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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Mis textos para el Frente de la Juventud (II): El Frente de la Juventud y las fuerzas nacionales

Infokrisis.- Un segundo texto escrito para el Frente de la Juventud incidía en intentar diferenciar a esta organización del resto que componían la extrema-derecha de la época. Tal era la función de este texto que hoy considero excesivamente "blando". Creo que en aquella época había que haber sido mucho más radical a la hora de calificar a determinados grupos políticos que iban derechitos a la ruina. No hay que olvidar que dos años después de escribir estas líneas ya no existía buena parte de los grupos que se citaban (DDE, FEA, FEI, e incluso Fuerza Nueva había hecho mutis por el foro). El texto está fechado en abril de 1980 y tiene gracia que algunos pobres diablos consideren hoy esa época como la "mejor" de la ultra e incluso quieran revivirla. No solamente no fue la mejor sino que entonces ya era palpable lo que ocurrió luego: el desplome de este sector del que hoy ya no sobrevive absolutamente nada como no sea a nivel residual. De hecho, ya no recuerdo cuándo fue la última vez que alguien habló de "fuerzas nacionales"...

 

El Frente de la Juventud

y las "fuerzas nacionales"

 

I.‑ INTRODUCCIÓN

Es preciso que el Frente de la Juventud se defina entre y con respecto de las fuerzas nacionales.

Una definición no es necesariamente un enfrentamiento, es una toma de posición por la que se justifica una determinada elección política. Es una crítica objetiva que se realiza a un ambiente al que pertenecemos y que, por tanto, debe hacerse con Honor y Lealtad, con realismo y rigurosidad.

Este folleto debe abrir un intenso debate en las secciones del FJ, un debate sobre las fuerzas nacionales, sobre su futuro y sobre sus circunstancias.

 Esta es la base para tal debate.

II.‑ EL RUBICÓN DE LAS FUERZAS NACIONALES A LA BUSQUEDA DE LA IDENTIDAD

¿Quién da la patente de «fuerzass nacionales»?. Esto es un misterio insoldable. Parece como si algunos se empeñaran en reducir este adjetivo a FE/JONS, a los carlistas de la CTC, a los ex Combatientes y a F/N, ignorando que en los últimos años nuevas fuerzas están avanzando con ímpetu desconocido hasta ahora y pugnen por desbancar a estas tradicionales «faerzas nacionales». Por el contrario, fuerzas que hasta hace poco eran temidas por «flaerzas liberales», que habían formado junto a Fraga y su Alianza Popular, que jamás supieron comprender que su ropaje liberal y democrático con que se tocaran un día, va a ser el origen de la cnsis que parece no tener fin en España, esas fuerzas, ahora tienen, como por arte de magia, la etiqueta y la homologación de «fuerzas nacionales»...

Para nosotros es indudable que sólo la referencia a una determinada conducta y una concreta línea política garantiza y da derecho a ser una «fuerza nacional», es decir, una fuerza al servicio de la comunidad nacional que lucha por la afirmación de unos principios anti‑liberales y anti‑comunistas. Para nosotros la línea divisoria entre Fuerzas Nacionales y Fuerzas Liberales lo da la referencia al sistema actual:

‑ Quien acepta el actual sistema, con sus costumbres, su modo de producción, sus mitos, sus estructuras sociales, su «orden», en definitiva, el orden burgués... no pertenece a nuestro mundo.

‑ Quien considera que la lucha política es reducible a una lucha entre el mundo moderno e individualizado en el sistema actual el origen de todos los males de la sociedad y de la civilización y combate por su sustitución se reconoce en nosotros y nosotros nos reconocemos en sí.

Si las fuerzas nacionales se quedan estancadas en un mero conservadurismo; si lo único que aspiran es a defender unos valores de «orden públic^ «tranquilidad», «moralidad», etc. olvidando que ese «orden público» es un orden democrático y por tanto rechazable por ser la sociedad demo‑liberal rechazable en bloque, esa «tranquilidad» es una mera engañifa que encubre una sociedad corruptora y polucionada en su entorno y en su espíritu; una «moralidad» que no es sino un residuo tranquilizador junto al que coexisten el robo, la corrupción, la pornografia, la inmoralidad, la desintegración social y familiar. Si las fuerzas nacionales aspiran a «conservar» todo esto que es lo único que la sociedad moderna nos ofrece, lo único que se nos da a conservar, apenas vale la pena seguir luchando porque ya el Estado actual procurará en la medida de sus posibilidades y eficacias darnos de comer y así evitar conflictos sociales, damos abundancia y consumo y así embotar nuestros sentidos, damos seguridad y orden ciudadanos para que los negocios funcionen mejor, y, por fin, incluso, luchar contra el separatismo no porque sea importante la unidad de España sino porque las regiones con síntomas separatistas son aquellas en las que la producción es mayor, las más ricas, sin las cuales España no podría sobrevivir: y a esa lucha, que no es la de la lucha por España, sino la lucha por la supervivencia del Estado democrático y del  capitalismo se enviarán a las FOP primero y si fracasan en su intento de restablecer el orden público, y luchar contra el terrorismo, tras cientos de miembros inmolados, a las Fuerzas Armadas que de ser defensores de España, han pasado a ser defensores de la democracia española... Decididamente no vale la pena conservar todo esto. Hay que tirar de la cadena del WC: quienes pulsen la cadena son fuerzas nacionales, lo que se va por la cañería son los restos en putrefacción del sistema.

II b. DE LAS FUERZAS NACIONALES AL FRENTE NACIONAL. UNIDAD ¿PARA QUÉ? UNIDAD ¿CON QUIÉN?

Periódicamente se viene hablando de Frente Nacional, especie de concreción política de las fuerzas nacionales. Cinco años después de que se iniciara la discusión sobre el vocablo las intentamos para consolidar ese Frente, llámese Alianza o Unión Nacional, han resultado frustrados. Y jamás tendrán éxito a menos que los planteamientos de base sean claros: «Unidad ¿para qué? ¿Unidad con quién?

Nosotros también somos partidarios de un Frente Nacional, mejor dicho, ciframos nuestra estrategia en tres momentos:

I‑ Creación de la vanguardia revolucionaria en el Frente de la Juventud.

II‑ Creación de un frente nacional que agrupe a las fuerzas nacionales en base a un programa revolucionario de cambio social.

III‑ Creación de un frente amplio de oposición al sistema con fuerza social suficiente como para desalojar del poder a sus ¡legítimos detentadores.

La primera fase presupone la creación de la columna vertebral de las otras dos. Es evidente que no puede existir cambio revolucio­nario sin movimiento revolucionario. Es evidente que una unidad en un frente nacional sólo puede enfocarse para cambiar el sistema. Es evidente que un frente amplio que trascienda más allá de las fuerzas nacionales para colaborar con grupos y cuerpos sociales, culturales, religiosos, sindicales, asistenciales, etc. que no tengan cabida en el actual ordenamiento, es una verdadera alternativa al sistema, no para su supervivencia sino para su liquidación.

Ahora bien, no puede existir un movimiento de cambio si antes no se plantean las características de cada organización, sus limitaciones y sus líneas en comparación unas con otras. Por eso nosotros que creemos haber respondido al «por qué» de un Frente nacional., debemos plantearnos el «con quien». Para nosotros es preciso hablar claro: durante muchos años los movimientos nacionales, han constituido entes aislados con pocas interrelaciones fuera de las protocolarias o de las críticas violentas y subjetivas. Es hora de la crítica constructiva, no por el mero hecho de lograr un nuevo tema de disquisición, sino como forma de definir las características y la personalidad de cada organización.

Sólo de esta forma podrá existir una convergencia revolucionaria para la concreción del primer momento estratégico. Sólo de esta forma podrá existir un Frente Nacional coherente y homogéneo asentado sobre unas bases sólidas. Sólo de esta forma se podrá dar vida a un Frente Amplio de Oposición al Sistema.

III. DERECHA DEMOCRÁTICA EN LA DIVISORIA CON EL LIBERALISMO

Tras la debacle electoral de Fraga y de su AP en 1977, algunos políticos, que le habían acompañado fielmente hasta esa fecha, sintieron la necesidad de rectificar algunos de sus postulados y dar nueva orientación a sus líneas. Pero la aventura de AP les había costado caro, muy caro: Silvia Muñoz entró en AP dirigiendo la UDE (Unión Democrática Española) y salía sin sigla y rodeado de unos pocos íntimos colaboradores: Ferriández de la Mora entró en su UNE (Unión Nacional Española) y salió asimismo escaldado. Más tarde todos ellos y algún foráneo más dieron vida a la Derecha Democrática Española, cuyo sueño no es otro que unir a toda la derecha desde Fraga a Blas Piñan De la misma forma que el sueño de Fraga es unir a toda la «derecha» desde UCI) a DDE. De la misma forma que el sueño de UCI) es seguir manteniendo en el corsé a toda la derecha... Hasta aquí la DDE no aporta nada a nivel político, sino una mera utopía en las pasadas elecciones de 1979. En el proyecto político de la DDE se consolida, eso querrá decir que Fraga está en las últimas... ya que, como político ambicioso, siempre ha mirado hacia la izquierda (UCD) donde hay votos y peso, que a su derecha (DDE/FN) donde sólo se crece a sus expensas....

A nivel ideológico DDE aporta un eclecticismo ambiguo e inquie­tante: si cuaja un pacto con Fraga: DDE será inequívocamente liberal, si cuaja un pacto con FN será inequívocamente nacional... Para el microcosmos de la Derecha. La DDE, es el «centro», con AP/CI) a su izquierda y FN a su derecha... pero esto no nos dice apenas nada de sus posibilidades e inquietudes, de sus aspiraciones y propuestas; no las busquéis, no las hay: DDE es el conservaduris­mo oportunista de siempre, partidario de conservar lo que hay y del que fustigará tanto José Antonio desde el discurso del Teatro de la Comedia... Hoy la DDE se peleará para tener un orador en la Plaza de Oriente, de la misma forma que hace tres años se barullaba por figurar junto a Fraga en los mítines de AP. ¿Y mañana?.

DDE y FN tienden hacia una alianza coyuntural. Se han juntado dos piezas complementarias: una élite de políticos liberales, de «solera» y muchas tablas en los hemiciclos franquistas, pero sin la más mínima base social: y un partido con una inmensa capacidad de convocatoria en razón de la fogosa oratoria de su líder, pero sin clase política dirigente. DDE pretende recibir el baño de masas de FN y, a cambio, cederle sus pro‑hombres políticos, su clase política dirigente; el planteamiento no es malo, sólo que mucho nos tememos que se quede en el mero conservadurismo sin futuro y que las promociones de FN pasen a ser equipos de fijadores de carteles electorales para los políticos de la DDE.

IV‑ EL MOVIMIENTO CARLISTA DE LA REGRESIÓN A LA EXTINCIÓN

Tras la Cruzada de Liberación Nacional el carlismo se encontró en una situación contradictoria: por una parte defendió un estado que terminó imponiendose a una rama dinástica rival, por otra parte el nuevo estado tampoco aceptó la legislación foral carlista creando un estado centralizado. El carlismo se creyó, pues, en la oposición. Y fue por obra de Carlos Hugo que pasó de la «oposición leal» a la «oposición democrática».

El Partido Carlista no fue más que un bluf de la prensa progresista que jugó su papel en el momento de la transición democrática cuando Carrillo y los socialistas de siempre pensaban dar un aire más pluralista a sus «Platajuntas», situando a los indocumentados «socialistas y autogestionarios» del Partido Carlista en lugar preminente. Con el término de la transición democrática terminó también la existencia del partido carlista hoy en vías de autodisolución.

Por su parte el carlismo tradicionalista de siempre pretendía recuperarse de la escisión huguista. Pero encontraba dos handicaps difícilmente superables:

‑ La desmovilización de la mayoría de cuadros y su debilidad estructural.

‑ La inadecuación de los esquemas carlistas a las necesidades de la lucha política moderna, su falta de revisión y puesta al día, siquiera de la forma de expresión.

Todo esto hace que, el carlismo en regresión desde 1939, se encuentra ahora en vias de extinción. Si su papel es preponderante todavía en ciertas celebraciones (20‑N) es en razón de su carácter integrista coincidente con el de Blas Pifiar (cuestión dinástica aparte, m's próximo del carlismo que de la Falange). Sin ese apoyo la CTC pasaría completamente desapercibida, incluso para las fuerzas nacionales.

V. LA CRISIS DE LA EURODERECHA LA TRAMPA DE LA VIABILIDAD DE LA MODERACIÓN

Cuando en 1978 se constituyó oficialmente la «euroderecha» había algunos puntos que no ofrecían la más mínima duda:

‑ El nacimiento de la «euroderecha» a instancias del MSI tenía como objeto plantear una estrategia europea cara a las próximas elecciones al Parlamento Europeo.

‑ El papel que el MS1 quería jugar en dicha institución era el de ser un grupo integrante del grupo «Conservador Europeo», para lo cual debía congraciarse con el gaullismo francés, que debía introducirlo.

‑ A su vez, los que debían avalar al MSI ante Jacques Chirac no eran sino los miembros del PFN francés que en tantas ocasiones han trabajado como «servicio de orden» para el partido gaullista.

‑ La presencia de FN se debía única y exclusivamente a que el MSI y el PFN en solitario eran muy poco para que se les tomara en serio en el ambiete europeo. La presencia de FN y de las masas nacionales enfervorizadas en la plaza de toros de Las Ventas daba a la «euroderecha» un carácter «inasivo».

Pero los problemas tuvieron lugar ya desde el primer día: en la presentación de la «euroderecha» en Roma Blas Piñar rememoró «excesivamente» al más puro y ortodoxo franquismo olvidando que la envoltura oficial del MSI y del PFN pretende presentarlos como «grupos nuevos» que miran hacia delante. Juilio Caradonna, diputado del MS1 se despachó con la prensa afirmando que estaba muy desengañado, que se trataba de un acto nostálgico y desvinculado de la realidad. Tras el mitin del 18 de julio de 1978 en Las Ventas las campañas contra Giorgio Almirante, secretario general del MSI, arrecieron tomando como excusa las fotos del mítin en las que el público saludaba a los oradores brazo en alto y aclamaba a Almirante al grito de «duce», teniendo en cuenta que el partido italiano, desde hace años, quiere desvincularse de cualquier exteriorismo que les asimile al fascismo, el bochorno de Almirante puede suponerse...

Tras el mitin de París en la Mutualité, la «euroderecha» entró en recesión: masivas manifestaciones izquierdistas crearon un clima anti‑faseista que indujo a Jacques Chirac, también alcalde de París, a rechazar la inicialmente prevista audiencia con Piñar, Gauchon y Almirante. La «euroderecha» empezaba así a tomar un giro deagradable. Porque una cosa quedaba clara: que el NISI jamás iba a poder formar en igualdad de oportunidades con Margaret Tatcher, Straus, Chirac, etc. en el Parlamento Europeo, obteniendo, de esta forma, una carta de respetabilidad y un relanzamiento en la política interior italiana.

Sin embargo la «euroderecha» fue mantenida por el MSI y el PFN. El MSI pensó que todavía se podía aprovechar para las campañas electorales del 1979; y para el PFN era una forma de «ir tirando» y de salvar su atonía militante. FN se dejó llevar y ni su base a puesto excesivo interés en la «euroderecha», ni sus dirigentes han comprendido bien lo que pretendían los otros partidos. Para colmo las «aperturas» de la euroderecha hacia otras fuerzas han sido torpes y vacilantes.

La cumbre de la «euroderecha» celebrada en Barcelona pasó casi por completo desaparcibida para la gran masa y para los medios de comunicación social. Para colmo la «cumbre» en sí resultó estéril completamente y la única resolución adoptada fue negativa y no unánime: denegar, a instancias de Piñar, la entrada en la «euro­derecha» del Movimiento de Independencia y Reconstrucción Nacional portugués del General Kaulza de Arriago. Hay que decir que el MIRN. No está excesivamente bien considerado en ambientes católilos integristas, abundantes en Portugal y que fue con los que el diputado de la Unión Nacional tuvo más contacto.

Hoy la «euroderecha» está cerrada y sin posibilidades de marchar hacia delante. Y para comprender la crisis hace falta examinar a sus principales componentes:

‑ El MSI es hoy un partido en recesión, descompuesto, dividido, desmovilizado y sometido a la presión izquierdista y a la presión de los partidos del llamado «arco constitucional». El último Congreso del MSI cerró cualquier posibilidad de renovación. Si el anterior congreso significó la fuga de sus elementos «democratizantes» (Democracia Nacional, especia de colectivo de «personalidades» similares a las integrantes de la Derecha Democrática Española) el actual congreso ha visto la partida de los jóvenes militantes radicalizados que ya no creen más en la posibilidad de constituir una «línea dura» dentro del partido. Hoy el MSI está electoralmente en el momento más bajo de su historia: éste ha sido el resultado de ¡30 años! De participación electoral.

‑ El PFN se obstina en su error inicial: autoconsiderarse un partido no «de derechas», sino «de la derecha» francesa, cuando olvida que el elector ya tiene una opción «derechista» en el partido gaullista de dimensiones y posibilidades incomparablemente mayores. Por otra parte las reducidas dimensiones del partido hacen de él una fuerza residual, agravada por el hecho de que dentro mismo de la extrema‑derecha existe otra fuerza concurrente, el Front National, de similar peso, implantación y resultados electorales.

Respecto a FN no es preciso hablar, aunque sí destacar los siguientes aspectos de su trayectoria actual:

‑ Iniciativas de dudosa eficacia como el ambarcarse en crear un sindicato basado en un absurdo programa totalmente inadecuado para la realidad de los trabajadores, que está costando millones al partido y que, en la práctica no pasa, ni pasará de ser un grupúsculo de nula incidencia en el mundo laboral, cuando existen sindicatos independientes de mayor implantación y militancia que sería cuestión potenciar.

