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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Regularización masiva: ¿quién pagará los platos rotos?

Regularización masiva: ¿quién pagará los platos rotos?

Redacción.- lo que se sospechaba antes de iniciarse la regularización masiva, lo que se confirmó en los primeros días de entrega de documentación en el INEM, ha sido desmentido por el ministro Caldera. Cuando la realidad no encaje con las previsiones, mejor negar la realidad. PRISA hará lo demás. Sin embargo, el tono de la voz de Caldera era suficientemente elocuente: el gobierno empieza a advertir lo que se le viene encima. Falta saber quien pagará los platos rotos: los pequeños empresarios tienen todos los números.

En las primeras tres semanas de regularización masiva se han presentado 48.000 solicitudes, explicó el ministro Caldera: “Por encima de las previsiones del gobierno”. ¿Por encima de las previsiones? Aun pensando que este ritmo se mantendrá en los próximos dos meses, se está muy lejos de los 900.000 ilegales previstos en septiembre. Por otra parte, hace falta realizar algunas precisiones: la mayoría de los regularizados pertenecen al servicio doméstico, es decir, no hay patrono, se trata de inmigrantes que deberán cotizar como autónomos. Los obreros agrícolas, de la construcción y de hostelería, apenas han pasado por ventanilla. Pero, además, hay que tener en cuenta que entre el sector del servicio doméstico el fraude es mayor que en cualquier otro: en estos momentos se están ofreciendo 1000 euros e incluso 2000, para conseguir que españoles presenten la documentación fraudulenta, alegando que necesitan “mayordomo”, “babysister”, “jardinero”, “asistenta” o acompañante para la abuela… una parte no desdeñable de estas documentaciones (que Caldera ha evaluado en un 5% y que nosotros elevamos al 20%) son fraudulentas y tendrán como único efecto, regularizar a inmigrantes que ni cotizarán jamás a la SS, pero sí se beneficiarán de permiso de trabajo (de un trabajo que jamás encontrarán) y de residencia.

Caldera estuvo particularmente sembrado cuando reconoció que el proceso de regularización era “un éxito”… a pesar de que en Ceuta y Melilla, en donde hay más inmigrantes ilegales por metro cuadrado que en ningún otro lugar de Europa… no se ha presentado ninguna documentación.

¿Qué está pasando?

Algo muy sencillo: los empresarios no han entrado al trapo de la legalización, entre otras cosas por que las empresas más sólidas que cuentan con inmigrantes entre su personal, se trata de inmigrantes ya legalizados. Quienes han contratado a inmigrantes ilegales son pequeñas explotaciones agrícolas y pequeñas empresas del sector de hostelería y construcción. Y estos prefieren despedir a sus trabajadores inmigrantes, recurrir a sus familiares para cubrir las plazas y no buscarse problemas. No es raro que en la primera semana 10.000 inmigrantes presentaran los papeles, pero los sindicatos calcularan que 12.000 habían sido despedidos esa misma semana por sus empresas.

Como es habitual, el gobierno apenas ha explicado en qué consistía la regularización y lo que implicaba para los patronos. Han corrido los más diversos rumores, nunca desmentidos por el gobierno que ha eludido cualquier pedagogía y, aun a pesar de que entre el anuncio de las medidas (septiembre) y su aplicación (febrero) ha mediado casi medio año, el gobierno no ha realizado ningún tipo de pedagogía, ni explicaciones.

Todo ello ha llevado a un fenomenal enredo del que el gobierno empieza solo a ser consciente en este momento:

- parece difícil que se regularicen más de 300.000 ilegales
- de estos 300.000, el 20% se tratará de regularizaciones fraudulentas
- sin embargo, los inmigrantes siguen entrando a una media de 3000 al día por todas las fronteras, ninguna de las cuales ha sido reforzada en la práctica
- esto lleva a un aumento de la bolsa de ilegales de…. 300.000 más, mientras dure la regularización.
- Sin olvidar que el efecto llamada se sigue reforzando a la vista de que el gobierno regulariza, pero no contiene el fenómeno.
- En diciembre de 2005 se habrá cumplido la mayor migración realizada en la historia: desde el 14 de marzo de 2004 hasta esa fecha habrán entrado en España un millón de ilegales aproximadamente.

No soplan buenos tiempos para la economía, la patronal, especialmente los pequeños empresarios, han llegado a su límite de contratación de inmigrantes. A pesar de trabajar a cambio de salarios de hambre, la inseguridad económica hace que incluso la contratación de inmigrantes entre en recesión.

Durante los últimos seis años, España se ha convertido en un gigantesco centro de formación profesional para inmigrantes procedentes de Ecuador, Colombia y Marruecos que llegan aquí sin tener ningún tipo de cualificación profesional. No puede extrañar que la productividad “española” haya descendido globalmente, lo que implica que la economía española es menos competitiva y merece menos confianza para los inversores internacionales.

Caldera se enfrenta a un problema fácil de atajar (bastaba con expulsar drásticamente a las legiones de ilegales, obligar a las pateras a dar la vuelta en alta mar, impedir durante una semana seguida que nuevos contenedores de inmigrantes aterrizaran en Barajas y controlar la frontera pirenaica como si Schengen no existiera) En apenas una semana el “efecto llamada” quedaba conjurado por siempre jamás.

Pero ZP (“Hola, amigo”), portento de pusilanimidad, y Caldera, receptáculo de todas las incompetencias, no están en condiciones de hacerlo y hacen lo único que, en tanto que socialistas de la escuela felipista, saben hacer: amenazar. Amenazan con “inspecciones masivas” después del 7 de mayo. Mienten: si fueran claros lo dirían de manera más directa: están amenazando a los pequeños empresarios: “regulariza ilegales o iremos a por ti”… pero lo más probable es que en el mes de mayo, el número de ilegales en paro se haya multiplicado por diez y que los pequeños empresarios hayan “limpiado” sus plantillas de ilegales.

El 7 de mayo, ya no habrá nadie a quien "perseguir", pero quedará un fracaso por digerir: 5.000.000 de inmigrantes, algo más de la mitad ilegales, que no dejarán de crecer, no es la mejor perspectiva social para el gobierno ZP. También en este terreno, en donde la solución era fácil, a condición de tener carácter, el gobierno ZP ha fracasado.

La pequeña empresa y el pequeño comercio no tienen por qué pagar los errores y la falta de valor del gobierno para afrontar el problema de la inmigración: el gobierno ha creado el problema, que lo solucione el gobierno, ¿cómo? repatriaciones masivas, política de contención y desarme del efecto llamada, cumplimiento estricto de la ley de extranjería. Ya, sin dilaciones, sin esperar al 7 de mayo.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

Reflexiones nacional-demócratas sobre el referendum

Reflexiones nacional-demócratas sobre el referendum

Redacción.- El referéndum sobre la Constitución Europea ha abierto una nueva etapa política para nuestro país y, particularmente, para los nacional-demócratas. Estos resultados contribuyen a agravar la crisis de gobernabilidad de nuestro país, al no haber obtenido ZP la masa de votos y de votantes suficientes para legitimarse en las urnas y para recuperar prestigio en Europa. A partir de aquí, podemos prever lo que va a suceder en los próximos meses y cuáles deben ser las tareas de los nacional-demócratas.

Reflexiones nacional-demócratas sobre el referéndum y sus resultados.

1. ¿Quién ha vencido en el referéndum?

Ha vencido la abstención y quien quiera ver a cualquier otro vencedor, se engaña. La gran contradicción de este referéndum estriba en la diferencia abismal entre lo que estaba en juego (nuestro futuro como nación, el futuro de Europa y las leyes de la economía que regirán a la UE en el futuro) y el desinterés del electorado unido a la frivolidad del gobierno en convocar la consulta. El hecho de que en otros países se den porcentajes de votantes similares o ligeramente superiores, no quieta importancia al hecho de que nunca tantos han estado tan desinteresados por algo tan importante y esto implica que algo falla en la construcción europea.

El gobierno ZP no ha vencido:

- Si pretendía obtener en las urnas una legitimación que no tuvo en las elecciones europeas y que estuvo bajo sospecha en las elecciones del 14-M.

- Si pretendía realizar una tarea pedagógica para divulgar entre los españoles el contenido de la Constitución y la importancia de la UE.

- Si pretendía demostrar “talante democrático” y aproximarse a la ciudadanía evidenciando que le “interesa” la opinión de la población.

- Si pretendía reforzar su posición en Europa y ser el primer gobierno que impulsaba la rueda de aprobaciones al Tratado Constitucional.

En todos estos casos, los resultados obtenidos por el gobierno han sido pobres y evidencian un fracaso en toda regla.

- El porcentaje de votantes no da legitimación al gobierno.

- El grado de desconocimiento reconocido por los votantes evidencia el fracaso en la tarea pedagógica del gobierno.

- Difícilmente puede aceptarse el “talante” cuando la consulta se ha realizado con el hecho consumado de haber firmado ya el tratado.

- En cuanto a la pobreza de los resultados, confirma el ninguneo que el gobierno español está recibiendo de todas las cancillerías internacionales.

Tampoco puede afirmarse que el voto negativo haya obtenido una victoria. Ha sido importante, especialmente, en Catalunya, Navarra, el País Vasco y Madrid, donde ha agrupado entre un tercio y una cuarta parte de los electores. Pero, quienes han acudido a votar, en un porcentaje del 76,73%, han votado mayoritariamente sí.

