión de la imprenta. Lutero aconsejó que en cada comuna se abriera una biblioteca y éstas tardaron poco en llegar al Nuevo Mundo; los "padres pelegrinos" del May Flower llevaron a Nueva Inglaterra la primera imprenta y el Arzobispo de Méjico, Juan de Zumárraga, la introdujo en las colonias españolas; unos y otros querían apoyar su tarea misional en la genial creación de Gutemberg.

Es también en ese período de consolidación de las monarquías nacionales cuando los reyes fundan bibliotecas que con el devenir del tiempo pasarán a ser las actuales bibliotecas nacionales. La Biblioteca Nacional francesa tendrá su origen en la Biblioteca Real creada por Francisco I e instalada en Fontainebleau. Con Luis XIV, alcanzaría la cifra -astronómica en la época- de 70.000 volúmenes. En el período de la revolución francesa la Asamblea Nacional incautó las bibliotecas del clero y de los nobles exiliados, incrementando exponencialmente su patrimonio. Sin embargo los libros, guardados en almacenes, fueron robados o destrozados por las malas condiciones de almacenamiento y jamás se clasificaron; el abate Gregoire estimó que se perdieron 8 millones de ejemplares; con todo la Biblioteca Nacional tuvo un incremento espectacular cuando la marejada revolucionaria pasó y fue posible abordar su ordenación.

El British Museum es, en la práctica, la biblioteca nacional inglesa; creada en el siglo XVIII a partir de la donación de 3500 manuscritos, 40.000 impresos y centenares de objetos curiosos, realizada por Sir Hans Sloan. A principios del siglo XIX el Parlamento habilitó un edificio para albergar los fondos bibliográficos que habían crecido desmesuradamente. Fue así como se construyó la famosa sala circular tapizada de volúmenes y con capacidad para 500 lectores. Allí se sentaron los más grandes pensadores del siglo XIX con Carlos Marx a la cabeza. El British Museum no admite obras de ficción, tiene un fondo excepcionalmente amplio de publicaciones en otras lenguas y suele comprar todo tipo de monografías, informes, conferencias, traducciones o incluso grabaciones musicales; se estima que está próxima a los 4.000.000 de volúmenes.

LAS BIBLIOTECAS EN LA SOCIEDAD INDUSTRIAL

Hacia finales del siglo XVIII aparecieron las "bibliotecas asociaciativas" en el mundo anglosajón. las bibliotecas asociativas. La primera fue fundada por Benjamín Franklin en 1721, la Library Company of Philadelphia. Mientras, en Inglaterra se hizo habitual grupos de personas crearan cooperativas de libros, compraran un fondo, lo leyeran y posteriormente lo liquidasen; esta costumbre iba unida a la de reunirse para comentar las obras, una práctica que se había extendido por Francia donde los salones privados habían pasado a ser, a lo largo del siglo XVIII, los centros de difusión cultural, algunos de ellos dotados de fondos bibliográficos notables.

En EE.UU., aun antes de la independencia, aparecieron las bibliotecas parroquiales de la mano de la Iglesia Anglicana que luego fueron copiadas por otras confesiones. Era evidente que, por el carácter mismo de estos centros, su influencia resultaba limitada a los fieles, por ello apareció otro tipo de estructura que ha funcionado hasta mediados del siglo XX. Las bibliotecas de préstamo, "circulating library". La adquisición de un bono mensual daba derecho a retirar un cierto número de libros a precios económicos. Más tarde la invención del automóvil dió lugar, ya en pleno siglo XX, a las bibliotecas ambulantes.

Tras la guerra civil americana se extendió la creencia que el ser humano podía alcanzar la perfección a través de la cultura y la enseñanza. Era evidente que, en este contexto, las bibliotecas eran vehículos de primer orden para alcanzar tan loable finalidad. Esta visión, unida a la aparición de una nueva generación de "filántropos" (del griego "philos", amigo y "anthropos" hombre, amigo del hombre), generó un notable impulso a las bibliotecas dependientes de fundaciones o instituciones privadas. Andrew Carnagie fue, sin duda, el mayor impulsor de este proceso. Industrial del acero, donó el 90% de su fortuna, valorada 56 millones de dólares, para la constitución de 2509 bibliotecas. Luego le siguieron los Morgan y los Rockefeller que habían amasado patrimonios igualmente espectaculares en la banca y la industria.

No menos importante es la Biblioteca del Congreso, fundada en 1802, inicialmente para uso de los parlamentarios. Incendiada en 1814, el presidente Jefferson donó su fondo privado de 50.000 volúmenes, buena parte de los cuales se perdieron en un nuevo incendio. El nombramiento posterior de un periodista, bibliófilo impenitente -Ainswortg Rand Spofford- y la promulgación de una ley de depósito legal, facilitaron la actual acumulación de fondos con 20 millones de libros y 60 más de documentos de todo tipo. La Biblioteca Lenin de Moscú, fundada en 1925 y convertida en Biblioteca Nacional, fue, durante casi 70 años, su competidora y, poco a poco, se habían ido reduciendo las distancias, si bien con sus 30 millones de piezas quedaban lejos de la "kolosal" biblioteca americana.

LA BIBLIOTECA ELECTRONICA

Diversos factores están en trance de modificar la actual estructura de comercialización de la cultura y las bibliotecas. Los altos costes en la producción de libros, la elevación continua del precio del papel y de la tecnología de impresión gráfica, el abultado número de personas que entran en juego en la confección de un libro, dan poca esperanza a que en el futuro las bibliotecas tengan la misma estructura que en la actualidad.

Por otra parte se une un fenómeno sorprendente: la mayor parte de los libros editados en la actualidad son perecederos y probablemente no puedan prolongan su vida -esto es su posibilidad de ser leidos- más allá de 75 años. En efecto, la baja calidad de los papeles de impresión y en las tintas, hace que al cabo de pocos años sufran un deterioro imparable. Libros publicados en 1980 están hoy completamente amarillentos, mientras que otros que cuentan con más de 150 años, conservan aun una calidad aceptable. Esto se debe a la reducción de las cantidades de lino en la composición de las pastas y a la inclusión de elementos químicos fácilmente oxidables.

Afortunadamente las nuevas tecnologías corren en ayuda del libro. De un lado la aparición de nuevos soportes como el CD-rom, el CD-i, el video-CD, etc. aseguran un progresivo abaratamiento de los "libros", presentados ahora en forma de discos pero con posibilidad de ser visualizados en monitores y, consiguientemente, impresos en los periféricos adecuados.

Por otro lado, en los próximos 5 años, las consultas a las bibliotecas se simplificarán extraordinariamente. Las grandes autopistas de la información permitirán que un ciudadano de cualquier lugar del mundo, pueda consultar los fondos bibliográficos de bibliotecas situadas no importa donde y seleccionar los títulos que le interesen, aun aquellos manuscritos o incunables, que por su antigüedad muy difícilmente eran accesibles al público y que a partir de ahora, "scaneados", podrán aparecer en la pantalla de su monitor, almacenados en soporte informático propio y ser impresos.

Ciertamente el libro dejará de ser ese objeto vivo y palpitante que conocemos hoy y probablemente nos costará adaptarnos a las nuevas realidades. Pero más vale que lo hagamos o de lo contrario quedaremos apeados del mundo de la cultura, un mundo que, hoy, necesariamente, pasa por las nuevas tecnologías. Y esos templos de la cultura, las bibliotecas, tienen que ser los primeros en adecuarse al mundo futuro.

[RECUADROS FUERA DE TEXTO]

LA BIBLIOTECA COMO PROTAGONISTA

Las bibliotecas han sido siempre fuente de inspiración literaria, ejerciendo un misterioso influjo sobre los narradores. Uno de los episodios más celebres de El Quijote es la purga que realizan el cura y el boticario en la biblioteca del Ingenioso Hidalgo, desde entonces la mejor literatura universal ha atendido al encanto de las bibliotecas.

Anthony Burges en La Naranja Mecánica sitúa al protagonista en una biblioteca pública de Londres donde busca la forma más placentera de suicidarse; reconocido por un lector a quien había agredido años antes es linchado sin que la bibliotecaria llame a la policía. La novela sería llevada al cine conociendo gran éxito. Igualmente fue llevado al cine el libro de Umberto Eco, El nombre de la rosa, cuya trama gira en torno a una siniestra biblioteca en donde monjes fanáticos custodian libros prohibidos y están dispuestos a matar para impedir su difusión. Eco realizó una mezcla de novela gótica, erudita y policiaca, siguiendo los pasos de Georges Simenon, en Maigret se equivoca, donde el famoso detective investiga el caso de una bibliotecaria municipal asesinada en su lugar de trabajo.

En ocasiones las bibliotecas aparecen como encarnación de un pasado que no volverá. H.G. Wells en La máquina del tiempo viaja a una época remota y visita las ruinas de una biblioteca cuyos volúmenes han sido calcinados. Luis Cernuda en Ocnos nos describe la biblioteca como cementerio del pensamiento, cuyos cadáveres son libros en otro tiempo vivos. Matías Pascal de Luigi Pirandello sitúa al joven protagonista como custodio de una pequeña y polvorienta biblioteca sin lectores; el joven aprovecha su soledad y los libros del lugar para consultar diversos tratados de filosofía que terminan por trastornar su cerebro. Por su parte, Tom Sharpe en ¡Qué familia!, describe la loca biblioteca de Cloune, universidad que formaba a las inteligencias más incompetentes del país y donde la insalubridad del recinto creaba el caldo de cultivo más adecuado para todo tipo de líquenes y bacterias.

También las bibliotecas han inspirado relatos legendarios o  terrofíficos. El novelista H.P. Lovecraft, menciona en sus Mitos de Ctulhu la imaginaria biblioteca de la Universidad de Miscatonee, donde se hallarían libros terroríficos como el "Necronomicron" escrito por el árabe loco Abdul Alzareh, cuya lectura vuelve loco. Gerard de Nerval en Las hijas del fuego, busca en esta novela un "libro raro" por las bibliotecas de París; aprovechará la trama para describir algunas leyendas y relatos de bibliotecarios fantasmas que aparecen entre las estanterías. Anatole France, por su parte, en La hostería de la reina Pedauque relata la búsqueda de un aspirante a alquimista y su maestro, antiguo bibliotecario, a través de distintas bibliotecas. La peripecia terminará mal y la biblioteca arderá como una tea.

