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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Alicante: la provincia mártir (II de III). Dentro de poco el 25% de la población alicantina será inmigrante

Infokrisis.- Los alicantinos tienen pocos motivos para ser optimistas: en apenas diez años la inmigración ha crecido un 1.000% en toda la provincia. Buena parte de la ciudad de Alicante tiene un rostro extraño. Alicante es la tercera provincia con más inmigración de toda España y la que tiene un crecimiento más rápido. Las perspectivas son extremadamente sombrías ante la crisis económica.

Alicante-Elche es la octava aglomeración demográfica en España (con 748.565 habitantes) y la provincia de Alicante la quinta con 1.825.264 habitantes… sin embargo es la tercera de España en número de inmigrantes. En el tercer trimestre de 2008, la provincia de Alicante se configuró como la primera en aumento de la población inmigrante según los datos del Observatorio Permanente de la Inmigración. Es evidente que existe un desequilibrio que va a condicionar el futuro de la provincia.

Alicante: en vanguardia de la inmigración

En los meses de julio, agosto y septiembre de 2008, a pesar de la crisis, se otorgaron 105.735 permisos de residencia, de los que 15.866 estaban localizados en la Comunidad Valenciana, por delante incluso de Madrid y Catalunya. En apenas un año, 65.768 inmigrantes con permiso de residencia se han instalado en las tres provincias valencianas. Alicante es la provincia que registraba el mayor número de inmigrantes legales en septiembre de 2008: 267.975, a los que hay que sumar un número indeterminado –pero, en cualquier caso, algo- de ilegales entre empadronados y no empadronados, posiblemente en torno a los 60-70.000. A principios de 2008 residían 41.000 ilegales empadronados en la provincia: el 40% del total de los empadronados en la Comunidad Valenciana.

Las cifras dadas por Rafael Blasco, conseller de inmigración de la Comunidad Valenciana, son espectaculares: esta comunidad albergaba en 2008 a 839.224 extranjeros “empadronados”, de los que casi 300.000 son ilegales. Lamentablemente, el conseller no quiso alarmar a la población y evitó dar el número de ilegales no empadronados o cuyo empadronamiento ha caducado (cada año los extranjeros deben renovar su empadronamiento, algo que una parte importante ignora). Por tanto, es más que probable que los extranjeros legales, ilegales empadronados e ilegales no empadronados, asciendan hoy a un 1.150.000. La edad media de estos inmigrantes se sitúa en los 37 años.

Lejos de estabilizarse o disminuir a causa de la crisis y de la recesión económica los inmigrantes siguen afluyendo a la provincia de Alicante. Rafael Blasco no se alarma (aunque tendría razones para ello): “Nuestra Comunitat es una tierra de oportunidades y acogida. Resulta indudable que los inmigrantes eligen, cada vez más, nuestra región para vivir y prosperar”, declaró en a principios de octubre.

Pero la provincia de Alicante tiene otra característica: aún hoy es una provincia de destino de las migraciones en el interior del Estado. En la provincia de Alicante residen más de 88.000 andaluces, 74.000 manchegos, 51.000 murcianos y 41.000 madrileños, y existen 11 asociaciones y centros. Entre ellos componen el total de más de 352.000 ciudadanos españoles de otras comunidades que han cambiado su lugar de residencia. Sin embargo, son pocos los alicantinos que residen en otras autonomías del Estado. Así pues, si tenemos en cuenta que la población total de la provincia es de 1.783.555 habitantes, al deducir 350.000 inmigrantes y los 352.000 ciudadanos de otras provincias españolas, veremos que Alicante es una provincia con casi la mitad de nacidos fuera. Está claro que la inmigración española y la procedente de la UE (excluida, hasta ahora, la comunidad gitana rumana) no crean problemas, pero el nivel de desarraigo en esa provincia es excesivo y genera evidentes desequilibrios.

Entre 1996 y 2008 la población inmigrante aumentó un 800% en la provincia de Alicante y, especialmente en la capital. Las barriadas del Carmen (las antiguas Mil Viviendas), Virgen del Remedio y San Agustín han llegado en ese período incrementos de residentes extranjeros del 5.000%. La zona norte de la ciudad de la Alicante es un gueto inmigrante. En Colonia Requena y Cuatrocientas Viviendas hay crecimientos superiores al 3.000%, Sidi Ifni, Nou Alacant y Ciudad de Asís experimentan un aumento superior al 2.000%, mientras que Carolinas Altas, Campoamor, Los Ángeles, Altozano, la zona de Conde Lumiares, el Garbinet, Carolinas Bajas, Juan XXIII y Ciudad Jardín, han registrado aumentos superiores al 1.000% desde 1997. Los otros dos barrios que menores aumentos han experimentado son la Albufereta y Cabo Huertas, que albergan a población extranjera de origen europeo. Los barrios del centro de la ciudad de Alicante se han visto enormemente degradados, habiendo denunciado algunos comerciantes procesos de “limpieza étnica”.

Aumenta la inmigración conflictiva, disminuye la europea

Las perspectivas son sombrías para la provincia de Alicante en materia de inmigración. El Anuario CeiMigra preveía en 2007 que el 25% de la población de la región será inmigrante… pero el anuario evita –acaso por desconocerlo- explicar que lo que variará extraordinariamente será la composición nacional de los colectivos inmigrantes. Y este es el aspecto más grave del problema.

En efecto, hasta ahora ingleses, alemanes y holandeses jubilados constituían el mayor contingente de la inmigración en la provincia de Alicante. Se trata de una inmigración que no “crea problemas”: al establecerse en la provincia han estimulado el movimiento económico (una pensión media de un pareja inglesa es de 3.000 euros), no han generado deudas (habitualmente, compran sus casas al contado) y han estimulado el sector de la construcción como en ninguna otra provincia creando urbanizaciones enteras en la comarcas de la costa. Pero eso flujo de inmigrantes ya se ha acabado.

A partir de 2004 ya era evidente que este flujo –que alcanzó entre 2001 y 2002 su período álgido- estaba disminuyendo. Los precios se habían encarecido extraordinariamente. Hasta entonces, el precio de un chalet en la costa se situaba en torno a los 25-30.000.000 de las antiguas pesetas. A un inglés le bastaba con vender su plaza de parking en Londres para adquirirlo. Pero a partir de 2001 se produje una revaloración del euro en relación a la libra esterlina, con lo que el precio en libras iba creciendo, al tiempo que también aumentaba el precio del propio chalet.

Además, a partir de 2002 empezó a advertirse un aumento de la delincuencia en las comarcas de Alicante. Los jubilados extranjeros que venían en busca de sol y tranquilidad, se encontraron con que en el pack encerraba también una inseguridad creciente. Además, promotores poco escrupulosos que vendieron chalets sin célula de habitabilidad o completamente ilegales. Al mismo tiempo, desde la implantación del euro, toda España asistió a un proceso inflacionista que en pocos meses encareció los bienes básicos.

A esto se sumó otra problema: “pacificada” a partir de los bombardeos de la OTAN sobre Yugoslavia en 1998, la zona costera del Adriático de la antigua Yugoslavia, los promotores inmobiliarios vieron en las islas del Adriático, pertenecientes a Croacia, un nuevo horizonte para los jubilados europeos: en efecto, un chalet de similares dimensiones en una isla del Adriático costaba 5 veces menos que en las costas alicantinas. A lo que había que sumar que el coste de la vida era allí un 50% más barato que en Alicante. Es evidente, con estos datos en la mano, que el flujo de jubilados europeos se ha detenido para siempre.

Así mismo, la inmigración polaca, numerosa en Alicante hasta 2005, empezó a descender y hoy es prácticamente inapreciable. Se trataba de una inmigración con buena capacitación laboral. En algunos pueblos del interior, entre 2002 y 2003, los polacos sustituyeron a los marroquíes que eran percibidos como “conflictivos” por los agricultores. El hecho de los polacos fueran mayoritariamente católicos y participaran en las ceremonias religiosas tradicionales los hizo muy apreciados en toda la provincia.

Así pues, hay una inmigración que disminuye en Alicante: la de origen europeo. Paralelamente, hay otra inmigración que aumenta: la de origen andino y, especialmente la magrebí.

Es evidente que los datos que considera CeiMigra ignoran este hecho básico: aumenta la inmigración que está separada por una brecha cultural y antropológica y disminuye la inmigración que pertenece a nuestro ámbito cultural y geopolítico, Europa. Dicho con palabras más descarnadas: aumenta la inmigración poco cualificada y sin posibilidades de insertarse en el mercado laboral, y disminuye la inmigración cuya mera presencia ha generado movimiento económico y riqueza. La perspectiva, de la provincia de Alicante, por tanto, no puede ser más sombría. Y, hay que decir que se trata de un caso único que tiene, solamente, ciertas similitudes con Canarias y Baleares, donde también empieza a disminuir la inmigración europea y aumenta la “conflictiva”.

La hipótesis de trabajo con la que se mueve CeiMigra es correcta: en los próximos ocho años se producirán 600.000 nuevos asentamientos de inmigrantes en la Comunidad Valenciana de los que la mitad se asentarán en Alicante, pero, en su inmensa mayoría serán subsaharianos, magrebíes y andinos. Según esto, en 2017, el 25% de la población de Alicante (y, por extensión de la Comunidad Valenciana) será extranjero. Pero esta proporción es posible que se alcance mucho antes: pues los datos que maneja CeiMigra son los ofrecidos por el gobierno… y, por tanto, erróneos, pues ignoran la existencia de entre un 15 y un 20% de ilegales no empadronados.  

El estudio tampoco tiene en cuenta que la natalidad de los alicantinos autóctonos está en declive, mientras que la de magrebíes y andinos es explosiva. Ya hoy, en  San Fulgencio, Llíber, Rojales, Benitachell, Algorfa, Alcalí, Benijófar, San Miguel de Salinas y Teulada, los nacimientos de estos grupos étnicos son superiores a los españoles. Así pues, introduciendo estas rectificaciones –tasa demográfica e ilegales no empadronados- se llega a la conclusión de que entre el 2011 y el 2012 uno de cada cuatro residentes en Alicante sea inmigrante.

También es significativo que de los 1.000 millones de euros que movieron en 2007 los inmigrantes en el mercado inmobiliario de la Comunidad Valenciana, 675 correspondan a la provincia de Alicante… en un momento en el que las compras de viviendas por parte de jubilados de la UE ya se había ralentizada. En 2007, 4.700 viviendas fueron vendidas a ciudadanos extranjeros. Habrá que ver cómo afectan el paro y la crisis al pago de las hipotecas firmadas demasiado alegremente. Esta cifra suponía el 18% de las ventas de pisos a extranjeros de toda España.

Todos estos datos confirman la impresión de que, en las actuales circunstancias, la provincia de Alicante es insostenible y camina a pasos agigantados hacia un conflicto que será a la vez étnico, económico y social. Se podía haber previsto a partir de 2001, se podían haber tomado medidas a partir de 2004 cuando estallaron los incidentes en el Polígono Carrús de Elche y cuando resultó evidente que la deslocalización iba a masacrar a la industria provincial. No se hizo nada: ahora toda aguardar las consecuencias más deletéreas. El umbral de la inviabilidad ya se ha alcanzado.

ANEXO I

Alicante ciudad: los guetos se extienden

La capital de la provincia es una de las ciudades con mayor índice de inmigración de toda España. Además, la inmigración ésta concentrada en algunos barrios. Los que un día fueron barrios de trabajadores alicantinos son hoy verdaderos guetos de inmigrantes: en especial el núcleo histórico de la ciudad y algunas barriadas periféricas. Los problemas generados están multiplicándose: deterioro de la convivencia, deterioro urbano y marginación.

Al igual que ha ocurrido en toda Europa, el proceso de “guetización” de los barrios alicantinos ha sido acelerado: unas pocas familias, habitualmente, magrebíes, instaladas en un barrio concreto, operaban el mismo fenómeno que en París o Berlín, en Roma o en Londres: a la vista de los recién llegados, se iniciaba un traslado masivo de familias autóctonas hacia nuevas urbanizaciones. Los huecos generados eran rápidamente cubiertos por más inmigrantes, lo que hacía que el fenómeno se acelerara y que, en tiempos record, apenas cinco años, el paisaje de muchos barrios alicantinos haya cambiado radicalmente.

En la actualidad viven en la ciudad de Alicante entre 55 y 65.000 inmigrantes (entre legales, ilegales empadronados e ilegales no empadronados), lo que representa un 18% del total de la población. Mientras la población autóctona –según un estudio de la Universidad de Alicante- apenas había crecido a partir de 1996, la inmigrante había aumentado en un 900%.

El gobierno municipal (en manos del PP) no supo o no quiso hacer absolutamente nada para poner alto y prever estas modificaciones en la sociología de la ciudad. A fin de cuentas, muchos concejales estaban vinculados a promotoras e inmobiliarias que veían con muy buenos ojos, el baile de compra y venta de viviendas y la bajada del precio de la mano de obra. Esto ha generado una “segregación espacial” que ha terminado acentuando la degradación de determinados barrios de la ciudad.

En dicho estudio de la Universidad de Alicante, se hacía constar que “en 1997, las tres barriadas que recogían a un mayor número de extranjeros se situaban precisamente en la zona de playas: Playa de San Juan (5,3%), Albufereta (7,5%) y Cabo Huertas (5%)”. Se trataba, por supuesto de una población mayoritariamente europea y con elevada capacidad adquisitiva. Pero en 2005 este panorama había cambiado radicalmente: las zonas periféricas de la ciudad –junto al núcleo histórico- albergan al grueso de inmigrantes, en buena medida ilegales, que viven del trabajo negro o bien legales con sueldos limitados. En 2005, los barrios de Colonia Requena, con un 35% de población extranjera, Virgen del Remedio, con un 21,8%, o Juan XXIII, 18,5%, estaban convirtiéndose en verdaderos guetos. Pero hay más. Barrios como Virgen del Carmen, Virgen del Remedio y San Agustín han experimentado crecimientos de su población inmigrante entre 1996 y 2005 superiores al 4.000%; Colonia Requena y Cuatrocientas Viviendas registraron crecimientos superiores a los 3.000%... ¡Se trata de cifras record en Europa! En ninguna ciudad europea el proceso de “guetización” se ha producido de manera tan acelerada y con tanta profundidad.

