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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

ORIENTACIONES

MANFIESTO POR LA IDENTIDAD Y CONTRA EL ABURRIMIENTO DEL ESPÍRITU

MANFIESTO POR LA IDENTIDAD Y CONTRA EL ABURRIMIENTO DEL ESPÍRITU

Infokrisis.- El tiempo nos persigue, nos presiona y son va liquidando poco a poco. Por tanto no es de extrañar que dispongamos de poco tiempo para insertar artículos y comentarios en infokrisis. De todas formas, parafraseando el manifiesto por la muerte del espíritu que circula desde hace algún tiempo y sin ánimo de querer enmendarlo, hemos acometido de un tirón la redacción de la primera versión de este “Manifiesto por la Identidad y contra el Aburrimiento del Espíritu” que iremos limando en las próximas semanas.

MANIFIESTO POR LA IDENTIDAD

Y CONTRA EL ABURRIMIENTO DEL ESPÍRITU

Mi espíritu es tal cuando tiene rostro.
Un espíritu sin rostro es lo más parecido a una mierda bien aplanada;
es cualquier cosa menos espíritu.
No le pido a mi espíritu ni que sea brillante, ni siquiera que llame la atención.
Solamente que sea él mismo. Le pido honestidad hacía sí mismo y hacia el mundo
Que pueda decir: ”no hoy otro igual a mi, soy único en la creación”.
Cada espíritu libre es una estrella en el cielo diferente a todas las demás,
a distancias diferentes y con magnitudes originales.

Todas están hechas de la misma materia, pero cada una es única e irrepetible.
Cada espíritu aburrido o agónico es un grano de arena en un desierto
hecho de miles de millones de unidades individuales iguales en todo.
Quiero saber quién soy yo, cuál es mi identidad.
Quiero saber quiénes son como yo.

Quiere tener un destino común con ellos. Hacer grandes cosas.
Quiero reconocer en otros un sustrato común
lo suficientemente intenso como para poder decir “Somos hijos del mismo tronco”,
pero lo suficientemente diferenciados como para afirmar
“Yo tengo principio de razón suficiente”. Yo tengo identidad. Tengo rostro propio.

Vivimos los tiempos en los que el espíritu languidece y bosteza:

El tiempo del último hombre, productor alienado y consumidor integrado con el cerebro abotargado, la cabeza en la tierra y los pies en el cielo.

El último hombre es aquel cuyo espíritu bosteza.

1. La coberturas al nihilismo

El drama del hombre moderno es que carece de identidad o lo que es peor que asume falsas identidades. Lo sabe todo sobre la Pantoja, sobre las cotizaciones en bolsa o sobre quien ganará la liga, pero ignora fundamentalmente quién es, cuáles son sus raíces, y, como máximo le preocupa -en raros momentos de lucidez- cuál será su destino. De hecho, todas las pantojas y julianes mediáticos, todas las cifras de la bolsa y todas las ligas de cualquier deporte, no son más que coberturas que ayudan al hombre moderno a cubrir y enmascarar su nihilismo.

El nihilismo es esa certidumbre inconmensurable que emerge en los raros momentos de lucidez de que no hay nada que merezca la pena ser defendido, que no hay nada después de la muerte y la sensación de que tampoco hay vida antes de la muerte; que no hay nada más que un valle de lágrimas que convertimos en llevadero gracias a que nos olvidamos de él.

Política, instituciones, deporte, ocio, información, filosofía, sectas, valores, no son hoy más que coberturas al nihilismo, clavos ardiendo que nos ayudan a olvidar el hecho esencial: que no tenemos nada bajo los pies, que estamos en el vacío, que no tenemos nada sólido en lo que apoyarnos. Cualquier actividad social, política, emotiva, sentimental, cultural o espiritual, es inmediatamente transformada en una excusa y una justificación para desviarnos de la realidad.

Descubrir la naturaleza nihilista del mundo moderno en el que hay muy pocas cosas dignas de ser defendidas sin reservas mentales, es, sin duda, el elemento imprescincible hoy para asimilar la realidad de un mundo hecho por el ser humano que está terminando con lo que de humano hay en el ser.

2. Por un esfuerzo de objetividad

No vamos a sugerir nuevas coberturas al nihilismo. Sería demasiado fácil, indicar una dirección y decir, “por ahí está la ruta de la salvación, allí estaremos seguros en nuestro pesebre decorado con todo tipo de recursos tranquilizadores”. En este momento histórico no hay más alternativa ni más salida que percibir en un esfuerzo heroico, la realidad del mundo tal cual es. Y a esto llamamos: a un esfuerzo de objetividad.

No queremos aburrirnos, ni asumir la sonrisa estúpida del ingenuo satisfecho con su propia ignorancia: queremos llegar a conocer, hasta tocarlos con el dedo, los rasgos de nuestro mundo, nuestros propios rasgos y los rasgos de nuestra comunidad, percibirlos sin coberturas tranquilizadoras de ningún tipo. A eso llamamos “identidad”. Una identidad es la constancia de que somos así y no de otra forma.

Puede que lo que encontremos no nos guste. En ocasiones comprobamos que hay rasgos excesivamente odiosos en nosotros, en otros o en el mundo, como para que podemos admitirlos. Si en ese momento nos derrumbamos, es que somos débiles. Es preciso ayudar a los débiles, pero justo es reconocer que el mundo no es de ellos. Lo esencial es ver el rostro del mundo, de nosotros mismos y de los otros, tal cual es, como el rostro de Medusa y sobrevivir, sin quedarse petrificado. Eso nos hará fuertes. El mundo del futuro es para los fuertes y fuerte es aquel que decide seguir el pie tras haber percibido en toda su intensidad y mirándolo a los ojos, el rostro de Medusa.

3. Vivimos un mundo fundamentalmente injusto

No importa el orden en el que realicemos nuestras pesquisas, si realizamos un análisis pormenorizado, siempre advertiremos que el desorden, el caos, la patología, la injusticia y la oscuridad son las dominantes.

Cualquier campaña electoral es una aglomeración de mentiras en donde gente que ambiciona servirse del pueblo afirma, elección tras elección, que su deseo es servir al pueblo. Cualquier programa de gobierno está hecho para la defensa de los intereses de las clases dirigentes. ¿Sabéis de algún político que haya aprobado alguna ley que pueda ser lesiva para sí mismo?

No existe democracia, ni sombra de democracia, existe simplemente plutocracia, esto es, el poder del dinero. No existe representatividad sino dramatización de un psicodrama en el que los primeros actores son papá poder y mamá oposición, unidos ambos, hasta que las próximas elecciones los separen, en el reparto de los beneficios reportados por los grandes negocios que solamente se hacen a la sombra del poder.

Cualquier actividad lúdica, a fin de cuentas, no es más que el panen et circenses, la morfina tranquilizadora que precisan las masas. Al parecer, es de buena nota que un domingo de ocio, redima una semana de infelicidad.

4. Tengo rostro propio: tengo identidad.

Es preciso tener plena conciencia de uno mismo y del mundo. Sé quien soy, sé lo que soy. Sé de lo que soy y de dónde soy.

Tengo referencias, tengo identidad, tengo rostro. Mi rostro es mío y no me pertenece más que a mí.

Tengo identidad propia como persona diferenciada por que soy hijo de una familia, heredo los genes de mis antepasados, los rasgos propios de la cultura que desde la noche de los tiempos fue la nuestra.

Tengo identidad propia de la tierra en la que he nacido y con la que comparto unos rasgos comunes con la gente hija de esa misma tierra.

Tengo una identidad como ciudadano de una nación histórica que dispone de unos rasgos identitarios propios y de una lengua que figura entre las más utilizadas.

Tengo una identidad como miembro de una comunidad de naciones que comparten la misma cultura, Europa, cuyo proyecto debe ir mucho más allá de dar una nueva dimensión geopolítica a los Estados Nacionales que ya no están en condiciones de afrontar por si solos la era de la globalización.

Si tengo identidad, sé quien soy. Sé de dónde vengo. Sé a dónde voy. Todo lo demás me viene dado, de forma adicional.

Mi identidad es mi espíritu.

5. El espíritu no ha muerto. Simplemente se aburre.

No sabemos si el “espíritu” ha muerto, o simplemente, se aburre. El que muriera no sería, a fin de cuentas, más que la posibilidad de que resurgiera fortalecido. A veces, para conocer la luz del sol hace falta haber atravesado la noche oscura. Lo peor es que el espíritu no ha muerto: simplemente se aburre y bosteza, está sumido en la inacción, en la apatía, la abulia y la indolencia y en las mieles de lo confortable. Alguien a punto de perecer o un alma muerta, pueden reaccionar o resucitar. De un bostezo lo único que emana es la inacción y el hastío. Nuestro mundo vive en esa fase: la del bostezo del espíritu.

Esa fase tiene como denominador común la “basura”. Basura es aquello que no querríamos que nos acompañara y que, por tanto, se arroja a los estercoleros. La basura es lo desechado y lo desechable.

Una civilización normal jamás viviría de la basura sino que se recrearía en la excelencia. Hoy única excelencia concebible y comunicable es la basura. Como si el dicho bíblico de “no arrojéis perlas a los cerdos” fuera el leit-motiv de nuestro mundo nos alimentamos de comida-basura, nuestro ocio se nutre de ocio-basura, nuestra televisión es basura entre la basura, nuestros valores son valores-basura, e incluso nuestros puestos de trabajo están hechos de trabajo-basura y, lo que todavía es más angustioso, de salario-basura, legitimados por contratos-basura con el visto bueno de sindicatos-basura y de gobiernos-basura.

La representatividad de nuestras instituciones es cuestionable y todo lo que deriva de ellas: políticas fiscales, políticas sociales, políticas nacionales, políticas, energéticas, políticas antiterroristas, políticas de Estado, políticas de juventud, están tan cerca de la basura, si no son pura basura, que tienen su indudable hedor.

Si hemos aceptado un mundo construido a base del culto a la basura, es porque algo en nosotros sintoniza con la basura. Cuando se acusa al materialismo de ser el causante de todo esto, hace falta sonreír. Somos materia orgánica así que alguna atracción deberíamos tener hacia todo lo que es como nosotros.

El león de la selva ignora lo que es el materialismo pero sabe que si no come, muere, que su territorio es suyo y que si no se reproduce muere la especie.

Instinto de supervivencia, instinto territorial e instinto de perpetuación de la especie, derivan de la condición animal que compartimos. Nietzsche no ironizaba tanto cuando hacía decir a su Zaratustra: “Hemos recorrido el camino entre el gusano y el hombre, pero todavía queda en nosotros mucho de gusano”.

6. Afirmar los instintos. Ser como fieras

No podemos renunciar a nuestros instintos porque forman parte de nuestra herencia biológica. No seremos nosotros quienes los negaremos. Para eso ya está Zapatero y su increíble deseo de modelar a la sociedad y al ser humano a golpe de decreto ley. Pero la naturaleza siempre se ha obstinado en llevar la contraria a la izquierda, desde los falansterios utópicos del XIX hasta la Alianza de Civilizaciones del XXI. La izquierda ha trabajado sobre una idea del ser humano alambicada por intelectuales. Cuando estos intelectuales han dejado de elaborar ideas, la izquierda europea ha intentado gestionar el mundo del siglo XXI con las ideas de mediados del XVIII.

La izquierda es la primera interesada en que el espíritu bostece, tanto como la derecha está interesada en que el espíritu se recree en valores conservadores sin caer en la cuenta de que hoy hay poco que merezca ser conservado. Derecha e izquierda viven inmersas en una “libertad, igualdad, fraternidad” en distintas diluciones, desde la radical de la izquierda anarquista, hasta la atenuada de la derecha liberal. Los valores que inspiran a los “liberales” de la COPE, no son radicalmente diferentes de los valores que sostienen desde la SER.

Desde 1789, la izquierda no ha querido hacer otra cosa que llevar a la práctica esos ideales: en la revolución francesa, en la revolución soviética, en la revolución del 68, siempre, una y otra vez, se ha intentado retornar al paradigma “libertad, igualdad, fraternidad” y siempre, parajódicamente, se ha construido un mundo cada vez más alejado, en el que

- la libertad ha sido nominal pero no real,

- la igualdad real en el miseria y

- la fraternidad convertida en complicidad.

El GULAG ya estaba en Rousseau y no sólo en Marx.

Cuando a partir del siglo XVIII se empieza a negar la importancia del instinto en el ser humano y cuando en el XXI ya ni se considera, es que se parte de la base de un concepto erróneo del ser humano. Las cadenas de ADN todavía no pueden modificarse sustancialmente, un decreto ley no introduce alteraciones en los genes, un brillante discurso buenista a lo ZP puede satisfacer a los espíritus aburridos y si se rifa un piso al acabar el mitin, mucho mejor, pero difícilmente servirá la sacar al espíritu de sus bostezos.

Reconocer la instintividad es fundamental para despertar. El gran drama de la civilización es que pone riendas al instinto. Y contra más progresista se es, más gruesos son los eslabones de la cadena. Así pues, hay algo en la naturaleza humana que es puramente biológico, material e instintivo… así que cuidado con las críticas al materialismo porque equivaldrían al arquitecto que negara el valor de la arquitectura. No se puede vivir de espaldas a lo que somos. Y “somos” aquello con lo que hemos sido formados. Entra otras cosas, materia e instintividad, con todas las modulaciones que se quiere, pero con un sustrato de animalidad irremediable.

7. Grandeza y miseria de nuestras neuronas

Hay un elemento que nos permite ir más allá de nuestros instintos. De hecho, debemos ir más allá de nuestros instintos, pero no negarlos, ahogarlos o abolirlos. Para ello, el cerebro es nuestro aliado.

Somos materia biológica. Si somos algo más que mierda seca y algo menos que pura luz solar, se lo debemos a nuestro cerebro. Allí residen las células más evolucionadas de todo el universo. Células, hechas de materia orgánica, que, sin embargo, interrelacionadas en redes neuronales y animadas por una especie de chispa eléctrica, producen pensamiento. A fin de cuentas, la materia tan poco puede ser tan repelente, si de ella emanan las ideas. Y en raras ocasiones hasta buenas ideas.

Existe pues, un mundo biológico e instintivo que nos hace actuar como actuamos por fidelidad a nuestra naturaleza animal. Pero existe también un cerebro que nos permite elegir: bueno o malo, positivo o negativo, derecha e izquierda, arriba o abajo, abierto o cerrado. La gran ventaja del cerebro es que crea el pensamiento. Su gran desventaja: que ese pensamiento es dual. Admite el acierto en un 50% y en otro 50% el error. El ser humano puede ser un psicópata o un santo.

Los instintos son neutros: garantizan la supervivencia, pero cuando el cerebro influye demasiado en la instintividad puede ocurrir que la zona oscura del cerebro convierta a nuestros instintos en vías de perdición. Si bien no es cierto que el animal mate solo para sobrevivir (mis perros matan gallinas por el mero placer de hacerlo y seguramente lo hacen por aburrimiento como forma criminal de ocio), si es rigurosamente cierto que los instintos no tienen necesariamente una connotación negativa. Pero cuando la parte oscura del cerebro humano se superpone a un instinto y toma el control de una pulsión del espíritu, entonces se producen corrupción, psicopatías, obsesiones, abusos y crímenes. Nuestros habituales políticos corruptos están hecho de un exacerbado instinto de posesión, sin la sanción moral necesaria racionalizada por el cerebro. El instinto sexual está presente en todos los seres humanos incluso en los más asexuados, sin embargo, la obsesión sexual no es más que el instinto, desviado de su función originaria, y reconducido hacia donde un cerebro trastornado le lleva. En el cerebro radica la dualidad. Y la dualidad es una caída en relación a la unidad.

8. Nuestra síntesis intuitiva: el corazón.

La hermosura de una catedral gótica no puede ocultar algunas imágenes de hondo dramatismo. En Chartes, pero también la Catedral de Barcelona y en Amiens, en la fachada principal, existe una imagen paradójica: un santo luce sonriente su cabeza cortada bajo el brazo… Yo, de mayor, quiere ser como éste.

El origen biológico nos condiciona, el cerebro nos escinde pero también permite el pensamiento y la racionalidad, nos abre el camino a los valores positivos o nos hunde en las obsesiones y las perversiones. Pero luego está la imagen del guillotinado, perífrasis simbólica de un ser humano guiado por sus intuiciones. No es poesía afirmar que las intuiciones tienen su sede en el corazón.

Hace falta servirse del cerebro justo lo justo para no perder el contacto con la racionalidad. Pero es ahí, en ese órgano dual, en donde nuestro espíritu bosteza, allí donde languidece. Allí donde el cerebro dice: “no te arriesgues”, “en el fondo vives tranquilo”, “vive feliz, vive contento”, “¿eso y lo otro? ¡qué más te da!”, “¿los problemas del mundo? ¿los problemas de tu tiempo? ¡para qué te vas a preocupar! ¡preocúpate sólo de ti y de los tuyos! Al resto que les den…”, allí estamos librando una batalla que no puede resolverse por la racionalidad. A fin de cuentas, el cerebro tiene razón: “si, ¿para qué arriesgarse? ¿para qué comprometerse? ¿para que afirmar algo que no produzca bostezo?”. Es la actitud que Eugene Ionesco denunció en su inolvidable pieza teatral “El Rinoceronte”: “Puesto que no es pecado ser rinoceronte…, seámoslo; de hecho, todos los son”. El cerebro es el instrumento técnico para hacer avanzar al ser humano y a la civilización. Repetimos: el instrumento técnico. Poco más. Como todo instrumento técnico, funciona gracias a la racionalidad y a las leyes de la lógica conocidas, como mínimo, desde el siglo VI aC. A la hora de las grandes decisiones, si nos fiamos de nuestro cerebro, terminaremos, sin duda, bostezando. O, en cualquier caso, haciendo lo incorrecto.

Para “saber” qué es lo correcto está el “corazón”. Decir corazón es decir intuición. Si el instinto pertenece a nuestra naturaleza biológica garantía de la persistencia de la especie, la intuición está más allá del cerebro, es un pensamiento no basado en la racionalidad, sino en la intensidad, no en el proceso discursivo sino en la certidumbre de lo correcto, no en el análisis sino en la convicción brusca que irrumpe bruscamente en el núcleo de la personalidad sin pasar por los circuitos neuronales. La intuición es, a fin de cuentas, suprarracionalidad, de la misma manera que el instinto es infrarracionalidad.

Contra más cerebral es el ser humano, más reducida tiene su instintividad. Contra más bosteza el espíritu humano, más cierra la puerta al instinto. La intuición se cultiva haciendo confluir el noble arte de la objetividad (la obsesión por la realidad) y la práctica del vacío mental: es entonces cuando aparece esa lúcida fuerza suprarracional que nos indica el camino a seguir.

Si el instinto se sitúa en la esfera de lo biológico, la intuición se sitúa en un terreno alejado de la materia. Anida en el espacio del corazón, pero no es el corazón. Lo que sea que haya –si es que hay algo– más allá de la intuición –acaso estados de conciencia diferenciados de arrobamiento profundo situados en el sendero de la experiencia espiritual– no es objeto de este manifiesto. Dominar el arte de la intuición o insertarse en su atrio, suponen ya un primer nivel de sacudirse el aburrimiento.

8. Del cocinero al constructor, o la tarea del espíritu

El cocinero tiene recetas. El cantero modela la piedra con su mallete y su cincel. La tarea del primero es efímera y termina desembocando por el colom, el recto y las tuberías pestilentes. El cantero construye sobre lo sólido, la catedral eterna. Cuando coge una piedra para modelarla, su instintividad le dice que lo hace porque precisa un refugio, su racionalidad le dice que una piedra tallada colocada junto a otra crea un muro y sobre dos muros y sus contrafuertes se sostiene un bóveda; pero el cantero, coge una piedra y deshecha otra porque “intuye” en una las condiciones que no “percibe” en la otra. Instintividad, racionalidad e intuición, no pueden estar ausentes del oficio del cantero, como no pueden estar al margen de una vida plena. Hoy, las tres, están al margen de la modernidad.

La modernidad ha transformado:

- la intuición en superstición. La superstición es el culto a lo irracional.

- el instinto en animalidad. La animalidad está en las antípodas de lo humano.

- la racionalidad en conformismo. El conformismo es el bostezo profundo del espíritu.

Roto el conformismo, arrojada lejos la animalidad y desterrada la superstición, el bostezo, como la noche oscura, quedan atrás. Y se abre la tarea del constructor, esto es del ser humano consciente de que tiene que construirse a sí mismo si quiere construir el mundo, modulando su sistema de identidades.

© Ernesto Milà

POR UNA OFENSIVA EN INTERNET CONTRA LA INMIGRACION MASIVA

POR UNA OFENSIVA EN INTERNET CONTRA LA INMIGRACION MASIVA

Infokrisis.- Dentro de un año habrán llegado a nuestro país 6.000.000 de inmigrantes, justo cuando se manifiesten de forma inequívoca los síntomas más duros de la crisis económica. Nos aproximamos a la crisis social, étnica y religiosa, más grave de toda la historia de España. Es preciso movilizarse y, cada cual en su ámbito de influencia, adoptar iniciativas imaginativas que contribuyan a impulsar un formidable movimiento cívico contra la inmigración masiva.

 

Rogamos que se haga llegar a todas las webs, portales y blogs anti-inmigración la siguiente circular y los interesados se pongan en contacto con el email: no_a_la_inmigracion@yahoo.es

 

La creación de un “anillo informático”, supone:

 

1) El reconocimiento de que todos los firmantes están preocupados por el mismo problema y aceptan trabajar para denunciar la situación real de la inmigración masiva.

 

2) El apoyo mutuo a las distintas webs, portales y blogs, publicitando los nuevos materiales incorporados en cada una de ellas.

 

3) El aceptar trabajar juntas para la realización de determinados estudios y proyectos elegidos de común acuerdo por todos los integrantes del anillo.

 

4) Procurar difundir la necesidad de la lucha contra la inmigración ilegal y masiva, utilizando todos los recursos del ciberespacio.

 

5) Realizar encuentros personales para el intercambio de información, el establecimiento de grupos de trabajo o la celebración de conferencias públicas sobre el tema de la inmigración masiva.

 

6) Enviar comunicados a los medios de comunicación convencionales e informáticos y a las formaciones políticas, asociaciones culturales y movimientos sociales, sobre los problemas, la realidad y los riesgos de la inmigración masiva.

 

Se trata de una iniciativa que aspira a formar una red de apoyo mutuo, contactos horizontales, sin jerarquía, ni centro de decisión, ni otra estrategia que la de contener a la inmigración masiva y la desfiguración y pérdida de nuestra identidad que, inevitablemente, generará.

 

Presentamos a todas las Webs, portales y Blogs anti-inmigración del ciberespacio la propuesta de constituir un anillo “NO a la inmigración masiva” sobre las siguientes bases:

 

Las webs, blogs y portales abajo firmantes :

CONSIDERAMOS

1) Que la inmigración masiva y descontrolada es el primer problema de este país en el momento actual y se va a convertir en un problema social, étnico, cultural y religioso sin precedentes.

 

2) Que el gobierno ZP es absolutamente incapaz de solucionar el problema y el máximo responsable del “efecto llamada” generado.

 

3) Que no debe existir más inmigración que la estrictamente necesaria o de lo contrario, tal como está ocurriendo, la brusca llegada de 5.200.000 de inmigrantes, ha producido graves desajustes en la sociedad española que repercuten especialmente en las clases más modestas.

 

4) Que es inadmisible la violación diaria de nuestro territorio y la política de hechos consumados (“aquí estamos y aquí nos quedamos”) impulsada por las mafias de la inmigración ante la pasividad y el desinterés gubernamental.

 

5) Que en el momento actual, lo primordial para la sociedad española es contener la oleada (cayukos, pateras, vuelos a Barajas, autobuses en los Pirineos) y desactivar, de una vez y para siempre, el “efecto llamada” iniciado con la reforma de la Ley de Inmigración de 1999, abordada por el PSOE.

 

6) Que esta tarea, precisa un actitud enérgica y clara, incompatible con la gestión del gobierno ZP, con su ambigüedad manifiesta y su culto idolátrico a lo “políticamente correcto”.

 

7) Que el “multiculturalismo” y el “mestizaje” son las coartadas pretendidamente intelectuales del lobby inmigracionista para justificar la desfiguración de nuestra identidad como pueblo europeo.

 

8) Que estamos ante un problema nuevo, sin precedentes en la historia de nuestro país, lo que implica aplicar soluciones tan imaginativas como drásticas no contenidas en programas ni en fórmulas del pasado.

 

9) Que, globalmente, la inmigración es un fenómeno negativo para nuestra sociedad, para nuestro mercado laboral y para nuestra economía, en tanto genera más gastos que beneficios y resta prestaciones y posibilidades laborales a la población autóctona.

 

10) Que si la sociedad española no reacciona, nos vamos a enfrentar a la vuelta de pocos años a un conflicto que será a la vez étnico, social y religioso, indudablemente violento.

 

11) Que sostener estas posturas no supone defender posiciones xenófobas ni racistas, sino ser conscientes de lo que la sociedad española ha definido como su “principal problema”.

 

Y es por todo ello que PROPONEMOS:

Impulsar

 

a través de Internet un fuerte movimiento cívico, social y de opinión, tendente a reclamar medidas enérgicas para atajar este problema.

Movilizar,

informar y concienciar a la opinión pública sobre la realidad del conflicto.

Denunciar

a los responsables del conflicto y a los principales artífices de la dejadez gubernamental.

Elaborar

y difundir documentos y dossier actualizados que expresen la realidad del problema.

Oponernos

a la política de mentiras y medidas inútiles del gobierno ZP y al silencio del PP en materia de inmigración.

 

Tareas para las que las webs y blogs abajo firmantes, nos unimos en el “Anillo NO a la Inmigración Masiva”, independiente de cualquier partido e ideología política:


¿QUÉ ES UN LABORATORIO DE IDEAS? ¿POR QUÉ UN LABORATORIO DE IDEAS?

¿QUÉ ES UN LABORATORIO DE IDEAS? ¿POR QUÉ UN LABORATORIO DE IDEAS?

Infokrisis.- Los acontecimientos que tienen lugar en el mundo circulan a una velocidad excesivamente rápida como para que un solo individuo pueda seguirlos de manera objetiva y al paso con la realidad. La complejidad de nuestro mundo moderno apunta contra la línea de flotación de las individualidades. Hoy ni siquiera se recuerda lacanción de Bob Dylan: "Los tiempos van cambiando"... el propio paso del tiempo la ha relegado al olvido. Por eso, los laboratorios de ideas y las sigergias generadas en su interior entre distintas estructuras de este tip, es una forma de remontar este problema.

LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y SU INADECUACION PRESENTE

Los partidos políticos son estados mayores de futuros ministros o de concejales en busca de la recalificación, y en su nivel más mediocre, “aparatchiks” en busca de un salario a cambio de una tarea burocrática. No son, desde luego, el mejor lugar para estudiar tendencias, ni para seguir el paso de la modernidad. Como máximo pueden servir para seguir la actualidad política, siempre, eso sí, bajo el prisma deformante del oportunismo político. Así que ni siquiera sirven para entender otra cosa que el eterno juego entre el poder y la oposición, de yo digo negro donde tú propones blanco. La lectura de la prensa, en el día a día, nos confirma en estas observaciones.

En cuanto a los “tertulianos” y opinadores profesionales, la cosa no mejora. En ocasiones se limitan a ser la voz de su amo –los periodistas “orgánicos” al servicio del PP o del PSOE, resultan francamente previsibles y fastidiosos- y solo una ínfima minoría va más allá del día a día y del comentario pedestre sobre la actualidad. El resultado es que, constantemente, nos levantamos sorprendidos por la confirmación de nuevas tendencias que nadie había sido capaz de prever. Bruscamente, nos enteramos de que el petróleo se acaba. O que el cambio climático es inexorable. O que el agua escasea. O que los chinos se comen la economía mundial. O que Rusia se reconstruye.

Todos estos opinadores, partidos, tertulianos y demás “enteraos” nos hablan del fenómeno que toca, pero ni siquiera son capaces de llegar al fondo de la cuestión. Por ejemplo, llevan seis años aludiendo constantemente al “terrorismo internacional” y a “Al Qaeda”, sin que todavía hoy hayan sido capaces de explicar el fondo de la cuestión, ni quién provoca verdaderamente el terrorismo. Se limitan a comentar los informes emitidos por servicios de seguridad internacionales… los cuales, probablemente, inspiren buena parte de ese terrorismo. El asesinato de Pierre Gemayel en Líbano, tres coches bombas en Ciudad Sadder en Bagdad… ¿verdaderamente son obras terrorismo internacional? O detrás de ellos es más lógico ver un intento de Israel de revitalizar la guerra civil libanesa para descongestionar el frente norte y tener entretenidos a los terroristas de Hezbollah matándose con las milicias cristianas. Y detrás de buena parte de los atentados en Irak, ¿no es más lógico ver a la inteligencia militar americana creando una guerra civil dentro de la guerra contra el ocupante, es decir, contra los propios americanos? ¿Todos los informes que llegan a los medios de comunicación procedentes de servicios, son veraces? ¿O son, antes bien, meras intoxicaciones?

Sea como fuere, el periodista de a pie es incapaz de tamizarlos y en cuanto a los partidos políticos, lo miden todo por interés de partido, en absoluto por su relación con la verdad. Al PP le interesa demostrar que tras el 11-M está ETA y al PSOE le interesa legitimar su victoria electoral sosteniendo que los islamistas radicales están tras la matanza. Pocos son los que reconocen que no se sabe gran cosa de los autores del 11-M.

Detrás de todo esto lo que encontramos es, o bien falta de información, o bien necesidad de información veraz, o bien exceso de información e incapacidad para tamizarla, seleccionarla y ordenarla.

Sea como fuere, en cualquiera de estos casos, ya sea a la hora de analizar la realidad política y los acontecimientos que se van sucediendo o a la hora de prever tendencias y de afrontarlas, lo que está suficientemente claro es:

1) La necesidad de seguir de cerca las modernas tendencias globales de la humanidad a fin de poder establecer y prever políticas y estrategias capaces de afrontarlas.

2) La incapacidad para un sólo observador y analista de procesar todos los datos que tiene a su alcance en la red o en medios convencionales.

3) La necesidad para partidos y grupos que aspiran a rectificar las orientaciones políticas o sociales de tener información veraz y constantemente actualizada para establecer estrategias de intervención.

 

LOS THINK TANKS COMO FORMA DE ESTABLECER SINERGIAS

Un “think tank” es, literalmente, “un tanque de ideas”. La traducción a términos castellanos sería “laboratorio de ideas”. Este tipo de instituciones surgieron en el Reino Unido y EEUU, formadas por profesionales de distintos sectores que generan ideas o consejos útiles para adelantar tendencias de futuro y permiten adoptar estrategias válidas a la hora de planificar y tomar decisiones en una empresa, un sector, un país o un territorio. Se ha definido su tarea así: “Inspiran y dan ideas a personas de acción que mueven la sociedad y generan conocimiento valioso para la toma de decisiones, con un razonamiento coherente y procesos de reflexión elaborados mediante una alianza cooperativa de aportaciones plurales".

Desde principios de siglo, la política anglosajona y específicamente la norteamericana, se ha visto influida por estos think tanks que nunca han tenido en sus manos poder político real, pero sí han influido en las decisiones del poder político, lo han condicionado y, con frecuencia, mediatizado. La Comisión Trilateral, el CFR, el Club Bildelberg, el Instituto de Relaciones Exteriores, el Instituto de la Empresa, o en España, el Instituto Elcano, o el Grupo de Estudios Estratégicos, son distintas formas que puede adoptar un “think tank”.

Los laboratorios de ideas no son “círculos culturales”, sino que disponen de técnicas de trabajo específicas y de formas de actividad por encima de partidos e instituciones. No buscan el poder, solamente situarse bien en relación al mismo y ofrecerle ideas y asesoramiento.

Los laboratorios de ideas agrupan, en síntesis, a gente capacitada y con capacidad de estudio, racionalización y objetivización, para estudiar determinados aspectos, aprovechando unos las conclusiones de los otros.

No es un “círculo cultural” porque no pretende hacer “cultura” –aun cuando una forma de establecer un laboratorio de ideas es acogiéndose a la forma de círculo cultural y aunque algunas de sus actividades (conferencias, cenas-coloquio, seminarios, publicaciones, webs) sean similares a las de este tipo de asociaciones. El laboratorio de ideas aspira a influir sobre ambientes concretos e inspirar acciones determinadas, mientras que un círculo cultural se limita a difundir un determinado aspecto de la cultura.

Así mismo, es posible establecer sistemas de cooperación entre distintos laboratorios de ideas para configurar planes de actuación más ambiciosos.

COMO FUNCIONAN LOS LABORATORIOS DE IDEAS

Las dinámicas de funcionamiento de un laboratorio de ideas responden a unas técnicas de funcionamiento precisas. Parte de la actividad se realiza colectivamente, por medio de los llamados “brain storming”, literalmente “tempestad de ideas”, donde cada sujeto lanza sobre el tapete su idea, sin criticar a las demás. Al acabar, existen un cierto número de ideas similares y reconducibles a otras; finalmente, se trata de excluir algunas que no se adaptan a la finalidad propuesta. Luego, trabajando sobre las que quedan, es posible, entre todos, irlas perfeccionando, analizándolas o desechándolas. El resultado final es una idea que ha superado la crítica de todos, que todos han contribuido a perfeccionarla y que supone una respuesta al problema inicialmente planteado.

La creación de grupos de estudio es una formulación clásica de los laboratorios de ideas. Se trata de grupos cerrados cuyo trabajo no se pone de manifiesto hasta que termina la reflexión y se publican sus conclusiones.

Luego están las conferencias en las que un personaje notable explica su posición sobre determinado problema y es asaeteado a preguntas por el auditorio a fin de llegar a conclusiones lo más nítidas posibles.

La elaboración del dossier ocupa un aspecto importante de los laboratorios de ideas. Dentro de cada dossier, el material está ordenado por importancia y origen, clasificado y resumido en la introducción.

Los recursos facilitados por Internet allanan esta tarea y la vuelven centrales a la hora de difundir conclusiones, recopilar material, elaborar listas de correo o foros de discusión abiertos, etc.

Finalmente, hay que retener que los laboratorios de ideas son grupos horizontales de reflexión, discusión y elaboración. Son tanto más influyentes cuanto más superior es la categoría de sus integrantes y cuanto más lúcidas son sus conclusiones.

LABORATORIOS DE IDEAS, AQUÍ Y AHORA

Hasta ahora nos hemos limitado a explicar generalidades. Vale la pena deducir ahora algunas conclusiones sobre el papel que pueden jugar los laboratorios de ideas a la hora de establecer estrategias políticas y, especialmente, a la hora de establecer rasgos, ideas y lanzamiento de una alternativa política transversal que aspire a dar respuestas a los problemas más acuciantes de la modernidad.

Estamos habituados a leer webs y a asistir a seminarios y jornadas convocadas por verdaderos laboratorios de ideas: el grupo de reflexión católico ARBIL es una de estas estructuras que generan material continuamente para uso, no solamente de sus miembros, sino al servicio de sectores más amplios que estimen oportuna la implicación política de los católicos. Hay otros grupos de trabajo que comparten el “pensamiento tradicional” y que han organizado distintas bibliotecas virtuales: desde la de “Textos Tradicionales” a la “Biblioteca Julius Evola”. Existen círculos de reflexión a nivel europeo como “Tierra y Pueblo”, surgida de la matriz francesa del mismo nombre dinamizada por Pierre Vial. En realidad, también existen círculos de reflexión geopolítica nacidos en torno a la revista “Eurasia” o círculos que engloban a simpatizantes de la “nouvelle droite”, de los que el GRECE es, sin duda, el más antiguo.

Así pues, no estamos hablando de una práctica completamente ausente en nuestra tradición política. Están diversificados y entre ellos resulta fácil polemizar. Alejados de las rivalidades y odios habituales en la política activa, estos grupos pueden armar debates entre ellos de los que puede derivarse una mayor claridad.

En la actualidad, en España todavía no existen grupos de reflexión, laboratorios de ideas y thinks tanks con la densidad que sería necesario y mucho menos en el ambiente político identitario y transversal. Así pues, se trata de acometer esta tarea, reforzar los grupos de debate hoy existentes, crear los que hagan falta: grupo de reflexión sobre geopolítica y geoestrategia, grupo de reflexión sobre el pensamiento tradicional y su aplicación en la modernidad, grupo de reflexión sobre marketing político y trabajo sobre medios…

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Ideas para un movimiento identitario transversal.( y 2ª parte)

Ideas para un movimiento identitario transversal.( y 2ª parte)

Infokrisis.- La segunda parte de estos apuntes, tiene que ver con aspectos estratégicos de la construcción de un movimiento político de nuevo estilo. Es importante destacar que estos apuntes están ligados a otros temas que han sido desarrollados (o están en fase de desarrollo) en este Blog. Se trata solamente de apuntes e ideas presentadas con toda la coherencia que puede ser posible en un trabajo realizado de forma apresurada.

II Parte

De algunos aspectos estratégicos

II Parte

De algunos aspectos estratégicos

4. ¿Basta la inmigración como idea-fuerza?

Para buena parte de la población:

- La inmigración masiva es el gran problema que va a afrontar la sociedad española en los próximos años.

- La lucha contra la inmigración masiva y la política de contención es cada vez más una necesidad, en tanto que uno de los frentes en los que se apoya la globalización, siendo el otro la deslocalización y teniendo ambos como objetivo la optimización de los beneficios del capital.

- La inmigración masiva es un problema que tiende a desestabilizar la vida de Europa y, particularmente, nuestro país, tal como ha demostrado la intifada en Francia (noviembre de 2005) o que las encuestas del CIS lo definan como el “principal problema” en opinión de la mayoría de población.

- La inmigración manifiesta sus daños colaterales en todos los campos de actividad del Estado y de la sociedad. Estos daños se manifiestan en la educación, la sanidad, la seguridad, la justicia, el orden público, el precio de la vivienda, la seguridad vial, y un largo etcétera

- Los problemas que genera son mayores que los supuestos beneficios que reporta. El gran problema radica en que los presuntos beneficios de la inmigración son de carácter inmediato, pero sus repercusiones negativas se dan a largo plazo.

- Los principales afectados por la inmigración masiva son las clases populares. No solamente sus condiciones de vida se van degradando sino que además resultan más afectadas por la conflictividad generada.

- La inmigración beneficia a unos pocos (las patronales de construcción, hostelería y agro) pero perjudica a muchos (al Estado y, por tanto, a la inmensa mayoría de contribuyentes).

Pero, cabe decir:

- Que la inmigración masiva es un problema soluble.

- Que es un efecto de una causa más profunda.

- Que esa causa es la globalización.

- Que la globalización es reversible mientras existan los Estados Nacionales.

- Que no es posible afrontar la globalización sin contraponer valores superiores o de lo contrario se tratará solamente de una respuesta coyuntural sin raíces profundas.

- Que estos valores solamente pueden derivar de la percepción de la propia identidad en contraposición con la identidad del “visitante”.

- La defensa de la propia identidad es el valor más sólido frente a la globalización y frente a su efecto: la inmigración masiva.

Y, por todo ello, un movimiento como el que estamos describiendo debe ser, necesariamente, un movimiento en el cual el elemento identitario ocupe un papel central.

5. La doctrina de los tres círculos de identidad

¿Cuál es nuestra identidad? ¿En nombre de qué identidad puede proponerse una lucha contra la globalización que permita contener y revertir el fenómeno de la inmigración masiva? No basta con aludir a la “identidad”, es preciso afinar un poco más y definir esa identidad.

Pero esto plantea un problema:

- El mundo se ha empequeñecido desde el fin de la II Guerra Mundial, con el boom de las comunicaciones y los transportes.

- Los Estados Nacionales no responden a las necesidades del momento histórico, carecen de la dimensión suficiente como para afrontar la actual fase de la globalización.

- Se tiende a la formación de bloques geopolíticos y culturales si se quiere jugar un papel dentro de ese mundo empequeñecido.

Esto plantea un problema de “dimensión nacional”.

Al mismo tiempo, se constata la inadecuación creciente de los Estados Nacionales surgidos a partir del Decreto de Nueva Planta con el que se “estrena” la dinastía borbónica en España. A partir de ese momento, se produce un fenómeno extremadamente perverso:

- Se produce un fenómeno centralista y nivelador que tiende a abolir los rasgos específicos de las distintas regiones del Estado.

- Este proceso se acentúa con la invasión napoleónica y sus secuelas y se agudiza aún más con el final de las guerras carlistas.

- Se inicia la dinámica centralismo-centrifugación. La abolición de los fueros regionales y la derrota del carlismo acentúan el centralismo y generan inmediatamente un fenómeno centrífugo opuesto.

- Este fenómeno centrífugo tiende a reproducir a escala aún menor la naturaleza de los Estados Nacionales, en las regiones en donde cuaja.

- Esto es posible porque ese proceso centrífugo es protagonizado por las burguesías locales, que tienen las mismas reacciones que la burguesía nacional española a la hora de defender sus intereses, sólo que lo hacen a escala regional, en pleno romanticismo, acompañando a esta tendencia de un contenido emotivo y sentimental, frecuentemente anacrónico, del que surgirán los actuales nacionalismos periféricos.

Si se acepta lo anterior, se aceptará también que existen tres niveles distintos de identidad:

- Los Estados Nacionales que contienen la identidad que se ha ido creando a través de la evolución histórica.

- Europa entendida como moderna “dimensión nacional” que ancla sus raíces en la antigüedad clásica, en la catolicidad y en la tradición indoeuropea.

- La tierra natal, el terruño sobre el que hemos nacido, lo que en otras partes se conoce como “patrias carnales” y desde el Medioevo se ha llamado en algunas zonas “nacionalidades” con sus referencias antropológicas y culturales propias.

Todos somos ciudadanos de un Estado Nacional surgido de la confluencia de los reinos, las nacionalidades medievales, ciudades libres y demás entes, articulados en otro tiempo mediante fueros. Y, en tanto que europeos, precisamos reforzar la conversión de la Unión Europea en un bloque con dimensión nacional suficiente como para ser una de las patas sobre las que se sostenga la estabilidad de un mundo multipolar.

La Historia no puede dar marcha atrás: el período de los Reinos y las ciudades libres ya ha pasado. El avance de la historia creó los Estados Nacionales, pero éstos, en este momento histórico, ya no están en condiciones de asegurar su independencia ni su progreso.

Sin embargo, estos tres niveles de identidad están íntimamente unidos:

- Europa es el denominador común, no sólo por conveniencias geopolíticas y económicas sino también -y sobre todo- por el sustrato cultural común del que todos somos herederos: tradición y origen indo-europeo, mundo clásico y catolicidad son los denominadores comunes de prácticamente toda Europa.

- España es el Estado Nacional, con su dimensión política propia y su proyección en la Historia, desde la Hispaniae Romana hasta nuestros días, tiempo a lo largo del cual ha sido una “unidad de destino”.

- Las Regiones y nacionalidades, en las que se articula el Estado y que contienen algunas particularidades antropológicas, conectadas a Europa a través del Estado.

Consideramos imprescindible la articulación armónica de estos tres niveles de identidad. Y para ello es preciso la desaparición de los nacionalismos:

Es preciso no confundir “nacionalismo” (individualismo de los pueblos, un concepto surgido con la revolución francesa y el advenimiento de la burguesía como clase hegemónica), con el “patriotismo” (fidelidad a la tierra de los padres, con todo lo que ello implica de respeto por las tradiciones y continuidad generacional de los valores).

Todo nacionalismo es rechazable: el de las nacionalidades y regiones, el de los Estados Nación y el europeo.

- Rechazar el nacionalismo supone rechazar los valores que defiende: la exaltación individualista de lo propio frente a la denigración sistemática de lo ajeno.

- El nacionalismo es un concepto que camina solo: camina con la burguesía como clase hegemónica, con el poder del dinero como único valor y medida de todos los valores, camina con la partitocracia y la plutocracia, camina con el individualismo, camina con lo sentimental y emotivo, en lugar de junto a lo objetivo.

- Mientras exista nacionalismo español centralizador y unidimensional seguirá existiendo nacionalismo periférico: ambos se retroalimentan en su memorial de ofensas y agravios. Mientras exista nacionalismo europeo existirá posibilidad de conflicto imperialista.

- Solamente el nacionalismo impide el reconocimiento de los tres círculos de identidad (España, Europa, tierra natal) y contempla su interrelación como conflicto: en efecto, desde un punto de vista nacionalista, la coexistencia de estos tres niveles identitarios es absolutamente imposible.

El siglo XX fue el siglo de los nacionalismos. El siglo XXI deberá ser el siglo de la triple identidad.

6. ¿Dónde están los votos? ¿Dónde las ideas?

La lucha contra la inmigración masiva es un tema susceptible de interesar de manera creciente a algunos sectores sociales:

- Clases trabajadoras afectadas doblemente: por la proximidad de sus viviendas a los guetos de inmigración y por la competencia salarial, la saturación de servicios y el paro generado por el fenómeno.

- La burguesía media, la clase social más afectada por la inseguridad ciudadana y la que alberga más miedos y terrores en cuanto a su futuro.

Estos dos grupos sociales son desiguales en cuanto a su comportamiento electoral:

-  Las mayores tasas de abstencionismo se dan entre las clases trabajadoras.

- Las clases trabajadoras, cuando deciden ir a votar, lo hacen mayoritariamente a opciones de izquierda.

-  Por su parte, la burguesía media tiene el voto mucho más disperso, aunque tiene cierta tendencia a entregar su voto a la derecha (y a partidos nacionalistas), aunque en muchos casos se trate de un voto crítico.

Tampoco su respuesta emotiva es uniforme:

- Las clases trabajadoras suelen practicar actitudes de rechazo, basadas en su experiencia inmediata de contacto prolongado con la inmigración; el miedo es un factor secundario

-  Mientras que el miedo es la actitud que impulsa a la burguesía media cuando percibe un problema que puede amenazar su integridad y sus intereses. El rechazo es secundario en relación a su miedo.

En cualquier caso, para desarrollar una tarea de agit-prop:

- El miedo y el rechazo son los elementos que debe explotar una tarea de agitación (pocas ideas para mucha gente, cuya función es atraer simpatías y votos).

- Sin embargo, las tareas de propaganda (varias ideas para poca gente, cuya función es crear cuadros) precisan de algo más: es en este contexto en el que se trata de dar profundidad a las ideas de rechazo y miedo.

Esta última tarea corresponde a “laboratorios de ideas”, no al movimiento en sí. Sería absurdo intentar explicar a las masas por qué la globalización es inviable, aportando cifras macroeconómicas y analizando el Acuerdo de Libre Comercio. Las masas solamente precisan para entregar su voto tener la sensación de que determinada opción política cristaliza e interpreta mejor que otras sus problemas y sus intereses, su miedo y su rechazo.

Ahora bien, no puede olvidarse que los “laboratorios de ideas”, a través de su presencia mediática, de artículos, libros, blogs, conferencias, seminarios, jornadas, etc., difunden ideas complejas que llegan, por tanto, a un público minoritario, pero entre los que se encuentran “líderes de opinión”.

Así pues, es preciso estimular la creación de “laboratorios de ideas” mediante:

- La creación de círculos culturales, editoriales y fundaciones capaces de acometer reflexiones, no sólo a nivel local sino a nivel europeo, que respondan a la pregunta: ¿qué problemas tiene la sociedad del siglo XXI? ¿Cómo se puede incidir sobre ellos? Algunos de estos círculos ya existen, sólo se trata de estimular su actividad y crear otros, partiendo de los cuadros actualmente existentes y de la localización de personas interesadas en trabajar sobre temas nuevos.

- La creación de blogs, Webs, portales, diarios digitales y foros, capaces de realizar un seguimiento diario de la actualidad, trabajar en red, y lograr que quien se plantee preguntas y quiera plasmar inquietudes, encuentre las respuestas y las formas de colaboración, en la red.

- Intentar por todos los medios que todas estas actividades e iniciativas tengan, de alguna manera, un eco mediático. Esto resulta relativamente fácil, siempre y cuando las reflexiones y las actividades tengan unos niveles mínimos de “calidad”. En este sentido hay dos iniciativas diferentes que, combinadas, deben dar resultados inmediatamente se pongan en práctica: la creación de una base de datos masiva de medios a los que se les pueden enviar circulares y las relaciones personales individualizadas con periodistas.

En cualquier caso de lo que se trata es:

- De no perder de vista que se trata de trabajar sobre un cierto número de ideas-fuerza y concentrar sobre ellas la totalidad de esfuerzos.

- Que de la misma forma que hay que concentrar esfuerzos en unas pocas ideas, tampoco es viable intentar practicar una estrategia política basada en combatir a todo lo que no está integrado o vinculado al movimiento.

Hay que huir del “nosotros solos contra el universo”, y es por eso que hay que distinguir entre enemigo principal y enemigo secundario.

7. Enemigo principal y enemigo secundario

El último problema que queríamos plantear en esta serie consiste en definir claramente el enemigo en esta fase actual, aquí y ahora.

Definiciones:

- Enemigo principal: aquel contra el que hay que dirigir todos los esfuerzos para batirlo, dado que la ciencia militar enseña que no puede combatirse en varios frentes a la vez.

- Enemigo secundario: aquel contra el que no resulta adecuado combatir en un momento dado e incluso puede llegar a ser una aliado ocasional (los enemigos de mis enemigos son mis amigos).

En este momento:

- A nivel internacional, el enemigo principal a batir en toda Europa es la globalización y sus dos efectos colaterales: inmigración masiva y deslocalización. Y en particular denunciar el Acuerdo de Libre Comercio y adoptar medidas de contención y repatriación a nivel europeo de los excedentes procedentes de la inmigración.

- A nivel nacional, el enemigo principal es el PSOE y la política suicida de ZP, la que mejor ha plasmado los ideales globalizadores mediante el “diálogo de civilizaciones”, la promoción del mestizaje cultural, las regularizaciones masivas y la desfiguración de nuestra identidad.

Y, por ello, todo lo que contribuye a romper la globalización y alejar al PSOE de los resortes de poder, tiene un carácter prioritario.

Otras consignas como “ni derechas, ni izquierdas”, “contra el imperialismo yanki”, “contra la UE”, en la medida en que no aportan nada esencial ni en la lucha contra la globalización, ni en la lucha contra el PSOE deben ser desestimadas. En otras circunstancias, posiblemente, sean las adecuadas. Ahora no.

* * *

Nda.- Este estudio, necesariamente incompleto por la velocidad con la que ha sido elaborado, está íntimamente unido a otras series de artículos que hemos estado desarrollando en los últimos dos años y que pueden encontrarse en el Archivo de Infokrisis. No se trata de ideas definitivas, sino de apuntes para ulteriores desarrollos.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es

Ideas para un movimiento identitario transversal. (1ª Parte)

Ideas para un movimiento identitario transversal. (1ª Parte)

Infokrisis.- Iniciamos una pequeña serie de dps artículos que irán apareciendo en días sucesivos, cuyo título es suficientemente elocuente: no se trata de ningún manifiesto, sino de unas cuantas notas e ideas, expuestas con la mayor brevedad posible e intentando articularse con la mayor coherencia. Evidentemente, el origen de estas eflexiones está en el resultado de las elecciones catalanas, para desembocar en una segunda parte en la dinámica identitaria que hemos defendido y que consideramos necesaria en los últimos tiempos.

I Parte

De los rasgos globales del movimiento

 

1. Partido-flash o partido de hormiguitas laboriosas

Las elecciones catalanas han demostrado:

- Lo absurdo del sistema partitocrático en su actual configuración (los partidos perdedores reconstruyen la fórmula de gobierno inviable tras convocar elecciones anticipadas), y

- La emergencia de nuevas fórmulas políticas articuladas en torno a temas concretos.

No es la primera vez que esto ocurre en Catalunya: hace cuatro años, la salida a la superficie de la Plataforma per Catalunya ya supuso una primera rotura del esquema partitocrático en esa comunidad. Si en esa ocasión el tema de ruptura fue la protesta popular contra la inmigración masiva, con Ciutadans-Partido de la Ciudadanía lo que ha aflorado es el rechazo al nacionalismo común de la “banda de los cuatro” (CiU, PSC, ERC, ICV). Pero no ha sido solamente Ciutadans quien ha irrumpido, sino otros dos partidos que han alcanzado resultados más menguados pero cuya existencia es significativa:

- Partido de El Carmelo, defensor de los derechos de los habitantes de ese barrio barcelonés, afectados por el hundimiento del túnel

- Escons (Escaños) en Blanco, electores que reivindican el derecho a que los no votantes estén representados en el parlamento, de manera significativa, mediante escaños vacíos.

- Familia y Vida, partido católico cuyo programa gira en torno a un solo punto: el antiabortismo.

Los rasgos de todos estos partidos son:

- Se trata de partidos monotemáticos.

- Se trata de partidos que se sitúan fuera de los esquemas ideológicos habituales.

- Se trata de partidos no convencionales.

- Son partidos que abordan problemas reales experimentados directamente por bolsas de ciudadanos.

- Todos tienen un colchón mínimo de votos asegurados.

Todos los grupos políticos que hemos mencionado antes responden a estas características. Los podemos llamar “movimientos de opinión”. Cuando un movimiento de opinión alcanza un éxito pasa a emerger como fuerza alternativa, recibiendo en ese caso el nombre de “partido flash”.

Los “partidos flash” responden a los siguientes rasgos:

- Su nombre procede de la rapidez e inmediatez de sus resultados, como un fogonazo brusco, un destello, que libera un quantum de energía presionada durante mucho tiempo y que cristaliza en un voto de protesta.

- El “partido flash” aparece en el momento preciso, cristalizando una opinión presente en la sociedad, pero que no lograr manifestarse a través de los canales convencionales, ni políticos, ni mediáticos.

- Precipita un “estado de cabreo” ante una situación que los partidos mayoritarios se niegan a reconocer o, simplemente, que ocultan como reflejo de autodefensa

- Abandera un tema de batalla en exclusiva para el que los demás partidos han demostrado fehacientemente no disponer de soluciones.

- Da respuestas simples a problemas complejos. No se detiene en elaborar grandes teorías finalistas, expresa opiniones simples, propias del hombre de la calle.

- Huye de cualquier dogmatismo, manifiesta un alto grado de pluralidad interna: sus miembros están juntos porque comparten la misma opinión ante UN problema determinado, pero admiten discrepancias en otros temas.

- Surge de las clases medias, las más castigadas siempre por las crisis y las que tienen mejor formación cultural, técnica y más conocimiento de los problemas reales.

En este momento, este tipo de partidos son los únicos capaces de progresar en nuestro país. En ocasiones revisten la forma de movimientos cívicos que, por el momento, no se presentan a las elecciones. Y, progresivamente, están en todas partes, además de los citados en Catalunya:

- Se les encuentra liderando la oposición y las movilizaciones contra la política antiterrorista criminal y suicida del gobierno ZP.

- Son las voces organizadas que, por encima de los partidos mayoritarios, se unen para defender la unidad del Estado contra la centrifugadora desencadenada por ZP.

- Son círculos intelectuales que lanzan manifiestos alertando contra la deriva de nuestra civilización

- Son movimientos que protestan contra lo inaccesible de la vivienda o en defensa de los consumidores.

Esta tendencia es el reflejo de que los ciudadanos cada vez se sienten menos representados por los “partidos habituales” y cada vez manifiestan más su protesta serena. No todos ellos tienen voluntad de descender al campo político, pero si quieren obtener resultados, esto va a ser, antes o después, una necesidad.

Frente a este tipo de “partidos flash” y de movimientos cívicos, el modelo tradicional de partido poco puede hacer, especialmente si no ha conseguido todavía insertarse en el sistema de partidos.

El modelo a descartar es el de aquellos partidos formados por un “núcleo duro” que, a fuerza de “arrimar el hombro” y “dar el callo”, van creciendo poquito a poco, pasando primero de un 0’09%, luego a un 1%, y andando el tiempo, puede llegar a un 3 ó a un 10%... al cabo de lustros de trabajo político. Esto pudo ocurrir en un tiempo en el que los reflejos de los partidos mayoritarios estaban todavía demasiado embrutecidos por cuarenta años de ejercicio del poder exclusivo en Europa. Ni el gaullismo ni el socialismo fueron capaces de prever el fenómeno Le Pen cuando se inició y, una vez insertado en el sistema de partido, ya les es muy difícil deshacerse de él, pero esto no quita que hayan modificado la ley electoral para minimizar sus daños colaterales.

Hoy, los partidos mayoritarios ya están en estado de alerta ante el despunte de estas formaciones de nuevo cuño:

- En Catalunya la alerta funcionó primero intentando bloquear el despliegue de la PxC arrojando sobre esta organización todo tipo de ataques infamantes.

- Más tarde, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía recibió, así mismo, ataques unánimes, que variaban de lo calumnioso o lo mendaz, por parte de todos los partidos y de sus periodistas de cámara, así como el silencio mediático generalizado.

Los partidos y sus periodistas de presa reaccionan histéricamente ante la emergencia de nuevos movimientos. Pero esos nuevos movimientos son el resultado natural de la nefasta política de partidos, de su falta de imaginación y de su increíble tendencia a la corrupción: nuestra democracia es corrupta en todos sus escalones representativos.

El hecho nuevo en este momento es que la “democracia” se ha devaluado en los países de Europa Occidental y es de mala calidad en nuestro país, lo cual se evidencia por:

- La transformación de la “democracia” en “partitocracia” o “democracia de baja calidad”. No es el “demos” el que está representado, sino que los cargos electos en los distintos niveles administrativos anteponen el interés de sus partidos a cualquier otra consideración.

- La entronización de la plutocracia (poder del dinero) como verdadero y único poder, por encima de la voluntad popular.

- La escasa representatividad de las instituciones: formadas por los vencedores de las elecciones (o por los perdedores coaligados) olvidando que el partido mayoritario es el de la abstención.

- La mala calidad del sistema representativo español con listas cerradas y bloqueadas y con la ley d’Hont que altera radicalmente la “voluntad popular”.

Así pues, tanto por criterios mínimos de economía de medios, como por las condiciones objetivas de degeneración del sistema democrático, como por las tendencias emergentes en la sociedad, un partido identitario no puede ser más que un partido flash, y es preciso abandonar las veleidades idealistas propias del modelo partido de hormiguitas laboriosas.

A partir de aquí vale la pena profundizar en dos direcciones:

- Afinar un poco más la descripción del modelo de partido y concretamente su estructura interna.

-  Establecer el eje central del partido-flash.

 

2. “La Red”, como nueva concepción del movimiento

Juzgamos que el modelo de partido hasta ahora vigente ha perdido actualidad y efectividad y en este momento es inviable.

Este modelo se caracteriza por:

- Una estructura interna monolítica.

- Una doctrina inamovible

- La ocupación de espacios estáticos en el arco parlamentario

- Una estrategia basada solamente en el parlamentarismo

En un mundo nuevo dominado por las redes, este tipo de estructura resulta inadecuada y arcaica. Los partidos que tienen estructura similar están llamados a ir perdiendo paulatinamente influencia.

¿Partido o movimiento?

- Un partido es una organización monolítica que oscila entre lo hard (el modelo leninista) y lo soft (el modelo liberal).

- Un movimiento es una red de distintas asociaciones, organizaciones, fundaciones, corrientes informales, conscientes de caminar en la misma dirección.

El “modelo partido” pertenece a un momento de la historia en el que existían, o bien ideologías monolíticas (que alimentaban al modelo hard) o eran expresión de grupos económico-sociales concretos (modelo soft).

Y es por ello:

- Que en esta época de muerte de las ideologías, los partidos hard ya no tienen posibilidades de subsistir, ni tampoco existe excusa para exigir a sus miembros un activismo sempiterno y agotador.

- Por su parte, los partidos soft hoy más que nunca son expresión de los grupos económicos dominantes y están desvinculados de los intereses reales de la población. Mientras que ésta debe afrontar una globalización que los convierte en damnificados, los grupos económicos dominantes son los primeros beneficiarios del mismo proceso.

Este último facilita la aparición de fenómenos muy diversos:

- La aparición de neodelincuencia y corrupción en las clases políticas dirigentes, interesadas solamente en defender sus propios intereses y los de los grupos económico-mediáticos que los sustentan.

- Un progresivo divorcio entre el país oficial y el país real, que se traduce en un desinterés progresivo de la población por la gestión política, un aumento constante del absentismo electoral y la aparición del “voto de protesta”.

- Una imposibilidad a medio plazo para ejercer el poder y la autoridad, más allá de los decretos-ley y de la elaboración constante de leyes que cada vez menos gente respeta (la ley del tabaco y la ley antibotellón, como paradigmas)

- La aparición de los “partidos flash” que responden con más facilidad a situaciones concretas en momentos puntuales.

Estos partidos flash tienen mucho que ver con la entrada en la época de las “redes”: una red es una comunidad de intereses que cristaliza en una nebulosa de asociaciones, fundaciones, partidos, grupos informales, medios de comunicación tanto convencionales como digitales, foros de discusión, etc.

Así pues, el modelo político del futuro es el “partido flash surgido de la coordinación de distintas redes”.

 

3. La vía gradualista: transformar la sociedad

No corren tiempos favorables para que cristalice ningún modelo de revolución. Podemos llegar a esa afirmación a través de constatar:

- La inexistencia de grupos sociales objetivamente revolucionarios, susceptibles de aportar efectivos humanos y apoyos sociales al proceso revolucionario

- Una situación de relativo bienestar que hace que las clases medias –motores de todo fenómeno renovador y/o revolucionario- opten por no dar el “salto al vacío” que supone toda revolución y opten por vías más moderadas.

- La presencia del “factor esperanza” que siempre supone el percibir siempre al final del túnel que suponen las crisis cíclicas una débil luz, en forma de trabajo precario, subempleo, facilidades para obtener pequeños créditos e hipotecas, que constituyen la esperanza para las clases más desfavorecidas

- La complejidad de las sociedades desarrolladas que hacen que todo esté interrelacionado y que una crisis en un país puede propagarse a los vecinos y, por tanto, un proceso revolucionario iniciado en un país será ahogado por los países vecinos ante el temor al contagio.

- Lo que Spengler llamaba la “zafiedad revolucionaria”, que hace que en estos movimientos radicales el protagonismo no lo tengan los sectores más conscientes sino las masas en su peor sentido. Los procesos semi-revolucionarios iniciados en Iberoamérica en los últimos años confirman lo que decimos: hoy la “revolución” es la expresión de unas masas movidas por odios, resentimientos de todo tipo y complejos negativos.

La “vía revolucionaria” supone un salto al vacío, un cambio radical y absoluto que choca con los problemas diarios e inmediatos de la totalidad de la población: el revolucionario es hoy en Europa alguien que adopta la pose revolucionaria, en la medida en que no se ha planteado nunca la posibilidad de realizar la revolución.

Ahora bien, es preciso distinguir entre:

- “Revolucionar la sociedad” y

- “Cambiar la sociedad”.

La revolución es imposible e inimaginable salvo para los cerebros más infantiles, sin embargo, el cambio es necesario, so pena de que la falta de contestación a la globalización genere un estallido final e inevitable del proceso iniciado en 1989.

Frente a la vía revolucionaria se alza la vía gradualista:

- El “revolucionarismo” es un salto al vacío realizado al intentar cubrir el terreno que existe entre el momento actual y la sociedad ideal.

- La “vía gradualista” supone la voluntad de progresar de manera ascendente por una escalera en la que cada peldaño supone una conquista que nos aproxima más al modelo político-social al que se aspira.

Una “tercera vía” sería, finalmente, la vía convencional a la que nos tienen acostumbrados los partidos soft clásicos, contentos con el actual modelo político-social y sin ninguna intención ni interés más que el ser ellos quienes lo gestionan.

Entre estas tres vías

- El revolucionarismo es inviable por falta de condiciones.

- El convencionalismo no responde a las necesidades urgente de cambio.

- El gradualismo es la vía que se adapta mejor a un tiempo de cambio.

Por tanto, si hay que definirse en cuanto a la estrategia, defendemos una estrategia gradualista para lograr la transformación de la sociedad.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es

Siniestralidad vial: cuando el gobierno evita afrontar los problemas

Siniestralidad vial: cuando el gobierno evita afrontar los problemas

 

Infokrisis.- Ha llamado la atención que éste último fin de semana, el número de muertos en carretera haya aumentado hasta la espectacular cifra de 29 víctimas mortales. Esto ocurre en el mismo momento en el que la Dirección General de Tráfico lanza una nueva campaña por la seguridad vial... ¿quién se está equivocando? ¿cuál es la situación y el foco real del conflicto? En un frente tan secundario como el del tráfico, también aquí el gobierno ZP está evidenciando su mediocridad insultante.

EL GOBIERNO Y SU MALA ETIOLOGIA DEL PROBLEMA

Cuando no se sabe diagnosticar un problema, es imposible solucionarlo, a pesar de que se vayan escupiendo decretos-leyes, leyes más duras contra las infracciones y medidas para paliarlo. Y en la cuestión del tráfico, el gobierno ni tiene valor para asumir la realidad, considera que hablar claro supone un coste electoral demasiado alto y, finalmente, ha optado por la política del avestruz: mirar a otro lado en lugar de coger al toro por los cuernos.

Los accidentes de tráfico han aumentado espectacularmente en los últimos seis años. Así pues, algo ha ocurrido en estos años, que no se había dado anteriormente. Es inevitable que cuando el parque móvil de un país es muy alto, se produzcan accidentes, es menos de recibo que estos accidentes sean necesariamente mortales y es evidente que nunca desaparecerán del todo, pero sí pueden minimizarse. Pero hay una serie de elementos que no dependen de la legislación sobre tráfico, ni de las normas de seguridad, sino de otros factores:

- El estado de las carreteras: en nuestro país existen carreteras mal trazadas y peor conservadas. En ocasiones, las autovías o las carreteras secundarias nos “obsequian” con curvas inesperadas y cerradas. Es fácil pensar que en el momento de trazar la carretera se ha evitado tocar la propiedad de algún cacique local y se ha preferido optar por un quiebro incompatible con la seguridad. Para colmo, suele ocurrir que en determinadas carreteras el mantenimiento sea perfecto hasta determinado kilómetro, mientras uno se mantiene en la misma comunidad autónoma, para, bruscamente, entrar en otra comunidad y encontrarse con esa misma carretera completamente abandonada y repleta de baches, sin indicativos, etc. La España menguante de las autonomías ha facilitado este tipo de conflictos.

- El cambio de hábitos entre la juventud: la mayor parte de muertes de este pasado fin de semana han sido entre jóvenes, casi todos ellos borrachos o drogados. Era inevitable que se matasen y que matasen a otros. El gobierno del PSOE, que considera que una parte de sus votos procede de jóvenes habituales al botellón y a las discotecas abiertas de sol a sol, evita lo que parece la solución más lógica: controles a la salida de esas discotecas, medidas drásticas y sin contemplaciones en locales donde se vende droga, actuación sin contemplaciones contra los botellones, consideración de la posesión de cualquier tipo de drogas como delictivo, y cierre de todos los “after hours” sin excepción.

- La llegada masiva de inmigrantes: bruscamente han aparecido en nuestro país cinco millones de inmigrantes procedentes de países en los que más que examinarse para obtener el permiso de conducir, éste se compra. El gobierno no ha tomado absolutamente ninguna medida para homologar estos carnés; en realidad, lo que debería hacerse es examinar de nuevo a todos los conductores de países no europeos que pretendieran conducir en el nuestro. En lugar de eso, se ha hecho todo lo contrario: facilitar la “integración” de estos conductores. En el Magreb el carnet se compra y, por lo demás, los hábitos de conducción son extremadamente diferentes a los estándares europeos. En los países andinos ocurre otro tanto, agravada la situación por el alcoholismo galopante y hasta el delirium en el que suele caerse en esas latitudes.

Estos tres elementos son nuevos. No existían hace diez años. Pues bien, ni una sola medida de la DGT ha tendido a reconocer estos problemas y ni una sola medida gubernamental se ha decretado para paliar ninguno de ellos.

EL EFECTO LLAMADA TAMBIÉN EN TRÁFICO

El gobierno ha hecho algo peor, mucho peor: dictar normas draconianas de tráfico, sin posibilidad de aplicarlas. Así, por ejemplo, se enfatiza sobre todo en la utilización del cinturón de seguridad y la observancia de los límites de velocidad. Pero el gobierno se engaña: la inmensa mayoría de conductores utiliza el cinturón, de la misma manera que la inmensa mayoría de motociclistas utilizamos el casco; y en cuanto a la velocidad, cabe decir que un conductor en plenas facultades y con el cerebro despierto, manejando una buena máquina, es absolutamente inofensivo para el tráfico, a diferencia de un conductor con el cerebro atiborrado de hachís, alcohol y sueño, que es peligroso aunque lleve un automóvil eléctrico. La velocidad solamente es peligrosa cuando se da en zonas urbanas o cuando se trata de carreras ilegales.

Hace menos de un mes se detectó la presencia de conductores italianos e ingleses, llegados a nuestro país para organizar una carrera ilegal. Se trataba de coches de alta cilindrada y sofisticadas marcas, conducidos por hijos de papá sin problemas económicos, dados al desmadre y a la fiesta. El ayuntamiento de Barcelona se “atrevió” a escoltarlos por la ciudad, para evitar que corrieran a una velocidad más alta de lo permitido –unos días antes en Marbella, en una carrera similar habían muerto dos personas en el centro de la ciudad- para luego dejarlos en completa libertad para que por la autopista alcanzaran los 220 km/horas.

La Guardia Civil afirmaba que no servía de nada parar a estos conductores y multarlos porque, al ser extranjeros, la amenaza de quitarles puntos del carné no servía de nada, y en cuanto a las multas de tráfico, simplemente las abonaban al contado. Todo esto resulta sorprendente: la ausencia de contundencia y la debilidad gubernamental ha llegado incluso a oídos de los participantes de estas carreras ilegales, que han elegido España como destino. En Francia o Inglaterra, simplemente, irían a la cárcel, pero en España todo se resuelve con una multa más o menos abultada. Pagarla es un aliciente más de la carrera… Incluso en este terreno, el gobierno se las ha arreglado para organizar un formidable “efecto llamada”.

De ahí que hayan proliferado carreras ilegales en los lugares más inverosímiles y, habitualmente, protagonizadas por jóvenes “colocados” a la busca de un premio abultado y de una emoción fuerte. Frecuentemente, los lugares de estas carreras están muy cerca de polígonos donde se encuentran cerca las discotecas, lugares francos para el tráfico de drogas y el atontamiento generalizado de los sentidos, mediante la doble pinza de música sincopada y cocaína.

CARNET POR PUNTOS, SOLO CONTRA LOS BUENOS CONDUCTORES

Durante unos meses, el gran logro de este gobierno en material vial ha sido el carnet por puntos. Ciertamente, en los primeros meses de aplicación de la norma, ha descendido un 10% el número de accidentes. Siempre es positivo que disminuyan los accidentes en lugar de que aumenten… ahora bien, pasados esos primeros meses, se han recuperado las cifras “normales” de accidentes. Y es previsible que, en los próximos meses, esas cifras vuelvan a aumentar por encima de las que se daban antes de la aplicación del carnet por puntos. ¿Por qué? Simplemente porque las tres causas más importantes que antes hemos individualizado como desencadenantes de los accidentes, lejos de disminuir, van aumentando: la toxicomanía y el alcoholismo entre los jóvenes, el número de inmigrantes, además de que la red de carreteras y su estado siguen siendo deficientes.

¿Y, entonces, por qué ha disminuido la siniestralidad un 10% durante un breve tiempo? Es fácil interpretarlo: simplemente porque lo que se ha reducido son los accidentes de tráfico en los que participaban conductores conscientes y responsables: la normativa del gobierno ha logrado que este tipo de conductores acentuara sus medidas de seguridad, pero no ha servido para nada de cara a los conductores irresponsables que siguen siendo igualmente irresponsables.

Así pues, tenemos una normativa que, una vez más, castiga a los conductores normales, y permanece de espaldas a la verdadera conflictividad y a los verdaderos riesgos para la circulación. ¿Es aceptable que se resten puntos por un simple aparcamiento en zona no permitida o por haberse saltado fortuitamente una señal de tráfico? ¿Puede aceptarse que los conductores que suponen un verdadero peligro, que realizan carreras, que salen literalmente atontados de discotecas, que regresan de un botellón o que simplemente ni siquiera conocen el castellano lo suficiente como para entender las indicaciones del tráfico y provistos de un carnet de conducir comprado a bajo coste, se les vayan restando paulatinamente puntos con el riesgo de que se maten o que maten a otros antes de perderlos todos?

EL DESIGUAL PAPEL DE LAS DISTINTAS POLICIAS

Los buenos conductores no tienen miedo a encontrar una pareja de la Guardia Civil. En general, la GC tiende solamente a sancionar situaciones verdaderamente peligrosas, pero se limitan a un tirón de orejas ante infracciones leves. Lamentablemente, cada vez se ven menos parejas de la GC en carretera. En su voracidad, las comunidades autónomas han exigido competencias en materia de tráfico, colocando en las carreteras a sus propias policías autonómicas, sin experiencia en este terreno: para ellos, si pasarse 10 km/hora de la velocidad máxima está castigado por la ley, tanto como participar en una carrera, ellos no se limitan al tirón de orejas, sino que hacen caer todo el peso de la ley sobre el malhadado infractor. Lamentablemente, tanta escrupulosidad va dirigida especialmente contra los conductores sensatos, no contra los desmadrados. Apenas encontraréis Mossos d’Esquadra en zonas de after hours.

Por otra parte, si esto atañe a las inexpertas policías autonómicas, en lo que se refiere a las políticas municipales en materia de tráfico, su única práctica consiste en aplicar una voracidad recaudadora también en esta materia. La extensión de las zonas azules en las grandes ciudades y en pequeños pueblos resulta intolerable. Ya pagamos anualmente un impuesto de circulación, como para que nos venga aplicado un segundo impuesto gravando la misma actividad. Pero los ayuntamientos solamente están interesados en manejar cada vez más dinero, mucho más que en mejorar la situación del tráfico.

LAS CAMPAÑAS DRAMÁTICAS POR LA SEGURIDAD VIAL: CINE GORE

La última campaña de la DGT a favor de la seguridad vial tiende nuevamente a sembrar el miedo entre los conductores: haga usted esto y le pasará lo otro. La publicidad de la DGT en los últimos años parece propia de una productora de cine gore. El receptor de estos mensajes es, nuevamente, el buen conductor, el ciudadano medio que no tiene intención de infringir normas, maneja buenas prácticas de conducción, es responsable y tiene un automóvil en condiciones.

Pero nada de todo esto sirve para el conductor irresponsable, desmadrado, atiborrado de drogas y de alcohol y somnoliento por horas de bakalao, o para el inmigrante andino que, a partir del medio del viernes, ya empieza a “tomar”, pudiendo ocurrir el accidente en cualquier momento. Y, por lo demás, entre los organizadores de carreras ilegales, estos mensajes tan sólo suponen un aliciente para aumentar las apuestas y las emociones fuertes.

Definitivamente, nada de todo esto va a solucionar el tráfico. Salir a la carretera, especialmente en fin de semana y por las noches, es una experiencia cada vez más arriesgada. Y así seguirá por muchas normas nuevas y decretos-ley que fije el gobierno. A un gobierno débil corresponden medidas “soft” que golpean a los sectores menos predispuestos a infringir la norma y no tienen la dureza suficiente como para disuadir a quienes están alejados de la normalidad y sí están predispuestos para la infracción.

Por otra parte, el enderezamiento de la situación vial está interrelacionado con otra serie de medidas y de normas, que tienen todas como denominador común la dureza dirigida, no hacia el conjunto de la sociedad, sino exclusivamente hacia los sectores que más participación tienen en la siniestralidad vial.

Y eso es precisamente algo para lo que el gobierno ZP carece de redaños. Porque, en el fondo, gobernar es pensar con la cabeza y con los testículos. Y aquí, en toda esta historia, da la sensación de que hay mucho capado.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es

La necesidad de plantear respuestas urgentes a problemas de hoy

La necesidad de plantear respuestas urgentes a problemas de hoy

Infokrisis.- Es con una inmensa esperanza que recibimos la noticia de unas jornadas sobre la globalización organizadas por los círculos culturales "Tierra y Pueblo" y "La Emboscadura". Lamentamos no poder asistir a este avento a causa de otros compromisos ineludibles en Barcelona, pero no queremos dejar pasar la ocasión sin realizar algunos comentarios sobre lo que este tipos de encuentros representan en el momento actual.

 

La globalización. ¿Por qué la globalización?

El tema de este coloquio es la globalización. No podía existir otro tema más actual ni más importante. De hecho, todos los problemas que soporta Europa en este momento derivan de la globalización. Sin dominar este concepto es imposible entender ninguno de los procesos que en este momento se están desarrollando de forma acelerada.

La idea a retener de este tiempo nuevo es que transcurre demasiado rápidamente y que en apenas un lustro las situaciones pueden cambiar. En 2001, efectivamente, todas las esperanzas para la supervivencia del sistema mundial, se centraban en los principios emanados de la Organización Mundial del Comercio y de la libertad para la circulación de capitales. Eso era la globalización. Cinco años después, el panorama es desolador y todo induce a pensar que, la globalización está en crisis, como decía la canción de Pete Seeger, “es vieja y agoniza, aun cuando acaba de nacer”.

Por un extraño azar del destino, el ciclo de 12 años que va del 9.11.89 al 11.9.01, es decir, lo que va de la Caída del Muro de Berlín y el fin de la división de Europa en dos bloques, a los extraños ataques al WTC, es el período de consolidación de la globalización. Pero, cinco años después, este concepto no ha resistido el choque con la realidad. El mundo globalizado es un mundo plutocrático (en donde el poder está en manos del dinero), reduccionista (en donde desaparecen los rastros de cualquier identidad), socialmente detestable (nuestro destino es el de consumidores integrados y trabajadores alienados) y caótico (la eliminación de aranceles no hace sino interdependiente los destinos de todo el mundo, de tal forma que una epidemia o una guerra civil en Asia puede repercutir en la bolsa de la compra en Europa).

Pero la globalización ha generado dos fenómenos detestables, la deslocalización y la inmigración masiva. Ambos, conjugados, tienen como único fin la optimización de los beneficios del capital a costa del desarraigo y la miseria de millones de seres humanos. Hoy, la globalización está en crisis. A ello han contribuido distintos fenómenos, uno de ellos y sin duda el más importante, el agotamiento de los recursos petroleros que encarece los trasportes y limita, nuevamente, los beneficios de la deslocalización. Por otra parte, Europa empieza a ser consciente de que la inmigración ha ido demasiado lejos y que se ha creado una situación explosiva que puede derivar hacia conflictos que serán a la vez religiosos, sociales, étnicos y civiles. De ahí que no sea posible abordar una lucha política sin entender el concepto de la globalización y seguir su evolución y desarrollo hasta en los más mínimos detalles. No podía existir, pues, un tema más apropiado para debatir en estos momentos.

Dos debates necesarios

El viernes 3 de noviembre por la tarde, tendrá lugar uno de los debates más interesantes que pueden asumirse en este momento: “Europa frente a la globalización”, en el que participarán Enrique Rabello, Juan Antonio Aguilar, Pierre Vial, Pavel Tulaev y Pietro Capellari. En el mismo título del debate está implícita la respuesta: no es “Europa y la globalización”, sino “Europa frente a la globalización”. La construcción de la Europa del mañana solamente es posible en el marco de una lucha contra la globalización. Al día siguiente, el profesor Pavel Tulaev abordará un tema que estamos particularmente interesados en conocer su planteamiento: “España y Rusia en el eje geopolítico frente al Nuevo Orden Mundial”. Rusia no puede estar ausente de la construcción europea. Rusia es Europa.

El segundo debate “¿Qué futuro político para las fuerzas socialpatrióticas?”, contemplará la participación de Enrique Ravello, Juan Antonio Llopart, José Luis Jerez, David Junco y Jean David. Creemos que la primera cuestión a plantear es precisamente semántica: realmente es la palabra “socialpatriótica” la que define este ambiente. No lo creemos, precisamente por que la globalización ha impuesto una dinámica completamente diferente, como hemos dicho, que excede las fronteras nacionales, no podemos hablar de “Patria” sin antes definirla y este concepto es anterior a un debate como el que se plantea. Dejando aparte que se trata de una catalogación que es desconocida por la población. Probablemente convenga más hablar de “área identitaria” o de “fuerzas identitarias”, puesto que ese es precisamente lo que se pretende: defender un régimen de identidades en las que el sujeto se sienta arraigado y esté en condiciones de combatir los desafíos de la globalización. La definición de un área identitaria es fundamental, además, para arrojar lastres y cristalizar en acción política la “autonomía histórica” a la que aludiremos más adelante.

Así pues, en nuestra opinión, se trata más de definir el área –“área identitaria”, frente a “área socialpatriótica”- antes de responder si tiene un futuro. Si lo que se trata con el término “socialpatriótico” de definir una política nacionalista de carácter social, eso solamente es aceptable en la medida en que se es capaz de definir la dimensión nacional sobre la que se aplica. Y pediríamos a los participantes en este debate que se desembarazaran de una vez por todas de este término enrevesado, retorcido y, a fin de cuentas, ambiguo de “socialpatriotismo”, especialmente cuando es un término completamente ajeno a los conceptos y vocabularios de las masas. Por el contrario, el término “identitario” y todo el concepto que lo acompaña rebasa el campo político y nos sitúa en un fértil mundo argumental de la antropología, la cultura y la tradición.

Para culminar esta jornadas, vale la pena resaltar las conferencias de Laureano Luna sobre “Globalización y postglobalización” y de Robert Steukers sobre “Globalización y geopolítica de Europa”. Estamos firmemente persuadidos que los textos de estas conferencias serán fuentes de debates necesarios en los próximos meses.

La impagable labor de “Terre et Peuple”

Creo necesario resaltar la presencia en estas jornadas de Pierre Vial, presidente y fundador de « Terre et Peuple » a partir del cual ha podido nacer, no solamente un pujante movimiento en Francia, vinculado al Front National, sino, además, ramificarse en la mayor parte de países europeos. La red “Terre et Peuple”, desde el punto de vista intelectual es uno de los laboratorios de ideas en donde se han perfilado los conceptos que empezó a elaborar la “Nouvelle Droite” desde finales de los sesenta. Pierre Vial fue uno de los fundadores del GRECE y de la revista “Nouvelle Ecole”. Pero la “timidez” de estos círculos por adoptar una postura política, le convenció para fundar “Terre et Peuple” junto a otros intelectuales y notables de la “Nouvelle Droit”, entre ellos, el malogrado Jean Mabire.

En el curso de estas jornadas, Vial pronunciará una conferencia sobre “Mundialización, mundialismo y patrias carnales”, cuyo éxito auguramos. En las jornadas organizadas por “Tierra y Pueblo” en la valenciana localidad de Segorbe, hace un año, pudimos apreciar los argumentos históricos, étnológicos y políticos con los que defendió la tesis de la europeidad de Rusia. Así mismo, en las columnas de la revista “Terre et Peuple” y en la web de la asociación homónima “Tierra y Pueblo” podemos leer con frecuencia los artículos de Vial, traducidos al castellano, que lo señalan como un riguroso analista de la actualidad, pero, al mismo tiempo, con una voluntad de intervención política manifiesta.

La red “Terre et Peuple” se ha configurado como una verdadera escuela de cuadros a nivel europeo cuyos análisis, propuestas y planteamientos, deben necesariamente estar presentes en el patrimonio doctrinal de cualquier partido identitario europeo.

La nueva dimensión nacional

A la hora de afrontar estas jornadas, es preciso tener en cuenta algo que ya percibió Jean Thiriart desde los primeros años 60. Que la marcha de la historia había hecho imposible la supervivencia de los pequeños Estados Nacionales para afrontar la nueva etapa histórica que se iniciaba con el fin de la postguerra europea.

En la actualidad, nosotros, europeos, podemos estar orgullosos de algunos de los avances técnicos realizados por nuestros técnicos. Ahí está el “avión de combate europeo” o el mismo “Airbus”. Pues bien, estos proyectos hubieran sido absolutamente imposibles para cualquiera de las economías de los países europeos, si hubieran debido afrontar solos la aventura. A esto nos referimos cuando aludimos a la necesidad de una nueva “dimensión nacional”.

Este es un debate necesario en Europa y en especial en nuestro ambiente político: las naciones históricas son el pasado, la tradición; Europa es nuestro destino y nuestro futuro. Lo que implica definir nuevamente el concepto de “patriotismo” y “nacionalismo”. Por otra parte, es preciso conjugar la tradición y la modernidad, con un tercer elemento, el arraigo. Y es ahí en donde es preciso reconocer tres niveles de identidad: el lugar de nacimiento, la nación y Europa.

Los viejos planteamientos nacionalistas deben ser revisados, rectificados y completados. Hoy ya no basta con definir a España como “unidad de destino”… porque España ya no tiene la dimensión nacional mínima, necesaria para afrontar la modernidad, y, por tanto, en este momento, la crisis del nacionalismo español es, en el fondo, una crisis derivada de la incapacidad para definir cuál es ese “destino”. Por otra parte, es innegable la atracción natural –casi diríamos, biológica- de los individuos hacia su tierra natal, el terruño que les ha visto nacer. Ahí también existe un punto identitario de agarre frente a la globalización y sería absurdo que nos negáramos a admitirlo en beneficio de un nacionalismo jacobino y uniformizador que rechazamos de plano. Es hora de investigar en España, el sistema foral, irrepetible por supuesto, pero, en cualquier caso, susceptible de aportar algunas ideas sobre el papel de la tierra natal en una escala identitaria, que no se agota ahí sino que pasa a través de la identidad española y de la identidad europea. Articular y conjugar estos tres niveles identitarios, es una tarea intelectual de primera magnitud. Nunca como ahora, en plena globalización, ha sido tan precisa esta tarea de revisión intelectual.

La necesidad de un partido trasversal

En estas jornadas a nadie se le oculta la necesidad de construir un partido trasversal en el plazo más breve posible. Quien dice trasversalismo, dice “partido abierto” a la sociedad, partido arraigado en los intereses de las masas y partido, en definitiva, presente en las instituciones.

Vale la pena recordar las necesidades que implica un objetivo de este tipo:

- La necesidad de un método de análisis de la realidad: de una objetividad capaz de interpretar el día a día, la evolución de la modernidad y de cristalizarla en propuestas políticas. No se trata de caer en el vano intelectualismo: hacer política, para nosotros no puede ser otra cosa más que buscar soluciones simples a problemas complejos. Solamente la claridad en el análisis de la realidad podrá indicar cuáles son las necesidades de nuestra sociedad y solamente así estaremos en condiciones de redactar documentos políticos susceptibles de ser entendidos y seguidos.

- La necesidad de una clase política dirigente: se trata de forjar cuadros capaces de explicar a las masas la línea política del partido, no dirigentes anquilosados en ideas viejas, alejados de toda vibración con la realidad. Una clase política con conocimiento de las técnicas políticas mediáticas y que crea en lo que está defendiendo. Que busque el éxito, que se aleje de todo testimonialismo, que sea consciente que una opción nueva debe volar, que para volar no tenga miedo de soltar lastre.

- La necesidad de unos objetivos políticos: todos sabemos cuál es el objetivo político final, la conquista del poder, no como un fin en sí mismo sino como un  medio para alcanzar un fin, la transformación de la sociedad. Para ello es preciso definir objetivos intermedios y gradualistas.

- La necesidad de definir elementos estratégicos, tácticos y de imagen, susceptibles de conducir al movimiento a través de la conquista gradual de sus objetivos políticos. Los problemas de imagen son fundamentales: duros como el acero en los principios, dúctiles en la táctica.

- La necesidad de un criterio organizativo acorde con los objetivos a alcanzar y con la realidad de los tiempos nuevos: el modelo de partido tradicional está superado y jamás volverá. Hay que poner en marcha un nuevo modelo basado en los grupos de afinidad, un modelo “en red”, compuesto por círculos culturales, revistas, blogs, portales, asociaciones cívicas, y un largo etcétera, cada uno de los cuales opera, desde su nivel, para realizar el diseño estratégico aprobado. Estamos hablando de “movimiento”, más que de partido, si bien es cierto que es preciso un núcleo central capaz de vertebrar la organización “en red”.

La suma de todos estos elementos nos da el movimiento político. Es preciso quemar etapas en los próximos meses para definir la naturaleza de estos elementos y establecer un plan de trabajo. Hace falta crear más círculos culturales, más estructuras informáticas, reforzar los vínculos de amistad, cooperación y trabajo con asociaciones cívicas, plataformas e iniciativas, incluso con grupos políticos.

Y es preciso tener en cuenta, finalmente, que lo que salga debe de ser un partido capaz de mover su actividad en función de unos pocos ejes de actividad, bien definidos y, sobre todo, que interesen a las masas. La acción política y la captación de masas, no pide grandes doctrinas políticas, sino como antes hemos dicho, ideas extremadamente simples, respuestas sencillas a problemas complejos. Una acción política eficaz debe estar alejada de apriorismos, subjetivismos y fugas intelectualistas. Vale la pena que repasemos todos una obra clave para entender lo que supone la conquista de las masas: “Psicología de masas” de Gustav Le Bon, cuya lectura recomendamos a los asistentes a estas Jornadas Disidentes.

Es evidente que lo que estamos proponiendo es una forma de trasversalismo, que admita distintas sensibilidades doctrinales mientras existan acuerdos en torno a unas ideas-fuerza y ejes de actividad que constituyen la médula del partido. Hay algo que nos parece fundamental recalcar en este momento: no hay otra vía más que la “autonomía histórica”, definida hace algo más de 10 años por Laureano Luna, uno de los conferenciantes en estas jornadas. Este principio que consideramos, hoy más que ayer, irrenunciable, supone el reconocimiento que no hay modelos históricos que se puedan asumir y que guíen la actividad, la simbología y los modelos del partido. A tiempos nuevos, corresponden ideas y análisis nuevos. Nuestro campo de actividad no es la “reconstrucción histórica”, ni siquiera la “revisión histórica”, sin prejuicio de que círculos de estudio sobre aspectos concretos de la historia y fundaciones análogas formen parte del movimiento en sentido amplio.

Desde el punto de vista de la construcción del movimiento, creo que las ideas a retener son, inicialmente, tres: 1) modelo de organización en red, 2) autonomía histórica, con todo lo que ello implica y 3) firmeza en los principios y en el programa y adaptacionismo en la acción política.

*        *        *

Deseamos un buen encuentro antimundialista a todos los asistentes y felicitamos a los organizadores del evento por esta iniciativa, fresca y hoy más necesaria que nunca.

¡Adelante con las Jornadas de la Disidencia! ¡Adelante en la lucha contra la globalización!

Ernesto Milà – infokrisis- infokrisis@yahoo.es

 

 

Hace medio siglo, la juventud húngara moría contra el comunismo

Hace medio siglo, la juventud húngara moría contra el comunismo
Infokrisis.- Hace hoy 50 años, los tanques rusos atravesaban los puentes de Budapest e iniciaban la ocupacion del país y la represión contra los patriotas húngaros en rebelión contra el stalinismo. Los 3000 muertos que se produjeron en los días siguientes fue el tributo de sangre, inevitable tras la entrega de media Europa al stalinismo por dos de los peores criminales de la historia: Winton Churchill y Franklin Roosevelt.

Desde entonces ha llovido mucho. La URSS de ayer no es la Rusia de hoy. Hungría ya está en Europa, es Europa. No hay nada que separe la formación de un eje histórico desde Lisboa a Moscú. Tan sólo la existencia de la OTAN, esa organización que carece de sentido desde el 8 de noviembre de 1989, cuando cayó el Muro de Berlín.

No es precisamente un resentimiento el que queremos estimular contra Rusia, sino recordar que el comunismo supuso para Europa una tragedia y que Yalta fue la cristalización de esa tragedia. Y también, que los partidos comunistas occidentales –empezando por el español- callaron ante la tragedia de los patriotas húngaros.

Hoy, cuando Hungría después de 40 años de opresión comunista, es víctima de la corrupción partitocrática, creemos que la lucha de los patriotas húngaros todavía no ha concluido y encuentra un espejo en los que murieron hace 50 años.

Resulta muy difícil para mi generación expresar cómo influyó sobre nosotros el "mito de la revuelta húngara" y el que vivimos de manera más cercana con la "Primavera de Praga". Hoy, cuando el comunismo es unánimemente condenado por todos, incluso por los que sirvieron como monaguillos a Stalin, nosotros podemos decir que nunca nos dejamos seducir por sus ínfulas de intelectualidad y su "método científico". La rebelión de los patriotas húngaros nos había vacunado contra el comunismo.

Como homenaje hemos recuperado esta canción compuesta y cantada por Leo Valeriano, cuya letra hemos traducido.

Esta canción de Leo Valeriano expresa perfectamente lo que sentíamos a finales de los 60 cuando empezábamos a incorporarnos a la lucha política: náusea, no sólo por el estalinismo, sino por la reacción de Occidente: preocupado en la desastrosa invasión de Suez por las tropas anglo-francesas, ni Europa ni la OTAN osaron mover un dedo en defensa de las libertades húngaras.

 

Budapest – Leo Valeriano

 

Bajar la música

Estoy en el momento mirando
allí donde había una ciudad
sobre las torres de las iglesias
picotea el “Gallo rojo”.

Rojos el cielo por las llamas
Roja la calle de sangre
Rojos son los tanques
Está ardiendo Budapest
Oh Budapest....

Hemos perdido sólos
éramos tantos hablando
cuando no costaba nada,
pero hoy ¿quién muere con nosotros?
Oh Budapest...

Y tú, burgués de Occidente,
tú que tienes mujer, hijos y amante
tus casas son cálidas
Y te arriesgarás por Budapest

Y tú burgués de Occidente,
que has amasado sacos de oro
nacidas de la sangre magiar
y luego nos has encadenado
al gigante del Este.

(hablado)

! Yo acuso! Yo, poeta mudo de 12 años
Que quizás esté mudo para siempre ¡acuso!
Y no te acuso a ti, horda enorme de Asia;
a ti oso brutal que no conseguiste
ser europeo. Y no te acuso a ti, canalla vil
que has permitido la nueva invasión de los tártaros
para salvar así tu existencia
pero te acuso a ti, Occidente, que no has atendido
a nuestro último grito de ayuda. Te acuso, Occidente,
que has preferido la Asia lejana

Al pueblo de San Esteban.
Y luego sobre las ruinas

de París, Londres, Nueva York
Marcharán los carros armados de nuestro tirano.

Recuerda entonces que todo se habrá realizado,

incluso la maldición

del magiar que has abandonado

Yo te acuso, Occidente
mañana tu también llorarás
como el magiar
por ti abandonado en Budapest
Oh Budapest...

Aquí sobre el monte estoy mirando
el fin de una ilusión
nacida a lo largo de nuestro río
y que muere asesinada con Budapest
Oh Budapest...

 

Martes, 24 de Octubre de 2006 03:06 #.