La demencia parece inspirar a algunos autores como Virginia Woolf en La Habitación de Jacob el British Museum para describir el ambiente de una gran biblioteca y la locura del personaje que quiere leer todos los libros allí contenidos. Una variante del tema será el alcoholismo, tratado por el escritor japonés Yukio Tsushima en Territorio de Luz la bibliotecaria es una mujer con problemas y mantiene largos diálogos con su jefe, también alcohólico, en los pupitres.

Algunos relatos son autobiográficos. Jack London, en Martin Eden, rememora las visitas que en su juventud hizo a la biblioteca de Oakland y sus relaciones con la bibliotecaria que constituirá, el amor frustrado del protagonista y le inducirá finalmente al suicidio.

Varios han sido quienes, situando la trama en las bibliotecas han saldado cuentas pendientes con los bibliotecarios. Robert Graves en Yo Claudio nos muestra a Tito Livio buscando  inútilmente un título en la biblioteca de la capital imperial; culpando al pobre bibliotecario por no poder hallarlo. Satori en París de Jack Kerouac describe la frustraciòn del protagonista por el fracaso en la búsqueda de sus raíces genealógicas en distintas bibliotecas parisinas; como en el caso de Titlo-Livio, el protagonista acusa a los biblitoecarios de negligencia.

Todas las épocas, todos los géneros literarios, las más famosas plumas de la literatura universal, han tenido en cuenta el silencio y la magia culta de las bibliotecas.

SILENCIO, SE RUEDA... EN LA BIBLIOTECA

Al igual que en la literatura, la biblioteca ha dejado su huella en la centenaria historia del cine. En ocasiones, se ha tatado de grandes obras literarias adaptadas luego a la imagen. Tal es el caso, entre las más famosas, de Doctor Zhivago de David Lean, sobre novela de Boris Pasternak: en la biblioteca de un pueblo perdido en los Urales nace el flechazo amoroso entre los dos protagonistas. Aun más dramático es Love Story, basado en la novela del mismo título de Eric Segal, los protagonistas se conocen en la biblioteca de la Universidad de Harvard; ella morirá víctima de leucemia.

Particularmente dramático resulta Faherenheit 451, dirigida por François Truffaut, sobre novela de Ray Bradbury, cuya acción se sitúa en un mundo futuro en donde los libros son prohibidos; brigadas de bomberos recorren las ciudades quemando bibliotecas; para conservar la cultura cada miembro de la oposición, escondidos en el bosque, ha aprendido un libro de memoria. Otro film de anticipación es Roller Ball, dirigido por Norman Jewisson, cuya acción se sitúa en el 2018; todos los libros han desaparecido transcritos a un ordenador cuya memoria central es un cubo de cristal líquido que finalmente será destruido -y con él todo su bagaje cultural- por la bibliotecaria. En Zardoz, otro film de anticipación, el protagonista -Sean Connery- descubre una biblioteca olvidada en donde hallará el enigma: el gran dios "Zardoz" está inspirado en "El mago de Oz" (The Wizard of Oz).

El cine histórico ofrece albergue a las bibliotecas. En Cleopatra de Mankiewitz se alude al incendio de la biblioteca de Alejandría. César da la orden de incendiar la flota egipcia, pero el incendio alcanza a la ciudad y, con ella, a la biblioteca. Ambientado en la Italia de los años veinte, El Jardin de los Finzi-Contini, última película de Vittorio de Sica, muestra a un joven judío, trabajando en la biblioteca de Ferrera y teniendo que hacer frente al fascismo.

Tres géneros muy diferentes, pero bien definidos, espionage, terror y comedia, sitúan el centro de la trama entre los libros. En El espía que llegó del frío de John Le Carré, llevado al cine por Martin Ritt, un espía, conquista el amor de una bibliotecaria, espía a su vez. El director especializado en filmes de terror Dario Argento, reconstruye para su film Inferno una "Biblioteca filosófica" cuyos siniestros lectores recomiendan a la protagonista la lectura de un libro de brujería del cual intentará apropiarse. Más distendido es Pussycat, primer film de Woody Allen; éste y Romy Schneider frecuentan la biblioteca de la Escuela Berlitz de París dando lugar a escenas equívocas y desternillantes.

Y es que la biblioteca es un elemento polivalente en él proceso de creación artístico....

ESPAÑA: UN PATRIMONIO BIBLIOGRAFICO ACEPTABLE

No resulta posible establecer cual fue la primera biblioteca española; se puede intruir algún noble romano colonizador  de Iberia fuera amante de los libros y dispusiera de biblioteca propia, pero no existe ninguna constancia histórica.

Se tiene referencia de bibliotecas dependientes de los obispados en la España Visigoda. San Isidoro de Sevilla recomendó que los eclesiásticos, especialmente monjes, leyeran en diversos momentos de la jornada, incluido durante la comida. Los documentos guardados en aquellas bibliotecas eran solo religiosos: biblias y comentarios de los Patriarcas de la Iglesia.

Los musulmanes -especialmente en el período del Califato de Córdoba, hacia la segunda mitad del siglo X- crearon bibliotecas que figuraron entre las primeras de su tiempo y atrajeron la atención de los eruditos de oriente y occidente. La reunida por Al Hakaam II en Córdoba constaba de 400.000 documentos; el catálogo ocupaba 40 volúmenes de 50 folios cada uno. Era regentada por un eunuco y se encontraba en el Alcazar. Almanzor quemó los libros que no le parecieron ortodoxos y los berberiscos terminaron por dispersarla.

Las grandes bibliotecas de la España Cristiana fueron las universitarias de Valladolidad (1260), Salamanca (1215) y Sevilla (1254), junto a las reales de Alfonso X y Sancho IV. La moderna historia de España se inició con el reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Aragon, ambos con un nivel cultural alto. Isabel la Católica, hija de Juan II, recibió una esmerada educación y, sobre todo, pudo disponer de la notable biblioteca de su padre, amante de la lírica castellana y de los "decires rimados". Se trataba de una biblioteca que incluía "obras prohibidas" reunidas por Enrique de Villena, "maestro de encumbrado saber", alquimista y bibliotecario; el confesor de Juan II, a la muerte de éste, quemó los libros heréticos. Uno de los pajes de Isabel, Fernando Colón, astrólogo y matemático neo-pitagórico consiguió reunir a sus 20 años 300 obras, recogidas en sus viajes por toda Europa. La quema de 5.000 manuscritos y libros en Granada recuperada para la cristiandad constituyó el episodio negro de este período.

Más ortodoxa fue la biblioteca del Marqués de Santillana poseedor de la mejor colección de manuscritos del siglo XV, compuesta sobre todo por textos clásicos griegos y romanos. La gran biblioteca universitaria de Alcalá se trasladó a Madrid en el siglo XVI por iniciativa del cardenal Cisneros, otro notable bibliófilo que mandó imprimir la Biblia Políglota.
   
Cuando Felipe II aun no había elegido a Madrid como Capital del Imperio, Juan Pérez de Castro, en un memorial señaló la conveniencia de instalar una gran biblioteca real. Felipe II decidió que en "San Lorenzo el Real" se abriera una biblioteca importante, no tanto por el número de libros, como por la rareza de los mismos. El 23 de abril de 1563 se colocó la primera piedra y los libros fueron acomodados en las estanterías dos años después. La colección de textos alquímicos de Benito Arias Montano, notable "heterodoxo" y gran amigo del emperador, incrementó el patrimonio del Escorial. La biblioteca instalada en el emplazamiento definitivo tuvo como novedad la creación, por primera vez, de estanterías adosadas al muro, diseñadas por Juan de Herrera. Tras la invasión napoleónica y la incorporación de los fondos a la Biblioteca Real de José Bonaparte, todo volvió a la normalidad y hoy, custodiados por los padres Agustinos, se encuentran 4000 manuscritos latinos, hebreos, griegos y árabes, 600 incunables y 40.000 volúmenes.
   
La sustitución de la monarquía de los Austrias por la borbónica trajo como consecuencia la incorporación de los usos y costumbres francesas. Y esto afectó a las bibliotecas. La Real se convirtió en Nacional según decreto de 1716 y se instaló hasta 1809 en el corredor que unía el Alcázar Real con el convento de la Encarnación en la actual plaza de Oriente. Un cuerpo de reales guardias vigilaba las instalaciones. Poco a poco, fueron surgiendo bibliotecas especializadas en las distintas Academias e Institutos profesionales. Y ya en el siglo XX, florecieron las bibliotecas municipales y dependientes de las diputaciones provinciales; indudablemente, entre ellas, merece destacarse, por sus fondos y por la belleza de su emplazamiento, la Biblioteca de Catalunya situada en el antiguo Hospital de la ciudad, albergada bajo grandes arcadas góticas.

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AGORA. No es historia es espectáculo... es Amenábar


Infokrisis.- Así se destruyó la Biblioteca de Alejandría... y la desruyeron los cristianos. Así podría resumirse el  argumento de la ltima película de Amenábar. Pero... El mundo no "cambió para siempre" con el infame asesinato de Hipatia de Alejandría. Amenábar no encontró el vehículo adecuado para poder plasmar todos los contenidos ideológicos que aspiraba: un punto crucial en la historia de la humanidad. Llegado del cristianismo al agnosticismo y de ahí al ateísmo, Amenábar aspiraba a transmitir esta evolución. No es raro que muchas de ellas terminen aburriendo e interesando solamente al director y a sus amigos.

Amenábar, mucho más serio que Almodóvar, practica el mismo estilo: en Tesis su interés por las snuff-movie, en Los Otros el interés por lo que hay más all de la muerte, en Abre los ojos el problema de la pérdida de identidad y no saber quien se es, en Mar adentro el miedo a lo irreversible y la búsqueda de una salida mediante la eutanasia. Agora es, en definitiva, un opotunista ajuste de cuentas con el catolicismo... con más pretensiones que los que suele realizar Almodóvar, pero sin baso histórica.

El problema es que el caso de Hipatia no da para tanto, ni aun a fuerza de retorcerlo y convertirlo en el punto de inflexión de la historia. Si de eso se trataba, haba otros momentos cumbres: el camino de Damasco de San Pablo, por ejemplo; la "conversión de Constantino" o el asesinato de Juliano Emperador, llamado "el apóstata", quien con mucho más rigor pudo ser llamado "el último romano". Y si de lo que se trata es de denunciar la intolerancia y la utilización de la religión como vehculo del reduccionismo ideológico, sin duda, lo que se terciaba era sacar a colación el momento en que Mahoma empezaba a redactar el Corán o cuando sus herederos lo convirtieron en vehculo para su expansión. Esa intolerancia llegada del desierto está ahora entre nosotros.

