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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Cuanto peor, más caos"

Cuanto peor, más caos"

Info|krisis.- Hace un año Podemos se presentaba como la más sólida respuesta al PP y al PSOE. Hace seis meses, Ciudadanos era la mejor alternativa de centro para los decepcionados del PP. Los analistas políticos observaban a Pablo Iglesias y a Albert Rivera con la curiosidad propia de quienes están llamados a desempeñar un papel histórico en la renovación de la lánguida y triste democracia española. Han bastado apenas dos semanas para que entre el electorado se levantaran las más serias dudas sobre la viabilidad de las “nuevas opciones”. Para muchos, el carpetovetónico “más vale malo conocido que bueno por conocer”, se vuelve a convertir en la opción más aceptable… Lo que no deja de ser triste.

Podemos y Ciudadanos han perdido definitivamente la virginidad. Y en política, la virginidad no es algo que se pueda reconstruir mediante un simple pase por el quirófano. La constitución de los nuevos ayuntamientos y de los gobiernos autonómicos ha demostrado muchas cosas en un espacio de tiempo excepcionalmente breve.

En primer lugar se ha observado la falta de criterios sólidos para argumentar los pactos suscritos: Ciudadanos, por ejemplo, no ha tenido el más mínimo empacho en pactar con el partido de la corrupción institucionalizada en Andalucía y sin pedir mucho a cambio. ¿Qué ha ocurrido? Que su dirigente en aquella región tenía hambre atrasada. Sabe que difícilmente revalidará alguna vez los votos que logró acaparar sorprendentemente hace dos meses y que todo lo que no obtenga hoy, le estará vedado para siempre. Es de los que se venden barato. Porque Antonio Marín no es un hombre de partido, el partido, para él –como para tantos otros, para todos los políticos democráticos nos atreveríamos a decir– no es más que el vehículo para satisfacer sus ambiciones personales. Rivera ya tuvo problemas a poco de saberse el resultado de las elecciones para ocultar que la opción de “su hombre en Andalucía” no era otra que la de apoyar al partido de la corrupción institucionalizada. Consiguió, apenas, retrasar la formalización del acuerdo hasta pasadas las elecciones municipales. Pero, poco importa cuando se pierde la virginidad: se pierde, eso es todo, y la misma falta de virginidad tiene una muchacha desflorada accidentalmente que un putón desorejado y sesentón.

En segundo lugar se han producido pactos contradictorios: Ciudadanos pactando con el PSOE en algunas comunidades y con el PP en otras, Podemos formando gobiernos de izquierda aquí, pero negándose a ello en otras circunscripciones, e incluso tratando de pactar –maravilla de maravillas– en algunos ayuntamientos como Villena (dando lugar al primer tránsfuga de la legislatura), PP y PSOE mirándose a sí mismos y comprendiendo que la “gran coalición” también es una opción si de lo que se trata es de permanecer en el machito una legislatura más… Estos pactos contradictorios indican que para las direcciones de estos partidos no existe nada parecido a una “estrategia nacional”, sino que todo en ellos está al albur de los pequeños dirigentes locales, la mayoría de los cuales nadie sabe ni de donde han venido ni siquiera poseen un pasado político previo.

Y luego viene lo peor: la solvencia moral y el “estilo” de buena parte de los cargos electos. La democracia española despenalizó en 1983 el consumo de drogas… pero sus efectos en política solamente han empezado a notarse 33 años después, cuando aquellos niños que nacieron asumiendo que podían consumir cualquier sustancia, empiezan a representar un porcentaje notable de la sociedad, suficiente, no solo para ser considerados como “grupo de presión” sino para aspirar (y nunca mejor dicho)  a ser ellos mismos electos. De la misma forma que en Bolivia, país de mayoría indígena, jamás volverá a haber un presidente que no proceda de cualquiera de las etnias andinas, en esta nuestra pobre España, será difícil que en las instancias representativas se sienten cargos con la lucidez y la claridad mental suficientes que da el no alterar la química del cerebro con cualquier alcaloide. Han sorprendido algunas fotos, declaraciones, tuits y algunos gestos de los primeros electos de Podemos. No hay duda: si no iban colocados es que en su tejido adiposo todavía albergaban demasiados restos de THC como para poder actuar como alguien no alienado por este alcaloide.

Es normal, no solamente que las expresiones de júbilo de algunos de los nuevos cargos electos haya evidenciado consumos que nublan el cerebro, como normal es que muy pronto se haya evidenciado que otros tienen una irreprimible tendencia por los menores y otros, pura y simplemente, se ganan la vida trapicheando con drogas. Es evidente que Podemos es algo más que estas anécdotas resaltadas por la derecha, pero también es evidente que el clima de permisividad, de relativismo moral, de ausencia de una ética definida y de pasotismo ante lo que el zapaterismo llamaba “ingeniería social”, no figura precisamente entre los mejores activos de Podemos, sino entre lo más problemático que viaja en sus alforjas… algo de lo que esta formación no tienen ni la más remota posibilidad de liberarse.

Y luego está la aceptación a la corrección política más conformista. Ciudadanos ya se identificó como el mejor “cazador de brujas” de la democracia, expulsando de sus listas a una docena de antiguos miembros de formaciones de extrema-derecha (ninguno de los cuales, por lo demás, había ocupado responsabilidades relevantes, sino que en su mayoría eran nombres de relleno que suelen colocarse en las formaciones de extrema-derecha para completar listas). Pero el problema es que en esas mismas listas figuraban otros nombres que, a diferencia de los ultras, procedían de partidos que han ido gobernando en estos últimos años en este país y generando directamente todos los problemas –la corrupción el primero de todos ellos– contra los que Ciudadanos dice combatir. Ninguna medida punitiva se ha tomado contra ellos… evidenciando que las “marcas blancas” del régimen tienen los mismos comportamientos que la “vieja banda de los cuatro” y que la “lucha contra la corrupción” es sobre todo un eslogan electoral.

En Podemos, tal aceptación de la corrección política es todavía más peligrosa. La vieja idea habitual entre la izquierda de que alguien que está preso es, en principio, una “víctima del sistema” más que un criminal, sigue vigente como en aquel PSOE de los primeros tiempos de la democracia cuando impuso que desapareciera la “cadena perpetua” de la constitución. Hoy, para Pablo Iglesias, un chalado detenido en plena calle con explosivos, con antecedentes por violencia, se convierte en un “preso político”, aprovechando, de paso, para elevar a la categoría de “presos de conciencia” a los 500 matarifes de ETA que purgan por casi un millar de asesinatos. No es raro que Manuela Carmena fuera la jueza más tolerante con el fenómeno etarra mientras estuvo en ejercicio.

En realidad, la Carmena poco después de ser investida ya “revisó” su programa de gobierno y explicitó que buena parte del mismo no podría llevarse a cabo. Esta nueva situación se ha evidenciado en todos los ayuntamientos en los que gobierna gente del entorno de Podemos, mediante el cambio de la bicicleta por el coche oficial en apenas 48 horas, perífrasis simbólica de una “metanoia” (cambio radical de conciencia) realizado con apenas jurar el cargo.

Mucho más importante que todo esto, incluso, es la experiencia de los nuevos cargos electos y su capacidad de gestión al frente de ayuntamientos que manejan en ocasiones cientos de millones de euros. No nos engañemos: es nula. Y lo peor: nada en su historial profesional hace presagiar algo bueno. Incluso los que tienen una titulación universitaria, apenas han ejercido sus profesiones. Y muchos son producto directo de la quiebra del sistema educativo. Incluso de la haraganería pura y simple. Inevitable referirse al “Kichy”, flamante alcalde de Cádiz del que no dudamos que dará mucho que hablar y ofrecerá suculentos titulares  a la derecha. No es el único.

Tampoco es que veamos mucha profundidad crítica en toda esta fauna. ¿Se sabe algo más de Ada Colau aparte de que se opone a los desahucios? ¿Hay algo que indique que es consciente de los mecanismos de la globalización más allá de cuatro ideas sacadas malamente de documentales de Naomi Klein o de Michael Moore y muy poco elaboradas? ¿Puede estar tranquilo el ciudadano barcelonés en que después de los sucesivos destrozos ininterrumpidos en los últimos 25 años de ayuntamientos socialistas y convergentes, Ada Colau (socia por lo demás de ERC, co-responsable de haber convertido BCN en un estercolero) logrará otra cosa que no sea convertir a BCN en la capital europea del porro y de los clubs del cannabis, meca de okupas y polo de atracción de inmigrantes y carteristas? ¿Alguien duda que la decisión más importante de la Colau en los años venideros será el jactarse de haber construido en la otrora Ciudad Condal, la mezquita más grande de Europa? A la Colau solamente le quedan ahora cuatro años para sorprender a los últimos barceloneses que quedan en la ciudad y decepcionar a su afición. Y no dudamos que conseguirá ambas cosas utilizando solamente su espontaneidad característica y sin mucho esfuerzo. Sus socios de gobierno pondrán el resto. Carmena, por su parte, es de otra pasta, de aquella vieja izquierda resentida que volverá a estimular el tema de la memoria histórica hemipléjica, mientras llena el ayuntamiento de enchufados y consabidos nipotes. De momento, lo menos que puede decirse, es que ya ha empezado a recorrer esta senda.

La culpa no es de ellos, ni siquiera del electorado que, a fin de cuentas, ha creído votar a las mejores opciones harto de que “los de siempre” sigan haciendo “lo de siempre”. El electorado, siempre es el perpetuo engañado, el convidado de piedra cuya función es votar, callar y soportar las consecuencias de su voto. Nada ha cambiado, pues. Los verdaderos culpables de que se haya producido un vuelco electoral y la decantación del voto hacia opciones dirigidas por insolventes que han colocado a “presuntos inútiles” en puestos clave, son los partidos que han gobernado de manera desastrosa el país durante los últimos 38 años (centro-derecha y centro-izquierda), ninguno es más inocente que el otro, ambos son culpables solidarios del desastre educativo, de la desintegración social, de la decadencia de las costumbres, de la falta de cohesión de nuestra sociedad, de la centrifugación nacional. ¿Qué se le puede reprochar al electorado que, en el fondo, es víctima y que no es más que aquellos en lo que lo han convertido PP y PSOE?

Venimos repitiendo desde hace meses que lo que se ha instalado en la política española es la inestabilidad y la atomización. La constitución de los nuevos ayuntamientos y la formación de los gobiernos en las comunidades autónomas, confirma que teníamos razón: no es que las nuevas opciones estén aquí para reparar los destrozos generados por las antiguas, sino que a las ya existentes se van a sumar el producto de la falta de experiencia, el utopismo de baja estofa, el relativismo a veces enmascarado con aires de pedantería intelectual, y el resultado de aplicar las “nuevas ideas” de ingeniería social. Estaremos, en definitiva, un poco más cerca del caos.

Cabría decir aquello que ya estableció Lenin: “cuanto peor, mejor”. Pero no. La frase de Lenin podría tomarse en consideración solamente cuando existían élites o soluciones de reemplazo. No ahora, en una situación como la española, en la que cabría decir, parafraseando al apergaminado bolchevique: “cuando peor, más directos al caos”. Porque, de momento, reconozcámoslo, no hay alternativa.

© Ernesto Milá – info|krisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

 

 

Los otros 27 puntos

Los otros 27 puntos

Info|krisis.- Los “otros 27” puntos… (o lo que había que decir sobre la historia de la Falange de los orígenes, sin exaltaciones míticas, sin falseamientos piadosos y sin consignas propagandísticas). Lamento tener que haber sido yo el que enuncie estos “27 puntos”, pero harto de que, de tanto en tanto, se intente resucitar el cadáver de una “falange de izquierdas” inexistente, casi me siento obligado a la vista de los silencioes, a poner los puntos sobre las íes. No se vea en este enunciado de datos históricos incontrovertibles un intento de atacar a Falange Española, sino de denunciar la incoherencia de quienes ayer con ingenuidad y hoy de manera esperpéntica han querido impulsar algo ignorando lo que fue la historia de FE-JONS del 29 de octubre de 1933 al 20 de noviembre de 1936. Alguno se llevará quizás un disgusto, pero, francamente, más vale que se lo dé alguien que no alberga ni resquemor ni resentimiento hacia FE-JONS que alguien que puede atacarla con saña y que reducirá su argumentación a “falange = fascismo”.

1.- Falange “nació” en 1933 a la derecha. La inmensa mayoría de falangistas de “primera hora” procedían del alfonsinismo y en particular los jefes de las milicias hasta finales de 1934.

2.- En el acto del Teatro de la Comedia, los carlistas aseguraron el servicio de orden y en la platea estaban representantes de todos los partidos de derecha y de extrema-derecha.

3.- En ese momento José Antonio se presentaba candidato por Cádiz por las listas de la derecha.

4.- Todos los caídos de Falange Española hasta el 18 de julio, lo fueron por fuego de la izquierda, sin excepción.

5.- El último ensayo de José Antonio elaborado en la cárcel se titulaba “Germanos y Bereberes” y era un intento de realizar una interpretación de la historia de España en clave racial (dos meses antes de su muerte).

6.- A pesar de haber roto con Ansaldo, José Antonio mantuvo hasta última hora relaciones con él (prominente conspirador monárquico). Ansaldo organizó la fuga de prisión de los tres falangistas que atentaron contra Jiménez de Asúa. En la tarde de las elecciones de febrero de 1934, JAPR fue con el alfonsino Ansaldo al Ministerio de Gobernación para conocer el resultado de las elecciones.

7.- En prisión, JAPR delegó en Goicoechea (presidente de Renovación Española) su representación ante el gobierno italiano.  Goicoechea, líder de Renovación Española, visitó a JAPR en múltiples ocasiones tanto en la Prisión Modelo de Madrid como en la cárcel de Alicante.

8.- José Antonio visitó a Mussolini en dos ocasiones (1933 y 1935) y a Hitler en una (como invitado oficial del Reich). Cuando se interrumpió la ayuda de los alfonsinos, JAPR fue a Italia a pedir (y obtener) ayuda italiana.

9.- A cambio de la ayuda italiana JAPR realizó un informe sobre España y, sobre todo, participó en la campaña (él en el parlamento y FE en la calle) contra las sanciones que intentaba aplicar el Reino Unido contra Italia por la invasión de Abisinia.

