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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

A 41 años del estreno en España de 2001 Odisea en el Espacio. Caso Abierto

Infokrisis.- Después de cuatro años de trabajo intensivo, Stanley Kubrick pudo estrenar la que todavía hoy es considerada como la mejor película de ciencia ficción de la historia del cine: 2001, Odisea en el Espacio. Desde 1964 a 1968, el tándem compuesto por el director y el guionista, Arthur C. Clarke, fueron perfilando, escena a escena un guión que frecuentemente ha sido incomprendido. La fama de 2001 procede fundamentalmente de que por primera vez se generaron por ordenador efectos especiales insólitos en la época. Más que entender la película, el público, ya desde el momento de su estreno, intuía que contenía toda una filosofía sobre la que se ha especulado durante cuatro décadas. IdentidaD pretende, como homenaje al 40 aniversario de su estreno en España, aportar una explicación global a la cinta.

Efectos especiales, un guión insólito y un detallismo perfeccionista en todas las escenas, fueron los elementos que le han valido a 2001, Odisea en el Espacio, el rango de mejor película de ficción. Sin embargo, frecuentemente, la espectacularidad se ha situado por delante de la claridad. Aún hoy, es frecuente polemizar sobre lo que Kubrick y Clarke quisieron decir en aquellas sorprendentes escenas: ¿Qué representaba el monolito? ¿por qué el “malo de la película” era un ordenador? ¿Qué nos querían decir con el “niño cósmico” que aparece en las últimas escenas? ¿Y con las visiones psicodélicas que preceden a su nacimiento? ¿Por qué empezar una película de ciencia ficción en los albores de la hominización? Preguntas que merecen ser contestadas para llegar al fondo de la cuestión: ¿cuál era el mensaje global de la película?

El misterio del monolito

Sin duda, ningún elemento en la historia del cine ha dado tanto que hablar como el monolito que aparece en los momentos claves de la película. Desde su significado hasta sus dimensiones han sido objeto de especulación. La sorpresa se convierte en turbación cuando se descubre que en el relato originario de Clarke en lugar de monolito aparecía una pirámide de estructura cristalina. Luego el monolito es un elemento introducido por Kubrick. Sus dimensiones son, igualmente, sorprendentes 1-4-9, los cuadrados de los tres primeros números primos, menores de 10. ¿Qué pretendió introducir Kubrick con el monolito?

La idea que subyace en el fondo de la película es la de la evolución. Para Kubrick existieron dos grandes momentos en la historia de la humanidad: el primer está marcado por el tránsito del simio al homínido y en la película el episodio está representado por la primera parte: “El amanecer del hombre”. Es la influencia del monolito la que hace que los monos aprendan a utilizar como instrumentos de batalla los huesos de cérvidos de la sabana. Es rigurosamente cierto que las armas, lejos de obstaculizar la evolución de la especie humana son inseparables de ella: de no haber existido armas (un fémur de gacela como cachiporra, una mandíbula de herbívoro como primigenio puñal), seguramente el ser humano se habría visto eliminado por especies que contaban con más recursos (garras, caninos más desarrollados, más volumen y velocidad). Son las primeras armas los que hacen posible que el ser humano se imponga a otras especies y asegure su supervivencia.

Tanto en el instante en que el homínido primitivo agarra su primer arma, hasta el momento en que el monolito es encontrado en la Luna a principios del siglo XXI, el elemento simbólico utilizado por Kubrick es el mismo: el monolito es simplemente un catalizador de la evolución, una especie de acelerador que muta la naturaleza simiesca y la convierte en homínida para, millones de años después, abrir el camino al hombre del futuro tal como se muestra en las últimas escenas de la película en la parte titulada “El nacimiento del hombre nuevo”.

¿Por qué aparece el monolito en la Luna? Simplemente porque el descubrirlo allí será la muestra de que el ser humano ha evolucionado por sus propios medios y ha conseguido despegar de su planeta originario, entonces estará preparado para dar un nuevo salto evolutivo y protagonizar el advenimiento de un nuevo ciclo histórico. Allí donde aparece el monolito, allí se abre un nuevo tiempo en la evolución.

¿Por qué las dimensiones 1-4-9? En la edad media se decía que Dios era geómetra y que había hecho el Cosmos con “ritmo, medida y armonía”. Todo esto remitía a las mismas matemáticas en las que se basa Kubrick para atribuir unas dimensiones perfectas al monolito. En su particular visión del mundo la secuencia numérica va del 0 al 9, más allá del cual cualquier número se forma como combinación de los anteriores. El 9 marca el límite de lo manifestado y, por tanto, Kubrick utiliza números menores a 10. El hecho de que sean cuadrados, indica que se han multiplicado a sí mismos, tal como Kubrick veía un Cosmos en el que lo que existía duplicidad: “lo que está arriba es como lo está abajo”, por tanto, la totalidad del cosmos está encerrado en un número multiplicado por sí mismo, como síntesis de lo humano y lo divino.

El nacimiento del hombre nuevo

Kubrick se hacía en todo esto eco de fuentes muy diversas: de un lado reflejaba el espíritu de la contracultura, la cual, a su vez manifestaba cierto interés por las doctrinas de la antigüedad  (hermetismo, alquimia, mística, astrología), pero también manifestaba un espíritu nuevo (liberación sexual, nuevas tecnologías, nuevo concepto de la trascendencia engarzado con el humanismo, psicodelia).

Tras abandonar la nave Discovery en una cápsula, el astronauta Bowman sufre una experiencia transformadora a través de cinco interminables minutos en los que la pantalla es ocupada por imágenes y colores psicodélicos. Nadie debe llamarse a engaño, en 1968 está de moda el LSD que permite una distorsión de la realidad y percibir los colores de otra manera, con irisaciones cromáticas y fluorescentes sucediéndose en infernal velocidad. A esta percepción es a la que Kubrick nos ha remitido en esos cinco minutos, tras los cuales, Bowman, se ve a sí mismo envejecido en un inquietante dormitorio invadido por una luz que acentúa el blanco de las paredes y la decoración clásica.

En aquellos años, la contracultura daba por seguro que estaba empezando un nuevo ciclo cósmico (al que se solía llamar “la era de acuario”) y al que correspondería un nuevo concepto y una nueva dimensión de lo humano y de sus relaciones con la trascendencia. Se intuía que el protagonista de ese ciclo cósmico sería el “hombre nuevo”, pero para que éste naciera, debía morir en lo que había sido hasta ese momento. Tal es el sentido del envejecimiento de Bowman tras la experiencia psicodélica que ha atravesado en la que el elemento dominante ha sido el negro (propio de la experiencia de la muerte) alternado con los colores psicodélicos, los cuales, concentrados y depurados, terminan en el inquietante blanco de la estancia: el color del nuevo nacimiento.

En su cosmogonía, la contracultura mamaba en dos fuentes: de un lado en las doctrinas ocultistas sobre la sucesión de eras astrológicas: hasta ese momento la humanidad había vivido en la “era de piscis” (la que correspondía al cristianismo), pero a partir de entonces se abría un tiempo nuevo dominado por el signo astrológico siguiente, “acuario”, la revolución, la juventud… el hombre nuevo, en definitiva. Pero, de otro lado, Kubrick estaba influido por las doctrinas del jesuita francés Pierre Teilhard du Chardin que intentó encajar la concepción cristiana con los descubrimientos de la paleontología.

Un ordenador como “malo de la película”

Veinte años antes que los robots de Terminator se convirtieran en los malos oficiales de las películas de aquella seria, quince antes de que Rob y los androides de Blade Runner asumieran ese mismo papel en busca de su propia identidad, HAL 9000 ya había alcanzado carta de naturaleza como malo entre los malos.

Las siglas HAL han dado mucho que hablar. Kubrick las tuvo que crear cuando IBM se negó a que sus siglas aparecieran en la película. Oficialmente se ha explicado que el nombre del ordenador HAL significa "Heuristic Algorithmic Computer" (Ordenador de algoritmos heurísticos) y tanto Clarke como Kubrick negaron cualquier relación entre las siglas HAL y las siglas IBM a pesar de que bastaba con pasar a la letra siguiente del abecedario para hacer el tránsito de una a otra.

Los tres elementos de HAL son un ojo (el ojo del Gran Hermano que todo lo ve, el ojo de la divinidad que escruta a los hombres, el ojo de una tecnología omnipresente), una CPU (o memoria central, a la que Bowman penetra para desconectar el ordenador en una de las escenas más impresionantes de la película) y una voz serena y madura que se extingue cuando va siendo desconectada, cantando "Daisy", la primera canción interpretada en la realidad por una computadora no-mecánica. En pocas ocasiones aparece el monitor del ordenador, pero en una de las escenas, bruscamente aparece en él la palabra “Emet”, en lengua hebrea, “la verdad”.

Todo esto hace que HAL, siendo una máquina, se convierta en uno de los protagonistas más carismáticos de la obra. Al igual que en la película Blade Runner, solamente la lectura de la novela que estuvo en su origen, permite llegar al sentido exacto de lo que se pretende decir en la película. En 2001, por ejemplo, no está del todo claro por qué el ordenador se ha vuelto loco y las pistas que aporta Kubrick no son suficientes para entenderlo.

En un momento dado de la cinta, HAL pregunta al astronauta Dave Bowman si tiene conocimiento de los rumores sobre el monolito hallado en la Luna y la propia misión del Discovery. Seguramente las necesidades de montaje de la película eliminaron la continuación de este diálogo que Clarke explica en el capítulo 27. HAL se enfrenta a una contradicción terrible entre dos órdenes que ha recibido y que resultan opuestas. Programado para guiar un viaje a Júpiter (de donde precede la señal que emite el monolito desde el volcán lunar Clavius y que en una escena anterior había resultado insoportable para los astronautas que la escucharon), no puede, sin embargo, revelar esta misión a los tripulantes de la nave. En tanto que ordenador, tampoco puede mentir, pues está programado para no hacerlo. La única forma de acabar con la contradicción –hoy se llamaría “estrés informático”- es eliminar a la tripulación humana: es la única forma de cumplir la misión sin mentirles. La lucha entre Bowman y HAL reactualiza el combate bíblico entre David y Goliat.

En el momento de la desconexión HAL recuerda la fecha de su nacimiento, el 12 de enero de 1992 (en la novela de Clarke es el mismo día, pero de 1997). Kubrick ignoraba que 9 años en la vida de un ordenador hacen de él una pieza tecnológica obsoleta, incompatible con una misión de trascendental importancia.

Como en Blade Runner, el momento cumbre de la película es el instante de la muerte del robot. Roy el robot creado por la Tyler Corporation en Blade Runner recuerda en esos últimos momentos, los grandes episodios que ha vivido y lamenta que se “pierdan como lágrimas bajo la lluvia”. Menos poético, HAL, se limita a implorar que no lo desconecten porque eso supone su sentencia de muerte. En la fase central de la película, HAL es, sin duda, el verdadero protagonista presintiendo la realidad de un tiempo en el que el ordenador constituirá el elemento central de la vida.  

Una película innovadora

Diez año antes de 2001, la película Planeta Prohibido había constituido la más depurada muestra de la ciencia ficción en el que como elementos centrales ya aparecían un sofisticado robot y una máquina capaz de materializar los pensamientos. El guión basado en La Tempestad de William Shakespeare, adaptada por Cyril Hume, recogía algunos elementos del “código robot”: un robot no podía actuar contra los humanos. Robby, el robot construido para este film se convirtió en icono de la ciencia ficción de los años 50 y 60. Posteriormente apareció en las series Dimensión desconocida, Perdido en el Espacio, Vacaciones en el mar y en Colombo. Precedió a HAL 9000 tanto como éste lo hizo con C3PO de la Guerra de las Galaxias, el Roy de Blade Runner, con Terminator o con el ordenador central de Matrix.

Hasta que Kubrick no filmó 2001, los efectos especiales de Ciencia Ficción eran muy primitivos. En Planeta Prohibido (1957) los hologramas, aparecen por primera vez en el cine y para los efectos especiales se cuenta también con la participación de la factoría Disney. Pero Kubrick introduce por primera vez escenas en las que las maquetas se mueven en función de cálculos desarrollados por ordenador.

Tampoco era habitual que la banda sonora de las películas fuera íntegramente recopilada a partir de piezas de música clásica, lo que, a partir de ese momento se convertiría en un hábito en Kubrick que utiliza el mismo recurso en Barry Lyndon y en La Naranja Mecánica. Kubrick encargó inicialmente la banda sonora a Karl Orff (célebre compositor de Carmina Burana), pero luego se decidió por piezas de música clásica que representaran mejor la “danza cósmica” y la armonía de satélites, planetas y naves espaciales en movimiento.

Hasta ese momento, las caracterizaciones de simios nunca habían sido particularmente brillantes. Si 2001 no recibió el Oscar al mejor maquillaje fue por todo lo contrario. En efecto, se dudaba de que los simios que aparecían en las primeras escenas fueran actores maquillados y se creía que eran simios amaestrados. Sin embargo, los maquillajes ordenados por Kubrick, fueron de tal calidad que se aprovecharon para la filmación de una película basada prácticamente en ellos, El Planeta de los Simios, rodaba al terminarse 2001. Uno de los “simios” de la película fue Danny Glover el futuro coprotagonista de Arma Letal que allí hizo su primer (e irreconocible) papel.

No era la primera vez que se intentaba que una película reflejara el mundo futuro, pero sí que lo hiciera con tanta precisión. Incluso los trajes civiles utilizados por el doctor Floyd que aparecen en las escenas fueron elaborados según lo que se preveía que podía evolucionar la moda en los siguientes 40 años. Incluso en los créditos, 2001 fue innovadora. Sorprendió por ejemplo el que no se colocaran al principio de la película como era obligado hasta entonces.

Todas estas innovaciones mayores o menores hacen de 2001 una película tan especial como lo fue su director: en todas las obras de Kubrick hay un elemento personal que hace de todas ellas piezas inolvidables y que, a pesar del paso del tiempo, jamás han perdido calidad.

El trasfondo ideológico de 2001

No es por casualidad que en la novela, la nave Discovery navegara hacia Saturno y la película lo hiciera en dirección a Júpiter. Los técnicos en efectos especiales no consiguieron reflejar de manera creíble los anillos de Saturno. Clarke no se opuso al cambio de planeta. Pero ¿por qué Júpiter y no Plutón o incluso alguna pequeña roca del cinturón de asteroides? Saturno era el planeta que ostentaba el nombre del último rey de la Edad de Oro, el devorador de sus hijos, mientras que Júpiter era el dios más importante del panteón romano. Esta última característica era la más conveniente para insinuar el elemento místico que tanto satisfacía a Kubrick a pesar del infantilismo que suponía insinuar que los “dioses” eran “extraterrestres”.

La ópera rock Hair fue en musical lo que 2001 fue en ciencia ficción: el canto de una nueva generación. Se percibía en aquella época la inequívoca sensación de que el mundo estaba cambiando y que ese cambio terminaría repercutiendo en el advenimiento de la era de la máquina y en la irrupción de un hombre nuevo, con nuevos valores, nuevas capacidades y formas nuevas de percepción. Se experimentaba, además, la necesidad de renovar el contacto con lo divino, se experimentaba con drogas, con técnicas de yoga, con la astrología, solamente para tratar de renovar ese contacto. Teilhard du Chardin, había dado una nueva orientación a la teoría de la evolución. Toda la humanidad se estaba moviendo, imperceptible pero inexorablemente, hacia el “punto Omega”, el límite final de la creación en la que se alcanzaría una fusión entre lo divino y lo humano. Allí estaría situado su “Cristo Cósmico” en el que se habría convertido toda la humanidad. Para Teilhard, ese “Cristo Cósmico” estaba hecho de armonía y ausencia de conflictos y contradicciones, hecho de bondad universal, como si los valores que en otro tiempo fueran encarnados por el Cristo del Nuevo Testamento, se hubieran extendido a toda la humanidad en su última etapa evolutiva.

Este tema fue el que Clarke y Kubrick recuperaron y del que extrajeron lo esencial de la última parte de 2001: “Júpiter y más allá, el infinito” y, por supuesto, en el nacimiento del “niño cósmico” de las últimas escenas. Cuando David Bowman entra en la órbita de Júpiter y toma contacto con el monolito, su naturaleza se transforma radicalmente: muere su naturaleza como “hombre viejo”, límite de los últimos cuatro últimos millones de años desde que un grupo de Australopitecos se vio afectado por la presencia del monolito, representado por el Bowman anciano decrépito que juega al ajedrez consigo mismo en el entorno del extraño  dormitorio en el que termina su viaje alucinante a través del cosmos, para revivir como “niño cósmico” y retornar al planeta tierra. Un hombre nuevo para un tiempo nuevo.

El monolito: “como una losa vertical de un material completamente negro, tan negro que parecía que se hubiera tragado la luz” Arthur C. Clarke.

Stanley Kubrick, el director

No fue un director particularmente prolífico. En casi cincuenta años, apenas filmó 13 películas, pero a partir de Atraco Perfecto, todas sin excepción han sido consideradas obras maestras. El rasgo característico del cine de Kubrick es el detallismo extremo y su obsesión por el perfeccionismo. Películas como Lolita, Espartaco, Dr. Stanjelove, La naranja mecánica, El resplandor, Barry Lyndon, Senderos de Gloria, etc, tienen un lugar propio en la historia del cine. Hijo de judíos, había nacido en el Bronx neoyorkino y desde muy joven se sintió atraído por la fotografía. El leit-motiv de su cina es la acción del personaje central, concebido como anti-héroe, que se enfrentará al mundo y tendrá un final conflictivo. Y si se admite esta característica en el cine de Kubrick se verá que el verdadero protagonista de 2001 es HAL 9000. Pocos días después de terminar el montaje de su última obra Eyes Wide Shut, falleció en su casa del suroeste de Inglaterra.

Ray Bradbury, el autor

Fascinado desde muy joven por la astronomía, fue uno de los primeros especialistas en radar de la RAF. A pesar de ser escritor de ciencia ficción, a él se debe la idea de los satélites artificiales colocados en órbita geoestacionaria. En los años 60 fue comentarista de la CBS para las misiones Apolo. Creó las “leyes Clarke” en la que ya estaba implícito el espíritu de Teilhard: “Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia” (III ley). Homosexual, se estableció en Ceilán, fascinado por la cultura india. Fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico en 1998. 2001 fue una de sus obras más depuradas elaborada a partir del desarrollo de su relato El Centinela, sin embargo escribió hasta su muerte en 2008. El particularmente celebrado el pequeño cuento Los nueve mil millones de nombres de Dios, algunos de cuyos elementos fueron aprovechados por Kubrick para incluirlo en su versión de 2001, en particular el papel central del ordenador

Teilhard, el ideólogo

Teilhard, teólogo y paleontólogo tenía desde muy joven una ambición: eliminar hasta el límite de lo posible, la incompatibilidad entre ciencia y fe. Teilhard sostiene que la voluntad de Dios no puede estar opuesta a las leyes de la naturaleza que él mismo ha creado y que opera a través de la evolución de la materia. La materia, sigue sosteniendo Teilhard, es diferente al espíritu, pero sólo en el ser humano, materia y espíritu se encuentran. El espíritu es de la misma naturaleza de Dios. En 2001, materia y espíritu se encuentran con la primera aparición del monolito y en la siguiente fase evolutiva, vuelven a encontrarse en las fronteras de Júpiter. Teilhard, estuvo obsesionado buena parte de su vida en la búsqueda del “eslabón perdido” y creyó encontrarlo en el Sinanthopus Pekinensis y en el Hombre de Pildtown en cuyos descubrimientos participó en primera líneas. Lamentablemente, en ambos casos se trataba de fraudes. 2001 evidencia que tanto Clarke como Kubrick conocían la obra de Teilhard.

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Tras el “decrecimiento”, el “transicionismo”… Ser ecologista, ya no basta

Infokrisis.- Hace solo un año Europa vivía la novedad del “decrecimiento”. En todos los ambientes intelectuales y no solamente en el ecologismo, se debatía sobre el “decrecimiento”. En agosto la moda llegó a España y los dos portavoces del progresismo a este lado de los Pirineos (El viejo Topo y Le Monde Diplomatique) dedicaron amplios artículos a esta corriente del ecologismo radical. Cuando el debate todavía en fase de introducción en España, ha sido rebasado por el llamado “movimiento de transición”.

Pero ¿qué diablos es el decrecimiento?

En los años 70, el ecologismo empezaba a estar sólidamente asentado en el mundo anglosajón y en el área germánica; entonces aparecieron las primeras tesis del decrecimiento que sostenían la inviabilidad de un crecimiento continuo de la producción económica y de la población. La frase habitualmente repetida entre los “decrecentistas” es que cuando un río se desborda todos esperan que las aguas decrezcan para volver a la normalidad. El río desbordado es hoy la economía mundial y lo que se propone aminorar su velocidad hasta lograr que las cifras alcancen una sostenibilidad ecológica que garantice la viabilidad del planeta.

La primera piedra del decrecimiento fue aportada por Nicholas Georgescu-Roegen que aplicó el principio de la entropía a la viabilidad del planeta: como cualquier sistema cerrado de energía, la Tierra, al consumir recursos, los va agotando progresivamente. Los recursos consumidos no se reponen… luego el ritmo de entropía del planeta es inviable. Por otra parte, los estudios de Hubert demuestran que existe un momento en el que las reservas de petróleo empiezan a disminuir, sin posibilidades de recuperarse. Ese instante se conoce como “el pico de Hubert”. A partir de entonces las necesidades de consumo de petróleo irán subiendo pero las reservas disminuirán hasta su agotamiento.

Existen distintas apreciaciones sobre si el “pico de Hubert” se ha alcanzado ya o se alcanzará en el 2040. Pero el gas se agotará en 70 años, el uranio tardará de 80 a 150, el carbón 150 y otros minerales estratégicos como el cobre o el iridio podrían rarificarse y agotarse mucho antes. Paralelamente, a medida que las necesidades energéticas aumentan, no solamente se agotan los recursos a mayor velocidad sino que aumenta el efecto invernadero y la irreversibilidad del cambio climático, se pierde biodiversidad y se producen alteraciones en la salud con la emergencia de nuevas enfermedades.

Si hasta ahora, Occidente consumía el 85% de los recursos energéticos mundiales cuando sólo representaba el 20% de la población, ahora amplias zonas del Tercer Mundo están en vías de desarrollo y aspiran a alcanzar nuestro estadio: el planeta no soportará que el modo de vida occidental se extienda a todo el mundo. No hay posibilidades de un desarrollo “sostenible”, noción que implica un crecimiento moderado… pero ilimitado, por tanto imposible: no importa si los recursos se agotan en un tiempo X o en un tiempo 2X, el hecho es que se agotan. No existe, pues, “desarrollo sostenible” a medio plazo, la misma expresión es contradictorio: todo desarrollo ilimitado es, por definición, insostenible.

La sostenibilidad del planeta solamente puede realizarse disminuyendo el consumo energético… y este sigue aumentando en términos absolutos desde el final de la II Guerra Mundial. Este aumento supera con mucho la eficiencia energética y la implantación de energías “limpias”: no queda más camino que el decrecimiento.

Los tres principios del decrecimiento

Los tres principios sobre los que se basaba la ideología del decrecimiento son: 1) un planeta de recursos limitados no puede crecer de manera ilimitada (el crecimiento agota los recursos del planeta), 2) existe una necesidad de establecer una relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza (consumir solamente aquellos recursos que puedan reponerse) y 3) debemos aprender a vivir mejor con menos (disminuir la producción y el consumo).

La disminución de la producción y del consumo deberá realizarse progresivamente hasta que desaparezca el riesgo de cambio climático y se mantenga la estabilidad de los ecosistemas. Los valores económicos ya no serán “beneficio”, “rentabilidad”, “producción”, “derroche energético”, “afán de lucro”, “consumismo”, sino “simplicidad”, “eficiencia energética”, “durabilidad”, “cooperación”. Esto implicará necesariamente reconsiderar los conceptos de “poder adquisitivo” y “nivel de vida”.

En la práctica, las tesis del decrecimiento desembocan en la reformulación de nuevos conceptos económicos: PIB, “nivel de vida”, “poder adquisitivo”, “libertad de mercado”, ya no serán útiles en una sociedad que asuma el decrecimiento como norma. Decrecimiento implica nueva economía y nueva organización social,

¿Tiene futuro el ecologismo?

Desde hace 35 años, tras varios desastres ecológicos en el Atlántico, irrumpió el movimiento ecologista que, desde entonces, ha intentado concienciar y resolver los problemas del medio ambiente y de la naturaleza. En la actualidad y en su antigua concepción, el ecologismo puede considerarse un movimiento frustrado: allí donde los ecologistas han irrumpido en las instituciones se han limitado a realizar políticas que no tenían nada que ver con la ecología, configurándose como sustitutos de la “vieja izquierda” y refugio para comunistas vergonzantes (los “movimientos sandía”: verdes por fuera, rojos por dentro). Por el contrario, donde no han logrado un hueco institucional (en España, por ejemplo), la inestabilidad y la multiplicidad del movimiento ha sido la constante: frecuentemente, los “líderes” ecologistas tras unos años en activo, en nombre del “realismo”, han pasado a ser contratados como “asesores de medio ambiente” por ayuntamientos controlados por el PSOE o por el PP, demostrando que no había en ellos nada de profundo.

El frente común realizado por algunos grupos ecologistas con los profesionales del antifascismo, con los políticos profesionales y con los llamados “movimientos sociales” (feministas, homosexuales, abortistas, pacifistas, ocupas…), les ha condenado a la esterilidad y les ha desviado del leit-motiv que habían adoptado como razón de ser: la solución de los problemas del medio ambiente.

En general, los ecologistas llevan una vida bastante similar a los no ecologistas: no predican con el ejemplo. Y cuando asumen comportamientos ecologistas (reciclado de basura, especialmente), apenas tranquilizan su conciencia, pero no renuncian a consumos habituales que provocan el deterioro de los ecosistemas: especialmente el consumo energético. Habitualmente, el único comportamiento ecologista de un partido de esa tendencia es imprimir su propaganda en papel reciclable… para fabricar el cual hacen falta ingentes cantidades de detergentes que terminan envenenando todavía más ríos o aguas freáticas.

De la incapacidad para resolver los problemas del medio ambiente, de las componendas que han adquirido (el propio Zapatero se considera ecologista y no duda en “perpetrar” un “ley de economía sostenible” cuya primera medida será la generalización de una “tasa ecológica”… nuevo impuesto que no solucionará nada, salvo paliar el cuantioso déficit generado por una administración derrochadora) deriva la incapacidad del modelo de partido ecologista tradicional. De ahí las tesis del decrecimiento y lo que está más allá de él, el “movimiento de transición”.

¿Hay algo más allá del decrecimiento?

El decrecimiento es una teoría: muchos creen en el decrecimiento, pero carecen de energía y decisión suficiente como para ponerlo en práctica. Para otros se trata de una simple moda intelectual que se asume como la minifalda en los 60 o la música disco en los 80, pero sin implicar ningún compromiso profundo. De ahí que algunos “decrecentistas” no quieran limitarse a enunciar teorías y participar en brillantes debates intelectuales: ya no hay tiempo. Quienes van más allá de las tesis del decrecimiento se sitúan en el llamado “movimiento de transición”.

Por lo general todo el “movimiento de transición” es decrecentista, pero no todos los decrecentistas están identificados como el “movimiento de transición”. Y ambos están incluidos dentro de lo que podemos considerar como “ecologismo radical” (radical –como esta revista- no en el uso de la violencia o de métodos agresivos o extremistas, sino radical en los principios y objetivos).

Éste movimiento surgió inicialmente de la “permacultura”, es decir, del diseño de hábitats humanos sostenibles, esto es, lo más similares a la naturaleza y que no supongan una ruptura ni una agresión contra el ecosistema. Esto implica, adoptar otro punto de vista y una nueva ética en el comportamiento social.

¿Qué es el transicionismo?

Hacia 2006, Rob Hopkins diseñó con los estudiantes del Centro de Formación Profesional de Kinsale un "Plan de Acción para el descenso del Consumo de Energía". El plan trataba distintos ámbitos (producción de energía, salud, educación, economía y agricultura. Uno de los participantes en el proyecto, Louise Rooney, creó el concepto de “comunidades de transición”. Su proyecto fue aceptado por el Ayuntamiento de Kinsale que empezó a trabajar para lograr la independencia energética. Hopkins, por su parte, logró que su pueblo natal, Totnes, adoptara la misma idea y poco a poco, más pueblos de tamaño pequeño se fueron sumando, hasta formar hoy cientos en el Reino Unido y algunos en Alemania y EEUU. El énfasis, por supuesto, se ponía en las medidas de ahorro energético y en la producción de energías limpias.

Uno de los aspectos más interesantes del “movimiento de transición” es su dimensión alimentaria: contrariamente a las directrices de la globalización (alimentos baratos traídos de los lugares más alejados del planeta y cuyo transporte, por tanto, acarrea un alto coste energético y de contaminación), lo que se propone son alimentos que puedan transportarse a pie prácticamente desde su lugar de producción (granjas próximas a los pueblos o campos de cultivo circundantes). Se insiste en el reciclado de muebles y objetos antiguos en lugar de deshacerse de ellos y se pone especial énfasis en evitar adquirir productos que con “obsolescencia calculada” (ordenadores que solamente durarán dos o tres años tras los cuales alguna pieza se estropeará deliberadamente, equipos de DVD o electrodomésticos que tras una temporada de funcionamiento son imposibles de reparar, etc).

El movimiento tiene algo de comunitario: propone que algunos objetos (aperos de cultivo, vehículos de transporte) no sean de uso individual, sino que sea la comunidad quien los adquiera y los disfrute cada miembro de la misma cuando lo precise. También insiste en que los campos de cultivo abandonados sean convertidos en tierras comunales y cultivados por los vecinos para lograr autonomía alimentaria… y mayor calidad en los alimentos. En algunos pueblos de Gales se ha llegado a adoptar una moneda local, canjeable en tiendas y avalada por el Ayuntamiento.

El nombre de “movimiento de transición” quiere indicar la aparición de un movimiento social que facilite el cambio de una era de economía desbocada, derroche energético y de irracionalidad globalizada, en un período en el que se adopten las tesis del decrecimiento y se eluda la dependencia del petróleo. Entre el punto de partido y el punto de llega existe una “transición” que da nombre al movimiento de los que no quieren solamente hablar sino también hacer algo concreto y efectivo.

La marcha de la economía en los últimos años parece dar la razón tanto a decrecentistas como a transicionistas: no es sólo el pico de Hubert y el agotamiento del petróleo, es también la crisis financiera mundial, la inviabilidad de una globalización que aumenta los desequilibros dentro de cada nación, mientras alardea de cultivar los intercambios económicos entre naciones. Como titulaba Alain de Benoist su último libro traducido al castellano: “Mañana, el decrecimiento”… a lo que podría añadirse “pasado el transicionismo”…

Los 9 principios

1. Visualización.-  Sólo podemos acercarnos a algo si podemos imaginar cómo será cuando lleguemos allá. Debemos crear una visión clara y atrayente del resultado al que queremos llegar.

2. Inclusión.- El agotamiento del petróleo y el cambio climático no se pueden afrontar si permanecemos dentro de nuestras zonas, si la gente “verde” sólo habla con otra gente “verde”, la  gente de negocios sólo habla con otra gente de negocios, etc. Hace falta un grado de diálogo e inclusión.

3. Concienciación.- Vivimos tiempos confusos. Estamos expuestos  constantemente a mensajes mezclados y desconcertantes. Los medios  de noticias nos presentan con titulares contradictorios. Hace falta no perder de vista que el petróleo se agota y el desarrollo sostenible es inviable

4. Robustez.- La reconstrucción de robustez consiste en asumir firmemente la necesidad de convertirnos rápidamente en una sociedad de  cero emisiones de dióxido de carbono.

5. Conceptos Psicológicos.- Los conceptos psicológicos ocupan un lugar importante en la Transición: creación de  una visión positiva, creando espacios seguros donde la  gente puede hablar, digerir y sentir cómo le afectan estos asuntos, y afirmando los pasos y acciones que la gente ha tomado.

6. Soluciones creíbles y apropiadas.- No basta con denunciar el apocalipsis, hay que aportar soluciones a los problemas planteados por el pico del petróleo y el cambio climático que permitan  a la gente explorar soluciones a una escala creíble.

7. Transición Dentro y Fuera.- Los problemas actuales son el resultado de un error en nuestras tecnologías y del resultado directo de nuestra visión del mundo y sistema de creencias. Los procesos inconscientes sabotean el cambio. Es preciso superar la negación y aceptar la necesidad del cambio.

8. Facilitar el Compartir y el Enredarse.- Las Initiativas de Transición se dedican a compartir éxitos, fracasos, para construir  más ampliamente un cuerpo colectivo de experiencia.  

9. Subsidiaridad: decisiones tomadas al nivel apropiado.- No se pretende centralizar o controlar la toma de decisiones, si no trabajar con todos para que sea practicado al nivel más práctico y poderoso.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

No debimos ir y debemos volver urgentemente. Nada se nos ha perdido en Afganistán

Infokrisis.- Toda la duda estriba en si los marines se retirarán antes de Irak o de Afganistán. Y, justo cuando los EEUU debaten su salida del empantanamiento afgano el recién converso el “socialista cósmico”, Zapatero y su ministra de cuota, anuncian el aumento del contingente español en aquel lejano teatro de operaciones. ¿Cómo está aquel conflicto? ¿Qué puede esperarse de la presencia de nuestros soldados en Afganistán?

Aquello no podía ir bien. Partía de una mentira: que el gobierno afgano había tenido arte y parte en el ataque el WTC. En realidad, todo el problema consistía en que el enigmático Bin Laden parecía oculto en Afganistán. ¿Lo estaba? Seguramente pasó por allí en los años 80 y principios de los 90. Y quizás, incluso estuvo en el momento de los extraños ataques al WTC. Pero también, la propia inteligencia norteamericana lo daba como presente en Sudán, en Arabia Saudí, en Yemen… Cuando se intenta bautizar una operación militar con un nombre rimbombante, ampuloso y retórico es que el objetivo de la misma no es militar sino político: para el Pentágono la invasión de Afganistán se llamó primero “Justicia Infinita” y luego “Libertad Duradera”.

El objetivo de EEUU: retratar a sus aliados

EEUU no abordó la operación en solitario, comprometió a todos sus aliados de la OTAN y de cualquier otro escenario en donde le quedara algún amigo. El presidente Uribe fue el último en sumar 1.000 soldados la contingente, seguramente agradecido por la ayuda y el asesoramiento prestado por EEUU para batir a la narcoguerrilla colombiana.

Los talibanes jamás tuvieron un “ejército” digno de tal nombre. Sin blindados, sin aviación, sin unidades estables, era mucho más parecido a un ejército tribal. De hecho, los neoconservadores norteamericanos tuvieron que crear un nuevo concepto (“Estado frustrado”) para definir la estructura de poder afgana. El concepto era interesado y se aplicaba a Estados que habían caído bajo el control de organizaciones terroristas o mafiosas… En realidad, Afganistán era algo muy diferente. Uno de los legionarios que participaron en la misión española se llevó otra impresión: “Es un Estado anclado en la Edad Media. Muy buena gente, en general, perdida en la Edad Media. Cuando hablas con ellos percibes el abismo que existe”.

Con la excusa de la “lucha antiterrorista”, los EEUU emprendieron el “ablandamiento” de las posiciones afganas durante casi un mes de bombardeos ininterrumpidos y lanzamiento de bombas a gran altura y de misiles desde los navíos de cinco naciones… más sorprendentes todavía dado que Afganistán carece de costas. Luego vino la invasión terrestre. Los marines utilizaron como ariete a la Alianza del Norte cuyo líder el General Ahmed Shah Massoud, contrario a la cooperación con los EEUU, había sido asesinado unos días antes del 11-S...

Los “halcones” que gobernaban en Washington en aquel momento estaban divididos sobre si atacar a Afganistán, Irak e Irán al mismo tiempo o emplear la “teoría del salchichón”: operar la ofensiva de rodaja en rodaja. Optaron por la segunda opción. Los objetivos estratégicos de la guerra eran tres: situar a los marines próximos a los pozos de petróleo de Oriente Medio, controlando además las rutas del petróleo de la zona; estimular los beneficios del complejo militar-petrolero-industrial en el que los neoconservadores ejercían de asesores de distintas empresas de armamento; y, finalmente, lograr que sus aliados se “retrataran” enviando tropas que evidenciaran su sumisión. Jamás pudieron engullir la tercera “rodaja”, Irán.

La OTAN respondió como un solo hombre. Y la España de Aznar lo hizo de manera entusiasta enviando a 350 soldados a finales de enero de 2002. Zapatero, tan presto a retirarse de Irak, fue aumentando paulatinamente el contingente español en Afganistán de manera incomprensible. En algunos momentos ha superado los 1250 soldados. Desde entonces casi un centenar de nuestros muchachos han muerto en aquel conflicto remoto.

¿Terrorismo internacional o insurgencia?

El discurso, infantil del zapaterismo parte de que en Afganistán se cumple un “mandato de Naciones Unidas” y que se está allí en “misión de paz”. Reiteradamente, se justifica esta presencia en función de la “lucha contra el terrorismo internacional”. La ministra Chacón, en una de sus primeras intervenciones cuando estaba todavía embarazada, explicó que la lucha contra ETA y la lucha contra los talibanes son una misma y única lucha “contra el terrorismo”. Declaración ignorante, torpe y mendaz. Y lo que es peor: mentirosa.

Durante la primera guerra afgana contra los soviéticos acudieron voluntarios de todo el mundo atraídos unos por la aventura armada anticomunista (Almerigo Grilz, dirigente padovano del MSI, por ejemplo, murió en el curso de un ataque a una columna blindada soviética) o por la guerra santa islamista (“la Base” creada por Bin Laden al servicio de la CIA). La segunda guerra afgana fue más de lo mismo: sólo que el contingente anticomunista desapareció, pero la guerra fue, de un lado, una “guerra de liberación nacional” contra un ejército ocupante que apoya a un gobierno débil y que no gobierna más allá del barrio de Kabul en el Hamid Karzai ha instalado el palacio presidencia, y por otra una “guerra santa” de islamistas contra no islamistas.

Tratar de terroristas a los insurgentes afganos equivaldría a calificar con el mismo adjetivo a todos los movimientos de resistencia al ocupante y de liberación nacional. La resistencia francesa durante la II Guerra Mundial cometió atentados terroristas contra el ocupante y contra los franceses colaboracionistas y lo mismo vale para la resistencia italiana o yugoslava, o para el Werwolf, resistencia alemana contra el ocupante aliado. El hecho objetivo reconocido por las leyes internacionales es que cualquier país sometido a una ocupación militar tiene el derecho de defenderse. Atacar un convoy militar de la OTAN no podría ser, pues, considerado desde ningún punto de vista como “terrorismo” sino como “insurgencia” o “resistencia”.

Se admite además que la insurgencia afgana ataca solamente a formaciones militares “aliadas” y mucho menos a las unidades militares o policiales afganas. Es fácil entender el motivo: salvo Karzai (político amortizado) y sus colaboradores, apenas existe colaboración activa con el invasor.

Por lo demás, si en algún momento fue cierta la presencia de Bin Laden en Afganistán, de eso han pasado ya muchos años y ningún informe de inteligencia ha reportado la presencia del buscado (¿realmente buscado?) terrorista en las montañas afganas.

Una guerra que podía haberse evitado

Pocas guerras habrán sido tan inútiles como la de Afganistán. No solamente aquel árido territorio carece de riquezas naturales (salvo la heroína que los talibanes casi consiguieron desarraigar y que la presencia norteamericana ha logrado reactivar con la consiguiente oleada de toxicómanos a lo largo de toda la ruta que conduce la droga de los campos de adormideras afganos hasta los mercados de Europa Occidental) sino que la precedente invasión soviética indicaba cómo iba a evolucionar la situación. Además, un somero análisis antropológico y sociológico indicaba a las claras que una serie de tribus levantiscas, distribuidas entre valles y montañas, sin mucha relación entre ellas, y, sobre todo atrasadas viviendo a quinientos años de distancia en relación a las democracias europeas.

¿Puede admitirse en esas circunstancias la pretensión de llevar la “democracia” a Afganistán? ¿Es realista? Por otra parte, si en el otoño de 2001, no se hubiera producido la operación “Justicia Infinita” (sic), tampoco se hubieran producido los destrozos que hacen hoy ingobernable el país. Si de lo que se trataba era de capturar a Bin Laden hubiera bastado con una operación de comando de unos cuantos cientos de Comandos Delta sobre las montañas de Tora-Bora en donde la mitología de la inteligencia norteamericana situaba el escondite de Bin Laden.

A partir de 2007, a medida que los errores y los daños colaterales sobre la población civil fueron aumentando, la insurgencia fue aumentando su base y ampliando su radio de acción, los atentados contra las tropas de ocupación aliadas se multiplicaron. La guerra que, en principio, parecía fácil de resolver, se convirtió en un calvario para los marines y los demás contingentes aliados que apenas se atrevían –como en Irak- a abandonar sus bases. Como en toda guerra de liberación, la insurgencia afgana se empezó a beneficiar de un amplio nivel de complicidades, informadores, colaboradores y voluntarios que hizo, que, poco a poco, incluso zonas como la ocupada por el contingente español en donde apenas se habían producido combates pasaran a ser en pocas semanas peligrosas. En esas condiciones es imposible vencer salvo disparando indiscriminada y masivamente sobre la población civil, seguros de que cada afgano es un adversario en potencia. Otro miembro del contingente español nos definió la situación en agosto 2009: “Incluso el afgano que acepta ir a las clases de castellano puede hacerlo simplemente para cronometrar nuestros trayectos y localizar a nuestros efectivos. Aquello está perdido y no puede hacerse nada”.

Nunca una guerra tan absurda ha llevado a tantos países a un callejón sin salida.

¿La defensa nacional española puede librarse en Afganistán?

Casi un centenar de muertos no son como para tomárselos a broma. El militar asume el hecho de que su compromiso incluye un riesgo para su vida. En el acto de la jura de bandera se compromete a morir en defensa de su país, de su sistema legal y de su sociedad… pero nunca morir en defensa de no se sabe exactamente el qué. La “aventura afgana” iniciada por el PP fue amplificada por ZP sin duda para hacer olvidar la defección iraquí.

El Consejo de Ministros, por Acuerdo de 27 de diciembre de 2001, autorizó la participación de unidades militares españolas en la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (International Security Assistance Force, ISAF) en apoyo del “gobierno interino afgano”. Los inicialmente 350 soldados que llegaron en enero de 2002 se redujeron a 130 hasta julio de 2004 para incrementarse en ese momento en 540 soldados más. La excusa para este incremento fue el hospital de campaña gestionado por españoles en Kabul. Zapatero, ya en ese momento, siguió alardeando de que la misión del contingente era “humanitaria”: repartir bocadillos, realizar tratamientos médicos y en el colmo del absurdo, enseñar castellano…

El 21 de febrero de 2005, Pepe Bono, entonces ministro de defensa informó ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, sobre la intención del Gobierno de cambiar el despliegue de unidades militares españolas en Kabul para liderar una Base de Apoyo Avanzada en Herat, al oeste del país, y un Equipo de Reconstrucción Provincial. Esta iniciativa obtuvo el respaldo mayoritario de los grupos parlamentarios del PSOE y del PP que, en este tema, han mantenido siempre la necesidad de nuestra presencia en aquellas tierras

Nuevamente, el 22 de junio de 2005, el ministro de Defensa presentó, ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, la necesidad de apoyar a las elecciones –que resultarían un fraude tan sólo superado por las que tuvieron lugar cuatro años después- con el despliegue de un batallón de infantería, obteniendo el respaldo nuevamente del PP y del PSOE. El 12 de mayo de 2006, a la vista de que el conflicto empezaba a ir cuesta arriba y que el “desencuentro” entre ZP y Bush no remitía, el Gobierno decidió reforzar sus unidades autorizando el aumento de 150 efectivos, verdadera vaselina para atenuar la fricción. El PP se manifestó a favor. La única crítica realizada por Rajoy consistió en recordar que aquello era una guerra y en absoluto una “misión humanitaria”. Nada más que una polémica semántica diferenciaba la posición de los dos grandes partidos. En este caso también, “la alternativa consiste en que no hay alternativa”.

El 25 de septiembre de 2007, el Ministro de Defensa solicitó y obtuvo de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados la autorización para el envío de dos Equipos Operativos de Asesoramiento y Enlace, con un contingente de 52 personas más. La cifra de nuestros muchachos en Afganistán llegaba a 690.

En el periodo 2001-2005 y, dentro del compromiso de desembolso adquirido en la Conferencia de Tokio, España contribuyó con 110 millones de euros para la reconstrucción de Afganistán. En la Conferencia de Londres, de 1 febrero de 2006, España comprometió asimismo 150 millones de euros más para el período 2006¬-2010. Estas cifras nos sitúan en el octavo puesto absoluto de compromisos de donantes y en el cuarto europeo, detrás del Reino Unido, Alemania y la Comisión Europea…

Nada de todo esto podrá hacer olvidar el accidente del Yak-42 y el ataque de Cougar que se saldó con el derribo de un helicóptero español y graves averías en otro. Casi un centenar de muertos es el resultado (casi milagroso y que podía haberse duplicado) de esta aventura. El 23 de septiembre de 2009, se encuentran en aquello zona de guerra 778 militares españoles a los que se sumarían otros 220 en poco tiempo hasta alcanzar el millar. El coste adicional del envío de estas 220 soldados supondrá 20’8 millones de euros anuales más, insoportable en tiempos de crisis. Guerra inútil, presencia absurda… pero cara.

Las excusas de Zapatero

Cínico entre los cínicos e ignorante entre los ignorantes, Zapatero en el curso de unas declaraciones grabadas con la CNN en Nueva York el pasado 21 de septiembre, aseguró que su proyecto consistía en promover una "gran alianza con el islamismo moderado para aislar a los radicales violentos” y defendió una "acción política global" que comience en Oriente Medio para lograr la paz y la seguridad en Afganistán… Zapatero consideró que era necesario aumentar la presencia española en Afganistán y anunció que ese sería el mensaje que trasladaría a Barack Hussein Obama, cuando se reúna con él en la Casa Blanca el próximo 13 de octubre.

Volvió a insistir en la idea de preparar a la medieval sociedad afgana un “futuro democrático” (que ellos mismos son los primeros en no solicitar…), vinculando el destino de aquella guerra absurda al “proceso de paz de Oriente Medio”… Triunfalmente añadió que "Obama sabe que España está comprometida con Afganistán y que lo va a seguir estando". En cuanto a nuestros niveles de participación los calificó de “razonables”. Seguramente es el único en pensar todo esto.

Vale la pena preguntarse qué entiende ZP por “islamistas moderados”. También lo aclaró: los gobiernos turco y marroquí, de los que Zapatero se considera el valedor para su ingreso en la Unión Europea (y hay que echarse a temblar ante la próxima presidencia de ZP en la UE en donde, sin duda, intentará facilitar la entrada de ambos países).

La realidad de una guerra

En su encuentro con Berlusconi el pasado 10 de septiembre, ambos mandatarios acordaron que un general español sustituyera al italiano que dirige la fuerza paz en Libia. A nadie se le escapa que Berlusconi considera un “rosa” a Zapatero. Lo desprecia como ambiguo y suele realizar chistes y comentarios sobre la legislación española en torno a los gays. No es raro que la reunión tuviera lugar justo en el lugar en donde El País difundió las fotos de Berlusconi con prostitutas. Por tanto no pudo extrañar que mientras el jefe de gobierno italiano intercambiara saludos protocolarios con Zapatero, el diario Il Foglio (dirigido por un hombre de confianza de Berlusconi) lanzara ataques furibundos sobre la política española en Afganistán justo en los momentos en los seis soldados italianos habían muerto en un enfrentamiento con la insurgencia. El artículo estaba demasiado bien documentado como para pensar que no se había nutrido de fuentes de la inteligencia militar italiana.

El artículo destacaba la falta de combatividad del contingente español, no por falta de espíritu militar, sino por las limitaciones impuestas por el gobierno español (solamente pueden utilizar sus armas en defensa propia, pero no en acciones ofensivas…), lo que contribuye a que los italianos tengan desguarnecidos sus flancos y se favorezca a la ofensiva talibán. En varias ocasiones los helicópteros norteamericanos habían tenido que acudir en defensa de la infantería italiana a causa de que los soldados españoles argumentan no poder ayudarlo “por órdenes superiores”. El artículo de Il Foglio se revelaba que las tropas españolas no habían participado en ningún combate entre mayo y julio… Zonas, oficialmente defendidas por españoles, de hecho lo están por italianos. “Madrid” ha llegado a negar la ayuda de los seis helicópteros de transporte y de los aparatos teledirigidos de observación Searcher.

Vale la pena recordar que la aportación italiana es tres veces superior a la española en efectivos y helicópteros y sin limitaciones en cuanto a las tácticas a emplear. Sin embargo, el atentado que costó la vida a seis militares italianos desencadenó una verdadera convulsión en la sociedad italiana e incluso en la opinión del gobierno Berlusconi sobre la actitud ante el conflicto: el telegénico mandatario italiano anunció una retirada gradual a la vista de la evolución del conflicto. Es lo más razonable que cabría esperar de cualquier gobierno europeo.

El estado de la cuestión en España

En España solamente hay debate sobre terrorismo cuando ETA coloca muertos sobre la mesa. Solamente existe debate sobre la inmigración cuando hay incidentes. Solamente hay debate sobre nuestra presencia en misiones exteriores cuando llegan féretros. Aquí jamás se ha debatido ni sobre la entrada de Turquía en la UE y solamente sobre las importaciones hortofrutícolas marroquíes cuando algún sindicato agrícola se queja de la caída en picado de los precios (que no repercute en los mercados)… Por tanto no es de extrañar que no haya debate sobre lo que hacemos o dejamos de hacer en Afganistán a la vista de que PP y PSOE mantienen la misma posición sobre todos estos temas. Ni hay debate, ni se le espera. Y si no hay debate es señal de que tampoco hay muertos. Ésa es la buena noticia.

La mala es que nuestras tropas, despreciadas por sus vecinos, abochornadas por la actitud de un gobierno y de una ministra que no conciben la vida de nuestros soldados más que como moneda de cambio para ser recibido en el hall de la Casa Blanca, hostigados por una insurgencia que percibe en ellos el “eslabón más débil” en la zona de Herat, ni siquiera tienen estructura de combate suficiente como para prevenir y repeler ataques. O se aumenta el contingente y se le liberan las manos para que puedan atacar a los islamistas en sus reductos, o militarmente aquello está perdido. Los 1.000 destacados allí son insuficientes para abordar tareas ofensivas.

Sobre asuntos especializados –y la participación en una zona de guerra es uno de esos asuntos-, hay que someterse a los criterios técnicos especializados, en este caso de los militares. Los militares en todo este asunto han sido los últimos monos. Cuando las conveniencias políticas se anteponen a la lógica militar, van a producirse víctimas, cuando se mantiene el autoengaño de la ayuda humanitaria en zona de combate, las bajas son inevitables.

¡Que la sangre de nuestros muchachos muertos caiga sobre la conciencia –por atrofiada que esté- de quienes los han enviado a morir en una guerra absurda!

[recuadros fuera de texto]

Ningún hijo de político marcha a Afganistán

“Yo invito a Obama; pago con la vida de tu hijo”

El envío de una nueva unidad de 220 militares a Afganistán decidido por el congreso de los diputados el 21 de septiembre fue apoyado, nuevamente por el PP. Así, la misión,  se convierte en la más numerosa de las que España desarrolla en el exterior (por delante de la que se encuentra en Líbano) cuenta en la actualidad, además, con otros 450 soldados del denominado batallón electoral y con 80 más que viajaron ayer a Afganistán para asumir la dirección del aeropuerto de Kabul.

Actualmente el contingente español dirige la Base de Apoyo Avanzada (FSB) en Herat y el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) de Qala i Naw, en la provincia de Badghis, en el oeste del país. Hay personal español en el Cuartel General de Mando Regional de Herat, liderado por Italia; en el Cuartel General de ISAF en Kabul; y un destacamento aéreo en la base estadounidense de Manás, en el Kirguizistán. Esta presencia ha tenido un duro tributo de sangre: 87 fallecidos, el 10% del contingente.

Seis de ellos murieron en una acción de guerra, 17 en el derribo del helicóptero en Cougar, 62 en el Yak-42 y dos en accidentes diversos. Muertes de chicos jóvenes, absurdas y que podrían haberse evitado si Aznar y Zapatero hubieran pensado en los intereses de la defensa nacional antes que en aspirar a sentarse a la diestra del “emperador”. Nuestros muchachos dan la vida en Afganistán para que los presidentes del gobierno puedan fotografiarse con el presidente norteamericano de turno.

Ningún hijo de la clase política está arriesgando su vida en Afganistán. Seguramente por eso la actitud del gobierno es tan frívola y despreciativa con la seguridad de nuestras tropas.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen


verano 2009: Polémica en torno a la moda islámica: Burkini… quizás no tan inofensivo

Infokrisis.- Se han visto pocos burkinis en las playas, pero muchos velos en las ciudades. Todos los veranos tienen su “serpiente” (noticia de escasa entidad que ocupa durante días las primeras planas de los informativos). El verano de 2009 la serpiente fue el “burkini”. Acrónimo de “burka” y “bikini” se trata de un bañador especialmente diseñado para las mujeres islámicas que solamente deja al descubierto cara, manos y pies. Su diseñadora incluso tiene página en Internet. Aparecido en Australia, ha llegado a Europa causando múltiples comentarios. ¿Se trata de una polémica inofensiva? ¿No es acaso un tema menor? Sí, pero de él se desprenden múltiples consecuencias antropológicas y culturales que obligan a reconocer la incompatibilidad entre la civilización islámica y la europea y la imposibilidad de un “mestizaje cultural” entre ambas.

Sin duda no es un prenda glamurosa y ni una sola europea en su sano juicio aceptaría lucirla, y mucho menos en una playa. La primera sensación que produce es de asfixia. ¿Cómo es posible que bajo el calor del sol alguien, en plena playa, pueda lucir una prenda que solamente deja menos de una décima parte del cuerpo al descubierto? No sin cierta ironía, su diseñadora, explica que el burkini es la mejor protección contra los rayos solares y contra la arena… El modelito se debe a la australiana de origen libanés Aheda Zanetti, musulmana, que se dice, al mismo tiempo, amante de los deportes. Así mismo, ha añadido que el burkini permite reflejar la multiculturalidad de Sidney.

La capucha del burkini es independiente del resto, con lo cual, las islamistas más descocadas pueden quitárselo en un alarde de exhibicionismo susceptible de hacerlas acreedoras de 50 bastonazos en algunos países árabes. La prenda ha sido puesta a la venta en Europa por Woortman Sportwar en tres tallas: “recatada”, “deportiva” o “ajustada” y en varios colores.

Piscinas, burkinis y comunistas

El 1 de agosto se impidió el acceso a la piscina de Emerainville (en la banlieu parisina) a una mujer que solía acudir con burkini. Carole, la mujer musulmana en cuestión de 35 años, había podido utilizarlo sin ningún problema en días anteriores así que rechazó la prohibición y se dirigió a la comisaría de policía más cercana para dejar constancia de lo ocurrido: en su opinión, un caso de "segregación". Por tanto presentará una demanda judicial como muestra inequívoca de “xenofobia y racismo”.

Las cosas estaban claras en la piscina de Emerainville: el reglamento de las instalaciones no permite bañarse vestido. Uno de los responsables del centro, Yannick Decompois, aseguraba que el problema político o religioso, sino "simplemente de higiene". Añadía: "Esta mujer puede venir con velo a la piscina. No tendremos ningún inconveniente", reconociendo que el error fue el haberle permitido usar el burkini en ocasiones precedentes.


Uno de los que apoyaron a la dirección de la piscina fue André Gerin, diputado comunista y miembro de la comisión parlamentaria que analiza la proliferación del uso del burka en Francia, quien consideró este caso como una muestra más de "provocación militante". Al parecer el PCF ya ha entendido el mensaje de su propio electorado: si no quiere desaparecer del todo, debe, al menos, tratar de defender los derechos de los franceses. Más vale tarde que nunca. Gerin añadió que: "No podemos aceptar eso; la reacción que tuvo la mujer al acudir a la policía y anunciar su intención de recurrir a los tribunales prueba que se trata de una cuestión política y militante”.

La opinión del alcalde no coincidía en absoluto con la de Gerin. Su alcalde, Alain Kelyor (miembro de la UMP) está más en la línea de la dirección de la piscina: "este caso no tiene nada que ver con el Islam, sino con las normas de higiene que no permiten que alguien se bañe vestido", explicó. Kelyor está en la misma línea que Sarkozy: quitar hierro al asunto y encauzarlo como un problema menor que no tiene nada que ver con la religión ni con la política. Todo va bien, pues, en la Francia multicultural.

En cuanto a la joven, se trataba, no de una inmigrante, sino de una francesa convertida al islam desde hace siete años. Tras un viaje a Dubai, volvió emocionada con el burka que viste habitualmente en su vida cotidiana. Y, claro está, en la piscina, lo que se terciaba era el burkini…

Carole –europea de nacimiento, islamizada de corazón- no renuncia a presentar su demanda por “discriminación”. Ciertamente, la policía se negó a admitirla afirmando que no percibía indicios de ningún delito y que el reglamento de la piscina era concluyente al respecto (“nada de bañarse vestidos”…). La interesada anunció que pediría apoyo a SOS Racismo y al Movimiento contra el Racismo y para la Amistad de los Pueblos, los dos grupos más activos del lobby pro-inmigracionista.  Añadió también –seguramente para dar la razón al diputado comunista Gerin que: "Pienso seguir luchando para que las cosas cambien, y si no lo lograré tampoco descarto que me vaya de Francia"... quizás a Dubai, donde compró su primer burka país que, sin duda, mucho más compresivo con este tipo de prendas.

Holanda: mano tendida al islam (bajo presión)

El burkini tampoco ha sido bien recibido en la muy liberal sociedad holandesa. La piscina pública de la ciudad de Zwole (norte del país), prohibió su uso en horarios regulares, argumentando que espanta a los usuarios que acuden a nadar con trajes de baño normales. El director de la instalación, Hans Meijer, propuso a las musulmanas que deseasen utilizar ese tipo de bañador horarios especiales, igual que sucede con los nadadores nudistas. El Ayuntamiento amenazó con retirar la subvención de 1,5 millones anuales que concede a la piscina en caso de persistir esta “discriminación”. Así pues, la piscina hubo de rectificar la decisión.

Naturalmente, el Ayuntamiento de Zwole actuó horrorizado por la estigmatización que estaba realizando el director del Centro Holandés para el Desarrollo Multicultural (FORUM), Sadik Harchaoui, había criticado previamente que el director de las instalaciones hubiese hecho "de su gusto una norma". No sin cierto cinismo, Harchaoui declaró que el uso del 'burkini' contribuye "a la participación e integración" de las mujeres musulmanas y, además, no viola ninguna regla. Pocos días antes, la secretaria de Estado de Deporte, Jet Bussemaker, destacó recientemente en el Parlamento holandés que el 'burkini' da a las mujeres musulmanas "la oportunidad de poder nadar en instalaciones públicas". El Ministerio de Sanidad considera, además, que el 'burkini' - cumple todos los requisitos de seguridad o higiene que se le puede pedir a un bañador o biquini ordinarios.

A partir de 1 de julio, el burkini es importado por la empresa holandesa Woortman Sportwar y vendido a través de Internet por 150 euros. Dorelies Woortman (que no tiene aparentemente nada que ver con el islam sino que simplemente se trata de una comerciante deseosa de ampliar los horizontes de su negocio) ha explicado que los "pedidos llegan por centenares desde Europa, y por miles desde el Norte de África", y añade: "el burkini ha hecho felices a muchas mujeres, porque les permite nadar con gusto, además de secarse con rapidez y de ser ligeramente impermeable".

El fondo de la cuestión

Tras las polémicas habidas en toda Europa sobre el uso del "hijab", el "niqab" o la "burka", distintas formas de velo islámico, la polémica sobre el burkini es más de lo mismo. Hay dos posiciones diferentes: o bien se reconoce que el velo y el burkini son peculiaridades de la cultura islámica, completamente inofensivos y sin implicaciones, que gustará más o menos, pero que no supone una amenaza para el ordenamiento jurídico de los países occidentales, o bien se ve en el velo (y consiguientemente en el burkini) un imperativo de la religión islámica que contraviene las normas sobre laicismo unánimemente aceptadas en Occidente. Y si eso es así, el uso del velo islámico debería de prohibirse salvo en la intimidad de los hogares (y siempre y cuando no fuera considerado como una imposición y fuera libremente aceptado por la mujer). Otro tanto cabría decir sobre el burkini, sin olvidar que en esta prenda concurre otro problema que es la cuestión higiénica. No se ve exactamente la idoneidad de una prenda de la que se dice que es… casi impermeable, especialmente en las playas en donde se trata justamente de que el cuerpo entre en contacto con el yodo y con otros minerales presentes en las aguas marinas.

El diario francés Le Monde (cursiva), utilizando cifras dadas por los “servicios de inteligencia” que en este momento apenas 367 mujeres utilizan el “burka” en toda Francia. Así pues, el diario progresista francés resaltaba que no se trata de un problema “grave”, sino que afecta a exiguas minorías. Sin embargo, esa(ésa) no es la cuestión: las infecciones en el organismo también se inician con unas pocas células que apenas suponen nada comparadas con la totalidad del organismo.

El fondo de la cuestión radica pues en situarse ante esta disyuntiva: o los islamistas se asimilan a una sociedad laica y, por tanto, renuncian a los aspectos más extremistas del islam, o las sociedades europeas les tienden la mano aceptando sus usos y costumbres. Lo primero es difícil: renunciar a la idea de una sociedad teocrática supone renunciar al principio fundamental de la concepción islámica del poder (la unión entre el poder espiritual y el poder temporal en la “umma” comunidad política regida por los principios islámicos). Ni hay salida posible: el Islam solamente puede “moderarse” a condición de dejar de ser islam.

La otra actitud, la que promueve SOS Racismo y entidades similares tiene consecuencias indeseables:  obliga necesariamente a la promulgación de una doble legislación, valida una para medios islámicos (y que autorice la poligamia, la ablación del clítoris para determinados grupos étnicos, la sumisión de la mujer, etc.) y que no sería sino la sharia aceptada en Occidente como forma jurídica para individuos de religión islámica, coexistiendo con otra norma judicial aplicable a Europeos (europeos): un continentes, dos etnias, dos culturas… El principio de “dos etnias, dos sistemas judiciales” que repugna al sentido común, sin embargo, ya está siendo defendido en Europa por algunos colaboracionistas: en el Reino Unido por el obispo de Canterbury, en Suiza y Holanda por medios ultraliberales y, por supuesto, por el lobby inmigracionista.

La falacia de la “integración”

La “integración” es uno de esos conceptos ambiguos que a fuerza de repetirlos constantemente han alcanzado el rango de dogmas políticamente correctos. La “integración” deja suponer una “coexistencia pacífica” entre dos comunidades étnicas y culturales, cada una de las cuales mantienen sus rasgos propios, respetando a la otra.

Sin embargo, lo que la letra pequeña no explica es que la “integración” siempre se ha mostrado posible entre comunidades muy parecidas entre sí, cultural y antropológicamente contiguas. Los españoles inmigrantes no tuvieron ninguna dificultad en integrarse en la sociedad europea de los años 60 y 70, a causa de esa contigüidad antropológico (antropológica)… De hecho, los inmigrantes españoles que decidieron permanecer en aquellos países están “asimilados”, es decir, son completamente inseparables de la comunidad recetora.

Nada de todo esto es posible con el islam: con él no existe contigüidad sino brecha antropológica y cultural. Y entre los planes del islam no figura su intención de “evolucionar”. Este tema del burkini es importante especialmente por esto.

El bikini en las playas europeas es algo completamente desdramatizado y ni siquiera en la España de los años 60, cuando se introdujo masivamente, produjo resistencias, a pesar de la patina nacional-católica que cubría el país en aquel momento. Casi tres mil años de arte occidental han demostrado que el desnudo no tiene porqué incitar necesariamente a la concupiscencia y que en las playas es posible utilizar bikinis o top-less sin que se produzca una inflación de mirones. El sexo y la sexualidad están integrados en nuestra vida cotidiana como algo normal. En el Islam, por el contrario, el cuerpo de la mujer sigue siendo considerado como fuente de concupiscencia y, por tanto, ocultarlo al máximo es garantía de “salvación”…

No es una concepción que no haya existido en Europa durante cierto tiempo, pero no es menos cierto que el islam está atrasado entre 400 y 500 años en relación a la marcha de la cultura europea. Podemos imaginar lo que supondría si ahora mismo un europeo asumiera la defensa de los valores de la castidad tal como fueron descritos en el Concilio de Trento. Quinientos años de diferencias culturales son demasiados como para que pueda ser posible la convivencia.

¿Entonces? Entonces no queda más remedio que plantear el problema de manera descarnada: Europa no puede modificar ni su legislación ni sus costumbres, Europa no puede eludir el problema de fondo que supone la incompatibilidad del islam con los valores europeos. No hay más solución que la asimilación o la repatriación. Es así de simple. Por lo demás, personas como Carole que aceptan ir embutidas en un burkini que les da una imagen risible y grotesca, más propia de pitufos que de islamistas, lo que precisan es un buen psiquiatra

[recuadro fuera de texto]

En España “sin problemas” por supuesto. El PSOE no cree necesario legislar sobre el velo islámico

Cuando toda esta polémica sobre el burkini estaba viva en toda Europa, la secretaria de política internacional del PSOE, Elena Valenciano, declaró que no se debe legislar sobre el uso del velo islámico en la escuela pública porque su uso «no es un problema en España». Valenciano dejó claro que no cree que la futura ley Orgánica de Libertad Religiosa deba extenderse al uso del velo por parte de las alumnas o de las profesoras de la escuela pública. «Hay que dejar ese asunto a la negociación entre la escuela, la familia y la niña», manifestó. Se puede ser más surrealista pero no más absurdo.

En estos momentos en España hay más de 1.500.000 de islamistas. Realmente poco si tenemos en cuenta que en Francia residen 4.000.000 y 3.000.000 en Alemania. Pero, aquí, desde luego, tampoco pasan desapercibidos.

La presencia de hijos de inmigrantes en los colegios españoles ha aumentado considerablemente en los cinco últimos años. De 80.687 que había matriculados en el curso 1998-99 se ha pasado a 303.827 en el 2002-2003 y a 900.000 en 2008.

En enero del año 2002 saltó a los medios de comunicación el primer conflicto importante entre la dirección de un centro escolar y la comunidad musulmana en España. Ocurrió en un instituto de El Escorial que prohibió a la niña Fátima Elidrisi asistir a clase con el velo musulmán. La Consejería de Educación había asignado a Fátima un colegio concertado, pero su padre se negó a que asistiera a un centro católico y dijo que la niña se quedaría en casa hasta que le dieran plaza en un instituto público. Poco después sería admitida en el Instituto Juan de Herrera de la localidad madrileña. La directora del centro al ver que Fátima acudía al instituto con la cabeza cubierta le pidió que dejara el velo en la entrada como hacían las otras niñas marroquíes. Su padre se negó. El asunto se resolvió cuando la Consejería de Educación “convenció” a la directora de que era mejor escolarizar a la niña con velo que no escolarizarla.

En esos días se supo que ciertas niñas se habían negado a hacer gimnasia en un colegio de Málaga; que algunos niños exigían comidas especiales; y que incluso algún adolescente marroquí había protestado porque no estaba dispuesto a recibir lecciones ni órdenes de ninguna mujer por muy profesora que fuera.

En el instituto de El Escorial, las niñas marroquíes que antes de la llegada de Fátima dejaban su velo a la entrada del colegio, porque preferían estar en clase sin él, ahora ya no lo dejan. Al parecer se sienten más a gusto si permanecen todo el día púdicamente cubiertas. Los imanes integristas van sustituyendo a otros más moderados en las mezquitas que hay en España. España está cambiando ante nuestros ojos y algunos se niegan a verlo.

En la España de Zapatero –tal es la doctrina oficial- no hay problema con el velo islámico. Y, por lo demás, en este país proclive a la burla, a la chanza y al chiste fácil, el futuro del burkini es más difícil que el del Papa Benedicto XVI en una mezquita de Dubai.

[Recuadro II]

El velo islámico en Europa

La legislación varía en los distintos países europeos y, por tanto, no existe unanimidad en el continente sobre el uso o prohibición del velo islámico:

Reino Unido: Las escuelas pueden decidir sobre la vestimenta de sus alumnos y no existe una legislación estatal generalizada. Se han producido demandas judiciales contra colegios que prohibieron el burka (totalidad del cuerpo cubierta salvo cara, manos y pies). Los tribunales fallaron contra las demandas.

Alemania: Existe una sentencia de septiembre de 2003 en el que el equivalente a nuestro Tribunal Constitucional falla a favor de una maestra que quería utilizar el velo islámico en sus clases. La sentencia reconoció que los Estados federados (länders) pueden cambiar las leyes locales si lo desean. Cuatro länders prohibieron el uso del velo a los maestros y funcionarios públicos.

Francia: En 2004 introdujo la prohibición del velo (y de otros símbolos religiosos visibles: la cruz cristiana, el martillo de Thor, etc.) en escuelas estatales, como forma de aplicar el laicismo propio de la legislación francesa. Sin embargo, el uso del velo es admitido en escuelas islámicas y en las universidades públicas.

Italia: En el norte de Italia, a partir de 2004, se rescató la legislación que prohibía el uso de máscaras que impedir el uso del burka. Un año después el parlamento aprobó leyes anti-terroristas que convertían en infracción la ocultación del rostro. Posteriormente se aprobó una legislación que prohíbe el velo islámico.

Bélgica: Algunos ayuntamientos han prohibido el uso del velo que cubre la totalidad del cuerpo. No existe ninguna legislación estatal que impida el uso del burka, a pesar de los incidentes que se han producido por esta materia.

Holanda: Existe la prohibición de usar el burka en lugares públicos. Los medios progresistas holandeses han criticado esta medida que consideran atentatoria contra los derechos civiles.

Rusia: prohibición de utilizar velo islámico en gestiones administrativas y en fotos de documentos de identificación.

© Ernest Milà – infoKrisis – infoKrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen

La locura de los psiquiatras (para enterrar definitivamente el freudismo)

Infokrisis.- [artículo escrito en 1994] En otro tiempo incontestable, el psicoanálisis sufre hoy ataques  por todos los frentes. Se duda de su eficacia terapéutica, se  cuestionan sus bases e incluso se pone en entredicho la  estabilidad mental de su fundador y de muchos de sus exponentes.  Cuando se ha cumplido un centenario desde los primeros trabajos  de Freud, es lícito preguntarse que queda de la psiquiatría  freudiana y de sus continuadores... pero ello implica realizar  una excursión por un terreno resbaladizo en el que frecuentemente  se cae en lo paranormal.

EL PUNTO DE PARTIDA DEL PSICOANALISIS: UNA RAYA DE COCAINA

El 2 de junio de 1884 un hombre escribía a su novia: "...si te  atreves, veremos quién es el más fuerte, una dulce chiquilla que  no come lo necesario o un hombretón fogoso que lleva cocaína en  el cuerpo". El autor de la carta era Sigmund Freud que a  continuación añadía: "En mi última depresión seria tomé de nuevo  la cocaína y una pequeña dosis me llevó a las alturas de manera  prodigiosa"; la frase bien parece un slogan publicitario del  Cartel de Medellín...

Es importante subrayar que este párrafo no tiene nada que ver con  el interés médico-científico de Freud por la cocaína: refleja  solo una adicción viciosa. En 1886 el doctor Erlenmayer, definió  a la cocaína como "el tercer azote de la humanidad", después del  alcohol y la morfina. Cuando Freud experimentaba con cocaína, otros muchos científicos ya habían dictaminado lo  peligroso de esta droga y estudiado sus efectos nocivos sobre el  organismo.

La fijación de Freud por la cocaína y su afición a ingerirla es  significativa en más de un aspecto. Hace falta considerar el  poder afrodisíaco de esta droga para advertir que ya, desde su  juventud, el factor erótico tenía un peso anómalo en su ecuación  personal. La cocaína efectivamente, no es solo un tonificante  muscular, el sector que activa con más violencia y de manera más  compulsiva es la imaginación erótica.

El flujo de sugerencias e imágenes eróticas que invaden el  cerebro son el principal elemento creador de adicción. Y en Freud  esto no fue diferente. Sin embargo, Freud intentó durante unos  años edificar una teoría médica, acaso para justificar su  adicción, afirmando contra toda lógica que la cocaína curaba  distintos tipos de enfermedades, desde la morfinomanía, hasta el  dolor de estómago, pasando por las enfermedades cardíacas y las  manías depresivas.

Es innegable que Freud, a lo largo de toda su vida, fue un  paciente y minucioso observador de sí mismo: lo que valía para  él, aquello que le atraía, tendía a generalizarlo hasta alcanzar  valor para los demás. No es de extrañar que, sobre esta base tan  poco científica, estableciera la sexualidad como nudo de todos  los conflictos de la psique.

Probablemente si la cocaína no hubiera estimulado la mentalidad  erótica de Freud como solo esta droga puede hacerlo, el  psicoanálisis no hubiera colocado tanto énfasis en la sexualidad.  De ahí que el episodio de la cocaína no sea un mero accidente en el freudismo, sino la primera piedra sobre la que se edificó  luego todo el sistema.

La adicción a cualquier droga, después de ser abandonada, crea  siempre un vacío que ya nada puede colmar jamás. Freud intentó  olvidar este episodio volcándose en una nueva dirección -la  psiquiatría analítica- pero sus contenidos denotan que, efectivamente, nunca terminó de superar el recuerdo de sus  excesos cocaínicos.

FREUD EL HIPNOTIZADOR

El nacimiento de la terapia psicoanalítica debe también mucho al  fracaso de Freud como hipnotizador. En la última década del siglo  XIX, famosos psiquiatras como Charcot (de quien Freud se decía  discípulo y con quien trabajó en la siniestra clínica parisina de la Salpetriere para enfermos mentales), Bernheim, Liebeault o  Breuler, utilizaban la hipnosis para curar ciertas depresiones y  afecciones histéricas. Freud fue uno de ellos.

Aprendió la técnica del propio Charcot, pero hacia 1890 empezó a  convencerse de que jamás sobresaldría como hipnotizador. No es  que dudara en aquel momento de la eficacia de la hipnosis, era  que carecía de cualidades de hipnotizador. Se terminó convenciendo cuando, tras la preparación previa, con el consabido  péndulo moviéndose ante los ojos de una paciente, le ordenó que  se durmiera; por fin, sentenció imperioso: "Ya está dormida". La  muchacha, sin inmutarse abrió los ojos: "No, doctor; no me he dormido".

Este hecho es igualmente significativo en el nacimiento del  psicoanálisis. El hipnotizador consigue resultados solo con  individuos altamente sugestionables y cuando es capaz de imponer  su personalidad a la del hipnotizado. Freud carecía de esta  capacidad. Charcot, en cambio no. Casi nadie dudó en su tiempo  que, Charcot era capaz de hipnotizar con suma facilidad a todo  tipo de  pacientes y en ese estado les ordenaba que olvidaran  síntomas de sus enfermedades; una vez regresados del trance éstos  parecían haber mejorado su salud. Por el contrario, podía  infundir síntomas histéricos a pacientes que jamás habían estado  aquejados por esta enfermedad.

Todo esto no se situaba precisamente dentro de las coordenadas  positivistas y científicas que dominaron la evolución del saber  entre finales del siglo XIX y principios del XX. Más parecen  propias de un espectáculo de variedades.

FREUD Y FLIESS: LA KHABALA NUMERICA

El psicoanálisis tuvo mucho más contactos con lo irracional.  Wilhem Fliess, amigo íntimo de Freud, frenólogo, tenía ciertos  conocimientos de khábala hebrea, en particular, estaba obsesionado por la numerología y supo transmitir esta obsesión al  propio Freud, hasta bien entrada la madurez. Este, inducido por  Fliess, creyó hasta 1920  que la vida del hombre se gobernaba por  ciclos de 28 días en la mujer y de 23 días en el varón. Las relaciones hombre-mujer estarían marcadas por las cifras 5 (28 -  23) y 51 (28 + 23).

Fliess, como Freud, eran judíos. Como se sabe la khábala (=  tradición) es el compendio de esoterismo hebreo que atribuye gran  importancia a la numerología. Cada letra del alfabeto hebreo  tiene un valor numérico y la suma de las letras de una palabra da  una cifra concreta. Puede darse el caso de palabras con distinto  significado, cuyo valor numérico sea el mismo: se dice entonces  que ambas palabras contienen conceptos identificables. La khábala  floreció en el judaísmo medieval y lo que se encuentra en tándem  Fliess-Freud es un eco remoto y cortado de todo contacto con la  tradición hebrea.

Pero hay otro eco, igualmente lejano, del hebraísmo en la obra de  Freud. Nos referimos a los sueños. El hebraísmo, ya desde los  tiempos bíblicos, había hecho de la interpretación de los sueños  una especialidad sacerdotal. Existía toda una codificación de los  distintos tipos de sueños, que se suponía albergaban contenidos  premonitorios.

Todas las civilizaciones tradicionales insistieron en el análisis  de los sueños: era en el sueño, cuando el espíritu se liberaba  espontáneamente de la cárcel de la materia y  volaba solo. Esta  experiencia incondicionada, estaba más allá del espacio y del  tiempo, por tanto, podía ser utilizado con fines paranormales: adivinación, videncia, etc. siempre dentro de un contexto  sagrado: era el sacerdote, quien interpretaba el sueño, no un profano.

Freud, lo que hace, es abordar el estudio de los sueños desde una  perspectiva laica y pansexual. Los reflejos del sueño, no serán  otros que los que deriven de la líbido, condicionante universal,  no tendrán ningún poder premonitorio, sino que serán un reflejo  de los bajos fondos de la psique, que sacarían a la superficie y  permitían intuir lo que el paciente, inconscientemente, se negaba  a revelar a su psicoanalista.

CONSCIENTE Y SUBCONSCIENTE: LA ESPADA ROTA Y EL REINO DE NEPTUNO

El gran mérito de Freud consistió en enunciar, en un momento en  el que el materialismo y el positivismo inundaban todos los  aspectos del universo científico, la existencia de una región  inferior a la conciencia ordinaria pero que influye en ésta, el  "subconsciente" y lo condiciona.

La idea de esta región situada por debajo de la conciencia  ordinaria no era de Freud, si bien la popularizó él. En el remoto  pasado védico, los sabios hindúes ya habían teorizado sobre la  diferencia entre "samskara" y "vasana". El mundo clásico greco- latino aludió a las "oscuras profundidades del reino de Neptuno  en donde moran terribles monstruos", aludiendo al subconsciente o  inconsciente. En los relatos graélicos y en las sagas nórdicas se  aludía a la enigmática presencia de espadas rotas que el héroe  debe unir, haciendo referencia a las dos partes de la conciencia  que debe unificar y sacar a la superficie.

En un período más reciente, desde Gustav le Bon hasta von Hartman  aludieron a un mismo orden de ideas. El propio Franz Messmer que  hizo furor a principios del siglo XIX con su teoría sobre el  magnetismo animal y sus capacidades como hipnotizador, pueden ser  considerados como redescubridores de esta dicotomía entre  conciencia ordinaria y subconsciente.

Ahora bien, el concepto freudiano adolece en un aspecto  fundamental: Freud considera solo los aspectos negativos de una  componente "infernal" en la mentalidad humana, en absoluto de una  componente "divina". Freud solo se fija en lo que está "por  debajo" de la conciencia ordinaria, nunca en lo que puede estas  "por encima" de la misma.

De la misma forma que la personalidad humana puede sufrir dos  tipos de disolución -en el seno de la masa o disolverse en el  curso de una experiencia mística disolución "hacia abajo" una y  "disolución por arriba", la otra-, también la conciencia  ordinaria puede ser trascendida. El hombre así considerado, desde  el punto de vista freudiano, es un hombre roto, lejos de una  integridad totalizadora, amputado de toda aspiración hacia la trascendencia que es considerada como una neurosis.

EL SEXO COMO FUENTE DE NEUROSIS

El aspecto más extremista de la teoría psicoanalítica es  precisamente el percibir en la sexualidad el origen de toda  neurosis, y más específicamente en la sexualidad infantil.

"El  niño tiene un deseo innato de tener relación sexual con su madre,  pero se siente amenazado en la ejecución de estos deseos por el  padre, que parece tener derechos de prioridad sobre la madre. El  niño desarrolla ansiedades de castración al darse cuenta de que  su hermana no posee un pene, el maravilloso juguete que tanto  significa para él y su miedo agravado le hace rendirse y  "reprimir" todos esos deseos inconvenientes, que viven, como en  el famoso Complejo de Edipo, en el subconsciente, promocionando  toda suerte de terribles síntomas en la vida posterior". Tal es  el resumen que el profesor Eysenk hace de la médula de la teoría  freudiana.

Solamente la historia de la cultura occidental ha alcanzado un  grado tal de aberración, cuando Lutero definió el alma humana  como un burro que no importa si es montado por

Dios o por el  Diablo... Cualquier persona de espíritu sano que sienta por sus  padres y hermanos un normal y natural amor desinteresado y puro,  puede percibir en las teorías de Freud un aroma insano y  enfermizo y si escarba un poco más y comprueba la ausencia  absoluta de pruebas científicas que demuestren tales  perversiones, no dudará en atribuir a una mente enferma tales  enunciados: de la misma forma que el GULAG estaba en Marx, la  enfermedad mental anidaba en Freud.

LA EXTRAÑA SECTA DEL DOCTOR FREUD

Llama la atención, desde el primer momento, que el freudismo  buscó organizarse en la Asociación Psicoanalítica de Viena,  primero y luego en la Asociación Psicoanalítica Internacional. En  ambos casos, estuvo presente un aroma sectario.

La secta del doctor Freud, como cualquier otra secta 1) rendía  fidelidad acrítica al "gurú", 2) se creía detentadora absoluta de  la "verdad" ("Estamos en posesión de la verdad; tanto ahora como  hace 15 años". Freud), 3) toda desviación de la verdad oficial establecida por el "gurú" era castigada con la expulsión y el  ostracismo (casos de Adler, Rank, Jung), 4) la secta tiene sus  propias joyas y signos de reconocimiento: una entalladura griega  antigua, en un anillo de oro distribuidos por el propio Freud a  los más fieles, y 5) la secta tiene su "capítulo secreto":  compuesto por psiquiatras psicoanalizados por el propio Freud,  quien impuso el carácter secreto de este "comité".

¿Se trataba o  no de una secta?

Solamente ha existido una secta en este siglo que pudiera ser  similar en su actuar a la organizada por el doctor Freud: el  movimiento surrealista cuyo interés y puntos de contacto con el  psicoanálisis son evidentes. Constituido en torno a André Bretón,  Louis Aragon, Paul Eluard, etc. tuvo su papa -el propio Bretón-,  su libro sagrado (los distintos manifiestos surrealistas), sus  sacerdotes (los poetas, escritores, pintores y cineastas, sus  damas inspiradoras (Lou Salomé en el psicoanálisis y Gala en el  surrealismo), sus disidentes (el propio Dalí entre otros), sus  contactos con el universo paranormal (en el surrealismo abundaron  tarotistas, ocultistas, libros escritos en estado de trance,  etc.).

Si las similitudes entre freudismo y surrealismo son, al menos a  nivel formal, evidentes, hay que reconocer en beneficio de éste  último, que nunca pretendió aureolarse de aspiraciones  cientificistas, ni pretendió ser redentor de almas sufrientes.    

¿REALMENTE CURA EL PSICOANALISIS? EFECTO PLACEBO Y EFECTO DOLEBO

El profesor Eysenk en su libro "Decadencia y caída del Imperio  Freudiano" recuerda las características del paciente ideal: “Preferentemente debería ser joven, bien educado, no demasiado  seriamente enfermo y razonablemente rico...", aun así no se le  garantiza, ni el tiempo que va a durar el tratamiento, ni si va a  dar resultado. Si finalmente el paciente se cura es por obra del  psicoanálisis, si persiste en su patología es que no ha alcanzado  a saber explicar en qué consiste su problema. Ahora bien, cuando  en medicina un tratamiento fracasa es que la teoría sobre la que  se basa es incorrecta; Freud insiste en que un tratamiento puede  no funcionar -por motivos desconocidos- aunque la teoría sea  correcta. Por el contrario, no duda en descalificar tratamientos alternativos que tienen éxito en pacientes sobre los que el  psicoanálisis ha fracasado, en tanto que se basan en "teorías  erróneas".

Así por ejemplo el psiquiatra freudiano que trate un caso de  agorafobia se preocupará por conocer el origen del mal e  interminablemente obligará al paciente a que se explaye sobre los  más nimios recuerdos de su infancia con la esperanza de poder  encontrar una pista que le permita comprender las motivaciones  profundas. Aun en el caso -estadísticamente no muy alto- que  consiguiera conocer el origen infantil de la fobia, no se asegura  que la psiquiatría analítica pudiera curarlo. Un psicólogo no  freudiano, conductivista, se limitaría a acompañar al paciente al  campo y, por mucho que sea su inquietud inicial, le conminará a  que siga allí; hasta que el terror a los espacios abiertos se  disipe por sí mismo y el paciente comprueba -a la fuerza- que  nada debe temer. El adiestramiento basado en la educación, es  anatemizado por los freudianos. En efecto, es más simple, menos  costoso para el paciente y aporta menos beneficios al terapeuta...

Sin embargo, es cierto que algunos pacientes del psicoanálisis se  curan. Esto no demuestra en absoluto la bondad de la teoría.  Generalmente los pacientes acuden a un psiquiatra cuando ya están  muy destrozados por la enfermedad; en ese momento ya existen  pocas posibilidades de que puedan empeorar más. Por otra parte,  es cierto que un porcentaje alto de neurosis se curan por sí  mismas después de hacer crisis, sin ayuda de nadie. En el resto,  entra en juego el llamado efecto placebo: es decir, un tratamiento que no aporta nada, absolutamente inocuo pero que al  infundir confianza en el paciente, contribuye a sanarlo de sus  males, al menos temporalmente. El psiquiatra, como cualquier  persona aun carente de titulación académica, pero que sepa  escuchar pacientemente, ofrece un punto de apoyo sobre el que  propulsar el "efecto placebo".

Ahora bien, también se ha estudiado, el efecto contrario, lo que  podríamos llamar "efecto dolebo". Algunas terapias hacen más mal  que bien. Obsérvese sino el siguiente relato que tiene como  protagonistas al propio Freud y a una de sus pacientes más  famosas "Dora", entresacado del libro de Janet Malcom "El  psicoanálisis, profesión imposible": "Freud trató a Dora como un  adversario mortal. La acorraló a gritos, la puso trampas, la  empujó hasta los rincones del estudio, la bombardeó con sus  interpretaciones, no le dio cuartel, fue tan intratable, a su  manera, como cualquier miembro del siniestro círculo familiar de  la enferma, fue demasiado lejos y finalmente la echó" (...) "Dora  la dijo que había sufrido un ataque de apendicitis. El Freud lo  negó bruscamente y perentoriamente decidió que la apendicitis  había sido, en realidad, una preñez histérica que expresaba sus  inconscientes fantasías sexuales".

Dora era Ida Bauer, apenas tenía 18 años, era inteligente y  hermosa, sufría desmayos, catarros y pérdida ocasional de voz, y  otros trastornos. A Freud le importó poco el cuadro médico de la  joven, muy sensible por lo demás, ni siquiera se tomó la molestia de proceder a un reconocimiento médico clásico. Puede suponerse  el trauma que representó para la muchacha el encontrarse sola,  encerrada y sin posibilidad de abandonar la sala, con un sujeto  que la acosaba con obscenidades, gratuitas por lo demás. A las  pocas semanas Dora abandonó el tratamiento en el mismo estado en  que llegó.

No ha sido el único caso. Frecuentemente los psiquiatras inducen  en los pacientes el tipo de respuestas que quieren obtener: los  psiquiatras freudianos obtienen de sus pacientes "sueños  freudianos", los psiquiatras "junguianos", obtienen sueños  "junguianos"; los pacientes, poco a poco, a lo largo de los  extensos tratamientos, cotejan las preguntas y los comentarios  realizados por sus terapeutas y, en muchos casos, suelen dar aquellas respuestas que los psiquiatras esperan obtener de ellos.  Solo así logran evitar el acoso y eludir terrenos que les parecen  insoportables. A partir de aquí, a la dolencia específica del  paciente se añade una preocupación suplementaria: el evitar el  asedio del psiquiatra. No es raro que pacientes que han llegado  en momentos en los que se enfermedad remitía, hayan vuelto a  recaer en las más profundas depresiones.

El psiquiatra es humano y nada más que humano, los hay alegres y  que irradian bondad, los hay amargados y rasgos crispados; parece  demostrado que un psiquiatra abierto, afable y simpático ayuda  mucho más a la curación del paciente, que otro psiquiatra  distante, aburrido y frío. Esto debería bastar para dudar de la  oportunidad del método freudiano: no es la teoría lo que sana,  sino el contacto humano, es decir, no es el título académico,  sino la calidad humana, lo que puede curar (efecto placebo) o representar un mal mayor (efecto dolebo).

PSICOANALISIS Y JUDAISMO                                

A poco de iniciar su andadura, la Sociedad Psicoanalítica de  Viena cayó en la cuenta de que estaba formada casi exclusivamente  por judíos; hasta el punto de que el propio Freud en carta a uno  de sus primeros discípulos Karl Abraham, escribió: "Nuestros camaradas arios nos son indispensables para que el psicoanálisis  no sucumba al antisemitismo".

Pero en las décadas siguientes la presencia de judíos, siguió  siendo anómala en relación al porcentaje de población de esta  raza. Según Fulles Torrey en "La muerte de la psiquiatría", el  50% de los psiquiatras son judíos. Existen otras dos áreas en  donde la proporción de judíos es anómala, especialmente en el  mundo anglosajón: entre los humoristas y entre los  revolucionarios de izquierda. Buena parte de las huestes maoístas, trotskistas y anarquistas que impulsaron la revolución  de mayo del 68 en París, la nueva izquierda americana, son  nombres judíos; otro tanto puede decirse de la mayoría de líderes  de la hoy semidesmantelada, pero en otro tiempo, fuerte y activa  IV Internacional trotskista. En cuanto a los humoristas, desde  Woody Allen, hasta los hermanos Marx, pasando por Mel Brooks o  Louis de Funes, Jerry Lewis, son algunos entre las docenas los  judíos que nos han hecho sonreír o reír a carcajadas.

¿Tiene esto algún significado? contrariamente a lo que piensan  los antisemitas, el judío revolucionario, o el judío provisto de  un humor ácido y corrosivo, o el mismo psiquiatra freudiano, no  suelen ser individuos que frecuenten la sinagoga; es decir, no se  trata de judíos religiosos, sino laicos que han abandonado su  tradición secular. Carlos Marx fue uno de ellos, como también el  doctor Freud y una abrumadora mayoría de miembros de la  Asociación Psicoanalítica de Viena: Adler, Rank, Nelken,  Ferenczi, Stekel, Abraham, etc.

La segregación del judío se produjo a lo largo de la historia por  motivos religiosos; él mismo, para preservar su integridad e  identidad, se refugió en la sinagoga y en su tradición. Pero en  el caso del judaísmo, el factor religioso iba íntimamente ligado  al factor racial; de tal forma que el alejamiento de la tradición  secular, el abandono de la sinagoga, creaba al judío un problema  añadido: seguía siendo judío (al menos en sus caracteres  raciales), pero no gozaba de la protección, física y/o  psicológica de la sinagoga. Y esté problema estaba muy acentuado  en Europa Central durante el siglo pasado hasta la caída del  nazismo.

No es de extrañar pues que judíos, alejados de su tradición  figuren en las vanguardias más disolventes de la política, la  cultura, e incluso la medicina. Alejados de su tradición, no les  queda más remedio, para sobrevivir, que demoler los residuos que  pudieran quedar en la sociedad burguesa. Esto hace que hayan  figurado en las vanguardias más radicales y subversivas. Harina  de otro costal es intuir su tal actitud es un mecanismo psicológico inconsciente de autodefensa, o bien una toma de  postura deliberada. Existen escritos del propio Freud en defensa  de la primera posibilidad; los nazis, por el contrario, creyeron  en la segunda; se sabe el horror que siguió.

CARL GUSTAV JUNG: PSICOANALISIS "ARIO"

Freud consciente de que el psicoanálisis corría el riesgo de ser  identificado con el judaísmo, no dudó en ofrecer la presidencia  de la Asociación Psicoanalítica Internacioanal al "Sigfrido  suizo", alto, rubio, bien parecido, con rasgos germánicos e inteligencia aguzada: Carl Gustav Jung.

No pasó mucho tiempo sin que Jung y Freud terminarán por pelearse  con la misma virulencia con la que otros disidentes anteriores  habían abandonado la secta del doctor Freud: Rank y Adler, ambos,  por lo demás, judíos.

Si la figura de Jung viene al caso no es solo por que  representara el contrapunto "ario" que Freud deseaba encontrar  para parar los golpes antisemitas que podía recibir su  movimiento, sino porque Jung, manifestó siempre un particular  interés por las doctrinas esotéricas y ocultistas. Sus libros  sobre la alquimia o el taoísmo rescataron del olvido un precioso  material procedente de fuentes tradicionales, mucho más valioso  que las interpretaciones a que lo somete.

Pero, aparte de esto, Jung fue siempre ajeno al espíritu de las  tradiciones que examinaba. De hecho, estuvo más cerca del  ocultismo que de otra cosa: él mismo solía utilizar la oui-ja y  participar en sesiones espiritistas, pero, en lo esencial,  manifestó una incomprensión similar a la de Freud, por las  doctrinas esotéricas en las que tanto se interesó.

Jung atenuó la importancia de la sexualidad en los procesos  psicológicos, enunció la teoría de un inconsciente colectivo en  donde anidarían los arquetipos que se manifestaban en las distintas experiencias místicas y esotéricas, y a través de las  cuales explicaba la similitud de experiencias paranormales en  personas que no tenían nada que ver entre sí.

Dado que Jung representaba el contrapunto "ario" al psicoanálisis  judío, su obra fue apreciada en ciertos medios del régimen nazi,  e incluso, él mismo, parece que en algún momento albergó  simpatías hacia Hitler.

WILHEM REICH, DEL ANTIFASCISMO A LOS OVNIS PASANDO POR LA PSIQUIATRIA

Durante un tiempo fue frecuente que los psicoanalistas terminaran  ante el juzgado de guardia: Ernest Jones, introductor del  psicoanálisis en EEUU fue denunciado por intentarse sobrepasar  sexualmente con una paciente. También en los EE.UU., Wilhem Reich, psicoanalista de origen alemán emigrado, murió en 1956  de  un derrame cerebral en la cárcel, donde se encontraba después de  haber sido condenado por un tribunal.

En la Alemania previa al advenimiento del nazismo, Reich había  sido una personalidad excepcional su libro "Psicología de masas  del fascismo" dio una respuesta, desde la izquierda intelectual a  la explicación del triunfo del nazismo que trascendía con mucho los esquemas propios de la ideología marxista. Reich, fue el  primero en reconocer que muchos proletarios habían contribuido al  ascenso del nazismo, creyó ver en el nazismo, no tanto la  dominación de una clase sobre otra, sino de un tipo de represión  sexual sobre la libertad de la líbido.

La Asociación de Psicoanálisis Social creada por Reich llevó el  psicoanálisis a la clase obrera. Freud mismo había escrito que  "la terapia psicoanalítica no era alcanzable para los pobres"  debido a sus altos costos.

Sin embargo, la llegada de Reich a EE.UU. hizo que cambiara el objeto de sus investigaciones. Por de pronto se sintió atraído  por los OVNIS y por un espacio poco claro entre la mística y la  sexualidad. Algunos de los rasgos de su personalidad en los últimos años de su vida demuestran desequilibrios psíquicos  profundos.

Reich en los últimos 15 años de su vida desarrolló toda una  teoría sobre los OVNIS; sus herederos han preferido cubrir un  tupido velo sobre la última etapa de evolución de su pensamiento,  especialmente entre 1942 y 1957. De todas formas existen  artículos y rastros que permiten reconstruirlo.

Al llegar a EEUU Reich se radicó en Maine creando la comunidad  que llamó "Orgonon". Luego veremos el porqué del nombre. Todo se  inició en 1952 cuando algunos miembros de la comunidad afirmaron  haber visto "platillos volantes". Poco a poco fue obsesionándose  con la idea de la presencia de naves extraterrestres que  supuestamente observaban a la comunidad de "Orgonon". El las  llamaba "EA" iniciales de las palabras "Energía" y "Alpha"; sus  tripulantes eran llamados CORE, siglas de "Cosmic Orgone  Engineering".

Llegó a obsesionarse con la idea de que algunas estrellas eran,  en realidad, naves extraterrestres situadas sobre la comunidad de  "Orgonon" para vigilarla; construyo un "cloudbuster", más  adelante denominado "cañón espacial", que disiparía la energía orgónica negativa -DOR- liberada por las naves extraterrestres y  causante de las enfermedades del hombre. Estaba convencido que  gracias a este instrumento había logrado debilitar algunas "luces  azules" estacionadas sobre Orgonon.

Por lo demás la presencia de naves extraterrestres en nuestro  planeta estaría dictada por su necesidad de cargarse aquí de  energía orgónica positiva (OR) y desprenderse de la negativa  (DOR) en forma de polvo negro que provocaría una lluvia y la consiguiente nausea, cianosis y malestar general.

En 1956 es condenado a dos años de cárcel por tráfico ilegal de  "acumuladores de energía orgónica" que consideraba el único  remedio contra el cáncer... Murió en la penitenciaría de  Willisburg el 3 de noviembre de 1957. En la última fase de su  vida Reich había abandonado la práctica psiquiátrica y proyectaba  un nuevo culto basado en la eugenesia y denominado "Hijos del  Porvenir"; una parte de sus seguidores renunciaron a sus  extravagantes teorías enunciadas tras su llegada a EE.UU.,  mientras que otros asumieron todos los contenidos, incluidos los  ufológicos.

La "teoría orgónica" habla de que una parte del universo está  compuesto por "materia orgónica" que se manifiesta en nosotros en  el momento de las relaciones sexuales. Contra más acumulación de  "orgón" haya, más posibilidad tendremos de llevar una vida equilibrada. De aquí que Reich y discípulos vendieran -y vendan  todavía- "acumuladores" de energía orgónica, cuya  comercialización fue causa de las desgracias de Reich.

Woody Allen satirizó la imagen de Wilhem Reich en la figura del  científico loco de su película "Todo lo que usted quiere saber  sobre el sexo y no se atreve a preguntar".

LOU ANDREAS SALOME: LA DEVORADORA DE GENIOS

En la historia de la psiquiatría encontramos pocos personajes que  en su vida no estrictamente profesional resulten atractivos. Pero  si hay uno es curioso que se trate de una mujer. En efecto, Lou  Andreas Salomé, no solo fue una mujer tan inteligente como hermosa, puede ser considerada una verdadera "grouppie" en el  círculo psicoanalítico de Viena y, en cierta forma, su musa  inspiradora.

Se trataba de una mujer excepcional y no es raro que cautivara a  Freud. Antes Federico Nietzsche se había enamorado locamente de  ella, antes lo había hecho el filósofo positivista Paul Ree y  después sería el poeta alemán Reiner Maria Rilke el que se dejó seducir por esta mujer procedente de Rusia.

Su nombre era Lou Salomé, el apellido Andreas procedía de su  marido, con el que casó a los treinta  años, un médico de aspecto  "bajo y grotesco", nacido en la Batavia (Malasia), de madre  malaya, y  casada con un noble persa. Con estos antecedentes, a nadie le puede extrañar que, de regreso a Alemania, le  concedieran la titularidad de una cátedra de orientalismo en  Berlín.

"Herr" Andreas   jamás mantuvo relaciones sexuales con su mujer,  su declaración de amor consistió en clavarse un cuchillo en el  pecho... mantuvieron su extraña pareja durante 40 años. El doctor  Andreas estaba particularmente interesado en la medicina oriental  y los amigos de la pareja atribuyeron la extraña eterna juventud  de Lou a los conocimientos de su marido sobre esoterismo y  medicinas alternativas. Sus colegas siempre afirmaron que  realizaba en su casa "estudios ocultos". El vecindario de la  ciudad de Gottingen la llamaba "la bruja de Bamberg" (colina  próxima a su residencia).

Se aproximó a Nietzsche, con apenas 20 años, más interesada por  su pensamiento que por su persona en sí. Pero el filósofo  solitario se sintió irresistiblemente atraído por la joven, como  no podía ser de otra manera. El teórico de la voluntad de poder y  del superhombre, el iconoclasta misógino, no dudó sin embargo en  fotografiarse, junto a Paul Ree, tirando de un carro sobre el que  se encontraba, látigo en mano, Lou Salomé. Y sin embargo, este  hombre, sometido al eterno femenino fue el que escribió "¿Vas con  mujeres? no olvides el látigo".

Al ser rechazado por Lou, Nietzsche, se encerró durante un mes en  febrero de 1883, en pocos días sublimó su frustración escribiendo  "Así hablaba Zarathustra", poema más que filosofía y mística  mucho más que método. Sus biógrafos no dudan que Lou  Andreas Salomé constituyó la experiencia sentimental más intensa  de Nietzsche y tuvo importancia decisiva, tanto a la hora de  escribir el "Zarathustra", como en su descenso por los abismos de  la locura.

Lou Salome conoció a los más importantes sociólogos, poetas y  escritores de su tiempo. Participó en sus reuniones  frecuentemente como la única mujer. Muchos de ellos eran  atractivos y su inteligencia privilegiada. Nietzsche terminó  escribiendo que Lou sufría "atrofia sexual"; su fuero interno era  completamente inaccesible, se dijo que era "hermafrodita,  insensible y frígida" y sus biógrafos coinciden en que antes de  conocer a su marido -no precisamente el más atractivo de sus  pretendientes, solo el más misterioso- "le faltaba calor y vida  en el rostro". Durante sus 43 años de matrimonio su marido nunca  la poseyó, si bien es cierto que tampoco jamás la perdió.

Una personalidad así es lógico que se sintiera atraída por el  psicoanálisis ya desde sus albores: como otros muchos psiquiatras  de ayer y de hoy, como el propio Freud, la reflexión  psicoanalítica constituía un intento de conocerse a sí misma y de  dar respuestas a los porqués de su comportamiento.

CONCLUSION: EL PSIQUIATRA COMO INVERSION DEL SACERDOTE

Algunos datos elegidos al azar sobre la historia del  psicoanálisis son escalofriantes. Los primeros psiquiatras no  dudaban que una de las causas principales de la locura era la  masturbación. Rush, uno de los fundadores de la psiquiatría  norteamericana, utilizaba un sillón giratorio como instrumento  terapéutico para "descongestionar la sangre en el cerebro". Es  significativo que más del 50% de los pacientes que utilizan el  psicoanálisis, abandonen el tratamiento prematuramente: no solo  los altos costos de las sesiones les inducen a ello, sino también  el no experimentar mejoría alguna. El profesor Hans J. Eysenck,  después de examinar 10.000 expedientes de enfermos mentales que  pasaron por la consulta de algún psicoanalista, debió reconocer  que no había ¡absolutamente ninguna prueba de que mejorasen tras  el tratamiento! En efecto, la proporción de curaciones era la  misma que la que se daba entre los mismos enfermos que habían  sanado espontáneamente, sin ayuda de la terapia.

Para colmo, los principales usuarios de la terapia psicoanalítica  en Inglaterra  son, en un 50% personas relacionadas con el  ambiente psicoanalítico, tales como otros psiquiatras, sus  enfermeros, ayudantes y sus familiares, es decir gente que  "necesita creer" en el psicoanálisis porque de él dependen sus  ingresos y su vida cotidiana. En universidades españolas en donde  algunas cátedras vitalicias están ocupadas por psiquiatras  freudianos y se sigue enseñando freudismo cuándo las nuevas  corrientes psiquiátricas lo han sumergido de forma total y para  siempre.

El famoso psicoanalista Cesare Musatti, italiano de origen judío, en su libro "Todos somos neuróticos" -título, por lo demás,  abusivo- a la pregunta de "Pero usted ¿le promete al paciente que  lo curará?", responde "¿Yo? ¡Ni hablar! Sería un imperdonable error técnico..." y luego pasa a aceptar la similitud entre el  psiquiatra y el sacerdote. En otra parte del libro describe sus  propios ataques de paranoia y hacia el final nos cuenta el caso  de un psiquiatra milanés que había creado una asociación para  atender a los suicidas frustrados. Un buen día, sin motivo  aparente, se tiró por la ventana y murió en el acto...

Todo esto contribuye a reforzar la sensación, subjetiva, si se  quiere, pero no por ello menos sentida, de que el psiquiatra al  estar en contacto con la locura, más que cualquier otra  profesión, termina sucumbiendo a la locura, al igual que el  bombero tiene más posibilidades de resultar quemado que un  vendedor de barquillos.

Se suele considerar que el psiquiatra ha sustituido al confesor,  al sacerdote y director espiritual, en su tarea de "escuchar".  Existe cierta similitud entre una y otra actividad, pero solo a  costa de realizar algunas precisiones.

El sacerdote no deja ver su rostro en la penumbra del  confesionario; el paciente tampoco puede ver a su psicoanalista  situado tras el canapé; pero a partir de aquí todo
son  divergencias: el psiquiatra apenas habla, solo lo suficiente para  aclarar algún aspecto de la exposición del paciente, el  sacerdote, por el contrario, aconseja, reflexiona, indica el  camino a seguir, en absoluto permanece pasivo; no es solo confesor, es también "director espiritual"; no apela al  subconsciente, sino a un estadio más profundo de la personalidad, al Alma.

El sacerdote es un mediador -en la palabra "pontífice", pontifex,  hacedor de puentes se evidencia más todavía este carácter- entre  el sujeto y el dios: le enseña el camino a seguir para  transcender del mundo físico al metafísico; el psicoanalista  busca solo la salud mental del paciente, no le preocupa su alma  y, de hecho, ni siquiera cree que exista. Y así sucesivamente...

Entre el psiquiatra y el sacerdote, existe cierta relación: uno  es el reflejo especular del otro; y si bien, en toda imagen  reflejada podemos encontrar similitud, una será la inversión de  la otra. El psiquiatra es la inversión del sacerdote, como lo  sagrado lo es de lo profano. La simbología tradicional considera  a Satanás como "el mico de Dios", esto es, el imitador por  excelencia. Pues bien, algo de todo esto hay en el freudismo.

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Baphomet: el misterio central del templarismo

Infokrisis.- [artículo escrito en 1981] En el proceso entablado por el Rey de Francia contra la Orden del Temple, dos fueron las acusaciones centrales, sin las cuales el resto del pliego de cargos apenas hubiera significado nada: el acto de renegar de la cruz de madera, símbolo de Jesucristo, tras el cual, se adoraba un horrible ídolo de madera o plata.

UN TIPO DESCONOCIDO DE GNOSIS

Al tratarse de un culto presuntamente diabólico la acusación añadió otros elementos típicos de las prácticas satánicas de la época: el beso en el ano, la sodomía, la quema de recién nacidos, la adoración de la cabeza de un macho cabrío, el culto al pentáculo, etc.

Exajeraciones aparte, es rigurosamente cierto que, tal como pretendía la acusación, algo de todo esto existió en el interior del Temple, como patrimonio de una pequeña élite de iniciados en no se sabe bien que misterios, aunque se disponen de elementos suficientes como para inferir que se trataba de un tipo de gnosis.

Durante el proceso al Temple todas estas acusaciones salieron a relucir y pareció como si nadie entre los templarios quisiera aclarar el significado de tales prácticas y aquellos que intentaron hacerlo evidenciaban ignorancia y ausencia de la clave interpretativa.

BAPHOMET, LAS INTERPRETACIONES ERRONEAS

Entre todos los misterios del Temple, sin duda la naturaleza del ídolo, conocido como "Baphomet", es el más apasionante y al mismo tiempo uno de los más impenetrables.

Para algunos autores habría que descomponer el nombre del ídolo en "Bap" y "homet" que constituirían la primera sílaba de los nombres de Juan el Baptista y las dos últimas de Mahomet... lo cual evidenciaría que el Islam había ganado para sí a la Orden Templario.

Por supuesto la teoría no resiste el más mínimo análisis teórico o lingüístico, entrando de lleno en el género de aquellas interpretaciones que aceptan la existencia de un compromiso entre musulmanes y templarios; una orden reciente de "neo templarios" llega incluso, en nuestros días, a rezar la "Jatifa" árabe, tras el "Padrenuestro", en alguna de sus ceremonias. Esta mixtificación procedería de los problemáticos documentos salidos a la luz en el siglo XVIII, entre los cuales figura la "Regla del Maestre Roncellin". Pero todo esto parece pura ficción e históricamente no consta otro reglamento que el redactado por Bernardo de Claraval.

Un ejemplo más de las piruetas a las que nos puede llevar la descomposición del nombre del "Baphomet" es la que realiza J. Argentier afirmando que escrito a la inversa y separado en sílabas este nombre daría: Tem   Oph   Ab, anagrama de "Templi Omnum hominyn pacis abbas", es decir, "el padre del templo, paz universal a los hombres", frase cabalística cuya deducción es más que forzada en la medida en que las mismas radicales latinas podrían dar lugar a otras derivaciones igualmente incoherentes.

¿HUELLAS DE IDOLATRIA?

Pero dejando aparte estas curiosidades, será preciso, antes de entrar en el contenido del símbolo, relatar, siquiera brevemente como llegó a ser conocido y de qué se trataba materialmente.

Los primeros rastros de "idolatría" los encuentra la inquisición en el relato de algunos escuderos y personal de servicio en las encomiendas templarias, en relación a ciertas ceremonias secretas que se realizaban en las capillas, de noche y protegidas por una guardia de caballeros. Ningún caballero logra explicar en los interrogatorios lo que verdaderamente sucedía, excusándose en que jamás asistieron unos o bien negándose pura y simplemente a declararlo en el caso de otros. Es decir, que todas las versiones y referencias que tenemos, incluso la noticia misma de la existencia de tales ceremonias procede de relatos de gentes que, o bien no estaban en el secreto y, por tanto, no podían comprender el significado de la ceremonia, o bien estaban resentidos por no haber sido admitidos en las mismas. Lo que sí esta fuera de duda es que no todos los caballeros tenían acceso al ritual, es decir, que existía una selección interna y, por así decirlo, una doble jerarquía, o la "exotérica" o exterior, visible y la "esotérica", oculta. En una el elemento propiamente guerrero y la cualificación militar era el germen de la jerarquía; en otro, el círculo esotérico, seguramente hacía falta otro tipo de cualificación metafísica.

Pues bien, algunos que pudieron conocer de forma fragmentaria y adulterada, estas ceremonias, declararon a la Inquisición que en ellas se adoraba una figura pequeña, posiblemente de madera o metal, cuyas descripciones variaban según los casos (por ejemplo, algunos le otorgaban dos caras, otros tres, varios una sola, pero horrible y provista de cuernos) e incluso en alguna declaración se aseguró que el objeto de adoración era un gato negro.

Todo esto no fueron más que conjeturas basadas solo en la buena o mala fe del declarante voluntario y siguió siendo así hasta que, por fin, los inquisidores descubrieron en la Torre del Temple de París, algo que parecía un pequeño relicario con la inscripción "Caput LVIII" que nadie reconoció como propio y que nadie quiso o pudo interpretar. Posiblemente se tratara de una falsificación creada por el rey de Francia para uso de la acusación.

LAS DESCRIPCIONES DEL IDOLO

Aquella imagen en uno de los interrogatorios fue bautizada por el Hermano Gaucerant, sargento de Mont Pezat cuando habló de una imagen "in figuran baphometi" (=en forma de Baphomet) del que le dijeron que "la salvación pasa a través de ella".

El proceso terminó sin que se encontraran nuevos rastros de ídolo templario. Y sin embargo existían: en el pórtico de la Iglesia templaria de Saint Bris de Tureaux existe una imagen que representa al mismo Baphomet, un diablo barbudo y cornudo. Un cofre encontrado en Volterra parece presentar escenas que los especialistas creen reconocer como la famosa ceremonia de iniciación al capítulo esotérico templario; entre otras, la adoración del Baphomet, y del Vellocino de Oro de la leyenda de los Argonautas...

¿Cómo es la imagen del Baphomet según este bajo relieve? Andrógino, con barba luenga y senos turgentes, manto corto y capucha.

En las preguntas formuladas por la Inquisición a los reos templarios machaconamente se repite el tema del "ídolo": la circular remitida a los inquisidores contenía las siguientes cuestiones que debían plantear a los monjes  guerreros presos: "¿Adoraban la imagen de un ídolo llamado Baphomet, que a veces se mostraba como un ser de dos cabezas, otras de tres y otras como un gato negro? ¿llevaban siempre un cordel previamente depositado sobre el ídolo?

EL "BAUTISMO POR EL FUEGO"

Otra etimología de la palabra Baphomet, descompone la palabra en "Baphe" (tintura, inmersión, bautismo) y "Metheos" (purificación espiritual por el fuego, iniciación). Baphomety sería pues el "bautismo por el fuego". Esto coincide con el hecho de que la fiesta templaria por excelencia fuera el día de Pentecostés, rememorando el descenso del Espíritu Santo sobre los apóstoles reunidos y su envío de lenguas de fuego para cada uno de ellos.

Pero el fuego es también símbolo de la Sabiduría como nos sugiere el mito de Prometeo.  Baphomet, así pues, sería un "bautismo del conocimiento", una transmisión victoriosa de la "Santa Sabiduría". Así pues, el Baphomet no designaría un ídolo sino una ceremonia: la de la apertura del conocimiento, entendiendo por tal una especie de iluminación que permitiría al iniciado el acceso a "otra realidad" y el contacto con la trascendencia.

BAFOMET Y MISTERIO DEL GRIAL

Henos aquí en plena temática gnóstica. Dentro del ritual el "Baphomet imagen" cumpliría una función determinada, probablemente la de ser un elemento de concentración y meditación. Valdría la pena recordar como las figuras y la iconografía utilizada por el budismo está repleta de imágenes y escenas terroríficas y complejas que el practicante debe visualizar y sobre las que debe meditar.

Pero no hace falta remitirnos al Oriente cuando la literatura occidental nos ofrece un ejemplo claro y similar en el ciclo del Grial. Efectivamente, los atributos del Grial (conocimiento, sabiduría, etc.) son los mismos que los que otorga el Baphomet.

Ya hemos oído la declaración del sargento de Mont Pezat; así mismo también en la literatura arturiana y en los relatos graélicos, el vaso sagrado es un vehículo para la iluminación del alma. Análogamente se podría recordar que la desaparición del Grial provoca, al decir de la literatura caballeresca, las hambrunas y guerras y el que los campos dejen de dar sus frutos.

Es lo mismo que declararon algunos templarios o escuderos sobre las virtudes del ídolo que "hacía florecer los árboles y germinar la tierra".

LA QUEMA DE RECIEN NACIDOS

La imagen del "bautismo por el fuego" simboliza la calcinación que hace el iniciado de su vida pasada y de todo lo que hay en su ser de pasional, bajo, material y grosero. Para él, la iniciación es el comienzo de una nueva vida: de ahí que a la ceremonia se la llama "bautismo" y que el elemento fuego cobre su importancia. Los iniciados aparecen así como "recién nacidos", hijos de sus maestros. Aquí puede encontrarse también la explicación del porqué ciertos testimonios exteriores a la orden del Temple les achacase el "quemar a recién nacidos", símbolo que tomaron al pie de la letra quienes nada entendían del ritual.

Otro tanto se puede decir de los besos en el ano que no representaban sino el rito por el cual el maestro, transmitiría "el espíritu" a través del aliento, al discípulo en la base de la columna vertebral, a través de la que circulaba la "serpiente del conocimiento" y cuyo origen radicaría ahí, mientras su culminación estaría al decir de los textos justo en el lugar marcado por la tonsura sacerdotal, ritual cuyo origen podría estar precisamente aquí.

Pero el "recién nacido", una vez salido del vientre de la madre posee una sola cosa en común con ella: el cordón umbilical. No puede extrañar pues que en tales ceremonias secretas, a los pies del Baphomet se encontrara una cinta que, distribuida entre los asistentes al ritual, deberían conservar durante toda su vida, como nacidos del mismo seno y portadores del mismo espíritu. Una temática parecida se sigue practicando en las iniciaciones budistas al finalizar las cuales, la cuerda que ha unido a los iniciados con el iniciador es cortada y distribuida entre los asistentes.

EL SIGNO DE GEMINIS DOMINANDO AL TEMPLE

El idólo (si es que a estas alturas podemos seguir llamándolo "ídolo") es siempre desccrito como una figura andrógina. El andrógino es un antiguo símbolo de unión de los contrarios, de totalidad, casi tan antiguo como el mundo. En Memmon uno de los colosos tiene en su pedestal varias imágenes hermafroditas que pueden representar el mito del nacimiento original, antes de producirse la separación de los sexos. La "serpiente emplumada" Quetzalcoalzlt, de la mitología precolombina, reune en sí también a los dos sexos. Adán antes de la caida era el ser perfecto y lo siguió siendo hasta que de su costilla nació Eva. A través del andrógino llegamos al mito zodiacal de Géminis.

El mito del andrógino está ligado al de los gemelos, es decir, a la constelación zodiacal de Géminis. Se sabe que dicho signo tuvo un papel capital en la configuración de la orden de los templarios: es universalmente conocido el sello que representa dos caballeros sobre una misma montura; en las catedrales surgidas de la inspiración y gracias a la protección del Temple, se daba una importante diferencia con respecto al anterior estilo románico: la existencia de dos torres gemelas que sería también otra sublimación del signo de Géminis. Este signo también significa fraternidad y no es raro que una orden guerrera, con un acendrado espíritu de camaradería y cuerpo, cuyo primer escalón organizativo fueron los "pares" haya visto su sino en Géminis. El número del andrógino cuyas características asume el Baphomet, es dos, la dualidad integrada.

EL FINAL DEL TEMPLARISMO

A principios del siglo XIV el rey de Francia Felipe el Hermoso arrestaba a todos los templarios de Francia. Cuando siete años después, Jacques de Molay era quemado en una pequeña isla del Sena, próxima a Notre Dame, como por arte de magia, se interrumpía bruscamente el ciclo de relatos del Grial. Desde hacía algunos años hechos traumáticos parecían los símbolos de la profecía que siglos antes había hecho Joaquin de Fiore sobre el fin de al cristiandad pronosticada para esa época: los cruzados abandonaban Jerusalén y el Reino Latino de los Santos Lugares se hundía irremisiblemente con las órdenes militares resistiendo hasta la extinción de sus combatientes; dentro de la Iglesia el cisma de Aviñón rompía la unidad de la cristiandad. El hundimiento de los templarios y de todo su sistema económico político acarreó en buena medida, las hambres y las pestes que asolaron Europa reduciéndola a un tercio de su población. La doctrina guelfa de la separación de poderes triunfaba y las herejías pre  racionalistas se anunciaban en el horizonte.

Parece como si la Orden del Temple en su más alta jerarquía iniciática hubiese previsto todo esto; uno de los caballeros interrogados por la inquisición dijo: "consideramos la madera de la cruz como el signo de la bestia del Apocalipsis..." de ahí el reniego que realizaban los aspirantes al capítulo secreto de la orden: escupir y pisotear una cruz. En este sentido el Baphomet podría ser considerado también como la negación pura y simple del Dios muerto sobre la cruz, cuya preponderancia en la Era de Piscis, se creía periclitada en medio de signos caóticos, cataclismos, persecuciones y desastres, tal como los profetas habían augurado.
 
Quizás los fundadores del Temple pretendiesen que esta orden ascético militar, fuera el blanco de pruebas de la élite que debía guiar a la sociedad en la nueva era que creían estaba ante ellos y que era posible edificar un Orden Imperial tomando como eje al Temple mismo. Se equivocaron.

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Sesenta y cinco años de masonería femenina

Infokrisis.- En 1995 las logias de todo el mundo han celebrado el 50 aniversario de la fundación de la Unión Masónica Femenina de Francia, logia-madre de la masonería femenina. Este aniversario ha coincidido con el 25º de la Gran Logia Femenina de España. Ciertamente han existido mujeres en la masonería, pero casi siempre se ha tratado de disidencias de la línea regular, la Gran Logia Unida de Inglaterra.

En estas líneas pretendemos sintetizar la trayectoria de las mujeres en las logias.

¿QUE ES LA MASONERIA?

Es difícil penetrar en lo que es la masonería femenina sin antes tener una noción de cual es el origen y finalidades de la orden masónica. Nacida inicialmente de los gremios artesanales relacionados con la construcción, poco a poco, fue admitiendo a gentes que no practicaban el oficio. Estos gremios mantenían secretos de oficio, juramento de silencio y ritos iniciáticos particulares; más tarde, a partir de 1717 las logias se transformaron en círculos de especulación política y filosófica.

Formada inicialmente por aristócratas y burgueses, la masonería alcanzó una gran difusión a partir de mediados del siglo XVIII especialmente en los países anglosajones y Francia. La importancia política de la orden no fue menor y su actividad se sitúa tanto en el origen de la revolucion americana como de la revolución francesa y, por extensión de las revoluciones liberales del siglo XIX.

La masonería se define como una asociación filantrópica creada para mejorar la calidad intelectual, moral y espiritual de sus miembros a través de un sistema progresivo de perfeccionamiento estructurado en distintos grados (cuyo número depende del tipo de rito que se practique, siendo 33 los grados del Rito Escocés, el más difundido en España en este momento). Los valores de libertad, igualdad y fraternidad fueron inicialmente propios de la Orden Masónica y, a partir de ella, extendida a las naciones democráticas.

LA MUJER Y LA MASONERIA

Dado que en la masonería de los oficios, no se admitían a mujeres, la masonería actual -como hemos visto derivada de aquella- cerró la puerta a la presencia femenina en las logias. Estas durante dos siglos y medio debieron de conformarse, o bien con participar en obediencias disidentes de la masonería regular.

El famoso aventurero siciliano, Giusepe Balsamo, más conocido como Conde de Cagliostro, fundó hacia 1780 el Rito Egipcio de la Masonería en la que su amante, Lorenza Felñiciani, realizaba las iniciaciones femeninas, si bien las logias de cada sexo se reunían por separado. La peculiar masonería de Cagliostro tuvo éxito mientras siguió en vida y en libertad; declinó inmediatamente tras ser detenido y encarcelado en la fortaleza de Sant’Angelo, prisión papal, donde moriría.

Sin embargo el interés femenino por las logias forzó la creación del llamado "Rito de Adopción". Hacia 1730 apareció en Francia para regular la admisión de mujeres que recibían el nombre de "adoptadas". Estaba estructurado en cuatro grados: aprendiza, compañera, maestra y maestra perfecta. Cada "logia de adopción" debía depender de una logia masculina regular.

El éxito del Rito de Adopción fue inmediato y pronto pudo contar con la presencia de damas de la nobleza, entre ellas la duquesa de borbón y la propia Emperatriz Josefina, esposa de Napoleón. Es posible incluso que la desventurada María Antonieta, esposa de Luis XVI, guillotinados ambos por los revolucionarios, perteneciera a una logia de adopción.

Hacia finales del siglo XIX,  algunas disidencias masónicas adquirieron tintes políticamente radicales. Fue el caso de la logia "Los Libre-pensadores" de la pequeña aldea de Pecq, en Francia, que admitieron a una agitadora feminista radical, Marie Deraismes. La admisión fue considerada ilegal por la dirección de la masonería francesa y Marie Deraismes, junto a su padrino, el diputado Georges Martín, constituyeron una nueva obediencia masónica: el "Derecho Humano" que todavía subsiste y cuenta con logias en España.

Poco después, la Sociedad Teosófica, fundada por Helena Petrovna Blavatsky, se había hecho iniciar en otro rito masónico, el de Menfis y Misraïm, que también admitía a mujeres. La sucesora de la Blavatsky al frente del teosofismo fue Annie Besant, otra activista política radical y feminista notoria.La señora Besant fue iniciada en el "Derecho Humano" y constituyó su rama inglesa con el nombre de "Co-masonería", siempre muy ligada a la Sociedad Teosófica.

Todos los grupos aquí definidos, son considerados como irregulares o disidentes por la Gran Logia Unida de Inglaterra, origen y centro de la masonería universal.

LA MASONERIA FEMENINA REGULAR

Poco después de acabar la Segunda Guerra Mundial,  se creó la "Unión Masónica Femenina de Francia", relacionada con la Logia Nacional Francesa. El 21 de octubre de 1945 tuvo lugar la primera asamblea masónico femenina y a paritr de allí se estabilizaron "cámaras" de mujeres en todo el territorio francés. En 1952 estas logias pasaron a llamarse "Gran Logia Femenina de Francia". En la actuyalidad cuenta con 100 logias y 5.000 afiliadas.

En el vecino país la masonería se encuentra dividida entre el Gran Oriente y la Logia Nacional, teniendo la segunda un carácter más próximo al espíritu de la masonería originaria. El Gran Oriente, por el contrario, se sitúa más en la tradición posterior de las logias agnósticas, librepensadoras, anticlericales, políticamente izquierdistas, que promovieron en el siglo pasado los regímenes republicados y laicos. A este respecto hay que añadir que hasta 1984 la masonería española estuvo vinculada a lo largo de toda su historia al Gran Oriente francés. A partir de esa fecha, los masones españoles fueron reconocidos por la Gran Logia Unida de Inglaterra, firmándose el protocolo en una logia de Gibraltar. Un año después se constituía el núcleo de la Gran Logia Femenina de España que ha celebrado en 1995 su décimo aniversario.

MASONERIA FEMENINA EN ESPAÑA

Las primeras mujeres investidas del mandil masónico que aparecieron en España llegaron con los ejércitos napoleónicos. Se trataba de esposas de oficiales del ejército que acompañaron a sus maridos en la invasión de España. Jose Bonaparte fue Gran Maestre de la masonería y durante su corto período de reinado en  nuestro país florecieron las logias especialmente en las grandes ciudades.

En 1809, se crea en Orense una asociación inspirada en la masonería, formada así mismo por oficiales y sus esposas o amantes: la Orden de Caballeros y Damas Philocoreitas, esto es, "amantes del placer". Habían extraido sus ritos de los antiguos textos de la caballería medieval y su actividad predilecta eran los "círculos" (equivalente a las "tenidas" masónicas, esto es, las reuniones) que en esta asociación tenían el carácter de orgías. Cada miembros recibía un "nombre iniciático" que aludía a sus cualidades amatorias. Los "philocoreitas" lograron abrir logias en otras capitales europeas, siempre a partir de las tropas napoleónicas acantonadas en Europa. Antes de la derrota de Waterloo ya habían desaparecido, tratándose de pura anécdota.

Más importancia tuvo la incorporación de algunas mujeres notables a las logias españolas durante todo el siglo XIX. Se trató siempre de personalidades destacadas en el mundo de la literatura como Concepción Arenal de la que hablaremos más adelante, Angeles López de Ayala, escritora y poetisa espoñola, feminista, o Clotilde Cerdá, hija del genial urbanista Ildefonso Cerdá, planificador del Ensanche barcelonés y, así mismo, franc-masón. Clotilde Cerdá, fue iniciada en logia "Lealtad", de Barcelona y adoptó el nombre iniciático de "Esther"; era una virtuosa con el arpa y tocó en actos de solidaridad con masones represaliados. Otra mujer admitida en las logias fue Isabel de Zwonar, nombre iniciático "Fraternidad", recibidos en la "Logia Concordia", traductora al italiano del escritor masón y cronista de la ciudad de Barcelona, Víctor Balaguer.

En todos estos casos se trató de mujeres ligadas a causas político-sociales de corte radical, comprometidas con el feminismo y con las opciones progresistas de la época. Y siempre se trató de excepciones, nunca de una práctica extendida.

Realmente, durante la II República, a pesar de la pujanza que tuvo la masonería, fueron pocas las mujeres "adoptadas" por las logias. Ciertamente existieron especialmente en las obediencias minoritarias, pero su papel fue en aquella época residual.

Tras los cuarenta años de franquismo, los intentos de reconstruir la masonería durante la transición no tuvieron a mujeres en primera fila, salvo en la Gran Logia Simbólica y en el Derecho Humano, una de cuyas logias barcelonesas en la actualidad está regentada por una mujer. Fue solo en 1985 cuando se fundó la Gran Logia Femenina de España a la que ya hemos aludido.

MADRILEÑAS CON MANDIL

En el último cuarto del siglo XIX el feminismo, la masonería, el librepensamiento y los positivistas, los krausistas de la Institución Libre de Enseñanza, el espiritismo y la masonería constituían un sector sociocultural del que era difícil establecer sus fronteras interiores, frecuentemente existía ósmosis entre todas estas tendencias que, por lo demás, tenían respuestas comunes ante los mismos estímulos.

La madrileña calle Concepción Arenal hace honores a la eminente escritora y penalista ferrolana. No consta que se iniciara en logia alguna, sin embargo, es cierto que permaneció siempre próxima a la masonería y la temática de sus obras se corresponde perfectamente con el espíritu masónico y con sus ideales filantrópicos. Como miembro de la dirección del Ateneo Artístico y Literario de Señoras, había sido una de las impulsoras de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, relacionada con los krausistas de la Institución Libre de Enseñanza. La presencia de notorios masones en estas asociaciones no deja lugar a dudas sobre su filiación ideológica.

Rosario de Acuña y Villanueva era el prototipo de estas corrientes. Iniciada en la masonería simbólica en 1887 fue una de las impulsoras de la logia femenina "Hijas del Progreso". Sus ideales pedagógicos y educativos coincidían con los krausistas, pero también había destacado como librepensadora en multitud de artículos y ensayos. Había loado al tribuno romano Cola de Rienzi, cantado en esos mismos años por Wagner; como poeta había demostrado su sensibilidad en "Ecos del Alma". Tanto su prosa como su poesía eran fuertes y vigorosas.

En la última década del siglo pasado buena parte de las logias madrileñas contaban con mujeres entre sus miembros: la "Comuneros de Castilla" llegó a tener hasta 12, la logia "Unión y Fuerza" cuatro que finalmente desembocaron en la creación de una "logia de adopción", "Fuerza Unida"; las logias "Fraternidad Ibérica", "Hijos de Riego", "Federación", "Los Puritanos" y "5 de Abril", contaron todas con menos de 3 mujeres iniciadas. En 1892 la logia "Acacia nº 170", de Alcalá la Real tenía 13 mujeres de las que 5 eran menores de 20 años. La logia "El Porvenir" de Linares contaba con 7 mujeres menores de 21 años a las que tomaban bajo su protección y les sufragaban los gastos de educación.

LA "INICIACION VARONIL" DE LA CONDESA DE APRATXIN

Es curioso como algunos Gran Maestres y Venerables de Logias salvaban la prohibición de iniciar a mujeres. Existe el caso atípico, pero suficientemente documentado, de la ceremonia de iniciación masónica de Dª Julia de Rubio y Guillén, "en los Vallles de Mantua Carpetana a los 14 días del mes de Thamuz (junio) de 5880, 153 de la Orden en España (es decir el 14 de junio de 1880)". Entre miembros de la logia "Fraternidad Ibérica" y visitantes de otras logias, asisitieron setenta franc-masones cuyos nombres iniciáticos figuran al margen en el acta; véase una muestra de los asistentes: "Saulo", "Pelayo 2º", "Abdherramán", "Roldán", "Marco Polo", "Hipócrates", dos "Viriatos", "Murillo", "Avicena", dos "Sócrates", "Washington", "Moltke", "Lamartine", "David", "Colón", "Churruca", "Américo", "Calvino", Servet", "Trajano", "Licurgo", otro "Viriato", "Galeno", "Aristóteles"... la condesa de Apratxin podía sentirse bien arropada en su iniciación. Ella misma, tras ser proclamada aprendiz escogió el nombre simbólico de "Buda".



La autorización para la ceremonia había sido dada por el Gran Maestre del Gran Oriente Nacional de España, Seoane,  "... en atención a su servicio varonil en el ejército francés, probado en el diploma de Oficial", por lo cual "... pláceme acordársele [el grado de aprendiz] no en clase de adopción que no está establecida en nuestra orden, sino en el carácter varonil". Caballero Puga cita otro testimonio de Seoane: "[a Dº Julia Apratxin] le he concedido más de lo que puedo, más que lo que puede conceder un Parlamento Inglés, de quien dicen que es omnipotente, menos para hacer de una mujer un hombre". Es evidente que si Julia Apratxin fue iniciada en las logias lo fue a costa de ser "masculinizada", gracias a sus servicios "varoniles", eludiendo la problemática cuestión objetiva de su sexo.

SOCIEDADES PARALELAS

La prohibición de pertenecer a la masonería en igualdad de derechos hizo que algunos espíritus inquietos y de imaginación fértil constituyeran asociaciones calcadas de la masonería aunque desprovistas de toda tradición: la "Orden de la Felicidad", los "Caballeros del Ancla" y los "Caballeros de la Rosa", de carácter mixto.

La "Orden de la Felicidad", utilizaba un vocabulario náutico: las "hermanas" hacian un viaje iniciático en busca de la "Isla de la Felicidad". Los grados eran cinco: grumete, patrón, jefe de escuadra y vicealmirante; el Gran Maestre recibía el título de Gran Almirante. Se hacía jurar a los varones no "fondear en ningún otro puerto donde no se encontrara ya anclado algún buque de la orden" y a la mujer "no recibir ningún buque extranjero en su puerto, en tanto no estuviera anclado en él alguno de la orden", lo cual, probablemente, aludiera a la prohibición de galanteos con gentes no pertenecientes a la secta. En 1745 se produjo una escisión constituyéndose la "Orden de los Caballeros y Damas del Ancla", ambas desaparecieron durante la revolución francesa y constituyeron solo una atracción para nobles ociosos, sino libidinosos...

En 1747 un desaprensivo, el caballero Beauchaine, instituyó la "Orden de los Leñadores", inspirada en las corporaciones forestales de carboneros y leñadores. La orden era mixta; la única logia que tuvo, instalada en una taberna el "Sol de Oro" de la calle de San Víctor, estaba decorada con instrumentos propios de leñadores y recibía el nombre de "cantera". Beauchaine, por seis francos iniciaba en una sola sesión y en toda la jerarquía de grados a quien tuviera el suficiente patrimonio para sufragarse la ceremonia. Acaso por esto, los hermanos y hermanas eran llamados "primos" y "primas".

Desaparecida esta sociedad se fundaron otras de similar cariz: la "Orden del Hacha", la "Hermandad de la Soga y la de la Fidelidad". Pero sin duda, la que alcanzó más notoriedad fue la "Orden de los Mopses" (del alemán "mops" = carlina), presidida por la duquesa Wilhelmine von Anspach und Bayreuth, hermana de Federico II. El encomiable objetivo de esta hermandad vienesa era la exaltación de todo vínculo de fidelidad: al emperador, entre esposos... Existe un curioso grabado de un acto de recepción de esta orden, depositado en la Biblioteca Nacional de París en la que pueden verso los símbolos de la hermandad: dentro de un gráfico alusivo a la cuadratura del círculo, 12 corazones, las dos columnas propias del templo de Salomón y un perro, imagen de la fidelidad, símbolos, salvo este último, propios de la masonería.

Las finalidades de esta orden eran caritativas y moralizadoras. Otro tanto ocurría con la "Orden de las Damas Escocesas del Hospicio del Monte Tabor", la última de estas sectas en aparecer. Fundada en París el año 1810, tuvo por Gran Maestra a Mme. de Carondelet. Dedicada a "suministrar alimento y trabajo a las personas de buena conducta del sexo femenino", Clavel explica en su "Histoire Pittoresque de la Franc-maçonnerie" que la sociedad desapareció hacia el fin de la restauración, cuando las logias afectas a los Ritos de Menphis y Misraïm ya estaban en plena actividad; en ellos las mujeres eran tratadas en plano de igualdad.

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Génesis del deporte: de misterio sagrado a espectáculo de masas

Infokrisis.- El feliz resultado del mundial de Sudáfrica para la selección española ha hecho que volviéramos la vista hacia el deporte y hacia los espectáculos deportivos. No son algo nuevo: hace 4500 años, los soldados egipcios practicaban el deporte de la lucha con palo, con un silencio y una reverencia muy alejada de las manifestaciones deportivas actuales, como si asistieran a un oficio sagrado.

Mil años después, los cretenses ya habían desarrollado algunos deportes que actualmente siguen practicándose (carreras, pugilato) y combates contra toros que han evolucionado hasta nuestras tradicionales corridas. Lo que para nosotros es un espectáculo para ellos fue un rito.

El deporte es una constante en la humanidad, con 5.000 años de historia, con su grandeza y sus miserias, ayer con su misterio, hoy con su masificación.

ANTES DE OLIMPIA

No está claro cual fue el primer deporte practicado, ni su intencionalidad. La huella más antigua e inequívoca de actividad deportiva aparece en China en el 2.700 a. de JC. Se trata de formas de educación física destinada a un propósito religioso, curar el cuerpo de enfermedades que le impiden ser un firme servidor del alma. Un viejo proverbio chino afirma "Hay que almacenar la fuerza para hacer un esfuerzo, no hacer esfuerzos para llegar a ser fuerte"... concepción inversa a la que rije en la actualidad. Otra inversión: los chinos, tras una competición deportiva, ofrecían como premio una copa de vino, no al vencedor, sino al vencido, para compensar su evidente debilidad física. En esa misma época se utilizaban las competiciones de tiro con arco, realizadas ritualmente, para designar funcionarios. Por esas fechas, los japoneses empezaron a desarollar los primeros elementos del jiu-jitsu, basado en un conocimiento empírico de la anatomía y de los puntos débiles de energía.

Al otro lado del océano los aztecas practicaban el "tlatchitli", juego de pelota. Esta, extremadamente ligera, era impulsada a golpes de nalga y cadera... Los persas y tibetanos del primer milenio antes de Cristo jugaban a un antecedente del polo y para los primeros, los muertos en la competición tenían el mismo destino que los guerreros caídos en el campo de batalla: gozar junto a las "fravashi" (equivalente a las walkirias nórdicas) en el Paraíso.

LOS PRIMEROS JUEGOS OLIMPICOS

La ciudad de Olimpia estuvo situada en el Peloponeso a 19 km. del mar Jónico. Bañada por las aguas del mítico río Alfeo, en el valle donde se edificó la ciudad existía un bosque sagrado de olivos plantados por Hércules. La ciudad disponía de tres lugares de culto: el Templo de Zeus, el de Hera y el pequeño estadio.

En el siglo IX a. de JC una epidemia hizo que el rey Ifito consultara al oráculo de Delfos sobre la forma de librar a su pueblo de la calamidad. La sacerdotisa vidente le respondió que los dioses intervendrían a su favor si instituía los Juegos en la ciudad de Olimpia. Ifito pactó con el rey de Esparta la inviolabilidad de Olimpia mientras duraran los juegos sagrados.

Otra tradición atribuía la fundación de los juegos a Hércules, hacia el 1500 a. de JC. Hércules y sus cuatro hermanos corrieron 600 metros en línea recta y el vencedor recibió una rama de olivo salvaje, único premio que, a partir de ese momento obtendrían los atletas.

A partir del 776 se empezaron a registrar los nombres de los vencedores. Se sabe con certeza que la única prueba era el "dromo", carrera desarrollada a lo largo de 192,27 metros, al pié del monte Kronion, al este del bosque sagrado. La unidad de medida era el "pié de Hércules" de 32 cm., hecho que refleja la intención de equiparar el vencedor de los juegos con el héroe mitológico.

A partir de esa fecha los Juegos Olímpicos no hicieron más que engrandecerse en número de pruebas y en interés para el público. Desde el 708 el "deporte rey" fue el penthalon (carrera, disco, jabalina, salto y lucha). La carrera se desarrollaba a lo largo de los "600 pies de Hércules" y su punto de partida era el bosque sagrado. La lucha era vertical, vencía quien conseguía poner la espalda de su contrario en contacto con el suelo por dos veces. A partir del 520 a. de JC se instituyó la carrera con armas, más tarde el pugilato y la carrera de carros.

Antes de comenzar las pruebas, los atletas prestaban juramento en el templo de Zeus. Durante siglos solo pudieron competir los hombres libres y el vencedor, una vez obtenida la rama de olivo, ofrecía sacrificios a los dioses. Al igual que en las celebraciones mistéricas, las mujeres no tenían acceso a los Juegos, ni como público, ni compitiendo.

Poco a poco, cada centro espiritual griego fue instituyendo sus propios Juegos en honor de los distintos dioses y diosas del Olimpo. A pesar de que frecuentemente las ciudades griegas se vieron enzarzadas en disputas, el período de celebración de los juegos era sagrado para todos.

ROMA "PAN Y CIRCO"

La belicosidad romana fue superior a la griega y, por tanto, no es de extrañar que los juegos romanos tuvieran una componente violenta más acusada, desarrollada a partir de algunas características del pugilato heleno. Esparta parece haber practicado por vez primera el boxeo. Los soldados espartanos combatían con escudo pero sin casco y su entrenamiento les enseñaba a protegerse la cabeza de los golpes por medio de puñetazos. En los Juegos Nemeos dos púgiles habían resistido todos los asaltos; para desempatar, los jueces determinaron que se situaran frente a frente sin esquivar los golpes. Uno de ellos golpeó al otro en la cabeza, pero este resistió y respondió con un golpe en el bajo vientre que reventó y arrancó las entrañas de su adversario. Los jueces coronaron vencedor al cadáver y expulsaron al luchador indigno.

Tras la conquista de Grecia y la incorporación de buena parte de las costumbre helénicas a la romanidad, los juegos adquirieron una componente guerrera. Siguió habiendo pruebas atléticas pero se introdujeron carreras de carros, bigas o cuádrigas y, sobre todo, combate de gladiadores.

Las armas de los gladiadores tenían todas un origen sagrado. La red y el tridente del "reciario" aludían a Neptuno y al signo de Piscis, mientras que su oponente el "mirmidón" utilizaba espada y coraza, atributos de Cáncer. Cáncer y Piscis están en trígono (separación de 120º en el Zodíaco) con Escorpio, regido por Marte, el dios de la guerra.

Hacia finales del siglo III, los juegos romanos estaban en franca decadencia, no tanto por la brutalidad de algunas prácticas, como por el carácter masificado (el estadio de Roma tuvo capacidad para 250.000 espectadores) que fueron adquiriendo. Filostrato nos pinta así la situación "Unos atletas convierten su gloria en moneda para satisfacer sus necesidad. Otros pagan para obtener un vitoria fácil que su afemina vida no les concedería. No exceptúo a los entrenadores de esta corrupción; están dominados por espíritu de lucro. No se preocupan de la gloria de los atletas. No son más que mercaderes del valor atlético".

Al descenso de la tensión religiosa de los juegos, debía seguir la acción del cristianismo.

CRISTIANISMO Y FUROR ANTIDEPORTIVO

La llegada del cristianismo supuso la introducción de valores nuevos en Roma. Los primeros cristianos reprobaban el culto a la fuerza física y a la victoria como manifestaciones del paganismo.

El emperador Teodosio, tras su conversión al cristianismo, asesinó en el 390 a diez mil helenos sublevados, entre los que se encontraban muchos cristianos. Ambrosio, obispo de Milán, le exigió como penitencia la supresión de los Juegos. El edicto imperial publicado en el 393 supuso una nueva etapa en la lucha contra el paganismo.

El odio de la religión naciente hacia los Juegos del Circo derivaba de la creencia en que el pecado procede de la carne. El cristianismo vió en los Juegos una manifestación del paganismo, y en los atletas, un culto al cuerpo y al esfuerzo físico, considerado como vanidad por la nueva religión. Sostenían que embellecer el cuerpo mediante el deporte era arriesgarse a perder el alma. Los Juegos, por lo demás, robaban tiempo para dedicarlo a la oración.

EL OCIO DE LA CABALLERIA MEDIEVAL

La Edad Media surgió de la aportación de sangre nórdico-germánica a la romanidad. Esto modificó algunos aspectos problemáticos del cristianismo primitivo. Cuando, a partir del siglo XI, la cristiandad quedó estabilizada, volvieron a imponerse, entre la nobleza, las costumbres propias de Roma. Ernest Renan tenía razón al afirma que "la caballería fue una revuelta de los sentimientos varoniles del heroísmo contra el sentimiento femenino del cristianismo". En el ideas caballeresco hay que buscar las raíces profundas del espíritu deportivo.

Los juegos del circo se transformaron en torneos. La formación caballeresca se realizaba en tres ciclos de siete años (3 x 7 = 21, número de los Arcanos del Tarot): hasta los 7 años el niño era paje, de los 7 a los 14 recibía el grado de escudero y entre esa edad y los 21 años recibía el "espaldarazo" de caballero. Como paje ya era adiestrado en equitación y esgrima. Su primer deporte era la caza. A partir de ser elevado a caballero podía participar en los torneos y justas. A pesar de estar cubierto de protecciones y defensas, las heridas graves y los muertos solían ser el pan de cada día en los torneos. Se cuenta que uno de estos juegos acarreó la muerte de sesenta caballeros.

La antigua idea clásica del torneo como acontecimiento sagrado, seguía presente. La lucha era concebida como deporte y el vencedor como un ser apoyado por Dios.

LA DEGENERACION DEL DEPORTE: DEL OCIO A LAS MASAS

En las "Etimologías" de San Isidoro se encuentra la primera mención al juego de pelota (año 630). Las miniaturas de Alfonso X (siglo XIII) representa una escena que indica la popularidad de dicho juego. Y en el "Código de las Siete Partidas" se prohibe a los clérigos jugar a la pelota.

El llamado juego de la palma puede ser considerado hasta cierto punto como antecedente lejano de algunos deportes actuales de competición por equipos. Se practicaba en los fosos de las ciudades y castillos o en salas contiguas a las catedrales

A partir del siglo XIV, para prevenir el mal tiempo, algunos de estos deportes pasaron a ser practicados en locales cerrados. En el siglo XVI llegaron a haber 200 pistas y salas deportivas en París. La lucha siguió practicándose en algunas de ellas, extremadamente codificada.

Así como en torneos y justas la componente sagrada seguía presente, en el juego de pelota, en el de la palma o en otros similares, se trataba simplemente de cubrir horas de ocio de los participantes.

Hacia finales de la Edad Media el carácter sagrado del deporte ha desaparecido completamente y se ha transformado en una actividad profana. Este carácter irá acentuándose progresivamente. A partir del siglo XVIII aparecerán muchos juegos inventados para deleite de la burguesía naciente. En el primer tercio del siglo XX, muchos alcanzarán el rango de "deportes de masas" que irá acentuándose con el paso de los años. Estamos muy lejos de los orígenes del deporte...

EL DEPORTE Y LA VICTORIA: MANIFESTACIONES DE LO SAGRADO

Este recorrido a través de la historia nos enseña que hasta el Renacimiento, el deporte era una manifestación de lo sagrado. Es más, lo sagrado estaba en el origen del deporte.

Si dividimos las civilizaciones en dos grandes categorías, tradicionales y modernas, veremos que en las primeras, el deporte, como todas las actividades, se consideraba como una forma de vivir la acceso a la trascendencia. La experiencia espiritual se podía alcanzar mediante el deporte y la presencia de la divinidad podía percibirse en el vencedor.

Por el contrario, en las civilizaciones modernas el deporte es concebido como una forma individual de ocio, o como un espectáculo de masas en el curso del cual se produce una especie de catarsis colectiva.

En las civilizaciones tradicionales, el atleta vencedor demostraba, a través de la victoria una cualidad superior y una fuerza en la que se percibía el contacto con la divinidad. El vencedor era un "hombre realizado", que evidenciaba su calidad sobrehumana mediante el triunfo en la competición o en el combate (caso de los juegos de gladiadores). En las civilizaciones modernas, por el contrario, el protagonismo se ha desplazado. Lo importante no es que un sujeto manifieste las cualidades del vencedor a través de una técnica particular, sino que lo significativo sucede en las graderías. No es el deportistas quien se realiza, sino los espectadores que disuelven su personalidad, en la masa que les rodea. Se diría que en las grandes manifestaciones deportivas actuales se forma un ente colectivo que está por encima de las personalidades individuales de cada uno de los espectadores y las anula; sus reacciones están sometidas a los estímulos que perciben en el terreno de juego o en la pista deportiva.

Ciertamente, el estadio de Olimpia tenía capacidad para 30.000 espectadores y hay que pensar que también allí se trataba, en cierta forma, de un espectáculo de masas. La diferencia era que el público acudía para presenciar un espectáculo religioso exaltante en la que los deportistas ofrecían la posibilidad de ver a un dios encarnado en la figura del vencedor

Hoy, el deporte es una profesión en la que solamente cuenta la técnica y la ficha deportiva. No sin razón alguién ha podido calificar a los futbolistas actuales como mercenarios; en efecto, su presencia en uno u otro club es un problema exclusivamente contractual.

La humanidad antigua estaba persuadida que el atleta vencedor, como el guerrero, habían adquirido esta cualidad en la medida en que dios "estaba en ellos" y les otorgaba cualidades no accesibles para el resto de la población.

En esta creencia encuentran justificación instituciones tan diversas como los "juicios de Dios" o la tortura. En efecto, la fuerza, la victoria, solo podían estar presentes en quien se identificada con la "Verdad". Tal identificación situaba al sujeto protagonista en una situación radicalmente diferente al resto de la humanidad y le posibilitaba para obtener resultados que desafiaban las leyes de la física: si el torturado decía la verdad era imposible que sufriera dolor, Dios lo protegía; si el caballero vencía en un torneo o accedía a encerrarse desarmado en una jaula de leones y salía indemne, es que la presencia de la divinidad se manifestaba en él. Y otro tanto ocurría con el vencedor en el estadio.

El deporte de ayer y el de hoy son cualitativamente diferentes. Sin embargo, mediante las manifestaciones deportivas y, sobre todo a través del esfuerzo de concentración, abandono de sí mismo, entrenamiento continuo, es posible todavía, experimentar el deporte como una "Vía Sagrada". Quizás no se forjen así deportistas de élite, pero quien siga esta vía sabrá que tiene un alma y experimentará en sí mismo la sensación de la trascendencia. No en vano muchos deportistas explican como en el curso de las pruebas han atravesado por estados alterados de conciencia...

[RECUADROS FUERA DE TEXTO]

LO SAGRADO EN LOS JUEGOS

Los Juegos Píticos de Delfos recordaban el triunfo de Apolo sobre la serpiente Pitón. Los Juegos Nemeos evocaban la victoria de Hércules sobre el león de Nemea. Cada juego instituido tenía un origen sagrado y conmemoraba un episodio mítico-religioso.

Los números sagrados estaban presentes en los estadios: existían tres altares en cada estadio, siete juegos anuales en tiempos de la República Romana, doce entradas en el Estadio Imperial, cinco calles para correr.

El estadio romano estaba adornado con huevos y tritones (caballos marinos), simbolizando el principio de la generación y el orden, contrapuesto a la potencia fecundadora de las aguas. Esta dualidad estaba igualmente representada en el emplazamiento del circo de Tarquino situado entre las colinas Palatina y Aventina de Roma. Algunas carreras de cuádrigas partían en Roma de la corriente del Tíber (símbolo de la generación) y la meta estaba señalada en el Campo de Marte por espadas clavadas en el suelo (símbolos viriles y guerreros).

Los juegos se iniciaban siempre con sacrificios. Solían invocar a las fuerzas divinas en momentos de peligro. Los Juegos Apolíneos fueron instituidos con ocasión de las guerras púnicas. Los dos gladiadores entraban uno por la puerta de oriente y otro por occidente, indicando que el combate sería mortal. En lo alto de las gradas estaban presentes los dioses del panteón romano, aumentando la sensación de que el estadio era una prolongación del templo.

Si los juegos no eran ejecutados según la tradición, se cometía un sacrilegio, imponiéndose un rito expiatorio para apaciguar a las fuerzas divinas. El Estadio era, en definitiva, una prolongación del Templo

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