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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Democracia y cultura

Democracia y cultura

Info|krisis.- Una democracia solamente puede considerarse como tal, cuando tiende a elevar el nivel cultural de un pueblo. De lo contrario ¿para qué sirve que una masa amorfa, con un nivel cultural bajo–bajísimo acuda a las urnas? Solamente el hecho de ver a la enseñanza española en la cola de Europa ya es suficientemente ilustrativo del resultado que han dado los casi cuarenta años de régimen constitucional.

Hoy, 14 de abril, me ha dado por pensar en la Segunda República. Aquel régimen tuvo pocos hombres de valía; fue traído por hombres mediocres de entre los que uno resaltaba por encima de todos los demás: Manuel Azaña. De Azaña se sabe que era rarito, tan raro como suelen ser intelectuales que aprecian más el debate en el Ateneo que el disfrute de la vida. A pesar de que su voz era gélida, que no adoptaba gesticulaciones sino que se quedaba hablando ante el micrófono como un pasmarote, lo cierto es que las masas le escuchaban horas y horas. Su éxito radicaba en que quiso para España lo que nuestro país no había tenido en el siglo XIX: una revolución burguesa. Eso debía haber sido la Segunda República, pero las veleidades proletarias de los socialistas, el anticlericalismo de manual de las izquierdas y los frenos a la reforma agraria por parte de latifundistas sureños y cerealistas castellanos, la hicieron imposible.

Carácter soberbio, propio del intelectual elitista, hosco y de pocos o casi ningún amigo, Azaña era el típico burgués ateneísta de la época, que desde las 11:00 de la mañana acudía al casino a leer la prensa y hablar de política por los codos. Lo tenía todo para ser un mal gobernante y el éxito momentáneo de Acción Republicana fue el producto de una coyuntura concreta (crisis de la dictadura, desprestigio de la monarquía y crisis mundial del 29) más que un logro personal.

Aún así, el pensamiento de Azaña, en estos momentos, está olvidado y los pocos que han oído hablar de él, suelen recordar su rostro grosero y carnoso, espolvoreado de verrugas, con papada de glotón de porqueriza. Es uno de esos personajes que mejor leer sus novelas y algunos de sus escritos políticos, que saber sobre su vida o su obra.

Azaña estaba enamorado de la Edad Media. Sólo que no supo entender el espíritu de aquella época y se paró viendo aquellos siglos con los ojos de un hombre del primer tercio del siglo XX. A pesar de que era partidario de la “recuperación de la tradición española medieval” está claro que nunca fue capaz de definirla porque consideraba que implicaba “libertad territorial, religiosa y política” y él, puestos a interpretar, en lugar de asumir que los “fueros” era la alusión a la “liberta territorial”, lo tradujo como Estatutos de Autonomía (aceptó el catalán y rechazó el vasco “por carca”). Era nacionalista y hay en sus discursos frases del más acrisolado patriotismo, pero, claro, también aquí cometió el error de identificar “República” con “España”... a pesar de que si hubiera conocido la obra de Maurras y la hubiera aplicado a España (como hizo Maeztu e incluso Cambó), hubiera recordado que la columna vertebral de la historia de España había sido hasta entonces el catolicismo y la monarquía.

Pero no son los errores de Azaña los que quisiéramos comentar, ni tampoco su personalidad de ilustre olvidado, sino uno de sus juicios en los que estuvo sembrado. Como, por ejemplo, cuando afirma que “La nación es un gran depósito de energías latentes, de obras posibles que sólo necesitan una buena explotación y aprovechamiento cabal”. Azaña sacaba de esto la conclusión de que “es un deber social que la cultura llegue a todos, que nadie, por falta de ocasión, de instrumentos de cultivo, se quede baldío” y terminaba: “Si a quien se le da el voto no se le da la escuela, padece una estafa. La democracia es fundamentalmente un avivador de la cultura”…

Estas frases están incluidas en el manifiesto de Acción Republicana (el partido de Azaña) en 1924 (y fueron redactadas por él). Y tenía toda la razón. ¿Para qué diablos sirve acudir a votar si el que deposita el voto es un completo garrulo, sin el más mínimo espíritu crítico, sin capacidad de discernimiento e incluso sin conciencia de cuáles son los problemas y dónde pueden estar las soluciones más razonables? Votar, debería implicar, estar informado y para estarlo hace falta tener cierta “educación” o, lo que es lo mismo, cierta “formación”.

Azaña, como otros iluminados de la izquierda creían que con proponer “educación laica, gratuita y obligatoria” ya estaba todo resuelto. Escuelas para todos y a otra cosa… Hoy sabemos que no es así: sabemos que no basta que haya almacenes de niños de 9:00 a 17:00 horas, que es necesario algo más. Por ejemplo, que los programas educativos, los profesores y, sobre todo, la estructura del sistema de enseñanza, sean válidos y eficientes. Y esa validez se demuestra cuando de la escuela salgan jóvenes mejor formados, con mayores aspiraciones, preparación y con carácter.

El hecho de que hace menos de una semana hubiera una manifestación masiva de jóvenes a favor de unos u otros finalistas del Gran Hermano, indica ya cuál es el estado del sistema educativo español, sin necesidad de recurrir a las evaluaciones del Programa Internacional de Evaluación de Alumnos de la UE, más conocido como “programa PISA”.

Resulta evidente que quienes han controlado el régimen en los últimos 40 años han querido una juventud que, sobre todo, careciera de espíritu crítica e incluso de conocimientos culturales para ejercer el arma de la crítica. Y para ello han operado sobre los programas educativos y las leyes de enseñanza. La responsabilidad socialista en este terreno es absoluta pues todas las leyes de educación y reformas que se han ido aprobando desde principios de los ochenta, han estado inspiradas por el PSOE y éste, en todo momento, ha insistido en que éste era un terreno en el que reclamaba iniciativa en exclusiva.

A la derecha le ha faltado claridad, voluntad y proyecto. Ha preferido dejar hacer porque, en el fondo, también la derecha se beneficiaba de unos proyectos educativos cuyo único fin era evitar que las aulas se convirtieran en problemáticas y en origen de disidencias contra el régimen.

Hoy llama la atención incluso, la vacuidad, la superficialidad e incluso la ingenuidad, sino la ignorancia, de aquellos sectores antiglobalización cuya critica al “sistema” es meramente planfletario (y lo estoy diciendo por Podemos y sus franquicias, para precisar más). Tiene gracia que estos sectores se presenten a sí mismos como los “más democráticos”, simplemente porque consultan más veces en menos tiempos a las “bases”… olvidando que esas bases –y ellos mismos– son los productos de un sistema educativo que lleva como treinta años quebrado.

En estas circunstancias, la democracia no puede ser sino de mala calidad: no solamente no se ha preocupado de la mejora que proponía Azaña (“que la cultura llegue a todos”, cuando lo que ha llegado a todos ha sido la “cultura basura” y la “telebasura”), sino que, además, ha estimulado deliberadamente ese fracaso educativo, no hizo nada para paliarlo cuando hace ya un cuarto de siglo se empezó a advertir que las cosas no estaban yendo bien, cuando se vio que en España el fracaso escolar empezaba a ser preocupante y que la tradicional y consuetudinaria apatía de nuestro pueblo, aumentaba más y más, envuelta en zafiedad, en ignorancia, en superficialidad y en estupidez. Era inevitable que la “cultura basura” y la “telebasura” terminaran siendo promovidos por “partidos basura” y que la única política que pudiera formularse desde las instituciones (y que fuera entendida) fuera la “política basura”.