‑ Divorcio entre las orientaciones de la base y las del «vértice» del partido: así pues, mientras para la dirección la estrategia política actual parece estar basándose en una aproximación hacia las fuerzas moderadas de derecha para constituir un Frente Nacional, la base se sigue comprometiendo con inusitada obstinación en acciones callejeras que ponen en entredicho esta táctica.

‑ Inestabilidad de la militancia de base, de los mandos y de las secciones que se suceden una tras otra. Semanalmente se produce algún estallido, expulsiones, dimisiones, mandos removidos de sus cargos, rumores de crisis internas, etc, todo lo cual hace imposible un trabajo continuo y cuyos resultados puedan ser capitalizados políticamente.

‑ Ausencia de clase política dirigente e improvisación de los mandos, lo que da como resultado el colocar en puestos clave del partido a «¡Iuminados», aventureros o simplemente ineptos incapaces de comprender lo que es una verdadera lucha política a pesar de sus dosis de buena voluntad. Episodios como el que costó la vida a la confidente de ETA Yolanda González revelan hasta qué punto la cúspide del partido se ve afectada por la irresponsabilidad e incapacidad de algunos mandos.

‑ Ausencia de línea estratégica y táctica, ausencia de un programa claro y realista, ausencia de una voluntad más allá de la meramente «anti» y de superar las nostalgias propias de otros tiempos, ausencia de planteamientoa nuevos con que atraer de forma duradera a las nuevas generaciones que una vez colmados sus sueños «mil¡­taristas», etc, etc.

Se podrían dar otras precisiones pero el cuadro pintado hasta aquí del partido es suficiente: el partido se encuentra hoy en un callejón sin salida: los distintos éxitos tácticos se acumulan en lo que será una formidable derrota estratégica en los próximos años. Nos explicaremos: sacar un diputado, sacar cinco, sacar diez diputados no representa nada (el MSI tiene 26) si esa fuerza está políticamente aislada, esos diez diputados no son nada comparados con la inmensa mayoría «antifascista» de varios centenares. Nosotros no negamos la lucha parlamentaria, ni su utilidad, ni su necesidad, nosotros afirmamos que la lucha parlamentaria no es más, no debe ser más que una manifestación táctica, ni la única, ni necesariamente, la más importante, de una estrategia global destinada a cambiar el Sistema democrático y burgués y a presentar una alternativa al socialismo marxista. Relegar, como ha hecho el MSI o el PFN, cualquier principio y cualquier iniciativa de cambio, a un mero electoralismo es una trampa.

És integrarse, en definitiva, en el sistema liberal y democrático, aceptar sus principios, participar es aceptar su moralidad, olvidar cualquier otra flanna de lucha es olvidar la posibilidad de un cambio en el sistema. Hoy ya no se puede acabar con la democracia «democráticamente» sino, mediante una conjunción de acciones a distintos frentes y a varios niveles, uno de ellos, si, el parlamentario, pero no el único.

FN tiene hoy muy pocos temas de propaganda: unidad nacional, anticomunismo, defensa del orden, etc. Temas que configuran el pensamiento de la derecha, tradicional y de siempre. Diríase que en el juego democrático cada tendencia se reparte sus papeles: la derecha juega el papel conservador, la izquierda renovador y el centro liberal y progresista. Y FN ha elegido el,papel de derecha, la componente «a la derecha» del sistema. Porque para FN ya no se trata de llevar adelante una lucha política para «derribar» el sistema, sino para «defenderlo» de los ataques terroristas,0) y de los ataques de la subversión y el separatismo en general; cuando se habla de una política social se cae en las mismas inseguridades que cuando la izquierda pretende hablar de la Patria... como el tema no se domina uno se pega patinazos (ver el manifiesto de la FNT aprobado en el IV' Congreso de FN).

Mayoritariamente los miembros del FJ han pennanecido durante un tiempo mayor o menor en FN y el haber servido con honor y lealtad a este partido sin recibir nada a cambio les da derecho a formular una crítica que hasta aquí nadie puede decir que no se ajuste a la realidad. En el fondo de todas las escisiones y expulsiones que se han producido en el partido FN durante los últimos años late un mismo problema que se ha pretendido ocultar de una u otra forma: el problema ideológico.

Cuando en Barcelona resultaron expulsados algunos miembros de Fuerza Joven, en 1977 y uno con la futil excusa de su «casamiento civil» incompatible con la línea cristiana y católica del partido, lo que se ocultaba era la expulsión de los elementos revolucionarios. Cuando en Madrid se producía la ruptura de Fuerza Joven un año después el motivo no era sólo el que el partido FN estuviera dominado por lo que se dio a llamar «el imperio de la braga», sino que, efectivamente, existía, una línea juvenil y vanguardista y una línea reaccionaria y meramente conservadora.

En el fondo de todas las crisis de FN, de la mayoría de las expulsiones late este mismo problema: o por el «orden» o contra el «orden», es decir, por la revolución nacional. 0 se da como irreversible la implantación en España de una democracia liberal o se combate a la democracia liberal de forma efectiva. No existe término medio: de términos medios ha vivido el MSI en 30 años: las elecciones debían servir para acercar el partido al poder, para sustituir por métodos legales a la democracia de los partidos: pero el crecimiento del MSI y «su desarrollo han desmentido esta posibilidad:

‑ Nunca la democracia dejará crecer lo suficiente a un partido legalizado si éste intenta sustituir al sistema: lo perseguirá como persiguió al MSI, lo aislará como aisló al MSI, lo calumniará y provocará como calumnió y provocó al MSI, le vetará los canales de comunicación de masas, como lo ha hecho con el MS1: es imposible, en conclusión y a la vista de la práctica de Italia pretender sustituir a la democracia por la vía democrática.

‑ El aumento de votos del MSI ha ido siempre en función de su posibilidad de atraerse a políticos «notables», siempre más moderados, más desvinculados de la primitiva idea revolucionaria y de cambio político y social que si bien, en ocasiones, han inflado los votos del partido, lo han hecho en función de la moderación creciente: dan más votos y a cambio cortan las uñas al partido.

‑ Por último la frecuencia de las consultas electorales y de las prácticas democráticas y la necesidad de obtener buenos resultados, hace que, en definitiva, todo el aparato del partido se ponga al servicio de la maquinaria electoral del mismo y todo se subordine a la obtención de un diputado más.

Esta realidad, que es la realidad del MSI, que es la realidad a la que se enfrenta hoy FN es muy triste: en cinco años una decena de jóvenes italianos ha sido víctima de los terroristas o de enfrentamientos con la policía ¿Todo para qué? Para que los muertos se conviertan en temas para propaganda preelectoral... pero poco más. Si hay que morir ¡viva la muerte¡ pero, por favor, un diputado elegido no vale ni la suela de un zapato de un camarada asesinado.

La moderación de las fuerzas nacionales es una trampa con fines electoralistas: si la derecha vota «ley y orden» contra más cumplidor sea un partido de derechas de esa ley y ese orden más posibilidades tendrá de obtener el voto del elector de derechas impresionado por ese desorden y ese caos actual. Pero a vosotros militantes de FN, jóvenes patriotas con ideas revolucionarias que todavía estáis en el partido os decimos: hoy el Orden Nuevo que defendemos ya no está en el Orden Burgués: queremos restablecer el Orden de la única forma posible: por el camino de la revolución.

VI‑ LA CRISIS DE NACIONALSINDICALISMO UNA CRISIS DE IDENTIDAD

El Frente de la Juventud, según se aprobó en su Congreso Constituyente, se considera una organización que toma como base el nacional‑sindicalismo, de ahí que pueda parecer contradictorio el que hablemos de crisis de la idea. Es preciso aclarar posiciones: es evidente que de la totalidad de movimientos que se reclaman nacional‑ sindicalistas o con origen en el FJ és el único que voluntariamente ha permanecido, permanece y permanecerá al márgen de las polémicas sobre la «unidad falangista».

Nuestra fidelidad al nacional‑sindicalismo es una fidelidad a sus principios eternos definidos por José Antonio, Ramiro y Onésimo: fidelidad a su concepción del hombre y de la persona, a su voluntad de lucha contra el sistema liberal y contra el marxismo, su búsqueda de una tercera posición entre ambos. Pero también somos conscientes de que el N‑S no tuvo tiempo de formular toda su doctrina, que se vió envuelta en dolorosas y terribles circunstancias: la clandestinidad, la guerra, las matanzas, etc. De ashí que para nosotros el N‑S sea un punto de partida y, al mismo tiempo una referencia universal pero no exclusiva y que al pensamiento N‑S añadamos las aportaciones coincidentes y complementarias de otros ideólogos y de otras experiencias políticas allende nuestras fronteras.

Hecha esta salvedad queda claro que aquí nos referiremos a los movimientos que adoptan exclusivamente como referencia el nacionalsindicalismo: básicamente FE/JONS, FE (i) y FE (a).

Para las tres organizaciones una cosa es clara: el tiempo de los llamamientos a la «unidad» ha pasado y jamás volverá. FE (a) afirmaba hasta su reciente autodisolución que en sus filas se había conseguido la unidad ya que lo que permanecía fuera no era más que «elementos reaccionarios y derechistas cómplices del franquismo». Por su parte FE (1) sin caer en estos excesos ha, frecuentemente, anatemizado de desviacionistas o vendidos al resto, mientras que Raimundo y los suyos hacen constar una cierta legitimidad histórica a la hora de arrogarse la representación exclusiva del nacional‑sindicalismo. Fuera de estos tres grupos subsisten algunas microforinaciones locales que, eyectados de los grupos mayores no encuentran cabida en los mismos y, desesperadamente, realizan llamamientos a la unidad que caen en el vacío más absoluto (2).

La crisis de FE/JONS, del FE (a) y en menor medida de FE (i), es una crisis de identidad. Raimundo se encuentra comprimido por una base que sostiene algunas posturas vanguardistas y revolucionarias, de cambio y renovación, y la dirección, entre la que él se encuentra, que mantiene en períodos electorales la mirada atenta a FN. Si FE/JONS tira hacia un frente común con FN el partido de Blas Piñar lo sateliza en función de su mayor implantación y medios económicos, la base, por su parte, difícilmente digiere estos pactos y los resultados no se corresponden con los esfuerzos: así, por ejemplo, Blas Piñar es el diputado de la coalición Unión Nacional de la que FE/JONS formará parte, sin embargo ningún militante de FE/JONS parece sentirse representado por Piñar.

Pero si FE/JONS adopta posturas revolucionarias (las sostenidas por parte de su base) es indudable que las estructuras del partido no están adecuadas para esa labor y, por otra parte ¿hacia dónde dirigir esa revolución? ¿cómo encauzarla y darle forma en la política diaria? En Barcelona, por ejemplo abundan las pintadas murales en las que se afirma: «Revolución nacional‑sindicalista»... bien, pero hasta ahora ningún miembro de FE/JONS ha sido capaz de responder claramente a la pregunta: «Revolución, sí ¿pero cómo llegar a ella?».

La incorporación de los últimos elementos que quedaban en activo de los Círculos José Antonio, tradicionalmente antifranquistas, chocó desde un primer momento y sigue chocando, junto a los elementos tradicionalmente franquistas que secundaban a Raimundo Fernández Cuesta. Pero esta incorporación, parcial, por otra parte y restringida al ámbito prácticamente madrileño, no hizo sino llevar la tradicional impotencia revolucionaria de los Círculos José Antonio a FE/JONS. No se tradujo en una necesaria puesta al dia, en una profundización en el análisis político e ideológico y en un estudio sobre la vía a seguir para la consecución de la tan anhelada revolución nacional‑sindicalista.

De ahí la impotencia revolucionaria. De ahí la crisis de identidad de un movimiento que quiere ser revolucionario pero que no sabe como serlo. De ahí el escaso crecimiento, las fugas de los elementos más moderados hacia FN. En toda esta crisis Raimundo es para algunos el chivo expiatorio: no es así, es la lógica interna y no Raimundo, quien ha llevado a esta situación de indefinición política.

En el extremo opuesto se encuentra FE(a). La «Auténtica» inició su andadura con los mejores augurios: incluso inspiró las simpatías de Vizcaíno Casas en su primer libro de éxito «de camisa vieja a chaqueta nueva». Fue el primer grupo falangista en conprender que las discusiones sobre la unidad no llevaban a ninguna parte y decidió lanzarse a la calle a «hacer la revolución». No se podrá negar a la FE (a) su combatividad y voluntarismo y la claridad de sus propuestas revolucionarias. Sin embargo...

... Sin embargo la FE adolecía de «revolucionarismo» y erraba en sus planteamientos generales: la FE(a) se equivocaba en alabar la democracia y la ruptura democrática como pasos hacia el Estado nacional‑sindicalista. Daba excesiva importancia a la diferencia entre franquismo y falangismo y olvidaba que tal diferencia importaba a muy poca gente. Con demasiada frecuencia hacía alardes de imfantilismo revolucionario, populismo y demagogia, incidía excesivamente en el planteamiento «sindicalista» insistiendo «en que el partido debia ser la correa de transmisión del sindicato» como se puso de moda en la Falange más progresista. Tal planteamiento olvidaba dos hechos capitales:

‑ la naturaleza misma del sindicato y del partido: mientras el sindicato se apoya sobre el programa político minimalista (busca la coincidencia de muchos sobre bases políticas generales) el partido se apoya sobre un programa maximalista (busca la coincidencia de algunos sobre un programa máximo que luego ha de traducirse a la generalidad mediante programas electorales). No puede implantarse un programa maximalista (revolucionario) con una organización reivindicativa...

‑ la naturaleza misma de la clase trabajadora: integrada plenamente en el sistema capitalismo, hoy la clase trabajadora encuadrada en un sindicato es incapaz y carece de fuerza social suficiente para plantear un cambio político global. La clase media y la mentalidad burguesa han crecido tanto que, de la misma forma que la revolución soviética se hacía un modelo ideal de la revolución francesa, el trabajador actual hace del modo de vida burgués un modelo. ..

Así pues, no es de estraftar que los prometedores comienzos de la FE (a) (los primeros exitos tácticos) se trocasen en ineficacia política (derrota estratégica final). Las divisiones ideológicas hicieron pronto mella en su interior: las dos ramas enfrentadas (la que daba prioridad al tema sindical sobre el político y la que hacía una valoración contraria) rompieron en 1977. La rama más consecuente después de sucesivas rectificaciones que se fueron traduciendo en una mayor consecuencia revolucionaria y paradójicamente en una pérdida de militancia (el momento ideal ya había pasado y muchos militantes veteranos se habían retirado) terminó por autodisolverse en 1979 si bien Pedro Conde y los suyos han prometido que en breve crearán un movimiento (sindicalista) de nuevo cuño y exteriormente desvinculado de la emblemática falangista y de su terminología: un híbrido de nacional‑sindicalismo y «treintismo» pestañista... es algo que otros con quince años de distancia ya intentaron: las experiencias «sindicalistas» surgidas de falange (FSR, sin ir más lejos) terminarán todas sin pena ni gloria.

Y es que, en definitiva, la via «sindicalista» es una vía muerta: ignora las realidades sociales actuales, se desvía casi imperceptible y automáticamente hacia el «economicismo» (1), carece de espacio sindical y es, en definitiva, utópica. Por otra parte, olvida (también automáticamente), los motivos existenciales de la lucha revolucionaria; reduce la revolución a un mero hecho social y, en la práctica, las consideraciones metafísicas y existenciales, que son precisamente las que dan al militante sentido a su lucha.

En este sentido hay que alabar la tarea que Sigfredo Hillers y el FES emprendieron desde los años sesenta. Qué duda cabe de que Hillers ha sabido imprimir a la FE (2) un carácter mucho más humano y existencial a su movimiento. Y es innegable que, sobre el plano ideológico los documentos que puede aportar FE(¡) y sus anteriores avatares (Octubre, FES, etc.) son, hoy por hoy, las referencias ideológicas má atinadas del movimiento nacional sindicalista. Sólo una cosa podemos achacar a la FE (i): su sectarismo, su intolerancia para con todo lo que no sea ortodoxia plena y completa, sectarismo que ha llevado al movimiento al elitismo, a la incapacidad de operar sobre la realidad política de nuestro tiempo y de formular una estrategia posibilista con que hacer realidad los principios ideológicos enunciados. Se sabe que el revolucionario consecuente es aquel que asume en la lucha por el ideal los valores que encarna, aquel que lucha de forma más justa y consecuente por hacer realidad dichos ideales. En caso contrario se cae en el «idealismo», es decir, en el mero diletantismo doctrinal, planeante sobre el mundo de las ideas. Frente a ese «idealismo» nosotros, camaradas, os planteamos un realismo revolucionario. Esto nos separa de vosotros.

La realidad nacional sindicalista de los movimientos falangistas se resume brevemente diciendo que se trata de organizaciones en crisis de identidad:

‑ Crisis de identidad de FE/JONS que se encuentra en la encrucijada.

‑ Crisis de identidad para FE (a) que le lleva a abandonar incluso la lucha política y la referencia al nacional sindicalismo. En la encrucijada sindicalismo‑lucha política.

‑ Crisis de identidad de la FE (i) que se debate en el mundo de las ideas, sin formularse el descender al mundo de lo contingente.

VII. EL FRENTE DE LA JUVENTUD ¿CÓMO SUPERARLA CRISIS? ¡COMBATIENDO!

Hemos dicho que el interés de este folleto consistía en dar una respuesta a la pregunta: ¿dónde está el Frente de la Juventud? ¿dónde están las demás fuerzas nacionales?. El análisis del resto de Fuerzas Nacionales quedará incompleto si no supiéramos posicionamos respecto a otros grupos. Vayan estas últimas líneas a definir nuestras actitudes.

Cuando nosotros hablamos de la necesidad de defender la Tradición no hablamos de otra cosa más que de defender los valores eternos (luego tradicionales) de los que hablara José Antonio. Todo el significado de nuestra lucha es este: realizar una síntesis entre Tradición y Revolución que, a la postre, son lo mismo. No en vano "revolución" procede de "re‑volvere", es decir volver a poner y eso es precisamente lo que nosotros pretendemos: «volver a poner», en su puesto preeminente, a los valores de la tradición que hoy en la sociedad moderna han sido destruidos. Por eso nosotros hablamos: «de una revolución tradicional, en la que los valores del espíritu se superpongan a los de la materia, en la que lo orgánico y comunitario prive sobre lo artificial e inorgánico o material, en donde la pieza clave sea el hombre concebido no como un ente anónimo sino como un ser personalizado, dotado de sus propias características, portador de valores eternos: libertad, honor, lealtad, valor, sacrificio, audacia, etc. valores que sobre los que se puede y debe construir un nuevo orden.

Cuando hablamos de Libertad, entendemos la desvinculación del hombre de todo aquello que lo ata, es decir, libertad es, en última instancia, la capacidad de dominio sobre los instintos, es la posibilidad que el hombre tiene de caminar hacia si mismo, de ser él mismo, una persona y no lo que los engranajes del sistema han producido (un productor alienado o un consumidor integrado).

El FJ considera que esta es la gran lucha de nuestra época: una lucha del hombre consigo mismo. En las civilizaciones tradicionales dos han sido los medios que el hombre ha tenido para alcanzar un grado de desarrollo espiritual, la vía de la meditación y la vía de la acción. Nosotros hemos elegido la via de la acción, del combate. Y para nosotros ese combate es la revolución nacional: aquel movimiento dirigido contra el actual sistema liberal y contra su falsa alternativa marxista que tiene como fin la creación de un orden nuevo que constituya el marco comunitario más adecuado al desarrollo de la personalidad.

Podemos aquí advertir la dualidad sobre la que se construye el entramado político‑ideológico del FJ:

‑ Por un lado un conjunto de principios ideológicos de carácter tradicional propios a la condición de militante, inherentes a la misma y que el militante debe vivir y a quien deben dar una causa para vivir y para morir. Son esos principios y no la realidad social lo que constituyen la «necesidad» revolucionaria, por que se entiende que la única forma de llevar a la práctica esos principios existenciales es mediante la acción revolucionaria.

‑ Por otro lado, ya sobre el plano de la contingente, estos principios inspiran un determinado modelo desociedad –Orgánica para llegar a la cual es preciso un planteamiento estratégico global.

En análisis global del FJ lleva, pues a las siguientes conclusiones:

‑ La democracia española es inviable por el momento de crisis que vive occidente y por las tensiones internas y la desestabilización constante en el interior del sistema entre las distintas fuerza que ocupan las áreas del poder. Pero es que, además, la democracia, como sistema político, es fundamentalmente injusta y falsa.

‑ Como modelo ideal de Estado definimos el Estado Orgánico como aquel estado en el que los principios rectores son los de Unidad, Orden, Libertad y Jerarquía: un estado centralizado en sus principios y descentralizado en su práctica cotidiana.

‑ La distancia entre el Estado liberal actual y el Estado Orgánico futuro presupone la existencia de tipos intermedios de estados condicionados a la imposibilidad real de pasar de un solo tramo de lo actual a lo ideal. Así pues, el objetivo político del FJ es «subir un peldaño» y forzar una situación en la que las fuerzas «positivas» coaligadas con la vanguardia revolucionaria de la que el FJ es una de sus expresiones, abandonen la actual forma de Estado y la sustituyan por un «Estado Fuerte», paso intermedio entre el estado liberal y el estado comunitario.

‑ El Estado Fuerte presupone: abolición de los partidos políticos, sobre el plano político, sobre el plano ejecutivo, gestión nacional a través de técnicos y expertos de indudable patriotismo que sean capaces de sacar a España de la crisis que atraviesa; sobre el plano ideológico, labor de erradicación de las doctrinas subversivas surgidas tras 1789; sobre el plano económico, creación de empresas colectivas y comunitarias, límites a las grandes acumulaciones de capital.

‑ La estrategia de cambio hacia el Estado Fuerte no puede sino asentarse sobre la radicalización de las luchas en el interior del sistema y la agudización de las crisis entre las distintas fuerzas que hoy se encuentran en el sistema a fin de hacer imposible la existencia de pactos contra natura, (pactos de la Moncloa, compromisos históricos, consensos, etc.) que hacen posible la pervivencia del sistema en momentos de crisis.

Las tácticas deben asentarse en los siguientes principios:

‑ El FJ sostiene que es preciso luchar contra el sistema sin introducirse en sus instituciones más de lo estrictamente necesario para denunciarlas y sin olvidar que no se pretende una reforma del sistema, sino una reforma contra el sistema.

‑ El FJ sostiene que el sistema dejará de existir cuando se haya dejado de compartir su misma lógica de ahí que sea preciso romper todos los mitos, culturales, económicos, políticos, etc. del sistema, no en aras del orden burgués y de la buena gestión del sistema democrático, sino en aras de la creación de un nuevo orden justo y renovador, verdadera tercera posición entre el socialismo y el capitalismo las dos caras de la moneda materialista.

Estos son algunos de los principios que caracterizan la acción del FJ frente al resto de las fuerzas nacionales:

‑ Del Tradicionalismo Carlista nos separa una visión más amplia y menos historicista de la Tradición.

‑ De FN su reducción del fenómeno espiritual al marco exclusivamente católico a su indefinición política (o en el sistema o contra él).

‑ De la DDE nos separa su voluntad de mantener viva la sociedad burguesa y liberal origen del estado caótico actual.

‑ De FE/JONS su encadenamiento a formulaciones no puestas al día y sus vacilaciones tácticas.

‑ De FE (a) su ignorancia por los planteamientos existenciales y metafisicos, su economicismo y su demagogia sindicalera.

‑ De FE (i) su ausencia de realismo político y su incapacidad para ligar los principios teóricos a la práctica.

De ahí nuestra opción revolucionaria y su necesidad.

De ahí nuestra personalidad propia.

De ahí que estemos en marcha, combatiendo.

Barcelona, 16 de abril de 1980

LA ANTORCHA

órgano teórico y político del Frente de la Juventud

 

ANOTACIONES:

1.‑ Hoy, hay que decirlo ya de una vez, las Fuerzas de Orden Público ya no son las fuerzas de defensa de un Estado nacional: son las fuerzas de defensa de la democracia liberal, como lo serán ‑lo quieran o no reconocer algunos de sus miembros‑ las fuerzas de defensa del partido que mañana esté en el poder, sea UCD, sean los comunistas. Indudablemente las FOP están sufriendo una sangría causada por el terrorismo. Pero no es cuestión de gritar absurdos del género «¡viva la policía!» cuando ese mismo policía detiene, golpea y comete arbitrariedades con decenas de camaradas, prohibe asambleas, reuniones y manifestaciones de las fuerzas nacionales y es, ni más ni menos que el brazo ejecutor y represivo del partido UCD, es decir, del mismo partido que ha creado en España una situación de vacío de poder que ha abonado y avivado el terrorismo político, prácticamente inexistente hasta 1975, ese terrorismo que diariamente asesina a funcionarios de las FOP... que cada cual juzge.

2.‑ Recientemente el grupo local barcelonés surgido de una división entre la Falange de Raimundo y al que se le añadió una docena de miembros del FNJ rescató del baul de los recuerdos el llamado «Pacto de Matute» firmado y rubricado por una docena de grupos falangistas... en 1975. De esos grupos la mayoría (salvo un par) ha dejado de existir. Y los que existen olvidan el problema de la unidad para afrontar el de la supervivencia...

3.‑ «Economicismo»: centrar los programas políticos en meras reivindicaciones económicas o salariales.

 

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.eshttp://infokrisis.blogia.com – Se prohíbe la reproducción de este texto sin indicar autor y origen.

Mis textos para el Frente de la Juventud (I): Los textos para el I Congreso del FJ

Infokrisis.- Hace cinco años apareció un libro titulado "Patria - Justicia - Revolución" cuyo subtítulo era "La historia del Frente de la Juventud en sus documentos y propaganda". Nuevamente volvió a ocurrir como en el libro sobre el FNJ, a saber, que buena parte de los textos publicados, habían sido elaborados por mí en el período 1979-80. Se trataba, por supuesto, de textos que no estaban firmados, pero de los que nadie que participó en la actividad del FJ ignoraba que habían sido escritos por mí. Gracias a ese libro he podido recuperar lo que escribí en esa época que aparecerá en infokrisis en cuatro o cinco entregas. Hacía 30 años que no recordaba estos textos y resulta inevitable compararlos con los escritos tres años antes (los textos para el FNJ ya incorporados a infokrisis). La primera impresión es que estos textos demuestran algo más de madurez y coherencia. Eran textos de un tipo de 27 años que hay que insertar en el período final de la transición y para una organización con una problemática muy concreta: el Frente de la Juventud surgido de una escisión de Fuerza Nueva, a la que un grupo de ex miembros del FNJ nos sumamos. Los textos están lastrados por dos pesos: uno es la necesidad que se experimentaba en aquella época de definir "puntos ideológicos" y la otra, el hecho de que entre los escindidos de Fuerza Nueva el peso del "modelo histórico" falangista fuera muy elevado. Yo iba por otro camino: era consciente de que había que distanciarse tanto de Fuerza Nueva como de la Falange no tanto a nivel de principios -aunque también a nivel de principios- como de imagen. Y hay que interpretar estos textos con esa óptica: la de alguien que quiere separarse de los modelos históricos pero no puede prescindir de ellos porque la mayoría de militantes de aquella época se sentía afectos a ellos. Por otra parte, se nota que en esos textos se hablaba mucho de política internacional. Tiene su explicación: en aquel momento yo estaba ya colaborando con la revista "Confidentiel" (Política - Estrategia - Conflictos) dedicada a geopolítica y política internacional. Era el director político de la edición española y fue entones cuando empecé a familiarizarme con estos temas.

¿Qué queda de todo esto? La sensación de haber contribuido en 1979 a un intento de renovación de la extrema-derecha, poco mas. Intento, por lo demás, frustrado a pesar de todo lo que dio que hablar el Frente de la Juventud en su época.

La sensación que me ha dado releer todo esto es la de la inmediatez de la política, de su fugacidad y de su impermanencia. Lo que tiene sentido ayer deja de tenerlo mañana. Quizás lo que conserve más actualidad son los puntos doctrinales (doctrinales mucho más que ideológicos). Y, por supuesto, tienen valor como documentos políticos. Agradezco al editor y quien compiló estos textos enel volumen citado (aunque tampoco estaría de más haber mencionado el nombre del que todos conocían como la persona que los escribió).

 

 

INFORME POLíTICO INTRODUCTIVO AL
CONGRESO DEL FRENTE DE LA JUVENTUD.


1.  LO QUE VA DE AYER A HOY

Camaradas:

Cuando se creó el Frente de la Juventud (FJ) a finales del año 1978 Espafia vivía una situación radicalmente distinta a la actual. En pocos meses hemos visto sucederse los acontecimientos políticos con una velocidad vertiginosa, de tal forma que corremos el riesgo de quedamos anticuados en nuestros análisis políticos sino estamos en condiciones de realizar una continua puesta al día. Esta es precisamente la tarea que se ha propuesto este informe político en primer término, procurando enmarcar los sucesos que han ocurrido en este año largo de vida del FJ en una perspectiva internacional de crisis del sistema democrático y del estatus surgido de la Conferencia de Yalta. Por último, en la medida en que realizar un análisis político no tiene otro interes más que el de adquirir los conocimientos suficientes como para poder incidir sobre los acontecimientos, examinaremos la marca del FJ, punta de lanza de todos los jóvenes patriotas que luchan por una tercera posición entre el capitalismo y el socialismo. Las ponencias que se desarrollarán a lo largo de este Congreso contribuirán a aclarar las motivaciones ideológicas y características operativas de este combate.

Es necesario hacer constar que tras las elecciones de 1977 Junio) se gestó una extraña alianza tácita entre todos los partidos del arco parlamentario con un fin claro. La defensa de la democracia contra los peligros desestabilizadores que la acechaban. El teórico de esta situación no era otro que Santiago Carrillo que con su tesis de «gobierno de concentración» no hacía otra cosa que mostrar su predisposición a lo que luego serían los «Pactos de la Moncloa», mientras que el PSOE comprobaba por vez primera su impotencia política reduciendose a ser un mero convidado de piedra. Otro tanto le ocurría a AP.

En cualquier caso esa primera fase democrática está marcada por la santa alianza de los partidos mayoritarios en la defensa de la democracia. Implícitamente se reconocía que la democracia no estaba suficientemente «popularizada», que aún habiendo votado un setenta por ciento del cuerpo electoral esto no bastaba para su consolidación, que fuerzas poderosas  y populares  se oponían todavía a la nueva situación. Hoy, cuando las abstenciones rondan el 40 50%, cuando cada vez son más las fuerzas que muestran su descontento hacia la situación española y ante la crisis de la democracia, paradójicamente, el régimen parece más estabilizado.

La unidad de acción en defensa de la democracia ha dado paso a la polarización de las fuerzas políticas en dos bloques sociológicos, las tradicionales derecha (UCD CD) e izquierda (PSOE PCE), de la cooperación se ha pasado al enfrentamiento. El PCE ha variado su estrategia de reconciliación lanzando a su rama sindical a un combate directo contra UCI) utilizando al «estatuto del trabajador» como justificación. El descalabro electoral del PSOE y su progresiva pérdida de prestigio motivada por la caótica gestión de los ayuntamientos socialistas parece alejarla definitivamente del poder por una buena temporada y en la actualidad, olvidando el radicalismo que le acompañó tras su legalización y hasta las elecciones de 1979, coquetea con UCD por medio de la nueba predisposición negociadora de UGT.

El PSOE pretende evitar lo que es inevitable: que el PCE lo arrastre hacia un Frente Popular ampliado que una a socialistas, comunistas, grupos izquierdistas, grupos regionales socialistas e incluso independentistas, etc. En el bloque derechista ocurre justamente una situación parecida: las fuerzas tienden, casi involuntariamente a converger: CD cada vez resulta ser más lo que se temía desde un principio, una maniobra de UCI) para desintegrar y fagocitar al partido de Fraga. En las votaciones parlamentarias el grupo de CD se ha visto frecuentemente partido entre los hombres pro UCD y los hombres pro Fraga. Por otra parte, su escaso peso político lo hace inexistente en la práctica y lo somete a un seguidismo involuntario respecto a UCI).

La situación vuelve a ser la de la pre guerra: dos bloques sociales que se disputan el poder: una derecha y una izquierda, unas veces unidas en defensa de la democracia, otras veces desunidas en defensa de sus intereses particulares, nunca trabajando para superar la crisis.

2.  LA SITUACIÓN INTERNACIONAL

Los dirigentes de estos dos bloques parecen no darse cuenta de los acontecimientos que están sucediendo en el mundo y frente a los cuales sus querellas carecen del más mínimo sentido. Hoy el mundo vive un proceso de recomposición política que condicionará con toda seguridad los próximos años. El Pacto de Yalta, firmado por americanos y soviéticos para repartirse el mundo (y particularmente, la parte más preciada del botín, Europa) en 1945 no ha sobrevivido más de 30 años. Hoy se registra una fuerte tendencia al nacimiento de fuerzas políticas positivas que pueden dar al traste con el Pacto de Yalta para llegar a una situación más estable, pero también se registran movimientos inquietantes que pueden convertir Yalta en un infierno.

La política expansionista de la URSS va paralela al capitulacionismo estadounidense en la defensa de Europa. Llama la atención que mientras el expansionismo soviético sigue una política implacable en la última década las naciones democráticas parecen no darse por enteradas y sigan anteponiendo sus querellas inter partidos al peligro real que constituye el hegemonismo soviético.

Podemos resumir la política expansionista del comunismo teniendo en consideración los siguientes vectores:

  Su objetivo a medio plazo es la conquista de Europa (veremos de que forma). Para ello y ante la imposibilidad y el riesgo de un ataque frontal, pretenden condicionar a Europa cortando el suministro de materias primas.

  Hoy la ofensiva soviética se concentra en África de la misma forma que hace cinco años estaba concentrada en Asia. El objetivo estratégico es cortar los suministros de materias primas (básicamente minerales y petróleo) procedentes de los emiratos del golfo Pérsico y de los yacimientos del corazón del continente africano (Zaire, especialmente). La ofensiva comunista sigue la ruta del petróleo: del Golfo Pérsico a Europa por la vía del Cabo Verde bordeando Africa. La mayoría de suministros llegan a Europa por esa ruta, los yacimientos petrolíferos del Mar del Norte están a tiro de piedra de la escuadra rusa del Mar del Norte y pueden ser cortados en cualquier momento, la ruta de los superpetroleros, en cambio, requiere atención especial. No es coincidencia que el vector principal de la ofensiva comunista lo constituyen desde hace cinco años las naciones y regiones situados en las costas de África: guerra del Ogadén y del Cuerno de Africa, instalación de un gobierno procomunista en Etiopía y de otro comunista en Afganistán con lo que los soviéticos conseguían acceso al océano Indico, golpe de Estado en Portugal con primeros meses de control comunista inestable, pero suficiente como para que el Partido Comunista Portugués entregara el poder en las excolonias (Angola, Mozambique y Guinea, todas en la ruta del petroleo) a movimientos comunistas, presiones sobre los gobiernos africanos (Ghana, Nigeria, Camerún, etc.) mediante ayudas militares o económicas, para condicionarlos, organización de la desestabilización en las Islas Canarias, situadas en plena ruta a Europa, desestabilización de Marruecos por parte del peón soviético en la zona el estado argelino. La intensificación de la ofensiva comunista en esta zona puede acarrear el brusco corte de suministros e Europa.

