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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

ORIENTACIONES

Sobre FE y José Antonio

Sobre FE y José Antonio

Info|krisis.- Los problemas de la interpretación del pensamiento joseantoniano. Respuesta a Eduardo López Pascual. Vaya por delante que no soy falangista y que salvo en un período excepcionalmente breve de mi vida en que me endosé la camisa azul, nunca me he definido como tal. Añadamos de paso que, desde mi independencia, en absoluto hostil ni a Falange, ni a José Antonio, me ha interesado el fenómeno político del nacional-sindicalismo, su historia y las vicisitudes de sus fundadores. Mi posición es, pues, la de un observador que se sitúa fuera del falangismo. 

He dicho en varias ocasiones –y me reitero ahora– que Falange y José Antonio son historia, sólo historia y nada más (y nada menos) que historia. En lo que se refiere al partido, creo que pocos dudan que fuera la adaptación a España de un fenómeno político-ideológico propio de los años 30. Después de 1945, este fenómeno –los fascismos– resultó barrido, y si en España pudo persistir, fue por la circunstancia de que existió un gobierno conservador-autoritario en los siguientes treinta años. Pero la muerte de los doctrinarios y la desaparición del fenómeno a nivel internacional, convirtió a Falange en algo cada situado más fuera de su tiempo. 

Fue sólo a partir del nacimiento del FES cuando empezó a desvincularse los términos “falange” y “José Antonio”. Se pensaba que lo primero estaba irremisiblemente lastrado y contaminado por tics fascistas durante el período histórico (1933-36), por su participación al lado del franquismo y por el oportunismo demostrado por algunos de sus exponentes. En cambio, las referencia a José Antonio, a poco que se realizaran con un poco de sutileza y se manejara hábilmente el índice temático de las Obras Completas –encontrando en cada momento la cita necesaria y aduciendo, finalmente, que siguió una “evolución” para excluir otras citas incómodas– se podía defender mejor el ideal, no falangista, sino “joseantoniano”. Error. Y error de bulto. 

Primero porque el pensamiento y la biografía de José Antonio demuestran que impregnó su pensamiento y su obra en Falange Española. Falange era lo que José Antonio quería que fuese. En los años 50 y 60 todavía no se habían expurgado suficientemente archivos y textos y era posible sostener la existencia de un “José Antonio ideal”, frente a un “José Antonio real”. A no olvidar, por ejemplo, que no fue sino muy tardíamente (a principios de los años 70) cuando quedó confirmado que Falange se adhirió por medio de Giménez Caballero al primer encuentro internacional fascista de Montreux (a pesar de que José Antonio redactó una nota para la prensa española desmintiendo su presencia) y estuvo presente en el segundo encuentro de Montreux. Aún después de conocerse el texto de su intervención y de conocerse todos los particulares de por qué fue allí y lo que obtuvo, todavía hoy, existen falangistas que consideran que todo esto son patrañas y falsificaciones. 

Los “joseantonianos puros” nos dicen que José Antonio era “personalista” (sin explicar ni de dónde procedía está influencia, ni a cuál de los personalismos se adhirió). Nos hablan de una rápida evolución que le condujo desde la vicesecretaria general de la Unión Monárquica en 1930 al “personalismo social”, ¿cuándo? “en su última etapa de evolución”, responden. Error.

Es mucho más cierto que en José Antonio existió una creciente observancia de las reglas del juego de la política (“no decir lo que se hace, ni hacer lo que se dice”: por ejemplo), llamó “buñuelo de viento” al fascismo italiano, pero acudió a Italia a pedir un subsidio (algo de lo que quedan abundantes rastros documentales) cuando Renovación Española interrumpió sus aportaciones. Y salió en defensa de la Italia fascista cuando la Sociedad de Naciones intentó imponerle sanciones por la invasión de Abisinia. Es más, comprometió al partido a finales de 1935 en esa campaña en defensa de la invasión de Abisinia (lo cuenta David Jato en La Rebelión de los Estudiantes). Los argumentos utilizados por Sigfredo Hillers (Falange y fascismo) para desmentir todo esto, son pobres y parten de datos parciales y erróneos. 

Pero hay algo más: José Antonio y su partido, se comprometieron en la vía insurreccional tempranamente. Primero –en Gredos– José Antonio propuso un “golpe” en solitario. Todos los que acudieron a aquel encuentro recuerdan que se aludió a que al frente de los falangistas se pondría “un general”, añadiendo varios autores “que todos entendieron que se trataba de Sanjurjo”… Sanjurjo, el general monárquico que solamente dos años antes había improvisado un golpe de Estado que le llevo al exilio en Portugal. Luego José Antonio en persona multiplicó sus contactos con generales monárquicos amigos de su padre (Mola, Goded y Franco). Sondeó a los carlistas, cuando el ejército vaciló, para valorar la posibilidad de una insurrección con ellos. Incluso estando en prisión estos contactos prosiguieron: contactos para promover una insurrección junto a otras fuerzas de derecha… 

Políticamente, el José Antonio de 1936 había “evolucionado”, si por evolución se entiende una mayor sutileza, un mayor realismo y una tendencia a negociar con otras fuerzas… de derechas, por mucho que en el programa apareciera un Punto 27. Algo que se percibe inmediatamente si, en lugar de tener en cuenta permanentemente las biografías canónicas, se leen libros escritos por historiadores profesionales. Políticamente no hubo apenas evolución entre 1931 y 1936 ni en José Antonio ni en Falange. Es cierto, que el “humanismo” del que hacía gala José Antonio (y mucho más las condenas que realizaba la jerarquía católica de la “estatolatría” fascista) le impedían reconocer la superioridad y preeminencia del Estado sobre el individuo. Un elemento esencial de la doctrina del fascismo. Pero ese matiz doctrinal, no le impedía entrevistarse con Mussolini y recabar ayudas. 

Podría seguir así durante cientos de páginas, pero mi tesis final es que José Antonio y Falange nacieron políticamente a la derecha; que existió una asimetría entre las relaciones que tuvieron con la derecha y las que tuvieron con la izquierda y que la inmensa mayoría de falangistas procedían de la derecha y solo una escasa minoría de la izquierda. Si en la primavera de 1936 ingresaron en FE-JONS, entre 15 y 20.000 antiguos miembros de las JAP, no parece que fueron más que unas pocas decenas las que procedían de la izquierda. Con Goicoechea o Ansaldo había amistad… con Prieto simple “cortesía parlamentaria” y con Pestaña apenas un par de encuentros que no terminaron en nada concreto. 

Falange y José Antonio se alzó contra la República y contra las izquierdas junto a otras fuerzas de la derecha, de la extrema-derecha, junto a la Iglesia y el ejército… y no con la izquierda en defensa de la República. Vale la pena no olvidarlo. Tal es la realidad que se percibe –con todos los matice que se quiera– en la historia de la Falange anterior a la guerra civil. 

Mitificar a José Antonio y deslindarlo de la historia de FE-JONS no parece la mejor opción.  Y esta es la cuestión: o se asume la totalidad de lo que fue el partido falangista durante el período histórico y se interpreta cada episodio, o bien se prescinde de la filiación histórica, evitando nombre, símbolos, uniformes, cánticos y programas que remitan a “Falange Española” y al “nacional-sindicalismo”. Lo que no puede hacerse es utilizar unos pobres subterfugios que básicamente son: 1) deslindar al “jefe” de su “obra (lo que hicieron buena parte de los franquistas), 2) situar la discusión solamente en  el terreno ideológico, evitando cualquier referencia histórica (lo que hizo el FES), 3) negar como falsificación deliberada los datos históricos no integrables en una interpretación “humanista”, “democrática” y “progresista” (lo que hizo FE-JONS-auténtica).

El historiador, a la vista de la documentación existente, trata de insertar “lo historiado” dentro de la “historia” de su tiempo. Si a un falangista se le dice que no existe ningún texto joseantoniano para avalar el que el fundador fuera “republicano” y ni siquiera existen huellas de anti-monarquismo, más allá de los reproches elegantes a Alfonso XIII y a la monarquía “gloriosamente fenecida” (¿Por qué utilizar el término “glorioso” cuando el que cabía era “bochornoso”?), lo negará: pero si busca en las Obras Completas la referencia anti-monárquica definitiva, comprobará por sí mismo, que está… ausente. 

Alguien dirá que “siempre nos quedará la doctrina”. No, la doctrina falangista, tal como la presentó José Antonio ya no responde a las exigencias del momento histórico presente. Es, indudablemente, un pensamiento anticapitalista… pero el capitalismo de los años 30 queda muy atrás respecto al capitalismo globalizador moderno. Frente aquel capitalismo, los sindicatos ofrecían un defensa… frente al capitalismo globalizador, los sindicatos son completamente inútiles. Inevitable recordar que el “sindicalismo” es la columna vertebral del falangismo. Quita el espinazo del ser humano y verás lo que ocurre. 

Si de lo que se trata es de demostrar una “vertiente social”, en los años 30 eso era algo novedoso (la unión de “lo nacional” con “lo social”). Hoy ya no lo es. Pedir la nacionalización de la banca y/o del crédito tampoco supone nada definitivo en un momento de financiarización de la economía y de moneda única europea. 

¿Y qué decir de “lo nacional”? Este es otro problema, porque en los años 30 el patriotismo reformulado por la Generación del 98, mantenía todavía su vigencia. El problema de nuestro país es que ese pensamiento no se ha actualizado desde entonces y, hoy, ya no responde a las exigencias de la modernidad. En un momento en que los seis mayores fondos mundiales de inversión mueven más recursos financieros que una nación europea de tamaño medio, es evidente que la “dimensión nacional” ya no está adaptada para afrontar el neoliberalismo. 

Dice Eduardo López Pascual que los que nos afamamos por negar la “ideología predicada por José Antonio” hacemos mucho más daño al movimiento “que todos los adversarios juntos”… Exageraciones, porque siempre es mucho mejor que te recuerden las limitaciones actuales del pensamiento nacional-sindicalista los “amigos” (que no “camaradas”) que los enemigos declarados. Yo creo que, más bien, quien hace un daño irreparable es aquel que, llamándose falangista, desconoce su historia o tiene de ella una versión de prontuario o catecismo, por no aludir a aquel otro que adaptan el pensamiento de José Antonio y del nacional-sindicalismo a sus propios intereses, conveniencias y visiones parciales del nacional-sindicalismo. Si vimos como alguien presenta a Ramiro Ledesma como “nacional-bolchevique”, hemos visto también  quienes han presentado a José Antonio como “franquista”, “doctrinario más que jefe político” u “hombre de izquierdas”… Lao-tsé decía que la justicia era como el timón, hacia donde se le da gira. Eso también puede aplicarse a la consideración biográfica de los personajes… pero viajar al fondo de su “auténtico” rostro es la mejor tarea que puede asumir alguien que sienta simpatía por tal o cual personaje histórico.

 ¿Alguna conclusión? Varias y por este orden:

 1. Falange, el nacional-sindicalismo, el pensamiento de José Antonio pueden y deben ser examinados como fenómenos históricos de su tiempo que la particular historia de España después de 1939 hizo que se pudiera prolongar la sigla unas décadas más, cuando ya había desaparecido el mismo impulso en toda Europa.

 2. Falange, el nacional-sindicalismo y el pensamiento de José Antonio eran la respuesta de un sector de nuestra sociedad a la situación de caos republicana: hoy la situación es muy diferente a aquel tiempo; luego la respuesta debe ser igualmente diferente.3. Fue el franquismo quien instauró el “culto joseantoniano” que ha podido proyectarse, paradójicamente, hasta nuestros días incluso en falangistas no franquistas o incluso anti-franquistas, pero el personaje del que nos habla ese “culto” tiene solamente un remoto parecido con el personaje real que fue José Antonio Primo de Rivera.

 4. Finalmente, el dilema para los falangistas es solamente uno: hacer política o hacer testimonialismo (testimonialismo joseantoniano, testimonialismo nacional-sindicalista, testimonialismo falangista, testimonialismo patriótico, testimonialismo sindical, etc.).

 Si lo que quieren es hacer política, ni la doctrina enunciada en los años 30 les va a servir hoy para mucho, ni van a poder rescatar la figura de José Antonio deslindándola de otros doctrinarios de la época, ni podrán por todo ello podrán nunca despegar… Y esta es la triste realidad que sugiere la lógica y el sentido común y que considero mi obligación transmitir a los amigos que militan hoy en el ambiente falangista.

