Los tejedores de la leyenda cátara

Publicado: Viernes, 22 de Abril de 2005 16:29 por en CULTURA
estela.jpgRedacción.- Periódicamente se reaviva la polémica en torno al catarismo. En 1998, Planeta-Martínez Roca nos pidió un libro que, finalmente, se tituló "Guía del Catarismo". En la actualidad, el libro está agotado y sólo quedan algunos ejemplares en nuestro poder. Hoy y en los próximos días, vamos a publicar algunos fragmentos de esta obra, especialmente, aquellos que se refieren a los temas más polémicos. El primero responde a la pregunta de cómo una doctrina como el catarismo llegó a ser conocida en nuestros días y a suscitar un interés mantenido. La cadena de hombres que lo propiciaron, constituyen, en rigor lo que hemos dado en llamar "los tejedores de la leyenda cátara".

[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

En 1883, el Papa León XIII sostenía que la victoria sobre los cátaros se había logrado, no por la fuerza de las armas, sino mediante el rezo del rosario. Nuevamente, tras seiscientos años de oscuridad, volvía a hablarse del catarismo. ¿Qué había ocurrido desde la ejecución de Belibaste, el último "perfecto"? ¿Cuál es el estado actual de los estudios cátaros?

Mistral y el "Felibrige"

El viento más furioso que sopla en Occitania se llama "mestral". Se trata de una contracción de la palabra latina "magistralis". Ese viento nunca ha dejado de soplar, ni en Occitania, ni en el Ampurdán. Algunos dicen que es un viento que vuelve loco.

Por aquellos felices azares del destino, el poeta que estuvo llamado a redescubrir la causa occitana, tenía precisamente como apellido el nombre de ese viento. Se llamaba Federico Mistral y había nacido en el Mas du Juge, en Maillane, el año 1830. Su amigo, Josep Roumanille le abrió los ojos a la poesía provenzal. El 29 de agosto de 1852 en Arles, un pequeño grupo de poetas románticos se reunieron en asamblea preparatoria para constituir un asociación que revitalizara los Juegos Florales de Toulouse. Les movía el recuerdo de los trovadores, sus poemas y sus gestas, su concepto del amor y el recuerdo de las libertades occitanas. Al año siguiente volvieron a encontrarse en Aix-en-Provence; entre los asistentes se figuraba un colegial de apenas 15 años que luego se haría célebre en la literatura universal, Emile Zola.

Pero no fue sino en 1854 cuando se congregaron los siete fundadores del "felibrige" con Mistral a la cabeza. ¿Por qué ese nombre? "Felibres" eran los doctores de la Ley, en el Antiguo Testamento. "¿Dónde esta la ley?", preguntaron a Mistral sus compañeros: "Yo os la escribiré", contestó. Tardó años en compilar el "Tesoro del Felibrige", diccionario del idioma provenzal.
[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

Napoleon Peyrat y "La historia de la herejía albigense"

Los Juegos Florales de Toulouse tuvieron tanto éxito que pronto se propagaron a Barcelona, apoyados por el Conde de Güell. Los fundadores venían de muy distintos horizontes políticos. Félix Gras era de extrema-izquierda, mientras que Mistral, Roumanille y Aubanel, militaban entre los monárquicos tradicionalistas. El movimiento no hubiera pasado de ser una brillante contribución a la cultura local, sin más proyección, de no haber sido por la adhesión en 1877 de Napoleon Peyrat, un pastor calvinista que ejercía su ministerio en Saint Germain en Laye. Peyrat, entre 1872 y 1874 había escrito una "Historia de los Albigenses" que puede ser considerada como el primer documento moderno que contempló el catarismo de una manera extremadamente favorable. Este libro ejerció gran influencia sobre los "felibres", en especial el desarrollo del episodio de Montsegur que relató con singular brío romántico.