El “frente cultural” es el gran fracaso del régimen constitucional de 1978; la educación y la cultura han constituido su gran estafa, su fraude extremo y lo que ha abocado al empobrecimiento cultural del país. Y, siguiendo en esto a Azaña, podemos decir que, por todo ello, esta democracia no es democracia. O como máximo es “democracia basura”.

© Ernesto Milá – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin citar la url del original.

 

 

 

Ocultismo y Politica

Ocultismo y Politica

Info|krisis.- Ocultismo y Política en el Siglo XX constituye el único estudio sobre las interferencias entre el mundo de lo mágico y lo oculto y la gestión de la “cosa pública”. En esta obra se permanece lejos de las tentaciones conspiranoicas y anti–históricas y el autor se limita a enumerar episodios históricos, poco o nada conocidos incluyéndolos en el contexto histórico que les es propio. Se trata de un ensayo que abarca todos los sectores del espectro político porque en todos, derecha, izquierda y demócratas, aparecieron vinculaciones entre la política y las corrientes ocultistas o neo–espiritualistas. Hemos tenido una conversación con su autor y luego reproducimos el sumario de la obra.

¿Qué has querido expresar en este trabajo?

La política debería de ser el arte de lo razonable y un ejercicio de la racionalidad. Sin embargo, en el siglo XX, la política se percibió frecuentemente como aquel lugar en el que las influencias irracionales irrumpían en el terreno de lo que debería ser la racionalidad extrema: la gestión política. Aún hoy, cada día, los telediarios y los posts publicados en redes sociales nos confirman ininterrumpidamente en la persistencia de esta simbiosis. Lo que he querido expresar en este trabajo es que estas tendencias no afectan a un sector concreto del arco político: en efecto, derecha, centro e izquierda están afectados por la irrupción de lo irracional en la vida de los gobiernos.

¿Qué tiene que ver lo irracional con el ocultismo?

El ocultismo es una forma de pensamiento irracional. El ocultista ve el cosmos como un lugar en el que se dan nexos inefables entre las cosas (el primero de todos entre macrocosmos y microcosmos) y en el que nada es independiente, ni ocurre por azar. Todo, en el ocultismo, tiene un sentido y un fin y todo responde a un diseño teleológico previo. El “ocultismo” –esto es, la fascinación por lo oculto, por sus teorías y por las prácticas que deberían dar acceso al mundo oculto– empezó a estar presente entre los humanistas del Renacimiento descubridores de los textos herméticos atribuidos a Hermes Trimegisto. Personajes como Giordano Bruno, Marsilio Ficino, Pico della Mirandola, etc, los grandes nombres de la cultura renacentista creyeron en la existencia de una “cábala cristiana” y en la aplicación de la “magia natural” a la vida cotidiana y a la interpretación del cosmos. Lo que siguió luego es habitual en los procesos de decadencia: el “mundo mágico”, desaparecidas estas grandes figuras de la cultura europea, olvidó la magia que quedó sólo como patrimonio de determinadas sociedades secretas –los rosacruces, especialmente– hasta que en 1717 se creó la Gran Logia de Londres. En los cincuenta años siguientes, en los sectores periféricos de la masonería aparecieron corrientes que aludían a “los superiores desconocidos”, a “ritos templarios”, a “ritos egipcios”, temáticas que, en buena medida, se desarrollaron en el interior de las logias masónicas y de los grupos martinistas. Cuando llegó el siglo XIX, distintos autores, a partir de Fabre d’Olivet y de Saint Yves d’Alveydre, y, posteriormente, con Eliphas Levi, Papus, y especialmente con Helena Petrovna Blavatsky, formaron sus propias escuelas y dieron carta de naturaleza al “ocultismo” tal como persistió y se conoció en el siglo XX. El ocultismo forma parte, por tanto del llamado “pensamiento mágico”, es decir, una forma de irracionalismo.

Así pues, en tu opinión ¿ha existido una relación entre ocultismo y política?

Sí, desde luego, a partir del siglo XIX. Entonces, buena parte de este submundo, se desarrollaba en el interior de logias masónicas y así había sido desde el último tercio del XVIII. Era raro encontrar un ocultista que no hubiera sido masón o martinista. En nuestra obra, demostramos que el socialismo utópico fue alumbrado por místicos de la peor especie que habían recibido una enseñanza fragmentaria e incompleta en el interior de la masonería y de grupos rosacrucianos. De todas formas, en nuestro estudio, hemos decidido centrarnos en el siglo XX y solamente damos miradas retrospectivas al XIX cuando es absolutamente necesario.

¿Por qué reducir el campo de estudio al siglo XX?

Fundamentalmente por dos motivos: en primer lugar porque los siglos XVIII y XIX ya han tenido muchos estudios consagrados a examinar la influencia de los grupos ocultistas y de las sociedades secretas, incluso estudios científicos, brillantes y exhaustivos. Sin embargo, el siglo XX está huérfano de un estudio de conjunto sobre las interrelaciones entre política y ocultismo. En segundo lugar, el siglo XX, para los que tenemos más de cuarenta años, forma parte de “nuestro tiempo”. Existiría un último motivo: lo poco que se ha escrito sobre este tema, está consagrado al Tercer Reich y no creo exagerar si lo califico de pura basura. Por otra parte, en nuestro trabajo Estudios sobre la masonería (eminves, Barcelona, 2014), ya tocamos tangencialmente esta cuestión. Todo ello nos ha llevado a centrarnos en el siglo XX, época en la que los avances científicos y culturales parecían instalarnos en una época que dejaba poco espacio para lo irracional. Y, sin embargo, lo irracional acompañó a todos los espacios políticos a lo largo del siglo XX.

Has dicho “a todos los espacios políticos”. ¿Te refieres con ello a que derecha, centro e izquierda tuvieron “tentaciones ocultistas”?

Exactamente. No se puede decir que uno de estos tres sectores albergara más presencia irracional que los otros dos. Existe una sospechosa distribución de corrientes ocultistas en los tres hasta el punto de que resulta difícil establecer, cuál de todas estas tendencias fue más irracional y en dónde existió más penetración de los sectores ocultistas.

¿También en la izquierda?

Yo iría que, especialmente, en la izquierda. De hecho, los tres primeros capítulos están dedicados a la penetración del ocultismo y lo irracional en este sector político. Nos centramos en tres casos: los “cosmistas rusos” y sus derivados (los “constructores de Dios”) que formaron una tendencia dentro del Partido Bolchevique al que Lenin la declaró la guerra a muerte y atacó en su obra Materialismo y empirocriticismo. La influencia de los cosmistas, no sólo no fue erradicada, sino que se prolongó hasta los años sesenta dentro de la industria cosmonáutica soviética. Se trataba de una corriente en la que tenían cabida las creencias más siniestras, entre ellas prometer la vida eterna a través del intercambio de sangres. De hecho, los cosmistas afirmaban que el objetivo último del comunismo debía ser “vencer a la muerte”. Por otra parte, las sectas secretas estuvieron en los primeros pasos de la revolución maoísta en China, de la misma forma que, como he dicho, los socialistas utópicos del siglo XIX (que tuvieron su continuación en los movimientos ecologistas del siglo XX) estaban también vinculados a organizaciones místicas. El caso extremo es el de alguna corriente trotskista, fracción extremista del marxismo–leninismo, los “posadistas”, que sostenían seriamente que los marcianos eran trotskistas. Lo argumentaban diciendo que si los marcianos podían viajar por el espacio, es que tenían una civilización muy desarrollada y por tanto, debían ser marxistas, siendo, dentro del marxismo, la interpretación “posadista” y trotskista la corriente que mejor interpretaría a Marx. Por tanto, obviamente, los marcianos debían de ser “posadistas”…

