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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

ORIENTACIONES

Hacia un Nuevo Poder Municipal en defensa de la comunidad (I Parte)

Hacia un Nuevo Poder Municipal en defensa de la comunidad (I Parte)

Infokrisis.- La proximidad de las elecciones municipales nos obliga a decir algo sobre esta convocatoria electoral para la que faltan menos de ocho meses. Nuestro voto está orientado hacia las Iniciativas y las Plataformas Cívicas, allí donde existan. Esperamos que estas candidaturas irrumpan con fuerza en el panorama municipal y apuntamos algunas ideas para su programa político.

 

Hacia un Nuevo Poder Municipal en defensa de la comunidad

I Parte:

Los principios y los medios

El poder municipal es, en este momento, el único accesible para los ciudadanos que aspiran a organizarse y a defender sus intereses fuera del marco de los partidos mayoritarios. Estos partidos son los responsables de los graves problemas que el ciudadano tiene planteados en su vida cotidiana y que han convertido a este país en una gigantesca Marbella, corrupta y corruptora. Organizarse fuera de sus altos muros constituye, no sólo una necesidad, sino una alta tarea moral.

La conquista del poder municipal es, pues, la puerta entreabierta a disposición de los ciudadanos honrados para aspirar a reformar los mecanismos de poder. Porque el objetivo final de la conquista del poder municipal no es solamente gobernar en los municipios y llevar a ellos reformas urgentes, sino reformar los mecanismos de representación y poder político.

Por ello proponemos un criterio estratégico basado en los siguientes principios:

1)     Actuar localmente, pensar globalmente.

-          La acción municipal no es un fin en sí misma, sino un medio para alcanzar un fin. Y ese fin es la reforma del sistema político.

-          La acción municipal permite conocer las situaciones locales y determinar, con relativa sencillez, las políticas adecuadas y aplicar las reformas necesarias.

-          El poder municipal es un poder de “proximidad”, cuyo ejercicio se basa en el conocimiento de las realidades locales por el arraigo del candidato en su localidad y en el conocimiento de los problemas de los vecinos.

-          No se trata de un poder anónimo en el que no existe ninguna relación entre los electores y los elegidos, entre los elegidos y su gestión a favor de sus vecinos, sino que se basa en relaciones personales de confianza y afecto entre electores y elegidos.

-          A esto le llamamos “actuar localmente”. Pero las soluciones y los programas, en un mundo tan complejo e interconectado como el del siglo XXI, no pueden establecerse sólo en el marco local, sino que precisan tomar en consideración análisis y planteamientos globales.

-          Los grandes problemas que afrontan los municipios en este momento, en buena medida, exceden de la dimensión del municipio mismo. Por tanto es preciso que las candidaturas que aspiren a conquistar un poder municipal sean conscientes del origen remoto de los conflictos.

-          Y, por todo ello, estas candidaturas tienen la obligación de pensar globalmente y actuar localmente.

2)     Avanzar hoy en las municipales para irrumpir mañana en las generales.

-          El poder político del Estado está en condiciones de ahogar a los municipios. Las reformas de los Estatutos de Autonomía no han supuesto unos mayores y mejores niveles de descentralización, sino la reproducción a escala autonómica de las lacras de los peores Estados centralistas.

-          El impacto mediático que puede suponer la irrupción de candidatos que propugnen un nuevo poder municipal no puede terminar en la convocatoria de las elecciones locales. En tanto que subyace en la iniciativa una volunta de reforma política del sistema, el éxito municipal debe ser la antesala de una irrupción en la política nacional.

-          En un momento como el actual en el que la política es un hecho esencialmente mediático, y en tanto que la dimensión local es la única accesible para candidaturas independientes, se trata de lograr un éxito local para que ese éxito posibilite una irrupción en las elecciones generales a partir del efecto mediático generado.

3)     Concentrar esfuerzos donde haya posibilidades de obtener resultados.

-          Lo hemos dicho: en este momento, los ayuntamientos de todo el país son una cloaca de iniquidades y corruptelas. Lamentablemente, los niveles de movilización y toma de conciencia son extremadamente diferentes entre las distintas comunidades autónomas e, incluso, en el interior de cada comunidad.

-          No es posible cubrir ni remotamente todo el territorio nacional con candidaturas independientes, pero sí existen algunas localidades en las que existen fundadas posibilidades de obtener resultados esperanzadores.

-          De ahí que se trate en este momento de concentrar esfuerzos en esas zonas, a la espera de que se produzca un proceso de maduración que en las siguientes elecciones municipales permita la presentación masiva de candidaturas.

4)     Un modelo inicial de organización en Red.

-          Hoy vivimos un sistema político que no puede ser definido como “democracia”. Es, antes bien, una “partitocracia” (poder omnímodo de los partidos) y “plutocracia” (poder del dinero). Creemos que la democracia es una aspiración irrenunciable de la que nos estamos alejando aceleradamente.

-          Así pues, para promover una reforma del sistema democrático, parece poco adecuada una estructura de partido convencional, que siempre corre el riesgo de centralización y de reproducir las taras de los partidos mayoritarios actuales.

-          Por otra parte, resulta difícil pensar que los partidos mayoritarios van a generar una reforma para acabar con una situación de la que ellos son los principales beneficiarios.

-          Creemos que han pasado los tiempos de los partidos monolíticos, altamente ideologizados, dotados de “líderes máximos” y “grandes timoneles”.

-          Es el tiempo de los grupos de afinidad, de las asociaciones y las ONG´s, de los grupos de opinión, de las iniciativas locales, de las plataformas cívicas, de los blogs y los medios de comunicación independientes.

-          Es el momento de que la sociedad civil vuelva a tener protagonismo y peso y es bueno que así sea, porque de ella, y no de los partidos mayoritarios y convencionales, derivarán las posibilidades de reforma en el futuro.

-          Por todo ello creemos que el modelo organizativo de los próximos años es el modelo en red, en el que los distintos grupos, plataformas, iniciativas, blogs, asociaciones, ONG´s, se unen para proyectos políticos concretos.

-          Una red no implica una estricta uniformidad ideológica, ni una disciplina rígida de partido, sino una comunidad de intereses, de fines y de metas; y una estrategia unitaria para marchar a su conquista a través de tácticas distintas.

-          El modelo de organización en red es el primer nivel de aproximación entre átomos que inicialmente han tenido pocos contactos, e introduce solamente la sensación de que pueden trabajar y colaborar juntos en función de objetivos mínimos y respuestas comunes ante temas complejos.

-          Así pues, la “organización en red” es el primer nivel de aproximación en los momentos de despegue, al que debería seguir un segundo nivel de integración y complejidad: el “movimiento de defensa cívica”.

5)     Hacia un Movimiento de Defensa Cívica.

-          En este momento, los ciudadanos tienen que defenderse en dos frentes: de los graves problemas que tienen por delante y de la clase política que ha olvidado sus responsabilidades en beneficio de su situación personal. Así pues, es preciso articular las distintas candidaturas y movimientos independientes con vistas a formar un movimiento de defensa cívica.

-          Es imposible y peligroso eludir el sentido y la dimensión de estos dos grandes riesgos: una clase política pendiente solamente de sus recalificaciones y de los negocios realizados a la sombra del poder ha eludido sus responsabilidades, ha actuado mecánicamente en función de tópicos políticamente correctos y de medidas cosméticas y, finalmente, ha generado una situación de crisis global en la que el ciudadano apenas puede hacer otra cosa que sobrevivir en el día a día en medio de enormes dificultades.