Un mensaje erróneo y tópico

Hoy es casi un chiste presentar al cristianismo como "talibán", cuando el talibanismo aqueja solamente a una religin, a una sola, en todo el mundo: el Islam. No todas las religiones generan odio.

Ni siquiera todas han exigido matar en su nombre. Amenábar saca a colación el tema de la distancia entre ciencia y religión cuando en el mundo de la propia Hipatia de Alejandra, ciencia y religión eran una sola y misma cosa y el orden cósmico que estudiaba como astrónoma, era el reflejo de esa unidad. Sin olvidar, por supuesto, que las fugas más avanzadas de la física moderna, vuelven a enlazar con ideas que tiene mucho que ver con la mística y basta leer las obras de Fritjof Capra para advertirlo. ¿Fue el cristianismo culpable de la cada del Imperio Romano? No exactamente. Es más probable que el catolicismo no hubiera arraigado en la Roma patricia y heroica y sólo consiguiera impregnar a la sociedad romana cuando la decadencia ya estaba muy avanzada.

Hipatia interesa. Seguramente no por casualidad. En una cultura hecha espectculo, Hipatia se ha convertido en una forma fácil de denunciar al catolicismo, cuando, en realidad, la crítica sobre la intolerancia debería apuntar al islamismo. Pero, claro, publicar una ingenua caricatura sobre Mahoma, ocasiones una convulsión internacional, así que es más fácil eludir el choque directo con el Islam y cargar contra el cristianismo... aun a riesgo de que la película no logre entrar en el mercado norteamericano.

La figura de Hipatia interesa a Amenábar, pero de manera tosca y grotesca. No es una excepciòn. En los últimos tres meses se han improvisado cuatro biografas sobre Hipatia, una de ellas financiada por la Dirección General de Ciencia y Tecnología. Diez novelas a cual peor, escritas apresuradamente han tomado como eje a la astrónoma de Alejandría.  Todo este material, absolutamente todo, ha tenido el mismo mensaje: el catolicismo es intolerante... La cúspide de esta operación la ha constituido el estreno de Agora.

Esto es Hollywood: Agora

Cincuenta millones de euros, la hacen la película ms cara del cine español, pero no la mejor. Muchas obras de posguerra de Edgar Neville, sin ir más lejos con presupuestos mil veces inferiores, ofrecan más calidad y más rigor ideológico. Agora tiene lo que hoy se requiere de una pelcula: que sea espectculo y que no aburra. ¿Rigor histrico? similar al rigor que pudo tener El Código Da Vinci. Ni más ni menos.

Los hechos narrados en la película no tienen absolutamente nada que ver con la historia desde el principio hasta el fin. La corriente de pensamiento a la que se adscribía Hipatia era el neo-platonismo, una forma tardía de paganismo filosófico creada por Plotino. Si optó por la virginidad fue por controlar sus instintos y pasiones, no por ser "igual al hombre y ejercer su profesión con dedicación" como se ha dicho. Alguna feminista ha visto en Hipatia a la campeona del amor libre: casi una broma. Fue asesinada a los 61 años cuando su belleza ya había declinado y solamente quedaba su gran dignidad. Era astrónoma, astróloga sería más justo, pero no descubrió nada que no se supiera antes: que la tierra era redonda y que giraba en torno al sol ya era conocido en el mundo antiguo. Jamás, por otra parte, fue directora de la biblioteca, ni nada parecido.

La idea de que la muerte de Hipatia marca el fin del paganismo parte de Voltaire: desde la muerte de Hipatia hasta la Ilustración, Europa estuvo sumida en la oscuridad; la Ilustración, al rebelarse contra la autoridad de la Iglesia, la revelación y los dogmas, vuelve a abrir la iluminación de la razón... Desde ese momento, distintos autores, a menudo masónicos, han aludido a Hipatia como campeona de la "libertad de pensamiento" frente a la "intolerancia católica" y a la "misoginia cristiana". Hipatia fue romana y conservadora: defendía la forma de religiosidad romana y fue asesinada por ello.

Otro de la ceja al servicio de ZP

Financiada en un 85% por Tele 5, sin duda despertará más interés que Mar adentro, aunque no está claro, si obtendrá más premios. El cine espaol sigue, en general, mal. Agora no es Torrente, desde luego, ni Hipatia es una mujer almodovariana. Pero la pelcula de Amenábar está más próxima a El Código Da Vinci que a una rememoración histórica. La película es inseparable de la ofensiva anticristiana iniciada con Camino de los hermanos Fesser y, por supuesto, de la obsesiva poltica anticatólica de Zapatero. Llega en momentos del debate sobre la reforma de la ley del aborto, cuando la versión oficial es "los que se oponen a la reforma son intolerantes..." mensaje que transmite la pelcula: "todo cristiano es intolerante". El mensajes es oportunista, zapateriano -con "Z" de zafio- e intolerable

Sobre la viabilidad económica de la película, Amenábar hará bien en santiguarse... en efecto, el cierre del mercado americano hace prácticamente imposible el que pueda obtener beneficios. Queda por saber si la superproducción más cara del cine español será también la más ruinosa. Y si eso es así, no le quepa la menor duda, de que esta broma seudo-histórica sobre Hipatia de Alejandra la pagaremos usted y yo, vía fiscalidad abusiva.

Amenábar estuvo interno en los Escolapios de Getafe y posiblemente de ahí le venga su vena anticatólica. Pero en toda la producción de Amenábar hay algo problemático: su obsesión por la muerte y los asesinatos sería enfermiza sino fuera también porque da la sensación de que algunas películas del director sirven solo para avanzar las tesis del zapaterismo. Cuando el inefable Pepiño Blanco vio Mar adentro sólo se le ocurrió decir que "España ya estaba madura para la eutanasia"... La película llega sospechosamente en pleno debate sobre el aborto al que se opone la Iglesia. Quizás se ha sobrevalorado la obra de Amenbar y no deje de ser un director menor cuyas obras pierden actualidad apenas cinco años de haber sido estrenadas, ligadas a determinado período de gobierno y al servicio de sus necesidades.

Como decía un espectador tras finalizar la proyección: "Aquí lo que hay huevos es de hablar sobre la intolerancia islámica". Y, efectivamente, no los hay. Al menos Amenbar no los tiene. Demasiado fácil criticar a quien sabes que no devolver el golpe.

[recuadro fuera de texto]


Esta es Hipatia y no la de Amenbar...

Hipatia de Alejandra (355-416), filósofa neoplatnica, seguidora de Plotino, que destac en matemticas y astrónoma. Llevó, conforme a los principios de la escuela una vida austera y ascética. Su religión era el paganismo. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía. Se dedicó a la enseñanza de la filosofía (en su propio domicilio). Entre sus alumnos se contaban muchos aristócratas, tanto cristianos como paganos. Fue linchada a los 61 años por cristianos. Contrariamente a lo que pretende la película de Amenábar, no existe ningún dato que permita acusar al patriarca Cirilo de Alejandra del crimen. Con Hipatia no murió el neoplatonismo que se prolongó... hasta la invasión islámica.

Las medidas de Teodosio contra el paganismo en Alejandría hizo que Hipatia y su escuela se sintieran presionados. Siguió enseando su filosofía amparada en el apoyo de la élite cultural cristiana que compartía sus punto de vista. Tras su asesinato, varios autores cristianos loaron sus méritos y la reconocieron como maestra.

La muerte Hipatia hay que inscribirla dentro de la lucha de tendencias dentro del cristianismo y ocurrió tras disturbios provocados por los judíos de Alejandra contra los cristianos. La llegada de 500 monjes procedentes del desierto para proteger al patriarca Cirilo hizo que estallaran los disturbios. Los partidarios de este hicieron correr el rumor de que la causante del conflicto era Hipatia, que haba tenido como alumno al prefecto de Alejandra, Orestes. Un grupo de católicos, dirigidos por un tal Pedro, asaltaron su carruaje y la golpearon hasta llegar al centro de la ciudad donde la descurtizaron utilizando tejas. Sus restos fueron paseados por toda la ciudad y quemados despusé prácticamente como los primeros mercenarios americanos muertos en Faluya por la insurgencia iraqu.

El crimen de Hipatia fue muy criticado en los medios católicos y contribuyó a la caída de peso de la comunidad cristiana. La Academia de Alejandra siguió existiendo inspirada por los principios neoplatónicos hasta la invasión islámica.

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La Colonización de Europa. Guillaume Faye. Capítulo III. Europa inconsciente

La construcción europea es un tanteo. Como si los europeos sentían inconscientemente, en las desgracias de la historia, después de dos guerras civiles a asesinas, si deben reagruparse para sobrevivir. Y de nuevo adoptar por fin el modelo imperial-federal fundado sobre los países de afecto y la orden suprema, el Águila.

Pero desgraciadamente, a esta línea dramatúrgica subterránea y, digamos jungiana, se superponen instituciones y comportamientos políticos concretos muy decepcionantes. La Unión Europea (que hay que sostener, porque no hay otra elección posible, porque el concepto jacobino de Nación es sólo una Línea Maginot ridícula, porque somos el mismo Pueblo) cede evidentemente también a los errores y a las cegueras de la ideología dominante. No percibe la amenaza, no tiene el sentido del enemigo. No hay que querer a la Gran Patria en construcción avanzar sonámbula y a ciegas. Simplemente hay que recordarle las amenazas que ignora. Tal como se suplica una mujer que se ama el que se convierta en prostituta.

LA AMENAZA DEMOGRÁFICA Y GEOPOLÍTICA DE ÁFRICA DEL NORTE

A esta colonización de población, alimentada desde el interior por la alta tasa de natalidad de los emigrantes, se añade otra amenaza demográfica que podrá sólo reforzar tal colonización y, eventualmente, dar lugar a acontecimientos dramáticos. Hablando de su país, el diputado griego Constantin Stephanilis, declaraba en mayo de 1999: "Grecia comprende hoy que con su demografía débil, será en el siglo XXI un país pequeño de viejos y de ricos rodeado por un océano de jóvenes y de pobres. Dentro de 10 años, los griegos serán siempre 10 millones sin duda con un nivel de vida occidental, pero los turcos serán entonces 80 millones. Tendremos 10 millones de ricos rodeados por 100 millones de pobres, más o menos todo musulmanes. Eso es el verdadero problema de Grecia de hoy".

Lo que vale para Grecia vale también para el conjunto de Europa, pero a escala más grande. No sólo estamos invadidos por el interior, sino que estamos rodeados de países jóvenes y prolijos que nos ansían.

