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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

RAMON LLULL: LA SORPRENDENTE VIDA DEL DOCTOR ILUMINADO

Infokrisis.- Otro artículo que fue publicado en 1997 en la revista Saber MAS. Estábamos calibrando en aquel momento la posibilidad de elaborar una obra que pretendíamos dedicar a "catalanes mágicos" y disponíamos de una decena de biografías breves como ésta. Sin embargo, el proyecto se fue aplazando por distintos motivos y encargos y, finalmente, fue abandonado. El material que teníamos preparado fue parcelado en artículos y publicado en distintas revistas. Éste es uno de ellos.

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Allí donde se producía alguna gran convulsión de su tiempo, allí iba Llull a proponer soluciones y examinar desde cerca el problema; allí donde se avecinaban grandes conflictos, Llull era capaz de intuirlo y ofrecer su mediación; donde la ciencia de su tiempo estaba atascada, Llull juzgaba que bien valía aprestarse a darle un impulso.

Todas estas actividades dejaron innumerables huellas en documentos y registros reales e inquisitoriales, que permiten trazar la biografía de este hombre sorprendente que concitó adhesiones y despertó recelos e incluso odios eternos. Pero a pesar de la abundancia de fuentes, algo brumoso e impreciso, como un hálito de misterio envuelve la vida de este hombre providencial...

EPISODIOS MITICOS


Llull había nacido en Mallorca entre el 1233 y el 1235. El "Directorio de los Inquisidores" dice de él que era "catalán, mercader, oriundo de Mallorca, era laico, fantasioso, impérito, que había escrito unos cuantos libros en lengua catalana vulgar, porque era totalmente ignorante de la gramática". Quien le dedicó estas líneas -el inquisidor Nicolau Eimerich- evidentemente no le tenía mucha simpatía. Lo único que hay de cierto en estas informaciones es su lugar de nacimiento y la profesión de sus padres que pudieron darle una desahogada situaciones económica. Como San Ignacio de Loyola, durante su juventud fue un aventurero de pocos escrúpulos, perseguidor de mujeres y amante impenitente.

Emprendió su camino de Damasco al quedar prendado por la belleza de una noble genovesa, Ambrosia de Castello a quien asedió. Es célebre su irrupción a caballo en una iglesia para depositar a los pies de su amada un madrigal. Tras este episodio, Ambrosia aceptó recibirlo en sus habitaciones y teniéndolo con él empezó a desnudarse, no para satisfacer los ímpetus del joven Llull sino para mostrarse un seno carcomido por un cáncer. El mismo Llull contó el episodio explicando como retrocedió horrorizado. En sus oidos quedaron grabadas las palabras de la dama: "Miralos bien Raimundo; contempla la fealdad de este cuerpo que ha conquistado tu afecto. ¿No harías mejor consagrando ese amor a Jesucristo?".

Se retiró a meditar y pensó que el ejercicio de la lírica trobadoresca podría calmar su angustia; pero la poesía no logró serenarlo. Se le apareció una cruz y la rechazó; y aun hubo de aparecer tres veces más la visión para que comprendiera su vocación. A partir de ese momento Llull decide entregar su vida "a señores que no se corrompan jamás" y el único que conoce así es Dios. Quiso ratificar esta decisión mediante una acto que demostrase lo muy atrás que había quedado su disipada vida anterior. Y peregrinó a Santiago de Compostela. Llull sitúa este viaje en 1267, cuando contaba treinta y tres años... Demasiado simbolismo para no tomar esta peregrinación como una alegoría, que habían utilizado ya otros muchos hermetistas, como Nicolás Flamel o Basilio Valentino.

Llull aportó varias innovaciones a la alquimia: ideó un recipiente de destilación llamado "pelícano" y un "sello hermético" para cerrar los recipientes en el interior de los cuales se cuece el compuesto filosofal. Estas aportaciones son descritas ampliamente en su "Elucidación del Testamento" uno de los tratados alquímicos que se le atribuyen. En otro tratado llamado "La Clavícula" describe todo lo necesario para la realización de la Gran Obra, lamentablemente, siempre en lenguaje alegórico o simbólico: "Hemos llamado Clavícula a esta obra porque sin ella es imposible comprender los demás libros nuestros, cuyo conjunto cubre el Arte entero y porque nuestras palabras son oscuras para los ignorantes", son sus primeras frases. Y advierte también en la introducción "Tened cuidado de revelar este secreto a los malos, no lo comuniqueis sino a vuestros amigos íntimos, aunque no deberíais revelarlo a nadie, porque es un don de Dios que con él hace un  regalo a quien le parecce bueno. El que lo posea, tendrá un tesoro eterno".

LLULL Y LOS "NOBLES DE LA ROSA"

Toda la actividad de Lull en relación a la alquimia está envuelta en el misterio. Y sin embargo corren aun entre los coleccionistas unas monedas acuñadas, según se dice, con oro obtenido por Lull en una memorable transmutación en la Torre de Londres.

Para Lenglet de Fresnoy, autor de la muy celebrada "Historia de la Filosofía Hermética", Llull se desplazó a Londres en 1312 llamado por el rey Eduardo de Inglaterra. Como veremos, en esa época, el místico defendía la idea de una nueva cruzada y viajó con la intención de pedir financiación para dicho proyecto a los reyes de Inglaterra y Escocia. Ambos monarcas alegaron falta de medios económicos para justificar su negativa a participar en la operación.
 
Llull prometió facilitarles la suma que pidieran y para ello instaló en la Torre de Londres su laboratorio hermético. A los pocos días estuvo en condiciones de operar la transmutación obteniendo una extraordinaria cantidad de oro con la que se acuñaron unas monedas conocidas como los "Nobles de la rosa". Lenglet de Fresnoy añade que "Todos aquellos que han examinado esas piezas, tan curiosas y buscadas en Inglaterra, reconocen que son incluso de un oro más perfecto que el de los Jacobos y otras modenas antiguas de oro de este tipo. Hay incluso una inscripción que los distingue y que muestra que las piezas fueron hechas por una especie de milagro". La inscripción dice así: "De la misma forma que Jesús había pasado invisible por entre los fariseos, así el oro alquímico pasa inadvertido entre vosotros".

La existencia de los "Nobles de la Rosa" es incontrovertible, así como la presencia de Llull en Inglaterra; todo lo demás está envuelto en la leyenda. Ciertamente buena parte del centenar de tratados alquímicos atribuidos a Llull es manifiestamente falso y entre las suspicacias que despertó en el Gran Inquisidor Nicolau Eimeric no figura la práctica de la alquimia, pero si se alude, en cambio, a la práctica de la nigromancia. Efectivamente, la acusación aparece en el tratado acusador de Eimeric titulado "Fascinació de los lul.listas" escrito con posterioridad a la muerte de Llull. En otra obra análoga, el "Directorio de los Inquisidores" se acusa a Llull de haber divulgado obras "obtenidas mediante arte diabólica, porque no le había sido comunicada por los hombres, ni por el estudio humano". Tanto la acusación de nigromancia, como la alusión a las artes diabólicas, eran frecuentemente eufemismos que los inquisidores utilizaban para evitar hablar del noble arte de la alquimia que inmediatamente suscitaba el favor popular y la posibilidad de apoyos de la nobleza.

LA ESCUELA LULIANA

Llull tardó siete años en apaciguar su espíritu, luego emprendió su viaje real o imaginario a Santiago como inicio de una serie de desplazamientos por las grandes orbes del mundo conocido. En 1265 regresa a Palma de Mallorca con un bagaje cultural envidiable.

Nuevamente encontramos un episodio en la vida de Llull que es imposible dilucidar lo que tiene de realidad y de símbolo. Un esclavo árabe de su propiedad se reveló; blasfemó de Cristo e hirió a Llull. Luego se suicidó. Llull entró como terciario en la orden franciscana y meditó en la soledad del monte de Randa, situado en el centro geométrico de Mallorca. En el lugar donde hoy se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Cura se hallaba la cueva elegida por Llull para retirarse en 1273 durante ocho días; fue allí donde tuvo su primera iluminación de la que saldría el "Ars Magna". Concentrado en sí mismo, de repente alzó la vista hacia el árbol que le cubría con su sobra y pudo ver en las hojas las letras ordenadas que comprondían su obra capital. Durante cuatro meses, volvió a tener visiones angélicas y con ellas la revelación de toda la ciencica de su tiempo. Estas visiones le acabarían otorgando el título de "Doctor Iluminado".

El rey Jaime de Mallorca se interesó por esta obra y facilitó los medios para la puesta en marcha del Colegio de Miramar, escuela de misioneros y traductores especializados en llevar la palabra de Dios a los países dominados por el Islam. Trece franciscanos fueron sus primeros alumnos. Llull pretendió crear instituciones de este tipo por toda la cristiandad, convencido de que era posible convertir a los musulmanes mediante la argumentación.

Intentará que el Papa Honorio IV aprobara su sistema de formación de misioneros, pero el día en que puso el pié en Roma -el 3 de abril de 1287- el papa acababa de morir y Llull se retiró a París. En la Sorbona disputó con Duns Scoto del que llegaría a ser gran amigo. El canciller de la Universidad, Bertaud de Saint Denis le permitió enseñar sus teorías. De esa época data el "Libro de las Maravillas". Luego en Montpellier escribió el "Arte Inventiva" y el "Arte Amatoria". Buena parte de esta producción parece de corte oriental; ya por entonces Llull era un perfecto conocedor de la literatura árabe; había leído los texos sufíes y la poesía musulmana y encontró en ellas inspiración y técncias precisas.

Pasó por Montpellier e incluso es posible que hubiera conocido personalmente a Arnau de Vilanova. Contrariamente a Arnau, Llull no cree en la venida inminente del Anticristo -contra el que, por lo demás, escribe un opúsculo- pero, ambos coinciden en la necesaria reforma de la cristiandad que, como veremos, pasaba por la organización de una nueva cruzada y de la conversión de los infieles. Difunde estas tesis en los medios universitarios y entre los franciscanos espirituales. Pero, poco a poco, se va conveniendo de que en esto existe demasiada teoría y que es preciso predicar con el ejemplo.

Tras una crisis interior decidirá desplazarse a Barbaria (Túnez) para predicar entre los infieles su "Arte". Estaba convencido de la infalibidad de su método, obtenido por revelación divina. Algunos historiadores opinan que Llull buscaba desesperadamente el martirio. No lo conseguiría ni en este viaje ni en otros dos posteriores. A la expedición a Túnez seguiría otra en 1301 a Chipre y Armenia y una siguiente a Bugia. No hubo martirio, ni tampoco resultados positivos; los años siguientes serían  igualmente parcos en éxitos... tanto para Llull como para la cristiandad.

LLULL Y LA ORDEN DEL TEMPLE

El siglo XIII no terminó bien para la cristiandad. San Juan de Acre fue ocupado por los musulmanes y la pérdida de Tierra Santa en 1291 constituyó un verdadero trauma para la cristiandad. En su momento todavía no se advirtió, pero aquella derrota constituía el fin de una forma de concebir el mundo y entrañaría, por eso mismo, la crisis de las Ordenes Militares.

El período que va de 1291 hasta 1307, año en que son detenidos los templarios, está marcado por la búsqueda de un culpable de la derrota. Los reyes, por lo demás, habían perdido de vista, en su gran mayoría, los objetivos heroicos y el espíritu de las cruzadas, les interesaba mucho más ordenar sus reinos, doblegar a la nobleza feudal e iniciaban visiblemente un proceso de concentración de poder que debería culminar un par de siglos después con la constitución de los primeros estados nacionales. Los reyes eran los primeros en necesitar un culpable a quien señalar y si, por lo demás, podían requisar sus fondos y llenar con ello sus arcas, mucho mejor. Durante estos quince años, particularmente en Francia, la Orden de los Caballeros Templarios fue el chivo expiatorio al que se responsabilizó de todas las desgracias de la cristiandad. Tampoco los Caballeros Teutónicos, ni los Hospitalarios se vieron libres de críticas y acosados por papas y reyes. Sin embargo, iban a ser los templarios, las verdaderas víctimas de este triste episodio que prefigura la historia moderna de Europa.

En los primeros años del siglo XIV se hizo evidente que la política templaria no coincidía para nada con la de Felipe el Hermoso rey de Francia. Este, por lo demás estaba endeudado desde el 1300 con los templarios que le habían prestado cien mil libras para costear su corte. Felipe debió refugiarse en la Torre del Temple de París hostigado por sus súbditos. En esos años los templarios se habían manifestado partidarios de limitar el poder real en beneficio de las instituciones feudales, religiosas y corporativas. Felipe comprendió pronto que su suerte personal estaba ligada a la de estos caballeros cuya tutela jamás lograría sacudirse. Así que decidió exterminarlos con la complicidad y adquiescendia del papa Clemente V, pues tampoco el papado veía con buenos ojos el poder templario y se había hecho eco de los rumores que corrían sobre extrañas ceremonias y ritos iniciáticos aprendidos en Tierra Santa por el contacto con sectas musulmanas. Desde 1179 llegaban acusaciones del clero contra la orden, pero su valor en el combate y la copiosa sangre templaria derramada en defensa de la cristiandad había acallado todas estas fabulaciones.

A principios del siglo XIV se vivía otro clima muy diferente. En esos momentos Ramon Llull aparece en escena. Escribe una misiva al papa Nicolás IV titulada "De qué manera se podrá recuperar Tierra Santa" que contiene una propuesta audaz ya que no original. En efecto, desde mediados del siglo XIII, Federico II había propuesto un plan de unión de las tres principales órdenes militares. Llull lo recupera cincuenta años después y considera que solamente la fusión podría crear una punta de lanza lo suficientemente aguerrida como para que la cristiandad pusiera de nuevo pies en Tierra Santa. El Temple, los Hospitalarios y Teutónicos deberían aliar sus fuerzas en la "Orden del Espíritu Santo".

Llull se desplazó a Chipre para entrevistarse con Enrique II, rey de los Santos Lugares que permanecía en esa isla, último reducto del Reino Latino. No obtuvo nada de lo que pedía, ni apoyo para su proyecto, ni tan siquiera permiso para marchar en busca del misterioso reino del Preste Juan en la ruta hacia Oriente. En Famagusta fue recibido por el Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay, quien tras acogerle le negó igualmente cooperación. Molay no pensaba que su orden pudiera ser liquidada solo tres años después, se veía maestre de la organización militar más poderosa de su tiempo, con 30.000 combatientes, 9.000 emcomiendas y miles de toneladas de metales preciosos en sus arsenales.

Ramón Llull no se rinde. Está persuadido que la cristiandad va a derrumbarse y es preciso preparar la llegada del Reino del Divino Paráclito, ese Espíritu Santo, cuyo nombre quiere que sea el de la Orden Militar nacida de la fusión de las otras tres. Llull marchará a entrevistarse con Jaime II de Aragón en 1305; para él ha escrito "Liber de Fine" que el rey remitirá a Clemente V. Débil y temeroso, el papa tiene conocimiento de la conspiración que Felipe el Hermoso está urdiendo contra los templarios y pretende encontrar una salida en la fusión de las órdenes militares. La lectura del documento de Llull inspirará una misiva a los maestres de las tres órdenes en donde les sugerirá seguir el consejo de Llull. Pero la carta quedará sin respuesta durante muchos meses y cuando De Molay se digna contestar, la negativa, educada y correcta en su forma, es radical en su fondo. El 13 de octubre de 1307 la suerte está hechada para los templarios que son detenidos en todas las encomiendas situadas en territorio francés.