-          Nosotros estamos persuadidos de que, además de sobrevivir, los ciudadanos tenemos derecho a VIVIR, y de que las distintas administraciones tienen la obligación de gestionar los recursos fiscales de la manera más rigurosa y eficaz posible, en función de una planificación y una previsión lúcida. Pero ese derecho, hoy, no queda garantizado. Por eso, los ciudadanos deben movilizarse en defensa de sus intereses.

-          La cristalización de la organización en red debe proyectarse en el futuro en forma de “movimiento” (conjunto de unidades, grupos, asociaciones, revistas, plataformas, iniciativas, publicaciones, Web, etc.) que, una vez superada su colaboración inorgánica y espontánea, tomen conciencia de que “se mueven” en una dirección concreta de reforma del sistema para alcanzar más altas cotas de democracia y participación.

-          Y ese movimiento debe ser un movimiento de “defensa”, en tanto que sus intereses y derechos fundamentales, son atacados por la partitocracia y la plutocracia.

 

© infokrisis – infokrisis@yahoo.es – 01.08.06

 

Apuntes estratégicos para un partido transversal

Apuntes estratégicos para un partido transversal

Infokrisis.- En muchas ocasiones Manuel Fraga se ha jactado de que gracias a él no existe extrema-derecha en España. Es decir, nada más desde el centro a la extrema-derecha que el PP. Como si eso fuera un mérito. Gracias a esta política de Fraga, hoy el PP es un partido aislado políticamente. Tanto es así que, en las elecciones de 2008, o bien alcanza una mayoría absoluta, o puede arriesgarse a perder nuevamente, aun siendo el partido más votado. A partir de este dato hemos realizado una reflexión estratégica considerando que el objetivo político prioritario en este momento es la restauración del Estado, de su autoridad y de su fortaleza, frente a la política vacilante, torpe y timorata de ZP y de su equipo.  

El panorama político español desde la transición

El panorama político español desde la transición está formado por un partido de centro derecha, un partido de centro izquierda, un partido de izquierda, media docena de partidos nacionalistas periféricos. Hasta ahora, las mayorías absolutas se construían dominando el centro.

Ha habido mayoría absoluta cuando un partido, además de una gestión, más o menos eficaz, o de un programa atrayente, dominaba el centro político; pero esto ha cambiado.

En primer lugar por que el período de ZP no es precisamente el de la eficacia política. Resulta extremadamente difícil pensar que quienes votaron al PP en 2004, voten algún día a ZP a tenor de su evidente falta de patriotismo, su mediocre gestión personal y la torpeza de la totalidad de su gabinete.

Las modificaciones de los últimos años

Los resultados de los sondeos de opinión son significativos: tras unos primeros momentos en los que el PP perdió cuota electoral, desde finales del 2004, los progresos de este partido han contribuido a crear un empate técnico con el PSOE. Es de prever que en las encuestas realizadas en los próximos días, el PSOE se adelante ligeramente aprovechando el descabalgamiento forzado de Carod-Rovira. Pero a 28 meses de las próximas elecciones, todo induce a pensar que se llegará a ellas con un empate técnico y que, en cualquier caso, ningún partido obtendrá mayoría absoluta.

Por otra parte, hay una serie de elementos que modifican el panorama electoral:

1) El desmantelamiento progresivo e irremisible de IU que en el próximo parlamento posiblemente quede reducido a tres o cuatro diputados refugiados en el Grupo Mixto.

2) El voto concedido a casi un millón de inmigrantes que, en cifras absolutas, supondrán en torno a 600 o 700.000 nuevos votos para el PSOE en las elecciones municipales.

3) El mantenimiento de las cuotas de voto de los partidos nacionalistas periféricos.

Todo esto creará una situación en la que, fatalmente, los partidos nacionalistas, se situarán como eje de la política española. Incluso en la hipótesis realista de que el PP tenga unos pocos diputados más que el PSOE, de poco le servirán dado que ZP pactará con unos o con otros partidos nacionalistas. Éstos han advertido que con el PSOE pueden obtener más que con el PP.

De Manuel Fraga al Acuerdo del Tinell

El drama del PP en estos momentos, es que el “Acuerdo del Tinell”, que dio carta de naturaleza al tripartito, se ha extendido como “moda” a todo el Estado. El PP está aislado y no cuenta con aliados seguros en ningún punto del Estado que puedan ayudarle, con sus votos, a formar una mayoría parlamentaria.

Esta situación tiene como único responsable a Manuel Fraga Iribarne que, desde el final de la transición se ha jactado en decenas de ocasiones del mérito que suponía haber hecho imposible la existencia de un partido de extrema-derecha.

Para Fraga, todo lo que está a la derecha del PP es extrema-derecha. En el PP se han atribuido sus victorias al principio, unánimemente aceptado, de “sin enemigos a la derecha”. Estas frases, a costa de repetirlas una y otra vez en filas del PP, se han convertido en verdaderos tópicos. No solamente no es así, sino que es, justamente lo contrario.

El error del razonamiento de Fraga consiste en considerar que el PP es un partido de derecha. No lo es: es –o debería ser- un partido de centro-derecha puesto que, como ya hemos dicho, solamente el dominio del centro da mayorías absolutas y el PP es un partido que aspira al gobernar en solitario, amparado en mayorías absolutas.

Un arco político excesivamente dilatado y estéril

El problema del PP consiste en querer dominar un arco político excesivamente amplio: de la extrema-derecha al extremo-centro. Esta imposibilidad es fuente de todas las ambigüedades y ataques que el PP está sufriendo por parte del PSOE. Es evidente que en el PP existe una “derecha” muy clara (Esperanza Aguirre, Acebes, Zaplana) y un “centro-derecha” no menos claro (Camps, Piqué, Gallardón). Entre elecciones, domina la tendencia “derecha”, pero cuando se convocan elecciones, el programa electoral utilizado es de “centro-derecha” y el programa de gobierno, finalmente, se enfoca hacia la atracción de partidos nacionalistas de “centro” (CiU), como en el período 1996-2000.

Gracias a personajes como Fraga existe un equívoco en la política española. Hay centro derecha, pero no hay derecha-derecha. De hecho, incluso el período Aznar-Rajoy se realizó bajo el rótulo de “centro-derecha”. Y ese mismo centro-derecha impide la existencia de una extrema-derecha por dos motivos:

1) por que, entre los pactos de la transición figuraba el aislamiento de la extrema derecha. Pero esos pactos ya han quedado invalidados desde que ZP ha abordado la reforma constitucional enmascarada, a partir del Estatut de Catalunya.

2) por que, el PP cree que tiene entre su electorado a la extrema-derecha; permitir la existencia de un espacio de extrema-derecha, equivaldría a perder cuota electoral. Error doble: un partido de extrema-derecha permitiría al PP negar, de manera muy visible, las acusaciones repetidas del PSOE que le atribuyen esta orientación; además, se tiende a confundir la naturaleza de la extrema-derecha de la transición (nacional-catolicismo franquista representado por Fuerza Nueva) con la extrema-derecha que ha aparecido en Europa en los años 90.

Así se ha llegado a la dramática situación actual que el PP solamente ha advertido cuando Artur Más, Durán i Lleida y ZP, aparecieron sonrientes en las escaleras de La Moncloa el pasado lunes.

Si, el PP no tiene enemigos a la derecha... pero tampoco tiene aliados, ni en la derecha, ni en lugar alguno. Los aliados nacionalistas ya no lo volverán a ser, a la vista de la evidencia: pueden obtener mucho más del PSOE que del PP. La situación de 1996, no volverá a repetirse. Y si se repite, será peor: las exigencias nacionalistas serán de tal magnitud que constituirán un verdadero chantaje.

La actual extrema-derecha europea y la extrema-derecha de la transición

Decíamos que la extrema-derecha europea (o mejor dicho, lo que ha sido calificado como extrema-derecha por el resto de partidos y por los consorcios mediáticos) es diferente a la extrema-derecha española de la transición. Vale la pena abundar en esta dirección.

El análisis de los electorados que en toda Europa votan a opciones de este tipo da las siguientes características:

1) Están muy sensibilizados con el tema de la identidad nacional y la inmigración masiva. Mientras la extrema-derecha española de la transición jamás consideraron este problema.

2) Pertenecen mayoritariamente a sectores desfavorecidos de la sociedad, particularmente capas obreras que conviven con la inmigración en barrios periféricos. Mientras que la extrema-derecha española de la transición pertenecía mayoritariamente a la burguesía media con presencia de sectores lumpenproletarios minoritarios aunque presentes entre la militancia.

3) No tienen un patrón religioso fijo: una parte es católica tradicionalista, pero también católica sin más, otras pertenecen a confesiones protestantes de distintos tipos, hay indiferentistas religiosos o simplemente ateos, en proporción no desdeñable. A diferencia de la extrema-derecha española de la transición que era completamente católica tradicionalista.

4) Están muy motivados por la aplicación de políticas sociales que contrarresten los efectos desastrosos de la globalización sobre las capas más desfavorecidas de Occidente. A diferencia de la extrema-derecha española de la transición que no atribuía gran valor a las políticas sociales y jamás contempló la lucha contra las multinacionales que en los años 70 fueron las vanguardias de la globalización.

5) Su electorado procede mayoritariamente de votantes que hasta entonces han apoyado a opciones de izquierda. En el momento en que la inmigración masiva se ha percibido como problema y se ha advertido que, precisamente, la izquierda suponía el primer estímulo para este fenómeno, han cambiado su voto. A diferencia de la extrema-derecha española de la transición, cuyo voto procedía de la vieja AP y del franquismo militante.

Lo que la extrema-derecha española actual olvida

Lo que no han entendido los restos de la extrema-derecha española y, de ahí su absoluta ineficacia para crecer, es:

1) Que la extrema-derecha española no tendrá nada que ver con la extrema-derecha de la transición, ni, por tanto, absolutamente nada de lo que se defendió en aquella época, puede ser defendido hoy. Incluso en temas tan clásicos como la Unidad Nacional, hay elementos nuevos a considerar: la existencia de Estatutos de Autonomía irreversibles, la integración en la Unión Europea, igualmente irreversible, el proceso de globalización rechazable pero que impide a una sola nación sobrevivir en el mercado mundial. Y, no digamos a nivel de símbolos.

2) Que hoy su clientela electoral sólo puede proceder, necesariamente, de la izquierda o de votantes de izquierda desmovilizados, pero, en cualquier caso, de residentes en zonas obreras, periféricas a las grandes ciudades o de zonas rurales fuertemente afectadas por la inmigración masiva. Dado que los últimos dirigentes de estos grupos, son ajenos a estos ambientes, resulta absolutamente imposible que arraiguen en tales zonas. Todo se queda en “visitas” exaltadas a tal o cual ciudad, en donde han oído que existe un problema, en donde durante un par de horas en alguna zona conflictiva se ven banderas y se oyen gritos de estos grupos. Luego nada.

3) Que un partido de extrema-derecha en el siglo XXI, no puede ser un partido de exaltados, radicales y vociferantes, sino una fuerza transversal que destile energía, pero serenidad, con un programa basado en tres puntos de IGUAL peso: reivindicación de políticas sociales, reivindicación de la identidad nacional, reivindicación de la idea de “orden”. Frecuentemente, hoy, todo se queda en el “Arriba España” formulado bajo símbolos del primer tercio del siglo XX o en el primitivo “inmigrantes fuera”. Sobre tales bases no existe posibilidad de realizar construcción sólida alguna.

4) Que la definición que deben asumir no es la de “partido de extrema-derecha”, sino de “partido transversal”, o de lo contrario, aceptarán las condiciones impuestas por el adversario, reduciéndose a la esterilidad política de los últimos 30 años. Y esto implica guardar en el baúl de los recuerdos símbolos, cantos, banderas, rituales, lugares comunes y partir de cero. Naturalmente, hacen falta dirigentes con imaginación y energía, que generen respeto, y sean capaces de guiar a un movimiento por caminos nuevos. Y aquí está precisamente la dramática carencia que ha hecho imposible la construcción de una opción transversal desde la segunda mitad de los noventa, cuando las circunstancias ya estaban maduras.

5) Que un programa político o unos cuantos puntos ideológicos no son absolutamente nada sin un análisis sociológico; ¿a quien van dirigidos?. La extrema-derecha tiene tendencia a pensar que defendiendo un programa que ellos consideran justo y necesario, triunfará gracias al favor de Dios, o gracias a un providencialismo de ribetes místicos: “el electorado despertará necesariamente”. El análisis político, el análisis sociológico-electoral y la elaboración de una estrategia son las primera piezas del puzzle y, en función de ellas, hay que elaborar el programa político y adaptar la definición ideológica; no al revés. Nunca los deseos pueden anteponerse a la realidad.

Estrategia transversal: única opción

Queda un último punto por tratar. Un partido transversal, en el actual marco político, ¿con qué estrategia debería operar? Solamente hay una. La definimos sintéticamente:

1) A diferencia de partidos como el PP y el PSOE que aspiran a conquistar mayorías absolutas, una opción transversal debe tener conciencia de que, a lo más que puede aspirar, es a MODULAR el panorama político español.

2) La misión histórica de un partido transversal no es llegar al poder, sino sustituir el papel de los partidos nacionalistas a la hora de formar mayorías parlamentarias. Evitar, en otras palabras, que la política española esté permanentemente secuestrada por las ambiciones y las reivindicaciones nacionalistas y/o independentistas.

3) Que mientras persista el actual panorama político el enemigo principal es la debilidad, la falta de patriotismo, la ausencia de una concepción del Estado que esté acorde con nuestra historia, nuestras necesidades y nuestra tradición, y ante su tendencia a comer de la mano de los grandes consorcios, que hace gala el PSOE.

4) Que esto implica ofrecer un apoyo parlamentario al PP, a cambio de pactar tres bloques de propuestas: los que tienen que ver con la inmigración masiva, los que tienen que ver con las políticas sociales y los que tienen que ver con la contención del nacionalismo.

El resumen de una estrategia de conjunto

La estrategia de conjunto puede ser resumida así:

1) Ante la imposibilidad presumible de que, mientras persistan las circunstancias que se han generado a partir del 30 de septiembre del 2005 (conversación ZP-Mas para salvar el Estatut), confirmadas en la reunión ZP-Durán-Más de 23 de enero de 2006, el PP obtenga una mayoría absoluta, deberá contar con aliados parlamentarios que hoy no existen. Estos aliados sólo pueden surgir de formaciones políticas nuevas, o de lo contrario, los nacionalistas exigirán cuotas de poder excesivas que terminarán arruinando la unidad y la coherencia del Estado.

2) Un partido transversal que irrumpa en el parlamento y que suponga un soporte para el PP pactado a cambio de reformas en la legislación de inmigración, en las políticas sociales, etc., debe de estar orientado, no hacia recuperar los votos de la extrema-derecha de la transición (que en buena medida han sido integrados en el PP), sino a obtener votos en las zonas electorales del PSOE, o de lo contrario, entre el centro-derecha y el transversalismo, lo único que existirá es una indeseable relación de vasos comunicantes. De lo que se trata es de ABRIR otros sectores electorales y esto puede hacerse, aprovechando las enseñanzas y la práctica de lo que se ha dado en llamar “extrema-derecha” europea: captar votos hasta ahora anidados en la izquierda, pero que la izquierda no puede mantener a causa de su orientación en materia de inmigración y de globalización.

