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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Hacia la gran crisis (I)

1. La quiebra de la socialdemocracia: el PSOE ante el abismo

1.1. Si hasta el 22-M el hundimiento de la socialdemocracia podía intuirse, a partir de esa fecha es una realidad. El PSOE-ZP no es el único partido socialdemócrata europeo que se hunde como resultado de la crisis: pocos días después, los socialistas portugueses fueron apeados del poder al ser responsabilizados por el electorado de la nefasta situación en la que se encuentra el país hermano; así mismo, la socialdemocracia griega vive sus peores momentos e incluso el escándalo sexual protagonizado por Strauss-Khan quien debía de haber sido el candidato del Partido Socialista Francés en las próximas elecciones presidenciales, ha cogido con el paso cambiado al socialismo galo. En Alemania el SPD ha demostrado en Bremen que puede volver a gobernar pero en situación de debilidad y siempre apoyado por los Verdes que recogen el voto descontento del SPD y de la CDU-CSU. La tendencia unánime en Europa es, pues, la derrota de la socialdemocracia y en algunos países –entre ellos España- el inicio de una fase descomposición acelerada.

1.2. Primera renuncia oportunista de la socialdemocracia: el abandono del marxismo. Esta derrota se debe esencialmente a que, a partir del congreso de Bad Godesberg (1959), el socialismo europeo abandonó progresivamente el marxismo (el PSOE lo hizo casi 20 años después) y aceptó la convivencia con el capitalismo, adquiriendo como seña de identidad el impulsar ayudas y programas sociales más generosos que los asumidos por la derecha. Esta política le permitió sobrevivir y alternarse en el poder con el centro-derecha, mientras Europa vivió situaciones de prosperidad, pero al iniciarse la crisis económica de junio de 2007, los socialdemócratas debieron elegir: o estaban al lado de los clases trabajadores y de los grupos más modestos de la sociedad, al lado de los damnificados por la globalización y al lado de los jóvenes, o estaban al lado de la alta finanza internacional, de la banca nacional y mundial y de los intereses de los grandes consorcios. Y la socialdemocracia europea, unánimemente y sin fisuras, asumió como propia la defensa de los intereses  de estos últimos.

1.3. La socialdemocracia como defensora del capital. El resultado ha sido el desenmascaramiento absoluto de los partidos socialdemócratas que han demostrado ser la otra cara de la moneda, otra trinchera de los intereses del capital y el títere sumiso que come de la mano de la alta finanza internacional, de la banca y del poder plutocrático. No puede extrañar pues, que cuando los trabajadores y las clases más modestas esperaban ayuda y protección de la socialdemocracia y esta se entrego en cuerpo y alma a defender los intereses de los poderosos, esta opción haya sido abandonada progresivamente por la que hasta ese momento había sido su clientela natural.

1.4. El caso español: un PS“O”E que no tiene nada que ver con los intereses de los trabajadores.  En España este proceso ha resultado escandaloso y ha restado la credibilidad que podía quedar en la “O” de “obrero” aún residente por inercia en el anagrama del PSOE. El zapaterismo no ha podido gestionar la crisis de manera más antipatriótica y más contraria a los intereses de los trabajadores: dio graciosamente 80.000 millones de euros para que la banca española pudiera cumplir con sus compromisos internacionales, pero aún hizo algo peor, presentó esta ayuda como si fuera para “abrir la espita del crédito” cuando sabía muy bien que ese dinero terminaría en las arcas de bancos franceses y alemanes y en las cuentas de fondos de inversión extranjeros que habían invertido de manera irresponsable en bancos españoles durante la burbuja inmobiliaria y el período del crédito fácil. El zapaterismo dio 120.000 millones de euros en dos etapas (el Plan E y el Plan E2010) para satisfacer a la patronal de la construcción (y a los comisionistas del propio PSOE atrincherados en las concejalías de urbanismo y de obras públicas de los ayuntamientos) sembrando España de rotondas inútiles y de obras inservibles. Y también aquí, lo peor no era la irresponsabilidad del presidente del gobierno, sino que se había dado como explicación el que todo esto era “para generar empleo”… palabras que ya ni se recuerdan cuando hemos superado los 5.000.000 de parados.

1.5. La responsabilidad del aznarismo en la actual crisis económica. Es rigurosamente cierto que los elementos que dieron lugar a la crisis de 2007 no habían sido responsabilidad del zapaterismo sino que se habían gestado durante el gobierno Aznar y lo tenían a él como máximo inspirador. Aznar llegó a la conclusión de que la única forma de asegurar un crecimiento económico era un modelo basado en la construcción, el crédito fácil, la inmigración masiva y los salarios bajos. Para ello liberalizó el suelo, entreabrió las puertas a la inmigración y reconoció en la práctica que el sistema educativo español estaba quebrado y solamente servía para formar a jóvenes con conocimientos limitados que siempre serían mano de obra barata para construcción. Pero, si bien es cierto que la responsabilidad de ese modelo miserable y ruin no tuvo nada que ver con el zapaterismo, no es menos cierto que el zapaterismo no hizo nada por rectificarlo (aun a pesar de que era “pan para hoy y hambre para mañana”), sino que, cuando llegó la crisis la gestionó de la peor manera posible: en solamente tres años, las reservas del Estado se agotaron en planes absurdos y en ayudas ¡a los que habían generado la crisis!

1.6. ¿Sobrevivierá el PSOE a la tragedia que se le viene encima? La sombra del zapaterismo y de sus ministros y ministras analfabetos estructurales, a la mala calidad de su gestión y a la colección de mediocres y “mediocras” que situó en los puestos clave del Estado, tardará décadas en disiparse, y hace falta preguntarse si el PSOE sobrevivirá a esta crisis. Y si lo hace –como sobrevivió al felipismo- será a costa de caer todavía más bajo y no sin tensiones de los barones regionales. El PSOE pagará en la próxima década su “estructura federal” (que anticipaba la centrifugación del país, centrifugando al propio partido en baronías y “partidos federados” de los que el catalán será el primero en demandar más autonomía y de los que el andaluz correrá el mayor riesgo de desaparición tras la estampida que ya se ha producido en las elecciones municipales y el que se centuplicará en las próximas elecciones autonómicas. Así pues, la pregunta que debemos plantearnos es la siguiente: ¿sobrevivirá el PSOE hasta 2.015?

1.7. La imposibilidad de asumir la herencia del zapaterismo. Y todo induce a pensar que si sobrevive lo hará de manera capidisminuida y será muy difícil que, tanto esta sigla como el resto de la socialdemocracia europea, estén en condiciones de reconstruir un “modelo de izquierdas” con un programa creíble para el cuerpo electoral, el cual siempre verá a la socialdemocracia como el aliado del capital internacional y de la banca, como el partido que come de la mano de los señores del dinero a los que lame las botas y como un engendro que ha dictado las medidas más absurdas de “ingeniería social” que han generado la mayor inestabilidad social conocida por país alguno en Europa: desde el divorcio-exprés, hasta las leyes de “igualdad”, desde el aborto libre hasta la degradación de la familia, desde los matrimonios y las adopciones gays a las leyes contra la violencia doméstica (que la han duplicado), desde el efecto llamada para inmigrantes (con la regularización masiva de febrero-mayo de 2005 hasta el reglamente de la ley de inmigración (que rebaja incluso las condiciones para la “regularización por arraigo” premiando el propio incumplimiento de la ley de extranjería), desde la negociación con el terrorismo hasta la obsesión por la memoria histórica, eludiendo el hecho del fracaso del Estado de las Autonomías, la quiebra de la enseñanza pública, la saturación de la sanidad, el desmoronamiento de la seguridad ciudadana, la crisis de la juventud, una nueva oleada de toxicomanías y, especialmente, la absoluta ausencia de un modelo económico que sustituya al modelo aznarista caído y desintegrado a partir del verano de 2007. Los efectos deletéreos del zapaterismo durarán décadas en extinguirse. Y la sociedad española tardará tiempo en perdonar los errores en la gestión de la crisis que nos han conducido a superar los 5.000.000 de parados, a estar en el límite de la intervención económica por parte de la UE, a tener un déficit público sin precedentes y a ver con el sector primario y secundario (agricultura e industria) se van deshinchando a medida que pasan los meses, mientras la promesa de I+D+i queda como una quimera ante el cierre del crédito… cierra que, en gran parte se debe a que el dinero disponible para crédito lo absorbe el propio Estado en la medida en que la banca gana más comprando deuda del Estado (que paga con créditos del Banco de España) que dando dinero para estimular el consumo y, sobre todo, para las PYMES. 

(c) Ernest Milà - prohida la reproducción de este texto sin indicar origen

Entender y encuadrar el 15-M

Infokrisis.- Como movimiento incipiente, el movimiento nacido el 15-M resulta cambiante y contradictorio. A medida que pasan los días, el observador encuentra matices nuevos interesantes y afina algo más a la hora de realizar un análisis y encuadramiento del fenómeno. En estas líneas se exponen algunas reflexiones realizadas en los últimos días a raíz de los elementos nuevos que se han ido produciendo. Lo que hemos tratado de realizar, a fin de cuentas, es un intento de situar al 15-M en el contexto que le es propio: el arranque de la crisis política, consecuencia final de la crisis económica y de la crisis social. La “convergencia de crisis” y su difícil salida, es lo que permite pensar que estamos ante la apertura de la etapa final del “régimen”.

1. Un movimiento de “nueva izquierda”

El movimiento del 15-M es apartidista, pero casi en su totalidad respira el inequívoco aroma de la izquierda. No estamos hablando de partidos, es evidente para todos –salvo para Intereconomía- que el movimiento del 15-M es antisocialista y que no es en absoluto comunista. En ciertos sentidos remite al socialismo utópico, también al anarquismo asambleario y hay suficientes elementos que denotan un “humanismo universalista” que no es exactamente igual a la doctrina que Zapatero ha aplicado en este país, pero que se le parece bastante.

La izquierda europea está en crisis. Esa crisis deriva de que la socialdemocracia con la configuración que adoptó el SPD alemán después del congreso de Bad Godesberg, en el que “aceptaban” el capitalismo y renunciaban al marxismo, haciéndose, por tanto, co-gestores de ese mismo capitalismo, está agotada. Todo fue bien durante los “treinta años gloriosos” (de 1945 a 1975, en realidad hasta 1973) el crecimiento económico en Europa permitía el optimismo: se podía ser socialdemócratas y diferenciarse de la derecha en la promesa y en la aplicación de medidas sociales. Pero a partir de 1973, la crisis del petróleo empezó a poner palos en los engranajes y, posteriormente, al final de la década, el ascenso del neo conservadurismo (con Tatcher y Reagan y la revalorización de las doctrinas de la escuela austríaca de economía) empezaron a acortar el margen de maniobra del centro-derecha. Finalmente, al estallar la Gran Crisis, se demostró que la socialdemocracia carecía de soluciones propias y que no podía hacer otra cosa que “salvar al capital financiero”. Por eso mismo dejaba de tener personalidad propia y tendía a aplicar exactamente la misma política que el centro-derecha, esto es, la que peor convenía a las clases trabajadoras.

Hoy, por todo eso, por falta de referencias doctrinales, por selección a la inversa de la calidad de sus gentes (el socialismo francés solamente pudo oponer a Sarkozy y a Marina Le Pen a un “millonario, socialista y judío” para colme presidente del FMI, mientras que el socialismo español, tras Rubalcaba solo tiene una cohorte de perfectas deficientes mentales a lo Chacón, a lo Pajín, y poco más), por mansedumbre ante el capital, por comer de la mano de la alta finanza, y por haber abandona a su electorado natural, la socialdemocracia está semi desaparecida, ya no es preeminente respecta a su momento histórico y es incapaz de reconstruir un discurso político al estar excesivamente vinculada a la defensa del capital. Dicho de otra manera y, en síntesis, la socialdemocracia ha fallecido, que la lloren los que hasta ahora han sido sus beneficiarios. La componente de centro izquierda del “partido único realmente constituido” (la otra componente es el centro-derecha y ambos comparten la idea de la “única política posible”, siendo, a la postre la cara y la cruz de la misma moneda) está a punto de colapsar.

Hoy es evidente que el PSOE está excesivamente vinculado al régimen de la corrupción y la crisis económica, de la democracia formal pero no real, de la defensa del capital frente a la defensa del trabajo y de la economía especulativa frente a la economía productiva. Por eso las masas le están volviendo cada vez más la espalda. Y, en cuanto al PCE y a su prolongación, IU, la caída del marxismo entrañó su desaparición como fuerza política real, su asunción frívola del ecologismo demostró su desinterés por las cuestiones doctrinales y la imposibilidad de reconstruir un discurso desde la izquierda radical ortodoxa y marxista. La vieja izquierda, la izquierda de papá, del culto a la “resistencia” en Europa y del recuerdo obsesivo de la “memoria histórica” en España, han muerto.

Y es entonces cuando aparece una “nueva izquierda” polarizada en torno al movimiento aún inconcreto y nebuloso del 15-M. Nuestra tesis es que, si ese movimiento logra desembarazarse de las adherencias más desagradables que han acampado en Sol o en Pza. Cataluña, si con los fragmentos de los distintos grupos que lo componen logra articular un discurso coherente capaz de interesar a los “verdaderamente indignados”, de ahí nacerá una “nueva izquierda” mucho mejor adaptada al siglo XXI que la “vieja”.

Este movimiento del 15-M puede terminar siendo parecido al Nuevo Partido Anticapitalista, o a Die Linke en Alemania, espacios que aquí la blandenguería y la mediocridad de Rosa Díez no pueden cubrir.

2. Cayo Lara e Izquierda Unida en el 15-M

La “nueva izquierda” no parece querer nada con la “vieja izquierda”. Los primeros ven a los segundos como una especie de vector de izquierdas, antediluviano y oportunista, con el que se no se sienten identificados. A diferencia de la “nueva izquierda” del 68 que, en el fondo estaba formada por maoístas, trotskistas, anarquistas y situacionistas y todos ellos bebían más o menos de la izquierda tradicional y habían aparecido en un tiempo en el que los sindicatos todavía tenían prestigio, combatividad y capacidad de movilización. Hoy esa “nueva-vieja izquierda” no existe ni siquiera a título residual.

Izquierda Unida es precisamente un residuo al que se le agota el tiempo: permanecer con la dimensión actual es para IU un suicidio, si no crece ahora no lo hará jamás y su única posibilidad de crecimiento sería el ser un partido bisagra, pero para desgracia de IU las bisagras deben situarse entre dos fuerzas y no a la izquierda de una de ellas.

El drama que pesa sobre IU es que sus dos opciones tienen mala salida: o bien se alía con el PSOE en nombre de la “unión de la izquierda” (lo que hace que sus llamamientos a la honestidad caigan en el vacío), o bien llama al “desalojo de los corruptos” (haciendo causa común con el PP y traicionando a sus orígenes de izquierdas). La crisis de IU en Extremadura demuestra que mientras el crecimiento de este partido sea mínimo (y no hay esperanzas de un crecimiento asindótico) se verá sometido a tensiones internas lacerantes que diluirán sus triunfos. Por lo demás, el tiempo de IU ya ha pasado y un partido hecho a base de oportunismo de la peor especie, dogmatismo propio de otros tiempos, y democratismo, no podía sino tener un recorrido bien corto. Ese oportunismo está latente en el mismo tránsito del PCE a IU.

En 1970 aparecieron los primeros movimientos ecologistas. El hundimiento del Torrey Canyon, un petrolero que expandió la primera gran mancha de crudo en los océanos, fue su detonante. Para el Comité Central del PCE “el ecologismo era una ilusión pequeño-burguesa que distraía del hecho esencial: la lucha de clases”. En 1977, la posición del partido era la misma. Sin embargo, el desmantelamiento que ese partido vivió a partir de 1978 y el desprestigio del marxismo a partir de 1981 generaron la búsqueda de una “izquierda alternativa” que se encontró cada vez más en el ecologismo. IU, fundada por Gerardo Iglesias como una estructura “frentista” clásica, se fue convirtiendo poco a poco en un “modelo sandía”, rojo por dentro y verde por fuera, para pasar a ser, finalmente, una auténtica sandía verde… Nadie compra una sandía completamente verde.

El mismo día en que en Francia el viejo PCF, con los 90 años cumplidos, renunciaba a presentar candidatura propia a las próximas elecciones presidenciales en beneficio de otras opciones de izquierda, Cayo Lara, coordinador de IU era abucheado por los “indignados” de Sol. No era raro que así fuera: para estos jóvenes lobos de la izquierda en recomposición, Cayo Lara es el viejo modelo a eludir, un residuo del stalinismo, un político al uso que vive del cuento y no tiene interés en acometer ni proponer grandes reformas. No tienen nada que ver con él, a pesar de que Cayo Lara quiera ver en la protesta de los indignados un aliado objetivo para su maltrecha coalición.

El movimiento del 15-M es, sobre todo y por el momento, antipolítica. Se trata, por supuesto de un reflejo infantil, el habitual en la izquierda radical de todos los tiempos que ya denunciara Lenin en uno de los folletos. El movimiento de 15-M ve en todo diputado o en todo político profesional a un enemigo a batir. Cayo Lara es uno de ellos a pesar de que IU haga suyos los ideales de los “indignados”. Si el movimiento logra sobrevivir unos meses más, este sentimiento antipolítico se transformará, en una segunda fase, en realismo y sus dirigentes harán lo mismo que están haciendo ahora, Lara e IU: buscar un lugar bajo el sol. Ya se sabe que la primera arma del “régimen” es comprar al peso a los opositores y el movimiento del 15-M no tiene raíces excesivamente profundas. Integrarlo todavía es posible. La falta de una doctrina de conjunto y la ausencia de una reflexión doctrinal coherente y en profundidad, fuera de unos cuantos tópicos que la “izquierda alternativa” repite desde hace años (tasa Tobin, “otra globalización”, democracia asamblearia, etc.), hace que, los comportamientos de quienes se erigirán en líderes, en principio, carezcan de grandes soportes doctrinales y compartan más bien posiciones vivenciales que, en cualquier momento, cuando la tentación sea grande, pueden abandonarse justificándolas por el “realismo táctico”, concepto que las izquierdas de todos los tiempos han repetido.

Porque hay algo inviable en el movimiento del 15-M…

3. De la democracia formal a la democracia imposible: el mito asambleario consecuencia extrema del mito igualitario

Lo más preocupante del 15-M es que asume un concepto peligroso e irrealista: el modelo asambleario abierto. Haría falta que sus impulsores leyeran la obra de Gustav Le Bon sobre los comportamientos de la psicología de las masas o la crítica a la democracia realizada desde finales del siglo XIX por autores de la talla de Ibsen o, posteriormente, por los fascismos e incluso por el propio marxismo, para reconocer que, la gran contradicción de las democracias formales es que están instauradas y han llegado a ser indiscutibles aun cuando nunca nadie haya contestado coherentemente a la crítica teórica contra ellas.

La democracia se basa en el concepto de “igualdad”. Un concepto que deriva del mundo clásico, sólo que allí, no todos eran iguales: eran iguales solamente los miembros de un mismo estamento, mientras que los estamentos estaban jerarquizados. La igualdad es imposible y el valor del voto es una falsedad piadosa asumida para lograr un sistema de mayorías que funcione fácilmente. Está claro que si se trata de votos sobre la apertura de más centrales nucleares o el cierre de todas ellas, son los técnicos, los que conocen verdaderamente el problema y sus riesgos, quienes tienen derecho a opinar y el resto, los profanos, no podemos hacerlo sino siendo víctimas de manipulaciones y sugestiones maliciosas de unos y de otros. Hay cuestiones cuya complejidad e importancia no permite ser discutida por unas masas que, desde Le Bon sabemos que son vagas, tienen un bajo nivel de asimilación de ideas, una nula capacidad de razonamiento y una casi inexistente posibilidad de racionalizar conceptos y concatenar ideas y desconocen, en tanto que masas, los mecanismos del razonamiento lógico y de la concatenación de silogismos.

Si en la antigua Grecia se practicaba la “democracia”, es evidente que había que añadirle un adjetivo: “democracia estamental”. Pero, hoy el movimiento dl 15-M nos dice que la alternativa a la democracia “formal”, esto es la democracia “real”, es un permanente ejercicio de asamblearismo. Una democracia real sería una asamblea permanente con capacidad de revocar decisiones de los dirigentes políticos.

De ahí que el movimiento de 15-M no sea, como no lo fue antes la revolución de octubre, ni antes aún las revoluciones burguesas, y, por supuesto como fue la revolución de mayo del 68, no sea, decimos, otra cosa que el enésimo intento de llevar a la práctica los ideales de “libertad, igualdad”, cuando precisamente esos ideales, lejos de ser el centro del problema, acaso sean su desencadenante. Si la noción de “libertad” es ambigua, la noción de “democracia” no lo es menos. Y si bien está claro que la autoridad debe derivar de algún principio unánimemente aceptado, la “voluntad popular” no es más que un mito que, a fin de cuentas supone una medición cuantitativa de unos votos que se dan por “iguales”, cuando todo el mundo está obligado a reconocer que el voto de un experto y el de un ignorante nunca, en buna lógica, tendrán el mismo valor. La “democracia” (real o formal, “ya” o “mañana”) no es más que un mito que fue útil durante el período de las revoluciones burgueses para justificar el ascenso de nuevas clases sociales y en nombre de las cuales se procedió al desmantelamiento del antiguo régimen, pero no la idea tenía muy poco que ver con la democracia ateniense. La prueba ha sido que TODOS los intentos de llevarla a la práctica y hacer de la democracia un régimen de libertades, han fracasado (revolución francesa, revolución bolchevique, revolución de mayo del 68) y, por lo mismo, no hay ningún motivo para pensar que la “revolución de los indignados” tendrá otro final.

De hecho, los dos principales lastres de esta “revuelta” son: su asamblearismo y su humanismo universalista extremo. Por lo primero, la democracia numérica se convierte en una obsesión: todos en todo momento deben decidirlo todo… Quien haya asistido a una asamblea sabe lo fácil que es manipularla y quien haya seguido debates en foros de internet conoce perfectamente que las distintas opiniones no contribuyen jamás a encontrar la línea correcta.

El error del movimiento de los indignados es no percibir que el problema no es únicamente derribar los espacios de poder de los “partidos mayoritarios”, sino derribar el orden de ideas que ha permitido a los partidos mayoritarios llegar a la actual situación. Si en lugar de “libertad, igualdad, fraternidad”, el punto de partida fuera “orden, autoridad, jerarquía”, la protesta tendría otra perspectiva y, seguramente, supondría una ruptura con el “viejo orden”. Pero, mientras se persista, en llegar a las últimas consecuencias de un principio histórico que ha generado casi 225 años de errores, este será la cuarta rectificación que, como las otras tres, llevará a aberraciones históricas. Una cosa es que estemos en la era de las masas y otra muy diferente pensar que las masas, a través de las asambleas, pueden hacerse dueñas de sus destinos.

Es más, la “revuelta de los indignados” supone el límite extremo del “democratismo”: las asambleas permanentes, los cargos electores revocables en cualquier momento, el rendir cuentas al dedillo sobre la gestión realizada, elementos todos que ignoran el hecho esencial, a saber que tenemos una población que ha perdido desde hace décadas su capacidad crítica, que la competencia y el conocimiento de los problemas no es su característica esencial, que masas educadas en la telebasura y en el consumismo, que han callado durante décadas ante una pérdida progresiva de derechos y que, ni siquiera han sido capaces de algo tan sencillo como rectificar su voto, no son el sustrato más adecuado –pero si son el mayoritario- para una “asamblea permanente”.

Como todo movimiento nacido durante unas crisis, el movimiento del 15-M porta en su propio ADN el germen de la crisis. Su reflexión ha sido “simpática” en el sentido en que han aislado un solo problema (los límites de la democracia formal), han exteriorizado una sensación de hastío (generada porque la inseguridad que se ha convertido en la característica dominante del sistema político-económico español) y han abucheado a los responsables últimos de la crisis. Pero, el movimiento, en su conjunto, tiene unos ideales que, extrañamente, coinciden con los del Zapaterismo, esto es, un humanismo universalista que en la “otra globalización” el objetivo a alcanzar, en las fronteras nacionales y en los aparatos estatales el enemigo (cuando pueden ser considerados como los últimos bastiones contra la globalización), en una forma de ingeniería social la vía justa (ya se sabe: aborto libre, eutanasia, divorcio exprés, adopciones gays, etc, elementos características del programa zapateriano extraídos todos, sin excepción, de las directrices de la UNESCO), y si han dicho algo sobre la inmigración está más próxima al “papeles para todos” y al “ningún ser humano es ilegal” que a la percepción de la inmigración como uno de los canales a través de los que actúa la globalización.

El nivel teórico del movimiento del 15-M es, pues, una prolongación extrema de lo iniciado en 1789 y con ello se cierra el ciclo: cuando se parte de principios falsos que se absolutizan (libertad, igualdad y fraternidad), el error se manifiesta antes o después.