Allí todavía la demografía, la única ciencia social exacta, es ineludible: cada año nacen en la orilla meridional del Mediterráneo, más niños que en Europa.

Un polvorín geopolítico superior está naciendo en el Mediterráneo. Esta región corre peligro de hacerse, como Cachemira, el teatro de enfrentamientos susceptibles de conducir a la Tercera Guerra Mundial y de suscitar la intervención de los Estados Unidos. Europa occidental envejecida, con una débil tasa de natalidad autóctona, sin renovación de las generaciones europeas, ante la presencia masiva sobre su suelo de mareas de musulmanas que, por su parte, renuevan y enriquecen sus generaciones (por nuevas llegadas y por natalidad interna) hará frente, a una hora de avión, al otro lado del Mediterráneo, en países musulmanes árabes pobres y jóvenes, siempre en auge demográfico y que gozan en Europa de cabezas de puente importantes. Es la adición del salitre y de sufre. Esta ecuación de segundo grado ciertamente no será igual a cero, como se quiere hacérnoslo creer.

No desembocará en una "cooperación aumentada política y económica", como los partidos políticos se la imaginan. Puede acabar sólo en crisis, conflicto y guerra.

La Historia avanza zigzagueando y nadie, cinco años antes, había previsto el hundimiento del comunismo, la caída del Muro, la reunificación alemana, el estallido de Checoslovaquia y de Yugoslavia, el nuevo conflicto balcánico y la agresión de USA bajo la cobertura de la OTAN contra Serbia. Es por eso que, apartar de golpe la hipótesis a medio plazo de un conflicto grave y abierto entre Europa y los países musulmanes agresores relevo de la ceguera histórica para no decir más.

Países jóvenes y pobres, acomplejados hacia los europeos, armados con el resentimiento de la colonización siempre muy a flor de piel, estructuralmente son los enemigos de Europa; se sienten y se invisten como tales, aun cuando todavía no lo formulan por mera táctica, con el fin de gozar mientras lo máximo posible de sus donaciones innumerables y financieras. Los europeos, por su parte, pavos de la farsa, se consideran los grandes amigos de los países musulmanes árabes, cuyos habitantes les colonizan. No olvidemos que el difunto presidente argelino Houari Boumedienne, cuyo ministro de los Asuntos Exteriores, Bouteflika, es el jefe actual de Estado argelino, abiertamente había formulado la idea de que los países musulmanes árabes debían a su vez colonizar Europa particularmente Francia, después de haber expulsado a los colonizadores europeos.

Esta colonización se produce "por lo bajo"; se funda sobre la aportación demográfica y no sobre la dominación política y militar. Tal como lo vimos antes, es "suave" y aspira a ser primeramente, no violenta. Pero, en un segundo lugar, esta colonización puede volverse dura y las masas árabo-musulmanes podrán pedirles la ayuda a sus Estados hermanos en el norte de África, en caso de guerra civil étnica en Europa, a sus madres-patrias a las que no olvidaron.

LA POSIBILIDAD DE UN CONDOMINIO AMERICANO-ISLÁMICO SOBRE EUROPA

Nuestra colonización sirve a los intereses norteamericanos. Los Estados Unidos, que son el "adversario principal" de Europa mientras que el Sur y el Islam son los "enemigos principales", mientras jueguen evidentemente a fondo la carta de la colonización de población y de la islamización de nuestro continente. Desde hace tiempo, la estrategia americana muy pertinente de su punto de vista, consistió en evacuar a los europeos de África y de Asia para reemplazarlos y animar el nacimiento de un calidoscopio étnico afroasiático en Europa.

Durante la guerra de Argelia, los EEUU apoyaron al FLN. En África francófona, como recientemente en Zaire, combatieron, incluso militarmente, la presencia francesa y belga. Con el fin de apropiarse el subsuelo minero y del uranio. En África negra, financian y animan el retroceso de la francofonía. En Argelia, sostienen la política de arabización que pretende eliminar al francés e instaurar el inglés como la primera lengua extranjera. Ayudados por sus cómplices ingleses, persuadieron a todos los gobiernos argelinos sucesivos para que concedieran a los anglosajones el monopolio de las explotaciones petrolíferas y gasísticas del Sáhara. Los terroristas islámicos jamás inquietaron a las sociedades y a los ciudadanos americanos presentes por Argelia. En Afganistán, la CIA armó a los islamistas contra los rusos.

Por supuesto, hay tensiones entre el Islam y los EEUU. Los asuntos de Irán lo demuestran. Pero globalmente, América juega la carta del Islam para debilitar Europa y el Islam la de América con la misma intención. Es la estrategia de los ladrones de feria, los competidores que se unen por abajo contra un adversario común, lo que se llama la "coopétition" (cooperación-competición).

El Islam tiene interés en la benevolencia americana para colonizar Europa. América anima a su protegido fundamentalista, Arabia Saudita, a financiar mezquitas y asociaciones en Europa (¡actividad prohibida en América!) gracias a las regalías petroleras. La guerra de Kosovo es un caso de verdadero manual. El objetivo geopolítico americano era doble: ayudar a la implantación en Europa de dos Estados islámicos, Bosnia y Kosovo, y generar un desacuerdo y un resentimiento entre europeos del oeste (esclaviza a la OTAN comprometiéndola en los bombardeos de Serbia) y eslavos ortodoxos, todo ello para impedir el nacimiento de una Gran Europa, pesadilla geopolítica para América talasocrática.

Antaño, tal como lo había formulado, Europa dividida y ocupada se enfrentaba al "condominio americano-soviético". ¡Mañana, esto puede ser peor! Veremos posiblemente el condominio americano-islámico. Es así como lo teme con razón Alexandre del Valle en su notable ensayo Islamismo y Estados Unidos, la alianza contra Europa (Éditions L'Age d'Homme), el interés de América es una islamización de Europa, una presencia cada vez más fuerte afromagrebí y asiática sobre nuestro continente. Europa peninsular otanizada, islamizada y separada de los eslavos y los rusos ¿no es la mejor manera para EEUU de encadenar a Gulliver, de paralizar al gigante?

Además, no es despreciable para los estrategas económicos americanos saber que la inmigración masiva es un lastre para nuestro dinamismo económico. La colonización de población de Europa por el Tercer Tercero sirve los intereses económicos americanos, con el mismo título que el laxismo librecambista de la Comisión de Bruselas.

En la hipótesis de un conflicto entre Europa y países árabo-musulmanes, una guerra civil étnica en Europa sería el pretexto para que los estadounidenses se apresuraran a intervenir como "mediadores", esto es como prescriptores. Imaginemos una guerra étnica en Provenza en una decena de años, lo que no es imposible, dado que ya comienza de manera rampante, como en otras regiones del Hexágono.

La historia no se repite exactamente de la misma manera, sino es muy posible que los Estados Unidos "se" "interpondrían" tal como lo hicieron en Serbia. Para "restablecer la paz", evidentemente. El condominio americano-islámico caería entonces como una capa de plomo, como una noche larga sobre Francia y Europa

(c) Por el texto original: Guillaume Faye

(c) Por la edición original: Editions De L'Aencre

(c) Por la traducción: Ernesto Milá

La colonización de Europa. Guillaume Faye. Capítulo III. GUERRILA ÉTNICA Y EXPULSIONES TERRITORIALES DE EUROPEOS

La guerra étnica ha comenzado. Con sordina. Año tras año, se va ampliando. Por el momento, toma la forma de una guerrilla urbana larvada: incendios de coches o de comercios, agredir reiteradas de europeos, saqueos, ataques a transportes públicos, emboscadas tendidas a policías o bomberos, redadas en centro de las ciudades, etc. Tal como un estudio sociológico atento al fenómeno demuestra, la delincuencia de los jóvenes afromagrebíes es también un medio de conquista de territorios y de expulsión de los europeos dentro del espacio del Estado francés. No está motivada únicamente por razones de criminalidad simple y económica.

A partir de las ciudades, se crean enclaves o " zonas de non-droit", que se extienden como una mancha de aceite hacia el exterior. Desde el momento en que la población alógena alcanza determinada proporción, la delincuencia obliga al traslado de los "pequeños Blancos ", acosados por las bandas étnicas. A la policía -a la que la justicia no apoya- le repugna a intervenir en estas zonas conquistadas, que escapan a partir de ese momento al Estado de derecho. Ya contamos en Francia con un millar de estas "zonas de non-droit". Este fenómeno de parcelación del territorio puede sugerir que entramos en una nueva Edad Media, pero encubre también un proceso de colonización territorial que hace pedazos la utopía de izquierda del "carácter mixto étnico".

Las élites intelectuales francesas -que desde hace doscientos años han vivido en los hermosos barrios  burgueses para blancos- siempre preconizaron el carácter mixto social en las zonas urbanas. Esta idea funcionaba muy bien (como por ejemplo en el XV distrito de París) mientras las diferentes clases sociales fueron de origen europeo. Pero las élites intelectuales, que niegan las diferencias étnicas, carecen de  explicación para justificar la salida de los europeos de las zonas de mayoría inmigrante. Hablan de "fractura social", cuando en realidad se trata de una fractura racial y etno-cultural. Los políticos invocan  causas vagas y de carácter económico, cuando en realidad se trata de causas étnicas muy transparentes. Lo peor: las élites intelectuales y los políticos culpabilizan a los "pequeños Blancos" de las clases populares, de abandonar las zonas con fuerte población inmigrada a causa de un "miedo exagerado", por sus "fantasmas", esto es, evidentemente, por racismo... Estos fantasmas serían (al igual que el "paro", la "miseria" y la "exclusión") responsables de la formación de los "guetos".

Tres observaciones a propósito de todo esto:

1) no se trata de guetos sino de territorios conquistados y colonizados. Un gueto es una zona donde se confina a una población que sufre un ostracismo, como los judíos en la Edad Media. Hoy en Francia, son las poblaciones alógenas quienes abandonan, por la fuerza, espacios territoriales concretos. Hablar de gueto, es presentar a los inmigrados como víctimas, mientras que son al contrario los actores voluntarios de la creación de sus espacios autónomos.

2) Se deja entender que sería la miseria, el pauperismo lo que explicaría la guetización de zonas cada vez más numerosas de non-droit. Por el contrario, la economía criminal, centrada sobre la droga y la reventa de bienes robados, así como el recurso legal o fraudulento a los subsidios asegura a las poblaciones de estas zonas un nivel de vida confortable, muy superior al de los franceses de origen en el paro. La situación francesa no tiene nada que ver con la de las favelas brasileñas o las bandas de adolescentes desvalidos de Casablanca.

