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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Entender el terrorismo islámico

Entender el terrorismo islámico

Infokrisis.- Ha vuelto a ocurrir y por enésima vez. ¿Qué tienen en común Mayor Oreja, Mariano Rajoy, Acebes Paniagua, Alonso Suárez, Pérez Rubalcaba, Camacho Vizcaíno y Fernández Díaz? Tienen en común que todos ellos han sido ministros del interior en los últimos quince años y salvo Camacho Vizcaíno que apenas ocupó el cargo de julio a diciembre de 2011 y se ve que no le dio tiempo, todos los demás han anunciado clamorosas desarticulaciones de comandos de Al Qaeda… En efecto, durante un par de días, la noticia ha recorrido los informativos generando alarma social, para desaparecer luego y no volver a tener más noticias de los peligrosos arrestados que, una vez en el juzgado eran puestos en libertad o enviados a la cárcel y condenados luego por delitos comunes. Y no ha pasado una vez, ha pasado en una veintena de ocasiones. No han sido –como anunció el ministerio del interior tras la desarticulación de los últimos tres “presuntos miembros de Al Qaeda”- “cerca de 90 los islamistas detenidos en España, sino algo más de 500… En esta ocasión, como era de esperar desde el momento mismo de anunciarse la desarticulación del “comando”, el juez de guardia de la Audiencia Nacional ha enviado a prisión a uno de los fulanos por tenencia de explosivos (pero no por asociación terrorista), mientras pide ampliación de información sobre los otros dos que no pasaban de ser dos tipos que ¡a los que se les había denegado el asilo político y se iban a buscarlo a otras latitudes! Pero ¿qué diablo está pasando?

La hipótesis central es la siguiente:

1) No existen redes terroristas islámicas en España (y damos por sentado que lo que ocurrió el 11-M fue cualquier cosa menos un atentado islamista) y la prueba es que en los últimos 25 años no se ha producido absolutamente ningún atentado islamista en nuestro país. Pero es que ninguno, ni siquiera un cóctel molotov contra una sinagoga, contra algún centro o empresa judía o, simplemente, contra ninguna estructura de ese Estado que mantiene tropas en Afganistán combatiendo a los talibanes. Tiene gracia –y en realidad desgracia- que los algo más de 500 detenidos que se llevan produciendo desde el año 2000 se presenten inevitablemente como “miembros de Al Qaeda” y/o “peligrosos terroristas islámicos”… ¿Qué peligro puede tener una sigla que en doce años y contando con un mínimo de algo más de 500 militantes no es capaz de tirar ni siquiera una piedra, ni de colocar una bomba, ni de realizar un secuestro, ni siquiera de hacer una miserable pintada en una tapia?

2) No existen redes terroristas islámicas en España porque el Islam considera que en nuestro país todavía no tiene fuerza suficiente como para lanzarse a la ofensiva estratégica, ni siquiera existe un equilibrio de fuerzas, sino que todavía está en inferioridad estratégica, por lo tanto, el trabajo aquí no es de poner bombas –que inevitablemente traerían represión, persecución y desarticulación de los grupos islamistas que, a la vista de la endeblez de sus estructuras no podrían soportar. El trabajo de los islamistas aquí es el de crecer y multiplicarse, edificar mezquitas y hacer trabajar el vientre de sus mujeres, presentándose como “integrados”… Ningún islamista con dos dedos de frente pensaría que en España es tiempo de desencadenar la yihad. La Yihad existe en Afganistán y Palestina, en Irak y allí en donde el Islam está en una posición de ofensiva estratégica. No, desde luego, en Europa. Que con el tiempo las cosas vayan cambiando y que en zonas como Marsella o Cataluña, a la vuelta de unos años se puedan desencadenar esos procesos insurreccionales y terroristas en nombre de la guerra santa, eso no lo ponemos en duda, lo que ponemos en duda es que hoy sea ese el caso. Estamos todavía –afortunadamente- muy lejos de esa hipótesis extrema.

3) Aquellos a los que los sucesivos ministros del interior presentan como “peligrosos terroristas” no son más que

- Delincuentes comunes

- Inmigrantes ilegales que para sobrevivir se dedican a tráficos ilícitos

- Supervivientes de las guerras de Argelia, Bosnia, Chechenia, etc, en fuga y retirados de la acción política

- Individuos que se limitan a recoger fondos entre las comunidades islámicas para enviarlos como ayudas a sus hermanos en zonas de conflicto.

No se trata en ningún caso de terroristas en activo, ni siquiera de gente que hoy tenga interés en la yihad, sino, como máximo y en unos pocos casos, de gentes que hace veinte años, o incluso más, estuvieron militando, habitualmente en el GIA o en los grupos salafistas argelinos. Gente que militó en el islamismo radical hace unos años (o incluso unas décadas) y que hoy solamente buscan un lugar bajo el sol.

4) ¿Quién los detiene y por qué? Es la clave del asunto. Hay tres hipótesis explicativas:

- Los detienen policías españoles en función de confidencias poco solventes de chivatillos que tienen poco que ofrecer y necesitan como sea justificar el que la policía les pague una nómina mensual, inventando informaciones de la nada. Dado que los denunciados como terroristas se dedican a actividades ilegales y comercios ilícitos (habitualmente se trata de vendedores de haschisch o de gentes que han falsificado documentos para obtener permisos de residencia y trabajo). Sin olvidar que todo funcionarios de cualquier cuerpo de seguridad del Estado precisa éxitos para ascender y, a la vista de que ETA ha pasado a mejor vida y que del GRAPO ni nos acordamos, lo único que queda para “triunfar” en la carrera son clamorosas desarticulaciones de islamistas radicales, o así…

- Los detienen policías españoles en función de informes llegados al ministerio del interior, a la audiencia nacional o a la misma presidencia del gobierno, enviados desde EEUU por la CIA y la media docena de agencias de seguridad, por el Departamento de Justicia o por el Departamento de Estado. Y ya se sabe que en España, socialistas y populares, tienen como incuestionables todos los informes que llegan de EEUU. Basta acordarse todavía de la fidelidad perruna con la que los voceros del PP hace 10 años apenas se tomaban los informes evidentemente falsos sobre las “armas de destrucción masivas” de Saddam. Y es que los EEUU tienen necesidad del terrorismo islámico para justificar su política de intervención en los lugares más alejados del planeta. Si no existe un grupo terrorista, se crea y en paz, o al menos se crea la sensación de que existe (recomiendo a todos ver la película Cortina de Humo que estos últimos meses ha sido emitida en distintas televisiones y que es extremadamente realista y mordaz sobre cómo se crean conflictos internacionales de la nada). Sin olvidar que el Mosad es diestro también en la preparación de este tipo de provocaciones para prestigiar la causa de Israel (falta le hace) presentando al oponente como terrorista impenitente: puestas así las cosas, los ciudadanos españoles aparecemos como “sufridores” junto con los ciudadanos judíos, del terrorismo palestino…

- Son detenidos por la policía que requiere éxitos para ocupar las primeras páginas de los diarios (también los ministros del interior creen que pueden utilizar el cargo para ascender: véanse los casos de Rajoy o del propio Rubalcaba que pasaron por el cargo antes de aspirar a destinos mayores. Ascender implica salir en los medios). Por otra parte, a la vista de cómo está la situación en España, hay que pensar que con cierta frecuencia el gobierno de turno aprovecha cualquier cosa (un éxito deportivo, una catástrofe natural, el estreno de una película) para distraer la atención. El dramatismo de la desarticulación de un grupo terrorista (que como el último, el ministro dijo varias veces que se le había ocupado 100 gramos de explosivo “con el que se podía volar un autobús” entroncando el inexistente terrorismo islámico en España con el terrorismo islámico realmente existente en Palestina (y esto es lo que nos hace pensar que esta última desarticulación se ha realizado con materiales procedentes del Mosad). Lo que hizo el ministro anunciando que aquí hay islamistas que intentan “volar autobuses” es crear una imperdonable alarma social (que luego ha quedado desmentida por la Audiencia Nacional que ha dictaminado que no existe grupo terrorista alguno) y eso ha venido en una de las peores semanas de la crisis económica cuando rondamos la petición de intervención por parte de la UE y cuando varias autonomías se han declarado prácticamente en rebeldía económica evidenciando que el gobierno no controla ya todos los escalones administrativos.

5) ¿Y qué hacen los servicios de inteligencia españoles? No ver, no oír, no hablar. Lo más prudente para sus directivos si quieren hacer carrera en esto de la “comunidad de inteligencia” internacional. Los servicios españoles no son más que una prolongación de los norteamericanos. Es otra muestra de nuestra falta de soberanía y de la renuncia a ejercer la soberanía incluso en este terreno. Nuestros servicios ven, oyen y hablan sobre lo que conviene a los servicios norteamericanos, se fían de lo que opinan al otro lado del Atlántico y ven solamente aquellos riesgos que desde la central de la CIA se quiere que se vea. Hay un caso sangrante que nos afecta directamente: Al Queda del Magreb Islámico (AQMI). Hemos pagado en tres ocasiones rescates por cooperantes secuestrados por esta extraña AQMI. Durante el período Sarkozy, a Francia, le ha tocado, igualmente, apechugar pagando rescates y liberando cooperantes. ¿Qué es AQMI? Es lo que la CIA quiere que sea… un “peligroso elemento desestabilizador del Magreb ante el cual hay que tomar medidas, reforzar el dispositivo antiterrorista, reforzar a las fuerzas armadas del Magreb –especialmente de Marruecos- y crear bases militares para defenderse de la amenaza” (esto es, para matar moscas a cañonazos). ¿Pero que es en realidad? Grupos de bandidos del desierto (que siempre han existido), que firman sus capturas con las siglas de AQMI a sabiendas de que sus exigencias son más convincentes, pero a los que les importa un bledo cualquier cosa que no sea cobrar en dólares o en euros… y, por supuesto, la sigla se inició cuando la inteligencia marroquí tuvo necesidad de crear una organización terrorista cuyas acciones beneficiaran la política de Mohamed VI y perjudicaran especialmente la de su enemigo secular, Argelia. Este tema de AQMI fue investigado hasta la saciedad, especialmente por el régimen libio de Ghadaffi que siempre fue el mejor informado sobre las actividades terroristas en la zona. La Yamahiriya libia realizó varios dossiers sobre AQMI que llevaban todos a la misma conclusión: AQMI es una mezcla de bandidos y agentes de los servicios marroquíes. Pero luego, Ghadaffi fue asesinado, su régimen desmantelado y quienes detentaban estos informes pensaron que era posible negociar con los servicios occidentales su entrega a cambio de su seguridad. Sí, porque el nuevo gobierno libio, está asesinando a los antiguos funcionarios de Ghadaffi, incluso a aquellos que se encuentran en Europa. ¿Y qué ocurre? Que los servicios occidentales no están dispuestos a entrar en estas transacciones, simplemente, porque desde los EEUU solamente existe una “versión oficial” de AQMI: son “peligrosos terroristas islámicos vinculados a la red Al Qaeda”… La conclusión que podemos extraer es que los servicios de inteligencia occidentales trabajan más para que la estrategia política norteamericana en el exterior se haga realidad, mucho más que para la seguridad de nuestros respectivos países. Otro signo de los tiempos.

Quedan las conclusiones. Son pocas y desesperanzadoras. La detención de los últimos tres “terroristas islámicos en España, apenas ha sido tratada en los digitales solventes. La información era demasiado increíble como para que algún medio que intentara mantener un prestigio en el mundo de la información se plegara a reproducir los pobres balbuceos de un ministro del interior que aspira a ser vicepresidente del gobierno. Solamente las televisiones, faltas de noticias de relieve en verano y los diarios mayoritariamente subvencionados por el gobierno y las autonomías, se han hecho eco de la noticia. El “zulo” resultó ser una estantería para guardar especies (de ahí que el nombre que le corresponde a este nuevo “comando terrorista” no sea el “Comando Dixán” como a aquellos detenidos en Barcelona a los que el ministro Acebes, sino el de “Comando Arguiñano” por lo del perejil y las especies.

Del arsenal terrorista al que se refirió Fernández-Díaz en su primera declaración, por supuesto, ni rastro. A velocidad de vértigo, el caso se deshinchó sin pena ni gloria. ¿Para cuándo el siguiente episodio de este sainete?

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Se nos olvidaba decir que Jorge Fernández Díaz es miembro supernumerario del Opus Dei, esa piadosa organización creada por un impresentable elevado a la santidad, autor de estas dos frases, que verdaderamente indican el nivelazo del fulano: “La política es un magnífico campo para el apostolado” y “Dios es el gran legislador del universo”. Cambien la alusión a “Dios” por “Alá” y verán que, a fin de cuentas, Fernández Díaz mantiene concepciones muy parecidas a las de los islamistas… Por otra parte, si alguien quiere saber lo que es un “supernumerario del Opus”, les aconsejo que naveguen a http://es.wikipedia.org/wiki/Supernumerario_(Opus_Dei). Sé que se sorprenderán porque eso, justamente, eso es lo que hace y lo que cree, el ministro del interior, Jorge Fernández Díaz. Sin olvidar que el anterior ministro del interior del PP, Acebes Paniagua es miembro de los Legionarios de Cristo, grupo formado a imagen y semejanza del Opus… ¿Para cuándo un TÉCNICO EFICIENTE Y DISCRETO en el ministerio en lugar de iluminados ambiciosos en el peor sentido de la palabra?

© Ernesto Milà – infokrisis – ernesto.mila.rodri@gmail.com

 

Detener al moro y ganar tiempo

Detener al moro y ganar tiempo

Infokrisis.- Las declaraciones del responsable del Banco Central Europeo fueron decepcionantes para los intereses franceses e italianos. Puede haber rescate… si hay “mas reformas”. Dicho de otra manera: si España pide ser rescatada (lo que implicaría que la máquina de hacer billetes en manos de Draghi deberá imprimir 300.000 millones de euros, un tercio de un billón) deberá acceder a realizar más reformas: un brutal aligeramiento de la administración, ya sea por vía de los despidos masivos o de la liquidación de organismos burocráticos, descenso de las pensiones, liquidación de los últimos bienes en manos del Estado, etc. Rajoy no puede acceder a esto, porque eso significaría inmediatamente el hundimiento electoral de su partido (que ya ha decepcionado a un 9% de los que le votaron hace 9 meses) y la convocatoria inmediata de elecciones anticipadas para evitar males mayores. Y ni siquiera está claro que con el “rescate” se soluciones algo: ¿se ha solucionado algo en Grecia en donde el primer rescate implicó la inevitabilidad de un segundo y una merma radical en las condiciones de vida de los griegos? Y eso que en Grecia no hay nada parecido al Estado de las autonomías (que incluso allí tendría mucha más lógica que aquí pues no en vano la Grecia clásica no tenía forma de Estado-Nación sino de Ciudades libres). Podemos imaginar lo que el “rescate” representará para España. Y porqué Rajoy se verá obligado a dimitir en caso de recurrir a esta opción (a la que, antes o después, será necesario demandar) sino porque la contracción de los recursos de la administración será tan brutal que Rajoy perderá apoyos internos (ante la imposibilidad de satisfacer a todas las redes clientelares del PP, que, por cierto, no son menores que las del PSOE).

Rescate implica, pues, convocatoria de elecciones anticipadas. En noviembre del año pasado, cuando los españoles acudimos a votar, era impensable que se repitiera el “error ZP”, todos pensamos que era imposible que las urnas dieran como vencedor a alguien con menos solvencia intelectual y política que Zapatero. A fin de cuentas, decíamos, ZP era una tipo con baraka que estaba en el momento que tenía que estar en el lugar adecuado: el congreso extraordinario del PSOE de 2000. En aquel momento, le bastó con poner cara como si escuchara lo que Maragall le decía (aquella zarandaja del “federalismo asimétrico”) para que los votos del PSC, poco proclives para votar a las otras dos candidaturas (la de Bono y la de los guerristas) se decantaran por la de aquel tipo desconocido que llegaba de León con un programa cuyo primer punto era la defensa de los inmigrantes (que en aquel momento eran inexistentes en León…). Decíamos que era imposible que el que pronto fuera llamado “el peor presidente de la democracia española” fuera sustituido por alguien todavía peor. Pero, así ha sido.

El primer toque de atención fue durante la campaña electoral cuando en el curso de un mitin Rajoy explicó con una seriedad pasmosa que había que liberalizar el suelo para que el sector de la construcción remontara… demostrando por eso mismo, que ni siquiera había entendido que el responsable de nuestra miseria era precisamente la primera liberalización del suelo realizada por Aznar que dio lugar a la burbuja inmobiliaria… Y Rajoy lo que pretendía era ¡demostrar que el aznarismo había abierto una etapa de progreso que solamente la impreparación de ZP había llevado al traste! Así que de lo que se trataba era de hacer, punto por punto, lo que la hizo Aznar para recorrer un nuevo camino de gloriosas cifras macroeconómicas… A partir de ese día empezamos a pensar si Rajoy no era otro nuevo producto del marketing político pero que lo ignoraba todo sobre la crisis y, por tanto, no solamente no era el presidente adecuado, sino que era el más inadecuado de todos los candidatos posibles. Los hechos que han ocurrido en estos ocho últimos meses así lo han confirmado.

La gestión del gobierno en todos los terrenos está resultando decepcionante para todos los que le votaron. Los ministros de Rajoy están dando sobradas muestras de impericia. Ahí está Gallardón en su flamante cargo de ministro de justicia y proponiendo una reforma de ley del aborto que elimine el supuesto de malformación del feto y mantenga el supuesto de daños psicológicos para la madre… que es como extender certificados en blanco de que tener un hijo vuelve gilipollas, sin embargo, que el feto salga con dos cabezas es como si te hubiera tocado la lotería. Sí, ya sé que en estas cosas no se puede frivolizar pero la reforma propuesta del aborto, más que una frivolidad es, simplemente, una mala broma de un mal ministro. Y luego Ana Mato, aquella a cuyo marido le regalaron un Jaguar los de la trama Gürtel y ni siquiera preguntó en razón de que le habían obsequiado. Por supuesto Ana Mato no tiene ni idea de sanidad, el puesto que ocupa (tampoco las anteriores ministras del PSOE tenía idea del ramo así que…) y por eso ha accedido al medicamentazo y al copago farmacéutico alegando que algunos fármacos de la lista podían ser sustituidos por otros nuevos… y más caros. Mientras, la gente está muriendo por falta de asistencia sanitaria. El ministro de Defensa sin darse cuenta de que no hay dinero ni para comprar grasa para las cadenas de los blindados, pero no se le ocurre retirar las tropas que siguen en aventuras exteriores generadas por otros (y lo decimos por el contingente destacado en Afganistán). El Ministro de Haciendo creyendo que aun gobierna sobre las autonomías y el de Economía intentando convencernos de que tenemos opciones ante los mercados y que, tras el bache de 2012, tenemos un horizonte de recuperación. La de Trabajo, en la inopia, alude a que el repunte del empleo en los tres últimos meses es producto de las reformas… cuando todo el mundo sabe que el ciclo del empleo empieza en mayo y termina en septiembre. Y así sucesivamente…

No podemos señalar ni a un solo ministro que haya tenido un papel brillante o simplemente destacado en el nuevo gobierno. Los ministros, en general, son ilustres desconocidos, desbordados por la situación y que ni siquiera son capaces de reformar sus departamentos, entre otras cosas porque no tienen ni idea de cómo gestionarlos, ni siquiera conocen los sectores al frente de los que se les ha colocado y precisan legiones de asesores y jefes de prensa que les resuman lo que deben decir ante las cámaras…  Además, los ministros aparecen poco en los medios porque, éstos han comprobado que no interesan a la opinión pública y que cuando aparece uno de ellos en una entrevista, los espectadores cambian de canal como cuando hay publicidad.

De los informativos, solamente retenemos que estamos ante una crisis brutal que dista todavía de haber llegado a sus consecuencias últimas (estas se alcanzarán con posterioridad a que el gobierno pida el “rescate”, no antes) y, si nos fijamos en las palabras, veremos que tanto PP como PSOE juegan a la contra: se echan los trastos a la cabeza mutuamente para evitar confesar la triste y trágica realidad de este momento: que no hay salida, que ningún partido puede ofrecer una salida, precisamente porque los errores acumulados desde que se redactó la constitución en 1978, desde el “café para todos” que siguió, desde la negociación de Felipe para el ingreso en la UE, desde que Aznar creó su modelo económico suicida, desde que Zapatero lejos de rectificarlo lo siguió manteniendo hasta bien entrada la crisis, y desde que Rajoy en plena campaña electoral anunció el retorno imposible al “modelo Aznar”… todo eso lo estamos pagando ahora. El pozo es tan profundo que habría que hacer tabla rasa de todo lo que ha vivido este país desde 1978 para que pudiéramos tener posibilidades de alcanzar una mínima normalidad.

Y eso es imposible porque el sistema está bien asentado sobre cuatro cimientos:

1)      la corrupción de toda la clase política en todos los niveles administrativos, primer pegamento y armadura interior del sistema hecha de complicidades, intereses espúreos, plutocracia y degeneración moral;

2)      el sistema autonómico tan innecesario como inviable pero convertido en agravio comparativo de unos frente a otros (si Cataluña tiene estatuto y lo reforma, porqué no lo va a tener Valencia y no lo va reformar, y así sucesivamente) que ha fragmentado a la clase política nacional en clases políticas regionales ansiosas;

3)      la colusión entre poder político nacional, autonómico y local, y poder mediático que ha llevado a la existencia de tertulianos y medios amamantados desde el poder y voceros de los distintos sectores de poder y, consiguientemente, al desprestigio de los medios de comunicación y a la caída en picado de ventas; y, finalmente

4)      las redes clientelares constituidas por la “banda de los cuatro” (PP+PSOE+CiU+PNV) que han creado una tupida malla de intereses imposible de desmantelar en tanto que son transversales y abarcan poder mediático, poder político, poder autonómico, poder municipal, sociedad civil, sectores de la patronal, etc.

Así pues, las cosas están mal y, lo que es peor, son inamovibles porque la estructura de poder en España lo es. Así que, para el gobierno se trata simplemente de ganar tiempo, esperar que haya un milagro en la economía mundial (que EEUU, China, Alemania) tiren del carro, se generen más exportaciones y un nuevo período de bonanza reavive el turismo y la construcción. Nada más. Y entre tanto generar confianza, demostrar que el Gobierno lo tiene todo controlado e incluso que sabe lo que se está haciendo. Por ejemplo, detener a un moro, olvidando que gracias a Aznar y a Zapatero hay 7.000.000 de inmigrantes imposibles de acomodar en el mercado de trabajo.

Lo de detener al moro viene a cuento de los últimos tres detenidos (que ni siquiera son moros) a los que se les ha ocupado ¡100 gramos de explosivos! de los que se dice que hubieran servido para “volar un autobús”. Si dejamos aparte que en 12 años se han detenido en torno a 400 “terroristas islámicos” en España (no “en torno a 90” como han dicho los medios) y que todos sin excepción han sido absueltos de delito de terrorismo y liberados o condenados por delitos propios de delincuentes comunes, si dejamos aparte que el único atentado que se puede colocar en la nómina de los islamistas es el 11-M y que la versión oficial del crimen y la versión judicial dejan tantos huecos sin explicar como un gruyere hasta el punto de que puede afirmarse que aquellos atentados fueron cualquier cosa menos atentados islamistas, convendremos en lo extraño de que hayan sido detenidos centenares de “terroristas islámicos” en España… ¡pero no hayan logrado colocar ni un petardo en una sinagoga de provincias!

Ignoro de dónde habrán salido los últimos tres detenidos. El hecho de que se les haya intervenido un zulo (vacío) y 100 gramos de explosivos (veremos qué explosivos son y si es detergente o simplemente producto para cortar droga) y que hayan pasado por Pakistán (lugar de compra de heroína barata, por cierto), permite pensar que por enésima vez (el aznarismo era diestro en este arte) se han detenido a tres delincuentes comunes, se les ha presentado como “peligrosos terroristas islámicos”, a la espera de que dentro de unos meses sean puestos en libertad acusados de delitos menores. Pero el Estado habrá demostrado que “está en guardia”. Y el ministro del interior de turno podrá haber anunciado triunfal una nueva desarticulación en medio de una sociedad desarticulada por la crisis a la que ya le da igual quienes han sido los pringados detenidos y porqué el gobierno les vende humo con la aquiescencia de los medios de comunicación que deberían de contabilizar los cientos de moros que han ocupado titulares espectaculares en los últimos 12 años, tras los cuales no había más que bandas de chorizos. Este país no tiene remedio.

Se suele creer que una intervención de España por parte de la UE haría que llegaran los “hombres de negro” a nuestro país para poner orden en todo esto. No, eso es falso. Con más prudencia, en economías mucho más sólidas que la nuestra, las cosas no son excesivamente diferentes. Ni siquiera en Alemania luce el pelo: cuando aquí se aluden a los “mini-contratos” de los que se dice que “han tenido éxito en Alemania” se está, simplemente, mintiendo: no se ha tratado más que de una forma de ocultar paro estructural generado por la inviabilidad de la economía globalizada. En cuanto a las quiebras bancarias, aquí sabemos porque se han hundido las Cajas, pero ignoramos que si hoy Alemania está tan interesada en rescatar a la banca española es por los créditos que concedieron bancos alemanes para alimentar la burbuja inmobiliaria española… ¿Es que los bancos alemanes no percibieron que estaba creciendo una burbuja imposible de controlar? ¿Es que el organismo que regula la banca en Alemania no fue capaz de ver que se estaban dando créditos interbancarios a instituciones españolas imposibles de pagar? Así pues, en todas partes cuecen habas, y no existe preparación técnica dentro del sistema capitalista sino que todo se subordina a la búsqueda de beneficios rápidos sino inmediatos, sin que el mañana importe mucho.

Por otra parte, llevamos 30 años en los que no hay elementos nuevos. Digamos que desde la subida al poder de Felipe González el sistema entró en agonía. La corrupción despuntó entonces a menos de 100 días de haber llegado al poder cuando RUMASA fue estatizada para ser vendida a los amigos. A partir de entonces, el hambre atrasada con la que podía haber llegado la izquierda se sació en pocos años. Pero quisieron más. Y, los de la competencia, no iban a ser menos. Así se inició una enloquecida carrera en todas las fracciones de la “banda de los cuatro” a ver quien mostraba más y mejores cualidades para idear nuevas formas de corrupción. Y se creó una omertá entre todos los partidos políticos (y entre ellos y los medios de comunicación amamantados por ellos) que ha permitido incluso que aparezcan dinastías de corruptos.

Véase en Cataluña: Jordi Pujol, responsable del hundimiento del primer banco en democracia, de Banca Catalana, que eludió el procesamiento apelando a que atacándolo a él se atacaba a Cataluña, cuyo brazo derecho durante 25 años, Maciá Alavedra, y su brazo derecho durante el mismo tiempo, Lluís Plenafeta, están procesados por CORRUPTOS, ha abandonado la política, pero su hijo, l’Oriol, jefe del grupo parlamentario de CiU en Madrid se ha visto implicado como conseguidor en la misma trama del empresario aquel que denunció a Pepinho Blanco como corrupto. El Caso Campeón, sobre corrupción en la asignación de ITV en Cataluña, alcanza al hijo del ex president de la Generalitat. De casta le viene al galgo… O como decía la coplilla: “Bandita sea la rama que al tronco sale…”

Esto no lo liquidan los “hombres de negro” de la UE que, en el fondo, lo único que vendrán a buscar es que sus amos cobren las deudas. En Grecia, a decir verdad, han explotado a las clases medias, pero no han sabido, podido ni querido hacer nada contra la corrupción. Esto solamente lo liquida el colapso del sistema. Y nos equivocamos si pensamos que esto va a durar eternamente. Todo tiene un límite y antes o después se toca fondo. Cuando se permanece mucho rato en el fondo, lo normal es ahogarse. Es imposible plantear programas, reformas, ideas nuevas, correcciones de rumbo y procesos de rectificación en las actuales circunstancias, con una población sufridora pero indolente, con una clase política desprestigiada pero inamovible, con unos medios que muy pocos siguen pero que influyen, y con unas instituciones inservibles pero dotadas de poder e inmunes a las reformas. Las ideas nuevas en estas circunstancias rebotan como el agua no puede traspasar un impermeable. El sistema se ha dotado de un impermeable que repele cualquier lluvia llegada del exterior. Cualquier lluvia, pero no una tempestad con los elementos desencadenados. Eso es precisamente, la esperanza: que venga una tormenta que lo descoyunte todo y a partir de cero, con los paredones chorreando y los campos abonados con el detritus generado a partir de la constitución de 1978, dé nuevos frutos.

Y luego siempre está la posibilidad más razonable que es la que aconsejamos a todos los jóvenes menores de 50 años y la que hemos puesto en práctica con nuestros hijos: que se vayan de España. Esto no tiene remedio. Lo más razonable parece irse de aquí y dejar lo que queda de España a los siete millones de inmigrantes que han llegado en los últimos 15 años. Sí, la solución no es muy patriótica, pero os aseguro que, hoy, fuera de España, los españoles estamos mucho mejor que en nuestro propio país. Jóvenes suficientemente preparados que aquí apenas cobrarían 1.400 euros llegan a los 3.000 ó 4.500 en otros países europeos y americanos.

Nuevamente “españolear” es un verbo que se conjuga en el extranjero, porque aquí no hay más opción que apechugar con lo que hay. Y no me negaréis que ver como agoniza nuestro propio país, por culpa de nuestro pueblo, es demasiado desagradable como para poder aceptarlo sin más. Aquí ya estamos demasiado hartos de que la incapacidad del gobierno venga acompañada del enésimo miembro de Al Qaeda detenido. El último en irse que apague la luz, que, total, los inmigrantes que queden ya tienen el puente hecho para evitar pagarla…

© Ernesto Milá – infokrisis – Ernesto-mila-rodri@gmail.com

 

Abandonad toda esperanza

Abandonad toda esperanza

Infokrisis.- El confidencial.es (seguramente el diario digital más creíble y serio que surca el mundo digital español en este momento) a primera hora destacaba en portada una noticia inquietante: “El Estado se gasta en el primer semestre el doble de lo que ingresa”. Una vez leída la noticia se percibe que el titular es irreprochable: el Estado ha ingresado 44.879 millones y ha contraído obligaciones por 97.967 millones, algo más del doble. De esta cantidad el pago de intereses es ya de 12.239 millones. Si tenemos en cuenta que en ese mismo período se han gastado 9.953 millones en el pago a los empleados públicos, quizás empecemos a percibir que las medidas adoptadas por el gobierno (reducción de salarios de la función pública y eliminación de la paga extra) no van a servir para gran cosa. Lo esencial del pago de la deuda hoy lo constituye el propio pago de la deuda y de los intereses que genera.

Quienes hayan trabajado en alguna empresa o hayan tenido algún negocio saben perfectamente que cuando se produce una situación de ese tipo, la empresa está condenada a la quiebra. Por mucha ayuda que reciba, por nuevos créditos que contraiga, hay un momento en el que, incluso con unos intereses bajos, resulta imposible pagar las deudas. Especialmente si los ingresos van bajando. Y esto es lo que le está ocurriendo al Estado Español: los ingresos tributarios están cayendo un 1,4%, especialmente la recaudación del IVA que ha descendido 525 millones. El aumento de los impuestos sobre el tabaco y el petróleo han devengado apenas 45 millones y solamente se ha recaudado más en IRPF y en el Impuesto de Sociedades (1.503 y 940 millones respectivamente)… pero a todas luces insuficiente, no solo para pagar la deuda, sino para pagar los intereses que se van acumulando y, lo que es peor, completamente imposible para generar empleo. Una vez más, son las rentas derivadas del trabajo (el IRPF) las que se llevan la peor parte. Para colmo, las perspectivas para el final de este año con sombrías y para el año que viene se reiterará el desastre del 20112 (¿quién dijo que en el 2013 vendría la recuperación?). Se da por seguro que acabaremos el año con 1,7% menos de PIB y que el año que viene descenderá un 1,1%... pero son estimaciones que, en cualquier caso, de ser ciertas supondrán la pérdida de 300.000 empleos más y un 25,2% de paro.

Pero hay algo peor: la sensación de que el país se está parando. Este verano será para muchos el más triste de su vida. Los niños han dejado de ir a colonias, las familias no pueden ir de veraneo sino les invita algún familiar, el turismo ha descendido un 10% con todo lo que ello implica para un país al que la única “industria” que le queda en pie es la turística. Todos permanecemos con el corazón ahíto a la espera de la subida inevitable del impuesto sobre el alcohol que encarecerá la caña, el último placer que le queda a la ciudadanía… El país destila tristeza y desesperanza. A esto se une que Zapatero desde 2007 hasta 2011 solamente fue diestro en una cosa: suscitar esperanzas. Rajoy, ni eso. No es raro: se ha visto obligado a aplicar medidas (bajo presión de “los mercados” y de la UE) como antes lo hizo, tarde y mal, Zapatero.  Las exigencias apuntan  ante todo a pagar la deuda. Luego ya veremos, pero primero se paga la deuda. No hay después, esa es la triste realidad…

Y no hay después porque un país acogotado por el pago de la deuda jamás de los jamases dispondrá de liquidez para generar empleo, ni siquiera para plantearse en qué sectores económicos podría generarlo. Porque la triste realidad –lo venimos diciendo desde hace cuatro años- el gran problema de España es que no existe modelo económico de sustitución al modelo frustrado creado por la locura de José María Aznar y su cuadrinomio ladrillazo-salarios bajos-crédito fácil-inmigración masiva… Durante años hemos repetido esta realidad: no hay futuro porque no hay modelo económico y lo que es peor, porque en una economía globalizada en la que la UE situó a España en la periferia como “país de servicios”, el margen de maniobra de nuestro país es excepcionalmente limitado en todos los terrenos, incluso en el de la planificación de un nuevo modelo económico. Por otra parte, la globalización impide que se pueda planificar un modelo a corto plazo por el simple hecho de que… no existe.

Así pues, cuando se nos anuncian “brotes verdes”, “recuperación del PIB” para dentro de X años, “cifras macroeconómicas esperanzadoras” (¿para cuándo?) y creación de puestos de trabajo cuando el PIB supere el 2,4%, nosotros contestamos: MENTIRA, no habrá nada de todo esto porque, simplemente, nadie explica en función de qué actividades la economía podría invertir su trayectoria: crecer en lugar de menguar. Así pues, mientras persistan las actuales circunstancias (obsesión por el pago de la deuda, aplicación de medidas liberales para salir de la crisis, aceptar la globalización y mantener sin reformas estructurales la UE y la economía mundial en sus actuales configuraciones), no habrá ni un solo “brote verde”, y cualquier recuperación del PIB será coyuntural y no resolverá ningún problema ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Dicho de otra manera: mientras persistan las actuales circunstancias, abandonad toda esperanza. Este país se irá extinguiendo como se extinguen los velones y como se extingue el día. Solo que no podremos transferir la llama a otro cirio, ni a la noche seguirá un día renovado. Las leyes de la economía liberal y el sentido común indican que así será. Y ningún economista liberal podrá convencernos de lo contrario mientras no nos diga explícitamente en qué sectores se podría basar una recuperación económica. Como máximo si este país sobreviviera al pago de la deuda –que no sobrevivirá porque la deuda es de tal calibre que el agujero resulta demasiado profundo para poder cubrirlo incluso para evitar que vaya creciendo más y más- no sobrevivirá a la imposibilidad de hacerse un hueco en la economía mundial globalizada. Y con la clase política que tenemos, portento de mediocridad y de falta de estatura, pensar en que algún día nos recuperaremos es pensar en imposibles metafísicos o, como se dice en Cataluña “somniar truitas”…

Estamos como estamos, lo hemos dicho en varias ocasiones, por errores garrafales de los últimos cuatro presidentes de gobierno: dos del PP y dos del PSOE. Estamos como estamos porque la “banda de los cuatro” (PP+PSOE+PNV+CiU) han constituido una partidocracia tan inamovible como ineficiente que ha generado redes clientelares por las que se esfuma nuestro presupuesto, unido a su incapacidad para prever, su electoralismo a ultranza (y poco importa que sea pan para hoy y hambre para mañana) y que precisa especialmente de “instituciones-florero” (autonomías, diputaciones, senado, monarquía) para poderse lucrar alegando el estandarte de la legalidad constitucional. Y esa partidocracia ni se irá, ni los medios de comunicación (amamantados por la “banda de los cuatro”) jalearán ninguna opción ajena a este club de miserables.

Puestas así las cosas este país se enfrente con pocas posibilidades:

1)      Languidecer mediante una clase política que eternamente nos diga que el pago de la deuda es esencial, que encubrirá su incapacidad para elaborar un modelo económico y que callará en los foros internacionales y no levantará la voz ante el sinsentido de la globalización.

2)      Perecer de muerte súbita en el momento en el que la Unión Europea intervenga la economía española (lo que debería ocurrir como máximo en octubre) y acometa medidas drásticas que ningún gobierno español se atrevería a acometer (disolución de las diputaciones provinciales, reducción de los presupuestos de educación y sanidad, reducción de los presupuestos autonómicos, despidos masivos de funcionarios, reducción de pensiones y venta de los últimos bocados del sector público todavía en manos de la administración.

3)      Promover un “gran acuerdo nacional” entre los partidos, los medios de comunicación y los sectores sociales, promoviendo una política de creación de empleo (y, por tanto, de elaboración de un nuevo modelo económico) antes que de sacrificarlo todo al pago de la deuda, y

4)      Dictadura Nacional, un gobierno de técnicos y expertos, apoyados por las Fuerzas Armadas y por sectores anti-partido del país que se hayan convencido de que el modelo político establecido en 1978 será legal, pero no es legítimo (la legitimidad se adquiere por la eficacia de la gestión, no por el origen).

Vaya por delante que somos particularmente pesimistas respecto al futuro de este país. Tenemos muy poco margen de maniobra y un pueblo fundamentalmente apático, obtuso en relación al diagnostico de sus propias carencias y frívolo que no reacciona ni siquiera cuando se está deslizando por un barranco, con un bajo nivel educativo y en el que la “banda de los cuatro” han bastardizado a los medios de comunicación, al sistema educativo, a la capacidad de razonamiento y a los impulsos primarios de la población. Con un pueblo así hay que descartar las soluciones 3 y 4. Así pues lo que tenemos ante la vista es una agonía lenta (1) o bien una muerte súbita (2). Y más bien nos inclinamos por esta segunda opción.

Estamos ante una crisis nacional de duración incalculable. En 2008, cuando Zapatero terminó reconociendo que estábamos en recesión, se pensaba que la crisis duraría entre dos y tres años, acabados los cuales, “volvería a lucir la primavera”. Y fue por eso por lo que ZP adoptó las peores medidas que podía adoptar y que están en el origen del agujero negro del déficit: los planes E y E2010 que mantuvieron las comisiones a los amigos de los concejales de urbanismo a costa de sembrar España de obras inútiles, rotondas y poco más; el plan de ayuda a la banca, el Plan VIVE y poco mas: en total casi medio billón de euros, a los que se sumaría otro medio billón en los años siguientes cuando los ingresos se iban en pago de intereses, pago de subsidios a parados, mantenimiento de 5.000.000 de inmigrantes completamente improductivos (1.500.000 más trabajando por las franjas salariales más bajas y 500.000 jubilados europeos en zonas de sol, los únicos que aportaban mediante su nivel de consumo una fuente de ingresos notable) y con unos niveles de irresponsabilidad (gastos absurdos en función del 0’7% de ayuda al desarrollo) o simplemente de corrupción. Con medidas como estas era evidente que la deuda iría en aumento y que llegaría un momento en el que –como ocurre en las empresas o en las familias que gastan más de lo que ingresas y viven un cierto tiempo del crédito- la deuda de convertiría en impagable. Ese momento ya ha llegado.

Y hace falta que comprendamos la gravedad de la situación: tenemos una clase política incapaz, sin otra idea nada más que sobrevivir, sin iniciativas, con una calidad ínfima (¿Es diferente Soraya de Viviana Aído? ¿hay diferencia entre Leyre Pajín y Ana Mato?), incapaces de chistar a los “señores del dinero” en los foros internacionales, pobres invitados en las reuniones de Bildelberg, donde apenas balbucean un “hola”, un “adiós” y, sobre todo el “gracias amo”, mediocres que se saben invulnerables mientras sigan amamantando a tertulianos y periodistas de cámara. Con este ganado dirigiendo a la manada y sin pastor posible, estamos abocados a la ruina total del país. En realidad ahora solamente queda que los enviados de la UE cuando se produzca la intervención, certifiquen la defunción de España como país. La lápida sepulcral dirá: “España. País que pereció por incapacidad de su clase política y por apatía de su población. Descanse en paz”.

Es inevitable que nos sintamos contagiados por el pesimismo generalizado. La diferencia es que en estos momentos intentamos mantener la objetividad –obligación de quienes se sienten en pie entre las ruinas como nos enseñó Evola- y esa objetividad nos dice que no hay salida. Muchas cosas deberían cambiar para que hubiera algo parecido a una salida y lo primero de todo sería arrojar el humanismo ingenuo por el WC: aquí en este país se han producido negligencias y responsabilidades y quienes han sido los responsables DEBEN PAGAR. Y es falso que en democracia se pagan las responsabilidades políticas en las elecciones. Este país solamente podría revivir si se instalara un patíbulo en cada esquina, si en las picotas instaladas en las plazas públicas se exhibieran a los políticos que hasta ahora nos han llevado por donde nos han llevado y si en los paredones la sangre de los corruptos los hubiera tachonado. Dado que nuestro nivel de civilización nos impide incluso pedir “responsabilidades políticas” a los responsables políticos, no insistimos en la necesidad de CASTIGOS EJEMPLARES.

Sabemos que los responsables de lo que está ocurriendo son PP y PSOE y, sin embargo, aun hoy, estas siglas malditas siguen ostentando el favor electoral de la población, de esa misma población que agoniza gracias a la gestión de esos mismos partidos a los que entrega su voto… ¿Se puede ser optimista cuando un comportamiento absurdo como éste se prolonga durante tres décadas? En absoluto: lo que falla es el sustrato antropológico del país. El “macizo de la raza” (ver la serie de artículos que consagramos a este tema) sigue siendo la apatía, la irresponsabilidad, la falta de cultura, el desinterés de los españoles por su propio destino. Con un pueblo así ser “patriota” es ser otra ensoñación más, una cobertura al hecho de que lo que está pasando pasa porque este país no es un país maduro ni siquiera para verse a sí mismo como agonizando y, por tanto, en ser incapaz de levantarse y pelear por su futuro.

Sí, este artículo es de pura protesta por lo que ocurre cada día, por la falta de perspectivas y por la somnolencia del pueblo español. ¿Para qué preocuparnos por ser constructivos? Para construir algo hace falta una voluntad colectiva y eso es algo de lo que España carece en absoluto desde hace siglos, acaso desde el término de la Reconquista. Así pues, permítasenos expresar en voz alta nuestra amargura. No hay nada que hacer, decir otra cosa sería engañarse.

Para colmo, en un país frívolo y con una autoestima oscilante que depende de los éxitos deportivos mucho más que de la calificación de las agencias de ratting, el hecho de que cuando concluye el cuarto día de Olimpiadas, España no haya obtenido ninguna medalla e incluso el equipo de fútbol haya sido eliminado, es algo que contribuye a aumentar esa sensación de tristeza, frustración y abatimiento que se respira en el ambiente, acaso mucho más que la noticia de que gastamos el doble de lo que ingresamos.

Lo dicho, este país no tiene remedio.

© Ernesto Milá – Ernesto.mila.rodri@gmail.com

¿Riesgo de centrifugación?

¿Riesgo de centrifugación?

Infokrisis.- Realmente el hacer de la “unidad nacional” una bandera de combate política parecía hasta hace poco injustificado por la sencilla razón de que la unidad del Estado parecía bien asegurada por tres motivos: por la endeblez de los grupos independentistas, porque en las regiones afectadas por el virus independentista (Cataluña y el Euzkadi) no existía mayoría independentista y porque la Unión Europea constituía una especie de póliza de seguro (la UE es una “unión de Estados Nacionales”, no una reunión de comunidades autónomas independizadas). Y luego había un último factor: ni siquiera los partidos nacionalistas (CiU y PNV) eran unánimes en su interior al albergar a nacionalistas partidarios de la autonomía, de la federación o de la independencia.

No ha existido, pues, riesgo para la “unidad nacional”, algo constatable además porque no se ha producido en los últimos 30 años ni un solo intento separatista serio y con visos de aproximarse ni siquiera mínimamente a su objetivo secesionista. Ya vimos como después de años de preparación del “plan Ibarreche”, finalmente, una simple votación en el parlamento español lo desarmaba sin darle continuidad ni generar ninguna, ni generar un “plan B” en el independentismo vasco.

El factor nuevo: la crisis económica

Pero en los últimos cuatro años se ha producido un fenómeno de proporciones descomunales que no deja de crecer: la crisis económica. Siempre hemos sostenido que la crisis económica es mucho más que el pago de la deuda, y que, aun pagando la deuda, este país seguiría en crisis porque carece de modelo económico y abundan las “instituciones florero” que no sirven absolutamente para nada pero que son extremadamente costosas. Repasémoslas: Diputaciones Provinciales, Senado, Casa Real y, por supuesto, una estructura autonómica insostenible. Este paquete inservible, ineficiente, compuesto por una superestructura institucional creada por los partidos mayoritarios para dar un sentido a su militancia (“yo milito, luego el partido me recompensa con un cargo”) y para dar coherencia jurídica al origen histórico del propio sistema (la monarquía hizo que se pudiera presentar el proceso de cambios de 1976-1979 como una “transición”)  tiene como complemente una fuente increíble de gasto público igualmente inasumible: 7.150.000 inmigrantes de los que solamente contribuyen a las arcas del Estado (y por las franjas salariales más bajas) una media de 1.750.000, viviendo el resto de la caridad pública, de subsidios, subvenciones, becas y trabajo negro (salvo los 500.000 holandeses, ingleses y alemanes jubilados que viven en España y cuyo número, por cierto, va descendiendo de año en año). Con todos estos lastres y sin un modelo económico capaz de crear empleo y de generar una reindustrialización, no hay recuperación posible, ni pagando todo el déficit actual, porque de lo que se trata es de crear las condiciones necesarias para una recuperación económica, mucho antes que para pagar la deuda. Sin deuda pero sin recuperación, estaremos como antes, con unas “instituciones florero” y unas legiones de inmigrantes sin trabajo, que suponen una verdadera aspiradora de fondos públicos, de tal manera que el Estado nunca podrá invertir en sectores a desarrollar que absorban mano de obra.

La crisis económica (se dé la interpretación que se le dé: y para nosotros es una crisis estructural del sistema mundial globalizado, mientras que para los partidos mayoritarios es apenas una crisis coyuntural provocada por operaciones especulativas arriesgadas) será prolongada y está obligando a todos los sectores de la sociedad y del Estado a apretarse los cinturones. Y esto se nota especialmente en las autonomías y mucho más en Cataluña, región del Estado habituada al narcisismo y a exhibir cierto tono de superioridad.

Las bases tópicas del nacionalismo catalán

Se conocen las bases del nacionalismo catalán construidas a lo largo de las dos últimas décadas del siglo XIX: 1) Catalunya tenemos una lengua propia y, por tanto, es una nación, 2) los catalanes somos laboriosos frente a otras zonas del Estado en donde solamente se piensa en la diversión, 3) los catalanes somos más ricos porque hemos trabajado más y 4) estas cualidades catalanas son superiores a cualquier otra del Estado y, por tanto, Cataluña debe guiar a España… o bien separarse. Sobre todo este cúmulo de razonamientos narcisistas ha funcionado el nacionalismo catalán en los últimos 130 años. Bases que, hoy no tienen absolutamente nada que ver con la realidad.

Las tasas de paro juvenil, de endeudamiento, de inmigración, de desindustrialización y de corrupción hacen que si Cataluña se parezca a alguna otra comunidad del Estado, sea precisamente a Andalucía, acaso la comunidad que siempre ha odiado más el nacionalismo catalán. Cataluña ya no es algo diferente y/o superior al resto del Estado, sino una de las regiones en donde la crisis ha ahondado más, fundamentalmente por las obsesiones nacionalistas: la obsesión por la catalanización del país (catalanización que tocó techo ya antes de las olimpiadas del 92: hoy la tasa de utilización del catalán es de un 35%), la obsesión por seguir considerándose una “nación industriosa” (cuando en realidad la alta burguesía catalana lleva años centrando sus inversiones en la especulación y ya no en sectores productivos o industriales), la obsesión por ser superiores al resto de España (cuando las comparativas aquí y ahora no lo confirman, salvo quizás en niveles de corrupción en donde efectivamente, en Cataluña han llegado a afectar a la propia presidencia de la Generalitat y, desde luego compitiendo con Andalucía) y ese victimismo tan habitual en el nacionalismo catalán presente y que quizás hinca sus raíces en la derrota de Muret allá en el siglo XIII (que considera que cualquier problema que exista en Cataluña es generado más allá del Ebro, nunca en Cataluña).

Todo esto hace que en la actualidad, los nacionalistas de CiU menos que nadie se vean obligados a dar una explicación a porqué Cataluña ni siquiera es capaz de apagar un incendio forestal sin el concurso de bomberos “de España” (es decir, venidos de Aragón o enviados por el Ministerio de Defensa) y de Francia. O porqué cuando se juzga al brazo derecho y al brazo izquierdo de Jordi Pujol (sus “hombres de confianza” Plenafeta y Alavedra) y al espíritu del nacionalismo (el Caso Palau), CiU haga como si la cosa no fuera con ellos como cuando Jordi Pujol estuvo a punto de ser juzgado por el Caso Banca Catalana (un banco descapitalizado para financiar la catalanización del país) y aquello se consideró como “un ataque a Cataluña”… Para el nacionalismo catalán todos son culpables de cualquier mal que afecte a Cataluña. Ellos nunca, ni siquiera tras haber gobernado ininterrumpidamente durante más de 30 años (el período de Montilla-Maragall no fue más que un tímido paréntesis socialista-nacionalista en el océano nacionalista catalán).

Los errores en cadena de "Madrid", esto es, del gobierno

Esa visión falsa, torpe y mendaz, sin embargo, ha calado en un sector creciente de la sociedad catalana. Los miles de millones repartidos por la Generalitat a los medios de comunicación catalanes han hecho imposible la existencia de prensa libre en Catalunya. Ciertamente, cada vez se lee menos prensa y  las tiradas de los periódicos catalanes van decreciendo como en cualquier otra autonomía) solo que en Cataluña prácticamente expresan SÓLO la opinión y los criterios de la Generalitat. Así que ésta ha decidido que para salvarse ella hay que responsabilizar a “España”. España es para la Generalitat el símbolo de todo lo negativo. El ciudadano catalán percibe que, efectivamente, quien gobierna el Estado lo hace desde Madrid. Si lo hace mal es “Madrid” (esto es, España) la culpable.

Y justo es reconocer que Felipe González negoció mal el tratado de adhesión a la UE (y de aquellas aguas procedieron parte de estos lodos), que Aznar creó un modelo económico suicida (ladrillo, salarios bajos, inmigración, crédito fácil), que Zapatero era el peor tipo de tonto, el tonto con ideas (aplicó tardíamente las peores medidas, abrió las puertas a la inmigración descoyuntando el mercado laboral y con él el déficit se disparó) y Rajoy en menso de un año ha demostrado ser mediocre, timorato, incapaz de resolver la crisis y de hacer otra cosa que no sea seguir con fidelidad perruna los dictados de la UE, sin tener la más mínima idea propia sobre cómo salir del pozo). Pero no hay que perder de vista que Felipe, Aznar, ZP, Rajoy NO SON ESPAÑA, son miembros del PP y del PSOE y es a estos partidos a los que hay que pedir responsabilidades. Pero, claro, si se piden responsabilidades a PP y PSOE ¿por qué no pedirlas a CiU o al PNV? De hecho si este sistema existe es porque esta “banda de los cuatro” lo creó para su beneficio y para eternizarse en el poder.

Hace unos meses, cuando se votaba la ley de presupuestos, la Generalitat no podía ni siquiera pagar la nómina de los funcionarios. Hacía falta dinero y Rajoy lo envió a cambio de una “actitud constructiva” de CiU en el parlamento. Ahora la Generalitat se enfrente a la inanición pero ya no tiene cartas que negociar: simplemente debe bajar la cerviz y poner el cazo. El Conseller de Economía ya ha indicado que no aceptarán condiciones políticas para una primera ayuda que puede ser de entre 3.000 a 5.000 millones… Como si ayudas de este tipo fueran cartas en blanco que no conllevaran algún tipo de contraprestaciones.

La situación dramática de la Generalitat

Artur Mas se encuentra en este momento es una situación dramática especialmente para un nacionalista catalán, es decir, para alguien que cree que su comunidad es superior a cualquier otra: ahora se demuestra que ha existido faraonismo y mala administración, que la catalanización del país ha sido un mal negocio y que se ha tragado abundantes recursos, que Cataluña se está desertizando industrialmente (como cualquier otra parte del Estado) e incluso que Cataluña con 1.250.000 inmigrantes (un 23%) es inviable y no sabe ni puede defenderse salvo al estilo que siempre utiliza el nacionalismo: la Generalitat considera que por decir “pis” en lugar de “piso” un inmigrante ya está integrado… El nacionalismo catalán creó aquella frase en los 70 de que “catalán es todo aquel que vive y trabaja en Cataluña” que ahora ha cambiado por esta otra de “catalán es todo aquel que habla o chapurrea catalán especialmente si está subsidiado por la Generalitat”.

Y esta es la inconsciencia del nacionalismo: lo que está pasando en Cataluña hoy es casi enteramente su responsabilidad (CiU nunca advirtió ni a Aznar ni a ZP de que el modelo económico del ladrillo y la especulación era suicida, simplemente se apuntó al carro, y la gestión de la Generalitat SIEMPRE ha sido obra del nacionalismo, así que ¿quién es responsable?) pero la Generalitat necesita angustiosamente fondos. La táctica del victimismo (“España nos roba”, “Damos más de lo que recibimos”) es una de las alternativas que le queda a CiU y que conducen directamente al referéndum de autodeterminación y a la opción centrífuga. Pero entre que esto se convoca y que se lleve a cabo pueden pasar meses… en el curso de los cuales la deuda de Cataluña con el Estado irá en aumento y la Generalitat precisará cada vez más del dinero del Estado (o del que venga de la UE cuando se producto el “rescate”… que se producirá antes de fin de año).

Artur Más y CiU deberán de bajar la cabeza y afrontar el echo de que están ante la alternativa histórica: o jugar la carta independentista (que puede acabar con todos ellos en la cárcel en el peor de los casos y con una simple suspensión del Estatuto de Cataluña en el mejor, pero nunca con una independencia que no sería nunca aceptara ni reconocida por la UE, ni por supuesto por Francia y Alemania que a partir de ahora no solo serán anti-independentistas para evitar el “efecto contagio” en sus territorios sino para garantizar que el “Estado Español” pague la deuda…) o bajar la cabeza, renunciando a competencias, asumiendo que Cataluña no tiene recursos para defenderse de 1.250.000 inmigrantes, parados en su mayoría y con salarios de hambre que pueden entrar en revuelta ante una simple bajada de subsidios. Saben perfectamente que la independencia de Cataluña es completamente imposible y que ni siquiera existe mayoría independentista (por lo que convocar un referendo sobre el tema es una muestra de la “liberalidad” de CiU y de nada más… en la medida en que las relaciones de Cataluña con el Estado no variarán en función de un referendo que dará un amplio voto negativo a la independencia).

Ahora bien, un referendo servirá para decantar posiciones: ¿a favor de quién se declararán los partidos catalanes? ¿Cómo enfocará el PSC un referendo de este tipo? Y en cuanto a PxC ¿abandonará las posiciones de los primeros tiempos cuando estaba reducida al núcleo de Vic (la única zona de mayoría independentistas) antes de crecer como la espuma en el cinturón industrial y la antigua Área Metropolitana de Barcelona mayoritariamente castellano-parlante? Por su parte, los distintos núcleos independentistas, multifraccionados y cuya influencia no va más allá de determinados municipios, enfrentados entre sí por rencillas seculares, parece difícil que logren hacer una campaña creíble que vaya más allá de repetir las ensoñaciones independentistas recurrentes desde los tiempos de Güell, Prat de la Riba y demás.

Pequeña anotación sobre el caso vasco

En lo que se refiere a Euzkadi la situación es completamente diferente. Allí existe la posibilidad de que Bildu y PNV formen una mayoría independentista. A partir de ahí se verá si Bildu es un partido más de izquierdas que nacionalista, o más nacionalista que de izquierdas… porque para fatalidad de la situación en el País Vasco el PNV es la derecha vasca y Bildu la izquierda vasca, hará falta ver si son capaces de entenderse. Y una vez aquí se repite el mismo problema que en Cataluña: la UE jamás permitirá un “Estado Vasco” escindido… que inmediatamente solicitaría la anexión de las provincias vasco-francesas iniciando la centrifugación también de aquel país. Falta ver, por supuesto, si los cargos electos de Bildu, una vez con el poder autonómico en sus manos, se modera en la cuestión independentista. No sería nada nuevo. De hecho hemos visto a generaciones de etarras pasar a todos los partidos del espectro político (incluido el PP).

Sea como fuere, lo cierto es que tanto en Euzkadi como en Cataluña se van a producir tensiones independentistas en los tres próximos años. Más que responder a un programa político secesionista, esta oleada de independentismo que se avecina tiene que ver con la coartada que las clases políticas regionales dan a su fracaso en la gestión autonómica, trasladando el centro de imputación de Barcelona o Bilbao, a “Madrid”.

Conclusiones

Es suficientemente conocido que el virus nacionalista suele cegar la conciencia de muchos, y, por supuesto, vale la pena recordar aquí que siempre, eternamente, el nacionalismo es la última trinchera de los canallas.

Los hacedores de la constitución de 1978 se equivocaron al situar las aspiraciones nacionalistas en un lugar tan elevado que les permitiera actuar siempre como árbitros para la gobernabilidad del Estado. De aquel primer error conceptual surgió el segundo: que existían “autonomías históricas” por el simple hecho de que durante la II República habían tenido Estatutos de Autonomía… cuando la “historia” es otra cosa mucho más seria y mucho más amplia que un simple período de ocho años en el devenir español. Asturias es historia, León es historia, los condados catalanes son historia, los señoríos vascos son historia… Tal fue el segundo error que precedió y se superpuso al tercero: el “café para todos” de Suárez que extendió las autonomías allí en donde ni siquiera había una mínima demanda. Porque, realmente, salvo en Cataluña y en Euzkadi, ni siquiera en Galicia (donde votó el 26% del censo en el referendo autonómico que aprobó el Estatuto) existía demanda autonómica: lo que existían eran las AMBICIONES DE LAS CLASES POLÍTICAS REGIONALES que querían beneficiarse de los nuevos repartos de poder que surgieron de la constitución de 1978 y que crearon nuevas redes clientelares. Y en eso estamos. El absurdo sistema de 17 autonomías se mantuvo mientras las crisis económicas fueron coyunturales, pero la entrada de la economía mundial en la fase globalizadora hizo que, a partir de 1992 la primera crisis económica de importancia que estallara no fuera coyuntural sino estructural y, por lo mismo, mundial. Los países más expuestos son aquellos en los que la economía financiera ha sustituido a la productiva, caso de España. Y a partir de 2007 –cuando se debatía la financiación autonómica, coincidiendo con el inicio de la crisis, precisamente- se evidenció que las autonomías suponían un lastre injustificable para el Estado y para el ciudadano. Esa sensación va ganando terreno desde entonces y se ha ampliado a otras “instituciones florero” (senado, familia real, diputaciones) de las que el Estado debe deshacerse si no quiere cargar al ciudadano con una losa insoportable.

Tal es el problema central que vamos a intentar resumir:

1)      Habrá agitación centrífuga en los próximos años.

2)      Esta agitación no logrará desprender Cataluña y Euzkadi del Estado.

3)      La UE es la primera póliza que asegura la unidad nacional.

4)      El monto total de la deuda que España debe a Francia y Alemania es la segunda póliza.

5)      La crisis económica hace que el aligeramiento del Estado sea una exigencia ineludible.

6)      Superar la crisis, pagar la deuda y generar empleo pasan por aligerar la administración.

7)      Aligerar la administración quiere decir liquidar las “instituciones florero”

8)      Liquidar las “instituciones florero” implica reformar la constitución.

9)      Reformar la constitución implica superar y romper el poder de la “banda de los cuatro” (PP, PSOE, CiU y PNV)

10)   Romper el poder de la banda de los cuatro implica la necesidad de que emerjan nuevas opciones políticas con nuevas ideas capaces de constituir una nueva clase política dirigente.

© Ernesto Milà – infokrisis – Ernesto.mila.rodri@gmail.com

Acaba de aparecer RHF-XIII

Acaba de aparecer RHF-XIII

Acaba de aparecer el número XIII de la Revista de Historia del Fascismo

Sumario

DOSSIER: La noche de los cuchillos largos

En los últimos días de junio de 1934 el capitán Röhm y la cúpula de las Secciones de Asalto resultan diezmadas en una purga interior. Este episodio demuestra la lucha en el interior del NSDAP entre dos alas: la “derecha” (Göring, Hess, Himmler, Reydrich, Goebbels) y la “izquierda” (Röhm, Heines, Strasser). Se ha dado al episodio varios significados: la derrota de los que aspiraban a una “segunda revolución”, la victoria de la “revolución nacional” sobre la “revolución socialista”, etc. En este dossier se demuestra que nunca existió una conspiración en las filas de la SA, que Hitler fue engañado por el “ala derecha” del partido y se inserta el episodio dentro del marco que le es propio: la “etapa de sincronización”, definida por Hitler para adecuar las estructuras del Estado a las directrices del NSDAP. Un dossier, perfectamente referenciado y documentado, de 86 páginas sobre este episodio seguido de una interpretación de los hechos a la luz de los actuales conocimientos históricos.

Las canciones juveniles del franquismo (III de IV)

En la entrega de esta serie seguimos analizando los “valores” que transmitían las canciones cantadas en el Frente de Juventudes, en la OJE y en las Falanges Juveniles, intentando aislar los elementos doctrinales y formativos que transmitía el franquismo a sus capas juveniles.

Comandante Borghese (III de III). La notte de la Madonna

El golpe de Estado organizado por el comandante Borghesse en 1970 fue abortado a última hora cuando ya algunos comandos habían alcanzado sus objetivos y otros estaban a punto de hacerlo. ¿Qué había ocurrido? En este artículo pretendemos aportar una explicación a los hechos ocurridos aquella noche, establecer definitivamente las relaciones que mantenían los golpistas con el gobierno norteamericano y el hecho de que existiera un contragolpe paralelo que se puso en marcha simultáneamente.

Portugal: del integracionismo imperial al etno-nacionalismo (por Ricardo de Marchi)

El neofascismo portugués del período 1960-1990 es muy mal conocido. Ricardo de Marchi nos ayuda a entender las tres etapas que atravesó y que carecen de precedentes en otros movimientos neofascistas europeos. La originalidad del neofascismo portugués deriva de la particular situación del imperio portugués hasta mediados de los años 70. El artículo nos muestra una panorámica de este sector hasta principios de los años 90.

Freikorps: Oberland, a la conquista de Munich

En abril de 1919 estalla la “revolución de los consejos” en Munich. El bolchevismo alcanza el poder en la capital bávara y hace que la periferia muniquesa se organice en torno a los “freikorps”. Uno de ellos, el Oberland, está formado por campesinos y agricultores bávaros; había sido organizado entre bambalinas por la Sociedad Thule, pero le corresponderá el mayor peso en los combates por la liberación de la ciudad.

Cultura: la literatura fascista y la desconfianza en la bondad humana

Uno de los rasgos que más habitualmente se repiten en toda la literatura fascista y la más alejada de las posiciones progresistas es esa desconfianza en la bondad humana que estuvo presente tanto en los autores de esta corriente alemanes, franceses e italianos. El autor analiza este tema con una minuciosidad que nos permitirá conocer un poco mejor la estética y los valores inherentes a las literaturas fascistas.

 

Características:

Formato libro 150 x 210 mm

Páginas 220

Tapas en cuatricomía con solapas 

Pedidos: eminves@gmail.com 

Precio venta al público: 18,00 euros + 3,00 euros de gastos de envío (precios para España, resto mundo, consultar) 

Forma e pago: ingreso en cuenta corriente BBVA (al hacer el pedido indicamos el número) o pago a través de pay-pal (ver columna de la derecha)

Suscripción

6 números: 100 euros

12 números: 200 euros

 

Acaba de aparecer RHF-XII

Acaba de aparecer RHF-XII

Acaba de aparecer la Revista de Historia del Fascismo nº XII – Junio de 2012, cuyo sumario presentamos a continuación. El pvp es de 18,00 euros por ejemplar + 3,00 de gastos de envío. Pueden solicitarse a eminves@gmail.com o bien a ernesto.mila.rodri@gmail.com. Descuentos para librerías y grupos. 

Dossier

Odinismo y cristianismo en el III Reich

En este dossiers se han reunido distintos textos relativos a la “cuestión espiritual” en el III Reich que afectan a la situación de la Iglesia Católica y de las confesiones protestantes, así como a los cultos neo-paganos y odinistas. La fotografía que hemos conseguido utilizando una abundante documentación indica que, lejos de restaurar el paganismo nórdico-germánico, la mayor parte de los esfuerzos del III Reich y del propio Hitler estuvieron orientados hacia el mantenimiento de buenas relaciones con las confesiones mayoritarias de Alemania, en especial con la Iglesia Católico. Capítulo aparte supone la creación de una “iglesia nacional alemana”, los Deutsche Christen, sobre el que hemos incluido un estudio aparte. Así mismo, hemos elegido una serie de textos escritos en la época para ilustrar las distintas corrientes espirituales del NSDAP.

Contiene:

- La svástica contra el Irminsul

- La fábula del paganismo nazi (Alain de Benoist)

- La declaración de Sportpalast de los Deutsche Christen

- La “nueva Alemania” ¿era cristiana?

- Jakob Wilhelm Hauer: el filósofo de la renovación religiosa

- Texto de Alfred Rosenberg: Sobre la religiosidad nórdica

- Texto de los Deutsche Christen: Cristo en la Comunidad de la Sangre

- Texto de Martin Bormann:  Los conceptos cristiano y nacionalsocialista son incompatibles

Sumario

- Una oración nacionalsocialista: “Al führer que me ha sido concedido por Dios”

- La influencia del nazismo en los primeros pasos de ETA

- “Comandante Borghese” (II de III). Los prolegómenos de la “Notte della Madonna”

- Dalí: Fascismo, franquismo y política hermética

 - Textos: Una fiesta de solsticio. Diario de la novia de un SA

Rescate bancario. Documento

Rescate bancario. Documento
http://www.mediafire.com/view/?evsasu7xchmspb3

Se acaba de publicar el documento emitido por la Junta Nacional de España 2000 sobre los últimos sucesos titulado: ANTE EL RESTACATE BANCARIO: AFRONTAR LA CRISIS ES LUCHAR POR UNA PROFUNDA RECONSTRUCIÓN NACIONAL - 10 PUNTOS PARA SALIR DE LA CRISIS ECONÓMICA, SOCIAL Y POLÍTICA. el documento puede leerse en PDF.Bajar documento: ANTE EL RESTACATE BANCARIO

Monarchia delenda est