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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

La estatua de Franco y dos patéticas imágenes.

La estatua de Franco y dos patéticas imágenes.

Redacción.- Caldera se siente mejor sin ver la estatua de Franco. España se sentiría mejor sin ver a Caldera. Ayer pudimos ver la talla de gusano bien aplanado del Presidente del Gobierno escabullirse de una pregunta elemental: “¿Cuál es su idea de España?” Y Rajoy añadió: “por que alguna debe tener”. Rajoy se equivocaba: no tiene ninguna, a parte de los tópicos de la izquierda más rancia y desabrida. La reacción del gobierno para recuperar las décimas de popularidad perdida por la tarde en el parlamento, fue la retirada de la estatua de Franco.

¿Franco? ¿Para cuándo un juicio histórico?

Aún hoy resulta políticamente incorrecto, decir que durante el período franquista pasamos de la carretilla al 600 y de la cola de países del primer mundo, a un puesto, como mínimo, digno. Decir esto, sin reconocer paralelamente, que la mayor parte de la población aprobó activa o pasivamente los 40 años de franquismo y que, mientras vivió Franco y en la misma transición, no pudo haber ruptura, tal como preconizaba el PCE y las fuerzas que orbitaban en torno suyo (por que durante el franquismo no hubo más oposición que la del PCE), simplemente, por que no existía una base social suficiente para apoyarla.

La versión oficial es que existían unos “poderes fácticos” (policía, fuerzas armadas, magistratura) que impedían la ruptura. Pero eso no fue lo que se vio en los últimos meses del franquismo, cuando resultó extremadamente claro que el régimen seguía teniendo base social y muy amplia… lo suficiente como para disuadir a la izquierda de la “vía portuguesa” o de cualquier intento de “ruptura” que no pasara por una transición pactada.

En 1939, España era un país destrozado. En 1945, la derrota del Eje, acarreó el aislamiento internacional. Solo en 1952 pudieron abrirse las fronteras e iniciarse el Plan de Estabilización y los Planes de Desarrollo. Estos planes culminaron con un despegue de la economía española que creció en aquellos años al mismo ritmo que está creciendo ahora la economía China, en torno a un 8% anual.

Así pues, ¿cuál sería la interpretación más justa que podríamos dar al período franquista? Simplemente el de un período autoritario y paternalista en el que la concentración de poder, la planificación económica, la limitación de las libertades públicas, contribuyeron a realizar el único objetivo verdaderamente propuesto por el régimen: el desarrollo. Y, en este sentido, si la España de hoy es concebible gracias a los fondos estructurales, cuya llegada puso en marcha la mayor parte de obras públicas, pero a esa España se llegó gracias al desarrollismo franquista.

El problema era que en el seno del franquismo apareció fatalmente una contradicción entre una forma política autoritaria y la forma económica liberal. En el momento en el que la infraestructura económica precisó un marco democrático para acercarse a Europa (hacia mediados de los años 70, con Carrero aún vivo), presionó a la superestructura política para que se adecuase a las necesidades. A decir verdad, la transición no empieza con la muerte de Franco, sino en 1972-3 con las últimas decisiones de Carrero Blanco quien había decidido que el país evolucionara hacia “una democracia hasta los socialistas”, esto es, sin los comunistas y sin la extrema-izquierda. Muerto Carrero, otros asumieron y rectificaron el proyecto y no es raro que, finalmente, fuera un funcionario surgido del sector azul del Movimiento, Adolfo Suárez, quien tomó las riendas de la transición.

Cuando un régimen político quiere evolucionar del subdesarrollo a la estabilidad económica, no tiene más remedio que concentrar el poder político y no permitir que las luchas partidarias y los vaivenes electorales, alteren los planes de desarrollo: pasó con la URSS de Lenin y Stalin, pasó con la China postmaoista y pasó durante la España franquista. Ese es el papel histórico que le correspondió al franquismo.

El franquismo es historia, solo historia y nada más que historia

El franquismo duró de 1936 a 1975, esto es, 39 años. La democracia lleva ya de 1976 a 2005, en torno a 29 años. Apenas hay 10 de diferencia. Dentro de poco, la democracia habrá durado tanto como el franquismo. Hoy, la transición ya es historia de España y ya debería de examinarse y analizarse, no en términos periodísticos sino historiográficos. Con muchas más razón el franquismo.

Sin embargo, ello no es posible: podemos analizar como historia, episodios recientes como la Guerra del Vietnam o la guerra del Yonkipur, podemos revisar en términos históricos la caída del muro de Berlín o el conflicto de las Malvinas… pero no el franquismo, ni la guerra civil española. Y cuando alguien intenta realizar una revisión histórica de la guerra civil y concluye que las fuerzas republicanas tuvieron arte y parte en la tragedia que siguió, quien ha osado decirlo se enfrenta al ostracismo de lo políticamente correcto.

La creación de una “Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica” que, por no demás, no es sino la iniciativa de unos avispados que pretenden vivir de los presupuesto generales del Estado, es sobre todo, un símbolo de la pertinaz insistencia de la izquierda en llorar la división tradicional de las “dos Españas”, mientras que, por otra parte, se favorece y alimenta tal división entre esas dos Españas.

Es interesante recordar que durante el franquismo, tanto los portavoces oficiales como Santiago Carrillo (la única oposición real que tuvo el franquismo), se referirían frecuentemente a “la reconciliación”… lo que ocurre es que cada uno sostenía una cosa diferente. La “reconciliación” a lo Carrillo implicaba olvidar los propios crímenes. La “reconciliación” franquista, suponía excluir a los comunistas de cualquier juego político.

Lo más justo que, sin duda, hoy puede decirse, es que la guerra civil fue el episodio más trágico de toda la historia española del siglo XX. Como en todos los momentos de crisis, siempre aparecen personajes de una talla y de una grandeza superior a la normal. Y también es la hora de los criminales. Sería absurdo relegar al olvido a los grandes actores de uno y otro bando y seguir manteniendo la actualidad sobre los grandes criminales de aquel tiempo. Solo un ambicioso como Garzón podría sacar a colación, el día antes de dejar la Audiencia Nacional empantanada con decenas de procedimientos mal instruidos y peor planteados, un “juicio al franquismo”… En el tribunal de la historia no hay nadie completamente inocente y un juececillo ambicioso no es nadie para juzgar la historia.

El franquismo, hoy, en 2005, es historia, sólo historia y nada más que historia. Está claro que la izquierda progresista tiene una tendencia a considerar la historia como un campo especialmente diseñado para su uso y disfrute. Es el resabio del período marxista en el que la izquierda aseguraba con certidumbre casi teológica su interpretación de la historia. Y ésta le daba, cómo no, la razón a sus tesis. Sumido el marxismo en la cloaca de las ideologías, la vieja aspiración a la infalibilidad teológica quedaba anclada en el imaginario colectivo de la izquierda, en sus tradiciones ancestrales y en su poso irracional.

No es raro que ayer, los dinosaurios de otro tiempo, los Víctor Manuel, las Anas Belén, los Juan Diego, los Miguel Ríos, etc., estuvieran presentes –como por azar- en la ceremonia de desmontado de la estatua del Caudillo en Nuevos Ministerios. Son las “fuerzas de la cultura”… concepto enunciado por Santiago Carrillo en 1969 cuando, patrocinaba el “Pacto por la Libertad”, lanzado en las jornadas del Proceso de Burgos. Artistas crepusculares a la búsqueda de un lugar bajo el sol pálido de ZPlus, cuya voz temblorosa ya de por sí, tiembla aún más cuando piensa en las baladas de Serrat.

El “Cara al Sol” ante la estatua de Franco. Anacronismo.

La contrapartida de estos dinosaurios era un grupo de madrileños que cantó por última vez el Cara al Sol ante la estatua de Franco. Era también el aroma de otro tiempo. Al parecer, no habían advertido el paso de los años y que la persona a la que rendían tributo de lealtad, alzando el brazo, era una parte de la historia de España, en absoluto, un presente, encarrilado desde la transición por otros derroteros. El Cara al Sol y la escena nos hicieron retroceder ¿veinte? ¿treinta? ¿cuarenta años? ¿setenta años? La palabra que cuadra aquí es “demodé”.

Esas formas y usos, cuando se ven por TV, asumen su verdadera dimensión irreal y anacrónica. Con esos usos y formas, no hay manera de hacer política y sobre este punto, toda discusión es, a estas alturas, banal. Basta ver en TV la escena de ayer por la noche para advertir el anacronismo políticamente correcto de los Víctor Manuel y Compañía y el otro anacronismo, políticamente incorrecto, de los que cantaban el Cara al Sol en la noche oscura.

Cuando los períodos históricos terminan, los símbolos, las imágenes, los rituales y la parafernalia que los han adornado, terminan también. No darse cuenta de ello es convertirse en anacrónico e inscribir las propias opiniones políticas al margen de la realidad.

Cuando ZPlus no puede ofrecer más que símbolos…

El “talante” se ha agotado, incluso para sus propios aliados. Carod Rovira ya se lo dijo el primer aniversario de la victoria electoral bajo sospecha del 14-M: “eso del talante está muy bien, pero el federalismo se demuestra federando”. Cada vez menos gente cree en ZPlus. Hoy el corazón de los gays ha latido con júbilo cuando el ministro de justicia ha defendido el proyecto de ley que les permitirá ser papá y mamá al mismo tiempo. Si tenemos en cuenta que entre un 3 y un 5% del cuerpo electoral es de “orientación gay”, ZPlus se ha ganado una buena bolsa de votos. Pero ayer, evidenció demasiado a las claras carecer de idea de “España” y de “Estado”. Las preguntas de Rajoy fueron pertinentes, no por que las hiciera el jefe de la oposición, sino por que va siendo hora de que éste país sepa si hay algo más que “talante” en las neuronas de su jefe de gobierno; es bueno saber hacia dónde se orienta la nave. Pero ZPlus carece de ideas. Ayer lo evidenció demasiado a las claras. Por tanto, ayer mismo, por la noche era preciso recuperar crédito electoral. ¿Cómo hacerlo? Recurriendo a los viejos tópicos de la izquierda: que si la derechota, que si la guerra civil, que si el franquismo, que si las fosas comunes…

Pero, hablando de fosas comunes, ayer ZPlus, después de su bochornosa actuación parlamentaria, apareció en el homenaje sorpresa a Santiago Carrillo, quien le podría haber informado mucho y bien de lo que fueron las fosas comunes, las purgas estalisnistas y los asesinatos en masa. Carrillo, se declaró “comunista”. Mintió una vez más. Hay que recordarle que fue él quien en 1979 viajó a EEUU, invitado por el CFR, dio una conferencia en la sede del principal centro de poder mundial y de regreso, empezó a dinamitar el PCE, voluntariamente y con premeditación. Ese que ayer se declaraba “comunista”, anteayer se integró en el PSOE con las armas y bagajes que había conseguido arrastrar del PCE. Lo repetimos: el papel histórico de Carrillo, a partir de 1979 fue engrosar el arca de votos del PSOE, dinamitar el PCE y aportar el caudal de cuadros y votos que el PSOE necesitaba para alcanzar la victoria electoral de 1982. Y, además, luego, él mismo, en un gesto de sinvergonzonería sin precedentes, ingresó en el PSOE con sus últimos mohicanos. El oportunista de ayer, se declaró “comunista”… cuando todos sabemos lo que era: una vieja culebra reptante del estalinismo, que envió a morir a sus camaradas a España, a sabiendas –recordar a Julián Grimau-, que embarcó a su partido en la loca aventura guerrillera del Valle de Arán, que protagonizó la masacre de Paracuellos y que, finalmente, traicionó a su partido y a sus camaradas, haciéndolo estallar y transvasándolos al PSOE. Ese es Carrillo: un anciano de 90 años, dinosaurio de un período en el que Europa estuvo dividida en dos bloques y en el que él se posicionó con el stanisnismo. Pero, nos guste o no, Santiago Carrillo es historia. Su vida podría titularse: historia de una traición permanente. Muchos de sus antiguos camaradas –Semprún, entre otros- han revisado la gestión del líder del PCE y, desde luego, sólo un ignorante como Zplus pudo ayer alabar sus méritos. La historia de Santiago Carrillo va íntimamente unida a la traición y al crimen. Pero es historia… y, en tanto que tal, sus fechorías solamente deben preocuparle a él, justo en este momento en el que tiene menos viva por delante de la que ya ha vivido.

ZPlus está intentando agitar los fantasmas del imaginario colectivo de la izquierda en estos momentos en los que su gobierno empieza a hacer aguas: el presidente del Congreso habiendo presentado la dimisión, el ministro de economía habiendo hecho otro tanto en dos ocasiones y sin saber por donde salir del entuerto, las ministras Vogue con sus departamentos empantanados por la ausencia de iniciativas, los ministros Zero, legislando para minorías, la economía habiendo registrado el peor balance en muchos años, la UE corrigiendo al alza las previsiones de inflación del gobierno y la baja las previsiones de crecimiento económico, la centrifugación en su mejor momento para nacionalistas e independentistas, y así sucesivamente… No es raro que ZPlus intente ampliar su discurso vacío, torpe y mendaz, intentando suscitar las reacciones más viscerales de los elementos más irracionales de la izquierda: la lucha contra el fascismo, Manthaussen, Carrillo, etc…

ZPlus está resucitando la eterna lucha entre las dos Españas. Él y no otro. Ante la falta de ideas, recurre a los iconos. ¿Qué hará cuando se acaben también los iconos? ¿Qué seguirá a la centrifugación nacional y a la trituración social? Pocos políticos de la historia reciente de España han resultado tan absolutamente desprovistos de “sustancia”, vacíos y torpes. Pocos políticos causarán un daño tal a nuestro país como este “boboman”, “bambi”, “sosoman”, ZPlus o como se le quiera llamar. Pero a él también, la historia le demandará responsabilidades. Como a Carrillo. Como a Franco. El problema es que ZPlus es “presente” y aun queda mucho para que se convierta en historia, o mejor, en historieta, a la vista de su talla política, como máximo de la misma altura que una mierda bien aplanada. Día a día nos lo recuerda

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Skul and Bones o el centro del poder secreto

Skul and Bones o el centro del poder secreto

Redacción.- Presentamos la primera redacción (pendiente de corrección y de depuración) del capítulo VIII de la obra “Lo que está detrás de Bush” que aparecerá en junio en Editorial PYRE. En dicha obra se alude a las distintas fuerzas que actúan entre bastidores en la política norteamericana. Fuimos los primeros en hablar en una publicación española de la sociedad “Skull and Bones” [revista “Nuevos Horizontes”] en 2000. Hasta ese momento, sólo círculos “conspiranoicos” internacionales había nreparado en la existencia de este pequeño grupo de influencia al que habían pertenecido buena parte de los protagonistas de la historia de los últimos 150 años. Cuando John Kerry fue elegido candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, el tema de Skull and Bones volvió de nuevo al candelero de la actualidad, por que si bien, su oponente era George W. Bush, por el Partido Republicano, ambos tenían un punto en común, de importancia, no desdeñable. En efecto, el presidente y el aspirante eran, a la vez, miembros de esta sociedad.

Los comentarios que, a partir de entonces, surgieron en torno a Skull and Bones superaron ampliamente los altos muros de los círculos conspiranoicos norteamericanos para ocupar espacios no desdeñables en los grandes medios de comunicación mundiales. A partir de las informaciones que en 2000 revelamos al público español en la revista “Nuevos Horizontes” y de lo que salió a la superficie en el período electoral norteamericano, hemos elaborado las siguientes notas que darán una visión de conjunto del último elemento que se encuentra detrás de Bush: la asociación de carácter secreto y oligárquico que encuadra a buena parte de la aristocracia económica norteamericana.

Lo que España debe agradecer a Skull and Bones.

El 15 de febrero de 1898, el acorazado “Maine” saltaba por los aires en la rada de Santiago de Cuba. El grupo de prensa de Randolh Hearst, más allá de toda mesura y de cualquier prueba fehaciente, clamó por la guerra contra España. Es pocas semanas, la escuadra española fue abatida frente a las costas cubanas y la derrota naval selló la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Fillipinas. Desde un año antes de la explosión del “Maine”, los miembros de la asociación Skull and Bones, habían presionado al presidente William Mc Kinley para que agrediera a España.

Hoy nadie duda de que la explosión del “Maine” fue una pura provocación. Si bien en EEUU se sostiene la “accidentalidad” del episodio y que todo se debió a la explosión de una caldera del navío, en Europa y en España, se han difundido pruebas sobre el carácter provocador de la explosión. Se resalta, por ejemplo, el hecho de que el yate de Raldolph Hearst estuvo hasta el día antes de la explosión, amarrado a pocos metros del “Maine”. Lo cierto es que los medios de comunicación de Hearst estaban al corriente de que “algo” iba a suceder y respondieron unánimemente desde el mismo momento en que se produjo la deflagración.

Este episodio, como ya hemos demostrado en otra obra –“La Gran Mentira”- no es una excepción en la historia de los EEUU, sino que se inscribe dentro de la retahíla de “extraños” episodios que se produjeron desde el pistoletazo de salida de la Revolución Americana (cuando los miembros de la logia masónica de Boston se disfrazaron de indios y arrojaron al mar las cajas de té de varios buques ingleses en el episodio histórico conocido como “el motín del té de Boston”), hasta el extraño atentado del 11-S, del cual hoy se tiene la seguridad de que fue conocido, sino permitido, previamente por los servicios secretos norteamericanos.

Sea como fuere y lo que queremos resaltar en este momento es el hecho de que en 1898, la asociación Skull and Bones, que ya tenía una influencia creciente en los medios de la “intelligentsia” norteamericana, tuvo un papel decisivo en el desencadenamiento de la agresión contra España: 266 norteamericanos fallecieron en aquella ocasión.

Lo más curioso fue lo que ocurrió a continuación: McKinley se vio obligado a aceptar a Teddy Roosevelt como vicepresidente; tres años después, McKinley resultaría misteriosamente asesinado por un increíble militante anarquista. A partir de ese momento, Skull and Bones es el más misterioso grupo de influencia que permanecerá incrustado en las esferas de poder de los EEUU durante los siguientes 100 años.

Roosevelt supo atraerse a los miembros de Skull and Bones. A su sombra, creció políticamente William Howard Taft, que ocuparía la presidencia en el período inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial. Taft era hijo de uno de los fundadores del Skull & Bones en 1818. Si, a partir de 1818, la secta tuvo una influencia creciente, pero aún limitada, en la historia de los EEUU, será a partir de 1898, cuando tal influencia alcanzará su cúspide y se mantendrá a lo largo de todo el siglo siguiente.

En la fundación de Skull and Bones

Skull and Bones es una asociación cuyos miembros se reclutan entre los estudiantes de la Universidad de Yale. En los primeros años del siglo XVIII, cuando los EEUU estaban todavía ligados a la Corona Inglesa, las universidades creadas en las colonias habían sido fundadas por miembros de las iglesias congregacionistas. Es, a partir de ese momento, cuando los presbiterianos intentaron impulsar universidades propias.

En 1701, el rector de Harvard, Increase Mather, abandona su cargo y crea una nueva universidad seguido por diez pastores, la mayoría de los cuales habían sido profesores en Harvard. Fundaron la Collegiate School of Connecticut que sería el núcleo de la futura universidad. La nueva institución, dio mucha importancia a la contratación de las mentes más brillantes de su generación, para dar clases. En 1711, la Collegiata contacta con Isaac Newton, Richard Steel y Elihu Yale para intentar que donaran algunos ejemplares de sus valiosas colecciones bibliográficas.

Elihu Yale había nacido en las inmediaciones de Boston, pero recibió una esmerada educación en Londres y realizó buena parte de su fortuna a la sombra de la Corona Británica. Sirvió en el ejército inglés en el Este de la India; luego, fue gobernador del Fuerte Saint George de Madras, en 1687. En 1699 retornó a Inglaterra provisto de una notable fortuna realizada a la sombra de la Compañía de las Indias Orientales y, a partir de entonces, destacó como filántropo. Ilusionado con el proyecto de impulsar una nueva institución universitaria, Elihu Yale financió los gastos de implantación y promoción de la nueva universidad. Acaso por esa vocación filantrópica respondió positiviamente al ruego del Collegiate School en Connecticut de que donara algunos libros y documentos. Fue el inicio de una estrecha colaboración con esta institución que, a iniciativa de Cotton Mather, pasaría a llamarse Yale College a partir de 1718. Pues bien, en el seno de esta institución nacería la asociación secreta, Skull and Bones.
Como todas las universidades controladas y promovidas por la aristocracia económica norteamericana, inmediatamente ingresan los alumnos, son clasificados en función, no de sus cualidades como estudiantes, sino de sus ingresos económicos y de la posición social de sus padres. Por lo demás, se requería a los estudiantes para que hicieran profesión de su fe religiosa. Se trata de universidades puritanas y, entre todas, Yale, figura desde su fundación como una de las más rigoristas en este terreno. Existe una escala para clasificar a los alumnos según su “solvencia social”: los hijos o nietos de gobernadores y vicegobernadores, en el nivel más alto, en la cúspide de la estructura; bajo ellos –y es significativo- figuran los hijos de los jueces de la Corte Suprema; el tercer nivel descendente es ocupado por los hijos de los pastores y de los antiguos alumnos de la universidad y, finalmente, en el nivel más bajo de la pirámide, los hijos de los granjeros, comerciantes y artesanos. Por increíble que pueda parecer a una mentalidad europea, esta jerarquía establecía el lugar en el que cada alumno tomaba asiento en cualquier acto comunitario. Los mejores lugares estaban reservados para los hijos de la élite del poder, los más desfavorables para los hijos de los granjeros y, no importaba si se trataba incluso de grandejos acomodados. La “lucha de clases” era una constante: bromas y novatadas, recordaban a los estudiantes de rango “inferior” que lo eran y que así seguirían siéndolo. Estas novatadas, protagonizadas e impulsada siempre por los alumnos de procedentes de las clases superiores, de manera colectiva, les daban un “espíritu de cuerpo” y la sensación de pertenecer a una élite que debía seguir siéndolo por siempre jamás. Esta élite se imponía sobre las demás de manera, habitualmente, cruel. Ningún alumno se veía libre de este sistema extremadamente injusto y brutal que, poco a poco, iba integrando, incluso a los miembros de la élite más reacios a este tipo de prácticas.

La estructura de Yale –que era común a todas las universidades de éite impulsadas por congregacionistas y presbiterianos- no era otra cosa que una forma para perpetuar las élites mucho más allá de su capacidad intelectual o de su preparación efectiva para el desarrollo de una profesión. Cuando se producían roturas en la disciplina o en el comportamiento ético y moral de un alumno, este quedaba degradado, mucho más que si suspendiera una asignatura o no diera la talla en los estudios. Y, por lo mismo, esta falta, implicaba una deshonra para la familia y para su honor.

En éste clima creado por la tiranía de las élites económicas, el riesgo de sufrir las novatadas para unos y el deber de realizarlas para otros, impulsó a la creación de sociedades en el interior de las cuales, los alumnos se sentían apoyados ante el exteirior (si pertenecían a los estamentos más débiles) o bien aumentaban el espíritu de cuerpo y el valor colectivo en las clases más favorecidas. Este fue el origen de las famosas “fraternidades” propias de las universidades norteamericanas que aparecen a finales del siglo XVIII. En 1780, en la Universidad de Yale se crea la “Rama Alfa” de la hermandad Fi-Beta-Kappa, pero también otras menos conocidas y con un más acusado carácter cultural, la Beethoven Society o el Hexahedron Club... Estas asociaciones están formadas, especialmente, por estudiantes procedentes de las clases más desfaveridas que, así se creaban “un mundo” propio ante la hostilidad de los alumnos de las clases superiores y su crueldad en las novatadas. Pero, a partir del primer tercio del siglo XIX, estos aprenden que solamente lograrán imponerse sobre el resto de alumnos de las clases inferiores, afirmando un espíritu de cuerpo, frecuentemente frutal y despiadado. Es así como aparecen las tres principales sociedades secretas universitarias: Skull and Bones (Calavera y Huesos), los Scroll and Key (Pergamino y Llave) y Wolf’s Head (Cabeza de lobo). Pero es importante hacer una alusión particular a la matriz: Fi-Beta-Kappa.

El 5 de diciembre de 1776, cinco estudiantes alemanes del Colegio Va de la Universidad Guillermo y María en Williamsburg había fundado la sociedad secreta Fi-Kappa-Beta que estuvo ligado, inicialmente a la masonería y luego entró en la órbita de la Orden de los Iluminados de Baviera que habían penetrado las logias masónicas en aquel tiempo. Cuando la sociedad fue trasladada a EEUU y formado su “Capítulo 2”, se convirtió en el modelo de otras organizaciones secretas estudiantiles –las “fraternidades”- que lograron arraigar mucho más en aquella sociedad. Fi-Beta-Kappa, ha sido considerada como “el padre de todos los sistemas fraternales americanos de las escuelas de élite”. Fi-Beta-Kappa son las tres primeras letras griegas de “Philosophia Biou Kuberneter”. El código de silencio, leyes de comportamiento interior, un ritual de inciación copiado de la Orden de los Iluminados y divisas en latín y griego (idiomas para iniciados y no accesibles a los profanos). Se promovía especialmente el sentimiento de fraternidad y compañerismo. Uno de los primeros miembros, el profesor de filosofía natural, Jhon Rodisson, declaró que los primeros miembros de Fi-Beta-Kappa le ofrecieron ingresar en la Orden de los Iluminados de Baviera, algo que él rechazó.

Este dato es particularmente importante, por que, si bien la Orden de los Iluminados fue dispersada pocos meses antes de la Revolución Francesa y sometido a una muy dura represión que hizo que se disolviera en Alemania y algunos de sus miembros exiliados se implicaran en los trabajos de las logias masónicas francesas que tuvieron una actividad desencadenante del proceso revolucionario a partir de 1789. Pero en EEUU no existió jamás represión de ningún tipo, ni contra la masonería, ni contra cualquier otra sociedad secreta. Cuando Fi-Beta-Kappa pasó a EEUU, convirtiéndose en el vivero de las fraternidades estudiantiles que proliferaron en Nueva Inglaterra, es evidente, que trasladó también los ideales de la Orden de los Iluminados de Baviera que lograron pervivir en esta nueva tierra de promisión.

La diferencia de Skull and Bones con las demás residía en que contaba con el apoyo de algunos miembros del cuadro docente. Un grupo de seis profesores de Yale empezaron a reunirse en los locales de Skull and Bones que pronto constituyeron el “Old Man’s Club” y, algo más tarde, ingresaría en la sociedad William Howard Taft, entonces “Chief Justice” de Connecticut y padre del futuro presidente de los EEUU.

Inteligencia y drogas

Otro de los notables a los que se dirigieron las autoridades del Collegiate School, fue Nathan Hale. Su estatua puede verse hoy en el campus de Yale… pero también frente a las oficinas de la CIA en Langley. A partir de Hale, el entorno de Yale se convierte en el vivero de las altas jerarquías de los servicios de inteligencia norteamericanos. Hace, fue miembro del “Culpes Ring” una iniciativa temprana de inteligencia establecida por George Washington que realizó tareas de información y espionaje durante los años de la Revolución Americana. Hale, en el curso del conflicto fue descubierto por los ingleses y ahorcado en 1776, pero su ejemplo persistiría en las generaciones posteriores y hasta nuestros días. Yale ha sido el principal vivero de la inteligencia norteamericana.
Pero había otra actividad, igualmente inconfesable en la que se vieron implicados alumnos de Yale y que contribuyeron a afianzar a la élite del poder económico norteamericano. En efecto, en 1823, Samuel Russel, propietario de la empresa que llevaba su nombre, había amasado suficiente fortuna como para probar un negocio cuya bajeza ética y moral contrastaba con los abundantes beneficios que iba a rendir. El negocio planificado por Russel consistía en comprar opio en Turquía e introducirlo de contrabando en China. El negocio era ilícito e inmoral. Los beneficios que proporcionó a su mentor eran, igualmente, ilícitos desde el punto de vista del comercio, no eran menos inmorales, pero, en cualquier caso, resultaban extremadamente sustanciosos. En 1830, Russel se había convertido en el principal comerciante de opio, cuando ya estaban claros los efectos destructivos que este producto tenía sobre la sociedad china. Russell consiguió que otras incipientes fortunas de los EEUU invirtieran en su empresa y florecieran a la sombra de este comercio ilegal. El padre de Russell, el reverendo Noadah Russell, miembro prominente de la Iglesia congregacionalista, había participado en la creación de Yale, por tanto, para su hijo no constituyó ningún esfuerzo apoyar filantrópicamente a la institución que había contribuido a crear su genitor.
Pues bien, uno de los administradores de la compañía de Russel en la ciudad china de Cantón, fue Warren Delano, abuelo del que luego sería presidente de los EEUU, Franklin Delano Roosevelt. Así mismo, una parte sustancial de las acciones de la “Russel Company” estaban en manos de filántropos que financiaban distintas universidades, entre otros John Cleve Green era el máximo financiador de Princeton. Otro, Abiel Low se había convertido en el principal financiador de la Universidad de Columbia. Así mismo, Joseph Coolidge, miembro del clan Russell, sería el padre de otro hombre notable, Joseph Coolidje jr, que fundaría la United Fruit Company, verdadera fuerza colonial de los EEUU en América Central, durante la segunda mitad del siglo XIX y en todo el siglo XX. A su vez, el hijo de éste, Archibald C. Coolidge, destacaría igualmente como cofundador del influyente Consejo de Relaciones Internacionales que ha proyectado su influencia sobre la totalidad de los presidentes de los EEUU, a partir de Mc Kinley.

La conexión con el iluminismo bávaro

No existe unanimidad en torno a la fecha de la creación de Skull and Bones. Algunos investigadores han dado la fecha de 1832, un año antes de la que otros aportan. Al parecer, esta discrepancia podría deberse al hecho de que, inicialmente, la asociación fuera, simplemente, una escisión de de la fraternidad Fi-Beta-Kappa, provocada por la expulsión de uno de sus miembros, Eleazar Kingsbury Fortster que, efectivamente, figura como uno de los fundadores históricos de Skull and Bones. Al conocer la escisión, William Russell, arropó al expulsado, condenó la decisión de Fi-Beta-Kappa y, junto con otros trece constituyó la nueva organización, ya en 1832. Inicialmente, la asociación todavía no adoptó el nombre de Skull and Bones y durante el primer año se llamó Club Elogie, tomado el nombre de la diosa griega de la elocuencia. Fue en el curso de esta transformación de un grupo de disidentes de Fi-Beta-Kappa a Skull and Bones, a través del Club Eulogie, cuando Russell insertó en la nueva formación las costumbres, tradiciones y símbolos que había visto en el círculo de supervivientes alemanes de los Iluminados de Baviera. Cuando culminó la transformación, en 1833, la nueva organización adoptó, finalmente, el emblema de la calavera y las dos tibias cruzadas como emblema. No era un símbolo desconocido en las colonias de Nueva Inglaterra, entonces hacía apenas cincuenta años independizadas. Era, ciertamente, un símbolo internacional de la piratería, pero estaba mucho más extendida la costumbre entre los granjeros de desenterrar a las personas sospechosas de “vampirismo” y colocar su calavera y tibias de esa peculiar manera para conjurar el riesgo de que su espíritu les atacara.

En 1832, un primo de Samuel Russell, William Huntington Russell, regresó de un viaje de estudios en Alemania. Había permanecido en Baviera en 1831 y 1832 en Alemania, como universitario y allí se familiarizó con la filosofía hegeliana y es posible incluso que llegara a conocer al propio Hegel. En cualquier caso, se familiarizó con los principios educativos de Johan Fichte y al regresar, en su mente bullía una mezcla de hegelianismo y prácticas educativas de origen germano. Se sintió influido especialmente por la idea hegeliana del Estado como suprema aspiración y culminación de lo humano y trasladó ese pensamiento al grupo recién constituido en la universidad de Yale, del que él y Alphonse Taft serían sus máximos inspiradores, junto con otros trece estudiantes. Había nacido el grupo “Skul and Bones” que, inicialmente, afirmó ser la rama norteamericana de una sociedad alemana. Esta sociedad no era otra que la Orden de los Iluminados de Baviera que había conseguido subsistir tras la prohibición y desarticulación llevada a cabo antes de la Revolución Francesa. A esta sociedad había pertenecido Johan Fichte.
A partir de entonces, cada año, quince jóvenes estudiantes de Yale, son seleccionados para ingresar en el grupo; su extracción es siempre la misma: pertenecen a las élites políticas norteamericanas o, lo que es lo mismo, a las dinastías económicas. Al margen de su nivel de inteligencia y éxito escolar, estos quince estudiantes, están llamados al éxito social, político y económico. Se trata, sin duda, de la asociación de apoyo mutuo, más reducida que existe (en total, no suman en la actualidad más de 800 miembros y en toda su historia, probablemente, la cifra de miembros no habrá excedido los 2.500) pero también la más influyente. Solamente recluta en la Universidad de Yale, pero es suficiente: por ahí, han pasado ya diez generaciones de hijos de potentados que han hecho Norteamérica tal como la conocemos hoy.

Algunos conocen a la sociedad Skull and Bones como “Capítulo 322”, lo que ha dado pie a establecer algunas filiaciones imaginarias con la Grecie clásica. En efecto, en el año 322 a. de JC, Demóstenes fundó, según la tradición, una sociedad para educar a hijos de la nobleza. Una tradición difundida por la sociedad, establecía que en 1832 la diosa Eulogia, que se había retirado del mundo al Olimpo, regresaba para inspirar a Skull and Bones. Ahora bien, es mucho más probable que el número 322 sea, en realidad 32-2, es decir, el año de la fundación de la sociedad (1832) y el número del capítulo (2), que indicaría ser una derivación del capítulo 1, esto es, de la Orden de los Iluminados de Baviera, clandestina en aquel momento en Alemania.

Los apellidos de las dos primeras generaciones de miembros de Skull and Bones son suficientemente ilustrativos sobre su influencia: Whitney, Taft, Jay, Bundy, Harriman, Weyerhaeuser, Pinchot, Rockefeller, Goodyear, Sloane, Stimson, Phelps, Perkins, Pillsbury, Kellogg, Vanderbilt, Bush, Lovett, etc. En cuanto a William Russell, obtuvo el nombramiento como congresista por el Estado de Connecticut, mientras que Taft fue elegido Fiscal General de los Estados Unidos, Secretario de Guerra, Embajador en Austria, Embajador en Rusia y su hijo William Howard Taft, llegó a ser Presidente de los Estados Unidos y Jefe de la Suprema Corte.

A partir del paso de Taft por la Secretaría de Guerra, durante varias generaciones y, prácticamente sin interrupción hasta los años 50 del siglo XX, su cargo fue ocupado regularmente por miembros de la secta Skull and Bones. Pero el radio de acción de la secta tendió a ampliarse: habitualmente sus miembros ocupan, desde aquella primera generación de estudiantes de Yale hasta nuestros días, lugares destacados en el aparato de inteligencia norteamericano, buena parte de sus fortunas se han realizado comerciando con opio y otras drogas y, finalmente, han estado cerca de la Presidencia de los EEUU, o bien algunos de sus miembros han sido elegidos Presidentes. Resulta curioso constatar que los antepasados del candidato demócrata John Forbes Kerry, deben su fortuna, precisamente, al comercio de opio. Los Kerry fueron miembros de las primeras generaciones de Skull and Bones.

Pues bien, inicialmente, la secta de los Skull and Bones aparece como la rama norteamericana del iluminismo alemán que, por lo demás, también hizo de la otra universidad, la de Heildelberg, su lugar preferencial de reclutamiento. Pero si, en Baviera, los Iluminados terminaron siendo objeto de una represión particularmente dura que les obligó a trasladar su teatro de operaciones a la Francia pre-revolucionaria en donde lo más probable es que se extinguieran, o bien que sus supervivientes pasaran a influir en otras sociedades secretas, particularmente en el carbonarismo italiano que luego se extendió a toda Europa y en sectores de la masonería, en EEUU encontró un ambiente más favorable para su desarrollo.

De hecho, en Europa, las fuerzas conservadores disponían de mucha mayor fuerza e iniciativa y, salvo en el ambiente tempestuoso de la Revolución Francesa, en Alemania un movimiento como el de los Iluminados no podía sino desencadenar en torno suyo la más brutal de las represiones. En buena medida, el nacimiento de los EEUU se produjo como reacción contra la Corona Británica y, a diferencia de Europa, no existió una tradición conservadora que supousiera una muralla contra los métodos y las ideas de los iluministas. Por otra parte, los Iluminados de Baviera desarrollaron en pocos años una teoría política idealista de la que se encuentran retazos, tanto en el comunismo como en el nacionalsocialismo posteriores. Al cruzar el océano, estas ideas, perdieron su carga emotiva y terminaron disolviéndose en el tradicional pragmatismo norteamericano. Este llevó a la falta de escrúpulos: cualquier vía era buena para amasar una inmensa fortuna que demostrara que el sujeto aureolado por el dólar era, por eso mismo, amado por Dios. La moral utilitarista hecha a medida de las propias ambiciones, terminó sustituyendo a la ideología traída por Huntington Rusell de Europa y el apoyo mutuo entre las élites se convirtió en el principal atractivo de la asociación. Y así ha permanecido siendo hasta nuestros días.

Ritos de iniciación y tradiciones de la secta

En el campus de Yale, la sede de los Skull es lo más siniestro que puede reconocerse. Se le ha comparado, con razón, a un mausoleo. Los estudiantes le conocen con el nombre de “la Tumba”. El 13 de marzo de 1856, la organización cambia de cuartel general y se instala en el siniestro edificio del recinto universitario de Yale. Es una sombría construcción en piedra, que carece completamente de ventanas. Se cuenta que sus pasillos están cubiertos de piedra marrón y que su interior es tan siniestro como insinúa su exterior. Tiene un tenue aroma masónico de las logias del siglo XIX, pero no es allí en donde se imparten las iniciaciones que, a fin de cuentas, son radicalmente distintas a las masónicas. Mientras en la masonería, la iniciación consiste en una transmisión de maestro a aprendiz, en Skull and Bones son los neófitos quienes pasan a estar en un estado de total indefensión psicológica ante los veteranos.

El 29 de septiembre de 1876, miembros de una organización estudiantil rival, la “Orden del Archivo y de la Garra” penetró en el edificio y gracias a ellos se tiene una descripción del interior del lugar. Las paredes estaban cubiertas de terciopelo negro, salvo la cámara central, el “sancta santorum” del lugar, decorado con terciopelo rojo y con el símbolo de la estrella de cinco puntas en un lugar destacado. En los pasillos se encuentran los retratos de los fundadores de la sociedad y de los miembros de la sociedad matriz alemana de la que surgió.

Según parece, en el interior de “La Tumba” no existe una decoración particularmente rica. Sobre las paredes cubiertas de negro y rojo, los afiliados fueron aportando reliquias que respondieran a dos rasgos inequívocos: lo guerrero y lo macabro. Cráneos naturales de guerreros muertos en combate, banderas y crespones recogidos de los campos de batalla cuando los cadáveres de los caídos estaban aún calientes; armas empuñadas por los muertos o donadas por los generales victoriosos y… pelotas de baseball que acompañaron a los jugadores de Yale en torneos victoriosos para la elitista universidad. En muchos cuadros dispersos a través de los corredores y en las salas de reunión aparecen calaveras y esqueletos. Alguien ha comparado el lugar al “castillo de los horrores” propio de cualquier parque temático. No se ve exactamente el por qué de esta insistencia en lo siniestro. También –según otros testimonios- se encuentran algunos féretros. Se cuenta que en algunas ceremonias de iniciación, el neófito debía introducirse en uno de esos féretros y crear mentalmente el episodio de su muerte como forma de catarsis. Uno de los cráneos humanes descarnados que decoraban una estantería en la sala central de “La Tumba”, perteneció al guerrero apeche Jerónimo. Se ha comentado mucho el episodio que atribuye a Prescott Bush, abuelo del actual presidente de los EEUU, el robo del cráneo. Prescott Bush había ingresado en 1917 en Skull and Bones y al año siguiente no experimentó el más mínimo escrúpulo en profanar un cementerio apache robando la cabellera y el cráneo de Jerónimo, fallecido ocho años antes en una reserva indígena. Cuando éste fue reclamado por los supervivientes de las tribus apaches en 1993, la asociación se limitó a devolver… otro cráneo que, análisis posteriores, demostraron que pertenecía a un niño de apenas 12 años.

Las ceremonias de admisión –más que “iniciaciones” en sentido estricto- tienen lugar en Deer Iland, una amplia propiedad de la empresa Russell Trust, en cuyo centro se encuentra una mansión de estilo inglés en las orillas del río Saint Laurent, a poca distancia de Nueva York. Resulta un misterio el por qué el propietario de esta mansión, George Millar que la donó a Skull and Bones, se empeñó en que se llamara “Deer Iland” y no “Deer Island”. Es posible que todo se tratara de un canto al egoismo que prefiguraría la aparición y las doctrinas de Ayn Rand. En efecto, “Deer Island” significa literalmente «Isla del ciervo», mientras que “Dear I land”, que se escribe diferente pero fonéticamente tiene el mismo sonido, significaría «tierra del querido yo mismo». Allí, durante un fin de semana, los neófitos se someten a las más humillantes pruebas que los sitúan en un estado de total vulnerabilidad física y psicológica ante sus mentores.

No se sabe exactamente en qué consisten los ritos. Quienes han pasado por ellos se guardan de comentarlos en público, no tanto por un juramento de secreto, como por las situaciones mórbidas y humillantes que debieron atravesar y que dañarían irreparablemente su prestigio social. En efecto, el iniciado debe permanecer desnudo y huntado con fango y contestar a las más íntimas cuestiones sobre su comportamiento sexual. El episodio tiene mucho más que ver con las novatadas estudiantiles más que con las iniciaciones esotéricas.

En los rituales de iniciación los neófitos se identifican con algún personaje histórico o literario que encarna los valores que representa. Existe un trasfondo siniestro en la ceremonia realizada en un lugar, ya de por sí, siniestro. Al parecer, el neófito debe asistir impasible a la escena en la que una mujer que simula estar poseida por el diablo, amenaza a un joven indefenso con un puñal, simulando asesinarlo. El neófito y el resto de miembros veteranos presentes, asisten impávidos y sin mover un solo dedo tal como se les ha ordenado. Es la dramatización de la postura que se les exige en tanto que miembros de la asociación: permanecer impasibles ante los acontecimientos que afecten a todos aquellos que no son miembros de la sociedad.

Cada año, 15 jóvenes estudiantes son seleccionados; desde hace varias generaciones, los miembros proceden de no más de 20 familias. Estas familias constituyen las famosas dinastían oligárquicas norteamericanas. Ni están dispuestas a admitir a otros en esta élite reservada, ni están dispuestos a renunciar a ninguno de los privilegios que poseen y que derivan del “apoyo mutuo” que se prestan sus miembros. Este apoyo deriva, en buena medida, del mismo hecho de la iniciación. En la medida en que el neófito debe explicar las intimidades de su vida sexual, sus perversiones, sus prácticas, sus deseos más ocultos y reservados, y estos secretos, frecuentemente ominosos, son compartidos por todos los demás socios, se produce, más que un apoyo mutuo, una situación parecida a la “omertᔠmafiosa: todos callan para mantener el secreto a salvo, por que, el secreto de uno es el de todos; incluso aquellos raros seres asexuados tienen interés en que este rasgo permanezca secreto.

Las reuniones tienen lugar dos veces por semana durante un año. A lo largo de estas reuniones, los neófitos, siguiendo las órdenes de los veteranos, hablan durante horas interminables de sí mismos y de sus proyectos profesionales y sociales. Saben que Skull and Bones ofrece una buena cobertura para su promoción, así que en todo momento intentan ser sinceros hasta el límite del exhibicionismo. Cada uno de los presentes conserva en su memoria los datos facilitados por los otros, de esta manera sabrán a quien recurrir en su vida profesional futura para obtener justamente aquello que precisan. También sabrán a quien promocionar colectivamente: los hay que aspiran a ocupar altos cargos en el aparato judicial, otros prefieren el congreso de los diputados, o la vía de la inteligencia civil, o el ejercicio de tales o cuales negocios. Estas sesiones celebradas los jueves y los domingos, contribuyen a que los miembros de la secta tejan ellos mismos una red de influencias. En realidad, cabría decir que, más que tejer, lo que hacen es reforzar lo que sus padres y abuelos y todo su linaje anterior, ha han tejido. En su conjunto se trata de un sistema de mantenimiento de élite y de puesta al día de las aspiraciones y los proyectos de las dinastías económicas. Los debates sobre temas políticos y sociales también ocupan una parte de las reuniones, pero tienen un carácter diletante. En realidad, Skull and Bones no tiene una ideología muy concreta, son conservadores en la medida en que pretenden conservar, colectivamente, un papel oligárquico heredado y no están dispuestos a abrirse fuera de los altos muros construidos por generaciones de oligarcas y plutócratas. Pero, al mismo tiempo, son “progresistas”, en el sentido de que están dispuestos a defender sus ideas, adaptándolas constantemente al tiempo nuevo. La naturaleza del conservadurismo norteamericano de principios de siglo, es radicalmente diferentes al neoconservadurismo actual.

A diferencia del grupo de discípulos de Leo Strauss o de Ayn Rand, en Skull and Bones no se promocionan ideas concretas, sino redes de influencia. Skull and Bones está por encima de las ideologías, aunque en su interior, cada miembro se sitúe en un plano ideológico concreto. La misma existencia de dos candidatos situados en los extremos del esquema político como Bush y Kerry, pertenecientes a la sociedad, es buena muestra del relativismo que Skull and Bones otorga a la ideología.

Una vez al año, la totalildad de los miembros de Skull and Bones se reúnen en Deer Iland para certificar la admisión de los nuevos miembros. Se han dado distintas versiones cómo se desarrollan estas ceremonias de iniciación, es posible que hayan variado con el paso del tiempo. En las distintas descripciones más fiables, abundan los rasgos paganos que, en ocasiones, llegan incluso al satanismo y la necrofilia. En todas las descripciones existe un transfondo sexual común que se repite invariablemente. Al parecer, desde los orígenes, la sociedad tuvo claro que el sexo era aquel terreno en el que los seres humanos son más vulnerables y tienen más miserias que ocultar. La desnudez, propia de todas las ceremonias iniciáticas –y que seguramente extrajeron de sus contactos iniciales con la Orden de los Iluminados de Baviera- parece también importante, pero no existen descripciones completas de qué papel ocupa o de en qué momento concreto aparece.

Una descripción aislada de las ceremonias de iniciación, permite pensar en que todavía quedan en la sociedad algunos de los rasgos de la primitiva Orden de los Iluminados. En efecto, la utilización de un esqueleto humano a cuyos pies se colocan una espada y una corona, reproduce uno de los episodios de la iniciación iluminista. Un veterano miembro de la sociedad, pregunta al neófito si el esqueleto pertenece a un rey, a un noble o a un mendigo. El neófito manifiesta la imposibilidad de reconocerlo y el oficiante le contesta: “el carácter de un hombre es lo único que importa” y “si es pobre o rico, todos somos iguales ante la muerte”. Este tema es habitual en la literatura masónica y, de ahí pasó a la Orden de los Iluminados.

Un vivero de élites influyentes

Resulta sorprendente que todos los presidentes de EEUU que han pasado por Yale han sido miembros de Skull & Bones: William Howard Taft, Georhe H. W. Bush y George W. Bush; pero mucho más sorprendentes es constatar que varios cientos de miembros de la asociación han desempeñado funciones extremadamente importantes en las administraciones republicanas y demócratas, en el poder judicial, en el político, en la diplomacia, en la galaxia mediática y en el espionaje.

A pesar de que no puede demostrarse una vinculación directa, lo cierto es que Skull and Bones siempre ha tenido contactos con el Consejo de Relaciones Exteriores, la influyente asociación que desde principios del siglo XX siempre ha colocado a sus peones en las inmediaciones de la presidencia de los EEUU. Henry Stimson, Secretario de Guerra de Franklin Roosevelt, Averell Arriman, embajador en la Unión Soviética y J. Richardson Dilworth, apoderado de la familia Rockefeller, fueron miembros prominentes de la asociación.

En el terreno de las comunicaciones, siempre han existido afiliados a Skull and Bones que destacaran sobre la media. Dos de estos, Henry Luce y Briton Haden, concibieron en 1920 la idea de fundar una revista política semanal, en el curso de una reunión de la asociación en la siniestra sede del campues de Yale. La revista es sin duda la más influyente de EEUU: el “Time”. Arriman, así mismo miembro de la asociación, solo que unas promociones posteriores, fundaría el diario “Today”. Ambas iniciativas se fusionaron en la revista que sigue editándose sin interrupción desde 1937: “Newsweek”.

Pero es, sin duda, en el terreno de los servicios de inteligencia en donde la influencia de los Skull ha sido más larga y profunda y en el terreno en donde sus actividades han dado más que hablar.

Skull and Bones y las guerras de la droga.

En 1815 se inició el conflicto conocido como “Guerra del Opio” cuyo desencadenante fue el rechazo chino a tolerar la importación ilimitada de esta droga. Veinte años antes se había iniciado la A finales del siglo XVIII, cuando la Compañía de las Indias Orientales ya había obtenido el monopolio de la explotación del opio cultivado en Bengala, de 320 toneladas anuales llevadas de contrabando a Cina en 1792, se pasó a 480 en 1817 y a 3200 toneladas en 1837. Llegado a este punto y a la vista de las alteraciones profundas que este tráfico provocó en la sociedad china, las autoridades de Pekín solicitaron a la Reina Victoria que ordenara el fin de este comercio. Pero la Reina fue clara: los beneficios obtenidos por la Corona eran demasiado altos como para que pudiera prescindirse de esta actividad. En enero de 1839 el tono de la disputa creció cuando un traficante chino asociado a delincuentes británicos, fue ejecutado como aviso ante la delegación comercial inglesa en Cantó. Unos meses después, Inglaterra aceptó destruir algunos cargamentos de opio, a titulo simbólico. Entonces se produjo un abandono masivo por parte de los ingleses radicados en Cantón que aspiraban a continuar el comercio ilícito en otras zonas, gozando de la protección de la marina británica. Finalmente se produjeron los primeros choques armados en alta mar en donde la marina de Su Majestad demostró una gran superioridad frente a flotas de juncos armados chinos.

Para sostener sus pretensiones sobre el comercio del opio en China, los traficantes argumentaban que era una exigencia dictada por el respeto al librecomercio internacional y al liberalismo económico. No faltaban consideraciones de tipo racista que veían en la población china estratos degenerados y subhumanos que no importaba lo que pudieran ingerir o fumar, aun a riesgo de su salud, siempre y cuando pagaran puntualmente su consumo.

Samuel Russell, como hemos visto, estuvo sirviendo durante un tiempo en el ejército británico y luego se lucró comerciando como funcionario colonial y miembro de la Compañía de las Indias Orientales. Russell fue el primer norteamericano en percibir que el comercio del opio era un negocio lucrativo a cuya sombra podía amasarse una gran fortuna. Pero no se trataba solo de negocios rápidos. Algunos estrategas norteamericanos ya empezaban a ver en el arco del Pacífico una zona virgen de comercio internacional, en donde la potencia industrial que empezaban a manifestar los EEUU no tendría la competencia que realizaban los países europeos en el área del Atlántico. Russell y su grupo eran, en ese momento, los únicos norteamericanos que se estaban lucrando con el comercio del opio. Russell cambiaba el opio por seda, porcelana y té, que, a su vez, importaba a EEUU, multiplicando sus beneficios y rentabilizando sus navíos.

Resulta curioso constatar que, cuando en 1903, sesenta años después de la Guerra del Opio, el patronato de la Universidad de Yale, estableció un programa de construcción de escuelas y hospitales en China, el futuro caudillo de la revolución comunista, Mao Zedong, figuraba entre el personal contratado. Esta estructura social y asistencial fue utilizada, en los años 30 y 40, cuando parte de China se encontraba invadida por Japón y se había iniciado la revuelta campesina que culminaría en la revolución maoísta. La OSS, antecedente de la CIA, utilizó la estructura creada por la Universidad de Yale en aquel país para asegurarse canales de información; varios miembros de la Skull and Bones, miembros de la familia Bush, participaron en estas actividades de espionaje. Así mismo, cuando el Presidente Richard Nixon impulsó una política de acercamiento a Pekín, George Bush, padre del actual presidente y futuro jefe de la CIA, antes de ser elegido presidente de los EE, fue enviado a China como encargado de comercio con Pekín. La propia familia Bush, había preservado, inopinadamente, y a despecho de la revolución maoísta, sus intereses económicos que derivaban de principios de siglo.

Con estos antecedentes, no puede extrañar que la CIA, en demasiadas ocasiones haya recurrido a los comercios ilícitos para financiar algunas de sus operaciones más polémicas: el “Caso Irán-Contras”, red de apoyo a la guerrilla antisantidista nicaragüense, a través del tráfico de cocaína colombiana que la propia CIA ayudaba a introducir en EEUU, cuyo dinero se utilizaba para comprar armas israelíes e iraníes, no es una excepción. Durante la guerra del Vietnam, la CIA también participó en operaciones tendientes a hacerse con el control del “triángulo del opio” del Sudeste Asiático. Como hemos visto, la “tradición” venía de lejos y, siempre, en torno a esta actividad se encontraba algún miembro de Skull and Bones.

Skun and Bones y los servicios de inteligencia

Ya hemos aludido a que la estatua de Nathan Hale, uno de los filántropos de cuya colaboración se beneficio la universidad de Yale, tiene una estatua frente al cuartel general de la CIA en Langley, pues, no en vano, estructuró la primera red de inteligencia durante la guerra de independencia americana. Pues bien, desde Nathan Hale hasta los actuales responsables de la CIA existe toda una tradición que vincula los responsables de la inteligencia americana a la Universidad de Yale y, a partir de 1833, a Skull and Bones. Y, como siempre, no importaba que partido gobernara en Washington.

Es imposible eludir el tema de Skull and Bones y los servicios de inteligencia, sin referirnos a la figura de William Averell Harriman. En 1913, ingresó en la asociación en tanto que hijo de Edward Harriman quien estuvo a punto de dar con sus huesos en la cárcel a causa de sus especulaciones bursátiles, siempre al borde de lo fraudulento. Al amasar una fortuna importante, pasó, automáticamente, al “gotha” de las dinastías económicas americanas y su hijo se benefició de los privilegios inherentes a esta condición. William Averell Harriman, tras licenciarse, pasó a presidir compañías fiancieras de primera magnitud propiedad de la familia, entre ellas, la Guaranty Trust, un banco de inversiones internacionales, o bien la Georgian Company que operaba con manganeso procedente de la Unión Soviética. No es raro que los presidentes Roosevelt y Truman permitieran que desarrollara funciones de embajador en Moscú. Lo que no está tan claro es si defendía los intereses del país que representaba o los de sus propios consorcios bancarios.

Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar, a poco de estallar la revolución rusa, no existió ningún tipo de conflicto ni de contradicción entre la política norteamericana y la del nuevo Estado soviético. El propio Lenin en sus últimos escritos no dudó en considerar a EEUU como modelo de lo que pretendía construir. Por su parte, los norteamericanos, evidenciaron en aquella época el mayor de los pragmatismos apoyando la expansión rusa por Liberia entre 1917 y 1921 gracias a la ayuda militar proporcionada que, fue utilizada, así mismo, para abatir a la resistencia anticomunista. Harriman y otros avispados comerciantes y financieros norteamericanos estaban interesados en la explotación de los recursos energéticos de Liberia, en particular en las bolsas de petróleo que ya en aquella temprana época se conocían y cuyas tecnologías de extracción habían quedado anticuadas. El 15 de febrero de 1920, la propia prensa norteamericana elogiaba al nuevo Estado soviético destacando la simpatía con la que los funcionarios públicos y la población, habían despedido en Vladivostok al contingente militar norteamericano que abandonaba el país.

Durante la guerra fría, la actividad de Harriman consistió en financiar la renovación tecnológica de la URSS y, al mismo tiempo, en constituirse como uno de los principales valedores de la industria armamentista norteamericana impulsada a causa… del riesgo que implicaba la renovación tecnológica soviética. Se le considera uno de los principales impulsores de la OTAN. Fue, en definitiva, un cínico impulsor de conflictos con tal de que le beneficiaran las dos partes opuestas.

Antes de su destino en Moscú, había fusionado su grupo de empresas con la Brown Brothers, dando lugar a un consorcio especializado en banca privada en cuyo interior desempeñó un papel relevante durante cuarenta años Prescott Bush, abuelo del actual presidente de los EEUU. De hecho, el comercio entre EEUU y la URSS en los 70 años que duró el régimen soviético, estuvo monopolizado en la práctica, por empresas controladas por los miembros del grupo Skull and Bones, en particular a través de la citada Brown Brothers Harriman y de la Internacional Barnsdall Corporation… y no importó nunca que, a partir de mediados de los años 20 y hasta el desencadenamiento de las hostilidades con Alemania (1941), cuando empezaron a evidenciarse los rasgos más desagradables del stalinismo, oficialmente el comercio con la URSS estuviera prohibido. A partir de 1941, Harriman, nombrado “Administración de Finanzas para la URSS”, pudo reforzar su penetración económica en aquel país. Era inevitable que, a partir de la “Guerra Fría”, pusiera un énfasis particular en inhabilitar el sistema de inteligencia y espionaje norteamericano en la URSS que, durante todo el tiempo que duró el conflicto no estuvo a la altura de las circunstancias y manifestó una ineptitud impropia de los medios empleados.

Otro de los frentes económicos en los que destacó Harriman fue en la industria del ferrocarril. En 1922, Harriman viajó a Berlín y se entrevistó con los responsables de las industrias Thyssen con la intención de fundar un banco germano-americano que participara en la reconstrucción del país, destrozado tras la Primera Guerra Mundial. Los Thyssen habían desarrollado un hábil sistema de ingeniería financiera que prefiguraba el actual fenómeno globalizador y permitía el tránsito de capitales desde Alemania a EEUU, a través de Holanda. La trama incluía al August Thyssen Bank de Berlín, el Bank voor Handel con sede en Holanda y la Union Banking Corporation de Nueva York. Los Thyssen, por su parte, habían decidido jugar la carta del nacionalsocialismo y ya tempranamente habían contribuido con un sustanciosa cantidad a impulsar al núcleo fundacional del Partido Obrero Alemán Nacional Socialista. El propio jefe de la familia, Fritz Thysen se afilió en 1931 al partido cuando dirigía el German Steel Trust, consorcio de la industria del acero fundado en 1926 por Clarence Dillon, magnate de las finanzas norteamericanas, cuyo apoderado era Samuel Bush, bisabuelo del actual presidente de los EEUU. Pero los lazos entre ambas familias se ampliaron pronto. El banco de Thyssen-Harriman estuvo dirigido por George Herbert Walker, suegro de Prescott Bush. Todos estos magnates eran miembros de Skull and Bones. A través de esta empresa, los Thyssen lograron que los beneficios obtenidos por su colaboración con el régimen nacionalsocialista, a partir de 1933, fueran evadidos de Alemania y reinvertidos en negocios en norteamericana. Gracias a esos dineros, Prescott Bush primero, posteriormente George Bush, especialmente a partir de su vinculación a la CIA y luego a la presidencia y, finalmente George W. Bush, lograron forjar sus carreras político-financieras. Ciertamente, se alega que las autoridades norteamericanas, alertadas de este tránsito ilegal de fondos, terminaron incautando los bienes del consorcio bancario germano-americano en 1942 (tras entrar los EEUU en el conflicto a causa del ataque a Peral Harbour). Pero se olvidar que en 1951 ese embargo fue revocado y la familia Bush recuperó un millón y medio de dólares de la época.

Años después, John Foster Dulles, entonces director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y amigo íntimo de Prescott y de Averell Harriman, lo convenció de devolver la cabellera de Jerónimo a los apaches. Pues bien, los Harriman y Prescott Bush, que habían fraguado estrechos vínculos a través de su estancia en la Universidad de Yale y de su común pertenencia a Skull and Bones, fueron los mismos que sostuvieron la candidatura de George H. W. Bush para dirigir la CIA en los años 70 y catapultarlo posteriormente a la Casa Blanca. En cuanto a los Thyssen, un tercio de sus acciones fueron adquiridos al acabar la Segunda Guerra Mundial, por el Chase Maniatan Bank, propiedad de otra saga habitual en los anuarios de Skull and Bones, los Rockefeller. George H. W. Bush estuvo al frente de la CIA apenas dos años, en 1976 y 1977, pero su vinculación con la agencia databa de 1961 cuando tuvo un papel relevante en la fracasada invasión de Cuba en Bahía de Cochinos.

Con posterioridad a Bahía Cochinos que supuso un accidente para la CIA que obligó a cambiar algunas de sus estructuras y su forma de actuar, las vinculaciones entre miembros de Skull and Bones y la entidad de inteligencia, se multiplicaron. James Buckley, subsecretario de Estado para la Seguridad, con Ronald Reagan, colocó a su hermano William F. Buckley al frente de la CIA. Otro miembro de la promoción de Skull and Bones de 1934, Hugo Cunnigham, realizó toda su brillante carrera en la administración, desde las trincheras de los servicios de inteligencia entre 1947 y 1973. Eugene Stetson, adherido a Skull and Bones en 1934 y amigo íntimo de Harriman y Prescott Bush, participó en una de las operaciones de la CIA más secretas e importantes, MK-Ultra, cuyo objetivo era perfilar métodos de control mental y guerra psicológica. Uno de los subproductos de esta operación fue la difusión de drogas psicodélicas entre los movimientos contestatarios de los años 60, destinados a disolver el empuje de la protesta contra la guerra del Vietnam. Stetson, creó la Fundación Smith Richardson para financiar la producción de drogas psicodélicas, en particular, LSD. Por su parte, William Bundy, miembro de la sociedad desde 1939 o Dino Pionzio, que ingresó en 1950, ocuparon, así mismo, altos cargos en la CIA y estuvieron al frente de las operaciones más importantes de la agencia en los años 60 y 70. A ellos se debe, entre otras hazañas, la implicación de Norteamérica en la Guerra del Vietnam. Pero también, no hay que olvidar que se han vinculado a miembros del Skull and Bones en operaciones tan sórdidas como el asesinato de Kennedy o la entrada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial.

Skull and Bones y Pearl-Harbour

Henry Lewis Stimson, miembro del consorcio Root and Stimson, fue Secretario de Guerra con el presidente Taft y, más tarde, gobernador de Filipinas entre 1926 y 1928. Ocuparía, así mismo, importantes cargos en las administraciones de Hoover, Roosevelt y Truman. Había sido “bonesmen” a partir de 1888, pero el episodio mas sospechoso de su vida tiene relación con el ataque japonés a Pearl Harbour, cuando era funcionario de la administración Roosevelt. El presidente, había prometido durante la campaña electoral que EEUU no se implicaría en un conflicto que hasta ese momento tenía solamente una dimensión europea. Por otra parte, destacados líderes de opinión –encabezados por el aviador Limberg- habían realizado campañas contra el intervencionismo bélico que recogieron el favor de la opinión pública. Sin embargo, determinados círculos de poder (cuyos hijos no irían al conflicto…) estaban interesados en participar en la guerra, inclinando la balanza a favor de los aliados. Pero esta intervención no se haría desinteresadamente y en defensa de las democracias, sino a cambio de concesiones y eliminación de barreras arancelarias. La guerra era un negocio para los círculos de poder y una tragedia para los soldados reclutados y para sus familias. El problema era cómo se convencía a la opinión pública de que participara en el conflicto.

EEUU inició entonces una política de arrinconamiento de Japón que, finalmente, llevó al ataque a Pearl Harbour. Murieron 3000 personas (el mismo número de víctimas que en el atentado al WTC) y, a partir de ese momento, la opinión pública norteamericana ya no tuvo dudas: 3000 muertos inclinaron la balanza hacia el intervencionismo. Hoy se sabe que la administración Roosevelt, no solo presionó a Japón hasta hacer inviable el mantenimiento de la paz, sino que, además, conocía por anticipado el ataque y pudo evitarlo. El material desclasificado, revela que el presidente, a través de ocho fuentes distintas, estaba prevenido del ataque. Fue precisamente Henry Stimson, el notorio skull de la promoción de 1888, quien dirigía los servicios de inteligencia, quien permitió que el ataque fuera realizado impunemente y quien calló cuando el presidente Roosevelt no advirtió ni a las FFAA destacadas en el Pacífico, ni a la guarnición de Pearl Harbour, ni a la opinión pública. Del desenlace de la Segunda Guerra Mundial derivó, directamente, la hegemonía mundial de los EEUU.

Kerry contra Bush o la omertá de la clase dirigente.

Los Skull & Bones carecen de una “línea ideológica”. Lo suyo es una forma de mero pragmatismo dentro de un liberalismo nacionalista. EEUU es el representante del os genuinos valores de “libertad” y “libremercado” que sólo ellos son capaces de interpretar y encarnar, repartiendo también patentes que acrediten a eventuales parteners de su adscripción a tales valores. Pero no hay que dar muchas vueltas a la ideología de los Skull and Bones y, en concreto, no es posible dar mucho crédito a una pervivencia de la ideología de los Iluminados de Baviera en esta asociación. De hecho, la ideología de los Skull ha sido definida ocn justeza como la encarnación casi perfecta del pensamiento único de la clase dirigente estadounidense. Las elecciones presidenciales de 2004 evidenciaron esta función. Un político francés, resumió la “alternativa” «fue Skull and Bones o Bones and Skull», pues, no en vano tanto Kerry como Bush pertenecían a la misma asociación.

J. F. Kerry en los noventa, fue responsable de la investigación que sobre el escándalo del Bank of Credit and Commerce International, creado en 1972 por la CIA y vinculado al Bank of ,America. Este banco canalizaba fondos para las operaciones de la CIA, especialmente el apoyo a la resistencia antisoviética en Afganistán encabezada por Bin Laden y a las contra nigaragüense. Como la de otros Skull and Bones, la fortuna de los Forbes, basada en parte a Kerry, procede del comercio del opio al que ya hemos aludido. No es la única: otros nombres habituales en el repertorio de los Skull, son poseedores de fortunas con el mismo origen: los Cabot, los Coolidge, los Higginson, los Sturgis, los LowelI, los Perkins y los Russell. Estos últimos, socios de los Forbes, antepasados de Kerry, fueron, desde un principio, los protectores de la familia Bush. Entre ambas familias existe una larga trayectoria de alianzas y coberturas que hacía literalmente increíble la elección presidencial del 2004. Así pues, no puede extrañar la tibieza con la que Kerry apoyó la intervención norteamericana en Irak, o la cobertura que dio a la investigación contra los Bush a causa del BCCI. Cuando se preguntó a Kerry, en el curso de un programa televisivo, sobre su pertenencia a los Skull, se limitó a asentir con la cabeza y en silencio. No dijo absolutamente ninguna palabra más. No es raro, su oponente George W. Bush había reaccionado de la misma manera. Bush se limitó a decir: “Como es una sociedad secreta… no puedo decir nada”.

En realidad, lo que había ocurrido es que en el escándalo suscitado en 1980 quedó involucrado Georges H. W. Bush, entonces presidente de los EE.UU., con las actividades criminales detectadas en el Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI). La investigación del caso fue realizada por una comisión del Senado encabezada por John Kerry, entonces senador demócrata por Massachusetts. La investigación nunca llegó a probar nada contra Bush, y se produjo un bloqueo proveniente de "altos niveles". Kerry simplemente detuvo toda investigación profunda.

En relación a Bush y Kerry , Noam Chomsky afirma: "Tenemos dos hombres que buscan el poder, ambos provenientes de sectores ricos, con poder político. Ambos tuvieron una educación privilegiada, en la misma universidad, Yale, donde fueron miembros de la misma sociedad secreta, una sociedad secreta que entrena a los miembros de la élite para tomar posiciones de gran poder en este país y en el mundo. Y los intereses que representan son los mismos: firmas de inversión, farmacéuticas, aseguradoras y grandes corporaciones. Representan a una pequeña fracción de la población que tiene un poder económico sobrecogedor. No hay grandes temas en discusión para estos comicios. Las elecciones estadounidenses son manejadas por las grandes agencias de relaciones públicas y quieren que en las elecciones la gente se concentre en cualidades, no en temas profundos como el sistema de salud, que es el problema más importante que tiene Estados Unidos hoy, pero está totalmente fuera de la agenda porque la industria farmacéutica y las aseguradoras no lo permitirán…”.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

ZPlus: 1er.aniversario. Balance globalmente negativo

ZPlus: 1er.aniversario. Balance globalmente negativo

Redacción.- Tras el primer aniversario del 11-M, el aniversario del 14-M. De los 192 muertos a un país en vías de centrifugación nacional y trituración social. Dos acontecimientos íntimamente ligados: sin el primero, ZPlus jamás habría accedido a la presidencia, sólo él es capaz de negarlo y pensar que se debió a sus méritos. Vale la pena pasar revista a este año.

1. El “nuevo talante”.

El último período aznarista se había caracterizado por el endurecimiento de las posiciones de Aznar en materia de estructuración del Estado (tema defendible) y en el alineamiento junto a los EEUU (tema absolutamente indefendible). Ambas posiciones, actuaron generando la sensación de que existía una “crispación”. La campaña de ZPlus se basó –a falta de un programa realista y de ideas nuevas- en un “nuevo estilo de hacer política”. De ahí surgió la idea del “talante”.

El “talante” consistía en favorecer el diálogo, intentar resolver cualquier contradicción y problema mediante el contraste de pareceres y encontrar las posiciones de equilibrio y negociación.

El problema en este terreno es que el “talante” puede ser una alternativa… cuando se tiene un perfecto conocimiento de cuál es la naturaleza de los problemas y se tiene una idea precisa de las soluciones a aplicar. En ese caso, la cuestión es convencer a la otra parte de lo necesario de aplicar tales o cuales medidas y pactar con ellas, los ritmos, las velocidades y la profundidad de los cambios a aplicar… no su naturaleza ni sus contenidos.

El talante no es un “fin”, sino un “medio” para alcanzar un fin. El problema es que ZPlus carece de ideas claras en casi todos los terrenos y aspira a que sean otros los que marquen posiciones y, a partir de ahí, realizar las concesiones oportunas. Pero esa no es la tarea de gobierno: no se gobierna con sonrisas y gestos, sino ejerciendo un principio inherente a la tarea de gobierno, el mando, el liderazgo, la capacidad de conducir a una comunidad. Y en este terreno, podemos afirmar que, aunque ZPlus, su mujer y sus hijas duerman en el complejo de la Moncloa, la presidencia está vacante.

2. Los efectos más perniciosos del “talante”

ZPlus no tiene mayoría, sino un exiguo margen de votos que, un año después, sigue siendo exiguo. Para gobernar a precisado el concurso de tres fuerzas políticas: Coalición Canaria, cada vez más a la deriva y desdibujada en la lejanía, Izquierda Unida, absolutamente desintegrada interiormente y convertida en una especie de federación de pacifistas, ocupas, gays, feministas y… nada más, donde el obrerismo que aportaba el PCE ya está completamente ausente y se piensa más en los derechos de los inmigrantes que en los de los propios trabajadores españoles; y, finalmente, ERC, un partido que ha enviado a Madrid a un “toca collons” como Tardá y a un exjefe de tribu como Puigcercós. Tres apoyos políticos que son tres ceros a la izquierda y que, por lo que respecta a IU y ERC, frecuentemente sostiene posturas contrarias al gobierno ZPlus.

Ahora bien, CiU no quiso apoyar al gobierno acaso por que lo veía débil y quebradizo; la cosa no iba con el PNV que optó por presionarlo desde fuera; y el resto de grupos políticos, o bien tenían muy escasa entidad, o bien estaban francamente enfrentados a ZPlus. Luego estaba el PP cuyo peso en el Senado y en el Congreso era decisivo y tenía volumen suficiente como para bloquear cualquier iniciativa de reforma constitucional.

Si CC apenas pesa, IU se encuentra interiormente roto, ERC, por el contrario, sobredimensionado por unas elecciones autonómicas que lo situaron como tercera fuerza política y por la particular geometría catalana que creó el tripartito, ha tomado en serio la actitud de ZPlus… y la explota en beneficio propio y sin el más mínimo sentido de la medida.

Por lo demás, ZPlus no puede olvidar que está donde está gracias a Maragall, ese político viejo y chocho, con el cerebro permanentemente nublado y confuso. ZPlus ha colocado a Maragall y la “vía catalana” hacia el “nuevo estatuto”, como modelo alternativo al plan Ibarreche: pero la “vía catalana” se ha convertido una irrisión y en el paradigma de todas las corruptelas, de la omertá mafiosa y como el punto de encuentro de una clase política degenerada y corrupta que quiere más transferencias, para tener más capacidad de robo y latrocinio.

3. Un doble proceso: centrifugación nacional y trituración social

La incapacidad de ZPlus se ha puesto de manifiesto en su increíble capacidad para crear problemas allí en donde no los había y para profundizar en la gravedad de los problemas realmente existentes, dilatando la solución.

España no tenía un problema de estructuración nacional. Ese problema residía solo en la mente perversa de los nacionalistas. El gran hallazgo de los nacionalistas ha sido encontrar a un partido socialista débil, dividido, sin ideas, sin contenidos, sin proyecto, ideológicamente a la defensiva, sin teóricos ni doctrinarios, sin posibilidad de reconstruir una línea doctrinal más allá de un “progresismo” fatuo, ciego y vulgar.

Gracias a ZPlus, el problema de la estructuración del Estado, resuelto en la constitución de 1979, ha sido elevado al rango de “gran problema” nacional. Cualquier comunidad autónoma tiene, ahora, el derecho a llamarse “comunidad histórica”, “comunidad nacional” o “nación”, y vamos a asistir en los próximos meses a una carrera desenfrenada por la conquista de la “dimensión nacional” que, en nada va a desmentir las posiciones de aquella memorable novela de la transición “Llas autonosuyas”.

ZPlus carece de la más mínima experiencia en el trato con los nacionalistas e independentistas. Ignora –por que no da más de sí- que el nacionalismo no es otra cosa que pedir siempre MAS, fuera de toda medida y límite, así hasta la independencia final. Es imposible negociar con los nacionalistas, por que cualquier punto de encuentro es considerado como una cesión y, por tanto, como una nueva frontera, a partir de la cual, se puede redefinir una nueva oleada reivindicativa. Cualquiera que lea todos los días la prensa, es capaz de advertir esta característica de los nacionalistas e independentistas… cualquiera menos ZPlus.

Lo dramático es que ZPlus ha conseguido presentar la igualdad “unidad nacional = Aznar = cumbre de las Azores”, como caricatura de todos los que pensamos que es preciso defender la unidad nacional, pero que la intervención en Irak fue un error. Mientras esta idea siga presente en el imaginario colectivo de los españoles, defender la unidad nacional es algo que va a realizarse contracorriente.

El problema es que el PSOE no puede aportar absolutamente nada en lo relativo a la estructuración del Estado, si dejamos aparte el absurdo del “federalismo asimétrico” de Maragall. Por que, en el fondo, a los nacionalistas vascos y catalanes, pensar que pueden ser considerados “naciones federadas” en la misma situación de igualdad que la “nación valenciana”, la “nación andaluza”, les horroriza tanto como la posibilidad de retorno al jacobinismo. Ellos son diferentes a todo el resto…

Luego está el problema de la trituración social marcado por cuatro puntos:

1) la sobrevaloración de los derechos presuntos o reales de las minorías, sobre los derechos de las mayorías y, especialmente, sobre los derechos de la familia y de las parejas jóvenes.
2) el silencio absoluto del gobierno en relación a los derechos de los trabajadores y a cualquier reforma del sistema de contratación que elimine los contratos basura y la precariedad laboral.
3) el intento de resolver la cuestión de los dos millones de inmigrantes ilegales mediante una reforma de la Ley de Inmigración que, a finales de 2005 hará que en nuestro país exista 5.000.000 de inmigrantes el 60% ilegales.
4) un desprecio y un abandono absoluto de las necesidades de la familia española en beneficio de las minorías sexuales (gays, feministas) y de una legislación permisiva (en temas de drogas blandas), con un olvido completo de ayudas a la natalidad, a las parejas jóvenes dejadas al albur de la especulación inmobiliaria y de la precariedad laboral.

Pues bien, a pesar de que al cumplirse el primer aniversario, ZPlus haya aludido a que “después de ocho años de derechas, hemos tenido un año de derechos”, es un insulto a la inteligencia y al sentido común: no han existido más derechos de los que existían antes, pero si se han puesto en peligro derechos antes existentes. Así hay que tomar, por ejemplo, estas absurdas medidas llevadas desde el principio por el gobierno en torno a la “discriminación positiva”: se mide a los seres humanos, no en función de su valía y capacidad… sino de su sexo. Y dado que hay un 50% de personas de cada sexo, esa proporción debe de existir en cualquier otro ámbito de la vida social. Ya hemos visto los resultados que esta política ha dado en el ámbito del gobierno: las “ministras Vogue” han resultado un completo, total y absoluto fracaso. Su gestión ha sido, en todos los casos, mediocre y ha oscilado entre lo malo y lo pésimo. Ni una sola ministra ha alcanzado nunca un aprobado en su gestión y todas ellas, incluida la vicepresidenta del gobierno, han pasado completamente desapercibidas y cuando han destacado por algo, no ha sido, desde luego, por algo positivo, sino por alguna metida de pata más o menos memorable.

De entre todas las medidas de ZPlus, el apoyo desmedido a las exigencias y al pliego de condiciones de la cadena mediática al que le debe el poder es, sin duda, uno de los aspectos más desgraciados de este gobierno. Inicialmente, en la campaña electoral decíamos: ZP sin duda quiere decir “Zapatero” y “Polanco”; hoy sabemos que, en realidad, ZP es, más bien ZPlusy que el PSOE de hoy no es más que un partido pegado a un grupo mediático que condiciona completamente la política española.

4. Política internacional: menos que cero

Se consideraba hace un año que el titular de exteriores era uno de los pocos políticos de prestigio que entrarían en el nuevo gobierno ZPlus. En apenas seis meses logró dilapidar todo su capital acumulado en el conflicto de Oriente Medio. En efecto, en estos doce meses España no ha tenido política exterior. O lo que es peor, ha tenido la peor de todas las políticas exteriores posibles.

Inició su andadura ZPlus con la “enérgica” decisión de retirar a las tropas de Ikak. Había algo peor que llevar a las tropas a Irak, tal como se las llevó: efectivamente, retirar las tropas tal como se hizo. ZPlus ni midió las consecuencias, ni fue capaz de entrever que su decisión tendría consecuencias y que era preciso medir sus gestos. A poco de retirar bruscamente las tropas (en lo que militarmente puede ser considerado como una desbandada, dejando atrás pertrechos, recambios, instalaciones y con las armas a la funerala) ZPlus se dio cuenta de que EEUU tomaría represalias en donde más dolían: en el terreno de la economía. Por que no se trata de ZPlus sea ignorado por la diplomacia americana o tratado con la misma irrelevancia con que puede tratarse al último diplomático del más desarrollado y yermo país africano, se trata de que la VI Flota de los EEUU revocó sus contratos de mantenimiento en astilleros españoles… e Yzar cayó ante la falta completa de “carga de trabajo”. Se trata de que EEUU han puesto todo tipo de obstáculos a las exportaciones españolas de calzado y alimento. Se trata, además, de que la alternativa de ZPlus –Francia y Alemania- han sido capaces de reconstruir sus relaciones con EEUU, mientras España no ha estado en condiciones de recibir más que desprecios y desaires… ¿Pero podía esperarse otra cosa?

En absoluto: el “imperio” no olvidar a los que le ofenden… ZPlus no solamente no se levantó al paso de la bandera americana, sino que, además, multiplicó, en los primeros meses de gobierno, todo tipo de desaires y declaraciones en contra de la política de Bush… Aquellas aguas han traído estos lodos: España, desde hace años, no había ocupado un lugar tan absolutamente secundario e irrelevante en la escena internacional. Las políticas exteriores, para ser tomadas en serio, no deben de ser oscilantes y en apenas cinco años, la orientación de la política exterior española ha adquirido un sesgo serpentino imprevisible.

En el fondo, la cuestión era asegurarse de que la retirada de tropas iba a realizarse a cambio de arrancar concesiones de Francia y Alemania, de la misma forma que la entrada en Irak se realizó a cambio de los “beneficios inimaginables”, tal como Jeff Bush, hermano del presidente, predicó en Madrid… ZPlus retiró las tropas a cambio de nada. Error, una y mil veces, error. En política no se hace nada gratuitamente. Y si ZPlus creía que las decisiones estratégicas se toman por idealismo… sencillamente demostraba su amateurismo e impreparación para ocupar el cargo.

Todos los foros internacionales a los que ha asistido España en este año (Conferencia Iberoamericana, Conferencia Antiterrorista) han sido irrelevantes y han estado ausentes otros actores de peso. El cordón umbilical de ZPlus con el “mundo” se ha realizado a través de Chávez, Castro, Kirschner y poco más. Cero mas cero. No hay política exterior, ni en las actuales circunstancias existe la más mínima posibilidad de que se reconstruya una: para ello hace falta ser acreedor de “respeto”, y ZPlus inspira cualquier cosa menos respeto. Por que, incluso en el “núcleo duro de la Vieja Europa”, ZPlus despierta las mayores sospechas y una indiferencia casi total, tal como ha evidenciado la actitud de Schröeder y en menor medida de Chirac. Para colmo, los reiterados casos de corrupción y, en particular, la polémica del 3% catalán, han alertado a la Unión Europea sobre el destino de los fondos enviados a España.

5. La hora de la economía especulativa y de la deslocalización

En este año, la marcha de la economía no ha sido buena. Se ha vivido de las rentas del período anterior y de una inercia económica que, poco a poco, se ha ido agotando. La economía española ha perdido competitividad. La productividad que había ido cayendo en los últimos años, ha acentuado su caída a lo largo de 2004-5. Es evidente, que el único elemento nuevo que ha aparecido en la sociedad española para explicar esta caída de la productividad es la afluencia masiva de cientos de miles de inmigrantes que han llegado a nuestro país sin formación profesional de ningún tipo y desde ámbitos geográficos que funcionan con otros ritmos y cadencias de trabajo.

Para colmo, las exportaciones han retrocedido, en especial por el cierre de los mercados norteamericanos. A partir de mayo, empezó a producirse una desbandada de empresas, especialmente, plantas de montaje de multinacionales que huían, bien hacia el Este Europeo o bien hacia extremo-oriente. Solamente el sector inmobiliario ha gozado de buena salud, a pesar de cierta desaceleración que ya se dejaba ver en los últimos dos años. Pero, con todo, el precio de la vivienda ha seguido subiendo un 18%, equivalente a los años anteriores.

La bolsa ha registrado oscilaciones pero la tendencia general del dinero es a huir de las zonas en donde prevé conflicto. España es una de esas zonas en donde, el poder político puede intentar engañar a la opinión pública, pero se enfrenta a los analistas económicos y a su rigor implacable. El dinero huye de España por que el dinero es cobarde y huye de allí en donde corre riesgos.

El mercado de trabajo no va bien. Los puestos de trabajo que se crean son, en número, prácticamente los mismos que los que se destruyen, pero se destruyen puestos de trabajo de calidad y se crean puestos de trabajo de ínfima calidad. Las altas en la seguridad social son engañosas, su número no puede eludir el hecho de que se trata de cotizaciones de los niveles más bajos, frecuentemente a media jornada o a horas, en su inmensa mayoría de trata de contratos basura para inmigrantes.

Los únicos sectores que siguen funcionando a pleno rendimiento son las obras públicas (y seguirán estando en forma mientras dure el flujo de fondos estrcuturales) y la construcción, pero también aquí se perciben síntomas de desaceleración.

Buena parte de la industria manufacturera está siendo deslocalizada irremisiblemente y mientras persistan las actuales leyes sobre comercio internacional, será difícil que esta tendencia se invierta. El capital prefiere no hacerse cargo de los costes sociales y los salarios que precisan los trabajadores españoles y traslada sus plantas de montaje allí donde la producción es más barata. Hoy es más barato contratar la edición de un libro con un comercial norteamericana que, finalmente, lo imprime en China y calcula el coste FOB Barcelona, que imprimirlo en las imprentas de siempre en cualquier lugar de España. La liberación de aranceles a productos textiles procedentes de China, hundirá la industria europea del textil en pocos meses. El recurso a la “calidad” que se da como panacea a la globalización económica, es un absurdo: en breve los productos chinos también apelarán a la calidad… pero a precios populares.

Para colmo, la rapacidad del Estado hace que sea muy difícil la supervivencia de las pequeñas empresas y mucho más todavía de los profesionales acogidos al régimen de autónomos. Lo que el Estado pide es mucho, lo que da muy poco. Las prestaciones y servicios médicos son regresivos en relación a unos años. Absurdos como la financiación de las operaciones de cambio de sexo a travestidos, es una ironía risible ante la pertinaz negativa a ofrecer gratuitamente fármacos y servicios generalmente utilizados por la población. Una vez más, el PSOE gobierna para minorías susceptibles de ser transformadas en un electorado cautivo.

6. Defensa: sin orientación, ni rumbo.

No hay defensa nacional como no hay política exterior. Por no haber, ni siquiera hay un ministro capacitado para ocupar ese cargo. Pepe Bono es cualquier cosa menos el ministro adecuado: la demagogia, el populismo, un patriotismo afectado e improbable, no son suficientes para trazar una línea política para la defensa nacional. La línea estratégica aprobada por el gobierno ZPlus es vaga, indefinida e inaplicable. Desconoce el hecho fundamental: que el enemigo está en el Sur, que los problemas de España proceden del Sur, que es en el Sur en donde hay que concentrar los esfuerzos defensivos y que, finalmente, la quinta columna del enemigo ya está entre nosotros. De eso, ni Bono ni la directiva de defensa han dicho absolutamente ni una palabra.

Se puede ignorar el peligro, pero no por ello el peligro desaparecerá. Ahí están los atentados del 11-M así como las decenas de detenidos en los últimos meses, dispuestos a llevar la “guerra santa” a nuestro suelo. Por que el hecho fundamental para la defensa nacional es que en estos momentos existen 600.000 marroquíes y magrebíes en nuestro territorio, más de la mitad de los cuales, se declaran admiradores de Bin Laden: esto es, suponen el más formidable entramado de apoyo civil a los núcleos terroristas islamicos. Ni siquiera ETA en sus mejores tiempos ha contado con una red de simpatías y apoyos tan tupida.

La directiva de defensa aprobada por el gobierno ZPlus reconoce al terrorismo como al enemigo del que defenderse: pero no abunda en la naturaleza de ese terrorismo, ni en su origen, ni en su cristalización. El “terrorismo” indefinido, que parece no proceder de ningún sitio y ante el cual se opone el infantil “diálogo de civilizaciones”, es ciertamente, un enemigo: pero no procede de la nada: hay países que exportan terrorismo, países que son viveros de terroristas y países que llevan una guerra no declarada y de baja intensidad contra nuestro país. Es inevitable pensar que Marruecos encarna todas estas características y, precisamante, por eso, resulta todavía más incomprensible que ZPlus tienda la mano a Marruecos ignorando que mientras Marruecos toma esa mano, con la otra introduce pateras de inmigrantes y de droga, terroristas y agitadores en España.

7. Lucha antiterrorista: ceder el terreno ganado

Hasta el 11-M de 2004, la lucha antiterrorista estaba ganada: ETA estaba contra las cuerdas, incapaz de reaccionar, las fuerzas de seguridad del Estado habían desmantelado su estructura hasta hacerle imposible moverse, las constantes caídas habian impedido que se realizara cualquier atentado. Más de quinientos terroristas languidecían en la cárcel. Además, en los últimos cinco años, el Estado había desmantelado absolutamente todos los frentes de actividad de ETA, sus medios de comunicación, sus redes de extorsión, su aparato internacional, su frente político, presionados en España, en Francia eran incapaces de reconstruir una infraestructura libre del acoso policial. Como ratas perseguidas, muchos terroristas optaron por abandonar la banda y huir a los más alejados países latinoamericanos. La política de dispersión de presos, había tenido sus frutos y de no ser por la complicidad del PNV y por los apoyos dados a las familias de los presos, lo más probable es que estas mismas familias les hubieran inducido a desertar del campo terrorista.

En eso llega ZPlus al poder y lo que hasta ese momento estaba claro, a partir del 14-M empieza a torcerse. ZPlus consideraba, como el PSOE de los años 70 y 80, que las víctimas de ETA “algo habrían hecho”; empieza a trabajar con la posibilidad de pactar con ETA y, desde luego de hacerlo con el PNV, y para labrar ese pacto, las víctimas del terrorismo de ETA son un obstáculo. Así que se dedica a impulsar otra asociación de “afectados” por el terrorismo. Y es así como aparecen las “víctimas de primera” (las del 11-M que dieron el poder a ZPlus) y las “víctimas de segunda” (las de ETA) que deberán de renunciar al derecho a la justicia para facilitar la “normalización” del País Vasco.

Lo que hasta entonces había sido una política decidido de obstaculizar a los terroristas y a sus peones, actuar en cualquier frente de trabajo político, a partir del 14-M se convierte en una política de debilidad, “mano tendida” y “buen rollito” en relación al nacionalismo y al entorno de ETA. En ese contexto aparece el “plan Pachi López” que no es más que un plan nacionalista atenuado. El PSOE vasco alberga la quimérica esperanza de atraer –como hizo Maragall- a los sectores del nacionalismo radical… olvidan que no fue Maragall quien atrajo, sino él quien fue atraído, olvidan que no es Maragall –torpe, abotargado, envejecido, obtuvo- quien tiene la iniciativa sino los amateurs de ERC… Y olvidan, finalmente, que detrás de ERC no existe una banda armada que asesina y detrás de HB si.

Fruto de esa política de debilidad ha sido el dar alas al terrorismo. Éste, mal que bien, ha conseguido colocar algunas bombas que, en otro tiempo, ni siquiera hubieran aparecido en las páginas de los diarios, pero que en esta situación de debilidad del gobierno, se magnifican e incluso corren el riesgo de tener más impacto que muchos asesinatos de la banda, aun a pesar de que eludan causar víctimas, no tanto por “humanismo” sino por incapacidad.

La batalla contra el terrorismo, que estaba literalmente ganada y que se hubiera ganado de persistir en la política presión, sin perdón y sin cesar, se ha torcido. El ministro del ramo, es apenas un juez que hace solo un año estaba más cerca de las posiciones de HB que de las víctimas del terrorismo y, desde luego, de las medidas más decididas para combatirlo.

8. Sobre el 11-M: no se sabe apenas nada, salvo que hubo 192 muertos.

Gracias a los atentados del 11-M este gobierno está en el poder. No gracias a sus méritos, ni a sus promesas electorales, ni a su capacidad: gracias solamente a unas bombas criminales y asesinas. Vale la pena preguntarse ¿qué sabemos sobre lo que ocurrió el 11-M?

Mucho si hemos de tener en cuenta lo que nos dicen desde el ministerio del interior. Muy poco si tenemos en cuenta la claridad de las informaciones facilitadas por los medios del ministerio. Hoy seguimos sin saber exactamente cómo se idearon los atentados, de dónde salieron los explosivos, cómo fue posible que una banda de chorizos y pequeños traficantes marroquíes, cometiera unos atentados provistos de una extraordinaria precisión política y técnica. La mayoría de aspectos de la investigación policial tienen cabos sueltos desde los primeros momentos: no sabemos ni lo que ocurrió en Laganés, ni qué había dentro del piso de Leganés, ni cómo es posible que la policía encontrara tantos elementos en una furgoneta abandonada y de una bolsa sin explotar, que más parecen las piedrecitas del cuento de Hansel y Gretel que algo efectivamente probable en el mundo real.

Pero, de entre todos los elementos que rodean a los atentados hay dos fundamentalmente ominosos: la Comisión de Investigación creada en el Parlamento y el nombramiento del Comisionado para las Víctimas.

Sobre la Comisión parece difícil explicar su alto grado de ineficacia: el PP estuvo solamente interesado en demostrar lo indemostrable, las relaciones entre ETA y el mundo islámico y el PSOE estuvo solamente preocupado por demostrar que el PP mintió entre el 11 y el 13-M. Ni ETA tenía nada que ver, ni el PP mintió: simplemente fue llevado a una trampa. Y esa trampa le costó el poder.

Ahora bien, resulta todavía más insultante la presencia de Mohamed VI en España el 11-M toda vez que dos días después de los atentados, sus policías llegaron a España cuando ya se habían producido las primeras detenciones, llevando las fichas policiales de los presuntos responsables… vinculándolos a medios integristas marroquíes, cuando la misma policía marroquí no había enviado ningún informe ni dossier cuando esos presuntos responsables pidieron (y obtuvieron) la regularización en nuestro país.

En un año, la investigación ha avanzado muy poco: cada dos meses, un nuevo elemento ha sido presentado como “ideador” de los atentados y “coordinador”. Van para seis. Y los seis son improbables.

En cuanto al “comisionado”, su figura era absurda e irrelevante. Existe una oficina de atención a las víctimas del terrorismo, gestionada por el ministerio del interior y que ha funcionado con acierto. Ahora bien, Pilar Manjón en su intervención ante la comisión de investigación, resaltó el hecho de que el trabajo de la comisión había sido igual a cero, y pidió una comisión independiente… en lugar de comisión independiente lo que tuvo es un “comisionado”.

Peces Barba, desde su nombramiento, apenas ha realizado las funciones para las que fue nombrado. Ha sido más polémico por sus ausencias que por sus presencias, ha sido un elemento de división entre las víctimas de ETA y las víctimas del 11-M, entre las víctimas que deben “perdonar” y las víctimas que deben “ser resarcidas”. No es raro que la figura de Peces Barba sea cuestionada por los primeros y tomada con indiferencia por los segundos.

Pero estas polémicas no deben hacernos olvidar: 1) que la pista de los atentados lleva a Marruecos y 2) que hoy no se sabe apenas nada cierto sobre los atentados.

9. Conclusión: solo unas elecciones anticipadas pueden salvarnos

Estamos ante el gobierno de perfil más bajo de toda la democracia: entra las “chicas Vogue” y los “chicos Zero”, este gobierno no ha acertado en ningún terreno, ha creado problemas en donde no los había (relaciones iglesia-estado), ha tomado medidas regresivas en terrenos en donde se estaba en la buena dirección (antiterrorismo), ha tendido la mano a quienes solo sienten voracidad (nacionalistas e independentistas), ha adoptado medidas políticas apresuradas sin medir las consecuencias (retirada de las tropas), ha hecho que aumentara el problema de la centrifugación nacional (Plan Ibarreche y nouevo estatuto catalán), ha aportado soluciones en donde no había problema (matrimonios homosexuales), etc, etc,

La puntuación del gobierno es próxima al cero absoluto. Pero lo peor, no es esa puntuación, sino el hecho de que en el futuro quedarán abiertos graves problemas en el futuro que afectarán a nuestra unidad nacional, a nuestra estabilidad constitucional y a nuestra integridad social.

Sería difícil hacerlo peor. Imposible, en realidad. Sería difícil encontrar a un gobierno que dejara traslucir una imagen tan palpable de debilidad, cobardía y falta de energía para gobernar.

España hoy, en la práctica, está sin gobierno. Un gobierno en el que la llave de la gobernabilidad esté en manos de Llamazares o Carod-Rovira, no es un gobierno, sino una irrisión.

Solo unas elecciones anticipadas puede sacarnos de este aprieto sin precedentes en la historia de España. Las costuras de nuestro país y de nuestra sociedad difícilmente han podido soportar este primer año de gobierno ZPlus… pero, no desde luego, van a poder soportar toda una legislatura.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Los Gays vistos por un Hétero: habla el autor

Los Gays vistos por un Hétero: habla el autor

Redacción.- Acaba de aparecer la segunda edición de “Los Gays vistos por un hétero”, subtitulado “pros y [RE]contras” de Rafael Pi. Aprovechamos esta segunda edición para entrevistar al autor y que nos explique las líneas centrales de este libro polémico, así como sus próximos proyectos literarios. Realmente, hemos reído con la lectura de "Los Gays vistos por un hétero".

[El libro "Los Gays vistos por un hétero" de Editorial PYRE, puede ser adquirido en Tienda PYRE y así contribuirás al mantenimiento de este blog]


P.- Después de tu libro “¿Fumas porros, gilipollas?”, abordas ahora la cuestión de los gays… ¿es que te satisface particularmente apuntar a la línea de flotación del progresismo más acrisolado?

R.- Hay que estar allí en donde se producen los despuntes más extremos de la filosofía “progresista”. Uno de ellos es, indudablemente, el “antiprohibicionismo”, esto es la doctrina de la manga ancha en materia de estupefacientes. El progresismo, experimenta una particular tendencia a aceptar el uso de haschisch y, deliberadamente, confunde el uso terapéutico con el uso lúdico-festivo.

P.- ¿…y no es lo mismo?

R.- En absoluto. Un petardo de cannabis contiene en torno a 60 productos diferentes, solo uno de los cuáles puede contribuir a paliar los efectos de algunas enfermedades. Es un sedante que suele utilizarse en dolencias con una alta componente de dolor. Ahora bien, el resto de componentes químicos del cannabis son tan peligrosos o más que los que contiene el tabaco. Resulta grotesco ver como los progresistas protagonizan las más radicales campañas contra el uso del tabaco, mientras que, por otra parte, incitan a fumar… porros. Pero es inútil plantearse el por qué de tanta inconsistencia: simplemente son así.

P.- Ahora afrontas el segundo caballo de batalla del progresismo: los derechos de los homosexuales…

R.- Si, creo que vale la pena abordar el tema, desde el mismo punto de vista que utilicé en “¿Fumas porros, gilipollas?”, es decir, cogiendo el toro por los cuernos y utilizando una perspectiva racional y razonable, alejada de criterios religiosos y, no por qué no tengan importancia, sino por que vivimos una sociedad progresivamente más laicizada, y enfocar la cuestión desde un punto de vista que pueda entender toda la sociedad y no sólo los fieles de una determinada confesión religiosa que, por lo demás, ya ha hecho pública su oposición a la escalada gay.

P.- ¿No compartes las críticas de la jerarquía católica hacia el mundo gay?

R.- Digamos simplemente que examino la cuestión desde otra perspectiva.

P.- ¿Cuál?

R.-El libro “Los Gays, vistos por un hétero” es, en realidad, la búsqueda de un paradigma de normalidad. Repito: de n-o-r-m-a-l-i-d-a-d. La transformación de nuestra sociedad a partir de los años 60 ha hecho que se pierda todo criterio de normalidad. Si se pierde la perspectiva, como hacen los progresistas, es posible caer en cualquier exceso e incoherencia.

P.- ¿Y cuál es el fundamento del paradigma de normalidad?

R.- Se basa en algo tan sencillo como la naturaleza humana. Somos animales racionales y como toda especie animal estamos sometidos a una serie de leyes definidas por la biología, el primero de las cuales es el principio de la supervivencia de la especie. Y eso, querido amigo, solamente puede realizarse a través de algo tan simple y elemental como es el coito. Está claro que la investigación científica ha hecho posible la fecundación in vitro y demás medidas para paliar problemas de infertilidad… pero se trata de un recurso límite, una especie de “ultima ratio” a la que se recurre cuando no existe una situación “normal”. Así pues, para cumplir el instinto de reproducción de la especie y de supervivencia de la misma, lo “normal” es aceptar la heterosexualidad como norma.

P.- Y el resto de opciones sexuales, son… ¿anormales?

R.- La palabra “anormalidad” es quizás inadecuada. Habría que hablar, más bien, de” distintos niveles de alejamiento del centro de normalidad”. Está claro, que determinadas prácticas sexuales o parafilias, se sitúan en posiciones tan extremas que podemos hablar, sin riesgo a ser malentendidos, de “anormalidad” pura y simple.

P.- ¿Dónde sitúas el amor en todo este tema? En el fondo, los gays se aman…

R.- Mal asunto esto del amor. Es un invento relativamente reciente que procede de la revolución sentimental del siglo XIX. Hasta entonces el amor entraba poco en la formación de las parejas. La gente se casaba para perpetuar el linaje, forjar alianzas familiares, ampliar el patrimonio o, simplemente, para tener una descendencia. Si, una vez casados, aparecía el “amor”, mejor que mejor. El amor es un nexo débil y quebradizo. Primero aparece como pasión, luego la pasión se atenúa y, finalmente, aparece otra pasión… pero fijada en otro cuerpo. Antes no ocurría eso: se distinguía perfectamente entre la “madre” y la “amante”, entre Venus, diosa del amor, y Démeter, diosa de la familia.

P.- Pero esta moral sexual fue condenada por el cristianismo…

R.- Si, pero en la posición cristiana hay un elemento interesante: formula a las claras el principio de que es necesario dominar el sexo y no ser dominado por él. El cristianismo lo hace exaltando los valores de la familia y de la fidelidad conyugal y, para los que han elegido la vía sacerdotal, la castidad pura y simple. Ahora bien, detrás de todo esto, no hay que ver un régimen de represiones o de hábitos pacatos, sino más bien un intento de ser dueños de la propia sexualidad, tener una capacidad de control sobre ella y gobernarla… en lugar de ser gobernados por el sexo. Julius Evola la explicó que hay que distinguir entre la “libertad sexual” y la “lidertad del sexo”. En este sentido, la Iglesia tiende a lo segundo.

P.- Pero, al mismo tiempo, limita el principio del placer.

R.- En cierto sentido, pero hay que matizar. El principio del placer está presente en la naturaleza humana, así que negarlo es un puro sinsentido. Está ligado al principio de la supervivencia de la especie. Lo he dicho antes: somos animales racionales, tenemos conciencia de nosotros mismos, esto es lo que nos difiere de otras especies animales; y, por lo mismo, tenemos la noción de gozo y placer; en este sentido, el principio de la supervivencia de la especie está, inevitablemente, ligado al del placer, al de un placer físico y orgiástico. La doctrina de la Iglesia, en aras de un gobierno sobre lo instintivo, limita el principio del placer a la procreación. Aquí reside el punto central de la discusión: habitualmente, el uso de la sexualidad excede, incluso en las familias más católicas, el número de hijos tenidos. Por otra parte, controlar y gobernar la sexualidad, no implica reducir al máximo su utilización, sino simplemente, no dejarse arrastrar por el sexo hasta hacer de él el centro de la existencia y la única preocupación. No te olvides que vivimos lo que puede definirse como un proceso de pansexualización en donde hasta para vender un coche o una chocolatina los publicistas recurren a estímulos sexuales.

P.- Me ha llamado la atención tu repaso a la mitología gay

R.- Si, a mi también me ha gustado escribir sobre este tema. El universo gay se ha creado una mitología a su medida en donde los símbolos evidencian estados de ánimo. Luego, los propios gays reconducen esos símbolos, los intelectualizan y les dan simbolismos sociales que… nada tienen que ver con la realidad. Por ejemplo, el símbolo del marino que ejerce una fascinación particular sobre los gays. Ya se sabe lo de aquella cancioncilla: “... el vino en un barco, de nombre extranjero”. Los iconos gays muestran a marinos musculosos y de formas abultadas, penes amorcillados. Para ellos, el marino es el gay quintaesenciado. Es un extranjero que llega a un país, a menudo hostil, en busca del amor… del amor gay, por supuesto. Los gays explican que el mito del marino evidencia el ostracismo sexual al que han sido sometidos. Ese simbolismo queda reforzado por el ambiente de barrio chino en el que transcurren estas historias y se sitúan tales iconos: su sordidez sería el producto de la marginación que ha pesado sobre el mundo gay.

P.- Hay un concepto que tratas ampliamente: el de “espacios situacionales homófilos”…

R.- Efectivamente, un espacio situacional homófilo es, presuntamente, aquel que favocere “de suyo”, la homosexualidad. Un barco, por ejemplo: los marinos, jóvenes y bellos, sin mujeres a bordo, sintiendo la presión de sus hormonas, tenderían a aproximarse unos a otros y fraguarían relaciones amorosas y eróticas. La cárcel sería otro espacio situacional homófilo… Bien, yo he conocido ambos espacios, como tu sabes, y no he visto ni en la cárcel –en la que he estado, como tú, por motivos políticos- ni en los barcos, más homosexualidad que en cualquier otro lugar de la sociedad. Se trata de un mito: no existen los espacios situacionales homófilos, más allá de los creados en el propio ambiente gay. Esto es más evidente en la transformación producida de los guetos en zonas gays. Para mí, no existe más “espacio situacional homófilo” que las zonas gays de moda en las grandes ciudades.

P.- En lo personal, ¿tienes alguna reserva u hostilidad hacia el medio gay?

R.- Pues no. En realidad, en la empresa privada he tenido como colaboradores a distintos gays la relación ha sido correcta. No hay ningún tipo de animosidad personal, pero si un compromiso social: en efecto, si no se afirma una situación de “normalidad” –que, en el fondo, es lo que he intentado- nuestra sociedad corre el riesgo de salir triturada. Ese proceso está en marcha desde la “revolución sexual” de los años 60 y en el último año de gobierno de ZPlus ha tomado una velocidad asindótica.

P.- ¿Por qué crees que Zapatero tiene una tendencia a beneficiar al mundo gay?

R.- Vamos a ver, los gays hoy tienen una situación social mejor a otros períodos, no gracias a sus “reivindicaciones y luchas”, sino gracias a que se han convertido en un segmento del mercado. A partir de que, a finales de los años 70, Calvin Klein, una marca de calzoncillos entre otras muchas, descubriera que entre un 3 y un 5% de la población respondían a estímulos gays, pasaron a realizar unas políticas de marketing y publicidad enfocadas hacia ellos. El PSOE, descubrió tempranamente, que apoyándose en distintas minorías podría alcanzar… la mayoría. En 1982, el PSOE centró su campaña en conquistar el voto de dos millones de porreros. A partir de ese momento, el problema de las drogas se desmadró. Actualmente, el gobierno de ZPlus se apoya en una pequeña ventaja y en el soporte de partidos de escasa credibilidad. Le interesa a ZPlus ampliar esa ínfima ventaja apuntando hacia colectivos gays y feministas y para ello ha puesto un énfasis prioritario en seducirlos.

P.- En algún punto tocas las prácticas sexuales gays, pero no pareces darle mucha importancia…

R.- No se trata de eso, se trata de que es un tema demasiado evidente como para extenderse. Te lo resumo. Eso del amor entre gays está muy bien y es muy legítimo y, etc, etc… todo lo cual no quita que la forma en la que se expresa ese amor, sea una guarrada. Lo lamento, pero nadie me va a convencer de que la penetración anal es tan “normal”, como las prácticas sexuales heterosexuales. El ano no es particularmente un lugar adaptado para la penetración, ni tiene un lubrificación particular. Digamos que no es un “entorno amigable” para la sexualidad… ahora bien, es la forma en la que cristaliza una relación erótica homófila. No es raro que en la literatura y los ensayos sobre los gays realizados por gays, eludan este sórdido tema. En lugar de eso prefieren grandes alegatos a favor de la hemofilia y la cultura gay.

P.- Por cierto, ¿estás de acuerdo en la existencia de una “cultura gay”?

R.- No, es otra broma. Hacen gracia los historiadores gays cuando rastrean en la historia a intelectuales y artistas solteros o de los que no se conocen relaciones con el otro sexo… los señalan y dicen: “son gays”. Y, por tanto, deducción abusiva, toda su producción forma parte de la “cultura gay”. En realidad, todo es mucho más pobre. No hay más cultura gay que unas cuantas novelitas, frecuentemente intrascendentes, en las que el tema gay aparece como tal. ¿Y el resto? Cuando a la cultura se le colocan adjetivos –“cultura gay”, “cultura feminista”, etc.- mal asunto. La cultura es cultura a secar. O no lo es: cuando se habla de “contracultura”, por ejemplo, en realidad de lo que se está hablando es de “subcultura” o “infracultura”. No existe cultura gay, acabemos, como tampoco existe una “cultura sadomasoquista”, o una “cultura pedófila”, o una “cultura exhibicionista”…

P.- Por último, ¿por qué crees que en este momento hay más gays que en cualquier otro momento de la historia?

R.- No creo que haya que exagerar, hay sólo algo más homosexualidad que antes, y tu me preguntarás ¿a qué puede deberse? Los gays responden: “gracias a que cada vez vivimos un mayor régimen de libertad y un mayor nivel cultural”. Es discutible. En mi opinión somos química y la ingestión de determinados productos y hormonas a través de algo tan habitual como el agua que bebemos, o algunos conservantes, afectan a nuestra sexualidad: hoy se sabe que se están produciendo cambios en la conformación de la sexualidad humana a causa de los aditivos que ingerimos: a las niñas les crecen antes los pechos y tienen antes las primeras menstruaciones, a los niños, los espermatozoides, desde muy pequeños, van perdiendo movilidad. Hay aditivos que desvirilizan y feminizan. Desde este punto de vista, el aumento de la homosexualidad sería una derivada de los aspectos más problemáticos de la vida moderna. Nada, desde luego, de lo que alegrarse. Cualquier desequilibrio hormonal es considerado como una enfermedad… cualquiera, salvo la homosexualidad. Bueno, creo que sería cuestión de abordar el tema, nuevamente, desde el punto de vista clínico, aunque sea políticamente incorrecto afirmarlo y rubricarlo.

P.- ¿Cuál va a ser tu próximo libro? ¿irá en la misma dirección que los dos últimos?

R.- Hay un tema que me interesa particularmente, las fuerzas armadas, la defensa y el servicio militar. Creo que este es otro frente en el que el progresismo ha hecho desmanes que han terminado por liquidar cualquier posibilidad de que exista una defensa nacional digna de tal nombre. Y, no lo olvidemos, la paz y la armonía universal no existe, es un invento de las doctrinas humanitaristas del siglo XIX, lo que existe es la competencia entre las naciones y entre los bloques geopolíticos. Solamente un cretino puede pensar en el “diálogo de civilizaciones” (¿te sueno, no?). Las civilizaciones no dialogan: se enfrentan. Hoy hay un choque de civilizaciones, innegable. Y lo peor es que no se produce entre dos bloques sino que está ocurriendo, aquí y ahora, en el corazón mismo de la vieja Europa. Mi próximo libro va a ser un ensayo, como los dos anteriores, con concesiones a lo hilarante, destinado a desmitificar el pacifismo y la objeción de conciencia y sostener la necesidad de una defensa nacional digna de tal nombre.

P.- Lo leeremos con cariño…


[El libro "Los Gays vistos por un hétero" de Editorial PYRE, puede ser adquirido en Tienda PYRE y así contribuirás al mantenimiento de este blog]
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Democracia aritmética y real. De la masa al pueblo

Democracia aritmética y real. De la masa al pueblo

Redacción.- La democracia no es solo un sistema de aritmética electoral, es el reconocimiento de unos valores y libertades en función de los cuales ordenar la vida nacional. Nuestros sistemas democráticos sufrente hoy una profunda crisis que deriva de las dos derivadas degenerativas del sistema, la plutocracia y la partitocracia, que se extienden sobre el transfondo inquietante de un pueblo convertido en masa.

[Para completar los conceptos de este artículo se recomienda la lectura del libro de Pol Ubach "¿Aún votas, merluzo?"publicado por Editorial PYREque puede adquirirse en Tienda PYRE, así se ayudarás al mantenimiento de esta web.

La crítica que se formuló en los años 30 a la democracia desde todos los ángulos del sistema político, sigue siendo válida a condición de precisar que se trataba de una crítica a la democracia numérica. La cuestión es que la democracia no es solamente un sistema electoral, sino algo más. Lo que va de la democracia numérica a la democracia sin adjetivos es lo que va de la masa al pueblo.

Los puntos fuertes de la doctrina antidemocrática de los años 30.

A partir de la crisis del 29, la democracia fue objeto de críticas desde cuatro ángulos del sistema político:

1) desde la izquierda comunista
2) desde la extrema-derecha
3) desde los movimientos transversales
4) el tradicionalismo

La izquierda comunista surgida de la escisión de la II Internacional y polarizada en torno a los partidos que se declaraban seguidores del leninismo, se basaba en que la democracia “liberal” era un producto de la burguesía. Ciertamente, ese producto había surgido como una superación del feudalismo, pero, a su vez, había generado una contradicción en su interior. Esta contradicción se basaba en que la burguesía solamente podía mantenerse como clase hegemónica mediante un sistema productivo de tipo capitalista y mediante un sistema político de carácter demoliberal. Y eso implicaba, finalmente, que el sistema económico basado en la explotación del proletariado (los que carecían de la propiedad de los medios de producción), otorgaría por siempre jamás la hegemonía a uno u otro sector de la burguesía representado por los distintos partidos parlamentarios.

Por su parte, la extrema-derecha argumentaba tomaba como punto de referencia “la nación” y afirmaba que la unidad de los ciudadanos quedaba rota por los distintos partidos que tendían a anteponer su interés de parte al interés nacional. Por otra parte, no todos los valores podían someterse a votación: la existencia de Dios o la misma unidad de la nación, no dependían del estado de ánimo del electoral y la coyuntura, para afirmarse o desmentirse. Los fascismos de los años 30 consideraban que la “igualdad” era pura ficción: en la sociedad lo que rige es la ley de la desigualdad y, espontáneamente, se tiende a la formación de jerarquías naturales que no se afirman mediante votos, sino a través de su voluntad de poder y de su lucidez para reacciones de la forma que exigen las circunstancias aun en las situaciones de máximo riesgo.

Los movimientos transversales (que iban desde el “Ordre Nouveau” francés hasta los personalistas de cristianos de Mourier y, en la postguerra, abarcaban incluso el movimiento “Jeune Europe” de Jean Thiriart, al menos en determinados aspectos, realizaban una síntesis integradora entre las posiciones de extrema-izquierda y de extrema-derecha. El título del libro de Henri de Man, “Más allá del Marxismo” y de Thierry Maulnier “Más allá del nacionalismo”, son significativos del estado de ánimo que se vivía en ese movimiento imposible. Ahora bien, estos movimientos, en los años 30, tuvieron la suerte de no descender a la arena política y, por tanto, evitaron ser identificados con el fascismo o con el comunismo y es en este sector, en donde mejor puede evaluarse la solidez de sus argumentos contra la democracia liberal.

Finalmente el tradicionalismo representado por Julius Evola expresó sus puntos de vista en dos obras fundamentales: “Orientaciones” y “Los hombres y las ruinas”. Este sector, difería de los anteriores en sus críticas a la democracia: se trataba de un sector verdaderamente antidemocrático. El “demos” es, por definición, el “reino de la cantidad”, si la sociedad acepta estar dirigida por “los más”, tenderá a dar la espalda a la jerarquía y la jerarquía indica distintos escalones de competencia y preparación, no sólo técnica, sino también espiritual. Para dirigir una comunidad debe estar presente un poder carismático que se encarna solamente en “hombres superiores” en los que se manifiesta una fuerza sobrenatural, un poder que no pide reconocimiento de las masas, sino que se afirma sobre las masas y, frecuentemente, contra las masas.

Las dos primeras posiciones, terminaron chocando entre sí. Una realizaba la crítica a la democracia en nombre de la economía y de los derechos de las clases desfavorecidas y otra lo hacía en nombre de la Nación y de su interés superior. En cuanto a las otras dos corrientes, se trató de formulaciones, fundamentalmente, teóricas, que no tuvieron una incidencia en ningún movimiento de masas.

De la democracia adjetivada a la democracia en estado puro

Ahora bien, a decir verdad estos movimientos incurrían todos en el mismo error: considerar que la forma de democracia que conocieron en los años 30 era el único tipo concebible de democracia, cuando en realidad se trataba de una “democracia liberal”, “de una partitocracia” y, muy frecuentemente de una, pura y simple, oligarquía, vagamente democrática. A la postre, se terminaba no sabiendo exactamente qué significaba la “democracia”.

Amadeo Bordita, una de los teóricos del “consejismo” o del marxismo-revolucionario antileninista, definió, paradójicamente, al estalinismo como el régimen “democrático” por excelencia, pues, no en vano, en la constitución aprobada por Stalin se hablaba del Estado Soviético como el representante de “todo” el pueblo. Por lo demás, no hay que olvidar que en la misma época, los fascismos se pusieron en movimiento en nombre de la “comunidad nacional” entendida como una simbiosis de pueblo, Nación y Estado. La lucha de los fascismos contra la partitocracia, contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar y a lo que se difunde tendenciosamente, no era una lucha “contra la democracia”, sino contra la “partitocracia”; cuando los fascismos analizan las divisiones, los conflictos, las crisis recientes de sus Estados-Nación, concluyen que se han producido a causa de las luchas partidistas y de la pérdida de visión del Estado. Pero se están refiriendo a las “partitocracias”. De hecho, tanto Hitler como Mussolini aludieron siempre a que encarnaban las “sanas reacciones populares” y, a nadie se le escapa que adoptaron medidas paternalistas para defender la situación de los trabajadores; de la misma forma que es igualmente cierto que estos regímenes lograron un amplio apoyo de las clases trabajadoras y que su triunfo derivó, no de la aquiescencia de la burguesía (que siempre miró con desconfianza movimientos impulsados por excombatientes y jóvenes radicalizados) sino del hecho de que consiguieron sustraer a amplios sectores populares de la influencia de los partidos marxistas. Cuando esta penetración en las capas trabajadoras fue menor, la consistencia de estos regímenes fue, así mismo, menor: tal es el caso del “fascismo español” que puede ser más bien definido como una forma de paternalismo militar, con una fuerte componente católica, antes que como una fascismo en estado puro. Los regímenes de Franco, Salazar o Petain, entran dentro de este esquema, pero no así el fascismo italiano o el nazismo alemán y mucho menos los sectores alemanes que dieron vida a la “revolución conservadora”.

La partitocracia es una degeneración de la democracia en la que el poder de los partidos se extiende capitalmente en toda la sociedad, ahogando a la sociedad civil y no admitiendo más tipo de representatividad que a través de esos mismos partidos. No es la única degeneración, la plutocracia, frecuentemente va unidad a la degeneración partitocrática. La plutocracia es el poder del dinero: el dinero, en un sistema electoral, no puede influir directamente, pero lo hace a través de los partidos, que, finalmente, terminan no siendo más que instrumentos de tales o cuales grupos de presión.

Ahora bien, estas formas de democracia, no son toda la democracia, y, en realidad, se alejan del concepto mismo: “mando del pueblo”. Es evidente que “el pueblo” no puede “mandar”, esto es, dirigir los destinos de la Nación. Para elegir representantes de entre ese pueblo se recurre a las elecciones; el sufragio universal es –mientras no se invente otro sistema- el único que permite valorar que opciones logran obtener el favor popular y, en cualquier caso, muestra las simetrías electorales. Incluso en los regímenes totalitarios, siempre ha existido algún resquicio por el que se ha colado el sistema electoral. En la misma “democracia orgánica” española, del período franquista, existió un intento de que “el pueblo” estuviera representado “de otra manera”, no en función de los partidos, sino del lugar de nacimiento (del municipio), de la actividad (el sindicato y la corporación) o del estatus demográfico (la familia). Era la democracia “orgánica” tan legítima como cualquier otra… si se hubiera dado libre curso a la presentación de todas las opciones.

Y esta es la cuestión fundamental: el franquismo no puede ser considerado como una forma democrática, no por que no admitiera la democracia de partidos (la partitocracia), sino por que no reconoció otras libertades básicas que van indisolublemente unidas a un sistema “democrático” sin el cual no es concebible: libertad de reunión, manifestación y asociación. Y, ciertamente, el franquismo distó mucho de conceder estas libertades; incluso a sectores que, inicialmente, formaron parte del régimen surgido el 18 de Julio de 1936 (hubo falangistas y carlistas disidentes y hubo miembros de la derecha que, finalmente, se orientaron hacia formas democristianas o monárquicas liberales). Esto hizo que el sistema de “democracia orgánica” que, sobre el papel no era en absoluto absurdo, jamás pudiera llevarse a la práctica.

La democracia es un sistema de reconocimiento de valores, derechos y libertades, pero también de obligaciones y compromisos. Y, solo, en última instancia, un sistema electoral en el que la mayoría se impone a la minoría.

De la masa al pueblo: psicología de las multitudes

A principios de siglo Gustav Le Bon publicó su “Psicología de las Multitudes” sentando lo que luego serían las bases para la crítica de la democracia formulada por los fascismos y los movimientos transversales. Le Bon explicaba que las masas tienen una naturaleza femenina: se dejan seducir. Añadía que la media de inteligencia de una masa no era la media geométrica sino que se situaba en el nivel de inteligencia más bajo que estuviera presente. Y para argumentarlo aludía a los grandes espectáculos de masas. El libro de Le Bon sigue hoy, cien años después, manteniendo toda su frescura y vigor y explica el por qué la “telebasura”, la “comida basura” y la “cultura basura” siguen siendo los consumos preferidos por las masas.

Hay que fijarse atentamente en el título del libro de Le Bon “Psicología de las Multitudes”. Escrito en francés, utilizaba una palabra que quiere decir tanto “masas” como “multitudes”, de tal manera que el libro ha sido traducido de una forma u otra, indiferentemente. ¿Qué es la masa?

Jacques de Mahieu, escribió: “Una masa es un gran número de individuos dispersos, pero colocados con respecto a determinado problema en condiciones semejantes”. Y añadía “Los integrantes de una masa actúan, en cuanto tales, al margen de las estructuras orgánicas que por otra parte los puedan relacionar. Constituyen una mera yuxtaposición psíquica de individuos. De ahí que la masa se oponga al pueblo y se forme en la medida en que el pueblo se disocia, estructural o accidentalmente”. Lo esencial de nuestro tiempo es el fenómeno de la “masificación", esto es, de la transformación del “pueblo” en masa”.

Aparece la masificación cuando se debilitan las estructuras sociales. ¿Qué son las estructuras sociales? Es cada conjunto de relaciones constantes entre entes sociales (individuos, grupos, comunidades intermedias y Comunidades) de una misma naturaleza o de naturaleza distintas (por ejemplo, familias, talleres, asociaciones, etc., en el municipio). Hasta la revolución francesa, los regímenes se sostenían en base a un régimen de pactos entre las distintas estructuras sociales: se acata la autoridad del noble en la misma medida en que el noble está dispuesto a comprometer su hacienda y su vida en defensa de la vida y de los intereses de sus súbditos. La división social en castas hacía que cada casta tuviera sus estructuras sociales propias: las órdenes militares para la nobleza, las órdenes religiosas para la función sacerdotal y, finalmente, los gremios para la función productiva. Esta estructura trifuncional de la sociedad, propia de los pueblos indoeuropeos, estuvo presente desde la más remota antigüedad hasta la Revolución Francesa.

El problema fue que, en los inicios de la revolución francesa y, mucho más, en la Americana que le precedió, se era consciente de que al abolir la organización de la sociedad en función de sus estructuras, se iba a provocar un vacío. Para paliarlo se recurrió a la división de poderes y a un régimen de pesos y contrapesos, al mismo tiempo, los ciudadanos podrían agruparse en función de sus intereses y afinidades, en otro nuevo tipo de estructuras, basadas en la afinidad de sus miembros, los partidos políticos. Y, finalmente, se pensaba que la educación podría contribuir a insertar los valores democráticos en todas las capas de la población y, finalmente, todo el conjunto de sistema tendería a unos mayores niveles de justicia, equidad y libertad.

Esto no fue así: el poder político hizo que muy pronto, desde los orígenes mismos del sistema, el vacío de los antiguos gremios y de la antigua nobleza, fuera ocupado por el poder omnívoro del dinero. Pronto aparecieron grietas en los sistemas democráticos que, pasaron a ser plutocracias más o menos filantrópicas. A medida que la complejidad de la sociedad fue avanzando, las clases oligárquicas y sus “medianeros” con la sociedad (la partitocracia), vieron los riesgos que implicaba una “educación popular” digna de tal nombre. El aumento de medios de comunicación hizo que a través de ellos fuera posible realizar un gigantesco proceso de bastardización cultural de las masas, de embrutecimiento y abotargamiento mental que, en nuestros días, está alcanzando sus límites máximos.

Por que hoy, el gran drama de nuestras democracias, es que ya no hay pueblo que pueda ejercer su derecho al voto consciente y libremente, sino una masa que se deja seducir por unos o por otros y que en sectores creciente, vota según el dictado de sus vísceras… cuando un sistema democrático, derivado de una filosofía racional, debería tender a que la población (que no la masa) votara en función de su cerebro, no de su corazón, ni de sus intestinos. Lo sucedido el 14-M de 2004 es suficientemente elocuente de cómo un 8% del electorado se dejó influir unos mensajes enviados por SMS y, de todas las opciones posible, optó por la más inconsistente.

La crítica moderna a la democracia

En 1973, Lewis Tambs, uno de los redactores de los Documentos de Santa Fe y asesor en geopolítica de todos los presidentes republicanos, nos explicaba en Madrid: “la guerra del Vietnam enseña que la política exterior de los EEUU depende de su política interior”. En efecto, a partir de Vietnam, ningún presidente de los EEUU va a emprender una guerra de agresión, si tiene la certeza de que la opinión pública norteamericana –la que va a elegirlo- rechaza tal intervención. Tams, seguramente había leído las opiniones de Leo Strauss, inspirador del movimiento republicano neo-conservador. Para Strauss, la política tiene tal complejidad que no puede dejarse que las “masas” opinen, por que ni siquiera están en condiciones de reconocer la vía para defender sus propios intereses.

De hecho, hace falta ciertas dosis de honestidad intelectual para que el electoral afirme en un ejercicio de sinceridad: “mira, no tengo ni idea de cuál es la mejor orientación que debe tomar nuestra defensa nacional”, “no tengo absolutamente ni idea de economía, así que no puedo reconocer cuál es la política económica más justa que me proponen los partidos”, o esta: “bastante tengo con preocuparme del día a día para preocuparme de los problemas de la Nación”… De ahí que no cause una particular convulsión a la clase política el hecho de que cada vez acudan menos ciudadanos a votar. Desde hace décadas, en EEUU, nunca acuden a la votación más del 50% del cuerpo electoral, y ningún partido, realiza proposiciones para acabar con esta situación.

En realidad, las líneas políticas, en economía, en exteriores, en defensa, en derechos y libertades, para ser serias y eficaces, tienen que ser estables. Hemos visto que la pérdida de peso político de nuestro país en escenarios internacionales se debe a que los dos partidos mayoritarios han sido incapaces de pactar políticas de Estado y tienen la tendencia a cambiar la política impresa por su predecesor en cuanto tienen ocasión.

Así mismo, es rigurosamente cierto que la población tiene una tendencia a seguir las orientaciones dictadas por los grandes consorcios mediáticos: son ellos los que anuncian los peligros, los que informan de los riesgos, los que condicionan la formación de la “opinión pública” y, frecuentemente, quienes la manipulan. No es raro, por ejemplo que la opinión pública no tenga claras ni cuáles son sus necesidades, ni cuáles son los riesgos que le aquejan, ni cuáles son las soluciones. De hecho, los medios de comunicación son negocios, no ONGs, dependen de sus anunciantes y de sus fuentes, esto es de los partidos políticos, especialmente de los que tienen la llave de las arcas del Estado. Son los partidos los que pagan una publicidad no particularmente barata en períodos electorales, así pues, hay que estar a bien con ellos, especialmente, con quienes tienen más posibilidades de tener el poder. Por lo demás, en buena medida esos medios son la voz de su amo (grupos de presión) que precisan subvenciones y ayudas procedentes del Estado para que su negocio sea más rentable. ¿Nos tiene que extrañar que en el curso de la crisis del 3% y en los últimos 25 años, ningún periódico catalán haya hecho absolutamente nada por investigar la cuestión? En el fondo, esos medios no son otra cosa que la voz de su amo… pero es a través de esa voz que se hipnotiza y se condiciona a la opinión pública.

La crítica moderna a la democracia, se realiza, por primera vez, no desde círculos intelectuales o partidos de oposición, sino desde las esferas mismas del poder y se basa en lo siguiente: la política es demasiado seria y compleja para dejarla en manos de la opinión pública, de una opinión pública que se nutre de telebasura, información-basura, comida-basura y cultura-basura. La cuestión es que ese proceso de bastardización de las masas ha sido generado por los mismos que ahora critican la impreparación de las masas para definir su futuro. Se niegan a facilitar las vías para la convocatoria de referendums por vía popular, se niegan a aumentar los niveles representativos y a modificar la ley d’Hont o las listas cerradas, son capaces de asumir cualquier reforma del sistema para fortalecer el poder y el peso de esos organismos muertos que solamente existen a la hora de las elecciones, los partidos políticos, pero desganados para abordar el tema de alcanzar mayores niveles de representatividad y democracia. Y, particularmente, en materia cultural se muestran absolutamente negligentes: no solamente el sistema educativo es, literalmente, un cadáver en putrefacción, sino que cualquier canal para aumentar la cultura popular es mirado con desconfianza y recelo.

Pero, hoy, en 2004, ¿qué supone ser demócrata?

Si la madre de todas las degeneraciones de la democracia es el proceso de transformación del pueblo en masa, la recuperación de la democracia vendrá acompañada de un movimiento en sentido opuesto. En este sentido, el problema de nuestro país es doble:

- De un lado la vertebración nacional ante el proceso de centrifugación puesto en marcha por los nacionalismos y los independentismos y que encuentra el terreno allanado gracias a las ambigüedades del socialismo español.

- De otro lado, el proceso de vertebración socio-cultural que corte la trituración a que está siendo sometida nuestra comunidad y que reinvierta el proceso de masa a pueblo.

Este segundo problema tiene mucho que ver con la condición de “demócrata”: ser demócrata no es estar SOLO por unas elecciones que definan aritméticamente mayorías y minorías, sino, FUNDAMENTALMENTE hacer todo lo posible para que una masa deshilvanada y despersonalizada, recupere las características y los rasgos propios de un pueblo. En este sentido, para que un pueblo sea tal,

1) debe disponer de una vigorosa sociedad civil… que en estos momentos es absolutamente inexistente. Esa sociedad civil debe cumplir un papel similar a los cuerpos o estructuras intermedias de la sociedad que existieron en otro tiempo. Deben ser el contrapeso al poder omnívoro de los partidos.

2) debe disponer de una voluntad de educación popular capaz de insertar en la población valores y, fundamentalmente, estimular su capacidad crítica.

3) debe de limitarse el papel y el peso de los partidos políticos al hecho puramente temporal de presentación de candidaturas electorales; en este sentido, y en tanto que organizaciones de derecho privado, los partidos no pueden ser subvencionados con cargo a los fondos públicos, una ley de financiación de partidos debe poner coto a las “donaciones” procedentes del “racket” practicado sobre determinadas actividades.

4) debe de reformarse el sistema electoral para permitir que entren en el parlamento el mayor número de opciones posibles, que supongan en mayor número de matices y opiniones, al mismo tiempo, las listas deben ser abiertas y desbloqueadas y debe de facilitarse al máximo el control que el ciudadano debe tener de la clase política, y el acceso al referéndum vinculante.

5) los programas electorales son la tarjeta de visita de los partidos. Los sistemas digitales posibilitan el poner en marcha mecanismos de control que aseguren que cuando un partido se desvía el programa con el que ha sido elegido, ese mismo partido, carece de legitimidad para gobernar. Contrariamente a la tradición democrática española, los programas están hechos para ser cumplidos. Incumplir el programa debe equivaler al ostracismo político y la revocación por parte del cuerpo electoral.

6) los consensos en las áreas en las que son imprescindibles las “políticas de Estado” debe sustituir al eterno tira y afloja entre los partidos políticos. Política social, exteriores, economía, vivienda, defensa, inmigración, seguridad ciudadana y natalidad, exigen de la clase política, una postura unitaria.

7) no existe posibilidades de aplicar un “liberalismo absoluto” ni en política, ni en economía: en economía, a partir de un cierno nivel de acumulación de capital, es imposible pensar en el libre mercado, éste pasa a ser propiedad de un reducido número de empresas que actúen en régimen de monopolio o de oligopolio. Análogamente, en política es necesario evitar el que dos partidos actúen como los únicos árbitros. Ese sistema creado por los partidos mayoritarios jamás será reformado por esos mismos partidos, pero es nefasto para la comunidad que ve como dos fuerzas actúan en régimen de oligopolio. Esto implica que la reforma de las instituciones deberá realizarse mediante presión popular en la calle y a través de las instituciones: allí donde el sistema impida legalmente las reformas, deberá ser la movilización de los sectores de la población, sustraídos a la masificación, quienes presionen a los partidos mayoritarios

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[Para completar los conceptos de este artículo se recomienda la lectura del libro de Pol Ubach "¿Aún votas, merluzo?"publicado por Editorial PYREque puede adquirirse en Tienda PYRE, así se ayudarás al mantenimiento de esta web."

PRIMER ANIVERSARIO DE LA MASACRE ISLAMISTA

PRIMER ANIVERSARIO DE LA MASACRE ISLAMISTA

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Vergüenza, oprobio y bochorno de la “Vía Catalana”

Vergüenza, oprobio y bochorno de la “Vía Catalana”

Redacción.- En pocas ocasiones hemos sentido de manera tan acusada la vergüenza de haber nacido en Catalunya como el 10.03.05, en el cual CiU y PSC han tapado sus vergüenzas y mantenido la ley de la omertá que ha hecho de los últimos 25 años de vida pública catalana el espacio privilegiado de la corrupción. Esperamos, sinceramente, que el electorado sabrá castigar a este par de desaprensivos, Mas y Maragall, Maragall y Mas que tanto monta monta tanto corrupción con corrupción.

Lo inadmisible para Catalunya y para la sociedad catalana no es sólo tener unos políticos corruptos, sino una clase política desaprensiva. Por que no es solamente dos personas la que han pactado tapar sus vergüenzas, sino todos los diputados que tienen detrás cada uno de los “líderes de la corrupción”. Son los dos partidos mayoritarios los que, explícitamente, han pactado un breve y suscinto retracto de parte de Maragall y una innoble y miserable retirada de la denuncia presentada por CiU contra Maragall. Silencio y complicidad de las dos formaciones mayoritarias en Catalunya.

El motivo por el cual estos dos nacionalista han pactado una nueva edición de la omertá mafiosa es a causa de la discusión del nuevo estatuto: la posibilidad de pactar un nuevo proyecto, amparado en la debilidad estructural de ZPlus, en el cual la Generalitat pedirá SOBRE TODO transferencias económicas, ocultándolas mediante un contenido emotivo y sentimental propio del nacionalismo: odas, loas y alabanzas a la “patria catalana” y como tal… “todo por la pasta”.

Pero va a ser inevitable que el “nuevo estatuto” se eleve sobre dos valores: omertá y complicidad con una intención de saqueo de los fondos públicos. Por que es inevitable que el nuevo estatuto pase a la historia como el “Estatuto del 3%”

Mas y Maragall han pactado… ahora solo hace falta que sobrevivan a la crisis que ellos mismos y su sistema de corruptelas, hábilmente trenzado durante 25 años, han generado. Y no parece probable: el nuevo estatuto se aprobará… pero será el producto de dos cadáveres políticos: Mas y Maragall.

Mas no ha realizado una política de oposición en beneficio de sus votantes. Ha realizado estas últimas dos semanas una política de oposición en defensa de sus vergüenzas. Maragall ha demostrado lo que todos sabíamos que era: un anciano decrépito, prematuramente avejentado por los excesos de otros tiempos. Suele ocurrir. Lo que no es tan evidente es que un individuo de la que sus colaboradores en el ayuntamiento comentaron por activa y por pasiva las marcas, las cantidades y los licores consumidos en el despacho del “gran timonel”… ahora aparezca como presidente de la Generalitat y evidencie, día a día y desde mucho antes de ser elegido, sus carencias, su desgaste y sus limitaciones.

La sociedad catalana oficial suele practicar el doble lenguaje: durante años se evitó decir que el líder de Ezquerra Republicana de Catalunya, Angel Colom i Colom, era homosexual y había tenido otras adicciones inconfesables que concluyeron en el saqueo de las visas-oro del propio partido. Lo sabía toda Catalunya, pero ningún medio lo reflejaba. Así mismo, en los chascarrillos inevitables en aquellos años, proliferaban los rumores sobre las últimas excentricidades de Colom y de su entorno que no dudó en elevar a otros notorios homosexuales de su entorno… al rango de parlamentarios del noble Parlament de Catalunya, llegados allí… por vía anal. Pues bien, desde hace quince años, otro tipo de chascarrillos circulan en torno a Maragall y todos SIN EXCEPCION tienen a elementos de su propio partido como difusores.

Toda la sociedad catalana que ha tenido, más o menos experiencia en y relación con la Generalitat y en el sector de la construcción, sabe perfectamente que los partidos catalanes –y no solo los catalanes- viven, y muy bien, por cierto, gracias a las subvenciones públicas –discutibles para entidades de derecho privado- y gracias a las aportaciones de quienes quieren atraer su favor. No es raro que NINGUNO de los partidos mayoritarios quiera trabajar en la aprobación de una ley de financiación de partidos que limite sus propias prebendas. Como Leo Strauss, inspirador de los neoconservadores norteamericanos, reconocía en pleno ejercicio del realismo político: “Ningún político aprueba ninguna medida que le perjudique”, o lo que es lo mismo: “los partidos políticos solo aprueban medidas que les beneficien”.

Es evidente que la crisis del 3% va a suponer una recomposición de fuerzas políticas en Catalunya. Es evidente que el prestigio de Maragall y de Mas, esto es, del PSC y de CiU, se ha desmoronado en apenas quince días. ICV-EUA, han pasado completamente desapercibidos, Saura y su grupo, no han brillado con luz propia: por sus votantes hubieran debido de romper con Maragall, pero saben que esta es, probablemente la única ocasión que tendrán de “tocar poder”. Han elegido seguir medrando a representar a sus electores. Es más que probable que en la próxima legislatura, ICV-EUA queden reducidos a un partido extraparlamentario.

Los dos grandes beneficiarios son Carod y Piqué. La “bajada del suflé” catalán ha hecho que emerjan dos líderes opuestos y situados en los extremos del arco parlamentario: Carod y Piqué. Esto implica que la sociedad catalana va radicalizando sus posiciones y abandonando a los partidos que, amparados en la moderación, han sido los principales beneficiarios de las redes de corrupción.

Piqué supo transformar la moción de censura en una ceremonia de promoción de la opción del PP, una estrategia legítima y que, sin duda, le ayudará a recuperar los votos perdidos por la política exterior aznarista. Piqué tuvo la habilidad de pronunciar las frases y las palabras que un sector creciente de la sociedad catalana estaba esperando pronunciar y deseaba espetar al presidente de la Generalitat. Piqué habló y habló claro. No es raro que, ante el conflicto que para Mas representaba tener que responder a la moción de censura, haya preferido “aceptar las excusas” de Maragall hechas con la boca pequeña y los dedos cruzados. En cuanto al presidente, apenas balbuceó unos lugares comunes en el imaginario progresista y nacionalista, que intentaban eludir: 1) que un barrio barcelonés se ha hundido por la incompetencia del “gobierno autónomo”, 2) que la Generalitat está bajo sospecha de corrupción y 3) que en estas circunstancias un nuevo estatuto supone alumbrado por los partidos mayoritarios supone un mayor reparto del botín.

De todo esto puede extraerse una conclusión: en marzo de 2005 ya no existe la misma correlación de fuerzas que en noviembre de 2003 cuando tuvieron lugar las últimas elecciones autonómicas catalanas. Ni hay la misma correlación de fuerzas ni siquiera el mismo estado de opinión que hubo el 14-M o en las elecciones europeas. Estos han sido los 15 días que han cambiado Catalunya: urge la convocatoria de nuevas elecciones. Y mal haría Carod si en este momento, no rompiera el pacto tripartito y decidiera apuntillar al toro babeante y herido que ese despojo que gobierna en el Palau de la Generalitat.

La “vía catalana”, la que ZPlus aconsejó a Ibarreche, es esto… omertá, solo omertá y nada más que omertá, eso sí, con buenas dosis de ineficacia en la administración de la cosa pública y grandes ambiciones de que el 3% sobre X se transforme en el 3% sobre 4X. Fórmula maravillosa que encandila a la clase política nacionalista, esto es a las declinantes CiU y PSC. Que este duo de la corrupción ha quedado evidenciado ante la sociedad catalana, es evidente, que la sociedad catalana logre sobrevivirles, ya no está tan claro.

Lo lamentamos, pero cuando en miles de formularios y escritos con membrete oficial de la Generalitat, nos muestre es escudo tradicional de esta institución, muchos veremos solamente éste otro que ilustra este artículo: las históricas y nobles cuatro barras catalanes, trazados con la sangre de nuestros héroes seculares, han sido transformadas en cuatro chorizos…

© Ernesto Milà – infokrisis –infokrisis@yahoo.es

11-M: Primer Aniversario. Ni olvido ni perdón

11-M: Primer Aniversario. Ni olvido ni perdón

Redacción.- Hace un año, los atentados del 11-M encendieron una llama que todavía no se ha apagado. Resulta muy difícil encontrar otro atentado cuyas consecuencias hayan sido tan nefastas sobre todo un país. El fracaso de la Comisión de Investigación y el caos introducido por ZPlus al establecer diferencias entre las asociaciones de víctimas, han supuesto las consecuencias más perniciosas del proceso iniciado el 11-M.

[Para completar la lectura de este artículo se recomienda la lectura de "11-M: Los perros del Infierno" y "La Gran Mentira" que pueden ser adquiridos en Tienda PYRE]

El fracaso cantado de la Comisión 11-M

En nuestro libro “11-M: Los Perros del Infierno”, ya preveíamos que una comisión parlamentaria de “investigación” iba a constituir un doloroso y lamentable fracaso, una muestra de la falta de estatura de la clase política atrincherada en el parlamento. La Comisión inició sus trabajos sin ponerse de acuerdo en qué aspectos pretendía esclarecer, siguió su andadura viendo como el PSOE y sus aliados parlamentarios, boicoteaban cualquier intento de citar ante la comisión a personales imprescindibles para saber lo que había ocurrido y está intentando autoliquidarse, cuando aún no ha servido absolutamente para aclarar ningún aspecto ni posterior, ni anterior a los atentados.

No sabemos ahora mucho más de lo que sabíamos hace un año. Ni sabemos ni siquiera de dónde salió la dinamita, sabemos solamente que una parte –imposible establecer cuánta- salió de una mina asturiana insertada en el centro de una trama en la que confidentes y guardias civiles que no elevaban informes a la superioridad, hacen recaer las mayores sospechas. No sabemos quién fabricó las bombas de las que se sabe que su potencia era superior a la que da la Goma-2. No sabemos dónde se fabricaron las bombas… si bien, alternativamente, se han dado distintas ubicaciones. No sabemos cómo llegó llegar hasta Rabat uno de los terroristas presentes en Leganés. No sabemos cómo fue posible que dos días después de los atentados policías marroquíes aparecieran en España con los historiales inusualmente detalladísimos de los considerados como autores, todos residentes legales y… de los que antes la inteligencia marroquí no había informado antes. No sabemos quien profanó la tumba del GEO Javier Torrenteras. No sabemos, ni el ministerio del interior, tiene la más remota idea de quién diseñó los atentados.

La comisión, no ha querido aclarar ninguno de estos aspectos y se ha centrado en lo que ocurrió entre el 11-M y el 14-M: el PSOE empeñado en demostrar que el PP engañó a la opinión pública. No lo ha conseguido. El PP empeñado en demostrar la pista etarra… que era imposible de demostrar, si bien se han podido saber que en la cárcel los repugnantes asesinos etarras y los no menos repugnantes fundamentalistas islámicos, tenían relaciones entre barrotes.

Ni un solo miembro de la comisión ha hecho méritos para destacar, ni uno solo ha realizado preguntas que tendieran a aclarar algo más que lo que a cada partido le interesaba aclarar.

De la “comisión” al “comisionado”

Tuvo razón Pilar Manjón en su comparecencia ante la comisión pidiendo explicaciones a tanta incompetencia. Manjón pidió una nueva comisión… y ZPlus le dio un comisionado.
Algo inútil por que ya existía una “Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo” que funciona con soltura, experiencia acumulada y eficacia hasta ahora no puesta en duda. ZPlus otorgó el rango de “comisionado” a Gregorio Peces-Barba un socialista histórico crepuscular, alejado desde hace más de una década de la política activa y que procede del submundo universitario que apoyó silencioso los desmanes del felipismo. De esos socialistas que hasta muy avanzada la democracia no levantó su voz para condenar el terrorismo etarra.

El nombramiento obedecía a un desesperado intento de romper el frente unido de las víctimas del terrorismo, para favorecer luego un entendimiento con los nacionalistas vascos. A partir del “comisionado” ya tenemos a “víctimas” y “afectados”, muertos por ETA y muertos del 11-M. Víctimas de “derechas” y “afectados” progresistas. Parece increíble que un gobierno haya sido capaz de utilizar a los muertos de unos y de otros para sus maniobras políticas más rastreras e infamantes.

A partir de su comparecencia parlamentaria, resultaba claro que era mucho más rentable, “tutelar” a Pilar Manjón que dejarla que expresara autónomamente sus opiniones. Era imprevisible y, desde luego, a partir del desenlace de la comisión de investigación, se trataba de mantenerla calla, o al menos, controlada.

Las celebraciones del primer aniversario

No parece que un festival musical fuera el evento más adecuado para un día que no era sino de dolor, recuerdo e interrogantes. Dolor de los familiares de las víctimas; recuerdo de todo un país que ni perdona ni olvida y interrogantes formulados al poder político.

Aún así, Pilar Manjón prosiguió esta tarea hasta que, finalmente, voces próximas a Interior, desaconsejaron el espectáculo no fuera que se produjeran incidentes notorios: resultaba previsible que los asistentes del PP y del PSOE se enfrentaran, especialmente a la hora de escuchar los mensajes de los “intelectuales” que, con Saramago a la cabeza habrían dicho cualquier cosa políticamente correcta.

No se entiende exactamente el por qué la Manjón se opuso a algo tan razonable y mesurado como el que las campanas de las iglesias madrileñas sonaran al unísono. Da la sensación de que implicar el “sonido de la Iglesia” en la celebración contribuyera a hacer visible la influencia que todavía tiene la Iglesia en la sociedad española, algo que el PSOE se esfuerza por negar y desdecir.

Lo absolutamente imperdonable, a la postre, es que el PSOE ha intentado politizar la asociación de afectados por el 11-M y… lo ha logrado. Pilar Manjón, en buena medida, se ha dejado politizar, no ha sabido huir de la tutela del PSOE o bien, ha aceptado esta mediatización de buen grado.

La “cumbre antiterrorista”

El gobierno ZPlus pensaba que la convocatoria del congreso mundial antiterrorista en Madrid, lograría realzar su papel internacional y sería uno de los eventos cruciales del primer Aniversario de los atentados. Pero, una vez más, hemos asistido a un fracaso lamentable.

De los 80 jefes de Estado invitados, solo una mínima parte ha respondido. Las ausencias han sido notables: ninguno de los grandes “aliados” de ZPlus en Europa han asistido (ni Chirac, ni Schöeder), por supuesto, los EEUU no han enviado más que a un representante de tercera fila (el fiscal general). El fracaso ha sido notorio.

Pero entre las presencias más indeseables e insultantes, para nuestro país y especialmente para los muertos el 11-M, ha sido la del sátrapa marroquí, Mohamed VI. Resulta increíble que este portento de trasgresor de los derechos humanos y políticos de su pueblo, era mezcla de JuanCarlosI-Zapatero-Rouco, que une en su cabeza el doble poder político y religioso, príncipe de los creyentes y rey del Magreb, de donde han procedido absolutamente todos los terroristas detenidos en relación a los atentados, esté estos días tan duros entre nosotros.

Este es un buen momento para recordar:

1) que Marruecos no ha facilitado información previa -que tenía en su poder- sobre las vinculaciones de los considerados como responsables del 11-M con el islamismo radical.

2) que Marruecos no ha hecho absolutamente nada en el último año por detener la invasión de pateras que se está produciendo en Canarias y el sur de España, que se niega pertinazmente a cumplir los acuerdos firmados sobre repatriación de inmigrantes.

3) que Marruecos no ha hecho absolutamente nada para cortar las exportaciones masivas de haschish a España que, cada año siguen creciendo, que no obstaculiza en absoluto la conversión del valle del Rif en la principal zona de cultivo de droga a nivel mundial.

4) que Marruecos en todo este último año no ha hecho absolutamente nada para compensar de una forma u otra, los destrozos ocasionados por sus súbditos el pasado 11-M y ni siquiera ha accedido a detener a uno de los máximos implicados que circula libremente por las calles de Tánger.

Este es el jefe de Estado más significativo de los que asisten a la cumbre antiterrorista de Madrid… este es el respeto que el gobierno ZPlus tiene por las víctimas del terrorismo y por el pueblo al que pretende gobernar.

11-M-05: ni olvido ni perdón

Olvidar lo esencial de lo que ocurrió el 11-M es algo que no podemos permitirnos, so pena de que nos vuelva a ocurrir una tragedia de dimensiones semejantes.

El 11-M hubo un verdadero golpe de Estado que se tradujo en su dimensión electoral el 11-M. Este golpe de Estado consistió en cometer un gigantesco macroatentado que unido a las mentiras difundidas por la SER y por la militancia socialista de base, provocara artificialmente un vuelco electoral. Alguien juzgó que el fin (la subida al poder de ZPlus de cuyas carencias, un año después no creemos que nadie albergue las menores dudas, ni siquiera sus partidarios más acrisolados), valía los medios (la muerte de 192 personas y el trauma nacional que siguió y que todavía persiste).

No hay la menor duda de que la investigación posterior evidenció la existencia de una trama islamista cuyo fanatismo se centraba en nuestro país, en la recuperación de Al-Andalus para el islam. En estos momentos, casi 200 islamistas radicales se encuentran en prisión acusados de complicidad en distintos delitos y tramas. Esperemos y deseamos que la justicia no tarde en sustanciar responsabilidades que, en algunos casos, ya se demoran excesivamente.

No hay la menor duda, tampoco, de que si bien el terrorismo islamista pudo estar detrás de los atentados, carecía de talla y entidad suficiente como para poder realizar el análisis político necesario para fijar la fecha del 11-M como la más adecuada para golpear. Dejando aparte que, técnicamente, tampoco se han encontrado entre los detenidos, ni entre los muertos –a pesar de que el “muerto siempre se come el marrón”- técnicos con conocimientos suficientes como para multiplicar el poder destructivo de la Goma-2, tal como se hizo.

Así pues, todos los interrogantes que planteamos en “11-M: Los perros del infierno”, absolutamente todos, siguen abiertos.

Esperamos que este primer aniversario de los atentados sea una ocasión para la reflexión sobre lo que supone el terrorismo islamista en las sociedad española, sobre las posibilidades de manipulación del terrorismo político y como expresión del dolor de todos los españoles por los que encontraron la muerte en aquella ocasión.

Algunos seguimos queríamos saber la verdad el 13-M y seguimos queriéndola conocer: toda la verdad. Honor a los muertos. Justicia para ellos.

[Para completar la lectura de este artículo se recomienda la lectura de "11-M: Los perros del Infierno" y "La Gran Mentira" que pueden ser adquiridos en Tienda PYRE]

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es