- Se esperaban 33.500.000 de votos,
- Faltaron 19.359.017 votantes.

Es decir, sólo menos de un tercio de los electores apoyaron la propuesta del Tratado de Constitución Europea.
Hay otros dos datos interesantes:

- 122.697 votos nulos (0’86%) y
- 849.093 votos en blanco (6’03%),

En cuanto a los votos negativos han sido 2.428.409, un 17’24% del total de votos válidos. Así pues, en total, un 24’13% de gentes que se han tomado la molestia de ir a votar, han optado por una opción contraria a la propuesta del gobierno. Uno de cada cuatro electores no ha apoyado al gobierno. Pero la abstención ha alcanzado el 57’68%, seis de cada diez electores no se ha tomado la molestia de acudir a votar. La propuesta de ZP ha merecido apenas el apoyo de un tercio de electorado. Así que de legitimación a través de las urnas, nada.

Buena parte de los votos en blanco y nulos, prácticamente, otro millón de votos contrarios a la propuesta del gobierno, mantienen una posición razonable: lo más probable es que se trate de “europeistas” que no comparten el texto del tratado, votantes del PP que no aceptaron apoyar una propuesta gubernamental y votantes que reconocían desconocer, en un acto de sinceridad, lo que iban a votar.

Estos malos resultados que pueden arrastrar otros porcentajes similares en Europa, se producen, precisamente, cuando se inicia la visita de Bush para intentar reconstruir las relaciones diplomáticas con el Viejo Continente. Bush, en esta visita tiene un argumento a su favor: el desinterés del electorado europeo por las cuestiones de la Unión.
También esto hay que agradecerlo a ZP.

2. ¿Quién ha sido el responsable?

El gobierno no ha resultado absolutamente hundido con esta experiencia del referéndum gracias a que el PP ha apoyado el SI. Si el PP hubiera apoyado el no, el voto en blanco o la abstención, el margen del Si hubiera sito todavía menor de lo que ha sido. En cierto sentido el PP ha caído en una trampa: debería de haber pedido el aplazamiento del referéndum mientras la población no tuviera una idea clara de lo que votaba y en caso de la precipitación que se dio ZP en convocarlo, hubiera debido llamar al voto en blanco: eso hubiera debilitado la posición gubernamental y hubiera hecho que, como máximo hubieran votado Si, en torno a un 15-20% del total. Eso habría acelerado la descomposición del gobierno por falta de apoyos y ni siquiera la “brigada mediática” hubiera sido capaz de transformar el fracaso en rutilante éxito. El PP se equivocó.

Cuando el PSOE, a poco de conocerse los resultados electorales empezó a acusar al PP de que su campaña había carecido de convicción y había pedido el si con la boca pequeña, olvidaba que no era precisamente al PP a quien debía de hacer reproches. A fin de cuentas, tampoco podía esperarse que el PP se hubiera roto el pecho para sacar adelante un referéndum que, en realidad, solamente iba a beneficiar para estabilizar a un gobierno inestable, débil y enfermizo.

A quien el PSOE debía de haber lanzado reproches es a sus propios aliados: ERC e IU, gracias a los cuales logra mantenerse en el poder. Han sido, precisamente, estas dos formaciones políticas las que han impulsado las campañas por el No y, seguramente, los resultados en Andalucía y Catalunya tienen mucho que ver con las campañas de estos partidos. Pues bien, ante estos partidos, el PSOE no se ha atrevido ni a chistar, ni a reprocharles mínimamente su posición, ni a hablarles claro, ¿por qué? Por que el PSOE es rehén de estas dos fuerzas… fuerzas que, por otra parte, son políticamente insolventes, cualitativamente nulas, y capaces de los mayores excesos para satisfacer sus alucinaciones ideológicas.
Ahora bien, los resultados dan que pensar. La acumulación del voto negativo en el País Vasco y en los barrios privilegiados, votantes habituales del PP, lleva a dos conclusiones:

- En el País Vasco, particularmente en la provincia de Guipúzcoa, los 40 años de franquismo y los 25 años de democracia, 65 años en total, los partidos nacionalistas se han habituado a presentar una situación de rechazo a cualquier cosa que sea poder. Cualquier propuesta que llega “de Madrid”, es rechazada por un sector de la población vasca que se ha acostumbrado a jugar, permanentemente a la contra, al margen de quien gobierne. Y esto implica que el PNV, nunca ha tenido la mentalidad de “administración”, sino más bien ha traspasado al País Vasco la mentalidad resistencialista del “rechazo”: rechazo a cualquier cosa que no sea la independencia, rechazo a todo lo que está situado a 10 km del límite geográfico administrativo vasco. Y lo que es peor: rechazo a cualquier forma de “poder”. Incluso, cuando la ertxantxa procede a la detención de cualquier miembro de ETA, una parte de la población, protesta airadamente ante la manifestación de un “poder”. En el País Vasco, durante los últimos 65 años se ha gestado una situación paradójica: libertaria que rechaza cualquier poder y extremadamente conservadora, anclada en el siglo XIX, sociedad machista cristalizada en el seno de una sociedad ginecocrática. No puede extrañar esa ridícula, cursi y constante, alusión del lendakari a “los vascos y las vascas”. Esa paradoja no terminará el día en que se produzca la secesión vasca. Está implícita en la educación en las ikastolas, en la moral de ONG que se predica desde la administración, en la exaltación a un idioma estancado pero que se convierte en obligatorio, en el clasismo propio de la sociedad vasca con una burguesía que dirige los asuntos económicos y, al mismo tiempo, los políticos, con un catolicismo que mira a otra parte cuando se producen asesinatos, con algunos empresarios que se dicen independentistas incluso a sabiendas de que la independencia sellará la quiebra económica del País Vasco. Gracias al nacionalismo, el País Vasco es una sociedad enferma, en donde, más que en ningún otro lugar, las madres han sido capaces de generar monstruos que asesinan sin pestañear y luego salir en su defensa. Y esa sociedad seguirá estando enferma, con independencia o con vinculación a España. En estas circunstancias, no es rara la aparición de reacciones anómalas como el resultado del referéndum en el que el voto afirmativo del PNV no haya sido seguido por buena parte de su base, especialmente por la guipuzcoana.

- En los barrios privilegiados de Madrid, el rechazo al Tratado ha alcanzado máximos históricos. ¿Podría extrañar?
En estos barrios se alberga un odio visceral hacia ZP y hacia cualquier cosa que pueda promover La Moncloa. Pero esto no ha ocurrido solamente en Madrid y en los barrios privilegiados. De hecho, los votantes del NO han sido muy superiores a los votos obtenidos por IU y ERC en toda España. Así pues ha existido un voto de protesta emanado de los votantes del PP que se ha manifestado un poco por todas partes, y especialmente, en algunos barrios privilegiados. El PP debería de pensar de esta actitud: no consigue que sus votantes sigan las consignas emanadas por la dirección del partido. Así pues, el voto es más libre, móvil y volátil de lo que los partidos se imaginan, es más independiente de lo que desean y es mucho más cambiante de lo que aceptarían. Y esto implica algo extremadamente interesante: que los grandes vuelcos de votos de unas opciones a otras y hacia nuevas opciones, todavía pueden producirse. El voto no está cristalizado y petrificado en ninguna zona, es móvil, mudable y volátil: quien hoy lo tiene, mañana, por esa misma mutabilidad, puede perderlo. Opciones nuevas, capaces de suscitar entusiasmo, confianza, transmitir honestidad, credibilidad e ideas nuevas, puede aparecer en cualquier momento y hacerse con un espacio político real entre las dos grandes formaciones y entre los micronacionalismos. Estos resultados electorales que no han beneficiado en absoluto al PSOE, tampoco han hecho otro tanto con el PP. Nadie ha ganado.

3. La campaña electoral: una farsa propia de “1984”

Este referéndum ha sido una farsa de principio a fin. Nos han llamado a confirmar lo que el gobierno ya había aceptado. Y nos han llamado a las urnas con prisa, para ser los primeros en Europa y reforzar la posición internacional de ZP; nadie nos ha informado de lo que contenía la constitución. No ha existido ninguna pedagogía. No sabemos nada nuevo sobre el Tratado de lo que sabíamos o ignorábamos antes. La campaña oficial para estimular el voto se ha realizado con la misma consigna del PSOE. Nunca se había producido un fraude como éste en el que el gobierno llamara institucionalmente a la participación utilizando la misma consigna que el partido que forma el gobierno.

El gobierno ha planteado este referéndum como un plebiscito y una parte del electorado así lo ha entendido: los gobiernos deben de reforzarse por la brillantez de su gestión, no por su capacidad de engaño sobre las masas. Al intentar reforzarse fraudulentamente, buena parte de los electores, o se han abstenido, o han votado no, desvinculándose del llamamiento del partido al que habían votado en las generales y en las europeas. Es más: si se hubiera sabido el análisis que realizó Pepe Blanco pocos minutos después de cerrarse las urnas, no albergamos la menor duda de que ni un solo voto del PP, hubiera apoyado la opción ZP. Porque, a fin de cuentas, lo que estaba tras el referéndum era la legitimación buscada por ZP en las urnas y el realce de su papel en Europa.

