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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Cataluña: cuatro cuartos

Cataluña: cuatro cuartos

Cataluña se está devaluando. Desde el 15 de septiembre, la media de descenso del precio de la vivienda ha sido de un 5–7% (el mes que viene conoceremos el hundimiento del precio de las oficinas). Hoy ya está claro que la realidad económica se está imponiendo, incluso en las consellerías de la gencat controladas por ERC (las económicas) y que las cosas ya no se ven tan claras como hace un mes, cuando todo era vino y rosas en los mítines para preparar el 1–O. De todas formas, cuando hablamos de “cuatro cuartos”, no nos referimos a cómo va a quedar la economía catalana de aquí a un par de meses, sino a la estructura sociológico–política de Cataluña, que explica, por sí misma, porqué el proceso indepe es pura ficción.

¿Por qué hablan en nombre del “pueblo catalán” cuando son ¼ de ese “pueblo”?

Empieza a aumentar el hartazgo en Cataluña, especialmente, en la ciudad de Barcelona. Hartazgo y nerviosismo ante un “procés” que se ha convertido en una “historia interminable” como lamentable. Interminable e interminablemente aburrida. Los promotores del “procés” hablan de “Cataluña” como si la representaran ellos y nadie más que ellos. Hoy, en el curso de una entrevista radiofónica, Junqueras a la pregunta de si el Puigdemont ha declarado la independencia, ha respondido que la independencia la ha declarado… “el pueblo de Cataluña” y después de insistir en tres ocasiones el locutor al quedar la pregunta en el aire, ha añadido que el “parlament es… el pueblo de Cataluña”. Así que usted tiene mayoría de 1 diputado y ya está autorizado a hablar en nombre de toda Cataluña… Le valdría más al ventripotente Junqueras empezar a pensar en concursar en masterchef que seguir mostrando ese nivel político tan pedestre que caracteriza al independentismo.

Pero la realidad social es otra completamente diferente. Ya no basta con decir que en Cataluña (como, por lo demás, en el resto de España) se ha impuesto la sociedad de los “tres tercios” (en la que un tercio que vive bien y cotiza a Hacienda para mantener a los otros dos, un segundo tercio que vive instalado en la precariedad y a salto de mata y un tercer tercio próximo al umbral de la pobreza y mantenido por el Estado). Esta realidad, que existe si tenemos en cuenta el PIB, hace de Cataluña una entidad exactamente igual a cualquier otro territorio del Estado Español y de buena parte de Europa. Pero es rigurosamente cierto que existe un “factor diferencial catalán” y que no es el que los indepes creen.

Como se sabe, el nacionalismo insiste mucho en el tema del “factor diferencial”. En Cataluña el nacionalismo no pudo apoyarse en el RH, como el vasco, y tiene dificultades en apoyarse en la historia o en las tradiciones (en su inmensa mayoría datadas en la segunda mitad del XIX o incluso generadas después de 1978). Incluso desde el punto de vista de la lengua, el catalán existe unanimidad en reconocer que se trata de una lengua “hispano–romance”, ni siquiera “franco–romance” como pretendía el primer nacionalista decimonónico o como dijo el vizconde de Güell al inaugurar los Juegos Florales de 1901, una lengua más antigua que el latín y que estaría emparentada con el rético, dialecto que se habla en Suiza  en los Alpes Réticos… dato que citamos para demostrar que el nivelazo de las bases doctrinales del nacionalismo. En Cataluña hoy no existe ningún factor diferencial “profundo”, como no sea la existencia de un nacionalismo que, por sí mismo, lo genera. Lo que existe es un factor diferencial sociológico–político.

Cataluña: la sociedad de los cuatro cuartos

Los nacionalistas pueden hablar en nombre de sí mismos, no de Cataluña, ni siquiera de una mayoría social que no tienen. Porque el “gran logro” de 40 años de Generalitat ha sido fracturar a la sociedad catalana en cuatro fragmentos y gobernar solamente para dos de ellos. Hay que decir que una cosa son las simetrías parlamentarias y la distribución de los escaños en el parlamento regional y otra muy diferente la realidad social. Se equivoca quien cree que “sociología” y “política” son paralelas. Una cosa son los votantes que acuden a las elecciones, el resultado de cuyo voto, además, esta falseado por la Ley d’Hont, que penaliza a las opciones menores, y otra, muy distinta, la realidad social.

Lo que los independentistas no pueden negar es que, Cataluña está fraccionada en cuatro sectores:

– los independentistas (damos por extinto el catalanismo moderado) fraccionado, a su vez, en cuatro tendencias, entre funcionarios de la gencat (exCiU), borrokas (CUP), núcleos de la Cataluña profunda (ERC), asociacionismo amamantado por la gencat (OC, ANC, etc, etc) que se llevan bien (a veces) y disputan cuando despiertan de sus autoengaños.

– el de los unitaristas (de los que rufián Rufián ha dicho que “ni son mayoría, ni son catalana, ni son silenciosa”… a pesar de que el 95% de los que se manifestaron en las calles de Barcelona, en número similar a los independentistas eran nacidos en Cataluña),

– el de los que no saben / no contestan (los que todo les trae al fresco o simplemente que están desinteresados por la política, decepcionados, hostiles o apáticos) y

– los inmigrantes (que a pesar de haber sido untados y mediatizados desde hace quince años por la gencat, siguen estando ausentes y dedicados a lo suyo: o haciendo cola en las oficinas de la gencat para pillar algún nuevo subsidio, o bien ganándose la vida como pueden).

Lo más terrible es que cada uno de estos sectores, más o menos, representan al 25% de la sociedad… ¡lo que no quiere decir que cada uno esté representado por el 25% de los diputados en el parlament regional!

¿Tan difícil es de ver que el proyecto de la gencat indepe ha embarrancado?

Y esta distinción es importante, porque lo que está planteando la gencat indepe no es un programa económico o la construcción de infraestructuras, o discusiones sobre fiscalidad que son, a fin de cuentas, problemas políticos que pueden ser debatidos por los parlamentarios (a fin de cuentas un parlamento es eso: “lugar donde se habla”, creer que es “el templo de la soberanía popular” es casi una superstición animista, el parlamento es lo que es y no es más). Lo que la gencat indepe está planteando es la secesión que es algo de mucha mayor trascendencia y que resulta inviable si no se dispone de mayoría social

Por esto –y por la falta de apoyo internacional, y por la legislación constitucional, y por la torpeza de los promotores…– la secesión es imposible: porque el proyecto independentista (que acaba en la independencia… y que pide a toda la población Catalana es un doble salto mortal al vacío y sin red) no cuenta con suficiente FUERZA SOCIAL detrás. El problema de poner banderas en los balcones, realizar caceroladas, es… que es evidente que son más los balcones en donde no hay ninguna bandera y que empiezan a estar hartos los no nacionalistas de tener que aguantar cada noche a unos pocos vecinos, simplemente, dando polculo de 22:00 a 22:05… Al intentar mostrar su “fuerza social” con esa exhibición, el independentismo ha delatado su fuerza real. Ahora, ni siquiera ellos, están seguros de lo que tienen detrás. Pero lo que está demasiado claro es que no tienen FUERZA SOCIAL, ni han tenido nunca, ni pueden llegar a tener, para desencadenar un proceso rupturista.

Claro está que el sentido común (el “seny”) suele quedar relegado a segundo plano por la “rauxa” nacionalista. ¿Y entonces qué ocurre? Ocurre que algunos (los pringados, no nos engañemos, no los capitanes araña atrincheras en cargos oficiales), van a terminar en la cárcel y van a sufrir mermas patrimoniales. ¿Había otra salida? Si el Estado no puede ejercer una aplicación brusca del artículo 155 y suspender la constitución no es sólo por debilidad de Rajoy, sino ¡porque los unitaristas tampoco tienen fuerza social, ni apoyos suficientes para hacerlo! Esa es la triste realidad

Así pues, lo que la situación pide es un compromiso entre las partes: la legalidad, no está del lado de la gencat indepe, institución que ha intentado generar una legalidad diferente… que ha sido contestada por el tribunal constitucional. La “nueva legalidad” solamente podría haber salido de una mayoría social sancionada que el Estado Español se viera obligada a reconocer por la fuerza de los hechos y ante la presión internacional a favor de la independencia…

Pero ese escenario no es el que ha ocurrido, sino justo el opuesto: internacionalmente la gancat indepe ha estado siempre sola, rematada y dramáticamente sola y, el problema es que, especialmente ERC ha mentido (o se ha autoengañado) sobre las simpatías que su causa suscitaba en el exterior. Y ya hemos visto que, a medida que pasan los días, el independentismo se va fracturando, se sitúa a la defensiva, pierde coherencia, y lo que es peor para ellos: pierde el control de los recursos económicos de la gencat. Y ese es el problema de fondo.

Porque si el independentismo, de ser menos de ¼ parte de la sociedad catalana en 2010 (como demostraron aquellos primeros referendos por ayuntamientos), ha ganado unos puntos, ha sido por tres razones:

– por los resultados del adoctrinamiento realizado mediante la inmersión lingüística en los últimos 19 años.

– por la crisis económica iniciada en 2008 a la que la gencat indepe ha dado una respuesta simplista: “España nos roba”.

– por los fondos, prácticamente ilimitados inyectados, por Artur Mas y luego por Puigdemont en los circuitos independentistas.

La imposibilidad de seguir inyectando fondos en el proyecto (a causa de la intervención de cuentas de la gencat por parte del Estado), así como el cansancio por la falta de viabilidad del mismo, hará que poco a poco se vaya redimensionando. Ahora falta que el pacto PP–PSOE–Cs para la reforma de la constitución, reconozca el fracaso del Estado de las Autonomías y tienda a evitar que crisis como esta aparezcan una y otra vez: esto no va a ser –no puede ser- un “café para todos” soberanista. Solamente la izquierda marciana de Podemos y las Mareas pueden pensar que cada dos por tres se puede montar un referendo aquí o allí para  ver quién se va o no se va. No es que Rajoy o Sánchez tengan carácter, fuerza y méritos para ir en dirección a un fortalecimiento del Estado, ¡es que la UE se lo está exigiendo!: no más riesgos de centrifugación de un Estado miembro de la UE que podría acarrear procesos similares en el núcleo duro franco–alemán… Por eso, desde 2009, cuando empezó esta fiesta soberanista siempre hemos dicho que la “póliza de garantía de la unidad del Estado” la ofrece la pertenencia a la UE.

