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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Petiot: su coartada era auténtica

Infokrisis.- Félix Petiot, más conocido como el Doctor Petiot consiguió llamar la atención en los últimos meses de la II Guerra Mundial y fue guillotinado como asesino en serie en 1946. Las biografías dicen de él que se “hizo pasar” por miembro de la Resistencia francesa para atraer a sus víctimas, la mayoría judíos, y asesinarlas con tranquilidad. Se cree que el número total de asesinatos que cometió a partir de 1942 estuvo próximo al centenar. Atraía a gente que deseaba huir de Francia explicándoles que él podría sacarles hacia Argentina ya que dirigía una red de la “resistencia”.Luego, desaparecían y con ellos sus joyas y riquezas que intentaban trasladar. En el curso del proceso al que fue sometido se estimó que se había quedado con 200 millones de francos… que jamás fueron encontrados. Petiot era miembro de La Charca…

En el ambiente enrarecido y cruel de una Guerra Mundial, la figura del “Doctor Petiot” emergió con personalidad propia, por encima de las crueldades propias de toda guerra. Es normal a la vista de su historial pasado que le daba todos los rasgos del psicópata. En su infancia no tuvo el afecto de sus madres (que murieron muy jóvenes) siendo cuidado por sus tías. Desde muy joven evidenció tenencias sádicas. Lanzo un gato a una olla de agua hirviendo y se entretenía sacando los ojos a los animales y viendo luego como chocaban contra las paredes. Además, era un ladrón empedernido: robó a sus compañeros de clase y de universidad y luego saqueaba la enfermería de la unidad en la que prestó servicio militar. Cuando ocupó un cargo en la municipalidad de Villeneuve-sur-Yonne, también robó en el Ayuntamiento siendo procesado por ello. Pirómano, ludópata crónico, maníaco depresivo, paranoide, era uno de aquellos casos de psicópata irremediable y absoluto, sin tratamiento posible. Y no puede decirse que fuera un psicópata “integrado”, sino como máximo, un psicópata con cierta cultura y titulación universitaria, pero con los mismos instintos sanguinarios de un Landrú o de un Arropiero.

La vida de un psicópata

Como la mayoría de psicópatas destilaba cierto encanto personal en los primeros contactos y eso le permitió ocultar sus problemas mentales y su peligrosidad. Participó brevemente en la I Guerra Mundial, siendo herido en un pie y licenciado antes del término del conflicto por sus evidentes desórdenes mentales y su neurastenia. Tras la guerra acabó la carrera de medicina gracias a subsidios para excombatientes. Entre 1927 y 1935 fue alcalde de Villeneuve-Sur-Yonne.

En marzo de 1930, la policía descubrió el cuerpo semicalcinado de Madame Debauwe, una persona muy conocida en Villeneuve-sur-Yonne. Había sido asesinada a martillazos y luego su cuerpo quemado. Desaparecieron 180.000 francos. Petiot fue considerado como sospechoso del crimen e incluso un testigo lo situó en el escenario. El testigo, poco después fue a consultar a Petiot y al salir de la consulta murió fulminado por un ataque al corazón. Petiot firmó el acta de defunción…

En ese período ya ocurrió un episodio extraño y propio de la personalidad de un psicópata. En su consulta proliferaban los rumores sobre abusos sexuales y en el pueblo de Villeneuve-sur-Yonne se hablaba a menudo de Petiot como de un conquistador. Sin embargo, en 1927, su asistenta explica que ha quedado encinta del doctor. Poco después desaparece. Siempre existirá la duda de si se trató de su primer crimen.

Petiot evitó cualquier procesamiento en esa época pero no pudo evitar que en el pueblo se extendieran rumores sobre sus responsabilidades en estos crímenes y desapariciones misteriosas. Pero, no sólo es el médico, también es el alcalde de Villeneuve. Cuando es detenido por robar electricidad, finalmente debe dimitir de su cargo.

Luego instaló en París un consultorio médico perfectamente equipado con la tecnología de punta de la época. Decía ser el crear de un sistema de parto sin dolor y de poder curar la ciática, el reumatismo, las neuralgias, ulceraciones y cáncer. Decía haber creado con un físico conocido, un material y una técnica que permitía la curación de cualquier tumor. Era mentira, pero en tanto que psicópata, era completamente indiferente a los sufrimientos de los demás. O a los problemas que genera en otros: cuando fue detenido en la librería Gibert del Barrio Latino robando un libro, explicó que “los genios no se preocupan de las bajas cosas materiales”.

Un asesino en serie en la resistencia antialemana

Al estallar la guerra, inicialmente, no dio que hablar, pero en 1941 compró una mansión (sin que haya podido explicarse fehacientemente de dónde salieron los fondos) que remodeló elevando los muros y transformando en consultorio clínico. En el sótano instaló una cámara de gas provista de una mirilla para poder ver en directo la agonía de sus víctimas.

A finales de 1941, un amigo médico le explica que un amigo suyo judío quiere abandonar Francia y le pregunta si le puede ayudar pues no en vano Petiot le ha confiado que dirige una red de la resistencia. El 2 de febrero de 1942, el interesado acude a la consulta de Petiot siguiendo el consejo de Petiot: “Venga con todo lo que tiene de valor, en pocas semanas estará en Argentina”. Nunca más se le volverá a ver. Inmediatamente desaparece un toxicómano que había denunciado a Petiot como traficante de droga. Y poco después, le toca el turno a una mujer que lo había rechazado.

Seguramente son estos primeros asesinatos durante la guerra lo que le dan la idea de sistematizar sus crímenes. En junio de 1942 los historiadores establecen que Petiot pone en marcha una red de la resistencia. A partir de ese momento se multiplican las desapariciones de judíos que buscaban huir, pero también de no judíos.

La Gestapo empieza a tener idea de que hay una red que permite a los judíos adinerados huir. Tarda poco en saber que el nombre clave de quien dirige esta red es “doctor Eugène” y consigue infiltrar a colaborador… judío, Yan Dreyfus. Dreyfus, detenido espera infiltrarse en la red y luego… aprovechar para huir a Argentina. Desaparecerá unos días después… Un segundo infiltrado tendrá más suerte y Petiot terminará siendo arrestado por la Gestapo el 21 de mayo de 1943. Su estancia en prisión le permitirá ser considerado “héroe de la resistencia”. El 8 de febrero de 1944 es liberado ante la falta de pruebas.

Ante la justicia y bajo la guillotina

Una vez volvió a su domicilio, los vecinos alertaron a la policía y a los bomberos de la humareda y el olor que salían de la casa de Petiot. Cuando entraron los bomberos pudieron ver la hoguera que ardía en el sótano formada por 27 cuerpos. Petiot, sin embargo, no se inmutó. Explicó que se trataba de retos de soldados alemanes y de colaboracionistas. Y, lo más sorprendente, fue que, por segunda veces, salió indemne y fue, no sólo liberado, sino además felicitado. Incluso se permitió alardear de que no eran 24 sus víctimas sino 63. Pero un examen pormenorizado de las víctimas demostró que no había entre ellas ningún alemán. El registro de su casa dio como resultado el hallazgo de más cuerpos en un pozo de cal, 150 kilos de restos humanos ya calcinados, y de más cuerpos descuartizados y dispuestos para ser quemados.

El 19 de septiembre de 1944, un periodista publica un artículo en el que acusa a Petiot de ser un “soldado del Reich”. Inexplicablemente, Petiot escribe una contestación de su puño y letra presentándose como un “auténtico resistente”. A partir de ese momento, la policía empieza a buscarlo en las filas de la resistencia en París, desde donde ha sido enviada la carta y, efectivamente, localizan a un capitán Wetterwald, alias Valéry en la Resistencia, médico-capitán del 1er Bataillon, de verdadero nombre Marcel Petiot… Un nombre que saltó inmediatamente a la fama ocupando las primeras páginas de la prensa francesa incluso cuando los alemanes realizaron su última ofensiva en las Ardenas

A lo largo del juicio, todas las partes salvo el interesado, recalcaron que Petiot nunca había tenido relaciones con la resistencia y que solamente se trataba de un criminal excepcionalmente cruel y extremadamente degenerado. Pero no había actuado solo. Se inculpó a su hermana de complicidad a la vista de que reconoció haberle entregado 400 kilos de cal viva “para combatir contra las cucarachas”.

Los testimonios de aquella época coinciden en que se trató de un proceso extraño. Sorprendió el que el propio Petiot ironizara respecto a su situación y no faltaron los escándalos y las situaciones imprevistas como que acusara a su propio abogado de traicionarle y de ser un “defensor de los judíos”.

Lo único que el juicio fue capaz de demostrar fue que Petiot atraía a las víctimas –siempre extremadamente adineradas- a su domicilio con la excusa de ayudarles a escapar de los alemanes. Luego les administraba una inyección letal con la excusa de cumplir formalidades sanitarias del país de destino y se quedaba con sus objetos de valor. Fue declarado culpable de 24 de las 27 víctimas encontradas en su sótano. Nadie dudaba que las víctimas pudieran llegar al centenar. El 25 de mayo de 1946 fue guillotinado en La Santé.

Petiot, agente clave de La Charca

Durante el proceso, tanto la acusación como el abogado defensor como los medios de prensa se preocuparon de difundir la noticia de que Petiot no había tenido nunca nada que ver con la resistencia francesa. Todo lo que había hecho en nombre de la resistencia era por su cuenta y para atraer a las víctimas. Ninguna relación entre Petiot y la sacrosanta Resistencia… sin embargo, Petiot insistía una y otra vez, siempre que podía en dar nombres de resistentes y episodios que había protagonizado, siendo constantemente acallado por el juez. Cuando cayó la guillotina sobre el cuello de Petiot, la sociedad francesa optó por olvidar un episodio tan desagradable y muchos interrogantes quedaron en el aire.

Sin embargo, en 1980 se publicó la obra de Grombach The Great Liquidator en el que reconoce que Petiot era miembro de La Charca y que realizó importantes servicios para la red. Petiot tenía contactos en París entre los que se encontraban oficiales de la Abwher (la inteligencia militar alemana) y refugiados del Este. Ahora sabemos, gracias a Grombach que Petiot fue el primero en alertar del descubrimiento de las fosas de Katyn en donde la NKVD había asesinado a 18.000 oficiales polacos. Grombach mismo tramitó el informe hacia el Departamento de Guerra, pero éste fue suprimido al ser la URSS aliado de EEUU. Loa alemanes hicieron público el descubrimiento más tarde, en 1943. Así mismo, Petiot identificó a agentes de la Abwehr que habían sido enviados a EEUU, algunos de los cuales consiguieron ser detenidos.

Otro mérito en el haber de Petiot fue informar a La Charca de que los alemanes estaban fabricando armas secretas en Peenemunde, e incluso estuvo en condiciones de informar sobre la naturaleza de esas armas: bombas volantes V-1 y V-2. La información fue aprovechada por La Charca para fotografiar –desde pesqueros noruegos- las instalaciones de Peenemunde. Las fotos llegaron a Suecia y a través de valija diplomática se enviaron a los EEUU a través de Londres. Sin embargo, Grombach explica, que la valija fue abierta en Londres y que a partir de ese momento los informes de La Charca fueron enviados por otros procedimientos.

Grombach en su último libro lo consideraba un informante valioso debido a sus contactos. Las preguntas que se imponen son varias: ¿Fue Petiot algo más que un asesino en serie? ¿Pudieron pasar desapercibidos para la inteligencia norteamericana la desaparición de un centenar de millonarios judíos? De lo que no cabe la menor duda, después de la lectura del libro de Grombach es que Petiot no fue un agente entre otros muchos, sino un agente extremadamente valioso (como buen psicópata era diestro en el arte de la simulación, estilaba cierto encanto y carecía por completo de escrúpulos, daba el perfil perfecto de un agente de La Charca) que informó anticipadamente de detalles cruciales importantes en la II Guerra Mundial. No era un agente de base entre otros muchos.

Ahora bien, si Petiot logró formar una red de la resistencia (red vinculada a La Charca) es lícito preguntar a qué dedicaba su tiempo y qué episodios protagonizó. La dirección de La Charca, debía necesariamente “controlar” o “supervisar” a la red de Petiot. Y la pregunta extremadamente inquietante que se plantea ahora es si La Charca permitió los asesinatos de Petiot con el fin de autofinanciarse… De lo que no cabe la menor duda es que La Charca, apreció el trabajo de Petiot, lo cubrió, durante 35 años lo ignoró hasta que, finalmente, en la ancianidad, Grombach se creyó obligado a escribir sus memorias y aludir a la figura, ya olvidada por todos, del “Doctor Petiot”.

Nadie supo exactamente cómo se había financiado La charca. Nadie supo tampoco el destino de los 200 millones de francos que se estima Petiot sustrajo a sus víctimas. Dinero judío para pagar a una red creada por otro judío…

(c) Ernesto Milá - infokrisis - Prohibida la reproducción de ete texto sin indicar origen.


La CIA que precedió a la CIA

Infokrisis.- En el mes de agosto de 2010 se desclasificaron los documentos albergados en los archivos de Washington sobre una red de espionaje de carácter privado que operó en los EEUU en los años 40 y 50. Estaba dirigido por John Grombach y sus “hazañas” han pasado al cine en varias películas (El Sastre de Panamá, Misión en Berlín, El buen pastor). Algunos de los misterios de la II Guerra Mundial pasan a través esta red conocida como La Charca, pero también pasan algunos escándalos aun no explicados suficientemente.

En la fría noche húngara de noviembre de 1947, un matrimonio y su hija de apenas cinco años, se encierran en cajas y abandonan el país en dirección a los EEUU. Se trataba de Zoltan Pfeiffer y su familia, un destacado líder de la oposición anticomunista. Habían sido sacados del país por una extraña red de inteligencia operativa, no oficial, completamente clandestina y de la que ni siquiera se conocía el nombre, pero de la que se sabía en los ambientes de la “comunidad de inteligencia” que recibía el nombre de “La Charca” (luego, siguiendo la misma tónica, la CIA sería llamada “La Bahía” y el Departamento de Estado “El Zoo”).

Durante casi 50 años se discutió sobre si la existencia de esta red era real o el producto de la imaginación calenturienta de quien se había reconocido a través de varios libros, como su jefe, el general de la Guardia Nacional, John Abraham Grombach. Pero en 2001 se descubrieron los archivos de la organización en Colpeper, Virginia, compuestos por miles y miles de archivadores y cajas conteniendo millones de folios y documentos de inteligencia. Las varias toneladas de material fueron enviados a Washington para ser revisados por la CIA, siendo clasificados en los Archivos Nacionales en 2008 y se han ido liberando progresivamente hasta agosto de 2010 cuando se conoció la totalidad del material incluido.

“Frenchy” y su red secreta…

La red había sido creada por John Grombach ("Frenchy", en el argot de la red), desde su juventud un tipo polifacético atraído de manera innata por la “información” y la recopilación de datos sobre cualquier tema. Había nacido cuando su padre era cónsul francés en Nueva Orleans y él mismo ostentó la nacionalidad francesa hasta los 18 años cuando intentó ingresar en la elitista escuela de West Point del ejército de los EEUU. No consiguió terminar sus estudios; sus compañeros veían mal que fuera judío y su comportamiento altanero logró el rechazo de sus superiores. Participó en el equipo olímpico norteamericano en las Olimpiadas de París en 1924 y más tarde ingresaría en la Guardia Nacional, alternando este trabajo con el de productor de radio y empresario. A partir de 1937 trabajó para el Departamento de Estado norteamericano gracias a sus conocimientos sobre la utilización de la radio para transmitir mensajes cifrados y órdenes de manera secreta. Su primer trabajo de inteligencia fue en el Canal de Panamá y cuando estalló la guerra, en 1941 se le destinó como capitán y “Oficial de Moral”. Poco después fue trasladado a Washington y sirvió en la Sección Segunda del Ejército, información.

La Charca fue, inicialmente, una emanación de la inteligencia militar de los EEUU para contrarrestar la influencia creciente de la OSS (Oficina de Servicios Estratégicos). La estrategia de trabajo de La Charda podía resumirse en dos palabras: “seguridad y secreto”. Grombach juzgaba que por su forma de actuar, el OSS tenía siempre el riesgo de infiltración por parte de agentes enemigos o procedentes de los aliados occidentales y, por supuesto, de los soviéticos. Inicialmente, La Charca fue conocida como Sección Especial de Servicio y más tarde como Subdivisión de Adoctrinamiento. Sin embargo, lo que Grombach contemplaba era la creación de una red secreta, sin nombre y que actuara independientemente de cualquier otro organismo.

En 1942 trabajó con la Oficina de Coordinación de Información (COI) fundada por el Coronel William Donovan que durante el conflicto pasaría a ser la OSS. Grombach fue uno de los puntales del COI, sin embargo en los meses siguientes, los celos y las desconfianzas entre distintas oficinas federales y sectores de las fuerzas armadas causarían tensiones en esta organización e intentarían disolver el COI y repartir sus efectivos entre otros servicios de información. Detrás de estas maniobras se encontraban los intereses el General George Strong, jefe de la Sección Segunda del Estado Mayor y enemigo declarado de Donovan. Strong trabajaría en comandita con el Departamento de Estado, tratando de socavar las actividades del COI, pero dado que esta resistió bien los ataques y mostró ser un hueso duro de roer, el General Hayes Kroner, jefe de la Inteligencia Militar del Departamento de Guerra, recibió la orden de su superior, el General Strong, la orden de crear una “organización de inteligencia secreta” que terminaría siendo rival del OSS.

Grombach fue elegido por el general Kroner para dirigir esta organización a causa de su capacidad organizativa y de su capacidad para las operaciones secretas. Y para mantener esta organización en el más absoluto secreto, Grombach prefirió que no tuviera nombre en los 13 años que se mantuvo en activo e inalterable entre 1942 y 1955. Sin embargo, a partir de 1946 se la empezó a conocer en “la comunidad de inteligencia” como “La Charca” (The Pond) y no está claro el motivo.

Éxitos y coberturas en la II Guerra Mundial

Seis meses antes del final de la II Guerra Mundial, agentes de La Charca lograron tramitar un primer intento de negociación entre Alemania y los aliados occidentales protagonizada por Hermann Goering. También a esta red se debe el reclutamiento de Lucky Luciano para que buscara la colaboración de la magia en el desembarco aliado en Sicilia y para planear un atentado contra Mussolini.

Durante la II Guerra Mundial, La Charca actuó en varios países pero solamente en Hungría su colaboración fue decisiva gracias a los buenos contactos de Grombach con la administración del Almirante von Horthy, aparentemente aliado de los alemanes. Es interesante este hecho porque se ha constatado que la información que extraía la red de Hungría, llegaba a los EEUU a través de Madrid y Lisboa. La información era importante porque, gracias a los militares húngaros, La Charca pudo enterarse del despliegue de tropas alemanas en el frente del Este. Cuando se produjo la ocupación de Hungría por parte de los soviéticos, Grombach envió a uno de sus agentes de confianza, McCargar, pero los contactos que antes habían tenido –con la aristocracia húngara- los miembros de la red, ya eran completamente inútiles para informar sobre los movimientos de los comunistas. Dichos contactos estaban mucho más interesados en salir para EEUU o en conocer cómo pensaban apoyarlos. Así que McCargar debió crear, a partir de cero, una nueva red compuesta por sindicalistas y militantes de partido de la izquierda comunista. No es extraño que en otoño de 1946, McCargar ya no tuviera dudas sobre la subida al poder del comunismo húngaro y Grombach fue el primero en proponer la creación de una red e resistencia clandestina que pudiera opera en una Hungría comunista. Propuso también algo que luego la CIA adoptaría: la creación de emisoras de radio que apoyaran a los partidos anticomunistas desde fuera de Hungría. Cuando los comunistas llegaron al poder en Budapest, la red puesta en marcha por McCargar estaba compuesta por 75 húngaros.

Para enmascarar su red, Grombach abrió la firma “Universal Service Corporation”, instalada en Nueva York. El secreto consiguió ser mantenido durante varias décadas y fue total durante el tiempo en que estuvo operando. El general Kroner declaró después de la guerra sólo el Departamento de Guerra, el Departamento de Estado, la Oficina del Presidente, y el propio Presidente, conocían su existencia. Incluso dentro del Ejército de los EEUU, la existencia de La Charca se ocultó a la marina. En 1947, algunos agentes del FBI tuvieron conocimiento de la existencia de la red a raíz de un informe que elaboró sobre la seguridad nacional y que puso al FBI en la pista de quién lo habría elaborado. En cuanto a los agentes destacados en el extranjero, tenían cobertura del Departamento de Estado y figuraban como personal diplomático.

Pero la cobertura ideal para Grombach eran las oficinas comerciales. No sólo creó empresas propias para encubrir sus actividades sino que también pactó con grandes empresas. Tuvo relaciones con American Express, Remington Rand, Inc. y Chase National Bank, de acuerdo con los documentos en los Archivos Nacionales. Pero quien prestó el nombre, los fondos y la tecnología fue la empresa holandesa Philips, fundada en 1891 por Benjamin Frederick David, primo hermano de Carlos Marx y se especializó inicialmente en la fabricación de lámparas incandescentes y equipos de rayos X. La empresa, en 1941 tenía una dimensión multinacional y disponía de sucursales en todo el mundo que Grombach aprovechó como pantallas para instalar su red. Se suele explicar que cuando los alemanes invadieron Holanda y bombardearon las fábricas de Philips, el centro de la empresa se desplazó hasta EEUU para proseguir desde allí la fabricación de elementos eléctricos que habían alcanzado una mayor importancia gracias al conflicto. Un portavoz de Philips reconoció en 2010 que la compañía tuvo contactos de negocios con Grombach entre 1937 y 1970. Añadió que no podía "descartar la existencia de contactos entre Philips y Grombach con la intención de promover el centro de inteligencia de EE.UU. durante la guerra". En realidad, había dirigido las operaciones de La Charla desde una oficina en el edificio de Steinway Hall de Nueva York, con la cobertura de consultor de relaciones públicas de Philips…

Durante los primeros meses de entrada en guerra de los EEUU, Grombach multiplicó los informes sobre la existencia de espías comunistas, algunos de los cuales estarían trabajando para la OSS. Para formular estas acusaciones Grombach se basaba en las declaraciones de un agente de la GPU que había desertado. Sin embargo, Grombach aprendió pronto que esa no era la dirección correcta para trabajar: en efecto, se le recordó que EEUU y la URSS eran, en ese momento, aliados y que más valía no preocuparse por las redes soviéticas en Norteamérica. Sin embargo, Grombach siguió investigando en esa dirección.

En la lucha anticomunista durante la Guerra Fría

Charles Stevenson, director ejecutivo de La Charca fue el encargado de redactar en 1943 un documento sobre los Objetivos de Inteligencia en la Post-Guerra. En ese texto, define a La Charca como "un servicio con licencia perpetua, clarividente y abstraído servicio secreto continuo de inteligencia".  Stevenson sostenía que La charca sería en la post-guerra más necesaria que nunca, ya que la inteligencia militar estaría concentrada en evitar que Alemania y Japón se convirtieran nuevamente en un riesgo y, a pesar de que dado el clima de la época, no menciona a la URSS, es evidente que lo tenía en mente como objetivo de inteligencia cuando escribió que los EEUU debían defenderse de naciones que “mediante la revolución intentan dominar el mundo”.

Para afrontar esta situación Stevenson proponía una figura nueva: “la inteligencia secreta”, se trataba de una red autónoma, independiente de cualquier centro de poder, sin nombre, sin que los presupuestos dieran cuenta de partidas de gastos, que sirviera informes a la cúpula de otros servicios de inteligencia y a la seguridad del Estado. El plan de Stevenson fue rechazado por las principales agencias de inteligencia civiles y militares de aquel momento. Sus detractores se decantaban más bien por crear un organismo central que recopilara la información procedente de los distintos servicios, los coordinara, los valorara y les diera un valor y utilidad. Ganó esta opción, pero una indiscreción cometida en Francia por unos agentes de Grombach fue la justificación para que su grupo quedara excluido de ese organismo central de la inteligencia. A partir de ese momento, La Charca funcionó como red privada de inteligencia que vendía sus informes al mejor postor.

En ese momento, Grombach ya era un notorio anticomunista, sin embargo, algunos de cuyos informadores eran destacados comunistas bien conocidos a nivel internacional y, considerados, incluso en la URSS, como fieles comunistas. La más conocida fue sin duda, Ruth Fischer, dirigente del KPD (Partido Comunista Alemán) y fundadora del Partido Comunista Austríaco. Como la mayoría de agentes de La Charca, de origen judío (como la mayoría de confidentes que tuvo Grombach en Europa), terminó exiliándose en los EEUU, tras la subida de Hitler al poder para, finalmente, sacar a la superficie su verdadera filiación durante la “caza de brujas” emprendido por el senador McCarthy, testificando, entre otro, contra su propio hermano Gerhart Fischer. Ruth Fischer, conocida como “Alice Miller” en La Charca, empezó a trabajar para la red cuando todavía se encontraba en Europa y militaba como comunista. Siguió haciéndolo mientras fue corresponsal del North American Newspaper Alliance y su papel creció durante los años de la guerra fría, cuando pido informar sobre movimientos comunistas de Europa, África y China, pues no en vano también había participado en la dirección de la Internacional Comunista.

Jugando con el macarthysmo

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Sin embargo, el 80% de los informes de La Charca elevados por Grombach al Departamento de Estado, durante la Guerra Fría se perdieron o fueron desconsiderados. Grombach atribuyó esta ignorancia de sus informes a la figura del coronel Alfred McCormack, director de Inteligencia del Estado Mayor, pero no parece que se tratara de un “pro-comunista” sino que eliminó muchos de los informes a causa de su inutilidad. Para Grombach esto se debía a que existían complicidades comunistas en la administración norteamericana de la época, sin embargo, otros opinan que los informes de Grombach se habían vuelto cada vez más increíbles e incluso erráticos, o simplemente, eran material inservible en donde se recogían apenas chismes de poco interés e incluso de escasa fiabilidad. El “negocio de la información” es negocio… aunque no haya nada que vender, ni información contrastable.

En 1946 Grombach envió los informes al FBI. A pesar de que, algunos de los nombres que aparecían en las monografías que envió al FBI correspondían a verdaderos comunistas –como Alger Hiss-, Grombach cometió el error de intentar saldar sus cuentas con McCormack acusando a dos de sus colaboradores más próximos de ser “comunistas”. Fue acusado de desacreditar a un oficial de la Inteligencia Militar.

Cuando el presidente Truman disolvió el OSS y transfirió su estructura al Departamento de Estado, McCormack fue nombrado director del Departamento de Investigación e Inteligencia. Grombach, resentido con él pasó a la Comisión de Asuntos Militares los nombres de otros 15 agentes que habían colaborado con la inteligencia militar y sobre los que sospechaba que se trataba de comunistas. Tras la investigación McCormack presentó su dimisión. Más adelante, la formación de la CIA modificó la composición de toda la inteligencia norteamericana y entraño un progresivo apartamiento de la red de Grombach.

En 1947 Grombach debió soportar presiones para que disolviera su red, especialmente procedentes del Estado Mayor. La aparición de la CIA en 1947 alteró definitivamente todo este planteamiento. En efecto, el 18 de septiembre de 1947, el presidente Harry Truman, disolvió a la Oficina de Servicios Estratégicos y la transforma en Agencia Central de Inteligencia (CIA), en el argot de la época “Campus” (dado que la mayoría de los miembros de su primera promoción había salido de la Universidad de Yale). En 1947, La Charca solamente recibió una dotación secreta de 100.000 dólares para financiar sus actividades. Sin embargo, la red siguió elaborando informes, especialmente sobre la infiltración comunista en los EEUU. En otoño de 1950, Grombach debió responder a acusaciones de malversación de fondos y poco después de aproximó al Estado Mayor para proponer su colaboración con el G-2 (Inteligencia) a cambio de 20.000 dólares al mes. Lo más atractivo de su propuesta era que, de no aceptarla el G-2 realizaría la misma oferta a la CIA. Sin embargo, antes de firmar el acuerdo, se evaluaron algunos dossiers de La Charca uno de los analistas se limitó a decir: “lo puedo describir con una sola palabra: mierda”…  Poco después llamaría a la puerta de la CIA, terminando contratado por el Departamento de Estado en marzo de 1951.

En esa época sus informes son habitualmente desconsiderados por la CIA que alega que siempre es imposible evaluarlos sobre datos objetivos. Sistemáticamente, la CIA le pedía el nombre de su fuente, a lo que él se negaba. Grombach desfiguraba incluso la información para hacer imposible localizar a la fuente, temiendo que la CIA se apropiara de sectores enteros de su red. A partir de 1949, La Charca se había convertido en una más de las muchas redes de inteligencia que contaban con algunos agentes en el Este europeo y trataban de vender dossiers de información a los servicios americanos. Muchas de estas informaciones eran falsas o simplemente estaban exageradas, así que pronto la CIA se vio obligada a establecer un “control de calidad” que valorase cualquier información. Este no era el concepto que Grombach alegaba como “inteligencia” que, para él, era la colección de informaciones de cualquier tipo que luego se confirmarían o no… y había que pagar por cualquier dato, fuera cual fuera. La CIA, en cambio, partía de otro concepto: comprar algunos informes y si el material era interesante comprar la red. En 1953, la CIA ya había desechado completamente los informes procedentes de La charca.

John Le Carré, que había estudiado esa época, transcribió en su novela El sastre de Panamá el clima de la inteligencia de aquellos años en un episodio que remeda la información que decía obtener La Charca de su antena en Uruguay. En aquel país, Grombach decía tener una red estructurada que, sin embargo, se limitó a dar datos sobre la infiltración comunista, datos exagerados en un caso e improvisados a partir de recortes de prensa en otros, entre ellos se filtró el nombre de un alto oficial, “comunista” al decir de Grombach. La CIA pudo demostrar la falsedad y frivolidad de esa imputación. Puede observarse el paralelismo con el relato de Le Carré y con la película del mismo nombre.

Intoxicación entre servicios de inteligencia

Cuando la colaboración de Grombach con la CIA y con Allen Dulles, jefe del Departamento de Estado, se habían hecho imposibles, y viendo que su estrella declinaba, se decidió a jugar una nueva carta: fue entonces cuando, con el maletín de dossiers bajo el brazo llamó a la puerta del senador Joseph McCarthy en 1954. Poco después McCarthy llamó a Allen Dulles al Capitolio y le entregó una lista de 12 agentes de la CIA que eran “comunistas”. Una vez entregada la lista a los analistas no quedó la menor duda de que había sido entregada por Grombach. Más tarde haría llegar al senador que protagonizó la “caza de brujas”, dossiers similares sobre la influencia comunista en el Estado Mayor y en el G-2. La CIA, a partir de aquí, hizo esfuerzos por destruir la red de Grombach.

Para ello James Angleton, especialista de la CIA en operaciones en Europa, logró hacer llegar a la red de Grombach en Hungría, informaciones manifiestamente falsas sobre comunistas norteamericanos, esperando que los pasara a McCarthy quien los utilizaría dándolos por buenos. La intención era desacreditar tanto a Grombach como a McCarthy. Acabada la operación, Allen Dulles felicitó efusivamente a Angleton (cuya figura ha sido objeto de una película: El buen pastor).

En 1955 la CIA cortó relaciones con Grombach. Antes de retirarse, éste intentó vender la red pero no encontró compradores. Ese mismo año se retiró viviendo de su pensión como General de la Guardia Nacional. Se dedicó entonces a escribir varios volúmenes de memorias que fueron considerados por la CIA como “imaginativos”. Lo cierto es que su hora había pasado: Grombach había construido una importante red de inteligencia en Europa durante se II Guerra Mundial utilizando especialmente a judíos a la vista de su oposición a las potencias del Eje. Parte de esas redes que sobrevivieron a la guerra, fueron recicladas luego en la lucha anticomunista. Pero su hora había pasado. A medida que la guerra fría avanzaba, los informes de Grombach perdían interés y credibilidad. Finalmente, resultaba evidente que la mayor parte de informes entraban dentro de la guerra entre servicios, las campañas de intoxicación, las vendettas por viejas querellas, etc, o bien, simplemente que eran excusas para que sus agentes recibieran sobres de dólares a cambio de informaciones exageradas, improvisadas o simplemente falsas.

John Grombach falleció en 1982, a la edad de 81 años.

La posición oficial de la CIA fue considerar todo los datos que Grombach incluyó en sus escritos como dudosos e incluso favoreció el que se negara la existencia misma de La Charca. Sin embargo, en agosto de 2010 se desclasificaron documentos secretos en Washington que avalaron la existencia de la red y los escritos de Grombach. Gracias a estos documentos quedó confirmada que Ruth Fischer o el doctor Petiot habían sido miembros de La Charca. Se supo que la red había tenido varios nombres a través de su historia y que había llegado a tener 600 agentes operativos en 32 países. Trabajaba solamente para los EEUU, no para sus aliados durante la II Guerra Mundial o en la postguerra.

© Ernest Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.eshttp://infokrisis.blogia.com – http://info-krisis.blogspot. Com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

El origen del fascismo (I)

Infokrisis.- El fascismo histórico nace de en un clima agitado en el que un sector de la sociedad italiana exige que el país intervenga en la Primera Guerra Mundial. Esa actitud crea especialmente tensiones dentro del Partido Socialista en el que ha emergido la figura de Benito Mussolini que, finalmente termina fundando un periódico belicista que constituirá la médula originaria del fascismo.

El papel de Italia en la I Guerra Mundial fue bastante deslucido desde el principio. Inicialmente, el país estaba ligado al Reich Alemán y al Imperio Austro-Húngaro, constituyendo la “tercera pata” de la llamada Triple Alianza. Este pacto fue un producto del diseño internacional plasmado por el canciller Otto von Bismarck que unió inicialmente a los dos países germánicos a los que más tarde se uniría Italia. El ingreso de Italia se produjo tras la negativa del Imperio Ruso a integrarse en una alianza defensiva a causa de sus desavenencias con Viena. Esto ocurría en 1887.

Un vistazo al mapa de Europa de la época indica que los firmantes de este pacto ocupaban un lugar axial en Europa y por eso fueron conocidos como “imperios centrales”. La alianza era, a fin de cuentas, un mero pacto defensivo destinado a aislar a Francia y contener su espíritu de revancha después de la derrota de Sedán y de la guerra franco-prusiana. Italia siempre ocupó un papel secundario sino marginal en la Alianza. De hecho, si Italia terminó integrándose fue a causa de la oposición francesa al establecimiento del poder italiano en Somalia y en Túnez (1).

Sin embargo, el pacto, desde el principio tenía puntos de fricción, especialmente por la tensión entre Italia y Viena a causa de la disputa por el Trentino. De esta disputa surgió el término “irredentismo” que indica la aspiración del pueblo italiano a completar su propia unidad nacional ante la permanencia de territorios más o menos grandes en manos de potencias extranjeras (2). Desde el principio, el “irredentismo” adquirió un carácter anti-austríaco que reivindicaba la italianidad del Trentino y de la Venezia Giulia que los azares de la historia habían dejado en manos vienesas (3).

Los “irredentistas” no dejaron de poner palos en las ruedas y torpedear a la Triple Alianza. Si Italia se mantuvo dentro de este pacto fue porque estimaba que sus otros dos socios podían contribuir y apoyar la creación de un imperio italiano. A pesar de que el pacto fue ratificado en varias ocasiones, la última vez en 1913, en el atrio de la I Guerra Mundial, lo cierto es que, el aumento de la presión irredentista, hacía cada vez más incómoda la posición italiana y en ese contexto de oposición irredentista a Austria-Hungría nació el movimiento intervencionista italiano (4).

La Triple Alianza fue solamente una alianza defensiva antifrancesa que no implica necesariamente que al iniciarse las hostilidades entre Alemania y Austria-Hungría con Francia, Italia debiera comprometerse en el conflicto. Cuando finalmente lo hizo en 1916, se alineó precisamente con la Triple Entente (Francia, Inglaterra y Rusia) y fue, precisamente, en los dos años que median entre el inicio del conflicto (1914) y la entrada de Italia en guerra cuando emerge la figura de Mussolini.

Francia, percibiendo que Italia era el eslabón más débil de la Triple Alianza, en los veinte años que precedieron al estallido de la I Guerra Mundial se dedicó a hacer bascular a Italia hacia el neutralismo. Tal fue el objetivo del viaje del presidente francés Émile Loubet a Roma el 26 de marzo de 1904 que siguió a la visita que el Kaiser alemán Guillermo II había realizado a Italia apenas un mes antes. El Kaiser se encontró con Víctor Manuel III en el golfo de Nápoles, justo cuando en Innsbruck se producían incidentes antiitalianos protagonizados por estudiantes austríacos, en el marco de un clima de tensión creciente (5). Antes se habían producido conversaciones entre Italia y Francia que garantizaron la neutralidad italiana en el conflicto (6). Iniciado éste, Italia tardó poco en proclamar su neutralidad (3 de agosto de 1914) cuando gobernaban los conservadores; uno de ellos, Giolitti, en un alarde de eclecticismo, opinaba que lo importante no era con quien se entraba en guerra o a favor de quien se favorecía con la neutralidad: todo consistía en las ventajas que ofreciera cada parte (7).

Italia se dividió en una gran mayoría indiferente y apática mientras que surgían grupos intervencionistas muy ruidosos, ubicados especialmente entre las fuerzas democráticas que optaron por promover la participación en el conflicto del lado de los alados, proclamando la necesidad de un cambio de alianzas. Finamente, en la primavera de 1915, el gobierno italiano realizó una nueva ronda de conversaciones con la Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia) que concluyeron en la firma del Pacto de Londres (26 de abril) que, con la habitual alusión a las “justas compensaciones”, Italia se comprometía a declarar la guerra al Imperio Austro-Húngaro antes de la llegada del verano. El mes previo a la declaración de guerra, las manifestaciones intervencionistas se sucedieron de manera vertiginosa sin que lograran generar excesivo entusiasmo entre la población. El belicismo fue cosa de minorías… pero esas minorías son las que encontramos precisamente en las distintas componentes que dieron lugar al fascismo:

-          De un lado los miembros de la Associazione Nazionaliste Italiana (Asociación Nacionalista Italiana) (8).

-          De otro los socialistas, Nenni, Anselmini y, por supuesto, Mussolini.

-          También antiguos anarquistas y sindicalistas revolucionarios (9).

-          Y, finalmente, núcleos de intelectuales y artistas entre los que se encontraban los futuristas de Marinetti y los irredentistas de D’Annunzio

Las motivaciones de cada uno de estos grupos eran distintas. Los procedentes de la izquierda justificaban la entrada en guerra por la defensa de la democracia y, por tanto, contra Alemania y Austria-Hungría a los que consideraban como dictaduras feudales. En cuanto a los núcleos intelectuales y nacionalistas eran más proclives a enarbolar argumentos irredentistas y patrióticos.

Las primeras manifestaciones intervencionistas se habían iniciado dos años antes de la entrada de Italia en el conflicto (el 16 de septiembre de 1914) organizadas en Milán por los futuristas.

Sin embargo, a partir del desencadenamiento de las hostilidades se demostró ampliamente que Italia no estaba preparada para un conflicto de esa envergadura. La primera ofensiva destinada a capturar Gorizia se saldó con un fracaso debido a la debilidad artillera. En ese momento, el ejército solamente disponía de 600 vehículos motorizados y el transporte de cañones a través de los Alpes se realizaba mediante acémilas. A pesar de que los italianos superaban a los austríacos en una proporción de dos a uno, estos se situaban generalmente en las estribaciones de los Alpes en cotas más altas, lo que les otorgaba una superioridad estratégica. Solamente en los seis primeros meses de conflicto, Italia tuvo 66.000 muertos, 190.000 heridos y 22.000 prisioneros. Luego se produjo la ofensiva del Trentino que terminó en otro amargo fracaso. Las ofensivas de Asiago y el Isonzo no reportaron beneficios para Italia a pesar de que Gorizia fuera finalmente ocupada. Cuando después de once batallas en el Isonzo, 100.000 muertos y 150.000 heridos, los austríacos parecían agotados, recibieron refuerzos alemanes y el 24 de octubre de 1917 iniciaban la batalla de Caporetto (10) precedidos por un intenso fuego artillero y con el apoyo de unidades infiltradas en el campo italiano con misiones de sabotaje. En pocas jornadas consiguieron un éxito definitivo poniendo fuera de combate a 400.000 italianos, conquistando 3.000 cañones y poniendo sus banderas en las puertas de Venecia.

Por si fuera poco, al firmarse la paz, Italia experimentó la sensación de que no había recibido las “justas compensaciones” por parte de sus aliados Al desastre bélico se unieron unos efectos económicos desastrosos y la exacerbación del nacionalismo y del resentimiento hacia los aliados. Y en ese magma la figura de Benito Mussolini que había emergido en los meses previos a la entrada de Italia en guerra.

Mussolini, del intervencionismo al fascismo

Robert Paris explica que “La adhesión de Mussolini al intervencionismo fue, sin duda alguna, la más bella victoria de los partidarios de la guerra” (11). En 1914, cuando se inicia el conflicto en Europa, Mussolini militaba en la corriente revolucionaria del Partido Socialista. Sus camaradas lo consideraban un “idealista intransigente”. El proceso que llevó a la guerra fue “el punto de divergencia que acelerará el proceso de ruptura de Mussolini con el Partido Socialista Italiano de forma drástica y definitiva” (12). Unos años antes, en 1912, la posición de Mussolini ante la guerra de Libia había sido antibelicista y le facilitó el ponerse a la cabeza de la “corriente revolucionaria” batiendo en el congreso de Reggio Emilia a los “reformistas”. El prestigio que ganó en ese episodio le valió el 1 de diciembre de 1912 ser nombrado director del Avante!, portavoz del PSI en donde siguió con sus vehementes alegatos revolucionarios; apoyó la “semana roja” de Ancona (13) lo que le valió un aumento de su prestigio como “agitador” (14).

Sin embargo, poco después, después de jugar durante el período 1912-14 la carta de la intransigencia antibelicista, en septiembre de 1914 empieza a dar síntomas de haber variado su posición del pacifismo neutralista al intervencionismo. Antes, en agosto, Alceste de Ambris, en la tribuna de la Unión Sindical Italiana de Milán había lanzado un violento ataque contra el neutralismo, defendiendo la necesidad de apoyar a Francia e Inglaterra contra los teutones “situando esta guerra en el mismo plano que la Revolución Francesa” (15). Los “sindicalistas revolucionarios” se declararon a partir de entonces partidarios del intervencionismo siendo los primeros entre la izquierda que adoptaron esta posición y desdiciendo la posición oficial de la Unione Sindacale Italiana partidaria del neutralismo e incluso amenazando con la huelga general en caso de guerra. Se produjo una escisión en el seno de la USI a principios de octubre de 1914 que culminó en la formación del Fascio Rivoluzionario d’Azione Internazionalista (16).

El 18 de octubre, Mussolini había publicado un largo artículo en Avante! Titulado “De la neutralidad absoluta a la neutralidad activa y actuante”, verdadero llamamiento a la incorporación de Italia en el conflicto al lado de la Entente (17). El futuro Duce había atravesado la “línea roja” y la dirección del PSI que seguía sosteniendo una política de “neutralidad absoluta” lo destituyó como director del diario (18). Era el 20 de octubre… Veinticinco días después, exactamente el 15 de noviembre, aparecía el primer número de Il Popolo d’Italia. El 24 de noviembre, Benito Mussolini, hijo de un herrero de Predapio, hombre hecho a sí mismo, fue excluido del Partido Socialista junto con algunos camaradas.

En las columnas de su nuevo diario, Mussolini publicó el 1 de enero de 1915 el manifiesto intervencionista de los Fasci d’Azione Rivolucionaria (19). Mussolini y el sindicalista-revolucionario De Ambris solían evocar en aquellas semanas a los “primeros congresos de la internacional” (20).  Tras un mes de actividad, en febrero, los Fasci agrupaban a 9.000 afiliados partidarios de iniciar la guerra con Austria. Llegaron a hablar de generar un casus belli asaltando un cuartel austríaco y el propio Mussolini pidió fondos a un agente zarista para realizar la operación (21). A pesar de su odio anterior a la monarquía, Mussolini en ese momento sostenía la necesidad de que los revolucionarios dejaran de hostilizar a la monarquía de los Savoia a cambio de que ésta declarara la guerra. Finalmente, el 4 de mayo, en medio de un clima de exaltación por parte de los intervencionistas, Italia declaró la guerra a Austria.

Los socialistas a partir de entonces ni se adhirieron a la guerra ni la sabotearan, los anarquistas en cambio adoptaron una resolución contraria a la guerra y la extrema-izquierda comunista dirigida por Amadeo Bordiga consideró que valía la pena oponerse a la guerra para concentrar esfuerzos en el desencadenamiento de la revolución. Sin embargo, la sociedad italiana en su conjunto permanecía ajena y alejada de la guerra y nada consiguió moverla de esta posición hasta que llegaron los primeros cadáveres y se tuvo noticia de la fortuna adversa en los frentes.

Tras Caporetto se produjo un nuevo cambio de posiciones: los católicos se declararon abiertamente a favor de la defensa de la patria amenazada y los socialistas, dirigidos entonces por su ala reformista, adoptaron esta misma posición. Mientras, la izquierda socialista y, por supuesto, los comunistas bramaban por la insurrección que estalló en Turín, primero en mayo de 1915 y luego en agosto de 1917 (22).

Algunos historiadores se han planteado de dónde salió el dinero para lanzar Il Popolo d’Italia. Tras un período de debates tendentes a hacer presentar a Mussolini como un ambicioso que hizo todo lo posible por arrastrar a su pueblo a un conflicto en el que ganó poco y perdió demasiado, lo cierto es que hoy nadie duda que Mussolini contó con el apoyo de Filippo Naldi, su “socio capitalista” (23) para lanzar el diario. Una vez puesto en marcha, evidentemente, a quien más beneficiaba era a los aliados franceses e ingleses y, por tanto, de ahí afluyeron fondos (24), lo que no implica, como se ha dicho, que franceses e ingleses estuvieran en el arranque del fascismo.

Autonómicas de 2010. Análisis

Infokrisis.- Cerradas las urnas en Cataluña vale la pena reflexionar sobre lo que han supuesto estas elecciones no solamente para aquella autonomía, sino para el resto de España y, en particular lo que ha supuesto para la Plataforma per Catalunya cuyo voto hemos recomendado a nuestros amigos. Empecemos por este último tema.

Durante algo así como hora y media, prácticamente hasta que se realizó el recuento de un tercio de los votos emitidos, subsistió la esperanza de que PxC lograse entrar en el parlamento con tres diputados. En las horas siguientes esa esperanza se fue diluyendo y, finalmente, al llegarse al 100% de votos escrutados, PxC quedó fuera del parlamento… por los pelos. En torno a 400 votos más por la circunscripción de Tarragona hubieran bastado para que Miryam Núñez hubiera podido entrar en el parlamento. Ahora se sabe que 75.321 catalanes apoyan las listas de la PxC, lo que supone un 2,42% del electorado que acudió a las urnas y que prácticamente alcanza el 3% en la circunscripción de Tarragona.

Basta realizar un muestreo rápido a los resultados obtenidos, sin necesidad de triunfalismo que oculten el hecho de que entre 2010 y 2014 no habrán diputados de PxC en el Parlament, ni de retorcer argumentos, para advertir que:

1)      PxC es el primer partido extrapartamentario. Ha rozado el escaño. No lo ha obtenido por los pelos y contando con un cerco mediático absoluto. Fue significativo que CNN y algunos medios de comunicación escorados a la izquierda, evitaran mencionar a la PxC incluso en los momentos en los que el escrutinio les daba tres diputados. En esto han seguido la consigna tácita de ignorar por todos los medios a PxC. Es más significativo todavía que después de varios meses en los que PxC no aparecía en los medios de prensa de la derecha, una vez cerradas las urnas estos mismos medios que hasta ayer habían ocultado la existencia de PxC, pocas horas después realizaban sesudas interpretaciones sobre sus resultados. No vale la pena calificar a todos estos medios conchabados para evitar que en Catalunya surgiera una voz discordante y anti-sistema.

2)      PxC duplica el resultado del siguiente grupo extraparlamentario y si se hubiera tratado de una elección proporcional debería haber obtenido entre tres diputados y cuatro diputados. Es significativo que formaciones que han gozado hace meses de apoyos mediáticos no desdeñables, hayan obtenido resultados muchos menores que los que han correspondido a PxC: ahí está, perdido en las profundidades de la clasificación UPyC e incluso el Reagrupament Independentista. Por lo demás, la distancia que ha separado a PxC de C’s y de SI, han oscilado en apenas 25 y 20.000 votos. Otras opciones de las que se ha hablado relativamente (Alternativa de Govern, a causa del video de Montserrat Nebrera) durante la campaña, apenas han obtenido 2.187 votos. Quienes siguen nuestros escritos saben que desde hace meses considerábamos que había tres escenarios para la PxC: la victoria (entrar en el parlament), la dulce derrota (quedarse en puertas siendo el primer partido extraparlamentario) y el fracaso absoluto (obtener unos resultados que le dejaran en la cuneta a larga distancia del pelotón de cabeza. Se ha producido la “dulce derrota”: la demostración de que en su primera confrontación electoral autonómica, PxC ha estado a punto de entrar y sus resultados distan mucho de ser “pobres”.

3)      PxC demuestra que su estrategia (lucha contra la inmigración masiva - lucha contra la corrupción - lucha contra la crisis económica) demuestra interés por parte de la población. Se ha dicho que PxC era solamente un partido anti-inmigración. Lo es, pero también es un partido que ha llevado un discurso muy claro sobre la corrupción y el único entre los importantes que ha aludido a la globalización como la matriz de la actual crisis económica y como el principal factor que ha generado la oleada migratoria. Vale la pena no olvidarlo: vale la pena recordar que PxC es algo más que un partido anti-inmigración o que ha enarbolado esta bandera por simple oportunismo tal como lo ha hecho con el descaro más absoluto el PP cuya líder, Sánchez Camacho, se notaba que apenas sabía de qué iba el problema a poco que algún periodista le pregunta sobre la materia. Esa insistencia en una temática muy diversificada es lo que ha permitido a PxC realizar un discurso coherente y perfectamente cerrado: hay crisis económica porque hay globalización, hay globalización porque hay liberalismo, las prácticas políticas liberales se traducen en una corrupción generalizada y la globalización se traduce en dos fenómenos perversos y deletéreos: la deslocalización y la inmigración.

4)      PxC se sitúa en inmejorables posiciones para obtener un nuevo tirón en las próximas elecciones municipales. En el escenario de la “dulce derrota” lo que se ha demostrado es que PxC tiene detrás 75.000 votos y esto se va a traducir entre 75 y 100 concejales en las próximas elecciones. Quien piense que al no haber salido elegido ningún diputado de PxC, se iba a producir un desmoronamiento de este partido, se equivocaba: esto solamente se hubiera producido en el tercer escenario (el del fracaso total)… pero esto no ha ocurrido. Hoy mismo, en los perfiles de facebook, los militantes, afiliados y simpatizantes a la PxC, demostraban su entusiasmo y su interés en continuar la batalla en las próximas elecciones municipales.

¿Por qué no se ha logrado entrar en el parlament?

Vale la pena realizar una crítica a los motivos que han dejado en el atrio del parlament a la PxC. Hay varios. Vamos a repasar unos y otros:

1)      Tal como era de prever los medios a partir del mes de marzo realizaron un cerrojazo mediático. A partir de ese momento pareció como si hablar de la PxC estuviera prohibido. La PxC desapareció de las TVs, de las columnas de los diarios y la consigna fue cumplida por todos los grupos mediáticos.

2)      La actitud del PP que fue evolucionando desde la desorientación del mes de enero de 2010, cuando se desencadenó el asunto del empadronamiento de ilegales, hasta el mes de marzo cuando empezó a husmear sistemáticamente en las Webs de PxC y, literalmente, copiar todas y cada una de las consignas que PxC iba difundiendo: fue así como Sánchez Camacho se enteró de que en Catalunya existían mezquitas y cómo parte de la población catalana rechazaba la islamización de esta autonomía. Más adelante, cuando PxC empezó a difundir la consigna “Única solución: repatriación”, el PP elevó el tiro e intentó asumir esta consigna variándola sensiblemente y planteando el tema del “contrato de inmigración” e introduciendo el tema de la repatriación al aludir a los inmigrantes  que llevaran dos años en paro… algo que también había dicho PxC. Los estrategas del PP lo han tenido fácil: con copiar las consignas de PxC sistemática, ya habían cumplido su trabajo. A ellos los medios sí que les han deparado amplios espacio. De poco ha importado que el discurso del PP sobre la inmigración fuera improvisado, siempre inorgánico, sin intención siquiera de ser cumplido ni ahora, ni cuando Rajoy se siente en la Moncloa, meramente oportunista y carente por completo de escrúpulos.  

3)      Durante los dos últimos meses previos a las elecciones, en la mayoría de las ocasiones en las que algún medio o algún partido se ha referido a la PxC se ha dicho sistemáticamente que se trataba de un grupo “racista y xenófobo”. Ilustres mediocridades de la política catalana han empezado a recoger firmas para la ilegalización de la PxC. Al cerco del silencio se ha unido la infamia. Y en esto, la izquierda, como siempre ha sido maestra, contando por un lado con la acción de ONGs y grupos especializados en la difamación y por otra con llamamientos al “antifascismo” que parecían anclados en concepciones políticas de hace 50 ó 60 años. La intención era asfixiar a la PxC con esta doble tenaza: silencio y difamación. Y ni aún así se ha logrado el objetivo de pulverizar a la PxC.

4)      La PxC ha tenido que vencer otro problema: el “enemigo interior” que en los últimos dos meses aumentó su presión para dar la sensación de que se estaba produciendo una situación de descomposición en el partido. Desde abril hasta octubre, individuos escuálidos que, por un motivo u otro, se habían visto apeados de la PxC, iniciaban ataques furibundos cargados de odio y resentimiento, en webs. En este baile hemos visto a digitales que cambiaban de ubicación de un día para otro, estafadorcillos que llenaban sus perfiles de facebook con varios ataques diarios y para colmo resentidos que acusaban a la PxC de ser “pro-sionistas” (y nada les importaba que fueran incapaces de aportar dato alguno). Había semanas enteras que las “alertas Google” sobre PxC venían cagadas con una docena de noticias de lo que hemos llamado la “banda de los resentidos” cuyas noticias eran utilizadas por blogs con más seguimiento para seguir sus campañas de difamación. El momento culminante de todo esto tuvo lugar cuando se produjo la dimisión de Pablo Barranco y aquí cabe añadir algo: el error de la dirección de PxC consistió en nombrar secretario general del partido a alguien sin experiencia política de ningún tipo y desconocido para la mayoría de la militancia y del que ni siquiera se tenía constancia de cuáles eran sus ideas políticas. Los errores se pagan y, por el motivo que fuera, al producirse la crisis, los medios la presentaron como una “vendetta” interior. A lo largo de semanas y meses de este tipo de ataques, este “frente interior” fue erosionando la imagen de la PxC. Es evidente que lo escuálido de todos estos ataques y lo limitado de los medios que los han ejercido, no ha supuesto una gran merma electoral… pero sí han restado algunos cientos de votos que hubieran valido para obtener el escaño. En este sentido, hay que denunciar la actitud aventurera y particularmente obtusa del llamado Partit per Catalunya que apenas logró presentar una lista en Lleida obteniendo 312 votos… sin embargo, los medios han jugado con la confusión deliberada de las siglas y han hablado bastante más del irrelevante Partit per Catalunya que de la PxC. Un nuevo episodio más de la política del cerco mediático que hoy –cerradas las urnas- algunos periodistas como Josep Ramoneda reconocían que ha existido en torno a la PxC.

5)      Desde el verano, en los medios periodísticos catalanes, los profesionales que habían recibido la orden de no escribir nada sobre la PxC, en privado comentaban la posibilidad de que entrara en el Parlament, si la abstención era alta. La abstención ha sido, efectivamente, alta, pero no tanto como se esperaba. De hecho ha habido casi cuatro puntos más de participación. Si esta participación hubiera sido cuatro puntos menos que en 2006, ese desfase hubiera abierto de par en par las puertas del parlament a la PxC.

6)      La implantación de la PxC no es homogénea: es fuerte en el sur de la provincia de Tarragona, en la Montanya barcelonesa y en algunos enclaves del cinturón industrial, pero es todavía débil en Lleida especialmente y en Girona y, relativamente débil en las grandes ciudades. Esto ha hecho que los resultados fueran modestos en algunas zonas. De todas formas, también se han producido sorpresas: en Salt se ha rozado el 5% que se ha obtenido prácticamente con una visita de Anglada, en otras zonas de Girona y del Empordà se han obtenido porcentajes aceptables incluso en lugares donde no existía organización de la PxC. De haberse podido contar con una organización implantada de manera más homogénea en toda Catalunya, los resultados habrían sido sin duda mejores. Por lo demás, el voto en la provincia de Barcelona cuesta más que en las otras tres provincias. La PxC olvidó en la campaña que era en Tarragona en donde podía obtener mejores resultados (como de hecho así ha sido con un 2,60%, superior a la media obtenida en Catalunya, 2,42%).

7)      La PxC no ha podido competir con los presupuestos extraordinarios (muchos de ellos surgidos al calor de la corrupción) que se han puesto a disposición de los grandes partidos. Contrariamente a quienes difamaban a la PxC apuntando a “dinero sionista” o a fondos imaginativos, la campaña ha demostrado que los fondos sobre los que ha trabajado PxC eran apenas las aportaciones de sus militantes y miembros. Es el precio de la independencia política. En nuestra opinión, los recursos han estado austera y bien gestionados y la única crítica que podría realizarse es que hubiera sido necesario concentrar más medios en Tarragona en donde se ha quedado a poco trecho del escaño.

El balance final confirma la “dulce derrota” como tal: se ha hecho lo que se ha podido en un ambiente particularmente hostil, con enemigos “interiores” aguijoneando desde la impotencia y con enemigos “exterior” actuando en pinza, en medio de un cerrojazo mediático y de una campaña sistemática de denigración, que, para colmo, ha encontrado en el oportunismo sin escrúpulos del PP a su aliado más efectivo. Una buena campaña y un buen resultado a tenor de los medios desplegados y gestionados con rigor y honestidad.

¿Qué han supuesto estas elecciones para Catalunya?

Quien nos haya seguido en los últimos meses, hemos alertado sobre el dilema que se planteaba al elector catalán: o votaba al partido de los “chorizos” o votaba al “frente de los inútiles”. Si llamamos “partido de los chorizos” a CiU es, porque, efectivamente, a lo largo de los años de pujolismo se gestó una red de intereses e influencias, que unido a la docilidad de los medios de comunicación catalanes, llevó directamente a convertir a Catalunya en la zona más corrupta de todo el Estado. Los casos Pretoria y Palau atestiguan que no estamos exagerando. Pero estos casos de corrupción ligados al pujolismo parecían quedar lejos mientras que los siete años perdidos del tripartito estaban demasiado próximos como para el electorado, ni aun aquejado por una irreprimible dosis de masoquismo, olvidaran lo que ha significado el maragallismo-montillista modulado por ERC. Ganó el “partido de los chorizos”.

Esto permite extraer algunas consecuencias sobre lo que aguarda a Catalunya en los próximos años:

1)      La victoria de CiU es relativa: gana, pero precisa 6 votos más para gobernar y las opciones son cuatro, de menos probables a más probables:

- o "sociovergencia" (CiU + PSC)

- o "frente nacionalista" (CiU + PP)
- o "frente de derechas" (CiU + ERC)
- o "pactos coyunturales" para gobernar.

En cualquiera de los cuatro casos se pueden alcanzar niveles de inestabilidad tan solo comparables con el primer tripartito de Maragall.

2) El descalabro del tripartito es absoluto:

- PSC pierde nueve escaños
- ERC pierde once escaños
- ICV pierde dos escaños más

   Los escaños perdidos van a parar:

- a la abstención
- a CiU
- a Laporta

3) Globalmente el independentismo sale derrotado: las opciones independentistas sumadas no alcanzan el nivel de votos de ERC hace cuatro años. La inclusión de Laporta introducirá de manera obsesiva el tema del independentismo en el parlament y garantizará la salida a la superficie de escándalos económicos y procesos a los que se verá sometido Laporta, contribuirán todavía más a erosionar como “poco serias” las posiciones independentistas. Los resultados de ERC son, por su parte, catastróficos y siembran las más serias dudas sobre el futuro de este partido. Por el momento, Carod-Rovira es ya un cadáver político y el secretario general de ERC, Puigcercós, a pesar de que no se haya enterado es otro tanto.

4) No tendremos independentismo, pero tenemos más soberanismo en un momento en el que la crisis económico-social es más grave en Cataluña que en cualquier otro lugar del Estado. Vuelve a gobernar la alta burguesía catalana, así que tendremos más victimismo, más soberanismo y el deseo de jugar un papel en Madrid vendiendo caro el apoyo a cualquier partido que no obtenga la mayoría absoluta para gobernar.

6) La corrupción apenas ha estado presente en la campaña electoral y solamente PxC la ha mencionado sistemáticamente. El resto de partidos ha cubierto el tema con un tupido velo sin duda pactado pues, no en vano, durante la campaña electoral los casos Palau y Pretoria han dado que hablar... en los juzgados. Eso demuestra que “robar” en Catalunya, no implica costes electorales. Con lo cual no hay absolutamente ningún elemento como para pensar que la rapacidad y las prácticas corruptas de la clase política catalana, proseguirán como hasta ahora.

7) Difícilmente CiU va a poder contener la deslocalización de la industria catalana y el aumento del paro. No va a estar en condiciones de rectificar la crisis de la enseñanza, ni está dispuesta a repatriar a los excedentes de inmigración, ni a hacer otra cosa más que ejercer el binomio soberanismo/victimismo. CiU no es la solución para Catalunya sino una parte muy importante del problema.

8) Catalunya es una de las zonas más deterioradas del Estado Español y nada indica que esta tendencia no proseguirá: con la mayor desertización industrial de todo el Estado, con una tasa de paro especialmente juvenil que tiene sólo parangón con la andaluza, con la mayor acumulación de ni-nis, con unos resultados educativos catastróficos, con la mayor tasa de inmigración de España y la mayor acumulación de inmigración islámica, con una prensa que come de la mano de la alta burguesía, con una oligarquía de 300 familias –casi feudal- en todos los resortes del poder, inmersa en una gigantesca crisis en España y en Europa… solamente alguien obsesionado por el nacionalismo puede esperar que la petición de un “concierto económica” puede ser la solución a todos los males. Y en esto está CiU que, fiel a su soberanismo basará toda su política en obtener de Madrid concesiones económicas y prebendas… algo que va a ser muy difícil en tiempos de crisis (cuyos efectos se van a prolongar en torno a 10 años).

9) Cuando se convoquen las próximas elecciones autonómicas, en torno a 600-750.000 inmigrantes habrán sido naturalizados. Veremos entonces cuál es la posición del PP y de los partidos mayoritarios, no tenemos la menor duda de que se iniciará una enloquecida carrera por captar esa bolsa de votos y que todos los partidos pugnarán por prometer más y más beneficios para los “nuevos catalanes” que pesarán como una losa sobre la recuperación económica de Catalunya.

La conclusión final que puede hacerse es que estos resultados no resuelven nada más que el entierro del tripartito y de los líderes de las tres formaciones. Se abre una etapa de inestabilidad, dudas, más soberanismo sobre el trasfondo inquietante de una crisis siempre presente y una corrupción que campará libre por todo el territorio catalán.

© Ernest Milà – infokrisis – http://infokrisis.blogia.comhttp://info-krisis.blogspot.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

Carta abierta a Sánchez-Camacho

Infokrisis.- Por su interés reproducimos la Carta abierta publicada por la candidata número 1 de Plataforma per Catalunya por la provincia de Tarragona, dirigida a Alicia Sánchez-Camacho, que suscribimos completamente en la medida en que denuncia el oportunismo y el cinismoelectoralista del PP... Esperamos que en las próximas elecciones catalanas, Myriam Muñoz logre entrar en el parlamento catalán y llevar la voz del movimiento anti-inmigración a las instituciones.

Carta abierta a Alicia Sánchez-Camacho 

Cuando ya parecía imposible avergonzarse un poco más de la clase política catalana, usted ha dado nuevas muestras que confirman que estamos gobernados por oportunistas sin escrúpulos. Usted es una oportunista que vendería a cualquiera por un solo voto. Y lo está demostrando suficientemente en esta campaña electoral.

Usted ha descubierto tardíamente la inmigración y, con la fe del converso, se ha olvidado de que fue su partido quien abrió las puertas en 1996 a la primera oleada de inmigración. Ha olvidado que durante años, el que fuera Ministro del Interior del gobierno Aznar, Mayor-Oreja, no hizo absolutamente nada para repatriar a los inmigrantes ilegales que iban entrando en catarata hasta el punto de que cuando ustedes abandonaron el poder, habían permitido asentarse a más de 2.250.000 de inmigrantes y a 800.000 ilegales.

Usted, señora Sánchez-Camacho, ha olvidado que el modelo económico español ideado por José María Aznar se basó en salarios bajos, acceso fácil al crédito, ladrillo e... inmigración masiva que permitía mantener los salarios bajos y dar la sensación de que el PIB aumentaba. Usted, ha olvidado que J.M. Aznar siguió negando hasta el 14-M que el aumento de la delincuencia o la violencia doméstica tuvieran algo que ver con el aumento de la inmigración.

                                  
Usted, olvida que desde 1998 existen huellas en Cataluña de que se practicaba entre determinadas comunidades africanas inmigrantes la ablación del clítoris. Y ni usted ni su partido dijeron absolutamente nada.

Usted, pide votos de protesta contra la inmigración ilegal y masiva, mientras que en Madrid o en Valencia, comunidades gobernadas por el PP, mendigan el voto de la inmigración e incluso en Valencia han llegado a pedir la ilegalización de las organizaciones antiinmigración. ¿Puede confiarse en un partido que afirma una cosa y su contraria?
Usted, señora Sánchez-Camacho desconoce por completo lo que supone la inmigración para las clases trabajadoras. Como muchos de su partido, conoce solamente a la inmigración por su asistenta, por su chófer o por su jardinero, pero usted no sabe lo que es competir con un inmigrante por un puesto de trabajo, usted ignora lo que es vivir en zonas de inmigración en las que cada vez hay menos autóctonos y más inmigrantes, usted ignora lo que es que sus hijos tengan que jugar en jardines y plazas controladas por bandas latinas o por delincuentes magrebíes. Usted no tiene ni siquiera idea de lo que implica la presencia masiva de inmigración en nuestro país.

Usted ignora que en la actualidad uno de cada cuatro ciudadanos de Cataluña son inmigrantes y que no hay absolutamente ninguna razón para que permanezcan aquí a la vista de las tasas de paro insoportables que castigan a nuestra comunidad. Ellos están en nuestro país sin que nadie les haya llamado, beneficiándose de nuestro sistema de asistencia social, mientras que nosotros sólo tenemos nuestra tierra. Y, créame, que la vamos a defender.

Su "contrato de integración" hubiera tenido sentido en 1999 cuando apenas existían en Catalunya menos de 150.000 inmigrantes, ¡pero no ahora cuando hay 1.250.000! ¿Usted cree que el 55% de la población de Salt -sin ir más lejos- de origen inmigrante tiene interés en integrarse? Si lo tuvieran ya lo habrían hecho. Más bien van a ser los catalanes de estas ciudades los que van a tener que integrarse en las comunidades inmigrantes ya mayoritarias en muchos puntos.

