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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Austria: elecciones FPÖ

Austria: elecciones FPÖ

Austria: el Estado no se hunde, se refuerza.- Por primera vez en la historia de la Europa posterior a 1945, un Estado no ha elegido entre candidatos procedentes de los “partidos tradicionales” (los que llegaron en 1945 con los vencedores), sino entre partidos de nuevo cuño: un candidato de la “derecha radical identitaria” (Norbert Hofner) contra un candidato procedente del “ecologismo progresista” (Alexander Van der Bellen). La victoria –a falta del recuento de los votos por correo que está resultando de infarto- ha sonreído a Hofner. Con esta victoria electoral el FPÖ culmina un ascenso al poder que le ha permitido ir adquiriendo una experiencia de gobierno, en ayuntamientos y regiones.

Ya en 1999, Susane Riess-Passer, miembro del FPÖ se convirtió en vicecanciller después de que el partido obtuviera el 27% de los votos, cuando estaba dirigido todavía por Georg Haider. Éste, después de encabezar una escisión, pero siguiendo siendo la fuerza hegemónica en Carintia, murió en un oscuro accidente de tráfico en 2008. Desde entonces, el FPÖ ha seguido creciendo y configurándose como una alternativa de “derecha radical identitaria” en Europa Central.

Vale la pena no engañarse sobre lo que estaba en juego en Austria y por qué se han polarizado las posiciones: de un lado el candidato ecologista-progresista que se presentaba como el futuro canciller de “todos los que viven en Austria” y que aspiraba a participar en la construcción de “los Estados Unidos de Europa”. De otro el candidato de la derecha radical identitaria que enarbolaba “Austria y los austríacos lo primero”, simplificación de su posición anti-inmigración, y euroescéptica. ¿Sería posible una “tercera opción”? El electorado austríaco ha identificado a las opciones “centristas” con las viejas formaciones de centro-derecha y de centro-izquierda, desgastadas por la crisis económica y por una multiculturalidad que, si bien satisface a algunos, es rechazada por otros muchos.

De todas formas sólo un ignorante puede considerar al FPÖ como un partido “extremista, xenófobo o racista”. Ni es el carácter austríaco, ni está en los genes del partido. Y este es el problema que afrontan las opciones implantadas en 1945 en toda Europa: si en un país como Austria no ocurre una hecatombe al no ser gobernada ni por el centro-derecha ni por el centro-izquierda habituales, es que eso mismo tampoco ocurrirá en Francia. La diferencia estriba en que Austria no es miembro de la OTAN y Francia sí. Por otro lado, el Front National ha cultivado sus buenas relaciones con medios políticos rusos (lo que, por otra parte, también ha hecho el FPÖ más discretamente). Si bien, Austria es un país que tiene poco peso en el conjunto de Europa, Francia, en cambio, tiene un peso decisivo. Y si bien la subida al poder de un partido de la “derecha radical identitaria” en Austria puede ser un ejemplo de normalidad política para otros países europeos, la subida al poder del Front National implicaría un terremoto en Europa: Francia es, no solamente clave en la defensa europea (y, por tanto, en la OTAN), sino que también es una de las “locomotoras europeas” (la UE, de hecho, no es más que el producto de la alianza franco-germana en los 50).

Se avecinan tiempos de cambio en Europa. Y España no podrá inhibirse de tales cambios. Vale la pena que vayamos considerando esta posibilidad. 

 

No olvidar el 11-M

No olvidar el 11-M

PARA QUE NO OS OLVIDÉIS DE QUE LA "VERSIÓN OFICIAL" SOBRE EL 11-M FUE UNA FARSA Y QUE EL ASESINATO DE 192 PERSONAS SIGUE IMPUNE (y si sigue impune puede volver a repetirse en cualquier momento).

¿FUE TERRORISMO ISLAMISTA? NO, el papel de los "moritos" fue de meros comparsas. En aquella época se vivían los tiempos de la "política antiterrorista" de Bush y se quiso repetir un 11-S pero a la española.

¿A QUÉ ASPIRABA? A que la población española experimentara un rechazo hacia el terrorismo islamista y la "política antiterrorista" de Bush, muy desprestigiada en España a causa de la actitud de Aznar ante la guerra de Irak,y, en última instancia reforzara su postura ante las elecciones de 2004.

¿QUÉ FALLÓ? Que todas las partes, a partir del programa de primera hora de la SER, intentaron aprovechar el atentado en beneficio propio. El gobierno se obstinó en decir en las primers 48 horas que ETA era la responsable. Venció el agit-prop pro-socialista y 4.000.000 de votantes cambiaron su voto entre el 12 y el 14 de marzo de 2004.

¿DE DONDE VINO EL CRIMEN? Determinados datos apuntan a la convergencia de tres grupos: "los americanos", "los marroquíes" (en ambos casos, servicios de inteligencia) y determinados grupos de la seguridad del Estado en España que, especialmente, "fabricaron" culpables.

¿Y LOS MOROS CONDENADOS? Un oficial antiterrorista de la Guardia Civil: «El PP ya está jodido hagamos lo que hagamos. Esto se lo van a comer los moros. Son tan gilipollas que al final ellos mismos van a convencerse de que lo han hecho.»...

La investigación de Fernando Múgica, guiado por la racionalidad y por el "a quién beneficia el crimen", nunca renunció a que se supiera la verdad. A él se debe el primer artículo "revisionista" contrario a la versión oficial apenas un mes después del 11-M. Siguió trabajando el tema y estaba preparando un libro sobre la cuestion. Murió hace 10 días, sin poder terminarlo.

5 series interesantes

5 series interesantes

Cinco series que (quizás) os puedan interesar.- Se acerca una nueva y crispante campaña electoral. Hay que huir de ella como de la peste. Ya que con mi voto no decido nada –de la misma forma que un grano de arena no decide la forma de una playa y no representa nada ante la embestida de la mar– a lo único que aspiro es a que la partidocracia no entre en mi vida. Nada cambiará con el resultado ni con tu voto, no vale la pena escuchar a los políticos, porque cerradas las urnas, harán lo que les rote, no lo que han jurado y perjurado mientras estaban en campaña. No proponemos el desinterés y la inhibición, lo que estamos proponiendo es el apoliticismo en el sentido clásico (la palabra ya se utilizaba en la vieja Roma la Grande): apoliticismo era hacer gala de una sensación de orgulloso distanciamiento, en absoluto de desidia o ignorancia. Hoy, más que nunca, ese distanciamiento es justo, es necesario y es conveniente.

Nuestros amigos saben que no vemos la TV, entre otras cosas porque sabemos lo que nos gusta y lo que necesitamos y no tenemos la más mínima intención de que nos hagan tragar publicidad rompiendo series, despedazando películas y crispando al espectador. Plataformas digitales y programas peer to peer son las alternativas que siempre defendemos para tener lo que las televisiones generalistas no nos dan: programación a la carta, ver solamente lo que deseamos y lo que nos interesa, no aquello que otros nos han programado.

Ante la campaña electoral que se avecina, la mejor defensa es cubrir nuestro tiempo con películas, series, pero también con lecturas, actividades genéricamente culturales, y meditación. Un sitcom de 20 minutos nos evitará ver los espacios de publicidad gratuita de los partidos. Una película de dos horas, nos ahorrará el amargo trago de ver debates entre candidatos que nos convencerán de que ninguno de ellos es el mejor dotado para enderezar un país que se cae a pedazos. Una serie que veamos de corrido, sustituirá ventajosamente a la tele–basura y a la política–basura de cada día. De ahí que hayamos escrito estas líneas para paliar el amargo trance que tenemos por delante…

VER TELEVISIÓN ES UNA OPCIÓN, NO UNA OBLIGACIÓN. VER LO QUE DESEAMOS ES LA VERDADERA ELECCION

El problema de Netflix–España es que tiene una oferta de series extraordinariamente amplia, pero antigua. The IT Crowd, por ejemplo, conocida en España como Los informáticos, tiene diez años. Sus cuatro temporadas nos hicieron reír hasta herniarnos a los que amamos el humor inglés, pero ya está vista y bien vista, y puede encontrarse con facilidad en los programas peer to peer sin necesidad de abonar los 12 euros preceptivos a Netflix. A pesar de haberse rodado cuatro temporadas de House of Cards y ser producida por Netflix, la plataforma solamente tiene a disposición del púbico español las tres primeras. Y, en cuanto a The Bridge (El puente) está la versión danesa, pero no la americana.  Así mismo, de la interesante serie inglesa Broadchurch figura en Netflix la primera temporada pero no la segunda. Y así sucesivamente.

Netflix no es, desde luego, la solución completa para eludir las televisiones generalistas, a pesar de que supone un avance en lo que se refiere a tener una “televisión a la carta”. Para los amantes del cine y de las series de TV sigue siendo necesario, no diré, sumarnos a una plataforma multicanal, pero si utilizar el peer to peer (emule, torrents) para ver aquello que nos apetece.

Fácil lo pone, dicho sea de paso, TVE para ver su producción (recomendamos El asesinato de la calle del Turco que revive la muerte de Prim, si bien la masonería –que, de alguna manera, estaba implicada– no aparece por ninguna parte y, por supuesto, la serie histórica Silencio se estrena de Marsillach o las Historias para no dormir de Chicho Ibáñez Serrador. Entre otras muchas, por supuesto.

Lo de hoy va de las últimas series que hemos visto. Las resumimos: cuarta temporada de House of Cards, segunda temporada de Broadchurch, las dos temporadas de Gotham, la segunda temporada de Fargo y la miniserie El Infiltrado. Si las hemos elegido es porque son las ultimas que hemos visionado y porque son completamente diferentes unas de otras, en su concepción y en su temática. Como siempre, en la variación está el gusto.

HOUSE OF CARDS, O CUANDO DESCIENDE LA TENSIÓN

Verán… la más decepcionante es, sin duda, la cuarta temporada de House of Cards, no es que sea mala, es que el ritmo narrativo y las sorpresas están por detrás de las tres anteriores. Falta algo y esa ausencia es, precisamente, lo que imprime carácter a las series televisivas. Si The Twillight Zone (1959–1964, La dimensión desconocida) o The Alfred Hitchcock Hour (1955–65, Alfred Hitchcock presenta) marcaron un antes y un después, fue porque en cada una de ellas el sufrido televisionario y el seriefilo impenitente eran sacudidos en cada entrega por lo inesperado, semana tras semana. Eso es lo que falta en la cuarta temporada de House of Cards. No es que haya descendido su nivel visual, ni la puesta en escena o el trabajo de los actores, es que, después de tres temporadas en los que “Francis Underwood” y su entorno aparecen como siniestros y simpáticos, psicopatones refinados y simples trileros de medio pelo, retorcidos y sinceros, resulta muy complicado sorprender a la audiencia. Además, las tres temporadas anteriores eran demasiado interesantes como para que fuera posible superarlas y la cuarta, más modesta en su concepción, da la sensación de no estar a la altura. Le ocurre como a Homeland cuya primera temporada fue demasiado magistral y, a partir de entonces, ya solamente quedaba recordarla mucho más que intentar lo imposible, esto es, imitarla.

De todas formas, la cuarta temporada de House of Cards es de visionado obligatorio para quienes se han sentido atraídos por las tres anteriores y aspiran a ver cómo termina la enloquecida aventura de Underwood–Spacey al frente de la presidencia de los EEUU.

BROADCHURCH O LA INGLATERRA PROFUNDA

Igualmente obligatoria es la segunda temporada de Broadchurch, ampliación y desarrollo de la primera. Los que recuerden a Charlotte Rampling en Portero de Noche o incluso El corazón del ángel, comprobarán que ha envejecido con dignidad y hoy, más incluso que en su juventud, puede percibirse ese porte distinguido y casi aristocrático que la acompaña. Es, seguramente, el regalo que más se agradece en esta segunda temporada.

Quizás el desarrollo de esta temporada sea algo más embarullado y menos intrigante que la primera, pero, con todo –y a pesar de tratarse de una serie con un presupuesto tirando a modesto– el resultado final es globalmente positivo. Se desvelan algunos cabos que quedaron pendientes en la primera temporada y aparecen personajes nuevos –la Rampling no es la única novedad– que enlazan con fantasmas del pasado. Broadchurch nos muestra cómo una serie sin muchas ambiciones y sin un presupuesto de campanillas, puede satisfacer al público y recuperar, con mucho, la inversión. Basta, en principio, con que la guionización y el casting sean buenos.

¿Cuál es el secreto de Broadchurch y por qué nos gusta? Simplemente por su coherencia interior. Los personajes ni son superhéroes, ni siquiera policías implacables, son simplemente tipos normales, como usted y como yo, oriundos de la Inglaterra profunda; han visto como en su pequeña comunidad aparecen más cadáveres de lo que la estabilidad emocional de todo el pueblo se puede permitir.

En esta segunda temporada los asesinados son pocos y se tiende a insistir en la tensión y los aspectos psicológicos de los protagonistas. Incluso los criminales parecen de carne y hueso. Pero no existe en la película afanes disculpatorios: los asesinos no son vistos con ninguna simpatía, ni presentados con rasgos que resulten agradables, simplemente son mediocres, manipuladores como máximo, y no particularmente inteligentes, vulgares en definitiva. La película está filmada con extremo realismo: lo que narra puede haber sucedido en el Reino Unido o en cualquier pequeña comunidad. Los personajes serían los mismos y reaccionarían de maneras idénticas. Esa es la habilidad de Broadchurch: hacer parecer como posibles hechos traumáticos.

FARGO, UNA VEZ MÁS, LA LOCURA AMERICANA

La diferencia entre Broadchurch y la segunda temporada de Fargo es flagrante: las dos series están ubicadas en territorios bastante aislados, lejos de la modernidad; nos muestran a personajes casi lineales en su simplicidad; pero la “Inglaterra profunda” no es la “América profunda”. A pesar de que el Reino Unido es hoy un crisol de razas (no es por casualidad que el recién elegido alcalde de Londres sea originario del Paquistán), los “malos–malotes” que aparecen en Broadchurch siguen siendo ingleses de los de toda la vida. En cambio en Fargo, los hermanos Cohen disfrutan colocando a toda gama de criminales multiculturales salidos de todas las comunidades étnicas que pueblan la “América profunda”: mafia alemana, gánsters judíos, sioux implacables, el afroamericano que maneja el Colt y la astucia con similar destreza, y luego los WASP que casi son testigos pasivos, criminales fortuitos o víctimas inocentes, de los luctuosos sucesos que narra la película y de los que se dice que ocurrieron realmente en 1979.

Fargo, en sus dos temporadas, es, sencillamente, genial, sin un fallo en su guionización, con unos rasgos tan perfectamente representados que se diría que los guionistas han conocido a los protagonistas verdaderos de la trama. Aquí sí que hay efusión de sangre, incluso hasta la saciedad. Algunas de las tomas y de los encuadres son antológicos, no falta ni sobra nada, los diálogos son vivos, ingeniosos, sorprendentes, como si cada frase fuera un golpe de cincel para perfilar mejor al personaje y a la situación; la ambientación y la banda sonora, realmente, brillantes; el guion alterna de manera deliberada paz y armonía con brutalidad, sobresaltos y siempre, absolutamente siempre, la llegada, nunca se sabe de dónde, de lo inesperado. Además, la serie tiene otra virtud, es regular: no existen episodios o temporadas mejores o peores, las dos filmadas con su veintena de episodios, son igualmente interesantes. Sería imposible establecer en cuál de todos ellos lo hemos pasado mejor.  Una segunda temporada que gustará a los que vieron la primera y que creará ansiedad por verla en quienes se hayan enganchado en esta segunda sin conocer la primera.

GOTHAM, EL PARADIGMA DE NUESTRAS CIUDADES OSCURAS

Casi lo mismo cabria decir de Gotham, la serie diseñada por Bruno Heller (le rubicundo prota de El Mentalista). Reconocemos que no dábamos dos euros por esta serie. Los superhéroes cansan al poco rato y el equipo de efectos especiales los hace volar, pegarse como lapas a no importa dónde, transformarse en cualquier cosa o simplemente alardear de sus “superpoderes”, pero al cabo de media hora todo se convierte en repetición. La fascinación inicial pasa a ser hartazgo (como en ese engendro de Batman contra Supermán). Además, la serie televisiva Batman (1966–68) protagonizada por Adam West (al que acabamos de ver en un cameo en la última temporada de The Big Bang Theory, ironizando sobre sí mismo) y las distintas entregas que han proliferado en los últimos años sobre el personaje en la gran pantalla, parecían dejar poco espacio para la originalidad. Y, sin embargo, las dos temporadas filmadas han dado otra versión de esta historieta.

Cabría considerar a Gotham casi como la precuela de todas las versiones que nos muestran a Bruce Wayne convertido en Batman. Aquí, Bruce es un adolescente, El Pingüino es mucho más atractivo que en la versión de Tim Burton (Batman vuelve, 1992); El Enigma es incomparablemente más inquietante que en cualquier otra versión anterior. Y la futura Catwoman resulta terminar unida por un amor adolescente con el futuro Batman. Pero lo importante, y aquí reside el acierto de Bruno Heller, no es centrar solamente la serie en los personajes, sino en la ciudad Gotham.

Uno tiene la impresión, mientras visiona las dos temporadas de esta serie, que está soñando y no puede despertar de su sueño. Como si cada noche, al dormirnos viéramos algún barrio nuevo de esta ciudad en nuestras pesadillas. Poco a poco vamos conociendo su arquitectura monumental, sus barrios bajos, sus gentes, sus villanos; Gotham cada vez tiene menos secretos para el espectador, a pesar de que todo en ella es desasosiego y sombras. Lo más inquietante de la ciudad es esa permanente oscuridad que remite inevitablemente a Dark City (1998) o a los paisajes urbanos de Metrópolis (1927); una perpetua noche se cierne sobre Gotham, como si sus habitantes jamás tuvieran la esperanza de ver la luz del Sol o como si el Sol no existiera para esa ciudad maldita. Con una estética gótica y una arquitectura monumental, la producción ha cuidado hasta los más mínimos detalles del mobiliario y de la decoración. Cada escena es casi una postal que enviaríamos a casa o fijaríamos en nuestro móvil, si pudiéramos viajar a la ciudad de las tinieblas.

Situada en un tiempo indefinido, imposible de fijar en el calendario, cada entrega es, como mínimo, tan inquietante como la anterior. Aquí no hablamos de la irrupción de lo inesperado en cada capítulo, sino del permanente sobresalto en el que vive el espectador. Cuando un personaje ya no puede dar más de sí, simplemente, desaparece, muere, o simplemente entra en barbecho para reaparecer cuando ya lo hemos olvidado. Gotham, créanme, es una gran serie: no solamente satisface a quien la ve, sino que, además, atrapa: la ciudad de las sombras, la ciudad gótica de arrabales infestados de malvados, manicomios rebosando locuras y comisarías albergando la corrupción, se parecen cada día más a nuestras grandes ciudades.

Los políticos, por supuesto, son pintados como desaprensivos, la industria (Industrias Wayne) no es menos corrupta, el futuro proyecta más sombras y oscuridad, siempre oscuridad. El Sol está ausente. Casi es la perífrasis simbólica de las grandes capitales, con glamour pero sin humanidad, ciudades en la que la bondad y todo lo que había sido imprescindible hasta ahora, se ausentó sin dejar señas. Incluso los “buenos” se ven obligados a ser tan malvados como los más malvados, simplemente para sobrevivir y por puro hartazgo.

EL INFILTRADO, UNA MINISERIE INTERESANTE

Por último, la miniserie de TV, El Infiltrado, protagonizada por el actor de moda, Tom Hiddleston y el otrora Doctor House, Hugh Laurie, nos sitúa ante una ficción política que empieza con la “primavera egipcia” (¿Por qué le llaman “primavera” si fue un infierno?). La miniserie es brillante en su concepción, trepidante en su realización y con una buena arquitectura interior y un ritmo narrativo intenso.

El infiltrado, como Broadchurch, demuestra que se hacen muy buenas series en el Reino Unido y que vale la pena verlas. La serie nos sitúan ante una trama en la que los servicios de inteligencia y sus filtraciones, los traficantes de armas de alto standing y los espontáneos se entrecruzan. Por cierto que Olivia Colman, protagonista de Broadchurch, aparece aquí como la agente que recluta al bueno de Hiddleston para que se infiltre… Ir más allá de estos datos seria “reventar” la película, o como dicen los snobs “hacer spining”…

Seguramente una parte importante del interés de la serie radica en que el guión se basa en una novela de John Le Carré. El escritor parece concebir sus novelas para ser llevadas al cine. La cámara acompaña a los personajes de un lado a otro del planeta, nos muestra una realidad maniquea y polarizada, sin términos medio: los “buenos” lo son a más no poder y los “malos” resultan pérfidos hasta en sus comentarios más banales. Se ha hablado de Hiddleston como el “próximo James Bond” y en esta miniserie hace méritos para ello. Tiene la elegancia necesaria y esa carga de dinamismo y refinamiento que constituyen lo esencial de 007. Actor polifacético, su interpretación en la película gótica La cumbre escarlata (2015) o en High–Riser (2016), figura entre lo más interesante de ambas cintas. Y tiene gracia, porque una está ambientada en el pasado, hará más de cien años, y la otra en un futuro imperfecto y distópico. En ambos casos Hiddleston cumple como los buenos y demuestra su potencial.

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Alguien preguntará ¿por qué comentar estas series y no otras? Es simple: para los que tenemos a gala ser seriéfilos impenitentes, ver una temporada o una miniserie es casi una necesidad. No son las únicas que hemos visto (desde luego Los casos de El Caso, figura entre la producción nacional como de las más interesantes, si bien, en el reportaje que le precede, algunos de los entrevistados, entre los que figuran guionistas y un antiguo director de la revista, muestran o una ignorancia supina o una voluntad tergiversadora de lo que fue aquellos años; en cuanto a la serie en sí misma es digna y confirma lo que siempre hemos dicho: que en España el mejor cine que se hace es el género negro), pero si las que hemos visto en la última semana.

Hemos iniciado otras, pero hemos desistido al primer episodio ¿sus nombres? No vale la pena darlos. Como dice aquel viejo proverbio chino: “Allí donde las montañas son altas, los valles son profundos”… Donde hay buenas series, también, necesariamente, debe de haber otras infames. Pero ¿quién se acuerda de ellas? O ¿para qué recordarlas? Solamente al universo gay le puede interesar una serie tan ramplona como Modern Family y solamente un universo poco exigente puede aceptar que le endosen día tras día Cómo conocí a vuestra madre. En ambas, los destellos de ingenio se hacen esperar más que una dispensadora de refrescos en el desierto. Y, sin embargo, andan cubiertas de premios increíbles. Créanme: no vale la pena ver todo lo premiado; mejor fiarse de los propios gustos. Y estos han sido los míos de este mes en cuestión de series.  Hay otras, pero éstas, os las recomiendo.

 

 

 

 

 

Hoy no va a ser un gran día

Hoy no va a ser un gran día

PODEMOS Y FALANGE UNIDOS POR LO VIRAL

Desde hace tres años, los adversarios de Podemos tienen un argumento preferencial: después de achacarle subvenciones irregulares procedentes de Venezuela e Irán (como si los partidos hasta ahora mayoritarios no hubiera recibido dinero del extranjero desde el arranque de la transición; los que peinamos canas nos acordamos todavía de aquel “Flick y Flock”, de la Fundacion Ebert y de la Fundación Adenanuer con cuyos dineros se construyó la mayoría que ha gobernado España en los últimos 33 años y que se resiste a dejar de hacerlo), después de recordar que varios dirigentes de Podemos tienen un historial personal propio de Los casos de El Caso o que, en cualquier caso, no es lo que se dice edificante (además de la misma experiencia en gestión que un opositor a auxiliar administrativo), y tras augurar el fin del mundo si Podemos rebasa los límites de la tolerancia electoral (situado por debajo del 20%), el último argumento recurrente es… la presunta similitud entre Podemos y Falange. ¿Hay algo de cierto en este paralelismo?

Evidentemente, el argumento apunta más contra Podemos (el riesgo real) que contra Falange.  La verdad es que ambas formaciones se parecen entre sí tanto como un huevo a una castaña y no existen concomitancias más allá de las puramente circunstanciales. Es cierto que alguien –de cuyo nombre prefiero ni acordarme– que, ignorándolo todo sobre la historia de Falange e, incluso, teniendo ideas muy alteradas sobre la misma, ha recreado aquel fantasma que murió de muerte natural en 1979 y que se presentaba como “falange de izquierdas”. Las raras avis, los exotismos carnavaleros, lo freaky, en definitiva, son parecidos en todas las épocas y en todas las latitudes. Pero fuera de esa excentricidad, nadie con dos dedos de frente y las neuronas funcionando discretamente, se ha atrevido a rebasar los límites del sentido común y a pregonar lo imposible: una “falange podemita” y un “Podemos nacional–sindicalista”…

El vídeo viral, tiene la virtud de recordar que Falange existe o aspira a existir políticamente. La campaña desencadenada desde los laboratorios electorales del PSOE (¿o del PP?), apunta contra Podemos, pero, al mismo tiempo, es la mayor campaña de promoción (aunque involuntaria) que ha experimentado Falange desde la República, cuando los partidos de izquierda habían desatado una oleada de anti–fascismo, antes de que el “fascismo” hubiera irrumpido en nuestro país. Con ese calor, nació el 29 de octubre de 1933, tras un largo “proceso de maduración”, Falange Española.

El mensaje de aquella Falange era nacionalista, ético–moral y social (mucho más que “sindicalista”). Hoy, fuera de la referencia a la “unidad de España”, el nacionalismo es más complicado de defender que en los años 30 (la época de los nacionalismos de Estado), el “Imperio” no suele ser entendido y el corporativismo (organizar a la nación en función de las asociaciones naturales, familia, municipio y sindicato) es demasiado complejo para poder ser explicado a gente que cuando se le habla de familia se acuerda del papá que le obligaba a estudiar o de núcleos familiares dislocados por el divorcio y el ahítequedas, o gentes a las que el pago del alquiler se les lleva la mitad de su sueldo o más y malviven en megalópolis polucionadas y polucionantes. En cuanto al “sindicalismo”, simplemente, remite a la corrupción y al culto a la tripa marisquera. Sobre la parte ético–moral ¿quién diablos se podría interesar hoy por ello? Así pues, no es raro, que en un vídeo realizado en 1977 por un dirigente falangista murciano –¡en 1977!– se aluda solamente a temática social y, especialmente, al anticapitalismo (que en 1977 atravesaba todavía una fase multinacional y hay ya está en la gran crisis de la siguiente fase, la globalizadora), a la autogestión y a poco más.

Con eso, ¡con un vídeo de 1977!, se pretende establecer el paralelismo imposible. Bien sea para armar una campaña involuntaria de promoción de Falange. Los maquiavelos de garrafón que pueblan los estados mayores electorales del PSOE (¿o del PP?), una vez más han dado la medida de su valor y de su imaginación. Casi la misma que el guionista de Batman contra Supermán.

 

EL “MAGO DEL GIN–TONIC”, CULÉ, GRAN MAESTRE DE LA MASONERÍA CATALANA

Se llama Carles Font, nacido en la provincia de Barcelona y de 56 años. Autodefinido como “liberal y europeísta”. Casado y con tres hijos, es, además Gran Maestre de la Gran Logia Provincial de Cataluña, adscrita a la Gran Logia de España, la masonería reconocida por la Gran Logia de Inglaterra, cargo que ocupa desde febrero de 2014. También, en ambientes más mundanos, le llaman “el mago del gin–tonic” (sostiene que la fórmula de un buen gin–tonic es tan secreta como la de la Coca–cola). Del Barça, afirma que los colores del club son de origen masónico.  Y, seguramente, en estos dos terrenos podemos fiarnos de la opinión de Carles Font que sabe perfectamente de lo que habla. También cuenta que el chocolate Toblerone es triangular porque lo creó un masón y que la enseña de ERC es masónica (algo, por lo demás, ya sabido).

La masonería catalana está haciendo un esfuerzo de popularización y captación para un público nuevo que lo ignora casi todo sobre esta institución. El próximo 21 de mayo, el Templo Masónica de la Gran Logia Provincial de Cataluña abrirá sus puertas para una visita guiada, dentro del programa de Barcelona–Cultura, La Nit dels museus, promovida por el ayuntamiento de la ciudad. Los asistentes podrán ver en el local de la Gran Vía 617 las dos salas principales y el material simbólico mostrado por la Logia Perseverancia. En una entrevista publicada por La Vanguardia, Font sostiene que Juan Gamper, fundador del Club de Fútbol Barcelona, era masón y que precisamente por eso, los colores del Club lo son también en tanto que colores de un grado del Rito masónico de York: el Royal Arch.

Hay que decir que en la Gran Logia de España existen masones que pertenecen a todos los partidos políticos, incluidos el PNV y el PP, naturalmente de ERC y de UDC, pero también con un ligero porcentaje superior por parte del PSOE–PSC, muy presente desde hace más de treinta años en el Ayuntamiento de Barcelona. La Gran Logia de España, durante sus sesiones, todavía mantiene abierta la Biblia por los primeros versículos del Evangelio de San Juan, sobre los que coloca la escuadra y el compás. Se trata de una masonería que no pone obstáculos a que participen en sus actividades miembros de distintas confesiones religiosas, a diferencia de la Gran Logia Simbólica de España, dependiente del Gran Oriente Francés, mucho más beligerante –y minoritaria– en cuestiones de fe y de hostilidad hacia las religiones.

 

OTRO VIRUS AFECTA A CATALUÑA (Y NO POLÍTICO, SINO MUY REAL)

Todos los que pertenecen a la clase médica y el mundo de la salud saben perfectamente que en los últimos 15 años han repuntado enfermedades que se consideraban extinguidas en España, empezando por la tuberculosis. En 2003, un grupo de inmigrantes ocupó la iglesia del Pino (joya del gótico barcelonés), se produjeron diversos casos de tuberculosis entre los paquistaníes que participaron. Desde entonces, las autoridades han ido minimizando la aportación de la inmigración descontrolada al repunte de enfermedades infecciosas. Pero la literatura clínica dice una cosa muy diferente.

Ahora es un enterovirus (virus patógeno causante, entre otros, de la polio y que circulan habitualmente en los meses de verano afectando a menores en sus vías respiratorios o digestivas) que, por el momento ya ha afectado a 48 menores en Cataluña (de los que 21 siguen ingresados y uno se encuentra en grave estado). Esto llega menos de un mes después de que un agua embotellada llegada de Andorra causara gastroenteritis en varios miles de catalanes y algo más de un año desde que la salmonelosis causada, según la versión oficial, por unas torres de refrigeración, afectaran a varios cientos de ciudadanos de la cuenca del Llobregat. ¿Qué pasa en Cataluña es la región el Estado más afectada por todo tipo de epidemias y virus?

El doctor Carlos Rodrigo, jefe del servicio de Pediatría del Hospital del Valle de Hebrón de Barcelona, ha dado una pequeña pista: el brote aparecido en Cataluña es similar a otros países como “Bulgaria, Malasia o China”… En Cataluña se da la circunstancia de que, históricamente, siempre sus relaciones –especialmente de Barcelona– con el extranjero han sido más frecuentes y fluidas que en cualquier otra parte del Estado lo que la ha hecho más vulnerables a la penetración de este tipo de enfermedades (antes de que se derribaran las murallas de la ciudad, el cólera –que entró a través de la Barceloneta mediante barcos anclados allí– obligó, primero a aislar a esa zona del resto de la ciudad y luego a evacuar Barcelona y crear un campamento en la actual Avenida Mistral; las malas hierbas crecieron dentro de la ciudad y el cementerio de Pueblo Nuevo se creó para enterrar a los miles de víctimas).

En el siglo XXI, Barcelona ha recibido inmigración masiva y turismo de aluvión (la semana pasada, sin ir más lejos, la prensa alardeaba de un empresario chino que había gastado un millón de euros en pagar a sus empleados estancias en la Ciudad Condal). El descontrol sanitario en la entrada de turistas e inmigrantes que se registra en todos los aeropuertos españoles nos vuelve permeables a este tipo de problemas sanitarios. Y en Cataluña más porque absorbe un mayor porcentaje de turismo e inmigración que el resto del Estado.

No hay que descartar, así mismo, que esta  permeabilidad sea favorecida en Cataluña por la particular situación política. El Departamento de Sanidad de la Generalitat está dirigido actualmente por un ex miembro del PSC, pasado a Junts pel Sí justo antes de las últimas elecciones autonómicas, Toni Comín. Como es tradición en España (incluso en la Generalitat soberanita), Comín carece por completo de titulación e historial previo que le proporcione conocimiento previo del departamento. En efecto, Comín (hijo de Alfonso Carlos Comín, fundador de la Organización Comunista (Bandera Roja) y filósofo cristiano–marxista y nieto del diputado carlista aragonés Jesús Comín) es licenciado en filosofía y letras y vanamente buscaríamos algo en su historial que remitiera a la sanidad.

Sin olvidar, por supuesto, que en Cataluña, desde hace un lustro, se respira una sensación de “provisionalidad” gracias a un gobierno autonómico autoproclamado de “transición hacia la independencia”. Esta sensación de soberanismo imposible y provisionalidad fáctica hace que los últimos gobiernos catalanes vengan manifestando un desinterés efectivo por cualquier otra cosa que no sea la independencia. La sensación creciente que se tiene en Cataluña es de que la sanidad y los demás servicios públicos, se vna degradando poco a poco y que buena parte del presupuesto del ente autonómico se utiliza para financiar el coste publicitario del mantenimiento del entusiasmo soberanista. Eso permeabiliza aún más a la sociedad catalana ante todo tipo de riesgos como este enterovirus.

En la actualidad no existe tratamiento ni vacuna para prevenir este enterovirus. Fuentes hospitalarias recomiendas una perfecta higiene para prevenirlo. Se transmite a través de la saliva y los fluidos nasales.

Links:

Medidas para evitar el contagio: http://www.cdc.gov​/non–polio–enterovirus​/about​/ev68–infographic–sp.html

 Información para padres: http://www.cdc.gov​/spanish​/especialescdc​/enterovirusd68​/

 ¿Qué es el enterovirus D68? http://www.cdc.gov​/non–polio–enterovirus​/about​/EV–D68–sp.html

 

 

 

 

 

 

 

Hoy no es un gran día

Hoy no es un gran día

LA PRESENCIA DE OTEGUI DESPRESTIGIA MÁS A UNA INSTITUCIÓN DEMASIADO DESPRESTIGIADA.

La presencia de Otegui en el Parlamento de Cataluña no va a contribuir, desde luego, a prestigiar a una institución que, al menos en teoría, representa a todos los catalanes. No vamos a ser nosotros quienes reprochemos a Otegui el que se equivocó en su ya lejana juventud, es que, aunque sea de humanos persistir en el error, cuando hay muertos por medio, el error es bastante más que un error. ETA se ha acabado: se acabó mucho antes de que ZP la reavivara con su “proceso de paz”. Y de eso hace ya diez años. Se sabe de ETA por los etarras que van siendo puestos en libertad discretamente y por el recuerdo que los familiares de las víctimas deparan a sus muertos. Por nada más.

El universo abertzale se ha contraído por la irrupción de Podemos en escena y porque del Plan Ibarreche ya no queda ni el recuerdo. El miedo que se tenía a que los últimos mohicanos de ETA no aceptaran que la represión, el tiempo y la estupidez han acabado con ellos, ya puede considerarse como disipado. La última noticia publicada sobre ETA era que la banda estaba preparando un alijo de armas (viejas y oxidadas) para escenificar el fin de la violencia. La violencia ha terminado desde que una fracción de la banda puso en manos de la seguridad del Estado datos sobre la otra fracción (“Ternera” contra “Cheroki”, supervivencia a través de la negociación contra terrorismo suicida) y al final, ETA terminó siendo el entorno de Tercera que se conformaba con no ser detenido y poder contar historias a su nietecito. Ya no hay más.

Y entonces llega el Parlament de Cataluña e invita a Otegui para que la CUP y una fracción de diputados de ERC y de CDC pudieran aplaudirle a rabiar. La visita no quedará inscrita entre los méritos del Parlament: no va a servir para resucitar un proceso independentista que murió hace mucho. Dese la emisora de la Generalitat, Catalunya Radio, Otegi dijo que "no nos perdonan que hayamos sido nosotros quienes hemos acabado con la violencia"… En realidad fue todo lo contrario: ETA se sentó en la mesa de negociaciones cuando apenas quedaban etarras en las cárceles. Es decir, ni siquiera la visita de Otegui va a servir para explicar porque ETA ya no existe en la práctica. Hay cierto paralelismo: la ensoñación y el irrealismo independentista, catalán o vasco, que, finalmente, termina en la imposibilidad de reconocer la situación real (la muerte natural de ETA –que es la de cualquier organización terrorista: murió de represión- y la muerte del proceso soberanista –ante la indiferencia de la población catalana y la imposibilidad práctica). Al final todo queda en declaraciones rimbombantes, gestos de cara a la galería y la aspiración máxima de arañar algún escaño más. Como cualquier otra fuerza política, vamos.

Entre otras perlas, Otegui ha recomendado a los independentistas catalanes: “Os tenéis que ir, sin pedir permiso”, es decir contra la opinión mayoritaria y la indiferencia de la población y siguiendo el “ejemplo” vasco…

 

ESTAMOS HOY COMO HACE 100 AÑOS: CON UNA DEUDA QUE HA SUPERADO EL 100% DEL PIB

El PIB es solamente el índice del movimiento de dinero que hay en un país en un momento dado. Se tiene la idea –falsa, por lo demás- de que cuando se mueve más dinero que el año anterior, es decir, cuando sube el PIB, el país “va bien” y la economía crece. Sin embargo, cuando la cifra en bruto del PIB es superior al monto total de la deuda, es que… el país está al borde de la quiebra. Pues bien, desde hace cuatro años la deuda viene creciendo 14.000 millones de euros al año y este año 2016ha superado el 100% del PIB: la capacidad de generar movimiento económico es interior al nivel de endeudamiento. Y eso implica que desde hace dos años volvemos a estar por encima del billón de euros de deuda (realmente solamente en 2014) estuvimos ligeramente por debajo de esa cifra. Ah, por cierto, en 1881 fue cuando estuvimos peor (era el comienzo del reinado de Alfonso XII y los primeros años de la Restauración) y cuando la deuda era menos fue en 1975, el último año del gobierno de Franco, cuando pasó al 7,3% del PIB…

Cuando empezó la crisis económica en 2007, la deuda se situaba en 400.000 millones (eran los años del “crecimiento económico espectacular”) y en los últimos 9 años se ha incrementado en 700.000 millones: primero por los errores garrafales de ZP en el manejo de la crisis y después porque Rajoy tiró de la solución económica más fácil: emitir deuda. ¿Resultado? Estamos en los peores años de nuestra economía, la UE nos ha multado con 2.500 millones de euros por “incumplimiento de los objetivos del déficit”, cantidad que hay que añadir a los 2.000 millones adicionales que pagamos en intereses… justo en un momento en el que los intereses están a mínimos históricos. ¿Hablamos de “cifras macroeconómicas”? Pues bien, estos datos indican que la economía dista mucho de ir bien. ¿Lo que tenemos ante la vista? Ocho años de crisis económica en la que, salvo respiros que han podido tener algunos sectores, las cosas siguen sin ir bien y sin saber cómo enderezarse.

 

NI EL COMUNISMO ESTÁ DE MODA, NI EL VOTANTE VOTA COMUNISTA

Del viejo “Partido Comunista de España” no queda ya ni el recuerdo. A mediados de los 80 y a la vista de que el marxismo había entrado en el estercolero de la historia, cuando la URSS se debatía entre la vida y la muerte y el muro de Berlín se tambaleaba, aquel discreto secretario general del PCE, Gerardo Iglesias, inventó una “sigla de cobertura”: Izquierda Unida. Se sumaron pocos y poco importantes, restos del PSOE-histórico (PASOC), siglas minúsculas (Partido Humanista) y poco más. Anguita logró levantar algo la coalición que luego con Llamazares volvió a la mediocridad más absoluta. Eran comunistas, pero sin hoz y martillo, o con la hoz y el martillo discretamente en segunda fila. A todo esto, el comunismo desapareció de Europa Occidental.

Pero la falta de ideas de la izquierda huérfana de marxismo, generó a partir de 2010 el “movimiento de los indignados”. En el vídeo electoral de las elecciones Europeas, Podemos no mostró signos de ser, ni marxista, ni comunista, ni siquiera republicana. Todos sabíamos que la dirección de Podeos pertenece al post-marxismo (los que se sienten comunistas pero no tienen mucha idea de qué fue el marxismo, es decir, comunistas de gesto pero no de ideología). La fagocitación de IU por Podemos (que eso es lo que es, a fin de cuentas el pacto entre una coalición desahuciada) ha aumentado el carácter “comunista” de la formación de Pablo Iglesias.

El PP, por supuesto, utilizará en la campaña electoral el tema del “miedo al comunismo”… y ni tanto, ni tan calvo. Lo que más miedo da de “Unidos Podemos” son dos aspectos: el primero de todos, el oportunismo propio de la “nueva izquierda” que en Grecia ha sustituido a la socialdemocracia en su papel de perros fieles de la UE y que se adapta a lo que haga falta; y en segundo lugar que Unidos Podemos llega con hambre atrasada y vacío de éxitos en la gestión de los municipios que gobierna.

En cuanto a Alberto Garzón se equivoca cuando dice que “el comunismo está de moda”: ¿dónde? Al final resultará que es cuestión de modas y si de eso se trata, me temo que la moda que está en Europa es otra muy diferente. Que se lo pregunten al Front National o a AfD, sin ir más lejos.

 

MANTEROS CADA VEZ MÁS AGRESIVOS, EL AYUNTAMIENTO DE BCN CADA VEZ MÁS PERPLEJO

La plaza de Pau Vila está en el puerto de Barcelona y es uno de los lugares de más tránsito turístico. Ayer a las 14:30, decenas de manteros exponían sus productos falsificados, cuando una unidad de la Guardia Urbana intentó desalojarlos. En el enfrentamiento resultaron heridos tres agentes de la Guardia Urbana.

A fin de cuentas se trata de una actividad ilegal, se mire por donde se mire (elude el pago de cualquier impuesto, se realiza sin licencia municipal, frecuentemente los productos son imitaciones de pésima calidad, suponen competencia desleal y, para colmo, buena parte de quienes los venden o reciben subsidios como parados o, simplemente, son ilegales y, por si fuera poco, simplemente, molestan al paso de viandantes). En el gobierno municipal hay dos opciones: pactar con ellos o hacer imposible su actividad. ¿Y la alcaldesa? No sabe, no contesta. Si por ella fuera, lo que existiría sería una permisividad total. Pero, la Colau empieza a entender que si quiere conservar el cargo va a tener que hacer algo más que declarar buenas intenciones.

El problema es que, tanto los manteros como la Guardia Urbana y el cumplimiento de la normativa municipal son incompatibles. ¿Qué ha hecho el ayuntamiento hasta ahora? Poner la zanahoria: un “plan de empleo” para manteros, durante 12 meses, si son ilegales y si han llegado antes de julio de 2015, podrán ejercer su “oficio”. De momento parece no haber tenido éxito. El plan es obra de Jordi Coronas, concejal de ERC. La CUP, por supuesto, es entusiasta de estos “mercados rebeldes”.

El resultado es que los manteros no autorizados siguen colocando sus productos donde les apetece y la Guardia Urbana, cada vez que intenta levantarlos, se ve sometida a su agresividad. En septiembre pasado, ya fueron agredidos varios agentes. Hace dos meses, se produjeron heridos entre los viandantes en el Metro de Drasanes durante una estampida de manteros. Ahora estas agresiones se han reproducido en la zona del Puerto-Barcelonesa. Y el verano promete ser cálido y lucrativo para los manteros… que se sienten apoyados por la Colau, ERC y la CUP.

 

LA SOCIEDAD THULE

LA SOCIEDAD THULE

ACABA DE APARECER La Sociedad Thule – Historia – Leyenda – Realidad, de Detlev Rose. Quien, de cerca o de lejos, se haya interesado, aunque sea superficialmente, en la historia del nacional-socialismo, antes o después, forzosamente se habrá cruzado con la Sociedad Thule. Esta obra trata de esta misteriosa organización. Thule es la “patria de los arios”, una pretendida raza de superhombres con capacidades casi divinas y conocimientos inaccesibles para el hombre moderno. Thule: palabra portadora de magia, lleva consigo una fascinación irresistible, despierta imágenes profundamente grabadas en el subconsciente: imágenes de pureza, de grandeza y de heroísmo, de representación mitológica. ¿No es pues plausible decir de una organización que se atribuya este nombre, haya creado un vínculo con las fuerzas oscuras y poderes invisibles? Tal es la opinión de una gran parte de la literatura que trata sobre la Thule-Gesellschaft. En este libro, Detlev Rose examina estos comentarios y los contrasta con la realidad.

 

La traducción española de esta obra ha llegado dos meses después de que fuera publicada en Francia por Éditions Ars Magna. Se trata del estudio más pormenorizado sobre la Sociedad Thule desde todos los puntos de vista posibles. Después de la obra Thule, el sol reencontrado de los hiperbóreos, de Jean Mabire, que más que un estudio es la narración de una búsqueda personal a través de la historia y de las mitologías nórdicas; después de la obra del profesor Goodrick Clarke sobre El ocultismo nazi que abarca diversos aspectos sin profundizar suficientemente, obra todavía no publicada en España, llega este libro consagrado exclusivamente al estudio de la Sociedad Thule.

Detlev Rose, su autor alemán, ha reunido absolutamente todos los materiales que existen en la actualidad sobre la organización que da título a la obra, los ha clasificado, ha realizado un trabajo crítico y ha viajado hasta sus orígenes remotos. La obra es importante, porque la mayoría de estudios sobre la Sociedad Thule no están traducidos al castellano y, difícilmente lo estarán: se trata de obras publicadas en Alemania cuyo contenido nos resume el autor. Pero si se tratara de una mera enumeración de datos, el libro de Detlev Rose tendría poco valor: los datos son evaluados en función de su origen. Se trata, pues, de un libro de historia realizado por un historiador profesional en cuyo buen criterio puede confiarse.

Detlev Rose empieza situando a la Sociedad Thule dentro del “movimiento folkista” (Völkisch) pero –y esta es la primera sorpresa– niega que sea, como suele repetirse a menudo, “la rama bávara de la Oren de los Germanos”. A diferencia de Goodrick-Clarke que pasa de soslayo las divisiones internas de la Orden y, a deferencia de Jean Mabire, que si las considera pero que no llega hasta el fin en sus conclusiones, Detlev Rose empieza afirmando el carácter contra-revolucionario que imprimió el barón Von Sebottendorff a este grupo. En pocos meses, la Sociedad Thule consiguió salir el pequeño círculo de la Orden de los Germanos y convertirse en la principal central operativa de la lucha contra el bolchevismo en Baviera.

El nombre de Thule está vinculado al de Adam Rudolf Glauer, más conocido como el barón Rudolf von Sebottendorff. No es, por tanto, extraño, que el autor haya dedicado unas páginas a exponer todo lo que se sabe de su vida y de su obra. Salvo lo que corresponde a la última fase de su vida, todo lo anterior sobre su biografía es lo que se conoce a través de él mismo. Detlev Rose se ha preocupado particularmente de ir más allá y rebuscar en archivos poco conocidos, elementos que puedan contribuir a confirmar estos datos y encontrar otros nuevos con los que poder perfilar más la biografía de Sebottendorff.

La parte central de la obra es el estudio sobre los miembros de la Sociedad Thule que, al mismo tiempo, fueron altos dirigentes del NSDAP. Habitualmente, se alude a Rudolf Hess y a Alfred Rosenberg, pero fueron más (entre ellos el Alcalde de Múnich durante el Tercer Reich, el jefe del Servicio del Trabajo del Reich y varios diputados del Reichstag y altos cargos del NSDAP, además de Hans Frank y Dietrich Eckart). Detlev Rose nos explica cuál fue el papel de todos ellos dentro de la Sociedad Thule y, luego, cuáles fueron sus actividades en el NSDAP y en el Tercer Reich. Solamente por ese camino –inédito hasta ahora– es posible compulsar la influencia de la Sociedad Thule en el movimiento hitleriano

El penúltimo capítulo de la obra está dedicado a trazar un panorama de toda la literatura que surgió a partir de principios de los años 60 sobre la Sociedad Thule, a partir de la publicación de El Retorno de los Brujos de Louis Pauwels y Jacques Bergier. Esto permite describir obras de muy distintos orígenes y saber qué ha aportado cada una para la reconstrucción de la historia de la Sociedad Thule y, así mismo, establecer cómo se formó su leyenda.

La obra tiene el carácter de una investigación detectivesca sobre algo de lo que creíamos tener alguna idea, pero cuya realidad termina siendo completamente diferente. Y, como siempre, la realidad supera todo lo que hayamos podido pensar previamente.

Sumario

Introducción.........................................................................     9


Capítulo 1

La prehistoria........................................................................     21

A. Una orden folkista órgano contrarrevolucionario...............     21

B. El aventurero de Hoyerswerda..........................................     41

C. En el camino de la Sociedad Thule......................................     52

D. El mito de Thule................................................................     58


Capítulo 2

La punta de lanza de la contra–revolución..............................     65

A. La revolución en Baviera y sus oponentes..........................     65

B. Dos intentos frustrados

     Plan A: el secuestro de Eisner.............................................     73

     Plan B: la Guardia Burguesa..............................................     75

C. ¿Complot o acto individual? La muerte de Eisner................     77

D. La Liga de Combate en acción............................................     92

E. Los asesinatos del Liceo Luitpold........................................     99

F. La lucha de la Sociedad Thule contra la revolución

     y la República de los Consejos. Resumen........................... 113

 

Capítulo 3
La Sociedad Thule y el nacional–socialismo............................. 117

A. Organización e ideología de la Sociedad Thule.................... 120

     1. La Organización............................................................. 120

     2. La ideología................................................................... 137

B. La Sociedad Thule en el nacimiento del DAP....................... 158

    1.Ganar las voluntades de los   obreros ............................. 158

      2. La cruz gamada, símbolo del movimiento...................... 167

3. el Völkischer Beobachter................................................... 173 

C. La Sociedad Thule ¿apotó cuadros al NSDAP?..................... 181

     1. Dietrich Eckart .............................................................. 183

     2. Alfred Rosenberg.......................................................... 204

     3. Rudolf Hess................................................................... 217

     4. Gottfried Feder............................................................. 225

     5. Hans Frank.................................................................... 233

     6. Otros miembros............................................................. 238

D. ¿Una influencia en el programa?....................................... 249

E. Adolf Hitler y la Sociedad Thule.......................................... 254

F. Intento de valoración ¿Thule y el NSDAP?.......................... 267

 

Capítulo 4

El nuevo mito de Thule.......................................................... 275

A. Introducción..................................................................... 275

B. «Círculo mágico» y teoría de la conspiración....................... 279

     1. Tesis principal................................................................. 279

     2. La red del mal: ............................................................... 289

      3. El testigo clave: Hermann Rauschning............................. 314

C. Clasificación de las visiones irracionales.............................. 327

     1. Los ocultistas................................................................ 330

         A. La ciencia fantástica.................................................... 330

         B. Autores inspirados por la teosofía............................... 331

         C. Autores inspirados en la antroposofía........................... 333

     2. Los teóricos de la conspiración....................................... 335

     3. Los escritores sensacionalistas....................................... 340

D. La Sociedad Thule ¿«orden oculta»?.................................. 341

E. Sociedades secretas y de la teoría conspiración.................. 364

F. La Sociedad Thule como tema novelesco............................ 371

 

APÉNDICES........................................................................... 377

     Del desarrollo del concepto de raza en Alemania................ 379

     Postfacio de latercera edición............................................ 383

     Hitler y las sociedades secretas. Julius Evola  …………………….. 405

 

Características:

Tamaño: 15 x 23 cm
416 páginas
Papel ahuesado de 80 grm.
Cubiertas plastificadas, en cuatricomía y con solapas
PVP: 2300 € (+ 4 de gastos de envío a España, consultar otros países)
Pedidos: eminves@gmail.com

 

Introducción

 

Thule: la patria llena de secretos de los arios, raza de superhombres con capacidades casi divinas y conocimientos inaccesibles al hombre moderno.

Thule: palara portadora de magia como ninguna que se haya pronunciado. Lleva en sí misma una fascinación irresistible, cargada de imágenes profundamente vivas en el inconsciente, imágenes de pureza, de grandeza y de heroísmo, de presencias mitológicas.

¿No es plausible decir de una organización que se da un nombre que evoca tales asociaciones, cree un lazo con las fuerzas ocultas y los poderes invisibles?

Tal lazo es de todas formas sostenido por una parte de la literatura que trata sobre la Thule–Gesellschaft (Sociedad Thule), «así como de su avatar, la Germanen Orden (Orden de los Germanos), fundada por Heinrich Rudolf von Sebottendorff en Múnich en 1918, que intentó reunir en Baviera a todos los grupos y grupúsculos folkistas y nacionalistas».

Sobre esta organización misteriosa que fue la Sociedad Thule va a tratar esta obra.

Toda persona que está, de cerca o de lejos, interesada mínimamente en la historia del nacional–socialismo ha oído hablar de la Sociedad Thule en un momento u otro. Pero ninguna de las presentaciones históricas que se le han dedica resulta satisfactoria. Se encuentran habitualmente textos que refieren brevemente su historia en el tiempo de la República de los Consejos de Baviera; luego, el autor pasa directamente a su influencia sobre el movimiento nacional–socialista. Parece que la imbricación de ambos grupos sea importante. Pero la escala de evaluación es amplia, de la misma forma que los epítetos utilizados para calificar a la Sociedad Thule son también numerosos. Se dice de ella, por ejemplo, entre otros calificativos, que es una «logia secreta folkista», «un círculo político», «la central conspiradora», «el órgano conspirador de la derecha radical», «la matriz del futuro NSDAP».

El nombre mismo de la organización tampoco está unificado. Además de cómo se llamó en realidad, Sociedad Thule, aparece también como «Orden de Thule», «Liga de Thule», «Hermandad de Thule» y otras muchas más. Esta multiplicidad de conceptos y de nombres transmite cierta incertidumbre, especialmente porque ningún autor se ha tomado la molestia de explicar las razones de su elección para utilizar tal o cual nombre.

Mientras se han consagrado numerosos libros a las organizaciones nacionalistas y folkistas en el tiempo del Imperio Alemán y de la República de Weimar, sobre la Sociedad Thule, hasta ahora no han existido más que dos estudios. Se trata de monografías históricas regionales sobre Múnich y Baviera durante la revolución alemana y la República de los Consejos.

La Sociedad Thule parece, por los pocos textos de los que dispone el historiador, no ser más que un asunto de interés marginal para los investigadores lo que no puede por menos que sorprender, a la vista de la literatura que ha explotado ampliamente su influencia sobre el nacional–socialismo.

Para colmo, durante mucho tiempo la Sociedad Thule ha suscitado el interés en una categoría de autores que hicieron de ella un elemento central de una visión del mundo oculto o de una teoría de la conspiración. Tales alegaciones irracionales no fueron tomadas en cuenta por los historiadores o sólo fueron evocadas parcialmente, pero en cualquier caso, se las ha tenido tiempo como inadmisibles.

Esta irracionalidad, bajo sus diferentes formas, aparece en las señas de referencia de las sociedades humanas desarrolladas. La representación liberal de un pensamiento y de una acción humana no es nada más que un ideal. Quien no quiera admitir que el modelo del pensamiento, la imagen del mundo y las razones de actuar pueden ser igualmente establecidos por una fuerza irracional, es que desconoce un terreno elemental de la realidad de la vida.

Si la crítica histórica intenta no sólo transmitir hechos sino también explicarlos, la condición necesaria para este fin es el reconocimiento de estas fuerzas poderosas irracionales que entran en juego y que también son dignas de investigación. Es preciso pues reconocer el derecho de las formas históricas irracionales a convertirse en sujeto para la historia de las ideas, la de la conciencia o de una cierta visión del mundo.

Es incomprensible que las diferentes representaciones históricas irracionales queden excluidas de los campos de estudio.

En su libro Schwarze Magie – Braune Macht, el historiador y psicólogo Peter Orzechowski sido el primero entre los autores alemanes en emprender la descripción de las raíces ocultas del nazismo en la literatura esotérica. Los resultados de las investigaciones históricas y de las observaciones hechas a partir de búsquedas no científicas y con un carácter altamente especulativo, son confrontados a otro nivel, discutidos e interpretados. Es una empresa osada, pues no hay ninguna base sólida sobre la que las dos partes puedan apoyarse. Los escritos históricos científicos y las observaciones históricas irracionales son incompatibles por sus mismos postulados, sus métodos y sus fines. No tienen nada que decirse. Aquel que quiere saber más sobre la Sociedad Thule debe, sin embargo, acabar con la idea de que hay dos facetas diferentes de una misma historia. Las dos perspectivas existentes no deben excluirse una a otra.

¿Cómo es, pues, posible encontrar la verdadera imagen de la Sociedad Thule en estas condiciones? ¿Cuál es la verdad respecto a la Sociedad Thule?

Sobre este tema nadie puede alardear de haber descubierto la verdad. Lo que cada uno considere como cierto depende enteramente de sus posiciones personales y de sus creencias. El intento de reconstruir la historia de la Sociedad Thule no debe solamente partir de dos posiciones incompatibles sino también tener en cuenta numerosas interpretaciones hechas en el seno de estas mismas posiciones. Las razones son las fuentes insuficientes que nos conducen invariablemente a esta imagen truncada. Hoy todavía, determinados aspectos de la Sociedad Thule permanecen envueltos en sombras y seguirán estándolo durante mucho tiempo. Se ha intentado disolver esta obscuridad mediante suposiciones y especulaciones, pero los argumentos han sido poco o nada convincentes. La especulación es un método completamente legítimo en los estudios históricos, mientras no se dé la impresión de que las suposiciones son ciertas.

El fin esencial del presente libro es realizar un bosquejo sobre el estado actual de investigaciones históricas sobre la Sociedad Thule. Apoyándonos en las fuentes y en la literatura científica disponibles, intentaremos en las tres primeras partes de esta obra tratar los elementos tangibles e históricamente demostrados que están a nuestro alcance y las diferentes posiciones tomadas por los investigadores, así como debatir sobre las diferentes interpretaciones existentes. Añadiremos nuestro propio análisis.

El nacimiento de la Sociedad Thule es inseparable de otra organización que existía antes de la Primera Guerra Mundial. Se trata de la Orden de los Germanos, en la fundación de la cual Theodor Fritsch jugó un papel determinante. El contexto espiritual y político del nacimiento de esta organización –a saber la acción de Fritsch y de sus colaboradores antes de la guerra, los objetivos políticos, la estrategia y el estilo de trabajo de la Orden de los Germanos– debe constituir el inicio de nuestra reflexión.

A la prehistoria de la Sociedad Thule pertenece también la biografía de un hombre a quien debe su estructura y su importancia en Múnich en los años 1918 y 1919. Este individuo es conocido bajo el nombre de Rudolf von Sebottendorff, un personaje casi schilleriano, un aventurero con tendencias esotéricas, sobre el cual se saben pocas cosas. ¿Pero fue así verdaderamente? ¿Quién era este hombre? ¿Cuáles eran sus motivaciones? ¿Cómo pasa de fundador a dirigente de la Sociedad Thule? Y esto no es todo: ¿Cuál era, a fin de cuentas, su verdadera relación con la palabra misma de Thule?

En la parte siguiente abordaremos el aspecto más conocido de la historia de la Sociedad Thule: se acepta habitualmente que se trató de un núcleo contra–revolucionario que coordinó las actividades de las fuerzas folkistas nacionalistas, combatió con ayuda de panfletos (pero también de armas) al gobierno de Kurt Eisner y luego a la República de los Consejos, y contribuyó al fracaso de los intentos de toma del poder por los anarquistas y comunistas. Estos hechos, hasta la invasión de Múnich por las tropas blancas, serán expuestos y analizados.

El papel de la Sociedad Thule en la contra–revolución y en la República de los consejos es innegable. Algo muy diferente a lo que ocurre en cuanto a su papel pionero en el apoyo prestado a Hitler y al nacional–socialismo. A este respecto, las diferencias entre los juicios de los historiadores son muy sensibles. ¿Cómo podemos llegar a una interpretación justa de los hechos?

Me ha parecido razonable examinar el comportamiento de la Sociedad Thule en relación al movimiento nacional–socialista bajo diferentes ángulos, y de esta manera, reagrupar los diferentes acontecimientos tratados dentro de un nuevo panorama.

El primer paso en este camino será una investigación a nivel organizativo a fin de estar en condiciones de apreciar cuáles fueron las posibilidades de acción que derivaban de las condiciones específicas del grupo.

¿Cómo resulta más apropiado llamar una organización como la Sociedad Thule? ¿Era verdaderamente una «sociedad secreta»? ¿Qué se puede decir de la composición y de la estructura de sus adheridos? ¿La Sociedad Thule tenía una ideología y una estrategia unitaria? ¿Cuál era el centro de gravedad de sus actividades? ¿Pueden establecerse las etapas que marcaron los hitos importantes de su historia? Para aportar una respuesta a estas cuestiones, es preciso delimitar el lugar eventual que ocupaba en el movimiento nacional–socialista.

De aquí deriva la cuestión siguiente: ¿Qué influencia real y concreta tuvo la Sociedad Thule sobre el DAP/NSDAP? ¿Le marcó en su destino? ¿Hubo una influencia sobre la infraestructura, el financiamiento, la elaboración del programa, la elección de los símbolos y el trabajo de propaganda del partido? ¿Hasta dónde se extendió esta influencia?

Una tercera serie de cuestiones debe ser planteada teniendo en cuenta a las personas. Los escritos sobre la Sociedad Thule hacen referencia a menudo a los miembros relevantes del Partido Nacional–Socialista que habrían sido sus miembros. Entre los nombres citados figuran los de Dietrich Eckart, Alfred Rosenberg, Gottfried Feder, Rudolf Hess y Hans Frank. Los datos que se encuentran en sus recuerdos y en sus biografías nos llevan a interrogarnos sobre el papel de estas personalidades en el seno de la Sociedad Thule, del NSDAP y del Tercer Reich. Se puede incluso preguntar siguiendo el curso de estas reflexiones si es razonable pensar que han tenido una influencia sobre la evolución del partido, influencia que se puede contemplar de diferentes maneras. ¿Estuvieron realmente marcados ideológicamente por la Sociedad Thule que les procuró por ello un lugar tan importante en el movimiento nacional–socialista? O bien ¿cambiaron radicalmente de ideas?, más aún, ¿es posible que fueran dirigentes de instituciones del nacional–socialismo a sueldo de la Sociedad Thule?

En las respuestas aportadas a estas cuestiones se encuentran diferentes juicios y opiniones que nos permitirán conocer mejor el papel de la Sociedad Thule en sí misma. A causa del significado particular del conjunto de ideas políticas, trataremos de nuevo de constituir un panorama global. Para ello no deberemos de perder de vista en todo momento dos preguntas: la Sociedad Thule ¿apoyaba, al menos de forma parcial, el programa del NSDAP?, y ¿qué elementos de la ideología nacional–socialista pertenecieron en su origen a la Sociedad Thule? Luego debemos acercarnos a las visiones del mundo de ambas organizaciones para mostrar hasta qué punto el desarrollo de las ideas políticas de Adolf Hitler llevó o no, la impronta de la Sociedad Thule y en qué grado.

En una parte que agrupará el conjunto de las conclusiones que estos investigadores podrán aportar, intentaremos estimar correctamente el papel de la Sociedad Thule dentro del movimiento nacional–socialista en la esperanza de aproximarnos, tanto como se pueda, a la verdad histórica. Hay que tener en cuenta, antes de empezar nuestro estudio, que si es posible responder a las cuestiones planteadas anteriormente, no lo es menos que tal intento tenga límites naturales.

En el último capítulo, ofreceremos un panorama de todas las reflexiones históricas irracionales consagradas a la Sociedad Thule. En la literatura de este tipo, se parte de una realidad diferente y se siguen procedimientos inhabituales en la reconstrucción de los hechos históricos. Con métodos científicos, tal aproximación es imposible, pues no existen ni apreciaciones ni observaciones objetivas. Se desarrolla así una visión de conjunto donde no se puede afirmar ya que una cosa sea «cierta» o «falsa». En este terreno hay que aceptar que aquello que implican las visiones del mundo llamadas «ocultas» no es verificable, demostrable o, menos aún, refutable. Lo mismo ocurre con las convicciones religiosas: no se puede sino creer en ellas o rechazarlas.

Pero tanto el fondo como la forma de este análisis histórico irracional son sin embargo descriptibles y es lo que haremos en el último capítulo. La Sociedad Thule se convierte, a la luz de esta representación irracional de la historia, en la guía del NSDAP y en la base de una inspiración oculta de Adolf Hitler, cuando no de su iniciación. Para poder describir esto de manera más precisa, es indispensable ampliar los puntos de vista sobre la Sociedad Thule, pues lo que hemos citado no es más que la parte aparente de la argumentación irracional clásica.

Examinaremos atentamente las tesis principales, así como todas las derivas de esta literatura. Detallaremos los lugares en los que aparecen contradicciones con hechos históricamente demostrados. Estaremos atentos a las formas de argumentaciones de diferentes autores. A fin de alcanzar una mejor comprensión entre las diferentes interpretaciones irracionales existentes, presentaremos una propuesta de clasificación donde todas las diferencias de base entre el ocultismo y la teoría del complot quedarán claramente expuestas.

No podemos contentarnos con una descripción pura y simple. Parece esencial emprender un verdadero análisis de lo que son el ocultismo y la teoría del complot. Las visiones irracionales del mundo que conocemos son generalmente explicables de manera racional, incluso cuando estas explicaciones tienen límites.

El obstáculo para tratar la temática de la Sociedad Thule, reside en el hecho de que no hay solamente una oposición clara entre una literatura científica de una parte y, de otra, una literatura irracional especulativa, sino que en algunos trabajos de carácter histórico pueden  también aparecer fuentes irracionales y viceversa, generando así un mayor nivel de confusión. Por esta razón pondremos especial atención en dar cuenta de la literatura utilizada. No es pues solamente el tema tratado lo que deberá ser aclarado sino también todo un panorama el que deberá ser iluminado igualmente.

La Sociedad Thule es así mismo un motivo recurrente en la literatura más general. No olvidaremos tampoco este tema en nuestro estudio.

26 de junio: ABSTENCION

26 de junio: ABSTENCION

Elecciones del 26 de junio - No con mi voto - No con mis esperanzas - No a mi costa... Desearíamos votar el 26 de junio. Desearíamos entregar nuestro voto a algún partido que pudiéramos apoyar sin ningún tipo de reservas mentales, por cuyos dirigentes y programas pudiéramos poner la mano en el fuego. Pero también desearíamos creer que los Reyes Magos existen, que la enfermedad no nos afectará, que el sistema político español nos conduce al Estado del Bienestar o que votar un promedio de una vez al año en las últimas décadas ha servido para algo.

Mirando atrás podemos comprobar que votar en tantas y tantas ocasiones, perder el tiempo escuchando chácharas estereotipadas de todos los políticos que buscan un lugar bajo el sol de la democracia y al calor de los dineros públicos o en pos de buenos negocios a la sombra del poder, no nos han reportado nada. ¿O es que algún político ha hecho algo por ti? Siempre, lo que tenemos lo hemos conseguido con nuestro propio esfuerzo y a pesar de la clase política.

1. Ejercer tu derecho al voto ¿te ha servido para algo?

Si miramos a nuestro entorno y al pasado, podemos ver para qué ha servido nuestro voto:

Para que Felipe González fuera presidente 13 años: el hombre que firmó un nefasto tratado de adhesión a la UE, que permitió de la generalización de la corrupción y de la impunidad, el padre del GAL y del “pelotazo”.

Para que José María Aznar fuera presidente: el creador de un modelo económico suicida, que abrió las puertas a la inmigración y nos metió en el furgón de cola de las aventuras coloniales de los EEUU.

Para que José Luis Rodríguez Zapatero fuera presidente y abordara su proyecto de ingeniería social, qué inició la crisis de la deuda pública, el salvador de la Banca, y el de la regularización masiva de ilegales.

Para que Mariano Rajoy fuera presidente y mintiera sobre la salud de nuestra economía, que careciera de carácter para introducir las reformas que precisa la sociedad y con el que se han enquistado la crisis.

De los cuatro presidentes de la democracia, ni uno practicó una política aceptable que mejorase las condiciones de vida de la sociedad. Ni uno ha aumentado la cohesión social. Ni uno ha abordado el problema de la vertebración del país con sentido de Estado. Ni uno ha puesto fin al despilfarro. Ni uno ha abordado la lucha decidida contra la corrupción. Ni uno ha salido en defensa de la mayoría de la sociedad. Todos, en cambio, absolutamente todos, han cubierto las vergüenzas de la clase política que son, a fin de cuentas, las suyas propias.

Todo ellos han aumentado la presión fiscal sobre las clases medias y han mirado a otro lado ante la ingeniería financiera de los poderosos. Todos, sin excepción, han permanecido mudos ante la pérdida de peso internacional de España, ante la globalización y ante la llegada de 8.000.000 de inmigrantes innecesarios. Y todos, absolutamente todos, se han desinteresado por aplicar las reformas necesarias tanto en la Constitución, como en la economía, como en educación, como en sanidad, en políticas sociales y autonómicas.

El resultado final ha sido la muerte del Estado del Bienestar (que garantizaba al ciudadano un sistema de asistencia y previsión social, de sanidad y educación, de cultura y ética, de políticas de racionalización de las inversiones y planificación del futuro) del que nuestra comunidad nacional pudiera sentirse orgullosa y tener la sensación de que el futuro está garantizado para las generaciones que vendrán.

En lugar de esto, hoy, después de haber votado en decenas de ocasiones, tenemos la seguridad de que el Estado del Bienestar ha quedado demolido y que los próximos gobiernos terminarán de abatir sus restos, sustituyéndolos por el “Estado de la Supervivencia” en el que todos figuraremos en un entorno económico inseguro, socialmente desintegrado, sin estructuras de referencia, en la que lo único que quede garantizado sea apenas la supervivencia y el riesgo de empobrecimiento ante las crisis que se prevén cada vez con más frecuencia en el horizonte pase a ser una seguridad ineludible.

Votar en las elecciones autonómicas o en los ayuntamientos no ha ido mejor.  España ha progresado porque, a lo largo de estos últimos 33 años, el desarrollo de la economía y la elevación de las cargas fiscales lo han posibilitado. No, desde luego, porque la clase política haya demostrado su eficiencia. Con todos los recursos que han recaudado Hacienda, los Ayuntamientos y las CCAA ¡¡faltaría más que el país no hubiera registrado mejoras!! Pero no hay que olvidar que, con demasiada frecuencia, estas “mejoras” se han hecho, no por su importancia, ni su interés público, sino porque generaban suculentas comisiones a repartir.

De ahí que podamos establecer, sin sombra de dudas y a la vista del repaso a los 33 últimos años de nuestra historia, que:

Las “élites” políticas que han resultado elegidas con nuestros votos, una vez en el cargo se han preocupado de sus intereses personales y de camarilla: no del interés del país, ni del bienestar de la sociedad.

Con frecuencia, ni siquiera estas “élites” han tenido capacidad de gestión del poder. Demasiado habitualmente los gobiernos han nombrado a ministros que lo ignoraban todo de sus departamentos y que ni siquiera había dirigido jamás un negociado. Al rodearse de “asesores” (salidos de su entorno social o familiar), lo único que hacían era aumentar el número de parásitos que viven a costa del contribuyente.

La prueba del nueve de esto es que, a día de hoy, la clase política se encuentra en una situación desahogada, pero la sociedad está mal, cada vez con más ciudadanos próximos al umbral de la pobreza o con miedo a perder lo que han ganado con el fruto de su trabajo.

¡Para legitimar todo esto ha servido tu voto!

Si no hubiéramos votado, hoy estaríamos exactamente igual que estamos, pero, al menos, la clase política estaría deslegitimada y el votante se hubiera ahorrado esa extraña sensación de complicidad y de haberse equivocado una y otra vez, o la no menos frustrante de acudir a la urna electoral apoyando al “mal menor”.

Tu voto, lo que ha hecho hasta ahora, ha sido apuntalar a la clase política. Tu voto es lo que permite a la clase política afirmar que estamos en un “Estado de Derecho”, a pesar de que las noticias publicadas cada día nos recuerden que el país está dirigido por  salteadores de caminos y confirman que la clase política seguirá actuando con impunidad (la legislación garantista no se ha elaborado para juzgar y condenar a los robagallinas) y que todo esto será así por siempre jamás.

2. ¿Te has enterado que  eres víctima de una estafa?

Te están ocultando lo que está pasando y lo que va a pasar en los próximos años. Y te lo están ocultando todos los partidos, desde el Partido Popular hasta Podemos. La “tormenta perfecta” en la que nos han instalado y sobre la que la clase política calla tiene unos rasgos demasiado acusados como para que no resulte escandaloso y elocuente ese silencio:

Te dicen que habrá trabajo y crecimiento económico: te están mintiendo. Lo que está aumentando es la economía especulativa, la actividad de los fondos buitre y los movimientos del capital especulativo, nada más.

Te dicen que un mundo globalizado es un mundo feliz: te están mintiendo. Debes competir con los salarios chinos de 338 euros/mes. Cuando la “élite política” dice que hay que “ganar competitividad” lo que te están diciendo es que tu salario debe aproximarse al chino.

Te dicen que el paro se está reduciendo: te están mintiendo. El paro estructural nunca estará por debajo de entre el 17 y el 20% por la sencilla razón de que si bajara, los salarios aumentarían por la ley de la oferta y la demanda y eso es precisamente lo que nos haría “perder competitividad” dentro de la globalización.

Te dicen que es bueno que vengan inmigrantes a España: te están mintiendo. La inmigración es, no solamente un factor de pérdida de cohesión social y de identidad de una sociedad, sino el principal motivo por de que los salarios bajen. ¿O por qué crees que en Europa se permite la inmigración masiva?

Te dicen que la “economía va bien”: te están mintiendo. En los últimos 30 años, España se ha convertido de “nación industrial” a “país con una economía basada en el turismo”. El mal acuerdo cerrado con la UE sacrificó nuestra industria pesada, nuestros astilleros, nuestra minería. El “ladrillo” se hundió en 2007 y no volverá, víctima de sus propios excesos. España es hoy una reserva temática para turistas.

Te dicen que la UE es una “buena opción”: te están mintiendo. Olvidan decirte que la UE es culpable de habernos relegado a la periferia de Europa y que la UE ha aceptado silenciosa la globalización económica que le perjudicaba más que a cualquier otra zona del planeta. Y ahora mismo, la propia UE es víctima de la globalización.

Te dicen que estamos alcanzando un mejor sistema de distribución de la riqueza: te están mintiendo. Solamente los que viven de una nómina, los autónomos y las pequeñas y medianas empresas, están sosteniendo con cargas fiscales abusivas el mantenimiento del país. Los privilegiados, las grandes fortunas, los especuladores, los corruptos, las mafias del narcotráfico, están a salvo de la rapacidad de Hacienda. Y lo peor es que las reformas fiscales de los “nuevos partidos” no permiten pensar que esta tendencia va a invertirse.

Te dicen que tenemos la mejor sanidad del mundo: te están mintiendo. Cada vez con menores prestaciones, con más listas de espera, con una lista de fármacos subvencionados más reducida, con una población que ha llegado del Tercer Mundo con todo tipo de problemas sanitarios generando el repunte de enfermedades que habían sido desterradas de nuestro país hace décadas. En el siglo XXI, la sanidad va a ser el gran negocio privado por el que apuestan fondos de inversión y especuladores: por eso la clase política se despreocupa de la sanidad pública y rinde culto a la palabra fetiche de la modernidad: “privatización”.

Te dicen que la corrupción afecta a unos pocos: te están mintiendo. Eso es lo que vienen repitiendo desde los años 80 cuando empezaron a aparecer los primeros casos de corrupción. Ya entonces era evidente que la corrupción, estaba muy extendida y que era una carcoma mortal para el régimen: pero no se hizo nada para atajarla y hoy ya es un mal que se ha extendido a toda la sociedad.

Te dicen que el Estado de las Autonomías es el gran logro de la democracia: te están mintiendo. El Estado de las Autonomías, en lugar de racionalizar la administración, ha servido para crear otra, paralela y lo que es peor, para generar otro nivel administrativo en el que la corrupción, la incompetencia y el caos, arraigaron inmediatamente.

Te dicen que la inmigración ha resuelto el problema de la caída demográfica: te están mintiendo. Desde 1997 el impacto de la inmigración sobre la natalidad ha sido extraordinario: de cada cuatro nacidos en España uno es hijo de inmigrantes. La natalidad española sigue siendo una de las más bajas del mundo y sus efectos no se pondrán de manifiesto inmediatamente sino a la vuelta de veinte años.

Te dicen que el sistema educativo funciona bien: te están mintiendo. Hace más de veinte años que la educación en España está en quiebra y que nuestro país es el farolillo rojo de la educación en Europa. Las sucesivas reformas de la educación no han hecho otra cosa que agravar el fenómeno. Hoy podemos hablar de quiebra del sistema educativo, con el consiguiente efecto que tendrá en décadas sucesivas y las consecuencias inmediatas en la juventud.

Te dicen que nuestra sociedad es más libre que nunca: te están mintiendo. Una sociedad es libre cuando es segura. La seguridad es el primer derecho humano, porque sin seguridad no pueden ejercerse ningún otro. Tenemos un máximo histórico de ocupación en cárceles y de comisión de delitos y faltas.

Te dicen que el riesgo yihadista está “controlado”: te están mintiendo. Lo que no te dicen es que, si bien es cierto, que España no es el país más expuesto, sí que es cierto que es el más débil y el que tienen una menor capacidad de resistencia ante el yihadismo (por la debilidad de su sociedad) y una presencia islámica mayor (por tanto, mayor capacidad de contagio). Por lo demás, el yihadismo no aparece por casualidad en Europa: viene de la mano de pequeños delincuentes, jóvenes, inmigrantes de segunda generación, bruscamente pasados al fundamentalismo.

Te dicen que el analfabetismo ha desaparecido de nuestra sociedad: te están mintiendo. Nunca como hoy, la sociedad española ha manifestado un desprecio tan alto hacia la cultura, se ha alejado tanto de la Cultura y vive de productos culturales “basura”. Si estos últimos 33 años indican algo es que una sociedad ignorante puede ser más fácilmente manipulada que una sociedad con capacidad crítica.

Te dicen que nunca como hoy ha existido representatividad y libertad: te están mintiendo. Si aluden a los “sindicatos”, hoy está demasiado claro que unos sindicatos subvencionados y subsidiados no son más que comparsas que firman lo que la patronal y el gobierno les ponen delante. Y si se alude a la “sociedad civil”, lleva desintegrada desde el felipismo. La participación de los españoles en círculos culturales, ateneos, asociacionismo de cualquier tipo está en mínimos históricos.

Te dicen que habrá una reforma constitucional: te están mintiendo. La única reforma constitucional que podía haber era cuando PP y PSOE tenían 2/3 de los votos en el Congreso. Pero esta situación ya no se repetirá nunca más. Las nuevas simetrías electorales alejan esa posibilidad. Y si la “reforma” se realiza por consenso, está claro que la actual clase política no va a ceder en sus privilegios porque la historia, nunca hasta ahora, ha registrado el caso de un grupo social que se ampute a sí mismo prebendas.

Te dicen que España está en el pelotón de cabeza de ciencia y tecnología: te están mintiendo. Las consecuencias de la quiebra del sistema educativo, alcanzan también a la Universidad. Ni una sola Universidad española figura entre las cien más prestigiosas del mundo y, por lo demás, España tiene una hemorragia de técnicos y científicos. Las mentes más brillantes de nuestro país se ven abandonadas y abocadas a sueldos simbólicos como becarios, al paro, o a emigrar a otros países.

Este es el panorama al que han llevado 33 años de votar una y otra vez. Y este camino hacia el abismo, esta “tormenta perfecta”, no era necesario recorrerlo: hubiera podido ser previsto, hubiera podido ser evitado, solamente si hubiéramos tenido una clase política capaz, eficiente, digna, honesta y responsable. A una clase política así si hubiera valido la pena votarle, y si valdría la pena distinguir entre sus distintos enfoques para apoyar a tal o cual sigla.

Votar es solamente una obligación moral cuando existen siglas y candidatos dignos de ser votados, no cuando las siglas siguen siendo las de siempre o las nuevas siglas, simplemente, llegan con hambre atrasada y atraídas por los privilegios de los políticos.

No podemos votar al PP aunque nos digan que es el “mal menor” porque el PP tratará de pactar con el PSOE y porque el PP no es la solución sino el problema.

No podemos votar al PSOE porque recordamos todavía los desmanes del felipismo y la estupidez del zapaterismo.

No podemos votar a Podemos porque, como muestra su pacto con IU, une a los resabiados de otros tiempos. Lo que fracasa en Grecia no triunfará aquí,

No podemos votar a Ciudadanos porque, los que vivimos la transición ya tuvimos suficiente centrismo y ambigüedad.

No podemos votar a los nacionalismos porque su estrecho horizonte mental es propio de la rana de la charca y lo que hoy precisamos son punto de vista integradores y ambiciosos.

No podemos votar a las pequeñas opciones porque ni sus programas están claros, ni disponen de clase política, ni tienen detrás sectores sociales entusiastas que los apoyen.

DESEARÍAMOS VOTAR, PERO NO TENEMOS OPCIÓN.

3. Hoy sólo un incauto cree que su voto sirve para algo

Estas elecciones, concretamente, no resolverán nada:

1) Se evidenciará la contradicción entre un sistema constitucional diseñado para el bipartidismo imperfecto y el pluripartidismo actual.

2) Los resultados electorales harán inevitables las coaliciones. El tiempo de las mayorías absolutas ha quedado atrás.

3) En España “coalición” equivale a “inestabilidad”. Sin olvidar que los partidos políticos, no son homogéneos ni coherentes, sino que en su interior están compuestos por fracciones e intereses contrapuestos a poco que se sientan perjudicados por el reparto de poder.

4) La nueva situación de pluripartidismo redimensiona el papel de los partidos nacionalistas que ya nunca más volverán a tener la misma influencia que han tenido hasta ahora en el gobierno de la nación, vendiendo caro su apoyo al gobierno de turno. Eso les inducirá a aumentar su radicalismo nacionalista.

5) El gran problema de España es la crisis económica iniciada en 2007 y reconocida a principios de 2009. Esta crisis se transformó pronto en crisis social generando 6.000.000 de parados. Finalmente, y al persistir, derivó en la crisis política que se arrastra hoy y cuya primera manifestación ha sido la aparición de nuevas fuerzas políticas. Sin olvidar, la crisis cultural que se arrastra desde los años 80 y la crisis de identidad aparecida a finales de los 90 con la llegada de 8.000.000 de inmigrantes. Por eso, la crisis política no se puede resolver solamente mediante una reforma constitucional: hace falta remontar el resto de los frentes de crisis.

6) Cuando nuestra crisis económica, crisis política, crisis social, crisis cultural y crisis identitaria, coinciden en un momento concreto, a una situación internacional tensa (estancamiento de la UE, fracaso de la globalización con deslocalizaciones empresariales de norte a sur y de norte a este, migraciones masivas de este a oeste y de sur a norte, crisis ecológica), lo que se tiene es una “tormenta perfecta”.

Más vale que el elector se dé cuenta de que ninguno de todos estos problemas quedará resuelto por el resultado de la próxima votación. Para resolver una crisis global como la que estamos inmersos hace falta cuatro factores: estabilidad en el tiempo, planificación, desglobalización y gestores competentes.

4. ¿Qué va a salir de las urnas? Justo lo que te decepcionará

Hay que excluir coaliciones a tres bandas como el absurdo que intentó Podemos, negociando a un lado con Ciudadanos y por otro con el PSOE. Este tipo de declaraciones es el producto de la falta de realismo y de práctica “pactista” de las diferentes fuerzas políticas.

Hay que excluir también todo lo declarado por los líderes políticos durante las campañas electorales: su “optimismo positivo” afirmando que no les cabe la menor duda de que ellos y no otros “ganarán”; su negativa a reconocer que les va a ser obligatorio pactar y a revelar con quién; todos ellos saben perfectamente que deberán pactar y que ninguno obtendrá la mayoría absoluta.

Podemos establecer dos parámetros que facilitan el pacto: el “factor contigüidad” (se pacta con la fuerza política situada más próxima) y el “factor generacional” (tendencia a pactar entre partidos nacidos en las mismas fechas).

Si los partidos tienen en cuenta el primer factor son posibles tres coaliciones:

a) Coalición de centro-derecha:              PP+Cs

b) Coalición de izquierda:                          PSOE+Podemos

c) Coalición de centro-izquierda:            PSOE+Cs

Si se atiende al factor generacional las dos coaliciones posibles son: 

d) La de los viejos partidos:                       PP+PSOE

e) La de los nuevos partidos:                    Cs+Podemos

Excluyamos esta última posibilidad en la medida en que no existe contigüidad entre Cs y Podemos y el pacto no sería comprendido por los electores de ninguno de los dos partidos, especialmente por sus posiciones contradictorias y sin posibilidades de acuerdo en materia de vertebración del Estado. Excluyamos, igualmente, la coalición de centro-izquierda que carecería de escaños suficientes como para obtener la mayoría parlamentaria suficiente.

Quedan solamente tres fórmulas: la “gran coalición” querida por el PP desde el mes de diciembre y vista con simpatía por la mayoría de barones del PSOE, la coalición de centro-derecha cuyo único impedimento para Cs es la presencia de Rajoy y la coalición de izquierda que llevaría al PSOE al borde de la ruptura interior.

No hay más. Así que ya sabes lo que se hará con tu voto.

5. ¿Para qué votar si ya sabes lo que espera?

Así pues, el elector, vote a quien vote, está obligado a tener que soportar coaliciones con la presencia en el gobierno de aquel a quien no ha votado, o mejor, aún, contra el que ha votado. Pero esto no es lo peor, el elector tendrá, como resultado de su voto, consecuencias todavía peores:

a. Los programas del PP, PSOE y Cs, contienen elementos inequívocos que conducen a profundizar en la línea emprendida desde principios de los 90: liberalismo salvaje, privatizaciones y liquidación de los restos del Estado del Bienestar. A esto se une, además, el programa económico de naturaleza errática de Cs, probablemente su frente más débil.

b. Ningún programa de ningún partido propone una revisión necesaria del Tratado de Adhesión a la UE, madre de todos los problemas de nuestra economía, ni cuestiona, menos aún, la globalización. Y con estos dos factores inalterados, nada, absolutamente nada, puede cambiar ni va a cambiar: el paro estructural se eternizará y España seguirá siendo un país periférico y cuya economía la mueva únicamente el sector turístico y los servicios.

c. Ningún partido propone una reforma constitucional que vaya más allá de la absurda transformación del senado en cámara autonómica (cómo si cada diputado o senador no representara ya a los ciudadanos de su autonomía…) y poco más. Y lo que se precisa es una reforma radical d la Ley Electoral (proporcionalidad en lugar de Ley D’Hont) a la vista de que la nueva situación política ha dejado atrás el bipartidismo imperfecto y una reforma del Estado de las Autonomías a la vista de su fracaso incuestionable.

d. Ningún partido propone medidas concretas para superar la crisis cultural (especialmente en materia educativa, en políticas de investigación o en reordenamiento de la formación profesional, políticas de lucha contra las toxicomanías, el revitalizar a la sociedad civil), o para superar la crisis identitaria (mayores exigencias para conceder la nacionalidad a inmigrantes, posibilidad de privar de nacionalidad a los que la hayan obtenido y luego vulneren sistemáticamente la ley, prioridad nacional en todos los terrenos, estímulo a las parejas jóvenes para que formen familias, estímulos fiscales a la natalidad, creación de un marco socio-cultural favorable para la educación de las nuevas generaciones).

e. Ningún partido propone medidas radicales concretas para actuar radicalmente contra la corrupción, contra los paraísos fiscales, lo que implicaría también un cambio del paradigma judicial: lo que hace pensar que ningún partido tiene, más allá de las declaraciones electorales, un verdadero interés por acabar con los enriquecimientos ilícitos y con las sempiternas comisiones ilegales por cualquier actividad de los organismos de la administración que impliquen movimiento económico: trabajos públicos, subvenciones, ayudas al desarrollo, etc.

f. Ningún partido dice en voz bien alta y clara que es preciso contener de una vez por todas las migraciones que generan en toda Europa tensiones étnicas, sociales y religiosas, y mucho más en un momento en el que el mercado de trabajo no puede absorber a 4.000.000 de inmigrantes que constituyen, en la actualidad, el mayor grupo subsidiado y el mayor lastre para nuestra economía junto a la deuda pública. El yihadismo es un riesgo extremo llegado con la inmigración masiva, pero no es el único riesgo.

Todos los partidos, sin excepción, callan ante todos estos problemas. Su silencio no ayuda a la sociedad. Decir algo contra las privatizaciones, contra el “papeles para todos”, a favor de la familia o de la natalidad, expresarse contra la globalización o contra el Tratado de Libre Comercio, todo esto constituye una “vulneración de lo políticamente correcto”. Quien lo diga, no se verá favorecido ni por los grandes consorcios mediáticos, ni por las subvenciones de la banca. Sin embargo, es lo que precisa la sociedad.

 

6. Abstenerse es un derecho cuando votar es inútil

De esta contradicción entre lo que la sociedad precisa y lo que los partidos políticos ofrecen, nace nuestro derecho a no votar.

No podemos ser por más tiempo comparsas activos en la irresponsabilidad y en los fracasos sucesivos de la clase política: si no hay políticos dignos de recibir nuestro voto, por los que pueda ponerse la mano en el fuego y apoyarse sin ningún tipo de reservas mentales, no acudamos a las urnas.

La hora o la hora y media que nos puede llevar ir a votar, nos resultará más gratificante si la disfrutamos en un bar con los amigos, con nuestra familia, meditando, leyendo un libro, yendo al cine o disfrutando del verano recién iniciado en la playa o en la montaña. Y, ante estas alternativas, ir a votar, es, sin duda, la actividad más inútil y desprovista de sentido de todas las que podemos realizar el domingo 26 de junio.

Lo hemos dicho al principio: QUEREMOS VOTAR, PERO NO TENEMOS A QUIÉN VOTAR. Esperamos que esta sea la última vez que tengamos que afrontar esta situación. Esperamos que un partido de carácter patriótico, social e identitario irrumpa en España, como ha irrumpido en toda Europa. Mientras: LA ABSTENCIÓN ES LA ÚNICA OPCIÓN. No puedes ser cómplice por más tiempo.

Si quieres apoyar a pequeñas opciones, debes de ser consciente de que no sirve para nada: vas a perder hora u hora y media de tu vida, sin recibir a cambio ninguna satisfacción.

Si quieres votar a los de siempre tendrás lo que siempre hasta ahora has obtenido: decepción tras decepción, frustración tras frustración y ver como tú sigues esforzándote y ganando el pan con el sudor de tu frente y la clase política hace exactamente lo mismo: esforzarse en enriquecerse y vivir con… el sudor de tu frente, no de la suya.

Si quienes votar a las nuevas opciones, mira lo que han protagonizado en los dos últimos años: verás que no hay nuevo en ellas, nada salvo las siglas y los rostros, el espíritu es el mismo que el de las viejas siglas, como si la maldición del régimen de 1978 fuera ser corrupto y corruptor.

Si te abstienes harás algo para ti (destinar una hora de tu tiempo a lo que te resulte más agradable). De ti depende mirar por ti y por los tuyos o aupar a una clase política que nunca ha pensado en ti más allá de tu voto: para ellos, no eres una persona, eres un simple voto que hay que capturar como se capturan pececillos en una red.

Te dirán que no votar no sirve para nada, que quien calla otorga: una vez más te están mintiendo. Cuanto más alto sean los niveles de abstención menos legitimidad tendrán los gobiernos que surjan. Habrá políticos calentando poltronas y repartiéndose el poder como hasta ahora: pero con menos apoyo popular. Ya es bastante más de lo que hay hoy.

No votar hoy, supone hacer un alto en el camino: reconocer que las cosas no están yendo bien en nuestro país. No es desinterés por lo que está ocurriendo, sino denuncia y distanciamiento. Supone no querer ser cómplice. Negarse a serlo una vez más. Supone, en definitiva, hacer lo que hace el tigre en la selva: pararse y retroceder para saltar mejor. Porque eso, a fin de cuentas, es de lo que se trata: pararse ante unas elecciones en las que se vote a quien se vote, el ciudadano pierde, meditar y ganar tiempo para obtener las mejores condiciones para crear un formidable movimiento patriótico, social, identitario y euroescéptico al que poder apoyar en el futuro.

Tú decides, si perder el tiempo o aprovecharlo el 26 de junio de 2016. Votar es una pérdida de tiempo, ser cómplice, entregar tu voto a los que han destrozado a tu país y a tu sociedad. Abstenerse es decir ¡BASTA!

Barcelona, 16.05.2016

Hoy no es un gran dia

Hoy no es un gran dia

LA ÚNICA BUENA IDEA DE LA REFORMA EDUCATIVA QUE LAS CCAA NI SIQUIERA PONEN EN PRÁCTICA: LA REVÁLIDA DE 6º DE PRIMARIA

En el viejo bachillerado de los años 50 y 60, los alumnos teníamos que pasar por dos reválidas que se efectuaban fuera del centro de estudios. Era saludable y normal: si íbamos a un colegio privado, siempre había la posibilidad de que nos fueran aprobando para satisfacer a nuestros padres y seguir teniéndolos como “clientes”. Por lo demás, también era un repaso para ver si estábamos o no a la altura de los estudios que cursábamos o habíamos perdido el ritmo. Luego, esa práctica desapareció y se estableció la selectividad con notas de corte para entrar en las facultades universitarias. La reválida no se realizaba en la primaria ni en la enseñanza media, sino en la Universidad. Es evidente que la supresión de las reválidas no fue la única razón de la caída en picado de la enseñanza, pero sí una de las múltiples causas que la han generado. Como se sabe, el restablecimiento de la reválida fue inducida por la Ley Wert. Era su aspecto más saludable.

Pero su aplicación ha encontrado dos problemas insolubles: el primero de todos es que el PSOE se sigue considerando como el garante de la reforma educativa en España. Desde principios de los ochenta siempre ha sido él quien realizara las reformas educativas con el resultado que todos conocemos. En España es fácil saber quién es el responsable de la crisis del sistema educativo: en primer lugar el PSOE (luego, todos los demás). A cada uno lo suyo. Sin embargo, la aplicación de las reválidas ha encontrado otro obstáculo inesperado: las Comunidades Autónomas. En lugar de existir un único sistema educativo, en España existen diecisiete descentralizados.

¿Resultado? La reforma educativa se pone en marcha de manera desigual. Las ocho comunidades dirigidas por el PSOE no obligarán a realizar las pruebas., trasladando a los centros la responsabilidad de realizarlas o no. Un tercer factor de confusión es desinterés de las comunidades autónomas por todo lo que tenga que ver con la educación: algunas comunidades ni siquiera han sido capaces de dar pasos para convocar las reválidas (Andalucía, Aragón, Cantabria, Asturias, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Extremadura y Baleares).

¿Alguna conclusión? Sí, primera de todos: el sistema educativo es uno, no puede fraccionarse en 17 comunidades autónomas. Así pues, se trata de que el Estado vuelva a recuperar las competencias en materia educativa transferidas a las CCAA. La segunda: aun reconociendo que las reválidas son condición necesaria pero no suficiente para una reforma educativa que nos facilite el dejar de ser el farolillo rojo de la educación en Europa, es una medida saludable que nos permite saber si nuestros estudiantes están “al nivel” exigido para luego no llevarse un batacazo en la Universidad. Así pues, sí a las reválidas. La última: el PSOE debería de reconocer que en estos últimos 33 años no solamente no ha solucionado el problema de la educación, sino que él mismo ha sido el problema. Sin olvidar que el PP ha mostrado indecisión y poco interés en materia educativa y los nacionalistas solamente les ha interesado retorcer la historia en beneficio propio. ¿A alguien le extraña que le educación en España esté como está?  

 

EN ALEMANIA PREOCUPAN LOS CONCIERTOS NEO-NAZIS PERO NO LOS RAPEROS DEL ODIO

La oficina federal para la protección de la constitución alemana (BfV) ha sugerido en un informe que los conciertos de bandas neonazis han aumentado en Alemania en el último año. Solamente en el primer trimestre de 2014 se han celebrado más conciertos de rock “neo-nazi” que en los últimos cuatro años. Esto puede parecer terrorífico para las buenas gentes moderadas y centristas, pero adquiere su dimensión real cual se acude a las cifras absolutas: en realidad solamente se han celebrado 15 conciertos en lo que va de año en toda Alemania, con la participación total de 1.500 personas: es decir, a una media de 100 asistentes por concierto. A partir de aquí una cosa está clara: no existe “peligro neo-nazi” en Alemania. Y ni siquiera la información de que el primer concierto neo-nazi celebrado en Turingia en el segundo trimestre del año y al que participaron 3.500 personas, va a alterar mucho esta perspectiva. En este segundo trimestre, sigue en informe de la BfV, solamente hay anunciados cuatro conciertos y todos ellos en el Este alemán (Turingia y Brandemburgo).

En ocasiones, los partes de agencia son significativos, no por lo que dicen, sino por lo que callan. El informe de la BfV alude solamente a “conciertos neo-nazis” y, la verdad, es que no parece que todo esto sea demasiado terrible. ¿Cuántos conciertos de raperos han tenido lugar en el mismo período? ¿cuántos asistentes han acudido? Será bueno conocer esa cifra para poder comparar. En Alemania son muy discretos desde hace años, sin embargo, hace unos días publicábamos que en Francia se está en estos momentos recogiendo firmas para evitar que el rapero “Black M” no cante en el homenaje a los muertos en la batalla de Verdún, de la que próximamente se va a cumplir el 100 aniversario y en la que fallecieron 800.000 soldados. Dicho rapero es conocido por su odio anti-blanco y anti-francés. Su presencia fue sugerida por el mismísimo presidente François Hollande y, de no impedirlo la iniciativa popular, podrá ser oído por millones de personas… difundiendo un mensaje antieuropeo, racista anti-blanco y de odio. Dos pesos, dos medidas.

EL MATARIFE CARLOS SASTRE EVIDENCIA EL DESASTRE DE TV3

La presentación por TV3 de Carlos Sastre como “preso político y destacado militante histórico del independentismo” ha competido esta semana con la declaración de Anna Gabriel de que su pretensión es tener hijos comunitarios educados como en las tribus africanas. Decididamente, es imposible distinguir cuál de las dos declaraciones es más odiosa. Lo único qu ambas demuestran es lo poco que queda del seny catalán; nada, desde luego, en el ámbito independentista. Lo peor es que le entrevista a Carlos Sastre fue avalada por el Consell Audiovisual de Catalunya (CAC). El nombre de Sastre se suele vincular a “Terra Lliure” presentada como “grupo terrorista independentista”. Cabe decir que Sastre estuvo, en realidad, vinculado a un extraño grupo del que él mismo es el primero que no ha hablado mucho ni ha contribuido a aclarar qué fue: EPOCA, Exercit Popular de Catalunya. Se sabe de las “hazañas” de EPOCA por dos extraños crímenes que se cometieron en la agitada y convulsa Barcelona de la transición en donde se acumularon casos extraños (incendio de la Sala Scala, provocación policial; Caso Papus todavía no resuelto; ERAT, grupo de atracadores tolerado por algunos policías, etc, etc). EPOCA se unió dramáticamente a estos misterios con dos asesinatos de crueldad inusitada: mediante bombas atadas a las víctimas en el pecho: así asesinatos al industrial Bultó y al ex alcalde de Barcelona Viola Sauret. En EPOCA nada estaba claro: ni siquiera su origen, ni quién les había enseñado a realizar artefactos mortíferos de ese tipo. Pero si repasamos la historia de EPOCA aparece un nombre vinculado a la resistencia francesa organizada por los servicios especiales ingleses durante la Segunda Guerra Mundial. Fue en esa época, en la única que se cometieron atentados de ese estilo (bombas con arnés). ¿Y qué hacía un ex colaborador de los servicios especiales ingleses en EPOCA? Era una buena pregunta a plantear a Carlos Sastre en lugar de sus opiniones (poco interesantes, por lo demás) sobre el independentismo. Y otra pregunta interesante: ¿por qué Terra Lliure tuvo más víctimas propias por “fuego amigo” (habitualmente les estallaban bombas entre las manos, de tal manera que si la policía no los hubiera detenido a todos en junio de 1992, ellos mismos hubieran terminado haciéndose daño) que víctimas causó (solamente una pobre mujer a la que se le cayó la casa encima cuando unos imbéciles de TLL colocaron una bomba en los juzgados de Berga)? Y es que el independentismo catalán siempre ha sido una irrisión, especialmente cuando le da por echarse al monte. El crimen de Sastre (o el desastre de crimen) fue juzgado por la Audiencia Nacional y resultó condenado, por si el CAC tenía alguna duda.

 

ALGO FALLA: FRANCIA (129 víctimas) DETIENE A 101 PERSONAS POR YIHADISMO. EN ESPAÑA 139 (0 víctimas)

Los distintos atentados yihadistas cometidos en 2015 causaron 129 víctimas. Desde entonces, la policía ha detenido a 101 personas sospechosas de yihadismo y se han desbaratado 15 proyectos de atentado. La proporción entre víctimas y detenidos parece razonable. Sin embargo no ocurre lo mismo en España en donde en los últimos diez años se han tenido a centenares de personas acusadas de yihadismo, sin que estos grupos hayan sido capaces de cometer ni un solo atentado. A medida que va pasando el tiempo la perplejidad se instala entre la población: ¿Cómo es posible que ni uno sólo de estos detenidos haya sido capaz de arrojar ni siquiera un miserable cóctel molotov contra ninguna sede considerada hostil hacia el islamismo? ¿Cómo es que todos los atentados han sido desarticulados antes incluso de que llegaran a la fase de planificación? (entre ellos atentados importantes contra la Audiencia Nacional, el metro de Barcelona, etc.). Es algo incomprensible, desde luego. Cuando se miran las notas policiales sobre las detenciones de los últimos años si es cierto que se entiende una parte del fenómeno: no se trata de redes yihadistas que vayan a cometer atentados en España, sino de redes que envían ayuda y auxilio a sus camaradas en zonas de conflicto. Una actividad que se podría reprimir fácilmente, con la expulsión fulminante, mucho más efectiva que un titular de prensa. En los aeropuertos franceses no se ha permitido la entrada de 17.500 personas consideradas como “conflictivas”. ¿Se ha hecho algo parecido en España? Es cierto que el riesgo del yihadismo que opera en Francia es superior al que actúa en España… de momento. Pero lo cierto es que ni el gobierno francés ni el español son consecuentes, en última instancia, con los datos sociológicos sobre los yihadistas que operan en Europa: hoy, cualquiera que analice el problema sabe perfectamente que los yihadistas, ni son “refugiados”, ni son “excombatientes” que retornan para proseguir la yihad en Europa, sino que son pequeños delincuentes, habitualmente dedicados al pequeño narcotráfico y a los pequeños robos, que, un buen día –seguramente impulsados por la creencia de que el yihadista muerto en la guerra santa recibe siete palacios de jade, con siete harenes de setenta y siete huríes y permanece por toda la eternidad en un estado de erección permanente- decide hacerse yihadista. Si el terrorismo yihadista fuera examinado desde esta perspectiva, seguramente se atajaría con mucha más eficiencia. ¿Qué por qué en España el yihadismo es diferente al francés? En realidad no lo es tanto: sólo que en Francia la inmigración tiene tres generaciones de antigüedad y en España vamos por la primera todavía. Son la segunda y la tercera las que nos tienen que preocupar. Porque, cuando irrumpa, los titulares de prensa no serán suficientes para tranquilizar a la población.

 

IDIOTA DEL DÍA: GONZÁLEZ PONS. ACUSA A PODEMOS DE APOYAR LE PEN

González Pons, portavoz del PP en el Parlamento Europeo, es seguramente uno de los políticos más mediocres que ha tenido el PP y que basta para definir el estado de inanición intelectual y moral de la clase política española. González Pons está en campaña electoral. Sabe que el PP está obligado a pactar con el PSOE o con Ciudadanos, después de las próximas [inútiles] elecciones de junio. Pero, claro, el pacto será posible, solamente si “Unidos Podemos” no da el campanazo y crece demasiado. De hacerlo, tendrá más fuerza de atracción para el PSOE, especialmente. Así pues, para el PP, Unidos Podemos es el enemigo (la coalición puede, además, restarle hasta siete diputados en algunas provincias si se repiten los resultados de diciembre pasado). Así pues, González Pons (que no resiste la tentación de volver a España, en lugar de la “patada para arriba” que recibió integrándose en la candidatura europea del PP), está haciendo méritos aprovechando cualquier ocasión. La firma de una moción de censura contra el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker firmada por el Front National y por Podemos e IU, entre otros, es aprovechada para denunciar lo increíble: que los “racistas y xenófobos” del Front están apoyados por Podemos e IU. Argumento demasiado forzado que viene seguido por la venta del propio producto: “El PP es el único partido al que se puede votar directamente”… en realidad, no. En ningún caso el PP obtendrá mayoría absoluta, por tanto, tendrá que votar: total al PP será tener a Pedro Sánchez como vicepresidente  a un socialista presidiendo el Parlamento. Vale la pena proponer a González Pons como futuro “ministro de la verdad” orwelliano: “la verdad es la mentira”…

 

LO MÁS DE LO MÁS: PINTADAS NOE-NAZIS Y RACISTAS EN LA HABANA

El Diario de Cuba del 12 de mayo informa sobre la aparición de ¡una pintada! ;“entre la Línea y en el Vedado, de carácter racista y neo-nazi. La pintada, realizada en tiza azul sobre una pared oscura (es decir, que casi no se ve) dice: “Muerte a los negros”. Cerca apareció también una esvástica de la misma factura. La noticia añade que es la “segunda vez” que aparecen pintadas de este tipo (lo que indica que, como mínimo, existe un neo-nazi con una caja de tizas) y se lamenta de que “nadie haga nada por borrarlas”, cuando las frases contra los Castro o el gobierno han desaparecen inmediatamente e incluso son sustituidas por frases estilo “Viva Fidel” y “La Revolución es eterna”. Gisela Arandia, integrante de la asociación de afrodescendientes de las Américas y del Caribe alertó de la gravedad del mensaje racista “enmarcado en una propuesta ideológica que reclama al fascismo como soporte”… Un responsable del Partido Comunista expresó su deseo de que esta acción desencadene una campaña de concienciación antifascista. Es una anécdota, obviamente, sin más trascendencia: ni hay grupos neonazis operando en Cuba, ni los habrá… pero tampoco el racismo desaparece de un país, por el hecho de que lleve cincuenta años prohibido por la constitución. Lo más sorprendente, de todas formas, es la desproporción causa-efecto: la foto de la pintada es elocuente, se trata de una broma, como máximo de una gamberrada o acaso de un novio despechado al que “su morena” le ha engañado con el primer contingente turístico norteamericano llegado a Cuba, o quizás de un miembro del Partido que quiere ganar puntos en una campaña antifascista orquestada por los Castro… cualquier cosa es posible. Pero la innegable desproporción entre una “pintada” hecha con tiza que se ha convertido en escándalo nacional es elocuente de cómo están las cosas en la Cuba que se prepara para el entonar el “Americanos, os recibimos con alegría…”