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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

INMIGRACION

ALCORCON: PROPONER MEDIDAS, RECHAZAR EL ROL DEL “BOMBERO INCENDIARIO”

ALCORCON: PROPONER MEDIDAS, RECHAZAR EL ROL DEL “BOMBERO INCENDIARIO”

Infokrisis.- Vale la pena meditar un poco más sobre lo ocurrido en Alcorcón y sobre la respuesta que merecen estos hechos. En Alcorcón no ha pasado nada que no haya pasado antes en otros lugares de España: El Ejido, Hospitalet, Torrejón, La Almunia, Premia… El esquema es el siguiente: los vecinos aguantan un tiempo la presión de la delincuencia surgida de la inmigración, sin que las autoridades hagan NADA. Bruscamente, la paciencia de los vecinos estalla y se produce la revuelta. Y ahora toca ver de qué manera puede operarse sobre esa realidad explosiva. Estas notas tienen como función estimular un debate sobre el tema.

 

LAS FASES DEL CICLO INFERNAL

En El Ejido todavía no lo sabíamos. Era la primera vez. El proceso lo intuimos a partir de entonces. Cuando estalló la revuelta popular nadie se acordó de los tres ciudadanos asesinados en los 10 días anteriores a la revuelta popular. Tres ciudadanos asesinados… Se dice pronto. Unos cuantos coches incendiados y unos gritos racistas fueron suficientes para que se ocultara que tres de nuestros compatriotas habían sido asesinados. Unos daños, compensables por los seguros, eclipsaban a tres vidas humanas.

A partir de entonces, han ocurrido muchos estallidos similares y el ciclo siempre ha sido el mismo:

1.- Presión de la inmigración, vinculada a la delincuencia, sobre los vecinos.

2.- Estallido de la cólera vecinal que, al no estar encauzada ni encarrilada por partidos políticos, adquiere la forma de un estallido irreprimible y brutal.

3.- Mal diagnóstico de las autoridades incapaces de reconocer que están desbordadas por la delincuencia foránea.

4.- Culpabilización de la extrema-derecha o, como mínimo, equidistancia entre la extrema-derecha y la delincuencia llegada con la inmigración.

5.- Política del avestruz (PP), política irresponsable (PSOE) y política etnocida (IU)

6.- Falta de diagnóstico adecuado del problema, minimización y ocultamiento de la gravedad por parte de medios de comunicación, portavoces del gobierno y de la oposición, ONG´s.

7.- Repetición del mismo ciclo en cualquier otro lugar.

¿QUÉ HA OCURRIDO EN ALCORCON? REVUELTA CONTRA LA DELINCUENCIA

En Alcorcón ha tenido lugar un estallido de cólera por la presión de la delincuencia llegada con la inmigración. Si bien es cierto que la inmensa mayoría de inmigrantes vienen a España a trabajar, no es menos cierto que la inmensa mayoría de delincuentes son inmigrantes. Y esta delincuencia es fácil de erradicar.

Sin embargo, las autoridades se desentienden completamente de la situación de degradación de los barrios populares.

La población aguanta con paciencia el hostigamiento constante de bandas de delincuentes, hasta que, finalmente, los sectores más golpeados y más activos, en el caso de Alcorcón, los jóvenes, responden a las agresiones. Y es, sólo en ese momento, no antes, cuando las “autoridades” toman nota y registran que hay una situación anómala en Alcorcón.

No vale la pena dar vueltas ni marear la perdiz: ninguna comunidad aguanta estoicamente por tiempo indefinido cómo se expolia su patrimonio, cómo bandas de delincuentes roban a sus hijos, cobran peaje por utilizar espacios públicos y tienen que aguantar gritos, peleas, música alta, ruidos y tambores, etc, sin responder. Nadie entiende cómo los poderes públicos, ni reaccionan, ni se preocupan, cuando el problema empieza a gestarse. Y esto ha ocurrido desde El Ejido en una docena de poblaciones.

SI NO SON “BANDAS LATINAS” ¿QUÉ SON REALMENTE? LA DOCTRINA “DEL BRAGAS”

Hay unanimidad a la hora de quitar hierro a los incidentes de Alcorcón: tanto la delegación del gobierno (PSOE), como la comunidad de Madrid (PP), coinciden en valorar los acontecimientos: no hay que preocuparse, no ocurre nada grave, apenas una pelea juvenil, como máximo una riña tumultuaria; ni actúan bandas latinas, ni delincuencia organizada, así pues, no hay que preocuparse de nada.

Esta explicación, cínicamente repetida hasta la saciedad, es la postura más ciega, cobarde y miserable que se puede adoptar: es la política del avestruz, la política de negar la mayor y negar la evidencia, es decir, de generar un caldo de cultivo cada vez más explosivo.

No hay, pues, “bandas latinas”. El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho bien legalizando a los “latin kings”, así pues, esa experiencia hay que llevarla a todo el Estado… Se trata de subvencionarlos, no de reprimirlos… Tal es la doctrina de ZP (a) “el bragas”.

Estamos de acuerdo: no son “bandas latinas”, no son “tribus urbanas”, son bandas de delincuentes. Y como tales deben ser tratadas: detención, juicio, cárcel y, en tanto se trata de extranjeros, expulsión al concluir la condena. ¿Hay otra solución? Si son “adultos” para delinquir, lo son también para volver solitos a su país de origen.

CUANDO LAS ADMISTRACIONES PRACTICAN LA POLÍTICA DEL AVESTRUZ

España se ha integrado en último lugar entre el pelotón de países receptores de la inmigración. Eso quiere decir que los sucesivos gobiernos que ha habido en España tenían materiales suficientes para analizar lo que había ocurrido en Europa; por qué habían fracasado las políticas de inmigración; qué colectivos de inmigrantes eran más conflictivos; qué medidas eran completamente inútiles y cuáles eran los caminos para resolver el problema. Podíamos haber tomado nota de la naturaleza de los modelos de integración francés, holandés, alemán, inglés, nórdico… y aprender por qué todos estos modelos y modelitos han fracasado estrepitosamente.

En lugar de eso lo que se ha hecho ha sido repetir todos y cada uno de los errores cometidos en los últimos cuarenta años en todos los países europeos y pasar por todas las crisis que se han sucedido tras el fracaso de los modelos de integración.

Llama la atención que ni los gobiernos del PP, ni del PSOE, hayan sido capaces de interesarse por las causas que han impedido que los modelos de integración europeos hayan “cuajado”. Lo que equivale a decir que los gobiernos españoles a partir de 1996 han hecho lo mismo que los gobiernos europeos desde 1970 hasta 2005, cuando se han constatado todos los fracasos de las políticas de integración, es decir, no han hecho absolutamente nada, han mirado a otro sitio, no han reconocido el problema, han creído que se resolvía inyectando fondos en la integración, han negado el problema y, finalmente, el problema les ha estallado entre las manos.

CONTENER Y ENCAUZAR LA COLERA POPULAR, NO ESTIMULARLA

Tal es la situación: en Alcorcón no ha habido muertos por pura casualidad. Pero en lugares como Alcorcón, en cualquier momento, puede ocurrir una tragedia cuyos únicos culpables serán:

- Los “bomberos incendiarios”,

- Los delincuentes importados

- Las administraciones ciegas e incapaces.

¿A qué llamamos “bomberos incendiarios”? Cuando ocurren unos incidentes de la magnitud de los que han tenido lugar el fin de semana pasado en Alcorcón, el “movimiento anti-inmigración” –es decir, la corriente de opinión contraria el modelo “español” de inmigración y a la llegada masiva de inmigrantes ilegales- TIENE LA OBLIGACION, por este orden:

- De apaciguar los ánimos, no de exaltar a los más radicales y convertir unos incidentes en un motín generalizado. Si se estimulan los incidentes se corre el riesgo de que los voceros del régimen olviden –como ocurrió en El Ejido- que hubo tres muertos antes del estallido y que los culpables no son los ciudadanos que estallan tras años de presión, sino los delincuentes llegados con la inmigración ilegal y masiva.

- De encauzar y encarrilar la cólera popular, no de ampliar los enfrentamientos hasta que se empiecen a contar los cadáveres. En Alcorcón no se han generado muertos de milagro. Pero nada indica que esto seguirá siendo así. No se puede movilizar a la ligera a militantes para que acudan a no se sabe qué en Alcorcón: de lo que se trata es de recordar que son los poderes públicos –policía y juzgados- los que tienen la obligación de defender a los ciudadanos y limpiar las calles de Alcorcón de delincuentes. No se trata de enfrentarse con la basura, sino de exigir que la basura sea recogida de las calles por los servicios municipales correspondientes y sea arrojada al estercolero, esto es, a la prisión.

Nuestro ambiente político no puede “echar leña al fuego”, no puede actuar como “bomberos incendiarios”, si lo que aspira es a ser tomado como una fuerza política más allá de un grupo de alborotadores callejeros.

Nosotros no podemos atizar los enfrentamientos en las calles de Alcorcón, nosotros tenemos la obligación de OFRECER SOLUCIONES, no de espolear los enfrentamientos.

EVITAR LA SENSACION “INVASIVA” ENTRE LA POBLACION DE ALCORCON

Pero luego hay otro problema: en nuestro ambiente político existe la tendencia a acudir allí donde se genera el problema. Habitualmente, “ese lugar” es donde no se cuentan ni con militantes, ni con una mínima estructura organizativa que sea conocida por la población. Para que esas “movilizaciones” tengan una mínima efectividad, debe existir ARRAIGO EN LA POBLACION, o de lo contrario los ciudadanos de esa población experimentan una sensación “invasiva”: se ven como gente “forastera”, ajena a la población, que intenta “sacar tajada” y “manipular” los problemas de esa población.

El efecto es completamente negativo y ya se ha experimentado en demasiadas ocasiones, sin el más mínimo resultado, como para persistir: ocurrió en El Ejido, volvió a ocurrir en Premiá de Mar, volvió a ocurrir en Elche, ocurrió de nuevo en Crevillente y así sucesivamente. ¿Resultado? Cero. En todas partes, la población experimentó esa sensación “invasiva” y de rechazo contra los recién llegados. Quienes creían que iban a obtener réditos políticos al intentar “encabezar la protesta popular” se han dado con un canto en los dientes.

Si de lo que se trata es de “lanzar” a una organización, el proceso no es ese –siempre ha fracasado y siempre fracasará- sino otro muy diferente:

- Lanzar el movimiento en condiciones de “normalidad”, sin que se tenga inmediatamente de él la imagen de un movimiento de violencia y rechazo contra la delincuencia, de la misma intensidad y sentido opuesto a lo que se rechaza.

- Lograr un mínimo arraigo en zonas conflictivas, que, en el momento en el que se produzcan los incidentes, pueda liderar, encarrilar y encauzar el movimiento anti-inmigración por la senda de las respuestas y los planteamientos positivos.

- Demostrar responsabilidad en momentos de crisis, no aventurerismo ni infantilismo. No se trata de ser “bomberos incendiarios”, sino miembros de la comunidad que se ponen al frente de la defensa de los intereses ciudadanos y exigen el cumplimiento de la ley, la represión contra la delincuencia y la repatriación de los indeseables.

NO HAY MAS DELINCUENCIA EN ALCORCON QUE LA FORÁNEA

Es importante no perder de vista el problema de fondo que ha llevado a la crisis de Alcorcón:

- La inflación de la delincuencia protagonizada por jóvenes “latinos”.

- La incapacidad de las autoridades del Estado y de la Comunidad de Madrid para afrontar un problema de orden público.

- El absoluto desinterés de la clase política por el bienestar de los habitantes de Alcorcón.

- La inadmisible blandenguería de nuestro sistema legislativo y judicial basado en la rehabilitación del delincuente en lugar del resarcimiento a la víctima.

Esto y no otra cosa es lo que cuenta. No nos engañemos ni nos dejemos engañar: el problema de Alcorcón no tiene nada que ver ni con la globalización, ni con la explotación capitalista, ni con el racismo, ni con la xenofobia; tiene solamente que ver con la delincuencia juvenil latina que, ni se ha integrado, ni se integrará jamás en una sociedad a la que odian porque no se sienten competitivos y transforman su frustración en rechazo y delincuencia hacia la sociedad que los ha acogido.

Sin olvidar que proceden de “culturas” en las que la vida humana está minusvalorada y los conflictos personales se resuelven a navajazos. Y esta “cultura” no es admisible entre nosotros. Cuando el inmigrante recibe tu tarjeta de residencia debe aprender a olvidar estos elementos antropológicos primitivos y fuera de lugar en Europa. Si no está dispuesto a olvidarlos, sólo le queda el camino de la cárcel en España o el del retorno a su país.

EL DELINCUENTE SE TIENE QUE IR: NO HAY EXCUSA POSIBLE

A los delincuentes nacidos en España y con nacionalidad española, no queda más remedio que intentar reinsertarlos en nuestra sociedad, después de haber purgado la consiguiente pena de prisión y el resarcimiento a la víctima. Pero, desde el momento en que se trata de delincuentes extranjeros, la sociedad española  puede y  debe prevenirse más eficazmente:

- Si se aplica una política de tolerancia y “reinserción”, lo que se obtendrá será un “efecto llamada” en la delincuencia de todos los países del mundo, que se orientarán hacia el “paraíso español”. El tercer delito cometido por un “latin king” en EEUU le hace acreedor en algunos Estados a la cadena perpetua… mientras que en España ni siquiera implica entrar en prisión. Es evidente lo que está ocurriendo: kosovares, romanís, marroquíes, argelinos, colombianos, peruanos, latinos… llegan a España para hacer, con “garantías”, lo que no pueden hacer ni en sus países de origen ni en otros países.

- Así pues, no queda más que la política de la mano dura en la prevención y castigo a la delincuencia. Eso, o estamos perdidos. Dureza y superviviencia de nuestra sociedad o experimentos avanzados de “integración” y “reinserción” que están generando “efecto llamada”.

La lucha contra la delincuencia es una asignatura “fácil” para un gobierno:

- Basta con aplicar la ley.

- Basta con aprobar leyes adecuadas a situaciones nuevas.

- Basta con tener una voluntad clara de castigar al delito y resarcir a la víctima.

- Basta con demostrar que delinquir en España no sale gratis.

El delincuente llegado del extranjero no tiene lugar entre nosotros, no existen excusas de nacionalidad y estatus para que permanezca entre nosotros. El extranjero que delinque debe ser repatriado sin excepción tras purgar su condena. Es tan simple como eficaz: delinquir en España no debe ni puede salir gratis. O el Estado lo demuestra o lo pagamos los ciudadanos.

DENUNCIAR A LOS QUE HAN PROVOCADO LA CRISIS: PP Y PSOE

La crisis de Alcorcón tiene dos partidos responsables en primer lugar. Vale la pena recordar su nombre y su sigla:

- El PP que gobierna en la comunidad de Madrid, y que entre 1996 y 2004 ha tenido el poder en España, justamente cuando se ha iniciado el fenómeno migratorio y se ha disparado la delincuencia.

- El PSOE que gobierna en Alcorcón y en el Estado, y que a partir de 2004 ha generado la convulsión más profunda que ha afectado a la sociedad española regularizando a millón y medio de inmigrantes y permitiendo que, cuando concluya 2007, un millón y medio de inmigrantes más hayan entrado en nuestro país.

Estos dos partidos son culpables y nada puede hacernos olvidar que uno y otro han eludido proteger a la comunidad, reconocer el problema y encontrar soluciones. Ambos han practicado la política del avestruz: el mirar a otro lugar y el negar la existencia del problema con argumentos zafios e ignorantes.

La inmigración masiva no será resuelta por ninguna opción que ha mirado a otro lugar mientras se gestaba el problema, ni por los que hace dos días proclamaban el “papeles para todos”, ni por los que equiparan los derechos de los nacidos aquí con los recién llegados.

Toda crisis tiene criminales (las bandas latinas) y responsables (PP y PSOE que han negado y vuelto la espalda al problema).

La solución no vendrá ni del PP ni del PSOE –ellos no pueden vender hoy más que palabras- sino por la cristalización del “movimiento anti-inmigración” en una organización política amplia y eficaz que suponga la opción más segura contra la inmigración ilegal y masiva y contra los daños colaterales que genera en la sociedad española.

EL MOVIMIENTO ANTI-INMIGRACION NO ESTIMULA TENSIONES, PIDE SOLUCIONES

Resumamos nuestras tesis:

1.- Si el movimiento anti-inmigración estimula tensiones y agrava crisis no se configura como solución, sino como parte del problema. Y esto es lo que hay que evitar: desviar la atención del hecho de que no hay más criminales que los delincuentes latinos y que no hay más culpables que los partidos mayoritarios.

2.- El movimiento anti-inmigración pide soluciones a los poderes públicos y, si estos no las tienen, las propone: y hay muchas. Agravamiento de penas para los delincuentes juveniles que utilicen armas blancas, repatriación tras el cumplimiento de la condena, consideración de agravante el hecho de delinquir en un país que no es el propio con aplicación de las máximas penas para cada tipo delictivo, etc.

3.- El movimiento anti-inmigración no propone estimular las revueltas ciudadanas, ni ampliar la repercusión de los incidentes, sino orientarlos contra los culpables (PP y PSOE) y exigir el castigo de los criminales (mafias magrebíes, bandas latinas, grupos de atracadores kosovares, narcos colombianos, etc.)

4.- El movimiento anti-inmigración no puede actuar de espaldas a la legalidad vigente y a nuestro ordenamiento jurídico, sustituyendo los agujeros negros de nuestra legalidad y los amplios espacios de permisividad por el estímulo a movimientos fuera de control como el que ha nacido en Alcorcón.

5.- No puede haber “normalidad” en un clima de violencia y desbordamiento de la legalidad vigente. A partir de esa normalidad, será cuestión de proponer soluciones radicales a los daños colaterales generados por la inmigración ilegal y masiva.

6.- El movimiento anti-inmigración considera que, en estos momentos de máxima tensión, debe confiar en que las fuerzas de seguridad del Estado tengan capacidad para restablecer el orden y hacer que Alcorcón retorne a la normalidad, encarcelando a los delincuentes y haciendo valer el imperio de la ley,

7.- El movimiento anti-inmigración no puede aceptar que nuestras calles se vean infestadas por delincuentes extranjeros y que delinquir en España salga barato. Dado que los partidos mayoritarios no tienen redaños para endurecer una legislación permisiva y timorata, habrá que forjar un partido que sea EL VOTO MÁS SEGURO CONTRA LA INMIGRACION ILEGAL Y MASIVA.

Una de dos:

- O demostramos madurez política y somos capaces de tomar los sucesos de Alcorcón como un síntoma más de la crisis que tenemos ante la vista y proponemos soluciones.

- O nos convertimos en parte del problema atizando los enfrentamientos y respondiendo al margen de la ley contra la violencia delincuencial.

EXCLUIMOS ESTA SEGUNDA POSIBILIDAD.

ES PRECISO ARTICULAR UNA RESPUESTA POLÍTICA.

HOY MÁS QUE NUNCA, ES PRECISO CRISTALIZAR LA CORRIENTE DE OPINIÓN CONTRA LA INMIGRACIÓN ILEGAL Y MASIVA EN UN PARTIDO POLÍTICO PRESENTE EN LAS INSTITUCIONES QUE PROPONGA REFORMAS LEGISLATIVAS CONCRETAS Y MEDIDAS DE ORDEN PUBLICO DE APLICACIÓN INMEDIATA.

Por eso decimos:

Nuestra obligación no es generar o amplificar tensiones –éstas se generan y se amplifican solas a causa de los errores en la política de integración e inmigración del PP y de PSOE y de la naturaleza descontrolada de la inmigración que estamos admitiendo- sino OFRECER SOLUCIONES. Cuando nos metamos esto en la cabeza empezaremos a pensar en términos políticos, no simplemente activistas.

LOS INCIDENTES DE ALCORCON LO CONFIRMAN: PRIMER PROBLEMA, LA INMIGRACIÓN

LOS INCIDENTES DE ALCORCON LO CONFIRMAN: PRIMER PROBLEMA, LA INMIGRACIÓN

Infokrisis.- Los incidentes del sábado y del domingo en Alcorcón confirman lo que venimos diciendo desde hace meses: el primer problema nacional, es la inmigración. Mezclar la inmigración con temas patrióticos en igualdad de condiciones o incluso subordinado a otros temas, implica desvalorizarlo, diluirlo y arrastrarlo por la senda del 0’5%... Los incidentes de Alcorcón se extinguirán, cuando nuestro ambiente debería de haber aprendido la lección desde El Ejido (2000).

¿QUE HA OCURRIDO EN ALCORCON?

En 2000 los incidentes de El Ejido estallaron tras el asesinato de tres ciudadanos de esa localidad en apenas 10 días. Los nombres de estos tres asesinados no han pasado a las crónica periodísticas, pero sí en cambio el nombre de El Ejido como ejemplo de “racismo y xenofobia”. El Ejido fue el primer toque de atención para la sociedad española de que la inmigración estaba creciendo de manera descontrolada y que allí donde se producían acumulaciones de inmigrantes superiores al 5% de la población y existía dejación de las autoridades en el mantenimiento del orden público, se producirían incidentes similares.

Después de El Ejido se produjeron incidentes en otras muchas ciudades; incidentes esporádicos, aislados, que repercutían en la indiferencia y la lasitud general. Un buen día fueron incidentes en Torrejón, otros en la Almunia, otros en Premiá de Mar, otros en Hospitales de Llobregat y así sucesivamente. Hoy le ha tocado a Alcorcón.

El motivo es el habitual: durante meses las autoridades, amparadas en la legislación vigente, se niegan a hacer nada para evitar que menores latinoamericanos “controlen” plazas públicas, utilicen navajas y amedrenten a la población, multiplicando sus crímenes, robos y exacciones. Un buen día, la población, harta de la dejadez de las autoridades y de los vacíos leales, estalla. Ese día, cuando deciden decir basta y empiezan a reconocer su soledad y abandono ante los poderes públicos, caen en el error de considerar que es posible tomarse la justicia por su mano.

Ayer sábado, los jóvenes de Alcorcón dijeron basta, respondieron a la violencia de “los monos (las bandas latinas), con su propia violencia No podemos aprobarlo, pero “comprendemos” ese gesto. Nadie aguanta –salvo alguien sin dignidad- que diariamente le ofendan en su barrio, que le roben impunemente mientras la policía mira a otro lado y que, para colmo, las familias de los criminales reciban ayudas sociales y subsidios pagados con el dinero y los impuestos de los agredidos.

Ni lo justificamos, ni lo apoyamos: pero la reacción de los jóvenes de Alcorcón es normal, esperada y legítima. Mientras la clase política está inmovilizada todavía por el atentado de Barajas, mientras que el gran “debate nacional” se centra en quién es más chorizo, si los concejales del PP o los del PSOE, o todos ellos, mientras el palurdo ignorante que se sienta en la poltrona de la Moncloa intenta construir el mundo globalizado en base al “diálogo de civilizaciones” y al “mestizaje”, en Alcorcón se ha llegado nuevamente a un callejón sin salida para nuestra gente y se les ha puesto en el disparadero… nuestra gente se ha visto amenazada, expoliada, acuchillada y, finalmente, ha reaccionado ante la pasividad de las autoridades municipales, regionales y estatales.

En la tarde del domingo, 500 jóvenes (y no tan jóvenes) movilizados por MSM han protestado por los apuñalamientos de ayer sábado. Porque lo que ocurrió el sábado fue que una banda de payasos criminales, los “monos”, los Latin Kings, Ñetas, Salvatruchas y demás ralea, estaban acuchillando a nuestra gente ante la pasividad de las autoridades.

No vamos a estimular la revuelta, ni siquiera a justificarla, pero quien hace imposible el imperio de la ley crea las condiciones para actitudes como las que se han expresado en Alcorcón: "Latin King fuera", "Vamos a por ellos, vamos a matarlos". Mañana, la prensa etnocida hablará de “xenofobia y racismo”, nosotros por nuestra parte diremos: la dejadez de las autoridades municipales, autonómicas y estatales, hace que la delincuencia de las bandas latinas se enseñoree de nuestras calles y plazas. Todo Alcorcón ha visto a los “monos” esgrimiendo navajas, puñales y katanas. Hace solamente un año, un lamentable jefe de estudios de un instituto de Hospitales afirmaba que estas armas “forman parte de su cultura”… pues bien, esa “cultura” no tiene lugar entre nosotros. Alcorcón es una populosa ciudad de 165.000 habitantes. En esa población todo el mundo está de acuerdo: "Esto es la guerra del barrio de Alcorcón contra los que vienen de fuera a invadirnos". Vecinos de la zona advierten de que "no se puede criticar a los violentos con actitudes violentas".

Vale la pena recordar la nacionalidad de los detenidos ayer: siete pandilleros, tres dominicanos, dos colombianos, un boliviano y un ecuatoriano de entre 16 y 24 años. Luego no hay duda… la violencia tiene etnia y tiene nacionalidad. Se puede ser contrario a la xenofobia y al racismo, pero no a la realidad. Los criminales son SOLO miembrosde bandas latinas.

Y esto llega cuando se publica la noticia de que solamente en diciembre 25.000 bolivianos (1000 al día, prácticamente) optaron por emigrar a España… Y a cuatro meses de que un concejal gilipollas y neuronicorto legalizara a los “latin kings” en Barcelona, como si tal cosa, y les concediera jugosos subsidios…

¿QUÉ OCURRIRÁ MAÑANA EN ESPAÑA?

Los sucesos de Alcorcón llegan a menos de diez años de que la inmigración masiva se convirtiera en lo habitual en España. En Francia tardaron cuarenta años en ocurrir los incidentes de la intifada de noviembre de 2005. En España sabemos recuperar el tiempo perdido, especialmente en materias conflictivas como esta.

Nuestro gobierno de inútiles, incapaces y cegatones mentales ha generado un efecto llamada sobre la delincuencia internacional y sobre los dirigentes de las bandas latinas: ¿para qué ser pandillero en el Bronx o en Miraflores, si las legislaciones norteamericana o venezolana actúan con mano de hierro sobre los grupos de adolescentes criminales ? Mejor venir a España donde los menores se benefician de todas las prebendas legales y garantías para poder cometer sus exacciones sin obstáculos y ante la comprensión generalizada (este verano El Mundo dedicó un suplemento especial dominical a glosar la bondad de los Latin Kings...).

El problema es que, a diferencia de en Francia, donde lo esencial de la inmigración es de origen magrebí, en España la inmigración está dividida en dos grandes componentes: la magrebí, ubicada especialmente en Catalunya y la andina, mayoritaria en Madrid. Ambos contingentes migratorios son relativamente similares y relativamente diferentes. Son similares en cuanto a que se trata de comunidades:

- Con un mismo complejo de inferioridad cultural frente a la cultura europea.

- Con un mismo problema de violencia doméstica y desprecio a la mujer.

- Con un mismo problema de inadaptación y odio a la cultura europea.

Son distintos en tanto que:

- En sí mismas se odian mutuamente y se consideran rivales y enemigas

- Unas son islamistas y otras cristianas, especialmente vinculadas a sectas evangélicas

- Tienen referencias culturales completamente diferentes.

Desde 2002 hemos visto cómo en ciudades como Barcelona, regularmente en los barrios en los que estas dos comunidades estaban más próximas, estallaban violentísimos incidentes entre magrebíes y andinos.

Todo esto no puede ser presagio de nada bueno. Ni la comunidad andina, ni la magrebí, demuestran el más mínimo interés en integrarse en la comunidad que los ha acogido. Por el contrario, se refugian en sí mismas y en estructuras tribales para garantizar su “identidad”. Estas estructuras tienen un punto común: su hostilidad hacia el eslabón más débil: los “nativos”. En efecto, en nuestra concepción del mundo y de la sociedad, la delincuencia es algo anómalo que debe ser resuelto por la policía y los tribunales. En la concepción magrebí y andina, el elemento autóctono es “cobarde” y “pijo” y, por tanto, se le puede negar el pan y la sal, abusar de él, cobrarle peaje, robarle los móviles, los bocadillos y expulsarlos de las plazas públicas… Cualquiera que haya tenido contactos con el problema de la inmigración, sabe que esto es así.

Pero las bandas latinas y los delincuentes magrebíes olvidan algo esencial: una comunidad tiene paciencia y confianza en las autoridades y en la ley… hasta que la pierde. Y cuando la pierde puede ocurrir el motín. Cuando ocurre el motín el delincuente magrebí o el andino tiene las de perder, se le persigue por las calles, se incendia su casa, se vuelca su vehículo y se le expulsa del barrio. En ocasiones pagan justos por pecadores; en un motín es imposible distinguir quiénes son las bandas latinas y los delincuentes magrebíes, y quiénes los inmigrantes honrados y trabajadores. Pero la culpa no es de nuestra gente, la culpa es de las autoridades que se han desinteresado por los problemas de los barrios y de los cinturones industriales.

Una vez más, el gobierno es tan culpable o más que los Latin Kings, los Ñetas y su puta madre. Y cuando hablamos del gobierno nos referimos al gobierno estatal, al municipal y al autonómico.

¿QUÉ PUEDE HACERSE CONTRA LA DESINTEGRACIÓN SOCIAL DEL PAÍS?

Estamos asistiendo a un proceso de desintegración social generalizada en nuestro país. Un proceso que hay que detener o nos arrasará a todos y quebrará definitivamente el nervio de nuestra sociedad y la estructura del Estado.

Las medidas que exige una situación excepcional como ésta, son así mismo, excepcionales:

- Cualquier inmigrante perteneciente a una banda juvenil debe ser inmediatamente expulsado del territorio nacional y enviado a su país de origen sin dilación, tanto si ha cometido delitos como si no. Si ha cometido delitos deberá purgarnos en prisiones españolas. La pertenencia a una banda étnica debe ser considerada delito, en tanto las bandas étnicas son asociaciones para delinquir. En nuestro ordenamiento jurídico existe la figura de la “asociación ilícita” aplicable en estos casos.

- Es preciso reinstaurar el imperio de la ley en los barrios y en los cinturones industriales. Ser inmigrante y delinquir rompiendo la armonía social existente en nuestro país y generando alarma social debe ser considerado como un agravante a la hora de las peticiones fiscales ante delitos cometidos por miembros de las bandas étnicas.

- Los menores delincuentes deben ser recluidos en régimen cerrado en establecimientos penitenciarios hasta ser entregados a las embajadas de sus países respectivos en España, los cuales se encargarán de repatriarlos.

- Los menores de origen extranjero que creen problemas en el normal desarrollo de las clases en sus centros de estudio serán repatriados tras ser expulsados de dicho centro.

- No se permitirán acumulaciones de más de un 10% de inmigración en un barrio o en un centro de estudios concreto. Superado este porcentaje, los inmigrantes deberán empadronarse en otro municipio.

- De la misma forma que el velo islámico y cualquier otro atributo religioso no forma parte de nuestra tradición cultural, así mismo, las prendas habituales entre las bandas latinas deben ser proscritas en tanto que símbolos exteriores de unas formas de comprender la vida que no son las propias de estas latitudes.

- La usurpación de espacios públicos, el cobro de “peajes” y el hostigamiento de ciudadanos deben ser considerados como delitos de máxima gravedad, ante los cuales, los culpables no podrán alegar minoría de edad y conllevarán la expulsión inmediata del territorio nacional, con entrega a las delegaciones diplomáticas de los países de origen, a cuyo cargo y propios medios quedará realizar la repatriación.

HOY MÁS QUE NUNCA: UN PARTIDO ANTI-INMIGRACIÓN PARA SACUDIRNOS LA LACRA

El mensaje final de los incidentes de Alcorcón es claro: si existiera un partido anti-inmigración capaz de encauzar y encarrilar la protesta popular, no se producirían incidentes y motines como los que han tenido lugar en Alcorcón en los últimos dos días.

Hoy más que nunca es necesaria la construcción de un partido anti-inmigración no contaminado con interpolaciones propias de otro tiempo y temas ajenos al “movimiento anti-inmigración”.

O partido monotemático anti-inmigración: el voto más seguro contra la inmigración ilegal y masiva, o dejadez y lasitud de las autoridades con abandono de sus funciones y cometidos.

Así que, cuanto antes asumamos nuestro compromiso, antes evitaremos a nuestros conciudadanos los riesgos generados por las bandas étnicas.

Basta ya de dejadez y abandono, basta ya de bandas étnicas, por la cristalización del movimiento anti-inmigración en un partido monotemática que sea el voto más seguro contra la inmigración ilegal y masiva.

 

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

10 Tesis para un Movimiento Cívico Anti-Inmigración

10 Tesis para un Movimiento Cívico Anti-Inmigración

Infokrisis.- En las 10 tesis siguientes se aborda un hecho que consideramos esencial: la constitución de Plataformas Cívicas que sean la expresión organizada del movimiento anti-inmigración latente en la sociedad española. Este Movimiento Anti-Inmigración es hoy una corriente de opinión reflejada regularmente en las encuestas del CIS y formada por aquellos sectores sociales que consideran a la inmigración masiva como el gran problema para nuestra identidad y para la estabilidad de nuestra sociedad y de nuestros valores.

 

 

10 TESIS PARA UN
MOVIMIENTO CIVICO ANTI-INMIGRACIÓN

I Tesis

La inmigración es el primer problema que debe afrontar la población española y europea en los próximos años. Por nuestro futuro y el de nuestros hijos, por nuestra identidad y nuestra cultura, es preciso responder al fenómeno de la inmigración masiva.

- Un pueblo que ha perdido el instinto de conservación, el instinto territorial y el instinto de supervivencia, es un pueblo que ha muerto. La clase política europea parece haber perdido esos instintos básicos que, sin embargo, siguen presentes en amplias franjas de la población.

- La inmigración masiva e ilegal constituye en estos momentos la primera amenaza que los pueblos europeos deben afrontar para salvaguardar su integridad, su continuidad histórica y su identidad.

- La lucha contra la inmigración masiva e ilegal es anterior y superior a cualquier otro conflicto que puedan afrontar los pueblos europeos y, por supuesto, el de la Península Ibérica, en tanto que afecta al sustrato biológico, étnico, cultural y espiritual; es decir, a su esencia misma, mientras que cualquier otro problema es simplemente de carácter económico o político.

- En los últimos veinte años en Europa, y en los últimos diez en España, se está produciendo un vuelco demográfico con la llegada al continente de decenas de millones de inmigrantes no europeos con unas tasas demográficas muy superiores a las europeas y que han demostrado una incapacidad total de integración en los valores, la cultura y la sociedad europeas.

II Tesis

No existe ninguna fuerza política interesada en afrontar directamente la marejada migratoria. Ni el PP ni el PSOE están en condiciones de defender nuestra identidad frente al fenómeno migratorio.

- Ninguno de los dos partidos mayoritarios es inocente ante el problema de la inmigración: el fenómeno se ha gestado durante los años de gobierno del PP y ha eclosionado gracias a la labor de zapa del PSOE,  responsable de la Ley de Inmigración de 1999 que abrió el “efecto llamada”.

- La novedad del problema en España ha hecho que la población no haya respondido de forma organizada todavía, ni haya cuajado ninguna de las opciones anti-inmigración que se encuentran en fase de arranque.

- El PP tiene en su núcleo dirigente una presencia asfixiante de las patronales de la construcción, de la hostelería y agraria, que precisan mano de obra barata. Y a partir de ahí se puede entender el desinterés del PP en cortar la inmigración masiva, que alcanzó hasta el 14-M la cifra de 4.000.000 de inmigrantes.

- El PSOE, por el contrario, se basa en los tópicos propios de la alta burguesía progresista y en los presupuestos ilusorios de la globalización de la que ZP es su quintaesencia. La falta de realismo y la obstinación en querer llevar a la práctica los tópicos progresistas sobre el mestizaje cultural y la renuncia al ejercicio de la autoridad, han llevado a la llegada de casi 1.500.000 de inmigrantes en apenas dos años y medio.

- En cuanto al papel de los partidos nacionalistas y regionalistas, toda su preocupación consiste apenas en alcanzar cotas más altas de autogobierno y… lograr que los inmigrantes hablen la lengua de su comunidad, bailen sardana o toquen el chistu.

- Todo esto indica que en estos momentos, en España, ninguna opción mayoritaria da soluciones a un problema que es percibido por una masa creciente de la sociedad como el mayor problema que vive nuestro país.

III Tesis

En la sociedad se está gestando una corriente de opinión potente y firme, contraria a que prosiga indefinidamente el crecimiento de la inmigración masiva en nuestro país. Ese Movimiento Anti-Inmigración es hoy una corriente de opinión no organizada.

- Desde el año 2000, el problema de la inmigración empezó a aparecer en las encuestas del CIS como uno de los problemas más importantes de nuestro país. Desde entonces, ha ido siendo percibido cada vez por una parte mayor de la ciudadanía como un problema creciente, escalando y escalando en las encuestas del CIS hasta convertirse en el “principal problema”.

- La falta de interés de los partidos mayoritarios y la falta de soluciones ofrecidas por ellos, ha generado un movimiento de opinión que progresivamente se va extendiendo. Primero de manera difusa y cada vez de forma más nítida y definida, reconociendo las distorsiones que la inmigración está generando en la sociedad española a pesar de la opacidad con que todos los gobiernos tratan el tema. Se está generando un creciente movimiento de opinión contrario a la inmigración ilegal y masiva.

- Quienes sostienen la necesidad de contener la inmigración ilegal y masiva forman parte de un Movimiento Anti-Inmigración de carácter objetivo, una corriente de opinión que no encuentra argumentos en contra… Tan sólo los partidos mayoritarios se niegan a escuchar este llamamiento dramático de la sociedad y siguen actuando como si el problema no existiera o no tuviera nada que ver con la política.

- El Movimiento Anti-Inmigración debe tener la conciencia clara de que hoy, por encima de cualquier otra corriente es, sin duda, el movimiento de opinión más extendido y potente que existe en España, por encima de cualquier otro, especialmente extendido entre las clases populares.

IV Tesis

El Movimiento Anti-Inmigración precisa pasar de ser una corriente de opinión inorgánica a ser la expresión organizada de la voluntad de estar presente en las instituciones defendiendo nuestra identidad y denunciando la repercusión negativa de la inmigración en la sociedad europea.

- Un “movimiento” es la expresión inorgánica de una corriente de opinión. Mientras el Movimiento Anti-Inmigración no alcance una realidad organizativa, los partidos políticos seguirán ignorando el grito cada vez más unánime de la población para que el parlamento elabore una legislación proteccionista en relación a nuestra identidad.

- Si el Movimiento Anti-Inmigración renuncia a estar presente con voz propia en las instituciones, se verán permanentemente decepcionadas sus esperanzas: porque en este momento hacen falta posiciones decididas y, tanto el PP como el PSOE, no solamente dan la espalda al problema, sino que son justamente los que han contribuido a crearlo.

- En la mayoría de los países europeos, el Movimiento Anti-Inmigración se ha coagulado en distintas opciones políticas y ciudadanas, con distintas fisonomías, pero con una voluntad común de defensa de la identidad europea y de salvaguardia de los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos europeos.

- Esas experiencias realizadas en Europa, y su presencia institucional, son las que han hecho que en todo el continente se endurecieran las leyes de inmigración… esto no ha ocurrido en España (sino todo lo contrario aquí tenemos la ley más permisiva y tolerante hasta la apatía) a causa de la inexistencia de una corriente organizada anti-inmigración.

V Tesis

Ante la gravedad del problema de la inmigración, cualquier otra temática pasa a segundo plano. Es preciso reconocer que dentro del Movimiento Anti-Inmigración pueden convivir personas que mantengan discrepancias sobre determinados enfoques, con tal de que coincidan en la percepción de la amenaza que supone la inmigración masiva.

- Es fundamental entender que la vulneración diaria de nuestras fronteras a la que estamos siendo sometidos desde 1999, el vuelco demográfico, la saturación de servicios, el estancamiento salarial que se inicia justo con las primeras llegadas masivas de inmigrantes, la cuadruplicación de las tasas de delincuencia, incluso el ascenso del precio de la vivienda de propiedad y alquiler, se deben especialmente a la llegada masiva de inmigrantes. Y ante esto, cualquier otro problema pasa a segundo plano.

- El Movimiento Anti-Inmigración debe asumir el hecho de que debe concentrarse en el impacto causado por la inmigración en todos los ámbitos de la sociedad y que puede ocurrir que sobre otros temas, sus miembros sostengan posiciones diferentes.

- Por eso, el Movimiento Anti-Inmigración es, fundamentalmente, un movimiento transversal e identitario en el que sus miembros solamente aceptan trabajar juntos en un tema: la resistencia contra la inmigración ilegal y masiva, dando libertad a sus miembros y a sus cargos electos para que sostengan las posiciones que, en conciencia, pudieran defender en otros temas que nada tienen que ver con la resistencia a la inmigración ilegal y masiva o la pérdida de nuestra identidad.

VI Tesis

La lucha del Movimiento Anti-Inmigración no puede desgastarse ni contaminarse con otros temas que supongan una atenuación del mensaje principal.

- El Movimiento Anti-Inmigración debe tomar conciencia de que es un movimiento monotemático que asume un tema –el de la resistencia a la inmigración masiva y a la desfiguración de nuestra identidad- en exclusiva porque los partidos mayoritarios han desertado de esta cuestión. Es ahí donde reside su fuerza de contestación, su especificidad y su originalidad.

- El tema de la resistencia contra la inmigración masiva es un tema suficientemente grave y que exige una dedicación y una atención constante, razón suficiente como para que no se desgaste en temas menores o que no tienen nada que ver con este elemento central.

- Por otra parte, el Movimiento Anti-Inmigración debe tomar conciencia de que su función no es liderar un programa político global, sino solamente aportar soluciones a la sociedad sobre el problema de la inmigración ilegal y masiva. Sobre el resto de cuestiones, los partidos mayoritarios ya ofrecen soluciones, mejores o peores; solamente sobre el tema de la inmigración callan.

- Sobre políticas autonómicas, sobre políticas sociales, sobre políticas energéticas o hídricas, cada partido ofrece sus “fórmulas mágicas”: el Movimiento Anti-Inmigración no puede aspirar a competir ni rivalizar con ellos, ni tiene interés en hacerlo.

- El Movimiento Anti-Inmigración no tiene que ser un “partido”, sino más bien un “anti-partido”, es decir, una formación política no profesional, ni profesionalizada, que encarne una aspiración profunda de la población; mientras que un partido es un grupo dirigente que actúa como intermediario de unos grupos económicos dominantes para hacer prevalecer sus intereses traducidos a programa político.

- Sin embargo, es rigurosamente cierto que a partir de la consideración del hecho migratorio como central, es posible desprender consecuencias en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad. Y es por ello por lo que se da por supuesto de que el Movimiento Anti-Inmigración está en condiciones de elaborar un programa internacional, un programa social y, en la medida en que el Estado es el único que puede contener a la inmigración, deberá tener una concepción del mismo.

VII Tesis

El movimiento Anti-Inmigración debe cristalizar el Plataformas Cívicas que nazcan con una decidida vocación de estar presentes en las distintas instancias representativas.

- El Movimiento Anti-Inmigración es una “corriente de opinión”, actualmente en ascenso y con importancia creciente en toda Europa, que en España no ha alcanzado todavía una realidad organizativa.

- Esa realidad organizativa debe surgir de la población, organizada en Plataformas Cívicas capaces de traducir esa energía y esa corriente de opinión, inherente a la sociedad española, en fuerza político-social.

- Las Plataformas Cívicas son la expresión organizada del Movimiento Anti-Inmigración.

- Así pues, entendemos que es obligación de todos los individuos y personas que sostienen en este momento activamente posturas anti-inmigración y en defensa de nuestra identidad y de nuestros derechos, contribuir a formar estructuras unitarias a las que, a efectos de calificar en el presente trabajo, hemos definido como Plataformas Cívicas.

- Estas plataformas deberían estar presentes a nivel local en ciudades y pueblos y asumir el hecho de que “los que se oponen a la inmigración ilegal y masiva deben trabajar juntos” bajo una misma estructura, bajo una misma realidad orgánica y bajo una misma imagen.

- El hecho de que, en otros aspectos, quienes impulsan estas plataformas no coincidan exactamente o aspiren a mantener su especificidad política, no es óbice para la participación en las Plataformas Cívicas: se asume el hecho de que todo militante anti-inmigración ilegal puede tener en otros temas posturas divergentes a las de los otros compañeros de viaje. De lo que se trata es de que quienes forman parte de una Plataforma Cívica acepten trabajar juntos SOLAMENTE en el frente contra la inmigración masiva.

- Las Plataformas Cívicas no deben nacer con una vocación residual o testimonial, sino que deben aspirar a estar presentes y hacer oír su voz en todos los peldaños institucionales del Estado, desde los municipios hasta el Parlamento Europeo, pasando por los parlamentos autonómicos y el Congreso de los Diputados. No es testimonialismo lo que se busca, sino lograr una contención efectiva de la oleada migratoria y las repatriaciones de inmigrantes ilegales y de excedentes laborales.

VIII Tesis

Las Plataformas Cívicas deben ser la suma de un sector de la población consciente del riesgo que supone la inmigración, más un impulso militante que constituye su punta de lanza.

- La diferencia entre la Plataforma Cívica y el Movimiento Anti-Inmigración es que, mientras la segunda es una corriente de opinión, informal y no organizada, la primera es una realidad organizativa y, como tal, precisa de una punta de lanza militante.

- Ahora bien, de lo que se trata no es de formar un “frente activista”, sino de crear una estructura operativa de la que la militancia es la punta de lanza, pero el resto de la lanza está formada por un movimiento de masas, con afiliados llegados de las clases populares y trabajadoras especialmente, y de los sectores sociales más afectados por la oleada migratoria.

- Es relativamente fácil unir a unas cuantas docenas de activistas. Pero estos militantes, solos, son como el pez en el agua, se ahogan, y su “activismo” frenético no logra, por sí mismo, atraer el voto de la población: lo semejante se une a lo semejante, lo semejante apoya a lo semejante.

- Así pues, de lo que se trata no es de unir activistas, sino de que en su fisonomía, en su imagen, en sus propuestas y en su acción, los sectores de la población amenazados por la inmigración ilegal y masiva no experimenten reservas mentales a la hora de integrarse en las Plataformas Cívicas.

IX Tesis

Las Plataformas Cívicas deben nacer con la vocación de intervenir en política y excluir el riesgo de convertirse en una opción marginal, aislada e incapaz de alcanzar sus fines.

- El tiempo corre contra el Movimiento Anti-Inmigración: las políticas estúpidas y absurdas adoptadas por ZP-Caldera en la primera parte de la legislatura se han traducido en la regularización de más de un millón de integrantes a partir de mayo de 2005. Los procesos de “agrupación familiar” que tendrán lugar a lo largo de 2007 harán que, legalmente, lleguen a nuestro país entre 400.000 y 600.000 inmigrantes, además de los que violentarán ilegalmente nuestras fronteras, que puede calcularse en una cantidad similar. Acabaremos 2007 con una cifra de entre 6.000.000 y 6.250.000 inmigrantes. Una cifra insoportable, tanto para el mercado de trabajo español como para el erario público.

- Las Plataformas Cívicas, en tanto que expresión organizada del Movimiento Anti-Inmigración, deben tomar conciencia y asumir una vocación popular. No pueden resignarse a ser una corriente minoritaria, aislada e incapaz de alcanzar sus fines, sino que deben convertirse en una corriente de masas, con soporte electoral suficiente para estar presente en las instituciones y con capacidad para negociar con los partidos mayoritarios medidas para aliviar el problema de la inmigración ilegal y masiva.

X Tesis

Las Plataformas Cívicas deben reconocer su pertenencia supranacional al amplio movimiento iniciado en toda Europa, surgido al margen de los partidos tradicionales, y que tiene como objetivo la contención de la inmigración masiva en el marco de la Unión Europea.

- Las Plataformas Cívicas deben tomar conciencia de que son un movimiento global que aparece en toda Europa. No tienen ni un carácter nacional, ni regional, sino un carácter europeo, en la medida en que la inmigración masiva es un tema europeo que puede verse agravado a nivel continental por la pretensión de Turquía de ingresar en la UE con el apoyo de ZP, de Aznar o de los EEUU.

- Ese movimiento europeo tiene distintos rasgos nacionales y no es en absoluto un movimiento unificado ni que ostente los mismos perfiles. Ahora bien, de lo que se trata es de reconocer, primero, su existencia, y de después contribuir a su mayor eficacia. Y esto implicará, a la corta o a la larga, la asunción de una misma estrategia y de un mismo programa europeo de defensa contra la inmigración ilegal y masiva.

- En la actualidad, la legislación comunitaria condiciona y determina las políticas nacionales en materia de inmigración, especialmente desde que la regularización masiva de ZP en febrero-mayo de 2005 haya distorsionado completamente las previsiones de los gobiernos europeos en esta materia. Así pues, el Movimiento Anti-Inmigración y en defensa de nuestra identidad, debe tomar conciencia de su dimensión europea.

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 20. El odio de ZP hacia el cristianismo y su apoyo al islam

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 20. El odio de ZP hacia el cristianismo y su apoyo al islam

Infokrisis.- Lo esencial del tema de la inmigración ya ha sido tratado en los diálogos anteriores, quedan ahora solamente algunos temas difíciles de agrupar bajo un solo denominador común, pero que, en cualquier caso, son importantes. En esta entrega tratamos algunas de las políticas acometidas por el gobierno ZP que lo muestran como uno de los gobiernos más peligrosos que han existido jamás en Europa: no solo por su estupidez, que está fuera de toda duda, sino por la irresponsabilidad de sus medidas que se resumen en esta frase: favorecer al Islam, perjudicar a nuestra religiosidad tradicional.


Diálogo XX

Cuando los remedios son peores que la enfermedad

Creo que todavía no hemos hablado de los problemas reales de la inmigración, los que percibe el ciudadano medio en su día a día y los que hacen verdaderamente que la inmigración sea percibida como problema…

Verás, son muchas las voces que se alzan a favor de la inmigración y argumentan que se trata de un fenómeno más que necesario. En este sentido un informe constata que el crecimiento de la economía española no se mantendrá sin la mano de obra extranjera. O al menos eso se dice. Es, por supuesto, mentira. Hoy, los inmigrantes ocupan el 64% de los nuevos empleos y representan el 13,3% del total de población activa en España. El porcentaje entre 1995 y 2000 fue del 16,7% de la población. En números absolutos, casi 1,6 millones de puestos de trabajo, de un total de 3,8 millones de nuevos empleos, han sido ocupados por inmigrantes en estas siete comunidades entre 1995 y 2005.

El principal problema de la inmigración es, justamente, éste: que los empresarios se jactan de preferir al trabajador extranjero, a pesar de su baja productividad, frente al español… por qué éste último aspira a cobrar salarios más altos. Lo sorprendente es que en estos últimos diez años los salarios se han mantenido y no han tendido a aumentar. Si tenemos en cuenta que la inflación acumulada en este tiempo ha sido de un 35%, podemos concluir que los trabajadores españoles han perdido un 35% de poder adquisitivo… en solo diez años. Esto es una tragedia social sin precedentes.

El único fenómeno realmente nuevo que explica el motivo por el que los salarios han permanecido invariables, es por que, se han introducido 1,6 extranjeros generando una pérdida del valor “trabajo”. No es raro que en ese periodo de 10 años, los beneficios de los grandes consorcios industriales y de las grandes empresas hayan aumentado asindóticamente.

Se dice que esto es “bueno para la economía”… es falso. Ya te dije que, probablemente un crecimiento económico menor, hubiera sido más beneficioso para la mayor parte de la población. Tal como se ha configurado el sistema, lo único que cuenta es dar la ventaja a los grandes consorcios y sacrificar los intereses de la mayoría de la población.

Así pues, el problema no es que en estos momentos se roce el pleno empleo en nuestro país… sino que nunca como ahora los salarios han sido tan bajos. Para que los salarios recuperen su nivel normal, hay que elevar el precio de la fuerza de trabajo. Y esto pasa por disminuir el número de gente dispuesta a vender su fuerza de trabajo, especialmente de los que lo venden a precio de remate… Por eso es urgente, especialmente para las clases trabajadoras que se repatríe a la totalidad de inmigrantes que en estos momentos se encuentran en paro e incluso que se grave con impuestos el envío de divisa al extranjero para obligar a las alzas salariales.

De lo contrario, las clases trabajadoras, irán perdiendo no solamente más y más capacidad adquisitiva, sino que se convertirán en una nueva clase de pobres que, a diferencia de los inmigrantes, nunca podrán satisfacer sus necesidades mínimas mediante el trabajo, y les costará bastante alcanzar el sentimiento de comunidad que sí tienen los inmigrantes reforzada por

Papá, es indudable que el gobierno da mucha importancia a la política de integración de los inmigrantes, especialmente de los magrebíes y, en este contexto, se inserta la “gran apuesta” de ZP en materia de política internacional, la “Alianza de Civilizaciones”, ¿Qué opinas de esta iniciativa? ¿crees que puede facilitar la integración de los inmigrantes?

Seamos serios… la Alianza de Civilizaciones es cualquier cosa menos algo serio y tiene menos futuro que Torrente como agente del Intelligence Service. Todo lo que tiene que ver con la Alianza de Civilizaciones es grotesco, chusco, impresentable, en una palabra.

No lo decimos gratuitamente, sino después de haber leído el folleto de 54 páginas publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y en el que se menciona todo lo relativo a este brumoso proyecto zapateriano. Este proyecto es de aquellos a los que uno no puede oponerse… todo en él es buena voluntad, mano tendida, angelismo y buenismo. Es decir, es un proyecto irreal en el que se aspira a que las “civilizaciones”, como si fueran dos individuos, “dialoguen”.

Se parte de dos bases falsas: que las civilizaciones son homogéneas y que la ambas tienen el mismo interés en dialogar. Las civilizaciones son heterogéneas. Zapatero lo sabría si leyera la prensa internacional todos los días. Dicen que existe un Islam dialogante y otro radical. No es cierto: existe un Islam que quiere obtener subvenciones de Occidente y otro que se muestra tal cual es. Solamente hay algunas cúpulas de gobiernos islámicos que miran hacia Occidente (Turquía, Marruecos), mientras que el resto y sus poblaciones ven a Occidente como a un enemigo. Y además, mientras que en Europa algunos progres tienen ganas de dialogar… no ocurre lo mismo en el mundo islámico en donde solamente escasas élites, habitualmente no islámicas, esto es, poco representativas, recogen el guante del diálogo.

Se olvida, además –y lo dice el folleto en cuestión- que el “diálogo de civilizaciones” es algo más que una frase desafortunada: es un “proyecto” que pretende ser político. Y cuesta dinero que, de momento, paga el contribuyente español.

El “diálogo de civilizaciones” consta de un Grupo de Alto Nivel formado por el presidente del gobierno español y el primer ministro de Turquía. No es difícil intuir por qué Turquía está interesada en este tema: porque es una forma de aproximarse a la Unión Europea y vivir durante décadas de los subsidios. No es que a Erdogan le interese un carajo el “dialogar” con Occidente, sino que sumarse al carrito es la forma de percibir subsidios y, a medio plazo –si alguien no lo remedia- ver como 90 millones de turcos inician el camino hacia Occidente en lo que puede constituir la peor catástrofe cultural, social y demográfica de todos los tiempos.

Por otra parte ¿por qué tanto interés en el islamismo? ¿acaso no hay otras culturas y otras civilizaciones? ¿no hubiera sido mejor enfocar todo este abracadabrante proyecto hacia China o hacia Iberoamérica? ¿Sólo vale la pena dialogar con los que han demostrado ser a lo largo de la historia los más intolerantes?

En su puesta en práctica es donde la Alianza de Civilizaciones se está mostrando más desequilibrada para los europeos: ¿alguien cree que es posible que en Arabia Saudí, la misma Turquía o Afganistán, se enseñe la historia de la religión católica? Y si se enseña ¿alguien cree que se va a tratar de una enseñanza objetiva y neutra? Estamos seguros de que esto va a ser así en Occidente, e incluso que se va a edulcorar la verdadera naturaleza del Islam, pero no al revés.

Ya se han dado pasos para islamizar la enseñanza española ¿verdad?

Si, es cierto. La sustitución de la asignatura de religión por la de Educación para la Ciudadanía, con un claro contenido ideológico y doctrinario, la subvención de los libros de texto sobre religión islámica, y una lucha odiosa contra la enseñanza católica, unida a las declaraciones favorables y elogiosas al islam más allá de toda lógica, son las primeras avanzadas de esta política estúpida e irresponsable que actúa directamente contra las raíces de Europa.

Pero, puesto que todo progresista, en el fondo, es un irresponsable, algunos han pensado que era preciso ir más rápido. Así por ejemplo, el 29 de noviembre, se supo por la prensa que un colegio público de Zaragoza suspendía… la Navidad. ¿Por qué? Elemental: para no molestar a los alumnos de otras confesiones. Esto es, a alumnos islámicos.

Esta estupidez ha ocurrido en el colegio público Hilarión Gimeno. Nada de celebraciones navideñas, no sea cosa que los alumnos de otras confesiones puedan molestarse y no es cuestión. El año anterior se habían prohibido los villancicos… por su contenido religioso. Afortunadamente, los padres han decidido no quedarse de brazos cruzados y comenzaron a recoger firmas: "Tras recibir la noticia en una asamblea, emprendieron una recogida de firmas para reclamar que, si ya no es posible organizar la fiesta este año, al menos se recupere el próximo".

Lo más sorprendente es que en dicho colegio, ni se celebra la navidad, ni los reyes… pero "Halloween", que no tiene tradición alguna en España. Como ves, querida hija, el número de necios es infinito.

¿No te parece razonable que un Estado laico prohiba las celebraciones religiosas?

No. No se trata de fiestas SOLO religiosas, son sobre todo, fiestas tradicionales. En el fondo, un progre es alguien que carece de tradición, no se siente identificado con ninguna tradición, y es un completo desarraigado. De ahí que precise destruir todas las tradiciones, especialmente la de los suyos, la de sus vecinos, la de los que son como él. Mira, se sea o no se sea católico, lo cierto es que la historia de España está ligada al catolicismo. No es el único país europeo en donde ocurre esto. Por extensión, podemos decir que el cristianismo es la forma más reciente que ha adoptado el hecho religioso en Europa. Así que nuestras raíces son cristianas… se sea o no se sea cristiano, no cuesta mucho admitir este hecho históricos, a menos que se aspire a destruir el catolicismo.

Por que, detrás de las declaraciones de ZP y de acciones estúpidas como las de ese colegio zaragozano, lo que hay es un odio contra el cristianismo y, paralelamente, un favorecimiento del Islam. Y aquí está el problema. Porque se es “laico” contra el cristianismo… pero no tanto contra el Islam.

Por ejemplo, el velo islámico es probablemente una de las muestras más desagradables de la religión islámica: obligar a sus mujeres a ir disfrazadas de cucarachas. No es una “moda”, es un precepto religioso. Así pues, puestos a ser “laicos”, hay que prohibir el velo en las calles. Y aún más: el ayuno del Ramadán es otro de los elementos religiosos que deberían ser prohibidos en el ordenamiento laboral, como lo es el Angelus o cualquier otra muestra de fe religiosa.

Pero esto no ocurre así; el pasado 27 de noviembre sabíamos por la prensa que ZP no estaba decidido a prohibir el uso del velo islámico en la vida pública. Pero no albergaba, en cambio, ninguna duda, en prohibir la enseñanza religiosa católica en los colegios. ZP mide a las religiones con un doble rasero: riguroso para la tradicional entre su pueblo, el cristianismo, laxo en relación al islam, la única religión, hoy, verdaderamente intolerante y la única religión en cuyo nombre se mata, se muere o se suicida. Se prohíben os crucifijos en lugares públicos e incluso a azafatas… pero no se dice nada sobre el velo islámico a la hora de trabajar. No es que haya una oleada de laicismo, es que hay una ofensiva contra nuestra religión tradicional.

¿Es cierto que hasta se han llegado a financiar con dinero público libros sobre el Islam?

Es rigurosamente cierto. El pasado 23 de octubre, se supo que el gobierno invirtió 42.000 euros en subvencionar el libro de texto "Descubrir el Islam" para "islamizar a los inmigrantes de origen musulmán"… El gobierno no “impone” la enseñanza católica en la escuela, pero si impone a toda la sociedad a financiar libros de religión islámica a través de sus impuestos.

Gestos como estos son absolutamente incomprensibles. O mejor dicho: traidores hacia nuestro pasado, hacia nuestro pasado cultural y hacia nuestra realidad sociológica.

Pero, entonces ¿por quién estamos dirigidos? ¿saben realmente lo que hacen?

Esta pregunta solamente puede contestarse con dos palabras. Estamos dirigidos por INEPTOS que NO SABEN LO QUE HACEN.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 19. La necesidad de un partido antiinmigración

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 19. La necesidad de un partido antiinmigración

Infokrisis.- Hemos llegado a una parte importante del diálogo. Si la inmigración es un problema, ¿quién lo resuelve? Es preciso un partido que abandere la lucha contra la inmigración de manera inequívoca y sin posibilidad de error. Hace falta construir una opción que suponga "el voto más seguro contra la inmigración masiva". En este diálogo se definen algunas de las líneas maestras por las que debe discurrir esta opción. Se definen moderlos de partido y se descartan algunos ejemplos tenidos hasta ahora como sacrosantos.

 

Diálogo XIX

La necesidad de un partido antiinmigración

[20 de noviembre de 2006]

¿De qué manera puede expresarse la movilización popular? ¿Te refieres a protestas callejeras como las que se produjeron en El Ejido y en otros muchos sitios?

No exactamente. Las explosiones de cólera son puntuales, los motines peligrosos y los disturbios rechazables. Lo que necesita la situación es acción política no revueltas insensatas. Todo lo que suponga vulnerar la legislación vigente es rechazable. Es más, de lo que se trata es de obligar a cumplir la legislación vigente… solo con la cual el problema de la inmigración se resolvería.

Si esto no ocurre y si cada vez más se está agravando el problema se debe a que no existe una fuerza política que exija cumplir la legalidad vigente en materia de inmigración. Esto genera laxitud por parte del poder y desinterés por parte de la oposición. Diferente sería si en el parlamento existiera una voz disidente en esta materia.

Así pues, de lo que se trata es de constituir una opción identitaria con capacidad para entrar en el parlamento. Si esa “opción”, tiene la forma de un partido, de un frente o de un movimiento cívico, es irrelevante. De lo que se trata es de que, cuanto antes, esta opción cristalice en los distintos centros de poder (municipal, autonómico, estatal, europeo).

Pero, construir un partido es una tarea muy compleja, es preciso una ideología, un programa, ingentes medios económicos… ¿no seria mejor que un partido ya existente asumiera las reivindicaciones sobre la inmigración? Eso evitaría el trabajo de construir un partido nuevo.

Hay que ser realistas. El PSOE no está dispuesto a actuar enérgicamente frente a la oleada migratoria. Es más, el PSOE es el principal responsable de lo que está ocurriendo, incluso desde los años del felipismo, cuando ya sus medidas legislativas favorecieron el que aumentara extraordinariamente el peso del islamismo en Ceuta y Melilla. Desde entonces, el socialismo ha sido responsable activo del efecto llamada sostenido que se ha generado desde el año 2000. Ahora bien, en lo que se refiere al PP, su responsabilidad es por omisión. Resulta imposible ignorar que el período en el que la inmigración se convirtió en un problema fue en su período de gobierno… especialmente en su segunda legislatura, cuando ya tenía mayoría absoluta. El PP se ha desinteresado siempre del tema de la inmigración; desde el poder lo ha considerado un tema secundario, apenas sin interés; solamente ha aludido a la inmigración cuando se ha encontrado en la oposición, percibiendo que el tema tenía seguimiento popular. Pero no hay que engañarse; difícilmente el PP va a ser creíble, proponiendo desde la oposición, aquello que no ha sido capaz de hacer desde el poder. En este sentido, la situación española no es diferente de la que se ha dado en otros países europeos: los partidos de centro derecha han ocultado el problema de la inmigración, mientras que los de centro-izquierda lo han estimulado.

Por su parte, los partidos nacionalistas periféricos ven con malos ojos la inmigración masiva, en tanto que susceptible de desfigurar sus identidades regionales. Pero, para ellos, el problema es muy simple: se trata de asimilarlos. Se ha llegado a situaciones grotescas. La Generalitat de Catalunya estimuló la inmigración a su territorio de magrebíes, pensando que estos asimilarían mejor el catalán, frente a los andinos que no experimentarían la necesidad de aprender un nuevo idioma ya que se expresaban en castellano. Esto ha hecho que Catalunya sea hoy la zona del Estado con más densidad de inmigración magrebí y, al mismo tiempo, en donde la inmigración pakistaní crece a más velocidad… sin haber podido evitar que la inmigración andina se haya convertido también en masiva.

De hecho, los partidos nacionalistas lo valoran todo en términos muy ingenuos: creen que la inmigración actual es integrable como lo fue la emigración interior española de los años 50 y 60. Se equivocan. No pueden admitir que en el caso de la inmigración extremeña, andaluza y gallega, no existía abismo antropológico y cultural… pero que ese abismo existe con la inmigración magrebí y andina.

Así pues, no puede esperarse gran cosa de los partidos actualmente representados en el parlamento. En realidad, no puede esperarse absolutamente nada.

Pero existen otros grupos antiinmigración ¿no cuentas con ellos?

Yo solamente percibo en Catalunya la existencia de la Plataforma per Catalunya, de Anglada, en Madrid, la Iniciativa Habitable… y poco más. Estos dos grupos expresan de manera regional –y limitada por el momento- el impulso contrario a la inmigración masiva. Es bueno que esos partidos existan y, antes o después, van a tener que colaborar. Tampoco es difícil que esta colaboración se produzca, dado que sus campos de aplicación son distintos: el ámbito catalán de la PxC no interfiere con las zonas en donde está implantados grupos de IH. Todos estos grupos están llamados a colaborar en caso de que logren superar su etapa grupuscular.

Sin embargo, existen más partidos antiinmigración, ¿por qué no los consideras?

Vamos a eso. Es importante tener en cuenta que la existencia de un partido antiinmigración está reñida con otras componentes, especialmente con el nostalgismo. Es cierto que existe media docena de opciones de extrema-derecha que afirman estar “contra la inmigración”. Estas opciones, fundamentalmente, pueden clasificarse en dos grupos: el “área histórica” y el “área de la autonomía histórica”. La primera es el área falangista. Se puede esperar muy poco de ella. Está multidividida y tiene sobre sí un lastre del que le va a resultar difícil de liberarse. Es esa imagen demodé, de partido de los años 30, identificado con la guerra civil y con el franquismo, que le ha hecho estar en este momento al borde de la extinción y fraccionado en cinco o seis grupos. Algunos de estos grupos han creído descubrir en las iniciativas antiinmigración, un balón de oxígeno. Pero sus manifestaciones en este terreno son anecdóticas. Están muertos y enterrados políticamente y harían bien en reconvertirse en una fundación para la preservación del pensamiento joseantoniano. Como máximo techo para su actividad.

En cuanto al otro sector, está constituido por dos formaciones, Democracia Nacional y España 2000. El primero es un partido que surgió hace diez años, sobre una base de documentos realistas de buena calidad. Lamentablemente los fundadores no se plantearon cuestiones estratégicas y tomaron como modelo a transplantar el Frente Nacional. Este partido nunca ha tenido ningún éxito apreciable, si bien entre el 2002 y el 2003 experimentó un crecimiento real. Pero las tensiones internas, generadas por individuos absolutamente olvidables y su aproximación al “área nostálgica”, lo ha situado hoy en un papel residual e irrelevante. En cuanto a España 2000, desde su fundación es el único grupo que realiza una actividad de propaganda a nivel de calle, que no ha sufrido escisiones y que, más o menos, va creciendo, en el ámbito del Reino de Valencia, con escasa proyección fuera del mismo. España 2000 ha recuperado buena parte de la documentación y las ideas que dieron origen a DN y, en el fondo, a la vista de la crisis terminas de este partido, lo ha sustituido. Si España 2000 quiere avanzar, va a tener que insistir en esa línea: despojarse de los residuos nostálgicos, convertirse en una formación dispuesta a cooperar con los grupos que han hemos mencionado y, en una palabra, eliminar los antiguos residuos ultras que todavía mantiene.

¿Así pues, el modelo a adoptar es el del Front National de Jean Marie Le Pen?

No creo. El “modelo Le Pen” aparece en 1973 y después de 10 años de “travesía del desierto” en el que Le Pen, apenas lograba ser “Monsieur 1%”, experimenta un crecimiento que le abre las puertas del parlamento europeo. Pero esto ocurre hace algo más de 20 años. Desde entonces el FN ha persistido en este modelo con buenos resultados, si exceptuamos la imposibilidad de haber superado su aislamiento político. Ahora bien… esto es imposible que ocurra en España: en las actuales circunstancias es muy difícil pensar en la irrupción de un “partido” convencional que crezca poquito a poco, vaya dando saltitos y mejorando sus resultados de una elección a otra. Los tiempos son diferentes y hoy el sistema de partidos está demasiado estabilizado como para que pueda irrumpir una nueva opción convencional.

Además, el FN tiene un sólido liderazgo y una clase política de reemplazo para cuando falte el líder. Este liderazgo no está presente en España. Además, en Francia –Estado jacobino por excelencia- la combinación entre el tema del antiinmigracionismo y el nacionalismo, no chirrían. En Francia, no existe el grado de centrifugación autonómica ni el desinterés de la izquierda por el patriotismo. El doble mensaje “antiinmigración-nacionalismo” que en Francia es aceptable para votantes de izquierda tiene mucha menos capacidad de encaje con la realidad social española en España. Esto no entendieron perfectamente, los fundadores de la PxC a la que en ocasiones se ha criticado por su “catalanismo”. Personalmente, creo que en el futuro habrán de matizar algunos aspectos de esta postura y les obligará a definir un modelo de Estado. No es por casualidad que la PxC haya irradiado a partir de Vic, que en otro tiempo fue la zona fuerte del tradicionalismo carlista catalán. Es importante tener en cuenta este dato que remite a una inspiración “foralista”. Pero, es evidente que el foralismo carlista del siglo XIX, ya no es aplicable hoy. Los antiguos fueros han desaparecido y restaurarlos supondría un arcaísmo en tanto ya no responden a las nuevas necesidades de los Reinos, Principados, condados y regiones en los que está dividido nuestro país actualmente.

En otras ocasiones hemos hablado de que es preciso redefinir lo que es “España”. Desde Ortega y Gasset se tiende a definir nuestro país como “unidad de destino”… ahora solo queda definir cuál ese destino y hacía donde circula, porque resulta evidente que ya no es el mismo que el que pudo defender la generación del 98.

Estamos hablando de “identidades”. Hoy, un individuo “integrado” en nuestro país, no puede sustraerse –negarla sí, pero sustraerse no- de tres niveles de identidad. La que nos aporta nuestra tierra natal, el lugar que hemos conocido en nuestra infancia y que nos otorga algunas particularidades culturales, son las regiones y nacionalidades (no confundas nunca “nación” con “nacionalidad”, las nacionalidades son relativamente recientes, nacen con la revolución francesa, las nacionalidades son las partes de un todo). Luego está la Nación-Estado, España, que aporta otros rasgos identitarios e históricos. Finalmente, cerrando el ciclo, se encuentra Europa. Europa es tanto nuestro pasado –somos hijos de la cultura clásica- como nuestro futuro –Europa da la dimensión nacional mínima para poder jugar un papel en el mundo multipolar del futuro0.

Así pues, un movimiento identitario abierto y no reduccionista debe articular, respetar e integrar, estos tres niveles de identidad, en absoluto contradictorios (y que solamente parecen contradictorios en función de los nacionalismos).

Entonces ¿cuál es el modelo de partido antiinmigración que propones? ¿el holandés? ¿el belga? ¿cuál?

Es tentador buscar modelos… pero la historia avanza demasiado rápidamente como para que modelos iniciados hace diez o quince años, o incluso cinco, sean hoy viables en nuestras latitudes. Es preciso pensar en el aquí y en el ahora. Modelo válido es el que funciona… y cuando funciona. Así que es mejor partir del análisis de las condiciones objetivas que se dan en España, antes que calcar modelos que en otro tiempo y en otra latitud han conseguido arrancar. Preguntas cuál es el modelo que puedo proponer. Te lo diré: el pragmatismo. Pero, claro, hay que matizar.

No se trata de un pragmatismo sin principios, sino simplemente de insertar el problema de la inmigración como problema central a defender. El espacio a cubrir no es el de un partido político convencional: ¡sino el de un antipartido! O si se quiere del “partido red”...

¿”Partido red”, “antipartido”? ¿No te complicas demasiado la vida con conceptos muy sofisticados?

No, simplemente estoy intentando interpretar las tendencias que se están manifestando en los últimos tiempos en nuestro país. Los partidos políticos convencionales siguen ganando elecciones y ocupando escaños… pero no pueden evitar tres fenómenos:

- un desinterés creciente de la población hacia la política de partido. A eso lo llamamos desvinculación entre España oficial y España real.

- una disminución de la gente dispuesta a acudir a las urnas, aumento del abstencionismo y del voto en blanco o nulo.

- un estado de ánimo progresivamente más airado contra los abusos de los partidos y su permisividad especialmente en materia de corrupción. Los partidos –todos- están bajo sospecha.

- la población empieza a ser consciente de que vota a rostros, no a programas y que cualquier rostro puede aplicar no importa qué programa. Así pues, el votante no sabe, en definitiva, la política que va a ejercer el cargo electo.

Todo esto explica el porqué las opciones que irrumpen con más o menos fuerza en los últimos años, lo hagan al margen de los partidos mayoritarios (el último, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía). Se trata de formaciones que responden a las siguientes caracerísticas:

- son opciones monotemáticos: tocan especialmente un tema central, definiendo su postura sin lugar a dudas: Ciutadans es antinacionalista, PxC antiinmigración. Se trata de opciones nítidas, sin dobleces, que defienden su opción con claridad meridiana, cristalina.

- son opciones cívicas: además del tema central, no se complican definiendo políticas complejas, sino que simplemente proponen el restablecimiento de la moralidad y la ética en la gestión pública.

- son opciones democráticas: piden una mayor participación del ciudadano y el marchar hacia formas más directas de democracia, listas abiertas y desbloqueadas.

- son opciones abiertas: su jerarquía interior está reducida a la mínima expresión, tienen poca estructura de partido, integran a personas, pero también a grupos y a corrientes de opinión surgidas espontáneamente.

¿Es a eso a lo que llamar “partido en red”?

En parte, creo que todavía se puede avanzar mucho más en esa dirección. Creo que hacia lo que debemos tender es a una opción que englobe a grupos de muy diversos tipos, desde asociaciones culturales a redes de blogs, revistas, grupos políticos y asociaciones estudiantiles, grupos cívicos y todo lo que entraría dentro de la definición de “sociedad civil”. Todo esto tiene mucho que ver con el modelo de las redes informáticas. Grupos coordinados, cada uno actuando en su ámbito específico, que caminan juntos en determinada dirección provistos de la voluntad inquebrantable de lograr representación en el plazo más breve posible y de intervenir activamente –no de forma testimonial o residual- en la política real.

A esto podemos llamarlo “partido-flash”. Es ahí hacia donde hay que tender, amparados especialmente en nuestra posibilidad de manejo de los medios digitales de comunicación.

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 17. ¿Cómo va la inmigracion en Europa?

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 17. ¿Cómo va la inmigracion en Europa?

Infokrisis.- Después de una breve interrupción, recuperamos la serie sobre la inmigración explicada a mi hija. En esta entrega el tema del diálogo es los modelos de integración de la inmigración en Europa y la conclusión es que los pocos modelos existentes, han saltado por los aires entre el 2004 (el holandés) y el 2005 (el francés). Si no hay modelo de integración viable, es, seguramente, por que la inmigración es inviable y, si esto es así -y vamos comprobando poco a poco que así es- hay que tender a otros modelos sustitutorios: la asimilación, por ejemplo.

 

Diálogo XVII

¿Cómo va la inmigración en Europa? ¿Hay modelos?

[16 de noviembre de 2006]

En un mundo globalizado, los problemas de unos afectan a todos, y los problemas de nuestro entorno geopolítico, nos afectan mucho más directamente. ¿No habrá que mirar a Europa para buscar soluciones al problema de la inmigración?

Podemos mirar a donde quieras, salvo a los EEUU. Afrontar el problema de la inmigración colocando una valla a lo largo de la frontera de Río Grande, no parece la mejor solución para atajar el problema. En esta ocasión, Bush ha seguido la solución ZP aplicada en Melilla: “¿cómo, que hay avalancha de inmigrantes? No hay problema: la valla se eleva hasta seis metros y asunto resuelto”. Soluciones de este tipo son ciegas, estúpidas y califican al que las plantea.

En otros lugares, en Europa occidental concretamente, se han aplicado “soluciones” algo menos toscas… pero con idéntico resultado. Todas estas soluciones parten del mismo presupuesto, que la inmigración constituye un problema, pero se niegan a reconocer que, lejos de solucionar el problema, a medida que se aplican estas medidas, va ganando en intensidad. En otras palabras: esas medidas no sirven para nada.

A lo mejor es que el planteamiento de los gobiernos de Europa Occidental es arróneo: si los inmigrantes rechazan la integración y ellos mismos optan por autosegregarse… a lo mejor es que el problema no tiene solución o que el planteamiento integrador es demasiado laxo como para motivar a los inmigrantes en esa dirección. Si la integración es rechazada por la inmigración, especialmente por la andina y magrebí, no hay más remedio que plantear las otras dos alternativas: asimilación o repatriación.

El error de percepción consiste en que los gobiernos de Europa Occidental no plantean una disyuntiva clara (integración o repatriación), sino que solamente plantean una posibilidad: integración o integración.

Para facilitar la integración, los gobiernos de Europa Occidental han habilitado fondos, como si la integración no fuera un acto de voluntad espontánea (similar al que realizaron nuestros inmigrantes en los años 50 y 60 en los mismos países europeos en los que hoy fracasa la integración de turcos y magrebíes). Dado que este proceso de subsidiar la integración, tiene ya un cuarto de siglo, vale la pena saber a dónde ha conducido: a un punto hoy mucho más alejado que el punto de partida. Diagnóstico: la integración ha fracasado. Habría que cambiar de política de inmigración, sin embargo, los partidos bienpensantes y especialmente la izquierda, profundizan en esa misma dirección: es decir, aumentan los subsidios. Pocas políticas han sido tan inútiles como estas (salvo quizás algunas de las iniciativas destinadas a afrontar las toxicomanías). El sentido común dice que una política que ha fracasado con una determinada asignación presupuestaria, fracasará doblemente si se duplican los subsidios. Así ha ocurrido en Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Gran Bretaña.

Sin embargo, yo he oído que Holanda ha sido un “modelo de integración”…

Todo depende lo a lo que llames “modelo”. Hay modelos en positivo y en negativo. Holanda ha sido un modelo en negativo situado dentro de una olla a presión. Los observadores de la olla la observan, pero no tienen conciencia clara de lo que ocurre en el interior. Y el cocinero que ha encendido la olla y sabe lo que se cuece dentro, dice que el cocido va a salir al punto. Bruscamente la olla explota y todos los presentes salen pringados de potaje… Ese es el “modelo holandés”. Se puede engañar a la opinión pública durante décadas, se puede decir que se está logrando la integración solamente porque se adopta una discriminación positiva que considera a los inmigrantes como niños mimados dignos de recoger todas las subvenciones y subsidios pagados por el contribuyente. Y como el niño mimado, hacer lo que les venga en gana, permitirles todos los caprichos y acceder a todas sus exigencias. El niño, claro, ha crecido haciendo su santa voluntad, mimado y mal criado. Los medios de comunicación han alabado y avalado estas políticas con sumisión bovina a la izquierda. Todo esto ante los ojos de una población que, cada vez más, experimentaba a la inmigración como problema, pero, hasta la aparición del fenómeno Pym Fortune, no había cristalizado en un movimiento de repulsa.

Bruscamente, Fortune emerge en el aplatanado, plácido y conformista clima político holandés. Y es asesinado… por un ecologista, es decir, por un pro-inmigracionista. Bueno… se trata de un extremista de derechas, dicen los medios de comunicación holandeses. Parece que Fortune era, antes, un extremista de derechas –que no lo era- a una persona y que lo primero justificaba su asesinato “por el odio que había desatado”.

El error de percepción consistía en pensar que un movimiento de defensa cívica como el de Fortune, estaba compuesto por peligrosos extremistas sediendos de sangre inmigrante, en lugar percibir que sectores de la inmiración a los que se les había subsidiado durante décadas y siempre de manera creciente… querían más, mucho más, en realidad lo querían todo y creían que se lo merecían todo y al no obtenerlo, odiaban al país que les había acogido. Como el niño mimado que lo quiere todo y que estalla en pataleta histérica cuando le niegan aquello que ni le conviene, ni sus padres pueden darle.

El asesinato de Pym Fortune fue el primer aviso. Pocos meses después llegaría el siguiente. Theo van Gogh, descendiente del famoso pintor, realizador de TV, había elaborado un documental sobre la situación de la mujer en el Islam. El documental era absolutamente objetivo y estaba elaborado en base a entrevistas con mujeres musulmanas o casadas con musulmanes. Y, claro, el Islam no salía muy favorecido: es muy fácil decir –como hacen los islamistas- que su religión respeta a la mujer… pero es muy difícil aceptarlo cuando las propias mujeres islámicas aluden a su estado de sumisión al hombre islámico. A una célula marroquí no le gustó el reportaje y asesinó a Theo van Gogh. Sin más motivos que el haber dicho la verdad…

Entonces se produjo la revuelta popular. La olla a presión que había ocultado la realidad, bruscamente estalló. Durante una semana se sucedieron las manifestaciones populares, las protestas ante las mezquitas. Era inevitable recordar lo que ocurrió en El Ejido… sólo que a nivel de una nación.

Ese es el modelo holandés. Treinta años de mentiras, para que un día, tras dos asesinatos, saltara todo por los aires. No hay modelo holandés. El modelo holandés es un modelo fracasado.

Algo peor parece haber ido en Francia, ¿verdad?

Habría que decir, mucho peor. Lo que ocurrió en noviembre de 2005 en toda Francia, era previsible desde principios de los años 80. En aquel momento, un número importante de argelinos ya había entendido que la izquierda tiene un complejo de culpabilidad mal digerido a causa de la colonización –ya tratamos este tema, así que no vale la pena insistir- y, también percibe a los inmigrantes como al niño mimado, que se lo merece todo. La izquierdas había propalado la idea de que decir no a un inmigrante era un acto racista y xenófobo. Yo he visto directamente atracos en plena calle en los que, el atracador, detenido por viandantes, era liberado por ellos mismos, después de que empezara a gritar: “¡Socorro! ¡son racistas!”. La acusación de racismo era la más infamante que podía hacerse a un francés a principios de los 80. Era increíble, pero cierto. Si una chica no quería hacer el amor con un moro, éste la acusaba de racista. Si un comerciante se negaba a rebajar el precio de un producto el moro que creía estar en el zoco de Argel, le acusaba de racista. Todo Francia era racista, y toda Francia se obsesionaba en demostrar que no albergaba el menor sentimiento racista. Las subvenciones empezaron a alcanzar tal magnitud que no hacían necesario el que una parte de los inmigrantes buscaran empleo, siguieran cursos de capacitación profesional y se esforzaran en sus estudios. La segunda generación de inmigrantes, aprendió pronto a ser una generación subsidiada. Pero el problema es que un subsidio permite vivir… pero impide el tener acceso a los escaparates del gran consumo. Una parte sustancial de esa población, además de los subsidios empezó a vivir de la delincuencia. La delincuencia no es un producto de la pobreza, permite vivir bien, muy bien, indudablemente mucho mejor que quienes deben su economía a un salario. El “barrio” se convirtió en el centro de vida de escolares fracasados, delincuentes habituales y rencorosos sociales, unidos todos ellos por la común etiqueta de magrebíes o hijos de magrebíes. Desde 1983, se hicieron habituales las revueltas en los barrios, el fondo de estas revueltas era el mismo: a la búsqueda de más subsidios y el establecimiento de zonas francas para la delincuencia. Estas zonas se han llamado “zonas de non droit” y son casi dos mil en Francia. Son enclaves ajenos al Estado Republicano. Nadie se había preocupado mucho de que en Francia, cada noche ardieran 50 coches por término medio desde principios de los años 90. Simplemente se ocultaba o se convenía en no decirlo en voz alta. Un buen día todo este potencial explosivo de la comunidad magrebí (entendemos por magrebíes a los nacidos magrebíes e hijos de magrebíes nacidos en Francia y con nacionalidad francesa) contra la comunidad autóctona estalló. Y durante un mes, en noviembre de 2005, Francia vivió una guerra civil, racial y social.

El modelo francés de integración basado en alabar las virtudes de los inmigrantes y de la sociedad mestiza y multicultural, unido a los subsidios, terminó saltando por los aires. No hay modelo francés de inmigración que exportar. Simplemente, ese modelo fue desde el principio un fracaso que todos –socialistas y gaullistas- intentaron ocultar creyendo que el problema, a largo plazo e invirtiendo más fondos y más elogios, terminaría desapareciendo. Las hogueras de noviembre y los 100 automóviles quemados de promedio por noche desde entonces, han constituido la pira funeraria del “modelo francés”.

¿Siempre nos quedarán los modelos inglés y alemán, al menos?

Primero que no son modelos; segundo que sus resultados son, como mínimo, tan negativos como los modelos holandés y francés. La diferencia estriba en que la olla a presión todavía va almacenando potencial explosivo. Y de qué manera. Es previsible que en los próximos años estos modelos estallen y sus fragmentos alteren profundamente a ambas sociedades. De momento, vamos por ese camino.

En Inglaterra la inmigración procede en su mayoría de las antiguas colonias del Imperio Británico, especialmente pakistaníes. Y su nivel de vida es bajo o bajísimo. De hecho, hasta 1999, los pakistaníes que llegaban a España, consideraban su estancia entre nosotros como circunstancial, siendo su intención última emigrar hacia el Reino Unido. Esta tendencia se ha invertido. La comunidad pakistaní allí instalada solo crece por los nuevos nacimientos, es España y, más concretamente, Catalunya en donde se instalan los pakistaníes que desean emigrar. En 2005 y 2006, la comunidad pakistaní en Barcelona es la que ha crecido más de todas las comunidades inmigrantes y es la que ha protagonizado protestas más ruidosas desde 2002 (ocupación de Santa María del Mar, ocupación de la Catedral, ocupación de Sant Medir…).

La presencia de la comunidad pakistaní en Gran Bretaña tiene como factor identitario, la nacionalidad, la raza y la religión. Entre el 2010 y el 2015, el Islam será la religión con más fieles en Gran Bretaña. La tierra de Guillermo de Normandía, de Harold el Sajón, del Rey Bruce y de Enrique VIII, la tierra de Avalon, Tintagel, Camelot y Glastonbury y del Rey Arturo… pasará a ser una tierra en la que el Islam sea la religión mayoritaria. Por el momento, la inmigración pakistaní tiene unos hábitos relativamente distintos a los magrebíes (ambas, por lo demás, se odian mutuamente a pesar de compartir la misma fe), pero desde principios de los años 90, aparecen roces en zonas de ósmosis entre la comunidad autóctona y la pakistaní. A estos se une el que la política de inmigración británica es similar en laxitud a la española, agravada por el hecho de que los ciudadanos de la Commonwelt pueden instalarse con extrema facilidad sobre su territorio, sin apenas trabas. Esto hace que la inmigración a Inglaterra sea masiva y permite pensar que progresivamente las relaciones entre autóctonos e inmigrantes se irán deteriorando por saturación. No existe un modelo inglés de inmigración. En el fondo es un modelo liberal, un “dejad hacer”. Este modelo presenta el riesgo de que va acumulando un potencial explosivo en las zonas de ósmosis que empieza a generar pequeños chispazos de conflicto entre la clase obrera blanca y la inmigración pakistaní.

Por su parte, en Alemania, la situación no es mucho peor. También allí existe una inmigración islámica, de procedencia turca (cuatro millones) que la sociedad alemana no logra integrar y dotada de una portentosa capacidad demográfica. En la actualidad ya existen colegios públicos en los que la totalidad de los alumnos son inmigrantes. El gobierno alemán ha optado por distintas fórmulas en los últimos veinte años, especialmente, tras la reunificación, cuando se hizo evidente que iba a quedar mucha población alemana en paro y existían excedentes migratorios. De todas estas políticas, la que ha dado mejores resultados es la de subvencionar las repatriaciones: cada inmigrante que, voluntariamente, desea volver a su país de origen, recibe como premio una ayuda económica jugosa. Una política de este tipo puede hacerse solamente en situación de bonanza económica y, siempre y cuando, si las repatriaciones son por goteo y poco significativas. Si se produce un aluvión o una situación de vacas flacas en la economía alemana, políticas de este tipo van a ser inviables. Por otra parte, entre el crecimiento demográfico de la inmigración turca y las nuevas llegadas de ilegales, el impacto de las repatriaciones subsidiadas no ha dado todavía ningún resultado apreciable. Lo comido, por lo servido… los que se van son menos que los que nacen y los que llegan. Resultado del “modelo alemán”: cero.

En todos estos casos, incluidos el español y el italiano, los matrimonios entre población inmigrante y autóctona, son escasísimos y poco representativos. Una parte de los que se producen, además, son falsos matrimonios destinados a engañar a las autoridades de inmigración. Todo esto evidencia, no solo la nula voluntad de integración (hoy en nuestro país, existen bares para andinos, bares para magrebíes, bares para subsaharianos…), sino también y sobre todo, la ausencia de políticas de inmigración y de modelos viales.

¿Entonces…? Si no hay modelo válido, habrá que construir uno ¿no te parece?

Claro. Pero vale la pena plantear cuáles pueden ser las bases de ese modelo. Antes ya he apuntado una: a lo mejor las políticas de integración fracasas, porque la integración es imposible. Entonces, es lógico concluir, que si la integración no avanza, hay que volver a la asimilación. Eso representa algo tan sencillo como ejercer el principio de autoridad: ¿usted quiere vivir como nosotros? Es simple: sea como nosotros. No soy yo quien le debe subvencionar a usted, por que yo no le he invitado a venir, sino que es usted el que ha forzado la legalidad de mi país y se ha instalado a la brava, por lo tanto, es usted el que me debe demostrar algo: que es capaz de asimilarse a la población. Si usted me va a montar un gueto, lo primero que me exige son mezquitas y clases de Islam, si reivindica el derecho a vestir con las ropas del desierto… casi es mejor que se vaya voluntariamente, antes de que me vea obligado a recordarle que esta usted en tierra de Europa y “donde fueres haz lo que vieres”. La fórmula es: no me cree usted problemas. Y si tiene intención de crearlos, váyase.

Una política de este tipo es inaplicable para cualquiera de los partidos mayoritarios hoy en el poder en Europa. Pero es lo que amplias franjas de la población europea están reclamando: medidas enérgicas. Si la integración a través de iniciativas “soft” no han producido efectos, no hay problema, siempre queda la vía “hard”… para aquellos que tengan redaños suficientes para aplicarla.

Y en esto excluyo el primero a José Luis Rodríguez Zapatero, por supuesto.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 13. Pero ¿puede solucionarse el problema?

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 13. Pero ¿puede solucionarse el problema?

Infokrisis.- La inmigración es un problema que ha llegado demasiado lejos. El hecho de que en menos de 10 años la población de nuestro país haya aumentado un 12% es un hecho sin precedentes en la historia. Aun así y reconocmiento la gravedad del problema, hay que reconocer que todavía puede resolverse, siempre y cuando exista una voluntad política de hacerlo y la fuerza y el prestigio suficientes para acometer esta ingrata tarea. Lo realmente necesario es actuar en dos fases: contener a la inmigración y repatriar progresivamente a los excedentes.

 

 

Diálogo XIII

Pero ¿puede solucionarse el problema?

[31 de octubre de 2006]

Tengo la sensación de que el problema de la inmigración ha llegado demasiado lejos y va a resultar muy difícil resolverlo, ¿qué opinas tú?

Tienes en parte razón. El problema ha llegado demasiado lejos, existen entre 24 y 30 millones de inmigrantes en el territorio de la UE y va a resultar muy difícil resolverlo. Ahora bien… difícil no quiere decir imposible y, por lo demás, contra más se tarde en coger el toro por los cuernos y afrontarnos a él con decisión, más se enquistará y más difícil se hará acceder a la solución. Y esto por dos factores: el tipo de inmigración que está llegando a España, no tiene, en su inmensa mayoría, intención de retornar a sus países de origen, sino todo lo contrario: tienen la intención de traer aquí a sus familiares y amigos y ampliar su número de hijos… De seguir así, hacia 2050, estaremos la población inmigrante probablemente sea el 50% de la población española o quizás más. Así pues, o el conflicto se resuelve en los próximos diez años o vamos a entrar en una espiral inmigracionistas que culminará en un clima de convulsión e inestabilidad, en primer lugar, y finalmente, en una situación en la que los propios autóctonos nos vamos a sentir extranjeros en nuestro propio país.

¿Qué crees que puede hacerse?

Hay políticas blandas y políticas de fuerza. Las primeras ya se han ensayado. ZP es la quintaesencia de la blandura, la falta de carácter y la fofez personificada, incluso físicamente, el hombre sin nervio, sin músculo, sin energía interior, que refleja las cualidades de su alma en políticas cobardes y de renuncia por anticipado. Ahora llega el tiempo de las segundas, las políticas de fuerza. Es evidente que con un individuo coriáceo y sin nervio en La Moncloa, políticas de este tipo resultan imposibles de aplicar. Pero son necesarias: por eso, el primer paso para enderezar la cuestión de la inmigración es enviar a las letrinas a ZP en las próximas elecciones. Sea lo que sea lo que venga, desde luego, no será peor.

¿En qué se concretan estas políticas de fuerza que propones?

Mira, el primer paso es la contención, el segundo la reversión del fenómeno. La política de contención es urgente y, si me permites, debe ser brutal, como mínimo de la misma intensidad que el efecto llamada que se ha generado. Hoy vivimos un efecto llamada desconocido en la historia de Europa y generado por las políticas socialistas puestas en marcha desde los años 80 con la primera ley de inmigración aprobada por el gobierno de los GAL y de la corrupción. Si el efecto llamada es un vector de magnitud 10, por ejemplo, la política de contención, como mínimo debe constituir otro vector de la misma magnitud y sentido compuesto 180º. Es así de simple. Un efecto indeseable solamente es contrarrestado por otro de la misma intensidad y sentido opuesto. Eso es lo que llamamos “política de contención”.

¿En qué se concreta? Muy sencillo en iniciativas en los países generadores de inmigrantes. Eso le corresponde a nuestras embajadas. Aunque le parezca imposible a Moratinos, existen temas que nos afectan mucho más directamente que enviar tropas al Líbano o a Afganistán. Nuestros diplomáticos deben dedicar menos presupuesto a recepciones y mucho más a colocar avisos en los medios locales, alertando sobre: 1) cruzar el océano en Cayuko lleva un alto porcentaje de fallecer y 2) si se sobrevive, se retorna al país de origen, expeditivamente. O dicho de otra manera: intentar la inmigración ilegal, es fracasar. De Marruecos a Nigeria es preciso, no solamente difundir esta idea, sino además, hacer todo lo posible para que no haya la menor duda de que se cumple a rajatabla. Cuando en los principales medios de comunicaciones de los países emisores de inmigrantes, se difundan las fotos, día tras día, de los repatriados con cara de haber fracasado, el trabajo de las mafias de la inmigración será estéril.

Facilitar la repatriación al país más próximo al que se ha encontrado el cayuko (no al país de origen). Exigir a los andinos que llegan a Barajas presentación en la terminal internacional el día en que concluya su visado, so pena de ser incluido automáticamente en la lista de busca y captura y perder cualquier posibilidad para regularizarse en España de por vida. Reducir a 30 días la prolongación de los visados. Cortar cualquier tipo de ayuda económica y prohibir la ayuda humanitaria de las ONGs españolas, a los países sobre los que exista la más mínima sospecha de no cooperar en la vigilancia de sus costas o en la admisión de repatriados. Eliminar la figura de la “expulsión por trámite normal”: ciudadano expulsado, ciudadano puesto en la frontera más próxima a su país de origen. Aplicación del tipo delictivo de “fraude de ley”, con la consiguiente pena de prisión, para los que intenten engañar a la administración española alejando su condición de “perseguido político”. No admisión de “refugiados políticos” en España, si no tramitan su solicitud a través del consulado español más próximo a su país. Aumento de penas a los ciudadanos españoles que accedan a colaborar en matrimonios de conveniencia… y así sucesivamente.

Y eso no es justamente lo que se está haciendo, sino todo lo contrario…

Efectivamente. Mira, llama mucho la atención que repatriar a un inmigrante chino –óyelo bien- cuesta casi 4.500 euros. Vuelan a su país acompañados por dos funcionarios de policía y en avión. Y otro tanto a los repatriados a países africanos. Con los inmigrantes andinos no hay tanto problema: son fácilmente identificables sus lugares de origen y, el que llega por Barajas, vuelve por Barajas. En cambio, por algún motivo, el gobierno juzga que quienes entran en cayuko, vuelven el business class… No, eso es demasiado caro. Hay un error en todo esto. Cuando se produce un fenómeno de oleada como el que sufrimos actualmente, no se pueden tener contemplaciones, ni hacer tan cómoda la aventura de retorno que casi constituya en premio de consolación. Vienes por mar, vuelves por mar. Es inevitable y sería muy educativo de cara a la contención del fenómeno, crear campos de repatriación en los que esperarían los inmigrantes de cada nacionalidad a que hubiera contingentes suficientes como para fletar medios de transporte de repatriados a cada país. Es más barato repatriar 2000 inmigrantes en carguero fletado ad hoc, que por goteo en avión. Por otra parte, estoy a favor de que en esos campos para inmigrantes puedan realizarse determinados trabajos para que el inmigrante 1) compense la merma económica que supone la repatriación, 2) pague los gastos que ha generado su estancia y que son perfectamente cuantificables (desde su rescate en mar, hasta su manutención, hasta los gastos de gestiones burocráticas), 3) paguen la indemnización civil en caso de haber cometido algún delito. Es duro, ya lo sé. Te diré más: una medida así, sería durísima. Pero, no por ello, menos necesario. Lo que cuenta es el objetivo: contener la inmigración y desactivar el efecto llamada… eso, o de lo contrario, seguirá muriendo gente en el Estrecho y en el Atlántico. ¿Qué es más duro, volver a tener el próximo año 5.000 ahogados en el mar y así por tiempo indefinido, o bien adoptar medidas excepcionales durante un corto espacio de tiempo (que, por lo demás, no son lesivas ni para los derechos humanos, ni para la vida de ningún ilegal)? En ocasiones, individuos fofos y blandos provocan más desastres que medidas decididas y enérgicas.

Infringir una ley merece un castigo, aunque sea una ley como la de inmigración. Lo que no puede hacerse es premiar la infracción de la ley, con una regularización masiva o con una repatriación dorada, o simplemente con una orden de expulsión “normal” que todos los inmigrantes, sin excepción, consideran papel mojado…

Será necesario modificar las leyes actuales, ¿no?

No necesariamente. Basta con aplicarlas y creer en ellas. ZP no cree en ninguna ley que hable de fronteras. Él es la quintaesencia del político de la era de la globalización. Su diputada Leyre Patín, no hace mucho, cuando le preguntaban si se sentía “española”, respondía: “Yo me siento ciudadana del mundo”… sería bueno que a estos ciudadanos del mundo, fuera “el mundo”, quien les pagara sus caprichos, en lugar de todos los ciudadanos de éste país.

Las leyes están para cumplirse y si la ley de inmigración establece los canales a través de los cuales los inmigrantes pueden acceder a tener permiso de residencia y de trabajo en nuestro país, ese es el camino y no otro. Querer buscar atajos, vulnerar la ley, imponer hechos consumados, no debe ser pasado por alto, ni mucho menos premiado: debe ser observado escrupulosamente, tal como los ciudadanos de este país tenemos que observar escrupulosamente cualquier legislación que nos afecte.

Bastaría, por ejemplo, una breve circular del fiscal general del Estado, para que los jueces dejaran de extender órdenes de expulsión “normales” y se prioricen las órdenes de expulsión por “vía de urgencia”.

Ahora bien, tienes razón en que, en ocasiones, alguna ley se queda corta y no puede afrontar la necesidad de contención que experimenta hoy la sociedad española. Pero componer una ley o, mejor dicho, un decreto, no es algo largo. Basta que exista voluntad política. El gobierno ZP, cuando se ha tratado de defender los intereses de la Caixa de Catalunya y de Gas Natural en la OPA a Hiberdrola, ha tardado solamente un día en emitir el correspondiente decreto, sin embargo, en el tema de la inmigración permanece autista. Esto es intolerable.

Hace falta un decreto ley que establezca que en períodos excepcionales (aquellos en los que fluyen a nuestras frontera más inmigrantes de los que las plantillas de los cuerpos de seguridad del Estado pueden tratar) los escrúpulos de la ley de inmigración en relación a plazos, quedarán sin efecto: la petición –habitualmente, falsa- de asilo político solamente puede tramitarse en consulados próximos al país de origen… no territorio nacional. O bien, cuando conste claramente el país de origen y se capture al cayuco o a la patera el alta mar, inmediatamente y sin más dilación, tras los cuidados médicos y humanitarios necesarios, se procederá a la repatriación del ilegal al país del que ha partido el cayuko. O lo que hablábamos antes: países con los que no existen posibilidades de mantener un diálogo franco y sincero, en lugar del chantaje económico al que nos someten, no tendrán derecho a percibir ningún tipo de ayuda al desarrollo.

Es evidente que algunas de estas leyes deberían ser refrendadas y adoptadas en todo el territorio de la Unión Europea. Bien, pero esto no es un gran obstáculo. Basta con que un país se atreva a plantearlas para que el resto les siga. Hay que tener en cuenta que solamente minorías muy marginales y extremistas, siguen hoy sosteniendo el “papeles para todos”, tan habitual hace diez años, incluso cuatro años. Hoy existe una sensación generalizada de que la inmigración ha rebasado los límites de lo normal para convertirse en un problema.

¿No crees que también habría que multar a los empresarios que contraten a ilegales?

No creo que los patronos que contraten a ilegales sean “peligros públicos”. En realidad, lo que están haciendo es descargar al erario público de subvencionar a inmigrantes ilegales y darles propios medios de vida. No creo que haya que castigarlos… como máximo habría que castigar a los gilipollas irresponsables que aspiran a “solucionar el problema de la inmigración” trasladando en business-class a los ilegales llegados a Canarias y desparramarlos por toda la geografía nacional, especialmente por las comunidades gobernadas por el partido de la oposición… ¿De qué va a vivir un senegalés arrojado sin papeles a Aragón? Obviamente, o el gobierno aragonés lo financia, o bien un empresario se arriesga a contratarlo. Y puesto a asumir una responsabilidad, me quedo con la segunda. Más bien creo que si alguien debería sentarse en el banquillo de los acusados es el bobó –ilustre o no- que se niega a repatriar inmigrantes y que los arroja sin medios de vida en cualquier comunidad.

Los empresarios contratan lo que hay en la realidad… los políticos, en cambio, crean esa realidad.

Supongamos ahora que estas políticas de contención tienen éxito. ¿Y luego?

La energía siempre tiene éxito, la dejadez y el buenismo, en cambio, son el camino más directo al fracaso. ¿Luego? Muy sencillo: los inmigrantes que están, bienvenidos entre nosotros… siempre y cuando muestren afán de asimilarse a la población española, no creen problemas más allá de los que ya sufrimos toda la comunidad autóctona y constituyan una fuerza productiva, no subsidiada.

Ahora bien, en los períodos de vacas flacas a nivel económico, se debe dar la opción a los trabajadores inmigrantes en paro, sobre si quieren percibir de una vez la totalidad de la percepción por desempleo a cambio de retornar a su país. Por que de lo que se trata, a partir de haber logrado “contener” a la inmigración, es de reducirla a las dimensiones necesarias y aceptables para nuestra sociedad. Eso supone entre millón y medio y dos millones y medio de inmigrantes.

También aquí va a ser preciso actuar con máxima determinación: por ejemplo, inmigrante legal o ilegal detenido en flagrante delito, repatriado inmediatamente, sea su primer delito o su milésimo. Inmigrante que permanece más tiempo en paro que trabajando o durante tres meses consecutivos en paro: repatriación. Limitación de la reagrupación familiar solamente a esposa e hijos. Y así sucesivamente. Creo que no es difícil elaborar una panoplia de medidas suficientes como para que el número de inmigrantes en nuestro país adquiera unos límites razonables y saludables para nuestra sociedad.

¿Así que el problema de la inmigración puede resolverse?

Si, miente quien dice que el futuro mestizo es nuestro destino.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 12. "Asimilación" e "integración"

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 12. "Asimilación" e "integración"

Infokrisis.- Nuestras autoridades defienden la "integración" de los inmigrantes, como salida a las "tensiones" que se están produciendo. Como es habitual, ZP es incapaz de definir lo que entiende por "integración". Tan solo parece que sea el hablar la lengua castella, catalán en Catalunya, por parte de los inmigrantes y, con eso, ya están integrados. La cuestión es, naturalmente, mucho más complejo y, frente a las políticas mal definidas de integración, nosotros oponemos las políticas de "asimilación". Allí donde fueres, haz lo que vieres y, sobre todo, no crees conflictos.

 

Diálogo XII

Asimilación e Integración

[27 de octubre de 2006]

Lo que más me llama la atención de la inmigración son algunos de sus rasgos exóticos. Por ejemplo, me resultó sorprendente, cuando fuimos a Madrid en Agosto, ver una mujer vestida completamente de negro y con la cara tapada hasta las cejas, incluso tenía las manos cubiertas de tela negra de la que solamente sobresalían los dedos… ¿No te fascina ese exotismo?

Francamente, no. Incluso, desde los estándares estéticos occidentales, hasta me parece siniestro. Pero, al menos, nos va a dar la oportunidad de hablar de un tema importante, la integración de los inmigrantes.

¿Tú estás de acuerdo en la integración?

Si, pero hay otro concepto que me interesa todavía más: la asimilación.

¿Qué es la asimilación?

Es la disolución de la comunidad inmigrante en el seno de la comunidad receptora. Por ejemplo, los inmigrantes españoles en Francia o en Alemania durante los años 50 a 70, no se “integraron”, se “asimilaron” a la población alemana. Y no perdieron ni su idioma, ni sus hábitos alimentarios, ni los vínculos con su país de origen. Simplemente fueron fieles al viejo refranero castellano: “donde fueres, haz lo que vieres”. La “asimilación” es siempre posible cuando no existe abismo antropológico y cultural, sino una contingüidad. Este concepto es fundamental para entender si una comunidad inmigrante generará problemas o ventajas. Y para realizar este análisis hace falta ser extremadamente realista: existen una serie de parámetros (cultura de origen, nivel educativo, raza, lengua, religión, tradiciones nacionales) a tener en cuenta: contra más convergentes son entre la comunidad inmigrante y la receptora, podemos decir que existe más contigüidad y, por tanto, más posibilidad, no solo de integración, sino incluso de asimilación. A medida que las diferencias entre la comunidad receptora y la inmigrante se van ensanchando, la posibilidad de asimilación queda cada vez más atrás, hasta que llega un momento en el que ya no puede hablarse de contigüidad, sino más bien de brecha primero y luego de abismo cultural y antropológico.

Fíjate la facilidad con la que se integran los ciudadanos polacos y luego compáralo con los problemas que genera la comunidad magrebí. ¿Por qué? Simplemente, por que con los polacos tenemos una situación de contigüidad y con la magrebí, más próxima en distancia, nos separa un verdadero abismo antropológico y cultural. Con los polacos no hay ninguna dificultad en el proceso necesario de asimilación, sin embargo, con los magrebíes, todas las facilidades ofrecidas para lograr su integración, se estrellan con la realidad del abismo del que te hablaba.

Así pues, la asimilación no es viable con todas las comunidades

Por supuesto que no. Los hechos así lo demuestran. La intifada de noviembre de 2005 en Francia, demuestra la imposibilidad de integrar a los inmigrantes magrebíes de segunda y tercera generación. Creo que los Estados modernos no pueden renunciar a la asimilación. La asimilación garantiza que las sociedades que surgirán de los procesos migratorios no serán un tablero de ajedrez, una especie de puzzle, de pueblos, tradiciones y razas, con tendencia cada una de ellas a encerrarse en su propio gueto. Quien renuncia a la asimilación en aras de las cacareadas “variedades de civilización” o de las “riquezas aportadas por el multiculturalismo”, tendrá una civilización parcelada en guetos. Una sociedad así es una sociedad en conflicto permanente.

Debemos de aspirar a la asimilación y no contentarnos con la integración. Ahora bien, como ya te he dicho, la asimilación no es siempre posible. ¿Qué hacer entonces? Algo muy sencillo y lógico: priorizar las bolsas de inmigrantes procedentes de países “continuos” en lo antropológico y cultural y rechazar la inmigración procedente de países con los que exista algún tipo de brecha o abismo. Sin tener esta idea presente, y nos dedicamos a admitir a todo tipo de inmigración, sin realizar una selección previa mínima, nos arriesgamos a tener una inmigración que no deseamos y que terminará creando más problemas todavía de los que hoy estoy apuntándote en estas discusiones sobre la inmigración. Es importante fijar este concepto: cada país tiene el derecho y cada gobierno la obligación, de elegir el tipo de inmigración que quiere y su lugar de procedencia. En tanto que europeos, preferimos inmigración que proceda de Europa, eso me parece incuestionable. Esa es la inmigración “asimilable”.

… Pero siempre está el camino de la integración…

Si, pero no tengas muchas confianza en las posibilidades de la integración. La integración es un concepto inestable y difícil de definir. ¿Qué es integración? Los popes del multiculturalismo nos dicen que es equivalente a la convivencia de cultural… O bien, la igualdad armoniosa de las culturas. Ingenuidades, sino iniquidades. Existen tantas tendencias del “integracionismo”, como integracionistas. Difícilmente encontraríamos un concepto más ambiguo y equívoco que éste.

Para los líderes de las comunidades inmigrantes, en su inmensa mayoría, la “integración” es equivalente a la entrega de ingentes fondos para… la “integración”. Tiene gracia que los líderes de las asociaciones de inmigrantes siempre insistan en este punto: “dadnos más dinero y nos integraremos mejor”. No, error. Para poder “integrarse” (sea lo que sea que es) lo único que hace falta es tener voluntad de integrarse, no convertir la integración en un medio de vida. Cuando se pone precio a la integración, lo que se está haciendo es chantajeando al país de acogida.

Francamente, no sé que es la integración: ¿puede integrarse la mora que vimos en Madrid cubierta con un velo negro de la cabeza a los pies? ¿puede integrarse un individuo que pasee por Lavapies con chilaba, barba larga y turbante? Creo que va a ser muy difícil. ¿Puede integrarse un trabajador magrebí que ponga condiciones religiosas en su contrato de trabajo? ¿o cuando se intenta mantener las costumbres antropológicas (matar uno mismo al cordero del banquete de Ramadán) frente a la legislación sanitaria de nuestro país? ¿o exigiendo que varíen algunas de nuestras fiestas tradicionales al “ofender” la sensibilidad de los magrebíes? Lo lamento, pero en todos estos casos, la integración es altamente improbable y extremadamente problemática.

Así pues, hay que reconocer la realidad. Y todos nos lleva de nuevo a lo que ya te he dicho: la asimilación es preferible a la integración. La asimilación se produce espontáneamente, y por tanto siempre tiene éxito, la integración, por el contrario, es una tendencia a forzar las realidades antropológicas y culturales con la zanahoria de las subvenciones: yo subsidio tu integración, aun cuando tú no me expliques cuál es tu concepto de integración y te obstines en seguir siendo “algo aparte” de la comunidad que te ha acogido. Para ese viaje, francamente, no necesitamos alforjas. La integración es un mito inútil y mal definido que conduce directamente a alejarnos de una percepción real del fenómeno migratorio.

¿Tan mal pueden convivir las comunidades como para que rechaces la integración?

La integración, hasta ahora, no ha funcionado en ningún lugar en donde las autoridades del país receptor la han intentado. Decir “integración” equivale a eternizar la división de la población que se encuentra sobre un país, en comunidades étnicas. Se requiere a los inmigrantes para que aprendan el idioma del país receptor y… nada más. Pueden seguir conservando cualquier otro rasgo identitario propio… basta con que aprendan el idioma, lo demás no importa. Y así puede ocurrir –como ha ocurrido en Londres- que una integrista islámica cubierta de velos negros en todo el cuerpo, incluidas la cara y las manos, pretenda dar clases a niños… de la manera más natural del mundo. O que individuos con chilaba aspiren a trabajar en empresas europeas. O que camareras de hotel aspiren a ser contratadas en nuestro país y a llevar el velo en el trabajo. Donde fueres, haz lo que vieres. Las costumbres del desierto no sirven en Europa. La uniformidad y monotonía del paisaje del desierto no tienen nada que ver con el bosque europeo.

Es intolerable la mirada de odio y desconfianza con que muchos islamistas consienten –los que lo consienten- que un médico examine a su mujer embarazada. Es intolerable que en Europa a los trabajadores magrebíes se les concedan privilegios horarios a causa de su religión, e incluso en las cárceles tengan un régimen especial de comidas, cuando nuestros presos vegetarianos no la tienen, ni se les sirve marisco en navidad, o a los norteamericanos pavo en su Día de Acción de Gracias.

Mira, todo lo que no sea “una nación, una identidad”, no es viable a medio plazo. España camina hacia el principio: “una nación convertida en mosaico de identidades”. Eso es inviable. El hecho de que en cualquiera de nuestras grandes ciudades empiecen a existir guetos nacionales para cada comunidad inmigrante, es uno de los efectos claros de la política laxa de integración. El principio debería ser: “si quieres vivir entre nosotros, compórtate como nosotros. Si quieres mantener tu identidad, hazlo en el espacio de tu hogar. Si quieres vivir en Europa, haz lo que hacen los europeos. Y si todo esto no te gusta: regresa a tu país y vive en plenitud tus costumbres, tradiciones y lengua”. ¿Verdad que éste es un principio que se entiende con claridad meridiana?

Claro y cristalino…

Luego están los aspectos legislativos. En nuestro país tenemos una constitución y unas leyes. Infringirlas no es nuestra costumbre y si lo hacemos, sabemos a lo que nos arriesgamos. Ahora bien, determinadas comunidades étnicas entienden que la ablación del clítoris de las niñas es una saludable práctica “higiénica”. Para otros la poligamia es inherente a su religión, ¿acaso no dijo el Profeta que un hombre puede tener hasta cuatro mujeres si puede mantenerlas? Esto sin olvidar que la religiosidad islámica tiene, como ya hemos visto, otra concepción del Estado, no solamente diferente de la que se respira en Europa, sino completamente opuesta en su raíz y en sus implicaciones.

Y, finalmente, existen factores subjetivos que dificultan la integración de los inmigrantes.

Cuando te oigo hablar de factores subjetivos, me pongo a temblar. Entiendo lo que son “factores objetivos”, los que son fácilmente perceptibles y reales, pero me resulta difícil identificar eso que llamas “factores subjetivos”.

Los factores objetivos, habitualmente, los puedes mesurar mediante estudios estadísticos, se dice que son “objetivos” porque no dependen de una interpretación personal, sino que los datos son iguales para todos. Dos y dos son cuatro: esta es una ley objetiva. Ahora bien, resulta más difícil establecer si el dos es un número “mejor” o “peor” que el cuatro, o los motivos por los que nos gusta más o menos. Luego, existe un tercer tipo de factores, a los que podemos llamar “voluntaristas”, son los que dependen de nuestras propias tendencias interiores. Por ejemplo, en nuestro país existe la necesidad demostrada en las estadísticas de cristalizar esa gran inquietud que existe entre la opinión pública hacia la inmigración, en una opción política que la encarne. Existen, pues, “condiciones objetivas” para hacerlo. Ahora bien, esa opción carece en este momento de “condiciones subjetivas” que serían, por ejemplo, la existencia de cuadros políticos en número suficiente, de personalidades notables, socialmente arraigadas que apoyen la idea, de medios económicos, etc. Todo esto no existe, a pesar de que estén presentes algunas “condiciones voluntaristas”, por ejemplo, existen unos cuantos cientos de militantes decididos a integrarse en un proyecto de este tipo, aunque no los suficientes para impulsarlos. Por todo esto, en España no existe todavía un movimiento de estas características sino una docena larga de grupúsculos que aspiran a ocupar el puesto de “partido antiinmigracionista”. Pero regresemos a nuestro tema.

Probablemente ahora veas más claro lo que quiero decir cuando afirma que los “factores subjetivos” impiden la integración de los inmigrantes. ¿Te gusta la “salsa”? No, haces bien, es una música pesada, reiterativa, suena siempre igual… sin embargo a los andinos les gusta. Supongo que tampoco te gustará la música islámica, sus canciones son interminables, suenan también igual, y es cansina. Todo esto son opiniones personales, esto es, subjetivas. Algo me gusta o no. Es igual que lo del velo: me puede gustar o no, pero es igualmente subjetivo. Yo creo, por ejemplo, que los niños a los que su maestra va disfrazada de cucaracha a clase, pueden tener pesadillas y, desde luego, en Europa, esto no es “normal”. La noción de normalidad tiene un alto grado de subjetividad, pero ahí está…

¿Qué ocurre? Pues algo muy sencillo. Si tu vives en un cuarto piso y los vecinos del tercero ponen la música durante todo el fin de semana a un volumen insoportable, siempre la misma música y al mismo volumen, y en el quinto piso, otros ponen otro tipo de música étnica, con el mismo volumen y la misma reiteración, uno corre el riesgo de volverse loco. Esto sin olvidar las grandes reuniones y fiestas que tienen lugar en estos dos pisos. Así mismo, es objetivo afirmar que en buena parte de los pueblos emisores de inmigrantes, tienen unos niveles de educación bajos o muy bajos. Contra más ruido genera una cultura, más bajo es el nivel educativo de sus integrantes.

Y es por todo ello que una familia española difícilmente tolera durante mucho tiempo, a los vecinos del tercero y del quinto… y decide vender el piso e irse a otro barrio, o simplemente, regresar como jubilados a su pueblo. Ese piso, inevitablemente, es vendido a algún miembro de la misma comunidad étnica que los vecinos del tercero o del quinto. Al cabo de pocos años, se ha producido una verdadera limpieza étnica, pacífica, ruidosa eso sí, que ha tenido como resultado la formación de un gueto.

Son muchos los factores objetivos que impiden la asimilación de los inmigrantes y que generan tensiones insoportables para los autóctonos. No son mesurables, son subjetivas… pero están ahí. En un parque al que acudan adolescentes latinos, pronto dejarán de acudir autóctonos. ¿Por qué? Hay una mezcla de muchos factores, desde el aspecto exterior de los latinos, su agresividad, su consumo de alcohol y de drogas en algunos medios, especialmente en bandas étnicas y, finalmente, porque existe un factor objetivo: varios miles de adolescentes latinos se han integrado en bandas étnicas… Así mismo, cuando ves a una gitana romaní con churumbel, pidiendo, estate seguro de que intentará robarte el teléfono que has dejado sobre la mesa del bar, o el bolso, o simplemente, un bolígrafo sin mucho valor. Si se dice que los andinos soportan mal el alcohol, que los magrebíes presentan problemas de convivencia, no es por prejuicios racistas o xenófobos, sino por una mezcla en proporciones indefinidas de datos objetivos y percepciones subjetivas. Y lo mismo puede decirse de las agresiones domésticas entre estos dos grupos sociales. Tampoco son prejuicios racistas: están ahí como productos de sus culturas étnicas. No todo lo étnico es agradable…

Ahora bien, el ministro Caldera o Consuelo Rumi o Leyre Patín, jamás han visto ni hablado con un inmigrante más allá de su despacho oficial. No han sido nunca el vecino del cuarto piso que se siente como un emparedado. No entienden que a alguien le pueda molestar la convivencia diaria con gentes de otras costumbres, otras tradiciones y otros horizontes. Creen que esto es “racismo”. Hace un año estaba sentado en un bar del barrio de Gracia, leyendo tranquilamente, entraron media docena de ecuatorianos, por el aspecto de Guayaquil, y se sentaron en una mesa. En el centro dejaron un enorme radiocasette ¡con la música a todo volumen! Salsa, evidentemente. Les importaba poco que en España eso no se hiciera, por educación, máxime cuando la gente estaba hablando y había música de fondo en el local. Entre que se les veía “tomados”, como dicen ellos, es decir bastante embriagados, que eran seis y que entre ellos ya se peleaban y gritaban, los camareros no se atrevieron a rogarles que apagaran el radiocasette. Tuve que llamar a la policía, que, por supuesto, llegó media hora después de que se hubieran ido… Era una perfecta muestra de “integración”.

Los ejemplos podrían multiplicarse. Mira, como sabes, yo he experimentado siempre una devoción particular por París. Es una ciudad en la que se ha quedado algo de mí y con la que sintonizo perfectamente. Llevo yendo a París cada vez que tengo ocasión, desde hace casi cuarenta años y siempre encuentro un matiz nuevo. Sin embargo, desde mediados de los años 80, en cada ocasión que regreso a París veo a la ciudad más hundida, más sucia, más inhóspita, más ruidosa, con más delincuencia. Llegará un día en el que preferiré ver un vídeo del Barrio Latino a tomar una cerveza en la Place de la Contrascarpe… En cuanto a la Marsella que conocí también en los setenta, es una sombra de lo que fue, una ciudad magrebí en la orilla equivocada del Mediterráneo. No volveré a Marsella, la suciedad de sus calles, la hostilidad manifiesta de su nueva población, los olores y los ruidos, todo ello me remiten a otras latitudes. Es subjetivo, ya lo sé. ¿Crees que debería atender solamente a las estadísticas de criminalidad, o de fracaso escolar, o de inmigración para decirte que esta nueva Marsella es literalmente desagradable? Es subjetivo, pero es real, es lo que millones de europeos percibimos: que el paisaje de nuestras ciudades va cambiando y que una catedral de Notre Dame de París con chilabas en las torres, es una visión dantesca.

Lo subjetivo apela a nuestros sentimientos y a nuestras vísceras, no lo podemos racionalizar con facilidad, ni siquiera encarrilar una interpretación sociológica, pero no por ello es menos cierto, ni tiene menor influencia. Por eso el lobby político inmigracionista, denigra estos argumentos, los arrincona y los desconoce, intelectualizando el problema: el resultado es el de una degradación progresiva de la vida ciudadana, un desdibujamiento del perfil de nuestras grandes ciudades y la creación de enclaves étnicos en las mismas, ajenos a nuestra identidad y frecuentemente en pugna con ella.

A esto nos lleva el “integracionismo”. Es un camino que no quiero para mi gente y mi país.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es