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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

NACIONAL

Basta ya de contemplaciones con transexuales y demás minorías exóticas

Basta ya de contemplaciones con transexuales y demás minorías exóticas

Infokrisis.- El lobby gay del PSOE se mueve, hasta el punto de que entre el lobby homosexual, la cuota del 50% a la mujer, los transexuales, la existencia de serpientes traidorzuelas al estilo de Montilla y demás, hacen pensar el drama en el que deben encontrarse los varones heterosexuales en el seno del zapaterismo. Nunca una minoría fue tan escuálida.

COMO ACENTUAR LOS PROBLEMAS. COMO ALEJARNOS DE LAS SOLUCIONES

Todo esto viene a cuento de la nueva legislación que facilitará la inscripción en el registro civil de travestidos, una vez instaurado su nuevo sexo. ZP con esta legislación ha situado a España entre los países más adelantados del mundo en materia de legislación a favor de las minorías “oprimidas”. ¿Oprimidas? Vamos a llamar a las cosas por su nombre: un transexual es un error de la naturaleza, acentuado por las prácticas del doctor Frankenstein. Nos explicamos.

Bastante tiene un travestido para tener un cuerpo de hombre y una mentalidad de mujer, para que, además, este conflicto del alma, que seguramente podría resolverse mediante una terapia adecuada, se acentúe a base de entrar y salir del quirófano. Ahora bien, para aplicar una terapia hace falta diagnosticar una enfermedad: desde el momento en que el travestí es considerado como algo “normal”, nos alejamos de las posibilidades de solución del conflicto. Como si un yonki, en lugar de ser considerado como un enfermo, fue visto como alguien que tiene todo el derecho a meterse toca la caña que le quepa en las venas y le animemos a hacerlo en lugar de instalarlo en una terapia de desintoxicación. O como si se excitara a un psicópata a hacer realidad sus fantasías más crueles paran o “reprimir” sus sentimientos.

SILICONA CON CARGO A LA SEGURIDAD SOCIAL

El argumento dado por la Junta de Andalucía para autorizar las operaciones de cambio de sexo con cargo a la seguridad social es que los afectados “sufren” con su problema. Pues si sufren, deben recibir tratamiento, claro está. Harina de otro costal es que ese tratamiento sea el contrario que el que precisan. Como si alguien aquejado de resfriado se empeñara en que le recetaran marihuana para curarse el dolor de cabeza.

¿Y qué decir entonces de los que tienen orejas de soplillo? ¿o de los que no ligan porque tienen aliento de tigre? ¿o de los bajitos obsesionados y acomplejados por no poder jugar en la NBA? ¿o los calvos? ¿o los que tienen la pilila corta? ¿o con las mujeres que no están contentas con lo amorcillado de sus labios y no tienen medios para recauchutarlos? ¿Qué hacemos con todos ellos? ¿A estos sí les damos tratamientos psicológico? ¿por qué no a los transexuales que son yonkis de la silicona y adictos al quirófano? ¿acaso no son ellos los que más necesitan ese tratamiento?

Lo sorprendente es que “el legislador” (por llamarlo de alguna manera), haya optado por conceder a los travestidos el derecho a que sus caprichos sean cubiertos con cargo a la seguridad social y sin embargo los correctores oculares, las lentillas y gafas, las reconstrucciones dentales y muchas coberturas médicas usuales, no estén contempladas en los servicios dados por la seguridad social. ¿Qué tienen los transexuales que el “legislador” se fija en ellos. Créanme que hay mucho degenerado por ahí, a la  busca de un morbo nuevo cada día. Pero hay otra razón.

A LA BUSCA DESESPERADO DEL VOTO HOMOSEXUAL

El PSOE busca desesperadamente bolsas de votos. Desde el principio, ZP está cortejando a los homosexuales. Me da la sensación de que Zerolo, su gran pope en la materia, le ha servido datos erróneos y ZP cree que hay más homosexuales de los que realmente hay. Se calcula que la cifra de homosexuales en España puede oscilar entre un 2 y un 5%. Y no todos son progres de izquierdas. Ni todos los homosexuales van al Día del Orgullo Gay, ni todos los que van a la mascarada van en pos del culito más apetecible. Ni siquiera hay gays que estén interesados en salir del armario o de confesar públicamente sus tendencias. Y muchos votan al PP, muchos más a HB y hasta algunos a partidos nacionalistas. Y no digamos a ERC cuyo anterior secretario general, Angel Colom tenía una notoria tendencia y con él trajo a un grupo de gays al partido.

Por otra parte, ZP y Zerolo no perciben que el gay es además de homosexual, ciudadano de un Estado y las torpezas del gobierno le afectan como a cada hijo de vecino. Así pues, no es del todo evidente que los gays voten masivamente al PSOE, por que el “modelo gay” encarnado por Zerolo es, solo una de los modelos posibles.

Por otra parte, ZP dio rienda suelta a su malhadada ley sobre matrimonios gays, demasiado pronto, al principio de la legislatura. Cuando afronte las nuevas elecciones en el 2008, una parte de los que acogieron la ley con más entusiasmo, ya se habrán casado, se habrán separado y estarán pagando buenos dineros al chaperilla de turno, por sentencia judicial. Así pues, para mantener el “entusiasmo” de los alegres muchachos amantes de los cuartos traseros, ahora viene esta ley sobre los transexuales.

Zerolo y ZP olvidan que los transexuales no son del agrado de todos los gays. Muchos consideran que lo más peligroso que puede ocurrir con un gay es que le confundan con una loca disfrazada de odalisca, con pelo en pecho.

¿QUÉ HACER CON LOS TRANSEXUALES?

Lo mismo que con los calvos: nada. ¿Y si su situación mental es grave? Darles el volante para psiquiatría. ¿Algo más? Si, decirles claramente: chaval, estás enfermo, más vale que te lo trates porque tu vida se va a convertir en un infierno.

No suele decirse que el transexual sufre frecuentes regresiones: hoy se siente mujer, mañana hombre. No existen cifras de operaciones de marcha atrás, pero si es cierto que muchos travestís no tienen inconveniente en hormonarse y atizarse paletadas de silicona aquí y allí, pero muchos menos dudan en dar el paso que convierte su transexualismo en irreversible: la monstruosa operación de fabricación de vagina o de construccion de pene, digna de una novela de terror. Mientras la hormonacion puede cortarse a voluntad y una pequeña operación quita las bolsas de silinoca… con un pene convertido en vagina no hay marcha atrás posible.

Por otra parte, también se suele ignorar que ese tipo de operaciones convierten al sujeto en prácticamente frígido. Le restan la posibilidad de gozar. Así acentúan los rasgos de una patología mental: se piensa como mujer, se cree que se goza como mujer, pero no se experimenta el gozo físico, sino solamente cierta satisfacción mental que dura lo que dura, pero que no es eterna. Sin olvidar que estas operaciones son castraciones puras y simples. Mutilaciones.

El resultado final de estas operaciones suele ser peripatético: una cosa es una mujer y otra un simulacro de mujer. Esos pómulos que parecen cuernos, esas tetas reventonas, esa nariz respingona esculpida en serie, esos labios amorcillados y esos testículos comprimidos o simplemente tajados, no hacen que un cuerpo masculino, pase a ser, como por ensalmo, femenino, sino que lo convierten en una rareza apta solo para deleite de depravadillos de la vida y amantes de los exotismos eróticos pasados de vueltas. Una mujer es algo más que un muñeco remendado, hinchado por aquí y capadillo por allá: una mujer no se hace. Nace. Y viceversa.

La ley de reconocimiento civil de los transexuales: muy en la línea de ZP. Algo inútil: evitar la solución simple de un problema, legislar para minorías y olvidar que la mayoría tiene otros problemas, demasiado reales como para apreciar esta nueva excentricidad de alguien que día a día se muestra como el más inútil, el más mediocre, el más tontorrón de los gobernantes que ha tenido este país desde Gárgoris y Habidis.

© Ernesto Milá – Infokrisis - infokrisis@yahoo.es

 

 

 

 

 

Hedor a muerto: del tanatorio al Palau de la Generalitat. ZP delenda est…

Hedor a muerto: del tanatorio al Palau de la Generalitat. ZP delenda est…
Infokrisis.- Contra la lógica más elemental, contra la voluntad del electorado, contra todo criterio político… Montilla ha demostrado ser digno heredero de Maragall. El gobierno que ha llevado a Catalunya al borde del abismo, que ha eternizado su agonía durante tres largos años, cuyos impulsores han sido castigados en las urnas: ese tripartido se prepara para gobernar nuevamente Catalunya. Lo sentimos por el cava catalán. Pero esto tiene algo bueno: de aquí a las generales del 2008, el tripartito va a evidenciar su incapacidad para gobernar por segunda vez. ZP se va a ver, nuevamente, bajo la férula del “señor de las llaves”… ZP delenda est. No hay mal que por bien no venga.

Contra toda lógica, contra el sentido común

Cuando ZP dijo durante la campaña “Pepe, tienes entera libertad para pactar con quien quieras”, no lo creímos. Y no lo creímos porque todo inducía a pensar que el pacto Mas-ZP que logró desencallar el Estatuto en el Parlament de Catalunya, iba mucho más lejos. CiU era la “seriedad catalana”, el “seny”, comparado con la “rauxa” de ERC. ZP, parecía haber entendido que su desgaste electoral se debía sobre todo a su relación privilegiada con ERC. Parecía como sí, corriendo el tiempo, ZP se “espabilara” y entendiera lo que son los sondeos de opinión, y los mecanismos de la política. Ahora sabemos que no: que en febrero de 2006, cuando se produjo la famosa llamada que precipitó los acontecimientos, no se cerró ningún pacto de calado político, tan solo un chalaneo puntual: tú apoyas el Estatuto y yo dispongo fondos para Catalunya. A un tipo superficial como ZP corresponden pactos superficiales. El chico no da más de sí.

