Blogia

INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

“La Gloria del Olivo” y el misterio del último Papa“

“La Gloria del Olivo” y el misterio del último Papa“

Redacción.- San Malaquías -o quien sea que escribiera las profecías firmadas con su nombre- no se equivocó con el Papa 111 de sus Profecías. El escudo de la Inquisición, antecedente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida por el Cardel Ratzinger hasta el momento de convertirse en Benedicto XVI, era, precisamente, una cruz verde, con una espada a un lado y un ramo de olivo en el otro. Vale la pena reflexionar, siquiera, brevemente sobre el universo profético y sobre Benedicto XVI.

El universo profético

Sería inútil intentar encontrar explicaciones racionales al fenómeno profético, pero lo cierto es que difícilmente puede negarse que en determinados momentos de la historia aparecen extraños personajes que parecen describir el futuro con cierta precisión. San Malaquías, o el seudo-San Malaquías, es uno de ellos.

El fenómeno profético, siempre ha ejercido una atracción particular sobre todos nosotros. Siempre buscamos seguridades; quien dice ver el futuro, en definitiva, nos las ofrece. Pero ¿qué hay tras el fenómeno profético? Probablemente, elementos de muy distinta naturaleza.

No hay que olvidar que buen número de profecías fallan. Pero otras no. Cuando Nostradamus explica que el Rey de Francia y su familia serán detenidos en Varennes, doscientos años antes de que se produzca, efectivamente, el episodio, difícilmente podríamos hablar de casualidad. Y, en cuanto a los lemas que el seudo-Malaquías, atribuye a los últimos 111 Papas, su precisión es, igualmente, encomiable, como veremos.

El “profeta”, es alguien que, situado en un determinado estado de conciencia, percibe algunos rasgos del futuro. No es que “vea” el futuro, es que ante su mente aparecen imágenes, flashes, sugestiones, que recoge, pero que es incapaz de fijar en el tiempo. Los profetas “ven” algunos detalles del futuro, de la misma forma que el viajero de un tren que circula por la noche, podrá ver algunos detalles del paisaje, pero no su totalidad. El profeta ve el futuro, pero no percibe el tiempo, es decir, no puede asegurar qué acontecimiento ocurrirá antes o después, ni, por supuesto, en que momento exacto. Nostradamus, por ejemplo, sólo cita una fecha: 1999. El seudo-Malaquías, por su parte, cita los lemas de los 111 Papas, pero no aporta ni una sola fecha.

¿Hay que creer en los profetas?

Existen, desde luego, fenómenos poco explicados por la psicología de las profundidades. El estudio de la mente humana está muy retrasado en relación a otras ramas del saber científico. Conocemos, gracias al Hubble, como se forma y se destruye una galaxia lejana, pero difícilmente conocemos los procesos que sigue nuestra mente. Fenómenos como la intuición, son absolutamente inexplicables para la psicología moderna. En el fondo, el don de la profecía, no consiste más que en una intuición excepcionalmente agudizada.

Algunas de las descripciones de Nostradamos o del seudo-Malaquías, dan la sensación de que han visto fugaces luces del futuro de las que han retenido aquello que más les ha llamado la atención. En el caso de Nostradamus, se trata solamente de tragedias. Por algún motivo, Nostradamus, no percibió jamás –como los profetas de Israel- ningún momento feliz en la historia de la humanidad. Se dice que el sufrimiento causa más impacto que la alegría, así pues, no es raro que concentraciones de excepcional sufrimiento, sean percibidas con más facilidad por los profetas.

El seudo-Malaquías, por el contrario, es extraordinariamente preciso en el terreno de los lemas que acompañan a los últimos 111 Papas. Aquí no puede hablarse de tragedias, sino de un rasgo cualquiera que intuyó su misterioso compilador y con el que adjetivó al Papa de turno. Se trata de un caso único en la historia de las profecías; en la totalidad de los casos restantes, estaremos hablando solo de intuir tragedias.

El donde la profecía deriva de tres situaciones diferentes: un traumatismo (una operación, un accidente, un tratamiento de choque) pueden “abrir” una luz que se proyecta hacia el futuro; lo mismo puede adquirirse mediante un adiestramiento de la mente (en estado de máxima relajación y arrobamiento, con la mente serena y vacía, aparecen imágenes e intuiciones, en ocasiones, extremadamente precisas); o, mediante, la obsesión (en efecto, obsesionarse con un tema y conseguir que esté presente en cualquier momento de nuestra vida, hace que, finalmente, nos podamos anticipar a su desencadenamiento).

Todo esto es extremadamente problemático. Nadie puede asegurar, ni el propio profeta, que sus “visiones” sean correctas, ni que haya sabido interpretarlas acertadamente. Si un hombre que vivió en el siglo XVI “viera” una explosión nuclear, difícilmente podría describirla sino como “una explosión de mil soles” y, la cuestión, ¿cómo interpretaríamos nosotros esa frase? Por que, a fin de cuentas, el problema de toda profecía es… su interpretación.

Benedicto XVI y los últimos Papas

Juan Pablo I, el Papa 109 de la lista escrita por el seudo-Malaquías, era llamado “De Meditate Lunae”, la media luna. Antiguo arzobispo de Venecia, ciudad en cuyo escudo se encuentra la Luna, llamado, además, Albino Luciani, literalmente, luz blanca, como la de la luna, su pontificado, para colmo, duró apenas una lunación. A su sucesor Karol Wojtyla, le correspondió el lema “De labori solis”, los trabajos del sol; Juan Pablo II nació el 18 de mayo de 1920, el mismo día del eclipse solar. El Pontífice fue enterrado el 8 de abril del 2005, el mismo que un eclipse parcial que fue visto en América. Se alude también a su nacimiento en el Este, donde sale el sol. Y otros recuerdan que en su pontificado realizó viajes a todo el mundo, como el sol ilumina todos los rincones del planeta.

Sería inútil remontarnos atrás en el tiempo, el nivel de aciertos es completo: cada Papa tiene un lema y a cada lema corresponde un rasgo personal o de su pontificado, que resulta extremadamente llamativo. Llegamos entonces a Benedicto XVI.

Si realizáramos una encuesta sobre el nuevo Papa y sobre su pasado, sin duda, la mayoría de los entrevistados nos dirían, como hecho relevante, el que presidió hasta la muerte de Juan Pablo II, la Congregación para la Doctrina de la Fe, es decir, la heredera de la Santa Inquisición. Cuando se redactaron las profecías del seudo-Malaquías, la Inquisición era un prestigioso tribunal sobre el que recaía el peso del mantenimiento de la ortodoxia. Hoy sigue siendo lo mismo, sólo que con otro nombre.

Llama la atención ver el escudo tradicional de la Inquisición: un árbol verde en forma de cruz, teniendo a un lado una espada y al otro, una rama de olivo. No es raro, pues, que al nuevo Papa le corresponda el lema “De Gloria Olivae” (la Gloria del Olivo). Esto, sin olvidar, por supuesto, que San Benito (o San Benedicto) fue el fundador de la Orden Olivetana, es decir, los benedictinos.

¿Y el Papa 112?

El misterioso redactor de las profecías firmadas por “Malaquías”, por algún motivo, no “vio” más allá del papa 112. En una escalofriante culminación a su repertorio de lemas, concluye: “Papa 112: Pedro el Romano. Lema: IN PERSECUTIONE EXTREMA SACRAE ROMANAE ECCLESIAE, SEDEBIT PETRUS ROMANUS QUI PASCET OVES IN MULTIS TRIBULATIONIBUS; QUIBUS TRANSACTIS, CIVITAS SEPTICOLLIS DIRUETUR, ET JUDEX TREMENDUS JUDICABIT POPULUM ("En la última persecución de la Santa Iglesia Romana tendrá su sede Pedro el Romano, que hará pacer sus ovejas entre muchas tribulaciones; tras las cuales, la ciudad de las siete colinas será derruida, y el juez tremendo juzgará al pueblo").

Habría que añadir, el lenguaje profético es un lenguaje simbólico y aproximativo, no una descripción realista a modo de una película. Pero, se mire como se mire, desde luego, la profecía no tiene un “happy end”, sino todo lo contrario. ¿Hay que tomarlo al pie de la letra?

Roma es el centro de la cristiandad, la profecía parece aludir, no tanto a la ciudad eterna como al cristianismo que hace de ella, su centro universal. La destrucción de la ciudad puede aludir a la crisis de la Iglesia que, probablemente fuera un producto de circunstancias muy diversas: desde un clima general completamente hostil a la espiritualidad, hasta una situación de deterioro interior. En cuanto a la alusión a la “persecución” y a la “tribulación”, suele repetirse en todos los compendios proféticos, pero puede aludir solamente a una situación general en donde el mensaje evangélico y el dogma de la Iglesia sea incomprendido y, por tanto, rechazado. En cualquier caso, no es optimismo lo que destila el último lema.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Por una educación de la dureza, la austeridad y el estoicismo

Por una educación de la dureza, la austeridad y el estoicismo

Redacción.- Por algún motivo, los “progres” hacen de la “reforma educativa” una cuestión de principios. Y en tanto que “progres”, lo que consiguen es en cada vuelta de tuerca de la reforma, hundir más la enseñanza. Y lo que es peor: el Estado está promoviendo un tipo de educación que resta competitividad a la juventud española ante la avalancha de inmigrantes.

Hoy no existe ya enseñanza pública digna de tal nombre y el Estado aspira a controlar la enseñanza privada para que alcance el mismo nivel de indigencia. No tenemos la menor duda de que la piqueta de demolición la manejan bien estos progres.

Hacia el modelo americano

Desde hace 25 años, la enseñanza en Norteamérica es una selva infernal. Ya en el lejano 1980, tuvieron que instalarse en los centros académicos, arcos detectores de metales a la vista de que un número no desdeñable de estudiantes acudían armados a clase. Sirvió de algo, pero no pudo evitar la matanza de “Colombine” y unos cuantos cientos de asesinatos. Desde España, mirábamos con cierto aire de suficiencia, la quiebra del sistema educativo norteamericano. Pues bien, esas ínfulas se han cambiado en sorpresa. El sistema español sufre los mismos males que el norteamericano y, acaso la única diferencia, sea que en España, al menos, los alumnos TODAVIA no van con armas de fuego a clase.

Si los incidentes y las peleas estudiantiles son el pan de cada día en las escuelas norteamericanas, es imposible olvidar su absoluta ineficacia para transmitir el saber. La sociedad americana está a la cola, entre las sociedades desarrolladas en alfabetización. Si unimos los analfabetos totales a los estructurales, nos dará la increíble cifra del 17%. Estas tasas son la prueba más evidente de que, como máximo, la escuela norteamericana cumple una función de “parking” de los jóvenes mientras sus padres trabajan. La administración norteamericana ha renunciado completamente a formar jóvenes a través de la escuela pública: el que quiera aprender que acuda a un centro privado. Y lo pague.

Sería imposible olvidar que la escuela pública española está siguiendo un camino análogo. Cada reforma supone una degradación más acusada del sistema de enseñanza español. También aquí, el que quiera que sus hijos se formen y aprendan, debe llevarlos a una escuela privada.

Falla la escuela y falla la familia

Cabría suponer que un retorno al concepto de la familia como célula básica de la sociedad y, por tanto, el núcleo en donde el joven recibe una esmerada educación por parte de sus madres, facilitaría aquello que la escuela pública no puede dar. Pero no nos engañemos. Si la escuela está hundida, la familia, en general, está así mismo, vaporizada.
Las tasas de natalidad en España están bajo mínimos. Uno de cada cuatro nacidos, es hijo de inmigrantes. El repunte de la natalidad, solamente ha sido posible, incluyendo las cifras de inmigrantes. España sigue siendo el país del mundo con una tasa de natalidad más baja. Y, a esto se une que, cuando decidimos tener hijos, los protegemos demasiado, los colocamos en una urna de cristal y hacemos de ellos unas figuritas de porcelana que centran nuestros cuidados y atenciones…

El resultado es una generación de débiles, acobardados y poco competitivos españoles, que jamás han tenido que sufrir ningún tipo de privación y que, por tanto, da la sensación de que pueden derrumbarse a la mínima dificultad. La abolición del servicio militar obligatorio, el repliegue a lo personal, el cambio de costumbres y hábitos, el rechazo a abandonar el hogar paterno, la precariedad laboral y la especulación inmobiliaria, han sido fenómenos que han contribuido a encerrar, por motivos muy distintos, a los jóvenes en una burbuja protectora en la que permanecen contra más tiempo mejor. Cuando salen, no son competitivos: han perdido dureza, capacidad de decisión, espíritu de sacrificio, voluntad, fuerza, vigor.

Educar para endurecer, endurecer para triunfar

Si la escuela pública, no está en condiciones de educar a los jóvenes, la mayor parte de familias, son, así mismo, incapaces para asumir este rol. El problema es que los padres no pueden compensar las carencias de la enseñanza (por que existe crisis de la autoridad en el núcleo familiar), pero tampoco la enseñanza puede suplir la tarea que corresponde a la familia.

No se trata solo de aprender, sino de forjar el carácter. Y eso solamente puede hacerlo, una enseñanza renovada y una familia reconstruida. El objetivo que debe inspirar este proceso es forjar una generación dura como el acero, capaz de sobreponerse al incierto futuro que anuncian los oscuros nubarrones que se ciernen sobre Europa.

© Ernesto Milá – Infokrisis – infokrisis@yahoo.es

El Segundo Gran Despertar Religioso de EEUU

El Segundo Gran Despertar Religioso de EEUU

Redacción.- Presentamos a continuación otro fragmento del libro “Lo que está detrás de Bush”, próximo a aparecer. En este fragmento se describe el que ha sido llamado “Segundo Gran Despertar Espiritual de EEUU”, que abrió el camino a la Guerra de Secesión y en el que ya se encuentran de manera clara, los elementos que en la actualidad han vuelto a aparecer entre los “cristianos renacidos” que constituyen la base social de Bush.

[“Lo que está detrás de Bush” – Lo oculto y misterioso en la política norteamericana, se publicará en junio 2005, al precio de 15,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío. Reserva tu ejemplar escribiendo a abd@pyrelibros.com, así ayudas al mantenimiento de esta web]

Como hemos visto, el Primer Gran Despertar espiritual norteamericano daría lugar al movimiento que cristalizó en la independencia nacional. A partir de ese momento, se inicia un período de rápido desarrollo económico, afluencia masiva de inmigrantes europeos que huían de las guerras napoleónicas y de los destrozos de la Revolución Francesa, y un espectacular crecimiento demográfico que hacía necesaria la producción de bienes en cadena. Mientras todo este proceso socio-económico se activaba, los valores de Norteamérica, especialmente religiosos, seguían vivos. Pero a partir de 1790, cuando la lucha por la independencia empezaba a quedar lejos, apareció una nueva forma de religiosidad que ha dado en llamarse «Segundo Gran Despertar». Todavía harían falta 200 años más para que se generase el «Tercero», el que conocemos nosotros.

Ya ese Segundo Despertar tuvo como instigadores a predicadores itinerantes que organizaban grandes asambleas públicas generando histeria colectiva y crisis liberadoras para muchos asistentes. El movimiento irradió a partir del Estado de Kentucky. Los predicadores excitaban al frenesí a los asistentes hasta situarlos en una especie de trance profundo e innegable. En el punto culminante, algunos de los asistentes caían al suelo con un grito penetrante, se convulsionaban primero, moviendo la cabeza de un lado a otro vertiginosamente y luego parecían como muertos. Algunos caían en una risa espontánea e irrefrenable pero, en absoluto, contagiosa; en otros se producían extraños fenómenos paranormales, el sujeto, tras danzar, parecía estar ausente con una sonrisa beatífica en el rostro. Los había que «huían por miedo» según un testigo, y otros cantaban «con el cuerpo», sin que el sonido surgiera de sus labios. Puede parecer algo extraño, e incluso alguien sospechará que las descripciones están falseadas, pero, en realidad, nada de lo dicho es diferente de lo que ocurre, aquí y ahora, en las asambleas de los «cristianos renacidos», ni en sus principios, ni en su fenomenología.

Este movimiento, que alcanzó a prácticamente toda la sociedad norteamericana, generó las grandes organizaciones religiosas específicamente norteamericanas en los años siguientes: cuáqueros, mormones, e incluso al movimiento dietista del doctor Kellogg, ya en la segunda mitad del siglo. El Segundo Gran Despertar duró casi 75 años y llevó directamente a la Guerra de Secesión.
En buena medida, el desencadenante emotivo de la guerra fue la novela de Harriet Beecher Stowe «La Cabaña del Tío Tom». El libro presentaba una situación de inhumanidad con la que eran tratados los esclavos que no se correspondía absolutamente en nada a la realidad. De hecho, la Beecher jamás había viajado al Sur y los suplicios y crueldades a los que eran sometidos los negros, salió de su imaginación. Se trataba de una fanática presbiteriana que creía que el espíritu del Segundo Gran Despertar era imprescindible para la formación de la conciencia nacional americana. Pensaba que la sociedad de su tiempo vivía una fuerte corriente materialista que sólo podía ser contrarrestada mediante la práctica religiosa intensiva y enérgica. Religión, política y cultura debían caminar al mismo paso y ser hijas de la misma matriz, sostenía la Beecher. La única forma, para ella, de alcanzar esa meta era realizando un esfuerzo mesiánico que tensara las cuerdas de la sociedad americana y le diera un nuevo impulso. Ese esfuerzo era la conquista del Oeste (había dicho «está claro que el destino religioso y político de la nación habrá de decidirse en el oeste») y el «evangelismo» como medio para unir a los hombres y mujeres de la frontera en un mismo ideal. Lo que entendía por «evangelismo» era exactamente el mismo concepto que hoy tenemos de «fundamentalismo cristiano». Y si era preciso movilizar conciencias contra el Sur en nombre de la lucha contra la esclavitud, no iba a reparar en los costes y en el dolor de esa iniciativa: simplemente, para ella, era necesaria por el bien de Norteamérica.

En aquel momento, las dos confesiones más arraigadas eran los metodistas que en 1844 eran la confesión más extendida, seguidos de los baptistas en el sur. Fue entonces cuando aparecieron los movimientos escatológicos y mileranistas que hoy, nuevamente, han recuperado la iniciativa con los «cristianos renacidos».

En 1818, William Millar, un baptista del sur, estudió detenidamente los textos bíblicos y concluyó que el mundo terminaría en 1844. Reclutó a miles de seguidores. Llegada la fecha, nada ocurrió. Para la mayoría de sus fieles se produjo la «gran decepción», pero no así para un grupo de ellos instalados en Battle Creek que pasaron a llamarse Adventistas del Séptimo Día. Desde allí irradiaron a todo el mundo, hasta nuestros días, y se convirtieron en el centro de un imperio vegetariano desde que el doctor John H. Kellogg se hizo cargo del lugar. Kellog basaba su teoría nutricionista en el desayuno con cereales. Parece banal, pero insertaba su estudio en las raíces culturales norteamericanas. La popularización de los cereales estaba, para Kellog, cargada de virtudes morales. Su mentora, Ellen Harmon, había tenido de adolescente un éxtasis místico en la que «vio» la santidad de los alimentos del desayuno. Gracias a los copos de maíz, los Padres Peregrinos habían salvado la vida y nada como el maíz era más norteamericano. De hecho, lo cultivaban los indios, pero, inicialmente, era inexistente en Europa. El maíz era un regalo de Dios, no podía ser un azar que se lo hubieran encontrado los colonos. A partir de este principio visionario, el doctor Kellog utilizó todo su saber y sus artes como busines management, en encontrar justificación al consumo de copos de maíz.

En la película «El Balneario de Battle Creek» se pinta un cuadro extremadamente realista que no puede ser desconocido para quienes nos hemos relacionado en alguna ocasión con el movimiento de la «New Age» que irrumpió un siglo después. En efecto, si los movimientos religiosos del Segundo Gran Despertar, volvieron a emerger en los años 80, en forma de «cristianos renacidos», el movimiento de Kellogg se reencarnó en los distintos sectores de la «New Age».

De aquel Segundo Gran Despertar surgieron, igualmente, los mormones. Fue mucho lo que aportaron a la conciencia nacional americana. De hecho, Joseph Smith lo que hizo fue proporcionar a América «raíces históricas profundas». Lo de menos era que se trataba de pura invención, lo importante es que, Norteamérica, a partir de Smith era, como mínimo tan «antigua» como la Vieja Europa. En 1827 «un ángel», Moroni, reveló a Smith el emplazamiento de unas planchas de metal en las que estaba escrito la historia de una de las tribus perdidas de Israel. Gracias a unas piedras, Urim y Thurim, y a la colaboración de otro ángel, logró traducir el texto que, editado con el nombre de «Libro de Mormon», describe la historia de un pueblo precolombino procedente de la torre de Babel, que cruzó el Atlántico -¡en barcazas!- y logró sobrevivir en el nuevo mundo. Así que «América» procedía, no de la oleada de navegantes y descubridores del siglo XV-XVI… sino del período incierto, pero, en cualquier caso, remoto, de la Torre de Babel. En el 384 de nuestra era, Moroni, hijo de Mormon, enterró las tablas que luego Joseph Smith «descubriría» y que, por cierto, nadie más que él logró ver. Esta locura colectiva logró asentarse y modelar hasta nuestros días el Estado de Utah, hoy uno de los Estados más prósperos de los EEUU, en el que la influencia mormona sigue siendo absoluta.
En el curso de este Segundo Gran Despertar norteamericano, aparecieron conceptos e ideas que venían de Europa en las valijas de los inmigrantes, pero que solamente en EEUU llegaron a convertirse en verdaderos movimientos de masas. Del místico sueco Emmanuel Swedemborg y de los 38 densos volúmenes de sus escritos, emanaron las sectas más exóticas. Así mismo, fueron extremadamente bien acogidos el mesmerismo y la homeopatía que encontraron el territorio americano su tierra de promisión. El hijo directo del messmerismo, el espiritismo, fue un producto típicamente americano que irradió a partir 1847 generando fenómenos de histeria colectiva en los que los protagonistas, mediums, afirmaban ponerse en contacto con «entidades desencarnadas» (muertos). Roberto Owen, hijo del famoso socialista utópico inglés, dio una conferencia sobre el tema en la Casa Blanca, ante el escepticismo de Lincoln y la adhesión entusiasta de su mujer que, tras el asesinato del presidente, recurrió a médiums y técnicas espiritistas para comunicarse con él. En 1870, los espiritistas tenían 11 millones de adeptos en EEUU.

El pragmatismo norteamericano y la tendencia al misticismo de pacotilla dio como resultado una nueva formulación religiosa basada en la aplicación práctica y utilitaria de los principios religiosos. Lo que aportó el Segundo Gran Despertar, fue la conciencia de que «no hay problema, por grave que sea, que no tenga solución». Cualquier enfermedad, por terrible y destructora que sea, puede curarse mediante la fe. Es la «auto-ayuda» (¿les suena el término?) llevado a sus últimas consecuencias. Esta corriente tuvo en Mary Baker Hedí a su principal exponente. Aquejada de dolores terribles que ninguna medicina oficial lograba paliar, fue, finalmente, curada por el un tal Quimby, que practicaba el mesmerismo, una forma de curación mediante una mezcla de imposición de manos e hipnosis. A partir de ahí, intuyó el origen mental de cualquier dolencia y creó su propio sistema de curación espiritual basado en el principio de que toda realidad está en la mente y cualquier otra cosa es pura ilusión, tal como, por lo demás, afirmaba Swedemborg.

Pero este Segundo Gran Despertar y sus procedimientos de «autoayuda» debían de tener todavía otro profeta, junto a Mary Baker, el doctor Kellog, Joseph Smith y los adventistas, etc, se trataba de Ralph Waldo Emerson cuyos libros y tratados sobre el carácter han inspirado a generaciones de buscadores de textos de «auto-ayuda». Emerson era utopista, promovió una comunidad que terminó en bancarrota, pero de él, quedan sus libros reaprovechados en sucesivos tratados editados desde entonces (mediados del siglo XIX, hasta nuestros días). Y aún hubo más.

Los emigrantes alemanes, ciertamente influidos por los socialistas utópicos, crearon comunidades florecientes como la Harmony de Pensilvania. Eran pietistas y proponían la confesión auricular, pero eran hábiles trabajadores y hubieran logrado perpetuar sus comunidades de no ser por que rechazaban el matrimonio y la procreación. Evidentemente, tenían fecha de caducidad y, en apenas una generación, se extinguieron. Otra de estas comunidades, la de Oneida, realizó experimentos avanzados y «sicalípticos». Practicaban el amor libre, practicaban el «matrimonio complejo» (decidido comunitariamente) y, finalmente, educaban a sus hijos como en los kibbutz actuales.

Todo este enjambre de sectas y confesiones exóticas cristalizó en el gran hallazgo de América: el impulso dado al sistema educativo. Educación es, ayer y hoy, progreso. A mediados del siglo XIX, ya existía un denso tejido educativo, público y privado, en los EEUU. El Estado se había hecho cargo de sostener económicamente la educación de millones de niños y adolescentes. Las escuelas públicas no estaban controladas por ninguna secta religiosa, pero extendían valores religiosos: para ellos, religión y educación eran terrenos inseparables. Pragmáticos, como siempre, intentaron que, más que una forma de culto, la educación difundiera una forma de comportamiento y actitud social. Que luego, los padres, en el hogar, podían o no fortalecer.

Decir que aquello era una balsa de aceite religiosa es completamente inexacto. Las tensiones religiosas existieron desde los comienzos de la nación americana. No hace falta aludir a la «caza de brujas» que tuvo lugar en Salem en el siglo XVIII y que evidenció hasta dónde podía llegar la histeria colectiva y qué mínimos podían ser los desencadenantes. También hemos aludido a las desventuras de Merton tras su fiesta del «Palo de Mayo». A partir del primer cuarto del siglo XIX, empezaron a llegar de forma masiva inmigrantes irlandeses, esto es, católicos, que encajaron, inicialmente, mal con este panorama religioso. En los veinticinco años que siguieron establecieron diócesis por todo el territorio de los EEUU y a partir de 1834 tuvieron que afrontar campañas anticatólicas procedentes de distintos sectores evangélicos y masónicos. Aparecieron panfletos difamatorios, especialmente contra los conventos. No faltaban, al igual que en la literatura anticatólica europea, elementos pornográficos que colocaban un punto de picante en el relato. Tuvieron inmenso éxito. En 1834, un convento de monjas ursulinas fue incendiado en Boston. No hubo tribunal capaz de condenar a los instigadores y, los propios jueces, estaban convencidos de que en los inexistentes calabozos subterráneos del convento se asesinaba a niños ilegítimos.

También apareció el temor a una «conspiración católica» destinada a conquistar el valle del Misisipí, dirigida por el Papa y el emperador austríaco. Escritores notables (Lyman Beecher o Samuel Morse) afirmaron que los emperadores europeos enviaban a América a sus súbditos para que se apoderaran del país. Era cierto que los inmigrantes católicos aceptaban salarios bajos y rompían el mercado de trabajo, pero era incuestionable que la riada migratoria no estaba inducida por ningún «centro oculto» de poder europeo. De todas formas, esta tendencia al «conspiracionismo» ha estado, a partir de entonces, implícita en un reducto de la población norteamericana que siempre ha integrado cualquier acontecimiento en su particular visión del mundo, por irracional que fuera. Aún hoy, en la América profunda, se cree que la ONU es una conspiración comunista destinada a esclavizar a América y quienes justifican este criterio no tienen dificultades en encontrar una amplia panoplia de argumentos paranoides…

Desde la autora de «La Cabaña del Tío Tom» hasta los conspiracionistas anticatólicos, pasando por los mentores del movimiento cuáquero, los mormones, los adventistas, los mesmeristas, espiritistas, nutricionistas, etc, lo que se había creado era una propia «religión nacional» que influía decisivamente en la vida norteamericana y en la formación de la mentalidad y el carácter a través del sistema educativo público. Ciertamente, esta religión era indefinida, carecía de un culto único e incluso sus enfoques eran radicalmente distintos… pero coincidían en su rechazo a la esclavitud. Sin embargo, la esclavitud era tan antigua en Norteamérica como el gobierno representativo. Efectivamente, éste se había adoptado en 1619, el mismo año en el que un navío holandés llevó a los primeros esclavos al territorio.

Progresivamente, a lo largo del segundo tercio del siglo XIX, pudo comprobarse que el esclavismo y el espíritu religioso eran altamente incompatibles y terminaron desembocando en la guerra civil. No en vano Paul Jonson dice en su «Historia de los EEUU»: «el Segundo Gran Despertar, con su aguda intensificación de la pasión religiosa, significará la sentencia de muerte de la esclavitud, del mismo modo que el Primer Despertar había firmado la sentencia de muerte del colonialismo británico».

Una vez terminada la guerra civil, América irradiará poderosamente, primero en Centroamérica (guerra contra México e intervención en distintos países centroamericanos), después en el Caribe (guerra contra España), finalmente en el Pacífico, para luego proyectarse sobre Europa (con las dos guerras mundiales), sobre el sudeste asiático (frustrada intervención en la Península Indochina) y más tarde sobre Oriente Medio y Asia Central (directamente o a través de la alianza privilegiada que EEUU mantiene con el Estado de Israel). Es indudable que esta expansión tiene una motivación fundamentalmente geopolítica y económica, pero que el gran hallazgo de Norteamérica ha sido justificarla, no en función de las ambiciones territoriales o la intención manifiesta de depredación económica, sino por argumentos éticos y morales.
En la última parte de esta pequeña obra, insistiremos en el Tercer Gran Despertar norteamericano, cuyos primeros despuntes se producen en los años 60, fraguan a finales de los 70, condicionan el poder durante la administración Reagan y se convierten en el elemento movilizador y levadura de las masas capaz de llevar a un tipo como George W. Bush a la Casa Blanca.

Ahora bien, nada de todo esto hubiera sido posible, ni la política agresiva de EEUU, ni el cenit imperial alcanzado entre 1990 y 2003, sólo por la acción de unos fanáticos religiosos, tan crédulos y timoratos en el siglo XXI como lo fueron en los dos primeros Grandes Despertares anteriores. El cambio que tiene lugar en las postrimerías del siglo XXI era previsible. Con la mentalidad americana generada en los dos siglos anteriores, ciertamente, se podía galvanizar a un país… pero no dirigirlo en un mundo tan complejo como el moderno. Las viejas ideas ya no servían, los viejos ideales que dieron vida a la lucha de las colonias por su independencia y luego que llevaron a la guerra civil, eran inoperantes para un mundo complejo, habían servido para inspirar el trabajo de los granjeros y modelas su mentalidad, pero ahora estaban completamente fuera de lugar… sólo que esta «verdad» era inconfesable. Nadie que hubiera osado proclamarla en público, habría logrado ser escuchado, como máximo, se le tendría por un antipatriota, sino por algo peor en función de las teorías conspiranoicas que tan fácilmente surgen en los EEUU.

Y esto es lo más sorprendente de la América contemporánea: que a nivel de colectividad social, con Bush lo que ha triunfado son los valores típicamente americanos que, como hemos visto, son inherentes a la sociedad independizada de Inglaterra el 4 de julio de 1776… pero no son esos valores los compartidos por la élite que dirige la sociedad norteamericana. Esto, como veremos en el capítulo siguiente, son, precisamente, su negación. Por que hoy, los EEUU están dirigidos por una logia que lejos de estar inspirada en los valores tan exóticos como tradicionales, que hoy están encarnados en el movimiento evangélico de los «cristianos renacidos», se inspira en los escritos de un extraño filósofo, Leo Strauss, el cual podía ser tildado, pura y simplemente de «nazi»… de no ser por su ascendiente judío, tal como vamos a demostrar en el capítulo siguiente…

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[“Lo que está detrás de Bush” – Lo oculto y misterioso en la política norteamericana, se publicará en junio 2005, al precio de 15,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío. Reserva tu ejemplar escribiendo a abd@pyrelibros.com, así ayudas al mantenimiento de esta web]

Hoy es un buen día para reír: el descojono nacional

Hoy es un buen día para reír: el descojono nacional

Redacción- Leo, hoy que tengo tiempo, la prensa de arriba abajo. A cada página que paso me invade una sensación irreprimible de reir. Hay que agradecer a la clase política que se haya convertido en el Club de la Comedia. Harina de otro costal es si las costuras de España o el tejido social, lo van a soportar por mucho tiempo. Pero, a poco que uno esté pendiente de los acontecimientos políticos, verá que nunca lo dramático y lo ridículo han estado separados por una línea tan tenue.

[libros citados: "11-M: los perros del infierno" y "La Gran Mentira" (2ª Edición), de Ernesto Milá - pueden adquirirse en http://www.pyrelibros.com para contribuir al mantenimiento de esta web]

A quienes gobierna, se le llama, gobierno y a quien hace reir en la programación televisiva, se le llama "Club de la Comedia". Sería difícil encontrar rastros de gestión de gobierno en el equipo ministerial y en su presidente cuya política más parece inspirada en programa como "Splunge" y en la "ideología" de Belén Esteban, que en una gestión de la cosa pública digna de ser llamada "gobierno".

Si la semana anterior, el número más risible fue la idea de los pisos de 30 metros cuadrados, en esta ha sido una modificación legislativa, según la cual los hombres están obligados a realizar parte de las tareas domésticas, la que ha logrado arrancar carcajadas. El que a algún "legislador" le pueda pasar por la cabeza intentar reglamentar la vida doméstica, ya es índice la pobreza intelectual a la que el culto a lo políticamente correcto embarga a este gobierno. Pero el pulso de ZPlus no ha dudado a la hora de apoyar una estupidez semejante. Por supuesto, tal como este club de la comedia nos tiene habituados, no ha sido el único motivo para reir, ha habido otros muchos.

Para colmo, el gobierno, también por el culto a lo políticamente correcto, la ha tomado con los fumadores. A pesar de que todos los estudios demustran que la gente deja de fumar cuando se encarece el paquete de tabaco, especialmente los jóvenes. Esa es una vía demasiado fácil para ZPlus que prefiere actuar por vía de prohibición. Así pues, no serán los fumadores sobre los que recaiga el peso de su adicción (como ocurriría si se les subiera el precio del tabaco), sino sobre los establecimientos y empresas que deberán habilitar lugares para fumadores y velar por la prohibición de fumar.

Como la regularización masiva era un proceso caótico al que solo se apuntaban jardineros, mayordomos, chachas, acompañantas, la mayoría ful, el gobierno ha decidido "abrir" en medio de la regularización masiva, las puertas creando la imagen surrealista del "empadronamiento por omisión". El resultado han sido colas sin fin que no servirán absolutamente para nada por que el documento básico a presentar es el contrato de trabajo. Y la mayoría e los que recibirán el empadronamiento por omisión, no podrán obtener -si no es pagando a las mafias- un simulacro de contrato. Con razón, algunos empiezan a preguntarse si no estaremos regularizando inmigrantes en número muy superior a lo que puede absorver el mercado de trabajo. Y, por lo demás, mira que era fácil, regularizar a los inmigrantes que trabajen, simplemente, estableciendo que los entrados antes de tal fecha, regularizados. Pero no, dado que era demasiado simple, el gobierno se las ha ingeniado para hacer reacaer el peso de la regularización en los "patronos". Pero estos no han entrado al trapo. Apenas unos pocos dueños de bares de barrio. Ni la mediana ni la gran empresa han querido saber nada de la regularización. Los trabajadores que ncesitaban ya los habían contratado, regularizados. ¿Cuánto fraude habrá entre las documentaciones presentadas? ¿del 40 al 60%? ¿más? Más posiblemente; desde luego, menos no. Por cierto, la cotización en este momento es la siguiente: contrato de trabajo falseado se paga a 3000 euros, con la exigencia de que el inmigrante cotice durante 6 meses seguidos a la SS pagándolo él. En un mes se han duplicado los precios en el mercado de la corrupción. ¿Quién dice que la economía españoles no crece con ZPlus?


El Papa de los intelectuales.

Sin duda, la noticia más importante de esta semana que concluye es la elección de nuevo Papa. Elección rápida y contundente. Los progres de dentro y fuera de la Iglesia lo han aceptado mal y lo “lamentan”. Los de dentro siempre tienen tiempo de irse. En cuando a los de fuera, su opinión es irrelevante en lo que se refiere a los asuntos de la Iglesia. Faltaría más.

Una de las primeras declaraciones de Roma ha sido contra la ley que abole por decreto la figura del “padre” y de la “madre” y en virtud de la cual, todos pasamos a ser “genitores”. Las razones de la Iglesia contra los “ligues homosexuales” (me resisto a llamarlos matrimonio por que no lo son y les llamaría pareja, pero implica algo de estabilidad en la relación, cosa que el ambiente gay desconoce en su inmensa mayoría). Son absolutamente razonables y comedidas.

La cuestión es que la Iglesia ha pedido a sus fieles que realicen objeción de conciencia en las ceremonias de enlace entre homosexuales. Si se trataba de “legalizar” uniones gays, bastaba con abrir una ventanilla para parejas rarillas. Pero no, había que igualarla a los matrimonios heterosexuales. Era una cuestión de principios. La actitud del Vaticano en esta cuestión llama la atención por dos ejes: evidencia la combatividad del nuevo papado contra el relativismo moral y demuestra el “talante” intelectual instalada en Roma.

“Una ley no tiene razón sólo por el hecho de ser una ley, sino porque sea buena o haga el bien”. Elemental. Para casi todos, menos para los progres. Para ellos, basta que una ley sea aprobada por una mayoría, más o menos exigua, de diputados, que pasan de todo y solo se preocupan de qué botón apretar. Añade el documento Vaticano: “Lo que se está haciendo en España, y encima con una mayoría reducida, es la destrucción de la familia ladrillo a ladrillo”… Irrefutable. Y luego, se preguntan, con una lógica que debería de abochornar a los lumbreras que el otro día votaron si en el parlamento a los líos gays: “¿Es que todos los hombres de todas las culturas y fes de todos los tiempos que han considerado la familia como la unión de un hombre y una mujer estaban equivocados?”. Hay que ser progre, de izquierdas, intelectual políticamente correcto, para refutar este planteamiento. A partir del razonamiento, impecable desde el punto de vista intelectual, el Vaticano pide algo lógico: “La Iglesia llama a la libertad de conciencia y al deber de oponerse”. Le faltó tiempo a la vicepresidente María Teresa Fernández de la Vogue para recordar que los funcionarios que se nieguen a unir a parejas gays serán despedidos… La Cuasimodo del gobierno lucía para la ocasión un manto púrpura, de lamé, ciertamente llamativo. Y, por lo demás, inapropiado por aquello de que “aunque la mona se vista de seda, etc”.

La última del “tripy” catalán


Maragall da mucha vidilla al Club de la Comedia en Catalunya. Esta semana, los comisionados encargados de investigar el hundimiento de El Carmelo han evitado (son mayoría) que se pueda discutir sobre el 3%. Sólo el PP se ha opuesto, justo es recordarlo. La Santa Alianza de los “choros de ayer” y de los “choros de hoy”, se niega a que sus (muchas) vergüenzas sean conocidas por los votantes.

Como actor estelar del Club de la Comedia, Maragall ha regalado una reproducción de la estatua de Sant Jordi, cincelada por Llimona, a Guadalajara (México). Lo que pasa es que en México se habla castellano (no decimos, español, por aquello de que el catalán o el bable con también lenguas españolas). Allí “Sant Jordi” es como cuando a un aragonés dice a un catalán “San Cucufate” o San Emeterio” y aquí se ignora –incluso la mayoría de catalanistas de estricta observancia- que corresponden a “Sant Cugat” y a “Sant Medir”. Así que los mexicanos rotularon la estatua (de alguien que mata dragones y va con espada) como “San Miguel”. La Generalitat protestó airada. No me negarán que es una noticia curiosa. Pero hay más.

Como esa otra del “Marcel Comic’s Group” que en su serie “X-men” ha sacado una imagen del Rey Juan Carlos, con el mismo uniforme y pose, le ha cambiado el careto y ha pasado a ser “Magneto, rey de los mutantes”. En la Casa Real, no saben no contestas, sobre si presentarán una petición de rectificación o reivindicarán derechos de autor. En cierto sentido, y a la vista de lo visto, el comic en cuestión si tiene cierta lógica: en este país hay mucho mutante. Sino mirad los consejos de ministros.

La Catalunya maragallana da mucho de sí en esto de la comedia y el sainete. El tripartito, ha presentado una ley por la que se establecerá un canon sobre los aparatos de TV que irá destinada a financiar el déficit de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, tal como ha indicado el “rey de los descamisados”, ilustre miembro de una colla de castellers y otra de “diables”, el “conseler en cap”, el tal Bargalló, príncipe de los mediocres y grande de la tontura. Después de que Carod Rovira provocara pérdidas irrecuperables al sector del cava, Bargalló acaba de hacer otro tanto con el sector de los electrodomésticos: compe su TV más allá del Ebro, cruce la frontera de Catalunya y en Aragón o en Castellón, encontrará el mismo televisor, sin canon.

Ayer mismo, en Localia, un grupo de “intelectuales catalanes” mostraba su “insatisfacción” por que la festividad del 23 de abril sirve para vender… libros en castellano. El director de “Proa”, editorial amamantada por las ubres de la Generalitat, decía que el “Día del Llibre” había sido establecido para promocionar el libro en catalán. Mentira. Desde que uno tiene uso de razón, el “Día del Libro”, hoy 23 de abril, ha servido para estimular la lectura. Añadía que “en los últimos años”, el libro en castellano invade los stands el Día del Libro. Cierto. El mercado es el mercado. Los editores en castellano no tenemos la culpa de que el mercado castellano parlante esté en torno a los 400 millones de lectores potenciales. El tipo ese, pedía “medidas”… así que dentro de poco nos espera otra ley “para evitar la crisis del libro en Cataluna” ¿acaso otro “canon” sobre los libros vendidos y editados en castellano? Y pensar que este gobierno tripartito subió con la promesa de reducir y eliminar los peajes en las autopistas… (que por cierto han subido linealmente).

Dos últimas pinceladas catalanas: ha bastado en Sabadell una manifestación de unos pocos ocupas y “alternativos de ultraizquierda” para que el Ayuntamiento hiciera dimitir al jefe del a policía y el consistorio municipal temblara ante el “peligro fascista” en la ciudad. Cuatro skins no hacen una grada de ultrasur. Media docena de bofetadas entre sainetes de uno y otro bando, entre guarros y fachas, entre colgados cerveceros y colgados reporreteados, no hacen una guerra civil. Pero son, en cualquier caso, suficiente como para hacer temblar al ayuntamiento de Sabadell. Más.

El diputado de CiU Villajoana, ha pedido en el Parlamento de la Nación que TVE pase en prime time cada semana una película española. Tres hurras por el convergente. Alguien tenía que pedirlo y si es un catalán, casi mejor. Villajoana es un tipo particular. Antes era Conseller de Cultura. En el ejercicio de su cargo, reprochó a las actrices catalanas su falta de glamour y de cuidados a la hora de aparecer en público. Lo constato. Vivo en un barrio de artistas y famosos mediáticos barceloneses y, francamente, parece que se vistan de “Humana” y que su único perfume conocido sea el pachuli.

No nos olvidemos de ZPlus

Habría que recordar también, porque está en el haber de ERC, el ser el único partido en la historia de la democracia que ha sido capaz de presentar una moción, votar contra ella, luego declarar que votaba contra ella para “mantenerla viva” y, finalmente, tratar de explicar todos este triple salto mortal. La cuestión no es baladí: es la ley que permite a PRISA (recuerde: “érase una vez un PSOE pegado a la nariz de PRISA”) funcionar en régimen de quasi monopolio en la Televisión Digital. Gracias a la “capacidad negociadora” de ERC, PRISA podrá ser recompensada por los servicios prestados del 12 al 14-M. Gracias Carod, tu política de negociación, apesta tanto como tu independentismo.

Pero ha sido una mala semana para ZPlus. Lo de Benedicto XVI le ha golpeado duramente. Luego insistiremos. El CIS ha hecho pública una encuesta en la que desvela que en apenas un año, ZPlus ha perdido un 18% de simpatías. No es dramático… pero si grave. Porque ZPlus ha perdido esas simpatías sin tener que afrontar ninguna crisis de particular gravedad. Ni se ha encontrado con un Prestige inoportuno que se le hunde a las puertas de casa, ni con atentados terroristas, ni con una grave crisis económica heredada, ni siquiera con una guerra de Irak. Ha perdido un 18%, simplemente, no haciendo nada. Y eso es encomiable, casi como obtener un pleno de 14 resultados erróneos en la quiniela. Ese tipo no ha acertado ni una.

A Aznar se le odiaba. La izquierda no lo podia tragar. Hacía gala de algo que siempre repugna a la izquierda: la autoridad. La derecha, en cambio, no opina lo mismo de ZPlus: simplemente, lo desprecia. Y ahí nos incluimos nosotros que, sin ser, propiamente de derechas, término político tan arqueológico como su simétrico, no podemos por menos que sentir el más profundo desprecio por el rey de los homosexuales, el emperador del divorcio express, el gran timonel del talante a ninguna parte y el ayatolla del diálogo de civilizaciones (“¿es la civilización islámica?, ¿si? Que se ponga” que diría Gila).

En este año, ZPlus ha gobernado para minorías. Fundamentalmente, feminitudas y mariconetis. Se olvida, de que incluso, ellos además de ser lo que son, son ciudadanos. Algunos gays están preocupados por el futuro de España. Incluso algunas feministas se sienten preocupadas por el aumento de la delincuencia urbana. Y toda España, menos los pesebristas del poder, están angustiados por el alza constante del precio de la vivienda: un 18% el año de ZPlus. Lo sorprendente no es que haya bajado un 18%, sino que, un tipo del que ya pocos tienen la menor duda de que carece de una idea concreta de a dónde quiere ir, tenga todavía el apoyo de un sector minoritario del electorado. El 42% confía en ZPlus “poco o nada”. El 40% la considera “buena” o “muy buena”. Santa Lucía les conserve la vista.

ZPlus no se ha dado cuenta de que la retirada de tropas queda lejos, las promesas más lejos todavía y el presente está hecho de pisos de 30 metros cuadrados, barrios que se hunden, reformas innecesarias y aplazamiento en la solución de los problemas reales. Cada vez son más españoles los que opinan que no todo es poner una sonrisa, cara de memo, llamar talante a la debilidad y soltar cuatro tonterías sobre “derechos y libertades”, que van de gratis en el pack. A un tipo así no se le puede odiar… despreciarlo, es lo normal. De momento; porque al ritmo que van las cosas, ZPlus va a ser recordado, históricamente, como el presidente que hizo más daño a España como Nación, el Estado como entidad que estructura a la Nación, y a la sociedad española. Todo se paga en esta vida, tanto el bien como el mal, pero la estupidez, generalmente, suele ser más cara.

Proceso a Al Qaeda… ahora viene lo bueno

Había un vez un juez que alegraba siempre los informativos: su juzgado estaba empantanado con miles de casos abiertos y a la espera, era una catástrofe en las instrucciones de los sumarios, pero una bestia mediática que no dudaba en procesar a Pinochet y a resolver de un plumazo el atentado a las Torres Gemelas. Tenía un apellido de resonancias sefardíes, era Baltasar Garzón. Iba para “político”. Ya lo pasó mal con Felipe González que le engañó miserablemente, prometiéndole el cargo de Ministro de Justicia. Luego, aspiraba a Presidente del Tribunal Penal Internacional. O al Premio Nóbel. Y a sentarse a la derecha de Dios Padre. El caso es que ahora va por ahí dando conferencias y aburriendo a la audiencia. Sobre audiencias, la Nacional puede darse por satisfecha de que Garzón haya pedido la excedencia. Queda su "legado".