10.- La ayuda italiana era recogida en París por JAPR en persona y se prolongó hasta su encarcelamiento en marzo de 1936.

11.- Poco antes del 18 de julio, a la vista de que la conspiración se retrasaba, JAPR estaba dispuesto a sublevarse junto a los carlistas en solitario.

11.- En la reunión del parador de Gredos, JAPR propuso un golpe de Estado realizado por Falange bajo la jefatura del militar monárquico Sanjurjo (verano de 1935).

13.- JAPR negoció con Gil Robles su inclusión en el Frente Nacional Contra-revolucionario. Mientras duraron las negociaciones cesaron en Arriba los ataques contra la CEDA que solo se reiniciaron cuando se rompieron a la vista de que las exigencias de FE eran muy altas para la CEDA.

14.- Después de las elecciones de febrero de 1936, JAPR siguió frecuentando al monárquico Torcuato Luca de Tena e incluso comentando que desde la vivienda de Marichu de la Mora con “un buen tirador” se podría despejar la manifestación de izquierdas que pasaba bajo la ventana.

15.- En la primavera de 1936, entre 15 y 20.000 miembros de la Juventud de Acción Popular ingresaron en Falange Española.

16.- JAPR firmó con Goicoechea y Renovación Española un primer Pacto del Escorial que establecía que FE no atacaría a la monarquía a cambio de una ayuda económica mensual (verano del 33).

17.- El Pacto del Escorial fue renovado al año siguiente (con Pedro Sáinz Rodríguez) y la aportación alfonsina permitió lanzar el sindicato CONS que era una de las exigencias alfonsinas para suscribir el acuerdo.

18.- La práctica sindical de CONS fue inicialmente heterodoxa en relación al sindicalismo de clase de la época y mucho más próxima a la de los sindicatos católicos y “amarillos”.

19.- La ayuda alfonsina se interrumpió cuando Calvo Sotelo creó el Bloque Nacional (Renovación + los albiñanistas + tradicionalistas).

20.- Cuando se produjo la insurrección de Asturias, los falangistas de la región colaboración con la Guardia Civil y el ejército en el restablecimiento del orden.

21.- JAPR se ofreció al gobierno radical-cedista para colaborar en la desarticulación de la intentona insurreccional socialista de octubre de 1935.

22.- En la Universidad, el SEU colaboraba desde su fundación con los estudiantes católicos (la mayoría miembros de las JAP y de Renovación Española) y con los tradicionalistas de la AET en un frente común que barrió a la FUE de las aulas en el curso 1934-35.

23.- JAPR nunca atacó los fundamentos de la monarquía, ni nunca se declaró antimonárquico, lo que atacó fue a la figura de Alfonso XIII por las desconsideraciones que tuvo hacia su padre.

24.- La composición sociológica de FE entre 1933-1936 era la de un partido con abundancia de clases medias y pequeña burguesía urbana, en absoluto un partido obrero.

25.- JAPR se sumó a la conspiración que llevó al 18 de julio. Existieron, hasta llegar ahí, discrepancias sobre el papel de los falangistas y lo que ocurriría después… pero no sobre la necesidad de una insurrección contra la República.

26.- JAPR no apreciaba a Franco… hubiera preferido que la conspiración la guiara Sanjurjo, Mola o Goded, amigos de su padre y con los que él estaba en contacto frecuente.

27.- En mayo de 1936 la candidatura por Cuenca contó con la presencia de JAPR, siendo, en realidad una candidatura de “frente nacional contrarrevolucionario”, estando presentes en la misma, además de JAPR, miembros de Renovación Española, de la CEDA e, inicialmente, el propio Franco...

… estos datos históricos, compilados de memoria (si alguien quiere la cita de alguno que me la pida y se la daré) demuestran la tesis que alguno defendemos. A saber:

Que una cosa eran las declaraciones que JAPR y FE tuvieron con las derechas y otra muy diferente la consigna propagandística “ni derechas – ni izquierdas”. Existía una evidente asimetría entre las relaciones que JAPR y los falangistas tuvieron en relación a la derecha (muchas y prolongadas en el tiempo) y las que tuvieron con la izquierda (pocas y circunscritas a algunos momentos).

La historia demuestra –nos guste o no- que la historia de FE-JONS y la aventura personal de JAPR iban encaminadas hacia la formación de una fuerza política que quería situarse más allá de las derechas y de la izquierdas, sin conseguir nunca despegar de la derecha e incluso ligando voluntariamente su destino a la suerte de las derechas que actuaron bajo la república. Si de lo que se trata es de seguir manteniendo la referencia histórica de “Falange” quienes así lo pretendan tienen que conocer que la “falange histórica” (desde el 29 de octubre de 1933 hasta el 20 de noviembre de 1936) fue lo que fue, y lo que los documentos históricos demuestran que fue y no la construcción idealista que se hacen de ese período y que no resiste el más mínimo análisis histórico. No es que el “aluvión de camisas nuevas” que se produjo a partir del 18 de julio “adulterara” el espíritu de la Falange fundacional o de la Falange unificada con las JONS, o del “último José Antonio”, se trata de que la historia nos da estos “27 puntos” que antes hemos enunciado y que resultan absolutamente innegables y pueden suponer un “lastre histórico” (algo de lo que Hedilla en los años 60 era perfectamente consciente).

Todo lo anterior se podrá matizar (y, más que matizar, ampliar) lo que se quiera, pero está unánimemente reconocida por todos los historiadores que se han preocupado de reconstruir lo que fue la Falange histórica. Y yo me pregunto (y pregunto a la “afición”):

1.- ¿Cómo es que existió una Falange de izquierdas en los años 70 que ignoraba todo esto y se negaba a interpretarlo cuando ya había aparecido el libro de Payne?

2.- ¿Considerar a Falange como un “movimiento de izquierdas” (o que no tenía nada que ver ni con la derecha, ni con la izquierda) era el producto de la “ignorancia histórica” o de un simple “complejo de inferioridad ante la izquierda”?-

3.- ¿Cómo se le pudo ocurrir a alguien titular a una “falange hedillista”, cuando el propio Manuel Hedilla Larrey era el primero en no querer saber nada con la sigla FE-JONS ya en los años 60 y fundó el Frente Nacional de Alianza Libre para demostrarlo?

4.- ¿Cómo es posible que, aún hoy, no exista una “historia oficial de Falange” hecha por falangistas que intente integrar e interpretar todos estos datos, más allá de las simplificaciones del ingenuo “ni derechas – ni izquierdas” que, al fin y al cabo, resultan increíbles para quienes se dan un repaso, incluso superficial, por la historia de la FE-JONS de los orígenes sin necesidad de introducir en la ecuación la “adulteración franquista” o la “traición de Franco”?

5.- ¿Cómo es posible que cuando, de tanto en tanto, alguien intenta reconstruir una “falange de izquierdas” o una “falange seudo-hedillista” siempre encuentre a un grupo de tontorrones dispuestos incluso a discutir algo que es muy fácil de negar: que esa falange no existió jamás y que afirmar lo contrario es un mal chiste que suscita sonrisas de conmiseración en el mejor de los casos.

Que es cuanto teníamos que decir sobre el tema…


© Erneto Milá – ernesto.mila.rodri@gmail.com – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

¿Qué está pasando? (I).

¿Qué está pasando? (I).

Info-Krisis.- La estrategia imperial de los EEUU. Cada dos o tres años vale la pena seguir los acontecimientos de política internacional para ser capaces de valorar exactamente lo que está ocurriendo antes nuestra mirada. A fuerza de preocuparnos de Podemos o de fenómenos similares, de mantener nuestra ira ante la corrupción y la inoperancia de las instituciones, tendemos a olvidar que el destino de las naciones depende de la coyuntura internacional en un mundo extremadamente interconectado. Vamos a intentar realizar una reflexión a día de hoy sobre la marcha de la política internacional. Hace tiempo que no acometíamos una tarea así y los análisis que hicimos hace cinco, siete o diez años, están visiblemente desfasados.

El hecho central de la política internacional es la tensión dialéctica entre una potencia que sigue queriendo ser “potencia hegemónica mundial” (los EEUU) y una serie de actores internacionales (Rusia, China, Irán, India, Venezuela, Brasil) que aspiran a un mundo multipolar. Así pues, el factor esencial de la política internacional actual es la lucha entre “unilateralistas” (los EEUU y sus aliados europeos) y los “multilateralistas”.

EEUU no quiere volver al período de la Guerra Fría (1948-1989) en donde debió compartir la hegemonía mundial con la URSS. Pero como todos los imperios, su talón de Aquiles es la dilatación de sus líneas de suministro y la abundancia de frentes que tiene que cubrir. En el análisis de Brzezinsky (El Gran Tablero Mundial) Rusia no volverá a ser una potencia mundial si se le resta Ucrania y las líneas norteamericanas y de la OTAN se adelantas hanta 1200 km a las puertas de Moscú. Esto explica el interés de los EEUU y de la OTAN por generar el conflicto en Ucrania y su disposición a pagar la elevadísima factura que va a costar a los contribuyentes europeos el salvar a un Estado corrupto y quebrado, completamente insolvente y que ve en la Unión Europea y en la OTAN, al “pagano” de turno.

Para los EEUU, China es el verdadero enemigo. De ahí que en los últimos años haya variado su estrategia internacional. En el Pentágono se es consciente de que ni siquiera la potencia militar de los EEUU es suficiente como para combatir en dos frentes al mismo tiempo. Así que, a principios de la década, tuvieron que elegir entre mantener las guerras en Asia Central y Medio Oriente, o bien empezar a pensar en contener militarmente al gigante chino, a la vista de que no podían combatir en ambos frentes al mismo tiempo, no solo por limitaciones presupuestarias sino por carecer de potencia militar convencional suficiente para conflictos de este tipo. Así pues, a la vista de la imposibilidad de vencer las guerras de Afganistán e Irak, el Pentágono optó por una bochornosa retirada que, en la práctica, constituía una nueva derrota de gravedad similar a la del Vietnam a mediados de los años setenta.

EEUU sustituyó la presencia militar en esas zonas por la llamada “estrategia del caos” (generar guerra civiles interiores en la zona que mantenían entretenidas a los distintos actores regionales y generaban una situación extremadamente turbulenta en la zona que, finalmente, garantizaba que ningún país árabe estaría en condiciones de atacar al Estado de Israel. Desde 2006, en Irak, los EEUU se preocuparon por excitar las rivalidades religiosas entre sunitas y chiitas, mediante atentados false flag que cada parte atribuía al contrario y le inducía a represalias que, finalmente, desembocaron en la eclosión del Estado Islámico.

Así mismo, induciendo a las “revoluciones verdes” en el Magreb (salvo en Marruecos, portaviones norteamericano en la zona) se conseguía desestabilizar y neutralizar a otro sector del mundo árabe. La provocación de la guerra civil Siria y las negociaciones con Irán tendentes a que este país renunciara a su programa nuclear, son los eslabones actuales de esta cadena de despropósitos que desde 2001 ha sembrado Asia Central con conflictos en cadena. El “caos” generado en la zona es lo que debe permitir al Estado de Israel conservar su integridad territorial y verse libre de las presiones del mundo árabe.

Sin embargo, un elemento nuevo es el papel adoptado por Arabia Saudí en los últimos dos años. Por un lado, la monarquía teocrática árabe quiere, por todos los medios, seguir siendo el aliado preferencial de los EEUU en la zona: si pierde ese estatus se arriesga a que las llamas que han estallado en el mundo islámico terminen por alcanzar a una de las monarquías (junto con la marroquí) más corruptas. Desde el primer lustro del milenio se evidenció la pérdida del papel geopolítico de Arabia Saudí. Tras las operaciones Tormenta del Desierto y Libertad Duradera, el papel de Arabia Saudí se ha ido empequeñeciendo a medida que los EEUU eran cada vez más autónomos de las exportaciones de petróleo procedentes de esa zona. Otro tanto ha ocurrido con el petróleo que EEUU importaba de Venezuela: también ha ido disminuyendo y eso ha permitido lanzar una ofensiva generalizada contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El petróleo se encuentra en el trasfondo de esta nueva situación. Si hasta 2005-2007, los EEUU eran dependientes de las exportaciones de petróleo y su estrategia consistía en estar allí en donde existía un pozo de petróleo, a partir de 2008 la obtención de petróleo y gases de esquisto mediante la técnica del “fracking” (la fractura hídrica), hizo que aquel país volviera a ser autónomo y autosuficiente en materia de hidrocarburos. Algo que no ocurría desde los años 20-30. Eso es lo que ha hecho que EEUU pudiera tener las “manos libres” para torpedear por todos los medios a su alcance al gobierno venezolano (su enemigo natural), pero también ha tenido como consecuencia el que Arabia Saudí se sintiera abandonada.

Sin el paraguas protector norteamericano, Arabia Saudí sería, verosímilmente, el próximo objetivo de los fundamentalistas islámicos. De ahí que este país no acepte la nueva política exterior norteamericana (desentenderse de los conflictos en Asia Central concentrándose en el cerco a China) y haya hecho todo lo posible para contrabandearla.

Cuando se supo que Arabia Saudí aumentaba su producción de petróleo hasta hacer que el precio del barril Brent bajara de 100 a 40 euros, algunos analistas pensaron que los responsables de aquella teocracia se habían vuelto locos. En realidad estaban realizando un ejercicio de lucidez. La extracción del petróleo y de los gases de esquisto mediante el fracking hídrico es más cara: 60 euros el barril. Así pues, situar el precio del barril por debajo de esta cifra significaba

1) arruinar a las empresas norteamericanas que realizan este tipo de extracciones,

2) desincentivar la producción mediante fracking en territorio de los EEUU,

3) reanudar las importaciones procedentes de países con precios de extracción por debajo de los 60 euros/barril.

Así pues, en el momento de escribir estas líneas, EEUU sigue aplicando su “estrategia del caos” en Asia Central, pero está obligado a seguir manteniendo su cobertura protectora a la corrupta monarquía saudí. Esto le obliga a no poder desengancharse completamente de la zona y concentrar su potencia para cercar a China.

