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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

TERRORISMO

VIDEO DEL PSOE SOBRE LA POLITICA ANTITERRORISTA DEL PP

VIDEO DEL PSOE SOBRE LA POLITICA ANTITERRORISTA DEL PP

Infokrisis.- El PSOE ha cometido otro error: acusar al PP de haber tenido contactos con ETA. Es la tipica acusación de un político inmaduro como ZP: “Y tu más…”. Pero, al menos en este terreno el PP tiene todas las de ganar. La campaña es un nuevo error del PSOE que no va a contribuir en nada en sacarlo de la crisis de intención de voto. El problema de ZP es que su politica antiterrorista es, literalmente, infumable.

LAS ENCUESTAS DESFAVORABLES AL PSOE

 

A medida que van pasando los días, al PSOE se le acumulan encuestas negativas. El lanzamiento del candidato a la alcaldía por Madrid está constituyendo un riguroso fracaso. No da de sí. Cada frase que pronuncia o cada intervención en medios induce al escepticismo sobre su capacidad para encabezar la candidatura. Miguel Sebastián, otro miembro del lobby gay de la Moncloa, carece de la talla suficiente para encabezar la lista socialista por Madrid. Se intuía desde el primer momento, pero a medida que va pasando el tiempo, estas carencias se van confirmando dramáticamente.

 

La crisis Esperanza Aguirre – Gallardón no ha servido para erosionar el peso electoral del PP. Antes bien, ha ocurrido todo lo contrario: en la comunidad, el PP puede sacar hasta 9 diputados más. Y en el ayuntamiento la mayoría absoluta de Gallardón se ensancha más y más.

 

Y esto no es lo peor: las encuestas afirman que en las autonomías gobernadas por el PP, este partido sube en intención de voto y en las autonomías gobernadas por el PSOE, este partido baja en todas, sin excepción.

 

En estas circunstancias, la reelección de ZP no está nada clara. Todas las iniciativas abordadas en la primera fase de la legislatura se han diluido en la nada o en la anécdota: hoy sabemos que la ley de violencia doméstica ha sido un fracaso absoluto, sabemos también a donde ha conducido la política antiterrorista, el guerracivilismo, la indefinición en el modelo de Estado y en el Estatuto de Autonomía de Catalunya, la debilidad mostrada en política internacional con el engendro del “Diálogo de Civilizaciones”, el desmadre de la seguridad ciudadana, la caída en picado en la moralidad, el reafloramiento salvaje de la corrupción, los cinco millones y pico de inmigrantes a razón de 100.000 regularizados cada tres meses, la absoluta pasividad en políticas sociales y laborales. Pero eso sí, los gays se pueden casar y adoptar hijos… único logro de un gobierno que puede ser calificado de cualquier cosa salvo de “viril”.

 

LA DIFERENCIA ENTRE LAS DOS POLÍTICAS ANTITERRORISTAS

 

Quienes siguen habitualmente las opiniones de infokrisis, saben que no somos excesivamente partidarios de las políticas del PP. Ahora bien, justo es reconocer que, al menos en materia antiterrorista, existen diferencias sustanciales entre ambas políticas. La del PSOE es torpe, timorata, crédula y débil, en una palabra. La del PP fue clara, decidida, líneal y fuerte.

 

Está claro que el PP también “habló” con ETA… pero no negoció. Está claro que realizó una aproximación parcial de presos y que bajo su gobierno se excarcelaron a 200 etarras, incluso es cierto que en aquel período hubo una tregua, más conocida como “tregua-trampa”. Ahora bien…

 

El problema no es “hablar” con ETA, sino negociar a espaldas de la población y de los criterios más mínimos que debe contemplar cualquier relación con ETA: lo único que puede recibir ETA a cambio de disolverse son medidas de gracia individualizadas para etarras presos, en absoluto puestas en libertad indiscriminadas (el resarcimiento a las víctimas está por encima de la “paz”). Este es el techo de cualquier “negociación” con ETA.

 

El PP se atuvo a este criterio. Pero hizo algo más: machacó a ETA, allí donde pudo. Creó leyes para facilitar su arrinconamiento y para que ETA no se beneficiara del Estado de Derecho, pero no hubo en ningún momento tregua a la banda. Se la fue desarticulando frente por frente… hasta el punto de que el 14-M ETA era un cadáver en putrefacción, pestilente y miserable, al que un bobo ilustre hizo el boca a boca y reavivó con su repugnante política de mano tendida.

 

De todas formas, el “diálogo político” con ETA hubiera podido ser una baza electoral de ZP, si la otra parte hubiera manifestado una voluntad de entendimiento. No ha sido así, sino todo lo contrario. Así que cuantos más días pasan, peor es la situación del gobierno.

 

Con el vídeo del PSOE conocido hoy, este partido recuerda algo que no le beneficia (ZP es especialista en refrescar la memoria en temas que no le benefician): la política del PP. La diferencia entre las dos políticas antiterroristas estriba simplemente en el hecho de que la del PP generaba seguridad, confianza y evidenciaba fuerza y rigor. La política del PSOE no genera confianza porque parte de un supuesto abominable: que los asesinos merecen una oportunidad… a pesar de demostrar que buena parte de ellos lo que quieren son “éxitos políticos” con los que concluir sus “éxitos terroristas”. No hay punto de encuentro posible por mucho que ZP hubiera atado el tema con Josu Ternera. Las bases de ETA no opinan lo mismo que la cúspide. La política de ZP destila debilidad, renuncia, oportunismo, cobardía… por eso, esa política es invendible para la mayoría de la población.

 

¿HAY POSIBILIDADES DE QUE ZP RECONSTRUYA UNA POLÍTICA ANTITERRORISTA?

 

Difícil, si no imposible. Ahora lo que queda es escenificar el fin del proceso de paz. Pero eso no significa que se pueda volver al punto de partida. ZP y Pachi López han ido demasiado lejos como para ahora decir que “aquí no ha pasado nada”. Ha pasado y mucho: cinco manifestaciones antiterroristas que han apuntado todas, directamente, al corazón del gobierno ZP, no sólo en la “cuestión ETA”, sino en el tema del 11-M, el Pacto Antiterrorista volado por los aires, la fiscalía haciendo de voz de su amo, la presión policial sobre ETA desaparecida, su infraestructura reconstruida sobre bases nuevas, la cúpula de ETA refugiada en Italia, fuera de la contundencia de la policía francesa, las Herriko Tabernas y Jarrai, consideradas como “no-ETA”… ¿Queda algo más por desmontar?

 

El “conflicto ETA” no tiene solución mientras ZP se siente en La Moncloa. Lo único que puede llevar a una vía de solución es la instalación de una política decidida y de fuerza en la presidencia del gobierno. ZP no da más de sí. Es lo que todos sabíamos que era, un bobo ilustre, un bambi con ramalazos traidorzuelos para sus propios aliados, un individuo débil y timorato con un muy bajo conocimiento de la política y de las personas… no digamos de los terroristas. ¿Qué puede esperarse de ese tipejo?

Más de lo mismo. Y ya la lucha antiterrorista ha retrocedido demasiado como para que alguna vez podamos perdonárselo.

 

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

PROCESO DE PAZ: ÚLTIMA FASE, O COMO DEPENDER DE LAS ENCUESTAS

PROCESO DE PAZ: ÚLTIMA FASE, O COMO DEPENDER DE LAS ENCUESTAS

Infokrisis.- La manifestación de la AVT, una vez más, ha conseguido movilizar un número "incalculable" de personas, unidas todas por el rechazo al proceso de paz, el castigo a los asesinos y el resarcimiento de las víctimas. Además, esta manifestación ha llegado en el momento en que el CIS ha puesto de relieve el "empate técnico" entre el PP y el PSOE y la revista guerrista "Temas", lo ha confirmado. El proceso de paz parece haber llegado a su última etapa. Y no se está saldando de manera particularmente favorable para su impulsor, ZP.

 

 

LO ANDADO EN EL PROCESO DE PAZ

El gran error de ZP ha sido vender el pescado antes de echar el anzuelo. No se puede iniciar el proceso de paz con una presentación y votación parlamentaria, realizada, únicamente, para evidenciar el aislamiento parlamentario del PP, afirmar en el parlamento que no se realizará una “negociación política”… y luego dejar filtrar que la negociación solamente podía ser “política”, dejar claro ante toda la nación que todo eso se llevaría adelante si se confirmaba la tregua de ETA… cuando un robo de pistolas, cuatro millones de euros recaudados con el impuesto revolucionario y 130 actos de kale borroka demostraban, ya en agosto, para quien quisiera verlo, que no existía unanimidad en ETA y que, probablemente se estuviera negociando solamente con una cúpula que no representaba la opinión de la totalidad de las bases ni del entorno abertzale. Para colmo, la promesa de ZP de “ir en septiembre al parlamento” a rendir cuentas sobre la marcha del proceso de paz… jamás se produjo.

En estas condiciones, lo andado hasta ahora en el proceso de paz ha sido cero e incluso estamos hoy más lejos de una solución que en el principio de toda esta historia: ETA ha aprovechado este tiempo para reconstruir su maltrecha infraestructura y aislar a los elementos sospechosos de haber entregado informes a la seguridad española. La lógica dice que el proceso de paz no va a tener a ZP solamente como “damnificado”, sino que, también en el entorno etarra, Josu Ternera va a ver muy comprometida su posición.

La situación de la lucha antiterrorista es hoy peor que la que se daba en el inicio del proceso de paz. Los organismos de seguridad del Estado que, de haber seguido la presión que habían ejercido sobre ETA hasta el 2004, hubieran logrado desarticular completamente el aparato terrorista de la banda y dispersado a sus últimos mohicanos, ahora mismo deben de iniciar las investigaciones, casi a partir de cero y en unas condiciones mucho más desfavorables que cuando se sentían arropadas por el Pacto Antiterrorista y por la Paz.

ATAQUES DESDE TODOS LOS FRENTES. AUTISMO GUBERNAMENTAL

Ni siquiera Llamazares ha ahorrado críticas contra Zapatero. En su última rueda de prensa, el líder de IU, sin duda el mejor aliado de ZP en esta materia, ha explicado que “el gobierno debe relanzar el proceso de paz”… ignorando que esa era la primera causa, en este momento, del desgaste electoral y poniendo al gobierno contra las cuerdas.

En el otro lado, la AVT ha logrado por quinta vez movilizar a un número “incalculable” según El Mundo, superior a 1.200.000 personas según los organizadores, 1.000.000 según el ayuntamiento de Madrid y 125.000 según la delegación del gobierno… Vamos, “incalculable”, pero, en cualquier caso, masiva. El PP es, indudablemente, el único que puede capitalizar políticamente esta manifestación. Y lo está haciendo. Si la encuesta del CIS tuviera lugar en este preciso momento, probablemente no daría como resultado un “empate técnico”, sino un “empate” a fin de cuentas…

Para colmo, Ibarreche, en el curso de uno de sus raros cruces de la “frontera” y visita a “España”, ha intentado echar un capote al gobierno, diciendo en nombre del gobierno vasco “lo siento” a las víctimas, reconociendo que en otros tiempos no se había tenido la sensibilidad suficiente con las víctimas. Como si ahora un simple “lo siento”, pronunciado con la boca pequeña, fuera suficiente para olvidar todo lo que ha ocurrido en estos últimos 30 años y el gobierno vasco quedara eximido de toda responsabilidad a partir de ahora…

De todas formas, el espíritu de Ibarreche está en estos momentos escindido: si fracasa el proceso de paz, su “mesa de partidos” está también condenada al fracaso, pero la posición del PSE en aquella autonomía va a ser extremadamente difícil y se convertirá en el “pim-pam-pum” de los kaleborrokas. Es decir, el PSE afronta el riesgo de pasar de considerar a HB como “socio futurible” (es el plan de Pachi López) a “maltratador”. Ahora bien, Ibarreche también sabe que el fracaso del proceso de paz puede hacer que vuelva la violencia y convertir otra vez a su autonomía en “danger zone” para inversiones y reactivación económica.

¿Quién apoya nítidamente el proceso de paz? ¿Aparte de ZP y de López? Nadie. Incluso en su propio partido, ZP empieza a tener las cosas cuesta arriba: sus “grandes apuestas” empiezan a chocar con la indiferencia general, si no con la oposición matizada de algunos de sus miembros que ven que el “efecto Carod” y el “efecto ETA” pueden generar una derrota electoral cuando el “todos contra el PP” establecido a partir del Pacto del Tinell ya ha saltado por los aires.

EL PELELE DE LAS ENCUESTAS

Si a ZP le cuadra en este momento algún nombre, éste es el de “el pelele de las encuestas”. Es la segunda vez que las encuestas le indican empate técnico con el PP. La primera vez fue en el mes de enero de 2006, cuando la alianza con Carod, en el momento en que éste defendía un estatuto prácticamente independentista, le costó un 1’6 de diferencia con el PP, según el CIS, y el verse rebasado por el PP en otras privadas.

Aquella crisis tuvo como consecuencia la rotura de relaciones con ERC, el envío de Carod al ostracismo (que Carod no habrá podido olvidar, en ningún caso: sabe que en Madrid se sienta un traidorzuelo sin carácter, escrúpulos, ni criterio) y la consiguiente disolución del gobierno tripartito.

Ahora estamos en la segunda crisis y ZP tiene poco tiempo para reaccionar. Dentro de poco se iniciará el gran conflicto de esta segunda parte de la legislatura: el traspaso de competencias en Catalunya que evidenciará lo temerario del Estatuto y la desaparición práctica del Estado en aquella autonomía. Y si, para colmo, a ETA o a alguna de sus fracciones se le ocurre lanzar una campaña de atentados… después de un año de inactividad policial y en el que la única presión que ha tenido ha sido en Francia…

Pero, en cualquier caso, hoy, la impresión que da la situación es de que, una vez más, ZP va a evidenciar ser un pelele de las encuestas y romper el proceso de paz, en el momento en el que ETA le dé la excusa. A la encuesta del CIS se unía la movilización gigantesca de la AVT, y la oposición interior en su propio partido. Todo esto nos lleva a intuir que un sujeto como ZP, estructuralmente cobarde y desaprensivo, va a interrumpir el proceso de paz, dejando de “apostar” por él y retornando a la “política de acoso”… cuando los etarras ya se han instalado en Italia, el Pacto Antiterrorista está roto, la fiscalía deberá desdecirse de lo dicho, y las fracciones favorables a la continuación del terrorismo se han reforzado en ETA...

Felicidades, porque hubiera sido imposible hacerlo más mal.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 


Las nuevas orientaciones del juicio sobre el 11-M. Fundamental.

Las nuevas orientaciones del juicio sobre el 11-M. Fundamental.

Infokrisis.- Se aproxima el juicio sobre el 11-M. La fiscal ha cerrado sus conclusiones. Ahora podemos saber lo que se va a deliberar en este juicio: poca cosa, en realidad, de hecho, solamente la inocencia o culpabilidad de Jamal Zougam, tiene verdaderamente interés. Sea cual sea la sentencia, el resto de misterios seguirán abiertos. Se equivocaron los portavoces gubernamentales cuando creen que la sentencia dirá la palabra definitiva sobre el juicio. En realidad, con la sentencia quedará claro el peso de la "versión oficial". La verdadera investigación emepzará entonces. Así están las cosas.

¿QUÉ SE SABE DE CIERTO SOBRE EL 11-M?

Poca cosa:

- Se sabe que murieron 192 personas.

- Se sabe que Jamal Zougan fue detenido horas antes de las votaciones del 14-M y su detención decantó la operación hacia “ha sido Al Qaeda.

- Se sabe que murieron un número de personas, aun por determinar, en Leganés.

- Se sabe que la investigación tiene agujeros negros y defectos en todos los niveles.

- Se sabe que el atentado dio un vuelco nacional (victoria de ZP) e internacional (retirada de tropas de Irak y primera crisis “de la coalición”).

- Se sabe que el gobierno se pone literalmente histérico cada vez que alguien intenta investigar lo que ocurrió de manera independiente.

- Se sabe que la comisión parlamentaria de investigación no sirvió absolutamente para nada.

- Se sabe que el gobierno ha intentado borrar cualquier huella que no conduzca a la explicación unilateral dada desde el principio: “ha sido Al Qaeda”.

- Se sabe que la mayoría de detenidos en éste momento por el caso 11-M son confidentes de distintos servicios de seguridad del Estado.

- Se sabe que aparecen demasiados nombres de policías como próximos al atentado y como encubridores y falsificadores de pruebas.

¿QUÉ ES LO QUE NO SE SABE DEL 11-M?

La mayoría de aspectos del 11-M permanece envuelto en brumas, o bien, simplemente, no se tiene ni la más remota idea de lo que ocurrió. Pero, especialmente, no se sabe:

- Quién colocó los explosivos, ni quien ordenó colocarlos, ni quien planificó el atentado, ni quienes colaboraron en la trama.

- Se desconoce la naturaleza, la cantidad y el tipo de explosivo utilizado y, por supuesto, se desconoce su procedencia.

- Se desconoce todo lo relativo al piso de Leganés, y se ha encubierto lo que ocurrió allí en realidad.

- Se desconoce si ETA o algún dirigente etarra tuvieron algo que ver en la creación de pistal falsas y su protagonismo en extraños episodios que rodean al 11-M.

- Se desconocen los nombres de los funcionarios del Estado que intoxicaron a los medios de comunicación en las dos primeras semanas posteriores al 11-M, difundiendo datos completamente falsos que abundaban en la responsabilidad de Al Qaeda.

- Se desconoce si los funcionarios policiales que encauzaron la investigación, falsearon pruebas y tuvieron contacto con los confidentes hoy detenidos, actuaron por iniciativa propia o siguiendo indicaciones de alguien.

- Se desconoce el porqué no han sido procesados como “cooperadores necesarios” para el desarrollo de la trama algunos policías de los que dependían los confidentes.

¿POR QUÉ SE INTUYE MALA FE DEL GOBIERNO SOCIALISTA?

- Por su desinterés absoluto en salir de la “versión oficial” que mantiene a cara de perro, aun a pesar de que las dudas sobre su verosimilitud son razonables.

- Por su obstinación en desvincular el atentado de los resultados electorales, cuando entre ellos existe una evidente relación de causa a efecto, que deslegitimiza la existencia del gobierno ZP.

- Por su interés desmesurado e irracional en borrar cualquier detalle, por mínimo que sea, que conduce a integrar a ETA en la trama del 11-M.

- Por su desnaturalización (junto a ERC e IU) de la Comisión de Investigación Parlamentaria sobre el 11-M que sólo se preocupó de dirimir la ineficacia del PP, pero evitando entrar en el fondo de la cuestión.

- Por su concesión de subvenciones desmesuradas a la “asociación amiga”, dirigida por Pilar Manjón, que como puede suponerse, incluye el aferrarse a la “versión oficial”.

- Por los obstáculos puestas a las defensas de los acusados (la mayoría abogados de oficio), y por la paralela concesión de fondos ilimitados a la acusación.

- Por la negativa del ministerio fiscal (que obedece órdenes jerárquicas) a ampliar algunos elementos de la investigación y a abrir nuevos frentes de investigación.

¿QUÉ DIRIMIRÁ EL PRÓXIMO JUICIO?

- Para el gobierno el veredicto será la “palabra de Dios” que espera como agua de mayo para acortar las crecientes dudas y críticas sobre la versión oficial que hoy alcanza a casi el 65% del país.

- Pero la realidad es que SOLAMENTE se dirimirá la culpabilidad o inocencia de Jamal Zougam, como dato verdaderamente importante.

- El resto de los acusados solamente constituyen la coreografía del juicio (a muchos muertos corresponden muchos procesados). Porque si Zougam no tuvo nada que ver con los atentados –y habrá que explicar como llegó la policía a su detención- es evidente que su detención ANTES del 11-M fue el elemento definitivo que decantó los votos hacia el PSOE.

- El evidente que “los asturianos” y la mayoría del resto de detenidos –incluido Zougan- son delincuentes comunes… NO ACTIVISTAS POLÍTICOS NI FANATICOS ISLAMISTAS y, en algún caso, -El Egipcio- meros mitómanos exaltados. Lo único que cuenta es la sentencia sobre Jamal Zougam.

- Y el fiscal lo va a tener crudo porque en un juicio público, va a tener que demostrar que todo lo que difundió la prensa a partir de los intoxicadores policiales, es cierto y a dar datos objetivos y fehacientes sobre la culpabilidad: datos que, en nuestra opinión, no existen y si existen, carecen de valor probatorio y testifical.

¿QUÉ OCURRIRÁ DESPUÉS DEL JUICIO?

- Tenemos datos para afirmar que en los próximos meses se van a producir novedades importantes en la trama y que la tesis oficial va a llegar debilitada al juicio.

- De todas formas, estamos persuadidos de que el gobierno, por todos los medios, va a lograr –a través de la fiscalía- obtener la condena de Jamal Zougam y cerrar para siempre este gruyere de sospechas que apuntan a su línea de flotación.

- La sentencia evidenciará si la justicia es independiente o no. Nos gustaría comprobar que así es, de todas formas, si la sentencia, condena a Zougam, habrá que esperar a la apelación para opinar.

- Ahora bien, sea cual sea el resultado de la sentencia, los aspectos más importantes del 11-M quedan fuera del juicio y no tendrán respuesta.

- Así pues, como en el caso GAL, siempre nos quedará la investigación mediática para aproximarnos a la verdad sobre el 11-M. Y si el aparato judicial y policial es incapaz de suplir la investigación mediática… entonces ¿para qué diablos sirve? Este es, además de los 191 muertos, la verdadera tragedia nacional del 11-M: la sensación de que ni la justicia, ni la policía, ni los servicios de inteligencia, sirven para garantizar nuestra seguridad.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

El proceso de paz ha concluido. Reflexiones sobre el robo de armas.

El proceso de paz ha concluido. Reflexiones sobre el robo de armas.

Infokrisis.- El gobierno ZP ha esperado unas horas antes de reconocer el hecho incuestionable que supone, en la práctica, arrojar al estercolero el "proceso de paz": ETA ha robado más de 300 armas cortas en la Camargue francesa. Ya no vale la pena marear más la perdiz: se han cumplido los pronósticos más sombríos que manejábamos desde el inicio del proceso de paz. ETA, una vez más, se ha escindido. Los partidarios de presionar más mediante las armas a un lado, Josu Ternera a otro.

ZP ha perdido el principal argumento para su reelección

La estrategia de ZP cuando alcanzó el poder gracias a las bombas del 11-M era despegarse del PP, gracias a obtener la desmovilización de ETA. El abandono de las armas supondría la prueba del nueve sobre la efectividad y la validez de la política del “talante”. En 2008, gracias a la culminación del proceso de paz, ZP se aseguraba una mayoría absoluta. Esa era, al menos, la idea inicial.

Para abordar este proceso ETA se beneficiaba de un “tapado” en su organización, el colaborador necesario en la caída de casi 250 etarras desde el último trimestre de 2002: “Josu Ternera”. A partir del retorno a la clandestinidad de Ternera, las redadas y los hallazgos de explosivos se realizaron de manera trepidante y con una precisión singular y llamativa. Era evidente que ETA tenía un topo dentro y que ese topo estaba excepcionalmente bien situado en la jerarquía de la organización. Si hubiera sido un militante de base, habría sido localizado y aislado al cabo de un par de confidencias. Pero la eficacia policial ha durado hasta el mismo día de la apertura del proceso de paz. Si tenemos en cuenta que de la antigua cúpula de ETA, solamente queda Ternera en libertad… la cosa está clara. Además, en la preparación del 11-M, era IMPRESCINDIBLE la colaboración de algún jerarca de ETA que ordenase el robo de un automóvil en el callejón de Trashorras o la marcha de la caravana de la muerte, paralela a la bajada de explosivos de Asturias a Madrid, etc.

Todo esto lleva pensar que, al menos desde 2002, ha existido un nexo entre algún mando policial, próximo al partido socialista, y Josu Ternera. Y si esto es así, se entiende perfectamente la seguridad con la que ZP abordó el proceso de paz: sabía perfectamente que el interlocutor estaba de acuerdo en la desembocadura del mismo.

Pero Ternera minusvaloraba la capacidad de razonamiento lógico de sus militantes, y ZP desconocía la historia de ETA: cada vez que una parte de ETA decidía abandonar las armas, otra parte se escindía para seguir manteniendo la llama del terrorismo. Nosotros estamos ahora en este punto.

Lo que no encajaba en el proceso de paz

El proceso de paz ha tenido, hasta ahora, varias fases. En la primera, todos parecían estar de acuerdo: presos, etarras de base, dirección etarra, HB, etc. Desde el principio ETA siguió con sus extorsiones enviando cartas reclamando el impuesto revolucionario a los empresarios navarros y cobrando las cantidades diferidas pactadas antes de la tregua. Pero el gobierno quitó hierro a todo esto. Alguien se atrevió a decir que de algo tenían que vivir los etarras… Otros pidieron que el Estado se comprometiera a financiar a los etarras mientras durara el proceso de paz. Se estaba en aquellos momentos tan seguro de que el proceso iba a concluir favorablemente para la desmovilización de ETA que los agentes de ZP multiplicaban sus estupideces sin el más mínimo pudor. Sin embargo, todo cambio durante el verano de 2006.

A partir de ese momento reafloró la “kale borroka”. Eso era un elemento nuevo e inesperado. El PP tronó contra esta muestra de violencia que suponía un retroceso en la situación de liquidación de la “kale borroka” alcanzada a partir de 1998. El gobierno prefirió eludir estas cuestiones y se limitó a afirmar que hacía tres años que ETA no mataba. Algunos analistas intentaron interpretar esta sorprendente reavivación del terrorismo callejero de baja cota como una forma de presión por parte de ETA. Solamente era preciso esperar unas semanas para saber si esta interpretación era o no válida.

En todo ese tiempo, era evidente que los presos empezaban a inquietarse. Si la pareja de bestias sedientas de sangre que asesinaron a Miguel Ángel Blanco actuaron desde su jaula de manera desafiante, casi dando la impresión de que sabían que, fuera cual fuera el resultado del juicio, en pocos meses iban a estar en la calle, otros etarras respondieron de manera histérica y amenazadora. Ya no eran gestos desafiantes sino desesperados. Algunos etarras empezaban a pensar que el proceso no era lo que les habían dicho inicialmente: no iban a salir a la calle de un día para otro, sino solamente “ver acortadas sus condenas”… y no siempre. A los matarifes les quedarían todavía entre 10 y 15 años de prisión.

Luego estaban las bases de HB, los grandes decepcionados del proceso de paz que han ido entendiendo poco a poco que las cosas no eran tan simples como se las habían vendido al principio. Era imposible, desde el punto de vista legal, relegalizar a HB con las mismas siglas; era imposible reconocer el derecho de autodeterminación del País Vasco; era imposible que una simple negociación sentenciara la incorporación de Navarra a la Comunidad Vasca… ZP y Ternera habían vendido el pescado antes de que engrosara sus redes. Y no hay que descartar que algunos etarras sean en estos momentos conscientes de que la facilidad con la que se produjeron las caídas a partir de 2002 tenían solamente a un responsable.

Y así ha ocurrido lo que venimos vaticinando desde hace cinco meses: que existía el riesgo de escisión dentro de ETA y que existía la posibilidad de que ZP terminara negociando con UN SOLO etarra, Ternera, pero no con las bases del terrorismo.

Lo que demuestra el robo de armas

La irrupción del terrorismo de baja cota callejero podía ser interpretado de distintas maneras, pero el robo de 300 armas cortas, no. Cuando alguien se arriesga a robar 300 pistolas es porque tiene la intención de utilizarlas. ETA se está rearmando. Algunos etarras han comprendido finalmente que la antigua infraestructura de la organización estaba tan carcomida e infiltrada como antes de la “tregua trampa”. Así que están forjando una nueva infraestructura, cuya primera necesidad es proveerse de armas.

ZP tardó en reconocer la evidencia: la noticia difundida por la mañana sobre el robo de armas apuntaba a ETA. Solamente ZP y sus voceros lo negaron. Por la tarde, hacia las 18:00 horas, ya era imposible negar la evidencia. El impacto de este hecho va a ser profundo y el gobierno ZP tardará todavía semanas en digerirlo: el bonito plan de ZP para pasar a la historia como “el pacificador” y obtener una cómoda reelección en 2008 se había desmoronado.

Es evidente que la fracción de ETA que ha cometido el robo de armas, lo ha hecho en el momento más trascendental de la negociación: el día antes de que el Parlamento Europeo debatiese el apoyo a la iniciativa. Si ayer, ZP auguraba este debate como su gran relanzamiento internacional, mañana sus eurodiputados lo tienen muy difícil para integrar este elemento en su discurso, toda vez que es evidente que ETA se está rearmando.

La fecha elegida para el robo ha sido demoledora para el proceso de paz. El acto en sí es imposible de interpretar como una medida de presión para acelerar el proceso. Eso valía para cualquier otro día, pero no para el día antes del debate en Europa, donde ETA debía mostrar su buena disposición, si quería obtener un voto masivo de los diputados. Pero esto no es todo.

A la espera del Omagh español, las cosas ya no están como antes

Las cosas no pueden evolucionar de otra manera: el proceso de paz queda reducido a una conversación con Josu Ternera en la que éste se representa a sí mismo y, por tanto, el margen de éxito de la operación ha quedado minimizado hasta convertirse en, más bien, contraproducente al evidenciar la nula preparación del gobierno en materia antiterrorista y sus errores en la percepción de la situación.

El último año ha sido un año perdido para la lucha antiterrorista: ZP ha levantado falsas expectativas, ha bajado la guardia, ha hecho creer a la opinión pública que “la paz era posible”, los abertzales incluso han asumido parte de estas expectativas. ¿Y ahora qué? ¿Podrá HB presentarse a las elecciones de mayo –HB precisa urgentemente recuperar poder municipal- sin una contrapartida clara por parte de ETA? ¿Mucho a cambio de nada? Y ¿será capaz ZP de mantener la fe en el “proceso” después de que la nueva ETA haya completado la reconstrucción de su infraestructura y realice los primeros asesinatos?

Hay que reconocer que la posición del PP en esta materia tiene mucho más tirón popular, especialmente desde el momento en que el proceso de paz puede darse por fracasado: lo realmente urgente no era negociar con los asesinos, sino enviarlos a la cárcel, incluyendo a Josu Ternera. Se ha perdido año y medio en declaraciones almibaradas a favor de la paz. El cadáver agonizante se ha reconstruido, pero el pacto antiterrorista ya es papel mojado. ZP lo ha cubierto con su baba infecta.

A estas alturas ZP debe estar lamentando sus errores en materia antiterrorista (si es que aún le queda algo de sentido común). Lo dramático es que, de un momento a otro, las pistolas robadas hoy se apoyarán en la nuca de algunos inocentes. Si, tras el primer muerto, ZP sigue con sus ensoñaciones pacifistas, las elecciones de 2008 pueden suponer para él, no solamente la pérdida de las elecciones, sino un descalabro sin precedentes. Para dialogar hace falta, no solamente que las dos partes quieran dialogar, sino que la otra parte sea algo más que un terrorista. A un lado está Josu Ternera y una pequeña camarilla de cincuentones canosos, tripudos y barrigones. Al otro, la inmensa mayoría de jóvenes lobos de ETA. Tal y como podía prever cualquier lector de la prensa diaria…

Mañana en el Parlamento de Europa –no importa cuál sea el resultado de la votación, los diputados votan según conveniencias de su grupo, no según su criterio- la figura de ZP y su política volverán a ser una irrisión

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

La inevitable marcha hacia el Omagh Español

La inevitable marcha hacia el Omagh Español

Infokrisis.- ZP se comprometió en septiembre de 2006 a informar al parlamento europeo de la marcha del proceso de paz. Ese informe no se ha producido todavía. En cambio, el recrudecimiento del kaleborroka ha marcado la pauta. Ahora, ZP busca el aval del “proceso de paz” en el parlamento europeo. ETA está venciendo y de estar en la impotencia ha pasado a la omnipotencia…

La última fase de la guerra revolucionaria

En los años 50, los “movimientos de liberación” del Tercer Mundo, a instancias de los especialistas en guerra revolucionaria de la URSS, incluyeron en la última fase de los conflictos que mantenían abiertos el objetivo de “internacionalización del conflicto” entre los elementos tácticos de la ofensiva final.

En la primera fase se trataba de estructurar células civiles, no recurrir al terrorismo, extender los tentáculos del movimiento y reforzar su parte política. En la segunda fase se trataba de impulsar frentes en los que el núcleo central se “arropaba” y reforzaba con el concurso de otras organizaciones políticas y sociales. En esa misma fase empezaban a producirse los primeros atentados y sabotajes. Estos se recrudecerían en la tercera fase en la que se tendería llegar a un “equilibrio de fuerzas”, y si en las dos fases anteriores el énfasis se colocaba en la lucha política, en esta tercera fase el modelo táctico utilizado sería la guerra de guerrillas. En la cuarta fase uno de los elementos tácticos es… la internacionalización del conflicto.

Pues bien, ETA cubrió la primera fase entre 1954 y 1964: no cometió atentados y se preocupó solamente de crear una estructura clandestina y popularizar sus siglas. Entre 1964 y el “proceso de Burgos” (diciembre de 1970) ETA creó sus “frentes” e inició los primeros atentados que llevaron a la desarticulación casi completa de la organización. La entrada en la tercera fase fue abortada en varias ocasiones, alcanzando sus cotas máximas entre 1979 (después de tres indultos generales que, sumados, constituían una “amnistía general”) y 1992 (Caída de Bidart), pero sin lograr nunca establecer un clima de violencia e insurrección generalizada capaz de llegar a un “equilibrio de fuerzas”. Cuando esto ocurría, el Telón de Acero ya había caído y era evidente que ETA no volvería a gozar del concurso de las autoridades argelinas para poder establecer en ese país sus campos de entrenamiento y su santuario más seguro. Así que ETA varió algunos de los parámetros de su particular “guerra revolucionaria”, otorgando primacía a los aspectos políticos sobre los terroristas. Fue entonces cuando firmó el pacto de Lizarra y estableció la “tregua trampa” para reconstruir sus maltrechas fuerzas. Pero lo cierto es que, a partir de 2002, ETA no logró levantar cabeza, seguramente porque ya en ese momento algunos de sus jefes estaban hartos del conflicto y querían gozar de las mieles de 30 años de acumulación de fondos procedentes de extorsiones.

En 2003, ETA era un cadáver en putrefacción, sin la más mínima esperanza de hacer otra cosa que no fuera alejar a sus dirigentes al último hoyo de las antípodas. ETA estaba vencida, la guerra revolucionaria teorizada en los años 60 por Federico Krutwig y Alvárez Emparanza ya estaba olvidada, superada y reconducida por la realidad. Solamente había que esperar que la ley de partidos impidiera a HB y a sus clones presentarse a las elecciones e irse disgregando poco a poco; y que los últimos rescoldos terroristas fueran liquidados sin contemplaciones por los servicios de seguridad del Estado. El terrorismo hubiera podido acabar sin ninguna dificultad en 2005 de haber seguido la presión sobre ETA-HB. Lo que quedaba de terrorismo en ese momento no era más que un pequeño grupo carcomido por las infiltraciones policiales, con la complicidad de alguno de sus dirigentes (Josu Ternera, en concreto) que no aspiraba a otra cosa que poder disfrutar de una jubilación que le permitiera recorrer las tascas de Bilbao sin riesgos. En los dos últimos años, tanto en Francia como en España, cuando un etarra intentaba desplazar un explosivo era, inmediatamente, detenido con las manos en la masa… si no había traición en la cúpula era que la percepción parapsicológica de los responsables de la lucha antiterrorista estaba muy agudizada…

Sin embargo, el 11-M tuvo lugar el gran crimen terrorista de la postguerra y, tres días después, la catástrofe política más extrema que podía ocurrir: ZP subió al poder. Era el balón de oxígeno que ETA precisaba.

Cuando la negociación es un fin en si mismo

ZP ha conseguido vender a una parte del cuerpo electoral la idea de que “dialogar”, en cualquier circunstancia, es mejor que no hacerlo... algo, en principio, dudoso. Ha convertido al diálogo en un fin en sí mismo, sin importarte en absoluto hacia dónde conduce ese diálogo. En su ignorancia de diputado silencioso de provincias durante tres legislaturas y trepa de trastienda y pasillo, ZP, al no tener ni valores, ni ideas, ni principios que defender, cree que su única responsabilidad consiste en sentar a las partes implicadas en un conflicto para que se entiendan, él solamente es el mediador, pone la mesa y el agua mineral, no pone las ideas. Luego, para él, el proceso es fácil: dos interlocutores moderan sus posiciones y se llega a un punto intermedio. Si a un lado está el blanco y a otro el negro, se llega a lo gris en el justo 50% y se liquida el conflicto. Los otros se llevan cada uno su 50% de alegría y su 50% de desilusión a partes iguales, y ZP se gana el aprecio de todo el mundo para su cerebro hueco y sus redaños etéreos y angelicales.

Que un país haya podido llegar a ser regido por principios del nivel de la EGB es suficientemente ilustrativo de la crisis global que atraviesa desde las profundidades de la transición. De hecho, como el niño en la escuela, ZP es el primero en no admitir el resultado de un “pacto” cuando, por motivos psicológicos especialmente, no es de su gusto. Por eso cuestiona hoy los pactos de la transición y por eso ha generado un guerracivilismo innoble y retrógrado.

ZP está vacío de proyecto político, de ideas y no digamos de ideologías. Es el primer presidente de gobierno del que no consta ni una sola afición cultural, ni un solo interés por aspectos de la historia, de la cultura o de las ideas. Si la palabra “inculto” quiere decir “no cultivado”, ZP es, sin duda, el presidente más inculto de la democracia y posiblemente de toda la Historia de España, incluyendo a Ataulfo, primer Rey Godo, que ya sabía leer y hablaba varias lenguas. De un tipo así no puede esperarse mas que un proceso de paz que ha resituado a ETA en la cúspide de su importancia política; ¡qué error, qué inmenso error y qué estupidez!

Sombras del proceso de paz: hacia el Omagh español

Pasan las semanas y no ocurre nada. El presidente del gobierno sigue callado. No informa al parlamento español, pide ayuda al parlamento europeo, la prensa se llena de rumores. Nunca ha existido tal nivel de duda en la sociedad española. También en esto, ZP es líder.

Las dos partes implicadas empiezan a tener problemas: no se sabe muy bien lo que está ocurriendo en el interior de ETA, pero la falta de resultados y de perspectivas hace fácil pensar que está llevando a la aparición de problemas internos. Se suele interpretar el recrudecimiento de la kaleborroka como una decisión de la parte etarra para reforzar su posición y tensar las cuerdas para comprobar hasta dónde está dispuesto a tragar el gobierno. Pero no es seguro que sea así. También es posible interpretarlo como el certificado de ruptura interior en la que una parte de ETA no está dispuesta a renunciar a todos sus objetivos. Y sobre la actitud de los presos, da la sensación de que empiezan a darse cuenta del engaño en el que han caído: en una primera fase “alguien” les ha inducido a pensar que la negociación terminaría en su libertad inmediata y han apoyado la negociación; pero cuando el proceso ya empieza a prolongarse demasiado, se inquietan y se multiplican los síntomas de querer salir ya, ahora mismo.

Para colmo, no se puede acusar al PP de ambigüedad: ha declarado que cuando retorne al poder –lo cual ocurrirá algún día- no reconocerá los acuerdos firmados. Lo que equivale a que tales acuerdos son papel mojado, algo que a ZP no se le había ocurrido.

Así que ZP está entre la espada y la pared y ya solamente le quedan salidas escabrosas que le ayuden a ganar tiempo, como las tomadas desde el inicio del debate sobre el “nuevo Estatuto” catalán, que solamente han servido para ir ganando tiempo: ahora queda aplicarlo, y ahora el drama ya no va a poder retrasarse por más tiempo.

ZP va a pagar con sangre sus errores de apreciación: ETA no ha declarado la tregua como resultado de haber dejado de creer en la violencia, sino para encontrar una salida personal a media docena de líderes avejentados, con ganas de no seguir huyendo y de disfrutar del botín acumulado durante décadas de “impuesto revolucionario”. El razonamiento de ZP  es que estos líderes son significativos de TODA la organización… pero no lo son. Se representan a sí mismos y solamente representan a los presos en la medida en que estos creen que pueden obtener su liberación YA.

ZP va a pagar el haber sido ambiguo con el interlocutor: no haber dicho desde el principio hasta dónde podía llegar. ETA ha creído que podía alcanzar máximos, pero el PP y las fuerzas sociales (AVT, medios, encuestas) e institucionales (judicatura) le ha recordado los límites legales de toda negociación con ETA. 

Está claro que Ternera puede pactar lo que quiera con ZP. De hecho, estamos convencidos de que lo hará… en nombre propio. Pero el resto de ETA y la mayor parte del mundo abertzale se verán decepcionados. De esa decepción surgirá el temido “Omagh Español” al que nos aproximamos a velocidad de vértigo.

La amnistía general es inconstitucional. Los últimos juicios de etarras han evidenciado que el “presos a la calle” equivale a poner en circulación nuevamente a psicópatas tarados y enloquecidos, sin sombra de ideología ni doctrina, meras bestias sedientas de sangre reducidas a una dimensión exclusivamente animalesca. Así que va a ser igualmente imposible poner a estos psicópatas en la calle. La incorporación de Navarra a Euzkadi, que ZP creía que podía salvarse mediante la creación de una “asociación preferencial” entre las dos comunidades, nunca como ahora ha registrado tanta oposición en Navarra, y promete desmantelar al PSOE de esa comunidad. La relegalización de HB es, legalmente, imposible, aunque quedan otras fórmulas. Pero, lo que parecía el aspecto más fácil de la cuestión, también está dando problemas. El reconocimiento del derecho de autodeterminación vasco exigiría una reforma constitucional que el PP rechaza.

En este contexto, la resolución del Parlamento Europeo sobre el proceso de paz, que tendrá lugar el miércoles, es apenas otra cosa que un balón de oxígeno para ZP que apenas le durará un par de semanas y que le llegará en el momento en que se desplome el PSC en las elecciones  (¿habéis observado que existe unanimidad en el PSC para que Maragall no abra la boca?), cuando a dos años y medio de haber llegado al poder la corrupción se ha desatado y toda España se ha convertido en una gigantesca Marbella (¿habéis observado que los períodos socialistas aumentan la corrupción en todo el espectro político?) y cuando la UE ha vuelto a amonestar a ZP por su política migratoria (ZP crea el problema –regularización masiva- y luego pide pactos para resolverlo).

ETA ha logrado internacionalizar un problema que era, meramente, policial y localizado en dos provincias, gracias a ZP. Ahora, toda la sociedad está a la espera del “Omagh Español”. Fatalmente la debilidad conduce, inevitablemente, al dolor. La debilidad nunca rinde beneficios.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

El 11-M y los riesgos de oponerse a la “versión oficial”

El 11-M y los riesgos de oponerse a la “versión oficial”

 

Infokrisis.- La entrevista concedida por uno de los principales imputados en la trama del 11-M, González Trashorras, al diario El Mundo parecía dejar claro que ETA y el núcleo de marroquíes imputados tenían relaciones previas con ETA que algunos policías se opusieron a investigar. No no sentimos en condiciones de valorar si estas afirmaciones pueden ser ciertas o simplemente improvisaciones de alguien que no tiene nada que perder. Lo que sí queremos exponer son algunos elementos imprescindibles en toda "buena" conspiración.

 

Nota: como complemento a la lectura de este artículo se recomienda el libro

11-M Los Perros del infierno de Ernesto Milà. Editorial PYRE 

 

Premisas previas a tener siempre presente

Que ZP es, sin duda, el peor presidente de la democracia, y su gobierno el más inepto surgido de una elección democrática, tampoco se le escapa al observador imparcial.

Que esa elección democrática se realizó bajo presión de unos atentados y de una campaña mediática que empañó el “sacrosanto” día de reflexión, eso es simplemente constatar un hecho innegable.

Que las repercusiones de la ineptitud de ZP y su gobierno van a caer como una losa sobre este país durante generaciones, es un presentimiento que angustia y empaña nuestro futuro.

Que tras el 11-M hubo una verdadera conspiración, solamente lo puede negar un ciego desinformado o un socialista perfectamente alimentado.

Que el 11-M fue un verdadero golpe de Estado cuya única intención era provocar un vuelco político en España, tampoco lo puede dudar alguien que utilice la lógica y el sentido común en su vida cotidiana.

Que el principio de toda investigación criminal es “a quién beneficia el crimen” valdría la pena que lo recordaran policías, jueces y magistrados que tienen que investigar sobre la muerte de 191 personas.

Cómo se arma una buena conspiración

Aunque solamente un 10% de toda la investigación paralela contraria a la versión oficial sea cierto, ese 10% supone el elemento decisivo en la trama del 11-M y evidencia que detrás de los atentados hubo una mano conspirativa.

Para que una conspiración tenga éxito, es preciso:

1) Elaborar una “versión oficial” inamovible y simple

Esta versión oficial habrá que mantenerla contra viento y marea, no podrá ser alterada por ningún elemento, sino que todos los elementos que vayan introduciéndose en la “investigación” tenderán a integrarse en ella. La versión oficial sostenida desde el principio se reduce a lo siguiente:

- Unos terroristas islámicos, airados por la presencia de Aznar en la foto de las Azores deciden cometer un atentado en trenes

- Para ello se dotan de explosivos facilitados por una banda de delincuentes asturianos.

- Una de las bolsas con los explosivos queda indemne, y a partir de ahí se logra realizar una secuencia de detenciones; finalmente, los autores materiales mueren en Leganés.

- Se intuye que están en contacto con redes terroristas islámicas internacionales, pero no ha podido demostrarse “todavía” la intervención de Al Qaeda.

Asunto resuelto. Todos los elementos de la conspiración están presentes en esta versión oficial. Porque para que esta conspiración sea verosímil debe existir:

1) Un terrorismo islámico internacional… existe, difuso, confuso y abstruso… pero existe. Ciertamente, tanto los detenidos en agosto en Londres y Pakistán como la mayor parte de la investigación sobre el 11-S, o los atentados de Casablanca o Londres en 2005… todos ellos tienen en común con los del 11-M que siempre la “versión oficial” es incompleta, insatisfactoria, si no manifiestamente falsa y mendaz. Es el elemento MAGICO-MITICO que, en sí mismo, planea sobre la “versión oficial”, aunque nadie lo cite y tenga un extraordinario PESO PSICOLOGICO en la trama.

2) Unos miembros de los cuerpos de seguridad del Estado que crean que van a salir ganando con la conspiración. El policía de a pie está mal retribuido, tiene un trabajo frecuentemente desagradable rozándose siempre con lo peor de la sociedad. Sus treinta años de vida laboral implican un lento ascenso que solamente se ve acelerado o ralentizado según el poder político esté en unas u otras manos. El “jefe”, por el contrario, está alejado de todo eso. Trabaja en un despacho acomodado, se reúne con gente importante, tiene acceso a fondos reservados y, unos pocos, pasan a ser cargos políticos. Estos saben que, una vez jubilados, irán a parar a consejos de administración o se encargarán de la seguridad de grandes empresas. Un policía de 50 años puede estar destinado a un lugar inhóspito o bien conocer la moqueta de los despachos selectos de la administración. Y dependerá que el poder político esté en manos de unos o de otros que sea o no así.

3) Unos confidentes de baja estofa. La inmensa mayoría de los imputados en el 11-M han reconocido ser confidentes policiales. No es raro que así sea. La policía precisa de estos chivatillos para poder conocer los entresijos de la delincuencia. Para un policía, el “confite”, el confidente, es como el lazarillo para un ciego. En ocasiones las relaciones entre uno y otro llegan a ser estrechas e intensas: yo te doy información, tú me proteges; yo te indico a quién detener, tú me das algo a cambio (dinero, droga, seguridad, putas). El confidente –individuo siempre simple y con el cerebro, habitualmente, desbaratado por drogas- no ve el fondo de la cuestión: que el policía no siempre cubrirá sus desmanes, ni siquiera es su amigo, sino que, frecuentemente, para él es simplemente un instrumento que, en ocasiones, hay que sacrificar.

4) Unos “pringaos”. Una parte –y no pequeña- de la inmigración marroquí en España, vive a salto de mata; hoy trafican con haschís, mañana con otras drogas, pasado son peristas, al otro secuestradores y, si se tercia, atracan a una castañera. O venden teléfonos robados o, además de todo lo anterior, ejercen también el noble arte del confite. Están en un país que no es el suyo y frecuentemente no entienden lo que pasa a su alrededor. Además, tienen nombres islámicos… o sea que se supone que por eso mismo ya deben ser peligrosos integristas que tienen a Bin Laden como santo patrón. Algunos, realmente, son caricaturas de integristas islámicos. Hablan de cometer atentados aun cuando no saben siquiera cómo encender una traca de feria. Además, el islamista bocazas tiene otra ventaja: dice, con una seriedad espantosa, que está dispuesto a morir por el “paraíso de Alá”. Salvo los anarquistas nihilistas del siglo XIX, resultaría difícil encontrar en la historia de la humanidad a unos “pringaos” tan bien matizados y tan perfectos como los integristas islámicos que, inevitablemente, terminan creyendo que han cometido un atentado sólo porque han llevado el vídeo de reivindicación…

5) Unos “altavoces”. Siempre hay medios de comunicación interesados en cambios de gobierno. Es decir: siempre hay medios de comunicación que obtienen más beneficios con un gobierno que con otro. Estamos hablando de dinero y poder. PRISA, por ejemplo, tiene más experiencia “de gobierno” y más sabiduría política que ZP que, en el fondo, no es más que un político de provincias de pocas luces y menos aptitudes. El papel de un grupo mediático en una conspiración es algo fundamental: es el altavoz de la misma. A él le cabe el dudoso honor de realizar la campaña de “agitación psicológica”, una vez cometido el crimen y de señalar con el dedo acusador a unos o a otros.

6) Una población anestesiada y carente de capacidad crítica. En el fondo Aznar fue víctima de algo en lo que, tanto él como otros muchos antes que él, eran culpables de haber creado: la castración de la capacidad crítica de la población española. Desde los peores momentos del Imperio Romano se sabe que el pueblo es sencillo y simple, si no simplón. Vota sin meditar muy bien a quién vota, y lo hace cuatro veces cada cuatro años, en esto consiste la “democracia”. Claro está que más vale votar que no votar (por poco que sea) y, por supuesto, más vale hacerlo ejerciendo la crítica y el sentido común, antes que influenciado por apriorismos, subjetividades, o influenciado por campañas mediáticas y programas que todo el mundo sabe que no se van a cumplir. Pero el gobernante lo que precisa es una masa inerte y amorfa a la que obsequiar y neutralizar con “pan y circo”. No se le dice que los grandes negocios se hacen a la sombra del poder, ni mucho menos que el pelotazo desde el poder se convierte en hipotecas a 50 años con interés variable en la “base”. Desde el siglo XIX se sabe que un atentado a tiempo justifica cualquier medida gubernamental. Salvo un terrorismo residual realizado por psicópatas o idealistas trastornados, la historia del terrorismo desde mediados del siglo XIX ha servido para aplicar medidas que de otra manera no se habrían podido aplicar. Y esto ha podido hacerse porque desde el siglo XIX, tras un atentado, la población ululante ha llamado a la ejecución de los “pringaos” presentados como terroristas, antes que a la reflexión crítica hasta sus últimas consecuencias sobre lo que había sucedido. Así pues, “parajódicamente”, la población está destinada, no solamente a aportar el grueso de las víctimas (sobre todo los estratos más humildes… los que tienen menos capacidad de presión e investigación), sino que, además, aceptando la “versión oficial” del atentado anterior, anima a la ejecución del atentado siguiente según los mismos cánones y patrones. Es decir, a seguir siendo víctima. ¿Población? Si, pero en la óptima de los ideadores de estos crímenes se trata solamente de “borregos cuyo destino es el matadero” y suerte tienen los que no caen.

7) El “titiritero” o “prestidigitador”. Todo lo anterior es necesario, pero sería imposible combinarlo en las proporciones adecuadas y hacer que la reacción se produjera en el momento justo, de no ser por la presencia del “titiritero”. Su función es la de idear el crimen. Y, además, idearlo con la precisión suficiente como para que genere el efecto esperado. Si el 11-M se hubiera realizado cuatro días antes o tres días después, sus efectos hubieran sido muy distintos. Aquí no se trataba de generar “dolor”, sino de que ese “dolor” fuera capaz de provocar un cambio político. ¿Quién fue el “titiritero”? Imposible ponerle nombre y apellidos. Pero las “tramas superpuestas”, de las que habló Aznar en su intervención ante la Comisión 11-M, precisan para poder articularse de la existencia de un “autor intelectual”.

2) Prever los problemas y anticiparse a las críticas

En el manual del perfecto conspirador hay una serie de normas a tener en cuenta si se quiere evitar que todo termine como terminó la trama del GAL o bien como terminaron las “strage di Statu” italianas de los años 70 y 80: con la mayoría de sus protagonistas entre rejas o bien desahuciados políticamente. Fundamentalmente, las normas a tener en cuenta son:

- Que los árboles no dejen ver el bosque.

Una vez cometido el atentado se trata, simplemente, de resaltar aquellos detalles que confirmen la autoría de los culpables elegidos para protagonizar la versión oficial. Si repasamos las informaciones publicadas por la prensa en el mes posterior a los atentados se percibe que están repletas de datos falsos que posteriormente ni han sido confirmados ni se han incluido en el sumario. El conjunto de esos pequeños detalles es lo que da credibilidad a la trama, en detrimento de las pruebas decisivas. La mayoría son tan pequeños que, semanas después, nadie los recuerda, pero en el momento en el que se publicitaron en los medios causaron un impacto decisivo en la culpabilización de los detenidos. Entre las primeras detenciones, Jamal Zougan fue sin duda el elemento sobre el que apuntaron todos los dedos acusadores. Entonces se publicó que el registro de su locutorio había permitido encontrar un trozo de plástico de la carcasa de un móvil, que coincidía con el que faltaba en el teléfono encontrado en el interior de la mochila que no explotó… Era una información falsa, por supuesto, que no aparece en lugar alguno en las diligencias, sin embargo hubo alguien con credibilidad suficiente como para comunicarla a la prensa. Pues bien, informaciones como ésta, pura intoxicación, proliferaron a decenas en las semanas posteriores al atentado: no eran inocentes, ni espontáneas, ni errores, ni invenciones periodísticas. Eran simplemente pura “intoxicación”. Pero esta intoxicación tendía a impedir que la opinión pública percibiera lo endeble de las pruebas reunidas contra Zougan y los marroquíes detenidos.

- Que la investigación se cierre definitivamente y no se incorporen datos nuevos.

Para el “titiritero” y los autores intelectuales del crimen lo esencial es que, a las pocas semanas, se cierre lo esencial de la investigación o, de lo contrario, si prosigue, empezarán a incorporarse elementos que no encajan en la trama. De ahí la rapidez que tuvo el PSOE en abrir y cerrar la comisión de investigación y la defensa cerrada de su “doctrina oficial”: que todo fue por culpa de Aznar. Tanto es así que, aún hoy, cada vez que se publica algún dato más sobre el 11-M, la reacción de los portavoces del gobierno es, simplemente, histérica. La idea es que un juez pusilánime no va a tener arrestos para abrir una investigación en direcciones no contempladas en la versión oficial, tras casi tres años del crimen, aun cuando sea evidente –especialmente para él- que le han intentado engañar desde instancias policiales próximas al gobierno. El gobierno ZP sigue enrocado en la misma versión que sostenía a las 7:45 la SER: fueron islamistas airados por la presencia de Irak en las Azores. Cualquier cosa que no entre dentro de esa interpretación es rechazado y estigmatizado como “conspiranoico” y “delirante”. En el momento en que el gobierno admita un solo elemento hallado por la investigación paralela, su esquema no podrá soportar la aparición de una contradicción interna y correrá el riesgo de desplomarse en más o menos breve plazo. La arena es arena porque a una roca se le filtró una gota de agua que la hizo estallar por la noche. Así pues, nada de admitir nada que no se haya dicho en las horas posteriores a los atentados.

- Crear líneas de defensa.

Cuando el gobierno González decidió dar el carpetazo al GAL reclutó al “comando Barcelona”, compuesto por jovenzuelos de extrema-derecha sin experiencia; los enviaron a Francia a que mataran a un “etarra” y luego, los mismos que los habían reclutado, los detuvieron: “lo ven, el ministerio del interior lucha contra el GAL; de hecho, los hemos desarticulado: son de extrema-derecha”… tal fue la versión oficial que se hubiera mantenido de no ser por el aventurerismo de Amedo. La extrema-derecha era la trinchera defensiva del gobierno González. En el caso de la trama del 11-M, la línea de defensa es doble: la primera es ETA, la segunda, nuevamente, la extrema-derecha. El PP cayó en la primera, intentando defender lo indefendible: su versión inicial del crimen, a saber, que había sido ETA. En efecto, tal como sosteníamos en nuestra obra “11-M: los perros del infierno”, en las primeras horas se trató de que la “trama policial” convenciese al ministro del interior (hombre de poca experiencia en el cargo y mucha menos en conspiraciones) de que todas las pruebas apuntaban a que había sido ETA. Mientras el ministro se veía invadido por informes de “expertos” que le aseguraban que el modus operando, el titadine, los “convoyes de la muerte”, etc., apuntaban a ETA, y el ministro comparecía constantemente ante los medios repitiendo esta versión… el grupo PRISA y el aparato de agit-prop desencadenado por el PSOE “demostraba” que eran los islamistas y que el gobierno quería engañar… Luego, era fácil prever que el PP, ya en la oposición, iba a tardar en reconocer su error y que ETA estaba ausente de la trama. Bastaba mantener la esperanza del PP filtrando –a través de confidentes detenidos, especialmente- periódicamente datos que “comprometieran” a ETA. Pero esos datos no llevaban a ninguna parte: es más, ETA desde el 2002 estaba infiltraba en la cúpula y una acción así no hubiera pasado desapercibida para los mismos confidentes que habían delatado tres “caravanas de la muerte” y casi 200 activistas de la organización. No, ETA está al margen de la trama (aun no completamente como ya hemos tratado en otras ocasiones). Si esta trinchera salta por los aires siempre queda la habitual: la extrema-derecha tuvo algo que ver en la trama. Poco antes de los atentados, un grupo considerado de extrema-derecha en Alcalá de Henares había sido contactado por musulmanes que, inexplicablemente, se ofrecían a financiar sus actividades; a mayor abundamiento, un personaje que YA HA SALIDO en la trama les sugirió pegar carteles –de forma inexplicable- en Morata de Tajuña donde se encontraba una de las increíbles “bases” de los terroristas. La idea es: si la versión oficial se desploma, siempre queda refugiarse en la primera trinchera defensiva (no son los moros, pero ha sido ETA) y si esta segunda trinchera flaquea, siempre queda la siguiente (la extrema-derecha, malvada y coriácea, es culpable por definición con sólo estar presente en la trama).

- Crear el descrédito en torno a las versiones alternativas.

Enlodar y cubrir con el descrédito a una investigación paralela es relativamente sencillo. Para empezar, en su inicio una investigación es apenas una “teoría”. Basta con desprestigiarla porque sus defensores  carecen de “nivel”, porque son “simples aficionados”, porque sus informantes son confidentes o prefieren permanecer en el anonimato. No importa, cualquier argumento es bueno para negarse a entrar al trapo y relegarla al olvido: “El Estado no puede rebajarse a discutir nimiedades”. Pero, frecuentemente, el clamor es demasiado grande, así que se trata de hacer caer el descrédito sobre la investigación alternativa. Eso se consigue lanzando, simplemente, pistas falsas, declaraciones increíbles y sembrando la confusión. El hecho de que aparezcan este tipo de episodios en el curso de una investigación paralela es señal de que va por buen camino. En estos momentos, el diario El Mundo ha sido acusado por El País y ABC de “pagar” a Suárez Trashorras, el cual habría dicho que “por dinero cuenta hasta la guerra civil”… Tanto El País como ABC saben perfectamente que la grabación que ha sido utilizada como base para esa acusación está descontextualizada y, lo que es peor, se refiere a otro confidente. Es evidente que, hasta ahora, las declaraciones de Trashorras han supuesto un nuevo golpe –el enésimo- a la versión oficial. Así pues, lo que los defensores ultrancistas de la versión oficial están intentando es sembrar las dudas sobre la investigación paralela. Lo que quiere decir que ésta va por buen camino. Ahora bien, ésta no va a ser la única ocasión en la que se intente colar material espureo con el que “contaminar” la investigación alternativa.

- Elegir los “cortafuegos” adecuados. Puede ocurrir que se dé la peor de las hipótesis para la versión oficial. El juez, pusilánime y desbordado, tendrá un arrebato de profesionalidad y orgullo personal y, a la vista de las acusaciones, condenara a los implicados por delitos menores y los absolverá de cualquier relación con la masacre. Una cosa es ser condenado por traficar con explosivos y otra que esos explosivos se utilizaran para la masacre del 11-M, una cosa es traficar con teléfonos robados y clonar tarjetas y otra facilitar los móviles a los terroristas por ser uno de ellos. Lo van a tener muy difícil los partidarios de la versión oficial para que ésta triunfe ante un tribunal. Su única esperanza es que los abogados de la defensa se limiten a pedir clemencia para los acusados, o simplemente que sean confidentes policiales y ayuden a hundir a sus clientes. No sería el primer caso que hemos visto en España desde la transición. Las dudas sobre la capacidad de las defensas se sabrán en el momento del juicio y ahora resulta vano especular. Ahora bien, en esa situación, la versión oficial quedará desairada y la investigación deberá partir de cero. De hecho, antes o después, el PP volverá al poder y sea cual sea la sentencia del 11-M no olvidará que perdió el poder gracias a un atentado criminal, así que lo más verosímil es que, cuando el PP recupere el poder, impulse la investigación partiendo de cero o poco menos. Ese detalle no ha podido escaparse al “autor intelectual” de los atentados: el “titiritero”. Así que, ante esa hipótesis, habrá creado los cortafuegos necesarios. Algunos de los que saben demasiado morirán. Se dirá que les falló el corazón, o que se suicidaron o que les atropelló una apisonadora. Otros delatarán a sus superiores pero, finalmente, será su palabra contra la de ellos, y siempre los habrá que negarán lo evidente por miedo, por dinero, por conveniencia o por instinto de supervivencia. La cuestión es que existan cortafuegos que impidan que la investigación vaya más allá de:

1) Determinados niveles en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

2) Pase de esos niveles de la seguridad a niveles políticos.

3) Pase de determinados colaboradores y directores de medios a los accionistas mayoritarios de sus empresas de comunicaciones y

4) No supere nuestras fronteras, impidiendo llegar a servicios de inteligencia de otros países europeos y no europeos.

Pero ¿qué diablos está pasando con el proceso de paz?

Lo hemos escrito en este blog en alguna otra ocasión: hay demasiadas pistas que llevan a ETA. Las resumimos: las caravanas de la muerte, especialmente la última que es paralela al supuesto transporte de explosivos desde Asturias a Madrid empleados el 11-M, el hecho de que ETA robara un vehículo en el mismo callejón en el que reside Suárez Trashorras para utilizarlo como coche-bomba, el hecho de que haya sido la única organización terrorista que utilizara teléfonos para activar explosivos, el hecho de que el “Chino” tuviera en el País Vasco parte de sus lucrativos negocios de tráfico de droga sin ser molestado por servicio policial alguno, autonómico o no, el interés de algunos mandos policiales en que no apareciera en parte alguno el nombre de ETA, ni siquiera referencias al País Vasco… Todo esto no tendría mucho interés y podría tratarse de “casualidades”, de no ser por dos detalles: el que hoy se sabe que desde 2002 el PSOE mantenía contactos con ETA traicionando el Pacto Antiterrorista y que, una vez en el poder, ZP inició el “proceso de paz”.

El año 2002 es importante en la historia de ETA: uno de sus cabecillas históricos, “Josu Ternera”, abandona su escaño en el parlamento vasco y pasa a la clandestinidad y, a partir de ese momento, empiezan a caer comandos etarras uno tras otro. Resulta sintomático que, en la actualidad, Josu Ternera sea el principal interlocutor del gobierno en el “proceso de paz” y que, desde 2002, ETA no haya podido estabilizar una dirección más allá de seis meses. En todas las redadas “Josu Ternera”, inexplicablemente, ha resultado indemne.

La cuestión es que la “segunda línea de defensa” en caso de caída de la versión oficial es… ETA. Si no son los moros… es ETA o bien ETA más los moros… Un planteamiento así es absolutamente inviable si no existe en el interior de ETA un “cooperador necesario” que ordenase en su momento realizar activadores de explosivos con teléfonos móviles, que la caravana de la muerte se pusiera en marcha ese día concreto en el que también se trasladaban los explosivos de Asturias a Madrid, y, finalmente, que diera la orden de robar un coche, no en cualquier sitio de Asturias, sino en el callejón donde residía Suárez Trashorras. En el interior de ETA, no solamente hay un topo en la cúspide, sino que ese topo es el colaborador necesario para poder articular una “segunda línea de defensa” en caso de desmantelamiento de la versión oficial.

Desde 2002 se ha ido realizando una labor de detenciones selectivas de la cúpula etarra que la han reducido a unos cuantos imberbes, botarates, sin cerebro ni experiencia, a unos pocos veteranos cansados de clandestinidad y de jugársela en una aventura fracasada (en todo salvo en el “impuesto revolucionario”, verdadero núcleo de la cuestión: el tesoro de ETA), mientras que los cuadros veteranos, con experiencia, partidarios de proseguir las acciones terroristas y la dinámica habitual de la banda, han caído uno tras otro. Estas detenciones selectivas han hecho llegar a la situación actual y sería bueno que los abertzales empezaran a plantearse cuestiones sobre quién les ha traicionado y les está traicionando y sobre cómo se ha llegado al proceso de paz. Seguramente se sorprenderán de lo que encuentren.

ETA no ha tenido nada que ver con el 11-M… es mejor que el PP deje de aferrarse a esa esperanza. Incluso en el caso de que en las investigaciones paralelas en curso vuelvan a salir más veces nombres de etarras y de la propia organización, será mejor que el PP abandone toda esperanza: los tiros no van por ahí. Harina de otro costal es que en la actual cúpula de ETA exista un topo –el “topo” por excelencia- que haya sido cooperador necesario para crear pistas que mantuvieran la llama de ETA siempre viva en la investigación paralela del 11-M. Pero ese “topo” (puesto que es sólo uno) no ha actuado en nombre de ETA, sino de sí mismo, y no ha sido autor intelectual de más crímenes que los firmados por su organización, sino una pieza más –otra “trama superpuesta”- manejada por el “titiritero”, seguramente, a través de policías que han permanecido en las últimas fases de investigación sobre la banda y han facilitado las detenciones selectivas a las que aludíamos.

* * *

Lo verdaderamente trágico de toda esta historia es que hay 191 personas que han muerto, un país traumatizado, el peor gobierno en la historia de la democracia sobreviviendo a base de desmanes que pagarán las generaciones venideras y una trama de ocultación defendida por grupos mediáticos de primera división, tanto de izquierdas (PRISA), como de derechas (VOCENTO).

No debemos ver la trama del 11-M como excesivamente compleja: de hecho, es probable que participaran en ella unos cuantos funcionarios policiales, unos pocos políticos y comunicadores y dos docenas de “pringaos” que se sentarán en el banquillo de los acusados o han pasado a mejor vida en Leganés. No estamos hablando de un “bosque”, sino de un jardincillo, primorosamente cultivado por un titiritero sin escrúpulos. Una investigación sobre un terreno de estas dimensiones es viable para la policía española. Lo que ha ocurrido ha sido que la investigación se vició desde el primer momento y que no se han autorizado seguir pistas alternativas. De hecho sabemos que algunos cuerpos y departamentos policiales están en estos momentos en guerra civil: funcionarios que no se hablan, que sospechan unos de otros, que saben perfectamente qué aspectos de la investigación están cerrados y los mandos –empezando por el propio ministerio del interior en manos de Rubalcaba- no permiten reabrirlos, que se sienten observados, y que sospechan unos de otros. El día en que sea posible restablecer la armonía interior en los cuerpos de seguridad y procesar a los que han participado en la trama del 11-M, por acción, omisión u ocultación, a partir de ese momento será posible realizar ese viaje al final de la noche oscura del terrorismo que propició el 11-M.

Y aquí, realmente, de lo que se trata es que crímenes como éste no puedan volver a darse nunca jamás, ni en la Historia de España, ni en ningún otro país. Defender la verdad, hoy, aquí y ahora, realizar un constante análisis crítico de la versión oficial, abordar su deconstrucción y el paralelo trabajo de investigación y formulación de una hipótesis con más visos de verosimilitud, es el trabajo que nos corresponde a todos los que aspiramos a erradicar el terrorismo de la política cotidiana. El terrorismo no puede ser la excusa para provocar cualquier terremoto político. Ya lo hemos visto y vivido demasiadas veces, así que ¡NUNCA JAMÁS!

Nota: como complemente a la lectura de este artículo se recomienda el libro

11-M Los Perros del infierno de Ernesto Milà. Editorial PYRE  

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

Del Pacto de Santoña al “proceso de paz”. Lo importante, escenificar…

Del Pacto de Santoña al “proceso de paz”. Lo importante, escenificar…

Infokrisis.- El último comunicado de ETA permite realizar una asociación entre el Pacto de Santoña (la rendición del "ejército gudari" de Napoleonchu -el lendakari Aguirre- a los italianos durante la guerra civil) y el "proceso de paz" recientemente en curso. Una vez más, no hay nada nuevo bajo el sol, aquello que fue está volviendo a ser. Vale la pena que los árboles no impidan ver el bosque. Para ello es preciso, una vez más, revisar la marcha de las conversaciones ETA-ZP.

Cuando a ZP se le iluminó [brevemente] el cerebro…

El 10 de febrero de 2006 ZP compareció después de la reunión del consejo de ministrillos para dar a conocer personalmente el notición de la jornada. “Estamos en condiciones de afirmar que puede empezar el fin de la violencia”. El llamado “proceso de paz” (por llamarlo de alguna forma) había comenzado. Sólo unos días antes se había producido un giro importante en las relaciones entre ZP y los partidos catalanes. Sin aviso previo y sin más síntomas que lo indicado en las encuestas, ZP decidió enviar a las letrinas su pacto con ERC y, de paso, dejar de sentirse tributario de los favores concedidos en otros tiempos por Maragall que, por el mismo gesto, terminó, igualmente, en las mismas letrinas que ERC.

ZP había comprendido el valor de las encuestas y llegado a la conclusión de que no puede gobernarse contra ellas. Esos sondeos penalizaban a ZP por su pacto con ERC. Carod era, en aquellos tiempos, el hombre más odiado de España (mal que le pase es tan español como Lagartijo o la cornamenta del toro de lidia). Así que, cuando los sondeos indicaban empate técnico entre ZP y el PP, el maestro del talante y de la ideología soft, dejó plantado, descompuesto y sin novia a Carod; y lo hizo sin pestañear.

Esas mismas encuestas indicaban que un proceso de paz podría ser bien acogido por el electorado. Era cuestión de sacar a la superficie lo que el PSOE llevaba ya urdiendo desde el 2002, vulnerando las cláusulas del Pacto Antiterrorista. Sí, porque desde esas fechas, el PSE mantenía relaciones confirmadas con HB. En el momento en que ZP daba su rueda de prensa el 10 de febrero de 2006, soplaban buenos tiempos para una iniciativa de ese tipo.

ZP venía mascullando esa iniciativa desde hacía meses; la había llevado incluso al parlamento, solicitando “autorización” para iniciar conversaciones con ETA, que solamente deberían hacerse "si ETA renunciaba a la violencia” y si “no implicaba un diálogo político”… ETA declaró la tregua, sin renunciar a la violencia e, incluso, con posterioridad a esa fecha ha seguido cobrando el “racket de protección” a los empresarios vascos, enviando nuevas cartas de extorsión y realizando esporádicas acciones de kale borroka. A lo que hay que sumar amenazas, coacciones y presión psicológica contra ciudadanos vascos no nacionalistas. Y, por lo demás, si se excluía el diálogo político, ¿de qué diablos iba a hablarse? ¿Solamente de los presos? ¿De Navarra? ¿De la relegalización de HB? ¿Acaso no son todas estas cosas “cuestiones políticas” ?

Es evidente que la hermenéutica del lenguaje no le interesa absolutamente nada a ZP y que, para él, las palabras no quieren decir lo que sus letras sugieren sino que solamente encuentran su significado exacto en lo que él mismo lleva en la mente.

El problema era que, en esos días, ZP era perfectamente consciente de que el proceso de paz era complejo y no podía resolverse en un par de rondas de conversaciones. El optimismo que reflejaba unas semanas antes se volvió, a partir de febrero de 2006, mucho más atenuado y “responsable”. ZP dejó planteado el tema como una “cuestión moral” (la necesidad de paz), que había que abordar aunque fuera un camino peligroso y difícil. Ese proceso podía tener o no éxito, pero a él nadie le achacaría no haber intentado un arreglo que implicase el fin de la violencia. En fin, una muestra del talante aplicado a ETA…

Cómo están las cosas en este momento del verano de 2006

Vamos a enumerar los puntos que han ido saliendo a la superficie en esos meses, a raíz de las declaraciones de los dirigentes socialistas vascos y de ZP:

- El proceso de paz tiene como finalidad la desmovilización de ETA y su reconversión en un partido político, derivado de la antigua HB, que goce de los parabienes legales.

- Este nuevo partido legalizado se estrenaría en las elecciones municipales del 2007; su orientación sería “de izquierdas y abertzale”.

- Los socialistas vascos albergan la esperanza de repetir el proceso que desmovilizó a ETA(pm) y a terminar integrando o pactando con la nueva HB, tal como lo hicieron a principios de los 80 con Euzkadiko Ezkerra.

- El objetivo final de la operación es sustituir la antítesis nacionalismo-antinacionalismo, por la antítesis derecha-izquierda.

- Este objetivo se traduce en un “gobierno de izquierdas” en el País Vasco tras las próximas elecciones autonómicas, en la que a la derecha se sitúen los dos partidos burgueses (PP y PNV) y en la izquierda el PSE y la nueva HB.

- Hasta este momento no se ha informado de contactos directos entre las partes, y ambas insisten en sus respectivas posiciones: reivindicativas en la parte de HB y pacifistas en la de ZP…

Por eso, vale la pena conocer en este momento en qué fase de los contactos nos encontramos y en qué fase se encuentra el proceso.

No podemos demostrarlo, pero tenemos la certidumbre moral de que el silencio y la falta de datos no se debe a estancamiento de los contactos, sino a que éstos ya han tenido lugar, antes y después de la petición de ZP de autorización al Congreso de los Diputados e, incluso, antes de que subiera al poder.

Escenificación, palabra clave de los contactos ZP-ETA

ZP y ETA saben que el problema que tienen por delante no es pactar. De hecho, el pacto es simple: los últimos mohicanos de ETA ven como sus presos salen por goteo, sus últimos dirigentes se reparten el botín e inician una prometedora carrera en la izquierda abertzale que, sin duda, les llevará a ocupar puestos decisorios en la administración autonómica; mientras, por parte socialista, ZP pasa a la historia como el pacificador y se asegura una cómoda reelección en 2008. Lo que cada parte arranque de la otra es secundario en relación a estos beneficios inmediatos.

El problema no es el pacto en sí, sino como hacer digerible este pacto a los electores de cada opción. ZP corre el riesgo de ser tachado del hombre que abandonó a las víctimas y se alió con los verdugos, además de político débil y de mandíbula blanda. En cuanto a ETA, corre el riesgo de que surjan disidencias en su interior y que se vea, de nuevo, el surgimiento de una opción radical que acuse a la pactista (Josu Ternera) de haberse bajado los pantalones y que airee que 40 años de lucha no han servido absolutamente para nada. Y, de hecho, la dificultad de las negociaciones no está tanto entre ZP y ETA (que, en nuestra opinión, ya tienen todo el pescado vendido y los puntos del acuerdo están claros y han sido aceptados por las dos partes), como entre ZP y ETA de un lado y sus electores y partidarios de otro. Así pues, lo importante no es pactar, sino contentar a los propios electores, prepararlos para que su confianza y sus tragaderas en las bondades de ZP y de ETA permanezcan incólumes.

Para eso hace falta escenificar el proceso de paz, lograr que cada actor represente su papel con convicción para no defraudar a sus partidarios o a la opinión pública. Estamos en ese momento: el de la escenificación. Algo muy habitual en el nacionalismo vasco.

La guerra civil en el Norte. Un pequeño encuadre

ZP ha sido en estos últimos dos años el principal promotor del guerracivilismo. En tanto que político de provincias, con un bagaje cultural e histórico muy limitado y una ideología hecha de media docena de tópicos habituales en la concepción del mundo progresista, ZP tiene tendencia a interpretar la guerra civil de manera maniquea. A un lado sórdidos militares franquistas, fascistas asesinos y curas retro, todos ellos capaces de las peores aberraciones y crueldades y acérrimos enemigos de cualquier aroma de libertad. De otro lado, unos bienintencionados leales a la república, criaturas surgidas de un relato de Heidi y políticos con el mismo fuste que Ned Flanders, el vecino santurrón de los Simpson. Unos representaban el mal absoluto, los otros eran la hipóstasis de todas las virtudes laicas.

ZP ve así las cosas, no de otra manera. De ahí que haya cometido el gran error de resucitar el guerracivilismo y dar alas a los historiadores revisionistas sobre el conflicto. Craso error, porque si alguien debe avergonzarse de algo son los partidos nacionalistas y la izquierda en general. Excesos los hubo por las dos partes, pero el descontrol del bando republicano hizo que esos excesos fueran todavía más sangrientos e, incluso, que el PCE fuera cómplice en la eliminación sistemática de sus enemigos, tanto de izquierdas como de derechas. Las órdenes de Stalin eran “asín” y el PCE no era más que una sucursal de la política exterior soviética en España. Y así siguió siéndolo hasta la “perestroika”. Carrillo cobró de Ceaucescu hasta que éste fue fusilado.

Todo esto viene a cuento de que, probablemente, de no haber resucitado ZP el guerracivilismo, no nos habríamos preocupado de las miserias del bando republicano y hubiéramos preferido correr un tupido velo sobre aquel conflicto fratricida. Gracias a ZP hemos revisado la literatura aparecida recientemente en torno a un tema que tiene mucho que ver con el “conflicto vasco”: la guerra en la cornisa cantábrica.

Aquello fue la vergüenza de la República, y el mismo Franco dijo en más de una ocasión que la guerra se había ganado en el Norte. Efectivamente, el Norte quedó en manos republicanas: toda Asturias y Cantabria, y las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya. Era una zona rica: minas en Asturias, altos hornos e industria en el País Vasco y capitales en Santander. Pero había un problema: Asturias era socialista y anarquista, Santander derechista y el País Vasco nacionalista y ultraderechista. Además existía otro problema: para asegurarse la lealtad del PNV, el Frente Popular concedió, una vez desencadenado el conflicto, un amplio y generoso Estatuto de Autonomía a las provincias vascas. Fue a partir de este momento cuando el PNV dejó de pensar en términos republicanos para hacerlo sólo en una perspectiva nacionalista.

En realidad, como hemos dicho, el PNV era el partido de la alta burguesía vasca, de los empresarios de Neguri, hombres de comunión diaria, gentes de orden y conservadores natos, esto es: ultraconservadores, que nada querían saber con comunistas, socialistas, anarquistas… y mucho menos si eran asturianos. Y en medio estaba Cantabria, donde la derecha había vencido en las elecciones de febrero del 36 y una de las pocas provincias con una falange activa y unas fuerzas de derechas muy implantadas tanto en Santander como en el campo. En otras palabras: la cornisa cantábrica estuvo dividida en tres áreas completamente diferentes, con intereses diferentes y fuerzas políticas hegemónicas diferentes. Lo que ocurrió luego, entre el 18 de julio y la liquidación de los últimos focos de resistencia de la izquierda asturiana a mediados de 1937, tuvo mucho más que ver con el surrealismo que con una guerra civil.

Las cosas llegaron a tal extremo que los gudaris vascos fueron acogidos en Santander irónicamente, con carteles de “Bienvenidos los corredores vascos”, cuando hubieron de retirarse a esa provincia; mientras que esos mismos gudaris plantaron sus metralletas sobre los altos hornos para evitar que los dinamiteros asturianos los pulverizaran. A esto se unía otro problema: no había un País Vasco republicano, sino dos: el afecto al nacionalismo y el que lo era a los partidos de izquierda. Además hay que añadir las fuerzas militares de la República dirigidas por Gamir Uribarri, incapaces en todo momento de coordinar milicias ácratas, socialistas emboscados, nacionalistas poco interesados en cooperar con un militar español y milicianos vascos de izquierdas boicoteados por mandos vascos de derechas. Si el caos puede ser definido de alguna manera, toma como referencia al “frente norte republicano”. Es lo malo del guerracivilismo, saber que, a la postre, los propios no solamente no son los buenos de la película sino que, además, fueron los que más errores cometieron.

El precedente: cuando el PNV perdió la memoria histórica. Santoña

Y ahora es cuando llegamos a lo que tiene importancia para valorar el actual proceso de paz. Desde el 18 de julio, el PNV estuvo dividido entre dos opciones: ponerse del bando republicano o del franquista. De hecho, los elementos que les unían al franquismo eran muchos más de los que les unían a la república. Ahora se sabe que miembros del PNV contactaron en Alemania con el gobierno hitleriano y que, antes, los contactos entre representantes del PNV y el conde Ciano tendían a buscar un interlocutor válido, con ascendiente sobre Franco, con el que pactar, para evitar hacerlo con los odiados “españolistas”.

Cuando el ingeniero Goicoechea se pasó al bando franquista con los planos del “cinturón de hierro” de Bilbao, Bilbao supo que estaba perdido. Era el momento de sellar la paz, como fuera. En ese momento, el padre Onaindía, comisionado por el lendakari Aguirre, ya había iniciado contactos con los italianos a través del cónsul italiano en San Sebastián. Ya estamos en la vía de las negociaciones.

En el fondo esas negociaciones no aspiraban a más que a traicionar a la República. Sí, traición es la palabra que conviene. Hay muchas formas de justificar una traición. En el caso del PNV era la “realpolitik”, pero nunca se reconoció. Aguirre se siguió sintiendo republicano y definiéndose como tal hasta su muerte a pesar de que su traición, en opinión de Franco, había sellado el destino de la República.

Las peticiones del PNV para rendirse a los franquistas eran suficientemente significativas: a cambio de la rendición, los franquistas no realizarían ni saqueos ni fusilamientos, se permitiría que los altos cargos del PNV y de la administración vasca huyeran y se les facilitaría la huida, los batallones gudaris contribuirían al mantenimiento del orden público hasta que llegaran los franquistas y evitarían destrucciones de la industria; luego se constituirían en prisioneros, pero no serían enviados a otros frentes de guerra al servicio de los franquistas salvo los gudaris que lo desearan.

Lo mas sorprendente era que, en esos mismos momentos, mientras Onaindía negociaba y llegaba incluso al despacho del Conde Ciano (ministro de exteriores italiano y yerno de Musolini), Aguirre negociaba su fidelidad con Azaña y Prieto y les pedía que los batallones gudaris fueran conducidos por mar a Cataluña para iniciar desde el Pirineo aragonés una ofensiva por Jaca que les permitiera reconquistar el País Vasco. La cosa tiene gracia, porque pasar 20.000 gudaris desde el País Vasco hasta Catalunya era difícil, pero mucho más difícil lo era el que unas tropas que no habían mostrado gran acometividad durante la guerra, de la noche a la mañana se convirtieran en fieros leones capaces de romper el frente aragonés estabilizado desde el principio de la guerra. Pero ésta es otra historia, y si la hemos mencionado es porque evidencia la mala fe del nacionalismo vasco: mientras Aguirre negociaba con Azaña, su hombre de confianza, el padre Onaindía, lo hacía con los italianos y antes con el Vaticano… El nacionalismo era la reedición de Jano el dios bifronte, dios de los cruces de caminos.

Entre que los nacionalistas vascos querían vender cara la paz y que la situación militar cada vez les era más desfavorable, llegó un momento en que no tenían ya nada que ofrecer. Habían sido militarmente batidos (como ETA en la actualidad) y se obstinaban en partir de máximos cuando cada vez tenían menos ases en la manga.

El hecho de que recurrieran a los italianos como interlocutores se basaba en dos motivos. De un lado en que los nacionalistas preferían antes negociar con extranjeros (italianos o alemanes, poco importaba) que con españoles franquistas. Y era absurdo porque, a fin de cuentas, el mando supremo e indiscutible lo tenía Franco, así que todo lo que ataban los italianos en tierras de España podía ser desatado por Franco en cualquier momento. El segundo motivo era que los italianos acababan de ser batidos en Guadalajara y aspiraban a un éxito político-militar que les reivindicara a ojos de la opinión pública mundial. La pacificación del País Vasco hubiera sido ese éxito y hubiera contribuido a mejorar todavía más las relaciones con el Vaticano, pues no en vano la Roma papal se sentía comprometida con el destino de los “católicos vascos”. Ambos elementos hicieron que las negociaciones entre los fascistas italianos y los ultraconservadores vascos progresaran… pero demasiado lentamente.

Cuando ya no quedó territorio vasco que defender y los batallones vascos se encontraban acantonados en la franja fronteriza con Cantabria, ya dentro de esta provincia, el gobierno vasco llegó a la conclusión de que allí no quedaba nada por defender. No se sentían solidarios con la República y, en su miopía, no estaban dispuestos a luchar por nada que no fuera el territorio vasco. Y no sólo eso, en los últimos momentos de presencia de gudaris en el País Vasco, no solamente ya no obedecían órdenes del mando militar republicano, sino que ni siquiera estaban dispuestos a defender otra cosa más que… su pueblo, su aldea. Hubo batallones que se negaron a retirarse del pueblo del que eran mayoritariamente sus miembros, no solamente para evitar que los milicianos comunistas, socialistas y anarquistas lo saquearan (lo que parece comprensible), sino también y sobre todo porque no entendían una lucha que fuera más allá de los límites de su pueblo. Así pues, cuando el gobierno vasco se exilió a Santander, ya no quedaban motivos para la lucha. La rivalidad y desconfianza mutua con los milicianos asturianos era tal, que impedía continuar la lucha a su lado.

Y fue entonces cuando el padre Onaindía transmitió de nuevo las propuestas de Aguirre y de Aguariaguerra (presidente del PNV). Se trataba de JUSTIFICAR la rendición de cara a la galería. No se trataba de concentrar a los batallones gudaris en Santoña y poner las armas a la funerala, sino de SIMULAR que la división Flechas Negras del Comando de Tropas Voluntarias italianas iniciara una ofensiva en la zona y “cortase” el territorio santanderino, de tal forma que las tropas gudaris quedaran aisladas. Así pues, Aguirre justificaría ante Azaña que había habido “resistencia hasta el final” y que, cuando ya era humanamente imposible resistir, los gudaris se habían rendido a los italianos… Todos contentos: la República honraría a los batallones gudaris enfrentados al fascismo internacional en la encantadora Santoña, los italianos se habrían reivindicado de la derrota de Guadalajara, el Vaticano contento con haber evitado un conflicto entre católicos vascos y católicos españoles, Franco habría dado un paso decisivo en su “segundo año triunfal” tras la batalla de Brunete… y el PNV habría salvado, naturalmente, la cara, vendiendo como una derrota militar lo que era, pura y simplemente, UNA TRAICIÓN A LA REPÚBLICA. Aún hoy, mentar Santoña a los nacionalistas vascos supone recordar uno de los episodios más bochornosos, y si en los últimos años diversas obras “revisionistas” han puesto el dedo en la llaga, se ha debido a que los documentos del padre Onaindía han ido saliendo a la superficie y a que los jerarcas del PNV de la época han muertos todos.

La palabra clave del Pacto de Santoña -en el que los batallones vascos se rindieron sin combatir, a los italianos- era ESCENIFICACIÓN. Esa misma escenificación es a la que hoy asistimos en el “proceso de paz” entre ZP y ETA. Ambos están escenificando una comedia a efectos de contentar a su clientela…

El “proceso de paz” en peligro…

El último comunicado de ETA hace sonreír y demuestra el “nivel teórico” de la banda. A mediados de semana ETA aseguraba que el proceso de paz estaba en peligro por culpa del PNV y del PSOE. Y esto es relativamente cierto. El PNV mira con extremo recelo el proceso de paz. Sabe perfectamente que el fondo de la cuestión no es desmovilizar a una organización fantasmal, derrotada y pulverizada, dividida y traicionada interiormente, sino la formación de un “frente de izquierdas” que los desaloje del poder. Desde que se ha iniciado el “proceso de paz”, el lendakari parece haberse difuminado; el PNV en casi seis meses no ha sido capaz de aportar ni una sola noticia de primera plana a los periódicos. La “mesa de partidos” no da la impresión de que logre devolver el protagonismo a la lendakaritza. Y eso sigue siendo malo para sus perspectivas electorales.

En este comunicado, ETA ha utilizado el lenguaje de otro tiempo: represión, detenciones y torturas sistemáticas, ofensiva contra la izquierda abertzale y todo un cúmulo de despropósitos orientados a demostrar que “sigue en forma”, que es capaz de acusar al Estado, de hablarle de tú a tú, que su combatividad sigue incólume. El último comunicado de ETA no es sino el primer acto de su campaña electoral para las elecciones municipales.

La respuesta de ZP ha sido inmediata y la que se esperaba.

ZP aseguró en Las Palmas que "lo único que está en crisis total y definitiva es la violencia, quien la ampara y quien se esconde tras ella". Insistió en que el único camino que va a transitar este Gobierno para llegar a la paz y acabar con la violencia es el de la legalidad y la democracia, "en todos y cada uno de sus principios"; empezando, dijo, por la Ley de Partidos. Y añadía: "Quien quiera defender sus ideas democráticamente cabe en la democracia y para ello tiene que respetar la legalidad. Trabajaremos duro por el empeño de la paz, del fin de la violencia, de la libertad definitiva de tanta gente en el conjunto de Euskadi y España". Así pues, las víctimas “pueden estar tranquilas”, los constitucionalistas respirarán tranquilos, ZP no va a vulnerar ninguna legislación; una vez más, el comunicado le ha permitido vender “prudencia” y “talante”, nada de exabruptos, nada de enviar a paseo a unos asesinos que no tienen nada que negociar porque han sido derrotados en todos los frentes (tal como los dirigentes expulsados de la banda reconocieron en 2005)… ZP también escenifica de cara a la galería.

Conclusión: que las hojas no impidan ver el bosque

En los próximos meses se van a multiplicar comunicados de este tipo, tiras y aflojas de este combate de boxeo con tongo, tan bochornoso como la “rendición” de las “agotadas tropas gudaris” en Santoña. Rendición de pastel entonces y combate de boxeo con tongo y número de asaltos fijos ahora.

Porque esta comedieta de malos actores y pobres aprovechados va a durar lo que las encuestas indiquen que debe durar. No terminará ni antes ni después, sino cuando ambos contendientes hayan reivindicado su “buen nombre” ante su parroquia: ZP ante el centro político, ETA ante el mundo abertzale. Ambos son traidores profesionales. Lo sabe Carod Rovira y lo intuyen algunos militantes abertzales que no se explican cómo es posible que la policía haya detenido cúpula tras cúpula de ETA desde 2002, haya encarcelado a generaciones enteras de militantes de ETA… pero haya respetado a Josu Ternera de manera inexplicable, es decir, al mayor partidario de colocar el cartel de “cerrado por liquidación final” en ETA. Que los abertzales no son muy espabilados es evidente. Si lo fueran –como los nacionalistas en la guerra civil- hubieran negociado cuando eran una amenaza, no cuando son pura ceniza. El hacha etarra tiene el mango roto y alguien ha cambiado la piedra de granito por piedra pómez. La negociación actual no eliminará la violencia del País Vasco; liquidará quizás al sector mayoritario de ETA, harto de tener una celda de 2x3 metros como único destino, pero muy difícilmente atenuará la presión que sufren los no nacionalistas. La negociación actual tiene otra dimensión: servir de elemento táctico para un despegue en intención de voto de ZP, todavía demasiado próximo al PP, y garantizar la jubilación de Ternera y de un pequeño círculo de etarras privilegiados que han utilizado a la banda como carne de cañón en los últimos tiempos. Y, solamente en un segundo plano, configurar una nueva geometría política en el País Vasco: derechas (PP-PNV) contra izquierdas (PSE-HB). También ahí hay mucho a repartir…

¿Proceso de Paz? Comedieta, sainete, género chico, quizás género ínfimo, actitudes granguiñolescas…, poco más. Fraude, en definitiva, a la opinión pública. En los setenta años que van de Santoña al proceso de paz, los elementos son los mismos: en Santoña, mientras los dirigentes peneuvistas huyeron en puente de plata, las bases se quedaron afrontando su destino (que no fue particularmente suave); en el actual “proceso de paz”, unos cuantos dirigentes abertzales, más Josu Ternera, van a “pillar”, ya sea el botín de ETA o bien los caudales de la administración vasca una vez esté en sus manos. Buena parte de las bases seguirán en prisión: porque la opinión pública ha determinado que ese es el lugar de los asesinos.

¿No veis en todo esto, ayer y hoy, algo innoble, desagradable, si no miserable? Un fraude a la esperanza, pero sobre todo y por encima de todo, una traición a las víctimas.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es – 20.08.06

 

Esa gran farsa llamada “proceso de paz”

Esa gran farsa llamada “proceso de paz”
Infokrisis.- Si examinamos sin prejuicios el terrorismo de ETA en sus últimas fases, veremos que hemos estado engañados: ETA no es una "banda terrorista". ETA es un negocio. Sus militantes de base son la carne de cañón que permite crear el miedo y percibir el racket de protección. El "proceso de paz" es una farse, una verdadera joint-venture entre ZP y topo-Ternera.

 

El viernes se iniciaba el juicio contra los asesinos de Miguel Ángel Blanco. Si la cara es el espejo del alma, costaba poco identificar a los asesinos de Miguel Ángel: en efecto, no sólo tenían instinto sino, además, cara de asesinos. En este juicio ETA ha sacado lo que más odioso ha tenido siempre: la chulería asesina. ¿Con éstos hay que “negociar”? Estos lo que precisan es un par de guantazos antes de que las puertas de la cárcel se cierren para siempre detrás de ellos. Si han seguido mostrando insolencia y chulería delante del tribunal, ante las cámaras de TV y, especialmente, ante los familiares de Miguel Ángel Blanco es porque están convencidos de que sus días de encierro han terminado. Dentro de poco estarán en la calle, serán concejales de HB y tendrán un sueldo honorable de “jefes de marketing” de cualquier almacén de la cadena Eroski. Como es habitual.

Precisamente la misma semana en la que coincidía el primer encuentro oficial entre el enviado del gobierno y Josu Ternera, a la Audiencia Nacional le ha dado por juzgar a los asesinos de Miguel Ángel Blanco que, para colmo, han resultado ser más asesinos que otros que se han sentado en la misma jaula. Mal asunto para ZP tener que decir: “Estamos negociando con esa peña”. Infumable. Nauseabundo.

El presidente debería estar pensando en convocar un referéndum para reformar la Constitución en dos extremos en los que se muestra necesario hacerlo lo antes posible: allí donde dice que no hay cadena perpetua y allí donde señala que el sistema penitenciario español se basa en la reinserción de los presos. Está muy bien eso de reinsertar a los presos, pero la reinserción solamente puede ser posterior al resarcimiento de las víctimas. No anterior, por mandato constitucional y a cualquier precio. En cuanto a la cadena perpetua, existe en casi toda la Europa irreprochablemente democrática. ¿Por qué aquí no? ¿Por progresismo trasnochado? ¿Por estupidez congénita de una izquierda eternamente en Babia, si no babeando? Los asesinos de Miguel Ángel Blanco que, nueve años después de su atrocidad, todavía no han madurado ni se han enterado de que aquel asesinato no sirvió para nada, salvo para evidenciarlos más aún si cabía como asesinos, no merecen apenas una condena de 50 años de cárcel que por imperativo constitucional se convierten en 30. La acción que debería separar la aplicación de cualquier medida de gracia de la cadena perpetua, sería solamente el arrepentimiento sincero, la crítica en público, las excusas solicitadas a la familia de la víctima y el perdón pedido a la sociedad. Pero las bestias sanguinarias y chulescas que hemos visto sentadas en la jaula de la Audiencia Nacional merecen solamente ser encerradas en una mazmorra y arrojar la llave al retrete. Bastante deberían de agradecer a la sociedad que no exista la pena de muerte sumaria, único gesto comparable con la naturaleza de su crimen.

Desde 1977 los asesinos saben que cualquier crimen, por execrable que sea, se purgará en 9, 12 o, raramente, 15 años de cárcel. Las medidas de gracia juegan a su favor tanto como una Constitución benévola con los asesinos, que hace que cualquier pena de mil o mil doscientos años de cárcel suponga, como máximo, una condena de 30 y de ahí hacia abajo: ir descontando gracias a un cursillo de macramé, un título universitario entregado por la cobardía de las autoridades académicas vascas o haber actuado en alguna obra de teatro intramuros de la prisión. Basura de sistema penitenciario. Basura de ordenamiento jurídico que garantiza siempre los derechos del criminal pero nunca el resarcimiento de la víctima.

Soplaban, pues, malos vientos cuando ZP y su bufón de a bordo, Pepiño Blanco, han estado hablando de que, ahora si, ahora va en serio, esta semana nos sentamos con ETA… No habían podido elegir peor momento.

El rostro del “pringao”: asesinos psicopatones

No sean ingenuos: ETA es algo más que unos descerebrados patanes sin escrúpulos ni sentimientos, como la parejita que asesinó a Miguel Ángel Blanco. De éstos hay a docenas. Técnicamente son los “pringaos”, la “carne de cañón” sacrificable que la dirección de ETA ha ido utilizando en los últimos 18 años, desde la muerte de Domingo Iturbe y, luego, desde la “caída de Bidart” unos años después. Los tipos constantemente procesados por la Audiencia Nacional son los “bultos” de ETA, los sacrificables.

Incluso las mismas “direcciones” que se han ido sucediendo tienen, todas, un carácter provisional. La prueba es que, inmediatamente caen, son sustituidas por otras con una rapidez extrema. Como a quien se le rompe un preservativo e inmediatamente se coloca otro. Eso no es la “cúpula de ETA”, esos son unos “pringaos” que deberían sentir vergüenza al ser vistos como tales por una parte de la sociedad española: “¿Quién les ha llamado a estos gilipollas a ir por ahí metiendo bombas y dando tiros en la nuca?”, o “estarán orgullosos por haber arruinado su vida, después de arruinar definitivamente la vida de otros”…

Los militantes de ETA merecen ser juzgados como lo que son: bestias sedientas de sangre, descerebrados estúpidos incapaces de reconocer si quiera lo salvaje de su proceder. Nada más. ¿Militantes políticos? ¿Esos colgaos? ¡Vamos, hombre!, como máximo psicopatones. Nada más.

ETA es algo más que un club… terrorista

Entonces: ¿Quién está detrás de ETA? Los de siempre. ETA, como el Barça, es algo más que un “club” terrorista. ETA es un negocio que se presenta ante su parroquia con la más honorable de las etiquetas: “patriotas”… Es posible que el pringao al que le ordenaran que asesinara a Blanco se considerase un “patriota” porque escribía su nombre con “tx”, dominaba cuatro frases en vascuence y llevaba chapela en domingo cuando iba de chiquiteo con su peña. Para él, eso y matar a un “españolista” era lo máximo que podía hacer para sentirse “patriota abertzale”. Lo dicho: un imbécil psicópata. Pero no todos son así.

Una empresa es, técnicamente, un negocio que cuenta con un capital, una gestión contable y un producto a vender. El producto que ETA vende es el miedo. Crea miedo y carda la lana. Crea miedo y recoge los beneficios. Siempre habrá alguien dispuesto a que se le deje vivir a cambio de unos duros. La mafia lo inventó en los años veinte. No era un gran invento, pero si muy eficaz. Lo que la mafia llamaba “racket de protección”, ETA lo llama eufemísticamente “impuesto revolucionario”. ETA se basa en el principio de cualquier empresa: invierte solamente en los productos que proporcionen beneficios. HB, por ejemplo, ha aportado beneficios. Solamente con un impulso inicial logró obtener diputados y concejales. A partir de ese momento, el negocio fue rentable por sí mismo. HB demostró ser una buena inversión. Lo mismo que “Egin”. Ten un diario mediocre y de cualidades redaccionales pésimas, aunque solamente sea para concretar las citas para el cobro del impuesto revolucionario. Rentable mientras duró. No pierdan de vista este razonamiento: ETA es un “big bussines”. Quien quiera ver otra cosa se engaña.

La liquidación de la sociedad etarra, fase actual del negocio

Los grupos de extorsión no pueden mantenerse indefinidamente. Aznar colocó a ETA contra las cuerdas. ZP aspira a algo más: pasar a la Historia. Ya que lo tiene negro con lo del “diálogo de civilizaciones”, lo va a intentar ahora con el “proceso de paz”. Un Premio Nobel de la Paz no le vendría mal a su palmarés. ¿Y qué opina ETA? Opina lo que toda empresa: que lo importante es la tesorería. Y ahí está la cuestión, porque hoy la policía ha detenido a la red que administraba las finanzas de ETA desde hacía ¡25 años! Es decir, los que han caído son los que tenían algunas de las llaves de la caja.

Es importante destacar el momento en que ha tenido lugar esa desarticulación. En primer lugar, es obvio que se ha tratado de contrarrestar la sensación de indefensión de la sociedad española ante la banda asesina y ante el “proceso de paz” que puede concluir con la puesta en libertad de gentuza de la calaña de los asesinos de Miguel Ángel Blanco. El impacto de este juicio ha sido comparable sólo con el crimen mismo cometido hace diez años. Era necesario, por tanto, que ZP recuperara algo del crédito perdido en los sondeos. Por eso se ha elegido este momento como el adecuado para asestar el palo a la banda. Además, el diario El Mundo publicó hace poco la información de que funcionarios policiales habían escoltado por el País Vasco a un par de etarras que llevaban 60.000 euros para sus responsables en el interior. Así pues, hoy era el día decisivo para ordenar el golpe policial. Además, estamos en la semana en la que va a tener lugar la primera ronda de contactos directos entre el gobierno y ETA. ¿Era un aviso a la banda? No, no lo era. Era el premio al “topo” del gobierno en el interior de ETA. Era el premio a Josu Ternera.

En los dos últimos años, las detenciones selectivas de miembros de ETA han permitido a Ternera ser la única voz cantante de la organización. Ahora mismo no hay otra en libertad, todos los adversarios, competidores y compañeros de Ternera están entre rejas. De ETA, hoy por hoy, solamente quedan cuatro imberbes agilipollados, con pendiente en la oreja, aquejados de complejo de castración y dispuestos a inmolarse para seguir los pasos de sus anteriores 1500 predecesores: tras cuatro meses de militancia media, a la cárcel. Cuatro imberbes y esta tarde solamente Josu Ternera.

De hecho, lo único que está en juego para Ternera en este momento es el destino del “tesoro de ETA”. Y, por supuesto, una salida honorable para él. Es muy mal asunto eso de traicionar a un grupo terrorista y esperar que, años después, algún damnificado te pegue un tiro en la nuca. La salida honorable pasa por que el “último mohicano” de ETA negocie la puesta en libertad de los “camaradas presos”, se cubra de gloria obteniendo alguna concesión menor y pueda vivir los últimos años de su vida gozando del “tesoro de ETA” y dando alguna conferencia en las universidades públicas vascas. Y ahí está ZP para dar a su bienamado “topo” lo que pide. El precio de la traición es el control sobre el “tesoro de ETA”.

La “joint-venture” Ternera-ZP

La edad de los detenidos en la operación contra la red de financiación de ETA es significativa. Se trata de “veteranos” de la generación de Iñaki Iturbide Abasolo (a) “Txomin” y de José Manuel Beñarán Ordeñana (a) “Argala”. Este hecho debería bastar para que los “pringaos” de ETA reconocieran la naturaleza del problema: mientras ellos hacen el trabajo “sucio”, los otros cobran e invierten el impuesto revolucionario. Es más, gracias al terror causado por los asesinos psicopatones –los “pringaos”-, los empresarios de Neguri, las dinastías económicas vascas, pero también los nuevos ricos de la sociedad vasca y los personajes de moda (los Arzak, los Arguiñano y demás), llevan tres décadas pagando el “racket de protección”. Y si lo hacen es porque los pistoleros matan.

Si esto es cierto –y lo es- no hay “una ETA”, sino “dos ETAs” con intereses completamente diversos. La ETA de los “pringados” es sacrificable por la ETA de los “profesionales”. Estábamos todos equivocados: nos terminamos creyendo que hombres hechos y derechos, con experiencia de la vida, seguían creyendo en los Reyes Magos o en que los niños vienen de París; hemos creído que la cúpula de ETA creía en la “independencia vasca y el socialismo”, en el valor de la lucha armada como estrategia política. Y no: eso valía para la “ETA de los pringaos”, la carne de cañón, la mano de obra barata. Pero no para los dirigentes reales de la banda. Durante tres décadas estábamos en el error: no existían diferencias entre “políticos” y “militares”, sino entre “pringaos” y “profesionales”. Los primeros seguían órdenes, por crueles que fueran, con fidelidad perruna. Los segundos recogían el dinero, lo invertían y recogían los beneficios. Así funciona la “Empresa ETA SA”.

La historia de la ETA-“profesional”no podía prolongarse hasta el infinito. Antes o después, todo el edificio podría hundirse sobre las cabezas de sus mentores. Así pues, era necesario empezar la liquidación del entramado –salvando lo salvable de cara al propio electorado y a la parroquia-; fue entonces cuando, a partir de 2002, Ternera desaparece y se inicia la demolición de la organización. Ahora solamente quedan unos pocos “pringados” en la calle y una parte de la cúpula “profesional”.

Era evidente que, con ZP o con Aznar, nos aproximábamos al final. Con Aznar se hubiera llegado a un final “policial” (todos detenidos, salvo el topo-Ternera que, como premio, se quedaba con el “tesoro de ETA”). Ese final hubiera fortalecido el prestigio de Aznar entre el electorado. Pero la línea de ZP es sensiblemente diferente. También aquí se trata de obtener un beneficio político (la formación de un futuro gobierno PSE-HB en el País Vasco y la marginación del PNV) mediante la desmovilización de ETA y dando a entender que “el diálogo” es, realmente, eficaz (algo que hasta ahora no está claro). Este éxito aumentaría el capital político de ZP y su prestigio internacional (hoy bajo mínimos).

Las “detenciones selectivas” provocadas por topo-Ternera crearon, dentro de la organización, el clima adecuado para “negociar”. Los últimos dirigentes etarras en libertad han caído hoy. Lo que queda en la calle de ETA es apenas nada, un grupo de “pringaos” que siempre pueden colocar una bomba o poner el sello a la carta de petición del impuesto revolucionario. La negociación es la parte final de la farsa: topo-Ternera puede argumentar que ha hecho todo lo necesario para sacar a los presos de la cárcel y relegalizar a HB. ZP juega con ases en la manga. Él sabe la realidad de la situación: que el interlocutor ha aceptado el pacto real, “tu firmas la paz y te vas con la pasta; yo, a cambio, te salvo la cara ante los tuyos”.

Cuando ZP dice que el “proceso de paz será largo” lo que está diciendo es que los hitos favorables tendrán lugar en los momentos electorales clave: se avanzará antes de las municipales, se avanzará antes de las generales, etc. ETA hoy ya no tiene ninguna carta que utilizar en la negociación. Topo-Ternera no se llama a engaño: sabe que, como máximo, va a poder lograr el reagrupamiento de presos en cárceles vascas, la relegalización de HB, medidas de gracia que vacíen las cárceles en un plazo de entre 5 y 10 años, el retorno de los exiliados… y poco más. Para él, ya es suficiente. A fin de cuentas, el “tesoro de ETA” le compensa del hecho de que no haya ni “derecho de autodeterminación”, ni “incorporación de Navarra a Euzkadi”, ni “implicación de Francia en el proceso de paz”… No porque a ZP le interese lo más mínimo ninguno de estos temas, sino porque su electorado no lo soportaría. ZP solamente rectifica de posiciones cuando percibe que se hunde en los sondeos. No cabe, pues, la menor duda de que ZP utilizará el “proceso de paz” solamente con fines electorales. Y, en este sentido, topo-Ternera intentará extraer el máximo beneficio de la situación. Para él, el escenario ideal sería permanecer al margen de las sospechas de traición entre los suyos y tener un lugar en el futuro político del País Vasco: ¿Como vicelendakari de Patxi López? Seguramente.

El “proceso de paz” es una FARSA. Una completa y total farsa pactada entre un político sin escrúpulos (ZP) y un traidorzuelo hoy, asesino ayer (topo-Ternera). Ahora ya sabemos lo que cada uno de ellos busca con sus movimientos: ZP eternizarse en el poder y pasar a la Historia; topo-Ternera quedarse con el “tesoro de ETA” y tener un lugar en el futuro político del País Vasco.

¿Y las víctimas? Pensad en Miguel Ángel Blanco, en su hermana y en su madre y malditos seáis si no sentís que las vísceras se os revuelven. Los asesinos no pueden quedar impunes. Los políticos que especulan con el dolor para satisfacer su ego, tampoco.

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis – infokrisis@yahoo.es – 20.06.06.