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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Nº XL de la RHF

Nº XL de la RHF

Acaba de aparecer el número XL de la Revista de Historia del Fascismo agrupando los siguientes temas:

DOSSIER EOIN O’DUFFY

El dossier de este número que precede a las vacaciones de verano está dedicado a la figura de Eoin O’Duffy de las distintas organizaciones que creó. Nos ha falta incluir por cuestiones de espacio (algo que resolveremos en el número XLI) un amplio estudio dedicado a la presencia de los voluntarios irlandeses en la Guerra Civil Española, episodio que significó el auge... y la caída de O’Duffy a tenor de los escasos resultados de la unidad.  El caso de O’Duffy muestra las imprecisiones de lo que es el «fascismo» en sentido estricto con lo que es la «impregnacióN fascista» (lo que en España, Ramiro Ledesma llamó «fascistizados»). No basta el nacionalismo, el cesarismo y el antibolchevismo para diferenciarse de la derecha autoritaria, es preciso algo más. El caso de O’Duffy es precisamente el de alguien que queda «más acá» del fascismo.

FASCISMOS EUROPEOS

> Fascismo en Irlanda? Eoin O'Duffy y las organizaciones nacionalistas-autoritarias de entreguerras

Durante la Guerra Civil Española casi un millar de irlandeses vinculados a Eoin O’Duffy formaron una bandera que combatió al lado de las tropas de Franco, durante un breve período de tiempo.  No abundan los estudios sobre esta forma próxima al fascismo que adoptó el movimiento dirigido por O’Duffy. El artículo de Austreberto Martínez Villegas nos aclara todos los particulares sobre los «camisas azules» irlandeses, su génesis y sus propuestas políticas y sociales.

 

FASCISMO INTERNACIONAL

> O'Duffy en Montreux. El dirigente Irlandés en la "internacional fascista".

Recientemente hemos dedicado un amplio estudio a las relaciones entre Falange Española y los Comités de Acción por la Universalidad de Roma, más conocidos como «internacional fascista de Montreux». Dado lo específico de aquel estudio, circunscrito al ámbito español, nos quedó mucho material en el tintero. Una parte de ese material tenía que ver con la presencia en estas reuniones de Eoin O’Duffy que figuro como uno de los dirigentes de este movimiento internacional. Veremos a qué se debió esta promoción y el interés que el propio Mussolini tenía por los «camisas azules» de O’Duffy.

 

NACIONAL-SINDICALISMO

> Salvador Merino, actualidad de un rebelde.

Gerardo Salvador Merino. Ninguna calle le recuerda. Ninguna plaza. Ningún Centro de Estudios. Ningún libro sobre él. Pero si hubo un falangismo rebelde tras la Guerra Civil, juramentado a realizar la Revolución, Gerardo Salvador Merino ocupa un lugar de honor en esa memoria.

 

NACIONAL-SINDICALISMO

> José Antonio y Ángel Prestaña. Mucho ruido y pocas nueces...

Las relaciones entre Falange Española y las izquierdas fueron excepcionalmente tenues y superficiales. Así como durante la primavera de 1936 ingresaron en Falange Española entre 15 y 20.000 miembros de las Juventudes de Acción Popular (la rama juvenil de la CEDA), en ese mismo período no debieron de ser más allá de algunas docenas las que se integraron en el partido procedentes de la izquierda. Falange solamente  mantuvo contactos en la izquierda con Ángel Pestaña y su Partido Sindicalista... A pesar de que tales relaciones no llegaron muy lejos, vale la pena citarlas para comprobar la «asimetría» de las relaciones del nacional-sindicalismo en relación a la izquierda (anecdótica)  en relación a las que tuvo con la derecha (fluidas).

 

NACIONAL-SOCIALISMO

> Historia de la Revolución Nacional Socialista. Introducción (2 de 2)

En el número XXXIX publicamos la primera parte de la introducción a la obra Historia de la Revolución Nacional Socialista de Ernesto Milá que próximamente aparecerá publicada en México. Los temas que agrupamos en esa ocasion eran los elementos contra los que reaccionó el nacional-socialismo. En esta segunda y última parte incluidos los elementos «positivos» que constituyeron la doctrina y el impulso programático del NSDAP.

 

NO CONFORMISTAS

> La Revolución Necesaria - Primera Parte: individuo y Revolución - Capítulo I

La originalidad de la sociedad humana, en relación a las sociedades animales, es su carácter an–árquico, es decir, personalista — Toda teoría revolucionaria es la afirmación de este carácter: Marx, Bakunin y Proudhon tienen un fin idéntico: supresión del Estado en beneficio de la personalidad humana — El malentendido revolucionario contemporáneo se debe a la contradicción interna del marxismo: el mecanismo y el determinismo, que sirven de base al método y a la táctica marxistas, decapita el impulso revolucionario — En lugar de la supresión del Estado, se llega al estatismo industrialista — El sovietismo, marxista por el método, es anti–marxista de espíritu.

 

FICHA TÉCNICA

Ficha técnica: 250 páginas

Formato 15x21 cm

Portada cuatricomía con solapas

Ilustrado

PVP: 18,00 euros (50% de descuento para librerías y grupos) + 4,00 de gastos de envío.

Pedidos: eminves@gmail.com

Animalismo|Humanismo|Posthumanismo

Animalismo|Humanismo|Posthumanismo

Info|krisis.- Reflexiono en voz alta sobre el tema cuando los Pirineos ante mí y me hablan con su sonido insonoro y su gama cromática. Toda una inspiración. Verán, el que suscribe puede considerarse con derecho de “buen amigo de los animales”, ha tenido varios perros, convivido con otros (con siete leombergs en el Château de Reveillon, por ahí os adjunto foto de alguno, Jarnac, uno de ellos, campeón de su raza en Francia) y, por lo que sea, suelo hacer buenas migas con todos los canes que se me acercan. No soy mala persona y el instinto de los animales reconoce a quien no es una amenaza para ellos. Pero todo esto no basta para disipar cierta inquietud que experimento cuando veo cada vez más perros en la calle, o la ridiculez de gente recogiendo “caquitas” con bolsas de plástico (y verdaderas cagarrutas a partir de cierto tamaño del can, aunque peor es mirar a un perro cuando defeca ¿lo habéis hecho? He visto más pudor en algunos perros que en la responsable de Comunicación del Ayuntamiento de Barcelona) o incluso la sorpresa que me produce el que gente muy querida por mí llega a tener hasta catorce gatos en su propia casa.

Creo que hay exceso de “animalismo”. Quizás sea la respuesta a la sobredosis de humanismo que nos dimos en el arranque del milenio y de comprobar que, a fin de cuentas, como decía Louis Ferdinand Céline “la mayoría está compuesta por imbéciles, por eso no voy a votar, siempre se sabe quién ganará”. Es cierto que en ocasiones se reconoce al animal y a la persona por la mirada de inteligencia del animal y, en otras, uno ha aprendido a apreciar a lo animal en la misma medida en que en muchos de nuestros vecinos apenas quedan rastros de humanidad y sus vidas discurren mucho más próximas a la animalidad.

Estamos en un mundo en el que la, antaño muy marcada, línea roja que separa la animalidad de la humanidad se va diluyendo más y más. Acaso por eso, el amor a los animales sea algo necesario para algunos. No para servidor, desde luego.

Los animales como mecanismo de compensación

En España se tienen menos hijos que anoréxicos hay en un fast food. La función de los hijos es cristalizar el instinto de reproducción, pero, en cierto sentido, también, el de conservación. Los hijos, no solamente perpetuarán nuestro linaje, sino que también nos protegerán en los últimos años de nuestra vida, cuando el cuerpo no dé para mucho más y el más mínimo sobresalto nos descalabre. O al menos, así debería ser. Pero hoy, especialmente en España, la paternidad es un lujo.

En primer lugar para tener hijos hace falta tener espermatozoides; y deben estar en perfecto estado de revista: vivitos y coleando. Los que se menean en los testículos de nuestros varones tienen dos problemas: cada vez son menos y cada vez son más lentos. Por las calles de ningún país (y creo haber viajado por más de una veintena) como en España se ven tantos carritos de niños para gemelos (ayer excepción y hoy síntoma inequívoco de que se ha pasado por una clínica de fecundación artificial). Quizás en otros países se den los mismos niveles de adopciones que en el nuestro, pero lo que nos diferencia del resto es que en España la “adopción de niños” (¿por qué llamarlo “adopción” cuando en realidad esta palabra es un mero eufemismo políticamente correcto para designar a lo que, en realidad, es una simple operación de compra–venta?) trae a nosotros las razas más remotas y exóticas. En algunas zonas se ha puesto de moda “adoptar” (esto es, “comprar”) un niño subsahariano, en otras lo prefieren chinito y los hay que pujan por los moritos. La tendencia a los andinos parece haber remitido en los noventa. Parte de estas adopciones las realizan lo que se llama “nuevos modelos familiares”: pareja gay masculina, pareja de lesbianas, madres solteras, padres solteros… Quedan, eso sí, unos pocos miles de parejas heterosexuales que, mira por dónde, deciden ellos mismos procrear como se ha hecho siempre (y si se ha hecho siempre por algo será). Sin olvidar aquellos miles y miles que les gustaría procrear pero que no pueden hacerlo porque los salarios de ambos cónyuges apenas sirven para cubrir el alquiler o la hipoteca de un malhadado piso de 32 metros cuadrados.

No es raro que muchos de estos últimos opten por tener un animal doméstico. Un perro no es como un niño, nos cuentan, para añadir con cierta candorosa ingenuidad: “pero da cariño”. Nosotros, que hemos vivido con muchos perros, creemos conocer su psicología. O al menos intuirla. Entre las cualidades animales, ni el sentimiento ni el sentimentalismo están presentes. Existen en el animal instintos, sólo instintos y nada más que instintos. Instinto territorial, instinto de reproducción e instinto de agresividad. A veces el perro defiende al dueño… porque está defendiendo lo suyo. Vosotros creéis que “tenéis un perro”, pero el perro ve las cosas de otra manera: él os tiene a vosotros. Vosotros sois suyos. Por eso os defiende con el vigor y la decisión con que un niño dependería su gameboy. Si observáis a un perro veréis que su actividad más habitual es orinar marcando territorio, oler los genitales de otros como él para reconocer amigos y enemigos y, finalmente, alimentarse. Todo lo cual no es ninguna fiesta. La vida animal es asín…

Entiendo que cuando falta afecto en el hogar se busque la compañía de un perro (o de un gato, o de un pájaro, o de una pecera, o de una iguana, o de una serpiente, o de un conejillo, o de un tortugo) como mecanismo de compensación. Pero no es lo mismo. El sucedáneo no sustituye a la realidad. El cariño y la compañía que puede dar un humano digno de tal nombre no es la misma que aporta un animal irracional. Con demasiada frecuencia la decepción hacia los humanos o la ausencia en las proximidades nos hace adoptar como sustituto a un perro. Y esto es, a la postre, el indicativo de una enfermedad social, el epifenómeno que demuestra la existencia de causas más profundas.


Un par de consejos

¿Queréis un consejo? No tengáis perros en casa. Los perros son para los espacios abiertos. Suelen alimentarse de lo que cazan. ¿Os gustaría alimentaros de patatas fritas todos los días de vuestra vida? Pues a los perros tampoco les sientan bien esas “croquetas” de serrín amalgamado con restos orgánicos de vete a saber qué origen, con que se les suele alimentar. Cazan pájaros, roedores y, sobre todo, cuando sienten algún trastorno estomacal saben perfectamente qué hierbas comer o el mismo instinto les hace roer el carbón medio quemado de la chimenea. Encerrad a un perro en un pisito de 80 metros cuadrados y le estaréis matando. Ponedle un jersey e incluso (os juro que lo he visto) unas botas en invierno y le trataréis como a un niño gilipollas y cretinizado.

La naturaleza hace que los perros generen sus propias defensas ante el frío (en invierno multiplican su pelo) o ante el calor (simplemente, cuando lo sienten se desprenden del abrigo). De verdad: dejadlos en libertad. Ellos saben dónde está su casa. La vuestra os la llenarán de pelos. Vuelven siempre, incluso cuando huelen a hembras en celo allá a lo lejos. Pero, sobre todo, no los tratéis como a los niños mimados de la casa: no son niños, ni siquiera hace falta mimarlos. Mirad sus dientes: he visto colmillos de Leombergs o de mastines de muchas razas que podrían desgarrar un brazo con apenas un bocado. La diferencia entre los niños y los perros es que cada vez más –hoy hasta los treinta y tantos– los niños necesitan estar cerca de los padres; no así los perros que desde muy jóvenes se bastan por sí mismos.

Una querida amiga muy sabida y entendida en perros (ella misma tenía ocho en su casa de campo) me comentaba que los vikingos siempre llevaban un par de perros de raza Terranova en sus barcos. Cuando estaban cerca del puerto, lanzaban al perro a la mar con la soga entre los dientes. Eso permitía atracar al drakar. ¿Os imagináis a los vikingos poniendo un traje de neopreno a sus perros? Recordad: no tratéis a los perros como humanos, ni siquiera como humanoides; no lo son.

Sobre la educación de humanos, animales y humanoides

España es el paraíso de la mala educación. Debió ser a finales de los años 50 cuando la asignatura de “Urbanidad” desapareció de los programas de enseñanza. Era lo primero que se enseñaba en la escuela, casi paralelamente al silabario. Todavía recuerdo que en la “cartilla escolar” (el primer libro de texto que nos entregaban a los cinco años) la primera parte se titulaba “Urbanidad” y eran las indicaciones sobre cómo comportarse en sociedad. Y, para colmo, nuestros padres nos educaban en la misma dirección. Porque en aquella época los padres educaban.

Una cosa estaba clara hasta los años 70: debíamos ser “educados”, comportarnos con corrección, modular nuestra forma de vivir en sociedad para demostrar estilo, elegancia, educación y desenvoltura. Los que no habían ido a la escuela (las tasas de analfabetismo en España fueron altas hasta finales de los cincuenta) tenían una repesca en el servicio militar: allí aprendían a leer, aprendían si lo deseaban un oficio y, de paso, se les enseñaba –o maravilla de maravillas– educación. Cuando fui a mi servicio militar en las Baleares, en el barco de ida se arracimaban verdaderos humanoides provistos de pantalones campana coronados por greñas grasientas, opacas y extra–largas, pantalones azul SEPU, camisas de increíbles cuellos y patillas a lo Luis Candelas. Al día siguiente, en el campamento, aquella tropa heterogénea y desigual empezaba a ser un “cuerpo”: pelo corto, fuera patillas, bien afeitados, uniforme, incluso se nos enseñaba a “andar” por el campamento. Y de paso, se enseñaba educación. Por muy garrúlez que se fuera, todos sabían que había que ceder el asiendo en los transportes a ancianos, embarazadas y mujeres ¿por machismo? No, por caballerosidad. Por estilo. El estilo es la vida.

Pero luego Aznar abolió a prisa y corriendo el servicio militar, después de una larga decadencia. Y el drama fue que, a partir de esa decadencia, para muchos ya no había posibilidad de adquirir unos estándares mínimos de educación. Todo esto coincidió –para agravar la situación– con el hundimiento del sistema educativo español. Básicamente este desplome consistió en transformar los centros de estudio, de zonas de formación, instrucción y educación, en formas de almacenamiento de los niños. Además, por algún motivo difícilmente comprensible para alguien que sin ser de derechas, ha albergado la más absoluta desconfianza a las izquierdas, las cinco reformas de enseñanza que siempre, inevitablemente, fueron promovidas por ministros socialistas, aceleraron cada vez más la ruina del sistema educativo. Hoy, no solamente los hijos no son “educados” en la escuela, sino que incluso muchos padres jóvenes de hoy ya vivieron un sistema de enseñanza degradado que se demostró incapaz de formar Hombres y Mujeres dignos de tal nombre y, por tanto, con derecho a la mayúscula. La “educación” pasó a ser considerada como “fascista”, algo “retrogrado” y “castrante” (¡qué buen abono orgánico hubiera podido hacerse con tantos pichicólogos progres!) o simplemente un “convencionalismo pequeño–burgués” al que no había que atender porque intentaba perpetuar su “dominio de clase”.

Gilipolleces como estas tuvieron más éxito en nuestro país que en cualquier otro, y explica el porqué hoy, los niños españoles –creedme que no exagero y que hablo con conocimiento de causa tras haber contrastado el dato– son los peor educados urbi et orbi. Hay mucha más educación en algunas tribus africanas que entre los niños de nuestras latitudes.

Habituado en España a que los niños españoles gritaran como energúmenos y se comunicaran mediante onomatopeyas y alaridos, creía que eso era lo “normal”, los niños –me decía– son ahora así… Y no. Me ocurrió en Praga y volví a experimentar la misma sensación de sorpresa en Québec y en la Península de Nicoya en Costa Rica, en Malta y en Cerdeña, en Lisboa y en muchos otros sitios cuando, en todos esos países he visto a los niños HABLANDO entre sí. Solamente en España he visto a niños aporreando móviles, comunicándose mediante gruñidos, alaridos y onomatopeyas, agitados como si algún muelle dentro se les hubiera disparado, incontrolados e incontrolables. Creedme, os lo ruego: en ningún país del mundo los niños se comportan como en España con esa falta de educación, esa incapacidad para mantener la atención y la concentración incluso durante cortísimos períodos de tiempo y con esa incapacidad para ejercer el razonamiento lógico que, a fin de cuentas, ha sido el estilo de pensamiento que desde la vieja Hélade ha construido nuestra civilización y lo primero que debería enseñarse en la escuela y en el hoga.

Pero todo esto viene a cuento de los perros. Verán: una sociedad que es incapaz de educar a sus hijos, no es menos incapaz de educar a sus mascotas.

En el sudeste asiático se comen a los perros. En otros países los tienen como objetos de lujo, lamecoños o muestras de frivolidad (he visto a propietarios de galgos afganos peinarlos una y mil veces cada mañana con afectada diligencia, he visto a “perritos Marilyn” –en realidad freshpober, french poodle o… caniches– requerir más permanentes y servicios de peluquería que la más cotizada de las actrices de Hollywood o la top model más sofisticada; me han dicho –y me lo creo– que existen psicólogos y psiquiatras para perros… En España, simplemente, los queremos tanto como a nuestros hijos y los maleducamos tanto o más que a ellos. En España, los niños son los “reyes de la casa”, pero los perros en algunas familias terminan siendo los “emperadores del hogar”. Y, ya se sabe, la malaeducación se transmite y amplifica como un reguero de pólvora. De padres maleducados e incapaces de educar, surgen niños asilvestrados y mascotas insoportables.

He dicho –y me mantengo– que a España le cabe el dudoso honor de tener a los niños más maleducados del mundo. Pero si de algo podemos enorgullecernos también es de que nuestros perros ladran más que en cualquier otra latitud. En Canadá, hay espacios en los parques públicos para perros y ni aún allí, los perros ladran. Simplemente conviven, juegan, se aparean y defecan. Todo lo que puede esperarse de un perro. O alguien les ha enseñado a no ladrar o, por simple imitación, se comportan como sus dueños: con calma, serenidad y educación. Aquí, en cambio, tenemos a los niños más escandalosos y a los perros más perturbadores, simplemente, porque padres de niños y propietarios de mascotas, o bien no saben lo que es la educación, o se sienten incapaces de transmitirla, o quieren que tanto sus hijos y sus mascotas “crezcan en libertad”… es decir, sin ningún tipo de educación.

Cuando el “rey de la casa” quiere una mascotilla

Debería existir una escuela de padres, de la misma forma que todo aquel que comprara un perro debería seguir un curso de capacitación. A fin de cuentas, si existen cursos prematrimoniales (que no parecen servir para mucho a la vista de la duración media de un matrimonio en España), deberían existir cursos mucho más eficientes para transformar a una pareja en padres o en propietarios de una mascota.

Pero eso es pedir demasiado a nuestra sociedad. Cuando una sociedad está instalada en el desorden es preceptivo llegar hasta el final, esto es, a la desaparición del más mínimo rastro de normalidad. En esos estamos. Los padres viven bajo la tiranía de unos hijos a los que no saben negarles nada y sobre los que carecen –en general– del más mínimo control. Así pues, cuando el niño ordena que le traigan un perro, a los padres –los únicos verdaderamente amaestrados del hogar– lo único que les queda es cumplir con prontitud la orden. El niño, elije el perro, tan pequeño, tan redondito, tan suave, tan dulce, que pronto se aburre con él (las ñoñerías aburren siempre).

Nunca por supuesto –y este es un rasgo universal– el niño sacará a pasear al perro. Habitualmente es el padre el que debe hacerlo (la buena noticia es que pronto comprobará que el bicho es una buena excusa para ligar con macizorras propietarias de otros canes y que, a fin de cuentas, ese es el premio de consolación que le queda por explorar). O puede ocurrir también, como de hecho ocurre con demasiada frecuencia, que con el hijo desinteresado por el perro a la primera semana de tenerlo en casa, los padres hartos de comprarle croquetas, limpiar cagarrutas y de no encontrar macizas aceptables en el territorio, dejen abandonado al pobre animalico que pronto será adoptado por algún okupa (no es por casualidad que a los “perro–flautas” este nombre les vaya clavado) y se convertirá en un contenedor ambulante de pulgas, piojos y garrapatas.

Todo esto se evitaría si los padres españoles tuvieran restos de “carácter” y fueran capaces de negarles algo a sus hijos. Pero no lo son. Son, simplemente, sus títeres y el perro es el recordatorio de esa incapacidad para educar.


¿Todo debe ser así o podría existir otra realidad?

En España se venden demasiados perros. Hay más perros en las calles que en cualquier otro país del mundo. Os invito a que en vuestros viajes os fijéis en esto que os digo. Pero son animales. Es muy posible que algunos “animalistas” los quieran tratar como a humanos, pero son seres irracionales y, por tanto, animales.

El animal no tiene conciencia de su existencia, sólo de sus instintos. Vale la pena no olvidar esto porque cuando nuestros hijos, cuando nosotros mismos, perdemos el “sentido de la presencia”, la conciencia de uno mismo, la sensación de existir y de vivir plena y conscientemente, nos estamos, simplemente, animalizando. Y lo que es peor, cuando una sociedad pierde su identidad, no es que pase a tener otra… es que se animaliza.

El pensamiento occidental, el que tuvo sus albores con los presocráticos y que llegó a sus más altas cumbres con el estoicismo romano, es racional y jerarquizado. Utiliza el razonamiento lógico para partir de unas premisas e inferir las verdades que se derivan de ellas. La igualdad, la noción de igualdad, no existe en el pensamiento tradicional: lo que existe es la noción de jerarquía, esto es a los distintos niveles de dominio y conocimiento de alto. El pensamiento superior es aquel que es capaz de trascender y de llevar al conocimiento de verdades inmateriales; luego viene el pensamiento humano con su pragmatismo y utilitarismo, incluso con su ética y, en el punto más bajo con sus moralinas; finalmente, aparece el “pensamiento” animal.

La película El planeta de los simios encierra una parábola de la que deriva una verdad indudable. Contrariamente a lo que decía el padre Teilhard du Chardin a mediados del siglo XX, el ser humano no “evoluciona” hacia el límite de lo que llamaba “Punto Omega” en el que lo humano se transformará en “divino” y pasará a ser lo que el viejo jesuita llamaba el “Cristo cósmico”. Lo que ocurre es, justamente, lo contrario: el ser humano, arrojado a una civilización materialista y economicista, se animaliza. Mal negocio, pues.

El borrego es mucho más fácilmente gobernable que el león. Os contaré una anécdota. Un enviado de las ciudades griegas se traslado al Senado Romano. Le habían dicho que los hijos de Roma la Grande eran salvajes, pero al comparecer ante el Senado no pudo por menos que exclamar: “Pensaba que iba a estar ante una reunión de bárbaros y me encuentro ante una asamblea de Reyes”. Hoy ocurre justo lo contrario: creemos vivir en sociedad pero esta sociedad ha adquirido los rasgos propios del rebaño gregario. Creemos vivir entre humanos pero estamos conviviendo cada vez con más individuos animalizados. El que no sea políticamente correcto reconocerlo, no implica que no sea verdad.

Amo a los animales, pero no he conocido nada más tonto que un borrego y he convivido con muchos rebaños como para poder pediros que confiéis en lo que os digo. Esa estupidez –propia de la animalidad, por otra parte, pero extrema entre los borregos– les hace ir siempre juntos, hacer todos lo mismo, aterrorizarse colectivamente resignándose a morir (es “el silencio de los corderos”) sin experimentar el más mínimo signo de rebeldía (en cierta ocasión me vi obligado a dispararle un tiro del 7,65, atravesándole la oreja a un carnero que en medio de una tormenta se negaba a caminar; ni siquiera se inmutó, simplemente el miedo le había hecho resignarse a morir). Parafraseando a Nietzsche podríamos decir que hemos recorrido el camino entre el gusano y el hombre, pero que queda en nosotros muchos de gusano y la estructura socio–económica ha primado en nosotros las cualidades de los borregos. El miedo y el gregarismo en primer lugar. 

Si lanzamos una mirada distante a la sociedad española veremos que, poco a poco, va abandonando los canales de la “humanidad”, no hacia arriba (hacia lo que Nietzsche en su airada ingenuidad llama “el super–hombre” y en dirección las viejas tradiciones, mucho más realistas, enseñaban el camino para trascender a lo humano), sino hacia abajo, mucho más por debajo de lo infrahumano: a lo pura y simplemente, animalesco.

Es evidente que muchos animales son más llevaderos que buena parte de los humanos. No es eso lo que vamos a discutir. El instinto es el que imprime carácter al perro. La ausencia de instintos, el espíritu gregario, la ausencia completa de principio de individuación y de pesonalidad, la mala educación, la falta más extrema de estilo, son los factores que sitúan a muchos humanos en una escala inferior de la evolución: en la pura animalidad. La compañía de algunos perros, en tales circunstancias, puede resultar mucho más gratificante. Lo entendemos perfectamente: el distanciamiento hacia los humanos, hace que muchos se aproximen a los perros.

Pero los perros, perros son… No creáis que os entienden; os miran, sacan la lengua e incluso inclinan la cabeza, pero no os entienden, aunque a veces os lo parezca. Así que no os hagáis ilusiones. He tenido suficientes perros para saberlo: leombergs, pastores alemanes, terbueren, mastines españoles, gran danés... Y todos muy bien educados. Les podéis enseñar automatismos, incluso a modular mediante el amaestramiento, sus instintos. Pero nunca creáis que si les recitáis el mejor poema de cualquiera de los Machado o los emocionados versos del Cyrano de Rostand, os entenderán. La barrera entre lo animal y lo humano es demasiado gruesa para animales que lo son y para Hombres y Mujeres con mayúscula. Así pues, el “animalismo” es una forma de autoengaño, otra esperanza para desesperados, una nueva cobertura al nihilismo que nos genera el engaño de que la falta de estilo en los humanos se compensa con el estilo de las mascotas.

¿Preocuparse por los derechos de los animales? En una sociedad sana los animales ocupan un lugar en el orden social. Las ocas del Capitolio avisaron de la llegada de los bárbaros. Argos, perro de Ulises le acompaña en sus viajes. La sepultura de los caballeros medievales los representaba con perros en sus pies, símbolo de la fidelidad. Una sociedad sana no se preocupa por los derechos de los animales porque a nadie se le ocurriría algo que, sin embargo, hoy es frecuente –el maltrato animal– y que define tempranamente los rasgos del psicópata. No se trata, pues, de velar por los “derechos de los animales”, sino de abordar una tarea de regeneración social que abarca muchos frentes y, desde luego, mucho más importantes que los “derechos de los animales” (recomponer una estructura familiar viable y estable, recomponer el sistema educativo, devolver el rostro a lo humano). En una sociedad “sana”, no existe el problema que tanto preocupa hoy a los “animalistas”. Por otra parte, la existencia misma de los “animalistas” es síntoma de una patología social: ¿cómo hay que interpretar la presencia en la sociedad humana de gente más preocupada por los derechos de los animales que por la decadencia generalizada de lo humano?

En esta España cuernilarga, cariacontecida y sandunguera hay que disminuir el número de mascotas. Hay un parque de perros demasiado masivo. La inmensa mayoría viven en pisos reducidos. Comen croquetas insípidas (probadlas y ya me diréis). Y, además, la mayoría son innecesarios. Son un buen negocio para los criadores, pero toda raza camina termina teniendo problemas de endogamia cuando se extiende demasiado y eso repercute en la salud de los animales. La naturaleza es sabia: solamente ahora y en Occidente hay tanto perro. Creemos que los cuidamos bien, que los protegemos, pero en realidad lo que han nacido son individuos pertenecientes a razas débiles, creadas casi en laboratorio, promovidas con intereses crematísticos, con problemas físicos, más parásitos intestinales que cualquier otro animal anterior, débiles y que precisan más medicamentos que usted y yo. Las taras congénitas que hace cuarenta años eran inexistentes aparecen hoy en cualquier raza que se pone bruscamente de moda. Si amáis a los animales, no hagáis que se reproduzcan más de lo que deberían.

Divagar – Provocar - Suscitar

¿Qué quiero decir con todo esto? Os lo voy a resumir: hace falta reintroducir la educación en la sociedad española. Es preciso tener el valor de forjarnos un modelo de convivencia y realizarlo de manera inquebrantable e inflexible. Con Fuerza. Sin debilidad. La debilidad mata a las sociedades. Ese modelo debe estar presidido por la educación de hombres y mujeres.

No os preocupáis mucho por los animales. Ni siquiera por los humanos. El mundo del futuro no es ni de los “animalistas”, ni mucho menos de los “humanistas”; es de aquellos que sepan concebir un mundo nuevo basado en los valores de Orden, Autoridad y Jerarquía (los valores propios del signo del León, el signo zodiacal complementario de Acuario, de la “new age”) y tengan la voluntad inquebrantable y sobrehumana de construirlo a despecho de lo “políticamente correcto”, del “pensamiento único” y del Nuevo Orden Mundial aceptables para los borregos pero que los Hombres y Mujeres con mayúscula jamás aceptarían ni en su peor pesadilla.

¿Y los animales? ¿Vives en el campo? Ten perros. No los metas nunca en casa. Su lugar es el espacio abierto, en libertad. Saben refugiarse cuando llueve, generan pelo en invierno y se quitan el abrigo en verano con tanta facilidad como tú o yo le damos al mando de la TV. ¿Vives en ciudad? Confórmate con un acuario (que tampoco está mal y es muy sedante). Os lo dice alguien que compró hamsters y conejos de indias a sus hijos y que, finalmente, porque los niños querían, terminó comprándoles un pato recién nacido… al cabo de pocos días las cagarrutas del pato aparecían en los lugares más estratégicos e inoportunos. Entonces supe que algo iba mal. Reflexioné sobre el papel de los animales, de los niños y de la vida feliz. Rectifiqué. Y no me ha ido mal, os lo puedo jurar.

*     *     *

Sí, lo sé. Todo esto son divagaciones. ¿Qué queréis que os diga? Estoy demasiado relajado, el frescos que baja por las laderas del Pirineo en las tardes induce a la divagación. Me siento suficientemente feliz, demasiado como para tratar de sistematizar un pensamiento en torno a los animales que esté perfectamente concatenado. Por otra parte, tampoco veo el interés en tal sistematización. Prefiero la vía nietzscheana del “filosofado a martillazos” a efectos de la polémica inevitable. Hablad de existencialismo y la gente bostezará, recomendar a Séneca o al divino Marco Aurelio y os mirarán con una mezcla de incredulidad y desprecio; pero aludid a cualquier cosa que esté de moda, hacedlo en términos políticamente incorrectos y la polémica quedará servida.

A eso se le llama “provocar”. Yo, provoco. Provoco porque ni soy humanista, ni animalista. Me siento post-humanista. Un post–humanista no puede sino provocar.

© Ernesto Milá – info|krisis – ernesto.mila.rodri@gmail.comhttp://info–krisis.blogspot.com

 

Grecia muestra el dilema

Info|krisis.- Lo sucedido en Grecia en los últimos diez días demuestra muchas cosas: la “pasta” de la que está hecha la “nueva izquierda” helénica en primer lugar; el carácter de la UE como “cobrador del frac” y, finalmente, dónde está la última esperanza: porque, guste o no guste, hoy, si los griegos quieren revelarse contra la miseria que tienen ante la vista, solamente pueden recurrir a… Amanecer Dorado. ¿Y la conclusión? Muy simple: que actualmente ser de derechas o de izquierdas es definirse en relación a la nada, lo que cuenta es situarse ante la única realidad: por la globalización o contra la globalización.

Poniendo las cosas en su lugar, llamando a las cosas por su nombre

Ilias Kasiriadis, portavoz de Amanecer Dorado en el Parlamento Helénico lo dijo en voz alta y de manera suficientemente clara para que todo el país lo supiera: “Syriza forma parte del basurero de la historia griega”. Kasiriadis acompañaba estas palabras rompiendo el pliego de exigencias que la Unión Europea ha formulado a Grecia.

Todo esto ocurría en la sesión del parlamento helénico en la que Tsipras y su gobierno explicaban los motivos por los que aceptaban, finalmente, las exigencias de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Comisión Europea). En un clima excepcionalmente crispado en el que, incluso el grupo parlamentario de Syriza evidenció una fractura interior insuperable, y mientras en las calles se sucedían los incidentes, Kasiriadis reprochó a Alexis Tsipras: “Usted ha venido aquí a decirnos que aceptan la venta íntegra de Grecia. Y lo hacen después de haber destruido en pocos meses la economías griega, con miles de personas despedidas y especialmente después de un NO rotundo en el referéndum que ustedes mismos convocaron”. Pero sus reproches alcanzaron el clímax cuando en medio del silencio sepulcral del parlamento la voz de Kasiriadis volvió a tronar:

“Nos han entregado un texto despreciable, escrito en un mal inglés, que alude a un fondo de 50.000 millones de euros, confiscados de la propiedad pública. ¿De dónde son estos 50.000 millones de euros? ¿Qué vais a vender? ¿La sede nacional de Syriza? Claro que no… Estos 50.000 millones de euros son los hidrocarburos, propiedad nacional de Grecia, el gas natural que los alemanes ambicionan”.

Por su parte, Ilias Panagiotaros, diputado del grupo parlamentario de Amanecer Dorado, intervino también en la sesión dando en el clavo al valorar la importancia del acuerdo: “Cuando Tsipras dijo que evitaremos el Grexit, mentía nuevamente: sólo se ha evitado por unos meses: nadie va a sobrevivir a este acuerdo”. Y concluyó su alocución: “Syriza: ustedes son sinónimo de mentira y de estafa política”… La sombra de nuevas elecciones va a planear sobre Grecia en las próximas semanas, e incluso en los próximos días.

Ambas intervenciones fueron solamente aplaudidas por los diputados de Amanecer Dorado, pero sin duda, otros muchos, de todos los partidos políticos, debieron contenerse. Panagiotaros y Kasiriadis dijeron justo lo que opinaba la mayoría del pueblo griego.

Syriza el mayor fraude de la historia griega desde el Caballo de Troya…

¿Qué ha ocurrido en los últimos 15 días en Grecia? Algo muy simple de explicar: Syriza se ha visto rebasada por unas presiones que, en principio, no creía tan fuertes por parte de la “troika” y, finalmente, ha dado su brazo a torcer renunciando a sus propuestas electorales, renunciando a seguir la voluntad popular expresada en el referéndum del pasado 5 de junio y, renunciando a defender la soberanía y el bienestar de la población. Demasiadas renuncias que hubieran inducido a un partido que conociera el sentido de la palabra DIGNIDAD a seguir detentando un poder que, día a día, a partir de ahora, se les irá escapando de las manos. A partir de ahora, Syriza, más que ninguna otra fuerza política que haya gobernado en Grecia, si quiere seguir dirigiendo el país deberá hacerlo utilizando la represión, el gas pimienta y las cargas policiales. E incluso así, habrá que ver lo que queda de Syriza en los próximos meses. De momento, la coalición está rota y completamente descompuesta.

Syriza ha demostrado que más allá de la socialdemocracia no hay espacio político posible para una opción que, en el fondo, es incapaz de imaginar que fuera de la ingenua idea de “armonizar capitalismo y socialismo” pueda existir otra opción. Falta energía, falta convicción, falta valor, falta autoridad, falta fuerza… y, por supuesto, a esta “nueva izquierda helénica”, le sobran ambiciones, honestidad y desfachatez.

De Syriza a Podemos

Recordemos brevemente lo que ha ocurrido en Grecia: durante 40 años se han alternado en el gobierno dos partidos (Pasok y Nueva Democracia). Ambos partidos son los responsables de la situación de desgobierno y caos económico interior del país. Han gobernado, como se suele hacer en partidocracia, mediante mentiras y clientelismo… hasta que la crisis económica de 2007 pasó factura y todo se derrumbó. ¿Debe el pueblo griego pagar los desmanes y las tropelías realizadas por su clase política? ¿Debe renunciar a su soberanía nacional simplemente porque las instituciones financieras internacionales dejaron que la situación se pudriera para comprar áreas enteras de la economía griega? A partir de 2009, nuevas formaciones políticas, surgidas del nacionalismo (Amanecer Dorado) y de la izquierda “anticapitalista” (Syriza) irrumpieron ante en descrédito de los partidos tradicionales. Pero los últimos diez días han demostrado que esta izquierda estaba hecha de la misma materia de la que están construidas las ambiciones del Pasok y de Nueva Democracia. De mierda moral, para ser más claro.

Es indudable que este giro de Syriza afectará en una medida aún no cuantificable en Podemos. Esta formación política se enfrenta a un primer problema surgido después de las elecciones municipales y autonómicas: su izquierdismo de manual, rancio y fuera de lugar aquí y ahora, diferente del de la “nueva-vieja izquierda” de los años 60-70 sólo por el aroma a porro que destilan muchos de sus cargos electos y la mediocridad de los historiales profesionales de buena parte de sus altos cargos (de los que “el Kichy y su churri” son el paradigma, pero en absoluto casos aislados), unidos al nepotismo puesto de manifiesto desde la primera semana de gobierno (que no tiene nada que envidiar al de la “antigua banda de los cuatro”, PP+PSOE+PNV+CiU) y olvidada el primer gesto demagógico de “bajarse los sueldos” (que fue sólo titular de un día y que al día siguiente se olvidó entre moqueta, coche oficial y prebendas abusivas propias de la clase política que gobierna en las últimas décadas), todo esto, sumado, es preocupante y permite suponer que Podemos no se sitúa al mismo nivel que Syriza, sino en una cota muy inferior sin más luces que el “flash” momentáneo que puede dar una calada de haschisch…

¿Ser “de derechas” o “de izquierdas”?

Pero el “caso griego” y Syriza en concreto demuestra algo que en España dista mucho de estar claro pero que conviene repetir una y mil veces: que hoy el problema no es definirse “de derechas” o “de izquierdas”, porque, tanto desde la derecha como de la izquierda solamente puede aspirarse a seguir las únicas políticas posibles, dictadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Comisión Europea. Es decir, políticas injustas. De hecho, el “caso griego” demuestra lo absurdo de convocar elecciones cada cuatro años: total, quien va a gobernar es aquel que acepte comer de la mano del capital financiero y especulador y de sus organismos internacionales. No otro.

Valdría más que Pasok, Nueva Democracia, Syriza, pactaran un gobierno de coalición y de “sometimiento nacional” antes de que siguieran engañando a tirios y troyanos (o a atenienses y espartanos) afirmando que tal partido es diferente de tal otro: todos son iguales. El portavoz de Amanecer Dorado lo expresó con claridad meridiana: “Todos son unos mentirosos y unos estafadores políticos”. ¿Alguien se atrevería hoy a decir lo contrario?

Hoy, la referencia ya no es “derechas” o “izquierdas”. Hoy lo que define verdaderamente un espacio político de otro, es el dilema: POR LA GLOBALIZACIÓN  o CONTRA LA GLOBALIZACIÓN. Y no hay términos medios. No hay “altermundialismos” babosos y blandurrios, fofos como las boñigas de vaca y con pretensiones de snobismo, de izquierda caviar o de cejijuntos canosos y recortados. O POR LA GLOBALIZACIÓN INCLINANDO LA CERVIZ ANTE EL CAPITAL FINANCIERO Y ESPECULADOR INTERNACIONAL, O CONTRA LA GLOBALIZACIÓN POR LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS Y POR LOS ESPACIOS ECONÓMICOS HOMOGÉNEOS Y COHERENTES.

No olvidar nunca lo que es la globalización

Nos hemos olvidado de cuál es el origen de los problemas. “La globalización es la libre competencia”, nos dicen… No, una y mil veces no. La globalización es la peor de las estafas porque para que exista “libre competencia” debe existir IGUALDAD DE POSICIONES. Cualquier persona medianamente inteligente y que no coma de la mano del capital financiero y especulador internacional, podía intuir desde 1989 cómo terminaría la producción industrial si se daba vía libre a las deslocalizaciones, habida cuenta de que los salarios en Europa son diez veces más altos que en algunas zonas del Tercer Mundo. Si algún político como Aznar, Zapatero o Rajoy, creyeron que podía “ganarse competitividad” rebajando el valor de los salarios permitiendo la entrada de 8.000.000 de inmigrantes en 20 años, cabe decir que la democracia española o bien eligió a tontos de baba como presidentes o bien que no eran más que los perros de presa del capital financiero y especulador internacional, los “delegados” encargados de hacer el trabajo sucio y legislar SOLAMENTE a favor de los señores del dinero.

El verdadero error de Syriza no ha sido traicionar su programa, mostrar dosis increíbles de desfachatez y de falta de dignidad, ser desaprensivos en la ejecución de su programa, traicionar a sus electores y a la voluntad del pueblo griego, sino, además y sobre todo, olvidar lo que está en juego: LA LUCHA CONTRA LA GLOBALIZACIÓN. Les ha faltado convicción en la lucha contra la globalización. No podemos reprochárselo, a fin de cuentas son “internacionalistas” y como buenos izquierdistas, las fronteras son para ellos engorros y residuos decimonónicos mucho más que ESPACIOS DE SOBERANÍA NACIONAL. Son parecidos a aquel Zapatero que, de tanto despreciar las fronteras, le terminó dando igual que se creasen fronteras interiores en Cataluña y el País Vasco. De hecho, esa “nueva izquierda”, prefiere llamarse, no tanto anti-globalización, sino “altermundialista”. Los editoriales ingenuo-felizotes de Ignacio Ramonet en la última década de Le Monde Diplomatique están ahí para definir ese nuevo “internacionalismo” de la izquierda-caviar.

No hay salida dentro de la globalización

Si bien es cierto que las naciones están obligadas a cooperar cada vez más estrechamente a la vista de la actual complejidad de las relaciones sociales y económicas, no es menos cierto que tal cooperación SOLAMENTE PUEDE REALIZARSE DENTRO DE GRANDES ESPACIOS ECONÓMICOS HOMOGÉNEOS (y que tiendan a homogeneizarse cada vez más). Pero eso supondría algo que es detestable para los “señores del dinero”: que la POLÍTICA (es decir, el destino y el bienestar de los pueblos) ESTÉ POR ENCIMA DE LA ECONOMÍA (y, concretamente, del neoliberalismo que fatalmente tiende siempre a concentrar el capital cada vez en menos manos).

Cuando alguien os pregunte “sois de derechas o de izquierdas”, contestad: esta cuestión pertenece al siglo XX y murió  con el siglo XX. Hoy lo que define a un Hombre y a su Dignidad es situarse en relación a la globalización. Syriza ha basado bajo las horcas caudinas de la “troika”. Por eso Syriza pertenece al “viejo orden”, el orden que cobró forma a partir de 1945. Definitivamente, ni la libertad, ni la dignidad, ni el bienestar pasan por esos caminos.

© Ernesto Milà – http://info-krisis.blogspot.com – ernesto.mila-rodri@gmail.com

 

Convergencia identitaria

Convergencia identitaria

Info|krisis.- A mediados de junio tuvo lugar el congreso de Partido por la Libertad. Poco después, en los primeros días de julio, Plataforma per Catalunya celebró el suyo. Ambos congresos aprobaron la resolución para iniciar un proceso de convergencia tendente a construir un “gran partido identitario” en España. Paralelamente, en las redes sociales aparecían distintas iniciativas destinadas a sondear en la misma dirección y a movilizar a los independientes interesados en el mismo proceso. Finalmente, el pasado lunes, España 2000 emitió un comunicado sumándose a la iniciativa. Sin embargo, en el momento de escribir estas líneas subsisten algunas dudas sobre todo esto que vamos a intentar enumerar desde nuestra independencia.

Vaya por delante que estamos afiliados a E2000 pero no ocupamos ningún lugar en su dirección y que nuestras opiniones son completamente personales. Y, en este sentido, nos consideramos independientes en la medida en que también colaboramos con otras siglas o en medio digitales igualmente independientes. Así pues, lo que escribimos representa, en principio, nuestra opinión personal, no la de ningún grupo. Dicho lo cual, podemos entrar en materia.

Hay dos formas de hacer política: sumando fuerzas o exteriorizando la estupidez. Mientras las organizaciones identitarias llevan en contacto algo más de un año y han abordado la cuestión de la convergencia de manera discreta y calmada, ha aparecido el segundo llamamiento para la constitución de una “Izquierda Falangista”. Poco importa quien firma este último llamamiento e incluso el hecho de mostrar públicamente su analfabetismo político, lo esencial es que así no se construyen partidos, ni se agrupa gente válida, ni siquiera un yonki de la presencia mediática lograría mantener el interés mediático más allá de los cinco minutos habituales y del consabido artículo en Interviú en las proximidades del 20–N.

Sin embargo, el nivel de descomposición de un ambiente –en este caso, el falangista– lo da el hecho de que algunos de quienes dicen pertenecer a él, entran al trapo y “saludan” la creación de una “falange de izquierdas”, recuerdan los “buenos viejos tiempos del hedillismo”, tratan de situarse en la foto junto a Podemos esperando que alguien allí se los tome en serio (como Carrillo se tomó en serio al “carlismo autogestionario” en la Junta Democrática) e incluso los contrarios a la iniciativa renuncian a alertar de manera razonada sobre lo inocuo de la operación, contribuyendo a crear un espacio de difusión a la misma. En el medio identitario no puede ocurrir nada parecido, especialmente si se trata de una operación “sólida”.

De momento, la solidez de la iniciativa de convergencia identitaria viene dada por las tres formaciones que hasta ahora se han comprometido en abordar esta línea. Detrás tienen “algo”, lo suficiente como para haber despegado de la “carrera de caracoles” que desde hace treinta años emprendió algo más de una docena de siglas vinculadas al mismo ambiente político. El rasgo de estos tres grupos es que ya no parten del consabido 0+0+0=0, sino que han logrado algunos cargos electos (18 en total) avalados por 40.000 votos

Es poco, ciertamente, pero algo es, y desde luego es más de lo que existía antes. Y, sobre todo, existe un número mínimo de cuadros políticos fogueados identificados con el mismo discurso y una militancia activa presente en redes sociales, y sensibilizada en torno a los mismos problemas. Otra cosa que también está presente y que debe seguir estándolo es cierto pragmatismo: hoy la política no consiste en discutir sobre ideologías, sino en afirmarse en la realidad cotidiana, no es debatir eternamente sobre ideas y proyectos irrealizables sino participar en el debate presente en la sociedad. Y seguramente en el objetivo también hay unanimidad: presencia en la sociedad mesurable mediante la participación en procesos electorales. Nadie duda, igualmente, de la necesidad de abordar una convergencia. Pero a partir de estas certidumbres se abren distintos interrogantes

1. ¿Está cerrado el cupo de siglas participantes en la operación? La lógica implicaría que, de existir alguna otra fuerza política que expresara su interés en la operación, lo exteriorizada mediante una resolución de su junta de gobierno, tal como ha hecho PxC, E2000 y PxL.

2. ¿Existe un común denominador para participar? Creo que deben existir varios:

cierta “solvencia” política, es decir, firmeza en las convicciones, honestidad en los participantes, estabilidad en los dirigentes, bases identificadas con la dirección, solidez mínima de las estructuras políticas, claridad en la línea.

postura política concordante con la “autonomía histórica”, es decir, conciencia clara de que no se trata de reconstruir ningún movimiento que haya existido en el pasado.

–  decisión unánime de participar en un proceso de este tipo.

3. ¿Existen unos “puntos mínimos” que pudiera servir como punto de referencia? Obviamente no puedo más que dar mi opinión personal, pero si se trata de afinar en unos pocos puntos, lo que debería ser esencial a defender en un proceso de convergencia, sería:

– Defensa de la identidad nacional. Instauración de la “preferencia nacional”. Cierre de fronteras a los ilegales. Repatriación de los excedentes de inmigración.

– Mano dura contra la corrupción. Disminuir el poder de la partidocracia y encontrar fórmulas alternativas de representación democrática.

– Profunda reforma constitucional que extraiga consecuencias del fracaso del Estado de las Autonomías y tienda a reforzar la cohesión del Estado.

– Devolver a la sociedad la idea de “orden”, cortando los procesos de desintegración y degradación que experimenta la sociedad española.

– Renegociar el acuerdo de adhesión con la UE. Tender a una economía productiva y social antes que a una economía especulativa y globalizada.

–Política de paz en Europa con desenganche de la OTAN y defensa europea común basada en el multilateralismo y la defensa ante el fundamentalismo.

Creo que estos puntos pueden desarrollarse perfectamente y dar lugar a un programa político extremadamente renovador y necesario en el momento actual para la sociedad española y con el que amplios sectores de la población podrían sumarse. Reducir este programa a algo menos sería debilitarlo y reducir su campo de aplicación, ampliarlo no sería cuestión de “puntos mínimos” sino de “programa político” (lo cual es muy diferente). Por otra parte, estos puntos coinciden plenamente con los principios del Grupo Parlamentario Europeo “Europa de las Naciones y de las Libertades” con el que, creo, que deberíamos alinearnos de partida.

4. ¿Qué forma final debería tener el conjunto? Los partidos hermanos europeos lo que quieren es un interlocutor único a escala de Estado (“Europa” es, hoy por hoy, una “Europa de las Naciones”). Quizás el primer paso sería la creación de una Comisión de Enlace, la ejecución de algunas campañas de propaganda comunes sobre los temas del programa y, si se producen los resultados positivos esperados, dar un paso más adelante formalizando la creación de un “Frente Nacional” en el que las mismas siglas pudieran mantener su entidad en un primer momento para irse diluyendo en el segundo (a recordar el proceso de formación del Front National francés: se suma inicialmente Ordre Nouveau, el Partí de la Unité Française (Le Pen) y el grupo Militante, luego se añade un grupo “solidarista” (hacia 1977). Poco a poco, las siglas van desapareciendo sin traumatismos, a medida que se va afirmando la nueva sigla. Con todo, no es éste ni el único camino a seguir, ni el único modelo:

– Modelo Frente Nacional (inclusión de siglas y desaparición progresiva de las mismas). El modelo “Izquierda Unida” es muy similar. Y creo que es al que habría que tender: federación inicial versus unidad e integración progresiva.

– Modelo Podemos (suma de distintos “colectivos” políticos, sociales, vecinales, funcionamiento asambleario). No existe diversidad suficiente para un modelo así concebido, ni siquiera los grupos que se podrían considerar tienen suficiente entidad. Por otra parte, el modelo asambleario se presta a confusiones, centrifugación e inestabilidad. Es un modelo, en mi opinión, a descartar desde el primer momento.

– Modelo nuevo partido unitario (disolución de las partes y formación de una nueva estructura). Creo que es otro modelo a excluir de partida. Lo poco que existe hoy, al menos es algo, no se puede romper para construir otra cosa con sus fragmentos.

5. ¿Hay sectores a excluir? Por supuesto y creo que vale la pena enumerarlos:

– los maniaco–obsesivos monotema: aquellos que se centran en un solo tema y creen que ese tema debería estar presente de manera monocorde dentro de la estructura que resultase de un proceso de convergencia: por ejemplo, los partidarios de que el eje del programa fuera el aborto.

– los hiper–ultra–mega–revolucionarios: partidarios del “purismo revolucionario” basado en una exaltación de cualquier medida implicara el seguimiento de una “línea anticapitalista” inspirado en la extrema–izquierda de los años 60 y 70. Habitualmente estos sectores consideran que “nadie es suficientemente revolucionario” y siempre, antes o después, terminan con la excusa más peregrina rompiendo la baraja.

– los permanentemente auto–excluidos: existen personajes que desde hace décadas capitanean grupos minúsculos, completamente aislados, y que han manifestado reiteradamente ser “socios poco seguros”. Tiene gracia, por ejemplo, que algunos, cuando se les ha hecho imposible la vida en grupos creados por ellos, hayan creado grupos aun menores y tiene todavía más gracia que haya otros partidos que constantemente desde hace 15 años tienen sangrías de militantes y mantengan todavía a la misma dirección a la vista del cero absoluto obtenido en cuestión de resultados.

– los “doctrinarios rigurosos”: en el actual momento histórico no es el mejor momento para acometer trabajos de “infiltración cultural”. Un Frente que quiera actuar políticamente no puede estar permanentemente embarcado en una polémica cultural o ideológica, con la excusa de que hay que “fijar posiciones”: las posiciones se fijan en el programa político y en los puntos básicos. El resto no es competencia de una organización de este tipo. No es una “ideología” lo que debe defender un “frente nacional” sino una forma de ver la vida y, sobre todo, unos puntos básicos y un programa.

– los obsesos del activismo callejero: una organización que busque crecer debe necesariamente realizar tareas de agitación y propaganda, pero no reducir toda su actividad a esta dimensión para agitar de manera obsesiva a la militancia y reventarla en pocas semanas. El “activismo” supone una forma de agitación compulsiva sin objetivos ni estrategia. Un partido político necesita justamente objetivos – estrategia – táctica, pero puede prescindir de los obsesos del activismo.

– los timoratos: en política hay que ser decidido y ambicioso, si no se es, nunca se termina el momento para lanzarse al ruedo o para reemprender el combate. Hace falta valor y decisión para hacerlo… unido a la lucidez (lo contrario sería pura irresponsabilidad). El timorato es aquel que encuentra eternamente motivos para dudar.

6. ¿Y los independientes? ¿Qué hacemos con los independientes? En los últimos años se han generado decenas y decenas de militantes del área política que han recuperado su independencia en relación a las organizaciones existentes. Se trata de un fenómeno típico de períodos en los que no se producen avances sensibles y se extiende un alto grado de desmoralización. Eso no quiere decir que estos “independientes” hayan renunciado a la actividad política, sino que están a la expectativa. Probablemente, ahora ha sonado la hora de que se movilicen de nuevo. Las posibilidades que se ofrecen hoy a los “independientes” son dos:

– Reinsertarse en algunas de las organizaciones existentes.

– Formar “círculos de independientes” con los que participar en los encuentros para cristalizar el proceso de convergencia. Afortunadamente, las posibilidades de realizar algo así en la actualidad son mucho mayores que en años pasados. Las redes sociales de Internet ofrecen con facilidad esta posibilidad.

7.  ¿Radicales o moderados? Cuando se lanza un movimiento político de lo que se trata es de que irrumpa con garra y mordiente: si estos elementos están ausentes, el nuevo movimiento tiende a pasar desapercibido. Luego ya habrá tiempo para moderarse, pero los primeros pasos tienen que ser decididos y el movimiento deberá demostrar estar hecho de la solidez del pedernal, de la flexibilidad del mejor acero y de la agresividad del fuego.

8. ¿Cuestiones de imagen? Una cosa es el radicalismo de las propuestas, la otra muy diferente, la imagen de marca. La imagen debe ser actual. Si remite a otros tiempos ha perdido. Radicalismo en el mensaje – moderación y actualidad en las formas. Estilo propio. Transmisión de las sugestiones de dinamismo, autenticidad, responsabilidad, conocimiento, decisión…

9. ¿Algunos grupos sociales preferenciales para el trabajo político? Una alternativa como la que pueden encarnar los partidos identitarios no puede aspirar a un mensaje dirigido al 100% de la población y debe de saber elegir qué sectores sociales admitirán mejor su mensaje: clase obrera empobrecida y amenazada por el fantasma del paro; juventud sin más perspectiva que la de acabar los estudios y engrosar las listas del paro o ir a parar al exilio económico; sectores de las clases medias empobrecidas alarmadas por la situación de desintegración del sistema político–social y la decadencia cultural. No es este el lugar para hacer un análisis sociológico de todo esto, pero sí que apuntamos a estos grupos como “preferenciales” tal como nos lo sugiere las experiencias políticas tanto en nuestro país como en Europa.

10. ¿Y los tiempos? Estamos en pleno verano. Pero queda todavía mucho de mes de julio como para que en este mes no tengan lugar las primeras reuniones de tal manera que a lo largo del otoño próximo todo esto se haya concretado. Vale la pena recordar que el 27–S hay elecciones autonómicas en Cataluña y que antes de finales de año tendrán lugar las elecciones generales en todo el Estado. En esas condiciones, la velocidad es fundamental.

11. ¿Y los contenidos? Las cuestiones a debatir después de quedar claro lo que cada grupo está dispuesto a dar y exige a cambio, son en mi modesta opinión:

– Modelo organizativo: federación, frente, etc.

– Puntos mínimos: ejes de agitación y propaganda

– Programa: análisis y desarrollo de los temas, argumentario y propuestas.

– Imagen: aspecto exterior e imagen corporativa

– Objetivos, estrategia y tácticas: ¿a dónde llegar? ¿En qué tiempos? ¿Siguiendo que direcciones? ¿A través de qué caminos?

– Calendario: timming de actividades de lanzamiento del proyecto, concreción del mismo, primeras campañas…

*      *      *

Así ve las cosas alguien desde su independencia. Corre mucha prisa concretar esto porque se viaja con 30 años de retraso (como para incorporar a quienes viajan con maletas de 70 u 80 años…). Si se quiere expresar con una sola frase quizás sea bueno resumirlo así: o se crea un partido nacional (bajo la forma de federación o de frente) con “masa crítica” suficiente como para participar en las próximas luchas políticas y hacerse a codazos un hueco en el panorama político español o mejor abandonar el país, por náusea hacia el rumbo que ha iniciado y ante la imposibilidad de que ni la “vieja banda de los cuatro” (PP+PSOE+CDC+PNV), ni la “nueva banda de los cuatro” (Podemos+Cs+ERC+Bildu) impriman una rectificación en la pendiente de la decadencia. Y no sólo náusea: náusea y el riesgo que implica permanecer en un barco que tiene cada vez más abierta la vía de agua, se dirige hacia un iceberg y el capitán y la tripulación están convalecientes aun de la borrachera de la fiesta de la noche anterior. Eso es lo que hay…

© Ernesto Milá – infokrisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

8 Tesis sobre "ayuda social"

8 Tesis sobre "ayuda social"

Info|krisis.- 8 Tesis sobre la “ayuda social”: redimensionar la “ayuda social” en el Movimiento Identitario y Social-Patriota.- El Congreso del Partido por la Libertad recientemente celebrado ha dado el visto bueno para iniciar un proceso de convergencia con otras fuerzas identitarias. Plataforma per Catalunya se definirá en breve y España 2000 ya se ha expresado en la misma dirección. Además de estos partidos, existen otros interesados en el mismo proceso, lo que da lugar a pensar que antes de fin de año puede consolidarse definitivamente una fuerza política de carácter identitario y social-patriota con presencia en más de una docena de provincias y una “masa crítica” como hacía décadas que no se concentraba, avalada por una veintena de cargos electos. Poco todavía, pero más que suficiente para partir y mucho más de lo que ha existido en anteriores experiencias. A partir de ahora, pues, hace falta pensar de manera comunitaria y establecer: análisis político, programa, estrategia, imagen, organización.

Dentro de las reflexiones iniciales, se nos ocurre una que está en el sentir de la militancia identitaria y social-patriota: la llamada “acción social”. Nosotros mismos, el año pasado por estas fechas sugeríamos la posibilidad de celebración de un encuentro de lo que llamábamos “Organizaciones de Apoyo a la Población Española” (OAPEs). Si, posteriormente, no insistimos en esa idea fue porque consideramos que todavía no habíamos aquilatado experiencias suficientes como para poder extraer conclusiones sobre la actividad de los “hogares sociales” y de iniciativas similares. En los últimos meses, creemos que hemos reunido suficientes conocimientos en esa dirección y estamos en condiciones de replantear sobre bases más sólidas la actividad en ese sector que, vaya por delante, seguimos viendo como capital. Ahora bien, es preciso realizar algunas precisiones y abrir un debate al respecto. Por nuestra parte, hemos deducido 8 TESIS SOBRE LA AYUDA SOCIAL:

1ª Tesis: LA “ACCIÓN SOCIAL” NO ES,  NI PUEDE SER, EL SUSTITUTO PARA LA “ACCIÓN POLÍTICA”.

El error más habitual que se ha realizado en el medio identitario y social-patriota ha sido el convertir en prioritaria la “acción social”, sacrificando a esta actividad buena parte de la “acción política”. Durante dos años, algunos grupos locales han estado realizando una dinámica absorbente: recogida de alimentos ante los supermercados, almacenamiento y clasificación de alimentos, distribución de alimentos, para volver a iniciar el ciclo una y otra vez. A lo largo de este ejercicio algunas formaciones (E2000, por ejemplo) han llegado a mover al mes siete toneladas de alimentos y a distribuirlos en sus distintos “hogares sociales” y a través de la Organización de Apoyo a la Población Española (OAPE) “Españoles en Acción”. Muchas juntas locales, durante meses, solamente se han dedicado a esta tarea, cifrando en ella todas sus esperanzas de crecimiento. Allí donde se ha reproducido esta dinámica, se ha comprobado ampliamente su ineficacia. La lucha política es creación, captación, organización, agitación, propaganda. La “acción social”, tal como se ha practicado en muchas juntas locales terminaba siendo un fin en sí mismo y realización de una tarea “humanitaria” que tiene poco que ver con la política. Hace falta despojarse del “prejuicio humanitarista”: ni estamos obligados a saciar el hambre de los sectores sociales pauperizados, ni podemos subordinar un proyecto de reforma de la sociedad, de ruptura con el mundialismo y la globalización, de reforma constitucional, a unos simples repartos de alimentos. Así pues es preciso establecer prioridades:

- PRIMERO: la construcción de una fuerte organización política dotada de cuatros capacitados, con estrategia definida, lúcida en su programa y en su análisis de la realidad, con objetivos que conquistar bien definidos, con estrategia y tácticas realistas que permitan aproximarse a ellos y con una imagen que sea aceptable para la sociedad.

- SEGUNDO: la incorporación de sectores populares cada vez más amplios a esa organización para orientarlos políticamente y dirigirlos contra el actual estado de cosas. Solamente cuando se entra en esta segunda fase, la “acción social” tiene sentido y eficacia.

Cuando se pierden de vista estos dos elementos, la “acción social” se convierte en un fin en sí misma, pero no contribuye en nada a remediar las causas que han hecho posibles la aparición de bolsas de pobreza ni la desaparición de un orden político-social injusto.

2ª Tesis: LA “ACCIÓN SOCIAL” SOLAMENTE ES EFECTIVA CUANDO EXISTE UNA ORGANIZACIÓN POLÍTICA SÓLIDAMENTE ASENTADA.

La experiencia demuestra que si en unos lugares la “acción social” ha dado sus frutos y en otros no, se ha debido, fundamentalmente a que allí en donde se ha traducido en aumento de votos y en obtención de cargos electos era porque existía una organización política bien asentada y cristalizada. Cuando esa organización política era inexistente o extremadamente débil, las constantes recogidas de alimentos para lo único que han servido ha sido para que el régimen se viera liberado de la responsabilidad de alimentar a 200 ó 500 familias. De lo que se trata, no es de regalar “pescados”, sino de “enseñar a pescar”. Y enseñar a pescar quiere decir: no dar algo a cambio de nada, no asumir una tarea que corresponde al Estado y que al realizarla el movimiento identitario y social-patriota libera al Estado de una parte de sus responsabilidades. La tarea del movimiento político es transmutar el hambre de la población en ira contra el sistema, no en atenuar esa ira con estómagos llenos. Nuestra militancia no puede quedar convertida en personal de servicio en comedores públicos o en mozos de carga de toneladas de alimentos. Si alguien se siente identificado con esos cometidos, lo mejor que puede hacer es colaborar activamente con las organizaciones más serias creadas para remediar las necesidades alimenticias de las bolsas de pobreza: fundamentalmente Cáritas y Cruz Roja. Pero un movimiento que asuma estas tareas se autolimita a sí mismo y olvida que su función es la de incorporar agitadores y propagandistas a su causa, no alimentar a la población.

3ª Tesis: NO SE TRATA ES DE “AYUDAR A LA SOCIEDAD”, SE TRATA DE AYUDAR “A NUESTRA GENTE”.

Lo intuíamos, pero carecíamos de datos empíricos suficientes como para poderlo afirmar taxativamente: buena parte de la ayuda social entregada ni siquiera ha sido agradecida por quienes la han recibido. No basta solamente con entregar un DNI demostrando que se es “español” para recibir 15 ó 20 kilos de alimentos (con un coste de 25-30 euros de media). Hace falta algo más. Identidad de ideas. Hemos llegado a escuchar en la cola de una entrega de alimentos frases como esta: “Vamos a pillar de los fachas, si se creen que les votaremos, lo tienen claro…”. Sin olvidar que con demasiada frecuencia esta ayuda ha ido a parar a sectores, no empobrecidos, sino marginales, que deben su marginación a múltiples causas y no solamente al deterioro de las condiciones de vida y al hundimiento del mercado laboral que han tenido lugar desde 2008. Habitualmente, la ayuda no ha ido a parar a sectores de las clases medias empobrecidas o trabajadores en paro, sino a verdaderos lumpen que deben su situación de marginalidad a causas mucho más personales y banales, entre ellas alcoholismo, politoxicomanías, ludopatías, o simplemente a sectores de la sociedad que se han habituado a vivir a salto de mata despreocupados por todo. Esa ayuda, toneladas y toneladas de alimentos, se ha dilapidado, yendo a parar a un entorno gris, apático, desinteresado por todo y especialmente por la lucha política, no solamente incapaces de percibir porqué están atravesando esa situación, quienes son los responsables, sino absolutamente pasivos en relación a las respuestas a dar. En muchas ocasiones se ha tratado de sectores que alimentan con su desinterés y apatía las bolsas de abstención, no como acto de protesta, sino por absoluto abandono, desgana o insensibilidad. Era necesario “afinar” mucho más a quien iba dirigida esa ayuda: y debía ir a “nuestra gente”, entendiendo por tal, no la pertenencia a la misma nacionalidad, sino a nuestro entorno político-social. Era necesario, por ejemplo, que alguien que optara a los lotes de ayuda estuviera “avalado” por uno o dos militantes, que éstos certificaran que no se trataba de un profesional de recibir todo a cambio de nada, que debía su situación de precariedad a las circunstancias económico-sociales, era necesario “cambiar el chip”: ayudar a “nuestra gente”, entendiendo por ello una comunidad de ideas y de proyectos, tratando de que fuera a parar a gente concienciada políticamente. Nadie –y esto es lo esencial– absolutamente nadie puede dar algo a cambio de nada. Y esto ha ocurrido en demasiadas ocasiones: se ha aparecido en medios de prensa gracias a repartos masivos de alimentos a 200, 250 familias o incluso más, de la mayoría de las cuales no volvía a saberse absolutamente nada hasta el siguiente reparto y que eran completamente refractarias a cualquier tipo de comprensión de los mecanismos que le habían conducido al paro y a la pobreza. Y, lo que es peor, desinteresados por salir de su situación.  

4ª Tesis: LAS OCUPACIONES DE LOCALES CON GOBIERNOS MUNICIPALES DE IZQUIERDAS ES INVIABLE EN ESPAÑA PARA LAS FUERZAS IDENTITARIAS Y SOCIAL-PATRIOTAS (Y LO MISMO OCURRE CON AYUNTAMIENTOS DE DERECHAS).

A partir de 2014, en Madrid y Zaragoza se produjeron algunas ocupaciones de inmuebles protagonizados por gente próxima al movimiento identitario y al patriotismo-social. Estas iniciativas estaban inspiradas en la actividad de la Casa Pound que, en Italia, ha cumplido 10 años teniendo su leit-motiv en la ocupación de locales de propiedad municipal con fines sociales. Pero en Roma sí era posible ocupar locales teniendo en cuenta las buenas relaciones del movimiento ocupa identitario con la propia alcaldía de Roma y en concreto con el alcalde de la época Giani Alemano. En segundo lugar, las ocupaciones realizadas por Casa Pound tenían un trasfondo “ideológico”: quienes las ocupaban eran militantes identitarios, para militantes identitarios con problemas y para sus familias. Con toda, incluso en Italia, solamente dos locales de la red Casa Pound son ocupados, siendo el resto, locales de pago… En España es impensable pensar en ocupaciones prolongadas (más allá de unos pocos meses), teniendo en cuenta las actuales circunstancias políticas y sociales y especialmente las creadas en las grandes ciudades después de las pasadas elecciones municipales, con ayuntamientos gobernados por una izquierda dogmática, anti-fascista, revanchista y, por lo demás, bastante torpe. Por otra parte, los edificios ocupados, no pueden convertirse en “forts apache” asediados y permanentemente hostigados por una extrema-izquierda sin dos dedos de frente, ante la pasividad policial ordenada por alcaldes del PP o de la izquierda. Y cuando un desahucio precede a otro en unos pocos meses, el desgaste de los participantes suele ser elevado y la tarea social, en tales circunstancias, resulta imposible de mantenerse en el tiempo. El hecho de que las ocupaciones, especialmente en las grandes ciudades, hayan eternizado locales en manos de okupas de extrema-izquierda, no quiere decir que los ocupas identitarios y social-patriotas, se vean beneficiados por la misma benevolencia: la experiencia de este último año demuestra que un local ocupado por la extrema-izquierda puede mantenerse años e incluso lustros. Sin embargo, un local ocupado por identitarios o social-patriotas apenas dura semanas. Si de lo que se trata es de prestar una “ayuda social”, es evidente que en tales condiciones resulta imposible y lo necesario no es realizar ocupaciones para gestionar la “ayuda social”, sino gestionar locales alquilados para esa misma actividad. Ahora bien, si de lo que se trata es aparecer una y otra vez en los medios de comunicación, esa sin duda es la vía correcta: pero no la eficaz.

5ª Tesis: EL RÉGIMEN TIENE UN AMPLIO DISPOSITIVO DE AYUDAS SOCIALES INEFICIENTE, LA TAREA DE LOS IDENTITARIOS Y SOCIAL-PATRIOTAS ES DENUNCIAR LA CORRUPCIÓN QUE ANIDA EN ÉL, LAS SUBVENCIONES MULTIMILLONARIAS A ORGANIZACIONES ABSURDAS Y QUE TODOS ESOS RECURSOS CUMPLAN SU FUNCIÓN SOCIAL.

Pagamos impuestos, con cada pequeña compra; con cualquier mínimo movimiento económico que implique una compra o una venta, estamos pagando impuestos. Uno de los aspectos más odiosos de la actual ordenación es que una clase política degenerada y corrupta, tiene todo el poder para gestionar esos impuestos devengados por nuestro trabajo, de la manera que mejor le venga en gana: fundamentalmente para alcanzar unos niveles de retribución y de comisiones que serían impensables en la empresa privada. Parte de nuestros impuestos va a parar a ONGs y a organizaciones asistenciales o ayuda social facilitada por el propio régimen. Ahora bien, quien dice ONGs dice “comisiones” distribuidas a la administración que firma la entrega de subsidios y subvenciones para financiar al partido y a sus dirigentes. Lo mismo ocurre con las “ayudas a la cooperación” y con buena parte de los fondos destinados a las ONGs, que NUNCA son objeto de auditorías ni de inspecciones, ni nadie, por supuesto, se preocupa del destino de las “ayudas a la cooperación” que van a parar, desde ayuntamientos pequeños, desde Comunidades autónomas y desde el propio Estado, a los proyectos más exóticos, surrealistas e inútiles en los países más remotos, inverosímiles e insolventes. Obviamente, todo esto (y los constantes casos de corrupción que se producen en cualquier nivel de la administración) desmoraliza a los contribuyentes y da argumentos a la “objeción fiscal”. De ahí, precisamente, la necesidad de que el movimiento identitario y social-patriota, cuente lo antes posible con cargos electos que tengan acceso a la información sobre las ayudas sociales y exijan que hasta el último céntimo de euro se destine a lo que se declara, sin comisiones, ni mermas por el camino. De ahí que nuestros concejales deben poner particular énfasis en proveerse de información sobre las ayudas para poder realizar seguimientos y denuncias en su caso. No es a nuestros concejales, no es a nuestra organización política, no es a nuestra militancia a la que corresponde realizar tareas de “ayuda social”, sino que nuestros concejales, nuestra militancia y nuestra organización deben velar para que los organismos del Estado dedicados a esta actividad cumplan escrupulosamente con su función.

6ª Tesis: LO ESENCIAL EN EL “FRENTE SOCIAL” ES LA TRANSPARENCIA DE LAS ACCIONES QUE SE REALIZAN, UNA ADMINISTRACIÓN IRREPROCHABLE Y UNA FORMA JURÍDICA QUE PERMITA EL CONTROL DE SUS ACTIVIDADES POR PARTE DEL MOVIMIENTO POLÍTICO.

Uno de los aspectos más sensibles de cualquier actividad de “ayuda social” es la transparencia: cuántos alimentos y cuántos fondos se recaudan, cómo se emplean, en qué se gastan. Si no existe transparencia, si existe secretismo (con cualquier excusa), la iniciativa queda inmediatamente rodeada por la sospecha de oportunismo, aventurerismo o, lo que es peor, de fraude a la esperanza. Es preciso que todos los que participan en estas tareas (y los medios de comunicación) sepan los ingresos de las “Organizaciones de Apoyo al Pueblo Español”, cuánto de ese dinero va a parar a infraestructura y cuánto a compra de alimentos, cuántos alimentos se han obtenido como donación por parte de simpatizantes y cuántos se han adquirido… La gestión de estas OAPEs debe ser irreprochablemente democrática. El secretismo no puede afectar a la “ayuda social” so pena de perder credibilidad. “La mujer de César no solamente debe ser honesta, sino parecerlo”, tal es el dicho: las OAPEs deben, no solamente ser irreprochables en su gestión, sino demostrarlo con una transparencia absoluta. Eso, o se convertirán en permanente fuente de rumores, maledicencias o calumnias. La fórmula “círculo cultural” es, sin duda, la más simple y la menos exigente desde el punto de vista legal para articular jurídicamente estos círculos.

7ª Tesis: EL MOVIMIENTO IDENTITARIO Y SOCIAL-PATRIOTA, POR EL MOMENTO, NO HA APROVECHADO TODOS LOS RECURSOS Y POSIBILIDADES QUE PUEDEN INCLUIRSE EN EL “FRENTE SOCIAL”.

A pesar de que en los años 2012-2015 distintas organizaciones identitarias pusieron el pie en el acelerador estimulando sus iniciativas sociales, en el momento de escribir estas líneas se trata de una veta que dista mucho de haberse explotado hasta el final. En principio, lo que se han hecho han sido repartos de alimentos en grandes ciudades y también en pueblos de tamaño medio; en algunos locales se ha albergado a “sin techo”; y esto ha sido todo. Pero, en la actualidad, existen otras actividades que podrían incluirse también dentro de esta modalidad de trabajo: ocupar pueblos abandonados o en vías de estarlo, ocupar fincas agrícolas en situación de abandono y explotarlas para garantizar la supervivencia económica de la comunidad que las realice y trasladar los excedentes a las OAPE urbanas; recogida de frutos abandonados en sus árboles a causa de la poca rentabilidad de su explotación; creación de radios libres capaces de difundir información, música y programas que traten temas desde el punto de vista identitarios y social-patriotas; creación de empresas cooperativas; iniciativas económicamente viables financiadas mediante crowfunding… y así sucesivamente. El “frente social” es mucho más amplio y creativo de lo que hasta ahora se ha ensayado y pide al movimiento identitario y social-patriota el máximo de imaginación.