Pero el referéndum no ha servido ni para lo uno ni para lo otro. El “referéndum-trampa” (vota y así legitimas a ZP), se ha convertido en “referéndum-inútil” (el resultado no ha servido para nada más que para demostrar lo que ya sabíamos: las contradicciones de ZP, su debilidad, su cobardía, su interés en mantener la alianza con los “euroescépticos” de ERC-IU, etc.).

Ahora bien, el referéndum no ha servido más que para confirmar lo que ya sabíamos: que España está viviendo una situación política surrealista en la que la única ambición del gobierno ZP consiste en:

- Mantenerse en el poder lo suficiente como para promover reformas legislativas que faciliten su intromisión en el poder judicial y que aumentarán la concentración de poder mediático en el grupo de comunicación del cual el propio PSOE es un perro fiel.

- Recuperar la normalidad de relaciones con los EEUU, tras haber advertido que una cosa es ejercer antiamericanismo con pancarta y otra hacer otro tanto desde el poder.

- Aguantar hasta las elecciones vascas en la esperanza de obtener entonces la legitimidad que hasta ahora no ha tenido, y rezar para que las simetrías electorales favorezcan un pacto PSOE-PNV.

- Aplazar al máximo el problema catalán, manteniendo buenas relaciones, mientras sea posible con ERC, cediendo en todo lo accesorio e intentando que Maragall tenga tiempo suficiente para asentarse en la Generalitat.

De todo este planteamiento sólo el primer punto es viable y fundamental. Cuando Polanco sea propietario de la mayoría de audiencias radiofónicas, tras haberse convertido en propietario de las plataformas digitales en régimen de monopolio, en convertirse en el principal interesado que los libros de escuela de nuestros hijos no sea gratuito, que la nueva ley de comunicaciones le beneficie hasta extremos difícilmente imaginables… ante esta situación, Polanco y su chico de los recados, ZP, estará en condiciones de convertir el tema central de “1984” en realidad: cualquier hecho objetivo puede retorcerse hasta ser presentado de una forma completamente opuesta a como es en realidad. O dicho con otras palabras: cualquier fracaso de los muchos que, día a día, el gobierno débil y cobarde, está cosechando, son reelaborados, metabolizados, digeridos y defecados por la SER, por “El País” y por los informativos de Canal Plus, en forma de brillantes éxitos del gobierno, cuyo presidente, el insigne mediocre de ZP, “ha alcanzado, gracias a este referéndum, una proyección internacional, difícilmente igualable”.

George Orwell parece el guionista del PSOE en esta desgraciada hora para nuestro país.

4. Experiencias políticas de esta campaña

Cuando, inicialmente, optábamos por el Voto Nulo lo hacíamos para evitar confusiones con las opciones, así mismo negativas, que proponían partidos tan absolutamente ciegos y repelentes como pueden ser ERC o EA. Ahora bien, las necesidades de la dimensión europea de nuestra lucha política, nos indujeron a rectificar este primer impulso y votar NO, propuesta que comparten, sin excepción de ningún tipo, todas las formaciones de nuestra familia política en Europa.
Ahora, cuando ya ha pasado la convocatoria electoral, tenemos la obligación de plantear un problema ineludible: el modelo de Europa al que aspiramos. No basta con decir “no a la Europa del mundialismo”, es preciso hablar en positivo y plantear las cuestiones de fondo: ¿cómo articular la existencia de un bloque geopolítico continental con los Estados-Nación hoy existentes?, ¿cómo articular todo esto con los problemas regionales y de las “nacionalidades”?, ¿cómo debe ser la estructura de la Unión Europea y cuáles sus prioridades?

Diciendo NO en este referéndum hemos contestado sólo a algunos de estos problemas. Ahora hace falta una respuesta europea. Y en este terreno resulta particularmente confusa la situación de nuestra familia política en Europa. Pero esta confusión debe terminar y el “euro-escepticismo” del que se ha hecho gala debe dejar paso a una nueva actitud: el de la propuesta en positivo.

Ahora toca, no sólo “contactar”, sino “debatir”. Esto servirá para definir espacios políticos y a partir de estas definiciones estará claro quién estará con quien y en función de qué. Nuestra familia política precisa una articulación a nivel europeo, pero, esta articulación será inviable si previamente no se produce una clarificación.

En este proceso de clarificación hay que conjugar tres elementos:

- El pragmatismo: no podemos proponer una Europa idealista y subjetiva sin posibilidades de existencia real.

- El modelo: se trata de definir un modelo de Europa y de relación entre los Estados Nacionales y la Unión Europea, concreto, diferenciado y eficaz.

- La línea política: definir una línea política a nivel europeo y evitar que aparezcan contradicciones con la línea política en cada nación, es la tarea más importante del momento actual.

No podemos evitar el proceso unitario europeo, pero si podemos hacer que nuestra familia política, sea, dentro del contexto europeo la primera fuerza que dispone de un mismo análisis político, de una misma respuesta política y de un mismo modelo político. Mientras esto no exista, resultará absolutamente imposible lo que se ha intentado hasta ahora: que el éxito de una formación política en un país, revierta en otros.

En los actos realizados en la campaña se han demostrado avances reales (tanto en número de asistentes en relación a campañas anteriores, como en la concentración en el tema de la campaña, evitando las fugas hacia otros temas, todo se ha enfocado en función del Tratado Constitucional), pero también algunas carencias en la forma de plantear los mítines y las conferencias. En el mismo terreno de Internet, que, hasta ahora nos ha reportado beneficios muy notables, era posible ir un poco más allá y aplicar técnicas de dinámica de grupos que, hasta ahora, por las razones que sea, todavía no hemos aplicado.

Lo fundamental, y la enseñanza que hemos recibido en esta campaña es:

- No polemizar con quien no vale la pena polemizar en la medida en que sus argumentos y los nuestros están excesivamente alejados para llegar a acuerdo alguno.

- Mejorar las relaciones con quienes existen suficientes elementos de coincidencia tanto en términos de contenido, como de estrategia, como de imagen.

- Concentrarnos en los temas de las campañas: si estamos hablando de Europa, no vendamos otros contenidos, es de Europa de lo que hay que hablar.

- Impulsar el desarrollo de las nuevas delegaciones del partido y de las nuevas áreas (juventudes que ya han experimentado un notable impulso desde su creación hace tres meses), aprovechando las coyunturas creadas por el gobierno.

5. Las tareas del partido en los próximos meses

En estos momentos el partido está obligado a “fijar” lo que ha avanzado en esta última campaña. A los cuadros dirigentes del partido nos corresponde multiplicar las reuniones, los desplazamientos, los mítines y las conferencias locales, dinamizando los nuevos grupos creados, facilitando material a los afiliados, mejorando nuestros medios a través de Internet y multiplicando su audiencia, promoviendo la creación de más blogs y webs asociadas al partido, perfeccionando técnicamente los medios ya existentes y, sobre todo, siendo extremadamente realistas sobre nuestras necesidades futuras, nuestras posibilidades de acercamiento a otras fuerzas políticas que hayan manifestado posiciones coherentes y con las que existan razonables posibilidades de llegar a acuerdos concretos.

La situación política en España puede resumirse así:

- El PSOE, amparado en su “matriz”, el grupo PRISA, va a resistir el desprestigio que su mala gestión presente y futura le va a acarrear. Cualquier fracaso de ZP, será transformado por la “brigada mediática” de PRISA en un éxito fastuoso de su pupilo y títere.

- Durante el tiempo en el que el PSOE se mantenga en el poder va a aumentar la crisis nacional, el proceso de centrifugación, el parón económico y una situación de presión e inestabilidad de las clases trabajadoras y de los grupos más modestos de la sociedad.

- En esas condiciones el PP, difícilmente recuperará el poder, mucho más en tanto siga enrocado en la defensa de las posiciones aznaristas en política exterior que ya llevaron al deterioro de la imagen del PP ante el electorado. En 2007, PRISA, todavía recordará la “Cumbre de la Azores” y que ZP retiró las tropas de Irak. Esto que, entonces serán banalidades, serán las defensas de PRISA contra el PP.

- Por lo demás, el PP no va a estar en condiciones de recuperar el voto de los principales damnificados por la política del PSOE: las clases populares. El proceso de conversión de IU en un grupo marginal, formado por corrientes marginales (inmigrantes, gays, feministas, pacifistas, antimilitaristas, etc. ¿y las clases trabajadoras?) le inhabilita, así mismo, para este cometido e incluso es de prever que irá perdiendo apoyo electoral mientras persista en ese “progresismo” mentecato en el que está instalado.

- Así pues, la derrota del PSOE, solamente se producirá en la medida en que nazcan fuerzas políticas de nuevo cuño capaces de orientar la protesta popular contra quien está generando el despiece y la centrifugación de la sociedad española y unir este sector popular a la defensa de los intereses de la burguesía tradicional, arrinconada, laminada y constantemente ofendida por los tópicos de la política “de izquierdas”.

A fin de cuentas, de lo que se trata es de:

- Evidenciar el carácter de partido-títere del PSOE, agregado de ambiciones, inutilidades y mediocridades, aupadas por el principal grupo mediático.

- Generar una alternativa que vele por los intereses de las clases trabajadoras, sea capaz de articular una defensa global de sus derechos ante la especulación, la deslocalización empresarial, la inmigración masiva, la pérdida del Estado del Bienestar y el liberalismo salvaje.

- Esta alternativa cristalizará, especialmente, en barrios populares y en donde la crisis se vive de manera más directa y descarnada: ante los problemas, la inestabilidad y la pérdida de poder adquisitivo, ni las mentiras más arteras del PSOE y de su matriz mediática, podrán ocultarlas.

- Esta alternativa se completará con elementos decepcionados por el giro centrista que dará el PP, antes o después, para recuperar los espacios de centro perdidos.

- Desde el punto de vista parlamentario, esta alternativa no tendrá otra ambición que la de sustituir a los partidos nacionalistas e independentistas en la gobernabilidad del Estado: pequeñas causas, pueden producir grandes efectos, como primer paso para formar una gran alternativa a los partidos mayoritarios.

21 de febrero de 2005
© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Del “referendum-trampa” al “referendum-inútil”

Del “referendum-trampa” al “referendum-inútil”

Redaccion.- A la vista de los resultados globales del referéndum del 20-F puede decirse que la convocatoria que había sido realizada para legitimar a través de las urnas a un gobierno que llegó al poder gracias a unos atentados, no ha servido para esto. En realidad, los resultados y la participación indican que este referéndum ha sido completamente inútil. El gobierno no se ha suicidado por los pelos y, desde luego, no ha salido reforzado en absoluto.


Lo que el gobierno pretendía y lo que ha obtenido

ZP se apresuró a convocar un referéndum que pudiera utilizar para demostrar su “talante” democrático. Pero había otra intención: el 14-M no fue suficiente como para que recayera la sospecha sobre el gobierno de que había alcanzado el poder gracias a un atentado criminal; las elecciones europeas supusieron un empate técnico entre el PP y el PSOE. Era en esta convocatoria en donde el PSOE quería mostrar el apoyo popular. Pues bien, esto no ha ocurrido.

Ha ganado la abstención: 60% de abstenciones es demasiado como para que los resultados puedan ser considerados como un éxito por alguien. La movilización popular buscada por el gobierno en apoyo del SI no se ha producido. Sólo hay un vencedor: la abstención. Sólo hay un derrotado: el llamamiento del gobierno a la participación.

Entre la minoría de votantes ha ganado el SI… pero a nadie se le escapa que cuando la participación electoral es inferior al 50%, el resultado, en democracia, no es significativo. Es, más bien, penoso.

Así pues, ZP sigue sin legitimación. En Ceuta y Melilla, la abstención ha alcanzado el máximo histórico del ¡85%!

Las bolsas de noes: significativas

Catalunya y el País Vasco han tenido un porcentaje de NO muy alto: superior al 20%. En las autonomías con más población (Cataluña, Madrid y Andalucía), el porcentaje de votantes ha sido inferior al resto.

El 25% de los electores catalanes han votado NO. En esta bolsa se encuentran votos procedentes de distintos horizontes, pero lo importante es que 1 de cada 4 electores a nivel nacional, ha votado NO. En Madrid y el País Vasco, el porcentaje de noes es superior al 25%.

Está claro que los partidos independentistas han votado no, pero está también claro que los dos socios del gobierno tripartito catalán y los dos únicos apoyos parlamentarios con los que cuenta ZP en Madrid (ERC e IU) han alimentado el voto negativo. Así pues, cabe preguntarse: si unimos la abstención a los votos negativos y a los votos por el SI cosechados por el PP, ¿quién apoya al gobierno? ¿a quién puede movilizar el gobierno? ¿tiene fuerza social suficiente el gobierno para mantenerse en el poder unos meses más?

Unas cuantas comparaciones

Rajoy ya advirtió que lo “aceptable y razonable sería una participación del 50%”. Pues bien, “lo razonable” ha estado muy por encima de lo real. Esto no ha impedido a Acebes que proclamara su “satisfacción por los resultados” y que, sin mucha convicción explicara a pocos minutos de conocerse los resultados que “hemos ganado este referéndum”. En cierto sentido si lo han ganado, pero sólo en la medida en que el gobierno no ha podido legitimarse a través de las urnas.

Pero Acebes dio otros datos mucho más interesantes por que dejan poco lugar a las interpretaciones y son, en sí mismos, objetivos:

- de los 29 referendums celebrados en Europa sobre tema europeo, solamente el referéndum que tuvo lugar en Irlanda, obtuvo menos participación que el español.
- este referéndum ha registrado la participación más baja que se haya producido en ninguna convocatoria electoral en España.

Frente a Europa, ZP ha quedado como lo que es, un político sin experiencia, incapaz de trasladar a la población, la idea europea. Frente al electorado, ZP se ha demostrado como incapaz de suscitar el entusiasmo en el importante tema del Tratado para una Constitución Europa. Así pues, hay que hablar de fracaso: de fracaso de quien convocó el referéndum, mucho más que de fracaso de la idea europea.

El ejemplo español ha sido negativo para Europa… La participación y los resultados han terminado por debilitar todavía mas nuestra posición en Europa.

Donde el PSOE niega la realidad…

Tras conocerse los resultados, el portavoz del PSOE se apresuró a practicar la política “1984” esto es, a alterar la realidad y modificarla con el apoyo de la “Brigada Mediática” del PriSOE.

Decía Blanco: “Este referéndum ha demostrado que contamos con un firme apoyo popular” y que el resultado final ha sido “muy positivo”. Dos mentiras que a fuerza de ser repetidas por PRISA, matersalvatoris y matermagistra del PSOE, se convertirá en la doctrina oficial de la SER y de El País, a partir de mañana a las 7:00 de la mañana.

Pero la realidad para el PSOE ha sido patética: sus socios han movilizado las mayores bolsas de NO, sus propios militantes no han sido capaces de movilizar, ni siquiera, a los propios electores, buena parte de la escuálidos resultados se deben… al apoyo del electorado del PP.

Pero hay algo más: el absentismo de los jóvenes. Estos, o no han ido a votar, o han votado mayoritariamente NO. La mayor bolsa de votos ha procedido, por el contrario, de la tercera edad.

¿Y ahora qué?

Ahora prosigue la misma situación que ya teníamos antes, solo que el partido en el poder deberá esperar a las elecciones vascas para encontrar un éxito en el que apoyar su legitimidad electoral. El problema es que los resultados vascos se obtendrán gracias al “Plan Pachi López”, verdadera traición a España y con el cual, el PSOE busca adicionar una parte del electorado batasuna, sellando la definición del País Vasco como una “nación”. El éxito en el País Vasco, se traducirá en una mayor debilidad y hostilidad del electorado en el resto de España.

El problema radica en que la política real y la política oficial están progresivamente desconectadas. Gobernar es gestionar. No vender talante. Gobernar es decidir, no conceder a cada cual lo que pide mucho más allá de las posibilidades reales. Gobernar es aumentar o mantener el prestigio de un país, no liquidarlo. Gobernar es resolver problemas allí donde se encuentren, no resolver todo lo que no es problema y practicar la política del avestruz. Gobernar es ser dueño de los propios destinos y aplicar un programa, y no hacer todo lo posible por aumentar la cuenta de beneficios de “matrix”, esto es de PRISA.

El PSOE no gobierna: sobrevive. A partir de hoy, seguirá sobreviviendo a la espera del éxito que haga olvidar las bombas que le llevaron al poder, la falta de carácter de su líder y la falta de ideas de su clase dirigente.

Y no tenemos la menor duda de que el poder mediático de PRISA y de los medios de comunicación del Estado, harán prolonguen la etapa de supervivencia del PSOE todo lo que sea necesario.

La cuestión es, si España sobrevivirá al PSOE.

© Ernesto Milà – infokrisis –infokrisis@yahoo.es

El 20-F: NO A LA CONSTITUCION

El 20-F: NO A LA CONSTITUCION

El próximo 18 de febrero, tendrá lugar en Barcelona, Hotel Onix, Rambla de Catalunya 24, a las 20 horas, mitín de Democracia Nacional solicitando el NO al Tratado sobre la Constitución Europea y explicando los motivos y los contenidos del texto a votación en el referendum-trampa. Las razones del NO, pueden leerse en formato PDF, gratuitamente. Animamos a todos los amigos y colaboradores de infokrisis a estar presentes en este acto y aportar un último esfuerzo en la oposición al referendum propuesto por el gobierno débil, cobarde e incapaz.

Pero ¿es posible votar SI el 20-F?

Pero ¿es posible votar SI el 20-F?

Redacción.- De este todas las actitudes posibles en este referéndum hay una particularmente incomprensible: votar si. Resulta, por tanto, extremadamente sorprendente que, fuera del PSOE haya formaciones políticas que propugnen el si. Voto en blanco, abstención, voto nulo, serían incluso comprensibles. El voto afirmativo en modo alguno. En las líneas que siguen vamos a analizar las distintas opciones posibles, completando nuestro llamamiento a la movilización general por el NO.

LA ABSTENCION

La abstención es el voto del perezoso o del pasota. Basado en el desinterés y en la lejanía de un referéndum que alude a algo tan “lejano” como Europa, la abstención es una actitud pasiva, propia de quien carece de criterios. La abstención olvida que lo que está en juego es demasiado importante: estamos diciendo si o no a las instituciones y a las reglas del juego que van a gobernar los destinos de un continente de más de 500 millones de personas. Ante una opción de este tipo es imposible permanecer callado o ajeno.

Las democracias occidentales son gobernables por que entre una cuarta parte y un tercio del electorado, prefieren permanecer en su casa en cada elección. Si estos ciudadanos fueran a votar, sin duda, la correlación de fuerzas políticas sería completamente diferente. En su nivel más consciente, la abstención es una forma de desengaño político o de desinterés marcado por lo ya visto: mi voto no cambia nada… luego me abstengo. Cuando en realidad, de lo que se trata es de abandonar el fatalismo y decir: mi voto no sirve para mucho… aislado: luego preciso agrupar a los que piensan como yo. Y esto implica, necesariamente, lanzarse al ruedo político.

Afortunadamente para los partidos mayoritarios, una parte creciente de la ciudadanía ejerce la pereza mental y evidencia la falta de arraigo y convicción de sus ideas. El ciudadano callado –absteniéndose- es mucho más cómodo y llevadero que el ciudadano haciendo campaña contra las opciones mayoritarias.

La democracia es algo más que la ley del número. En realidad, el número es una regla del juego democrático: pero no la esencial, ni la más justa. El voto de alguien que se interese por los problemas de su tiempo, vale lo mismo que el del pasota fumeta más colgado. De hecho, 51 violadores obtienen siempre la mayoría sobre 49 premios Nobel… Si la democracia fuera solamente la ley del número, maldita la gracia.

La democracia es también y sobre todo un sistema de reconocimiento de las libertades fundamentales, un sistema representativo y un sistema de división de poderes que impide que un se convierta en absoluto sobre los demás. Las democracias modernas, sufren un proceso degenerativo que hace que no exista más poder que el del dinero: no son, por tanto, democracias, sino plutocracias. Los márgenes representativos son cada vez menores: hoy en España, cuando se habla de reforma constitucional, se alude solamente al tema autonómico y, como máximo, a los derechos de la mujer en la sucesión de la corona… ¿y la democracia directa? ¿y las listas abiertas? ¿y transformar al senado en una cámara corporativa y orgánica? ¿y sustituir el injusto sistema de la ley d’Hont en un sistema proporcional puro?...

Gracias a la inhibición de la ciudadanía de las grandes discusiones, gracias al proceso de bastardización cultural puesto en marcha por los medios de comunicación de masas, gracias a la canalización de lo cotidiano, el ciudadano se ha replegado sobre sí mismo y cree que con votar una vez cada cuatro años, ya participa en el “debate político”… y eso cuando participa, por que entre un tercio y una cuarta parte se inhibe, incluso de esta pequeña cita.

No, la abstención, no hace más que prolongar la agonía de las democracias occidentales. De hecho, la abstención sería aceptable si se contabilizaran las ausencias en forma de escaños vacíos. Así faltarían quorums y votos de diputados para determinadas leyes y situaciones. Pero no: el voto en blanco es voto tirado a la cloaca.

En este referéndum del 20-F, la abstención es una de las peores opciones (la peor, desde luego, es hacerse cómplice del disparate, apoyándolo con un Si). Por que la abstención abre las puertas a la Europa, entendida como pieza esencial del proceso globalizador. Sella el final del Estado del Bienestar a nivel continental. Abre las puertas a la centrifugación de los Estados-Nación. Permite que Europa se convierta en una entidad indefinida e indefinible culturalmente, sin límites y sin principios. Hace, en definitiva, de Europa… menos Europa y más cosmopolitismo.

Ante todo esto es imposible permanecer pasivos. Es preciso dar un paso al frente y decir bien alto: YO NO QUIERO SER COMPLICE. NO LO HAREIS CON MI AYUDA.

EL VOTO NULO Y EL VOTO EN BLANCO

Ambos son dos formas, en efecto, de protestas activas. No hay ninguna duda de que el ciudadano que se toma la molestia de acudir hasta las urnas, coger el sobre, la papeleta y no marcar en ella nada, o marcar ambas opciones o, simplemente, colocar una frase que invalide la papeleta, es un ciudadano que protesta. Ambas son, pues, opciones comprensibles y, si se nos apura, opciones justas.

Nosotros mismos hubiéramos podido compartirlas: SI A EUROPA, NO A ESTA CONSTITUCION… De hecho, nuestra primera intención era votar nulo, animando a escribir esta consigna en la papeleta de voto, invalidándola. Y aún hoy, consideramos que era una opción justa que evidenciaba nuestra creencia en la necesidad de una Unión Europea, pero que no se resignaba a los pobres y confusos objetivos del texto constitucional.

En un referéndum como éste, votar nulo o votar en blanco tiene su importancia: resta votos a la opción mayoritaria y propuesta por el gobierno. Ningún gobierno convoca un referéndum para perderlo, ni siquiera las mentes anémicas de ZP y de su equipo. Han convocado el referéndum por demagogia, como muestra de su “talante”. De ahí que lo hayamos considerado un “referéndum-trampa” ante el cual el voto en blanco o el voto nulo son formas de expresar la protesta.

Sin embargo, en este momento, desaconsejamos las dos opciones. ¿Por qué? Porque es posible vencer. Es posible dar una bofetada en los hocicos al gobierno débil y cobarde, es posible que la voluntad popular le escupa en la cara y que la opción mayoritaria sea el NO. ¿Qué implica el no? Implica que el gobierno quedará desnudo: creemos que ni siquiera tendrá fuerza suficiente como para plantear en la UE que no ratifica el tratado, que pide mejoras en el texto, que hace caso a la voluntad popular. De ahí que sea un momento para no desperdigar esfuerzos con opciones particulares.

Por lo demás, las estadísticas precocinadas del CIS indican que la abstención va a ser alta y que más de dos quinta partes de quienes acudirán a votar, lo harán en sentido negativo. ¿Sabéis que quiere decir esto? Que ZP puede morder el polvo y que este Tratado puede ser torpedeado, en primer lugar, desde España.

Si en España triunfa el NO, en Francia, Chiracq no se atreverá a ratificar el tratado y sufrirá presiones indecibles a derecha e izquierda para que convoque referéndum y otro tanto ocurrirá en los países con más peso en Europa. ¿El resultado ¿nos quedaremos sin UE como dice algún cretino? No, el Tratado será sometido a mejora.

Por eso creemos que los partidarios del voto nulo y del voto en blanco deben de pensar en este momento en manifestar su protesta, adhiriéndose al NO.

Independentistas catalanes y vascos, comunistas y ecohierbas votan también NO. Son, desde luego, una compañía muy desagradable, pero esta no es la cuestión: la cuestión es que el Tratado debe necesariamente mejorarse o, de lo contrario, vamos a tener una carta inhábil para regir por mucho tiempo los destinos de Europa. Por lo demás, el referéndum no es el final del camino: si el tratado debe reformarse, es evidente que nuestra opción no va a ser la misma de los independistas o del resto de exotismos políticos. Ese será otro momento político y, por tanto, responderá a otros planteamientos. Aquí y ahora, lo esencial el día 20, es bloquear el paso al engendro que se nos presenta a votación.

Y eso sólo se conseguirá, uniendo esfuerzos, abandonando personalismos y opciones que, inevitablemente, serán minoritarias y adhiriéndose al NO como única opción.

EL VOTO AFIRMATIVO

Votar si al tratado implica que la Europa que surgirá de esta fiesta será la Europa de la debilidad social, la Europa del liberalismo salvaje, la Europa insertada en el contexto globalizador, la Europa de la inestabilidad y la Europa formada por la no-Europa. Es la Europa de las multinacionales y la Europa de los obsesos del mercado y del liberalismo salvaje. Es la Europa de la debilidad y de la falta de horizontes y objetivos, la Europa de la ambigüedad y de la indefinición, la Europa ONG, abierta a todo lo que no es Europa pero incapaz de definir sus raíces…

No es raro que los socialistas voten si. A fin de cuentas este modelo de Europa coincide con el alma de ZP: la debilidad, la indefinición y el pantalón bajado en posición de 45º ante cualquier consorcio industrial o mediático. No es ZP quien pide el Si, es Polanco del que ZP es sólo el chico de los recados, vendedor de ética y de sonrisa bobalicona.

¿Hay que recordar que fue gracias a ZP que nuestro país perdió la fuerza y la representatividad conseguida en el Tratado de Niza? ¿Hay que recordar que fue ZP quien pensaba que, desde el hundimiento de El Carmelo hasta las subvenciones al algodón, todo se solucionaba retirando las tropas de Irak? Este es el Tratado de ZP y el voto afirmativo es el voto que confirma la debilidad de ZP como forma de gobierno.

Si el electorado socialista votó durante 13 años al felipismo, hacedor del GAL, del paro, de la corrupción y de la desertización industrial, ¿hay que pensar que la anemia mental de los votantes socialistas se ha remontado? En absoluto, reverdeció gracias a la posición de Aznar en torno a la guerra de Irak, pero diez meses de gobierno son suficientes como para que cualquier persona con dos dedos de frente sepa hasta donde puede llegar este gobierno. Así pues, la ceguera y la irresponsabilidad de los votantes socialistas les lleva a votar si. La campaña del PSOE está resultando patética: un ataque el PP (que también vota si) y una defensa cerrada de sus socios (ERC e IU) que votan no… pero ¿se podía esperar algo más de ZP y de sus socios?

Más extraño es el caso del PP. Dudamos mucho de que los votantes habituales del PP voten si en este referéndum. Harina de otro costal es la posición oficial del partido. Ni Rajoy ni el PP han echado los restos en esta campaña. Han defendido el Si, sin convicción y sin mucha fuerza. Rajoy ha denunciado el hecho fundamental: el tratado, en su último tramo fue mal negociado. No se podía haber cerrado y estampado un tratado como éste. ZP lo hizo por analfabetismo político y falta de talla. Muy pocos van a ser los electores del PP quienes entregarán un voto que, saben perfectamente, que reforzará al gobierno. Todos sus dirigentes irán a votar con una sonrisa de oreja a oreja, al terminar, declararán que han votado si… la suerte para ellos, es que el voto es secreto. Pero no albergamos ninguna duda en que el electorado del PP votará masivamente no o se abstendrá.

Quedan algunos opciones exóticas que, sorprendentemente, llevan meses afirmando que van a votar si por aquello de “romper los esquemas”. ¿Sus razones? Tan increíbles como incomprensibles. Tan débiles como poco convincentes. Confunden europeismo con el texto del tratado sometido a referéndum. Si se les habla de “raíces cristianas de Europa”, se descuelgan con alusiones al paganismo y otras lindezas. Siguiendo la tradición implícita, si no crean confusión revientan. Su objetivo estatutario es “construir un gran partido socialista” y, por tanto, hacen lo que hace el único “gran partido socialista”: votar si. El día en que estos espabilen, maduren y sean capaces de darse cuenta de toda la confusión que han ido arrojando en los últimos cinco años, será el llanto y el crujir de dientes. Mera anécdota, en cualquier caso intrascendente y risible.

No será gracias a ellos, desde luego, que el Si pueda triunfar, será gracias a la manipulación mediática de Prisa, la SER, RTVE, unido a la inercia del votante socialista que cree que si no apoya las órdenes de sus líderes, “le quitarán el cortijo al zeñorito Guerra” o Aznar volverá a llevar las tropas a Irak.

HAY UNA POSIBILIDAD DE QUE EL NO SE IMPONGA

En el momento en que escribimos estas líneas, existe una posibilidad de que el NO se imponga. Las encuestas salidas de la cocina del CIS dan una diferencia poco significativa entre el SI y el NO. Teniendo en cuenta que buena parte de la gente miente en estas encuestas, teniendo en cuenta que dice que va a votar, pero que, a la hora de la verdad, prefiere ver los teleñecos, teniendo en cuenta que quien decide votar NO, lo hace como protesta y que, no tiene ganas de confesar su opción, ante el presunto agente del gobierno, esto es, del CIS, y teniendo en cuenta lo exagerado de las cifras de votantes, da la sensación de que en la cocina del CIS, se han pasado y hay intranquilidad. Pues bien, vamos a hacer que se preocupen un poco más.

En esta última semana, debemos multiplicar las conversaciones, los emails, las tareas de propaganda y agitación:

- NI UN VOTO AFIRMATIVO EN EL REFERENDUM-TRAMPA
- NI UN VOTO PARA ZP Y PARA EL GOBIERNO DEBIL Y COBARDE
- NI UN VOTO PARA EL TRATADO DE LA GLOBALIZACION
- NI UN VOTO PARA LA EUROPA DE LA DEBILIDAD Y LA INDEFINICIÓN
- NI UN VOTO PARA LA EUROPA DEL LIBERALISMO SALVAJE

¡VOTA NO! ¡POR TUS DERECHOS Y LIBERTADES! ¡POR EUROPA! ¡POR TU PATRIA! ¡POR TU CIVILIZACION Y TU CULTURA! ¡VOTA NO!

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Lo que no se ha dicho de la manifestación independentista

Lo que no se ha dicho de la manifestación independentista

Redacción.- El trabajo de cristalización de la opción ante el referéndum del 20-F nos impidió el pasado sábado abordar realizar algunos comentarios sobre la manifestación independentista convocada por ERC e IUV-EUiA. Hoy vale la pena extendernos sobre ella para demostrar las miserias del independentismo catalán. En efecto: entre 1/3 parte y ½ de los manifestantes eran… pakistaníes.

Las cifras oficiales elevaron la cifra hasta 50.000 manifestantes. Las reales, probablemente, estaban en la mitad. No fue una manifestación de masas: IUV-EUiA han dejado de movilizar masas… como máximo pueden mover en toda Catalunya un par de cientos de devotos afiliados sin mucho entusiasmo y agotados por haber llegado a la manifestación pedaleando y tragando toda la polución de las calles barcelonesas. En cuanto a ERC, tampoco son miles de militantes los que está en condiciones de movilizar. De hecho, el grueso de la manifestación eran cargos públicos de ERC, y, sobre todo, unos cuantos cientos de radicales procedentes de muy distintas familias: desde comunistas ortodoxos con el reloj parado en la batalla del Ebro hasta marxistas-revolucionarios herederos de la media docena de fracciones de la IV Internacional, unos cuantos cientos de “maulets” divididos en docena y media de grupúsculos. En total, no más de 12-15.000 personas.

¿Y entonces? ¿quién era el resto hasta llegar a 22-25.000? Es una buena pregunta. Para responder a ella había que estar allí, viendo el desfile de los manifestantes. Allí estuvimos y allí nos maravillamos con el espectáculo.

No hay que olvidar que el tema de la manifestación se había convocado para votar NO en el referéndum constitucional y quien la había convocado eran los socios del gobierno catalán y de ZP. En el fondo, se trataba, casi de una manifestación institucional: sólo que eran las instituciones que votaban no al tratado por que consideran que, de partida, no reconoce la independencia de Catalunya. Pero, ha sido la ocasión, probablemente, en la que más cargos públicos se han visto en una manifestación en las calles de Barcelona, desde los tiempos de la guerra de Irak. Lo dicho: era una manifestación institucional catalana.

Pero había un problema que era visible, desde el principio, tanto para los manifestantes como para los que observábamos el cortejo desde las aceras: se veían unas cuantas banderas “esteladas” (independentistas), muy pocas catalanas (las cuatro barras) y ninguna barretina. Se veían en cambio camisolas, algún turbante y rostros de otras latitudes… por que, efectivamente, entre el 40 y el 50% de los manifestantes eran pakistaníes.

La comunidad pakistaní en Barcelona, contrariamente a las cifras que maneja el gobierno, es la que ha crecido más en los dos últimos años. Oficialmente son los ecuatorianos. Realmente son los llegados de Pakistán quienes tienen la iniciativa en este terreno. Pero, entre que los pakistaníes que llegan son traídos por las mafias pakistaníes, trabajan para esas mismas mafias y, por tanto, se dejan ver poco por la ciudad, y sus mujeres siempre y a toda hora, están encerradas en casa, es difícil advertir la incidencia de la comunidad pakistaní en la vida barcelonesa. Es, además, la comunidad que –junto a la china- tiene una mayor facilidad para movilizarse, gracias a que los canales de transmisión de convocatorias son mafiosas. Ya los vimos antes del verano ocupando la Catedral de Barcelona y manifestándose poco después a toque de pito, evolucionando por la calle Pelayo y las Ramblas como una formación militar.

Los pakistaníes en Catalunya, han pasado en dos años, de apenas 7000 a más de 100.000. Se trata de fanáticos religiosos. Entre los marroquíes, por ejemplo, abundan los formalistas religiosos, islamistas de boquilla, salvo el 30% de confesión wahabbita. Pero con los pakistaníes todo cambia: siguen las formas más rigurosas del islam, el islam más extremista y rigorista. Allí es, además de Aria Saudí, en donde Bin Laden tiene más partidarios y, donde, incluso antes que en Irán, ya existía en los años 70 un gobierno islamista presidido por el general Zia Ul Ak. Así que lo que está llegando de Pakistan es integrismo en estado salvaje.

¿Por qué llegan tantos pakistaníes? Por que las mafias de aquella zona figuran entre las más eficaces. El sistema tribal permite que solamente ingresen en las redes mafiosas, gentes de confianza, que jamás se “derrotarᔠante las autoridades, mucho más disciplinados que cualquier otra comunidad islámica, la sociedad pakistaní se presta perfectamente al orden y a la ley de la omertá dictada por los clanes mafiosos.

¿Cómo es que estuvieron tan presentes en la manifestación independentista? Gracias a los buenos oficios de ICV-EUiA. Los comunistas-verde-morados-arcoirisidas, desde la ocupación de la Iglesia del Pino (2000) ya establecieron buenas relaciones con la comunidad pakistaní. Son los partidarios del “papeles para todos”, sólo que entonces eran un partido de oposición y ahora son uno de los integrantes del tripartido. Las mafias saben que, aproximándose a ellos, obtendrán todo lo que pidan: por eso estuvieron en la manifestación del sábado pasado gritando solamente: “papeles para todos”. Y ahí estaban los escasos doscientos militantes de toda esta morralla de izquierdas multicolores, casi todos ellos cargos públicos, dispuestos a solidarizarse con esa masa alógena a la que el referéndum constitucional se la trae al fresco y a los que el “nou estatut” les patina otro tanto: solo quieren venir más, las mafias van a ganar muchos cientos de millones de euros con el trasvase de población más grande de la historia desde las invasiones de Atila y los ordas turcas…

Carod Rovira, Joan Saura, no saben el monstruo que han creado. Pero más vale que se vayan dando cuenta de que están alimentando, precisamente, a los que van a generar más problemas no sólo a la “Catalunya Española”, sino también al proyecto de “Catalunya Independendiente”. Si, esta izquierda pazguata y analfabestia, cree que va a contener la riada procedente de Pakistán sólo por el hecho de que se manifiestan juntos, se equivoca. Lo sabemos todos: todos menos ellos. Y es que, habitualmente, el carnudo siempre es el último en enterarse. De ahí lo ridículo de su papel. ERC e IUV-EUiA, serán los últimos en enterarse que su matrimonio con las mafias pakistaníes no habrá consumado una buena relación: dentro de poco, ya hoy, Bin Lade está mas seguro y protegido en el Raval que en Pakistán o en el país de los talibanes.