  En esa situación de crisis energética no es dificil preveer lo que ocurrirá: la Europa del Sur (Francia, España, Italia, Grecia, Portugal) en donde los partidos comunistas son relativamente fuertes y los socialistas por uno u otro motivo estan en posición de colaborar con ellos, los comunistas (peones de la política expansionista soviética en cada nación) pueden llegar con relativa facilidad al poder. De esta forma toda la estructura del Mercado Común quedaría trastocada y las naciones más industrializadas de Europa ante este hecho y ante el corte de suministros de África y Asia se verían obligadas a negociar con la URS S para su supervivencia económica: así se abre el camino a la «finlandización» (neutralización de Europa).

  Como quiera que el imperialismo americano (o lo que queda de él) sigue siendo el principal competidor de la URSS en la carrera hegemónica el tercer vector de la ofensiva comunista tiende a neutralizar a este adversario. Mediante las conferecias SALT los comunistas pretenden restar a Europa (a la OTAN) de las armas nucleares y del potencial defensivo americano por una parte y retrasar el choque frontal lo más posible (hasta que la URSS esté en condiciones de batir mediante armas convencionales y nucleares a los EEUU). La política comunista encuentra aliados útiles en el proteccionismo americano, en su desinterés por asumir la defensa de Europa y en su tradicional inconsciencia política.

Indudablemente han empezado a nacer fuerzas que ninguno de los dos adversarios habían tenido en cuenta, estas fuerzas, hoy todavía dispersas y en estado caótico (la revolución islárnica, el nacimiento de movimientos anticapitalistas y anticomunistas en Asia, Africa y América Hispana, la progresiva toma de conciencia de los jóvenes de las naciones occidentales en la importancia de una tercera posición entre el capitalismo y el comunismo, la nueva disposición de China Continental, etc. elementos todos ellos que podrían desplazar el eje del enfrentamiento ruso americano a nuevas posiciones imprevistas por los estrategas de una y otra nación que parecen haber subestimado los deseos y ansias de libertad de pueblos y naciones y el genio y espíritu del ser humano.

3.  LOS MALES QUE LA DEMOCRACIA NO PUEDE SUPERAR

Qué duda cabe que este combate contra la hegemonía USA/ URSS no puede llevarse con garantías de éxito desde las posiciones democráticas. Quien dice democracia, dice partidismo, quien habla de partidismo habla de división, de enfrentamientos internos, debilidad, vacío de poder. Cuando los hombres de la «Comisión Trilateral» al pretender dar a sus negocios multinacionales una mística de «nueva democracia» no nos pueden producir más que risa: la democracia es la misma de siempre, la de la debilidad, la creadora de crisis, de paro, de desorden, de caos generalizado, la forma de gobierno más incapaz de resolver los problemas, la fórma más adecuada para crear nuevos problemas.

Cuando en las elecciones de junio de 1977 y de marzo del 79 todos los partidos coincidían en individualizar tres problemas: paro, crisis económica e inflación y terrorismo, afirmando que cada uno de ellos tenía soluciones y remedios para esos males, nosotros militantes del FJ les contestábamos: NO HAY SOLUCIÓN DENTRO DEL SISTEMA DEMOCRÁTICO ¡HAY QUE BUSCARLA FUERA!

Efectivamente:

  Quienes afirmaban en 1975 «Contra terrorismo democracia» deberían dar la cara hoy: la democracia ha creado el vacío de poder, la debilidad del poder, ha enseñado a los terroristas que a fuerza de golpes fuertes y audaces se pueden lograr los objetivos políticos propuestos. Cuatro amnistías sucesivas les han enseñado que solo recibirán perdones y parabienes del sistema democrático por graves que sean sus crímenes. Han visto la debilidad del estado democrático y han comprendido que para ellos la victoria es posible.

  La estructura económica capitalista es inseparable de la estructura política democrática y esa estructura tiene históricamente una serie de males inseparables y congénitos: crisis económica y paro. La ley de la oferta y la demanda se aplica también a los trabajadores de tal forma que existe la seguridad de que a muchos parados, el riesgo del paro, se corresponderá una dictadura en los salarios y el capital podrá imponer los suficientes como para hacer del trabajador un productor integrado en la cadena del consumo y un individuo alienado por las tablas de rendimiento, la imposición salarial, el poder sindical y el modo de producción.

A estos males de fondo se vienen a añadir los males formales: las rivalidades de partidos, la querellas intemas de cada partido, la

inestabilidad de un poder que está a la especativa de las oscilaciones del electorado, la demagogia que tienen que hacer gala los líderes de los partidos para conservar y ganar su electorado, de tal forma que podemos afirmar sin miedo y sin temor a equivocamos que NO HAY SISTEMA POLÍTICO TAN REPUGNANTE E INJUSTO COMO EL SISTEMA LIBERAL y que NO HAY LUCHA MÁS JUSTA Y NECESARIA QUE LA LUCHA POR LA DESTRUCCIÓN Y LIQUIDACIÓN DEL SISTEMA LIBERAL Y PARTITOCRÁTICO.

4.  EL PAPEL DE LAS FUERZAS NACIONALES.

Nadie duda hoy en España que este papel corresponde a las llamadas fuerzas nacionales. Ellas son las únicas que pueden asestar el carpetazo definitivo a la actual situación de desintegración y crisis que vive España y que no es otra que la crisis de la democracia occidental. Pero ¿qué son las fuerzas nacionales?. Es preciso una aclaración necesaria y una delimitación tajante.

Llamaba la atención una de las portadas de «El Alcazar» en el período pre electoral cuando consideraba desde Fraga (y el ala derecha de UCD) hasta FN como «fuerzas nacionales» y las llamaba a constituir un frente tan amplio como irreal. PARA NOSOTROS LA HOMOLOGACIÓN DE «FUERZAS NACIONALES» VIENE DADA POR SU POSICIONAMIENTO CON RESPECTO A LA DEMOCRACIA LIBERAL Y AL RÉGIMEN DE LOS PARTIDOS: SON FUERZAS NACIONALES AQUELLAS QUE NIEGAN ESTA FORMA DE GOBIERNO.

Bien, aquí lamentablemente las demás organizaciones no han coincidido con nuestro criterio: unos, interesados en no perder la propia homologación han considerado que las fuerzas nacionales eran las que participaron en la guerra (falangistas y carlistas) y por peso actual FN, otros han considerado que las fuerzas nacionales son todas aquellas que manifiestan su anticomunismo y su deseo de combatir al comunismo dentro de los márgenes legales. Posiciones irreales ambas: la primera por que no tiene en cuenta que aquellas fuerzas que en otro tiempo eran preeminentes con respecto a su momento histórico falangistas y carlistas) hoy han perdido la iniciativa y están o fragmentadas o adormecidas y semidisueltas y que han nacido nuevas fuerzas que demuestran más vitalidad y desarrollan mayor activismo. Los segundos olvidan que la legalidad vigente no detendrá la ofensiva expansionista del comunismo que tiende al dominio universal y que los grupos liberales y demócratas, aún siendo anticomunistas, contribuyen objetivamente a abrir las puertas al marxismo en la medida en que defienden a un Estado débil y quebradizo.

Hoy las fuerzas nacionales se encuentran ante una disyuntiva clara: o engordan al Estado democrático, integrándose como un partido más, homologado junto a otros partidos, que no pasará de ser un CORRECTIVO DE DERECHAS a los excesos del sistema, o reconocen que la única forma de mejorar la democracia es acabando con ella adoptando una línea revolucionaria de enfrentamiento frontal, directo y definitivo contra el sistema de los partidos. NOSOTROS ESTAMOS POR ESTA SEGUNDA OPCIÓN POR ESO EL LEMA DE NUESTRO CONGRESO ES «preparemos la lucha final contra el sistema y sus lacayos» Y ESTA ES LA LUCHA QUE DEBEN ASUMIR LAS FUERZAS NACIONALES.

5.  NUESTRO ESPACIO POLÍTICO.

La miel democrática ha tentado a algunos de los pro hombres de las fuerzas nacionales: las fuerzas hasta ahora mayoritarias se han moderado extraordinariamente de tal forma que puede decirse, que son hoy lo que la Alianza Popular era en 1977. ¡Bonita perspectiva! Una perspectiva que no es la nuestra. La moderación de estas fuerzas ha dejado un espacio político a cubrir: el de la revolución nacional desde fuera y contra el sistema, sin compromisos con el poder ni con sus instituciones.

Hoy este espacio político está abandonado de toda realidad orgánica y hasta este congreso no se ha realizado ningún intento de ocuparlo. ESE ES NUESTRO ESPACIO POLÍTICO ¡EL QUE VAMOS A OCUPAR!

PONENCIA 1

PRINCIPIOS IDEOLÓGICOS.

0. El FJ se considera una organización amplia y abierta, no sectaria, no ligada a compromisos pasados que escleroticen el debate ideológico y por todo ello considera que la elaboración y la teorización ideológica dentro del FJ es siempre válida y necesaria dentro de los márgenes que a continuación se proponen.

1.  Los fundamentos ideológicos del FJ se refieren a las doctrinas y trabajos de Ramiro Ledesma, José Antonio y Onésino Redondo y a las aportaciones posteriores realizadas por el italiano Julius Evola en la medida en que constituye un pensamiento unitario y coherente y con múltiples posibilidades de adaptación a la realidad presente.

2. Así pues el FJ se declara: movimiento nacional, movimiento revolucionario, movimiento inspirado en la doctrina falangista, movimiento que pretende una restauración de los valores tradicionales y, en definitiva, síntesis de Tradición y Revolución en palabras de José Antonio.

3.  El lema del FJ es «Patria, Justicia, Revolución», paradigma que resume nuestra orientación ideológica y que vamos a desarrollar en las líneas siguientes.

4.  SOBRE EL VALOR DE LA IDEOLOGÍA Y SUS RELACIONES CON LA POLÍTICA. Se considera que toda acción sin pensamiento es pura barbarie en palabras de José Antonio. Que la ideología se sitúa en un plano metafísico, superior a la política e independiente de ésta. Que en el momento en que un grupo de hombres se consideran imbuidos por una determinada ideología actúan en el campo contingente de las realidades materiales y políticas dando vida a una lucha política regida siempre y en todo momento por esos principios ideológicos de orden superior y ascendente. Se considera que el militante debe ser consecuente en su vida particular con la ideología que pregona y por la que lucha. Se considera que el convencimiento ideológico de los militantes es la única arma de combate que pueden esgrimir en el medio adverso de la democracia liberal. Se considera que la ideología es inamovible, la ideología del FJ aún siendo susceptible de ampliación, nuevos enfoques y adaptaciones, representa un centro inmóvil (no en vano es levantada sobre un universo de valores eternos) en tomo al cual será la realidad contingente.

5.  NUESTRO PLANTEAMIENTO IDEOLÓGICO.

Se considera que una definición ideológica debe asentarse sobre la crítica de la realidad y en la postura que se adopte frente a esa realidad lo que implica definir una serie de valores, que en última instancia servirán para definir un modelo de estado y sociedad.

6.  VISIÓN DE LA REALIDAD.

  Cualquier análisis parta del punto que parta nos sitúa ante esta realidad: hoy la sociedad industrial y tecnotrónica se acaba, agotada, ya no da más de sí, nos encontramos pues en un momento histórico AL FINAL DE UN CICLO Y AL PRINCIPIO DE OTRO.

  Estamos asistiendo a los últimos actos del fin de una civilización:

Desde el punto e vista filosófico: todas las teorías han llegado a un callejón sin salida desde que el mundo liberal entronizó una nueva Trinidad: en la que el padre era el materialismo, el hijo, el proceso y el Espíritu Santo la dialéctica. El origen del mal era el racionalismo que no concebía otra realidad más allá de la que pudieran detectar nuestros sentidos. Se negaba así cualquier realidad espiritual y la preeminencia de ésta sobre la materia. Se abría el camino al marxismo, al anarquismo, a los modernos mitos (psicoanálisis, evolucionismo, cientifismo, pensexualismo, etc.)

Desde el punto de vista político: todos los observadores coinciden en el inevitable choque entre las dos superpotencias, en que la lucha por el control de las fuentes de energía y por los países productores de materias primas, no puede retardarse por mucho tiempo mientras subsiste la actual ordenación política. Se olvida, por otra parte, que si las dos grandes superpotencias acumulan cantidades ingentes de armamento es con el evidente propósito de utilizarlo en un plazo más o menos cercano. La tranquilidad cotidiana que vive occidente merece hacemos olvidar que siempre existe (y cada vez con mayor intensidad) el peligro de una guerra mundial que significará la destrucción de la mayoría de la humanidad y de la civilización.

- Desde el punto de vista demográfico: el crecimiento desmesurado de la población que nos situará al borde de los 7.000 millones de habitantes implica una serie de riesgos:

  La concentración de la población en grandes ciudades despersonalizadas, formadas por bloques de cemento deshumanizados, en los que no exista intimidad ni que pueda existir una vida privada.

  El abandono del campo en beneficio de la industrialización creciente, el descenso de la producción agrícola en beneficio de una alimentación artificial y antinatural.

  El aumento de los índices de polución y contaminación hasta convertir el hombre en un ser con los intestinos más parecidos a una rata de cloaca, con el aumento desmesurado de las enfermedades cancerígenas y de los stress, con la transformación constante de productos orgánicos en plásticos y siliconas, la tala de bosques, etc.

  Una masificación completa a todos los niveles y una nivelación forzada entre todos los ciudadanos, miles de estudiantes en facultades sin salidas profesionales, millones de obreros realizando el mismo trabajo alineado, etc.

Desde el punto de vista económico: la sociedad materialista nos ha llevado al consumismo a todo trance, con sus crisis de superproducción, con sus índices de paro sometidos a la especulación capitalista, con unos sindicatos cuya única y verdadera función es servir de freno: los excesos capitalistas mediante las reivindicaciones salariales y evitando así las crisis de producción cíclicas en el capitalismo, con una tecnología fundamentada en el lucro y en fuentes energéticas en vías de agotamiento, con una concentración de capitales cada vez mayor y llevada ya a su grado sumo en las transnacionales encauzadas por la Trilateral Comisión.

  Desde el punto de vista histórico: a la sustitución de la sociedad medieval caduca entre los siglos XVI y XVIII, siguió la sociedad burguesa y a ésta, la sociedad proletaria en la que la masificación y despersonalización es la característica extrema. Pero una sociedad que mata al hombre es una sociedad que se mata a sí misma. No en vano desde 1984 de Orwell, hasta los movimientos proféticos y místicos, a las antiguas tradiciones, todas ellas.

  El sistema moderno oprime al hombre y mata el espíritu, hace imposible cualquier oposición interna. Los distintos partidos y grupos sociales que entran enjuego en su interior se presentan como distintos vectores orientados hacia todos los puntos cardinales y que se contrarestan unos a otros, tendiendo a perpetuarse. El sistema, nos ha sumido en un escuálido régimen de partido único: el partido de los mediocres. Y ante todo esta realidad no quedan más posturas lógicas: que a la integración en el sistema siendo una pieza más del infame engranaje o la negación del sistema.

7.  NIHILISMO Y SUPERACIÓN DEL NIHILISMO.

La postura de negación, de pasotismo, siendo pasiva es una contribución a la estabilidad del sistema: representa una ayuda externa al mismo en la medida en que no lo combate eficazmente. Hoy la mayor parte de la juventud se encuentra en esta actitud desde la aparición de movimiento hippy. No basta con negarse a participar en los mecanismos de producción y de consumo, no basta con negarse a ser una pieza del sistema: hay que combatirlo eficazmente. Y en ese combate se encuentra lo que llamamos: superación del nihilismo.

Nosotros negamos a la actual civilización por su contenido materialista, por representar el último estadio de decadencia y degeneración del mundo y proponemos un combate creativo, revolucionario y radical en cuyo desarrollo el hombre se encuentre a sí mismo y se construya un nuevo tipo humano que hunda sus raíces en los valores y tradiciones que han alimentado las fases más positivas y realistas de la civilización.

¿Cuáles son esos valores y esas realidades sobre las que puede fundamentarse una superación del nihilismo?.

8.  UNA CONCEPCIÓN DE LA VIDA.

Consideramos que el hombre no es algo construido, es algo en perpetuo devenir, cuyo fin es realizarse y tender a lo alto, conseguir una realización espiritual y acercarse a las realidades metafisicas, desligándose del mundo material. Considerada así la misión del hombre sobre la tierra, la vida se presenta como una trayectoria de ascenso y la libertad la posibilidad de ser recorrida.

Consideremos que la vida del hombre es una lucha contra todo aquello que le impide tender hacia lo alto, que está impresa por un sentido guerrero y ascético y consideramos que esta concepción solo puede ponerse al servicio de una gran causa: la construcción de un orden frente al caos actual.

9.  UNA CONCEPCIÓN DE LA LIBERTAD.

Nosotros afirmamos que la verdadera libertad entendida en un sentido metafisico se realizada en la capacidad de dominio sobre los instintos, las pasiones y sobre sí mismo. En el mundo moderno la sociedad de consumo y sus mecanismo han convertido al hombre en una pieza más del engrana e de tal forma que el hombre ha dejado de ser tal para convertirse en un elemento alienado guiado por instintos, pulsaciones y tendencias hedonistas y materialistas. El hombre sólo podrá ser verdaderamente libre cuando recupere su dominio interno, cuando vuelva a ser él mismo. Esta noción esencialmente metafisica al proyectarse sobre la vida cotidiana y contingente se diversifica, aquí ya no existe la libertad sino las libertades, unas de ellas positivas (la libertad de expresión) y negativas (la libertad de matar a un amigo). Una sociedad para poder funcionar mínimamente debe recordar unas restricciones a las libertades contingentes.

10.  UNA CONCEPCIÓN DE LA JERARQUíA.

La realización de la libertad crea distintos grados de autorrealización personal en la cúspide de los cuales se sitúan aquellos hombres cuya vida no está sometida a las contingencias de la materia. Entre éste grado máximo y el hombre prototipo de la sociedad del consumo existen distintos grados de realización (y aquí lamentamos que el editor haya perdido una hoja que nosotros, por supuesto, no tenemos... En esta página se encontraban los puntos 11, 12 y 13. Ignoramos lo que pasó)

14.  LA LUCHA CONTRA EL COMUNISMO Y EL LIBERALISMO.

No puede haber un Estado justo y fuerte si tolera la existencia de los fermentos disgregadores del liberalismo y del comunismo: para luchar contra el comunismo eficazmente es necesario aplastar al liberalismo y a sus representantes. El anticomunismo que defiende posiciones liberales no es más que un caballo de troya voluntario o involuntario: el liberalismo es la antesala del marxismo y su conclusión lógica es el comunismo. Cuando Lenin habla del proceso de acumulación de capital en las sociedades liberales, olvida que en el estado comunista ese proceso ha llegado al límite cuando el estado se constituye en el único defensor del capital. Hoy vivimos en un sistema liberal fuertemente impregnado de la sífilis marxista, totalmente materializado: una lucha eficaz contra el sistema debe tener en cuenta el riesgo de integración en el sistema, debe rechazar su lógica y su terminología y fijar el posicionamiento de dicho combate: un combate no situado ni a la derecha, ni al centro, ni a la izquierda: sino fuera del sistema y contra el sistema.

15 .  EL ASPECTO RELIGIOSO DE NUESTRA LUCHA POLÍTICA.

Evidentemente todo el combate cuyas líneas hemos delineado va más allá de una mera política partidista y se sitúa en un plano superior, casi diríamos metapolítico. ¿Es compatible con la religión? ¿se identifica con alguna religión en concreto?

  La ideología del FJ es compatible con las creencias religiosas positivas e incompatible con el ateísmo y el agnosticismo.

  El FJ no se adscribe a ninguna confesión religiosa en concreto aún cuando reconoce el peso y la implantación del catolicismo sobre nuestro país considera que los aspectos espirituales pertenecen al dominio íntimo del militante y de la población.

PONENCIA II

OBJETIVOS POLÍTICOS.


0.  Se considera que los objetivos políticos son aquellas metas que se marca un movimiento político y sobre las cuales debe marchar inexorablemente.

0 1.  La lucha política sólo puede examinarse desde un punto de vista: con el objetivo político de la conquista del estado.

1.  SEÑALAR AL ADVERSARIO: EL SISTEMA LIBERAL Y SUS LACAYOS.

  No podemos examinar el objetivo político sin antes repasar cuales son los adversarios por orden de importancia ante los cuales vamos a enfrentamos. Si individualizamos todos los males de la sociedad española veremos que proceden, sin excepción, del marco democrático liberal en el que nos movemos y podemos concluir:

  Habrá terrorismo mientras exista vacío del poder y renuncia al ejercicio de la autoridad, mientras la autoridad esté condicionada por el parlamento.

  Habrá crisis económica mientras exista sistema capitalista y ley de oferta y demanda.

  Habrá paro siempre que el Estado no se preocupe por intervenir en defensa de ¡ajusticia social.

  Habrá inmoralidad y corrupción siempre y cuando el Estado la fomente como sustitutorio cara a las masas de la toma de conciencia de su situación.

  Y así concluiremos: no puede haber estabilidad en el sistema democrático. Los responsables: todos los partidos en general y en particular UCI), actual detentadora del poder, en segundo lugar el PCE ya con sus parcelas de poder en ayuntamientos y entes autonómicos.

El adversario: el sistema demo liberal, verdadera antesala del marxismo. La conclusión: objetivo político a batir al demoliberalismo y a sus lacayos.

2.  CONCRETAR EL OBJETIVO: LA TEORÍA DE LOS ESCALONES.

  Si la democracia es el enemigo a batir hay que preguntamos en función de que y para ello debemos exagerar la situación actual de España, sus perspectivas futuras y la situación ideal que pretendemos alcanzar.

  Construiremos así una escalera en cuyo peldaño superior situaremos nuestro Nuevo Orden y en el inferior la ausencia total de autoridad preconizada por los grupos anarquistas; en los peldaños intermedios colocaremos las distintas gradaciones que se dan entre una y otra situación: comunismo, socialismo pluralista, socialdemocracia, estado demo liberal, estado presidencialista, Estado Fuerte, Orden Nuevo.

  Hoy España se encuentra en una fase intermedia, inferior con respecto a la situación de hace cinco años que sin ser nuestra forma ideal de Estado, al menos se aproxima algo más. Y, como en todo estado inermedio, se puede ascender o descender: indudablemente el descenso hacia el peldaño inferior significaría la victoria electoral de las izquierdas y el ascenso... nuestro objetivo político.

  Llama la atención que muchos grupos nacionales en su propaganda diseñen espectaculares construcciones de lo que debería ser un «estado sindical» pero se nieguen a reconocer que entre la etapa actual y el estado sindical median años luz de distancia. Es preciso «quernar etapas» intermedias, reconocer el hecho de que no se puede edificar un Orden Nuevo de un paso, sino que hace falta un ascenso gradual por etapas, tal que en cada una de ellas las fuerzas nacionales y revolucionarias vayan mejorando sus posiciones en detrimento de sus adversarios y condicionando poco a poco al poder.

  La etapa intermedia que nosotros proponemos es la que podemos denominar, como antítesis del Estado Democrático: el Estado Fuerte, un Estado en que los partidos políticos desaparezcan, en el que el poder político esté concentrado en una clase política dirigente de indudable patriotismo y probada cualificación técnica, en el que las orientaciones políticas no estén pendientes del vaivén de las encuestas de popularidad, en donde se combata eficazmente al terrorismo, se extirpe la corrupción y la inmoralidad pública, en donde el Estado intervenga decididamente para poner coto a las grandes fortunas y a las acumulaciones excesivas de capital, en donde no regatee esfuerzos por dar a cada hombre un trabajo digno y cuide, castigando con brazo inflexible a quienes especulen con la miseria, la moral y el orden.

  Esa etapa de «Estado Fuerte» no es desde luego, la forma más adecuada de gobierno, por algo nosotros luchamos por un orden nuevo; sin embargo es la forma de Estado que permitiría ascender un escalón en la lucha por los objetivos políticos, que barrería a los enemigos más nefastos de este país y que nos colocaría, en definitiva, en la rampa de la construcción de un nuevo orden justo y necesario.

PONENCIA III

LÍNEA ESTRATÉGICA


0. Entendemos por estrategia el plan general de acción que lleva a un movimiento político a la conquista de sus objetivos políticos.

1.  PREMISAS PARA EL DESARROLLO ESTRATÉGICO ¿ES POSIBLE LA CONSOLIDACIÓN DEL SISTEMA?

  Esencialmente no hay diferencias entre los grandes partidos democráticos, todos tienen programas extraordinariamente similares y el cambio de gobierno de UCD por el PSOE, por ejemplo, apenas reportaría cambios sustanciales.

  Todos los partidos mayoritarios tienen a la vez intereses unitarios y excluyentes y están en perpetua situación de atracción repulsión.

  Formalmente todos representan distintos grados de un mismo mal, desde la derecha liberal a la extrema izquierda, todos ellos están marcados por un afán economicista de lucro y poder y de este modo hay que considerarlos aún teniendo en cuenta que unos están más cerca de nosostros en la medida en que defienden una serie de valores instrumentales para ellos y esenciales para nosotros.

  El elemento unitario de todos los partidos entre sí en su afán de preservar el sistema que les reporta innumerables beneficios, estan cooperando en una santa alianza para mantener un sistema ruinoso pero que les beneficia.

  El elemento disgregador son sus intereses contrapuestos. Provistos todos de un insaciable afán de lucro y poder intentan constantemente hacer valer sus intereses particulares sobre los de los otros partidos y todos ellos sobre el interés nacional.

  La consecuencia: no puede ser otra más que la inestabilidad permanente y per se del sistema. Una estabilidad que en sí misma no destrozará al sistema pero que lo sumirá en una larga agonía.

2.  PLANTEAMIENTO ESTRATÉGICO: LA FRACTURA VERTICAL DENTRO DEL SISTEMA.

  Una estrategia realista y posibilista debe tener en cuenta las premisas brevemente analizadas en «l» que nos llevan al siguiente desarrollo estratégico:

  La desintegración del sistema solo puede realizarse llevando adelante una doble iniciativa:

  Orientada al interior del sistema: fomentando todo aquello que desune a los partidos mayoritarios (problemas de aborto, divorcio, intereses contrapuestos, ascendientes imperialistas, etc.)

  Orientada desde el exterior del sistema: lanzando a las capas sociales que no participan de la realidad del sistema contra él (minorías obreras, grupos juveniles y esudiantiles, intelectuales no alineados, grupos religiosos y cuerpos varios).

  Esta acción dirigida según dos vectores complementarios es lo que garantizará el colapso del sistema democrático (por la crisis interna y la presión exterior) y facilitará su reemplazo (según el modelo larvado y diseñado desde fuera del sistema).

Esta es la estrategia que hemos dado en llamar FRACTURA VERTICAL DEL SISTEMA.

3.  MOMENTOS ESTRATÉGICOS, FASES: DE LA ALTERNATIVA NACIONAL A LA ALTERNATIVA AL SISTEMA.

  Antes hemos sido claros: nos proponemos desmontar un sistema que se nos presenta como un portento de injusticia e inestabilidad, frente a ello proponemos una alternativa al sistema que se concreta en la edificación de un estado orgnánico y comunitario, un Orden Nuevo justo y renovador que España y Occidente deben conocer.

  Ahora bien la necesidad estratégica inmediata y el objetivo político prioritario es la sustitución del sistema de los partidos por un Estado Fuerte, es decir, una tarea que no nos afecta únicamente a los militantes del F.J sino a muchas capas sociales, incluso a varios partidos políticos organizadores. Por el contrario, la coincidencia no es tan grande cuando hablamos de cambiar al sistema: aquí cada organización mantiene posiblemente opciones distintas, por eso podemos afirmar:

  Es preciso disponer de un programa mínimo válido para una amplia franja de la población (un programa de ALTERNATIVA NACIONAL).

- Es preciso disponer de un programa máximo en el cual modelemos nuestro tipo de sociedad y definamos las líneas básicas del orden nuevo (un programa de ALTERNATIVA AL SISTEMA).

  Si bien hoy la lucha política debe centrarse en lo posible y en lo inmediato (el jaque mate al estado liberal) y para ello el arma más válida no és sino el programa de Alternativa Nacional, no hay que olvidar que la construcción de un nuevo tipo de Estado es la garantía (la única garantía) de que los males que hoy combatimos no volverán a reproducirse (ver caso del estado nacido del 18 de Julio).

  Un programa de A.N. es hoy un programa básicamente ofensivo, no es un mero programa reivindicativo, es un programa de lucha: un programa que nos ayudará a ser martillo en vez de yunque, que nos ayudará a canalizar el flujo de las fuerzas nacionales frente al repliegue actual, visible y evidente de las fuerzaliberales y marxistas.

4.  EL CONTENIDO DE LOS PROGRAMAS MÁXIMO Y MÍNIMO.

  Estimamos que el programa de Alternativa Nacional debe ser necesariamente amplio y dar cabida a los millones de españoles que con su atención han puesto en quiebra al sistema:

lº'.  Por la dimisión del gobierno.

2º.  Por la disolución de las instituciones surgidas tras el 20 N 75.

3º.  Por un gobierno de salvación y unidad nacional compuesto por técnicos y expertos de indudable patriotismo y eficacia.

  Por el contrario, un programa máximo, de alternativa al sistema debe contemplar unas realidades más concretas.



PONENCIA IV

LÍNEA TÁCTICA

0.  Se considera que la táctica es cada una de las fases de aplicación del plan estratégico. Mientras que éste es único e inamovible, las tácticas pueden variar en función de las condiciones objetivas. La aplicación de cada uno de las tácticas depende de los dirigentes intermedios preferentemente, mientras que la línea estratégica y su elaboración es tarea del Congreso y de los organismos nacionales de dirección.

1.  Las líneas tácticas aquí expuestas y propuestas  visto lo anterior  no son más que pautas a seguir susceptibles de ser ampliadas en función de los acontecimientos y de una mayor eficacia política.

ORIENTACIONES BÁSICAS

2.  ¡POR LA DEFENSA DEL PROGRAMA DE ALTERNATIVA NACIONAL!

En nuestra propaganda, en todas nuestras manifestaciones públicas las alusiones al programa de alternativa nacional deben repetirse con una insistencia machacona. La clave del éxito del FJ depende de que seamos capaces de forzar una situación que haga inevitable ninguna otra salida que no sea dicho programa.

Hay que procurar atraer a fuerzas políticas y sociales a dicho programa hay que considerar que este programa no es nuestro en exclusiva, pertenece a todos los españoles por tanto se trata de que todas las capas sanas de la población lo asuman y se comprometan en su defensa: nuestras posiciones son también las suyas aunque no militen dentro del FJ.

Es preciso, pues comprometer al mayor número de fuerzas políticas y sociales en la defensa del programa de alternativa nacional:

  Convocar con ellos reuniones para proponer la aprobación del programa.

  Llevar el programa a las asambleas de asociaciones, clubs juveniles, parroquias, círculos culturales, etc. proponer que envíen comunicados a la prensa y a los medios de comunicación apoyando el programa:

3.  ¡ARRANCAR EL PODER A LOS PARTIDOS Y SINDICATOS!

Es preciso por todos los medios desvalorizar el papel de unos y otros.

¿Qué ha hecho por España y por el pueblo? ¿qué han hecho por los trabajadores?. Hay que denunciarlos como elementos disgregadores, como manipuladores de todos los trabajadores que utilizan a los mismos para su política partidista y los votos para sus componendas.

Incitar en la propaganda y en las asambleas a la ABSTENCIÓN ACTIVA Y AL BOICOT en las elecciones contra los partidos y sindicatos.

Resaltar el hecho de que entre el 40% y el 50% de los españoles han rechazado con su abstención los intereses partidistas y que estos se reparten el 100% del poder.

Denunciar constantemente los manejos utilizando para ello las comparaciones entre los programas electorales de los partidos y su realidad a:

  Los que votaron a la derecha en busca de paz han encontrado terrorismo

  Los que votaron a la izquierda en busca de cambio tuvieron Pactos de Moncloa.

  Los que votaron al centro en busca de estabilidad tuvieron crisis económica.

Hoy el principal enemigo de la revolución nacional son los partidos y los intereses que tras ellos se ocultan: batirlos es quizás el principal objetivo estratégico.

4.  ¡VACIEMOS LAS INSTITUCIONES DE SU CONTENIDO!

La inutilidad del parlamento y del senado se están haciendo cada vez más evidentes:

  El parlamento no representa los intereses populares, representa los intereses de los cuadros dirigentes de los partidos mayoritarios.

  Tres años de parlamentarismo no han solucionado un solo problema de España, por el contrario, han creado muchos más.

  No hay entre los partidos mayoritarios una verdadera alternativa de poder a UCI), a lo más buscan una ALTERNANCIA en el poder con UC1):

El cambio de un partido por otro no representaría más que apellidar con otro calificativo a la miseria.

  Parlamento, Senado, Corona, entes autonómicos: debemos desalojarlos de toda la retórica que les rodea y preguntamos y preguntar a la masa: ¿qué ha hecho el Parlamento, el Senado y la Corona por nosotros? ¿qué problemas nos han solucionado?.

  Al torpedeo constante de las instituciones y a fomentar la desconfianza en tomo a ellas, debe ir parejo el crecimiento del prestigio de los programas de alternativa nacional y de alternativa al sistema y su progresiva comprensión e incorporación por parte de la población.

5.  ¡UNIFICAR A LA POBLACIÓN YA TODOS LOS PATRIOTAS TRAS EL PROGRAMA DE A.N.!

Hay que proponer, trabajar y conseguir un frente nacional de todos los jóvenes patriotas.

Hay que impulsar comités unitarios POR LA BASE Y EN LA BASE cara a situaciones y campañas concretas (campaña propresos, por ejemplo).

Es absurdo que existan en la Universidad distintos sindicatos y asociaciones nacionales, es absurdo que en el campo obrero distintos sindicatos se pierdan irresponsablemente en disquisiciones mientras UGT y CCOO siguen siendo prioritarios: UNA SOLA ORGANIZACIÓN SINDICAL, UNA SOLA ORGANIZACIÓN ESTUDIANTIL, UN SOLO FRENTE DE LOS JOVENES PATRIOTAS.

No puede haber revolución nacional, sin unión de todos los revolucionarios; no puede existir un frente nacional efectivo sin que tal frente esté vertebrado por una fuerza motriz revolucionaria.