Los clandestinos son inexpulsables en Francia, pero los franceses de origen (y todos los demás residentes europeos) son expulsados de las zonas de establecimiento afromagrebíes mayoritarias. Nadie en los medios de comunicación se ha atrevido a explicar la razón de los incendios innumerables de coches. Es sin embargo muy simple: la casi totalidad de los vehículos incendiados pertenecen a europeos, según un informe confidencial de las Informaciones generales del 2 de julio de 1999 - El 91 % exactamente. Es una buena incitación para la partida.

3) Otra técnica es la agresión sistemática. Un ejemplo entre centenares de otros similares: en la ciudad de Angoulême, las autoridades habían decidido instalar un hogar estudiantil en una "ciudad". Con el fin de responder al dogma angélico de la "mezcla". Muy rápidamente, a principios de 1999, se produjo el acoso sistemático de las bandas afromagrebíes. La vida se volvió rápidamente infernal para los jóvenes europeos: agresiones, robos con violencia, acoso de las estudiantes, incendio de los vehículos, etc. Hasta el día cuando varios de ellos fueron apuñalados. Las autoridades universitarias debieron trasladarlos con urgencia bajo la protección de la policía. Ninguno de los Beurs-Blacks fue inquietado por la ley.

Lo que se produjo en Kosovo corre peligro de producirse a la escala de Francia. La lección del destino de este trozo de Serbia progresivamente ocupado por albaneses musulmanes no ha sido toma en consideración. Nos imaginamos que las colonizaciones son invasiones armadas. Es falso; son invasiones lentas y silenciosas, y el colonizado despierta demasiado tarde, cuando su casa está ocupada, más exactamente cuando en su vivienda ya viven otros.

BLACK MIC-MAC Y DERECHO DE SUELO

¿Conoce la historia de Celestino T.? Es un hombre muy simpático de unos cuarenta años, ciudadano camerunés, empleado en la recogida de la basura y en la limpieza de las calles de París. Es musulmán, posee tres mujeres, de las cuales una es la mujer "oficial" y educa a 24 niños. Sí, 24 niños, que, nacidos en Francia, son totalmente franceses. Sin embargo, estos niños no han nacido completamente de las tres mujeres de Celestino T. Este último utiliza una estratagema conocida por un gran número de africanos: hace venir de Camerún a una mujer embarazada de su pueblo que da la luz en Francia, luego se va de nuevo. El niño de pecho automáticamente es francés en virtud del derecho del suelo… Celestino T. lo reconoce, es jurídicamente el padre, y una de sus tres esposas educa al niño (que a la que, por otra parte, llama "tata", según la denominación clásica en la comunidad lugareña africana tradicional, ni matrilineal, ni patrilineal, sino tribulineal).

El año siguiente, la misma operación empieza de nuevo con otra mujer del pueblo. El camerunés percibe así subsidio familiar considerable y aloja a toda su pequeña tribu en dos grandes apartamentos del barrio flamantemente nuevo de Beaugrenelle (XV distrito oeste), cuyos alquileres son asumidos por la Ciudad y el APL. Celestino circula en Mercedès. Continúa trabajando como basurero (9 000 francos al mes con las primas) con un estatuto tan protegido como el de la función pública. Pero otros que hacen lo mismo que él y reconocen entre 5 y 15 niños no consideran ni siquiera necesario trabajar. La supresión del derecho del suelo y el subsidio familiar a los extranjeros, las bombas aspiradoras de una eficacia temible, serían más eficaces que un control en las fronteras.

Alemania, que reemplaza el derecho de la sangre por el del suelo y cuya debilidad demográfica es considerable, se dirige inexorablemente hacia el salto de agua, embarcado sobre el mismo río que su vecina Francia.

LOS COLABORADORES DE LA COLONIZACIÓN

Las Iglesias, la inmensa mayoría de los partidos, una muchedumbre de instituciones y de asociaciones, el mundo del espectáculo, son desde hace muchos años abogados de la instalación de los emigrantes, de la apertura de las fronteras y de la inexpulsabilidad de los clandestinos. ¿Animados por el etnomasoquismo y la xenofilia? ¿Ingenuas devotos de la religión de los derechos humanos? ¿Esnobismo antirracista y políticamente correcto? ¿Voluntad deliberada de mestizar Francia y Europa, o, más exactamente de africanizarla y asiatizarla, odio de la "pureza étnica" europea? Un poco de todo, sin duda.

Observamos en todo caso una mezcla de fatalismo frente a la inmigración incomprobable incontrolada y declarada y de impulsos autodestructores hacia su propio pueblo. "Sí, invádannos, esto nos sienta bien". Es necesario recalcar también que los medios inmigracionistas colaboradores y sus jefes de fila proceden de la burguesía o pertenecen a medios sociales (particularmente al mundo del espectáculo) perfectamente preservados del contacto con las poblaciones alógenas y totalmente protegidos de su criminalidad. Su desprecio, su ignorancia de las condiciones de vida y de convivencia del pueblo europeo real, del " pequeño Blanco ", es incommensurable.

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Monseñor Lustiger, en el curso de unas jornadas de estudios sobre Europa organizada en Roma en marzo de 1999 se felicitaba por "la diferencia que trae la inmigración", religiosa y étnica. Nuestra colonización sería un enriquecimiento, por la expansión de este concepto hueco de "diferencia". La contradicción es brillante: ¿como podemos administrar la diferencia, la heterogeneidad, en el seno de la ideología homogeneizadora y universalista del mestizaje? El cardenal decía también: "hay que acoger al "Otro"". Incorregible xenofilia, el "Otro" (con una mayúscula, por favor), todavía uno de estos tópicos de lo políticamente correcto, desgraciadamente repetido por afán de gustar y para transformar en filósofos a ciertos intelectuales de derecha o presuntos tales. El venerable cardenal continuaba: "Europa no era para los pueblos de África y de Asia una tierra de inmigración. Pero hoy, la situación de Europa está cambiando. Provoca una presión migratoria imposible contener. Los europeos no pueden ignorar este hecho".
Acepten ser colonizados, buenas gentes, usted no puede evitarlo. La Iglesia que, en la cumbre de su poder, negaba los derechos civiles a los no católicos, adopta hipócritamente, ahora que está en plena decadencia, los ingenuos preceptos del "comunitarismo" tolerante: "solidaridad y respeto miden el lugar reconocido a la alteridad en una construcción política", decía en jerga Monseñor Lustiger.

Los programas de los partidos políticos en el tema de la inmigración, son bastante edificantes. El PS piensa "habilitar programas de ayudas al retorno para los inmigrados no regularizados y a los que se les ha denegado el derecho de asilo". Es decir: ayuda al retorno para clandestinos ilegales (en lugar de las expulsiones previstas por la ley) a expensas del contribuyente. La entrada ilegal en Francia pues será oficialmente recompensada. Cuando se sabe que la ayuda al retorno jamás interesó a los inmigrantes legales, este tipo de propuestas equivale a burlarse de los electores. El PS definitivamente ha renunciado a controlar la inmigración, porque se imagina que los inmigrantes votarán por él. No, cuando sean lo suficientemente numerosos e implantados, votarán por sus propios candidatos, probablemente por partidos islámicos, como ya he explicado.

Los Verdes, por su parte, piensan organizar en ángulo recto la colonización de Europa: "hay que suprimir los visados de estancia corta para los visitadores de país fuera de Unión Europea y concederles el derecho a la Seguridad Social". El seguridad social para los "turistas" magrebíes... En cuanto al derecho de asilo, los Verdes consideran que los acuerdos de Schengen no son "suficientemente generosos" y que hay que abolir las comprobaciones que se refieren en la veracidad de las persecuciones de la que serían amenazados los solicitantes de asilo. Reforcemos la potencia de la bomba aspiradora...

Lutte Ouvrière y la Ligue Communiste Révolutionnaire, siguen, a su vezs, el viejo sueño trotskista internacionalista de disolución del pueblo europeo. Su programa es importante, porque por un rodeo metapolitico y no electoral, inspira todas las asociaciones y las camarillas immigrationnistes (Droit Devant, Droit au Logement, SOS Racisme, Ras l'Front, SCALP, Sud, Ligue des droits de l'homme, Mrap, Liera, etc.) cuya doctrina y reivindicaciones influyen en los gobiernos. Interesante: "Una Europa de la igualdad de derechos, comienza con el derecho de voto para todos a los que viven aquí, dónde todos los sin papeles deben ser regularizados". Es decir, papeles para todos y para siempre. Venga a Europa, desde Marruecos, Mali, Sri lanca o de no importa donde.

Si usted consigue entrar (y es fácil lograrlo), usted será inexpulsable, usted tendrá la ciudadanía y todos beneficios sociales, automáticamente. L-O y la LCR formularon sin embargo proposiciones muy buenas para la reasignación de los beneficios especulativos a las inversiones contra el paro. Pero, en materia de inmigración, su antiliberalismo se hunde como por encanto.

El PC, siempre animado por su motor intelectual a medio gas, está paradójicamente de acuerdo al 100% con las recomendaciones de la jerarquía católica: "el derecho de voto de todos los extranjeros residentes, la abolición de la doble pena [no expulsar a los extranjeros delincuentes tras su salida de prisión], la regularización de sin papeles que lo han solicitado, el derecho de asilo para los que lo piden". ¡Qué internacionalismo liberal...! No a las transferencias de capitales, sí a las transferencias humanas.

En cuanto a la UDF, en el RPR y en el RPF de Charles Pasqua, sus proposiciones y programas sobre la inmigración son totalmente ilegibles. Es la mezcolanza tecnocrática en la que se resalta que hay que "controlar" el fenómeno mediante la "concertación".Toda esta gente cuando estuvo en el poder no hizo nada. O más bien, la derecha blanca permite nuestra colonización de población, por pereza, por dejadez, por temor a ser acusada de inhumana; la izquierda enloquede por mal cálculo político o por pasión ideológica.

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Las instituciones de la famosa "sociedad civil", como la inmensa mayoría de los medios de comunicación, siguen la misma pendiente inmigracionista, o como los colaboradores habituales mediatizados como Pr. Schwartzenberg y Mons. Gaillot. Las acciones espectaculares a favor de los clandestinos ilegales ("sin papeles") lo prueban. Las asociaciones "antirracistas" y los solicitantes del medio intelectual y del mundo del espectáculo, manifestando y llamando a albergar clandestinos, desafían sin cesar la ley, con poco gasto, sabiéndose en la impunidad más absoluta (ver el artículo 21 de la ley Chevènement que castiga a los que son culpables de solidaridad activa con los sin papeles, ley jamás aplicada).