10ª Tesis: LOS “HOGARES SOCIALES” Y DEMÁS “ORGANIZACIONES DE APOYO A LA POBLACIÓN ESPAÑOLA”, O FORMAN PARTE INTEGRANTE DEL “MOVIMIENTO POLÍTICO IDENTITARIO Y SOCIAL-PATRIOTA” O NO SON MÁS QUE AVENTURAS PERSONALES.

Es preciso insertar en los círculos identitarios y social-patriotas la idea de MOVIMIENTO. Un movimiento no es un “partido” convencional. El Movimiento tiene múltiples estructuras (organizaciones políticas, círculos culturales, redes sociales, asociaciones e iniciativas de todo tipo) que actúan en distintos sectores de la sociedad, pero todos van en dirección a la conquista de los mismos objetivos. El Partido, en cambio, es una estructura única, monolítica que, como máximo, tiene “correas de transmisión”. En cierto sentido, el Movimiento es un “anti-partido” en la medida en que solamente exige la adhesión a un programa, a una estrategia y a una imagen, mientras que el Partido exige fidelidad a una doctrina y a unas estructuras organizativas rígidas. Creemos que la actual etapa de fraccionamiento es propia de los períodos pre-fundacionales y que se saldará con la irrupción del concepto de “movimiento” (como suma de muchas partes y de varios frentes) y electoralmente con la formación de un Frente Nacional. El concepto de “movimiento” es informal (grupo de gente que “se mueve” en la misma dirección), mientras que el concepto de Frente Nacional implica ya unas estructuras políticas más sólidas. En este contexto los “hogares sociales” y las OAPE solamente tienen sentido en tanto que partes de ese “movimiento” identitario y social-patriota al que, de una forma u otra, deben estar vinculados. Luego se verá, cuáles de estas organizaciones aceptan el programa y las estructuras de un Frente Nacional (expresión política organizada del movimiento de cara a los procesos electorales). La “ayuda social” nunca puede ser una experiencia autónoma personal (quien esté interesado en caminar por ese sendero, como ya hemos dicho, tiene a Cruz Roja y Cáritas si quiere realizar un trabajo serio y no se considera parte del “movimiento identitario y social-patriota”). Todo lo que tiene una dimensión y un alcance personal es, por definición, limitado y a corto plazo, estéril e incluso decepcionante para la mayoría de sus participantes. Cuando aparecen iniciativas espontáneas y personales, tales iniciativas se sitúan al margen de las experiencias y enseñanzas que se han ido aquilatando con el paso del tiempo e, inevitablemente, reproducen los mismos errores; solamente la inclusión de la “ayuda social” como “frente de actividad” en el interior del movimiento identitario y social-patriota evita reproducir estos errores y supone un espacio para compartir experiencias y evitar que errores pasados no vuelvan a reproducirse. Desde el punto de vista del “rendimiento”: toda iniciativa que aparece de manera espontánea, desvinculada de cualquier movimiento, desinteresada y hostil a integrarse en iniciativas más amplias, celoso de su independencia, cerrado a cualquier influencia exterior, suele agotarse en sí misma a los pocos meses, víctima de su aislamiento y generando las mayores decepciones. El lugar natural de las OAPE es el “movimiento identitario y social-patriota”.

© Ernesto Milá – info|krisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

 

 

BCN ciudad porno

BCN ciudad porno

Info|krisis.- Barcelona: ciudad muerta – capital del porno. El título puede parecer desmesurado y, contra lo que podría pensarse, no viene a cuento del nombramiento de Águeda Bañón para el cargo de Directora de Comunicación del Ayuntamiento de Barcelona. Resulta inevitable, claro, que hablemos de ese nombramiento, pero no antes de recodar que se ha llegado al extremo de nombrar a una pornógrafa espabilada como responsable de un área municipal extremadamente importante después de que los anteriores ayuntamientos de Barcelona (socialistas y convergentes) consiguieran que la, en otro tiempo Ciudad Condal, se convirtiera en escenario para la filmación de las más discutibles (y ofensivas para la dignidad de la mujer) películas porno. El equipo de Ada Colau no es más que el heredero de una “tradición porno” creada por quienes la han precedido en el cargo.

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Es cierto que el Bagdad, un viejo local porno en las proximidades del Paralelo, tiene más años que Matusalén y que en otro tiempo (incluso durante el franquismo) aquella zona estaba infestada de cabarets, putiferios y demás lindezas. Los barceloneses no se sorprendían –no nos sorprendíamos– porque siempre había sido así. Desde la Edad Media, fuera de las murallas de la ciudad, vivían los marginados, los fuera de la ley, la Barcelona golfa y las minorías malditas. De hecho, la iglesia románica de Sant Pablo Extramuros con su pequeño y recoleto claustro estaba allí instalada para redimir –sin muchas esperanzas– a lo que podemos llamar “la Barcelona marginal” (hemos aludido ampliamente a esta temática en nuestro blog y en la siguiente url: http://info–krisis.blogspot.com.es/2015/06/los–barceloneses–y–el–sexo.html#more , así que no insistiremos mucho más en estas curiosidades antropológicas).

Sin embargo, desde hace 20 años la ciudad está adquiriendo un tono que a muchos barceloneses no, solamente no nos gusta, sino que hemos, literalmente, huido de la ciudad que nos ha visto nacer. Nadie me puede acusar de no conocer la que fue la ciudad en la que nací. He escrito varios libros que han alcanzado tiradas importantes, dedicados a mi ciudad (Guía de la Barcelona mágica, Ed. Martínez Roca, o Gaudí y la masonería, Ed. PYRE) y también he tratado de explicar aspectos poco conocidos o desconocidos de Barcelona (por ejemplo, la presencia de herejes cátaros en el siglo XIV que huían de la cruzada de los “franchimanos” contra las tierras de Occitania, recalando en el Raval y en torno a Sant Pau y a la Plaza del Padró, en Guía del Catarismo en Francia, España y Andorra, Ed. Martínez Roca). Hoy, procuro pasar por Barcelona lo menos posible. Es triste comprobar la decadencia de una ciudad y ver como la que algunos quisieron convertir en “ciudad fashion”, en la Nueva York del Mediterráneo, se ha terminado convirtiendo en una reedición de Marsella, probablemente la ciudad más desgraciada y desagradable de la orilla norte del Mare Nostrum.

Lo que ha pasado en Barcelona es una mutación sin precedentes: cuando podía ser una ciudad ejemplar se ha convertido, digámoslo ya, en un estercolero…

No es, sin duda, por casualidad que buena parte de los escándalos de corrupción pasan por Barcelona. La trama de financiación ilegal que alcanzó al PSOE en tiempos de Felipe González (Malesa, Filesa, TimeExport) tenía su sede en Barcelona y en el PSC a sus lacayuelos. Los Pujol hicieron de Cataluña el jardín escenario de sus actividades, instituciones como el Palau pasaron de ser puntales de la cultura catalana a meras excusas para desvío de fondos. UDC (la otra pata de CiU) también hizo de la consejería de trabajo su centro de operaciones y desvíos de fondos que terminaron con algún conceller sentenciado en firme. Cuando en Andalucía estaban todavía en mantillas, en Cataluña ya se dominaba la técnica de desviar fondos de cursos de formación de parados hacia bolsillos ajenos, hacia el partido y hacia la persona que firmaba las entregas de fondos. Y así sucesivamente. De hecho, la única, la auténtica rivalidad que la Cataluña Autonómica ha mantenido con Andalucía ha sido por la primacía en el título de “comunidad autónoma más corrupta del Estado”. Y si bien, está claro que el caso de los EREs ha decantado el liderazgo hacia Andalucía, no es menos cierto que la Cataluña de Mas le va a la zaga a escasa distancia y con esperanzas de igualarla.

Pero hay algo en lo que Cataluña ha dejado atrás para siempre a Andalucía. En porno. Y más que Cataluña, concretamente, Barcelona.

En Barcelona, en efecto, se encontraba en los años 80 el centro difusor del incipiente porno español. Fue en Barcelona en donde empezaron a organizarse los primeros festivales eróticos poco antes de las Olimpiadas del 92. En cuestión de puterío, Barcelona también tomó la delantera en los años 90 con la creación de macro-complejos de folleteo (¿quién no recuerda el Club Riviera de Castelldefels, por ejemplo?). Por Cataluña, también, empezó a notarse hacia el 98 un aumento de la prostitución rusa (venían, primero para ejercer este oficio huyendo del caos en el que había sometido Boris Eltsin a su país con el beneplácito y la instigación de los EEUU, pero también para rehacer su vida, encontrar marido y un lugar en el que establecerse; todo ello legítimo). Luego llegaron miles y miles de andinas y caribeñas. Y, finalmente, rumanas. Pocas magrebíes, es cierto, se integraron en el circuito de la prostitución barcelonesa. Como si el ideal estético carpetovetónico no coincidiera con el de la orilla sur del Mediterráneo. Y, finalmente, la invasión asiática que ha terminado con “un completo” a 20 euros, copa incluida. Si es que no se puede competir, ni en fabricación de manufacturas, ni en folleteo con los precios chinos. El 2004, el 85% de las prostitutas que ejercían en España eran de origen extranjero y los precios habían descendido a los niveles de 1982. ¿Quién dijo que la inmigración no tiene una repercusión inmediata en el precio de la fuerza de trabajo?

Pero en el porno, Barcelona tardó en encontrar el pulso. Más que turismo sexual, Barcelona recibió a un turismo de aluvión, de chancletas y litrona, en el circuito gaudiniano japos cámara en ristre, pasaje de cruceros de pulserilla y puente aéreo desde los arrabales de Manchester y el Est End londinense alcoholizado ya desde el aeropuerto de salida. El Barrio Chino resultó barrido por la reforma del Raval operada por el PSC. Se reformó la Plaza Real y se limpió de yonkis, traficotas y choricetes después de que un conocido concejal socialista comprara buena parte de los edificios de la zona. Incluso se construyó una comisaría de la Guardia Urbana al otro lado de las Ramblas para que la inversión del citado concejal resultará segura y pudiera ir al Liceo sin jugarse el tipo (lo que no impidió que a principios del milenio unos atracadores magrebíes lo asaltaran, a él y a su pareja, en ese tránsito). La Barcelona socialista era así.

Pero el turismo sexual no era el propio ni siquiera en el momento dorado de los macro-burdeles y de la exhibición de putones callejeros. En tanto que “Ciudad de Ferias y Congresos”, la industria del sexo se había adaptado a esos menesteres antes de la llegada de Internet. La Vanguardia, hoy boletín interno de CDC y ayer diario de la burguesía catalana, anunciaba la oferta sexual en sus páginas de anuncios por palabras para uso y disfrute de los directores comerciales y los agentes de ventas de los diversos certámenes internacionales. Pero la ciudad no era todavía escenario de turismo sexual.

No ha sido sino en los últimos dos gobiernos municipales que precedieron a la Colau, cuando el nombre de Barcelona se propagó internacionalmente en los circuitos del porno más degradado. Es difícil establecer cuando ocurrió (y no nos corresponde a nosotros sino a la fiscalía), pero el nombre de Barcelona se propagó como la pólvora entre los amantes del porno. Verán como fue la cosa.

Es posible que fuera en los últimos tiempos del alcalde Joan Clos o quizás durante el período de gobierno de Jordi Hereu, socialistas ambos (2003–2011), o quizás del convergente y nasal Xavier Trias (2011–201). El caso es que se filmaron en las calles de Barcelona decenas de producciones pornográficas todas del mismo sello (insistimos: no en estudios, ni en locales especializados, sino en las calles de la Ciudad Condal por donde pasean menores y gentes, en cualquier caso, que aspiran a otro tipo de sexualidad más allá del pajote y la gallarda, y que se convirtieron en actores secundarios involuntarios de estas filmaciones).

Ha sido el nombramiento de Águeda Bañón quien nos ha permitido descubrir este filón inédito en la cinematografía de los barceloneses. En efecto, a pesar de ser “alto cargo” del Ayuntamiento, no existen muchas informaciones sobre esta amiga de la Colau. Se sabe de ambas que han vivido a expensas de ONGs subsidiadas por los distintos organismos del Estado y que la Bañón fue “activista porno” y que se otorgaba a sí misma el título de “porno alternativa”. Las fotos de la flamante directora indicaban que compartía el decir de aquella noble abadesa que proclamaba: “No digáis dómine meo que es muy feo, decid dómine orino que es más fino”. Yo no sé qué tiene la Puerta de Brandemburgo (no son precisamente urinarios los que faltan a lo largo de la Unter den Linden hasta llegar allí) que inspira a la Bañón a bajarse los pantalones en aquel lugar con cara de estreñimiento y a proclamarlo su hazaña a los cuatro vientos publicando la foto. O a hacer lo mismo en una céntrica calle murciana, uniendo bragas a pantalones y dejando como recordatorio un colosal dómine meo. Y, por supuesto, publicar la foto para que psicólogos, sexólogos y barrenderos consigan explicar cuál es la patología de esta chica. Servidor, que es muy condescendiente con todas las parafilias, no termina de entender esa necesidad de publicar poses que, por poco originales, son, además, menos eróticas y, más que eso, definitorias de un estado de espíritu.

Pero estas notas no van sobre la Bañón. Allá ella con su sexualidad, sus morbos y sus parafilias. Esto va de Barcelona–ciudad–de–sexo–duro.

Decíamos que al enterarnos del nombramiento de la Bañón intentamos buscar en su biografía apuntes que nos redondearan más al nuevo personaje mediático. Encontramos poco. Así que insistimos. Colocamos en un conocido buscador “Barcelona+pornografía”. Las primeras entradas seguían siendo de la Bañón, pero a partir de la página segunda empezamos a ver las URLs de algunos videos, como mínimo, sorprendentes.

¿Quién iba a decir, por ejemplo, que en la Plaza de Cataluña a plena luz, sin nocturnidad, ni alevosía, se iba a filmar una escena porno? Véanla en http://www.xvideos.com/video444392/public_disgrace . O que en las inmediaciones de la Sagrada Familia se iba a repetir una escena similar (véanla en http://www.xvideos.com/video620337/bound_susana_abril_public_group si lo desean). Pero si lo que desean es recorrer el casco antiguo (en otro tiempo zona señorial de la ciudad setecentista) les sugiero que vean esta otra escena: http://www.xvideos.com/video580550/brunette_babe_disgraced_in_public (a estas alturas ¿para que se van a privar de ver convertida su ciudad en un macroescenario porno). En este otro, podrán recorrer los jardines del Paseo de Gracia justo cuando empieza Mayor de Gracia, o bien Montjuich en su zona más céntrica y visitada (http://www.xvideos.com/video1470963/handcuffed_and_gagged_babe_walked_in_public ) La zona del MACBA tampoco se salva (con la presencia estelar de “la brasileña Dunia Montenegro” nos dice la web) en una larga escena que verán recogida en http://www.xvideos.com/video681049/brazilian_brunette_in_public . Y luego otra más en el puerto de Barcelona (no se priven: http://www.xvideos.com/video1735953/bare_redhead_walked_in_public_in_daytime) … ¿Para qué seguir? Hay más, muchas más de ese tipo.

Lo anterior es un filón suficientemente consistente como para poder seguirlo. Detrás de todas estas producciones (y de varias más que no nos hemos tomado la molestia de enumerar pero que recorren ABSOLUTAMENTE CASI TODA LA GEOGRAFÍA DE LA CIUDAD CONDAL) está lo que parece una productora de cine porno norteamericana: PublicDisgrace. Tiene web. Búsquenla. Verán que se trata de una productora especializada en algo así como exhibicionismo sadomasoquista. El matiz es importante porque todas las escenas filmadas en Barcelona tienen como denominador común un cuerpo de mujer exhibido, encadenado, humillado y maltratado. No se trata del habitual porno chico–folla–chica en sus múltiples combinaciones ideadas para precalentar al personal. Se trata de un tipo de porno que las feministas (y no solo ellas) harían muy bien en condenar y del que protegerse. Pues bien, esa pornografía se ha filmado durante días y días (las películas que aparecen son tantas que los barceloneses que no hayan actuado como extras involuntarios en las mismas, con derecho a mojar, deben ser excepciones) en BARCELONA y, por lo que puede intuirse en las cintas, se han grabado (las obras de la Sagrada Familia parecen indicarlo) entre 2005 y 2012, es decir en el tiempo en que eran alcaldes los socialistas Clos o Hereu, o el convergente Trías.

Todo esto suscita algunos interrogantes:

  1. Aceptando el derecho (e incluso a conveniencia) de filmar y consumir porno, lo que se cuestiona aquí, es el derecho a filmar en espacios públicos películas porno en primer lugar y en segundo, películas porno que evidencien humillación hacia la condición femenina.
  2. Resulta absolutamente imposible el que, entre tantas horas de filmación, el equipo de pornógrafos no se haya cruzado con ninguna patrulla de la Policía Municipal, especialmente porque absolutamente todas estas películas se han filmado en lugares de mucho tránsito en donde habitualmente se ve vigilancia. Lo que induce a pensar que estas películas se han filmado con los consiguientes plácemes y autorizaciones municipales.
  3. De ser así, la persona (¿probo funcionario, concejal cachondo?) que autorizó tales filmaciones debería de ser procesado por alguno de los múltiples tipos delictivos: escándalo público, vejación a la mujer (y no importa si las actrices protagonistas consentían… lo que importa es el resultado de su consentimiento y la imagen de humillación hacia la condición femenina que emana de tales escenas). La productora norteamericana (a la vista de su web) se ha limitado a explotar su objeto comercial… el funcionario o el concejal que firmaron los permisos correspondientes, en cambio, ha cometido varios delitos tipificables: el primero de todos transformar el espacio urbano en plató porno.
  4. Claro está, que dichas filmaciones pudieron ser realizadas sin la autorización pertinente. Y esto abre una posibilidad interesante que enlaza con el nombramiento de Águeda Bañón: de no haber contado la productora norteamericana con las autorizaciones correspondientes cabría que el propio Ayuntamiento la demandara por incurrir igualmente en múltiples delitos, el primero de los cuales filmar en espacios públicos sin autorización películas para su explotación comercial. Y, a partir de ahí, lo que prevemos sería una larga lista de delitos cometidos por la misma productora contra los intereses del Ayuntamiento y de los de los ciudadanos…

El destrozo está hecho. Consumidores de pornografía de todo el mundo se han marcado lujuriosas gallardas con los lugares más emblemáticos de la Ciudad Condal como trasfondo. A fin de cuentas ¡qué importa! Si tenemos un turismo de botellón, litrona y clubs de cannabis, si tenemos un turismo de borrachera y balconing (¿mejor que el turismo de carteristas y sirleros llegados de todos los rincones de la galaxia que viene para expoliarlos a estos?), ¿por qué BCN no iba a convertirse en plató pornográfico? La ciudad está tan degradada que, en el fondo, esto ya se notará poco.

Por eso decía antes que Ada Colau y su equipo de honestas mediocridades, funcionarios de ONGs y demás rescatados de las listas del paro, lo tienen mal para enderezar una ciudad que en breve será la Marsella del Mediterráneo español. Haría bien el equipo municipal en trasladarse a aquella ciudad en otro tiempo francesa para percibir cómo será el futuro de BCN. Créanme: Barcelona no tiene futuro. No le vamos a atribuir al equipo de la Colau las próximas desgracias que afecten a BCN que no serán sino la lógica consecuencia de una vía emprendido hace más de un cuarto de siglo y que conduce a esta ciudad a ser hostil especialmente hacia sus propios habitantes, a renunciar a su bienestar y a su tranquilidad para abrirse al turismo de más bajo nivel, para mayor gloria del gremio de Hostelería.

Cuando era pequeño y volvía casa con el uniforme de Can Culapi (el colegio de los Escolapios de la calle Balmes) manchado, mi madre lo lavaba. Cuando ese mismo uniforme estaba irremediablemente roto, lo único que cabía era reconocer que había que no podía hacerse nada, salvo comprar otro. Esto es lo que le pasa a Barcelona actual: dad una vuelta por las Ramblas y meditad sobre si eso es lo que habéis conocido y si eso es lo que queréis para vuestra ciudad. Pasead por las grandes calles (si los manteros es dejan espacio y pensad en lo que opinan los propietarios de los comercios que justo enfrente venden productos similares pagando alquileres, impuestos y tasas municipales). Mejor que recorráis algunos barrios brazos en alto con la cartera entre los dientes para facilitar la tarea a los sirleros y, sobre todo –esto es importante– no ponerlos nerviosos que es peor. Pero lo mejor que podéis hacer es abandonar la ciudad: que se queden con ella los que la han convertido en un infierno inhabitable o los que quieren vivir a la sombra de los presupuestos municipales. Pero creo que ni tú ni yo estamos por pagarles los caprichos, los salarios de ellas y de sus compis, ni siquiera un orinalito para la Bayón. Una ciudad es como una mujer a la que se ha querido mucho: un bien día te das cuenta que se ha degradado, que ya no es lo que era, que te engaña en todos los burdeles y ha adquirido todas las enfermedades venéreas  posibles. Entonces la dejas con harto pesar de tu corazón. Esa no es la mujer a la que has amado. Esta no es la ciudad que hubiéramos deseado.

Y ahora que caigo, ¿cómo es que en la abundante filmografía porno de Barcelona ninguna escena discurre por Pedralbes o por los baluartes del dinero donde se refugia la aristocracia económica de la ciudad? Créanme que la duda me consume. Otra cosa que me gustaría que explicara la responsable de comunicación del nuevo equipo municipal…

© Ernesto Milá – info|krisis – ernestomila@yahoo.es

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo esencial en Grecia

Lo esencial en Grecia

Info|krisis.- Hace casi exactamente 2.500 años, en la llanura de Marathon, Grecia detuvo la invasión asiática. Sin llegar a establecer paralelismos históricos dramáticos y desmesurados, cabe decir que, hoy, en Grecia se dirime el derecho de las naciones a su plena soberanía, por encima de organismos internacionales espúreos y de intereses de las élites neoliberales y de su corrupta partidocracia. Si hay que seguir de cerca la evolución del “caso griego” es precisamente porque nos afecta a todos y su conclusión nos dirá si vivimos un período en el que es posible la esperanza o la frase previa a la constitución de todas las naciones será la que Dante situó en la puerta de su Infierno: “Abandonad toda esperanza”.

Parece como si el “Caso Griego” se haya generado por casualidad, como resultado único de la crisis iniciada en 2007 y como si la responsabilidad de lo que está ocurriendo en estos momentos radicara sobre Syriza y su socio de gobierno, los nacionalistas antiglobalización, o incluso, para algunos, sobre Amanecer Dorado. El gobierno griego, según esto, se negaría pertinazmente a pagar una “deuda nacional”. Tal es la posición de la “troika”: “Grecia tiene que pagar, son las reglas del juego europeo”. Pero esta es solamente una parte de la verdad: ¿hasta qué punto un país es “responsable solidario” de los desmanes que ha hecho su clase política en las últimas cuatro décadas? La pregunta es especialmente pertinente teniendo en cuenta que quienes han gobernado en Grecia ininterrumpidamente en esta época son los “socios” de los mismos partidos que gobernaban en Europa y que han “dejado hacer” a sus parteners griegos.

La vieja clase política griega está, no sólo desprestigiada, sino liquidada de la vida política nacional. De convocarse elecciones, tanto el Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok) y Nueva Democracia obtendrían algo más que una escuálida representación. Miembro de la Internacional Socialista (que llegó a presidir, incluso, Gyorgos Papandreu hace menos de diez años) el primero, y miembro del Partido Popular Europeo en el Parlamento Europeo, y de la Unión Internacional Demócrata y de la Internacional Demócrata de Centro (de los que el PP y Mariano Rajoy son representantes por España), ambos partidos griegos de centro-izquierda y de centro-derecha han tenido en sus socios europeos a los cómplices más conspicuos y co-responsables de lo ocurrido en la cuna de la democracia. ¿O es que ahora vamos a negar que la actual situación de miseria política, desorientación económica, servilismo hacia los EEUU y ausencia de política exterior que existe en toda Europa tienen como ÚNICOS responsables solidarios al centro-derecha y al centro-izquierda que ha gobernado ininterrumpidamente en el continente desde 1945? Esa situación, en Grecia es todavía más dramática por los niveles de parasitismo, clientelismo e ineficacia que se han dado después de la caída del gobierno de “los Coroneles” en 1973.

No fueron “los griegos” quienes mintieron a las instituciones financieras internacionales a la hora de presentar el balance económico del país a fin de recabar nuevos créditos fue Kostas Karamanlis de Nueva Democracia quien falseó las cuentas con la aquiescencia del Pasok. No han sido ni Amanecer Dorado, ni Syriza, los responsables de que el PIB griego se redujera en una cuarta parte desde el inicio de la crisis, sino la pésima gestión del Pasok y ND, que siguieron obteniendo mayorías mediante políticas clientelares similares a las que han conservado en el poder al PSOE andaluz casi 40 años. No fueron “los griegos” quienes dieron como buenos los datos falseados sobre su economía dados por el gobierno ¡sino Golman Sachs que auditada las cuentas y cuyo responsable en Europa era Mario Draghi hoy preside el Banco Central Europeo!

No fueron “los griegos” los que, un buen día decidieran vivir “por encima de sus posibilidades”, sino la casta degenerada y corrupta que ha gobernado ese país más de cuarenta años, la que enmascaró la verdad con declaraciones y proyectos triunfalistas que sugerían el “progreso económico” del país, la “solidez del sistema bancario griego” y del propio país (¿a que todo esto suena?), convirtiendo lo que, en realidad, era una gestión irresponsable y desastrosa en un “éxito” y en el “todo va bien” a fin de no conservar y aumentar su clientela electoral (a recordar sólo que el salario mínimo griego se fue elevando en períodos electorales… no por criterios “sociales”, ni económicos, sino simplemente por puro clientelismo electoral).

No fueron “los griegos” los responsables de la quiebra de su banca, sino los directivos de esos mismos bancos que durante décadas fueron apuntalando al gobierno griego (para evitar que el poder pasara a cualquier otro que no fuera el Pasok y Nueva Democracia) comprando su deuda sin preocuparse de si era “segura” o más bien impagable (la quita del 50% de la deuda en 2011 les privo de suculentos beneficios y demostró su falta de una política inversiones responsable). No han sido “los griegos” los que han generado una burocracia insostenible, o los que han descuidado la recaudación fiscal para evitar reacciones en contra, no han sido “los griegos” quienes han nombrado miles de asesores (e incluso de jardineros) amamantados con cargo a los presupuestos generales del Estado que ni siquiera tenían que ir a fichar a primera hora de la mañana, sino que eran pura y simplemente puestos de trabajo fraudulentos destinados “a los amigos” o a los habituales “cuñados”. Sin olvidar que un funcionario griego ganaba más que un funcionario alemán uniendo pluses, pagas extras, incentivos, salario base, etc: 70.000 euros en Grecia por 55.000 en Alemania… Este derroche abarcaba, naturalmente, al sector público de la economía, particularmente pesado e ineficiente, con cientos de empresas estatales, todas absolutamente deficitarias y casi todas absolutamente prescindibles. El “sector publico” creado por Pasok y Nueva Democracia era, simplemente, otra recurso clientelar de ambos partidos, refugio de familiares, segundones del partido, amigos de los amigos, etc, completamente inviable según los criterios de eficacia empresarial u cuya “utilidad social” quedaba reservada al puro enchufismo.

Y, por supuesto, si en Grecia apenas existía recaudación fiscal (ni siquiera en aquellos sectores más fácilmente controlables desde el punto de vista impositivo) se debió a la misma obsesión de ambos partidos por mantenerse en el poder, así como a la convicción de que permanentemente el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea harían todo lo posible para ir otorgando créditos con garantías poco exigentes al gobierno de turno sin necesidad de reformar la hacienda del Estado. Lo cual se pudo mantener… hasta que estallaron las burbujas inmobiliaria y financiera en 2007-2008 generando un parón económico internacional, una brusca y prolongada recesión y la interrupción inesperada del período del despilfarro. Desde entonces, el país alberga unas cifras de paro parecidas a las de España (27%, con un 50% de desocupación entre los menores de 25 años).

Es, a partir de 2009 cuando el “caso griego” empieza a inquietar. Se habla de los “países PIGS” (iniciales de Portugal, Irlanda, Grecia y España) que habían vivido demasiado por encima de sus posibilidades y que encontrarían dificultades para pagar su deuda. De todos estos países, Grecia es el eslabón más débil. Así pues, la “troika” (formada por representantes del BC, el FMI y la Comisión Europea) decide imponer medidas excepcionales en este país: no tanto para “disciplinarlo”, como para ejemplarizar, especialmente, a España cuya economía tiene bastante más peso en el conjunto europeo.

A partir de 2011, en Grecia se produce un golpe de Estado permanente por parte de la “troika” que cuenta con la ayuda inestimable, en primer lugar, de los dos grandes partidos que han gobernado el país, en segundo lugar con las noticias cada vez más catastróficas de aquellas mismas agencias de calificación (Moody’s, Golman Sachs) que hasta ese momento habían minimizado el riesgo de la deuda griega y que a partir de entonces lo elevan hasta hacer imposible la inversión extranjera y generar fuga de capitales, y, finalmente de los medios de comunicación locales e internacionales, verdadera voz de su amo (los consorcios financieros internacionales).

¿Cuál es el riesgo de Grecia? No es económico (de hecho, en la globalización, la economía especulativa no es más que una serie de notaciones electrónicas virtuales con poco impacto sobre la riqueza real de las naciones), es especialmente político. Porque si en Grecia cae el Pasok y Nueva Democracia, si en Grecia aparece por la derecha Amanecer Dorado y los Griegos Independientes, y por la izquierda Syriza, y sus fórmulas dan un mínimo resultado, el ejemplo puede cundir en toda Europa, especialmente en España en donde Podemos se configuraba en 2014 (el Podemos de hace un año, con la frescura de la oposición y la virginidad de origen suscitaba, desde luego, muchos más entusiasmos que el Podemos del verano de 2015 que en pocas semanas ha demostrado reproducir las mismas lacras que cualquier otro partido tras constituirse los ayuntamientos), como una fuerza alternativa en la que podía esperarse que renovara el panorama político.

Así que había que “disciplinar” a quienes soñasen con la esperanza. Había que evitar que algo parecido a Syriza o a Amanecer Dorado o a los Griegos Independientes alcanzara el poder en algún otro país europeo. Y esto solamente podía hacerse creando un “escaparate” en el que se percibiera la inutilidad de votar a opciones que no “fueran razonables”, es decir, que no pusieran como clave de bóveda de su programa el sometimiento a la “troika”, el pago de la deuda, la privatización extrema neoliberal y… el situarse fuera del cerco de centro-izquierda y de centro-derecha en el que se incluye todo lo que es “aceptable” para el sistema y para su gobernanza económica.

A partir de este momento, resultaba evidente que las elecciones (que desde 1945 habían sido el ritual democrático imprescindible para entrar en el club de la corrección política) pasaban a muy segundo plano. Bastaba con que un gobierno no encajara en las intenciones de los poderes económicos para se iniciara, justo después de las elecciones, una campaña de acoso y derribo contra él. Ni siquiera se trataba de “votar en libertad”, sino de que el gobierno que resultara elegido –cualquier gobierno en cualquier país– careciera de margen de maniobra (no fue por casualidad que tres días antes de las últimas elecciones griegas, Draghi explicara que Grecia no tendría acceso a los 60.000 millones de euros mensuales destinados a comprar deuda nacional de los Estados… salvo en ciertas condiciones; o que, después de las elecciones, Moody’s anunció que los resultados electorales “perjudicaban las perspectivas de crecimiento griegas”). No había lugar a la esperanza: sólo para los compromisos ¿adquiridos por los votantes? sólo de manera muy secundaria: adquiridos sobre todo por las clases políticas degeneradas y corruptas que durante años habían tratado de eternizarse en el poder.

Desde el mes de enero estamos asistiendo a un golpe de Estado que la “troika” y los poderes financieros están realizando contra el gobierno griego salido de las urnas. Antes, solamente unos pocos visionarios eran conscientes de que, desde 1945, se vivía una situación de “soberanía limitada”: solamente podían existir “Estados soberanos” en la medida en que aceptaban ciertas reglas del juego, la partidocracia la primera de todas, el liberalismo económico a continuación, la prioridad de la economía sobre la política como corolario. Ese esquema sigue hoy vigente. Solamente se puede votar a quien acepta estos principios. Si se vota a cualquier otra opción empieza el golpe de Estado económico. En Grecia, los nuevos partidos se encuentran en este momento ante la tesitura de insistir en llevar adelante su programa –con lo que están abocados a soportar la “guerra económica”- o bien renunciar a él… y ser abandonados por los votantes. En estas condiciones ¿qué sentido tiene celebrar nuevas elecciones?

El discurso parlamentario de Alexis Tsipras convocando el próximo referéndum sobre la aceptación o no de las condiciones impuestas por la “troika” puede ser suscrito sin dificultades por cualquiera que sea consciente de lo que está en juego (la soberanía de las naciones, la condena a la acción mancomunada de una clase política corrupta con la élite financiera). En los dirigentes griegos de Syriza, de los Griegos Independientes y de Amanecer Dorado, está muy claro lo que está en juego: someterse o desaparecer. Dudo mucho que en España, Podemos o Ciudadanos (las nuevas opciones) tengan el valor, la capacidad y los redaños para admitir algo siquiera remotamente parecido.

© Ernesto Milá – info|krisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com

 

 

 

 

 

Sobre FE y José Antonio

Sobre FE y José Antonio

Info|krisis.- Los problemas de la interpretación del pensamiento joseantoniano. Respuesta a Eduardo López Pascual. Vaya por delante que no soy falangista y que salvo en un período excepcionalmente breve de mi vida en que me endosé la camisa azul, nunca me he definido como tal. Añadamos de paso que, desde mi independencia, en absoluto hostil ni a Falange, ni a José Antonio, me ha interesado el fenómeno político del nacional-sindicalismo, su historia y las vicisitudes de sus fundadores. Mi posición es, pues, la de un observador que se sitúa fuera del falangismo. 

He dicho en varias ocasiones –y me reitero ahora– que Falange y José Antonio son historia, sólo historia y nada más (y nada menos) que historia. En lo que se refiere al partido, creo que pocos dudan que fuera la adaptación a España de un fenómeno político-ideológico propio de los años 30. Después de 1945, este fenómeno –los fascismos– resultó barrido, y si en España pudo persistir, fue por la circunstancia de que existió un gobierno conservador-autoritario en los siguientes treinta años. Pero la muerte de los doctrinarios y la desaparición del fenómeno a nivel internacional, convirtió a Falange en algo cada situado más fuera de su tiempo. 

Fue sólo a partir del nacimiento del FES cuando empezó a desvincularse los términos “falange” y “José Antonio”. Se pensaba que lo primero estaba irremisiblemente lastrado y contaminado por tics fascistas durante el período histórico (1933-36), por su participación al lado del franquismo y por el oportunismo demostrado por algunos de sus exponentes. En cambio, las referencia a José Antonio, a poco que se realizaran con un poco de sutileza y se manejara hábilmente el índice temático de las Obras Completas –encontrando en cada momento la cita necesaria y aduciendo, finalmente, que siguió una “evolución” para excluir otras citas incómodas– se podía defender mejor el ideal, no falangista, sino “joseantoniano”. Error. Y error de bulto. 

Primero porque el pensamiento y la biografía de José Antonio demuestran que impregnó su pensamiento y su obra en Falange Española. Falange era lo que José Antonio quería que fuese. En los años 50 y 60 todavía no se habían expurgado suficientemente archivos y textos y era posible sostener la existencia de un “José Antonio ideal”, frente a un “José Antonio real”. A no olvidar, por ejemplo, que no fue sino muy tardíamente (a principios de los años 70) cuando quedó confirmado que Falange se adhirió por medio de Giménez Caballero al primer encuentro internacional fascista de Montreux (a pesar de que José Antonio redactó una nota para la prensa española desmintiendo su presencia) y estuvo presente en el segundo encuentro de Montreux. Aún después de conocerse el texto de su intervención y de conocerse todos los particulares de por qué fue allí y lo que obtuvo, todavía hoy, existen falangistas que consideran que todo esto son patrañas y falsificaciones. 

Los “joseantonianos puros” nos dicen que José Antonio era “personalista” (sin explicar ni de dónde procedía está influencia, ni a cuál de los personalismos se adhirió). Nos hablan de una rápida evolución que le condujo desde la vicesecretaria general de la Unión Monárquica en 1930 al “personalismo social”, ¿cuándo? “en su última etapa de evolución”, responden. Error.

Es mucho más cierto que en José Antonio existió una creciente observancia de las reglas del juego de la política (“no decir lo que se hace, ni hacer lo que se dice”: por ejemplo), llamó “buñuelo de viento” al fascismo italiano, pero acudió a Italia a pedir un subsidio (algo de lo que quedan abundantes rastros documentales) cuando Renovación Española interrumpió sus aportaciones. Y salió en defensa de la Italia fascista cuando la Sociedad de Naciones intentó imponerle sanciones por la invasión de Abisinia. Es más, comprometió al partido a finales de 1935 en esa campaña en defensa de la invasión de Abisinia (lo cuenta David Jato en La Rebelión de los Estudiantes). Los argumentos utilizados por Sigfredo Hillers (Falange y fascismo) para desmentir todo esto, son pobres y parten de datos parciales y erróneos. 

Pero hay algo más: José Antonio y su partido, se comprometieron en la vía insurreccional tempranamente. Primero –en Gredos– José Antonio propuso un “golpe” en solitario. Todos los que acudieron a aquel encuentro recuerdan que se aludió a que al frente de los falangistas se pondría “un general”, añadiendo varios autores “que todos entendieron que se trataba de Sanjurjo”… Sanjurjo, el general monárquico que solamente dos años antes había improvisado un golpe de Estado que le llevo al exilio en Portugal. Luego José Antonio en persona multiplicó sus contactos con generales monárquicos amigos de su padre (Mola, Goded y Franco). Sondeó a los carlistas, cuando el ejército vaciló, para valorar la posibilidad de una insurrección con ellos. Incluso estando en prisión estos contactos prosiguieron: contactos para promover una insurrección junto a otras fuerzas de derecha… 

Políticamente, el José Antonio de 1936 había “evolucionado”, si por evolución se entiende una mayor sutileza, un mayor realismo y una tendencia a negociar con otras fuerzas… de derechas, por mucho que en el programa apareciera un Punto 27. Algo que se percibe inmediatamente si, en lugar de tener en cuenta permanentemente las biografías canónicas, se leen libros escritos por historiadores profesionales. Políticamente no hubo apenas evolución entre 1931 y 1936 ni en José Antonio ni en Falange. Es cierto, que el “humanismo” del que hacía gala José Antonio (y mucho más las condenas que realizaba la jerarquía católica de la “estatolatría” fascista) le impedían reconocer la superioridad y preeminencia del Estado sobre el individuo. Un elemento esencial de la doctrina del fascismo. Pero ese matiz doctrinal, no le impedía entrevistarse con Mussolini y recabar ayudas. 

Podría seguir así durante cientos de páginas, pero mi tesis final es que José Antonio y Falange nacieron políticamente a la derecha; que existió una asimetría entre las relaciones que tuvieron con la derecha y las que tuvieron con la izquierda y que la inmensa mayoría de falangistas procedían de la derecha y solo una escasa minoría de la izquierda. Si en la primavera de 1936 ingresaron en FE-JONS, entre 15 y 20.000 antiguos miembros de las JAP, no parece que fueron más que unas pocas decenas las que procedían de la izquierda. Con Goicoechea o Ansaldo había amistad… con Prieto simple “cortesía parlamentaria” y con Pestaña apenas un par de encuentros que no terminaron en nada concreto. 

Falange y José Antonio se alzó contra la República y contra las izquierdas junto a otras fuerzas de la derecha, de la extrema-derecha, junto a la Iglesia y el ejército… y no con la izquierda en defensa de la República. Vale la pena no olvidarlo. Tal es la realidad que se percibe –con todos los matice que se quiera– en la historia de la Falange anterior a la guerra civil. 

Mitificar a José Antonio y deslindarlo de la historia de FE-JONS no parece la mejor opción.  Y esta es la cuestión: o se asume la totalidad de lo que fue el partido falangista durante el período histórico y se interpreta cada episodio, o bien se prescinde de la filiación histórica, evitando nombre, símbolos, uniformes, cánticos y programas que remitan a “Falange Española” y al “nacional-sindicalismo”. Lo que no puede hacerse es utilizar unos pobres subterfugios que básicamente son: 1) deslindar al “jefe” de su “obra (lo que hicieron buena parte de los franquistas), 2) situar la discusión solamente en  el terreno ideológico, evitando cualquier referencia histórica (lo que hizo el FES), 3) negar como falsificación deliberada los datos históricos no integrables en una interpretación “humanista”, “democrática” y “progresista” (lo que hizo FE-JONS-auténtica).

El historiador, a la vista de la documentación existente, trata de insertar “lo historiado” dentro de la “historia” de su tiempo. Si a un falangista se le dice que no existe ningún texto joseantoniano para avalar el que el fundador fuera “republicano” y ni siquiera existen huellas de anti-monarquismo, más allá de los reproches elegantes a Alfonso XIII y a la monarquía “gloriosamente fenecida” (¿Por qué utilizar el término “glorioso” cuando el que cabía era “bochornoso”?), lo negará: pero si busca en las Obras Completas la referencia anti-monárquica definitiva, comprobará por sí mismo, que está… ausente. 

Alguien dirá que “siempre nos quedará la doctrina”. No, la doctrina falangista, tal como la presentó José Antonio ya no responde a las exigencias del momento histórico presente. Es, indudablemente, un pensamiento anticapitalista… pero el capitalismo de los años 30 queda muy atrás respecto al capitalismo globalizador moderno. Frente aquel capitalismo, los sindicatos ofrecían un defensa… frente al capitalismo globalizador, los sindicatos son completamente inútiles. Inevitable recordar que el “sindicalismo” es la columna vertebral del falangismo. Quita el espinazo del ser humano y verás lo que ocurre. 

Si de lo que se trata es de demostrar una “vertiente social”, en los años 30 eso era algo novedoso (la unión de “lo nacional” con “lo social”). Hoy ya no lo es. Pedir la nacionalización de la banca y/o del crédito tampoco supone nada definitivo en un momento de financiarización de la economía y de moneda única europea. 

¿Y qué decir de “lo nacional”? Este es otro problema, porque en los años 30 el patriotismo reformulado por la Generación del 98, mantenía todavía su vigencia. El problema de nuestro país es que ese pensamiento no se ha actualizado desde entonces y, hoy, ya no responde a las exigencias de la modernidad. En un momento en que los seis mayores fondos mundiales de inversión mueven más recursos financieros que una nación europea de tamaño medio, es evidente que la “dimensión nacional” ya no está adaptada para afrontar el neoliberalismo. 

Dice Eduardo López Pascual que los que nos afamamos por negar la “ideología predicada por José Antonio” hacemos mucho más daño al movimiento “que todos los adversarios juntos”… Exageraciones, porque siempre es mucho mejor que te recuerden las limitaciones actuales del pensamiento nacional-sindicalista los “amigos” (que no “camaradas”) que los enemigos declarados. Yo creo que, más bien, quien hace un daño irreparable es aquel que, llamándose falangista, desconoce su historia o tiene de ella una versión de prontuario o catecismo, por no aludir a aquel otro que adaptan el pensamiento de José Antonio y del nacional-sindicalismo a sus propios intereses, conveniencias y visiones parciales del nacional-sindicalismo. Si vimos como alguien presenta a Ramiro Ledesma como “nacional-bolchevique”, hemos visto también  quienes han presentado a José Antonio como “franquista”, “doctrinario más que jefe político” u “hombre de izquierdas”… Lao-tsé decía que la justicia era como el timón, hacia donde se le da gira. Eso también puede aplicarse a la consideración biográfica de los personajes… pero viajar al fondo de su “auténtico” rostro es la mejor tarea que puede asumir alguien que sienta simpatía por tal o cual personaje histórico.

 ¿Alguna conclusión? Varias y por este orden:

 1. Falange, el nacional-sindicalismo, el pensamiento de José Antonio pueden y deben ser examinados como fenómenos históricos de su tiempo que la particular historia de España después de 1939 hizo que se pudiera prolongar la sigla unas décadas más, cuando ya había desaparecido el mismo impulso en toda Europa.

 2. Falange, el nacional-sindicalismo y el pensamiento de José Antonio eran la respuesta de un sector de nuestra sociedad a la situación de caos republicana: hoy la situación es muy diferente a aquel tiempo; luego la respuesta debe ser igualmente diferente.3. Fue el franquismo quien instauró el “culto joseantoniano” que ha podido proyectarse, paradójicamente, hasta nuestros días incluso en falangistas no franquistas o incluso anti-franquistas, pero el personaje del que nos habla ese “culto” tiene solamente un remoto parecido con el personaje real que fue José Antonio Primo de Rivera.

 4. Finalmente, el dilema para los falangistas es solamente uno: hacer política o hacer testimonialismo (testimonialismo joseantoniano, testimonialismo nacional-sindicalista, testimonialismo falangista, testimonialismo patriótico, testimonialismo sindical, etc.).

 Si lo que quieren es hacer política, ni la doctrina enunciada en los años 30 les va a servir hoy para mucho, ni van a poder rescatar la figura de José Antonio deslindándola de otros doctrinarios de la época, ni podrán por todo ello podrán nunca despegar… Y esta es la triste realidad que sugiere la lógica y el sentido común y que considero mi obligación transmitir a los amigos que militan hoy en el ambiente falangista.

 (para ver el artículo al que hace referencia esta respuesta y las suculentas respuestas que han seguido a la publicación de estas líneas véase: http://elmunicipio.es/2015/06/jose-antonianos-contra-falange/#comment-5657 )

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© Ernesto Milá – ernesto.mila.rodri@gmail.com