Pero tampoco este descalabro para la caballería medieval indujo a Llull a la pasividad o la renuncia a su proyecto; antes bien, volvió a escribir al papa para pedirle la celebración de un concilio que tratara sobre la disolución de la Orden y reconsiderara, a la luz de los nuevos acontecimientos, su proyecto de reconquista de Tierra Santa y fusión de las órdenes militares. Llull, sin entrar en la legitimidad de las acusaciones de Felipe el Hermoso contra la Orden, admite que los intereses templarios se han trasladado a Occidente, después de la pérdida de Acre y Jerusalén y considera que aquí entran en contradicciones con las distintas monarquías nacionales en formación. La única solución al problema consiste en unificar esfuerzos, aprovechar el legado templario y sus riquezas, para impulsar una nueva cruzada. Ingenuamente escribe al rey de Francia su memorial "Liber de natali pueruli parvuli Christi Iesu", pidiendo apoyo para su proyecto.  El Rey quiere la destrucción de la Orden y su oro. Otro tanto harán, con mayor o menor rapacidad, todos los reyes de la cristiandad. Llull intentará inútilmente salvar su proyecto en el Concilio de Vienne.

Morirá un año después de que Jacques de Molay y los altos dignatarios del Temple fueran quemados en una pequeña isla del Sena, tras Notre Dame de París, cuyas torres jamás acabarían los canteros medievales como protesta por la ejecución de quien tanto les ayudó.

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LAS SECTAS ARIOSOFICAS: LA ORDO NOVI TEMPLI Y LA GERMANENORDEN

Infokrisis.-  En 1986 se publicó en Francia en la editorial Pardes nuestra obre "Nazisme et Esoterisme" que escribimos en la prisión Modelo de Barcelona, mientras cumplíamos condena por manifstación ilegal. Estábamos en aquel momento limitados por la escasez de documentación. Al salir, en pocos meses elaboramos una ampliación de aquel texto que, hemos ido ampliando con el paso del tiempo, pero que nunca ha terminado de cobrar la forma de obra terminada. Rescatamos los apuntes que son ampliamente tributarios de la obra de Goodrick-Clarke.

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I. LA ORDO NOVI TEMPLI


En 1907 Jöris Lanz von Liebensfeld establece que los "caballeros del Grial" mencionados por Wolfram, los "templeissen", no eran otros que los miembros de la Orden del Temple, los históricos templarios. A partir de aquí Lanz concibe la reconstrucción de la orden en tanto que custodio del Grial.

Pero la concepción que Lanz se hacía sobre la misión de los templarios, la naturaleza del Grial y el papel de la orden reconstruida, diferían sensiblemente de la creencia general sostenida por la tradición. En el número 69 de la revista "Ostara" Lanz escribe un ensayo sobre el Grial: presenta la copa sagrada como una especie de "acumulador de energía" de la que la raza aria extrae sus poderes y su legitimidad superior. En tanto que "hijos de los dioses", los arios han recibido el Grial para mantener sus facultades superiores (intuición, clarividencia, poder dominar las energías y fuerzas de la naturaleza, etc.). En otro capítulo examinaremos más detenidamente las posiciones ideológicas de Lanz.

En 1907 la Orden del Nuevo Temple es constituida como continuadora y heredera de la gloriosa hermandad de monjes  guerreros. En las navidades de ese año inaugurarán la "comandería" templaria de Werfenstein en donde establecerán el centro de la orden. De lo más alto de su torreón central ondeará el estandarte de la orden: una svástica roja sobre campo de oro con cuatro flores de lis en los ángulos.

Nada hay en la orden que parezca demasiado secreto, ni excesivamente inquietante, tampoco sus documentos internos ofrecen algo que no haya dicho ya la revista "Ostara". Es más, la espectacularidad y arcaísmo de los rituales de la orden, fotografiados hasta la saciedad por la prensa, contribuyeron a ampliar el número de suscriptores y la influencia de "Ostara", que probablemente tiraba en esa época en torno a los 100.000 ejemplares.

Hasta su disolución por las autoridades nazis en el año 1942 la ONT logró extender sus "comanderías" por Europa central, estabilizó sus núcleos en Hungría, Austria, Alemania y Suiza. Sus miembros activos jamás excedieron los 500 y algunos autores opinan que como máximo fueron 300 en su momento de máximo apogeo (1925). Sin embargo es evidente que las actividades y la historia de la ONT entroncan con el nacional socialismo. El mismo Phileas Levesque es su artículo ya mencionado en "Lago Nouveau", cuando afirma que Hitler perteneció a la orden teutónica, en realidad se hace eco de una información distorsionada: que existía en Alemania una orden militar inspirada en las que existieron en la Edad Media y que utilizaba, mucho antes que el nazismo, la svástica como estandarte.

La orden estaba regida por un documento elaborado por el propio Lanz titulado Regularium Fratum Ordinis Novi Templi, compuesto por nueve artículos:

-  exposición de los motivos que llevaron a la reconstrucción de la orden neo templaria.
-  condiciones y aptitudes raciales de los aspirantes.
-  deberes y derechos de los miembros.
-  ritos y ceremoniales de la orden.
-  procedimiento de admisión de nuevos miembros.
-  órganos de dirección y encuadramiento de la Orden.
-  administración y titularidad de los bienes de la orden.

Era condición sine qua non para ser admitido en la orden, un aspecto físico nórdico ario. Sus actividades eran oficialmente culturales y religiosas, pero nada hay en ella que nos impida el que la califiquemos de "secta racista". Se insistía mucho en la "ayuda mutua" entre los miembros de la orden.

Las prácticas esotéricas de la orden son descritas en los números de Ostara y en el Regularium de la orden. Sus rituales eran un híbrido de elementos imaginados por el propio Lanz, a los que había añadido ritos tradicionales de la iglesia católica así como hallazgos ofrecidos por la arqueología relativos a la antigüedad nórdica.

Entre 1919 y 1923 Lanz redacta los rituales de la orden y compone gruesos volúmenes en los que ofrece los textos de reflexión y meditación, los contenidos de los cánticos y los significados esotéricos y ocultistas que creía ver en cualquier parte de la naturaleza. Los libros ideados por Lanz para su utilización en la orden eran:

-  Cantuarium: libro de salmos y cánticos.
-  Imaginarium Novi Templi: libro de imágenes sacras que respondiendo a determinadas proporciones geométricas debía ser utilizado en sesiones de meditación y visualización.
-  Evangelarium: textos de lectura y rituales para los oficios de medio día.
-  Visionarium: textos de lectura y rituales para los oficios nocturnos.
-  Festivarium Novi Templi: textos de lectura para oficios en días festivos.
-  Hebdomadarium: textos de los rituales diarios de la orden, dividios en tres sesiones diarias a leer durante la salida del sol, cuando éste ocupa el cenit y al ponerse.
-  Legendarium: libro en el que Lanz resumía las viejas leyendas del mundo nórdico ario impregnándolas de su peculiar gnosis racista. Todos estos textos parecen incluso tener una inspiración católica de la que no era ajena el pasado cisterciense de Lanz que había modelado su orden y las jerarquías de la misma al modo de la orden de San Bernardo. Por supuesto había introducido en la gradación jerárquica el factor racial, en función de esto, pero también  aunque de forma  secundaria  de su tiempo de permanencia en la Orden y de su dedicación y actitudes, el neo templario era encuadrado en siete grados divididos en dos "órdenes:

Ordenes inferiores:

1. Acólitos: pureza racial estimada en menos del 50% y personas menores de 24 años. Hábito blanco.
2. Familiares: miembros honorarios de la orden, colaboradores ocasionales que no deseaban ingresar como miembros de pleno derecho. Hábito blanco.
3. Novicios: miembros que esperaban a ser iniciados en los grados superiores y que cumplían los requisitos raciales y de edad para ello. Hábito blanco.

Ordenes superiores:

4. Maestres: 50 75% de pureza racial. Se les conocía por el anagrama MONT. Hábito blanco. Título de honorable.
5. Canónigos: 75 100% de pureza racial. Anagrama CONT. Hábito blanco. Título de "honorable".
6. Sacerdotes: canónigos que han logrado constituir una "casa de la orden". Anagrama pONT. Hábito blanco, birrete rojo y estola. Título de "reverendo".
7. Priores: sacerdotes en cuya "casa de la orden" se cuentan más de cinco maestres o canónigos. Anagrama PONT. Hábito blanco, birrete rojo, estola y bastón de mando dorado. Título de "reverendo".

A pesar de la puerilidad y de lo espúreo de los textos base de la ONT, la organización de Lanz respondía cada vez más a las necesidades de su tiempo. Primero la guerra mundial, luego la derrota del 18, finalmente los episodios insurreccionales de la izquierda comunista, la crisis económica, las condiciones humillantes de Versalles, el ambiente de corrupción de la república de Weimar... en esos momentos, cuando todo era caos y desolación, Lanz llamaba a iniciar una nueva cruzada, contra el bolchevismo, contra la república infectada por judíos y masones, contra la decadencia y la debilidad, en nombre de una concepción nórdico aria del mundo que hundía sus raíces en el pasado germánico. No es de extrañar que un puñado de idealistas y desesperados, hombres que no comprendían lo que estaba pasando a su alrededor y cuyo estado de ánimo lo expresaron a la perfección Jünger y von Salomon  "no sabemos que hay que hacer, pero lo haremos"  se prestaran a vestir la túnica blanca de la ONT.

En cuanto a la burguesía y a las clases populares alemanas se les ofreció otro polo de referencia que pudieron asumir más fácilmente, el hitlerismo, el crecimiento de la ONT se estancó, al menos en Alemania. Lanz, que tuvo parte de responsabilidad en la formación de las primeras opiniones racistas de Adolf Hitler, vió con buenos ojos el ascenso del movimiento nacional socialista en cuyo emblema se reconocía. Pero pronto pudo advertir que Hitler estaba muy alejado ya de sus orígenes y en 1933, cuando las llamas cubrían las cúpulas del Reichtag, Lanz se desplazó a Hungría y posteriormente se pondría a salvo del "gotterdamerung" hitleriano en Suiza. Allí escribió sus últimas páginas que serían publicadas en 1945. Las secciones húngara y austriaca de la ONT serían disueltas a principios de los años cuarenta. La sección austriaca, que más aún que la Alemana, había estado íntimamente conectada al movimiento nacional socialista que hizo prácticamente ingobernable el país durante el período autoritario del Canciller
Dolfuss. Los neo templarios austriacos dirigidos por Johann Walthari Wölff fundaron en 1932 el Lumenclub a modo de correa de transmisión de la orden; en su manifiesto fundacional mostraban una innegable veta teosófica, pero también una voluntad de extender en Austria las revoluciones fascista y nacional  socialista. Los contactos de Wölff llegaban incluso a Francia en donde estaba en contacto con las "ligas fascistas" de Valois, Doriot, etc.  y a los países anglo sajones. Goodrick Clarke considera al Lumenclub como un "refugio y vivero para el Partido Nazi, ilegal en Austria, en los años que precedieron a la caida de la República y al Anschluss en marzo de 1935".

Con todo la ONT evitó actuar en política, sus actividades fueron ocultistas y, en lo exotérico, culturales; dada su estética y doctrina no podía sino ser extremadamente minoritaria, aun a pesar de que sus publicaciones llegaron a tener una gran difusión. Otra organización de similares características llegaría a disponer de una implantación superior y contribuiría directamente a la fundación del NSDAP: de la misma forma que en la ONT Ostara se encuentran algunos de los elementos y obsesiones que se repetirán en Hitler (la pretensión de explicar la historia mediante la lucha de razas, la necesidad de los procedimientos eugenésicos y la importancia de la pureza racial) en la Germanenorden y en su extensión bávara  la Logia Thule  encontraremos el embrión orgánico del NSDAP.

II. LA GERMANENORDEN

Pocos años antes de la primera guerra mundial, los núcleos völkisch empiezan a ser frecuentados por antiguos franc masones, entre ellos Johannes Hering, muniqués y adscrito a una logia regular desde finales del siglo XIX. Entre él y el periodista Philip Stauff, empiezan a contemplar la posibilidad de estructurar logias antisemitas a imagen de la orden de los Iluminados de Baviera, cuyo antisemitismo no se les había escapado. Hermann Pohl se unió a su proyecto enviando circulares a los viejos conocidos antisemitas.

El proyecto era simple: crear una franc masonería "alemana", liberada del dominio judío que ellos creían ver en las obediencias regulares y que, al ser secreta, evitara las posibilidades de penetración de los espías hebreos. Debería tratarse de una logia secreta, que actuara directamente y con criterios propios en la acción política. No querían limitarse como la Orden del Nuevo Temple a ser una institución místico  cultural, más o menos arcaica y exótica, tenían vocación de élite y querían reunir en sus filas a lo "mejor" del Reich. No pretendieron formar un partido político, sino condicionar y controlar a los distintos grupos "volkisch", estructurar correas de transmisión cada vez más eficaces y lograr que su corriente ideológica alcanzase un peso específico en la política alemana.

El núcleo fundacional lo constituyeron los llamados "Grupos Hammer", asociaciones culturales patrióticas y antisemitas. Así el 5 de abril de 1911 tuvo lugar en Magdeburg la constitución de la "Logia Wotan" y Hermann Pohl elevado a la categoría de maestre, los documentos doctrinarios y rituales de la futura orden serán encargados a este primer grupo. Diez días más tarde los distintos Grupos Hammer que aceptan el programa antisemita de Phol, Hering, Stauff y Theodor Fritsch, notorio antisemita, se federan y constituyen una Gran Logia con este último como maestre. No será sino hasta 1912 cuando esta Gran Logia adoptará el nombre de Orden de los Germanos.

Von Sebotendorf, artífice de la rama bávara de la orden y, conexión entre esta y el nazismo explica la filiación "ideal" de la orden:

"La antigua masonería había sido, en el pasado, custodio de una doctrina secreta, trasmitida a los miembros de aquellas hermandades de constructores medievales que erigieron las Catedrales góticas. Reencontramos en la doctrina profesada por los alquimistas y los rosa+cruces, que se habían afiliado a las corporaciones, una masa imponente de enseñanza sapienciales arias. Con el declinar del arte gótico entraron en crisis también las hermandades artesanales relacionadas con él; la sabiduría secreta aria permaneció confiada a la custodia de unos pocos depositarios. El fin de la guerra de los treinta años y de los choques entre protestantes y católicos, motivados por la convicción común a unos y a otros, de detentar la verdadera fe, ofreció a Judá la ocasión de reconstruir la masonería sobre nuevas bases. Hacia fines del siglo XVII fueron fundadas las primeras logias, unificadas luego en York en una Gran Logia. El secreto de la antigua Hermandad de Moradores era contenido en la doctrina que exhortaba al individuo a trabajar en busca del propio perfeccionamiento interior, para luego irradiar,como un sol, el Bien en torno suyo. Cada individuo era  llevado a operar para traer el completo desarrollo a la propia y latente naturaleza solar. Para un individuo, completada su realización interior sobre la base de enseñanzas transmitidas por la primordial sabiduría aria, habrá alcanzado un nivel psíquico suficiente para hacer de él un Compañero, luego como Maestro alcanzará una irradiación espiritual capaz de tender hacia el perfeccionamiento también de las circunstancias exteriores. La reconstruida masonería invirtió los términos de la cuestión acordando prioridad a la mejora de las condiciones materiales, de las que, según sostenía, debía derivarse el perfeccionamiento humano. Correspodientemente a los tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, presentes en la Masonería Operativa, la masonería moderna instituyó tres grados simbólicos con el mismo nombre; su ritual simbólico fue extraído del Antiguo Testamento. En las Logias se trabajaba simbólicamente en la construcción del Templo de Sión. De la articulación en tres grados jerárquicos se pasó gradualmente, partiendo del tercer grado, a otros más elevados, hasta construir en 1780, el Sistema de los Altos Grados Masónicos. Inspiradores y coordinadores, en el interior de las Logias, eran siempre los judíos. Los obtusos alemanes se dejaron embaucar con sus ideas de fraternidad universal, igualdad y libertad. "Nathan el Sabio", compuesta por Lessing, es una obra inspirada en las tesis masónicas. Federico el Grande, que había sido iniciado en una logia de Brunswick, una vez entronizado fundó en Prusia la Gran Logia Real de York. Doctrina, propaganda y acción revolucionaria, fueron elaboradas y programadas en Francia en el interior de las Logias Masónicas. Al finalizar la Guerra de la Independencia, la masonería se había implantado en todo el mundo (...) La antítesis de fondo que  separa a las Logias Germánicas, de la Masonería, está expresada por la concepción de la vida que profesamos. Nosotros consideramos el mundo, este mundo exterior, como resultado de la acción ejercitada por el hombre. Los masones, por el contrario, sostienen que el hombre es un producto de las circunstancias.