 (para ver el artículo al que hace referencia esta respuesta y las suculentas respuestas que han seguido a la publicación de estas líneas véase: http://elmunicipio.es/2015/06/jose-antonianos-contra-falange/#comment-5657 )

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Los otros 27 puntos

Los otros 27 puntos

Info|krisis.- Los “otros 27” puntos… (o lo que había que decir sobre la historia de la Falange de los orígenes, sin exaltaciones míticas, sin falseamientos piadosos y sin consignas propagandísticas). Lamento tener que haber sido yo el que enuncie estos “27 puntos”, pero harto de que, de tanto en tanto, se intente resucitar el cadáver de una “falange de izquierdas” inexistente, casi me siento obligado a la vista de los silencioes, a poner los puntos sobre las íes. No se vea en este enunciado de datos históricos incontrovertibles un intento de atacar a Falange Española, sino de denunciar la incoherencia de quienes ayer con ingenuidad y hoy de manera esperpéntica han querido impulsar algo ignorando lo que fue la historia de FE-JONS del 29 de octubre de 1933 al 20 de noviembre de 1936. Alguno se llevará quizás un disgusto, pero, francamente, más vale que se lo dé alguien que no alberga ni resquemor ni resentimiento hacia FE-JONS que alguien que puede atacarla con saña y que reducirá su argumentación a “falange = fascismo”.

1.- Falange “nació” en 1933 a la derecha. La inmensa mayoría de falangistas de “primera hora” procedían del alfonsinismo y en particular los jefes de las milicias hasta finales de 1934.

2.- En el acto del Teatro de la Comedia, los carlistas aseguraron el servicio de orden y en la platea estaban representantes de todos los partidos de derecha y de extrema-derecha.

3.- En ese momento José Antonio se presentaba candidato por Cádiz por las listas de la derecha.

4.- Todos los caídos de Falange Española hasta el 18 de julio, lo fueron por fuego de la izquierda, sin excepción.

5.- El último ensayo de José Antonio elaborado en la cárcel se titulaba “Germanos y Bereberes” y era un intento de realizar una interpretación de la historia de España en clave racial (dos meses antes de su muerte).

6.- A pesar de haber roto con Ansaldo, José Antonio mantuvo hasta última hora relaciones con él (prominente conspirador monárquico). Ansaldo organizó la fuga de prisión de los tres falangistas que atentaron contra Jiménez de Asúa. En la tarde de las elecciones de febrero de 1934, JAPR fue con el alfonsino Ansaldo al Ministerio de Gobernación para conocer el resultado de las elecciones.

7.- En prisión, JAPR delegó en Goicoechea (presidente de Renovación Española) su representación ante el gobierno italiano.  Goicoechea, líder de Renovación Española, visitó a JAPR en múltiples ocasiones tanto en la Prisión Modelo de Madrid como en la cárcel de Alicante.

8.- José Antonio visitó a Mussolini en dos ocasiones (1933 y 1935) y a Hitler en una (como invitado oficial del Reich). Cuando se interrumpió la ayuda de los alfonsinos, JAPR fue a Italia a pedir (y obtener) ayuda italiana.

9.- A cambio de la ayuda italiana JAPR realizó un informe sobre España y, sobre todo, participó en la campaña (él en el parlamento y FE en la calle) contra las sanciones que intentaba aplicar el Reino Unido contra Italia por la invasión de Abisinia.

10.- La ayuda italiana era recogida en París por JAPR en persona y se prolongó hasta su encarcelamiento en marzo de 1936.

11.- Poco antes del 18 de julio, a la vista de que la conspiración se retrasaba, JAPR estaba dispuesto a sublevarse junto a los carlistas en solitario.

11.- En la reunión del parador de Gredos, JAPR propuso un golpe de Estado realizado por Falange bajo la jefatura del militar monárquico Sanjurjo (verano de 1935).

13.- JAPR negoció con Gil Robles su inclusión en el Frente Nacional Contra-revolucionario. Mientras duraron las negociaciones cesaron en Arriba los ataques contra la CEDA que solo se reiniciaron cuando se rompieron a la vista de que las exigencias de FE eran muy altas para la CEDA.

14.- Después de las elecciones de febrero de 1936, JAPR siguió frecuentando al monárquico Torcuato Luca de Tena e incluso comentando que desde la vivienda de Marichu de la Mora con “un buen tirador” se podría despejar la manifestación de izquierdas que pasaba bajo la ventana.

15.- En la primavera de 1936, entre 15 y 20.000 miembros de la Juventud de Acción Popular ingresaron en Falange Española.

16.- JAPR firmó con Goicoechea y Renovación Española un primer Pacto del Escorial que establecía que FE no atacaría a la monarquía a cambio de una ayuda económica mensual (verano del 33).

17.- El Pacto del Escorial fue renovado al año siguiente (con Pedro Sáinz Rodríguez) y la aportación alfonsina permitió lanzar el sindicato CONS que era una de las exigencias alfonsinas para suscribir el acuerdo.

18.- La práctica sindical de CONS fue inicialmente heterodoxa en relación al sindicalismo de clase de la época y mucho más próxima a la de los sindicatos católicos y “amarillos”.

19.- La ayuda alfonsina se interrumpió cuando Calvo Sotelo creó el Bloque Nacional (Renovación + los albiñanistas + tradicionalistas).

20.- Cuando se produjo la insurrección de Asturias, los falangistas de la región colaboración con la Guardia Civil y el ejército en el restablecimiento del orden.

21.- JAPR se ofreció al gobierno radical-cedista para colaborar en la desarticulación de la intentona insurreccional socialista de octubre de 1935.

22.- En la Universidad, el SEU colaboraba desde su fundación con los estudiantes católicos (la mayoría miembros de las JAP y de Renovación Española) y con los tradicionalistas de la AET en un frente común que barrió a la FUE de las aulas en el curso 1934-35.

23.- JAPR nunca atacó los fundamentos de la monarquía, ni nunca se declaró antimonárquico, lo que atacó fue a la figura de Alfonso XIII por las desconsideraciones que tuvo hacia su padre.

24.- La composición sociológica de FE entre 1933-1936 era la de un partido con abundancia de clases medias y pequeña burguesía urbana, en absoluto un partido obrero.

25.- JAPR se sumó a la conspiración que llevó al 18 de julio. Existieron, hasta llegar ahí, discrepancias sobre el papel de los falangistas y lo que ocurriría después… pero no sobre la necesidad de una insurrección contra la República.

26.- JAPR no apreciaba a Franco… hubiera preferido que la conspiración la guiara Sanjurjo, Mola o Goded, amigos de su padre y con los que él estaba en contacto frecuente.

27.- En mayo de 1936 la candidatura por Cuenca contó con la presencia de JAPR, siendo, en realidad una candidatura de “frente nacional contrarrevolucionario”, estando presentes en la misma, además de JAPR, miembros de Renovación Española, de la CEDA e, inicialmente, el propio Franco...

… estos datos históricos, compilados de memoria (si alguien quiere la cita de alguno que me la pida y se la daré) demuestran la tesis que alguno defendemos. A saber:

Que una cosa eran las declaraciones que JAPR y FE tuvieron con las derechas y otra muy diferente la consigna propagandística “ni derechas – ni izquierdas”. Existía una evidente asimetría entre las relaciones que JAPR y los falangistas tuvieron en relación a la derecha (muchas y prolongadas en el tiempo) y las que tuvieron con la izquierda (pocas y circunscritas a algunos momentos).

La historia demuestra –nos guste o no- que la historia de FE-JONS y la aventura personal de JAPR iban encaminadas hacia la formación de una fuerza política que quería situarse más allá de las derechas y de la izquierdas, sin conseguir nunca despegar de la derecha e incluso ligando voluntariamente su destino a la suerte de las derechas que actuaron bajo la república. Si de lo que se trata es de seguir manteniendo la referencia histórica de “Falange” quienes así lo pretendan tienen que conocer que la “falange histórica” (desde el 29 de octubre de 1933 hasta el 20 de noviembre de 1936) fue lo que fue, y lo que los documentos históricos demuestran que fue y no la construcción idealista que se hacen de ese período y que no resiste el más mínimo análisis histórico. No es que el “aluvión de camisas nuevas” que se produjo a partir del 18 de julio “adulterara” el espíritu de la Falange fundacional o de la Falange unificada con las JONS, o del “último José Antonio”, se trata de que la historia nos da estos “27 puntos” que antes hemos enunciado y que resultan absolutamente innegables y pueden suponer un “lastre histórico” (algo de lo que Hedilla en los años 60 era perfectamente consciente).

Todo lo anterior se podrá matizar (y, más que matizar, ampliar) lo que se quiera, pero está unánimemente reconocida por todos los historiadores que se han preocupado de reconstruir lo que fue la Falange histórica. Y yo me pregunto (y pregunto a la “afición”):

1.- ¿Cómo es que existió una Falange de izquierdas en los años 70 que ignoraba todo esto y se negaba a interpretarlo cuando ya había aparecido el libro de Payne?

2.- ¿Considerar a Falange como un “movimiento de izquierdas” (o que no tenía nada que ver ni con la derecha, ni con la izquierda) era el producto de la “ignorancia histórica” o de un simple “complejo de inferioridad ante la izquierda”?-

3.- ¿Cómo se le pudo ocurrir a alguien titular a una “falange hedillista”, cuando el propio Manuel Hedilla Larrey era el primero en no querer saber nada con la sigla FE-JONS ya en los años 60 y fundó el Frente Nacional de Alianza Libre para demostrarlo?

4.- ¿Cómo es posible que, aún hoy, no exista una “historia oficial de Falange” hecha por falangistas que intente integrar e interpretar todos estos datos, más allá de las simplificaciones del ingenuo “ni derechas – ni izquierdas” que, al fin y al cabo, resultan increíbles para quienes se dan un repaso, incluso superficial, por la historia de la FE-JONS de los orígenes sin necesidad de introducir en la ecuación la “adulteración franquista” o la “traición de Franco”?

5.- ¿Cómo es posible que cuando, de tanto en tanto, alguien intenta reconstruir una “falange de izquierdas” o una “falange seudo-hedillista” siempre encuentre a un grupo de tontorrones dispuestos incluso a discutir algo que es muy fácil de negar: que esa falange no existió jamás y que afirmar lo contrario es un mal chiste que suscita sonrisas de conmiseración en el mejor de los casos.

Que es cuanto teníamos que decir sobre el tema…


© Erneto Milá – ernesto.mila.rodri@gmail.com – info|krisis – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

Los identitarios el 24-M

Los identitarios el 24-M

Info|krisis.- Uno de los cometidos más ingratos del que suscribe estas líneas es tener que realizar –casi por tradición- una crónica de los resultados obtenidos por los distintos grupos “patriotas” en cada competición electoral. Y digo, habitualmente, porque salvo en raras excepciones tales resultados han sido la crónica de un fracaso anunciado. En esta ocasión no ha sido diferente, a pesar de que esperábamos poder llegar a un número de concejales suficiente como para, a partir de ahí, poder introducir una dinámica en el ambiente. Estoy de acuerdo en algo que hoy alguien ha escrito: Analizar resultados, que en el conjunto de la nación, no superan en 1%, es tan absurdo como intentar negar que hoy se pondrá el Sol”. Sin embargo, eso no nos elude de evitar dar algunas respuestas a los pocos cientos de militantes que han participado en las actividades de estos partidos. Como siempre, es muy difícil analizar los resultados de formaciones demasiado distintas y demasiado pequeñas como para extraer consecuencias de cierto interés. De todas formas vamos a intentar realizar un esfuerzo de lo más notable.

Elecciones Autonómicas en Madrid

La comunidad de Madrid, obviamente es una referencia a tener en cuenta, especialmente porque allí concurrían las distintas opciones patrióticas. El resultado ha sido el siguiente:

España 2000 ha obtenido en Madrid 6.270 votos y el 0’2% quedando en décima posición y siendo la primera de las formaciones “patrióticas” que aparecen en el listado. FE-JONS va inmediatamente después con 5.589 votos y el 0,18%. A pesar de lo próximo de ambas formaciones en el escalafón electoral (y de sus diferencias en la medida en que una pertenece al sector de la “autonomía histórica” según la jerga aceptada en este ambiente, y la segunda al “sector histórico”), juega a favor de E2000 el que ha conseguido cinco concejales en poblaciones del Corredor del Henares.

Bastante por detrás aparece Coalición Nacional, suma de La España en Marcha, suma, a su vez, de La Falange, Movimiento Católico, Nudo Patriota y Alianza Nacional, con Democracia Nacional. El resultado de tanta sigla ha sido pobre en votos: prácticamente la mitad de E2000, esto es, apenas 3.217 votos, el 0’1%. Peor le ha ido todavía a AES con 2.860 votos (el 0,09%). Entre ambos, figura, cosa curiosa, el Partido Comunista de los Pueblos de España.