 

 

 

 

Pedrea para los jordis

Pedrea para los jordis

A “Los 2 jordis” les ha tocado la pedrea

En este momento, los únicos que apuestan por la independencia catalana son las bases movilizadas después de siete años de publicidad machacona de la gencat en esa dirección. Esos y la CUP. En el PDcat ya se ha “abandonado toda esperanza” y en la dirección de ERC empieza a cundir la desmoralización. La detención de los “dos jordis” y su ingreso en prisión era algo que estaba cantado. Los “síntomas” de hoy no son diferentes a los de ayer. Pasamos a enumerarlos:

Primer síntoma: primera noticia en el telediario, los fuegos en Galicia

El telediario de anoche fue significativo. TVE1 anunciaba en segundo plano la detención de los “dos jordis” y la imputación de los “dos mozos”. Los fuegos en Galicia se llevaron los titulares. ¿Señal de que se intenta que la noticia “pase desapercibida? En absoluto: se intenta transmitir a la población que las detenciones son el resultado de una situación previa sobre la que el gobierno había advertido durante semanas: “habrá consecuencias al 1-O”. El gobierno tiene claro cómo actuar frente al proceso independentista. Con el “frente interior” tranquilo (el pacto PP-PSOE-Cs para la reforma constitucional), con una hoja de ruta decidida, ahora solo queda ponerla sistemáticamente en práctica. No hace falta dar, pues, mucho relieve a la detención de dos dirigentes de asociaciones, sin cargo oficial. Es el resultado de las advertencias previas. No es noticia “de máximo relieve”.

Segundo síntoma: los “arrepentidos de La Vanguardia”

La Vanguardia de hoy titulaba una de sus artículos relevantes: “El plan de independencia unilateral admite problemas para pagar las nóminas”… lo que traducido quiere decir que la propia Vanguardia (“boletín interior” de CiU durante años y portavoz oficioso de la gencat) “alerta” del riesgo del DUI, esto es, de su inviabilidad. Y lo hace de la forma que más puede disuadir a los afectados: recordándoles el bolsillo. Pero es que, además, la fuente primaria de la información es la oficina de la Consellería d’Economía dirigida por Oriol Junqueras, comentando los “dos escenarios” presentados en el famoso papel encontrado por la Guardia Civil en la oficina de Lluis Salvadó (y que ahora se atribuye a Francesc Sutrias, director de Patrimonio de la Generalitat), contemplando dos escenarios “el de guerra” y “el de guerrilla”. Lo que se sugiere en el artículo es que todos los intentos de estas oficinas por tratar de pagar los sueldos de los funcionarios de la Generalitat van a resultan inviables. Así que estarán obligados a “bonos patrióticos” (que todo el mundo sabe que no darán ningún resultado) y a más presión fiscal. La solución de “trasladar las cuentas a París” (completamente inviable). Dicho de otra manera: la estructura funcionarial faraónica de la gencat seguirá cobrando sus salarios… si quien está pagando desde mediados de septiembre (el Estado Español), sigue teniendo voluntad de hacerlo. La información no es ingenua: es otro torpedo de “los arrepentidos” de La Vanguardia para liquidar la fantasía independentista.

Tercer síntoma: las detenciones de “los jordis” y las imputaciones “al mozo y a la moza”

Las imputaciones por “sedición” no son pecata minuta. De avanzar pueden generar condenas de 15 años de prisión a los imputados. De momento son cuatro: dos se quedan en prisión y otros dos se les retira pasaporte y deben pasar por el ominoso trance de firmar dos veces por semana… ¿Quiénes son primeros? Los funcionarios de los mozos, en este caso, un “moro y una moza”. Detalle: funcionarios de un organismo sensible de la gencat, su policía. ¿Quiénes son los segundos? Los dirigentes del tejido asociacionista amamantado por la gencat y convertido en ariete del independentismo entre la población… Así pues, la diferente entre unos y otros es que los que han salido “menos perjudicados” y ayer cenaron en sus casas, son funcionarios de un organismo oficial. Los que ayer comieron rancho taleguero son ciudadanos de a pie. Mensaje que se transmite: el gobierno no quiere apuntar contra la Generalitat de Catalunya, sólo contra el proceso.  

Cuarto síntoma: pérdida de papeles de Rufián

La desintegración del frente independentista se manifiesta también en las declaraciones de sus personajes públicos. Sin duda, Gabriel Rufián es uno de esos personajes que se ha ganado a pulso una hostilidad de los sectores anti-independentistas: está en el parlamento porque lo puso ERC en un intento de demostrar lo indemostrable, que los no catalanoparlantes tenían un lugar también en “procés”. Pero el muchacho estaba escasamente integrado en ERC y poco identificado con su estrategia. Todo ha ido bien hasta la crisis: antes el frente independentista sabía como tenía que actuar y lo que tenía que decir. Ahora, resulta evidente que se empiezan a perder los papeles: mientras gentes de ERC filtran papeles a La Vanguardia que permiten a esta torpedear el procés, otros como Rufián se unen a la estrategia numantina de la CUP: “todo lo que empezó en la calle, acabará en la calle”. La propuesta de Rufián de realizar una “huelga general” en toda España para protestar por las detenciones indica su grado de ignorancia de la realidad. Es lo que suele ocurrir cuando ya no se sabe por dónde salir.

Quinto síntoma: Ada Colau tranquilizando a unos y a otros.

A las 9:22 de hoy, Ada Colau se ha reunido con “empresarios, sindicatos, patronales, colegios profesionales y entidades educativas ante la continua fuga de empresas. No es que, en sí misma, Ada Colau sea un personaje que haya tenido algo que ver con el proceso independentista. De hecho ha dicho A y no-A en apenas unas horas y se trata de un personaje políticamente irrelevante, visiblemente superado por los acontecimientos y cuyas sonrisas acompañadas de indecisiones, ya no son tomadas en serio por independentistas ni por unitaristas. Pero lo curioso es que algunos han recurrido a ella alarmados por la fuga de empresas como si, sectores crecientes de la sociedad catalana, “soberanistas – no independentistas” y “unitaristas moderados” recurrieran a ella para que los consolara. Nadie duda que la Colau mantendrá su indefinición hasta última hora. Para ella lo más duro –el 1-O- ya ha quedado atrás y ha salido indemne judicialmente. La cuestión es cómo quedará electoralmente con su actitud en momentos de polarización.

Conclusiones:

1. Si Rajoy quería transmitir la idea de que la crisis está controlada, lo está consiguiendo. Lo ha conseguido en España y el desgaste puede hacer que termine consiguiéndolo también en Cataluña.

2. La imputación a dos funcionarios y la detención de los dirigentes de la “trama civil” va a hacer que unos y otros vean las orejas al lobo. Habrá protestas en la calle, pero está claro que después de los imputados de ayer vendrán, vendrán más y más… todo depende de la actitud de Puigdemont. O desmoviliza el procés o la presión judicial seguirá adelante.

3. Hoy se comprobará si la CUP tiene “punch” o se le puede aplicar lo de “perro ladrador, poco mordedor”. Después de amenazar con actitudes numantinas, la CUP ya no tiene ninguna excusa para retrasarla: ahora, hoy, mañana, pasado, tiene que dar la medida de lo que puede movilizar, o perderá el rédito radical que ha ido acumulando. Es más: cuanto más tiempo pase, el radicalismo corre el riesgo de verse más aislado. Las detenciones de ayer indican que: si se tiende al radicalismo, se termina en la cárcel; pero la CUP es la única dirección que puede tomar si quiere seguir existiendo como opción. Por lo demás, la CUP está deshojando la margarita: tiene que ejecutar lo que tantas veces ha amenazado y para lo que había dado un plazo: ayer. Si ayer Puigdemont no declaraba la independencia real, la CUP lo dejaba caer…

4. La inseguridad se extiende por Cataluña, no solo entre las empresas: también empieza a afectar a los funcionarios de la gencat: empiezan a albergar dudas sobre quién les pagará a fin de mes. Y no lo duden: trabajarán para quien les pague. La endeblez del proceso soberanista reside en los sectores sociales que lo componen: gentes de pueblos (ERC), borrokas (CUP), asociacionismo amamantado por la gencat (OC, ANC) y funcionarios (exCiU). Ayer el Estado “golpeó” al asociacionismo independentista. Las fugas de empresas, los rumores sobre inviabilidad económica del proyecto soberanista cada vez más acredentados, van dirigidos contra los sectores más débiles de la sociología independentista. Sin carburante económico ni la ANC ni el OC existirían. Cuando se les acabe el dinero, simplemente, desaparecerán. Los borrokas son fácilmente neutralizables… a los mozos les va a tocar bregar con ellos y si Trapero quiere zafarse de multas y cárcel, va a tener que ordenar cargas contra ellos. Y en cuanto a los secotres independentistas de la “Cataluña profunda”, simplemente, pesan poco. Rajoy lo que está haciendo es poner en práctica la “teoría del salchichón”: ir cortando el independentismo a rodajas.

Conclusión:

Tenemos la sospecha de que hay negociación o como mínimo intercambios de mensajes entre Rajoy y, sino Puigdemont, algunos responsables de la gencat. El gobierno quiere evitar escenificar una aplicación del artículo 155, pero, en la práctica eso es lo que está haciendo… a plazos. Desde mediados de septiembre, la gentcat ya no es dueña de sus dineros: son administrados y controlados por el Estado. Las detenciones de ayer son un simple aviso de lo que puede ocurrir. Parece evidente que, bajo cuerda, se está llegando a algún tipo de acuerdo. Pero el problema básico para los independentistas es que están cada vez más arrinconados y las nuevas simetrías políticas en España, empequeñecen su papel en el congreso de los diputados: España ha pasado de ser un régimen de bipartidismo imperfecto en el que CiU era una peiza clave, a un país multipartidista en el que los diputados nacionalistas son un grupo más entre otros muchos. Por otra parte, repasando la historia de España en estos últimos cuarenta años, se verá que, ya sea por la vía del terrorismo o de las tensiones centrífugas, el tan cacareado “Estado de las Autonomías” es una irrisión internacional. Simplemente, no funciona, es faraónico e insostenible, absorbe excesivos recursos y carece de futuro… La crisis catalana ha subido el nivel de oposición en todo el Estado a este modelo de vertebración del país. Obviamente, no es que sus mentores (PP y PSOE) vayan a reconocer su fracaso, pero sí que van a proceder a reformas que hagan imposible el que cada año aparezca un foco de tensión autonómico y centrifugador. Tal es la gran lección de la “crisis catalana”: una vez más se ha producido una “heterotelia” de resultados: el proyecto político independentista, paradójicamente va a tener como resultado final el reforzamiento de la unidad del Estado.

 

SEMANA DECISIVA

SEMANA DECISIVA

CRISIS GENCAT: LA SEMANA DECISIVA.- Entramos en la semana en la que se verá quién tenía razón: si los que auguraban asaltos de los mozos de escuadra a cuarteles de la Guardia Civil, revuelta generalizada con motines en las calles… o bien los que opinábamos que todo esto era una tormenta (incluso tormentilla) en una palangana. Esta semana se verá cómo reaccionan las partes (que, lo más probable es que no sea como sus “parroquias” esperan que sea). Ni Rajoy tiene interés en “dar lanzadas a moro muerto” (porque el “procés soberanista” está definitivamente muerto y por muchos años), ni Puigdemont ir más allá de su proclama retórica de “independencia de Cataluña” (porque en los días siguientes al 1-O, el “procés” evidenció su carácter amateur e improvisado y la retirada de empresas solamente constituyó el apuntillamiento de la “república catalana” nacida muerta).

Ayer algunos síntomas exteriorizaron la situación en Cataluña:

Primer síntoma.- TV3 repitió al medio día, el último programa humorístico “Polonia”: en esta ocasión, más que crítico, la edición del programa fue hiriente y caricaturesco hacia Puigdemont y hacia el nacionalismo radical… El hecho de que los almogávares mediáticos del “procés”, TV3, pudieran, darle ellos mismos carpetazo en un esqueche de cinco minutos (RECOMENDADMOAS VERLO) es significativo de que el frente independentista está partido y de que cada vez son más los nacionalistas que han comprendido la situación: imposible ir más allá. A recordar que “Polonia” es, con mucho, el programa más visto en TV3…

Segundo síntoma.- el editorial de la Vanguardia del domingo sonaba, como aquella canción de Lluis Llach, a “campanades a mort”. Se exigían responsabilidades a la gencat, se reconocía que “alguien se había equivocado”, “que alguien había calculado mal y quizás ha sido engañado”. Y se sentenciaba que “la independencia low cost no existe”… Lo que se estaba pidiendo a Puigdemont era que ejerciese la “marcha atrás”. Obviamente, se seguía repitiendo la retórica de la “negociación” y del “parlem-hi”… pero, una vez más, el editorialista era incapaz de decir sobre qué había que hablar y, especialmente, como acabar este problema que hace tiempo generaba hartazgo entre los no nacionalistas y que ahora empieza a aburrir incluso a ellos.

Tercer síntoma.- Ayer tuvo lugar el acto en memoria de Lluis Companys, el presidente de la Generalitat fusilado durante el franquismo. Ante un público muy escaso, tomaron la palabra Puigdemont, Ada Colau y la Forcadell. Hoy, el acto pasa completamente desapercibido en la prensa catalana y casi tiene más eco en la madrileña. La Forcadell, a falta de pedir algo tangible, pidió que “Rajoy se disculpara por el fusilamiento de Companys” (casi sugiriendo que el PP lo había fusilado), la alcaldesa de Barcelona daba la sensación de que estaba allí sin saber muy bien qué hacer ni que decir, y Puigdemont y se limitó a pedir “civismo y serenidad”, calificando estos días de “difíciles”.

Cuarto síntoma.- En el momento de redactar estas líneas, Trapero, el “major” de los mozos de escuadra está declarando en la Audiencia Nacional. Esta vez ya no podía eludir la cita, ni Puigdemont se lo recomendó. Toca dar una explicación a la actitud de los mozos el 1-O y a las órdenes que recibieron. Va a ser difícil que salga indemne y sin ningún tipo de imputación, pero también demostrará la voluntad de “castigar” o “hacer la vista gorda” del Estado ante todo lo que ha ocurrido en Cataluña en el último mes y medio.

Quinto síntoma.- Las declaraciones de la CUP: “Lunes 16/10 = independencia o retirada de apoyo al gobierno”. Lo primero va a ser imposible, así que a la CUP solamente le queda una segunda opción y, a partir de ahí, llevar movilizaciones callejeras… pero es la CUP, no es el movimiento de los indignados, ni mareas, ni nada por el estilo. La CUP, por pura chiripa, tiene más fuerza institucional que capacidad de movilización y, en cualquier caso, si opta por manifestaciones y movilización, va a atraer especialmente a los sectores más radicales del independentismo: será inevitable que se produzcan incidentes, justo lo que más odia el catalán medio.

Sexto síntoma.-  La carta de Puigdemont que no parece la de un “catalán a un gallego”, sino la de “un gallego a otro gallego”: imposible saber si sube o baja la escalera. Lo único que se entiende de manera comprensible es que pide dos meses de negociaciones y “reunión urgente”. Tampoco aquí se aclara qué es lo que se quiere negociar. Más parece un intento de Puigdemont de prolongar la agonía de su iniciativa durante unos meses, tratando de obtener la garantía de que no habrá sanciones (especialmente económicas) contra los protagonistas de la “intentona independentista”.

La conclusión de todos estos síntomas

1. La ruptura del frente independista y de las tres fuerzas políticas que lo componen: un PDcat del que forma parte nominalmente Puigdemont, pero la actitud de cuyos dirigentes empieza a mostrar fisuras. Son los restos del “nacionalismo moderado” que quieren recuperar protagonismo y que solamente lo obtendrán deshaciéndose de Puigdemont y de la obsesion independentis. ERC, por su parte, lucha interiormente entre los que creen que hay que ir a elecciones anticipadas (en las ERC se configurarán como opción mayoritaria del independentismo y, a partir de ahí, ya se verá…) y los que, como Junqueras, son consciente de que ERC sola no puede ir muy lejos y se obstinan en mantener vivo a JuntsxSI, a pesar de que se trata ya de una “estructura zombi”. Finalmente, la CUP, que en su radicalismo no advierte lo limitado (y localizado) de sus efectivos, y que más que un partido, es un mosaico de grupos locales, unidos solamente por su radicalismo. A esto hay que sumar que, la perspectiva de que la gencat no pueda inyectar más fondos a la ANC, al a Asamblea de Cataluña o al Omnium Cultural, supone que en medio año estas fuerzas empezarán a estar, literalmente, “caninas” y solamente pueda sobrevivir la Asociación de Municipios Independentistas que recibe sus fondos de los ayuntamientos que participan en ella.

2. La desmoralización del independentista medio: los grupos sociales que apoyan al independentismo, tenían el convencimiento que les había sido insertado por los promotores del 1-O: la independencia era posible con una votación. Efectuado el recuento –que no podía sino ser favorable a la independencia- al día siguiente, se declaraba y, asunto resuelto. A partir de ese momento, el Edén reaparecería en Cataluña. Los promotores de la campaña se equivocaron en esto: hicieron la campaña con la esperanza (remota) de que al tratarse de una votación aparentemente democrática, Europa les apoyaría y encontrarían más eco en fuerzas políticas españolas, en lugar de plantear la lucha por la independencia como un largo y duro combate en el que habría que vencer resistencias, no solamente del Estado Español, sino del interior de la sociedad catalana (de la que no más de un tercio apoya la secesión). Después de autoconvencerse de que alardear de “1.000.000 de manifestantes” en los 11-S, ver que la misma cantidad se manifestaba justo en sentido contrario, tuvo un efecto deletéreo que la gencat no pudo contrarrestar diciendo “vienen de fuera”. Dos días después, la desmoralización aumentó con la “independencia de 8 segundos” y a lo largo de la semana se convirtió en un hundimiento moral con la retahíla de empresas que abandonaban Cataluña (que superan ya las 600).

3. “Mamá está enferma (…) mamá está grave (…) mamá ha fallecido”.- El problema de Puigdemont es que el día en que decidió el rumbo de la aventura independentista, selló su destino: el político de pueblo, volvería al pueblo del que salió, después de un rutilante pase de dos años por la cúspide de la gencat. Animado por su esposa (una mujer supersticiosa de origen rumano, convencida de sus dotes de videncia), mucho más que por las condiciones objetivas de la situación, el problema que afronta ahora Puigdemont es cómo desmovilizar a ese sector de la sociedad catalana que se creyó las promesas de la gencat sobre independencia express y low-cost. Como hombre de pueblo que es, sabe que no puede decirse a alguien de sopetón que ha fallecido un familiar querido, hay que decirlo por fases: primer que está enfermo, luego que está grave, para finalmente, más bien, evitar decir que ha muerto, sino que el propio interesado se haga una idea de que la situación no tiene salida y reconozca que el familiar o a muerto o está a punto de morir. Puigdemont ha optado por esa vía. De ahí el plazo de dos meses para “negociar” (esto es para que el independentismo reconozca que “mamá ha fallecido” sin necesidad una declaración formal en esa dirección).

4. La única salida son elecciones anticipadas.- El margen de cualquier negociación es mínimo, algo en lo que ninguno de los interlocutores puede llamarse a engaño. Está claro que Puigdemont no puede dar por muerto su propio proyecto; pero la CUP está ahí para ayudarlo. Desde el momento en el que cesen su apoyo a Puigdemont (lo que puede ocurrir en cualquier momento esta semana), su gobierno puede caer en cualquier momento. ¿Qué otra salida puede haber aparte de las elecciones? Simplemente ninguna. Contrariamente a los que creen que el resultado de unas elecciones no cambiaría nada y que los independentistas seguirían siendo mayoritarios, lo cierto es que cambiarían muchas cosas: lo primero de todo es que borrarían cualquier efecto del 1-O y de la malhadada y fugaz declaración de independencia. El que viniera detrás pondría el contador a cero: como si no hubiera pasado nada en Cataluña en los últimos 15 años y ahora tocara gobernar y no especular más con “elevar el techo autonómico”. La sociedad catalana ha visto las orejas al lobo: ahora sabe ya que la “independencia” no es la solución, sino un nuevo problema añadido. Algo que no le habían dicho durante la campaña del 1-O. Lo que sería más hiriente para el independentismo sería que el resultado electoral demostrara que han perdido peso (lo cual es probable) y que, incluso, los sectores de la “izquierda ambigua” se han contraído trasvasando votos especialmente al Cs.

5. Elegía por la izquierda-cadáver.- Por mucho que Iceta hiciera esfuerzos por mostrar una actitud razonable ante el independentismo, resulta claro que el “federalismo” socialista, al igual que la independencia, generan una serie de problemas añadidos que alejan la meta de una solución a un problema que, en el fondo, fue creado por el nacionalismo mucho más que por la “falta de libertad en Cataluña”. Lo que se le puede reprochar al PSOE catalán es que haya querido permanecer en la equidistancia durante buena parte de estos últimos años: “ni españolismo, ni independentismo… federalismo”. En ese tiempo, el PSC se ha ido contrayendo en Cataluña y ya no es aquel partido que venció en las elecciones de 2003. En cuanto a la izquierda podemita, la “crisis catalana” ha supuesto para ella una pérdida de apoyos en todo el Estado, hasta el punto de que alguna encuesta señala el “sorpasso” electoral de Cs a la galaxia podemos. En realidad, esta crisis ha demostrado que Podemos es lo que podemos denominar “izquierda marciana”, preocupada por cualquier cosa políticamente correcta, casi una caricatura de izquierda que no va más allá de lo que fue el zapaterismo. Todavía hoy es un enigma el saber qué opina Podemos sobre la cuestión catalana y qué propone en el momento actual. Sus dirigentes, tanto en Cataluña, como en el resto del Estado, han dado la medida de su talla política y han redimensionado a Podemos como auténtico bluf político que ha llegado a su meta y al que solamente le queda declinar (de hecho lleva tiempo declinando y sufriendo convulsiones internas). La crisis catalana, ha contribuido a descomponer un poco más a la izquierda española y ahora falta ver los acuerdos PP-PSOE para la reforma constitucional hacia donde llevan.