Nosotros no reconocemos ninguna fraternidad internacional, sino solamente intereses nacionales, no reconocemos la fraternidad abstracta y genérica de todos los hombres, sino solamente la real y concreta que deriva de la comunidad de la sangre.

Nosotros aspiramos a la libertad, pero no aquella del hombre del rebaño, sino a la libertad del ámbito del Deber.

Nosotros detestamos el slogan igualitario. La lucha es matriz de todo, la igualdad es muerte.

Nosotros cultivamos el propósito de vivir, largo tiempo y felizmente. Consideramos válida solamente la igualdad frente al Deber. Solo así estaremos en grado de sostener la próxima e inevitable lucha entre Arios y Hebreos (...)

Toda concepción materialista conduce a la decadencia.

En lo que se refiere al ritual no tenemos nada que ver con los masones. (...) [Frente a construcción del Templo de Sión] empuñamos la espada de hierro y el martillo de hierro y dedicamos nuestro empeño a la edificación del Halgadom germánico.

(...) La historia nos ha enseñado que mientras que el ario construye, el hebreo destruye".

La cita es larga pero ha valido la pena, no solo porque en ella Sebotendorf se identifica con las logias "germanas", sino también por las similitudes entre esta descripción y las concepciones desarrolladas por Hitler en "Mein Kampf". Volvamos ahora a la descripción de la Germanenorden.

El desarrollo de la orden fue rápido y espectacular especialmente en el norte y este del Reich. En los primeros manifiestos y circulares de la orden se percibe claramente su intento de remontar su filiación a la Orden de los Iluminados de Baviera y con las logias "antiguo prusianas".  En 1912 los miembros de la docena de logias eran poco más de trescientos, pero se doblarían antes de que  estallase la guerra mundial y, con todo, el relativamente bajo número no debe engañarnos, se trataba de gentes influyentes en los medios "volkisch", bien relacionados y con amplia experiencia agitativa. En 1916 en el encabezamiento de las publicaciones de la orden empieza a aparecer la esvástica.

Nicholas Goodrik Clarke nos relata como eran los rituales y ceremoniales de la orden:

"La ceremonia y el ritual de la Germanenorden evidenciaban el extraño sistema que la inspira, uniendo racismo, masoneríoa y wagnerianismo. Una convocatoria de la provincia de Berlín a una ceremonia de iniciación, el 11 de enero de 1912, informaba a los hermanos de que se trataba de una reunión "de etiqueta" y que los nuevos candidatos deberían someterse a exámenes raciales efectuados por el frenologista berlinés Robert Berger Villingen, que había inventado el "plastómero", un instrumento que servía para determinar el  grado de pureza racial del sujeto por medio de las medidas craneales... Un documento ritual de 1912, que nos ha quedado, describe la iniciación de los novicios en el grado más bajo de la Orden. Mientras que los novicios esperaban en una estancia vecina, los hermanos se reunían en la sala de ceremonias de la logia. El Maestre se colocaba frente a la sala, bajo el baldaquino, flanqueado por dos caballeros vestidos con ropas blancas y cascos ornados con cuernos y apoyándose sobre sus espadas. Frente a ellos se sentaban el tesorero y el secretario, llevando cordones masónicos blancos, mientras que el heraldo se situaba en el centro de la sala. En el fondo de esta, en el "bosque del Grial", permanecía el Bardo con ropa blanca, ante el maestro de ceremonias revestido con ropa azul, mientras que los otros hermanos de la logia se disponían en semi círculo en torno suyo, a la altura de las masas del tesorero y el secretario. Tras el "bosque del Grial" se encontraba una sala de música donde un armonium y un piano eran acompañados por un pequeño coro de "elfos del bosque".

La ceremonia empezaba con una dulce música de armonium, mientras que los hermanos entonaban el coro de los peregrinos de Tannhäuser. El ritual empieza a la luz de la candela, los hermanos hacían el signo de la svástica y el maestre respondía con el mismo gesto. Entonces los novicios con los ojos vendados, revestidos con la ropa del peregrino, eran introducidos por el maestro de ceremonias en la sala. Allí, el maestre les hablaba de la weltanschaung ario germánica y aristocrática de la orden, antes de que el bardo alumbraba la llama sagrada en el "bosque" y que los novicios fueran despojados de su manto y de su bando. En este momento, el Maestre tomaba la lanza de Wotan y la mantenía ante él, mientras que dos caballeros cruzaban sus espadas delante de este. Una serie de preguntas y respuestas, acompañadas por la música de Lohengrin, acompañaba el juramento de los novicios. Siguiendo su consagración, con los clamores de los "elfos del bosque" cuando los nuevos hermanos eran conducidos en el "bosque del Grial" en torno a la llama sagrada del Bardo. Con el ritual que hacían los miembros de la logia, figuras arquetípicas de la mitología germánica, este ceremonial debía producir una impresión profunda en los candidatos".

En mayo de 1914 la orden celebra su primer congreso en Thale. Sebotendorf no se había adherido todavía a la orden sin embargo, en su libro sobre la logia Thule resume las conclusiones de la asamblea celebrada el domingo de pentecostés:

1) La Orden de los Germanos autorizaba a acoger entre sus miembros exclusivamente a Alemanes en condiciones de demostrar la propia integridad hasta la tercera generación. (...) estaba prevista la admisión de mujeres en el Grado de Amistad de la Orden.

2) Se insistía en la difusión de conocimientos antropológicos, aplicando a los seres humanos los resultados de las experiencias realizadas en el reino animal y vegetal y demostrando como la mezcla racial es el origen de toda tara y miseria.

3) La Orden de los Germanos se proponía extender a toda la raza alemana los principios informativos del pangermanismo, realizando la unificación de todas las estirpes de sangre germánica.

4) Una lucha a ultranza debía ser conducida contra todo lo que no es germánico, empeñando todas las energías disponibles para contrastar el internacionalismo y combatir las tendencias judaizantes presentes en el ánimo alemán".

Pero las conclusiones más importantes no se plasmaron en letra impresa. Es más, la reunión de Thale fue una asamblea bastante confusa en la que se fraguó la futura escisión de la orden. En efecto, allí los "congresistas más serios"  refiere Jean Mabire en su libro "Thule", gracias al testimonio directo de un participante en la reunión  "comprendieron pronto la necesidad de un "aparato clandestino" para organizar y controlar lo que aparecía, por esencia, como una manifestación colectiva de individualismo. (...) Ya le he dicho hasta que punto Hermann Pohl era un verdadero maniaco del secreto. Su prudencia llegaba en ocasiones hasta la pusilanimidad, mientras  que Fritsch era un camorrista (...). Así va a nacer, en el seno mismo de la Germanenorden, el Geheimbund, una asociación clandestina, cuyo fin será reencontrar la verdadera tradición nórdica e imponer un fin común a todos estos grupúsculos que se desgarraban". Jean Mabire concluye: "es en Pentecostés de 1914 cuando todo empieza verdaderamente".

La ruptura no tardó en producirse: el 8 de octubre de 1916 se constituye la Germanenorden Walvater del Santo Grial, dirigida por Hermann Phol. Es a este núcleo al que se adherirá Rudolf von Sebotendorf y cuya rama bávara dirigirá durante tres años: la Logia Thule.

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MOSSEN CINTO : UN SACERDOTE ENTRE LA ATLANTIDA Y EL DIABLO

Infokrisis.- Publicamos inicialmente este artículo en la revista Saber MAS y posteriormente lo recuperamos e incluimos en nuestro libro titulada "El misterio Gaudí" (Ed. Martínez Roca, Barcelona 1994), cuando escribimos "Gaudí y la Masonería" reagrupamos en uno de los capítulos material complementario (especialmente sobre el padre Palau Quer, inspirador de la tendencia antisatánica del obispado de Barcelona) que cerraban el tema del Verdaguer antisatanista.

*    *    *

Jacinto Verdaguer es, con mucho, el mejor poeta en lengua catalana ; se le considera uno de los forjadores del catalán moderno. Sus textos se aprenden hoy en las escuelas de la Generalitat y, las reediciones de sus obras son frecuentes. El popular "Mossen Cinto", aun a pesar de haber muerto hace menos de cien años, es ya un clásico de la literatura occidental.

Nacido en el corazón de Cataluña y reivindicado por el nacionalismo regionalista como una de sus piedras angulares, lo importante en Verdaguer es su universalidad, esa habilidad que tuvo para elevar lo local a la categoría de universal, lo particular a lo global. Ciertamente fue uno de los grandes constructores de la lengua catalana, pero fue también y sobre todo, alguién que asumió los grandes temas de Occidente : la Atlántida, la lucha eterna entre el Bien y el Mal, entendidos como principios metafísicos, y, en el terreno moral, la renuncia a todo tipo de egoismo, actitud que Verdaguer practicó sin límites y que hizo de él una de las figuras más figuras más populares de la Barcelona de finales del XIX.

LA ATLANTIDA, EL GRAN POEMA DE LA RENAIXENÇA


En mayo de 1877 tuvieron lugar en el Teatro Principal los Juegos Florales de Barcelona, certamen que rememoraba los concursos trovadorescos que se desarrollaron en la Occitania post-cátara, durante la edad media. Ese año, Jacinto Verdaguer, presentó a concurso su poema "La Atlántida" ; tenía 32 años y fue el gran triunfador -junto con Angel Guimerá, nombrado "maestre en Gay Saber"- del certamen. El poema "L'Atlántida", considerado obra cumbre de la poesía catalana, es un canto al continente desaparecido y al héroe redentor, Hércules. Es también un canto a la Hispanidad.

Pero no fue sino hasta 1878 cuando se publicó la versión definitiva del poema. En la portada, de diseño modernista, pueden verse dos peñascos que salen del Mar, sobrevolados por la maza de Hércules, con la leyenda "Separando Junxit".  La gestación del poema había sido larga. La edición fue financiada por el Marqués de Comillas a quien iba dedicado el poema.

Verdaguer vivía en el palacio Moya, propiedad del Marqués, situado en las barcelonesas Ramblas, justo delante de la iglesia de Belén, donde ejercería el sacerdocio en los últimos años de su vida. Desde 1874, Verdaguer, fue capellán en buques de la Compañía Transmediterránea, propiedad del Marqués de Comillas, realizando nueve viajes al continente americano, en el curso de los cuales fué madurando el proyecto en el que venía trabajando desde hacía siete años.

Entre 1865 y 1867, Verdaguer, entonces seminarista, había concebido un poema inacabado, "Colón", que pasó sin pena ni gloria ; en él narra la expedición de Cristóbal Colón al nuevo mundo; explica como el diablo intentaba desmoralizarlo, mostrándole la infinitud del océano y explicando que en el lugar ocupado por aquellas aguas, hubo un día un continente. El diablo quería impedir que, gracias a Colón, pudieran evangelizar aquellas tierras. En 1868, archivado ya el poema, Verdaguer empieza a trabajar sobre la idea del continente desaparecido y desarrolla este episodio, teniendo a Hércules como protagonista, y los trabajos décimo y doceavo del héroe cantados por Virgilio, si bien ligeramente modificados.

En el poema de Verdaguer, Hércules salva de perecer en un incendio, a Pyrene, reina de España y se proclama su heredero. Partirá en busca del Jardín de las Hespérides. En el curso de esta aventura, Hércules, fundará la ciudad de Barcelona. Se enfrentará a Ladón, el fiero dragón que custodia el Jardín y robará unas ramas del Naranjo que da los frutos de oro. Hesperis, dueña del jardín, encolerizada, provocará la reacción de Hércules, y con ella el gran cataclismo : una tierras se hunden en el centro del Atlántico y otras emergen en el Mediterráneo. Verdaguer, sigue en esto la creencia muy extendida en su tiempo en medios ocultistas, según la cual las arenas del Sahara no sería sino el fondo del mar atlante que, como resultado del cataclismo, habría emergido (en aquella época se ignoraba el proceso de formación de la arena). Después de esta aventura, Hércules regresa a España y planta en nuestro suelo el esqueje del maranjo dorado. Dejará en sus ramas la lira de Hesperis, el otro símbolo de la Atlantida.

"La Atlántida" está compuesta por 10 cantos. El episodio del hundimiento del continente será contado a Colón, náufrago en Portugal, por un ermitaño que ve en él a un elegido. Colón, de regreso de su aventura en el Nuevo Mundo, ser´visto por el ermitaño desde una atalaya y exclamará : "Vuela Colón... ahora puedo morir". La Reina Isabel de Castilla también ve a Colón como a un elegido que se le aparece en el curso de un sueño.

Todo el ambiente que crea Verdaguer en torno al poema es mistérico y no faltan las alusiones al mundo mágico y paranormal. Otro tanto ocurrirá con su segundo gran poema épico, el "Canigó", monte mágico de la Cataluña pirenáica, lugar de residencia de hadas y seres míticos, lugar que Verdaguer conoció bien en sus múltiples desplazamientos por tierra cátara.

GAUDI Y VERDAGUER : LA BLANCA SATALIA


En 1883 murió su benefactor el primer Marqués de Comillas ; Verdaguer vivía entonces su gran momento de gloria, con aquella sencillez de cura rural que nunca le abandonó. El y Gaudí estaban en esa época excepcionalmente próximos ; solían verse, casi a diario y coincidían en el domicilio del Conde de Güell, yerno del fallecido Marqués. El Conde de Güell estaba en esa época construyendo una lujosa torre en el barrio barcelonés de Pedralbes y encargó las caballerizas y la urbanización del jardín a Gaudí. El proyecto estuvo, desde el principio, muy ligado a Verdaguer. Gaudí colocó una inmensa figura del dragón Ladón en la verja de cierre, que aun se sostiene en una columna sobre la que se encuentra un naranjo realizado en antimonio (metal utilizado, por lo demás, como materia prima en la obra alquímica). Los especialistas admiten que este edificio diseñado por Gaudí, cuya planta es octogonal (como el de las construcciones templarias) rematado por un cupulín e interiormente reforzado con delgados arcos parabólicos, deriva del diseño presentado por Viollet le Duc en el Tomo IV de su "Diccionario Razonado de Arquitectura". Viollet, había sido el maestro del alquimista Fulcanelli y quien le imbuyó el amor hacia el arte gótico.

Los Güell regalaron el lujoso chalet a Alfonso XIII y, el llamado "Palacio de Pedralbes", fue luego utilizado también como residencia por el General Franco en sus desplazamientos a Barcelona. Gaudí instaló en el jardín una fuente cuyo caño tenía forma de dragón, en una nueva y evidente alusión a Ladón. Verdaguer escribió a un amigo : "En casa el Señor Güell hay un manantial bajo un busto romano !si hallaras un hermoso nombre latino ! Gaudí me lo pide y de mi cabeza no sale nada interesante"... Finalmente, el arquitecto propuso el nombre de "Villa Satalia" para nombrar la propiedad. Satalia es una ciudad de Asia Menor famosa por sus naranjos. Pero la "Blanca Satalia" es también una variedad de rosa ; la tradición dice que Paracelso, el médico y alquimista, quemaba, una de estas flores para luego, pronunciando la "palabra de poder", volver a reconstruir su esplendor, partiendo de las cenizas.

Es evidente que Gaudí y Verdaguer estaban ideológicamente próximos a los grupos católico-esotéricos en los cuales participaban también los marqueses de Comillas y la familia Güell, para los que el arquitecto y el poeta trabajaban. En 1881, tuvieron lugar las fiestas del milenario de Montserrat, promocionadas por el Conde de Güell ; Verdaguer escribió un poema en el que podía leerse :

            "La blanca satalia dice suavemente
            que es la Virgen María su Jardín.
            Como una rosa mi patria
            os pone sobre el Corazón".


La asimilación entre el corazón y la rosa es una constante en todo el esoterismo occidental y particularmente en ese intento de reconstruir una variante cristiana partiendo de los textos evangélicos que fué el rosacrucianismo. Gaudí, en la Cripta de la Colonia Güell ya había utilizado la rosa y el corazón como recursos decorativos y todo induce a pensar que, tanto él como Verdaguer, conocían perfectamente el simbolismo mistico cristiano.

VERDAGUER Y "JUAN ORTH"

Rubén Darío en su "Epístola a Madame Lugones" escribió: "Hay no lejos de aquí un archiduque austríaco... es un pariente de Jean Orth". Darío alude a Luis Salvador de Habsburgo. Conocido como el "archiduque viajero", Luis Salvador fue un personaje muy ligado a España y así mismo, llevó una vida anómala para un noble.  A los 19 años llegó a Mallorca y a partir de ese momento frecuentaría la isla hasta su muerte, convirtiéndose en un personaje popular y conocido entre los lugareños.

Hombre muy erudito, Luis Salvador, ingresó en la Real Academia de Historia española y fue nombrado Hijo Adoptivo de Mallorca. Su verdadera casa era el yate "Nixe" con el cual viajó por todo el mundo. Conoció a los máximos exponentes de la Renaixença cultural catalana de finales del siglo pasado, entre otros a Santiago Rusiñol y a Jacinto Verdaguer. Se interesó por las ciencias ocultas e incluso escribió un ensayo sobre espiritismo.

Su hermano "Juan Orth" -de verdadero nombre Juan Salvador de Habsurbo-Lorena- visitó, al menos en cuatro ocasiones el pequeño pueblo de Rennes-le-Château, y mantuvo cordiales relaciones con el misterioso padre Berenger Sauniere, sacerdote ganado por los ritos rosacrucianos. "Juan Orth" también participaba de la actividad  de estos círculos ocultistas y él mismo había escrito algunos libros sobre espiritismo y metapsíquica.

En cierta ocasión, Luis Salvador pidió a Verdaguer que le acompañara en una travesía a Argelia. Verdaguer respondió que "la Moreneta", es decir, la Virgen Negra de Montserrat, le había dicho que no fuera por que no podrían regresar a tiempo. El Archiduque austríaco no hizo mucho caso de aquellas palabras, pero lo cierto es que, inopinadamente, estalló un temporal que le impidió regresar durante varios días. La profecía de "la Moreneta" se había cumplido.

El propio Archiduque recuerda en sus memorias como en otra ocasión encontró a Verdaguer mirando las estrellas : "¿Qué hace aquí a oscuras, don Cinto?", a lo que el poeta respondió : "Estoy mirando las estrellas y en ellas veo toda la grandeza de Dios : me parece que me hablan y no me canso de mirarlas".

CONTRA EL DIABLO EN LA "CASA DE ORACION"

En 1886 Verdaguer peregrinó a Tierra Santa y aprovechó para hacer un balance de sus cuarenta años de vida. Extremadamente descontento y percibiendo en su personalidad rasgos de egoismo y vanidad, imprimió un giro a su vida. Quiso alcanzar la humildad y la pobreza evangélica que caracterizan el estado de santiadad e hizo de San Francisco de Asis un modelo de vida. Se reprochó haber buscado el alcanzar la gloria literaria y, volcado a los pobres y a la entrega a los demás, a poco abandonó casi totalmente su vocación literara.

El sacerdote Juan Güell, familiar y confidente de Verdaguer fue un día a visitarlo en su habitación del Palacio Moya, propiedad de Antonio López, marqués de Comillas, en donde el poeta efectuaba tareas de limosnero y capellán. El padre Güell se sorprendió cuando Verdaguer le presentó a otro sacerdote alto, de algo más de cincuenta años y mirada alucinada, tal como lo describió luego. Verdaguer le dijo : "Si algún día enfermara, vas a buscarme a este sacerdote que es mi médico y maestro". Era el padre Joaquín Piñol.

Piñol era discípulo del místico carmelita Francisco Palau Quer, hoy santificado, que creó en Barcelona una "Escuela de Virtud" y practicó exorcismos a principios del siglo XIX. El padre Palau construyó un oratorio en Vallcarca, en las afueras de Barcelona. Piñol, por su parte, había sido anteriormente presbítero en la localidad barcelonesa de Villanueva y Geltrú. En la Parroquia de San Antonio aun hoy recuerdan sus manías demoníacas. Destinado posteriormente a Barcelona, con otras piadosas gentes habían abierto una "Casa de Oración" en el número 7 de la céntrica calle Mirallers, en un edificio que todavía existe. Pronto, lo que debía ser un lugar de recogimiento devoto para un grupo de católicos, se convirtió en un centro de exorcismos, donde diariamente Piñol luchaba contra el diablo.

Las anécdotas e historias que corrían sobre Piñol en la diócesis barcelonesa hacían de él un personaje estrafalario. La jerarquía diocesana consideraba que estaba poseido por una verdadera manía demoníaca; y tenía tendencia a ver la acción diabólica detrás de cada episodio humano. Verdaguer lo consideraba su maestro. Realmente se habían conocido en circunstancias muy chocantes.

En cierta ocasión el Padre Piñol estaba exorcisando infructuosamente a una mujer y el diablo, que hablaba por su boca, le dijo : "No me echarás jamás". Piñol le contestó : "Pues tu me dirás quien te ha de echar". Y el diablo contestó : "El Verdagueret, aquel si"... La anécdota es rigurosamente cierta, como cierto es que, a las pocas horas, Piñol se presentó en el domicilio de Verdaguer, diciéndose : "Le mando de parte de Dios que venga a echar el demonio". Aquel fue el primer exorcismo del poeta y, a partir de él, Verdaguer es ganado por las tesis de Piñol.

Los exorcismos se celebraran siempre en el oratorio de la calle Mirallers. El piso había sido acondicionado al efecto. Se derribó un tabique y en el centro de la gran sala resultante se situó un altar; a un lado y a otro se colocaban los enfermos, mientras que sus familiares y los devotos que acudían todas las tardes, lo hacían hacia el fondo de la sala. Hemos podido conocer detalles espeluznantes de estos exorcismos gracias a al testimonio del padre Güell, entonces un joven cura, recién salido del seminario, ligado por vínculos familiares a Verdaguer y si bien es posible que algunos de los "endemoniados" que frecuentaron el oratorio, fueran apenas casos de histeria grave, en otros resulta evidente la presencia demoníaca o, en cualquier caso, paranormal.

Practicaron el exorcismo más famoso en la persona de una joven, María de Sarrià, de apenas 19 años, "sencilla y candorosa que rompía a blasfemar cada vez que oía el nombre de Cristo", según cuenta el padre Güell. La joven, gritaba y se convulsionaba a pesar de estar inmovilizada por los sacerdotes y sus acólitos; no había forma humana de impedir que tragara agujas, trozos de vidrio y objetos punzantes. Cuando la crisis terminaba, la desgraciada no recordaba nada de lo que había sucedido, sin embargo, en la noche sufría fuertes dolores en el estómago y el intestino. Al día siguiente, en el oratorio, escupía el vidrio y los alfileres que aparecían retorcidos. El padre Güell conservó varios de estos alfileres durante toda su vida y depositó otros en el Obispado de Barcelona que, inexplicablemente, hoy nos dan por extraviados.

Verdaguer, que también exorcisaba utilizando el Ritual Romano apropiado, pasó a obsesionarse con la idea de la presencia demoníaca. En cierta ocasión comentó a la Marquesa de Comillas que él mismo había visto como el alma de un enfermo que había rechazado los Santos Oleos se introducía en un gato tras el momento de la muerte. La historia impresionó hasta tal punto a la familia Comillas que una de las hijas sufrió durante toda su vida aversión hacia los felinos, por considerarlos un vehículo del diablo.

SANCIONADO POR SUS SUPERIORES

La Iglesia ha permanecido siempre muy crítica respecto a la posesión demoníaca y ha evitado, especialmente a partir de principios del siglo XIX, pronunciarse sobre este tipo de casos sin realizar antes exámenes en profundidad. Por otra parte, una condición requerida por la Iglesia para sus exorcistas es que no crean fácilmente en la posesión demoníaca : "In primis ne facile credat aliquenor a daemonis obssesum esse", tal como dice el Ritual Romano. Era evidente que, antes o después, los tres sacerdotes implicados en los exorcismos serían amonestados.

El padre Piñol, al ser citado por el obispo de Barcelona, compadeció con una gran cruz de madera en el pecho a la que atribuía particulares poderes antidiabólicos ; se negó a desprenderse de ella por orden del obispo y éste le prohibió oficiar misa hasta que  volviera sin la cruz. Verdaguer, en mayo de 1893, fue enviado al santuario de La Gleba, a 8 km. de la diócesis de Vich, para que se alejara del ambiente anti-diabólico generado por Piñol. Verdaguer, con gran dolor en su corazón, dejó a sus endemoniados y partió hacia lo que consideraba el exilio. En cuando al padre Güell, entregó las pruebas de las posesiones diabólicas al obispo y solo fué amonestado.

El oratorio de calle Mirallers, fundado el 16 de julio de 1892, se desmanteló el 23 de marzo del año siguiente; más adelante prosiguieron los exorcismos en la Capilla Francesa de Barcelona, cuando Verdaguer y Piñol ya habían muerto. La epidemia de posesiones satánicas, que se había iniciado en Jaca en 1881, alcanzó su punto álgido en Barcelona entre 1888 y 1893, luego comenzó a ceder en la Península Ibérica y en toda Europa. Los sacerdotes satanistas se reintegraron a quehaceres más habituales. Algunos de ellos fueron derrotados por el diablo. En Francia es conocido el caso del abate Boullan, que cayó en ritos y prácticas satánicas, al igual que otros muchos sacerdotes de su tiempo, en un ambiente del que el escritor Huyssmans dió una colorida descripción en su novela "Allá Abajo". Otros, como el cura de Rennes-le-Château, el Padre Sauniere, se decantaron por la senda del ocultismo e ingresaron en asociaciones masónicas o rosacruces. Sauniere, no dudó en colocar una imagen de Asmodeo, el "diablo cojuelo", bajo los "Cuatro Angeles de la Rosa+Cruz", en la puerta de su iglesia. Aun hubo otros, como Piñol o Verdaguer, cuyo equilibrio psíquico se resintió por los años de contacto con el Maligno.

LAS SESIONES ESPIRITISTAS DE LA VIUDA DURAN

Verdaguer, abandonó en 1895 el santuario de La Gleba y fue a residir a casa de, Deseada Martínez Guerrero, viuda de Durán, que vivía con sus tres hijos, en un modesto piso en la calle Botella. Verdaguer, que había sido desposeído de su cargo de limosnero, debió abandonar sus habitaciones en el palacio del Marqués de Comillas. El sacerdote y poeta, pidió prestados 300 duros -una fortuna en la época- a su primo, el padre Güell, que, según le dijo, "habían de servir para comprar una finca, para que no fuese a parar a manos de los franc-masones" ; dicha cantidad iría a parar al bolsillo de Deseada Martínez y contribuirían a sacar a la familia de su precaria situación económica..

No contento con ello, Verdaguer cedió por una cantidad insignificante, los derechos de la mayor parte de su obra literaria y declaró a Doña Deseada y a su familia, herederos universales, aun a pesar de que la hermana del poeta y otros parientes próximos se encontraban en mala situación económica.

A poco de recibir todos estos favores -desinteresados y con un único motivo piadoso- de Verdaguer, la viuda Durán cambió de domicilio, se instaló en una calle céntrica y frecuentó las mejores tiendas de la zona gastándose verdaderas fortunas que en buena medida procedían de los derechos de autor y de las sucesivas reediciones de las obras del poeta.

La viuda Durán ejercía como medium en sesiones en las que participaba el propio Verdaguer, el cual sostenía que las manifestaciones espíritas no eran sino almas en pena que no habían encontrado el camino hacia Dios.

En un libro autobiográfico escrito por el Conde de Güell se puede leer una descripción de las sesiones espiritistas protagonizadas por Verdaguer y la viuda Durán :

"Mi preceptor llegó a mi cuarto de estudios, pálido y descompuesto... El hombre apenas podía hablar ; tan impresionado estaba ; por fin rompió su silención y dijo :

- Pues además del Padre Verdaguer y de ella y su madre [se refiere a la viuda Durán y a su hija], estaban allí dos personas : un señor y un sacerdote...

Después de un rato, ella dijo : - Empiezo a sentir la comunicación.

Luego comenzó a palidecer y al poco rato cayó tendida en el suelo ; entonces le dieron unos temblores muy fuertes, como convulsivos, por todo el cuerpo.

¿Te acuerdas que yo te dije que había ex profeso averiguado que ella no entendía ni el francés ni el inglés, para poder hacer esta prueba con ella y desbaratar toda su farsa ? Pues he hecho la prueba. Le he hablado en francés y en inglés, lenguas que ella nunca ha sabido y que me ha contestado a la perfección. Ya sabes que yo creía que todo esto era una paparrucha... Pues te aseguro que estoy enfermo de la impresión que me ha hecho".

EL FINAL DE UNA VIDA : TRIUNFO Y TRAGEDIA

Los episodios de satanismo y su vinculación con la Viuda Durán y con sus prácticas, ensombrecieron los últimos años de la vida del que ya era popularmente conocido como "Mossen Cinto". Aquel hombre jovial y sensible, cuyas fotos de juventud denotan vigor, fortaleza y voluntad inquebrantable, no pudo soportar la suspensión episcopal, el alejamiento de muchos de sus amigos y las críticas inmisericordes hacia su persona. Las últimas fotos que se disponen de él evidencian una insuperable amargura interior. La suspensión "a divinis" laceró particularmente su voluntad. Cuando le fue levantada y pudo decir su primera misa en el oratorio agustino de Madrid, un testigo describió como Verdaguer se emocionó en el Sanctus y en la Consagración : "creí que aquel hermoso y blando corazón se le salía por los ojos desecho en lágrimas".

Verdaguer vivió de cerca los grandes problemas de su tiempo ; quizás demasiado cerca. Vió la miseria y la depauperación de las clases desfavorecidas a quienes procuró aliviar con las limosnas que salían de su propio bolsillo y las que administraba de la familia del Marqués de Comillas. Ni sus más radicales críticos, osaron jamás achacarle el que utilizara en beneficio propio los cuantiosos fondos que pasaron por sus manos. Pidió dinero prestado para entregarlo a los menesterosos y, siempre hubo quien intentó aprovecharse de su bondad. Estuvo también demasiado cerca del Maligno y fué una víctima indirecta de su acción hasta llegar un momento en que no supo distinguir la presencia real del Diablo de lo que no es sino pura y simplemente maldad humana o enfermedad psíquica. La obsesión demoníaca le enajenó amistades y apoyos. En su poesía hizo abstracción de sí mismo para intentar describir la belleza y lo indómito de las fuerzas de la Naturaleza desencadenada. En sus versos y en su diaria cotidianeidad, pereció como si el yo de Jacinto Verdaguer  jamás hubiera existido. En efecto, hasta ahí llegó su generosidad y su renuncia a todo egoismo...

(c) Ernesto Milà - infokrisis - htttp://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproduccion de este texto sin indicar origen

1893, HACE AHORA CIEN AÑOS: LA GUERRA DE LOS MAGOS

Infokrisis.- La historia de este artículo es azarosa. Escrito en 1993 (cuando se cumplían realmente 100 años de los hechos narrados), pasó la fecha y no conseguí "colocar" el artículo en ninguna revista. Los datos quedaron olvidados en un diskete de 3,5 pulgadas hasta que en 2006 estuve reuniendo material para elaborar un libro sobre la historia del satanismo. Sin embargo, abandonamos el proyecto al comprobar que este tema de la "guerra de los magos" era lo único que podíamos aportar como novedoso. Hoy, revisando disketes magneto-ópticos antiguos lo hemos encontrado y ahí queda para el archivo. El artículo fue escrito tras la lectura de La bás (Allá abajo) de Huyssmans, uno de los protagonistas de los hechos narrados.

*    *    *

En siglo XIX consagró a Francia como la "capital de la razón". El espíritu cartesiano se fue afianzando en el vecino país y la batalla de las ideas fue ganada por el racionalismo. ¿En toda Francia? Podemos dudarlo. Fue en esa misma francia en donde floreció el ocultismo con figuras como "Papus" o Eliphas Levi, fue allí donde aparecieron movimientos neotemplarios  con Fabre Palaprat  iglesias gnósticas con obispos y prelados, sectas ocultistas de todos los pelages y condiciones y, finalmente, en la apoteosis de lo irracional, movimientos satánicos de un lado y rosacrucianos de otro. Hace ahora 100 años, unos y otros se enzarzaron en una extraña disputa que fue conocido como la "guerra de los magos".

Estos son los personajes y estas las situaciones...

EL SACERDOTE SATANISTA: EL ABATE BOULLAN


Joseph Antoine Boullan fue uno de los muchos sacerdotes franceses que en el último tercio del siglo pasado cambiaron la adoración a Cristo por el cultos heréticos, sino satánicos.

Tras haber fundado en 1850 la Congregación Misionera de la Preciosa Sange, se familiariza con la mística católica del Siglo de Oro español. Estas enseñanzas le inspiran una vía diferente y para hacerla efectiva funda la Obra de la Reparación. Las apariciones marianas de la virgen de La Salette (no reconocidas por la Iglesia) le guían, si hemos de creer en sus palabras, por el camino de la devoción exaltada.

Será en el curso de una peregrinación a La Salette donde conocerá a una monja belga, Adela Chevalier, que será su alma gemela en la espiritualidad y, de paso, su amante. Ambos redactarán los estatutos de la Obra que serán rechazados por Roma. Á pesar de este contratiempo juntos seguirán su camino, Boullan autoridad espiritual de la secta y Adele encargada de la organización.

La exaltación de Boullan fue creciendo con los años. Poco a poco se convenció de sus dotes de curandero: si el pecado estaba en el origen de las enfermedades, decía, ¿acaso la penitencia no redimiría consecuentemente de la enfermedad? El, Boullan, administraba la confesión... redimiento almas creía, paralelamente, redimir cuerpos.

Ahora bien, cuando Boullan hablaba de administrar "penitencias" lo que hacía, más bien, era realizar prácticas sado masoquistas y escatològicas con sus fieles: les escupía en la boca, los azotes eran tan frecuentes para expiar pecados como el Ave María, su orina y la de su amante, en proporciones adecuadas redimían de cualquier culpa... y así sucesivamente.

EL ROSACRUZ: STANISLAS DE GUAITA


A finales de siglo, dos hombres excepcionales se elevan sobre el magma ocultista parisino y renuevan el movimiento rosacruciano: se trata de Josephin Peladan y de Stanislas de Guaita; ambos tienen carácteres contrapuestos y, hasta cierto punto complementarios. Ambos constituirán la "Orden Cabalística de la Rosa Cruz". Peladan, finalmente, terminará por chocar con Guaita y funda su Orden de la Rosa Cruz Católica que tendrá cierto protagonismo en el desarrollo del "affaire" del tesoro de Rennes le Chateau.

Para Guaita ser rosacruciano era una forma de conjugar el cabalismo hebreo con el catolicismo. Entendía que el movimiento rosacruz surgido en Alemania en el siglo XVII era una interpretación cabalística del cristianismo y, por tanto, tendía a rescatar los aspectos "mágicos" de éste último. Cuando Guaita habla de "magia" se refiere a "magia blanca".

En su libro "El problema del mal", escrito en colaboración con el prominente masón Oswald Wirth, explica que la antítesis fundamental del mundo es la que se da entre dos tipos de magia: aquella que supone manipular esencias divinas y aquellas otra que consiste en entregarse a las fuerzas demoníacas. El, opta por la primera y se considera un "mago blanco".

En su comportamiento ético y moral, Guaita practicaba un ascetismo estricto que le llevó a aborrecer sinceramente las prácticas desarrolladas por Boullan.

Oswald Wirth consiguió ganarse la amistad de Boullan y penetrar en su Obra de la Misericordia, asistiendo horrorizado a los exhorcismos y ritos de trasfondo sado masoquista; miembro de la Orden Cabalística de la Rosa Cruz, informó a su Gran Maestre, Guaita, de lo que acontecía en el entorno de Boullan.

En este hecho reside el origen de "la guerra de los magos".

HUYSMANS Y LA MODA DEL SATANISMO


Suficientemente conocidos a nivel de sectas esotéricas y ocultistas, ni el abate Boullan, ni probablemente De Guaita, hubieran tenidola repercusión que tuvieron en la sociedad francesa de lo ser por la amplia difusión que obtuvo la noveda de Joris Huysmans "Allá abajo". Con ella el satanismo se puso de moda en la sociedad francesa.

Aparecida en 1881, Huysmans se inspira en la figura del abate Boullan, para crear su doctor Johannes, el cual junto al resto de los personajes se mueve en un entorno snob atraido irresistiblemente por todo lo paranormal y muy especialmente por el satanismo. Pero junto a esta historia ochocentistas, Huysmans restaca del olvido a un siniestro personaje que durante siglos la historia francesa habìa pretendido olvidar: Gilles de Rais.

De Rais, fue mariscal de Francia y combatió junto a Juana de Arco antes de que la Doncella de Orleans fuera prendida, juzgada y quemada como hereje. Hasta entonces De Rais habìa sido un guerrero valeroso del que no se conoce ningún exceso sanguinario; pero su vida cobró un giro siniestro tras retirarse a su castillo.

Obsesionado porla búsqueda del elixir de la eterna juventud creyó hallarlo en la sangre de varias decenas de niños que dos de sus lacayos fueron secuestrando sistemáticamente durante años. De Rais los asesinaba sádicamente, no ahorrando prácticas sexuales aberrantes sobre los cuerpos agonizantes o ya muertos. Bebía su sangre y solía caer en crisis histéricas,en el curso de las cuales su mismos rasgos físicos de alteraban.

Detenido y juzgado, se arrepintió ante el tribunal que lo juzgaba y realizó un sincero acto de contricción. La crónica de sus crueldades y excesos se conoce gracias a los registros de la inquisición que transcribieron con excepcional detalle toda la confesión voluntaria de Gilles de Rais y de sus dos lacayos. Utilizando estos registros, Huysmans compuso una parte de su novela, "Alla Abajo".

Como muchos católicos de fin de siglo, Huysmans mantuvo relaciones con medios esotéricos ambiguos, a un paso de la heregía y conoció de cerca los medios satanistas y demoníacos. Su círculo de amigos estaba compuesto por intelectuales y artistas frecuentemente relacionados son las ordenes rosacrucianas de Stanislas de Guaita y Josephin Peladan.

El enorme impacto que tuvo su novela contribuyó a interesar a todas las clases sociales por el fenómeno satánico y llegó en un momento de crecimiento económico, justo cuando la burguesía ociosa buscaba emociones fuertes. Ocultismo, espiritismo, satanismo, teosofía, se ofrecían en el "supermercado espiritual" para que cada cual eligiera a su antojo. Muchos optaron por el satanismo y así puede entenderse que una década después de la aparición de la novela, la prensa francesa sehiciera eco a toda plana y en grandes caracteres de lo que se conoce como "la guerra de los magos".

LA GUERRA DE LOS MAGOS

Boullan y Guaita, ambos católicos heréticos, ambos implicados en el submundo ocultista de París, los dos lectores de Allan Kardec y en algún momento de sus vidas, espiritistas devotos, disputándose incluso una clientela parecida y, sobre todo, firmemente convencidos de la justeza de sus posiciones, no podían tardar en enfrentarse.

Boullan, que se decía "mago blanco", calificaba a los rosacruces como "magos negros". Guaita opinaba justamente lo contrario y con idéntica behemencia lanzó acusaciones  más o menos justificadas  contra Boullan por sus sexualidad patológica. en su famoso libro "La serpiente del Génesis" se refería a Boullan como satanista y le calificaba de "pontìfice de la infanmia" e "ídolo abyecto de la Sodoma mística".

En 1886 la disputa se torna excepcionalmente agria y alcanza sus más altas cotas. El prominente masón y ocultista Oswald Wirth acudió en ayuda de Guaita y ambos constituyeron un "tribunal iniciático" compuesto por personalidades ocultistas de la época. El acta de acusación implicaba tres cargos: desviaciones sexuales y promiscuidad con los discìpulos; adulterio, incesto y zoofilia; y finalmente invocación a íncubos. El tribunal, después de escuchar las pruebas a favor y en contra condenó a Boullan a la "muerte iniciática".

Esta sentencia equivalía a arrojar a Boullan extramuros del universo ocultista parisino y divulgar por todos los medios las acusacionesque ya se daban como probadas. Guaita y Wirth siempre mantuvieron que este era el alcance de la "condena". ¿Hubo más?

Para Boullan era evidente que sí y otro tanto ocurría con Huysmans. Este se quejaba de que una "entidad astral" le despertaba por las noches haciéndole sentir una sensación de contacto frío y húmedo en el rostro. Atribuía tal fenómeno a un conjuro de los rosacruces. Boullan, por su parte, vió como Adele Chevalier, su compañera, caía misteriosamente enferma. Ningún médico supo interpretar el origen de su dolencia. Para Boullan, sin embargo, estaba claro.

Intentó sanar a Adele a base de exorcismos e imposición de hostias consagradas por él; emplastos de excrementos y orines de caballo junto a fórmulas mágicas, lograron solo una recuperación parcial de la desafortunada mujer.

A todo esto Huysmans había buscado remedio a los íncubos que le atormentaban entre los exorcistas de Notre Dame que lograron aliviarle. En 1893, Boullan, con sus nervios progresivamente deshechos tanto por los esfuerzos realizados para protegerse de los reales o supuestos conjuros rosacruces, como debilitado por los contraataques mágicos que lanzó contra Wirth y Guaita, empezó a sufrir ahogos, aparentemente inexplicables. En una de estas crisis murió.

Jules Bois acusó públicamente a Guaita de ser el culpable de esta muerte y recibió como réplica a los padrinos de éste. Cuando Bois acudió a la cita, su carruaje sufrió dos accidentes: un caballo falleció instantáneamente y, sustituido por otro, el carruaje volcó. Bois llegó al "campo del honor" ensangrentado. Pero ni Guaita, ni bois resultaron heridos y el honor quedó a salvo...

Tal fue la "guerra de los magos" que para el París de hace cien años constituyó un espectáculo que mantuvo en vilo a la sociedad francesa de la época. Y es que ciertas prácticas mágicas pueden ser, no solo arcaismos o vana palabrería, sino amenazas directas a la integridad de las personas. Boullan murió creyéndolo y Huysmans se refugió en lugares santos y se rodeó de exhorcismos para evitar los "ataques fluídicos" del medio rosacruciano...

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EL MAS MISTERIOSO DE LOS SIMBOLOS ALQUIMICOS: EL ARBOL SECO

Infokrisis.- Se trata éste de un artículo hasta cierto punto juvenil escrito en la prisión de la Santé durante el verano de 1981 a donde fuimos a parar por "uso de documentos falsos" forzada por la situación de clandestinidad que vivía en la época.  Es curiosa la fuerza que puede dar un símbolo. En aquel período sombrio nos propusimos visitar las distintas "moradas filosofales" que podían contener como símbolo el árbol seco. Y así lo hicimos unos pocos años después. Paradójicamente, una de las mejores representaciones de este tema se encuentra en los capiteles del claustro de la Catedral de Barcelona

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Existe en el centro de la ciudad de Avignon una calle de apenas 30 pasos, muy cerca del Palacio de los Papas. Se llama la rue de la Coquille  la concha de Santiago  pero la escultura que daba nombre a la calle y que evidenciaba lo que en tiempos fue la morada de un alquimista, resultó destrozada en el curso de una reforma del inmueble; de todas formas aún puede intuírsela.

Pero si la rue de la Coquille  hoy conocida como rue Esperandieu  es importante es por que se abre ante la puerta de entrada del Palacio Baroncelli, una de las más antiguas casas de Avignon. En su pórtico señorial puede verse todavía otro de los signos que evidenciaban la presencia de un avisado hermetista: un extraordinario árbol seco.

DOS "MORADAS FILOSOFALES"

Fulcanelli no tuvo en cuenta estas  "moradas filosofales" cuando escribió sus dos inimitables tratados de alquimia. Hoy, cuando uno pasea por Avignon, todavía puede imaginarse a estos dos vecinos desconocidos, separados por unos pocos metros de distancia, aquel que moraba en la casa del árbol seco y aquel otro que tenía por distintivo de su vivienda la concha de Santiago; seguro que por las noches practicaban ante el horno alquímico y que en las mañanas  con los ojos enrojecidos por la vela ante el athanor  se encontraban jubilosos intercambiándose experiencias y consejos...

Nadie puede evitar que nos vuele la imaginación, pero si hay algo cierto en todo esto es que estos dos símbolos herméticos denotan la vivienda de un alquimista.

EL "ARBOL SECO" COMO EMBLEMA DEL SER HUMANO

Como se sabe, el simbolismo alquímico está repleto de imágenes relacionadas con la agricultura y el reino vegetal. En ocasiones se ha asimilado la Alquimia a un "cultivo celeste" y algunos autores han presentado todo el procedimiento alquímico asimilándolo a las operaciones realizadas sobre el reino vegetal: no en vano, dicen los alquimistas, el azufre  símbolo del alma  es como una semilla muy pequeña,  el grano de mostaza  que es necesario plantar en las condiciones requeridas, para que genere un árbol de tronco recio.

Pero otras claves simbólicos  igualmente relacionadas por la agricultura  parten de presupuestos diferentes. Así, por ejemplo, Fulcanelli, repasando los artesonados del castillo de Dampierre llega a aquel que representa un árbol seco sobre el cual, una filacteria, muestra las notaciones alquímicas correspondientes al azufre y al fuego. Para Fulcanelli el mensaje es paladino y nos lo transmite.

El árbol seco es  nos dice  el símbolo de los metales reducidos de sus minerales y fundidos; la temperatura del horno les ha hecho perder la vida que tenían en el yacimiento y son impropios para los alquimistas, deben ser "reincrudados", es decir, vivificados.

La "temperatura del horno"  las pasiones, los sentimientos, las voliciones, todo lo "mental", en definitiva  ha separado el metal de su mineral: en otras palabras, ha hecho caer sobre el binomio alma espíritu el principio de individuación: lo ha separado del Todo, el "Spiritus Mundi".

Si Fulcanelli nos indica que "son impropios para el alquimista" ello hace alusión a la tarea de reintegración en el estado primordial que supone el trabajo del hermetista. Las distintas fases de la obra hermética son pues los distintos niveles de reintegración del hombre en el estado primordial, o si se quiere, las distintas fases de realización espiritual.

Pues bien, el "árbol seco" es la imagen del ser humano. Para comprenderlo mejor habrá que citar una vieja leyenda medieval.

LA LEYENDA DEL ARBOL SECO

Un manuscrito de la Biblioteca Nacional de París recoge el llamado "Libro de Messire Gaill de Mandeville", su autor nos da cuenta de la leyenda que habla de la maldición con que Yavhé cubrió a Adán y Eva al expulsarlos del Paraiso tras la "caida".

El tercer hijo de la pareja primordial, Set, logró llevarse una rama del Arbol de la Ciencia y lo plantó en el valle de Hebrón, en Palestina.

Cuando murió Cristo el árbol se secó y no reverdecerá sino hasta que un príncipe de Occidente haga cantar misa bajo sus resecas ramas...

Esta bella leyenda nos lleva a una cuestión capital que nos sitúa en el centro del misterio y de la problemática alquímica.

REVERDECER EL ARBOL MEDIANTE EL AZUFRE

En el "árbol seco" existe siempre una brizna de vida, aquella que permite su resurrección. Así mismo, los alquimistas  y posteriormente los rosa+cruces  identificarán en el ser humano, caido y cortado de sus orígenes, una chispa de divinidad, no activa, pero sí latente en él. De hecho, en elárbol seco de Avignon pueden verse unas cuantas hojas que indican la posibilidad de que reverdezca de nuevo.

Los rosa+cruces (incluso los modernos), lo llamarán el "átomo de vida", único capaz de activar el "Cristo Intimo"; incluso lo situarán en la fisiología del cuerpo humano a la altura del ventrículo izquierdo del corazón. Su activación produciría una visión tan plástica como la apertura de una rosa exhuberante en el centro del torax.


Otro famoso mago y ocultista occidental de nuestros días, Aleister Crowley, enunciaba entre los principios de su sistema operativo, este: "todo hombre y toda mujer son una estrella", indicando que en cualquier ser humano late este principio superior, luminoso y extremadamente potente en caso de ser activado.

La activación de esa fuerza interior vivificadora se realiza mediante  nos dice la imagen del castillo de Dampierre  la combinación del azufre y el fuego.

Este azufre es tanto el símbolo del alma, como el de la inmortalidad. "Sulfur" en griego quiere decir tanto divino como maravilloso, es el dios animador. Su notación alquímica está compuesta por el símbolo del fuego (el triángulo) que se superpone a la cruz de los cuatro elementos (símbolo de la corporeidad y del devenir del mundo).

Es a través del fuego y mediante él  símbolo del triángulo  como se logra purificar el "espíritu", asimilado al mercurio por los hermetistas y ese mercurio agrupa al flujo mental y volitivo. 

Tal activación supone la culminación de la obra hermética y en tanto que el hermetismo se llama también "Arte Real" o Ars Regia, el operador pasa a asimilarse a un "príncipe". Ahora la leyenda ya nos es más clara y accesible.

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ESOTERISMO E INICIACION EN EL MUNDO DEL TRABAJO:

Todavía no repuestos del incendio de Notre Dame, recuperamos este artículo que escribimos hace 25 años este artículo, y que, por lo que creemos, fue el primero que se publicó en España dedicado al fenómeno francés del "compagnonage" (el movimiento de las hermandades artesanales). Se trataba de un artículo muy generalista que, posteriormente ampliamos en uno dedicado al Tour de France realizado por los jóvenes artesanos franceses que habían superado el grado de Aprendiz. El artículo fue publicado en la revista Saber MAS (suplemento de El Mundo de Catalunya), de la que fui redactor-jefe. Hoy volvemos a recuperarlo convencidos de que las obras de reconstrucción de Notre Dame serán realizadas por estos gremios artesanales que todavía hoy siguen practicando las mismas técnicas que en la Edad Media, cuando se construyeron las catedrales.

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En la pequeña ciudad francesa de Figeac existe una encomienda templaria restaurada con todo rigor en los últimos tres años. Las tareas han corrido a cargo de las distintas corporaciones de artesanos: los "compañeros", en francés "compagnons". Gracias a ellos ha sido posible restaurar este edificio y otros muchos más de resonancias medievales. Pero también gracias a ellos, Francia ha alzado monumentos como la Torre Eiffel y restaurado todo el gótico francés maltrecho tras la revolución de 1789.

¿QUE ES EL "COMPAÑERISMO"?

Existieron hermandades obreras, o, al menos,  se las supone,  en el Egipto faraónico y a ellas se atribuye la construcción de las pirámides. En la historia de Roma se menciona a uno de sus primeros reyes míticos, Numa, como fundador de las corporaciones artesanales. Dice la leyenda que si hay que buscar en Roma el antecedente directo de las gremios, sus ritos proceden de Egipto.

La Biblia otorga al trabajo el valor de un castigo. Los que practican un trabajo, “les compagnons”, están afiliados a un gremio y, por tanto, ejercen el “compagnonnage”, términos que en castellano pueden traducirse como “compañeros” y “compañerismo”, si bien, con un significado completamente diferente. El “compañerismo” enseña la forma de convertir tal castigo en vehículo de salvación. Luc Benoist, conservador de los museos de Francia, define el fin del "compañerismo" como el "logro del perfeccionamiento profesional, moral y espiritual de sus integrantes"; esto en lo que se refiere a la vida personal, interior y social, del "compañero".

Pero este movimiento tiene también una dimensión colectiva al asumir: la defensa corporativa de sus miembros, la solidaridad entre ellos y la ayuda mutua, eran sus objetivos. Todo de lo que hoy "venden" los sindicatos modernos nos lo ofreció ya el “compañerismo". Pero, a diferencia del sindicalismo, el "compañerismo" consideraba esta defensa corporativa como accesoria. Le importaba mucho más el artesano como ser en sí y la formación de su carácter tanto como la preparación técnica y profesional. No es raro que le impusiera una disciplina extrema a sus miembros y les exigieran unos sacrificios que hoy pueden parecer incluso crueles: los "compañeros" aceptaran todo esto como etapas de su aprendizaje, asumiéndolo de buen grado. Todos los datos que han llegado hasta nosotros y la misma práctica del “compagnonnage”, que sigue vivo y activo en nuestros días, indica la gran alegría y hermandad que presidía las reuniones, el trabajo y la vida cotidiana de sus miembros.

DÓNDE ENCUADRAR EL COMPAÑERISMO

A pesar de los intentos (realizados con cierto éxito) para adaptarse al mundo moderno, el "compañerismo" pertenece a otra época: está presente en el siglo XX, pero no es del siglo XX, ni siquiera tiene mucho que ver con la sociedad nacida de las convulsiones sucesivas que han supuesto para Europa la Revolución Francesa de 1789.

Hay que encuadrar el movimiento de los "compañeros" dentro de las "sociedades tradicionales". Estos gremios, considerados como “órdenes corporativas”, solamente tienen lugar en la estructura trifuncional de las sociedades indo-europeas. Estas sociedades se dividían en “estamentos” que agrupaban cada uno de ellos a la función guerrera, función sacerdotal y función artesanal, partiendo de la base de que existen tres tipos de caracteres: uno con tendencia a la acción, otro en el que prevale la meditación y un tercero que prefiere operar sobre la materia.

La función guerrera estaba protagonizada por la nobleza en armas, una nobleza sedentaria o "andante", pero siempre dividida interiormente en tres grados de aprendizaje, con siete años cada uno: paje, escudero y caballero. Dio vida a las “órdenes militares” medievales. La función sacerdotal, por su parte, estuvo encomendada a los hijos de la Iglesia, encuadrados en las distintas “órdenes religiosas”. Finalmente la función artesanal, la producción de bienes de uso, quedaba encomendada a la tercera casta, la cual instituyó las "corporaciones" u “ordenes gremiales”, correspondientes a cada oficio. Estas últimas eran, ante todo, organismos de enseñanza profesional, autodefensa y ayuda mutua. Interiormente estaban organizados en tres grados, “aprendices”, “compañeros” y “maestros”

LA LEYENDA DE LOS ORIGENES

Varias son las leyendas sobre el origen de las corporaciones. En realidad, todas ellas son reflejo del mismo mito fundador introduciendo ciertas variaciones. Todas hacen referencia a Salomón. Salomón quiso cumplir la promesa que su padre, el Rey David, realizó a Yavhé: la construcción de un templo.

Al no existir constructores de pericia en Israel, Salomón debió recurrir al rey de Tiro quien le envió a su maestro de obras favorito, Hiran o Adonhiram. Hiran formó a los carpinteros, canteros y demás profesiones que, en siete años, alzaron el primer templo de Jerusalén. Hasta aquí el relato bíblico.

A partir de ahora es la leyenda de los "compañeros" la que habla: Hirán otorgó a cada especialidad artesanal una “palabra de paso” (consigna) que descubriera el rango y la especialidad de cada uno. Tres compañeros que al juicio de Hirán no habían alcanzado la perfección en el dominio de su oficio, no pudieron alcanzar el grado de maestros y, furiosos, decidieron arrancar por la fuerza a Hirán la “palabra de paso”: uno de ellos, Holem, se situó en la puerta sur del Templo y golpeó a Hirán con un mazo; otro, Streckin, lo golpeó con una regla en el pórtico de occidente. Finalmente, el tercero, Hoterfut, oculto en la puerta de oriente, le golpeó con el nivel.

Los despojos de Hirán fueron enterrados por separado: por una parte, su cuerpo, en otra sus hábitos y más lejos la vara, emblema de su mando. Una rama de acacia nació de cada fosa y permitió recuperar el cadáver y los símbolos de oficio.

La leyenda fue luego recuperada por la masonería moderna con ligeros cambios en los nombres de sus protagonistas. Al mismo tiempo, otra leyenda medieval,  la de los tres hijos de Aymon,  muestra una versión de contenidos simbólicos similares. Un cantar del siglo XIII nos dice que un noble caballero, el más joven de los hijos de Aymon, al regresar de las cruzadas vistió el hábito de pelegrino; se enroló como cantero y participa en la construcción de la catedral de Colonia. No quería dinero por su trabajo y algunos de sus compañeros, celosos de su entrega a la profesión, lo asesinaron... Algunos esoteristas quieren ver en el nombre de Aymon una reminiscencia de Amon, el dios egipcio.

¿QUE SON LOS "DEBERES"?

A partir del "mito fundador" casi todo diverge. En un período histórico indeterminado, quizás hacia mediados del siglo XIII, se producen fracturas dentro del movimiento corporativo. Por razones quizás puramente contingentes, los distintos gremios entran en conflicto entre sí y se producen desgarrones en su interior. Estas escisiones tienen como consecuencia la aparición de ritos y asociaciones diferentes que se agrupan bajo el nombre de "Deberes" (Devoirs, en francés). Luc Benoist define un “Deber” como el conjunto de reglas que rigen cada rito, la historia legendaria de su fundador, la secuencia de los símbolos que constituyeron la iniciación y las costumbres de cada uno. El Deber es a la vez una historia, un ritual y una regla de acción.

Tres son los "deberes" tradicionales: los Hijos del Padre Soubise, los Hijos del Maestre Jacques y los Hijos de Salomón, que dieron lugar a tres asociaciones distintas. Posteriormente, escisiones de estas y refundaciones de las mismas, han dado lugar a las actuales Unión de los Compañeros, la Federación de Compañeros de los Oficios de la Construcción y la Asociación Obrera de los Compañeros del Deber.

Los Hijos del Padre Soubise parece que estuvieron en su origen bajo la protección de los benedictinos y con ellos construyeron los mejores monumentos románicos de la cristiandad. En cuanto a los Hijos del Maestre Jacques es la rama dotada de un mayor acompañamiento de leyendas. Su fundador es el "maestre Jacques" que habría construido una de las dos columnas del Templo de Salomón, aquella que se llamó Jakin (y que hoy está todavía presente con este nombre en cada una de las logias masónicas). Louis Charpentier opina que esta hermandad la jalonó con sus construcciones el camino de Santiago (=Jacques) y construyó las catedrales de Chartres, Reims y Amiens. Finalmente los Hijos de Salomón, sería la Hermandad próxima a los caballeros templarios y a la orden cisterciense; en otras palabras, la creadora del estilo gótico.

Si bien en Francia los "deberes" arraigaron con más fuerza y sobrevivieron a las convulsiones históricas de los siglos, también en Alemania, Inglaterra y España estuvieron presentes. En el área anglosajona se tienen trazas de los "stonemasons" y ciertas leyendas germánicas hablan de Arminius, vencedor de los romanos en la batalla del Bosque de Teotoburgo, como institutor de las logias artesanales en Alemania. En cuanto a España los datos históricos son fragmentarios y escasamente representativos, pero existen signos de las hermandades en muchas construcciones del camino de Santiago; tal es la prueba más palpable de la presencia de los "compañeros" en nuestro país. Por lo demás no es extraño que existan pocos datos históricos sobre los "compañeros". Los archivos de sus logias  "cayenas"  se queman al final de cada año...

EL PRIMER "TOUR DE FRANCE"

Quizás una de las instituciones más sorprendentes del "compagnonage" fue el "tour de France" que consistía en un recorrido a través de las principales ciudades de Francia con una duración de entre dos y cinco años. Era emprendido por los jóvenes que alcanzaban el grado de "compañeros" y tenían cierto dominio sobre su oficio. Se trataba de una peregrinación en el curso de la cual el "compañero" era contratado durante cierto tiempo por algún "maestro" de la ciudad que visitaba, hasta pasar a la siguiente en un recorrido ritual perfectamente fijado. Este sistema tenía mucho de pedagógico: de un lado, el "compañero" aprendía los distintos trucos del oficio propios de cada región, pero además, "conocía mundo" en una época en la que se viajaba poco.

La ruta que la hermandad les trazaba estaba jalonada por enclaves de la asociación que les recibían, alojaban, cubrían sus primeras necesidades y, eran quienes les buscaban trabajo en el taller de algún "maestro" de la hermandad. El cuidado de los recién llegados corría a cargo de una figura muy popular entre los "compañeros": "La Madre". Debía tratarse de una mujer casada, de buenas costumbres, cuya familia perteneciera desde generaciones a la hermandad; conocedora de los ritos de la asociación, ostentaba en la muñeca izquierda un brazalete distintivo de su rango y función. Aun hoy esta tradición no se ha perdido y el brazalete, hecho de hierro forjado y del que cuelgan doce medallas de oro con los emblemas de los doce oficios, se transmite de "Madre" a "Madre". Estas "Madres" tratan a los "compañeros" como a sus propios hijos, les enseñan educación y buenas costumbres. Si, al partir, dejaban alguna deuda, procuran pagarla, si tenían alguna necesidad trataban de cubrirla. La "Madre" es, sin duda, la institución más querida entre los "compañeros".

Con la garantía de encontrar una "Madre" en cada etapa del "Tour" y ,con la seguridad de unos primeros pasos bien aprendidos en su oficio, el "compañero" partía de Lyon, capital de las hermandades  gremiales, para recorrer cinco paradas obligatorias:  Lyon, Marsella, Burdeos, Nantes y Orleans , visitando sucesivamente Nimes, Marsella, Toulouse, Agen, Burdeos, Rochefort, Nantes, Angers, Tours, Orleans, Paris, Auxerre y Dijon. No es extraño que, a lo largo de este recorrido, se encuentren hoy algunas de las más famosas catedrales románicas y góticas: desde la iglesia de los Jacobinos de Toulouse, hasta Notre Dame de París.

Si en los polvorientos caminos de Francia se encontraban dos "compañeros" iniciaban un diálogo ritual en el que el nombre propio contaba poco; primero se identificaban como "compañeros", luego establecían cuál era su "Deber" y finalmente compartían el "pan": no en vano "compañeros" son “aquellos que comen juntos el mismo pan”.

DE LAS HERMANDADES OPERATIVAS A LA MASONERIA ESPECULATIVA

Algunas hermandades empezaron hacia el siglo XIV a admitir en sus filas a gentes que no practicaban el oficio. Se trataba de nobles o burgueses de reconocido prestigio que eran invitados a ingresar en la hermandad a modo de "comité de patronato". En ocasiones, donaban ciertas cantidades de dinero y participaban en las deliberaciones y en los ágapes.

Poco a poco, el número de gentes que no practicaban el oficio fue creciendo en el interior de las logias gremiales. Esto sucedió justo cuando las hermandades empezaron a entrar en crisis a causa de los cambios económicos y sociales del siglo XVII y XVIII. Poco a poco, especialmente en las islas británicas, fueran perdiendo su carácter "operativo"  (es decir, de práctica de un trabajo manual)  e incluso que se extinguieran como tales, pero subsistieron los "secretos de oficio", el "lenguaje de la profesión" y los ritos de iniciación.

Aun cuando la franc masonería sostiene que su antigüedad se remonta a un período muy anterior, en realidad, deriva de las corporaciones artesanales que van entrando en crisis y de las que se terminarán desgajando en el siglo XVIII. La propia masonería reconoce un “período de transición” entre la etapa anterior, la Edad Media, que con la construcción de las grandes catedrales  sería el "período operativo" y el posterior  a partir de 1717  que sería el "especulativo" (donde se hablaría de filosofía y problemas sociales, pero no se ejercitaría ningún oficio).

EL "COMPAÑERISMO HOY"

La historia de las hermandades de "compañeros" ha sido siempre azarosa: sabedor de sus vinculaciones con la orden de los templarios y ansioso de recortar los fueros que le impedían ser monarca absoluto, Felipe el Hermoso, rey de Francia, prohibió las asociaciones de "compañeros". Los “compañeros” protestaron contra la decisión dejando durante siglos, inacabados los campanarios de las catedrales góticas que estaban en curso de construcción: así puede verse hoy todavía como las torres de Notre Dame de París están no están rematadas por las puntiagudas agujas góticas presentes en otras ciudades.

Más tarde la revolución francesa prohibió los gremios. Rehabilitados luego, sufrieron la crisis de la primera revolución industrial en el siglo pasado. ¿Qué papel podía tener el "compañerismo" en una producción dominada por las cadenas de montaje y el taylorismo? De una parte, gracias al "compañerismo" (a sus secretos de oficio, a su combinación del trabajo manual con la meditación, a la necesidad de una autodisciplina) un obrero manual puede superar psicológicamente la dicotomía denunciada por Marx entre "trabajo manual y trabajo intelectual". El "compañerismo" evita los riesgos de la especialización, haciendo de cada uno de sus hombres un "especialista", o si se prefiere, un obrero de alta cualificación.

Emmanuel Viollet le Duc, comisionado para restaurar los edificios del gótico francés destruidos por el tiempo y por la barbarie revolucionaria de 1789, tuvo que recurrir a las diferentes hermandades de compañeros para que le ayudaran en su tarea: la ciudadela fortificada de Carcasona, y el aspecto actual de Notre Dame de París y de Chartres, por citar tres ejemplos entre cientos, son obra del “compagnonnage”. Eiffel tuvo que recurrir a la pericia de los "compañeros" para una obra tan audaz como su torre de hierro que corona París.

Estas hermandades gremiales, a pesar de conservar su espíritu tradicional, han incorporado a su instrucción nuevas tecnologías y apoyados por los instrumentales más modernos prosiguen la formación de nuevas promociones de artesanos. En realidad, lo que están haciendo es algo inigualable: recuperar un estilo de trabajo y un modelo humano tradicional, para una época determinada como la nuestra.

Honor, pues a los "compañeros" que han sabido transmitir sus tradiciones de una a otra generación. Honor a estos hombres que saben encontrar una vía para la realización del ser por medio de su trabajo y que cantan con orgullo su condición con esta vieja tonada:

"Viva los compañeros

que hacen el Tour de France
pues si el rey supiera
la vida que llevamos
abandonaría su palacio
y se haría compañero.

 

[RECUADRO FUERA DE TEXTO]

 

EL LENGUAJE DEL BASTON

Para un compañero llevar el bastón del peregrino durante su vuelta a Francia era un arte. Existían 16 maneras diferentes de empuñar el bastón y cada una de ellas con un significado preciso. Se trataba del "lenguaje de los gestos" que ha estado vigente hasta hace muy poco (recuérdese que todavía a principios de siglo existían para las mujeres distintas formas de manejar el abanico y cada una entrañaba un mensaje concreto).

Arrastrar el bastón tras de sí significaba, por ejemplo, desprecio hacia la persona que se cruzaba con el "compañero".

Por el contrario, empuñar el bastón y alzarlo hasta la altura de la frente, era signo de amistad y de entrega.

Si al hablar el compañero mantenía el bastón tras de sí ello significaba confianza con su interlocutor.

Mostrarle la empuñadura era símbolo de paz.

Si deseaba provocar a alguien durante el día sólo tenía que adelantar exageradamente el bastón, casi como si fuera un arma presta a ser empuñada (de hecho así era).

Esta misma actitud, durante la noche, era signo de prudencia y tenía como objeto intimidar al presunto agresor.

Se sabe que los "compañeros" eran diestros en el manejo de las armas. De hecho, las milicias gremiales tuvieron mucha importancia en la Europa medieval. Son célebres las disputas entre las distintas asociaciones gremiales pertenecientes a "Deberes" diferentes por la disputa de una ciudad. En estos casos la cuestión se dirimía mediante la elección de campeones cada uno de los cuales debía realizar una "obra maestra" de su especialidad. Aquel que vencía daba a su hermandad el "control" de la ciudad en litigio. Pero muy frecuentemente estas competiciones se convertían en peleas a garrotazos. En ellas era fundamental saber manejar el bastón del peregrino e incluso las alpargatas se solían utilizar, cogidas por sus cuerdas, a modo de boleadoras o "nunchakus".

Todo esto pertenece también a la realidad de las hermandades, tanto como la increíble perfección de una catedral.

 

 Bibliografía:

"Le Compagnonnage et les metiers", Luc Benoist, Que sais je?, P.U.F., París 1977.

"El enigma de la catedral de Chartres", Louis Charpentier, Plaza&Janes, Barcelona 1976.

"El mensaje de los constructores de Catedrales", Christian Jacq y Francis Brunier, Plaza&Janes, Barcelona 1981.

"El secreto masónico", Robert Ambelain, Martínez Roca, Barcelona 1989. 

 

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EL ATANOR, HORNO DE LOS ALQUIMISTAS Y CRISOL DE LA VIDA ETERNA

Infokrisis.- En 1984, cuando terminamos nuestra etapa de exilio publicamos una pequeña revista dedicada a los estudios tradicionales en la línea de Julius Evola y René Guénon de la que salieron siete números. La revista se llamaba "Atanor" y dedicamos el primer artículo a explicar lo que era ese instrumento que precisamente daba título a la publicación. En aquella época, la tradición hermética era uno de nuestros objetos de estudio.

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En todo laboratorio alquímico el instrumento central y el más característico es el horno de fusión, también conocido como atanor. Las descripciones sobre su forma y estructura así como las notas sobre su utilidad, son, por lo demás, la prueba más fehaciente de que la alquimia no era solo una técnica espiritual o una forma de mística, sino que suponía ante todo un trabajo sobre ciertos minerales y unas operaciones físicas muy concretas.

LA LEY DE LAS CORRESPONDENCIAS

Uno de los principios de la alquimia es la ley de las correspondencias según la cual existe una simetría entre dos órdenes distintos de realidad: entre el macrocosmos y el microcosmos fundamentalmente ("lo que está arriba es como lo que está abajo"), pero también entre el alquimista y su obra.

Este intenta reproducir en los trabajos alquímicos su propio cuerpo utilizando minerales o tomándolos como símbolo: así cuando el alquimista habla de "sal" y utiliza para sus trabajos ciertas sales minerales, entiende que el equivalente a esta "sal" en él mismo es su cuerpo físico; cuando habla de "azufre" no alude tanto al metaloide conocido con este nombre como a su propia alma; y finalmente si menciona el "mercurio", esta refiriéndose a su propio espíritu.

Cada mineral y cada elemento físico se reconocen en el cuerpo del alquimista y tiene en él su equivalente. Si habla del "sol" habrá que entender que está aludiendo a su propio corazón y si menciona al "fuego" estará indicándonos su propia sangre.

Esto nos sitúa ante el gran misterio de la alquimia: la equivalencia y el paralelismo entre las operaciones sobre los minerales en el laboratorio y las experiencias interiores que el alquimista atraviesa en su propio cuerpo. Así, por ejemplo, cuando habla de "separar" se refiere a la separación entre el mineral y su ganga, pero también a la separación entre su cuerpo y su espíritu (una especie de desdoblamiento astral, podríamos decir).

EL ATANOR, REPRODUCCION DEL CUERPO HUMANO

Dicho lo anterior podrá comprenderse que el alquimista intente reproducir en el laboratorio su propio cuerpo bajo la forma de un atanor, esto es, de un horno de fusión.

Las etimologías de la palabra son dos: de un lado atanor derivaría del término árabe "attannûr", horno. De otro procedería de la palabra griega "thanatos", muerte, la cual, precedida de la partícula "a", que indica negación, expresaría no-muerte, o si se quiere, resurrección, vida eterna, etc.

Aunque posteriormente daremos más indicaciones sobre la estructura del atanor baste indicar ahora que básicamente consta de una envoltura exterior compuesta de ladrillos refractarios, cemento o cualquier otro material sólido; en el interior está lleno de cenizas (los textos clásicos recomiendan cenizas de encina), las cuales envuelven completamente el "huevo filosófico", es decir, la esfera de vidrio o el matraz en el interior de la cual se encuentra la materia prima. Un fuego situado en la parte interior calienta el "huevo", pero no le llega directamente sino que es difuminado y suavizado por las cenizas.

Esta estructura encuentra su correspondencia en el cuerpo humano: la envoltura sólida es en el hombre el cuerpo físico, las cenizas equivalen al "espíritu" (el bagaje mental de pasiones, obsesiones, instintos, etc. que han sido "purificados", esto es, reducidos a cenizas) y, finalmente, el "huevo" es el receptáculo del alma, la parte más íntima del ser humano que, como la semilla del oro, los alquimistas intentan reavivar.

LA INYECCION DE AIRE EN EL HORNO Y LA RESPIRACION

El fuego suele situarse en la parte inferior y es regulado mediante la inyección de aire a través de un fuelle o soplete. Dependerá del aire que se inyecte que la llama será más o menos viva y la temperatura variará consecuentemente. No todas las operaciones alquímicas se realizan con la misma temperatura. Los textos clásicos de la alquimia insisten en que en ocasiones es preciso una temperatura natural constante (como la que la gallina da a sus huevos incubándolos). Sin embargo, en algún momento dado es preciso obtener una subida brusca de calor. Es regulando la inyección de aire como se obtiene tales efectos.

Y esto precisamente tiene su equivalente en el ser humano. Siendo el atanor una reproducción del cuerpo, es evidente que existirá una correspondencia entre la temperatura del horno y la del cuerpo humano. Para entender esto es conveniente que recordemos los fundamentos del yoga.

Según teorizan los distintos yogas, en la base de la columna vertebral radica una serpiente enroscada que es preciso despertar y lograr que ascienda por la columna vertebral. Esto se consigue a través del control sobre la respiración. Es difícil no ver en lo anterior el fuego que arde en la base del atanor y en la regulación de la respiración -es decir, de la entrada y salida del aire en los pulmones- un equivalente del fuelle.

¿COMO ES UN ATANOR?

Los textos clásicos de la alquimia suelen presentar al atanor como una especie de torre pequeña cubierta por una cúpula, en cuyo centro está situado el huevo que contiene la materia prima. Pero esto no debe engañarnos; existen muchos tipos de hornos alquímicos y cualquier puede construirlo a su gusto respetando una serie de normas. En principio el método más seguro y allí donde podemos encontrar más datos es en las obras de química del siglo XVII, en ellas se explica minuciosamente como eran los hornos de fusión utilizados en la época que la química de entonces había heredado de la alquimia.

También en algún texto clásico se dan indicaciones abundantes. Señalemos tan solo a título ilustrativo el que nos parece más completo, "La entrada abierta al palacio cerrado del rey" de Ireneo Filaleto, en su capítulo XVIII.

Nicolás Lemery en su "Curs de Chymie" (en realidad se refiere a la alquimia) marca las líneas generales: "... se compone de ladrillos, que se unirán con un zulaque hecho de una parte de arcilla, otro tanto de excremento de caballo y dos partes de arena, todo ello empapado en agua: los ladrillos se colocarán en doble fila, para que el horno, al ser más grueso, mantenga el calor más tiempo; el cenicero será de un pié de alto y tendrá la puerta del lado de donde viene el aire, para que al abrirla el fuego se encienda o aumente fácilmente; la altura del fogón no será como la del cenicero y terminará en la parte superior en dos barras de hierro del grosor de un pulgar que servirán para sostener la retorta y se elevará el horno a la altura de más o menos un pie, de modo que oculte la retorta. Se adaptará encima una bóveda como tapadera, que tendrá un agujero en medio con su tapón, y una pequeña chimenea de un pie de altura, para introducir por este agujero, cuando esté destapado, y cuando se quiera excitar un gran fuego, pues la llama, al conservarse por medio de esta pequeña chimenea, reverbera antes sobre la retorta". El fuego procede de la combustión de carbón.

Otros autores dan indicaciones diferentes. Eugene Canseliet, por ejemplo, -discípulo de Fulcanelli y fallecido en 1983- disponía de un horno de fusión compuesto por dos grandes crisoles unidos por flejes metálicos, a los que había practicado una abertura a través de la cual podía ver el "huevo" y el estado de la materia prima contenida en su interior.

¿... Y LAS NUEVAS TECNOLOGIAS?

Es evidente que en todo este proceso lo más difícil es controlar la temperatura del fuego y lograr que sea constante durante horas e incluso, habitualmente, días. Se tiene tendencia a que la temperatura de combustión varíe a medida que se consumen los carbones... y el hecho de que la materia prima esté envuelta en ceniza y atenúe las variaciones de temperatura no bastan para asegurar el éxito de los trabajos.

Así pues, desde el invento de las planchas térmicas o de los hornos eléctricos, no existe unanimidad sobre su adecuación a los trabajos alquímicos. En realidad, una plancha térmica conectada a la red eléctrica dará con mucha más facilidad una temperatura constante, sin que haya que preocuparse por inyectar aire o por introducir carbones.

Las controversias al respecto entre los alquimistas actuales son muy fuertes. Podríamos sintetizar diciendo que existe una escuela europea para la que la incorporación de circuitos eléctricos en los trabajos alquímicos crea, no solo problemas de inducción magnética, sino que también desvirtúa el principio de equivalencia entre las operaciones sobre la materia y las operaciones en el interior del cuerpo humano: si se elimina el fuelle inyector de aire ¿qué queda de la semejanza entre el atanor y el cuerpo humano?

La otra escuela, que podríamos llamar "americana", es partidaria de introducir las planchas térmicas. El huevo filosófico o la retorta que contiene la materia primera es colocada encima de la plancha, para lograr que la temperatura sea homogénea sobre la plancha colocan una caja de cartón forrada interiormente de asbesto o algún otro material refractario.

Es posible que ambas soluciones sean igualmente válidas si atenemos a los fines: el horno tradicional, el atanor, se utiliza en alquimia clásica, mientras que el horno eléctrico parece más adecuado a las operaciones "espagíricas", es decir, a un pariente cercano de la alquimia que no trabaja con minerales, sino con plantas y extractos vegetales.

CONCLUSION: UN ALQUIMISTA, UN HORNO

Elemento central del laboratorio alquímico, el atanor aparece descrito en numerosos libros clásicos de alquimia, con todas las formas inimaginables, se diría que se trata de un instrumento personalizado que cada alquimista se construye a su medida. Y así es en efecto.

Basta contemplar las láminas del "Mutus Liber" para advertir la relación entre el alquimista y su atanor: éste está arrodillado ante él, en una posición que parece de yoga, indicando la simetría existente entre uno y otro. Está en el laboratorio. Hay que diseccionar la palabra laboratorio para advertir su sentido hermético originario: lab-oratorio, siendo "lab", corazón en hebreo, laboratorio será allí donde se realiza la "oración del corazón".

Y ciertamente uno de los fines de la alquimia es transferir la conciencia del cerebro al corazón

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"Juan Orth" en el mistero de Rennes Le Château

Infokrisis.- Escribimos este artículo hace veinte años para una revista ya desaparecida cuando el tema de Rennes-le-Château y el cura Berenger Sauniere, causaban furor. A poco de empezar a recopilar datos sobre "Juan Orth" y su hermano, advertimos que ambos personajes trascendian con mucho el tema en el que se les había implicado. Queda por decir que la mansión de Luis Salvador de Habsburgo-Lorena en Mallorca es propiedad actualmente del actor Michael Douglas.

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Dos de los tres hijos del Gran Duque Leopoldo III de Habsburgo-Toscana y de María Antonia de Borbón, prima de la reina María Cristina de España, dieron mucho que hablar en la frontera entre el siglo XIX y el XX. Su rama familiar está íntimamente ligada al misterio que desde hace treinta años cautiva imaginaciones: el que tiene como centro a un pequeño pueblo pirenaico Rennes le Chateau.

JUAN SALVADOR HABSBURGO-TOSCANA EN RENNES LE CHATEAU

Ponemos en guardia al lector: no todo lo que se ha escrito sobre el pequeño pueblo de Rennes le Chateau es cierto. Las mistificaciones -especialmente las contenidas en el best-seller "El enigma sagrado" y en concreto todo lo relativo al seudo-Priorato de Sión- no resisten un análisis histórico pormenorizado. Pero el misterio subsiste y vamos a intentar resumirlo.

Un cura rural, Berenger Sauniere, llega al pequeño pueblo pirenaico de Rennes le Chateau; inicia las obras de restauración de su pequeña iglesia merovingia y encuentra en un balaustra hueco unos pergaminos. Va a París a descifrarlos contactando, no se sabe a ciencia cierta por qué medios, con uno de los grupos rosacruces, el dirigido por Zar Peladan. A su regreso a Rennes, el cura empieza a gozar de una situación económica privilegiada que muestra a través de un tren de vida desmesurado y de edificaciones que todavía pueden verse en el pueblo. ¿De dónde procedía su fortuna? ¿qué contenían los documentos que encontró? tales son los misterios centrales en torno a los cuales aparecen otros datos no menos incomprensibles; por ejemplo: ¿por qué el Archiduque Juan Salvador de Habsburgo-Toscana fue a visitar en tres ocasiones al cura de aquel pueblo perdido?

Precisamente uno de los pocos datos de los que uno puede fiarse en todo este misterio es la presencia del Archiduque en Rennes los años 1888, 1889 y 1890. La fuente no es únicamente la memoria popular de Rennes que conoció al Archiduque como "el extranjero", sino, sobre todo, los archivos de los servicios de inteligencia -en concreto del Deuxiéme Bureau- para los cuales no pasó por alto la presencia de un miembro de la familia real de una potencia extranjera y, además, enemiga. Juan Salvador fue interrogado por los funcionarios sobre los motivos de su presencia en Rennes. "Turismo" contestó... ¿solo turismo?

DE JUAN SALVADOR A JUAN ORTH

La biografía del Archiduque Juan Nepomucemo Salvador de Austria es sencillamente impresionante. Júzguese sino. Nacido en Florencia en 1852, mandó una división del ejército austro-húngaro a los 26 años y aspiró al trono de Bosnia-Herzegovina. En 1887 se enfrenta con el Archiduque Alberto, perteneciente a la otra rama de los Habsburgo, la vienesa, a raíz de la sucesión al trono de Bulgaria a la que Juan Salvador aspira.

Como su hermano Luis Salvador, se trataba de un hombre admirador de las artes y de las letras, pero también del esoterismo. En 1885 escribe un libro titulado "Ojeada sobre el espiritismo" y el libreto de un espectáculo "Los Asesinos", sobre la secta ismaelita del "Viejo de la Montaña", versión islámica de la Orden de los Templarios.

Un año después del conflicto con el Archiduque Alberto aparece por primera vez en Rennes le Chateau. Lo hará una segunda y una tercera vez. Inmediatamente después de esta última visita renuncia a sus títulos nobiliarios y adopta el nombre de Juan Orth (era dueño del Castillo de Orth). Unos pocos meses después se embarca como capitán del buque mercante "Santa Margarita" de pabellón argentino.

En 1891 desaparece tras hundirse el barco en las costas de la Patagonia y durante años no vuelven a tenerse noticias de él. Sin embargo, no había muerto como se dijo en Europa. El Senador Argentino Eugenio Garzón, afirmó haberlo encontrado en Concordia, provincia de Entre Rios, entre 1899 y 1903. Trabajó en los astilleros Nino y luego marchó a Villa-Rey en Paraguay.

En 1906, otra fuente, el periodista francés George Sacour, publicó un artículo en la revista "Je sais tout" en la que afirmaba que en el curso de un viaje desde Concepción a Buenos Aires, le acompañó en el tren un extraño personaje que conocía perfectamente la vida palaciega de las dos ramas de los Habsburgo. Por lo demás su parecido físico con las últimas fotos que constaban del Archiduque era extraordinario y a pesar de que negó serlo, el periodista no albergó la menor duda sobre quién se trataba.

Según el Senador Garzón -que narró todo esto en un libro de memorias- el 28 de noviembre de 1905, el Archiduque embarcó para el Japón y nadie volvió a tener noticias suyas.

El registro civil austríaco lo declaró legalmente muerto el 6 de mayo de 1911.

¿EL PADRE BERENGER SAUNIERE ESPIA?

Como se sabe el padre Sauniere era, políticamente, un monárquico integrista que fue sancionado al menos en una ocasión por la virulencia antirepublicana de sus sermones. El jefe de los republicanos de la zona era en la época el notario de Esperaza, pueblo próximo a Rennes, que estaba continuamente pendiente de los movimientos subversivos del misterioso sacerdote.

Esto explica el porqué los servicios de seguridad detectaron con tanta facilidad y en tres ocasiones la presencia del Archiduque austríaco en Rennes. Interrogado amistosamente declaró que realizaba un viaje de Italia a España y que fue a Rennes "casualmente". Pero esto es apenas creible. Los caminos que conducían a Rennes eran -y son- extremadamente malos, el paisage de la zona es bastante árido y Rennes está al final de una carretera, hace falta tener la intención de ir allí expresamente para advertir la presencia de un pueblo que no figura siquiera en muchos mapas.

En la época el bulo popular veía en el Padre Sauniere a un espía alemán; incluso se difundió el mito de que guardaba un cañón en la Torre Magdala uno de los inmuebles por él construidos. Todo esto eran evidentemente exageraciones.

Ahora bien, es cierto que el Archiduque que luego se convertiría en Juan Orth, venía de Barcelona y que en esa época Barcelona era uno de los lugares clave para la inteligencia alemana. Fue en la Ciudad Condal, por ejemplo, donde residió durante la primera guerra mundial Graf von Kron, jefe de los servicios secretos alemanes. Todo esto hizo pensar a la inteligencia francesa si Rennes, por su discreción y ubicación geográfica, no sería el punto ideal de encuentro entre agentes alemanes que operaban a ambos lados de la frontera franco-española. No se probó nada, evidentemente. Pero otro pequeño dato contibuye a establecer una relación entre el Padre Sauniere y la monarquía austro-húngara.

UN DATO INCOMPRENSIBLE

Otro dato que está fuera de toda duda es la existencia de una cuenta numerada en la Banca Fritz Dorge de Budapest que perteneció a Berenger Sauniere y con un alto movimiento de capitales. Se sabe también de forma cierta que el padre Sauniere se ausentaba en ocasiones durante largo tiempo de su parroquia. Iba en ocasiones a Perpignan en donde poseía otra cuenta en el Banco "Veuve Auriol et ses Fils", el más importante de la época en aquella ciudad. ¿Cómo interpretar todo esto?

La cuenta de Perpignan puede entenderse por la proximidad geográfica con Rennes le Chateau, pero la de Budapest no puede entenderse sino es en relación a algún interés que tuviera en aquella ciudad perteneciente al imperio austro-húngaro. Y estamos persuadidos que aquí reside toda la clave del misterio.

Otro dato nos remite, igualmente a Austria. La esposa del Conde de Chambord, aspirante legitimista al trono de Francia, giró al padre Sauniere la cantidad de 3.000 francos-oro. Esto se ha querido explicar por los fervores monárquicos del cura; sin embargo, no hay que olvidar que la Condesa de Chambord era de origen austríaco.

EN EL HUMBRAL DE LA RESOLUCION DEL MISTERIO


En los años sesenta, Gerard de Sede, tuvo la responsabilidad de sacar a la luz pública la historia del padre Sauniere. Mientras trabajaba en su libro "Templarios entre nosotros", un extraño sujeto entró en contacto con él, Pierre Plantard, quien le hizo llegar documentos espurios sobre el tema. Con posterioridad fue el mismo Plantard quien embaucó a los autores de "El enigma sagrado" y les persuadió de qué él era el último descendiente de los merovingios, y al mismo tiempo Granm Maestre del Priorato de  Sión, dueño del "oro de Rennes" que el padre Sauniere recibió en usufructo. Todo esto era una patraña y a Gerard de Sede se debe la honestidad intelectual de revisar la historia a la que él mismo dio origen.

Para De Sede no hay duda que los documentos encontrados por el padre Sauniere en su Iglesia fueron utilizados para chantajear a la familia real austríaca y harían prevalecer los derechos de una rama dinástica sobre la otra. La rama dinástica perjudicada por la eventual publicación de esos documentos, decidiría girar cantidades frecuentes de dinero al padre Sauniere para mantenerle callado. Sauniere no estaba solo, es casi seguro que perteneció a la Orden Rosacruz dirigida por Zar Peladan, cuyo secretario particular era Georges Monti. Monti constituyó en los años treinta una asociación secreta, la Orden Alfa-Galatas a la que perteneció Pierre Plantard y es posible que éste hubiera tenido acceso a alguno de los secretos que sobre Rennes, o sobre el padre Sauniere, sabía Georges Monti (que murió asesinado en París).

El chantaje a la familia real austríaca explicaría, tanto las donaciones de la Condesa de Chambord, como la existencia de una cuenta corriente en Budapest, así como el contenido de los documentos que encontró el padre Sauniere en su iglesia y, finalmente, el origen de sus misteriosos fondos.

Pero el misterio pasa a ser menos apasionante: ¿cuál era el contenido de los documentos hallados por Sauniere -o acaso falsificados- que impulsó a los Habsburgo a girarle enormes sumas de dinero ya desplazar a uno de sus miembros a entrevistarse con Sauniere en un pueblo tan alejado?

[RECUADRO FUERA DE TEXTO]

Luis Salvador, hermano de Juan Orth, un personaje notable


Rubén Darío en su "Epístola a Madame Lugones" escribe: "Hay no lejos de aquí un archiduque austríaco... es un pariente de Jean Orth". Darío alude a Luis Salvador de Habsburgo.

Conocido como el "archiduque viajero", Luis Salvador fue un personaje muy ligado a España y así mismo, llevó una vida anómala para un noble.  A los 19 años llegó a Mallorca y a partir de ese momento frecuentaría la isla hasta su muerte, convirtiéndose en un personaje popular y conocido entre los lugareños.

Hombre muy erudito ingresó en la Real Academia de Historia española y fue nombrado Hijo Adoptivo de Mallorca. Su verdadera casa era su yate "Nixe" con el cual viajó por todo el mundo.

Conoció a los máximos exponentes de la Renaixença cultural catalana de finales del siglo pasado, entre otros a Santiago Rusiñol y a Jacinto Verdaguer. No hay, sin embargo, datos objetivos -a pesar de que se ha comentado su interés por las ciencias ocultas- que permitan relacionarlo con el "affaire" de Rennes le Chateau.

Como su hermano Juan Salvador, se sentía distanciado de la Corte de Viena hasta el punto de que en su testamento escribió: "No quiero yacer en la cripta de mis antepasados; deben enterrarme en el Sahara". ¿Este rechazo a la familia real austríaca procedía de haber compartido con su hermano Juan Orth el contenido secreto de los documentos hallados por el padre Sauniere?

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