Es evidente que ni los que han obtenido más votos (E2000 y FE-JONS) pueden estar satisfechos, ni los farolillos rojos, tienen otra opción más que la de reconsiderar sus proyectos. Siempre hemos dicho que LEM era una coalición que carecía de sentido: partidos demasiado pequeños no hacen a una coalición “grande”, ni siquiera con la adición del enésimo “pequeño” (DN). El 0+0+0 siempre termina dando cero. Y a estas alturas, con unas elecciones europeas pasadas y unas municipales aun calientes, cabría preguntarse porque LEM sigue existiendo y La Falange no opta por negociar su integración de una vez por todas en FE-JONS, dando carpetazo a una coalición que resulta un verdadero puzle que ya ha demostrado lo que era evidente: que la unidad, cuando es con fracciones demasiado minúsculas, más que sumar, resta.

En cuanto a AES el camino que ha seguido hasta llegar a estas elecciones ha sido largo y tortuoso: de una coalición con la Comunión Tradicionalista y con Familia y Vida (que fracasó), pasamos a la increíble coalición entre AES y Partido por la Libertad, de la que aún es un misterio conocer ni por qué se formó, ni qué les unía, ni por qué fue flor de un día. Hace un año, ya recomendamos a AES que se integrara en Vox y fuera sumando en esa dirección. Ni las entrevistas a López Diéguez pagadas en varios medios digitales, ni sus apariciones en tertulias televisivas han servido para remontar a esta opción.

Cataluña: unas notas sobre el retroceso de PxC

En Cataluña solamente se celebraban elecciones municipales en las que la única candidatura digna de mención era la de Plataforma x Catalunya. Desde las últimas elecciones municipales muchas cosas habían cambiado en el interior de PxC. En primer lugar, en Salt, un arrabal de Gerona con una inmigración superior al 60%, se evidenció que los candidatos electos eran, simples, “turistas” de la política que pronto se desvincularon del partió. A esta crisis, siguieron varios abandonos discretos, errores y crisis en la dirección asumida por Anglada y a distancia por el valenciano Enrique Ravello y, finalmente, el final de ese período. PxC estuvo a punto de entrar en el Parlamento de Cataluña en las elecciones autonómicas de 2010, pero en aquella ocasión al renunciar a la bandera “unitarista” y al debate sobre la estructuración del Estado, dejó el espacio libre a Ciudadanos que, a partir de ese momento disparó sus expectativas de voto.

Si PxC pudo llegar a las puertas del parlamento y a obtener 65 concejales en las municipales de 2011 fue simplemente porque la situación allí en relación a la inmigración es, simplemente, grave (con una inmigración masiva y de mayoría islamista), y porque las excentricidades de Anglada le convirtieron en objeto regular de atención por parte de los medios. Ese período ha terminado: Anglada se ha hundido incluso en su tierra natal; la pérdida de vigor de PxC ha coincidido con el ascenso de Ciudadanos que ha recibido parte de sus votos y la nueva dirección no ha hecho gala de esas excentricidades que hacían las delicias de los medios de comunicación.

Por otra parte, en las Alertas Google (sistema de envío selectivo de noticias a petición del usuario sobre los temas de su interés) indicaban que no todos los concejales de PxC habían “sudado la camiseta”. Muchos de ellos, tras el primer contacto con los ayuntamientos, apenas habían participado en iniciativas y debates, se habían presentado pocas mociones y era evidente que –salvo que se hubiera producido una revuelta étnica en los días anteriores a las elecciones– PxC no iba a revalidar todos sus votos. Ni siquiera han podido revalidarse las esperanzas que se tuvo en las pasadas elecciones europeas cuando PxC incluso avanzó en algunas zonas.

PxC ha pasado de 65 a 8 concejales. Conserva fuerza en algunos municipios importantes, pero, a partir de ahora se tiene que replantear su orientación general, porque parece evidente que el período Anglada ha acabado definitivamente y el partido o entra en una nueva dinámica o quedará fuera de juego en las próximas elecciones autonómicas y generales.

Quizás el fracaso más significativo de PxC sea el de Hospitalet de Llobregat en donde han perdido los todos concejales que tuvieron en 2011 y descendiendo de 6.207 votos a 3.660. Algo parecido ha ocurrido en Mataró en donde en semanas previas a las elecciones el grupo municipal de PxC compuesto por tres concejales ya sufrió problemas interiores y que tras cerrarse las urnas ha perdido dos concejales y casi 2.000 votos quedando en 2.572, de los 4.686 que obtuvo en 2011.

Igualmente dolorosa ha sido la pérdida del único concejal por Igualada lo que ha supuesto un descenso de 924 votos en 2011 a 596. Igualmente duro es el resultado de Manresa en donde PxC pasa del 8’95% al 1’90%, y en votos de 2.391 a 523, perdiendo los dos concejales que tenía. Desaparecen así mismo los tres concejales de PxC en Sant Boi de Llobregat descendiendo de 2.991 votos a 1.664. En Sant Adrian del Besós se pierde así mismo la concejala y doscientos votos.

En la provincia de Tarragona el retroceso ha sido también notable, aunque menos que en la provincia de Barcelona: en total de los 7.636 votos obtenidos en 2011, PxC ha pasado a 3.703 votos, esto es del 2,32% al 1,13% y de 9 concejales han pasado a 4 (1 en Amposta que prácticamente ha permanecido con los mismos votos, de 4591 a 571 y 3 en El Vendrell, pasando de 2.328 votos a 1.798, es decir, del 17,86 al 13,39, siendo de todas formas, el mejor resultado de PxC).

En Gerona, como datos más relevante, se han conseguido dos concejales en Salt (verdaderamente comprometidos con la opción). En toda la provincia PxC ha bajado de 3.143 votos a 1.936, y de 7 a 3 concejales. En Salt se ha perdido un concejal pero se ha ganado en coherencia y los dos concejales electos de PxC (con el 8,63%) defenderán, sin duda, mejor, el terreno conquistado. Más lamentable es la pérdida de los dos concejales de Olot y el descenso de 7’64% al 3,’87%.

Finalmente, en Lérida se han perdido los cuatro concejales que PxC poseía en la provincia  descendiendo de 2.404 votos a 593 y del 1,29% al 0’32%.

Vale la pena hablar del “caso Vic”. Allí la situación era particularmente cómica, con tres candidaturas que se disputaban el mismo espacio y surgidas del mismo tronco. Plataforma per Catalunya, Som Catalans y Plataforma Democrática por Catalunya: respectivamente antepenúltimo, penúltimo y último de la clasificación local. Como puede verse se está en las antípodas de los 3.000 votos, 20% del electorado, obtenidos por PxC en 2011. Cabe interpretar este hundimiento en clave local: todos los problemas suscitados por Anglada han repercutido en la candidatura y en sus disidencias. Particularmente pobre es el resultado de Som Catalans, los únicos “identitarios” independentistas que apenas han cosechado 56 votos demostrando que esa es –como podía esperarse, por otra parte- una opción inviable.

PxC, en general, se ha visto extremadamente perjudicada por la convergencia de dos factores: su crisis interior y el ascenso del voto de protesta para Ciudadanos y Podemos. La nueva dirección no estuvo en condiciones durante el último año previo a las elecciones municipales de imprimir una nueva dinámica, ni de transmitir a los medios interés por el partido. En estas condiciones, los concejales que ha conseguido conservar pueden aspirar a reemprender la reconquista del terreno perdido solamente si a partir de ahora empiezan a destacar sus diferencias en relación a sus principales competidores y a quienes les han robado los votos: especialmente Ciudadanos.

Si de cara a las próximas elecciones autonómicas, PxC no está en condiciones de presentar una candidatura, eso supondrá prácticamente su liquidación como fuerza política. Por otra parte, parece evidente que un partido recluido en una sola región, poco o nada va a poder proponer en política nacional. Así pues, para PxC se trata de realizar un ejercicio de imaginación y de audacia, reconstruirse a sí mismo y recuperar la iniciativa mediática.

El caso Valenciano

En las elecciones autonómicas en aquella Comunidad España 2000 ha obtenido 7.456 votos quedando en onceavo lugar, seguido por Falange Española con 3.547 votos (prácticamente la mitad) y luego, a título testimonial, por MSR con 594 votos. Los resultados en lo que respecta a E2000 son negativos: el partido ha perdido casi 5.000 votos. FE-JONS, por su parte ha ganado 2.400 y DN que se presentó en 2011 obteniendo entonces 2151 votos, en esta ocasión no se ha presentado. De todas formas, las cantidades de votos son demasiado pequeñas como para que pueda hablarse de transvases de votos.

El resultado ha sido especialmente decepcionante para E2000 que esperaba haber mejorado sus porcentajes tanto en Valencia como, especialmente, en Castellón y a obtener algunos resultados apreciables en Alicante. No ha sido así. Y vale la pena reflexionar qué ha ocurrido: en primer lugar, en los últimos años, E2000 ha insistido en los repartos de alimentos para “ayudar a nuestra gente” (los españoles con dificultades). Esta estrategia se ha mostrado errónea: habitualmente quienes reciben esos alimentos tienen tantos problemas personales que no lo agradecen con su voto, sino que este, mayoritariamente, se refugia en la abstención. Ni siquiera allí en donde se estaba presente en el ayuntamiento (Onda), los repartos de alimentos han dado resultado y la candidatura de E2000 no ha conseguido ni revalidar ni ampliar su mandato (tal como se esperaba) a causa del ascenso de Ciudadanos.

La conclusión es fácil de establecer: la “acción social” ni puede ir por delante de la “acción política”, al menos si lo que se pretende es ganar votos. Es cierto que se han perdido algunas concejalías que no habían dado resultados (dos, una en Dosaguas y otra en Silla), pero lo peor es que no se han conquistado otras en las que se pensaba razonablemente que podían obtenerse e, incluso, cosa particularmente dura, se ha perdido la de Onda cuyo titular había trabajado en toda la zona. La explicación, una vez más, ha sido el ascenso de Ciudadanos y de Podemos y la tendencia del elector de protesta a confiar en estas opciones.

Los resultados han sido los siguientes:

En Alicante FE-JONS ha obtenido 3.547 votos, más de tres veces lo obtenido por E2000 (1.003 votos). El MSR, por su parte, ha obtenido 594. En las otras dos provincias, en cambio, se ha invertido el resultado y E2000 ha estado por delante de otras fuerzas de carácter patriótico. En Castellón E2000 ha obtenido 1.555 votos (casi la mitad de lo obtenido en 2011), el 0’53%, lejos de 1’5% obtenido por esa candidatura en las últimas elecciones generales en esa provincia. FE-JONS apenas ha obtenido 425 votos, mientras que DN que se presento en las autonómicas anteriores obteniendo 555 votos no lo ha hecho en esta ocasión.

En la provincia de Valencia, el resultado ha sido ampliamente favorable a E2000: 4.898 votos (en 2011, 7.683 votos en 2011), seguido de FE-JONS con 1.511 votos (1.158 en 2011), MSR 594 votos, mientras que DN y Falange Auténtica (que obtuvieron en 2011 915 votos y 456, respectivamente), no han concurrido en esta ocasión.

Los resultados son pobres especialmente para E2000 que tenía puestas las expectativas en 7-10 concejales en la comunidad, habiendo obtenido finalmente sólo uno en Silla y pasando de 956 votos a 762, dos puntos porcentuales menos.

La primera consecuencia de este resultado (que contrasta con el pequeño avance experimentado por E2000 en Madrid) ha sido el anuncio de dimisión de José Luis Roberto al frente de España 2000 y el anuncio de que en el próximo congreso asumirá la dirección Rafael Ripoll. Pero también hay que preguntarse qué ha ocurrido para que se vieran decepcionadas las ilusiones puestas en el crecimiento de E2000 en Valencia.

Además del error que ha consistido en centrarse en la “acción social”, no se ha tenido suficiente valor para cambiar la percepción que tenía la sociedad valenciana del partido en esa autonomía, ni se ha aprovechado el tiempo en el que la corrupción se enseñoreaba de Valencia y era el momento de abordar lo que se hizo demasiado tardíamente: campañas contra la corrupción municipal y autonómica… cuando ya Podemos, Ciudadanos y Compromis insistían en esa dirección con un mayor apoyo mediático.

Han faltado también cuadros políticos preparados y fortaleza en las juntas locales que no han desarrollado los suficientes niveles de actividad como para mejorar los resultados.

Así queda E2000

El peso político real de E2000 queda reducido, prácticamente al Corredor del Henares (6 concejales electos). Es particularmente importante el número de votos recogidos por Rafa Ripoll en Alcalá de Henares que ha pasado de 4.541 votos en 2011 a 5.214, esto es un 5,82%, con la competencia de Podemos y de Ciudadanos que se han llevado algunos cientos de votos que hubieran dado el segundo concejal a la candidatura. En 2015 no se han presentado en Alcalá dos opciones que habían estado presentes cuatro años antes: AES que obtuvo 234 votos y DN que se llevó 671. Si tenemos en cuenta que estos votos no estaban de ninguna manera “atados” y que ni el estilo de E2000 es el de estas dos formaciones hay que pensar que la mayor parte de nuevos votos que han llegado a E2000 no tienen este origen.

En cuanto a la candidatura municipal por la ciudad de Toledo ha obtenido 393 votos, un 0’89% de los votos (muy por delante de la anecdótica de LEM con apenas 52 votos y el 0’12% y el resultado que obtuvo AES en 2011, de 175 votos). Por su parte, en Orihuela (Alicante), la candidatura de E2000 también ha estado lejos de obtener la concejalía, obteniendo 125 votos, un  0’43%, siendo la única candidatura patriótica y la primera ocasión que se presenta. Ambas candidaturas hace menos de un año que se pusieron en marcha por lo que no han tenido tiempo suficiente para arraigar y ser conocidas por la población.

Así pues el resultado final es el siguiente: E2000 se afianza en el Corredor del Henares, obteniendo buenos resultados allí en donde se ha presentado. Debe replantearse su estructura, imagen y  orientación en toda la Comunidad Valenciana y tiene algunas antenas activas.

Partido por la Libertad

En su primera concurrencia electoral, el Partido por la Libertad ha obtenido con concejales: en Valdeavero (Madrid) para lo que le han bastado 124 votos (el 18%), y en Cantabria un concejal en Alfor de Llaredo con 234 votos. AES obtiene dos en esa autonomía con 338 votos y el MFE pierde el suyo al obtener solamente 187 votos.

En el resto de candidaturas, el PxL no ha logrado hacer entrar a sus candidatos. El resultado, a pesar de seguir la tónica, del resto de grupos “patrióticos e identitarios”, es muy modesto. Vale la pena, ahora, comentar el extraño acuerdo que firmó el PxL que le reportó el haber extendido su nombre a “Partido por la Libertad con las Manos Limpias” y que, después de vincularse también con AES, bruscamente se rompió la alianza. Sin olvidar que unos meses antes se había anunciado que Soluciona (vinculado a un digital) se había integrado también en PxL. La coletilla “con las manos limpias” supone poco en un momento en el que las grandes nuevas opciones apostaban por ese tema desde el principio y el hecho de que Manos Limpias haya estado presente en decenas de denuncias no quiere decir que el electorado se interese por lo que, visiblemente, es una judicialización de la actividad política.

El optimismo y el pensar que a fuerza de presentar un aspecto moderado bastaban para avanzar es lo que está en el origen de la poca atención prestada por el electorado a esta opción, cuyo mejor resultado ha sido el de Guillermo Rocafort en San Sebastián de los Reyes con 841 votos que, quizás, hubieran subido de sumarse los votos de AES (146). Ni en Andalucía, ni en Extremadura, ni en Burgos se han podido confirmar las buenas expectativas que tenía PxL en su origen. La candidatura de Yolanda Morín en Portugalete ha obtenido 770 votos, un 3,24%, quedándose a las puertas del ayuntamiento, otro resultado bueno, pero insuficiente.

Pero, probablemente lo más dramático que le ha ocurrido a PxL es el resultado obtenido por PxC. En efecto, ambos partidos se miraban mutuamente esperando que cada uno obtuviera un éxito del cual el otro pudiera beneficiarse. Puede decirse que el ambiente identitario, de no ser por lo que ha quedado del espacio municipal que obtuvo PxC en 2011 y de no ser por el avance obtenido por E2000 en el Corredor del Henares, hubiera estado completamente derrotado y sin esperanzas de jugar ningún papel en los próximos años.

Al igual que PxC y al igual que E2000, PxL debe de reflexionar, no solamente sobre sus resultados, sino sobre cómo empezar a trabajar junto a estas otras fuerzas: “una mismo proyecto, una misma estrategia, una misma organización”.

Futuro ¿hay futuro?

FE-JONS, MSR, AES y ¿DN? han obtenido algunas concejalías en ciudades y pueblos pequeños. Si no los tenemos en cuenta para este balance es porque están demasiado dispersos para que tengan algún peso político. Como máximo pueden servir para que los candidatos electos de estas formaciones transmitan a los suyos cómo han sido elegidos y qué es lo que han hecho para merecer el respeto y el voto de sus vecinos.  Creemos que esto no es lo importante. Y no nos corresponde a nosotros aludir a partidos que no pertenecen a nuestra familia de pensamiento.

Lo que nos interesa aquí es resaltar de una vez por todas lo absurdo que supone el que partidos como E2000, PxC y PxL sigan forjándose esperanzas de que cada uno de ellos logrará destacar sobre los demás o bien sigan atendiendo a voces de aventureros políticos que les inducen a las más estrafalarias iniciativas. De haberse producido un avance neto de estas formaciones (un mínimo de 100 concejales), la normal hubiera sido establecer una “Asamblea de Concejales” compuesta por los cargos electos de estos tres grupos, ahora, con apenas una veintena de cargos electos, no puede aspirarse a otra cosa más que a regularizar lo antes posibles la situación interior de estos grupos, recomponer las direcciones y restablecer antes del verano los contactos para pactar una estrategia común de cara a los próximos años y, me atrevo a sugerir, una organización única.

Por lo que respecta al sector identitario, grupos como MSR o DN deben plantearse si están ahí, con las otras formaciones (E2000, PxC y PxL) o en otro lugar. Y actuar en consecuencia, pidiendo la entrada en conversaciones para llegar a algo más que un simple “me gusta” en facebook o pactos de no agresión. MSR se depuró a sí mismo hace algunos meses. En cuanto a DN, cuyo presidente no parece muy dispuesto a dimitir, parece evidente a la vista de todos cuál es el único problema que tienen el resto de fuerzas con él.

A la vista de los resultados obtenidos por todos estos grupos, lo más razonable sería el ir pensando en crear un “gran partido único” en lugar de la sopa de siglas que se eterniza. Especialmente porque hay partidos que no pueden apuntarse ningún éxito, ni siquiera parcial. Crear un partido, no significa legalizar una sigla, sino elaborar una estrategia, una línea y una imagen. Pero es la única vía.

En lo que se refiere al sector histórico, es evidente que Falange Española de las JONS es la organización que ha obtenido mejores resultados y también va siendo hora de concluir con aventuras que han dado poco lustre a sus impulsores (LEM y su prolongación en Coalición Nacional). Pero, aún así, es evidente que FE-JONS, salvo en Alicante, donde ha competido con E2000 ha quedado en segunda fila y que sus resultados han sido modestos y su votos, como demuestran sus curvas de ascenso y descenso desde junio de 1977 indican que el elector que apoya al yugo y las flechas no termina de centrarse en una sigla concreta. Siempre está la opción de reinventarse como fundación y círculo cultural, naturalmente.

En general, hay partidos de tipo patriótico que están mal y otros que están peor, unos que son poco y otros que no son nada o casi nada. Más vale que todo este sector vaya pensando en estos términos y reconociendo la realidad, antes que obsesionándose con seguir caminos que ya se han demostrado fracasados y en los que algunos, una y otra vez, persisten. Por tanto, no es la hora de dar muchos consejos sino de plantearse cómo formar un partido identitario unitario y desear a quienes no participen, la mejor de las fortunas.

Poco más puede añadirse.

© Ernesto Milá- infokrisis – ernestomila@yahoo.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

 

Necesidades/Valores

Necesidades/Valores

Info|krisis.- En la derecha aparecen ligeras fisuras, pero nada comparable con las grietas que emergen de la izquierda. Si la izquierda está más en crisis que la derecha ha sido porqué esta sigue teniendo presente para qué clase social trabaja (la alta burguesía y los gestores del neoliberalismo), mientras que la izquierda ha sufrido un proceso de confusión mental (creada en el XIX para satisfacer las aspiraciones políticas del proletariado, de esa intención inicial solamente queda hoy en España la “O” de “obrero” con que se adorna la sigla del partido socialista). Esto nos lleva a establecer un axioma: “para edificar una alternativa política hace falta tener claro desde el principio qué clase social apoyará el mensaje que se pretende transmitir”, axioma que puede enunciarse también de otra manera: “si se quiere progresar en política es preciso dotarse de un mensaje que encarne las necesidades y los problemas de un grupo social concreto”. Si el populismo triunfa en Europa, pero está ausente en España, es precisamente por la incapacidad que se ha demostrado en nuestro país para asumir tal axioma.

¿Populismo? ¿Es asumible la palabra populismo?

Debió ser en el junio de 2001 cuando el partido Democracia Nacional invitó a Martín Beaumont a su universidad de verano para dar una conferencia sobre “populismo”. Yo que asistí a la charlita me llevé la impresión de que eso del “populismo” era “dar la razón al pueblo” y dar por supuesto que “el pueblo” siempre tiene “sanas reacciones”. Lamentablemente las cosas son mucho más complejas en nuestra atribulada época: haría falta recurrir a Ortega y Gasset para advertir que hoy no existe “pueblo” como tal, sino una “masa invertebrada e inorgánica” que es el reflejo previo de la atomización de la sociedad, con el olvido de los aspectos comunitarios y la colocación en el primer plano del repliegue a lo individual.

No puede existir “populismo”, en rigor, porque el “pueblo”, simplemente, ha dejado de existir y en su lugar lo que hay son unos intereses difusos que ni siquiera cristalizan en una voluntad de cambio, sino que, como máximo, son algo parecido a cañas que se mueven según la dirección del viento, siendo el viendo, las modas que, de tanto en tanto, son asumidas por sectores sociales. Lo que se llama “populismo” son, en realidad, movimientos de protesta que aparecen en situaciones extremas y que se exteriorizan solamente en períodos electores, sin generar movimientos sociales de renovación capaces de alterar los fundamentos de un sistema político.

La palabra “populismo” se aplica en sentidos muy diferentes: en ella se suelen englobar tanto a los movimientos bolivarianos de Iberoamérica, como a la extrema-derecha de algunos países europeos o a la derecha alternativa de otros, o incluso al simple euroescepticismo. En España, no es que nadie sea “populista”, sino, por el contrario, que todos pretenden serlo: desde el PP hasta IU, pasando por todas las variedades de izquierda, centro y derecha, todos parecen estar de acuerdo en que… hay que dar la razón al pueblo, por lo menos en fechas pre-electorales.

En el fondo, hoy, aquí y ahora, un “populista” es alguien que quiere que “el pueblo” le instale en una poltrona. No hay, pues, populismo en España, en tanto que apenas existe debate de ideas, ni proyectos ilusionantes a la derecha, ni hacia el centro, ni hacia la izquierda. Incluso cuando Podemos, intenta llegar a las masas (ver el vídeo de esta formación en la anterior campaña electoral europea) lo hace con un mensaje deliberadamente ambiguo y… “populista”.

La palabra “populismo” no parece, pues, la más adecuada para definir a una opción política y es frecuente, incluso, que sean los adversarios más enconados los que utilicen esta palabra como arma arrojadiza contra quienes pretenden estigmatizar.

Elegir entre necesidades o predicar valores

Las condiciones objetivas que impone una sociedad a quien pretende actuar sobre ella son las que son y no pueden modificarse en la medida en que una opción política alternativa no dispone de fuerza suficiente como para operar tales condiciones. En una sociedad como la española en la que existe paro, corrupción, mala gestión de recursos, acumulación de renta en las capas más altas y disminución del poder adquisitivo en el resto de la pirámide social, inmigración masiva, redes bancarias y poder de unas corporaciones que neutralizan cualquier gesto de carácter social de los Estados… los valores están casi completamente ausentes de la sociedad y son patrimonio de exiguas minorías en tanto que sirven a sus intereses

Cuando se habla, por ejemplo, de la “libertad educativa” y de la libertad para elegir centro de estudios, es evidente que todo el mundo tiende a apoyarla, pero que muy pocos están dispuestos a luchar por ella. Y si otros temas, aborto por ejemplo, parecen generar más encono, luego, a la postre, todo queda a una manifestación cada cierto tiempo que finalmente, el PP absorbe sin dificultad a sabiendas de que el público de derechas es siempre poco exigente, conservador, conformista y contento con que el líder de la derecha, dé un revolcón de tanto en tanto al líder de la izquierda. El cliente de las derechas no pide nunca mucho más.

En una sociedad atomizada y que padece una crisis endémica de “valores”, una alternativa no puede partir de algo que la sociedad no experimenta como vital, sino de algo más profundo y esencial: las necesidades.

Necesidad de trabajo, necesidad de seguridad (el primero de todos los derechos humanos sin el cual todos los demás son mera ficción), necesidad de estabilidad, necesidad de prosperidad, necesidad de bienestar… y esas necesidades solamente pueden satisfacerse mediante programas radicales que, si bien, no tienen posibilidades de aplicarse a corto plazo, a partir de ellos es posible, encarnar las aspiraciones de algunos grupos sociales, movilizarlos y convertirlos en arietes para una reforma permanente del sistema, especialmente en tres aspectos: modelo económico, Estado del Bienestar y soberanía nacional:

-          Modelo económico: ruptura con la globalización, superación del neo-liberalismo, basar la recuperación al sector público dependiente de un Estado reconstituido y capaz de disciplinar a los mercados y desembarazarse de los “señores del dinero”. Renegociar el Tratado de Adhesión con la UE, el pago de la deuda y el futuro del Euro.

-          Estado del Bienestar: contra el Estado de las Autonomías que se come al Estado del Bienestar, por un Estado que sitúe en primer plano las conquistas sociales que se realizaron entre los años 30 y 50 y garantizar los servicios sociales, asistenciales y educativos básicos y de calidad.

-          Soberanía Nacional: revalorización de la nacionalidad española, política propia de contención de la inmigración masiva, nuevo modelo de relaciones internacionales, ruptura con el eje atlántico de la OTAN.

En la medida en la que los problemas de soberanía nacional repercuten en el modelo económico y que solamente con una economía saneada puede reconstruirse el Estado del Bienestar, estos tres temas están íntimamente imbricados y forman un conjunto coherente de causas y efectos, análisis de problemas y soluciones, necesidades y respuestas.

¿A quién dirigirse?

Un programa que contenga estos tres elementos no responde a los intereses “globales” de la sociedad, sino al de determinados grupos concretos:

1) clase obrera autóctona pobre,

2) la pequeña burguesía con riesgo de empobrecimiento y

 3) la juventud precarizada que debe elegir entre mileurismo y exilio económico.

Estamos hablando de “patriotismo social”, esto es, de la consideración de que todos los ciudadanos nacidos en una misma nación –derecho de sangre- tienen derecho, por pertenecer a esa nacionalidad, a vivir dignamente, con seguridad, con perspectivas de progreso y con las necesidades vitales cubiertas.

Llevamos casi 40 años viviendo de “valores”: la constitución española es una declaración de valores y principios democráticas que siempre, inevitablemente, se quedan ahí, en meras declaraciones, todavía más hirientes en la medida en la que contrastan con una realidad social cada vez más alejada precisamente de esas grandes declaraciones de principios. Lo que una sociedad descompuesta, indefensa, atomizada, invertebrada, económicamente empobrecida, requiere hoy identificar sus grandes necesidades y una fuerza política capaz de presionar para que se aplique una sucesión de reformas que aumente su seguridad en el futuro, su prosperidad y su tranquilidad.

El “patriotismo social” ha demostrado en toda Europa responder mejor a las necesidades de las clases trabajadoras, de los intereses de las clases medias con riesgo de empobrecimiento y de las necesidades, incluso, de reforma de la Unión Europea. Y lo han sido en virtud de programas radicales (es decir, que afrontan la crisis desde la raíz y proponen reformas profundas en las estructuras políticas y en los modelos económicos del sistema).

Cuando la simple promesa de recuperación económica ya no basta para tranquilizar a los tres grupos sociales que hemos mencionado, los que están sufriendo con mayor intensidad la desaparición del Estado del Bienestar, cuando no hay absolutamente ningún elemento que permita asegurar a estos grupos sociales que su situación mejorará en los próximos años, las necesidades de estos grupos sociales son el arma más poderosa para conseguir poner palos en los engranajes más despiadados del sistema económico-político, la santa alianza entre los señores del dinero, las corporaciones y los partidos que han gobernado en los últimos 40 años. Repitamos: clase obrera autóctona pobre, clase media con riesgo de pauperización y jóvenes, son los sectores sociales a los que debe ir dirigido el mensaje del patriotismo social.

La alternativa del patriotismo social debe hacer de las necesidades de estos grupos sociales una bandera. Debe y puede hacerlo en la medida en la que la mayoría de militantes que hoy componen este ambiente, pertenecen precisamente a estos grupos sociales. No están luchando por otra cosa, más que por sus intereses y de los que son como ellos.

© Ernesto Milá – infokrisis – ernestomila@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este artículo sin indicar origen.

 

¿Son necesarios los partidos?

¿Son necesarios los partidos?

Info|krisis.- Tras la muerte de Franco parecía como si no hubiera forma de asentar una democracia sin partidos políticos. Se aceptaba entonces de manera casi unánime que la estructura de un partido político era la forma más directa y auténtica que tenía el ciudadano para participar directamente en la política. Desde entonces han pasado casi cuarenta años, tiempo suficiente como para haber comprobado hasta la saciedad que la representatividad de los partidos políticos es casi nula: sus dirigentes se representan a sí mismos, a nadie más. Los partidos ya no son opciones ideológicas o programáticas, sino grupos de intereses particulares; nada más. En estas circunstancias hace falta plantearse si los partidos son el canal más adecuado de participación democracia. Y, sobre todo, plantearse alternativas. El anti-partido es una de ellas.

Los partidos han decepcionado. Están decepcionando. Decepcionan cada día más. Incluso los nuevos partidos decepcionan rápidamente (lo hemos visto con Podemos y Ciudadanos, con ERC y con Sortu) en la medida en que ya no son opciones ideológicas concretas, ni propuestas para realizar reformas, sino estructuras que se mecen al viento, según los gustos de la población (de una población cada vez más apática, incapaz de interpretar y comprender la realidad en la que vive y pasiva). Tales “gustos” oscilan en función de los criterios implantados por las empresas de comunicación que, a su vez, responden a los intereses de los grandes grupos mediáticos.

Si a la falta de criterios doctrinales y programáticos que justifiquen la existencia de los partidos políticos, se añade el que sus diputados en el parlamento tienen una invariable tendencia a votar según los deseos de su jefe de grupo parlamentario y carecen, no sólo de rostros, sino de personalidad y voluntad propia, se entenderá que el régimen político español sea una “democracia formal”, que tiene muy poco que ver con la “democracia real”. O por expresarlo con palabras del Premio Nobel Alexandr Solzhenitsin, nos encontramos inmersos en un sistema “en el que puede decirse todo, pero no sirve para nada”.

Partidos políticos: la crónica de una crisis anunciada

La crisis de los partidos políticos empezó cuando renunciaron a tener esquemas doctrinales propios y perfectamente definidos, a partir de los cuales el programa político emanaba casi de manera automática. En lugar de eso, convirtieron a sus programa en una especie de inventario oportunista de buenas intenciones que derivaban de las encuestes formuladas a los electores y no de una particular visión del mundo y de la política que compartieran todos los miembros de esa formación política.

Puesto que no había una definición ideológica común, lo único que unía a los miembros de un partido político eran los intereses comunes, intereses, siempre, espurios, sino facciosos.  Fue así como los partidos se convirtieron en grupos de intereses particulares y dejaron de ser plataformas de doctrinas políticas. No se trataba de conquistar el poder para introducir cambios y reformas en la marcha de la sociedad, sino más bien de controlar los resortes del poder para satisfacer ambiciones personales o de grupo. El programa quedaba, a partir de entonces, como una especie de documento que estaba ahí por puro azar y que nadie tenía la más mínima intención en llevar a la práctica.

Parlamento: una selección a la inversa

En tal contexto, en las cúpulas de los partidos políticos era evidente que se iba a realizar una selección a la inversa: los más honestos, aquellos en los que creían en una determinada doctrina y en gestionar a la sociedad con unos principios concretos, se fueron retirando de la actividad política, dejando el puesto a los ambiciosos y oportunistas sin escrúpulos, a los egomaníacos y psicópatas, a los simples mangantes o a los pobres espabilados…

Hoy, en el parlamento español quedan pocas personas eficientes y capaces, muchas menos aún con experiencia en gestión más allá del cargo político y una aglomeración de diputados compuesta por todo tipo de corruptos, imputados o imputables con interés por corromperse en el plazo más breve posible si ello implica una promoción personal y beneficios que, de otra manera, no se conseguirían trabajando con constancia y honestidad.

En su inmensa mayoría, los profesionales brillantes, los gestores eficientes, los individuos con experiencia, han desertado de la política y se dedican a los negocios privados y, desde luego, no quieran saber nada con unas instituciones en las que deberían tragar sapos, renunciar a su personalidad, no poder mirar a los electores a los ojos sin que se les caiga la cara de vergüenza por las mentiras electorales y las promesas sistemáticamente incumplidas o, simplemente, vivir digna y honestamente. Dignidad y honestidad no son, en la España de hoy, términos compatibles con el parlamentarismo ni con las instituciones.

Una democracia tan “formal” como viciada

Si los partidos solamente representan a sus equipos dirigentes y si estos, a su vez, comen de la mano de los grandes consorcios financieros, entonces es que la democracia está viciada de partida y depositar un voto una vez cada cuatro años es una mera formalidad que no cambiará nada: salgan elegidos unos u otros, la plutocracia (el poder del dinero) impondrá sus normas sin distinción de siglas.

Los partidos han fracasado porque la modernidad ha impuesto el pensamiento único y el culto a lo políticamente correcto. Difundidas a través de los grandes medios de comunicación de masas, estas formas de ver el mundo, repercuten directamente en la opinión pública que se configura como un gran conglomerado carente por completo de espíritu crítico, dócil, y llevado de una opción a otra con la mansedumbre con que las ovejas van al matadero. El elector ideal para un partido político es aquel que cree en las promesas electorales y se desentiende del día a día de la política.

Ahora bien ¿existe alguna forma de reformar un sistema así concebido?

De la “democracia formal”  a la “democracia real”

En primer lugar, digamos, que existen otros modelos y que estos son todavía más necesarios en la medida en que el nombre que corresponde a esta “democracia formal” es partidocracia y la partidocracia ha fracasado. Si la “democracia formal” es hoy sinónimo de partidocracia, la democracia “real”, deberá tener, indudablemente, otra formulación.

Se suele llamar a la “democracia formal” y al sistema parlamentario como “inorgánico” en la medida en que la representación se realiza a través de estructuras artificiales (los partidos políticos). Frente a este concepto de democracia limitada al mero ejercicio de las libertades públicas, pero en el que el ciudadano tiene vedado el control y la supervisión del ejercicio del poder que realizan los partidos, existe una “democracia orgánica” que, manteniendo el sistema de libertades y derechos públicos, concibe la representatividad a través de “estructuras naturales”: el municipio y la profesión especialmente.

Así como el parlamento actual está compuesto únicamente por representantes de los partidos políticos, en un parlamento “orgánico”, se sentarían en los escaños los representantes de la sociedad. ¿Quién puede entender mejor los problemas de la educación que los representantes de los sindicatos de profesores y maestros? ¿Quién puede entender mejor los problemas de la investigación científica sino los científicos mismos? ¿Quién podrá expresar más directamente las necesidades de la industria, del comercio o de la hostelería, sino los representantes de las patronales de estos sectores? ¿Y los intereses de los jóvenes o de las Fuerzas Armadas o de la Iglesia? ¿Los defenderán mejor representantes de los partidos políticos o de esas mismas instituciones y grupos sociales?

En la “segunda descentralización” que algunos defendemos (y que debería sustituir a la “primera descentralización” fracasada y frustrada que ha dado lugar al Estado de las Autonomías, a su faraonismo y a sus tensiones, corruptelas y mezquindades) los municipios también deberían de estar representados en el parlamento de la nación (o en el senado).

Así pues, la alternativa a la partidocracia es un modelo de organización en el que se pongan límites al poder de los partidos y que, sobre todo, no se les tenga por el único canal a través del cual se expresa la “voluntad nacional”. Ésta será la suma de las voluntades de los distintos organismos y estructuras que componen el cuerpo de la Nación. Podrían desaparecer los partidos políticos y nada esencial se perdería. No podría, en cambio, desaparecer la universidad, las fuerzas armadas, los ayuntamientos, el comercio, etc, sin que se produjera una catástrofe nacional. Por tanto es a partir de estos cuerpos intermedios de la sociedad como hay que remodelar la participación política y la representatividad.

De los partidos al anti-partido

La lógica implica que el tránsito de la “democracia inorgánica” a la “democracia orgánica” debe pasar por una serie de etapas, la primera de las cuales es ir restando poder a los partidos políticos e introduciendo la representación “orgánica” en determinadas instituciones (el Senado, por ejemplo, debería de ser una cámara de representación de la sociedad a través de sus estructuras profesionales y municipales, con capacidad de veto sobre las decisiones del parlamento. Una especie de “Cámara Alta” de la que dependa, en última instancia, las políticas a adoptar por el ejecutivo, mientras que el Parlamento es solamente una cámara de preparación de leyes y una primera instancia de control del gobierno).

Es fundamental, por ejemplo, que los partidos políticos desaparezcan de las instituciones: del Consejo de Radio Televisión y de los consejos regionales equivalentes, de las Cajas de Ahorros y de cualquier organismo económico. Hay que redimensionar los partidos políticos a su papel real en la sociedad. El número de afiliados a los partidos políticos es minúsculo y eso indica, a las claras, el desinterés que la población experimenta hacia ellos. No pueden, por tanto, arrogarse el 100% de representatividad de una sociedad que está de espaldas a todos ellos.

La gran contradicción del momento actual estriba en que para reformar el sistema político hace falta un partido político que asuma y defienda es propuesta ante la sociedad. Hasta ahora, todos los partidos políticos que han irrumpido en el ruedo español con propuestas de reforma, cuando han adquirido una masa crítica han terminado renunciando a tales reformas, “centrándose”, esto es, desnaturalizándose y asumiendo lo “políticamente correcto” y el “pensamiento único”. Por tanto, no es un partido lo que se necesita para cambiar la configuración de la representación, sino un anti-partido que empiece negando el poder omnívoro de los partidos.

Un anti-partido, en definitiva, para poner en cintura a los partidos políticos. Un anti-partido para reformar a la sociedad. Un anti-partido para realizar el tránsito de la “democracia formal” a la “democracia real”, de la “democracia inorgánica” a la “democracia orgánica”. Objetivo lejano, casi remoto, pero no por ello objetivo menos necesario.

© Ernesto Milá - Info|krisis – ernestomila@yahoo.es – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

 

E.Milá: Reflechir&Agir

E.Milá: Reflechir&Agir

Info|krisis.- Reproducimos el texto en castellano de la entrevista realizada hace dos meses por la revista francesa Reflechir&Agiren en la que Ernesto Milá responde a las preguntas que leformula la redacción.

¿Cuál es la situación, aquí y ahora, la situación general de España? ¿Dónde se encuentra la inmigración y la islamización?

En cifras, la situación de España puede resumirse así: 1,03 billones de euros de deuda pública, 650.000 millones euros de deuda de las familias, 1,3 billones de euros de deuda de las empresas. En total, 3 billones de euros de deuda. Para 2015, se calcula que España crecerá 25.000 millones de euros… pero tendrá que pagar 36.000 millones de euros de intereses. En breve: la deuda española es impagable. Una cuarta parte de la población está próxima al umbral de la pobreza o por debajo de ella. Las cifras oficiales registran 5.000.000 de parados, y el salario medio está en torno a los 1.400 euros… pero con una gran desigualdad de renta entre los salarios más altos y una población generalmente “mileurista” (con salarios próximos a 1.000 euros o por debajo de esa cifra). En los últimos cuatro años, 300.000 jóvenes universitarios, la mayoría con títulos técnico-científicos, se han ido de España en busca de empleo digno. El único sector económico en el que en la actualidad se mantiene la economía española es el turismo y la hostelería. La economía sumergida ocupa un 20% de la economía real. Incluso la banca española, en estos momentos, sobrevive gracias a las bases iberoamericanas a las que ha desplazado buena parte de su actividad. La pretendida “reactivación económica” existe solamente en la propaganda del gobierno en este año electoral y en la macroeconomía: el ciudadano de a pie no la percibe.

En cuanto a las cifras de inmigración, en mi estimación personal, basada en el seguimiento del fenómeno desde 1998, puedo afirmar que desde 1996 han llegado a España 8.000.000 de inmigrantes, de los que 2.000.000 tienen hoy nacionalidad española, entre 500 y 750.000 han retornado a sus países. En el mejor momento (2005) apenas cotizaban a la seguridad social, 1.800.000.

Sobre la inmigración islámica, podemos decir que está desigualmente distribuida y se concentra particularmente en Cataluña (con magrebíes, subsaharianos y paquistaníes) y con menos densidad en Andalucía, Madrid y Valencia. En total 2.000.000 de islamistas, un 4,65% de la población con una tasa de natalidad cuatro veces superior a la de la población autóctona.

Es importante preguntarse ¿quién trajo la inmigración masiva a España? Se trata de un fenómeno relativamente reciente. Fue instigado a partir de 1996 por José María Aznar como uno de los elementos centrales de su “modelo económico”. Se trataba, simplemente, de hacer “competitiva” la economía española rebajando salarios mediante la saturación del mercado laboral. Beneficio a unos pocos sectores económicos (construcción, hostelería y agricultura) pero perjudicó al conjunto del país y hoy supone un lastre económico insuperable para la sociedad.

¿Cuáles son las relaciones de fuerzas políticas que se puede esperar a corto plazo?

El régimen nacido en 1978, ha estado sostenido hasta por una columna de centro-derecha (PP) y otra de centro-izquierda, con la participación de dos partidos regionalistas (CiU y PNV). Ese régimen está dando sus últimos pasos. Las pasadas elecciones europeas demostraron el descenso de votos de la “banda de los cuatro” (PP+PSOE+CiU+PNV) y la irrupción de Podemos, una formación de izquierdas nacida del “movimiento de los indignados”. La irrupción con fuerza otro nuevo partido centrista (Ciudadanos), alterará profundamente la correlación de fuerzas que se ha vivido en España en los últimos 38 años.

Sin embargo, el sistema político español de “bipartidismo imperfecto”, difícilmente puede convivir con una fragmentación del parlamento en no menos de una docena de opciones. La inestabilidad se instalará en el sistema político español a partir de las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo de este año y especialmente a partir de las generales que tendrán lugar en noviembre o diciembre. Las fuerzas políticas que crearon el régimen de 1978, en mi opinión, intentarán una última carta para retrasar lo inevitable: una “Gross Koalition” PP+PSOE. Como ha ocurrido siempre en situaciones en las que se asiste al final de un ciclo político y al principio de otro, en estos momentos de transición, asistiremos a un enfrentamiento entre lo que quiere nacer (Podemos, Ciudadanos) y lo que se resiste a morir (PSOE y PP).

Es significativo que en el último debate sobre el estado de la nación (24-26 de febrero), los medios de comunicación estuvieran igualmente pendientes del debate en el Congreso de los Diputados y de las declaraciones de Albert Rivera, líder de Ciudadanos, y de Pablo Iglesias, líder de Podemos, que no son diputados, ni cuyas formaciones tienen representación parlamentaria: es la calle frente al congreso, es el pasado frente al futuro.

¿Cómo se explica el éxito de Podemos y cómo se explica el fracaso de las fuerzas nacionales?

Sin mucho esfuerzo y con muchos ataques en contra, Podemos se ha configurado como la segunda fuerza política que sustituirá al PSOE en su papel de fuerza hegemónica de la izquierda. A diferencia de Syriza (una coalición de partidos de extrema-izquierda), Podemos es un conjunto de “círculos”, movimientos sociales e iniciativas que se remonta a las protestas que aparecieron con el inicio de la crisis económica de 2008 y especialmente durante su fase más dura (2009-2012), el famoso movimiento de los “indignados”. Responde, en primer lugar a una situación de deterioro del régimen nacido en 1978 que nadie hasta ese momento tenía credibilidad suficiente para aprovechar e instrumentalizar. El sistema bipartidista ha generado una corrupción generalizada que afecta a todos los niveles administrativos del Estado, una alternancia entre centro-derecha y centro-izquierda que han gobernado de manera despótica, desaprensiva e ineficiente desde principios de los años 80 y cuyos errores se han ido acumulando: mal acuerdo de ingreso en la Unión Europea a mediados de los años ochenta, un sistema autonómico insostenible que se ha ido comiendo, poco a poco, al Estado del Bienestar, políticas erróneas en la lucha contra el terrorismo, políticas sociales neo-liberales aplicadas por socialdemócratas y por la derecha, desertización industrial y llegada masiva de inmigración descontrolada, pérdidas del valor adquisitivo de los salarios y empobrecimiento de los jóvenes y de las clases más modestas, un sistema fiscal basado en penalizar los salarios y beneficiar a las rentas procedentes del capital, todo ello dominado por una corrupción institucionalizada, perceptible entre la población y negada persistentemente por la clase política. Es evidente que un sistema así concebido tenía fecha de caducidad y se desmoronaría a la primera crisis económica que apareciera.

Podemos, simplemente, estaba en el lugar justo en el momento adecuado. A pesar de que sus análisis y diagnósticos sobre la situación son limitados, en ocasiones erróneos y sus recetas de dudosa eficacia, se benefician de la sensación que se ha apoderado de buena parte de la población: que los partidos hasta ahora mayoritarios durante casi cuatro décadas ya no están en condiciones de resolver sus problemas.

Sobre las “fuerzas nacionales”. Noción errónea. No existen fuerzas nacionales. Lo que existe es una sopa de siglas, a menudo incomprensible, casi siempre irrelevantes, sin peso, con muy pocos cuadros capacitados y sin posibilidades de incidir en la política real a corto plazo. En la actualidad, las dos únicas fuerzas política que existen con algo de peso son Plataforma por Cataluña (que obtuvo 65 concejales en las pasadas elecciones municipales, de los que actualmente 50 siguen en el partido y que cosechó 70.000 votos y el 1,5% en la provincia de Barcelona en las pasadas elecciones generales) y España 2000 (que obtuvo 5 concejales, entre ellos en uno en Alcalá de Henares y otro en Onda, provincia de Castellón; el grupo de Alcalá ha logrado irradiar a todo el “Corredor del Henares” y otro tanto ha ocurrido con el de Onda; por lo demás, en Castellón, E2000 obtuvo el 1,5% de votos en las pasadas elecciones generales. Estos son las dos únicas bases tangibles que existen en este momento en España. El resto, con todas las simpatías que pueden merecer, son solamente buenas intenciones.

Respecto a la “sopa de siglas”, parece poco probable que otros grupos logren salir del cero absoluto en el que se encuentran en la actualidad. Falange Española de las JONS, el movimiento histórico, está en estos momentos mucho mejor dirigida que en otros períodos, pero seguramente ya es demasiado tarde para que este partido pueda remontar (y sigue sin existir unidad entre las bases falangistas, la mayor parte desmovilizadas y políticamente despistadas), grupos como Democracia Nacional en veinte años no han logrado salir de su etapa subgrupuscular, otros como MSR sufren altibajos y escisiones, la extrema-derecha clásica en Madrid se concentra en torno a La España en Marcha (coalición de cuatro o cinco grupos de los que sólo La Falange (otra tendencia falangista) tiene un mínimo de estructura. Ninguno de todos estos grupos ha obtenido cargos electos. En cuanto al Partido por la Libertad, será necesario que obtenga resultados tangibles en las elecciones municipales de mayo si quiere tener algún peso. No hay más.

Fragmentación, falta de cuadros políticos, ausencia de programas realistas, carencia casi absoluta de experiencia política real, debilidad de los aparatos centrales de las pequeñas organizaciones políticas, explican el fracaso casi generalizado de todo este pequeño mundo.

¿Existen esperanzas de aparición a medio plazo de un movimiento similar al Front National o a Pegida en España?

No, desde luego, a corto plazo. Personalmente, no creo en los modelos “importados”. La situación política, económica y social en España es muy diferente a la que en Francia ha cristalizado en la formación y en la eclosión del Front National o a la que ha dado lugar al movimiento Pegida en Alemania. Es significativo que mientras algunos intentan “copiar” a Amanecer Dorado, otros quieran emular a Geert Wilders e incluso otros al Vlaams Belang, y, por supuesto al Front National… todo esto está muy bien, pero lo esencial es no olvidar que un movimiento político es la suma de un programa, de una clase dirigente cualificada, de unos objetivos políticos, de una estrategia, de una táctica y de un criterio organizativo. Nada de todo esto existen en España y, por tanto, con la inexorabilidad de una ley física, puede decirse que sin estos elementos, no existe movimiento político digno de tal nombre. En la medida en que PxC y E2000 contienen algunos de estos elementos, son los dos grupos que han podido destacar ligeramente sobre el resto.

Pensar, como piensan la mayoría de estos grupos que mediante una aparición providencial de su líder en televisión en prime-time, o mediante inversiones de dinero, o mediante un frenesí activista, podrán experimentar un crecimiento brusco, convirtiéndose en hegemónicos, parece ilusorio e infantil. Frente a este “providencialismo”, defendemos la necesidad de un entendimiento entre las fuerzas que obtengan un número mínimo de cargos electos en las próximas elecciones municipales y un proceso de integración de los grupos menores en estos. Partir, en definitiva, casi de cero.

Pequeña biografía:

Ernesto Milá, nacido en 1952, periodista y escritor, influido especialmente por la obra de Julius Evola y de Alain de Benoist. Ha militado en distintos grupos patrióticos y nacionalistas desde 1968 y conocido distintos períodos de prisión (entre ellas, una breve estancia de 90 días en la prisión parisina de La Santé). Autor de diversos libros sobre la ciudad de Barcelona, sobre el catarismo occitano y sobre la arquitectura de Antonio Gaudí, y sobre la obra de Salvador Dalí (Dalí entre Dios y el Diablo), se especializó en política internacional (Marruecos, el enemigo del Sur, Marruecos: la amenaza, Teoría del Mundo Cúbico). Ha sido jefe de redacción en varias revistas. Entre ellas Identidad (2008-2010) y dirige actualmente la Revista de Historia del Fascismo (2010-…). Desde 2003 publica ininterrumpidamente el blog Info|krisis y ha publicado distintas obras sobre el “fascismo español” (José Antonio y los no-conformistas, Ramiro Ledesma a contraluz). Ha escrito dos volúmenes de Ultramemorias en las que detalla su aventura política, los años de militancia, de exilio y de prisión. Colabora en la actualidad con España 2000 y suele dar conferencias y charlas para distintos círculos políticos y culturales. Pasa su tiempo entre España, Québec y Costa Rica. 

Ciudadanos o la ambigüedad

Ciudadanos o la ambigüedad

Info|krisis.- Ciudadanos, “partido de la ciudadanía”, es la muestra de cómo una única idea –el antiindependentismo catalán- puede “cuajar” y convertirse en un movimiento político de alcance nacional por una serie de casualidades inesperadas. En el momento de escribir estas líneas, según algunas encuestas (poco creíbles por lo demás), PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos están “igualados” en intención de voto… En realidad, técnicamente, la Ley d’Hondt está ahí para hacer imposible un resultado de este tipo. Pero es, en cualquier caso, significativo que un partido con un perfil “débil” (soft) como Ciudadanos sea una de las formaciones llamadas a sustituir a la “vieja banda de los cuatro” (PP, PSOE, PNV, CiU). No está, pues, de más componer unas notas sobre esta formación, a modo de “aviso a los navegantes”.

Los errores de otros, aciertos de Ciudadanos

Hasta hace unas semanas, Ciudadanos no era más que un partido implantado relativamente en Cataluña y que no suscitaba excesivos entusiasmos en el resto de España salvo por el hecho de que en aquella comunidad autónoma era el que se había enfrentado más decididamente contra el soberanismo, en un momento en el que el PP chaqueteaba, según su tradición, con CiU.

Hay que recordar que en las elecciones autonómicas catalanas del 2010, Ciudadanos obtuvo tres diputados gracias a esa actitud antiseparatista. Vale la pena recordar que, en aquella ocasión, la ambigüedad de la que hizo gala Plataforma x Cataluña, partido que en aquel momento, estaba en pleno auge, hubiera podido liquidar para siempre a Ciudadanos si, además del anti-inmigracionismo hubiera añadido también a su programa, un decidido antisoberanismo. Pero, en aquella ocasión, PxC, mal dirigida y peor orientada políticamente, cometió el error de dejar el espacio libre para que Ciudadanos pudiera crecer en esa dirección. Hoy, podemos decir con seguridad que si Ciudadanos ha llegado a donde está es porque los errores de PxC en 2010 le dejaron un hueco que aprovechó. El dogmatismo que en aquella ocasión se impuso a PxC en imitación del modelo flamenco del Vlaams Belang costó caro a esta formación.

Sin embargo, en el interior de Ciudadanos aparecieron distintas tensiones que contribuyeron a que, cuando se convocaron las siguientes elecciones autonómicas, el partido distara mucho de estar consolidado en aquella región. Solamente la intensificación del soberanismo hizo que en 2012, Ciudadanos triplicara sus escaños y se convirtiera en el sexto partido en Cataluña. PxC en esa ocasión volvió a equivocarse y siguió cediendo terreno a Ciudadanos: cuando ya distintos sectores dentro de PxC alertaban sobre lo peligroso de no tomar partido ante el soberanismo, justo cuando toda la política catalana basculaba en torno a este tema, los promotores del error de 2010 seguían anclados en las mismas posiciones, cerrándose a una posición favorable a la unidad del Estado. Ciudadanos, ya en ese momento, se estaba nutriendo de sectores decepcionados del PP y del PSC que, sin estar incorporados al partido y, por tanto, ignorar sus problemas internos, estaban concienciados de que enfrentarse al soberanismo era la tarea más urgente del momento. El hecho de que el partido de Rosa Díez no tuviera nunca una presencia excesiva en Cataluña contribuyó a que el voto antisoberanista, mayoritariamente, se decantara hacia Ciudadanos.

Fue después de las autonómicas de 2012 cuando Albert Rivera inició su expansión más allá del Ebro. El éxito le acompañaría en las elecciones europeas cuando obtuvo 500.000 votos y dos escaños. A partir de ahí, y como había ocurrido en Cataluña, no fueron los aciertos de Ciudadanos los que propiciaron su éxito sino los errores de sus competidores más directos.

En efecto, aquellas elecciones UPD había obtenido unos resultados justo el doble que Ciudadanos. Era evidente que ambos partidos se disputaban un mismo espacio político. Era también evidente que daban de sí mismos una definición similar (“de centro-izquierda”). Y era evidente, por fin, que estaban condenados a entenderse. Ciudadanos dio el primer paso, pero se encontró con una Rosa Díaz dotada de una concepción “patrimonialista” de su partido (el partido era ella y ella era el partido) a la que no quería renunciar. La falta de talla política de Rosa Díez –presentida tanto en el momento en el que fue consejera del gobierno vasco con la coalición PSOE-PNV como cuando optó a la secretaría general del PSOE siendo derrotada por un líder de perfil bajo-bajísimo, Rodríguez Zapatero- se evidenció entonces: cortedad de miras, incapacidad para ver más allá de un pequeño partido que acaparara un número suficiente de votos como hacerle jugar un papel como bisagra y, sobre todo, terror ante la posibilidad de que alguien lograra descabalgarla de su creación personal, fueron los elementos que jugaron en contra de Rosa Díaz y de su apuesta por no aproximarse a Ciudadanos. Era evidente que aquel que primero evidenciara debilidad desaparecería tragado por el otro.

Así pues, cuando Sosa Wagner, un profesor universitario y en absoluto un hombre de partido, criticó la actitud de Rosa Díez en relación a Ciudadanos, la suerte de UPyD quedó sellada para siempre. El “partido magenta” era el cántaro de barro que se rompería por la mera proximidad ante el cántaro de bronce que era Ciudadanos. No hubo nada más que esperar a las elecciones autonómicas andaluzas para que Ciudadanos, con una candidatura mediocre, hecha a partes iguales por oportunistas y desconocidos, sin programa, sin propuestas que fueran más allá de los tópicos, obtuvo 370.000 votos y 9 diputados, mientras UPyD se quedaba con 75.000 votos y muy lejos de obtener escaños. A partir de ese momento, Rivera sustituyó a Pablo Iglesias como “estrella ascendente” de la política española.

Tal es la historia de Ciudadanos: corta, irrelevante salvo en Cataluña y que ha podido crecer, no tanto por méritos propios, como por los garrafales errores de terceros.

¿Cuál es el papel de Ciudadanos en los tiempos que se aproximan?

Los éxitos de Ciudadanos contrastan con la pobreza de sus propuestas. A poco que nos fijemos, veremos que no hay nada en este partido que sea verdaderamente ilusionante. Sus propuestas de luchar contra la corrupción se podrán mantener mientras el partido siga “virgen”, pero dentro de poco, cuando sus diputados andaluces se hayan “mojado” o cuando las decenas de concejales que obtendrán participen en gobiernos municipales o, simplemente, se vean obligados a realizar propuestas, comprobarán lo poco que les une y lo vago de los principios que inspiran al partido e incluso es posible que comprueben la facilidad para realizar las mismas prácticas de las que hoy acusan a la “vieja banda de los cuatro”.

Incluso en materia autonómica existen distintas posiciones y, así como en Cataluña, lo fácil y lo lógico es oponerse al soberanismo cleptomaníaco de CiU, en Andalucía la propuesta de que solamente la presencia de Griñán y Chaves en el parlamento les impide pactar con el PSOE, es extremadamente arriesgada: ¿es que la corrupción en Andalucía está solamente representada por estos dos expresidentes atrincherados en su inmunidad parlamentaria? ¿Es que no es todo el PSOE andaluz y la UGT –a la que el propio Rivera está afiliado- un gigantesco sumidero de corruptelas y de nepotismo?

En cuanto al “constitucionalismo” del que hacen gala no es menos contradictorio. ¿Para qué hacerse ilusiones con una constitución que es, por sí misma, la que ha generado los increíbles niveles de corrupción que existen hoy? ¿Se puede defender una constitución en la que está implícito desde el sistema autonómico en el que han colocado sus cuñas los soberanismos catalán y vasco o en donde todavía se encuentran estupideces y arcaísmos progres como la negativa a reconocer la cadena perpetua y se antepone la reinserción del delincuente al resarcimiento de la víctima? ¿Dice algo Ciudadanos sobre la globalización? ¿Algo sobre la inmigración, aparte de aspirar a captar –criaturas- el voto inmigrante? En definitiva: ¿qué propone Ciudadanos? Poco, nada en realidad, solamente una fe ciega en la “convivencia”…

Ciudadanos –y no la constitución o la “banda de los cuatro”- han conseguido detener el ascenso de Podemos, al menos momentáneamente. A fin de cuentas, Ciudadanos es Podemos sin coletas, con camisa y corbata y con un líder de peluquería y manicura, con más “prestancia” que Pablo Iglesias. Hay que reconocer sus valores… El voto de protesta que hasta ahora se decantaba solamente hacia Podemos, incluso el que derivaba del PP, ahora se orienta también hacia Ciudadanos. Pero “protesta”, ¿ante qué? ¿Por qué? ¿De qué? simplemente protesta ante los efectos más visibles y deletéreos del “régimen”: corrupción, paro, crisis económica, despilfarro autonómico… nada más. Podríamos estar incluso de acuerdo en parte con la crítica, pero no con las soluciones, porque lo que propone, a fin de cuentas, Ciudadanos es… tener fe en la constitución. Poco para un problema tan grande.

Pero es que Ciudadanos no puede ir más allá de la crítica a los aspectos más problemáticos del régimen nacido en 1978. Sobre estos, existe casi unanimidad en la sociedad española. Los únicos que siguen negando la realidad son los dirigentes de la “banda de los cuatro” (de la “vieja banda de los cuatro”: PP+PSOE+CiU+PNV) para los que estamos en el mejor de los mundos y salir adelante consiste en votarles a ellos, nada más que a ellos y sólo a ellos. No es raro que todos ellos, en conjunto, vayan de capa caída y prosigan impertérritos su discurso de décadas anunciando el apocalipsis si no se les entrega el voto. Pero cuando, Ciudadanos –o incluso Podemos, y no digamos Sortu o ERC, los componentes  de la “nueva banda de los cuatro”- piensa en positivo e intenta aportar alguna solución la tierra se abre bajo sus pies: los miembros de Ciudadanos están unidos por el rechazo a los aspectos más preocupantes del sistema. Por nada más. Ninguna propuesta en positivo les une. Los problemas que han tenido a la hora de enunciar un rudimento de política fiscal, la incapacidad para decir qué harían con las autonomías o, simplemente, la ignorancia en materia internacional, de defensa o de modelo económico, son tan evidentes que hacen sonreír de conmiseración incluso a muchos periodistas que han entrevistado a Rivera y que comprueban que, más allá del discurso anti-soberanista y anti-corrupción, no da para mucho más.

Ciudadanos está llamado, pues, a agrupar el voto de los decepcionados por las políticas del PP. Nada más. Lo más probable es que tenga un ascenso brusco en las próximas elecciones municipales y autonómicas y que se traduzca en un avance en su presencia parlamentaria en las elecciones generales. Pero, en el momento en el que sus diputados y cargos electos se vean obligados a tomar partido, empezarán los problemas interiores y el partido, cogido con alfileres como la formación de Rosa Díez, no tendrá otro destino más que vivir etapas de conflictualidad interna sin fin.

Hay otro elemento a tener en cuenta. En algunos municipios, los que han acudido a Ciudadanos son, literalmente, gentes que no han sabido o podido acomodarse en las candidaturas de la derecha, habitualmente “independientes” en busca de un escaño municipal o segundas filas del PP o del PSOE, muchos de ellos verdaderos aventureros políticos. Cuando no existe ni un programa claro, ni propuestas en positivo, el vínculo de unión no puede ser otro más que el oportunismo: ese mismo oportunismo que está presente desde hace décadas en los partidos mayoritarios y que reaparece en cualquier nueva formación. Ciudadanos, no solamente no es una excepción, sino como demuestra el caso andaluz, es esa constante quintaesenciada. Juan Marín Lozano, su hombre fuerte allí, es un antiguo del Partido Andalucista, pasado a los Independientes por Sanlúcar, para apoyar al PSOE en esta ciudad… Se ignora completamente lo que opina sobre política regional. Estará allí en donde alguien le permita gobernar y en cuanto huela que los vientos soplan en otra dirección, con la misma tranquilidad con la que llegó a Ciudadanos, lo abandonará para instalar sus ambiciones en cualquier otra formación o retornar a la “independencia”… Hay “líderes” que están hechos de esa pasta. La constitución de 1978, esa que con tanto ahínco defiende Rivera, no da para mucho más.

Con este “material humano” –que será mucho más evidente todavía cuando se constituyan los próximos ayuntamientos- quedará evidenciado algo que Rivera y su círculo saben perfectamente (como lo saben en el otro lado de la barrera, los dirigentes de Podemos) que su partido está formado por el mismo “material humano” que ha estado presente en la “vieja banda de los cuatro” y que el oportunismo es su ley, su única ley.

No es que la “vieja banda de los cuatro” sea mejor que la “nueva banda de los cuatro” es que, da la sensación de que desde 1978 se ha producido en la clase política española una “selección a la inversa” y que las “nuevas élites” políticas se forman a partir de residuos de las anteriores: de la misma forma que a Podemos han ido a parar los “segundas filas” de IUA a Ciudadanos ha ido a parar todo el oportunismo del PP (y también algunas escorias del PSOE) que no era suficientemente astuto para competir dentro en el interior de su partido y que han optado por crear una “alternativa” que lo es solo a sus antiguos compañeros de partido, no a la sociedad, ni al Estado tal como ha sido concebido por la constitución de 1978.

(c) Ernesto Milá - info|krisis - ernesto.mila.rodri@gmail.com - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

 

 

 

Francis García ha fallecido

Francis García ha fallecido

Cuando falleció hará unos años Carlos Oriente lo primero que recordé es que “los amados de los dioses mueren jóvenes”. Cuando unos años antes había muerto Liberato Egea, la cita histórica que vino a mi mente era la de “morirán los mejores”. Ahora, que se ha ido Francis García, inevitablemente recuerdo aquella frase de Séneca: “Si no quieres combatir, retírate. En efecto, nada te impide morir”. Francis, es de los que han elegido morir por propia voluntad.

Conocí a Francis García en Madrid en el curso de una reunión de los Círculos Doctrinales José Antonio, en aquel abigarrado despacho que tenían en la calle Ferraz. Presidían la reunión Diego Márquez y Carlos Ruiz Soto. Debía ser 1973. Se trataba de preparar una de las “concentraciones nacionales” de los Círculos. Francis estaba sentado en la fila de delante y según una costumbre que no le abandonó jamás, empezó a cuchichear conmigo a despecho de lo que decía la mesa presidencial. En realidad, ni él ni yo encajábamos mucho en aquel ambiente que pronto abandonamos como una etapa no particularmente afortunada de nuestra vida. Pero aquella primera conversación fue el inicio de una muy buena amistad y camaradería que duró hasta día y medio antes de su decisión de morir. En efecto, cruzamos un último email y la noticia siguiente que tuve de él fue la de su fallecimiento.

Francis era un tipo especial. Todos los que lo conocimos, podemos dar fe de ello. Y lo era desde muy joven. No se encuentra a dos personas como él en todo el mundo. Intelectual tradicionalista, prácticamente del budismo desde el verano de 1978, militó, además de en el Círculo José Antonio de Zaragoza, en el Frente Nacional de la Juventud y en el Frente de la Juventud, siendo detenido en la redada que pulverizó a esta organización en junio de 1980. Proseguiría durante toda su vida su búsqueda espiritual, reuniendo una extensísima biblioteca de, probablemente, más de 10.000 volúmenes, dedicados a los temas de espiritualidad que siempre constituyeron el eje de su vida. Por su origen familiar y por su habilidad para las lenguas, esa biblioteca –que considero única en Barcelona- englobaba libros en todos los idiomas. Era, sin duda, la biblioteca más caótica y desordenada que he conocido, pero también la más completa: bastaba pedirle un título para que inmediatamente lo localizara en cualquier bolsa de plástico o en la cornisa de una olvidada estantería.

Su mundo era la espiritualidad: dominaba desde muy joven la obra de Evola y de René Guénon. Conoció a Schuon y a maestros sufíes tanto como a budistas o taoístas. Mantenía correspondencia y amistad con intelectuales franceses de esta corriente. Pero sus intereses intelectuales iban mucho más allá de la espiritualidad: la sociología, la política internacional, el estudio de la modernidad, la ecología, el mundo de las sectas, constituían otros frentes de su curiosidad. Raro era el día que no compraba uno o varios libros. Ya no queda mucha gente así.

Siempre se interesó por los puntos de vista alternativos. Cuando se produjeron las protestas del “no a la guerra” en 2003, Francis fue uno de los que organizaron la gran manifestación que recorrió las calles de Barcelona gritando contra la intervención norteamericana en Irak. Seguía manteniendo sus opiniones políticas de siempre, pero se había aproximado al mundo alternativo.

Después de casarse pasó los últimos siete años de su vida en China regresando hace un mes y medio aquejado de varios problemas físicos. Le gustaba China y creo que me pintó el cuadro más completo de aquella sociedad cuya evolución miraba con interés. Gracias a él supe que el comunismo chino no difiere, ni siquiera hoy, del peor stalinismo; o que la asignatura de marxismo-leninismo es obligatoria en todos los cursos de carreras universitarias y que no es precisamente “una maría”, se aprueba o no hay forma de pasar al curso siguiente. Supe que en los campus chinos, los altavoces tronaban consignas del Partido Comunista, en lo que me pareció una situación orwelliana. Supe, gracias a él, que el suicidio era una salida habitual en China y que había muchos días que la polución medioambiental impedía ver la luz del sol. No me extraña que volviera con problemas físicos. Y sin embargo, el pueblo chino le gustaba. Tuvo ocasión de conocer en aquel país (y en todo el sudeste asiático) a maestros de las distintas corrientes espirituales y tradiciones de aquellas latitudes. Siempre estuvo en estos viajes acompañado por su esposa, Yiffen, mujer de gran entereza, capacidad de trabajo y cultura.

Francis era una de las personas más sociables que he conocido. Le costaba poco hacer buenos amigos y siempre tendía a ver las mejores cualidades en la gente. Bastaba una frase, una simple idea para que se interesara por alguien y, a partir de entonces, lo considerara un interlocutor válido. No siempre acertaba. En ocasiones se dejaba llevar por su entusiasmo por la gente. Se llevó algunas decepciones, pero también conoció gente excepcional, últimos rescoldos de un mundo que va terminando, testigos de otra época que hoy están recluidos en sí mismos y sin mucho interés ni por llamar la atención, ni por manifestar su existencia.

Creo que yo fui uno de sus mejores amigos y, desde luego, todas las veces que me despedía de él por email terminaba con un “cordial saludo de tu amigo y camarada”. Era amigo y camarada mío. Así que lo siento doblemente. Se ha ido alguien excepcionalmente modesto del que el mejor elogio que podemos decir y lo más a lo que aspiraba era a ser “una buena persona”.

Ambos nos llevamos una gran satisfacción cuando en 1988 un amigo y editor nos encargó la traducción de Cabalgar el Tigre. Conocíamos previamente el libro y lo habíamos leído a finales de los años 70. Aquel texto nos cambió la vida. Nos hizo espiritualmente entrar en la madurez.  Ninguno de los dos dudábamos de la superioridad intelectuales de su autor, Julius Evola, sobre cualquier otro de la misma corriente. Para otros, la espiritualidad era el estudio de algo que no tenía nada que ver con el mundo contingente. Para Evola, en cambio, la espiritualidad y la vida, eran dos polos difícilmente separables. A diferencia de las grandes tesis de Guénon imposibles de llevar a la práctica o que desviaron a sus partidarios hacia instituciones tan contradictorias como el tradicionalismo católico, la masonería o el islam, con Evola hay dos tipos de prácticas a elegir: una, aquella adaptada para el hombre de acción y expuesta en su obra Los hombres y las ruinas, ideal para quienes creen que “todavía puede hacerse algo” para remontar la pendiente de la decadencia; junto a esta, para quienes creen que ya nada puede hacerse y que lo más sensato es apartarse cuando se viene encima el alud de la modernidad, Evola escribió sus últimas reflexiones, las de Cabalga el Tigre. El libro, escrito en los años 60, sigue todas y cada una de las corrientes de aquella época y recomienda algunas normas de comportamiento frente a problemas nuevos. Nos dice que la decadencia que estamos viviendo hoy, no es la de una “sociedad tradicional”, sino que lo que se está manifestando es la crisis de la sociedad burguesa y de los valores burgueses. Nos dice ante todo y sobre todo que es preciso “superar el nihilismo”: pasar por el nihilismo, reconocer que no hay instituciones que valga la pena defender, dejar de utilizar coartadas y coberturas tranquilizadoras a modo de clavos ardiendo a los que asirnos, o como decía Julio Cortazar, la única vía posible era tirarlo todo por la venta y luego, tirar la ventana por la ventana. Lo que nos indica Evola es que hay que iniciar un viaje hacia el fin del nihilismo, bañarse en él, superarlo, y luego tener el valor de permanecer en pie ante el vacío y la vacuidad de la sociedad moderna.

Tradujimos el libro que se editó y del que todavía se han hecho sucesivamente decenas de ediciones y se ha difundido hasta la saciedad por Internet. Fue un trabajo coral que realizamos en el curso de un mes. No solamente desgranábamos las páginas de las ediciones francesas e italiana del libro, sino que, además, aprovechábamos para comentar la obra, dar vueltas a los temas (que era como dar vueltas a la modernidad y empaparnos de aquellas ideas) y ampliar nuestras propias conclusiones.

Uno de los capítulos de Cabalgar el Tigre se titula: El derecho sobre la vida: el suicidio. Es de las páginas más duras que he leído jamás. Si la vida no es el valor supremo (y no lo es, puesto que el héroe está dispuesto a entregar su vida, renunciando a ella, en defensa de su comunidad, de su dama, de sus valores) y somos dueños de nuestra vida y responsables de todo lo que nos ocurra, la muerte a iniciativa propia es una opción. Mishima, Venner, Montherland, Drieu, siguieron ese camino. Evola citaba la frase de Séneca: “Si no quieres combatir, puedes retirarte. En efecto, nada de impide morir”. Es una opción.

Solamente dos doctrinas admiten el suicidio como algo moralmente admisible: el estoicismo y el zen. Ambos nos sentimos siempre extremadamente próximos a ambas corrientes. Si con la primera solamente podía existir un conocimiento literario e intelectual, con el budismo zen, si es posible encontrar todavía a “maestros espirituales” que te entreguen los rudimentos de la práctica.

Hubo un momento en el que nuestros caminos espirituales se distanciaron, aun cuando no nuestra amistad –siempre he considerado a Francis García como mi hermano y siento ahora mismo el dolor que se siente cuando muere un hermano de sangre- ni nuestra complicidad o nuestros análisis políticos. Francis buscaba “maestros espirituales” y “sistemas iniciáticos”. Yo, a finales de los 80, me convencí de que buscar todo eso era problemático: nada indicaba que seguían existiendo (al menos dignos de tal nombre). A partir de entonces, empecé a concebir la espiritualidad como una pared en blanco y siendo el medio más accesible para acceder a ella la meditación en su forma zen. Buscar sistemas iniciáticos complejos podía suponer emplear demasiado tiempo y poner excesivas esperanzas que podrían verse decepcionadas. Y el tiempo nunca vuelve. En cuanto a la “iniciación”, había conocido demasiados sistemas iniciáticos como para dudar de su eficacia en la actualidad: era como si las puertas que en otro tiempo habían permanecido abiertas y permitían el tránsito del mundo de lo contingente al de la trascendencia, se hubieran ido cerrando. Tal es el drama de nuestra época.


Todo esto no era nada distinto a lo que Evola nos había explicado: seguía siendo necesario realizar el viaje al fin del nihilismo, apurar el nihilismo en todos sus aspectos y actuar como el caballero de aquel grabado de Anton Durero, El caballero, la muerte y el diablo. El caballero de Durero, sin duda el mejor artista alemán, aun acosado y seguido por el diablo, parece dotado de una impasibilidad y serenidad a toda prueba. Así es como debemos actuar ante las destrucciones omnipresentes de la modernidad. No hay remedios “tradicionales” accesibles. Las puertas se han cerrado. Estamos nosotros solos ante el vacío. Solos ante nosotros mismos. Solos ante la ilusión de un mundo impermanente y en plena desintegración. Reconocer todo esto implica situarnos ante el “punto omega” de nuestra propia existencia: y entones se abren dos vías. La de aceptar la vida, tratar de aprovechar lo que ésta nos ofrece. O la de considerar que el viaje es ocioso, que ya sabemos lo que nos depara y, retirarnos; esto es, morir. Francis, eligió esta segunda opción.

Mañana 21 de abril de 2015, será icinerado en Collserola de 16:15 a 17:00 horas. Lo podéis visitar hoy y mañana en el Tanatorio de la Ronda de Dalt, sala nº 20.

Que el Sol, eterno y lejano, lo tenga para siempre en su luz.