Una sola organización, un solo frente nacional debe asumir la defensa y la implantación del Programa de Alternativa Nacional:

5.  ¡MARCHEMOS AL FRENTE DE LA PROTESTA POPULAR!

Cada día aumenta más el descontento popular contra el sistema, un descontento que ninguna política mayoritaria puede capitalizar en la medida en que todas son cómplices de lo que está pasando.

Nuestro deber es enseñar a las masas: todos los males de España y del pueblo proceden de unas única raíz: de la democracia liberal y de los pandios que nos dividen y oprimen; todos nuestros males desaparecerán, solamente con el entierro del estado liberal y de sus lacayos.

Pero no solo de palabras viven las masas: es preciso que nuestros militantes enseñen que no hay solución en el sistema, que el sistema lleva siempre a vías muertas: y que lo enseñen en la acción, con su ejemplo, marcando el camino a seguir.

En este sentido hay que asumir el radicalismo de la acción: manifestaciones callejeras, sentadas, ocupaciones, encierros, encadenamientos, acciones de protesta protagonizadas por unos pocos militantes y avaladas por las masas populares: ese es el camino, esa es la forma de encauzar la protesta: quememos las papeletas y los boletines de voto en público a la entrada de los colegios electorales, los dias de elecciones animemos a lat gente a no votar.

6.  ¡TRANSFORMEMOS LAS ABSTENCIONES EN POTENCIAL DE LUCHA!

Todos los partidos políticos pretenden hacer su agosto manipulando a la cada vez más amplia franja abstencionista: pero su intento es vano en la medida en que un gram número de estas abstenciones son consecuencia de la política de los partidos.

Esta gran masa sufre un desencanto por la democracia, es preciso inbuirle el encanto de la acción, demostrar que una mera apatía electoral no lleva a nada, es preciso que hagamos comprender a los abstencionistas que ellos son el partido mayoritairio, que el sistema solo sobrevive por que ese 40% largo es pasivo, que si fuera un 40% activo el sistema ya habría fenecido.

7.  ¡CONQUISTAR LA CALLE, DESPRECLAR LAS URNAS!

La única forma de tomar el poder en los estados democráticos no lo constituyen las urnas: el control de la calle también es fuente de poder. Hay que orientar campañas electorales abstencionistas: ¡cuando hayamos conseguido que exista un 51% de abstenciones al sistema democrático se habrá vaciado completamente de su contenido! ¡esta será su quiebra!.

Hay que demostrar a las masas que su voto no sirve para nada, voten a quien voten, si votan apoyan al sistema que les explota y les lleva a la miseria.

8.  ¡LIBERTAD PARA NUESTROS CAMARADAS PRESOS!

La lucha por la libertad de los patriotas presos es un acto de justicia vamos a combatir para que a ellos se les dé lo que a otros también se le ha dado: la libertad.

No hay que olvidar que nuestros camarada:s están presos por que han actuado dentro del marco forzado por el sistema, en una situación normal no se habrían visto forzados a cometer las acciones que les llevaron a la cárcel.

Y además para nosotros, sus camaradas en libertad, apoyarles en todo momento en un acto moral: ellos son nuestros primeros camaradas.

Hay que impulsar la sección del FJ en las cárceles, darle una realidad orgánica.

La lucha por la libertad de nuestros camaradas es un reto al sistema, un test, un desafío: ¡hay que ganarlo! ¡para los presos y para nosostros! ¡su libertad ahora por la de España mañana!

9.  ¡LLEVARA LA JUVENTUD A LA TAREA REVOLUCIONARIA!

La juventud tiene un único derecho del que derivan todos los demás: el derecho a la rebelión.

Lajuventud tiene un único deber del que derivan todos los demás: el deber de la revolución.

Hay que incidir en las capas más jóvenes de la población todavía no contaminadas por la sífilis marxista y liberal y ganarlas para la tarea revolucionaria.

Es preciso crear antes de Semana Santa la sección de bachilleres del Frente de la Juventud y hacer de ella el caballo de batalla de la revolución y del poder joven.

10.  ¡POR LA LIBERACIÓN NACIONAL! ¡ABAJO EL IMPERIALISMO USA/URSS!

Hoy España no es un país libre ni independiente. Está dominado por bases extranjeras y por partidos al servicio de intereses extra nacionales.

Denunciamos a UCD y al PCE como peones de la política imperialista en España. Denunciamos al PCE y el «eurocomunismo» como improvisación acrobática de acuerdo en todo con la política expansionista de la unión soviética. Denunciamos el capitulacionismo americano ante el comunismo y las infames traiciones de Vietnam y Camboya.

No puede haber un Estado ni una sociedad libre dentro de una patria oprimida por el imperialismo: por eso afirmamos y defendemos el carácter de movimiento de liberación nacional del Frente de la Juventud y manifestamos nuestra solidaridad combatiente a todos los pueblos y movimientos que luchan contra la doble tenaza del imperialismo USA/URSS y del sionismo internacional.

PONENCIA V

ORGANIZACIÓN Y ESTRUCTURAS

0.  La organización interna del Frente de la Juventud deber estar de acuerdo con su carácter activista y militante y por tanto sus estructuras deberán ser lo más flexibles posibles.

1.  PRINCIPIOS ORGANIZATIVOS:

  Representatividad y prestigio de los mandos: los cuadros dirigentes del FJ deben estar en condiciones militantes y por su preparación técnica y política.

  Jerarquía: solamente manteniendo el principio anterior será posible crear la j erarquía interna del FJ. Debe entenderse la jerarquía como un complemento: los situados en el escalón jerárquico superior complementan a los situados en el escalón jarárquico inferior.

  Disciplina: las órdenes no se discuten, se cumplen. Los organismos inferiores, deben estar subordinados a los organismos superiores, los camaradas de mayor graduación jerárquica deben dirigir a los de menor graduación y todos ellos seguir las orientaciones de la Presidencia y de la Junta Política.

  Centralismo estratégico y autonomía táctica: unidad en la concepción global de la marcha del movimiento y autonomía de las distintas secciones y grupos en la ejecución del programa estratégico.

2.  ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS:

  Presidencia: tarea representativa y de mando de la totalidad de la organización, situado en la cúspide de la misma. Nombrado en el Congreso nacional.

  Congreso nacional: su función es la discusión y aprobación de la línea ideológica, estratégica y táctica del FJ. Agrupa a delegados de todas las secciones atendiendo a un doble criterio: según la importancia numérica de cada sección y según la preparación de sus militantes.

  Consejo Política: dirección estratégica de la organización entre dos congresos. Sus miembros son elegidos en el Congreso. Se reune, al menos, una vez cada tres meses.

  Junta Política: dirección táctica de la organización. Sus miembros proceden del Consejo Político. Se reunen, al menos, una vez cada siete semanas o cuando las circunstancias lo requieran.

  Secretarías: la Junta Política está dividida en distintas secretarías especializadas. Estas son:

  Enseñanza: encargada de las orientaciones y de la organización de la lucha en la enseñanza media.

. Información: encargada de elaborar informes y recopilar material de archivo sobre la organización interna del FJ y sus relaciones poíticas. Encargada del fichero de la organización y de informar sobre los nuevos adheridos.

. Operativo: encargado de organizar el activismo callejero y de apoyar al Servicio de Orden.

. Prensa y propaganda: encargada de mantener contactos con otros grupos nacionales y con las asociaciones que dependen del FJ.

  Comisión de Conflictos: dependiente de la Presidencia, con miembros elegidos del Consejo Político y cuya función es velar por la unidad interna de la organización ideológica política y humanamente.

3.   ORGANIZACIÓN HORIZONTAL: SOBRE EL PLANO GEOGRÁFICO.

  El FJ estará dividido en distintas Comisiones, Uniones, Comités, Juntas, Agrupaciones, Federaciones Regionales que deben coincidir con las regiones naturales.

  El máximo organismo en cada una de estas regiones es la Jefatura Regional que organizará un consejo/comité/junta, etc. con los elementos más representativos de la región procurando que sus estructuras y funciones sean similares a las de la Junta Política Nacional pero a escala regional.

  Las Uniones/Juntas/Agrupaciones/Federaciones/etc. regionales impulsarán la creación de Secciones Locales y nombrarán un Secretario General en cada una de ellas.

4.  CATEGORÍAS DE AFILIADOS: SE ESTABLECEN TRES CATEGORÍAS DE AFILIADOS:

Simpatizantes, adheridos y militantes:

  Militantes: encuadrados orgánicamente y que desarrollan un trabajo para la organización y pagan cuota.

 Adheridos: pagan cuota pero no están encuadrados ni realizan milítancia.

  Simpatizantes: que manifiestan su voluntad de ingresar en el FJ y permanecen un mes a prueba bajo el mando de un militante.

5.  SIMBOLOGÍA:

  El emblema oficial del FJ es el triángulo con las iniciales y la llama en la parte superior.

  La bandera resulta de la combinación de la bandera del FNJ con la del FJ: bandera negra con disco blanco y en él el triángulo y la llama.

  En los actos públicos y las acciones los militantes se distinguen por el brazalete negro con el emblema bordado en blanco y la boina negra.

  Cada sección está según sus condiciones particulares, su origen y su sentimiento puede solicitar a la presidencia autorización para algún tipo de uniforme concreto o algún distintivo.



PONENCIA VI

PLAN DE TRABAJO PARA EL PRESENTE CURSO POLÍTICO


0.  Aún a sabiendas de que la situación política traumática de nuestro país puede hacer varias el rumbo de los acontecimientos políticos y modificar sustancialmente nuestro esquema operativo, creemos estar en condiciones de proponer las siguientes líneas concretas de actuación.

1.  CONSTITUCIÓN DE JUNTAS/COMITÉS/UNIONES/ETC. REGIONALES.

Antes de la Semana Santa de 1980 debemos comprometemos a haber puesto en funcionamiento estos organismos en todas las regiones.

Por supuesto que debe tratarse de organismos reales y con vida propia, capacidad de crecimiento y capacidad de autonomía.

2.  CONSTITUCIÓN DE SECCIONES LOCALES.

Antes del 18 de julio debe estar organizado el F.l en un mínimo de 20 provincias con sus correspondientes Secciones Locales, tareas que dependerán especialmente del esfuerzo de los organismos regionales de mando.

3.  CAMPAÑA PRO PRESOS.

Dentro del mes de enero/febrero de 1980 el FJ y sus secciones se comprometen a realizar una campaña lo más amplia posible en solidaridad con los camaradas presos: octavillas, carteles, número especial de la revista o número monográfico escrito por los presos, pegatinas, bonos, manifestaciones, encadenamientos y un festival en solidaridad. Creación de una sección del FJ cárcel.

4.  CAMPANAS DE BOICOT TOTAL.

La marcha de los estatutos autonómicos, tanto en las campañas del referéndum pro estatuto, como las consiguientes elecciones o los parlamentos regionales deben tener un contrapunto con nuestra presencia: por el boicot contra los partidos que los defienden.

5.  CAMPAÑA DE POPULARIZACIÓN DEL FJ.

En aquella localidad en las que el FJ todavía no esté constituido debe procederse a iniciar una campaña de pintadas (se sugiere a base de brocha y cal) que den a conocer tanto el nombre como el símbolo.

6.  INFORMACIÓN POPULAR

Hasta ahora los carteles murales se habían reducido a las universidades. Sin embargo esos carteles realizados en papel de embalar (se recomienda blanco) y rotulador deben popularizarse a nivel de calle: en las llamadas «zonas nacionales», en lugares céntricos en donde hay seguridad de que serán acogidos favorablemente. La temática de dichos carteles puede estar en referencia a sucesos de actualidad, o bien repetir resumidos textos de panfletos o de artículos aparecidos en «FRENTE». Se trataría de dar una periodicidad a estos carteles murales, llamándolos incluso «periódico mural del FJ», numerándolos, etc.

7.  REUNIONES PÚBLICAS.

No importe cual sea el volumen de asistentes: importa que las reuniones se convoquen y se realicen, que sean abiertas, reuniones en las que expongan nuestra línea política y tomemos postura frente a los acontecimientos del movimiento. Cada sección debe asumir el compromiso de realizar, al menos, una asamblea pública durante el presente curso político.

8.  PROGRAMA DE FORMACIÓN.

Cada grupo regional debe asumir el compromiso de organizar cursillos de formación de cuadros a lo largo del curso político. Por su parte la dirección central t hará lo posible por poner en marcha una «escuela de cuadros» que prepare a los cuadros nacionales.

9.  BOLETÍN INTERNO.

A partir de enero se iniciará la publicación de un pequeño boletín interno destinado a los cuadros políticos en el que se darán órdenes, se dará cuenta de los avances de la organización, se difundirán consignas, se recogerán experiencias y orientaciones en general. La aparición de este boletín será irregular tendiéndose a una aparición mensual. Boletín dele carácter confidencial.

10.   PUBLICACIONES.

Para hacer frente al presente curso político se editarán tres números de «FRENTE», se asumirá la distribución de «La Voz de la Rata Negra». Las resoluciones del Congresoo (convenientemente recortadas) serán publicadas en forma de folleto libro. Asimismo se apoyará la distribución de las «Ediciones&Altemativas». Según las necesidades de lucha se publicarán folletos y declaraciones que hagan falta.

11.  INTENSIFICAR CAPIPTACIÓN EN ENSEÑANZA MEDIA

Distribución de panfletos de este medio, intensificación de la propaganda en las zonas de colegios e institutos. Dar especial importancia a la formación y captación de jóvenes estudiantes y organización de la «Sección de EM del FJ». Especial interés en distribuir en este medio las revistas.

12.  PRESENCIA EN LOS MÍTINES NACIONALES.

El desplazamiento a todos los mítines de las fuerzas nacionales debe repetirse con un doble motivo: por una parte para estimular la captación y la formación de nuevas secciones y por otra para distribuir nuestra propaganda y popularizar nuestras consignas. Debemos estar presentes en todos los mítines de estos grupos y, si hace falta, programar la planificación de asistencia.

13.  CAMPAÑA POR LOS 1000 ACTIVISTAS.

Es preciso marcarse un objetivo: acabar el curso político con 1000 activistas cotizantes. Las distintas secciones deben realizar una planificación de la campaña y hacerla coincidir con las reuniones públicas de que hablamos en el punto 7. Las cifras de 1000 activistas no es arbitraria sino que representa una cifra a la que hay posibilidades de llegar y que representaría el situamos como fuerza preeminente dentro de los grupos nacional revolucionarios.

14.  CAMPAÑA POR EL 1º DE ABRIL.

Pendiente de estudio por sus características particulares.

15.  TEST DEL 18 DE JULIO.

En esa fecha se cierra en la práctica el curso político, es preciso que en ese momento nos planteemos un test que nos de a entender si hemos avanzado o si el esfuerzo realizado no se corresponde con los resultados obtenidos. Se propone una participación en el mitin que presumiblemente tendrá lugar en esa fecha y dar allí una demostración de fuerza: convocatoria de manifestación a la salida del mitin o durante su desarrollo.

(c) Ernest Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de este artículo sin indicar origen

¿Qué es esta nueva hipocresía del burka?

 

Infokrisis.- Ahora resulta que la clase política miserable y corrupta que ha traído a la inmigración en masa a nuestro país se asusta del... burka, esa prenda que en toda España no llevan ni 60 mujeres, desagradables y siniestras... pero sólo 60. Y, la clase política miserable se escandaliza: ¿Por qué no se escandalizan de los 7.000.000 de inmigrantes que han traído ellos mismos? ¿Por qué no se escandalizan los guetos que han formado o por la pulverización del mercado de trabajo español o, simplemente, por tener un grupos social subsidiado para que reviente el precio de la mano de obra, los salarios y, por supuesto, a nuestra sociedad. Mirad los rostros de la clase política: tienen miedo de que el país advierta que la principal fuente de gasto público hoy en España es la inmigración y que no hay solución al déficit sin repatriaciones masivas a sus lugares de origen, de ilegales, de inmigrantes que han protagonizado episodios delictivo, de inmigrantes parados de larga duración. En mi perfil de facebook están los originales para los que quieran aprovechar estos diseños.

Acaba de aparecer el número 2 de El Observatorio Radical

Acaba de aparecer el número 2 de El Observatorio Radical

Infokrisis.-Ya estça disponible el nº 2 de El Observatorio Radical. Puedes adquirirlo en kioscos o en la Sede Central de E2000. Su precio es de 4,00 euros y puedes suscribirte solicitando información en el 902 19 20 30 o bien en el email: observatorioradical@yahoo.es

 

Sumario del número 2

Editorial: Medidas que no bastan. Entramos en la fase dura de la crisis. Pág. 2-3

Cabreos: España se ha convertido en un circo siniestro y grotesco. Pág. 4-5

Calles: Tres mil madrileños al grito de ZP Dimisión. Convocó el Frente Nacional
1º de mayo en Beniparrell: "Falta trabajo, sobra corrupción". Pág. 6

País: ¿Mezquitas? No en mi ciudad. Aumenta la resistencia contra la construcción de mezquitas. Pág. 7-8-9-10

Encuentros: Fernando Cantalapiedra. "La Reconquista no acabó en 1492, sino en 1609". Pág. 11-12

EnREDando: Nos dirige un gobierno de opereta y fiasco. Pág. 14-15

Mentiras: Intuiciones confirmadas ¡Claro que el gobierno negocia con ETA! Pág. 16-17-18-19

Fenómenos: Ha nacido un nuevo fenómeno político ¿Qué está pasando en Catalunya? Pág. 20-21-22

Dossier Defensa: Frente a la mosca cojonera marroquí. ¿Tenemos política de defensa? Págs. 24-25-26-27-28-29

Barbarie: La Yihad no es para tomársela a broma. Pág. 31-33-34-35-36

Psiko: Emociones frente a razones ¿Qué es la inteligencia emocional? Pág. 37-38-39-40

Posturas: ¿Qué hacemos con la droga? Pág. 41-42

Sexos: Así se ligaba hace 100 años. Pág. 43-44-45-46

Webs: Para no perderse en la red. Pág 47

Mis textos para el FNJ (y X). UNA NUEVA DIMENSION DEL NACIONALISMO

Infokrisis.- Dado el bajísimo nivel doctrinal de la extrema-derecha española en la transición, este texto puede parecer como el más innovador que publiqué para el FNJ. Estaba influido por las tesis de Thiriart sobre Joven Europa. Thiriart en aquella época era uno de mis maestros y a pesar de que hacía 9 años que no se sabía gran cosa de él, ni de lo que hacía o si seguía redactando tesis sobre Europa, lo cierto es que para mí en aquella época su obra "¡Arriba Europa!" constiuía un libro de cabecera. A decir verdad, nunca he abandonado esa influencia. Hoy, por supuesto, no comparto lo esencial de estas tesis. La diferenciación entre "patriotismo" y "nacionalismo" es importante y no está reflejada en este escrito que también adolece de un talante excesivamente juvenil y simplista. Con este texto cerramos la publicación de documentos que redacté en el período 1977-78 para el FNJ.

 

 

UNA NUEVA DIMENSIÓN DEL NACIONALISMO
(Barcelona, 12 XII 1978)

 

1ª PARTE

Cuando hablemos de la necesidad de revisar nuestros esquemas doctrinales es indudable que uno de los puntos que hay que hacer mayor hincapié es en la cuestión de la dimensión nacional. Lo que en otras palabras quiere decir contestar a la pregunta:

• ¿Cuál es la dimensión nacional adecuada para la existencia de un nacionalismo viable?

• ¿Son antitéticos los conceptos de España y Europa?

• ¿Hacia dónde va nuestro continente del que, como españoles, formamos parte?

Después de la segunda guerra mundial se produce un fenómeno sin precedentes hasta entonces: el boom de las comunicaciones. El mundo, hasta entonces dividido en pequeños Estados nacionales, se hace más pequeño, cualquier descubrimiento y avance vital para la vida realizado por una determinada nación, repercute, tarde o temprano, en todas las demás; las comunicaciones unen en el tiempo más breve posible, puntos antípodas del globo. El mundo, de resultas de éstos se ha empequeñecido.

Y este empequeñecimiento coincide con otro fenómeno vital: la aparición de los imperialismos. El "telón de acero" divide el mundo en dos áreas de influencia que luchan por la hegemonía mundial. Dos naciones polarizan la atención mundial y hacen que el resto se arrodillen ante ellas: la URSS y los EEUU, compiten todavía hoy como naciones imperialistas por excelencia.

Para el imperialismo los Estados naciones no son un obstáculo para su influencia: en el interior de cada nación, especialmente en cada Estado democrático estas superpotencias cuentan con peones amaestrados sobre el terreno político y procuran situarse en una posición económica de dominio que liquida la hipotética independencia de tales "Estados nacionales".

Durante los años cincuenta y sesenta, la ONU impulsa una curiosa política, consecuencia directa de la "Declaración Universal de los Derechos del Hombre" (que la masonería considera como el documento que abre paso a la "Era de la Luz"...) que es impulsada directamente por las superpotencias. Tiene un nombre que ha llegado a ser una dolorosa irrisión: la descolonización.

En síntesis la descolonización no tuvo otra función más que desposeer a Europa de sus colonias para formar en el Tercer Mundo unos minúsculos Estados nacionales apenas capaces de mantener una mínima infraestructura elemental para sobrevivir. Y como era de esperar, a la descolonización sucedió otro período quizás más siniestro: la neo colonización.

El neo colonialismo debe entenderse de la siguiente forma: expoliada Europa por una larga guerra de años y más tarde por la liquidación de sus colonias éstas pasan a depender directa y descaradamente de los Estados imperialistas, los cuales, mediante el envío de técnicos y expertos, gracias a la ayuda económica y al apoyo a tal o cual facción tribal, no tardarán en hacerse con el control absoluto de estos microestados.

En Hispanoamérica, la situación es sensiblemente diferente. La política exterior americana durante estos años, se inauguró con la doctrina Monroe: "América para los Americanos... del Norte". La proximidad geográfica de los Estados iberoamericanos con el coloso imperialista yanqui contribuyó a facilitar la dominación que fue ante todo económica, gracias a la traición de las oligarquías locales.

Un tercer fenómeno, tras el boom de las comunicaciones y la aparición del imperialismo, debe ser estudiado a fin de poder extremar nuestro análisis. La "guerra fría" fue algo así como un combate con tongo en el que ambos boxeadores, las superpotencias, jugaban a golpearse pero sin hacerse excesivo daño. Y no se hacían daño en la medida en que la lucha tenía lugar sobre un marco que se había convertido en auténtico ring de sus disputas: Europa.

La lucha por la hegemonía mundial polarizó a Europa en dos tendencias: hacia un lado los defensores de las democracias pluralistas encuadradas en el contexto defensivo de la OTAN de la que España, sin ser miembro de pleno derecho, sí lo era gracias a los acuerdos defensivos suscritos con los norteamericanos; de otro lado las democracias populares, las dictaduras comunistas, agrupadas en el "Pacto, de Varsovia". Alemania dividida, era el símbolo de la dramática situación del continente y el muro de Berlín la más indignante prueba de la locura imperialista.

Veinte años después de la edificación del muro y de los momentos culminantes de la "guerra fría" vemos que la situación no ha variado más que muy sensiblemente. Europa sigue igual de dividida, los bloques apenas ha experimentado cambios, especialmente en Europa. Más bien se podría hablar de que el "Tratado de Yalta" firmado por los líderes de las superpotencias y en el que Churchill, Roosevelt y Stalin, cuyos nombres serán malditos por las generaciones venideras, firmaron y sellaron la división de Europa, se ha reforzado: de un lado, España, Grecia y Portugal se han "democratizado", es decir, han adoptado la forma política más cara al imperialismo yanqui, de otro lado, Yugoslavia ha vuelto prácticamente al redil soviético, por lo menos en lo que a sus orientaciones políticas se refiere, mientras que las veleidades independistas de checos, húngaros, polacos y rumanos se han visto decepcionadas.

Pero aún queda un último elemento por estudiar: las características de la dominación imperialista. En primer lugar esa dominación se pone de manifiesto en su aspecto más brutal y ofensivo: el poderío militar e intervencionista. En momentos de gran tensión política las fuerzas de la OTAN realizan espectaculares maniobras de desembarco aéreo en las zonas fronterizas con los países del Este. Intentan de este modo demostrar que en caso de agresión están en condiciones de responder contundentemente y recuperar la iniciativa en pocas horas. El "Pacto de Varsovia" suele dar a estas maniobras un carácter aún "más realista". Así, por ejemplo, las intervenciones en Hungría y Checoslovaquia fueron muestras de la efectividad de esa alianza militar. No hay que olvidar  y es un breve inciso  que quienes ordenaron la marcha de los blindados sobre Checoslovaquia siguen aún hoy en el poder...

A este potencial convencional habría que añadir el incomparable potencial atómico que, ni siquiera las potencias de tamaño medio  Francia, Inglaterra, China  han conseguido mínimamente igualar y que es capaz de destruir varias veces el globo y de destruir a su vez, a sucesivas olas de misiles y contramisiles.

Pero no es sólo gracias a la fuerza bruta y al aparato ofensivo como los dos Estados imperialistas amenazan a Occidente, y por extensión, al mundo. La penetración económica es otra de sus armas favoritas, al igual que la penetración política y cultural.

Decir penetración económica es, en última instancia decir penetración política. El intrusismo en los asuntos políticos de cada nación gracias a la acción conjugada de las empresas multinacionales, al soborno vil y descarado de las oligarquías nacionales y el apoyo a tal o cual sector político, son las tácticas más generales de dominación y control. Hasta tal punto llega ese control que cabe decir que la actividad económica española depende mayoritariamente de las exportaciones a EEUU, que una gran parte de nuestra industria está en manos de capital americano y los llamados partidos liberales, UCI) el primero y el PSOE en su versión socialdemócrata luego, no representaron ni representan más que la traducción política de los intereses económicos multinacionales.

Los métodos soviéticos son similares en todo. España está situada en una zona geopolítica de primera necesidad y magnitud y ni el PCUS, ni los militares y estrategas rusos iban a dejar a nuestra Patria a merced de los vaivenes y veleidades de los políticos al uso. El caso de las decenas de espías soviéticos expulsados casi clandestinamente de España, o el del conocido aristócrata y financiero Ramón Mendoza, tras cuya "piadosa" actividad económica se esconden las redes del KGB en España, han contribuido a poner de manifiesto la constante implicación de las redes soviéticas en la política española. No sólo Mendoza operaba con los dineros del PCE, sino que además su red comercial servía de cobertura a los agentes comunistas.

Aparte de esta red habría que hablar del partido comunista propiamente dicho y de su relativa independencia respecto a Moscú. Hoy el "eurocomunismo" se ha disuelto: el PCF, ha vuelto al redil demostrando ser el más estalinista de los partidos comunistas occidentales. En general la política exterior de los eurocomunistas coincide exactamente con la política exterior del Krem1in de "coexistencia pacífica". Tal política ante "la imposibilidad de construir sistemas socialistas en las naciones de capitalismo avanzado, pretende edificar democracias avanzadas que mejoren las posiciones de las fuerzas del proletariado dando entrada en los gobiernos a miembros de los partidos comunistas".

La política eurocomunista no varía ni siquiera sensiblemente de este planteamiento. El "eurocomunismo" de los años 80 dirigido a una clase obrera aburguesada a unos partidos socialistas excepcionalmente moderados con los cuales siempre se puede suscitar la tentación del ’Trente popular", camuflado mediante la inclusión de fuerzas políticas de carácter socialdemócrata o liberal.

Pero también en el terreno de la cultura, la acción del imperialismo se pone de manifiesto: naciones que carecen de cultura y tradición como EEUU, naciones que han renunciado a su cultura y a su tradición en nombre de Ia dictadura del proletariado" y de la "edificación del socialismo", como la URSS, no pueden, para completar su dominación más que tender a la destrucción de la cultura y de la tradición. De ahí la subversión en el arte y en las costumbres, de ahí que sea desde los partidos más sometidos a los imperialistas donde se sufren más ataques contra el verdadero arte, desde donde se pretende la valorización de todo aquello que hasta ahora ha sido marginal, pervertido y depravado.

Con estos puntos críticos de análisis que indudablemente pueden ampliar, discutir, completar, estamos en condiciones de edificar un conjunto de tesis de auténtica importancia política:

1.- Los actuales Estados nacionales europeos son demasiado pequeños y están en condiciones de inferioridad para enfrentarse a las superpotencias imperialistas.

2.- Europa vive hoy una situación neo colonial y sigue siendo el campo de batalla por la hegemonía mundial entre rusos y americanos.

3.- Los elementos culturales nuevos surgidos tras la segunda guerra mundial han empequeñecido al mundo y limado diferencias entre las naciones.

La primera tesis nos lleva a buscar nuevas dimensiones para los Estados nacionales a la hora de luchar contra las superpotencia. No hace falta demostrar que un "Orden Nuevo" tal como lo concebimos no puede implantarse sólo y exclusivamente en España. Un Estado de tales características quedaría inmediatamente aislado del conjunto intemacional, y sería sofocado a corto plazo. Puesto que la autarquía es inviable, no queda más remedio que buscar un salto cualitativo y cuantitativo: lo que nosotros llamamos una nueva dimensión del nacionalismo.

Por la segunda tesis llegamos a la conclusión de que Europa vive en la actualidad una situación común: desde Brest a Bucarest, desde Narvick a Gibraltar la problemática es siempre la misma. Pero aún hay más. Sobre el terreno geográfico es lógico que así ocurra. No en vano Europa es una unidad geográfica y continental. Los problemas de liberación nacional, no son ya problemas de España o Francia, de Portugal o Polonia, son problemas europeos en su conjunto ya que están íntimamente relacionados. De la misma forma que nuestro anterior generación de nacionalistas revolucionarios gritó: "Europa se defiende en Argel”, "Europa se defiende en el Congo", cuando se libraban batallas históricas para la defensa de los europeos de estas zonas, hoy nosotros podemos afirmar también: "La lucha por la libertad de España pasa por la lucha por libertad de Europa".

Por la tercera tesis comprobamos que cada vez los pueblos europeos tienden más a parecerse en lo esencial. El ciudadano alemán pide las mismas bebidas que el español o el francés, consume los mismos productos manufacturados y utiliza coches similares a los ciudadanos noruegos o calabreses. Pero esto es, en realidad poco importante. Lo verdaderamente digno de tenerse en cuenta, es que Europa ha sido una comunidad cultural relativamente unitaria y homogénea hasta hace poco tiempo (hasta la formación de los Estados Nacionales).

Es precisamente esa identidad cultural, esa identidad étnica, lo que hace que el europeo viva de unos valores e ideales similares en las distintas zonas geográficas. La historia de España se confunde frecuentemente con la de Portugal e incluso con la de Alemania, la historia de los Países Nórdicos está conectada con la germana y la Italiana y esta, a su vez entronca con la de toda Europa. No en vano Roma unificó a todo el continente mediante su Pax y en la Edad Media la ausencia de la noción de "Estado nacional" era suplida por la fidelidad a unos principios éticos comunes y la idea del Imperio.

Por eso cuando hablamos de "nueva dimensión del nacionalismo", nosotros hablamos de Europa.

2ª PARTE

Los lingüistas, comparando atentamente idiomas aparentemente tan diversos como el griego, el albanés, el báltico, el céltico, el romano, el germano o las lenguas hoy desaparecidas (macedonio, ¡lirio, etc.) o muy lejanas (tales como el sánscrito, el persa antiguo) han constatado importantes analogías que la casualidad no puede explicar.

Así nació la hipótesis de un origen común de todos estos pueblos. La población ancestral fue llamada "indo-europea". Numerosas teorías luchan por localizar el lugar de origen de este pueblo. La tesis mejor documentada en la hora actual es aquella que sitúa este lugar primitivo en Europa, y más concretamente, en una zona comprendida entre el Elba en el Oeste, el Vístula al Este, Jutlandia en el Norte y los Cárpatos al Sur. A partir de este lugar, en olas sucesivas, los indoeuropeos partieron a la conquista del mundo.

Toda la Historia antigua de Europa se articula en tomo a dos grandes olas migratorias: una hacia el -2200/-2000, la otra hacia el -1250 antes de nuestra era. De ahí proceden las sociedades irania y védica, el imperio hitita y los reinos de Anatolia, las civilizaciones históricas de los griegos y latinos, de los celtas y los germanos. Al Oeste los indo europeos poblaron la Galia, la Península Ibérica, Inglaterra, Escandinavia. Al Sur, según la cronología tradicional la ciudad de roma fue fundada en abril del  753. En el Este los pueblos indoeuropeos avanzaron hasta China e hicieron sentir su influencia en los reinos del norte del país.
Nos detendremos un momento en los celtas cuyo emblema hoy algunos de nuestros camaradas ostentan: la cruz solar o céltica, como símbolo de nuestro ideal. Los celtas (o gaélicos) dejaron por toda Europa un rastro de su paso: en el país de Gales, en Galia, en las tres Galicias (la española, la ruso polaca y la turca), incluso en Valonia (el "val" derivado de "gal" refleja esta alteración en la traducción inglesa de Gales: Wales).

Contrariamente al Mediterráneo, hombre de ciudad, el celta fue un hombre de campo, en comunión directa con las fuerzas que emanaban de la naturaleza. Su religión fue una religión solar. Sus características: un arraigo profundo, irreductible a los valores vitales como la fuerza, el valor, el heroísmo... el régimen político, aristocrático (el mando de los mejores, el papel dirigente de la nobleza, etc.)

Más allá de una comunidad lingüística, revelada por el estudio de las lenguas), los indo europeos son una comunidad ideológica, que se pone de manifiesto en una teología, unas concepciones religiosas, una poesía y una épica comunes, e incluso una organización social particular representada por tres funciones esenciales (sacerdocio, función guerrera situada en el plano cósmico la primera y humano la segunda, y la fecundidad y productividad colocados en el plano social).

La estructura social de las poblaciones indo europeas es un fiel reflejo de esta tríada. En efecto, la función política y religiosa es asumida por un solo hombre: el monarca, designado por un sistema aristocrático. Estas tres funciones enunciadas así jerárquicamente, siguen un Orden evidente. La crisis actual de la civilización occidental resulta precisamente de la ruptura con la tradición indo europea. Nuestra época de decadencia se manifiesta precisamente en otorgar la función dominante a la productiva en la escala de valores. A la Europa de los sacerdotes y de los guerreros ha sucedido la Europa de los mercaderes.

El pensamiento occidental como tal noción en la antigua Grecia


Verdadero microcosmos político e intelectual, es en ese fragmento de Europa ocupado por los Helenos donde han nacido todas las ideas, todas las teorías sociales y políticas que luchan hoy en el mundo contemporáneo.

Se sabe, por ejemplo que una sociedad "comunista" existía en el siglo VII a. de J.C. en la isla de Lipara. Platón, por su parte, se hacía eco de las más antiguas tradiciones que formulaba nuevamente de forma inteligible y pragmática, aunque sus teorías como las de otros muchos filósofos, nacidas en los medios intelectuales quedaron en el terreno del sueño y la utopía.

Aquello que podríamos llamar de forma anacrónica la "derecha" griega era mucho más representativa a nivel de ideología que de realizaciones prácticas.

Puede verse, sin gran dificultad, en el movimiento popular que, en casi toda Grecia, lucha contra las oligarquías para remplazarlas por las "tiranías" (en el sentido griego de la palabra), una manifestación de lo que en nuestros días sería calificado de nacionalismo radical...

Grecia fue la inspiradora de nuestra civilización.

Su pensamiento ha modelado los esquemas que han dado lugar al nacimiento del mundo moderno. Sin embargo no es gracias a su acción que debería nacer Occidente en tanto que su pensamiento no fue difundido más que de forma superficial por las riberas del Mediterráneo.

Los romanos, herederos de la cultura griega, consiguieron en algunos siglos fundar, gracias a su genio político y militar, un formidable imperio que comprendía todos los territorios que se extendían del Rhin a Marruecos y de Inglaterra a Siria. Gracias a esta dominación, la cultura helénica pudo implantarse en todas las tierras del Imperio. Roma no se contentó con recuperar las ideas filosóficas de Grecia, sino que añadió a esta herencia su amor por el Orden y la ciencia política. En esta época tuvo su origen la mayor parte de nuestro Derecho, numerosas instituciones y un cierto arte de gobierno.

El gobierno de Roma sobre las tierras conocidas tuvo en épocas ulteriores consecuencias importantes.

Después de haber mantenido durante siglos la pax romana el Imperio inició su declive. Como consecuencia de su debilitamiento el Imperio Romano fue dividido en el 359 y a la muerte de Teodosio perdió para siempre su unidad. Las dos partes del Imperio conocieron suertes muy distintas. La unidad política de Occidente desapareció pronto: el último emperador romano, Rómulo Augusto, fue depuesto en el 476. Esta deposición fue perfectamente lógica: desde hacía algunas décadas los emperadores no tenían sino una sombra de autoridad. El Imperio de Oriente, generalmente conocido con el nombre de Bizantino, logró sobrevivir todavía un milenio más. Es curioso constatar que la desaparición rápida del primero de estos Estados no borró la marca de la civilización Romana.

Esta situación se explica perfectamente. Es preciso admitir que el cristianismo jugó un cierto papel en la disolución de las instituciones romanas. Pero, a partir de Constantino y Teodosio, los cristianos, integrados en primer lugar y luego dueños de la situación, recuperaron una parte importante de la antigua herencia. Por otra parte los dos imperios tuvieron enemigos muy distintos. Oriente en lucha contra los persas se encuentra con enemigos muy bien organizados: persas primero, luego árabes y, por fin, turcos, provistos de un innegable fanatismo religioso, fueron carcomiendo poco a poco, el territorio de Bizancio. Las poblaciones conquistadas fueron forzadas a someterse a la ley coránica y absorbidas por una cultura exterior al espíritu occidental y al latino. Por el contrario, en Occidente las invasiones vinieron de los pueblos bárbaros, mal organizados, sin ideología, deseosos de destrozar una cultura y unas instituciones de prestigio. Y si bien estos bárbaros destrozaron el sistema romano como tal, convirtiéndose al cristianismo e imitando a los vencidos, por medio de la Iglesia, se consiguió la salvaguarda de la cultura clásica, atrofiada pero salvada. Algunos territorios fueron perdidos para siempre (África del norte) y temporalmente otros (España y Portugal).

A partir del siglo VIII, en el período de Carlomagno y sus sucesores, la civilización va a expandirse hacia el Este y en España se iniciará la reconquista del territorio. Es interesante hacer constar que durante la Edad Media no se conoce la idea de Patria.

El europeo de esta época es ante todo cristiano. El papel unificador de la Iglesia en este período es evidente. Junto a la Iglesia  poder espiritual  aparecen, también con carácter super estatal, las órdenes guerreras  poder de la espada ; entre ambas la Edad Media encuentra el Orden perdido con la caída de Roma.

La fragmentación política del continente europeo permite en contrapartida la existencia de un espíritu occidental. Al fin de la Edad Media, a pesar de la reaparición del pensamiento griego, esta unidad ecuménica desaparecerá definitivamente.

Nos encontramos en el Renacimiento

A partir del siglo XV, los italianos primero y luego los habitantes de otros países de Europa van a redescubrir la cultura antigua. Esta cultura renaciente se expande a través de toda Europa y estudiada a partir de un ángulo no exclusivamente religioso, acelera el debilitamiento de la Iglesia y la fragmentación del Imperio.

La división de la Cristiandad se concretó a mediados del siglo XVI con la Reforma protestante y corresponde a una época de ascenso muy fuerte del sentimiento nacional. Se forman los Estados modernos, los nacionalismos reemplazan al sentimiento mediante la universalidad. Los protestantes abandonan el latín como lengua de culto, el edicto de Villers Cotteret, impone el uso del francés en los tribunales, es el año 1539. Medidas similares se sucederán por toda Europa en las próximas décadas. Guerras feroces de carácter religioso van a enfrentar a los europeos cada vez menos conscientes de su unidad. Pero aunque se atenúa el sentimiento de pertenecer a una cierta "comunidad de civilización7, éste no logra desaparecer. La prueba reside en las expediciones comunes impulsadas por distintos países europeos: a pesar de las rivalidades nacionales una flota compuesta por naves de distintas naciones detienen la expansión de los turcos en Lepanto; es también un ejército mixto mayoritariamente compuesto por polacos quien detienen la expansión turca ante los muros de Viena, en nombre de la cristiandad. Es aún mas significativo constatar que Luis XIV, a pesar de la rivalidad que le opone a los Habsburgo austríacos, no niega a su emperador el socorro cuando se trata de combatir los turcos del gran visir Yiuperli, el último de los generales otomanos que amenazó a Occidente.

El golpe más rudo contra la civilización occidental fue asestado por la Revolución Francesa. Las utopías engendradas por un sentimiento irreal debían traer consigo catástrofes innumerables imposibles de detallar. Baste saber que la Revolución Francesa es responsable del nacionalismo chauvinista y pequeño burgués del s. XIX. A pesar de una cultura común, a pesar de unos principios idénticos, a pesar del sentimiento de superioridad de la civilización Occidental, nacido de la colonización y del período de los grandes descubrimientos geográficos, las oposiciones entre naciones se vuelven más fuertes que nunca. Ingleses, franceses, alemanes, italianos, españoles, se odian y desprecian, se enfrentan en el marco de una concurrencia cada vez más violenta. Una serie de guerras prolongadas, encarnizadas y sangrientas iban salpicar a Europa desde mediados del siglo XVII.

El nacionalismo jacobino entronizado por la Revolución francesa hizo posibles los constitucionalismos que, a partir de entonces, nacieron por toda Europa. El "tercer estado" realizó la revolución industrial, engendrando a una nueva clase, el "cuarto estado" o proletariado. Los abusos del liberalismo y la explotación inmisericorde a que sometió a las masas hizo posible advenimiento del socialismo utópico primero, y del marxismo posteriormente. El ciclo se cerraba.

Durante el segundo cuarto del siglo XX diversas fuerzas políticas alzaron nuevamente la bandera de Occidente. Y no sólo en teoría, sino también en la práctica. A la llamada a la cruzada anti comunista acudieron jóvenes de todas las naciones europeas que unieron su sangre en el Frente del Este entre 1941 y 1945. Desde entonces hasta ahora la llamada de Europa ha suscitado un entusiasmo siempre creciente entre los jóvenes.

Incluso la casta del "tercer estado" y sus derivaciones han visto en la idea europea, enfocada desde un prisma comercial y mercantilista, una salvaguardia y promoción de sus intereses. El Mercado Común Europeo no es otra cosa, como se ha dicho hasta la saciedad, que la "Europa de los tenderos".

Sin embargo, a pesar de sus vicisitudes y problemas una cosa se ha mostrado evidente a lo largo de nuestro breve repaso histórico: Occidente, Europa, tiene una historia común que muchas veces se ha entrecruzado y confundido en múltiples periodos. Desde la "pax romana" hasta las legiones inter europeas de voluntarios que combatieron en defensa de la libertad de Europa y contra el comunismo, existe un sustrato común que se da a todos los niveles. No sólo en el terreno histo-ricista, sino también en el psicológico y cultural, ahí también aparece ese patrimonio común.

¿Existe una contradicción entre España y Europa? Recalcitrantes chauvinistas siguen pensando que Europa termina en los Pirineos, para hacer hincapié acto seguido en que la misión planetaria de España debe centrarse en la comunidad hispánica de naciones. ¿Cómo conciliar estos puntos de vista aparentemente contradictorios?

Nuestra tesis es: que España es Europa, es un problema que puede reducirse a la mera geografía. Mirando el mapa de Europa, España ocupa la parte más avanzada hacia el Oeste. Que España forma parte desde toda la Historia de la Cultura Occidental y que se ha nutrido de todas las ideas que han nacido en el continente nos parece otra afirmación indiscutible. Que la historia de España está tan ligada a la de Europa como pueda estarlo la de Francia, Polonia o Italia es otra afirmación que no precisa demostración por evidente. Y, por último, que la supervivencia de España este hoy como ayer, indiscutiblemente ligada a la de Europa, es otra verdad indiscutible.

En cuanto a Iberoamérica cabe decir que la naciones sudamericanas, en buena parte, son un producto de España y existen unos nexos culturales, idiomáticos, raciales, innegables, de la misma forma que habría que realizar un análisis geopolítico para comprender que varios miles de millas marinas separan a España de las islas más Occidentales de Sudamérica, lo cual es indudablemente un handicap marcado por la geografía.La misión de España hoy no es otra más que servir como nexo de unión entre Europa e Iberoamérica. Y para ello debemos enunciar otra tesis: la de los tres círculos.

En efecto, existen tres círculos de carácter, respectivamente, patriótico, político y cultural: España, Europa y Occidente (ocupando en la noción de Occidente Iberoamérica un lugar preponderante). Una aguda política de futuro debe contemplar estas tres realidades:

1.- España como realidad inmediata y actual.

2.- Europa como nueva dimensión del nacionalismo.

3.- Occidente como concepto y como realidad cultural.

Para España y para Europa tiene tanta importancia consolidar lazos de amistad y cooperación con Iberoamérica como con los Países Árabes o China. Apoyar las luchas de liberación Iberoamericanas debe ser tarea primordial para las vanguardias europeas.

Por otra parte, la construcción de un nacionalismo revolucionario europeo para por la consolidación de aquellos valores que durante milenios han sido connaturales a la historia europea. Sólo desde este punto de vista la idea europea encuentra una justificación moral e ideológica y un sentido superior.

Hoy Europa se encuentra hundida por los vicios importados  no en vano la colonización a que nos vemos aquejados no es sólo política, sino cultural y social  de tal forma que la llamada a arrebato sólo puede realizarse mediante una consigna: recuperar nuestra identidad de europeos.

Resulta curioso constatar cómo los grupos patrióticos de los diferentes Estados y Naciones europeas apenas tienen problemas y diferenciaciones: superadas las diferencias impuestas por dos siglos de liberalismo y nacionalismo jacobino, posicionados en referencia a unos principios y unas nociones ideológicas comunes, estos militantes hablan el mismo lenguaje. Una vez más, como en la Edad Media, el papel unificador de Occidente queda objetivamente encomendado a las órdenes combatientes...

Nuestra tesis final en consecuencia es: en la actualidad las grandes luchas y confrontaciones de la humanidad revisten caracteres ideológicos: se tiende a la formación de grandes bloques ideológicos que caminan hacia una lucha final del tipo Armagedon; dentro de este contexto nuestra suprema referencia es un racimo, de principios y conceptos que entran inmediatamente en contradicción con el liberalismo individualista y el marxismo colectivista. También estos dos bloques ideológicos no se circunscriben a una sola nación, sino que, en su ambición proselitista, pretenden ser "internacionalistas". La lucha final contra el liberalismo y el marxismo no se librará solo en España sino que será una lucha común a todo Occidente: en lo que lo único que contará será, en última instancia, la fidelidad o traición a esa historia común de más de cuatro mil años iniciada con el helenismo.


© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen


Mis textos para el FNJ (IX). CARTA DE LOS ANTIGUOS MIEMBROS DEL FNJ

Infokrisis.- Hacia noviembre de 1979, tras el I Congreso del Frente de la Juventud, difundimos en la revista "Frenta" esta carta abierta dirigida a los antiguos camaradas que habían estado con nosotros en el FNJ invitándoles a ingresar en el FJ. La mayor parte lo habían hecho ya o lo hicieron en los meses siguientes. Fue el último texto político que escribí en aquella época que incluyera la sigla FNJ. Prácticamente nunca más volvería a recordar aquella experiencia frustrada.

 

 

CARTA DE LOS ANTIGUOS MIEMBROS DEL FNJ
(Frente, portavoz del Frente de la Juventud, 5, 20 XI 1 979)



POR UN COMBATE UNITARIO

Vivimos un momento de recomposición de las fuerzas nacionales. Un momento en el que se están posicionando de un lado los partidarios de la revolución nacional y de otro los meramente nostálgicos.

Nosotros, camaradas, hemos estado siempre junto a los primeros. El pasado nos sirve de referencia histórica nada más. Miramos siempre al futuro con la consciencia de que sólo a nosotros incumbe construirlo mediante una línea política radical e intransigente, basada en las raíces y tradiciones más profundas de nuestro pueblo y en un estilo diferente al que hoy hacen gala los partidos liberales, democráticos, marxistas y reaccionarios.

Cuando constituimos el Frente Nacional de la Juventud intentamos llevar estas ideas a la práctica, Teniendo la consciencia clara de que éste era, no sólo nuestro camino particular, sino el que habían elegido otros muchos jóvenes patriotas. De ahí a plantear una iniciativa unitaria no había más que un paso, pasa que se fue retrasando por una dinámica activista absorbente y por las vacilaciones de parte de la dirección del FNJ de entonces.

Al salir de la organización pretendimos zafamos de la dinámica activista y de reflexionar en profundidad sobre las causas que habían llevado al FNJ a su impotencia política. Y de ahí, de este debate interno entre la militancia de Barcelona, nació el convencimiento de que solo una organización de amplia base militante y manifiesta voluntad unitaria, podría ser el instrumento adecuado para dar cauce al gran potencial revolucionario de la juventud española.

LA TAREA HISTÓRICA DE LA JUVENTUD ESPAÑOLA


Cuando Ramiro Ledesma repasaba en su Discurso a las Juventudes de España la historia de los últimos 100 años llegaba a la conclusión de que habían sido una gran pirámide de fracasos. Hoy la situación nacional encaja perfectamente con los análisis de Ramiro.

Es evidente que las generaciones anteriores nos han llevado a un inmenso callejón sin salida. Nos han servido en bandeja una dernocracia que no precisa calificativos para ser definida. Nos ha dado por herencia una miríada de partidos y partidillos dirigidos por gentes insignificantes y mezquinas. Nos ha dado una monarquía instaurada que ha servido a los intereses radicalmente opuestos a los que justificaron sus reinstauración. Nos han dado por herencia unos mitos ya derrumbados (progresismo, igualitarismo, cientifismo, historicismo, etc.), incapaces de alimentarnos.

Nos han dado una España sometida al juego imperialista de Moscú y Washington, dividida interiormente, polucionada física y mentalmente. Rota, en definitiva.

POR UN PROGRAMA MÍNIMO

¿Qué programa táctico de objetivos mínimos podemos ofrecer a la juventud? La misión de la joven generación no puede ser otra más que la de edificar una tercera vía de liberación nacional entre el capitalismo y el socialismo concretada en la constitución de un Estado Orgánico y Comunitario. Sólo así es posible una toma de cons-ciencia de la juventud y encontrar unos objetivos políticos de referencia.

Este fue nuestro objetivo político en el FNJ.

Sólo un programa basado en tres puntos: dimisión del gobierno Suárez, disolución de las instituciones y partidos nacidos tras el 20 N75, constitución de un gobierno de salvación nacional. Sólo este programa puede ser considerado como una alternativa verdadera a la actual situación.

Un programa de este tipo aupado por un amplio movimiento popular y social y todo ello vertebrado por una organización de combate capaz de encuadrar a las amplias vanguardias juveniles es la única garantía para superar la crisis histórica de España.

Hoy el principal enemigo de cualquier intento de reconstrucción nacional es el régimen de partidos en intereses particulares. Desaparecido tal ordenamiento nuevas perspectivas se abren para nuestro pueblo: entonces sí se puede ofrecer una alternativa al sistema.

Es ese momento sí se puede cambiar el modo de producción capitalista, si se puede poner en pie una economía comunitaria, si se puede desarrollar una nueva concepción de la pedagogía y de la enseñanza, si podemos hacer retornar a los cauces normales las interrelaciones familiares y la sexualidad, sólo entonces podremos abordar de forma consecuente los problemas del medio ambiente.

De ninguna manera con un Estado en el que el poder sea repartido en parcelas para los partidos.

CODO A CODO CONTRA EL ENEMIGO COMÚN EN LAS FILAS DEL FRENTE DE LA JUVENTUD

Es el convencimiento de que el Frente de la Juventud puede llegar a ser, esta siendo ya en estos momentos, la vanguardia de la juventud nacional, lo que nos ha llevado hasta las filas de vuestra organización que ya es la nuestra.

Hoy, en los momentos en que el Frente Nacional de la Juventud se encuentra en vías de disolución, nosotros, sus antiguos componentes, asumimos el compromiso de englobar a sus militantes en vuestras filas.

Sin otro particular, recibid nuestros más cordiales saludos revolucionarios.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!


Colectivo de ex militantes del FNJ incorporados al Frente de la Juventud

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