Aprovechando los contenciosos de la República Popular China con los países del mar de la China por cuestiones de aguas territoriales y de soberanía sobre islas e islotes. Países como Filipinas, Vietnam, Corea del Sur, Taiwán, Japón, son aliados de los EEUU en su estrategia de arrinconamiento de China y sus aguas territoriales están “protegidas” por la VIIª Flota de los EEUU. Por otra parte, los EEUU están tratando aceleradamente de mejorar sus relaciones con los países fronterizos por tierra con China (salvo, obviamente, con Rusia) especialmente con Vietnam, Birmania, Bangladesh y las repúblicas ex soviéticas de Asia.

Todo el dilema para EEUU consiste en que será más rápido: su desenganche total de los escenarios de guerra en Asia (Irak, Afganistán, Siria) o este frente impedirá una política más efectiva de cerco a China cuyo crecimiento amenaza en no más de 10 años la hegemonía norteamericana. Obama ha decidido: retirarse de Asia y concentrarse en China. Así se entiende que la presión sobre Irán se haya desviado de la militar a la negociación diplomática para llegar a un acuerdo de desnuclearización de éste país. Así se entiende también que EEUU no se haya zambullido en la guerra civil Siria o que hace tres años permaneciera discretamente en segunda posición, tras el servilismo criminal de Sarkozy, en los bombardeos sobre Libia. Y así se explica, finalmente, la presión sobre el Estado de Israel para inducirle a firmar un acuerdo con los palestinos.

La iniciativa saudí de aumentar la producción de petróleo y llevar el precio del barril por debajo de los costes de extracción del fracking han supuesto un baño de agua fría inesperado para el Pentágono que está tratando de reconstruir la situación: hoy EEUU vuelve a ser dependiente del petróleo árabe. Pero ¿hasta cuando los EEUU permitirán un desafío de esta magnitud a la monarquía corrupta de los Saud? En realidad, lo que se dirime ahora es: o bien seguir apoyando a esta monarquía… o dejarla caer como se dejó caer a Mubarak, Gadafi, etc., o bien desestabilizarla interiormente: a fin de cuentas, en la actualidad, el cese de las importaciones de petróleo saudí por inestabilidad en aquel país, contribuiría a elevar el precio del crudo nuevamente hasta los 95-100 dólares barril, precio óptimo para que la practicas del fracking  sea nuevamente rentable para las empresas norteamericanas y otorguen a ese país la autonomía energética.

Pero, dejar caer a Arabia Saudí implica llevar la “estrategia del caos” en Oriente Medio a un punto sin retorno. “Perdonar” el desafío de los Saud implica algo peor: que ni el Pentágono ni la diplomacia norteamericana podría concentrarse en China en los próximos años. Y, entre tanto, China va creciendo y acordando la distancia que le separa de los EEUU en todos los terrenos.

© Ernesto Mila – infokrisis – ernestomila@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

¿Qué está pasando en el mundo? (I).

¿Qué está pasando en el mundo? (I).

Info-Krisis.- La estrategia imperial de los EEUU. Cada dos o tres años vale la pena seguir los acontecimientos de política internacional para ser capaces de valorar exactamente lo que está ocurriendo antes nuestra mirada. A fuerza de preocuparnos de Podemos o de fenómenos similares, de mantener nuestra ira ante la corrupción y la inoperancia de las instituciones, tendemos a olvidar que el destino de las naciones depende de la coyuntura internacional en un mundo extremadamente interconectado. Vamos a intentar realizar una reflexión a día de hoy sobre la marcha de la política internacional. Hace tiempo que no acometíamos una tarea así y los análisis que hicimos hace cinco, siete o diez años, están visiblemente desfasados.

El hecho central de la política internacional es la tensión dialéctica entre una potencia que sigue queriendo ser “potencia hegemónica mundial” (los EEUU) y una serie de actores internacionales (Rusia, China, Irán, India, Venezuela, Brasil) que aspiran a un mundo multipolar. Así pues, el factor esencial de la política internacional actual es la lucha entre “unilateralistas” (los EEUU y sus aliados europeos) y los “multilateralistas”.

EEUU no quiere volver al período de la Guerra Fría (1948-1989) en donde debió compartir la hegemonía mundial con la URSS. Pero como todos los imperios, su talón de Aquiles es la dilatación de sus líneas de suministro y la abundancia de frentes que tiene que cubrir. En el análisis de Brzezinsky (El Gran Tablero Mundial) Rusia no volverá a ser una potencia mundial si se le resta Ucrania y las líneas norteamericanas y de la OTAN se adelantas hanta 1200 km a las puertas de Moscú. Esto explica el interés de los EEUU y de la OTAN por generar el conflicto en Ucrania y su disposición a pagar la elevadísima factura que va a costar a los contribuyentes europeos el salvar a un Estado corrupto y quebrado, completamente insolvente y que ve en la Unión Europea y en la OTAN, al “pagano” de turno.

Para los EEUU, China es el verdadero enemigo. De ahí que en los últimos años haya variado su estrategia internacional. En el Pentágono se es consciente de que ni siquiera la potencia militar de los EEUU es suficiente como para combatir en dos frentes al mismo tiempo. Así que, a principios de la década, tuvieron que elegir entre mantener las guerras en Asia Central y Medio Oriente, o bien empezar a pensar en contener militarmente al gigante chino, a la vista de que no podían combatir en ambos frentes al mismo tiempo, no solo por limitaciones presupuestarias sino por carecer de potencia militar convencional suficiente para conflictos de este tipo. Así pues, a la vista de la imposibilidad de vencer las guerras de Afganistán e Irak, el Pentágono optó por una bochornosa retirada que, en la práctica, constituía una nueva derrota de gravedad similar a la del Vietnam a mediados de los años setenta.

EEUU sustituyó la presencia militar en esas zonas por la llamada “estrategia del caos” (generar guerra civiles interiores en la zona que mantenían entretenidas a los distintos actores regionales y generaban una situación extremadamente turbulenta en la zona que, finalmente, garantizaba que ningún país árabe estaría en condiciones de atacar al Estado de Israel. Desde 2006, en Irak, los EEUU se preocuparon por excitar las rivalidades religiosas entre sunitas y chiitas, mediante atentados false flag que cada parte atribuía al contrario y le inducía a represalias que, finalmente, desembocaron en la eclosión del Estado Islámico.

Así mismo, induciendo a las “revoluciones verdes” en el Magreb (salvo en Marruecos, portaviones norteamericano en la zona) se conseguía desestabilizar y neutralizar a otro sector del mundo árabe. La provocación de la guerra civil Siria y las negociaciones con Irán tendentes a que este país renunciara a su programa nuclear, son los eslabones actuales de esta cadena de despropósitos que desde 2001 ha sembrado Asia Central con conflictos en cadena. El “caos” generado en la zona es lo que debe permitir al Estado de Israel conservar su integridad territorial y verse libre de las presiones del mundo árabe.

Sin embargo, un elemento nuevo es el papel adoptado por Arabia Saudí en los últimos dos años. Por un lado, la monarquía teocrática árabe quiere, por todos los medios, seguir siendo el aliado preferencial de los EEUU en la zona: si pierde ese estatus se arriesga a que las llamas que han estallado en el mundo islámico terminen por alcanzar a una de las monarquías (junto con la marroquí) más corruptas. Desde el primer lustro del milenio se evidenció la pérdida del papel geopolítico de Arabia Saudí. Tras las operaciones Tormenta del Desierto y Libertad Duradera, el papel de Arabia Saudí se ha ido empequeñeciendo a medida que los EEUU eran cada vez más autónomos de las exportaciones de petróleo procedentes de esa zona. Otro tanto ha ocurrido con el petróleo que EEUU importaba de Venezuela: también ha ido disminuyendo y eso ha permitido lanzar una ofensiva generalizada contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El petróleo se encuentra en el trasfondo de esta nueva situación. Si hasta 2005-2007, los EEUU eran dependientes de las exportaciones de petróleo y su estrategia consistía en estar allí en donde existía un pozo de petróleo, a partir de 2008 la obtención de petróleo y gases de esquisto mediante la técnica del “fracking” (la fractura hídrica), hizo que aquel país volviera a ser autónomo y autosuficiente en materia de hidrocarburos. Algo que no ocurría desde los años 20-30. Eso es lo que ha hecho que EEUU pudiera tener las “manos libres” para torpedear por todos los medios a su alcance al gobierno venezolano (su enemigo natural), pero también ha tenido como consecuencia el que Arabia Saudí se sintiera abandonada.

Sin el paraguas protector norteamericano, Arabia Saudí sería, verosímilmente, el próximo objetivo de los fundamentalistas islámicos. De ahí que este país no acepte la nueva política exterior norteamericana (desentenderse de los conflictos en Asia Central concentrándose en el cerco a China) y haya hecho todo lo posible para contrabandearla.

Cuando se supo que Arabia Saudí aumentaba su producción de petróleo hasta hacer que el precio del barril Brent bajara de 100 a 40 euros, algunos analistas pensaron que los responsables de aquella teocracia se habían vuelto locos. En realidad estaban realizando un ejercicio de lucidez. La extracción del petróleo y de los gases de esquisto mediante el fracking hídrico es más cara: 60 euros el barril. Así pues, situar el precio del barril por debajo de esta cifra significaba

1) arruinar a las empresas norteamericanas que realizan este tipo de extracciones,

2) desincentivar la producción mediante fracking en territorio de los EEUU,

3) reanudar las importaciones procedentes de países con precios de extracción por debajo de los 60 euros/barril.

Así pues, en el momento de escribir estas líneas, EEUU sigue aplicando su “estrategia del caos” en Asia Central, pero está obligado a seguir manteniendo su cobertura protectora a la corrupta monarquía saudí. Esto le obliga a no poder desengancharse completamente de la zona y concentrar su potencia para cercar a China.

Aprovechando los contenciosos de la República Popular China con los países del mar de la China por cuestiones de aguas territoriales y de soberanía sobre islas e islotes. Países como Filipinas, Vietnam, Corea del Sur, Taiwán, Japón, son aliados de los EEUU en su estrategia de arrinconamiento de China y sus aguas territoriales están “protegidas” por la VIIª Flota de los EEUU. Por otra parte, los EEUU están tratando aceleradamente de mejorar sus relaciones con los países fronterizos por tierra con China (salvo, obviamente, con Rusia) especialmente con Vietnam, Birmania, Bangladesh y las repúblicas ex soviéticas de Asia.

Todo el dilema para EEUU consiste en que será más rápido: su desenganche total de los escenarios de guerra en Asia (Irak, Afganistán, Siria) o este frente impedirá una política más efectiva de cerco a China cuyo crecimiento amenaza en no más de 10 años la hegemonía norteamericana. Obama ha decidido: retirarse de Asia y concentrarse en China. Así se entiende que la presión sobre Irán se haya desviado de la militar a la negociación diplomática para llegar a un acuerdo de desnuclearización de éste país. Así se entiende también que EEUU no se haya zambullido en la guerra civil Siria o que hace tres años permaneciera discretamente en segunda posición, tras el servilismo criminal de Sarkozy, en los bombardeos sobre Libia. Y así se explica, finalmente, la presión sobre el Estado de Israel para inducirle a firmar un acuerdo con los palestinos.

La iniciativa saudí de aumentar la producción de petróleo y llevar el precio del barril por debajo de los costes de extracción del fracking han supuesto un baño de agua fría inesperado para el Pentágono que está tratando de reconstruir la situación: hoy EEUU vuelve a ser dependiente del petróleo árabe. Pero ¿hasta cuando los EEUU permitirán un desafío de esta magnitud a la monarquía corrupta de los Saud? En realidad, lo que se dirime ahora es: o bien seguir apoyando a esta monarquía… o dejarla caer como se dejó caer a Mubarak, Gadafi, etc., o bien desestabilizarla interiormente: a fin de cuentas, en la actualidad, el cese de las importaciones de petróleo saudí por inestabilidad en aquel país, contribuiría a elevar el precio del crudo nuevamente hasta los 95-100 dólares barril, precio óptimo para que la practicas del fracking  sea nuevamente rentable para las empresas norteamericanas y otorguen a ese país la autonomía energética.

Pero, dejar caer a Arabia Saudí implica llevar la “estrategia del caos” en Oriente Medio a un punto sin retorno. “Perdonar” el desafío de los Saud implica algo peor: que ni el Pentágono ni la diplomacia norteamericana podría concentrarse en China en los próximos años. Y, entre tanto, China va creciendo y acordando la distancia que le separa de los EEUU en todos los terrenos.

© Ernesto Mila – infokrisis – ernestomila@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

Vuelco político

Vuelco político

Info|krisis.- Lo que hemos visto este fin de semana con la constitución de los nuevos ayuntamientos no deja lugar a dudas: la derecha ha perdido poder, sigue siendo el partido mayoritario, pero de mayorías relativas, mientras el centro y la izquierda están fracturados, pero en buena parte del país, sumados, forman mayorás. El PP está pagando ahora su error histórico que data desde los tiempos de Fraga (probablemente el gran responsable del desastre de constitución que se alumbró en 1979): “sin enemigos a la derecha”. Falto de aliados, el PP se encamina hacia un desastre electoral en noviembre, a menos que en los próximos meses los pactos de izquierdas no dejen lugar a dudas sobre su incapacidad para gobernar las ciudades en las que ayer tomaron posesión. Y no está claro lo que ocurrirá. Lo único claro es que pintan bastos sobre la coyuntura mundial (la crisis inmobiliaria brasileña se está agudizando cada mes) cuando aun no se han disipado en España los efectos de la crisis iniciada en 2007.

El primer aviso se produjo antes de las elecciones municipales: la aproximación de C’s al PSOE en Andalucía apenas quince días después de celebradas las elecciones regionales no dejaba lugar a dudas. El partido que había nacido con la excusa de “luchar contra la corrupción” (C’s) se aliaba ¡con el “partido de la corrupción”! Porque si en Andalucía ha sido posible escándalos como el de los EREs o el de los cursos de formación para parados, es solamente porque durante treinta y tantos años ha gobernado de manera continuada un partido clientelar y corrupto. En Andalucía no ha habido lucha por el poder, lo único que se ha producido es lucha en el interior del PSOE por gestionar el poder: Escuredo, Borbolla, Chávez, Zarrias, Griñán, Díaz… El PER ha mantenido al PSOE en el poder, pero no al margen de las luchas intestinas por ese mismo poder. Sin olvidar, por supuesto, que el AVE Madrid-Sevilla fue la “madre de todas las corrupciones” en Andalucía durante el felipismo (el “Caso Juan Guerra” fue una simple anécdota). Todo aquello salió gratis a los dirigentes  socialistas que se salvaron sin grandes problemas de las imputaciones y los años de cárcel que hubieran sido preceptivos de haber existido justicia en Andalucía. Pero, ya se sabe que fue por aquellas fechas cuando el jerezano Pacheco, líder del PSA, sentenció que “la justicia era un cachondeo”… Y, ciertamente, lo era.

Aquellas aguas trajeron estos lodos: cuando C’s se encontró con una inesperada bolsa de diputados dirigidos por un oportunista de la peor especie que había recorrido todo el espectro político en los diez años anteriores intentando hacerse un espacio a codazos (sin conseguirlo), supo que había llegado su hora. Marín negoció el apoyo a Susana Díaz a cambio de algunos ayuntamientos. Albert Rivera solamente le pidió una cosa: que la formalización del pacto se hiciera después de las elecciones municipales, o de lo contrario, C’s perdería ese perfil con el que se presentaba en todo el territorio nacional (el partido anticorrupción, con americana y pelo corto, nada de panas ni de coletas, nada de aspectos desgarbados y tatus). Lo siguiente fue preservar la imagen democrática de C’s iniciando una caza interior de brujas y purgando a todo aquel que hubiera tenido una presencia episódica en listas de Falange o de PxC… Con ese marchamo, C’s ha obtenido un gran éxito. Pero también ha perdido la virginidad. Especialmente en Andalucía que, en los próximos meses constituirá su verdadero cáncer.

Las nuevas clases políticas, las nuevas siglas emergentes, no parecen ser mucho mejores que las viejas, al menos en sus contenidos. Buscan ocupar el poder, como sea y con quien sea. En un momento en el que el salario medio de este país son 1.400 euros (haciendo la media entre los sueldos de la Botín y de los sub-mileuristas, en realidad, estamos hablando de sueldos medios de 800-1000 euros, una vez restadas las mentiras estadísticas), cobrar 2.300 como “altruistamente” han declarado las nuevas alcaldesas de Madrid y Barcelona, es decir poco, porque no se alude ni a primas por asistencia a plenos y a comisiones de trabajo, dietas y acceso a “cajas negras” o a porcentajes por comisiones. Y dudo mucho que alguno de los nuevos cargos municipales denuncie que por cualquier contrato con la administración y por toda intermediacion se cobran comisiones.

Por lo demás, una cosa es votar a una lista y otra muy distinta ver el aspecto de los concejales una vez elegidos, oírles hablar, no en campaña sino las tomas de posesión, conocer sus tuits pasados, observar sus tatus, su aspecto presente… ha resultado demoledor incluso para muchos de sus votantes. ¿Son alternativos? Sí, a condición de considerar a los porreros compulsivos como signo de “alternativismo”.  Porque algunos de los nuevos concejales de las grande ciudades son solamente eso, porreros compulsivos. Podía esperarse: desde que Alfonso Guerra comprobó en 1983 que tres millones de ciudadano votarían a quien prometiera la “despenalización de las drogas”, han pasado 32 años: lo justo para que los nacidos entonces pudieran ejercer de concejales entre porro y porro. Luego les resulta raro que alguno llegue tarde a las votaciones porque se ha dormido…

Con la constitución de 1978 se inició una decadencia de la sociedad española. Decadencia cada vez más pronunciada y acusada. Decadencia que implicaba también desintegración. No es que la constitución fuera culpable de este proceso de caída acelerada, es que la constitución ha favorecido este proceso que está implícito en todas las formas de modernidad que se han apoderado de “Occidente”, queridas, promovidas y provocadas por los actores económicos: solamente es posible dominar durante mucho tiempo a una sociedad, a condición de atomizarla, desmovilizarla y adormecerla: “nuevos modelos familiares”, pensamiento único y legalización del porro. En este modelo de sociedad, votar implica que siempre gobernarán quienes sintonicen con estas tendencias mayoritarias. Céline decía: “Nunca voto, siempre estoy convencido de que los imbéciles son mayoría”.

Pero los “pactos” a los que están llegando la “vieja banda de los cuatro” y la “nueva banda de los cuatro” son absolutamente inimaginables. En Villena estuvo a punto de alumbrarse un acuerdo de gobierno PP-Podemos, que finalmente no llegó a concretarse por la aparición del primer tránsfuga de la legislatura. C’s se ha aliado con Podemos en unos lugares, con los socialistas en otros, con los populares donde conviniera… sin que Rivera se inmutara lo más mínimo: total, las elecciones generales se celebrarán a finales del otoño y la memoria popular es corta. Podemos, después de negar que alguna vez pudiera pactar con el PSOE lo ha hecho con ese mismo PSOE que, por activa y por pasiva, había insistido en lo mismo. Sin olvidar que las distintas marcas vinculadas a Podemos en las regiones periféricas, han obtenido sus votos de sectores no soberanistas… pero, los entregaran al soberanismo con un desinterés y una indiferencia absolutas por la “cuestión nacional” y sin tener ni la más remota idea de lo que es una “nación”, ni un “destino histórico”, ni nada mas allá de las cuatro reglas.

Se suele aceptar que la clase política dirigente de Podemos está bien preparaba. Se trata de universitarios con títulos superiores. Pero eso no basta para aceptar que alguien está preparado para gobernar. Hace falta experiencia directa de gestión y sobre todo claridad y lucidez mental. En lugar de eso, la constitución de los nuevos ayuntamientos ha evidenciado demasiado olor a porro y a litrona, miseria cultural, pobreza humana y aculturización que ha sorprendido incluso a los que no teníamos particular encono contra Podemos. El fracaso está anunciado y será fulminante. De aquí a las elecciones generales, muchos de estos gobiernos municipales (e incluso autonómicos) habrán caído, se habrán evidenciado los primeros casos de corrupción e incluso algún “reporter Tribulete” habrá sacado a la superficie los sueldos reales de quienes hoy dicen que no superarán los 2.300 euros de remuneración. ¿Cómo reaccionará el electorado al percibir que, una vez más, siempre, eternamente resulta traicionado? Reaccionará distribuyendo su voto entre las opciones actuales y opciones que aún estar por venir. Atomización e inestabilidad, tal es nuestro destino político.

El problema es que estos nuevos gobiernos de amateurs, contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar, SI pueden ser más nefastos que los viejos gobiernos municipales: a su falta de preparación en gestión, a su amateurismo, profesan tópicos propios de la izquierda más utópica, y, sobre todo, odian todo lo que no es lo propio. El odio en política es una muestra de primitivismo. Cuando un porrero compulsivo odia, sus tuits son los que hemos conocido estos últimos días escritos por concejales que van a gobernar grandes ciudades.

En Barcelona, solamente queda dictar alguna medida “ecológica” para cortar en seco la llegada de turistas (que han situado a la ciudad ante la disyuntiva de muerte por sobredosis de turismo o muerte económica). Y no dudamos que el nuevo gobierno municipal la adoptará. Barcelona en apenas 10 años habrá desaparecido como ciudad europea. La Sagrada Familia concluida mostrará su extraordinaria fealdad al último japo que se atreva a llegar para fotografiarla, pero en su entorno ya no habrán barceloneses. A menos, claro está, de considerar a mujeres cubiertas con velos islámicos como las “nuevas barcelonesas”. CiU, PSC y ERC han dejado a la ciudad de Barcelona sumida en una crisis irreversible: ya poco importa quién gobierne, Barcelona no tiene salida airosa se adopten las medidas que se adopten y mucho menos con un gobierno municipal como el recién estrenado. Y Barcelona es el espejo de la decadencia para otras ciudades españolas. El vídeo Bye, bye Barcelona (https://www.youtube.com/watch?v=kdXcFChRpmI&feature=iv&src_vid=eH7GBl_m-oU&annotation_id=annotation_3650869879) no ha sido elaborado por ningún reaccionario sino por un grupo de ciudadanos de distintas tendencias preocupados por la deriva de la ciudad. Ninguno de ellos tiene el valor de reconocer la irreversibilidad del proceso de decadencia, pero el documento vale la pena verlo y horrorizarse por lo que está ocurriendo ante nuestros años.

Hay que congratularse de que la derecha haya perdido peso, sí. Ni Rajoy, ni antes Aznar, ni Fraga, lo hicieron bien y de nada sirve discutir si los socialistas lo hicieron igual de mal o peor. Fraga fue uno de los responsables de la constitución. Aznar ideó un modelo económico inviable que era pan para entonces y hambre para el futuro. Y Rajoy se ha preocupado tan solo de demostrar que el país era atractivo para los grandes inversores, los señores del dinero y los fondos inmobiliarios. Es bueno que hayan recibido el varapalo del electorado y la puñalada de las simetrías electorales que ellos mismos crearon. Pero, que nadie se engañe: lo que sube es igualmente problemática y acelerará el proceso de decadencia tanto a nivel nacional como a nivel local. Y todo esto en medio del olor a porro cada vez más persistente en nuestra sociedad, banalizado y convertido en cobertura que oculta el hecho real: que la gente joven carece de futuro en este país y, lo que es peor, que evidencia la ausencia de voluntad de la juventud para labrarse un futuro en la que fue tierra de sus padres.

© Ernesto Milá – infokrisis – ernestomila@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

RHF nº XXXIX

RHF nº XXXIX

Acaba de aparecer el número XXXIX de la Revista de Historia del Fascismo que incluye los siguientes temas, correspondientes a los meses de mayo y junio. En las 250 páginas ilustradas de esta publicación, el lector encontrará información y traducciones sobre el fenómeno de los distintos fascismos del siglo XX. En esta ocasión se agrupan informaciones sobre movimientos genéricamente conocidos como "fascistas" en España, Alemania y Bélgica. En cuanto a las traducciones, ofrecemos dos textos hasta ahora no traducidos a la lengua española. Cuatro años después de su fundación, la Revista de Historia del Fascismo sigue fiel a su lema: "Ni apologistas ciegos, ni detractores sistemáticos: así fue un período del siglo XXI".



nacional-sindicalismo
> José Antonio, Falange y la Internacional Fascista. 
Las relaciones con los CAUR

Hasta los años 70 era frecuente que los falangistas (y no solamente los de “izquierdas”) negaran las relaciones entre la llamada impropiamente “internacional fascista” y su partido en el período fundacional. La prueba de más peso que alegaban era la publicación de una nota en la que se negaba que José Antonio hubiera estado presente en “el Congreso de Montreux”. Esta versión pudo sostenerse en medios falangistas, a pesar de que desde los años 60, los historiadores ya habían examinado en profundidad los archivos del Ministerio de Cultura Popular y del Ministerio de Exteriores italiano y se conocía fuera de España que tales relaciones existieron. El déficit de estudios históricos sobre la Falange que existía en aquel momento, hizo que partidos como FE–JONS(A) pudieran seguir basando su actuación en datos históricos inexactos (y en ocasiones, cuando no convenían a la orientación de estos grupos, incluso deliberadamente ignorados). Va siendo horade restablecer la realidad sobre estos contactos para poder disponer de una perspectiva global sobre tales relaciones y, de paso, disipar los últimos rescoldos de resistencia a reconocer los hechos. Las relaciones entre José Antonio Primo de Rivera y los CAUR y, por extensión, con la Italia fascista, fueron estrechas. Así lo demuestran los testimonios y documentos históricos incontrovertibles.


cultura
>Alain de Benoist casi como de la familia
Sobre las fuentes y el impacto de la «nueva derecha»

Recientemente se ha publicado en castellano un libro con diversos testimonios sobre la obra de Alain de Benoist y de la «nueva derecha». Nosotros mismos hemos aportado nuestra particular opinión. Reproducimos a continuación esta intervención en la medida en que supone un repaso a fuentes doctrinales que han sido muy habituales en determinados ambientes de los años 70-90 (Benoist y Evola), y en la medida en que se alude directamente al papel de la «nueva derecha» en la el Front National francés.


no conformistas
> La revolución necesaria. Introducción
Arnaud Dandieu y Robert Aron

A raíz de la elaboración de nuestro libro José Antonio y los no–conformistas (eminves, Barcelona 2013), llegamos a la obra de Arnaud Dandieu y Robert Aron, La révolution nécéssaire, cuya traducción abordamos.Ofrecemos aquí la Introducción de dicho libro que puede ser considerado como el paradigma de su contenido y una declaración de intenciones de sus autores. Puede observarse que en algunos fragmentos se está muy próximo a las posiciones de las JONS de Ramiro Ledesma, mientras que en otras, se diría que estamos leyendo algunos fragmentos de las Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. El libro, es un intento de traducir a Francia el formidable movimiento de juventud de los años 30.


revolución conservadora
> Criterios objetivos de clasificación
La multiplicidad de una corriente política

Proseguimos con la traducción de la obra la Revolución Conservadora alemana. Llegamos en esta entrega a un intento de clasificación de las distintas corrientes en función de criterios objetivos. Dicha tarea no está exenta de dificultades a la vista de la multiplicidad del movimiento y de sus extraordinarias ramificaciones. Precisamente, esta clasificación es lo que nos confirma en la riqueza desmesurada de este sector y en las múltiples influencias que experimentó y que constituyen un verdadero mosaico de corrientes, algunas de las cuales terminaron integrándose en el NSDAP y disolviéndose la mayoría después del 30 de enero de 1933.


tercer reich
> Historia de la Revolución Nacional-Socialista
Introducción: contexto histórico y doctrina

A la hora de abordar un tema es preciso definir y acotar el objeto de estudio. ¿Qué fue el nacional–socialismo?¿Cuáles fueron sus rasgos característicos? ¿En dónde se encuentra su origen? Y, sobre todo, ¿Cómo puede interpretarse? Tal es la intención de la introducción que precede a la reconstrucción histórica de lo que fue aquel movimiento político desdela fundación del Partido Obrero Alemán hasta los primeros años de la postguerra, cuando se extinguieron los últimos rescoldos de resistencia del Wehrwolf. Intentaremos, pues, situar al nacional–socialismo como la variante alemana de los fascismos (algo que algunos han cuestionado aludiendo genéricamente a «totalitarismos»). Describiremos sus características, tal como fueron entendidas en su época y de manera global, redimensionando aquellas que hoy más llaman la atención (antisemitismo y racismo), y trataremos de incluirlo como una emanación infinitamente más eficiente en su actuación que la matriz de la que había partido y que siguió existiendo mientras el NSDAP iba afianzándose y creciendo: laRevolución Conservadora.


fascismos belgas
> El solidarismo belga
El Verdinaso y de su líder Joris van Severen

Este estudio está consagrado a la figura de Joris van Severen y al Verdinaso. En una segunda parte se tratará de las proyecciones del movimiento con posterioridad a 1945, tanto en Bélgica como en el resto de Europa, especialmente en la Europa francófona donde florecieron los movimientos «solidaristas», unos vinculados directa y voluntariamente a la herencia de van Severen y otros nacidos espontáneamente. El término «solidarismo» apareció a finales del siglo XIX y a principios del XX de la mano del político radical León Bougeois (1851–1925) en su búsqueda de una síntesis doctrinal entre el individualismo y el colectivismo. En esta primera parte nos centraremos en la trayectoria histórica del Verbond van Dietsche Nationaal–Solidaristen (Verdinaso).

Ficha técnica:
Formato: 15x23 cm
Páginas: 250
Portada: cuatricomía con soladaI
Ilustrado
Precio de venta al público: 18,00 euros (+ 3,00 de gastos de envío)
Pedidos: eminve@gmail.com

ebook: Gaudí y la masonería

ebook: Gaudí y la masonería

El “código Gaudí”, finalmente, desvelado

Info|krisis.- EMInves, en su sección de e-books acaba de publicar la obra Gaudí y la Masonería de Ernesto Milá, publicada en edición convencional ya agotada en 2005 y que hasta ahora había sido inencontrable. Reproducimos el contenido completo de la conclusión. La obra sostiene la idea de que Gaudí, en su juventud, entre 1872 y 1882 estuvo ligado a los ambientes masónicos de la Ciudad Condal. Luego, se desvinculó progresivamente de estos medios y, tras conocer al Conde de Güell. Siempre, a lo largo de toda su vida, Gaudí tuvo presentes símbolos e ideas de aquel período de juventud. La obra de 400 páginas, puede adquirirse en e-book-PDF por 7,99 € a través de pay-pal con descarga automática inmediata, en la siguente url http://eminvesebooks.blogspot.com.es/2015/06/gaudi-y-la-masoneria.html

Etapa final

El ascesis gaudiniano


Resumen del capítulo

1)      No fue droga alguna, lo que ayudó a Gaudí a crear los paisajes interiores que luego proyectó en sus construcciones, sino la práctica de la meditación, que le zambulló en otra forma de percepción similar a la del misticismo católico del Siglo de Oro o a la que conduce la práctica del Zen.

2)      El estilo de vida de Gaudí, sus prácticas religiosas, ayunos y ausencia de sexualidad, generaron las condiciones para fugas hacia el misticismo y formas inflamadas de espiritualidad.

3)      La genialidad en Gaudí consiste en unir una audacia estética surgida de sus paisajes interiores, a un dominio completo de la técnica.

4)      Las virtudes católicas que el «Gaudí maduro» vivió en «grado heroico» en sus últimos años no son óbice para reconocer, tal como hemos demostrado, que el «Gaudí joven», se alimentó de otras fuentes.

5)      A pesar de que en su madurez volviera sobre sus pasos y rectificara sus opiniones juveniles, subsistieron en su subconsciente, rescoldos de aquellos años, que evidenció en algunos símbolos utilizados hasta su muerte.

 

Sobre la hipótesis de la presunta militancia masónica de Gaudí en su juventud, no puede decirse mucho más. Valdrá la pena, eso sí, recordar algunos de los argumentos que otros autores han aportado y a los que nosotros no hemos dado validez. Básicamente se trata de las obras de Joan Llarch (1), Francisco Carandell (2) y Eduardo Rojo, en su obra sobre la Casa Milà (3).

El libro del fallecido Joan Llarch, merece sucintos comentarios. Escritor profesional, se veía obligado, para sobrevivir, a realizar una producción en cadena y su libro está poco trabajado y encierra notables errores, entre ellos considerar que Gaudí tuvo algo que ver en la elección del solar en el que luego se edificó la Sagrada Familia y el más imperdonable, desde luego, insinuar que Gaudí consumía hongos alucinógenos (4), en concreto «amanita muscaria». Sobre este tema, Carandell, al aludir a la restauración de los pabellones de acceso al Park Güell, explica que se «ha restituido los colores y detalles originales a las setas que los coronan. Se trata de dos ejemplares jóvenes de la especie amanita muscaria, de capucha roja con pintas blancas, conocidas popularmente en castellano como matamoscas y, en catalán, como reig bord y reig foll. Gaudí se interesó por los hongos gracias al Sr. Calvet, micólogo aficionado, y los utilizó por primera vez, como elemento de su arquitectura, en la galería de la casa Calvet, que adornó con diversos ejemplares, después los imitó en su propia casa del Park Güell, en los vestíbulos y chimeneas de la Pedrera, etc. El atractivo de los hongos, reside, además del silvestre y variado sabor de los comestibles, en sus curiosas formas. Los de la especie amanita muscaria son de conocidos efectos alucinógenos y de acción semejante al soma de los griegos, al peyote mexicano y otros elíxires y manjares utilizados en ancestrales ceremonias religiosas o profanas para entrar en trance, en estados de euforia, de sopor y en sueños de ”viajes” (…) Todas estas circunstancias explican que Gaudí colocase las amanitas de manera tan ambigua, que lucen atractivas y espectaculares a pesar de ser simples salidas de humos» (5). 

Carandell, por su parte, reproduce una famosa caricatura en la que puede verse a Güell recolectando setas con el esquema de un pabellón de acceso a su Park al fondo. A decir verdad, no afirma que Gaudí consumiera hongos alucinógenos. Por lo demás, se reconoce unánimemente que el extraño adorno situado en lo alto del pabellón de acceso al Park Güell está inspirado en una variedad de la amanita muscaria.

Joan Llarch, a su vez, empieza su capítulo citando la frase que pronunció Unamuno tras visitar la Sagrada Familia: «no me gusta. No me gusta. Es una obra delirante, como el efecto de una embriaguez», a partir de aquí, siguiendo el libro del doctor Gordon Wasson, El hongo divino de la inmortalidad, describe los efectos de la amanita muscaria y termina diciendo que este hongo tiene «poderes como medio para facilitar visiones radiantes» y «produce un efecto de embriaguez». Llarch, llegado a un momento de sus reflexiones, se pregunta: «De todo lo antedicho, ¿puede deducirse que Gaudí usó, para mejor logro de su creación, el poder del hongo divino de la inmortalidad». Y él mismo contesta: «No hay pruebas fehacientes de que tomara Amanita muscaria», pero hasta el final del capítulo, sigue contorneando el tema y lanzando insinuaciones: «¿Quién puede poner en duda que un hombre visionario como Antonio Gaudí tuviera mirada de iluminado?» y acto seguido, recuerda que la atropina contenida en la amanita muscaria, provoca «dilatación de la pupila, por lo que, en tal caso, como efecto del hongo, su mirada como hombre iluminado debía ser por demás notable». Y, finalmente, recuerda que en su ficha de ingreso en el Hospital de la Santa Cruz «se indicó abreviadamente: “E. em”, significándose con ello que el accidentado había sido recogido en estado de embriaguez»

Pero todo esto no parece muy consistente. Muchos autores han resaltado la mirada de Gaudí. Josep Pla, por ejemplo: «¡Los ojos de Gaudí! Sus ojos azules eran casi desprovistos de movilidad nerviosa, pero la calma en la que se mantenían era de una singularísima intensidad; no era una calma de tendencia extasiada y blanca, sino una calma llena de fuerza, de pasión y vida. Todas las personas que trataron con Gaudí recuerdan sus ojos como el elemento impresionante, fascinador» (6). Y una de las leyendas (o realidades), citadas frecuentemente por los biógrafos de Gaudí, decía que precisamente el librero Bocabella, había soñado con un joven arquitecto de ojos «azules y penetrantes» que salvaría a la Sagrada Familia. Cuando conoció a Gaudí en el estudio de Joan Martorell, no le quedó la menor duda de que era el elegido para construir el Templo. Las pocas fotos que nos han quedado de Gaudí, siempre en blanco y negro, no han logrado mantener esa impresión que produjo en quienes lo conocieron. Pero eso no implica que fuera un alucinado o que esa mirada fuera el producto de la ingesta de ciertas drogas como la amanita muscaria.

La técnica de meditación de Antonio Gaudí

En nuestra juventud frecuentamos, y nosotros mismos practicamos, distintas formas de meditación budista e incluso el hesicasmo de la Iglesia Ortodoxa, sistema de meditación practicado por los monjes del Monte Atos. A decir verdad, vimos esa mirada que describen Pla y otros, en muchos practicantes de sistemas de meditación cuándo ésta alcanzaba cierto nivel de intensidad. Los propios ejercicios de meditación, finalmente, terminan modificando los hábitos de comportamiento, la forma de mirar, de moverse, de actuar, restan nerviosismo a los gestos, estabilizan la conducta cotidiana e incluso alteran los hábitos alimentarios. Llegado a un punto, puede ocurrir que se produzcan fenómenos extáticos o bien alteraciones en la percepción de la realidad: de hecho, la «iluminación» no es sino una percepción directa e intuitiva de la realidad que viene acompañada de fenómenos de «luz interior» que han sido perfectamente estudiados por algunos historiadores de las religiones.

Los hábitos de vida de Antonio Gaudí nos indican que, desde muy joven, las costumbres de su padre, seguidor de las técnicas del abate Sebastián Kneip (ver Anexo II), uno de los fundadores de la hidroterapia y de la naturopatía, influyeron en su alimentación. El padre de Gaudí, por ejemplo, sostenía que uno de los sistemas para prolongar la existencia, consistía en caminar descalzo sobre la hierba, práctica que él mismo seguía y que, ciertamente, le llevó a prolongar su vida hasta los 92 años de edad. El arquitecto, por su parte, parece ser que solía comer unas pocas hojas de lechuga con aceite, algunas nueces o almendras azucaradas, algo de queso, leche y poco más. Su calzado en esa época había sido hecho ex profeso: con la suela de esparto y el cuerpo del zapato de piel. Alguien lo vio ingerir también leche y limón. Bebía bastante agua y utilizaba el hielo aplicado en los pies y en los ojos para eliminar los problemas circulatorios y eludir la vista cansada. Se mire como se mire, una alimentación deficitaria hasta el límite en proteínas no parece la dieta más completa. Así puede entenderse que dijera «Contra más se debilita mi cuerpo, más se eleva mi espíritu» (7), frase que hubieran podido compartir los místicos de todos los tiempos. Comenta, así mismo: «La mortificación del cuerpo es la alegría del espíritu, como dijo precisamente el doctor Torras i Bages, y la mortificación del cuerpo es el trabajo continuado, persistente; este es el auxiliar más poderosos contra las tentaciones (...) no se va bien hasta que se ha caído y ha venido el golpe; el golpe es la puerta del convencimiento (...), toda caída es hija de haber confiado en sí mismo (...). No hay otra forma de corrección que el castigo. El hombre tiene la libertad para hacer el mal, pero paga inevitablemente las consecuencias de este mal. Dios nos ha de corregir constantemente; le hemos de orar. Castigadnos, pero consoladnos» (8).

En el fondo, los sistemas de meditación de Oriente y Occidente, se basan en los mismos principios: 

1) Detener el flujo de ideas, pensamientos y sugestiones conscientes, estabilizando la mente en un solo punto.

2) Anclar la conciencia ordinaria en ese único punto, lo que equivale a desactivar el papel del cerebro dual en la percepción de la realidad. 

3) Dejar que salgan a la superficie, espontáneamente, otros mecanismos de la percepción, más intuitivos y directos.

4) Profundizar en esta dinámica hasta que, finalmente, se produce la iluminación extática que altera la percepción. 

Gaudí seguía este sistema, consciente o inconscientemente. Entre sus libros de cabecera figuraba la Imitación de Cristo de Tomás de Kempis y parece que también había leído el libro de Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola y conocía bien las obras de Santa Teresa. Es posible que su amigo, el poeta Jacinto Verdaguer, le recomendara las lecturas de uno de sus mentores doctrinales, el Padre Palau (9). Así mismo se sabe que Gaudí era un devoto del Santo Rosario, que rezó a diario, a partir de cierto momento de su vida. Y se ha repetido, una y mil veces, la anécdota de que colocó 150 bolas de piedra en el Park Güell, que no eran sino un remedo de las 150 cuentas del rosario, que diariamente, mientras vivió allí, recorría orando al caminar por los viaductos. Se ha discutido sobre si la imagen que pretendía colocar en lo alto de la Casa Milà era la Virgen del Rosario (que correspondería al nombre de la propietaria del inmueble, Rosario Segimón) o bien a la Virgen de Gracia, de la que se ha especulado que, precisamente en el solar que ocupa el edificio y que señalaba el límite del barrio de Gracia, allí estuviera situado una pequeña capilla hasta 1860. Sea como fuere, no hay ninguna duda que la primera fase de cualquier técnica de meditación, era practicada por Antonio Gaudí: el rezo del Santo Rosario, estabilizaba su mente y concentraba su atención en un solo punto, la imagen de la Virgen. 

Gaudí debió aprender –como cualquier otro practicante de no importa qué sistema de meditación– que la dieta está íntimamente ligada a la posibilidad de meditar. Con una digestión pesada, no hay posibilidades de hacerlo. A pesar de que la mente se esfuerce en estar quieta y serena, constantemente, las vísceras en su proceso digestivo, tienden a desestabilizarla. De ahí que no haya posibilidades de practicar una meditación profunda sin ayunos (como los que Gaudí practicó frecuentemente, incluso hasta límites que le llevaron a la antesala de la muerte [10]), o con una dieta excesivamente rica en proteínas. Si Gaudí repetía la frase que hemos citado, lo contrario es también cierto: «contra más fuerte es el cuerpo, más logra neutralizar al espíritu». Al parecer, su padre llevaba ya siguiendo los consejos del abate Kneip y una dieta rigurosamente naturista en una fecha temprana. Su hijo, el arquitecto, la asumió también, pero, además, realizaba un endiablado ejercicio físico diario: del Park Güell, a la Iglesia de San Juan de Gracia, o al oratorio de San Felipe Neri, a las obras (la Pedrera, la Sagrada Familia), vuelta al Park Güell, rezo del Santo Rosario mientras caminaba… unido a una dieta frugal y a ayunos cuaresmales repetidos. Era imposible debilitar más un cuerpo. Si a esto añadimos la fatiga intelectual que supone la responsabilidad de unos proyectos arquitectónicos ciertamente importantes, la tensión frecuente con el Ayuntamiento, con los clientes, el tiempo dedicado al estudio, a la planificación, al diseño, a la revisión de obras, al encuentro con alumnos de la Escuela de Arquitectura, ansiosos de aprender algo del maestro, sus famosos soliloquios, todo ello, suponía una actividad frenética y un desgaste adicional de su naturaleza que, ya desde muy niño, era débil y quebradiza.

Pero había un último elemento de importancia no desdeñable. Su sexualidad. Se ha definido al sexo como la «fuerza más grande de la naturaleza». El esfuerzo físico y mental que requiere el impulso sexual, tiende a dilapidar energías que requieren ser renovadas constantemente, mucho más, si, como en la modernidad, vivimos una pansexualización de la vida. En la vida de Gaudí, el sexo ocupó un lugar exiguo y da la sensación de que, tras el desengaño que le produjo la respuesta negativa de Josefa Moreu a su declaración de amor, renunciara completamente a la vida matrimonial para zambullirse en su arte. Dice Casanellas, por ejemplo, que, «al ser rechazado por Pepeta, tuvo conciencia de que el celibato era el estado más conveniente para su espíritu. El amor en Gaudí, si fue una preocupación en algún momento, no llegó a problema» (11).

Es discutible el efecto que un desengaño amoroso pueda operar en un ser humano y, mucho más, en un artista que suele vivir con una inusual intensidad este tipo de conflictos. Federico Nietzsche escribió en apenas 30 días su Así Hablaba Zaratustra tras las «calabazas» recibidas de Lou Salomé. Y Richard Wagner, compuso con la sangre de su amor imposible hacia Matilde Wassendock, su obra cumbre Tristán e Isolda. En muchos artistas modernos es posible percibir inequívocamente los rastros de una neurosis sexual (en Dalí, por ejemplo) inequívoca que condiciona completamente su obra. Las biografías más fiables de Gaudí coinciden en definirlo como alguien tremendamente tímido, extremadamente celoso de su intimidad, recatado y con un alto sentido del pudor (12). En general, no parece que existan dudas sobre la renuncia a la sexualidad de Gaudí y se tiende a aceptar que, tras el desengaño con Josefa Moreu, le costó un tiempo aceptar que su vida personal, matrimonial y sexual, debían ser sacrificadas en beneficio de su arte. Bergós escribe: «La amarga lección de esta renuncia al amor humano, para alcanzar la plenitud del amor divino, deja una impronta definitiva en nuestro hombre y le decidió al más ejemplar celibato cristiano. Entones vio claramente la importancia de la mortificación y del sacrificio: “La vida es una batalla; para combatir es necesaria fuerza y fuerza es la virtud, que sólo se sostiene y aumenta con el cultivo espiritual, eso es, con las prácticas religiosas”. (…) El ejercicio corporal, la sobriedad en el comer, beber y dormir, son mortificaciones del cuerpo que combaten eficazmente la lujuria, la pereza y la embriaguez (…) La vida es amor y el amor es sacrificio. El sacrificio es lo único realmente fructífero. La causa del avance espiritual y material de las órdenes religiosas es que se sacrifican todos los miembros en bien del conjunto» (13). Sea como fuere, todo induce a pensar que las energías que habitualmente consume el ser humano en la sexualidad, Gaudí logró orientarlas hacia su arte.

Si se hace abstracción de las prácticas de meditación de Gaudí con el Santo Rosario, sus ayunos, la renuncia a la sexualidad, la concentración en su trabajo, es posible concluir que su personalidad era autista, tal como lo definió Buckman (14) y que cuando fue arrollado por un tranvía en la Gran Vía, realmente estaba «desconectado» de la realidad. Ahora bien, si se tienen en cuenta todos estos factores que hemos citado, el diagnóstico es otro: Gaudí en ese momento cumplía lo que hemos definido como el segundo punto de cualquier técnica de meditación: anclar la conciencia ordinaria en un solo punto, lo que equivale a desactivar el papel del cerebro dual en la percepción de la realidad. 

A partir de entonces, todo consistía para él en dejar aflorar, tal como hemos dicho, espontáneamente, otros mecanismos de la percepción, más intuitivos y directos. Es el punto tercero de todo sistema de meditación. En estado de meditación profunda es posible crear. Probablemente, la obra maestra solamente nace de estos momentos de arrobamiento extremo, concentración absoluta y ensimismamiento del artista en su obra. Pero cualquier arte, exige una alta cualificación técnica excepcional. No basta simplemente con «tener la intuición genial», hace falta, y especialmente en arquitectura, ser capaz de traducirla en cálculos complejos y estudios técnicos detallados y precisos. Gaudí, no lo olvidemos, era un técnico. Su faceta creativa y la excentricidad de algunas de sus creaciones, no deben ocultar el hecho de que fue un técnico genial que realizó posibilidades hasta entonces insospechadas en el arte de la arquitectura. Columnas inclinadas con el centro de gravedad fuera de la base de sustentación, que se caían mientras no recibían las cargas, eliminación de los contrafuertes y arbotantes tan característicos del arte gótico, un naturalismo extremo en algunos momentos, desarrollo de nuevas técnicas constructivas, unas cualidades que ya fueron apreciadas desde el momento mismo en el que Elías Rogent le entregó el título de arquitecto diciendo: «Quien sabe si estamos ante un genio o ante un loco». Es posible que fuera precisamente la necesidad de resolver los problemas técnicos, lo que hacía que Gaudí volviera al mundo real y saliera de sus estados de arrobamiento místico profundo. De haberse tratado de un eremita, Gaudí sin duda habría podido asemejarse a los grandes místicos del Siglo de Oro o a los grandes santos cristianos. 

Gaudí, hasta el último momento de su vida tuvo los pies en la tierra y la cabeza en el cielo. Era consciente de que estaba abriendo nuevos caminos a la técnica arquitectónica. Había dicho «El gótico es sublime pero incompleto; no hemos de imitarlo, sino continuarlo». Y a esta tarea dedicó sus conocimientos técnicos y sus análisis de estructuras, con una racionalidad extrema y sin ninguna concesión a la fantasía. En sus reflexiones, su temprana modestia nunca le abandonó; decía, por ejemplo: «Mis ideas estructurales son de una lógica indiscutible. El hecho de que no hayan sido aplicadas antes y que haya de ser yo el primero en hacerlo me ha dado mucho que pensar. Eso sería lo único, en todo caso, que me haría dudar. En cambio creo que, convencido del perfeccionamiento que suponen, tengo el deber de aplicarlas». En el Gaudí maduro se percibe un último eco de los maestros de obras medievales: aquellos en los que el ego parecía no existir, que estaban tan identificados con sus obras que habían disuelto en ellas su personalidad. No se saben los nombres de los técnicos geniales que, de la noche a la mañana, casi sin transición, crearon el gótico, pero a través del gótico, podemos aproximarnos a su extraordinaria envergadura. Siempre hemos tenido la sensación de que hay seres humanos fuera de su tiempo. Gaudí, probablemente, era uno de estos que, en ciertos sentidos se adelantaron a su momento y en otros daba la sensación de ser el último representante de una raza de artistas ya extinguida. 

Creo que Juan Eduardo-Cirlot fue uno de los que mejor comprendieron a Gaudí cuando en las primeras líneas de su obra sobre el arquitecto, escribe: «Hay en torno a Gaudí una niebla de misterio. Probablemente, el primer círculo que obstaculiza el acceso a su obra es la misteriosidad intrínseca de todo genio y, en última instancia, de todo espíritu humano. Agravado el caso, por el hecho reconocido, de que Gaudí deseó crear una zona de silencio en torno a su persona, mientras, en la medida que mantenía ese hermetismo –o sea, aniquilación de sus valores vitales– daba expresión y simbolización a sus estados anímicos y a su tremendo poder mental» (15).

Pero una vida hecha de tensiones cotidianas, esfuerzos intelectuales supremos, meditación y oración, dieta deficiente, renuncias, ayunos y maceraciones, no podía tener como consecuencia, sino la caída del arquitecto en graves crisis de salud. La más grave, probablemente, la que en 1910 le llevó a Vich y a Puigcerdá, a reponerse. Por otra parte, no está claro si Gaudí era consciente de hacia dónde le llevaba el estilo de vida que había asumido. En ciertos místicos del Siglo de Oro, incluso en la misma sensualidad de Santa Teresa, se percibe que su devoción les ha llevado por una vía autónoma hacia la trascendencia, a la que han llegado espontáneamente y sin que tuvieran muy claro a dónde conducía y a lo que conducía. En este sentido, también en el terreno de la mística, en ocasiones, puede decirse, que la flauta suena por casualidad. El análisis de los hábitos de vida de Antonio Gaudí, nos explica extremadamente bien, sin necesidad de recurrir a la ingesta de «amanita muscaria», cómo construía sus paisajes interiores de los que surgían sus formas imposibles y su arte único e irrepetible. 

El estilo es la vida. Y en un artista, su obra es la traducción inteligible de su vida. Ningún otro arquitecto que no hubiera llevado el estilo de vida, su dieta, sus meditaciones, sus oraciones, sus ayunos, su ausencia de sexualidad, hubiera podido plasmar las últimas creaciones de Gaudí. Para que fuera posible alumbrar esas formas se precisaba algo más que inteligencia técnica y habilidades constructivas, era precisa una inspiración que surgiera de lo más profundo del alma y, una vez emergida, fuera encarrilada hacia la realidad, mediante la técnica objetiva. Las fuentes del Gran Arte son, sin duda, la inspiración y la técnica; la primera es subjetiva, la segunda solamente puede ser objetiva. Creatividad y «oficio», se dan sólo en grado extremo en unos pocos artistas a lo largo de la Historia. 

El propio Gaudí dijo: «La imaginación es la facultad anímica de ver formas nuevas en el propio cerebro y saber, gracias al oficio después, convertirlos en edificios en obras de arte. La fantasía es la facultad onírica de inventar absurdos o imposibles. La primera es consciente, la segunda inconsciente». Se toma posesión de la imaginación; se es, por el contrario, arrastrado por la fantasía. El despertar, en términos de Zen, implica abrir la mente a la nueva conciencia de lo incondicionado. La fantasía consiste en vagar en el mundo del deseo.


Gaudí, sin duda, con sus rarezas, con sus miserias, con los espacios en blanco en su biografía, con su carácter iracundo para quien osaba criticarle, no puede ser medido con los patrones de lo «humano, simplemente humano». Probablemente, el error que cometen algunos de sus biógrafos oficiales es medirlo en función de los estándares aplicables al común de los mortales, pero no al «artista»: se esfuerzan excesivamente en demostrar que Gaudí era una buena persona, cuando en realidad, no se trata de si era bueno o malo, sino de si fue Grande o pequeño. En este sentido, es significativo el proceso de beatificación de Gaudí pues, no en vano, muchos santos, han sido también, previamente, grandes pecadores. Ahí está la figura de Ignacio de Loyola para recordarlo. Un viejo proverbio Zen dice: «Allí donde las montañas son altas, los valles son profundos».

Del Gaudí masón al Gaudí beatificado

Cuando sostenemos que Gaudí, en un momento concreto de su juventud, estuvo cerca de los círculos masónicos, o bien perteneció a ellos, no estamos intentando empañar, de ninguna manera, la imagen del arquitecto, ni, mucho menos, entorpecer su proceso de beatificación. Para que éste lleve a buen puerto, sus defensores deben demostrar, únicamente, que en los últimos años de su vida fue una persona ejemplar con virtudes elevadas al rango heroico. No vamos a ser nosotros quienes discutamos esto. 

Tampoco hemos intentado «forzar» la demostración de nuestra hipótesis de trabajo recurriendo a una casuística discutible como la que caen algunos autores que pretenden extrapolar un pequeño símbolo escondido en alguna construcción de Gaudí, intentando convertir lo casual y único, en universal. La rosa situada en lo alto de la Casa Milà no es, desde luego, la rosa de los rosacruces. Determinada ornamentación del banco serpentino del Park Güell no puede considerarse elemento suficiente como para deducir su militancia en alguna sociedad secreta durante los años de construcción del recinto. Así mismo, no hay pruebas para suponer que Gaudí perteneciera a una logia de nombre «Labor», tal como hace Carandell, a la que pertenecerían igualmente Jujol y el mismo Güell.

En nuestra hipótesis de trabajo, hemos utilizado símbolos que se repitieron casi obsesivamente, y episodios de su vida que son unánimemente aceptados por sus biógrafos más serios. Ciertamente, hemos procurado reconducir esos episodios y los personajes y situaciones que en ellos aparecen, como elementos para reforzar –como no podía ser de otra manera– nuestra hipótesis. Ahora, hemos llegado al final del camino. Es posible que dé la sensación de que hemos abierto más interrogantes de los que hemos sido capaces de cerrar. En realidad, todo episodio histórico y toda biografía, tienen «agujeros negros», máxime cuando el tiempo los va alejando y ya apenas quedan personas vivas que conocieron a Gaudí. Archivos incendiados y saqueados, documentos perdidos o que jamás existieron, el secretismo de determinadas sociedades y las necesidades de reelaboración de la propia biografía, hacen imposible afinar al máximo, más allá de donde lo hemos hecho, la hipótesis de trabajo que ha presidido estas páginas.

El año en el que yo nací, se cumplía el centenario del nacimiento del arquitecto. Hace poco se ha celebrado el 150 aniversario de la misma fecha. El tiempo corre, imparable, y los barceloneses que hayamos reparado alguna vez en la cornisa de la Casa Xifré o en los relieves de la Logia del Parque del Laberinto, habremos visto la imagen de Cronos con sus atributos, el reloj de arena y la guadaña, el tiempo y la muerte, símbolos que presiden la vida humana. Salvo la aparición de nuevos documentos, es imposible redondear más nuestra hipótesis de trabajo sobre la proximidad de Antonio Gardí i Cornet, durante su juventud, a alguna logia masónica. Las páginas precedentes pueden aceptarse como pruebas circunstanciales o rechazarse frontalmente. Para nosotros se trata de lo primero: no ha sido posible demostrar completamente la hipótesis de trabajo, pero si encontrar documentación y datos suficientes como para apoyarla en pruebas circunstanciales. Más allá, creemos, es imposible llegar.

Paso de Biar, 28 de julio de 2005.

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1. Gaudí, Biografía Mágica, Joan Llarch, Plaza & Janés, Barcelona 1982.

2. Park Güell, utopía de Gaudí, Josep María Carandell, Pere Vilas, Triangle Postals, Barcelona 1998.

3. El otro Gaudí, la obra Casa Milà, Eduardo Rojo Albarrán. Distribuidora Enlace. Barna, 1998.

4. Gaudí, Biografía Mágica, op. cit., Capítulo 16, «El Hongo divino de la inmortalidad», pág 196 y sigs.

5. Park Güell…, op.cit., págs. 26 y 28.

6. Antoni Gaudí, op.cit., pág. 100.

7. La frase ha sido repetida hasta la saciedad con este redactado, sin embargo, procede del libro de Bergós que la cita de manera sensiblemente diferente: «A medida que los años debilitan mi cuerpo, siento más ágil el espíritu». Gaudí, l’Home i l’Obra, op.cit., pág. 46.

8. Gaudí, l’Home i l’Obra, op.cit., pág. 45.

9. Francisco Palau Quer, místico carmelita, hoy beatificado, que practicó exorcismos en la Ciudad Condal a principios del siglo XIX. El padre Palau nació en Aytona (Lérida) en 1811. En 1829, tras estudiar filosofía y teología recibió la tonsura sacerdotal e ingresó en los Carmelitas Descalzos. Las bullangas de 1835 terminaron con el incendio del Convento de San José en el que se encontraba y con la expulsión de los religiosos. Fue así como entre 1840 y 1851 residió en Francia. En esa época empezó la práctica del ascetismo en solitario. De regreso a España impulsó la «Escuela de virtud» en Barcelona que funcionó en la Parroquia de San Agustín a partir de 1851. La «escuela» fue acusada de estar implicada en tumultos antirrepublicanos y terminó cerrada. Palau fue confinado en Ibiza hasta que la amnistía de 1857 le autorizó a volver a España. En 1860 tuvo una experiencia espiritual extremadamente intensa que sus biógrafos cuentan así: «Durante la predicación de la novena de las ánimas en Ciudadela, recibe especial ilustración sobre los misterios de la Iglesia». A partir de entonces empieza a escribir diversas obras de carácter místico y doctrinal. Murió en Tarragona en 1872. En 1958 se inició el proceso de beatificación.

La obra del Padre Palau está íntimamente ligada a la Ciudad Condal y a Verdaguer. Construyó un oratorio en Vallcarca, en las afueras de Barcelona en torno al cual se situaban cuevas de penitentes. Eran «estrechas y angostas» según nos cuentan; de apenas 10 ó 12 palmos de ancho y 11 de alto. El párroco de San Genís dels Agudells que acudió a visitarlo apenas pudo entrar. Promovía la práctica de la penitencia en solitario y tenía una colonia de anacoretas en la actual calle Penitents, en donde en 1960 colocaron una placa conmemorativa a la altura del número 7. En 1868 creó el semanario «El Ermitaño» y dos años después, la comunidad fue suprimida por el obispo. Entonces, fundó la Orden Terciaria de las Carmelitas Misioneras Descalzas. 

Su discípulo, el padre Piñol, por su parte, había sido anteriormente presbítero en la localidad barcelonesa de Vilanova y Geltrú. Hace treinta años, en la Parroquia de San Antonio de aquella localidad, aún recordaban sus manías demoníacas. Destinado, posteriormente, a Barcelona, junto a otras piadosas gentes habían abierto una «Casa de Oración» en el número 7 de la calle Mirallers, en un edificio que todavía existe. Pronto, lo que debía ser un lugar de recogimiento devoto para un grupo de católicos, se convirtió en un centro de exorcismos, donde diariamente Piñol y Verdaguer luchaban contra el diablo, inspirados en las obras del padre Palau. Carmen Güell, tataranieta de Eusebio Güell, en su obra Gaudí y el conde de Güell, op.cit., pág. 116, recoge un texto de Juan Antonio López, hijo del Marqués de Comillas, en el que describe al Padre Piñol: «Fue un sacerdote llamado Piñol quien le inició en estas prácticas… Este clérigo me daba miedo. Era altísimo y tan delgado que su sotana no parecía cubrir su cuerpo, sino colgar de una percha. Tenía una mirada penetrante y exaltada, y gesticulaba constantemente con los brazos, que eran de una largura desproporcionada»

10. En la cuaresma de 1894, estuvo al borde de la muerte y su padre y sobrina tuvieron que pedir ayuda a los amigos y colaboradores del arquitecto para hacerle desistir de su actitud. El dibujante Opisso que le ayudaba en la administración de las obras de la Sagrada Familia, fue a verlo y quedó impresionado por el estado de debilidad en que encontró al arquitecto. Finalmente, el obispo Torras i Bages le convenció de que abandonara estas prácticas extremas. Todo induce a pensar que, en esa época, Gaudí podía padecer un conato de depresión que luego, en 1910 afloró con toda su violencia.

11. Nueva Visión de Gaudí, op.cit., pág. 28.

12. Hay una anécdota significativa sobre este alto sentido del pudor que tuvo Gaudí. En cierta ocasión, la mujer que cuidaba el servicio de la Sagrada Familia, lavaba en sus dependencias la vajilla en la que ella y su marido habían comido. Gaudí, de vez en cuando, pasada por la vivienda para saludarlos. En aquella ocasión, la mujer al ver al arquitecto se secó las manos, pero dejó sus brazos al descubierto; Gaudí le dijo secamente: «Haga el favor de cubrirse». La anécdota es contada por Ana María Ferrín, Gaudí de Piedra y Fuego, op.cit., pág. 395.

13. Gaudí, l’Home i l’Obra, pág. 43.

14. Gaudí, assaig biografic, Jorge Elías.

15. Gaudí, Juan Eduardo Cirlot Laporta, Sant Lluis.




 

España en vía muerta (I de II)

España en vía muerta (I de II)

Info|krisis.- El resultado de las elecciones del pasado 24–M ha sido, de todos los posibles, el más perverso y problemático para el futuro de nuestra nación. Cuando aún ni siquiera se ha resuelto el entuerto soberanista catalán; cuando Andalucía lleva dos meses sin gobierno y cuatro desde que Susana Díaz disolvió el parlamento andaluz y convocó nuevas elecciones; cuando ya las elecciones catalanas se anuncian en el horizonte y, pocas semanas después, las generales; cuando la situación económica sigue sin resolverse, España da muestras de cansancio en todos los sentidos, absentismo electoral creciente, el gobierno cierra acuerdos que aumentan la colonización político–militar por parte de los EEUU, prosigue acelerada nuestra pérdida de influencia en Europa, sigue llegando más y más inmigración improductiva, inasimilable y subsidiada, aumentan las bolas de población próxima al umbral de la pobreza (una cuarta parte del país) y la presión fiscal solamente sirve para pagar, a duras penas, los intereses de la deuda, pero en absoluto para disminuirla… es ahora, con una coyuntura internacional extremadamente desfavorable, cuando las urnas dan un resultado que convierte el país en una olla de grillos extraordinariamente inestable, prácticamente imposible de gobernar y decepcionante para todas las partes, incluso para aquellas nuevas que han conseguido avanzar e implantarse.

Lo verdaderamente terrible no es que durante casi cuarenta años nuestro país haya sido presa de bandas de desaprensivos que, amparados en el voto, lo han saqueado y hayan hecho que, desde la Corona hasta el último ayuntamiento, la corrupción se haya hecho el rasgo principal del ciclo histórico iniciado en 1978. Lo terrible es que mucho antes de que la unidad del Estado se declare oficial e irreversiblemente rota, ya lo estaba virtualmente desde hace décadas. Lo terrible no es que se hayan acumulado errores en política económica encadenados (el tratado de adhesión a la UE firmado por el felipismo, el modelo económico de Aznar, el endeudamiento como solución torpe del zapaterismo, o la presión fiscal sobre las clases medias y los salarios de Rajoy), o que no existan luces que indiquen el final del túnel, ni siquiera la sensación de que las que podrían verse son las que percibe quien ha caído en el fondo de un pozo del que puede salir… sino que precisamente, a medida que pasan los días, da la sensación de que ese pozo va ganando en profundidad y de que cuantos más días pasan más difícil resulta remontar todos los problemas.

Enumeración de “catástrofes” que tenemos por delante

Porque la característica de nuestro tiempo y lo que estamos viviendo es, a fin de cuentas, una convergencia de catástrofes que actúan en sinergia a modo de barreno que cada vez aumenta más la profundidad del pozo en el que nos encontramos. Aun a riesgo de parecer catastrofistas, nos parece demasiado evidente que estamos atravesando el peor momento de nuestra historia. Intentaremos resumir las catástrofes que convergen:

Catástrofe política: que ha atravesado cuatro fases y que es el resultado, en buena medida, de la crisis económica iniciada en 2007 que pronto se transformó en crisis social, para devenir, finalmente, crisis política. Estas cuatro fases son:

1) Agotamiento del modelo constitucional de 1978 a causa de la identificación de sus actores con los diarios casos de corrupción y con la crisis y con los problemas no resueltos de nuestro país,

2) Esperanza en la posibilidad de que nuevas opciones aparecieran en el horizonte para sanear y aportar aire fresco al país,

3) Estupor al contemplar que estas nuevas opciones, no solamente no han logrado imponerse, sino que, una vez avalados por los votos en Comunidades Autónomas y municipios optan por pactar con las viejas opciones a fin de apuntalarlas (tal es la fase en la que nos encontramos ahora),

4) Perspectivas de inestabilidad permanente por decepción de las nuevas opciones, persistencia de las antiguas y pactos, realizados no para regenerar el sistema, sino para mantener al régimen.

Catástrofe económica: después de casi un año de afirmar por activa y por pasiva que la crisis económica ha remitido, que se están creando nuevos puestos de trabajo, lo cierto es que solamente las cifras macroeconómicas mejoran (y por circunstancias muy concretas), pero no mejora en absoluto la situación económica de los ciudadanos. El empleo–basura es el único que se crea, las desigualdades aumentan, el coste de la vida está muy por encima de las subidas salariales (si es que existen), se falsean los datos reales del PIB considerando las actividades ilícitas como “movimiento económico” (cuando lo son pero, como en otro terreno el capital especulativo, no crean riqueza, ni generan puestos de trabajo de calidad, a menos, naturalmente que el de prostituta o de narcotraficante se consideren como tales) y nuestra “prosperidad” depende, no de nosotros, sino de la bondad de la coyuntura internacional… que está cambiando especialmente en Iberoamérica y tomando un sesgo negativo que está ya afectando a nuestras exportaciones. Mientras, seguimos sin modelo económico más allá del turismo y la hostelería y sin que los dos últimos hayan sido capaces de establecer uno.

Catástrofe social: la creciente precariedad de las condiciones de vida en España, y las políticas de inmigración del PSOE y del PP han tenido consecuencias irreversibles para la sociedad española: 8.000.000 de inmigrantes llegados dese 1996 de los que algo más de 2.000.000 tienen ya nacionalidad española, y hundimiento de la natalidad en nuestro país, imposibilidad de constituir nuevas familias e imposibilidad para la mayoría de las que se constituyan de tener más de un hijo, con lo que en apenas una generación se está experimentando un vuelco étnico–cultural y demográfico sin precedentes en la historia. A esto hay que añadir que las políticas de los gobiernos que se han ido sucediendo desde los años 80, al golpear fiscalmente a las rentas procedentes del trabajo y a aligerar la presión sobre las rentas procedentes del capital, ha generado:

1) Compresión de las clases medias que son las que están pagando este país,

2) Fin del Estado del Bienestar (del que nos beneficiábamos todos) devorado por el Estado de las Autonomías (del que se benefician especialmente las burocracias partidocráticas regionales),

3) Aumento de las desigualdades de renta y consiguiente de las bolsas de pobreza,

4) Inseguridad en toda la sociedad ante los contratos–basura, el aumento del coste de la vida, que impiden a la mayoría hacer proyectos de futuro,

5) Exilio económico de medio millón de jóvenes perfectamente formados que no se resignan a salarios de miseria y condiciones laborales abusivas y los últimos gobiernos socialista y popular han expulsado de la tierra que les ha visto nacer.

Catástrofe cultural: desde hace más de dos décadas el sistema educativo español ha dejado de funcionar correctamente, ha renunciado a formar jóvenes  limitándose a ser un sistema de almacenaje de los niños y adolescentes durante unas horas al día, dando por sentado que se les educará en el hogar y en el seno de la familia. Los padres, por su parte, están renunciando a ejercer las tareas educativas creyendo que el Estado cumple esa función con el sistema de enseñanza. Al haber sido víctima nuestro sistema educativo de los modelos “progresistas”, se ha disuelto todo rastro de autoridad del profesor, los valores finalistas han sustituido a los instrumentales y los niños se han convertido, no sólo en “reyes de la casa” sino en “emperadores de la escuela”. La noción de esfuerzo, sacrificio, constancia, han desaparecido de nuestras aulas. A esto hay que unir un empobrecimiento cultural generalizado en todos los sectores de la sociedad caracterizado por la sustitución de lo real por lo virtual, el repliegue a lo personal, el aumento del analfabetismo estructural y, especialmente, por la renuncia del Estado a hacer triunfar un modelo humano, un modelo de educación y un modelo cultural concreto, necesario para el país... Para colmo, las drogas y cualquier tipo de “enganche”, se han generalizado en una sociedad en la que proliferan cada vez elementos más despersonalizados, modas culturales progresivamente de peor calidad y de más bajo nivel, modelos de comportamiento miserables, ante un Estado que prefiere jóvenes sumisos, pasivos, “colgados” y apáticos antes que vigilantes y en guardia, culturalmente formados y maduros. El índice de la crisis cultural lo da los bajos índices de lectura, la bajada en las tiradas de los libros convencionales, la poca lectura de e–books, un actividad cultural cada vez mas empobrecida que redunda en la ignorando de nuestro pasado, de nuestra cultura y de nuestras tradiciones y por tanto en una pérdida global de señas de identidad. Y, por supuesto, el figurar como farolillo rojo en la UE en materia educativa.

Catástrofe internacional: la crisis económica iniciada en 2007, no fue una crisis coyuntural, sino la primera gran crisis estructural de la globalización, ese modelo económico que satisface solamente los intereses de las grandes fortunas y de las acumulaciones de capital y perjudica al resto de la población mundial. El estallido de esta crisis no ha hecho reflexionar a los gobiernos (que comen de la mano de los “señores del dinero”, les temen y no están dispuestos a ponerles ninguna traba para evitar el desencadenamiento de campañas contra ellos) que, contra toda lógica, en lugar de poner límites a la globalización, la ha facilitado más y más. El resultado ha sido un sistema en el que la aparición de una crisis en cualquier parte del globo, inmediatamente afecta a todo el resto. La crisis argentino–brasileña que está larvando en estos momentos volverá a desequilibrar el sistema mundial. En este contexto, los EEUU intenta mantenerse como potencia hegemónica. Se trata de un gigante con pies de barro, infraestructuras avejentadas, una sociedad cada vez más “soft”, obsesionada por el “terrorismo internacional”, pero despreocupada de que sus cimientos de vayan socavando cada vez más, ansioso por mantener (especialmente en Europa) su sistema de alianzas que le garantizan el que el viejo continente seguiría siendo escenario de una conflagración con Rusia y aplicando la “doctrina del caos” en Oriente Medio (cuanto más caos exista en los Países Árabes más se garantiza la seguridad del Estado de Israel) y preocupado por mantener una hegemonía militar que compense la debilidad mundial del dólar. La UE, siempre a remolque de los EEUU, acepta sancionar a Rusia, hacer causa común con los EEUU en nombre de “Occidente”, manteniendo ese engendro de la guerra fría, la OTAN, que nos sitúa en permanente riesgo de vernos envueltos en un conflicto que ni hemos iniciado, ni queremos, ni nos puede reportar satisfacción alguna o garantía de paz duradera. Mientras nuestro alineamiento en política internacional nos sitúe en el bando de los EEUU, como comparsas en las aventuras desestabilizadoras del Pentágono en todo el planeta, el gobierno de turno enviará a nuestros soldados, sin explicaciones, a morir por nada en los teatros más alejados de nuestro país y que nada tienen que ver con nuestra soberanía y defensa nacional.

Pues bien, todos estos elementos coinciden fatalmente en el tiempo y ponen en entredicho nuestro futuro, justo cuando las urnas nos han hecho pasar de cuatro actores principales (la “vieja banda de los cuatro”, PP+PSOE+CiU+PNV) a ocho actores principales (con la “nueva banda de los cuatro”, Podemos+Ciudadanos+Bildu+ERC).

La coincidencia de todos estos frentes de crisis con unos resultados perversos que hacen ingobernable e inestable el país, indican que la crisis tiene unas dimensiones desconocidas en nuestra historia y va más allá de lo político o coyuntural: es una crisis estructural de nuestro país y de nuestra sociedad que corre el riesgo de precipitar su liquidación.

Los grandes riesgos del momento

Consideramos que un sistema con todos estos frentes abiertos de crisis y en el que el mapa político es extraordinariamente inestable y volátil, es inviable a medio plazo. La implantación de este nuevo mapa político podía preverse desde las pasadas elecciones europeas, pero ha sido ahora cuando ha llegado la hora de la verdad y las próximas semanas marcarán la hora de las decepciones:

- Es cierto que la vieja clase política está desgastada, cubierta con el alquitrán maloliente de la corrupción, y es la responsable solidaria de todo lo que ha ocurrido en España en los últimos 38 años, sin excepción. Su balance es desolador; así pues, bienvenido sea cualquier cambio… Que se hundan las dos columnas del antiguo régimen nacido en 1978 (PP y PSOE) y “muera Sansón con todos los filisteos”

- Pero el gran problema, el verdadero problema es que las opciones que “suben” han demostrado en apenas unos meses: capacidad para decepcionar a buena parte de sus votantes, tendencia a cambiar el discurso una vez han recibido el voto, a moderarse hasta convertirse en “marcas blancas” del régimen y, finalmente, están demostrando que ni tienen el valor para afrontar los verdaderos problemas del país (ni mucho menos el temple para alertar sobre los riesgos de la globalización), ni van a generar reformas en profundidad, ni siquiera tienen conciencia del conjunto de problemas que deberían encarar (y que hemos definido al mencionar las cinco catástrofes que nos amenazan aquí y ahora).

- La nueva clase política que asciende hace tal gala de amateurismo e inconsciencia, su mediocridad e incluso bajeza es tal que no dejan presagiar que la sensatez se haya instalado de una vez por todas en el poder. Si están donde están, si han alcanzado resultados buenos (pero no tanto como ellos pretendían) no es tanto por el carisma de su gente, por sus promesas electorales indefendibles y que se van modificando cada día que pasa, como por la crisis de confianza en la gestión del centro–derecha y el recuerdo demasiado cercano del destrozo zapaterista. Amén, por supuesto, de los favores mediáticos.

- El resultado ha sido el que anunciamos repetidamente desde hace un año, el que podía preverse tanto en municipios como en la mayoría de comunidades autónomas y que se ampliará en las próximas elecciones generales: ha terminado la era de las mayorías absolutas, se gobernará a base de pactos entre las distintas fuerzas políticas y las coaliciones serán siempre inestables y procurarán no comprometer a ninguna de las partes en los fracasos, mientras que la paternidad de los éxitos se disputará a navajazo limpio.

- En este contexto de debilidad de los gobiernos, es previsible:

a) Que se redoblen las ofensivas soberanistas ante la progresiva debilidad del Estado.

b) Que se formen coaliciones y más coaliciones contra natura y que pequeños partidos jueguen papeles que no les corresponden ni por su consistencia, ni por sus diputados, ni por su peso político real.

c) Que se reproduzcan los mismos comportamientos de la vieja casta en las nuevas formaciones políticas, en buena medidas con clases dirigentes formadas por oportunistas sin escrúpulos, aventureros políticos o, simplemente, piratas desaprensivos, segundas filas hasta hace sólo unas semanas del PP y del PSOE o de IU, con hambre atrasada y ganas de tocar el “complejo PMP” (poltrona – moqueta – presupuesto).

d) Que este juego de oportunismos, componendas, alianzas provisionales seguidas de rupturas clamorosas (como ha ocurrido en Andalucía dando paso a las elecciones anticipadas), con cambios bruscos en las intenciones de voto, dé lugar a gobiernos débiles ¡justo en el momento en el que tenemos sobre nuestras cabezas la convergencia de las catástrofes! Y cuándo hace falta un gobierno y un Estado fuertes.

Por todo ello hay que definir la hora actual, sin duda, como la más crítica que ha vivido nuestro país y nuestra sociedad hasta el punto de que cabe preguntarse si tendrá remedio o viviremos el final de España como Nación, la desintegración de nuestro pueblo y una situación de atomización política creciente, ruina material, presión atenazadora sobre las clases medias y todos los que vivimos de un salario, bastardización cultural, catástrofe económica previsible y paralización de las instituciones.

Lo que ha ocurrido desde las elecciones andaluzas es síntoma de lo que va a pasar en los próximos años en el país. Los partidos esperan que se agote el ciclo electoral municipal y de las generales, para enseñar sus cartas… de lo contrario, tanto si el PSOE pacta con Podemos (perdiendo el voto centrista y Podemos su virginidad), tanto si el PP (para paliar su caída) pacta con Ciudadanos  (que se ofrecerá al mejor postor, perdiendo, no sólo la virginidad, sino su credibilidad), como si se genera una “gran coalición” PP+PSOE (que estabilizaría durante cuatro años el Estado… pero decepcionaría a votantes de ambas formaciones y exacerbaría el afán depredador de ambos y el resentimiento de la “nueva banda de los cuatro”), en cualquier fórmula que se dé, todas las partes implicadas están calculando lo que pueden ganar y lo que van a perder. A nadie, absolutamente a nadie, parece importarle lo que ganará y lo que perderá el país y la sociedad. Ellos, ganarán el poder durante cuatro años. Perderán cualquier resto de credibilidad que pueda quedarles, especialmente cuando se demuestre que ninguna de estas ocho fuerzas políticas cuestionan lo esencial, ni están dispuestos a realizar grandes reformas, sino simplemente a repartirse la tarta esos cuatro años… sin importarles lo más mínimo lo que ocurra luego y, como máximo, tratando en los últimos meses de la legislatura hacer todo lo posible para poder extender su presencia en el complejo PMP durante otro ciclo electoral en el que inevitablemente donde antes había ocho partidos, sin duda habrá todavía más. Y hoy lo que es preciso en España es ¡planificar a largo plazo! (para lo que hay que unir al cuerpo social… no fracturarlo en autonomías, ni en partidos).

Hemos entrado en una época de atomización: los partidos y el electorado se están volviendo progresivamente más volátiles, gaseosos, gozan de buena salud un día, suben como la espuma, otro día empiezan a caer en picado, sin saber ni porqué suban, ni porqué se produce su inflexión, aparecen otras fuerzas, otros rostros, hasta el punto de que resulta difícil saber quién está ahora en Podemos, quién lo dirigen, incluso si es que hay alguien que lo dirija, y quien hay en Ciudadanos además de Albert Rivera. Pero lo peor es que detrás de estas siglas no hay proyectos sólidos acompañados de una voluntad inquebrantable de llevarlos a la práctica. Todavía estamos esperando una declaración de Podemos o de Ciudadanos contra la globalización, denunciando su inviabilidad, reconociendo que es responsable de la crisis iniciada en 2007. Todavía esperamos que alguna formación de nuevo cuño aborde la nacionalización de las compañías eléctricas, ponga condiciones a la banca, castigue la economía especulativa y libere de cargas fiscales a las clases trabajadoras. Por no decir, que todavía esperamos que alguno de estos “nuevos líderes” reconozca que la inmigración es un grave problema, que la falta de natalidad está generando un vuelco demográfico, y nos hagan saber qué modelo cultural y de enseñanza aspiran a implantar…

Ciudadanos y Podemos: el reemplazo, complemento y puntal de la partidocracia

A estas alturas, las nuevas opciones en busca de un espacio electoral amplio, están decepcionando a quienes pensaban que iban a contribuir a generar una nueva dinámica política: no son el anuncio de las reformas del mañana, sino la garantía de que el sistema nacido en 1978 prolongará su agonía. Estas posibilidades de supervivencia se reducen a dos:

1) O bien, después de las elecciones generales, Ciudadanos pacta con el PP y Podemos lo hace con el PSOE para compensar las pérdidas del centro–derecha y del centro–izquierda y seguir manteniendo el sistema político, en la práctica, sobre dos opciones.

2) O bien, PP y PSOE  aceptan, más o menos a regañadientes, la “fórmula alemana” de “gran coalición”, a la vista de que la irrupción de Podemos y de los soberanistas de ERC–CUP y Bildu–Sortu, están en estos momentos deteniendo en seco las inversiones extranjeras.

En el momento de escribir estas líneas, ambas opciones están tomando cuerpo y es inútil preguntarse cuál de las dos terminará imponiéndose, aunque sí sabemos por qué se impondrá una u otra: para garantizar la supervivencia de la partidocracia con la misma configuración que tuvo en 1978.

Porque el problema –y es esto lo que hace falta transmitir al pueblo español– es la partidocracia, el sistema en el cual los partidos políticos ocupan todas las parcelas de poder, a pesar de su descrédito, a pesar de la abstención del 51% del electorado, a pesar de la endeblez de sus cifras de afiliados, a pesar de su ausencia completa de doctrina, ideas y su constante tendencia a traicionar e incumplir sus propios programas. Todo esto –la ausencia completa de principios y la búsqueda del poder como una alternativa personal para enriquecerse sin excesivo esfuerzo– es lo que ha hecho que la corrupción se adueñara del terreno político, lo que ahora mismo está generando la atomización del panorama político y el que hayan aparecido cabezas de ratón necesarias para que los “leones” de siempre puedan seguir gobernando. Es decir, para que nada esencial cambie.

El éxito de Podemos se debe a haber popularizado su mensaje contra “la casta”… pero se equivocan: “la casta” se reconstruye en cualquier partido que opere dentro del actual marco constitucional, pensado e ideado para que los partidos puedan seguir actuando a su antojo y preocupándose solamente del ciudadano una vez cada cuatro años. Unas pocas medidas cosméticas no bastan para destruir el poder de la casta que deriva de la misma constitución, que está grabada a fuego en su alma tal como han demostrado 38 años de “democracia formal”.

En el Código Penal existen artículos suficientes para perseguir la corrupción política. Más leyes no van a hacer desaparecer la corrupción (insistimos: la principal característica del régimen nacido en 1978, unido a la fragmentación del país en 17 taifas autonómicas y a la destrucción de las clases medias) porque la estructura del poder, las interrelaciones entre los tres poderes, la ineficacia del legislativo, unido a la dependencia y subordinación del judicial, hacen imposible luchar eficazmente contra la corrupción.

No es contra “la casta” contra quien hay que apuntar las baterías: sino contra la partidocracia. El tiempo en el que los partidos eran expresiones de corrientes de pensamiento hace décadas que ha quedado atrás. Los partidos, como su nombre indica, son hoy nada más que la concreción de intereses de parte, de fracciones de la clase política que ni siquiera son independientes, sino que comen de la mano de los grupos económico–mediáticos. Todo lo que no implique la sociedad española apunte sus baterías contra los partidos, es un error que pagará y pagará caro.

© Ernesto Milá – imfo|krisis – ernestomil@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.