Conclusión: tormenta en una palangana

Esta crisis ha tenido como resultado el que algunos hayamos podido reír (como se decía antes: “a mandíbula batiente” o como se dice hoy “hasta el descoyuntamiento mandibular”) con las interpretaciones que unos y otros han dado a la crisis. El domingo, 15 algunos digitales de medio pelo daban por seguro el que los mozos de escuadra iban a asaltar los cuarteles del ejército y la guardia civil… Y lo decían con una seriedad pasmosa. En el otro lado, la CUP amenazaba con “tomar las calles” y creía verdaderamente que podía realizar una “gesta” parecida a la de la Plaza Tahír en El Cairo… ¡Alucinados de uno y otro lado, uniros y difundid vuestra visiones alucinógenas!

No, la sangre no va a llegar al río y cómo máximo, algunos porrazos el 1-O y unas siglas del Zurich sobre las cabezas de unos o de otros, unos cuantos vehículos de la Guardia Civil abollados el día de las detenciones de cargos de la gencat… este ha sido todo el balance “bélico”. No ha habido más. El carácter catalán no es belicoso. Es más, huye de los problemas. Claro está que el nacionalismo es la exaltación irracional del “fet catalá” y que, primero el nacionalismo quiso tener “nación” (no había problema porque era una declaración teórica a cambio de un apoyo real del pujolismo a PP o a PSOE o al diablo en persona si se hubiera sentado en La Moncloa) y luego quienes creyeron que tenían “nación” quisieron ser “independientes” y tener un Estado propio… como corresponde a toda nación. Esta crisis no es nueva, era previsible, pues, y estaba en embrión desde que se aprobó la constitución y demuestra que ésta debe ser reformada (veremos en qué dirección). Ha tardado 40 años en eclosionar y cuando lo ha hecho no ha pasado de ser una tormenta de verano.

 

 

Gaudí y la masonería, en Amazon.

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GAUDÍ Y LA MASONERÍA. Los pasos perdidos del arquitecto (1870-1882).- En 2005 se publicó la primera edición de esta obra que puso punto final a la cuestión de la pertenencia de Gaudí a la masonería. El autor se enfrentaba a un dilema: en los medios masónicos se daba a Gaudí como miembro de la masonería, lo que no parecía estar muy de acuerdo con la posición de los gaudinianos ortodoxos que habían promovido el proceso de beatificación del arquitecto. ¿Cómo puede entenderse esta aparente contradicción? En esta obra el misterio, GAUDÍ Y LA MASONERÍA. Los pasos perdidos del arquitecto, queda desvelado de manera convincente y avalado por una importante documentación y varios cientos de referencias, todos ellos a obras serias e incuestionables.

Los defensores de la militancia masónica de Gaudí se escudan especialmente en el hecho de que en sus construcciones, Gaudí multiplicó la presencia de símbolos que denotan que conocía el simbolismo masónico. Gaudí, por ejemplo, nunca utiliza una cruz latina; simplemente la sustituye por una cruz tridimensional que surge de la proyección volumétrica de las seis caras de un cubo, la figura clave de la geometría masónica. Así mismo, los masones ven en la “arquitectura de la naturaleza”, el mismo simbolismo que conocen sobre la “piedra en bruto”, que arrancada de la cantera debe ser desbastada y convertida en un cubo perfecto, por los maestros talladores de piedra. Incluso en la Sagrada Familia o en edificios católicos que diseñó (el Colegio de las Teresianas), introdujo símbolos que solamente encuentran su lugar en la masonería. Los detractores de Gaudí, aducen para defender su tesis que el arquitecto llevó una vida irreprochablemente católica y que se convirtió, andando el tiempo, en una especie de eremita en el interior de la Sagrada Familia. Puestas así las cosas, no existe discusión posible entre ambas partes.

Ernesto Milà, sin embargo, ha clarificado la situación. La influencia masónica es evidente en Gaudí en su juventud e incluso en sus primeros años como arquitecto: todos, absolutamente todos, sus amigos, conocidos, arquitectos con los que estuvo unido profesionalmente, eran miembros de la masonería. Incluso los primeros trabajos que desarrollo los hizo en el estudio de arquitectos, pública y notoriamente vinculados a la masonería, o bien para entidades (la Cooperativa Obrera de Mataró) en donde sus dirigentes eran masones. Existen, además, datos, no sólo de que era masón, sino de que se mostraba como “comecuras”.

Su carácter en esta época era completamente diferente al Gaudí enclaustrado en la Sagrada Familia y llevando a cabo una vida austera. Cuando empezó a relacionarse con el Conde de Güell y con el Marqués de Comillas, trató de borrar esa orientación de juventud. Se reinventó. Sin embargo, en el entorno del Conde de Güell (máximo promotor del catalanismo político del último tercio del siglo XIX) habían prosperado las ideas sinárquicas que estaban entonces de moda en Francia y que proponían una alianza de la religión, la cultura y la patronal. Así puede entenderse que en algunas construcciones de Gaudí (especialmente en el Parque de Güell, pero también en el diseño de la finca Güell de Pedralbes, o en el Palacio Güell), estuviera presente un simbolismo extraño y perturbador que enlazaba con el de esta corriente ocultista.

Por otra parte, el autor descubre un triángulo rectángulo perfecto, con los dos catetos iguales, que une el Monumento a Buenaventura Carlos Aribau (masón), con el atanor del Parque de Güell y con el dragón de la finca Güell de Pedralbes. La hipotenusa pasa por la única plaza cuadrada de El Ensanche, la plaza dedicada al Doctor Letamendi (masón) y la orientación de la bisectriz del ángulo recto es Norte-Sur. Por si alguien tuviera alguna duda, Gaudí dejó en el Parque de Güell el trazado de este triángulo, que fue destruido en la guerra civil pero del que queda constancia fotográfica.

Unos anexos finales sobre el mensaje esotérico del Parque de Güell y sobre las costumbres alimenticias e higiénicas de Gaudí, completan esta obra. La tesis de un Gaudí, masón en su juventud, vinculado al medio sinárquico por su relación con Güell, se completa con la explicación de la evolución psicológica del personaje y con su choque final con la burguesía catalana que, ante la falta de pedidos, le obligó a encerrarse en la Sagrada Familia.

Durante muchos años, el libro solamente estaba al alcance del público en ebay o en librerías de viejo, ahora, está al alcance de cualquier interesado en Amazon: Gaudí y la masonería.

 

SUMARIO DE LA OBRA

Introducción ................................................................................ 7

Lo que va del «Gaudí joven» al «Gaudí maduro» ................................. 8

Masonería y confusión .......................................................................... 11

Las hipótesis del Código Gaudí ........................................................... 19

 

Primera Parte. El entorno del joven Gaudí

 

Capítulo I. La restauración de Poblet y los amigos del joven Gaudí .....25

El duque de Wharton y los Clubs del Fuego del Infierno ........................ 26

Gaudí contra los «buitres negros» ...................................................... 31

En donde Eduard Toda se viste de Faraón.......................................... 37

Capítulo II. La masonería en Reus y en España

durante la segunda mitad del siglo XIX ...................................45

El caso de Reus y de su templo masónico ........................................... 46

La tradición masónica y carbonaria de Reus .................................... 50

Panorama de la masonería decimonónica ......................................... 56

Capítulo III. Las Farolas de la Plaza Real. La sombra de Xifré ..............61

Una muestra de favoritismo municipal ............................................. 63

La inspiración viene de la Casa Xifré .................................................. 66

Los lugares barceloneses del estudiante Antoni Gaudí ................... 76

El extraño servicio militar de Antoni Gaudí ..................................... 80

Capítulo IV. En el Parque de la Ciutadella con los Fontseré ....................83

El entorno masónico de los Fontseré ................................................... 84

Del Parque Samá al kiosko Girossi ..................................................... 90

Capítulo V. Con el excursionismo catalanista ......................................92

Anarquismo y masonería en la ACEC ................................................ 95

La escisión: de la ACEC a la AEC ......................................................... 96

El encuentro con Güell y el «Número de Oro» ................................ 101

Capítulo VI. La Cooperativa Obrera Mataronense ............................ 106

Salvador Pagés y Antoni Gaudí ........................................................ 106

La Cooperativa Obrera de Mataró

y el movimiento obrero ...................................................................... 107

Capítulo VII. La «caverna iniciática» y lo siniestro ............................... 117

La iniciación masónica ........................................................................ 118

Encuentros con lo siniestro ................................................................ 121

Capítulo VIII. Zonas oscuras, crisis religiosas ....................................... 128

Buenos motivos para eludir el pasado ............................................. 128

Cómo se reconstruyen las autobiografías........................................ 132

Masonería y movimiento obrero en Barcelona ............................... 137

La tertulia del Café Pelayo .................................................................. 141

Capítulo IX. El misterio del Turó de las Menas

y la omnipresente cruz espacial ............................................. 150

La leyenda del Turó de las Menas ...................................................... 151

De la «capelya» al triángulo ............................................................... 160

 

Segunda Parte - El peso de lo andado

 

Capítulo X. Tres puntos para un misterio ........................................... 168

Tres vértices para un misterio ........................................................... 169

Del misterio Gaudí al misterio Güell ................................................ 173

Capítulo XI. Interrogantes antes que conclusiones .......................... 174

La «Sinarquía» de Clisteneo a Saint Yves d’Alveydre....................... 179

La quiebra del proyecto sinárquico .................................................. 197

Los discípulos de Gaudí ...................................................................... 204

Etapa final ................................................................................ 214

La técnica de meditación de Antoni Gaudí ...................................... 217

Del Gaudí masón al Gaudí beatificado ............................................. 228

 

Anexos

Anexo I

El «código Gaudí» desvelado

Interpretación simbólica del Park Güell ................................ 233

Delfos en la Montaña Pelada? ......................................................... 234

Cuatro grupos de símbolos, agrupados de 3 en 3…............................ 237

Primer Grupo ....................................................................................... 238

1) Las estrellas de cinco puntas

invertidas situadas en los medallones de la tapia .................... 238

2) La escalinata de acceso .............................................................. 239

3) El Turó de las Menas .................................................................. 241

Interpretación de estos elementos ............................................... 242

Segundo Grupo............................................................................. 242

1) Los dos edificios de la entrada ................................................. 242

2) La sala de carruajes ................................................................... 244

3) El compás y el círculo ................................................................ 245

Interpretación de estos elementos ............................................... 245

Tercer Grupo ................................................................................. 246

1) El atanor .................................................................................... 246

2) La salamandra............................................................................ 247

3) El medallón con el exágono en cuyo

interior se encuentran los colores catalanes ................................ 248

Interpretación de estos elementos ............................................... 249

Cuarto Grupo ..................................................................................250

1) La llamada «Plaza del Mercado»,

en realidad, la sala hipóstila ........................................................... 250

2) El llamado «Teatro Griego»

con su banco serpentino................................................................. 251

3) La cisterna situada bajo la Sala Hipóstila .................................... 252

Interpretación de estos elementos ................................................ 253

 

Interpretación del conjunto del Park Güell .................................. 253

La huella sinárquica ....................................................................... 254

 

Anexo II

Gaudí y las enseñanzas del abate Kneipp ............................. 262

 

Características de la Obra:

- Tamaño: 15x23 cm

- Páginas: 400

- Ilustraciones: Abundantemente ilustrado

- Portada: cuatricomía plastificada

- ISBN-10: 1520856571

- ISBN-13: 978-1520856575

- Precio de venta al público: 22,73 euros.

- Pedidos en AMAZON

 

Por la Cruz a la Rosa

Por la Cruz a la Rosa

POR LA CRUZ A LA ROSA. DOCTRINA, HISTORIA Y PRÁCTICAS DE LA ROSA+CRUZ.- Las novelas de Dan Brown han puesto de moda de nuevo a “los rosacruces”, presentados como “illuminati”. El autor norteamericano ha llegado a explicar con una seriedad pasmosa que la frase “sub rosae” indica que es “debajo de la rosa” donde se encuentra el tesoro buscados, tesoro, cloaro está, contante y sonante. La frase, en realidad, era utilizada para indicar a los “hermanos sub rosae”, es decir, a los miembros de la “hermandad de los rosacruces”. El nombre se ha visto ligado a algunos grados de la masonería de rito escocés que, efectivamente, han incorporado algunos elementos de la antigua Rosa+Cruz  a su patrimonio simbólico. Finalmente, han aparecido no menos de media docena de grupos que se presentan como herederos de esta sociedad, vinculados todos ellos a los medios ocultistas.

En esta obra el autor muestra su intención de disipar todos estos equívocos, regresar a los textos tradicionales que dieron vida a los grupos rosa+cruces que salieron a la superficie en el siglo XVI, pero que eran anteriores y suponen una prolongación de la temática del Grial (siglo XI-XIII) que fue sucedida por las corrientes de los Fieles del Amor (siglo XIV-XV) tal como demostró Julius Evola en su obra El misterio del Grial y la Tradición Gibelina del Imperio. Cabe decir que esta corriente es una de las últimas muestras –sino la última- del “esoterismo occidental” y sin duda el último intento serio de interpretación de los textos evangélicos fuera del ámbito del exoterismo vaticano.

Así pues, en una primera parte, el autor reconstruye la historia del movimiento de los rosa+cruces con la honestidad suficiente como para indicar qué elementos son rigurosamente históricos, cuáles aparecen como míticos y en qué punto la historia del movimiento se oculta y se pierde su rastro. Esta historia nos demostrará que los devaneos de Dan Brown y el contenido de otras novelitas del mismo estilo, siempre, absolutamente siempre, es menos sorprendentes que el estudio histórico de una fraternidad secreta que existió verdaderamente y cuya portentosa aventura, sus principios y sus prácticas pueden reconstruirse, a condición de remitirse a las fuentes originarias.

En la segunda parte, Milà presenta la doctrina de los rosa+cruces tal como fue y tal como hoy sigue siendo defendida en determinadas “cadenas iniciáticas” y en grupos informales. Esta es, sin duda, la parte más interesante de la obra desde el punto de vista doctrinal y operativo. Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar, la doctrina de la rosa+cruz es excepcionalmente simple y con una coherencia interior de hierro. En este sentido su exposición hace honor a la dedicatoria que el autor coloca en el inicio de la obra: A quienes buscan interpretar el simbolismo evangélico más allá de lo que les han enseñado en las iglesias. A los viejos “rosa cruces”, anónimos e incógnitos que, sin duda, están entre nosotros. En el fondo la doctrina rosa+cruz supone la comprensión de “la caída” descrita en el Génesis y el camino utilizado para superarla. Y este camino es sencillo de recorrer, claro en su dirección y jalonado de etapas intermedias.

Será en la tercera parte de la obra en donde resumirá las prácticas mediante las cuales ese camino puede ser recorrido. Como se sabe, la diferencia entre la rosa+cruz y otras escuelas esotéricas radica en que aquella fue capaz de presentar vías “especializadas”, especialmente en el terreno de la medicina, la botánica, la alquimia. Estas vías hoy se consideran etapas de un estadio “precientífico” de la humanidad. Puede aceptarse también que formaban parte de una estructura de valores y principios pertenecientes al “mundo de la Tradición” y que, por tanto, difícilmente pueden ser entendidos si se les analiza en función del pensamiento moderno. Milà expone las prácticas de las distintas especializaciones de la rosa+cruz e indica las “vías seguras” que pueden seguirse en cada ámbito del conocimiento.

Finalmente, en el único anexo, titulado El rosacrucianismo contemporáneo, nos muestra una panorámica de las distinta sociedades que en la actualidad se disputan la herencia de la fraternidad originaria. Esta última parte no está de más a la vista de la proliferación de grupos y siglas que utilizan las mismas alusiones y que, en realidad, tienden a complicar y hacer incluso inextricable, un mensaje que en su esencia es –como la Verdad- muy simple y sencillo de transmitir.

En estos temas que tratan sobre “esoterismo” es muy difícil encontrar fuentes “seguras”. Las exageraciones, la conspiranoia (que Dan Brown es hoy uno de sus máximos difusores). Ya se ha dicho que “buscar” en estos temas resulta difícil y peligroso “como caminar sobre el filo de una navaja”. Lo que plantea el autor en esta obra es un camino sencillo y lineal en sus tres ámbitos (historia, teoría y práctica). Y ese camino puede expresarse en una frase de resonancias bíblicas: nos está hablando de “tomar el cielo por asalto”.

SUMARIO

Introducción ................................................................. 7

Capítulo I. Los datos históricos sobre la Rosa Cruz ..... 19

Capítulo II. El pensamiento de la Rosa Cruz. .............. 108

Capítulo III. Las prácticas Rosa Cruz ........................... 142

Anexo. El rosacrucianismo .......................................... 171

CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA:

Formato: 15x21 cm.

Páginas: 180.

Portada: cuatricomía y plastificada.

Precio de venta al público: 14,82 euros

Enlace de pedido: AMAZON

 

 

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LOS EFECTOS DE LA IRRESPONSABILIDAD ECONÓMICA.- No lo dice un digital de medio pelo, lo dice uno de los puntales del "procés", La Vanguardia: ECONÓMICAMENTE, CATALUÑA SE TAMBALEA... El mensaje, muy real por otra parte, viene acompañado por el tributo al esponsor que paga La Vanguardia (la gencat): DIÁLOGO... HAY QUE DIALOGAR. y añade un: "llamamiento al diálogo entre los gobiernos catalán y español para salir de esta situación que no beneficia a la economía catalana”... [para leer el resto del artículo: INFO-KRISIS]

¿Problema? que Cataluña lleva estancada desde 2003 con el mito de que un mayor techo autonómico lo arreglaría todo y con la parálisis de gencat que dejó de ser un ORGANO DE GOBIERNO para convertirse en un FORO REIVINDICATIVO NACIONALISTA.

Lo más triste es constatar que si el gobierno hubiera facilitado la secesión catalana, la economía de la nueva nación estaría en manos de quienes iniciaron el "procés" sin calcular los riesgos y la viabilidad económica del mismo, habituados a reivindicaciones ideales y no a políticas reales.

Anteayer Puigdemont demostró su ignorancia en materia económica (que no es menor que la de Junqueras y su "equipo económico habitual") diciendo que "las empresas volverán"... olvidando que, de momento, van 1.900 millones euros de impuestos que disminuirán el PIB catalán. Las intenciones económicas de la gencat indican esperanzas, sueños, fantasías y, en algunos casos, incluso inspiran TERROR a los ciudadanos. Véase, un ejemplo.

Uno de los "cerebros económicos del procés", Lluis Salvadó, decía hace unas semanas que las mermas económicas ¡SE COMPENSARÍAN CON LAS MULTAS DE TRÁFICO IMPAGADAS Y AÑEJAS QUE SE COBRARÍAN "MANU MILITARI" EMBARGANDO CUENTAS CORRIENTES! ¡PRIMER CASO DE UNA AUTONOMÍA PAGADA CON MULTAS DE TRÁFICO! y muestra de los peligros de tener representantes políticos que sean meros aficionados en materias muy complejas o simples ignorantes... (Ver información al respecto en https://www.elconfidencial.com/espana/2017-09-21/lluis-salvado-independencia-millones-detenido_1447171/). Hasta ahora, los embargos de cuentas los hacía un organismo del Estado Español y está sometido a una regulación: una situación de vacío de poder o de poder en manos de la camarilla de aventureros de la gencat generaría una nueva regulación que evidenciaría los problemas de financiación y demostraría inevitablemente un ESPÍRITU PROPIO DEL DEPREDADOR QUE TRATA DE SOBREVIVIR COMO SEA...

Que yo recuerde, esto no lo dijeron en la campaña a la búlgara por el SI del 1-O. Dile a un ciudadano, incluso de la Cataluña profunda y con 16 apellidos catalanes que un lechuguino de la gencat con estalada le va a meter mano en la cuenta corriente por una multa del siglo XX, para pagar una independencia imposible, y te dirá que no le gusta ser "cornut i pagar el beure", en la lengua d’en Pompeu, que no precisa traducción, lo cual en algunas zonas de la España profunda podría traducirse como un expresivo "¡tu puta madre, cabrón!"

Repito lo que acabo de decir en otro post: ¡QUE GRAN PAÍS! ¡QUE GRAN PASADO! ¡QUÉ MISERABLE PRESENTE! ¡QUE FUTURO MÁS COMPROMETIDO! y añado: ¡CUANTO GILIPOLLAS IRRESPONSABLE ANDA SUELTO EN LAS OFICINAS DE LA gencat!

 

"crisis catalana": the end

"crisis catalana": the end

Venciendo mi natural pereza para escribir sobre temas políticos, aporreo el teclado para comentar el inicio de la última etapa del “sainete catalán”. Hoy, en Cataluña hay dos tipos de reacciones: los que se están riesgo de todo lo que ocurrió ayer en el parlament y los que lo lamentan. Incluso en relaciones emotivas, Cataluña está partida en dos. Pero el que unos se regocijen y otros experimenten en crujir de dientes, no quiere decir que hayan entendido lo que ha ocurrido, ni que prevean lo que puede ocurrir –y, de hecho, ocurrirá- en los próximos meses. Trataremos de resumir.

Lo que va a ocurrir:

1. CONVOCATORIA DE ELECCIONES REGIONALES ENTRE EL DÍA DE DIFUNTOS Y EL TURRÓN

Esperábamos la declaración a las 17:00 y se retrasó una hora. ¿Motivo? La CUP que no estaba de acuerdo con la tibieza de la declaración y forzó que se “radicalizara”. La CUP, con su 8% de los votos, ha dado un plazo de 30 días al pobre Puigdemont (hoy convertido en irrisión en la prensa mundial y no digamos en las redes sociales) para que “negocie” y “declare la independencia”, de lo contrario, le restarán su apoyo parlamentario, con lo que, inevitablemente, su gobierno deberá adelantar las elecciones regionales… Lo que traducido quiere decir que el “gobierno Puigdemont” tiene fecha de caducidad. El 11 de noviembre. Tratará de resistir de manera numantina, pero el realismo puede que se imponga y desde hoy ya se esté preparando la convocatoria.

2. EL FRENTE INDEPENDENTISTA HECHO PEDAZOS

El “frente independentista” está roto. En primer lugar, los “moderados” son cada vez más conscientes de que se han dejado arrastrar por los “radicales” a una aventura que, desde el principio, tenía pocos visos de terminar bien y que, para colmo, ha despertado el nacionalismo español. Los “moderados” son conscientes de que se ha creado una nueva realidad en la que el Estado, ante una ofensiva final, mal preparada, ha reaccionado con moderación y sin necesidad de emplear el “big stick”. Los “moderados” saben que, a partir de ahora, ya no van a poder actuar con las manos tan libres como durante el pujolato: han generado desconfianza en el gobierno del Estado. Por otra parte, los “radicales” están escindidos entre “posibilistas” (que creen que se puede negociar la independencia o algo parecido) y “radicales” (que quieren independencia ya). De hecho, estas mismas posiciones estaban presentes en 2006, y si se nos apura, en los años 80 e incluso en 1977-8. Así que no ha variado nada, salvo que se ha reconocido que hay tres grupos y no un “frente unido por la independencia”.  

3. NEGOCIAR A LA BAJA, EL DESTINO DEL QUE VENGA DETRÁS

Las nuevas elecciones son inevitables. La nueva convocatoria demostrará el espacio real que controlan aquí y ahora unos y otros a la vista de que nadie en Europa, ni siquiera en España, se ha tomado en serio el 1-O. El PDCat quedará descompuesto. Todo induce a pensar que en el “área independentista” ERC será hegemónica… pero el misterio es hasta qué punto los no independentistas habrán crecido, cuál será la correlación de fuerzas entre ellos y cómo quedará la izquierda podemita. Pero lo que está claro es que “tot plegat” se estará muy lejos de los 2/3 de consenso para alcanzar una situación que permitiera pasar a una fase de “independencia”. Lo que no ha entendido Puigdemont, ni por supuesto la CUP, es que el margen para el “diálogo” y la “negociación”, palabras sagradas en las próximas semanas, es tan reducido que el Estado lo único que puede ofrecer es no aplicar el artículo 155 a cambio de que la gencat convoque elecciones. Aunque gane ERC y pueda formar gobierno (veremos con quién) lo cierto es que la sensación general es que el nacionalismo ha llegado al límite, a la mejor situación a la que podía aspirar y solamente le queda recular, esto es, negociar a la baja.

4. UN TANTO EN DISPUTA: RAJOY DEPENDE DE CATALUÑA

La aventura independentista se ha saldado con un fracaso rotundo que se percibirá en las próximas semanas: desmovilización de efectivos, cese del flujo de subsidios que llegan a las entidades independentistas con el consiguiente descenso de actividades, cifras macroeconómicas que irán en detrimento del “procés”, peleas entre posiciones independentistas y sensación de fracaso en ese sector que aspiraba a “todo” y ya no pueden conformarse con una simple victoria electoral de una de sus siglas. El problema para el independentismo es que ha enseñado sus cartas, su peso, sus técnicas y su poder: y no ha alcanzado la meta (la meta era ayer una declaración de independencia, hoy manifestaciones de masa y ocupaciones de los restos de la administración del Estado, incluidos cuarteles y cadena de reconocimientos internacionales). Y lo que es peor para ellos: se ha desencadenado una reacción nacionalista española en todo el Estado que pesará en la balanza: es una forma de decir a Rajoy “ahora no se te ocurra negociar con esos y darles el oro y el moro para que se calmen…”

5. EN BUSCA DE MEDIADORES “DE PRESTIGIO”

La gencat buscará “negociadores de prestigio” en las próximas semanas. Aparecerán premios nobel de la paz olvidados en busca de vuelos en business-class, hoteles de cinco estrellas y dietas (¿tendrán el valor de recurrir a Rigoberta Munchú?), aparecerán “especialistas en mediación” que se enfrentarán a una posición que solamente puede ser de fuerza por parte de Rajoy: de esa fortaleza va a depender también su reelección en las próximas generales. Suerte tendrá algún “negociador” si logra ser recibido por algún jefe de negociado de interior. La gencat además, olvida que su estrategia era demasiado burda para haber podido triunfar.

6. EL ESCENARIO AL QUE LA GENCAT QUERÍA LLEGAR

Los manuales sobre “conflictualidad política” indican que la última fase de una crisis es su “internacionalización”, es decir, cuando el problema deja de afectar a una nación para terminar afectando a un área geográfica. La gencat lo ha intentado enviando al pobre Romeva aquí y allí. Lo único que ha cosechado son esperas, entrevistas con personajes de tercera o cuarta fila y el vacío: a nadie le interesa la independencia de Cataluña porque a nadie le interesa la atomización de los Estados Nación en entidades todavía menores. La gencat aspiraba desde su fundación a ser “paritaria” en sus relaciones con el Estado: no en ser considerada como “entidad colaboradora del Estado en la gobernabilidad de Cataluña”, sino como un ente igual al Estado Español. Buscaba sentarse en plano de igualdad con el Estado y para ello necesitaba un Estado propio… ahora lo tiene: ¿lo tiene? Sí, lo declaró ayer formalmente Puigdemont. Ahora es cuando cree que, “siendo Estado”, puede negociar con “otro Estado” en condiciones de igualdad. Fantasías de alucinados. Tres días antes Artur Mas había dicho: “Cataluña todavía no está preparada para la independencia, requiere poder judicial propio, control sobre el territorio, recaudación de impuestos…” (Financial Times recogido por El Mundo). Lo que quiere decir que… Cataluña será independiente cuando sea independiente… según la lógica absurda del nacionalismo. Nadie, absolutamente nadie en Europa duda de que la gencat es una entidad SUBORDINADA al Estado, no un embrión de “Estado independiente”. Nadie, salvo los nacionalistas que han defendido esta idea en los últimos 40 años y a los que, hay que decir en su favor, que ni PP ni PSOE, se lo han recordado para obtener su apoyo.

El discurso de Puigdemont en la fase terminal de la crisis:

1. UN TIPO AL QUE LE VIENE GRANDE EL BERENJENAL QUE HA LIADO

Ayer no vimos nada parecido a un “molt honorable senyor president”, lo que vimos ayer fue a un pobre diablo superado visiblemente por una situación ante la que empieza a sentir temblor en las piernas y de la que no sabe cómo salir. Lo aplaudieron al llegar y los mismos le pitaron al salir. En redes sociales, incluso en las favorables, no ha sido mejor tratado. El que “un catalá de Girona” haya sido comparado a “Chiquito de la cagada” con el “aquí llega Puigdemort”, o las fotos de los indepes antes y después de los 10 segundos que mediaron entre la declaración de independencia y la suspensión de la misma, deberían redimensionar sus ambiciones políticas. Amortizado y sin futuro, mejor que vuelva al negocio familiar o lo traslade a Transilvania (luego verán el motivo de la alusión).

2. EL HABITUAL DISCURSO VICTIMISTA

El discurso de ayer tuvo una primera parte en la que hizo gala, como era de prever, del victimismo habitual propio de cualquier nacionalista. “Democracia y libertad”… tales eran los leit-motivs del referendo, recordó. Error: nadie en Cataluña tiene la sensación de estar “oprimido” por mucho que haga un esfuerzo de imaginación o los medios que viven de la teta de la gencat sigan una y otra vez difundiendo fotos de los porrazos del 1-O. Quizás quienes deberían sentirse “oprimidos” son los que querían que sus hijos fueran educados en el idioma familiar, o los que se han visto multados por rotular sus establecimientos en castellano, o quienes hubieran deseado que las subvenciones de la gencat se distribuyeran equitativamente y no sólo a coñas nacionalistas e independentistas. Así que sobre esto de las “libertades” y de la “democracia” habría mucho que hablar. No hace falta recurrir a la corrupción para dudar de que cuando la gencat habla de “libertad y democracia” entienda precisamente lo mismo que el común de los mortales.

3. DEFENDIENDO LO INDEFENDIBLE

La gran mentira del discurso de Puigdemont ayer fue considerar que los resultados del referéndum del 1-O demuestran algo más que lo que demostraron los resultados del 9-N o incluso los de aquellos referéndums por pueblos hacia 2009-2010. Lo que venía a decir Puigdemont es que un referéndum que se había obstaculizado por todos los medios y que se había realizado sin ninguna garantía, pero ¡oh, maravilla de maravillas! daba un resultado diáfano: la voluntad de los catalanes de llegar a la independencia. Glosó el que “el pueblo catalán” acudiera a las urnas en medio de mamporros, secuestro de urnas… Curiosamente no aludió a que nadie ofreció a los partidarios del no, o de la abstención o del voto en blanco, espacios electorales en los medios para comunicar sus posiciones. Ni quiera que la gencat diera por descontado que iba a vencer el SI. Es el habitual “yo me lo guiso, yo me lo como” tan carpetovetónico. Por las razones que fuera, la obstinación en celebrar el referéndum llevó a una situación de referéndum imposible y de resultado indemostrable e incomprobable…. E inútil. Aferrarse a los resultados del 1-O es muestra de los paisajes extraterrestres en los que se mueve Puigdemont y el resto del independentismo

4. LA GRAN MENTIRA

Pero cuando Puigdemont inició su retahíla de medias verdades y mentiras descaradas fue cuando trazó el camino que ha llevado a la crisis: el punto de arranque fue, para él, el “nou estatut”… Presentado como “aspiración de la sociedad catalana hacia su autogobierno”, Puigdemont recordó que fue votado el 18 de junio de 2006 ¡por apenas el 48,85% de los votos y con un 20,76% de votos en contra y un 5,34% de votos en blanco! Dicho de otra manera: cuando menos de la mitad del electorado acude a las urnas y una cuarta parte de los que lo hacen votan en contra, ese estatuto será aprobado… pero se demostrará que nace sin apoyo social suficiente. Vale la pena recordar que el Estatuto de 1979 registró una afluencia del 59,7% del electorado, con una adhesión del 88% y un 11,5 entre votos nulos, noes y en blanco. Se percibe claramente la curva descendente: el Estatuto de 1979 interesaba, sí, pero la mitad del electorado; el de 2006 tuvo un apoyo en bruto de 1.899.897 votos y la hostilidad, el desinterés o la burla de 3.410.103 catalanes… cifras que, por sí mismas, hubieran indicado a quien tuviera ojos y viera (o quisiera ver) la imposibilidad de “profundizar” por ese camino. Aún así, lo intentaron. Ayer se vio el resultado.

5. LA LÓGICA ABSURDA DEL PALETO

El su conjunto, el discurso de Puigdemont demostró demasiado a las claras, no solamente lo que estaba en la médula de su personalidad, sino del mundo nacionalista y que podemos definir como la “lógica absurda del paleto”. El paleto es ese tipo pueblerino, cejijunto, con boina calada, que cree que es el centro del universo y que su huerto es el Axis Mundi. El paleto es un tipo que no termina de entender el mundo en el que ha sido arrojado; el pensamiento crítico no se ha hecho para él, vive de sofismas indemostrables y tópicos banales que considera tienen el rigor de verdades científicas incuestionables; está convencido de que se lo merece todo, pero como tiene la sensación de que hay alguien por encima de él, se siente mal, tiene envidia, rencor y resentimiento y aspira a ser como el que está encima suyo.

Si vive en el barrio de un pueblo, trabajará por segregarse y crear un nuevo ayuntamiento. A fin de cuentas, no es raro: España es el escenario de sempiternas rivalidades entre Villarriba y Villabajo o entre Sabadell y Tarrasa. Como paleto que es, cree que lo suyo es superior y tiende a despreciar cualquier otra cosa que no sea manifestación de eso por mucho que sea cursi, kitsch, ridículo o dicomonónico.

El paleto tiene tendencia a pensar que lo suyo debería exportarse a todo el mundo y que vale para todos, en especial para grupos étnicos que él mismo ha traído y a los que cree que podrá “catalanizar” (musulmanes, africanos), con la misma facilidad que ha “catalanizado” a andaluces y gallegos... Desconsidera cualquier otra opción: “como me lo merezco todo, no estoy dispuesto a dar nada”. Es así que TV3 es SOLO en catalán, pero TVE o las radios que emiten en Cataluña deben de tener espacios en catalán obligatoriamente. Porque el paletón de aquí es “demócrata” pero no evitar nunca el imponer su criterio por la vía autoritaria (y la inmersión lingüística es solo la enésima muestra de ese savoir faire). No quiere que le impongan nada, pero no duda en imponer. No le basta con disponer de todos los recursos que el Estado da a Cataluña y que él es el único gestor, sino que quiere disponer de todos los recursos de Cataluña y utilizarlos a su antojo.

Todo lo malo, para él, pasa en la otra orilla del Ebro. A esta, no pasa nada. Y si pasa, la culpa es “del otro”. Vive de tópicos nacidos en el último tercio del XIX que han quedado muy atrás en la historia: “la laboriosidad catalana”, “el seny”, “la seriedad del catalán”, cosas que fueron ciertas en otro tiempo pero que hoy ya no lo son tanto.

Todo esto genera una lógica propia que no tiene nada que ver con la lógica aristotélica o, simplemente, con el sentido común: vive dentro de una realidad que él mismo se ha construido y que solamente tiene leves puntos en común con la realidad que percibimos los no nacionalistas e incluso los que sienten Cataluña como patria pero son capaces de realizar análisis objetivos. El paleto “de la ceba” (que sería el reflejo especulo¡ar del “charnego”) confunde lo que le gustaría que fuera Cataluña, su imagen teleológica y excluyente, con lo que es en realidad: un conjunto atomizado de dos comunidades lingüísticas autóctonas y de una nueva foráneo que tiende a desfigurarlas a ambas: la inmigración masiva, que, para colmo, en Cataluña, por decisión soberana de la gencat es mayoritariamente islamista…

7. PALETOS CATALANES Y PALETOS RUMANOS MISMO COMBATE

De toda esta historia queda un misterio por resolver: si para cualquier analista resultaba evidente que una “República Catalana” era inviable y que con las cifras electorales de las últimas autonómicas lo más razonable era pensar que no existía suficiente consenso y que había que plantear objetivos más realistas ¿cómo es posible que Puigdemont no lo advirtiera? La respuesta habitual es que, a él, al igual que a Junqueras, el nacionalismo les ciega y les convierte en una especie de Daredevil, el super-héroe invidente. Dicho con otras palabras: ¿en qué se basó esta clique de aventureros inconscientes para tirar adelante un proyecto que tenía todos los visos de embarrancar? O más concretamente: ¿Quién les prometió apoyo y les dio seguridades?

Se ha hablado de George Soros. Soros es lo suficientemente hijoputa para hacer algo así y mucho más incluso. Pocos financieros tienen las manos tan manchadas de sangre como él. A él se debió parte de la responsabilidad en la desintegración de Yugoslavia. Pero Soros es un negociante: no le gustan las malas inversiones y una mirada sobre Cataluña le indicaría a él lo mismo que a cualquier observador objetivo: el mapa catalán está demasiado fracturado para apostar por unos o por otros y esta no es tierra con gente capaz de protagonizar conflictos a la yugoslava.

¿Algún fondo de inversión? También se ha hablado de 30.000 millones “donados” a la “República Catalana” para aguantar durante los tres primeros años. No nos lo creemos: ningún fondo apostaría en una causa perdida. Quizás algún aventurero, algún vendedor de humo, algún estafador de altos vuelos, como aquel Bloch que apareció por Cataluña en 1931, Maciá se lo quitó de encima y se lo endosó a Companys quien por su culpa tuvo que dimitir después de protagonizar al alimón un escándalo sobre especulación de la peseta. Me creo que la conselleria de finanzas haya sido visitada por este tipo de estafadores.

Puedo creer en la incompetencia del equipo económico de la gencat y en especial del grupo que rodea a Junqueras… pero ¿y Puigdemont? A fin de cuentas el ayuntamiento de Girona es como la gencat pero en pequeño. Y aquí es donde entran las consideraciones personales que no me gusta recordar pero que alguien debe de hacerlo.

En Cataluña se suele decir que los de Gerona “son cerrados” (molt tancants). Es uno de esos tópicos que a veces aciertan. Con Puigdemont, por ejemplo… Pero la ecuación personal del personaje es más compleja de lo que parece. Hace poco un diario publicó una foto de la madre y de las hermanas de Puigdemont en su tienda en Gerona: era imagen propia del tendero catalán, una honesta familia pequeño-burguesa de las de antes, de las que habrían votado a la Lliga, apoyado a la Mancomunitat, luego a Macià, llorarían en el confortable salón la salida de Companys por las alcantarillas y tratarían de pasar desapercibidos durante la guerra civil y en los cuarenta años siguientes, para ver si luego colocaban al “noi” en algún carguillo de la nueva gencat… Su biografía es de tal pobreza: que si escribía crónicas futbolísticas a los 16 años para Los Sitios (¡era prensa del Movimiento franquista!, por cierto), que si trabajó en El Punt o en Preséncia… no precisamente sobrados de lectores. Que si se opuso a la “operación Garzón” en 1992 (desarticulación de Terra Lliure antes de que se hicieran daño)… No parece que le sobren títulos universitarios: que si “estudió” filología catalana, que si abandonó los estudios para “dedicarse al periodismo”, ambigüedades propias de políticos con poco lustre…

Pero es que luego está su circunstancia: su esposa, Marcela Topor, rumana llegada de Transilvania. Y es que nuestro honesto gerundense está casado con una rumana de la que solamente hace poco se han conocido algunos detalles. Que es de religión ortodoxa es normal en Rumanía. No es tan normal el que sea supersticiosa para algunos, vidente para otros y “maga” fanática del “mundo de los espíritus”. La Razón contó hace poco que Marcela le regaló a su marido en su toma de posesión un “gallo de Horezu”, talismán de la buena suerte (ver artículo completo en La Razón). Se añade: Su marido la comparte y al parecer desde mucho antes de conocerla: según algunos de sus compañeros de colegio, le gustaba vestirse de nigromante y leer libros de magia. Ahora está casado con una mujer que afirman es "profética" y que "predice el futuro en función de la naturaleza", tanto que adelantó a sus más allegados que su marido llegaría a lo más alto de la política catalana.” (informalia).

¿No será que la “vidente” le ha pronosticado a Puigdemont un glorioso futuro como presidente de la “República Catalana”? A ver si todo este embrollo va a terminar siendo el resultado de una santa alianza entre paletos catalanes y paletos rumanos. No sería nada raro: Ángel Colom, el hombre que ha traído a un millón de magrebíes a Cataluña, es también un individuo supersticioso, que, al menos en los 90, tenía una buena biblioteca sobre el tema y estaba atraído por las mancias. El propio Jordi Pujol era famoso que, entre salto y salto de cama con “la Pati”, dándole esquinazo a la “madre superiora”, la Ferrusola, consultaba a la vidente Adelina que le “limpiaba el aura” y le “restauraba los chakras”…

Ya lo decía Spengler: cuando la religión tradicional cae, no lo sustituye el materialismo, sino las supersticiones. Y en este terreno habría que terminar recordando que una de las ficciones del independentismo es pensar que todavía existe una “Iglesia Catalana” y que Montserrat sigue siendo el “corazón espiritual de Catalluña”. Pero esta es, por supuesto, otra historia.

7. LA PUNTILLA: BEIRAS, OTEGUI, LA ASAMBLEA INDEPENDENTISTA ANDALUZA…

El problema del independentismo es que se ha mostrado incapaz de reconocer el hecho esencial del momento actual: en Cataluña, aquí y ahora, no existe FUERZA SOCIAL suficiente como para que el independentismo pueda declarar la independencia de Cataluña. Se entiende por “fuerza social” el impulso que una sociedad tiene para hacer realidad determinado proyecto que es, por su propia naturaleza, colectivo. Suele ocurrir en ambientes de oposición: si en 1976-1977 no fue posible la “ruptura democrática” se debió a que la oposición antifranquista no tenía fuerza social suficiente para forzarla. Pero el reconocer que el independentismo carece de fuerza social para su proyecto le llevaría a conclusiones indeseables, la primera de todas, el reconocimiento de que el “frente independentista” NO PUEDE HABLAR EN NOMBRE DE TODOS LOS CATALANES y lo que es peor, que HAY CATALANES QUE NO SOLAMENTE NO SON INDEPENDENTISTAS, SINO QUE NO CONTEMPLAMOS DESGAJARNOS DEL ESTADO ESPAÑOL.

Obviamente, la izquierda española con sus referencias a “democracia y libertad” son considerados como el “aliado objetivo” del independentismo en el resto del Estado. De hecho, la evolución de la crisis hubiera sido diferente si en Madrid se sentara un gobierno socialista-podemista… Hubiera habido referéndum, sí, pero no hubiera sino tan claro si el SI a la independencia se hubiera impuesto en Cataluña. Buena parte de la izquierda no quiere saber nada con aquellos que aspiran a crear más fronteras entre los pueblos.

Existe, obviamente, otra izquierda que se ha manifestado a favor de Puigdemont: son los Otegui, son los Beiras, es la Asamblea Independentista Andaluza, es Echenique… Es curioso como el nacionalismo vasco ha permanecido alejado del “procés catalán” y en un voluntario y deliberado tercer plano: ellos ya tuvieron un “Plan Ibarreche” y sabían cómo acabaría la cosa, además, la presencia de borrokas en el “procés”, les hacía desconfiar. Eran, en definitiva, conscientes de que si los “catalanes” ganaban o si perdían, eso generaría una reacción nacionalista española que podía afectar en el País Vasco. En lo que se refiere a Beiras, haría bien en buscar un buen psiquiatra y debería regresar a los tranquilizantes porque a su edad tanta efervescencia le puede pasar factura. En cuanto a la presencia de Otegui… era justo lo que necesitaba el catalanismo “moderado” para no tenerlas todas consigo. De los independentistas andaluces resulta imposible hablar sin recurrir a la guasa. Otro tanto en lo que se refiere a Echenique, triste individuo que precisa clases de cultura general.

Hoy cabe reconocer que los “apoyos” que ha cosechado el independentismo, tanto en España, como en el resto de Europa, han sido minúsculos, hasta el límite de lo inexistente. Los independentistas no se lo han creído hasta que en estos días están empezando a despertar de su sueño. Lo peor de algunos sueños placenteros es que, tanto o temprano, salvo en las novelas de terror, tienes que despertar.

CONCLUSIÓN: EL CAMINO A NINGUNA PARTE

Todo ha sido, a fin de cuentas, una tormenta en un vaso de agua. Lo venimos diciendo desde hace muchos años basado en nuestro conocimiento de la sociedad catalana que podemos reivindicar por nuestro árbol genealógico que arranca en el siglo XV cuando un pastor occitano terminó afincándose en esta parte de los Pirineos y dando lugar a mi linaje (del que estoy orgulloso y cuya continuidad está asegurada). Siempre hemos dicho que todo esto terminaría en nada. En cierto sentido nos hemos equivocado: “todo esto” lo que ha generado es una crisis que ha revitalizado el nacionalismo español. No era difícil preverlo y resumimos:

1) Los independentistas carecían de fuerza social suficiente: la sociedad catalana está atomizada más que la de cualquier otra parte del Estado.

2) Los tiempos de creación de nuevas naciones han quedado atrás: hoy, en plena globalización, pensar en términos nacionalistas indica un error de perspectiva.

3) La “catalanización” hace dos décadas llegó a su punto culminante y, desde entonces, está estancada y no avanza.

4) Los niveles de uso del catalán como lengua cotidiana están entre un 30 y un 35%

5) La Unión Europea no quería saber nada de aventuras regionalistas.

6) La economía catalana está íntimamente ligada a la española incluso en materia turística sin olvidar que Catlauña ha perdido un tercio de su tejido industrial desde principios de siglo.

7) El control de la gencat sobre los medios de comunicación choca con la despolitización de la sociedad, la desconfianza en la clase política y la brecha entre el “país real” y el “país oficial”.

8) El fenómeno independentista ha sido artificialmente estimulado por inyección de fondos públicos por parte de la gencat y ha avanzado a causa de la crisis económica de 2008.

9) Puestos ante el abismo de una independencia inviable, querida como máximo con un 30-35% de la población, los independentistas deberían ser capaces de redimensionar.

Utilizando términos casi existencialistas podríamos decir que la aventura (porque ha sido eso, una simple aventura de un grupo en el estaban presentes una mezcla de fanáticos enloquecidos, honestas gentes de pueblo con visiones desfiguradas de la realidad, funcionarios de la gencat y tejido social subsidiado) ha sido un viaje a ninguna parte. Viaje del cual nos encontramos ya en la estación término.

 

Misterios de BCN

Misterios de BCN

MISTERIOS DE BARCDELONA – SEGUNDA GUÍA DE LA BARCELONA MÁGICA

La Guía de la Barcelona Mágica está todavía en librerías cuando va por su cuarta edición con 15.000 ejemplares vendidos. Sin embargo, al autor le quedaba mucho material que no fue incluido en ese volumen y que ahora ve la luz en una obra imprescindible para conocer la fisonomía “oculta” de la Ciudad Condal.

El autor ha dividido la obra en tres partes: Esos extraños lugares (dedicados a edificios y recintos singulares cada uno de los cuales encierra una historia desconocida y misteriosa). Una parte importante de la obra se dedica al estudio de la Catedral de Barcelona, a su trazado y a los maestros de obras que construyeron este tempo en el mismo momento en el que los cátaros huidos de Occitania llegaban a la ciudad y se concentraban en torno –segundo monumento- a Sant Pau del Camp. Dos “lugares gaudinianos” son revisados; en uno de ellos, el Pórtico de la Pasión, el autor da marcha atrás de lo escrito en otra obra y, sin embargo, apura el tema desvelando las intenciones de su escultor Josep Maria Subirachs. Así mismo, desvela el fraude en el que creen firmemente los gaudinianos ortodoxos, sobre el presunto proyecto de un rascacielos imposible en Manhatan que unos desconocidos neoyorkinos pidieron que Gaudí construyera y sobre el que se ha inspirado la Torre Agbar. El misterioso Parque del Laberinto creado por el marqués de Alfarrás a principios del siglo XIX, en cambio, constituye una obra maestra de las concepciones místicas de su impulsor.

En la segunda parte –Esos personajes extraños- se pasa revista a doce biografías que pasaron por Barcelona y, cada una tiene algún elemento “anómalo”. En unos casos se trata de personajes con ribetes mitológicos cuyas biografías encierran mensajes herméticos (Santa Eulalia), en otros alquimistas medievales (Raimundo Lulio y Arnald de Vilanova), algún aventureros inspirados por el ocultismo europeo (Domingo Badía alias “Aly Bey”), personajes decimonónicos sin los cuales la Cataluña actual sería impensable (Jacinto Verdaguer), desconocidos que, sin embargo, trajeron a Europa el esoterismo sufí (Ivan Agueli), ocultistas convencionales (la saga de los Xifré cuyo papel en el desarrollo de la Sociedad Teosófica en el ámbito castellanoparlante fue decisiva), relevantes masones (Mariano Cubí) o carbonarios (Aribau) y arquitectos menos conocidos que Gaudí pero igualmente perturbadores (Sayrach). Esta segunda parte termina con un análisis de la “zona Acuario” de la Ciudad, la de más reciente construcción y sus misterios: es decir, lo que va desde las dos torres de la Zona Olímpica hasta la Zona del Forum 2004.

En la tercera parte, Esas extrañas costumbres, Milà pasa revista a tres sorprendentes frentes que han estado en activo hasta hace poco: la brujería tradicional que estuvo presente en la ciudad hasta los años 30 y que el autor describe desde el período setecentista. Las tradiciones y costumbres barcelonesas de aquellos siglos oscuros relativas a la salud y a la medicina depara algunas sorpresas notables, mientras que la dedicada a la práctica de la sexualidad y a la prostitución nos llevará por caminos que a muchos se les antojarán increíbles.

El autor ha mantenido deliberadamente el prefacio escrito en 2005 bajo la sorpresa y el impacto por el hundimiento de varias manzanas de casas en el Barrio del Carmelo, por una increíble negligencia a la hora de construir la nueva línea de metro. El autor percibe que fue en aquellos momentos cuando se evidenció que algo no funcionaba bien en la ciudad y que el equipo municipal que la gestionaba empezaba a divorciarse de los intereses de los habitantes de la Ciudad Condal. Milà se muestra excepcionalmente crítico con la situación actual en la que se encuentra la ciudad: con una población autóctona que decrece de año en año, con una inmigración masiva y un volumen de turismo muy superior al umbral de la sostenibilidad, el autor dice no haber pretendido escribir otra cosa más que un recordatorio y una exaltación de la ciudad que fue y que ya no es, ni volverá a ser jamás.

Este libro puede interesar a un público muy diverso: en primer lugar a los 15.000 lectores del primer volumen de la Guía Mágica de Barcelona que sintieron esa necesidad de seguir conociendo lugares y misterios hoy olvidados pero que están ahí y pueden reconstruirse con sólo rascar en la superficie del olvido. En segundo lugar a un público que se sienta barcelonés de corazón y que lamente en lo que se ha convertido su Ciudad, deseando recuperar, al menos, el recuerdo de lo que fue un día. Los amantes del misterio y del esoterismo tendrán en estas casi 500 páginas, abundante material de estudio y lo que es todavía más importante: material basado en fuentes fiables y solventes, no en especulaciones divagantes. Detrás de esta obra hay muchas horas de trabajo, de visitas a archivos y bibliotecas y de ordenación del material obtenido.

SUMARIO

Prefacio ...................................................................9

Introducción ............................................................. 19

Primera Parte - Esos extraños lugares ............................ 31

Capítulo 1 - El misterio de la Catedral de Barcelona ............ 33

Capítulo 2 - Sant Pau del Camp y los cátaros barceloneses .... 91

Capítulo 3 - El Marqués de Alfarrás y su Parque ................. 105

Capítulo 4 - El Pórtico de la Pasión y su simbolismo ............ 123

Capítulo 5 - La Torre Agbar y el rascacielos de Gaudí ......... 149

Capítulo 6 - La «Zona Acuario» de Barcelona ................... 185

Segunda Parte - Esos extraños personajes ..................... 203

Capítulo 1 - El misterio de Santa Eulalia........................... 205

Capítulo 2 - Raimundo Lulio, el «Doctor Iluminado» ........... 217

Capítulo 3 - Arnau de Vilanova: alquimia y cabalismo .......... 231

Capítulo 4 - Alí Bey, aventurero y descendiente del profeta . 257

Capítulo 5 - Carles Aribau y el carbonarismo europeísta ...... 289

Capítulo 6 - Josep Xifré Casas, indiano, ocultista y masón ... 299

Capítulo 7 - La teosofía en Barcelona ............................ 329

Capítulo 8 - Rosend Arús i Arderiu: La otra masonería ........ 345

Capítulo 9 - Mariano Cubí: frenología y mesmerismo .......... 365

Capítulo 10 - Jacinto Verdaguer: la Atlántida y el Diablo ..... 381

Capítulo 11 - Sayrach, un epígono inclasificable ................ 411

Capítulo 12 - Iván Agueli introductor del sufismo ............... 422

Tercera Parte - Esas extrañas costumbres ..................... 433

Capítulo 1 - Ayer y hoy de las brujas de Barcelona ............. 435

Capítulo 2 - Barcelona y el sexo ................................... 459

Capítulo 3 - Los barceloneses y la salud .......................... 470

CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA

Tamaño: 15 x 23 cm

Páginas: 490

Portada cuatricomía en color plastificada

Abundantemente ilustrada con fotos y mapas

Precio de venta al público 30,00 euros

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