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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

NACIONAL

RSXXI. La crisis del multiculturalismo y el aislamiento internacional de España (II de XV)

RSXXI. La crisis del multiculturalismo y el aislamiento internacional de España  (II de XV)

Infokrisis.- En esta segunda entrega de la serie Revisión Siglo XXI, abordamos dos cuestiones capitales en la política de ZP: la crisis del modelo multicultural promovido desde el PSOE y el aislamiento internacional de España. Ambos temas están íntimamente unidos y forman parte del repaso que estamos realizando a las políticas aplicadas por ZP en estos dos últimos años. 

2. La crisis del multiculturalismo

En 1998 no había en España más de 500.000 inmigrantes, de los que la mitad pertenecían a la Unión Europea. Ocho años después esa cifra se ha multiplicado por 10: en la actualidad nuestro país está a la cabeza de la inmigración en Europa. En solamente ocho años hemos superado a Francia, Inglaterra y Alemania… cuando nuestro PIB y nuestra riqueza son muy inferiores a estos tres países.Aunque la tendencia actual se ralentice en los próximos cuatro años, no hay ninguna duda de que cuando se desate la crisis terminal del régimen de ZP, en nuestro país se encontrarán 10.000.000 de inmigrantes, esto es un 23-25% de la población. Nunca en la historia se ha producido un vuelco demográfico de tal magnitud. Este vuelco no será gratuito y producirá gravísimos desajustes de los que solamente hoy estamos viendo los primeros efectos.La política de Aznar en el terreno de la inmigración era, simplemente, de desinterés. Por otra parte, las patronales de hostelería y construcción, además de los grandes propietarios campesinos y terratenientes -habitualmente soportes de la política de centro-derecha- estaban muy interesados en la llegada masiva de inmigrantes.

Con Aznar, la llegada masiva de inmigrantes castigó las arcas públicas, pero benefició a estas patronales. Con ZP, los peores efectos de la inmigración se están haciendo visibles. Hay muy pocos beneficiarios y muchos damnificados. En los próximos años será evidente que:

a)     Los costes que la inmigración depara a las arcas públicas son muy superiores a los ingresos que reporta. Los inmigrantes no solamente no van a pagar la jubilación de nuestros abuelos, como se dijo, sino que, además, están desequilibrando más el presupuesto de la Seguridad Social.

b)     La productividad en España está bajando. Los inmigrantes, lejos de ser mano de obra cualificada, son mano de obra inexperta. España se ha convertido en un centro de formación profesional para el Tercer Mundo.

c)     El actual 10% de inmigración, en tanto que aumento brusco y no previsto de la población, ha contribuido a desequilibrar a la sociedad española en todos los terrenos: enseñanza, vivienda, sanidad, seguridad ciudadana, empleo, siniestralidad vial, violencia de género, etcétera.

d)     A pesar de que la inmigración supone un 10% de la población, su tasa de natalidad es de un 25%. En los próximos años se duplicará. Hacia el año 2030, la tasa de natalidad de la inmigración habrá superado a la de los oriundos de España. A partir de ese momento, empezaremos a ser minoría en nuestra tierra.

e)     No ha llegado la mano de obra inmigrante que precisamos (con cualificación laboral, perteneciente a determinadas especialidades, profesionales perfectamente formados, etc.), sino que ha llegado una mano de obra imposible de ser absorbida por el mercado laboral y que restará posibilidades de empleo a las capas menos competitivas de la sociedad española.

f)       Esta inmigración, además, pertenece a conjuntos étnico-culturales muy alejados del estándar europeo: poblaciones magrebíes y andinas con escalas de valores y principios muy alejados de los nuestros. Ni es una inmigración integrable ni asimilable. Es, simplemente, un problema incrustado.

La absoluta indiferencia del gobierno Aznar en materia de inmigración contrasta con la predisposición del gobierno ZP a “integrar” a los inmigrantes, “tenderles la mano”, abordar el “diálogo intercultural” y “facilitarles la inserción en la sociedad española”. Es decir, en convertirlos en votantes de la opción socialista.Ahora bien, para que haya “diálogo” debe haber dos partes y ambas tienen que estar dispuestas a dialogar. Además, debe existir una conciencia clara de quién es el anfitrión y quién es el visitante, y una claridad aún mayor en cuales son los deberes y obligaciones de cada parte. En la actualidad, el gobierno ZP no ofrece ninguna de esas garantías.

ZP pertenece a ese sector del “progresismo” en el que han calado profundamente las ideas de autoculpabilización de Europa en relación a la inmigración: Europa fue potencia colonial, luego Europa saqueó a esos países y, por tanto, Europa debe pagar. La presencia de la inmigración es el pago a nuestras culpas. Esta idea de “pecado-expiación” es completamente enfermiza y ha sido generada por las “élites” intelectuales europeas en sus viajes al Tercer Mundo. Por su parte, los ZP, los Moratinos, Caldera, Consuelo Rumí y demás, tienen de la inmigración y del Tercer Mundo una idea absolutamente errónea. No es que aspiren a que “España” pague su “deuda” con el Tercer Mundo, es que al parecer, para ellos civilizar es “adeudar” y el hecho de que en los países andinos los sumos sacerdotes no realicen miles de sacrificios humanos diarios, es algo de lo que debemos estar avergonzados. Y haber hecho que estos países entraran en la civilización y que algunos, como Bolivia o Haití, lleven ya ¡200 años de independencia! es algo de lo que debemos arrepentirnos.

La inmigración es una tragedia:

a)     Para el país que emite inmigrantes, que queda privado de fuerza productiva y, en el caso de los países africanos y andinos, queda incluso desmotivada para realizar trabajo en su propio territorio. Si el inmigrante envía dinero ¿para qué hacer trabajar la tierra en el país de origen? Frecuentemente se da la paradoja de que las zonas que registran mayor densidad de inmigración tienen los cultivos más abandonados. ¿Para qué trabajar si el familiar emigrado ya envía dinero?

b)     Para el país receptor, que ve aumentar su inestabilidad interior, pierde cohesión, hace que aumenten los trabajadores nacionales en paro, ve como los elementos activos cobran salarios disminuidos y termina pensando que no hay más pobres ni necesitados que los llegados de fuera. Pues bien, no: existen clases desfavorecidas en  España, grupos sociales que precisan ayuda pública para poder sobrevivir. Son “nuestros pobres”. Hoy, la peor tragedia que puede darse en Europa es ser pobre, blanco y europeo.

c)     Para los propios inmigrantes, obligados a trabajar por salarios de miseria, hacinados en espacios mínimos, frecuentemente en pobres condiciones de habitabilidad, psicológicamente desarraigados: ni pertenecen al país que les acoge, y sienten vergüenza del país que les ha arrojado a la emigración. Inmersos en una cultura que en muchos aspectos es incompatible con la suya, entre la posibilidad de regresar y la repugnancia que habitualmente les genera su propio país.

Pero el gran problema radica en que la perspectiva multicultural defendida por el gobierno ZP solamente es viable si se tienen muy claros cuáles son los puntos de anclaje y las referencias culturales propias. Porque el inmigrante si las tiene claras: o bien es su religión (en el caso de la inmigración magrebí y subsahariana) o es su comunidad (en el caso de la andina) o son las redes familiares (en el caso de la inmigración oriental). Todos estos contingentes han sido engañados por la mafia: en Europa no atan los perros con longaniza. Así pues, a poco de llegar, estas comunidades perciben que no han llegado al paraíso de la abundancia… pero si han llegado a un paraíso social en el que cualquier necesidad puede serles cubierta por el Estado-promisión. Venidos de países en los que ni existe imposición fiscal, ni seguridad social, ni prácticamente asistencia social, aprenden pronto a tributar lo mínimo y defraudar lo máximo, acogiéndose a cualquier posibilidad de recibir subsidios sociales.

Estamos ante una inmigración cuyos salarios de miseria son compensados por subsidios generosos. Una vez más, lo que es negocio para sectores empresariales, resta riqueza al conjunto de la producción nacional.Pero por otra parte, no hay que perder de vista que el inmigrante es consciente de que vive en un ambiente que no es el suyo. Frecuentemente, un ambiente hostil. Esta hostilidad, unida a la lejanía y a la “comunidad” (frecuentemente el “guetto”) contribuyen a llevar al inmigrante a posiciones fundamentalistas. Si es musulmán se refugia en el fundamentalismo, si es joven andino lo hace en las bandas juveniles, si es chino ingresa en las tríadas, etcétera. La “comunidad” étnica facilita la resistencia de la comunidad inmigrante al medio hostil en el que reside.¿Y si el medio no fuera hostil? El medio ajeno siempre es hostil. El agua es el peor medio para el desarrollo de la mayoría de aves. Los reptiles se manejan mal bajo tierra. Cada especie y cada grupo nacional tiene un territorio que es el suyo, con un marco socio-cultural y unos valores propios; resulta absolutamente inevitable que, extraídos de ese marco y arrojados a cualquier otro, se sientan residentes en un medio hostil. No es el suyo, es el de los “otros”.

A partir de aquí se inicia el conflicto etno-cultural. Este conflicto no es hijo de la intolerancia, sino que deriva de la diferencia. Donde hay diferencia hay desequilibrios y donde existen desequilibrios hay choques.

En los cuatro primeros años de gobierno de ZP la población todavía cree en el multiculturalismo. Los españoles, en principio, no son “racistas” ni “xenófobos”, pero ocho años de convivencia con otros grupos étnicos han hecho que en el momento actual la inmigración sea el principal problema según el CIS, a mucha distancia del paro y del terrorismo. Y si añadimos que problemas como la inseguridad ciudadana o las alzas en el precio de la vivienda están íntimamente ligadas a la inmigración, veremos que los tres primeros problemas detectados por el CIS derivan del mismo hecho: la inmigración.

El PP no quiere ser el “partido antiinmigración”. De hecho, ya hemos dicho que gracias al PP las patronales del campo, la hostelería y la construcción mejoraron extraordinariamente su cuenta de beneficios. Así que se entienden los silencios del PP en la materia. Por su parte, el PSOE confía en sus dogmas “progresistas”: basta con facilitar las condiciones adecuadas para la integración para que los recién llegados de Papuasia, las Galápagos o el Hindikush, pasen a ser honestos ciudadanos españoles… Haría falta preguntarles, en principio, si quieren serlo. No está clara la respuesta.

Lo cierto es que ZP vende esperanza: esperanza en que se integren, esperanza en que quieran integrarse, esperanza en que los esfuerzos en pro de la integración den resultado positivos…, esperanzas que en Europa se han diluido completamente. Porque Europa tiene un problema y ese problema es la inmigración. Y ni todas las dotaciones presupuestarias que han venido realizando países mucho más ricos que España, ni toda la buena voluntad, han logrado avanzar ni un milímetro en la senda de la integración. Treinta años de esfuerzos presupuestarios, humanismo progresista y buena voluntad, no han bastado para integrar a los argelinos y subsaharianos en Francia. Y lo que es peor, todos estos esfuerzos han servido solamente para que estallara la intifada de noviembre de 2005.

Los efectos de la inmigración descontrolada van a ser:

a)     Aumento de las tensiones étnicas y raciales en España, especialmente en las zonas donde ambas comunidades estén más en contacto.

b)     Aumento de la inseguridad ciudadana y de las tasas de delincuencia.

c)     Aumento de las dotaciones presupuestarias en materia de seguridad y en subsidios sociales.

d)     Cierre de las comunidades étnicas en sí mismas, decantándose todas (la receptora y la visitante) hacia posiciones fundamentalistas.

e)     Diferencial demográfico a favor de la inmigración, que hará que hacia mediados del siglo la comunidad inmigrante y la autóctona estén igualadas.

f)       Creación de una “sociedad mestiza”, esto es, de una sociedad inestable, sin valores ni puntos de referencia unitarios.

Hacia el final de período ZP (2011-2012) estos problemas, no solamente se intuirán en el horizonte, sino que la situación de la inmigración en España será altamente tributaria de la situación de la inmigración en Europa. En Francia, Alemania e Inglaterra, la inmigración tiene más tradición que en España y los conflictos hoy son mucho más claros. La próxima intifada en Francia corre el riesgo de extenderse por toda la ribera mediterránea. Las concentraciones de inmigrantes magrebíes, desde Gibraltar a Port-Bou son, desde el punto de vista numérico, similares a las que hay al norte de los Pirineos. Las próximas intifadas en “eurabia” afectarán también a España.

3. Aislamiento internacional de España

Uno de los resultados más trágicos de la política exterior de ZP es haber adoptado una política completamente diferente al período anterior. En política exterior es preciso consensuar las orientaciones. Un principio de la política exterior es que más vale un enemigo seguro que un aliado infiel. En otras palabras: las políticas exteriores son políticas de Estado, no de partido, ni mucho menos dependen del capricho de tal o cual mandatario. Y, sin embargo, en España son, desde hace años, caprichos del presidente de turno.Esto ha conducido a un callejón sin salida a la diplomacia española.Aislada en Europa. Aislada en América. Solamente cuenta con el apoyo –interesado, por lo demás- de un pelotón de países “anómalos”, especialmente de Venezuela. El populismo venezolano de Chávez se apoya en el petróleo. Su antiamericanismo es solamente una exaltación gesticular, más que una realidad operativa: hoy, Venezuela exporta tres veces más petróleo a EEUU y obtiene cinco veces más beneficio. Nunca como hoy la economía venezolana ha estado tan ligada al crecimiento económico norteamericano. Es el chavismo errático y desgarrado el que ha permitido que el castrismo consolidara por primera vez, desde la caída de la URSS, su economía; o que Evo Morales contara con un aliado. Pues bien, estos son los “aliados” de España.

Aliados de boquilla porque, en la práctica, se sabe que Evo Morales ha cargado especialmente contra las empresas de los países aliados (contra Petrobras de Brasil y contra Repsol YPF de España-Argentina)…¿Otros aliados? En Europa han detectado el “peligro español”: ZP hace todo lo que la UE abomina. Fragmenta el Estado creando complicaciones innecesarias, fomenta los micronacionalismos, practica la entente cordiale con países aventureros de escasa solvencia política, su antiamericanismo no mide las consecuencias y no pasa de ser una actitud primaria propia de progres adolescentes, su permanente mano tendida hacia el mundo árabe es considerada por el mundo árabe como signo de debilidad mucho más que como alianza sincera… En Babia en lo que se refiere a la ampliación de la UE, Moratinos tan sólo tiene algo que decir en la cuestión palestina, pero ni tan siquiera es capaz de satisfacer a Hamas. Poco, realmente.

Las dos líneas maestras de la política exterior española son, por este orden:

a)     Erratismo, ausencia de línea clara y definida, actitudes contradictorias en breve período de tiempo, intenciones desmentidas por los hechos, falta de aliados sinceros y estables, iniciativas mal coordinadas que se contrarrestan unas a otras, imposibilidad de definir una línea de política exterior comprensible por otros, ignorancia absoluta de las leyes de la geopolítica.

b)     Debilidad caracterizada por iniciativas abordadas de manera voluntarista, sin tener en cuenta los aliados reales y si se está en condiciones de llevar a buen puerto. Puede ser lícita una línea política distanciada de los EEUU, lo que no puede hacerse es adoptarla sin antes medir las consecuencias. O lanzar la idea del “Diálogo de las Culturas” de manera unilateral, sin haber consultado antes a los eventuales aliados.

Estas dos líneas han generado una política exterior fracasada e imposible de reconstruir a corto y medio plazo, que ha tenido como desembocadura el aislamiento internacional de España.Los grandes fracasos de la política exterior española están siendo:

a)       No haber logrado incorporarse al eje franco-alemán.

b)       No haber conseguido el liderazgo de los países pequeños de la UE.

c)       No haber logrado disipar la desconfianza de los EEUU.

d)       No estar en condiciones de practicar una política euroasiática propia.

e)       No estar en condiciones de suscitar simpatías salvo en países marginales

f)       No haber estado en condiciones de lanzar el Diálogo de Civilizaciones.

Estos seis fracasos van a hacer que resulte extremadamente difícil para gobiernos posteriores establecer una política exterior digna de tal nombre. Y eso va a pesar como una losa en un período en el que:

a)     Las mentiras estadísticas van a hacer que la renta española se aproxime a la europea, cesando cualquier percepción de fondos por parte de nuestra economía. España dejará de ser país receptor de fondos para convertirse en dador de fondos, justo en un momento en el que, como veremos, la economía española vacilará antes de desplomarse.

b)     La crisis energética y el agotamiento de las fuentes de hidrocarburos han generado un aumento constante e imparable del precio del carburante. Justo en ese momento, cuando precisamos aliados leales, especialmente con los países productores, España está aislada hasta el punto grotesco de que un presunto aliado –la Bolivia de Morales- expulsa a una empresa española de su territorio.

La multiplicación de la presencia española en “misiones internacionales” no está guiada por ningún interés estratégico concreto, sino por un buenismo más propio de ONGs a la busca de subvención, que de un Estado moderno. Se trata siempre de presencias contradictorias y, por tanto, imposibles de capitalizar: se retiran tropas de Irak, pero se envían a Afganistán, donde España carece completamente de intereses estratégicos; se está presente en Haití bajo un mando marroquí y al mismo tiempo en la exYugoslavia; se envían fragatas a escoltar portaviones norteamericanos en misiones de bombardeo contra la insurgencia iraquí, pero se afirma que la gran promesa cumplida por ZP fue la retirada de Irak; se financia a Marruecos para que cese la presión migratoria en las fronteras… y luego, naturalmente, hay que hacer otro tanto con Mauritania, luego con Camerún, más tarde con Senegal y así sucesivamente: financiar a las élites corruptas para que cesen de presionar con la inmigración ilegal. No hay absolutamente nadie que entienda la política exterior española, ni mucho menos que se la tome en serio.Las políticas exteriores eficaces son las que se plantean a largo plazo. España carece de política exterior.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - 12.07.06  

 

RSXXI. Lo que quede de España en el 2011. La Gran Mutación (I de XV)

RSXXI. Lo que quede de España en el 2011. La Gran Mutación (I de XV)
Infokrisis.- Desde hace meses, contemplábamos ordenar nuestras ideas en forma de un documento amplio que enfatizara los temas más importantes y las derivas más comprometidas que afronta la historia de España en estos primeros años del siglo XXI. Iniciamos hoy la publicación de este estudio con el nombre de RSXXI, Revisión Siglo XXI, que constará de quince partes y nos ocupará buena parte del verano de 2006. Creemos que la situación de nuestro país en este momento es crítica y que vale la pena hacer un esfuerzo intelectual por aislar los problemas que tenemos por delante.
I. Lo que quede de España en el 2011. La Gran Mutación. (1 de 15)
Las grandes mutaciones que afectan a los pueblos, derivan de la acción de grandes líderes políticos o de dirigentes mediocres. La mediocridad de José Luis Rodríguez Zapatero es incuestionable, pero aun así, de lo que no cabe la menor duda es que cuando termine su mandato, España no será la misma que en marzo de 2004. Y mucho nos tememos que aún falta mucho para que este país lo pierda de vista.ZP: el límite inferior del régimen surgido del consenso constitucionalSe ha dicho que ZP ha roto el consenso del que surgió la Constitución de 1979. Esto es solamente cierto a medias.
ZP es más bien el límite inferior del régimen surgido entonces.Existió en aquel momento un intento de superar la dicotomía entre las “dos Españas”. Harina de otro costal es si la derecha renunciaba sinceramente al franquismo o es que advertía, muy a su pesar, la imposibilidad de hacerlo pervivir en el tiempo; y si la izquierda aceptaba de buen grado la monarquía y el consenso o es que era consciente de que carecía de fuerza social para lograr la ruptura, y de que los poderes fácticos tenían demasiado peso como para poder llegar hasta donde la Plataforma y la Junta Democrática aspiraban.En ambas partes hubo de todo: existieron franquistas que se adaptaron por afán de supervivencia y ambición, como también hubo franquistas que se convencieron de las bondades del sistema democrático; así mismo, existieron antiguos demócratas sinceros y también estalinistas o resentidos que simplemente esperaban que, con el tiempo, la situación mejorase y pudieran ajustar cuentas con el pasado. ZP pertenece a estos últimos.Con ZP, España ha vuelto al guerracivilismo de 1977: la consideración de que solamente la izquierda defendió una posición “justa”, que la única “memoria histórica” que valía la pena defender era la de la izquierda, que solamente había que recordar las fosas comunes de los fusilados por el franquismo pero pasar de soslayo las checas republicanas, las masacres en masa organizadas por estalinistas (y no solamente de católicos y derechistas, sino de anarquistas y trotskistas), los saqueos y el caos en el que anarquistas y estalinistas habían sometido a la República…
A setenta años del inicio de la Guerra Civil, la impericia, la falta de ideas y el resentimiento de sujetos como ZP, han favorecido que este pueblo mire una vez más hacia atrás y piense en términos de enfrentamiento civil. Nunca como ahora se ha hablado de la guerra civil tanto y con tanta intensidad. Cadáveres políticos y ruinas humanas como Santiago Carrillo son paseados por foros y universidades para suscitar adhesiones y condenas. Se retiran las últimas estatuas de Franco y se realizan homenajes a los abuelotes de las Brigadas Internacionales, olvidando que acudieron, no a la llamada de la libertad, sino atendiendo a las consignas del KOMINTERN, es decir, a las órdenes de Stalin. La guerra civil está hoy más viva que nunca. A partir de los años sesenta, el propio franquismo evitó legitimarse en la victoria y prefirió recurrir al referéndum de 1966. La izquierda, durante casi tres décadas, ha preferido olvidar algo de lo que no puede estar muy orgullosa. Ha hecho falta que llegara ZP, con su visión miope y unilateral de la guerra civil, para que pensemos otra vez en términos de “dos Españas”; cualquier cosa, incluso mirar hacia el pasado más triste y duro, antes que juzgar objetivamente las constantes torpezas de ZP.ZP, el resentido, ZP, el mediocre, ZP, el tonto con ideas –o sea, el peor tipo de tonto- no procede de la izquierda consciente de superar la guerra civil, sino de la izquierda resentida que aspira a romper el consenso constitucional y llegar donde no pudo llegar en 1979.
La izquierda revanchista, cuya máxima aspiración es, en ocasiones, negar la historia y en otras, dar marcha atrás a la rueda de la Historia, es la peor de todas las izquierdas: la que hoy gobierna nuestro país.
Ocho años para desmantelar un país y un régimen
Afirmar en voz bien alta que las bombas del 11-M fueron las que favorecieron el tránsito de casi un millón de votos indecisos hacia el PSOE no es –como siempre ha afirmado ZP- negarse a reconocer su victoria, sino interpretarla en la única clave posible: el error de Aznar, alineándose demasiado radicalmente con Bush, hizo que bastaran unas bombas –de las que todavía no se sabe ni quien las colocó, pero sí con qué fin: precipitar un vuelco electoral, para que el PP perdiera, no sólo la mayoría absoluta, sino el poder.
Durante los dos primeros años, los errores de ZP han sido tantos y tan continuados, la mediocridad de su equipo ministerial tan absolutamente sin precedentes en la política española, sus propuestas y medidas tan banales en ocasiones o tan estridentemente absurdas en otras, que parecía ser un presidente de transición, cuya estancia en La Moncloa se limitaría a un mandato. Error. Se olvidaba que ZP no era mejor como jefe de la oposición de lo que es ahora como jefe de gobierno.
ZP es apenas un producto de PRISA. De hecho, si PRISA desapareciera de un día para otro, ZP no encontraría voceros que apuntalaran sus posiciones. Hace falta mucho estómago para defender la gestión de ZP. Pero PRISA sigue existiendo cada vez más fuerte: ZP ha sabido pagar el favor que le hizo la SER en la mañana del 11-M afirmando media hora después del crimen que se trataba de un atentado islámico.
En el momento en que ZP advirtió que el pacto con ERC le estaba costando demasiado caro en intención de voto, simplemente arrojó a la cloaca al aliado con el que había recorrido una parte del camino. Y otro tanto hizo con Maragall. Desde entonces las encuestas no dejan de sonreírle: el “diálogo” ha sustituido al “talante”. Pero de todos los “diálogos” emprendidos, solamente uno tiene visos de avanzar: el diálogo con ETA, esto es con “Josu Ternera”, esto es, el diálogo más innecesario toda vez que la lucha contra el terrorismo estaba ganada.Pero este “diálogo” es presentado a la población como un éxito histórico de ZP. No importa que, como mínimo desde el 2002, el PSOE viniera incumpliendo el Pacto Antiterrorista y dialogando con el entorno etarra. Y este “éxito” –esta claudicación facilitada por el futuro “acuerdo de izquierdas” PSE-HB- será presentado como activo del PSOE en la campaña electoral de 2008, garantizándole la victoria. Es triste y es bochornoso pero, en el momento de escribir estas líneas, todo induce a pensar que en las elecciones del 2008, ZP se impondrá nuevamente. Por la mínima, pero se impondrá en las urnas y esta vez sin necesidad de las bombas, aunque sí gracias, nuevamente, a PRISA.En 2008 todavía no serán perceptibles los efectos más nefastos de los cuatro primeros años de gobierno de ZP. Aún no será completamente visible la vacuidad de los llamamientos al diálogo, el efecto centrifugador de los estatutos de autonomía, la ingobernabilidad del país y el marasmo económico al que nos aproximamos irremisiblemente. En otras palabras, como mínimo hasta 2011 ó 2012 éste país no va a despertar de la pesadilla que está suponiendo ZP.
El problema es que apenas seis años le habrán bastado para desmantelar un país, desarticular una sociedad y poner en la picota un régimen. ZP, autor de la Gran MutaciónA pesar de su insolente mediocridad, de su banalidad peripuesta y afectada, de su lacerante falta de ideas y ausencia absoluta de capacidad política, ZP pasará a la Historia de España como el responsable de la gran mutación que está afectando a España y de la que, todavía hoy, la inmensa mayoría de españoles no es consciente de sus dimensiones, calado y alcance.
Los frentes de crisis son seis:
1. Deshilachamiento y liquidación del Estado
2. Crisis del multiculturalismo
3. Aislamiento internacional de España
4. Crisis socio-económica
5. Crisis de todos los valores sociales
6. Profunda reforma constitucional
La colusión de estos seis frentes de conflicto es lo que, inevitablemente, generará lo que hemos dado en llamar “la Gran Mutación”.  
1.        Deshilachamiento y liquidación del Estado
La tramitación del Estatuto Catalán y todas las reformas estatutarias anunciadas, el “proceso de paz” con ETA y sus intenciones de desembocar en un pacto de gobierno PSE-HB, indican a las claras que se ha creado una red de intereses regionales a los que ZP va a deber su permanencia en La Moncloa. Esta red de intereses, compuesta por dirigentes del PSOE, dirigentes nacionalistas y dirigentes de la izquierda alternativa, han terminado por sustituir a los intereses que daban coherencia y unidad al Estado.
Pero lo más trágico es que todo este proceso ha evidenciado la falta de modelo de Estado de ZP. O lo que aún es peor: que su modelo es el no-Estado, una especie de federación de autonomías sin apenas vínculos comunes, cuando la tendencia en Europa es justamente la inversa: reforzar los poderes del Estado en detrimento de las prerrogativas autonómicas.
Cuando ZP haya concluido su tarea de liquidación del Estado se hará evidente:
a) Que las reformas estatutarias, a pesar de haberse tramitado como leyes orgánicas, suponen una necesaria reforma constitucional.
b) Que esa reforma supone la irrupción del federalismo como estructura del Estado.
c) Que sería la primera vez en la historia que un Estado unitario se desintegra para luego recomponerse en forma de federación.
d) Que las nociones políticas de ZP son primarias, y que ni siquiera es capaz de distinguir entre Estado, Nación, Nacionalidad, Región, Autonomía, Unión, Federación, etc.
A partir de 2011-2012 uno de los principales esfuerzos de los gestores del Estado va a ser recomponer lo que quede del mismo, especialmente por el peso alcanzado por los partidos nacionalistas e independentistas. Pero nunca como en esos momentos va a ser tan absolutamente prioritaria la reconstrucción del Estado-Nación dentro de una Unión Europea, constituida como “unión de Estados Nacionales”.Si en 1976 la prioridad era la descentralización del Estado, en los treinta años siguientes lo que debía ser, inicialmente, un mero proceso de optimización de los recursos del Estado y de aproximación de la administración al ciudadano, se ha convertido en el caldo de cultivo de los nacionalismos más centrífugos. Y estos nacionalismos no son más que la cristalización de las ambiciones de dirigentes políticos regionales para alcanzar un mayor control sobre los recursos económicos generados por cada autonomía.
En 2006, la descentralización del Estado ha pasado a ser el saqueo de los recursos del Estado.El hecho es que el Estatuto de Andalucía define a esta autonomía como “nación”, al igual que Catalunya. Y que si ésta “blinda” competencias y el Ebro, la autonomía aragonesa blinda su tramo del Ebro y la andaluza, el Guadalquivir. Mientras, la reforma del Estatuto Gallego ancla sus “pretensiones históricas” en los 170 años de reino suevo. Y Catalunya, que jamás conoció la independencia y ni siquiera fue una “unidad sino un conjunto de condados incluidos en la Corona de Aragón, se forja una historia para uso del nacionalismo. Este Estado, el cacareado “Estado de las Autonomías”, es ingobernable.
Un Estado como al que nos va a conducir ZP en los próximos años, es literalmente inviable. En pocos años se demostrará que la reforma del Estatuto de Catalunya generará muchos más problemas de los que resolverá. El “Estado de las Autonomías” pudo haber sido un modelo de organización del Estado a condición de que:
a) Los nacionalismos no se hubieran mostrado nuevamente insaciables y aspirasen a mayores techos de autonomía, reivindicando cualquier parcela que implicara más cuota de poder.
b) El Estado hubiera sido administrado por “estadistas” en lugar de por iluminados sin principios, capaces de entregar a los nacionalismos cualquier cuota de poder regional a cambio de que apuntalasen su poder en la administración del Estado.
c) El electorado hubiera sido consciente de lo que estaba en juego, en lugar de dejarse arrastrar constantemente por los argumentos emotivos y sentimentales de los políticos nacionalistas, tras los cuales escondían sus ambiciones de controlar las llaves de la caja fuerte.
Ninguno de estos tres elementos se ha dado. Los nacionalismos no han sido “leales” con el Estado. Han pedido siempre “más”. No ha habido verdaderos estadistas en La Moncloa, sino auténticos equilibristas y audaces funambulistas para mantenerse en el poder.
Y en cuanto al electorado, a lo largo de la transición se evidenció que los partidos se sentían más cómodos con un electorado bastardizado, ignorante, sin criterio y apático, dispuesto a dejarse manipular por la aparición de un doberman o el estallido de unas bombas.
(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - 12.07.06  

Caminos inesperados de la recuperación nacional: la selección nacional

Caminos inesperados de la recuperación nacional: la selección nacional

Infokrisis.- La proverbial "baraka" de ZP -un tipo como ZP no puede estar bendecido por la diosa Fortuna, la "baraka" mora es lo que mejor le cuadra- parece faltarle en la última semana. El referendum catalán ha resultado un fiasco y, para colmo, la selección española suscita entusiasmo general. En este contexto, la centrifugación nacional parece haber quedado en segundo plano. Esta cuestión tiene sorprendentes y esperanzadores desarrollos.

 

E

El Estatuto de Catalunya no ha suscitado el más mínimo interés entre el pueblo catalán. Como máximo un 49% de electores se tomó la molestia de acudir a votar por pura inercia. El resultado solamente lo celebraron los cuadros del PSC y de CiU que, a fin de cuentas, van a ser los únicos beneficiarios del sainete estatutario. No digamos lo que el Estatuto andaluz o el gallego van a suponer si se someten a referendo. ¿Votará un 25% del electorado? ¿Tantos? El Estado de las Autonomías finalmente ha terminado siendo el Estado de las Miserias.

El ridículo realizado por ese beodo arteriosclerótico de President es todavía mucho más evidente al haber situado la consulta electoral entre el partido España-Ucrania y el partido España-Túnez. Si el fervor no estuvo presente en la malhadada cuestión del Estatuto, las masas irrumpieron para apoyar a la selección española de fútbol.

Antes de seguir deberemos advertir que, salvo en nuestro período de estudiantes en el que formamos parte de la selección de nuestro centro como extremo-izquierdo (mira por dónde), el fútbol jamás nos ha interesado como espectáculo, ni como fenómeno de masas. Ni seguimos la liga, ni siquiera tenemos particular preferencia por equipo alguno –como no sea el RCD Español, por el nombre y por ser el club de la ciudad que nos vio nacer-. Es más: consideramos el fútbol como el “opio del pueblo”. Con estos precedentes podrá juzgarse con más exactitud lo que sigue.

El nacionalismo es una forma de irracionalismo. Julius Evola decía que cada cual es dueño de elegir sus tradiciones. Se puede ser “nacionalista catalán”, “nacionalista español” o “nacionalista europeo” o “nacionalista inter”, esto es, internacionalista. Es, siempre, inevitablemente, una cuestión irracional. Afecta a las vísceras, no al cerebro. Es evidente que las personas más cultivadas o más exigentes culturalmente, apoyarán su opción nacionalista en argumentos. Hay posiciones más difíciles de mantener y otras más sólidas. Esto importa poco. Hace falta, por ejemplo, ser un “hombre de fe” para pensar que Catalunya en algún momento fue una “nación independiente”. Y para avalar esa tesis, más que argumentos, lo único que hay son recursos al irracionalismo. El fútbol tiene algo de esto.

Se es del Barça o del Español, del Athletic o del Real, del Betis o del Sevilla, por azar, por puro irracionalismo. No hay otra explicación. Pero con la selección nacional es otra cosa. Estamos predeterminados, por nuestro DNI, a apoyar e identificarnos con nuestra selección, incluso cuando, como en nuestro caso, el fútbol nos importe un higo. Cada uno tiene derecho a elegir sus tradiciones y sus equipos de fútbol, pero el apoyo a una selección nacional no es opinable. De ahí que cuando Carod-Rovira explica que su selección nacional es… Polonia, por aquello de que hace décadas se decía que el hablar catalán suena a “polaco”, lo que está haciendo es evidenciar que ha perdido los papeles. La gente “normal”, en tanto que española, apoya a la selección nacional, no a otra.

En estos tiempos en los que el patriotismo (identificación con la tierra de los padres, con la tierra de los antepasados) se identifica erróneamente con el nacionalismo (sentimiento de individualidad y superioridad de la propia nación en relación a las otras) y éste se divide en tantas cuantas “naciones autonómicas” puedan existir sobre el territorio del “Estado-Nación”; resulta difícil valorar lo que está ocurriendo con el apoyo a la selección nacional de fútbol. O al piloto de fórmula 1 Alonso, o al tenista Nadal, o a otros deportistas que no parecen tener “autonomías”, sino representar al denostado Estado-Nación llamado España.

No estoy muy seguro de que los hinchas de la selección española tengan muy clara la diferencia entre patriotismo y nacionalismo. Lo que sí tengo claro es que esos mismos hinchan no votan ni a CiU, ni a ERC, ni al PNV, ni al BNG, ni demás. Y tengo para mí como mucho más claro que allí donde se ondea una bandera de España, con toro, con corona real o con las franjas rojas y amarilla, no hay precisamente discusiones sobre el nuevo Estatuto o sobre el “proceso de paz”. Ya es algo.

Es significativo que esta nueva oleada de sentimiento “españolista” cabalgue sobre la actividad deportiva de jóvenes nacidos en la década de los ochenta. No han conocido al franquismo: son hijos del “Estado de las Autonomías”. Han visto lo que es y han preferido asumir los colores nacionales. Fernando Alonso, Rafa Nadal, la selección, es gente joven que ha conocido el “gran mundo”. Allí saben que España está presente como unidad y como todo. Han hecho su opción, acorde por lo demás con los tiempos que corren. Banderas asturianas siguen a Fernando Alonso allí donde va. ¿Podría ser de otra manera? ¿Acaso no es asturiano? La normalidad es precisamente que quien ondee una bandera asturiana no tenga el más mínimo inconveniente en que a su lado haya otra bandera española e incluso que un poco más allá, la bandera de Unión esté también presente. Porque éste es el signo del tiempo nuevo: que “somos” de la tierra sobre la que nacimos, “somos” ciudadanos de un Estado-Nación y, finalmente, nos hemos integrado en una federación supranacional, la Unión Europea. Tales son nuestros tres círculos de identidad. El primero es una identidad de “proximidad”, el segundo tiene mucho que ver con la historia, el tercero es de carácter cultural. Hoy, en el siglo XXI, no puede existir uno separado de los otros dos.

Lamentablemente, la izquierda cerril, el zapaterismo, y el micronacionalismo, no pueden aceptar lo que los jóvenes sin prejuicios, campeones por más señas, tienen como normal.

Estamos persuadidos de que los deportes con seguimiento de masas –fútbol, fórmula 1, tenis- pueden tener un gran papel en la formación de una conciencia nacional en los próximos años. No es algo que sea del agrado de esa izquierda trasnochada y peripatética con la mirada puesta eternamente en la guerra civil, o esos esperpentos surgidos en el tardo-franquismo cuando a Carrillo se le llenaba la boca hablando de las “fuerzas del trabajo y de la cultura”, dando por supuesto que Víctor Manuel y Ana Belén pudieran considerarse una “fuerza de la cultura” o que Serrat fuera un “resistente antifranquista”. Por no hablar de un Ramoncín o de una Alaska cuyo reloj se paró en el “punk” de la transición o en la “movida” de los 80.

Ahora toca apoyar a la selección española -¿hay otra actitud para españoles razonables?- y regocijarnos con los triunfos de los Nadal o los Alonso. Las nuevas generaciones educadas al calor del himno de España, de ver la bandera española en el podio de los triunfadores, van a ser los artífices de la formación de una NUEVA identidad nacional, abierta “por arriba” a la Unión Europea y abierta “hacia abajo” a la tierra natal. Y lo pueden ser a condición de que vayan madurando ese impulso juvenil y transformándolo en conciencia identitaria.

¿Es posible un tránsito de este tipo en una sociedad de masas? No parece descartable. En el fondo, la masa sigue a los vencedores, a la fuerza y a la victoria. No se le puede reprochar a nadie. Cuantas más victorias españolas se produzcan en los deportes de masas, más se reforzará cierto “irracionalismo español” y, consiguientemente, más se contendrá el “irracionalismo micronacionalista”. No es una mala perspectiva. Y sería mucho mejor si un sistema educativo reconstruido y una cultura revitalizada, contribuyeran a transformar ese impulso irracional en CONCIENCIA POLÍTICA.

El día en que los hinchas puedan cantar un himno nacional con letra, en lugar de tararearlo con fuerza, ese día será significativo de que algo ha cambiado.

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis – infokrisis@yahoo.es – 20.06.06.

 

El Estado de Derecho ha muerto. El Establo de los Borregos le ha sustituido

El Estado de Derecho ha muerto. El Establo de los Borregos le ha sustituido

Infokrisis.- Las líneas que siguen certifican lo inevitable: el Estado de Derecho ha desaparecido de nuestro ordenamiento jurídico. Queda una sombra fantasmal, pero dos años de gobierno de ZP han supuesto la quiebra de cualquier modelo de Estado y la implantación, en cambio, del Estable para Borregos, con su pesebre de paniaguados, basado en la aceptación sumisa de los estabulados. Pero "si el Estado de Derecho ha muerto", entonces "todo está permitido".

Un tiempo memorable: el de la constatación de la muerte del Estado de Derecho

Leer la prensa diaria, los informativos de radio y TV o las agencias de Internet, genera una sensación insoportable de impotencia ante el camino elegido por este país que conduce de manera directa e inevitable a la más absoluta ruina moral, ética, política y económica. Parece como si ZP parafraseara la frasecilla pronunciada por aquel ilustre cabronazo que fue Fernando VII cuando dijo aquello de “Marchemos todos y yo el primero por la senda del… desastre”.

No importa el día que sea, hoy por ejemplo: ha ocurrido un secuestro-express, una familia, generalmente trabajadora pero de la que consta que dispone de unos ahorrillos, nunca un banquero ni un potentado, sufre un secuestro-express. De paso le dan de hostias. Y no te resistas que si no viene la policía y se te lleva, aparece un juez y te juzga y luego un tribunal y te condena. Te quitan todo lo que tienes y te llevan a la cárcel para que el “Estado de derecho” pueda seguir siendo tal. Le pasó a un karateka catalán, amigo nuestro, de 125 kilos y 2 metros de altura. Tres retaquillos andinos le asaltaron en su hogar. El que le apuntaba recibió un tiro de su propia recortada, los otros dos recibieron más hostias que lentejas. Ahora un juez le pide dos años a nuestro amigo por “excederse en repeler una agresión y uso desproporcionado de la fuerza” y los maltrechos chorizos reivindican 200.000 euros en concepto de daños e indemnización civil, no se sabe si por los palos recibidos o por los 500 años de opresión española en Iberoamérica. Otro caso. Lo conocéis todos: un industrial recibe la visita de unos –mira por dónde- colombianos. En eso que el asaltado se hace con su propia pistola y mata a dos. Los otros dos dejaron de correr hace unos cuantos días después y fueron detenidos. En lugar de darle una medalla al mérito cívico, el industrial fue procesado y está bajo sospecha sin poder abandonar su ciudad, ni salir al extranjero. En la España de ZP todo esto se ha convertido en normal.

Pero, aquí no pasa nada. Rubalcaba está al frente de Interior, así que todos tranquilos. Si hoy asaltan a las 10:00 a.m. tu hogar y secuestran a tu hijo, no te preocupes: Rubalcaba conseguirá que en el telediario de las 15:00 p.m. se dé la noticia de la detención de una providencial banda de chorizos. Acción y reacción. La gente pide acción enérgica contra la delincuencia y Rubalcaba da lo que se pida. Y si la gente pide más, porque surge la duda de si los chorizos detenidos son unos pobres diablos que con una patada en la frontera habrían regresado a mendigar a su país de origen, entonces sí, entonces sale el ministro Teresa Fernández de la Vega dispuesto a recomendar a cada cual que, si quiere mayor seguridad, contrate seguridad privada. Naturalmente, luego se permite recordarnos que estamos en el mes de declarar a Hacienda y pagar. Es la España de ZP: “calla y paga” (para sumisos votantes sociatas) o “sufre mamón” (para los levantiscos y díscolos ciudadanos restantes). Decididamente, ZP ha instaurado un talante desconocido en la política española.

No es el único que trabaja en esa dirección. El hecho de que una mezcla de osezno y monstruito deforme con el cerebro acarajotado por la sífilis independentista, se permita despachar con un “¿que han agredido a Rajoy?... pues le ha salido barato”, sin que ningún juez tome cartas en el asunto en esta incitación al linchamiento y a la macarronería, indica a las claras que el Estado de Derecho es mera ficción, un recuerdo de otros tiempos que solamente es mantenido por los Rubalcaba, los ZP, los Joan Tardá y demás morralla grasosa y casposa, a efectos de poder seguir en el machito. Pero el Estado de Derecho ha desaparecido. El hecho de que unos cuantos policías detuvieran a los presuntos agresores de la agresión que nunca existió y Bono se presentara como si su vida hubiera corrido peligro, al tiempo que se dieran las siglas del partido al que pertenecía como paradigma de intolerancia y mal talante, es tan significativo como cuando en cualquier país bananero la policía entrega parte de la mordida al ministro del ramo. ¿Estado de Derecho? ¡Por favor, estado de indefensión como máximo!

Aparece una empresa que garantiza un interés anual, por encima de los ofrecidos por la banca y por los productos financieros del Estado. La garantía son sellos; si el banco de España garantiza el valor de la moneda mediante papel, ¿a ver por qué diablos un particular no va a poder hacer otro tanto con sellos? Si quieres recobrar la inversión, la empresa te garantiza la recompra de los sellos. Y van cumpliendo su compromiso durante 30 años, hasta que un día, un juececillo y una inspectora fiscal obsesionada con los sellos, decretan que es “una estafa piramidal” y, de la noche a la mañana, 400.000 pequeños inversores –los pequeños inversores siempre pierden- lo pierden todo, irremisiblemente. Sólo el Estado y la Banca ganan. La Banca, aquí y en los casinos siempre gana. Y aquí no pasa nada. Total, si a Ruiz Mateos se le expolió primero y el agujero generado a partir de la expoliación lo pagamos todos los españoles, aunque los beneficiarios del latrocinio fueran los amigos del poder, ¿por qué ZP no iba a poder realizar con su talante algo similar? El chico tiene aspiraciones…

Se detiene a un librero barcelonés por vender libros que, ni hacen daño a nadie ni aspiran a otra cosa que a dar un punto de vista histórico, tan disidente como admisible. Faltaría más que no se pudiera opinar sobre la Historia o que determinados territorios históricos estuvieran vedados a la investigación. Pero esos mismos mossos d’esquadra –ellos no, los muchachos que se han ido a enrolar en la policía de la Generalitat son buenos chicos, aunque no puede decirse lo mismo de la honestidad (ni siquiera de la estabilidad mental o de la integridad de sus neuronas) de sus dirigentes políticos- son incapaces de detener a las bandas de delincuentes –eufemísticamente llamados “grupos antiglobalización”- que impiden a Rajoy pasearse libremente por Catalunya, o a los miembros de Convivencia Cívica Catalana o de Ciudadanos de Catalunya o de la Plataforma per Catalunya, exponer libremente sus opiniones.

No hay que olvidar que el actual gobierno pasó de la pancarta a la actitud hostil y agresiva en el día de reflexión, el 13-M de 2004, y que aún queda en ellos mucho de hostil y agresivo a pesar de esa falsa moderación y afectación sobreactuada utilizada tan a menudo por ZP al dirigirse a su parroquia. El Ayuntamiento de Barcelona ha visto en demasiadas ocasiones cómo esas bandas “antiglobalización”, a las que ha dado tanta cancha y protegido, han destrozado mobiliario urbano y apedreado empresas privadas. De tanto en tanto, surge alguna voz en el consistorio que recuerda que Gracia y Sans son los barrios con más densidad “okupa” de Europa, pero -eso sí- a los colgaos “ni tocarlos”. Luego resulta que aparecen anarquistas italianos en Barcelona, por aquello de que en la Ciudad donde Maragall toma copas y Clos toma por lugares menos dignos, romper mobiliario urbano sale barato. El Estado de Derecho ha dejado de existir en Catalunya y ni un mosso d’esquadra se atreverá a detener a uno de estos niños díscolos antiglobatas, no sea que pueda tener un disgusto.

Y ya que hablamos del 13-M. Los abogados de oficio de los acusados de haber participado en los atentados del 11-M han expuesto, en una carta colectiva, que sus defendidos están en situación de completa indefensión, justo el día siguiente en que ¿200.000? ¿750.000? ¿1.000.000? (qué más da, muchos), gritaban “11-M, queremos la verdad”. Mientras que la fiscalía tiene todo el apoyo del fiscal general del Establo y cuenta con todos los “posibles” económicos para asegurar la investigación, los abogados de la defensa –la mayoría de oficio- cuentan con un exiguo presupuesto de 350 euros y 9 euros adicionales por cada 1000 fotocopias que deban realizar para la misma tarea. Lo habíamos dicho desde el principio: los detenidos por el 11-M que no murieron en Leganés son, literalmente, unos pringaos, unos mataos, sin medios económicos siquiera para asegurar su defensa. Ya los eligieron bien. Y menos mal, porque a algunos de los detenidos en anteriores procesos –a la mal llamada “célula española” de Al-Qaeda- que sí disponen de medios, nadie sabe cómo, pero resulta que sus abogados fueron notorios colaboradores de la policía. Pero volvamos a los abogados de oficio de los detenidos por el 11-M. El ministro de sangre y morfología guanche ha explicado, con una seriedad pasmosa, que espera que estos abogados estén a la altura de lo que se espera del turno de oficio. En otras palabras, que espera que los detenidos sean declarados culpables, aunque luego el Tribunal Supremo reduzca las sentencias, absuelva a muchos y, dado que al salir de prisión seguirán sin tener oficio ni beneficio, no se permitan realizar ninguna reclamación contra el Estado. De ahí que no podamos llamar al Estado Español, “Estado de Derecho”, sino como máximo “Establo de Derecho”, refugio de todas las iniquidades y de las peores inmundicias.

Si la delincuencia ha entendido pronto que robar en España sale barato, si la inmigración ilegal ha comprendido perfectamente que España es el coladero de Europa, nuestra clase política ha sabido que mentir sale barato. Ahí tenemos a ZP en el último debate sobre el Estado de la Nación, afirmando que “la presión migratoria ha descendido”, o esta otra lindeza: “hay menos inmigrantes que antes”, o aquella que tampoco es manca: “los delitos van descendiendo”… Y lo bueno es que ninguna instancia judicial se preocupa de medir el nivel de falseamiento de la verdad de la clase política y, por tanto, de enseñar por vía judicial que mentir resulta caro. No podía ser de otra manera. Un Estado democrático estabilizado en su momento sobre la mentira de que el “Rey fue el motor del cambio” y de que “el Rey logró impedir la victoria de los golpistas el 23-F”, es un estado asentado sobre la mentira hecha cotidianeidad y el tópico elevado al rango de ley fundamental y dogma inamovible. ¿Estado? No, hombre, no. Establo, como máximo.

Cualquier cosa menos democracia; plutocracia, pastoreo quizás…

Se tiene la inercia de llamar a un Estado que permite la existencia de partidos, “democracia”. Es una pobre visión de la democracia. También en Guinea Ecuatorial hay partidos e incluso Obiang no se come vivos a la mayoría de líderes opositores. Pero una democracia, al menos para nosotros educados en los valores de la cultura clásica, es algo más. Mucho más, de hecho. Es el respeto a las distintas opiniones y es la fidelidad con que los funcionarios públicos administran el patrimonio del Estado. Es poder expresar libremente las opiniones en lugar de ser condicionado por impulsos subliminales sabiamente administrados por los rubalcabas de turno. Es algo más que acallar una protesta suscitada por la mañana con una noticia tranquilizadora difundida en la tarde. Y, desde luego, es mucho más que unas cámaras legislativas que podrían reducirse solamente a encuentros entre los líderes de los grupos parlamentarios. Porque en la democracia española, los diputados votan lo que vota su jefe de filas… entonces, ¿para qué están? Los diputados socialistas extremeños y andaluces votaron SI al estatuto catalán, verdadero latrocinio contra Extremadura y Andalucía. Los diputados socialistas fueron unánimes al aplaudir a ZP cuando falseó de manera flagrante las cifras de delincuencia y de inmigración. Volverán a sus circunscripciones y el electorado les volverá a votar, cuando merecerían solamente ser corridos a gorrazos. Si tuviéramos que definir la naturaleza metafísica de nuestros diputados, podríamos decir que “carecen del principio de razón suficiente”. O, dicho de otra manera, que son tan inútiles como un almirante de marina en Suiza.

Cada pueblo tiene el gobierno que merece. Esta España peripatética, oasis de las mafias, de Estado centrifugado y cuya sociedad civil se ha volatilizado, acepta cualquier cosa, bovina y sumisamente. Tenemos el gobierno que el “pueblo” ha elegido. Casi diríamos que tenemos el gobierno que nos merecemos. Bajo las mentiras de la SER, bajo la coacción de las bombas del 11-M, bajo el engaño de una versión oficial de origen desconocido, aun a sabiendas de que la clase política socialista no daba la talla más que en el capítulo de ambiciones… pero es el gobierno elegido por el “pueblo”. Y así nos va.

¿La inflación? Galopante, un 4,2% en los últimos doce meses. ¿El paro?: bien gracias, aumentando y otra vez en torno a los dos millones declarados. ¿La vivienda?: mejor incluso, un 12% de subida en el último año, que se acumula al 15% de subida el año anterior, cuando los salarios suben un 3’5%. ¿Quiere ganar dinero? No trabaje, especule; el pelotazo felipista es hoy, en el Establo de ZP, la única forma de vivir dignamente. ¿La delincuencia? : pague seguridad privada y calle. ¿La educación?: pero ¿qué quiere? ¿Que le enseñemos algo al niño?, hágalo usted o pague un colegio, el Establo bastante tiene con almacenarle a la criatura para evitar que esté a la intemperie. ¿Los Estatutos de las Autonosuyas? : Como la centrifugadora de la secadora, cuando salgan de ahí todo el país estará seco como una oblea y descuajaringado. ¿La seguridad ciudadana? : será fascista, no merece ni que se le responda. Por cierto, ahora quitamos la última estatua de Franco del último lugar de la Península. Y mañana lo declaramos día mundial antifranquista. Para que se queje... ¡Cómo! ¿Que quiere saber la verdad sobre los atentados del 11-M? : Desde luego usted no ha aceptado la victoria socialista. ¿Inmigración? : vamos mejorando, ahora llegan en cayucos, lo de las pateras ya es cosa del pasado, caben más y además son embarcaciones más maniobreras; de todas formas vamos a encomendar a la Marina que los recoja; así, de paso, les conducimos a la Península más rápidamente. Y si se empeña en decir que son 5.300.000 inmigrantes, en lugar de los 3.800.000 oficiales, sepa que puede ser acusado de xenófobo y racista. ¿El “proceso de paz”? : es una “apuesta”. Hoy se hace con ETA, mañana podremos reiterarlo con cualquier banda de sicarios colombianos o de mafiosos rumanos; todo es empezar. ¿Y las víctimas? : Si es que no colaboran, provocan y todo el rato exhibiendo su dolor en público; lo mejor que podrían hacer es negociar su dolor, el Establo hasta estaría dispuesto a darles una ayudita razonable. Si usted ha sido despedido o su empresa ha cerrado, si su hijo o usted mismo tiene un contrato basura y una hipoteca disparada, puede dar gracias al cielo. Es usted un privilegiado, no lo dude. Si no, mire la gente que duerme en cajas de cartón. Así que no se queje. El que las hipotecas suban de cuarto en cuarto de punto y la gasolina de cinco en cinco céntimos, es un mal menor; se hace así para que usted ni lo note; nos lo tiene que agradecer. ¿Verdad que tiene coche, piso propio y contrato temporal? Pues ya ha realizado el “sueño español”. Si es que usted lo quiere todo. Por cierto, tenga aquí una propaganda electoral que va a haber elecciones y se me va a despistar.

Y el elector va y vota. Decididamente no sé qué es más repugnante, si el cinismo de que hace gala el Establo o la actitud bovina del “pueblo” siempre dispuesto a entregar su voto a quien prometa esquilarle más y mejor. Este gobierno de miserables, ambiciosos, ineptos e incapaces, es el gobierno que le viene al pelo a un “pueblo” de borregos que aceptan con fidelidad lanuda el ladrido del perro pastor más piojoso.

Nuestro pueblo parece aceptar el suicidio al que su clase política le ha arrojado: suicidio ante el encarecimiento de la vivienda, las dificultades para formar una familia, el régimen fiscal, las desigualdades de renta, las limitaciones para encontrar un empleo y para obtener un salario digno, el embrutecimiento intelectual de los medios, la telebasura insertada hasta nuestra última neurona y con la Campanario trajinándose a la Seguridad Social, la Chipionera que nos abandona y con las “Ketchup” penúltimas en Eurovisión, nuestra vida ha pasado a ser mera supervivencia, agravada en los días que vendrán por el previsible hundimiento de la selección española ¿en los 16º de final? ¿En los 8º de final? La vida, entonces, carecerá de sentido y de viabilidad, al menos la Vida con mayúsculas, en la que somos conscientes de nosotros mismos. Quedará, eso sí, la vida adocenada que el Establo ofrece a sus borregos, tiernos, lanudos y sumisos, hecha de telebasura, verdadero pienso alimentario para ciudadanos degradados en su dignidad y en su integridad. Pero, eso si, tenemos una ley del mono que para sí la quisieran los más avanzados de esta parte de la Galaxia.

“Si Dios ha muerto, todo está permitido”

Hemos entrado en una nueva fase histórica. La muerte de Dios teorizada por el viejo filósofo bigotudo de Engadine ha quedado atrás. De hecho, muchos afirman haber visto a Dios en los últimos tiempos, muchos más a la Virgen, e incluso alguno afirma que ha encontrado la partida de matrimonio del Hijo de Dios con la Magdalena; así que mire usted como está todo ese rollo de la muerte de Dios. El verdadero hecho histórico del tiempo nuevo es mucho más grave. El Estado de Derecho ha muerto. El ciudadano está indefenso ante un “estado” (el Establo) rapaz y expoliador. Antes se tenía cierta constancia de que los impuestos servían para algo. Ahora se tiene la seguridad de que esos mismos impuestos reforzados sirven sólo para el mantenimiento de los “experimentos” de la clase política y para su enriquecimiento. Es lo que tiene la plutocracia: “tú poner el dinero, yo enriquecerme y tu no quejarte que bastante tienes con votar, peazo comemierda…”

Hoy se tiene la seguridad de que la clase política en todos sus niveles ROBA. No hay ni un solo ciudadano honrado y consciente, lector de la prensa diaria y que no sea un fanático con el cerebro obturado por los colores de tal o cual partido, que dude de que tanto en el nivel municipal como en el del Establo, quien se dedica a la política es, no precisamente por convicciones, sino por ambiciones. Y es usted y soy yo quienes estamos obligados a aportar con nuestros impuestos la financiación de tal esperpento.

Pues bien: “No en mi nombre”, “No con mis impuestos”, “No con mi vida”. “No con mi sudor”, “No con mis esperanzas”.

Si el Establo de Derecho ha muerto, el Estado carece de sentido en su actual configuración. Es solamente una molestia para el ciudadano honrado y una ventaja para el delincuente. Por eso la vida se hace cada vez más irrespirable en España.

¿Es posible hacer algo? Si. Parafrasear a Nietzsche y a Dostoievksy: “Si el Estado ha muerto, todo está permitido”.

Me reservo el derecho se repeler cualquier agresión contra quien pretenda violar mi hogar y atentar contra mi familia. Y soy claro: una licencia de caza cuesta poco, y es más barata una “pajillera” de siete cartuchos que un televisor de plasma. Por lo demás, los televisores de plasma irán bajando de precio, se lo digo por su bien, oiga. Si el estado no es capaz de garantizar la integridad de mi familia ni la de mi propiedad, yo no soy capaz de garantizar la integridad de quienes atenten contra ella. Y, por cierto, mejor será que los ciudadanos honrados vayamos movilizándonos para tener una ley que garantice el derecho a la legítima defensa. Y mientras no exista, vamos a ver qué juez se atreve a condenar a un ciudadano que haya tenido los redaños para repeler por si mismo a un asalto de miserables.

Si los cuerpos de seguridad del Estado ya no pueden garantizar la seguridad de mi ciudad porque garantizan más la seguridad de los mil y un niveles de administración del Estado, yo reclamo el derecho a organizarme con otros ciudadanos honrados de mi entorno y constituir milicias ciudadanas voluntarias para garantizar la seguridad de los barrios y la expulsión y el castigo de los delincuentes.

Si el Estado se permite modificar las cláusulas del contrato firmado conmigo en materia de Seguridad Social y es capaz de sorprenderme con dos años mas de cotización y menores cuantías de jubilación, y al mismo tiempo es capaz de financiar las operaciones de rellenado de silicona y corte de pito a los travestorros, lo lamento, pero yo a eso no quiero jugar. Un Establo que se escuda en que “patronal” y “sindicatos” se han “puesto de acuerdo” en recortar las prestaciones, no habla el lenguaje que yo quiero oír: esos sindicatos ya han dejado de representar a la gran masa de los trabajadores para representarse solo a sí mismos. “SUS sindicatos, no son MIS sindicatos”, sus acuerdos les comprometen solo a ellos y a sus afiliados, no a mi.

Prefiero hacer como la inmigración: ni cotizar a la SS, ni aportar un euro a este “mágnum latritimium” en que se ha convertido el “Pacto por las Pensiones”. Total, cuando me toque percibir la pensión de jubilación percibiré la mínima, como cualquier inmigrante recién llegado. Si la SS se tiene que hundir, que se hunda cuanto antes; cualquier cosa antes que persistir en la demagogia zapaterista. ¿La “sopa boba” del inmigrante, legal o ilegal? Muy bien, pero “No con mi dinero”.

¿Qué estoy proponiendo? Hay un camino, el único posible para superar la crisis en la que estamos embarcados. Llevar las cosas al límite. Cuando no existen garantías jurídicas (terroristas asesinos cuya libertad se cambalachea, ciudadanos juzgados por defender a sus familias, inmigrantes con carta blanca para proseguir sus exacciones en nuestro país hasta el infinito, malas inversiones de los fondos públicos, sueldos astronómicos y prerrogativas entre los niveles altos de la administración y salarios de miseria para el resto, un atentado como el del 11-M del que el Estado boicotea la investigación, modificaciones unilaterales de los contratos firmados por el ciudadano con el Estado), cuando el aumento de la presión fiscal contrasta con la banalidad y falta de rigor con que se emplean los dineros públicos, cuando resulta evidente que nuestros dirigentes nos conducen con paso firme y tranquilo hacia el precipicio, resulta evidente la legitimidad que asiste a quien dice: “No en mi nombre, no con mi dinero”. Prefiero caer en la posibilidad de una ilegalidad que la posibilidad de que sigan riendo de mí.

Vale la pena denunciar la Constitución como un documento ambicioso y esperanzador en su momento, que hoy es papel mojado. Ni nuestra democracia representa nada más que los intereses de la clase política ambiciosa y sin escrúpulos y de los “amos del dinero”, ni nadie ha tenido la más mínima intención de que aquella noble declaración de principios, se llevara a la práctica. Por lo tanto, sí, muy bonita aquella Constitución, pero, entre que ZP quiere regresar a 1939 y demostrar que los republicanos, a fin de cuentas, ganaron la guerra y, por tanto, el consenso constitucional de 1979 fue impuesto por los “poderes fácticos” no democráticos; y que el Estado surgido de aquel documento, se ha ido degradando hasta alcanzar la naturaleza pestilente y pestífera del Establo, mejor ser realistas y olvidarnos de ella. Cuando los cadáveres empiezan a oler, o se entierran, o ese olor termina clavándose en lo más profundo del cerebro. Se lo dice alguien que, desafortunadamente, ha percibido e agudo olor de la muerte.

No hay mal que por bien no venga. ZP, el bobo ilustre, el bambi con la mirada puesta en el abuelito y en sus hijitas bienamadas, en la paz y en el diálogo de civilizaciones, no es una fatalidad de la historia. ZP es el cretino que va a permitir intuir, antes que cualquier otro, la verdadera naturaleza de la crisis del Estado, de la naturaleza degradada de la democracia española convertida en plutocracia, y que, tras situarnos ante el abismo, va a ser el primero en dar el paso al frente. No es que ZP sea el causante de esta crisis global, es que es el acelerador de la misma.

Esta aceleración es el único elemento que permite ser optimista: cuanto antes se toque fondo mejor. Cuanto antes espabile la sociedad española, antes será capaz de ponerse en pie de nuevo. Cuanto antes recupere la voluntad de sobrevivir, más sólida será la forja de una nueva clase política que, digna de tal nombre, se decida a restaurar la dignidad y la credibilidad del Estado. O, lo que es lo mismo, a limpiar los palos del gallinero del Establo y construir un Estado capaz de suscitar la confianza del ciudadano y su compromiso: que el Estado vuelva a ser “cosa nuestra”, en lugar de coto cerrado de la clase política y de sus amiguitos del alma.

Muchas cosas han de pasar hasta entonces, pero por algo se empieza. Y se empieza tomando conciencia de que el Estado de Derecho ha muerto y el Establo para Bovinos actual no es más que un “estado de facto” apoyado en la demagogia y en un entramado mediático capaz de adormecer conciencias. Aplicar las consignas “No en mi nombre”, “No con mi dinero” a todos los ámbitos de la vida, procurar que las exacciones a las que el Estado nos somete, sean recuperadas por el ciudadano.

Y, sobre todo, prepararse para afrontar el hundimiento del Establo en los años que vendrán. Porque, colegas, esto se hunde… y va a hacer falta la fortaleza de un Hércules para superar la situación que se producirá en cuanto los fedatarios mediáticos constaten que, por no haber, ni hay Estado de Derecho, ni dentro de poco habrá Establo para Bovinos.

Se aproxima la hora de los fuertes, la hora de los que han permanecido en pie cuando el Estado periclitaba primero y desaparecía después. Espero que esta sea su hora y la mía y, créame, no me importa mucho si es usted de izquierdas o derechas, tan sólo espero que su instinto y su inteligencia le sugieran lo mismo que a mí: que la quiebra del Estado de Derecho nos exime de cualquier vínculo con él y que el próximo hundimiento del Establo para Bovinos va a exigir de todos nosotros un esfuerzo.

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis@yahoo.es – 13.06.06

 

 

Forum Filatético y las estafas piramidales

Forum Filatético y las estafas piramidales
Infokrisis.- La noticia de la semana que ha cubierto a cualquier otra, incluida la caída bochornosa y sainetesca del tripartito catalán, ha sido la detención de los principales repsonsables de AFISA y del Forum Filatélico y el desmantelamiento de una presunta estafa piramidas. Pero hay algo en todo esto que no termina de encajar. ¿Qué es una estafa piramidal? Si reflexionamos, veremos que el estado es el único que puede ser acusado de esta práctica fraudulenta.

Infokrisis.- La noticia de la semana que ha cubierto a cualquier otra, incluida la caída bochornosa y sainetesca del tripartito catalán, ha sido la detención de los principales responsables de AFINSA y del Fórum Filatélico y el desmantelamiento de una presunta estafa piramidal. Pero hay algo en todo esto que no termina de encajar. ¿Qué es una estafa piramidal? Si reflexionamos, veremos que el Estado es el único que puede ser acusado de esta práctica fraudulenta.

Los sellos, ¿son una inversión?

No, los sellos no son una inversión. Intente usted vender un sello de algo más de treinta años y comprobará que, una cosa es el precio de catálogo y otra lo que alguien esté dispuesto a pagar por él. Poco, realmente. La revalorización de los sellos, probablemente, no vaya más allá del 0’5% anual. Así pues, los sellos son una actividad para coleccionistas, pero no para inversores. Desde este punto de vista, lo ocurrido con AFINSA y con el Fórum Filatélico era algo que ya podía preverse y que, en realidad, ya ocurrió a finales de los ochenta con algunas pequeñas empresas que vendían este producto como la inversión de su vida. Pero…

… Pero la cuestión es que, desde hace treinta años, estas dos empresas iban pagando religiosamente los intereses estipulados que, por lo demás, no eran excesivamente altos, ni correspondían a los habituales ofrecidos por los “chiringuitos financieros” (más de un 10%). Hay que reconocer, en principio, que una “estafa piramidal” cae en unos pocos meses o, como máximo, en unos años. Estas dos empresas han funcionado durante treinta años, han reintegrado el valor de los sellos estipulado en contrato y han pagado los intereses prometidos. No es raro que unos clientes hayan arrastrado a otros y que quien invirtió medio millón de pesetas inicialmente se animara a invertir cinco en cuanto tuvo ocasión.

Entonces ¿cómo funcionaban Fórum Filatélico y AFINSA?

Ambas empresas tuvieron la habilidad de atraer pequeños inversores entregándoles una garantía: sellos. Lo que estas empresas hacían con el dinero recaudado no tiene nada que ver con la filatelia. Simplemente lo invertían en negocios rentables y con los beneficios pagaban intereses y cubrían el capital. Estos negocios tenían que ver con el sector inmobiliario, con las inversiones en el extranjero y con la compra de valores en los mercados bolsísticos de todo el mundo.

La rentabilidad del sector inmobiliario –y, por lo demás, su opacidad- es una de las más altas: construcción, promoción y venta, pueden llegar, fácilmente, a doblar la inversión inicial. Por otra parte, la inversión en bolsa, en productos a medio plazo, da un mínimo de un 5’5-6% anual. Y si el producto se “trabaja” en el día a día de las cotizaciones, puede alcanzar hasta el 20%, más allá del cual, el riesgo aumenta excesivamente, aunque también lo hacen los beneficios.

Si tenemos en cuenta la obligación de pago de intereses situados en torno al 5%, se verá que una empresa que cuenta con unos cuantos miles de inversores –y en el caso de estas empresas estamos hablando de decenas de miles- puede operar con un capital excepcionalmente alto, que le permite diversificar inversiones y, en consecuencia, obtener unos beneficios extremadamente jugosos. AFINSA y Fórum Filatélico realizaban este tipo de prácticas.
¿Y los sellos? Los sellos eran, simplemente, la garantía de que el contrato se iba a cumplir. Unos ofrecen sellos, otros “pagarés del tesoro”, otros letras de cambio, otros acciones, ¿qué más da? Los sellos y todo lo demás, era, simplemente, una garantía tan desprovista de valor real como cualquier otra fórmula en la que el soporte sea papel y no un metal precioso o un bien inmobiliario. Lo que importaba no era la garantía sino la disposición y la voluntad de las dos empresas para satisfacer los compromisos adoptados (el pago de intereses y la recompra de los sellos al valor estipulado o la reintegración del capital). Trabajar durante treinta años sin haber quebrado indica un alto grado de eficacia en la gestión del dinero ajeno.

¿Qué es la “estafa piramidal”?

La llamada “estafa piramidal” es otra cosa. En realidad, la estafa piramidal es el llamado “truco de Ponzi”, un inmigrante italiano a EEUU que ofrecía intereses excepcionalmente altos a los inversores. El  “truco” consistía en pagar los intereses de los primeros inversores con su propio capital y luego con el capital de los siguientes inversores y así sucesivamente. El problema apareció cuando algunos inversores solicitaron el reintegro: todo el dinero se había utilizado en pagar intereses. En otras palabras, se había volatilizado.

El “truco de Ponzi”, cambió de nombre cuando se crearon en los años setenta en EEUU los llamados “clubes de la pirámide”, que tardaron todavía quince años en llegar a nuestro país. Se trataba de formar “pirámides” a partir de una cúspide. La persona que se encontraba en la cúspide reclutaba otras dos personas dispuestas a entregarle una cantidad X, y éstas a su vez debían encontrar, cada una, otras dos personas, dispuestas a hacer otro tanto. Parte de esa cantidad quedaba en sus manos y la otra parte se entregaba a la cúspide de la pirámide. A su vez, cada una de las cuatro personas que estaban en el tercer nivel debía buscar otras ocho personas dispuestas a lo mismo, y así sucesivamente. Llegaba un momento en el que se cerraba el proceso y la “cúspide” se retiraba, dejando que las dos personas que estaban en el segundo nivel, constituyeran cada una su propia pirámide. Los beneficios eran altísimos y cada cual tenía la perspectiva, un día no lejano, de convertirse en vértice de una pirámide… si ésta seguía su crecimiento aritmético. Si, por lo que fuera, fallaba, los escalones inferiores de la pirámide lo perdían todo, pero los superiores solamente contabilizaban las ganancias recaudadas hasta el momento del crack de la pirámide…

Mientras que el “truco de Ponzi” era estafa pura y simple, los “club de la pirámide” no engañan a sus miembros. Simplemente existe un riesgo altísimo, a costa de unos beneficios no menos elevados. Como en bolsa… las inversiones de rápidos y altos beneficios conllevan siempre, e inevitablemente, un margen mayor de riesgo que las inversiones a largo plazo. Los llamados “chicharrillos” de la bolsa, siempre fluctuantes y sin lógica económica –parte de los llamados “valores tecnológicos” obedecen a este concepto–, pueden reportar beneficios extraordinarios, o ruinas absolutas.

Pues bien, las dos empresas “desarticuladas” por la Audiencia Nacional, eran mucho más serias que todo esto y la prueba es que pudieron funcionar durante treinta años cumpliendo todos sus compromisos. Entonces, ¿qué ha ocurrido?

Razones para una acción policial.

Los dirigentes de Gescartera tenían a bien comprarse calzoncillos de seda y su “padre patrón” esnifaba cocaína como una aspiradora a cualquier hora del día o de la noche. Esto hacía que el consumo de prostitutas de alto standing no fuera menor y que el rendimiento laboral de la cúpula de Gescartera fuera mínimo. En el fondo, Gescartera también ingresaba dinero de pequeños (y no tan pequeños) accionistas con la promesa de invertirlo en sectores extremadamente productivos. El problema de Gescartera era que en la cúpula de la empresa se encontraba un, digamos, “enfermo”, hijo de la economía del pelotazo y del boom de la cocaína entre las clases pudientes. Nada de todo esto encontramos en Fórum Filatélico o en AFINSA.

El hecho de que los propios trabajadores salieran en defensa de sus directivos y, en todo momento, insistieran una y otra vez en la capacidad de la empresa para afrontar sus compromisos, así como en la honestidad de sus jefes, es elocuente.

Ahora bien, la Audiencia Nacional ha encontrado motivos suficientes para enviar a las cúpulas de ambas empresas a la cárcel. Entre esta decisión y la publicidad dada por los medios de comunicación a la redada, es evidente que los principales perdedores serán los inversores. Y, por extensión, tal como hizo presagiar la portavoz del gobierno, todos los contribuyentes. Como cualquier empresa dedicada a las inversiones, inspirar seguridad es el factor clave para seguir captando inversionistas. Desde la mañana misma en el que la policía se personó en la sede de estas dos sociedades, ambas, sea cual sea su situación patrimonial, pueden considerarse muertas y enterradas. No sobrevivirán a una investigación judicial hecha pública por todos los medios de comunicación.

La principal acusación, de todas formas, es la de “fraude a la hacienda pública”. En otras palabras, los responsables de estas dos empresas han hecho lo que solemos hacer todos los españoles: intentar eludir al máximo el pago de impuestos. Los trucos fiscales para ello son muchos y, el más habitual, es el falseamiento de los ingresos y de los gastos. El impuesto sobre los beneficios es de tal magnitud que hace inevitable que TODAS las empresas realicen maquillajes contables de este tipo. Fórum Filatélico no iba a ser una excepción. El hecho de que esponsorizara a un conocido equipo de baloncesto iba en esa dirección. Pero, sin duda, no sería la única. Existen pequeñas empresa que año tras año declaraban haber pintado el local y realizado obras de albañilería en los retretes para reducir el margen de beneficios contables y minimizar el impacto de la rapacidad de hacienda sobre los beneficios.

Es posible que las dos empresas filatélicas hayan realizado prácticas contables ilegales. Bien, si ese es el problema, una auditoría y la consiguiente multa habrían resuelto el tema. Ahora lo que tenemos, en cambio, es una situación de alarma social, con varias decenas de miles de inversores alarmados y con la seguridad de perder su dinero (o de verlo reducido a una quinta parte, en la mejor de las hipótesis).

Pero hay otro motivo que está en el verdadero origen de la acción judicial contra las filatélicas. La Banca tolera mal a los competidores e incluso a los espontáneos que realizan actividades de inversión. El verdadero escándalo de esta cuestión es que dos empresas surgidas de la nada hayan conseguido movilizar miles de millones de pesetas ofreciendo unos márgenes de rendimiento por inversión que la gran Banca no está dispuesta a aceptar. Por tener depositados 6.000 euros en AFINSA o Fórum Filatélico se recibía un 5% de interés. Por tener depositada la misma cantidad en una caja de ahorros o en un banco, hay que pagar el mantenimiento de la cuenta, la correspondencia enviada al domicilio y, finalmente, los intereses están muy por debajo de la inflación. Tener dinero en banca –como no sea en extratipos– es una ruina total.

No es raro que, en los últimos años, el dinero que antes iba a productos bancarios se dirija ahora a otro tipo de empresas. Como en cualquier período de gobierno socialista, la banca obtiene –mira por dónde- unos beneficios siempre “sin precedentes”. Pero la banca quiere más, al tiempo que da menos. Y es ahí en donde aparece el “Estado punitivo”.

La operación no tenía como finalidad desmantelar una “estafa piramidal”. No hay estafa piramidal en la actividad de estas dos empresas. El verdadero objetivo de la operación era sembrar las dudas en torno a las empresas privadas que ofrecen intereses superiores a la banca o, incluso, a las sociedades de cambio y bolsa, crear alarma social, para que este tipo de empresas desaparezcan y el ahorro de los inversores regrese a la banca o a la bolsa.

De paso, el “Estado punitivo” ha conseguido cubrir durante unas semanas la peripatética escenificación de la rotura del tripartito catalán, mediante las dramáticas imágenes de unos inversores modestos que no se hacen ninguna ilusión sobre el destino de sus ahorros.

El precedente de RUMASA.

Los socialistas son especialistas en meter la mano allí donde no hace falta. RUMASA fue, ni más ni menos, que un expolio sin principios y sin justificación. Luego, lo expoliado se repartió entre los amigos. Ellos se llevaron los beneficios y la sociedad española las deudas ocasionadas por RUMASA, una vez fue expoliada.

La situación es, hasta cierto punto, similar a la de Afinsa y Fórum Filatélico. RUMASA tenía problemas de tesorería, pero tenía un banco -la joya de la corona- el Atlántico, que garantizaba el saneamiento de la empresa. RUMASA también debía pagos a la Seguridad Social y, naturalmente, había realizado maquillajes en la contabilidad. Pero lo más probable es que los negocios de Ruiz Mateos hubieran conseguido sobrevivir a la crisis económica que vivía en ese momento y, en caso contrario, siempre quedaba un patrimonio para vender capaz de enjugar las eventuales pérdidas. Como las pérdidas no iban a enjugarse era interviniendo el consorcio, vendiendo las propiedades a precios de regalo a los amigos, y dejando las deudas acumuladas a partir de la intervención con cargo al erario público.

Pero aquí hay algo que matizar. RUMASA, Afinsa, Fórum Filatélico, son empresas de titularidad privada. Como el bar de la esquina o la sociedad limitada de fontanería a la que recurrimos con cierta frecuencia, ni nos van a repartir sus beneficios, ni tenemos porque cubrir sus pérdidas. O todos o ninguno. O el Estado cubre las pérdidas de TODAS las empresas privadas o no la cubre de ninguna. Lo inadmisible consiste en crear situaciones de alarma social con redadas espectaculares –especialmente para cubrir las vergüenzas políticas de Catalunya-, hundir empresas que se podrían haber salvado por la propia gestión de sus dirigentes, y luego “socializar” las pérdidas.

El que sea inocente qué tire la primera piedra

¿Ha dicho usted “estafa piramidal”? El Estado es el principal “estafador piramidal” si es que vamos a eso. ¿Cómo hay que calificar, por ejemplo, el tratamiento que el Estado ha dado a la “seguridad social”?  Se nos dice que la entrada masiva de inmigrantes se ha permitido y se está permitiendo para asegurar las pensiones de nuestros jubilados. Es decir, que con las nuevas cotizaciones de los inmigrantes se asegura, solamente, el pago de las pensiones. Un sistema concebido de esta manera, precisará facilitar la entrada constante de inmigrantes para pagar las pensiones en una carrera enloquecida.

En la actualidad, ya está demasiado claro que la inmigración absorbe más recursos de los que genera. Y en el terreno de la seguridad social, todavía más. Sobre cinco millones de inmigrantes, apenas uno y medio están cotizando y los otros tres millones y medio se benefician de las mismas prestaciones, aun cuando no ingresan ni un euro en las arcas. De ahí que sea previsible que, en la próxima legislatura, se deba de proceder a una nueva regularización masiva, con la intención de incorporar más cotizantes a la SS. Este tipo de prácticas está llamado a quebrar el sistema de pensiones en menos de diez años.

Es evidente que el Estado intentará evitar la quiebra rebajando las pensiones. Mientras la policía difundía imágenes de su irrupción en las oficinas de las filatélicas, el “eximio” ministro Caldera (Calderilla para la historia) anunciaba la DISMINUCION de las pensiones para viudas. Es natural: estadísticamente, las viudas votan a la derecha y además no están organizadas. Es pues un colectivo al que se le puede golpear sin contemplaciones. Esto sí que es una verdadera estafa, porque cuando iniciamos nuestra vida laboral, firmamos un contrato con la Seguridad Social: aceptamos pagarle una parte sustancial de nuestro sueldo (nosotros y las empresas), a cambio de una pensión estipulada y de unos servicios médicos y farmacéuticos. Pero, unilateralmente, el Estado decide modificar las cláusulas del contrato: extiende cada vez más el plazo de cotización, mientras que reduce las pensiones de jubilación… consultando solamente a los “sindicatos”, esas entidades de derecho privado, subvencionadas con dinero público y que, por lo tanto, comen de la mano del Estado. Maravilloso.

Imaginemos lo que dirían los medios si las dos filatélicas intervenidas hubieran modificado unilateralmente los contratos firmados con sus clientes: si en lugar de pagar el 5%, lo hubieran rebajado al 2%, negociando con un sindicato de inversores subvencionado por las mismas filatélicas…

Detrás de la aparente banalidad del caso de las filatélicas (banalidad para quienes no invertimos en valores filatélicos), lo que se esconde es un problema mucho más complejo. El poder de la banca, la sumisión del poder político a la banca, la socialización de las pérdidas, las cortinas de humo creada para ocultar otras vergüenzas, y así sucesivamente. Y lo más terrible es que no existen argumentos suficientes, aparte del castigo y la multa, para justificar la honestidad en la tributación a la hacienda pública. Hacienda lo somos todos, sí, para recaudar, pero para gastar, el Estado solamente cuenta con sus amigos y protegidos. Elegir entre la Iglesia y las ONG’s es poco. Pagar impuestos en la España de ZP es pagarle el modelito de negra zumbona a la ministra portavoz, pagar impuestos en España es financiar a los amigos del poder, pagar impuestos en España es pagar los dos años de paro a los consellers de ERC que apenas han permanecido 20 días en el cargo, pagar impuestos en España es pagar a las clínicas abortistas, es pagar las operaciones de cambio de sexo a los travestidos y es, finalmente, pagar todos los gastos generados por esa estafa piramidal generada desde el Estado y que se llama inmigración salvaje y masiva. No con mi dinero. No con el vuestro.

© Ernesto Milà Rodríguez – infokrisis – infokrisis@yahoo.es – 14.05.06

El espejismo del proceso de paz en la crisis global de España

El espejismo del proceso de paz en la crisis global de España
Infokrisis.- El que una banda de asesinos, diezmada y desperdigada entre la cárcel, el exilio y bajo las piedras, se permita "declarar una tregua" al Estado, apenas sería un chiste si no estuviéramos en la "España de ZP". En el mundo de ZP, todo es posible, incluso renunciar al desmantelamiento de ETA y hacer todo lo posible por transformarla en un sujeto político de primera magnitud.

El test de ETA

Es evidente que ETA está realizando un test, necesario para saber hasta qué punto puede obtener beneficios en el mal llamado “proceso de paz”. Se trata de algo tan simple como ir tensando la cuerda y esperar a ver los resultados de cada movimiento. Si se envían cartas de extorsión, se trata de ver como los responsables del gobierno se deshacen en excusas intentando justificar lo injustificables; si se quema una ferretería, se trata de no expresar la solidaridad con el concejal de UPN y elogiar los desvelos de Otegui; si arde una oficina de seguros en solidaridad con un extorsionador que vendía “bonos de ETA”, hay que oír las explicaciones oficiales que vuelven a exculpar a ETA y a su galaxia de toda responsabilidad en el delito…

Lo que para el gobierno es la “comprobación del alto el fuego”, para ETA se trata también de comprobar hasta qué punto el gobierno ZP está dispuesto a bajarse los pantalones para obtener el éxito definitivo susceptible de llevarle a la mayoría absoluta en las elecciones generales de 2008. Y la comprobación, por el momento, está resultando muy alentadora para ETA. El gobierno está dispuesto a ceder lo indecible por obtener un titular: “Paz en el País Vasco” que podría eclipsar a cualquier otro subtítulo: “Los presos de ETA en libertad”, “Navarra en vías de unificarse definitivamente con Euzkadi”, “Referéndum por la autodeterminación en tres años”, etc.

El gobierno del caos

Andalucía una nación, Aragón camina hacia un nuevo estatuto (veremos como se conjugan los intereses aragoneses sobre el Ebro, con los catalanes, los riojanos y los cántabros), el estatuto valenciano con la “cláusula Camps”, reivindica aquello que otras autonomías puedan obtener en el futuro, Galicia recordando a los suevos, Catalunya con un Estatuto ambiguo que ganará en concreción cuando los nacionalistas lo desarrollen, ¿para cuándo Madrid-Nación?

A nadie se le escapa que un país dividido en 17 cantones es ingobernable. Personalmente vivo en la Comunidad Valenciana, a 15 kilómetros de la “frontera” con la Comunidad Murciana y a 6 kilómetros de distancia de la “frontera” con Castilla-La Mancha. Diez minutos en coche me llevan a tres realidades completamente diferentes. Sé que he atravesado una “frontera”, no por el cartel que la anuncia, sino por el estado de las carreteras. Cada “autonomía” lleva a cabo diferentes proyectos viales, sin contar con las autonomías colindantes, así puede darse el caso de que una autonomía desarrolle una carretera extraordinariamente avanzada que, llegada a la “frontera” de su comunidad, se convierta en casi un camino vecinal, porque la otra autonomía ha juzgado que las inversiones era más importantes en otros puntos.

De hecho, el gobierno ha sido víctima de su propia centrifugación nacional cuando ha aprobado una ley antitabaco que solamente conserva su espíritu restrictivo en las autonomías gobernadas por el PSOE, pero que ha sido completamente desnaturalizada en las gobernadas por el PP. En cuanto al tema de las carreteras, vale la pena detenerse un momento.

La siniestralidad española es líder en Europa. Vale la pena preguntarse el porqué. Ni la mayoría de los conductores españoles somos más suicidas que los europeos, ni los vehículos españoles son de peor calidad que los que circulan por Europa. Las reiteradas campañas de sensibilización de la opinión pública sobre la seguridad vial, ni las mejoras en la seguridad y estabilidad de los vehículos, traer una disminución de los accidentes y las víctimas. Y esto se debe a que el gobierno ZP (como antes los que le han precedido) han depositado todas las esperanzas de lograr una disminución en aquellos factores de menos incidencia.

Porque la siniestralidad de nuestro país se debe a dos factores fundamentales: el mal estado de las carreteras y la benevolencia con la que el poder mira los hábitos que ha asumido nuestra juventud, estadísticamente primer grupo social responsable de los accidentes. El primer factor es decisivo: existen en España 60 “puntos negros”, esto es, tramos de carreteras que, por lo que sea, o han sido mal trazados y son peligrosos, o se encuentran extremadamente deteriorados. Este problema solamente se resuelve mediante una inversión en infraestructuras de comunicación terrestres. Pero, para eliminar esos puntos, sería preciso que existiera un poder central que planificara el trazado, la reforma y la mejora de las vías con “puntos negros”, en lugar de dejarlo al albur de las comunidades autónomas. El segundo factor es todavía más grave: si toda la campaña contra el tabaco se hubiera dedicado a atenuar los efectos secundarios del botellón o del consumo de drogas, probablemente la siniestralidad entre los jóvenes habría descendido. Por que la siniestralidad esté íntimamente unida al alcohol y a las drogas.

Para el gobierno ZP resulta muy progre apuntar contra los fumadores, mientras que el consumo de drogas es visto con absoluta laxitud y el botellón es considerado como un derecho de los jóvenes. Mientras que la juventud francesa es capaz de salir a la calle un día y otro en defensa de sus derechos, la juventud española demuestra su alejamiento de la “res publica” a través del botellón. Es evidente que ZP no es el único culpable de esta situación. A todos los gobiernos les ha venido mejor una juventud tirada en los parques públicos, más colgada que una farola, que una juventud en pie en las barricadas. Los colgados de hoy son los mansos de mañana.

Hemos sacado a colación estos dos fenómenos –mal estado de las carreteras y siniestralidad a causa de uso y abuso de alcohol y drogas- simplemente como muestras del gigantesco caos en el que está inmerso nuestro país. El drama de nuestro tiempo consiste en que los políticos oportunistas, cobardes y sin escrúpulos como ZP, no tienen el menor interés en solucionar los problemas de la comunidad. Su interés prioritario se centra en lograr una “buena imagen” ante el electorado. Ellos mismos, utilizando los medios de comunicación, son capaces de crear los problemas adecuados y aportar las soluciones a los problemas que ellos mismos han “revelado”.

Por algún motivo el gobierno ZP ha decidido que el tema del tabaco o el de los simios es importantísimo, pero no así el del botellón o el del aumento asindótico de cánceres en algunas zonas de Andalucía; por algún motivo el gobierno ha decidido –seguramente a causa de las quejas de las aseguradoras- que la siniestralidad vial es gravísima –lo es- pero ha sentenciado que la culpa es de la falta de atención del conductor (que si utiliza móvil, que si oye la radio, que si fuma dentro del coche, que si no lleva cinturón, etc.). Las grandes soluciones consisten en hacer la vida imposible al fumador, reconocer los derechos humanos de los simios (¡) o, simplemente reclamar responsabilidad del conductor. Cuando las verdaderas soluciones están en otro lugar, acaso porque esos no son los problemas vitales de nuestra comunidad, y apenas son otra cosa que iniciativas “fáciles” mediante las cuales el gobierno buscar darse lustre… Como en la cuestión de los matrimonios gays, la financiación de las operaciones de cambio de sexo, la ley de violencia doméstica (que no ha detenido la violencia doméstica porque ha ignorado cuál es el único elemento nuevo que ha disparado este conflicto: la inmigración) y así sucesivamente.

Estas medidas innecesarias, aplicadas a problemas menores, es lo único que el gobierno ZP puede presentar en su activo en dos años de gobierno y tienen efectos electorales, acumulativos, pero limitados. Por eso, la cuestión del desmantelamiento de ETA es básico para asegurar el triunfo de ZP.

ZP rehén de ETA

El gran drama de la nueva situación es que, por primera vez en la historia de España, un presidente del gobierno, se ha puesto en manos de ETA. ZP, en sus dos primeros años de gobierno se puso en manos de ERC. Algunos pensaban que era imposible que se cayera más bajo. ZP ha demostrado que lo imposible es para él, algo habitual; porque ZP hoy es un rehén de ETA.

ETA sabe que ZP saldrá reelegido si acaba la violencia en el País Vasco. Tanto él como sus acólitos han ido tan lejos en sus declaraciones (López el secretario general de los despistados socialistas vascos ve como posible un acuerdo de gobierno con HB, las mujeres del PSV firman documentos en los que venían trabajando desde hace dos años –incumpliendo el Pacto Antiterrorista y por las Libertades- con las mujeres de HB), que el mantenimiento de las hostilidades por parte de ETA iba a suponer para el gobierno una losa tan pesada que, muy probablemente, sentenciaría el final político de ZP.

ZP y los suyos no quieren hundirse políticamente. Prefieren que todo se hunda en torno suyo antes que reconocer que su política antiterrorista es errórea, que su política de vertebración nacional es suicida y que la gestión de los asuntos que importan, no a minorías, sino a las amplias mayorías del país, da, por el momento un balance tan absolutamente miserable como ningún otro gobierno de la democracia. El manual del político socialista dice que jamás hay que reconocer los propios errores, que cualquier disfunción del gobierno debe atribuirse a la oposición y que cada palabra debe ser dicha para seducir a una parte del electorado.

Seducir quiere decir, en política, engañar con una fascinación que impida ver la realidad. ZP es un gran seductor –especialmente para aquellos cuyo cerebro tiene la complejidad del mecanismo de un botijo-, mucho más que un político, y un hacedor de espejismos, antes que un conductor de la realidad. ZP es el producto de la educación de la transición: un progre inconsciente e inconsistente, preocupado sólo por su imagen, carente de visión histórica, de sentido del Estado y de proyección política. Es como una mierda, pero sin el como.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

14 de abril de 2006… La "segunda transición" de ZP o el cretinismo republicano

14 de abril de 2006… La "segunda transición" de ZP o el cretinismo republicano
Infokrisis.- No estoy seguro de que la "república" sea un mejor sistema de gobierno que la monarquía. A fin de cuentas, todo depende de quién esté al frente. Está claro que la monarquía actual no tiene el fuste de los grandes reyes de nuestra historia y en cuanto a los republicanos, casi mejor no hablar. ZP ha iniciado una nueva estrategia política: la de caminar hacia la "segunda transición", esto es, hacia la república.

Los que se han manifestado el 14 de abril de 2006-04-14

Lo hemos podido ver todos en los medos de comunicación: si el “facha Martínez”, más o menos, tiene el aspecto propio de los años 40, los republicanos que se han manifestado hoy con la bandera tricolor son de la generación inmediatamente anterior. Hacia mucho tiempo que no veíamos tantas tantas canas en las calles de España. La república, en buena medida, es cosa de viejos. Y si la izquierda achaca al PP el no haber encajado su derrota –lo que no ha encajado, y no solamente el PP, sino muchos que no estamos en el PP- es que su derrota se haya debido a un atentado con 192 muertos, esa misma izquierda de gediátrico, setenta años después, todavía no ha encajado dos cosas, a saber: que la República constituyó un período negro en la historia de España y que el final de la República supuso la derrota de los republicanos.

Mal asunto éste, en el que un grupo de abuelotes y un político de escasos vuelos, el tal Llamazares que está más cerca del extraparlamentarismo a cada elección, ocupan durante varios minutos la primera plana de los informativos. Las banderas de la vieja república son como un atavismo en el que una izquierda que ha perdido el marxismo, que ha perdido a sus padrinos, que cuando ha tenido el poder ha hecho cualquier cosa menos política de izquierda, que se ha quedado sin proletariado, cuyos sindicatos, han pasado de ser “reivindicativos” a “de gestión”, esa izquierda hecha de fracasos, divorciados encanecidos, tripudos y barrigones, progres que, a falta de cualquier otro impulso, odian simplemente en todo lo que se han convertido y hechan la culpa “al sistema” (cuando el sistema son ellos), ocupas díscolos con uniformes casposos, colgados de todos los pelajes y republicanos que admitirían antes una monarquía catalana que una república española, eso y nada más es lo que hoy 14 de abril de 2004, es lo que ha apoyado en las calles de esta nuestra comunidad, a la república.

Vale la pena preguntarse como tan poco ocupó tanto lugar en los informativos. Se lo explicamos.

ZP o la política del abuelo cebolleta y su Segunda Transición

Hace ya casi un año que del “diálogo de civilizaciones” no se tienen noticias. Del talante tampoco. Sobre las demás promesas electorales de ZP, la de la retirada de tropas es la única realizada, salvo que consideremos que las tropas retiradas de Irak volvieron de tapadillo a Afganistán, esto sin contar con la “Alvaro de Bazán”, siempre dispuesta a franquear al portaviones de turno en su tarea de bombardeo de la frontera sirio-irakí. La paz con ETA, en el momento de escribir estas líneas, pende de un hilo y el Estatuto catalán ha tenido la rara virtud de no convencer a nadie, ni al PP (que se opuso siempre), ni al grueso del PSOE (que desconfía de Maragall y no digamos del término “nación” en el preámbulo y, sobre todo, de lo que pueda ocurrir cuando se aplique), ni a ERC (que se ha visto vilmente traicionada por un apretón de manos entre Mas y ZP),ni siquiera por CiU (que ya ha dicho que es un estatuto para dos o tres años). ¿Qué le queda a ZP para poner en su activo en las próximas elecciones? Apenas dos canales entregados graciosamente a Prisa y… poco más.

Así pues, nuestro hombre, en esta segunda fase de la legislatura ha decidido poner en práctica un ambicioso proyecto: la “segunda transición”. Si la primera supuso el tránsito del franquismo a la democracia, la segunda deberá suponer la marcha de la democracia formal a la república irredenta e imaginaria de su abuelito.

Zapatero ni vivió la guerra, ni ha leído nada absolutamente sobre la guerra, fuera de lo que cuatro abuelos más le debieron contar sobre la guerra. Así pues, en su mentalidad de progre, se ha abierto paso, a duras penas eso sí, el siguiente razonamiento: “soy de izquierdas, luego soy progresista; lo más progresista en los años 30, fue la república, luego hoy ser republicano sigue siendo figurar entre los más progresistas; y como la historia siempre progresa, el franquismo no pudo ganar la guerra, así pues, vayamos al punto de partida de la guerra civil: la república, y así borraremos nuestro pasado. Igual, hasta el abuelo resucita”.

No ironizamos: en realidad, solo gracias a las estupideces sin fin dichas por ZP en los días anteriores al 14 de abril, hemos sabido de sus “convicciones republicanas”. Lo que tenemos ante la vista, es una reforma constitucional –inevitable- que abrirá paso también a la república. Con esto, ZP cree que habrá concluido la “segunda transición”, la verdadera, la que se hizo sin la presión de los “poderes fácticos” y, por tanto, nos llevó al principio.

ZP niega la historia. La historia no se puede rectificar: es agua pasada. Hubo vencedores y vencidos. Y los republicanos lo fueron. Desde el 14 de abril tuvieron la oportunidad de arreglar este país. Y no lo lograron. Los cinco años de república fueron un sinvivir. Y aquí no hay inocentes: todos son culpables, empezando por los socialistas que no dudaron en alzarse contra la República. La República no modernizó como dicen hoy sus popes: encabritó y encabronó, nada más. Si unos no se hubieran alzado en armas contra la República lo hubieran hecho los otros. Hoy, todavía, los últimos mohicanos de la CNT siguen interpretando la guerra civil como una “revolución popular”… En la República, todos fueron culpables, como todos los bandos cometen excesos durante un conflicto armado. ¿Por qué lo vamos a negar?

Ahora bien, si lo que ZP y sus mariachis a lo Llamazares, lo que pretenden es resucitar el fantasma del guerracivilismo, que se vayan preparando, porque este país tiene mucho que reprochar –desde la democracia- a la izquierda: ¿a acaso ese anciano cínico, que de tanto en tanto la izquierda pasea por ahí, no ganó a pulso el título de verdugo de Paracuellos? ¿Y las checas? No fueron desde luego un invento del doctor Goebels. Y así sucesivamente. Así que la izquierda no levante fantasmas porque corre el riesgo de comérselos con cadenas y sábana.

Y en cuanto a ZP, los magros resultados de su gobierno, no van a poder ser cubiertos con una retórica guerracivilista que, si bien hasta ahora le ha rendido algunos resultados, no va a poder controlar.

El año pasado por estas fechas, un grupo de falangistas (o así), tiraba algunas mesas de libros y llamaba a Carrillo, asesino. Poco antes, el abuelo matarife había recibido un homenaje de ZP, y justo después, los izquierdistas de pro, habían acudido a ver como desmantelaban la estatua de Franco de la Castellana. Para ZP era preciso esconder las vergüenzas: la ineficacia de sus ministras de cuota, la estulticia que se había apoderado de exteriores, las medidas legislativas que solamente beneficiaban a minorías sexuales y, finalmente, el gran aborto que supuso la regularización de inmigrantes, el aislamiento internacional y las chorradas que en aquel momento estaba diciendo sobre el nou estatut… así que ZP, se le ocurrió que el “guerracivilismo” podía contribuir a desviar la atención a los problemas acuciantes que España tenía en aquel momento.

A lo largo de este último año, y a la vista de los magros resultados de su gestión y de que no pasará a la historia gracias a su propuesta de “diálogo de civilizaciones”, ZP ha improvisado una estrategia nueva: las reformas criticables, no lo son tanto, porque, en el fondo, la marcha del Estatuto Catalán, la negociación con ETA, no van a poder aplicarse sin una profunda reforma constitucional. Y, en sí mismos, estos elementos de reforma solamente pueden tener cierta capacidad de atracción en algunas regiones, pero, al mismo tiempo, generar hostilidad e inquietud, incluso entre la propia izquierda, en el resto del Estado; por tanto, ZP cree que va ser preciso añadir un nuevo elemento a la reforma constitucional que genere unanimidad, no sólo en sectores de izquierda, sino incluso entre aquellos votantes de centro-derecha poco identificados con la Casa Real.

Es evidente que la “monarquía” actual no se diferencia gran cosa de la república, tan solo el que el presidente de la República (sin poderes) sería elegido cada 7 años, mientras que el rey es a título vitalicio. Claro, pero, ZP no va a proponer una “república presidencial”, sino una república cuyo presidente tenga los mismos poderes que la monarquía, es decir, una institución que sea un cero a la izquierda. Para ese viaje no necesitábamos alforjas. Los presientes de Alemania, Austria, Italia, carecen de peso político, como las monarquías danesa, sueca, noruega o española, tienen la más mínima capacidad de decisión. ¿Para qué, pues, un cambio de monarquía a república?

Insistimos, lo importante no es cambiar la forma de gobierno, sino que en la cúspide estén personas con carácter, visión de Estado y voluntad de guiar a la comunidad nacional; y, en lo personal, no me importa si estos conductores de pueblos, aparecen en el marco de una monarquía o de una república. La cuestión es que aparezcan. Y desde luego, el gobierno ZP no es el caldo de cultivo más adecuado para que aparezca otra cosa que pigmeos políticos.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Remodelación previa a la crisis verdadera

Remodelación previa a la crisis verdadera

Infokrisis.- La toma de posesion de tres nuevos ministros, no desveló ningún misterio sobre los motivos que llevaron a la remodelación. Ahora bien, la "gran crisis", todavía está por llegar. Vamos a analizar brevemente lo que supone esta primera remodelación del gobierno ZP y lo que vendrá en Septiembre. ZP se juega su futuro político que, por lo demás, está en manos de ETA y de la aplicación del Estatut.

La dimisión de Bono: plataforma para competir de nuevo con ZP

Es indudable que Bono no ha dimitido “por motivos familiares” tal como alegó. Según explicó, entregó su carta de dimisión a ZP hace unos meses, por discrepancias con la orientación del gobierno en materia autonómica. La cuestión es por qué ZP hizo efectiva en este momento la dimisión. Semana Santa suele ser, desde 1977, cuando fue legalizado el PCE, un período vacío de noticias, como puede serlo el mes de agosto. El hecho de que ZP haya elegido este momento para resolver su “minicrisis” es significativo. Consciente de que, de entre todos los ministros de su gabinete, Bono, era el que, con mucho, resultaba el más conocido y popular, ha debido de esperar un momento de relajación informativa para sustituirlo.

Ahora bien, Bono se ha ido por la puerta pequeña. No hay que olvidar que, en el congreso del 2001 fue el rival de ZP y quien, en buena lógica, hubiera debido imponerse como Secretario General del PSOE. Pero el apoyo de Maragall, desequilibró la balanza y operó lo inesperado. Maragall conocía que ZP compartía sus tesis sobre el “federalismo asimétrico” y que, de alcanzar el poder, no dudaría en operar una reforma radical del Estado.

El hecho de que Bono fuera elegido por ZP para dirigir el Ministerio de la Defensa, entraba dentro de la lógica de su primer período de gobierno, presidida por la idea del “talante”. ZP demostraba su “talante” colocando a su rival dentro del PSOE al frente de uno de los ministerios más importantes del gabinete. No era una idea ingenua: se le sacaba de la presidencia de Castilla-La Mancha, que siempre podía ser un trampolín, y se le colocaba en un ministerio del cual podía ser apeado en cualquier momento y reducido a la nada. En el fondo ZP es una especie de esquizofrénico sin baja laboral, que, tan pronto ejerce de “bambi”, como de “Maquiavelo”.

Ahora bien, ¿cuál era la idea de Bono presentando la dimisión? No hay que olvidar que el primer receptor de los informes del CNI era Bono, así pues sabía perfectamente –como mínimo tan bien como el ministro del Interior- las dificultades que se va encontrar el “proceso de paz” del que hablaremos más adelante. Entre esto y las dificultades que va a encontrar el Estatuto Catalán a la hora de aplicarse (los problemas no han hecho más que comenzar) y quizás también, ante la marcha de la investigación sobre el 11-M, es seguro que Bono dé al gobierno ZP como próximo a su final. Y, una vez más, aspira a la jefatura del PSOE y sitúa su umbral de aspiraciones en ocupar la presidencia del gobierno.

Bono lo que ha hecho en estos años ha sido una precampaña electoral como su misma dimisión ha sido el momento álgido: Bono es perfectamente consciente de que para poder alcanzar una mayoría absoluta es preciso incorporar a sectores del centro-derecha. De hecho, en el otro lado, Gallardón opina justamente lo mismo: para conquistar una mayoría absoluta, es preciso incorporar a sectores de centro-izquierda. Ambos, coherentes con estos criterios, multiplican sus declaraciones en vistas a obtener ese tipo de electorado capaz de colmas sus futuras ambiciones políticas.

Bono sabe que el ejército es uno de los fetiches de la derecha. Pronto aprendió que la derecha vota a quien ensalza más a la bandera y a la unidad nacional. Nunca más volvería a dar la cara por un presidente de Gobierno que lo enviaba a EEUU a las misiones más comprometidas tras la retirada de tropas. Bono entendió que las fugas de ZP hacia los nacionalismos periféricos, su relativismo en temas de Nación, su calculado “talante”, jamás iban a atraer votos suficientes como para romper su actual techo electoral. Y, ya se sabe, que en España, gobernar sin mayorías absolutas es estar vendido a los nacionalismos.

Además, el tema ETA puede acabar mal, muy mal, con demasiadas esperanzas y expectativas suscitadas, sin demasiada base.

Bono, dimitiendo, lo que ha hecho ha sido asegurarse el futuro. También él tiene dos rostros: el del “ministro más patriota que cualquier patriota” y el de “hombre talantudo”. Su última declaración polémica como ministro fue asegurar que los Guardias Civiles armados con armas cortas, le daban miedo, dicho con la misma frialdad con la que un año antes había dicho en EEUU que prefería “morir a matar” o aquello otro, no menos chusco, en el que afirmaba, con una seriedad pasmosa, que aspiraba a ser ministro de “soldados sin fronteras”. En todos los socialistas –y en todos los políticos que anteponen el oportunismo a los principios- existe una duplicidad en sus declaraciones, destinada a mantener a su propia clientela y seducir a la de enfrente… edificante.

El proceso de paz con ETA. Nunca tan pocos asesinos tuvieron tanto poder

ZP fue optimista respecto al proceso de paz con ETA hasta el comunicado emitido por la banda a finales de febrero de 2006, cuando la banda manifestó su intención de mantener su programa reivindicativo a niveles de máximos. El PP durante unas semanas, no supo entender que aquel comunicado –del que dimos cuenta en infokrisis- suponía un mazazo para ZP. Y que, a partir de ese momento, se iniciaba un nuevo curso.

El primer sobresalto de esta situación fue el siguiente comunicado de ETA en el que declaraba la “tregua indefinida”. El gobierno reaccionó con una prudencia que hubiera sido inusitada solamente dos meses antes. ¿Qué estaba ocurriendo?

Siempre que se produce un “proceso de paz”, éste no es casual y se debe a una unión de diversos factores: de un lado, el innegable agotamiento de la banda y el aislamiento creciente al que le habían conducido sus últimos asesinatos (a partir del asesinato de Miguel Ángel Blanco, matar costaba cada vez más caro a la banda), de otro la, no menos innegable, política de detenciones selectivas que había practicado la policía en los dos últimos años (no se trataba de desarticular a la banda, sino de detener solamente a aquellos etarras “menos accesibles, para que los “más accesibles” tomaran el relevo y facilitaran el “proceso de paz”.

Pero estas situaciones son engañosas: está claro que un personaje como “Josu Ternera”, capaz de viajar a Persignan y desplazarse por Francia con impunidad durante cuatro años, mientras TODOS sus demás camaradas, van cayendo, poco a poco, sin duda, a causa de delaciones internas situadas en la cúpula de ETA, es suficientemente sospechoso, máxime cuando sus años de parlamentario autonómico le habían habituado a la buena mesa, los trajes de marca, las comodidades y la estabilidad social… todo muy diferente de la vida en el exilio a salto de mata.

Pero ETA no es solamente “Ternera”. ETA es, más que una organización, un “estado de espíritu” radicalizado y enfebrecido por la sífilis nacionalista. ETA ha tenido escisiones sin fin a lo largo de su historia. Cuando ETA(pm) colocó las armas a la funerala, algunos de sus militantes pretendieron seguir la guerra por su cuenta y terminaron integrándose en ETA(m). Ahora no va a ocurrir de manera diferente, especialmente, cuando la organización terrorista aspira a concesiones “máximas”, cualquier resultado de la negociación puede decepcionar a los más radicales.

Los límites de la negociación ZP-ETA o no hay más cera que la que arde

ZP ha asegurado que la negociación con ETA no va a ser “política”. Que no habrá que pagar un “precio político”. Pero, en su ambigüedad característica, ZP tampoco a explicado hasta qué punto va a tensar la cuerda y hacer concesiones. Si la tensa demasiado, la cuerda se romperá y ZP corre el riesgo de que lo que aspira a presentar al electorado para obtener la mayoría absoluta, se convierta en el gran reflejo de su fracaso. Por que, incluso en el PSOE, y mucho más entre su electorado, la negociación con ETA no puede resolverse dando muchas concesiones a la banda. Ahora bien, si la cuerda no se tensa suficiente, no va sonar la música que ETA quiere escuchar y, todavía va a ser peor.

ZP apenas puede hacer otra cosa que:

1) relegalizar –con otro nombre- a Herri Batasuna y concluir los procesos abiertos contra sus dirigentes,

2) agrupar a los presos en cárceles del País Vasco.

3) realizar una política de aplicación de la ley penitenciaria poco restrictiva, liberando a presos con ¾ partes de la condena cumplida, a aquellos que tengan problemas de salud, etc.

4) garantizar que en las próximas elecciones autonómicas, el PSPV gobernará en coalición con HB y contribuirá a darle la hegemonía en el área nacionalista…

Nada más. No hay posibilidades de que ZP pueda realizar más concesiones a la banda. Pero la banda pide mucho más: pide, “solamente”, el programa KAS que, obstinadamente, ha ido defendiendo en los últimos 25 años y, fundamentalmente, autodeterminación, incorporación de Navarra a Euskadi, retirada de las FFAA y las FSE, etc. Algo inconstitucional y, por tanto, imposible. Y, lo que es peor, entre las dos posturas no hay término medio.

Así pues, el proceso de paz, como ya ocurrió en 1981 con la desmovilización de ETA(pm), puede, como máximo, obtener la retirada de algunos militantes y generar una ruptura dentro de ETA, pero no ir mucho más allá. Esto en el caso de que no se trate de una habitual “tregua trampa” en la que ETA, discretamente, haya imbuido falsas esperanzas en ZP, mientras, discretamente reconstruye su infraestructura completamente a ambos lados de la “muga”.

“Rubalcaba productions” en Interior. El hombre al que jamás le compraríamos un coche usado

La seguridad interior de España tiene graves problemas, sin embargo, parece que el problema más grave para el orden público lo constituya Pedro Varela y la Librería Europa. Cuando se producen movimientos de este tipo –injustificados e injusticiables, por que, vamos a ver, a qué cerebro medianamente sano se le ocurre afirmar que Pedro Varela y una librería, “amenazan las libertades públicas”- es para distraer la atención y crear un falso señuelo; no será, sin duda, el último, auguramos en las próximas semanas más detenciones de “xenófobos” y “racistas”.

Hoy está en interior el hombre que organizó la campaña ignominiosa “queremos la verdad”, entre el 11 y el 14-M. El nuevo ministro del interior es un gran manipulador. ¿Por qué lo han elegido a él? No tanto por la deriva que va a tomar interior en esta fase de “negociación” con ETA, como por la proximidad del proceso sobre el 11-M. Se trata de dos objetivos a alcanzar: de un lado, que el “público” (esto es, el electorado) quede satisfecho con el resultado. A la vista de todo lo dicho y escrito hay que reconocer que esta va a ser la tarea más dura que deba afrontar. Los huecos del 11-M son muchos. Todos, en realidad. La “versión oficial” ya no es tal, a la vista de las investigaciones independientes, se trata, realmente, de una “versión falsa”, sin más. Jamal Zougán y los primeros detenidos van a tener que ser puestos en libertad y a Rubalcaba le va a tocar explicar quien y cómo ordenó su detención. Y en cuanto a la masacre de Leganés ya hacer falta mucha vaselina para que la opinión pública asuma acríticamente que el “muerto siempre se come el marrón”.

¿La negociación con ETA? Rubalcaba no tiene en este terreno más que una breve experiencia, la misma que podía tener cualquier otro miembro del gobierno-GAL, esto es del gobierno felipista. Cómo máximo puede ordenar la detención de unos etarras en lugar de la de otros, para así facilitar la negociación. Pero no mucho más. No es la negociación con ETA la tarea prioritaria de Rubalcaba, sino la próxima celebración del proceso 11-M, la que va a centrar sus esfuerzos.

José Antonio Alonso ¿a Defensa?

Alonso no ha sido un buen ministro de Defensa. Llegó al ministerio defendiendo justo lo contrario que el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, lo que dice ya mucho sobre la lealtad de ZP hacia dicho Pacto. Para colmo, hoy sabemos que un colectivo de mujeres del PSE estaba ¡desde hace dos años!, en contacto con las mujeres de HB, cuando el Pacto Antiterrorista establecía el aislamiento del frente civil de ETA. Decir “socialismo” es decir “traición”. Antiguo presidente de “Jueces para la Democracia”, a Alonso le queda ese aire de autoridad y suficiencia de cuando era juez. De su patriotismo no hay rastros, de su conocimiento de la problemática de la Defensa, cero absoluto.

Así pues, ¿qué hace en defensa? Nada, es como un premio de consolación: tan solo debe asistir a un acto protocolario por ahí, firmar unos ascensos por allá, acaso la compra de material ya comprometido y, como máximo, algún trago amargo cuando se trate de viajar a EEUU o asistir a los funerales de cualquier soldado muerto en el lugar más apartado e inoportuno del planeta… Poco más. Para ZP, Defensa no es un ministerio clave, tan solo una herencia del pasado, así pues, cualquiera vale. Lo raro es que no haya colocado a la Sansegundo o a cualquier otra por aquello de “romper esquemas”.

En los últimos años, los militares han demostrado ser, en su inmensa mayoría, dóciles a las decisiones de cualquier gobierno: “vayan a Irak”, e iban; “déjenlo todo colgado en Irak, y vengan”, y venían. Y en esto las políticas de derechas han sido muy parecidas a las de izquierdas. La transformación del ejército de leva en voluntario se hizo sin apenas consultar a los militares, más que nada para mejorar los porcentajes electorales que por otras cosas. Las revisiones estratégicas de la defensa, cada vez están más a merced de los bandazos político-electorales que de las necesidades reales de la defensa. Todo ha ido aceptablemente bien hasta que ZP se ha empeñado en el tortuoso camino de las reformas estatutarias. Algunos militares han recordado que el juramento –si es que todavía tiene alguna importancia- a la bandera y a la constitución, les obligaba a algo. Y han protestado tímidamente. La reacción del gobierno fue histérica y en especial la vicepresidenta nos obsequió con una de sus sobreactuaciones. Eso y un cese. Nada más. Ahí se acalló todo el “ruido de sables”.

Alonso, no va a tener mucho trabajo, por tanto su inexperiencia en la materia, no va a repercutir en el ejercicio de su cargo. Pero puede ocurrir que si las negociaciones con ETA toman un mal derrotero y si, tras ser aprobado, el Estatuto Catalán tiene efectos indeseables sobre la política española –y eso nos parece inevitable-, el Ministro de Defensa pase a ser “el gran quemado” de la segunda mitad de la legislatura. De lo que no cabe la menor duda es de que, a unos políticos desgastados se les envía al Vaticano o a presidir tal o cual empresa, es decir, a cargos testimoniales, y a Alonso se le ha enviado a Defensa. Allí podrá tener acceso a los informes del CNI sobre el 11-M y leerlos, será su gran responsabilidad. Poco más. Pero si las cosas pintan mal en los temas ETA y Estatuto, será el gran odiado por el estamento militar.

¿Y por qué no media docena de ministros nuevos, incluidas las ministras de cuota?

La ministra Sansegundo era, sin duda, una de las más desconocidas y criticadas. Las asociaciones católicas de padres y de enseñanza la tenían como bestia negra, y en realidad, su falta de diálogo, lo confirmaban. Estaba claro que, en tanto que ministra de cuota, iba a caer, antes o después. Lo más absurdo fue que su cese llegara el día después de aprobarse su Ley de Enseñanza… ¿qué prestigio va a poder tener esa ley aprobada por una ministra sentenciada? ¿no es su cese el reconocimiento de que la ley aprobada es nefasta?

Pero, puestos a cesar a la Sansegundo, ¿por qué detenerse ahí? La ministra de sanidad no pasa por su mejor momento, la inutilidad de las leyes antitabaco y el anuncio de una ley antialcohólica (¿y por qué no el reforzamiento de una ley antidroga?) la colocan en la picota ante la opinión pública; la ministra de medo ambiente es un cadáver especialmente en la comunidad murciana y en la valenciana, donde su política de aguas compromete las posibilidades de que algún día el PSOE gane las elecciones autonómicas en estas regiones; por no hablar de la ministra de la vivienda o del propio ministro de exteriores, verdadera catástrofe instalada en el Palacio de santa Cruz.

Esto, unido a que el ministro de justicia es el único que podría hacer remontar al PSOE canario en las próximas autonómicas y, por tanto, debe cesar en el cargo, y la necesaria promoción de nombres no quemados que puedan hacer remontar el maltrecho prestigio del gobierno, hacen que, como máximo, en septiembre, deba de realizarse un nuevo reajuste ministerial. ZP está obligado a ello si aspira a ganar las elecciones de 2008. Para ello tendrá que tener un primer tirón en las municipales de dentro de un año y un segundo impulso en las autonómicas catalanes que seguirán. Y en Catalunya es donde, realmente, ZP se la juega. Es evidente que la totalidad del PSC prefiere otro candidato diferente a Maragall y que el propio ZP aspiraría a ver a Montilla como su candidato. Pero el futuro político de éste está unido al destino de la OPA sobre Endesa. Y, por lo demás, Montilla no es un político particularmente bien valorado, por el momento, en Catalunya. Así pues, todo induce a pensar que Maragall no repetirá y que él mismo es el artífice de su propia exclusión gracias a sus reiteradas “maragalladas” y a haber terminado constituyendo un elemento fuera de cualquier control. Veremos si la crisis ministerial de septiembre termina ampliándose hasta Montilla (y, por tanto, esto supondrá el entierro político del cuerpo agonizante de Maragall). De lo que no va a caber la menor duda es que ambos partidos, PP y PSOE, se la van a jugar en las próximas elecciones municipales y que, quien gane, se situará en la mejor posición en la carrera de las generales del 2008.

Así pues, esta minicrisis que ha afectado solamente a tres ministerios, es solamente, el ajuste previo a la crisis real que se avecina y que no podrá retrasarse mucho más allá de septiembre a causa de la proximidad del ciclo electoral que se avecina. La presente crisis, no ha hecho otra cosa que oficializar lo que todos sabíamos: que Bono sigue siendo el adversario de ZP y que, ahora ya ha decidido situarse al margen. Pocos dudan que, según como vayan las cosas, Bono estaré en apenas dos años, frente a ZP.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es