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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Carta abierta a Roberto Fiore

Hace unos, en 2005, te escribí por primera y única vez un largo correo en un italiano macarrónico en el que te explicaba por qué te consideraba a ti el responsable de la enésima crisis de Democracia Nacional. En aquel momento DN no debía tener más de 350 afiliados y a raíz de tu intervención en la vida del partido resultamos expulsados 50. Te expliqué algunas de las claves del asunto, así que no puedes alegar desconocimiento. Te las resumo de nuevo:

1) El principio de razón suficiente (Evola explica en Los hombres y las Ruinas este concepto) de DN era la "autonomía histórica". Tú jamás has entendido que suponía este principio en función del cual se fundó DN en 1996 y al que yo me adherí en 2000. Suponía trazar una línea entre los "modelos históricos" de un lado y los que no reconocían, de oro, ninguna filiación con movimientos históricos del próximo pasado. De no existir ese principio, DN hubiera carecido de razón de ser.

2) En 2005 a raíz de que volvieras a tener contactos con Canduela, éste, desprovisto por completo de cualquier preparación doctrinal e incluso de cualquier visión que no fuera puramente personal, aceptó tu idea de la "unidad con los falangistas", esto es con el "sector histórico", lo que suponía tirar por la borda el "principio de razón suficiente" de DN. Te equivocaste y de qué manera y eso supuso la expulsión de una cincuentena de militantes que durante cinco años cinco habíamos dado lo mejor de nuestro tiempo y a DN.

3) ¿No te has preguntado por qué Canduela te da siempre la razón? Te lo digo yo: por tu dinero. Es muy peligroso gente que nunca te diga nada en contra. Desconfía de los pelotas: son los que intentan sacarte el dinero. Dile por ejemplo a Canduela que pacte con el Pato Donald (Paperino) y lo hará inmediatamente, dile que lo haga con el grupo más atrabiliario y excéntrico y no te lo discutirá ¿por qué? Por qué quien paga manda y para seguir recibiendo tus contribuciones cree que siempre te tiene que dar la razón. Lo que te aseguro es que ni tu yo somos infalibles. Y tú sabrás el dinero que le has entregado a Canduela. ¿Qué miento y provoco? Haz la prueba del nueve: pídele los libros de caja de los últimos siete años. Te llevarás sorpresas, la primera de todas, que no existen.

4) Estás casado con una española y vives buena parte del tiempo en España, pero lamento decirte que no has entendido la situación política de la ultraderecha en España. Grupos que en su tiempo fueron hegemónicos, hoy son un cero a la izquierda en la política española. Tu Falange ideal está dividida en media docena de grupos hostiles entre sí y con muy escaso seguimiento electoral. Son grupos en fase terminal, ninguno de los cuales tiene "principio de razón suficiente" (insisto, consulta a Evola que ahí está todo lo que hace falta saber sobre Doctrina). Cuando tú induces a Canduela a que pacte con falangistas, no solamente estás desviando a DN del programa en función del cual se creó, sino que además estás conduciendo a esta sigla por la vía de la más absoluta esterilidad política. Hoy 22-N se ha celebrado la manifestación en la plaza de Oriente, esa que entre 1976 y 1984 agrupaba a miles de personas y hoy apenas a un millar que cabrían en un teatrito. ¿No crees que algo se ha muerto desde hace mucho tiempo? ¿no crees que el "modelo histórico" en España ha dejado de existir como realidad política?

5) Es gracias a ti y tus dineros y no a otra cosa, que Canduela ha podido eternizarse como "jefe" de DN a pesar de que en estos últimos siete años no ha cosechado ni un solo éxito. Parece importarte muy poco que DN hoy sea una excepción dentro de la extrema-derecha, pero no por la "autonomía histórica", sino porque sus militantes sistemáticamente consideran como enemigo prioritario a otros grupos patrióticos, a los que tapan carteles y obstaculizan en su propaganda. Gracias a ti, un tipo tosco, paranoico, cutre y de pocos vuelos, ha podido aparecer en Minuto Digital y ha podido fotografiarse junto a Nick Griffin… Gracias a ti una sigla vacía de militantes, incapaz de elaborar un solo documento político desde 2004 (todavía viven de los que Laureano Luna y yo escribimos entre 1996 y 2004…), que no ha publicado ni un solo boletín interno, con los que nadie quiere saber nada, siguen como si se tratara de un partido político real.

A Griffin se le puede engañar una vez, pero no dos. Va a ser muy difícil que logres repetir la misma jugada de traerlo a Madrid el 20-N del 2010. ¿Es que no te ha contado Canduela que solamente en un año (en 2009) se han producido dos crisis -dos más- en el partido que han borrado del mapa a delegaciones enteras y a militantes que tú mismo conocías? Militantes que han pasado de ser -como yo mismo en su momento- de "entera confianza" a ser declarados oficialmente "traidores". ¿Es que no te ha contado Canduela que ya no queda nadie de los fundadores de DN dentro del partido tras la partida de Nacho M.? ¿Es que no te ha dicho que incluso dentro de la extrema-derecha DN está aislada y existe una barrera sanitaria contra Canduela tal como se ha puesto de manifiesto hoy 22-N cuando han expulsado a DN de la plaza de Oriente…? ¿Es que no te ha dicho Canduela que en todo intento unitario siempre hemos dicho: "Con DN todo, con Canduela nada"?

Creo firmemente que la presencia de Griffin en Madrid va a ser negativa -muy negativa- para su historial político a poco que en Londres se enteren de quien es su partener ocasional en España: el que le has presentado tú. Por si no te has enterado DN es un pequeño grupúsculo que no agrupa en este preciso momento a más de 150 militantes, la inmensa mayoría jóvenes, completamente aislados de cualquier otro grupo y sin posibilidades de restablecer relaciones normales con nadie fuera de ti y de tu amigo de Minuto Digital.

Le has hecho un flaco favor a Griffin haciéndolo aparecer junto a alguien que ni tiene preparación doctrinal, ni capacidad política, ni cualidades de liderazgo, ni ha sabido construir un equipo.

Yo de tí me preocuparía de Forza Nuova y de cómo reconstruir un espacio político hoy fraccionado en Italia, especialmente cómo tender puentes con otras fuerzas anti-inmigración que, te lo recuerdo, están en el poder. Y no todos, obviamente, son "traidores", "vendidos" y "masones". Creo que te lo dije hace años: "Forza Nuova me da la sensación de ser un movimiento regresivo en relación a lo que existió en Italia en los años 70" y hoy sigo albergando aquella misma sensación… pero yo no soy italiano y no puedo juzgar lo que ocurre allí, ni aspiro a intervenir allí. Tú deberías hacer otra tanto aquí en España.

Nuestro común amigo "Antonio" el campesino bajito y simpático de Requena, (que sabe más de la vida que tú y yo juntos) el que ejerció de intermediario en la venta de los Pedriches ya te lo dijo: "¿Seguro que quieres comprar esto?". Creo que en aquella compra te equivocaste. Pues bien, yo ahora te voy a repetir una pregunta clave: "¿Crees que reduciendo tus contactos a Canduela tienes una visión exacta de todo el ambiente anti-inmigración y patriótico en España?", "¿No crees que ha llegado la hora de que conozcas a gente que esté fuera de los altos muros de DN y que no persiga sacarte unos cuantos cientos de euros?". En lo que has hecho hasta hoy en España, querido camarada, te has equivocado. Vale la pena que te informes mejor y que no creas las mentiras del primer mindundi.

Canduela nos ha injuriado (y nos sigue injuriando), nos ha insultado,(y nos sigue insultando) ha tapado nuestra propaganda, nos ha llamado reiteradamente "agentes del Cesid", "provocadores", "infiltrados", "puteros" incluso, mira por dónde "neonazis" (a mí a poco de expulsarme me llamó "neofascista" por que comenté en un artículo en infokrisis los contenidos de las canciones de Leo Valeriano…) sin embargo, aquí estamos, haciendo cosas diariamente.

Te aseguro que no hemos sido nosotros ni los que intentamos ayer boicotear el acto de Griffin ni los que hoy han expulsado a DN de la Plaza de Oriente (te has preguntado por cierto ¿por qué ha ocurrido eso?). Hay dos estados del espíritu que no conozco, la nostalgia y la traición (¿Qué le voy a hacer? Evola nuestro mentor así nos lo enseñó). ¿No crees que va siendo hora de que mires si lo que otros estamos alertando desde años sobre DN  es verdad o es que somos unos mentirosos redomados casi patológicos? ¿No crees que va siendo hora de que mires, incluso dentro de la nostalgia y del "sector histórico" que tanto te atrae, si hay otros grupos que se adaptan mejor a lo que tú crees justo y necesario?

El valor más elevado de la Tradición es la objetividad: ver el mundo tal cual es. Pues bien, a eso te llamo, a que veas la extrema-derecha española tal cual es y a tu DN como es en realidad y no como Canduela te está vendiendo que es...

Camarada: Has apostado por el peor caballo posible. Y lo que es peor: ese caballo se sustenta en tu falta de conocimiento del terreno que pisas. Te lo repetiré por última vez: en el mejor momento DN (2003) nunca agrupó a más de 350 afiliados. Hoy, tras las dos últimas crisis de este año, ni siquiera creo que lleguen a 150 cotizantes, dirigidos por un pobre aprovechado, sin oficio ni beneficio, que aspira a vivir de la política, como ayer aspiraba a vivir de la música, aun siendo igual de malo como cantante que como político. Ni nosotros somos tan malos, ni Canduela es la persona que tu crees que es. Pero ese, a fin de cuentas, es tu problema y, en este terreno, te quedan por sufrir muchas decepciones. Objetividad, así me lo enseñó Evola y así te recuerdo el valor fundamental de nuestra familia doctrinal.

Saludos personales, ya que no políticos.

Ernest Milà

La colonización de Europa. Guillaume Faye (H). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA. LAPSUS Y OBSCURANTISMOS DE LA TEOLOGÍA ANTIRRACISTA

No pasa una semana sin que la prensa o los medios audiovisuales del sistema propaguen sermones antirracistas, en la forma de gruesos dossiers o retransmisiones especiales, con el objetivo de sacar a relucir, de denunciar, de contradecir al enemigo principal, el supuesto racista y al pecado capital, el racismo. La similitud es llamativa en los discursos de anatema teológica. La teología antirracista procede en dos tiempos: 1) se demoniza al enemigo gracias a los argumentos afectados del pensamiento mágico, acompañado de imperativos morales de tipo monoteísta o kantiana (monoteísmo laicista que reposa sobre la creencia en una ética universal). 2) se intenta demostrar la "Verdad del antirracismo", a través de argumentos "científicos", es decir, parateológicos, en los cuales la mayor parte es: "las diferencias raciales no poseen significación alguna". Con un cierto número de dogmas secundarios: "la excesiva criminalidad de los inmigrantes (que no se puede negar, como siempre...) no se explica más que por la exclusión racista y/o por causas económicas"; "la sociedad multirracial, es el futuro, ello funciona" Y otros dogmas. Pero habitualmente, los lapsus se deslizan entre las verdaderas intenciones. Los guardianes de la religión dominan mal su propia gnosis.

Todas las estadísticas indican que las opiniones y las actitudes racistas de los europeos hacia los inmigrantes de color no progresan y se percibe un ligero descenso. Este hecho es por otro lado muy revelador respecto de que el racismo anti-europeo de los jóvenes inmigrantes no cesa de crecer.

Este hecho se explica por dos razones: en primer lugar su frustración social hacia los "blancos", a quienes ellos atribuyen falsamente e hipócritamente discriminación y exclusión. Segunda razón: una actitud más o menos consciente de venganza y de conquista, que los conduce a actitudes arrogantes e incluso violentas y conquistadoras hacia los autóctonos europeos. Hace falta ver en ello un complejo de inferioridad compensado.

Este racismo anti-europeo abierto y declarado adquiere múltiples formas que van desde las vejaciones a los asesinatos gratuitos, hasta las letras de los grupos de rap, pasando por los conocidos "incivismos", las agresiones, las presiones por expulsar a los europeos de las ciudades-territorio, etc. Este resentimiento complejo y psicopático emana principalmente de la gente de menos de 25 años, los inmigrantes de las primeras generaciones no compartían de ningún modo este racismo. Este "odio", para usar el título del desafortunado film de Matthieu Kassowitz, no se ejerce solamente hacia la cáscara del Estado francés, en especial los policías. Los medios se burlan de los "crímenes racistas" de los franceses de origen contra los afromagrebís - que lo son raras veces, sino que son el resultado de actos de defensa -no se atribuye jamás al racismo anti-europeo los asesinatos gratuitos de jóvenes blancos, quienes, en 1999 se elevaron a una veintena, según las cifras más discretas del ministerio de interior.

Los medios en general han cubierto de silencio el suceso siguiente, informado solamente por Figaro en dos miserables columnas en la página 29. El 30 de enero de 1999, una decena de gamberros magrebís y negros, de edades comprendidas entre los 11 y los 16 años, en Grigny (Essonne) violaron a una colegiala de 15 años en varias ocasiones en un cubo de basura local. Su motivación, recogido por un inspector de policía, es todo un programa " ella era la única "bactou (blanca) del grupo ". Según la policía " la violación ha tenido lugar de un modo particularmente bestial". Le Figaro especifica: " No contentos de su delito o de repente conscientes de la gravedad de su acto, algunos instantes luego del retorno de la víctima a la casa de su familia, uno de los violadores profirió amenazas de represalias en el caso de que fuese materializada alguna queja ". Este tipo de violación racial ritual es cada vez más frecuente. Se han registrado muchos, en pleno París y en el metro, al margen de las manifestaciones del invierno de 1999. Violar a una "bactou", una mujer blanca, es una forma de rito de iniciación; del mismo modo que golpear a los jóvenes blancos, una suerte de batida.

* * *

Las series de televisión participan directamente de la propaganda antirracista, es decir, quieren hacer pasar a los franceses de origen como afectados, como se ha visto más arriba, de "pecado original", de odio racial y los afromagrebís como los mártires del racismo de los primeros. Y es que es evidente que el racismo no puede ser más que blanco. Los otros sólo se defienden, incluso si tienen "odio". Se trata entonces, como en toda propaganda de esencia totalitaria, de invertir escrupulosamente los términos de la realidad.

En el episodio de Julie Lescaut, Crédit Revolver (1994), varias veces reemitido por TF1 y escrito por José Dayan, la propaganda descerebrante está tan bien engrasado como El Judío Süss, la célebre película financiada por el Dr. Goebbels: un panadero franchute y barrigudo, que detesta a los "bronceados", uno de esos pequeños blancos, pequeños comerciantes despreciado por la clase intelectual-mediática, es el amigo del teniente de alcalde, un tal Lefranc (el nombre no ha sido escogido al azar), quien dirige un partido sedicioso y fascista, la "Unión por Francia". Evidentemente. El panadero empuña su arma todo el tiempo para amenazar a los amables y simpáticos jóvenes inmigrantes inocentes e incomprendidos. El teniente de alcalde, el también, es un cobarde y un canalla, ya que se hace elegir gracias a los votos de la "Unión por Francia". Lefranc se rebela. Bien entendido, es un asesino abominable desenmascarado por Julie Lescaut. El objetivo de este telefilm, como de tantos otros, es claro: trata de persuadir a los telespectadores que los bastardos, los culpables, son los "Lefranc" incluso si ellos son todos los días víctimas de la violencia de los inmigrantes. Se trata de exorcizar la realidad. La tele, en sus "ficciones" como en sus noticiarios reestablecen y construyen una realidad virtual, correcta, conforme a la ideología hegemónica, e intenta hacer olvidar el mundo real, culpabilizar toda revuelta popular contra los dramas cotidianos de la inmigración-colonización. El filme Train d'Enfer con Roger Hanin, también se centra en una culpabilización fascista del "pequeño blanco", y no pretende otro objetivo. Todas estas producciones de propaganda sin talento, en el que el objetivo es el aturdimiento mental de las clases populares, son en realidad la obra de los productores, de los escenaristas y de actores que son premiados, y que viven en los bellos barrios y que jamás en su vida se han cruzado una banda étnica ni puesto sus pies en una "cité".

No es un azar si la redifusión de Crédit Revolver ha sido programado el 15 de julio de 1999, el día después de múltiples altercados y agresiones causados por los "jóvenes" durante la tarde del 15 de julio. Esto se supone que lo hará olvidar. Pero una consecuencia imprevista de esta propaganda catódica virtuosa, es que excita y fortifica el resentimiento de los telespectadores de origen inmigrante. Y ese riesgo (el de tomarlos por imbéciles, despreciarlos por unos tontos culpabilizadores) torna realmente racista al susodicho "pequeño-blanco". Sin saberlo (¿), la clase intelo-mediática, por su propaganda que ellos denominan "integracionista" fortalece la fractura étnica.

Sobre todo, si buscan la guerra civil, lo están consiguiendo. No es seguro que la vayan a ganar. Esta gente debería repetirse el viejo proverbio: quien siembra vientos recoge tempestades.
 
 
(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández

La colonización de Europa. Guillaume Faye (G). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA. DESVIRILIZACIÓN DE LOS EUROPEOS, BESTIALIZACIÓN DE LOS AFRICANOS

La explosión y la demostración (rayando en los grotesco, ver el Gay Pride) de la homosexualidad, la feminización de las funciones sociales, la abolición de las diferencias y de los roles sexuales, la burla respecto de la familia numerosa y de los procesos natalistas (cuando se trata de europeos de origen, evidentemente, pero no cuando se trata de inmigrantes o de musulmanes): todo ello indica una profunda desvirilización  del hombre europeo, a la vez querido y experimentado, puesto en relación con lo que el sociólogo americano Stanley J. Fetjens denomina, desde los años sesenta, la culpabilización y la feminización del macho blanco. En el inconsciente colectivo, el susodicho macho blanco es "racialmente e intrínsicamente culpable". La feminista homosexual americana Linda Lewine, por otro lado amiga mía, escribía en 1984:" La dominación impúdica del macho blanco heterosexual sobre las mujeres, las gentes de color y los homosexuales ha durado demasiado tiempo. Merece ser castrado" (en Shared Intimacies, Jackson Ed., New-York.) No podría decirse mejor luego de un lapsus tal. La castración, incluso la autocastración del hombre blanco, tal es el horizonte psicoanalítico de los medios progresistas occidentales después de los años sesenta. 

A la glorificación de la homosexualidad masculina, responde la de la homosexualidad femenina, tíos entre ellos, tías entre ellas. De esta manera, los falos de los blancos y los vientres de las blancas permanecen sin fecundar. Todo el sistema, los medios, la ideología existente, destilan de manera soft lo que el grupo negro de rap racista del Bronx Military Entreprise formulaba abiertamente en 1992 en su pieza  White Out : " Vosotros los blancos, os volvéis maricones, y os volvéis lesbianas, de tal modo que no os vais a reproducir más".

Paralelamente, se instaura en la publicidad, en los medios, en las leyendas urbanas, en el cine, en el porno, en la prensa y en la televisión deportiva el mito de la supervirilidad del hombre negro. Y eventualmente del árabe.

En la prensa popular People las parejas mixtas de celebridades (Negro-Blanca) son sistemáticamente destacadas, como ejemplos sociales y sexuales. El porno saca tajada de ello. La empresa distribuidora de cassettes XDifi hizo pasar en la prensa de gran difusión especializada, en junio de 1999, este anuncio, al igual que centenares de ellos similares : " Las estudiantes rubias son estudiantes lamentables. En lugar de asistir a clase, prefieren desinhibirse, en total indecencia hacia los gamberros negros, hacia las pollas enormes. Incluso la "directora", una caliente rubia se deja follar acabando en una serie de eyaculaciones muy jugosas"

* * *

Pero el efecto perverso de este mito estúpido de la supervirilidad de los negros o de los árabes, es su bestialización. En el inconsciente colectivo, se instaló una imagen arquetípica: el negro y el árabe son grandes folladores de pollas grandes, buenos futbolistas, buenos boxeadores, buenos matones, etc. Pero, evidentemente no matemáticos, técnicos, universitarios o pilotos de combate. Todo se halla en su slip y en sus músculos, nada en el cerebro. Los medios deportivos y la publicidad juegan intensamente sobre esta imagen, sin medir las consecuencias. El africano, tanto si es negro o magrebí, se halla en el fondo comparado a un gorila, a un ser dotado solamente de una virilidad primitiva. Los anuncios están llenos de esta mitología.

La sobrevaloración física, la virilidad mítica de los afro-magrebís da lugar por un efecto heterolítico de racismo inconsciente, a animalizarlos, a deshumanizarlos. Esta sociedad oficialmente antirracista y multirracial opera, exactamente como en Brasil o en los Estados Unidos, una jerarquización de las capacidades raciales en la representación colectiva. Respecto del blanco la organización, la disciplina, la cerebralidad, la complejidad; respecto del africano la "simplicidad natural", resumiendo, la animalidad. Esta bestialización, la cual los interesados no se aperciben, es muy perceptible en la publicidad pero también en los discursos de la prensa deportiva. Leído en L'Équipe : un tal boxeador  " sorprendente como un gorila ", un tal esprinter " brinca como una gacela ", etc.

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En la sociedad multirracial actual, en el que el etnomasoquismo hace culpables a los europeos, responde el autoracismo de los afro-magrebís hacia ellos mismos, por duplicado, a menudo debido a un racismo de resentimiento contra los europeos. En los suburbios, los "jóvenes" no designan solamente a los europeos como quesitos blancos o tabletas de aspirina, sino que ellos se designan a menudo a ellos mismos como la caillera - la "chusma". Si se analiza con atención las letras de la mayor parte de los grupos de rap (es suficiente con escuchar con asiduidad a Skyrock), se verá que el mensaje es en el fondo demasiado pesimista y al mismo tiempo, lo cual parece lógico, reivindicador. Respecto del tema recurrente "nosotros somos las victimas de la vida, mas o menos incapacitados; somos bastante amables pero es necesario ayudarnos, sino todo se colapsará, etc". Este auto-racismo se encuentra del mismo modo, hace un siglo, en los monotonos negros del deep south americano.

Permaneciendo en el dominio de la canción, recordemos las palabras de Claude Nougaro, en el cual el etnomasoquismo blanco se hace eco del antirracismo negro:: " Armstrong, no soy negro, soy blanco de piel; cuando quiero cantar a la esperanza ".

(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández

La colonización de Europa. Guillaume Faye (G). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA. PRIVILEGIO RACIAL Y EL PECADO ORIGINAL DEL RACISMO

Todos los pueblos del mundo tienen un derecho moral a defender su unicidad y su identidad étnica, pero esto no parece extenderse a aquellos del zócalo europeo. A estos últimos, se impone el imperativo de la dilución étnica. Como si fueran culpables, intrínsicamente, de existir. Seremos los blanqueadores de la Historia que hace falta diluir a toda prisa en el agua.

Una de las consecuencias del etnomasoquismo es que el mínimo acto de defensa o de prevención contra las consecuencias de la inmigración es considerado como racista y en consecuencia calificado de penalmente culpable. Todo litigio entre un Europeo y un no-europeo tiende a volverse a favor del último ya que se le supone "víctima del racismo". Culpabilizados e incapacitados, los tribunales les dan la razón. Que se trate de peleas o de estafas, los no-europeos se benefician de un privilegio jurídico (y mediático) implícito. Son menos castigados que los autóctonos.

Pero es más grave aún: los Estados están intentando proporcionar las "reglas de comportamiento antirracista". Se inscribe en la lógica de Ubu-Roi. En Gran Bretaña, en un informe para la Cámara de los Comunes respecto del funcionamiento de Scotland Yard, en febrero de 1999, Sir William Mac Pherson de Cluny, juez del Tribunal Superior, denunció que la organización está minado por un " racismo pernicioso e institucional". ¿Por qué? Simplemente porque en algunos raros conflictos de muerte de negros por blancos, en los cuales la causa verídica pertenece a los conflictos típicos de traficantes, la investigación policial había rechazado admitir que se trataba de crímenes racistas y había llegado a la conclusión que se trataba de asesinatos banales, sórdidos y crapulosos. Dicho de otro modo, el asesinato de un negro por un blanco no puede ser más que un crimen racista, pecado capital. El contrario no es así, evidentemente.

Más impactante aún: el informe estigmatiza otra investigación sobre la muerte de un joven negro, Stephen Lawrence, ya que la policía no concluyó, por falta de pruebas, la culpabilidad de los cinco jóvenes blancos. No era correcto, "carecía de rigor" estigmatiza el informe oficial. Incluso sin pruebas deberían haber sido inculpados y encarcelados cinco blancos (violando el habeas corpus) ¿Por qué? Porque según explica Le Figaro (23/02/1999) "las deficiencias policiales no han permitido identificar a los presuntos cinco autores del delito, y que han sido denunciados como asesinos por el Daily Mail". Uno cree estar soñando: en materia de "crímenes racistas", las denominaciones de los periodistas son considerados por el Corte Supremo del Reino Unido como superiores a las investigaciones de la policía y de la justicia británicas. En materia racial, la prensa-basura es más fiable que Scotland Yard...

Todo esto indica y confirma lo que se sabía ya: en la ideología hegemónica, se implantó la convicción subterránea, sutilmente destilada, de que el pecado de racismo es monopolio del europeo; vieja reminiscencia judeo-cristiana, el europeo está sufriendo el pecado original del racismo. Se deben de desarrollar muchos esfuerzos para ser perdonados, y su salud pasa por el mea culpa del etnomasoquismo. Los otros pueblos, ellos, se hallan exentos de esta mancha indeleble.

Por otra parte, por sus errores, la prensa revela el estado de espíritu del entorno cuando se manifiesta que un acto racista ha sido cometido en contra de los europeos, y se habla de " racismo inverso". ¿Por qué inverso? Como si el europeo fuese intrínsicamente racista y los no europeos accidentalmente racistas. Una vez más, el antirracismo se manifiesta bien como la forma más sutil y más perversa de racismo.

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Una ley ha sido votado recientemente, en Francia, y la misma en Inglaterra y en Bélgica que tiene por objeto combatir el " racismo en las contrataciones y en las ofertas de empleo". Se pueden presentar ahora denuncias por discriminación racial y en caso de rechazo en la contratación de un negro, de un mestizo, de un magrebí, de un asiático, etc. Idem en materia de rechazos al alojamiento por parte de un propietario. Lo cual plantea dos cuestiones: En primer lugar, se dirige hacia una política general de cuotas raciales. En consecuencia las discriminaciones en el otro sentido no son jamás perseguidos. Los pequeños anuncios de empleo (y matrimoniales evidentemente) estás sobrecargados de anuncios que excluyen a los europeos o que requieren, gracias a la fórmula excl., ("exclusivamente") la pertenencia obligatoria a la comunidad magrebí, musulmana, africana, etc. Nadie dice nada, evidentemente.    

En otros dominios, como hablé en otra parte, los "empleos-juveniles" y sobre todo los empleos de "agentes de vigilancia" o "auxiliares de seguridad" son prioritariamente reclutados entre los jóvenes afro-magrebíes, a pesar de su ineficiencia demostrada. Idem para todos los empleos públicos en los barrios conflictivos.

Es inútil remarcar que en el conjunto de los países de África, de medio oriente, y de Asia, la discriminación hacia los Europeos no es perseguida y que no existe ninguna "ley antirracista" que los proteja.

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En abril de 1999, SOS Racismo condenó por discriminación racial una discoteca (el Pym's en Tours) que había rechazado la entrada de cuatro jóvenes beurs - y en realidad los militantes de SOS racismo estaban al acecho en la discoteca. Comentando la decisión del Tribunal Superior de Tours (perfectamente contrario al derecho ya que un establecimiento privado puede rechazar a quien quiera), Malek Boutih, presidente asimilacionista de SOS racismo se vanagloria con énfasis: " La señal se lanzó. Por la primera vez, la juventud descendiente de la inmigración ha retomado su orgullo de ser francés, ya que ha sido en nombre de todo el pueblo francés que esta decisión ha sido tomada" (Libération, 1-2/05/1999). Las asociaciones de consumidores y de inquilinos son en la misma declaración, invitados a quejarse ellos también por "discriminación racial".

Ahora bien, hace falta saber que un europeo de origen rechazado en una discoteca por una razón u otra, desestimado de un empleo o de una demanda de alojamiento no se beneficia de absolutamente ningún privilegio de recurso por "discriminación". Aún más: las discotecas africanas, los cafés árabes, las empresas dirigidas por los alógenos de todo origen, etc, que rechacen a los europeos autóctonos no son solamente sancionados, pero considerados además que actúan correctamente. Sólo el europeo de origen es obligado a "abrirse al otro", según la jerga, y la discriminación racial que lo concierne a el no es tenido en cuenta.

Por otra parte, lo que se olvida comentar -tanto la ideología antirracista salida del pensamiento mágico y del angelicismo intelectual- es que los empresarios de discotecas que rechazan determinados jóvenes no lo hacen por razones "raciales" pero porque saben de experiencia -y del mismo modo que lo saben todos los jóvenes beurs o no- que el comportamiento de estos últimos genera peleas, tráfico de drogas, y que acaba con el cierre del establecimiento.

Yo me involucré durante quince años en las discotecas a lo largo de toda Francia, Bélgica y Luxemburgo: me topé con un número impresionante de empresarios del mundo de la noche que eran de todos los orígenes, incluso algerianos o marroquíes, y que rechazaban la entrada en su local de bandas masculinas de beurs y de negros -excepción hecha de raros individuos con comportamiento cívico. ¿Son "racistas"? Los asiáticos mismos son perfectamente aceptados. 

Bajo el pretexto de la lucha contra la supuesta discriminación racial hacia los inmigrantes, se trata en realidad de favorecerlos, en detrimento de los europeos de origen. Esta es la política actualmente aplicada por el gobierno francés, imitando las técnicas americanas de la "discriminación positiva"(affirmative action). Encarando el problema racial, la ideología dominante, igualitaria y antirracista contradice sus propios dogmas y reestablece los prejuicios racistas, contradiciendo su precepto de anonimato individualista y de meritocracia.

En 1998, el ministerio de Asuntos sociales de Martine Aubry decidió un " plan para luchar contra la discriminación racial en las contrataciones". Como si los empleadores, sistemáticamente racistas, seleccionaran a los candidatos en función del color de su piel.. Así en 1998, 13.000  " jóvenes descendientes de la inmigración o pertenecientes a barrios conflictivos" han sido "apadrinados" en su búsqueda de empleo por los poderes públicos, y 30.000 en 1999. Se trata de realizar contrataciones forzosas, basado en el modelo de los "empleos-juveniles" presionando a las empresas o a los municipios. Este "apadrinamiento" es financiado a cargo del contribuyente, a través de los "programas de inserción" Traces, Nouveau Départ y del plan nacional de Acción por el Empleo. Como en el caso de los handicaps físicos, se viene entonces a imponer cuotas de jóvenes inmigrantes en las contrataciones. Implícitamente los poderes públicos y la ideología hegemónica antirracista los consideran en consecuencia como handicapados sociales. Este es el racismo anti-racista en su estado bruto.

De este modo, un africano o un magrebí que no paga su alquilar deviene inexpulsable, porque sería "racista" expulsarlo.

La ideología igualitaria se desmorona en el inigualitarismo discriminatorio. Y sobre todo la ideología antirracista deviene el mejor vector del racismo. Oficialmente, las "razas" no existen, los jóvenes inmigrantes no son una "raza" diferente de la de las demás, ¡pero el no promoverlos no se debe al "racismo"!! Busquen el error.

En realidad son sus débiles productividades, el débil nivel profesional y el porcentaje importante de incivismo que hace que los empleadores rechacen a los afro-magrebís, y no en ningún caso debido a razones "raciales". Una empresa contrata a cualquiera que sea eficaz, sin consideración por su supuesta "raza". Igualmente, es la tasa elevada de alquileres impagados y de degradación, o de problemas relativas al entorno -todas reflejadas estadísticamente- que incita a los propietarios a firmar contratos sin consideraciones raciales.  

(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández

La colonización de Europa. Guillaume Faye (F). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA. LOS PERJUICIOS DEL CAOS ÉTNICO

Por tanto la riqueza racial o biológica de la humanidad debe ser reconocida como un factor positivo. Lamentablemente debido a los dogmas actuales, se han paralizado los estudios de antropología que habían mostrado grandes avances durante el siglo XIX. La genética contemporánea confirma por tanto la importancia de la herencia de los pueblos, como los estudios respecto de la transmisión del SIDA y de las enfermedades virales, que son diferentes dependiendo de las zonas antropológicas.

Las diferencias considerables de comportamiento entre los grupos humanos no pueden ser explicados por un azar respecto del medio, sino que por una herencia de tipo colectiva. La prueba de esto es que, transplantados sobre otro continente, en otra sociedad, estos grupos conservan una especificidad. Los negros americanos, los asio-americanos, y los euro-americanos no tienen en absoluto los mismos comportamientos sociales. A pesar de todos los esfuerzos de la sociedad americana para homogeneizar las costumbres.

El "racismo" -sería necesario por otra parte decir la alterofilia- no nace en ningún caso de el reconocimiento de las especificidades biológicas colectivas innatas, pero de su negación y de la mezcla forzada de zócalos diferentes sobre un mismo territorio.

El historiador egipcio Mohamed Fawzi en sus estudio sobre las poblaciones de Egipto aparecido en 1964 (Egyptian Peoples, Lawcester) escribe: " La ruptura entre la civilización faraónica y la civilización alejandrina, luego entre esta última y la civilización árabe y musulmana se explica en primer lugar por las mermas de población. Son las disposiciones hereditarias de los pueblos que en lo sucesivo han dominado Egipto que han conformado las formas del Estado y de la sociedad. Estas disposiciones son en parte genéticas y no pueden explicarse por los meros azares históricos o económicos como pretenden los marxistas ". En esa época, Egipto estaba bajo la influencia de la Unión Soviética. Fawti debió publicar su libro en Londres.

Aceptar las diferencias biológicas innatas entre las familias humanas no tiene nada de discriminador. Alain de Benoist ha explicado perfectamente en numerosos textos que el racismo, comprendido en su sentido actual de "pecado", está producido precisamente por el rechazo de reconocer las divergencias raciológicas de la humanidad; que el odio hacia el otro procede del rechazo a admitir su especificidad y de su voluntad de asimilarlos, en el fantasma de la reducción a lo "mismo".

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El caos étnico es una desgraciada cosa para Europa, como para todos los pueblos. Se supone que el hombre es un zombi desconectado de las leyes de la vida, que puede mezclarse sin importar cómo, según el dogma de la ideología igualitaria.

Existe una alquimia biológica humana. Se sabe que algunas mezclas no sirven para nada, ya que son incompatibles y demasiado extrañas, y que otras son positivas, porque están más próximas. Pero los estudios de antropología biológica están hoy prohibidas, en función del principio de que toda verdad subversiva debe ser reprimida. Como lo explicó en el siglo pasado Erwin Levy en una obra contra el marxismo (The Lacks of Internationalism, UPC Press, Chicago 1898) : " El efecto perverso del internacionalismo, considerado como doctrina política, es la de no reconocer más la dimensión biológica, religiosa y racial a los pueblos humanos, y por consiguiente de empobrecerlos. Esto que se reconoce para los árboles, los caballos, los múltiples organismos vivientes, esta diversidad de capacidades heredadas, se le rechaza respecto de nuestra especie. Sin embargo, el Talmud enseña que Dios creó a los hombres profundamente diferentes y que se trataba de un regalo que les había dado. El castigo divino, esto es Babel, la mezcla caótica de los pueblos, de las razas, de las lenguas.[...] La concepción hebraica del mundo y de la vida reposa sobre la idea de que todos los pueblos no son hermanos y solidarios, sino vitalmente diferentes, que no se les puede mezclar y que un pueblo humano único es imposible. No se puede abolir o mezclar las naciones sin grandes perjuicios ".

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Es conocido el eslogan: " el hombre es un animal, cierto, pero no animal". No. El hombre es un animal y nada más que un animal. La negación del hecho racial está llevado a cabo por las élites intelectuales occidentales que están confundidas respecto del mundo de lo vivo y que, en virtud de una larga tradición gnóstica (la misma que lleva a negar la evolución filogenética) considera al ser humano como una especie única, formado en bloque, por encima del reino animal y desprovisto de sus leyes.

El hecho de creer que el hombre "no es más que un animal" es una consecuencia de los dogmas religiosos de lo más diverso y de una espiritualidad mal comprendida, dualista y maniquea, que relega la dimensión biológica a un estatus inferior. El hombre, hijo de Dios, posee en sí mismo una "parcela divina". Estando aislado del resto de la naturaleza. Esto pertenece al pensamiento mágico.

Igualmente, hace falta que retorne la noción de imperativo territorial (aunque los pueblos europeos no son menos sensibles que otros), tal y como lo había defendido Robert Ardrey, Konrad Lorenz y Irenaüs Eibl-Eibelsfeldt. Incluso si un pueblo se desmembra por la conquista, debe conservar una base, una madre-patria, sin que su savia cultural se seque luego de bastantes generaciones. ¿Existe un "pueblo" americano, australiano, neozelandés? No estoy seguro. Al contrario, a pesar de las diásporas y de las conquistas, existe sin duda un pueblo árabe, un pueblo chino, un pueblo hindú. Y todo ellos simplemente porque son conscientes de poseer un espacio vital de implantación heredada, una patria-madre, un territorio de origen y de posterior declive. Esperemos que los europeos del futuro retengan la lección : el vínculo más o menos débil entre la consaguinidad global y la territorialidad es uno de los factores centrales de la historia, un factor arcaico, que la modernidad no ha podido y no podrá abolir, y que el futuro, a pesar o a causa de las comunicaciones mundiales, no hará más que fortalecer.
 
(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández

La colonización de Europa. Guillaume Faye (D). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA.LA RAZÓN POR LA CUAL LA CUESTIÓN RACIAL HA DEVENIDO UNA CUESTIÓN RELIGIOSA

Nunca luego de la Edad Media un tema había sido abordado con tales dosis de pensamiento mágico. El pensamiento racial como forma principal de antirracismo -el dogma dogmático central de la ideología hegemónica oficial y del pensamiento único- está presente implícitamente o explícitamente en todos los discursos públicos.

Ningún político, ninguna estrella del show-business, ningún obispo, ningún gran empresario, ningún artista, escritor o intelectual existe quien, interrogado por los medios respecto de sus convicciones, no se haya declarado primero y ante todo antirracista y que no haya presentado el racismo como la cosa que más odia, el pecado supremo contra el espíritu y la moral. Cuando Le Monde entrevistó a principios de 1999 a Johnny Hallyday, respecto de la cuestión de saber cuál era la cosa que más detestaba en el mundo, el respondió evidentemente que " el racismo ".

Del mismo modo que en el Antiguo Régimen ningún filósofo podía ser liberado a menos que recibiera el visto bueno y se hiciera leal a la fe católica. El antirracismo es aún más intolerante que la obligación ortodoxa antes de la Revolución; y es que hoy en día no se tolera ya más a ningún "libertino", a ningún escéptico. Mejor aún: para tener éxito, para encontrarse bien en la corte no basta con "no ser sospechoso" de racismo, es necesario pronunciar la propia fe de antirracismo. No es necesario blasfemar, es necesario ir a misa y comulgar. Hace falta obtener el propio pasaporte antirracista, debidamente visado por las autoridades competentes.

Prevalece a la vez la ley de la sospecha (de racismo) y la Inquisición, para erradicar tácitamente los indicios y sospechosos de ser supuestamente brujos del racismo. El ostracismo público, la marginación profesional y el rigor de las leyes están al acecho de aquel que resulta sospechoso de infamia, de la heterodoxia suprema: el racismo. Sin que por otra parte exista ninguna definición precisa que se le haya dado al término infamante. Para marginar a alguien hoy no se dice "el es homosexual", sino el es racista

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Por tanto la cuestión racial ha adquirido una dimensión esencialmente religiosa, es decir, que ha alcanzado el pináculo de la pasión; por lo que habría debido lógicamente permanecer en el ámbito del análisis racional, del debate científico, tanto si es antropológico, como biológico o demográfico. La noción de "raza" ha salido del campo de la antropología para entrar en aquel de la magia. La paradoja de la lucha antirracista es que presenta sus alternativas como "científicas" . ¿Pero por qué en este caso se emplea un arsenal legislativo para hacer que el dogma sea respetable? Una verdad científica de ningún modo necesita de la ayuda por parte de la ley contra aquellos que la rechazan; un dogma religioso si.

No existe, que yo sepa, leyes que repriman a aquellos lunáticos que sostienen que la tierra es plana o a los anti-evolucionistas. Como siempre, la fe dogmática pretende legitimarse por la ciencia, y la doxa por la episteme. Pero tales manipulaciones ya no se sostienen.

¿Por qué un retorno de este tipo en esta edad materialista y tecnocientífica, en este fin de siglo, de un imperativo moral poderoso e irracional?

Desde mi punto de vista, las dos mayores razones de esta situación son:

1) La aparición de una sociedad multirracial debido al hecho de la inmigración masiva, un hecho totalmente novedoso en Europa. Las elites ideológicas perciben de modo inconsciente que se trata de una amenaza, de un traumatismo de un trastorno peligroso, sin osar formularlo y admitirlo. Se trata en consecuencia de conjurar religiosamente la amenaza que procede del pensamiento mágico -la negación, la desviación, la destrucción. Se procede en consecuencia por reemplazamiento: el peligro, esto es el racismo no la inmigración, no es peligrosa

2) Una socialización de las elites políticas e intelo-mediáticas alrededor del prejuicio cosmopolita y de la profesión de fe antirracista, indispensable para tener éxito

Ahora bien, estas pretendidas élites no son demasiado honestas, como la anéctoda siguiente que voy a demostrar. En 1998, para la revista mensual L'Écho des Savanes, realicé la siguiente jugarreta: conocí estrellas, cineastas, máximos exponentes del showbusiness que habían declarado estar dispuestos a alojar ilegalmente a "san-papeles". Yo me hice pasar por integrante de una asociación humanitaria bastante conocida, y les dije: "Tenemos un par de Zaireños clandestinos en dificultades para alojar durante 8 días en vuestros hogares ¿Os parece bien?" Ninguna de las personalidades contactaron conmigo y evidentemente tampoco aceptaron. Empleando pretextos de lo más extravagantes, como "mi apartamento es demasiado pequeño, comprende..., mientras tales personas en cuestión poseían destacables residencias en la rivera francesa. Solamente una de las estrellas aceptó hacer un gesto. Tenía que tomar la elección entre un par de Zaireños y un par de romanos. ¿Adivinan a quien eligió? Todo esto demuestra la fuerza de la hipocresía antirracista de estas pretendidas elites.

Ser un hijo de puta para Sartre es ser anticomunista; ser un hijo de puta hoy es ser racista, o más bien, ser sospechoso de serlo. Y para ser designado mediante este término infamante e incapacitante, no hace falta demasiado...

Uno de los trucos del sistema es hacer que el pensamiento único, la ideología dominante, pase por "políticamente incorrecta". De este modo actúa Guy Bedos que fue por cierto uno de aquellos burgueses stalinistas compañeros de ruta del partido comunista. Toda su astucia, como la de muchos otros consiste en hacer creer que el antirracismo es políticamente incorrecto. Reiterando su intención de que sus parodias sean mal vistas, y que parezca que se arriesga al hacerlas. Deja entrever que la ideología dominante es racista, y se presenta como un rebelde, un opositor, un disidente, mientras que se puede reconocer que no hay un personaje tan conformista como este. Así procede igualmente la revista neostalinista y pseudoanarquista  Charlie Hebdo, que rompe lo políticamente correcto al hacer pasarse por un medio rebelde y a contracorriente. Así que si eres bien-pensante, mejor muérete.
 
(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández

La colonización de Europa. Guillaume Faye (E). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA. EL ZÓCALO DE LAS CIVILIZACIONES ES ANTE TODO DE TIPO BIOLÓGICA

En su libro fundamental Des dieux et des empereurs (Éditions des Écrivains), André Lama pretende demostrar que el Imperio Romano fue minado desde el interior debido a una modificación de su substrato étnico. Debido básicamente a las libertades concedidas y del relajamiento de las reglas de la nacionalización, pero también al debilitamiento demográfico de los romanos de origen, la población romana de origen se africanizó y orientalizó hasta el pináculo del Estado. Lo cual contribuyó al derrumbe de la civilización original, así como las invasiones del cristianismo. Desgraciadamente, se podría decir que la "reserva étnica germana" estaba allí para compensar y detener lo que podría ser una metamorfosis étnicocultural definitva del actual occidente peninsular europeo. Hoy en día, desgraciadamente, no tenemos más en Europa reserva étnica de compensación suficientemente prolija demográficamente. Desde los años setenta Pierre Chaunu y Georges Suffert, en La Peste blanche (Gallimard), un libro que sería impublicable hoy en día, ya que ahora parecería políticamente incorrecto, pone de relieve el agotamiento demográfico de la raza blanca europea misma. Es interesante señalar que el derrumbe general de la fecundidad de los europeos de origen comenzó en los años sesenta, en el momento exacto en el que comienzan las migraciones de poblaciones extra-europeas.

André Lama escribió, lamentando el debilitamiento progresivo del núcleo original romano  : " mientras la antigua república se ampliaba, Roma se debilitaba, abriéndose a demasiadas influencias debilitantes y elevando a la dignidad de ciudadanos romanos a demasiados elemento desestabilizadores". 

El poder imperial romano devino absolutista ya que estaba basado en una sociedad multirracial, sin raíces. Esto es lo que pasa hoy, aunque un poco diferente.

Cuando no hay mas pueblos que atiendan a un mínimo de homogeneidad étnica, el régimen democrático auténtico se desmorona. Una tiranía, tanto si es dura o blanda, tiende a imponerse, con el objetivo de compensar la anarquía que nace de la coexistencia de etnias irreconciliables

Para André Lama, las mezclas, las migraciones, las diferencias en la natalidad, provocando una modificación étnica, son las causas de los grandes cambios políticos que se observan en la historia. Para el, " no es siempre necesario conquistas o invasiones para transformar a un pueblo". Se asiste, por un diferencial demográfico interno  " al emerger de una nueva nación que silenciosamente va a reemplazar el antiguo sin que hubiera una guerra extranjera o invasión. Las variaciones étnicas del pasado de los pueblos, que se deben tener en cuenta, permiten mejor comprender sus relaciones recíprocas y las vicisitudes de la historia ".

El autor establece un paralelismo entre el fin del Imperio romano y nuestra situación: " Las mezclas étnicoculturales han tenido también [...] su importancia en el declinar y la desaparición de las civilizaciones. Cuando el elemento humano específico, pilar del sistema, falla, es entonces que todo el conjunto se hunde. Los períodos de calma esconden fenómenos que se desarrollan suavemente y que, respecto del efecto de acontecimientos detonantes, estallan un día determinado en un momento determinado, revelando las contradicciones internas acumuladas con anterioridad, por consiguiente tal absceso permanece anteriormente escondido para el observador. Tal es el juego de las influencias en el seno del Estado romano. "

Y tal es también el juego de lo que se va a desarrollar actualmente. Para el autor, cuando el pueblo central alcanza un umbral numérico de declinación crucial, la civilización fundada cambia y desaparece, por" dilución de la especificidad étnica y cultural del pueblo fundador". Roma desapareció como consecuencia de esta mezcla étnica, "acoger los cultos y las costumbres que contrastaban totalmente con la mentalidad romana original". Para André Lama, el pueblo italo-romano original " ha creado una dinámica en la cual el dominio se le escapó y debido fatalmente a un origen étnico que le ha sido siempre desfavorable. "

Y respecto a Pierre Lance, citado por André Lama, él afirma con razón:" El Imperio Romano es la más perfecta demostración de lo que la conquista forzada del otro sirve a la erradicación y a la pérdida de la propia identidad. " (La défaite d'Alésia, La Septième Aurore).

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Las tesis de André Lama me parecen interesantes en tres aspectos.

1) En primer lugar, la colonización del pueblo actual de Europa es el contra-ataque, el efecto boomerang del colonialismo de conquista y de dominación europea del siglo XIX. Los pueblos afro-asiáticos, antes colonizados se instalan en el lugar de sus colonizadores. El Imperio Romano no es de ningún modo un "ejemplo", ya que tanto el imperio francés como el británico habrían experimentado la misma suerte: es decir, la sumersión de la tierra madre, ella también, hacia el cosmopolitismo y el caos étnico. El modelo imperial sólo es viable entre las poblaciones biológicamente y culturalmente emparentados. Esto es por que en mis dos obras anteriores, El Arqueofuturismo y Nuevos Discursos a la Nación Europea, he defendido el modelo imperial, tuve mucho cuidado en llamarlo Eurosiberia, denominando a ésta un objetivo futuro de reagrupamiento de la Europa Occidental, de Europa central y de Rusia, es decir de pueblos indo-europeos. El modelo del Imperio Romano, que está mismamente inspirado por el cosmopolitismo de Alejandro, lo intentó Napoleón, y tampoco olvidemos que lo intentó Stalin, y está viciado desde la base por una voluntad de expansión pluri-étnica. La idea imperial que hace falta defender es aquella del poder organizativo de un espacio vital, basado sobre un zócalo biológico de pueblos emparentados , pero en el que hay una abstinencia de todo imperialismo, de toda voluntad de conquista y de dominación sobre los espacios vitales de otros pueblo , como de toda tentativa de asimilarlos.

2) La segunda lección es la siguiente': ¿Cuál es la infraestructura de las civilizaciones? ¿Es cultural o económica? Este es el gran debate que ha agitado la Nueva Derecha desde los tiempos en los que se definía como "gramsiciana".

Volviendo a las nociones de sentido común, verificados por la historia. Una civilización es un conjunto de formas, de conocimientos, de técnicas, de costumbres, de formas de vida, de saberes adquiridos, que reposan sobre una cultura. Los marxistas y los liberales dicen: el estado de tal civilización no reposa sobre la cultura original, pero sobre las amenazas de las relaciones de producción, y del estado de la técnica. En síntesis, liberales y marxistas piensan que una civilización es el producto de amenazas provenientes de la infraestructura económica y de las relaciones de producción; y la cultura no es más que la superestructura, la expresión derivada.

Al contrario, al comienzo de los años 80, la Nueva Derecha sostenía la idea de un "gramscismo de derecha", nosotros hemos invertido los términos del problema diciendo: la civilización, las costumbres, el estado de la técnica, las formas políticas son el producto de un zócalo cultural, y en consecuencia de las mentalidades. Dicho de otro modo, la civilización es la consecuencia de la cultura y no lo contrario. Y es que no hemos respondido a la cuestión: ¿Pero quién o qué determina la cultura? Es la composición biológica de los pueblos, sus cualidades y sus defectos innatos, su atavismo antropológico, que fundamenta sus culturas, y ellos mismos producen las civilizaciones. Dicho de otro modo, la infraestructura profunda de las civilizaciones no es ni económica ni cultural, es biológica. 

Como lo expresó Léopold Senghor, en 1970, durante un coloquio organizado en la Sorbona respecto de La identidad africana "Son las particularidades antropológicas negro-africanas y europeas  entendidos en el sentido más amplio, lo que han construido las irreductibles identidades africanas y europeas". Nelson Mandela, a quien no se puede acusar del pecado de racismo, declaró, en un discurso en la Asamblea nacional de África del sur en 1996: " La reconstrucción de este país es probablemente un desafío insuperable. Y es que nosotros ya no somos los mismos. Nuestra raza diferente ha producido una mentalidad diferente "

3) Cuando hablamos de infraestructura biológica y étnica de las civilizaciones es evidente que no es cuestión de referirse al mito de una "pureza racial". André Lama apunta con mucha razón: "Quien dice "pueblo" dice grupo étnico más o menos mezclado. Hablar de "raza pura" es tan utópico como ridículo y es que los Romanos, incluso los más antiguos, eran ya un conglomerado étnico, resultante de una alquimia en la cual los primeros componentes habían orientado el carácter. Nosotros veremos que los componentes ulteriores los orientaron de modo diferente. " Yendo más lejos, precisa: " Todo mito de una pseudo "pureza de la raza" no se sostiene. No hay nada de raza romana como de raza pura. Sin embargo, es una auténtica alquimia étnica la que ha permitido trasladar las trazas fundamentales del carácter y de la mentalidad romanas.

El concepto importante es esta alquimia étnica. ¿Qué significa esto? Europa es ciertamente el fruto de los mestizajes. Pero el mestizaje de pueblos próximos, diferentes es verdad, pero primos, emparentados, y que se benefician de cierta proximidad antropológica. A la idea reduccionista de "raza pura" hace falta oponer la de raza global. Esta es la idea de Senghor mediante sus conceptos de "albo-europeos" y de "negro-africanos"

Este es el concepto del parentesco étnico-biológico en sentido amplio que hace falta extraer de todo esto, en contra del reduccionismo de la "raza pura" o aquel del cosmopolitismo y del mestizaje universal, que son profundamente contrarios al humanismo. Negar la dimensión étnica y biológica de los hombres es rechazar su humanidad misma.

(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández

La colonización de Europa. Guillaume Faye (C). CAPÍTULO VII. LA NUEVA CUESTIÓN RACIAL Y ÉTNICA. EL MESTIZAJE, VALOR SUPREMO

En todos los medios, la falsedad y los sofismas están muy extendidos. Se finge creer que aquello a lo que hemos llegado hoy no tiene nada de excpcional y que Francia ha sido siempre un país de mezcla étnica. Salvo que, con raras excepciones, luego de la alta Edad Media, se trata siempre de pueblos antropológicamente y culturalmente europeos. 

Después de los años sesenta, estamos experimentando la llegada masiva de poblaciones étnico-biológicamente alógenas provenientes de África y de Asia. Como siempre, la ideología dominante censura el hecho étnico, el hecho antropológico, y considera de forma perversa que todos los inmigrantes son iguales.

Las cifras hablan por sí solas. En 1990, según el INSEE, el 12% de los matrimonios fueron mixtos, con un miembro "extranjero", es decir, el 95% magrebís o africanos. No se contabilizan de este porcentaje los no-europeos de nacionalidad francesa, evidentemente, ni las parejas de hecho. Se puede, según los cálculos del demógrafo americano Stanley J. Howard, doblarlas: " Hoy en Francia, las uniones interraciales representan aproximadamente un 20 % de las uniones. Es decir, cinco veces más que en nuestro país. " (en Race Survey in Modern France, National Public University of Oregon Review, n°852, diciembre 1998).  

He aquí algunas estadísticas llamativas, que obtuve del INED pero que no se hallan en la prensa, excepto en aquella que se jacta del inmigracionismo: una tercera parte de los niños que nacen tienen un pariente o abuelo inmigrante, y en una cuarta parte se trata de un africano, de un magrebí o de un asiático. Los padres alógenos nacionalizados no figuran evidentemente en lo que se declara.

En 1987, 42000 personas procedentes del Tercer Mundo han adquirido la nacionalidad francesa y 75000 por año a partir de 1993, cifra en constante aumento. Limitándonos a los matrimonios oficiales, un magrebí de cada diez (proporción enorme) se casa con una europea y -solamente- una magrebí de cada cuatro se casa con un europeo. Incluso si -evidentemente- " una pareja mixta de cada diez rompe en cinco años", según el sociólogo Gérard Neyrand, la descendencia tiene lugar.  

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En nuestra sociedad este concepto de mestizaje supone el rol de valor cardinal. Se extiende incluso a todas las actividades humanas: músicas fusionadas, fusión de culturas, fusión en la cocina, etc. El mestizaje, en todos los campos, se supone superior, por un reduccionismo dogmático, a aquel con el que se designa de "pureza" o de "obsesión por la pureza". Ya en estos tiempos, el izquierdista de moda, Guy Hocquenghem publicó un libro titulado La belleza de la raza mestiza. Pero todos los psicólogos y todos los etnólogos saben que los individuos y las poblaciones mestizas sufren de inestabilidades y de crisis interiores de identidad. 

Por otro lado, como se señala en otra parte, es erróneo pensar que la mezcla étnica o racial son el futuro del mundo. Solamente Europa (mucho más que los Estados Unidos) se encuentra al final del siglo XX enfrentando el fenómeno. El etnólogo americano Stanley J. Stuart destacó en su ensayo Racial Patterns of Latin America que las poblaciones que son psicológicamente más inestables se encuentran en América del Sur, en el Magreb, en medio Oriente, zonas de fuerte mezcla racial. 

La mezcla étnica y/o racial, tan exaltada por la ideología dominante, como la proximidad demasiado acentuada de poblaciones diferentes conducen siempre al mismo conflicto endémico, como se ve en la África negra, en la India, en los Balcanes, en el Líbano, etc. Stuart destaca también que nunca en la historia una afiliación política férrea e integradora ha podido superar las diferencias antropológicas y étnicas y tener éxito en un "mestizaje político-cultural armónica".

Hay otra realidad que la ideología dominante su guarda muy bien de mostrar. En todos los países que heredan un mestizaje estructural, como en América latina, la estratificación social se instaura en la sociedad de un modo implacable. El grado más alto se alcanza en Haití y en Brasil donde el color de la piel se corresponde exactamente con la posición social. Sociedad mestiza, sociedad racista y racialmente jerarquizada.

¿Es este el modelo que desean los republicanos?

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En la prensa popular de amplia difusión, la apología de los beneficios del mestizaje se entrecruza con júbilo y desinformación. En un largo dossier de la revista Quo (agosto de 1999) dedicado a la cuestión en la que la tendencia ideológica es difícil de adivinar, y con importantes sofismas, se muestra el mosaico étnico de Francia y la necesidad imperiosa de hacerla crecer, se podría leer, sin aspavientos: " ¿Creéis ser vosotros Normandos,  Solognes o Lorrain de pura cepa? ¡Craso error! Nosotros somos sangre mezclada. ¡Lo demostramos! "  Luego continúa un artículo desprovisto de todo rigor histórico donde se mete en el mismo saco a las inmigraciones célticas del siglo VIII A.C, a las belgas e italianas del siglo XIX y a las afromagrebís de hoy en día. En los Estados Unidos, al menos, incluso los antirracistas reconocen la particularidad racial y etnográfica respecto de los flujos inmigratorios. En Francia, país impregnado de dogmatismo sofista, el simple sentido común fracasa ante la pasión de la ideología y del etnomasoquismo.

El mito del "melting-pot" resulta muy afirmada en Europa a pesar de la evidencia y la experiencia, mucho más que en los países anglosajones, ellos mucho más pragmáticos. La ideología francesa, estructurada mucho más que la americana debido a la frenesí de la religión del pueblo, y de la celebración del caos étnico, ha contagiado desgraciadamente a sus vecinos europeos. Incluso los alemanes, terriblemente complejos, se apresuran a adoptar el derecho del suelo.

Pero los pueblos de Francia, de los cuales se burla la Francia más profunda, son bastante extraños a esta ideología de Estado y cosmopolita que subsiste en ellos. En todas las regiones, las migraciones de otros europeos no han tenido realmente problemas y las mezclas se produjeron al final de la primera generación.

Es de destacar que la integración a través de la escuela se ha llevado a cabo sin dificultad y sin ninguna excesiva criminalidad de los jóvenes inmigrantes. Los italianos en Lorraine, los polacos en el norte, los holandeses en le Poitou-Charentes, etc.. La integración ha sido espontánea. No fue por una ideológica "adhesión a un modelo republicano entonces poderoso"; tampoco por un "amor a la nación francesa": pero sobre todo simplemente por una proximidad étnica natural. Nada que ver con los inmigrantes afromagrebíes con respecto de los cuales la distancia étnica es demasiado grande.

Es en consecuencia una falsedad pretender que Francia haya sido siempre un país de mezclas y de mestizajes. Se trata mayoritariamente de mezclas inter-europeas

(c) Por el texto: Guillaume Faye

(c) Por la Edición Francesa: Editions de l'Aencre

(c) Por la traducción castellana: Miguel Ángel Fernández