4. Ha llegado el tiempo del primer despunte de la crisis política

En nuestro análisis expresado anteriormente en multitud de ocasiones desde 2007 preveíamos una especie de “efecto dominó”: la crisis económica, en caso de prolongarse, generaría una crisis social y ésta, si se prolongaba, terminaría generando una crisis política. Estos pasos se han seguido de manera inexorable y ahora estamos ante los primeros despuntes de la última fase. Repasemos el proceso para encuadrar el movimiento del 15-M dentro del contexto de la crisis.

En 2007 se decía: “dos millones de parados es un problema laboral, tres millones de prados es un problema social y cuatro millones es una revolución”. No era así. El “entartainment” ha hecho que dos millones de parados fueran considerados de manera tan optimista que incluso cuando existían era preciso importar a seis millones de inmigrantes; cuando existían tres millones bastaba con ampliar las ayudas y cuando teníamos cinco, para calmar a la población ha bastado dar más sobredosis de telebasura y fútbol televisado a diario.

Pero el problema que se ha planteado al zapaterismo es que el superávit que tuvo en la primera fase de su gobierno, se ha ido agotando. ZP nunca supo por qué crecía la economía española y, por tanto, nunca se enteró de porqué decrecía. Se limitó a creer que se trataba de un percance temporal y que pronto la economía mundial tiraría de la española, por eso se podía aumentar subsidios y subvenciones y eso se hizo. Pero la crisis se prolongó, otros países salieron de ella, pero no España cuya estructura económica era de “monocultivo” (construcción-hostelería) y al ir prolongando los subsidios sin disminuir el gasto en otras actividades dio como resultado un agujero económico gigantesco.

El primer aviso de que estaba en ciernes la transformación de la crisis económica en crisis social se produjo durante la huelga convocada por los sindicatos minoritarios del sector de transportes en junio de 2008: unas pequeñas asociaciones habían conseguido detener los transportes por carretera. Sin embargo, en los dos años siguientes sorprendió el que los sindicatos se negaron a convocar protestas contra el gobierno y, cuando llegó la huelga general, se trató de un mero trámite para seguir siendo considerados como “agentes sociales”, en el que evidenciaron tener poco interés. De hecho, la movilización se hizo más en contra del PP que del Zapaterismo. Sin embargo, el hecho mismo de que se percibiera claramente que los sindicatos tenían poca capacidad de movilización, constituyó en sí mismo uno de los rasgos que hacía temer que la protesta social cuando estallase, los rebasaría.

El riesgo para la estabilidad del “régimen” nacido en 1978 era esta: que las dos columnas sobre las que se construyó, centro-derecha y centro-izquierda, entraran en crisis, introduciendo un factor de inestabilidad en la totalidad del sistema. Ello ocurriría inevitablemente si se prolongaba la crisis. En el momento actual, la columna de centro-izquierda corre el riesgo de colapsar. El hundimiento electoral de esta formación el pasado 22-M fue mucho más grave de lo que preveían incluso los más pesimistas dentro del partido. Inmediatamente, la sensación de crisis se trasladó a las federaciones regionales iniciándose un proceso de centrifugación que se acelerará cuando se cierren las urnas en las próximas elecciones generales. Ahora el PSOE paga diez años de errores en los que su sigla ha quedado sustituida por la sigla ZP. Y el recuerdo del Zapaterismo tardará en extinguirse.

En cuando a la otra columna, el centro-derecha, parece difícil que logre sacarnos de la crisis en poco tiempo. A la vista de sus propuestas económicas (ridículamente electoralistas unas: “bajar impuestos sin bajar prestaciones”), de sus silencios obligados (¿alguien ha oído el modelo económico que propone el PP?) y de sus lagunas (¿qué dice el PP sobre la globalización ahora que ya resulta evidente que beneficia a unos –el capital especulativo- y perjudica a todos los demás?), no cabe hacerse ilusiones. La estrategia del PP consiste en que las presiones de la UE obliguen a ZP a poner en marcha las reformas drásticas y neoliberales de la economía española y le ahorren a él tener que hacer el ajuste duro. Pero ambos programas para salir de la crisis son uno: el dictado por el capital especulativo y la finanza internacional y transmitido directamente a través de la UE, del FMI e indirectamente a través de los “mercados”. Así pues, el PP no será una solución, sino que en el período 2012-2014 se vivirá una sensación de “ajuste duro” con más privaciones y estrecheces para casi todos. Es cuestión de examinar lo que ocurrirá en ese momento.

Parece claro que con un centro-izquierda que saldrá desmantelado de las próximas elecciones y un centro-derecha que se ganará pronto el rechazo general (¿de qué hablará Intereconomía cuya única “bestia negra” es Zapatero?), y que no obtendrá ningún éxito inmediato por lo menos en su primera legislatura, la crisis social se habrá transformado y en crisis política. Porque si la columna de centro izquierda que sostiene al régimen también entra en colapso, es el sistema el que corre el riesgo de desplomarse.

El nacimiento del movimiento del 15-M responde precisamente a este esquema de la sucesión de crisis: aparece cuando la crisis social ya está muy avanzada, sustituyendo a unos sindicatos “huidos” y silenciosos e incluso atreviéndose a impulsar la convocatoria de una huelga general (que esta vez sí será masiva con millones de personas en las calles porque la convocatoria no estará lastrada por unos sindicatos desprestigiados y con la peor imagen posible, sino por un movimiento “joven y simpático” para la mayoría del país en el que cada cual ve justo lo que quiere ver) y cuando una de las columnas del régimen (el centro-izquierda) empieza a convulsionarse. De hecho, la tesis que hemos sostenido en el inicio de este análisis es precisamente que en el futuro el 15-M puede evolucionar como pieza de sustitución y de renovación de la “izquierda de papá” (tanto de IU como del PSOE) cuando esta se hunda definitivamente. Desde este punto de vista, el movimiento no es tan importante hoy, como lo puede ser en el futuro a poco que adquiera una coherencia interior y un estado de madurez (del que hoy dista todavía mucho de alcanzar).

Hemos rectificado la opinión que manteníamos inicialmente sobre la perennidad del movimiento que nos hicimos en sus primeras semanas (creíamos que a partir del 22-M se desmovilizaría), creímos luego que seguiría un proceso degenerativo (que en realidad se ha producido al integrarse colectivos marginales y desaparecer entre el 22-M y los quince días que siguieron a los grupos sociales que tenían verdaderos motivos para estar “indignados”), pero los errores cometidos en Barcelona con el caótico intento de desalojo de la plaza de Cataluña reavivaron el movimiento y el cerco al parlamento catalán, consolidaron el movimiento mucho más en Barcelona que en Madrid en donde, si no fuera la capital del Estado y terminaran allí convergiendo las protestas, probablemente lo que quedaría de la acampada de Sol serían marginalidad pura y simple (como ha quedado en Valencia, marginalidad, residuos de la izquierda radical y newagers).

El intento de recuperación que realizó el Zapaterismo se ha cerrado entre el fracaso y el ridículo, y la preocupación de Rubalcaba para evitar que se produjeran tensiones entre las fuerzas de seguridad del Estado y los “indignados” (como ocurrieron en Barcelona), obedece precisamente a la convicción de que el electorado del PSOE es el más sensible a la posición de los “indignados” y que los decepcionados con la política zapaterista irán a engrosar sus filas. Bastará con que un diputado del PSOE, en este momento, rompa con el partido y se manifieste a favor de los indignados para que un movimiento “sin rostro” (la máscara de Anonymus es, sin duda, otro de los hallazgos del movimiento) empiece a tenerlo.

Dicho de otra manera: el movimiento del 15-M es el primer despunte de la crisis política que se avecina, último estadio de la crisis del régimen que sigue a la crisis económica y a la crisis social. La “sucesión de crisis” y su “convergencia” en un Punto Omega, estación término del sistema de equilibrios políticos surgidos en 1978, es lo que tenemos ante la vista y el lugar natural de encuadre del 15-M.

© Ernest Milà – Infokrisis – http://infokrisis.blogia.comhttp://info-krisis.blogspot.comInfokrisis@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

 

Manual de Doctrina Identitaria

Manual de Doctrina Identitaria

Acaba de aparecer el Identidad, patriotismo y arraigo en el siglo XXI, Manual de Doctrina Identitaria, un volumen de 156 páginas con el que EMInves inicia la publicación de un serie de Cuadernos Básicos para la formación política y doctrinal. Esta colección está especialmente orientada para ampliar los argumentos de los militantes y servir como instrumento de reflexión. El siglo XXI será el siglo del choque de identidades. De ahí la importancia de dominar este concepto, conocer sus implicaciones y su alcance y diferenciarlo, todo ello para ser capaces de definir nuestra identidad. Un volumen imprescindible para quien se dice identitario y está dispuesto a defender su identidad.

Sumario


Capítulo I
Conceptos básicos. Nacionalismo – patriotismo – Nación – Patria – Nacionalidad – Imperio   
           

- Diferencia entre “imperio” e “imperialismo”               
- Diferencia entre “patria” y “nación”            
- Diferencia entre “patria” y “Estado”             
- Diferencia entre “nación” y “nacionalidad”             
- Diferencia entre “nacionalismo” y “patriotismo”             
Coda          

Capítulo II
10 Tesis sobre el patriotismo
         


I Parte: la teoría
1ª Tesis: El patriotismo es una virtud del espíritu    
2ª Tesis: El patriotismo es la modulación humana del instinto territorial presente en las especies superiores
3ª Tesis: El patriotismo es completamente diferente al nacionalismo    
4ª Tesis. El patriotismo está situado más allá del  racionalismo y del irracionalismo     

II Parte: La práctica
5ª Tesis: El patriotismo es cosa de todos         
6ª Tesis: El patriotismo no es ni puede ser un rasgo de identificación política  
7ª Tesis: La falta de patriotismo deriva del racionalismo extremo, extrema negación de lo humano      
8ª Tesis: Las desviaciones, exageraciones y sobreactuaciones dañan al patriotismo     
9ª Tesis: Politizar el patriotismo es matarlo         
10ª Tesis: No es el patriotismo el que define una opción política sino la idea de “identidad”        

Capítulo III
Arraigo y doctrina del arraigo
   

- Irracionalidad y naturaleza humana  
- Arraigo y partidos nacionalistas     
- El imposible arraigo en las grandes ciudades         
- La relocalización de los campos de cultivo  
- Arraigo e identidad: pesos y contrapesos      
- Arraigo y globalización       
- La lucha contra la globalización          
- La respuesta a las cuatro vertientes de la globalización   
- El Estado Nacional        
- Nacionalismo y patriotismo      
- Imperium
- La teoría de los tres círculos         
- Las tres componentes de Europa        
- El espíritu de Europa, nuestro espíritu       
- Tres círculos de proximidad.
- El papel de las patrias carnales  
- Hispaniae, el origen histórico de España    
- Las “nacionalidades”       
- Autonomías y “fides”    
- La tarea identitaria en los tiempos modernos     
- Lo necesario de la trinidad identitaria  
- Los 3 círculos identitarios en la lucha política       
- Por un pensamiento “arqueofuturista”       

Capítulo IV
La familia en Europa. Célula identitaria básica


Capítulo V
La inmigración en 10 puntos
  


Capítulo VI
El Islam contra Europa   


Características del volumen:

- 156 páginas
- formato: 13x20 cm
- portada cuatricomía peliculada

Precio y pedidos:

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Economía española 1939-70

Infokrisis.-Iniciamos la publicación de distintos artículos sobre la transición española y sobre sus orígenes. La intención a medio plazo es completar un amplio trabajo sobre este período histórico de nuestro país. A pesar de lo que se tiene tendencia a pensar, la transición no estuvo motivada principalmente por causas políticas (la peculiar forma de organización del Estado impuesta por el franquismo), sino fundamentalmente económicas (la necesidad de la economía española de abrirse a nuevos mercados para garantizar su crecimiento y los beneficios del capital y el interés de la alta finanza internacional por hacer de España un marco privilegiado de inversiones durante las décadas 1975-1995. De ahí la importancia que concedemos a la economía y al estudio de su evolución entre 1939 y 1970 (a la vista de que entre 1970 y 1975 no aparecieron elementos nuevos -a excepción de la crisis económicas y energética internacional de 1973 tras la guerra del Yonkipur- que modificaran el planteamiento que ofrecemos. Esperamos, aun a riesgo de aburrir al lector, ser todo lo sistemáticos que exige la temática.

La primera mentira que se extendió sobre la transición española fue que ésta había sido forzada por el pueblo español capitaneado por su Rey y que en esa marcha quedó superada la tradicional dicotomía entre las dos Españas. Tanto la “oposición democrática” como la mayor parte del franquismo fueron conscientes de lo que estaba en juego y actuaron con responsabilidad y visión de Estado para evitar otro conflicto entre españoles. Era todo mentira… pero la inercia del “macizo de la raza” (ver artículos sobre El macizo de la raza-I y El macizo de la raza-II) lo convirtió en verdad institucionalizada.

Fue sólo la situación económica del país la que facilitó el marco adecuado para que se produjera la transición y se pasara de una dictadura paternalista a una democracia formal. Ni el rey fue el motor del cambio, ni Suárez su genial impulsor. Fueron solo los intereses económicos del escuálido capitalismo español los que forzaron la transición.

Bajo el régimen de Franco había ido cobrando forma un capitalismo que progresivamente se fue sintiendo incómodo con el marco institucional de la época. A una forma económica capitalista corresponde inevitablemente una forma política democrática (o partidocrática). De hecho, el franquismo no fue más que un intento de superar el atraso secular de nuestro pueblo mediante un gobierno centralizado y autoritario que planificara nuestro desarrollo a fin de acortar el camino que nos separaba de Europa. Eso se hizo entre 1960 y 1970. Cuando se llegó a los comienzos de los años 70 era evidente que el marco político gracias al cual se había desarrollado nuestra economía precisaba otra adoptar otra forma que le permitiera introducirse en nuevos mercados y recibir capitales exteriores. Nuestra economía precisaba una estructura política que el franquismo no podía proporcionarle. Era preciso entrar en lo que entonces se llamaba “Mercado Común Europeo”, pero eso resultaba imposible sin un régimen de partidos. Y, por otra parte, todos los países miembros de ese “mercado”, lo eran también de la OTAN… en donde nuestra presencia había sido rechazada.

Dicho de otra forma: mientras las necesidades del escuálido capitalismo español precisaron del franquismo, el régimen se mantuvo inconmovible, pero cuando precisó ir más allá, simplemente, forzó la transición. Todo esto se percibe mucho mejor si viajamos a la España de hace 50 años.

*     *     *

Fue en 1960 cuando podemos considerar que arranca el desarrollismo. Ese año el gobierno liberalizó el comercio exterior, el nivel de vida se elevó considerablemente y la producción industrial aumentó espectacularmente; el sector “secundario” pasó a abarcar un 30% de la economía del país. En 1960 era ya evidente que nos encontrábamos en una situación muy diferente a la de 1951 (la guerra, por entonces había terminado doce años antes pero sus consecuencias seguían experimentándose dramáticamente)…

En 1945 una mala cosecha hizo que reapareciera el peligro del hambre. Nuestra renta per cápita estaba por los suelos y la de 1951 equivalía en todo a la de 1913 en donde 513 pesetas de ese año equivalían a las 7.000 de entonces. Entre 1939 y 1951 no hubo impulso económico sino, como máximo, economía de subsistencia. Y en el período que abarca de 1951 a  1960 el crecimiento es lento, irregular, inconstante y poco evidente. En realidad, España vivió entre 1939 y 1959 veinte años de soledad y autarquía económica. Las barreras aduaneras eran casi insuperables, lo poco que se importaba y exportaba se había por cupos y estos estaban sometidos a una corrupción de la que se hablaba poco pero que todos sabían que existía.

En los años 50, España seguía teniendo un perfil rural y la mitad de la población vivía en el campo. Medio siglo antes eran dos tercios de la población los dedicados a actividades agrícolas y ganaderas, pero entre 1965 y 1970 ese porcentaje disminuyó hasta un tercio de la población. Nuestro gran período fueron los años 60: entonces si que pudo hablarse de despegue económico. El consumo y el nivel de vida aumentaron hasta el punto de que cuando se llegó a 1970, nuestra renta per cápita había alcanzado los 820 dólares (cuando se consideraba que más de 400 era un síntoma de desarrollo. Ciertamente, el sector primario en 1969 abarcaba el 15%, mientras que en Europa oscilaba entre el 3 y el 9%, pero esto indicaba solamente nuestra situación en el concierto de las naciones europeas: estábamos por detrás de Francia, el Reino Unido y Alemania y ocupábamos una posición intermedia entre Italia a un lado y Grecia y Portugal a otro.

A lo largo de los 60 nuestra producción de frigoríficos aumento catorce veces y la de coches lo hizo nueve veces. Entre 1960 y 1966 se duplicó la producción de acero. Era el resultado de las medidas liberalizadoras de nuestra economía aprobadas en consejo de ministros el 30 de julio de 1959 y que afectaron a 1/3 de nuestro comercio exterior. Se importaron materias primas (especialmente hidrocarburos, siderurgia y productos químicos), bienes de equipos y alimentos. Las exportaciones sin embargo crecieron poco, apenas productos del campo (frutos secos, vino, aceite y hortalizas), pero muy pocas manufacturas. Las pocas que se producían no eran en absoluto competitivas, hacía falta tecnología e inversión y no había ni de lo uno ni de lo otro. Todo esto hizo que aumentara el déficit de la balanza comercial. En 1963 eran 1.219 millones de dólares y en 1970 habían llegado a los 2.337.

Si el desarrollo económico español fue viable se debió a tres factores que, en cierta medida han seguido estando presentes en nuestra historia económica reciente: de un lado el turismo hizo que afluyeran divisas suficientes como para compensar la balanza de pagos. De otra, casi dos millones de españoles habían marchado al exilio económico y enviaban cada mes remesas de dinero en divisas a nuestro país (como ocurre hoy en sentido inverso con los inmigrantes que envían caudales a sus respectivos países siendo en varios de ellos –Ecuador y Marruecos especialmente- la primera o la segunda fuente de ingresos de esos Estados. Finalmente la recepción de inversiones extranjeras garantizó un nivel aceptable y acelerado de desarrollo. No solamente el déficit fue cubierto, sino que aumentaron las reservas de oro y de divisas. A lo largo de los años 60 estas reservas se habían sencillamente duplicado.

El turismo, desde luego, fue nuestro gran invento y desde entonces ha quedado fijado a la economía española en un puesto preferencial. Solamente en 1961 los ingresos por turismo habían compensado el déficit comercial. Así que podíamos estar moderadamente tranquilos. En 1970 los ingresos por turismo habían sido 1680 millones de dólares que cubrían el 81% del déficit comercial. Por delante solamente teníamos a un país en número de pernoctaciones turísticas: Italia. Pronto la superaríamos. A pesar de que fueran las suecas quienes se llevaron la fama, la mayoría de los turistas que llegaban a nuestras playas procedían del Reino Unido, Francia y Alemania, venían en torno a 1.000.000 de norteamericanos peregrinando por los sanfermines y las ferias taurinas y 800.000 escandinavos que se dejaban notar en nuestras playas. Entonces eran menos… pero dejaban más. Pronto nos convertimos en la meca turística de la clase media europea.

La emigración también aportó lo suyo. En 1966 teníamos a 1.800.000 trabajadores sudando fuera de nuestras fronteras. Su perfil era el de un obrero de entre 20 y 40 años que estaba entre dos y tres años trabajando en Alemania, Francia o Suiza para regresar luego con fondos suficientes con los que levantar un pequeño negocio o, simplemente, comprarse un piso. El fenómeno alcanzó relieve en 1960 y cuatro años después, muchos de los que se habían ido ya estaban volviendo. Esa nueva emigración era radicalmente diferente a la que se había conocido hasta entonces. Si exceptuamos el período entre 1936 y 1945 en donde no hubo inmigración de ningún tipo, a parte de la forzada por cuestiones políticas, en 1950 empezaron de nuevo los flujos migratorios hacia Iberoamérica (50.000 al año), y solamente fue a partir de 1960 cuando se empezó a sentir la tendencia a emigrar a Europa (y a disminuir las fugas hacia Iberoamérica). De hecho, la emigración de españoles fue una de las resultantes del Plan de Estabilización de 1959. El propio gobierno facilitó y estimuló el fenómeno.

Finalmente, la inversión extranjera que en el período autárquico había quedado limitada (la ley de 24 de noviembre de 1939 limitada al 25% la participación extranjera en empresas españolas) se amplió en 1950 hasta el 50% y aumentó especialmente a partir de 1961. Necesitábamos inversiones en el sector turístico para afrontar una creciente demanda y también necesitábamos inversiones directas en empresas. Llegaron capitales de Alemania, Francia Inglaterra, Suiza y EEUU (184 millones de dólares en 1965… lo que apenas suponía el 1,3% de la inversión norteamericana en Europa). Fruto de estas inversiones fue el impulso dado a algunas empresas (Barreiros y Altos Hornos, por ejemplo).

España estaba cambiando. Entre 1870 y 1970 la población del país se duplicó (de 16 millones de habitantes a 33). En 1952, cuando nació el que suscribe estas líneas, nuestro índice de natalidad superaba en un 10% al de mortalidad. La mortalidad infantil empezó a descender a partir de mediados de los años 50 y la población fue creciendo… como también crecieron sus necesidades de consumo. Y, como se sabe, en Europa al menos, el crecimiento de la población es un estímulo para el crecimiento subsiguiente del capitalismo.

Éramos y somos un país desequilibrado demográficamente: una parte importante del centro estaba despoblado (provincias como Guadalajara, Soria, Cuenca, Teruel o Huesca tenían una densidad de población de apenas 20 habitantes por kilómetro cuadrado), a parte de Madrid (que absorbía un 10% de la población total del país a finales de los 50 (33 millones de habitantes), las ciudades de mas de 500.000 habitantes se situaban en la periferia costera.

Peor estaban las cosas en materia educativa: en 1965 apenas había en todo el país 13.687 ingenieros y ese año 22.000 reclutas que ingresaron en el ejército eran completamente analfabetos. Nuestro sistema educativo era insuficiente y nuestro tejido de profesionales técnicos y científicos extremadamente tenue. Un tercio de la enseñanza primaria estaba en manos de las órdenes religiosas en 1968. Ese año el 16% de los niños de 6 a 13 años estaban sin escolarizar y otros 770.450 tenían una escolarización muy deficiente. A pesar de que el II Plan de Desarrollo proveía crear más de medio millón de nuevas plazas escolares, ese objetivo seguía siendo pobre.

*     *     *

De todo esto se deduce un panorama en el que convivían dos “Españas” la desarrollada y la del subdesarrollo. Había en todo esto un problema “histórico”. El capital disponible en España se había orientado hacia sectores de muy baja productividad (construcción, turismo y especulación) y la clase dirigente no había asumido el mismo papel que la burguesía en el pelotón de cabeza de Europa. Y en eso seguimos cuarenta años después.

El problema del capitalismo español era endémico y nuestros problemas no venían ni de la República ni del franquismo. A éste último, como máximo, se le puede responsabilizar el que intentara recuperar el tiempo perdido por la vía de la planificación, el autoritarismo y el sacrificio de las libertades políticas. En todos los terrenos de la economía, nuestro país había ido acumulando unos retrasos espectaculares. A pesar de ser un país, en la época, eminentemente agrícola, nuestro sector primario estaba inadecuado para la producción en los años 50.

La existencia de terrenos comunales para el pastoreo y de pequeñas tierras cultivables en torno a los municipios había concentrado la población. Para colmo, esto mismo generó una ausencia casi total de cercados. Cuando en la segunda mitad del siglo XVIII aumentó la población se experimentó la necesidad de nuevas tierras que el sistema anterior ya no podía satisfacer. La desamortización de 1837 solamente benefició a las grandes fortunas. A mediados del siglo XIX, antiguos ganaderos favorecieron el impulso cerealista que se vivió en la época, pero hasta mediados del siglo XX existió muy poca mecanización para facilitar las tareas del campo. Además, nuestra sociedad rural mantuvo hasta hace poco estructuras sociales que no eran sino reminiscencias del antiguo régimen. Solamente distintas oleadas de inmigración a la ciudad rompieron esta tendencia.

Peor iba la industrialización que se había iniciado en Catalunya en la segunda mitad del siglo XVIII con la industria del algodón y la aparición de la Compañía Catalana de Hilados de Algodón. La burguesía de aquella región empezó a demostrar actitudes para ir de capital industrial del Reino. La fábrica de tejidos que se instaló en Guadalajara, en cambio, resultó un fracaso. Afortunadamente, el edicto de 1771 confirmó las tendencias proteccionistas prohibiendo la entrada en España de textiles extranjeros. Solamente fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando aparecieron los polos industriales modernos. En Bilbao se aprovechó la presencia de mineras muy bueno de hierro para establecer hornos Bessemer en 1856 que en 1899 lograba exportar 9.500.000 de toneladas de mineral. Se pactó con Inglaterra el cambio de mineral de hierro por carbón. Otro tanto ocurrió en Asturias al iniciarse la explotación de minas de carbón.

A partir de 1891 se produce el enfrentamiento histórico entre grandes industriales catalanes y vascos y grandes propietarios agrícolas castellanos y andaluces, al intentar restaurarse un severo proteccionismo que se agravó con la pérdida de las colonias. El mercado nacional era débil la concurrencia limitada y existía un enfrentamiento con el proteccionismo. No eran, desde luego, las mejores condiciones para lograr el desarrollo económico de nuestro país.

El desarrollo industrial se apoyó en Bancos propiedad de familias muy ricas a la vista de que el ahorro de las empresas y de las familias era casi inexistente. Aún en 1965, esa situación apenas había variado. Los bancos, ese año proporcionaban los dos tercios del crédito. Los bancos (el Bilbao, el Vizcaya, el Hispano, el Banesto y el Central) dominaban el mercado de capitales y, por tanto, controlaban amplios sectores de la industria. Los diez mayores monopolios representaban el 45% del capital de las 150 empresas nacionales mayores, pero sólo el 35% de sus beneficios. Pero los bancos españoles eran todavía pequeños en el contexto internacional. El primer banco español estaba situado en el puesto 70 en el ranking internacional. Nuestras empresas eran minúsculas: la francesa Rhône Poulenc del sector de químicas era tan grande como las 14 empresas del sector que existían en ese momento en España.

La autarquía que irrumpió entre 1939 y 1959 empeoró todavía más la situación. En 1960, la gran polémica en España era entre partidarios y contrarios al proteccionismo. Cuando ganaron estos últimos, buena parte de las empresas que se habían construido (y que se levantarían en la próxima década) no eran competitivas ni técnicamente estaban a la altura.

No solamente la producción de mercancías estaba a mínimos en relación con Europa (por lo menos hasta 1960), sino que la circulación de esta producción constituía un verdadero martirio. La red ferroviaria era insuficiente. Las carreteras de muy mala calidad. Y en cuanto al parque de camiones baste decir que en el Benelux había diez veces más que en España y, para colmo, más modernos.

La situación de los ferrocarriles era particularmente preocupante hasta los años 60. La red radial beneficiaba al centro pero perjudicaba a la periferia y ayudó a que se agudizara la diferencia sociológica entre el interior y la costa: mientras que esta cada vez se poblaba más, el centro (salvo Madrid) tendía justo a lo contrario. En 1849 se inauguró el ferrocarril Barcelona-Mataró y en 1901 existían 13.168 km construidos que en 1966 solamente habían crecido hasta 18.200 km. Lo peor no solamente era que el ferrocarril creciera poco, sino que el que existía estaba abandonado. En 1940 había traviesas de madera que tenían ya 50 años de antigüedad. En esa época nuestros ferrocarriles tenían un alto grado de inseguridad.

Incluso después del período de crecimiento 1960-70, en 1969 el nivel del tráfico español de mercancías era de 7.886 millones de toneladas lo que apenas suponía un 15% del que tenía lugar en Francia. Era uno de los sectores en los que nuestro atraso era más patente. Si bien en los años sesenta aparecieron nuevos modelos de ferrocarriles (el Taf, el Talgo, el Ter), en 1970 íbamos muy por detrás de cualquier país europeo e incluso había regiones como Extremadura prácticamente aisladas.

Nuestras carreteras no iban mucho mejor, sin embargo nuestro parque de automóviles es lo que mejoró con más celeridad como muestra del consumo. Si en 1955 corrían por nuestras carreteras apenas 233.000 vehículos, en 1965 ya eran 1.900.000 y en 1970 habían llegado a 4.000.000. Los vehículos crecieron a más velocidad que la red de carreteras. No es raro que el II Plan de Desarrollo dedicara la mitad de los fondos públicos a mejorar las carreteras. El Plan Nacional de Autopistas preveía que para 1975 existieran 500 km de peaje y los primeros km solamente se inauguraron en Barcelona en 1979 y 1971-72. En 1967 el Plan de Renovación de Carreteras preveía la construcción de 5.000 km nuevos. Pero las carreteras secundarias hacía años que no se habían renovado.

Tampoco en los transportes marítimos estábamos en los años 60 mejor situados a pesar de que en 1966 un tercio de las importaciones se transportaban en barcos españoles. Había muchos puertos pero de poco tráfico y de muy primitivos equipamientos. Cinco de los grandes puertos estaban en el Cantábrico mientras que el petróleo entraba por Tenerife, Cartagena y Huelva y las mercaderías secas por Bilbao y Barcelona. En 1969 nuestra flota era la catorceava del mundo con 3.330.000 toneladas. Había muchos barcos… pero demasiado viejos. En 1963 el 38% de nuestros barcos tenía más de 25 años (por un 6’7% en el mundo desarrollado). A partir de 1960 se dio un fuerte impulso a la construcción naval que facilitó el que en 1967 los barcos mayores de 25 años hubieran descendido al 17’6% y los que tenía menos de 5 años pasaron a ser el 34%. Pero existían demasiadas empresas navieras y astilleros y era evidente que no todos eran competitivos.

La minería era escasa a pesar de que España había sido desde el Imperio Romano considerado como un país minero. Se extraían 15 millones de toneladas en 1967 suficientes como para cubrir las necesidades del país. Pero ese carbón era de mala calidad y las minas tenían muy poca calidad y de difícil explotación. Esto hacía que solamente pudieran emplearse como combustible en plantas térmicas. Después de los años de proteccionismo se estabilizó la producción y en los años 60 hubo que cerrar muchas minas por ser antieconómicas. Nuestra minería cada vez tuvo que soportar competencia de América y África.

Nuestro talón de Aquiles para la era industrial era el petróleo. No teníamos y las explotaciones que se iniciaron en Ayoluengo y luego en La Rápita o las pizarras bituminosas de Puertollano no lograron jamás autoabastecernos. En 1960 la distribución de carburante era mediocre y la capacidad de refinado no cubría las necesidades, pero en los diez años siguientes la incorporación de nueve plantas consiguió un fenomenal salto adelante pasando España a abarcar el 1% del refinado mundial.

En el sector de la electricidad es donde recuperamos el tiempo perdido. Hasta mediados de los años 50 seguían produciéndose “restricciones” eléctricas. Sin embargo, en 1970 se producían 56.486 millones de kilowatios lo que suponía el triplicar la producción de 1960. El éxito se había conseguido gracias a una política racional de embalses. No solamente se producía electricidad sino que se facilitaba la irrigación de los campos. Siguió utilizándose hulla de baja calidad para los centrales térmicas y empezó a utilizarse la energía nuclear pues, no en vano, existían minas de Plutonio en España. En 1970 se inauguraron las centrales de Zorita, Garoña y Vandellos y nuestro país pudo exportar energía eléctrica a Francia (a la inversa  de lo que ocurre hoy).

El panorama de nuestra industria era miserable en 1950 y siguió siéndolo hasta 1960. A partir de ese momento se produce una recuperación que durará a lo largo de toda la década. En 1970 las perspectivas eran insuficientes pero mucho mejores. Ese año nuestra producción era modesta (4.122.000 de toneladas de fundición y 7.386.000 de toneladas de acero). En este terreno éramos la octava potencia europea. Pero no era suficiente: la falta de acero era el primer obstáculo con que se enfrentaba nuestra industria. Además, la productividad en siderurgia era bajísima: en 1962 un obrero español producía 429 toneladas de acero mientras que en Europa ese mismo obrero producía 12075 toneladas. Esta diferencia no se debía a falta de cualificación de nuestros trabajadores sino a atraso tecnológico de los altos hornos generada por la autarquía que existió hasta 1959 y que la tecnología nacional no estuvo en condiciones de superar.

En 1966 el 33% de la producción de carbón y acero y el 50% de laminados eran producidos por empresas integrales que se habían polarizado en zonas geográficas: en Asturias y en la ría del Nervión, en Santander y en Sagunto. Existían tres grupos: Ensidera, propiedad del INI, creada en 1950 y que veinte años después producía 2,14 millones de toneladas de acero; Uninsa, aspiriana, creada en 1965 con capital Krupp, producía 359,999 toneladas de fundición y 400.000 de acero; y, finalmente, Altos Hornos de Vizcaya, líder del sector hasta 1970, con una producción de 1.700.000 toneladas en factorías instaladas en Sestao y Baracaldo, propiedad de United States Steel. Era algo, pero era poco y lo que es peor: no era suficiente para cubrir siquiera las necesidades manufactureras de nuestro país.

En el sector de químicas ocurría otro tanto: si bien a partir de los Planes de Desarrollo el sector fue creciendo y se mostró excepcionalmente dinámico, a pesar de que sus exportaciones eran mínimas. La producción de abonos era quizás donde éramos más competitivos. El sector era uno de los que habían recibido más capital extranjero, esencialmente norteamericano, pero trabajábamos con patentes extranjeras y no existía investigación suficiente para elaborar nuevos productos.

Las cementeras a partir de 1960, cuando se liberó el comercio y empezó el furor constructivo creció desmesuradamente entre 1963 y 1970 (266 kg per cápita en 1963, 405 kg en 1966 u 506 en 1970). El volumen total de producción era de 5.000.000 de toneladas en 1960 que se habían multiplicado por 3,25 en 1970. Era mucho –y el auge de las cementeras auguraba lo que iba a ocurrir treinta años después cuando el modelo económico español era altamente tributario de la construcción- pero se trataba de uno de los sectores más conflictivos. El cemento era ya en aquella época, muy sensible a las oscilaciones del mercado y resultaba complicado transportarlo.

Hasta aquí las cifras de nuestra industria. Entre 1960 y 1970 España había experimentado un auge económico y había emprendido la vía del despegue. Estábamos más cerca del desarrollo pleno que del subdesarrollo, pero las bases productivas de nuestro desarrollo en lo relativo a industrias básicas eran todavía muy débiles.

Otro tanto podía decirse de la industria de transformación y pesca. Esta industria manufacturera se desarrolló más rápidamente que las industrias básicas entre 1960 y 1960. Solamente había un excepción: la industria del automóvil, la que más sensible es a las fiebres consumistas.

El sector del automóvil estaba protegido. La Empresa Nacional de Autocamiones (Enasa) dependiente del INI, ocupaba un 13% en la producción nacional de vehículos en 1970 y estaba asociada a Britsh Leyland que poseía una cuarta parte de las acciones. Los astilleros en 1966 estaban al nivel de Francia y nos situaba en el noveno lugar mundial. Cuatro años después la producción se duplicó. Para esa época el 50% de los barcos botados eran petroleros. Existían astilleros en la ría del Nervión, en Cádiz, en El Ferrol, en Cartagena, en Santander, en Vigo, en Valencia, la Maquinista Terrestre y Marítima en Barcelona, Barreiros y Barckock & Vilcox en el País Vasco, etc. Los astilleros y la producción naval eran nuestros pulmones en materia de exportaciones desde mediados de los años 60.

La obra pública recibió a partir del I Plan de Desarrollo un impulso decisivo siendo a mediados de los años 60 el sector que daba trabajo a un mayor número de obreros: algo más de 1.000.000 entre 1965 y 1969, en torno al 8,8%. A lo largo de esa década la inversión pública en construcción pasó del 20% al 38%. El sector de la construcción estaba dominado por grandes empresas con capital extranjero. Si España era un destino atractivo para inversiones de este tipo se debía a causa de lo barato de la mano de obra que procedía del entorno rural y tenía escasa cualificación. La vivienda de protección oficial experimentó un crecimiento inusitado cada vez mayor a medida que nos aproximábamos a 1970. Ese años estaban terminadas 187.000 viviendas de protección oficial, se habían iniciado otras 279.000 y estaban en fase avanzada de construcción 441.137 más.

Fue aquella la gran época de las industrias del consumo. La textil catalana por ejemplo producía en 1969 115.352 toneladas de hilados de algodón, 107.726 toneladas de hilado de tejidos y 35.000 toneladas de fibras sintéticas que en aquel momento causaban furor. Pero la industria tenía sus problemas: había pocas materias primas para procesar lana y el algodón era demasiado caro. Así que había que importar del extranjero. En cuanto a las fábricas de fibras artificiales trabajaban con patentes extranjeras. Además existían demasiadas factorías. El I Plan de Desarrollo reguló el sector, destruyendo 500.000 husos y 20.000 telares.

En lo que se refiere al automóvil, aquellos fueron también grandes años. Era, sin duda, la industria mas expansiva. En 1966 esperó en un 177,8% las previsiones del Plan de Desarrollo. Y en 1970 ocupábamos el octavo lugar en el mundo de producción de vehículos con 450.000 unidades salidas de nuestras fábricas. SEAT fue la gran apuesta. Esta empresa penetrada en un 36% por la FIAT, había sido fundada con capital estatal en 1952. La FASA Renault en Valladolid, y la Citröen en Vigo, Morris en Pamplona y SIMCA-Chrysler en Galicia contribuían al dinamismo del sector. El Estado aprovechó la fiebre de la compra de vehículos para gravar el automóvil con un impuesto que supuso en 1965 el 15% de los ingresos del Estado. Dos años después el mercado daba los primeros síntomas de saturación y en 1970 se fabricaron 400.000 turismos que seguían sin ser suficientes para cubrir el consumo nacional.

El sector, a pesar de su impulso y dinamismo no estaba exento de problemas. Los vehículos nacionales eran todavía caros, era imposible exportarlos al extranjero (sólo se hacía en un 1% de la producción). Dado que era inevitable proceder a exportaciones, el gobierno protegió a la industria nacional grabando los vehículos llegados del extranjero con unos derechos de aduana que suponían el 57,3% del precio total. Además, si bien es cierto que se fabricaban muchos vehículos en España, no es menos cierto que una parte sustancial de los componentes se hacía con patentes extranjeras. Aquello debió hacernos reflexionar y entender que era preciso proceder a la investigación de patentes propias. Per en España todavía se repetía el unamuniano “que inventen ellos”.

Otro de los sectores que experimentó más auge en la industria manufacturera fue, por supuesto, la producción de electrodomésticos y televisores. Hasta 1955, en España no se producía ni una triste nevera eléctrica. Fue a partir de entonces cuando se inició el despegue de esta industria que dos años después conseguía producir la ridícula cifra de 15.000 unidades. En 1960 ya se habían alcanzado los 100.000 televisores anuales. Y cinco años después la cifra se había multiplicado por cinco. Al acabar la década de los 60, en este terreno con 162 monitores por cada 1.000 habitantes, ya nos acercábamos a los niveles de consumo de Francia (185 monitores por cada 1.000 habitantes) y Francia (249 monitores por cada 1.000 habitantes). Pero había poca liquidez, así que el 90% de los televisores se compraban a crédito. Para las familias trabajadores el acceso al monitor y al pequeño utilitario fue una forma de despertar al consumo.

Nuestra pesca en 1966 iba de maravilla. Habíamos duplicado las capturas en los últimos diez años y nos encontrábamos a la cabeza de Europa y en sexto lugar mundial. En 1970 habíamos llegado a 1.500.000 de toneladas de capturas. Este éxito se debía a la renovación de la flota pesquera operado a partir de 1961 y a las subvenciones recibidas por el sector. Solamente entre 1965 y 1966 se botaron 25.229 toneladas de buques pesqueros y en 1970 el sector daba trabajo –tiempos aquellos- a 100.000 pescadores.

El cambio que tuvo lugar en la agricultura durante los años 60 fue espectacular. España hacia finales de la década anterior había dejado de ser una nación agrícola y en 1970 un tercio de las exportaciones eran agrícolas y un tercio de la población se dedicaba a la agricultura que representó un sexto del PIB de aquel año. En el siglo XIX había en España huertas y vergeles pero los terrenos de regadíos eran pocos y localizados en algunas regiones. Solamente a partir de mediados del siglo XIX se empezaron a desarrollar regadíos en Lérida y especialmente en Levante (donde empezó la exportación de naranjas). Durante un siglo las exportaciones se redujeron a agrios de Valencia y Murcia, frutos secos de Baleares y Tarragona y plátanos de Canarias. Los vinos aromáticos de Jerez y Málaga también conocieron una expansión por Europa al igual que las hortalizas de Murcia y Canarias.

En 1919 las exportaciones agrícolas eran la primera fuente de divisas y representaban el 17,2% de los ingresos globales. Iban destinadas fundamentalmente a los países del Mercado Común Europeo y de ellas casi dos tercios eran naranja. Ese mismo año, por raro que pueda parecer, se empezó a exportar productos agrícolas al Este europeo. En 1968 se había conseguido que 121.000 toneladas de plátano entraran en el Reino Unido y Suecia. En 1970 Italia se configuró como la primera compradora mundial de nuestro aceite que volvía a refinar y exportaba a EEUU. De 1860 a 1970 el objetivo nacional en agricultura fue autoabastecerse de trigo y leguminosas, que con el pescado y el arroz eran la base alimenticia del país. Pero a partir de 1970 no se pudo mantener ya la demanda interior a la vista del aumento del nivel de vida y hubo que proceder a la importación de maíz.

La mecanización de nuestros campos había sido lenta. En 1959 solamente existían 50.000 tractores y 4.000 cosechadoras que se triplicaron en 1965 cuadruplicando las cosechas ese año. En 1970, se consiguió que el parque de tractores subiera a 260.000… justo la mitad de lo que era necesario para garantizar una producción suficiente. También el consumo de abonos nitrogenados se disparó entre 1964 y 1970, mientras que en ese mismo tiempo se triplicaban los abonos potásicos y se duplicaban los fosfatados.

Las instituciones oficiales impulsaban este crecimiento. Los bancos de Crédito Agrícola y del Crédito Hipotecario, así como el Instituto Nacional de Colonización realizaron un esfuerzo extraordinario cuyos resultados estaban a la vista. En apenas 10 años, de 1960 a 1970, nuestra agricultura experimentó un tirón como nunca antes lo había hecho.

Sin embargo, el campo español tenía una serie de problemas consuetudinarios. Menos del 20% de los propietarios poseían dos terceras partes de la tierra cultivable. El latifundio con bajos niveles de explotación lastraba nuestra producción agrícola. A diferencia de otros países europeos, en España la posesión de amplias extensiones era una forma de acumulación de riqueza y así se operó desde los tiempos de la Reconquista al sur del Tajo hasta mediados del siglo XX. Sin embargo, la mala distribución del agua, el minifundismo y su contrapartida el latifundismo constituían los hándicaps históricos del sector.

Los problemas de nuestra agricultura se saldaron a partir de 1950 con un creciente despoblamiento de las zonas rurales. En 1950 la agricultura absorbía al 47’5% de la población activa, pero diez años después, esta cifra había descendido hasta el 39’7% y en 1970 se había contraído hasta el 27,9%. Si se pudo mantener e incluso aumentar la producción fue gracias a un esfuerzo de racionalización.

Entre 1900 y 1960, los terrenos de regadío habían crecido poco e iban muy por detrás de las necesidades alimentarias del país. La creación del Instituto Nacional de Colonización en 1939 y la “reforma agraria” que acometió mediante una política de concentración parcelaria avanzaron muy lentamente y fue solamente gracias a la política hidráulica que mejoró algo la situación. Los latifundios, con todo, no se tocaron. Una ley de 1953, preveía la expropiación de tierras sin cultivar o mal cultivadas. Como quien oye llover. En 1970 no se había producido todavía expropiación alguna…

Tal era la situación económica del país y de la producción en las distintas áreas. No era como para echar cohetes, pero entre 1960 y 1970 se había recuperado una parte del terreno perdido.

© Ernest Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.eshttp://infokrisis.blogia.comhttp://info-krisis.blogspot.com – Prohibida la reproducción de este artículo sin citar origen

vencedores y vencidos

Introducción.- Salvo en lo que se refiere a la Plataforma per Catalunya, el resultado de las candidaturas identitarias ha sido pobre o muy pobre, con excepción del que quizás sea el éxito más espectacular de estas elecciones porque se produce en el centro, en la segunda ciudad de la Comunidad de Madrid: Alcalá de Henares donde ha logrado entrar en el consistorio un candidato de E2000.

En el momento de escribir estas líneas, las presiones sobre Zapatero son extraordinarias (y no sólo por parte de la oposición, sino desde el interior de su propio partido y especialmente desde los “mercados” que han castigado a la deuda española con una prima de riesgo de 260 puntos que está en trance a lo largo de esta semana de batir récords históricos) para que convoque elecciones anticipadas.

Así pues, el problema que se abre ahora para el área identitaria es cómo concurrir a estas elecciones que están a la vuelta de la esquina, en el mejor de los casos a 5 meses vista y en el peor en un plazo de 10 meses.

A esto se une la modificación de la ley electoral que hace que para presentarse a unos comicios a partir de ahora sea preciso presentar el 0’1% de firmas de esa circunscripción electoral. Los tiempos en los que una candidatura irrelevante podía presentar candidatos en 49 ó 50 provincias, ya han pasado. Examinando el conjunto de resultados obtenidos por los grupos identitarios y las fuerzas afines, se percibe que, como máximo, solamente un par de opciones están en condiciones de presentar candidatos en apenas 4 provincias, no teniendo el resto la más remota posibilidad de conseguir los avales suficientes en el plazo requerido por la nueva reforma de la ley electoral.

Todo esto obliga a reflexionar e incluso a trasladar estas reflexiones a otros partidos hermanos del ámbito europeo.

Los hechos más importantes de la campaña:

- La irrupción de PxC en el Cinturón Metropolitano de Barcelona

- La irrupción de E2000 en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y su ascenso en la Comunitat Valenciana

- La desaparición efectiva y definitiva del “sector histórico”

Estos elementos son los que se desprenden del análisis de los resultados de lo que podemos llamar “pelotón de partidos que en otro tiempo tuvieron relaciones” y que, en la práctica está compuesto con tres franjas: la histórico-falangista, la católica y la identitaria.

Informe sobre los resultados electorales

POR ORDEN ALFABÉTICO

Alternativa Española (AES).- Han obtenido dos concejales, uno en Bárcena de Pie de Concha (pueblo cántabro de 778 habitantes) que había formado parte del PP hasta que se peleó con el alcalde (PP) pasando a AES que obtuvo 114 votos. El otro concejal fue apoyado por 86 votos en el pueblo de Las Labores (pueblo de Ciudad Real con 659 habitantes) gobernado por mayoría absoluta por el PSOE. Como pueden verse, los resultados electorales de AES en las elecciones municipales son extremadamente pobres, en pueblos irrelevantes y en lugares muy alejados, lo que evidencia que este partido carece de una implantación seria en ninguna Comunidad Autónoma.

Sin embargo, AES habían presentado listas en poblaciones importantes: San Agustín de Guadalix (207 votos con un 4’36% sobre un censo de 4899 electores), Alcalá de Henares (234 votos, un 0’27%, por detrás de E2000 y de DN, sobre 88.949 electores), Boadilla (218 votos, 1%, sobre un censo de 22.047 electores), Los Santos de la Humosa (74 votos, 5’89%, sobre 1.269 electores), Alcobendas (189 votos, 0’39%, sobre 51.509 electores), Puentes Viejas (39 votos, 10%, sobre 379 electores), Alcaudete (250 votos, 3,56%, sobre 11,135 habitantes), Madrid-capital (4.764 votos, 0,31%, 1.551.613 votantes), Badajoz (130 votos, 0’18%, sobre un total de 73.777 votantes), Huesca (183 votos, 076%, sobre 24.889 votos), Logroño (169 votos, 0,23%, sobre 74,749 votantes), Toledo (175 votos, 0,38%, sobre 46,250 votantes), Zaragoza (235 votos, 0,07%, sobre 323.405 votos), Melilla (57 votos, 0’18%, sobre 31.517 votos), Nuevo Baztán (135 votos, 5,22% sobre 2.634 votos), Puentes Viejas (37 votos, 10,3%, sobre 379 votos), Vegas de Genil (39 votos, 0’92%, sobre 4.313 votos), Yuncos (43 votos, 1%, sobre un total de 4.330 votos).

AES presentó una candidatura a las elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid en donde obtuvo 3.731 votos, el 0’31% sobre 3.036.218 votos quedando en el lugar 13º sobre 18 candidaturas, obteniendo prácticamente la mitad de votos que la candidatura de FE-La Falange.

En total 19 listas. Para avalarlas, AES puso en marcha una web que enlazaba con cada una de las candidaturas y reunían documentación de cada una de ellas. La campaña estuvo avalada por una aportación económica que seguramente alcanzó entre los 60 y los 100 euros y que supone, sin duda, la más importante del ambiente.

La crítica que puede hacerse a esta candidatura es el desinterés con el que el electorado acoge su “tema-estrella”, el aborto, la tibieza de sus propuestas en materia de inmigración y el hecho de que se presenta como un partido “social-cristiano”, en el que la parte “social” queda bastante desdibujada mientras que la “cristiana” (católica, en realidad). En este sentido, debe decirse lo mismo que hemos dicho ya en otras ocasiones: el mensaje de AES puede ser solamente recogido por votantes del PP que, en realidad, hasta el momento presente, están muy contentos con votar a este partido. Falta radicalismo en las propuestas “sociales” de AES que quedan situadas en un lugar completamente secundario, tapadas y desdibujadas por las propuestas “católicas”, y no terminan de verse. En cuanto a sus propuestas sobre inmigración, no están suficientemente elaboradas, son excesivamente ambiguas y no cogen el toro por los cuernos. En realidad, no dicen otra cosas en esta materia, diferente a la que dice el PP catalán o Coalición Valenciana (cuyos tres puntos fueron: lucha contra la crisis económica, lucha contra la corrupción generalizada y lucha contra la inmigración, añadiendo el pegote habitual sobre el anticatalanismo, lo que evidencia que CV “copió” literalmente los tres puntos que E2000 y PxC vienen defendiendo desde hace dos años). Por ejemplo, la propuesta de “cupos” para la inmigración parece muy superada por el tiempo (eso era viable antes de la gran oleada iniciada en 1997 y concluida en 2008), cuando en esta materia la única consigna que sintoniza con la realidad actual es exigir la repatriación de los excedentes de inmigración y de los inmigrantes ilegales.

Por otra parte, éste partido ha evidenciado cierta falta de pragmatismo y de flexibilidad, especialmente evidente en Alcalá de Henares en donde no ha hecho otra cosa que impedir que saliera elegido el segundo candidato de E2000. Lo lógico –especialmente porque las relaciones entre ambos partidos en Alcalá son buenas- hubiera sigo que la candidatura con menos posibilidades apoyara a la que tenía más posibilidades de obtener resultados, o bien llegar a una candidatura conjunta.

La impresión general que sigue dando AES es que sigue sin tener una buena relación inversión/resultados, acaso porque un partido de esas características no puede aspirar a otra cosa más que a ser una “tendencia” dentro de un gran Frente Nacional que recoja su tema-estrella (la cuestión del aborto) y la incluya dentro de un gran paquete de medidas radicales que proponer a la sociedad española). El electorado penaliza a candidaturas grises y AES presenta puntos demasiado grises (salvo en materia de aborto, que interesa a muy pocos electores: tal como los resultados indican y el hecho de que AES cuente, en parte, con Canal 13 para difundir sus puntos antiabortistas) como para poder llamar la atención por mucha inversión publicitaria que se realice. Por otra parte, AES se ve aquejado por el mismo déficit endémico de cuadros políticos que cualquier otro partido de este sector. Finalmente, AES debe competir con Familia y Vida, otro partido católico que enfatiza la cuestión del aborto y, finalmente, siempre aparece alguna excusa para negarse a hablar con otros grupos políticos en vistas de futuras colaboraciones.

Democracia Nacional.- Los resultados de DN han defraudado las expectativas de este partido con la derrota en Alcalá de Henares y el no haber podido obtener un concejal en la capital provincial de Burgos. Esta partido ha demostrado tener dificultades interiores incluso para afrontar los costes de la campaña (se han llegado a utilizar carteles sobrantes de campañas electorales de hace 10 años), y sus resultados han estado acordes con la inversión realizada y los medios humanos movilizados. La aspiración de DN en estas elecciones ha consistido en procurar obtener éxitos importantes (en Alcalá y en Burgos) que le permitieran presentarse como “grupo hegemónico” en su ambiente político. Los resultados han sido extremadamente limitados y los concejales obtenidos lo han sido en poblaciones minúsculas.

En Tardajos obtuvo un concejal en las anteriores elecciones que se ha revalidado en 2011, obteniendo 86 votos (un 17,59% de los votos, 104 votos, 22,13%, en 2007) sobre un total de 492. En la capital provincial, Burgos, el resultado es, sin duda, el mejor y el más significativo: 1,135 votos, lo que supone un 1’29% sobre un total de 89.782 votos emitidos, quedando como 7ª fuerza política sobre un total de 10. En Cuenca de Campos, DN queda como segundo partido detrás del PP, cosechando un concejal avalado por 33 votos, el 18’97%, sobre 174 votos emitidos. Así pues dos candidatos en poblaciones minúsculas de Castilla y un resultado aceptable en Burgos-capital son los resultados que puede esgrimir DN como éxitos en estas elecciones.

DN había presentado un total de 28 candidaturas en las elecciones locales: en Gijón (Asturias) 211 votos, 0’14% (152.569 votos) cuyo único mérito es haber quedado por delante de FrN-MSR (73 votos y 0’05%) quedando respectivamente en lugares 14º y 17º sobre un total de 17 candidaturas; Oviedo (447 votos, 0’38%, sobre un total de 119.118 votos) también aquí quedando por delante del MSR (90 votos, 0’08%). En Briviesca (Burgos) DN quedó en último lugar con 160 votos que suponían un 4,62% sobre 3.523 votos. En Villarcayo (Burgos), obtuvo 73 votos y un 3,05% sobre un total de 2.429 votos. En Navasfrías (Salamanca) sobre un total de 413 electores la lista de DN obtuvo 11 votos (el 2’73% del total). En Pola de Gordón (León) DN obtuvo 75 votos, un 3’20%, sobre un total de 2.374 votantes. En Valdepeñas (Ciudad Real), 200 votos y el 1’8%, sobre un total de 16.003 votos. En El Casar (Guadalajada) 53 votos, 1,13%, sobre 4.754 votos emitidos. En Pinto (Madrid) 189 votos, 0’91% sobre un total de 21.478 votantes, candidatura cuyo único mérito es adelantarse a la de E2000 presentada aprisa y corriendo que apenas obtuvo 20 votos y un 0’20%, cerrando ambos partidos la clasificación de candidaturas.

En cuanto a la candidatura de Alcalá de Henares la cosecha de DN ha sido pobre a pesar de haber instalado allí la “sede nacional” y haber invertido medios ingentes de propaganda en un intento de evitar que E2000 obtuviera un concejal. La diferencia entre los resultados de ambos partidos es significativa: 4.541 votos para E2000 y 671 (0’77) para DN que puede consolarse pensando que ha quedado por delante de AES (234 votos y 0,37%). En Becerril de la Sierra (Madrid) 22 votos, lo que supone el 0,83% sobre 2.737 electores. En Ariño (Teruel) 11 votos, un 1’85% sobre 601 votantes. En Almendralejo (Badajoz) 150 votos, un 0’88%, sobre 17,189 votos emitidos. En Huelva capital, DN obtiene 288 votos, el 0’46% sobre 63.506 votantes. En Sevilla-capital DN queda por detrás de FE-JONS, antepenúltimo y penúltimo en el ranking local, con 237 y 258 votos respectivamente lo que supone el 0,07 y el 0,08% sobre un total de 343.098 votos emitidos. En Almería, DN queda en último lugar con 167 votos, el 0,22% y un 77.613 votos emitidos. En Cartagena (Murcia) el resultado de DN es 206 votos, 0,25%, sobre 85.103 votos emitidos. En Abanilla (Murcia) 20 votos y el 0’46% sobre 4.338 electoral.

En Castellón de la Plana, DN obtiene 268 votos (0,36% sobre 75.636 votos emitidos) siempre el principal mérito el haber quedado por delante de Falange Auténtica (105 votos, 0,14%) y su principal demérito el haber quedado muy por detrás de E2000 con 865 votos y un 1,16%. Una simetría que se repite también en Valencia-capital en donde DN obtiene 343 votos, el 0,09%, FA 220 votos, 0,06% (cerrando el ranking), ambos detrás de E2000 con 1.920 y el 0,48% sobre un total de 402.400 votos. En Alborache (Valencia) DN obtenía 28 votos, el 4,08% sobre un total de 708 electores. En Granadilla de Abona (Tenerife), DN obtiene 99 votos y el 0,66% sobre un total de 15.166 votantes. En Santa Cruz de Tenerife queda DN en último lugar con 124 votos y el 0,14% sobre 91.903 electores, posición final que repiten en Las Palmas de Gran Canaria con 187 votos y el 0,12% de 164.413 votantes. Aparece en la lista ofrecida por DN una candidatura en El Porvenir de la Industria, con un solo candidato, Abel Cubero Cruz, sobre la que no hay datos en los Resultados Provinciales ofrecidos por el Ministerio del Interior. Tampoco Google ofrece ningún dato sobre esta candidatura y en Facebook aparece alguien con ese nombre pero que no indica ninguna relación con DN.

Lo que más sorprende de estas candidaturas es su dispersión, propia de un partido que se ha forjado en el ciberespacio mucho más que a partir de núcleos tangibles que irradian. Solamente existe en la provincia de Burgos cierta coherencia en la expansión del núcleo inicial a pueblos de la provincia y a otros de Castilla-León.

Así mismo, han desaparecido algunas delegaciones que existían hace 4 años y otras muchas más que se presentaron hace 8, lo que evidencia cierta inestabilidad de las bases que contrasta con la permanencia en el cargo de su presidente, Manuel Canduela, éste, por lo demás, no ha aparecido en ninguna lista ignorándose los motivos: por ¿decisión propia? (motivada ¿por qué?), ¿a causa de alguna incompatibilidad legal o pérdida de derechos cívicos?, ¿por incompatibilidad con el cargo de Administrador de la candidatura? Esta ausencia de Canduela de las listas electorales –que sepamos- no ha sido explicada y no deja de ser curiosa.

Los resultados en las elecciones autonómicas en Asturias en los que DN ha quedado por delante de FrN-MSR por 778 votos (0’13%) frente a 387 votos (0’06%) dejan poco lugar al optimismo en aquella comunidad, han quedado en los lugares 15 y 16 de un total de 18 candidaturas. La lista por Murcia atrajo el favor de 852 electores (0,13%), modesto resultado que tiene el mérito de ser superior al de la candidatura “rival”, de FE-La Falange con 448 votos y el 0,08%. En Castilla-León se producía un resultado similar: DN obtenía 2.099 votos (0,15%) y FE-JONS 1516 (0,11%). En la Comunidad Valenciana los resultados son inapelables y dan la ventaja a E2000 con 12.183 votos (0,49%) sobre DN con 2.156 votos (0,095) que queda 10.000 votos por detrás, Falange Auténtica con 1.619 y el 0.07%, Familia y Vida con 1.407 (0,06%) y FE-JONS con 1.149 votos (0,05%). En Canarias, DN queda en penúltimo lugar con 350 votos y un 0,04% del total.

Algunas de estas candidaturas tenían como único objetivo evitar que otros grupos del ambiente obtuvieran resultados apreciables. Esto se ha dado en Valencia en donde DN se ha visto rebasado ampliamente por E2000 o en Alcalá de Henares en donde ha ocurrido exactamente lo mismo. A pesar de haber hecho un esfuerzo en candidaturas, los resultados demuestran que no había existido un trabajo previo en la mayoría de circunscripciones. Allí donde se ha producido este trabajo (Burgos) los resultados han sido mejores.

En parte estos resultados son el fruto de la obstinación de Canduela en presentar batalla concurriendo con fuerzas políticas del mismo entorno (Alcalá en las Municipales, Comunidad Valenciana, Asturias) en donde DN años atrás había sufrido escisiones y en donde aspiraba a tomarse la revancha. Así se ha llegado a resultados pobres en relación a otros grupos, especialmente a E2000 (en Alcalá y Valencia) y a ir por delante de FrN-MSR en Asturias… pero obteniendo un porcentaje bajísimo. El porqué los dirigentes locales de DN no llegaron a acuerdos con estas otras fuerzas lo explica el autoaislamiento suicida impuesto por Canduela.

Para colmo, a partir de las pasadas elecciones europeas del año 2009, DN sistemáticamente fue tapando cartelería de grupos del entorno (afectando esta costumbre especialmente al FrN), con lo que ha debido de soportar en estas el que sus carteles fueran sistemáticamente cubiertos. Detrás de todas estas anécdotas, la realidad es que DN cuando cumple más de 15 años de vida, se muestra incapaz de arrancar, tanto su web como sus documentos se han quedado simplemente anticuados y en buena medida son los que hizo gente que ya no está en el partido. E incluso se ha podido detectar a lo largo de la campaña cierta rivalidad entre el grupo burgalés –el único que ha estado en condiciones de realizar una campaña digna de tal nombre- y el propio Canduela quien seguía mostrando en la web su foto como si se tratara de un cartel electoral… cuando no se presentaba en ninguna lista. A la vista de la historia pasada de DN y del carácter de Canduela, lo más probable es que en los próximos meses éste grupo burgalés se sitúe en la puerta de salida del partido, como ya ha ocurrido antes con todas las delegaciones que han tenido cierto protagonismo: Salamanca hace tres años o Alicante hace siete. Por otra parte, hay que reconocer que justo en la Comunidad en la que vive el presidente de DN, la Comunidad Valenciana, los resultados del partido han sido inferiores a los de E2000 especialmente y ni siquiera han estado en condiciones de organizar algún mitin.

Cabe decir, como conclusión que DN ha obtenido un resultado que tiene relación con los medios empleados y con idiosincrasia de su presidente.

España 2000.- Hace cuatro años E2000 obtuvo 2 concejales en las elecciones municipales en pueblos de mediana importancia, ambos capitales comarcales, lo que daba lugar a pensar que se trataba de un movimiento exclusivamente implantado en la Comunitat Valenciana. En esta ocasión estos dos concejales se han transformado en cuatro y ha aparecido un quinto concejal fuera de esta comunidad, en una población tan señera como Alcalá de Henares, lugar en el que DN y AES creyeron poder optar a un buen resultado y donde DN echó los restos, aunque solamente fuera por resentimiento hacia los que un día fueron militantes de ese grupo y ahora están en E2000. Los resultados no han sido particularmente bueno para E2000 si bien, después de PxC, son, sin duda, los mejores que ha obtenido el movimiento antiinmigración. Por una parte se han conservado los dos concejales (Onda y Silla), por otra parte se ha obtenido un segundo concejal por Silla y, finalmente, se ha obtenido un buen resultado en la segunda ciudad de la Comunidad de Madrid, cuyo peso político es muy superior a la de muchas capitales de provincia de la periferia. En Silla E2000 obtuvo 2 concejales mejorando su anterior resultado: 997 votos, 9,56% sobre 10.616 votantes constituyéndose como el tercer partido de un total de seis con representación en el consistorio y doblándose el número de votos. En Onda, con 649 votos, el 5,10% sobre 12.852 votantes, se conservó el concejal, mejorándose los votos obtenidos cuatro años antes.

Algunas de las listas que no han obtenido electos, han obtenido buenos resultados impensables hace un par de años (Torrent). Obtener más de un millar de votos en Torrent (1.143 votos, 2,92% en una ciudad en la que se han depositado 39.497 votos) pero no un concejal tiene políticamente más peso que obtener un concejal perdido avalado por 40 votos en cualquier villorrio recóndito. Y en este sentido, los resultados de E2000 no han sido malos en Alzira con 832 votos (3,76% sobre 29.820 votantes), 865 en Castellón (1,16% sobre 75.636 votos) muy por delante de DN y de FA, Gandía con 411 votos (1,1% sobre 38.088 votantes) por delante de Ciutadans y de UPyD), Sueca (donde no se había producido un trabajo previo) con 268 votos (un 1,66% sobre 16.422 votantes), Albal con 245 votos (2.93% sobre 8.447 votos emitidos).

En la capital valenciana, la candidatura encabezada por Samuel Azor obtuvo 1.920 votos, el 0,48% sobre 402.400 votantes quedando apenas a 300 votos de Coalición Valenciana y muy por delante de la única lista falangistas, la de FA, que quedó en último lugar de la clasificación, de DN y de FyV. La lista E2000 quedó en octavo puesto de un total de 24 listas. En 2007, E2000 obtuvo 775 votos, el 0.19%. En la capital provincial de Castellón, el resultado porcentualmente fue mejor: 865 votos, 1,16% sobre 75.673 votos depositados, muy por delante de DN (268 votos, 0,36%) y de FA (1056 votos, 0,14%). Sin embargo, en Alicante el resultado fue el más pobre de las tres provincias 365 votos, el 0,25% sobre 146.598 votantes, por delante de FA y ocupando el décimo puesto sobre un total de doce candidaturas.

En las pequeñas poblaciones en las que no se ha obtenido concejal, el resultado ha sido esperanzador: en Beniparrell, 34 votos (el 2,69%) avalaron la candidatura de E2000 sobre un total de 1.283 votantes; en Dos Aguas, 66 votos, el 12,48% de los 531 votantes, sirvieron para dar una concejalía a E2000 en este pequeño pueblo en el que el alcalde “popular” se pudo mantener en el cargo gracias a los falsos empadronamientos de rumanos; en Godella la lista E2000 obtuvo 58 votos, el 0,81% de los 7.223 votantes; en San Antonio de Benageber, se obtuvieron 105 votos, el 2,80%, sobre 3.783 votantes, superior al resultado de hace cuatro años: 63 votos, el 2,12%. En Serra, con el 1,4% y 21 votos sobre 2.059, la lista E2000 quedó en último lugar en una zona de amplio dominio de la izquierda. Finalmente, la candidatura de Sangüesa (Navarra) cerró la tabla con 52 votos, 1,89% sobre 2.786 electores (como detalle que indica la dificultad de esta candidatura puede añadirse que el PP obtuvo 92 quedando como antepenúltimo con una fuerte inversión en propaganda y medios.

En las elecciones autonómicas los mejores resultados se obtienen en Castellón: séptimo partido sobre un total de 15 candidaturas, con un total de 2.912 (el 1,01%) sobre 289.566 votos; Valencia: 7.673 votos en la provincia (0,56%), sobre 1.370.962 votos; y Alicante, donde sin hacer campaña se alcanzó 1.598 votos en la provincia (0,19%), en total 12.183 (0,49%) siendo la séptima fuerza política en la Comunitat Valenciana, más que duplicando el resultado obtenido en 2007 (FA en aquellas elecciones obtuvo 2.493 votos, DN 706 y FE-JONS 1.018 votos. DN, por tanto, ha perdido votos, FA se ha reducido a la mitad y FE-JONS ha desaparecido). 

Existen, eso sí, algunos puntos negros en las listas de E2000: en Benidorm se han pagado caro los meses de inactividad recogiéndose 82 votos, el 0,32% sobre 25.311 electores, perdiéndose 100 votos (0,72%) en relación a los resultados de 2007, lo que demuestra que solamente el trabajo constante rinde beneficios. Los resultados en las dos candidaturas presentadas en Andalucía fueron extremadamente pobres: En Granada, por las razones que fueran se obtuvo el peor resultado en una capital de provincia: apenas 74 votos (0,06%) perdiéndose incluso votos en relación a los resultados obtenidos hace 4 años. En Los Palacios, Sevilla, apenas se obtuvieron 74 votos, quedando en último lugar con el 0,35% sobre más de 35.000 votantes. En Pinto, con una candidatura formada aprisa y corriendo sin trabajo previo, se quedó en último lugar con apenas con 42 votos, el 0,20%, siendo el penúltimo clasificado DN con cuatro veces más votos.

El balance, siendo positivo en comparación con los resultados de otros grupos similares, es limitado. Con los resultados obtenidos (tanto en los lugares donde se han obtenido concejales como en los que se han obtenido solamente resultados esperanzadores) la presencia de E2000 en Valencia capital y en el cinturón industrial está sólidamente asentada; así mismo, los resultados obtenidos en Castellón y las relaciones en esa provincia indican que es la mejor para trabajar “en profundidad” y, en Alicante se ha demostrado que hace falta una organización estable y no un par de cientos de afiliados, para poder tener una presencia política real. Pero, sin duda, el elemento más interesante de estos resultados ha consistido en el concejal electo por Alcalá, tanto por el seguimiento en votos, como por lo cómodo del resultado, la importancia y centralidad de Alcalá y, finalmente a la vista de la encarnizada hostilidad de DN.

Estos resultados deberían de dar a E2000 un aspecto completamente diferente al que tiene en la actualidad, desplazándose parte del eje de la organización, hasta ahora focalizado en Valencia, a la Comunidad Madrileña. El eco mediático que han tenido los resultados de E2000 ha contrastado con el cerco de silencio previo impuesto a sus actividades. Mientras que en Onda y en Dos Aguas, los concejales de E2000 estarán en la oposición, en Silla la elección de alcalde dependerá de los votos de E2000 y en Alcalá el papel jugado será igualmente importante a la vista de las simetrías electorales y de lo apretado de los resultados.

Falange Auténtica.- Podemos calificar a este partido como “la izquierda falangista”. Cabe decir de él que su publicidad es, sin duda, la más imaginativa y la que recoge las tendencias más actuales de infografía y las más originales. Sin embargo, en él siguen presentes muchos de los problemas propios de todas las familias falangistas y, después de diez años de existencia, da la sensación de que el partido no consigue avanzar. Para colmo, la web del partido es opaca en facilitar datos sobre los resultados electorales

En Extremadura, FA presentó candidatura en Guareña obteniendo 112 votos, el 2,41%, sobre 4,717 votos. En Crevillente (Alicante) en donde en otro tiempo FA había contado con concejales en el Ayuntamiento, ni siquiera se presentó. En Alicante Ciudad quedaron con 253 votos (0,17%). En Madrid 912 votos, 0,06%. En Castellón ciudad quedaron con 105 votos, el 0,14%, sobre 75.636 votantes. Es posible que existan algunas otras candidaturas que se nos hayan pasado por alto, pero los pocos datos que facilita la organización a través de su blog dan pocas posibilidades para el analista.

Poco puede decirse pues de los resultados del “falangismo democrático y social”, salvo pedirles simplificar en posteriores reediciones de estos resultados mayor claridad a la hora de exponer tanto el número de candidaturas como los resultados obtenidos. El problema de FA es su endeblez como organización, su incapacidad demostrada para crecer, por buenos que sean algunas las líneas de propaganda y la creatividad demostrada y, si no tiene la posibilidad de desarrollarse en solitario, es evidente que debería de repensar el ir a morir a la “casa común falangista”, FE-JONS, o como mínimo en aproximarse a cualquier otro grupo falangista para evitar la actual “tripartición” que no beneficia a nadie.

Familia y Vida.- Hay que reconocer que Familia y Vida es, sin duda, el partido que más claramente ha informado sobre los resultados electorales en su web a poco de conocerse y aun a pesar de que han sido extremadamente pobres. Queda demostrado, pues, que en lo que en otros tiempos hemos llamado “el área católica”, AES le saca ventaja y no termina de entenderse el porqué ambos no se esfuerzan por lograr una unidad de acción. Ninguna candidatura de FyV ha superado el 0’27% de votos. Entre esto y que el programa de FyV es lo que se suele decir “marciano” (los puntos que tocan son derecho a la vida, esto es antiabortismo, contrarios a la manipulación genética, a la eutanasia y a la manipulación genética), no es raro que sus resultados sean pobres-pobrísimos, así como que su aislamiento de cualquier otra fuerza política sea un hecho difícilmente cuestionable.

En las elecciones autonómicas los resultados han sido: Islas Baleares (Gobierno y Consejo): 444 votos (0,11%), Provincia de Alicante: 975 votos (0,12%), Provincia de Castellón: 432 votos (0,15%), Provincia de Ávila: 199 votos (0,19%), Provincia de Zaragoza: 530 votos (0,11%). En la Comunidad Valenciana quedaron por delante de FE-JONS. En Castilla-León cerraron la clasificación quedando los últimos, mientras que en Aragón era la única candidatura del “entorno”. En Baleares quedaron por delante de la candidatura de MSR.

En las elecciones municipales, 2381 votos (016%) acompañaron a su candidatura quedando situados por delante de FE-JONS y de FA y por detrás –por poco- de FE-La Falange, obteniendo la mitad de votos que AES. En Valladolid obtuvieron 236 votos (0,14%), penúltimos por detrás de FE-JONS. En Barcelona, 532 votos (0,09%) le permitieron colocarse justo por delante de FE-JONS en la antepenúltima posición de la tabla, muy alejados por supuesto de PxC. En Tarragona apenas consiguieron 83 votos (0,17%), repitiéndose en la cola el resultado anterior: FE-JONS último, FyV penúltimo. En Lérida cerraban la clasificación, lejos de PxC, con 66 votos (0,15%), en Badalona apenas 99 votos (0,12%), nuevamente figurando como farolillo rojo. En Tarrasa obtuvieron 191 votos (0,27%) compitiendo con PxC (que quedó como sexta fuerza política con 2.084 votos y 2,92%), Vía Democrática y Partit per Catalunya, ambas escisiones de PxC que quedaron con 491 y 569 votos respectivamente, quedando en antepenúltimo lugar y FE-JONS en último. En San Cugat del Vallés, 161 votos (053%) quedando los últimos de la tabla. En Granollers, 52 votos (0,25%), nuevamente último resultado de la clasificación. En el Pais Vasco presentaron listas en Bilbao (248 votos, 0,15%, por delante de otros tres partidos situados en la cola, entre ellos, el último el EKA, Partido Carlista de Euskadi) y Vitoria (253 votos, 0,23%, antepanúltimos). En Alicante su lista fue adornada por 415 votos (0,29%), por delante de E2000 y FA. En Benicarló (Castellón), 76 votos (0,69%), cerrando lista. En Valencia, 511 votos (0,13%) situándose en el centro de la tabla, por delante de DN y FA y cosechando la cuarta parte de votos de E2000. En el Ayuntamiento de Mallorca, 360 votos (0,25%) por delante del MSR. En Mairena de Alcor (Sevilla), 67 votos (0,59%), el mejor resultado de toda España pero, eso sí, cerrando la tabla una vez más. Finalmente en Zaragoza 301 votos (0,09%) por delante de AES…

Ante este partido y ante estos resultados poco puede decirse, salvo expresar la incomprensión por la existencia de una opción que podría trabajar, aparentemente muy a gusto, dentro de AES, por su carácter católico y su monotema antiabortista.

Falange Española de las JONS.- La organización del falangismo histórico logró presentar candidaturas en las elecciones municipales en 19 municipios, así como en dos comunidades autónomas (Castilla-León y Comunidad Valenciana). Obtuvo un concejal en Villán de Tordesillas (Valladolid). La mala noticia es que se trata de un pueblo pequeñísimo de apenas 176 habitantes, lo que es, indudablemente, muy poco para la organización que parece haberse quedado con la mayoría de militantes falangistas y heredado la sigla histórica.

Los resultados en las autonómicas son los siguientes: en Avila 466 votos (0,46%) sobre 104.000 votantes, precediendo a Familia y Vida que cierra el ranking de la provincia con 199 votos (0,19%). Valladolid 771 votos (0,24%) sobre 300.221 votos, siguiéndole una lista de DN que obtuvo 650 votos (0,22%). En Palencia la lista falangista obtuvo 339 votos (0,33%) sobre 103.554 votantes. Si en la Castilla-León, los resultados fueron pobres, en la Comunitat Valenciana no fueron mucho mejores: obteniendo en toda la comunidad 1.149 votos (0,05%) quedando por detrás de Familia y Vida con 1.407 votos (0,06%) y por sus hermanos separados de Falange Auténtica que tampoco obtuvieron un resultado espectacular (1.619 votos, el 0,07%) y, desde luego, muy por detrás de los 12.183 votos obtenidos por E2000 (0,49%) e incluso por debajo de DN que obtuvo en aquella autonomía 2.156 votos, el 0,09%.

En las elecciones locales, las cosas tampoco fueron a pedir de boca: en Benalmádena (Málaga) los últimos en la clasificación con 61 votos (0,20%) sobre 21.018 votantes; en Sevilla 258 votos (0,08%) por delante de DN con 237 votos (0,07%), penúltimo de la tabla, sobre 343.098 votantes; en Granada 205 votos, 0,18% sobre 118.550 votos emitidos; en Málaga 301 votos, 0,13% sobre 233.857 electores, por detrás de Alianza Nacional que obtuvo 375 votos y el 0,16%; en Puente Genil (Córdoba) FE-JONS cerraba el ranking con 162 votos (1,03%) de los 15,815 votantes; los 7 votos obtenidos en Sotalbo (Ávila) suponen el 3,72% de sus 191 electores quedando los últimos de la tabla; en Valladolid 445 votos (0,26%) de 171.077 votos; en la ciudad de Barcelona FE-JONS obtuvo 346 votos, el 0,06% de los 616.490 ciudadanos que depositaron su voto; en Terrassa (Barcelona) la lista falangista cerraba la clasificación en último lugar con 114 votos y el 0,16% de los 72.288 votos emitidos; clasificación que se repite en Tarragona con apenas 70 votos (0,12%) muy por detrás de la Plataforma per Catalunya que obtuvo en la Ciudad Imperial un resultado muy pobre (371 votos, 0,77%); en Benetússer (Valencia) obtenía un honorable 2,46% con 199 votos de un total de 8.168 electores siendo el único ayuntamiento de esta comunidad en el que se presentaban; por su parte, la falange gallega presentó tres candidaturas: en Gondomar (Pontevedra) 29 votos, 0,33% sobre 8.823 votos, en Lobios (Orense) obtuvo un sorprendente resultado: 4 votos (menos votos que candidatos: 11 más los reservas) un 0,27% y, obviamente, el último lugar en la clasificación; y en Vigo (Pontevedra) donde quedaron en último lugar con 146 votos (0,10%) del total de 145.504 votantes (penúltimos de la tabla). En la Comunidad de Madrid estuvieron en condiciones de presentar listas en varios municipios: Ambite: 39 votos, un honorable 10,45% del total de 371 votantes; en San Martín de Valdeiglesias: 134 votos, 3,18%, sobre 4.319 electores; en San Martín de la Vega: 234 votos, 3.18%, sobre 7.352 votantes; y en Navalafuente: 10 votos, 1,73% sobre 593 votos emitidos. En estos tres últimos municipios FE-JONS cerró la clasificación quedando siempre en último lugar.

Si tenemos en cuenta que probablemente en estos momentos es cuando se están haciendo mejor las cosas en FE-JONS, cuando la organización dispone de una revista mensual de buena factura y un contenido que juzgamos mejor que cualquier otro que le haya precedido desde la transición, si tenemos en cuenta además que la hegemonía de este grupo sobre las otras candidaturas falangistas resulta más que evidente y, si tenemos finalmente en cuenta que se trata del grupo que ostenta las siglas históricas, veremos que hay algo que falla en todo esto. Los resultados autonómicos son pobres y los municipales limitadísimos. El resultado final es un solo candidato elegido en un pueblo minúsculo. Así que algo está fallando.

Para nosotros está claro que el “modelo histórico” se va deshinchando a medida que transcurre el tiempo y repetimos nuevamente el único consejo que podemos dar a todos estos grupos: 80 años de historia son muchos para obtener solamente un concejal en un pueblo minúsculo; la debilidad del voto falangista no se explica por la división en tres candidaturas (FE-La Falange, FA y FE-JONS e incluso alguna candidatura menor como el Movimiento Falangista) sino en el arcaísmo que supone la sigla en sí, la ideología “nacionalsindicalista”, el lastre histórico, que hace que, a pesar de contar hoy con una buena dirección dotada incluso de un afán renovador, todos los esfuerzos se estrellen contra el muro.

Las alternativas de FE-JONS son tres: o abrirse a la colaboración con otros grupos no estrictamente falangistas, o transformarse en una fundación, o disolverse. En cualquiera de los tres casos, lo que es evidente es que con las reducidas fuerzas falangistas puede hacerse muy poca cosa en solitario e incluso acompañados por otras siglas azules que tienen, justamente, el mismo problema y que están igual o peor.

FE-La Falange.- Sin duda es éste el grupo sobre el que más ha costado reunir datos de sus candidaturas y de los resultados obtenidos. Ni siquiera en su web se ofrece esa información de manera clara y sistemática, tan solo se da cuenta de actos celebrados en tal o cual localidad, así que ha habido que armarse de una paciencia de Job para encontrar rastros de la presencia de FE-La Falange en estas elecciones.

En las autonómicas aparece una candidatura a la Asamblea Regional de Murcia que obtuvo 488 votos, el 0,08% del total de 661.221 sufragios, la mitad que obtuvo DN en la misma región. El resultado en la Comunidad de Madrid es bastante mejor: 6.431 votos, el 0,22% de 3.036.278 de votos, por delante de AES que obtuvo algo más de la mitad. Esta es toda la presencia electoral en las autonómicas.

En cuanto a la presencia en las elecciones municipales, los resultados que hemos podido obtener (sin excluir que se nos haya escapado alguno) son los siguientes: en Villamayor de Santiago (Cuenca), FE-La Falange obtuvo 61 votos, el 3,4% de los 1.803 vecinos que votaron; en Braojos de la Sierra, donde estaba anunciada una candidatura de este grupo –y efectivamente así debió ser porque figura en el cuadro electoral de resultados correspondientes a esa localidad- se produce un hecho insólito: el partido obtiene 0 votos, obviamente un 0% de los 141 vecinos. Es posible que la candidatura estuviera formada por falangistas de otros pueblos deseosos de presentar cuantas más candidaturas mejor en la “Sierra Norte”, de la que la leyenda decía que FE-La Falange había tenido una gran implantación. Lo realmente sorprendente es que en candidatura de El Atazar ocurre exactamente lo mismo: 0 votos, 0% sobre los 73 votantes. Por increíble que parezca lo mismo –por tercera vez ya- ocurre en Cervera de Buitrago: 0 votos, 0%, es decir, que ninguno de los 116 vecinos entregó una papeleta a FE-La Falange. Y como las desgracias nunca vienen solas en Berzosa de Lozoya se produce otro hecho insólito: si la lista electoral debía tener como mínimo 5 candidatos, los votos que registra FE-LA Falange apenas son 2, un 1’71%. Sorprendentemente en la web del partido se explica: “El objetivo de esta candidatura [la de Cervera de Buitrago] es desarrollar un núcleo adyacente al que existe ya en la Sierra de Guadarrama en Becerril”… sin embargo, en Becerril no aparece ninguna lista de FE-LA Falange (y si una de DN que recibe 22 votos, el 0,83%). Más suerte hubo en Pozuelo de Alarcón (Madrid) con 213 votos que supusieron el 0,52% de los 41.209 votantes. Otras candidaturas fuera de la provincia de Madrid: en Cartagena el partido explica en su web que va a presentar candidatura, sin embargo, cuando se observan los resultados, no aparece por ningún sitio y sí en cambio en Fortuna (Murcia) una lista de FE-LA Falange obtuvo 42 votos, 054%, sobre 5.095 votantes. Finalmente, en Villamayor de Santiago (Cuenca) aparece una última lista –que queda en último lugar como las anteriores- con 61 votos, 3,34% sobre 1.803 vecinos.

A la vista de todo esto puede afirmarse que el mejor resultado se da en Madrid, seguramente porque allí no concurrió ninguna otra formación falangista. Los resultados pues son pobres-pobrísimos, sin que a nosotros nos conste ningún candidato electo. Por otra parte, nunca termina de verse claramente en qué consisten las diferencias que llevaron hace ya tiempo a FE-La Falange a escindirse de FE-JONS, ni qué impide ahora la reconciliación. Todo lo dicho en relación a FE-JONS puede aplicarse aquí. Ni siquiera está claro que una unificación pudiera sacar del empantanamiento a estos grupos. El manifiesto-programa del grupo aporta poco, y suena a arcaísmo. Defender el “sindicalismo” en un tiempo en el que el “sindicalismo” es denostado por los españoles a la vista de que del único sindicalismo del que se habla es el de CCOO-UGT, no parece el mayor reclamo electoral y en cuanto a las pocas líneas que dicen sobre la inmigración evidencian el conocimiento limitado que se tiene del tema y de sus implicaciones, venido mucho más por la lectura de los programas de otros grupos que insisten más en el tema, que por las propias reflexiones. Por lo demás, ¿hasta qué punto el empleo del yugo y de las flechas no tapa completamente todo lo que pueda decir un grupo de ese tipo y hace imposible que el elector salga del cliché que tiene del mismo? Si realmente la inmigración fuera considerado como un problema de primera magnitud por su militancia, ésta habría abandonado los altos muros de esta formación y se habría pasado a cualquiera de los partidos que insisten en este tema. Las partes del programa dedicados a la violencia de género y a la pederastia sorprenden por su presencia entre los “grandes problemas nacionales”.

Frente Nacional.- Cantabria es el reducto de esta organización y fue en las ciudades de Santander y Torrelavega en donde el está organización presentó candidaturas municipales, junto con las candidaturas autonómicas de Asturias y Cantabria. Los resultados han sido limitados. La lista del Frente Nacional en Cantabria fue apoyada por 1.254 electores, un 0,37% del total de votantes (344.545). En cuanto a la lista por Asturias –formada por el MSR- el resultado fue extremadamente pobre a tenor de los 387 votos obtenidos en toda la autonomía (por detrás incluso de DN) que suponen el 0,06% del total de emitidos. En las municipales, la lista de Santander del FrN obtuvo 661, esto es, el 0,71% quedando en sexto lugar sobre once candidaturas. En Torrelavega el resultado fue similar obteniendo 240 votos, el 0,76% sobre 32.015 votantes.

Estos resultados dan que pensar sobre la viabilidad futura del FrN. Resulta evidente que deberá aproximarse a otras fuerzas políticas similares o resignarse a ser una fuerza muy minoritaria y que deberá esperar otros cuatro años hasta poder presentar batalla de nuevo en Cantabria.

Iniciativa Habitable.- La única candidatura que pudo presentar Iniciativa Habitable fue en Galapagar, ciudad madrileña de 30.000 habitantes en donde hasta ahora se había presentado Foro Verde (en cuyas anteriores candidaturas ya se habían completado con miembros de IH) que había obtenido un concejal y que, por motivos que desconocemos, no concurría en estas elecciones. IH hereda pues los votos de Foro Verde (y la concejalía) y obtiene 44 votos más: en total 683. En concejal electo, Alberto Grasa, publicó una entrevista en la revista Identidad en la que se presentaba como delegado del grupo de apoyo a PxC en Madrid.

Desde su nacimiento, IH ha intentado ser una especie de partido inspirado en Pym Fortuyn, distanciándose de cualquier otro partido antiinmigracionista, salvo de PxC. Lo limitado de sus efectivos hace que su irradiación se prevea también limitada. En las anteriores elecciones municipales sacaron cinco concejales en Talayuela (Extremadura) lo que supuso un 27,8% con 1.130 votos. Al cabo de 10 días, los concejales, presionados por distintas fuerzas políticas, abandonaron IH que quedó sin concejales y prácticamente sin actividad hasta que la retirada del concejal de Foro Verde dejó un hueco que han cubierto. Así mismo, en 2007 presentó candidatura en Alcalá de Henares, pasando el grupo local de IH a E2000 pocos después de las elecciones y habiendo obtenido un concejal en 2011.

De este grupo puede decirse poco salvo que da escasas muestras de actividad, carece de militancia y durante los próximos años corre el riesgo de convertirse en un fenómeno local que aspire a aprovechar el impulso de PxC fuera de Cataluña.

Movimiento Social Republicano.- El MSR tiene todo el derecho a sentirse optimista al haber obtenido su primer concejal en Heras de Ayuso (Guadalajara) aventajando al PP, obteniendo un 52% de los votos y constituyendo el principal y único partido de la oposición al gobierno municipal del PSOE. La mala noticia para el MSR es que esto ha ocurrido en un pueblo en el que apenas han votado 142 personas (el 81,50% del censo electoral).

En Baleares la candidatura del MSR a las elecciones autonómicas registró 298 votos, el 0,7% del total en el puesto 31 de 34 candidaturas. La coalición del MSR con el FrN en Asturias no fue mucho mejor: 387 votos con el 0,06 % quedando en el puesto 16 sobre 18 listas.

En las elecciones municipales la lista de candidaturas del MSR obtuvo los siguientes resultados: en Salt (Girona) 48 votos, 0’58%, de un total de 4.805 votos emitidos y en competencia con la Plataforma per Catalunya que obtuvo 1.161 votos, el 13,96% del total y tres concejales. Esta candidatura es difícilmente comprensible toda vez que representa exactamente los mismos puntos que la de PxC y seguramente es lo que ha hecho que esta candidatura quedara clasificada en el último lugar en el ranking del municipio. En Algete (Madrid) el MSR obtuvo 115 votos, el 1,23% sobre 9.534 habitantes quedando el último de la clasificación. En Ripollet se repite de nuevo esta clasificación con 103 votos y un 0,84% contra una candidatura de PxC que obtuvo 449 y el 3,66%. Los resultados en Roses, sin embargo, fueron mucho más esperanzadores, obteniendo el MSR 241 votos y el 3,79%, aventajando a la PxC que obtuvo 144 votos y el 2,26% en esta población a la que acudieron 6.640 electores a las urnas. En Palafrugell (Girona) volvió a repetirse el resultado de otras poblaciones: el MSR en la cola de la clasificación con 57 votos y un 0,77%, mientras que la PxC entraba en el consistorio con un concejal avalado por 451 votos, esto es el 6,13% de los sufragios. En Lluchmajos, nuevamente se repetía casi el mismo resultado, el MSR clasificado en último lugar con 78 votos sobre 13.000 y con el 0,59% de porcentaje. Casi el mismo resultado se repite en la candidatura del MSR para el Ayuntamiento de Palma de Mallorca en donde obtiene 199 votos, el 0,14% sobre 147.000 votantes, quedando en antepenúltima posición. En las elecciones autonómicas solamente presentó candidatura en Baleares 298 votos, el 0,07% sobre 334.000 votos quedando en antepenúltima posición.

En balance es, como puede verse, bastante pobre, los resultados tienen como característica habitual el situarse en la cola de las clasificaciones. Para colmo, lo sorprendente es que a pesar del perfil con el que este partido se quiere ubicar habitualmente, lo que cuentan sus candidatos en la web en donde están relacionados es exactamente lo mismo que cualquier otro grupo identitario. E incluso en el programa de Asturias que presentan Fr-MSR están presentes los cuatro puntos que se han hecho habituales en estas formaciones (frente a la crisis económica, la corrupción y la inmigración) y que se son exactamente los mismos que los sostenidos por E2000, o por la PxC. En las propuestas electorales que figuran en la web del MSR que presente a los candidatos (http://www.msr.org.es/index.php?option=com_content&view=article&id=621:elecciones-municipales-2011-candidaturas-del-msr) no se distingue absolutamente ningún elemento diferencial en relación al resto de grupos, lo que unido a los pobres resultados obtenidos (que se unen al desastre electoral de las pasadas elecciones autonómicas en Catalunya donde apenas obtuvo 778 votos quedan en último lugar en la ciudad de Barcelona con 122 y en el puesto 29 de un total de 39 candidaturas) debería hacer pensar a sus militantes sobre si es posible continuar una aventura política en solitario, contra toda lógica.

También llama la atención las contradicciones que se perciben entre lo que cuentan los candidatos y los temas que parecen ser los ejes centrales del partido. La obsesión “antisionista”, por ejemplo, que llevó a la ruptura del Acuerdo Tripartito firmado con FrN y E2000 al juzgar que esta última formación era apoyada por “notorios sionistas” y que antes le había llevado a romper con el Partit per Catalunya con el que le unía un acuerdo electoral para las autonómicas a raíz de una declaración de este partido favorable al sionismo, es un tema que no aparece en ninguno de los candidatos que se limitan a defender un programa que podría haber suscrito PxC, E2000 o el FrN.

A estas alturas parece demasiado evidente que el MSR en solitario tiene pocas posibilidades de llegar mucho más allá de donde ha llegado a la vista de los resultados. Le va a ser difícil reconstruir un tejido de alianzas y a pesar de sus intentos de dar una visión “alternativa” del problema de la inmigración, lo cierto es que en la publicidad de sus candidaturas, la visión ha sido exactamente la misma que la de cualquier otro grupo anti-inmigracionista.

Elementos todos ellos sobre los que deberán reflexionar sus propios militantes y que sólo a ellos comete.

Plataforma per Catalunya.- Los resultados de PxC constituyen los mejores de toda el área identitaria, con mucho. Cuando se supera la cifra de 50 concejales, el problema es ver luego cómo se pueden gestionar y si realmente tienen una respuesta unitaria o cada uno de ellos constituye una franquicia autónoma guiada solamente por sus intereses locales. En las próximas esto se podrá percibir con más claridad. Así mismo se verá si todos las delegaciones locales de los partidos mayoritarios siguen a rajatabla la consigna de sus direcciones barceloneses negándose a pactar con PxC, o si alguno de ellos flojea y trenza pactos de gobierno locales que elevarían a algunos concejales de PxC a los gobiernos municipales.

En total, las 108 candidaturas de PxC han obtenido 65-907 votos, el 0,29% del total de los sufragios emitidos en el Estado, 2,3% de los votos emitidos en Cataluña, lo que le ha proporcionado 67 concejales, lo que le otorga el sexto puesto entre los partidos catalanes y el decimo noveno en el Estado. En la provincia de Barcelona PxC obtuvo 52.801 voto, con 47 concejales electos y el 2,55% de los votos escrutados: 2.104.382. En Gerona, con 7 concejales electos, el porcentaje baja a un 1’1% del total de 290.362 votos emitidos. En Tarragona con 334.590 votantes, PxC obtuvo 97.543 votos, esto es, el 2.29%. Y, finalmente, en Lérida PxC obtuvo los peores resultados consiguiendo 4 concejales en la provincia avalados por 2.414 votos, el 1,29% de los 190.404 votantes. Realmente, los que cuentan son los votos obtenidos en la provincia de Barcelona que es donde verdaderamente se concentra la población en Cataluña y la provincia que verdaderamente tiene peso político específico. Ahí es importante destacar que PxC adelanto al grupo independentista SI que en las anteriores elecciones autonómicas había obtenido 5 diputados. [el paréntesis después del nombre de la población indica el número de concejales obtenidos por PxC: (1c) = 1 concejal]

Provincia de Barcelona

Abrera: (1 c)                     305 votos 6.34 %

Badalona:                           1.334     1,66%    81.370 votos (mayoría absoluta del PP, último FyV,

Badía: (1 c)         310         6,19%    5.062   

Balenyá:                              90           5,60%, 1,629 votos

Barberá del Vallés:         456         3,80%, 12,180 votos

Barcelona                           3.402     0,56%, 616.990 votos

Berga                                   301         4,56%, 6.724 votos

El Bruch                               19           2,04%    953 votos

Canovelles: (1 c)              463         8,41%    5.583 votos

Capellades:                        31           1,29%    2.536 votos (detrás de PxCat con 53 votos)

Castellar Valles:                               197         2,00%    9.963 votos

Castelldefels:                    248         1,22%    20.593 votos

Cerdanyola:                       270         1,21%    22.763 votos

Cornellá:                             1.480     4,98%    30.279 votos (VD escisión PxC obtuvo 577 votos)

Cubelles:                            61           1,17%    5.284 votos

Esparraguerra (1 c)         593         6,92%    8.763 votos

Esplugas de Llob              725         4,04%    8.764 votos

Franqueses (1 c)              348         5,20%    6.807 votos

Granollers:                         377         1,81%    21.687 votos

Hospitalet (2 c)                 6.192     7,31%    85.930 votos

Pierola                                 33           2,56%    1.315 votos

Igualada (1 c)                    924         5,80% 16.108 votos

La Llagosta                         204         3,75%    5.516 votos

Lliçá de Munt                    199         3,48%    5.818 votos

Malgrat                               287         4,10%    7.116

Manlleu (3 c)                     1.112     15,02%                 3 7.493 votos (3ª fuerza política)

Manresa (2 c)                   2.391     8,95%    27.049 votos

Martorell                            414         4,26%    9.885 votos

Masquefa                          107         3,32%    3.274 votos

Mataró (3 c)                      4.684     10,48% 45.386 votos (4ª fuerza política)

Mediona (1 c)                   91           8,45%    1.123 votos

Mollet                                  841         4,87%    17.560 votos

Montcada Reixac            179         1,50%    12.207 votos

Montornés                        206         3,15%    6.615 votos

Olesa (1c)                           628         7,26%    8.904 votos

Palafolls                              202         5,62%    3.639 votos

Papiol                                   42           2,20%    1.948 votos

Piera (1 c)                           383         6,99%    5.613 votos

Pineda de Mar                 358         3,54%    10.228 votos

Polinya (1 c)                       280         9,40%    3.034 votos

Rocafort/Vilomara          48           2,44%    1.975 votos

Ripollet                                               449         3,66%    12.458 votos

Roda de Ter (1 c)             288         11,33%                 2.588 votos

Rubí                                      1.118     4,71%    24.191 votos

Rubió                                   7             4,61%    158 votos

Sabadell                              1.183     1,58%    75.619 votos

Sant Adriá (1 c)                                589         5,30%    12.118 votos

S.Andrés Barca (1 c)       480         5,09%    9.562 votos

S.Boy Llob (3 c)                 2.989     10,47%                 29.001 votos

S. Fruitos B.                       191         5,80%    3.358 votos

Vilatorrada (1 c)               284         6,77%    4.266 votos

S. Lorenç S.                        30           2,73%    1.116 votos

S. Quirze Besora              49           4,17%    1.194 votos

S. Vicent C. (1 c)               332         9,92%    3.320 votos

S. Vicent Hots (1 c)         490         4,34%    11.407 votos

Sta. Coloma Gr (3)          3.516     9,07%    39.253 votos

Sta. Eugenia Berga          76           6,64%    1.159 votos

Sta. Margarida (1 c)        264         5,93%    4.491 votos

Sta. Perpetua (1 c)          496         5,34%    9.408 votos

Taradell (1 c)                     204         7,74%    2.668 votos

Tarrassa                              2.084     2,92%    72.288 votos

Torelló (3 c)                       803         15,03%                 5.430 votos

Vic (5 c)                                               2.993     19,94% 15.280 votos (2ª fuerza política)

Viladecans (1 c)                               1.271     5,55%    22.283 votos

Viladecavalls                     60           1,85%    3.313 votos

Vilafranca Penedés        444         2,97%    15.224 votos

Vilanova del Camí           369         7,03%    5.308 votos

Vilanova y Geltrú            451         1,85%    24.853 votos

Provincia de Tarragona

Amposta (1 c)                   591         6,51%    9.250 votos

L’Arborç                              108         5,07%    2.159 votos

Bellvehí                                               41           3,81       1.085 votos

La Bisbal                              34           1,80%    1.907 votos

Calafell                                320         3,69%    8.758 votos (en competencia con VD 327 votos 3,77%)

Esplugas Francolí             70           3,63%    1.950 votos

Reus                                     1.740     4,63%    38.132 votos (queda a menos de 100 votos del concejal)

Roquetes (2 c)                  446         12,99%                 3.249 votos

La Rápita                             123         2,03%    6.171 votos

Sta. Bárbara                       104         5,71%    1.854 votos

Sta. Oliva                            91           5,55%    1.664 votos

La Sénia                               130         4,61%    2.890 votos

Tarragona                           371         0,77%    48.895 votos

Torredembarra                                256         4,70%    5.582 votos

Tortosa (1 c)                      790         5,84%    13.374 votos

El Vendrell (5 c)                               2.328     17,85% 13.242 votos (3ª fuerza política, VD 263 votos, 2,02%)

Provincia de Gerona

Arbucies                             140         4,87%    2.900 votos

Olot(2 c)                              939         7,64%    12.464 votos

Palafrugell (1 c)                                451         6,13%    7.470 votos

Ripoll (1 c)                          312         5,83%    5.397 votos

Roses                                   144         2,26%    6.463 votos (una lista del MSR obtuvo 241 votos, 3,79%)

Salt (3 c)                              1.161     13,96%                 8.405 votos

Provincia de Lérida

Agramunt                           46           1,91%    2.422 votos

Balaguer                             177         2,53%    7.046 votos

Bellpuig                               94           4,76%    2.031 votos

Cervera                                               143         3,91%    3.168 votos (sale un candidato de PxCat disidente)

Guisona                              37           2,07%    1.819 votos

Lérida                                   1.120     2,50%    45.565 (con una lista de PxCat: 191 votos, 0,43%)

Mollerusa (1 c)                 311         6,58%    1 4.428 votos

Nalec (1 c)                          24           32,88%                 74 votos

St. Martí de Riucorb       35           7,48%    484 votos

Sidamón (1 c)                    66           19,82%                 1 368 votos

Tárrega (1 c)                      361         6,15%    6.002 votos (contra un lista de PxCat: 21 votos, 0,36%)

Hasta aquí la frialdad de las cifras a las que solamente hemos añadido algunos comentarios. Vamos a intentar interpretar estos datos en clave política.

A parte de los resultados obtenidos en Vic y en El Vendrell que consolidan los dos pilares de la PxC, lo cierto es que, políticamente, estas dos bases tienen relativa importancia en Catalunya: la primera es la “montanya” catalana, muy diferente a donde se encuentra la gran aglomeración de población (la antigua Área Metropolitana) e incluso su composición sociológica difiere: Vic es la “ciutat dels Sants”, con mayoría independentista (allí fue donde más votos cosecharon los referendos independentistas del año pasado con un 47% de participación, más de treinta puntos por encima de la media), comarca carlista en el siglo XIX, mientras el resto de Catalunya responde poco a esta patrón histórico. Por su parte, El Vendrell está situado casi lindando con la provincia de Barcelona, alejada de la gran concentración Metropolitana que rodea a la ciudad condal. Mientras la PxC solamente tenía esos dos bastiones (consolidados en las elecciones autonómicas de 2007), no podía aspirar a jugar un papel axial en la política catalana, puesto no en vano su “eje” se situaba en la “periferia catalana”.

El hecho de que en las elecciones municipales de 2007 no se obtuvieran resultados en el interior de dicha Área Metropolitana fue, en el fondo, lo que provocó el que la PxC llegará en condiciones adversas a las elecciones autonómicas de 2010. La fatalidad quiso que estas elecciones se celebraran ANTES de las municipales: de haberse celebrado ahora, DESPUES de las municipales, probablemente la PxC habría obtenido entre 6 y 9 escaños en la medida en que la campaña se habría realizado A PARTIR DE su irrupción municipal con fuerza en el “corazón” demográfico de Cataluña.

En efecto, el dato esencial de estas elecciones para la PxC no es haber obtenido 67 concejales, sino el que algunos de estos lo son de poblaciones importantes: Hospitalet, Igualada, Manresa, Santa Coloma de Gramanet, San Boi de Llobregat, San Adrián del Besós, etc. Particularmente notables han sido los resultados en L’Hospitalet (6.013 votos), Santa Coloma (3.494 votos) obtenidos en ambos casos en los distritos con mayores niveles de inmigración: en L’Hospitalet destacan La Florida, Pubilla Casas y La Torrassa, en Santa Coloma lo hacen Fondo y Santa Rosa. Este mismo resultado se repite en Salt (Gerona) en donde la PxC tiene todavía una débil implantación. Otro resultado espectacular es el obtenido en Mataró donde PxC ha saltado de tener 135 votos en 2007 a 4.684 en los actuales con 3 concejales.

Si el objetivo de PxC era presentar un centenar de candidaturas en estas elecciones, el objetivo ha sido más que alcanzado: 108 candidaturas que han obtenido un total de 65.905 votos, lo que demuestra que los resultados obtenidos en las elecciones autonómicas no eran puntuales, sino que –y esto es lo que asusta a los partidos tradicionales- la PxC se ha consolidado como fuerza política. ¿A qué se debe tal consolidación? A dos factores: la crisis económica y el hecho de que la inmigración en Catalunya esté mucho más extendida que en cualquier otra parte del Estado. Pasar de 17 concejales en 2007 a 67 cuatro años después, supone un éxito considerable.

Por otra parte, es cierto que durante estos años se han producido distintas escisiones en el entorno de la PxC que han intentado presentarse a las municipales en algunos distritos. En realidad, si estas elecciones podían considerarse unas “primarias” del movimiento identitario en Cataluña, cabe decir que PxC ha batido ampliamente a las candidaturas rivales (Partit x Catalunya y Vía Democrática) que han debido de conformarse con ver a sus dos máximos exponentes elegidos en sus poblaciones, cosechando en el resto resultados prácticamente irrelevantes y que, en cualquier caso, demuestran que su escisión no ha supuesto grandes problemas para la PxC. Además, la presencia de concejales en el Sur de la Provincia de Tarragona (concretamente en Amposta y Tortosa (a no olvidar que Castellón, donde E2000 ha obtenido resultados aceptables es la contigua y que esas comarcas son una especie de “tránsito” entre Cataluá y la Comunitat Valenciana).

Una de las zonas en donde PxC ha tenido un débil implantación es en el Maresme. En Badalona, el resultado final ha dado mayoría al PP en el Ayuntamiento en base a un programa literalmente “robado” a la PxC que no ha conseguido entrar en el consistorio. Hará falta ver, a partir de ahora, qué es capaz de hacer el PP en el ayuntamiento y si realmente está decidido a disminuir el impacto de la inmigración, o bien todo se ha tratado de una soflama electoral para engañar a incautos. Pero, de hecho, entre Badalona y Mataró, una zona con fuerte presencia inmigrante, no se han presentado candidaturas de PxC, ni siquiera en Premiá de Mar en donde el problema de la inmigración adquiere caracteres alarmantes. Lo mismo ocurre en la provincia de Gerona en donde la implantación de PxC es débil todavía. Esto implica que no siempre una “condición objetiva” (la presencia masiva de inmigración) viene acompañada por una “condición subjetiva” (la existencia de un sector de la población dispuesto a “hacer algo”). En cualquier caso, es de esperar que PxC irradie en el Maresme a partir de los núcleos de Badalona y Mataró y en la provincia de girona a partir de Olot.

Así pues, el elemento esencial a tener en cuenta en estas elecciones es la irrupción de PxC en el Área Metropolitana.

El hándicap hasta este momento de PxC es la resistencia a su penetración que encuentra en las capitales de provincia. En las cuatro el resultado no ha estado a la altura de las expectativas, acaso porque PxC nació en un entorno exterior al eje central de Catalunya (Vic y El Vendrell) y todavía hace falta una adecuación a las realidades capitalinas. De todas formas, los resultados en Barcelona son mejores que hace cuatro años y permiten pensar también que mejorarán en el futuro a medida que los nuevos concejales y las delegaciones metropolitanas que han obtenido buenos resultados, estén presentes en la dirección de PxC.

Algunas conclusiones globales

1. La primera que se puede constatar es la desaparición completa del “sector histórico”: ninguna de las falanges ha logrado resultados que animen al optimismo. Ahora ya no hay discusión posible (tampoco la había antes en realidad…) sobre qué vía era la más adecuada, la histórica y la renovadora, sobre los que se obstinaban en seguir defendiendo moldes pasados, sin haber efectuado la necesaria renovación (FE-JONS) o habiéndola renovado superficialmente (Fe-La Falange). Ninguna de las tres falanges ha obtenido resultados, lo que indica que el problema no es la “orientación” (ortodoxia, derechismo, humanismo) sino el envoltorio, el nombre y el lastre que pesa igual para todos.

2. Otro sector que ha quedado con resultados irrelevantes a pesar de la inversión realizada es el “sector católico”: ni la inversión realizada por AES se corresponde con los resultados obtenidos, ni FyV, han estado en condiciones de llamar la atención ni siquiera del electorado confesionalmente católico. También ahí termina su aventura en solitario y les queda por delante la espinosa cuestión de integrarse en el PP o bien practicar una política de mano tendida hacia grupos identitarios a fin de constituirse como “ala católica” de un partido de mayor calado. Soluciones problemáticas ambas para quienes se han hecho firme promesa de persistir en su tarea seglar.

3. En lo que se refiere a DN, ha quedado reducida a una única provincia en donde tiene cierto arraigo y que, inevitablemente, como siempre ha ocurrido antes con alguna delegación que destaque (Alicante, Salamanca, etc.) terminará escindiéndose o simplemente estallando o siendo expulsada en cuanto pregunte cómo están las cuentas del partidos y cuántos afiliados tiene DN. La década que Manuel Canduela ha estado al frente de la organización en solitario se ha saldado con un estrepitoso fracaso y la desaparición práctica del partido, el abandono de los mejores militantes en varias oleadas y unos resultados misérrimos, además de la opacidad con la que ha mantenido su gestión. Lo quiera o no reconocer Canduela, DN ha muerto y las explicaciones que se pueden leer en su foro para explicar cada descalabro son cada vez más enfermizas. Por otra parte, Canduela, además, deberá explicar a sus militantes por qué motivo no se ha presentado como candidato.

4. Casi lo mismo puede decirse de MSR, organización cuyas delegaciones nacen, crecen, desaparecen a velocidad récord. También ha cumplido 10 años y también se encuentra en una situación de estancamiento en la que no ha podido presentar una candidatura a la alcaldía de Madrid aun a pesar de que es allí en donde –por lo menos hace un año- contaba con cierta militancia. Este fracaso viene después del habido en las Autonómicas catalanas y tras la ruptura de cualquier pacto que haya firmado (con el “tripartito”, con Partit per Catalunya) lo que define a este grupo y a sus “alianzas”, como “inestable”.

5. Frente Nacional ha realizado el tránsito completo del sector histórico al renovado, pero ha perdido muchos elementos en ese tránsito y ha quedado reducido a la cornisa cantábrica en donde la suerte y los votos no le han acompañado. Aún así, la existencia del FrN es vital en este momento para indicar a los sectores falangistas que se van desanimando de las distintas siglas del sector histórico y para demostrar que ese tránsito puede hacerse. También aquí, los dirigentes del partido deben revisar su política de alianzas y no perder de vista a otras opciones identitarias de cada a un trabajo a nivel estatal.

6. Los resultados de E2000 no son los más deseables, pero el segundo concejal de Silla y el concejal de Alcalá evidencian un progreso lento, pero progreso al fin y al cabo. También los resultados en las autonómicas valencianas han registrado un sensible aumento del voto. Lo que ocurre en E2000 está bastante claro: hay un problema de imagen que debe mejorar en Valencia, mientras que, cuando el mismo problema no existe –como en Alcalá- y existe una inversión de medios y efectivos, el resultado es la posibilidad de escalar en votos. Durante años la proliferación de banderas nacionales en las manifestaciones y actos de E2000 ha “tapado” los motivos de tal o cual manifestación: cuando a una manifestación convocada contra la inmigración masiva, sigue un bosque de banderas nacionales, la instantánea obliga a mirar a la masa de banderas perdiéndose el lema de la convocatoria. El patriotismo no es un patrimonio político de ningún partido: si se trata de enarbolar banderas nacionales, el PP saca más a la calle… Por otra parte, el anticatalanismo si tenía como objeto captar votos de Coalición Valenciana, ya ha cumplido su función, ahora de lo que se trataría es de administrar lo captado y traducir estas consignas en medidas tácticas menos estridentes y más concretas. Los tres puntos de que desde hace dos años defiende E2000 han sido asumidos progresivamente por el resto de los grupos identitarios e incluso por FE-La Falange (lucha contra la inmigración masiva, contra la corrupción generalizada y contra la crisis económica). Ahora de lo que se trata es de pensar en términos de “primera división” y no sólo de “política regional”. Y redefinir la estrategia.

7. Plataforma per Catalunya se ha convertido en el fenómeno político de estas municipales en Catalunya superando a Ciutadans y, por supuesto, a UPyD. La organización ya está arraigada en algunas zonas tradicionales (Osona y el Baix Penedés) y a partir de estas municipales se está arraigando en el corazón político de Catalunya, el Área Metropolitana. Esto es lo que asusta verdaderamente a los partidos tradicionales: que una fuerza de nuevo cuño logre insertarse en el centro del panorama político catalán. Los problemas que afronta PxC no son pocos: hasta ahora ha demostrado tener una increíble capacidad para segregar escisiones, salidas bruscas y destempladas. Es evidente que en esta nueva fase política que se abre con las municipales, algo deberá cambiar en PxC. Hasta ahora el tema de la inmigración ha “funcionado”, pero a partir de ahora va a ser preciso integrar otros temas: poco ha dicho PxC en esta campaña sobre la corrupción y menos aún sobre la crisis económica. Ahora se trata de insistir en estos temas y dar respuestas concretas a problemas actuales. Por otra parte, la PXC si quiere participar en “primera división” deberá buscar alianzas con otros grupos fuera de Catalunya. A diferencia de Ciutadans que, en pocos meses logró generar tras el éxito en las Autonómicas de 2006, generar un centenar de “delegaciones locales” fuera de Catalunya, la PxC apenas generó cuatro delegaciones extracatalanas tras las municipales del 2007, ninguna de las cuales sobrevivió. Ahora, el problema que se plantea es cómo afrontar las generales (de otoño o de primavera) y cómo afrontar las europeas. Por otra parte, PxC tiene dos hándicaps notables: todavía no es capaz de movilizar amplias franjas de militantes constantemente en la calle (lo que hace problemático el que pueda obtener el 0’1% de los avales en las provincias catalanas para presentarse a las generales), ni ha completado su expansión en la antigua Área Metropolitana de Barcelona. Aumentar el número de militantes, especialmente en el “corazón político de Catalunya” y completar su penetración en el cinturón industrial de Barcelona y en la zona del Maresme entre Badalona y Mataró, son las condiciones básicas para aumentar su peso político y convertirse en una fuerza imprescindible.

Algunas propuestas

1. Olvidar al sector histórico, sus organizaciones, sus web de noticias y los “antiguos camaradas”: quien a estas alturas no ha realizado el tránsito, ya no será capaz de hacerlo jamás. De la misma forma que un comando es tan fuerte como el más débil de sus miembros, un sector político es tan fuerte como la más débil de sus opciones: este informe es, verdaderamente, un cementerio de siglas cuyo único mérito es tener un concejal en un pueblo olvidado de una provincia sin peso político, hace falta dejar atrás todo esto y evitar que cualquier militante identitario colabore con residuos y webs que amalgaman ingenuamente informaciones sobre el sector renovado y el sector histórico creyendo que “todo es lo mismo”: no, hay un sector que lastra y otro que avanza. Y mientras el lastre siga estando presente, el avance se verá ralentizado o neutralizado.

2. Es preciso aceptar lo que funciona y rechazar lo que está estancado o lo que nunca ha funcionado. En este sentido, lo que ha demostrado funcionar es PxC y E2000 especialmente en Alcalá de Henares. Así pues, estos son los modelos a imitar. Está claro que, por orgullo, por resentimiento o simplemente por ceguera, algunos grupos no están dispuestos a IMITAR, o no tienen posibilidades de hacerlo y otros lo que aspiran es a COMPETIR en Catalunya y Alcalá con grupos y orientaciones que funcionan y a los que creen que pueden sustraer votos y militantes. Pero esto no es lo importante: siempre existirán grupos mal dirigidos que crear poder vivir de éxitos de otros. Lo esencial es: aplicar las fórmulas que ya han tenido éxito.

3. El radicalismo es lo que ofrece beneficios, no la moderación. Siempre hemos sostenido la necesidad de ser radicales en las propuestas y moderados en las formas. Y sobre todo, decididos y sin miedos. Cuando la prudencia se impone a la conveniencia, ya se ha fracasado. Esto viene a cuento de quienes temen “ofender” a los partidos y a los medios tradicionales. Estos siempre estarán en contra porque han nacido con el stablishment político nacido en 1978 y cualquier alteración del mismo puede comprometer su propia existencia. Así pues, tanto PxC como FE-La Falange, a pesar de las obvias diferencias, serán consideradas siempre como “xenófobas y racistas”. El problema es que la imagen de FE-La Falange es mala y la de PxC es más fácilmente aceptable por el electorado. Así pues, en definitiva, el problema es de IMAGEN y de PROPUESTAS. La primera debe ser la más aceptable posible para la mayor parte del electorado, en cuanto a las propuestas deben ser radicales, sin embigüedades ni timideces.

4. Hoy no hay posibilidades de un “gran partido nacional”. Salvo E2000 que tiene presencia real en dos comunidades (esto es, cargos electos), el resto de organizaciones son, o bien uniprovinciales o bien regionales (también E2000 lo ha sido hasta hace poco). Esto implica que si se trata de organizar una opción de cara a las municipales y a las autonómicas, habrá que recurrir a convergencias entre grupos regionales. Esta convergencia debería iniciarse a partir del reagrupamiento en plataformas unitarias de “grupos de proximidad”. Por ejemplo: en Cantabria (FrN), Navarra (E2000, Derecha Navarra y Española), Burgos (DN) y La Rioja (independientes), asumieran una línea de trabajo y de expansión común por encima de las siglas actuales, de cara a apoyarse mutuamente y a extender el “vector norte” a otras zonas limítrofes sin implantación.

5. La realidad obliga a cuatro procesos:

- procesos de convergencia entre fuerzas afines y decantación

- procesos de desaparición de grupos estancados

- procesos de ampliación y profundización de temas (crítica a la partidocracia y a la globalización, temática social, resucitados a partir del movimiento del 15-M pero que ese mismo movimiento no puede administrar al ser inorgánico y nebuloso).

- procesos de mejora de imagen que afectan a todos los grupos.

Estos procesos son necesarios para afrontar las elecciones generales y las europeas.

6. El contexto a tener en cuenta:

a) Estamos asistiendo al desplome del sistema de partidos y a los equilibrios de fuerzas que surgieron en 1978. Los casos de corrupción han demostrado que la podredumbre del sistema está generalizada en todos los partidos políticos y en todas las autonomías; la crisis económica ha hecho que se evidenciara la inviabilidad del sistema mundial globalizado y la incapacidad de las clases políticas tradicionales en afrontarla o tener el valor de afirmar su inviabilidad: no hay soluciones dentro del neocapitalismo; la inmigración sigue llegando y no se va a pesar de la crisis, demostrando que lo que verdaderamente interesa no es ganarse la vida, sino tener acceso a un sistema de bienestar social superior al existente en el país de origen; el sistema, en su concepción y en sus instituciones está agotado, el Estado de las Autonomías se ha evidenciado como un auténtico fracaso, las distintas elecciones democráticas están viciadas por un sistema electoral injusto y por unos medios que priorizan simplemente a quien más facturas publicitarias les paga; la división de poder, mito fundacional del Estado democrático es una superchería en la España de 2011; las clases políticas de los partidos mayoritarios evidencian cada día una peor calidad y una completa inadaptación para afrontar los problemas cada vez más complejos.

b) El que el PSOE no haya resuelto, sino agravado, los problemas que sufre España, no implica que el PP lo vaya a hacer mejor. Resulta escalofriante constatar, por ejemplo, que Rajoy carece de modelo económico y que, en el fondo, su única esperanza es que soplen vientos favorables para la economía (como, por lo demás, ha esperado desde hace cuatro años ZP). Rajoy es el primero que no está interesado en la celebración de elecciones anticipadas (por eso no presentará moción de censura), aspira a que sea ZP quien aplique antes de abandonar el cargo medidas drásticas de recorte que afecten a todos los ciudadanos, para evitar ser él quien se vea obligado a hacerlo. Este es el “programa económico” de Rajoy. En el supuesto de que haya elecciones en plazo que corresponde (marzo 2012), el voto a Rajoy será masivo… pero dos años después, cuando los recortes drásticos en materia social se hayan eternizado, el paro no se haya resuelto (estimaciones de la UE indican que se resolverá ¡dentro de 10 ó 15 años!), Rajoy afrontará un problema de orden pública indudable: por mucho fútbol que retransmita, por mucho pan y circo que dé a las masas, la concentración de resentimiento y exasperación de las masas estallará en un formidable movimiento de protesta que nada tendrá que ver con el actual movimiento de protesta del 15-M. Y en ese momento no habrá esperanza porque es posible que el PSOE ni siquiera haya sobrevivido al zapaterismo.

c) No se trata de participar en una carrera de caracoles en donde dentro de 12 años PxC tenga 600 concejales, E2000, 60 y otros grupos 6. Se trata de preparar las bases para una intervención decisiva en cuanto colapse el sistema nacido en 1978. El sistema no es tan sólido como tenemos tendencia a pensar, los partidos se mantienen solo mediante una red clientelar que tiene en los medios de comunicación a su principal valedor. Pero esos medios están en crisis gracias a la introducción de las nuevas tecnologías, a la aparición de las redes sociales y a los cambios civilizacionales. El viejo orden está agonizando ante nuestra mirada y es preciso preparar el reemplazo. Y esto va a exigir a todos rectificaciones, ampliaciones, renuncia a viejos esquemas, a pequeñas ambiciones y asunción de “grandes objetivos nacionales”: el primero de todos, jugar un papel decisivo en el período posterior al 2014, cuando se precipite la crisis del sistema.

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La “spanish revolution”

Infokrisis.- Esta mañana he acompañado a unos amigos norteamericanos a la Plaza de Cataluña de Barcelona pensando que sería un día como otro cualquiera en la tibia lasitud de aquella concentración de “los indignados”. Como uno tiene una suerte endiablada y se le secan hasta las flores de plástico, a las 9:30 nos hemos encontrado una situación tensa: en centro de la plaza aislado por un cordón de Mossos d’Esquadra (a partir de ahora Mossos, a pesar de ser muchos ya talluditos), baterías de camiones de limpieza, una treintena de vehículos policiales, antidisturbios disfrazados del Darth Vaader de la Guerra de las Galaxias, ambulancias y un helicóptero mariposeando desde las alturas. Lo que ha ocurrido a los largo de las tres horas siguientes ha sido digno de una comedia de enredo. Pero, finalmente, la visita ha servido para hacerme una idea muy exacta de lo que está pasando allí y de lo que está pasando, pues, en otras plazas similares. Valga decir cuando escribimos hace más de diez días los primeros artículos sobre esta “movida” que no íbamos muy desencaminados. A decir verdad, esta visita de hoy era la prueba del 9 para confirmar lo que dijimos –a saber que toda protesta es buena pero que esta no es la protesta social de los indignados sino de unos pocos de ellos con características muy concretas y que lo más interesante del movimiento, los que legítimamente tenían razón en “indignarse” se ha ido retirando de las plazas- y para pulsar el ambiente sobre el terreno.

Ni son todos los que están ni están todos los que son

Quien hoy no se indigna por lo que está pasando en nuestro país es que o no tiene sangre en las venas o tiene atrofiada la capacidad crítica. Hasta en el PSOE empieza a haber “indignados” con la persistencia del zapaterismo en no reconocer su fracaso. Hasta la Chacón a fecha de hoy podría formar como “indignada” contra el zapaterismo a la vista de que el propio ZP ha matado a la muñeca exembarazada para evitar tener que ceder mañana sábado ante las baronías regionales: después del hara-kiri forzado de la Chacón ya no hace falta discutir sobre si primarias o congreso. Claro está que la Chacón, después del trauma de desdecirse de lo que ha venido repitiendo en los últimos dos meses y medio –que ella se presentaría a las primarias- se ha hecho ya a la idea de que vendrán tiempos mejores y que ni siquiera el sibilino y seráfico Rubalcaba logrará sacar al PSOE del hoyo y, por tanto, el candidato será un futuro cadáver político a más tardar a mediados de marzo de 2012. Pero esta es otra historia que circula al margen de lo que en otros países se considera como un “movimiento histórico de la juventud española” o la “spanish revolution” que dicen los americanos y que está atrayendo a una corriente de progres del otro lado del océano en busca de emociones celtibéricas al estilo de Heminway y de sus consabidos sanfermines. Ni es un movimiento “histórico”, ni una “revolución”. A la vista está a poco que examinemos sus componentes.

Desde hace décadas, la evolución del capitalismo y de la sociedad del consumo ha taponado la puerta a cualquier movimiento revolucionario. A principios del siglo XX, Henry Ford ya se dio cuenta de que el truco para que el capitalismo sobreviviera consistía en transformar a los productores alienados en consumidores integrados. A fin de cuentas, también Ford tenía sinceros deseos de que los proletarios mejoraran sus expectativas de vida. E incluso los socialistas fabianos ingleses aspiraban a casar alta finanza con una mejora de las condiciones de los humildes. De ahí salió el congreso de Bad-Godesberg que desmarxistizó a la socialdemocracia alemana y, de retruque, a la Internacional Socialista. La nueva ola llegó a España en 1977 y en 1979, los marxistas del PSOE ya estaban purgados o reducidos a una corriente que apenas sobrevivía entre oportunistas de todos los pelajes que se arracimaron bajo la sigla de los “40 años de vacaciones”. A partir de entonces la socialdemocracia, convertida en columna del sistema capitalista, apenas pretendía otra cosa que mejorar la situación de los trabajadores y enunciar políticas sociales que no implicaran pérdida de dividendos para el capital financiero. Nada más. Decían estar a la izquierda, pero en realidad estaban en el centro-izquierda, como la derecha que se decía conservadora, en realidad era mucho más liberal y apenas pretendía otra cosa que estabilidad social a cambio de… que el capital financiero no perdiera dividendos. De ahí que, a partir de los años 60 centro-derecha y centro-izquierda en el mundo desarrollado no fueran otra cosa que las dos caras de una misma moneda.

Eso fue lo que, a fin de cuentas, generó el “espíritu de mayo del 68” y las revueltas estudiantiles de todo el mundo desarrollado: el reconocimiento de que la “vieja izquierda” se había integrado en el sistema y no pretendía otra cosa que gestionar su parcela de poder. Aquello fue una serie de algaradas mucho más que una revolución. Pero ahí estaban estudiantes y algunos miles de obreros. Incluso la CGT se vio obligada a decretar la huelga general. No es que los estudiantes fueran una clase “objetivamente revolucionaria” (es decir, no tenían fuerza por sí mismos para encabezar la revolución) pero se tenían como el “detonador” de un proceso que terminaría con una lucha insurreccional contra el Estado. El hecho de que la CGT fuera arrastrada a la huelga por unos grupúsculos estudiantiles que apenas contaban con 3.000 efectivos sumados los de todas sus siglas (ver nuestro estudio sobre la Revolución de Mayo publicado en info-krisis en el 40 aniversario de aquellos sucesos).

Es importante que haya un eje central en todo proceso “revolucionario”: es decir que debe de haber una “fuerza social” que aporte lo esencial al desarrollo de los acontecimientos y que asuma el papel de columna vertebral de los mismos: los intelectuales y el proletariado en el caso del bolchevismo en 1917, la colusión entre clases medias y obreros patriotas en las revoluciones fascista y nacional-socialista, etc.

De ahí la endeblez del movimiento del 15 de marzo: a pesar de que debieran de estar indignados los parados, éstos solamente estuvieron presentes en los primeros días de protesta, a pesar de tener necesariamente que estar indignados los estudiantes la inmensa mayoría de ellos han estado ausentes en el momento actual y solamente lo estuvieron también en los primeros días de ocupación de las plazas. Deberían estar indignados los jubilados y los funcionarios pero solamente aparecieron algunos de los primeros (y muy pocos de los segundos) en los albores del sit-in. Y las madres de familia deberían estar en vanguardia de la protesta a la vista de que sus maridos, sus hijos y ellas mismas tienen por delante un futuro hecho de paro, subempleo, contratos basura, inflación y precariedad. Y apenas hubo algunas en el principio de la protesta.

La pregunta inquietante es ¿quién protagoniza hoy el movimiento del 15-M? Ningún grupo social concreto. Hay jóvenes, pero no son estudiantes en su inmensa mayoría. Hoy mismo, recordando pasadas glorias del Movimiento Estudiantil hemos recorrido los patios de la Universidad Central de Barcelona (situado a 300 metros de la Plaza de Cataluña: ahí no había –ni siquiera en el otrora combativo facultad de letras- ni un solo cartel llamando a apoyar la revuelta. Ni uno solo. Hoy mismo, estaba convocada una manifestación contra los recortes de la Generalitat en materia de estudios universitarios y la convocatoria se ha hecho –caso significativo- en Pedralbes, es decir, en el lugar más alejado de la Plaza de Cataluña como queriendo decir: “no tenemos nada que ver con ellos”. Tampoco había sindicalistas, ni parados (al menos en número significativo), grupos sociales que podían dar un relieve a la protesta. Ni mucho menos se encontraban miembros de las clases medias en riesgo de proletarización que tienen mucho por indignarse en la medida en que son ellos quienes están pagando la crisis. Ni pequeños comerciantes. Nada, allí había “desclasados” (marginados sociales en número excesivo, okupas, antisistemas (en las alocuciones que he podido oír el primitivismo ideológico se unía a la falta de un vocabulario capaz de expresar ideas, del género de “Nois: som uns craks”, “Companys, ni un pas enrere”, mientras, como originalidad se cantaba el “No nos moverán” como tributo a la revolución del 68. La presencia de marginales que no tienen nada que ver con movimientos sociales y que en años anteriores convergieron en Barcelona procedentes de toda Europa a la vista de la permisividad del ayuntamiento socialista ante las ocupaciones de edificios, rebajaba visiblemente la envergadura de la protesta. Para colmo, según declaraban algunos organizadores, se habían producido robos de pertenencias y los organizadores, tanto en Barcelona como en Madrid, advertían a la gente que acudieran pero sin objetos de valor. Denuncias por robo de carteras (en Barcelona este “arte” lo protagonizan marroquíes y argelinos) todos los que se quieran.

La sensación que daba era que una parte sustancial de quienes quedaban en la plaza de Cataluña protestando eran ni-nis, demasiados porreros (el canuto languidece el carácter), algunos canosos supervivientes de pasadas movilizaciones de masas durante el franquismo o la transición, ya tripudos y barrigones intentado revivir viejas gestas. Gente joven de poca cualificación ideológica e incluso incapaces de articular más allá de unas pocas ideas sumarias –y frecuentemente contradictorias e incoherentes- sobre la globalización, los bancos, el capitalismo, los partidos políticos o… el fascismo. La culpa no es de ellos, sino de la ruina del sistema educativo español.

Luego estaban, finalmente, los “espiritualistas”: new-agers que creen que esta es una “revuelta acuariana”, gentes que proponen “meditar en común” para lograr la “paz mundial”, émulos de Noah Chomsky, acaso los mejor intencionados y seguramente los que más a fondo trabajan los problemas, algunos emigrantes (la bandera de Turquía presidía una de las estatuas de la Plaza), los habituales gays (otra de las estatuas estaba pintada –un desnudo masculino, obviamente- a spray con los colores de la bandera del movimiento), más y más okupas, “pasionarias” de guardarropía, anarquistas que confunden la anarquía con haz-lo-que-te-salga-de-los-mismísimos. Y mirones, sobre todo mirones: algunos interesados en comprobar las dimensiones y las calidades del movimiento (ese era nuestro caso), otros deseosos de hacer la foto de su vida con móvil o con cámara (si mi esposa tiene tiempo para editarlo veréis las imágenes que hemos tomado en vídeo), policías infiltrados intentando reconocer a los “meneurs” (agitadores) e incluso alguna mamá de los indignados que rodeados por los “mossos” podían salir pero no volver a entrar en la plaza. Y sobre todo había medios de comunicación, camiones y furgonetas de todos los medios, emitiendo vía satélite, corresponsales hasta de la TV china, un trazado de cables que recorrían el suelo de las avenidas que rodean la plaza y corresponsales radiofónicos de miles de emisoras para dar cobertura a lo que desde el primer momentos se preveía iba a ser un desalojo duro. Y olor a letrina tal como ha insistido la prensa y los políticos de derecha que, al parecer, no pueden admitir ningún movimiento que no huela a rosas, a jazmín, o como mínimo a Aguabrava…

Esto era todo: no había revolucionarios, luego no habrá revolución. Ya lo sabíamos. Todo quedará en una algarada que suscitó el interés de verdaderos “indignados” pero que luego, a la vista del percal que corría en las plazas, se ha ido retirando discreta, prudente e irremisiblemente.

Para que haya una revolución debe de haber…

El discurso de los líderes improvisados demostraba que no se habían molestado en viajar al fondo de la crítica contra su enemigo: el gran capital, la globalización, la alta finanza, el PPSOE, etc. Críticas superficiales, mal armadas, sin desembocaduras revolucionarias que superaran los tópicos paradójicos de mayo del 68 (construidos por lo demás por un pequeño número de situacionistas y que todos los grupúsculos que participaron en la revuelta rechazaban por “pequeño-burgueses”), era la tónica de la crítica ejercida por las voces cantantes. Amateurs, en definitiva, de pocos vuelos. Una revolución es otra cosa.

Para que haya una revolución debe de existir una voluntad inquebrantable de cambio, cueste lo que cueste, un espíritu y una combatividad propia de Leónidas y de sus 300 espartanos. Y allí esto no existía: el porro desmoviliza, infantiliza el discurso y las actitudes, lleva a la lasitud, cuando la revolución es un viento ardiente que todo lo arrasa, un temblor de intensidad situado mucho más allá del límite de la escala de Richter, un tsunami que no deja valor en pie a su paso. Una revolución es Nietsche y no Gandi, es Lenin y no Luther King, es Hitler y sus SA y no los rastas que parecían haber convergido en la plaza, es Evola y no Stéphen Hassel… Una revolución solamente puede ser armada por una organización decidida a tender puentes de acero sobre ríos de sangre. Porque, sí, una revolución es guerra, fuego, muerte, destrucción, ejecuciones sumarias, purgas inmisericordes, una revolución es un cochecito de bebé que se desliza por unas escaleras batidas por los disparos, es un destile de antorchas en la noche de enero un día de 1933, son 60.000 camisas negras preparándose para lanzarse sobre Roma puñal entre los dientes y con dos bombas de mano en cada mano, una revolución es el atraco a un banco para financiar a los “profesionales”, es el boicot a todas las estructuras del régimen, el hostigamiento a todos los representantes del sistema, es la helada determinación de acabar con el orden viejo, con el orden de papá y mamá para construir el orden de los hijos de la destrucción. Es el complejo de Edipo sublimado en la destrucción del Estado y el de Electra cristalizado en la voluntad de destruir la sociedad del ayer. Es el olor dulzarrón de la sangre derramada en los caminos, el aceptar la posibilidad de morir en el intento y, desde luego, la mucho más cierta de pasar años en prisión. Por todo eso, para hacer una revolución hace falta ser puros como el agua de los manantiales que se encuentran en las cumbres, duros como el mejor de los aceros Krup y fanáticos como los cruzados de otro tiempo.

Asusta pero es así: ¿no queréis una revolución? Pues una revolución es una orgía de destrucción, meses o años de pasión arrebatadora, de estética de la violencia. Es Pol-Pot más la lanza de San Jorge, es el fuego del dragón y al mismo tiempo el hierro que lo mata. O, por decirlo con palabras de Julio Cortazar, una revolución es “echarlo todo por la venta y luego echar la ventana por la ventana”.

Hasta los años 60 a los que mostraban alteraciones mentales se les sometía a la hoy inimaginable técnica del electroshock: un electrodo en la sien derecha en otro en la izquierda y cebollazo de Endesa o de Hunosa a voltaje propio del dios tonante que está en los cielos (Thor o Wotan, ya se sabe). La idea era que el sujeto alterado tenía mal conectadas las neuronas y solamente una descarga eléctrica podía desconectar todas las conexiones cerebrales pensando que luego se reconstruirían de manera natural las conexiones normales. Un tratamiento parecido a la silla eléctrica que servía para que las neuronas dieran un respingo, desapareciera el viejo orden averiado de la mente y el enfermo (casi la víctima) conociera un nuevo amanecer. Y el sistema funcionaba. El enfermo sufría, pero se curaba. Al neurótico obsesivo, una descarga de 2.000 voltios le hacía dejar de lavarse las manos compulsivamente, el gay en el lapso que discurre entre el on y el off del interruptor, volvían a gustarle las chicas. El depresivo encontraba nuevas ganas de vivir y así sucesivamente. El electroshock dejó a muchos psicoanalistas sin trabajo.

Hoy no queda otro camino para la sociedad que sufrir un electroshock total. La enseñanza no funciona. La economía liberal ha embarrancado y la gigantesca deuda mundial no se pagará jamás. Las instituciones democráticas representan solamente a los intereses de los grupos económicos. La sociedad ha empobrecido y rebajado su nivel cultural, la telebasura, la porno-basura, la cultura-basura, el arte-basura, la medicina basura (¿cómo hay que llamar a la cirugía estética, a los efluvios del botox y a los rellenos de silicona?), la distancia que separa a los Strauss-Khan de los menesterosos que ese degenerado “socialista, millonario y judío” ha sumido en la mas absoluta miseria, los países que el FMI ha saqueado, las condiciones leoninas que ha impuesto, la inmoralidad que reina en todas las instituciones y hace que todos los partidos sean tan benevolentes con la corrupción, la pérdida de identidad y del sentido del arraigo a la tierra natal, el destrucción de la biósfera, la imposibilidad de mantener los niveles actuales de crecimiento económico, las tensiones internacionales, el hecho de que el Pico de Hubert dé la señal de alarma de que se ha acabado la era del petróleo barato, la crisis actual del capitalismo de la que solamente puede salirse con una guerrita de nada y unos cuentos billones destinados a la destrucción a los que seguirán otros trillones más dedicados a la reconstrucción de las zonas afectadas, la mentira generalizada de nuestra clase política hecha de psicópatas (los tarados que mejor se adaptan a las reglas del juego), los medios de comunicación que incomunicas, las cadenas mediáticas que mienten en función de quién es su propietario, lo insensato de la globalización que solamente beneficia al gran capital y que es incuestionable para políticos, periodistas y economistas ortodoxos, una Europa que se nos muere porque en lugar de estadistas tenemos pasmarotes con agendas a cuatro años vista y a los que les importa literalmente un pepino envenado lo que suceda después… Todo eso junto –por que forma el pack resultando al que nos ha llevado las ideas de 1789- hace que sea imposible a medio plazo la supervivencia del actual sistema político-económico.

Por eso es necesaria una revolución. Pero –oh, maravilla de maravillas- la revolución es imposible: porque no hay clase objetivamente revolucionaria que asuma el protagonismo, porque no hay una organización revolucionaria, porque no existen ideologías de sustitución –al menos capaces de llegar a amplios sectores de la intelligentsia-, porque nadie está dispuesto a abandonar el hogar de papá y mamá y a emprender la aventura de construir un mundo nuevo que, inevitablemente haría que toda una generación viviera peligrosamente durante décadas.

Lo que ha ocurrido hoy en Barcelona

No me lo tienen que explicar porque lo he visto in situ: 300 mossos, sedundados por un centenar de guardias urbanos, se han levantado hoy con la orden de disolver la concentración. Había muchas razones para ello: en primer lugar dar una lección a “Madrid” que parece incapaz de afrontar el final de la kermesse de Puerta del Sol; en segundo lugar impedir que esta noche en caso de victoria del Barça en la Champion’s, las masa –ya habitualmente predispuestas a la jarana y al cóctel molotov- fueran a convergen con los ocupantes de la plaza. En tercer lugar apuntar un tanto a la pobre policía autonómica que está hoy en el momento más bajo de popularidad de su historia.

La estrategia visiblemente tenía tres fases: 1) amedrentamiento (con un despliegue impresionante de “mossos” y cerco de la ciudad bajo las lonas instalada en el centro de la plaza), 2) irrupción en la Plaza con la excusa de “preservar la higiene de los acampados”) y 3) dispersión de los concentrados en las inmediaciones. A la Conselleria de Interior el tiro le ha salido por la culata. Personalmente he visto “exceso de violencia” entre los “mossos”. No se puede matar moscas a cañonazos. He visto crisis de ansiedad entre los “indignados”. Pero también los “mossos” han vivido horas de nerviosismo e incertidumbre, han golpeado de manera desmesurada a gentes que no eran peligrosas y no han sido capaces de identificar a quienes sí lo eran. El resultados ha sido gente con marcas de las gomas en la espalda, en la cara, pelotas de goma lanzadas a mansalva disparadas incluso contra sectores que no se mostraban en absoluto agresivos. Aquí –al menos que yo haya visto- no ha habido la contrapartida de los cócteles molotovs, ni “mosso” alguno ha podido alejar “riesgo físico” de su vida para una reacción tan desmesurada. Han matado, insisto, moscas a cañonazos. No había para tanto…

… Y lo peor es que en el momento de escribir estas líneas la Plaza de Catalunya está exactamente como por la mañana antes de las 9:00. He pasado hacia las 13:00 por el centro: estaba limpio de residuos (si bien el hedor en las letrinas era insoportable… como cualquier año en las fiestas de Gracia, por otra parte) pero con más manifestantes que en cualquier otro momento. Fuera en la Ronda Universidad que comunica la Plaza de Cataluña con la Plaza de Urquinaona, he podido asistir a un espectáculo increíble: una hilera compuesta por doscientos “mossos” retirándose –ordenadamente, aunque alguno daba muestras de excesivo nerviosismo- seguidos de cerca por unos 2.000 manifestantes (la mayoría jóvenes o inmensamente jóvenes). Hoy he visto lo que era el espectáculo de la derrota, he visto como esos cientos de agentes se retiraban hacia sus vehículos y como el último de ellos desaparecía tras una muchedumbre que prorrumpía en risas, insultos y burlas. Un buen estreno para el conceller de interior…

Alguna confirmación

Así que, reconozcámoslo. Si el movimiento del 15-M está agotado y su ciclo vital no ha durado ni dos semanas. Cinco días de ascenso -del 15 al 20-, dos de clímax –del 20 al 22- y el resto de descenso. Tal ha sido el ciclo vital del movimiento del 15-M. Esto se ha acabado: en la modernidad lo que está “in” y lo que está “out” pasan a velocidades interestelares (o a “velocidad absurda” como se decía en aquella réplica de la Guerra de las Galaxias filmada por Mel Brooks).

El movimiento ha fracasado porque no han estado presentes los grupos sociales que verdaderamente tienen motivos para estar “indignados”. Estuvieron al principio y eso fue lo que dio coherencia e impulso al movimiento. Pero faltó orden, autoridad (sí porque la “spanish revolution” ha adolecido de falta de autoridad moral, de falta de liderazgo y de dirección) e ideas claras: lo mejor, rápidamente, se juntó con lo peor y, finalmente, como siempre ocurre en estos casos, lo peor se adueñó de la plaza (salvo excepciones que estaban allí a título de excepciones).

Así pues, no hay “revolución”. Habrá que releer a Marcusse y su Final de la Utopía para recordar que desde los años 60 los niveles de desarrollo especialmente en los países occidentales son de tal magnitud que, por primera vez en la historia es posible la realización de la Utopía. Pero esa Utopía posible no llega: y no llega porque existe un “orden viejo” que, no solamente tapona cualquier cosa que no beneficie directamente a sus intereses y sólo a ellos (intereses contradictorios con los de la población), sino que absorbe, banaliza y limita cualquier protesta.

Hubiera que haber empezado por establecer una barrera entre grupos sociales “reales” y escoria social. Lo lamento, pero no puedo evitar recordar muchos de los rostros que he visto esta mañana en la plaza: algunos responden a lo que frecuentemente llamamos “colgaos”, otros son jóvenes que, por los motivos que sean, no son “competitivos”, y lo saben: para serlo hay que esforzarse y el sistema educativo español no se ha basado desde principios de los 70 precisamente en el esfuerzo, otros son “okupas”, no he visto allí a parados como los que se encuentra uno en las oficinas del INEM, luego he visto místicos de mediopelo, etc, etc. Mientras un movimiento de protesta y de indignación, no sea decantar lo que “interesa” y lo que “no interesa”, siempre se producirá esa “selección al revés” que ha caracterizado al movimiento del 15-M y su fugacidad.

No hay revolución posible. Ni tampoco hay “reforma” en la medida en que cada medida supondría parches a un sistema al que se le abren TODAS las costuras. Así pues, solamente queda esperar el desplome del sistema, agotado y por sí misma, por la propia dinámica que lo ha caracterizado en las últimas décadas y que hace que se asemeje a una locomotora cargada de explosivos que circula desbocada por una catenaria que conduce directamente a un túnel que todavía no ha sido excavado. Y, a partir de ahí, veremos lo que sobrevive y lo que es capaz de imponer su voluntad y su ley.

Llego a casa a las 19:00, quería haber ido a la playa (“bajo los adoquines, la plaza”, mayo-68 dixit), pero hacía mal tiempo, así que pongo la tele: el hijo de Jaime Ostos se ha ido de “Supervivientes” porque el chaval no se lo hacía, su padre, claro, abochornado por la blandenguería de la criatura. Esa blandenguería es la perífrasis simbólica de toda una generación, incluso de toda una sociedad. Esta sociedad no está hecha por supervivientes, sino por masas e individuos que no sobrevivirían una semana sin telebasura, sin internet, sin videojuegos. Cuando el sistema se desplome, sonará la hora de Federico Nietzsche: el hombre nuevo saldrá de la muerte del viejo orden y de su modelo social. De eso no tengo la menor duda.

Para colmo Paquirrín sigue con gota. A sus ventipocos años. Está enfermo como buena parte de la juventud, como buena parte de una sociedad que debería de estar fibrada y musculosa para afrontar los desafíos del futuro. Desafíos que vendrán nos guste o no. La “spanish revolution” apenas ha sido un aperitivo de lo que vendrá, como lo de Lorca no fue más que un ensayo general con todo del hundimiento de la falla de San Andrés.

© Ernest Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.eshttp://infokrisis.blogia.comhttp://info-krisis.blogspot.com – Prohibida la reproducción de este artículo sin citar origen.

Revista de Historia del Fascismo

Revista de Historia del Fascismo

Sumario Revista Historia del Fascismo - V

Revisiones

Cuando las SS negociaban con el sionismo… Repatriando judíos a Palestina

Pocos lo quieren reconocer. Al parecer no conviene a na­die salvo a la verdad histórica recordar que entre 1935 y 1939, el SD negoció la repatriación de los judíos ale­manes a Palestina y varias decenas de miles lograron alcanzar la “tierra prometida”. Es una verdad incómoda pero ahí está. Seguir este episodio semidesconocido y habitualmente oculto nos servirá para explicar algunos giros de la política del III Reich en relación a Palestina. También nos adentraremos en el “Plan B” que se abrió al producirse la ocupación de Francia: el envío de los judíos europeos a Madagascar. Otro episodio no menos enigmá­tico que trataremos en un próximo volumen de la RHF. 

 

Derecha fascista

Calvo Sotelo, alma de Renovación Española

De entre todos los “fascistizados”, sin duda la figura de José Calvo Sotelo es la más interesante hasta el punto de que, algunos lo han considerado como el representan­te por excelencia del “fascismo español” por encima de José Antonio Primo de Rivera. En realidad, la gran mani­festación propiamente fascista inmediatamente anterior a la Guerra se dio con ocasión del entierro de Calvo So­telo cuatro días antes del 18 de Julio. Apenas tenía 47 años.

 

Neofascismo

Valle Giulia 1968: neofascistas en la revuelta estudiantil romana

La originalidad de la revuelta universitaria italiana de 1968 estriba en que fue protagonizada, no solamente por la extrema–izquierda contestaría sino también por la extrema–derecha neofascista y extraparlamentaria. Aquellas semanas fueron de una exaltación revoluciona­ria en la que las rencillas y desconfianzas entre grupos extremistas fueron momentáneamente aparcadas en beneficio de la común “lucha contra el sistema”. Se tra­tó, por supuesto, de un breve paréntesis que pudo haber cambiado el signo de la contestación. Y, tras la revuelta de Valle Giulia vino la decepción.

 

Época

El sexo que llevó al III Reich. Erotismo en Weimar

Siempre hemos sostenido que la República de Weimar fue uno de esos momentos estelares en la historia de la humanidad en la que en apenas unos años se produjo una gigantesca eclosión científico–político–cultural en la que lo mejor se juntó con lo peor y que, finalmente, predispuso a una mutación total y radical que llevó al III Reich. Las bases de este impulso, por supuesto, existían antes de la I Guerra Mundial pero las condiciones de inestabilidad, tensión, crisis permanente, agitación e inseguridad que aparecieron después (y en cierto sentido se mantuvieron a lo largo de toda la conflictiva vida de Weimar) parecieron favorecer a este movimiento de renovación uno de cuyas columnas centrales fue la modificación de los hábitos sexuales, tema que vamos a tratar en este artículo.

 

Dossier Nacional Bochevismo (1918-1923)
Génesis y desaparición

¿Qué fue el nacional-bolchevismo? ¿Existió realmente? ¿Qué alcance real llegó a tener? Tales preguntas importarían muy poco hoy de no ser porque determinados medios neofascistas a mediados de los años 80 descubrieron la existencia de algo que en su época no fue más que un exotismo. Sin formar parte de la extrema–derecha y ha­biendo nacido en el seno de la extrema–izquierda, los nacional-bolcheviques tienen su razón de ser en una revista dedicada a la historia del fascismo en la medida en que no han sido olvidados en determinados medios neo–fascistas.

Sumario:

I. Nacional-bolchevismo y nacionalismo-revolucionario

II. Una interpretacion psicologista

III. La “oposición de hamburgo” y el KAPD

IV. La exclusión de los nacional-bolcheviques

 

Cinematografia

El cine “colaboracionista”: “edad de oro” del cine francés

El análisis de la película Forces Occultes que realizamos en la RHF–4 nos sirve como introducción a un tema más amplio: el estudio del cine francés colaboracionista y del realizado durante la ocupación (no confundirlos). El primero estuvo reducido a unos cuantos documentales y mediometrajes y en cuanto al segundo no se trató, en general, de un cine político, sino de ocio y reflexión moral. La existencia de una censura por parte del gobierno de Vichy y de la Propagandastaffel alemana, obligó a los creadores a abordar temas que hasta entonces no habían acometido y hacerlo desde perspectivas originales. La doble censura sentó bien al cine francés “colaboracionista”

 

Neofascismo

1949–1962: Jeune Nation Cuando el nacionalismo francés renació en la postguerra

El quinquenio que abarca de 1944 a 1949 supuso la desaparición del fascismo francés que solamente puede considerarse “reinstaurado” en su forma “neo” con la fundación del grupo Jeune Nation. Desde el principio de su azarosa historia este grupo optó por decisión propia por una vía extraparlamentaria y activista. Fue el primer grupo político de postguerra que utilizó como emblema la cruz céltica. Su historia empieza con la resurrección del nacionalismo francés y termina con la debacle de la OAS.

 

Experiencias

El Movimiento Nacionalista Revolucionario “Tacuara” (II de II).

En el número anterior de la RHF iniciamos la publicación de un estudio sobre el Movimiento Nacionalista “Tacua­ra” que concluye en esta segunda entrega dedicada es­pecialmente a la disidencia que actuó con el nombre de Movimiento Nacional Revolucionarios “Tacuara”, dirigido por Joe Baxter hasta su disolución y el ingreso de algunos de sus miembros en experiencias armadas en sectores de la extrema-izquierda.

 


Características: 
Formato libro 150 x 210 mm
Páginas 216
Tapas en cuatricomía con solapas 
 

Pedidos: eminves@gmail.com 
 

Precio venta al público: 18,00 euros + 3,00 euros de gastos de envío (precios para España, resto mundo, consultar) 
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Sumario números anteriores

Número I - Octubre | Noviembre 2010

El Teatro de Ibsen y su influencia sobre la crítica e Hitler a la democracia - Maxime Real del Sartre, los Camelots du Roi y el Valle de los Caídos - El nacimiento de ETA y la influencia del nazismo - La Logia Anael. La vertiente ocultista del peronismo (I de III) - La revista Ostara y el pensamiento de Jörg Lanz von Libensfelds - 6 de febrero de 1934: La protesta contra el parlamentarismo en Francia - Las siete muertes de Falange Española - José de Vasconcelos o lo que queda de la “raza cósmica” - La Derecha Radical Europea. Respuesta a la revista Sistemas (I de III) - DOSSIER: ¿Idilio entre comunismo e hitlerismo?: I Parte: Albert Leo Schlageter camino del Rhur - II Parte: Karl Radeck: la Internacional por Schlageter - III Parte: El Reichs­tag en llamas: ¿Hitler por Dimitrov? - IV Parte: La Internacional y la “Revolución Alemana”.

 

Número II - Diciembre | Enero 2011

Las sectas ariosóficas: La Ordo Novi Templi y la Germanenorden- Cuando los intelectuales disentían: Los no conformistas de los años 30 (I de II) - Las dos Triples A. La vertiente ocultista del peronismo (II de III) - El semanario de la ruptura: La Patria Libre, órgano de las J.O.N.S. - La Derecha radical y Europa. Respuesta a la Revista Sistemas (II de III) - DOSSIER: Renovación Española y Acción Española: La “derecha fascista” (I Parte) ¿Fascistas o fascistizados?. La influencia de Charles Maurras enEspaña - Combates de cervecería: Una “experiencia vital” del nacionalsocialismo - La NationEuropéenne: El último proyecto de Jean Thiriart - Uturuncos, primera guerrilla peronista. Lucha armada y terrorismo en Iberoamérica.

 

Número III - Febrero 2011

Henri de Many y el “socialismo ético”. La revisión idealista del marxismo - Hugo Wast. De profesión escritor, de vocación antisemita - DOSSIER: Orígenes del Fascismo: I Parte: El intervencionismo italiano - II Parte: En nacionalismo - III Parte: El futurismo - IV Parte: El sindicalismo revolucionario - La Logia Thule. Mito y realidad del “ocultismo hitleriano” – Perón y la masonería (IIIde III). Su iniciación masónica en la Logia Propaganda 2 - La Derecha Radical y Europa (II de III). Respuesta a la revista Sistemas - Derecha fascista española. El campo monárquico durante la II República - La OAS en España. Apostillas a un libro - Neofascismo: el nacimiento de Ordre Nouveau. Traducción de un texto de François Duprat

 

Número IV - Marzo 2011

“Hitler [no] me ha dicho”, Rauchning, un falsario desenmascarado - Abate Barruel, El padre de todas las conspiraciones - L’Uomo Qualunque, un producto de postguerra - Mística fascista: Codreanu y su mística guerrera, Un estudio sobre las concepciones de la Guardia de Hierro rumana - Movimiento Nacionalista Tacuara: la primera guerrilla urbana fue... neo-fascista (Ide II) - Forces Occultes, el cine francés bajo la ocupación (Ide II) - DOSSIER: Julius Evola y el III Reich: I. introducción- II. Julius Evola y la cultura alemana –III. Los contactos de Evola enel IV. Reich: La comunidad de trabajo de los Nacionalistas - Con la “revolución conservadora” - La red del Príncipe Karl Anton von Rohan - Gottfried Benn y el Rivolta - Del Herrenklub a las SS - La “defensa de la raza” en Alemania e Italia - Los objetivos de Evola en el período 1930-1945 - Evola en el Cuartel Ge­neral del Führer.

 

Número V - Abril 2011

Cuando las SS negociaban con el sionismo, la repatriación de los judíos alemanes a Palestina - La derecha Fascista Española: Calvo Sotelo, alma del fascismo de derecha (IIIde III) - Valle Giulia: neofascistas en la revuelta estudiantil romana de 1968 - Erotismo en Weimar, El sexo que heredó el III Reich – DOSSIER: Nacional Bolchevismo (1918-1923) - I. Nacional-bolchevismo y nacionalismo revolucionario - II. Una interpretación psicologista - III. La “oposición de Hamburgo y el KAPD - IV. La exclusión de los nacional-bolcheviques - El cine francés colaboracionista: la edad de oro del cine francés (II de II) - 1949-1962, Jeune Nation: cuando el nacionalismo francés renació en la postguerra - El Movimiento Nacionalista Revolucionario “Tacuara” (II de II). Del antisemitismo al castrismo y del castrismo al trotskismo.

Protesta española y límites (II)

Infokrisis.- Esto no es una revuelta, ni mucho menos una revolución. No es una algarada porque hasta ahora no se han producido incidentes notables. Tampoco es una revuelta porque para eso hace falta una energía una combatividad que de momento no ha aparecido por ninguna parte. Si el movimiento es algo es una asamblea de mártires (la “gente normal” que manifiesta su indignación) en un país martirizado por una clase política inútil, depredadora e incapaz. En esta segunda parte del artículo vamos a intentar completar nuestro análisis de lo que de positivo y negativo hay en este movimiento.

5. El gran éxito: el movimiento ha robado protagonismo electoral

Cuando se inició la campaña electoral para las municipales y autonómicas, los partidos mayoritarios se las prometían muy felices: a un lado el PP era consciente de que su esperada victoria coronaría su larga marcha de retorno a la Moncloa y el PSOE aspirada a limitar los daños y todo su problema consistía en saber si Rubalcaba o la Chacón dirigirían el socialismo en el tiempo de su recuperación. Y bruscamente la protesta iniciada el 15 de mayo les ha desplazado completamente de la actualidad. La campaña electoral y lo que dijeran los candidatos ha pasado a segundo plano –acaso porque no tenían gran cosa que decir- ante el movimiento de los indignados. Al menos, esta campaña ha tenido como aliciente el confirmar que los partidos políticos no interesan a los españoles. Ni poco, ni mucho: nada.

No es raro que algunos medios pusieran particular énfasis en que las concentraciones fueran dispersadas en la “jornada de reflexión”. Por primera vez han sido los políticos los que se han visto obligados a reflexionar ante lo que estaba pasando. El ocaso del PPSOE es irreversible, de la misma forma que la Constitución nacida en 1978 es un cadáver fétido y maloliente que será recordado como la norma que permitió que durante casi cuatro décadas (España para ser un país que atraviesa cambios cada ciclo de 40 años) dos partidos se turnaran en el poder a pesar de su ineficacia, de su corrupción y de las limitaciones de sus dirigentes (¿cuándo en la historia de España hemos tenido gobiernos y ministros tan peripatéticos, grises, ignorantes, negación misma de lo que es un “estadista”, como en este ciclo iniciado en 1978?).

La actitud de los dos grandes partidos ante las concentraciones de los indignados han oscilado entre el silencio absoluto de Rajoy (que olvidaba que las manifestaciones no eran solamente contra el PSOE, sino también contra el PP y, esencialmente, contra ese híbrido al que se ha llamado PPSOE y que no es otra cosa que un escuálido “partido único”, el partido de los oportunistas y de los incapaces. Zapatero, por su parte, intentaba –torpemente, of curse- “recuperar” al movimiento sin enterarse de que iba contra él, contra su abulia, contra sus decisiones erróneas tomadas desde el momento en que negó la crisis durante la campaña electoral de 2008 acusando a quienes veíamos nubarrones en el horizonte de “falta de patriotismo”. Ese ZP que ayudó primero a la banca (“para abrir el crédito”, cuando en realidad era para que la banca pudiera pagar sus deudas), luego a la patronal de la construcción con el Plan E y el Plan 2010 (y que no sirvieron para otra cosa que para sembrar este país de rotondas, asfaltar sobre el asfalto y repartir comisiones entre concejales y constructoras pero en absoluto para crear empleo), con las ayudas a la compra de vehículos (en lugar de dejar que si las marcas de automóviles querían vender un colín se vieran obligadas a bajar los precios), más tarde con baterías de “economía sostenible” (cuya única novedad ha sido criminalizar las descargas), y, eso sí, dando subvenciones a los grupos nacionales y extranjeros más absurdos (gays angolanos, feministas andinas, y así sucesivamente), ese ZP que ha precipitado al paro al 50% de la juventud española y abrió de par en par las puertas a la inmigración, es el objetivo principal de las protestas, pero, a fuer de no enterarse de nada, ni siquiera ha comprendido lo que está al alcance de cualquier becario de redacción: que la noticia es que un sector de la juventud se ha revuelto contra ZP.

Hoy, dentro de unas horas, veremos el nivel de participación electoral y los tres datos que cuentan: 1) Hasta qué punto es alta la abstención, 2) Si emergen opciones nuevas, 3) Cuál es el alcance de la victoria del PP y 4) Si el PSOE logra salvar los muebles. Y en 10 días sabremos si ZP convoca elecciones anticipadas para octubre. Por primera vez en unas elecciones, el protagonismo no ha estado en los candidatos, sino en las plazas.

6. Sobre los distintos personajes encontrados en la protesta

La protesta de los indignados es justa y necesaria. Es lógica y consecuente con la situación que está viviendo este país desde hace cuatro años. Incluso algunos de los documentos y decisiones adoptadas por el movimiento son asumibles: no votar al PPSOE, expresar en las urnas la indignación votando a cualquier otra opción, o bien absteniéndose o votando nulo o en blanco, y… ¿…y? Nada más. Aquí empieza y termina la importancia del movimiento de los indignados.

En los primeros días de la protesta las plazas –especialmente la emblemática Puerta del Sol, pero también la Plaza de Catalunya en Barcelona- acudió gente normal, gente con problemas, gente airada por la indiferencia del gobierno y de la oposición ante los problemas de la población. Fue, seguramente el mejor momento de la protesta y cuando empezó a suscitar interés. Los primeros documentos emanados del movimiento eran asumibles y esperanzadores. Programas de radio como el de Carlos Herrera abrieron sus micrófonos a los “indignados” y, ciertamente, quienes llamaban y exteriorizaban su estado de ánimo era “gente normal”.

Casi inmediatamente empezaron a surgir los reparos sobre lo que estaba ocurriendo. El movimiento seguía siendo interesante –y sigue siéndolo- si se examinaba grosso modo y en la distancia, en Internet a través de sus documentos y de la actitud de sus gentes, pero en el momento en el que se “descendía a la plaza” y se veía el entorno la realidad era sensiblemente diferente. Allí estaban los restos de la extrema-izquierda, de los antisistema y de “colectivos” marginales y compuestos por marginados, progres de toda la vida utilizando los tópicos que nos han llevado hasta donde estamos, amigos de la corrección política, antiguos mayosesentaiochescos con ganas de renovar sus laureles y tener una última aventurilla que contar a sus nietecitos, fumadores compulsivos de porros incapaces de otra cosa más que de dominar el arte de liar un canuto, originales de la vida que se embutían camisetas del Ché Guevara como el rien-ne-va-plus de la protesta y algún que otro carterista habitual de las aglomeraciones.

Como en todos los fenómenos de masas hay manifestaciones cuyo espíritu se puede asumir en la distancia, pero que provocan la más irremediable tristeza en cuando uno se aproxima a ellos. Poco a poco, la “gente normal” ha ido cediendo a toda la caterva de marginados, izquierdistas de pocos parroquianos, porreros a go-gó, viejas glorias del revolucionarios de los 60 y marginados antisistema que han olfateado posibilidades de jarana. Lo que se está produciendo en estos momentos en el movimiento del 15-M es una “selección a la inversa”, lamentable y un empobrecimiento de sus propuestas recicladas por el camino del izquierdismo trasnochado y los tópicos antisistema de bajos vuelos: se van los “normales”, se quedan los “colgados”, los dogmáticos, los progres y los antisistema.

Esta revuelta de los indignados demuestra, por sí mismo, que en el momento actual no se puede asumir ninguna iniciativa nacida en la sociedad sin algún tipo de reservas mentales. De hecho, a una sociedad enferma, corresponde la aparición de iniciativas limitadas y enfermizas. Después de tres décadas de un sistema educativo ineficaz, no podía esperarse otra cosa. Amputadas las nuevas generaciones de capacidad crítica, narcotizados por prácticas sociales incapacitantes (empezando por los porros y terminando por la telebasura, oscilando entre el botellón en lo exterior y la adicción a los videojuegos hacia el interior), huérfanas de valores e ideales instrumentales y rebosantes de valores finalistas imbuidos por la progresía, ya es milagroso que esa generación haya sido capaz de salir unos días a la calle para protestar por algo.

Lo hemos dicho desde el primer día: en esta protesta lo peor se junta con lo mejor, la “gente normal” con los antisistema más tiradillos y los porreros más ingenuo-felizotes, quienes quieren verdaderamente “hacer algo” y quienes aspiran a un botellón permanente en la Puerta del Sol. Por eso, es un movimiento a seguir a distancia: tiene su razón de ser y su necesidad (¡¡cómo no va a ser necesario que la gente proteste contra el PPSOE o por los 5.000.000 de parados, o por el marasmo de las distintas administraciones!!), pero descender a la “plaza” supone quedar decepcionado por lo que se ve y lo que se huele.

7. Mayo 68 a la vuelta de la esquina: revolución ful

Ni esto es mayo del 68, ni aquel mayo fue ninguna ganga. Hoy sorprende la banalidad de aquella “revuelta” y el hecho de que solamente actuaran algunas cabezas privilegiadas (habitualmente fueron los “situacionistas” los que dieron las mejores consignas y cuadraron los mejores eslóganes, fue Vaneigen y Guy Debord) en medio de la mediocridad general de los “grupúsculos” (maoístas, troskystas, anarquistas) y de una apatía bastante extendida entre el estudiantado que solamente se superó gracias al espíritu de hapenning y kermesse que se creó con la ocupación de las facultades.

Mayo del 68 fue un conjunto de algaradas, una serie de “movidas” políticas que tenían poco que ver, todo lo cual confluyó del 5 de mayo al 10 de junio. No pudo prolongarse mucho más porque las vacaciones estaban a la vuelta de la esquina y no era el caso renunciar a las playas de Dauville o a las arenas de la Provenza. Llamar “revolución” a aquello es algo que ni siquiera hoy hacen los “excombatientes”. Aquello fue una algarada sostenida durante unas semanas mucho más que una revolución.

La protesta actual de los indignados ha querido voluntariamente parecerse a las que se han dado en los países árabes, concretamente en Túnez. Pero esta es la otra orilla del Mediterráneo, aquí las estructuras de poder son mucho más sólidas que en la parte sur, los sistemas de control de masas mas sutiles y a diferencia del Magreb, sensible a cualquier aumento en el precio de los cereales (la alimentación en España está sometida a un proceso inflacionario pero que no alarma a los ciudadanos que –noticias cantan- se han limitado a comprar más barato y comer peor). Las clases medias son mucho más sólidas que en el Magreb, donde son tenues y en fase de proletarización. Y, por lo demás, lo que se ha producido allí son cambios de gobierno, no revoluciones.

Lo que los “indignados” españoles quieren no es tampoco una “revolución”, sino una especie de cambio en la normativa electoral. No tengo dudas de que lo propuesto en el manifiesto de los indignados que hemos reproducido en la primera parte de este artículo baste para enderezar este país, ni siquiera que sea viable (necesario sí, viable no). En realidad sería la primera vez que los partidos del sistema realizaran una modificación estructural dentro del mismo sistema tal que les hiciera perder las riendas del poder. Cuando Platón escribió La República (hace como 2.600 años, o poco menos) ya escribió que nunca en la historia los gobernantes han adoptado resolución alguna que les perjudique a sí mismos. Y el PPSOE no tomará ninguna medida que les haga perder poder.

Un parche es mejor que una herida sangrante. Y eso es a lo que aspira la “gente normal” que participa en las protestas y que es lo que le aporta “seriedad”. Quienes aspiran a una “revolución” (las menguadas huestes izquierdistas, los colectivos de marginados) son demasiado débiles como para que puedan hacer otra cosa que ahuyentar a la “gente normal”.

Y, sin embargo, es una revolución lo que hace falta. Sí, porque cuando se cierra el paso a las reformas (y el PPSOE lo están cerrando so pena de perder poder) lo que se abre es el camino de una revolución. Ahora no hay condiciones objetivas para un proceso revolucionario, no existe un grupo social revolucionario y a cuyas espaldas pudiera recaer el peso de un proceso insureccional. Ciertamente 5.000.000 de parados, 6.000.000 de inmigrantes, un 50% de la juventud en paro, recortes sociales, ineficacia del Estado, falta de credibilidad de los portavoces del régimen, amplia insolidaridad de las masas con el régimen, parecen por sí mismos, constituir factores objetivamente revolucionarios. Pero no hay revolución sin partido revolucionario. Y en la sociedad española no hay nada parecido. Tampoco lo hubo en mayo del 68 y todo quedó en una serie de algaradas encadenadas. Aquí todo induce a pensar que ocurrirá algo parecido.

8. Para hacer algo más que una sentada hace falta algo más que estar indignado

Una sentada –y hasta ahora lo de los “indignados” es un sit-in que genera alguna esperanza- no es una revuelta, ni siquiera una algarada. Parece como si los márgenes de la protesta en las democracias formales se haya restringido extraordinariamente. Faltan elementos:

1)      Falta una claridad, no ya en la ideología sino en las propuestas. A estas alturas de la película, en una sociedad con 5.000.000 de parados lo sorprendente es que haya que desatar un movimiento de protesta para que los electores despierten. Si no han despertado hasta ahora es quizás porque están narcotizados irremediablemente. Así pues, es necesario plantearse qué y quiénes narcotizan a la población. Todo lo que no sea clamar POR UNA NUEVA CONSTITUICIÓN parece poco. Y este es el drama: protestar por una reforma de la ley electoral es poco, pedir una nueva constitución es un objetivo demasiado lejano y vivir en el silencio, es nada.

2)      Falta un movimiento organizado, sobran “colectivos”. En 1968 todos los “revolucionarios” conocían a la perfección la frase de Lenin: “No hay revolución sin partido revolucionario”. De hecho, ellos mismos no fueron capaces de crear un partido revolucionario a partir de la media docena de grupúsculos extremistas de la época. Hoy las cosas no han cambiado: donde se decía “grupúsculos” ahora se alude a “colectivos” (feministas, okupas, gays, antisistema, etc.) pero la carencia es la misma. Nunca como ahora ha sido necesario un CAMBIO REVOLUCIONARIO, pero nunca como ahora ese CAMBIO ES TAN IMPOSIBLE.

3)      El hecho de que Strauss-Khan ocupara un puesto de relevancia mundial siendo como era un degenerado, vicioso y obseso indica cuál es el nivel de las clases políticas: en el actual sistema demoliberal convertido en una partidocracia plutocrática, hay un tipo humano que juega con ventaja: el psicópata. Miente con facilidad, carece de empatía pero tiene capacidad para simularla, no le importa dañar a su prójimo, cree que se lo merece todo y tiene un encanto superficial gracias a su capacidad de simulación y a su desdén por la ética y la verdad. Mirad a la clase política, desde el nivel municipal hasta la dirección de los organismos internacionales y se verá que la inmensa mayoría responden a este patrón que es el de “psicópatas integrados”. ¿Para qué una “revolución” si, pareafraseando a Pareto hoy no sería otra cosa que la sustitución de una élite de psicópatas por otra élite de cuyo estado mental no se sabe gran cosa pero que surgidos del mismo sistema pueden ser de la misma naturaleza? No confío en las clases políticas, ni en quien busca protagonismo. No confío en nada que no sea una revolución en la educación, en la ética y en la moral, capaz de generar élites nuevas. Para que existen posibilidades de renovación (revolucionaria o reformista) lo que debe aflorar es una élite dirigente pura y dura, o por decirlo con palabras de un innombrable: “mitad monje, mitad soldado”. SIN HOMBRE NUEVO (o sin NUEVA ÉLITE) NO HAY NI REFORMA NI REVOLUCIÓN.

4)      Si hay algo a desterrar es el espíritu progresista y la corrección política. Zapatero debía de haber vacunado a este país sobre estos bacilos inoculados por él en la sociedad, pero no ha sido así. De hecho, parte de los “indignados” son progres que reprochan al zapaterismo no ser suficientemente “progresista”. NUESTRA ÉPOCA ES LA ÉPOCA DEL “GRAN FRACASO”: fracasado el marxismo, fracasada la socialdemocracia, fracasado el liberalismo y su prolongación salvaje, el neoliberalismo, fracasadas las fórmulas económicas y de gobierno (¿podemos hablar de “democracia” como “mando del pueblo” cuando el “pueblo” se arroja en manos de Sálvame, Sálvame de Luxe, telebasura y demás chorradas televisionarias? Si ese es el “pueblo” que debe elegir, a mí que me borren). En otras épocas hubo alternativas. HOY NO EXISTEN. Y como máximo lo que se puede aspirar –y esto es a lo que aspira la “gente normal” que figura entre los “indignados”- es a una pequeña reforma en la ley electoral que aminore la rapacidad de la partidocracia y excluya a los ineficientes de los puestos de administración. Se aspira a un gobierno que se preocupe por los problemas de la población. Ese es el techo. Poco, para lo que necesita una necesidad.

5)      No podemos sino experimentar una simpatía hacia todo movimiento que intente cambiar las cosas, pero tampoco podemos dejar de manifestar nuestro escepticismo sobre las posibilidades del movimiento del 15-M para cambiar algo. La “indignación” es un reflejo negativo. Mostrarla es algo más que permanecer narcotizado. Pero la “indignación” no basta para operar un cambio. Y si tras la “indignación” se enmascaran residuos de experiencias anteriores fracasadas (extrema-izquierda, nihilismo, antisistema, excombatientes del 68, etc.), el fracaso del movimiento está cantado.

¿Una conclusión? Es todo un sistema el que hay que cambiar, no una simple ley electoral. Y para ese objetivo, el único que cuenta en realidad, el movimiento del 15-M es poco. Y votar al PPSOE es nada.

© Ernest Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.eshttp://infokrisis.blogia.comhttp://info-krisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen