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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

INMIGRACION

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 11. Los desajustes generador por la inmigración

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 11. Los desajustes generador por la inmigración

Infokrisis.- La falta de previsión de las autoridades y el carácter masivo de la inmigración han contribuido a desbaratar algunos aspectos de la sociedad española que hasta ahora funcionaban a unos niveles constantes: educación, sanidad, seguridad, tribunales, tráfico, energía, vivienda, etc., son algunos de los frentes en los e la inmigración ha demostrado su impacto más deletéreo y preocupante. Vale la pena seguir de manera somera todos estos aspectos porque en ellos está el germen de futuros conflictos.

 

Diálogo XI

Los desajustes generados por la inmigración

[26 de octubre de 2006]

Para los jóvenes esta sociedad se nos está haciendo inhabitable. La vivienda no deja de subir, los salarios no se incrementan a la misma velocidad, no podemos casarnos ni tener hijos porque no los vamos a poder mantener ni tener vida de familia, la enseñanza pública experimenta una crisis sin precedentes y, para colmo, existe cada vez más violencia juvenil. ¿No crees que estos son problemas mucho más reales y actuales que la inmigración que, en el fondo, como me vas diciendo tendrá repercusiones solo a medio plazo?

Esto no es del todo cierto, buena parte del impacto de la inmigración lo estamos experimentando ya. Por esto, en las encuestas del CIS, desde hace años, la inmigración es considerado como el primer problema que HOY debe afrontar la población española. No te olvides de esto: a diferencia de en Europa, en donde la inmigración llevaba incrementándose por goteo durante los últimos veinticinco años –sino más- en España, el conflicto se ha generado solamente en los últimos cinco años. Aquí no ha existido goteo: aquí, a partir del 2000 se ha tratado de una riada. Esto, para empezar.

Pero es que ningún político, ni siquiera ningún técnico, alerto sobre la alteración profunda que iba a afectar a la sociedad española. Solamente un irresponsable podía pensar que la inyección de cinco millones de inmigrantes, en buena medida adultos, y con una alta tasa demográfica, no iba a alterar la totalidad de la vida de nuestro país.

¿Por qué crees que crece el precio de la vivienda? ¿crees, solamente, que es a causa de la voracidad especulativa? Si, claro, que la especulación influye, como la necesidad de dar salida al dinero negro, como el período de bajas cotizaciones de la bolsa, etc. Todo esto influye, pero desengáñate: solamente se construirían viviendas de alto copete, si no existieran posibilidades de venderlas. Se están construyendo chalets y urbanizaciones de lujo en las inmediaciones de las grandes ciudades; siempre ha existido gente con capacidad económica suficiente para adquirirlos. El problema es explicar porqué miembros de la alta burguesía renuncian a vivir en las grandes ciudades. La respuesta principal era: porque la delincuencia ha aumentado ¿y por qué? Ya lo hemos comentado: por el efecto llamada generado sobre la delincuencia mundial.

La triste realidad es que en una ciudad como Barcelona, los precios de la vivienda han experimentado más alzas en las zonas más populares, porqué es allí en donde existe una mayor demanda de vivienda… por parte de inmigrantes. Hasta hace unos años, el barrio del Raval y el de la Ribera eran los más baratos de la ciudad, en tanto eran las zonas más degradadas de la misma; hoy, sin embargo, siguen estando igualmente degradadas… pero se han encarecido extraordinariamente. ¿Dame una explicación a este fenómeno?... No la busques, sólo hay una: el aumento desmesurado de la inmigración y su innata tendencia a agruparse en guetos.

Lo mires como lo mires, el hecho es que el precio de la vivienda popular, especialmente, ha aumentado hasta extremos insoportables y que comprometen toda una vida, por la irrupción de cinco millones de nuevos consumidores que nadie había previsto y en muy poco tiempo. ¿No crees que este problema es muy real y que pesa como una losa sobre nuestra sociedad?

Tienes razón en que los bancos están ofreciendo cada vez más en su publicidad servicios e hipotecas especialmente para inmigrantes

Mira, la inmigración es, para algunos, un gran negocio. Tengo un abogado conocido cuya única actividad es regularizar inmigrantes, aun cuando para regularizarlo no es necesaria la presencia de un abogado. Este hombre es muy curioso y me ha dado que pensar: no solamente obtiene buenos dineros gracias a la inmigración, sino que ha conseguido autoconvencerse de que es un fenómeno positivo. Lo único que le preocupa, como antiguo facha que era, es que los inmigrantes en Barcelona están adoctrinados por la Generalitat en el uso del catalán… Me comentaba lo sorprendente que era el haber participado como único “autóctono” en un programa de radio sobre la inmigración, en el que el resto de participantes eran inmigrantes que hablaban el catalán y sólo él se expresaba en castellano. Lo absurdo de la situación no se le escapa a nadie, pero si te lo he sacado a colación es por que demuestra que para muchos los negocios están por delante del bienestar de la comunidad nacional. Luego, es posible, incluso que, como este conocido, intenten justificar su proceder y autoconvencerse de que existen otros problemas mayores, pero la realidad es que la inmigración es un gran y prometedor negocio, especialmente en esta España menguante de ZP.

Cuando parecía que el negocio de las hipotecas había tocado techo en 2001, a partir de ese momento, la inmigración irrumpe. El primer efecto es una subida brutal del precio de los alquileres, posible gracias a la Ley Boyer de 1986. El segundo, íntimamente ligado a éste, es que esto ha tenido como consecuencia el que el precio de los alquileres, prácticamente se equipare al de las cuotas mensuales de las hipotecas, por lo que, resulta más ventajoso poder adquirir una vivienda antes que pagar eternamente un alquiler. También es cierto que han surgido servicios que han interesado a la banca y a otras entidades financieras, por ejemplo, el envío de fondos al extranjero, así como otros negocios, en su mayoría vinculados a grandes empresas de telecomunicación de los que los puntos de venta, en su mayoría, están regidos por inmigrantes, como los locutorios.

Como te he dicho desde el principio, la inmigración es negativa para la sociedad, pero extremadamente positiva para algunos sectores económicos. Y, desde luego, Botín y la patronal bancaria, se habrán frotado las manos con la irrupción de cinco millones de adultos que precisan servicios de crédito y de transmisión de fondos. No es raro que los beneficios de la banca vayan subiendo espectacularmente en los últimos años.

Entonces, todo esto es positivo para la sociedad ¿no te parece?

Ya has visto que en el tema de la viviendo no es positivo. Es cierto que el Estado recauda más fondos. Cuando un inmigrante firma una hipoteca con 50 millones, en la mayoría de los casos pide incluso una cantidad mayor para poder comprar mobiliario, realizar alguna reforma, etc. Aquello de que la banca solamente financiaba el 80% del valor de la vivienda, ha pasado a la historia. Posiblemente, la media hoy sea de un 110%. Esto tiene como consecuencia inmediata el que el Estado recauda el correspondiente impuesto de transmisiones. Ahora bien… la Banca nunca pierde, pero si puede verse implicada en situaciones de riesgo. Por ejemplo, una cosa es firmar hipotecas y otra que esas hipotecas lleguen a buen puerto. Se han firmado en período de vacas gordas de empleo, pero este período no durará siempre. Hoy, la oferta de trabajo es más grande de la necesaria, pero esto no durará siempre. En uno o dos años, empezarán a caer las hipotecas firmadas irresponsablemente y al término de ese período empezarán a ejecutarse. El mercado de la vivienda no puede mantenerse como hasta ahora. Por otra parte, el aumento de 5 a 10 millones de inmigrantes que puede producirse en el 2010, aumentará todas estas tensiones: la oferta de trabajo irá creciendo por encima de la demanda, así que el salario irá cayendo, pero la tendencia de las hipotecas en los dos últimos años es a in creciendo las tasas de interés, por lo que nos aproximamos en este terreno, también al abismo inevitable. Los bancos serán dueños de pisos en barrios-gueto, revendibles solamente a inmigrantes… pero estos ya no estarán en condiciones de adquirirlos y, por lo demás, la banca habrá comprendido lo peligroso que es dar hipotecas elevadas a comunidades inestables. Lo único que puedo decirte es recordar la antigua frase: “en el pecado está la expiación”. No creo que ni tu ni yo, lloremos por los recortes de los beneficios de la banca que se producirán en los próximos años.

Papá, no puedes acusar a la inmigración de desajustes en todos los terrenos, tienes que ser más objetivo.

Desajustes en justicia: son evidentes, a más delincuencia, más trabajo del aparato judicial. Ayer el diario Informaciones de Alicante, decía que el 80% de los delincuentes son extranjeros. ¿Te imaginas si ese 80% no existiera? Nuestro país sería una balsa de aceite. Y, cuando esto era posible, aparece una delincuencia venida de allende fronteras que actúa desde 1999 con una violencia inusitada. Así pues, si oyes que hacen falta más juzgados, más funcionarios de justicia, más jueces, etc, es, simplemente, por que la delincuencia ha aumentado. Y cuando hablo de delincuencia en aumento, me refiero a la delincuencia extranjera. Y, como es natural, también ha subido la inversión en las partidas de interior: policía, comisarías, prisiones, funcionarios de prisiones, dotación presupuestaria para prisiones y, especialmente, para piernas de cordero en las fiestas islámicas…

Pero hay otros sectores en los que la llegada masiva de inmigrantes ha alterado todo. Por ejemplo, en educación. Los directores de planificación que han pasado por el Ministerio de Educación, basaban sus proyectos de nuevas escuelas en las tasas demográficas de la población española. Nadie les había dicho –ni por lo visto leían la prensa- que iban a aparecer cinco millones de inmigrantes con necesidades escolares para sus hijos y con una tasa demográfica disparada. Así que, de repente, nuestras escuelas públicas se han convertido en un nuevo foco de crisis.

Alumnos poco o nada motivados, almacenados en las aulas de la enseñanza “obligatoria”, muchos con un bajo dominio del idioma o con un desconocimiento absoluto del mismo, con tendencia a agruparse entre los de su propia etnia, conscientes de que les están enseñando asignaturas que, en su mayoría, ni les van ni les vienen, ahí es donde empieza a forjarse la mentalidad del inmigrante de segunda generación que ha dado muestras en Francia durante la intifada del 2005, de su inmenso potencial explosivo. Pero no es de esto de lo que nos toca hablar hoy, sino solamente del impacto de la llegada masiva de cinco millones de inmigrantes en el sistema educativo. Te lo resumo con una frase: en este curso escolar, la aportación de hijos de inmigrantes a la escuela ha sido del 35%, es decir de casi tres veces más de lo que le corresponde a su peso real en la sociedad, el 12%. Así que, los gastos generados por ese contingente son de 1/3 parte de los gastos de la escuela pública. Hay algunas zonas –Loca, Hospitalet, Vallecas, Rosas, y un largo muy largo, etcétera- en los que los alumnos inmigrantes ya suponen una amplia mayoría en algunas escuelas.

Es evidente que la violencia en la escuela, los casos de bullyng, las agresiones a los profesores no están tan vinculadas a la inmigración como otros fenómenos (el aumento del fracaso escolar), y que dependen de factores muy diferenciados, pero no debemos olvidar que en este contexto de crisis generalizada, la inmigración está allí, como un elemento más que, no solo genera masificación, sino que introduce una “diversidad” extremadamente negativa en los colegios públicos. El 64% de los alumnos de colegios públicos rechazan a la inmigración masiva. Es curioso que este porcentaje disminuye en la escuela privada… justo por que allí el número de inmigrantes es mínimo. Nuestros gobernantes deberían pensar es este pequeño dato, suficientemente elocuente del problema.

Para concluir, podemos afirmar sin temor a mentir que la irrupción masiva de niños procedentes de la inmigración, es una de las causas, entre las más importantes, de la crisis de la enseñanza pública.

Y lo mismo puede decirse de la sanidad. Nuestros hospitales están saturados. Yo llevo esperando dos meses a que me hagan un TAC en el riñón, cuando antes prácticamente apenas había debido esperar un par de semanas. La sanidad pública es, desde luego, uno de los sectores más afectados por la inmigración a causa, no solamente del precario estado de salud en el que llega una parte notable de inmigrantes, sino por sus altas tasas de natalidad y… por el fraude que comunidades como la magrebí realizan a los servicios médicos en busca de bajas remuneradas. Los médicos de la SS no cobran salarios excepcionales y, como la mayor parte de la sociedad, no quieren buscarse más problemas que los que ya tienen, así que cuando un magrebí les pide una baja, demasiado frecuentemente y con poca educación, tienen tendencia a firmarla. ¿Te has fijado que en los últimos tiempos las agresiones contra médicos y personal sanitario han aumentado? ¿a qué crees que se debe? ¿cuál es el elemento nuevo que ha aparecido en la sociedad española para explicar esta violencia?

Un último detalle, en otro terreno. El consumo energético. La inmensa mayoría de inmigrantes proceden de países cálidos o muy cálidos. A partir del mes de noviembre empiezan a bajar las temperaturas y ellos responden, como es natural, aumentando la calefacción de sus viviendas, especialmente mediante radiadores eléctricos. El consumo energético ha aumentado en los tres últimos años, de manera anómala. Como también, por cierto, los incendios en viviendas a causa de accidentes.

Desde 2004 se producen en algunas zonas cortes de energía, lo que nos retrotrae a los primeros años 50 cuando todavía se vivían las secuelas de la guerra civil. ¿Por qué crees que hay restricciones en algunas zonas que, casualmente, coinciden con las de implantación del mayor número de inmigrantes? Una vez más estamos ante un fenómeno de falta de previsión de un lado y de riada migratoria de otro.

Hay muchas más áreas en las que la inmigración influye decisivamente y altera preocupantemente las constantes de nuestro país. Por ejemplo, en el tan cacareado tema de la violencia doméstica es evidente que los colectivos magrebí y andino aumentan extraordinariamente las estadísticas de agresiones a mujeres. Esto es una plaga en sus países de origen. En 2002, según el Instituto El Cano, el 50% de los asesinatos de sus mujeres a manos de sus compañeros eran cometidos por inmigrantes, cuando en aquel momento apenas representaban el 6% de la población total. Lo que no es asumible es que ZP haya promovido una ley contra la violencia doméstica en la que no se tiene en cuenta la fisonomía real del problema: el 50% del problema se eliminaría, repatriando expeditivamente a los inmigrantes que maltrataran a sus mujeres, sin ir más lejos.

Entonces, tú no crees que exista problema de violencia doméstica…

No existe problema alarmante entre la población autóctona española. Considero un insulto para mi género, el presentar genéricamente a todos los varones que viven sobre nuestro territorio, como “maltratadotes”. Si tenemos en cuenta que una parte sustancial de denuncias por violencia doméstica están aconsejados por abogados sin escrúpulos para mejorar la situación de su clienta en casos de divorcio; si tenemos en cuenta que otra parte de los asesinatos son cometidos por ancianos con demencia senil o bien por ancianos en sus facultades, horrorizados por ver los sufrimientos de su mujer en caso de enfermedades terminales o degenerativas y, frecuentemente, vienen seguidas por el suicidio del marido y, si tenemos en cuenta que en toda sociedad existen unos porcentajes mínimos pero constantes de psicótapas, toxicómanos y trastornados, veremos que, entre nuestra población, no tenemos unos niveles alarmantes de violencia doméstica. La alarma viene a causa de algo que ZP se encarga de ocultar: la presencia mayoritaria de inmigrantes procedentes en los que la tradición antropológica y cultural desconsidera a la mujer y la considera propiedad del varón. ZP, con su malhadada ley contra la violencia doméstica, ha intentado rizar el rizo de su incompetencia: establecer un tratamiento sin antes haber definido la etiología del problema. Así es imposible acertar y, de hecho, desde que se ha aprobado la ley el problema de la violencia doméstica no deja de empeorar. El pudor progre y políticamente correcto de hablar genéricamente de violencia doméstica en lugar de establecer la taxonomía concreta de agresores y agredidos, ha convertido esta ley en completamente inútil.

Pero hay más frentes en los que la inmigración influye decisivamente.

¿Algo más? Al final los inmigrantes van a resultar que asesinaron a Prim?

No es por ironizar pero fue un anarquista italiano, Angiolillo, quien lo asesino… ejem. Si, existen más frentes en los que la inmigración influye y no precisamente de manera positiva. Mira, en nuestro país no existe un verdadero problema terrorista islámico. Ya sé lo que me vas a decir, que si el 11-M desmiente mis palabras. Francamente, desde el día mismo de los atentados, he sostenido que si alguna red terrorista islámica entra en los atentados es de manera marginal e irrelevante. Los islamistas aportaron a los chivos expiatorios. Todavía falta mucho para conocerse la verdad sobre quién ideó los atentados. Por el momento, un sector de la prensa, casi diariamente, saca datos nuevos sobre los fallos, los agujeros negros y las mentiras puras y simples de la versión oficial sobre el crimen. Quiero creer que algún día conoceremos la verdad y, desde luego, no será gracias al principal beneficiario del crimen: ZP.

Pero el hecho es que se han tenido en los últimos cinco años a unos 250 presuntos terroristas islámicos, excluyendo a los del 11-M…

Mira, este país tiene un problema: los jueces estrella. A partir del 11-S, cualquier juez que procesara a un terrorista islámico era considerado un héroe por el gobierno norteamericano. Dado que hace unos años se debatía quien iba a ocupar el cargo de presidente del Tribunal Penal Internacional, el juez Garzón, decidió que iba a hacer méritos: procesó a Pinochet, aun cuando resulta muy discutible que alguno de sus supuestos delitos entrara dentro de las jurisdicciones de Garzón. Luego, tras el 11-S, Garzón se atrevió a algo inédito en el mundo: acusar de los atentados contra el WTC a una “célula española”. Hoy, ese juicio ya se ha visto y los acusados han sido declarados ajenos a este delito…

No estoy muy seguro de que los 250 islamistas detenidos en España tengan algo que ver con acciones terroristas. De hecho, si exceptuamos el 11-M (que de ninguna manera consideramos un “atentado islámico”) en España no ha habido atentados terroristas. ¿Tú crees que puede existir una “organización terrorista” compuesta por 250 peligrosos terroristas e incapaz de cometer algún atentado? Seamos lógicos y pongamos las cosas en su sitio…

Te puedo decir con conocimiento de causa que en España existe un radicalismo islámico presente en la comunidad magrebí, especialmente. No así en comunidades islámicas subsaharianas, hace falta especificarlo… Ahora bien, ese radicalismo no implica células ni redes organizadas. Se trata de una “corriente” radical, no de organizaciones cristalizadas en células terroristas. ¿Qué un día pueden llegar a serlo? Evidente. Pero hay algo mucho más evidente: no son unos cuantos radicales los que constituyen el verdadero peligro. La policía ha demostrado seguir de cerca el fenómeno, así que no creo que por ahí haya que mostrar mucha alarma, sino, tan solo, mantener la guardia alta. El fondo de la cuestión es otro: el gobierno marroquí sigue considerando “suyos” a territorios españoles y, en cualquier momento, la presión diplomática, puede transformarse en presión armada. Marruecos es el único país con que mantiene un contencioso territorial con España, incluso por la delimitación de aguas marítimas. Es absolutamente irresponsable admitir indiscriminadamente a cientos de miles de inmigrantes y el tránsito continuo de cantidades análogas de un país que es nuestro único posible enemigo exterior. Pero nada se hace: en las unidades de la legión y de regulares, el número de soldados procedentes de Marruecos empieza a ser alarmante. En estas condiciones, querida, es imposible asegurar la defensa nacional.

No todos los países son iguales de cara a admitir inmigrantes. Ya hemos hablado en otra ocasión de este tema. Un país que mantiene con nosotros contenciosos territoriales, no es un país “neutral”, máxime si, como el Estado Marroquí, no admite que ninguno de sus ciudadanos pierda o renuncie a la nacionalidad. Un súbdito de Mohamed VI, siempre y recalco, siempre, aunque reciba la nacionalidad española, sigue siendo súbdito de Mohamed VI y le debe lealtad… Si, además, tenemos en cuenta que la primera fuerza política y social de Marruecos son, en este momento, los partidos y organizaciones islamistas, la primera fuerza y que a medio plazo la estabilidad del trono peligra… A nadie con dos dedos de frente, se le escapa la gravedad de toda esta situación.

¿Alguna repercusión más de la inmigración? Seguro que encuentra alguna otra…

Efectivamente, hay más. Accidentes de tráfico. Han llegado a ser alarmantes y superar cualquier otra cifra en Europa. Nadie explica el motivo de este aumento. Hay tres razones. En primer lugar gente joven que consume sustancias que alteran la percepción y, por tanto, se convierten en un peligro en la carretera. Te recuerdo que las mafias colombianas controlan el tráfico de cocaína y que las mafias magrebíes controlan el del hachís (España es el primer destino del principal productor mundial de hachís), cada vez los nigerianos están más implicados en el tráfico de heroína y así sucesivamente.

Pero es que, además, existen otros problemas que afectan a la mortalidad en las carreteras. Automóviles en muy mal estado y gente que conduce sin tener el carné de conducir español. Automóviles que hasta hace poco se hubieran acogido al “plan renove”, en la actualidad son adquiridos por inmigrantes que apenas efectúan mantenimiento y en muchos casos ni siquiera se molestan en pagar el seguro obligatorio. Los fallos mecánicos tienen su parte en la aumento de las víctimas en la carretera. En cuando a lo segundo te diré que en los países del Tercer Mundo el carné de conducir se saca con una facilidad pasmosa, frecuentemente de forma fraudulenta y sin someterse a ningún examen. Además de que, en la mayoría de estos países, se conduce de manera salvaje. Es evidente que los carnés de conducir extranjeros en España no valen nada si no están homologados y esto implica realizar exámenes y pruebas de cualificación en lugar de limitarse a convalidar automáticamente el carné de conducir de origen que pudo ser adquirido por apenas 100 dólares.

A esto se une otro problema. El alcoholismo galopante que afecta a algunas de estas comunidades inmigrantes, especialmente a la andina y que no contribuye a mejorar el tema de la seguridad en el tráfico.

¿Y entonces…?

Negar todos estos problemas, minimizarlos, ocultarlos, disimularlos, soslayarlos, no es la mejor fórmula para resolverlos. El gobierno ZP, contrariamente a su costumbre, podría hacer un esfuerzo de objetividad y decir: “la inmigración no es algo aséptico y neutral, como creen algunos, ni simplemente positivo y enriquecedor como han querido creer siempre los progresistas de izquierda: la inmigración es un problema, así lo perciben los españoles y así lo debe percibir, a partir de ahora, el gobierno”. Todo lo que no sea reconocer el problema, contribuye a aumentar el problema.

Era evidente, a partir de 2000 que la inmigración estaba empezando a ser un problema. En 2002, ya solo los descerebrados pedían el “papeles para todos”. En 2004, más del 50% de la ciudadanía se oponía a la regularización masiva. En 2006, la inmigración ya es considerado como el principal problema de nuestro país. ZP lo único que ha sido capaz de decir es que “vamos a volcarnos con los menores subsaharianos de Canarias”… es decir, Bambi sigue siendo Bambi o peor que Bambi. No en vano, Bambi huyó del fuego cuando se quemó su bosque. Este Bambi de guardarropía, ni huye de la quema en forma de medidas de contención, sino que además es el típico bombero pirómano.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 10. Las sacudidas generadas por la inmigración

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 10. Las sacudidas generadas por la inmigración

Infokrisis.- Desde los sucesos de El Ejido, resulta evidente que hay algo que no funciona en el proceso de integración de la inmigración. La cuestión es que los incidentes de El Ejido se han reproducido con excesiva frecuencia, de manera puntual en los puntos más distantes de la geografía española. Y todo esto ante la parálisis absoluta del poder político, la incapacidad del poder legislativo para promulgar leyes capaces de contener el fenómeno, encarrilarlo e, incluso, con un poder judicial debilitado y desbordado. Sin que las distintas administraciones del Estado sean capaces de acertar a dar medidas enérgicas para resolver la crisis hacia la que caminamos a pasos agigantados.

 

Diálogo X

Las sacudidas generadas por la inmigración

[26 de octubre de 2006]

 

Papá, los sucesos de El Ejido fueron el primer toque de atención de que en España había aparecido racismo y xenofobia, tal como nos dijo el otro día Esteban Ibarra en una conferencia que dio en el colegio, lo que no dejó claro es por qué apareció este brote…

Esteban Ibarra es uno de los popes subvencionados del lobby inmigracionista, un oportunista que oscila entre el cálculo siniestro y la ingenuidad estúpida. Y además, miente. Miente porque el cacareado “brote de racismo y xenofobia” de El Ejido, no fue espontáneo. No voy a justificarlo, por supuesto; en estos tumultos, frecuentemente, pagan justos por pecadores y siempre es lamentable que se saqueen bienes privados o se persiga a la gente por la calle con intención de lincharlos… Ahora bien, seríamos injustos con la población de El Ejido –por que la reacción fue unánime y no afecto a exiguas minorías- no recordar porqué ocurrieron aquellos incidentes. Seguramente Esteban Ibarra no te lo contó: en los dos años anteriores al estallido de los incidentes, el ayuntamiento de El Ejido había solicitado reforzar la plantilla de la Guardia Civil a la vista del aumento asindótico de los delitos cometidos por miembros de la comunidad inmigrante, especialmente magrebí y, en los diez días anteriores al conflicto ¡habían resultado asesinadas tres personas en actos de delincuencia por miembros de esa misma comunidad! ¿Entiendes por que, finalmente, se produjo el estallido?

Toda comunidad tiene el derecho de reclamar al Estado defensa contra la delincuencia. Y si el Estado mira para otro sitio, defenderse por su cuenta. Si los escritos pidiendo ayuda no sirven, la manifestación en la calle es la forma adecuada para llamar la atención de las autoridades. Y una vez están las masas en la calle, resulta muy difícil controlar sus reacciones especialmente con la sombra de tres muertos y de dos años de expolio.

Eso fue lo que ocurrió en El Ejido. Hay que valorar aquellos sucesos como la primera muestra de un “modelo de inmigración” erróneo, suicida y extremadamente conflictivo. Allí en El Ejido, estaba concentrada una población magrebí en número muy superior a las necesidades, con una alto índice de paro y, con trabajos únicamente estacionales, lo que implica que buena parte del año esa comunidad vivía de los subsidios públicos y un sector se había especializado en la delincuencia tal como evidenciaba el anómalo índice de delitos cometidos en la zona. Creo que estos datos son incuestionable, además de necesario para comprender lo que pasó en El Ejido y establecer responsabilidades.

Pero la situación se estabilizó en El Ejido y no han vuelto a repetirse incidentes de la misma gravedad, así que se trató de un conflicto localizado y puntual ¿no te parece?

Creo que es bueno que solamente hubiera un episodio similar a El Ejido… pero no es cierto, se han producido muchos más y con cierta frecuencia los diarios reproducen brotes del mismo tipo, aquí y allí. Incidentes del mismo tipo han estallado en La Almunia, en Hospitalet, en el cinturón industrial de Barcelona y de Madrid, en Jumilla, en Crevillente, etc, etc, etc. Además, en muchas ocasiones, los incidentes no han trascendido a la opinión pública nacional y solamente han tenido una repercusión local o provincial.

El proceso es siempre el mismo: en una población se produce una concentración masiva de inmigración, pero este no es el problema, sino la aparición de niveles de delincuencia desconocidos y de una “hostilización” creciente de la calidad de vida para los ciudadanos autóctonos. Por ejemplo: tú antes ibas a una plaza a llevar a tu hijo a jugar y, de repente, te das cuenta de que esa plaza está poblada por gente de apariencia hostil, “bandas latinas”, por ejemplo. Puede ser que no tengas prejuicios y creas que no son peligrosos así que no te inmutas: pero luego vienen y te exigen “peaje” para estar en esa plaza que es “su plaza”. Lógicamente, te levantas y te vas, pides ayuda a la guardia urbana y te dice que no puede hacer nada si no se comete un delito ni se puede demostrar, así que queda claro que solamente harán algo cuando aparezcas con la frente abierta y la cartera robada… Inicialmente, no pasa nada, hasta que se genera una “masa crítica”, esto es, cuando la delincuencia rebasa determinados niveles. Es como una olla a presión que se va calentando. Dado que la ebullición tiene lugar en el interior, ningún organismo del Estado asume la responsabilidad de solventar el conflicto: el ayuntamiento bastante tiene con recalificar terrenos y este tipo de conflictos puede generar malestar si sale a la superficie en la Delegación del Gobierno, así que el Ayuntamiento no hace nada; las policías nacional y autonómica, explican que no pueden hacer gran cosa porque los jueces ponen en libertad a los detenidos inmediatamente, o incluso que solamente pueden hacer algo cuando hay delito contrastable y no solo presión psicológica; las Comunidades Autónomas dicen que el tema no es cosa suya, sino del Estado y éste explica que no hay que alarmarse y que la delincuencia va disminuyendo. Como máximo se limitan a enviar un coche patrulla al parque en cuestión… Todo esto ocurre a lo largo de meses, la “masa crítica” va creciendo hasta que, finalmente, se produce el estallido.

Es decir, que según tú, lo que existe es dejación de responsabilidades por parte de todos los poderes del Estado.

Efectivamente, no puede achacarse responsabilidades a un solo poder del Estado o a un solo nivel administrativo: todos son culpables por dejación de sus funciones. Es fácilmente comprensible que eso pase: habitualmente la clase política se identifica con las clases acomodadas, así que muy pocos miembros de esta clase viven en los mismos barrios que la inmigración o en barrios fronterizos con ella. Así pues, desconocen la verdadera naturaleza del problema.

Pero esta es una parte del conflicto. En realidad, el poder ejecutivo solamente está preocupado por desdramatizar problemas y crear una sensación de lasitud y normalidad. En esto la política que hizo Aznar es idéntica a la de ZP: aquí no pasa nada, aquí no hay conflicto. Pero lo hay: la inmigración es considerada como el primer problema. Luego está la cuestión del peso que la inmigración va a tener en algunos procesos electorales: inicialmente el PSOE pensaba que los votos de la inmigración irían a parar a ellos, lo que les ayudaría a obtener los concejales necesarios para obtener más alcaldías y recalificar más kilómetros cuadrados del país. Pero, luego, sondeos posteriores, demostraron que el voto inmigrante se repartía casi a partes iguales entre la abstención, el voto socialista y el voto popular. Los inmigrantes europeos del Este tienen más tendencia a simpatizar con el PP, los sudamericanos con el PSOE y los magrebíes con la abstención… Así que ninguna de las dos principales fuerzas políticas se atreven a decir las “verdades del barquero” sobre la inmigración, so pena de perder bolsas de votos decisivas.

El poder judicial actúa según las leyes que la churrera parlamentaria va elaborando. Y además, los fiscales actúan jerárquicamente a las órdenes del fiscal general y, éste actúa en función de las orientaciones del gobierno, el cual actúa en función de los hechos consumados: si aumentan los secuestros exprés y la noticia llega a la sociedad produciendo alarma social, el gobierno ordena al fiscal que, ordene a su vez a sus fiscales provinciales, petición de medidas más duras contra esa delincuencia.

Por su parte, el poder legislativo trabaja según las necesidades electorales de los partidos, no según las necesidades de la sociedad. Las leyes se aprueban según las necesidades electorales del partido en el poder: por ejemplo, cuando ZP subió al poder, con un mermado apoyo electoral y social, le fue necesario aprobar leyes a favor de los homosexuales, las divorciadas y las feministas con el fin de obtener apoyos de estas bolsas electorales.

Como verás, en una democracia formal como la española, la división de poderes es una ilusión, algo completamente ficticio e inexistente.

Pero luego están los distintos niveles administrativos: el municipal pesa poco, las competencias de las policías locales son pocas, sus miembros no están, por lo general, capacitados para golpear a la delincuencia organizada. En cuanto a las comunidades autónomas, en este terreno su papel es más que mediocre. En Catalunya, por ejemplo, los Mossos d’Esquadra no tienen órdenes específicas para contener todo el malestar social generado por la delincuencia extranjera ni siquiera en los barrios marítimos de Barcelona y, no digamos, en el cinturón industrial o en las zonas costeras de Catalunya que ya se han convertido en cotos de caza de la delincuencia extranjera. En Figueras y en Rosas, por ejemplo, desde hace veinte años, existen bases muy sólidas de mafias magrebíes, especialmente. Y, finalmente, el Estado actúa solamente a remolque de la realidad social y con mucho retraso. El plan presentado por Aznar en septiembre de 2003 para reforzar los cuerpos de seguridad del Estado solamente se podía concretas a partir de 2007-8, y con la llegada de ZP al poder, el énfasis se desplazaba del refuerzo de la seguridad, en el aumento de inversión en integración. Intente usted integrar a delincuentes y ocurrirá lo previsible: que le robarán la cartera y usted perderá la dotación presupuestaria para integración. Ya te he dicho que la vida de la delincuencia es muy cómoda y lujosa: mucho más que la que puede permitirse un trabajador.

Así pues, España se ha convertido o no en un paraíso de la delincuencia. Y eso ha generado el que la población encuentre en la protesta callejera lo que no obtiene de ninguno de los poderes del Estado y de ningún nivel administrativo: comprensión primero, ayuda después y resolución del problema, finalmente.

¿Seguirán habiendo estallidos, verdad?

Es inevitable. La olla social se va recalentando de día en día. Las alusiones a la inmigración de los voceros de ZP y de él mismo, tiene como resultado acentuar la brecha entre inmigrantes y autóctonos: los primeros se sienten cada vez más seguros y respaldados por el poder, hoy son casi completamente inmunes a las repatriaciones, no perciben ningún signo que indique que se van a endurecer las condenas o la actitud ante los delincuentes; incluso los propios inmigrantes honestos están perplejos ante esta falta de iniciativa y el autismo ante la delincuencia; porque las mafias también afectan a la vida de los inmigrantes. En cuanto a la población autóctona, se siente cada vez más desasistida. La olla aumenta su presión interior. Es inevitable que los estallidos aumenten su frecuencia.

Pero, al cabo del tiempo, el fenómeno irá cambiando. Es lo que ocurrió en Francia hace un año, durante lo que se ha llamado la “intifada en Enrabia”. La primera generación de inmigrantes, no es particularmente conflictiva: la mayoría vienen a trabajar y trabajan duro. Pero sus hijos, en realidad, están escindidos entre la cultura autóctona y la de origen. Se sienten ajenos a ambas. Además, no están dispuestos a trabajar con la dureza que lo han hecho sus padres y, lo que es peor, tampoco existen salarios que sean capaces de colmar su “sueño español”, por no existir, no existen ni contratos dignos y estables, ni puestos de trabajo. Así que los inmigrantes de segunda generación –en Europa- tienen como perspectiva el trabajo en precario y/o el paro. No es una buena perspectiva. Así que son, frecuentemente subsidiados por el Estado. Pero en época de vacas flacas, los subsidios no crecen y, por lo demás, cuando alguien es subsidiado siempre cree que el Estado tiene la obligación de darle más. En Francia esta situación ha llegado, durante el período de Mitterand, a ser caricaturesca: una inmigración que no quiere ser integrada y que el Estado se empeña en integrar, unos jóvenes airados que no pueden ser europeos, ni quieren ser magrebíes, frecuentemente acomplejados, con fracasos escolares y abandono de estudios, etc. También ellos tienen una masa crítica que crece hasta que, finalmente, estalla. Pasó en Francia, pasó en Inglaterra, pasa en Holanda, pasa en Alemania, pasará en España, con celeridad a la vista de que incluso aquí, la falta de trabajo y los elevadísimos niveles de precariedad laboral, así como la ignorancia de políticas de inmigración adecuadas y el desconocimiento total de nuestras autoridades de cual ha sido la evolución del fenómeno en Europa, van a acelerar el estallido entre los contingentes inmigrantes. Es sólo cuestión de tiempo.

Parece que desees que ocurra…

No, porque, como sabes, tengo amigos entre los inmigrantes y lamentaría que pagaran justos por pecadores. Pero es inevitable que ocurra. Además, la inexistencia de un partido anti-inmigración que podría canalizar, contener, apaciguar y llevar la voz de los sectores de la sociedad española que están alarmados por el curso de los acontecimientos, facilita el que los estallidos de violencia contra la inmigración, estén fuera de todo control. Fíjate que ni en Francia, ni en Bélgica, ni en Austria, la población autóctona ha generado incidentes violentos. Se han limitado a expresar su protesta según los canales legislativos y, por tanto, no ha existido nada parecido a El Ejido o en Elche. Pero en España, mientras exista este vacío, cualquier manifestación de este tipo, puede convertirse en un tumulto y, finalmente, en un motín de consecuencias imprevisibles.

Ni deseo que eso ocurra, ni puedo hacer nada para evitarlo. Con unas autoridades autistas y una inmigración desordenada, masiva y que llegará a 10 millones en el 2010, realmente no hay nada que hacer. Cuando estalle el conflicto, como ocurrió en Francia, lo peor será olvidar el nombre y los apellidos de los responsables. Y, si bien ZP es, desde luego, el bobo ilustre que más habrá contribuido a precipitar el drama, no es menos cierto que el PSOE ya desde los tiempo de Felipe González (y la izquierda europea por extensión) se cuentan entre sus instigadores iniciales. Por supuesto, las responsabilidades del PP también existen. Es difícil olvidar que fue en sus ocho de gobierno cuando la inmigración se convirtió en un problema y, si bien es cierto que solamente a partir del 2000, cuando tuvo mayoría absoluta, pudo operar con las manos libres… lo cierto es que no hizo nada para contener el fenómeno. Y cuando digo nada, quiero decir, nada en absoluto.

Tenemos por delante un conflicto que será a la vez civil, racial, social y religioso. Así que más vale que te vayas haciendo a la idea que esto no va a ser una balsa de aceite por siempre jamás. ZP me ha permitido recordar algún episodio de mi infancia: el bosque de Bambi era literalmente terrorífico e intranquilizador en la película de Disney. Hoy, Bambi no hay más que uno, sale todos los días por la tele, enarbola la sonrisa de Monalisa, sin caer en la cuenta de que su bosque, éste país, está almacenando un potencial explosivo que terminará estallándole a él en las manos y a nosotros en nuestra vida.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 09. El fetiche de la izquierda progresista: mestizaje

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 09. El fetiche de la izquierda progresista: mestizaje

Infokrisis.- En los cuatro últimos años, una palabra y el concepto que lo acompaña ha tenido éxito en el seno de la izquierda progresista. De hecho, se repite como una moda en labios de sus popes. Esa palabra es "mestizaje". No existe producto cultural, o presunto tal, difundido por la izquierda progresista que no vaya inevitablemente acompañada del adjetivo "mestizo". Vale la pena preguntarse las implicaciones de este concepto y si realmente somos-o si nos interesa ser- una "nación mestiza". Allí donde hay doctrina ni ideología, la ideología de la no-ideología es la ideología de ZP, el principal valedor del mestisaje en España.