Liberation o Le Monde no dejan de hacer su caldo gordo denunciando como inhumana la menor expulsión de clandestinos, la menor evacuación de locales ilegalmente ocupados, con como sobrentendiendo "Son medidas fascistas". Los "colectivos de apoyo a los sin papeles" se multiplican, como en otro tiempos los "Comités Vietnam" entre los bachilleres de mayo del 68.

Todos están organizados por europeos de pura cepa y movilizan autóctonos atrapados por el demonio de la caridad xenófila.

El 30 de junio de 1999, una centena de manifestantes, políticos y artistas perteneciente a los medios intelectuales o del mundo del espectáculo, se manifestaron ante el ministerio de la Justicia, en la plaza Vendôme, en el centro de París, cerca del hotel Ritz. ¿Para saber toda la verdad sobre la muerte de Lady Di? Usted no estaba allí. Béatrice Bantman, en Liberación explicaba al día siguiente: "el objetivo era hacerse detener". "Aréstenos señor, por favor" repetían a los policías. El raciocinio tenía su lógica: los que, como ellos, ayudan, sostienen, albergan a sin papeles son culpables del delito de solidaridad". Natralmente, nadie resultó inquietado. Y por otra parte nadie, entre estos "militantes" albergó jamás o ayudó ni a un solo "ilegal" africano o magrebí. No eran tan tontos.

"Colectivos", "comités de apoyo" se constituyen, se organizan manifestaciones (los "Saint Bernard", en 1998) tan pronto como es cuestión de expulsar un clandestino que supo mediatizar su caso. A todos los golpes, la prefectura cede y renuncia a aplicar la ley. "Contravenimos", cedemos, delante de estas minorías activas que gozan del sostén de la prensa. Los clandestinos que se niegan a embarcar en los aviones de vuelta o que se rebelan son puestos en libertad al menor aullido virtuoso de los periodistas.

Y luego, siempre existe la técnica, bien aprendida, de la huelga de hambre para los delincuentes inmigrados y extranjeros condenados a la expulsión según la ley. Los medios de comunicación se emplean a fondo para hacer llorar en las chozas, los poderes públicos se inclinan y aplazan ejecución. Moncef Kalfaoui, un traficante de droga argelino, debía ser expulsado tras dos años de encarcelamiento ("Doble pena"). Huelga de hambre. Gracia negada por Chirac. Campaña, en réplica, orquestrada por Liberación (junio de 1999). Epílogo: en la medida en que tuvo tres niños nacidos en Francia, nacidos franceses (derecho del suelo), la administración renuncia a expulsarlo, contrariamente a lo que dice la ley. Es verdad que el "informe Chanet" (mayo de 1999) les pide a los poderes públicos "que se deje de expulsar a los pequeños delincuentes extranjeros que tengan arraigo efectivo en Francia". Total, que no se aplica la ley. Lo que es punzante para un informe parlamentario. La aplicación de la ley sobre la pena doble es por otra parte, según Liberación, "un destierro verdadero cuya injusticia rebela a la inmensa mayoría de los juristas".

Es verdad que en nuestra República de los Jueces, la opinión de estos últimos, sobre todo si se trata de afiliados el Sindicato de la Magistratura, está por encima de la voluntad del pueblo. Y sin embargo, en todos los países del mundo, la doble pena se practica conforme a la Carta de la ONU.

Recientemente, 200 "sin papeles" turcos y chinos del "Tercer Colectivo" ocuparon el hotel de la Massa, en París, sede de la Sociedad de los amantes de las Letras. Objetivo no inocente. Saben que los intelectualoides visceralmente son pro inmigracionistas. Escuchemos el comentario de Liberación, muesra de valentía: "sostenida por escritores, cineastas, artistas, los fieles Dan Franck, Valérie Lang,  Emmanuel Terray, Mónique Chemillier-Cendreau y León Schwartzenberg, la ocupación comenzó con un encantador ambiente festivo en un jardín, exquisitamente cortés. "No tenemos por costumbre expulsar a los extranjeros", precisó, en medio de las frondosidades y los rosas del jardín, Jaques Vigoureux, miembro del Consejo de administración de la Sociedad de los amantes de las Letras " (10/06/1999). Ante una prosa de tal tontería y ante tanta cursilería ¿hay que reírse o llorar de eso?

Nadie, en esta izquierda bienpensante, caviar-garden party, en esta clase intelectualoide-popular privilegiada, en este Todo París del mundo del espectáculo, soñaría con manifestarse a favor de los franceses de origen, en fin, en el paro y en la misería, a pesar de ser ellos, los únicos, los verdaderos excluidos. Pero, para los "jóvenes" camellos qué conducen BMW y que la policía tiene la desgracia de poner a disposición judicial (ofensa a los derechos humanos, ¿entiende?), para la instalación de ilegales sobre nuestro suelo de refugiados falsos senegaleses, de traficantes malíes sin contratos de trabajo o de truanes argelinos expulsados, todo el mundo se moviliza. Todo esto caldea el corazón de "nuestros hermanos en la cárcel"... Y luego, como pasaporte social y moral: ser inmigracioniste, es verse admitido en los círculos modernos de la nueva izquierda americano-liberal, privada de ideas (al igual que la derecha) pero acorazada con la buena conciencia y la hipocresía moral (al contrario de la derecha) y, sobre todo, distribuidora de prebendas.

Esta nueva izquierda, conversa al capitalismo, defiende ahora un socialismo virtual y un inmigracionismo real. En este cóctel, es difícil -como en la fórmula de la Coca-cola- dosificar la parte de imbecilidad, de altruismo alucinado, de esnobismo antirracista, de etnomasoquismo y de (mal) cálculo político.

El sentimiento que entre estos colaboradores es, en el fondo, lo mismo que en las élites romanas degeneradas del siglo II: la cobardía, la cobardía simple y vil, aliada a un egoísmo indiferente hacia su pueblo y a sus generaciones futuras. Francamente, mirándolo bien, prefiero a los verdaderos comunistas.

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Veamos algunos ejemplos más, tomados al azar, del militantismo de los colaboracionistas. Adhiriéndose las exhortaciones de los obispos que, como los Verdes, dedican el 10 % de su tiempo a su ministerio y el 90 % al inmigracionismo y en la promoción del Islam, el alcalde de Limeil-Brévannes declaraba en noviembre de 1998: "no zanjaremos el problema de sin papeles con la policía. Una autorización de estancia no vale una vida". Es decir: ninguna expulsión, ninguna carta de estancia provisional, dejemoslos instalarse a vida en nuestra casa, por humanismo y para tener la paz.

Precisión: en su municipio, clandestinos huelguistas de hambre que habían ocupado la sala del ayuntamiento fueron evacuados. Volvieron a ocupar los lugares por la fuerza. Esto fue rentable: les concedimos títulos de estancia y una hospitalización gratuita.

La "coordinación nacional" que reagrupa a todos los defensores de los clandestinos, y que preconiza las regularizaciones masivas, se expresó en estos términos después de una expulsión de "sin papeles  que ocupaban un local administrativo: "el primer ministro escogió la manera fuerte contra hombres y mujeres que luchan por la dignidad " ¿Qué "dignidad"? ¿El de instalarse en Francia contra la voluntad del legislador? En cuanto al MRAP, anunciaba, grandilocuente, para hacer llorar el bueno francesito: "esperábamos del gobierno una respuesta humana y política, a estos desgraciados que pusieron su vida en peligro". Efectivamente, corrían peligro de morir bajo las pelotas de goma de la policía... El ilusionismo reposa en este raciocinio torcido: dejemoslos entrar para evitar la explosión norte-sur.

Lo que ocurre es justamente que introduciéndolos tendremos la explosión en nuestra casa. Es un argumento de dimitidos y de gorriones asustados, que descansa en la transformación del "no queremos hacer nada" en la excusa de "no podemos hacer nada". Así es como después de muchos otros, Robert Toubon, editorialista de la revista Équilibres et Populations escribía en 1996, evocando la agravación del desequilibrio Norte-Sur: "Las presiones migratorias irán creciendo a un nivel tal que será imposible a los vecinos "ricos" del Nor-Oeste cerrar realmente sus fronteras. Excepto asumiendo el riesgo de ver estallar la olla a presión que hierve al sur y en el Este del Mediterráneo".

Es decir: cedamos, abramos nuestras fronteras para evitar una crisis. ¡Sobre todo ningún conflicto, ningunos litigios con los países del Magreb! ¿Tendríamos miedo de eso?

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En todo caso, el activismo de la camarilla inmigracionista, cuyo fin es impedir el cumplimiento de la ley -sin embargo no se puede ser más laxista- de aplicarse, tiene tanta eficacia para acentuar nuestra colonización étnica que la aspiración de aire de las leyes sociales igualitarias. Sea lo que sea, la historia retendrá que los europeos -particularmente sus burguesías decadentes- son los primeros responsables de su colonización y de su inmersión demográfica. Los inmigrados del Tercer Mundo, que considero como enemigo principal, tienen, desde su punto de vista, perfectamente razón en invadirnos. Cubren un vacío. Hoy mediante la astucia, pronto por la fuerza. Lo mismo que los estadounidenses, sobre el plano cultural y geoestratégico, cubren el vacío dejado por la ausencia de los europeos.

Los borgoñones aliados de los ingleses en el siglo XV, hasta los Verdes de hoy pasando por la Segunda Guerra mundial, en Francia, la ocupación y la colaboración marchan juntos. Para resolver este problema, cuando surja el caos que vendrá y que no puede tardar, no habrá otra solución, por un medio o por otro, que reducir al silencio primero a los colaboradores, la camarilla inmigracionista, quienes son la primera causa, desde hace treinta años, de nuestra colonización. El enemigo-colonizador es un enemigo estimable. Juega su juego. Pero los colaboradores que juegan contra su propio campo, que aspiran sólo a sus propios fines, no merecen, tal como pensaba de Gaulle después del emperador Dioclétien, ninguna gracia.

Delendi sunt.

FRAGILIDAD HUMANITARIA DE LA OPINIÓN FRENTE A LOS CLANDESTINOS

Se creería leer las obras edificantes escritas en el siglo XIX sobre el martirologio cristiano. Los medios de comunicación multiplican los relatos de desgraciados clandestinos ahogados en el estrecho de Gibraltar, brutalizados en el momento de una repatriación en avión o detenidos tres días "en condiciones inhumanas", evidentemente, en los centros de retención antes de ser puestos en libertad en la naturaleza. Apiadar la opinión pública y la clase política sobre algunos casos-límites con el fin de hacer legítima la entrada de los "pobres" clandestinos, tal es el objetivo del chantaje humanitario de los medios de comunicación de la ideología dominante. Y funciona.

Gracias al trabajo paciente de los agregados de prensa de las camarillas inmigracionistas, cada mes se producen tres o cuatro asuntos emblemáticos y emocionantes; los medios de comunicación se apoderan de ellos; y destilan en la opinión pública la idea doble de que 1°) las expulsiones son inhumanas 2 °) la negativa de los visados y de las regularizaciones la son también. Los casos son muy diversos: clandestino molestado o fallecido en el curso de una expulsión, "sin papeles" en huelga de hambre trágica, un joven truán padre de un niño francés que, desgarrado, rechaza su expulsión, etc. La imaginación dramatúrgica del partido de la colonización no tiene límite y su gimoteo es terriblemente eficaz. Es la cínica estrategia de la piedad. Cuyo fin es atemorizar a los gobiernos ante la idea de aplicar leyes malvadas...

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En agosto de 1999, dos colegiales guineanos, Yaguine Koita, 14 años, y Fode Tounkara, 15 años, se introdujeron en el hueco del tren de aterrizaje de un Airautobús de Sabena, vuelo Konakry-Bamako-Bruselas. Esperaban (con razón) que si llegaran felizmente, nadie se atreviera a expulsarlos. Evidentemente, estos dos niños figuistas poco conocedoes de las leyes de la aeronáutica y de la altitud, murieron de hipotermia y de insuficiencia respiratoria (a 10 000 m, hay - 50°C). Pero he aquí que en el cadáver de uno de ellos encontramos una carta edificante, una súplica de dos páginas, con una falta de ortografía por palabra, donde ruegan, debido a la "guerra" (no hay guerra en Guinea) y a la miseria de sus familias (la encuesta demostrará que eran modestas pero de ninguna manera en la necesidad) "las Excelencias y Señores responsables de Europa" de acogerlos y de ayudar a África en su conjunto. La carta fue reproducida in extenso en la prensa belga y francesa.

La opinión pública cruje; se genera un concierto de lágrimas. Si estos dos "niños" (a los 15 años en África, no estamos delante de un "niño") murieron, es por culpa nuestra, evidentemente, por nuestra negativa a acoger sin discutir a todos los "pobres" del continente negro. Le Figaro (05/08/1999) explica: "la carta, publicada por la prensa, suscita una emoción considerable en Bélgica. La revelación in extenso de la carta en la prensa francófona le da una dimensión nacional. Aparece un año después de la muerte de una joven nigeriana, Semira Adamu, al ser expulsada por los gendarmes del reino". El gobierno belga se reúne en seguida en consejo restringido para negociar este asunto capital. Una ceremonia funeraria se organiza con gran pompa por un clero conmovido, algo que no hacemos por los sin techo que mueren de frío y de hambre en las calles de Bruselas o de París el invierno.

El ministro de los Asuntos Exteriores, Louis Michel, también, conmovido, les transmite a sus colegas de la Unión Europea el siguiente mensaje oficial, a propósito de la "carta" famosa encontrada sobre el cuerpo de uno de los clandestinos: "no podemos dejar sin respuesta este grito para una mejor vida. Debemos devolver esperanza a África". Dicho de otra manera: aumentemos aún más nuestros préstamos, nuestras ayudas de toda clase (dinero tirado) en África y abrámosles todavía más a los jóvenes africanos las puertas de la Unión. El gobierno belga oficialmente les transmitió a sus catorce socios europeos, así como a las instituciones federales de la Unión, la carta de ambos adolescentes.

Como era de esperar, en la misma senda, las asociaciones llamadas antirracistas valonas y francesas aprovecharon para criticar el control, según ellos, demasiado estricto de los flujos migratorios (mientras que en la UE es el más laxista del mundo entero) y denunciar "Europa egoísta" (mientras que en el pozo sin fondo de la ayuda al Tercer Mundo es la más generosa.

El Centro Nacional de Cooperación al Desarrollo publicó un comunicado emocionante, digno del mea culpa de la jerarquía católica: "dos niños vinieron para morir en nuestra casa, derribados por el cielo, con un mensaje dirigido al corazón de Europa, a los responsables del continente más rico y más próspero del planeta". Señalemos, inicialmente, que el continente más rico y más próspero es América del Norte y que, si nuestra colonización de población por los africanos continúa a este ritmo, no existirá prosperidad posible.

Por fin, nadie se atrevió a sugerir que este cuento de hada trágica posiblemente era demasiado bello para ser verdad; estos dos adolescentes, de los que el responsable de su colegio en África reveló al diario guineano Horoya que no fueron escolarizados más desde hace un año, pudieron ser manipulados bien por un provocador que habría fabricado la carta famosa, con el fin de desestabilizar a las frágiles y emotivas opiniones europeas, abiertas a todas las culpabilizaciones. Es en todo caso la opinión del ministro del Interior guineano. Total, la prensa valona y francesa dedicó, durante más de una semanas, columnas enteras a este hecho, relevado por el RTBF, por France 2 y la ZDF alemán, las tres emisoras más inmigrófilas de la Unión.

La repatriación de los cuerpos de ambos chicos en Conakry dio lugar a escenas de histerismo colectivo, dónde las mujeres se revolvían por tierra invocando a Allah. El ministro guineano de la Administración Pública, Lamine Kamara, sugirió directamente que los europeos eran indirectamente responsables de la muerte de Yaguine y de Fodé.

Es la vieja técnica de la culpabilización... Las muertes sucedieron porque la política europea de los visados es demasiado restrictiva y desespera a los africanos candidatos al principio, explicó. En el curso de una conferencia de prensa, tenido el 7 de agosto de 1999, el ministro declaró: "si hubiera obtenido un visado, Yaguine no habría optado por este método y no habría muerto". Es decir, para muchos responsables africanos, todo consiste en forzar las puertas de Europa mediante el chantaje moral. Es la colonización por la mendicidad y la conmiseración. Este espíritu de mendicidad y de irresponsabilidad,  pretende obligar a los europeos a encargarse de un continente africano subcapaz (y pobre a pesar de recursos naturales inmensos), a prestarle asistencia financieramente, a acoger a los excedentes de su vertedero demográfico, queda perfectamente resumido en este fragmento de la "letra" encontrada sobre el cuerpo de uno de ambos adolescentes clandestinos (las faltas ortográficas han sido corregidas): "si usted ve que nos sacrificamos y exponemos nuestra vida, es porque se sufre demasiado en África y porque le necesitamos para luchar contra la pobreza y poner fin a la guerra. Aquí, esto no es posible, nada puede ir bien. Si me quedo, vamos a vivir desgraciados hasta nuestra muerte". Esta prosa, fingida o auténtica, poco importa, dio en el blanco en las chozas, de Lovaina a Toulouse. El mensaje es claro, pero al mismo tiempo trágico; prueba la incapacidad de los africanos a tomar a cargo su propio destino, está saturado de un autorracismo implícito: "Ayúdenos, préstenos asistencia, acójanos en su casa, somos incapaces en nuestro continente de vivir en la paz y la prosperidad".

Los intelectuales africanos, inspirados por sus colegas etnomasoquistas europeos, alegan evidentemente que las desgracias de África dependen de la culpabilidad y de los crímenes del colonialismo y del neocolonialismo. ¿Pero quién cree todavía en este sofisma marxista-izquierdista, quien hace siempre el calgo gordo de La monde Diplomatique?

El corresponsal guineano de la AFP, Mouctar Bah, enviaba por fax, tras la muerte de ambos colegiales candidatos a la emigración clandestina en Europa, un telegrama donde se podía leer: "si se abrieran las fronteras, Guinea vría como se iban la mayor parte de sus jóvenes. Todos vendrían a Europa. Es un sentimiento ampliamente difundido en el país". Y otro tanto ocurre en una centena de los países del Tercer Mundo...

La muerte de Yaguine y Fodé, jóvenes inmigrantes guineanos clandestinos, en el pañol del tren de aterrizaje del Airautobús de Sabena es un drama que "revolvió la conciencia de Europa", tal como  declaró la presidenta del parlamento de Estrasburgo, Nicole Fontaine. Pero no  ¿Pero no se trata de trastornos selectivos?

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El 4 de agosto de 1998, una menor adolescente fue violada, abominablemente torturada y luego asesinada por dos jóvenes africanos que la habían secuestrado mientras salía de la estación RER de Créteil, y arrastrada a una bodega. Luego, orinaron, simbólicamente, sobre su joven cuerpo martirizado. Su calvario y su oración fúnebre se resumieron en diez líneas en la rúbrica "perros tropellados" de Le Parisien (05/08/1998). No era Guineana, sino polaca. Se llamaba Angela P... Para mí, la memoria de Angela vale mil veces más que la de Fodé y de Yaguine.

(c) Por el texto: Guillaume Faye.

(c) Por la edición francesa: Editions de 'Aencre

(c) Por la traducción al castellano: Ernesto Milá

Canciones para un ideal (V de V): Dedicato all'Europa


Infokrisis.- Es curioso como, siempre, en momentos de desánimo, casi de desesperación, presión y soledad, una simple música nos da fuerzas para aguantar el peor de los golpes. Siempre, ante las crisis, una determinada música puede recordarnos quien somos, lo que somos, de donde venimos (de muy lejos) y a dónde vamos (más lejos todavía). Me di cuenta de todo esto de todo esto escuchando una canción de La Compagnia dell’Annello.

Teníamos un amigo común, Almerigo Grilz. A alguien le podrá resultar sorprendente la vida de Almerigo, muerto a los 34 años en Mozambique tras haber combatido como miembro de la resistencia afgana. La vida de Almerigo era la propia "de uno de los nuestros". Tenía un año menos que yo y desde muy joven había destacado como miembro del Fronte della Giuventù de Trieste, cuando esta organización era dirigido por Gianfranco Fini. Fue éste quien lo elevó al cargo, si no recuerdo mal, de vicesecretario del Fronte. Murió víctima de una bala perdida en Mozambique. Personalmente creó que llevaba mucho tiempo buscando esa bala. Me lo presentó un querido camarada padovano -Marcello Orpianesi- que un día, misteriosamente, desapareció sin dejar rastro y aún hoy sigue en la lista de "desaparecidos" de la democracia italiana. Ya se sabe que los amados de los dioses mueren jóvenes.

