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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Lo que se dirime en la actual crisis mundial: Pensar la postglobalización

Infokrisis.- Esta no es una crisis económica como las anteriores. Es la gran crisis de la globalización. La fragilidad del sistema mundial ha hecho que la primera crisis sea la última. Las medidas de rescate de los bancos emprendida por los gobiernos occidentales es un mero parche técnico. El problema no está en los bancos sino en el sistema económico mundial. O se le sustituye o se desploma. A elegir.

A fuerza de pensar en la liquidez bancaria, en el paro y en la pérdida de poder adquisitivo, perdemos la perspectiva y los árboles nos impiden ver las hojas. Los distintos aspectos de la actual crisis van mucho más haya de la economía, afectan a todos los órdenes de la sociedad.

¿Qué es la globalización? Nada bueno

La globalización es aquel sistema que asegura cinco factores:

1) Que los capitales podrán acudir a las bolsas en cada momento más jugosas. Con un "enter" de ordenador cientos de millones de euros o dólares pueden migrar de un país a otro en busca de un 0'5% más de beneficio.

2) Que las plantas de producción pueden mirar a los países con menos coberturas sociales, salarios más bajos y mayor proximidad a las fuentes de materias primas.

3) Que en los países del Primer mundo se puede rebajar el precio de la mano de obra importante trabajadores extranjeros.

4) Que un gobierno es legítimo no por su fundamentación jurídica y representativa, sino por abrir o no sus mercados al exterior.

5) Que los marines son el brazo armado de la globalización y cualquier casus belli vale para abrir nuevas guerras y convencer a los escépticos de las bondades del sistema.

¿A dónde lleva la globalización? A un mundo peor

Estos cinco elementos configuran la realidad del actual sistema económico mundial que tiene unas características extremadamente peligrosas:

1) Se trata de un sistema inestable en donde ni los capitales, ni las industrias, ni las personas, están fijos. Hemos regresado al tiempo prehistórico de los "nómadas". La globalización ha arrojado por la ventana todo lo que es sedentario, estable, fijo, permanente.

2) La globalización no genera distribución de la riqueza sino aumento de las diferencias: entre países ricos y países pobres y dentro de cada país entre élites económicas y resto de la población. Se tiende a una mayor concentración de capitales en menos manos.

3) La transformación del Primer Mundo en zona de servicios y del Tercer Mundo en Meca de la deslocalización lleva a empobrecer a las clases medias y trabajadores en el mundo desarrollado y aumentar el volumen de la mano de obra esclava en los países receptores de la deslocalización.

4) Esta redistribución de la producción supone que el mundo desarrollado pierde puestos de trabajo que no hay forma de recuperar y, por tanto, pierde capacidad de consumo. Así pues, la globalización genera un aumento de tensiones sociales, tan sólo compensado en momentos de "vacas gordas" mediante un sistema de narcosis cultural que induce a la pasividad, a la fuga de la realidad y al fatalismo.

Todo esto es lo que podemos llamar un "mundo peor". La globalización abordada en los últimos veinte años y presentada como panacea universal, va acumulando un formidable potencial explosivo de carácter social que va a ser difícil que estalle.

En estos momentos, la gran duda es si la globalización se desprenderá antes o después de que un estallido social le ponga fin.

Los tres focos del estallido social


Los eslabones más débiles en la cadena de la globalización son tres:

1) Las clases media europeas: dotadas de un alto nivel cultural y dirigidas por alfeñiques políticos. Estas clases medias, cada vez más empobrecidas y con una capacidad económicas más limitada no podrán eternamente soportar la presión que les precipita por el abismo del empobrecimiento.

2) Las masas explotadas asiáticas: que, antes o después, tomarán conciencia de su situación de explotación y exigirán derechos sociales y libertades políticas.

3) Los sectores engañados por la globalización que han abandonado sus países de origen emigrando a los países del Primer Mundo en donde se les prometía acceso a unos mercados de consumo que hasta ahora les siguen vedados.

La combinación de estos cuatro elementos generará distintos "frentes del rechazo" que acentuarán tensiones internacionales y en el interior de cada país.

¿Hacia dónde? Preparar la post-globalización

El sistema económico basado en la globalización es inviable e indeseable y lo ha demostrado con creces. Solamente la talla de enanos políticos de nuestra clase política es capaz de considerarla como indiscutible.

Hace falta empezar a pensar en el futuro del sistema mundial. Este sistema deberá basarse en cinco puntos:

1) Un mundo multipolar con un eje centrado en la alianza euro-rusa con voluntad de sustituir al actual mundo multipolar.

2) La división del mundo en zonas de economía integrada, protegidas por aranceles: nuestra zona no es otra que el espacio euro-ruso que debe configurarse como espacio económico-político autónomo.

3) Grabar con tasas el capital errante que migra de una bolsa a otra, estabilizándolo sobre los espacios de economía integrada.

4) Recuperar la capacidad de planificación económica de los Estados, necesaria en estos momentos en los que se ha percibido que los mercados no bastan para ordenar la economía mundial.

Estas cuatro condiciones para abrir el tiempo nuevo de la post-globalización serán tachadas por los economistas liberales como medidas "socialistas". Estos esquematismos simplistas dan la medida de su talla intelectual. No son "socialistas" más que para las mentes obtusas cuyo liberalismo nos ha llevado a la crisis actual.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - htttp://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproduccion de este texto sin indicar origen

La tuberculosis avanza. Repunte vinculado a la inmigración.

Infokrisis.- No sabemos siquiera el número de tuberculosos que existen en España. Se cree que uno de cada tres casos no se declara. Las autoridades sanitarias, hasta ahora mudas sobre las causas del repunte de la enfermedad, ya no pueden ocultar por más tiempo que es una consecuencia directa de la llegada masiva de inmigrantes. Las zonas y los barrios con más incidencia de la enfermedad coinciden con los de más presencia de la inmigración. La facilidad para el contagio, lo caro del tratamiento correcto y las secuelas hacen que no sea una enfermedad como para tomársela a broma.

Nuestro país se sitúa, con una incidencia de 18,3 casos de tuberculosis por cada 100.000 habitantes, como el noveno país europeo en incidencia de esta patología tras Rumanía, Lituania, Letonia, Bulgaria, Estonia, Portugal, Polonia y Hungría… Estos datos figuran en un informe del European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) de la Unión Europea. Rumanía, con 126,4 casos por cada 100.000 habitantes, es el país con una mayor incidencia. En números absolutos de casos registrados, España se sitúa en cuarto lugar, con 8.029 enfermos, tras Rumanía, que lidera con 27.319, Polonia y Reino Unido. Mientras que en Polonia las causas y en el resto de países, las causas de la enfermedad son la pauperización de la sociedad durante el período comunista, en el Reino Unido, Portugal y España, la causa es la inmigración masiva llegada sin ningún tipo de control sanitario.

El Estado de la cuestión

La Revista Española de Salud Pública, en su número de septiembre-octubre de 2004, en su editorial firmado por los doctores Antonio Guerrero Espejo y Javier Colomina Rodríguez, reconocía que "en los últimos años en Barcelona el porcentaje de inmigrantes entre los enfermos de tuberculosis ha aumentado hasta el 32%, con una tasa entre inmigrantes que alcanza hasta 100 casos/100.000 habitantes/año". Algunas cifras son literalmente escalofriantes: el 30% de los inmigrantes ilegales llegados a Canarias sufren sífilis, sida, tuberculosis o hepatitis B o C, según declararon los sindicatos policiales del archipiélago canario en 2006. La cifra del 30% sale de un estudio sobre un grupo de mil sin papeles.

Si esta era la situación en Canarias, en la comunidad valenciana la situación sanitaria era similar. El 23 de mayo de 2006 se publicaba una noticia que cifraba en un centenar el número de "enfermedades importadas" que registraban los hospitales valencianos. Paludismo, mal de Chagas o parasitosis intestinal, dengue, eran algunas de las dolencias infecciosas que viajan a la Comunitat y, por supuesto, por encima de todas ellas, la tuberculosis. La Unidad de Enfermedades Emergentes, Reemergentes e Importadas del Hospital General de Valencia atendió 1.028 casos en 2005 y cifras superiores en los años siguientes. A esta cifra hay que sumar los 150 enfermos que pasan por este departamento del Hospital General de Alicante anualmente. De estas enfermedades, el 70% se diagnostican en inmigrantes y el 30% restante, en turistas españoles que han visitado el extranjero.

Ni las estimaciones más optimistas dudan que el aumento de casos de tuberculosis registrados en España está íntimamente relacionado con la inmigración. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) alertó del incremento de los casos de tuberculosis detectado entre personas inmigrantes y reclamó a las autoridades sanitarias la puesta en marcha de programas de intervención sobre éste colectivo. Mientras, hasta principios del milenio, la tuberculosis estaba asociada al virus del SIDA, ahora "aumentan de forma notable los relacionados con la inmigración procedente del tercer mundo", indica SEPAR. En España se registran unos 12.000 enfermos nuevos cada año (unos 25 casos por cada 100.000 habitantes), "lo que supone una incidencia tres veces superior a la media de la UE". Por ello, es preciso tomarse en serio el repunte de esta enfermedad.

En España, las mejoras sociales y los tratamientos médicos disminuyeron la incidencia de esta enfermedad hasta casi hacerla desaparecer, sin embargo, en la actualidad se experimenta un fuerte repunte: el 50% de los casos diagnosticados de tuberculosis son diagnosticados entre inmigrantes ¡ocho veces más de los que les corresponde por su porcentaje en la sociedad española! En Barcelona, entre 1995 y 2001, el porcentaje de inmigrantes entre los enfermos con tuberculosis aumentó del 5 al 32%, con una tasa de incidencia entre inmigrantes superior a un caso por cada mil habitantes, con una incidencia superior entre los subsaharianos: justo el doble.

La tercera parte de los casos de tuberculosis en España no se notifica

Cada 24 de marzo se celebra el Día Mundial contra la Tuberculosis que pasa completamente desapercibido para la ciudadanía. Este año el Centro Nacional de Epidemiología, dependiente del Ministerio de Sanidad difundieron noticias optimistas: en 2008 se registraron 5.629 casos de la enfermedad, 1.048 menos que en 2007. El 50% de los afectados eran inmigrantes. No es raro que Catalunya, donde la tasa de inmigración es mayor, se sitúe a la cabeza de los casos declarados alcanzando los 1.314, seguida de Andalucía, con 901, y Madrid, con 829. En cambio, en proporción al número de habitantes, Ceuta (48,70 casos por 100.000 habitantes) y Melilla (20,77) se sitúan en primer lugar, y Aragón (20,51) y La Rioja (19,43) en tercer y cuarto puesto, respectivamente.

Pero no hay motivos para el optimismo. La realidad desdice el falso optimismo proclamado por los titulares. La doctora Rosario Menéndez, coordinadora del área de tuberculosis y enfermedades infecciosas de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), explicó que "una tercera parte de los casos no se notifican, estas cifras son necesariamente más elevadas".

En cuanto a la incidencia de la inmigración en la progresión de esta enfermedad, algo que hasta ahora era tabú, el neumólogo Juan Ruiz Manzano explicó que "En zonas con elevada inmigración se aprecian porcentajes comprendidos entre el 30% y el 50% de enfermos inmigrantes y en Barcelona, por ejemplo, en barrios ligados a altos niveles de pobreza, como El Raval, el Besós o Ciutat Vella, la incidencia de tuberculosis supera los 80 enfermos por 100.000 habitantes", asegura. Era inevitable, España está experimentando un gran cambio demográfico debido a la llegada masiva de inmigrantes de zonas con elevada prevalencia de tuberculosis. Buena parte de los afectados son personal sanitario con contacto habitual con enfermos tuberculosos.

Entre los colectivos que presentan una mayor incidencia, además de los inmigrantes, Ruiz Manzano menciona a los pacientes inmunodeprimidos (infectados por VIH, neoplásicos, tratados con inmunosupresores), indigentes, toxicómanos, presos y cooperantes.

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Por qué no hay que tomarse a broma la tuberculosis

Enfermedad infecciosa habitualmente causada por el bacilo de Koch, afecta principalmente a los pulmones, pero también al sistema nervioso, al linfático, al circulatorio, al urinario, al intestinal, a los huesos y a la piel. El rasgo característico de su manifestación es la tos con flema generalmente mezclada con sangre. Los tuberculosos suelen tener sudoraciones nocturnas y pérdida de peso. Se contagia por vías respiratoria y el gran problema es que la carrera entre antibióticos cada vez más fuertes y microbios progresivamente más resistentes es cada vez más desenfrenada.

LA OMS estableció en 199 que existe una tasa global de 1,41 tuberculosos por cada 1.000 habitantes como promedio. Solo en 2005, murieron 1,6 millones de afectados. Se suele vincular esta enfermedad a la indigencia y la pobreza. El contagio solamente se produce a través de otros afectados. Cada estornudo, por ejemplo, produce 400.000 microgotas susceptibles de contener el microorganismo. Si una sola de estas gotas contiene el bacilo, el contagio se ha consumado. La OMS calcula que una persona sin tratamiento puede infectar a una media de otras 10-15 al año. La posibilidad de contagio es un 25% superior entre quienes tienen relación constante con enfermos. Al cabo de 21 días de producirse la contaminación, el nuevo enfermo ya se convierte en agente transmisor de la enfermedad. La transmisión se interrumpe solamente mediante la terapia y el aislamiento.

Los primeros síntomas de la enfermedad son fiebre, cansancio, pérdida de peso, depresión y sudoración, si todo esto se manifiesta durante quince días junto a tos y expectoración purulenta, es que se ha contraído la enfermedad.