Su partido calló cuando se planteó en enero el tema del empadronamiento de inmigrantes: sus miles de concejales en toda España y, por supuesto, aquí en Cataluña, callaron. Solamente empezaron a recordar que había inmigrantes cuando se hizo patente que Plataforma per Catalunya podía sustraerles algunos votos. Y entonces se convirtieron bruscamente al anti-inmigracionismo. Ustedes empezaron a hablar de "burkas" (inexistentes en Cataluña), pero eludieron pronunciarse contra las "bandas latinas", contra la construcción de mezquitas y contra el hecho que venimos arrastrando prácticamente desde 2002: que la inmigración acapara la inmensa mayoría de becas de comedor, de ayudas sociales y de subsidios no contributivos. Y, señora Camacho, también existen pobres catalanes, gente que ha construido desde generaciones este país y que están en dificultades: ¿qué han hecho sus concejales en Cataluña y en el resto del Estado ante estos problemas? Se lo diré yo: no han hecho nada, han callado miserablemente. Y ahora, justamente en período electoral, usted nos viene con un discurso anti-inmigracionista, inédito en el PP, e incluso contrario al que enarbola su partido en el resto de España. Y eso es jugar sucio y engañar al electorado.

Su partido no salvaguarda a la sociedad catalana ante la oleada migratoria que ha desfigurado nuestra identidad, alterado nuestras constantes sociológicas y sembrado la inseguridad en todos los terrenos. La trayectoria de su partido desde 1996 dice todo lo contrario: el PP que abrió las puertas a la inmigración en 1996, es el mismo que ha callado -¡en los últimos 15 años!- mientras el problema iba fermentando. Y ahora usted nos viene con un "contrato"... Ahora lo que se precisan son medidas drásticas: contención de la inmigración, abolición de la regularización por arraigo, repatriación de los excedentes de inmigración como única solución para resolver el déficit público y poder aumentar los subsidios a nuestra gente, repatriación de los inmigrantes que se encuentren en paro de larga duración y, por supuesto, repatriación ya de quienes hayan cometido delitos en España. Déjese de mitos: la inmigración no se ha integrado en ningún lugar de Europa y no lo hará -no lo ha hecho- entre nosotros.

Nosotros, los catalanes y catalanas que formamos la candidatura Plataforma per Catalunya sostenemos desde hace diez años estas mismas posiciones. Por eso el voto a la PxC es el voto más seguro contra la inmigración ilegal y masiva. Para nosotros el problema de la inmigración no es un eslogan electoral: es la convicción de que debemos aplicar soluciones a uno de los grandes problemas de que tiene este país. Su partido tuvo 8 años para aplicar soluciones (de 1996 a 2004) y no lo hizo aun controlando el poder del Estado. Su partido ha tenido seis años para manifestar su oposición a la llegada masiva de inmigrantes desde la oposición: y ustedes han callado miserablemente. E igualmente, de manera miserable, intentan aprovechar el tema de la inmigración como mero eslogan de fortuna en estas elecciones.

Que los electores no se dejen engañar y que respondan a quienes intentan tomarles como idiotas y analfabetos. Usted, señora Sánchez-Camacho, intenta engañar a los electores. Le garantizo que habrá muchos que tendrán presente que votar a las listas de la Plataforma per Catalunya supone confiar en ciudadanos que no tienen nada que ver con la actual clase política que ha hecho de la mentira su mejor arma. El voto a la PxC es el voto más seguro contra la inmigración y usted no va a seguir engañando impunemente.

MYRIAM MUÑOZ ROMÁN
CANDIDATA PLATAFORMA PER CATALUNYA DE TARRAGONA

Revista Histórica del Fascismo - 1

Revista Histórica del Fascismo - 1

Presentación

La R.H.F. es una publicación de carácter bimestral que incluye artículos sobre la historia del “fascismo” en sentido amplio, entendiendo por fascismo, no sólo la variante específicamente italiana, sino los movimientos políticos aparecidos en los años 20 y 30 que fueron barridos en 1945. Así mismo se abordarán los precedentes de este movimiento (el proto-fascismo) y los derivados del mismo (el neo-fascismo).

Se entiende que el fascismo es un fenómeno histórico que murió en 1945 y, por tanto, nin­guno de los artículos ha sido redactado para servir de inspiración a un movimiento político que en el siglo XXI supusiera una inviable “reconstrucción del fascismo”.

El redactado de los artículos se realiza desde un punto de vista objetivo y en absoluto apologético y la opinión del autor, obviamente, no coincide con la sostenida en su momento por los movimientos que trata.

La R.H.F. está abierta a colaboraciones que se adapten a la materia elegida y al tratamiento del tema que hemos definido y registrará en próximos números traducciones de artículos publi­cados en otros idiomas, siempre y cuanto estén escritos con rigor.

El lema de esta publicación no podía ser otro que Ni apologistas ciegos, ni detractores sistemáti­cos, simplemente así fue una parte del siglo XXI que nos parece suficientemente significativo de lo que pretendemos: estudiar un período de la historia que nos interesa y que forma parte de nuestro pasado.

Cada número tendrá una extensión mínima de 200 páginas y contendrá un Dossier que ocupará la cuarta parte de la publicación. Inicialmente, la periodicidad será trimestral y, por el momento, no se admiten suscripciones, aunque si mantendremos una lista de correo para anunciar la aparición de un nuevo número y enviar el sumario correspondiente.

Para cualquier contacto, envío de artículos y petición de ejemplares dirigirse a eminves@gmail.com. Para recibir la R.H.F. pedirla a este email indicando nombre, dirección y población. El precio el de 18 euros + 3 euros en concepto de gastos de envío.

Gracias por anticipado por la acogida a esta publicación.

Ernesto Milà

Presentación

La periferia del PP: entorno gris

Infokrisis.- Un enjambre de webs, plataformas, cadenas mediáticas parecen situarse fuera del PP ¿lo están verdaderamente? ¿Quién no ha oído hablar de Intereconomía? ¿O de Libertad Digital? Existe todo un entramado de blogs que se permiten el lujo de criticar a Rajoy o de dárselas de independientes, pero que, a la hora de la verdad, siempre, absolutamente siempre, terminan apoyándole o… haciendo el trabajo sucio: paralizar todo lo que nace fuera del PP que puede amenazar, no solamente al PP, sino al bipartidismo imperfecto. No es de ahora, es la táctica utilizada por Fraga desde el principio de la transición expresada en la idea de “sin enemigos a mi derecha”.

Llamamos “periferia del PP” a todo ese sector que gravita en torno a la sigla “popular”, sin estar dado de alta en este partido y manifestando cierto grado de autonomía y crítica. En general, se trata de un fenómeno casi exclusivamente madrileño (allí hay menos poltronas que ambiciosos que aspiren a ocuparlas) y cuya composición ha ido variando a lo largo del tiempo. La referencia ideológica de todo este sector es el “liberalismo”, dando por sentado que cada cual tiene su particular versión de esta doctrina. El enganche con el PP se justifica en la medida en que dentro de este partido existe una corriente liberal de la que Esperanza Aguirre es el exponente más característico.

El “liberalismo” como factor de identificación

A diferencia de la mayoría de liberales actuales, Esperanza Aguirre puede argumentar un largo historial en este sector: en 1976 ya era una de las pocas afiliadas al Partido Liberal fundado por Enrique Larroque. Vale la pena señalar que una parte sustancial de los miembros de este partido eran colaboradores del Servicio de Documentación de la Presidencia del Gobierno (precedente del CESID y del CNI) que habían sido reclutados en su período universitario como “agentes antisubversivos”. En un primer momento, cuando todavía no se sabía cómo se iba a encarrilar la transición, la “opción liberal” era una de las que se promovían desde las “alcantarillas” de la época para construir una derecha organizada frente a la izquierda que se había organizado en la clandestinidad.

Existía otra opción liberal, la encabezada por Joaquín Satrústegui, un monárquico que había conspirado contra la República en 1936 y que participó en todos los saraos monárquicos durante el franquismo, siendo deportado a Fuerteventura por su participación en el “contubernio de Múnich”. Cuando llegó la transición, se produjo una carrera en todos los sectores políticos para alcanzar la “homologación”. Dentro del sector liberal, Satrústegui partía con ventaja, pero pronto resultó evidente que su Alianza Liberal (liberal… y monárquica) arrastraba siglas liberales detrás de las cuales no había absolutamente nada. De poco le sirvió a la Alianza Liberal que bajo los faldones de la mesa camilla en la que se constituyó figuraran siglas tan rimbombantes como la Federación de Partidos Demócratas y Liberales o la Unión Liberal Española, partidos con los que difícilmente se hubiera podido llenar un microbús. La Alianza dejó oficialmente de existir en 1978.

Por su parte, el Partido Liberal terminó integrándose –a la vista de que jamás alcanzó más allá de los 200 afiliados– en UCD, para abandonarla, naturalmente, cuando empezó la crisis del centrismo. En 1983, con el mismo nombre de PL, se federó con Alianza Popular, con el Partido Demócrata Popular (democristiano) y con la Unión Liberal de Pedro Shwartz. La coalición no dio los resultados electorales apetecidos pero sirvió para aproximar a los dos partidos liberales que terminaron fusionándose incorporando a José Antonio Segurado, dirigente de la patronal madrileña. Nueva coalición del AP y el PDP en 1986 y nuevo fracaso absoluto. Las listas que los liberales presentaron en las elecciones municipales y autonómicas de 1987 también tuvieron un resultado lamentable: 0’16% de votos en Castilla y León

Para la inmensa mayoría de la nueva ornada liberal esta etiqueta era solamente su opción para mantener independencia y exigencias en las formaciones con las que pactaban y satisfacer las ambiciones personales de sus miembros. Precisamente por eso, cuando tuvo lugar la transformación de AP en PP en 1989, se exigió a los liberales que se integraran en la nueva formación, desapareciendo completamente como partido autónomo. Y así seguirían en los siguientes 10 años.

Liberalismo digital

El liberalismo estuvo completamente ausente de la política española en la década de los 90. Fue el 8 de marzo de 2000 cuando empezó a publicarse Libertad Digital que, desde el principio se definió como liberal y que suponía la traslación digital de una publicación impresa, La Ilustración Liberal. El grupo era reducido pero contaba con algunos nombres notables: Jiménez Losantos, Alberto Recarte, Javier Rubio, Semprún  Maura, López Campillo, Rodríguez Braun, Amando de Miguel, Gabriel Albiac, César Vidal, Enrique de Diego, etc. Desde el principio el contacto con think-tanks neoconservadores norteamericanos como el Cato Institute, dirigido por Robert Levy y la Heritage Foundation, han sido estrechos y permanentes.

Parte del capital inicial procedía de Julio Ariza del Grupo Intereconomía y la otra parte había sido aportada por el grupo liberal de Jiménez Losantos y Recarte. En 2005, Ariza vendió sus acciones a Arturo Baldasano, el cual poco después las vendió, a su vez, a Losantos y a Recarte hoy propietarios del 22% de la empresa. Libertad Digital es actualmente uno de los 40 digitales de más audiencia en España. Durante años Libertad Digital reprodujo las caricaturas de los norteamericanos Cox&Forkum, discípulos de Ayn Rand la “filósofa del egoísmo” y del neoliberalismo.

Fuera de sus propuestas económicas, siempre en la línea del  neo-liberalismo más radical y de la cantinela diariamente repetida de “más mercado, menos Estado”, (más “mercado” en manos de un pequeño grupo de inversores y de trusts financieros internacionales capaz de imponer su canibalismo sobre la sociedad gracias a un Estado débil) el “liberalismo” de todas estas corrientes tiene como común denominador que, a la hora de la verdad, justo cuando comienzan los ciclos electorales, hacen propaganda a favor del PP…
Nunca existirá un Partido Liberal en España que agrupe a estas corrientes, a la vista de la impopularidad de sus propuestas que se resumen siempre en privatizaciones, más liberalismo y más libremercado… olvidando que precisamente, estos elementos son justamente los que nos han llevado a la crisis actual de la economía mundial. En cuanto a su sobrevaloración de la iniciativa privada y sus llamamientos a que el Estado no intervenga en economía, son la reedición de las viejas cantinelas incapaces de responder: sin planificación a medio y largo plazo ¿cómo vamos a poder salir de la crisis actual? ¿Cómo vamos a poder elaborar un nuevo modelo económico a la vista de que el anterior ha fracasado? Silencio en las filas liberales, silencio desde los think-tanks norteamericanos que inspiran a estas iniciativas: repetir en voz alta sus fórmulas equivaldría a aislarlos completamente.

En general, esa periferia del PP es “liberal”, sigue como el perro fiel las orientaciones de las fundaciones liberales norteamericanas y deben su popularidad, no tanto a sus principios liberales (que causan espanto a la vista de los resultados a los que ha llevado su aplicación y que, en lugar de rectificar, quieren aplicar de manera todavía más radical), como al radicalismo y a la sobreactuación de sus posturas antisocialistas que encuentran en toda la derecha (profundamente desideologizada) un eco notable.

Grupo Intereconomía: el carburante viene de EEUU

En estos años de intoxicación zapaterista de España, ha destacado la cadena Intereconomía (primero algunos medios impresos y radios, luego una TV en TDT y finalmente un diario) han alcanzado cierta notoriedad en los medios de derecha. Vale la pena recordar que la cadena es de inspiración católica y no en vano uno de sus primeros medios fue el semanario Alba. En general, los contenidos de Intereconomia TV son plúmbeos, soporíferos, mal producidos, facilones y no suelen suscitar comentarios elogiosos, ni abundar en espectadores… salvo El Gato al Agua. El radicalismo antisocialista y descontrolado de este programa en un momento en el que Zapatero suscita unanimidades en contra, es el gran atractivo de la cadena y el verdadero buque insignia de Intereconomía TV. El resto de programas tienen muy baja audiencia y una calidad técnica, en general, deleznable. En lo que se refiere a El Gato vale la pena recordar que su conductor, Carlos Dávila, fue uno de los periodistas que más trabajaron para justificar la participación de Aznar en la Conferencia de las Azores y que más justificaron la invasión de Irak con los argumentos más detestables y mentirosos. ¿Hay algún liberal que no anteponga los intereses estratégicos de los EEUU a los intereses de su propia patria?

En lo que se refiere al diario La Gaceta, el producto más reciente de la cadena, a lo largo del menos de su corta vida no ha brillado por sus cualidades redaccionales y su único mérito hasta ahora ha consistido en desvelar que José Bono ocultó patrimonio, información que en los días sucesivos fue ampliada y completada por otros medios de prensa.

Intereconomía se declara una empresa inspirada por el “humanismo y los valores cristianos” e “independiente de cualquier partido”. En la práctica no pasa de ser un medio que difunde informaciones inspiradas en la derecha del PP (frecuentemente en la extrema-derecha del propio PP), muy influida por los sectores neo-conservadores norteamericanos de los que ha procedido una parte de la inyección de capital que tuvo la cadena en el verano de 2009.

El grupo, como todo el resto de lo que llamamos “periferia del PP”, como máximo aspira a ser una especie de “conciencia crítica” de los planteamientos de centro-derecha de este partido en beneficio de la “derecha-derecha” del mismo. Y a esta lógica obedecen todos sus programas y los contenidos de los mismos.

El antiislamismo como sustitutivo de la lucha contra la inmigración

Otros sectores de la periferia del PP, ante la imposibilidad de jugar un papel propio y específico y al tener su personalidad muy desdibujada ante la falta de temas de agitación capaces de alcanzar popularidad entre el electorado y ante la falta de apoyos, han optado por la vía fácil: mendigar a las puertas de la embajada de Israel una ayudita a cambio de realizar en España propaganda anti-islámica (también hubiera podido reclamarlas en las embajadas árabes…). Con eso se logra crear un “espacio gris” que tiende a confundir “anti-islamismo” con “anti-inmigración”.

Se llega incluso a hablar de “nuestros hermanos sudamericanos”, en alusión a los andinos presentes en España y se olvida, especialmente, el carácter pluricultural de la inmigración presente en España: ¡no son sólo islamistas los inmigrantes presentes en España, sino procedentes de horizontes muy diversos! El burka por ejemplo, que algunos ayuntamientos han prohibido, es una prenda que en rigor solamente se utiliza en Afganistán, sin embargo el “velo islámico” más habitual en España es el niqab marroquí del que la “periferia del PP” (y el propio PP) ni siquiera se preocupan… Y no es raro, Marruecos es el aliado preferencial de EEUU en la zona del Estrecho y en el Magreb y no se trata de crear problemas a los amigos de los amigos…

Generalmente, esta obsesión anti-islamista viene acompañada por dos rasgos igualmente preocupantes: la insistencia en presentar al terrorismo islámico como un peligro realmente existente en España (cuando en España no se ha producido en los últimos 25 años ni un solo atentado islamista, aceptando que sobre el 11-M subsisten las más serias dudas sobre la versión oficial que ya han costado duros enfrentamientos entre Enrique de Diego, uno de los apóstoles del anti-islamismo, y Luis del Pino investigador contrario a la “versión oficial” del crimen. El anti-islamismo difunde en España las tesis emanadas por la administración norteamericana sobre la existencia de una conspiración islamista mundial para cometer atentados. Efectivamente, existen atentados terroristas de marca islámica en Palestina, en Irak, en Afganistán… pero cualquier atentado cometido en Europa y atribuido a los islamistas –salvo el asesinato de Theo van Gogh– han dejado el mismo rastro de dudas que el 11-M.

No es por casualidad que este sector “gris” de la periferia del PP tenga como posiciones en materia internacional: 1) una admiración indisimulable hacia los EEUU, sea quien sea quien gobierne, pero especialmente si gobierna una administración republicana y 2) una toma de posición continua e inequívoca a favor del Estado de Israel. Sobre lo primero cabe decir que los intereses de EEUU y de Europa son cada vez más divergentes; sobre lo segundo, vale la pena recordar que, desde Europa, no se trata tanto de tomar partido por palestinos o por judíos como de procurar que un conflicto en el que no tenemos nada que ganar, nos salpique. Se entiende el interés de EEUU por apoyar a Israel a la vista del peso del “dinero judío” en la economía norteamericana (y para ello no hay que recurrir a ningún antisemita ultramontano de baratillo sino al sociólogo norteamericano James Petras, autor, entre otros de The Power of Israel in the United States o de Rulers and Ruled in the U.S. Empire: Bankers, Zionists, Militants… sobre la base de datos objetivos incuestionables).

Los promotores del anti-islamismo, no está tan interesado en liquidar el fenómeno de la inmigración en Europa como en defender y popularizar la causa del Estado de Israel. Es evidente que el Islam no tiene lugar en Europa, que es una doctrina del desierto y que es allí en donde debe permanecer. Es evidente que en caso de existir terrorismo islamista en Europa, habría que combatirlo decididamente… pero no haciéndose eco de las alarmas que cada tres meses parten de los EEUU para mantener viva la sensación del “peligro”.

No hay lugar para el Islam a este lado de Gibraltar en la sagrada tierra de Europa. Pero no olvidemos que los problemas de la inmigración generados en España lo son por llegada masiva de 6.000.000 de inmigrantes (+ 1.000.000 que ya han recibido la nacionalidad española), mucho más de lo que nuestro mercado laboral y nuestra hacienda pública pueden sostener, inintegrables y para los que no existen posibilidades de trabajar en tiempos de crisis. Un país con 5.000.000 de parados, líder en déficit público, no necesita inmigrantes. Y la condición de inmigrante es independiente de si es islamista, católico, hinduista, ateo o animista.

Conclusión: la periferia del PP como caballo de Troya del PP

El principio acuñado por Fraga (“sin enemigos a la derecha”) sigue grabado a fuego en la estrategia del PP. Inicialmente este principio iba orientado contra la extrema-derecha clásica heredera del franquismo. Fraga selló los pactos de la transición e impuso la destrucción de la extrema-derecha que le garantizaba el control de un amplio espacio político que iba desde el centro hasta los confines de la derecha. Paradójicamente, en nombre del anti-socialismo, parte de esa extrema-derecha ingresó en el PP… No fue la primera confusión. Hoy ha aparecido otra nueva: pensar que el actual movimiento anti-inmigración es la continuación de aquella extrema-derecha franquista. No solamente no lo es, sino que es su antítesis. Los votos no es están en la derecha (que se siente muy cómoda en el PP con Rajoy especialmente ahora que no tienen dudas de que derrotará a ZP, y olvidan fácilmente que fue Aznar, el “querido líder” de la foto de las Azores y de la amistad entrañable con el colega Bush, quien abrió las puertas a la inmigración para favorecer su modelo económico). Los votos están entre los trabajadores amenazados por la crisis y por la competencia desleal de la mano de obra inmigrantes que compite con ellos y que vive en sus barrios generando problemas de convivencia, los votos están entre los jóvenes el 60% de los cuales están en paro y víctimas del sistema educativo, los votos no están con los “satisfechos” por la derecha, sino los que perciben que la corrupción ha asfixiado al sistema político español ¡y que esa corrupción está anidada en el propio PP!, los votos están entre los abstencionistas que expresan su rechazo votando nulo, o votando en blanco o simplemente no acudiendo al voto y que se aproximan al 50%. Los votos no están entre los satisfechos por la gestión de Rajoy…

Manejando la ambigüedad en materia de inmigración, lo que hemos denominado la “periferia del PP” elude el hecho fundamental: que ante la crisis actual no pueden mantenerse las ambigüedades. Ya no basta con decir que “hay que regular los flujos migratorios”, o que “hay que combatir el burka en las escuelas” o señalar a los islamistas como “perversos y terroristas”, temas habituales del “anti-inmigracionismo” de la “periferia del PP”… Hay más inmigrantes que no pueden permanecer en este país además de los islamistas y todo lo que no sea repetir una y mil veces la consigna “Única solución: ¡repatriación!”, es engañarse y engañar al electorado.

Y a este trapo no entra la periferia del PP que, por una parte, aspira a ser una opción diferenciada del PP en el día a día, pero convergente con él en los ciclos electorales con la secreta esperanza de que el PP “tenga en cuenta” los servicios prestados. En buena medida este sector está compuesto por gentes que tienen un ojo puesto en el PP y el otro en cualquier sector que le pueda aportar algo de clientela para hacerse notar por el PP. Otros son, simplemente, submarinos del PP para tratar de controlar y ridiculizar todo lo que aparece fuera de la periferia de este partido y su misión es reconducir estos sectores hacia la periferia del PP.

Todo para cumplir el viejo axioma fraguista: “Sin enemigos a la derecha”… Lo que está “vendiendo” políticamente toda esta periferia del PP es simplemente mercancía averiada: pro-sionismo, liberalismo rancio, pro-americanismo, ocultar la temática anti-inmigración agitando el fantasma del “terrorismo islámico”, sobreactuando en el tema del burka y eludiendo la cuestión del niqab, para terminar apoyando al PP, a la hora de la verdad… Poco ruido y menos nueces y, las pocas que salen, podridas.  

(c) Ernest Milà - infokrisis@yahoo.es - http//infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de este texto sin citar origen.

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