Y el ayuntamiento, a todo esto, callado ante una ciudad sociológicamente cada vez más inviable.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

Alicante: provincia mártir (I de III). Cómo la inmigración ha alterado sin remedio a toda una provincia

Infokrisis.- Alicante ha cambiado radicalmente. Ha pasado en apenas 20 años de ser una provincia que vivía del turismo en la costa y la industria y la agricultura en el interior, a ser una provincia en vías de convertirse en el “geriátrico de Europa”, con turismo, una industria en declive y una agricultura estable, para devenir, finalmente, una provincia en crisis, con un marcado proceso de desertización industrial (mayor a cualquier otra provincia española), que lo fiaba todo a la construcción y a la que ha terminado por afluir una inmigración en volumen absolutamente insoportable… y, para colmo, con una agricultura. A partir de ahora, ni siquiera va a ser el geriátrico de Europa.

Y, finalmente, ha llegado la crisis. A la rotura del tejido socio-económico de la provincia se une ahora la mayor crisis económica que haya vivido nuestro país en su historia. El riesgo es que ambas crisis conduzcan a crear nuevas realidades insostenibles para esta provincia.

Alicante, meca del turismo y de los jubilados europeos

La forma de la provincia es triangular. Su base es una parte del “frente mediterráneo” de la Península y, desde mediados de los años 60 fue uno de los emplazamientos privilegiados de nuestra industria turística. A diferencia de otras zonas costeras, inicialmente en Alicante no se trató de un turismo masificado, sino extraordinariamente diversificado. De un lado era la meca de un turismo interior procedente, de la Comunidad de Madrid. Pero, al mismo tiempo, llegaba un turismo procedente de Europa Occidental y de los Países Escandinavos. Inicialmente, todo este turismo se limitaba a alojarse en hoteles y pensiones, pero pronto –hacia finales de los años 60- el turismo interior empezó a adquirir apartamentos y luego a establecerse en la zona. Todo esto generó el que ya en 1967, la primera actividad de las zonas costeras no fuera la pesca como hasta entonces, sino la hostelería, el turismo y la construcción.

Los visitantes llegaban atraídos por el sol y el mar que parecían más escasos en sus lugares de origen. Se ha llegado a esgrimir como reclamo turístico el que Alicante tiene 340 días de sol al año. Hasta principios de los años 90, los jubilados ingleses, holandeses, alemanes y nórdicos preferían establecerse en Canarias y en Baleares. Pero pronto se hizo evidente que la lejanía de Canarias era un problema para muchos y que las Baleares estaban saturadas. A decir verdad, muchos inmigrantes europeos además de mar y sol, buscaban también tranquilidad. Fue entonces cuando a principios de los 90 empezaron a fijarse en la provincia de Alicante que contaba con un aeropuerto fácilmente accesible desde las zonas costeras de Torre vieja-San Fulgencio, con un turismo “de calidad” –especialmente en el eje Javea-Denia-Calpe-, cuyas infraestructuras eran buenas y los precios, inicialmente, no eran excesivamente caros. Además, la convivencia con los autóctonos era excelente.

Con el paso de los años, toda la costa alicantina se saturó de urbanizaciones pobladas mayoritariamente por unos “inmigrantes” europeos que, no solamente no planteaban problemas sino que estimularon el movimiento económico y, por tanto, la riqueza de la zona. Poco a poco, se impuso la imagen de “Alicante = geriátrico de Europa”. Pero ocurrió algo peor: la construcción alcanzó un desarrollo hipertrófico en toda la costa al iniciarse el período de gobierno del PP. Se estaba construyendo por encima del umbral de sostenibilidad. Y no había nadie que lo detuviera: todo lo contrario, se estimulaba. Para construir al ritmo que precisaba la expansión turística de Alicante, ya en 1997, era necesario contar con una mano de obra que no existía en la provincia. Así que fue preciso recurrir a otro tipo de inmigración completamente diferente al que había llegado hasta entonces.

La inmigración no daba miedo a los alicantinos. A fin de cuentas, antes de la llegada de los jubilados europeos, en los años 60 habían llegado decenas de miles de franceses procedentes de la traumática descolonización de Argelia (“pieds noires”) que tuvieron su parte en el desarrollo económico de la provincia entre 1961 y 1969. A partir de 1996 empezaron a llegar masivamente inmigrantes andinos y magrebíes. La crisis del “corralito” argentino hizo que también afluyeron miles de bonaerenses a la provincia.

Si la franja costera del triángulo alicantino vivía del turismo, la hostelería y la construcción, el interior de la provincia tenía sólidos puntales industriales construidos primorosamente desde el I Plan de Desarrollo franquista entre 1964 y 1967. La industria juguetera española se concentraba en Ibi, una población que hasta ese momento era casi exclusivamente heladera. En Crevillente se concentraba la industria de la alfombra de toda España y buena parte se dedicaba al textil, llegando a funcionar hasta 80 fábricas que exportaban el 75% de su producción a finales de los años 90. Elda-Petrer, Novelda, Villena y Elche concentraron hasta finales del milenio a una industria del calzado que exportaba a todo el mundo y suplía con creces las necesidades nacionales. En Elche se fabricaba hasta el 42% del calzado consumido en España. Un 30% de la mano de obra villenera llegó a trabajar en pequeñas factorías y en sus hogares, también en el sector del calzado.

El resto de industria del interior de la provincia tiene que ver con las canteras y con los productos químicos utilizados en agricultura. Pero, desde principios del milenio, el sector agrícola sufre una recesión cada vez más acusada. Algunas zonas de la provincia, observadas desde el aire, generan una irreprimible tristeza al percibirse con claridad el aumento incesante de los campos de cultivo abandonados. Las causas de este abandono han sido tres: de un lado no poder soportar la caída de los precios de la producción agrícola ante las importaciones magrebíes e incluso iberoamericanas; de otro el aumento en la edad media de los campesinos y el que sus hijos no se vean motivados a seguir trabajando los campos. Finalmente, las políticas agrícolas comunitarias, erráticas y contradictorias, elaboradas por centroeuropeos que lo ignoraban todo sobre los cultivos mediterráneos, han terminado apuntillando al sector.

A partir del último tercio de los años 90, la globalización empezó a generar sus efectos más deletéreos sobre la industria de la provincia de Alicante. El textil empezó a migrar hacia el Magreb, fue el primer síntoma de que algo estaba cambiando. Luego –ya a partir del 2000- le siguieron el juguete (casi completamente deslocalizado en estos momentos), el calzado (en vías aceleradas de deslocalización) y el mueble de la vecina Yecla (Murcia) que también absorbía mano de obra alicantina. Hasta 2006 no hubo problemas porque los excedentes laborales de estos sectores eran absorbidos por la construcción o las industrias suministradoras de materiales de construcción. Pero en 2006 empezaron a notarse los primeros síntomas de desaceleración. A partir de entonces, los parados generados por otros sectores ya no pudieron reciclarse en la construcción y el paro empezó a enseñorearse en la provincia. En el momento de escribir estas líneas, empiezan a verse las colas del paro en las oficinas del INEM de la provincia. Es sólo el principio. Cuando entre marzo y junio de 2008 terminen las obras en curso, apenas quedará en activo en el sector de la construcción un 25% de quienes lo componían hace sólo dos años.

En cuanto a la agricultura, el drama no es menor. En el momento en que la UE empezó a subvencionar determinados cultivos, buena parte de los agricultores orientaban su producción hacia los cultivos subvencionados para lo que debían adquirir maquinaria apropiada. En el caso de la viña la situación ha sido dramática: por un lado se empezó a subvencionar las plantaciones de cepas… para luego subvencionar el arranque de las mismas, todo esto en un marco de caída de los precios de la producción. Se han subvencionado la colocación de espalderas, la compra de aperos, el riego por goteo… para negarse a subvencionar en absoluto la producción (que a fin de cuentas era lo esencial para compensar las caídas en los precios de la producción). El resultado ha sido el hundimiento del sector, lo abusos y el abandono progresivo de la agricultura.

Pero hasta hace dos años, cualquier agricultor que quisiera vender sus tierras y obtener el dinero suficiente para la jubilación, sabía que podía hacerlo. Hoy, eso ya es imposible. A partir de 2006 se orientaron amplias zonas agrícolas hacia la energía solar. En Beneixama se encuentra la mayor “huerta solar” de Europa con 32 hectáreas de placas. Buena parte de los agricultores intentaron entrar en el nuevo negocio. Pero las hidroeléctricas no facilitaron las cosas a tenor de que deben comprar obligatoriamente la energía producida a un precio superior al del kilowatio que venden… En cuanto a los generadores eólicos, muy discutidos (por el ruido vibratorio que producen, por la alteración del paisaje y por su rendimiento oscilante), la otra posibilidad con la que contaban algunos agricultores, apenas han podido concretarse dos nuevos parques eólicos, estancados en el momento de escribir estas líneas.

El turismo ha entrado también en crisis en 2008 y los jubilados europeos han dejado de afluir. Es más, algunos han fallecido y sus herederos tienen dificultades en vender sus chalets y apartamentos. Los que se venden van a parar a otros jubilados del mismo origen… pero ya no se construye.

Este es el drama económico de la provincia… un drama que es  también social: de una parte, la población autóctona empieza a registrar tasas importantes de paro que recuerdan las de principios de los años 90. De otro, la provincia de ha llenado de inmigrantes que habían venido atraídos por las posibilidades de trabajar en hostelería, construcción y agricultura… sectores que están en crisis. Lo peor es que no parece que, en breve, esta situación pueda ser reversible.

La construcción nunca más –nunca- volverá a tener la importancia que ha tenido hasta el 2006 en la provincia de Alicante. De otro, la industria deslocalizada ya no volverá, y lo que es peor, no existe la más remota idea de qué podría sustituirla. En cuanto a la agricultura, salvo que ocurriera un cambio en la economía mundial, en las actuales circunstancias, con un Marruecos que cada vez obtiene más beneficios de la UE y donde se concentran cultivos intensivos de ínfima calidad pero de precio adaptado a los tiempos de crisis, no se ve de qué forma ni en función de qué podrían levantarse los campos alicantinos.

En estas circunstancias ¿qué hacemos con los excedentes migratorios? Siguen llegando masivamente a la provincia… pero no hay trabajo ni siquiera para los que llevaban diez años asentados en Alicante. ¿Entonces…? Contrariamente a lo que quieren pensar las autoridades provinciales, autonómicas y estatales, el problema de la provincia es de modelo económico: nadie fue capaz de prever las oscilaciones de la agricultura, ni denunciar las inconsecuencias de la UE en materia agrícola, nadie fue capaz de prever lo que implicaba la globalización para la industria de la que vivía el interior de la provincia. Nadie fue capaz de crear un modelo económico alternativo para el momento en el que fallara la construcción (¿quién pudo pensar que se podría construir eternamente y sin medida?) o que el turismo entrara en recesión. Si bien el Magreb no ha logrado suplantar a España en materia turística, como se temió a principio de los 90, las costas del Adriático y los países del Este, una vez liberados de la pesada losa del socialismo real, se configuran hoy como destinos turísticos de primer orden con un crecimiento exuberante que atrae al turismo de calidad, dejando para nuestras costas un turismo de alpargata y garrafón.

De “provincia modelo” a “provincia mártir”

Luís Díaz Alperi, un hombre clave en la política municipal del PP en Alicante ciudad, explicaba hace poco algo demasiado lógico y evidente como para discutirlo: “muchos inmigrantes van a delinquir para vivir”. Claro está que las conclusiones que realizaba Alperi al diario Levante eran incomprensibles: “hace falta más dinero para la inmigración”. Esto es, evitar que roben… subvencionándolos. No hay que olvidar que la degradación de la vida en la ciudad, la creación de guetos de la inmigración, la “limpieza étnica” del centro, si tienen un responsable por omisión es el PP del que forma parte Alperi y que ha gobernado ininterrumpidamente desde 1995.

Alicante es, junto a Valencia, la provincia con más inmigrantes parados que no cobran subsidio. Solamente un 58% de los 14.288 extranjeros que había en paro en junio de 2008, cobraban algún tipo de prestación que asegurase sus necesidades más básicas. Resulta un misterio saber de qué vive, exactamente, el resto. Seguramente la mayoría del trabajo negro, pero es inevitable conectar esta situación con el aumento de los robos en la provincia experimentada desde principios de 2006.

En el ya lejano 2001 -con  el copyright de Dinpesa- se ofrecían unas cuantas pinceladas –suficientes- de lo que estaba ocurriendo en la ciudad de Alicante: Las calles del centro tradicional de Alicante se han transformado. Una de las zonas más emblemáticas de la capital ha cambiado su habitual aspecto -negocios de restauración y establecimientos al servicio del turismo- tras haberse convertido progresivamente en un barrio magrebí. En poco más de un año el centro histórico de Alicante ha tomado acento árabe y son ya pocos los negocios nativos que allí subsisten. El día a día de esta zona toma paisaje de un zoco, dónde sólo tienen cabida inmigrantes que viven o viajan a Alicante gracias a un ferry diario que enlaza la capital con Orán. El problema radica en que la convivencia se ha tornado harto complicada. La voz de alarma surgió este verano con la formulación de todo tipo de denuncias por robos, tráfico de drogas y, prostitución. Lo cierto es que en una decena de calles se concentra más del 70% de los delitos que se cometen en la ciudad. Las denuncias iban más lejos: comerciantes que traspasaron sus negocios a los magrebíes rompían su silencio y aseguraban haber sido víctimas de extorsiones y prácticas mafiosas, con la única intención de hacerse con el control de la zona. Hecho que finalmente se ha producido. Bazares, locutorios telefónicos, comedores árabes, pensiones, panaderías, carnicerías ... son algunos de los dominios de estos inmigrantes que se han abierto hueco en la vida cotidiana. La guinda al pastel la ponen las 81 denuncias presentadas por mujeres allí residentes que dicen haber sido "víctimas de amenazas e insultos por parte de los magrebíes que han tomado la calle", según señala un portavoz de la Coordinadora para la Recuperación del Centro de Alicante”.