Supongo que hablarás de la Logia Thule y del ocultismo hitleriano…

Sí, y lo hago para desmitificar el tema. Existieron misterios en el Tercer Reich, pero no están en donde autores como Jacques Bergier y Louis Pauwels, autores de El Retorno de los Brujos, nos sugirieron. De hecho, lo que cuentan estos dos autores sobre la teoría de la “tierra hueca” o la “teoría de las glaciaciones” de Hans Horbiger y su importancia determinante en el seno del Tercer Reich, es pura falacia. En cuanto a la Sociedad del Vril es mucho más simple: jamás existió, es el producto de un novelista inglés, Bulwer Lytton, que perteneció a la Golden Dawn y fue Gran Maestre de la Societas Rosicruciana in Anglia, pero no tuvo la menor relación con el nacional–socialismo, ni siquiera en el tiempo, y por lo demás, sus novelas eran eso: relatos de ficción, completamente imaginarios. En lo que se refiere a la Sociedad Thule fue algo muy diferente a como suele presentarla la literatura sensacionalista. De hecho, en 1926, esta Sociedad ya se había extinguido y no jugó absolutamente ningún papel en el Tercer Reich, salvo el de haber estado presente en la “prehistoria” del nacional–socialismo.

¿Haces referencia a la obra de Miguel Serrano?

No particularmente, entre otras cosas porque su fallecimiento nos ha privado de un debate sobre sus fuentes y sobre la validez de su obra. Serrano era, efectivamente, ocultista y siempre tuvo simpatía por el Tercer Reich. Eso le llevó a realizar una síntesis personal. Simplemente, creó una “mitología”. Lo que escribió hay que clasificarlo como “literatura irracional”, en absoluto como una visión histórica del nacional–socialismo, ni siquiera como una reflexión sobre determinados aspectos de la ideología nacional–socialista. La suya es una visión personal del nacional–socialismo. Nada más.

¿Entonces no hay nada “ocultista” en el nacional–socialismo?

Existen dos factores que sitúan la discusión en otro terreno muy diferente. Existió un sector de la administración del Tercer Reich que intentó aprovechar la mitología germánica para despertar valores en las nuevas generaciones. Me estoy refiriendo a Heinrich Himmler que, además, tuvo la idea de crear una “élite”, las SS. En las SS, como en la sociedad alemana, como en toda la sociedad europea de la época, había gente interesada por el ocultismo, pero, desde luego, no en una proporción mayor que en cualquier otro país o grupo social del Reich. No se trataba, pues, de una “élite esotérica”, sino de una élite cultural, científica y profesional que incorporó, incluso, a sectores de la nobleza de sangre. Lo que le interesaba a Himmler era vincular la historia de Germania a la casta guerrera (a diferencia de Walter Darré, el otro impulsor de la Anhenerbe que enfatizaba el papel del campesinado alemán). Las antiguas sagas nórdicas aportaban un valor precioso para forjar el carácter de esa “casta guerrera” que deseaba construir el jefe de las SS. Pero, no hay que olvidar que el Tercer Reich prohibió la difusión de la ariosofía y de las organizaciones que la representaban, la Orden del Nuevo Temple y la Orden de los Germanos. En cuanto a la Anhenerbe, era una sociedad de estudios sobre la antigüedad. De estudios científicos, no esotéricos, ni ocultistas, si bien es cierto que algunas de las ramas que investigaba, antropología, historia de las religiones, hermenéutica simbólica, heráldica, tradiciones y costumbres populares, contenían elementos que podemos calificar como “mágicos” y “espirituales” o, si lo prefiere, “ocultos” (más que “ocultistas”). Todo esto tenía que ver con el despertar de valores que quería insuflar Himmler en la sociedad alemana.

Aludías a dos factores que tuvieron que ver con el “mundo mágico” en el nacional–socialismo. El entorno de Himmler era uno, ¿cuál era el otro?

Hitler, el propio führer… Hay algo en Hitler que es extraño, que no se encuentra en ningún otro político de su tiempo, ni de la modernidad que le siguió y que no parece reducible a las categorías políticas convencionales. Todo en la vida de Hitler es anómalo: pintor bohemio, de cierto talento, soldado condecorado, indiferente a la política en noviembre de 1918 y, luego, seis meses después, obsesionado por la agitación y la propaganda, “extranjero” en Baviera, desarraigado, soldado sin oficio ni beneficio que, en apenas doce años, contra todo pronóstico, llega al poder suscitando el movimiento de masas más formidable del siglo XX. En Hitler, en su personalidad, es donde reside el verdadero misterio del nacional–socialismo. Pero, hay que decirlo desde el principio, Hitler siempre fue refractario al ocultismo, a los cenáculos ariosóficos y a las prácticas sectarias. Conocía la literatura ariosófica, lo justo para saber que no le interesaba. Nunca fue un “iniciado”, ni siquiera perteneció a la Sociedad Thule en la que sí participaron algunos de sus primeros amigos y colaboradores, pero no como ocultistas ¡¡sino como militantes en la contra–revolución de Baviera!! Hitler, el hombre que sufre el “síndrome de Stendhal” al escuchar una ópera menor de Wagner, el Rienzi, el hombre del que no se conocen relaciones sexuales, el vegetariano, el hombre normal que conseguía atrapar, seducir e hipnotizar a las masas, que sobrevaloraba el poder de la voluntad, que había renunciado a su personalidad para “ser uno” con Alemania, era completamente refractario a las ideas ocultistas e incluso escéptico en materia religiosa (consideraba que los progresos de las ciencias darían respuestas a los problemas planteados por la religión y que, por tanto, éstas tenderían a desaparecer por sí mismas). Alguien ha comparado a Hitler con el flautista de Hammelin: llamado por los burgueses para acabar con las ratas (los comunistas), esos mismos burgueses se negaron a pagarle y él, haciendo sonar su música, se los llevó con él a sus hijos. Su muerte en el bunker de la cancillería fue tan misteriosa como lo había sido su ascenso al poder. Es en Hitler y no en otro lugar en donde debemos encontrar lo “mágico” en el Tercer Reich, es decir, aquello que no puede ser interpretado simplemente mediante el recurso a la racionalidad.

¿Y la sinarquía? ¿Existió verdaderamente? ¿Qué es la sinarquía?

Seguramente, la sinarquía es el único sistema político que derivó directamente de la mente de un ocultista: Saint Yves d’Alveydre. Décadas después de su muerte fue puesto en práctica en Francia en un entorno conspirativo muy especial, clandestino, ultraconservador y fascista, la Cagoule. Básicamente, se trataba del reconocimiento de la necesidad de que el gobierno de una nación estuviera dirigido por las fuerzas de la cultura, la política y economía. El mismo nombre de “sinarquía” quiere decir “gobierno de varios”, aunque se entienda también “gobierno de una élite”. La sinarquía es, sin duda, una de las corrientes políticas más misteriosas del siglo XX porque nunca terminó de salir completamente a la superficie. Nos queda, sin embargo, la seguridad de que su programa se conoce perfectamente a través de una obra publicada en Francia después de la Segunda Guerra Mundial y firmada con el seudónimo de “Geofrey de Charnay”… uno de los fundadores de la Orden del Temple. Dedicamos un capítulo a este episodio en el que se entremezclan asesinatos políticos, conspiradores, tecnócratas y ocultistas.