Vergüenza a Carod, vergüenza a Saura y vergüenza a sus miserias independentistas.

© Ernesto Milà – infokrisis –infokrisis@yahoo.es

NO a la Constitución Europea [y Cuarta Parte]

NO a la Constitución Europea [y Cuarta Parte]

Redacción.- Con esta entrega terminamos la serie argumentando el NO al Tratado por el que se establece una constitución para Europa. La extensión y longitud del texto constitucional permitiría elaborar varios cientos de páginas más criticando algunos aspectos secundarios de las instituciones europeas, pero creemos que, con las críticas que hemos realizado hasta ahora, hay motivos más que sobrados para un voto negativo. Así pues, nos veremos el 20-F, armados con la papeleta del NO.


7. La incertidumbre turca

Con este tratado en la mano, en diciembre de 2004 la Comisión Europea ha dado la luz verde para el ingreso de Turquía en la UE. Cuando este Tratado se apruebe, nada, absolutamente, podrá impedir que Turquía sea socio de pleno derecho de la Unión. Este es otro buen motivo para votar NO a esta constitución.

Las razones son muchas y ya han sido expuestas en otro documento (“No a Turquía en la Unión Euopea”), vamos a intentar resumirlas:

- Solamente una parte de Turquía (Tracia) es Europa, las otras dos partes de Turquía (la península Anatolia y el Kurdistán), son asiáticas. La presencia griega en “Asia Menor” que pudo prolongarse durante la romanidad y hasta principios del siglo XV, fue borrada a sangre y fuego tras la conquista de Constantinopla. Hoy Turquía es Asia a todos los efectos.

- Existe una “brecha antropológica” entre Turquía y Europa. El Islam está en el origen del Imperio Otomano del que ha surgido la Turquía actual. El Islam, religión esclerotizada que mantiene los mismos rasgos que en el siglo VIII, es ajena a la historia y a la tradición cultural europea. Cualquier esfuerzo por ampliar su influencia en el territorio de la Unión es negativo para la integración cultural y política de la Unión.

- Existe una “brecha política” entre Turquía y Europa. Turquía carece de un sistema democrático en el que las distintas opciones políticas puedan manifestarse en libertad. Sigue existiendo represión política, torturas, encarcelamientos injustificados y situación de persecución armada en una zona del país (el Kurdistán). En los últimos doscientos años, Turquía ha sido “el enfermo de Europa” (tal como lo definió Bismarck) y ha dado muestras de la mayor inestabilidad política.

- Existe una “brecha geopolítica” entre Turquía y Europa. Actualmente Turquía reivindica ser el lidership del “espacio turcófono” que abarca las repúblicas del sur de la exURSS y el Oeste de China. Para ello ha creado formidables plataformas culturales y propagandísticas, creando fricciones con Rusia y China y no renunciando a la creación de un espacio geopolítico que amenaza a ambas potencias.

- Existe una “brecha económica” entre Turquía y Europa. Turquía vive, en buena medida una situación de atraso secular similar a la España de los años 50. Solamente en las grandes ciudades y en Tracia se vive una situación que podría compararse a Europa. El resto del país vive una mezcla de atraso cultural y secular, con una demografía explosiva que hará que en tres décadas la población turca llegue a 90 millones, con la paradoja de que un país extraeuropeo sería el país europeo más potente y representado.

- Existe una “brecha de seguridad” entre Turquía y Europa. Incluir a Turquía en la EU supone ampliar las fronteras de la Unión hasta zonas extraordinariamente conflictivas (Irak, el Cáucaso, Oriente Medio) y, por tanto, con la posibilidad de que la Unión se vea envuelta en conflictos que nada tienen que ver, ni con sus intereses, ni con su naturaleza, ni con su territorio.

- Existe una “brecha social” entre Turquía y Europa. Turquía es el principal exportador de inmigrantes a Alemania, en donde existen cinco millones de parados y tres millones de turcos. El atraso económico de Turquía generaría un movimiento migratorio incontenible en el momento en que la “ciudadanía común” favoreciera la integración de 90 millones de turcos, aspirantes a extenderse como una mancha de aceite en Europa.

- Existe una “brecha diplomática” entre Turquía y Europa. La Unión Europea debe preocuparse, particularmente, de mantener buenas relaciones de amistad y cooperación con los otros dos grandes actores geopolíticos de Eurasia: China y Rusia. La UE no tiene interés geopolítico en “controlar” el Bósforo y los Dardanelos, como forma de presión ante Rusia, sino abriéndose a la cooperación Rusia. Turquía es una amenaza a esta cooperación.

- Existe una “brecha de seguridad y defensa” entre Turquía y Europa. Turquía ha sido el gran aliado del país más interesado en debilitar a la Unión: EEUU. Turquía sigue siendo miembro de la OTAN y los principales valedores de su integración en la UE son, precisamente, los gobiernos más amigos de los EEUU. El ingreso de Turquía en la UE introduce un elemento pro-atlantista, justamente cuando Europa debe deshacerse de esa tutela.

Así pues, la orientación que la Unión Europea debería favorecer es apoyar a Turquía en la ampliación de su influencia en el mundo que le es propio, el mundo islámico que se encuentra hacia el Sur. En este sentido hay que recuperar la política exterior que el gobierno del kaiser Guillermo II, realizó en torno a Turquía: favorecer su expansión hacia el sur, colaborando con Turquía y con la garantía de renuncia de éste país a participar en las cuestiones europeas. ¿Ayudar a Turquía en su desarrollo? Lo que haga falta, siempre y cuando se aleje de Europa y vaya con lo que es semejante a ella: el mundo islámico, es decir, el mundo extraeuropeo.

En la medida en que el texto del Tratado no desdice, en modo alguno, el requerimiento de la Comisión Europea para iniciar negociaciones con Turquía, nuestro voto en el referéndum sobre el Tratado no puede ser más que negativo.

8. La cuestión de las “Naciones sin Estado” y la centrifugación nacional

Hasta ahora, la Unión Europea era una “unión de Estados Nacionales”. Se consideraba que solamente podían negociar su ingreso en la Unión aquellos “naciones con Estado”. Como máximo, se atendía a la posibilidad de que determinados conjuntos geográficos, contiguos entre sí y pertenecientes a dos Estados distintos, establecieran contactos bidireccionales a fin de promover iniciativas de interés regional que beneficiaran a ambas partes. Pero, el espíritu de los Tratados anteriores, a partir del de Roma, era cerrar la vía a los micronacionalismos y establecer cortafuegos a una centrifugación de las naciones históricas de Europa. A esto contribuía el hecho de que la abundante presencia e inspiración masónica en las instituciones europeas, siguiera defendiendo el punto de vista jacobino que, evidentemente, beneficiaba al mantenimiento de los Estados Nación surgidos de las revoluciones burguesas del siglo XIX y, por tanto, alejaban los riesgos de separatismo.

El problema radica en que, a partir de ahora, la Unión no precisa lo que sería necesario para acceder a una integración y, lo que es peor, no establece lo que podría ocurrir en caso de desmoronamiento y centrifugación de un País, proceso que hoy vive España gracias a las políticas de Maragall e Ibarreche y, gracias, a la cobardía, debilidad y papanatismo del gobierno central. Por que, con el texto constitucional en la mano, es posible argumentar que si alguno de los territorios de cualquier Estado se declara independiente, mediante un proceso pactado… ese mismo Estado, posteriormente, podrá ser incluido en el territorio de la Unión o bien tras la negociación consiguiente.

Y es, precisamente, por esto por lo que partidos nacionalistas como el PNV o CiU apoyan el texto constitucional: percibe -¡y con razón!- la ambigüedad del texto y la desaparición de las reservas legales para abrir procesos de independencia o bien la creación de exóticos “estados libres asociados”. Está claro que partidos más extremistas (ERC o EA), no reconocen validez al texto constitucional por que desearían que ya, a partir de ahora, el Tratado definiera una relación de “naciones sin Estado” (que incluyera, por supuesto, a Catalunya y al País Vasco), susceptibles de alcanzar la independencia.

Geométricamente puede concluirse que éste Tratado nos sitúa más cerca de la centrifugación –y permite abrir procesos centrífugos pactados- que la anterior situación y, por tanto, es rechazable, no sólo para España, sino también para la totalidad de Europa. Países como Francia, Inglaterra o Italia pueden vivir en pocos años un proceso de balcanización que hagan de ellos verdadero mosaicos de “micronacionalidades”.

El Tratado lo que ha hecho es crear un problema en donde antes había una solución. No a la integración en la UE de otras cosa que no sean Estados Nacionales y no hay más Estados Nacionales que los firmantes del Tratado. Ningún “microestado” procedente de la fracturación de los Estados actualmente existentes será admitida como miembro de la Unión. Tal es la reforma del texto del Tratado que proponemos y mientras que no exista, votar NO es un alto deber cívico, en tanto que españoles y europeos.