Era sólo el principio. En 2001, escribir esto equivalía a hacerse acreedor del calificativo de “xenófobo y racista”. Sin embargo, toda la ciudad de Alicante y el consistorio gobernado por el PP, eran perfectamente conscientes de lo que estaba ocurriendo. Como siempre, se creía poder superar la situación inyectando fondos públicos. Siete años después, no solamente no se detuvo la degradación del centro de Alicante, sino que el problema se extendió a otros barrios y al interior de la provincia [tal como veremos en otras partes de este mismo dossier].

Alicante ha pasado de ser una “provincia modelo” con industria diversificada, hostelería, turismo, agricultura, a ser una “provincia mártir” en la que la industria se ha deslocalizado, el turismo remite, la agricultura se extingue y de la construcción quedan solamente las brasas. Ahora viene “el tío Paco con la rebaja”, como se dice popularmente cuando se pretende expresar la idea de que lo peor está aún por llegar.

Pateras hasta en Alicante

Pero no es solamente la delincuencia que denunciaba Alperi lo que los alicantinos tienen ante la vista. Es mucho peor. En principio, lejos de retraerse los flujos migratorios a la provincia [como hemos visto] aumentan más que en ninguna otra provincia española. Esto se debe a que los inmigrantes están de espaldas a la realidad económica internacional y desconocen los problemas de la economía española. Llegan simplemente porque son conscientes de que en caso de existir “crisis” en España, en su país existe “miseria absoluta”; y, al menos aquí, aunque estén paro y vivan en precariedad (en su país de origen la precariedad es todavía más dramática), el Estado garantiza una serie de servicios (sanidad, renta mínima de inserción, escuelas, asistencia social, etc.) ¡Cómo van a dejar de venir! ¡lo raro es que no vengan a mayor velocidad! Es normal que en las zonas que hasta ahora han ido concentrando más inmigración (como Alicante) el “efecto huida” sea mucho mayor que allí donde nunca se han instalado inmigrantes.

Hecha la ley, hecha trampa. Controlado el Estrecho mediante un avión dotado de radar, las mafias de la inmigración cambian de táctica. Las pateras ya no parten de las costas marroquíes, sino que se embarcan en “buques nodriza”, habitualmente pesqueros marroquíes o pequeños mercantes, y son soltados en lancha cerca de las costas españolas. Contra más al norte se realiza la operación, más seguridad tiene de tener éxito.

En septiembre de 2007 se produjo la llegada a las costas alicantinas de cinco pateras procedentes de Marruecos. Demasiado lejos para que hubieran podido llegar por sí mismas. Y si las pateras llegan, también llegan drogas. Desde hace cinco años, la vigilancia policial en las costas gallegas ha hecho que descendiera la entrada de cocaína en los puertos de aquella autonomía. Como ya informó IdentidaD, a partir de 2003 tuvieron contactos entre los narcotraficantes marroquíes y los colombianos. Los marroquíes aseguraban la llegada de la cocaína a Marruecos y luego su traslado a España quedándose con un 5% de los envíos que, o bien serían consumidos en el propio Marruecos (el “majzén” –el entorno del palacio Real- es un “gran aficionado” a la coca) o serían distribuido en España por redes marroquíes hasta entonces solamente especializadas en haschís. Parte de esos envíos entran por las costas alicantinas. No es raro que el consumo de cocaína y de haschís en Alicante esté por encima de la media nacional.

Incluso la inmigración argelina que nunca había sido apreciable (ni apreciada, a decir verdad, dado que los antiguos “pieds noires” franceses residentes aun en la provincia son excepcionalmente críticos hacia ellos) en la provincia ha repuntado en plena crisis económica. A principios de agosto de 2008, se registró la llega de 10 pateras en Torrevieja con 91 argelinos. Otras llegaron, así mismo, a la vecina Murcia. Desde principios de año, habían resultado detenidos 781 argelinos aspirantes a entrar en España, el año anterior 83 argelinos habían perecido ahogados en la aventura y 1.530 fueron detenidos.

¿Crean riqueza o deslocalizan capital?

Derechas e izquierdas alicantinas han estado de acuerdo en que la inmigración “crea riqueza”. No es así. De hecho, la inmigración es uno de los dos aspectos de la globalización: no crea riqueza sino que desplaza la riqueza. En Alicante, la inmigración ha sido la causa de que los precios de la mano de obra agrícola, pero también en construcción y hostelería, bajaran. Cuando los defensores de la inmigración masiva reconocen esto –y hoy ya pocos se atreven a negarlo- pasan a sostener que gracias a las cotizaciones de los inmigrantes se pagan las pensiones de los abuelos (pero evitan decir que la inmensa mayoría de inmigrantes cotizan en las franjas salariales más bajas, tienen trabajos temporales y familias numerosas, con lo que si bien la SS recauda más… también gasta mucho más con lo que el sistema de pensiones peligra hoy más que nunca) una idea que hoy ya se cuestiona desde muchos puntos. Entonces, su última línea de justificaciones es decir que los inmigrantes “crean riqueza”.

Es cierto que gracias a la inmigración el PIB ha ido creciendo en los últimos 10 años. Es normal para un país en el que han ingresado una media de 600.000 inmigrantes/año, el PIB suba solamente por la presencia de estos mismos inmigrantes que comen, beben, se alojan y consumen en definitiva. Pero no es riqueza lo que se crea. La riqueza se crearía si el dinero ganado por los inmigrantes se invirtiera en España. Es cierto que se trata de cantidades mínimas, pero sumados, alcanzan más de 8.135 millones de euros… ese dinero se va en forma de remesas al extranjero.

Una vez en los países de origen ese dinero también sirve para poco: con él no se pueden crear pequeños comercios ni pymes, sino como máximo, servir para satisfacer el consumo básico de los receptores. Así pues, salvo para las entidades que tramitan los envíos de remesas y para los administraciones de los países receptores que cobran impuestos directos e indirectos sobre ese dinero, el producto del trabajo de la inmigración sirve para bien poco.

En total los inmigrantes residentes en la provincia de Alicante enviaron en 2007 728’6 millones de euros a sus países de origen, representando casi el 7% de la cifra total de remesas enviadas desde España.

Así pues, las remesas, lejos de ser una fuente de creación de riqueza, son un frente añadido más a la deslocalización de capitales. Es normal que así sea: a fin de cuentas, la inmigración no consiste en otra cosa más que en comprar mano de obra en el extranjero, que desarrolla aquí su trabajo, pero buena parte de cuyo pago se realiza en forma de remesas. En períodos de crecimiento económico, estas cifras apenas tienen repercusión, pero cuando se producen crisis de dimensiones incalculables como la actual, estas remesas adquieren una dimensión dramática: en primer lugar, los 728’6 millones de euros que se van al extranjero en la provincia de Alicante supondrían un mayor movimiento económico en la provincia e inyectar fondos en los circuitos económicos. Esa cantidad supone un dinero que es absorbido por una bomba, desaparece de la provincia de Alicante y reaparece pulverizada en los países de destino de esas remesas.

Algunas conclusiones

La provincia de Alicante vive una situación de conflictividad creciente cuyos efectos se dejarán sentir durante décadas. Con una natalidad crepuscular y una constante llegada de inmigrantes con demografía explosiva, hay que ser realistas sobre el futuro que le aguarda a la provincia: y ese realismo, implica necesariamente ser pesimista.

A eso hay que añadir el hundimiento de los modelos económicos que rigieron desde 1960 a 1985 y desde 1985 hasta la gran crisis de 2007. La globalización ha golpeado a Alicante más que a cualquier otra provincia española. Sus dos tentáculos, la inmigración masiva y la deslocalización empresarial, se han conjugado en Alicante de manera endiablada. En el momento en que escribimos estas líneas, ni el gobierno de la nación (PSOE), ni el gobierno autonómico (PP), ni la diputación provincial, ni los ayuntamientos de las primeras ciudades alicantinas, han sido capaces de prever la crisis hasta que ha estado encima ni mucho menos los remedios para establecer un nuevo modelo económico. En esas circunstancias, Alicante solamente tiene delante suyo la crisis, terrible, imparable, prolongada…

No hay lugar para el optimismo, pero sí una necesaria catarsis. Y el principal medio para realizarla es dejar de votar automáticamente a las opciones políticas que hasta ahora han gobernado y exigir un rendimiento de cuentas y una petición de responsabilidades a una clase política que ha sido capaz de sumir a Alicante en la crisis más profunda de su historia. Y, resaltamos, que la crisis provincial dista mucho de haber alcanzado sus cotas máximas.

Mientras Alicante siga gobernada por la misma clase política, interesada solamente por aumentar su patrimonio, que sigue con fidelidad perruna las leyes de lo políticamente correcto, será muy difícil salir de la crisis. Las ideas nuevas solamente pueden venir de la mano de gentes nuevas. La vieja clase política, responsable de la quiebra de una provincia, está inhabilitada para liderar el futuro.

Anexo I

Tontos, tontitos, tontarras y listillos
De “Zapatero Premio Nóbel” a “Alicante, ven cuando quieras”

Todas las provincias tienen irresponsables, inconscientes y/o, francamente, tontos. En Alicante, últimamente, parecen proliferar. Dos noticias –dos “perlas”- son suficientemente elocuentes de lo que decimos.

Víctor Domínguez, miembro del Consejo Político local de Izquierda Unida-Alicante, publicó un artículo recogido en “Nueva Claridad” (subtitulado “Por una alternativa marxista”…) en el que seguía, obstinadamente, sosteniendo en ¡2006! el “papeles para todos”. En su nirvana marxista, Domínguez alude a que la Ley de Extranjería “ha provocado una fuerte respuesta tanto entre la población alicantina como entre los trabajadores inmigrantes” (?) lo que ha llevado a la creación del “Comité de Inmigrantes de Alicante”… No busquen información sobre ese “comité”. En Google solamente aparece en una ocasión: en el artículo en el que lo cita Domínguez. La tesis que sostiene es que el eslogan de la diputación de Alicante: “Alicante, ven cuando quieras”, no alude a los inmigrantes, sino al turismo “de clase” y él, humanitario como es, quiere extender el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, a todos los extranjeros. En definitiva “papeles para todos”. Con estos planteamientos se entiende que en pocos años Izquierda Unida haya descendido en Alicante del 10’3 en 1993 al 2’3 en 2008. Y todavía parecen muchos a tenor de los planteamientos de Víctor Domínguez.

La otra “perla” es casi tan buena. En 2007 un grupo de inmigrantes alicantinos propusieron a José Luís Rodríguez Zapatero al precio Nóbel de la Paz en 2008. La noticia es un despropósito, no sólo por la información en sí, sino por sus promotores que decidieron lograron sus 5 minutos de fama mediática provincial. Quienes promovieron colocar a ZP al mismo nivel que la madre Teresa de Calcuta, fueron los miembros de la Plataforma para la Integración y la conquista de los Derechos Políticos de los Nuevos Españoles y fue entusiásticamente apoyada por los andinos de Amigos de Alacant, Nueva Realidad y los magrebíes de Abya-Yala… que, en su conjunto, suman 250 afiliados. Indudablemente, se trata de los más “listos”, en la medida en que han entendido que Zapatero subvenciona a quien le ríe las gracias. Por cierto, mientras el portavoz de estas asociaciones, elogiaba a Zapatero y pedía para él una promoción internacional (al ser “un gran humanista”), aprovechaba para tachar las declaraciones de Díaz Alperi sobre el aumento de la delincuencia al aumentar el paro entre la inmigración como “criminales” y “xenófobas” y pidió para él la “aplicación de la ley al sembrar el odio y las divisiones entre la ciudadanía”.

Por supuesto de la Plataforma para la Integración y la conquista de los Derechos Políticos de los Nuevos Españoles, nunca más volvió a saberse nada.

ANEXO II
Elche: de ciudad del calzado a ciudad de la inmigración

Elche es la tercera ciudad de la Comunidad Valenciana y excepcionalmente próxima a Alicante, frecuentemente se trata a ambos ayuntamientos de “conurbación”. Los males de la ciudad de Alicante se reproducen en Elche hasta el punto de haber situado a la ciudad en momentos de tensión (como las manifestaciones contra la proliferación del comercio chino en 2004).

Elche ha sido uno de los destinos preferidos por la inmigración. En la actualidad, el crecimiento demográfico de Elche (mediante nacimientos y empadronamientos) se debe en un 80% a los inmigrantes. El 20% restante es crecimiento vegetativo (diferencia entre nacimientos y fallecimientos). Los datos oficiales nos cuentan que en Elche había a finales del 2006 14.382 residentes extranjeros. De ellos, el grueso procedía de Ecuador, Colombia, Marruecos y Rumania, suponiendo el 55% del total. En el padrón municipal se reflejan hasta 115 nacionalidades distintas. En Elche hay una mayor proporción de magrebíes (20%) que en Alicante (13,6%). La proporción de rumanos en Elche es el doble que en Alicante.

En la primavera del 2004 estallaron en el polígono Carrús de Elche incidentes graves cuando empezaron a detectarse los primeros síntomas de crisis del sector del calzado.

La crisis del calzado, primer signo de la globalización

A partir de 2002 apareció un nuevo tipo de producto en España: calzado extremadamente tosco, de muy mala calidad, frecuentemente caminar un poco con ellos destrozaba el pie, su única ventaja es el precio: baratísimo y distribuido en la misma zona de Alicante. Paradójicamente, grandes empresas ilicitanas del calzado como Pikolinos, Martínez Valero y Kelme, entre otras, habían trasladado parte de sus procesos productivos al sureste asiático.