La tuberculosis hoy no es una enfermedad moral, pero se requiere un diagnóstico temprano. Si no se recibe tratamiento adecuado puede transformarse en una enfermedad grave. Se puede prevenir la enfermedad mediante una vida sana e higiénica. La vacuna BCG aplicada a los niños recién nacidos y a los 5 y 16 años es eficaz, si bien cada vez aparecen cepas cada vez más resistentes de la enfermedad. Las vacunaciones masivas empezaron tras la II Guerra Mundial en Europa e hicieron desaparecer la enfermedad casi completamente hasta que la llegada de la inmigración masiva generó el repunte.

La tuberculosis se sitúa como la tercera enfermedad de declaración obligatoria. Los fármacos para curar la tuberculosis son relativamente novedosos. Los primeros aparecieron hace 50 años. Pero existen cepas de la enfermedad que resisten a los principales tratamientos antituberculosos existentes en la actualidad. Es la llamada tuberculosis farmacorresistente desarrollada como consecuencia de un tratamiento parcial o anómalo, cuando el paciente incumple el tratamiento al mejorar su sintomatología, las pautas terapéuticas dictadas por el personal sanitario son erróneas o el suministro del fármaco no está garantizado, según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

(c) Ernesto Milà - infokrisis - htttp://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproduccion de este texto sin indicar origen

El tras-partido de la pos-crisis. Más sociedad civil, menos partidocracia

Infokrisis.- El "modelo partido" está superado. Nuestro país precisa más sociedad civil y menos partidocracia. No vamos a ser nosotros quienes alimentemos el mercadillo de los partidos proponiendo alguna nueva opción. Es hora de pensar en el futuro, en lo que podemos llamar la pos-crisis, proponiendo un modelo alternativo a la fórmula partido, el tras-partido.

Que nadie se llame a engaño. La crisis económico-financiera, la crisis de la globalización, está resultando la más dura que hayan parecido jamás las sociedades modernas. Siendo, de momento, una crisis económico-financiera se está transformando en una crisis social y en pocos años se transformará en una crisis política. Todavía hoy las fuerzas que han gestado el actual "orden político-social" esperan que una corta duración de la crisis pueda evitar este proceso y que una remontada económica logre evitar el tránsito de crisis social a crisis política. Vanas ilusiones que se disiparán con discurrir del tiempo.

El fin de las ideologías


Los partidos políticos son estructuras inorgánicas que han intentado superponerse a la estructura orgánica de la sociedad. Si han podido triunfar es gracias a que ofrecían una "ideología", conjunto de ideas críticas sobre un sistema existente y que proponen otros valores para gobernar el mundo. Lo esencial de una "ideología" era la elaboración de un sistema de valores y la definición de un modelo de sociedad. Durante 150 años, los partidos políticos tuvieron su razón de ser en las propuestas conservadoras, reformistas o revolucionarias que sostenían.

Todo esto funcionó bien durante un ciclo histórico, sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX, los cambios en el mundo se sucedieron a una velocidad mucho mayor de lo que las ideologías estaban en condiciones de soportar. Entre 1965 (cuando empieza a gestarse la "nueva izquierda" y la caída del Muro de Berlín (1989), en apenas un cuarto de siglo, las ideologías se muestran como esquemas rígidos, de imposible evolución, que pronto pierden su preeminencia respecto al momento histórico.

En 1989, esta realidad se transforma en un deseo de crear un esquema ideológico nuevo: aparece, entonces, la doctrina del "fin de la historia" que se configurará como el nudo del pensamiento globalizador. Varios acontecimientos rebasan y arruinan pronto este esquema ideológico: el ascenso de nuevas potencias político-económicas (China, India, Brasil), la aparición de grandes tensiones geopolíticas (cenit y ocaso del poder americano, la tendencia a la constitución de bloques continentales, la UE, el mundo islámico, el bloque bolivariano, la reconstrucción de Rusia), la aparición de problemas energéticos y medioambientales irresolubles (fin de la era del petróleo barato y agotamiento del oro negro, cambio climático, agotamiento de fuentes alimentarias, escasez de agua) y, finalmente, la crisis económica iniciada en el verano 2007 (énfasis en la economía especulativa y arrinconamiento de la economía productiva). Que nadie se llame, pues, a engaño: la doctrina del "fin de la historia", soporte ideológico de la globalización, no resistirá la primera crisis de la globalización que, acaso, se convierta también en la última.

No hay absolutamente ninguna "ideología" que haya estado en condiciones de reconstruir un esquema de interpretación sobre el origen de la crisis global actual, ni mucho menos un sistema de propuestas coherentes capaces de diseñar el mundo del futuro. Por ello, los partidos políticos han perdido completamente su razón de ser: ya no disponen de ideologías en condiciones de constituir su razón de ser, su elemento diferencial y la matriz de sus propuestas de futuro. De ahí que se hayan convertido en meros grupos de intereses personales.

Mientras las ideologías eran conjuntos "orgánicos" (estructuras coherentes y jerarquizadas de valores y propuestas) que se aplicaban sobre una sociedad, así mismo, "orgánica" (compuesta por grupos sociales articulados en torno a valores propios de cada uno e integrados en una pirámide jerárquica), los partidos tenían su razón de ser. Pero el "fin de las ideologías" y la imposibilidad de constituir nuevas síntesis dada la velocidad de los cambios, ha hecho que los partidos pierdan su razón de ser. Es cierto que también la sociedad se ha ido transformando en progresivamente inorgánica (desestructurada) y que en realidad hoy no existe más jerarquía que la del dinero (plutocracia). Sin embargo, en la base social siguen existiendo restos del antiguo sistema orgánico social (estructura familiar, comunidades nacionales, regionales, locales) imposibles de separar completamente de la naturaleza humana (caracterizada por instintos en base a los cuales se fundamenta el sistema orgánico "humano": instinto territorial, instinto de agresividad, instinto de supervivencia de la especie) y, al mismo tiempo, van apareciendo estructuras orgánicas nuevas que responden a las características nuevas de nuestra época (especialmente en el terreno de las relaciones interpersonales). A estas últimas las llamamos "redes".

La concepción del mundo como alternativa a la ideología

Vivimos una época de elaboración de nuevas síntesis que nadie puede prever cuánto tiempo va a durar. Los períodos de crisis y el tiempo que les sucede inmediatamente abren siempre ciclos de renovación y preparan el camino para nuevas formas de organización y pensamiento. Esto afectará decisivamente a las formas de representación democrática y, por supuesto, a la estructura misma del poder. El mundo del siglo XXI se está gobernando con principios nacidos a mediados del siglo XVIII, generando una contradicción flagrante entre unos principios que ya no responden a las necesidades actualmente planteadas.

No se trata de que las ideologías existentes hasta finales del siglo XX estén en crisis, sino que las ideologías en sí mismas, han muerto. La ideología se restringe al ámbito de lo individual: es el individuo el que optaba por asumir tal o cual ideología, según una reflexión propia e individualizada. Luego, la ley del número, las urnas, legitimaban a esa ideología para modelar a una sociedad, en la medida en que cada partido era el portavoz de un sistema ideológico. El individualismo propio de este esquema era superado, mediante el "partido", y estaba en condiciones de dirigir la nación. Hoy, hundidas las ideologías, es solamente la ambición de unos "dirigentes" políticos y los mecanismos técnicos de promoción, marketing y publicidad los que, a través de una psicología pavloviana, basada en estímulos, otorgan mayorías, en absoluto proyectos políticos.

No podemos pensar hoy en generar, asumir, rescatar o adaptar ideologías del pasado. En tanto que esquemas antihistóricos, la vigencia de las ideologías pasa pronto y, a partir de ese momento, siempre se intenta encajar a martillazos la realidad con el esquema ideológico que se ha asumido. No es tiempo, pues, de ideologías, sino de "concepciones del mundo".

A diferencia de la ideología, la "concepción del mundo" es un sistema de valores que arraigan en la mentalidad de una comunidad. Son los valores que caracterizan a un pueblo. Si éste mantiene su originalidad, ha evitado liberarse de contaminaciones y procesos de alienación, si ha mantenido una fidelidad mínima a los valores de sus antepasados, podremos decir que esa comunidad ha sido fiel a sus orígenes y ha restablecido el contacto con su "autenticidad" originaria. Un pueblo puede afrontar mejor su destino histórico si existe una continuidad entre sus valores originarios y los que desee aplicar en el futuro.

¿Cómo es posible que en plena postmodernidad nos atrevamos a hablar de los valores "originarios"? Es simple: hoy no existe más alternativa que la elección de valores "originarios" o valores "globalizados". Afortunadamente, el mundo es demasiado grande, rico y complejo para poder reducir todos los valores a una imposible síntesis globalizada. El fracaso de la doctrina del fin de la historia que pretendía precisamente eso, exime de aportar más argumentos. Los pueblos no contaminados por ideologías exteriores, ni por visiones del mundo injertadas por otros, no sufren tensiones internas entre lo que "son" y su "ser originario". La fidelidad al propio origen es lo que da principio de razón suficiente a un pueblo, mientras que asumir los valores injertados por otro es lo que garantiza su estado de postración. Un pueblo vencido es un pueblo que ha perdido sus valores originarios.

Así pues, mientras la ideología es cosa del individuo y el partido de agrupaciones de individuos, la concepción del mundo es patrimonio de todo un pueblo, le da unidad y le restituye la idea de una tarea común: la forja de un "destino" y el cumplimiento de una "misión" histórica, los dos elementos que definen a la "comunidad del pueblo".

El modelo socio-político del futuro


La "concepción del mundo" es irreductible a un partido político. Por lo demás, la realidad indica que hoy, las "concepciones del mundo" están asfixiadas por la resaca mundialista, globalizadora y universalista. Asfixiadas, ni muertas, ni superadas. Los valores de esfuerzo, capacidad de sacrificio, fidelidad a la palabra dada, lealtad, abnegación, familia, ética del honor, estilo de vida conforme a la naturaleza, etc., se encuentran asfixiados por los valores extrapolados en la modernidad. Asfixiados, no muertos.

Mientras los valores de la modernidad constituían una novedad era posible concederles un "margen de confianza": nada puede ser rechazado, a priori. Los valores también muestran su eficacia en la práctica y, es precisamente por eso, que hoy puede hablarse de fracaso de los valores "progresistas", fracaso del humanismo-universalista, fracaso de los valores transmitidos por la globalización, fracaso de los valores economicistas… Ante esta gigantesca pirámide de fracasos no quedan sino dos opciones: volver la mirada atrás intentando rescatar valores originarios para el mundo del siglo XXI, o improvisar valores nuevos. Excluimos esta segunda opción: los valores no nacen por encargo, ni mucho menos, la irrupción de personalidades excepcionales que alumbran valores, puede disipar la sensación de que es difícil e incomprensible que en 5.000 años de historia, haya que esperar a 2009 para que aparezca un individuo excepcional que cientos de generaciones y miles de millones de individuos no han percibido antes que él. No, definitivamente, solamente existe una opción: restaurar valores tradicionales para nuestro tiempo.

Si lo propio de un partido político en otro tiempo fue la "ideología", y en la actualidad los intereses de su camarilla dirigente a realizar con el visto bueno de los poderes económicos, la concepción del mundo no puede cristalizar en un partido político concreto, en la medida en que corresponde a todo un pueblo. El mismo concepto de "partido" indica fracción, parte, ideas contradictorias con la de "concepción del mundo" que supone totalidad, integridad, unidad. Puestas así las cosas: ¿cuál es la expresión organizativa para intervenir en la acción política en el futuro a fin de restaurar una concepción del mundo y hacerla acompañar de un proyecto político?

La respuesta está en las "redes" a las que antes hemos aludido. Una red es una estructura social compuesta por individuos relacionados entre ellos en función de determinadas actividades, intereses o proyectos. Las redes son tan antiguas como la humanidad. El clan era una red de familias pertenecientes al mismo linaje. La tribu, por su parte, era una red de distintos clanes. La red formada por distintas tribus formaba un pueblo. La "nación" nace dela red formada por distintos "pueblos". Una familia, en sí misma, ya es una red funcional de ayuda mutua, organización y optimización, la básica de la sociedad. Desde siempre, los pueblos y las naciones han estado organizados en redes. En los últimos 200 años, el liberalismo político ha hecho que las redes fueran sustituidas progresivamente por los partidos constituidos en función de ideologías. Si las redes constituyeron una sociedad orgánica, los partidos solamente podían progresar en espacios inorgánicos, esto es, en una sociedad cada vez más desarticulada y con mayores dosis de individualismo. Las redes implican necesariamente la existencia de una sociedad personalizada, jerárquica y orgánica, mientras que el individualismo lleva a una sociedad horizontal, anti-jerárquica, masificada, inorgánica e impersonal.

La crisis de las ideologías hace que queden libres de nuevo espacios a través de los que pueden expresarse necesidades sociales más elementales: las redes. Seguramente, las redes del futuro no serán como las del pasado, pero su concepto es idéntico y es en función de ellas como puede abordarse un proceso de reconstrucción orgánica de la sociedad. Sólo la articulación de la sociedad en redes contribuirá a recomponer "organicidad" a la sociedad.

El modelo organizativo del futuro

En una población, el ayuntamiento pacta con la comunidad islámica la instalación de una mezquita en ese barrio que alterará profundamente su fisonomía. No hace falta que la población de ese barrio tenga la misma "ideología", baste con que sean conscientes de lo que quieren defender para articularse en una red local. Esta red local puede contactar -medios técnicos hoy no faltan para hacerlo con suma facilidad- con otras iniciativas locales que afrontan el mismo problema. Estamos hablando ahora de "redes".

Otra red hace de la lucha contra el aborto libre el eje de su actividad, pero, en sí mismo, este problema tiene que ver con la demografía, con las facilidades para formar una familia, con las políticas sociales habilitadas en defensa de la familia. La existencia de una red solitaria, solamente tiene sentido para realizar un trabajo especializado sobre un problema concreto, pero esa red para ser eficaz debe de vincular algunas aristas de sus nodos a las de otras redes. No existe una red digna de tal nombre que pueda trabajar en el vacío, sin vínculos con otras.

De lo que se trata es de contraponer la noción orgánica de redes a la noción inorgánica de partidos y de conseguir que, progresivamente, los sistemas de representación democrática pasen a través de los primeros en detrimento de los segundos. En el actual momento histórico el concepto de democracia "real" está vinculado a las redes, mientras que el concepto de plutocracia y partidocracia está vinculado a la democracia "formal".

Y esto tiene implicaciones directas respecto al modelo organizativo en el que pueden articularse quienes asumen la voluntad de caminar hacia un nuevo ordenamiento socio-político.

El tras-partido está en gestación

El concepto de "transversalita" hizo fortuna en los años 90 como la "gran innovación" de esa época. Se daba por cierto que el "modelo partido" estaba obsoleto y que, para afrontar problemas concretos, era necesario tender a la cooperación entre distintos partidos. Era una forma de "salvar" la noción de partido: cambiar algo, en definitiva, para que todo siguiera igual.

Este concepto debe ser superado en beneficio de otra noción que podemos definir de distintas maneras: el tras-partido, el post-partido, si queremos utilizar neologismos, o el "movimiento", la "plataforma", si queremos recurrir a fórmulas conocidas que, sin embargo, será preciso redefinir. Cualquiera de estos términos es aceptable: tras-partido porque se trata de trascender la fórmula partido, post-partido porque lo que se propone es una fórmula que sustituya la opción partido, movimiento porque un conjunto de redes y movimientos sociales articulados en redes forman en sentido propio una "estructura en marcha" y plataforma porque supone la cristalización de una opción en una fórmula que aspira a operar sobre la sociedad.

Así pues, en nuestra óptica, lo que sucederá al "modelo partido" tendrá como características:

- Ser un conjunto de redes interrelacionadas cada una de las cuales "trabaja" temas especializados en torno a los que, cada una, realiza movilizaciones y mantiene propuestas e iniciativas concretas.

- Estas redes pueden tener una estructura "horizontal" (extendida sobre un territorio) o "vertical" (en torno a un tema concreto). En el primer caso: una "plataforma cívica" para la mejora en las condiciones de vida de una comunidad local o regional. En el segundo: una coordinadora de ciudadanos contra la islamización.

- Cada red debe tener la iniciativa en el campo en el que actúa y debe obtener la mayor audiencia en torno suyo. Al frente de estas redes locales irán surgiendo líderes.

- En el momento de aproximarse elecciones locales, generales, autonómicas, europeas, estas redes cristalizarán en Plataformas Cívicas que no serán sino una "red de redes".

- Cada red aportará a la plataforma su programa y sus efectivos.

- Cada Plataforma estará dirigida por una "mesa" o "junta" en la que participarán los representantes de cada red con una estructura democrática.

- El programa político-social de las redes y de su cristalización operativa, las Plataformas Cívicas, tendrá unos mínimos elementos que supongan el polo de agregación unánimemente aceptado.

¿Y qué hacemos con las opciones mayoritarias?

Uno de los elementos centrales del programa asumido por un conjunto de redes articuladas en Plataformas Cívicas, debe ser la reforma del sistema político y económico. Esta reforma debe adecuar la realidad institucional a la realidad socio-política. Si ésta indica que los partidos ya no responden a las necesidades de nuestro tiempo, se trata simplemente de ir restando espacio a los partidos políticos y devolviéndoselo a la sociedad.

No existe absolutamente ninguna razón por la que los partidos deban controlar las cajas de ahorro, estén presentes en los medios de comunicación públicos, o se arroguen cualquier forma de representación democrática. Existe democracia más allá de los partidos. Es evidente que si los partidos han dejado de ser la expresión de ideologías, para ser solo de intereses de su clase política dirigente y de los grupos económicos que los financian, hay que presentarlos como tales y no exclusivizar en ellos el ejercicio de la democracia.

Esto implica que también en las instancias representativas debe disminuir la presencia de los partidos e irrumpir las redes. Los partidos políticos tienen hoy mínima militancia, ninguna ideología y máximo poder: se trata, simplemente, de redimensionarlos al papel que en la actualidad desempeñan en la sociedad y abrir paso a otras formas de representatividad en las instituciones. El siglo XXI ha abierto la época del tras-partido. El "modelo partido" está superado, ahora se trata solo de enterrarlo en la fosa común de los que han quedado en la cuneta de la historia. Es la hora de las redes, tanto como modelo organizativo para participar políticamente, y como  expresión  más directa de la democracia.

La crisis económica, de prolongarse -y nada impide pensar que va a ser larga y dura- terminará transformándose en crisis política: quienes han provocado la crisis no han sido poderes económicos fácticos sino también partidos políticos que han mirado a otro lado ante los abusos de la economía financiera. Si hay algo que no puede sobrevivir a esta crisis debe ser la partidocracia.

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Las taras del actual Nuevo Orden Mundial

Las características del "nuevo orden mundial" surgido de la caída del muro de Berlín y de la Segunda Guerra del Golfo (la de Kuwait en 1989) son:

1) La economía dirige a la política: los señores de la economía dan de comer de la mano a los dirigentes políticos, los cuales son, a fin de cuentas, solamente sus servidores. No es raro que la clase política se haya lanzado como un solo hombre para apoyar precisamente a quienes han sido los responsables del desencadenamiento de la crisis (banca, finanza internacional, sector inmobiliario, etc.). No es que estemos ante una economía "desregulada", sino que estamos ante una política regulada por la economía.

2) Financiarización de la economía: esto es, transformación de la economía productiva en economía especulativa, con el agravante de que los capitales que buscan maximizar beneficios en el mínimo tiempo, se retiran de la economía productiva, generando una burbuja que, inevitablemente, siempre, antes o después, termina estallando.

3) El mito de la economía planetaria: consiste en presentar la globalización como la panacea universal (sólo lo es para el capital financiero) y como nuestro destino ineluctable, algo irreversible. Y es justamente todo lo contrario: la globalización tiende a desarticular pueblos, sociales y a generar un caos universal y una economía ingobernable.

4) Aparición de economías de distintas velocidades: hasta 1989 solamente existían dos tipos de estructuras económicas, la desarrollada y la subdesarrollada. Las llamadas "economías en vías de desarrollo" eran solamente economías subdesarrolladas capaces de manifestar solo su voluntad de dejar de serlo. Hoy existen distintas velocidades y ritmos de crecimiento económico (y de contracción) que impiden cada vez más la existencia de un modelo único planetario.

5) Desequilibrios entre poder económico, poder militar y poder político: Durante décadas, desde 1945 hasta 2005, los EEUU se configuraron como el gran poder político hegemónico, que era, a la vez, el principal poder militar y económico mundial. Hoy EEUU sigue siendo un gran poder militar, pero está quedando muy atrás como poder económico y corre un riesgo creciente de desintegración política.

6) La partidocracia ya no es nuestro destino: Los EEUU se manifestaron como los más decididos partidarios de extender la "democracia" a todo el globo. Para ellos, democracia es sinónimo de partidocracia (poder de los partidos) y plutocracia (poder del dinero), es decir, las formas políticas más fáciles de manipular. Pero la crisis económica, que se manifiesta sobre todo en EEUU, va a abrir nuevas perspectivas: desciendo su capacidad económica, se irá diluyendo su capacidad militar, a medida que ésta se diluya, disminuirá también su posibilidad de intervenir en cualquier teatro del globo, se abrirán nuevas brechas en el interior de la sociedad norteamericana y, finalmente, se producirá una merma en la estabilidad del propio sistema americano. En esas circunstancias, con unos EEUU replegados en sí mismos y en sus problemas, será muy difícil que puedan seguir apuntalando en todo el mundo el carcomido sistema partidocrático-plutocrático, dejan espacio para la aparición de nuevas formulaciones.

7) Desfase entre principios del demoliberalismo y necesidades del siglo XXI: el gran problema de nuestro tiempo es que el mundo del siglo XXI se está gestionando con fórmulas políticas que aparecieron a mediados del siglo XVIII y que, inevitablemente, están desfasadas en relación al actual momento histórico: la globalización nos ha llevado a los límites lógicos de la Ilustración, del liberalismo económico y ha universalizado los ideales que dieron vida a la "revolución americana". Todo esto ocurrió hace casi 250 años en un mundo completamente diferente al actual y, sin embargo, sigue constituyendo la médula ideológica del "sistema político económico".

Todo esto implica:

- Que el sistema democrático ha quedado desnaturalizado y si hace 50 años era preeminente respecto a su momento histórico, hoy ya no está en condiciones de resolver los problemas que las sociedades tienen planteadas.

- Que el sistema político es un mero instrumento en manos de los "señores del dinero" y el sistema de recaudación fiscal ha pasado a ser, en gran medida, un racket de protección utilizado contra las clases medias y la economía real.

- Que el sistema financiero tiene su centro en EEUU y en el Reino Unido, cunas de la democracia y en EEUU ese sistema ha sufrido un proceso más rápido de degeneración, contaminando a todas las economías mundiales y convirtiendo la seudo-democracia en un instrumento a su servicio.

En conclusión, solamente se superará la crisis económica actual de manera definitiva cuando se den estas circunstancias:

1) Los países europeos y Rusia se emancipen completamente del sistema financiero anglo-sajón y creen un cinturón de protección ante él.

2) Se produzca una reforma política en profundidad y una regeneración democrática que restituya la primacía de la política sobre la economía.

3) Se rechaza un mundo globalizado y se creen áreas de economía integrada dentro de las cuales las condiciones sean lo más homogéneas posibles.

4) La reforma del sistema político debe tender a evitar el divorcio entre "país real" y "país oficial".

Para recordar estos elementos utilizaremos una serie de neologismos: el mundo futuro será ex-globalizado, tras-partidocrático, post-financiero-especulativo y socio-políticamente integrado. Ahora de lo que se trata es de definir cuáles pueden ser las estructuras participativas del futuro y cómo pueden aparecer en nuestra época instrumentos políticos que no reproduzcan las perversiones partidocráticas y que contengan en germen la fisonomía del orden del futuro.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - htttp://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproduccion de este texto sin indicar origen

¿Cambio de escudo en la Generalitat de Catalunya?

¿Cambio de escudo en la Generalitat de Catalunya?

Infokrisis.- Sobran palabras: el día 25 de octubre Pujol amenazó en TV3 con "tirar de la manta" en el caso de que el Constitucional toque una coma del Estatut, en clara referencia al pasado municipalista de Montilla que dejó huella... Al día siguiente sus dos más estrechos colaboradores en sus 23 años de gobierno resultaban detenidos junto a los alcaldes de Santa Coloma (PSC) y Sant Andreu de Llaveneres. Llueve sobre mojado porque desde hace un mes viene coleando el "Caso Millet". No es un orgullo: es una vergüenza el que haya tenido que venir jueces y policías de más allá del Ebro para esclarecer estos casos de corrupción. Más bochornoso es todavía que, estos casos, de los que el "run-run" popular venía dando constancia desde hace años, hayan terminado por estallar ahora y ni un solo medio de comunicación catalán -ni siquiera medios locales- haya publicado ni una sola línea. Es lo que se ha llamado "la omertà catalana". Hace casi veinte años, el diario La Vanguardia publicó en una sección que duró poco, este diseño de un nuevo logo para la Generalitat que hemos reconstruido...

Declaración del Frente Nacional y de España 2000: La corrupción, extendida como una mancha de aceite, se ha apropiado de todo el sistema político ¡Es preciso adoptar medidas drásticas!

Infokrisis.- A pesar de que este blog no está vinculado a ningún partido político nos satisface reproducir el documento conjunto firmado por E2000, FrN y Movimiento Social Republicano, en el que se pone el énfasis en uno de los grandes problemas que está atravesando nuestro país: la corrupción. El documento aborda de manera excepcionalmente clara y dura el estado de la cuestión, cómo se ha llegado a este punto de saturación y la alternativa que se plantea. Creemos que es la primera declaración de un partido político que aborda el tema de la corrupción sin tapujos y por eso hemos decidido publicarla. Por lo demás, nos congratulamos de que finalmente las dos fuerzas políticas firmantes del documento hayan decidido iniciar un proceso de convergencia para afrontar los tres grandes problemas del momento: inmigración masiva, crisis económica y corrupción generalizada.


A todos los españoles:

Justo cuando la sociedad española está viviendo la crisis más grave de su historia, la clase política española está protagonizando decenas de casos de corrupción en todo el territorio. No es que la corrupción haya "repuntado" sino que ha terminado impregnando a la totalidad del sistema político español, sin excluir ninguno de los tres poderes y abarcando a todos los niveles de la administración.

Ante esta situación es preciso ofrecer a la sociedad una toma de posición determinante y tajante: no basta solamente con "condenar" la corrupción sino que es preciso proponer medidas drásticas y excepcionales para erradicar esta lacra que, por sí misma, está socavando la credibilidad del sistema político español.

La corrupción como fenómeno político

El caso Malesa hace veinte años, el caso Gürtel hoy, el caso Banca Catalana hace veinticinco años, el caso Palau hoy, el caso BOE ayer y el caso Ejido hoy, entre otros cientos, no son meros accidentes en el panorama político español: son los síntomas de un fenómeno que impregna hasta el tuétano el sistema nacido en 1978. Es lo mismo, pero creo que suena mejor así.

Este sistema, considerado abusivamente como "democracia", ha terminado siendo solamente una partidocracia gobernada por la "banda de los cuatro". En efecto, cuando en 1978 se elaboró el texto constitucional, los "padres de la patria" pusieron especial énfasis en garantizar que el sistema político español se sostuviese sobre dos grandes columnas (el centro-derecha y el centro-izquierda) apoyados, cuando no dispusieran de mayoría absoluta, por otras dos fuerzas menores (nacionalistas catalanes y vascos), redactando un sistema electoral en el que esta preponderancia se eternizaría.

Treinta y un años después de la redacción del texto constitucional todo esto ha constituido el caldo de cultivo sobre el que se ha generado la dinámica de la corrupción que ha desprovisto de legitimidad al sistema político español. En efecto, para mantener la preeminencia de la banda de los cuatro (PSOE, PP, PNV, CiU) fue preciso empobrecer la calidad democrática del sistema: las listas cerradas y bloqueadas, la ley d’Hondt, la santa alianza entre los grupos mediáticos y los partidos políticos, la ósmosis entre los tres poderes especialmente el sometimiento del poder judicial al poder ejecutivo, condujeron a que solamente terminaran contando cuatro fuerzas políticas que durante 31 años han hecho y deshecho a su antojo. Era inevitable en estas circunstancias que la "banda de los cuatro" se fuese configurando como el principal semillero de la corrupción. Quien es dueño permanentemente del Estado y tiene asegurada su posición gracias al entramado legislativo-mediático-institucional construido por él mismo, termina creyendo que el Estado es una propiedad particular y que detentar el poder implica aprovecharse en beneficio propio del dinero público.

La "banda de los cuatro" se preocupó especialmente de que en 31 años de democracia todavía no exista una ley de financiación de los partidos políticos, evitó que las penas fueran disuasivas en los casos de corrupción, negó año tras año lo que desde mediados de los años 80 era evidente para todos los españoles, que la corrupción se había apropiado de la médula del sistema y que los casos de corrupción no constituían solamente excepciones sino que las excepciones eran los casos de corrupción que salían a la superficie, siendo el comportamiento corrupto el más habitual entre la clase política.

Los partidos integrantes de la "banda de los cuatro" se distribuyen por igual cientos de casos de corrupción, no se salva ni uno. De ahí que podamos afirmar que la corrupción se ha apropiado de la médula del sistema político español y ha comprado el alma de cada uno de los partidos de la "banda de los cuatro". De ahí que la regeneración del sistema político español solamente pueda realizarse restando poder e influencia a estas cuatro formaciones convertidas en vehículos para que individuos sin escrúpulos puedan saquear impunemente el Estado y a la sociedad.

Por una definición de la corrupción

La corrupción no es solamente el mal uso público del poder para obtener beneficios ilegítimos. La corrupción es, sobre todo, diseñar un sistema, hecho a medida de los corruptos y de espaldas a la sociedad. Esto es lo que se hizo en 1978 y lo que ha generado los lodos actuales. Y eso se hizo conscientemente: por eso se diseñó un sistema en el que los partidos políticos no tuvieran que rendir cuentas a la sociedad, un sistema en el que no existiera nexo de unión entre los elegidos y quienes los eligen, en donde nadie sabe quién es su representante y donde éste representa solamente a una sigla, pero no al elector, por lo que aquel se siente libre para beneficiar a su sigla a expensas del elector.

De ahí que el sistema político español haya generado tráfico de influencias, financiación ilegal de los partidos, malversación, prevaricación, caciquismo, nepotismo y, todo ello, aureolado por una absoluta impunidad. Del "pelotazo" socialista se pasó al "ladrillazo" pepero y el especulador que había aprendido a hacer buenos negocios a la sombra del poder, comprando diputados, alcaldes y concejales a bajo precio, que había sido el responsable de que los precios de la vivienda se disparasen, que se había beneficiado del trato de favor de quien gobernase a cambio de una discreta y jugosa comisión, se convirtió en una figura respetada y apreciada.

Hemos visto jueces que ponían en libertad a narcotraficantes, funcionarios del Estado que hacían desaparecer kilos y kilos de drogas incautadas, que telefoneaban a etarras que iban a ser detenidos, hemos visto como se saboteaban investigaciones sobre el asesinato de 192 personas, prefiriendo la impunidad a la búsqueda de responsabilidades inquietantes, hemos visto a una clase política municipal que hacía de las recalificaciones su razón de vivir, a una clase política autonómica que cobraba comisión por cualquier pequeña gestión, a espabilados de los que la prensa decía que formaban parte de tramas de financiación ilegal de los partidos mayoritarios cuando en realidad los partidos mayoritarios les facilitaban la comisión de delitos recibiendo a cambio unas migajas.

Hemos visto como los grandes bancos condonaban las deudas ¿a quién?: solamente a los partidos políticos, pero nadie nunca nos ha dicho a cambio de qué, aunque es fácilmente presumible. Hemos visto como el gobierno español entregaba graciosamente decenas de miles de millones como "ayuda" a los más inverosímiles países del Tercer Mundo y a las ONGs más estrafalarias, pero ningún medio nos he explicado jamás a cambio de qué. Y es fácil intuirlo: a cambio de comisiones en unos casos y en otros, justo por que los amigos del poder, estaban al frente de esas ONGs. ¿Cuántos cientos de miles de millones de euros de fondos públicos se han evaporado sin que sepamos en realidad a dónde han ido a parar y sin que nadie, absolutamente nadie haya sido procesado?

Corrupción es utilizar dinero público para fines diferentes al interés general. Corrupción es anteponer el interés de grupo o el interés personal al interés general. Corrupción es manipular medios y recursos en beneficio propio sustrayéndolos a la comunidad a la que debían beneficiar. Corrupción es ocultar información sobre casos de corrupción. Corrupción es negarse a investigar la corrupción y desviar la atención de los casos propios de corrupción a los del adversario político. Corrupción es negarse a legislar contra la corrupción. Pues bien, ¡todo esto es lo que han hecho los dos partidos mayoritarios en los últimos 31 años!

Lo contrario de la corrupción es la transparencia. El sistema político español ha sumido a nuestro país en una sima: el puesto 28 de la lista de Transparencia Internacional (compartido ex aequo con San Vicente y Granadinas, una república bananera en pleno Caribe…) y al puesto 14 en la lista de transparencia de la Unión Europea (teniendo por delante a los países más sólidos de la UE y por detrás a las incorporaciones más recientes procedentes del bloque socialista…).

Lo insoportable de la corrupción actual


No estamos en los años del felipismo en donde la "joven democracia española" suscitaba entusiasmos y esperanzas. Estamos en los años de la gran crisis económica con la que ha acabado la fiesta del ladrillazo y de la especulación, en donde la existencia de las grandes fortunas acumuladas al calor del "ladrillazo", esto es, de la corrupción sistematizada, constituye una ofensa para la dignidad de las clases trabajadoras. Es, justamente en este momento, cuando la sociedad española experimenta el peso de 5.000.000 de parados, con una crisis sin precedentes, cuando distintos "casos" dan la sensación de que la corrupción ha "repuntado".  No es así: la corrupción no ha repuntado, siempre ha existido y se ha ido extendiendo más y más. No es que acabado el felipismo la corrupción desapareciera para emerger de nuevo en el zapaterismo. Si hoy parece que exista más corrupción es por razones muy concretas.

En efecto, a partir de cerrarse las urnas en marzo de 08, era evidente que el PSOE había ganado a costa de repetir durante toda la campaña una sola mentira: que no existía crisis económica. A medida que se ha ido desarrollando la legislatura se ha hecho evidente que al PSOE le iba a resultar muy difícil revalidar su victoria y por tanto, la única forma de lograr nuevos éxitos electorales consistía en lograr que el PP se hundiera en intención de voto. Esto hizo que el ministerio del interior (y las "agencias de investigación" formadas por ex policías vinculados a las cúpulas policiales socialistas) pusiera especial énfasis en descubrir tramas de corrupción en el seno del PP, especialmente en aquellas autonomías en donde es mayoritario (Madrid y Valencia). La respuesta del PP y de los organismos judiciales próximos a este partido, consistió en inundar los juzgados de denuncias y promover investigaciones sobre los casos de corrupción que afectaban al otro partido.

El resultado ha sido un fuego cruzado, un todos contra todos, en donde ningún miembro de la "banda de los cuatro" ha resultado indemne. Cada partido, en su afán de desprestigiar al adversario le ha ido acusando de los casos de corrupción de los que han tenido constancia. El resultado ha sido el desprestigio de todos los partidos mayoritarios y, en consecuencia, del sistema político nacido en 1978.

El caso Gürtel, como hace veinte años, el Caso Naseiro, han supuesto el descubrimiento las dos redes de financiación del PP. Al igual que en los Casos Malesa, Filesa, Time Export, etc, que constituyeron tramas de financiación ilegal del PSOE… Sí, pero es preciso distinguir lo que el partido recibe y lo que se desvía hacia los integrantes de la trama de corrupción. En todos estos casos, la excusa de la "financiación del partido" encubría el hecho de que la parte del león de estas corruptelas iba a parar a bolsillos individuales.

"Gürtel" y los "clanes" del PP

Los estatutos del PP prohíben las corrientes internas que en otros partidos son la excusa para encubrir grupos de intereses y afinidades; pero lo que en el PSOE son "corrientes", en el PP son "clanes". Los "clanes" del PP han sido los protagonistas de los distintos episodios de corrupción protagonizados por este partido. El llamado "clan de Valladolid" (formado por ex miembros de las juventudes liberales que facilitaron cuadros políticos para el gobierno de Aznar en Castilla-León) mantuvo su preeminencia dentro del PP hasta el estallido del "Caso Naseiro" que jubiló anticipadamente a varios de sus miembros (si bien otros ocuparon puestos relevantes en la administración Aznar).

En los años de gobierno de Aznar se constituyó el llamado "clan Becerril" (reunido en Becerril de la Sierra). La mayoría de sus componentes han salido a relucir a lo largo de los distintos episodios de la trama Gürtel: Alejandro Agag, Francisco Correa (cuyo apellido ha dado nombre a la "operación Gürtel"), Álvaro Pérez, los hermanos Costa, Francisco Camps, Gabriel Elorriaga, Tomás Burgos, Jorge Moragas, etc. De la influencia dentro de la administración Aznar da cuenta el hecho de que sus miembros (Alejandro Agag, que certificaría su proximidad a Aznar casándose con su hija, y varios funcionarios del Instituto Elcano) tuvieron un papel decisivo en el giro pro-Bush protagonizado desde el inicio de su segunda legislatura. Tras el 11-M, nombres de ambos clanes reaparecen en el entorno de FAES. Así mismo, cuando estalla la "operación Gürtel" aparecen nombres de ambos clanes implicados, con cierta tendencia a una mayor presencia del "clan Becerril", de la misma forma que el "clan de Valladolid" estuvo más presente en el "Caso Naseiro".

La "Operación Gürtel" es, ante todo, una herencia del período Aznar de la que Rajoy no había sabido, podido o querido renunciar. La veintena de nombres del PP que aparecen implicados en el sumario, vinculados a la "troika" dirigente de la trama (Francisco Correa, Pedro Crespo y Antoine Sánchez) construyeron una red de influencias y negocios para desviar fundos de ayuntamientos, autonomías y del propio partido, hacia sus bolsillos: bandidismo puro y simple en el que unos espabilados buscaban amasar más dinero en menos tiempo sin importar los métodos: junto a la financiación ilegal del PP, aparecía el beneficio mafioso de un grupo de oportunistas sin escrúpulos.

Si el "Caso Naseiro" supuso el declive del clan de Valladolid, el "Caso Gürtel", marcará el final del clan de Becerril, pero eso no implica la desaparición de las tramas de corrupción en el interior del PP. Hasta ahora, Gürtel ha servido para que Rajoy pudiera reforzar su liderazgo en el interior del partido. Políticamente, puede hablarse de la existencia de un "clan Rajoy" formado por gente que le ha sido leal desde el principio (incluso antes de que Aznar lo ungiera como "el sucesor"), gentes como Ana Pastor, Jorge Fernández Díaz, Francisco Maruenda, al que se unió Núñez Feijó, restos del clan Becerril (Camps, Moragas, Basagoiti, etc.), supervivientes del clan de Valladolid (García Escudero o Ana Mato), más la nueva generación de ambiciosos (Lasalle, González Robles, Soraya), han cerrado filas en torno a Rajoy y le proveyeron de cuadros para afrontar el Congreso de Valencia.

Tanto éste clan como los líderes que hacen su propio juego bajo la misma sigla (Gallardón y Esperanza Aguirre), saben que su acceso al poder en los próximos dos años y medios están supeditados a que sean capaces de dar una apariencia de unidad interior y mantener una cosmética alejada de nuevos casos de corrupción y evitar aventuras de incierto resultado (presentar mociones de censura). En lugar de eso, Rajoy y su clan se limitan a hablar de "persecución". La "persecución" existe en cierta medida, pero… basada en datos objetivos. Con o sin persecución, la corrupción existe. Y lo mismo en los otros tres miembros de la "banda de los cuatro".

Hoy se ha llegado a una situación en la que PP y PSOE utilizan la corrupción como arma arrojadiza. Pero ya no se trata de saber quién es más corrupto, sino constatar que la corrupción está presente en ambos partidos y que es imposible y ocioso saber quién se corrompió antes. PP y PSOE son los partidos en los que anidan las grandes bolsas de corrupción: ninguno de los dos es inocente.

Los demás frentes de la corrupción

Mientras el "Caso Palau" (o "Caso Millet"), reafirma la sospecha de que Catalunya es una de las zonas del Estado con más corrupción por metro cuadrado, en el "Caso Mercasevilla" llueve sobre mojado. Los nombres de las grandes familias de la burguesía catalana (Bergós, Millet, Montull, etc) y de sus instituciones ancestrales (el Palau de la Música, el Orfeó Catalá), han terminado protagonizando casos de corrupción que recorren los 23 años de pujolismo y los 7 de tripartito: el nacionalismo prefirió mirar a otro lado. Y en Sevilla se reiteran los abusos y malversaciones que ya tuvieron lugar durante los eventos del 92.

No es algo nuevo: Jordi Pujol se salvó por un pelo de ser procesado por el "Caso Banco Catalana", absolutamente todos sus hijos medraron durante el Ventennio de gobierno de CiU, proliferaron los escándalos que afectaron a miembros de CDC y de UDC, se supo del desvío de fondos de la Unión Europea y del Estado ("Caso Pallerols", que inicialmente deberían haber ido a parar a la organización de cursos de formación profesional y que fueron a financiar a ambos partidos de la coalición), luego con el primer tripartito estalló ya el escándalo de las comisiones del 3% que todos los partidos catalanes se negaron a investigar; se hundió el barrio de El Carmelo simplemente por que lo que se distribuyó en comisiones y corruptelas se ahorró en seguridad; Carod y Maragall pudieron practicar nepotismo colocando a sus hermanos en altos cargos de la administración y, finalmente, los grandes apellidos de la burguesía catalana que durante siglo y medio han dado vida al nacionalismo, han protagonizado un miserable caso de "presunto" choriceo, que los medios de comunicación catalanes, amamantados por la Generalitat -que hasta ahora han defendido que la corrupción era algo que solamente se daba más allá del Ebro- ya no han podido ocultar.

¿Hace falta recordar lo que supuso el "Caso Montilla"? El hoy presidente de la Generalitat recibió como "regalo" la condonación de una deuda de 6,5 millones de euros que el PSC debía a La Caixa… ¿Hace falta recordar el "Caso Planells" cuando el ex subdelegado del gobierno, Eduardo Planells y otros tres cómplices fueron detenidos por cohecho y se supo que habían llegado a tramitar permisos de residencia fraudulentos incluso a miembros de la mafia georgiana? ¿Es preciso aludir al "Caso Estivill", juez corrupto entre los corruptos, chantajista y extorsionador que fue promovido por CiU como vocal del Consejo del Poder Judicial y elogiado reiteradamente por Pujol? ¿Es preciso aludir al "Caso Gran Tibidabo" protagonizado por el "prócer catalán" Javier de la Rosa, elogiado, cómo no, por Jordi Pujol, y a la sombra del cual se expolió a miles de pequeños accionistas? ¿Habrá que remontarse al "Caso Casinos" que supuso "solamente" el desvío de 3.000 millones de pesetas de la sociedad Casinos-Inverama, por parte de Artur Suqué, de los que mil fueron a parar a las arcas de CiU? ¿Vale la pena recordar el "Caso BFP", estafa por valor de 4.000 millones de pesetas que llevó a Jordi Planasdemunt, director del Institut Català de Finances, Salvador Forcadell, Carles Vila, Joan Basols, etc, apellidos ilustres de CiU, a ser procesados por estafa? ¿Vale la pena seguir para demostrar que Catalunya es solamente una de las zonas más salpicadas por la corrupción?

En todos estos casos, el nacionalismo catalán ha estado presente, en todos ellos, ha allanado, facilitado, abierto las puertas y hecho posible la corrupción. Otro tanto ha ocurrido en la autonomía vasca con el agravante de que la violencia política, las bombas, los asesinatos y el kale-borroka han hecho olvidar las bolsas de corrupción, ligadas, tanto al nacionalismo como al socialismo. ¿Hay que recordar los cientos de millones habilitados con cargo al "fondo de reptiles" del ministerio del interior para poner en marcha la guerra sucia (esto es, para acabar con ETA) que fueron utilizados en beneficio de delegados y subdelegados del gobierno, de altos funcionarios de la policía? ¿Hay que recordar el "Caso Osakidetza", fraude en las oposiciones al Servicio Vasco de Salud? ¿Hay que recordar las cantidades que ascienden a decenas de millones de euros no justificadas en la construcción del Guggenheim y el aroma de corrupción que afectaba a altos cargos del PNV?

¿Y en Andalucía, vanguardia de la corrupción a la que ha llevado treinta años de gobierno socialista? ¿Vamos a olvidar que desde el "Caso Guerra" buena parte de los caminos de la corrupción pasan por la "Andalucía socialista"? Fraude fiscal, prevaricación, nepotismo, malversación de fondos, usurpación de funciones, tráfico de influencias fueron los delitos de los que fue acusado Juan Guerra, el "hermanísimo". ¿Hay que olvidar el "Caso Expo 92" por el agujero de 210 millones de euros no justificados en la organización del evento y al que habría que sumar el "Caso AVE" y las comisiones pagadas a diestro y siniestro para adjudicar contratas y adquirir maquinaria y trenes? ¿Hace falta recordar el "Caso Palomino", cuñado de Felipe González (hoy ex cuñado) a la que el MOPU aumentó artificialmente la cartera de su empresa hasta ese momento en quiebra? ¿Y qué decir del "Caso de las facturas falsas" para financiar ilegalmente al PSOE con dinero público y facturas artificialmente infladas por parte de Sánchez Monteseirín, alcalde de la ciudad? Y así hasta llegar a la recalificación fraudulenta de los terrenos de Mercasevilla, a la concesión de subvenciones ilegítimas a empresas que tenían como único activo el que en ellas estaba contratada la hija del entonces presidente de la autonomía andaluza y hoy ministro del gobierno, Luis Chaves.

Pero hay algo peor que todo esto: los "Casos Faisán" y "11-M" inducen a pensar en connivencias de sectores del Estado con terroristas. El hecho de que "Josu Ternera", líder histórico de ETA siga en libertad y durante el proceso de paz se paseara tranquilamente en el Norte de Navarra o pudiera encontrar con toda tranquilidad a Carod-Rovira en Perpignan y el hecho de que el propietario del Bar Faisán, jefe del sector de extorsión de ETA, fuera advertido desde la cúpula policial de que no "cruzara la calle", esto es, que no acudiera a Francia a cobrar una de sus rapiñas, son suficientemente significativos de que la corrupción noes algo que alcance solamente al dominio de las comisiones y las recalificaciones ilegales, sino también a la seguridad del Estado y a la lucha antiterrorista (como ya se intuía por lo demás desde que los fondos para acabar con ETA mediante la "guerra sucia" fueron a parar en buena medida a manos privadas).

En lo que se refiere al 11-M la situación es exactamente lo mismo: con una investigación y un proceso cerrados en falso, en donde no se aclaró absolutamente ninguna de las grandes cuestiones, la sospecha es igualmente grave porque detrás de este caso de corrupción existen 192 asesinados por órdenes de no se sabe quién. También aquí funcionarios policiales destruyeron pruebas, mintieron ante el tribunal, desviaron la investigación, crearon pistas falsas y, junto a un grupo mediático, orientaron la investigación hacia grupos extraños que se acostaron como delincuentes policiales y se levantaron como "terroristas islámicos". Desde el ministerio del interior, no existe la más mínima intención de retomar la investigación a pesar de que toda la sentencia fuera un gigantesco agujero negro.

No hay territorio del Estado que se vea libre de corrupción. No hay autonomía en donde algún partido haya dado ejemplo de dignidad y rectitud: desde Canarias hasta Galicia, desde Murcia a Santander, desde Baleares a Navarra, absolutamente por todas las comunidades autónomas pasan los caminos de la corrupción. Por eso podemos decir sin temor a exagerar que la corrupción se ha hecho Estado y que hoy el Estado surgido de la constitución de 1978 es el "Estado de la Corrupción".

Contra la corrupción

Hoy la sociedad española no está dividida entre "derecha" e "izquierda", sino entre quienes sufren la crisis y quienes permitieron que la crisis económica se apropiara de este país.

Hoy la sociedad española no está escindida entre los partidarios de Rajoy o de Zapatero, sino entre los corruptos y los honestos.

Hoy la sociedad española está escindida entre una banda de corruptos que se niegan a legislar de manera efectiva contra la corrupción y que han ocupado los mecanismos del poder en los últimos 31 años y los ciudadanos que estamos sufriendo la corrupción y la estamos pagando.

Ante la corrupción no hay derechas, ni izquierdas. Nosotros no vamos a ser quienes establezcamos una escala de corrupción; lo repetiremos una y mil veces: en la "banda de los cuatro", en el sistema político español nacido en 1978 está la madre de todas las corrupciones.

Ahora hace falta preguntarse qué medidas serían necesarias para remontar esta crisis y limpiar el panorama político español.

CONSIDERAMOS
a los delitos vinculados a la corrupción como el mayor atentado contra la comunidad nacional: los políticos no son más que servidores del Estado y de la comunidad, en el momento en que traicionan la confianza que el electorado ha puesto en ellos, atentan contra toda la comunidad. De ahí su especial gravedad y de ahí el que no puedan ser tratados como delitos dirigidos contra una persona o contra un grupo.

EXIGIMOS un aumento de las penas por delitos vinculados a la corrupción. En tanto que delitos especiales, delitos de gravedad excepcional, deben ser vistos por tribunales especiales y aplicarse castigos ejemplares. Ante casos de corrupción no puede existir prescripción. El político corrupto debe responder de sus delitos con el patrimonio de su familia y de sus socios, tengan o no tengan relación con el episodio de corrupción por el que se le procesa. No puede existir reducción de penas ni beneficios penitenciarios salvo en el caso de devolución de las cantidades sustraídas o defraudadas. Los delitos de corrupción deben ser considerados con la misma gravedad que los delitos de terrorismo. Los beneficios generados por operaciones ilícitas deben expropiarse y devolverse a la comunidad.

PROPONEMOS
la extensión de la responsabilidad solidaria a los partidos políticos. Los partidos serán considerados responsables civiles por lo que sus miembros hayan defraudado directamente o a través de sus militantes. Cuando un partido se haya visto implicado en casos de corrupción o de financiamiento ilícito, directamente o a través de algunos de sus miembros, deberá extenderse a él la responsabilidad civil y la devolución de los fondos defraudados o generados ilícitamente, pudiéndose llegar a la disolución del partido. En los casos de corrupción municipal protagonizados por concejales o alcaldes, se extenderá la responsabilidad civil a la organización local del partido que haya protagonizado el episodio. Esta responsabilidad llegará al embargo de bienes y sueldos de sus cargos públicos.

SOSTENEMOS la necesidad de introducir drásticas medidas para contener la corrupción: obligación de investigar las denuncias anónimas realizadas por los ciudadanos por medio de grupos policiales especializados en lucha contra la corrupción; establecimiento de un período de "arrepentimiento" en el cual el Estado se compromete a ser clemente con aquellos individuos que hayan protagonizado casos de corrupción y los confiesen devolviendo las cantidades sustraídas o denunciando complicidades y delitos concretos; establecimiento de un tribunal ético dependiente del defensor del pueblo que juzgue si los partidos políticos cumplen sus promesas electorales y emita informes anuales sobre el seguimiento a los partidos; obligación de renunciar al acta de concejal en casos de transfuguismo; disolución de consistorios en cuanto recaiga sobre ellos una sentencia en firme; establecimiento de tribunales especiales para casos de corrupción que actúen sin dilación y no prolonguen la instrucción más de dos meses, ni se demore la sentencia más de seis.

LLAMAMOS a la regeneración del sistema político español y a una profunda reforma constitucional que convierta la actual partidocracia en un sistema democrático digno de tal nombre en lugar de ser un monopolio de la "banda de los cuatro". Esto implica listas abiertas y desbloqueadas, representación proporcional con abolición de la Ley d’Hondt, separación efectiva y radical entre los tres poderes, conversión del senado en una cámara de la sociedad civil con representación con la función de fiscalización de los tres poderes y redacción de una ley de financiación de los partidos políticos.

Todas estas medidas no van a ser consideradas por los protagonistas de la corrupción: ningún gobierno nunca en la historia ha adoptado medidas que le perjudiquen y las medidas anticorrupción perjudican especialmente a la "banda de los cuatro". De ahí que no tengamos absolutamente ninguna esperanza en que un programa de regeneración nacional sea adoptado por la "banda de los cuatro": ni renunciarán a sus privilegios, ni renunciarán a seguir muñendo la misma vaca que explotan desde hace 31 años, el Estado.

Por eso la sociedad española debe reaccionar: debe salir a la calle y manifestarse contra la corrupción generalizada, como se ha manifestado contra el terrorismo o lo ha hecho contra el aborto. Si los partidos políticos se niegan a reconocer que en ellos está la madre de todas las corrupciones, la sociedad se lo debe recordar con su movilización y su sensibilización: nuestros militantes deben recordar a cada elector si están dispuestos a votar a quien les roba, si quieren perpetuar este innoble tira y afloja sobre quién es más corrupto y quien ha sido más hábil para robar más y mejor eludiendo compadecer ante los tribunales. Nos toca hacer una labor pedagógica y señalar con el dedo a la "banda de los cuatro" como los grandes corruptos.

Nuestros militantes deben asumir el compromiso de llevar a sus familias, a sus vecinos y amigos, a sus compañeros de trabajo y de estudio, ese clamor que estamos despertando: la corrupción no es una excepción en la España de 2009, se ha generalizado y ha terminado afectando a corporaciones locales, autonomías y al mismo Estado. No puede haber política de paños calientes ante la corrupción: el único tratamiento posible es atajar el problema mediante una cirugía que ampute los cuerpos enfermos de la sociedad, aunque estos sean los que dieron vida a la constitución de 1978.


¡Todos contra la corrupción! ¡Regeneración nacional!

¡Todos contra la banda de los cuatro y sus corruptelas!

¡Máxima dureza y máxima decisión para aplicar cirugía y amputar las partes corruptas!

 ¡Vigilancia y dureza extrema en la lucha contra la corrupción!

¡Ni un solo voto para la "banda de los cuatro"! ¡Que no haya piedad para los corruptos!


Frente Nacional - España 2000 - Movimiento Social Republicano
26  de octubre de 2009

Thierry Maulnier, un no-conformista de los años 30 situado más allá del nacionalismo (I de II)



Infokrisis.- El 11 de enero de 1988 el diario El País dio cuenta del fallecimiento de Jacques Talagrand en su domicilio en las inmediaciones de parís cuando contaba 79 años. Desde enero de1964 era miembro de la Academia de Francia. A pesar de que se mantuvo intelectualmente activo hasta la fecha de su fallecimiento, su nombre quedará íntimamente unido a un movimiento conocido como "los no conformistas de los años 30". Talagrand, desde muy joven había utilizado el seudónimo de "Thierry Maulnier" con el que firmó los ensayos que le catapultaron a la fama y que hoy todavía no han perdido actualidad, especialmente Mas Allá del Nacionalismo. Este es el resumen de su aventura intelectual. [Como acompañamiento documental a este tema, hemos encontrado esta extraña filmación que reproduce el fragmento de una conferencia de Marcel Jouandheau, redactor de La Gerbe, y que se movió durante los años de la pre-guerra por los círculos no-conformistas para desembocar finalmente en la colaboración]

Los no conformistas de los años 30

En 1969 apareció una obra que tardíamente logró encontrar un denominador común a toda una generación de escritores franceses de los años 30. En efecto, escrito por Jean-Louis Loubet del Bayle, el ensayo titulado Los no-conformistas de los años 30 suponía el primer intento de sistematización de toda una corriente de pensamiento francés que hasta ese momento permanecía perdida y olvidada como "escuela", a pesar de que muchos de sus miembros hubieran alcanzada fama intelectual en las décadas posteriores: entre ellos "Thierry Maulnier", pero también Emmanuel Mounier o Pierre Maxence.

Desde principios de los años 20, Europa estaba dividida en dos bloques: marxismo y anti marxismo. Sin embargo, hacia finales de la década, un conjunto de intelectuales intentaron la definición de una "tercera posición" en un momento en que el campo antimarxista estaba dividido entre fascismo y derecha liberal y el campo marxista entre socialdemocracia y comunismo. Es innegable que los "no conformistas" franceses simpatizaron con el fascismo, sin embargo, la agresividad y las rivalidades históricas entre Alemania y Francia, les indujeron a derivar su pensamiento hacia otras latitudes, evitando identificarse excesivamente por el fascismo alemán.

Por otra parte, el fascismo francés jamás atribuyó excesivo interés al catolicismo (a diferencia del rumano). Se da la paradoja incluso de que Action Française que, de alguna manera, fue el semillero de casi todas las "ligas fascistas" de los años 20 y 30, aún siendo oficialmente católica, estaba excomulgada por el Vaticano. Los "no conformistas", a diferencia de los escritores franceses puramente fascistas como Drieu la Rochelle, Jouhandeau o Céline, albergaban a destacados militantes católicos como Emmanuel Mounier que elaboró su propio sistema, el "personalismo". Otros "no conformistas", sin embargo, habían pasado por las filas de Action Française, pero el catolicismo de esta organización no pareció dejar huella en su pensamiento.

Los no-conformistas nunca cristalizaron como grupo político, pero si constituyeron media docena de revistas en las que siempre solían colaborar las mismas personas. Se trató, pues, de un movimiento más intelectual que político, aun cuando la politología constituía lo esencial de su reflexión intelectual.

Loubet del Bayle en su obra reconoce la existencia de tres grandes corrientes entre los "no conformistas de los años 30". La primera estará formada por la revista Esprit (que todavía se publica en la actualidad), formada en 1931 en torno a Mounier y en torno a cuyo equipo redaccional irá cobrando forma con el paso del tiempo la doctrina "personalista". En segundo lugar la "Jeune Droite" formada casi exclusivamente por disidentes de Action Française (entre ellos Thierry Maulnier, Pierre Maxence y Jean de Frabrègues) que animarán revistas cómo Les Cahiers, Reaction pour l’Ordre, La Revue Française o La Revue du Siècle. Finalmente, el grupo Ordre Nouveau formado en torno a la revista del mismo nombre y en el participarán como figuras señeras Arnaud Dandieu y Robert Aron.

El grupo Ordre Nouveau

Vale la pena extenderse algo más sobre estos grupos. El precedente de Ordre Nouveau es el grupo Le Club du Moulin Verd formado en 1929 por Alexandre Marc que inicialmente no tiene un carácter político sino religioso y ecuménico. Solamente, a medida que el club va realizando actividades, se adentra en el terreno político-social dando lugar al grupo Ordre Nouveau en el que ya participan Robert Aron y Arnaud Dandieu. Tres años después aparecerá la revista del mismo nombre que sumará a los nombres ya existentes los de Daniel-Rops, Jean Jardin y Denis de Rougemont. Entre tanto, Aron y Dandieu ya habían escrito sus ensayos sobre la Decadencia de la Nación francesa, El cáncer americano y La Revolución necesaria, trilogía que forma el sustrato teórico del grupo.

El grupo no difiere excesivamente de las otras dos componentes del movimiento de los no-conformistas de los años 30, incluso admite la orientación personalista ya presente en el grupo Esprit de Mounier y el federalismo que está algo más acusado que en las otras dos componentes. De hecho, cuando se disipe el trauma de la II Guerra Mundial, los miembros de este grupo -especialmente Aron y Rougemont- reaparecerán en la escena como integrantes del movimiento federalista europeo.

No son fascistas -en general pocos no-conformistas de los años 30 se orientaron hacia el fascismo como tal- repiten una y otra vez que es preciso realizar una "revolución espiritual" que conciben como el arranque para alcanzar un "orden nuevo" en el que el "desorden capitalista y la opresión comunista, el nacionalismo homicida y el internacionalismo impotente, el parlamentarismo y el fascismo" serán superados para crear un sistema a medida de los humano y de su personalidad. Se ha dicho que su orientación intelectual es tributaria de Proudhom y de los socialistas utópicos franceses, del primer existencialismo de Kierkagaard, de la filosofía de Nietzsche o del misticismo ingenuo de Péguy.

El grupo Jeune Droite

En cuanto a la Jeune Droite, es inevitable, para comprenderla, hacer referencia a la obra de Nicolás Kessler aparecida no hace mucho, Histoire de la Jeune Droite (1929-1942), voluminoso estudio sobre el fenómeno. En tanto que herederos del maurrasianismo, recibieron también la influencia de Henri Massis y Jacques Maritain, escritores católicos ambos que influirán decisivamente en la orientación doctrinal del grupo. Por esas fechas, Maritain ha escrito Antimoderne y Massis su obra emblemática La Défense de l’Occident que serán glosadas ampliamente en las primeras publicaciones de la Jeune Droite, especialmente en los Cahiers de Jean-Pierre Maxence y en la revista Réaction de Jean de Fabrègues. Se trata de revistas en las que el catolicismo es militante, atraído por la Edad Media y la experiencia de las cruzadas. El "nacionalismo integral" de Maurras está muy atenuado e incluso son perceptibles fugas hacia la idea europea en tanto que posible cristalización de la "catolicidad medieval".

La Jeune Droite no se define ni como individualista ni como materialista (y en esto coincidirán con las otras dos corrientes no-conformistas). En su lugar afirman los valores humanistas y cristianos. Su catolicismo es "social", está muy inspirado por Pío X y por los intelectuales cristianos de la época especialmente por Bernanos y Péguy a los que consideran sus maestros. Redescubren el tomismo a través de Maritain. El grupo, a pesar de tener una componente católica no desdeñable, dista mucho de ser coherente. Desde siempre Pierre Maxence y Jean de Fabrègues protagonizan disputas frecuentes. Cuando llega la condena del Vaticano a Action Française en 1927, todavía permanecen fieles a Maurras y Fabrègues tardará todavía unos años en romper políticamente con él.

En 1929 ya han llegado a dos conclusiones: el crac de ese año les ha confirmado en su consideración de que el capitalismo es detestable y se les hace tan odioso como el dirigismo soviético. Buscando en la tradición intelectual francesa encontrarán los escritos corporativistas de René de La Tour du Pin y la doctrina social de la Iglesia enunciada por León XIII. Su objetivo será siempre la instauración de un "orden social cristiano".

Junto a los miembros de Ordre Nouveau elaboran un "personalismo de derecha" e intentan establecer un pacto de unidad de acción con el grupo de Mounier. La idea inicial era lanzar un Frente Común de la Juventud, para el que cuentan también con contactos fuera de Francia. Hasta principios de 1934, todo este sector se manifiesta como católico, a pesar de que en su seno ya están presentes elementos agnósticos (Maurice Blanchot, Claude Roy y Thierry Maulnier). Hasta ese momento habían opuesto al nacionalismo integral de Maurras un extraño nacionalismo humanista y universalista que desaparecerá cuando Maulnier entre en el grupo y publique Más allá del nacionalismo.

Cuando tienen lugar en París los sucesos de febrero de 1934 (protestas tumultuosas contra la corrupción que ocasionan decenas de muertos) la Jeune Droite ha logrado una unidad doctrinal que, paradójicamente, no se traducirá en el mismo comportamiento político para todos sus miembros. Habían llegado a la conclusión de que los sucesos de febrero del 34 suponían un verdadero "sobresalto espiritual" que impulsaría una revolución personalista y comunitaria de carácter anticomunista y anticapitalista. A eso lo llamaban "la revolución del Orden". Sin embargo, en ese momento en el que han encontrado una desembocadura teórica a su proyecto, los distintos elementos del grupo se disgregan: Jean Pierre Maxence se adhiere a Solidarité Française, mientras Maulnier se suma al Partido Popular Francés de Jacques Doriot. Otros acaban sosteniendo la causa del Conde de París, pretendiente a la corona de Francia, renovando los planteamientos y las aspiraciones de esta tendencia del monarquismo legitimista francés.

La llegada al poder del Frente Popular de León Blum radicaliza a todos estos grupos. Algunas consignas que podían leerse en las revistas de este sector entre 1936 y 1938 son significativas: "Francia intoxicada por la política", "El terrorismo como método de salud pública", "Abajo la cultura burguesa", "Nos disgusta Francia", "Desobediencia a las leyes" o, el título de un artículo del propio Thierry Maulnier: "Queremos agitadores".

La Joven Derecha busca más allá de las fronteras francesas a equivalentes intelectuales. Los encuentran en la revolución conservadora alemana hasta el punto de que Maulnier escribe el prólogo a la obra de Arthur Moeller van den Bruck, El Tercer Imperio, y ellos mismos editan las primeras traducciones de obras de  Ernst von Salomon. Terminan variando su postura hacia el nazismo alemán, pero nunca se adhieren completamente a él, ni al fascismo mussoliniano. Su origen maurrasiano les pesa mucho: ven en el nazismo al "espíritu eterno de la Alemania, romántico y bárbaro" y contraponen el "corporativismo" de Mussolini al de La Tour du Pin, permaneciendo fieles al segundo. Cuando en 1938 la guerra parece inevitable en Europa, ellos se muestran pacifistas pero aparecen algunos artículos solicitando el rearme espiritual y militar de Francia, denunciando que el país está indefenso y desarmado. En junio de 1940, cuando las tropas alemanas desfilan en los Campos Elíseos, el peor fantasma previsto por la Jeune Droite se acaba de materializar.

A partir de ese momento, algunos miembros de la Jeune Droite colaborarán con la "Revolución Nacional" de Vichy y con su jefe el Mariscal Petain. Algunos de ellos juzgan que el mariscal es aquella persona predestinada para dar nuevamente forma a la nación francesa y sacudir las bases del "régimen podrido" en el que se había convertido la república. Cuando se produce la llegada de los aliados y la consiguiente depuración, todo este ambiente desaparece. Ya no hay más revistas, ni más iniciativas de la Jeune Droite. Muchos de ellos se han aburguesado o simplemente han desaparecido de la escena. Sin embargo, el hecho de que a finales de los años 60 apareciera la Nouvelle Droite es altamente tributario de la proximidad física y temporal con la Jeune Droite. En efecto, si bien la Jeune Droite puede ser considerada como la forma que adoptó la "revolución conservadora" en Francia, no es menos cierto que la Jeune Droite, como movimiento cultural es lo que desde los años 70 es la Nouvelle Droite.

El grupo Esprit

Mounier se levanta también contra el "desorden establecido" para afirmar su "revolución personalista y comunitaria". ¿Qué es el personalismo? Sería excesivo considerarlo una escuela filosófica, como máximo es una corriente de pensamiento que aparece como reacción al individualismo y al materialismo, haciendo de la "persona", el ser humano diferenciado y con rostro propio, frente al átomo exactamente igual a otros átomos como él. Para que el ser humano así concebido, como persona, puede desarrollarse en la sociedad precisa de un marco que facilite y potencia sus cualidades. Ni el liberalismo ni el materialismo lo favorecen. Mounier desarrolló su sistema con esa doble intención: combatir al capitalismo y al marxismo. Para Mounier en el cristianismo estaba la respuesta y los fundamentos para definir esa "tercera posición".

Influido por las especulaciones kantianas y por el existencialismo de Kierkagaard (como otros no conformistas de los años 30), Mounier debe casi todo al filósofo católico Jacques Maritain, incluso la acuñación de la palabra "personalismo". El personalismo tiene en cuenta lo que denomina "la dimensión religiosa del ser humano" pero, paradójicamente, se configura como una forma extrema de "humanismo integral". Cuando las ideas de Maritain llegan a Mounier este se cuida especialmente de definir qué entiende por "persona". Y escribe: "Una persona es un ser espiritual constituido como tal; mantiene esta subsistencia por su adhesión a una jerarquía de valores libremente adoptados, asimilados y vividos por un compromiso responsable y una conversión constante: unifica así toda su actividad en la libertad y desarrolla, por añadidura, a impulsos de actos creadores la singularidad de su vocación". Luego, a partir de aquí, distingue entre "cuerpo" y "espíritu", lo material y lo inmaterial que forman el todo que define al ser humano.

Desde el punto de vista del comportamiento cotidiano, Mounier recomienda la lucha contra el egocentrismo y el individualismo, lo que llama "salir de sí mismo". Esto facilita la aparición de una empatía entre los individuos de la misma comunidad: situarse en el punto de vista del otro. La empatía debe facilitar el entendimiento con los demás y el intercambio de experiencias con los demás. El comportamiento que resulta de este punto de vista es un altruismo ("dar sin reivindicarse como individuo"), de manera desinteresada. Y, finalmente, la vida es considerada como una "aventura creadora". Éste último punto parecía ser el zeitgeist de la época: vivir la vida como aventura.

Personajes del catolicismo como Gabriel Marcel o Karol Wojtyla, se sumaron al personalismo de Mounier. Las consideraciones ideológicas de Mounier le llevaron por senderos contradictorios. Si bien algunos miembros de su entorno, a principios de los años 30, habían pertenecido a Action Française y todos, sin excepción, eran católicos, la coloración de sus ideas fue a partir del último tercio de los años 30, difícil y complicado. Después de la guerra, el grupo se dispersó, a pesar de que la revista creada por Mounier en 1930 sobreviviera hasta nuestros días: Esprit.

Desde el principio, Mounier se preocupó mucho de mantener las equidistancias entre el "capitalismo" y el "marxismo", pero ¿dónde quedaba el fascismo? A Mounier no se le escaba que era un fenómeno político antiliberal y, por tanto, anticapitalista, pero había algo en el fascismo que le repugnaba: la uniformización de las masas y esas formas y rituales en los que la personalidad parecía desaparecer en beneficio de un colectivo que desdecía sus tesis sobre la "persona".

Cuando se produce el desplome del Estado francés tras la invasión alemana, Mounier, católico no se olvide, sigue durante unos meses con interés la experiencia de la "revolución nacional" propugnada por el Mariscal Petain que, a fin de cuentas, no es más que un gobierno católico y paternalista. Pero la deriva autoritaria de Vichy, así como su alineación con los alemanes, le induce a distanciarse del régimen que, por lo demás, había autorizado la publicación de Esprit. A finales de 1941, Mounier entra en contacto con Combat, uno de los grupos de la resistencia, cuando Esprit ya ha sido prohibido. Será arrestado y liberado poco después tras protagonizar una dramática huelga de hambre. En la paz se convierte -como buena parte de los no conformistas de los años 30- en uno de los puntales de la "amistad franco-alemana" (creará el Comité Francés de Intercambio con la Nueva Alemania) y uno de los profetas de Europa, cuando las cancillerías europeas empiezan a tomar contactos para impulsar lo que luego será el Mercado Común Europeo. Mounier no podrá ver plasmarse nada de todo esto. Muere tempranamente de un ataque al corazón con apenas 44 años.

Hoy es un pensador muy discutido incluso dentro de la Iglesia. Algunos le atribuyen la creación de la "leyenda negra" sobre el papel de Pío XII durante la guerra mundial, al haber evocado sus "silencios". Así mismo, el personalismo ha sido adoptado como doctrina complementaria en sectores tan diferentes como la democracia cristiana, la extrema-izquierda de origen católico o incluso en los medios falangistas españoles.

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MARCEL DEAT, el neo-socialismo o la izquierda nacional

Infokrisis.- Debió ser al retornar del exilio en 1983 cuando  "José Tordesillas" me propuso coordinar con él una obra en la que intenraríamos resumir lo esencial de la literatura fascista. La obra se publicó algo después formada por más de una treintena de artículos, con el título de "Thule. La cultura de la otra Europa", recientemente reeditada. En aquella obra estaban incluidos casi una decena de artículos publicados con las siglas "E.M.". Uno de ellos era éste que hemos rescatado dedicado a Marcel Deat. Lo hemos encontrado justo cuando buscábamos materiales y documentación para componer un pequeño artículo sobre Thierry Maulnier y los no-conformistas de los años 30 que estará on line esta misma semana.

*     *     *

La bandera del "socialismo constructivo" fué recuperada en 1930 por un joven diputado socialista francés: Marcel Deat. La lectura de la obra cumbre de De Man le había transformado. En "Más allá del socialismo" y "El Placer de Trabajar", Deat encontró nuevos enfoques al socialismo: siendo el socialismo una lucha de los explotados, éstos no son solamente obreros sino campesinos, intelectuales, inquilinos, pequeños comerciantes, etc; la lucha contra el capitalismo, mejor dicho, la necesidad de luchar contra el capitalismo, es el común denominador de todas estas franjas de la sociedad.

Ahora bien, la lucha contra el capitalismo requiere una estrategia que Deat considera debe consistir en la lucha por una economía comunitaria y cooperativa (socialización de la propiedad), la lucha contra la tiranía del interés del capital (socialización de los beneficios), la lucha contra el vacío de poder y el Estado débil (socialización del poder). ¿Y las tácticas? Las distintas luchas parciales contra el capitalismo, la participación en las elecciones democráticas que harán avanzar a los explotados y recuperar parcelas del poder. ¿El objetivo? Un Estado planificado y coordinador de las distintas ramas de la actividad humana. Tal es el esquema completo que animaba a Marcel Deat poco antes de su conversión decidida al fascismo.

Estamos en 1940, la evolución hasta esa fecha había sido larga...

Marcel Deat es sin duda la figura más atractiva, junto a Jacques Doriot, del fascismo francés. Frangois Duprat lo definió como "el ideólogo de la colaboración" con los alemanes durante la ocupación. Había nacido en 1894 en el Nievre y cursó estudios en la famosa Escuela Normal de rue Ulm. El año 1914 es trascendental para su vida, en él se producirán dos acontecimientos que le marcarán profundamente: ingresa en la S.F.I.0. (partido socialista francés, entonces llamado Sección Francesa de la Internacional Obrera) y marcha al frente como soldado de infantería. Su valor será reconocido en ambos campos: como socialista llegará al parlamento y como militar obtendrá la Legión de Honor y el grado de capitán. En 1928 escribió su primer libro "Perspectivas Socialistas", cuyo editor fué precisamente Georges Valois (1). Sus tesis son el eco y la traducción en Francia de las expuestas por de Man en Bélgica. Quizás la tesis que más ampollas levantó durante la guerra, fué la que negaba el carácter revolucionario a la SFIO.

En el congreso socialista de 1930 agrupa tras de sí a una tendencia denominada "Derecha NeoSocialista", que representa prácticamente la mitad del partido. Pero poco a poco, la tendencia oficialista irá recuperando terreno hasta que en 1933 son expulsados, tras un Congreso Extraordinario del partido en el que Deat y los suyos (especialmente Marquet) defenderán una moción titulada "¿Neo-Socialismo?: Orden, Autoridad, Nación". León Blum, el futuro presidente bajo el nefasto Frente Popular, tildará esta moción de "fascismo puro y simple".

Los expulsados - aproximadamente un 20 por ciento de la SFIO- constituyeron el "Partido Socialista de Francia- Unión Jean Jaurés", organización de vida corta y agitada y que terminará convergiendo con otros escindidos del partido radical para constituir la Unión Socialista Republicana, de vida no menos agitada. Deat profesaba por entonces tesis antifascistas y no dudó en adherirse al "Comité de Vigilancia de los Intelectuales Antifascistas", pero sus colaboraciones con intelectuales reputados como "derechistas" e incluso "fascistas", como Jules Romains, menudeaban cada vez más. Junto a Romain y Lacoste, redacta el "Plan del 9 de julio", destinado a dar una salida -al menos sobre el papel- a la crisis social y económica de la Francia de principios de los años treinta. Ministro del aire en el gobierno centro-izquierdista de Sarraut (enero 36), pierde su escaño en mayo. Secretario General de la USR, vive alejado del "Frente Popular", aunque es partidario de un "apoyo crítico", lo que traducido quiere decir "enfrentamiento limitado". Pero poco a poco la oposición entre Deat y Blum irá en aumento.

Aplaudirá los acuerdos de Munich como un paso adelante para la pacificación europea. Volverá al parlamento en abril de 1939 con un programa anticomunista, y pocos meses después, cuando se presagiaba ya la guerra en Europa, escribirá un famoso artículo que pasará a la Historia del periodismo y de la política: "¿Morir por Danzig?", decidido alegato pacifista. Más tarde dirigirá el diario "L'Oeuvre", manteniendo bajo la ocupación alemana sus teorías anticapitalistas y anticomunistas y atacando frecuentemente a los "reaccionarios de Vichy". Sus campañas contra los reaccionarios tendrán como primeros resultados el enfrentamiento entre tendencias del gobierno de Vichy y la caida de Laval el 13 de diciembre de 1940.

El 9 de julio de 1940 Deat, en su periódico, escribía un histórico editorial cuyo párrafo más importante decía: "Los partidos han muerto... Francia no será reconstruida sobre el equívoco de una "unión nacional"... como todos los pueblos que han hecho su revolución... nos hace falta un partido, un partido único que resalte y oriente las aspiraciones comunes. Un partido que, al lado del estado y del gobierno, encuadre, anime, sostenga a la nación. El parlamento ha desaparecido, el partido asumirá el contacto entre el gobierno y la opinión"... El Ressemblament National Populaire iba a nacer como fruto maduro de estas líneas unos pocos días después.

Deat y su RNP consiguieron cierta notoriedad, si bien es cierto que quedaron distanciados años luz de ser "el partido único" que pretendían. El turbulento período de la ocupación alemana en Francia, la división que duró hasta 1943 entre la "Zona ocupada" y el territorio del gobierno de Vichy, y la convergencia de otros partidos (el PPF principalmente) y grupúsculos (el Francismo sobre todo) le privaron de la audiencia que en buena lógica le hubiera correspondido. Por otra parte, algunos de sus militantes fueron asesinados por la resistencia comunista. Con todo, y a pesar de sus diferencias, fueron precisamente Jacques Doriot, excomunista y líder del PPF, junto con Deat, ex-socialista y líder del RNP, quienes más énfasis pusieron en la creación de una Legión de Voluntarios Franceses que lucharon en el Frente del Este, participando en el común combate de Europa contra el comunismo. Los alemanes no concedieron la petición de los dirigentes franceses de que sus voluntarios marcharan a la lucha en uniforme galo; la LVF, como la División Azul y el resto de voluntarios de todo Occidente, lucieron así en hermandad viril y combatiente el uniforme "feldgrau" alemán.

Después de la guerra, Marcel Deat fue juzgado por colaboracionista y, naturalmente, condenado a muerte... en rebeldía.

Sería muy extenso explicar los distintos avatares del RNP hasta el final de la guerra. Baste decir que con él las formulaciones neo-socialistas de Henri de Man, unido a la personalidad política de Marcel Deat, encuentran una 'línea de masas" propia que coincide exactamente -la prueba es justamente su "colaboracionismo", aunque preferimos llamarlo "su patriotismo" durante la guerra mundial- con el movimiento de juventudes nacional revolucionarias que se estaba desarrollando por toda Europa.

Pero si Deat y de Man habían ido "más allá del socialismo", el colectivo "Ordre Nouveau", por esas mismas fechas, pretendía marchar, "más allá del nacionalismo". Las intenciones del colectivo quedaban diáfanamente expuestas en el párrafo final de la obra que dió fama al personaje más representativo del grupo, Thierry Maulnier: "La conciencia nacional y la conciencia revolucionaria separadas, erigidas frente a frente, no constituyen, una con mejor título que la otra, las fuerzas dialécticas de la creación del futuro, son tan solo estériles productos de una sociedad que muere. La conciencia nacional se hace conservadora, es decir, asocia estúpidamente al esfuerzo para perpetuar la realidad nacional, el esfuerzo para conservar en ella el poder de las fuerzas que la destruyen; la conciencia revolucionaria se hace antihistórica y antinacional, es decir trabaja para aniquilar lo que quiere liberar. Las mismas palabras 'nacional' y 'revolucionario' han sido hasta tal punto deshonradas por la demagogia, la mediocridad y el verbalismo, que son ya recibidas en Francia con una indiferencia bastante parecida al disgusto. El problema consiste hoy en superar esos mitos políticos fundados sobre los antagonismos económicos de una sociedad dividida; en liberar al nacionalismo de su carácter burgués y a la revolución de su carácter proletario; en interesar de una manera orgánica y total a la nación en la revolución, ya que sólo la nación es capaz de llevarla a cabo; en interesar igualmente a la revolución en la nación ya que sólo la revolución puede salvarla" (Más allá del nacionalismo).

Así como el fenómeno de Marcel Deat y Henry de Man se le llamó "neo-socialismo", a estos círculos se les apodó "neo-tradicionalismo" y también "nueva derecha", nombres que en realidad no nos dicen gran cosa.

El desencanto por el socialismo y el rechazo hacia la derecha y el capitalismo liberal hizo que algunos intelectuales que no mantenían inicialmente excesivas simpatías por los regímenes fascistas se agruparan en torno a revistas y sociedades culturales que defendían en la práctica los mismos postulados fascistas, pero sólo a nivel intelectual: Jean Pierre Maxence fundó "Les Cahiers" en 1928, dos años después Jean de Fabregues publicaba el primer número de "Reaction" y, por fin, en mayo de 1933, Arrnand Dandieu y Robert Aron iniciaba la edición de "L'Ordre Nouveau". Más tarde y en su misma tónica aparecerán "La lutte des jeunes" teniendo a Bertrandt de Jouvenel como animador, "L'Homme reel" y "Combat", de Roditi y Maulnier respectivamente, y así varios más. Toda esta amplia gama de publicaciones nos indica que el colectivo no tenía un carácter unitario, es la síntesis que estamos realizando la que sí lo tiene en función de que resalta los aspectos comunes, fuera de los dilettantismos que no fueron pocos. El interés revolucionario, la superación de las derechas y de las izquierdas, el rechazo al parlamentarismo, la definición que de ellos mismos se hacen en "Manifeste pour l'Ordre Nouveau" ("tradicionalistas pero no conservadores, realistas pero no oportunistas, revolucionarios pero no rebeldes, constructores pero no destructores, ni belicistas ni pacifistas, patriotas pero no nacionalistas, socialistas pero no materialistas, personalistas pero no anarquistas, humanos pero no humanitarios") y una visión planificada y corporativa de la economía, dan la idea de lo que unía y separaba a este colectivo con el fenómeno nacional y revolucionario, que en teoría era poco. También se puede traslucir lo que les unía con la escuela personalista de Emmanuel Maunier (que rechazaba el stalinismo y el capitalismo en nombre del redescubrimiento de la persona humana, todo ello enmarcado dentro de una visión cristiana de la vida y cuyo pensamiento ha sido utilizado por elementos renovadores del catolicismo desde la derecha y desde la izquierda) y con el pensamiento nietzscheano.

Durante la guerra, la vorágine de los acontecimientos sumergió en el olvido todas estas teorías. Sin embargo, algunas personalidades siguieron trabajando en parecidas coordenadas. Thierry Maulnier, por ejemplo, en 1942, bajo la ocupación pudo escribir "Violencia y conciencia" y en 1951, "El rostro de medusa del comunismo" que, junto con "sociología del marxismo", de Jules Monnerot, pueden considerarse las "Biblia" del anticomunismo contemporáneo. Jouvenel y Aron también han seguido escribiendo pero, como en el caso de Junger en otro terreno, sus obras están desprovistas ya del carácter juvenil y rebelde de sus primeros escritos, se han transformado en conservadores a ultranza. El mismo título de la obra de Maulnier, "El rostro de Medusa..." es significativo: como aquel ser mitológico, el comunismo es la nueva Medusa que hiela la sangre de los civilizados y rectifica, disculpándose, sus arrebatos juveniles de antaño: "El derecho a equivocarse es el derecho fundamental del ser humano...... No menos se puede decir de Aron, quien considera que sólo la afirmación de los valores "cristianos y occidentales" puede detener al marxismo (curiosamente apenas llega a explicar cuáles son esos valores).

Pero esto poco importa. Lo escrito, escrito está, poco importa que quienes lo escribieran rectificaran luego su pensamiento si no hacían la crítica de lo que pensaran antes. De la "revolución del orden" de antes de la guerra, al "orden por el orden", es decir al conservadurismo reaccionario posterior, no había una secuencia evolutiva lógica, sólo un salto repentino. Nosotros nos quedamos con su pensamiento revolucionario, el que intenta hacer la síntesis del socialismo desprovisto de su componente materialista y del nacionalismo desprovisto de chauvinismo pequeño burgués. Y eso no se quedó en mera teoría: el PPF y el RNP lo asumieron... y lo pagaron con su sangre.

(1) George Valois fue un sindicalista en la preguerra que fundó en 1923 "Le Faisceau", primer movimiento fascista hecho a imagen y semejanza del modelo italiano. Más tarde, después de distintos avatares, Valois disolvió "Le Faisceau", adhiriéndose a SFIO. Resistente durante la guerra, fundó una editorial.


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Los distintos aspectos de la piratería somalí

Infokrisis.- En este país de sainete, ventripotente y cuernilargo, el tema de los piratas del Somalia ha alcanzado el nivel de pura irrisión. Por si el envío de una fragata a la zona con órdenes de vigilar pero no intervenir drásticamente (en alta mar es difícil explicar que se acude a repartir bocadillos), antes, el secuestro del Playa Bakio se saldó con una cantidad pagada a los secuestradores y el del Alakrana, presumiblemente se cerrará por la misma vía, pero pagando más. En esto de la piratería si alguien paga un millón, el siguiente pide cuatro, que es lo que piden ahora los secuestradores. Por si esto fuera poco, los piratas que tras el secuestro del Playa Bakio resultaron detenidos… se entregaron al gobierno de la zona, para que los pusieran en libertad acto seguido. Ahora, el sainete ha continuado con Abdú Willy, del que llevamos una semana discutiendo si es mayor de edad, menor de edad o mediopensionista. La cosa varía porque si es mayor de edad se va la trena y si es mejor se le sitúa… bajo protección del Estado Español, a pan y cuchillo. De momento, Adbú es el primero en reconocer lo gracioso de la situación y quejarse sólo de que le han ocupado el teléfono o de que le han quitado los cordones de los zapatos.

El problema de la piratería en Somalia es poliédrico y no está de más aportar unas notas dedicadas a nuestros marinos secuestrados y a los armadores a los cuales, ningún seguro naval del mundo, cubre por actos de piratería.

1. Vertiente local en el Cuerno de África

Somalia no pude ser definido más que como "Estado frustrado", mucho más que el Afganistán de los talibanes, que fue calificado como tal por el presidente Bush, justificando por ello la invasión del país. Se dice que un Estado es "frustrado" cuando no cumple sus funciones de organización y dirección de la sociedad y ha caído en manos de bandas de delincuentes o está mediatizado por ellos (y es curioso por que al paso que vamos con los casos de corrupción que han ido apareciendo en los últimos meses, España podría entrar incluso en la calificación de "Estado frustrado").

Somalia no existe en la práctica. Está dividida en pequeños Estados que actúan independientemente (lo dicho, casi como España), el más importante de los cuales es Puntland (Puntlandia en castellano, ahorremos el chiste fácil) que ocupa la punta del "Cuerno de África".  Puntland es, oficialmente, una "región autónoma", pero en la práctica actúa como Estado dirigido por estructuras tribales desde 1991. Poco después estalló la guerra entre Puntland y Somalilandia, más tarde el tsunami que sacudió al Índico y, finalmente la guerra civil entre fracciones islámicas. Y es en ese momento, en un clima de guerra civil en donde aparece el fenómeno de la piratería.

En la antigua Somalia hay tres conflictos: una guerra entre "regiones autónomas", otra dentro de cada región autónoma entre tribus y otra más, transversal, entre islamistas moderados e islamistas radiales. Sin olvidar el papel de los países de la zona que toman partido por unos bandos u otros. Una zona sin control de ningún tipo y en la que no existe nada parecido a un Estado, sino donde se evidencia la incapacidad de África para organizarse en forma de Estado-Nación y su persistencia en el modelo tribal.

2. Vertiente geopolítica

El cuerno de África es lo que en geopolítica se llama "zonas clave" o "pivotes geopolíticos". No es una zona banal, ni inofensiva. Es vital para el suministro de petróleo a Europa. Insisto: a Europa. El petróleo consumido en los EEUU procede mayoritariamente de… Venezuela, en primer lugar y, de forma secundaria de los yacimientos marítimos del Golfo de Guinea y del Mar del Norte. Europa, en cambio, consume petróleo que procede preferentemente de Oriente Medio y del Cáucaso.

Quien controle el Cuerno de África controla la ruta del petróleo que discurre desde Kuwait y Basora por el Estrecho de Ormuz, y se bifurca antes de llegar al Golfo de Adén, según el tonelaje de los navíos: unos atraviesan Suez y otros -los superpetroleros- prosiguen hacia el Sur bordeando el cabo Aghulas que marca la división entre el Indico y el Atlántico. La mayoría de los petroleros que discurren por esta ruta conducen crudo a Europa.

Lo que pase por Puntlandia es, pues, vital para Europa y es algo mucho más importante que un atún o un merluzo. Y en la zona gobiernan bandas islamistas, con estructura tribal, sin control, una zona gobernada por la Sharia a través de imanes y electroimanes que tan solo piensan en cómo reunir más fondos (la única producción de la zona es el incienso…) para comprar más armas y batir a la tribu vecina. De ahí el interés de los piratas en realizar secuestros con fines crematísticos.

3. Vertiente europea

Entre las necesidades básicas que el aparato de un Estado debe cubrir figura la alimentación. De ahí que la flota pesquera sea fundamental para un país. El problema es que las necesidades mundiales de alimentación van creciendo a velocidad mayor que la reposición de los bancos pesqueros. Sin embargo, el pescado es cada vez más abundante y barato, ¿por qué? Por que la técnica europea ha generado los llamados "cultivos navales" que hasta hace poco solamente se utilizaban en piscifactorías para repoblar ríos. Ahora, tanto en tanques gigantescos próximos al mar como en zonas costeras acotadas, se "estabulan" especies de pescados como se ha hecho siempre con animales de corral.

La flota pesquera española se ha ido reduciendo cada vez más a medida que la legislación marítima internacional ha aumentado las aguas territoriales y va disminuyendo en número de navíos y en puestos de trabajo. La zona del Cuerno de África es una zona pesquera de importancia muy secundaria para nuestro país (demasiado remota y no hay tantos atuneros, por lo demás, como para ser "estratégicamente importante") y la presencia de una fragata y de otras naves de combate, especialmente francesas (la base francesa de Djibuti está apenas a 1.000 km de la punta del Cuerno de África) es fundamental, no tanto para garantizar el que unos atuneros puedan faenar, como para asegurar que bandas de somalíes dirigidos por imanes enloquecidos, emporrados y fanáticos, puedan estar en condiciones de cortar la ruta del petróleo a Europa.

4. Vertiente española

Un Estado serio no puede permitirse ataques de bandas de piratas sin una respuesta contundente. Va en ello, no sólo el prestigio nacional, sino que también crea peligrosos precedentes. El fenómeno de la piratería islámica es algo que no  ha sido desconocido en el Mediterráneo: entre los siglo X y XVIII Argelia se convirtió en el principal semillero de ataques piratas… hasta que las bases fueron destruidas en sucesivas incursiones. El mercado de esclavos de Argel y de Orán estaban repletos de andaluces, murcianos, alicantinos, mallorquines y valencianos hasta que se llevó la sangre y el fuego a aquellos reductos.

Hasta ahora, el gobierno español se ha mostrado excesivamente manso ante los ataques piráticos: se ha negociado, se les ha pagado, se ha enviado una fragata casi "contemplativa" y, pronto, los piratas han percibido que España es el eslabón más débil, y al que se puede muñir más y mejor.

El gobierno español ha tardado cuatro meses (desde antes del verano hasta el consejo de ministros de ayer) en autorizar el embarque de armas de guerra en pesqueros españoles. Lo ha hecho tarde y tras negarse a que legionarios, paracas, coes o marines embarcaran para asegurar la protección de nuestras barcos. De haberlo hecho antes, el Alakrana seguramente hubiera eludido el secuestro y Abdú Willy estaría en el fondo del mar en lugar de paseándose de juzgado en juzgado para ver si está hecho un hombrecito o es un criajo.

Y, por otra parte, y en esto no puede haber ni una sola voz discordante: marineros españoles están secuestrados por una banda de desarrapados. Ellos y sus familias están viviendo, sin duda, la situación más incierta de su vida. Estar con ellos es una obligación moral y patriótica.

5. Vertiente ecologista

En ambientes progresistas se ha discutido sobre la legitimidad de los piratas somalíes argumentando que actuaban para defender sus caladeros y conseguir realizar una pesca sostenible en la zona para alimentar a sus familias o incluso porque en aquellas aguas se descarga basura nuclear. La fuente en lengua española de tal noticia es Argenpress y ha sido reproducida por Mundo Árabe, una web islamista. El origen es un artículo publicado en un blog norteamericano, The Hufintong Post. En ciencia se dice que "a grandes tesis, grandes demostraciones": demostrar que la piratería somalí es "ecologista" precisa algo más que un artículo único. Por otra parte, en leyes se dice "testimonio único, testimonio nulo"… por tanto no puede darse mucho crédito a esta versión que, por lo demás, sería secundaria en relación al hecho geopolítico capital para Europa (salvaguardar la ruta del petróleo, so pena de provocar un colapso) y para España (solidaridad con los marineros presos y con sus familias).

6. Conclusión

Lo cierto es que el tipo de ataque pirático no coincide con las prácticas del "perfecto ecologista" o del "africano hambriento": ataque el buque de pasajeros Seabourn Spirit, secuestro del carguero indio Safina al-Birsarat, secuestro del petrolero Sirius Star (que ha pasado a la historia de la piratería como el secuestro del buque de mayor tonelaje de la historia: 2.000.000 de barriles de crudo), secuestro del yate francés Tanit, secuestro del buque de carga Maersk Alabama. En septiembre de 2008 una decena de buques de carga pirateados estaban fondeados en las costas de Puntlandia y 130 miembros de las tripulaciones presos. Según la Oficina Marítima Internacional los piratas somalíes han llevado a cabo hasta ahora más de sesenta ataques haciéndose con 18 millones de euros de rescate.

Si en España se tiende a relacionar "piratería somalí" con "actividad ecologista" es porque ha afectado a nuestros atuneros y si les ha afectado a ellos, no es por su actividad, sino por su vulnerabilidad, por la debilidad del gobierno español y por su falta de energía.

Hoy es imposible negar que el objetivo de la piratería somalí es simplemente aprovisionarse de fondos para alimentar a las distintas fracciones en guerra civil. ¿Ecología? En una situación como la de Puntland y Somalilandia, no hay ecologistas. Las artes de pesca de la zona apenas han cubierto siempre las aguas costeras, nunca han estado en condiciones de adentrarse en las zonas atuneras y no es por falta de medios: el objetivo de los piratas no es desarrollar una industria pesquera sostenible para alimentar a sus familias, ni mucho menos cuidar los presuntos vertidos tóxicos (por lo demás, no demostrados y que entrarían en contradicción con el interés pesquero de la zona: los atunes que nos comemos no son verdes fluorescentes, ni tienen tres ojos…) y, por tanto, no invierten en buques de pesca de altura o bajura, sino en lanchas rápidas, lanzagranadas y cohetería.

Por otra parte, Mujtar Robow, jefe de los "shebabs" que combaten al gobierno provisional somalí, apoyó públicamente estos ataques, justificándolos como una forma de impedir que llegaran armas al enemigo. La sostenibilidad de la pesca en la zona o los vertidos tóxicos no entran por ningún lugar. En cuanto al jeque Sharif, jefe de los islamistas moderados, la Alianza por una Nueva Liberación de Somalia, reconoció a su vez que "los bandidos cometen esos ataques repugnantes motivados por la codicia". ¿Ecología? ¿sostenibilidad de los bancos de pesca? ¿dónde?

Por nuestros marineros secuestrados y por sus familias, por su pronto retorno; por una acción contundente contra la piratería islámico-somalí; por un defensa de los intereses de Europa en el Cuerno de África.

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