En la parte dedicada a la “derecha”, además del Tercer Reich aludes al fascismo italiano, al franquismo español y al peronismo argentino ¿tuvieron algo que ver con el ocultismo?

En el caso del fascismo hago constar una serie de elementos curiosos e incluso desconcertantes. En primer lugar, existieron durante el fascismo, grupos “esotéricos” organizados. El Grupo de Ur fue uno de ellos, pero no el único. Les dedico un amplio vistazo. En Italia, el ocultismo había arraigado extraordinariamente durante el primer novecento y gozaba de buena salud cuando Mussolini llegó al poder. Muchos ocultistas y teósofos colaboraron con el Partido Nacional Fascista y a lo largo del Ventennio siguieron desarrollando actividades. Es famoso, por ejemplo, que los miembros de AMORC, con Spencer Lewis al frente, visitaron a Mussolini, o que Aleister Crowley residió en los primeros años del fascismo en la isla de Cefalú y si fue expulsado no fue a iniciativa de Mussolini sino por la presión de la prensa británica. En las publicaciones fascistas fue relativamente frecuente que existieron columnas dedicadas a estos temas, a pesar de que a partir de 1929, tras firmar Mussolini el Concordato con la Santa Sede, la Iglesia permaneció vigilante para evitar que el ocultismo y el esoterismo se difundieran entre la juventud. En cuanto a España, obviamente el franquismo estuvo siempre vinculado al catolicismo y, por tanto, alejado de las sectas ocultistas, pero aquí el planteamiento que hemos adoptado en nuestro es otro y nos lleva a estudiar la rivalidad que existió entre la Falange y el Opus Dei, que constituían dos tipos de espiritualidad diferente, a las que, siguiendo a Evola, hemos llamado luz del norte y luz del sur respectivamente, es decir, la vía del guerrero y la vía del sacerdote. Finalmente, el peronismo tiene dos características que vale la pena señalar: la primera es que las dos esposas de Perón, Eva e Isabelita, tenían habían realizado espiritistas. Esta tendencia hizo que López Rega, “el Brujo” pudiera alcanzar un lugar privilegiado en el entorno de Perón y, especialmente, utilizando a Isabelita. Por otra parte, López Rega, un ocultista clásico, pertenecía a una curiosa asociación la Logia Anael de la que nos ocupamos abundante y sistemáticamente en un capítulo.  

Luego hablas de “los demócratas” ¿qué tipo de ocultismo identificas en sus filas?

Mi tesis es que el siglo XX fue el “siglo americano”. Por primera vez un estilo de vida y un imperio se difundieron en todo el planeta. Los EEUU trasladaron sus valores incluso a países que seguían otros sistemas políticos (China, por ejemplo, y su consigna de “un país dos sistemas”). Por eso nos ha interesado viajar al origen de esos valores. Es una de las pocas ocasiones en las que hacemos una incursión en el siglo XVIII y XIX, pero era absolutamente imprescindible. Sabremos que los valores que han acompañado al americanismo son los propios de la masonería, es más, los EEUU nacieron de tales valores y de la actividad de las logias. Vale la pena tenerlo en cuenta para establecer su responsabilidad sobre el diseño de la modernidad. Pero, ya en el siglo XX, a partir de 1945 aparece un nuevo tipo de institución: las asociaciones mundialistas derivadas de la ONU, especialmente, la UNESCO que, no es solamente, el laboratorio de ideas del “nuevo orden mundial”, sino el teatro en el que actúan miembros de grupos ocultistas como Buena Voluntad Mundial, Lucis Trusts o Triángulos, inspiradas por la teósofa disidente Alice Ann Bailey. Se trata de un aspecto poco conocido de estas asociaciones mundialistas, pero al que dedicamos un amplio estudio porque nos permite llegar hasta ideologías como la de la New Age o del zapaterismo…

¿Qué conclusiones sacas después de las 400 páginas de repaso de todas estas implicaciones entre ocultismo y política?

Fundamentalmente, dos. La primera es que estas interferencias se dieron lugar en el siglo XX, pero a medida que el siglo fue declinando, inició su desaparición. Hoy, el ocultismo está reducido a la mínima expresión y lo único que subsiste de todo este ambiente es la New Age y el mundialismo. Todos los grupos ocultistas se han visto reducidos a la mínima expresión, carecen de influencia política o, simplemente, han desaparecido. La segunda es que, tales influencias no fueron uniformes en cuanto a sus características; en cada país revistieron una característica concreta y diferenciada. Quedaría una conclusión final: así como la masonería fue el “movimiento” de la burguesía que impulsó a las revoluciones burguesas; así como los partidos comunistas, fueron la punta de lanza de las revoluciones proletarias; hoy, cuando ni la burguesía ni el proletariado declinan, el nuevo orden mundial cuenta con otro tipo de organizaciones: son la Trilateral, es el Consejo de Relaciones Exteriores, es, finalmente, el Club de Bildelberg, el Foro de Davos, que agrupan a los titulares de las más grandes acumulaciones de capital del planeta, a sus representantes y testaferros políticos. Tienen sus propias reglas, su propia estructura ideológica y su propia finalidad. A describirla le dedicamos el epílogo de la obra. Y lo incluimos porque el Nuevo Orden Mundial nació justo cuando cayó el Muro de Berlín: a finales del siglo XX.

 

Introducción.......................................................................     9

Primera Parte - La izquierda

    I  El socialismo utópico y misticismo................................   21

   II  El cosmismo y ocultismo...............................................   47

La Filosofía de la Causa Común. Fiodorov......................   50

Los Constructores de Dios............................................   59

Bogdanov: La Sangre es Vida.........................................   64

La estrella roja…..........................................................   71

El cosmismo y la cosmonáutica soviética.......................   74

  III Sectas secretas en la revolución maoísta.........................   83

Segunda Parte - Las derechas

    I  Sinarquía: la conspiracion del dinero, la política y la cultura              95

El detnante: fabre d’Olivet .............................................   96

La «Cagoule», con Franco, contra la República............... 100

   II  Esoterismo y Fascismo. Romanidad, neopaganismo,
        tradición y ocultismo en la Italia del Ventennio.............. 107

Introducción................................................................. 107

Simbología y rituales del fascismo. Una religión laica..... 109

Fascismo, neopaganismo y romanidad.......................... 115

Fascismo y Sociedad Teosófica...................................... 127

La Sociedad Antroposófica: semillero intelectual............ 133

¿Y los rosacruces?......................................................... 141

Crowley en la Italia fascista........................................... 144

Revistas y editoriales ocultistas bajo el fascismo............. 150

Esoterismo en las SS italianas........................................ 155

Mussolini y la videncia. Gustavo Rol.............................. 157

 III  Hitlerismo y ocultismo: el gran equívoco....................... 160

Hitler y su presunta «identificación» con la ariosofía...... 170

Hitler y su presunta «afición» por la astrología.............. 189

La Sociedad Thule: Principio, fin y renacimiento frustrado   198

La extraña personalidad de Hitler.................................. 220

1. Hitler mítico.......................................................... 224

2. ¿Médium, personalidad racional, iniciado?............. 226

3. ¿Una apertura espontánea a la trascendencia?........ 236

Una excentricidad llamada ariosofía.............................. 245

Las SS, proyecto y penetración ariosófica....................... 252

Alguna conclusión........................................................ 261

  IV Polémicas espiritualistas en el interior del franquismo... 263

Los campos enfrentados................................................ 266

El misterio del VICTOR................................................ 269

El Valle de los Caídos y su misterio............................... 273

La gran contradicción entre la Falange y el Opus Dei...... 276

   V Perón y la Logia Anael................................................... 291

La Logia Anael una extraña estructura paramasónica..... 293

Las dos «Triple A»........................................................ 307

Los flecos de una sospecha............................................. 315

Los Caballeros del Fuego............................................... 318

Perón, masón y miembro de la logia Propaganda–2........ 325

La profanación del cadáver de Perón y el ocultismo........ 331

Tercera Parte - Democracia

    I  Masonería y política...................................................... 337