En la región de Elche y en el sector del calzado se produce un doble fenómeno: de un lado, los inmigrantes que han llegado de China, aceptan trabajar por un salario miserable, con contratos a tiempo parcial, cuando están trabajando jornadas de 10 y 12 horas laborables (lo cerrado de la comunidad china y el peso de las «tríadas» mafiosas, hacen que mantengan el silencio sobre lo precario de sus condiciones laborales). ¿Por qué? Porque en su estilo de vida, es aceptable permanecer diez o quince personas en el mismo piso (y por tanto, los gastos de alquiler bajan drásticamente) y trabajar durante jornadas interminables, sin derechos sociales, sindicación, pagas extras, etc.

De otro lado, el déficit del saldo comercial por el descenso de las exportaciones y el aumento de las importaciones de calzado y la paulatina pérdida de empleos conforman el escenario del conflicto que vive el sector del calzado de la provincia de Alicante. El resultado de esta doble tenaza es el estrangulamiento de la industria alicantina del calzado: no pueden competir con los ínfimos costes de producción de las empresas chinas en España, ni pueden competir con el precio de las importaciones de calzado procedentes de China.

China es hoy el primer proveedor de calzado de España en 2003 con 70,9 millones de pares, un 53% del total de las importaciones del sector en ese año. La cosa es todavía más sorprendente en la medida en que en el sector del calzado España podría ser completamente autosuficiente. En el periodo 1999–2003 las importaciones de zapatos procedentes de China se dispararon hasta el 108,15 por ciento, al pasar en dicho periodo de 29,7 millones de pares a los 61,9 antes mencionados. El precio medio por cada par de zapatos chinos importados se sitúa en 3,7 euros. Paralelamente, en los últimos tiempos se han ido destruyendo entre 1.500 y 2.000 empleos anuales en el sector del calzado de Elche y entre 10.000 y 15.000 trabajadores pueden perder sus puestos entre un futuro inmediato.

Si bien el retroceso del sector se inició en la década de los noventa, los problemas alcanzaron su cenit a partir de 2001 y 2002, con la caída de las exportaciones a Estados Unidos tras el 11–S. Ante esta recesión del mercado, firmas históricas como Martínez Valero, que funcionaba desde principio de los años sesenta, cerraron algunas de sus factorías y despidieron a sus trabajadores. En 2003 se tramitaron en las comarcas alicantinas del Vinalopó expedientes de regulación de empleo que afectaron a 60 empresas y 780 trabajadores en localidades como Elche, Aspe, Villena, Monóvar, Elda, Petrer, Sax o Aspe, cuyas economías dependen en gran medida de este sector.

Otro problema es el calzado de marca falsificado, actividad a la que se dedica buena parte de la estructura china. El 13 de enero de 2005, la Policía Local de Elche desmantelaba uno de estos almacenes en la partida de Altabix y quince días después la Policía Nacional detenía en la ciudad a dos empresarios, uno chino y otro español, acusados de distribuir zapatos falsificados, tras hallar en una nave industrial 3.244 pares de estas características. Precisamente las falsificaciones y la competencia desleal por parte de los chinos fueron la causa de las manifestaciones de trabajadores ilicitanos en el polígono Carrús en 2004.

¿De dónde vienen los chinos?

Antes –hasta 2001– los inmigrantes chinos procedían de Taiwan (China Nacionalista), Singapur y Hong–Kong: es decir, las zonas occidentalizadas de China que, o bien fueron colonias europeas hasta hace poco, o bien reagruparon a los oponentes a la revolución comunista de Mao (Taiwan). Habitualmente se dedicaban a la restauración o bien a negocios de import–export, o a tiendas de Todo a 100.

A partir de 2002, irrumpieron otro tipo de chinos: los continentales, procedentes del gigante chino en fase de evolución hacia un capitalismo tutelado por el Partido Comunista. Estos últimos entran a través de Yugoslavia (país que se venga de Europa por los bombardeos de la OTAN aceptando la llegada de chinos sin visado que luego se desparraman por toda Europa Occidental. Se trata de gentes más conflictivas que los anteriores, han traído sus mafias (las «tríadas») y tienen poca relación con gente de fuera de su comunidad. Habitualmente trabajan para empresas chinas sometidos a horarios infernales y salarios de hambre.

¿Cómo se inició el conflicto de Elche?

Durante los días anteriores a los sucesos circularon por Elche pasquines anónimos convocando una manifestación en contra de las empresas asiáticas instaladas en el Polígono Carrús. La convocatoria no fue comunicada a la Subdelegación de Gobierno de Alicante y tampoco fue secundada por sindicato alguno. Los aproximadamente 300 asistentes iniciales, según la Policía, comenzaron por cortar el tráfico y proferir gritos de «¡chinos fuera!», para luego apostillar «¡Elche se muere!». La crispación fue en aumento y los participantes más exaltados pasaron a la acción, yendo a la treintena de almacenes asiáticos abiertos. No eran muchas las opciones, ya que la mayoría de los encargados habían cerrado en previsión de lo que se avecinaba. Contenedores quemados, dos naves incendiadas y el saqueo de la mercancía de un trailer que proveía a uno de los almacenes fueron el resultado de la revuelta ciudadana.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

“Nou Estatut”: pasar página definitivamente

Infokrisis.- Cuando ya nadie tenía fe en la capacidad del Tribunal Constitucional para ponerse de acuerdo en una sentencia sobre el Estatut de Catalunya recurrido por el Partido Popular desde hace más de cuatro años, su presidenta logró aprobar por 6 votos contra 4 su propuesta de sentencia. Hoy ya tenemos sentencia que no es ni la que el tripartito que gobierna en Barcelona hubiera deseado, ni tiene la contundencia que el PP habría necesitado para demostrar que el Constitucional le daba solamente la respuesta, ni refuerza al zapaterismo (que dijo aquella inenarrable frase de que “aprobaría todo lo que saliera del Parlament de Cataluña”, etc. La sentencia es de aquellas que permiten, como en las noches electorales, demostrar que cada partido ha ganado. ¿Ha ganado alguien realmente? La sentencia ha intentado contentar a todos sin que nadie haya

1. Sobre la sentencia en sí

La vicepresidenta del gobierno, a poco de conocerse la emisión de la sentencia, salió triunfante ante las cámaras explicando que el recurso del PP había sido derrotado y que solamente un artículo había sido declarado inconstitucional. Ha sido la única voz que fuera en esa dirección. En realidad 14 artículos han sido declarados inconstitucionales y 24 deberán ser remodelados… Si tenemos en cuenta que todos los artículos no tienen el mismo interés y que para los nacionalistas precisamente los artículos recurridos son los que más valor tienen (declarar inconstitucional la declaración de la lengua catalana como “preferente”, liquidar el sueño de un “poder judicial catalán” e incluso que la sentencia ha avalado en varios momentos la “indisoluble unidad del Estado”, tumbar lo relativo a las competencias en materia de Cajas de Ahorro y Tributos locales y la figura del defensor del pueblo catalán) a la hora de evaluar el preámbulo y el término “nación”, entenderemos el enfado de ERC ante la sentencia.

La negativa a entrar en el fondo de la cuestión sobre el término “nación” incluido en el preámbulo del Estatuto se justifica, por ejemplo, afirmando que se encuentra en el preámbulo y carece de valor normativo, para acto seguido, aludir en varias ocasiones a la “indisoluble unidad de España”.

En materia lingüística la sentencia es suficientemente ambigua para que todas las partes vean lesionados sus intereses: mientras se niega explícitamente la legalidad de la política oficial de la Generalitat que define el “uso preferente del catalán”, la sentencia establece el “uso normal del catalán”, lo que obliga a la Generalitat a modificar varias leyes promulgadas en los últimos tres años, sin que existan garantías de que tal modificación se realizará.

Las leyes catalanas son declaradas explícitamente de rango inferior a las del Estado y, por tanto, esto tiene que ser considerado como un fracaso para las aspiraciones nacionalistas que pretendían situar la Generalitat y el Estado Español al mismo nivel. Sin embargo, también aquí se elude explicitar qué leyes y qué reglamentos aprobados desde hace cuatro años deben ser modificados, lo que prolongará la situación de ambigüedad interpretativa por parte de la Generalitat.

Figuras como “el defensor del pueblo catalán”, la creación de un “poder judicial catalán”, determinadas medidas en materia de fiscalidad local y de gestión de las Cajas de Ahorros, han sido igualmente declarados anticonstitucionales, sin embargo, en lo que se refiere a la administración en los diferentes departamentos no se modifica la pretensión de la Generalitat de asumir “competencias exclusivas” en materia ejecutiva lo que implica en gran medida la desaparición del aparato del Estado en España.

La sentencia, al haberse retrasado cuatro años y al desaparecer la figura del recurso previo de inconstitucionalidad llega en un momento en el que la Generalitat ya ha desarrollado muchos de los artículos recurridos. La confusión, el caos y las interpretaciones unilaterales que se van a generar durarán por espacio de años a causa del retraso y de la ambigüedad de la sentencia.

2. Lo que se pretendía con el Estatut

El nuevo estatuto nace de la colusión de una serie de circunstancias subjetivas (megalomanía de Maragall e intento de pasar a la historia de Cataluña forzando un “federalismo asimétrico” por vía estatutaria, intento de Carod-Rovira de avanzar un paso más hacia la independencia, necesidad de CiU de no perder protagonismo y de evitar la erosión de su voto por parte de ERC) eludiendo circunstancias objetivas (ausencia de demanda social de la población catalana, clamor inexistente por una reforma estatutaria). De ahí que este Estatuto no haya recibido el refrendo de más de un 30% de electores cuando se le sometió a consulta.

Carod Rovira aspiraba, por una parte, a incorporar al PSC al nacionalismo (y por eso Carod y Maragall firmaron el Pacto del Tinell) y por otra a avanzar algo más hacia el independentismo. Desde su óptima, el Estatuto no tenía otra justificación más que la creación de un marco jurídico nuevo que posibilitara en una década más acceder a la independencia. De ahí que más que un “estatuto”, el texto tuviera la fisonomía de una “constitución” con reconocimiento de derechos cívicos y del establecimiento de tres poderes clásicos (ejecutivo, legislativo y judicial), tendiera a la desaparición de la estructura del Estado en Cataluña y eliminara la influencia de la lengua castellana.

Sin embargo, todo ha ido al revés: la población catalana tiene la sensación de que estos últimos siete años se han perdido en el debate estatutario y que su situación no ha mejorado, sino todo lo contrario. El tripartito es hoy un estado mayor de desahuciados políticos. La clase política catalana ha alcanzado niveles inéditos de desprestigio y la brecha con la población es insalvable después de las últimas oleadas de corrupción. La reacción de la clase política catalana a la sentencia será cargar las tintas, intentar movilizar a la población apelando a la vena emotiva y sentimental del catalanismo (veremos si en varano, si con el mundial de fútbol en ciernes y sin que el tema genere excesivo entusiasmo en la población, la movilización alcanzará un nivel de masas).

3. De quién es hijo el Estatut

El Estatut es hijo del consenso parlamentario del 3%, pacto tácito entre los partidos parlamentarios catalanes en 2004 para evitar la creación de una comisión parlamentaria que investigara las comisiones del 3% cobradas por CiU en la concesión de oba pública. Esa práctica se había generalizado durante el pujolismo y siguió manteniéndose. De ahí salió la “omertá” de los partidos catalanes y el intento de ir un poco más lejos para la mayoría: ese nuevo techo autonómico para la mayoría tenía como objetivo que la Generalitat pudiera disponer de más fondos… ¿para? Para que las comisiones del 3% fueran sobre un monto mayor.

A lo largo de 20 años de pujolismo Cataluña se convirtió en uno de los posos de mayor corrupción de todo el Estado. Estos casos estallaron tanto bajo el pujolismo como bajo los dos tripartitos y siempre, absolutamente siempre, tocaron a los altos cargos del gobierno de Pujol: desde consellers de UDC hasta los propios brazo derecho (Maciá Alavedra) y brazo izquierdo (Lluis Prenafeta) pasando por notables e históricos del nacionalismo (Millet) y alcaldes del PSC inmersos en recalificaciones salvajes y desaprensivas.

El “nuevo Estatut” es hijo de todo esto: fue redactado por una clase política degenerada y miserable que había aprendido a utilizar sistemáticamente el nombre de “Catalunya” para avalar sus rapacidades y justificar sus desmanes. Desde que Jordi Pujol a principios de los años 80 movilizó a la ciudadanía catalana en su defensa para evitar el procesamiento en el caso Banca Catalana, teniendo el cinismo de afirmar que se intentaba llevar al banquillo “a Catalunya”, siempre el nacionalismo catalán ha jugado con la emotividad y el sentimentalismo catalán para tapar sus vergüenzas.

Estos son los que han hecho el Estatut. Como si un atracador diseñara el sistema de seguridad de una institución bancaria. El Estatut será “legal”, pero sus impulsores no son “legítimos”: pertenecen a esa clase política de la que Catalunya debe liberarse si quiere dejar atrás los bloqueos y los ensimismamientos nacionalistas.

4. Siete años en la vida de Cataluña

Estos últimos siete años de vida catalana han visto sucederse en el poder a dos tripartitos ineficaces y autistas: mientras la situación se iba deteriorando cada día más en las calles y en los barrios, las autoridades catalanas multiplicaban sus declaraciones nacionalistas y pugnaban por presentarse a cual más nacionalista… mientras que en la calle iban llegando oleadas de inmigrantes, se iba procediendo a la creación de guetos étnicos un poco por todas partes, se establecía 1.250.000 extranjeros en territorio catalán superando el 22% de inmigración real, estallaban casos de corrupción a cual más espectacular, las fábricas se iban deslocalizando y Catalunya adquiría niveles de paro y especialmente de paro juvenil similares a Andalucía. Eso ha sido todo.

A lo largo de estos últimos siete años el seny  catalán se ha dilapidado. Todos los objetivos del tripartito se han visto defraudados, incluso los que ha perseguido con más interés. En materia lingüística, incluso, en estos años se ha producido un fenómeno paradójico: la lengua catalana cada vez se “conoce” más (por las normas de inmersión lingüística), pero cada vez se “habla” menos, descendiendo incluso su utilización en la universidad. Esto no ha sido óbice para que se generalizara la odiosa “delación lingüística” estimulada desde la Generalitat y especialmente por ERC.