Ahora bien, está claro que las nacionalidades existen y que existe en algunos países de Europa un problema de articulación del Estado. Estos aspectos tampoco están previstos en el Tratado y, así, cada cual puede ver lo que desea, en particular los micronacionalistas, hábiles manipuladores de la historia y del papel de cualquier texto, en beneficio propio.

El principio del que debería haberse partido es simple: “todo lo que beneficia a la unión en la Unión es favorable; todo lo que beneficia la centrifugación de la Unión es la no-Europa; la no-Europa es rechazable”. Principio ausente. Hay demasiadas lenguas diferentes entre los Estados de la Unión… no la agravemos elevando a la categoría de “lenguas de la unión” a lenguas habladas por minorías ínfimas en la medida en que dar audiencia a estas opciones supone reforzar la “no-Europa”. No es la Comisión Europea la que debe de autorizar la traducción al catalán, al valenciano, al gallego, a la fabla aragonesa, al bable o al euskera, sino el gobierno del Estado-Nación, llamado España, el que debe opinar sobre esto para evitar dar un realce intereuropeo a una cuestión que está “por debajo” de la dimensión de los Estados-Nación.

De lo que se trata, fundamentalmente, es de hacer gobernable a Europa. La Europa de los doscientos micronacionalismos, no es gobernable; la de las 24 naciones, por el contrario, sí lo es. Está claro que los Estados-Nación deben agilizarse y descentralizar funciones, pero no pueden crearse, como ha ocurrido en España, 17 centros de centralización regional que se han hecho con competencias de las diputaciones y de los ayuntamientos, creando una burocracia insostenible y absorbiendo unos recursos desmesurados. Europa debe replantearse una “normalización” de sus estructuras interiores de gestión y administración para hacerla más próxima al ciudadano, más eficaz y ágil. Es imposible gobernar una Europa con cuatro niveles de administración (europeo, nacional, autonómico y local). Sobra un nivel…

El origen histórico y las vicisitudes de las distintas naciones europeas hace que este sea un planteamiento particularmente peliagudo. Baviera, hasta 1918 tuvo un rey y una dinastía propia (los Witelsbach) que gobernaron en una zona federada que formaba parte del Imperio (Reich) alemán. Es evidente que, en España la situación es diferente de en Italia, en donde la unificación nacional tiene 150 años. Y está claro que en Portugal no existe esta problemática, como tampoco en Grecia o Dinamarca. Pero en Bélgica está presente de una manera mucho más acusada que en España. En Francia, parece claro que el jacobinismo, ha laminado las peculiaridades regionales, pero en España, ha ocurrido justo lo contrario. Así pues, es difícil regular y “normalizar” todo esto. Pero si que el Tratado hubiera podido dar unas orientaciones inequívocas en forma de principios rectores.

Por otra parte, es preciso conjugar “identidad” (que aparece en dos niveles: nacional y europeo) con “arraigo” (presente en dos niveles de proximidad: local y regional). Desde nuestro punto de vista, la Unión integra Estados Nación y estos, a su vez, regiones, los cuales, finalmente, integran municipios. Es una pirámide con distintos niveles correlativos:

- el Estado Nación, en la perspectiva europea debe ceder parte de sus competencias a una entidad superior, para alcanzar una mayor operatividad y responder a la realidad mundial (en tanto que la única política posible es la que tiene como actores a bloques geopolítico con dimensión suficiente como para poder estar presentes en el escenario internacional),

- pero también es preciso reforzar las “políticas de proximidad” y, descentralizar funciones de las autonomías en los entes locales. El ciudadanos puede controlar más fácilmente la gestión de un Ayuntamiento que el de una monstruosa corporación autonómica, fotocopia reducida de los Estados Nacionales y tan jacobina como ellos.

- Las administraciones autonómicas deben de estar presentes solamente en aquellos territorios que étnica, lingüística y culturalmente tienen alguna connotación peculiar en relación a sus vecinos. Sus funciones son, fundamentalmente, culturales y, por tanto, ese es su ámbito de aplicación. No son “estados” (como aspiran algunos), ni “microestados” (como hoy lo son en España, en la práctica), son entes que han suplantado a la administración central, no en beneficio de un criterio descentralizador, sino centralizando hasta más allá de lo tolerable, las funciones que antes tenía en Estado, en su ámbito de competencia.

Todo esto está muy alejado del Tratado de la Unión e implica una reforma que España debe de abordar de manera realista o correremos el riesgo de constatar de aquí a unos pocos años, no solo el fracaso del Estado de las Autonomías (algo que ya ha fracasado y de cuyos fragmentos está surgiendo el actual proceso de centrifugación), sino el fracaso de las reformas autonómicas. Pero el Tratado llevado a referéndum, hubiera podido ayudar a prever estos problemas, a atajarlos o bien a reconducirlos, si hubiera sido capaz de establecer algunos conceptos doctrinales capaces de definir cuál sería la forma adecuada para la articulación de la Unión y qué políticas podrían ser asumidas por sus Estados miembros o bien rechazadas. En lugar de esto, se ha preferido el “consenso”. De la misma forma que el consenso constitucional de 1979, provocó que aquellas aguas, trajeran estos lodos, el aplazamiento de la discusión europea sobre la articulación interior de la Unión, provocará graves desequilibrios, no sólo al conjunto de la Unión, sino a buena parte de sus Estados miembros.

Solamente en la Parte III, Título VI, Capítulo I (“Disposiciones institucionales”), Sección 2 (“Órganos consultivos de la Unión”), Subsección 1 (“El Comité de las Regiones”), se alude brevemente a esta problemática y sin insistir en otra cosa más (de nuevo, con vocación de “reglamento” antes que de constitución) que en la composición, duración y reuniones del organismo correspondiente. Erróneo e insuficiente y que, desde luego, no va a conseguir calmar las ansias omnívoras de los micronacionalismos.

También en este terreno es preciso reconocer que quienes creemos en que la reunificación nacional de 1492 fue un episodio positivo en nuestra historia, que superaba la tragedia histórica que supuso la invasión islámica y la destrucción del Reino Hispano-Visigodo, fue un avance. El problema vino cuando, a partir de Felipe V, las ideas enciclopedistas e ilustradas, dieron como resultado el absolutismo primero y la reacción jacobina después que desintegraron la articulación nacional basada en los Fueros. Para los que queremos que Europa esté articulada en cuatro peldaños (municipios, regiones, Estado Nación y Unión Europea), el texto constitucional no puede ser más que decepcionante y votar NO es una obligación en tanto que ciudadanos de nuestro ayuntamiento, residentes en una región concreta, miembros de un Estado Nación y ciudadanos de la Unión.

FINAL

El referéndum del 20-F, lo hemos dicho al principio, es un referéndum-trampa, una estafa realizada con la máscara del “talante” y el “diálogo”. Un referéndum que ni siquiera es vinculante y que ni siquiera obliga al gobierno a seguir la voluntad popular es tan absurdo como un tratado elevado a la categoría de constitución sin haberse podido vivir un “proceso constitucional”.

De entre todas las actitudes posibles en esta situación, la más incomprensible de todas es votar afirmativamente. El SI garantiza solamente una aceptación, no de la “cultura y la unidad europeas”, sino del proceso globalizador, de la inserción de la Unión en ese proceso y la consagración de las políticas neoliberales. El NO, es la postura de fuerza, implica un decir “hasta aquí hemos llegado y de aquí no pasamos”. Implica reconocer que, ahora que tenemos posibilidad, ahora, precisamente, vamos a gritar bien alto que nos negamos a aceptar que nuestro destino como europeos sea estar regidos por un Tratado redactado a espaldas de la población y firmado sin consultar a la población de todo el territorio de la Unión.

Las sombras que se desprenden del texto del Tratado, especialmente de sus lineamientos más significativos, nos obliga al voto negativo. Hubiera sido imposible votar si. Lo más fácil hubiera sido abstenerse y desaprovechar esta ocasión para manifestar nuestra opinión sobre la Unión y sobre su marcha. El texto constitucional a votación es plúmbeo, mal redactado, muy alejado de lo que es una constitución y un portento de ambigüedades y confusiones. En tanto que decididos europeistas, hubiéramos podido votar NULO, diciendo SI a Europa, NO a esta constitución. Pero esta opción hubiera sido difícil de llevar a la práctica y de concretar. Además, está muy claro que toda una familia política en Europa manifiesta de manera unitaria un NO claro, decidido y rotundo. La Europa Nacional y Popular, ha respondido como un solo partido a oponerse al texto del Tratado.

Estamos orgullosos de ser europeos y de tener la ciudadanía europea. Estamos convencidos de que para defender lo que Europa ha sido y lo que debe volver a ser, el texto del Tratado no es la “carta magna” de Europa. Para que exista Europa, Jean Thiriart lo dijo hace más de cuarenta años, es preciso que haya una voluntad de construcción de un nuevo modelo de convivencia. Esta tarea es algo más que un proceso de convergencia inducido por los gobiernos y los grupos de presión económicos, es preciso que la idea de la construcción europea penetre en el corazón y en el cerebro de todos los europeos. Mientras esto no ocurra –y en la actualidad no ocurre- el mejor texto constitucional, no logrará sellar la integración europeo, la estabilidad y la potencia de Europa.

Por nuestra parte, hacemos nuestra la frase de Alexis Curvers: “Mi posición es extremadamente sencilla. Soy un ciudadano del antiguo Imperio Romano. Amo a Europa y a su civilización, que es la Civilización”.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

Las "raíces de Europa" según ZP y el PriSOE

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