La masonería norteamericana: madre de todos los errores   337

Independencia americana: triunfo del ideal masónico..... 339

La masonería americana a finales del siglo XX................ 342

El papel masónico de Benjamin Franklin........................ 343

Sobre el nombre de América.......................................... 345

   II  El americanismo y sus tres grandes despertares religiosos   348

El Primer y el Segundo Gran Despertar Espiritual.......... 352

Los «cristianos renacidos»............................................ 357

El «Destino Manifiesto», mística de dominación............ 365

El «dios» de Bush: religiosidad a la carta........................ 370

 III  La New Age y su vertiente política.................................. 376

Las raíces «fabianas»..................................................... 376

Restos de la resaca contracultural.................................. 378

Mundialismo................................................................ 379

Ultraliberalismo y estrategias de acción......................... 381

Autarquía transpersonal............................................... 383

  IV El humanismo universalista.
        El «pensamiento de Alicia»…  de Alice Ann Bailey.......... 385

La Sala de la Meditación en la central de la ONU............ 392

Buena Voluntad Mundial y NNUU................................ 402

Robert Muller: el hombre de BVM en la ONU................ 407

Conclusiones....................................................................... 413

 

Carácterísticas de la obra:

Tamaño: 15 x 23 cm

Páginas: 434

Portada: cuatricomía plastificada con solapas

Precio de venta al público: 23,00 € (+ 4,00 € de gastos de envío)

Pedidos: eminves@gmail.com

 

© Ernesto Milà – ernesto.mila.rodri@gmail.com –Prohibida la reproducción de este texto, sin indicar origen.

 

RHF nº XLIV

RHF nº XLIV

Info|krisis.- Acaba de aparecer el número XLIV de la Revista de Historia del Fascismo. El año 2016 se inicia sombrío en todos los aspectos, especialmente  para una España completamente desnortada y que, elección tras elección, se va sumiendo en un pozo cada vez más profundo, oscuro y sin fondo aparente.  Si las cosas no van bien en nuestro país (procesos de centrifugación, crisis económica, corrupción política,  incapacidad para reforzarse a sí mismo, lugar periférico en Europa, paro, empobrecimiento de las clases medias, inmigración masiva, etc.) es, en buena medida, porque se ha olvidado nuestra historia. Los pueblos que  olvidan su historia -como se sabe- están condenados a repetirla y cuando se produce este fenómeno -lo recordaba Marx- es, primero como tragedia y luego como comedia. Si nuestra clase política hubiera recordado nuestra historia, seguramente no habría cometido los mismos errores de la Restauración. Por ejemplo. La situación puede definirse simplemente con una pequeña frase: “sobre España ha caído una noche profunda y oscura”.

NACIONAL-SINDICALISMO
El factor católico en la historia de Falange 
Católicos sin apoyo de la jerarquía (II de II)
Continuamos con la segunda parte del ensayo sobre Falange Española y el catolicismo, arrancando en el invierno de 1935 y en la evolución del régimen franquista a partir el 18 de julio. El nacional–catolicismo fue el rival del falangismo, especialmente a partir de 1942 y se configuró como fuerza hegemónica del régimen entre esa fecha y 1956. Las contradicciones entre falangistas y nacional–católicos, primero, y entre falangistas y católicos opusdeistas, despues, se configuraron como las contradicciones entre los distintos grupos de poder del franquismo. Falange, a pesar de su impronta católica no sólo no se benefició del apoyo del clero, ni de la jerarquía, sino que, a partir de 1942 fue constantemente torpedeada por esos ambientes.
págs. 6-72

FASCISMO RUMANO
Mircea Eliade: el hombre que se reinventó a sí mismo
Fascismo y religión en Rumanía
Nadie duda que Mircea Eliade es el gran historiador de las religiones del siglo XX. Sobre la calidad de su obra no hay absolutamente ninguna discrepancia, tampoco sobre la precisión de sus estudios, algunos de los cuales cuentan ya con 80 años y todavía no han sido superados. Y, sin embargo, algunos se obstinan en lanzar sombras sobre su obra. ¿Motivo? Las relaciones que tuvo con la Guardia de Hierro y el Movimiento Legionario rumano no fueron superficiales, ni circunstanciales. Se trató de una vinculación en profundidad que, después de la guerra él mismo aspiró a ocultar. Error. Los rastros dejados eran excesivos como par que pudieran ocultarse con facilidad. De ahí este artículo que explica la naturaleza de las relaciones entre Eliade y el fascismo rumano.
págs. 74-98

NACIONAL-SOCIALISMO
Recorrido por la cinematografía del Tercer Reich
El gran rival de Hollywood
Se tiene tendencia a pensar que el Tercer Reich, en tanto que Estado totalitario, controlaba absolutamente todos los contenidos de las películas que se filmaban, imponía una férrea censura a los productos cinematográficos y no hubo película o documental filmada que no satisficiera al régimen. Esta opinión no es correcta. Comparado con el cine que se filmó en Rusia durante el período soviético, el cine del Tercer Reich gozó de unos márgenes de libertad muchísimo más amplios, tanto en los géneros, como en los criterios políticos, como en la creatividad. Existieron unos límites, naturalmente: no se filmaron, por ejemplo, películas de orientación marxista (aunque si se hicieron cintas viradas a la izquierda). 
págs. 100-178

FASCISMO IBEROAMERICANOS
“Orden y Justicia” 
Una breve experiencia del fascismo en México. 1922-1923
La fundación del Partido Fascista Mexicano supuso el primer intento de exportación del movimiento político surgido en Italia. Resulta sorprendente por tres motivos: porque se anticipó a la creación de formaciones similares en Europa, por su brevedad y por su importancia.
págs. 180-205

ANTIFASCISMO EN EEUU
Los campos de concentracion en EEUU durante la Segunda Guerra Mundial
Un interesante articulo del historiador Mark Weber sobre los campos de concentracion para ciudadanos japoneses (incluso los de ciudadania norteamericana). Una violacion brutal de los derechos humanos que jamás se juzgó ni denunció. Al contrario, es algo que se oculta de forma indignante por los medios y los historiadores oficiales.
págs. 206-229

CARACTERÍSTICAS
Formado 15x21 cm
Portada cuatricomía plastificada con solapas.
250 páginas
Ilustrado abundantemente
Precio 18,00 euros + 4,00 euros de gastos de envio.
Pedidos e información: eminves@gmail.com

¿Quién es más corrupto?

¿Quién es más corrupto?