Pero lo peor ha sido la falta absoluta de “centros de imputación”: hemos asistido continuamente en Catalunya a un permanente enfrentamiento entre ayuntamientos, Generalitat y Estado, acusándose cada uno de las carencias y los problemas gravísimos que ha atravesado la sociedad catalana en este malhadado ciclo. Las muestras de ineficacia por parte de algunas consellerías (interior, por ejemplo, con Joan Saura al frente) han sido constantes: incendios forestales descontrolados, nevadas que paralizaban comarcas enteras y las mantenían sin energía eléctrica durante quince días, desautorización de los Mossos d’Esquadra, etc.

Donde más dramática ha sido la situación, desde luego, ha sido en materia económica. Ninguno de los instrumentos de planificación económica y creación de un nuevo modelo económico al alcance de la Generalitat habilitados por el Estatuto ha funcionado. Nadie ha sido capaz de sacar a Catalunya de la crisis económica que ha alcanzado en esa autonomía unos niveles de paro real por encima del 20%.

5. Problemas reales y problemas virtuales

En Catalunya casi nadie esperaba la sentencia del tribunal constitucional. Interesan más otros problemas: ¿Cómo llegar a fin de mes? ¿Cómo evitar que el propio barrio sea objeto de un proceso de limpieza étnica? ¿Cuál será el próximo alto cargo procesado o el apellido famoso que acabará en la cárcel por corrupción? ¿Cómo evitar el paro? ¿Cómo superar la sensación de inseguridad que se ha apoderado de la sociedad catalana?

Ante todos estos problemas, la Generalitat no tiene soluciones, alternativas ni respuestas a los problemas reales experimentados por la población. Pero, eso sí, su reacción, ante los problemas virtuales –como la sentencia del Estatut- es inmediata.

Una sociedad en la que la inmigración ha pasado de 2% en 1996 al 23% en apenas 14 años, en donde la natalidad está completamente hundida y excluido el aumento demográfico aportado por los inmigrantes, dispone de la tasa de natalidad más baja de todo el mundo, es una sociedad inviable. Una sociedad en la que en algunas zonas la inmigración es superior al 50% (Salt, el Rabal y la Ribera de Barcelona, etc) donde ya son varias decenas de colegios públicos los que tienen entre el 90 y el 100% de alumnado inmigrantes, es una sociedad inviable.

Cuando la Generalitat permanece indiferente a las estrecheces de la mayor parte de catalanes y prosigue con un gasto faraónico en todas las consellerías, lo que está haciendo es justificando la “desafección” que la sociedad catalana prodiga a su clase política.

Si hay una palabra que define a la Catalunya de mediados de 2010 esta es “inseguridad”. No existen garantías de que en los próximos meses no se producirán nuevos casos de corrupción, no hay nada que indique que el paro ha tocado suelo, ni nada absolutamente que permita suponer que la Generalitat o el Estado van a disminuir la presión fiscal.

Para colmo, las cárceles catalanas tienen el mayor porcentaje de presos extranjeros y experimentan el mayor crecimiento en número de “residentes” que en cualquier otra parte del Estado. Amparados en las diferentes estadísticas entre la policía nacional, la guardia civil y la policía autonómica, ninguna administración ofrece datos fidedignos sobre el aumento de la delincuencia, pero a faltad e datos, la población tiene la percepción de que cada día aumentan los delitos y los hurtos especialmente en zonas de inmigración masiva.

Ante todo esto, el tripartito ha permanecido paralizado, incapaz de reaccionar  y sin más proyectos que aquellos que podían rendir buenas comisiones y aumentar el faraonismo de la Generalitat. Hoy es difícil encontrar en Catalunya alguna calle en la que no se encuentre domiciliada alguna oficina administrativa de la Generalitat. Contrariamente a la percepción que se tenía al principio de la transición, el Estado de las autonomías, lejos de disminuir el volumen y la densidad de la administración, lo ha multiplicado por cuatro.

En estas condiciones, gobierne el tripartito o gobierne CiU, la desembocadura final es la misma: una administración autonómica insostenible dentro de un Estado de las Autonomías absolutamente insoportable desde el punto de vista económico.

6. De cara a las elecciones

Todo lo que los partidos digan o hagan en los próximos días va a estar dictado por la proximidad de las elecciones: el PPC intentará demostrar que la sentencia del Estatut les ha dado la razón e incluso es posible que logren recuperar algunos votos a pesar de que nunca como hoy este partido ha estado tan mal dirigido; el PSC procurará detener la caída en picado de su intención de voto cometiendo el error que sin duda ha contribuido hasta ahora a limitar su techo electoral en las elecciones autonómicas: presentarse como más nacionalista que los nacionalistas y olvidando que su caladero de votos está en el cinturón industrial de Barcelona mayoritariamente castellanoparlante. CiU ejercerá el radicalismo nacionalista en su intento de recuperar votos que hace siete años se fueron hacia ERC. Este partido, por su parte, intentará captar el voto juvenil y el del independentismo que ha ido mermando hacia el Reagrument y hacia las CUPs. Y en cuanto a ICV, bastante tendrá con sobrevivir a Joan Saura…

Vendrá el verano y se acabarán las movilizaciones. Vendrá septiembre y la proximidad de campaña electoral excitará los ánimos de nuevo. Es difícil pensar que en Catalunya ocurrirá una especie de revuelta cívica. Más parece que la sentencia del Estatut producirá una primera oleada de excesos verbales y de movilizaciones más o menos problemáticas que se irán agotando con el paso de las semanas.

En noviembre, tanto PSC como CiU insistirán en que todos los ciudadanos acudan a votar. Su fantasma más indeseable es que los niveles de abstención se aproximen al 50%... lo que facilitaría el que nuevas opciones políticas –Plataforma per Catalunya entre otras- lograran entrar en el Parlament. ¿Y luego? CiU no va a traicionarse a sí misma: seguirá haciendo lo que ha hecho hasta ahora: negociar con quien gobierne en La Moncloa las mejores condiciones ¿para Catalunya? ¡No! ¡Para CiU! Lo que es muy diferente…

En cuanto al Estatut asistiremos en los próximos años a historias interminables de leyes y reglamentos establecidos para desarrollarlo y que serán recurridos nuevamente ante el constitucional… que mostrará la misma diligencia en elaborar sentencias que ha evidenciado en esta espera angustiosa de cuatro años.

En realidad, no es el Estatuto el que hay que reformar ahora, sino toda la estructura autonómica del Estado que todo el mundo conviene en aceptar que es demasiado costosa y absolutamente inviable. Es el Estado de las Autonomías el que ha fracasado y ya va siendo hora de reconocerlo.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

El drama, la conmoción generada en Castelldefels y la inmigración andina

Infokrisis.- Vaya por delante que la muerte de cualquier ser humano es un drama para él (que pierde todo lo que tiene) y para la comunidad (que se enfrente al destino de lo humano, la muerte) pero nos equivocaríamos si pensáramos que producida una muerte no es bueno reflexionar sobre ella para extraer algunas conclusiones. El impacto que ha provocado la muerte de 12 personas en la estación de tren de Castelldefels es un drama sin precedentes en Catalunya pero que vale la pena tener presente. [Tras concluir este artículo se ha anunciado que las 14 víctimas del terrible accidente son inmigrantes de origen andino, lo que trágicamente, refuerza todavía más la tesis de este artículo]

Aquí no se ha producido ni error técnico, ni falta de señalización, ni error humano del conductor del ferrocarril que se los llevó por delante. Se ha producido simplemente un desprecio por parte de los fallecidos de la más mínima norma de comportamiento en una estación: ¿a quién se le ocurre cruzar una vía de tren en una estación, sin mirar a derecha e izquierda? Todos, absolutamente, tenemos tendencia cuando cruzamos una vía a mirar a derecha e izquierda. La posibilidad de ser triturados por un convoy ha generado en el imaginario colectivo de todos los españoles la prevención de mirar… haya o no haya señal de alerta.

¿Qué ha hecho posible que 12 personas murieran convertidas en picadillo (la consellera de sanidad ha aludido a que los restos habían quedado completamente descuartizados)? La misma consellera lo ha dejado intuir: “la noche de Sant Joan”… eufemismo piadoso para aludir a la “alegría” alcohólica que recorre esa noche. Así pues, el problema era el alcohol… a fin de cuentas el alcohol. Pero había más problemas.

Sobre 12 muertos, 8 eran ecuatorianos. Incluso entre la comunidad inmigrante residente en Barcelona, los ecuatorianos son una minoría. ¿Cómo es posible que el 66% de los muertos hayan sido ecuatorianos? Es simple: porque los andinos tienen unas tasas de alcoholismo superiores a cualquier otra comunidad. No es xenofobia ni racismo… es la realidad que conocen todos los que han trabajado con andinos en alguna ocasión.

Además, llueve sobre mojado: el 4 de enero de 2001 los titulares de la prensa nacional registraron un trágico accidente donde habían muerto 12 personas…. En realidad se trataba de 12 inmigrantes ecuatorianos ilegales que viajaban en una furgoneta y que, por algún motivo se atascaron en una vía de tren: el convoy que pasaba en ese momento los trituró. Eran los primeros tiempos de la inmigración, aquellos tiempos en los que la inmigración era intocable y, por el hecho de serlo, los inmigrantes siempre eran víctimas y siempre tenían razón.

Aquel luctuoso accidente sirvió para que “los inmigrantes ecuatorianos se hicieran visibles”. La “visibilidad” costó 12 muertos… No existe ni un solo dato que indujera a pensar que el conductor o los pasajeros iban alcoholizados, sin embargo, a nadie se le escapa que lo normal al cruzar una vía de tren es mirar a derecha e izquierda, si no lo hicieron fue por algo. Por nuestra parte hacía ya algunos años que habíamos trabajado y contratado a ecuatorianos y sabíamos que su “tradición antropológica” les hacía propensos a beber en grupo. Mejor dicho: a beber hasta que se agota el alcohol.

Debió pasar un año para que el 4 de noviembre de 2002 seis ecuatorianos –repetimos, seis- murieran en Barcelona (concretamente en Santa Coloma de Gramanet) en el curso de una fiesta. Se acabó el alcohol y siguieron bebiendo… anticongelante que confundieron con moscatel.

La noticia era tan increíble que inicialmente los medios de comunicación prefirieron hablar de “bebidas alcohólicas adulteradas”, causando la consiguiente alarma en la población. Solamente tras realizar las autopsias y después de la declaración de uno de los intoxicados que sobrevivió, se supo que simplemente habían bebido líquido anticongelante al confundirlo con vino dulce un viernes por la tarde.

Los ecuatorianos implicados acudieron a unas casas abandonadas y a punto de ser derruidas situadas en los número 71-75 de la calle Verdi de Santa Coloma de Gramenet para intentar rescatar algún mueble viejo. Una vez allí, vieron una botella abandonada con una etiqueta de vino moscatel que contenía un líquido transparente de color azul-verdoso. Se la bebieron –añadieron los medios- “para celebrar la tradicional «castanyada», confiados que, en realidad, contenía moscatel”… Seis muertos y dos intoxicados más.

Sería absurdo no recordar que los andinos tienen un problema con el alcohol. Así como los islamistas no beben alcohol por imperativo religioso (si bien la poesía andalusí sería incomprensible sin las intoxicaciones por vino de dátil, pues no en vano Mahoma prohibió solamente el vino de viña…), los andinos –siguiendo los pasos de los indios norteamericanos- suelen consumir ingentes cantidades de alcohol y eso ha hecho que en los últimos 14 años alteraran algunas de las constantes antropológicas y culturales de nuestro país.

¿Por qué han aumentado los accidentes laborales en los últimos catorce años? ¿Por qué han aumentado la inseguridad vial y aumentaron los muertos en carretera en este período hasta el punto de hacer necesarias sucesivas reformas de la legislación sobre circulación? ¿Por qué han aumentado los incidentes en discotecas que han ocasionado en Barcelona la muerte de algún ecuatoriano en el Port Vell? ¿Por qué ha aumentado la violencia doméstica?

Cuando ocurren todo este tipo de fenómenos es evidente que no se debe a la casualidad sino que ha aparecido algún factor nuevo en la sociedad española que ha generado este tipo de incidentes. El único elemento nuevo que ha aparecido en la sociología de España en estos últimos 14 años ha sido la llegada masiva de inmigrantes a nuestro país. Esta consideración no puede ser tachada de “xenófoba o racista” sino de “científica”: los fenómenos en sociología se producen como en física, cuando se alteran las condiciones normales en un sistema dado.

Andinos y alcoholismo: mala combinación. Totana como precedente y casi diez años después Castelldefels. Y entre ambos incidentes la sensación de que los andinos consumen demasiado alcohol, que no se controlan cuando consumen alcohol y que se convierten en una fuente de problemas a partir del momento en que prueban el alcohol.

Lo luctuoso del incidente de Castelldefels no puede desvincularse del hecho cierto de que la mayoría de los muertos eran ecuatorianos. El dolor y la conmoción no pueden impedir reconocer la verdad. Los “progres” sacarán como conclusión que hay que colocar vallas, que hay que señalizar mejor las prohibiciones de cruzar las vías en las estaciones y que hay que repatriar con cargo a los presupuesto generales del Estado los restos de las víctimas o nacionalizar a sus deudos después de indemnizarlos por algo que ni a sus deudos ni a los míos indemnizarían en el caso de que nos ocurriera. Ya se ha hecho antes, así que es previsible que el muy progresista tripartito catalán vuelva a seguir esos mismos pasos…


Pero hay que ser positivos y extraer de cualquier tragedia alguna consecuencia para que no vuelva a repetirse y en este caso es fácil hacerlo: campañas contra el alcoholismo orientados a los ciudadanos de origen andino (“no es más macho quien bebe más, sino quien se entera de por donde anda”, por ejemplo). Negarse a mirar de frente el problema es garantía de que se vuelva a reproducir en cualquier próxima festividad. Y, por supuesto, no renovar el permiso de residencia ni de trabajo a todo aquel inmigrante que haya dado muestras en alguna ocasión de alcoholismo. Otra cosa sería negar dos evidencias: que tenemos un problema porque ha llegado una inmigración que estadísticamente altera las constantes de nuestra sociedad y que si hay una inmigración que quiere celebrar Sant Joan cruzando una vía de manera suicida que lo hagan en su país y traumaticen a su sociedad. No a la nuestra.

Espero que los progres bienpensantes no tachen este escrito de “xenófobo y racista” sino que aporten cifras y datos explicando que la tesis aquí presentada –a saber, que la inmigración ha alterado negativamente todas nuestras constantes antropológicas y culturales en los últimos 14 años- es falso. Y creo que lo tienen crudo.

Que el dolor y la conmoción no impidan reconocer la realidad porque estamos hartos de portavoces gilipollescos del gobierno que, ante cualquier drama, insisten en que “no puede legislarse en caliente”, y que son, a la vez, incapaces de legislar en frío.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen y autor.

Sobre la propuesta del PP en el Senado para prohibir el “burka” y el “niqab”.

Infokrisis.- La moción del PP para prohibir el uso del burka y el “niqab” en “espacios públicos, incluida la calle” ha salido adelante con 131 votos a favor y 129 en contra habiendo votado a favor todo el centro-derecha (PP, CiU y UPN). El PSOE, a pesar de su pacto con ERC (y con CiU que no lo ha respetado), no ha podido impedir que la moción progresase.

Llama la atención que haya sido precisamente el PP quien haya sacado adelante esta moción toda vez que el fenómeno migratorio y los primeros burkas y niqabs se vieron en la calle durante el gobierno del PP. El PP ha justificado esta moción amparándose en la “ley de igualdad” y en lo que tiene de discriminación de la mujer. Incluso el PSOE estudiaba presentar una moción alternativa que atenuaba la prohibición y aludía a “la necesidad de colaborar con las comunidades musulmanas, fomentar la educación y el respeto entre hombres y mujeres e impulsar acciones de sensibilización de los colectivos sociales para garantizar el respeto a la dignidad de la mujer"…

¿Por qué el PP y el PSOE se acuerdan ahora del burka?

En toda España no hay más de unas 60 mujeres que utilicen estas odiosas prendas propias de otros horizontes y de otras cultural. Y se trata de inmigrantes marroquíes, habitualmente regularizadas. Hubiera sido mucho más fácil establecer en la ley de extranjería la necesidad de que  para regularizarse en España se asumieran las costumbres, las leyes y los hábitos culturales de nuestro país.

Pero cuando se aprobó la reforma de la ley de extranjería en los primeros meses de gobierno de ZP nadie pensaba que pudieran surgir partidos y plataformas que alertaran sobre los riesgos de la inmigración masiva y descontrolada y que pudieran llegar a obtener el favor del electorado.

Y eso es precisamente lo que ha ocurrido, especialmente en Cataluña cuando las situación ya ha alcanzado el límite de lo humanamente sostenible y se están produciendo fenómenos (extendidos a otras zonas de la costa mediterránea) de “limpieza étnica” e “islamización acelerada”. Tanto al PP como al PSOE les asusta la posibilidad de perder un solo voto y ahora rectifican sus posiciones pretéritas.

Ante esta actitud miserable, oportunista cabe recordarles: “Vosotros fuisteis quienes dejasteis que el niqab, el burka, el chador, llegaran aquí, vosotros fuisteis quienes los legalizasteis ¿y ahora os dan miedo?”.

El fondo de la cuestión

El fondo del problema no es una prenda adaptada a las temperaturas del desierto que apenas utilizan 60 mujeres, sino que tiene mucho más calado y que ni el PP, ni el PSOE  están en condiciones de afrontar: la presencia masiva e insostenible de 7.000.000 de inmigrantes entre regularizados, no regularizados, no empadronados y naturalizados españoles (ya casi 700.000 que se duplicarán en 2012) en un momento de crisis y que han aparecido desde 1997 (en los orígenes del aznarismo) y que siguen llegando a pesar de a crisis (solamente se han acogido 12.000 inmigrantes al plan de retorno voluntario en los dos últimos años).

Cuando Zapatero cabizbajo redacta medidas anticrisis se olvida de un elemento fundamental que el PP nunca le ha recordado: que reunidos los gastos que genera la inmigración en distintas partida presupuestarias (educación, sanidad, asistencia social, becas, subsidios, prisiones, policía, justicia, etc.) constituyen una de las partidas de gasto público más importantes que afronta hoy el Estado ¡y que resulta absolutamente insostenible y que, para colmo, lo estamos pagando todos! ¡por que la inmigración no solamente quita puestos de trabajo a los autóctonos sino que además somos los autóctonos los que tenemos que pagar su presencia!

Ni el PP, ni CiU, ni el PSOE, tiene el valor de asumir este hecho que los sitúa como verdaderos culpables de lo que ha pasado en los últimos 13 años: la inmigración ha llegado y se ha hecho completamente insostenible… ¿Y ahora se acuerdan del “burka”?

La clase política pagará sus errores

Por mucho el PP y el PSOE intenten ahora cortar los elementos más desagradables del fenómeno migratorio en un intento de congraciarse con el electorado, lo cierto es que lo único que van a lograr es alertar a la población sobre el problema que ellos mismos han creado.

Porque tanto en inmigración, como en economía, como el vertebración del Estado, la clase política, no solamente no es la solución, sino que es la médula del problema.

En las próximas convocatorias electorales, empezando por Cataluña, la población demostrará que ha llegado el ocaso de esta clase política oportunista, corrupta y miserable que solamente se acuerda de los problemas cuando peligran sus resultados electorales.

La crisis económica ya está hoy convertida en una crisis social y en los próximos años tan sólo le queda convertirse en crisis política lo que implica que las dos columnas sobre las que se mantiene el sistema político español –centro-derecha y centro-izquierda- pueden entrar en crisis después de 2012 y con ella todo el sistema de equilibrios nacido en 1978.

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¿Ha dicho "liberalismo"? Vamos a recordar qué es eso del liberalismo...

Infokrisis.- De entre todos los mitos de la modernidad uno merece ser examinado algo más de cerca: el liberalismo, sin saber cómo, ha regresado a la historia después de permanecer durante más de un siglo en el estercolero. Su rehabilitación se ha debido en primer lugar a Margaret Tatcher y luego a Ronald Reagan. Ambos bebieron en las fuentes de Friedrich Hayek, el cual, a su vez lo hizo en von Misses. Llama la atención la simplicidad de esta escuela economicista y sus planteamientos esquemáticos que en otro tiempo no hubieran superado un examen de acceso a la universidad.

Dónde hay un pueblo arruinado, allí hay un liberal actuando

Básicamente sostienen que todo lo que no es el “liberalismo” es “socialismo” y que, para evitar caer en el pecado de socialismo el Estado se tiene que abstener de cualquier interferencia en los “mercados”. De ahí el lema “más mercado, menos Estado”… Para Hayek cuando el Estado realiza una pequeña corrección en los mercados es que el “socialismo” se ha manifestado aun cuando esa corrección haya sido formulada por un partido de derechas. No puede extrañar que Hayek considerara a Keynes y a sus colaboradores “una panda de socialistas”…

La crisis de 1929 desarzonó a todos estos teóricos del abstencionismo estatal. Misses fue durante muchos años olvidado y Hayek vivió durante casi toda su vida en una especie de “exilio interior”. Sin embargo, el ascenso al poder de Margaret Tatcher supuso la resurrección del zombi liberal. Algo antes Milton Friedman y los “Chicago boys” habían hundido la economía chilena y generado una oleada de paro sin precedentes que fue más costosa para el gobierno del General Pinochet que cualquier medida represiva sobre la izquierda. En efecto, dando vía libre a las importaciones Friedman y sus compinches lograron que una cerilla fabricada en Canadá recorriera desde las Montañas Rocosas hasta los Andes y terminara prendiéndose en Valparaíso o Santiago entrañando la destrucción de sectores enteros –además del fosforero- de la economía chilena.

En los 15 años siguientes, “reajustes” como éste se dieron en toda Iberoamérica generando paro, miseria, destrucción de la clase media y establecimiento de sistemas democráticos de baja calidad guiados por títeres al servicio de las oligarquías locales. El resultado a medio plazo ha sido la irrupción de un populismo de izquierdas en buena parte de Iberoamérica y, en especial de la “doctrina bolivariana” que hundía sus raíces en la desesperación de sectores de las clases medias en fase de proletarización y de los proletarios en base de pauperización.

En realidad, la “pasada por el liberalismo” tuvo tres fases: una fase de impacto brutal sobre las economías locales, una segunda fase en el que “las cifras macroeconómicas” empezaron a registrar alzas y los Estados sacaron a flote sus economías (fundamentalmente como efecto de los beneficios obtenidos por la venta de las empresas de los sectores públicos, muy abundantes en Iberoamérica, mucho más que por su buena gestión), lograron atraer inversión financiera… antes de que todo esto se divisara como flor de un día, los beneficios obtenidos por la venta de empresas públicas tardaron poco en dilapidarse, volvió a hacer falta financiación, pero el Estado ya no disponía de sector público que avalase la petición de créditos y, finalmente, se produjeron fenómenos perversos como el “corralito” o vuelcos políticos como el que tuvo lugar en Venezuela, demostrando una vez más –y por si la historia del siglo XX no lo hubiera demostrado hasta la saciedad- que el “socialismo” es el resultado de los excesos del “liberalismo”.

La dialéctica liberalismo-socialdemocracia

Desde hace 150 el péndulo se decanta unas veces hacia el “socialismo” y luego vuelve hacia el “liberalismo”. Los liberales no reconocen este proceso dialéctico que une los excesos del liberalismo al nacimiento del socialismo y que luego va del agotamiento de éste a la búsqueda de su opuesto, el liberalismo, iniciando un nuevo ciclo. Los liberales de estricta observancia afirman con una seriedad pasmosa que jamás se ha llevado a la práctica su modelo teórico: siempre, en algún momento, el Estado ha intervenido en la economía falseando el mercado. Es una falacia. Habría que añadir que en determinados momentos, si el Estado no hubiera intervenido para salvar al seudo-liberalismo o neo-liberalismo, el propio sistema económico hubiera desaparecido.

En el fondo, lo que subyace es un dogmatismo presente con tanta fuerza como estuvo presente en el marxismo: un enrocamiento en las propias posiciones concebidas de la manera más extrema y una justificación ante los errores afirmando que se habían producido porque la ideología no se había puesto en práctica sin alteraciones. Como si un marxista dijera que el fracaso del colectivismo se debía a que nunca se fusiló suficientemente a todos los opositores. Más soft el liberalismo atribuye sus fracasos al incumplimiento relativo y por la mínima del dogma del abstencionismo del Estado en materia de economía.

Esta última crisis económica, sin embargo, se ha producido dentro de una nueva perspectiva: ha sido una crisis del “sistema”, esto es, del liberalismo que desde el período Reagan-Tatcher abrió el camino a la globalización. Esta ha sido la primera gran crisis de la globalización y este modelo económico mundial es la quintaesencia del liberalismo: un mercado financiero mundial y unos Estados que ya carecen de potestad para regularlo dada la desproporción entre su dimensión y la del mercado… ¿Qué más quieren los liberales? Que el Estado desaparezca definitivamente.

Llama la atención que lo más cerca del liberalismo –al menos a nivel conceptual- sea… el anarquismo. En efecto, ambos predican la desaparición del Estado y su reducción al mínimo. A diferencia del liberalismo, el anarquismo predica también la desaparición del mercado y, en este pequeño detalle es donde radica la diferencia. Los EEUU constituyen sin duda el primer Estado liberal aparecido en la historia y aun hoy su población mantiene una extendida desconfianza hacia el aparato estatal al que frecuentemente atribuyen todos los males. El liberalismo pasa así como una forma de anarquismo económico al que le repele cualquier intervencionismo estatal y se muestra libertario en relación al “mercado”.

La mística del mercado como dios omnipotente

Y ¿qué es el mercado? El mercado es el escenario en el que discurre el juego de la oferta y de la demanda. Las “leyes del mercado” jamás podrán cumplirse tal como fueron concebidas teóricamente porque los procesos de acumulación de capital general desequilibrios y asimetrías que falsean la libre competencia. Son, además, peligrosas. El negocio de las farmacéuticas es la “salud”, lo que equivale a decir que alcanzada la “salud” y desterrada la enfermedad, el negocio de las farmacéuticas desaparecería. De ahí que sea preciso –para mantener la única ley del liberalismo que sigue incólume, la del “beneficio”, el “lucro” y la “usura”- que el “enfermo” se recupere de su dolencia mediante el uso de fármacos que le conducirán a otra enfermedad (los “efectos secundarios”). Si el Estado no interviniera mínimamente intentando “vigilar” a las farmacéuticas, episodios como el de la Gripe A (enfermedades ficticias) se repetirían todos los años.

Por otra parte, cuando un grupo de empresas (un oligopolio o un monopolio) alcanzan una posición hegemónica en el mercado tienden a utilizarlo a su antojo y a evitar que otras empresas puedan posicionarse en el mismo. Y, finalmente, cuando determinadas acumulaciones de capital superan –tal como ocurre hoy- el PIB de la mayoría de países, son los mercados los que imponen su tiranía a los Estados. Hace falta recordar que mientras los mercados son, en realidad, el teatro preferencial de la actividad de inversores y especuladores, el Estado somos –al menos en teoría- todos. Así pues, el liberalismo es el mejor escenario para que los tyranosaurius se coman a los humanoides… Porque si hay una idea que sea ajena al liberalismo es la idea de justicia social… Y si hay hoy una idea necesaria cuando una cuarta parte de la sociedad está rozando el umbral de la pobreza o zambullido en él, es precisamente la de justicia social.

El liberalismo que trajo a la globalización

El liberalismo ha sido el hacedor miserable de la globalización y la globalización es el sistema para matar pueblos. La globalización tiende a que los rasgos de identidad de los pueblos se diluyan: a un mercado mundial, corresponde un melting-pot en donde cualquier producto tienda a poder venderse en cualquier lugar, fabricarse en donde sea más barato.

Y esto ha generado dos fenómenos peligrosos cuya responsabilidad descansa únicamente en el liberalismo: de un lado la deslocalización empresarial, fuga de las plantas de manufacturas a los países en donde el precio de la mano de obra es más barato… que no pueden ser sino países “socialistas”, como China en una curiosa colusión de intereses que atenta contra los trabajadores del Primer Mundo (que ven inevitablemente contraído el mercado de trabajo en sus países) y del Tercer Mundo (que ven cómo la riqueza para sus élites económicas se realiza a costa de salarios de hambre y trabajo semi-esclavo.

Pero hay otro fenómeno generado por la globalización liberal que constituye un verdadero atentado no sólo contra los pueblos sino también y sobre todo contra la historia: el facilitar el desplazamiento de millones y millones de personas hacia Europa para abaratar el coste de la mano de obra. Aznar, en este sentido, fue paradigmático en su política de generar un modelo económico liberal basado en salarios bajos, inmigración masiva, crédito fácil y beneficios rápidos para los inversores con un sector hipertrófico de la construcción.Borrar los rasgos de identidad de los pueblos, tender a uniformizar (al abaratamiento y a la baja) los mercados de trabajo es algo que no puede hacerse sin insertar en Europa masas de población alógena. Y esto es lo que el liberalismo salvaje ha hecho contando -mira por donde- con la ayuda inestimable del humanismo universalista socialdemócrata.

Cómo hacerse liberal

Los “liberales” de hoy en España han llegado a las posiciones en las que se encuentran a través de distintas vías: tras la pérdida de vigor de las democracias cristianas, la única ideología más o menos somera que le quedaba a la derecha para afrontar a la socialdemocracia, parecía ser el liberalismo. Buena parte de los liberales españoles no han llegado a defender estas posiciones (de las que suelen ignorar sus inconsecuencias) no tanto por adhesión a la doctrina de Adam Smith y demás, como por el rechazo a la socialdemocracia. Para algunos ese rechazo no es más que un reajuste en su anticomunismo, en su antiizquierdismo e incluso en su franquismo de otros tiempos.

La raíz de “liberalismo”, remite al concepto “libertad”, lo que contrasta con la ideología que algunos de estos liberales reconvertidos sostuvieron en otros tiempos. Losantos, por ejemplo, era un maoísta defensor de la “guerra popular prolongada” y la “insurrección armada de masas” dentro de la Organización Comunista de España Bandera Roja (a donde, por cierto, iban a parar decenas de chicas y… los machitos que no ligaban ni con cola ni con cerote). Caído en el descrédito más absoluto el marxismo, a muchos de estos  maoístas les faltaba el “libro” en donde se contuvieran todas las explicaciones y creyeron encontrarlo en La Riqueza de las Naciones o en La teoría monetaria y el ciclo económico de Hayek. Además, la referencia a lo liberal parecía limpiar sus ofensas a la libertad realizada desde el sumidero marxista siempre cerca del GULAG.

Neoliberales y extrotskystas

En realidad, toda la primera generación de neoconservadores aparecida en EEUU a finales de los años 50 y que prolongó su influencia intelectual hasta finales de los 70, procedía de intelectuales marxistas -frecuentemente trotksystas- que no estuvieron dispuestos a pasar ante el comité de actividades antinorteamericanas y, una vez emprendida la disidencia con el stalinismo, tras un breve paso por las filas del trotkysmo, pasaron al anticomunismo y, por el mismo precio, acamparon en el conservadurismo mas acrisolado (los Dewey, los Shactman, los Kristol, los Burham –con su Revolución de los Managers y especialmente si El fin de las ideologías- y los Podhoretz entre otros muchos) que luego enlaza con la generaciones de neoconservadores, también extrotskystas que pasaron a ser los cerebros grises de la administración Bush. Ultraizquierdistas reconvertidos en defensores del liberalismo con una fe propia del converso.

El liberalismo es hoy un proyecto siniestro avalado por teóricos ciegos y cerriles anti socialdemócratas. No soplan buenos tiempos para defender el liberalismo en medio de una crisis económica generada por ese mismo liberalismo y ante la que no hubiera sobrevivido de no ser por traicionarse a sí mismo cuando decenas de instituciones de crédito en todo el mundo no fueron salvadas por los “principios liberales” sino por… los Estados. Ese pequeño detalle sería suficiente hoy para descalificar al liberalismo para opinar sobre cualquier caso… y, sin embargo, a sus defensores ultramontanos apenas les interesa: Losantos sigue tronando a quien quiere oírle contra ZP, Rodríguez Braun desde la COPE se sigue creyendo gracioso saludando cada día a la audiencia con un “buenas noches liberales”, incluso en Internet se postula un “Partido de la Libertad”… en la “línea de Hayek”.

La mayoría de liberales hoy no hacen sino defender sus propios intereses (en el fondo el leit-motiv del liberalismo es el individualismo y el individualismo quiere decir “yo primero y luego todos los demás”) y sobre todo alardear de falta de imaginación y renuncia a la herencia aristotélica de nuestra cultura en la que el razonamiento lógico siempre ha ocupado un lugar preponderante. Sí, porque no hay nada más inconsecuente que un liberal tronando contra el “Estado”, pero sollozando para que ese mismo Estado ayude a bancos, entidades financieras y sectores económicos. Ser consecuentes nunca ha sido el fuerte de esa llama “doctrina liberal”.

De esta crisis no se sale con liberalismo sino con planificación

De todas formas, la cuestión no es tanto si Keynes o Hayeck, si más Estado o más mercado, sino, pura y simplemente, ¿cómo salir de la crisis? Y aquí el liberalismo solamente aporta su fórmula maravillosa: la primacía del Mercado. El “mercado” no es una entidad intangible: tienen nombres y apellidos, son los George Soros, son los grandes consorcios financieros, son las legiones de especuladores (eufemísticamente llamados inversores en momentos de crecimiento económico, verdaderos usureros y arribistas sin escrúpulos). El mercado solamente vela por el beneficio de los “grandes” de la economía. Si se tratara de seguir dando primacía a los mercados, eso desembocaría simplemente en un sometimiento de los Estados (esto es de todos nosotros) a sus caprichos.

En realidad, el liberalismo es hijo de la burguesía cuando ésta reivindicó en el siglo XVIII la primacía como clase hegemónica de la sociedad en detrimento de la aristocracia. Y algo le ha quedado. Sigue queriendo tener la primacía pero se ha convertido en una aristocracia económica. No aspira a controlar a los Estados directamente sino a través de los mercados.

En la actualidad, para salir de la crisis el Estado tiene que ampliar sus poderes. De una sima como la que estamos no salimos con los mercados… sino con la planificación. Y eso solamente corresponde a los Estados. El mercado no puede planificar porque está sometido a las leyes de la oferta y la demanda corregidas y condicionadas por el peso de los grandes capitales financieros y de las concentraciones de capital. El “mercado” no tiene necesidad de salir de ninguna crisis, simplemente porque no la percibe. Pero el grueso de las poblaciones sí. Y para eso hace falta justamente el remedio contrario al que propone el liberalismo: planificación, planificación y planificación. Y mucho más en España en donde desde el franquismo el modelo económico se basa en turismo y construcción.

La crisis de la socialdemocracia quizás parezca más grave que la crisis del liberalismo, pero ambas no son sino dos formas de un mismo sistema que se está desintegrando ante nuestros ojos. Si hoy la socialdemocracia solamente gobierna en dos países europeos y si partidos de derecha y de centro-derecha se enseñorean por toda Europa, no es más que porque el “pensamiento único” ha hecho imposible la emergencia de otras opciones. Pero ambos están agotados: la socialdemocracia porque, en su intento de insertarse en el “pensamiento único” y en su aceptación del liberalismo, lo ha gestionado de manera atroz mientras ha permanecido en el poder, y el liberalismo habitualmente identificado con partidos de centro-derecha, de derecha e incluso de extrema-derecha (caso de Gert Wilders) ha fracasado en su proyecto globalizador.

De hecho el liberalismo está tan avejentado como el viejo marxismo y huele a tanto alcanfor como su colega el anarquismo. Ideologías surgidas hace 200 años y en el caso del liberalismo, cuya matriz se remonta a 250 años en pleno siglo XVIII, ya no están en condiciones de aportar nada a las sociedades del siglo XXI, como no sean su cadáveres siempre en condiciones de ser triturados y aptos para fermentar como cualquier estiércol, a la tierra. Hoy es el tiempo en el que no se trata tanto de rescatar cadáveres como de abordar la creación de nuevos modelos doctrinales que trasciendan tanto al liberalismo como a la socialdemocracia.

Cuando alguien os pregunte “¿Qué es el liberalismo?” La respuesta correcta es: el liberalismo es esa mierda seca y bien aplanada que nos ha traído la crisis en la que estamos inmersos.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

Mis textos para el Frente de la Juventud (IV): Libertad para los patriotas presos

Infokrisis.-A principios de 1980 realicé un tríptico en solidaridad con los "patriotas presos" a petición de Juan Ignacio el presidente del FJ. Debo de reconocer que no me gustó excesivamente el encargo y si lo hice fue precisamente porque percibir que el tema de los presos tenía entonces un extraordinario impacto en los ambientes más activistas. Además, por contraste, Fuerza Nueva y Blas Piñar en concreto, los habían dejado, más o menos, olvidados. Por aquello del "juego de las partes" nos tocada a nosotros organizar la solidaridad con ellos que llegó incluso a un malhadado intento de fuga de la prisión de Ciudad Real que terminó con el envío al Puerto de Santa María de Carlos García Juliá y de Juan Antonoio Magaña después de que lograran introducirse en la vivienda del director de la cárcel mientras un coche con gente del Frente les esperaba ante la puerta de la prisión. El episodio fue narrado en directo en el programa "Encarna de Noche" de la COPE. Hasta su disolución, el Frente de la Juventud siguió manteniendo el cordón umbilical con los presos patriotas. Por otra parte, este tipo de solidaridades había dado buen resultado a la izquierda y al independentismo y lo que intenté en aquel momento fue "hacer presentable" la causa de los "patriotas presos", la mayoría de los cuales habían terminado en prisión por caisas poco defendibles ante la opinión pública. La única línea de defensa era tratar de justificar los crímenes a causa del marasmo de la transición y de la confusión e inestabilidad de la época. También aquí he recuperado el documento gracias al editor del libro "Patria - Justicia - Revolución". Esto y un par de docenas de artículos publicados los 3 números de la revista "Frente" que publiqué antes de tener que ir al exilio, y que supongo son más o menos irrecuperables, es todo lo que queda de lo escrito en aquella agitada época.

 

LIBERTAD PARA LOS MILITANTES PRESOS
ESTÁN EN PRISIÓN PARA QUE ESPAÑA VIVA


¿POR QUE HAY PATRIOTAS EN PRISIÓN?

Según la prensa porque han cometido «horribles crímenes» y deben pagar sus culpas. Y realmente nuestros camaradas encarcelados han protagonizado  casi siempre de forma involuntaria  episodios de violencia política con una única intención: salvar a España del comunismo y de la desintegración democrática. Este hecho es capital tenerlo en cuenta a la hora de juzgarlos.

La situación de España es tan clara como dramática: existe un claro vacío de poder, mejor, una renuncia al ejercicio práctico del poder, el gobierno, incapaz y débil, se ve incapaz de solventar los problemas que él mismo ha ido labrando.

En estas circunstancias, cuando los comunistas mantienen secuestrado a Oriol y Villaescusa, cuando presentan la «Jomada de Andalucía» como un preludio insurreccional, cuando el retiro madrileño se ve invadido de gansters, homosexuales, drogadictos, etc., cuando los comunistas insultan a los patriotas en películas como «Siete días de Enero», en esos momentos es cuando se producen los incidentes que llevan a la cárcel a nuestros camaradas.

Por eso afirmamos: si, nosotros, ellos mismos, nuestros camaradas encarcelados, reconocen la gravedad de sus actos, pero también es cierto que si realizaron estas acciones  que culminaron algunas involuntariamente en hechos luctuosos  fue por que el régimen había creado, con su incapacidad, negligencia y torpeza, una situación en la que los patriotas debieron actuar por sí mismo.

Y concluimos: si hubiera otro sistema político, eficaz, justo, fuerte, patriótico, con voluntad de lucha y aniquilamiento del comunismo, tales hechos no se hubieran planteado jamás y hoy nuestros camaradas no estarían en la cárcel:

NOSOTROS CULPABILIZAMOS AL ESTADO LIBERAL Y DEMOCRÁTICO Y AL REVANCHISMO COMUNISTA DE SER LOS INDUCTORES OBJETIVOS DE LOS HECHOS DELICTIVOS PROTAGONIZADOS POR LOS PATRIOTAS ENCARCELADOS ¡EL RÉGIMEN ES EL ÚNICO CULPABLE!

En otro marco político jamás los patriotas encarcelados se hubieran visto forzados a actuar como actuaron.

¿POR QUÉ HAY QUE ASUMIR SU DEFENSA?

Los partidos de la llamada «euroderecha están ignorando hoy a los patriotas encarcelados. En algunos casos, incluso, han llegado a negar su militancia, evidente y notoria en muchos casos. Si esos grupos pretendían salvaguardar su «credibilidad democrática» negar la militancia de aquellos jóvenes que les habían servido con honor y lealtad, no era el mejor camino.

Nosotros asumimos la defensa de todos los detenidos políticos de carácter patriótico por tres razones fundamentales:

-  POR UN HECHO DE JUSTICIA. Justicia es dar a unos lo que se ha dado a otros, hoy el gobierno ha liberado a los más peligrosos terroristas a cambio de un oscuro diputado de UCD. Nuestros camaradas se merecen también esa libertad que la monarquía ha dado en ¡cuatro! Amnistías sucesivas a los asesinos marxistas, máxime cuanto que sus hechos delictivos no pueden compararse con los cometidos por los terroristas de ETA y del GRAPO responsables ya de 350 asesinatos.

-  POR UN HECHO REVOLUCIONARIO. Conseguir la libertad de los patriotas presos es luchar contra la política de UCD y de sus cómplices. Si ellos son víctimas de la situación creada por el sistema, sólo la desintegración del sistema es garantía de su libertad y de la de España. Nosotros asumimos la lucha por su liberación por que asumimos la lucha contra el sistema liberal y democrático.

-  COMO UN ACTO DE CAMARADERÍA. Los patriotas presos, casi todos militantes o simpatizantes del Frente de la Juventud (varios de ellos han adquirido esta condición en el interior de la cárcel tras la constitución del FJ) han mantenido a lo largo de su detención  para algunos ya de tres años ¡sin juicio!  una inquebrantable postura de firmeza revolucionaria: ¡han mantenido bien alta la dignidad de los patriotas revolucionarios!. Nuestro deber es corresponder a ello desde la libertad.

¿QUE HACER?

Luchar por la libertad de nuestros camaradas es un deber patriótico. Ellos están en la cárcel por defender la libertad y la integridad de España. Por eso decimos:

¡SU LIBERTAD HOY POR LA DE ESPAÑA MAÑANA!

Si desfallecemos, si desistimos, si nos inhibimos, si no somos capaces de luchar por la libertad de los patriotas presos, el marxismo, el gobierno de UCD, considerarán que las «fuerzas nacionales» solo quieren ganar unos pocos votos en las elecciones y reunirse pacífica y nostálgicamente cada «20 N»...

¡HAY QUE DEMOSTRAR QUE NO!

¡QUE LOS PATRIOTAS VAMOS A ARRANCAR A NUESTROS CAMARADAS DE LAS CARCELE!

¡QUE ESTA ES NUESTRA PRIMERA TAREA!

Por eso os decimos: si queréis ayudar a la liberación de los patriotas encarcelados:

-  APOYADLOS ECONÓMICAMENTE: mensualmente los militantes del FJ, en nombre de todos los patriotas y en la medida en que el FJ ha sido hasta ahora la única organización que se ha comprometido públicamente con ellos, entregamos el dinero, los alimentos, el tabaco y los objetos recogidos para los camaradas presos. Puedes enviar tu contribución a la sede del Frente de la Juventud (c/ Claudio Coello, 41   Madrid 1) indicando el destino («para solidaridad detenidos»).

-  ASUMIR EL COMPROMISO de dar testimonio público a favor de los detenidos en tu centro de estudio, en tu trabajo, entre tus amistades, debemos empujar a las direcciones de los partidos nacionales para que se comprometan públicamente en su defensa, debemos centuplicar esfuerzos para mover en la calle campañas de solidaridad pro presos.

-  COMBATIR A QUIENES LES HAN ENCARCELADO: luchando eficazmente contra la política gubernamental y contra la falsa alternativa de recambio izquierdista; no habrá libertad, no habrá justicia, no habrá orden ni prosperidad mientras UCD y sus cómplices sigan saqueando España con su sistema democrático.

El combate eficaz contra el Sistema sólo puede hacerse asumiendo estos tres puntos que constituyen el programa mínimo del Frente de la Juventud:

-  Dimisión del gobierno de UCD

-  Disolución de las instituciones liberales y partidos

-  Gobierno de Salvación y Unidad nacional

¡POR LA LIBERTAD DE LOS PATRIOTAS PRESOS!

¡CONTRA UCD Y SUS COMPLICES!

¡POR UNA TERCERA VIA DE LIBERACIÓN NACIONAL CONTRA EL COMUNISMO Y EL CAPITALISMO!

¿CUAL ES LA SITUACIÓN DE LOS PATRIOTAS ENCARCELADOS?

A falta de más datos y los que se encuentran corriendo el peligro de ser condenados a las penas más largas, existen en la actualidad 18 patriotas encarcelados:

1.  C. G. J. (Alcalá de Henares en celda de castigo)

2.  P. F. C. (Ciudad Real)

3.  F. A. C. (Ciudad Real) (estos tres camaradas llevan actualmente más de tres años de «prisión preventiva» sin juicio).

4.  J. M. M.(Ciudad Real)

5.  F. B. P. (Ciudad Real) (estos dos camaradas llevan actualmente once meses de «prisión preventiva» sin juicio).

6.  L. M. G. M. (prisión de Aranjuez).

7.  G. R. M. (Ciudad Real)

8.  F. P. C. (Ciudad Real)

9.  J. A. N. G. (Ciudad Real).

10.  J. M. F. M. (Ciudad Real)

1 1. E. L. S. (Ciudad Real)

12.  A. N. G. (Ciudad Real)

13.  M. G. C. (Ciudad Real)

14.  E. 1. (Ciudad Real) (estos camaradas se encuentran encarcelados desde hace seis meses en régimen de prisión preventiva)

15.  M. P. S. (Ciudad Real) (este camarada se encuentra cumpliendo condena de siete años y está más de un año en la cárcel).

Como se ve la mayoría de ellos se encuentran en el presidio de Ciudad Real cuyas características son lamentables: se trata de un edificio antiquísimo que no reúne las condiciones mínimas de habitabilidad. Faltan instalaciones higiénicas, el estado de las celdas es desastroso así como el del resto de las instalaciones, la mayoría de los vidrios están rotos y tanto el régimen penitenciario como el trato es incalificable. Tras el motín protagonizado por García Juliá y otro compañero hace unos meses, el resto de los detenidos se amotinó contra las sanciones sufriendo por ello los castigos previstos en la Ley General Penitenciaria.

Los camaradas presos en Ciudad Real han expresado su deseo de ser trasladados a otra prisión que tenga unas condiciones de habitabilidad más decentes, así como la exigencia de una rápida vista de sus procesos. Sabida es la técnica alemana (y no en vano la autoridad española mira mucho a Alemania) de hacer psicológicamente imposible la vida en las cárceles e inducir subliminalmente a los detenidos al suicidio: parece que algo así se intenta con los detenidos en el caso Atocha...

Por lo demás la situación moral de los detenidos es altamente satisfactoria y más que nunca siguen manteniendo sus ideales y su combatividad revolucionaria. Los militantes del FJ que les han visitado recientemente (a finales de diciembre de 1979) les han entregado 30.000 pesetas y alimentos, haciéndoles llegar por las vías más diversas nuestras publicaciones revolucionarias.

PATRIOTAS, JOVENES REVOLUCIONARIOS:

La alternativa es clara: lograr la libertad de nuestros camaradas. Por ello inosotros estamos en lucha y no solo para conseguir su libertad sino para meter en la cárcel a los verdaderos culpables de lo que está sucediendo en este país. Por eso os llamamos a combatir con nosotros para lograr la liberación de nuestros camaradas y la edificación de una tercera posición entre el socialismo marxista y el liberalismo democrático que están destrozando a España y a Occidente.

¡CON NOSOTROS ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE! ¡LIBERTAD PATRIOTAS DETENIDOS!

Comité de Solidaridad Militante del FRENTE DE LA JUVENTUD Sección Catalana

ÚLTIMA HORA:

En el momento de redactar el presente comunicado Luis M. García Martín, wilitante de Falange Española ha sido trasladado de la prisión de Aranjuez a la Y Galería de la prisión de Carabanchel en donde ha sido objeto de una salvaje agresión por parte de los presos comunes. En el momento actual corres el riesgo de perder un ojo.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

Mis textos para el Frente de la Juventud (III): Declaración política de la Junta de Mando

Infokrisis.- Si no recuerdo mal éste fue el primer documento que escribí para el Frente de la Juventud a poco de retornar del viaje a Madrid que realicé con otro antiguo miembro del FNJ. Volvimos entusiasmados y asumiendo que la línea del FJ iba a ser más "revolucionaria" que la del FNJ, mucho más activista y que nuestro público eran las franjas más radicales que se iban desgajando de los distintos partidos patrióticos. Fue también el primer impreso que se realizó a Offset y compuesto por una IBM de fotomecánica que compré con otro camarada (y del que a partir de junio de 1980 dejamos de pagar las letras... digamos que, por morosidad forzada al iniciar mi exilio). En fin, un documento curioso del radicalismo juvenil de aquella época.

 

DECLARACIÓN POLITÍCA DE LA JUNTA DE MANDO DEL
FRENTE DE LA JUVENTUD

NO CEDER ANTE UCD

SOBRE EL ACTUAL MOMENTO DE BANCARROTA DEMOCRÁTICA



A todos los patriotas, a los jóvenes revolucionarios:

España vive actualmente un momento político de gravedad e importancia desconocida hasta ahora. El referéndum andaluz, las elecciones vascas han desequilibrado profundamente la balanza política y próximamente las elecciones al parlamento catalán acentuarán este desequilibrio encontrándose UCI) con el poder central en sus manos y con el poder en los entes autonómicos en manos de la oposición. Tal contradicción no hará sino agravar la crisis política de nuestro país, profundizar el vacío de poder contribuyendo a una desestabilización permanente.

UCD que ha puesto en marcha el juego de las autonomías no ha caído en la cuenta de que esas autonomías iban a dar a los partidos de oposición parcelas de poder, que a la larga debilitarían a la propia UCD.

Esta inconsciencia no solo la va a pagar la banda de traidorzuelos y exfranquistas avergonzados de UCD sino toda la Nación. La situación que vive hoy España no es más que la lógica resultante de un sistema que ha entregado el poder a los partidos y a los grupos de presión: esto no es una democracia, es una partitocracia, no manda el pueblo, mandan los dos. Por eso el FRENTE DE LA JUVENTUD OS DICE:

No estamos ante una crisis del gobierno de UCD, estamos ante la crisis del sistema democrático y parlamentario, una crisis sin salida dentro del marco legal actual, una crisis cuya salida hay que buscarla desde fuera y contra el sistema. La lucha por superar la crisis actual de España se superpone y se confunde con la lucha por derribar al actual sistema.

Nosotros afirmamos: ni UCD, ni mucho menos los socialistas, o un gobierno de unidad de la izquierda o de concentración nacional estaría en grado de solventar los graves problemas de España, ni erradicaría la corrupción, ni la inmoralidad pública, ni el terrorismo, ni la crisis económica, ni el paro... y no lo podría hacer porque todas estas taras han acompañado a la democracia española desde su nacimiento y forman parte de ella: son, como ha dicho el «trepa» Suárez «el costo de la democracia»...

Hoy, cuando se han convocado nuevas elecciones en Cataluña el FRENTE DE LA JUVENTUD, vanguardia combatiente de la juventud española, os llama a boicotearlas activamente y a despreciar su resultado. No queremos participar en ninguno de los mecanismos del sistema, en sus shows electorales, ni en sus instituciones inútiles y lo decimos bien alto y bien claro: queremos combatir el sistema desde fuera y luchar por sustituirlo por un nuevo orden orgánico, y nuestra consigna es:

¡CONQUISTAR LA CALLE! ¡DESPRECIAR LAS URNAS! ¡BOICOT ELECCIONES!

¡No vendemos la imagen de un líder! ¡No vendemos un programa utópico!

¡OS PROPONEMOS UNA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA!

Estas posturas no solamente son radicales en sus planteamientos, sino también coherentes si se desprecia al sistema liberal y democrático, si se le identifica con la fuente de todos los males que afectan actualmente a España, participar en los mecanismos electorales es aceptar su ilegalidad e inmoralidad. Para nosotros el sistema demo liberal debe desaparecer para ser sustituido por un Estado Orgánico y Comunitario patrimonio, no de un partido, sino de toda la comunidad nacional.

Por ello el FRENTE DE LA JUVENTUD os propone un programa mínimo basado en tres puntos:


-  Dimisión del gobierno Suárez

- Constitución de un gobierno de unidad y salvación nacional compuesto por técnicos y expertos de indudable preparación y patriotismo capaces de sacar a España de la crisis.

-  Disolución de las instituciones y partitocracias nacidas tras 1975.

Solo un programa de este tipo puede ser el primer paso para la reconstrucción nacional y la creación de un ESTADO FUERTE capaz de afrontar las graves crisis y convulsiones internacionales.

El FRENTE DE LA JUVENTUD constata la actual embestida comunista en todo el mundo y a la vista de ella os dice:

¡Hoy la ofensiva comunista es a escala mundial!

i España y Afganistán no son más que dos frentes de una misma lucha por el marxismo!

¡Boicot olimpiada de Moscú!

¡Ilegalización del PCE, quinta columna de imperialismo ruso en España!

Hoy es imposible dudar que la política de distensión ha fracasado y que el comunismo soviético busca la dominación mundial y para ello intensifica su ofensiva en tres direcciones: Oriente Medio, América Central y África con el fin de privar a Europa de materias primas. Sólo la unidad combatiente de todos aquellos estados y movimientos que luchan por una TERCERA POSICIÓN entre el socialismo marxista y el capitalismo apátrida, contra el imperialismo soviético y americano, podrá acabar con esta doble tenaza.

Por último el FRENTE DE LA JUVENTUD protesta por la campaña de intimidaciones y represión de que es objeto y que se ha traducido en un criminal atentado dinamitero contra la sede central del movimiento en Madrid y con la detención de 13 militantes en los últimos días, uno de ellos en Madrid golpeado en el momento de su detención y otro en Barcelona, en el interior de las dependencias policiales.

Estos sucesos vienen en un momento en el que el sistema pretende suprimir a todos los grupos nacionalistas de vanguardia que están demostrando una mayor efectividad y un más alto índice de crecimiento. Las movilizaciones realizadas en Madrid como protesta por los procesos de Atocha y tras conocerse las penas han demostrado la presencia y vitalidad del FRENTE DE LA JUVENTUD como punta de lanza de todos aquellos jóvenes anticapitalistas y anticomunistas que luchan por una tercera posición contra el sistema que actualmente nos oprime y explota.

¡VIVA EL FRENTE DE LA JUVENTUD!

¡VIVA LA LUCHA DE LOS JOVENES PATRIOTAS!

¡CON EL FRENTE DE LA JUVENTUD POR LA REVOLUCIÓN NACIONAL!

¡CON NOSOTROS ANTES DE QUE SEA TARDE!


© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen