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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Habemus papa: un cónclave corto pero elocuente

Habemus papa: un cónclave corto pero elocuente

Redacción.- Los cardenales han cumplido su tarea tal como se esperaba, de manera rápida. El 264º sucesor de San Pedro tiene nombre, historia y rostro: a las 18:40, Justo en el momento en el que aparecía el cardenal protodiácono empezó a llover. Mal augurio, para los que creen en augurios. Y entonces sonó el nombre de Ratzinger, a partir de ahora, Benedicto XVI, “simple y humilde trabajador de la viña del Señor”. El mundo católico puede congratularse.

Continuismo y ortodoxia previsibles

Resulta difícil valorar las ideas organizaditas y el programa de gobierno de un nuevo Papa, tanto como resulta difícil valorar las de un presidente del gobierno. De hecho, un presidente de gobierno considera que los programas y las promesas electorales están, justo para no ser cumplidas. Y, los programas de los papas no se hacen públicos ni trascienden. Así pues, hay que intuir que Ratzinger al frente de la Iglesia realizará una gestión que dejaba prever su tarea precedente.

Ratzinger ha sido definido como conservador. Tiene fama de dialogante, pero no es, en ningún caso, alguien que esté dispuesto a dialogar sobre la doctrina. Es un duro en materia teológica y de fe. Es un Papa europeo, lo cual es elocuente. En efecto, en nuestra opinión, el catolicismo es inconcebible sin Europa y es precisamente en Europa, en donde el catolicismo tiene que recuperar mucho terreno perdido. El catolicismo alemán está en crisis, quizás mucho más amplia que en otros países europeos, incluida España. Es posible que la elección de Ratzinger haya estado dictada por la necesidad de afrontar la crisis del catolicismo europeo.

Los Hans Küng y demás teólogos “progresistas” alemanes, han calificado desde siempre a Ratzinger como “el gran inquisidor”. Sus declaraciones contra la homosexualidad y el aborto, son suficientemente elocuentes. Prefecto de la “Congregación para la Doctrina de la Fe”, Ratzinger no tiene intención de encender hogueras, pero tampoco la de transigir en cuestiones doctrinales. En ese sentido Hans Küng, la teología de la liberación y los sectores “progresistas”, lo van a tener duro. Han sido esos mismos sectores los que difundieron el rumor de que había sido miembro de las Juventudes Hitlerianas.

Hay que recordar que Ratzinger durante su período como profesor generaba entusiasmo entre sus alumnos. Estudiantes de otras facultades y países, acudían masivamente a sus clases. Buen comunicador, sin llegar al dominio mediático de Juan Pablo II, el problema es el margen de maniobra que va a tener.

Los que esperaban un sucesor que flexibilizara las posiciones de la Iglesia ante el sacerdocio femenino, ante la homosexualidad, ante la sexualidad, ante el uso del preservativo, ante el aborto, etc, no van a sentirse muy satisfechos que digamos. Pero el problema no es ese, el problema de fondo es que algo tiene que cambiar en la Iglesia para que sea viable en los próximos años. Y el primer problema de todos es de qué manera va a engrosar su “parque” de pastores. Porque faltan vocaciones, la edad media del clero en Europa es excesivamente alta y la Iglesia crece en Asia y Africa, pero se repliega en el resto de continentes. En Asia tienen excesiva “competencia” por parte de otras escuelas religiosas y África pesa muy poco.

La clave de bóveda del pontificado de Ratzinger tendrá a Europa como centro. Será en Europa donde en el próximo lustro se dirimirá el futuro de la Iglesia. Europa es hoy tierra de misiones. Y no terminamos de ver cómo se podrá recuperar el catolicismo europeo pues es aquí en donde el proceso de laicización y materialización ha alcanzado sus más altas cotas.

Una explosión de entusiasmo para hacer meditar a la clase política

Hay algo en lo que debe meditar la clase política por que es altamente significativo. Decíamos que Europa está laicizada y alejada cada vez más del cristianismo. Los viajes de Juan Pablo II fueron seguidos por masas, pero el propio Papa era consciente de que la gente se sentía más atraído –como él mismo dijo- por el cantante que por la letra y la música. Durante el pontificado de Juan Pablo II, la Iglesia europea se batió en retirada, prácticamente en todo el continente. Ahora, le queda poco para tocar fondo. Y la cuestión es que no terminamos de ver qué medidas puede aprobar el nuevo Papa para superar esta crisis.

Pero, aún así, en esta Europa laica e indiferente hacia el hecho religioso, llama la atención la diferencia con la que los medios de comunicación y la propia población, han seguido el breve cónclave, la muerte de Juan Pablo II y la aparición de Benedicto XVI, en comparación a como ven el nombramiento de un nuevo presidente de gobierno. No hay punto de comparación. Los propios periodistas destacados en el Vaticano apenas podían contener su emoción. No digamos el público que estaba presente en la Basílica de San Pedro. El entusiasmo por el nuevo Papa no tenía nada que ver con los aplausos que prodigan los militantes de un partido cuando su líder es elegido presidente.

En tiempos de crisis como los que vivimos, la política ya no cubre las expectativas de la población. La falta de escrúpulos de la clase política, su oportunismo, su bajeza cultural, sus vaivenes, su capacidad para tolerar las corruptelas, lo previsible de sus opiniones y criterios, hacen a la clase política como particularmente odiosa y despreciable. Se la vota, pero no se la admira, se la soporta porque no hay nada que sea capaz de sustituirla. Pero, a fin de cuentas, la población lo que desea son líderes y en todo líder auténtico, en el fondo, hay también un liderazgo espiritual. Y, en el fondo, a la población le importa poco si ese líder es elegido por sufragio universal o por un colegio de cardenales, es decir, por una élite, y, además, son la inspiración del Espíritu Santo.

Comparen lo incomparable. Comparen a ZPlus con Ratzinger. Estudiante de escasa brillantez intelectual el primero y a su media vida con una bagaje cultural tan denso y profundo como un papel de fumar. Provisto de cuatro tópicos con los que apenas puede enmascarar su analfabetismo cultural. Creado por PRISA y perrito faldero de Polanco. Moco oportunista y voluble, fofo en cualquier gesto, en toda declaración, sin resolución, pendiente de las encuestas para adaptar sus juicios a lo que pide “el pueblo”. Compárenlo con Ratzinger: el campesino de infancia y juventud difícil, esforzado en sus estudios, admirado por quienes le conocieron y fueron sus alumnos, hombre de principios, capaz de defenderlos, no con talantes de pastel, sino con argumentos y silogismos. Convencido de que lo que hay que defender es lo que debe y merece ser defendido, no lo que el más miserable grupo mediático nos impone. Aclamado por una multitud reunida en minutos espontáneamente, y no por SMS. En la cumbre de la Iglesia para hacer valer los principios que ha defendido durante toda su vida, no los que le dicta lo políticamente correcto. Cuyos escritos se sitúan en las altas cumbres de la teología católica. Brillante por sí mismo. Reconocido por sus pares y no llegado al poder por carambola de atentado inesperado, más SMS falaces.

La clase política europea puede temer a Ratzinger. No es que vaya a practicar una política de obstrucción, es que, ha sido elocuente en su homilía previa al inicio del cónclave, sobre la necesidad de recristianizar Europa. Y esto, en buena medida, solamente puede realizarse, denunciando los tópicos de la izquierda progresista. En principio los líderes políticos de Europa deberían palidecer ante sus miserias y ante la comparación tanto con Juan Pablo II como ante Benedicto XVI.

Cuando el recuerdo de Juan Pablo II empezaba a enfriarse

Juan Pablo II fue muy consciente de que no pudo frenar la descristianización de Europa, sellada en el proyecto de la constitución europea. El Papa muerto era muy consciente de que había contribuido en gran medida en acabar con el comunismo, pero había fracasado en limitar los destrozos del capitalismo. No consiguió que el capitalismo rectificara sus posiciones más extremas y reconociera la necesidad de un régimen de justicia social. Esos fueron los grandes fracasos del papado anterior.

En este sentido, el continuismo encarnado por Benedicto XVI, es la mejor opción que podía haber adoptado la Iglesia: se continúa aquello que no se ha concluido.

Cuando escribimos estas líneas, apenas hace una hora que se ha conocido la noticia de la elección del nuevo Papa. En ese tiempo, las reacciones han sido suficientemente elocuentes: el pueblo católico ha aceptado entusiasmado la elección, los que aplaudieron a Juan Pablo II, han aplaudido con el mismo entusiasmo a Benedicto XVI. ¿El resto? La preocupación ha sido notable entre la progresía y entre los sectores progresistas de la Iglesia que no van a tener ni revisión del celibato sacerdotal, ni una “democratización” de la institución, ni una revisión de la doctrina sobre el aborto o la homosexualidad. Ladren, luego la Iglesia cabalga de nuevo.

Ahora bien, el siglo XXI no va a ser como el XX. El proceso de materialización y laicización de la sociedad está demasiado avanzado como para pensar que la batalla del nuevo pontificado se va a librar en un terreno favorable para la Iglesia. Todo lo contrario: la racionalidad nos dice que en los próximos años, salvo que se produzca una situación inesperada, la Iglesia Católica va a afrontar una situación muy difícil, especialmente en Europa. Y no vemos cómo puede remontar la crisis que vive en Europa.

Pero hay algo bueno en todo esto: al menos, los progres, esta noche tendrán la seguridad de que en el Vaticano hay alguien que se va a oponer con fuerza a sus orientaciones. Hay que celebrarlo. La lluvia que hizo su aparición en el momento de aparecer el nuevo Papa es elocuente: mal augurio… si, para el progresismo.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Euskal Herria… no va bien. Balance postelectoral

Euskal Herria… no va bien. Balance postelectoral

Redacción.- Las elecciones del 17-A, deberían de haber hecho despertar de su paranoia nacionalista a Ibarreche. En los próximos días se verá si el lendakari mantiene un mínimo contacto con la realidad o si sigue instalado en la utopía mesiánica. El Estatuto Vasco tiene ya 25 años, pero las más altas cuotas de autogobierno de una región en Europa, no han servido para resolver la “cuestión vasca”. De hecho, hoy está peor que nunca. La situación generada en el País Vasco es nueva. Vale la pena analizarla con calma. Esta es la primera contribución.

La lengua vasca… peor que nunca, pero más subvencionada que nunca.

En los últimos 10 años, la autonomía vasca se ha gastado –atención al dato- un BILLON de pesetas en la promoción del euskera. Hubiera sido imposible invertir tanto dinero en una partida tan poco rentable. Es cierto que la cultura no puede medirse en términos de rentabilidad económica, pero lo que tampoco puede hacerse es cultivar la lengua vasca como forma de barrenar la unión con España y justificar el independentismo. Ese ha sido el error del PNV: utilizar la lengua como arma arrojadiza y como ariete del nacionalismo.

El resultado no ha podido ser peor: hoy el euskera es obligatorio para acceder a la administración vasca, existe una “inmersión total” en la lengua vasca en la enseñanza… pero, la situación del euskera es lamentablemente, peor que nunca. Algunos datos evidencian el fracaso nacionalista en la gestión de su propio patrimonio cultural.

Solo son vascoparlantes uno de cada cuatro vascos. Salvo en los valles de Guipúzcoa y en las zonas pirenáicas de Navarra, el vascuence se bate en retirada en las zonas urbanas. El horror del gobierno vasco ha sido absoluto cuando las estadísticas han demostrado que, incluso los que adoptan por la inmersión lingüística en vascuence, al llegar a los 25 años, dejan de hablar esta lengua, incluso dentro de su propia familia y en su círculo de amistades y se adaptan a la lengua castellana.

Los motivos para expresar esta actitud son muchos, pero el gobierno vasco no los ha hecho públicos. Mientras que, el joven y adolescente tiende a adoptar actitudes rebeldes y es el producto de una enseñanza tendenciosa y altamente ideologizada en sentido antiespañol en las ikastolas, cuando alcanza cierta madurez, tiende a ver las cosas de otra manera. El nacionalismo, en la mayoría de seres normales, se cuya con la edad y los viajes. A los 25 años, los jóvenes educados en el “odio a España”, moderan sus posiciones y abandonan bruscamente la cruzada antiespañola.

La TV vasca ha debido de construir un canal completamente en lengua española si quería sobrevivir en la dura lucha de las audiencias. Para colmo, algunos programas que han logrado pasar los férreos controles ideológicos del PNV, ridiculizan la actual situación vasca: esa familia en la que un hermano es policía autónomo y el otro “niño de la gasolina”, sin ser hilarante, evidencia el drama de las “dos españas” en versión vasca. O esos esquetchs sobre el amor homófilo que nace entre el policía autónomo y el “niño de la gasolina”, es suficientemente elocuente sobre la desmesurada tasa de homosexualidad que hay en aquella zona.

Para colmo, en la última legislatura del parlamento autónomo, se produjeron la mitad de intervenciones en lengua vasca que en la legislatura anterior. Esto, sin olvidar, que en las ruedas de prensa convocadas por las distintas fuerzas políticas vascas, incluidas las nacionalistas, la lengua española domina ampliamente.

En los años 60, existía ya la Academia de la Lengua Vasca y se publicaban revistas y semanarios en vascuence. Existía una inmigración interior, pero la cultura vasca estaba aguantando bien el tirón sin necesidad de estar subvencionada. No faltaban grupos folklóricos vascos, e incluso los hogares de la OJE vasca tenían su rondallas en donde ejecutaban piezas tradicionales del cantoral vascuence.

La diferencia entre una cultura subvencionada y otra viva, es que la segunda no precisa estar constantemente en el pulmón de acero, cuidada como una especie en vías de extinción y encerrada en el parque temático-autonómico. Una cultura viva, es una cultura popular. Una cultura subvencionada es –suele ser- una cultura de partido. Una cultura al servicio del nacionalismo que vive de ella. Porque nos equivocaríamos si achacásemos solamente a mala gestión, el haber dilapidado un BILLON de pesetas en la promoción de la lengua vasca. También aquí hay mucho de corrupción y un saqueo sistemático de los fondos públicos. Una vez “el patriotismo es el último refugio de los bribones”.

El tiempo se ha acabado para el nacionalismo

Un buen día de diciembre, Ibarreche volvió al Pais Vasco con su plan bajo el brazo. Había sido rechazado por el parlamento del Estado. Volvió y decidió convocar elecciones anticipadas. El lendakari demostró que era de los pocos gobernantes capaces de adelantar unas elecciones, por el mero placer de perderlas. Hay que decir, que las encuestas –especialmente, las del gobierno vasco- les eran ampliamente favorables. Lo que demuestra, en primer lugar, que las encuestas hechas por los amigos, tienden siempre a contentar al que las paga; y, en segundo lugar, que el miedo a evidenciar una opinión política no nacionalista, sigue siendo grande en el País Vasco. De hecho, en las encuestas realizadas ayer a pie de urna, solamente 1 de cada 20 vascos reconocían haber votado al PP y en las encuestas telefónicas realizadas antes, se daban análogas proporciones cuando se preguntaba por lo que habían votado en las anteriores elecciones…

Ibarreche volvió al País Vasco, con la decisión de imponer a Madrid el “ámbito de decisión vasco”, el único que para él contaba. Además, estaba persuadido de que ZPlus tragaría lo que hiciera falta; su instinto nacionalista le decía que ZPlus tiene la mandíbula blanda y había comprobado directamente que carecía de ideas. ZPlus le “aconsejó” la “vía catalana”, justo en el momento en el que esa vía quedaba evidenciada ante el electorado por culpa de un 3% pronunciado a destiempo por Maragall a causa de su lamentable y permanente estado de confusión mental en el que vive, saltando por los aires. Así que Ibarreche estaba tranquilo. ZPlus no tenía redaños suficientes como para oponerse al plebiscito y oponerse al nuevo estatuto.

Ibarreche olvidaba lo esencial: que las encuestas menos favorables, indicaban que apenas un tercio de la población vasca estaba por la independencia y que, de hecho, apenas un 14% tenía una vaga idea de lo que era el “Plan Ibarreche” y que, a fin de cuentas, la inmensa mayoría, opinaba que el Estatuto había funcionado, así que no se veía muy claro ese énfasis en cambiarlo.

Además Ibarreche olvidó analizar el voto nacionalista. Fue así como se engañó en cuanto a su naturaleza. Se trata de un voto, fundamentalmente agrario, propio de algunos barrios capitalinos y de zonas rurales. Por lo demás, ese voto está muy desigualmente distribuido y, solamente pueden considerarse “vascas” en sentido estricto, buena parte de la provincia de San Sebastián y los valles pirenaicos de Navarra… que ni siquiera forman parte de la Comunidad Autónoma Vasca. En Alava, el nacionalismo tiene una implantación muy superficial y en Bilbao se bate ampliamente en retirada. Ibarreche, al ver las ikastolas repletas de alumnos, pensó que iban a ser futuros votantes nacionalistas y, en cualquier caso, tras una estancia entre los “chicos de la gasolina” pasarían a ser “vascos de estricta observancia”, esto es, nacionalistas. Se equivocó. A los 25 años, los jóvenes vascos, tienen tendencia a modificar sus comportamientos.

El suicidio de ETA

Luego estaba ETA. Y decimos “estaba”, en pasado. ETA es un cadáver que ni siquiera tiene capacidad para autoescanear dónde están los topos que desde hace cinco años no dejan que un comando esté operativo más de un mes. Hace ya meses, en nuestro libro “11-M, los perros del infierno”, nos hicimos eco de las información recogidas insistentemente en distintos medios: los topos de ETA están en la cúpula de ETA; el pacto es: “tu me ayudas a cortar las uñas a tu propia organización y yo dejo que te evapores con el tesoro de ETA”. Ese tesoro es notable: son los fondos reunidos durante cuatro décadas de atracos y extorsiones. Es demasiado fácil saber quien es el topo de la seguridad del Estado dentro de ETA: fíjense, simplemente, en quien no está detenido y cómanse a su salud un filete de Ternera…

No se le puede reprochar al topo su falta de convicción en la estrategia de ETA. Lo único que le queda es liquidar a la organización, sin quemarse a sí mismo. Sea como fuere, ETA, en tanto que organización terrorista, está muerta y enterrada. Queda su “frente político”. Los resultados de ayer dicen que se encuentra en el mejor momento: ha roto su propio techo electoral y con una sigla nueva ha sido capaz de recolectar 9 diputados. Error: esos diputados y esa sigla son una muestra de la crisis del “frente político” de ETA.

En efecto, es muy distinto el margen de maniobra de una sigla que se llame “unidad popular”, “Herri Batasuna”, que el de otra que se llame “Partido Comunista”. Un pacto entre HB y el PNV, podría haber sido viable. De hecho, lo fue en Lizarra, pero ¿se atrevería Ibarreche a pactar con un Partido Comunista sin que los mentores del nacionalismo moderado, católicos, capitalistas y conservadores, le excomulgaran?

ETA ha vivido demasiado, gracias al balón de oxígeno que siempre le propinó el nacionalismo y gracias a la torpeza de la que hicieron gala los distintos equipos de interior durante el anterior período socialista, portento de errores, enormidades, crímenes y expolios. Pero el férreo marcaje que realizó la seguridad del Estado a partir de 1992 y de 1996, la dispersión de presos que ha sumido en la desesperación a los más duros de la banda, el Pacto Antiterrorista, la conjunción de un machaque policial y legislativo, terminó como era de esperar: con traiciones, delaciones, defecciones y errores infantiles.

ETA ha muerto. Esperamos que dentro de 20 años, los últimos etarras encarcelados den testimonio con su ejemplo de que los crímenes se pagan dentro de una sociedad democrática y que su estancia en prisión recuerde el fin que espera a los que osan asesinar y atentar contra lo más sagrado que puede tener una persona: la vida.

El problema para Ibarreche y para el nacionalismo era que, mientras existía ETA, ellos podían aparecer como la moderación. Era mejor la moderación que el radicalismo, así que “unos golpeaban el árbol y otros recogían las nueces”. Ahora nadie golpea el árbol, pero el nacionalismo quiere recoger las nueces. Y es ZPlus el que creen que puede dárselas.

ZPlus: no es la solución, sino gran parte del problema

Nicolás Redondo Terreros decía ayer: “el problema es que el PSOE no ha aprendido a hablar con el PNV”. Tenía razón. El nacionalismo es una forma de romanticismo irracional. Tenderle la mano es arriesgarse a ser malentendido. Para el nacionalismo, cualquier propuesta de sentarse a negociar es una muestra de debilidad. No digamos en el caso de ZPlus, quintaesencia misma de la debilidad, y arquetipo de la cobardía más acrisolada.

En diciembre, con el lendakari vencido y cabizbajo, le faltó tiempo a ZPlus para “tenderle la mano”. Ahora, el lendakari no tiene otra alternativa más que aceptar esa mano. Va a ser esa mano la que le salve del hundimiento final. Si el vencedor de estas elecciones es el PSE, falta saber cómo va a gestionar esa victoria. El zorro Ibarreche está estudiando en estos momentos cómo avanzar gracias a la ovejita ingenua de ZPlus. Por poco sentido que le quede de la realidad, Ibarreche debe saber a estas horas, que su plan, como mínimo se va a retrasar 4 años. Así que todo su problema consiste en cómo avanzar aunque sea unos pasitos más adelante en relación a la situación actual.

Las simetrías electorales solo le dan una opción: pactar con el PSE. Al menos, habrá que reconocerle astucia. Si pacta con el PCTV, evidenciará, fanatismo y alteraciones psíquicas graves. Si intenta resucitar el tripartito que gobernó hasta ayer, nadie tendrá duda de que está instalado en el irrealismo más absoluto. Así pues, el pacto que se impone el PNV-PSE.

En las actuales circunstancias, resulta difícil ver de qué manera puede concretarse ese pacto de gobierno. El PSE aceptará la reforma del Estatuto, alardeando de que el PNV ha aceptado el “Plan López”, mientras que el PNV, al conseguir arrancar la definición del País Vasco como “Nación”, podrá alardear de que están más próximos a la independencia que ayer. Pero, la reforma del Estatuto implica muchos más puntos de polémica y, aunque el PSE vasco tenga “hambre atrasada” de gobierno, corre el riesgo de que le ocurra algo parecido a lo que ha vivido IU en los últimos cinco años, cuando cualquier frase de Madrazo (hoy, políticamente, fenecido, el pobre lumbreras) suponía la pérdida de unos cuantos cientos de votos en el resto del Estado.

Algunos socialistas vascos, recuerdan la anterior coalición PNV-EA-PSE, con cierta moriña… Si, pero la situación actual es muy diferente. En aquel tiempo, el nacionalismo aceptaba la constitución y el estatuto. Hoy lo cuestionan. En aquel tiempo, ETA era fuerte. Hoy es un despojo. Entonces gobernaba en Madrid un estadista de proverbial mala uva y reconocida astucia. Hoy, en Madrid gobierna un moco fofo, con pocas ideas y menos carácter. Porque ZPlus no es la solución: sino, en estos momentos, en los que vencer al nacionalismo (terrorista o no), es posible, ZPlus se obstina en hacerle el boca a boca, abalanzarse hacia el teléfono y felicitar al lendakari en funciones, tendiendo su mano y bajándose los pantalones en el mismo gesto.

Y hay otro problema: en los años 80, el nacionalismo albergaba esperanzas en que una colusión entre el terrorismo y el proceso de vasquización cultural de la sociedad vasca, terminarían generando un tejido social nacionalista, perfectamente arraigado en la sociedad vasca e irremplazable.

Ya hemos visto que esto no ha ocurrido. La lengua vasca está atravesando una crisis muy superior a la que vivía en los años 60, cuando todavía existía una sociedad tradicional vasca, la de siempre, la de “Dios y Leyes Viejas”, leal hacia el Estado Español, vasca pero no nacionalista, orgullosa de su raza y de su cultura, pero sin discutir su lugar en la “casa común española”. Una vez desaparecida esa sociedad (a causa de la irrupción de la sociedad tecnoburocrática, del proceso de mundialización, etc.), la cultura vasca se extingue y no hay subvención alguna que la salve del mismo riesgo que corre el lince español, la desaparición.

La decepción electoral nacionalista, el fracaso de la vasquización de la sociedad, el rechazo explícito al Plan Ibarreche, la escasa euforia que suscita la aventura independentista y su inviabilidad en la Unión Europea, deberían hacer reflexionar a los dirigentes del PNV. Dudamos que eso ocurra. Estamos persuadidos de que se limitaran a pactar momentáneamente con el PSE, esperando mejorar posiciones para atacar en breve.

Excluiríamos, de partida, una reacción extrema (resucitar Lizarra mediante un pacto PNV-PCTV), inviable en la situación de defensiva estratégica en la que está obligado a situarse el nacionalismo. Pero, claro, que estas apreciaciones solamente valen para gente normal. ¿Puede ser considerado normal el lendakari que ha descrito al País Vasco como el mejor de los mundo, ese lugar idílico en donde todo es verde y pastoril, la más democrática y tolerante de las sociedades, en donde todo el mundo goza y se divierte? No, decididamente, el lendakari es tan anormal como Arzallús, cuya voz patriarcal, ayer, echamos en falta.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

El 17-A: Primer análisis de urgencia

El 17-A: Primer análisis de urgencia

Redacción.- El 17 de abril pasará a la historia por haberse llegado a una situación sin salida en el País Vasco. Con las simetrías electorales surgidas de estas elecciones, la única consecuencia inevitable es un aumento de la inestabilidad en aquella región española. Las tres coaliciones posibles, encierran en sí mismas, un alto grado de conflictividad. PNV ha perdido votos. PSE no ha avanzado lo suficiente. PP ha evitado una caída en picado y los khmers rojos, paleocomunistas vascos, se han superado... Madrazo entra en el basurero de la historia. La sociedad vasca ha resultado todavía más simétricamente cortada al 50%.

El nacionalismo, ¿vencedor?, no, desde luego…

Cuando Ibarreche explicaba con una seriedad pasmosa, y en perfecto castellano, que el “PNV había ganado”, eso valía de cara a los militantes propios… pero no de cara a las simetrías electorales ante las que deberá enfrentarse, irremediablemente. No hay que olvidar, de todas formas, el carácter autista, fanático y obtuso del lendakari. Pero con esos resultados, el proceso de negociación que Ibarreche ofrecerá al Estado Español, estaría condenado al fracaso si hubiera un estadista en Madrid... pero en Madrid gobierna un individuo débil y cobarde, sin ideas y sin proyecto. Si hubiera estadista en Madrid, Ibarreche debería archivar su plan, pero en Madrid no hay gobierno digno de tal nombre. Ibarreche lo sabe y aumentará su presión.

El PNV no puede darse, en ningún caso, por satisfecho del resultado electoral. El nacionalismo retrocede en su conjunto. Mientras que en los años 80, dos terceras partes de la cámara eran nacionalistas, hoy el voto nacionalista sigue ruralizándose y descendiendo en cifras absolutas. Para colmo, hay dos datos significativos: el aumento de la abstención que ha incluido a 1/3 del electorado y el aumento inesperado del voto batasumo.

A partir de ahora, Ibarreche va a experimentar la realidad de las cifras: el electorado no ha refrendado su “plan”, ha perdido 148.000 votos. Todo lo contrario. No han logrado incorporar lo esencial del voto batasuno. No han logrado conquistas a sectores del PSE, ni mucho menos recuperar al electorado joven. Los resultados son un golpe para Ibarreche.

En el “bloque constitucionalista”, los resultados han sido, poco más o menos, los mismos que hace cuatro años. El PSE pasa a sustituir al PP como “segunda fuerza”, pero, el PP ha aguantado el golpe y dista mucho de haberse desmoronado. Por lo demás, el PSE ha ascendido… a costa de desfigurarse interiormente, prometer A (que no habrá referéndum, Pachi López dixit) y no-A (que antes de dos años habrá referéndum, ZPlus dixit) al mismo tiempo. Al lado de estas cifras, los 15 escaños del PP son, al menos, escaños de una opción clara e incontrovertible.

Electoralmente, las urnas no han derrotado al PNV, al que han derrotado completamente es al plan Ibarreche y a su lendakari, el cual, a partir de ahora, se enfrenta al hecho consumado de que ya no va a poder sacar adelante su plan, como no sea gracias a los votos “comunistas” o a un acuerdo con los socialistas.

Cualquiera de las dos opciones es perfectamente posible e Ibarreche optará por una u otra a fin de hacer olvidar su fracaso. Pero si bien HB era una fuerza “patriótica”, aparentemente más “nacionalista” que “comunista”, al “partido comunista de las tierras vascas” le traiciona su nombre que, junto a sus líderes, tienen una imagen tan atractiva como “sendero luminoso”, los “khmers rojos” o la guerrilla maoísta nepalí… A Ibarreche le va a ser difícil para que el capital vasco acepte un pacto con esa gentuza.

No hay un despegue del PSE en relación al PP. Los 18 escaños que ha obtenido, distan mucho de la expectativa de despegue que tenía ZPlus en el País Vasco. El electorado no ha apoyado al PSE, tanto como este partido hubiera deseado para poder tirar adelante el “Plan Pachi” o para que el “talante” de ZPlus hubiera recibido su primera confirmación electoral.

Desde “Madrid”, ZPlus dará la consigna a los socialistas vascos de que intenten pactar con Ibarreche. O de lo contrario, peligra el acuerdo con ERC y la estabilidad del gobierno catalán. El problema es cómo va aceptar el electorado socialista del resto del Estado un acuerdo de este tipo que sacaría a Ibarreche de la crisis con la que se va a despertar a partir de mañana.

Las simetrías electorales hacen que parar gobernar, Ibarreche precise 37 escaños. Le faltan 8. Estos 8 pueden salir solamente de una coalición con los “comunistas vascos” o con los “socialistas vascos”. La primera opción va a ser malentendida incluso por los propios nacionalistas vascos. La segunda puede hundir en la miseria a los socialistas fuera del País Vasco. La tercera -seguir como hasta ahora- le aportará solo inestabilidad.

Neguri mira mal todo lo que huela a “comunismo”. Incluso al “comunismo vasco”. Así pues, hay que pensar que los padres-patrones del PNV van a ser más proclives a un entendimiento con los socialistas. En el fondo, lo que proponía Pachi López supone el corte de una nueva rodaja del salchichón a la vinculación del País Vasco con el Estado español. Cuando el Plan Pachi defiende que el “País Vasco es una nación”, está claro que se está más cerca de la independencia de lo que se está hoy. Ibarreche, se va a resignar a avanzar un poco más despacio de lo previsto. Por lo demás, la entrevista hace un mes entre ZPlus e Ibarreche, es suficientemente elocuente de por donde van las preferencias. El coste que esto va a tener para el socialismo español, va a ser incalculable, incluso dentro del propio pesebre socialista.

Socialistas suben, pero no tanto como para jugar un papel decisivo

El PSE ha avanzado. Ha ganado votos, especialmente en las ciudades industriales vascas, ha recuperado el voro obrero que perdió en los 90. En bilbao y San Sebastián ha subido 5 puntos. Es el único partido que ha subido en votos: 20.000, demasiado poco como para despegar del PP.

Con estos resultados Pachi López no puede aspirar a ser lendakari, ni mucho menos a ofrecer una alternancia al PNV. El drama de los socialistas es que su victoria es pírrica y que, a pesar de haber subido en votos, no ha subido lo suficiente como para que sea evidente que “el cambio tiene credibilidad” tal como decía López en su primera alocución después de saberse los resultados.

El derrotado en estas elecciones no es vasco. Se llama ZPlus y su política de mano tendida no ha logrado la credibilidad suficiente de los sectores españolistas vascos que no han huido del PP… sino que solamente ha convencido a los nacionalistas dubitativos.

PP, baja, pero no tanto como para considerarse derrotado

El PP ha perdido 20.000 votos. No está claro que los haya ganado el PSE. Los nuevos votos del PSE han procedido, en buena medida, de antiguos votantes del PNV, centristas y poco entusiasmados con el Plan Ibarreche. Los antiguos electores del PP que no han repetido voto, han engrosado la bolsa de la abstención. María San Gil ha hecho una buena campaña y remontado en apenas 15 días lo que las estadísticas le auguraban. Por que las estadísticas preveían un derrumbe irremediable del PP, lo que quiere decir que el “voto tapado”, es decir, la gente que no es sincera en las encuestas, sin duda por miedo, es muy superior a lo que las constantes de corrección aplicadas por los estadísticos han aplicado.

Pero los votos recibidos por el PP son votos de contención del nacionalismo y no van a ser votos de gobierno. El gran éxito personal de María San Gil es precisamente haber contenido al PSE y evitado que el “surpasso” fuera demasiado evidente. Contrariamente a lo que opinaba Pachi López, el resultado evidencia la polarización de la sociedad vasca. Sigue existiendo la misma polaridad de hace 4 años, solamente que con un tercio de abstención y con una todavía mayor simetría y equidistancia de hace cuatro años.

No hay que perder de vista las condiciones absolutamente lamentables en las que los candidatos del PP deben de operar en el País Vasco. La violencia psicológica y, frecuentemente, física del nacionalismo, sigue presente, especialmente en Guipúzcoa. Los candidatos del PP han sido constantemente hostigados. Sin olvidar que tanto ellos como el PSE, han tenido que pagar un tributo de sangre.

Por todo ello, si bien el PP retrocede, desde luego, no se hunde y evidencia que su estructura resiste y resiste bien los ataques propinados desde todos los frentes.

El “Partido Comunista de las Tierras Vascas”

El que, a estas alturas, exista un “partido comunista”, demuestra que el, eufemísticamente llamado “movimiento de liberación nacional vasco”, sigue siendo lo más parecido a los “khmers rojos” en versión vasca. Después de treinta años de presentarse como una mezcla de patriotismo populista, de ecologismo tradicional, y de nacionalismo de sangre y suelo… resulta que, Herri Batasuna, devenida, EH y, finalmente, “partido comunista de las tierras vascas”, no es más que una opción arqueológica, marxista, paleocomunista… tal como algunos sosteníamos desde siempre.

Los “chicos de la gasolina”, los “khmers rojos” de boina y txacolí, tienen el seguimiento del mismo electorado que cuando se presentaban como defensores de la tierra y del RH vasco. Dudamos de que en el País Vasco haya tanto partidario de los “khmers de la boina”. Lo que hay es un porcentaje de irracionalismo, últimos mohicanos de la violencia, a los que les da igual la forma exterior que adopte la coalición: basta con que corra la voz que son “los de ETA”, para que les voten. La ideología, el programa, la sigla, las formas, importan poco.

Y esto nos confirma en que un sector del País Vasco sufre una patología profunda que les lleva a apoyar opciones que en ningún lugar de la Europa civilizada lograrían más allá de unos pocos votos residuales. Lo previsible hubiera sido que el PCTV hubiera acaparado solamente el voto “comunista vasco”, que, es lícito pensar, que hubiera estado muy por debajo de la habitual clientela de HB-EH. Pero no ha ocurrido lo esperado, sino que, el electorado de HB-EH ha seguido con relativa fidelidad la consigna de Otegui, “votar al PCTV”. Otro segmento ha ido a parar al nacionalismo

La esclerosis del espacio abertzale

La “gran esperanza” era Aralar. Los socialistas tenían la esperanza de que el espacio abertzale se remodelara. No hay que olvidar que las siglas del PSE se complementan con las de EE, “Euzkadiko Ezkerra” y no hay que olvidar que este partido surgió de la “Ponencia Otsagabia”, elaborada por Eduardo Moreno Bergarecha (a) “Pertur”, miembro de ETA(p-m), partidario de la reconversión del grupo en partido político. Este partido, finalmente, terminó por fusionarse con el PSE. Este caso, evidentemente, excepcional, ha sido extrapolado por los socialistas que, mentalizados por el vaho etílico de Maragall, creían que era posible que una parte del sector abertzale radical se corriera a posiciones moderadas para terminar formando una coalición con nacionalistas y socialistas, tal como ocurre en Catalunya. De eso nada.

El espacio abertzale se ha reconvertido de la peor manera posible: se ha radicalizado, mientras que el espacio moderado –Aralar- no ha logrado despegar (y si no lo ha hecho ahora, no lo hará jamás). Los “comunistas vascos”, por su parte, no se han dado cuenta de que están en el siglo XXI y que su ideología es un subproducto del siglo XIX.

La fractura vertical en la sociedad vasca

Estas elecciones han confirmado que en el País Vasco es quizás en donde más puede hablarse de las “dos españas”. La sociedad vasca está cortada simétricamente en dos, al 50%. Las piezas intermedias son irrelevantes. Madrazo, después de 4 años de coalición, ha dejado de ser decisivo para la gobernabilidad del País Vasco. Su tiempo ha pasado y no ha conseguido despegar como opción autónoma. Este resultado, sella el fin de Izquierda Unida en el País Vasco y el final personal de Madrazo como “líder”. Nunca más volverá a ser decisivo. Muy pocos lo van a sentir.

Lo que se abre a partir de ahora es una situación de particular inestabilidad política en el País Vasco. Y resulta sorprendente que así sea y que, justo en el momento en el que ETA está derrotada, su organización política vencida y dispersa, el nacionalismo esté más cerca de sus objetivos, gracias a que en Madrid gobierna un presidente débil, cobarde e incapaz. El PNV ha tenido su victoria pírrica y el PSE... justo lo mismo. Habrá que permanecer al tanto de lo que ocurra en las próximas horas, pero todo induce a pensar que PNV y PSE tenderán a entenderse. El problema es ¿sobre qué programa? Y no albergamos la menor duda de que la actual dirección del PSOE, dará la peor solución posible que, en la práctica, supondrá el corte de otra rodaja del salchichón, de ese salchichón que los nacionalistas se han propuesto comerse y que les acerca, cada vez más, a la independencia.

Cuadro resumen de la situación:

Abstención del 31%.

Alava: PNV 8 – PSE 7 – PP 7, PCTV 2, IU 1 – 30% abstención
Vizcaya: PNV 11 – PSE 6 – PP 5 – PCTV 2, IU 1 – 31% abstención
Guipúzcoa: PNV 10 – PSE 5 – PP 3 – PCTV 5 – IU 1 – Aralar 1 – 31%

Total: PNV 29 – PSE 18 – PP 15 – PCTV 9 – IU 3 – Aralar 1
Mayoría: 37 escaños.

Tres opciones:
- PNV + PCTV = 38 escaños -> condición “independencia ya”. Obstáculo: demasiada disparidad entre los dos socios.
- PNV + PSE = 47 escaños -> condición “retirada plan Ibarreche”. Obstáculo: el PSOE puede resentirse a nivel nacional.
- PNV + IU + Aralar = 39 escaños -> condición “adelante plan Ibarreche”. Obstáculo: gobierno en minoría inestable.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La mejor campaña antiabortista: National Geografic

La mejor campaña antiabortista: National Geografic

Redacción.- Debo reconocer con sentimiento de culpa que hubo un tiempo en el que el tema del aborto no me interesaba. No lo veía un tema de actualidad, ni con interés, ni calado político. Rectificar es de sabios y contra más grave es el error, mas alta debe ser la rectificación. Hoy, creo que la lucha contra el aborto es absolutamente inaplazable y adquiere un relieve, cada vez más notable. La película, recientemente comercializada, del desarrollo de un feto desde su concepción hasta su nacimiento, es una buena ocasión para sacar el tema a colación.

Quien conoce la paternidad, suele rechazar el aborto

¿Os habéis fijado en que la mayoría de abortistas son la imagen misma de la esterilidad? El escritor isleño, Baltasar Porcel, me recordó en cierta ocasión que había defendido el aborto “libre y gratuito”, como rezaba la letanía de la izquierda progre y bienpensante en la época… hasta que tuvo un hijo. A partir de ese momento, cuando vio lo que era la vida de un recién nacido, rectificó.

Miro a mis hijos, estudiantes unos, recién licenciados otros, y me pregunto si yo hubiera tenido el derecho a convencer a mi mujer para que abortara. Soy perfectamente consciente de todo lo que se habría perdido: recuerdos, ilusiones, alegrías, trabajos, luchas... Hace veintitantos años, tener un hijo era tan duro como hoy. Una pareja joven nunca suele estar en buena situación económica. Tener un hijo, implica sacrificarse, pero, puestos a sacrificarse, es mejor hacerlo por un hijo que por comprarse un coche o pagar una hipoteca. Si mis hijos no hubieran nacido, me habría ahorrado algunos problemas, pero sin duda, hubiera perdido momentos inolvidables.

Realizado este exordio previo, personal y subjetivo, es hora de abordar el problema desde una perspectiva más universal y objetiva.

Hay algo siniestro en el abortismo…

El problema de los abortistas es que o bien son, como decía, la imagen de la esterilidad, o lo que es peor, han fracaso en su tarea de padres, o no han sabido ser padres. No puede extrañar que, frecuentemente, el abortismo vaya ligado a los movimientos de “liberación sexual”, feminitudas, homosexuales y lesbianas. No es raro que así, sea, como si los mancos nos exigieran que todos nosotros nos arrancáramos un brazo para ser como ellos. No poder ser padres, no querer ser padres o haber fracasado en la tarea de padres, frecuentemente genera una reacción contraria a la paternidad que se manifiesta en el abortismo militante. Estadísticamente, se encuentran pocos padres felices y orgullosos de serlo entre las filas de este movimiento.

Alguien que ha atravesado por la paternidad o la maternidad, sabe que al cabo de pocas semanas, el feto empieza a dar patadas en el interior del claustro materno. Es la primera muestra de que “Aquello” está vivo. Insustituible e inolvidable, la felicidad que ese instante genera en los padres. Solamente una sociedad enferma puede aceptar segar aquella vida que, por lo demás, está completamente indefensa.

Los abortistas y sus campañas son, realmente, siniestros. Hay algo de satánico y sombrío en todo ello. A finales de la Edad Media, en los medios satanistas y brujeriles, se generalizaron los sacrificios de niños. Era la muestra de una sociedad en crisis y desintegración, una vez perdido el impulso de los mejores siglos de la Edad Media. En períodos en los que las sociedades gozan de buena salud, los derechos de los mas indefensos, son los que se defienden con más vigor y tenacidad: ancianos, mujeres, niños… La mala salud de nuestra sociedad se evidencia por la violencia contra la mujer, el abandono de los ancianos y las agresiones de todo tipo contra la infancia.

Los imbéciles que se sientan en el ministerio de Justicia han sido capaces de dictar una ley contra la violencia doméstica, que deja de lado a los ancianos y a los niños; todo sea para afianzar la cuota de voto femenino. Acto seguido han dictado otra ley para que los niños superviventes del genocidio que supone el aborto, puedan ser adoptados por homosexuales. Esas mismas instancias no hacen los esfuerzos que corresponderían en la lucha contra la pederastia y la corrupción de menores, ni mucho menos contra la drogadicción, la extensión de los hábitos más deletéreos entre los niños o la pornografía infantil, ni, por supuesto, contra el turismo sexual. La infancia hoy está amenazada desde el momento mismo de la gestación hasta que el joven tiene fuerza suficiente para decir NO, si no es ya demasiado tarde

En este momento, creo que una de las muestras más odiosas de la degradación a la que ha llegado nuestra sociedad, es toda esta ofensiva generalizada contra la infancia y, su punta de lanza, es, sin duda, las campañas abortistas que han pasado al imaginario colectivo de la izquierda y de la progresía, como inseparables de su patrimonio “estúpideológico”. No en vano, en algunas lenguas latinas, la izquierda, es el sinónimo de lo “siniestro”.

La natalidad en peligro: la “conspiración”

El “conspiranoico” es aquel que cree en una interpretación “teleológica” de los acontecimientos políticos y sociales. Cualquier episodio es considerado en función del objetivo que se pretende demostrar. El conspiracionismo antisemita es una buena muestra de esta actitud: premisa primera “Los judíos buscan dominar el mundo”; premisa segunda “Woody Allen y los hermanos Marx son judíos”; conclusión: “luego, Woody Allen y los Marx forman parte de la conspiración”. La mentalidad “conspiranoica”, realiza una selección maniquea de datos, para adaptarlos a su interpretación teleológica (es decir, sólo considera los datos que tienden a demostrar lo que se pretende).

Aun a riesgo de ser considerado “conspiranoico”, me resulta muy difícil considerar que la ofensiva que sufre hoy la natalidad, particularmente la natalidad europea, sea fruto de la casualidad. Si no es una “conspiración”, es, desde luego, la más fabulosa concurrencia de los más diversos acontecimientos que tienden a un mismo objetivo: reducir la demografía europea e invertir la pirámide de población.

Esta “conspiración” cristaliza en cuatro terrenos:

- El terreno biológico.- el semen del varón europeo es cada vez de peor calidad, los espermatozoides vivos son la cuarta parte de hace 20 años, y además tienen menos movilidad. Los casos de esterilidad entre los varones aumentan hasta el punto de haber convertido la fecundación in vitro en el negocio médico más rentables después de la cirugía estética. Mirad en las calles, cada vez veréis a más gemelos: es el resultado de la fecundación in vitro. Determinados productos que revisten el interior de las latas de conserva, se sabe desde principios de los 90, que producen esterilidad en el varón. Por supuesto, nadie ha hecho nada para prohibir su utilización.
- El terreno político-social.- ni un solo gobierno europeo ha adoptado la más mínima medida para proteger la natalidad y la demografía. ¿Cómo? ¿qué la pirámide demográfica se invierte? No hay problema, se importa carne humana del tercer mundo con altas tasas de reproducción y, asunto resuelto. Cualquier régimen que antaño ofreciera una protección decidida a la paternidad, que ayudara a las familias numerosas, es ridiculizado y tachado de “fascista”. Gracias a sujetos como Alfonso Guerra (el hermano menor de Juan Guerra), se abolieron los “puntos” de la nómina, en vigor desde la legislación laboral franquista, es decir, un complemento de sueldo en función de los hijos; las ayudas a la natalidad desaparecieron en 1984, tras el expolio de RUMASA. Ni el PP, ni mucho menos el felipismo, ni menos aún ZPlus, que gobierna especialmente para gays, lesbianas y travestidos, han hecho el más mínimo esfuerzo por estimular la natalidad.
- El terreno económico.- formar una familia es caro, desde el convite de bodas hasta el bautizo del primer hijo... no digamos pagarles los estudios, desde la guardería a la universidad Si a esto se une el encarecimiento de la vivienda, la campaña psicológica que considera “mujer digna” solamente a la que trabaja fuera del hogar, pero se olvida a la madre que se entrega a sus hijos, los educa y se realiza en el ejercicio de la maternidad, tendremos la situación actual. A esto se une la especulación inmobiliaria y la economía especulativa que han hecho del derecho a la vivienda, un lujo. Para criar un hijo hacen falta metros cuadrados, dedicación y tiempo. El “nuevo orden social” actual, no facilita absolutamente ninguno de estos factores.
- El terreno cultural.- este “orden social” hace que el derecho al ocio, al gozo y a la diversión, ocupen un lugar anterior y superior, al derecho a la paternidad. Vivimos un tiempo desviado en el que muchas mujeres deciden no tener hijos por que les aparecen estrías o su cuerpo “se deforma”. En este tiempo, muchas parejas aplazan la cita con la paternidad para cuando “sean mayores, así tenemos tiempo para divertirnos”. La diversión es lo primero. La estética está antes que la diversión. Y, por lo demás, los niños lloran por la noche y requieren atenciones… que culturalmente, las actuales generaciones, educadas en el hedonismo y el egoísmo, formateadas al calor de la telebasura y los valores “progresistas”, no están dispuestos a dar.

El resultado ha sido una caída en picado de la natalidad en Europa. En 50 años, la población de origen europeo será minoritaria en muchos países… europeos. No es ficción, es la triste realidad. ¿Para qué los europeos debemos de preocuparnos por la natalidad si nos van a resolver la papeleta grupos étnicos venidos con la inmigración? En 1999, el número de Mohameds inscritos en el registro civil de Barcelona, fue superior al de Jordis. La Generalitat se sorprendió, pero no adoptó ninguna medida para estimular la natalidad entre catalanes. En el fondo, lo único que les interesa es que los niños chinos, ecuatorianos o magrebíes, hablen catalán.

Si “non e vero” que es una conspiración, es desde luego, “ben trovato”.

La película de Nacional Geographic: alegato antiabortista

El progresismo se nutre de sugestiones irracionales que, termina tomando como verdades indiscutibles. El progresismo determinó que un feto no es “persona” hasta el momento del nacimiento. Por tanto, hasta segundos antes de abandonar el claustro materno, puede ser aspirado y tirado a la basura. Tal es la doctrina del aborto “libre y gratuito”. Total… es un feto. Todos los que hemos sido padres y tenemos la más mínima sensibilidad, sabemos que no es así.

Desde hace tiempo, gracias a fotografías instantáneas, y gracias a ecografías tridimensionales, sabíamos que los fetos soñaban y reían, desde muy temprana edad. Ahora, gracias a la película del “Nacional Geographic”, hemos podido ver todo esto en directo, tecnicolor y panavisión. Sabemos también, que poco antes del nacimiento, el feto, experimenta una sensación de bienestar y felicidad. Sabemos que el feto ríe cuando la madre ríe, que se entristece cuando la madre sufre, que existe un vínculo entre el feto y lo que le rodea desde los primeros meses de gestación.

Antes sabíamos que los fetos arrancados del claustro materno, sufrían y sentían… lo cual no era óbice para que los progres, siguieran hablando de aborto libre y gratuito, como hablaban de frívolas operaciones gratuitas de cambio de sexo o de chutes de botox para mejorar una arruga inescrutable o una operación de alargamiento de pene. Tiene gracia que ecolocos de la vida, preocupados por la superviviencia de una colonia de mariposas de la patata, sean completamente indiferentes ante la masacre generalizada y en permanente ascenso de fetos humanos.

Hay que agradecer a esta filmación del “Nacional Geographic” que nos haya ofrecido este cinta que apunta directamente en la línea de flotación del abortismo más irresponsable.

Antiabortismo y libertad de opción

El aborto puede ser rechazado desde muchos puntos de vista y desde muchos ángulos. A los abortistas les es fácil atacar el punto de vista religioso: ellos no creen en la doctrina católica, ni aceptan las opiniones del Papa, para ellos, la Iglesia es una estructura rígida con un sistema de creencias que se oponen al progreso en nombre del pensamiento mágico… El problema para los abortistas aparece en cuanto se les argumentan razones no estrictamente religiosas, sino sociológicas, políticas y demográficas. Es entonces, cuando dos lógicas distintas chocan y cuando toda la construcción progresista se resiente.

Es posible, incluso, que los realizadores de la película de “Nacional Geographic” sobre el desarrollo de un feto, no sean católicos, pero han aportado las mejores armas al antiabortismo: cuando se miran esos fotogramas, resulta increíble que alguien, por razones “sociales” o “económicas”, puede defender que esa vida sea segada.

Además de las razones válidas para católicos, existen otras muchas razones para el antiabortismo, que pueden compartir quienes no se sienten partícipes de esa religión.

La crisis demográfica es importante. Una especie animal –y el ser humano, tiene una componente biológica que nos sitúa entre los mamíferos superiores- se rige por un principal instinto básico: la supervivencia de la especie que se realiza mediante la procreación. No hay otro sistema. La fecundación in vitro es la última ratio y a ella se acude cuando no hay otra posibilidad. La vía normal es la procreación natural. La diferencia entre el ser humano y el animal, es que, para aquel, el acto sexual, le genera placer, mientras que el animal no es consciente de ese placer por que carece de la percepción de sí mismo.

Mantener el crecimiento demográfico y una pirámide de población aceptable, es básico para la viabilidad de una sociedad. Si una sociedad envejece demasiado (es decir, si su edad media, es demasiado alta) pierde potencialidades vitales. Si una sociedad pierde potencialidades, está condenada a agotarse y desaparecer. Es una especie en vías de extinción. Las etnias europeas están hoy en ese camino a la vuelta de menos de un siglo. Unido a la etnia, va la cultura, la tradición, los valores…

Yo, me niego a que mi etnia desaparezca porque creo que los valores de la cultura europea son los que han hecho los mejores momentos de la civilización desde el mundo clásico hasta nuestros días. Lo lamento, pero no veo ni en el islam, ni en otros sistemas de valores, nada comparable a Europa. Pensar que las etnias europeas pueden desaparecer, supone la peor pesadilla, no sólo para Europa, sino también para la humanidad.

Así pues, el problema demográfico es hoy un problema clave para Europa, anterior y superior a otros muchos problemas e íntimamente ligado a otros (mundialismo, economía globalizada, inmigración masiva, etc.). Y si esto es así, todo lo que favorece a la demografía europea es positivo y prioritario y todo lo que le perjudica es negativo y secundario. El aborto, perjudica a la natalidad y, por tanto, no tiene razón de ser… Esto, por supuesto, sin entrar en consideraciones de tipo humano y ético, como las que se desprenden de la visualización del vídeo de “Nacional Geographic”, o a consideraciones religiosas, irrenunciables para los que se sitúan dentro de la órbita católica que, no lo olvidemos, no es una “religión entre otras”, sino la que corresponde a nuestro entorno cultural e histórico.

La libertad de abortar… ¿qué es la libertad?

El “aborto” no es derecho… O, mejor dicho, es un “derecho negativo”, como el derecho de matar al vecino, o el derecho de violar a una mujer. La libertad, entendida en un sentido metafísico, es la capacidad de dominio sobre los instintos, las pulsiones irracionales y todo lo que de bajo existe en la naturaleza humana. Al menos, este es el concepto de “libertad” que se defiende en Europa desde el mundo clásico, la libertad en un plano metafísico, es decir, superior a lo físico.

Pero, cuando esta libertad se proyecta sobre el mundo físico, el mundo de la dualidad y de la contradicción, aparecen las libertades concretas. Una sociedad, para funcionar de manera mínimamente aceptable, debe asumir limitaciones a estas “libertades”: aparecen, entonces, libertades positivas (la libertad de pensamiento) y libertades negativas (la de matar a alguien). Entre estas libertades negativas, hoy, en un momento de riesgo de la natalidad y cuando no podemos ignorar que el feto es un ser vivo, se encuentra el abortismo.

El simple deseo de la madre no es razón suficiente como para justificar el aborto. El deseo propio puede ser aceptable a la hora de rechazar objetos… pero no seres vivos. Los mismos que claman contra el abandono de animales y contra los sacrificios de perros en las perreras, callan ante el aborto e incluso, algunos, lo quieren “libre” hasta el instante antes de la concepción. Lo lamentamos, pero esta actitud nos parece despreciable. Defender la vida, es una alta tarea moral e, incluso, hoy, una alta tarea política.

El gobierno ZPlus, gobierno etnocida

El gobierno ZPlus es un gobierno etnocida. No han tenido el más mínimo inconveniente en conceder al lobby homosexual sus reivindicaciones, pero han negado a las familias sus derechos racionales y razonables: el derecho a formar una familia, el derecho a ver favorecida la paternidad, el derecho al matrimonio y a la fertilidad, el derecho a criar hijos… Los derechos de los travestidos se han convertido en una prioridad para el gobierno andaluz… que ha callado, sin embargo, ante cualquier intento de estimular y favorecer la demografía española. Los inmigrantes, con unas tasas demográficas excesivas, son tratados con paños calientes, mientras los mismos apoyos y subvencionen se niegan a las familias jóvenes españolas que ni reciben ni becas de libros, ni de alimentos para sus hijos. Se defienden los derechos de la mujer maltratada, pero se asiste pasivamente al sacrificio de niños como en lo más siniestro de la edad media. El código penal del anterior gobierno socialista prácticamente despenalizó la pederastría. Hoy, incluso, el lobby gay, pide que se despenalicen las relaciones sexuales con menores, ya que, según ellos, un menor de no importa que edad, es responsable de con quien quiere irse o no irse a la cama…

Sentimos la más profunda de las repugnancias por el gobierno ZPlus y sus iniciativas etnocidas, ciegas y miserables. Lo único que nos resta es pedir disculpas en voz alta por no haber sabido ni considerado antes la necesidad de luchar, con todas las energías, contra el abortismo, verdadero sacrificio humano de los tiempos modernos.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

“Ultras”: Dando alas al guerracivilismo de ZPlus

“Ultras”: Dando alas al guerracivilismo de ZPlus

Redacción.- Que Santiago Carillo es el “asesino de Paracuellos” es algo que nosotros ni vamos a negar, ni vamos a “revisar”. Su triste papel en la guerra civil está ahí, demasiado claro como para que Carrillo no agradezca a la sociedad española haber hecho tabla rasa con sus crímenes ayer. Carrillo es el primer interesado en que ZPlus no insista en el guerracivilismo porque el primer salpicado es él. Pero ZPlus es el primer interesado en que España tenga la vista puesta atrás para olvidar la desgraciada incompetencia del gobierno que preside. Y a ZPlus le salen ayudas inesperadas.

España el día que retiraron la estatua ecuestre de Franco

Hace unas semanas comentamos la irremediable tristeza que suponía ver a un lado a rancias figuras del peor oportunismo “cultural” de la transición (los Víctor Manuel, las Anas Belén y demás) a un lado y a otro una docena de pobres gentes brazo en alto cantando en la fría noche madrileña el Cara al Sol, mientras los servicios municipales retiraban la estatua ecuestre de Franco.

En aquellos momentos, estaba de lo más viva la polémica del 3% y las conversaciones bajo mesa entre ZPlus y el PNV. Ocurría también el lamentable episodio de las declaraciones del presidente del Consejo de Estado pidiendo que constara en la reforma constitucional el País Vasco como “Comunidad Nacional” y, se vivía el inicio del fracaso de al regularización masiva de inmigrantes. Era la cresta de la crispación. ZPlus supo crear un señuelo para que los cabestros respondieran con cerrilidad bovina al estímulo. Y allí que se fueron unos cuantos “ultras” a cantar los himnos rancios de otro tiempo ya lejano. Poco antes, Peces Barba había hablado de los “buenos” (ellos) y los “malos”, (los ultras). Solo que los ultras no existían… a menos que se considere que el “peligro ultra” eran aquella docena de pobres diablos mostrando una lealtad más visceral que política y más emotiva y sentimental que realista y meditada. ZPlus se salió con la suya y, a partir de entonces, reapareció la polémica sobre la guerra civil.

ZPlus o el “guerracivilismo” de cobertura

Veamos: ZPlus y sus secuaces son los “guerracivilistas” y revanchistas. La República perdió la guerra y el franquismo la ganó. Ahora parece que algunos quieren demostrar que no fue eso lo que ocurrió. Como si a algún imbécil se le ocurriera sostenes que Aníbal y Cartago vencieron en las guerras púnicas y Roma fue derrotada. La historia es historia, no es un chicle que se estira y de deforma a voluntad. ZPlus hubiera quedado evidenciado en su maniobra miserable (cubrir sus vergüenzas recurriendo al recuerdo permanente de la guerra civil), si no hubiera sido por aquella docena de ultras.

Ayer volvió a ocurrir lo mismo. Carrillo, en otro tiempo asesino de Paracuellos y hoy, pobre anciano al borde de la extinción física, cuyo legado para la historia será: fue el verdugo de Paracuellos y la monarquía deberá agradecerle haber dado el paso decisivo de rechazar la bandera tricolor republicana y aceptar la borbónica. También deberá agradecerle, el haber levantado la fuerza clandestina más coherente durante el franquismo… y, con la misma habilidad, haberla desmantelado pieza a pieza, hasta convertirla en un receptáculo de maricones, feminitudas, ocupas, ecolocos y Madrazos de la vida, vacío de obreros, huérfano de ideología y divorciado de la realidad.

Carrillo es, como los que cantaron el Cara al Sol y como los que ayer le boicotearon en la Librería Crisol, un arcaísmo. Modelos históricos superados por el tiempo. Rebasados por la historia. Desechados por la actualidad.

Apresurada biografía de una catástrofe: Santiago Carrillo Solares

El veterano de Paracuellos, el que envió a una generación de jóvenes comunistas a morir en el maquís, el capitán araña que planificó la surrealista invasión del Valle de Arán y dispersó en las cunetas de los campos pirenaicos a otra generación jóvenes comunistas, con experiencia en la resistencia francesa y en los combates de la guerra civil, el Carrillo que vivió de Stalin primero y de los anti-estalinistas después, el que fue alimentado por Ceaucescu hasta 1982, el que, antes había enviado a morir a Julián Grimau, cuando estaba ya marcado por los servicios policiales franquistas, el Carrillo que, a través de las ediciones clandestinas de “Mundo Obrero”, llamaba una y otra vez a la “huelga general” el cada primero de mayo… sin que la huelga general se realizara e, invariablemente, mentía afirmando que aquellas movilizaciones eran un éxito y otro éxito y otra más, aun cuando él y los capitales araña permanecieran en lujosos hoteles en París o en Moscú, Carrillo, buen organizador de un partido clandestino y buen desmentelador de ese mismo partido, tras regresar de su entrevista con los “cerebros del mundo capitalista” del CFR en Nueva York, Carrillo el oportunista, el que llamaba a “Juan Carlos I el pepele”, para luego darle coba, loa, glosa y alabanza a ese mismo Juan Carlos I. El Carrillo que traicionaba los deseos de cambio de amplias masas populares, firmando los pactos de la Moncloa con Suárez. Ese Carrillo, es un personaje “histórico” acabado, un anciano del que hoy solamente se acuerdan los canosos, tripudos y barrigones exmilitantes del PCE, aquellos a los que traicionó como dirigente del PCE y los familiares de los fusilados en Paracuellos. Y, por supuesto, PRISA. Y, claro, ZPlus, el apéndice de PRISA en La Moncloa.

¿Quién teme a Santiago Carrillo? Hay historia muerta (Franco) e historia agonizante (Carrillo). Y luego existe historia que no se ha enterado todavía que ha muerto (los pobres cantores del Cara al Sol en la fría noche madrileña de Marzo o los que hoy han boicoteado su acto en la Librería Crisol.

Carrillo es un anciano: miradle y decidme que os inspira. Políticamente es un fracaso. Su república fue vencida. Humanamente es una catástrofe: ni siquiera lo pudo soportar su padre, veterano dirigente republicano al que, por supuesto, también traicionó. Su guerrilla resultó dispersada en los años 40. Sus huelgas generales no fueron más que fuegos de paja y de la propaganda estalinista aireada desde Radio Praga. Su gran valedor, Stalin, Ceaucescu. Su “ruptura democrática”, jamás logró alcanzar base social suficiente para derrocar al franquismo. Así que hubo que aceptar en 1977 todo lo que había aborrecido, insultado y rechazado en los cuarenta años anteriores. Su construcción, el PCE de 1976, él mismo accedió a dinamitarlo. Acabó en 1987 en el PSOE… del que 65 años antes se había separado. La historia de Carrillo demuestra solo lo peligroso que es llegar a la ancianidad sin tener los medios de vida resueltos. Finalmente, optó por el pesebre del PSOE. ¿No es un tipo grotesco?

Carrillo pertenece a ese tipo de gente que, cuando mueren –y le queda poco, desde luego, por pura biología- sus exegetas se limitan a una cuartilla de elogios, publicada aprisa y corriendo y que pocos leen. Y el día en que se levanta la veda, sus vergüenzas afloran en toda su brutalidad. Y es que, Carrillo es un impresentable. Un anciano impresentable y cuyas culpas serían suficientes como para hundir las espaldas de quien, como él, no estuviera completamente insensibilizado y habituado a la traición. Pocos llorarán a Carrillo. Muchos menos se preocuparán por él. Pero, eso sí, siempre tendrá a una falange de ultras dispuesta a recordarle lo que ocurrió en Paracuellos del Jarama de Julio a Diciembre de 1936: una purga stalinista que prefiguraba el drama de las fosas de Katyn o las masacres que se sucedieron entre 1934 y 1954, el “ventenio” de la muerte y del GULAG en la URSS, donde Carrillo residió como VIP.

Todo eso es historia bochornosa, pero historia, al fin y al cabo. Pasado.

Lo que ocurría en España la semana en que Carrillo fue boicoteado en Crisol

Esta semana han ocurrido varios episodios notables en la política española: una ministra de la cuota del 50% ha ofendido la dignidad de los españoles ofreciéndonos pisos de 30 metros cuadrados y luego ha rematado la faena, afirmando con una seriedad pasmosa, que “no estamos preparados culturalmente para aceptar” su idea. Si la ministra, en tanto que mujer, mereciera ser tratada con caballerosidad, estaríamos dispuestos a callarnos, pero, como seguramente, nos achacaría una actitud machista, estamos obligados a llamarla con el adjetivo que mrece: “Idiota”.

Esta semana, el ministro Caldera ha rectificado sobre la marcha los requisitos para la regularización masiva de inmigrantes. Ha creado la surrealista figura del “empadronamiento por omisión”. Los inmigrantes han contestado con “papeles para todos”. Y el ministro ha respondido que la regularización iba siendo un éxito, cuando durante el plazo de regularización han llegado más inmigrantes de los que se han regularizado. Este tipo, en tanto que individuo y caradura, no merece la más mínima caballerosidad. Es un imbécil y punto.

Esta semana, ZPlus ha hecho balance de su primer año de gobierno y ha dicho con una seriedad pasmosa que ha sido un éxito, cuando toda España, sabe que es precisamente todo lo contrario: el talante ha devenido crispación, el diálogo se ha convertido en imposiciones, la “nueva política” un viejo fraude, la segunda descentralización, una centrifugación y las “medidas sociales”, el enaltecimiento del mariconeo, las operaciones gratuitas para travestidos y las restricciones a los servicios sociales para españolese. Internacionalmente España se da la mano con Chávez (discutible) y Castro (abominable). Mendiga a Bush y produce hartazgo en Berlín y París. Esto sin hablar del 3%, porque la corrupción parece inseparable del PSOE en la época que sea, desde Negrín que es historia, hasta Maragall que es caricatura. Se pacta con ERC y se corteja al PNV y se abre una reforma constitucional de la que un año después todavía no sabemos a donde nos va a llevar. Esta semana, ZPlus ha evidenciado su capacidad para la mentira en el mejor de los casos, o para el autoengaño en el peor. Decididamente, este tipo o es un tonto redomado o un falsario fuera de serie. Y, de verdad, que pensamos que la primera opción es la justa.

Esta semana, la ha evidenciado que existían 500.000 parados no registrados en las oficinas del INEM. La bolsa, lejos de subir, ha iniciado una pendiente preocupante. Se ha sabido que el capital extranjero huye de España como de la peste. Que el recorte en fondos estructurales acarreará otros 500.000 parados y que, Solbes no se ha suicidado todavía porque es padre de familia. La anterior cúpula de interior, gozando de una amnistía encubierta. Los “tapados” de ETA, preparándose para entrar en las instituciones y “Pachi” López aconsejado por el hálito etílico de Maragall, dispuesto a pactar con el PNV. Y con unas elecciones históricas para hoy domingo 17 de abril…

Fijaos si esta semana han ocurrido cosas importantes en España. Podemos decir sin retórica ni ampulosidad, que vivimos momentos decisivos y que con ZPlus, cada día es un paso más hacia el abismo.

Los ultras en las manos del titiritero

Pues bien, en esta semana decisiva, un grupo de “ultras”, ha tenido como mejor actividad, acordarse del anciano decrépito y perseguido por los fantasmas de su pasado, con un paso en el panteón de los discípulos de Stalin. No sé si esta gente pertenece a alguna organización “política”. Dicen que son falangistas. Hace unos años, tuvo gracia por que Amando de Miguel, el reconocido sociólogo y tertuliano, en un programa-debate de Radio Intercontinental, dirigido por Rafael García Serrano, se refirió, en directo, a la “falange” como algo del pasado más remoto. Para Amando de Miguel, como para cualquier persona con una mínima sensibilidad política, parece absolutamente increíble que hoy puedan existir arcaísmos como Falange.

ZPlus juega con estos dos arcaísmos, los “ultras” y Carrillo, para hacer olvidar su miserable gestión del gobierno. La gran diferencia es que Carrillo es perfectamente consciente de que es “historia” y los “ultras” están convencidos de que son “rabiosa actualidad”. Pero el que hoy los medios hablen de ellos, no quiere decir que son rabioso presente… sino que son títeres en manos del titiritero, ZPlus, o mejor del que programa a ZPlus para esos juegos de manos. Porque ya se sabe que, en el fondo, el actual PSOE no es más que un apéndice de PRISA y ZPlus un funcionario que come de la mano del pesebre de Polanco.

¿Por cierto, será por casualidad que la Librería Crisol está vinculada al grupo PRISA? De todas formas, una librería es una librería y, como lugar cultural, merece un respeto; el mejor sistema para convencer a una población de las maldades de Carrillo o de ZPlus, no es desde luego, ir rompiendo cristales de librerías. En tanto que bibliófilo, periodista, escritor y editor, no puedo por menos que lamentar el que una librería haya pagado los platos rotos del “guerracivilismo” de unos o de otros.

Cuando se vende mejor a través del escándalo

Los hay que no saben que hacer para aumentar ventas. Hace unos años, Planeta, invitó a varios personajes franquistas a la presentación de un libro de José Luís de Villalonga sobre Franco, aristócrata decrépito, pagador insolvente y cínico redomado (eso si, amigo de Carrillo). Era evidente que la invitación tenía como fin el que se provocaran incidentes en la sala, incidentes que efectivamente existieron. Gracias a esos incidentes, la intrascendente presentación pudo verse en todas las cadenas de TV. Fue el mejor marketing promocional que ha tenido cualquier libro de la más que mediocre producción de Villalonga.

Hoy los ultras no son –no pueden ser porque la historia los ha superado, rebasado y dejado tan atrás que da tortícolis mirar- actualidad, son, simplemente, un elemento involuntario e inconsciente del marketing promocional de avispados editores. Y en segundo lugar, la ayuda inestimable que requiere ZPlus para que se hable de cualquier cosa, menos de su ominosa gestión.

Si es que estos ultras son diestros en el noble y viejo arte de meter la pata. Como aquellos que se fueron a Bilbao para dar la razón a Ibarreche, cuando decía que “vienen españoles a invadirnos”. Solo el vino mejora con los años. A otros, lo que les aumenta es el despiste. Para confirmarlo, desembarcaron en Bilbao. Y algunos ya van siendo mayorcitos.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

¿Hay que prohibir los “toros” o los “castellers”?

¿Hay que prohibir los “toros” o los “castellers”?

Redacción.- Los antitaurinos no tienen el más mínimo inconveniente en llorar por la muerte de un toro y permanecer indiferentes cuando se arrancan masivamente fetos en el útero materno. No tienen el más mínimo inconveniente en llorar por el toro y permanecer indiferentes ante los lloros de los “anchenetas” que deben coronar los “castells”. Se dicen catalanistas, pero atacan a la fiesta tradicional de buena parte de Catalunya, los “correbous” y olvidan que buena parte de los mejores toreros de ayer y hoy, son catalanes. [éste artículo ha sido actualizado y revisado el 7 de julio de 2009, día de San Fermín, como tributo a los que prueban su valor corriendo detrás de los toros. Hay que decir que este artículo ha sido citado en una treintena de webs y blogs nacionalistas e independentistas y cubierto por todo tipo de improperios. Nos satisface: evidentemente, la intención de este artículo es tan provocadora como el sello de 1,50 pesetas con que lo hemos ilustrado, impreso durante el franquismo. ¿O alguien pensaba que nos interesaban los castellers? Quizás algunos términos con los que hemos apostrofado al nacionalismo parezcan excesivos; de hecho lo son, pero hay enemigos a los que se respeta y otros a los que se desprecia, adivinen la consideración que tengo para el nacionalismo y el independentismo]


La fiesta española es también la fiesta de Catalunya

Las plañideras de ERC y los comedores de forraje de ICV-EUiA-de-los-ferrocarriles-de-la-generalitat, han presentado casi medio millón de firmas contra las “corridas de toros”. Hace unos años, la tribu urbana dirigida por el hoy diputado de ERC, entonces dirigente de las JERC, Puigcercós, se entretuvo impunemente en desatornillar los paneles del “toro de Osborne” de toda Catalunya. En más de una ocasión, cuando el gran panel cayó sobre los sembrados, los propios agricultores catalanes, con espardenyas y faixa, corrieron a barretinazos a los “intrépidos” púberes de Ángel Colom i Colom, prominente miembro de la comunidad gay, cuyas historias vinculadas a desintoxicaciones de todo tipo circulaban ya desde los tiempos en los que era secretario general de ERC, justo antes de fundirse la VISA-Platino del partido y ausentarse sin dejar señas.

A las plañideras de ERC, en el fondo, les trae al fresco la “fiesta brava”, el toro y la integridad del torero. Lo que ocurre es que la fiesta se identifica con España y ellos son catalanistas e independentistas, así pues, todo lo que huela a España, por catalán que sea, debe ser zaherido, arrojado al estercolero y denostado como bárbaro. El problema no es que no les “gusten” las corridas de toros, es que no les gusta como producto de su fe política. El problema es que las corridas de toros son tan catalanas como españolas. Pequeño detalles que se les había escapado a estos “figuras” del pensamiento catalán.

Que sepamos –y no somos especialistas en corridas de toros- hubo plazas de toros en Barcelona desde el siglo XVII. Famosa fue, desde luego, la construida por el maestro de obras Fontseré a principios del siglo XIX, en el emplazamiento hasta hace poco ocupado por la Estación de Cercanías, en las inmediaciones del barrio de la Barceloneta. En aquel tiempo, era el lugar más céntrico de Barcelona y por eso se construyó allí. Esa plaza fue famosa, porque, a lo largo de todo el siglo XIX, se multiplicaron las corridas de toros con amplia asistencia de un público al que le gustaba jalear a los toreros nacidos en la tierra. Desde esa plaza, una tarde de julio de 1835, ante la mansedumbre de los toros y el calor bochornoso y húmedo de la tarde, se inició la bullanga que sumió en incendios y destrucciones a la parte baja de la ciudad. Más tarde se construyó la plaza de toros de las Arenas anexa al recinto de la Exposición Internacional de 1928 y la Plaza de Toros Monumental que aún existe y contra la que apuntan sus baterías los independentistas y ecolocos.

Cuando ERC te dice cómo debes divertirte

Los amigos de los animales tienen todo el derecho para manifestarse a favor del sufrimiento del toro. Harían mejor, desde luego, en experimentar el mismo dolor de un feto cuando se le arranca del claustro materno, pero, en fin, esta es otra historia. Tienen también derecho a manifestar su disconformidad, en el fondo, este es un país democrático y libre en donde cada cual tiene derecho a manifestar su opinión, por ridícula que sea.

Y, sobre todo, tienen el derecho, si no les gustan las corridas de toros, a no ir. Lo que no tienen el derecho es a prohibir la fiesta nacional, los correbous y los símbolos de España, en esta zona de España que se llama Catalunya. ERC, como antes CiU, nos dicta la lengua en la que imperiosamente debemos hablar, nos dice lo que debemos amar y rechazar, nos da una versión de la historia que, más que historia, es historieta, pero, que nos diga como debemos divertirnos o dejar de divertirnos es abusivo incluso para un independentista. Estamos hablando de ocio.

Hoy te dicen como debes divertirte, mañana terminarán imponiendo el menú vegetariano y adorando a la “vaca sagrada” como en la India (y conste que no nos referimos al 3% de mordida a la que tanto veneran y a la que tanto deben todos los que de la Generalitat viven y han vivido, vividores que les dicen…).

Un período dorado de la “fiesta nacional” en Catalunya

Serafín Marín ha triunfado. Es el torero de moda en este momento. Serafín Marín es catalán. Nació en Montcada i Reixac y es socio del Club Taurino de Sabadell. El otro domingo salió a hombros de la Monumental. En su cabeza lucía orgulloso una tradicional barretina catalana. Serafín Marín, de hecho, estaba escupiendo, sin hacerlo, a la cara de ERC y de los comedores de forraje de ICA-EUiA-de-los-ferrocarriles-de-la-generalitat. Se considera “torero catalán”. Es una figura de la fiesta. Una estrella ascendente. Para él, la “fiesta nacional” es tan catalana como española. Se merece, oreja y rabo. Y no nos referimos ni a la oreja de Carod-Rovira, ni al rabillo de Puigcercós. Nadie del PP, le aconsejó ponerse la barretina. Se la puso por el mismo motivo que se hacen todas las cosas en el arte del toreo: por instinto. En ERC, ese día, no daban crédito: “¿torero y catalán?”… Pues si. Un periodista le pregunta a Serafín: “¿Qué votaste en las últimas elecciones?”, y él responde: “En blanco, a los socialistas ni en pintura, vamos”. Un diez, para Serafín Marín.

Por cierto, “Finito”, el otro diestro que toreó con él, es también catalán. Finito es de Sabadell. Otro que siempre se ha manifestado español. Como antaño lo fue Joaquín Bernadó. Gran figura, fue éste Bernadó. Como “Chamaco”. O José Carlos Lima, discípulo de Palomo Linares y del propio Bernadó, afincado en Castelldefels. Y tantos otros.

Sólo un ignorante (o un imbécil, o una mezcla de ambos, esto es, un independentista) puede ignorar que los toreros catalanes han sido tan figuras como los que han nacido en las otras “Españas”. Y los aplausos catalanes han sido tan buenos como los aplausos de la Maestranza o de Vistalegre. A diferencia de la tontería independentista que está específicamente ligada a una forma de psiquismo extraviado y contradictorio. Y es que, en Catalunya, además de contra el 3% de mordida, hay muchas cosas para protestar. ¿Han oído hablar de los “castellers”, por ejemplo?

Más alto, más ligero… más leñazos

Desde hace una década los encuentros de castellers se obstinan en batir sus propios records, como si los catalanes de antes, fueran sólo una banda de mindundis, esmirriados, sin fuerza para levantar “castells” de más de seis pisos y ahora, los “veinticinco años de Generalitat” hayan creado una superraza catalana más fuerte, más alta y con un vigor más demostrado. En realidad, no es así, es justamente lo contrario.

Se levantan “castells” más altos porque los pisos superiores están formados por niños cada vez más pequeños. Más altos, si, pero porque pesan menos. Mientras que las bases del “castell” están formadas por tipos cuadrados y enfajados, a partir del segundo nivel, estamos hablando de chicos y chicas adolescentes que apenas superar los 40 kilos y en torno a 20, los últimos pisos y el sufrido “ancheneta”.

¿Qué ocurre? Frecuentemente, algo dramático. Hemos visto, personalmente, a los niños que “coronan” el “castell”, llorar mientras subían, por que no querían subir más alto. Les intimidaban los gritos del “cap de colla”, el público que gritaba todo tipo de frases, no siempre agradables de oír, ver como cambia el panorama a medida que se va ascendiendo por los pisos del “castell”, o las increpaciones del propio padre, de estricta observancia nacionalista, etc. Repito: hemos visto, y no un caso ni dos, a pobres críos, llorar, dudar y echarse atrás, a media ascensión, porque estaban literalmente asustados de afrontar lo que les quedaba para coronar un “castell”.

Es, sorprendente, que las asociaciones protectoras de la infancia, los defensores del menor y toda la patulea preocupada por los derechos humanos, los de las focas, los de la mosca de la patata y, por supuesto, los que sienten como propio (sin duda por lo cornúpetas que son y parecen) el “sufrimiento” del toro en el ruedo, se callen bochornosamente ante el riesgo, el miedo y los leñazos que sufren los “anchenetas” que coronan los “castells” tradicionales de Catalunya. Por que leñazos, haberlos, haylos.

Como media Catalunya se rompió el espinazo ante la mirada de la otra mitad

Hemos asistido a innumerables fiestas mayores y visto las evoluciones de decenas de “collas castelleras”. Así que sabemos de lo que hablamos. Hace poco estuvimos entreviendo la posibilidad de elaborar un libro de fotografías realizadas en este tipo de fiestas, que debería titularse “Como media Catalunya se partió en el espinazo ante el regocijo de la otra media”. En estos certámenes, eso es precisamente, lo que ocurre.

Los “castells” son una encomiable costumbre, relativamente tradicional, no excesivamente antigua, aparecida en algunas comarcas de Tarragona que luego, con la aparición del nacionalismo, se exportó al resto del Principado a efectos de reforzar una identidad difusa y un rasgo diferencial forzado… reservada, hasta hace poco, para hombres fuertes y recios, “fadrins” hechos de vigor de la tierra y “carn d'olla”. Sin embargo, hemos visto como se incluían chicas y adolescentes, no tanto por integrarlos en la fiesta, ni mucho menos por el prurito de la igualdad sexual, como para romper records de manera fraudulenta y abusiva.

Pero a pesar de los “estudios estructurales”, frecuentemente, los “castells”, “fan llenya”, esto es, se derrumban. El instante del derrumbe de un “castell” es fácilmente previsible: primero tiemblan, luego tiemblan más y, a partir de ahí, ya están todos preparando la caída durante unos interminables segundos. Porque la caída, finalmente, se produce. ¡Y qué caídas!

Llama la atención que el Canal 33 K-33, que inevitablemente suponen el acompañamiento de la “temporada de castellers”, sirve siempre las imágenes de las caídas, pues, no en vano, dan cierto morbo a la competición (en estos concursos se suelen resolver y poner de manifiesto las tradicionales rivalidades entre poblaciones catalanas vecinas y, los de una villa, celebran jubilosos, el leñazo de los castellers de la población rival), pero jamás, y somos tajantes, jamás, sirven los planos medios en las que podrían percibirse las expresiones de dolor, de miedo y de tensión angustiosa, que se producen justo cuando todos los cuerpos han tocado tierra o han caído sobre alguien

Es evidente, que los operadores y realizadores de Canal 33, no actúan por su cuenta, evitando las escenas de dolor, las luxaciones de músculos, las roturas de huesos (costillas, clavículas, brazos, vértebras, etc.), es evidente que siguen las consignas del “censor” y del “comisario político”, que siempre, inevitablemente, actúa en los medios de comunicación catalanes y que, en este terreno, tiende a demostrar que los “castelles” es una actividad inocua, festiva, lúdica, sin ningún tipo de riesgo y en el que todos sus participantes, gozan, incluso cuando caen de 8 metros de altura. La “solidaridad catalana”, el “hacer país”, que simbolizan perfectamente los brazos extendidos que sostienen a la base del “castell” y que constituyen el único amortiguador, es una muestra de esta actividad, en la que se opera el milagro de que nadie caído de 8 metros de altura, sufre el más mínimo daño.

Y daños, haberlos, haylos.

¿Una diversión inócua?

Quien diga que los “castellers” son una costumbre inocua, inofensiva e inocente, miente como un bellaco. Ya hemos dicho que –a pesar de que las cámaras de Canal 33 huyan de los accidentes, eviten incluso dar imágenes de las expresiones de dolor y de las roturas de clavículas y brazos que se producen al "fer llenya"– estos se producen con frecuencia. Abundan los “castells que fan llenya” (castillos que se caen) y las luxaciones y roturas de huesos. En ocasiones son dramáticas. Por que, a más de un “casteller”, se ha roto la columna vertebral y ha terminado con las cervicales pulverizadas, desde entonces, acude a las concentraciones en silla de ruedas

Por no hablar de Mariona Galindo, de 12 años, murió como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico que sufrió el pasado 23 de julio de 2006 al caerse de un castell de nueve pisos durante la fiesta mayor de Mataró. El accidente se produjo cuando el grupo estaba a punto de coronar la torre. No tardó en estallar la polémica sobre el posible peligro de los castells. En los últimos 150 años, sólo había habido dos casos de accidentes mortales de castellers. O al menos eso es lo dice la Generalitat.

Está claro que cualquier deporte implica un riesgo y que, cuando un adulto, acepta subirse encima de otros cinco, y arriesgarse a descender a plomo, para que le caigan encima otros cuatro pisos… está en su derecho democrático de partirse la crisma, cuando guste y como guste. Pero, habría mucho que hablar sobre si un adolescente, impulsado por sus padres, por sus hermanos, no muy convencido o convencido del todo, puede subir a más de diez metros de altura para mayor gloria de su “colla castellera” y del departamento de traumatología del hospital más próximo.

Resulta curioso que quienes se preocupan tanto por la salud del toro de lidia, les traiga al fresco, la salud de los “anchenetas” que coronan las torres. Los "niños de la Generalitat" son mayores de edad para asistir a unos festejos como actores activos a más de 10 metros de altura, pero tienen prohibido ver los toros desde la barrera. Dos pesos, dos medidas y una sola estupidez.

Prueba de la peligrosidad de esta actividad, es que las “collas castelleras” cubren la salud de sus miembros con un seguro no precisamente barato. El ayuntamiento de Vvila-Seca, por cierto, acordó hace poco la concesión de una subvención de 175.000 pesetas a la “colla castellera” de la localidad para cubrir parte del seguro en caso de accidente. Y no hay que negar que las aseguradoras si que saben valorar sus riesgos...

La falta de redaños del independentismo y el gobierno de los “castrati”

El nacionalismo es un estado de espíritu. Un estado irracional, habría que añadir. El independentismo, es ese estado llevado al límite de la irracionalidad. El independentismo terrorista, la irracionalidad hecha salvajismo. Pero en toda forma de nacionalismo, lo irracional está anidado en su psicología más profunda. Para servidor, que ama la ciencia, la racionalidad y el orden, el nacionalismo es una bicha reptante, repugnante y que segrega la baba fétida, venenosa y maloliente del independentismo. No es raro que detrás de todo nacionalista haya un personaje acomplejado perseguido por terrores de los que solamente le reconforta el pensar que pertenece a una comunidad completamente diferente a cualquier otra.

De entre todos los nacionalismos aparecidos en las Españas, el catalán es, sin duda, el más cobarde y conejil. Cuando se planta cara al nacionalismo catalán, recula, en todas las acepciones del verbo "recular". En Catalunya no ha cuajado nada parecido a ETA, no porque faltarán ganas, ni vocaciones (intento ha habido todos los que se quiera desde los años veinte), sino porque faltaban caracteres y redaños. Los grupos terroristas en Catalunya han sido poco más que una broma, frecuentemente, más peligrosa para sus propios militantes que para el público en general. “Terre Lliure”,  por citar al último, tuvo cuatro muertos propios, tres de los cuales fallecieron al estallarles la bomba que intentaban colocar. y el primero –Martí Marcó– por que no se acababa de atrever a arrojar una bomba sobre la delegación del gobierno, pasó tres veces con el coche delante del guardia de la puerta y éste termino reparando en él. Al darle el alto, pisó el gas y recibió una ráfaga de ametralladora. De haber sobrevivido se habría enterado que el terrorismo no era lo suyo. El resto, deben de agradecer a la Guardia Civil que los detuviera antes de las Olimpiadas del 92, o hubieran terminado saltando por los aires, a tenor de lo inútiles que eran como “terroristas”. Antes, hubo otros intentos.

Hubo un FAC del que las malas lenguas decían que fue estructurado por los medios próximos al nacionalismo moderado, a fin de tener un “ala radical” similar a ETA. El FAC, nunca fueron más de 15 personas, todas detenidas en 1974, después de matar a un pobre Guardia Civil que custodiaba la Delegación de Hacienda de Barcelona. Sin olvidar la anciana sobre la que se desplomó el edificio en el que Terra Lliure había colocado un explosivo, falleciendo en el acto. Puig Antich resultó agarrotado en 1973, después de asesinar a un policía y de practicar una docena de atracos con la presunta intención de financiar una “biblioteca obrera” y la intención real de vivir como anarquista o así.  La "teoría" política que había detrás de Puig Antich era confusa, superficial, mal definida y peor proyectada. Detrás del MIL no había nada. Luego hubo algo de terrorismo anarquista en Catalunya, en la transición, frecuentemente teledirigido desde las alcantarillas más profundas del Estado. ETA ha reclutado en Catalunya e incluso en distintas épocas, ha colaborado con grupos independentistas catalanes (el PSAN, por ejemplo en los años 70). De esa colaboración, ETA ha perdido, históricamente, militantes, armas, infraestructura y todo lo que podía perder, incluso la camisa. Finalmente, renunciaron a cualquier colaboración con medios independentistas catalanes, a la vista del pobre resultado que daban como militantes.

Y luego estaban los “imaginativos”. Por ejemplo, en 1976, el exalcalde de Barcelona, Viola Sauret y el industrial Joaquín Bultó, fueron asesinados con el repugnante método de colocarles una bomba en el pecho a la espera de que pagaran un rescate. Los asesinos fueron detenidos y esto llevó a la desarticulación de EPOCA, el Exercit Popular de Catalunya, cuya presunta responsabilidad recayó sobre un venerable abuelete, que en su ancianidad todavía era un destacado exponente del escultismo catalán de la preguerra. Omitimos su nombre, por respeto al fallecido, pero no el recuerdo de aquellos crímenes repugnantes y de sus víctimas. Al ser detenidos los asesinos, literalmente, se cagaron en los pantalones.

La tradición de la autocagada se repitió de nuevo cuando resultaron detenidos como tres docenas de miembros y exmiembros de Terra Lliure. Caso notable fue el de aquel “líder” de Terra Lliure –volvemos a omitir el nombre por respeto al chaval, luego devenido fotógrafo de un semanario catalán- que realizó un atraco a un estanco y la estanquera lo vio tan nervioso que prefirió hacerle pasar a la trastienda, darle un vaso de agua, un tranquilizante y animarle un poco, por que el chaval se había venido abajo en pleno atraco… Volvió a derrumbarse ocho años después, cuando lo detuvieron. Por cierto, en aquella ocasión, el "capitán araña", que les embarcó a todos, un histórico del independentismo catalán, que para colmo se apellidaba Castellanos (ironías de la vida), no fue molestado a petición de las autoridades de la Generalitat y se limitó a “refugiarse en Catalunya Nord” durante el verano del 92. Terrorista de pastel, de opereta y organizaciones radicales de Pin y Pon.

Todo lo cual no es óbice para que los niños díscolos del independentismo radical, parezca que se coman el mundo con poses ultrarradicales, tras las cual lo que hay son meras crisis de pubertad y sarpullidos de una adolescencia mal digerida y de una falta de competitividad social que les impulsa a la marginalidad. Lo dicho, el nacionalismo catalán, carece de redaños. Claro está que el gobierno ZPlus tiene todavía menos. Es el gobierno de los “castrati”. Por eso se entienden bien: “yo nada y tú menos”.

El nacionalismo y el independentismo catalán han establecido una imagen propia de Catalunya hecha a medida de sus mitos psicológicos: culpabilizar al “otro” (a “España”) de cualquier carencia, el narcisismo ensimismador hacia lo propia y la caricatura abusiva hacia el “otro” (Catalunya es “seria”, España es un país de charanga y pandereta), la recreación de una historia-ficción en donde personajillos de escaso calado o más bien nefastos son elevado al rango de héroes nacionales (ese pobre diablo de Companys, seguramente el político más nefasto, ambicioso, mediocre que dio el siglo XX catalán), o cuya figura histórica ha sido adulterada hasta la saciedad y hasta extremos ridículos (Rafael de Casanovas, que luchaba por "otra idea de España"), en un “país” de ficción, cuyas fronteras se extienden hasta donde nunca existieron (“de Fraga a Mahón y de Salses a Guardamar”), y, finalmente, creer en el paraíso independentista final, comparable al Edén Bíblico (“donde esté la Catalunya libre y plena, allí está el Edén").

Pues bien, “Papá independentista” se cuida de sus “hijos”, incluso de los más díscolos e intenta educarlos: decirnos lo que debemos hablar, la tasa que debemos sufrir para mantener el ritmo de vida de “papá” (el  famoso 3%), no importa que “papá” sea alcohólico o acomplejado, lo que importa es que él nos “quiere bien”, nos quiere educar en sus valores, y como padre autoritario que es, a los que nos resbala su visión nacionalista, nos pretende educar, con la misma intolerancia que el estalisnismo educaba a los residentes en el GULAG. Vale, el independentismo es así, una forma de paranoia en la que la idea obsesiva es “Madrid es culpable, Catalunya rica y plena”. Vale, son nacionalistas, están enfermos. No dan más de sí. Pero que pretendan prohibir cualquier forma de ocio… nos parece abusivo incluso para el cerebro autoritario de un independentista.

Fíjense en nosotros, nos encanta ver los “castellers” y jamás se nos ocurriría pedir al Defensor del Menor, la prohibición de esa fiesta –subvencionada hasta la saciedad, por cierto, por todos los escalones de la administración catalana– pues, no en vano, reconocemos la libertad de cualquiera para subirse encima de otro y, a la postre partirse la crisma. Eso es lo que nos diferencia a “ellos” y a “nosotros”. Y que sea por muchos años.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Los gilipollas no saldrán indemnes

Los gilipollas no saldrán indemnes

Redacción.- Diariamente, el gobierno ZPlus nos ha habituado a sus disparates a lo largo de un año que puede calificarse como el año más negro en la historia reciente de España. Lo peor es que estos disparates parecen no tener límites y son cada día de mayor calibre. El último: el certificado de expulsión servirá… para legalizar inmigrantes irregulares. Vergüenza sin fin

Hasta la Unión Europea experimenta una sensación de bochorno al contemplar las medidas del gobierno ZPlus ante la inmigración. Desde que esas medidas se han hecho públicas, la UE ha tenido que acelerar sus sistemas de alerta preventiva ante la inmigración

Cuando Europa se previene ZPlus

Hoy mismo, los ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea pedirán a la Comisión Europea que presente antes de final de mayo una propuesta para la creación de un sistema de información mutua y alerta previa entre los responsables de las políticas de inmigración y de asilo de los Estados miembros. Esta idea fue promovida en primer lugar por Alemania, al conocer el proceso de regularización de inmigrantes que se está realizado en España, y posteriormente por el comisario europeo de Justicia e Interior, el italiano Franco Frattini. La información que deberá ser comunicada es aquella que “pueda tener un impacto significativo en varios Estados miembros o en la UE en su conjunto". Las conclusiones que aprobarán los Veinticinco subrayan que las cuestiones relativas a la inmigración y al asilo son de “interés común” y requieren “unas relaciones de trabajo coordinadas, sólidas y eficaces entre las autoridades de los Estados miembros". Apuntan la necesidad de crear una red de información mutua entre las autoridades dedicadas a estas cuestiones, con el fin de incrementar la confianza mutua y dar origen a un planteamiento más coordinado de las políticas de inmigración. Finalmente, señalan que este sistema no debe incrementar de manera injustificada la carga de trabajo de los Estados miembros y que, por consiguiente, su creación debe conllevar una simplificación y reagrupación de los sistemas, estructuras y redes existentes a escala comunitaria.

Más allá del límite de descontrol más absoluto

De entre todas las medidas propuestas por el gobierno, la regularización de inmigrantes ha evidenciado, más que ninguna otra, las carencias técnicas del gobierno ZPlus y sus limitaciones humanas.

De hecho, el mismo proyecto ya era absurdo, sólo que lo han convertido en surrealista en el curso de su desarrollo. La figura creada por Caldera del “empadronamiento por omisión” supera cualquier límite de estupidez tolerable. Pero, aún en ese límite extremo, la lógica de gobierno, hubiera implicado que en el mismo momento de realizar esta declaración, Caldera anunciara los documentos que serían admitidos en sustitución de la inscripción en el padrón municipal. Y no lo hizo. Lo que ha seguido desde el lunes a las 12:00, ha sido el caos, la confusión, la desorientación en los ayuntamientos, las aglomeraciones pidiendo información, y el descontrol más absoluto del proceso de regularización que, finalmente, se ha escapado de las manos de sus promotores. Y esto, cuando faltan todavía tres semanas para concluirlo.

Para una antología del disparate

La penúltima reforma de la ley de inmigración, establece que habrá dos tipos de expulsión: la de urgencia y la normal. La primera consiste en que el afectado es puesto en la frontera, de forma inmediata. La segunda se limita a remitir al inmigrante irregular un papel en el que se le insta a abandonar el territorio nacional en 48 horas. Esta distinción vino después de la reforma de la Ley de Inmigración que llevó al primer efecto llamada en 1999. Hay que decir que, a pesar de estar el PP en el poder, no tenía mayoría absoluta y el proyecto fue impulsado por TODOS los demás partidos políticos. Cuando en el 2000, alcanzó la mayoría absoluta, el PP modificó la ley y estableció esa diferencia.

Pero hay que decir que la inmensa mayoría de expulsiones que tienen lugar en España se producen por la “vía normal”. En otras palabras, nadie respeta lo que dice el papel y no existe ningún problema para el inmigrante en seguir residiendo en territorio nacional, empadronado y realizando las mismas actividades, sean cuales sean, que había antes.

¿A qué viene todo esto? Pues a que, finalmente, la propia acta de expulsión… va a ser considerada como un documento adecuado para solicitar la regularización. El que semejante enormidad haya sido establecida supone la peor noticia para el sentido común y equivale a conceder el premio Nóbel de la Paz al piloto que llevó la bomba atómica sobre Hiroshima… pues no en vano, después de eso, Japón pidió la paz. ZPlus no ha instalado en el reino del absurdo sin fin.

Esta banda de irresponsables ni siquiera es consciente del daño que están haciendo a la sociedad española. Hoy, ya se reconoce que estamos hemos superado los cuatro millones de inmigrantes (en realidad, llegamos a cinco). Hoy se ha publicado la noticia de que la Generalitat de Catalunya legalizado de un plumazo y sin pasar por la regularización masiva, a los 76 imanes de Catalunya, todos ellos en situación irregular. ¿Hay que recordar que los atentados del 11-M fueron ejecutados por asesinos creados al calor de las mezquitas? ¿hay que recordar que han sido detenidos más de 300 islamistas radicales y que el UNICO peligro terrorista real que existe hoy en España (y, por extensión, en Europa) es el terrorismo fundamentalista islámico? Además del aviador de Hiroshima, los hay que darían el accesit al premio nóbel de la paz al mecánico que montó la bomba en el avión…

Cuando “gilipollas” es la palabra que conviene

Afortunadamente, uno de los pocos datos positivos de este último año político ha sido el que el programa de Andreu Buenafuente ha superado en el share de audiencia a la odiosa “Crómicas Marcianas”, quintaesencia de la telemierda nacional. Entre los personajes freakis traídos por Buenafuente, ocupa un lugar destacado “el gilipollas”, sujeto al que le encanta hacerse daño a sí mismo y, en cualquier caso, perjudicarse. Y da la sensación de que “el gilipollas” es la perífrasis simbólica del gobierno ZPlus.

Porque, efectivamente, si ZPlus o alguno de las lumbreras que ha convertido en ministros Zero y ministras Vogue, cree que va a salir indemne de su desastrosa gestión, se equivocan. Ellos van a ser los primeros afectados. Ni con el peso decidido de PRISA y todo su arsenal mediático, ni todo el talante prodigado por ZPlus en grageas concentradas, les va a servir para sobrevivir electoralmente al marasmo que están creando en la sociedad española y que cada vez resulta más evidente para la población, incluso para la más favorable al socialismo. Véase esta última semana: todavía no ha concluido y el debate nacional está protagonizado por el tema de los pisos de pin y pon de la ministra Trujillo y por el “papeles para todos” encubierto de Caldera-Rumí. Dos temas en los que el gobierno ha dado sendos resbalones capaces de desnucar a un bloque de hormigón armado.

El gobierno ZPlus entrará pronto en el basurero de la historia y él mismo volverá pronto a ser una mediocridad de provincias en lugar de un oportunista metido a presidente y llegado al poder por carambola de 192 víctimas. La cuestión no es esa, sino si las costuras de la sociedad española van a resistir los 5.000.000 de inmigrantes llegados en 7 años.

El problema sólo ha hecho que empezar. La sociedad española será la víctima, pero, desde luego, los gilipollas que han propiciado esta situación (y la palabra gilipollas les cuadra según el significado del diccionario) que no crean que van a salir indemnes.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La perspectiva de la guerra civil racial, religiosa y social

La perspectiva de la guerra civil racial, religiosa y social

Redacción.- Rafael Caldera acaba de sacar un nuevo eufemismo “políticamente correcto”; al haber llegado ayer a España y solicitar la regularización, se le llama “solicitar el empadronamiento por omisión”… ¿Cuál es el fondo de la cuestión? Muy simple: la regularización prevista por el gobierno ha fracasado y ahora se trata de llegar a las cifras previstas, como sea. El problema es que, ni aún así, se alcanzará esa cifra. Faltan 27 días para concluir el proceso de regularización…

Los socialistas son así: débiles, cobardes y contradictorios

El gobierno ZPlus tiene como costumbre cambiar las reglas del juego una vez iniciado el partido. Como si en un partido de tenis, un jugador decide, que a partir de cierto momento habrá que jugar con una pelota de fútbol. Lo han hecho en todos los terrenos, han manipulado la legislación vigente (véase el caso de PCTV o el proceso de elección de miembros del Consejo del Poder Judicial), han retirado las tropas y luego han mendigado el saludo de Bush, han establecido un código anti-telebasura que nadie absolutamente respeta, han presentado un programa electoral populista y luego lo han variado por una gestión contradictoria, torpe e ineficaz. Son socialistas, ellos son así…

Con la regularización masiva el problema ha sido peor de lo que el observador más pesimista era capaz de prever. Resulta irónico que un día de agosto, Consuelo Rumí, propusiera una regularización masiva y al cabo de los seis meses siguientes hayan entrado más inmigrantes ilegales de los que van a ser regularizados. Consuelo Rumí es socialista, ellos son así…

Parece increíble que Rafael Caldera hace solo dos meses y medio impusiera un plan del que ya preveíamos que iba a resultar un fracaso y lo hiciera, pomposamente, argumentando que sería la “última repesca” de ilegales, que, a partir de ahora, se tendrían que ir si no estaban regularizados; declaraciones que entraban en contradicción con la proverbial debilidad y cobardía del gobierno ZPlus. Ahora, ese mismo Rafael Caldera, no tiene el más mínimo inconveniente en cambiar las reglas del juego e intentar llegar a la cifra, sacada con forceps, de 500.000 inmigrantes regularizados (cuando inicialmente se preveía un millón, luego 800.000 y ahora solamente 215.000 han podido presentar papeles). Pero es que Rafael Caldera es socialista y los socialistas son así…

Cambiar las reglas del juego para jugar… y perder

Cuando un jugador, es decir, una parte interesada en un encuentro, cambia sobre la marcha las reglas del juego, es, sin duda, para jugar y ganar. Solo que para los socialistas esto parece un objetivo demasiado ambicioso. Porque a los socialistas, lo que verdaderamente les interesa es jugar y perder.

Rafael Caldera debería haberse dado cuenta de porque su maravillosa regularización masiva de inmigrantes ilegales ha constituido un absoluto fracaso. Y el punto clave es que, en su infinita demagogia populista, ha cargado el peso de la regularización sobre los empresarios. Ha olvidado que los empresarios contrataban ilegales porque no había que abonar los costes sociales de su contrato, porque permitía reciclar importantes masas de dinero negro del que no quedaban huellas y porque, en definitiva, era económicamente rentable. Cuando la perspectiva de una regularización masiva ha dejado de ser rentable la contratación de ilegales, ésta se ha detenido en seco. Pero hay más: hay fraude.

El 75% de los papeles presentados no corresponde a empresas, sino a ciudadanos particulares que han rellenado los impresos requeridos por el gobierno para regularizar a “jardineros”, “mayordomos”, “asistentas domésticas” y “acompañantes para ancianos”. El 15% corresponde, a trabajadores agrícolas y el 10% restante tiene que ver con la pequeña empresa, particularmente con hostelería. ¿Qué conclusiones puede extraerse de estas cifras?

En primer lugar que existe una bolsa de fraude que probablemente alcance al 40-50%. Es evidente que la mayoría de “mayordomos” y “jardineros” corresponden a contrataciones fraudulentas: “yo, inmigrante ilegal, te doy 3.000 euros y tú me firmas el papel conforme necesitas jardinero o mayordomo”. Hace solamente cinco años, bastaba con 900 euros, pero la llegada de los socialistas al poder –como suele ocurrir- ha aumentado los porcentajes de la corrupción. Ya se sabe, los socialistas son así.

La única forma de que el plan Caldera-Rumi tuviera éxito era que las grandes empresas entraran en juego y realizaran contrataciones masivas de ilegales… pero esto no ha ocurrido ¿por qué?, muy sencillo, por que las grandes empresas, antes, se cuidaban de contratar ÚNICAMENTE a inmigrantes legales... como todo el mundo sabía, menos Rafael Caldera y Consuelo Rumi.

La surrealista figura del “empadronamiento por omisión” (es decir, en la práctica, la abolición del certificado de empadronamiento que durante los últimos años ha sido el único patrón para dar cifras irreales de inmigrantes en España, tal como hemos afirmado siempre) no logrará el objetivo propuesto. Hará falta abolir también la petición de presentar una propuesta de contrato laboral. Porque el problema, no es –no ha sido nunca- el certificado de empadronamiento, sino el contrato laboral.

El germen de la guerra civil racial, religiosa y social

¿A dónde nos va a llevar esta política de ineficacia y estupidez mantenidas durante una legislatura? Los inmigrantes quieren “papeles para todos”, jaleados por las bandas de ultraizquierdistas y por los tontorrones-humanistas de IU. El gobierno, débil y cobarde no hay que olvidarlo, no se siente con fuerzas para realizar repatriaciones masivas, pero no conoce la solución para regularizar a casi ¡tres millones de ilegales! La conjugación de estos dos elementos está llevando, día a día, al aumento del número de ilegales en España, porque desde el mes de agosto el “efecto llamada” se ha desencadenado y no hay ningún elemento objetivo para pensar que va a detenerse. España es, en este momento, la puerta de entrada en la Unión Europea, de inmigrantes de los cinco continentes.

Hace sólo unos días, Antena 3 emitía un reportaje sobre las discotecas sudamericanas situadas en los bajos de la “zona de negocios” de Madrid. Miles de colombianos y ecuatorianos, bailando salsa, visiblemente colocados, hasta las 6 de la mañana (a las 7,00 horas la policía hace “limpias” en la zona para que no afecte la imagen de la “zona de negocios”. El reportaje estaba hecho un día de cada día: ¿de qué trabajan y viven esos miles de colombianos y ecuatorianos que tienen tiempo hasta las 6 de la madrugada de bailar salsa y “meterse caña”? Extendamos el problema a los 4.500.000 de inmigrantes que en estos momentos se encuentra en España, de los que casi dos terceras partes son ilegales ¿de qué viven? Respuesta: trabajo negro y protecciones sociales.

¿A dónde nos lleva esta situación? A la formación de dos tipos de inmigración: la legal, que trabaja aunque machaque el mercado laboral, y la ilegal que trabaja en negro o no trabaja, pero que, en cualquier caso, vive de las coberturas sociales. Ambas inmigraciones están encerradas en los mismos guetos urbanos y tienen conciencia de ser exactamente lo mismo: comunidades “diferentes” al resto que les rodea.

Tenían razón los teóricos marxistas de los años 70, cuando veían en la inmigración al nuevo proletariado del futuro en el que basar la lucha de clases. Hubo grupos ultraizquierdistas franceses que solamente se apoyaban en la inmigración. Acaso por eso desaparecieron completamente de la escena a principios de los años 80. Hoy no hay marxismo, pero existe lucha de clases: el odio con que algunos inmigrantes miran a todo lo que es europeo (véanse las declaraciones de los acusados por haber perpetrado el 11-M) es suficientemente elocuente de que este odio de clase, es también étnico y religioso.

Tensiones sociales, religiosas, étnicas, incapacidad del gobierno para resolverlas, llevan solamente a una perspectiva: el gobierno podrá ceder –y de hecho cederá- al papeles para todos, antes de que termine la legislatura. Creen que la sociedad y la estructura económica del Estado Español podrán resistir la riada de la que solamente hemos vivido las primeras vanguardias. No es así: ni la sociedad española, ni la europea, ni la economía española podrán soportar el peso y las tensiones que suponen esta presencia masiva de ilegales. Y lo que es peor: estas comunidades, progresivamente fortalecidas en número, finalmente, decidirán que ellos tienen fuerza suficiente como para coger por su cuenta lo que el mercado del niega. Es a esto, a lo que llamamos “guerra civil, religiosa, racial y social”.

Se dirá que somos muy pesimistas y alarmistas. Hace sólo un año, el director de inmigración de la Generalitat nos decía que el “padrón municipal” era exacto en la medición de inmigrantes ilegales. Hoy, resulta que en Catalunya, a los 350.000 ilegales empadronados en enero de 2004, y a los 300.000 legales de la época, hay que sumar, 425.000 empadronados y un número no determinado de inmigrantes sin empadronar, en nuestra opinión, de entre 100 y 150.000. La decisión de Caldera sobre el “empadronamiento por omisión” da la razón a las cifras que sosteníamos hace dos años.

En resumen: HOY EN ESPAÑA EXISTEN NO MENOS DE 4.500.000 DE INMIGRANTES, entre legales, ilegales empadronados e ilegales sin empadronar. Y la pregunta es: ¿Qué piensa hace el gobierno para detener la marea, qué piensa hacer para contener el efecto llamada y qué piensa hacer con los que no resulten regularizados? Respondemos nosotros: nada, o lo que es peor, un “papeles para todos” dentro de un año. Y esto lleva, de nuevo, a la “guerra civil, racial, social y religiosa”. Los socialistas son así…

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es