En la calle Génova se estarán frotando las manos: Carod reaparece, la peor imagen del catalanismo político, emerge de nuevo y proyecta su figura inquietante sobre el destino político de ZP.

Cuando enjuiciamos los datos electorales cometimos un error de bulto: creer que los partidos políticos catalanes tenían un ápice de responsabilidad y funcionaban según mecanismos lógicos. No es así. Si la lógica implicaba que la coalición de los dos partidos mayoritarios era la fórmula más adecuada para la estabilidad política de Catalunya, en lugar de una coalición de partidos perdedores, Montilla ha querido evitar sentirse eclipsado por Mas y prefiere tener a Carod a su sombra, con la molesta compañía de ICV.

Contra los criterios del electorado

Es literalmente inadmisible en democracia que el partido mayoritario, el que ha obtenido más votos, deba situarse en la oposición y que una coalición derrotada, vuelva a gestionar el poder autonómico. No compartimos los criterios políticos de CiU, pero justo es reconocer que la derrota del PSC y de ERC ha sido elocuente de la voluntad del electorado. Si en las anteriores elecciones la diferencia entre PSC y CiU fue mínima, en estas, es demasiado neta como para que pueda desconocerse. Y así lo han hecho ERC y PSC.

Lo que espera a Catalunya en estos próximos cuatro años es la prolongación de la inestabilidad de los tres años anteriores. Montilla va a revelarse como lo que es, un personaje solamente interesado en determinados temas, demasiado cerca de la corrupción y del tráfico de influencias en su período “municipalista” en Catalunya y, posteriormente, en su corta etapa como ministro, su única huella quedará como el escandaloso impulsor de la OPA hostil Gas Natural sobre Hiberdrola. No fue un buen concejal, no fue un buen ministro, no va a ser, desde luego, un President de la Generalitat que pase a la historia, como máximo tendrá un lugar en el anecdotario de los grandes errores políticos.

Si la debilidad de Maragall frente a Carod radicaba en la personalidad del primero, absolutamente deshilvanado por su ritmo de vida anterior, la debilidad de Montilla es todavía más flagrante. Además, de ser cuestionable su adecuación para el cargo, Montilla es débil y cobarde. Débil porque su voz se ha mostrado excesivamente temerosa cuando ha aparecido en las pantallas después de conocerse los resultados. Era evidente que se sabía y se reconocía fracasado. Era evidente que no ha tenido ni la energía ni el valor suficiente como para poner freno a las exigencias de Carod. Es evidente que Carod, como ya ocurrió en la anterior legislatura catalana, va a ser la eterna fuente de problemas, no solamente para Montilla, sino sobre todo para ZP. Y además, es cobarde: cobarde tres veces. En primer lugar porque no ha antepuesto su interés personal al interés de Catalunya (ese interés es la estabilidad, algo tan simple como la estabilidad de la que este pacto aleja), en segundo lugar porque teme que un pacto con CiU pudiera representar para él el “abrazo del oso”, así pues ha preferido compartir el poder con dos “pequeños” antes que con el “grande”. Y en tercer lugar cobarde por que ha intentado evitar que pactar con CiU diera argumentos a Carod para considerar al PSC como una sucursal del PSOE en Catalunya.

Ciutadans en Catalunya y el PP en Madrid: a degüello

Justo hoy, muchos socialistas catalanes lamentarán no haber entregado su voto a Ciutadans. Nunca creyeron que el tripartito volviera a revivir y jamás hubieran deseado que la eterna búsqueda identitaria de Carod pudiera repetirse. Esta recomposición da la razón a quienes desde Ciutadans decían que el PSC se había convertido en un partido más nacionalista que los nacionalistas. Auguramos un crecimiento rápido a Ciutadans en las comarcas catalanas en los próximos meses y una reiteración de su primer éxito en las elecciones municipales.

Luego está el PP. En Catalunya el PP debe reflexionar sobre sus magros resultados. Ciertamente ha aguantado el tirón y ha perdido solamente un diputado, pero también ha demostrado imposibilidad para crecer. El PP necesita un peso pesado en Catalunya dispuesta a dar la batalla al nacionalismo en lugar de tenderle la mano constantemente justo para recibir constantes desaires de éste. La figura de Vidal-Quadras nos parece necesaria para una revitalización del PP. Y en este sentido, éste partido debería empezar a pensar en fórmulas para crear una situación de diarquía en su organización catalana. Si bien Piqué encarna el centro-derecha que quiere ser la imagen de marca del partido, lo cierto es que su impronta antinacionalista queda muy desfigurada. Vidal-Quadras, no solamente supondría un aldabonazo para acentuar el carácter antinacionalista del PP catalán, sino además para tender puentes hacia Ciutadans, organización en la que Vidal-Quadras cuenta con muchos apoyos y con la amistad personal de algunos de sus impulsores que siempre han alabado su falta de dudas a la hora de condenar al nacionalismo centrifugador.

Pero si la situación del PP catalán queda todavía por elucidar, mucho mejor va a ser, a partir de ahora, la situación del PP en Madrid. El gran miedo de esta formación era que CiU terminara pactando con PSC un gobierno de “gran coalición catalana”. Eso marginalizaba a Carod, daba la sensación de que el PSC era capaz de pactar con el nacionalismo moderado y excluía al independentismo radical y, ZP obtenía apoyos sólidos en Madrid. En esa situación, era más difícil hacer una tarea de oposición, especialmente por que el PP también se benefició en su primera legislatura del apoyo de CiU.

La situación en cambio ha variado para el PP: ningún observador considera que esta nueva edición del tripartito vaya a ser una balsa de aceite. Las inestabilidades y los desajustes van a sucederse uno tras otro. La imagen que va a dar ZP es de que no controla ya nada en Catalunya, que su ex ministro va a demostrar la misma debilidad que él a la hora de defender la unidad del Estado, que quien gobierna en Catalunya no es el “president”, sino la famosa llavecita de Carod... Cada crisis catalana –de las muchas que a partir de ahora se van a suceder con singular cadencia- va a suponer unas décimas de retroceso en la intención de voto del PSOE.

Lo dicho: el PP se estará frotando las manos, porque, probablemente, hoy, ZP ha perdido las elecciones de 2008. CiU tampoco olvidará que, por segunda vez, el PSC ha frustrado su victoria electoral y siendo el partido más votado (y en esta ocasión, el partido con más diputados) se ve relegado a la oposición. Y mucho más, UDC va a quedar en una dificilísima situación económica que puede llevarle incluso a su desaparición como partido, a causa de su lamentable situación económica.

Hoy, Catalunya se ha vuelto más conflictiva que ayer. Las transferencias de competencias previstas en el Estatuto se van a convertir en una prolongación de la agonía que ha supuesto estos tres últimos años la tramitación de ese mismo Estatuto.

El miedo y la ambición de Carod.

Ni la lógica, ni el sentido común, han tenido nada que ver en la formación de este tripartito. Solo el miedo y la ambición. Los miedos y las cobardías de Montilla ya las hemos enumerado. Quedan las de Carod.

Carod afrontaba un riesgo extremo para su futuro político. Si, además de perder las elecciones, no podía ofrecer un éxito a su partido, el próximo congreso hubiera sido la entronización de Puigcercós en la secretaría general, abriendo un nuevo proceso de marginalización de ERC similar al sufrido cuando Hortalá se hizo cargo de sus destinos. Así pues, a Carod, más que a nadie le interesaba estar presente en alguna de las combinaciones de poder (con PSC o con CiU, poco importaba).

Pero la ambición de Carod es otra, una ambición estratégica: demostrar que en Catalunya existe un “gobierno de progreso”, o sea de izquierdas. Su estrategia, enunciada hace más de 10 años, y cristalizada en el primer tripartido y ahora en el segundo, prevé que la independencia de Catalunya (no la autonomía, sino la independencia) solamente es posible si el gigantesco bloque electoral que supone el PSC, es ganado por las tesis nacionalistas y “corrido” hacia posiciones soberanistas.

Esa estrategia ha triunfado, especialmente en las capas dirigentes del PSC que, frecuentemente ha demostrado ser más nacionalistas que los nacionalistas, y ha ocasionado una erosión, que a partir de ahora va a ser constante entre sus bases, hacia Ciutadans…

Los dos falseamientos de la situación política catalana

Estas elecciones y el tripartito que ha seguido indican que existen dos falseamientos peligrosos en la política catalana:

- El primer es que los resultados electorales, a excepción del PP y de Ciutadans dan la sensación de que tres cuartas partes de Catalunya son “nacionalistas”. Y no es cierto. El 50% de los catalanes son tan poco nacionalistas que ni siquiera se toman la molestia de ir a las urnas, dejando aparte los votos nulos y en blanco han supuesto el 3% del total.

- El segundo falseamiento se debe a la actitud ambigua y sin principios de las capas dirigentes del PSC. Mientras su dirección –a causa de la década de desvaríos y trastornos maragallanos- es “nacionalista”, las bases en gran medida no lo son.

Estos dos falseamientos tienen como consecuencia al caer en la última y más importante deformación de la realidad política: la reedición de un tripartido derrotado electoralmente.

Este doble falseamiento y el gigantesco error de reconstituir el tripartito, tienen otro responsable: los medios de comunicación catalanes, cuya sumisión al poder es flagrante y ofensivo para la libertad de expresión. Los medios de comunicación catalanes practican una especie de autocensura constante, mezclada con sumisión, interés calculado y ocultación de la realidad pura y simple. En ninguna otra comunidad del Estado los medios han cubierto tanta corrupción como en Catalunya.

Pero el gran afectado por esta reconstitución del tripartito va a ser sin duda la patronal catalana. La del cava puede esperar en una nueva campaña de boicot que el año pasado ya se extendió a otros productos. Hace unos meses comentábamos que un conocido buffet de abogados vinculados a CiU, precisamente, buscaba inversiones para sus clientes ¡fuera de Catalunya y del País Vasco! Pocas inversiones va a traer Catalunya con un gobierno de este tipo y un número mayor de empresas catalanas van a encontrar dificultades crecientes para colocar sus productos en el resto del Estado. Y eso sin contar el puntillismo ecológico del tripartito, incompatible con la producción industrial y el mercado…

Catalunya –la clase política catalana- ha dado hoy un paso al frente hacia el abismo. Cuando termine esta legislatura (una vez más, dudamos que pueda agotarse y llegar hasta el final) Catalunya será más provinciana, más ensimismada, más impenitente observadora de su ombligo. Hay gente que se lanza al abismo y vuela... lo normal, de todas formas, es estrellarse. Montilla y su gobierno de mierdecilla, pertenecen a estos últimos.

¿Nuevo tripartito? A nadie le resulta impune –ni a Z, ni a Montilla- transgredir las leyes de la lógica y del sentido común. ¡Que error, que inmenso error! Catalunya lo pagará caro, a pesar de que su responsabilidad corresponde solo a los dos grandes derrotados de las elecciones: Montilla y Carod, respectivamente presidente y vicepresidentes en el nuevo tripartito… Definitivamente, no estamos seguros de si es error, estupidez o, simplemente, fallo del sistema democrático: cuando los perdedores gobiernan, el sistema no funciona.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

 

Matar al tripartito… pero que parezca un accidente

Matar al tripartito… pero que parezca un accidente

 

Infokrisis.- En gran periodista Fernando Ónega, publica hoy una crónica en La Vanguardia en la que se sostiene que el tripartito está muerto y enterrado y que ahora solamente se trata de explicar cómo se explica al electorado de CiU y de PSC que, desde febrero ya estaba pactada la “sociovergencia”. En realidad vamos a presenciar la mayor estafa al electorado después del “OTAN, de entrada NO”. Los socialistas son “asín”…

Fuimos los primeros en decirlo…

Desde el mes de febrero venimos diciendo que existe un pacto secreto entre Mas y ZP. Los datos que permiten pensarlo son muchos:

- El hecho de que CiU se opusiera, intentara rebasar a ERC en la tramitación del estatuto elevando unilateralmente el listón del estatuto y manifestando hasta el día antes de la votación en el parlamento de Catalunya que votaría en contra.

- Sin embargo, CiU voto, finalmente, de forma positiva. El cambio solamente se produjo tras la llamada de ZP a Mas el día antes de la votación. La versión oficial indica que ZP “convenció” a Mas con sus argumentos: esto es, “tirando de talonario”. A partir de ese momento, la situación se precipita.

- ZP, castigado muy duramente en las encuestas de intención de voto a causa de su dependencia de ERC y de su famosa llavecita, solamente logró despegarse temporalmente del PP, cuando se hizo evidente, tras la llamada a Mas, el alejamiento de ERC por parte de ZP.

- A partir de ese momento, ERC se convierte en el paria de la política española: ZP, de un día para otro olvida su “alianza” con Carod, lo presenta como causante de todos los desajustes del tripartido (cuando en realidad, la causa era la incapacidad y excentricidad de Maragall). En una palabra: lo hecha a las fieras, lo sacrifica.

- El tripartito se rompe poco después de que Maragall, solamente apoyado por ERC y boicoteado desde su propio partido –por Montilla especialmente- intentara recomponer su gobierno para finalmente entender que su tiempo había concluido y disolver las cámaras.

Era evidente en el mes de febrero de 2006, que ante la convocatoria de nuevas elecciones, CiU ganaría, seguido de PSC o, como máximo, pensar que ocurriría justo lo contrario. Los pequeños seguirían siendo pequeños y los grandes más o menos permanecerían con su dimensión. Si el tripartito había traído:

1) Inestabilidad en Catalunya y

2) Merma de la intención de voto para ZP…

… era evidente que no podía contemplarse como una futura opción viable. La única opción capaz de facilitar estabilidad mediante la formación de un gobierno de amplia mayoría (lo que beneficia a CiU, y en especial a la patronal catalana, horrorizada con la posibilidad de un nuevo tripartido) y contribuir a la gobernabilidad del Estado (lo que beneficia a ZP) es la “sociovergencia”. Cualquier otra fórmula puede excluirse por anticipado, tal como dijimos desde el momento mismo de conocer los resultados electorales: tenemos “sociovergencia”, “gran coalización” o “frente de los mentirosos”, pero pactarán PSC y CiU, las dos principales aves rapaces de la política catalana, no pueden sino entenderse. En el fondo, nos dirá Montilla, “yo no miento, también también esta fórmula es un tripartito”… pues no en vano, en CiU coexisten un partido (CDC) y un partidillo (UDC).

La escenificación que nos espera en las próximas dos semanas y media

Al día siguiente de conocerse los resultados electorales, los dirigentes de todos los partidos, sin excepción, dieron la sensación de una actividad frenética destinada a “asegurar el autogobierno de Catalunya”. Carod volvió a enseñar su famosa llavecita: “Tenemos la llave de la gobernabilidad”, en un gesto que le costará caro en los próximos meses.

Carod, un pobre diablo, dogmático y muestra del antiguo estilo de hacer política al estilo de la oposición al tardoranquista. Carod siempre ha creído que la independencia de Catalunya dependía de ganar para el nacionalismo al PSC. La creación del tripartito obedecía a esta sugestión. Lo que Carod no ha entendido es que el PSC tiene el corazón a la izquierda y la cartera a la derecha. La consigna de “gobierno de izquierdas” dice muy poco a los dirigentes del PSC que lo tienen mucho más claro: mejor un gobierno fuerte, a un gobierno de izquierdas en Catalunya. El primero asegura que los plazos para lucrarse son largos y la impunidad casi total, lo segundo es una mezcla de inestabilidad, idealismo y dogmatismo, peligroso, que no garantiza la continuidad de los negocios…

Carod sacrificado en la infame representación

Carod, o no se ha enterado o no se quiere enterar que ya no tiene las llaves de nada, salvo de su propia tumba política. En estos próximos días va a multiplicar declaraciones triunfales, sobrevalorando su papel y alzando el techo de sus exigencias. Montilla pondrá cara de póker y dirá que si, que el comité del PSC tiene que estudiar las propuestas… durante dos largas semanas, todos los actores van a ir mareando la perdiz: Montilla volverá y dirá que las exigencias de Carod siguen siendo muy altas –por mucho que éste las vaya rebajando, pues, no en vano, a medida que esta farse avance, él mismo irá entendiendo el fondo de la cuestión: la existencia del pacto Mas-ZP- y que no pueden ser satisfechas. CiU dirá otro tanto. Al final, después de “angustiosas” negociaciones en las que estaremos en varias ocasiones “al borde de la ruptura”, el “nuevo tripartito” (PSC-CDC-UDC) tomará las riendas de la Generalitat siendo saludado por todos los medios de comunicación catalanes como una muestra de “generosidad y responsabilidad por parte de los dos partidos mayoritarios de Catalunya”.

Carod será el gran sacrificado de esta escenificación. Habrá demostrado en demasiadas ocasiones que su capacidad de seducción sobre el PSC se reducía a la figura de Maragall y particularmente en momentos de ofuscación mental de éste. Habrá demostrado que sus maximalismos, enseñando llaves y proliferando declaraciones alarmantes, no es sino una muestra más de desconexión con la realidad e irresponsabilidad. Esto, unido a la pérdida de votos (un 20% de los que cosechó en 2003) y de diputados (5), entrañará el fin de la “era Carod” en ERC y el inicio de la “era Puigcercós”. De aquí a la marginalidad no hay más que un paso. ERC, estamos seguros, volverá a darlo y quedará reducido en breve a las dimensiones residuales que tuvo durante el período de mando de Hortalá, o en los últimos tiempos de Angel Colom y Pilar Rahola.

Cómo dar la noticia al electorado: “Muchachos, os hemos traicionado”

Las cosas no son tan fáciles como podría pensarse, ni para el PSC ni para CiU. Durante meses han ido repitiendo que no gobernarían cada uno con el otro, y a ahora les toca desdecirse de lo andado. Con demasiada frecuencia vemos como los partidos hacen justo lo contrario de lo que prometen. Esto ya no sorprende al electorado, pero le decepciona y es uno de los motivos por los que la mitad del electorado catalán se ha inhibido de cualquier relación con los partidos políticos.

No, el problema es otro: como hacer digerible para la sociedad catalana, esta pirueta tanto de Mas como de Montilla. Para eso está la escenificación. En el momento presente, es fundamental para entender los sucesos políticos, no escuchar lo que los políticos dicen, ni siquiera atender a lo que hacen en períodos electorales, sino observarlos en la calma posterior a las tempestades electorales.

Llama la atención que los comentaristas políticos catalanes eviten referirse al inevitable final de la farsa a cuya escenificación estamos asistiendo. La prensa catalana es sumisa con el poder, vive a la sombra del poder y cualquier otra cosa que sea enfrentarse al poder autonómico no entra en sus planes. La prensa catalana es portento de cobardías, oportunismos y mediocridades. No es raro que las nuevas generaciones de catalanes apenas compren prensa e intenten entender lo que está pasando utilizando blogs y métodos alternativos. Esa brecha irá ensanchándose en los próximos años, especialmente si tenemos en cuenta que Catalunya es, desde los primeros tiempos de Pujol, la zona de todo el Estado en donde la corrupción ha calado más hondo (¿recuerdan el famoso 3%?), pero la inexistencia de una prensa de investigación y el sometimiento de las empresas periodísticas a los partidos políticos, tapona la salida a la superficie de cualquier información sobre este tema: el nacionalismo catalán, está empeñado en seguir manteniendo el mito de “Catalunya, la parte más seria del Estado Español”… mito absolutamente falaz. Así pues, los medios de comunicación catalanes, mal que les pese, son los principales colaboradores en esta farsa que se va a ir prolongando durante las dos próximas semanas.

Fernando Ónega ha dado en el clavo en su titular: “Matar al tripartito: pero que parezca un accidente”. Es la única posibilidad para que el electorado catalán no se sienta traicionado (lo han traicionado), la única posibilidad para estabilizar la situación catalana y satisfacer a la patronal (una necesidad urgente después de tres años de parálisis generada por el estatuto) y dar un balón de oxígeno a ZP (muy tocado por la marcha del “proceso de paz” y por el autismo en el tema de la inmigración ilegal y masiva). Al final, tanto el PSC como CiU coincidirán en que la culpa de todo la tiene Carod y que las exigencias de Carod a ambos eran tan altas que impedían concretar un pacto con él… siempre hay “inocentes” que lo pagan todo. Crucificar a Carod, tal es el objetivo. Convertirlo en chivo expiatorio. Y Carod está yendo al matadero con su llavecita y todo.

El destino de los hombres no está escrito en lugar alguno. Cada uno de nosotros forjamos día a día nuestro destino y todos somos responsables de lo que somos. A diferencia de los políticos que crean su destino a golpe de pactos secretos y luego la única dificultad estriba en hacerlos digeribles al electorado, es decir al “sindicato de los engañados”.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Elecciones catalanas: análisis sereno. Hacia la escenificación de la socioconvergencia

Elecciones catalanas: análisis sereno. Hacia la escenificación de la socioconvergencia

Infokrisis.- Después de nuestra crónica de urgencia, publicada apenas una hora después de conocerse los resultados, queda ahora realizar un análisis sereno y en profundidad. Salvo leves rectificaciones en los porcentajes de votos, nos reiteramos en lo ya dicho en el anterior análisis: nos espera un mes en el que CiU y PSC van a escenificar su acuerdo. Esto sin olvidar que la legislatura que se inicia va a tener un ritmo frenético y unos contenidos conflictivos: la anterior legislatura crispó el ambiente con la elaboración del Estatuto, esta nueva la crispación va a generarse en torno a la aplicación del Estatuo.

 

Pierde Montilla. Pierde Zapatero

La gran derrota de Montilla, el único nombre que disponían los socialistas para presentar en las elecciones catalanas, no comprometerá solamente el futuro de este mediocre personaje, sino que salpicará a ZP de manera decisiva.

En primer lugar hay que tener en cuenta que los votos socialistas catalanes son importantes a la hora de sumar en el Parlamento Español. Y en Catalunya se ha producido una convulsión electoral: el PSC ha perdido no sólo diputados, sino, en cifras absolutas, casi 250.000 votos. Si no logra mejorar esos resultados (y parece difícil que mejoren en los próximos meses), en las elecciones generales el PSC podría perder dos diputados como mínimo.

Pero hay otro elemento a tener en cuenta. La debacle socialista en las autonómicas corre el riesgo de redoblarse en las municipales. Ahí es donde los candidatos del Cs –el valor emergente- pueden obtener mejores resultados, dada la procedencia municipal de la mayoría de sus cuadros. Y lo que es peor para ZP: pueden obtener votos, sobre todo, a costa del PSC. Así que al socialismo catalán le queda todavía mucho por sufrir antes de que la sociedad catalana haya estado en condiciones de olvidar los “trienio negro” de Maragall.

Decíamos que el gran derrotado es Montilla y ZP, pues no en vano el presidente del gobierno ha abandonado temporalmente su “tarea de gobierno” –casi mejor- para dedicarse a apuntalar a su candidato en Catalunya. Pero la gira catalana de ZP no ha propiciado resultados positivos. La merma de votos es incuestionable. La palabra del presidente del gobierno empieza a cansar y no suscita entusiasmos. Ya no basta con recordar la retirada de tropas de Irak para obtener el aplauso fácil.

El fracaso catalán es una muestra del desgaste de ZP.

Del tripartito a la sociovergencia

En nuestra opinión el futuro político de Catalunya está pactado desde febrero de 2006 a raíz de la llamada de ZP a Más para solicitar su apoyo al “estatuto”. A partir de esa llamada –realizada cuando ZP caía en picado en las encuestas de intención de voto- los sucesos se desencadenaron: ZP cortó el cordón umbilical con Maragall, arrojó a las fieras a Carod-Rovira, se desmigajó el tripartito, se rebajó el calado semiindependentista del “estatuto” y, finalmente, se convocaron nuevas elecciones, que implicaron apuntillar a Maragall definitivamente.

Es evidente que cuando no se sabía cuáles iban a ser los resultados electorales, nadie podía concretar algunos extremos del pacto. En nuestra opinión el pacto secreto contemplaba los siguientes aspectos:

- CiU apoyaba el “estatuto” de Catalunya y ZP se comprometía a una dotación suplementaria a la Generalitat durante los próximos años.

- CiU se comprometía a apoyar con sus votos las iniciativas legislativas de ZP en el parlamento, a cambio de que éste rompiera el tripartito.

- Ambos se comprometían a gobernar conjuntamente, presidiendo la Generalitat aquel candidato que obtuviera más votos, siendo el segundo “jefe de gobierno”.

- Ambos se comprometían en no desvelar este pacto hasta la hora de formar gobierno.

Ahora es el momento de cumplir los pactos y, después de una campaña electoral particularmente dura, en la que PSC y CiU se han puesto mutuamente verdes, es evidente que hace falta un período de preparación de la opinión pública catalana sobre lo que se avecina. De ahí que Mas acudiera ante notario y ZP dijera sobre Montilla: “PP tiene autorización para pactar con quien quiera”. En realidad, si Montilla quiere salir en la foto tiene que representar, imperativamente, el papel que ZP le ha escrito.

Y esto tardará entre dos y tres semanas en concretarse y el anuncio de un gobierno sociovergente se hará después de semanas de negar la evidencia y generar tensión emocional en la opinión pública.

Por qué no puede repertirse el tripartito

1) El tripartito carece de credibilidad en Catalunya, tal como han mostrado los resultados electorales.- Los partidos que componen el tripartito han perdido escaños y votos, pero han perdido algo más importante: credibilidad. El tripartito está todavía demasiado cerca como para que se pueda olvidar la parálisis continuada de tres años del gobierno catalán.

2) ZP no puede olvidar que el principal elemento de su erosión electoral en toda España hasta febrero de 2006, fueron sus relaciones con Carod Rovira. No va a repetir ese error: Carod en una nueva reedición del tripartito podría suponer una erosión del gobierno ZP que en este momento (con la presión negativa del “proceso de paz”) no podría soportar.

3) Con una abstención del 42%, y pérdidas de votos significativas en todos los partidos, incluido CiU, un gobierno tripartito sería socialmente demasiado débil y quebradizo para afrontar el crucial momento que se avecina en Catalunya: iniciar un proceso de transferencias generadas por la aplicación del “estatuto” que se prevé extremadamente duro.

4) De cara a las negociaciones para las transferencias de competencia, la presencia de ERC en una comisión tendería a erosionar a ZP y, consiguientemente a beneficiar al PP. El problema para los socialistas catalanes, ahora, consiste en reconocer que la política catalana y la española están íntimamente unidas y no son independientes tal como han querido dar la impresión.

5) El tripartito tendría como primer resultado, una revitalización de la campaña permanente de boicot a los productos catalanes que ha colocado sobre el abismo al sector catalán del cava. La patronal catalana, no puede permitirse otra vez a Carod o a los “sandías” (ICV = verdes por fuera, rojos por dentro) en un gobierno autonómico y no solamente por el boicot, sino por las medidas de gobierno absolutamente desenfocadas que ya evidenció el tripartito en su anterior período.

Así pues: se nos hace muy cuesta arriba que el PSC pueda arriesgarse, no solamente a hundir a ZP, sino además a hundirse a sí mismo en las municipales, reeditando el pacto tripartito que, por el momento, le ha llevado a perder media docena de diputados y 250.000 votos. No es una fórmula realista, no convendría al PSC, y solo satisfaría a ERC e ICV. Hay que descartarla.