Info|krisis.- Me hace gracia la "gran polémica" que se desata siempre que aparecen "nuevos casos de corrupción" ¿QUIÉN ES MÁS CORRUPTO? ¿EL PP O EL PSOE? ¿exCiU? La hemiplejia mental dice que, para los del PP (la Aguirre) el PSOE es la madre de todas las corruptelas; para los soberanistas, en Cataluña ya veremos si hay corrupción cuando...sea independiente, en Andalucía el PSOE alude a la presunción de inocencia de los suyos mientras no haya sentencias (¿las habrá algún día?):
¡¡BASTA!! ¡¡UNA Y MIL VECES BASTA!! NI EL PP ES MÁS CORRUPTO QUE EL PSOE, NI CiU LES GANA A UNOS O A OTROS: ES EL RÉGIMEN NACIDO EN 1978 EL GRAN CORRUPTO Y CORRUPTOR. Cualquiera que nace "en su seno" tiene todos los puntos para convertirse a la vuelta de dos días en "partido corrupto" (incluido los nuevos y virginales Cs -financiado por Fainé y la Caixa-, Podemos -que, al menos, se ha aupado en dinero llegado de Irán y Venezuela pero qu ya chupa del presupesto nacional como una aspiradora-, y así sucesivamente).
¡¡EL RÉGIMEN DE 1978 SE HA PREOCUPADO CASI 40 AÑOS DE DAR A LUZ UNA LEGISLACIÓN GARANTISTA Y AMBIGUA QUE, EN LA PRÁCTICA, ES UNA INCENTIVO PARA LOS CORRUPTOS. Y lo peor es que la corrupción siempre va unida a la INEFICACIA, a la PARTIDOCRACIA, al DESGOBIERNO, a la DEGRADACIÓN DE LAS CONDICIONES SOCIALES, a la CRISIS ECONÓMICA y a la IMPOSIBILIDAD DE REGENERACIÓN. Mirad cómo está el país y cómo hemos llegado hasta aquí. Mientras ese régimen siga donde está, la corrupción seguirá instalada igual que hoy. Y NO LO OLVIDES: ERES TÚ QUIEN LA PAGA. (que corra)

¿"Brexit" = "Brdoor"?

¿"Brexit" = "Brdoor"?

Info|krisis.- El peso de la inmigración en el “brexit”. El euroescepticismo británico es un rechazo a la política de inmigración de la UE. “Brexit” es la nueva palabra que expresa la salida (exit) de las Islas Británicas (BR) de la Unión Europea. La encuesta parecen dar la mayoría a los británicos dispuestos a abandonar la UE y buena parte de los euroescépticos se encuentran en las filas conservadoras. En esa decisión pesa mucho la política europea común en materia de inmigración.

La noticia de que el Reino Unido tiene un pie fuera de la UE puede ser considerada como “muy buena” para Europa. Desde que ingresó en las Comunidades Europeas el 1 de enero de 1973, el Reino Unido siempre ha mantenido una posición ambigua. Ni siquiera pertenece al espacio de Schengen y la libra sigue siendo su moneda nacional. Su principal socio exportador sigue siendo EEUU, país que es, así mismo, su principal importador. Sus otros dos grandes socios comerciales son China y Alemania. Así pues, en el curso de estos 43 años de permanencia del Reino Unido en la UE lo que han mostrado es la posibilidad de “estar sin estar”. De hecho, el papel del Reino Unido en estos años ha sido el de correa de transmisión de las políticas elaboradas en Washington sobre el continente europeo.

Todos los gobiernos conservadores británicos desde Margaret Tatcher se han mostrado, más o menos, euroescépticos. La Tatcher ya hizo amagos de retirarse con la excusa de que la UE era una organización internacional que despilfarraba recursos de sus países miembros (y tenía razón). Ahora, David Cameron ha hecho del euroescepticismo un recurso. Y lo necesita para ganar peso en la sociedad británica. Las cosas no van bien en aquella nación y, ante la imposibilidad de realizar cambios en profundidad, Cameron opta por convocar referéndums: hace dos años, el referéndum sobre la independencia escocesa, ahora el referéndum sobre la retirada de la UE.

Las cuatro objeciones que Cameron presenta a la UE son:

- Económicamente las cosas no van bien en la UE: hace falta reformar su estructura económica y la naturaleza del euro. En realidad, salvo en Europa Occidental, los nuevos países del Este que ingresaron en la UE todavía no cumplen las condiciones para ingresar en la zona Euro y Polonia ya ha indicado que no se unirá. Dinamarca y el Reino Unido tampoco lo han hecho. Con lo cual, la existencia del Euro se reduce a una zona que, por lo demás, ha comprobado dramáticamente las dificultades de establecer políticas monetarias cuando no se es dueño de la moneda.

- La cuestión de la “competitividad”. Como neoconservador que es, David Cameron es consciente de que su país (y la UE) deben “ganar competitividad” en relación a las “economías emergentes” (China e India)… y eso implica bajar salarios y reducir prestaciones sociales. En cuanto a la tercera exigencia (aumentar la presencia de trabajadores inmigrantes), ya no es posible a partir de las protestas populares.

- Ni federación, ni unión: Britania ante todo. Los distintos gobiernos británicos, históricamente, mantienen un eje anglosajón que se remonta a más de 150 años que liga su destino al de los EEUU. A pesar de haber ingresado en la UE, el Reino Unido tiene poco interés por esta alianza que, inicialmente, se realizó solamente para gozar de una posición privilegiada en Europa. Así se explica la oposición de Londres a las medidas que han pretendido “profundizar” en la UE. La opción inglesa consiste en mantener la soberanía del parlamento británico por encima de las propuestas adoptadas en el Parlamento Europeo.

- Políticas de inmigración: el principal reclamo para la inmigración en el Reino Unido, no es la legislación europea –muy laxa en la materia, por otra parte- sino la legislación de la Commonwealth (comunidad de naciones que pertenecieron al Imperio Británico) y que tienen facilidades para instalarse en el país. Sin embargo, la “crisis de los refugiados” a dado a Cameron la oportunidad de echar la culpa a la UE. Por lo demás, una amplia mayoría de la sociedad británica está alarmada por la pérdida de identidad de las Islas y la desfiguración de su sociedad.

En la UE, el anuncio del referéndum ha generado terror y, como mínimo, inquietud. Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo presentó ayer a los jefes de Estado y de Gobierno una propuesta para evitar el “Brexit”: los parlamentos nacionales podrán vetar las propuestas europeas. Hará falta ver si esta medida logra detener la convocatoria el referéndum y la victoria de los euroescépticos. Pero Cameron tiene otras exigencias, por ejemplo, exigir que no se entregue ningún tipo de ayudas sociales a los inmigrantes mientras no hayan pagado impuestos durante en el país durante cuatro años. Esto no gusta en la muy humanista y solidaria UE dispuesta a subsidiar la llegada de inmigración a Europa… precisamente, para ganar competitividad. La UE prefiere que se apruebe una medida más descafeinada: el que los Estados miembros de la UE puedan negar subsidios a la inmigración solamente cuando no tenga recursos suficientes para ello (cuando “su sistema de bienestar se enfrente a una carga imposible de asumir”... a eso se le llama “freno de emergencia”). Si Londres se queda en la UE el “freno de emergencia” se aplicaría ipso facto.

El sistema no convence al a opinión pública británica. Es demasiado ambiguo y el público está ya demasiado harto de las ambigüedades que están haciendo inviable desde hace décadas, la construcción europea. Lo que Londres tiene claro es: 1) que no modificarán su eje histórico con los EEUU, 2) que no renunciarán a que sus principales socios comerciales sean EEUU y China, 3) que no aceptarán política comunitarias en materia de inmigración que puedan poner en entredicho sus acuerdos con los países de la Commonwealth y 4) que el referéndum en estas circunstancias tiene una importancia menor, sea cual sea el resultado, y lo único a lo que aspira Cameron es a que beneficie sus perspectivas de voto.