¿Y por qué el PP no avanza en dirección transversal?

La pregunta que pueden plantear los simpatizantes del PP es: ¿y por qué el PP no puede aspirar a conquistar estos sectores sociales compuestos por votantes de izquierda?

Es legítimo que todo partido intente obtener votos en todas las capas sociales. Ahora bien, la experiencia demuestra que, en Catalunya por ejemplo, donde el PP creció hasta 2004 en el cinturón industrial de Barcelona, habitado por emigrantes del Sur de España, castellano-parlantes y, hasta no hacía mucho, votantes socialistas, se desmanteló cuando Aznar realizó su giro pro americano y apoyó la agresión americana a Irak.

El PP si está en condiciones de captar puntualmente votos procedentes de la izquierda, pero su línea hace que no pueda mantenerlos durante mucho tiempo. Un escándalo inmobiliario protagonizado por un concejal de tal o cual municipio, una decisión desafortunada en política internacional que hace revivir las opciones antiamericanas, hace que todo vuelva al punto de partida.

Por otra parte, el PP es un partido adaptado para captar votos de centro y, por tanto, pero no votos de izquierda y, mucho menos, de unos sectores que precisan URGENTEMENTE de la aplicación de políticas sociales, antiinmigración y antiglobalización.

En política, el realismo es el mejor consejero y el realismo indica que el programa del PP no basta para horadar las líneas del PSOE y debilitar a su electorado por la izquierda. Pero eso lo puede hacer una formación política transversal, a costa de no ser criminalizada por la prensa, de no ser tachada constantemente de radical, de contar con algunos medios económicos suficientes y con algún líder con proyección nacional, capacidad e imaginación.

Esto lleva a otra cuestión: el apoyo parlamentario prestado por una formación transversal al PP ¿no sería considerado como una traición por el electorado de esta formación? No, por varios motivos:

1) Por que los apoyos no se dan a cambio de nada, sino a cambio de medidas urgentes en puntos clave: identidad nacional, contención de la inmigración, endurecimiento de la lucha contra la delincuencia, apoyo a las familias españolas, preferencia a la hora de recibir subsidios y ayudas sociales, etc.

2) Un apoyo como el que se propone no es un apoyo gratuito, sino puntual y pactado, esto es, extendido a determinados momentos puntuales y sin perder de vista quien es el enemigo principal, el PSOE y la globalización.

El liderazgo: condición sine qua non para un transversalismo eficaz

El gran problema de una opción transversal, es una cuestión de rostros. En otras palabras, quién la lidera. Es evidente que el perfil para una plaza de este tipo, responde a una serie de rasgos imprescindibles:

1) Debe ser una personalidad con relevancia social, preferentemente algún político en activo hasta hace poco, y, en cualquier caso, con contactos sociales y facilidad para tenerlos.

2) Debe disponer de medios económicos suficientes como para que dedicarse a liderar un partido transversal no implique una merma en sus ingresos.

3) Debe tener imaginación, rapidez de reflejos, capacidad de mando.

4) Debe tener una alta capacidad de análisis político y de negociación. Esto es, debe ser realista, dúctil pero enérgico.

5) Debe ser un buen orador y comunicar bien con los sectores sociales que constituyen el target electoral del partido transversal.

6) Debe ser capaz de elegir colaboradores eficaces –no necesariamente, los primeros llegados- y constituir una clase política dirigente con objetivos y estrategia claras.

7) Debe dominar las técnicas modernas de publicidad y marketing.

Es evidente que la personalidad del líder es fundamental en un partido democrático (y mediático). Por tanto, si ese líder no aparece, los nueve folios anteriores, son dramáticamente, inútiles. Así pues, se busca líder que aspire a ser cabeza de ratón en lugar de cola de león. Condiciones objetivas existen. Condiciones subjetivas siguen sin estar presente.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

De las revueltas étnicas a la guerra étnica que vendrá

De las revueltas étnicas a la guerra étnica que vendrá

Redacción.- Guillaume Faye ya lo previó en su obra "Arqueofuturismo" hace diez años. Nosotros mismos nos hicimos eco de lo que se estaba cociendo en el número 1 de la revista "Nuevos Horizontes". Algunos dijeron que exagerábamos. Pero hoy, la guerra étnica ha estallado en Francia y sus llamas iluminarán pronto toda Europa. Vale la pena estudiar qué es lo que está pasando y cuáles son los motivos.

 

¿El Islam detrás de los alborotos?

 

Ayer sábado, en París, las "organizaciones ciudadanas" (es decir, grupos vecinales de origen magrebí, procedentes de los barrios que han protagonizado incidentes en las dos últimas semanas) convocaron una manifestación "por la paz"… Lograron movilizar a 300 personas, tachados de "traidores" por los vecinos a los que decían representar. Se trata de "magrebíes ilustrados", que, inevitablemente, buscan una subvención de cualquier partido mayoritario, aunque, lo más frecuentemente, apoyan al socialismo.

 

Lo escuálido de la manifestación, indica hasta qué punto los magrebíes han vuelto la espalda al "progresismo" socialista europeo. Se lo merece, pues, no en vano, fueron los socialistas quienes estimularon la inmigración a fin de encontrar un electorado de recambio ante la progresiva "derechización" de la clase obrera europea.

 

Se tiene tendencia a pensar que esta revuelta ha sido instigada desde las mezquitas. En absoluto. El origen es otro. Jóvenes de origen magrebí desarraigados, ajenos a la cultura francesa y de espaldas a su cultura de origen. No creen en el islam, ni frecuentan las mezquitas de los arrabales; prefieren las discotecas. Las predicaciones de los imanes radicales no les dicen nada, simplemente odian aquello en lo que jamás podrán convertirse: en europeos. Ellos, más que ningún otro, son conscientes de su falta de competitividad respecto a los europeos de origen.

 

Sus padres llegaron a Francia para trabajar y lo hicieron: jornadas agotadoras a cambio de un salario mínimo. Luego, el "sistema" los convirtió en "productores integrados": les concedieron créditos hipotecarios y así pudieron sentirse "propietarios" de algo, a cambio de firmar durante treinta años un crédito a devolver en incómodos plazos. Algunos de ellos son ya propietarios de pisos que parecen diseñados por la ministra de la vivienda española, caídos en barrios marginales y degradados.

 

Lo que los agitadores saben es que ni quieren ser como sus padres. No quieren trabajar como animales. No quieren hipotecarse durante años. No quieren estar sometidos a horarios ni a ritmos de trabajo. Quieren ser libres, han sido educados en "la libertad" y nadie les ha dicho que las democracias son sistemas de pesos y contrapesos: a cada derecho corresponde una obligación. Se es libre a cambio de ser responsable. Ellos solo han entendido la parte que más les interesaba.

 

"Falta de impulso laboral"

 

Un informe del Parlamento Europeo realizado hace seis meses, explicaba que estos jóvenes de los barrios marginales, inevitablemente de origen subsahariano y magrebí, aunque la mayoría de ellos de pasaporte ""francés", estos jóvenes, carecen de "impulso laboral". Este eufemismo es la forma políticamente correcta de decir que se trata de unos vagos. V-a-g-o-s, acabemos.

 

En efecto, éste es el fondo de la cuestión. Estos magrebíes de barrios marginales, educados en la permisividad y en la falta de esfuerzo personal, quieren tener acceso a los escaparates de consumo, pero no están dispuestos a trabajar como lo hicieron sus padres. Desde su infancia han sido subvencionados como ningún otro grupo social. Era la "discriminación positiva" de la que se jactan todos los progres cretinizados que pastan por Europa Occidental. Las subvenciones sociales, han hecho de ellos verdaderos parásitos que ni entienden la necesidad de trabajar, ni entra en sus planes.