En 1896 apareció la revista titulada "Montsegur", fundada por Próspero Estieu. Este grupo es el primero en desarrollar la idea de “Montsegur = Castillo del Grial” con el personaje de Esclarmonde de Foi en el centro. La leyenda, acto seguido, fue conocida por Josephin Peladan, fundador de la Rosa Cruz Católica, y expuesta en su libro "El secreto de los trovadores" (1906). El Montsegur de los Pirineos es, para ellos, el Montsalvatge que aparece en el "Parsifal" y en la leyenda del Grial. Nunca nadie antes que ellos, ni siquiera en el período cátaro, había defendido esta idea.

Teósofos, espiritistas, rosacruces

A principios de siglo, en el ambiente ocultista parisino, aparece una Iglesia Gnóstica dirigida por Jules Dionel, archivero del Aude. Dionel no dudó en hacerse llamar "Obispo Gnóstico de París y Montsegur". En torno a Dionel aparecen, por primera vez, los nombres de Deodat Roché y el doctor Fugairon. Este último organizó en 1909 el primer peregrinaje moderno a Montsegur. Según se dice, Dionel, por su parte, había organizado misas neo-gnósticas en el castillo de Montsegur.

El ejemplo de Dionel hizo que los movimientos ocultistas franceses, teósofos, espiritistas y rosacruces, se interesaran por el catarismo. En 1930 la Condesa de Pujol-Murat, primero teósofa, luego pasada a la "Sociedad Antroposófica" de Rudolf Steiner y finalmente miembro de "La Sociedad de los Polares", reunió en su castillo un círculo del que formaban parte el ya citado Deodat Roché, el ingeniero Arnaud, Antonin Gadal y Otto Rhan, un joven alemán que, inexplicablemente había ido a parar a la zona.

Otto Rhan, SS, espía y divulgador del catarismo

Rhan residió en Occitania durante varios años. Llegó incluso a alquilar un albergue para turistas que aun existe en Ussat-les-Bains. La finca -"Les Marroniers"- está casi al pié de las cuevas de Lombrives. Rhan, aprovechando las informaciones cedidas por Antonin Gadal, compuso dos obras que pasaron desapercibidas en su tiempo, pero que fueron muy apreciadas por Einrich Himmler, jefe de las SS.

De hecho, la auténtica misión de Rhan en Occitania no era cultural. Rhan pertenecía a las SS mucho antes de que Hitler tomara el poder en Berlín. Todo induce a pensar que se trató de un agente secreto alemán, probablemente encargado de constituir un enlace con redes similares que operaban en España, entonces “zona caliente” de Europa. Ciertamente, se trataba de un nazi; las dos obras de Rhan -"La Corte de Lucifer" y "La cruzada contra el Grial"- están repletas de alusiones claramente antisemitas.

Otto Rhan desapareció en 1939. Se dijo que había muerto. Error. Rhan no había podido presentar a Himmler el certificado de pureza racial que se exigía a partir de entonces a los SS. Tenía antecedentes judíos pero, a la vista de sus servicios prestados, se le permitió seguir sirviendo al Reich. Rhan formaba parte del Estado Mayor Personal de Himmler. Estaba en la cúpula de las SS...

Otto Rhan desapareció -como buen agente secreto, las SS le construyeron una nueva identidad y borraron huellas de la anterior- para reaparecer en "operaciones especiales" en Oriente Medio e Italia durante la guerra. Utilizaba el nombre de "Rudolf Rhan", pero se trataba del mismo hombre; ni siquiera cambió de secretaria... Pues bien, a este agente secreto y a la popularidad que han gozado sus dos libros tras la guerra mundial, se debe buena parte del interés actual por el catarismo.

Deodat Roché y Antonin Gadal.

Deodat Roche, nacido en el Aude en 1875, tras ejercer como Magistrado, fundó en 1950 la "Sociedad del Recuerdo y del Estudio del Catarismo". Se estableció en la ciudad de Arqués. Estaba influido por Rudolf Steiner y la escuela antroposófica. Creyó percibir una vía iniciática en el catarismo. A su impulso se debe el pequeño monolito que se encuentra en el "Camp dels Cremats" al pié de Montsegur.

Antonin Gadal, por su parte, nacido en el Sabarthés, fue presidente del Sindicato de Iniciativa de Ussat-les-Bains. Era un teósofo convencido. Antes de la I Guerra Mundial conoció a Adolphe Garrigou que había consagrado su vida a estudiar el catarismo. Gadal se convirtió en su discípulo. Sus muchos libros sobre la herejía se resienten de su filiación ocultista que pesa como una losa, desde luego mucho más que su rigor histórico. Facilitó a Otto Rhan el acceso a sus archivos personales y fue uno de los "tejedores" de la leyenda del Grial pirenaico. Publicó un libro en el que designaba herederos del catarismo al "Lectorium Rosacrucianum", uno de los grupos que se disputan el título de Rosa Cruces. Esta organización constituyó en Ussat un centro de retiro, un monumento y un museo "Gadal". Gadal murió en 1966 dando soporte a estas actividades ocultistas.

Antes de la guerra, en 1937, René Nelli, Deodat Roché, Antonin Gadal, Lanza del Vasto, Nita de Pierrefeu y Henri Feraud, coincidieron durante las vacaciones en Montsegur y fundaron la "Sociedad de Amigos de Montsegur y del Grial de Sabarthés". Fue elegido presidente Maurice Magre, poeta que relacionó a cátaros y rosacruces. Para él, Christian Rosenkreutz era un cátaro refugiado en Alemania. René Nelli, que ya por entonces descollaba como medievalista, fue elegido vicepresidente de la asociación. En 1942 resultó disuelta por el gobierno de Vichy.

Los "Cahiers d'Etudes Cathares"

Los restos de este grupo fundaron en 1948 los "Cahiers d'Etudes Cathares" y, anualmente fueron celebrando congresos en Ussat-les-Bains. Inicialmente asistió un público muy heterogéneo, pero progresivamente, la presencia de los antropósofos de Deodat Roché fue haciéndose más masiva y asfixiante. En el “château” de la Condesa Marie-Therese Bouniol de Gineste, oriunda de Occitania, hemos podido leer la colección de estos "Cahiers", de muy desigual contenido y demasiado frecuentemente presos de puntos de vista excesivamente ligados al ocultismo.

También asistió a estos congresos Ferdinand Niel, ingeniero que sistematizó las investigaciones en torno a Montsegur. Sus trabajos y los de René Nelli pueden considerarse como los mejores estudios de la época sobre el fenómeno cátaro. Nelli, dotado de un gran rigor, alumbró a toda una generación posterior de estudiosos a los que la admiración por el catarismo no enturbió la necesaria objetividad que requiere el tema.

Nita Pierrefeu, era una de las pocas mujeres del grupo. Tuvimos ocasión de conocerla poco antes de su muerte en 1980. No era del lugar, pero terminó instalándose en Montsegur y su casa fue, durante años, el lugar de encuentro en el que se conocieron muchos estudiosos del tema y buscadores como fue nuestro caso. Sin ella no hubiera sido posible que se coagulara el grupo de medievalistas, eruditos y apasionados por el catarismo.
LAS TRES DIRECCIONES DE LOS ESTUDIOS CATAROS

Hasta aquí resulta evidente que estamos hablando de tres orientaciones completamente diferentes para el tratamiento del mismo fenómeno. Y hay que tener bien presente las diferencias de enfoque cada vez que cae en nuestras manos algún estudio sobre el catarismo.

1. Literatura de divulgación

La obra de Otto Rhan fue recuperada en los años 70 por Jean y Michel Angebert en un provocador libro, "Hitler y la Tradición Cátara". A partir de entonces, las obras de Rhan han sido reeditadas en multitud de idiomas y ediciones. Otro escritor especializado en la historia del esoterismo, Gerard de Sede, envuelto en la publicación de un libro -"El oro de Rennes" (ver pág. 253)- llegó a Occitania. Allí aprovechó el tiempo para escribir "El tesoro cátaro" en 1968. El libro alcanzó gran éxito y relanzó el tema de la herejía a nivel de masas. Desde entonces se han publicado gran número de libros, algunos más próximos a los trabajos historiográficos y otros más próximos a las interpretaciones ocultistas.

2. Literatura ocultista

A partir de Deodat Roché, de un lado, de Antonin Gadal de otro, y de grupos como AMORC (ver pág. 61), la Rosa Cruz Católica de Josephin Peladan y, sobre todo, el "Lectorium Rosacrucianum", puede entenderse que toda una corriente del ocultismo contemporáneo, siga considerando a Montsegur y el catarismo como "territorios" propios, a despecho de la investigación histórica y de los más recientes hallazgos sobre el catarismo.

3. Trabajos científicos

Mientras vivió Deodat Roché, su amigo René Nellí, se negó a impulsar ninguna revista que pudiera competir con los "Cahiers d'Etudes Cathares". Al morir Roché, Nelli, liberado de su compromiso, tomó la decisión de crear el Centro de Estudios Cataros en 1972. El proyecto, falto de fondos, hubo de retrasarse diez años. En ese momento vió la luz el Centro Nacional de Estudios Cátaros, la asociación cuyo fin era el "estudio científico del catarismo". Desde entonces los interesados por la herejía cuentan con publicaciones, seminarios, páginas en Internet, donde la investigación serena y pausada se auna con el calor humano que desprenden unos estudiosos apasionados por el tema. Hoy el centro, ha añadido a su nombre el de su fundador, "Centro de Estudio Cátaros René Nelli" y está dirigido por Anne Brenon desde Carcasona. Publica la revista "Heresis".

Turismo e historia a la busca de cátaros

A partir de mediados de la década de los setenta, los departamentos franceses que incluían territorios de la vieja occitania medieval, vieron en el catarismo un valor añadido a sus excelentes calidades turísticas.

El flujo viajero hacia Occitania no ha cesado de crecer desde entonces. Paralelamente, el recuerdo de la herejía cátara se ha ido afianzando, aunque no siempre de manera conforme a la historia. También en Yugoslavia, las tumbas cátaras y las pequeñas iglesias heréticas fueron contempladas como elementos de promoción turística y, como tales, estimularon viajes en los el placer se unía a la cultura. La guerra civil Bosnia interrumpió dramáticamente este circuito y, aun hoy, resulta difícil y peligroso desplazarse a aquellas zonas que todavía no han sido limpiadas de la gran cantidad de minas antipersonales sembradas por todos los bandos en la reciente guerra civil.

El interés que causaron las reediciones de los libros de Otto Rhan, de Sede, y otras muchas obras que desarrollaban la temática cátara de forma subjetiva y partidaria, arrastraron el interés de los historiadores. Hacia principios de los años 80, el tema cátaro que había sido considerado como cerrado y archivado, para la mayor parte de la historiografía oficial. Pero los expertos, bajo presión de los aficionados al esoterismo y al misterio, debieron reabrir el dossier. Sus obras, más frías, seguramente, pero mejor documentadas, siguen produciéndose en el momento de escribir estas líneas.

El catarismo brilla hoy con más luz que nunca. Interesa a amplias masas, quizás como curiosidad, acaso solo como una excusa para emprender una ruta turística. Tal como decía la profecía occitana, al cabo de setecientos años, ha reverdecido el laurel (“Al cap de set cents anys verdegea el laurel”).

El catarismo murió en la pira de Montsegur y nunca jamás los "bons homes" volverán a recorrer las aldeas de la región; pero, entre los muchos visitantes de esta zona y de otras muchas donde apenas restan tenues huellas de la presencia cátara, algunos aspiran a ir más allá del mero recorrido turístico y se interesan por los valores de la humanidad medieval y de la cultura herética. Eso indica que la gesta de los Trencavel de Carcasona y de Esclarmonda de Foix, de los Raymond de Tolosa y los Belisena, no ha sido en vano.

Barcelona, 7 de noviembre de 1997.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

Comentarios  Ir a formulario