La sociovergencia que se avecina

Sin embargo, la coalición PSC-CiU –en realidad otra forma de “tripartito”- tiene una serie de ventajas para los actores principales en Catalunya:

1) Supondría un número de escaños en el parlamento de Catalunya que implicaría una mayoría rotunda, inapelable y que actuaría a base de rodillo, necesaria para afrontar las negociaciones de transferencias que se avecinan.

2) Sería fácilmente aceptada por el Fomento del Trabajo, la patronal catalana, que está deseando verse libre del desprestigio que implica ERC y las molestias de ICV.

3) El PSC mantendría la cuota de poder que ha tenido en la última legislatura. Sus cuadros podrían seguir repartiéndose un pastel enorme. CiU, por su parte, accedería al pastel que le ha vetado el tripartito durante tres años. Algo imprescindible para asegurar el mantenimiento en vida de Unión Democrática de Catalunya, en quiebra técnica.

4) ZP se vería aliviado: mantendría a su hombre en el poder en Catalunya y no se vería afectado por el desprestigio de tener que bregar con Carod. CiU es más aceptable para el electorado español de ZP que Carod.

5) El PP seguiría aislado. Vería como el gobierno obtiene el apoyo de un socio hábil en el manejo de los resortes de poder, poco dado a extremismos, estabilizaría a ZP y daría pocos argumentos al PP en su política de desgaste del socialismo.

Estos argumentos parecen de peso. A pesar de carecer del carisma de Pujol, Mas es su alumno más directo. A pesar de que le gusta cultivar el maximalismo propio del nacionalismo, no se trata de un político radical, ni siquiera dado a radicalismos a la hora de la gestión. Es un moderado, en la línea de Durán i Lleida, cuyo único riesgo es falta de liderazgo y posibilidades de que puntualmente se vea arrastrado por unas bases extremistas o por la presión de ERC.

Para ambas partes, PSC y CiU, el problema es como escenificar el pacto de manera que no parezca una traición a sus electores. Para eso está el tiempo y la filtración de noticias y comentarios que, rápidamente, irán cambiando la opinión de los electores:

- en una primera fase se intentará hacer creer que el tripartito es todavía viable;

- en la segunda fase, el PSC hará público que el acuerdo es imposible por el maximalismo de ERC.

- en la tercera CiU afirmará querer gobernar en solitario.

- en la cuarta CiU afirmará que es necesario obtener una mayoría parlamentaria importante. Paralelamente, el PSC empezará a afirmar que está dispuesto a participar en una “mayoría estatutaria”, en una “mayoría de progreso”.

- en la quinta fase, asistiremos a la rúbrica del pacto: CiU se comprometerá a no mantener relaciones con el PP, pactará los ritmos de las transferencias y el PSC, aún siendo el gran perdedor obtendrá el 45% del poder autonómico.

La irrupción de Cs

Hay que reconocer que ni la caída del PSC ha sido todo lo espectacular que se hubiera podido pensar a raíz de la “catástrofe-Maragall”, ni CiU se ha sabido beneficiar de todos los errores del tripartido (que son mucho mayores de lo que su merma electoral indica), si ERC o el PP han caído en picado como preveían las encuestas, ni los tres diputados más de ICV suponen algo más que una victoria pírrica para este partido. Todo esto ha sido, como estas elecciones, mediocre, ramplón, gris y “viejo”. Aburre, en realidad, hablar de ello y oír las declaraciones de sus líderes que se sabe lo que van a decir antes de que les pongan la alcachofa delante.

No; todo esto es “lo viejo”, el ayer. Catalunya ha demostrado querer tener un futuro cuando 85.000 de sus ciudadanos han votado una opción nueva, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (Cs). Los tres diputados corresponden exactamente con las expectativas que se habían forjado sus impulsores.

Hay que recordar que hasta la última semana, Cs había sido boicoteado por los medios de comunicación catalana, se la había ninguneado en las encuestas, todos los partidos habían rodeado a esta opción de la “conspiración del silencio”. De no haber sido así, probablemente hubiera podido duplicar el número de votos. Pero, en cualquier caso, la irrupción de Cs supone la entrada de una bocanada de aire fresco en el Parlament y, además, la reintroducción de la lengua castellana en esa institución que prácticamente la había proscrito sin que el PP hubiera tenido el valor de afirmar la importancia de la lengua castellana… en el mundo y en Catalunya.

El problema actual de Cs es que no corra el riesgo de “morir de éxito”. Algunos de sus exponentes ya hablaban hoy de extender el partido al resto de España. Es prematuro, pero en cualquier caso significativo de la situación de hartazgo de los ciudadanos ante el duopolio del poder en España. Este partido puede irrumpir en las próximas elecciones municipales en los ayuntamientos del cinturón industrial de Barcelona, pero es mucho más difícil que sea exportable en la medida en que su gran reclamo en Catalunya es el antinacionalismo y su bolsa natural de votos, los emigrantes que llegaron a Catalunya en los años 50-70.

Así pues, hay que saludar con optimismo la irrupción de este partido, pero también con la advertencia de que deben de ser conscientes de su techo y sus límites.

Cs es una opción que aparece por el cansancio antes los partidos “de siempre”, por la desconfianza en la clase política y por el rechazó a sus tópicos, en especial al nacionalismo. En sus filas existen gentes venidas de muy distintos horizontes: hay prácticamente supervivientes de todas las opciones, desde antiguos colabores de Vidal-Quadras, hasta alcaldes y concejales socialistas, pasando por intelectuales, artistas y periodistas. Un plantel que va desde el anarquismo a la extrema-derecha. Bueno, eso no es malo. De hecho, cuando mueren las grandes opciones ideológicas en los años 80, los partidos de nuevo cuño, necesariamente tienen una alta dosis de transversalismo. En realidad, Cs es un partido transversal, del que albergamos ciertas dudas sobre su posibilidad de armar un programa electoral de cara a las municipales que sea atractivo, más allá de su antinacionalismo. Y, en este sentido, la inclusión del tema de la inmigración nos parece fundamental… aun cuando no estamos seguros de que Cs sea capaz de poner los puntos sobre las íes sobre este tema, aunque lo desearíamos fervientemente e incluso va a ser necesario para su propia supervivencia en el futuro.

Los indicativos complementarios

Hay varios elementos que abundan en lo dicho sobre el cansancio del electorado catalán ante el espectáculo rocambolesco de los tres últimos años. Los niveles de abstención son excesivamente altos. Y aquí hay un misterio: ¿Qué ocurrió entre las 18:00 horas cuando se publicaron los decepcionantes datos de asistencia a las urnas y las 22:00 horas cuando se hicieron públicas los porcentajes finales de participación? Prácticamente entre ambas horas hay una diferencia de 20 puntos… incomprensible a tenor de las costumbres de voto de la sociedad catalana. ¿Se ha producido un acuerdo entre las partes para enmascarar una abstención que todos creían que no había superado el 50%? A la vista de la moralidad y de las necesidades de la clase política catalana, no hay que descartarlo.

Pero, a pesar del presunto maquillaje que se demostrará o no, lo cierto es que la abstención es altísima e incomprensible para unos políticos que habían presentado al nuevo estatuto como producto de un “clamor popular”. Pero, hay que tener en cuenta que el porcentaje de votantes no indica la dimensión del problema. Además de la abstención hay un 3% de votos en blanco y varios miles de votos nulos. A lo que hay que sumar el voto de castigo del 3% de Cs. Podemos hablar de un divorcio del 50% de la población catalana de “sus partidos”, de sus “instituciones históricas”, y de “su nuevo estatuto”.

Este dato es importante a la hora de valorar los resultados. El voto nacionalista se va ruralizando, migra hacia la Catalunya profunda o a provincias “cerradas” como Gerona, disminuye allí donde Catalunya está en contacto con otras zonas del Estado, especialmente en Tarragona. Son datos a tener en cuenta para una correcta interpretación del fenómeno.

Catalunya hacia el futuro

El estatuto se aprobó tras tres años de indecibles peripecias, contradicciones y miserias. Es un estatuto grotesco, tanto en su construcción como en su fondo, que certifica la práctica desvinculación de Catalunya del resto del Estado sin siquiera rastros de cosoberanía. La frase más repetida en el estatuto es: “La Generalidad asume plenas competencias en…”, en prácticamente todos los sectores.

Ese estatuto ha sido contestado por el PP y por el Defensor del Pueblo. Veremos lo que dice el tribunal constitucional. Hay algunos artículos que son inadmisibles –como ya vimos en nuestro análisis pormenorizado del texto estatutario, véase “temas” de infokrisis- y que caerán por mucho que ZP se esfuerce y presiones en lo contrario. ¿Qué ocurrirá entonces? Nuevas tensiones entre la administración catalana y el Estado.

Pues bien, son decenas de competencias las que el gobierno ZP va a tener que negociar con el gobierno catalán. El drama de la aplicación del Estatuto, todavía no ha comenzado en su recta final.

Este proceso va a ser largo, traumático y va a generar crispación a lo largo de toda la legislatura que empieza. Una legislatura con negros nubarrones en el horizonte.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Elecciones catalanas: Todos pierden... salvo Ciutadans (Análisis de urgencia)

Infokrisis.- Con una participación baja, sino bajísima, la más baja que en cualquier otra anterior convocatoria electoral en Catalunya, en el momento de escribir esta crónica (a las 21:17), no cabe la menor duda de que Mas será el próximo presidente de la Generalitat. CiU ha ganado... pero está lejos de la mayoría absoluta, así que su victoriaes relativa. El PSC ha sido derrotado sin paliativos, así como ERC. El único resultado verdaderamente nuevo es la irrupción de Ciutadans. Ahora veremos los resgos fundamentales de estas elecciones.

El PSC ha sido el gran derrotado de estas elecciones. Parece difícil que un partido que ha perdido 250.000 votos, como ha perdido el PSC, pueda jugar un papel prioritario en el futuro en la política catalana. Como máximo, un papel secundario hasta que se olvide la catastrófica impresión que ha producido el período de Maragall. Pero hay algo todavía más grave: Montilla, el gran derrotado, es un ex-ministro del gobierno ZP, fue ZP quien impuso a Montilla como candidato, eliminando de un plumazo a Maragall y fue, finalmente, ZP quien ha tutelado la campaña electoral catalana, interviniendo personalmente en varios mítines electorales. Así pues, podemos afirmar que la derrota de hoy ha sido tando de Montilla como de ZP. Y, casí diríamos, muy en especial de ZP.

Los resultados a la hora de cerrarse las urnas

CiU no ha logrado desfondar a su rival más directo, el PSC. Los socialistas, despojados del lastre etílico-obtuso de Maragall, lejos de mejorar, caen, aunque no lo suficientemente a tenor de sus resultados. ICV experimenta una leve subida, ERC no pierde tanto como se había previsto y lo mismo ocurre con el PP, si bien, es posible que obtenga resultados superiores a los esperados, a causa del “voto oculto”, la tendencia de sus electores a negar que votan esta opción.

El dato más sorprendente es la irrupción –previsible por lo demás- de Ciutadans en el parlamento.

No parece que haya ganado ningún partido claramente. CiU no ha logrado mayoría, y permanece muy alejada de la mayoría. El PSC ha sufrido un varapalo, menor que el esperado, pero notable y que no ayudará a ZP. ERC ha perdido cuatro escaños que gana ICV... pero, dada la marginalidad de esta formación política, son escaños perdidos, pues parece altamente improbable que se reconstituya una “mayoría de izquierdas” como en las anterior legislatura. Por su parte, el PP no cae como otros habían augurado y deseado, pero tampoco arranca, sigue en un papel marginal y con la sensación de que una política antinacionalista más decidida, podría haber evitado que Ciutadans obtuvieran tres diputados.

Así pues, nadie en realidad puede sentirse “vencedor”, máxime cuando la abstención ha superado el 50%. ¡Qué inmensa vergüenza para quienes hablaban del “clamor popular” con que la ciudadanía catalana pedía un “nou Estatut”

Una gran abstención: un gran desinterés por el Nou Estatut

La participación electoral ha desmentido el presunto clamor popular por el Nuevo Estatuto. Lejos de haber logrado movilizar a las masas, los partidos políticos catalanes –salvo el PP- favorables al Estatut, no han llegado al 50% de participación electoral, confirmando el desinterés del otro 50% de la ciudadanía y su alejamiento de la clase política catalana. Seis puntos menos que en 2003... Los ciudadanos se han sentido decepcionados por tres años de parálisis de la generalitat y ensimismamiento monotemático estatutario.

Esta merma en la participación electoral, se podía prever desde que en el referéndum sobre el “nou estatut”, la participación no llegó al 50% después de una intensa campaña oficial. Entonces se dijo que en este tipo de referéndum, la participación siempre era baja. Pues bien, en esta ocasión ese alejamiento ciudadano no puede ocultarse. La participación ha sido baja y cuando baja la participación se debe a motivos objetivos no al capricho del electorado.

Las dos únicas fórmulas posibles de gobierno

A la vista de los resultados, CiU está separada entre 15 y 20 escaños de la mayoría absoluta, así que tendrá que pactar. Se han llegado a barajar hasta cinco escenarios diferentes. De menos probable a más probable:

1) es muy difícil, sino imposible, que vuelta a repetirse el “tripartito” y esto por varias razones: no solamente ha sido derrotado electoralmente su fuerza mayoritaria, el PSC, sino que ese pacto ya supuso un desgaste para el gobierno ZP que no puede permitirse de nuevo en este momento de la legislatura.

2) el pacto CiU + ERC, no parece viable. CiU siempre ha procurado mantener buenas relaciones con quien gobierne en Madrid, sea quien sea. CiU sabe que ERC está considerado como una bande impresentables en Madrid y que su presencia en el gobierno no facilitaría la relación entre “Catalunya” y “Madrid”.

3) el pacto CiU + PP, no sería asumible por las mismas circunstancias que el anterior. CiU no podría negociar con Madrid formando gobierno con el PP, si bien es cierto que el PP puede comprometerse a que sus diputados voten a favor de Mas, aun sin participar en el gobierno catalán ni tener nada que ver en la elaboración del programa de gobierno.

4) el pacto CiU + PSC, con Mas de presidente y Montilla de cap de gobern. Este pacto ya fue firmado, rubricado y comprometido en el mes de febrero cuando ZP llamó a Mas para pedirle el voto favorable al Estatut en el Parlament de Catalunya. A esto siguió la defenestración de ERC y la disolución del parlamento catalán.

Esta es la posibilidad que tiene mayores garantías de ponerse en práctica. Supondría un gobierno con amplia mayoría parlamentaria que compensaría la escasa adhesión de la población tanto al Estatut como a la convocatoria electoral, mucho más importante en este momento en el que la primera tarea del gobierno va a ser la aplicación del Estatuto... con todos los problemas que va a dar.

La irrupción de una candidatura independiente: Ciutadans

En el momento de escribir estas líneas parece probable que la candidatura de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía haya podido irrumpir en el Parlamento catalán. Esto evidencia el descontento de amplias franjas de la ciudadanía, especialmente, jóvenes procedentes del cinturón industrial de Barcelona por la marcha de la política catalana.

Este dato, unido a la tasa de voto nulo y al voto en blanco, aún desconocidos y a la abstención, junto a la abstención indicarán el estado de cabreo de la ciudadanía catalana en relación a los partidos políticos.

Ciutadans es una candidatura joven cuyo punto esencial es el “antinacionalismo”. De hecho, Ciutadans es un partido independiente antinacionalista cuyo resultado es todavía más meritorio habida cuenta del boicot absoluto con que los medios de comunicación catalanes lo han tratado, el ninguneo continuo por parte de TV3 es significativo del miedo (y del odio) del nacionalismo hacia esta candidatura que desmiente la “unanimidad” de la opinión pública catalana en relación al “nacionalismo”. Ya no es solo el PP –estigmatizado como “estatalista”- el que se opone a los latrocinios nacionalistas-socialistas-independentistas. Ahora también están los Ciutadans.

Hacemos votos para que en las próximas elecciones municipales, los candidatos de Ciutadans y de la Plataforma per Catalunya irrumpan en los ayuntamientos con sus mensajes, respectivamente, antinacionalistas y antiinmigracionistas.

(c) Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Miguel Sebastián plato de sexta ronda o como ZP sabe hacer las cosas

Miguel Sebastián plato de sexta ronda o como ZP sabe hacer las cosas

Infokrisis.- El nombramiento del fontanero de la Moncloa, Miguel Sebastián como candidato número uno de las lista socialista por Madrid es significativo de lo que es una politica "de izquierdas": elegido a dedo, sin consultar a las bases del partido... en esto ha quedado el "savoir faire" del partido que hace siete años lanzó la idea de las "primarias" como el "gran avance para la profundización democrática". El dedo de ZP ha sustituido a cualquier forma de democracia interna.

El hecho de que Sebastián haya accedido a inmolarse encabezando la candidatura madrileña del PSOE muestra que hay gente que aspira solamente a figurar y que le encanta jugar y perder. De todos era conocido que Sebastián aspiraba al cargo de ministro de economía y que su proximidad a ZP así lo hacía pensar, pero su falta de experiencia en gestión pública desaconsejaba nombrarlo para un cargo en el que, además de un buen técnico, hace falta ser un perfecto relaciones públicas y un buen conocedor de los pasillos de la UE. Solbes, en esto, no tenía rival y el problema del PSOE vendrá el día en que su ministro de economía se canse de las excentricidades de ZP.

Sebastián: plato de sexta ronda

Que recordemos, a partir del momento en que los sondeos demostraron que Gallardón iba a resultar imbatible, ZP ha sondeado a cinco candidatos para colocarlos al frente de la Alcaldía de Madrid. Por este orden: Felipe González, Luis Solana, Bono, Fernández de la Vega, y el hasta hace poco olvidable Comisario para las Víctimas del Terrorismo, Peces Barba. Todos rechazaron por unos motivos u otros, aunque, salvo en el caso de Bono, el principal era que nadie quería quedarse cuatro años en el tedioso cargo de jefe de la oposición municipal.

Sebastián ha accedido, demostrando así ser candidato de sexta ronda. No es raro que ZP haya aludido a su “generosidad y entrega”… lo que traducido quiere decir que los cinco pseudocandidatos anteriores a los que se había sondeado y que suponen la creme de la creme del PSOE, ni eran “generosos”, ni “entregados”, algo que no seremos nosotros quien cuestionemos.

El proceso de nombramiento de candidato ha sido un completo error y una total equivocación. Difícilmente, en la historia de la democracia española, un candidato ha llegado tan derrotado y con tal falta de entidad a un proceso electoral. Tiene gracias que haya sido ZP, directamente y sin ayuda de nadie, quien haya ungido al candidato. Y verán por qué…

La democracia en el PSOE o el dedo que unge

Felipe González era, para sus colaboradores, “dios”. ZP no aspira a ser menos. A él le corresponde hacer y deshacer candidatos, a dedo.

Hubo un tiempo en el que el PSOE alardeaba de ser el primer partido democrático español en convocar unas elecciones primarias para elegir candidatos. Borrell, hoy exiliado al Parlamento Europeo, lo fue y, seguramente hubiera sido un buen candidato de no ser por haber elegido mal a sus colaboradores al frente de la Hacienda de Catalunya. Desde 1999, el PSOE parece querer olvidar toda aquella peripecia de las “primarias” que tan poco le favoreció.

Pero entre el sistema de primarias y la elección a dedo, hay un buen trecho. Se supone, por ejemplo, que las bases tienen algo que decir, o que el sentido común y no la necesidad imperiosa influyen algo en la elección. Pero, en este caso, las bases han sido ninguneadas y el papel pasivo de Simancas, flanqueando a ZP y al flamante candidato, Sebastián, hoy en el acto de presentación de éste, ha realzado el silencio de las bases socialistas madrileñas que, en todo el proceso, no han sido capaces ni de sugerir un solo nombre…

Decimos que el sentido común también debería de haber influido algo en la situación. Dicen que Sebastián es un economista brillante. Lo dudamos. Si fuera brillante, en su papel de fontanero, habría aconsejado a ZP no firmar jamás el Estatuto Catalán, ni la política hídrica de su gobierno, entre otras cosas; pero supongamos que, efectivamente, es un economista brillante. Entonces su lugar no es el de número uno de una candidatura por Madrid, sino el de responsable de finanzas del ayuntamiento de Madrid. La realidad es que Sebastián aspira a un ayuntamiento importante, pero carece COMPLETAMENTE de experiencia en gestión municipal e incluso en gestión directa. Así pues, más que un candidato, parece un insulto al pueblo de Madrid y a las bases socialistas madrileñas.

Pero el proceso completo ha sido pilotado por ZP desde el principio. ¿Será capaz de hacer algo bien este individuo algún día? Por de pronto ahí está Sebastián, a punto de ser inmolado a saetazos e ironías por parte de todos. Como el San Sebastián que tanto le gusta a Pedro Zerolo. Por cierto ¿no hubiera sido Zerolo el candidato ideal? ¿No aspiraba a serlo, en realidad?

Gallardón lo tiene esta vez demasiado fácil y lo aprovechará. Si Rajoy no logra la presidencia en 2008, parece cantado que en las elecciones siguientes la candidatura del PP a la presidencia irá encabezada por este antiguo alférez paracaidista. Al menos, Gallardón entiende algo de paracaídas. Da la sensación de que a Sebastián ni siquiera le han indicado cuál es la anilla de apertura. El leñazo va a ser memorable.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

¿”Fóllate a la derecha”? La dinámica sexual de la izquierda

¿”Fóllate a la derecha”? La dinámica sexual de la izquierda
Infokrisis.- Las juventudes de ICV ha difundido publicidad con el eslogan “Fóllate a la derecha”. De pésimo gusto, pero que indica la miseria sexual de la izquierda que desde la transición está habituada a follarse a las cosas más raras del mundo. A ese nivel ha caído la campaña electoral catalana. De todas formas, ese eslogan desafortunado permite entender la naturaleza profunda del drama sexual de la izquierda: "fóllate a la derecha, porque lo que es follar con tu gente hasta puede resultar desagradable:..

De la promesa incumplida a la ofensa pura y simple

Fue el “viejo profesor”, Tierno Galván, uno de los personajes más falsos que dio la “oposición antifranquista”, quien entre otras frases geniales de su palmarés (¿cómo olvidar aquella de “El que no esté colocado que se coloque y al rollo” tras el que la droga quedó moralmente legalizada por la izquierda y se dio el pistoletazo de salida para la epidemia de yonkis de los 80?) dijo que “las promesas electorales están para incumplirlas”.

En todas las elecciones democráticas se ha producido este fraude repetido al electorado por parte de TODOS los partidos. Todos han hablado de “fair play” y han convertido a toda España en una gigantesca Marbella. Todos han dicho defender los “intereses nacionales”, pero apenas han defendido otra cosa que la de sus clases dirigentes. Todos, sin excepción, han confundido su interés de parte con el interés nacional. Todos, por supuesto, han mentido en las estadísticas presentadas, en el balance de su gestión, desde el “OTAN de entrada NO”, hasta la “retirada de Irak”, sin olvidar las Azores, las armas de destrucción masiva y aquello otro de que “el mundo es más seguro sin Saddam”…

Pero ahora, da la sensación de que sólo el incumplimiento de las promesas electorales ya no basta. Dado que todos mienten, la mentira no llama la atención de un electorado aborregado y predispuesto a creer que su voto sirve para algo más que para justificar el “todo por la pasta” de las distintas clases políticas. Seamos claros: la clase política española está bajo sospecha. Como Artur Mas, ya debe recurrir al notario para que la “fe pública” certifique su honestidad… que ya es certificar.

A lo largo de 30 años, esa clase política ha ido rebajando el nivel cultural de los españoles, ha favorecido la aparición del cutrerío nacional, de la telebasura, de la comida basura, de la política basura, de las ideologías basura, de leyes basura y, finalmente, de la ética basura.

Y es en ese contexto de estercolerización de España donde aparecen las campañas electorales basura como la catalana en la que un eslogan de las juventudes de ICV ha llamado la atención.

“Fóllate a la derecha”, paradigma de la cultura sexual de izquierda

A principios de los 70, los trotskistas sostenían ya a todos los movimientos “sociales” de temática sexual, especialmente a feministas y homosexuales. En estos ambientes, las militantes femeninas casi tenían la obligación de autodesvirgarse. Ser virgen en un partido trotskista era equivalente a ser cabaretera en un convento de ursulinas, el peor oprobio. Luego, resultó que ya no se trataba solo de dejar de ser virgen, sino de “liberarse de las represiones”. La diferenciación sexual era una represión. Así que la heterosexualidad suponía, para la izquierda, reprimir cualquier otra tendencia. Un conocido dibujante barcelonés me decía en cierta ocasión que, a finales de los años 70, lo “progre” era acostarse con cualquier cosa, sin importar sexo o especie. Él lo había hecho, así que sabía de lo que hablaba.

La verdad es que un hombre de izquierdas es un sufridor nato en materia sexual, si tiene que bregar con feministas de izquierdas. En lo personal, cuando me dicen: “Fulatino es de izquierdas”, pienso: “éste lo lleva claro en el catre”. En esto, la derecha es más sensata: prefiere mujeres, limpitas, con sobacos y piernas depiladas y cierto glamour. Para las feministas estas exigencias son la quintaesencia del machismo. Ver de cerca la pantorrilla de una feminituda de estricta observancia, erizada por pelos como escarpias, es el canto más depurado a la castidad y al aislamiento del mundo. Se lo juro, porque las he visto. Y en cuanto a los sobacos y el resto de pilosidades casi mejor no hablar. Son como desbordantes, invasivas. En cuanto a la práctica feminista de los 60 de quemar los sujetadores, lo único que puede decirse es que les hubiera sido bueno recordar que la ley de la gravedad no distingue de sexos. Luego pasa lo que pasa, que uno no sabe si es que son barrigonas o es que tienen las tetas caídas.

A la izquierda le cuesta mucho reconocer francamente que las mujeres de derechas terminan siendo más atractivas y, en realidad, al no estar presas de la ideología feminista, suelen hacer mucho mejor el amor y resultar, no solo más atractivas, sino saber gozar más y mejor. Lo que no es poco para una buena dinámica sexual. Mientras que en la sexualidad de izquierdas rige la intelectualidad y el prejuicio a las represiones, en la sexualidad sana es el instinto el que impone las reglas del juego. ¿Qué le vamos a hacer si el instinto desdice los puntos de vista de la izquierda?

El calvario sexual de la izquierda estriba en soportar como compañeras naturales a feministas de estricta observancia. Un verdadero martirio. Si la izquierda tuviera una sexualidad sana, su propaganda no sería del género de “fóllate a la derecha”, sino “fóllate a quien desees y que te desee”. Claro está que es lógico que los presuntos hombres de izquierdas heterosexuales (alguno debe quedar) prefieran a las mujeres de derechas antes que seguir bregando con su drama feminista. Esto es lo que puede deducirse del “fóllate a la derecha”, campaña de pésimo gusto donde las haya.

Nunca un eslogan electoral ha sido tan elocuente del drama sexual de la izquierda.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La venganza de Pepe Bono será terrible…

La venganza de Pepe Bono será terrible…

Infokrisis.- En apenas dos días, ZP ha rozado la gloria mediática para terminar despeñándose por los abismos del ridículo. El artífice de este clamoroso resbalón sin precedentes ha sido Pepe Bono ¿Por qué esta maniobra de torpedeo del presidente? ¿hacia qué estrategia se dirige la maniobra? Bono nunca "creyó" en ZP. El descreido, ahora trata de difultar al máximo la gestión del gobierno.

La venganza de Pepe Bono será terrible…

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Infokrisis.- En apenas dos días, ZP ha rozado la gloria mediática para terminar despeñándose por los abismos del ridículo. El artífice de este clamoroso resbalón sin precedentes ha sido Pepe Bono ¿Por qué esta maniobra de torpedeo del presidente? ¿Hacia qué estrategia se dirige la maniobra? Bono nunca "creyó" en ZP. El descreído, ahora trata de dificultar al máximo la gestión del gobierno.

Pepe Bono: la sabiduría del cateto

Que Pepe Bono es un demagogo populista es algo que confirma en cada una de sus declaraciones públicas. Que el paso de Bono por el ministerio de defensa fue una mezcla de gestión ineficaz en cuanto a la materia del ministerio y gestión mediática en su proyección exterior, fue evidente. Bono no entendía nada de “defensa”. Su populismo le llevaba hacia áreas aparentemente patrióticas no muy bien definidas y, por lo demás, se declara “pacifista”. Quiso hacer de las FFAA una ONG –“soldados sin fronteras”- y los puso a repartir bocadillos entre los desfavorecidos del Tercer Mundo, mientras nuestras fronteras eran vulneradas diariamente por miles de inmigrantes. A la vista de su patrioterismo, ZP lo envió a EEUU en los peores momentos del bache en las relaciones diplomáticas con éste país. Y Bono metió la pata hasta el escroto diciendo aquella frase, que pasará a la historia universal de la estupidez, de: “prefiero morir a matar”, que dicha ante una asamblea de altos mandos del Pentágono todavía sonaba peor, e incluso insultante.

Bono es más de pueblo que el tomillo y, justo por eso, tiene esa sabiduría propia del patán, un razonamiento simple alejado de sofisticaciones. La idea de Bono es: el PSOE jamás tendrá mayoría absoluta si no conquista el “centro” y, para él, el “centro” es, en realidad, el “centro-derecha”. De ahí que multiplicara sus declaraciones patrioteras cada vez que se le colocara un micrófono a menos de dos metros de los labios. Por eso, Bono se opuso al Estatuto de Catalunya: era consciente de que suponía un órdago a la grande a la unidad del Estado.

Claro está que en todo esto había cierto desenfoque. Bono, como todos los políticos “de pueblo”, algo catetos, tiene tendencia a pensar que lo que pasa en “su pueblo” es un reflejo concentrado de lo que pasa en el mundo. Y Castilla La Mancha –prisma a través del cual Bono ve al mundo- es una parte que, no necesariamente, refleja al todo, desde el punto de vista sociológico o político. Castilla La Mancha es una región conservadora, esencialmente agraria, que refleja solamente la realidad de una parte de España. Sí es rigurosamente cierto que en Castilla La Mancha, para ganar unas elecciones, es preciso arañar votos al centro-izquierda. Pero no se trata solamente de esto, sino de que, efectivamente, un socialista pudiera operar ese trasvase portentoso de llevar al PSOE votos del centro-derecha. Bono lo hizo en Castilla La Mancha, y eso le permitió mantenerse casi dos décadas al frente de su comunidad.

Bono: un proyecto personal

Desde 1999 se sabe que Bono aspira a la presidencia del gobierno, y toda su actividad desde entonces va enfocada a este fin. De hecho, consideraba que la presidencia de la Comunidad de Castilla La Mancha era una buena plataforma para llegar a la Secretaría General del PSOE y de ahí a la presidencia en 2004. Pero, en eso, aparece ZP. Ni tenía grandes apoyos dentro del partido, ni era extremadamente conocido. ZP era el típico diputado mudo del PSOE, un “ges den” que se limitaba a votar lo que su jefe de grupo parlamentario le indicaba sin importarle de qué se trataba. Y en el Congreso del 2000, este portento de mediocridad, con el apoyo de “botellón Maragall”, se hace con la secretaría. Bono, despechado, ve como su hora se retrasa.

Una vez en el poder, ZP le ofrece un cargo que le permite acercarse un poco más a la presidencia del gobierno: el ministerio de Defensa. Poco importa que Bono no entienda nada de Defensa ni de armamento, de lo que se trataba era de cubrir el cargo con un individuo que pudiera ser bien recibido por el estamento militar. Y las declaraciones patrióticas de Bono, recordando incluso que su abuelito era falangista, contribuían a que los militares vieran en él a un tipo poco izquierdista.

Pero llegó un momento en que las genialidades de ZP en materia de política interior se convirtieron en un riesgo para Bono. Formar parte de un gobierno centrifugador de la unidad del Estado se le hacía cuesta arriba. Bono no tiene la menor duda de que el tiempo de ZP será breve, pasará, y cuando pase, el nombre de ZP será maldito para las generaciones de españoles que vendrán. Bono es uno de los pocos socialistas que no piensan solamente en el “aquí y el ahora” (esto es, en el “toma el dinero y corre”). Bono quiere tener un futuro (la presidencia) y eso le obliga a pensar con cierta perspectiva, si no de Estado, si al menos, personal.

Cuando Bono entendió que la contaminación con el gobierno ZP podía restarle apoyos en el futuro, dimitió alegando cuestiones de familia. A nadie se le ocultaba que, como el tigre en la selva, retrocedía para saltar mejor.

Hoy, Bono no ha modificado su proyecto personal. ZP lo sabe. Por eso le ofreció el puesto de cabeza de lista a las municipales por Madrid.

Un candidato in pectore que no lo era tanto…

Hace meses, cuando ZP empezó a preocuparse por las municipales, sondeó a Bono para que ocupara la primera plaza de la candidatura por Madrid. Bono dio a entender que aceptaría, aunque bromeó sobre lo mucho que le “fastidiaba” tener que oponerse a su amigo Gallardón. Eso dejó entender a ZP que Bono aceptaría y que, contando con su demagogia populista de centro derecha, podría batir a Gallardón. Bono se dejó querer.

Pero en octubre de 2006, las encuestas demostraban que Gallardón obtendría una cómoda mayoría absoluta. Así que el puesto de cabeza de lista por Madrid era un “puesto trampa”: el que lo ocupara jamás llegaría a ser alcalde de la capital, debería limitarse a ejercer el modesto cargo de “líder de la oposición municipal”, es decir, un cero a la izquierda. Bono lo sabía y se siguió dejando querer.

Las intenciones de ZP, como cualquiera de sus iniciativas políticas, no eran limpias. Lo que pretendía este practicante empedernido del “Principio de Peter” (“un incompetente procura que sus subordinados sean más incompetentes todavía”, con su corolario: “elimina a los oponentes de tu mismo nivel que puedan hacerte sombra ahora o en el futuro”), era simplemente neutralizar a Bono, colocarle en una vía muerta (si ganaba estaría entretenido inaugurando colegios públicos y celebrando bodas gays, si perdía bastante tendría con estar en su escaño inútil del ayuntamiento).

Pero el político inculto de provincias (ZP), iba a recibir un revolcón por parte del cateto.

Bono se dejó querer, nunca dijo que no. ZP se fue creciendo y anunció desde antes del verano que en septiembre u octubre anunciaría una “noticia bomba” sobre la lista municipal por Madrid. Filtró of the record que Bono sería el elegido. Y éste siguió dejándose querer. Hasta que, finalmente, ZP lo anunció clamorosamente. Y lo bueno es que Bono siguió dejándose querer… en las siguientes 24 horas.

Así que, cuando todo el mundo daba por descontado que la lucha por Madrid iba a ser reñida… Bono se negó a encabezar la lista. O dicho en otras palabras: ZP quedó en ridículo, Pepiño Blanco quedó –como suele hacerlo- a la altura del betún (además se enteró de la defección de Bono por la prensa). Es, sin duda, el golpe mediático más duro que ha sufrido ZP en los dos años y medio de [des]gobierno y centrifugación. Al “listo” de ZP se la ha jugado otro “listo”.

Bono se desvincula así, no solo del gobierno, sino del PSOE de ZP. Seguirá como cotizante del partido y volverá a intentar alcanzar la secretaría en cuanto ZP evidencie su ocaso (solo un 3% separa al PSOE del PP, esto es, un empate técnico). Nadie le podrá achacar a Bono haber tenido una vinculación excesiva con el gobierno ZP, así que se situará en posición de salida para ser el próximo candidato socialista a la presidencia en 2012.

Así las gastan los socialistas… El problema no es que Bono quiera ser presidente, el problema es que tiene tan pocas cualidades como ZP. Quizás sea algo más culto, quizás no se le hubiera ocurrido jamás la genialidad de promover nuevos estatutos, ni dar su nihil obstat a abortos políticos como el tripartito catalán o emprender aventuras inciertas como la del “proceso de paz”. Ahora bien, no seamos optimistas: el patrioterismo de Bono es una actitud para mantener su proyecto político (ganar al frente de una candidatura de izquierdas sustrayendo votos al centro derecha). Por lo demás, la clase política socialista no da mucho más de sí. Ya no hay un Alfonso Guerra que oiga a Mahler, ni lea a Machado. Ya no hay un Boyer que pueda mantener una conversación sobre egiptología de cierto nivel. Lo que queda en ese malhadado partido es solo un amontonamiento de oportunistas sin escrúpulos, desaprensivos a la caza de recalificaciones y votantes cerriles de izquierdas de toda la vida. Esta patulea presidida por Bono no dejaría de ser una tragedia nacional.

Gallardón no podía hacer tanto daño a ZP como se lo ha hecho Bono. No solamente ZP no ha logrado deshacerse de Bono, sino que ahora ya está claro quien es su principal oponente. Y todavía queda la campaña electoral catalana en la que Maragall prolongará en el ocaso definitivo de su vida política, sus “maragalladas”.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es