 

Para ellos resulta mucho más sencillo, cobrar los subsidios sociales, trapichear, esto es, vivir de la delincuencia, el tráfico de drogas, el robo y el mundo de lo ilegal, que trabajar. No se trata de pobres; les hemos visto hablando por teléfonos móviles de última generación. Se conectan por Internet para planificar sus exacciones. No son pobres. De hecho, el mundo de la delincuencia facilita un razonable nivel de vida. No digamos el tráfico de drogas.

 

Tienen sus santuarios, los barrios marginales en donde, desde hace quince años, la policía no entra para evitar "tensiones". Tampoco entra la inspección de Hacienda. Pensar que un día los comercios magrebíes, pueden pagar algún tipo de impuesto, o someterse a alguna legislación laboral, es absurdo. Hacienda no entraba en esos barrios, así mismo, para evitar "tensiones". Los progres franceses certificaron que el cumplimiento de las leyes era una forma de generar "tensiones".

 

Esos jóvenes robaban en cualquier punto del hexágono francés para disfrutar el producto de sus exacciones, "en familia". Desde los incidentes de Villeurban en 1987, estaba claro que su máxima diversión consistía en robar coches en cualquier barrio, llevarlos a su barrio marginal y desde allí, derraparlo hasta reventar los neumáticos, destrozarlo por pura diversión y, finalmente, incendiarlo. Lo que está pasando en estas dos últimas semanas en Francia, no es nada que no haya pasado ya en los últimos 25 años, solo que ahora ha ocurrido masiva y coordinadamente. En 25 años se han quemado más coches que en los últimos quince días. Es decir, en torno a 8000 vehículos (que, veremos quien los paga; no, desde luego, el seguro).

 

Los africanos residentes en Europa se han formado la idea de que aquí atan los perros con longaniza. Quieren vivir como los millonarios europeos, tener las mismas mujeres y los mismos vehículos. El "sueño africano en Europa" es disponer de mujer rubia (no importa si es de bote), BMW o Porsche de alta cilindrada y poco más. Eso sí, sin trabajar. Algo que, en principio resulta difícil.

 

Han fracasado en los estudios. ¿Para qué estudiar? ¿acaso se sabe si Zidane –su ídolo- tiene algún título? ¿no es millonario Zidane? Pues eso… Quieren ser como Zidane. No les ha interesado estudiar y, bruscamente, se han dado cuenta de que no son competitivos. Creen que es porque el francés es "racista" y "xenófobo". Siempre la culpa la tiene otro y si, los progres europeos, decretan que el europeo medio es xenófobo y racista, en una increíble forma de etnomasoquismo, tanto mejor.

 

El caso es que muy pocos de estos magrebíes y subsaharianos de segunda y tercera generación, se encuentran en la cola del paro. No buscan trabajo y la República no está dispuesta a hacerlos trabajar. Eso si que sería "crear tensiones étnicas". Además, los empresarios están poco dispuestos a contratar magrebíes. Y no es por casualidad: sus tasas de absentismo laboral son increíblemente superiores a las de los de origen europeo, suelen encajar mal con sus compañeros, trabajan a desgana y para ellos el tiempo –esto es, la productividad- no parece tener ningún valor. Además, el problema de estos jóvenes es que no tienen ningún tipo de preparación profesional: están ausentes, tanto de la enseñanza superior (a pesar del sistema de cuotas) como de la formación profesional. Aunque tuvieran "impulso laboral", es decir, aunque no fueran unos vagos redomados ¿de qué diablos iban a trabajar? Pero el problema no es este… el problema es muy simple: no quieren trabajar, quieren vivir como Zidane, tener una rubia colgada del brazo y un BMW a la puerta. Y esperan que la República francesa se lo dé.

 

¿Es la pobreza la causa de los incidentes?

 

Rematadamente no. En primer lugar, ya hemos dicho que los ambientes de la delincuencia, no son pobres, sino que disponen de unos ingresos cuantiosos, desde luego muy superiores a los de cualquier trabajador nacional. No estamos hablando de pobres, sino de "barrios marginales", esto es, abandonados a sí mismos. Y han sido abandonados por que desde hace 25 años, la entrada de cualquier servicio de la República, genera incidentes. Los distintos gobiernos franceses, de izquierda y derecha, han preferido ocultar el problema a enfrentarse a él. Ahora tienen que enfrentarse a una revuelta generalizada. Era mejor que la delincuencia se recluyera en barrios marginales que no que saliera más allá de sus guetos.

 

El problema es que también existen europeos pobres, de otro origen étnico y no por ello, sus barrios sufren el nivel de degradación y marginalidad que los barrios magrebíes y subsaharianos. Dos grupos étnicos, dos respuestas diferentes.

 

La sociología progresista, no logra explicar por qué los magrebíes y subsaharianos de segunda y tercera generación, responden con la violencia y el vandalismo de manera generalizada y, por el contrario, los "blanquitos" ("beurs", en la jerga de estas bandas de "sauveajots") no tienen la misma respuesta. Las bandas marginales atribuyen esta falta de reacción al "mariconeo". Los "blanquitos" ya no "tienen cojones" para plantarle cara a la república que, por lo demás, está también gobernada por "maricones" (y en esto tienen parte de razón por que el alcalde de París pertenece al sector gay).

 

Para estas bandas marginales, cuya vida a discurrido entre la permisividad más absoluta y las subvenciones generalizadas, resulta imposible pensar que existen una leyes, unas normas de convivencia y un respeto. De hecho, si no se muestran más intolerantes, destructivos y negativos es por miedo a la justicia y a la "represión". Cualquiera que censure su actividad es tachado de "racista". Saben –por que se lo han transmitido unos a otros- que cuando roban y son detenidos por otros viandantes, les basta gritar "¡racistas! ¡asesinos!" para ser inmediatamente liberados. Acto seguido siguen robando. Cualquier cosa antes de tener "impulso laboral"…

 

Algunas conclusiones : la revuelta étnica ha comenzado

 

Así pues, el origen de los incidentes no es ni religioso (la brutalidad de estas bandas es tal que ni siquiera entienden la religión de sus padres), ni social (en las mismas condiciones sociales, los "blanquitos" no reaccionan de la misma manera que los africanos). Existe una incapacidad de las bolsas magrebíes para integrarse en la sociedad francesa. Acostumbrados a que todo se lo den hecho, ignoran la cultura del esfuerzo y del trabajo, que han hecho a Europa vanguardia de la civilización. Les caracteriza la "falta de impulso laboral" más que ninguna otra característica sociológica: definitivamente, son unos vagos y ninguna autoridad de la República puede aspirar a que los patronos los contraten, ni han querido tener preparación técnica y laboral, ni son competitivos en la sociedad europea.

 

¿Cuál es el hecho diferencial? ¿si no es el religioso, ni el social, qué hace de los africanos de Francia algo diferente al resto de la sociedad. Es el FACTOR ÉTNICO.

 

Desde 1945 resulta una anatema mencionar la "raza", así es que se pretende ignorar cualquier factor diferencial basado en la "raza". Raza no es, desde luego, la forma más precisa de encarar el problema. No es la raza, sino la etnia, lo que vale la pena tener en cuenta. La raza alude solamente al elemento biológico. La etnia, en cambio, incorpora otros elementos a tener en cuenta: la cultura, el modelo de organización social, los valores, las capacidad inherentes, las aptitudes y actitudes, etc. En este sentido, a nadie con dos dedos de frente, que no tenga sus neuronas averiadas por el progresismo, se le escapa el hecho de que las etnias de origen africano son "diferentes", completamente, a las etnias europeas.

 

En esta diferencia estriba lo importante de las revueltas que se extienden ya durante 15 días en Francia. No son ni una revuelta religiosa, ni social. Son una REVUELTA ÉTNICA.

 

De la revuelta étnica a la guerra étnica

 

A finales de los años 80 empezó la actividad de las "bandas étnicas". En noviembre de 2005, ya han sido capaces de generar una crisis sin precedentes en Europa Occidental, desde la II Guerra Mundial (el mayo francés, fue una mariconada en comparación con la agitación de las bandas étnicas). Esta revuelta será sofocada, fundamentalmente sumergida con nuevas subvenciones y agotada en su misma brutalidad. Pero el problema no ha terminado aquí. Para Chirac, Sarkozy y las autoridades republicanas, lo importante, hoy, es restaurar el orden y la legalidad republicanas. Sarkozy ha reconocido que el "modelo de integración de la república ha fracasado". Es el segundo fracaso reconocido en 2005, después de que el "gran modelo de integración holandés" se cayera como un castillo de naipes en apenas unas horas, tras el asesinato de Theo van Gogh.

 

La revuelta se sofocará, pero volverá en pocos años a estallar con una violencia inusitada que ya revestirá los caracteres de guerra civil étnica. Es fácil anticiparse a lo que sucederá en pocos años, seguramente, antes de que termine la década. Las revueltas actuales, terminarán con una sensación de frustración entre los inmigrantes: no han conseguido sus objetivos. Ese momento posterior a la revuelta va a ser la hora de los predicadores iracundos, los imanes analfabetos y los ulemas radicales. Es ahora, cuando los islamistas radicales –gracias a Sarkozy, mayoritarios en la unión de entidades islamistas de Francia- van a encontrar el mejor caldo de cultivo. De la misma forma que la revolución rusa de 1917, no pudo existir sin el fracaso de la revolución de 1905, así mismo el fracaso de la revuelta étnica de 2005, precederá a la revuelta étnico-religiosa de ¿2007? ¿2010? No desde luego, mucho más tarde.

 

El hecho de que las revueltas actuales hayan sido protagonizadas por gamberros, vagos y delincuentes, no quiere decir que el movimiento étnico no será liderado en el futuro por los fundamentalistas islámicos que ahora encontrarán el caldo de cultivo más adecuado para su labor. Es islam es incompatible con la cultura europea, lo recordamos por su alguien lo dudaba. La frase no es nuestra, sino que fue pronunciada por la hija del jeque Yassin, dirigente de Caridad y Justicia, la más potente organización islamista radical de Marruecos. Tarik Ramadan, "intelectual" islámico residente en Francia, ha tenido más diplomacia: mientras en la oscuridad de la mezquita, predicaba la oposición de las leyes de la república y de la ley coránica, en la ORTF hablaba de "diálogo", "tolerancia" y "comprensión". Cuando dos principios resultan opuestos, la incompatibilidad termina, antes o después, con el conflicto "caliente".

 

Dentro de apenas unos días, los ulemas, imanes y predicadores, empezarán a valorar por qué la revuelta étnica de noviembre, no ha podido llegar más lejos. Concluirán que ha faltado una dirección centralizada y un contenido ideológico a la revuelta. Y se prepararán para formar lo uno y predicar lo otro.

 

Si en lugar de haberse originado en la "banlieu" parisina, esta revuelta hubiera estallado inicialmente en un terreno más favorable, la costa mediterránea, por ejemplo, y más en concreto, Marsella, ciudad islámica incrustada en el Mediterráneo Norte, la antigua Massalia, hoy sombra lejana de lo que un día fue, la revuelta habría tenido bases más firmes y, les hubiera costado a los revoltosos declararla "zona liberada". Por lo demás, la revuelta focalizada desde la vieja Massalia de los focenses, habría tenido la ventaja de irradiar por la costa mediterránea contando en Catalunya y en el Reino de Valencia con bases muy sólidas, así como en el norte de Italia.

 

No hay que olvidar la vergüenza que supuso para Catalunya, en los años 90, haber favorecido a la inmigración magrebí frente a la inmigración latinoamericana, por cuestiones lingüísticas. El gobierno de Jordi Pujol, sostenía en un nuevo alarde de estupidez que pagará todo el pueblo catalán, que era preferible recibir inmigrantes magrebíes que aprenderían antes catalán, que inmigrantes latinoamericanos que hablaban castellano y, por tanto, no se esforzarían en aprender la lengua d’en Pompeu… Hoy, Catalunya acoge al 40% de inmigrantes magrebíes de toda España y, por supuesto, tras ellos, han llegado miles de andinos, en lo que supone el más repugnante error de cálculo de la Generalitat del 3%.

 

Europa puede ponerse a temblar cuando la próxima revuelta, no ya sólo étnica, sino étnico-religiosa, se extienda desde Marsella a toda la costa mediterránea francesa, a las ciudades con fuerte presencia islámica del mediterráneo español e italiano y de ahí vayan extendiéndose como una mancha de aceite hacia el norte.

 

Por lo demás, hay que prever que, cuando eso ocurra, países como Argelia y Marruecos, abrirán completamente la espita de la inmigración. En ese momento, se tratará de inmigrantes yihadistas, ansiosos, tanto de llevar la guerra santa al territorio de los infieles y cruzados, como de acceder a Europa que, a partir de entonces, ya no será para ellos un Estado que puede "darles papeles", como un terreno a conquistar.

 

Es fácil prever que nuestros gobernantes, timoratos, cobardes y alejados de la realidad, serán incapaces hoy de prever lo que ocurrirá a la vuelta de entre dos y cinco años.

 

Bienvenida sea la guerra étnica

 

Marinetti decía que la guerra era la "única higiene de la humanidad". Pues bien, los que hemos visto y vivido conflictos bélicos muy cerca nuestro, quienes hemos percibido el olor a muerto, a carne quemada y hemos pisado sangre, sabemos que la guerra es algo trágico y detestable, algo a evitar en la medida de lo posible. "En la medida de lo posible…" no más allá. Por que, en ocasiones, la guerra es inevitable, justa y necesaria, cuando se trata de defender la comunidad de un ataque frontal dirigido por un adversario, en este caso por un adversario étnico. No somos nosotros quienes vamos a abrir las puertas a la guerra étnica, sino que la guerra étnica de mañana, como las revueltas étnicas de hoy, nos han sido impuestas por un enemigo que odio a Europa, por que es incapaz de integrarse en la vida, la democracia y sociedad de Europa.

 

No queremos la guerra, pero no vamos a dudar en defender a nuestra comunidad, cuando sea preciso hacerlo. Que no lo olvide el enemigo étnico: desde Salamina e Himera, desde las Termópilas y los Campos Catalaunicos, desde Lepanto y ante los muros de Viena, todos los que han intentado invadir Europa, han terminado emprendiendo el camino de retorno o conquistando su tumba en nuestro continente. Enemigos más duros, se han estrellado ante Europa y no será diferente con las bandas étnicas.

 

La revuelta étnica ha comenzado; seguirá la guerra étnica. Allí donde no lleguen las fuerzas armadas regulares, será el pueblo europeo quien responda a la agresión. Que nadie lo dude. Europa, abandonada a su suerte por políticos irresponsables y sin escrúpulos, progres etnomasoquistas, que han abierto las puertas al enemigo étnico, lo han subvencionado, lo han regularizado y le han hecho creer en que tiene más derechos que los europeos y ninguna obligación, va a tener la ocasión de liberarse. Cuando un miembro esta gangrenado y putrefacto, ya no puede hacerse otra cosa más que amputarse. La guerra étnica que otros nos van a imponer, va a suponer un trauma sin precedentes en los últimos 60 años, pero como cualquier trauma, hace que los mejores elementos de un pueblo asuman su defensa. Y está claro que después de la tempestad, volverá la calma: solo anhelamos que esa calma suponga una renovación política en toda Europa, y que en las pateras de retorno vayan también los políticos "progres" que han facilitado las revueltas étnicas primero y la guerra étnica que se avecina.

 

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Una buena noticia: honoris causa a Carrillo

Una buena noticia: honoris causa a Carrillo Redacción.- Entre tanta incompetencia y crispación gubernamental, hoy hemos podido leer una buena noticia: la concesión del “honoris causa” a Santiago Carrillo. Eso quiere decir que el viejo criminal está a punto de morir. Que Carrillo fue durante la guerra civil un asesino sin escrúpulos al servicio del stalinismo es algo que no hubiéramos querido recordar. Gracias a ZP este país ha encontrado nuevos motivos para recordar al asesino de Paracuellos y saber que en breve morirá en la cama con lo que podremos cerrar la página de una vez por todas de la Guerra Civil. Ahora bien…  Vale la pena preguntarse el por qué ahora, este dinosaurio cadavérico vuelve a ser sacado del baúl de las momias en descomposición para servir por última vez al oportunismo político más desaprensivo. Si, por que no es casual que las cabezas pensantes del gobierno ZP, resuciten el guerracivilismo cuando su prestigio merma. En los próximos meses volveremos a ver como se multiplican homenajes de este tipo y como ZP rece para que el asesino de Paracuellos reviente como un chinche en período electoral. No caer en la trampa del guerracivilismo

La guerra civil es historia y Carrillo es historia criminal. No es política ni es actualidad. La actualidad es la política beoda del Presidente socialista catalán, el independentismo desenfrenado que emerge con cada lingotazo de JB, los pisos de 30 metros cuadrados, la “renuncia permanente”, ante Marruecos, ante EEUU, ante la inmigración masiva, ante la droga, ante ETA y así sucesivamente. ¿Cómo no va a resucitar ZP el guerracivilismo? ¿Qué otro mérito tiene ese moko que camina por La Moncloa? ¿qué puede alardear como logro político? ¿haber retirado una jodida estatua de Franco? ¿haber tenido un abuelo republicano? Cualquier cosa para cubrir la ineficacia gubernamental.

 

Ante estas provocaciones llegadas de los despachos de marketing de ZP, hay que tener claro que no se puede entrar al trapo.

La guerra civil es historia. Aunque un asesino, como alma en pena, sea vestido de payaso y se le nombre “horroris causa”.

La ineficacia política del gobierno ZP, en cambio, no es historia, sino dramático presente. Las costuras de este país se están deshaciendo y lo único que ZP puede hacer es intentar que miremos a otra parte.

Cuando el gobierno vuelva a resucitar la momia de Carrillo, habrá que gritarle: “Enterradlo en vuestras cajas de muertos de 30 metros cuadrados”, “conservarlo en el alcohol que se bebe en el palau de la Generalitat”, “regaládselo al moro” (por aquello de que no comen jalufo” y así sucesivamente.

Toda España, incluso los republicanos más acrisolados, saben que Carrillo traicionó a su padre, traicionó a los socialistas, traicionó a la república, traicionó a los maquis, traicionó a sus propios camaradas y, finalmente, traicionó al Partido Comunista, deshaciéndolo y pasándose al felipismo… No vale la pena gritar “Carrillo asesino”. Toda España sabe que Carrillo es un asesino. La historia ya le ha juzgado y allí donde quede un rastro de ética y moral, ya hay una condena al criminal verdugo del stalinismo. ¿Para qué más a setenta años del holocausto de Paracuellos?

Lo que la España del siglo XXI no debe olvidar es que la impreparación, la irresponsabilidad y la ligereza se han instalado en el poder con ZP y su gobierno cremallera hecho de ministros amentecatados a un lado y chicas Vogue al otro. Eso es lo que importa, no un asesino moribundo.

ZP, ni olvido ni perdón

ZP ha abierto la caja de los truenos resucitando un pasado que se había intentado olvidar durante la transición. Hoy más que nunca se habla de la guerra civil y, hoy como nunca, se ha reabierto la fractura entre españoles.

En tanto que ciudadanos conscientes de nuestra responsabilidad histórica y de la gravedad del momento actual, no podemos dejarnos arrastrar por las iniciativas guerracivilistas de ZP y sus técnicos en marketing. No podemos contribuir a reforzar Esa tendencia sino a reconducirla contra quien la ha resucitado.

Cada manifestación de guerracivilismo debe convertirse en una demostración de resistencia pacífica contra la política de ZP y su gobierno débil e incapaz. La única esperanza de que ZP pueda ganar una próxima competición electoral es olvidar el presente: se remitirá a la Conferencia de las Azores y luego al franquismo; su mensaje será equiparar la opción del PP en Irak al golpe del 18 de julio, para concluir que solamente la izquierda defiende las “libertades”, “la paz” y demás. Ante este planteamiento, lo peor es entrar en su juego. Si ayer, en lugar de los gritos y las bofetadas, quienes protestaron ante la presencia de Carrillo en la universidad, hubieran enarbolado silenciosamente una pancarta negra con una sola palabra “ZP: no resucites el guerracivilismo para hacer olvidar tus errores”, la iniciativa de los expertos del PSOE en marketing electoral, hubiera constituido un fracaso. Justamente, eran incidentes lo que se pretendía obtener. Y la provocación ha tenido éxito.

 

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Pensar globalmente, actuar localmente

Pensar globalmente, actuar localmente Redacción.- Pensar globalmente y actual localmente. Tales han sido las intenciones con las que se han organizado dos eventos importantes: la Universidad de Otoño de la Asociación Alfonso X (Calpe) y el II Coloquio de Tierra y Pueblo. Ambos eventos han tenido un único objetivo: acompañar la reflexión ideológica y política al ritmo de los tiempos. En una sociedad cambiante como la nuestra, en la que el presente de hoy, mañana es pasado, vale la pena mantener una revisión constante de las propias posiciones, o de lo contrario se pierde el ritmo de los tiempos.

Los grupos alternativos, en lugar de ser grupos políticos reales, han pasado a ser tribus urbanas, partidos virtuales o propagandistas entusiasmados ante cualquier pequeña movilización y que ante los fracasos absolutos llaman a persistir en la misma línea. Que se desengañen sus pocos partidarios: no se trata de dirigir a cuatro skins mal organizados, ni de reproducir formas del pasado con gesticulaciones del presente, ni de confundir los propios sueños por realidad.

La Universidad de Otoño de la Asociación Alfonso X. Actuar localmente

Los días 24-25 y 26 de septiembre, tuvo lugar en la localidad alicantina de Calpe, la I Universidad de Otoño de la Asociación Alfonso X, en la que se reunieron medio centenar de cuadros políticos de distintas organizaciones e independientes. El tema era puntual: preparar las elecciones municipales.

Las municipales del 2007 van a ser una prueba de fuego para todos aquellos que deseen edificar una alternativa a los gobiernos municipales gestionados por el PSOE y el PP. Como se sabe, en las elecciones municipales es donde existe una posibilidad de irrumpir en el terreno político; cualquier otra consulta electoral muestra un techo demasiado alto como para poder alcanzar éxitos con los mimbres actualmente disponibles.

En este sentido, los temas de esta primera edición de la Universidad de Otoño han tenido, todos, relación con las elecciones municipales. Inicialmente, Christian Ruíz, presentó el evento y, acto seguido, pasó a plantear la problemática de la vivienda y las posibles salidas y propuestas que podemos aportar. La vivienda, no es solamente el problema más acuciante de la sociedad española, que se lleva hasta el 65% de los ingresos familiares, sino que, en este terreno podemos aportar iniciativas diferenciadas de los demás partidos. Es más, Christian Ruiz, pasó revista a los programas de los distintos partidos y pudo demostrar que, la burbuja inmobiliaria ha sido hinchada precisamente por las políticas sociales tanto del PP como del PSOE.

En segundo lugar, Ernesto Milà, planteó el tema: “Elementos de un programa político para las elecciones municipales”. Milà dividió su intervención en tres partes: aquellos elementos prioritarios que, por su importancia, pueden estar presentes en los programas políticos de cualquier municipio; aquellos que solamente tienen una aplicación local; y, finalmente, elementos comunes de importancia secundaria. Milà terminó su intervención indicando que lo importante para un éxito municipal es contar con militantes arraigados en su municipio y dotados de capacidad de observación.

El debate sobre organización ocupó buena parte del tiempo de la Universidad de Otoño. Los intervinientes pasaron revista a las distintas formas de organización ensayadas en las últimas décadas y establecieron un punto de acuerdo: agrupar en cada municipio a los que tienen la voluntad de actuar en la misma dirección, en forma de plataformas o comités “ad hoc”; interconectar distintas iniciativas que vayan surgiendo en distintos planos, procurando establecer una unidad estratégica y una autonomía tácticas y organizar todas estas estructuras “en red”.

Todas las intervenciones fueron en la misma dirección: la necesidad de superar las carencias actuales y la proliferación de partidos virtuales, los liderazgos dudosos y las poses de lidercillos, mediante el arraigo de los cuadros políticos en la sociedad de su municipio, de un lado, y no existiendo más liderazgo que el que proporciona el éxito político.

Por otra parte, se planteó un diseño estratégico: existen dos posibilidades, o bien adoptar una actitud pragmática, o bien una actitud testimonialista. Descartada esta segunda, dadas las actuales simetrías políticas, la historia política de nuestro país demuestra que la mayoría absoluta depende del control del centro político. Cuando esta mayoría no existe, la balanza se inclina gracias a los nacionalismos periféricos. Es preciso romper esta situación y adoptar una línea de defensa nacional y de garantías sociales. Esta línea tiene como objetivo capturar el voto de las clases trabajadoras que están viviendo en primera fila los problemas generados por la globalización, creando una fuerza política parlamentaria que sustituya a los nacionalistas como minoría necesaria para formar gobiernos de centro-derecha o centro-izquierda. En otras palabras: captar el voto de los damnificados por la globalización (fundamentalmente procedentes de la izquierda) para apoyar gobiernos de defensa nacional y social (esto es, defensores de la unidad nacional y de políticas sociales de salvaguardia de los derechos de los trabajadores).

Para finalizar, Christian Ruíz dio un curso de comunicación con las masas en las que resumió las distintas técnicas a utilizar en mítines, conferencias y asambleas.

Fuera de las sesiones, la mayoría de cuadros de Democracia Nacional presentes en el encuentro, redactaron una carta colectiva [que hemos reproducido en este blog] manifestando su desacuerdo con las orientaciones del actual presidente del partido, Manuel Canduela. Así mismo se acordó publicar los textos de las conferencias y debates en la web de próxima inauguración www.democracianacional.info

El hecho de que las conclusiones de este encuentro se presenten a la totalidad de cuadros y militantes del ambiente, se debe a que se juzga que pueden ser asumidos por la mayoría de organizaciones y que esta práctica supone un primer paso para trabajar “en red” (no “en la red”). Así mismo, no es casual el hecho de que este encuentro haya versado exclusivamente sobre la “política y las elecciones municipales”, pues de lo que se trata es de “pensar localmente”. El próximo encuentro a celebrar a finales de enero tendrá como tema central: “Las políticas sociales”.

El II Coloquio de Tierra y Pueblo: pensar globalmente

Los días 4, 5 y 6 de noviembre, tendrá lugar en las proximidades de Valencia el II Coloquio de Tierra y Pueblo. Durante el transcurso del mismo, se realizarán distintas conferencias y presentaciones, así mismo, los grupos y asociaciones participantes colocarán puestos de venta de libros, música, camisetas y todo tipo de artículos relacionados con nuestro ambiente. Asistirán camaradas venidos desde todos los puntos de la península, así como representantes de movimientos identitarios europeos.

Los temas a desarrollar por los ponentes tienen todos que ver con el actual proceso de globalización y el nuevo rumbo adoptado por la sociedad del siglo XXI. El tema central del coloquio es “Eurosiberia, la creación de una potencia etno-política”. Bajo este rótulo se incluyen conferencias sobre geopolítica, temática identitaria, polémicas y debates sobre las dimensiones nacionales, unilateralismo y multilateralismo.

Entre los participantes se encuentran Gabriel Adinolfi (Italia, director de Orion, Autor de Noi Terza Posizione y Nos belles années de plomo, Fundador de Polaris), Carlos Dufour (Argentina-Alemania, Profesor y doctor de filosofía, colaborador de diversas revitas alemanas y sudamericanas), Guillaume Faye (Francia, escritor y pensador de referencia en el mundo de las ideas identitarias, autor de varios libros e innumerables artículos, medalla de bronce de la Duma rusa), Salvatore Francia (Italia, antiguo dirigente de Ordine Nuevo, director de Identità), Pierre Krebs (Alemania, fundador de Thule-Seminar, dirige y participa en varias publicaciones identitarias alemanas, autor de “Combate por lo esencial”), Andreas Molar (Alemania, redactor-jefe de Deutsche Stimme, la revista del NPD, presidente de la Sociedad de Publicistas Libres), Erwin Robertson (Chile, profesor de Historia Antigua en la Universidad de Santiago de Chile, director de “Ciudad de los Césares”), Pierre Vial (Francia, profesor de Historia Medieval en la Universidad de Lyon III, presidente de Terre et Peuple, y director de la revista homónima, fundador del GRECE, autor de numerosos libros y ensayos), Enrique Ravello (España, presidente de Tierra y Pueblo, director de la revista del mismo nombre, colaborador de diversas publicaciones identitarias europeas) y Ernesto Milà (escritor y periodista, autor de numerosos libros y animador de infoKrisis).

Entre los colaboradores se encuentran las revistas Arthos (publicación de cultura y testimonio tradicional). Sol Invictus (Asociación Cultural Padovana), Heliodromos (Centro de Estudios y Formación Tradicional de Catania), Raido (Asociación Cultural, Roma), Centro Studi La Runa (Chiavari), Deutsche Stimme (NPD), Revista Identitá (Italia), Revista Orion (Italia), Terre et Peuple (Francia).

Los interesados en participar en este evento pueden encontrar más información en http://www.tierraypueblo.com o solicitar más datos y adherirse en tenostra@tiscali.es.

Lo particular y lo global

Estos eventos y otros que se sucederán a lo largo del año 2006, son grandes ocasiones para que los militantes recién llegados a nuestro ambiente aumenten su nivel de formación política en dos niveles: el local y el global. Cuando se pasa revista a los fracasos y a las limitaciones de los partidos políticos hoy existentes en nuestro ambiente, forzoso es reconocer que sus dirigentes, están huérfanos de ideas y ajenos en gran medida al flujo de ideas de nuestro tiempo.

Sin una clase política dirigente digna de tal nombre, arraigada en sus localidades y en sus medios sociales, no va a ser posible un despegue de nuestro ambiente.

© Infokrisis – infokrisis@yahoo.es