Uno de los sumarios más polémicos de Garzón era contra la célula de Al Qaeda descubierta en Madrid hace tres años. En su momento, en nuestro libro “La Gran Mentira” ya denunciamos que aquella operación no tenía fundamento y que Garzón y el Ministerio del Interior, hubieran hecho mucho mejor en mirar de estimular más las investigaciones policiales en España, que en fiarse de los dossier llegados del Departamento de Estado de EEUU y de la CIA. El fiscal, a la vista de la instrucción de Garzón, pide para esta célula una cantidad desmesurada de años de cárcel, acusándolos del asesinato de 2.700 personas en el WTC y el Pentágono…

Todos los que creíamos que el grupo detenido hace tres años no tenía nada que ver con los atentados, esperábamos ansiosos este juicio. Se puede inundar los medios con datos falsos y falseados sobre la célula, pero, finalmente, en un Estado de Derecho, existen unas garantías jurídicas y un procedimiento inalienable para determinar la culpabilidad o inocencia del acusado. La cuestión no es si Abú Dadah y los demás son culpables o inocentes… sino lo que implica el veredicto del juez. Por que si son inocentes, eso supondrá que durante tres años los medios e incluso la clase política, han estado trabajando sobre hipótesis falsas que se creían irrefutables. Por ejemplo: que existía una Al Qaeda, terrible que movía los hilos de cualquier atentado en el mundo. Incluida España. Y sin son culpables equivaldrá a que los servicios de seguridad no hicieron el trabajo preventivo que les correspondía. Y va a ser que no. Que alguien ha exajerado algo en torno a Al Qaeda.

La CIA, calculaba que centrar en España buena parte de las responsabilidades del atentado sobre el 11-S, era adecuado… porque había un gobierno “amigo”. Y Aznar. Los datos enviados por la CIA serían tomados como buenos, sin contrastar y… aquí paz y después gloria. Lo que ocurrió el 11-M lo sabemos todos. ZPlus se sienta en la Moncloa, ahora queda solucionar los flecos dejados por el anterior gobierno.

Y el proceso, pinta mal. Yusuf Galán, el único español, contestó con una simplicidad absoluta las preguntas formuladas por el fiscal y por la defensa: “¿Por qué tiene un arma?”, “Por qué soy del Tiro Nacional, la pistola tiene guía”, “¿Por qué viajó a Malasia?”, “Para montar un negocio”, “¿Por qué tenía dos espadas y una daga?” “Me las regalaron”. “¿Por qué tenía un vídeo sobre los muyahidines?”, “lo dieron en la tele”, “¿Por qué hay una foto de usted disfrazado de muyahidin?”, “pero hombre, si solo llevo un pañuelo verde atado a la cintura”, “¿por qué recibió varios emails donde se le pedían armas?”, “yo que sé, alguien los envió, ¿verdad que a usted le llegan emails que no ha pedido?”… Lo dicho, este proceso pinta mal. Y las pruebas contra Abuh Dadáh, Tayssir Alóny y los demás, están prendidas con alfileres y puedes desmoronarse arrastrando detrás la mismísima versión oficial sobre el 11-S.

Por cierto, más sobre este proceso. Y, continuando con lo del Club de la Comedia, tal como ya expliqué en mi libro “11-M: los perros del infierno”, el abogado defensor de Abu Talah, considerado como el financiero de la célula, es Antonio Tuero. Tipo curioso éste. En los primeros años 70, fue lugarteniente de la Guardia de Franco y en condición de tal se le escapó un tipo a un segurata de la Maquinista Terrestre y Marítima cuando éste le instó a retirar su coche de un lugar donde no se permitía aparcar. Tuero se presentó, acto seguido a la policía y dimitió de su cargo de lugarteniente. Pero siguió siendo falangista hasta que presentó su candidatura a la jefatura nacional de FE-JONS, cuando se trataba de sustituir a Fernández Cuesta. Venció Diego Márques que por ahí anda en lo mismo. Tuero, ya convertido en abogado de prestigio defensor de la mafia policial, unos cuantos narcos de campanillas y gente del mismo jaez, ingresó en la Gran Logia de España. Llegó sin dificultad a Grado 33º. Al producirse la crisis de 1997, cuando unos cuantos masones madrileños, canarios y catalanes, se fueron de la GLE, Tuero pasó a la nueva formación, la Gran Logia Federal de España, siendo relevante "diputado" del grupo. Y en calidad de tal, envió al Presidente Bush, una carta de condolencia firmada por él, lamentando el atentado al WTC. Lo que no le impidió defender a uno de los procesados en el asunto. Para el resto de informaciones, sobre el tema les remito al libro, hoy, precisamente, Día del Libro.

Hemos aflorado: somos los “teo-cons”

¿Recuerdan que el principio les decía que los progres han aceptado mal el nombramiento de Benedicto XVI? Pues bien, no ha ocurrido lo mismo con un sector de ateos, indiferentes religiosos, neopaganos y agnósticos, para los que resulta una garantía el que en el Vaticano se siente un intelectual con principios. No ironizo, de ninguna forma. Lo estoy diciendo con absoluto respeto.

En efecto, muchos que nos situamos extramuros de la Iglesia, pero no beligerantes contra ella, creemos que el diagnóstico del Papa Benedicto XVI y el énfasis que puso su predecesor en denunciar los excesos del capitalismo y los problemas de la modernidad, son la única vía razonable para considerar el mundo moderno. Porque, en efecto, el materialismo, el relativismo, el pasotismo, el progresismo políticamente correcto y el adaptacionismo sin principios, figuran entre los peores males de la modernidad. Los dos últimos papas lo han tenido claro y estas ideas han estado constantemente presentes en su predicación. Pero si Juan Pablo II era un líder mediático, Benedicto XVI va a ser un líder intelectual. Digámoslo claro: en la Silla de Pedro se sienta un intelectual riguroso. Y además, modesto. ¿Podía esperar el maltrecho mundo del siglo XXI algo mejor? ¿Es que solamente los católicos pueden celebrarlo? Creo que debemos celebrarlo, todos los que sostenemos en la vida, la importancia de tener principios y defenderlos.

Pues bien, los medios, como se sabe, tienden a etiquetarlo todo. En Italia, desde que salió al balcón de San Pedro, Benedicto XVI, se ha organizado una polémica entre intelectuales. Hay un sector, alejado de la Iglesia, que celebra el “talante” (toquemos madera) del nuevo Papa. El diagnóstico que realiza sobre la sociedad es correcto. Hacen falta principios. De lo contrario –es la segunda línea de argumentación- cuando faltan se cae en el relativismo más absoluto, un “to er mundo ‘e güeno” en el que está instalado ZPlus y su melifluo “diálogo de civilizaciones”. Por que, sostienen estos intelectuales, cuidado, que el Islam es un enemigo que ya tenemos dentro de Europa. Y subvencionar al Islam, engañarse y engañar afirmando que una religión que no ha evolucionado desde el siglo VIII, va a evolucionar ahora, y cuya población crece en Europa a velocidad de vértigo, es un riesgo que solo un ciego o un obtuso como ZPlus, no pueden alcanzar a ver. Los medios han etiquetado a estos intelectuales, como “teo-cons”. Ateos (o poco menos) e ideológicamente conservadores. Oriana Fallaci es su más conspicua represente en Italia.

Seguramente, del repaso que hemos hecho de la semana política, esto sea lo más serio y evidencia que, finalmente, el enfrentamiento histórico que tendrá lugar en el siglo XXI, cobra forma: la lógica del pensamiento sin principios y el principio del pensamiento lógico. El progresismo de un lado y la racionalidad a otro. Y estos decantamientos son buenos porque, a la postre, dejan muy claro quien es el amigo y quien es el enemigo, que diría Carl Schmidt. Claro que Schmidt no había valorado la posibilidad de que la partitocracia, en sus fases terminales, segregara una tercera posición: de los bobos. ¿Imaginan a quién tenemos en mente? Si, en efecto, al gran actor protagonista del Club de la Comedia. El tonto del talante.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[libros citados: "11-M: los perros del infierno" y "La Gran Mentira" (2ª Edición), de Ernesto Milá - pueden adquirirse en http://www.pyrelibros.com para contribuir al mantenimiento de esta web]

El Primer Gran Despertar Religioso norteamericano

El Primer Gran Despertar Religioso norteamericano

Redacción.- Está próximo a aparecer en edición impresa la obra “¿Quién está detrás de Bush?”, subtitulada, lo oculto en la política norteamericana, de la que ya hemos ofrecido un resumen en infoKrisis. Uno de los capítulos inéditos es el relativo al llamado “primer gran despertar espiritual” bajo cuyo signo se llevó a cabo la independencia: masonería e iluminismo son las dos constantes de aquel movimento. Vamos a describir el fenómeno.

[“Lo que está detrás de Bush” – Lo oculto y misterioso en la política norteamericana, se publicará en junio 2005, al precio de 15,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío. Reserva tu ejemplar escribiendo a abd@pyrelibros.com, así ayudas al mantenimiento de esta web]

El Primer Gran Despertar


Gottlieb Mittelberger, un observador alemán que recaló en las colonias de nueva Inglaterra, expresó con claridad la situación en 1754; recordó que en Filadelfia existían 12 iglesias, pero también 14 destilerías de ron… En esa época se bullía lo que se ha dado en llamar «Primer Gran Despertar» que, finalmente, cristalizó de la mano de George Whitefield, un predicador carismático, llamado el «Gran Itinerante». No le costaba reunir a 10.000 fieles reclutados entre los baptistas y la periferia más extrema del puritanismo, lo que nos indica que a mediados del siglo XVII, las excentricidades religiosas ya recogían el fervor de un sector mayoritario de la sociedad americana. Whitefield realizó en 30 años, siete giras continentales y su actividad hizo crecer la influencia del puritanismo más extremo y excéntrico. Otros siguieron su obra dentro del marco del Primer Gran Despertar.

Se trató, ciertamente, de un «despertar espiritual», pero que tuvo orientaciones muy diferentes. De un lado, es innegable que una componente fue «iluminista». Tampoco en este terreno nada ha cambiado en la modernidad con respecto a la tradición religiosa de los EEUU. El iluminismo cree en la posibilidad de una brusca comprensión de la verdad, mediante un diálogo directo con Dios. En este diálogo el síntoma más significativo es la caída de un velo y la percepción intuitiva de una nueva realidad. Uno de sus predicadores, Samuel Jonson lo había expresado magistralmente cuando definió lo que sintió al leer una obra de Francis Bacon: «me había sentido como aquel que emerge de las sombras y se encuentra de pronto con la luz de un día soleado». Este tipo de experiencias eran consideradas como «liberadoras». Esencialmente no hay absolutamente nada que separe esta visión de la que actualmente mantienen los «cristianos renacidos» en los EEUU (ver la última parte de este estudio).

Pero lo importante es recordar también la otra tendencia del Primer Gran Despertar. Samuel Jonson fue, así mismo, primer presidente del King’s Collage. Otro predicador puritano y congregacionista, Eleazar Wheelock fue, también, fundador de una escuela para niños indígenas que luego se convirtió en la Facultad de Dartmount especializada en estudios de los clásicos. Esta segunda tendencia del Gran Despertar tuvo una repercusión particular en el terreno formativo y educativo y tuvo consecuencias en el contenido mismo de las enseñanzas. Además, a partir de 1785, los anglicanos de Boston adoptaron una teología no trinitaria y se convirtieron en la primera «iglesia unitaria» de Norteamérica. A partir de ese momento, aparece un nuevo tipo de confesión religiosa que ya no tiene absolutamente nada que ver con las europeas.

El resultado de este Primer Gran Despertar, previo a la lucha por la independencia de las colonias y que allanó el camino hacia este proceso, fue la constitución de una nueva forma religiosa basada en cinco puntos: énfasis en la predicación, ausencia casi completa de clero, liturgia reducida a la mínima expresión, aumento del valor de la experiencia individual y moralismo como eje central aplicado a la vida cotidiana y a la enseñanza.

El logro fundamental fue que el Primer Gran Despertar dio una identidad común a todos los núcleos de población dispersos por la Costa Este. Hasta entonces, cada comunidad parecía aislada de las demás y tenía inevitablemente a una secta religiosa como corriente mayoritaria. Cada colonia era un mundo aparte y estaba vinculado con el exterior sólo a través de Londres. Con la aparición del Primer Gran Despertar, se forma una conciencia colectiva, se establece un denominador común, autónomo y autosuficiente de la metrópoli. Es significativo que, en realidad, Whitefield, predicador itinerante recorriera todas las colonias de forma incansable. Cuando murió, fue el primer norteamericano recordado tanto en Georgia como New Hampshire. Whitefield fue la primera figura pública «norteamericana». Gracias al Primer Gran Despertar y a sus predicadores las colonias comprendieron lo que tenían en común.


Independencia bajo el signo religioso


Entre 1756 y 1763, Europa se vio teñida de sangre por la Guerra de los Siete Años. Este conflicto estalló a partir del «incidente Jumonville» en el cual una patrulla dirigida por un joven teniente-coronel, enviado a Ohio, se encontró con una unidad francesa a la que atacó a cañonazos y golpes de tomahawks (estaba integrada también por indios voluntarios). Voltaire no dudó en afirmar: «Una bala de cañón disparada en Norteamérica iba a dar la señal que haría arder Europa» y Horace Walpole reconoció también que «Un joven de Virginia dio la orden de disparar en un lugar remoto de Norteamérica y prendió fuego al mundo». Ese joven se llamaba George Washinton. Como puede comprobarse la tendencia norteamericana a crear conflictos internacionales no empieza con George W. Bush.

De hecho, muchos presidentes de los EEUU sueñan con ser el nuevo George Washinton. Washinton solía utilizar la palabra «imperio» y durante unos años fue leal súbdito inglés, deseoso de hacer carrera en el ejército imperial. Desengaños económicos con su administrador londinense y un rechazo instintivo a la burocracia inglesa, terminaron por convertirlo en un independentista antibritánico. Washington es, sin duda, uno de los grandes pilares de la independencia, pero a partir de sus problemas económicos en Londres, pasó a odiar todo lo que Europa representaba.

Debió de llegar un hombre providencial para restablecer un puente entre el Nuevo Mundo y la Vieja Europa. Ese hombre fue Benjamín Franklin. Era el menor de 17 hermanos, sus padres vivieron hasta los 82 y 84 años y tuvo a su vez 14 hijos, 82 nietos y 110 bisnietos dando muestra de la importante revolución demográfica que se originó en las colonias. Fue un autodidacta que tuvo en Daniel Defoe (puritano puesto en la picota y pirata; su libro «Historia de los Capitanes Ingleses» muestra las relaciones entre el fenómeno de la piratería que emigró al Caribe y los puritanos ingleses exiliados en Holanda) a su mentor intelectual. El gobernador de Pensilvania lo envío unos meses a Inglaterra y cuando volvió estaba cargado de ideas y proyectos nuevos, Formó con otros jóvenes el «Club de los Mandiles de Cuero» que creó la primera biblioteca itinerante que existió en América. Los libros que difundía eran pragmáticos, no había lugar para textos religiosos, pero sí una cuantiosa literatura científica y tecnonológica del tipo «hágaselo usted mismo». Luego fundó la Sociedad Filosófica Norteamericana. Era el género de hombre práctico que luego proliferará en América. Cuando se le reprochaba que vendiera en su librería panfletos de mala calidad, él contestaba: «Quiero tener todo aquello, bueno o malo, que haga ruido y tenga demanda», todo lo demás era secundario para él.

El 3 de marzo de 1770 se produjeron incidente en Boston. En realidad, apenas tuvieron importancia real pero acarrearon consecuencias inesperadas. Unos jóvenes arrojaron bolas de nieve a una formación militar inglesa y algunos «casacas rojas» dispararon sin haber recibido la orden, dejando tres muertos entre los agresores. Al parecer no habían dado el alto y por tanto podían ser acusados de asesinato sin premeditación. Los acusados fueron absueltos, salvo dos a los que se les marcó con un hierro candente para calmar a los bostonianos. Samuel Adams, Paul Revere, Joseph Warren y Benjamín Franklin aprovecharon el incidente para hacer circular versiones fantasiosas e imaginarias de la brutalidad inglesa que supusieron el primer gran sobresalto independentista en las colonias. Pues bien, Adams, Revere, Franklin, eran miembros de la logia masónica de Boston de la cual Joseph Warren era su Gran Maestre. Poco después, esa formidable central de acción revolucionaria, instigó el llamado «Motín del té de Boston» en el que todos los asaltantes de los tres buques ingleses eran, igualmente, masones disfrazados de indios.
A partir de estos dos episodios se instala en EEUU la tradición de faltar a la verdad en cuanto los intereses nacionales así lo exigen y la costumbre de la provocación como desencadenante de conflictos: luego volvió a ocurrir en la guerra contra México (con el evitable ataque a El Álamo que hubiera podido ser evitado, pero habría faltado el elemento emotivo que justificaba la guerra contra México al grito de «Venguemos el Álamo»), en la guerra contra España (instigada por el grupo de prensa de Randolph Hearst y por el autoatentado contra el USS Maine), en la Primera Guerra Mundial (cuando EEUU hizo todo lo posible para que fuera hundido el buque Lusitania, artillado y llevando pertrechos militares prohibidos a Gran Bretaña), en la Segunda Guerra Mundial (en la que EEUU pudo introducirse gracias al ataque a Pearl Harbour que pudo ser evitado y del que el alto mando americano estaba informado previamente), en la guerra del Vietnam (donde la prensa norteamericana inventó de arriba abajo el «incidente de Tonkín» en base al que se justificó la intervención) o en los dos extraños ataques al WTC (el primero de los cuales, realizado con conocimiento del FBI, permitió bombardear la zona desmilitarizada Irak, mientras que el segundo y definitivo, planificado, como ha evidenciado la Comisión de Investigación, con conocimiento de los servicios de seguridad, facilitó el casus belli para la invasión de Afganistán primero y de Irak después). No hay nada nuevo en la historia norteamericana, sino un perpetuo volver sobre las mismas artes, justificando siempre las intervenciones (y lasp rovocaciones) en función de la pretendida «superioridad moral».

Una vez obtenida la independencia, Franklin llegó a Europa con fama de hombre justo, simple y sabio. La mayoría de cuadros nos lo pintan, en el último cuarto del siglo XVIII, medio calvo, ralo el poco pelo restante; un buen día mientras viajaba a bordo del «Reprisal», lanzó su peluca por la borda y no la volvió a utilizar jamás. Este hecho, aparentemente banal, causó gran sensación en la sociedad francesa, en la que incluso sus representantes más progresistas, eran incapaces de prescindir de esta engorrosa e inútil prenda. Vieron en este gesto una muestra de simplicidad y pragmatismo. La anécdota repetida mil veces en los cenáculos intelectuales franceses, suscitó una corriente de simpatía hacia el personaje; Franklin supo canalizar esta riada de adhesiones en beneficio de los intereses de la nueva nación americana y de sus ideales que difundió en Europa con celo misionero.

Condorcet escribió sobre Franklin: «Era el único hombre de América que tenía en Europa gran reputación... A su llegada se convirtió en objeto de veneración. Se consideraba un honor haberlo visto: se repetía todo lo que se le había oído decir. Cada fiesta que tenía a bien aceptar, cada casa donde consentía ir, esparcía en la sociedad nuevos admiradores que resultaban otros tantos partidarios de la revolución americana». Voltaire dijo de los cuáqueros -una derivación puritana- americanos, de los que había tenido noticia gracias a Franklin, que «estos primitivos son los hombres más respetables de toda la humanidad». Emmanuel Kant, el filósofo alemán escribió a propósito de Franklin que «es el nuevo Prometeo que ha robado el fuego del cielo». En 1767 conoció a Mirabeau, en el curso de su primer viaje a Europa, uno de los grandes animadores de la futura Revolución Francesa. Mirabeau lo elogió calurosamente: «Franklin es el hombre que más ha contribuido a extender la conquista de los derechos del hombre sobre la tierra». El historiador Bernard Fay reconoce la importancia que tuvo en la gestación de la Revolución Francesa: «Todo el grupo de futuros revolucionarios se halla en torno a él: Brissot, Roberspierre, Danton, La Fayette, Marat, Bailly, Target, Petion, el Duque de Orleans, Rochefoucauld». Van Doren, le reconoce este papel: «Para los franceses es el líder de su rebelión: la del Estado de Naturaleza contra la corrupción del orden antiguo».

Benjamin Franklin fue, sin duda, el difusor de la Revolución Americana en Europa. Ciertamente algunos de sus valores coincidían con los del Enciclopedismo, pero éste no dejaba de ser una idea filosófica, por lo demás muy bien considerada por la monarquía (D’Holbach, uno de los grandes enciclopedistas franceses llamaba a Luis XVI -posterior­mente guillotinado- «Monarca justo, humano, benéfico; padre de su pueblo y protector del pobre»). Al enciclopedismo le faltaba un modelo de sociedad alternativo al «ancien regime», algún lugar en donde se hubiera ensayado y mostrase su capacidad para vertebrar un nuevo modelo de organización social. A partir de la llegada de Franklin a Europa, el fermento revolucionario adquirió un modelo y un ejemplo a seguir.

Pero la prontitud con la que fue conocido Franklin en las Galias es inconcebible si hacemos abstracción de un elemento capital: la pertenencia del misionero americano a la francmasonería y la excepcional importancia que tuvieron las logias masónicas en el fermento de ideas intelectuales y en los primeros momentos de la Revolución Francesa. El partido masónico es tanto el partido de la revolución americana como el de la revolución francesa.

El origen de la masonería americana

Los orígenes de la presencia masónica en EEUU son vidriosos. Se dice que había logias en 1620, cuando llegan los «Padres Peregrinos». No queda confirmado; más verosímil parece, sin embargo, la presencia de maestros masones entre los colonos holandeses que llegaron a Newport (Massachusets) en 1650. Las crónicas de la propia masonería difunden una versión diferente. En 1704, Jhonatan Belcher, nacido en Boston, fue iniciado en una logia de Londres. Jorge II lo nombró en 1730 gobernador de Massachusets y New Hampshire. Se suele citar a tres hermanos escoceses de Aberdeen que se establecieron en New Jersey constituyendo allí una «logia madre», pero es posible que se trate de figuras legendarias. Lo que sí parece cierto, en cualquier caso es que entre 1730 y 1750 proliferaron logias masónicas en toda la franja colonizada.

No eran los únicos movimientos de este estilo que habían penetrado en el Nuevo Mundo. En 1694 Johanes Kelpius llegó a Pensilvania junto a sus seguidores. Era tenido como mago y cabalista, astrólogo y alquimista y había constituido en la vieja Inglaterra la «Orden de los Pietistas». Se conoce poco de esta organización, pero todo induce a pensar que se trataba de una secta rosacruciana más o menos alejada del espíritu de los orígenes. Los pietistas figuran entre las primeras organizaciones cuyas actividades son parecidas a las desarrolladas por el ocultismo contemporáneo: técnicas de desdoblamiento astral, hipnosis y escritura automática. Posteriormente, este tipo de sectas, harán fortuna en EEUU. Ya tendremos ocasión de examinar todo este ambiente en próximos capítulos.

Igualmente incuestionable es que la masonería americana considera la Logia de Filadelfia como su primera Logia Madre. En ella fue iniciado Benjamin Franklin que llegó a ser su Gran Maestre. Se dispone de un documento escrito de esta logia que data de 1731. Dos años después Henri Price, gran amigo de Franklin, funda en Boston la «St. John’s Lodge». Un año después el propio Franklin, imprimirá el libro de «Las Constituciones» de Anderson, que es mencionado como primer libro masónico publicado en el Nuevo Mundo. Hacia 1749 la logia de Filadelfia trabajaba ya sin reconocer una autoridad superior a la suya.

Este crecimiento estaba en razón directa a la influencia de la masonería en la sociedad ameri­cana. Probablemente el éxito de la masonería se debió a la coincidencia de sus ideales con los del puritanismo y con la mentalidad de los colonos. La tolerancia, que en las logias inglesas eran sólo un principio de orden interno, pasó en las americanas a ser un valor extensible a toda la sociedad. No todas las logias participaron del lado de los rebeldes en la guerra de independencia. Está históricamente demostrado que sólo las más antiguas tomaron partido por los rebeldes, mientras que las fundadas inmediatamente después de iniciarse el conflicto, lo hicieron a favor de los ingleses. Se conocen a la perfección los nombres y las logias que se decantaron hacia uno y otro bando.

El episodio que históricamente es considerado como el detonante de los acontecimientos se sitúa en Boston en 1773. La Compañía de las Antillas, dependiente del gobierno británico, atravesaba una grave crisis, lord North, primer ministro inglés, hizo que se votara un impuesto sobre el té. Los colonos de Boston, protestaron por este gravamen y asaltaron por sorpresa tres navíos británicos arrojando 340 cajas de té por la borda. Como hemos dicho antes, la totalidad, sin excepción alguno, de los colonos que, disfrazados de indios, perpetraron la acción pertenecían a la Logia de San Andrés de la ciudad, dirigida por Joseph Warren...

Boston era, sin duda, la ciudad de mayor implantación masónica en la época; su famosa logia estaba compuesta por una amplia representación de la sociedad de su tiempo: abogados, clérigos protestan­tes y mercaderes. Warren, destacó desde los primeros momentos como uno de los líderes de la rebelión de las colonias y murió en la batalla de Bunker Hill luchando como voluntario. En 1825, contando con la presencia del legendario Lafayette, la Gran Logia de Boston logró reunir a 5000 masones conmemorando la muerte de Warren.

Independencia americana e ideal masónico

El episodio del té de Boston muestra la importancia de la masonería americana; pero no se trata de un caso aislado, sino de una línea de tendencia que seguirá afianzándose en años sucesivos hasta alcanzar su cenit en el momento en que, una vez iniciado el movimiento independentista, los Estados Unidos debieron forjar sus símbolos: la Declaración de Independencia, el Congreso, el Gran Sello, la concepción misma del poder y, finalmente, décadas posteriores, el dólar.

En la Biblioteca del Congreso de Washington está perpetuamente expuesta la Declaración de Independencia en la que resumen los fundamentos ideológicos de la Nación Americana. Pues bien, dicha Declaración fue aprobada por 56 compromisarios rebeldes, de los que 51 eran franc-masones, aunque para algunos la cifra es sensiblemente menor. Un tercio de los 74 generales de George Washington fueron igualmente franc-masones; idéntica proporción se encuentra entre los firmantes de la Constitución.

Existen varios grabados en los que se representa la colocación de la primera piedra del Con­greso por parte de George Washington. En todos se puede ver al primer presidente de los EEUU luciendo su mandil de maestro franc-masón y otros atributos de su cargo en la logia. Washington fue iniciado en la logia «Fredeksburg» de Virginia en 1734; durante la guerra frecuentó logias militares, en particular la «American Union». La historiografía masónica destaca el hecho de que fue propuesto como Gran Maestre de la Gran Logia Nacional, rechazando tal honor. La Biblia sobre la que juró lealtad a los ideales masónicos es la misma sobre la que aun hoy juran su cargo los presi­dentes de los EEUU.

La historia del Gran Sello y del Escudo americano permanece envuelta en brumas pero conser­va, en las distintas versiones, un inequívoco aroma masónico o, en cualquier caso, sectario. En 1775 Washington y Franklin se reunieron en la casa del líder rebelde de Cambridge (Massachusets) quien les presentó a un anciano, muy erudito y versado en historia antigua, vegetariano, no bebía vino ni cerveza, sólo se alimentaba de cereales, nueces, frutas y miel. Guardaba en un cofre de roble varios libros antiguos y extraños. Al parecer ya se había entrevistado con Franklin -que lo llamaba «El Profesor»- en alguna ocasión anterior. Parecía tener más de setenta años y se le ha descrito como alto, de porte digno y distinguido, extremadamente cortés. Visiblemente actuaba como si fuera representante, de alguna sociedad secreta de carácter místico e iniciático. Daba la sensación -o quería darla- de haber estado presente en acontecimientos antiguos que describía con enorme precisión. Un hombre extraño, en definitiva.

En el libro de R.A. Campbell, «Our flag» se explica que al discutirse el diseño de la bandera americana, Franklin rogó a los presentes que escu­charan a «su nuevo amigo, «el Profesor», quien había accedido amablemente a repetir ante ellos aquella noche lo esencial de lo que había dicho por la tarde a propósito de la nueva bandera para las colonias». Predijo la futura independencia y grandeza de los EEUU. Fue a este «sabio desconocido» al que se deben las orientaciones sobre las que Washington y Franklin diseñaron la bandera de las barras y estrellas.

El 4 de julio de 1776 tuvo lugar otra aparición de «el Profesor» al producirse una discusión sobre la oportunidad de que las colonias rompieran completamente o bajo ciertas condiciones con la metrópoli. «!Dios ha dado América para que sea libre!» concluyó su alocución a la que siguió la firma de la Declaración de la Independencia. Nunca pudo conocerse jamás la identidad de «el Profesor», se marchó sin que nadie pudiera despedirse de él.

La elaboración del gran sello de los EEUU fue, sin embargo, más laboriosa. Franklin, Adams y Jefferson fueron comisionados para diseñar el sello. Cada uno de ellos aportó su visión mesiánica particular: para Franklin la imagen de Moisés conduciendo a los judíos a través del Mar Rojo era el episodio bíblico que mejor sintonizaba con el sentir fundacional del nuevo país; Jefferson, por su parte, siguió en la misma línea representando a los judíos marchando hacia la tierra prometida. Adams, más clásico, pintó a Hércules blandiendo su maza, y «eligien­do entre la virtud y la pereza» (tema característi­co) cuya filacteria remitía a «The New Atlantis» de Bacon: EEUU era la nueva Atlántica como indicaba la inscripción «Más allá de las columnas de Hércules».

El congreso rechazó los tres proyectos y en 1782 y optaron por un escudo en el que el número 13 era el leit-motiv. Este número en el mundo anglosajón es signo de buen augurio. La superstición procede del mito artúrico. La Tabla Redonda tenía 12 asientos para cada uno de los caballeros que habían mostrado méritos suficientes para merecerlo. Existía, sin embargo, un treceavo asiento, llamado en algunos relatos «el asiento peligroso»; cuando un caballero que no lo merecía se sentaba en él, la tierra se abría a sus pies y se lo tragaba. Solamente un caballero «perfecto» -Gawain en unos relatos, Lancelot en otros- predestinado, con una dignidad casi «pre-natal», pudo sentarse en el asiento y ser reconocido como el «caballero elegido». De ahí que el número 13 que para la mayoría está asociado a la desgracia, para el afortunado elegido (de nuevo aquí aparece el tema mesiánico) es fuente de dicha.

Por ello el escudo de los EEUU nos muestra a un águila con 13 estrellas de cinco puntas en torno a su cabeza, ostentando en su pecho 13 rayas rojas, blancas y azules, en sus garras el olivo con 13 hojas y 13 flechas, mientras que en su reverso puede verse una pirámide escalonada de 13 escalones coronada por el Delta Luminoso (otro viejo símbolo masónico) similar al «ojo que todo lo ve» aceptado por cierta iconografía católica.

El sello sería completado por Charles Thomsom, franc-masón y amigo de Franklin, que añadió el águila, las flechas y rama de olivo que ostenta en sus garras y que simbolizan las dualidades en conflicto. De Thomson proceden igualmente las tres leyendas que figuran en el sello: «Novus ordo Seclorum» (Nuevo Orden de los Siglos), «Annuit coeptis» (13 letras, textualmente, «El favore­ce nuestra empresa») y «E pluribus unum» (13 letras de nuevo, «unidad en la pluralidad»). Salvo el tercero que corresponde a la estructura federal americana, los dos primeros son verda­deras muestras de la mentalidad escatológica y del mesianismo americanos.

La concepción del poder en los Estados Unidos está inspirada igualmente en la iconografía masónica y en una de las interpretaciones de los tres órdenes arquitectónicos clásicos: el dórico, jónico y corintio, cada uno de los cuales representa respectivamente a los poderes judicial, ejecutivo y legislativo. El orden corintio se considera como expansivo, de ahí que fuera asociado al poder legislativo; el orden jónico, cuyo capitel está rematado por las volutas que recuerdan los cuernos del morueco es el poder de coordinación y liderazgo; finalmente, el orden dórico, en su simplicidad y ausencia de aditamentos, indica un poder restrictivo, esto es, judicial. Las tres partes de cada columna, la base, el vano y el capitel, corresponden respectivamente a los niveles local, estatal y federal. Todo el conjunto comporta nueve divisiones orgánicas: Tribunal Municipal, Tribunal Estatal y Corte Suprema; Alcalde, Gobernador y Presidente; y Ayuntamiento, Asamblea Legislativa Estatal y Congreso Federal.

Estas tres columnas, con sus distintos órdenes figuran en varios grabados masónicos de la época. El hecho de que en la iconografía figure dominando los capitales el Delta Luminoso es una muestra añadida del mesianismo que condujo desde los orígenes la política americana: una nación bajo Dios.

El mismo símbolo se repetirá en el dólar. Fue durante el gobierno de Roosevelt cuando el Secretario de Agricultura, Henry Wallace, tuvo la idea de incluir el Gran Sello en el reverso del billete de dólar. Tanto Roosevelt como Wallace tenían años de militancia masónica a sus espaldas. Roosevelt pertenecía a la Orden de los Shiners con el grado de Caballero de Pitias; Wallace, por su parte, estaba interesado en el ocultismo y las «búsquedas psíquicas» o espiri­tismo. Escribió: «Todo ser es un Galahad en potencia». Ambos estaban persuadidos que tras la gran depresión de 1929 América entraría en la «era futura» que aseguraría un despertar espiritual y un gobierno mundial. Con la inclusión del Delta Luminoso en el papel moneda pretendía dar un paso adelante en esa tendencia que consideraba ineluctable y marcada por los astros.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[“Lo que está detrás de Bush” – Lo oculto y misterioso en la política norteamericana, se publicará en junio 2005, al precio de 15,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío. Reserva tu ejemplar escribiendo a abd@pyrelibros.com, así ayudas al mantenimiento de esta web]

Los tejedores de la leyenda cátara

Los tejedores de la leyenda cátara

Redacción.- Periódicamente se reaviva la polémica en torno al catarismo. En 1998, Planeta-Martínez Roca nos pidió un libro que, finalmente, se tituló "Guía del Catarismo". En la actualidad, el libro está agotado y sólo quedan algunos ejemplares en nuestro poder. Hoy y en los próximos días, vamos a publicar algunos fragmentos de esta obra, especialmente, aquellos que se refieren a los temas más polémicos. El primero responde a la pregunta de cómo una doctrina como el catarismo llegó a ser conocida en nuestros días y a suscitar un interés mantenido. La cadena de hombres que lo propiciaron, constituyen, en rigor lo que hemos dado en llamar "los tejedores de la leyenda cátara".

[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

En 1883, el Papa León XIII sostenía que la victoria sobre los cátaros se había logrado, no por la fuerza de las armas, sino mediante el rezo del rosario. Nuevamente, tras seiscientos años de oscuridad, volvía a hablarse del catarismo. ¿Qué había ocurrido desde la ejecución de Belibaste, el último "perfecto"? ¿Cuál es el estado actual de los estudios cátaros?

Mistral y el "Felibrige"

El viento más furioso que sopla en Occitania se llama "mestral". Se trata de una contracción de la palabra latina "magistralis". Ese viento nunca ha dejado de soplar, ni en Occitania, ni en el Ampurdán. Algunos dicen que es un viento que vuelve loco.

Por aquellos felices azares del destino, el poeta que estuvo llamado a redescubrir la causa occitana, tenía precisamente como apellido el nombre de ese viento. Se llamaba Federico Mistral y había nacido en el Mas du Juge, en Maillane, el año 1830. Su amigo, Josep Roumanille le abrió los ojos a la poesía provenzal. El 29 de agosto de 1852 en Arles, un pequeño grupo de poetas románticos se reunieron en asamblea preparatoria para constituir un asociación que revitalizara los Juegos Florales de Toulouse. Les movía el recuerdo de los trovadores, sus poemas y sus gestas, su concepto del amor y el recuerdo de las libertades occitanas. Al año siguiente volvieron a encontrarse en Aix-en-Provence; entre los asistentes se figuraba un colegial de apenas 15 años que luego se haría célebre en la literatura universal, Emile Zola.

Pero no fue sino en 1854 cuando se congregaron los siete fundadores del "felibrige" con Mistral a la cabeza. ¿Por qué ese nombre? "Felibres" eran los doctores de la Ley, en el Antiguo Testamento. "¿Dónde esta la ley?", preguntaron a Mistral sus compañeros: "Yo os la escribiré", contestó. Tardó años en compilar el "Tesoro del Felibrige", diccionario del idioma provenzal.
[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

Napoleon Peyrat y "La historia de la herejía albigense"

Los Juegos Florales de Toulouse tuvieron tanto éxito que pronto se propagaron a Barcelona, apoyados por el Conde de Güell. Los fundadores venían de muy distintos horizontes políticos. Félix Gras era de extrema-izquierda, mientras que Mistral, Roumanille y Aubanel, militaban entre los monárquicos tradicionalistas. El movimiento no hubiera pasado de ser una brillante contribución a la cultura local, sin más proyección, de no haber sido por la adhesión en 1877 de Napoleon Peyrat, un pastor calvinista que ejercía su ministerio en Saint Germain en Laye. Peyrat, entre 1872 y 1874 había escrito una "Historia de los Albigenses" que puede ser considerada como el primer documento moderno que contempló el catarismo de una manera extremadamente favorable. Este libro ejerció gran influencia sobre los "felibres", en especial el desarrollo del episodio de Montsegur que relató con singular brío romántico.

En 1896 apareció la revista titulada "Montsegur", fundada por Próspero Estieu. Este grupo es el primero en desarrollar la idea de “Montsegur = Castillo del Grial” con el personaje de Esclarmonde de Foi en el centro. La leyenda, acto seguido, fue conocida por Josephin Peladan, fundador de la Rosa Cruz Católica, y expuesta en su libro "El secreto de los trovadores" (1906). El Montsegur de los Pirineos es, para ellos, el Montsalvatge que aparece en el "Parsifal" y en la leyenda del Grial. Nunca nadie antes que ellos, ni siquiera en el período cátaro, había defendido esta idea.

Teósofos, espiritistas, rosacruces

A principios de siglo, en el ambiente ocultista parisino, aparece una Iglesia Gnóstica dirigida por Jules Dionel, archivero del Aude. Dionel no dudó en hacerse llamar "Obispo Gnóstico de París y Montsegur". En torno a Dionel aparecen, por primera vez, los nombres de Deodat Roché y el doctor Fugairon. Este último organizó en 1909 el primer peregrinaje moderno a Montsegur. Según se dice, Dionel, por su parte, había organizado misas neo-gnósticas en el castillo de Montsegur.

El ejemplo de Dionel hizo que los movimientos ocultistas franceses, teósofos, espiritistas y rosacruces, se interesaran por el catarismo. En 1930 la Condesa de Pujol-Murat, primero teósofa, luego pasada a la "Sociedad Antroposófica" de Rudolf Steiner y finalmente miembro de "La Sociedad de los Polares", reunió en su castillo un círculo del que formaban parte el ya citado Deodat Roché, el ingeniero Arnaud, Antonin Gadal y Otto Rhan, un joven alemán que, inexplicablemente había ido a parar a la zona.

Otto Rhan, SS, espía y divulgador del catarismo

Rhan residió en Occitania durante varios años. Llegó incluso a alquilar un albergue para turistas que aun existe en Ussat-les-Bains. La finca -"Les Marroniers"- está casi al pié de las cuevas de Lombrives. Rhan, aprovechando las informaciones cedidas por Antonin Gadal, compuso dos obras que pasaron desapercibidas en su tiempo, pero que fueron muy apreciadas por Einrich Himmler, jefe de las SS.

De hecho, la auténtica misión de Rhan en Occitania no era cultural. Rhan pertenecía a las SS mucho antes de que Hitler tomara el poder en Berlín. Todo induce a pensar que se trató de un agente secreto alemán, probablemente encargado de constituir un enlace con redes similares que operaban en España, entonces “zona caliente” de Europa. Ciertamente, se trataba de un nazi; las dos obras de Rhan -"La Corte de Lucifer" y "La cruzada contra el Grial"- están repletas de alusiones claramente antisemitas.

Otto Rhan desapareció en 1939. Se dijo que había muerto. Error. Rhan no había podido presentar a Himmler el certificado de pureza racial que se exigía a partir de entonces a los SS. Tenía antecedentes judíos pero, a la vista de sus servicios prestados, se le permitió seguir sirviendo al Reich. Rhan formaba parte del Estado Mayor Personal de Himmler. Estaba en la cúpula de las SS...

Otto Rhan desapareció -como buen agente secreto, las SS le construyeron una nueva identidad y borraron huellas de la anterior- para reaparecer en "operaciones especiales" en Oriente Medio e Italia durante la guerra. Utilizaba el nombre de "Rudolf Rhan", pero se trataba del mismo hombre; ni siquiera cambió de secretaria... Pues bien, a este agente secreto y a la popularidad que han gozado sus dos libros tras la guerra mundial, se debe buena parte del interés actual por el catarismo.

Deodat Roché y Antonin Gadal.

Deodat Roche, nacido en el Aude en 1875, tras ejercer como Magistrado, fundó en 1950 la "Sociedad del Recuerdo y del Estudio del Catarismo". Se estableció en la ciudad de Arqués. Estaba influido por Rudolf Steiner y la escuela antroposófica. Creyó percibir una vía iniciática en el catarismo. A su impulso se debe el pequeño monolito que se encuentra en el "Camp dels Cremats" al pié de Montsegur.

Antonin Gadal, por su parte, nacido en el Sabarthés, fue presidente del Sindicato de Iniciativa de Ussat-les-Bains. Era un teósofo convencido. Antes de la I Guerra Mundial conoció a Adolphe Garrigou que había consagrado su vida a estudiar el catarismo. Gadal se convirtió en su discípulo. Sus muchos libros sobre la herejía se resienten de su filiación ocultista que pesa como una losa, desde luego mucho más que su rigor histórico. Facilitó a Otto Rhan el acceso a sus archivos personales y fue uno de los "tejedores" de la leyenda del Grial pirenaico. Publicó un libro en el que designaba herederos del catarismo al "Lectorium Rosacrucianum", uno de los grupos que se disputan el título de Rosa Cruces. Esta organización constituyó en Ussat un centro de retiro, un monumento y un museo "Gadal". Gadal murió en 1966 dando soporte a estas actividades ocultistas.

Antes de la guerra, en 1937, René Nelli, Deodat Roché, Antonin Gadal, Lanza del Vasto, Nita de Pierrefeu y Henri Feraud, coincidieron durante las vacaciones en Montsegur y fundaron la "Sociedad de Amigos de Montsegur y del Grial de Sabarthés". Fue elegido presidente Maurice Magre, poeta que relacionó a cátaros y rosacruces. Para él, Christian Rosenkreutz era un cátaro refugiado en Alemania. René Nelli, que ya por entonces descollaba como medievalista, fue elegido vicepresidente de la asociación. En 1942 resultó disuelta por el gobierno de Vichy.

Los "Cahiers d'Etudes Cathares"

Los restos de este grupo fundaron en 1948 los "Cahiers d'Etudes Cathares" y, anualmente fueron celebrando congresos en Ussat-les-Bains. Inicialmente asistió un público muy heterogéneo, pero progresivamente, la presencia de los antropósofos de Deodat Roché fue haciéndose más masiva y asfixiante. En el “château” de la Condesa Marie-Therese Bouniol de Gineste, oriunda de Occitania, hemos podido leer la colección de estos "Cahiers", de muy desigual contenido y demasiado frecuentemente presos de puntos de vista excesivamente ligados al ocultismo.

También asistió a estos congresos Ferdinand Niel, ingeniero que sistematizó las investigaciones en torno a Montsegur. Sus trabajos y los de René Nelli pueden considerarse como los mejores estudios de la época sobre el fenómeno cátaro. Nelli, dotado de un gran rigor, alumbró a toda una generación posterior de estudiosos a los que la admiración por el catarismo no enturbió la necesaria objetividad que requiere el tema.

Nita Pierrefeu, era una de las pocas mujeres del grupo. Tuvimos ocasión de conocerla poco antes de su muerte en 1980. No era del lugar, pero terminó instalándose en Montsegur y su casa fue, durante años, el lugar de encuentro en el que se conocieron muchos estudiosos del tema y buscadores como fue nuestro caso. Sin ella no hubiera sido posible que se coagulara el grupo de medievalistas, eruditos y apasionados por el catarismo.
LAS TRES DIRECCIONES DE LOS ESTUDIOS CATAROS

Hasta aquí resulta evidente que estamos hablando de tres orientaciones completamente diferentes para el tratamiento del mismo fenómeno. Y hay que tener bien presente las diferencias de enfoque cada vez que cae en nuestras manos algún estudio sobre el catarismo.

1. Literatura de divulgación

La obra de Otto Rhan fue recuperada en los años 70 por Jean y Michel Angebert en un provocador libro, "Hitler y la Tradición Cátara". A partir de entonces, las obras de Rhan han sido reeditadas en multitud de idiomas y ediciones. Otro escritor especializado en la historia del esoterismo, Gerard de Sede, envuelto en la publicación de un libro -"El oro de Rennes" (ver pág. 253)- llegó a Occitania. Allí aprovechó el tiempo para escribir "El tesoro cátaro" en 1968. El libro alcanzó gran éxito y relanzó el tema de la herejía a nivel de masas. Desde entonces se han publicado gran número de libros, algunos más próximos a los trabajos historiográficos y otros más próximos a las interpretaciones ocultistas.

2. Literatura ocultista

A partir de Deodat Roché, de un lado, de Antonin Gadal de otro, y de grupos como AMORC (ver pág. 61), la Rosa Cruz Católica de Josephin Peladan y, sobre todo, el "Lectorium Rosacrucianum", puede entenderse que toda una corriente del ocultismo contemporáneo, siga considerando a Montsegur y el catarismo como "territorios" propios, a despecho de la investigación histórica y de los más recientes hallazgos sobre el catarismo.

3. Trabajos científicos

Mientras vivió Deodat Roché, su amigo René Nellí, se negó a impulsar ninguna revista que pudiera competir con los "Cahiers d'Etudes Cathares". Al morir Roché, Nelli, liberado de su compromiso, tomó la decisión de crear el Centro de Estudios Cataros en 1972. El proyecto, falto de fondos, hubo de retrasarse diez años. En ese momento vió la luz el Centro Nacional de Estudios Cátaros, la asociación cuyo fin era el "estudio científico del catarismo". Desde entonces los interesados por la herejía cuentan con publicaciones, seminarios, páginas en Internet, donde la investigación serena y pausada se auna con el calor humano que desprenden unos estudiosos apasionados por el tema. Hoy el centro, ha añadido a su nombre el de su fundador, "Centro de Estudio Cátaros René Nelli" y está dirigido por Anne Brenon desde Carcasona. Publica la revista "Heresis".

Turismo e historia a la busca de cátaros

A partir de mediados de la década de los setenta, los departamentos franceses que incluían territorios de la vieja occitania medieval, vieron en el catarismo un valor añadido a sus excelentes calidades turísticas.

El flujo viajero hacia Occitania no ha cesado de crecer desde entonces. Paralelamente, el recuerdo de la herejía cátara se ha ido afianzando, aunque no siempre de manera conforme a la historia. También en Yugoslavia, las tumbas cátaras y las pequeñas iglesias heréticas fueron contempladas como elementos de promoción turística y, como tales, estimularon viajes en los el placer se unía a la cultura. La guerra civil Bosnia interrumpió dramáticamente este circuito y, aun hoy, resulta difícil y peligroso desplazarse a aquellas zonas que todavía no han sido limpiadas de la gran cantidad de minas antipersonales sembradas por todos los bandos en la reciente guerra civil.

El interés que causaron las reediciones de los libros de Otto Rhan, de Sede, y otras muchas obras que desarrollaban la temática cátara de forma subjetiva y partidaria, arrastraron el interés de los historiadores. Hacia principios de los años 80, el tema cátaro que había sido considerado como cerrado y archivado, para la mayor parte de la historiografía oficial. Pero los expertos, bajo presión de los aficionados al esoterismo y al misterio, debieron reabrir el dossier. Sus obras, más frías, seguramente, pero mejor documentadas, siguen produciéndose en el momento de escribir estas líneas.

El catarismo brilla hoy con más luz que nunca. Interesa a amplias masas, quizás como curiosidad, acaso solo como una excusa para emprender una ruta turística. Tal como decía la profecía occitana, al cabo de setecientos años, ha reverdecido el laurel (“Al cap de set cents anys verdegea el laurel”).

El catarismo murió en la pira de Montsegur y nunca jamás los "bons homes" volverán a recorrer las aldeas de la región; pero, entre los muchos visitantes de esta zona y de otras muchas donde apenas restan tenues huellas de la presencia cátara, algunos aspiran a ir más allá del mero recorrido turístico y se interesan por los valores de la humanidad medieval y de la cultura herética. Eso indica que la gesta de los Trencavel de Carcasona y de Esclarmonda de Foix, de los Raymond de Tolosa y los Belisena, no ha sido en vano.

Barcelona, 7 de noviembre de 1997.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

Ley seca y control antidoping para la clase política

Ley seca y control antidoping para la clase política

Redacción.- ERC propone en el Parlamento que el árabe sea cooficial en Ceuta. Luego retira en el Parlamento español la enmienda sobre la Televisión por Cable que la propia ERC había presentado y lo hacen “para mantenerla viva”. Esto es, para chantajear a ZPlus. Para colmo, Maragall pide el francés segunda lengua en Catalunya y cambio del apoyo francés al catalán en Europa. Y ZPus y su PSOE, dicen que, en el fondo incluir el término “nación catalana” o “nación vasca” en la constitución, no precisa una reforma de la constitución. Sin olvidar que Ibarreche quiere repetir el tripartito vasco en minoría y aún no ha hablado de retirar su plan. Urge una ley seca. El caso Maragall se extiende como una mancha de aceite. Por cierto, hoy en el parlamento de la nación se discute el divorcio-express y el matrimonio entre homosexuales. Sobre protección a las familiar numerosas y ayudas para mejorar la demografía nacional, nasty de plasta. ¿Podía esperarse otra cosa de estos socialistas criados al calor del porro, del “talante” más fofo y esmirriado y a la búsqueda de un espacio clientelar?

Maragall, o la catástrofe hecha “president”

En el interior del PSOE y del PSC, los pocos que tenían dudas, ya hace tiempo que han dejado de tenerlas: Maragall es un peligro para el partido, un elemento incontrolable, una bala loca y la vía más segura para crear problemas al partido. Para un sector creciente de la población catalana, Maragall no gobierna, gestiona a exabruptos. Del resto de “consellers”, los ciudadanos ni los conocen, ni conocen su gestión, ni se sienten capaces de valorarlos; así que, en caso de duda, suspenso. Esto vale incluso para Bagalló, “conseller en cap”, del que apenas se sabe a qué se dedica cada día. Maragall, según las encuestas independientes y el propio CIS, se mantiene, pero ha arrastrado al hundimiento al alcalde de Barcelona, Joan Clos, principal afectado por la crisis del 3% y del hundimiento del barrio de El Carmelo.

Cualquier declaración de Maragall o el anuncio de una entrevista en algún medio, provoca la inquietud entre los dirigentes socialistas. Inquietud y medio, porque el PSOE no conseguirá durante mucho tiempo, generar entre su electorado una reacción de hostilidad hacia el “nacional-socialismo” de Maragall.

Su tío abuelo fue amigo de Prat de la Riba, autor de “La Nacionalitat Catalana”, líder histórico del nacionalismo catalán a principios de siglo, cuyo proyecto se resumía así: “La España cañí, dirigida por la Catalunya sería, trasformada ésta en un imperio que llegaba del Ródano a Guardamar del Segura y de Fraga a Mahón”. Por increíble que pueda parecer, en este libro, se encuentra un capítulo titulado “Imperialismo catalán”, que el pudor ha impedido que fuera incluido en algunas reediciones recientes… Una locura, vaya. Locura en 1905 y locura 100 años después. El nacionalismo catalán, no es menos locuelo e irracional que el de factura sabiniana. Y Maragall es el digno “hereu” de todo esto.

La última locura de Maragall, ayer (hoy no se sabe…)

ZPlus es rehén de ERC; Maragall, lo es de su propio deterioro cerebral. Está claro que el problema lo tienen el PSC y el PSOE cuando, a medida que pase el tiempo, ese deterioro cerebral de Maragall vaya en aumento. Porque el tiempo solo hace mejorar el vino. Los excesos de juventud y de madurez se pagan en la ancianidad. La austeridad proverbial de Fraga, le ha permitido llegar a los 82 años con el cerebro claro y el resto del cuerpo propio de su edad. Los excesos de Maragall se han llevado, justo a lo contrario. Ayer Maragall disparó su última barbaridad.

Maragall dice tener apoyo francés para asegurar la máxima presencia de la lengua catalana en Europa. Si nos dijera que el apoyo es belga, quizás lo entenderíamos, pero tener el apoyo francés en esta cuestión, supondría que el vecino país ha roto con su tradición jacobina de 207 años. Inconcebible. Chirac es abstemio. Maragall cree que la ambigüedad que ha permitido avanzar al nacionalismo y al independentismo en España va a ser la táctica que dará resultado en Europa. Se equivoca y si tuviera dos neuronas libres de deterioro, sabría que el lenguaje diplomático –en el que los franceses son diestros- implica no enviar a paseo ni siquiera al tipo más grotesco e intemperante.

Maragall, caricatura del estratega tabernario, se empeña en pensar que todo puede ser negociado y que cuando alguien como él, unilateralmente, abre una negociación, la otra parte está obligada a aceptar el reto y negociar… hasta encontrar un punto de acuerdo. Para Maragall, David hubiera debido negociar con Goliat y dejarlo solo medio muerto, o papá y mamá deberían negociar y mamá se quedaría solo medio embarazadita.

Maragall olvida que, precisamente el gobierno francés, en mayo de 2004 vetó las aspiraciones lingüísticas catalanas y desde entonces no ha ocurrido nada fundamental (en mayo ZPlus ya estaba en el poder). Maragall está dispuesto a ofrecer “contrapartidas” a Francia: acercar a Catalunya al “espacio francófono”, sustituir el inglés por el francés como segunda lengua en Catalunya… ¿Cree que algún gobierno puede tomar en serio una propuesta semejante? ¿habrá llamado Chirac a ZPlus y le habrá preguntado qué pasa en Catalunya? Maragall lo que está proponiendo es “catalanizar” el Languedoc-Rousillon, a cambio de “afrancesar” Catalunya… Ese tipo es el presidente de la Generalitat de Catalunya.

Pero nos equivocaríamos si pensáramos que estas propuestas son el resultado de una noche loca de alcohol y canutos, o de un desayuno con ginebra. Maragall lo tiene todo estudiado: ha propuesto que Catalunya entre en la Organización Internacional de la Francofonía: 'Cataluña pedirá ser miembro de la Francofonía. Pensamos que en la historia de nuestro país Francia ha sido la puerta de la libertad durante muchos años (...) Eso se ha de materializar de forma clara. Por tanto Cataluña se adherirá a la Francofonía sin ningún tipo de reservas. Creemos que es un valor para nosotros”, argumentó. Pero aún hay más, en pleno delirium, añadió: “Francia ha sido para nosotros desde siempre la puerta de Europa”, y evocó “el apoyo francés para conseguir nuestras libertades”.

Los menestrales muertos en defensa de la independencia

¿Nuestras libertades? Tampoco hay que exagerar. Fueron precisamente tropas francesas las que sitiaron Barcelona en 1714. Y la ciudad se rindió el 11 de septiembre. Sin olvidar que en 1806, los gremios barceloneses planificaron la sublevación de la ciudad contra la ocupación francesa. Al medio día, cuatro menestrales cuyos nombres se conocen, tocaron a rebato las campanas de la Catedral. Pero la sublevación fracasó al haber sido preparada a prisa y corriendo. La reacción inmediata de las tropas francesas, hizo que los cuatro menestrales no pudieran huir de la Catedral y optaran por esconderse en los tubos del órgano, situado sobre la Puerta de San Ivo. Durante horas, los buscaron, hasta que el agobio y la sed los venció y fueron detenidos y fusilados en la Playa del Somorrostro. Cuando las tropas francesas se retiraron, se levantó un monumento a los menestrales barceloneses situado en la calle del Obispo, frente a la puerta del claustro de la Catedral… a menos de 100 metros de la puerta del Palacio de la Generalitat.

Así pues , no hay que exagerar. Estos dos casos, muestran que es mejor que Maragall no aluda al “apoyo francés a nuestras libertades” porque eso, se refiere sin duda, a los años 45-62, cuando De Gaulle permitió el establecimiento de una escuela de terrorismo en Toulouse, desde la que salían periódicas incursiones en España y que subsistió hasta que De Gaulle necesitó que Franco impidiera a la OAS actuar desde nuestro país.

Los huesos del tío-abuelo de Maragall, el poeta Joan Maragall, sin duda se removerán en su tumba.

El drama familiar de Maragall

Los amantes del surrealismo en literatura estamos de suerte. Finalmente, el surrealismo hecho política, ha llegado al poder en Catalunya. De Pujol se podía decir todo y de sus hijos y negocios, mucho más, pero hoy se le recuerda con cierta nostalgia. Quedaba en Pujol algo de seny. Maragall, mermado en sus facultades mentales, no está en condiciones de hacerse cargo de la presidencia de la Generalitat. La institución histórica ha sido restregada contra el fango y la mierda por un presidente incapacitado para asumir el gobierno de la Generalitat. Lo sabían los socialistas antes de nombrarlo candidato. Si ZPlus es presidente gracias a 192 muertos, Maragall lo es por sus méritos a principios de los años 80. Hay que recordar que, si, efectivamente, militó en la “oposición democrática”, concretamente en el Frente Obrero Catalán (si “obrero), rama catalana del castrista Frente de Liberación Popular. Cuando hubo la primera redada, sus padres, fortunitas de la “terra”, lo enviaron al extranjero. Aquí acabó la participación de Maragall en la “oposición democrática”. A partir de entonces, siempre supo nadar y guardar la ropa.

Pero, los excesos se pagan. Y el Maragall de hoy, derrumbado y caótico, no es el que consiguió la Olimpiada del 92, y está mucho más cerca del que se fue a Roma, oficialmente para “estudiar el urbanismo” de la ciudad. En TODOS los medios periodísticos catalanes, se comenta POR LO BAJINI, que en esa época, Maragall desayunaba con ginebra. El respeto que nos queda por la institución de la Generalitat nos impide referir los cientos de anécdotas que se contaban (y se cuentan) sobre Maragall todas relacionadas con “su problema”.

Los menos piadosos recuerdan que su hermano apareció muerto de sobredosis de heroína junto a un conocido travestí de Barcelona. De todas, esta historia es quizás la que nos aproxima más al drama familiar de Maragall. Esa drama debería hacerle pensar en la necesidad de luchar contra las toxicomanías, aplastar sin piedad el consumo de hachís porque, debería ser consciente de que su hermano no empezó a consumir heroína… sino hachís. Pero Maragall siempre ha ocultado sus posiciones sobre las falsamente llamadas “drogas blandas”.

¿Y ERC? Tal para cual…

Lo de ERC tampoco tiene desperdicio. En primer lugar, Carod pone ahora énfasis en el reconocimiento del árabe como lengua oficial de Ceuta y Melilla. Dejando aparte que en Melilla apenas se habla árabe sino cabileño, ERC lo que hace, simplemente, es demostrar su odio a todo lo que es español. En Barcelona, por ejemplo, las multas contra establecimientos que infrinjan la ley del catalán para pequeños comercios, se ha cuadruplicado… pero las carnicerías árabes, con la rotulación en esa lengua no quedan afectadas. Es otra ley de limpieza étnica antiespañola, destinada a ahogar como sea y por los medios que sea, la presencia de lo español en Catalunya.

¿Y qué decir de la extraña pirueta, indigna y surrealista, de ERC en el Parlamento de la Nación, presentando una moción contra la ley de televisión digital, para luego, votar en contra (es decir, aceptando la situación de oligopolio de PRISA), y explicar con una seriedad pasmosa que lo hacían para “mantener viva la enmienda”…?

Carod y sus mariachis independentistas son más toscos que Maragall y sus lingotazos de ginebra. Carod también ha oído que todo es negociable por no importa quien. Negocia, sin principios y sin pudor. Cree que es posible decir A y no-A al mismo tiempo, pensando que su electorado no se lo reprochará. Todo por apoyar a ZPlus. Si ERC no hubiera apoyado al PSOE, el proyecto de Televisión Digital Terrestre, solamente habría sido votado por los socialistos, y no habría salido adelante. La libertad de expresión, el contraste de pareceres, la igualdad de posibilidades, se hubieran podido mantener. Gracias a ERC, todo esto ha saltado por los aires y PRISA trabajará en televisión digital prácticamente en régimen de monopolio. Felicidades.

¿Hace falta recordar que hace 10 días ERC pidió la “cogestión” de las Fuerzas Armadas en Catalunya? No, pero quizás sí hace falta recordar que en una zona estratégica como el Principal… YA NO HAY UNIDADES OPERATIVAS.

La Catalunya real

El gobierno catalán es un esperpento grotesco y miserable dirigido por un bufón surrealista y cuya iniciativa la tienen una banda de listillos, independentistas fanáticos.

Un concejal de Sabadell acaba de dimitir por presión de los batasunos locales: ocupas, guarretes de todos los pelajes y redskins. El barrio de Gracia se ha convertido en un escaparate de pintadas de una “asamblea de jóvenes” ante los cuales ninguna de las muchas fuerzas de seguridad, hacen nada. Las multinacionales cierran y se van una tras otra.

La inmigración en Catalunya llega a un 15% de la población y la natalidad de ese colectivo alcanza el 45% de los nacimientos. Al igual que el nacionalismo vasco, el independentismo y el nacional-socialismo catalán, contemplan con condescendencia y comprensión al fenómeno de la violencia urbana y, especialmente, al movimiento ocupa y al kale borroka local.

Presentan a Catalunya como un paraíso, pero reconocen que en los últimos 5 años han estallado 300 bombas. Luego hay un terrorismo incipiente. En realidad, son más. Solamente en 2001, hubo casi esa cantidad de ataques a cajeros automáticos. Sin hablar de los ataques a sedes de partidos políticos. La propia sede de CiU en Gracia sufre destrozos constantemente. Por algún motivo, solamente las sedes de ERC se salvan. En el Raval y en la Rivera, la mayoría de la población YA es inmigrante. Los guetos urbanos, las zonas de hacinamiento, aumentan sin cesar. Las zonas turísticas están peinadas por bandas de delincuentes y las grandes avenidas recorridas incesantemente por tops manta y mendigas de importación, con churumbel adosado, haciendo irrespirable la zona.

Los fastos del “Forum 2004” han terminado con un balance que, a pesar de los maquillajes y operaciones cosméticas, no ha logrado ocultar el desastre económico. Por no hablar de que nunca como en esta extraña iniciativa, se invirtió tanto para obtener tan poco. Apenas solo una brutal especulación inmobiliaria en la zona de Diagonal Mar. El Carmelo sigue hundido. Hay grietas allí en donde el trazado de la ampliación del metro que debía comunicar Valle de Hebrón con Plaza Ibiza, se prolonga. Y, a todo esto, la comisión que debía investigar el asunto, en silencio. Y, por supuesto, a imagen y semejanza de la comisión del 11-M, todo aquello que no interesa al partido en el poder, no puede ser debatido. En el caso de El Carmelo, lo que la comisión se niega a discutir es… el elemento central: el 3%.

La Catalunya real es esto, no otra cosa. El dinamismo de la economía catalana, se ha estancado. Catalunya no es una zona segura para el inversor. Así que el capital –incluso el capital catalán-, huye de Catalunya. El nivel de interés y de negocio por la Feria de Muestras, se va reduciendo de año en año. A la inversa, hasta el año pasado, todos los gobiernos democráticos, habían preferido priorizar el eje Lisboa-Madrid-Valencia. El gran puerto del Mediterráneo es Valencia. El de Barcelona ha pasado a la historia, como ayer pasó el de Marsella. Hay industrias que, literalmente, han desaparecido de Catalunya. Se mantienen ficciones gracias a los fondos públicos, como por ejemplo en el cine. Pero, nadie en este sector se engaña: quien quiere triunfar mediáticamente se traslada a Madrid. Incluso las grandes figuras de la comunicación catalana, nacidas profesionalmente en Catalunya, en cuanto tienen opción, copan la programación en canales nacionales. Buenafuente es el último de esta serie. Un verdadero drama para la TV catalana, pero no tanto para el tripartido que empezaba a estar harto de las risas que generaba a su costa, la audiencia de Buenafuente.

Mientras la Catalunya real lo pasa mal y sus problemas están en aumento, la Catalunya oficial tiene una sola preocupación: el nuevo estatuto. Ya lo hemos dicho, no existe un clamor popular hacia esa reforma del Estatuto, solamente la clase política aspira a manejar más fondos para que su cuota del 3% ascienda. Y si a ese acto de piratería se le da un contenido emotivo –llamar al principal, nación- al menos se ofrece al imaginario colectivo del nacionalismo, una zanahoria para que la siga.

El gobierno Maragall es la muestra de que las cosas siempre pueden ir a peor. Hasta ahora, el gran problema de España era el País Vasco, en la actualidad, el País Vasco es una prolongación del problema catalán. La cuestión es si Catalunya va a poder resistir por mucho tiempo, la ausencia de cualquier gestión que no suponga una “catalanización forzada” del país, el situar el odio y el debilitamiento a España en el centro de la tarea de gobierno, y esa serie inacabable de “maragalladas” que, cada vez resultan más difícilmente digeribles por la población.

Maragall es una caricatura de “presidente”, tanto como ZPlus lo es igualmente. Y en ambos casos, ERC es, a la vez, bufón y serpiente… todo ello dentro de una degradación, progresivamente más grotesca de la situación catalan.

Somos contrarios a la ley SECA, pero reconocemos que quien ostenta un cargo público, al igual que un deportista, debe pasar un control antidoping. Si se hiciera, otra gallo cantaría en Catalunya.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Del empadronamiento por omisión al asesinato por omisión

Del empadronamiento por omisión al asesinato por omisión

Redacción.- Estamos ante el verdadero y gran drama humanitario del siglo XXI y a nosotros españoles, nos toca vivirlo en primera fila. Ese drama humanitario, sin precedentes, se llama inmigración masiva. Hoy, un recién nacido ha llegado muerto por hipotermia en una patera. Desde el lunes, humillantes e interminables colas se están formando ante todos los ayuntamientos de España. El gobierno ha inventado la figura políticamente correcta del “empadronamiento por omisión”, pero la historia recordará a los ZPlus, a los Caldera y a las Rumi como “los asesinos por omisión”. Y les cuadra.

Pongámonos en la piel de un inmigrante

Hasta cierto punto, les han engañado. Han venido a España mirando los escaparates del consumo y no se han enterado de no tienen la más mínima posibilidad de acceder a ellos. O lo que es peor, a fuerza ganarse la vida, la van a perder haciendo realidad el “sueño español” en versión 2005: pisito, cochecito y TV de plasma. Pero, claro, detrás, han dejado el infierno: países depauperados, dirigidos por clases políticas corruptas y abominables, incomparables con la generalizada en Europa. Vienen de países en los que el Estado es una ficción. La Seguridad Social en esas latitudes apenas se conoce y ni siquiera existe un movimiento obrero interesado en reivindicarla; pocas reivindicaciones pueden realizarse con el estómago lleno, como no sea preocuparse del plato de habichuelas cotidiano o el vaso de leche en polvo con el signo de Cruz Roja. Huyen del desastre de la descolonización. Huyen de la falta de perspectivas en sus países de origen.

Pero el engaño no es total. Las mafias que les han dicho que en Europa, por el solo hecho de llegar, ya les alimentan, no han mentido. Cuando les dicen que ganarán incomparablemente más que en el país de origen, también les han dicho verdad, claro está, eludiendo el espinoso tema de que lo que ganen, apenas les va a dar para sobrevivir escasamente y enviar unos menguados caudales a sus familiares en el país de origen. Al poco tiempo ya han rectificado su proyecto personal: ya no piensan en volver, abominan a sus países de origen y prefieren formarse su futuro en España. Por lo demás, lo que ganan basta para alimentar a los suyos y para ahorrar lo suficiente como para traerlos aquí, a su esposa (o esposas), a sus hijos (siempre en plural), a sus padres, a sus hermanos, a sus tíos, a sus cuñados. Por cada inmigrante que se establece aquí, hay que pensar que en poco tiempo, otros 10, como mínimo, pedirán la “reagrupación familiar”.

España es un país envidiable. Que se lo pregunten a los etarras o a los choros. Para que un tironero sea encarcelado debe de haber causado daños físicos a una víctima. Y que un asesino en serie, un etarra por ejemplo, condenado a ¿500? ¿a 1000? años de cárcel, extinga en 10 ó 15 años su condena, es, como mínimo sorprendente, para quien, en un país normal, merecería, como mínimo, cadena perpetua. Los inmigrantes, saben perfectamente, que cuando hay que alimentar a la familia, cuando hay que enviar dinero a los que se han quedado en el país natal, hay que sacarlo de dónde sea. En este país envidiable, robar sale barato y asesinar también, especialmente en comparación con el país lejano en donde la mutilación del ladrón, el encarcelamiento de por vida por delitos mínimos y la ejecución, están ahí, en vigor y con su terrible dramatismo cotidiano. Un adolescente roba en Marruecos y la policía lo apalea y, finalmente, lo arrojan a una celda en la que pasará un mínimo de 10 años, donde el primer día ya podrá habituarse a las violaciones continúas y suerte tendrá si acaba su período de cárcel sin fallecer o salir en una situación física tan lamentable que limitará extraordinariamente su tiempo de vida.

No, no estamos afirmando que los inmigrantes son delincuentes. Podemos afirmar, sin que nadie pueda desmentirnos, que, hoy, en España, la mayoría de delincuentes son inmigrantes, si bien la mayoría de inmigrantes vienen aquí a trabajar y no complicarse la vida. Lo cual es muy diferente…

El problema es: si todos vienen a trabajar, ¿qué harán cuando no haya trabajo? Por que, trabajo, lo que se dice trabajo, en España hay poco. Hay trabajo de escasa calidad, mínimamente remunerado, que ni siquiera garantiza la supervivencia. Contratos basura, empleo precario, deslocalización industrial, trabajo negro, talleres clandestinos… ¿es eso trabajo?

En España, hoy, faltan médicos, faltan programadores informáticos, pero estas no son, desde luego, las especialidades de los inmigrantes llegados en patera. Lo que llega, habitualmente, son trabajadores no cualificados. En las obras, los escombros, las cargas y descargas, suelen ser acarreados por inmigrantes. Algunos colectivos nacionales (los marroquíes por ejemplo), se han ganado en pocos años, fama de improductivos; los ecuatorianos de escasamente preparados; los colombianos de conflictivos; los argelinos de más conflictivos todavía; los pakistaníes y chinos de trabajar solamente para sus propias mafias; los subsaharianos, de ingenuos y buenazos. Hoy se contratan a muy pocos islamistas o procedentes de los países islámicos, pero no dejan de llegar. Allí donde estaban marroquíes en 2000, hoy han sido sustituidos por ciudadanos llegados del Este. ¿Se puede reprochar a los cultivadores de Huelva o Almería, sustituir a los magrebíes por chicas polacas, frecuentemente esculturales, con intención de volver a su país y, además, católicas? ¿Cuánto tardará el gobierno “políticamente correcto” de ZPlus en establecer cuotas para que cada empresa tenga a su “marroquí”?

Los Caldera, los Rumi, los ZPlus, ignoran los miles de horas contabilizados por los inmigrantes en colas interminables, debidas a la impreparación del gobierno, a su improvisación (la regularización masiva se preparada desde agosto y se ha realizado en medio del caos más absoluto), los millones de euros que el conjunto de estos inmigrantes han pagado a mafias sin escrúpulos y a listillos para conseguir por 3.000 euros un contrato de trabajo, más falso e improbable que una actitud enérgica de ZPlus o una decisión inteligente de Caldera, las decepciones, los desengaños y los engaños, las esperanzas frustradas, el comprobar una vez más que las burocracias de sus países de origen son corruptas y que para obtener un miserable certificado de penales (a todo esto ¿para qué un certificado de penales? ¿Es que el gobierno ignora que en esos países se compra y se limpia por 100 dólares?)… Poneros en la piel de un inmigrante que espera en la cola. Ciertamente, su paciencia es encomiable. Nosotros mismos no tendríamos tanta paciencia y serenidad si nos encontráramos ante un caos tan absoluto como el que se ha generado en esta regularización masiva.

El “talante” humanitario de ZPlus y de su banda de desaprensivos e inútiles, debería de ponerse de manifiesto en tener más respeto a los derechos humanos de los inmigrantes: ni les dicen cómo regularizarse, ni les dicen que deberán irse. La absurda figura “políticamente correcta” del “empadronamiento por omisión” (¿para cuando el “pago a Hacienda por omisión”?) es todavía más absurda, cuando el problema final no es la hoja de empadronamiento… sino el contrato laboral a presentar por un patrono. Vamos a tener colas de cientos de miles de inmigrantes que han peleado para obtener un “empadronamiento por omisión”, más o menos falso, pero que, a fin de cuentas, no les servirá de nada… por que carecen de contrato laboral.

Qué piensa el gobierno de todo este caos que él mismo ha generado. Desengañaros: el gobierno no piensa. Es autista. Está, mesiánicamente convencido, de que lo está haciendo muy bien, especialmente en este terreno, en donde absolutamente nadie, ni siquiera la SER, se libra de criticar la gestión de Caldera. El gobierno no piensa, ni en el porvenir de España (con cinco millones de inmigrantes inasimilables por el mercado de trabajo), ni en el de los inmigrantes (literalmente puteados, mareados y zarandeados por los requerimientos exigidos por el gobierno).

Pero las realidades se imponen, antes o después. Hace un año, existía un millón y cuarto menos de inmigrantes. La cara de ZPlus, blanda, fofa y sin energía, ha sido el mejor “efecto llamada”. Por primera vez en la historia de los Estados, se aplica una ley para solucionar el problema que solamente en el plazo de aplicación de la ley ha crecido en medida muy superior a lo que va a solventar. O dicho más fácilmente: de septiembre a mayo, están entrando más inmigrantes de los que han solicitado la regularización. Y de estos, es posible que, en torno al 40% hayan presentado solicitudes con datos falseados en algún punto. Y de los que, finalmente, se regularicen, habrá que ver cuántos pagan la cuota de autónomos en los tres meses siguientes…

Del “empadronamiento por omisión”, al “crimen por omisión”

Decir que ZPlus es bobo (alguno de su propio partido le llamó “sosomán”, “bobomas”, “bambi” y demás) se acepta salvo entre los socialistas del más acrisolado pesebre. Decir que es un “asesino”, suena excesivo y no seremos nosotros quienes lo digamos. Lo que ZPlus es, es un “asesino por omisión”. Y lo decimos tal como lo pensamos: se le podría aplicar perfectamente el tipo delictivo de “asesinato por omisión”. Pienso en el recién nacido subsahariano que acaba de morir en aguas del Estrecho. O en las cuatro mujeres embarazadas tiritando en las arenas de la playa. O en los dos gigantones nigerianos, temblando de pura hipotermia, calentados por las mantas de la Guardia Civil y la Cruz Roja. Es extremadamente inhumano y desagradable. Pero todo eso ocurre porque el bellaco sin principios y sin moral que gobierna en Marruecos, el tiranuelo depravado que regala a sus súbditos circuncisiones masivas (sería para troncharse de risa, sino fuera dramático) y su colega que caliente el trono de la Moncloa, permiten que día tras día, este drama se suceda sin fin en el Estrecho y en aguas Canarias.

La debilidad mata. ZPlus es débil y cobarde. ZPlus “mata por omisión”. A fin de cuentas, no cuesta tanto, desplazar a la flota en aguas del Estrecho. No cuesta tanto reforzar el sistema de patrullas de la Guardia Civil, ni el dispositivo de radares. Marruecos es, desde el punto de vista geopolítico y militar, el enemigo del Sur. Y lo demuestra día a día: hachís, cocaína, inmigrantes, guerrilla económica, exportación de células terroristas… todo esto es lo que nos llega de Marruecos. La palabra que conviene es ENEMIGO. No costaría NADA blindar el Estrecho y cortar de un día para otro la inmigración ilegal y masiva. A la que esta política de contención durara un par de días, las mafias del tráfico de inmigrantes comprenderían que por ahí no había nada que hacer. La oleada se detendría de un día para otro. Y dejarían de morir niños recién nacido. Dejarían de venir mujeres subsaharianas con la quimérica idea de que pueden salir adelante en España, para terminar luego vendiendo polvos a 20 euros, SIDA incluido. Dejarían de morir horriblemente miles de africanos en las aguas del Estrecho. Pero, la debilidad mata. Y la debilidad de ZPlus mata por omisión.

ZPlus: sin cultura, tradición, nacionalidad o religión.

El gobierno ZPlus solo tiene dura la cara y la mollera, como el marmolillo del 8. No les hables de “cultura”, ni de “tradición”, ni de “religión”, ni de “nacionalidad”, porque, en el fondo, ellos –los progres del gobierno y el propio ZPlus- carecen de cultura, de tradición, de creencias y apenas saben lo que es la nacionalidad. Si lo ZPlus, lo supiera, no confundiría “nación” con “nacionalidad”, ni “religión tradicional” con “religiones”, ni “tradición” con “conservadurismo”. Pero el socialismo actual, ya no aspira a aquella pretendida sofisticación cultural que tuvo Alfonso Guerra (que leía a Susan Sontag, escuchaba a Malher y recitaba versos escogidos de Machado). Se conforma con saber –mal que bien- las cuatro reglas.

El gobierno actual es un gobierno de analfabestias aculturizados, incluida la ministra de cultura y no digamos el propio ZPlus al que jamás se le escapará ni una frase ingeniosa, ni una cita escogida, ni rastro alguno que le imprima cierto carácter de persona cultivada. ¿Alguien puede decir lo contrario? Y mira que en la áspera meseta de Castilla y en el León del salió, siempre ha existido cantera de gente más que culta, erudita y más que inteligente, sabia. ZPlus llegó tarde al reparto de inteligencia y se olvidó de retirar un mínimo de carácter.

No es extraño que este gobierno no entienda lo que está ocurriendo: que España no es el “país de las tres culturas”, sino una “país europeo de tradición católica”; que España no es una “federación de nacionalidades”, sino un Estado Nación; que un islamista consecuente, jamás aceptará la cultura, la ordenación política, ni la tradición europea, y así sucesivamente. ZPlus ha demostrado en un año, que sus referencias culturales son las más escasas de todos los gobiernos democráticos. También en esto, ha demostrado estar en la cola y no resistir la comparación ni siquiera con Felipe González, quien, por lo demás, tampoco era un dechado de preparación intelectual.

ZPlus no entiende lo que está ocurriendo con la inmigración. No ve que se trata de una invasión que alterará nuestro sustrato étnico y cultural en apenas una década. Ignora que hará polvo nuestro sistema de seguridad social, que sobrecargará al Estado con un gasto social insoportable y que los españoles, dentro de poco, vamos a ser extranjeros en algunos barrios y zonas del país. Ese tipo fofo y su gobierno de catástrofes ambulantes, no entiende absolutamente nada de lo que ocurre: no entiende que los miles de muertos del Estrecho las provoca su debilidad. Se nos dirá que desde hace 10 años, el tráfico de pateras es incesante, y responderemos: “Si, pero nunca hasta extremos tan lacerantes”. Nunca se ha permitido que la inmigración tuviera unas esperanzas y unas expectativas tan elevadas… y nunca saldrán tan decepcionados como tras el 7 de mayo. Y es que nunca, tan pocos pesebristas del PSOE, han decepcionado a tantos. Es ZPlus y su equipo, ni unos ni otros, dan para más. Que se vayan de una puñetera vez.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es