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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

ORIENTACIONES

¿POR QUÉ SIEMPRE NOS ATIENDEN POR TELÉFONO SUDAMERICANOS?

No es racismo, es protesta contra el paro

Las compañías de teleoperadores están destruyendo todos los empleos que tradicionalmente teníamos en España. Empresas como MOVISTAR, ORANGE, VODAFONE, CITIBANK ESPAÑA, S.A. y otras muchas empresas más como las que ofrecen los servicios de ADSL, GAS NATURAL, etc, incluso empresas concertadas para coger número para los ambulatorios, hospitales, médicos, así como casi todas las compañías que tienen el servicio telefónico de atención al cliente, o la venta de servicios y productos, están atendidas por teleoperadores andinos.

Un teleoperador español cuesta 750 euros mientras que un sueldo  para un teleoperador sudamericano son 253 euros. Lo que quiere decir que por el sueldo de un trabajador español ¡se pagan 3 trabajadores en sudamérica!. Todas las grandes  y pequeñas compañías están desviando las llamadas a Sudamérica para aumentar sus beneficios.


¿Creeis que sólo lo hacen las grandes compañías como Telefónica, Orange o Vodafone? Es un error. Estas empresas y otras muchas más subcontratan a empresas de telemárketing como Qualitel, Atento, Sitel, Teleperformance y muchas más. Todas estas empresas tienen plataformas en Sudamérica. El proceso es el siguiente: una pequeña empresa necesita a un teleoperador para atender llamadas; el empresario contrata a la compañía de teleoperadores, la cual se encarga de formar a un trabajador sudamericano para el producto que ofrece esta pequeña empresa. Cuando un español llama para que le ofrezcan información o poner una reclamación... la llamada se desvía a Sudamérica y nos atiende un sudamericano (ni siquiera asentado en España, sino residente en otro continente y ajeno por completo a lo que ocurre aquí). Así se han destruido miles de puestos de trabajo en España en los dos últimos años.

¿Qué puede hacerse para detener este fenómeno? ¡Hay soluciones!

Los servicios de atención al cliente se valoran por la calidad de las llamadas, es decir por lo satisfechos que quedan los clientes, esto es, nosotros. En cada una de estas empresas existe un departamento de calidad que valoran a los teleoperadores según la satisfacción del cliente.
 
1. Si nos llaman para ofrecernos un servicio o producto: decir simplemente "Quiero hablar con un español" y cortamos

2. Si nos llama cualquier compañía de telefonía móvil para que valoremos el servicios, decir simplemente: “Le doy un 0 al servicio, quiero hablar con españoles” y cortamos

3. Si nos llaman por cualquier otra causa, decir: “Quiero hablar con un español”.

3. Si somos nosotros quienes realizamos la llamada: cuando gestionemos nuestra consulta quiero que debe constancia en la base de datos que “Quiero hablar con españoles” y cortamos


¿Por qué es necesario adoptar esta actitud para salvar puestos de trabajo en España? Es simple: TELEFONICA, VODAFONE, MOVISTAR Y ORANGE, por ejemplo, pagan a estas empresas de telemarketing subcontratadas según el siguiente criterios:

- Si la satisfacción del cliente es superior a 5 MOVISTAR para la llamada a 1€

- Si la satisfacción del cliente es inferior a 5 MOVISTAR para la llamada a 0.20€


Si las empresas de telemarketing empiezan a perder dinero no tendrán más remedio que contratar a españoles para aumentar la satisfacción del cliente.

Recuarda: VODAFONE, MOVISTAR y ORANGE pagan según la calidad de las llamadas. Les da igual que sean españoles, suecos, ingleses o sudamericanos los contratados por las empresas de telemarketing.

¿Crees que tu queja se va a perder? Estás equivocado. Son MOVISTAR, VODAFONE y ORANGE las que llaman directamente al ciudadano para que valoren el servicio y además practican escuchan a las empresas de Telemarketing...

¡No dejes que las empresas de telemarketing, no solamente den mal servicio, sino que se lleven el trabajo fuera! ¡Entre todos podemos cambiar todo esto!

No es racismo ni xenofobia: es defensa de los puestos de trabajo en España.

La lucha contra el cambio climática como forma de lucha contra el capitalismo moderno

Infokrisis.- Nos ha llamado la atención las resistencia de cierta extrema-derecha residual a reconocer la realidad del cambio climático, como si hubiera asumido gustosamente su marginalidad política y su eterno papel de outsiders, aunque asumiendo esta tendencia tan racialmente española a ir de “enteraos”. Eso nos anima a dedicar algunas líneas a este problema que, nos gusto o no, nos afecta a todos.

El capitalismo de hoy se parece al de los años 30 como un huevo a una castaña: la II Guerra Mundial, el crecimiento económico sostenido durante casi 30 años en la postguerra, la aparición de las multinacionales, la primera crisis del petróleo, el final de la Guerra Fría, finalmente la globalización y la crisis económica resultado de ella. El capitalismo que se vivía en 1936 tiene poco que ver con el que se vive en 2010. Nadie en los años 30 tenía preocupaciones ecologistas,, ni se caía en la cuenta de que en llos 75 años anteriores la destrucción de la biósfera ha sido un subproducto del capitalismo liberal y del capitalismo de Estado.

En efecto, ante el cambio climático hay dos posiciones: la de quienes defienden que existe y la de los “negacionistas”. A fin de cuentas, en ambas hay también mucho de la eterna manía española de “ir de enteraos” (siempre he dicho que España es un país de enteraos; aquí todo el mundo sabe de todo y basta tomarse una caña en un bar para ver como el mismo tipo que habla sobre la alineación del Real Madrid opina también sobre la estrategia norteamericana en Afganistán, justo antes de sentar cátedra sobre Belén Esteban y su duelo con Anne Igartiburu…).

La primera opinión sostiene que existe cambio climático. Pruebas no faltan: el deshielo de los polos y de los glaciares es mesurable por metros cuadrados. Esta opinión es sostenida por ecologistas tradicionales y por conversos recientes al ecologismo. Existe en ese ambiente cierta tendencia natural hacia lo apocalíptico y, por tanto, una selección teleológica de noticias tendentes a demostrar la realidad del cambio climático, a pesar de que algunas sean temerarias y carentes de base científica. Es lo que decía el Buda: “si una cuerda se tensa demasiado se rompe, si no se tensa no suena”. Los ecologistas de estricta observancia la han tensado con cierta frecuencia cayendo en catastrofismos y exageraciones. Pero estas exageraciones no pueden ocultar el hecho fundamental de que hay un cambio climático en marcha.

Sin embargo, si bien nadie duda de que hay en marcha un cambio climático, la duda estriba en si es de naturaleza antropogénica o natural (si se debe a actividad solar, cambios sutiles en las corrientes oceánicas, campo magnético terrestre o cambios gravitacionales del planeta). En este último caso, nos dicen, habría poco que hacer.

En nuestra opinión, el origen del problema es antropogénico y, a partir de ahí, se generan automáticamente efectos naturales. Por ejemplo, reducir la masa forestal del planeta (algo igualmente innegable y mesurable) implica modificar la composición de la atmósfera. Si millones de hectáreas amputadas a los bosques dejan de realizar la función clorofílica… es evidente que la composición de la atmósfera planetaria quedará modificada. Es evidente, así mismo, que si el casquete polar se derrite, se modifica la salinidad de las aguas de la que dependen las corrientes marinas que influyen directamente en el clima. La paradoja, en este terreno, es que un “calentamiento del planeta” puede generar una nueva edad glaciar en la medida que las corrientes marinas que circulan de Atlántico Norte a Atlántico Sur son los elementos que permiten que determinadas zonas del planeta (Europa, entre otras) tengan una temperatura benigna. Y, como hemos dicho, el deshielo polar (y de los glaciares) es, igualmente, mesurable y demostrado fehacientemente sin ninguna voz en contra.

La intervención del capitalismo en este proceso es evidente: en su frenesí productivista, en apenas 150 años se están quemando aceleradamente las reservas de hidrocarburos que la humanidad ha ido forman durante cientos de miles de años. El petróleo se conocía, como mínimo, desde los tiempos bíblicos y ya entonces servía para alumbrar lámparas, pero fue sólo a partir de la Guerra de Secesión Americana (1860-64) cuando empezó a utilizarse masivamente. Han bastado 150 años para que se alcanzara el Pico de Hubert, a partir del cual apenas queda petróleo entre 30 y 50 años (no hay seguridad de las reservas de petróleo, ya que muchos países han falseado sus cifras). Dejando aparte que, desde los plásticos hasta los carburantes, la civilización moderna vive del petróleo, desde tiempos muy antiguos ya se sabía que su combustión produce residuos. Esos residuos, desde la revolución industrial son lanzados a la atmósfera y, de la misma forma, que puede lanzarse sal a un recipiente y ésta se diluye, a partir de cierto punto, el agua ya es incapaz de disolver las concentraciones de cloruro sódico que se depositan en el fondo. La diferencia de un vaso y de la atmósfera, estriba solamente en que el primero es un circuito cerrado, mientras que la atmósfera es un circuito abierto: todo lo depositado en las capas altas de la atmósfera o bien vuelve a caer sobre la corteza terrestre o queda en suspensión en la atmósfera: tal es el origen del efecto invernadero. Se trata de sulfatos, metano, compuestos clorofluocarbonados, CO2 y derivados del nitrógeno. Siempre los ha habido en la atmósfera, sólo que desde la Revolución Industrial su porcentaje ha crecido extraordinariamente. Por ejemplo, las concentraciones de CO2 han elevado sus concentraciones de 280 ppm en 1880 a 365 en 1998, el resto de gases ha experimentado un crecimiento igual o similar. Quienes duden pueden consultar este enlace: LINK

Así pues, existe una relación íntima entre el desarrollo capitalista y el impacto medioambiental generado por su sistema de producción y consumo. Dudarlo sólo tiene equivalente con dudar de las tesis copernicanas en el primer tercio del siglo XVI, cuando ya solo algunos fanáticos seguían sosteniendo que el Sol giraba en torno a la Tierra. Pero hay algo mucho más importante: ¿Quiénes dudan de la realidad del cambio climático?

No dudan, desde luego, los que viven y trabajan del campo. Yo uno de ellos. Cada día oigo en las conversaciones entre campesinos frases del género: “No había visto nunca este tiempo”, “El clima de ha vuelto loco”, frases que huelgan aportar confirmaciones y datos científicos porque presuponen una sabiduría ancestral de quienes dependen del clima para su actividad agrícola. Pero las confirmaciones científicas no faltan (léase el documento citado anteriormente y cuyo link se añade).

Ante la cada vez creciente pérdida de vigor de los argumentos “negacionistas”, su estado mayor conjunto (especialmente el Club de Bildelberg, pero también la Trilateral) han adoptado una nueva política: ya que los satélites geoestacionacionarios situados sobre el casquete polar han medido con una precisión milimétrica el deshielo, ahora se trata de atribuir este deshielo a… causas naturales. No importa que ningún asteroide haya estrellado sobre la Tierra y alterado su rotación modificando el clima, no importa que algunas tesis no confirmadas aludan a la actividad solar como generadora del cambio climático. Y, por supuesto, mucho menos importa que el Pico de Hubert se haya alcanzado (según algunos hace ya 5 años, según otros hace 10) y que entre 30 y 50 años faltará petróleo cuando aún no esté dispuesta una energía de sustitución; lo que importa es que siga el espectáculo y que el mecanismo de producción-consumo no se detenga. Para que este proceso rinda buenos beneficios es fundamental el crecimiento energético o de lo contrario podría producirse un parón industrial y una bajada brusca del PIB, concepto fetiche de la modernidad. Así pues, dado que ya no se puede negar la realidad del cambio climático –y solo un “enterao” sería capaz de hacerlo– lo que se hace es atribuirlo a “causas naturales”. Así queda salvaguardado el PIB y el rendimiento del capital.

Tal es la actitud que han tomado los estados mayores de las multinacionales y sus voceros mediáticos. En España, por ejemplo, el cambio climático es negado con especial énfasis por el entorno de Giménez Losantos y por los medios liberales que, no contentos con que la última crisis económica haya supuesto el fracaso más rotundo de sus tesis “anti-intervencionistas” (es el Estado el que, interviniendo en la economía, ha salvado a la banca y al propio sistema capitalista… al menos en la primera fase de la crisis cuando aún quedan por salir el 45% de los activos tóxicos) siguen empeñados en que el mercado lo regula todo… incluido el clima.

En su dogmatismo estúpido, los Rodríguez Braun o todo el grupo liberal que sigue a Losantos, está empeñado en demostrar no sólo que el cambio climático no existe, sino que no debería existir, pues no en vano, el cambio climático es irreductible a las leyes del mercado (la única a tener en cuenta, por encima, por supuesto, de las leyes de la física y la química).

La mera posibilidad de que existiera un cambio climática implicaría que el Estado debería de intervenir rotundamente corrigiendo las consecuencias extremas del capitalismo en su actual fase de desarrollo: anteposición de la financiarización de la economía (especulación más que producción), de la globalización (es decir inestabilidad de los mercados) y de los beneficios del capital a la sostenibilidad ecológica del planeta. Por eso el capitalismo está tan interesado en negar la realidad del cambio climático. Aceptarlo implicaría que el Estado estaría obligado a intervenir la economía y por tanto a adoptar medidas antiliberales. El dogmatismo ideológico liberal combate a las necesidades de la vida en el planeta.

Así pues, a diferencia del ecologismo que centra su crítica en las consecuencias del proceso (la realidad del cambio climático), nuestra familia política, asumiendo que ese cambio se está produciendo por causas antropogénicas, debemos insertar este problema dentro de una perspectiva de crítica al capitalismo y a su inviabilidad.

¿Qué podemos aportar? En primer lugar la crítica al capitalismo y a su sistema de producción; y para ello, los textos clásicos de nuestra familia política aportan algunos elementos básicos, pero sería inútil encerrarse en ellos solamente porque en 80 años el capitalismo ha evolucionado de manera endiablada y hoy reviste un aspecto totalmente diferente a los años 30. Así pues es preciso estar en condiciones de actualizar y sistematizar la crítica al capitalismo y a la globalización.

Por otra parte, es preciso asumir que el capitalismo no puede crecer indefinidamente especialmente cuando el planeta tiene unas posibilidades limitadas de crecimiento. Aún en el supuesto de que la energía fósil fuera sustituida por centrales nucleares… el Uranio y sus isótopos se agotarán igualmente antes de 30 años. Es preciso asumir la idea de que ha concluido la era del petróleo barato y que de ahora en adelante, será energéticamente asumible aquello que tienda a disminuir la dependencia del petróleo.

A partir de ahí puede inferirse que la globalización ha fracasado porque era solamente sostenible en una hipótesis de petróleo barato ad infinitum. Pero la llegada al Pico de Hubert ha cambiado la perspectiva: el petróleo se acaba. Ya no será posible fabricar en China un producto que traído en barco se consumirá en Bobadilla. La diferencial en salarios y en seguros sociales será compensada con el encarecimiento del transporte. La globalización habrá sido la pesadilla de un cuarto de siglo. Será necesario relocalizar de nuevo industrias; será preciso consumir alimentos de proximidad. Se habrá acabado el sabotaje deliberado en la calidad de los productos para hacerlos perecederos y sustituibles por otros. Será necesario olvidarnos del furor consumista (recordad a ZP recomendando en las últimas elecciones: “¡Consumid, consumid!”. No es que se impongan política de austeridad, es que serán las únicas que podrán aplicarse serán ese tipo de políticas.

El péndulo está cayendo de nuevo hacia el otro lado. A partir de ahora hace falta pensar cómo va a ser una sociedad post-liberal y post-abundancia…

© Ernest Milà - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

Una entrevista sobre el Caso Papus...

Infokrisis.-A instancias de Helena S.T., respondo a unas preguntas sobre el atentado que tuvo lugar en Barcelona en septiembre de 1976, el llamado "Caso Papus". A pesar del tiempo transcurrido, 34 años, va siendo hora de recuperar la memoria histórica de hechos que están cerca nuestro y que se han cerrado de manera excesivamente apresurada. Me resulta imposible olvidar que tras este caso, hay la vida de una persona modesta y unos cuantos militantes que quizás hubieran merecido ir a la cárcel por otros delitos, pero no desde luego, por el "Caso Papus". He juzgado oportuno reproducir en infokrisis estas declaraciones textualmente.