El “Brexit” es superfluo, porque, en realidad, el Reino Unido jamás ha estado dentro de la UE. No ha existido un “Brdoor”…

© Ernesto Milà – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

 

 

Pedro Sánchez va en serio

Pedro Sánchez va en serio

Info|krisis.- Pedro Sánchez va en serio …pero no tuvimos bastante con un Zapatero. El rey ha propuesto a Pedro Sánchez formar gobierno y este se lo ha tomado en serio. Ha pedido un mes para llevar a cabo las negociaciones. En realidad, Pedro Sánchez tiene un mes para negociar y otros dos adicionales para salvar el puesto de secretario general cuando llegue el congreso de su partido en mayo. Idéntico en “talante”, Sánchez se diferencia de Zapatero en que no ha tenido las bombas providenciales del 11-M para ganar unas elecciones e instalarse en La Moncloa. ¿Hasta cuándo nuestro país va a dar mediocridades como Sánchez para dirigir la nación? ¿Hasta cuándo el país va a poder soportar una clase política, mediocre, cleptómana, inepta y cuyas ambiciones están siempre por encima de sus capacidades? Si esto ocurre en el PSOE en los otros partidos no ocurre nada diferente.

Pedro Sánchez es “plato de segunda ronda”. Rajoy, la primera opción, desistió de presentarse al debate de investidura sin tener previamente los votos necesarios. Inédito en la democracia española, pero no absurdo: ¿para qué arriesgarse al varapalo público si en unas nuevas elecciones calcula que le regresarán votos que se fugaron hacia Ciudadanos? Fracasada la opción que ofrecía el partido que obtuvo más votos, el rey ha llamado al segundón Sánchez. Una vez más, alguien que eternamente ha llegado en segundo lugar (el historial político de Sánchez lo sitúa siempre como sustituto de alguien que, por unos motivos u otros, le ha dejado el puesto) aspira a ser el primus inter pares. El secretario general socialista, “agradeció y aceptó” el encargo y Patxi López, flamante nuevo presidente del congreso, se congratuló. Sánchez pidió “tiempo”.

Lo tiene difícil en dos frentes: en primer lugar, su partido está virtualmente fragmentado en dos, los partidarios de tomar el poder a cualquier precio y, los barones, que llevan tiempo en esto de la política, y saben que en las circunstancias en las que se encuentra actualmente el PSOE, un mal paso puede dar al traste para siempre con la sigla más que centenaria. El “abrazo del oso” se lo puede dar, tanto Podemos, como el PP. Así pues, lo que Sánchez intenta hacer –poner el contador a cero- es un simple recurso de imagen para eludir el hecho de que lleva mes y medio de conversaciones con unos o con otros para ser presidente y se ha avanzado poco, o nada.

El resto es pura retórica –como ese “voy en serio” que ha lanzado indicando que no es, como quieren sus barones, un amateur, un primerizo o un aficionado de pocos vuelos… que, a fin de cuentas, es lo que es- y, tal como están las cosas, Sánchez no parece que pueda llegar a nada sólido dejando a su partido en situación de pedigüeño escindido entre sus dos fracciones (¿dos o tres? Porque además de la que quiere pactar con Podemos, la contraria a dicho pacto, existe la que quiere pactar ya con el PP) y en mala situación para afrontar unas nuevas elecciones.

Para lograr algo, Sánchez va a tener que dar mucho a Podemos, sin olvidar que esta formación es una galaxia de pequeños grupos, cada uno de los cuales va por su parte y que ni siquiera garantizarían la posibilidad de apoyos parlamentarios estables.

Podemos resumir la situación diciendo que ayer por la mañana España estaba sin perspectivas de tener un gobierno sólido y en la mañana de hoy seguimos igual: la noche sigue prolongada sobre España.

© Ernesto Milà – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

 

 

Perro del hortelano aquí y ahor

Perro del hortelano aquí y ahor

Info|krisis. El perro del hortelano como tradición viva.- No hay posibilidades de formar gobierno estable a la vista de las simetrías electorales. Lo que a primera vista parecía ser la combinación más razonable (una “gran coalición” entre el PP y el PSOE) se muestra completamente imposible mientras Pedro Sánchez logre mantenerse en el poder. La “coalición de izquierdas” no es mucho más probable: poner de acuerdo a formaciones que en sí mismas, interiormente, son mosaicos, es una tarea titánica que tiene poco que ver con la escasa talla política de todos los dirigentes de esas formaciones. En cuanto a una coalición centrista en la que Ciudadanos apareciera por algún lugar, tampoco aparece como viable a la vista de que esta formación obtuvo el número de diputados suficiente como para ser una fuerza política de primera fila, pero no los necesarios para que tuviera un peso decisivo.

Así pues, no parece que haya solución, al menos mientras no aparezcan sondeos de opinión que indiquen los corrimientos del electorado producidos desde el 20-D: a partir de ese momento, los partidos que se vean más afectados procurarán por todos los medios evitar las nuevas elecciones y los más favorecidos se crecerán en su intransigencia. Y esto es lo peor: que, a fin de cuentas, puede ocurrir lo mismo que se ha producido en Cataluña.

En esa autonomía gobierna un presidente que nadie ha elegido, tercera fila de la política catalana, por quien nadie da dos céntimos de euro en los próximos años, enarbolando las mismas consignas que antes de las elecciones y sin darse cuenta de que, si  aquellos resultados indicaron algo es que el independentismo no tiene “mayoría social” suficiente ni para aproximarse remotamente a la independencia, ni hoy ni dentro de dieciocho meses. Por otra parte, Puigdemont subió al poder en Cataluña, in extremis, cuando ya las nuevas elecciones estaban cantadas y JuntsxSI percibió una pérdida de votos sensible que hubiera enterrado sin paliativos el “procés”.

Lo que hoy gobierna en Cataluña no es lo elegido por los ciudadanos, sino lo que han determinado las cúpulas de los distintos partidos. Y todo induce a pensar que en España, va ocurrir otro tanto.

Una “gran coalición” contaría con el apoyo del capital, de la UE y de los sectores centristas (de centro-derecha y de centro-izquierda). Sería la opción más razonable si de lo que se trata es de salvar al régimen de 1978. Pero el PSOE recibiría el “abrazo del oso” y perdería a todo su electorado de izquierdas. Por otra parte, el estallido del caso de corrupción en Valencia –que demuestra que el 3% no es sólo un “problema catalán”- supone un lastre para formalizar un acuerdo así que sería llamado unánimemente el “pacto de los corruptos”, pues no en vano, PP y PSOE se reparten el grueso de la corrupción en España al alimón.

El “pacto de izquierdas” es, sin duda, la situación más inestable y surrealista que podría darse, con un Errejón como ministro del interior o una Carolina Bescansa como ministra de sanidad... casi una broma de mal gusto: los rarillos al poder. El gobierno de los becarios y de los buscadores sempiternos de subvenciones. Y eso ya cuando Syriza ha demostrado ser un partido como otro cualquiera, cuando Irán ha suscrito acuerdos con los norteamericanos y su “factor diferencial” es que unos pezones de mármol o un pene de jaspe puede ofender a  su primer ministro y Venezuela se debate entre enterrar hoy al chavismo por las buenas o hacerlo mañana por las malas. No corren buenos vientos, precisamente para los amigos de Podemos, ni siquiera en España en donde la Colau ya ha decidido tirar por su cuenta. ¿”Pacto de izquierdas”? Pacto imposible.

Poco hay que decir sobre la última combinación que incluiría al invento de Isidro Fainé, Ciudadanos. Rivera saltó a la política nacional sin tener los conocimientos suficientes (y no es lo mismo chinchar al “proceso soberanita”, locura entre las locuras, que opinar sobre economía, paro, políticas hídricas o internacionales: simplemente, Rivera no dio la talla en la campaña electoral) y todo induce a pensar que en unas nuevas elecciones se quedaría con la tercera o la cuarta parte de diputados que hoy tiene. El centrismo, siempre, o alcanza la mayoría e ilusiona, o se disuelve en un soplo. Cs no ha resultado la nueva UCD sino que ha reeditado el fracaso del CDS, invento terminal de Suárez. Poco papel va a jugar Cs en los próximos meses y en las presentes negociaciones.

No hay pues más esperanza que otras elecciones. Y la pregunta del millón: ¿solucionarán algo? ¿Bastan unas elecciones para que cambie algo (y que cambie parabién)? ¿Será posible llegar a gobiernos estables? Porque no vayamos a olvidar que en las próximas elecciones se presentarán los mismos. Y estas semanas nos muestran que el “perro del hortelano” (que ni vive ni deja vivir), sigue vivo y activo en este lugar, cada vez más desolado del planeta. Ni gobiernos, ni coaliciones, solamente, como decían hoy algunos medios, “fuegos cruzados” e “incompatibilidades equidistantes”. Decía Ortega y Gasset que el problema de España era que España no tenía remedio. Y en eso estamos.

© E. Milà – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

El aliado saudí...

El aliado saudí...

Info|krisis.- El “aliado” de Occidente en Arabia Saudí: Toxicómano, ludópata y depravado. La historia de Janan Harb, “esposa secreta” del príncipe de Arabia Saudí, Fahd bin Abdulaziz al Saúd, es estremecedora: acaba de publicar sus memorias en las que describe la realidad de la “realeza” saudí. A partir de estas memorias ya no puede dudarse que el principal exportador del islam wahabita, es también toxicómano, ludópata y depravado.

Janan Harb, es hoy una mujer madura, atractiva y de 68 años. De origen palestino y miembro de la alta sociedad británica, en 1968 conoció al príncipe Fahd bin Abdulaziz al Saúd en el curso de una fiesta. Poco después, se convirtió al islam y pasó a ser la “esposa secreta” de quien sería hasta su muerte en 2005 rey y primer ministro de Arabia Saudí y jefe de los Saúd, la casa real de aquel país. Fahd era uno de los ¡treinta y seis hijos! del fundador de la dinastía, Abdelaziz bin Saúd, padre de reyes. Los cuatro hermanos de Fahd habían gobernado antes que él.  

La historia de Janan Harb se inició en 1968 en el curso de una gran fiesta para palestinos y libaneses organizada en Navidad. Janan apenas tenía veinte años y había huido de la Cisjordania ocupada por las tropas israelíes en 1967. Allí conoció al príncipe e inició con él una relación secreta que se formalizó con un “matrimonio secreto” cuyos dos primeros años fueron propios de las Mil y una Noches. En 1970, cuando la relación trascendió a sus otros hermanos, fue alejada de la familia real. El actual rey Salman bin Abdulaziz al Saúd, hermano de su marido, simplemente, quería deshacerse de ella pensando que era una amenaza por sus orígenes palestinos y cristianos. Al año siguiente sería deportada al Reino Unido.

Su ex marido prometió apoyarla económicamente mientras viviera, pero el hijo que tuvo con una segunda esposa, se negó a cumplir los acuerdos adoptados (que incluían comprarle varios pisos en Londres y pagarle 17 millones de dólares). Janan Harb llevó el caso a los tribunales británicos y venció en 2015 después de 12 años de pleitos y tras ser tratada de prostituta por los abogados y los medios saudíes. A nadie se le escapa que las memorias que acaba de publicar son una venganza a todas estas afrentas. Una venganza que promete hacer mucha “pupa” a la familia real exportadora de wahabismo.

Hoy el conocido Middle East Eye, una web de noticias británicas especializada en la difusión de informaciones sobre Oriente Medio, anuncia que a finales de febrero se publicará el libro de Janan Harb La debilidad del rey Fahd. En estas memorias se escribe al monarca como ludópata incorregible, visitante habitual a los casinos del barrio de Mayfair, en Londres. Describe a su ex marido como consumidor de drogas; según Harb sería este consumo reiterado el que le llevó a la muerte en 2005. Lo pinta como un derrochador sin límites, ignorante del valor del dinero y provisto de una escala de valores que no tiene nada que ver con el rigorismo wahabita ni con la austeridad predicada por los ulemas del islam. Pues bien, esta persona dirigió Arabia Saudí entre 1982 y 2005…

El rey Fahd bin Abdulaziz al Saúd no es un monarca más sempiterno derrochador de petrodólares: fue el más encarnizado exportador de wahabismo (creando problemas internos a países como Marruecos en donde se creó una red de mezquitas paralelas que no reconocía la autoridad de Mohamed VI y multiplicando las ayudas para la implantación del islam en Europa, incluida España en donde Arabia Saudí se convirtió en el máximo valedor económico para la gran mezquita del Albaicín en Granada que pretendía ser el símbolo de la nueva conquista de Al-Ándalus para el islam).

En los años de gobierno del rey Fahd, la alianza estratégica de su país con los EEUU alcanzó sus más altas cotas: Arabia Saudí se convirtió en el portaviones del Pentágono en Oriente Medio, las puertas del país fueron abiertas a los marines para que organizaran desde allí la Operación Tormenta del Desierto en 1991 y posteriormente la Operación Libertad Duradera (invasión de Afganistán en 2001) para terminar, pocos meses antes de su muerte, facilitando l invasión de Irak. Durante ese tiempo, cobró forma Al-Qaeda, impensable sin la participación de los servicios secretos norteamericanos de los que Bin Laden fue durante mucho tiempo funcionario. Sea como fuere, toda esta actividad generó reacciones en el islamismo radical (que consideraba que era intolerable que los “infieles y cruzados” pisaran la “sagrada tierra de Arabia en la que había predicado Mahoma”) que, desde entonces se muestra vivo y operante en todo el mundo.

Harb cuenta como se convirtió al islamismo como exigencia irrenunciable para unirse a su amor en marzo de 1968. Una vez hecho “se sintió prisionera en su palacio de Riad”. Embarazada en varias ocasiones, siempre, las autoridades saudíes le obligaron a abortar. Janan Harb ha explicado a los redactores de Middle East Eye que ni su marido, ni sus cuñados, ni nos funcionarios de palacio querían a “pequeños Arafat” en las cercanías del palacio. Como se sabe, el líder de la resistencia palestina Yasser Arafat era contrario a las intromisiones entre religión y política (muchos palestinos eran cristianos) y se mostraba partidario de un nacionalismo laico que la dinastía de los Saúd aborrecía.

Según ha informado Janan Harb a Middle East Eye se filmará una película sobre su experiencia en Arabia Saudí y el tira y afloja judicial que terminó con la sentencia contraria a la dinastía de los Saúd y la obligación de pagar 12 millones de libras esterlinas y dos apartamentos de lujo en el barrio de Chelsea.

“No es buena gente”, terminó Janan Harb definiendo a la dinastía que gobierna en Arabia Saudí.

© E. Milà – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.