Almerigo había realizado tareas como free lancer de alto voltaje en Afganistán donde estuvo junto a la resistencia tocado con turbante, babuchas y bombachos propios de los pastunes y con el consiguiente lanzagranadas RPG, cuentan, que destruyó algunos T-72 soviéticos, aunque otros prefieren verlo sólo como corresponsal de guerra. Era concejal de Trieste, pero optó por dejar el cómodo butacón del Ayuntamiento y optó por acudir voluntariamente a los escenarios más cálidos del planeta. A diferencia de Roger Coudroy del que, realmente nadie sabe a ciencia cierta ni quien era, ni para quién trabajaba, ni cuál fue su verdadera historia y sus motivaciones, ni siquiera si es cierto que murió al frente de un comando de Al Assifa, o bien ajusticiado por ese mismo comando como espía de Israel, o falleció durante un entrenamiento, con Almerigo todo está claro y transparente.

Era un camarada de la cúpula del Fronte della Giuventù y del MSI que falleció en un país remoto. Dada su calidad humana, su amistad con Fini, lo exuberante de su carácter, su personalidad de líder nato, hoy seguramente sería ministro, subsecretario o, en cualquier caso, ocuparía un alto cargo en la administración italiana. O quizás no. Por que Almerigo era de los seres tocados con el dedo de Marte. La aventura era la razón de su vida. Una vieja leyenda drusa dice que todos tenemos en alguna parte del mundo una daga que lleva escrito nuestro nombre. Quien se topa con ella y muere, llega al paraíso de los justos. Almerigo la buscó por todo el mundo, incluso por la montaña libanesa donde los drusos tienen sus santuarios, por el valle de la Bekaa y por Zalhé, por los barrios cristianos de Beirut, buscó esa daga en Etiopía en lucha contra Mengistu Haile Marian, entre la guerrila camboyana y en el Mozambique. Finalmente la encontró.

Como periodista sus imágenes habían sido reproducidas por la CBS, la NBC y por las mejores cadenas de TV. A cuenta de la NBC, Almerigo estuvo con la guerrilla comunista filipina. Junto con otros dos amigos, uno de ellos viejo camarada, Fausto Biloslavo, fundó Albatros Press Agency, agencia especializada en zonas de conflicto. En Italia se vivían los últimos años del centro-izquierda y el MSI y todo aquel que hubiera militado en él, pasaba a ser un apestado. La APA debió vender sus reportajes a las televisiones del mundo anglosajón. Debió caer el centro-izquierda ya en estado putrefacto por sus corruptelas y sus miserias a mediados de los 90, para que el papel de Almerigo Grilz fuera reconocido en su propio país. Hasta entonces solamente el diario comunista L’Unitá se había hecho eco de su muerte: "Muerte de un mercenario", lo había titulado el infamante libelo stalinista, hoy un verdadero despojo. Almerigo tiene una calle dedicada a él en su ciudad natal y de cuya ciudadanía fue concejal.

La historia de Almerigo Grilz viene a cuento en una serie de artículos sobre canciones, porque en 1987, poco después de su muerte, la Compagnia dell’Annello le dedicó un homenaje fruto del cual surgió un long-play: Concerto per Almerigo, hoy agotado. Una de las canciones de aquel disco era precisamente Dedicato all’Europa.

En aquel tiempo -principios de los 80- existían en Italia dos grupos musicales "alternativos" que, de una forma u otra, habían entrado en competencia. De un lado Amici dal Vento, de otro, la Compagnia dell’Annelo. Era difícil decidirse por uno o por otro, pero por algún motivo yo siempre me sentí mucho más atraído por los segundos desde que oí  la primera canción de su primer álbum Terra di Thule. No es que su música fuera técnicamente perfecta -que lo era- sino que el espíritu que destilaban las letras era el mismo del que yo me había nutrido en aquellos años: la Tradición tal como nos la había expuesto Julius Evola.

Se suele decir que Evola es un pensador árido y difícil. No es cierto. Evola nos recuerda simplemente lo que sabíamos, aquello que teníamos impreso en los genes de nuestra raza y que olvidamos. Nada más. Su lectura no exige más esfuerzo que el recuerdo de lo que éramos originariamente. A decir verdad, las canciones de la Compagnia dell’Annelo eran Evola musicado.

En 1983, regresé clandestinamente a España. Tuve que permanecer durante varias semanas en un apartamento sin más compañía que un casete con canciones que me habían grabado algunos camaradas. El más reciente, acababa de salir, era el Terra di Thule. A partir de entonces me hice asiduo de los longs-play de este grupo, el segundo de los cuales, aparecido en 1987, fue el Concerto per Almerigo.Dedicato all’Europa forma parte de esta segunda recopilación.

La Compagnia dell’Annello dominaba la técnica de la música medieval, pero sobre todo su letrista, conocía a la perfección la obra de Evola, especialmente el Revuelta contra el Mundo Moderno. Dedicato all’Europa es un viaje a nuestros orígenes: yo siempre me he sentido hijo de Roma hasta el punto de agradecerle que diera nombre a este rincón del planeta: Hispaniae. Creo que el estilo que nos corresponde es el de los legionarios de Roma. La canción nos habla de Europa: canta a la Pax Romana, "de arado y de espada", canta a la sangre ofrecida en su honor, canta a los duques guerreros y a sus trovadores, canta a los hermanos que han defendido las marcas de Europa: las marcas del Este ante los tártaros, las marcas del sur ante el Islam…

En el mismo disco se canta a otro camarada, Alain Escofier. Escofier militaba en el Groupe d’Action Jeunesse, un grupo "solidarista" surgido de la transformación del Mouvement Jeune Revolution. Era un viejo-joven camarada, de esos que habían pasado buena parte de su adolescencia y los primeros años de su juventud militando políticamente. Un buen día, debió ser a principios de 1977, se plantó delante de la oficina de Aeroflot en los Campos Elíseos, se roció con gasolina y se prendió fuego como acto de protesta por la entrega de media Europa a los soviéticos treinta años antes. Escofier militaba en aquel momento en el Parti des Forces Nouvelles. La Compagnia dell’Annello le dedicó otra canción de ese álbum al igual que a Jan Pallach quien a principios de 1969 tampoco pudo soportar la presencia de los T-62 y ardió en la tierra que fue suya, en Praga. Yo tenía en esa época 17 años, pero sería difícil explicar lo que sentí cuando conocí la noticia: luego entendí sus motivos cuando me sentí miembro de una raza que desde muy antiguo consideraba dulce morir por la patria.


Almerigo, Escoffier, Jan Pallach tenían varios elementos en común. Los tres habían visto de cerca los tanques soviéticos. Los tres decidieron que no podían permanecer quietos, Almerigo en su prometedora carrera política (¡qué militante digno de tal nombre aspira a tener una "carrera política"! El espíritu militante es el propio del aventurero, no del gestor político), Escofier llegó un momento que quiso hacer algo más que repartir revistas y panfletos o preparar los cafés a sus camaradas en el local de boulevard Sepastopol. Jan Pallach no tenía armas para protestar pero sentía que su deber era hacerlo. Son vidas muy diferentes, pero, en cierto sentido, paralelas y unidas por la música de La Compagnia dell’Annello.

La canción termina: "Me preguntan si conviene / cantar a esta Europa / Sé sólo que es justo / el resto no importa". En efecto, el resto no importa. Si importara Almerigo estaría criando barriga al frente de un ministerio o una subsecretaría, Escofier y Pallach hubieran concluido sus carreras y hoy serían profesionales reconocidos. Pero Evola nos enseñó a todos que por encima del "bonheur", más allá de la felicidad burguesa, existe el honor. Europa es la tierra del honor y de la lealtad: por eso podemos estar seguros de que Europa es un gigante dormido, un gigante que despierta y que no tendrá piedad con sus enemigos de fuera y de dentro. Los pueblos y los hombres se miden por las dificultades que aceptan afrontar. La vieja máxima de "más enemigos, más honor" sigue vigente para nuestra raza. Se equivocan quienes piensan que los herederos de 3000 años de historia de Europa se han vuelto bruscamente multiculturales o políticamente correctos. La última palabra todavía no ha sido dicha. Y probablemente no será una palabra, sino la acción, porque a fin de cuentas en la Biblia de Europa "primer fue la acción".

Agradezco a La Compagnia dell’Annello esta composición que me ayudó a recordar quien era y de dónde venía mi pueblo y mi raza.

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Dedicado a Europa

La dulzura del fruto maduro
y la aspereza del viento helado
y pan y sal

se ofrece al huesped sagrado
en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste, en Europa

Canto a Europa, la paz romana
paz de arado y de espeda
canto de sangre ofrecida en su honor
de estirpes de hielo y de sol
en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste, en Europa

Canto a la gloria de Roma
del Reno el cetro imperial
a los duques guerreros y a sus cantores
errar serenos en pos de su honor

en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste, en Europa

Canto a los hermanos que siempre han defendido
del lobo cruel la frontera del Este
Canto a la Europa de los días que vienen
Canto a sus jóvenes caídos en las calles

en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste, en Europa.

Me preguntan si conviene
cantar a esta Europa
sólo sé que es justo,
el resto no importa.

Canto a una Europa de sangre
a las cadenas que se están cerrando
Canto y mi canto está en el viento
en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste,
en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste,
en el norte, en el este, en el sur, en el Oeste, en Europa

 

Dedicado all’Europa

La dolcezza del frutto maturo
e l’asprezza del vento gelato
e pane, e sale
s’offre all’ospite sacro
a nord, ad est, a sud, ad ovest, in Europa

Canto l’Europa, la pace romana
pace di aratro e di spada
canto del sangue offerto in suo onore
da stirpi di ghiaccio e di sole
a nord, ad est, a sud, ad ovest, in Europa

Canto la gloria di Roma
del Reno lo scettro imperiale
i duchi guerrieri e i lori cantori
errare sereni in cerca d’onore
a nord, ad est, a sud, ad ovest, in Europa

Canto i fratelli che sempre han difeso
dal lupo crudele la frontiera dell’est
canto l’Europa dei giorni che vengono
canto i suoi giovani cader nelle strade
a nord, ad est, a sud, ad ovest, in Europa

Mi chiedono se conviene
cantare questa Europa
so solo che e’ giusto
il resto non importa

Canto un’Europa di sangue
le catene che ci stanno chiudendo
canto, e il mio canto e’ nel vento
a nord, ad est, a sud, ad ovest,
a nord, ad est, a sud, ad ovest,
a nord, ad est, a sud, ad ovest, in Europa.