- ¿Qué significó el atentado de El Papus más allá de los heridos y la víctima mortal... Qué significado y qué repercusión tuvo?


- Supuso un extraordinario impacto especialmente en la ciudad de Barcelona porque demostró que había gente que estaba dispuesta a matar a no importa quien por sus presuntas ideas políticas. Fue el atentado simétrico al atentado atribuido a gente de la CNT que mató a cuatro personas en el local Scala el 4 de enero de 1978. Ambos atentados -y otros muchos más similares que se cometieron en la época- tuvieron como consecuencia el aislamiento de los extremistas de derechas y de izquierdas.   

- ¿Cómo fue la actuación policial? ¿Se actuó con diligencia o con simbolismos? ¿Usted cree que las personas que se señalaron como culpables realmente lo eran?

- El grupo policial encargado de investigar aquella operación trabajó interviniendo los teléfonos habituales de los ultras más conocidos en la época en BCN, deteniendo finalmente a un grupo de activistas que hubiera podido detener muchos meses antes por otros atentados (incendio de una barraca de mendigos, artefactos explosivos en la librería PPC y en la Sala Villarroel, asalto con un herido grave en la sede del PSC de calle Canuda, y un largo etc.).

Toda la extrema-derecha de Barcelona (sólo en Fuerza Nueva había varios comisarios afiliados) sabía perfectamente quién había cometido esos atentados (concretamente tras los disparos en la sede del PSC, algunos de los asaltantes corrieron inmediatamente a refugiarse en el local de Fuerza Nueva -situado en esos momentos a menos de 100 metros de distancia en la misma calle Canuda delante del Ateneo y explicaron lo que acababa de ocurrir).

Sin embargo este grupo formado en torno a Juan Bosch, no fue detenido hasta el atentado al Papus. Eran los culpables perfectos: si habían cometido todas las agresiones y atentados anteriores... también podían haber cometido el del Papus. Hacía falta decir, que ese grupo estaba compuesto por confidentes habituales de la policía e individuos que vendían informaciones (habitualmente falsas) a Interviu y a otros medios de prensa (de hecho, fueron detenidos en la sala de espera de El Diario de Barcelona, cuando intentaban vender informaciones sobre un fantasioso atentado contra Tarradellas. Uno de estos elementos -Isidro Carmona-, unas semanas antes, se había atribuido en nombre de una inexistente "Alianza Apostólica Anticomunista" la desaparición de Eduardo Moreno Bergareche (a) "Pertur"...).

No, no creo que el grupo detenido cometiera ese atentado. La policía presionó simplemente un poco a los detenidos para que uno de ellos realizara una confesión en la que fallaba lo esencial: ¿quién había llevado personalmente la bomba? Era cierto que ese grupo había recibido unos cartuchos de dinamita por parte de Juan Gómez-Benet (ex-lugarteniendo de la Guardia de Franco en Lérida). Pero esos cartuchos -según me confesó la persona que lo había recibido, Juan Bosch Tapies- estaban exhudados, no servían absolutamente para nada. Y lo que es más curioso: Gómez-Benet había dado cartuchos inservibles... pero no había dado los detonadores. El tal Bosch, para colmo, se movió para buscar detonadores en Barcelona... y, entre otros, se los pidió a conocidos confidentes y colaboradores de la policía. El atentado escapaba a las posibilidades reales de este pequeño grupo activista.

En definitiva: los detenidos y procesados podían haber sido acusados de cualquier delito, pero no del Caso Papus. Como suele ocurrir en estos casos, resultaron detenidos los "culpables perfectos". Para alcanzar esa categoría, además hace falta no tener posibilidades de defenderse, ni saber hacerlo. Los acusados del atentado (no la docena y pico de detenidos en el primer momento) era gente muy joven, sin experiencia política, algunos completamente alocados, otros con tendencia a la violencia visceral, con mentalidad infantil, alguno con la inteligencia muy limitada (en un caso, incluso, este elemento fue alegado por la defensa en el juicio), otros susceptibles de ser manipulados por cualquiera. En fin, gente incapaz de planificar un atentado, en la medida en que, caractereológicamente, era gente visceral, capaz de cometer cualquier barbaridad instantánea, pero sin planificación.

En resumen: tengo la convicción moral de que el asesinato de Juan Peñalver Sandoval sigue impune.

En el momento en que se publicó la sentencia, nadie se preguntó ni cuál era el autor material, ni el autor intelectual, ni de dónde habían sacado detonantes los condenados, ni siquiera de dónde habían salido los explosivos (si a los detenidos se les ocupó el mismo número de cartuchos de dinamita que los que habían bajado de Lérida en el vehículo de Rico Cros -otros de los condenados- de dónde habían salido los explosivos....) simplemente eran culpables (y, desde luego, lo eran de muchos atentados y agresiones) y se evitó reconocer los agujeros negros de la sentencia.

Por cierto: al ser detenidos, los abogados de cubrieron la defensa en los primeros meses -de origen falangista- tuvieron un curioso comportamiento: en lugar de explotar la debilidad de las pruebas aportadas por la policía, convinieron en pedir la aplicación de la amnistía de junio de 1977. Si no recuerdo mal, el atentado al Papus, se produjo en septiembre de 1977... Lo más curioso del asunto es que uno de estos abogados, volvería a defender a los detenidos por el Comado Barcelona de los GAL. En lugar de aportar como defensa, en esa ocasión, que los detenidos habían sido instigados por policías con nombres y apellidos... solicitó la puesta en libertad por "actuar por motivos patrióticos". Argumentos en ambos casos que ningún tribunal regular hubiera considerado. Decididamente, con demasiada frecuencia los abogados defensores son los peores enemigos de los detenidos. En el caso de este abogado, no sorprenderá que su nombre constaba en la Jefatura Superior de Policía de Barcelona como confidente del IVº Grupo de la Brigada de Información, como mínimo hasta 1986.

-    ¿Cómo cambió la actuación policial hacia los grupos de la ultra derecha a raíz del atentado?

- No cambio. Fue la misma. La policía barcelonesa, contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar, en general, nunca colaboró con la extrema-derecha... a pesar de que algunos de sus dirigentes tuvieran un origen falangista (por ejemplo, el coronel Apestegui que dirigió la Policía Armada durante un período y algunos más), pero como militares que eran les habían dado la orden de mantener el orden y esto iba también dirigido contra la ultraderecha. La policía antes y después del Caso Papus intervenía teléfonos de ultras, leía su correspondencia, mantenía confidentes y seguimientos. Solamente en algunos casos de falangistas vinculados a la Guardia de Franco, existía cierta ósmosis con los medios policiales. Quienes estaban fuera de esos círculos no gozaron del favor policial.

- ¿Cómo afectó el atentado a los grupos de la ultraderecha?

- A los grupos no les afectó directamente; siguieron realizando sus actividades habituales como si nada hubiera ocurrido. Solamente el Frente Nacional de la Juventud decidió realizar una campaña de solidaridad con los detenidos con la consigna: "Libertad Caso Papus - Son inocentes". Esta campaña dio fama al FNJ de activista y, a partir de aquí, tuvo un crecimiento importante en los 18 meses que siguieron.

De todas formas, globalmente, el atentado fue uno de los que contribuyeron a aislar políticamente a la extrema-derecha. Otros atentados similares (la matanza de Atocha) contribuyeron a lo mismo. Pero, cabría añadir, que aunque el atentado no se hubiera producido, la extrema-derecha tendía en la época a autoaislarse y no comprendía la transición que estaba en marcha, sin olvidar que los pactos de la transición imponían el aislamiento político de ese sector.

En el interior de la extrema-derecha hubo sospechas sobre los autores del atentado, pero en general, ni Fuerza Nueva, ni Falange Española, ni El Alcazar, se preocuparon del tema y pensaron siempre que no les afectaba. Algunos tuvimos la sensación de que estaba ocurriendo "algo" de lo que solo años después tuvimos conciencia de qué era: alguien estaba cometiendo atentados firmados por la extrema-derecha y por la extrema-izquierda para aislar a estas opciones y reforzar el centro político. Así se hizo la transición.

No es que una sociedad democrática aislara a los extremistas, sino que el aislamiento de los extremos políticos (que no terroristas) mediante provocaciones, facilitó que la sociedad transitara hacia el centro político. Hubo en torno a 200 muertos en la transición. Varias decenas de ellos iban incluidos en el "paquete" de provocaciones. Hubieran podido evitarse.

No estoy muy seguro ahora mismo de si el asesinato de Juan Peñalvert Sandoval entra dentro de este "paquete", lo que sí sé es que la policía no hizo lo suficiente para llegar al fondo de la cuestión y evitó por todos los medios investigar otros atentados con explosivos que en aquella misma época se cometieron, sin ir más lejos, en Valencia. A partir de aquí sólo puedo especular.


Quedaría, finalmente, por explicar mi posición personal. Nunca fui interrogado por el Caso Papus. Era lo normal: simplemente no tenía nada que ver. En aquella época (1977), yo estaba muy vinculado a elementos italianos de Avanguardia Nazionale y conocía muy bien que en Italia, prácticamente desde la postguerra, se habían utilizado atentados provocadores contra la extrema-derecha y contra la extrema-izquierda, según conveniencias políticas. Conocía a algunos de los detenidos y sabía perfectamente que no estaban en condiciones de planificar un atentado como el del Papus. Por algún motivo siempre he tolerado mal el que se acuse a alguien de crímenes que no ha cometido. La gracia (o la desgracia...) estriba en que años después, yo mismo sería acusado de un crimen similar (con resultado de cuatro muertes) cometido por un terrorista palestino en París (el atentado contra la Sinagoga de París de la rue Copernic) en 1980. La diferencia estriba en que, en Francia desde el principio, la policía sabía mi completa extrañeidad al atentado (el culpable fue detenido finalmente en el verano de 2008...). De ahí que este tipo de casos siga teniéndolos a flor de piel y conozca lo que supone que te acusen de crímenes que no has cometido.

(c) Helena S.T.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

De 2009 a 2010 (II de II). Lo que puede esperarse de 2010

Infokrisis.- No son predicciones, son más bien noticias inevitables que se irán desarrollando a lo largo del año que acaba de comenzar. Se trata de malas noticias que van a contribuir a aumentar la crisis que hemos vivido en los dos últimos años. El resultado va a ser una erosión creciente del Estado surgido en 1978 y de las fuerzas políticas que lo mantienen en pie. La mala noticia es que todo esto nos va a afectar en nuestra vida cotidiana.

1. 2010 no va a ser un buen año

Las perspectivas de nuestro país para 2010 son extremadamente sombrías: no termina de verse sobre qué elementos se podría apoyar una recuperación económica (cuando la espita del crédito va a seguir cerrada para las familias y las PYMES y no hay ninguna pista sobre qué sectores puedan reemplazar a la construcción y a la hostelería). En este sentido, 2010 ("tercer año de la gran crisis") va a ser una continuación de lo que ha sido 2009 ("segundo año de la gran crisis") que no fue sino la continuación lógica de la crisis iniciada oficialmente en 2009 ("primer año de la gran crisis").

Las cosas se complican porque el déficit público no puede seguir aumentando eternamente y, como mínimo hasta el 2012 seguirá aumentando. Varias instituciones europeas de análisis económico consideran que en España la deuda pública aumentará sin cesar hasta un 12% del PIB (el doble de lo admitido por la UE) y que alcanzará su punto álgido en el 2012. Todo el dinero que se traga la deuda pública y los intereses que genera, tienen como consecuencia inmediata la subida de impuestos: más deuda, más impuestos; más gasto público; más impuestos, menos políticas de austeridad; más impuestos, menos trabajadores en activo, más impuestos; más obras públicas, más faraonismo en comunidades autónomas, en el Estado y en los ayuntamientos… más impuestos. Menos consumo… más impuestos directos e indirectos; menos dinero para el Estado, los Ayuntamientos y las Comunidades, más ingeniería de extorsión para el ciudadano: multas… especialmente a los que pueden pagarlas: las clases medias y las PYMES. Ese es el futuro que nos espera.

Ni va a haber recuperación del empleo, ni va a disminuir el gasto público, ni se prevén formas de estimular nuevos sectores de producción. La dinámica que vamos a seguir es: aumento de la deuda pública - aumento de la presión fiscal especialmente sobre las clases medias, las PYMES y los trabajadores que dependen de una nómina.

2. El análisis básico de la crisis: de la crisis económica a la crisis política

España 2000 ha resumido en distintos documentos emanados de su Junta Nacional el análisis de la situación actual: vivimos una crisis económica extremadamente profunda y que todas las instituciones de análisis económico prevén larga, sino larguísima (España será el último país europeo en recuperarse y lo más probable es que su calificación de riesgo vaya aumentando).

Esta crisis económica se traduce en una parálisis del empleo y en un aumento casi asindótico del paro. Con 5.000.000 de parados reales, lo único que puede esperarse es la irrupción de una crisis social extremadamente profunda de la que ya se están produciendo algunos despuntes (aumento de la delincuencia, aumento de los robos en los campos de cultivo, aumento de los robos en supermercados, aumento de las bolsas de trabajo negro, aumento de los juegos de azar, divorcio creciente de la sociedad de su clase política, aumento de los niveles de abstención, aumento de la morosidad, descrédito de los portavoces del sistema y de los partidos mayoritarios, imposibilidad de acceder al consumo, bolsas de población cada vez mayores que dependen de subsidios, etc.), crisis que se irá agravando en 2010 a medida que los parados de los dos años anteriores vayas terminando sus prestaciones por desempleo.

Esta crisis social, de prolongarse (y los análisis más solvente e independientes indican que es inevitable que se prolongue hasta el 2014, como mínimo) desembocará en una crisis política sin precedentes. Es presumible que en 2012 el PSOE pierda el poder y acceda a él nuevamente la derecha que se encontrará justamente con la misma situación de parálisis y una imposibilidad de disminuir la presión fiscal a la vista de los niveles de endeudamiento del Estado. Por otra parte, aunque la derecha tuviera soluciones (que no las tiene) como un nuevo modelo económico, todavía harían falta cinco años para que esas nuevas ideas pudieran aplicarse.

En 2013-2014, la crisis política puede precipitarse como culminación de la crisis social. La mutación de la crisis social a crisis política hará peligrar la estabilidad del sistema político español en la medida en que éste se sostiene sobre dos columnas (centro-derecha y centro-izquierda) y precipitará una situación de inestabilidad que puede llevar a la defunción definitiva al sistema político nacido en 1978. No vamos a ser nosotros quienes lamentemos este desplome.

3. La sentencia del Estatut

A pesar de retrasarse de manera injustificada desde hace dos años, antes o después el Tribunal Constitucional deberá pronunciarse sobre el Estatut de Catalunya. Resulta evidente que el retraso se debe a la imposibilidad de encajar el Estatut con la Constitución Española. El PSOE no encuentra un momento conveniente para que los "grandes juristas" del Constitucional puedan emitir su sentencia, algo que evidencia que la "separación de poderes" apenas es una frase desprovista de cualquier sentido.

Desde hace dos años, la Generalitat de Catalunya está aplicando el Estatut, con lo que una sentencia que cercene algunos artículos, va a causar un indudable impacto en Catalunya y, desde luego, mucho más profundo que los referendos de chichinabo convocados por los independentistas. De ahí que el gobierno trate por todos los medios que el Constitucional pronuncie su sentencia hasta después de las elecciones autonómicas de noviembre. Pensar que vamos a estar aún 10 meses más sin conocer la sentencia, puede llevar solamente a un desprestigio creciente, no solamente del Tribunal Constitucional, sino de todo el sistema político español.

Conscientes de la precariedad de su posición, el tripartito de la Generalitat estimula las protestas de la "sociedad civil" catalana contra la sentencia del Constitucional, procurando influir en éste y agravando todavía más la situación. Con todo, el grueso de la población catalana permanece inmersa en sus muchos problemas (inmigración masiva islámica - tasas de paro, especialmente de paro juvenil insoportables - casos de corrupción que llegan hasta la cúpula misma de la Generalitat) y de espaldas a todo lo que se refiera al Estatut.

4. Las elecciones catalanas de noviembre

Los escenarios creados en Catalunya pueden ser diferentes según la fecha de publicación de la sentencia sobre el Estatut. El segundo tripartito está literalmente muerto y parece milagroso que haya soportado las tensiones internas que han conducido a uno de los socios, ERC, a convocar referendos independentistas y el contenido de la sentencia puede hacerlo saltas en pedazos inmediatamente se publique.

Por el momento, la correlación de fuerzas que indican las encuestas sitúa un hundimiento del PSC y de ERC, el mantenimiento de ICV en sus mismas posiciones de indigencia electoral, y un aumento del voto convergente, todo ello dentro de unos niveles de abstención insoportables en los que pueden irrumpir nuevas opciones políticas.

El campo independentista se encuentra fracturado en distintas organizaciones rivales y muy mal avenidas, el PP todavía no se ha recuperado de los anteriores fracasos electorales y de las tensiones internas que han conducido a abandonos y escisiones y en cuanto a CiU, su gran problema va a consistir en que a partir de 2012, lo más probable es que el ascenso de UPyD elimine su papel consuetudinario de "bisagra", con lo que quedará recluida en Catalunya y muy disminuida en su papel político.

En general, el panorama político catalán tiende a una progresiva atomización en un clima de desconfianza de la población. Lo bajo del perfil de los dos últimos presidentes de la Generalitat (un Maragall errático y un Montilla gris, desdibujado y sin autoridad), unido a los escándalos de corrupción que han hecho saltar por los aires los 25 años de pujolismo, forman el peor de los escenarios: atomización de fuerzas políticas (hoy 6 partidos presentes en el parlamento, mañana probablemente tres más) y niveles de abstención próximos al 50%, esto es, una deslegitimación de la institución.

5. La presidencia española de la UE

A partir del 1º de enero, José Luis Rodríguez Zapatero será durante seis meses presidente de la Unión Europea. El que el peor presidente de la democracia española tome a su cargo la dirección de Europa en el peor momento de la UE, no deja de ser inquietante. Se conocen las limitaciones de Zapatero y sus obsesiones enfermizas que, sin duda, hará valer en estos seis primeros seis meses que prometen ser los más sombríos de la UE.

Zapatero, cuyo papel está minimizado y ninguneado en Rusia a causa de su entusiástica posición pro-Obama, centrará su gestión en estos dos frentes: de un lado establecer un vínculo permanente entre los "fuerzas progresistas de la UE y de los EEUU", superchería producto de su ignorancia en política internacional. Esto implica que tenderá a convencer a los gobiernos europeos de que aporten más colaboración en "la lucha antiterrorista" y en la guerra absurda de Afganistán.

Por otra parte, Zapatero intentará que su fantasmagórica Alianza de Civilizaciones sea asumida por la UE. Favorecerá la formación de un "espacio euro-mediterráneo" que suponga la cuasi incorporación de facto de sus dos principales aliados: a un extremo del Mediterráneo a Marruecos y en el otro a Turquía, países ambos de mayoría islámica cuya candidatura a entrar en la UE ha sito tradicionalmente una imposición de los tres últimos presidentes de los EEUU (Clinton, Bush, Obama), imposición que, curiosamente, han aceptado tanto Aznar como Zapatero.

Junto a esto, y desconociendo también los problemas reales del abastecimiento energético, Zapatero insistirá en esos meses en su ideología humanista-universalista, propia de boy-scouts adolescentes: nos hablará de "economía sostenible" (cuando la palabra y la idea de sostenibilidad ha caído ya en el descrédito), nos hablará de "energías renovables" (cuando ya se sabe que aunque toda Europa esté cubierta por centrales fotovoltaicas, termo solares o eólicas, nunca se producirá la energía necesaria para alimentar la industria), pondrá su mejor cara de dramatismo y dolor cuando aluda a la "condonación de la deuda del Tercer Mundo y lucha contra la pobreza" con sus cuatro tópicos de ONG… poco más.

Como máximo, su papel al frente de la UE puede concluir en un retraso de la subida de los tipos de interés (por deferencia a la economía española por parte del Banco Central Europeo) y poco más. Cuando entregue "los trastos" de su cargo en junio, todos los mandatarios de la UE respirarán como si se hubieran liberado de una bomba de tiempo.

6. Dificultades para colocar deuda

Será a partir del primer trimestre del año, o como máximo inmediatamente antes del verano, cuando la subida de los tipos de interés, la pérdida de calificación de solvencia económica por parte de España, y la saturación de los mercados de deuda pública, hará que Zapatero empiece a tener dificultades para financiar el déficit.

Lo que ocurrirá a partir de ese momento es inevitable: el Estado, los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas, deberán apretarse el cinturón. La presión fiscal dará una nueva vuelta de tuerca. Es precisamente en ese momento cuando la crisis social puede empezar a ser insoportable y cuando los sindicatos sumisos y amamantados por Zapatero, se vean desbordadas por los parados de un lado, por los sindicato de rama y sindicatos independientes de otro y por movilizaciones y protestas espontáneas.

Por otra parte, si Zapatero quiere poder colocar deuda pública, deberá ofrecer mejores condiciones (esto es, más intereses que se traducirán en más impuestos), y sobre todo planes concretos de reactivación económica. Eso, o se comerá la deuda. Por el momento, algunos ayuntamientos ya han planteado EREs. Resulta increíble que el Ayuntamiento de Jerez plantee un ERE sobre 300 trabajadores… Otros ayuntamientos empiezan a tener dificultades para pagar la factura de la luz y las nóminas.

A lo largo de 2010, todos estos problemas pueden agravarse y las propias finanzas del Estado y la falta de rigor presupuestario, pueden terminar en el peor de los casos con la declaración de bancarrota por parte del Estado y la mejor con sanciones por parte de la UE por haber rebasado los límites de endeudamiento fijados por Bruselas. España, o bien puede ser apeada del área euro, o bien sancionada, o simplemente intervenida por autoridades económicas europeas.

7. Crisis de bancos y cajas de ahorros

En otoño de 2009 todavía queda por salir casi un 50% de los activos tóxicos en poder de la banca española (y mundial). Las autoridades económicas europeas y el FMI se han manifestado en contra de nuevas ayudas públicas. Esta vez no será el dinero de los contribuyentes el que salvará a los responsables de la crisis: los bancos.

Los problemas acumulados por la Banca española son múltiples: de un lado hasta principios de 2008 concedieron alegremente créditos hipotecarios y líneas de créditos a la construcción a empresas y ciudadanos poco solventes. Todavía no se ha llegado al límite máximo de ejecución de hipotecas que, en nuestra opinión se alcanzará en 2011 justo cuanto el paro alcance sus cotas más altas. Por otra parte, los créditos a la construcción son a cinco años vista al término de los cuales hay que devolver el mayor: muchos constructores no podrán hacerlo entre 2011 y 2013, años críticos para la banca.

Así mismo, la banca española ha mostrado beneficios gracias al maquillado de sus balances en los que ha registrado los inmuebles procedentes de hipotecas ejecutadas al valor de tasación del momento en que se firmó la hipoteca… pero no al valor actual. Esos pisos han perdido ya entre un 20 y un 30% de su valor y la saturación del mercado inmobiliario indica que en los próximos años pueden llegar a depreciarse hasta un 50 y un 65% de su valor en 2007. Es falso que el precio de la vivienda haya bajado "sólo" un 20%, en realidad, el precio de la vivienda ya no depende del precio fijado por el vendedor sino de la intención de pago del comprador: y ¿para qué comprar hoy un piso del que se sabe que a finales de 2010 habrá perdido un 15% más de su valor?

Así pues, los bancos, los grandes bancos empezarán a registrar inevitablemente pérdidas en sus balances, por maquillados que estén. La subida de tipos de interés les hará prohibitivo el negocio que han realizado casi como única actividad corporativa en 2009: pedir créditos al 1% al Banco Central para comprar deuda pública al 3% de interés con un beneficio del 2%.

A esto se unirá el ultimátum dado por el Banco de España a las cajas de ahorro para que procedan a fusiones antes de realizar inspecciones que podrían suponer intervenciones de las mayores cajas del país: de La Caixa y de la CAM especialmente, cuyos créditos a la construcción y diez años de hipotecas alegremente concedidas, puedan llevar directamente a la ruina.

Por otra parte, las Cajas de Ahorro, sometidas al poder político, han realizado inversiones ruinosas, sino corruptas, han dado préstamos a empresarios amigos del "poder autonómico", tras los cuales había empresas insolventes y sin volumen de negocio. El caso de Caja Castilla-La Mancha, se va a repetir varias veces a lo largo de 2010.

8. La más plus: Más corrupción - Más inmigración - Más paro

No hay que llamarse a engaño, ni practicar la política del avestruz: es preciso mirar a 2010 tal como va a ser y tal como todos los indicativos anteriores llevan a pensar que será. Vamos a soportar una crisis extraordinariamente grave caracterizada por la agudización de tres problemas que se vienen arrastrando desde 2007. Por una parte más corrupción: a medida que se acerque el ciclo electoral, cada partido intentará desprestigiar al adversario endosándole el mayor número de casos de corrupción a los que haya tenido acceso.

Decenas de agencias privadas de detectives, formados por ex policías, están en estos momentos "peinando" el país al servicio de unos o de otros, llevados no por un afán de justicia y de imponer la moralidad a la clase política, sino para encontrar manchas en el adversario político. Y no faltan: quince años de especialización, recalificaciones injustificadas, saqueo de las cuentas públicas, concesión de abultadas subvenciones a las ONGs más absurdas, todo ello, han generado un panorama de corrupción presente allí donde alguien se decida a rascas. No hay pueblo de la geografía española en la que no se haya producido algún escándalo inmobiliario, donde las recalificaciones injustificables no hayan beneficiado a los amigos del ayuntamiento, donde no se hayan repartido comisiones procedentes de fraudes urbanísticos y donde alcaldes y concejales no se hayan enriquecido de manera ilícita.

Esto no va a parar, ni siquiera se va a llevar seriamente por organismos competentes: va a saltar constantemente en la prensa con los ribetes más escandalosos y el amarillismo más indeseable. Y contribuirá a desprestigiar todavía más si cabe a la clase política.

Tampoco la inmigración dejará de fluir: si en el "segundo año de la gran crisis" han llegado 500.000 inmigrantes, lo mismo exactamente que en momentos de "vacas gordas", esto demuestra, por sí mismo, que la inmigración no acude según las perspectivas de trabajo que pueda haber en España, sino simplemente huyendo de la miseria de sus países de origen y en busca de nuestro sistema de coberturas sociales básicas (sanidad, educación y subsidios). Por lo tanto, ni aun en el caso presumible de que la crisis siga azotando a España con más fuerza que ahora, la inmigración dejará de venir. Por mal que estén en España, siempre estarán mejor que en su país de origen. No es la posibilidad de trabajo lo que atrae hacia España, sino la debilidad del gobierno que hace que cualquiera que entre sea inexpulsable de facto y el que una vez dentro cualquiera pueda gozar de los mismos servicios básicos que cualquier español que lleva décadas pagando impuestos.

Nada induce a pensar -salvo las declaraciones oficiales- que en 2010 va a cesar esta tendencia, sino que todo lleva a prever que el nuevo año va a registrar la misma tendencia que en 2009: 40.000 inmigrantes más al mes, lo que unido a la alta tasa de natalidad, a los escasos retornos y a la facilidad con la que se obtiene la nacionalidad española, hará que a finales de año, la cifra de inmigración se sitúe en la insoportable cifra de 7.500.000, imposibles, la mayoría sin cualificación laboral e imposibles de incorporar a un mercado de trabajo completamente muerto.

La tasa de paro necesariamente deberá ralentizar su aumento, no porque existan rastros de recuperación económica, sino porque más allá del 20% es casi imposible destruir mucho más empleo. De todas formas es previsible que en los "meses malos" (de enero a mayo y de octubre a diciembre), la tasa de paro aumente por goteo (en lugar de a chorro como en los últimos 18 meses).

Cada semana miles de autónomos deciden cerrar sus negocios, dejar de cotizar a la SS y engrosas las filas de parados o de trabajadores en negro. Cientos de PYMES, con el crédito cortado, sin posibilidades de renovación tecnológica, estudian declarase en quiebra. Decenas de grandes empresas optan por acogerse a EREs. A pesar de que las autoridades monetarias internacionales quieran imponer una "reforma en el mercado laboral", lo cierto es que en las actuales circunstancias el problema no es de despido libre… sino de falta de energía del sistema económico: ni aun despidiendo libremente y generalizando los contratos basura, la economía española despegaría en la medida en que nadie puede decir en qué sectores de actividad se podría centrar la recuperación.

Una cifra de entre 400 y 500.000 trabajadores más en paro a lo largo de 2010, no sorprendería nadie e incluso sería considerada como "buena" por el gobierno de irresponsables, en la medida en que supondría una "desaceleración" del ritmo de creación de parados.

9. España: el enfermo de Europa


Europa tiene varios enfermos. Los más graves, sin duda son: Grecia, España e Irlanda. El drama de Grecia es aun más grave si cabe en la medida en que ya ha descendido en el nivel de calificación de las empresas de control de solvencia, con una situación de inestabilidad interior (tal como demostraron los disturbios de principios de 2009) y, para colmo, está geográficamente rodeada de países islámicos: Turquía a en el Egeo, Egipto y Libia al otro lado del mar, la zona turco-chipriota no reconocida por la EU y en el norte y oeste por Albania, Kosovo y Macedonia. Y todo esto con una débil tasa de natalidad y una economía en crisis.

Sin embargo, España ha sido recientemente calificada como el "enfermo de Europa", categoría que en el siglo XIX fue detentada por Rusia y que indica el marasmo de la economía, la política y la sociedad de un país. La falta de personalidad política de Aznar (auto colocado a la sombra de Bush) y de Zapatero (cósmicamente auto situado a la sombra de Obama), ambos mediocres y sin imaginación, unidos a la parálisis política sufrida en España entre 1991 y 1996 cuando el felipismo se aferraba al poder a pesar de suscitar desconfianza en sectores amplios de la población, ha hecho que los errores acumulados, llevaran a España al abismo.

Cabe recordar que ni  Felipe González, ni Aznar, ni Zapatero han cuestionado el sistema mundial: la globalización y cabe añadir que la situación en la que nos encontramos es precisamente el resultado de la globalización. Deslocalización empresarial por un lado y modelo económico basado en salarios bajos, inmigración masiva y barra libre para el crédito a fin de engañar la capacidad adquisitiva real de los trabajadores y las clases medias.

Ese sistema era imposible que prolongara sus resultados positivos durante mucho tiempo: hoy, España es un país en vías de desertización industrial que cada vez produce menos y cuya industria no cuenta con aranceles proteccionistas. España es un país en el que cualquier ciudadano del Tercer Mundo que lo desee puede venir y disfrutas de sus servicios básicos. España es un país en el que la ciudadanía nacional es minusvalorada como si se tratara de un insulto al inmigrante y que está dispuesto a concederla a cualquiera a bajo precio y sin garantizar siquiera su integración.

Y esta tendencia proseguirá durante todo el tiempo que Zapatero se aferre el poder y no existe absolutamente ninguna posibilidad de que cambie con Rajoy. Ni uno ni otro, ni quienes les han precedido, han sido capaces de cuestionar la locura globalizadora, y un sistema mundial desequilibrado en el que países sin derechos sociales ni laborales, verdaderas dictaduras que producen casi a precio de coste de materias primas y con unos trabajadores-esclavos que se conforman con un techo miserable y un cuenco de arroz, tienen la misma posibilidad de colocar sus productos en el mercado español en igualdad de condiciones con empresas españolas que cumplen estrictamente la ley, pagan salarios medios, liquidan las cotizaciones a la seguridad y pagan abundantes impuestos. Un sistema de producción así considerado jamás podría funcionar a nivel mundial.

La globalización ha favorecido las burbujas financieras, ha posibilitado que con solo apretar una tecla, miles de millones de euros pasen de un país a otro del planeta, siempre en busca de mayores beneficios, generando una inestabilidad económica mundial y una volatilidad fruto de la cual deriva la actual crisis.

Ni PP, ni PSOE han cuestionado ese sistema mundial, ni lo harán en 2010, ni siquiera cuando sean arrojados al basurero de la historia.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com

 

De 2009 a 2010 (I de II). Lo que ha representado 2009

El año 2009, el "segundo año de la gran crisis", no ha servido para aclarar nuestro futuro. El gobierno de ZParo no ha sido capaz de explicar como salir de la crisis, ni siquiera ha dado muestras de entender la naturaleza de la crisis. Absolutamente todos sus movimientos han sido torpes y, lejos de resolver el conflicto, han servido únicamente para profundizar en la crisis, aumentar la deuda pública y demostrar que el gobierno no sabe cómo salir del agujero creado por él mismo.

1. Aumento insoportable del déficit público

El Plan E, las ayudas a la banca, las ayudas a la compra de vehículos, no han servido en absoluto para estimular la economía: han servido solamente para aumentar la deuda pública hasta extremos insoportables. A esto se unen los gastos necesarios (pago de las pensiones, pago de los subsidios de paro y pago de los servicios sociales básicos, sanidad y educación).

El Estado no solamente no ha disciplinado su gasto público, sino que los otros niveles de la administración -Comunidades Autónomas y Ayuntamientos- tampoco han sido capaces, ni siquiera han intentado, la contención del gasto público.

El déficit se aproxima al 6% y no cabe la menor duda de que en el próximo año alcanzará el 8%. De momento Zapatero soluciona el problema emitiendo deuda pública al 3%, comprada por los bancos con dinero prestado por el Banco de España al 1%... Pero en 2010 la subida de los tipos de interés hará que este lucrativo negocio se venga abajo. Es el pago exigido por ZP a la banca a cambio del Plan de Ayuda.

La consecuencia ha sido que los bancos se han desinteresado por ayudar a las PYMES y a las familias, optando por dedicar sus energías a ayudar al Estado. El 60% del dinero disponible para el crédito hoy va a parar a la compra de deuda pública del Estado.

2. Marcha atrás en el proceso centrifugador del Estado

A lo largo de este año el proceso centrifugador del Estado se ha detenido, al menos temporalmente.

El resultado de las elecciones gallegas apeó a los nacionalistas de aquella comunidad del poder. El electorado juzgó que en Galicia cuatro años de nacionalismo y de socialdemocracia habían generado suficientes zonas oscuras, demasiado despilfarro y excesivas estupideces como para seguir apoyándolo.

En el País Vasco, el PNV ha pasado por primera vez a la oposición y, contrariamente, a lo que auguraban los nacionalistas, no ha ocurrido absolutamente nada. El lendakari, víctima de su obsesión soberanista, fue "premiado" con el electorado con una fuerte caída de votos del PNV.

Finalmente, el 13 de diciembre, los 166 referendos independentistas convocados en Catalunya se saldaron con un esperado fracaso de asistencia. Esto ha hecho saltar por los aires el inestable "frente independentista" y augura una caída en picado de votos por parte de ERC y la aparición de otras opciones independentistas que balcanizarán ese espacio político: la encabezada por Joan Laporta, la encabezada por el Reagrupament, formado por disidentes de ERC, las CUPs de extrema-izquierda, etc.

Todo ello permite pensar que por primera vez en varias décadas está muy claro que, al menos temporalmente, el riesgo de centrifugación del Estado, ha sido conjurado y que los distintos nacionalismos periféricos, en lugar de estar a la ofensiva, bastante tienen con situarse a la defensiva, demostrando que los períodos de crisis económica no son los más adecuados para la expansión del nacionalismo periférico.

3. Descenso del turismo

La economía española ha vivido en las últimas décadas de dos puntales: construcción y hostelería. La construcción jamás volverá a alcanzar los niveles que tuvo en los años 1997-2007 y el turismo ha descendido según las cifras más optimistas un 14% y según las más pesimistas un 20%. Se equivocan quienes piensan que se trata de un descenso coyuntural forzado por la crisis económica.

Los factores de este descenso son múltiples: de un lado el encarecimiento de España como destino turístico, su saturación y la pérdida en la calidad de los servicios, de otro la aparición de nuevos mercados turísticos excepcionalmente atractivos por su belleza, precio, proximidad en el Este Europeo y en la pacificada zona del Adriático que rivalizan con España. Además, el cambio climático ha hecho que los turistas nórdicos encuentren ahora cómodos destinos turísticos en el sur de la Península Escandinava.

Esto implica que la segunda columna sobre la que se sostenía la economía española está entrando también en crisis. Y el gobierno sigue sin explicar dónde encontraremos otro modelo económico y qué otros sectores sustituirán en el futuro a los sectores caídos turismo y construcción.

4. Medio millón de inmigrantes más

Precisamente los dos sectores en los que se polarizaba la mano de obra inmigrantes eran hostelería y construcción. Ahora esos sectores están en crisis y nunca volverán a sus niveles de hace dos años. Sin embargo, la inmigración no ha ralentizado su volumen de llegada. En Noviembre nos enteramos gracias a un descuido del Instituto Nacional de Estadística que, desde principios de año estaban entrando en España una media de 40.000 extranjeros al mes, esto es 480.000 al año. Algo insoportable por dos motivos: esos sectores jamás lograrán acomodarse en el agónico mercado de trabajo español y solamente sobrevivirán mediante subsidios públicos. En cualquiera de los dos casos esos 480.000 inmigrantes suponen hoy la principal fuente de gasto público.

Pero hay algo peor: la falsificación de las cifras. Durante meses el gobierno ha estado explicando que "los inmigrantes se van", cuando solamente 9.000 se han acogido en todo el año al Plan de Retorno Voluntario (justo los que llegan en una sola semana). Para el gobierno solamente hay en estos momentos 5.200.000 inmigrantes. Es una mentira estadística: deben estar en estos momentos en torno a los 7.000.000. El gobierno cuenta solamente a los inmigrantes legales, no a los inmigrantes empadronados pero no regularizados, ni mucho menos a los inmigrantes no empadronados o que no han renovado su inscripción en el padrón municipal.

5. Cinco millones de parados


Mes tras mes, conocemos las dramáticas cifras del paro y mes tras mes el gobierno ZParo responde a esas cifras intentando ver "brotes verdes" en cualquier dato económico secundario y sosteniendo contra todo pronóstico que "la situación empieza a mejorar". No mejora: empeora de día en día por falta de soluciones y por emprender soluciones erróneas (Plan E adoptado para generar puestos de trabajo en la construcción… en un momento en que eran todos los sectores económicos los que se estaban deshinchando), nulas (Plan VIVE de subsidios a la compra de vehículos… cuando eran los fabricantes los que debían de haber rebajado el precio de sus productos si querían venderlos), o simplemente interesadas (como los 8.000 millones de euros regalados a la Banca verdadera culpable de la burbuja de la construcción).

El gobierno declara únicamente 4.000.000 de parados. Es inútil. Todo el país sabe que el gobierno mentiroso maquilla las estadísticas: todo el mundo sabe que el gobierno ZParo considera como "no-parados" a los parados que están realizando cursillos de reciclado laboral. Todo el mundo sabe que las cifras oficiales no registran a los buscadores de primer empleo ni a los que se han cansado de ir a firmar al INEM desde hace meses. Estamos en torno a los 5.000.000 de parados, mucho más de lo que la sociedad española y las familias pueden soportar. Tampoco se contabilizan a los receptores del PER que se consideran "en activo" a pesar de que trabajen solamente unas semanas al año…

Estas cifras son absolutamente insoportables entre los jóvenes el paro llega en algunas regiones al 45% y a nivel nacional 1 de cada 3 menores de 29 años ¡está en paro!

6. Sindicatos: la voz de su amo


Ante esta situación, los sindicatos han permanecido, no solamente mudos, sino mirando a otro sitio. ¿Qué les puede interesar a las burocracias sindicales el destino de los millones de parados, a ellos que viven del erario público y cuyo silencio se compra al peso? En estos momentos existen en España 200.000 liberados sindicales que viven directamente del sindicato o bien de la empresa en la que trabajan cuyo puesto de trabajo está literalmente blindado. Los sindicatos viven de negociar convenios… por lo que compran. A los empresarios les basta negociar con los liberados sindicales, ofrecerlas alguna remuneración bajo mano, para que firmen cualquier acuerdo de espaldas a los trabajadores que los han elegido.

El descrédito que padecen hoy los sindicatos lo han ganado a pulso. Ni UGT, ni CCOO (tras la llegada de Toxo a la Secretaría General) pueden ser ya considerados por la masa laboral como "interlocutores sociales". Son solamente defensores de los propios intereses de sus burocracias, verdadero fajín de contención de las reivindicaciones laboral en el mejor de los casos y, en el peor, pantalla de defensa de ZParo que, a cambio de las prebendas económicas concedidas a los sindicatos les exige que eviten todo ataque a su gobierno y a su política: los únicos culpables de los 5.000.000 de parados.

7. El gobierno de la renuncia preventiva


Antes del verano fue el Playa Bakio, después fue el Alakrana, más tarde tres cooperantes secuestrados por una inexistente Al Qaeda del Magreb… España paga y no responde a las agresiones contra sus ciudadanos en el exterior. Los españoles nos hemos convertido en el blanco preferido de terroristas, piratas, mafiosas, choros y delincuentes de todo el mundo.

En lugar de responder contundentemente -y con la brutalidad que solamente entenderían esas bandas de delincuentes- aquí el gobierno se contenta con negociar las cantidades a pagar (Playa de Bakio) o entrar en culebrones (Caso de Willy Amin) o en estafas (un millón de euros entregado a quien no correspondía)… pero nunca persecución, ametrallamiento y rendición de los delincuentes. Ser español y viajar a determinadas zonas del Tercer mundo equivale ya hoy a llevar un cartel colgado del cuello con la siguiente leyenda: "Paga el gobierno ZP".

Renunciar a ejercer el legítimo derecho a la defensa y a la persecución de los delincuentes supone una invitación a seguir ejerciendo el papel de víctima.

8. Marruecos: una mujer ha hecho saltar 6 años de política zapaterista

Amina Haidar y su huelga de hambre ha bastado para que Marruecos apareciera como lo que verdaderamente es y la política exterior española en el Magreb quedara en entredicho. Esa política se basaba simplemente en decir amén a cualquier exigencia marroquí.

Es imposible estar en malas relaciones con un gobierno al que se le saca cualquier ventaja: ¿Qué subsaharianos saltan las verjas de Ceuta y Melilla? Por 40 millones de euros dejan de hacerlo. Y el gobierno español, paga. ¿Qué Marruecos exige inundar con sus productos hortofrutícolas de pésima calidad y sin control sanitario el mercado español? No importa, Zapatero les abre el camino de la UE y se constituye como el principal valedor. ¿Qué Marruecos envía imanes a su servicio para adoctrinar a las comunidades islámicas en España? Mejor mirar a otro lado. ¿Qué integristas marroquíes crean "tribunales islámicos"? Más vale no tenerlo en cuenta… ¿Cómo Marruecos iba a enfrentarse a España? ¡Si obtiene todo lo que exigía!

Y ahora, Amina Haidar, recuerda dos cosas: en primer lugar que la cuestión del Sáhara no está cerrada, que la antigua colonia español entregada a Marruecos de espaldas a la opinión del pueblo saharaui, está sufriendo una situación dramática de violación a los derechos humanos. En segundo lugar que las relaciones con Marruecos han sido, son y serán siempre extremadamente frágiles y, por tanto, la única política viable es la de contención , pero a alguien que puede, de la noche a la mañana, pasar de ser "amigo" a "problema", ni mano tendida, ni ayudas, ni inversiones, ni condonación de deuda, ni ayudas al desarrollo.

9. Servilismo zapateriano: ¿Qué puedes hacer tú por Obama?

En política internacional, el zapaterismo ha cometido errores en cadena, el primero de todos pensar que iba a existir una diferencia esencial entre el gobierno de Bush y el gobierno de Obama. Las declaraciones de ZParo y de Leyre Pajín en relación al zapaterismo (el parafraseo de JFK que realizó ZParo diciendo que "lo importante no es lo que Obama puede hacer por nosotros, sino lo que nosotros podemos hacer por Obama" o la referencia a la "circunstancia cósmica" que suponían la coincidencia de los gobiernos de Obama y de Zapatero, indican el grado simplicidad ingenua e ignorante de los dirigentes socialistas.

Su drama consiste en no entender que los intereses de los EEUU y los intereses europeos son contradictorios y que seguirán siéndolo gobierne quien gobierne en los EEUU. Sin embargo, ZParo no alberga el menor empacho en aumentar la contribución española a la guerra absurda de Afganistán, en la que España no tiene nada que ganar y solo la vida de nuestros muchachos que perder (¡como si fuera poco que la sangre española se derramara en guerras absurdas!), allí donde ZParo retiró las tropas en Irak. En realidad, ni Afganistán ni Irak son asuntos estratégicos para España, si fuimos a estos dos países fue por seguidismo hacia los EEUU.

Ni Aznar ni ZParo han entendido que los intereses de Europa y de España son diferentes. EEUU es el "adversario" que pretende desviar a Europa de su encuentro con Rusia, que pretende introducir el elemento islámico en la UE (a través de los países balcánicos islamistas, a través de Marruecos y a través de Turquía). Las peores opciones para la Unión Europea.

10. El repunte de la corrupción

Primero fue Gürtel, una trama de financiación ilegal del PP surgida durante los primeros años del gobierno de Aznar. Gürtel fue hijo directo de la falta de los errores propios del PP y de la falta de confianza del PSOE en su capacidad para conservar sus propios votos. Desde la perspectiva del PSOE se trataba de que si la crisis bloqueaba el crecimiento electoral del PSOE, se trataba de conseguir que el adversario principal perdiera todavía más votos: denunciar los casos de corrupción era una vía. Al margen de las intenciones de Garzón a la hora de ejecutar la operación, lo cierto es que las Brigadas Mediáticas del PSOE, con PRISA y MEDIAPRO, cargaron sin pensar que el PP podía pagar con la misma moneda.

Poco después se conocieron casos de corrupción especialmente en el PSOE de Andalucía y algo más tarde, todos los partidos políticos catalanes se vieron afectados por la detención de dirigentes de CiU y del PSC. ERC se tuvo que contentar con que alguno de sus segundones fuera detenido antes por cuestiones de pedofilia e intercambios de fotos de menores… Los 25 años de pujolismo saltaron por los aires cuando el brazo derecho de Pujol (Prenafeta) y su brazo izquierdo (Maciá Alavedra) fueron detenidos junto al alcalde socialista de Santa Coloma de Gramanet.

En la actualidad están abiertos 700 procesos contra cargos públicos y seguramente no habría dificultades en otras otros 7.000 procesos más si hubiera jueces suficientes para realizar las investigaciones. El resultado final ha sido el retorno de los peores fantasmas del felipismo, el desprestigio absoluto de la clase política y su divorcio completo de los intereses de la población.

(c) rnesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

En Navidad y Reyes: ¿Regalos sexistas y violentos? ¡Por supuesto!

Infokrisis.- Lo políticamente correcto es hacer campaña contra los juguetes bélicos y rechazar regalos que tengan que ver con el rol sexual. Quiero explicar por que me gustaría regalarle a mi hijo mayor un rifle del 22, a mi hijo pequeño un laser desintegrador matamarcianos y a mi hija pequeña una muñeca, más o menos, chochona.

Se aproximan los Reyes. La estupidez de los estúpidos se nota más en algunos períodos del año. Navidades, por ejemplo. Ya desde mediados de noviembre, los medios de comunicación han ido esparciendo mensajes contra los juguetes violentos y sexistas. Al parecer sería de buen tono regalar a un niño una muñeca y a una niña un camión volquete. Así evitaríamos que la niña cuidando a su muñeca se identificase con el rol de mujer-madre y al niño se le desvincularía de cualquier tendencia agresiva. Al menos en teoría.

Por que en la práctica, lo que obtendríamos –y lo que frecuentemente obtenemos- son niños neuróticos. Si una niña se identifica con una muñeca y un niño con una pistola es por que está escrito en sus predisposiciones genéticas, comunes a todos los mamíferos superiores, que la hembra tiene a su cargo el cuidado de la prole y al macho que se encarga de su defensa. A una comunidad no se la defiende chochona en mano, ni a una prole se la cuida con un camión-volquete. El progre, que piensa así y razona en tanto que progre, es el estúpido por excelencia.

El origen del problema: el buen salvaje de Rousseau

El progre intenta diseñar un mundo a su gusto, aunque contravenga la ley de la naturaleza que ha permitido la evolución de la especie desde el australopiteco al homo sapiens. No es raro que contra más fundamentalista es una utopía progre, tienda a niveles más inhumanos. En efecto, al no conocerse a sí mismo, el progre, desconoce su propia naturaleza y la de la sociedad que le rodea. Vive en el mundo de las esencias románticas creadas a partir de Rousseau (infame entre los infames y obtuso entre los obtusos) en su Discurso sobre la Desigualdad. Allí establece la fuente de la que han mamado los progres de todos los tiempos: de Darwin a Marx, de Freud a … ZP, a saber, la bondad intrínseca del ser humano al que la sociedad ha pervertido. Y no.

Los antropólogos progres actuales siguen sosteniendo esta tesis a partir del estudio de algunos pueblos primitivos actualmente existentes (bosquimanos, lapones, pigmeos e indígenas australianos). Y ciertamente parecen pueblos tímidos, totalmente faltos de agresividad… a los que la falta de competitividad ha llevado al aislamiento en territorios extremadamente hostiles en donde nadie más ha deseado vivir. Es, precisamente por eso y no por su bondad natural, por lo que estos pueblos han configurado un estilo de vida pacífico y tímido en tanto que su hábitat natural no seducía a ningún otro pueblo y, por tanto, nadie se lo disputaba. Por que, sépanlo nuestros progres, los pueblos “pacíficos” siempre han vivido en territorios extremadamente inhóspitos. La bondad natural, entendida como la “política de bambi” (remember ZP), jamás ha existido.

El problema era que Rousseau tenía una visión limitada del mundo. Apenas había visto otra cosa que las laderas verdes y disciplinadamente cultivadas próximas a Ginebra. Para él un “hombre primitivo” era un “campesino”. Uno de los fundadores de los EEUU llegó más lejos. Jefferson, en efecto, llegó a decir que el “hombre natural”, el campesino, posee más "pureza de alma que el hombre de la ciudad" (algo en lo que, hasta cierto punto, podemos estar de acuerdo) para afirmar luego que una nación incorruptible debe basar su fortaleza en la sociedad rural antes que en la urbana. De ahí que los granjeros en los EEUU sean la quintaesencia de “América”. Si esto es así ¿de dónde diablos ha salido Bush, los telepredicadores, los gansters, Hollywood, la comida basura, los marines de Abu Ghraib o, hablando de granjeros, Leatherface, el protagonista de la “masacre de Texas” que realmente existió…?

Por lo demás, los campesinos y granjeros norteamericanos -si es eso lo que preocupa- lograron asegurar la independencia de las colonias con las armas en la mano y, aún hoy, el derecho a disponer de armas de fuego es considerado como uno de los principales derechos del pueblo norteamericano. De Rousseau lo que ha surgido, no es un mundo feliz, sino la "Sociedad Norteamericana del Rifle"...

Mundo real y mundo imaginario

Como siempre, una vez más, el sueño de la razón ha producido monstruos. Absurdo pues pensar que impidiendo que un niño juegue con una pistola, se va a hacer de él un ciudadano pacífico. Para ejercer la violencia, de hecho, no hacen falta armas: nunca como hoy existe tanta violencia en la sociedad y nunca como hoy se ha impedido tanto a los niños jugar con armas simuladas. Intento vano por que los niños juegan con pistolas aún sin tener ni siquiera una pistola de juguete ¿o es que no habéis observado a los niños extendiendo los dedos medio e índice como si se tratara del cañón de un Colt y el pulgar como si fuera el martillo percutor, “disparándose” unos a otros?

El progre da por supuesto que la infancia es tan estúpida como lo es él. Y nuevamente, no. El niño siempre ha distinguido perfectamente entre el mundo de la fantasía y el mundo real. El progre no. El hecho de que la pedagogía progre se base en el “aprender jugando” indica ya el grado de confusionismo que inserta en las mentes infantiles: a base de aprender jugando, el niño termina por no aprender ni siquiera a jugar. Hasta que apareció la pegadogía progre, el niño distinguía perfectamente lo que era el mundo de ficción creado en sus juegos al mundo de la realidad en la que vivía cuando no jugaba. ¿Quién no ha hecho una tienda de campaña con unas sábanas y unas escobas? Seguramente la mayor parte de varones, ahora bien, acabado el juego, la sábana servía como equipamiento de la cama y las escobas y mochos para mantener la limpieza en el hogar. De la misma forma que una niña que juegue a “las cocinitas”, jamás se le ocurriría degustar uno de sus “pasteles” hecho con barro, plastilina y guijarros. A un niño le regalan una pistola laser desintegradota matamarcianos… es perfectamente consciente de que le va a acompañar en sus juegos, pero que él vive en el planeta tierra y su amiguimito del alma que vive en el 4º 2ª, no es un marciano o un tenebroso klinkorn.

El mundo del juego, como el mundo de los cuentos infantiles, es considerado por los niños como imaginario. Pero el niño, como el actor que sigue el método Stanislawsky, intenta asumir al máximo la fantasía... mientras dura el juego.

La confusión no se produce con este tipo de juegos, sino con aquellos otros de naturaleza alienante. Mucho más peligroso que un niño juegue con una videoconsola que con una escopeta de aire comprimido. La capacidad adictiva y alienante de la videocónsola es superior a cualquier juego clásico, aunque el soft no sea particularmente violento. De hecho, los videojuegos, incluso los más simples y pacíficos, se diseñan para que el jugador quede, literalmente, "enganchado" a la videocónsola. A esto se le llama "capacidad adictiva" y todos los programadores de videojuegos procuran acentuarla.

Con la escopeta, el niño aprenderá a apuntar, a templar la respiración, se entrenará su capacidad de observación, le ayudará a conocer el nexo de unión entre respiración y quietud, y cuando se canse de haber horadado la diana o la pared, abandonará el juego y pasará a hacer cualquier otra cosa. Por el contrario, un niño con una videoconsola jugará interminablemente, horas y horas, un juego alienante, hecho de luces, sincopadas, sonidos y situaciones virtuales desconectadas completamente del mundo real, con una componente altamente adictivia.

La adicción deriva de la posibilidad de mejorar el fallo cometido en la jugada siguiente. El adolescente con la escopeta de aire comprimido aprenderá pronto que cada disparo es algo único, que una vez apretado el gatillo no puede volver atrás; sus fallos quedarán reflejados en la diana taladrada. Eso le llevará a algunas conclusiones, pero no al lavado de cerebro generado por la videoconsola a partir de sonidos, luces, explosiones, muertos virtuales, vidas regeneradas, etc.

De todas formas, tal como afirma el viejo principio de la medicina homeopática, la dosis es lo que hace al veneno. Ingerir dos docenas de algo tan alimenticio como el plátano pueden causar trastornos graves en el estómago. Análogamente, tres días seguidos de videoconsola generan daños en el cerebro y en la visión del mundo que se hace el adolescente. Ahora bien, en sí mismo, incluso en las videoconsolas, el usuario normal, distingue entre mundo real y mundo virtual.

Está claro que si entre los adultos existe un 2% de psicópatas, existen unos mínimos de violencia social asumibles. Esto explica el por qué en las sociedades “normales” existe un remanente, desagradable pero aceptable de violencia juvenil generada por tribus urbanas. El problema es cuando –como en este momento- estos mínimos de “disparan” asindóticamente (aparición de bandas de “latin-kings” en las grande ciudades españolas, delincuencia infantil de origen magrebí, etc.), pero no es, desde luego por que los niños jueguen con armas, sino por la aparición de patología sociales muy concretas.

El rifle del 22 para mi hijo mayor

Es más, regalar un arma a un joven es una forma de iniciarlo en el mundo de los adultos y darle una lección de alto valor ético y moral: recordarle quien es, cuál es su obligación para con su comunidad. Es un hombre. Debe defender a su comunidad cuando ésta precise ser defendida. No es un moco vil y cobarde que huye cuando le atacan y que espera que venga el primo de Zumosol para hacer lo que él no es capaz de hacer. La vida es dura, contra antes se enseñe a los más jóvenes mejor.

Existe un maravilloso libro del antropólogo Kenneth Oakley, “El hombre, constructor de instrumentos”, que muy bien podría haberse llamado “El hombre constructor de armas”. La tesis de Oakley es que la construcción de “instrumentos” es lo que ha facilitado la selección natural y ha podido asegurar la evolución del austrolopiteco al homo sapiens. Pero el primer instrumento no fue otra cosa que un húmero de antílope y el primer cuchillo de sierra, hace un millón de años, media mandíbula de gacela. Gracias a las armas, los australopitecus lograron vencer a otras especies de primates competidoras y afirmarse hace un millón de años como antecesor del homo sapiens. Eran "seres naturales" y, precisamente por eso, contrariamente a lo que suponía Rousseau, estaban habituados a utilizar y fabricar armas.

En otras palabras: son las armas las que han facilitado la selección natural y han hecho que llegáramos a donde estamos, situados en la cúspide de la evolución. Desde el húmero de antílope en una mano y la media mandíbula inferior de gacela en otra, hasta lo tasers y las modernas tecnologías, la historia de nuestra especie y de nuestras antepasados ha sido un perfeccionamiento de armas que nos han permitido afirmar los dos intentos básicos presentes en toda especie biológica: el instinto territorial y el instinto de jerarquía.

Es fácil utilizar a Freud como arma arrojadiza. Una pistola para el viejo psiquiatra era un símbolo fálico y no incluye a las armas en ningún momento en su libro “El malestar en la civilización”. Freud creía –como buena parte de los científicos en su época y a partir de Darwin- que la selección natural genera la búsqueda de hembra y, por tanto, situaba a la sexualidad en el centro de su sistema. Ahora sabemos, gracias a la etología, que el instinto territorial y el instinto jerárquico preceden en importancia al instinto sexual, es más, gracias al primero se conciben las nociones de “amigo-enemigo” o “amor-odio” que permiten, a la postre, elegir pareja. Hoy se sabe sin sombra de duda que el control del territorio y el establecimiento de una cadena jerárquica, proporciona en las especies animales, automáticamente, compañía sexual y no al revés. Los machos pelean por el territorio y por su posición jerárquica, antes que por la hembra. De hecho, es la hembra la que decide, finalmente, a que macho se entrega.

Para luchar y defender a la propia comunidad (la familia, la tribu, la ciudad, la nación) frente a agresiones exteriores es preciso estar preparado, mental y físicamente. Y dotado de armas. Difícilmente puede estar preparado para defender algo aquel que desconoce lo que es el instrumento de toda defensa: el arma. Y mucho menos preparado puede estar alguien que niega incluso la posibilidad de que la comunidad corra riesgos y se vea sometida a amenazas constantes. El progre, evidentemente, con su afirmación rousoniana de bondad universal, y el buenismo implícito en su estupidez mental, sostiene eso precisamente. Sería bueno que, si ese es su ideal, se fuera a compartir su vida y sus tonterías con los pigmeos del Kalahari que, sin duda, piensan como él.

La pistola desintegradora matamarcianos para mi hijo pequeño

Una educación sana no ahoga los instintos que viajan con los genes, todo lo contrario, los potencia o, simplemente, los satisface. La peor de todas las educaciones posibles es aquella que tiende a confundir los deseos quiméricos con posibilidades reales e intenta torcer y quebrar el desarrollo de los instintos naturales. Haciendo que un niño juegue con muñecas, lo que se logra no es inhibir su agresividad y transmitirle valores de tolerancia e igualdad sexual, lo que se fabrica es un perfecto neurótico que arrastrará las consecuencias de su falta de adaptación a su naturaleza genética de varón desde su infancia hasta su senectud.

No es que yo le regale a mi hijo una pistola desintegradora matamarcianos para hacer de él un ser intolerante y cruel, es que en su naturaleza infantil y en sus circuitos genéticos está implícita la obligación de defender a la comunidad mediante el uso de los mismos instrumentos cuya utiliza ya entendió el australopiteco pero no el progre beatífico y rousoniano. No soy yo el que le tengo que elegir el juguete… es él el que quiere ese juguete y no la muñeca o la cocinita o el estuche de peluquería. No es que la elección de una pistola sea un elemento imitativo de su padre –de hecho, lo habitual es que los niños no vean a sus mayores con armas- ni mucho menos que la falacia freudiana del complejo de castración emerja del subconsciente y le imponga esa elección. Es que, al nacer varón, dotado de determinadas glándulas productoras de hormonas masculinas, la naturaleza ya hace la elección.

Está claro que de tanto en tanto aparecen “anormalidades”, a título de excepciones. No es ayer, en el pasado "primitivo" y "salvaje" en donde proliferaban tales anormalidades, sino en la modernidad. El caso de los dos adolescentes en torno a los que giró el documental de Michael Moore, “Bowning for Colombine”, pertenecen a este tipo de casos, como muchos otros casos de brutalidad juvenil (no olvidar que el psicópata está determinado genéticamente y que el asesino en seria, habitualmente psicópata, suele tener un cromosoma de más, el XYY). Como también es cierto que el complejo de castración existe… en gente interiormente desestructurada y con profundos problemas psicológicos, pero no para el ciudadano medio que no siente una especial atracción sexual por un arma. De hecho, el instinto señala perfectamente con quién tenemos que satisfacer el instinto sexual y reproductivo y con qué órgano podemos hacerlo. El primer orgasmo nos confirma en que la importancia del falo. El freudismo lo que hace es tomar la parte por el todo y extender de manera abusiva, “casos perfectos” protagonizados por perfectos tarados, a la totalidad de la sociedad.

Yo prefiero que mi hijo juegue con una pistola desintegradora matamarcianos para que esté preparado para el día, no en el que vengan los marcianos, sino en que le toque defender a su comunidad, para que no juegue con muñequitas como seguramente hacía ZP de pequeñín y luego adopte la política de la “renuncia preventiva”, para que cumpla la misma función, implícita en su estructura genética, que ha permitido la evolución de la humanidad a partir de los vertebrados.

Dice Robert Ardrey en “Génesis en África»: la evolución de cualquier especie social, incluyendo la humana, la selección natural castiga con igual rigor el fracaso en la paz como el fracaso en la guerra. El instinto territorial, de origen tan antiguo que no podemos señalar sus inicios, exige a todos los animales sociales, con igual intensidad, la capacidad de cooperación tanto como la de lucha”. Y unos años antes, el el doctor Carpenter escribió en su informe a la Academia de ciencias de Nueva Cork: “Aquellas actividades que se aceptan como éticas –tales como el altruismo, afectos fuertemente emotivos y cooperación- se atribuyen a los procesos intelectuales más elevados del hombre o bien a orígenes superhumanos. El enfoque natturalista relativo al estudio del comportamiento humano, competitivo y cooperativo, egoísta y altruista, admite raíces a nivel prehumano… Las acciones defensivas pueden implicar la estrecha coordinación de todos los miembros del grupo en un ataque concertado. En estos ataques hay individuos que hallan la muerte, pero esto es incidental ante el hecho de que el grupo sobrevive y se perpetúe la especie”. Lo esencial en cualquier especie es su pervivencia. Lo inevitable, la muerte de algunos de sus miembros. Lo imprescindible, lo imprescindible, no negar ni destruir el fondo territorial y jerárquico de la naturaleza humana.

Hoy, el problema no ha variado, solamente se ha introducido un elemento nuevo: el progresismo desarrollado a partir de Rousseau ha intentado modificar la naturaleza humana, torcerla y retorcerla. Cuando la realidad no ha encajado con su esquema intelectual artificioso y abstracto, ha intentado encajar la realidad a martillazos. El resultado ha sido que allí en donde el progresismo ha triunfado (de hecho, solo en “Occidente”), se ha atenuado el instinto natural de la especie humana. Precisamente por eso, mi hijo pequeño, que todavía tiene el instinto vivo, pide para Reyes una pistola desintegradora laser matamarcianos. Y la tendrá.

Y la muñeca chochona para mi hija...

Una hembra con un pico y una pala, o el casco de minero, indica que ha alcanzado la igualdad con el varón. Ahora sólo le falta todo lo demás. Y en cuanto a la sociedad, ha demostrado haber vencido cualquier reserva sexista. Ahora solo le falta quien le asegure su subsistencia. ZP está orgulloso de su gran logro en la materia, el 50% de ministras, ahora solo le queda evitar que en 2050 la sociedad española sea la que tenga más ancianos de toda la humanidad… Hay más ancianos por que faltan nuevos nacimientos. Claro está que ZP tiene solo una parte de culpa (en el fondo no es más que un progre, solo un progre y no da más de sí) como también el estilo de vida de la sociedad española que a partir de 1975 pasó a aceptar acríticamente cualquier sugerencia progre. La primera de todas, la integración de la mujer en el mercado de trabajo. Esto, acompañado de cierto hedonismo y de un culto al cuerpo que, inevitablemente, queda alterado después de la maternidad que, por lo demás, ocasiona problemas, prejuicios y esfuerzos suplementarios a ambos cónyuges, todo esto, decimos, ha generado el hundimiento de las tasas de natalidad y el que hoy más del 40% de los nacimientos sobre territorio español sean de parejas de origen extranjero.

La maternidad es otro instinto, un instinto fundamentalmente femenino, en la medida en que solo la mujer y nada más que la mujer puede procrear. La economía de esfuerzos y la división de funciones hacía que el hombre protegiera a su comunidad y la mujer cuidara de su prole. Ambos, cada uno en su especialidad, lo que hacían era perpetuar la especie (y el linaje). Pues bien, el instinto de la maternidad se ha perdido, algo de lo que están muy orgullosos los progres. Ahora se trata de dar el paso siguiente: abolir la división sexual. ZP va en camino: la equiparación de la pareja homosexual al matrimonio heterosexual es, sin duda, una de las excentricidades mayores que vamos a ver en los años de segunda “pasada por la izquierda”, al igual que facilitar el divorcio y el aborto, en lugar de crear las condiciones económico-sociales para atenuar los divorcios y recuperar la natalidad. Pero los objetivos de los progres, ya lo hemos dicho, son tan estúpidos como ellos.

Cuando una niña se siente a gusto con una muñeca y a su hermano lo único que se le ocurre es destripar a esa misma muñeca… eso es que las cosas van por buen camino, nacen niños y niñas conscientes de cuál va a ser su papel en la sociedad. Ahora bien, cuando el niño juego con muñecas y la niña no se aparta del último videojuego ultraviolento, entonces lo que se está preparando es el advenimiento de una sociedad neurótica que reprima la agresividad de unos y atenúe el instinto de reproducción de otras. Ya hemos llegado a ese tipo de sociedad: un cuerpo que ha rebajado sus sistema inmunológico, esto es, sus defensas. Por eso decimos que la sociedad moderna está aquejada de una serie de patologías que comprometen su existencia futura

Por que, en definitiva, no son los padres los que eligen los juguetes a sus hijos; ni siquiera los que eligen según sus gustos y la publicidad. Son sus genes. Es su instinto lo que hace que los niños busquen las armas por que su naturaleza más profunda, heredada de los cazadores-recolectores del neolítico y, si nos retrotraemos mucho más atrás en la prehistoria, por que los australopitecos ya experimentaban esa necesidad y las armas aseguraron su supervivencia, y por que las niñas llevan en su carga genética la potestad de dar la vida y el deber de cuidar de la prole. Esos son los "modelos naturales" y no el campesino bucólico de la antropología romántica generada a partir de Rousseau y de la que mamaron los tres grandes popes del siglo XX: Darwin, Marx y Freud.

Por mucho que las idioteces progresistas lo intenten, castrando a los niños y masculinizando a las niñas, creando un “tercer sexo” ambiguo que solo satisface a los ambiguos, por mucho que se cierren las puertas a los determinismos naturales, los determinismos naturales entran por la ventana.

Personalmente prefiero conocer y reconocer lo que tenemos en nuestro interior. Por eso regalo a mis hijos un rifle del 22, una pistola desintegradora laser matamarcianos y una muñeca chochona. Quiero hacer de ellos hombres y mujeres libres en condiciones de asegurar la supervivencia del linaje y de la especie, no seres neuróticos y frágiles, con el cerebro confuso por jugar con la Barbie desdiciendo su naturaleza de hombres y por jugar con todo aquello que niega su feminidad convirtiéndolas en hombres desprovistos de falo. Neuróticos todos y con todos los problemas de identificación posibles. Eso es para los progres, no para los Hombres.

© Ernest Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

Eduardo Arias: eternamente agradecido por tu "Marketing de Guerra" (III de III)

Infokrisis.- Era yo un chico tentado a mis lejanos y desmadrados 20 años por el marketing y la publicidad que obtuvo su máster en 1976 y en esta temática por el Centro de Nuevas Profesiones de Barcelona. Luego, empeñado en seguir esa vía transferí mis inquietudes hacía las "operaciones psicológicas" en escuelas innombrables que no suelen dar títulos reconocidos pero que formar, lo que se dice formar, si forman. OPSIC (operaciones psicológicas) es una sigla maldita de los que saben cómo manipular a las masas. El que tenga formación en esa dirección no quiere decir que lo mío sea llevar a rebaños de borregos hacia donde la superioridad y el mando indican. Dice solo que conozco la técnica, nada más.

El caso es que tenía yo archivados todos esos conocimientos cuando, debió ser en abril o mayo de 2008, Eduardo Arias me pasó unas fotocopias primorosamente encuadernadas con espiral para que me las leyera. Dado que esto ocurrió durante un Curso de Acción Política organizado por E2000 y dada la común militancia con Eduardo, le juré y perjuré que me leería el texto y opinaría sobre él. Mentí, claro. Le di apenas un apresurado vistazo al centenar y pico de fotocopias primorosamente encuadernadas con espiral del 15, concluyendo que aportaban poco a la mercadotecnia. Eran un dejà vû que tenía superado.

El núcleo de la polémica

En un siguiente CAP, Eduardo -querido Eduardo, mira que eres coñazo cuando te lo propones- me recriminó el no haber leído "su libro", a la sazón titulado Marketing de Guerra. Cuando eso ocurría yo había olvidado ya el libro en un cajón que no localicé sino casi un año después. Y entonces me lo leí. Tenía razón en mi primera apreciación: no aportaba gran cosa a la mercadotecnia que me habían enseñando en 1975-76 y quedaba muy por detrás de los cursos de OPSIC que recibí antes y después de esa fecha. Con todo y por deferencia al que puedo calificar como "mi entrañable camarada" me leí el libro, más que nada para evitar que en un siguiente CAP pudiera recriminarme el no haberlo hecho.

Cabe decir que Eduardo y yo estamos separados por una -al menos por mi parte- cordial discrepancia que se remonta a doce años doce: él considera que nuestro espacio natural de crecimiento es el franquismo y yo -que conocí lo mediocre y gris del franquismo- que mi padre me enseñó a vivir el momento, creo que del franquismo no pueda obtener nada esencial a casi 35 años después de la muerte de Francisco Franco.

En términos políticos, cabría decir que Eduardo es partidario del "sector histórico" (es decir de llevar una lucha política en el siglo XXI elevada sobre las brasas de los 40 años de franquismo) y yo soy partidario de la "autonomía histórica" (esto es, de la consideración de que una toma de posición en 2009 debe ser independiente de movimientos históricos anteriores). Esto es lo que nos separa, por mi parte fraternalmente, y lo que hace que estando en el mismo partido -E2000- mantengamos posiciones discrepantes. No creo que sea mal asunto llevar a la luz pública una polémica entre camaradas.

Y esta es la finalidad de estas líneas: demostrar a Eduardo que el libro tan emotivamente recomendado por él, me lo he leído finalmente, lo he subrayado, lo he estudiado como se estudia un libro de texto, he reflexionado sobre él y si algo he llegado a entender es lo que ya sabía por mi formación en marketing y publicidad convencionales y por mi formación en OPSIC. Dicho de otra manera: el contenido de "Marketing de Guerra", recomendado por Eduardo, refuerza -y de qué manera- mis posiciones y es un alegato, precisamente, contra las suyas, propias del "sector histórico". En patriotas.es, los últimos artículos de mi querido camarada se titulan así: "20-N: José Antonio" (13.12.09), "20-N: Franco" (11.012.09), "20-N: la transición" (10.1209), "20-N: hacemos política" (09.2.09), "Ramiro Ledesma en memoria" (27.12.09), y la serie "Recuperar el terreno entregado" (26.09.09), cuyos títulos son suficientemente ilustrativos de por dónde van sus tiros y, de paso, generar tortícolis a fuerza de mirar atrás: rendir un tributo al "sector histórico" y encontrar en él una plataforma para proyectarse sobre el presente.

La idea de Eduardo es que nuestro espacio político natural es el que se identifica con todos estos temas: franquismo, falangismo, carlismo, fuerzanuevismo. Abandonarlo, supone un triple salto mortal que nos deja sin espacio originario, y no nos ayuda a ganar nuevos espacios. Simplificando, claro está, ésta es la idea de fondo. Obviamente no estoy de acuerdo.

Mi idea es que el franquismo murió el 20-N de 1975, hace justamente 34 años, lo que no es poco; el franquismo y  los movimientos históricos murieron mucho antes de la transición y precisamente el fracaso de la extrema-derecha consistió en identificarse en el período 1976-1983 con ellos, ignorando que su momento histórico ya había pasado. Como si Recaredo se hubiera identificado con los numantinos frente a los romanos. O como si Indalecio Prieto hubiera identificado sus orientaciones con "Los Vengadores de Alivaud", grupo carbonario que existió cien años antes. O, más exactamente, como si (1968 menos 40 años) yo, cuando era joven y tronchamozas, me hubiera identificado con la dictadura de Berenguer, de la misma forma que Eduardo (2009 menos 40) se ha identificado con el tardo-franquismo.

Mirar atrás produce tortícolis y evita contemplar el presente con ojos abiertos y atentos al presente. En mi opinión eso es lo que le pasa a Eduardo: que experimenta la sensación de que con mitos -en ocasiones excepcionalmente tenues- de los años 30, puede abordarse una lucha política en 2009. Yo opino que ni de coña.

Y esto es lo que vamos a demostrar en estas líneas que son, ante todo, una reflexión personal y la demostración de que me he leído el puto libro de marras recomendado por Eduardo y quien me lo recomendó.

¿Cuál es nuestra forma de guerrear?

"Marketing de Guerra" el libro que me recomendó Eduardo para entender su posición, parte de la base de que la lucha política no es más que un traslación de la idea de guerra convencional. Idea que comparto por completo y sobre la que ya he escrito en mi MANUAL DE LUCHA POLÍTICA. En la guerra convencional se trata de conquistar el territorio geográfico, en la guerra política ese "territorio" es la población y lo que separa a un partido del poder es precisamente la población, Conquístala y obtendrás el poder.

Pero, y esta es la esencia del libro recomendado por Eduardo, existen distintas formas de guerrear: guerra de posiciones, guerra de flanqueo, guerra de guerrillas, guerra defensiva, guerra ofensiva, etc. La idea de Eduardo es que la "nuestra" es la "guerra de guerrillas" que consistiría en encontrar un fragmento lo suficientemente pequeño de mercado (esto es, de "frente") para defenderlo. Para Eduardo, ese fragmento es el "sector histórico" (franquismo, falangismo, carlismo, fuerzanuevismo) a la vista de que en la transición obtuvo un diputado y que Fuerza Nueva, logró movilizar cierto sector de la población. Así pues, la defensa del franquismo y de los demás movimientos históricos se basaría en que fueron "algo" hace la friolera de 35 años y, como se sabe, dónde ha habido mucho, siempre queda algo…

Así pues nuestro "entorno natural de captación" sería el franquismo, la falange, el carlismo y el fuerzanuevismo de la transición que no era sino una visión fragmentaria y parcial del franquismo en su versión nacional-católica.

Yo no creo que ese sea el "modelo de guerra" que nos conviene practicar y lo explicaré:

1) El franquismo tuvo lugar hace más de 35 años, quienes eran maduros entonces tienen hoy 70 años para arriba. Me limito a constatar que el tiempo pasa y que lo que podía ser -más o menos- cierto en 1975, no lo es casi 35 años después.

2) Tenemos un "sector de frente" lo "suficientemente pequeño para defenderlo"… pero el paso del tiempo lo ha hecho tan absolutamente minúsculo que, más que "frente" es un boquete reducido a unos pocos centímetros y cada día que pasa más minúsculo. Para saber lo que era el franquismo había que tener como mínimo en 1976, 25 años. La gente que entendió lo que era el franquismo entonces, hoy tiene hoy más de 60 años… No son precisamente jóvenes.

3) Y, a todo esto ¿qué fue el franquismo? Respuesta: una forma de eclecticismo político que atravesó por distintas etapas: entre 1936 y 1943 el franquismo fue "falangismo imperial"; entre 1943 (Stalingrado y defenestración de Serrano Suñer) y 1956 fue "nacional-catolicismo"; y entre 1956 y 1976 fue "desarrollismo". En cada una de estas etapas el franquismo utilizó, primero a falangistas (Girón, Arrese), luego a "propagandistas católicos" (lo más parecido a la democracia cristiana en la época) y luego a "tecnócratas" procedentes del Opus Dei. De ahí que a la pregunta de "¿qué fue el franquismo?", respondamos: "una forma de eclecticismo", tal como el propio Franco explicó ingenua pero significativamente a Salgado Araujo: "Haga como yo, no se dedique a la política". El franquismo fue, en definitiva, la forma de gobierno que entre 1939 y 1975 condujo a España del subdesarrollo al capitalismo avanzado, recuperando el atraso secular de España. Y para ello sacrificó las libertades políticas -que no existían Eduardo, que no- al desarrollismo, concentrando esfuerzo en la planificación de la economía. Y en ese sentido, acertó en un país que no se había beneficiado del plan Marshall. ¿Cuál fue el problema? Que en 1975 el escuálido capitalismo español, para crecer, precisaba integrarse en Europa y en la OTAN y por eso, esas mismas fuerzas que el franquismo había amamantado, forzaron al transición española, única garantía de alcanzar ese objetivo (penetrar  en el mercado europeo). En estas escasas quince líneas, he resumido el papel histórico del franquismo: una forma de eclecticismo político que no voy a ser yo quien condene, pero que considero algo completamente coyuntural, sin proyección política en la actualidad y que, créeme, fue gris y aburrido.

4) El soporte sociológico del franquismo se diluyó por completo entre 1976 y 1983. El "franquismo sociológico" dejó de existir y se pasó con armas y bagajes a AP primero y luego al PP. Ya en 1977 eran minorías muy escasas la que apoyaban a Fuerza Nueva. Lo esencial del franquismo sociológico había pasado a AP (hoy PP) y a UCD (hoy, mierda seca bien aplanada).

5) Los "franquistas" eran anti-izquierdistas mucho más que anti-derechistas. Por tanto han ido votando regularmente a todas las opciones anti-izquierdistas: AP, UCD, CDS, PP… o bien se han refugiado en la abstención, o bien… están muertos y enterrados porque nadie que en 1976 tuviera más de 40 años goza hoy de una salud de hierro precisamente…

6) Así pues la "guerra de guerrillas" (franquistas, falangistas y fuerzanuevistas hostigando a la democracia es viable), no es precisamente lo nuestro. Si algún tipo de guerra conviene en estas circunstancias y para las fuerzas políticas de carácter patriótico, es otro modelo bélico: la guerra de posiciones. Ésta consiste fundamentalmente en tratar de erosionar una sección del frente adversario lo suficientemente concreta y reducida como para que, asediada y bombardeada una y otra vez, finalmente se derrumbe. Se trata pues de concentrar esfuerzos en ese sector y machacar una y otra vez hasta que el muro caída en mil pedazos. ¿Cuál es ese sector? Es simple y es en donde E2000 bombardea a diario: "inmigración - corrupción - paro".

7) Esa pequeña porción del frente esta desguarnecida por los partidos del sistema (todos son cómplices de la corrupción, todos han generado un sistema globalizado que ha llevado directamente al paro y todos -PP y PSOE- han favorecido directamente la llegada masiva de inmigrantes. Guerra, pues, de posiciones, frente a la guerra de guerrillas aisladas en la montaña (como le ocurrió al maquis) y preocupadas solamente por subsistir. Guerra de posiciones para atacar una línea de frente muy estrecha y desguarnecida (inmigración - paro - corrupción) que se puede perforar perfectamente a condición de que uno se tome copas con gente normal y no exclusivamente con antiguos fuerzanuevistas, exfranquistas líticos y falangistas de guardarropía. ¿O es que un sector amplio de la sociedad española no está hasta los mismísimos de la inmigración masiva? ¿O es que la corrupción no supone una afrenta contra los trabajadores? ¿O es que la crisis económica no es un reflejo de la corrupción y la globalización auspiciadas por el PP y por PSOE, las dos columnas sobre las que se mantiene el sistema nacido en 1978? Hunde esas columnas y hundirás este puto sistema podrido y de mierda. El franquismo, querido Eduardo, hoy, no le interesa ya a nadie, ni si quiera a muchos de nosotros, queda tan atrás como en 1968 quedaba atrás la dictadura de Berenguer y como en tiempo de Berenguer quedaba atrás Amadeo de Saboya y como en tiempos de Amadeo quedaba atrás el carbonarismo y la comunería conspirativa liberal… ¿Y yo qué coño quieres que te diga si la historia tiene una dirección y el pasado, pasado queda?

8) El error principal de Eduardo es pensar que la "guerra de guerrillas", esa forma tan española de dar pol culo, puede tener hoy traducción política. En 1976 -yo estaba allí agarrado a los güevos de la estatua del centro de la plaza- y no habían más de 250.000 españoles, poco realmente para un régimen que había durado 38 años. A medida que la transición fue teniendo problemas de encaje, en 1980 llegaron a haber 500.000 de españoles en la Plaza de Oriente. Pero a partir del 23-F de 1981, se evidenció que había democracia para rato y esas masas, pasaron a engrosar la nómina, mayoritariamente de AP primero y del PP después. Y en eso siguen los herederos y supervivientes. ¿"Guerra de guerrillas" con quién? ¿Con Girón y Raimundo? ¿Con los 40 de Ayete  (procuradores en  Cortes elegidos directamente por el Caudillo de los que no creo que sobrevivan muchos además de Blaspi)…? El ciclo de la vida es algo maravilloso: las generaciones se suceden unas a otras: lo que hoy es presente, mañana es pasado, lo que un día fue actual, mañana tiene olor a naftalina y alcanfor. ¿Y yo que quieres que te diga? Mi momento histórico es la época de romana, la de Augusto, César y los Escipiones… Todo lo que vino después me suena a "modernidad" y no me gusta. Pero la "política" es otra cosa: consiste en buscar fuerzas sociales realmente existentes sobre las que se pueda trabajar. Y los sectores "franquistas", "falangistas", "fuerzanuevistas" hoy por hoy, no tienen el más mínimo peso real, por mucho que te empeñes. Ciento y pico kilos para obtener 19.000 votos, tal es la ratio inversión/rendimiento obtenida por AES. Por tanto, la "guerra de guerrillas" que propones tras la lectura del libro por ti recomendado, no es más que un brindis al sol… el franquismo, caro Eduardo, ha muerto; nadie se acuerda de aquel chico que estudiaba filosofía y letras, escribió unos pocos artículos en La Revista de Occidente y en el mejor momento estuvo arropado por 200 adolescentes -no más- que fue Ramiro Ledesma (no hará falta que te recuerde que la mayor parte de los grupúsculos actuales tiene justamente esa militancia y no más). De las 1.500 páginas de las Obras Completas de José Antonio, no sobreviven ni son comprensibles más allá de 50…. Todo esto supone mirar atrás, a un pasado que en nada contribuye a construir el presente.

9) Sería de desear que el "sector histórico" reconociera que es pasado y que debe un tributo al pasado. Seguramente nosotros mismos participaríamos de las actividades de fundaciones, círculos culturales que asumieran el legado franquista, joseantoniano, ramiriano… con tal de analizarlo, explicarlo, y demás. Pero difícilmente puede hacerse una lucha política hoy sobre esas bases. En 1930-50 no existía la globalización, ni las multinacionales, ni los problemas del medio ambiente… Hoy son el centro de la acción  política y, como era de esperar, gentes que vivieron en los años 30 no pudieron aportar nada al respecto… ¿Implica eso que no tengamos nada que decir? No, precisamente. Implica que, desde el "sector histórico" no hay nada que decir porque los "fundadores históricos" no dijeron nada. Luego ese camino, ha quedado dramáticamente atrás. Lo lamento: soy técnico en publicidad, marketing y OPSIC, y no tengo ningún motivo para mentir a los camaradas con los que he recorrido parte del camino: Las imágenes de falangistas uniformados producen una sensación difícilmente explicable, son como un túnel del tiempo; los planteamientos de Blas Piñar en 1977 estaban ya rebasados incluso por la doctrina del Vaticano…" ¿Y yo qué queréis que os diga? Me limito a constatar la realidad unánimemente aceptada. El "sector histórico" huele a alcanfor y a conservantes. No huele a acción política. Con él se pueden vender cuatro libros (no cuatro mil), se puede revivir el pasado, no construir el futuro. Se puede divagar sobre el ayer (siempre habrá abuelos prematuros que entrarán al trapo), no preparar el mañana. Lo siento, el ayer me interesa mucho menos que el mañana. Así me lo enseñó mi padre y así he visto que tenía razón.

10) Lo he dicho y repetido en muchas ocasiones: en ningún lugar de Europa, se ha alcanzado un éxito haciendo causa común con el "modelo histórico": Fini se vio obligado a pasar del neofascismo al postfascismo porque se le iba muriendo el electorado partidario de la República Social Italiana; en vano buscaríamos en el BNP referencias a Sir Oswald Mosley; mucho menos en el Front National de Le Pen encontraríamos loas, glosas y alabanzas al gobierno de Vichy y al mariscal Petain. El Vlaams Belang no suele hacer causa común con León Degrelle y ni el FPÖ ni e BÖZ austríacos reconocen tener nada que ver con el nacionalsocialismo histórico. Lo que funciona en un continente -Europa- deberá funcionar también en España. Diré más: en Italia el fascismo murió bajo las bombas aliadas, con medio país ocupado; Austria estuvo condicionada por la proximidad soviética y se vio forzada al neutralismo; en 1975-85 optar por el anti inmigracionismo en Francia o Italia implicaba suicidarse políticamente. En ningún país europeo, en ninguno,  hubo opción política alguna e se refiriera a las experiencias de los años 30, esto es, al "modelo histórico". Por eso, sin duda, tanto en Francia, como en Italia, como en Flandes, como en el Reino Unido, como en Austria, como en Suiza, existen hoy partidos que están rondando el poder o gestionando parcelas de poder: justamente porque supieron separarse de  modelos históricos. En España, en cambio, el franquismo puso las armas a la funerala sin resistencia, ni heroísmo: la inmensa mayoría intentaron reciclarse en UCD y en el PP…

A partir de aquí, en una segunda parte, de estas notas, vamos a intentar estudiar las distinta reglas  de la mercadotecnia incluidas en el libro cuya lectura nos recomendó Eduardo, para demostrar que sus tesis, justamente, contribuyen a condenar las suyas.

No es el que consideremos que el tema tiene excesivo calado, sino, simplemente nos vemos forzados a escribir estas líneas a cusa de la proximidad con Eduardo, que intenta justificar sus posiciones en función de la obra "Marketing de Guerra"…. Obra cuya lectura, para colmo, es lo más alejado precisamente de las posiciones del "sector histórico", justamente porque han sido escritas por un técnico en marketing y publicidad.

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Eduardo Arias: eternamente agradecido por tu "Marketing de Guerra" (II de III)

Infokrisis.- Escribí la primera parte de este artículo el 17 de diciembre (el día que pasará a la historia porque en el se estrenó Avatar, la película -hasta ahora- más cara de la historia). Lo colgué el 18 y lo envié a Javi Marcos, no tanto para que lo colocara en su blog como para transmitirle unos argumentos que implicaban mi disconformidad con su línea y la sensación de que aquella -la suya- es una vía muerta. Al día siguiente, el 19, lo retiré de infokrisis. No me parecía un tema suficientemente interesante, ni infokrisis el lugar para lanzarlo. También es cierto que tenía muchas cosas que hacer y, la primera de todas ellas, preocuparme de mi familia y pasar con ellos unas vacaciones de 10 días. No tenía tiempo de completar el artículo, así que era mejor olvidarlo; por otra parte, nada de lo que podía añadir iba a aportar nada nuevo, así que para qué dedicar un par de horas de mi vida a un tema que casi todos tienen suficientemente claro: que la extrema-derecha ha muerto y que si quiere sobrevivir en España, la extrema-derecha solamente podrá hacerlo… dejando de ser la extrema-derecha que ha sido durante 35 años. Era comprensible que siempre quedara un "dernier carré" de entusiastas de la ultraderecha que se negaran a superar una fase que ya ha quedado muy atrás y que poco o nada puede aportar. Pero cometí un error: entre otros libros y materiales de lectura para mis pequeñas vacaciones navideñas, me llevé el ejemplar maldito de "Marketing de Guerra". Y en el tren, volví a leer la obra recomendada por Eduardo Arias.

Creo que en la primera parte de este artículo dije que el libro era uno de tantos tratados de marketing y publicidad y que, en mi opinión no aportaba nada. Rectifico este criterio. Es un libro malo que une dos defectos: el primero que debió ser escrito hacia finales de los años 80 y el segundo que tiene menos visión profética que Zapatero detectando una crisis económica y Rubalcaba previendo un "atentado terrorista". El libro tiene, pues, más de 20 años. La palabra "internet" no aparece en ni una sola ocasión. Todos los ejemplos de ascensos y caídas fulgurantes de productos son incluso anteriores a la Segunda Guerra Mundial y, en cualquier caso, siempre antes de 1989. Y este es el problema: que a unas ideas retrógradas, atrasadas en relación a nuestro momento histórico como las que sostiene Arias, para colmo aspira a avalarlas con un libro escrito en un período lítico de la historia del marketing y de la publicidad. Sí, porque a la velocidad con la que cambia el mundo, veinte años son demasiados años para que las tesis del libro se mantengan, para que las 22 "leyes inmutables" de la mercadotécnica no hayan mutado hasta el infinito.

En cuanto a la capacidad de predicción del autor, también tiene cojones. En 1988, el autor preveía que la empresa de informática Lotus triunfaría al haberse centrado en un solo productor de envergadura: la hoja de cálculo; mientras que, por su parte, Microsoft entraría en barrena al haber apostado por una gama mucho más amplia de productos adaptada a todos los niveles de Software. Hoy Lotus es solo un arcano para iniciados en la informática mientras que el paquete Office, en cuyo interior, existe una hoja de cálculo, sin duda la más utilizada en la actualidad. Ya a principios de 1990, Lotus había perdido la batalla de las aplicaciones desktop. Para colmo, Lotus fue comprada por IBM, compañía sobre la que el autor del inefable libro de mercadotecnia preveía una ruina absoluta.

Llama también la atención, la reiteración con la que el autor del libro nos habla una y otra vez de Pepsi-Cola, Coca-Cola, Royal Crow… y sus avatares. Cuenta el gran fracaso en el lanzamiento de New Coque… pero elude el fracaso aún mayor de Coca-Cola Lemon y el éxito del Zero-Coca que rompe una de las leyes de la mercadotecnia enunciadas en el librito. Tampoco abundan los ejemplos de fast-food tan solo se alude en una ocasión a la pugna entre Mc Donalds y Burger King, pero en absoluto Kentucky y, por supuesto, nada a las alternativas nacionales aparecidas en casa país, ni siquiera a las tres marcas de Pizza servidas a domicilio que se disputan el mercado.

Y es que, desdiciendo al tango, 20 años son muchos para la mercadotecnia. De todas formas, alguien que cree que el franquismo y el Movimiento Nacional pueden resucitar (repito: "que el franquismo y el Movimiento Nacional pueden resucitar" y no ironizo) es alguien para el que recomendar un libro de mercadotecnia escrito hace "sólo" 20 años constituye casi una osadía.

El libro, además, tiene otra imperfección: su título. ¿Marketing de guerra? ¿Por qué Marketing de Guerra? En el fondo salvo las 17 primeras páginas en el resto no se habla en absoluto de nada que tenga que ver con temática bélica. Se alude a von Clausewitz y a su obra "De la Guerra" al que le dedicamos un artículo en infokrisis hará unos años (La larga marcha hacia la guerra moderna), pero basta con leer un poco lo que dicen los autores de "Marketing de Guerra" para convencerse de que no lo han leído directamente.

No exponen bien las similitudes entre el "campo de batalla" de las guerras convencionales y el "campo de batalla" de la mercadotecnia. Y es tan simple: en el campo de batalla se trataba de conquistar territorios, en el marketing (y en las operaciones psicológicas) de conquistar el corazón y la mente de las poblaciones. Las posibilidades bélicas son hoy muchas más de las que contempló Clausewitz y no existe solamente una "guerra defensiva", una "guerra ofensiva", una "guerra de flanqueo" y una "guerra de guerrillas". Por otra parte, de todas estas posibilidades, solamente la "guerra de guerrillas" es la que de ninguna manera cuadraría a una estrategia de marketing. Este marco estratégico prevé la posibilidad de sufrir grandes bajas por parte del bando guerrillero. Si se asume que se está dispuesto a sufrir esas pérdidas, es posible iniciar ese modelo de conflicto, pero si se duda de que se esté en condiciones de soportar un ciclo en espiral de acción-represión-nueva acción, más vale ni plantear este tipo de conflicto. ¿Y qué diablos va a poder soportar la extrema-derecha una sola de cuya docena y media de organizaciones puede alardear de superar el millar de afiliados? Por otra parte, una guerra de guerrillas solamente puede realizarse si se han acumulado arsenales suficientemente importantes como para garantizar los primeros pasos del conflicto (fue lo que hizo la guardia personal de Saddam Hussein en cuanto previó que no podía enfrentarse en campo abierto al poder destructor norteamericano: enterrar cantidades ingentes de armamento y explosivos). Desde que primero Fuerza Nueva y luego El Alcázar se configuraron como verdaderas piras para quemar recursos ultras, ya desde mediados de los 80, no queda absolutamente nada ni para comprar pipas. Pero esta es otra historia.

Todo esto lo añadimos a lo ya dicho para confirmar que el libro es de los malos de cojones… en su tiempo pudo ser algo grande, pero 20 años después, algunas páginas suscitan sonrisa, en especial las dedicadas a marketing aplicado al sector informático.

Entendemos perfectamente que algunos puntos hayan merecido el interés de Arias. Por ejemplo aquella primera "ley inmutable" que dice que es más importante ser el primero que ser el mejor… Si tenemos en cuenta que el primer partido ultra en aparición sería la Comunión Tradicionalista, la Falange o el Partido de Albiñana, y que estos tienen entre 70 y 150 años, es evidente que están llamados a dominar el mercado político español... según Marketing de Guerra. Desgraciadamente, la mercadotecnia se refiere a otra cosa. Un producto, para ser vendible, debe ser actual. Y esta si es una ley relativamente inmutable. Aunque todos los niños de todas las épocas jugarán con una piedra y un trompo a cuerda, a nadie se le escapa que en los años 50 el tren eléctrico era el regalo que todos esperábamos, entre los 60 y los 80 fue el Scalectrix y a partir de ahí, generaciones de videojuegos. Regálale hoy a un niño un yo-yo y si no tiene una educación jesuítica, lo más probable es que lo tire delante de ti.

En política se trata de vender un productor. Algunos ilusos creen que venden "ideologías". Otros que venden siglas y los hay incluso que se creen que venden glorias pasadas. La Falange de José Antonio no tiene nada que ver con la falange del presente. Y por otra parte, si José Antonio y sus compañeros vivieron hoy estamos completamente seguros de que fundarían un movimiento con unas características muy diferentes a las de los años 30. A nadie con dos dedos de frente se le ocurre hoy ponerse a vender vídeos VHS en la era del BlueRay… Y hace solamente 20 años que se extinguieron los últimos VHS. Solamente alguien que desconozca completamente las leyes de la mercadotecnia puede aspirar a vender franquismo o similares a la sociedad del siglo XXI.

Rectificamos: claro que pueden venderse vídeos VHS, como se pueden vender grabadoras de CDs, o de cámaras de sistema Polaroid… e incluso tendrán una "cuota de mercado" (eso que tanto le preocupa conservar a Arias), pero será absolutamente pequeña. Es una ley física: si se sumerge en una bañera llena de yogurt a un vendedor de barquillos y a un tragasables y se les une con un hilo de cobre de diámetro conveniente, se obtiene una corriente eléctrica tan floja que no sirve absolutamente para nada. ¿Para qué sirve un planteamiento político que cada día que pasa va quedando más atrás en la historia? Cada día que pasa, es un día en el que el franquismo y la falange retroceden más en la historia. Lo mismo le ocurrió a Viriato o a Indívil y Mandonio. Fue actuales… mientras tuvieron actualidad, pero el paso del tiempo hace que el presente de hoy, mañana, sea pasado.

El problema es que Arias confunde "hacer política" con reunirse con los "camaradas". Está claro que siempre habrá camaradas que quieren unirse a otros como ellos. Hasta bien entrados los años 90, siguió existiendo el grupo de amigos de Commodore Amiga que se consideraban una especie de élite dentro de la informática a la vista de que en el sector multimedia, durante unos años (1985-94), la firma Commodore Amiga tuvo prestaciones en multimedia superior a los sistemas Mac y al Windows. Eso pasó. Hoy, todavía algunos últimos mohicanos de Amiga siguen manteniendo sus foros y sus intercambios de archivos. Su hora ha pasado, sólo que se niegan a reconocer la realidad.

Cuando en marketing se habla de "cuota de mercado" se alude a cuotas significativas… no a miserias. Un 4% en la cuota de mercado de utilitarios de pequeño tamaño acumulada en los años 80 por Wolkswagen en EEUU parece pequeña… pero es, al menos, significativa. ¿Qué cuota puede tener hoy el carlismo en España? ¿o la Falange? ¿o los herederos de Fuerza Nueva? ¿o toda la extrema-derecha en bloque? ¿un 1%? No, eso es demasiado. Ha habido elecciones y más elecciones y está en apenas 40-60.000 votos, no más. Mucho menos de la mitad del 1%. Los gustos del mercado han cambiado: siempre ocurre, es la esencia de la mercadotecnia. Estar atentos a los cambios, porque puede ocurrir que en un tiempo toda España saliera detrás de una bandera nacional con el águila y hoy lo haga apenas un 0’4 del electorado y muchos por puro despiste o por simple error técnico (o simplemente porque maliciosamente, como ocurrió en las últimas elecciones europeas, varios miles de votos que debían haber ido a los abertzales vascos fueron a parar a candidaturas de extrema-derecha… que era una forma como de decir, "bueno, ahí no pasa nada, ellos mismos serán los primeros en callar para evitar que se les resten votos". Hay algo peor que decirse anti-sistema: el que el sistema juegue contigo.

Contra los cambios de gustos en el mercado no puede hacerse nada salvo: abandonar la lucha política y dedicarse al cultivo de la memoria histórica (y no se hará desde luego colgando carteles en las calles y reproduciendo rostros que no dicen ya nada, absolutamente nada, ni a jóvenes ni a personas de edades intermedias -los rostros de José Antonio, Onésimo y Ramiro, por ejemplo- sino convocando seminarios, conferencias, realizando artículos culturales y de investigación política, etc) o bien alterar el mensaje adaptándolo al tiempo nuevo.

Para la primera opción hace falta sensibilidad histórica y cierta preparación cultural. No estamos muy seguros de que todo esto exista en la actualidad en la ultraderecha. Para lo segundo hace falta capacidad política e imaginación. Y esto tampoco abunda en la ultraderecha. Por ejemplo: en 1996, la mayor parte de miembros de DN, como antes los de JJEE, querían crear un "Front National" a la española… lo probaron y fracasó. Hoy otros quieren crear grupos parecidos al del holandés Fortune, al BNP de Griffin, al NPD de Voight, o incluso a grupos húngaros… de los que apenas tienen una idea remota y, desde luego, nunca nada que vaya más allá del logotipo y de algún cartel. Eso es todo. Plagios. Meros plagios. En literatura se dice que el plagio que es asesinato no es plagio, esto es que el plagio que supera al original se considera otra cosa. En realidad, en España los plagios se han acuñado uno tras otro con mentalidad mesiánica y de espaldas a la realidad española. Cada país precisa caminos propios. El problema es humano. Vamos a explicarlo.

El éxito de una política de mercadotecnia depende del producto y de su promoción. Producto mediocre, promoción buena, éxito; producto bueno, promoción mejor, triunfo definitivo; producto malo-malísimo, promoción infame, ruina total. Pues bien, la ultraderecha está en esta última posibilidad. No sabe exponer sus ideas: une algo interesante a elementos que generan rechazo. No ha entendido desde principios de los años 80 los nuevos sistemas de publicidad. En 1980 vi por primera vez en París, en la redacción de Confidentiel, la primera cámara de vídeo. Se utilizaba para filmar vídeos promocionales que luego eran proyectados en la calle junto a mesas de publicidad de la revista. Era 1980. En España hubo un vacío de medios técnicos que hace que aun hoy cuando se piensa en una campaña de promoción se recurra al PCP (Pegatina-Cartel-Panfleto). Nada más. Internet tiene gracia porque está sirviendo solamente para prolongar la agonía de la ultraderecha española. Algunos grupos se sabe que existen solamente gracias a las páginas unitarias. Hace 30 años colocar una mesa de publicidad en una calle céntrica de una importante ciudad, era algo irrelevante. Se colocaban a diario. Hoy es un evento que merece un artículo en algún blog unitario. Estos blog, para colmo, son de autobombo… ni una sola línea de autocrítica. Introducirla es de mal tono: supone atacar al de al lado que está en una situación de miseria como la propia, así que mejor dejarle que haga sus chaladuras y las publicite que con eso ya se conforma.

¿Cuál es el problema? Lo resumiré a velocidad de vértigo: en los últimos 30 años (y en los anteriores 30), la ultraderecha no llevó a cabo la necesaria reforma de sus contenidos. Se esclerotizó. Y eso generó un efecto perverso: la selección al revés. Se fueron los camaradas más inteligentes, muchos a su casa y el resto a otras opciones políticas con más futuro. Quedaron tres tipos de militantes: el despistado que acababa de llegar por casualidad o por instinto y que pronto desaparecía a meses escasos de haber fichado; el fanático que por cabezonería había empezado su carrera política en la ultra (menudo carrerón) y había decidido concluirlo ahí mismo; y, finalmente, el que no tenía absolutamente nada que hacer en la vida. Y, probablemente, no más de un 2% serían convencidos con una formación doctrinal más o menos sólida que seguían en activo por puro impulso interior. Eran los menos y, para colmo, con líneas muy distintas. Otro 2% estaba, por supuesto, formado por el extremo opuestos: oportunistas, degenerados, chalados, alucinados o vividores, lo peor de lo peor. Con estos mimbres no pueden tejerse grandes cestas. Todo lo que se construya tendrá un déficit humano notable, porque para que algo pueda ponerse en marcha en España hacen falta: 200 cuadros políticos y técnicos perfectamente formados, entregados completamente a la causa (a una causa por definir) y que dominen aspectos doctrinales, políticos y técnicos. Me atrevo a decir que en este momento, de estos no habrá más de una decena en toda España. Y este es el problema de fondo: que no es un problema nuevo, sino acumulativo. Se han ido muchos de los mejores, otros, con toda lógica, se alejan de las siglas ultras como alma que lleva al diablo y se han quedado una inmensa mayoría de militantes poco útiles para arrancar una lucha política. Lo lamento pero este es el trágico esquema que me lleva a dos conclusiones:

1) La primera es la que he enunciado ya: la ultraderecha para despegar debe dejar lo que ha sido hasta ahora y debe hacerlo completamente y sin complejos. Mientras en los blogs ultras sigan apareciendo águilas, cruces borgoña, célticas, skinetes, fotos de José Antonio (40.000 votos en las elecciones de febrero de 1936… como ahora), y Ramiro (las JONS nunca llegaron a más de 200 militantes… como los actuales grupúsculos ultras), evocaciones a Franco y a un próximo pasado, cualquier cosa que hagan esas siglas se verá anulado por el efecto que supone la referencia histórica a "productos caídos": en marketing se dice que un "producto ha caído" cuando deja de ser objeto del favor general y ve reducida su clientela drásticamente por cualquier circunstancia. A nadie se le ocurriría vender un producto actual (una consola de videojuegos X-box 360 de Microsoft regalando en el lote un casette de cintas… si alguien lo hace, el comprador desconfía: "¿Están intentando colocarme alguna mercancía averiada?" y se resiste a comprarlo. Intente vender esa misma consola X-box junto con dos o tres videojuegos que pueda reproducir y multiplicará las ventas).

En este momento, la ultra en España solamente puede utilizar tres temas de batalla: inmigración masiva, crisis económica y corrupción. Mientras estos tres temas mantengan una tensión combativa y una claridad expositiva, habrá gente predispuesta a otorga su atención. Pero en el momento en que a estos tres temas se una: la unidad de España (que nadie con entidad mínima hace peligrar), el recuerdo al franquismo y al 20-N o a los símbolos de otro tiempo… la sensación de que se le intenta colocar una "mercancía averiada" cobrará forma.

En 1968 existía un grupo llamado Frente Sindicalista Revolucionario dirigido por Narciso Perales, un falangista histórico que rompió con el franquismo. Perales se debatía entre la superación de la falange o el más de lo mismo y nunca logró liberarse de estas dos tendencias. El FSR estaba concebido como un grupo "sindicalista" en la que nunca se mencionaba a los orígenes falangistas de algunos de sus miembros. Estos, para colmo, lo ocultaban a los nuevos afiliados que seguían llegando. Quien permanecía atento era el PCE que temía que en las filas de la oposición democrática se infiltraran informadores de los servicios de inteligencia travestidos de sindicalistas revolucionarios. Y el PCE dio el toque de alerta: el FSR se rompió cuando Perales se declaró a favor de la reconstrucción de la falange independiente del franquismo y cuando los afiliados se enteraron de que habían estado dirigidos por falangistas que ocultaban su procedencia. Lo dicho: "mercancía averiada", nada más.

Mezclar temas de interés y calado público con otros que no lo son pringa a los primeros y los hace indigeribles. Y esto es lo que está ocurriendo en la ultra en los últimos años: ¿cómo diablos es posible que con 7.000.000 de inmigrantes no haya un partido antiinmigración? Fácil: porque en primer lugar hay media docena de opciones antiinmigración, cada una de las cuales rivaliza en pequeñez con las demás y la mayoría tienen unas diferencias personales insalvables y una militancia que difícilmente (y solo en un caso ampliamente), supera los 300 afiliados. Si a esto unimos, falta de medios, recurso a "temas conflictivos" (DN manifestándose en barrios en donde no tiene ni un solo militante pero en donde los antifas si pueden movilizar a niñatos agresivos y en una capital en donde los hijos de los gestores socialistas militan en la ultraizquierda, es una capital en donde no se puede hacer lo que si es posible hacer en Valencia: salir a la calle; a menos, claro está, que lo que se pretenda sea salir en primera página por un muerto, como de hecho ya ha ocurrido), poca disciplina de las bases que, rompiendo incluso órdenes de los organismos de mando saca banderas que no proceden, corea eslóganes que mezclan la velocidad con el tocino: "Más trabajo, menos inmigración…" e inmediatamente "España una y no cincuenta y una"… todo esto es un augurio de fracaso, se haga lo que se haga y se intente lo que se intente.

Hace falta pues, no tanto renovar temas, como mentalizar a la militancia de cuáles son los temas en función de los cuales puede venir militancia; hace falta generar cuadros capaces en lugar de cuadros que se limiten a repetir lo ya hecho (y lo ya fracasado). Es absolutamente indispensable abrirse a otros sectores próximos en lugar de percibir a todo lo que no lleve una bandera nacional enorme como adversarios. En este sentido, en Catalunya es, sin duda, en donde se están dando las experiencias más interesantes y creativas de lo que hemos definido como "guerra de posiciones": atacar en unos pocos puntos del frente en donde se tiene conciencia de que el enemigo es más débil y hacerlo una y mil veces hasta que el frente, en esa parte, ceda.

La ultraderecha en la configuración que ha tenido hasta ahora, ha muerto y nunca más volverá a resucitar. Los muertos no vuelven sino como espectros. Y la ultra actual es un espectro de lo que fue hace treinta años.

2) No hay fórmulas universales, pero sí es posible buscar soluciones nacionales, regionales o locales: los tiempos en los que se pensaba que imitando a cualquier grupo que tuviera "tirón" en el extranjero o que invitando a cualquier líder europeo aquí se generaría una promoción instantánea, han quedado atrás. Hace falta buscar modelos nuevos que se adapten a cada ciudad, a cada autonomía y que, en buena medida, serán diferentes de los que se dan en España. El movimiento anti-inmigración holandés y el francés son completamente diferentes, por ejemplo. Esto implica imaginación y sobre todo estar inmerso en la política real.

La primera impresión que causa hablar con militantes ultras en la actualidad es que desconocen los mecanismos de la política real, y reproducen las informaciones que les llegan  de determinados medios de comunicación. En algunos casos la deformación provocada ha condicionado toda la vida del grupo. Durante años, escuchar continuamente la COPE ha generado en los dirigentes de AES la sensación de que una parte del PP estaba contra su dirección y dispuesta a abandonarlo. Se sabe lo que ocurrió después: dinero tirado para sacar unos cuantos miles de votos que se hubieran sacado exactamente con una inversión cien veces menor…

Es precisamente el estar dentro de la sociedad real lo que nos permite afirmar que hoy las grandes formaciones políticas no tienen solución para tres problemas básicos, grabados a fuego en el imaginario colectivo de los españoles: corrupción - inmigración - crisis. De lo que se trata es de agrupar al máximo de electores detrás de estos tres temas eludiendo cualquier otro hacia el cual la población no tenga un nivel de interés mínimo. El aborto, por ejemplo. AES ha centrado toda su campaña en torno al aborto en las pasadas europeas, con una abundancia de medios que nadie desde Fuerza Nueva había utilizado. El resultado ha sido el esperado en mercadotecnia: intente vender un producto sobre el que no exista demanda social y perderá la inversión.

Se intenta con demasiada frecuencia -y Arias es un buen ejemplo- recurrir a esfuerzos unitarios para paliar los déficits. ¡Cómo si la unidad resolviera algo! Cuando se alude a porcentajes de votos tan escuálidos, la suma de las partes no es la suma de los votantes de cada una de ellas, sino mucho menor… porque el error técnico que puede darse en una docena de opciones siempre es mucho mayor que el que se da en una sola de ellas. En las anteriores elecciones europeas, entre 5 y 7.000 votos de la extrema-izquierda abertzale fueron a parar a siglas ultras deliberadamente… eso solamente pudo hacerse porque cada opción recibió números pequeños de votos (no mas de 3.000). De haber existido una sigla "unitaria" los votos desviados no hubieran sido 7.000, sino muchos menos, so pena de hacer el fraude excesivamente visible. Contra más candidaturas hay, más gente se equivoca de papeleta, pero eso no quiere decir que en su conjunto haya "más votantes" sino que están más repartidos. A la inversa: contra menos candidaturas hay, el error técnico tiende siempre a descender. Por otra parte, todo intento "unitario" exige siempre concesiones a las partes que se muestran más fanáticas en relación a algunos temas… temas que, habitualmente, son secundarios, carecen de atractivo, son fundamentalistas y generan indefectiblemente pérdidas de votos. Con lo cual, una candidatura unitaria pierde siempre fuerza y coherencia interior, reconstruyéndose el problema de los temas secundarios que anulan el impacto de los temas esenciales y generan de nuevo la sensación de "mercancía averiada".

El militante aislado en un pueblo debe dejar de esperar órdenes del "mando perdido" y juzgar de qué manera puede superar su aislamiento y hacer lo que hace el pez: precisa agua. Para el militante, la población es el agua para el pez. Y eso sólo lo logrará en cuanto deje de mirar lo que hace el vecino (esto es, la otra organización ultra) y contacte con grupos que, efectivamente, quieren luchar contra la inmigración, la corrupción y la crisis. Y en muchas ocasiones no serán grupos ultras ni de procedencia ultra. Serán asociaciones de vecinos, peñas, candidaturas independientes… El militante puede optar por contactar sólo con los "camaradas" (otras siglas ultras) y confinarse en el autoaislamiento, o bien abrirse a otros sectores sociales (parados, jóvenes, damnificados por la inmigración, zonas en fase de limpieza étnica). El militante puede optar por repetir viejas cantinelas caricaturescas de la ultraderecha (unidad de España, Franco-Franco, nacionalismo, negación de los hechos regionales, etc, con lo que nunca abandonará la etapa subgrupuscular, o bien abrirse a temas que interesen a sectores concretos de la población y, por tanto, a gentes nuevas. Y de su opción dependerá su ausencia de futuro… o la posibilidad de que conquiste un futuro.

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