 

 

Diálogo IX

La palabra fetiche de la izquierda progre: mestizaje

[25 de octubre de 2006]

 

¿Te has fijado que la palabra mestizaje se repite con mucha frecuencia en los últimos tiempos? Creo que deberíamos hablar de este tema. Explícame que es el mestizaje…

Lo más sorprendente de la inmigración es que actúa de forma contraria a la doctrina progre. Por ejemplo, contrariamente a la esperanza y al deseo oculto del progresismo, sólo una mínima parte de los inmigrantes se casan con autóctonos. La idea originaria del progresismo es que las razas son elementos secundarios y artificiales y que tienden a desaparecer para formarse, a medio plazo, una “raza mestiza” universal, igual a la “Humanidad”. Pero, lamentablemente, para esta teoría, lo que ocurre es justamente lo contrario. Te insisto, en torno a un 95% de los casos, los inmigrantes se casan con miembros de su propia comunidad y no sólo por motivos religiosos, sino también por cuestiones culturales y… étnicas. Lo semejante se reconoce en lo semejante y, aun siendo todos miembros de la “especie humana”, lo cierto es que estamos, por así decirlo, “parcelados” en comunidades raciales.

¿Entonces ese énfasis en el mestizaje?

Si, habitualmente los progresistas de izquierda tienen tendencia a considerarse “dios”: modelan la realidad, no según la naturaleza, sino según su ideología. Habitualmente tienen tendencia a encajar la naturaleza a su esquema ideológico a martillazos. Por eso, cuando observan que el mestizaje no se realiza en la práctica, tienden a añadir una variante: ellos hablan del mestizaje “global”. Si el mestizaje étnico no funciona sostienen la necesidad de un mestizaje cultural. Así surgen “artes mestizos”, “música de fusión étnica”, incluso “moda interétnica” y, por supuesto, “mestizaje cultural” del que están orgullosísimos, no tanto por sus resultados, como por haberlo impuesto como moda. Hoy, la ministra de cultura puede hablar de que “España es una cultura mestiza” y el último intelectual del tres al cuarto afirma con una seguridad digna de Pitágoras demostrando su teorema, que el “futuro es mestizo”. Y éste es el problema, porque el hecho de que el futuro pueda ser mestizo, no quiere decir que vaya a ser mejor.

Antes de seguir, hay algo que no termino de entender: ¿qué diferencia existe entre “étnico” y “racial”, o entre “raza” y “etnia”?

Tienes razón, es importante dejar bien sentado este concepto. La raza alude al sustrato biológico, mientras la etnia, además, añade los elementos culturales. Si la etnia es un concepto antropológico, la raza es simplemente biológico. Desde este punto de vista, la raza aporta la materia forma, la etnia el contenido. Desde este punto de vista la etnia es más importante que la forma, al menos en principio, porque luego resulta que la historia demuestra que las grandes razas de la humanidad han demostrado tener, cada una, valores específicos que las caracterizaban. Cuando la filosofía clásica afirmaba que la cara es el espejo del alma, en realidad tenía razón.

¿Por qué existe ese pudor al hablar de razas? ¿Te das cuenta de que la mera alusión a esta palabra ya genera un aura negativa?

Si, será por que de “raza” deriva “racismo”, mientras que de “etnia” lleva a “etnicismo” que, al parecer, no debe ser tan negativo. Aún así, la evolución de la “doctrina de la raza” es sorprendente: no fueron los ultras xenófobos quienes crearon el racismo sino los liberales del siglo XIX para justificar el colonialismo. Luego, la doctrina “liberal” de la raza tuvo una desviación ocultista (“la doctrina de las razas matrices” de la Blavatsky) y otra desviación autoritaria (el nacionalsocialismo). Dado que el nombre de nacionalsocialismo está íntimamente ligada a lo que se ha dado en llamar “holocausto”, el término raza se ha visto salpicado por el rechazo generalizado al hitlerismo. Y es precisamente por eso por lo que la mera alusión a la palabra raza genera connotaciones negativas. Pero la raza está ahí y no puede negarse su existencia.

¿Tú estás contra el mestizaje?

Vamos a definir la palabra: si mestizaje quiere decir mezcla étnica, más que estar en contra lo que te digo es que no aporta nada. Es peligroso que las etnias se “mezclen” porque tienden a perder sus rasgos. Y eso no es bueno para ninguna de las dos partes. Eso me recuerda aquel chiste en el que Bernard Shaw, perseguido por una hermosa actriz que le propuso tener un hijo “con su inteligencia y mi belleza” le contestó que nada garantizaba que el recién nacido tuviera “mi belleza y su inteligencia”, aludiendo a que él mismo carecía de un físico envidiable. En esto de las mezclas étnicas no está claro quien se beneficia, si es que alguien se beneficia. A decir verdad, los “productos culturales” que se reclaman del “mestizaje” son de una calidad cuestionable. No existe mestizaje posible entre la música de Bethoven y el rap, por ejemplo, y si existiera, es evidente que el producto final sería inferior a ambos, dejando aparte el innegable abismo cultural entre una y otra músicas. La fusión solamente es posible entre productos mediocres y no resulta evidente que el resultado final sea superior a ambos. Y no siempre es posible hacerlo, como en el ejemplo que te he dado de Bethoven y el Rap, salvo para un sketch de humor.

Desde hace días vengo hablándote de la impotencia de la identidad: cada etnia tiene muy claras –o al menos debería ternerlas- cuales son sus regímenes de identidades a través de las cuales forma su personalidad. Sin embargo una cultura mestiza carece completamente de tales identidades y, no es por casualidad, que las formas culturales que aparecen como productos del mestizaje sean efímeras e inestables. Quien dice mestizaje dice inestabilidad y penetra en el reino de lo efímero.

La inmigración favorece el mestizaje, al generarse un tránsito de poblaciones, ¿no crees que eso, termina enriqueciendo a ambas partes?

Uno de los mitos de la inmigración es que “enriquece” y no es así. Hace cuarenta años comí en el primer restaurante Chino que se instaló en Barcelona, cuando no existía inmigración como fenómeno de masas. No creo que haya conocido mejor a la cultura china gracias a la inmigración cuando se ha convertido en masiva. Tampoco han aumentado sustancialmente mis informaciones sobre Pakistán o sobre Camerún, a pesar de conocer a inmigrantes de estas nacionalidades, ni sobre Ecuador o Colombia. Para que haya “enriquecimiento” debe existir ósmosis. Y la inmigración genera una ósmosis mínima y casi siempre sobre aspectos secundarios. Internet permite enterarte mucho más sobre la cultura andina. Los inmigrantes tienden a cerrarse en su gueto y relacionarse preferencialmente con gentes que pertenecen a su propia identidad. Ni siquiera se produce mestizaje alimentario. Los andinos residentes en España, prefieren comer sus propios productos, cocinados a su manera, lo cual es lógico y normal. Hace dos semanas una pareja boliviana permanecía indiferente ante una paella que el resto de comensales engullíamos lujuriosamente. Cuando les preguntamos si no les gustaba, nos dijeron que estaban habituados a comer chuño (un tubérculo deshidratado) y charque (carne de vacuno en salazón) y que esto les costaba más digerir. Lo entiendo perfectamente: yo cuando permanecí en Bolivia me resultaba difícil de tragar los alimentos de allí. Lo realmente sorprendente es que el único mestizaje asumido por los inmigrantes y por los europeos, es la dieta alimentaria norteamericana, el fase foot, el gran artífice de la obesidad mórbida que nos invade. Es muy frecuente que los Kentucky o los McDonals estén por todas partes como muestra de a dónde conduce el mestizaje alimentario: a un producto inferior a las cocinas andinas y mediterráneas. Porque el mestizaje no son unos vasos comunicantes que comunican una cultura con otra y la igualan, sino una forma de rebajar las culturas “auténticas” a culturas-basura. ¿No te parece lógico estar en contra de la “detriturización” cultural de Europa.

Papá, te recuerdo que España es el país de las tres culturas. Somos un país mestizo.

Quien te haya dicho eso, te ha engañado. Mejor dicho, la doctrina progresista y de izquierda que sostiene este postulado, engaña deliberadamente. Me gustaría que me explicaran la influencia de la culturas judías y árabes en la cornisa cantábrica o en la meseta castellana o incluso en el antiguo y noble Reino de Aragón. E, incluso, me gustaría que me explicaran la influencia real de la cultura judía en Toledo, más allá de unos pocos restos históricos y de la noticia de la Escuela de Traductores. Sería como decir que Suiza es un país de “las cuatro culturas” por el hecho de que se utiliza la lengua francesa, la alemana, la italiana y la española dado que allí existe el Instituto Cervantes. No es serio.

Si, existió una cultura sefardita en España. Y muy florida. Fue nuestro suelo donde floreció lo mejor del pensamiento khabalístico… pero ese pensamiento ni tuvo proyección exterior, ni impregnó a las otras dos culturas. De hecho, la España Medieval fue la muestra más patente de que las culturas verdaderas no tienen necesidad de generar el “mestizaje”. Éste solamente es propuesto por quienes carecen de cultura, esto es de régimen de identidades. ZP, por ejemplo, es el principal impulsor de esta patochada, dado que, en el fondo, ignora lo que es el khabalismo hebreo, el sufismo islámico y la síntesis tomista, por que estas son, verdaderamente, los pilares culturales a tener en cuenta, en lugar de hablar de una vaga “cultura judía”, o de creer que el Islam dejó algo sobre nuestro país por que hay unos cuantos monumentos con sus rasgos arquitectónicos y por que, dado que su presencia duró ocho siglos… algo debió influir. Pensar así es ignorar la civilización medieval.

Fuera de las discusiones eruditas entre élites intelectuales provistas de un pensamiento metafísico y, por tanto, convergente en términos absolutos, la realidad era que los grupos étnicos cristiano, musulmán y hebreo vivían separados unos de otros y carecían de ósmosis, cuando no vivían situaciones de conflicto abierto.

¿Por qué las élites culturales podían debatir libremente y las poblaciones seguían segregadas? ¿no es contradictorio?

En absoluto. El lenguaje metafísico es único aunque muchas sean sus cristalizaciones en sistemas surgidos en distintos horizontes geográficos. El lenguaje metafísico utilizado en la edad media y toda la temática que preocupaba a los pensadores de la época eran las relaciones del ser humano con lo divino e intentar dar una explicación al mundo. Fritjof Schuon decía que “todo lo que sube, converge”. Los distintos sistemas metafísicos (el sufismo es la metafísica del Islam, como el khabalismo lo es del judaísmo, o el tomismo lo fue del catolicismo medieval) tienen el mismo objetivo: conocer la experiencia de lo divino, es decir, de la Unidad, de lo “único”. Es mucho más fácil que dos metafísicos se sienten a compartir sus puntos de vista y sus experiencias, incluidos brahamanes, taoistas, neoplatónicos, etc., e incluso que lleguen a entender sus posiciones mutuas, que dos hinchas de equipos diferentes no terminen a palos.

Mira, la metafísica mira a lo alto y hacia lo alto, la convergencia es la consecuencia, pero hoy se mira hacia lo bajo. El mestizaje y la “convergencia” que nos proponen los ideólogos de la izquierda, es sobre temas demasiado materiales. La materia se caracteriza porque puede escindirse casi hasta cada átomo que la constituye. En este terreno no hay convergencia “hacia lo alto”, sino precipitación “hacia lo bajo”.

Los rasgos culturales y antropológicos indican la predisposición de los pueblos a plasmar su espíritu en cristalizaciones tangibles. La infraestructura antropológica y cultural, opera sobre la superestructura. Lo que los ideólogos del mestizaje aspiran es a modificar la superestructura a partir de… la “creatividad” de unos artistas e intelectuales a la búsqueda de inspiración y éxito. Algo improbable.

Eso es algo muy diferente a los debates entre representantes cualificados de las diversas culturas que, por lo demás, en ningún momento, intentaron crear nada nuevo, sino establecer los puntos de afinidad entre sus sistemas metafísicos… no entre las culturas. Eso explica por qué la inmensa mayoría de la población no tuvo nada que ver con estos contactos. Tiene gracias que esos mismos progresistas que definen a la historia como la “crónica de las acciones de los hombres” y minimicen el impacto de los grandes personajes históricos para ver en el “pueblo” al protagonista de la historia, en este terreno terminen generalizando a toda la población, algo que solamente afectaba, como te decía, a élites cualificadas sin la más mínima intención de fabricar productos culturales “mestizos”.

¿Pero étnicamente si somos una nación mestiza?

Si lo somos, pero en realidad, todas las naciones son mestizas, empezando por el propio pueblo judío. Esto no es un gran problema, ni quiere decir nada. Pero se trata de mestizajes entre razas próximas unas a otras. La realidad es que este tipo de mestizajes ha sido habitual a lo largo de la historia, desde tiempos inmemoriales, pero insisto: entre razas muy próximas unas a otras. Las grandes razas, prácticamente no han tenido mezclas por unos u otros motivos. Hecha esta salvedad, entremos en la “España mestiza”.

Una cosa es analizar esta cuestión desde un punto de vista técnico, etnográfico, lo cual me parece justo y necesario y hoy sería bueno aprovechar los recursos facilitados por la hematología y la genética para establecer cuál es la composición racial de nuestro país, y otra son las afirmaciones interesadas, apresuradas e ignorantes en un sentido u otro. Creo que hay que rechazar esto último y denunciar como falsas ideas pedestres del género: solamente un 1% del código genético separa a las distintas razas, por tanto todas son iguales… si, pero también, genéticamente, la distancia entre un ser humano y una mosca es pequeña, lo que ocurre es que no todos los genes tienen la misma importancia, así que, en el fondo de la cuestión no existe una problemática “cuantitativa”, sino “cualitativa”, algo que, por lo general, los doctrinarios de la izquierda progre tienden a olvidar. Pero esta es otra historia.

Volvamos al tema de la “nación mestiza”. En la Edad Media las comunidades étnicas eran prácticamente recipientes incomunicados y estancos, a causa de la religión. Así pues, “mestizaje” hubo poco si es que hubo. Los altos muros de la religión no favorecían precisamente estos intercambios, la prueba es que doscientos años después de la Toma de Granada, la expulsión de los moriscos certificó la existencia de una comunidad perfectamente diferenciada. Otro tanto había ocurrido con los judíos. Es cierto que se produjeron conversiones en algunas zonas, pero no es menos cierto que esas conversiones llevaron a la asimilación cultural y en el siglo XVII existía sólo una cultura española. Hay que buscar con lupa rastros de las otras dos culturas.

El problema no es que seamos hoy una nación “mestiza”, somos mestizos de íberos y celtas, de celtíberos y griegos y especialmente romanos, de celtíberos latinizados y visigodos… Hasta ahí todas estas razas han estado demasiado próximas entre sí como para que el mestizaje supusiera un trauma para alguna de las partes. Además fue un mestizaje reposado realizado a lo largo de generaciones. Hoy, lo que postulan los partidarios del mestizaje es que vuelva a producirse un fenómeno de cruce étnico –mucho más que racial- con no importa quien e incluso nos dicen que ese cruce es inevitable y que se produzca lo más aceleradamente posible.

Mira, si todo va como hasta ahora el 40% de la población española será de origen no europeo en el 2040. Nunca la historia ha registrado un vuelvo étnico y demográfico como este. Y un proceso de este tipo, no puede sino generar tensiones insuperables entre las distintas comunidades, porque, a fin de cuentas, el pequeño elemento que ha escapado a los análisis progres es que para que haya mestizaje las dos partes deben de estar próximas (que no lo están), no deben existir brechas antropológicas, religiosas o culturales (que existen), y ambas deben querer con toda la fuerza de su voluntad iniciar ese proceso de mestizaje (que no quieren). Por tanto el mestizaje, dejando aparte su inestabilidad inherente, ni siquiera tiene posibilidades de producirse salvo en la mente de unos intelectuales y artistas de calidad ínfima, irrelevantes en todos los sentidos, y en el de unos progres como ZP, incapaces de reconocer su identidad, de asumirla, y para los que la destrucción de cualquier identidad, mediante el mestizaje, supone la única esperanza.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 08. Inmigración y seguridad

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 08. Inmigración y seguridad

Biblioteca Julius Evola.- Los defensores de la inmigraicón realizan un sorprendente razonamiento: no existe ninguna relación entre inmigracion e inseguridad ciudadana: un delincuente, según ellos, por definición, no es inmigrante... es delincuente. El hecho de que sea delincuente nacido en el extranjero no le hace acreedor, al parecer, del título de inmigrante... Razonamientos como este realizados por los defensores de la inmigracón entran más bien en el terreno de la psicopatología que en el del sentido común. La relación entre delincuencia e inmigración está demostrada y es demasiado estrecha como para poderla negar.

 

Diálogo VII

Inmigración y seguridad

[24 de octubre de 2006]

Papá, ¿es cierto lo que dicen algunos de que los inmigrantes son delincuentes?

No, rotundamente no… Pero vale la pena realizar algunas matizaciones. Si te fijas, los informativos e incluso los diarios, tienen tendencia actualmente, cuando se comete algún delito a subrayar, cuando corresponde, que el delincuente es de “nacionalidad española”, como si fuera anómalo. Y esto merece una explicación…

Que espero me lo aclares porque yo tampoco he entendido que de un tiempo a esta parte se subraye la “nacionalidad española” del delincuente, como si no fuera normal que en España los delincuentes sean españoles.

Atiende a este concepto que te servirá para entender lo que está pasando: la inmensa mayoría de inmigrantes son gente honesta, trabajadora, que viene a nuestro país a, como se dice, “buscarse la vida”, ganar un salario y vivir lo más dignamente posible… pero no es menos cierto que la mayoría de delincuentes son inmigrantes.

Te lo voy a aclarar: de los cinco millones de inmigrantes que, como mínimo, residen en nuestro país en este momento, apenas una minoría se dedica a la delincuencia. Resulta imposible decir cuantos. Solamente sabemos que un 58% de presos son de origen extranjero. Este dato es suficientemente significativo por que supone un colectivo de, en torno a 35.000 presos.

Y esta cifra, a ti, ¿qué te parece?

Pues en principio muy mal, por que es inadmisible que la inmigración que hoy supone un 12% de la población aporte un 58% de la delincuencia, es decir, cinco veces más, casi, de lo que sería normal. Así pues, la incidencia de la inmigración en la inseguridad ciudadana es cinco veces superior a la que generan “nuestros” delincuentes. Pero estas cifras, como siempre, están alteradas, son rematadamente falsas.

¿Por qué?

Por que una cosa son los delincuentes presos, en los que el contingente llegado de la inmigración ya es mayoría, y otra muy distintas los delitos que efectivamente se cometen. Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar, en esta España maltrecha y menguante, jardín de Alicia para ZP, la mayor parte de delitos no se castigan con prisión. Por ejemplo, el pequeño robo, raramente termina en prisión aun cuando el ladrón sea multirreincidente. Las cárceles están saturadas y los fiscales han recibido la orden de solamente pedir prisión para casos extremadamente graves. Hoy, incluso robos con intimidación no implican prisión preventiva, ni aun cuando el ladrón haya protagonizado decenas de episodios similares. Algunos funcionarios de juzgados de guardia me han comentado que hay días en los que la totalidad de detenidos son extranjeros. Las cifras son mucho más alarmantes de lo que indican las estadísticas penitenciarias. Es más que probable que la totalidad de delitos cometidos por extranjeros se sitúa en este momento en torno al 75-80%... ¡para una población del 12%! ¿Te parece admisible?

Lo más lamentable es que algunos colectivos nacionales están “liderando” algunas especialidades delictivas: los marroquíes acaparan el tráfico de hachís, los colombianos el de cocaína y los ajustes de cuenta, los kosovares los robos en fábricas, los nigerianos las estafas, los andinos y los magrebíes la violencia doméstica, y así sucesivamente.

¿Por qué se ha producido este fenómeno?

En primer lugar por que el gobierno siempre va por detrás de la percepción popular. Desde finales de los años 90, la población española “veía” con claridad que la delincuencia estaba aumentando y en las conversaciones en bares, en colas de mercados, en el trabajo, se “sabía” que la mayor parte de delitos estaban siendo cometidos por inmigrantes. Pero el Estado decía que no, que era una percepción falsa y que, en realidad, la situación de la seguridad ciudadana estaba mejorando. No era cierto: para quien tenía ojos y veía, la realidad era que la delincuencia estaba aumentando a una velocidad mayor que la inmigración y que ambos fenómenos estaban íntimamente unidos.

Solamente en septiembre de 2003, Aznar se vio obligado a reconocer lo que todos españoles observadores veíamos desde 1999: que la delincuencia estaba aumentando. Pero en aquella época, nadie tenía el valor de decir en voz alta –al menos nadie significativo- que la delincuencia estaba íntimamente ligada a la inmigración. Decirlo suponía convertirse automáticamente en xenófobo y racista. Pero era cierto. El Instituto El Cano abordó en 2003 esta cuestión de manera tímida y dubitativa, pero el resultado al que llegó fue incuestionable. Solamente en 2002, la violencia doméstica entre inmigrantes suponía el ¡50% del total de violencia doméstica cometida en España, en un momento en el que los inmigrantes apenas suponían el 4% y las cifras en asesinatos no iban a la zaga!

Pero el problema es más profundo. Arrastramos un déficit en seguridad ciudadana que está implícito en el propio texto constitucional cuando se dice que la función de nuestro sistema penal no es el castigo, sino la rehabilitación del delincuente… Eso está bien, si me permites la ironía, especialmente si nos mantuviéramos con las cifras de delincuentes “autóctonos” que hoy serían en torno a 25.000 presos, prácticamente lo mismo que hace 20 años. Con una población penal así, si es posible pensar en políticas de rehabilitación sistemática e incluso es posible que con cierto éxito. Pero, aquí también, todo esto queda desvirtuado por la masificación que ha sufrido la delincuencia a partir de la llegada masiva de ilegales (y de no tan ilegales porque buena parte de los delincuentes inmigrantes tienen permiso de residencia y de “trabajo”…).

Además, el sistema penal español es extremadamente laxo. Las condenas no se cumplen nunca en su totalidad, la vida en el interior de la cárcel es “casi” como la que tiene lugar en el exterior, salvo por el aislamiento. Pero se tiene acceso al teléfono, se reciben visitas íntimas, las palizas y los malos tratos están, lógicamente, excluidos y castigados y, finalmente, la alimentación no es mala. Si tenemos en cuenta que algunos inmigrantes proceden de países en los que robar una manzana hasta hace poco era castigado con la amputación de la mano y hoy solamente con una paliza cuando te detienen, otra en la comisaría, otra en el juzgado, frecuentes en la cárcel y a condenas desproporcionadas, se entenderá porque algunos delincuentes vocacionales han trasladado aquí su campo de operaciones. Para un delincuente marroquí, una cárcel española es una pensión bastante cómoda. Todavía recuerdo un joven magrebí que me comentó: “prefiero estar en la cárcel en España que en la calle en mi país” y debía saberlo, porque estaba en prisión por tráfico de drogas.

Recuerda esto: mientras persista la fisonomía “garantista” del Estado en este terreno y los derechos de los delincuentes estén por encima de los derechos de las víctimas, España seguirá constituyendo el paraíso mundial de la delincuencia. También en esto se ha producido el “efecto llamada”: bandidos de todos los países, en España las leyes nos protegen… Así pues, mientras el sistema no se preocupe de CASTIGAR el delito y dejar la rehabilitación para mejor ocasión, cuando los niveles de delincuencia hayan descendido a porcentajes normales, el “efecto llamada” sobre la delincuencia no cesará.

Supongo que tendrás alguna medida en mente y supongo que propondrás dureza en el tratamiento de la delincuencia…

La palabra de moda es “tolerancia cero”. De eso se trata: tú eres extranjero, has venido a nuestro país sin que nadie te llame y vienes a robar: entonces tu delito tiene un agravante. Es importante introducir esta idea: que delinquir en el país que te ha acogido es un abuso de confianza y un agravante en cualquier caso que supone la aplicación de penas en su grado más alto.

Pero hay otra medida todavía más imprescindible: inmigrante que comete el primer delito, inmigrante expulsado de España. Si ese delito implica una indemnización civil, la expulsión se realizará después de haber satisfecho la cantidad o cumplido la pena de prisión correspondiente, con la obligación de realizar trabajos penitenciarios para pagar la indemnización. Al acabar la condena, expulsión con prohibición a perpetuidad de regresar al territorio de la Unión Europea. ¿Duro, verdad? Si, pero esto no te afectará ni a ti ni a mi, afectará a los que han venido aquí a delinquir. No te preocupes, medidas excepcionales de este tipo harían notar su eficacia en pocas semanas, las suficientes para desactivar el efecto llamada para delincuentes.

Por otra parte, se trata de firmar acuerdos con los países de origen de la delincuencia que establezcan que para determinados delitos, el delincuente cumplirá la condena en su país.

Otra medida, imprescindible, examinar las estadísticas de delincuencia y actuar en consecuencia. Los países que exportan más delincuencia deben ser sancionados admitiendo la menor cuota de sus nacionales como inmigrantes. Te pongo dos ejemplos: los colombianos, por ejemplo, tienen unas tasas de delitos muy graves, excepcionalmente altas; sin embargo, sus vecinos venezolanos apenas registran tasas de delincuencia, otro tanto ocurre con argelinos y tunecinos. Así pues, se trata de protegerse de los primeros y aceptar a los segundos. ¿No te parece razonable? El principio para juzgar la inmigración es: resulta aceptable toda inmigración que no crea conflictos ni desajustes, la inmigración necesaria y con la cualificación adecuada.

Ayer hablábamos de menores, como sabes una parte de la delincuencia extranjera está protagonizada por menores y, más en concreto, por menores marroquíes ¿qué puede hacerse con este tipo de delincuencia?

Lo que comentamos ayer no debemos olvidarlo a la hora de valorar la delincuencia de menores. Es intolerable y muestra de las ridiculeces a las que puede caer el humanitarismo progresista, que en las grandes ciudades haya niños extranjeros que cada tarde son detenidos cometiendo robos –en ocasiones con violencia gratuita-, pasan por la noche al juzgado, de ahí al centro de menores, reciben ropa de marca, alimento y cama y al día siguiente, como si tal cosa, se van a seguir robando de 11 a.m. hasta que son, inevitablemente detenidos y así día tras día. En Barcelona en 2002 llegó a haber hasta 500 niños magrebíes que vivían en la calle… Se les trataba con paños calientes y llegaron a convertirse en una plaga para turistas en el centro de la ciudad. Drogados, enloquecidos, sin importarles nada ser detenidos una y otra vez, enviaban buena parte del producto de sus robos a su familia… Mira, todo esto es tan absurdo que lo único que merece comentarse es la cretinez de quien lo ha hecho posible. Te repito lo que dije ayer: delincuente o no, el lugar de un menor está junto a sus padres y el Estado del que es ciudadano tiene la obligación de velar por él. La obligación del Estado Español empieza y termina repatriando al menor inmediatamente, en el momento de ser detectada su presencia en España, delincuente o no, y hacer todo lo posible por reunirlo con sus padres o con su familia o ponerlo, como mínimo, a custodia del Estado del que es ciudadano. Cualquier otra medida es grotesca y contraproducente.

Pero si hay delincuencia es porque hay pobreza. Elimina la pobreza y eliminarás la delincuencia…

Te equivocas, un ladrón vive siempre mucho mejor que un trabajador honesto. Los circuitos de la delincuencia dan acceso al gran consumo con el mínimo esfuerzo. Un joven que trabaja 8 horas al día en un trabajo no cualificado puede ganar en torno a 30 euros por día: esa misma cantidad se obtiene vendiendo dos gramos de cocaína.

Fíjate a los delincuentes detenidos, todos tienen teléfono móvil, walkman, si son menores, consola de videojuegos… y seguramente automóvil. Vamos de una vez a abandonar esos mitos lánguidos y engañosos: delincuencia es una cosa y pobreza otra. De hecho, hay pobres, la inmensa mayoría, para los que robar no entra en sus proyectos. Una cosa es la pobreza, otra la delincuencia. La asimilación del pobre al delincuente es falsa y mendaz. No te voy a hablar demagógicamente de la delincuencia de guante blanco o de ladrillo en ristre atrincherada en los ayuntamientos, se voy simplemente a recordar que la delincuencia permite vivir un tren de vida espectacular e invertir al mes miles de euros en caprichos y eso con una “jornada laboral” muy limitada. Claro está que la contrapartida es cierta “inestabilidad laboral”, pero en países garantistas como España, el delincuente tiene posibilidades de seguir operando durante años antes de sentarse ante un tribunal. Quien relaciona pobreza con delincuencia se engaña o pretende engañar: la pobreza puede sobrellevarse con dignidad y honestidad, la delincuencia nada en oro y quiere seguir así por siempre jamás: mucho beneficio, poco trabajo, relativo riesgo. Se trata de alterar esta ecuación: mucho riesgo, beneficio escaso, mucho trabajo. Eso también jugaría en contra del efecto llamada.

Por ejemplo, creo necesario que el Estado reconozca, en este preciso momento y ante esta situación en la que abundan los asaltos a chalets con extrema violencia, que el ciudadano tiene derecho a autodefenderse. Resulta inadmisible que el ciudadano que mata a un delincuente que había irrumpido en su hogar y golpeado a él y a su familia, sea siquiera procesado. Es preciso situar en la legislación la figura de la defensa propia y, dadas las actuales circunstancias, se relaje el control sobre la venta de armas. Ningún delincuente tiene dificultades para encontrar un arma en el mercado negro, solamente el ciudadano honrado tiene cerrado el disponer de un arma, solo que el primero utilizará el arma para delinquir y el segundo para autodefenderse. Mientras esta legislación no se modifique, personalmente, recomiendo la escopeta de repetición de cartuchos, se vende como arma de caza y no es necesariamente moral. Esto también tiende a desactivar el “efecto llamada” que ejerce nuestro país sobre la delincuencia. Te lo diré de otra manera: si el Estado no es capaz de asegurar nuestra defensa y seguridad, el ciudadano tiene el derecho de asumirla por sí mismo. Hoy estamos en ese punto. Si alguien violenta tu hogar y amenaza a tu familia, déjalo fuera de combate antes que toque a tu mujer y a tus hijos.

¿Cómo crees que evolucionará el tema de la delincuencia?

Mientras nuestro gobierno vive en una especie de autismo o de ensoñación ensimismada y se niegue a considerar a la inmigración como problema, no hay nada que hacer. Solamente que cada cual asegure su autodefensa, que blinde su hogar si tiene la posibilidad, haga otro tanto con su negocio, asegure sus bienes, tenga cerca el teléfono de los cuerpos de seguridad del Estado, y se procure medios contundentes para defender su hogar. Desengáñate: el Estado ya ha renunciado a defender al ciudadano, prefiere reivindicar las garantías y la seguridad del delincuente.

Con unos cuerpos de seguridad desmoralizados, una judicatura que se queja de que carece de armas legislativas para combatir el modelo actual de delincuencia, un efecto llamada masivo que llega a la delincuencia de todo el mundo y un gobierno solamente preocupado por maquillar las estadísticas de delincuencia, siempre a la baja y siempre con interés tranquilizador (esto es, electoralista), aquí queda poco que esperar.

Las medidas de fuerza no son cosa del gobierno ZP (¿quién iba a creer que es capaz de adoptarlas a estas alturas del drama?), para que fuera posible reconducir la situación haría falta ejercer una dureza y una contundencia que no hemos visto ni en la España desde hace tiempo. La cuestión es que la sociedad española cada vez va a pedir más este tipo de medidas, a unos partidos preocupados solamente por la gestión de los caudales públicos en beneficio propio. Con esta clase política, el problema de la seguridad ciudadana es irresoluble.

¿Qué pasa? ¿ellos y sus familiares no son víctimas de esa inseguridad?

Esa es la cuestión, que no lo son: habitualmente las víctimas proceden de las clases medias en todas sus franjas, nunca de la aristocracia económica ni de la clase política, ¿conoces algún diputado, ministro, senador, o concejalillo del más pequeño pueblo que haya sufrido alguna consecuencia de la inseguridad ciudadana? No. Yo tampoco. La inseguridad es cosa de las clases medias. Dado que no afecta a la clase política… el problema no existe. ¿Te extraña?

Desde hace unos días nada me extraña.

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 07. El "efecto llamada" y los responsables de las muertes

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 07. El "efecto llamada" y los responsables de las muertes

Infokrisis.- Diariamente mueren ilegales en el Atlántico o en el Estrecho, llegar a Europa cuesta un tributo de sangre a la inmigración. En 2001, según ONGs marroquíes habían muerto en torno a 10.000 personas en el Estrecho, mientras el gobierno español las reducía apenas a 500. Pero hasta el mes de enero de 2006, la propia Guardia Civil, informaba al gobierno de que 3000 subsaharianos habían muerto en cayukos hundidos que preendían alcanzar Canarias. El responsable de esas 3000 muertes tiene un nombre: el desaprensivo que ha generado el "efecto llamada": ZP y su criminal política de inmigración.

 

 

Diálogo VII

El efecto llamada y los responsables de las muertes

[23 de octubre de 2006]

Papá, se dice que solo en un año han muerto 3.000 personas, la mayoría subsaharianos que intentaban entrar en España en cayuko, ¿qué sientes ante esta cifra?

Una mezcla de ira y dolor. Dolor porque ningún ser humano en su sano juicio se alegra de la muerte de otro ser humano. Pero tampoco la provoca. De ahí mi ira. Ira contra los que han generado, favorecido y estimulado el “efecto llamada”, gracias al cual se ha producido esta larga marcha hacia el norte. Experimento una gran repugnancia y náusea al citar el nombre completo del presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, así que la náusea es mejor citando solamente sus iniciales ZP, pero hay que recordar que el único descerebrado que ha creado falsas esperanzas a los subsaharianos de que podrían encontrar un hueco en el mercado laboral español, ha sido él y toda su política en inmigración no ha hecho otra cosa, ni ha servida para otra cosa más que para estimular el “efecto llamada”. Las 3.000 víctimas de los cayukos -3.000 en enero de 2006, hoy son muchas más, desde luego más de 4.000- son víctimas de la política criminal de ZP. Entenderás, por tanto, que el dolor por las víctimas que eran pobre gente a la busca de un mundo mejor, debe, necesariamente, de acompañarla la sensación de náusea y asco por la figura de ZP.

¿Tu crees que es posible combatir el “efecto llamada” y conseguir que las cosas vuelvan a su cauce normal? Estoy oyendo cada vez con más frecuencia, que la oleada migratoria es imparable…

No lo es y miente como un bellaco quien así lo afirme. Para detener la oleada, basta simplemente, tener voluntad de hacerlo. Te acordará que hace ocho meses, cuando el gobierno defendía la entrada de LaCaixa en Endesa, a través de Gas Natural, para satisfacer una de las exigencias del pacto del Tinell, cambió la ley que rige las OPAs, de un día para otro. Así que, cuando la cosa es urgente, no hay ley que resista una enmienda en forma de decreto-ley.

Sin embargo, el gobierno ZP no es capaz de reformar la ley de inmigración, ni de enviar circulares a los responsables de la Seguridad del Estado para que repatríen a los ilegales de manera expeditiva una vez pisan territorio español.

En África, el sueño de todo adolescente es tener unos pantalones vaqueros y calzado deportivo de marca. En África este sueño es muy difícil de satisfacer, pero inmediatamente llegan en cayukos a Canarias, los reciben junto a las raciones alimentarias. No es que critique estas medidas humanitarias es que te estoy exponiendo la triste realidad africana: si pudieran, todos los africanos pobres llegarían a Canarias para obtener ese premio. Dado que no puede ser, el problema consiste en demostrar, a las claras, sin fisuras, ni lenguajes humanitarios, algo tan duro como simple: no hay lugar para más inmigrantes en España. Y la prueba es que todo el que llega se va de regreso el mismo día en que llega. Y no solamente en cayukos, sino a los que entran por Barajas, por el Pirineo o por la frontera portuguesa.

¿”Efecto patada” frente a “efecto llamada”?

No es la mejor forma de definirlo, sin duda, pero la frase la pones tú: llámalo como quieras, ha muerto demasiada gente porque un gobierno holgazán y débil solo considera los problemas cuando son irresolubles, empezando por los que el mismo crea. La oleada de pateras, cayukos, los saltos a las alambradas, el desembarco masivo de Boeings-patera, etc, ha alcanzado tal volumen que, entiéndelo bien, no se trata solamente de poner un cartelito que diga “reservado el derecho de admisión” o respetar los escrúpulos de la ley de inmigración en cuanto a los plazos de repatriación: estamos viviendo una situación excepcional y a una situación excepcional corresponden medidas excepcionales.

Supongamos que lo que estoy proponiendo puede llamársele “efecto patada”. Dime ¿qué es mejor, dar una patada en el culo a cualquier intruso y dejar que este cuente lo que le ha pasado –en España me dieron una patada en el culo- o bien darle una bolsa de comida, otra de ropa, un par de mantas, llevarle en avión de Canarias a Castilla o a Murcia y decirle “Búscate la vida”?  En el primer caso, el inmigrante expulsado se convierte él mismo en un “efecto desmoralización”. Nadie más lo intenta porque sabe como termina la aventura. En el segundo caso, cada inmigrante que logra llegar ilegalmente a España se convierte en un reclamo para decenas de imitadores… buena parte de los cuales morirán en la travesía del mar. ¿Qué es más inhumano? La irresponsable tolerancia que cuesta vidas y traslada la pobreza a nuestro territorio, o el coraje de decir “No, tu no puedes venir aquí, está reservado el derecho de admisión, lo lamentamos, pero no hay sitio para ti”?

Creo que las dos actitudes son muy duras…

¿Qué crees que piensa el hombre que se está ahogando cuando su patera de ha partido en dos y no hay cerca un barco de rescate? Te lo diré: tiene miedo, recuerda a su familia que jamás volverá a ver, está desesperado por saber que va a morir. Pues bien, el responsable de estas tragedias que se repiten a diario, es solamente el imbécil incapaz de practicar una política enérgica en materia de inmigración.

El “efecto patada” tiene la ventaja de que desactiva situaciones como ésta. Puede que no haya más gente que pueda realizar su “sueño africano” (vaqueros y deportivas), pero, al menos, no mueren como se muere de manera terrible en medio del océano: sólo y desesperado, lentamente.

¿Y no sería mejor cumplir escrupulosamente lo establecido en la ley de inmigración, incluidos los plazos de repatriación?

No, y te explicaré el por qué. Esa ley fue reformada por unos completos incapaces que no valoraron el alcance de lo que estaban haciendo. Hasta no hace mucho era posible cumplir leyes análogas por la sencilla razón de que existía una inmigración por goteo. Ahora es “a chorro”. Estamos ante un problema masivo. Es como el problema de la droga: un cocainómano en 1977, era una excepción que alarmaba solamente a sus familiares, hoy es una epidemia; ha dejado de ser un fenómeno individual para convertirse en un fenómeno de masas. Así mismo, la Ley de Inmigración está pensada para resolver casos individuales… pero hoy estamos ante una oleada migratoria. Los trámites son largos y angustiosos para el repatriado. Por lo demás, la inmensa mayoría de inmigrantes ilegales que llegan, se quedan. Hace poco una web senegalesa decía: “España es el mejor camino para entrar en Europa. Basta con llegar a Canarias. Luego Zapatero te lleva en avión a Europa”. “Zapatero” es, sin duda, el único nombre de presidente de un país europeo que conocen los desheredados de África. Todo un honor. La triste realidad –para nosotros- es que hoy, casi la totalidad de inmigrantes que pisan España, se quedan aquí y solamente un porcentaje ínfimo es repatriado, solamente para que la prensa se haga eco de ello y no cunda todavía más la alarma. Por ejemplo, cuando Rubalcava habla de que en 2005 se realizaron 65.000 expulsiones de territorio nacional, miente descaradamente y sabe que miente: una cosa es que se expidieran 65.000 órdenes de expulsión y otra que solamente una parte ínfima de las mismas, sea por vía de urgencia, es decir, que la propia policía los acompañe a la frontera. En el resto de los casos, la “expulsión” se reduce a la recepción de un papel, nada más.

Por otra parte, si no puede expulsarse a nadie del que se desconozca su nacionalidad, eso equivale, en la práctica, a invitar a los inmigrantes ilegales a que la silencien. Claro que conocen su nacionalidad, pero ¿cómo admitir que callen? Ya han vulnerado demasiadas leyes como para seguir teniéndolos entre paños calientes: han vulnerado la ley de extranjería y mienten al ocultar su nacionalidad para beneficiarse de ello. Están incurriendo en un fraude de ley. Bastaría solamente una tarde plácida en el congreso de los diputados para que quedara establecido que la ocultación de nacionalidad es un delito penado con prisión o para que algún diputadillo enviara al Parlamento Europeo una proposición de ley en la que se instara a los gobiernos ribereños a repatriar inmediatamente con carácter de urgencia al último país del que procedan, a los inmigrantes ilegales. Oponerse a la readmisión por parte de Argelia, Marruecos, Libia, Mauritania, equivaldría a sanciones económicas y a pérdida de ayudas.

En cuanto a la petición de asilo político, resulta innegable que África es el paraíso de los conflictos civiles, pero Europa no puede admitir a todos los refugiados políticos que desean establecerse en nuestro territorio. Bastaría, simplemente, con establecer que las peticiones de asilo deberían realizarse en el consulado español más próximo al lugar de procedencia. Sin embargo, resulta inadmisible imponer una política de hechos consumados diciendo: “soy exiliado político, he llegado ilegalmente y aquí me quedo”. Ese gesto de desprecio a la legislación española debería ser castigado con la repatriación inmediata.

Por otra parte, es evidente que la inmensa mayoría de quienes solicitan ser considerados “refugiados políticos”, mientras sobre su origen e identidad. Pero esta es otra historia.

Nuestra legislación garantista y establecida para períodos de goteo de inmigración, pero no de riadas migratorias, está desbordada por la llegaba masiva de menesterosos. La saturación en Canarias no es de ahora, se inició en febrero de 2005 cuando empezó a realizarse la regularización masiva. Cada vez que la saturación llama la atención de los medios –a falta de otras noticias- ZP se preocupa y sus voceros parlamentarios durante un par de días afirman que la situación “no es grave”. Es el tiempo que tardan en transferir esos inmigrantes a la península y distribuirlos por todas las comunidades autónomas. Al cabo de pocos días, la historia se repite: los centros de acogida canarios vuelven a estar sobresaturados, nueva noticia y en avión para España, salvo a unos pocos desafortunados a los que les toca hacerse la foto en el vuelo de regreso a su país… vuelo que, por lo demás, hay que pagar al país de origen para que acepte a sus propios funcionarios.

Esto no es política migratoria, esto es, sencillamente, una vergüenza nacional en la que gobiernos de países miserables, dirigidos por salteadores de caminos, exigen el pago de “derechos” por admitir a sus propios ciudadanos. Con gentes de esa calaña ¿podemos negociar algo cuando en realidad solamente entienden el lenguaje de la amenaza y el gesto de fuerza?

¿No crees que ZP actúa así por humanidad?

Me cuesta trabajo pensar que ZP actúa por otra cosa que no sea por consideraciones electorales. Después de meses de que la Guardia Civil le alertara sobre los cayukos hundidos y las víctimas llegaran a 3.000, empezó a hacerse eco de la gravedad de la situación. Antes ya sabía que era una situación de extrema gravedad, pero los medios no la habían reflejado y si los medios no sabían nada, era que el problema no existía. De repente, los medios, informados por policías, por cierto, advirtieron sobre el conflicto y fue entonces cuando ZP empezó a tomar cartas en el asunto. Movilizó a los Moratinos, Rumi, Caldera y demás ineptos, para que viajaran a los países africanos afectados y negociaran las repatriaciones: ¿negociaran? ¿qué puede negociarse con países que se niegan a readmitir a sus propios ciudadanos? El resultado de todo este cúmulo de insensateces es que a los 18 meses de haberse iniciado el conflicto de los cayukos, estos siguen fluyendo hacia Canarias y dejando su cuota de ahogados. Se ha comprado a precio de oro la cooperación de Marruecos (40 millones de Euros en noviembre de 2005, para que tomara cartas en el asunto en la crisis de las vallas de Ceuta y Melilla), se ha comprado la cooperación de Mauritania y Malí… pero ni uno solo de esos países hace absolutamente nada para detener el flujo. Es más, las últimas negociaciones ya eran con Nigeria, país alejado y al que, por supuesto, también se le comprará la colaboración.

Me dices si no será que ZP actúa así por “humanidad”. Ya hemos visto que los ahogados en los cayukos son, directamente, culpa suya. Al mismo tiempo, el despilfarro de fondos en materia de inmigración, también lo es. España no es un país rico como para sufragar todos los gastos de establecimiento masivo de ilegales sin trabajo, de repatriaciones excepcionalmente caras o de coberturas sociales a inmigrantes sin trabajo y sin posibilidades de tenerlo. Todo el dinero que se despilfarra en esta materia, se sustrae de causas mucho más urgentes y justificadas. Mantener cada día a un inmigrante ilegal menor de edad cuesta al día 80 euros. Y son miles.

¿Qué hacemos, por cierto, con los menores ilegales? ¿tampoco eres partidario de que se les trate con humanidad?

Claro que lo soy. Crees que soy un monstruo, me conoces lo suficiente para saber que no. El monstruo es la Ley del Menor. Esa ley, en materia de ilegales, prescribe que los menores ilegales que se encuentran en España quedan bajo tutela del Estado y de las Comunidades Autónomas. ¿Eso es humanidad? Si se trata de aplicar medidas humanas, la primera de todas, incuestionable y cristalina, es que todo menor tiene el derecho de estar junto a sus padres y éstos tienen la obligación de tenerlo con ellos. Cualquier otra disquisición es monstruosa.

Así pues, un gobierno digno de tal nombre y no un atajo de mocos coriáceos, deberían de preocuparse por repatriar con más celeridad si cabe a los menores ilegales que a cualquier otro. Hacer lo contrario, esgrimiendo la coartada humanitaria, es contribuir a que el niño inmigrante ilegal crezca en un ambiente que no es el suyo, alejado del cariño de su familia.

Por otra parte, no hay que olvidar que una parte de esos menores se integran pronto en los circuitos de la delincuencia. Se han desarticulado bandas de kosovares en los que una parte eran menores. Los kosovares conocen perfectamente la Ley del Menor, así que saben que si esos menores roban y son detenidos, se beneficiarán de la laxitud de la ley, pero si no son detenidos, el producto de sus robos beneficiará a toda la banda. Incluso, algunos cuando son detenidos, echan la culpa a sus hijos para salvarse de la condena. Estamos ante otro fraude de ley. Utilizar a menores para robos debería de ser considerado como un agravante ante la ley. Por otra parte, el menor detenido en la primera comisión de un delito, debería ser repatriado inmediatamente, sin esperar a que cometa el segundo (lo cual tiene lugar al día siguiente, en la mayor parte de los casos). La única diferencia con los inmigrantes adultos delincuentes, debería ser que mientras estos cumplen íntegramente la condena en España y al ser liberados ser patriados al país de origen, inmediatamente, los menores, tras cometes el primer delito, deberían ser repatriados al país de origen.

Esto resulta tan lógico que frecuentemente he hablado con inmigrantes que me han asegurado no entender por qué diablos, los gobiernos españoles no asumen posiciones drásticas. Es tan evidente que la dejadez, el desinterés y las coartadas humanitarias, contribuyen a agravar estos fenómenos, que los propios trabajadores inmigrantes legales, son los primeros en reclamar medidas urgentes para neutralizar estos fraudes de ley, esta legislación débil y tísica, y este papanatismo humanitarista.

Resumiendo, una política de fuerza

El monopolio de la violencia corresponde al Estado. Nadie puede desafiar al Estado y pensar que quedará impune. Si ocurre esto, el Estado pierde su prestigio ante la sociedad y no digamos ante la comunidad internacional. Como sabes, ayer sábado, Chirac abroncó nuevamente –y va la cuarta- a ZP por su regularización masiva de 2005, ¿tu crees que un Estado como el Español no queda desprestigiado por tener un gobierno inepto como el gobierno ZP? ¿tu no crees que un gobierno de ineptos hunde el prestigio de toda una Nación?

Como sabes, viajo bastante al extranjero. En varios países de Europa, América y Africa me ha sido dado hablar sobre la política española. He visto como a Aznar se le odiaba en algunos países. Pero, créeme, no ha habido una sola conversación sobre ZP que no haya sido irónica. A Aznar se le odiaba, de ZP se le ríen. El prestigio de España no está mejor ahora que hace tres años, sino mucho más hundido. La España de ZP ha demostrado en todos los foros internacionales, ser un socio poco fiable. Recuerdo que una de las primeras fotos de ZP en Europa –a poco de las bombas del 11-M y de salir elegido- fue aquella en la que se le veía con Schröder y con Chirac. “El País” tituló: “España regresa a Europa” y “Nace el eje franco-hispano-alemán”. Pocos meses después Schröeder cayó, lo sustituyó la “fracasada” Angela Merkel, que como represalia bendijo la OPA de Eon a Endesa y, en cuanto a Chirac, ha tomado por costumbre abroncar en público a ZP. ¿Se podía caer más bajo? Si, por supuesto. A finales de julio de 2006, la Fernández de la Vega, visitó Bolivia, explicando que España había intentado oponerse a las medidas de la UE que exigían visado para los ciudadanos bolivianos que entraban en España. Simplemente, se limitó a echar las culpas de la medida a “Europa” (“No somos nosotros, es Europa, quien se opone a la entrada libre de bolivianos”). Una semana después, de regreso a Europa, en Helsinki, la misma vicepresidenta, pidió ayuda a Europa en materia de inmigración. ¡Claro que se puede caer más bajo! El gobierno ZP logra superarse cada día. ¿Cómo puedes dudarlo? Durante el período de gobierno de Felipe González todas las mañanas nos levantábamos con la seguridad de que íbamos a encontrarnos con un nuevo caso de corrupción; durante el período de Aznar, la preocupación de las mañanas eran las “armas de destrucción masiva” y el “terrorismo internacional”. Con ZP –lo ha aprendido de Maragall- cada mañana nos levantamos teniendo la sensación de que esa noche el gobierno habrá logrado superarse a sí mismo y generar un nuevo conflicto. Y raramente nos equivocamos. ¿Y tú que opinas?

No te preocupes, en este tema, opinamos lo mismo…

 

(c) ErnestoMilá - infokrisis@yahoo.es

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 06. Inmigración necesaria e innecesaria

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 06. Inmigración necesaria e innecesaria

Infokrisis.- Este debate tiende a destruir un mito: el de la inmigración como fenómeno necesario e inevitable. Se podría haber evitado. Hubiera bastado con políticas demográficas adecuadas. Además se abordan otros temas: la necesidad de seleccionar a la inmigración, la de contar con una inmigración de cualidad, el hecho de que España no puede ser el centro de Formación Profesional de todo el mundo, ni mucho menos la guardia mundial, etc.

 

Diálogo VI

Inmigración necesaria e inmigración innecesaria

[20 de septiembre de 2006]

He oído que sin la inmigración el Estado no podría pagar tu jubilación. Aún te quedan muchos años para llegar a la jubilación, pero no crees que depende de las cotizaciones de los inmigrantes, ¿no deberías ser el primero en defender la llegada de inmigrantes?

Este es el mito que permitió entrar entre 1999 y 2004 a tres millones de inmigrantes, sin que apenas surgieran voces en contra. Pero tras el mito lo que existe es una gigantesca y gran mentira. Creo que es muy fácil demostrar que la inmigración genera más gastos para el Estado que ingresos. Te lo voy a decir de otra manera: la inmigración genera beneficios para compañías privadas, dado que rebaja el precio de la fuerza de trabajo; pero genera gastos para el Estado. O dicho más claramente: pagamos todos –puesto que todos somos “Estado” y todos contribuimos con nuestros impuestos directos e indirectos a mantener los gastos del Estado-, pero sólo se benefician algunos, especialmente las patronales de hostelería, construcción y agricultura.

Así que, según tú, los inmigrantes no van a pagar la pensión de nuestros abuelos hoy, ni la tuya mañana…

¡Claro que no! Es fácil demostrarlo. En primer lugar, ¿tú crees que hay algún inmigrante que venga a España con la intención de pagar las pensiones de alguien? Claro que no. Dado que no tienen voluntad –y es lógico que no la tengan- de pagar algo que no sean los gastos de su familia, a un inmigrante le resulta mucho más fácil defraudar a la seguridad social y contribuir a que su patrono lo haga. Es frecuente que los contratos con inmigrantes sean de media jornada, o incluso por horas. Y con los que se acogen al régimen de autónomos la situación es todavía peor: pagan pocos y por poco tiempo. Las cotizaciones que pagan, en general, son ls mínimas… pero las prestaciones que reciben son máximas. No olvides que en este momento existen 300.000 perceptores del paro inmigrantes. Pero que, gracias a la reagrupación familiar, la población inmigrante es cada vez menos “productiva”. Por cada inmigrante que trabaja hay una media de 2’5 familiares que dependen de él. Aparte, hay rumores que se expanden con facilidad. Por ejemplo, entre la comunidad ecuatoriana hay la costumbre que a poco de desembarcar en Barajas pidan “hacerse un chequeito”. Esto sin olvidar que el 15% de los nacimientos en España son ya de inmigrantes y que esto supone un gasto adicional para la sanidad. O que una parte de los inmigrantes que llegan de África y que el gobierno se niega a especificar, está, literalmente carcomido por enfermedades tropicales que ya se creían controladas en España (SIDA) o que simplemente habían desaparecido (tuberculosis y buena parte de las venéreas). Estas enfermedades son costosas de tratar y cualquier inmigrante por el mero hecho de pisar territorio español ya se hace acreedor de un tratamiento. En otras palabras, cuarenta millones de infectados por el SIDA están movilizados por el “efecto llamada” generado por los tratamientos gratuitos recibidos en España. ¿Has visto qué los guardias civiles y miembros de Cruz Roja que reciben a los inmigrante sen África van protegidos con mascarillas, guantes de látex y monos impermeables? ¿por qué crees que es? Por que estamos importando enfermedades que nos afectarán a todos. Te lo digo, porque uno de mis antiguos socios, falleció en 2002 a causa de una infección renal causada por un virus africano… él que jamás había estado en África. ¿Entiendes por qué estoy sensibilizado con este tema? Esto, sin olvidar que enfermedades infantiles que se creía desterradas en nuestro país, están de nuevo actuando?

Pero, papá, ¿no crees que es humanitario prestar asistencia médica a todos los que llegan?

Si, claro, pero atendiendo a las limitaciones presupuestarias. En primer lugar, para entrar en España y recibir un permiso de trabajo y residencia, los aspirantes deberían someterse a un examen médico en profundidad por médicos españoles de la Seguridad Social. Mira: conozco demasiados casos de marroquíes que llegan a España, son contratados por una empresa y al cabo de un mes piden la baja por una lesión de espalda que efectivamente tienen… no simulan, solo que han llegado a España con esa lesión con la intención de recibir una pensión a perpetuidad. Esto es intolerable, inadmisible y es literalmente una estafa a los que llevamos 20 o 30 años pagando cotizaciones no precisamente pequeñas a la SS. Especialmente cuando en este país todavía existe un déficit notable en asistencia sanitaria. Resulta grotesco que se autoricen operaciones de cambio de sexo con cargo a la SS y en cambio no se pague ni correctores oculares, ni ortodoncia, sin ir más lejos. La triste realidad es que estamos sobrecargando nuestra sanidad con millones de inmigrantes con problemas sanitarios. En mi opinión, los inmigrantes consumen en servicios de seguridad social, como mínimo, lo mismo que lo que aportan.

Es cierto que en Europa practicamos políticas humanitarias sin discriminación. Basta con que alguien precise cuidados sanitarios para que en los hospitales de la SS no se le pregunte su situación jurídica, si es legal, ilegal, turista, empadronado o completamente indocumentado. Se la atiende y basta. No estoy proponiendo otra cosa sino que esta práctica se siga haciendo. Lo que estoy advirtiendo es que no podemos asumir el coste económico de todas las epidemias africanas. Y que me parece extraordinariamente discriminativo y arriesgado que solamente merezcan atención quienes vulneran nuestras fronteras y fuerzas nuestra legalidad. Eso no se puede premiar jamás.

Por otra parte, ser generosos en esta materia, no debe de hacernos olvidar que son nuestros propios ciudadanos los que deben recibir preferencialmente atenciones médicas de calidad. ¿Y eso por qué? Pues simplemente por que este es nuestro país y no se trata solamente de que tú o yo, paguemos impuestos, sino que este país lo hemos construido nosotros y especialmente todas las generaciones que han venido antes y que, mira por donde, son nuestros antepasados: tu abuelo, tu bisabuelo, tu tatarabuelo… Este país lo han construido generaciones de antepasados nuestros con un esfuerzo acumulativo. No es lógico que el primer recién llegado –y mucho menos, llegado ilegalmente y en oleadas- aspire a beneficiarse del esfuerzo de generaciones, simplemente por el hecho de estar aquí desde ayer. Eso, no es de recibo. Una cosa es ser generoso y otra ser imbécil. En este terreno solo los progres lo son.

La sanidad europea no puede asumir el coste de tratar a 40 millones de infectados por el SIDA. ¿Lo entiendes? Los gobiernos de sus respectivos países deben de poner algo de su parte. Son sus ciudadanos, no los nuestros. Les corresponde a ellos, y en su territorio, atenderlos. La UE nunca ha manifestado otra cosa que buena disposición en colaborar con los gobiernos africanos en esta dirección. Aquí, bastante tenemos con que enfermedades que se creía desterradas completamente, hayan reaparecido y que los departamentos de “Enfermedades Tropicales” de los hospitales estén sobresaturadas. Esto es intolerable. No quiero, lo oyes, no quiero, que ciudadanos de nuestro país mueran víctimas de enfermedades tropicales, solamente por que un gobierno inútil e incapaz confunde la asistencia humanitaria con el “papeles para todos” y generosidad con estupidez.

Nuestros inmigrantes en Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, en los años 50, 60 y 70, necesitaban presentar un certificado sanitario para obtener permiso de residencia. Y es bueno que así fuera. Otra cosa supone una ligereza irresponsable.

Así pues, ¿tú no crees que las cotizaciones de los inmigrantes a las arcas de la SS puedan pagar las pensiones de los abuelos? Entonces, ¿porqué se repite una y otra vez esta cuestión?

Mira, los defensores de la inmigración –progres y de izquierdas, no lo olvides- insisten mucho en esta estupidez del pago de pensiones a nuestros abuelos. Pero vale la pena recordar una cosa, porque es el verdadero fondo de la cuestión. La SS está mal administrada y peor planificada. Desde mediados de los años 80 se puso de manifiesto que se corría el riesgo de quiebra del sistema de pensiones. Los Pactos de Toledo firmados por todos los “actores sociales” (y a espaldas de los trabajadores) modificaron las condiciones y las fórmulas para establecer la cuantía de las pensiones. El gobierno ZP, las ha vuelto a modificar de manera perjudicial para los trabajadores. Y lo peor es que el único remedio a esta situación de pre-quiebra es elevar el número de cotizantes… ¿cómo? Importando inmigrantes. Lo que el gobierno está proponiendo es, no una mejor administración de recursos, sino un sistema muy próximo a las famosas “estafas piramidales”: va creciendo el número de cotizantes para asegurar el pago de pensiones en la cúspide. A medida que la cúspide vaya creciendo, será necesario ampliar la base mediante más inmigrantes, pero dado que estos consumen más prestaciones de lo que aportan… la quiebra del sistema está asegurada a corto plazo, probablemente en no más de 5 ó 7 años.

Dejando aparte que la distancia entre lo que hoy percibe un jubilado con 20 años de cotización (y probablemente cuarenta de trabajo) es tan próxima a lo que percibe un inmigrante recién llegado en concepto de ayuda que, realmente, parece increíble que los sindicatos permanezcan callados ante este despropósito.

Sin embargo, es cierto que existe un problema. La baja demografía que tiene nuestro país a partir de los primeros años 80, hará que los cotizantes españoles bajen. Así pues, los genios que dirigen nuestra política, quieren suplirlos con inmigrantes, sin tener en cuenta que la problemática es mucho más compleja y entran muchos más factores en juego…

¿Existía una alternativa mucho más simple para ti?

Claro, una campaña demográfica a partir del momento en que se observó la caída en ppicado de la natalidad. En lugar de eso, lo que se hizo fue todo lo contrario: no aprobar ninguna medida a favor de la formación de nuevas familias y de protección de la paternidad y de las familias numerosas, ampliar los supuestos del aborto hasta prácticamente autorizar el aborto libre, facilitar el divorcio lo más rápidamente posible, no sea que parejas que apenas han tenido una discusión puntual se reconcilien… La política de ZP es tan absolutamente irracional, inconsecuente, lesiva para nuestra gente, que debería ser sentado ante un tribunal acusado de alta traición. No es el único. De hecho, las medidas de protección a la familias, heredadas del franquismo, fueron sistemáticamente liquidadas a partir de 1983, en particular por Alfonso Guerra que consideraba que estas medidas eran “fascistas”. La mentalidad progresista, por lo demás, sigue considerando que una campaña a favor de un aumento de la natalidad entre nuestra gente es “derechista, reaccionaria y racista”. Cuando se es rematadamente gilipollas, se es hasta el final.

Hoy, más que nunca es preciso relanzar la natalidad entre nuestra gente. Eso, o en apenas 50 años, este los autóctonos seremos minoría. Y si importa. Solamente un rematado merluzo puede resultar indiferente ante un vuelco étnico sin precedentes en la historia. El instinto de supervivencia es uno de los instintos que acompañan inevitablemente a las naturalezas biológicas. Cuando un pueblo deja de asegurar su continuidad, es decir, su supervivencia: es que está en crisis. Si se está en crisis, lo primero es reconocerlo. Lo segundo, intentar abordarlo y superar la crisis, no engañar mediante la inyección de millones de inmigrantes.

Y estimular la natalidad era algo posible. Todo depende de la óptica. Desde la óptica suicida seguida por el gobierno ZP, es mejor estimular el aborto, el divorcio, las parejas estériles (esto es, gays), la adopción en el extranjero, y la inmigración, que medidas mucho más razonables: ayuda económica por hijo o desgravaciones fiscales, aumento de las plazas de guarderías y las becas en la enseñanza, facilitar el acceso a viviendas de 125 metros cuadrados en previsión de la formación de familias con dos y tres hijos, etc, etc., etc. Todo depende del orden de prioridades: si de lo que se trata es de desmantelar una sociedad y sus valores, ZP es un maestro.

Para ti la inmigración ¿es algo, no solo contraproducente, sino innecesario?

No, no, en absoluto. Hay una situación de hechos consumados: la demografía bajó a partir de principios de los 80, así pues, es evidente que falta gente para cubrir puestos de trabajo. Es cierto que hacen falta trabajadores en algunos sectores… pero no tantos como se intenta dar a entender. Hasta no hace mucho, los estudiantes de vacaciones buscaban trabajo en verano, por las tardes, o en fines de semana. Intentaban ganar un dinero en su tiempo libre. Hoy, para un estudiante resulta prácticamente imposible encontrar trabajo en esas condiciones, no solo porque no hay (están ocupados por inmigrantes), sino, además, porque su precio ha bajado. Y lo mismo ocurre en el campo donde el trabajo es estacional, frecuentemente asociado al verano, justo a las vacaciones escolares. Además este sistema servía para endurecer a nuestros muchachos, ayudarles a que espabilaran, a que se responsabilizaran y a que ocuparan su tiempo libre en ganar dinero para sus necesidades.

Hoy se importan inmigrantes durante 12 meses para trabajos que apenas duran 5 meses al año, a incluso menos. Esto sin olvidar que los trabajo agrícolas experimentan una mecanización creciente. Y sin olvidar también que en sectores como la construcción, cíclicos, con momentos de alto número de empleos, seguidos de otros con altos niveles de paro. Creo que, cada vez resulta más imprescindible vincular la presencia en nuestro país de inmigrantes a contratos laborales en vigor, acabados los cuales la repatriación debe imponerse, con la contrapartida de ser readmitidos con carácter preferencial en caso de que hagan falta en el futuro nuevos puestos de trabajo.

Mira, hay dos tipos de inmigración, la necesaria y la innecesaria. Hoy, por ejemplo, hacen falta médicos de cabecera, informáticos, programadores, ingenieros superiores, etc., y, sobre todo, trabajadores cualificados. Y esos contingentes NECESARIOS, no son precisamente los que están llegando. Toma nota de esto: están llegando inmigrantes sin ninguna cualificación profesional. Yo mismo he visto en el sector de la construcción a inmigrantes iberoamericanos, que solamente estaban en condiciones de evacuar escombros en las obras. Lo que está ocurriendo es que España se ha convertido en un centro de formación profesional de trabajadores llegados de todo el mundo. Y eso no es lo peor: lo peor es que la productividad media del país está cayendo en picado. Eso no es bueno para nuestra economía ni para nuestro crédito internacional. Esa inmigración es innecesaria, superflua, contraproducente y, finalmente, una carga para nuestro país. Carga que, por lo demás, no estamos en condiciones de soportar.

Aquí necesitamos trabajadores que sepan hacer algo, que lleguen aquí en condiciones de ejercer un oficio en las mismas condiciones de capacitación que un trabajador español. Esto no es un centro de formación profesional. A mi me ha tocado contratar a trabajadores colombianos de la construcción que aseguraban ser oficiales, cuando en realidad no eran ni peones aventajados; he visto ecuatorianos que jamás habían cogido entre sus manos una atornilladota decirme que eran oficiales especialistas en colocación de placas de yeso; en otros terrenos, he tenido que ver como albañiles marroquíes trabajaban según los criterios de calidad de aquel país, haciéndome perder días, materiales y dinero, a fin de cuentas, porque esos criterios están extremadamente alejados de los nuevos. Como sabes soy alguien que me gusta dar votos de confianza a la gente, así que siempre les he pedido que hicieran una prueba. El resultado ha sido rayano en lo catastrófico. Entiendo perfectamente que algunos empresarios solo contraten a trabajadores del Este Europeo e incluso estén dispuestos a pagar más a trabajadores españoles. He visto como trabajadores inmigrantes eternizaban los días ejerciendo una parsimonia y una lentitud en el trabajo insoportable para el inmigrante. Sé de hoteleros que han dejado de contratar a camareras marroquíes a causa de la mala impresión que genera entre los clientes el llevar constantemente el famoso velo islámico…

Hasta ahora me has hablado de inmigración innecesaria, ¿dime algo sobre la inmigración que consideras necesaria?

Vayamos, en primer lugar, al número: es fácil deducir el número. En España hay en torno a tres millones de trabajadores en paro. Luego, como mínimo, sobran tres millones de inmigrantes. Pero hay que efectuar otras correcciones. Si existe un número excesivamente alto de trabajadores, los salarios tienden a bajar y se entra en la precariedad laboral. Así que se trata de evitar que esta cifra sea excesivamente alta. Y ahora llegamos a la cifra final: para que el mercado laboral de España funcione en condiciones favorables para patronos y trabajadores, la cifra de inmigrantes no debería de ser superior al millón de inmigrantes, incluidos los trabajadores y sus familias. Es decir, hoy tenemos cuatro veces más inmigrantes de los que necesitamos.

Es cierto que con un millón de inmigrantes se reducirían los ingresos de la seguridad social, pero también e reducirían mucho más los gastos. Así que la reducción sería favorable. Y no digamos para la economía global del país: la delincuencia disminuiría, el paro también, se reduciría el gasto en infinidad de “rubros”: seguridad, educación, prisiones, tribunales, gastos asistenciales, etc., o lo que es lo mismo, el Estado podría prestar mejores servicios a nuestra gente y podría disponer de más fondos para ayuda a los países pobres.

Es decir, apenas un millón de inmigrantes, de los que 600.000 ocuparían puestos de trabajo en condiciones de igualdad salarial con nuestros trabajadores y el resto serían familiares de estos inmigrantes.

Resulta inadmisible que existen tres millones de parados españoles y casi seis millones más afectados por los contrario en precario, además de 400.000 inmigrantes cobrando seguro de paro, 1.200.000 en trabajo clandestino, 1.000.000, por edad o elección, sin trabajar, algo más de 1.200.000 en situación de ilegalidad y apenas 1.250.000 trabajando y cotizando las cuotas de la SS –siempre- más bajas…

Por otra parte, el país receptor debe tener la capacidad para elegir el tipo de inmigrantes que precisa, su cualificación y su origen. Antes te he dicho que necesitamos médicos de cabecera, programadores informáticos e ingenieros: pues bien, eso es lo que necesitamos. Basta ya de peones sin cualificar o de menores. Hoy precisamente, el ignorante integral de ZP decía “Vamos a volcarnos con los menores de Canarias”. No se refería a nuestros niños canarios. Al parecer, da por sentado que “menor” y “Canarias”, implican necesariamente “inmigrante”. Pues bien, esa es justamente la política que hay que denunciar por su estupidez. Todo menor debe estar junto a sus padres, no acogido por la teta del Estado español. Los menores que llegan a España deben tener preferencia en la repatriación: se trata de llevarlos lo antes posible a su país de origen y de que éste país colabore en entregarlo a su familia. Y además, no necesitamos menores de todo el mundo. Además de ser una escuela de Formación Profesional, éste imbécil pretende que seamos la guardería mundial.

Necesitamos oficios y profesiones cualificados. Todo lo demás, todo, sobra. Y necesitamos que estos inmigrantes lleguen de países lo más parecidos a nosotros. En especial de países europeos. Son nuestros socios en la UE o lo serán en pocos años. Luego inmigrantes iberoamericanos. Hablan nuestro idioma. Pero, especialmente, de países “poco conflictivos”. Los colombianos son conflictivos: se van matando por las calles de Madrid. No se puede admitir a comunidades que tengan por costumbre liarse a tiros, o tener unas tasas de delincuencia demasiado altas. Hay que admitir inmigración cualificada, canalizada y segura. Hay una fórmula que indica a la perfección lo que propongo: “Reservado el Derecho de Admisión”. Si aquí empezamos a admitir gente con velo islámico que exija igualdad de culto con los cultos específicamente europeos aun cuando sus valores sean no europeos o simplemente anti-europeos y no les digamos: “lo lamento, tú aquí no encajas”, este se va a convertir en un “país mestizo”. Un país mestizo es un país inestable en todos los terrenos, que funciona a diferentes ritmos y que pierde su identidad.

¿Por qué?

Mañana hablaremos del mestizaje. Mejor que esta noche no tengas pesadillas.

 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 05. ¿Existe problema religioso? Si, hija, si...

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 05. ¿Existe problema religioso? Si, hija, si...

Infokrisis.- Al decir que existe problema religioso con la inmigración, deberemos añadir a renglón seguido, que solo con la religión islámica. Este tema religioso nos permite realizar una rápida excursión por el concepto de identidad. La identidad religiosa es una forma de identidad, pero no la única. El sistema de identidades es un sistema de reconocimientos y de referencias. Por eso es importante conocer la propia identidad. La identidad tiene mucho que ver con la globalización:por eso ZP es el hombre sin identidad, el político surgido de las letrinas de la globalización.

 

Diálogo V

¿Existe un problema religioso? Si, hija, si…

[19 de septiembre de 2006]

 

Papá, estoy harta de que cada vez que veo la televisión, los informativos anuncien algún conflicto con la religión islámica. ¿Realmente, es que tenemos manía a los musulmanes a causa de su religión?

En realidad, no. ¿Por qué les íbamos a tener manía? ¡Total por estar ocho siglos ocupando la Península Ibérica! Eso pasó hace tiempo. También nos hemos invadido y guerreado mutuamente con franceses y portugueses y hoy son nuestros socios en la Unión Europea sin que exista el más mínimo problema. El problema no es ese, o al menos, no es solamente ese.

De todas formas es evidente que cuando, en una fiesta tan inofensiva como las Fiestas de Moros y Cristianos la comunidad magrebí reivindica “respeto”, aun cuando nadie ha querido ofenderla, o cuando se organizan disturbios internacionales a raíz de unas caricaturas inofensivas sobre Mahoma, o se asesina a monjas católicas en el Líbano tras una referencia del Papa al Islam, todo esto, no contribuye a prestigiar precisamente a la religión islámica la cual se ha ganado a pulso su fama de intolerante. En Europa es tradición y hábito la libertad de expresión, manifestación y, no digamos, de fiesta: intentar influir con el peso de la amenaza velada sobre las Fiestas de moros y Cristianos, asesinar monjas tras alusiones del papa al Islam y armar la marimorena por unas caricaturas, no es dignificar al Islam sino situarlo entre las doctrinas extremas que no tienen lugar en Europa.

El problema es que la religión islámica, a pesar de ser una de las tres religiones “del Libro”, es radicalmente distinta a las otras dos y, en especial al cristianismo. Hay algo en el cristianismo que remite a las viejas tradiciones clásicas. Por ejemplo, el monoteísmo cristiano es “relativo”, no solo por la concepción del Dios Uno y Trino, sino especialmente por las jerarquías celestiales y, mucho más especialmente, por el santoral que, en el fondo, no es sino la traslación de las antiguas deidades paganas tenidas como patronos de las corporaciones, los barrios, las ciudades y las “fratias”. Cuando se dice que el Islamismo es la “religión del desierto” no se está mintiendo, sino constatando la propia realidad: al igual que el desierto, el monoteísmo islámico carece de matices. Por algún motivo, seguramente psicológico, este tipo de religión favorece la irrupción del fanatismo y el fundamentalismo. Ambos son hijos “del desierto”, del totalitarismo sin matices, de una visión única y completamente excluyente del cosmos y de la vida. Pero no creo que ahora te interese mucho penetrar en los contenidos de la religión islámica.

Te diré, solamente, que nadie tiene “manía” al budismo, al taoismo, al paganismo, al zen o al brahamanismo. Y sin embargo, si es rigurosamente cierto que existen prevenciones ante el islamismo. Detrás de estas prevenciones siempre existen razones objetivas; no son, en absoluto, gratuitas.

¿A crees que se debe esto? No acabo de tener muy claro si las prevenciones contra los islamistas se deben a su religión o a su raza…

El problema es más complejo. Mira, en Occidente ha costa muchos siglos el que la esfera religiosa se recluyera al ámbito de lo privado. Occidente es laico, pero cada cual cree en lo que quiere. En el Islam, no existe la separación entre el poder político y el poder religioso sentenciada por el precepto evangélico de “dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. La religión islámica se ha esclerotizado en formas medievales, inadmisibles hoy en Europa. Las mujeres de Arabia Saudí todavía hoy no pueden tener carné de conducir. En Occidente, hasta hace poco, la mujer encontraba algún límite en su equiparación jurídica al varón, ya hace tiempo que ha desaparecido. Y lo que es mejor, la sociedad hacía mucho más tiempo que lo había superado. Recuerdo que mi abuelo que ahora tendría 130 años, trataba con extrema igualdad a mi abuela.

Así pues, si es rigurosamente cierto que algunos punto de la religión islámica lo hacen absolutamente incompatible con los valores occidentales y no solo en la percepción de la mujer. No hay ningún occidental en su sano juicio que pudiera aceptar la ablación del clítoris o la poligamia, sin ir más lejos. Y solamente una ínfima minoría sostienen posiciones a favor de la confesionalidad del Estado. En cambio, esa proporción es justo al revés en el islamismo. A decir verdad, resulta absolutamente imposible entender el Islam sin la concepción de la Umma, la comunidad político-religiosa que forman los creyentes de Alá, presidida por las leyes dictadas por éste. Es decir, lo contrario al “dar al César lo que es del César, etc.”… En el Islam, política y religión están inseparablemente unidas.

Por eso avanzan con tanta facilidad los partidos islamistas allí donde se presentan…

Tú lo has dicho. El islamismo, es una religión de compasión. No es particularmente malintencionada, sino que prescribe una serie de obligaciones básicas para el creyente que intentan hacer más llevadera la vida de su comunidad. Cuando Mahoma concibe la Umma, lo hace para encontrar una sanción “superior” para justificar el poder. Si Alá es justo, la comunidad regida por sus principios será también justamente guiada. Te recuerdo la obligación de dar limosna para los musulmanes. Es una gran medida. Mahoma convirtió a unas tribus ingobernables y sin principios, regidas por criminales y con costumbres bárbaras, en un pueblo. La obra de Mahoma fue “vertebrar” en el sentido orteguiano a su pueblo. Pero hay un problema. Mahoma se equivoca en un aspecto: distingue entre “orden” (la Umma) y “caos” (el mundo “infiel”). Y no es así. Lo que valía para las tribus nómadas de Arabia en el Siglo VI, no sirve para los europeos actuales. En este sentido, el islamismo no es “católico”, esto es, universal. Vale solamente para determinado tipo de pueblos… los del desierto.

Cuando un islamista del Magreb, por ejemplo, constata que está arrojado a la miseria y que su “autoridad espiritual”, el Califa, esto es, Mohamed VI, vive en la opulencia, en la corrupción y en la explotación de su pueblo, toma conciencia de que el “califa” no cumple los mandamientos de la ley coránica, tiene todo el derecho a revelarse. Y es ahí en donde están los partidos y las asociaciones islamistas para llevarle por el camino de la cristalización práctica de su fe en una “comunidad político-religiosa” fiel a los principios coránicos.

Entiendo perfectamente que el ciudadano marroquí apoye las asociaciones caritativas fundamentalistas, opuestas a Mohamed VI y a sus corruptelas. ¿Cómo podría ser de otra manera? En todo el Magreb, el Islam se extiende como una mancha de aceite y nada ni nadie los va a detener. Los errores, las corruptelas, los abusos, la falta de respeto a los derechos humanos, la miseria que han generado los gobiernos de esta zona, ha sido el gran estímulo para que desde las costas atlánticas hasta Suez, en menos de 10 años vayamos a tener gobiernos islamistas. El islamismo es hoy la revuelta de los pobres… de los pobres del mundo árabe.

Así pues, habrá que ir con cuidado, entre la guerra santa y el terrorismo, tenemos dos grandes riesgos…

Si, pero hay que matizar. No hacerlo supone caer en los más peligrosos errores del milenio. Yo soy partidario de reconocer la realidad: el islamismo va a ser en pocos años el interlocutor único de Europa en el mundo árabe. Es bueno que vayamos haciéndonos a la idea, por que son ellos con los que nos tendremos que entender. El ascenso social del islamismo es imparable en el mundo árabe y, especialmente, en el Magreb. Cada comunidad es dueña de elegir cómo regirse y en función de qué principios. No vale la pena que la UE apuntalen –como hacen los EEUU con Arabia Saudí- a regímenes corruptos, miserables y generados. Ese apoyo actual será el germen de la hostilidad futura de quienes los sustituyan. No te quepa la menor duda.

De lo que se trata es de establecer barreras: el Islam termina allí donde termina el desierto. No hay lugar para el Islam en Europa. Ni dinero para mezquitas, ni parabienes legales para construirlas en terrenos públicos, ni mucho menos enseñanza en las escuelas. En las relaciones internacionales, la reciprocidad es fundamental: yo te doy, tu me das, yo puedo construir iglesias en Arabia y enseñar doctrina católica en Ketama y te permito hacer otro tanto; pero mientras tú te obstines en no permitir la difusión del cristianismo en tu territorio, solo un imbécil podría aceptar lo contrario. La religión islámica no tiene derecho a difundirse en Europa, por que ninguna forma religiosa europea está autorizada a difundirse en el mundo árabe. Así de sencillo. Así de contundente.

En cuanto a la “guerra santa”. En el Corán hay varias referencias a este tema. En unos casos se distingue entre “pequeña guerra santa” y la “gran guerra santa”. Se entiende por “gran guerra” la que el ser humano lleva contra sí mismo y contra las tendencias más disolventes y bajas de su propia personalidad; por el contrario la “pequeña guerra” es la que tiene lugar contra el enemigo exterior. Esto es admisible y fácilmente comprensible, además el Islam no es un caso único y todas las tradiciones de Oriente y Occidente, contemplan análisis análogos. El problema es que existen otras frases dentro del Corán en las que existe demasiada beligerancia y violencia como para pensar que está aludiendo a un “enemigo interior”.

Además existe otro problema. Generalmente, los fieles islámicos, ni son doctores en teología ni en metafísica, ni siquiera está claro que buena parte de los imanes tengan una formación cultural particular. Frecuentemente, todos ellos tienden a confundir el símbolo con la realidad. Y este es el problema, que cuando algunos leen “guerra santa”, todo lo demás les importa poco: consideran la guerra contra el enemigo visible, es decir, contra todo lo que no es Islam. ¿Entiendes el fondo de la cuestión?

Creo que sí, pero todavía no me has respondido a la cuestión sobre el terrorismo y creo que es fundamental, aquí hemos tenido un 11-M y también hay terrorismo en Afganistán, Irak y Palestina…

Vale la pena poner las cosas en su lugar. Has mencionado cuatro lugares en donde el terrorismo es de muy diferente matiz. En Palestina hay una guerra desde hace 60 años. Es comprensible que todas las partes, especialmente, la más desfavorecida, los palestinos, estén desesperados. El Corán promete un paraíso muy sensualista para los guerreros muertos en la “guerra santa”. No podemos reprocharles a pobres gentes que están abandonadas a su suerte que, en su desesperación y falta de perspectivas recurran al terrorismo como una forma de inmolarse y acceder a un mundo mejor en el más allá. Es infantil, ya lo sé, pero ellos creen en eso. Y faltan argumentos morales para un pueblo que ha estado durante 60 años en campos de refugiados, ver las cosas de otra manera. En cuanto a Afganistán, es una país marcado por la guerra y cuyos habitantes llevan casi 30 años de guerra, parece como si se hubieran habituado a ello. Diferente es el caso de Irak, país que fue arrinconado entre 1990 y 2003, hasta ser finalmente invadido más allá de toda lógica, sentido común y norma ética y ha optado por defender mediante la guerra de guerrillas y el hostigamiento al invasor. No es, propiamente, terrorismo, a menos que se considere terrorismo a cualquier forma de resistencia. Y luego está el caso del 11-M, o de los atentados de Londres, o de Casablanca, o del 11-S. Mira, aquí todo esto no está tan claro.

No es que en nuestro país, unos periodistas hayan decidido crear una “teoría de la conspiración”. Es que en TODOS los atentados atribuidos al terrorismo islámico, existen cabos sueltos y se han establecido teorías de la conspiración con los mismos o más datos que la trabajada por Luis del Pino, Fernando Múgica, Libertad Digital, El Mundo y nosotros mismos. Es que todavía no está claro cómo fue posible el 11-S, ni siquiera quien iba dentro de los aviones. Es que tampoco está claro cómo fueron posibles los atentados de Londres en junio de 2005. Ni mucho menos lo que ocurrió en Casablanca en mayo del 2003. Y no está claro, por que, por no estar claro, ni si quiera está claro si existe Al Qaeda, ni cuál es el papel de Bin Laden en todo este embrollo. Puedo asegurarte, en cualquier caso que no existen pruebas suficientes como para demostrar ante un tribunal normalmente constituido y que actúe sin presiones, que Al Qaeda ha tenido algo que ver con estos crímenes, ni siquiera para demostrar que hayan podido ser ideados y ejecutados por islamistas radicales.

Entonces ¿por qué asesinar gente? ¿quién está creando la oleada del terrorismo internacional?

Esta es la pregunta del millón: si hay muertos es por que hay terroristas. No está claro quién es el foco impulsor. Es posible que sean muchos. Lo importante es que pienses que el principio de toda investigación criminal es “a quién beneficia el crimen”. Me da la impresión de que todos estos atentados son “casus belli” para guerras de agresión que, de otra manera no serían admitidas por la opinión pública, o bien detonantes para favorecer determinadas situaciones.

En este sentido, no puede dudarse de que el 11-M haya sido el detonante para la subida al poder de ZP que, de otra manera, seguiría con problemas en los bancos de la oposición. En cuando al 11-S fue el detonante para la invasión de Afganistán y para la de Irak, aun cuando era evidente ya en septiembre de 2001, que ni los talibanes tenían nada que ver con Al Qaeda, ni Saddam Hussein había estimulado jamás el terrorismo contra EEUU o la UE.

Desde hace siglos el terrorismo viene siendo utilizado como “casus belli” y como “detonante”. Siempre se atribuye a un chivo expiatorio que, inevitablemente, es el que muestra rasgos más intranquilizadores: el anarquismo en el siglo XIX, los ultras de izquierdas y derechas entre los años 60 y los 90 y, desde entonces, el islamismo radical. Dado que el islamismo habla de “guerra santa” y que una parte sustancial de sus seguidores son radicales, es creíble que intenten atentar el 11-M o el 11-S… pero, en realidad, una cosa es radicalismo verbal y otro tener la posibilidad de llevarlo a la práctica. En cualquier caso, es evidente que el dicho “por la boca muere el pez”, es auténtico.

Entonces tu no crees que la inmigración islámica sea un peligro que pueda derivar hacia el terrorismo. Hay algunos que lo creen...

Es posible que algunos grupúsculos islamistas hayan contemplado la posibilidad de cometer actos terroristas en Europa. La cuestión es que no lo han hecho, por que, finalmente no se han decidido, por que no han tenido la posibilidad o por que los han desarticulado. En España han sido detenidos en torno a 200 presuntos terroristas islámicos. La mayoría inmigrantes, legales o ilegales. Hasta ahora solamente se ha visto el juicio contra la célula española de Al Qaeda, procesada por Garzón como “responsable de los atentados del 11-S”… acusación de la que fueron absueltos. En aquella época Garzón aspiraba a la presidencia del Tribunal Internacional y precisaba congraciarse con los EEUU, luego pidió un año de excedencia para dar conferencias por aquel país. Cuando ha vuelto, con su sueño frustrado, aspira a congraciarse con los socialistas y por eso procesó a tres peritos de la policía… en lugar de procesar al superior para el que trabajaban. Hay jueces “estrella” que allí donde van se estrellan.

Ahora bien, aparte de todo esto, si es rigurosamente cierto que entre los islamistas existen franjas peligrosas. El islamismo tiene una increíble tendencia a deslizarse hacia sus aspectos más radicales, casi de manera espontánea. Está en su naturaleza. Toda la doctrina sobre la “Umma”, sobre la unidad del poder religioso y civil en países regidos por principios laicos, no pueden sino conducir al conflicto.

Está en el espíritu del Islam ampliar la Umma. Y Europa, para ellos, es tierra infiel. Así pues se trata de incorporarla al “califato”. Pero esto choca con la 1) legislación europea, 2) con las tradiciones europeas y 3) contra la opinión de los europeos. Así pues, el conflicto está servido. Y cuando se dice conflicto resulta muy difícil anticipar cuáles van a ser las formas de ese conflicto. Puede tratarse de un conflicto ideológico, de un conflicto político, de un conflicto de convivencia, de un conflicto armado convencional o de un conflicto terrorista. De lo que no cabe la menor duda es que la convivencia de bolsas islamistas en Europa es el germen de un conflicto.

Yo no sé con qué tipo de conflicto nos van a imponer esas bolsas islamistas, de lo que no tengo la menor duda es que ese conflicto lo tenemos ante las narices y nos va a crear muchos problemas.

Si presientes un conflicto y no estás dispuesto a entrar en él, es evidente que tienes que tomar medidas. El cese de todo apoyo a la confesión islámica y la absurda tendencia de ZP a considerarla como una religión más, en plano de igualdad jurídica con el catolicismo tradicional de nuestro país, nos irrita a muchos que ni si quiera somos católicos. Es preciso bloquear cualquier contaminación islamista en Europa. Me parece normal que los islamistas no estén de acuerdo con esa medida. En efecto, siempre tienen la posibilidad de regresar a sus países y practicar su culto, según su leal saber y entender. Esto es Europa. Aquí no hay desiertos, sino bosques. Esta es nuestra tierra y sólo un archimajadero excéntrico como ZP puede dar prebendas a los que se las niegas a nuestra gente en sus países de origen.

Me hablabas al principio de que existía un problema religioso y, al mismo tiempo, étnico y antropológico. Me tendrías que explicar más todo esto.

Es complejo pero intentaré resumirlo. Como verás, el Islam es de otras latitudes y debe permanecer en esos climas, no extenderse hacia zonas en las que solo puede existir como conflicto. Pero tú podrías preguntar: “bien, los inmigrantes procedentes de países islámicos, renuncian a su fe y eligen progreso antes que plegarias… ¿esto les ayudaría a integrarse en Europa?”. En principio, a esta cuestión, algo vaga, y muy improbable, habría que contestar que sí. Pero, si examinamos la cuestión con más detenimiento, veremos que su valor es muy relativo.

No se trata solamente de decir: “vale, a partir de ahora, si mi religión me impide integrarme en Europa, renuncio a mi religión; ya no voy a la oración de los viernes, ni hago las abluciones diarias, ni practico el ayudo del Ramadán…”. Es, desde luego, un avance. Tu te sientes más cerca de alguien que está en tu mesa comiendo lo mismo que tú, que de alguien que hace rancho aparte. Y no digamos si, en lugar de vestir como tú, va cubierta con un velo del solamente les salen los ojos e incluso sus manos están tapadas por pudor. Aquí tenemos otro concepto del pudor, quizás demasiado laxo, pero, es obvio que, no es solamente la religión, sino barreras y abismos culturales y antropológicos los que separan a las poblaciones islámicas de las europeas. Creo que es justo decir que estos pueblos tienen elementos muy positivos, incluso que es lamentable que se hayan perdido en Europa. Valoran mucho más la familia y la comunidad que nosotros.

Los ritmos de trabajo a los que están habituados, los mismos estilo de trabajo, de trato social, son completamente diferentes a las nuestras. No lo sabe quien se refugia en posiciones teóricas del género, de “si todos somos iguales, todos hacemos lo mismo, de la misma forma”, pero quien ha convivido y trabajado con inmigrantes, especialmente procedentes de países árabes y andinos, sabe que las cosas no son así. En esos países se trabaja de otra manera y, si me apuras mucho, a unos ritmos incompatibles con los estándares de productividad europeos.

Así pues, no es solamente cuestión religiosa, sino cuestión étnica y antropológica. Cada grupo étnico tiene su constantes injertadas en lo más íntimo de su ser y que, hasta cierto punto, condicionan su comportamiento. Integrarse en las sociedades de acogida es difícil y complicado. De hecho, el caso de la inmigración española en Alemania y Francia indica que solamente es posible la integración de aquellos que son iguales o similares. O dicho de otra manera: solamente es integrable la inmigración con la que no existen brechas culturales ni antropológicas; si estas brechas existen, cualquier esfuerzo en esa dirección es inviable y fracasará. El problema es que la ideología progresista desconsidera una palabra clave: identidad.

¿Qué es una identidad? Tampoco veo claro como la identidad influye en nuestra vida cotidiana. Supongo que un individuo con rastas y bongos no es el arquetipo de la identidad europea que tu tienes y, sin embargo, se trata de un europeo.

En todas partes hay rarezas y abortos. Un “rasta” europeo ha pretendido integrarse en una cultura que no es la suya. Que Bob Marley y el porro le acompañen en su aventura. Cada cual es dueño de elegir la tradición con la que se sienta más identificado. Incluso de alejarse de su tradición secular y de sus antepasados. La cuestión es más compleja. Solamente hay unos cuantos cientos de rastas… peor para ellos. Vamos a lo serio.

Una identidad es una serie de referencias de todo tipo que consideramos como propias y que nos sitúan en relación a otros. Quien dice “identidad”, dice “comunidad”. Todo régimen de identificaciones conduce a una integración en comunidades específicas. Por eso es importante conocer, definir y fijar nuestra identidad. Quien no tiene identidades, carece de comunidad. Esto lo sabe el rasta del que hablábamos: si se pone la boina de Marley, asume los colores jamaicanos, viaja a todas partes con las rastas polvorientas y los bongos y en la bolsa tiene la ración suficiente de haschís, tiene todas las identidades precisas para saber quién es, cuáles son como él y donde encontrar apoyos. Esa es una identidad. Todas las tribus urbanas mantienen unos rasgos identitarios propios de los jóvenes.

Pero existen regímenes de identidades mucho más amplios y mejor definidos. La nación, por ejemplo, Europa, por supuesto, la región, sin ir más lejos.

En realidad, existen tres niveles de identidad: el más próximo, la región; el más lejano, Europa; el intermedio, la Nación. Para un progresista zapatista, como Leyre Patín que no dudó en declararse “ciudadana del mundo”, no existen identidades, o lo que es peor, las identidades son formas de segregar y, por tanto, inmorales y artificiales. Es justamente, todo lo contrario, solamente pueden pensar así individuos cuyo cerebro e instintos hayan sido “globalizados”. Si, por que la globalización también es una enfermedad del espíritu. Quien se considera “ciudadano del mundo” y, por tanto, carece de rasgos identitarios es por que ha llegado hasta el límite extremo de despersonalización y masificación, sin los cuales los conceptos de la globalización serían absolutamente imposibles. Sólo los granos de arena de una playa carecen de rasgos de “identidad” y han logrado realizar la igualdad absoluta. Renunciar a la propia identidad es, en el fondo, no percibir que se ha nacido en una determinaba “patria carnal”, que se pertenece a una “nación” histórica y que la cultura que aporta los valores es la europea, equivale en la práctica a carecer de legado cultural, de vínculos y arraigos, y no ser más que un ente coriáceo que ha realizado en sí mismo el límite extremo del individualismo como el grano de arena de la playa cerrado a cualquier concepto de comunidad e incomunicable con todos los demás, pasivo y obligado a soportar las inclemencias climáticas sin que exista comunidad capaz de unir sus esfuerzos.

Por eso a ZP le resulta tan fácil lanzar decretos para la enseñanza del Corán en las escuelas, o firmar Estatutos en los que se considera a Catalunya como “nación”, o hablar de “diálogo de cultural”… a ZP y a los suyos, las identidades les tienen absolutamente sin cuidado, por que carecen de identidad; al no tenerla, no disponen de nada que defender y les cuesta muy poco contribuir a afirmar identidades ficticias o contrarias con ligereza al no atribuirle ningún valor.

Todas las especies biológicas sobreviven gracias a  sistemas más o menos complejos de identidades que se plasman en forma de instintos: el instinto territorial, el instinto de agresividad y el instinto de supervivencia son los tres instintos básicos para la subsistencia de todos los instintos. ZP ignora lo que es el instinto territorial, el día en que Mohamed VI reivindique cualquier parte de nuestro territorio, se lo concederá; jamás se le ocurrirá defender su integridad. ZP carece de instinto territorial y no entiende que otros si lo tengan. El instinto de agresividad se manifiesta rechazando los actos hostiles de enemigos mediante el empleo de la fuerza. ZP, pacifista entre los pacifistas y antimilitarista entre los antimilitaristas, cree que ese instinto puede suplirse con el diálogo. El diálogo es una forma de resolver los conflictos, pero solamente es posible el diálogo con quien esté dispuesto a dialogar, no por principio, ni cómo única vía para la resolución de los conflictos. ZP carece de instinto de agresividad. En cuanto al instinto de supervivencia se manifiesta mediante la procreación, gracias a la cual una especie garantiza su continuidad. Ese instinto desde los años 80 ha caído en picado en España. La demografía española (1,2%) está por debajo de la “tasa de reposición”. Vivimos una crisis demográfica sin precedentes a la que volveremos a aludir otro día. Baste decir ahora que ZP que carece de ese instinto, cree que puede suplirse mediante la importación masiva de inmigrantes, ignorando que ellos pertenecen a otras comunidades, con otros valores, es decir, con otro régimen de identidades completamente diferentes.

Y la religión forma parte de ese régimen de identidades del que hablas.

En efecto, en otro tiempo era el más importante. Hoy ha reducido su impacto especialmente en las sociedades occidentales, pero no así en las islámicas. Es evidente que la religión no ha logrado consolidar la “Umma” y que un islamista pakistaní se siente extremadamente alejado de un islamista marroquí. ¿Por qué? Sencillamente, por que una sola identidad no resuelve el complejo problema del papel del resto de identidades. Queda la identidad nacional, por ejemplo. Incluso la identidad tribal todavía viva en estas sociedades.

Una de las formas más razonables de articular estas identidades, es la que tienen los inmigrantes del Este Europeo. Los que experimentan el valor de la religión, suelen ser cristianos ortodoxos. En rigor, no puede hablarse de “una”, Iglesia Ortodoxa, sino de distintos patriarcados. Si un ruso llega a una ciudad en la que no existe una iglesia dependiente del patriarcado de Moscú, lo que hará es acudir a una iglesia procedente de cualquier otro patriarcado (de Bulgaria, de Serbia, etc.) hasta que cuenta con suficientes apoyos humanos y con el concurso de un pope, para formar su propia “iglesia nacional”.

El ejemplo contrario se produce en el catolicismo en donde un católico ecuatoriano se integrará en una iglesia del país de acogida. Al menos en teoría, la religión es un vínculo identitario, y es cierto que un ecuatoriano se integra mejor que un marroquí en nuestras sociedades. Pero es evidente que un polaco, católico de religión y cultural y étnicamente europeo, se integran con mucha más facilidad. Te lo diré de otra forma: he visto en pueblos de Alicante a marroquíes llegar y exigir lugar de culto, derechos laborales diferenciados, regatear los salarios, seguir regímenes alimenticios antagónicos, e incluso vestir de manera chocante. También he visto a ecuatorianos ir a misa con los católicos, hablar la misma lengua con otro acento, pero su handicap con sus ritmos de trabajo muy distintos de los españoles y su mal consumo de determinadas bebidas. Y, he visto, finalmente, a inmigrantes polacos católicos, llevar a la virgen a cuestas en las procesiones, comer y beber los mismos alimentos que los autóctonos, y físicamente estar muy cerca de ellos, tanto en presencia como en esfuerzo. ¿Cuál de estas tres comunidades puede integrarse con más facilidad? E incluso, ¿cuál de estas tres comunidades, aun manteniendo rasgos identitarios propios, será mejor considerada por la población autóctona? No es ningún secreto que la polaca. No en vano están también en la UE y, la media de su nivel cultural es más alto y, sobre todo, más próximos al nuestro.

¿Qué nos demuestra esto? Simplemente, que la religión es una forma de vínculo identitario, pero no el único. Se integra mejor aquella comunidad que no está separada por brechas antropológicas y culturales.

¿Y que hacemos con las otras comunidades?

Reconocer la realidad y no querer forzarla. Puedes invertir millones de euros en la integración de determinadas comunidades y lo único que lograrás será arrojar el dinero a la letrina. Con otros no tendrás que invertir nada, simplemente, por que no hace falta integrarlos en nada: vienen ya integrados.

Entonces de lo que se trata es de facilitar la inmigración de este tipo y contener la otra ¿no es así?

La catástrofe demográfica que se inició a finales de los 70 y que dura hasta hoy, es una realidad y hay que hacer algo para evitar que se prolongue. Hace falta algún tipo de inmigración. Es evidente que la inmigración del Este Europeo está mucho más cerca de nosotros en todos los sentidos que el resto de contingentes, luego, si hace falta inmigración, es de ahí de donde debe venir. Esto, sin olvidar que los países del Este Europeo tienen una historia y un pasado muy parecidos a los nuestros, y que, en buena medida son nuestros socios en la UE. Así pues, algún derecho deben de tener sobre otras comunidades inmigrantes ¿no te parece?

Claro y cristalino...

Pero no quisiera terminar la conversación de hoy sin añadir un último punto. Mira, con países como Marruecos lo peor es no reconocer la realidad. La realidad es que el régimen marroquí considera suyos Ceuta, Melilla, las Islas Adyacentes y Canarias y los fundamentalistas islámicos llegan incluso a reivindicar la marroquinidad de Granada… Es decir, Marruecos es, potencialmente, un enemigo. O un amigo circunstancial que en cualquier momento puede convertirse en enemigo. Franco mantuvo “nuestra tradicional amistad con los árabes” hasta que cuando estaba agonizando, Hassán II organizó la Marcha Verde. Con amigos como estos, no necesitas enemigos. Su hijo, Mohamed VI es muy amigo de ZP… mientras ZP le inyecte fondos con cualquier excusa.

El problema de los países del Magreb es que son imprevisibles, no solamente en su evolución futura –que si es previsible: gobiernos islamistas de sustitución a los actuales gobiernos corruptos- sino en las políticas a corto y medio plazo: el amigo de hoy puede ser enemigo mañana. Y en esta eventualidad, lo sorprendente es que nuestro gobierno no adopte políticas de contención y control estricto frente a la inmigración marroquí. Los canales por los que hoy entran riadas de inmigrantes, en caso de conflicto pueden convertirse en acceso de material bélico o de sabotaje y cada súbdito de Hassan II puede convertirse en un saboteador activo. ¿Tu crees que es razonable no saber siquiera cuántos inmigrantes marroquíes entran en España?

No solamente no es razonable, incluso me parece suicida.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es 

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 04. ¿Pero cuántos inmigrantes hay y cuántos habrá mañana?

La inmigración explicada a mi hija en 20 diálogos. 04. ¿Pero cuántos inmigrantes hay y cuántos habrá mañana?

Infokrisis.- No resulta fácil explicar que el gobierno español, no solamente ignora el número exacto de inmigrantes que residen en nuestro suelo y se benefician de nuestros servicios, sino que además, falsea la cifras. Oficialmente, las cifras oscilan entre tres y cuatro millones, Rubalcaba en alguna ocasión ha dicho: "próximos a tres". En realidad, en apenas dos años de gobierno socialista, las cifras se han disparado. Y lo que es peor, el ritmo de entrada no solamente no ha disminuido -ZP en junio de 2005 dijo con una seriedad pasmora: "La llegada de pateras ha disminuido". 

 

Diálogo IV

¿Pero cuántos inmigrantes hay y cuántos habrá mañana?

[18 de septiembre de 2006]

El otro día cuando te pregunté por qué te reías me dijiste que estabas leyendo el libro de Samí Naïr y, en un momento dado afirmaba que apenas había menos de un millón de inmigrantes y que el problema era parecían más…

Si, era una de las frases más grotescas de este autor. Literalmente nos dice que no es que haya muchos inmigrantes, sino que nos lo parece… Y para demostrarlo saca a colación unas cifras de mediados de los años 90. Así pues, en España no debería de haber más de un millón de inmigrantes, de los cuales buena parte son ciudadanos de la UE. Pues bien, te voy a dar un consejo: cuando exista una discrepancia entre las cifras dadas por las estadísticas y tu percepción directa de la realidad, cree más a tu percepción. Tu vista difícilmente te engaña, muy frecuentemente, en cambio, las estadísticas se hacen y se manipulan para engañar.

Por ejemplo, durante muchos años se ha falseado sistemáticamente las cifras de la inmigración: en ocasiones se aludía solamente a los regularizados, en otras se daban las cifras de los empadronados, que en la práctica son regularizados más una parte de los ilegales, pero no la totalidad de los ilegales; en cuanto a las cifras de expulsiones siempre han sido paradójicas y sorprendentes, dadas con evidente mala fe y con intención de engañar: una cosa son los decretos de expulsión y otras las expulsiones realmente efectuadas. Así por ejemplo, cuando ZP va al congreso y dice lindezas de este tipo: “Este año ha descendido el número de pateras” (marzo de 2006, poco antes de que estallara la crisis de los cayukos con casi 3000 ahogados contabilizados), o cuando aseguró antes “Este año han entrado menos inmigrantes ilegales por las fronteras” (octubre de 2005)… simplemente, lo que ha hecho ha sido mentir descaradamente a toda la población manejando datos maquillados y manipulados. Por que ni ha descendido el número de pateras, ni mucho menos la entrada de ilegales. La regularización suicida del 2005 desencadenó un efecto llamada sin precedentes en la UE.

Ves a la puerta de los colegios públicos: eso te indicará si hay más inmigrantes o no. Ves a la cola de cualquier institución asistencial para recoger alimentos y te darás una idea. O mira en la cola de un penal los rostros extranjeros. Camina por los arrabales de las ciudades, mira en torno tuyo, en los transportes públicos, y verás si ha aumentado el número de inmigrantes. ¡Claro que ha aumentado! Y desproporcionadamente. Por eso, cuando ZP dice sus tranquilizadoras frases, aún a sabiendas de que está mintiendo, en su misma engañifa está evidenciando la gravedad de la crisis. Si no hubiera una crisis real y profunda, no se vería obligado a tranquilizar a la opinión pública, bastaría con dar datos reales que por sí mismos desdramatizarían. Pero el problema para ZP es que la realidad le acusa: era tan evidente que una regularización masiva como la del 2005 iba a generar un efecto llamada que solamente un idiota rematado podía ignorarlo. Y era tan obvio que mostrar día a día una ignorancia supina atribuyendo la inmigración a la pobreza, iba a acarrear el chantaje de los gobiernos implicados en la exportación de inmigrantes (Marruecos, Mauritania, Malí, Senegal, etc.) que solamente un obtuso integral podía desconocer lo que iba a seguir. Pero, el gobierno ZP es así.

Tómate tus píldoras tranquilizantes y luego dime, en definitiva, cuántos inmigrantes hay en este momento, octubre de 2006, en España…

Para el gobierno ZP apenas llegan a algo más de tres millones. Mienten como lo que son: bellacos. En realidad, las cifras más optimistas indican que estamos en torno a los 5 millones de inmigrantes, si bien hay otros que las elevan hasta los 6. Existe pues, un desfase, entre las cifras oficiales y las reales, de en torno a 2 millones de inmigrantes. De lo que no hay la menor duda es que desde hace dos años, esta cifra crece de día en día a un ritmo de entre 2000 y 4000 al día. Solo una mínima parte llegan en cayukos o pateras. En la mayor parte de los casos lo hacen en avión por Barajas o bien entran por autobús en la frontera en pirenaica. Sin olvidar los miles de inmigrantes que de desde hace un año y medio están yéndose de Portugal a la vista de la crisis económica de este país hermano y llegan a España en busca de un ambiente laboral más dinámico.

¿Alguien había previsto estas cifras?

Ni siquiera los que hace siete años éramos pesimistas respecto a la evolución del fenómeno podíamos prever esta oleada migratoria. Se creía que España alcanzaría los 14 millones de inmigrantes en el año 2050 y los 5 millones en el 2010-11. Como verás las cifras han sorprendido incluso a los más pesimistas.

Dadas las cifras actuales de inmigración no hay nada que impida pensar que hacia finales del 2010, la inmigración va a alcanzar los 10 millones en nuestro país, gracias al efecto llamada sostenido, a las regularizaciones realizadas por el gobierno por goteo (100.000 inmigrantes regularizados cada tres meses), a los nuevos nacimientos de parejas inmigrantes y, especialmente, a la reagrupación familiar. En 2008-9 se evidenciarán los efectos colaterales de la regularización de 2005. A partir de ese momento, ya no habrá trabas para la reagrupación familiar, así que el algo más de millón de inmigrantes regularizados en 2005 se convertirán, de golpe, en cuatro millones… Si, sabemos que de febrero a mayo de 2005 se regularizaron 800.000… pero luego, de las regularizaciones discretas y bajo mano siguieron a un ritmo de 100.000 cada trimestre. Por eso, decimos que 1.000.000 de regularizados, al poder traer a sus familiares, calculando una media optimista de tres personas por inmigrante regularizado en 2005, se convertirán en 4.000.000. A lo que habrá que sumar el ritmo de 60-75.000 que van entrando regularmente en nuestro territorio y que no hay perspectivas de que descienda a la vista de la falta de energía y redaños del gobierno ZP. Si introducimos correcciones a la baja, a estas cifras se sitúan en torno a los 10.000.000 de inmigrantes, esto es, en torno al 13% de la población española. ¿Tú crees que el modelo de inmigración de ZP es un “modelo sostenible”? Te aseguro que no.

¿Cuáles son las cifras oficiales?

Para ZP la inmigración es un fenómeno tan idílico y bucólico que no vale la pena dar cifras y si se dan, jamás serán auténticas. Costaría muy poco dar a conocer a la opinión pública las cifras de una sola semana para extrapolarlas al año: es fácil controlar los vuelos que llegan de Iberoamérica, así mismo, no resulta difícil dar las cifras de gente que ha sido rechazada en la frontera pirenaica (y que, luego, entran a pie), colaborar con las autoridades lusitanas para averiguar el ritmo de inmigrantes que abandona Portugal en dirección a España, igualmente, no resulta difícil saber el número de pateras y cayukos, así como el número de nacimientos procedentes de parejas inmigrantes: eso daría una cifra, multiplicada por 52 semanas, eso supondría una previsión aceptable de inmigrantes que entrarán en España durante el siguiente año. Pero no se hace, ¿por qué? ¿aún lo dudas? Para no alarmar todavía más a la opinión pública.

Ahora bien, ZP y sus voceros han dado algunas cifras que nunca han superado los cuatro millones de inmigrantes y que, por supuesto, han sido recibidas con carcajadas en la UE. Es tan obvio que el gobierno ZP no quiere situar a España a la cabeza de la inmigración en Europa, que debe rebajar las cifras para evitar superar a países como Francia, Inglaterra o Alemania que siempre han sido países de inmigración. El gobierno ZP está preso de sus propios errores: reconocer las cifras reales supondría reconocer el formidable patinazo que constituyó la regularización masivo de 2005 y su autismo absoluto en materia de inmigración.

Te acuerdas que el año pasado estuvimos unos días en Cantabria y luego fuimos a ver unos amigos tuyos en Asturias. En realidad, apenas vimos inmigrantes. ¿Es posible que haya tantos?

Si, lo que ocurre es que no están uniformemente distribuidos por toda la geografía nacional. En general, la inmigración tiende a situarse en zonas de costa, en torno a la capital allí donde hay cinturones industriales y en zonas agrícolas. Por ejemplo, el Principal de Catalunya es la región de España con más porcentaje de inmigración, seguida del Reino de Valencia, la Comunidad de Madrid y Andalucía. En el resto de regiones solamente existen núcleos incipientes de inmigrantes pero en mucha menor medida.

En el momento actual ya existen barrios enteros que se han  convertido en verdaderos guetos de inmigración: en el barrio del Raval y en el de la Ribera en Barcelona, el barrio de la Latina en Madrid y Ruzafa, Avenida del Puerto, Olivereta, Benicalap en Valencia, Macarena, Gavilanes y Evidencia en Sevilla, etc… se ha practicado una limpieza étnica que ha vaciado estos barrios de inmigrantes.

¿”Limpieza étnica”? ¿esto no fue lo que ocurrió en la antigua Yugoslavia? ¿no es abusivo hablar de “limpieza étnica” en España?

El concepto de limpieza étnica implica que una determinada zona poblada por una comunidad concreta, empieza a vaciarse por presión de otra comunidad. Y no importa si esta presión es violenta o pacífica, lo que, a fin de cuentas interesa es que el resultado es el mismo. La ciudad mediterránea francesa de Marsella ha sido objeto de esta “limpieza étnica” en los últimos 25 años. El resultado ha sido que Marsella es hoy una ciudad magrebí insertada en el territorio europeo, pero sin prácticamente población europea. Ésta se ha desplazado a la periferia y, de paso, el puerto de Marsella, el mayor puerto del Mediterráneo, es hoy una sombra de lo que fue. Desde 1980, Marsella ha perdido una media de 30.000 ciudadanos de origen francés por año.

Existen muchas formas de practicar la “limpieza étnica” y no necesariamente tienen que ser violentos. Lo que si es rigurosamente cierto es que, sea cual sea el método empleado, el ciudadano autóctono empieza a sentir asfixiado al ver que el paisaje de su entorno va cambiando y ya no lo reconoce. Se trata, de una percepción, psicológica, pero también de la constatación de diferencias en las condiciones de vida lo que le impulsa a seguir a los vecinos que han abandonado la zona.

En ocasiones, ciertamente, esa limpieza se realiza bajo presión. En el centro histórico de Alicante, por ejemplo, en donde los contingentes magrebíes allí radicados han hecho literalmente imposible la vida del comercio local, por todos los medios, incluyendo amenazas y coacciones. El cierre del pequeño comercio es siempre el primer síntoma de limpieza étnica. Luego siguen los vecinos por goteo. Los huecos dejados por los autóctonos son rellenados por los inmigrantes y el proceso se produce a una velocidad progresivamente más acelerada. Finalmente, lo que queda son ciudades pobladas solamente por inmigración, o bien barrios-gueto en las grandes ciudades.

¿Qué efectos ha tenido este proceso en Europa? ¿se ha producido tal como dices o ha revestido otras características?

En Francia, a partir de mediados de los años 80, empezaron a proliferar las concentraciones de inmigrantes en barrios concretos. Así se formaron lo que, a partir de finales de los 90 empezó a llamarse “zonas de non droit”, es decir, zonas en las que la legalidad republicana y el Estado francés ya no tienen presencia. Los servicios educativos siguen funcionando como almacenes de jóvenes, pero sin poder cumplir su finalidad de enseñar, ya no existe recaudación fiscal, los servicios policiales se niegan a entrar en esos barrios dado que supone una operación militar, por supuesto ya no existe nada que recuerde la existencia del Estado Republicano, las leyes francesas, las leyes laborales, las fiscales, las de menores, etc., se incumplen sistemáticamente y, para colmo, con mucha frecuencia, las bandas de delincuentes han establecido allí sus cuarteles generales y trasladas a estas zonas los productos de sus exacciones y saqueos.

Pues bien, en Francia, existen en este momento en torno a dos mil de estas zonas de “non droit”, aunque las autoridades solamente reconocen la tercera parte. En estas zonas se concentraron los disturbios de la “intifada” de noviembre de 2005 y es en estas zonas en donde en las próximas elecciones municipales, los partidos islamistas van a presentar sistemáticamente candidatos con la seguridad de que obtener mayoría.

En España todavía no se ha llegado a estos extremos, pero si tenemos en cuenta que hace 10 años no existía problema de inmigración en España y que hoy es el principal problema de este país, puede advertirse que ese es el futuro que nos espera.

La única diferencia entre España y, por ejemplo, Francia, es que en nuestro país prácticamente no existen “inmigrantes de segunda generación”. Pero es cuestión de tiempo. El “modelo francés” es, inevitablemente, nuestro destino.

¿Qué quieres decir con eso de “inmigrantes de segunda generación”? ¿qué papel tienen en todo este proceso?

Un inmigrante viene aquí a trabajar. Procede de un país, que a pesar de ser suyo, reconoce como inhóspito, peligroso y sin coberturas sociales de ningún tipo o reducidas al mínimo. No tiene intención de volver, así que en cuanto tiene opción se acoge a la “reagrupación familiar”. Esto le da derecho a traer a su familia directa. Se reúne con su mujer o bien se casa aquí, en la inmensa mayoría de los casos –salvo entre los inmigrantes del Este Europeo- con alguien de su misma nacionalidad y tiene hijos. Pues bien, estos hijos, se considera que son “inmigrantes de segunda generación”. En Francia ya existen incluso, inmigrantes de tercera generación.

El inmigrante de “segunda generación” es un completo desarraigado: está escindido entre su país de origen al que conoce por los comentarios de sus padres y su país de nacimiento, del que no siente el formar parte. Pero este tema ya lo trataremos en otro momento. Por ahora, baste decir que los inmigrantes de “segunda generación” han demostrado ser la madre de todos los conflictos…