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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

ORIENTACIONES

Coudenhove-Kalergi. ¿Ángel o Diablo? (II de VIII / Parte A). Paneuropa de 1922 a 1933

Infokrisis.- En esta segunda entrega vamos a dividir la historia del movimiento paneuropeo en dos partes. En la primera -que presentamos a continuación- asistiremos a sus comienzos hasta el ascenso de Hitler al poder. En la segunda nos centraremos en el período 1933-1962 en el que Coudenhove-Kalergi, finalmente, consigue hacer triunfar sus ideas y pasar a la historia como el impulsor de la idea europea.  

 

2. Breve Historia del Movimiento Europeo.

¿Conspiración o realismo?

 

¿Qué tenía en mente Coudenhove-Kalergi cuando lanzó la idead de Paneuropa en 1922? ¿Se trataba de una “conspiración”? ¿era sincero o más bien tenía planteada una operación personal de alta política? O ¿acaso no sería, como se ha dicho, un agente destinado a reforzar el control de la alta finanza sobre los pueblos libres? Se ha dicho incluso que el llamado “Plan Kalergi” era una conspiración contra Europa.

Para responder a estas cuestiones y a otras que irán saliendo a medida que vayamos avanzando en nuestro estudio, hará falta, en primer lugar, describir la obra a la que Coudenhove-Kalergi dedicó toda su vida: Paneuropa. En un segundo momento facilitaremos algunas pinceladas biográficas sobre el personaje y, a continuación, describiremos en líneas generales el contexto histórico y político en el que nace el llamado “Plan Kalergi”.

a. Españoles en el entorno de Coudenhove-Kalergi

En esta primera parte, el seguimiento lo haremos utilizando como documento el opúsculo L’Histoire du Mouvement Paneuropeen de 1922 à 1962[1] cuyo original dedicado de puño y letra al profesor Josep Trueta está fechada en Salzburg el 14 de marzo de 1964. El ejemplar está depositado en la Biblioteca de Catalunya con el número de Registro 534.029. Vale la pena decir algo de la personalidad de Trueta. Científico y médico catalán nacido en 1897, además de hombre polifacético, asumió un catalanismo moderado que hoy se tiende a llamar “nacionalismo” cuando, en realidad era una forma de regionalismo. A Trueta lo que más le interesó es la práctica de la medicina de guerra y el salvar vidas. Lo hizo, primero como médico en Barcelona durante la guerra civil y luego, exiliado en Londres durante la II Guerra Mundial. Como médico fue brillante y aplicó tratamientos novedosos en la curación de heridas de guerra.

Tras participar en los programas en lengua catalana y castellana que emitía desde Londres la BBC, en los que siempre aludió a temas de salud en tanto que científico y médico, participó del 7 al 10 de mayo de 1948 en el Congreso de Europa celebrado en La Haya y convocado por Coudenhove-Kalergi. Las ochocientas personalidades de diversas tendencias políticas (socialistas, liberales y demócratas cristianos), entre los que se encontraban Winston Churchill, Léon Blum, Paul-Henri Spaak, Alcide De Gasperi, Paul Van Zeeland, Henri Brugmans, Anthony Eden y otros políticos destacados de la época. Como veremos más adelante, de este encuentro surgió el Consejo de Europa (1949). Los españoles asistentes fueron sobre todo democristianos vascos del PNV (José Antonio Aguirre por el gobierno vasco, Francisco Javier Landáburu del PNV y Juan Carlos Basterra de ANV y Lezo de Urreztiera del jagi-jagi, disidentes del PNV) y republicanos moderados como Indalecio Prieto (entonces presidente del PSOE, que asistió como observador) y especialmente Salvador de Madariaga, uno de los convocantes del evento y el doctor Trueta, amigo personal de Coudenhove-Kalergi, quien había conocido en Londres[2].

La presencia de pleno derecho de Madariaga y Trueta es fundadmental para comprender el perfil político del entorno de Coudenhove-Kalergi en esa época: demócratas moderados, especialmente democristianos o socialdemócratas particularmente anticomunistas.

Trueta debió esperar hasta los años 60 para regresar a España y obtener los reconocimientos oficiales a su meritoria labor científica y humanística. En 1940 había entrado a formar parte del llamado Consell Nacional de Catalunya, creada por el presidente después de la disolución del gobierno de la Generalitat de Catalunya. El CNC, inicialmente radicado en Francia, se estableció en 1940 en el Reino Unido teniendo como presidente a Carles Pi i Sunyer, como secretario a Josep María Batista i Roca y a tres vocales entre los que figuraba Trueta. En una declaración de 24 de agosto de 1944, el CNC propugnaba la “federación de los Països Catalans dentro de una Confederación Ibérica”. Tras la guerra mundial, Josep Irla intentó reorganizar el CNC con la oposición de ERC. Pi i Sunyer disolvió la institución a pesar de la protesta del doctor Trueta. Trueta no deseaba participar en actividades políticas y si, finalmente accedió a figurar en la dirección del Consell fue a petición de su amigo Pi i Sunyer. Tanto Trueta como Batista i Roca eran representantes del catalanismo de derechas (en el caso de Batista, incluso de extrema-derecha). Batista i Roca defendió siempre un catalanismo de tipo militarista que le llevó del escoultismo hasta la organización de distintos grupos “militares” (ORMICA, Organización Militar Catalana) y EPOCA (Exercit Popular de Catalunya), siendo paradójicamente miembro de distintos grupos pacifistas, PEN-Club, la Anglo Catalan-Society, amigo de Arnold Toynbee, etc.[3]. En cuanto a Trueta murió el 19 de enero 1977 recibiendo la Medalla de Oro de Sant Jordi y diversos reconocimientos nacionales e internacionales.

b. Diez años sembrando: 1922-1932

Al terminar la Primera Guerra Mundial, el Conde Coudenhove-Kalergi quedó horrorizado por las destrucciones de las que había sido testigo. Como muchos de su generación se juró a sí mismo que masacres como aquellas nunca volverían a repetirse. Escribe: “Muy joven entonces para contribuir al restablecimiento de la paz, sufrí y me prometí consagrarme a partir a ahora todas mis fuerzas al servicio de la paz, a fin de que semejante catástrofe no volviera a repetirse”[4].

Coudenhove era de los que pensaba que el Tratado de Versalles sería el anuncio de nuevos nubarrones, no solamente porque las condiciones impuestas a Alemania eran de tal dureza que garantizaban el revanchismo, sino porque las nuevas naciones centroeuropeas y balcánicas creadas con el fraccionamiento del Imperio Austro-Húngaro (del que Kalergi era, hasta ese momento, ciudadano), dieron lugar a fricciones nacionales[5].

Kalergi no apreciaba en absoluto la creación de la Sociedad de Naciones (SDN). Para él se trataba de una estructura excesivamente global que desconocía las homogeneidades continentales. Además, las dos potencias ascendentes de la primera postguerra (EEUU y la URSS) se habían situado al margen, por lo tanto “la Sociedad de Naciones había perdido el derecho de hablar en nombre de la humanidad”[6].

Cuando se firma la paz de Versalles y se constituye la SDN, Coudenhove-Kalergi pasa de ser coidadano del Imperio Austro-Húngaro a ser automáticamiente miembro de un estado nuevo: la República Checoslovaca. En ese período (entre 1919 y 1922), Coudenhove-Kalergi percibe que la SDN, prescindiendo de la participación de EEUU y la URSS no va a poder cumplir la misión para la que ha sido creada: salvaguardar la paz mundial. En esos años madura su plan: solamente una Federación Europea estará en condiciones de garantizar la estabilidad por muchas décadas. Pero no existe ningún impulso que tienda hacia ella, así pues decide hablar con Thomas G. Masaryk, presidente de Checoslovaquia, para exponerle su plan y pedirle que utilice su fama de estadista para asumirlo y ponerse al frente. Masaryk rechaza la oferta: se siente viejo. Toma otros contactos similares con personalidades europeas de alto rango, pero los vencedores están celebrando su victoria y los vencidos lamiendose las heridas. Entonces toma una resolución: “Visto que ningún gobierno, ni hombre de Estado, ni partido político asumían esta idea que difundía mediante la palabra y los escritos, decidí crear yo mismo el Movimiento Paneuropeo”[7]. Estamos en 1922.

Ese mismo año, Coudenhove-Kalergi publica en dos diarios de lengua germánica, el Neue Freie Presse de Viena y el Vossische Zeitung de Berlóin, un artículo en el que “explicaba mi programa y los motivos y fines del Movimieno Paneuropeo”[8]. Pocos días después, en los mismos periódicos publicó un llamamiento para la construcción de la Unión Paneuropea. Según su testimonio se adhierieron una cincuentena de personas “ninguna de la cuales estaba en condiciones de ayudarme en la edificación de la Unión Paneuropea”[9].

Decidió sintetizar sus puntos de vista sobre Europa en una obra que, traducida a todos los idiomas del continente, haría reflexionar a la clase política. Esa obra, comenzada en enero de 1923 se llamó Paneuropa y fue publicada en octubre del mismo año. El propio autor reconoce que no llamó excesivamente la atención: “La idea parenuropea fue entonces considerada como una utopía, incluso como una utopía razonable y generosa. Ni siquiera fue combatida pues sus adversarios no se la tomaban en serio” y añade: “Sin embargo se creó una base de discusión interesante”[10]. Coudenhove-Kalergi había incluido en cada ejemplar una hoja de suscripción a la Unión Paneuropea[11]. En torno a un millar de personas decidieron adherirse al proyecto. Uno de ello, el banquero Max Warburg[12], adelantó 60.000 marcos-oro[13].

Con ese dinero, Coudenhove-Kalergi inició la publicación de la revista mensual Paneuropa y establecio en el Palacio Imperial de Viena un Secretariado permanente. A partir de mediados de 1924 empezó a constituir comités nacionales de su movimiento, “situados por encima de los partidos”, como indica. Para él, pues, lo importante era la nacionalidad, más que la orientación política. De todas formas, su mensaje fue recogido especialmente por formaciones moderadas especialment conservadores y socialdemócratas[14]. Era justamente lo que buscaba Coudenhove-Kalergi: lanzar la idea de panerota por encima de los carteles políticos. Escribe a este respecto: “El hecho de que representantes tan eminentes del catolicismo y del socialismo europeo hubieran tomado, en Alemania tanto como en Austria, posición de la idea paneuropea le restó su carácter utópico”[15].

Pero Kalergi encontro un primer problema: si bien el núcleo inicial de su movimiento había nacido en Alemania, no podía hacer abstracción del odio que los Imperios Centrales suscitaban en el resto de Europa, por tanto, explica: “Mi nacionalidad checoslovaca vino en mi ayuda”[16]. En efecto, Masaryk convenció a su ministro de asuntos exteriores, el Dr. Benes para que se incorporara al Movimiento Paneuropeo. El propio Benes le facilitó un pasaporte diplomático con lo que califica de “cartas calurosas de introducción para hombres de Estado francés”[17]. En 1925 fue recibido por Edourd Herriot, presidente del consejo de ministros, cuyo jefe de gabinete, R.R. Lambert, había leído su libro[18]. Herriot sería el primer gran estadista europeo en asumir la idea paneuropea de Kalergi.

Este primer triunfo de Kalergi se vio ensombrecido por la consolidación del fascismo italiano que, desde el principio se había declarado contrario a su plan[19]. Sin embargo, había sombras todavía mayores. Coudenhove-Kalergi consideraba que los destinatarios de su plan eran las naciones de la Europa continental y, con una alta dosis de realismo, había excluido a Inglaterra que consideraba como una potencia extraeuropea[20]. Consideraba que era imposible y contradictorio ser al mismo tiempo miembro de una Commonwealth intercontinental y de la federación europea. Reconocía que Inglaterra no estaría en ningún caso dispuesta a abandonar la idea de dirigir un imperio mundial (que en ese momento abarcaba a 1/5 parte de los territorios conocidos) para ser miembro de una federación estrictamente europea. En lugar de una integración inglesa proponía una “asociación estrecha” entre Paneuropa y la Commonwealth en el marco de la SDN[21].

Así mismo, el moviminto prospero también fuera de Europa en los EEUU en donde fue invitado por el Foreign Policy Association, uno de los primeros thinks-tanks conservadores estimulado por el periodista Paul Kellogg que habia sido contrario a la entrada de los EEUU en la primera guerra mundial y colaboró con Henry Ford en la convocatoria de la conferencia de paz de Estocolmo en 1916[22]. En 1925, Coudenhove viajó a los EEUU e inició un ciclo de conferencias promovido por Kellogg. Aquel era el momento más duro de las relaciones entre el presidente Wilson y sus oponentes contrarios a la SDN. Coudenhove, en cambio, fue apoyado por ambos bandos. Los aislacionistas, enemigos de Wilson, consideraban que el proyecto de Paneuropa no obstaculizaba la aplicación de la Doctrina Monroe sobre el control que los EEUU ejercían en el continente americano, así mismo, los partidarios de Wilson y el propio presidente veían bien que el proyecto Kalergi tuviera en cuenta la SDN como un foro en el que los continentes estaban llamados a colaborar. Los había incluso que creían que el proyecto era la única solución para que los europeos solucionaran definitivamente sus disputas sin mezclar a los EEUU. Al término de su viaje, Coudenhove-Kalergi estructuró un comité americano de cooperación con Paneuropa en Nueva York[23].

Cuando regresó a Europa las cosas habían cambiado a su favor. Los Pactos de Locarno se habían firmado en Octubre de 1926 mejorando las relaciones entre Francia y Alemania, alejando momentáneamente el riesgo de nuevo conflicto[24]. Con ocasión de la firma de estos pactos, tanto el canciller Stresemann como el jefe de gobierno francés Aristide Briand se pronunciaron a favor de la amistad franco-alemana dentro de un marco de cooperación europea. A su regreso a Europa, Coudenhove-Kalergi estaba eufórico: veía a paneuropa al alcance de la mano. Creía que el núcleo de problema no eran tanto las rivalidades nacionales como el hecho de que las dos potencias continentales –Francia y Alemania- aparcaran sus diferencias y estimularan el proyecto. Y ahora, dos de sus amigos, Briand y Stresemann estaban al frente de sus respectivas naciones. Así pues, era cuestión de tiempo que el Plan Kalergi se consolidara.

Con esta actitud y optimismo, Kalergi convocó el Primer Congreso Paneuropeo en Viena del 3 al 6 de octubre de 1926. Tras él los nombres de miguel de Unamuno, Salvador de Madariaga o José Ortega y Gasset, por lo que a España se refiere, se integran en el proyecto. Más de 2000 europeistas miembros de 24 naciones participaron. Fue significativa la prsencia del antiguo presidente del consejo de ministros ruso, Kerensky. A partir de ese momento se puso en marcha la Organización Internacional de la Unión Paneuropea compuesta por un Consejo Central formado por los prosidentes de todos los Comités Internacionales y un presidente internacional. Coudenhove añade con un no disimulado orgullo: “Fui nombrado presidente por aclamación”. A partir de entonces, el proyecto se fue haciendo habitual en la prensa y los escepticismos y dudas que hasta entonces había ido suscitando se disiparon[25].

Las relaciones con Briand se volvieron particularmente estrechas. Éste, tras haber leído el libro de Kalergi se sintió ganado por la idea Paneuropea. Dice Coudenhove: “Para él [Briand] ya no se trataba de si era preciso o no unificar Europa, sino cómo hacerlo”[26]. A partir de ese momento Briand se constituye como el motor político del proyecto. Su famoso memorando presentado en septiembre de 1929 habló por primera vez de “organizar Europa en una asociación de Estados libres en el marco de la Sociedad de Naciones”. Aparecieron reservas, pero todos los países dieron un visto bueno inicial y pidieron a Briand que redactara un programa concreto por escrito. Éste fue presentado en la reunión de ministros de exteriores europeos que tuvo lugar en Ginebra en 1930. Pero, entre tanto, algo había cambiado.

En 1929 las bolsas mundiales se habían desplomado y una recesión brutal y sin precedentes terminó descomponiendo la economía mundial. La Europa convulsionada por el resfriado de Wall Street no estuvo dispuesta a acoger el memorando Briand de manera positiva. Los ingleses aceptaron muy mal su exclusión, para colmo, cuando se celebraba la asamblea de la SDN en septiembre d 1930 llegó la noticia de la fulgurante victoria del NSDAP en las elecciones alemanas. A ningún político con experiencia se le escapaba que en el futuro el partido de Hitler estaba llamado a desempeñar un papel axial en la política alemana del decenio que comenzada. Y esa política era fundamentalmente nacionalista y hacía del ajuste de cuentas con la humillación de Versalles un tema capital. En apenas unos meses, Coudenhove-Kalergi que había tocado con las yemas de los dedos a Paneuropa, vió como su proyecto se deshacía en la nada. A partir de ese momento, inicia su personal cruzada contra Hitler.

 

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com



[1] L’Histoire du Mouvement Paneuropeen de 1922 à 1962. Richard de Coudenhove-Kalergi, Union Paneuropéenne – Bâle et Viennet 1962.

[2] Existe una referencia accesible desde Internet sobre este congreso en http://www.eurobask.org/argitalpena/50urte.pdf, de donde hemos tomado los datos.

[3] En la Gran Enciclopedia Catalana existe una referencia amplia a Batista i Roca de la que se ha extraído lo esencial que incluye su notación correspondiente en Viquipedia-Cat: http://ca.wikipedia.org/wiki/Josep_Maria_Batista_i_Roca

[4] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 5

[5] “Un caos de nuevos Estados nacionalistas se había formado en Europa central y oriental. Hostiles entre ellas, buscaban resolver sus insolubles problemas económicos y de minorías mediante un nacionalismo fanático y exacerbado”. Op. cit., pág. 5

[6] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 5

[7] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 6

[8] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 6

[9] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7

[10] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7

[11] Tenemos en nuestro poder una copia de la que apareció en la edición española, sin fecha de edición, impreso en Madrid y con la signatura A34 8ª-432, R. 191698 de la Biblioteca de Catalunya.

[12] Max Warburg, banquero judío-americano, nacido en Alemania. Fue consejero del Kaiser Guillermo II antes de la Primer Guerra Mundial. Durante el conflicto fue jefe de los servicios secretos alemanes… mientras su hermano Paul Warburg era Presidente de la Junta de la Reserva Federal de EEUU. Formaba parte de la representación alemana durante la Conferencia de Versalles. En 1933, una vez nombrado Hitler Canciller del Reich, Max Warburg fue nombrado miembro del Consejo de Administración del Reichbank gobernado por Hjalmar Schacht. Dada su condición de judío abandonó Alemania en 1939 con todo su patrimonio intacto (Datos extraídos de http://en.wikipedia.org/wiki/Max_Warburg).

[13] “Un banquero y filántropo de Hamburgo, Max Warburg, al que mi libro habia convencido, puso a disposición del Movimiento Paneuropeo sus primeros 60.000 marcos”. Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7.

[14] “El presidente de la Unión Paneuropea alemana fue Paul Loebe, socialdemócrata y presidente del Reichstag; en Austria, fue el antiguo canciller Monseñor Ignaz Seipel. Junto a él, el Dr. Karl Renner que sería tras la Segunda Guerra Mundial presidente de la República austríaca y que aceptó la vicepresidencia del comité”. (Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7). Añadamos que Renner era miembro del partido socialdemócrata.

[15] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7.

[16] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7.

[17] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 8.

[18] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 8.

[19] Añade: “El fascismo no permitió siquiera la traducción de mi libro al italiano” (Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 8)

[20] “La principal dificultad para Paneuropa no se encontraba sin embargo en Italia sino en Inglaterra. El programa de Paneuropa era constantemente atacado por los amigos de Inglaterra en el Continente porque se limitada al continente y excluía a Inglaterra. Numerosos franceses, en particular, insistían en la inclusión d Inglaterra, por temor a la hegemonía alemana, como muchos alemanes hacían otro tanto por temor a la hegemonía francesa” (Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 7).

[21] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 8. En este terreno el axioma de Kalergi era: “Tanto como sea posible, con Inglaterra; si es necesario, sin Inglaterra; nunca contra Inglaterra”. Añade: “Semejante fórmula fue mejor comprendida en Inglaterra que en el continente”. Poco después se fundó el Comité Británico de la Unión Paneuropea que incluía nombres como Noël Baker, premio nóbel de la paz, Percy Moltano, dirigente del partido liberal y Leo Amery que introduciría en el grupo a su amigo Winston Churchill.

[22] Existe una aceptable biografía de Paul Kellog en la edición de Wikipedia en lengua inglesa (http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Kellogg) y del Foreing Policy Association (http://en.wikipedia.org/wiki/Foreign_Policy_Association).

[23] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 9.

[24] Los Tratados de Locarno, fueron siete pactos destinados a reforzar la paz en Europa firmados por Bélgica, Checoslovaquia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia y Polonia. Algunos de los firmantes de estos pactos (Aristide Briand por Francia y Gustav Stresemann por Alemania)  tendrían un peso decisivo en el Movimiento Paneuropeo. Al mismo tiempo estos pactos supusieron un espaldarazo internacional para el régimen de Mussolini. Se estableció Renania como zona desmilitarizada cuya garantía sería velada por Gran Bretaña e Italia. Se establecieron igualmente formas de arbitraje en caso de coflicto. Los tratados se inscribían dentro del marco de la SDN en la que Alemania fue admitida en 1926. La subida de Hitler al poder y la remilitarización de Renania supusieron el funeral para estos acuerdos. En la web http://wwi.lib.byu.edu/index.php/Post_-_1918_Documents puede encontrarse el texto completo de dichos pactos.

[25] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 10.

[26] Coudenhove-Kalergi, op.cit., pág. 10.

 

Coudenhove-Kalergi, ¿ángel o diablo? (I de VIII). Introducción

Infokrisis.- Iniciamos una "miniserie" de ocho entregas sobre la vida y la obra del Conde Richard Coudenhove-Kalergi, eminencia gris que desarrolló especialmente en las entreguerras y en la segunda postguerra europea, un ambicioso proyecto que debería de dar lugar a la Unión Europea. Nuestro personaje es, sin duda, un desconocido. Su nombre solamente suena entre quienes reciben la medalla que lleva su nombre y que otorga la UE y entre los amantes de remontarse a los orígenes de las instituciones europeas. A lo largo de nuestras pesquisas en las bibliotecas de Barcelona hemos tenido entre las manos libro dedicados de puño y letra por Coudenhove. Hemos intentado solamente entender su obra, situar su espíritu, fijar su área de influencia y establecer a cuenta de quien trabajaba. Estas son nuestras conclusiones. [Como documento visual hemos incluido el video de una reciente intervención de Jean Marie Le Pen en el Parlamento Europeo en el curso de la cual fija su posición respecto a la Unión Europea, mencionando en el curso de la misma al Conde Coudenhove-Kalergi].

 

Coudenhove-Kalergi, ¿ángel o diablo?

Sumario

1. Introducción: ¿Recordar a Coudenhove? ¿por qué? ¿para qué?

2. Breve Historia del Movimiento Europeo. ¿Conspiración o realismo?

3. El pacifismo europeo en los felices 20?

4. Las ideas político-sociales de Coudenhove.

5. Los que apoyaron a Coudenhove: la trama

6. Conclusión: ¿pero hay otra forma de concebir Europa?

Anexo

6. La fuente de Jean Thiriart… era Coudenhove

7. ¿Por o contra Coudenhove?

 

1. Introducción: ¿Recordar a Coudenhove? ¿por qué? ¿para qué?

Richard Coudenhove-Kalergi es hoy un completo desconocido. La inmensa mayoría de licenciados en Ciencias de la Información ignoran que se trata del llamado  abusivamente “padre de Europa”, si bien se le puede aplicar perfectamente el título de “punto de arranque de la Unión Europea”. Mirando Internet se percibe que, una vez muerto, Coudenhove-Kalergi suscitó odios eternos y adhesiones absolutas. Fue hablando con un amigo que supo despertar en nosotros el interés por este personaje que empezamos a recopilar informaciones relativas a su vida y a su obra. A partir de todo este material hemos elaborado este pequeño trabajo en la que nos hemos propuesto tres objetivos:

         1) Reconstruir la peripecia intelectual de Coudenhove-Kalergi.

         2) Revisar si realmente puede ser considerado “padre de la UE” y

         3) Valorar las distintas interpretaciones que se ha dado a su obra.

¿Por qué un trabajo de síntesis de estas características sobre un personaje que apenas dirá nada a la mayoría de lectores de Infokrisis? En primer lugar como un esfuerzo más para entender nuestro tiempo. Si Coudenhove resulta ser, efectivamente, el “padre de la UE” habrá que valorar si la marcha de la UE emprendida tras Maastrich especialmente, coincide con la idea que él se hacía del futuro del continente. Y, finalmente, para estar en condiciones de definir el origen de las distintas fuerzas político-sociales que operan en nuestro tiempo.

Esta obra no pretende ser exhaustiva. Buena parte de la obra de Coudenhove-Kalergi está escrita en Alemán y jamás ha sido traducida. En la medida de lo posible nos hemos remontado a las fuentes originarias en francés, italiano y castellano. Parte de las obras de Coudenhove-Kalergi está depositada en la Biblioteca de Catalunya, convertida hoy en un enclave gótico en el centro de un barrio musulmán. Lamentablemente, no hemos estado en condiciones de consultar Idealismo Práctico, obra no traducida de Coudenhove-Kalergi y en la que exponía algunas de las ideas éticas y morales sobre las que debía construirse Europa. Hemos debido apelar a fragmentos de esta obra traducidos al castellano e incluidos en la obra de Gerd Honsik, Adios, Europa. Esta obra tiene la particularidad de ser la única que en estos momentos la única dedicada a Coudenhove-Kalergi, accesible al público de lengua castellana. Sin embargo, el contenido de la obra es discutible y buena parte de sus análisis están completamente equivocados, resintiéndose de un subjetivismo innegable.

Hemos podido constatar directamente que en algunas páginas de Internet algunas frases de Coudenhove-Kalergi han sido reproducidas alteradas, con pequeños añadidos que las desviaban de su sentido originario.

Inicialmente, estábamos tentados de clasificar a Coudenhove-Kalergi como una “eminencia gris” de origen dudoso, al estilo de Mandel House o de Joseph Rettinger, uno de los inspiradores del Club Bildelberg. Coudenhove-Kalergi parecía tener una facilidad absoluta para influir en jefes de Estado de potencias tan importantes como Francia o la Alemania de Weimar. Pronto desechamos esta idea: así como Mendel House era un oportunista sin un proyecto político detrás, interesado solamente en ganar peso e influencia, con Coudenhove-Kalergi lo que existe es una idea –“paneuropa”- que tiene presente a lo largo de toda su vida.

Es cierto que veremos en algunos aspectos de su biografía aspectos contradictorios que intentaremos elucidar a la vista de los datos que hemos podido reunir. Pero también es cierto, que los que desde muy jóvenes tenemos plena conciencia de ser europeos, ciudadanos de España y nacidos en el Barcelonés, tenemos en Coudenhove-Kalergi a aquel que introdujo en nuestro cerebro la idea de Europea. Sí, es rigurosamente cierto que no fue sino cuando teníamos 25 años que supimos a través de una obra de Jacques Bordito de la existencia de Coudenhove. Sin embargo, y esta es una de las conclusiones de nuestro trabajo, buena parte de sus ideas las conocíamos… a través de Jean Thiriart.

Fue a los 16 años cuando leímos ¡Arriba Europa!, y desde entonces hicimos nuestra la idea europea. Thiriart en ningún momento mencionaba a Coudenhove, pero sin duda lo conocía e incluso algunos de sus planteamientos parecen directamente inspirados por la idea que expresó Coudenhove-Kalergi en Paneuropa. Y esto es tan cierto como que la revista de Kalergi ostentaba como símbolo una cruz roja encerrada en un círculo… justo como la cruz céltica, emblema de la Joven Europa de Jean Thiriart.

Todo esto nos sitúa ante un problema capital: ¿cómo tomar globalmente la obra de Kalergi? ¿Rechazarla en bloque como anticipo de la plutocracia de Bruselas o bien aceptarla acríticamente al haber demostrado ser un visionario que en los años 20 vio lo que algunos políticos europeos todavía no han alcanzado a ver en nuestro tiempo?

 

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com

 

Notas sobre la New Age (V de V). Las terapias de la Nueva Era

Infokrisis.- Se suele considerar, ante todo, a la New Age como un “movimiento terapéutico” y, de hecho, así es a la vista de las decenas y decenas de consultas de todo tipo que han proliferado desde la irrupción del movimiento. Lo más sorprendente es que esta escuela terapéutica toma su base –en general- en las concepciones de un médico del siglo XVIII y principios del XIX: Franz Antón Messmer, cuyas teorías se consideran hoy ampliamente superadas… y erróneas.

 

Las terapias de la nueva era

En esto de la Nueva Era cuesta mucho estar al día. En ocasiones la moda es la última psicoterapia llegada, en otras, sin embargo, lo mas "in" es lo que estuvo "out" hace un siglo. Quien le iba a decir a Franz Anton Messmer, que su teoría sobre el magnetismo animal volvería a estar de moda doscientos años después gracias a los buenos oficios de "newagers" impenitentes. Y quien le iba a decir a Theophrastus von Hohemheim Bombast Paracelso que cuatrocientos años después que "desencarnara", muchos de sus temas -de manera fragmentaria, eso sí- volverían a gozar de una fama y popularidad que no contó en su tiempo. Y ¿quien pudo asegurar que la macrobiótica que hizo furor en los años setenta iba a ser olvidada en los noventa? La Nueva Era, era del look y de la imagen es, por excelencia una era sometida a la apisonadora de las modas. Hoy casi nadie practica ni enseña "vivation", en 1990 era casi obligado haber seguido uno de estos cursillos. Los "eneagramas" gurdjieffianos estuvieron perdidos y olvidados durante cuarenta años, ahora empujan con fuerza; el yoga pierde fuerza en beneficio del "biofeedback" y la "Programación Neuro-Lingüística", desconocida en los ochenta, iba a sufrir en los noventa un ascenso irresistible. La iridiología no soportó el paso de los años; la reflexoterapia debió sufrir decenas de adaptaciones y el Qigong llegó y desapareció sin que nos diera tiempo a enterarnos qué diablos era. La musicoterapia, dió paso a la biodanza  y mientras nadie se interesa por la sofrología, las retapias regresivas y el Control Mental Silva, se impusieron         .

          Todo esto no sigue ninguna lógica; todas las terapias son igualmente eficaces en unos casos y fracasan en otros. No existe -lo hemos dicho- el método perfecto. Los grupos que las promocionan van buscando estar siempre en la cresta de la ola y dar al público aquello que el público pide y esto se puede sintetizar con una sola palabra: novedad. Hay que reconocer que los terapeutas hacen un esfuerzo de adaptación, buscan contactar con las más modernas experiencias, establecer vínculos y obtener patentes de difusión de las técnicas más novedosas, aquellas que más interesarán a un público preocupado por su salud, insatisfecha por lo cotidiano. Ciertamente, los terapeutas así formados tienen la ventaja de tener cada día una experiencia mayor y por tanto una mayor habilidad en dar a cada cual aquello que busca y, por tanto, de sanar. Sí, ciertamente, en parte, toda curación es una autocuración.

          En 1995 se estrenó una película dramática y cómica a la vez "El balneario de Battle Kreek", en el curso de la cual quedaban identificados todos los tópicos del naturismo de principios de siglo. Pues bien, las técnicas de entonces, vuelven a estar hoy en el candelero y son, en buena medida, a sumidas por la Nueva Era. Da la sensación de que todo un tipo de terapias de la Nueva Era fueron ideadas hacia finales del siglo XVIII.

          Pásmense escuchando la historia olvidada de la "magnetoterapia", uno de los sistemas de sanación más habitualmente difundidos en la Nueva Era. Extraigo al azar de un catálogo titulado "Productos para una Nueva Era" las siguientes ofertas: un respaldo magnetico para coche que cuenta con "12 potentes imanes cerámicos", la faja biomagnética ("recomendada para dolencias de lumbago" y que dispone de 30 imanes, 24 en la zona lumbar y 6 en el abdomen"), el "termomagnético" que emite calor, vibración y ondas electromagnéticas, "imanes", si, simplemente imanes, de los que se dice que "son efectivos para cualquier tipo de dolor", un "cinturón magnético", del que se dice que es modelo unisex y "sin contraindicaciones",  y, cómo no podía ser de otra forma, "bisutería magnética" de "efectos terapéuticos muy rápidos" aunque, dado su poder, se previene que "los collares y las pulseras no se deben de utilizar diariamente más de cuatro horas seguidas o seis alternas"...

          Pues bien, todo esto es más que cuestionable y, aunque difundido como "productos de la Nueva Era", ya a finales del siglo XVIII, su inventor, Franz Anton Messmer, estaba convencido de que no servían absolutamente para nada.

          La historia es bastante atrabiliaria, así que prepárense. En 1774 un extranjero de paso por Viena encargó a un jesuita amigo de Mesmer que le confeccionara un imán para aplicarlo a su esposa que sufría calambres de estómago. El jesuita conversó al respecto con Mesmer. Aplicado el imán, los calambres cesaron. Messmer afirmó que el universo estaba cruzado constantemente por ondas invisibles que solo podían ser percibidas por el alma; esto constituía una forma de energía que interprenetaba a los seres y que estos podían controlar, orientar y dirigir, una energía que podía ser transmisible de unos a otros seres y aliviar algunas enfermedades y curar otras, especialmente aquellas de carácter nervioso. Mesmer observó un imán y se planteó si su carácter atractivo y repulsivo tendría efectos sobre el cuerpo humano. Un par de años antes, Mesmer se había doctorado presentando una tesis sobre la influencia de los astros en las enfermedades; allí planteaba por primera vez la existencia de una "energía" que, de los astros, penetrara en los humanos. Cuando asistió a la curación gracias a un imán supo que esa energía desconocida era el "magnetismo".

          Mesmer pertenecía a ese tipo de gente -muy común por lo demás en la Nueva Era- que cuando cree haber encontrado una llave adecuada para abrir una puerta intenta aplicar esa misma llave a todas las cerraduras. Fue así como sus investigaciones tomaron una vía muerta. Se dedicó a "magnetizar" todo lo magnetizable: agua, camas, espejos, tazas, platos, vestidos, e incluso instrumentos musicales; estos, expuestos a la influencia de imanes, al ser tocados, esparcirían sus vibraciones curativas con las sonoras... Mesmer en esto, prefiguró cualquier catálogo de productos de Nueva Era.

          Hay que reconocerle mucho genio. Fue el precursor incluso de las ceremonias espiritistas. Inventó una "cuba de salud" en la que sus enfermos eran "magnetizados"; estos debían formar un círculo en el interior de la cuba y tocarse con las puntas de sus dedos para que así la energía magnética que fluía de una batería se acrecentara. En todas las sesiones se producían fenómenos de histeria, primero en uno, luego en varios pacientes, algunas crisis resultaban particularmente agudas, otros se levantaban diciendo que estaban curados, los había que imploraban a Mesmer que les diera más "pases mágicos"... Un año después de haber empezado este circo, Mesmer, reconocía en su diario, en un gesto de honestidad intelectual que le honra, que los imanes no servían absolutamente para nada. No eran ellos quienes curaban, sino sus mismas manos...; Mesmer lo comprobó cuando experimentó con pacientes a los que no les había puesto ningún imán, sino simplemente dado los "pases mágicos" equivalentes a un masage. Luego -concluyó- era el magnetizador y no el imán lo que transfiere energía.

          En realidad no era ni una cosa ni otra. Mesmer lo que había descubierto es la capacidad de sugestión y el placebo, había intuido algo que siglo y medio después creyó percibir Wilhem Reich con su "energía orgónica". Estableció la "magnetoterapia" que hoy los inventores de la pólvora han vuelto a descubrir. Incluso se anticipó en 70 años a Charcot y a sus métodos hipnóticos que seguiría el primer Freud. Por que, Mesmer, en efecto, en sus últimos años, analizando y trabajando con sománbulos dió los primeros pasos en "sofrología". Resulta evidente que todas estas técnicas han sido redescubiertas y etiquetadas con el aroma de lo novedoso en nuestros días.

          José Silva, por ejemplo, sintetizó su famoso "Método de Control Mental" a partir de sus conocimientos de psicología, psicoanálisis e hipnotismo. Desde muy joven se sintió interesado por la hipnosis y asistió a los cursos que impartía un sofrólogo en San Antonio, al sur de los Estados Unidos. Luego él mismo demostró sus cualidades como sugestionador y finalmente dió a todo el conjunto un aire científico y adaptable para ser difundido en cursos de 48 h. Silva estableció distintos niveles de actividad cerebral atendiendo al ritmo de producción de las ondas cerebrales. Para Silva se trata de que el individuo funcione en los niveles más bajos de ondas cerebrales. Quienes han asistido a los cursos  de "control mental" se deshacen en mieles y alabanzas. Y otro tanto ocurre con los de Meditación Trascendental, impartidos por el gurú Maharishi. Este empezó vendiendo mística, pero rectificó sobre la marcha cuando advirtió que lo que Occidente buscaba eran psicoterapias y fue en esta dirección que orientó su método, un simple sistema de relajación...

          Los llamados "métodos de trabajo corporal" nacieron igualmente en el siglo pasado y, solo la necesidad de productos nuevos en el supermercado terapéutico, los han rescatado de no se sabe donde. La llamada "Técnica Alexander" tiene más de cien años y ha invadido el mundo anglosajón de la Nueva Era; ahora empieza a penetrar en España y cuenta con el apoyo entusiasta de unos pocos terapeutas que lo alternan con "rolfing", "reflexología" o sistemas quiroprácticos.  ¿Quién se lo iba a decir a Frederick Alexander, un famoso actor australiano aquejado de ronquera y dificultades respiratorias, que su método iba a ser lo más "in" cien años después de haberlo intuido? Al igual que el "Metodo Bates de reeducación visual" o el "Método Feldenkreis", los tres tienen como denominador común la reeducación de hábitos y posturas defectuosas. En el "Metodo Bates" se trata de mover los ojos  para corregir defectos visuales que se tenían por crónicos. Huxley le prestó atención y lo siguió con interés. En cuanto a Moshe Feldenkreis, su metodo iba destinado a todas aquellas personas que precisan de una gran coordinación muscular y que, por su trabajo, precisan reflexibilidad en sus miembros. Feldenkreis y Alexander estaban convencidos de que no sabemos movernos de manera adecuada, desperdiciamos energía en movimientos inútiles y nuestros huesos y músculos sufren de nuestros hábitos negativos. Hay que reeducarlos y la primera fase es advertir en donde diablos nos hemos equivocado; esto implica autoobservarse, ser consciente de nuestros movimientos y aislar los negativos. La fase siguiente será la de corrección.

          En realidad nada de todo esto parece excesivamente original. El budismo Zen hace mucho énfasis en esto de ser consciente del propio cuerpo. Si bien no van tan lejos como el reichiano Pierrakos cuando dice que "no tenemos un cuerpo, somos un cuerpo", el Zen lo que propone es que seamos conscientes de cada uno de nuestros movimientos. En esto radica la ventaja del Zen en relación a otras doctrinas tradicionales: en su extraordinaria capacidad de adaptación. Existe un Zen para tomar el te, un zen para caminar, un zen para combatir, un zen para limpar, un zen para escribir (shodo), incluso un Zen adaptado a la jardinería y al arte de los bonsais. Se ha podido hablar de un arte zen en el mantenimiento de la motocicleta y en el arte de escribir a máquina; yo mismo estoy escribiendo unas notas sobre el Zen en el arte de la informática. Lo importante es que, cada una de estas especializaciones, nos pide ser conscientes del aquí y del ahora y sobre todo, ser conscientes de nosotros mismos. El estilo Zen de caminar no se diferencia sustancialmente mucho de los métodos decimonónicos antes descritos.

          La homeopatía es la otra gran matriz de muchas técnicas de Nueva Era. Su primera expansión fue decimonónica y debida al doctor Samuel Hahnemann. Entre los partidarios de la Nueva Era se dice que la homeomatía casi ha sido reconocida completamente por la medicina oficial. Esto no es rigurosamente cierto... buena parte de la clase médica mira aún a la homeopatía con desconfianza; esto se debe a que la homeopatía ha sido defendida con excesivo ahínco por miembros de sectas ocultistas, "acuarianos" frecuentemente; se sabe, por ejemplo que dos de las mayores empresas alemanas de farmacopea homeopática, están vinculadas a la Sociedad Antroposófica. El propio Hahnemann reconocía un tributo de agradecimiento a Paracelso y a la alquimia rosacruz del siglo XVI y XVII. De hecho sus postulados de partida eran extraídos directamente de la tradición hermética: "lo semejante cura a lo semejante" y "el veneno se transforma en remedio", es decir, que es a través de administrar productos muy diluidos que tengan la misma carga vibracional que la enfermedad que se trata de combatir para que surta el efecto deseado y estimule las defensas del organismo. La teoría de Hahnemann luego dió origen, de manera más científica, a las vacunas. Frecuentemente las materias primas iniciales son vegetales; se sacan y se dejan en maceración, así se obtienen las "tinturas madres" que diluidas y agitadas enérgicamente operarán una estimulación de las defensas naturales del paciente.

          Pues bien, esto mismo es lo que propone otro sistema curativo de gran auge en nuestros días. Ideado por Edward Bach, éste tomó sus ideas de un espiritista norteamericano, que había recogido mucha información sobre elíxires curativos, canalizada a través de un medium llamado Kewin Ryerson. Edward Bach reconocía que su sistema carecía de base científica y era puramente intuitivo; era bacteriólogo y homeópata. y empezó a aplicar vacunas obtenidas por estos procedimientos en patologías de tipo mental...  no pudo evitar molestos efectos secundarios que le sugirieron otro tipo de preparación de las "tinturas matrices". Bach se dedicó a exponer al sol agua que contuviera distintos tipos de flores. No se guiaba por nada más que por su intuición y fue así como preparó 38 "esencias florales" que administraba mediante gotas que el paciente tragaba. Lo más sorprendente de todo es que, siendo la teoría  más que cuestionable y sin ningún tipo de base científica, las tinturas parecen funcionar en determinados enfermos. Yo no me lo creería de no ser por que Daniel Aguirre, el encargado de establecer cada semana la "agenda" de actividades en el programa "Luces en la Oscuridad", logró curarle varias patologías que otras técnicas no habían aliviado siquiera. El se lo cree, porque ha experimentado mejoría, pero no se lo explica, ni creo que haya nadie que logre explicarlo si no es que recurre a la muy mesmeriana autosugestión, a la fé y al inefable placebo.

          Estas técnicas fallan cuando solo se trata de diagnosticar. La iridiología, por ejemplo, después de décadas de aspirar a ser tomada en serio, no ha podido soportar un somero análisis científico. En cuanto a la cromoterapia, si bien es cierto que los colores, por el motivo que sean, ya sea por sus cualidades "vibracionales" o bien, por el impacto que provocan en nuestra retina, influyen en nuestro estado de ánimo, están muy lejos de tener un valor terapéutico y en cuanto a los cristales estamos como en la magnetoterapia, si se le tiene fé curan, si no, usted está haciendo el idiota cambiándose uno y otro día de cuarzos. Lo mismo vale para la aromaterapia o la aurasomaterapia, variantes de las terapias del color que utilizan hierbas, estractos y aceites. Inventada por Vicky Wall, una clarividente londinente, hizo corresponder a cada "chakra" un color y estableció una correspondencia entre el aura y el cuerpo. Con la aromaterapia pasa como con los colores, los hay que gustan y los hay que repelen... Confeccionados aceites vegetales con hierbas aromáticas, estas son aplicadas mediante masajes. Si bien es cierto que en algunas culturas tradicionales y medicinas antiguas se hacían eco de la importancia de los olores, la aromaterapia de la Nueva Era no las ha tenido para nada en cuenta. Nuevamente estamos ante un método "intuitivo" y por tanto, problemático, ante el cual no hay que sopesar a quienes ha beneficiado y a cuantos a creado éspectativas de curación no operadas.

          Las técnicas osteopáticas y quiroprácticas son otra cosa. Tienen algo que ver con las técnicas de trabajo corporal y con la concepción de que posiciones erróneas provocan alteraciones en la salud y molestias; algunas de estas derivan de la antigua medicina tradicional china uno de cuyos aspectos centrales es la teoría y práctica de la acupuntura. Si, como, pretende la medicina china, los desarreglos físicos no son sino malas canalizaciones o bloqueos del Ch’i (la energía), que se provocan en una especie de réplica de nuestro cuerpo, similar, pero mucho más sutil, todo el problema consiste en la manera en que podremos restablecer la canalización y el fluido normal de energía. Para eso están las agujas que inciden en los "meridianos" o canales por donde discurre el Ch’i. La teoría no es aceptada por la ciencia médica occidental, pero los médicos no cuestionan las excelencias de una práctica acertada y lo espectacular de sus curas.

          La acupuntura ha tenido muchas derivaciones que han cabalgado junto a la Nueva Era. algunas de ellas son antiguas. Combinando los puntos sensibles establecidos por la acupuntura y las técnicas de moxibustión (utilización del calor  o de la quema de maderas) derivó la técnica de las ventosas. Se acerca una pequeña tea a una especie de bombilla vacía y cuando el calor interior ha operado el vacío, se aplica a uno de los puntos sensibles en acupuntura. Se producirá un efecto ventosa al que se atribuyen cualidades terapéuticas.

          Esos mismos puntos de acupuntura son tenidos en cuenta en los masajes de procendencia oriental -fundamentalmente, reiki y shiatsu- realizados con los dedos. La acupresión ha sido el origen de otro paquede de técnicas muy curiosas en las que no faltan las curaciones. Este conjunto recibe genéricamente el nombre de "reflexología", su fundamento es que cada zona del cuerpo se "refleja" en una parte determinada del mismo; se trata entonces de establecer el mapa de la totalidad del cuerpo en aquella parte concreta que lo resume. Para unos será la oreja y de ahí derivara la "auriculoterapia"; para otros será el pié y su tratamiento a base de masages y acupresión, será conocido como "reflexoterapia podal". De esta última existen distintas variedades: la "Técnica Metamórfica" y el "Método Grinberg" fundamentalmente.

          He estado hablando con pacientes y terapeutas relacionados con estas técnicas. La impresión ha sido siempre la misma: tienen un nivel aceptable de funcionamiento que está muy por encima de su nivel de elaboración teórica. Un par de queridos amigos siguieron un tratamiento de auriculoterapia para adelgazar; al cobo de un par de meses habían quedado convertidos en sílfides y para ello bastó un régimen no excesivamente estricto, y unas grapas de acupuntura en el lóbulo de la oreja. Los partidarios de la auriculoterapia sostienen que la forma de la oreja evidencia las formas de un feto desarrollado en el claustro materno, bastará trazar un mapa de este feto para situar los puntos de acupuntura sobre la que actuarán las grapas en unos casos y los alfileres en otros. Lo que me llama la atención es que esta técnica que estuvo de moda hará una década, esté en trance de desaparición en la actualidad. O bien la técnica no funciona tan correctamente como sus defensores pretenden, o bien se trata simplemente de modas.

          En este momento, la moda reflexológica va a favor de lo podal. Fuí a ver a Carmen Boira, una de las terapeutas que utilizan este sistema para que me aleccionara. Está reconocida por la central londinense como terapeuta titulada y bastante gente me ha hablado del éxito, casi milagroso, de algunas de sus tratamientos. Carmen me explica el origen de la técnica. Fue un inglés, Robert Saint John, quien tratando niños mongólicos desesperaba por la ineficacia de los tratamientos convencionales. Saint-John, con uno de sus pacientes, decidió no hacer nada, simplemente acariciarle el pié como aconsejaba la "reflexología podal". Y el niño reaccionó. Esto le hizo meditar sobre los motivos que habían producido la "metamórfosis". Luego probó con niños autistas perfeccionando la técnica; iba aplicando masaje en progresión por pié, mano y cabeza y los efectos curativos se producían. Utilizando esta técnica Carmen Boira ha llegado a recuperar hasta la completa rehabilitación a pacientes en coma o a regenerar médulas espinales rotas; su tratamiento siempre ha sido complementario con el que ofrece la medicina convencional, pero ha tenido éxito allí donde ésta reconocía su fracaso. Con la chica en coma, bastaron unos días de paciente masaje podal para que distendiera los dedos de las manos, luego abriera los ojos y en seis meses pudiera integrarse en los ejercicios de recuperación del hospital. Carmen Boira me habla de que en algunos casos la "técnica metamórfica" solo puede ayudar a morir. Pero también esto no es desdeñable.

          ¿Pero por qué el pié? La técnica afirma que "los pies son nuestra base, los cimientos sobre los que nos equilibramos, desde donde nos proyectamos hacia algo más elevado. Hablamos de "echar raíces", "arraigarse", de alguién que es muy "terrenal", que está muy en contacto con la realidad. Decimos que estamos "desarraigados" cuando nos sentimos perdidos, alejados o separados de nuestro pasado, nuestra familia u hogar. La conexión psicológica entre la madre y la tierra se expresa cuando decimos que el bebé busca el pezón como una "raíz". Los pies son nuestro vínculo con la tierra, nuestro puente entre las esferas más altas y el reino terrenal. La forma en que los pies nos unen a la tierra, crea también un profundo simbolismo, el de la manifestación en la materia de nuestra naturaleza más elevada", leo en un libro que me ha dejado Carmen, escrito por otro de los maestros de "metamorficos", Gaston Saint Pierre. El telurismo aparece por primera vez en este estudio, no será sin duda, la  última.

          No albergo la menor duda sobre las curaciones de Carmen Boira; en realidad, ella es quien menos me ha hablado de ellas, otros que la conocen bien me las mencionan. Antes de practicar esta técnica Carmen se dedicaba a la sanación, curaba, fundamentalmente, por imposición de manos. El paciente permanecía en una actitud pasiva, su única aportación al proceso era la fé en el sanador. Esto no terminaba de satisfacerle y cuando entró en la escuela metamórfica, lo que más le satisfizo fue aprender que el papel del terapeuta era únicamente el de ser un "catalizador de energía", dependiendo todo lo demás del paciente. Una vez más, tambien en esta técnica, toda curación es, en el fondo, una autocuración. Si aquella chica en coma no hubiera querido recuperarse, si no hubiera dispuesto de una voluntad inquebrantable de dejar atrás su postración, aun estaría alimentada por sonda en lugar de llevar una vida normal.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com

 

Notas sobre la New Age (IV de V). José Argüelles y el arte planetario

Infokrisis.- Hace veinte años, uno de los fenómenos más interesantes de la New Age era todo el grupo surgido en torno a José Argüelles y su Arte Planetario. En la época realizamos algunas entrevistas y pudimos reunir documentación sobre esta corriente. A decir verdad, hoy puede añadirse poca cosa, salvo que el movimiento se “apagó”. El vídeo introductivo es un resumen de las ideas de Argüelles.

 

José Argüelles y el Arte Planetario

          Una de las componentes más interesantes de la Nueva Era, es José Argüelles y sus "Días de Convergencia Armónica". Y lo hemos colocado en último lugar por que en el pensamiento de José Argüelles entra la misma componente universalista que en el caso de Sri Aurobindo, el chamanismo latinoamericano de corte castanediano y el telurismo propio de los seguidores de la teoría Gaia y de la espiritualidad femenina.

          Argüelles nació en Méjico en 1939. Cursa estudios de historia y bellas artes, se doctora igualmente en Filosofía y pasa a ser docente en la Universidad de California. Se cría en los ideales del ecologismo y del universalismo y una estas perspectivas a su vocación de artista, poeta y chicano. Interesado particularmente por la cultura maya, en 1972 fue alumno de Chgyam Trungpa Rimpoche, un budista tibetano absolutamente desconcertarte Luis Racionero conoció en su periplo californiano. Argüelles trabajó con Trungpa en el marco del Instituto Naropa, primera universidad budista de los EE.UU. Racionero dice y dice bien que Trumgpa iba, como su nombre indica, habitualmente trompa; solía asistir a fiestas induciendo a que la gente se despojara de sus ropas siendo él el primero en hacerlo. Racionero recuerda que "El lama emanaba ese tuvo característico que he notado en varios gurús que le olivdo: una mezcla de ajo, sudor y semen". Con todo Trungpa es considerado como uno de los más brillantes introductores del budismo tibetano en Occidente. He leído la mayoría de sus libros  -"Abidharma", "Shambala", "El amanecer del tantra" y varios más en francés- creo que una cosa es la teoría y otra la práctica. En la teoría Trungpa era el mejor... en la práctica apenas un desmadrado.

          Y su alumno José Argüelles es considerado como uno de los intelectuales más brillantes de la Nueva Era. En 1987 promovió la celebración del "Día Mundial de Convergencia Armónica" que sucedía al "Festival del Día de la Tierra" una celebración que alcanzó gran consenso entre los movimientos ecologistas norteamericanos de los setenta. Preside el movimiento Ecología 2000 que recluta fundamentalmente en el medio artístico norteamericano a partir del cual ha estructurado su escuela "Planet Art", fundada en 1983.

          Para Argüelles el arte es justamente el redentor de la humanidad y lo que la salvará de cualquier tentación autodestructiva. El viejo lema hippi "haz el amor no la guerra", es sustituido por "La vida es Arte, la Tierra es el planeta del Arte". Cada ser humano, en tanto que "terrícola" tiene un precioso bagaje en su cerebro, su mente, capaz de segregar pensamientos y hacer de ellos arte verdadero. Su idea de arte es fundamentalmente ecológica y es tanto más válido contra más arraigado está el hombre en la Tierra.

          Junto a este ecologismo, las otras tres líneas de investigación de Argüelles están ligadas a su percepción del tiempo, al papel de la tradición maya y al universalismo. Argüelles acepta que el tiempo sea la cuarta dimensión y afirma que no fue Einstein quien le convenció sino el desvelamiento del calendario maya, una tarea que le llevó más de treinta años. Nuestro calendario gregoriano -y por tanto la percepción del tiempo que deriva de él- se basa en la división del tiempo en doce meses y en unidades horarias de senta minutos cada una y que Argüelles hace coincidir con la percepción de la tercera dimensión. Pero la proporción 12:60 no es la correcta por que limita nuestro universo al de las tres dimensiones y hurta la cuarta. A esa se puede acceder mediante una reforma del calendario y la instauración de la proporción 13:20 que Argüelles reconstruye a partir del calendario maya. "La frecuencia temporal maya correspondería a la cuarta dimensión", sentencia Argüelles.

          La frecuencia natural del tiempo correspondería a la observación, no del recorrido del sol a través de los 360º de la elíptica, sino de las trece lunaciones. De ahí surge la proporción 13:20 que sería la originaria. Esa sustitución se hizo efectiva en 1583 con la destrucción del calendario maya y la negativa a una percepción en cuatro dimensiones. Es precisamente en esto y no en otra cosa que Argüelles encuentra el origen de las distintas patologías sociales que se han producido en los últimos cuatrocientos años y que han terminado por generar desequilibrios profundos en Gaia y en todo lo que vive sobre ella. Si los hombres no disponemos sino en forma muy atenuada de capacidad de telepatía y clarividencia esto se debe a que nuestra realidad se desenvuelve en tres y no en las cuatro dimensiones originarias.

          En este punto Argüelles propone una serie de "happenings" planetarios para dar a la humanidad una nueva conciencia de su unidad. Son los "Días de Convergencia Armónica" realizados bajo la bandera de la paz ideada por Nicolás Roerich cuyos tres puntos son interpretados por Argüelles como los indicativos de la ciencia, el arte y el espíritu. También aquí, como en el caso de Buena Voluntad Mundial y de los discípulos de Alice A. Baile, las Naciones Unidas y demás organismos internacionales son aprobados entusiásticamente por este sector como embriones de un "gobierno mundial".

          En EE.UU. los sectores "New Age" atribuyen cualidades milagrosas a estos festivales. Gracias a ellos, afirman, el comunismo ha desaparecido y las tensiones mundiales tienden a suavizarse. Me pregunto si en Ruanda opinarán lo mismo o si los bosnios no tomarán esto como una cínica burla. Por no recordar a los afectados por el SIDA o los "meninos da rua" brasileños... Argüelles sostiene -contra toda lógica- y manejando los datos extraídos del desciframiento del ccalendario maya, que hemos entrado en un nuevo ciclo "El Primer Ciclo Celestial" iniciado el 17 de agosto de 1987. Lo que hubo antes, el período negro y turbulento que precedió era el "Noveno Ciclo Infernal". Este nuevo ciclo en el que nos hallamos tiene su equivalente en la Edad de Oro paradisíaca propia de las tradiciones clásicas. Los festivales mundiales  -hay varios: "Día de la Nave Tierra", "Convergencia Armónica", "Portal 11:11", "Día para la Paz, etc."- generan "vibraciones positivas", que liberan "principios arquetípicos" en el cosmos. Todo esto parece completamente abstruso y, desde luego, lo es; y a medida que uno va penetrando más y más en su temática y prácticas -"Acupuntura planetaria", "Siembra de Cristales", "Anagnorisis", etc.- va creciendo la idea de que aquí hay mucha fantasía nacida al calor del cannabis y demás alucinógenos. O mucha ingenuidad. Y mucha más credulidad. Sin embargo estos "festivales" son lo más característico de la New Age. Es como para desconfiar de la totalidad del movimiento...

         El primer "Día de Convergencia Armónica” tuvo lugar el 16 de junio de 1986.

 

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com

Notas sobre la New Age (III de V): Freud. Jung, Reich, el tercero de la psique

Infokrisis.- Hace quince años, a medida que fuí comprobando la naturaleza de las terapias de la Nueva Era, me sorprendió que una parte no desdeñable derivaban del viejo psicoanálisis. La parte que Carl Gustav Jung tenía en este movimiento era extraordinaria. Pero no sólo Jung, sino también Freud y en gran medida incluso Wilhelm Reich. Así pues, decidí que para estudiar las terapias de la Nueva Era era preciso realizar un viaje a lo esencial de estos tres psiquiatras. Los apuntes están completados por un vídeo sobre la vida y la obra -la más problemáica- de Wilhelm Reich.

 

EL TRIO DE LA PSIQUE: FREUD, REICH, JUNG

          Regresemos a los orígenes. Era inevitable que lo hiciéramos, por que las referencias a Freud y a sus discípulos, van a ser, a partir de ahora, continuos. No son muy lejanos, apenas un poco más de un siglo, allí en la consulta del doctor Freud.

          En otro tiempo incontestable, el psicoanálisis sufre hoy ataques  por todos los frentes. Se duda de su eficacia terapeutica, se  cuestionan sus bases e incluso se pone en entredicho la  estabilidad mental de su fundador y de muchos de sus exponentes. Cuando se ha cumplido un centenario desde los primeros trabajos  de Freud, es lícito preguntarse que queda de la psiquiatría freudiana y de sus continuadores... pero ello implica realizar una excursión por un terreno resbaladizo en el que frecuentemente se cae en lo paranormal.

          El 2 de junio de 1884 un hombre escribía a su novia: "...si te  atreves, veremos quién es el más fuerte, una dulce chiquilla que  no come lo necesario o un hombretón fogoso que lleva cocaína en  el cuerpo". El autor de la carta era Sigmund Freud que a  continuación añadía: "En mi última depresión seria tomé de nuevo  la cocaina y una pequeña dosis me llevó a las alturas de manera  prodigiosa"; la frase bien parece un slogan publicitario del  Cartel de Medellín...

          Es importante subrayar que este párrafo no tiene nada que ver con el interés médico‑científico de Freud por la cocaina: refleja solo una adicción viciosa. En 1886 el doctor Erlenmayer, definió a la cocaina como "el tercer azote de la humanidad", despues del alcohol y la morfina. Cuando Freud experimentaba con cocaina, otros muchos muchos científicos ya habían dictaminado lo peligroso de esta droga y estudiado sus efectos nocivos sobre el organismo.

          La fijación de Freud por la cocaina y su afición a ingerirla es  significativa en más de un aspecto. Hace falta considerar el poder afrodisíaco de esta droga para advertir que ya, desde su juventud, el factor erótico tenía un peso anómalo en su ecuación personal. La cocaina efectivamente, no es solo un tonificante muscular, el sector que activa con más violencia y de manera más compulsiva es la imaginación erótica.

          El flujo de sugerencias e imágenes eróticas que invaden el cerebro son el principal elemento creador de adicción. Y en Freud esto no fue diferente. Sin embargo, Freud intentó durante unos años edificar una teoría médica, acaso para justificar su adicción, afirmando contra toda lógica que la cocaina curaba distintos tipos de enfermedades, desde la morfinomanía, hasta el dolor de estómago, pasando por las enfermedades cardíacas y las manías depresivas.

          Es innegable que Freud, a lo largo de toda su vida, fue un paciente y minucioso observador de sí mismo: lo que valía para él, aquello que le atraía, tendía a generalizarlo hasta alcanzar valor para los demás. No es de extrañar que, sobre esta base tan poco científica, estableciera la sexualidad como nudo de todos los conflictos de la psique.

          Probablemente si la cocaina no hubiera estimulado la mentalidad  erótica de Freud como solo esta droga puede hacerlo, el psicoanálisis no hubiera colocado tanto énfasis en la sexualidad. De ahí que el episodio de la cocaina no sea un mero accidente en el freudismo, sino la primera piedra sobre la que se edificó luego todo el sistema.

          El nacimiento de la terapia psicoanalítica debe también mucho al  fracaso de Freud como hipnotizador. En la última década del siglo  XIX, famosos psiquiatras como Charcot (de quien Freud se decía discípulo y con quien trabajó en la siniestra clínica parisina de la Salpetriere para enfermos mentales), Bernheim, Liebeault o Breuler, utilizaban la hipnosis para curar ciertas depresiones y afecciones histéricas. Freud fue uno de ellos.

          Aprendió la técnica del propio Charcot, pero hacia 1890 empezó a  convercerse de que jamás sobresaldría como hipnotizador. No es que dudara en aquel momento de la eficacia de la hipnosis, era que carecía de cualidades de hipnotizador. Se terminó convenciendo cuando, tras la preparación previa, con el consabido péndulo moviéndose ante los ojos de una paciente, le ordenó que se durmiera; por fin, sentenció imperioso: "Ya está dormida". La muchacha, sin inmutarse abrió los ojos: "No, doctor; no me he dormido".

          Todo esto no se situaba precisamente dentro de las coordenadas  positivistas y científicas que dominaron la evolución del saber entre finales del siglo XIX y principios del XX. Más parecen propias de un espectáculo de variedades.

          El psicoanálisis tuvo mucho más contactos con lo irracional. Wilhem Fliess, amigo íntimo de Freud, frenólogo, tenía ciertos conocimientos de khabala hebrea, en particular, estaba obsesionado por la numerología y supo transmitir esta obsesión al propio Freud, hasta bien entrada la madurez. Este, inducido por Fliess, creyó hasta 1920  que la vida del hombre se gobernaba por ciclos de 28 días en la mujer y de 23 días en el varón. Las relaciones hombre‑mujer estarían marcadas por las cifras 5 (28 ‑ 23) y 51 (28 + 23).

          Es curioso pero todo este delirio de Fliess goza de gran predicamento entre los fieles de la Nueva Era. De aquí, efectivamente, ha derivado toda la teoría de los "bioritmos". Fliess colaboró con el doctor Hermann Swoboda quien intuyó la existencia de estos ciclos de 23 y 28 días que, creían, influenciaba en el terreno de la biología individual. He conocido algunos oficiales del ejército que calculaban los biuoritmos de sus soldados para conocer si estaban en disposición biológica de hacer guardias; he conocido tarotistas que utilizaban el mismo sistema para completar el perfil psicológico de sus clientes. Y en los ambienttes "new age" se le tiene por infalible; abunda toda una literatura relacionada con el tema distribuida en los mismos circuitos que cualquier otra terapia del a Nueva Era. Y sin embargo, los bioritmos, a pesar de ser avalados por Swoboda y Fliess, y durante un tiempo por el propio Freud, a pesar de su actual reputación, carece completamente de base científica; es pura y simple superchería. No queda claro el motivo por el que los biorritmos empiezan a calcularse en el momento del nacimiento, y no en el momento de la concepción. Esta es la objeción más simple, pero existen otras igualmente pesadas: por ejemplo, la absoluta ineficacia de las previsiones, que solo muy difícilmente tienen algo que ver con la realidad. Una gripe no depende del ritmo físico, sino de una serie de circunstancias muy diversas; de la misma forma que los lunes el ritmo emocional está más amuermado que los viernes por la tarde. Inútil seguir por este camino.

-        Fliess, como Freud, eran judíos. Como se sabe la khabala (=  tradición) es el compendio de esoterismo hebreo que atribuye gran importancia a la numerología. Cada letra del alfabeto hebreo tiene un valor numérico y la suma de las letras de una palabra da una cifra concreta. Esta técnica se llama guematría y goza de gran predicamento en el ámbito de la Nueva Era. Puede darse el caso de palabras con distinto significado, cuyo valor numérico sea el mismo: se dice entonces que ambas palabras contienen conceptos identificables. Junto a la guematría, el "senderismo" es otra de las aportaciones de la tradición khabalística en la temática de la Nueva Era. Ya habrá ocasión de insistir en este tema en otro lugar de este libro, baste decir ahora la khabala floreció en el judaismo medieval y lo que se encuentra en tandem Fliess‑Freud es un eco remoto y cortado de todo contacto con la tradición hebrea.

          Pero hay otro eco, igualmente lejano, del hebraismo en la obra de  Freud y que tiene desembocaduras excepcionalmente vivos en el ambiente de la Nueva Era. Nos referimos a los sueños. El hebraismo, ya desde los  tiempos bíblicos, había hecho de la interpretación de los sueños una especialidad sacerdotal. Existía toda una codificación de los  distintos tipos de sueños, que se suponía albergaban contenidos  premonitorios.

          Todas las civilizaciones tradicionales insistieron en el análisis de los sueños: era en el sueño, cuando el espíritu se liberaba  expontáneamente de la cárcel de la materia y volaba solo. Esta  experiencia incondicionada, estaba más allá del espacio y del tiempo, por tanto, podía ser utilizado con fines paranormales: adivinación, videncia, etc. siempre dentro de un contexto sagrado: era el sacerdote, quien interpretaba el sueño, no un profano.

          Freud, lo que hace, es abordar el estudio de los sueños desde una perspectiva laica y pansexual. Los reflejos del sueño, no serán otros que los que deriven de la líbido, condicionante universal, no tendrán ningún poder premonitorio, sino que serán un reflejo de los bajos fondos de la psique, que sacarían a la superficie y permitían intuir lo que el paciente, inconscientemente, se negaba a revelar a su psicoanalista.

          El gran mérito de Freud consistió en enunciar, en un momento en el que el materialismo y el positivismo inhundaban todos los aspectos del universo científico, la existencia de una región inferior a la conciencia ordinaria pero que influye en ésta, el "subconsciente" y lo condiciona.

          La idea de esta región situada por debajo de la conciencia ordinaria no era de Freud, si bien la popularizó él. En el remoto pasado védico, los sabios hindúes ya habían teorizado sobre la diferencia entre "samskara" y "vasana". El mundo clásico greco‑ latino aludió a las "oscuras profundidades del reino de Neptuno en donde moran terribles monstruos", aludiendo al subconsciente o inconsciente. En los relatos graélicos y en las sagas nórdicas se aludía a la enigmática presencia de espadas rotas que el héroe debe unir, haciendo referencia a las dos partes de la conciencia que debe unificar y sacar a la superficie.

          En un período más reciente, desde Gustav le Bon hasta von Hartman  aludieron a un mismo orden de ideas. El propio Franz Messmer, -redescubierto por la nueva Era y que hizo furor a principios del siglo XIX con su teoría sobre el magnetismo animal y sus capacidades como hipnotizador- pueden ser considerados como redescubridores de esta dicotomía entre conciencia ordinaria y subconsciente.

          Ahora bien, el concepto freudiano adolece en un aspecto fundamental: Freud considera solo los aspectos negativos de una componente "infernal" en la mentalidad humana, en absoluto de una componente "divina". Freud solo se fija en lo que está "por debajo" de la conciencia ordinaria, nunca en lo que puede estas "por encima" de la misma.

          De la misma forma que la personalidad humana puede sufrir dos tipos de disolución ‑en el seno de la masa o disolverse en el curso de una experiencia mística disolucion "hacia abajo" una y "disolución por arriba", la otra‑, también la conciencia ordinaria puede ser trascendida. El hombre así considerado, desde el punto de vista freudiano, es un hombre roto, lejos de una integridad totalizadora, amputado de toda aspiración hacia la trascendencia que es considerada como una neurosis.

          El aspecto más extremista de la teoría psicoanalítica es precisamente el percibir en la sexualidad el origen de toda neurosis, y más específicamente en la sexualidad infantil. "El niño tiene un deseo innato de tener relación sexual con su madre, pero se siente amenazado en la ejecución de estos deseos por el padre, que parece tener derechos de prioridad sobre la madre. El niño desarrolla ansiedades de castración al darse cuenta de que su hermana no posee un pene, el maravilloso juguete que tanto significa para él y su miedo agravado le hace rendirse y "reprimir" todos esos deseos inconvenientes, que viven, como en el famoso Complejo de Edipto, en el subconsciente, promocionando toda suerte de terribles síntomas en la vida posterior". Tal es el resumen que el profesor Eysenk hace de la médula de la teoría  freudiana.

          Solamente la historia de la cultura occidental ha alcanzado un grado tal de aberración, cuando Lutero definió el alma humana como un burro que no importa si es montado por Dios o por el Diablo... Cualquier persona de espíritu sano que sienta por sus padres y hermanos un normal y natural amor desinteresado y puro, puede percibir en las teorías de Freud un aroma insano y  enfermizo y si escarba un poco más y comprueba la ausencia absoluta de pruebas científicas que demuestren tales perversiones, no dudará en atribuir a una mente enferma tales  enunciados: de la misma forma que el GULAG estaba implícito en Marx, la  enfermedad mental anidaba en Freud.

          El freudismo buscó organizarse en la Asociación Psicoanalítica de Viena, primero y luego en la Asociación Psicoanalítica Internacional. En ambos casos, estuvo presente un aroma sectario. La secta del doctor Freud, como cualquier otra secta 1) rendía  fidelidad acrítica al "gurú", 2) se creía detentadora absoluta de la "verdad" ("Estamos en posesión de la verdad; tanto ahora como hace 15 años". Freud), 3) toda desviación de la verdad oficial establecida por el "gurú" era castigada con la expulsión y el ostracismo (casos de Adler, Rank, Jung), 4) la secta tiene sus propias joyas y signos de reconocimiento: una entalladura griega antigua, en un anillo de oro distribuidos por el propio Freud a los más fieles, y 5) la secta tiene su "capítulo secreto": compuesto por psiquiatras psicoanalizados por el propio Freud, quien impuso el carácter secreto de este "comité". ¿Se trataba o no de una secta?

          El profesor Eysenk en su libro "Decadencia y caida del Imperio  Freudiano" recuerda las características del paciente ideal:  "Preferentemente debería ser joven, bien educado, no demasiado  seriamente enfermo y razonablemente rico...", aun así no se le  garantiza, ni el tiempo que va a durar el tratamiento, ni si va a dar resultado. Si finalmente el paciente se cura es por obra del  psioanálisis, si persiste en su patología es que no ha alcanzado a saber explicar en qué consiste su problema. Ahora bien, cuando en medicina un tratamiento fracasa es que la teoría sobre la que se basa es incorrecta; Freud insiste en que un tratamiento puede no funcionar ‑por motivos desconocidos‑ aunque la teoría sea correcta. Por el contrario, no duda en descalificar tratamientos alternativos que tienen éxito en pacientes sobre los que el psicoanálisis ha fracasado, en tanto que se basan en "teorías erróneas".

          Así por ejemplo el psiquiatra freudiano que trate un caso de agrofobia se preocupará por conocer el origen del mal e interminablemente obligará al paciente a que se explaye sobre los más nimios recuerdos de su infancia con la esperanza de poder encontrar una pista que le permita comprender las motivaciones profundas. Aun en el caso ‑estadíticamente no muy alto‑ que consiguiera conocer el origen infantil de la fobia, no se asegura que la psiquiatría analítica pudiera curarlo. Un psicólogo no freudiano, conductivista, se limitaría a acompañar al paciente al campo y, por mucho que sea su inquietud inicial, le conminará a que siga allí; hasta que el terror a los espacios abiertos se disipe por sí mismo y el paciente comprueba ‑a la fuerza‑ que nada debe temer. El adiestramiento basado en la educación, es anatemizado por los freudianos. En efecto, es más simple, menos  costoso para el paciente y aporta menos beneficios al terapeuta...

          Sin embargo, es cierto que algunos pacientes del psicoanálisis se  curan. Esto no demuestra en absoluto la bondad de la teoría. Generalmente los pacientes acuden a un psiquiatra cuando ya están muy destrozados por la enfermedad; en ese momento ya existen pocas posibilidades de que puedan empeorar más. Por otra parte, es cierto que un porcentaje alto de neurosis se curan por sí mismas despues de hacer crisis, sin ayuda de nadie. En el resto, entra en juego el llamado efecto placebo.

          Y en ocasiones el "nocebo". Obsérvese sino el siguiente relato que tiene como protagonistas al propio Freud y a una de sus pacientes más famosas "Dora", entresacado del libro de Janet Malcom "El psioanálisis, profesión imposible": "Freud trató a Dora como un  adversario mortal. La acorraló a gritos, la puso trampas, la empujó hasta los rincones del estudio, la bombardeó con sus interpretaciones, no le dió cuartel, fue tan intratable, a su  manera, como cualquier miembro del siniestro círculo familiar de la enferma, fue demasiado lejos y finalmente la echó" (...) "Dora la dijo que había sufrido un ataque de apendicitis. El Freud lo  negó bruscamente y perentoriamente decidió que la apendicitis había sido, en realidad, una preñez histérica que expresaba sus  insconscientes fantasías sexuales".

          Dora era Ida Bauer, apenas tenía 18 años, era inteligente y hermosa, sufría desmayos, catarros y pérdida ocasional de voz, y otros trastornos. A Freud le importó poco el cuadro médico de la joven, muy sensible por lo demás, ni siquiera se tomó la molestia de proceder a un reconocimiento médico clásico. Puede suponerse el trauma que representó para la muchacha el encontrarse sola, encerrada y sin posibilidad de abandonar la sala, con un sujeto que la acosaba con obscenidades, gratuitas por lo demás. A las pocas semanas Dora abandonó el tratamiento en el mismo estado en que llegó.

          No ha sido el único caso. Frecuentemente los psiquiatras inducen en los pacientes el tipo de respuestas que quieren obtener: los psiquiatras freudianos obtienen de sus pacientes "sueños freudianos", los psiquiatras "junguianos", obtienen sueños  "junguianos"; los pacientes, poco a poco, a lo largo de los extensos tratamientos, cotejan las preguntas y los comentarios realizados por sus terapeturas y, en muchos casos, suelen dar aquellas respuestas que los psiquiatras esperan obtener de ellos. Solo así logran evitar el acoso y eludir terrenos que les parecen insoportables. A partir de aquí, a la dolencia específica del paciente se añade una preocupación suplementaria: el evitar el  asedio del psiquiatra. No es raro que pacientes que han llegado en momentos en los que se enfermedad remitía, hayan vuelto a recaer en las más profundas depresiones.

          Más aun que Freud, Wilhem Reich y Gustav Jung han influido extraordinariamente en la Nueva Era; de Reich han derivado distintas terapias: CORE-Energética, bioenergética, rolfing, etc. Incluso los catálogos de objetos de "new age" se han visto repletos de acumuladores orgónicos, cañones para romper nubes y otras lindezas a precio de mercado.

          Lo terrible es que Wilhem Reich murió completamente loco y todo este material fue creado precisamente en el momento en que ya empezaba a demostrar desequilibrios paranoides. No puede extrañar que algunos de sus herederos hayan terminado por regresar a aquello que siempre ha estado tan cerca del psicoanálisis: el ocultismo; ya veremos más adelante por qué decimos esto.

          A principios de los años setenta se habían publicado algunos libros de Reich en español, pero ya antes había suscitado el interés en algunos psiquiatras como el doctor Ramón Sarró, amigo personal de Reich y alumno suyo en la Policlínica de Viena, o Ramón García, profesor de la Escuela de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona. Pero no fue sino hasta la primavera de 1978 cuando Carlos Frigola, que había sido alumno de Eva Reich -hija de Wilhem Reich- en la Tavistock Clinic de Londres, la invitó a dar unas conferencias y seminarios en las Universidades de Valencia y Barcelona. A raíz de estos cursos se organizó un encuentro en Figueras (Gerona) en donde, asistiendo la propia Eva Reich, fue creada la "Fundación Wilhem Reich" que todavía realiza cursos, seminarios y edición de la "Revista de Ciencias Orgonómicas".

          Me han explicado varios y varias veces la esencia del pensamiento reichiano. He leido varias biografías del controvertido psiquiatra y debo reconocer que, salvando los escritos que publicó antes de llegar a Estados Unidos y que lo único que hacen es llegar a las últimas consecuencias de la teoría freudiana sobre la importancia de la sexualidad en el comportamiento humano, el resto me parece pura locura. Reconozco, eso sí, que su "Psicología de Masas del Fascismo" es un análisis bastante lúcido de lo que fué el movimiento nacional-socialista alemán y que superaba con mucho al resto de análisis de la época en que fue publicado. Pero me veo obligado en parar aquí las alabanzas.

          Creo que es bueno decir que los datos en los que me baso para afirmar que Reich murió completamente loco los he obtenido de una biografía tan ingenua y favorable como la escrita por Ilse Ollendorff, esposa de Reich en su período americano. Después de colaborar durante 12 años ininterrumpidamente con Reich, la Ollendorff reconoce que a medida que iba pasando el tiempo cada vez enténdía menos de las teorías de su marido. Es patético cuando explica la fabricación del primer acumulador de energía orgónica -apenas una caja de cigarros, "con cellotex en la parte exterior y una hoja de acero en el interior, con respiraderos en la tapa"- y acto seguido explica que Reich se sentía increiblemente solo, "necesitaba hablar y yo estaba allí para escucharlo, pero no comprendía las implicaciones de lo que decía ni tampoco las entendía ninguna otra persona de su alrededor".

          Reich escribió a Einstein en 1940; se entrevistó durante 5 horas con él en Princetown en enero del 41, habló con él sobre la "energía orgónica" e incluso le llevó un "acumulador". Einstein se comportó gentilmente con él, lo despidió y no quiso volver a saber nada más del asunto. Reich atribuyó esta repentina indiferencia a "una conspiración general de inspiración comunista". El caso supuso un grave quebranto moral para Reich que ya se veía trabajando junto a Einstein y otros cerebros científicos. Estaba harto de tratar neuróticos, quería abrirse campo en el terreno de las ciencias físicas y encontrar el nexo de unión entre psique y materia. En 1942 Reich empezó a tratar pacientes de cáncer con los acumuladores orgónicos y a venderlos. Hay que decir que el acumulador no era vendido como remedio contra las enfermedades sino como una forma de fortalecer el cuerpo, y por tanto a hacerlo inmune a las enfermedades y capaz de derrotar a las que ya estaban en curso. La administración americana prohibió en 1956 la venta de estos aparatos. La venta apenas había llegado a las 300 unidades.

          Probó también un motor de energía orgónica, pero en esa época su manía persecutoria se había ido ampliando. Uno de sus ayudantes, un muchacho problemático, desapareció, Reich sostuvo la teoría que el "joven había sido había sido secuestrado por conspiradores comunistas que querían el secreto de la fuerza motriz en la energía orgón". El joven nunca apareció, pero la Olendorff sostiene que había sido internado en una clínica psiquiátrica. En 1950 las cosas no mejoraron; Reich concentró esfuerzos en la realización de un "rompenubes" o "cloudbuster" que no era otra cosa más que "un dispositivo de tubos huecos ubicados en una suerte de placa giratoria que podía manipularse para que apuntara en la dirección deseada. Los tubos estaban conectados con cables que debían introducirse en la tierra o en una fuente de agua corriente. La teoría era que los tubos extraerían la energía orgón de las nubes, y que el agua a su vez extraería la energía recogida de los tubos y neutralizaría sus efectos". Claro está que las nubes se rompían, pero es que es preciso ver una nube para saber que es la muestra más clara de lo impermanente.

          Reich en los últimos años de su vida desarrolló toda una teoría sobre los OVNIS; la mayoría de sus herederos han preferido cubrir un tupido velo sobre la última etapa de evolución de su pensamiento,  especialmente entre 1942 y 1957. De todas formas existen artículos y rastros que permiten reconstruirlo.          

          Al llegar a EEUU Reich se radicó en Maine creando la comunidad que llamó "Orgonon". luego veremos el porqué del nombre. Todo se inició en 1952 cuando algunos miembros de la comunidad afirmaron haber visto "platillos volantes". Poco a poco fue obsesionándose con la idea de la presencia de naves extraterrestres que supuestamente observaban a la comunidad de "Orgonon". El las llamaba "EA" iniciales de las palabras "Energía" y "Alpha"; sus tripulantes eran llamados CORE, siglas de "Cosmic Orgone  Engineering".

          Llegó a obsesionarse con la idea de que algunas estrellas eran, en realidad, naves extraterrestres situdas sobre la comunidad de "Orgonon" para vigilarla; aprovechó el "cloudbuster", más adelante denominado "cañón espacial", que disiparía la energía orgónica negativa ‑DOR‑ liberada por las naves extraterretres y causante de las enfermedades del hombre. Estaba convencido que gracias a este instrumento había logrado debilitar algunas "luces azules" estacionadas sobre Orgonon.

          Por lo demás la presencia de naves extraterrestes en nuestro planeta estaría dictada por su necesidad de cargarse aquí de energía orgónica positiva (OR) y desprenderse de la negativa (DOR) en forma de polvo negro que provocaría una lluvia y la consiguiente nausea, cianosis y malestar general.

          En 1956 es condenado a dos años de cárcel por tráfico ilegal de  "acumuladores de energía orgónica" que consideraba el único  remedio contra el cáncer... Murió en la penitenciería de  Willisburg el 3 de noviembre de 1957. En la última fase de su  vida Reich había abandonado la práctica psiquiátrica y proyectaba un nuevo culto basado en la eugenesia y denominado "Hijos del Porvenir"; una parte de sus seguidores renunciaron a sus extravagantes teorías enunciadas tras su llegada a EE.UU., mientras que otros asumieron todos los contenidos, incluidos los ufológicos.

          La "teoría orgónica" habla de que una parte del universo está  compuesto por "materia orgónica" que se manifiesta en nosotros en  el momento de las relaciones sexuales. Contra más acumulación de  "orgón" haya, más posibilidad tendremos de llevar una vida  equilibrada. De aquí que Reich y discípulos vendieran ‑y vendan todavía‑ "acumuladores" de energía orgónica, cuya  comercialización fue causa de las desgracias de Reich.

          Woody Allen satirizó la imagen de Wilhem Reich en la figura del científico loco de su película "Todo lo que usted quiere saber sobre el sexo y no se atreve a preguntar".

          Con Carl Gustav Jung estamos ante otro estilo. Se trata de una persona irreprimiblemente atraida por el ocultismo -algunos dicen que estuvo incluso obsesionado- y por lo que en la época se llamaban "fenómenos parapsíquicos" y que intentó darles una explicación psiquiátrica. Si lo consiguió o si se perdió en su búsqueda, ya es harina de otro costal. Cuando aun era un adolescente su prima Helene Preiswerk empezó a ejercer de medium y Jung gustaba de asistir a las sesiones de oui-ja y a hablar con los muertos. Todo esto le servirá más adelante para componer su estudio "Fundamentos psicológicos de la creencia en los espíritus", muy ponderado en el que explica que los fenomenos espiritistas son meras "proyecciones de la mente inconsciente". Su abuelo, Samuel Preiswerk, catedrático de hebreo, tenía visiones y decía vivir con dos esposas, una viva y otra muerta; una vez por semana, a falta de poder hacer otra cosa, se encerraba en una habitación para hablar con la esposa del más allá. Está demostrado que varios familiares de Jung tenían facultades paranormales. A Helene le pasó lo que a muchos otros mediums, fue perdiendo sus capacidades psíquicas poco a poco, hasta que finalmente -según confesó a Jung- terminó simulando sus trances.

          A lo largo de toda su vida tuvo experiencias paranormales o contactó con gentes que las tenían. Cerca de Londres alquiló una casa de campo en la que aparecía el fantasma de una ancianita, se oían golpes y carreras de animales. Abandonó la casa que, poco después, fue derruida por invendible. Sus sueños eran extraordinariamente vivos y sentidos, frecuentemente alucinatorios.Tanta importancia dió a los procesos oníricos que terminó estableciendo que era posible "soñar" despierto y crear un mundo imaginario con tal intensidad que podría convertirse en realidad. Aquí está el origen del llamado "pensamiento creativo", una de las líneas de la Nueva Era que cuentan con más seguidores.

          En marzo de 1909, Jung visitó a Freud en Viena. No se sabe por qué ambos psiquiatras estaban discutiendo sobre la realidad de los fenómenos paranormales. Freud no creía en su existencia, cuando de repente un gran estruendo salió de un armario próximo. "!Ahí está! ese es un ejemplo", dijo Jung. Freud no quedó convencido y Jung pronosticó otro estruendo inmediato que efectivamente se produjo. Freud empezó a creer en la fenomenología paranormal; Jung murió convencido de que era él quien había provocado el ruido y escribió que durante la conversación había sentido como su vientre se iba recalentando poco a poco.

          Un año después Jung empezó a pensar en la existencia de lo que llamó "inconsciente colectivo". Collin William resume así el origen de su meditación: "En un papiro mágico griego llamado "La liturgia de Mitra", encontró una referencia a un tuvo que cuelga del Sol y que es el origen del viento. Esto le recordó que en 1906 un paciente ezquizofrénico le había contado que veía un falo ereccto en el Sol y que "de ahí venía el viento". También recordó un cuadro de un antiguo pintor alemán que mostraba un tubo que bajaba del cielo y pasaba por debajo de las vestiduras de la Virgen María, y al Espíritu Santo descendiendo por el tubo para fecundarla. ¿Sería posible -se preguntó- que estas tres imágenes hayan salido de la misma fuente profunda del inconsciente?". El pansexualismo freudiano no le convencía. Para Jung el sexo que se evidencia en todos los ritos primitivos no es una muestra de que el eros sea el impulso fundamental de nuestra vida, sino porque forma parte del impulso religioso, aun más profundo. Terminó rompiendo con Freud.

          Por esas fechas ya le interesaba extraordinariamente el "noble arte de la alquimia". Creo que no entendió ni su espíritu ni su forma. La idea de Jung es que los alquimistas vivían tan intensamente sus obsesiones y deseos que los proyectaban sobre su trabajo. Al estar ante el horno de fusión, exacervaban estas fijaciones, hasta que se producían "experiencias psíquicas" que el alquimista tendía a asimilar a experimentos químicos. El alquimista no sería sino alguién que utilizaba sin saberlo su "imaginación creativa", frecuentemente utilizando arquetipos universales, en un proceso que equivalía a soñar despierto. Con "Psicología y Alquimia" ocurre lo mismo que al leer "El misterio de la flor de oro", dedicado al taoismo chino. En ambos textos, Jung ha reunido un material preciosísimo y muy poco conocido. Si vale la pena leer ambos libros es precisamente por esta selección de textos; por lo demás, quien tenga una mínima formación en taoismo o tradición hermética, sonreirá con las interpretaciones junguianas. Este, en el fondo, no hacía sino proyectar sus obsesiones e inquietudes sobre la alquimia. Racionalizar lo que se desarrolla en un plano supra-racional puede ser tan complicado como vaciar todo el agua del mar.

          A principios de los años 50, Reich y Jung compartían la certidumbre en la creencia en los OVNIs. Una sobrina de Jung comentó las conversaciones en las que él afirmaba la existencia del fenómeno OVNI como realidad tangible, pero eso significaba admitir lo que en aquel momento era irracional -la posibilidad de los viajes interplanetarios- por tanto, cuando escribió en 1958 "Un mito moderno sobre cosas que se ven en el cielo", intentó racionalizar el fenómeno. Una vez más se trataba de proyecciones del subconsciente a la búsqueda de un salvador. Discutió con el gran aviador Charles Lindberg sobre este tema sin que lograran ponerse de acuerdo. Limberg comentó luego: "Uno presiente algo de misticismo y grandeza en él, aun cuando esto pueda estar mezclado, a veces, con algo de charlatanería". Freud opinaba lo mismo.

          Se ha dicho que el libro sobre los OVNIs no fue sino mera propaganda de su teoría sobre los "arquetipos" y "proyecciones", relanzándola a través de un tema que entonces empezaba a gozar de gran popularidad. Así mismo, cuando empezó a hablar de la "Nueva Era de Acuario", Jung adaptó el tema a su particular esquema teórico. Aceptaba que la salud mental procede de un encaje entre consciente e inconsciente y la Era de Acuario, en tanto que modélica edad de oro futura, debía de ser el producto de una nueva síntesis. "Nos encontramos -había escrito- en una necesidad mucho mayor de ampliar nuestra conciencia reflexiva, de modo que podamos darnos cuenta con claridad de las fuerzas opuestas dentro de nosotros, y dejemos de intentar hacer a un lado el mal, o de negarlo, o de proyectarlo, como hemos hecho hasta ahora". La Nueva Era decía ser el producto de esta conjunción. Explicó estas ideas en "Respuesta a Job", el libro más popular de todos cuantos escribió y que prefigura toda unla tendencia terapéutica de la Nueva Era.

 

LA HERENCIA TERAPEUTICA

          Freud, Jung y Reich se han convertido en los últimos cuarenta años en un semillero terapéutico, de sus teorías han derivado decenas de sistemas que los tienen como fuentes. Cada una de estas terapias está impartida por uno o varios centros dependientes de centrales internacionales que otorgan títulos y forman terapéutas. La mayoría toman como modelos a la "Asociación Psicoanalítica Internacional" que ya fundara Freud y presidiera Jung. Es fácil reconocer en cada una de estas terapias el modelo original y los añadidos que le han dado una personalidad propia y un factor diferencial. A pesar de las pretensiones científicas y terapéuticas de todas estas escuelas me permitirán si les digo que he observado en ellas un parroquialismo y provincialismo demasiado evidentes.

          Al igual que casi todas terapias de la Nueva Era, las derivadas del psicoanálisis originario pretenden educar al paciente y ayudarle a que sea él quien resuelva sus propios problemas. El tiempo que dura esta auto-educación es variable y depende de cada escuela. Unos prefieren procesos largos y prolongados (en torno a 500 horas), otros, en cambio, consideran que con una sola sesión basta. Parece que en esto rige una especie de ley física de compensaciones: a fin de cuentas, unos y otros y también los que no se sitúan en los extremos, vienen a cobrar, más o menos lo mismo.

          Como en todo esto los años sesenta fueron pródigos en el nacimiento de estas terapias. El freudismo cada vez se vió más cuestionado y terminó estallando en decenas de corrientes. H.C. Potter y G.T. Stanton divulgaron hacia 1970 su llamada "Terapia de Gestión Pecuniaria" en lo que puede considerarse un avance de las inquietudes que luego desarrollarán los "newagers". Dos años después M. Shepard difundió su "Love Treatment" sosteniendo la conveniencia de que psicoterapeutas y pacientes se involucren cuanto más mejor para la resolución de sus problemas mutuos, sin tabúes de ningún tipo. Shepard describe el caso de un terapeuta que trató a un paciente sobre sus problemas matrimoniales. En aras de la terapia, lo sedujo, pero aquí no acabó la historia. El terapeuta convenció al paciente para que integrara a su esposa, que no sería el tercer vértice del triángulo, sino la "co-terapeuta"...

          Pero había derivados más serios del freudismo. Merece reseñarse, por su antigüedad, la "psicosíntesis" fundada por Roberto Assagioli un italiano afincado en Nueva York, freudiano de estricta observancia y uno de los introductores del psicoanálisis en Italia. En el curso de la disputa entre Freud y Jung, Assagioli se aproximó más a éste último, pero intenta ir más allá. En su análisis del inconsciente, Assagioli se acerca a la idea junguiana de los "arquetipos", concepto que modifica y rectifica llamándolo "Inconsciente Transpersonal".

          Si traemos a colación esta escuela es por que prefigura lo que serán luego las "terapias holísticas". Assagioli dedicó buena parte de sus esfuerzos a trazar mapas de la personalidad. Su idea que coincidía con la investigación de los surrealistas de la época, se sintetizaba en la frase "mis yos son legión"; nuestra personalidad es un agregado de componentes, en ocasiones contradictorias; en "psicosíntesis" se trata de analizar cada una de estas partes, procurar establecer su origen, e integrarla en el todo. La fórmula en que la psicosíntesis ha cimentado su éxito es la que propone "volver consciente lo inconsciente y hacer inconsciente lo conciente". Para ello se precisa ejercitar la "mirada interior"; cuando esta sea lo suficientemente clara, deberemos "desidentificarnos" con aquellos elementos negativos o que nos bloqueen. Luego se trata de integrar el resto de componentes y en una fase final lograr la síntesis con lo "transpersonal". Es llegado a este punto cuando finaliza la relación con el psicoanálisis y ya se entra en el del misticismo, pues el alcanzar esta etapa de "síntesis" superior, el abrirse a los estadios transpersonales,  equivale a abrirse a algo parecido a lo que Koestler llamaba "conciencia oceánica". Algo muy parecido a lo que propone Eric Berne, psicoanalista aficionado que trabajó en el Instituto Psicoanalítico de san Francisco, un verdadero semillero de terapias psicológicas. Berne, después de coquetear con el freudismo terminó separándose de él, creando su propio método, al que llamó "Análisis transaccional". También aquí de lo que se trata es de "integrar" los distintos niveles de la personalidad. Lo de "trasaccional" viene a cuento de que toda relación social implica necesariamente un proceso de negociación-transacción, en el que unos condicionan a los otros y en donde entran en juego tres modelos (Padre, Niño, Adulto) cada uno con sus rasgos distintivos. A fin de cuentas, el Análisis Transaccional no intenta otra cosa que convertir al paciente en un "triunfador", darle una posibilidad de éxito social, infundirle seguridad en sí mismo, o en su jerga un "adulto" bien preparado para la vida moderna. A este respecto, algunas empresas norteamericanas han utilizado esta terapia para su personal y en Argentina, ha ido ganando terreno a los psiquiatras lacanianos.

          Los productos derivados de Wilhem Reich son, igualmente abundantes hasta el punto de ser casi imposible enumerarlos. Los conceptos que se tienen de la "bioenergética", por ejemplo, son muy variados, CORE-Energética, está en la divisoria entre las terapias psicológicas y el "channeling". Por su parte el "masaje biodinámico" es extremadamente parecido a las técnica de "Armonía Corporal" de la que ya hemos hablado. Y en cuanto a la Gestalterapia agrupa elementos procedentes del entorno reichiano y un bagaje propio no desdeñable.

          El doctor John Pierrakos es el alma de CORE-Energética. Su extraño apellido indica un origen griego; se trasladó cuando apenas tenía veinte años a los EE.UU., allí conoció a Wilhem Reich, de quien se convertiría en uno de sus más próximos colaboradores, junto con Alexander Lowen. El y Lowen fundaron el "Instituto de Análisis Bioenergético". En 1975, Pierrakos creó el Instituto para la Nueva Edad del Hombre, difundiendo CORE-Energética. Ya por entonces su sistema era una extraña mezcla de ocultismo, videncia y psiquiatría. Se había casado con Eva Broch, judía austríaca exiliada, que recibía informaciones "canalizadas" en las que se basó buena parte de su sistema; Pierrakos, por su parte, afirma ser un lector consumado de auras. Pierrakos decía que su esposa semanalmente recibía al dictado el texto de una conferencia o un capítulo entero para algún libro, y ello ante cientos de personas. Eva Brock, por este sistema escribió "Parthwork for Self Transformation". Como en el caso de muchas otras canalizaciones, hay muy poco de original en el material así vertido: referencias al amor como fuerza creativa, la consideración del odio como factor destructor o disociativo; importancia de la "energía", de su contracción y expansión, y de su visualización en forma de aura para diagnosticar enfermedades, reconocimiento de la autocuración, integración del hombre en el todo cósmico y poco más... La misma palabra "CORE" que para Reich eran las iniciales de "cosmic orgon engineering", para el tandem Pierrakos-Broch se convierte en sinónimo de "sede del amor" y esta sede es el corazón... aquí, Pierrakos, enlaza con temáticas místicas; se sabe la importancia que  las doctrinas sapienciales conceden al corazón y a la concentración en esta víscera, para alcanzar la posibilidad de acceder a otros estados de conciencia. El tema místico se complica si tenemos en cuenta que Pierrakos, a diferencia de Reich, acepta el hecho de las reencarnaciones, fundamentalmente porque este tema es característico de la nueva Era y aunque rechaza las teparapias regresivas y afirma estar preocupado por el "aquí y el ahora", la creencia en la reencarnación es algo así como una concesión oportunista.

          Todas estas orientaciones separaron a Pierrakos de Alexander Lowell. Este último siguió aferrado al "análisis bioenergético" que se situaba en una órbita más próxima a la enseñanza reichiana. Lowell consideraba que lo importante es que los terapéutas sean capaces de liberar la energía reprimida en sus pacientes y regularizando su circulación; para ello, la técnica bioenergética recurre al control de la respiración, liberación de las emociones y en algunos casos masages y fijación sobre el lenguaje corporal. La idea es que cualquier represión o contención de las emociones provoca bloqueos y termina generando una "coraza" corporal que solo podrá romperse siguiendo las técnicas relacionadas.

          Habrán observado los lectores que hay todo un contingente de ideas no específicamente reichianas, ni freudianas en todos estos grupos y tienen todo el derecho de preguntarse de dónde diablos proceden. Abraham Maslow fue quien estableció la famosa clasificcación de las categorías de la psicología occidental en cuatro ramas: el psicoanálisis, el conductismo, la psicología humanista y la psicología transpersonal; el propio Maslow se identificaba con la tercera. Esta clasificación peca en la actualidad de excesivamente esquemática; hoy no existen tipos puros, ¿dónde se puede incluir la Programación Neuro-Lingüística o el Rebirthing? en realidad participan de una u otra categoría y son, igualmente, novedosas. Pero en los años sesenta y setenta, en los albores de la New Age las cosas se veían de manera más simple.

          La probeta y, al mismo tiempo cocktelera de todas estas corrientes psicologistas fue el Instituto  Esalen situado -¿podría ser en otro lugar?- en California y fundado en 1962 por Michelael Murphy y Richard Price como base del Movimiento de Potencial Humano. Este lugar fue considerado como el laboratorio de ensayo para nuevas ideas; allí trabajaron hasta 100 personas dando cursos, seminarios, conferencias, dirigiendo grupos de trabajo, comisiones de investigación, estructurando círculos de simpatizantes. El Instituto Esalen fue el primero en utilizar el término de "psicología humanista" para etiquetar sus trabajos. Abraham Maslow fue uno de sus teóricos, desde su fundación hasta el momento de su muerte acaecida en 1970.

          Nacido en 1908, este judío ruso, se interesó particularmente por las culturas aborígenes americanas. Conoció a los psiquiatras disidentes del freudismo, en especial a Adler -el primero que abandonó a Freud- y a Eric Fromm. A Maslow lo que le interesaban no eran los psicópatas, ni los cerebros disociados, sino las mentes privilegiadas y se preguntó por qué  eran individuos superiores y en plenitud de facultades. Estudiando a genios y a personas autorealizadas se podían inferir las pautas de educación y comportamiento.

          En su libro "La personalidad creadora", Maslow explicaba que las personas con un alto nivel de realización interior "participan, sin excepción, en una causa exterior a su propia piel, en algo fuera de sí mismos. Trabajan en algo con devoción, algo que es muy preciosos para ellos, una llamada o vocación en el viejo sentido sacerdotal. Trabajan siguiendo una llamada del destino en algo que aman, de modo que la dicotomía trabajo-gozo desaparece en ellos". Es ahí en donde el interior del individuo entra en contacto con algo exterior a él.

          Maslow se interesó particularmente por el fenómeno religioso y estableció las tipologías del esoterismo y el exoterismo. Vio que existían dos tendencias religiosas contrapuestas, una de carácter mistico e individual, una forma interiorizada de religión para la que los símbolos y las experiencias personales constituían el centro y el único interés de su temática; la otra tendencia opuesta 180º, se abría a lo cultual, era "legalista y organizativa", daba pie a la formación de las grandes religiones estructuradas.

          La otra tendencia, que va un paso más adelante, respecto a la psicología humanista difundida desde Esalen, es la transpersonal. La idea es que la conciencia puede expandirse más allá de los límites del espacio y del tiempo. Satanislas Grof y Ken Wilber fueron sus profetas. Grof se interesó por las experiencias alcanzadas mediante la utilización de hongos alucinógenos y de LSD. Creyó ver la existencia de correspondencias entre la vida del individuo desde el momento de la concepción y la experiencias religiosa. A la vida intrauterina corresponde la "conciencia oceánica" o si se prefiere la experiencia de lo Absoluto. El proceso de salida del seno materno sería el proceso de muerte-renacimiento.  El momento del parto equivaldría a la experiencia de la muerta y al renacimiento del yo. Y así sucesivamente. Básicamente coincide con Wilber, otro psicólogo transpersonal, que estableció la existencia de distintos niveles de conciencia perfectamente jerarquizados, de los que el más bajo equivale a la conciencia egoista y el más alto a la experiencia cósmica.

          Por Esalen también pasaron los líderes de la contracultura, Allan Watts, Thimoty Leary y Richard Alpert (antes de que pasara a llamarse "Baba Ram Dass"). Allí se experimentó la Gestalterapia ideada por Fritz Perls, Paul y Laura Goodman, altamente tributaria del reichismo;  allí en Esalen también se experimentaron los "grupos de encuentro", popularizados en los años sesenta y setenta en donde se ejercitaba la comunicación, el psicodrama y la autocomprensión entre los asistentes...

          La Gestalterapia proponía curiosas técnicas. El paciente en su proceso de toma de conciencia de su propio mundo hablaba con una silla vacía, luego se sentaba y respondía a las preguntas que él mismo se acababa de plantear. Se le pedía que fuera consciente de su realidad presente, lo que le interesaba era vivir intensamente el aquí y el ahora. Una receta universal y de todos los tiempos.

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Notas sobre la New Age (II de V). Auroville, la ciudad de la nueva era

Infokrisis.- Uno de los aspectos de la New Age que más nos interesó fue todo el mito creado en torno a la ciudad de Auroville, no sólo porque en su arranque estaba la personalidad de Sri Aurobindo, sino porque su esposa y verdadera impulsora del proyecto era amiga íntima de Max Theón, uno de los miembros de la Hermandad Hermética de Luxos y fundador del Movimiento Cósmico. Auroville se situó en una ambigua encrucijada en la que se encontraron el hinduismo adulterado y el ocultismo europeo. El vídeo de introducción muestra los aspectos esenciales del proyecto Auroville.

 

La ciudad de la nueva era

 

Auroville. A pocas millas de Pondicherri en el Estado de Madrás, al sur de la India, se fue alzando en los años sesenta y setenta, la comunidad actual se extiende por 20 kilómetros cuadrados sobre los que viven 811 "aurovillianos". En su mayor parte los colonos proceden de EE.UU., Francia, Alemania y, por supuesto, la India. La ciudad, cuyo nombre literalmente quiere decir "Ciudad del Amanecer", está divida en cuatro barrios y un punto central, el Matrimandir, una esfera en la que se construirá una gran sala de mármol; al norte de extiende la zona cultural, la industrial hacia el Este, la zona internacional al sur y la residencial en la parte Norte. Entre cada espacio están ubicados los servicios, almacenes de manufacturas allí producidas, alimentación y transportes. Su estructura es en espiral como algunas antiguas ciudades europeas.

El punto de partida de Auroville hay que buscarlo en 1965 cuando algunos discípulos de Sri Aurobindo, con Mirra Alfassa al frente, empiezan a labrar el proyecto que luego será asumido por la Junta General de la UNESCO y otros organismos de cooperación internacional. Iniciado el proyecto el 29 de febrero de 1968, cinco mil personas, procedentes de 120 países, asistieron a la inauguració de la "Ciudad del Amanecer".

Sri Aurobindo había nacido en 1872 y fue educado en Inglaterra; estudio en el King's College de Cambridge pero redescubrió la cultura hindú en donde participó en los movimientos reivindicativos para la libertad de la India. Encarcelado, tuvo la experiencia de lo que Arthur Koestler llamaba "conciencia oceánica" y decidió penetrar en las ancestrales técnicas de los yoguis. Había leido el "Bhagavad Ghita", la obra que cambió su vida. En 1910 abordó esta vía en la que persisitió hasta el final de sus días constituyendo otro de los referentes espirituales de la contracultura y, en menor medida, de la Nueva Era.

Aurobindo propone un "yoga integral", nacido de la fusión de los demás yogas, como medio para activar la parte trascendente en cada uno de nosotros. Unos años despues conoce a la persona con la que compartirá el resto de sus días, Mirra Alfassa, nacida en París en 1878, de madre egipcia y padre turco, existencialista en su juventud, muy amiga de Max Theon, un sujeto sorprendente. Theon era el representante en Francia de la Hermandad Hermética de Luxor; grupo tenido como antecedente de las sociedades ocultistas de finales del siglo pasado y desde luego la matriz de muchos grupos posteriores. Sin duda, Max Theon es, con mucho, el más inqueitante y desconocido de todos estos personajes; en 1900, tras la disolución de la H.H.L., fundó el "Movimiento Cosmista" que curiosamente tuvo el mismo nombre que otro aparecido en Rusia en la misma época (véase pág.....).

El emblema de Auroville contrasta también con sus nobles y loables intenciones; la rueda con cinco radios debe mucho a Max Theon que lo eligió como símbolo de su organización. Se trata del "Duat" egipcio, símbolo del mundo subterráneo, que, por otra parte, en el emblema de Auroville está invertido. Olvidaba decir que fue de este mismo símbolo que los cosmistas rusos extrajeron la estrella roja de cinco puntas en los prolegómenos de la revolución de octubre. Y ciertamente me sabe mal recordar que la estrella pentagonal invertida es en Europa símbolo de la brujería y el satanismo. ¿Satánico el pobre Aurobindo? El no, pero sí que el olor a azufre se percibe con más nitidez en las proximidades de Max Theon... el maestro ocultista de "Madre".

Esta relación es bastante preocupante y constituye, desde luego, la sombra más intrigante que se cierne sobre Aurobindo. Su mujer, "Madre", en efecto, llegó a ser una gran amiga de Theon, quien la introdujo en el mundo del ocultismo y de lo paranormal, un mundo muy, pero que muy alejado de la verdadera espiritualidad hindú... pero no tan alejada de algunas tendencias "newagers" y "acuarianas". Theon murió en 1926, es imposible establecer hasta qué punto sus ideas influyeron sobre "Madre" y sobre el propio Aurobindo. En realidad las ideas universalistas del cosmismo, ausentes por completo de la tradición hindú, pueden encontrarse, por el contrario, en el proyecto original de Auroville.

Cuando Aurobindo se retiró en 1926 para dedicarse a la práctica del yoga, "Madre" fundó el Centro Universitario Internacional y de ella partirá la idea de construir la "Ciudad de la Luz".

En sus últimos años "Madre" inició investigaciones que estaban más próximas del ocultismo europeo que de la tradición hindú. Investigó lo que llamaba el "yoga de las células" que entendía como un proceso alquímico de transformación de la materia y del espíritu. Sus ideas fueron compiladas por Satprem, su secretario, un francés bohemio que se hizo cargo de la Fundación Aurobindo y del Instituto de Investigaciones Evolutivas que fundó en 1977  tras la muerte de "Madre" en 1973. Contaba 95 años.

Precisamente la muerte de "Madre" sumió a Auroville en una profunda crisis y abrió una larga retahila de pleitos y procesos que obligaron a intervenir al Parlamento Indio. Roger Anger, el arquitecto, dimitió, harto de luchas intestinas, incomprensión e intolerancia en aquel lugar que tenía que ser el paraiso de la Nueva Era. En 1988 el Parlamento Indio incluyó a Auroville en su "Plan Quinquenal" y redactó la Ley de Fundación. Shiv Shanker, ministro de Recursos Humanos pronunció una alocución ante la cámara baja hindú en la que aludió a "Sri Aurobindo y Madre resaltaron la necesdiad de expandir el internacionalismo, tal que Oriente y Occidente se relacionen en beneficio mutiuo. Para acelerar este proceso, se creyó necesario establecer un pequeño campo experimental, donde gentes de diversos puntos del mundo se pudieran reunir y comprometer en actividades investigativas, culturales, educativas, científicas y de todo tipo, orientadas hacia la unidad humana". A partir de este evento se redacto una legislación interna para asegurar la gobernabilidad del lugar. En Auroville no existen normas sociales; el matrimonio no existe, por ejemplo, tal como había declarado Mirra Alfassa en 1968. Se gobierna por consenso, no existen órdenes ni reglamentos, tan solo "recomendaciones" amanadas por la "Asamblea de Residentes"; los apoyos internacionales son buscados y canalizados por un "Consejo Directivo" del que depende el Consejo Consultivo Internacional y las relaciones con los grupos de apoyo que se van formando en todos los países.

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com

 

Notas sobre la New Age (I de V) Los caminos hindúes de la falsa espiritualidad

Infokrisis.- En 1996 realizamos una serie de entrevisas y artículos para una conocida revista mensual. Con todo ese material pensamos en estructurar un libro sobre la New Age. Sin embargo, cuando estuvo reunido todo el material vimos que se trataba de un fenómeno de escaso calado y olvidamos esos apuntes en un cajón. Ahora damos salida a una parte de ellos en cinco entregas.

Vamos a hablar de cierto hinduismo problemático, por lo tanto, hemos considerado que la mejor introducción era una vídeo sobre la vida de un santo hinduista del siglo XX, Ramana Maharsi, cuya obra  constrasta con la de otros gurús que son verdadera mercancía averiada. Desde antes de la irrupción de la "New Age". los gurús de importación ya se habían convertido en algo extremadamente frecuente. La saga de los gurús llegados a Occidente se inicia con nombres como Ramakhrisna, Vivekabanda, Aurobindo... fueron los primeros -y los más auténticos- de una larga serie de gurúes cuya influencia no se ha limitado al ámbito hindú y que a partir de los años sesenta invadieron Occidente a partir de California.

         Hoy, venir de Oriente ataviado exóticamente no supone una garantía de verdadera espiritualidad. Incluso en los ashrams asentados en territorio hindú abundan todo tipo de desaprensivos. El gran santo hindú del siglo XX fue Ramana Maharsi; su vida deja traslucir las pautas por las que discurre la verdadera espiritualidad hindú. Sobre otros linajes, en cambio, planean serias dudas sobre su autenticidad y eficacia. En las páginas que siguen hemos intentado reflejar lo esencial de unos y otros.

RAMANA MAHARSI: EL SANTO DE ARUNACHALA

         Vale la pena hablar de Ramana Maharsi por su santidad y como ejemplo del camino seguido por un hombre que, sin ser completamente fiel en la letra a los libros sagrados de la Tradición Hindú, supo encarnar perfectamente su espíritu y encarnarlo como nadie en este maltrecho siglo.

         Maharsi fue un gran hombre; un hombre sabio. Tenía dieciséis años y oyó en labios de un anciano el nombre de Arunachala, una montaña sagrada de la India. Poco después sufrió una experiencia de proximidad a la muerte que transformó su vida. A partir de ahí supo que iba  interesarle por el resto de sus días: aquello que sobrevivía a la muerte, el espíritu. Y buscándolo partió por los caminos de la India.

         Paul Brunton, uno de sus seguidores y compiladores de alocuciones y escritos, le preguntó sobre el futuro del mundo en los momentos dramáticos de la Segunda Guerra Mundial: "¿Y por qué te preocupas por el futuro? Ni siquiera conoces el presente. Cuida del presente y el futuro cuidará de sí mismo". Brunton, que se debatía entre lo más confuso del ocultismo y la auténtica tradición brahamánica, le contestó otra pregunta que reflejaba sus desgarrones internos: "¿Acaso el mundo penetrará dentro de poco en una nueva era de amistad y ayuda mutua o se hundirá en el caos?". Zapatero a tus zapatos, le vino a contestar Maharsi, eso sí con mucha más prosopopeya: "Hay Uno que gobierna el mundo y es Su misión cuidar del mundo. El que ha dado vida al mundo cuidará de él, ahora y en el futuro. El carga con el peso del mundo, no tú". Brunton que hasta esa fecha había dado tumbos por el mundo a la búsqueda de emociones fuertes se sintió cautivado finalmente por la sencillez y profundidad de aquel que fue uno de los últimos grandes maestros espirituales del siglo XX.

         En 1930 Brunton, después de practicar ocultismo y espiritismo, se encerró en la cámara real de la pirámide de Gizéh. La soledad del lugar hubiera aterrorizado a cualquiera, pero Brunton logró controlar sus emociones, se proyectó fuera del cuerpo y sintió como si una luz inundase la estancia. Escribió "Egipto Secreto", "La India Secreta", "El Sendero Secreto" y así hasta veintitantos libros. Volvió como discípulo de Ramana Maharsi.

         Volvamos a Maharsi. En cuanto pudo se instaló en las laderas del Arunachala y allí abrió su "ashram" (centro de enseñanza, vida y práctica del hinduismo). No quiso tener discípulos, ni se creyó autorizado a compilar una doctrina propia; se diría que, para este hombre sabio, el yo no existía. En virtud de eso ha sido considerado como el gran Santo de la India contemporánea. En 1950 un proceso infeccioso se le extendió por el brazo, falleció. Los médicos hubieran podido salvarle la vida, pero prefirió irse sonriendo. El no se consideraba nadie como para interferir los designios de Dios.

         Su doctrina es muy simple. Cada uno es su propio gurú. No había inventado nada, ya en el frontis de Delfos estaba escrito aquello de "Conócete a ti mismo" y "Nada de más", síntesis de la sabiduría de todos los tiempos que Maharsi, naturalmente, compartía. Khrisnamurti  -que ya había empezado a volar fuera de la tutela de la Sociedad Teosófica- había dicho, poco más o menos, lo mismo en público, pero sus críticos le reprochaban  que, en privado, vivía otra realidad. En el caso del Hombre Santo de Arunachala era justo al contrario. Se expresaba con una lúcida sencillez: "El gurú es aquel que siempre, en todo momento, mora en la profundidad del Yo. Jamás ve una diferencia entre él y los demás y está completamente libre de falsas nociones de distinción, esto es, que él es el Iluminado o el Liberado en tanto que los otros en torno a él están atados o sumidos en la oscuridad de la ignorancia. Su firmeza o dominio de sí mismo no puede ser conmovida en ninguna circunstancia y jamás se siente alterado y confundido".

         Treinta años en las faldas del Arunachala fueron suficientes para que simplificara las vías de acceso a la trascendencia y de identificación del Yo con los Absoluto. Huía de las proezas gimnásticas de los grandes yoguis, solo aceptaba como necesario su dominio de la respiración; como los viejos maestros Zen, creía en la conveniencia de plantearse continuamente la pregunta capital "¿quien soy yo?" para alcanzar la iluminación y pensaba, al igual que el Zen, que era posible vivir la trascendencia realizando cualquier labor. Personalizaba las vías, consideraba que cada persona era un mundo aparte y debía tener su propia vía; jamás atacó la Tradición, fue en todo momento respetuoso con ella, pero procuró adaptarla a cada uno de los que acudieron a su ashram y a ese mundo decadente que ya no era el del tiempo en que se redactaron los Vedas.

         El hinduismo ortodoxo de Maharsi es, exteriormente, heterodoxo. Sri Aurobindo no comprendió bien el mensaje de Arunachala y criticó que Maharsi le hubiera dicho que jamás había tenido un gurú. Por su parte, Aurobindo se situaba en la heterodoxia hinduista, en una relación parecida al protestantismo en relación al catolicismo.

DEL "BRAHMA SAMAJ" AL "ARYAN SAMAH": SARASWATI

         En 1828 Ram Mohan Roy fundó el "Brahma Samaj", un movimiento "oportunista" que quería servir como puente entre Europa y la India. Sus ideales eran universalistas, pronto abandonaron la observancia de los Vedas para estudiar todas las religiones, otorgando a cada una de ellas validez relativa; este fue uno de los primeros sincretismos de la historia moderna e inspiró en buena medida el esfuerzo de la Blavatsky cuarenta años después. Las concepciones religiosas del "Bramah Samaj" fueron fundamentalmente teórico-moralistas, no existía práctica religiosa, ni técnicas de ascesis. Negaban las castas y buscaban la modernización de la India y su europeización.

         En 1830 Ram Moham viajó a Inglaterra a predicar la nueva fe. Moriría poco después cuando el movimiento ya había entrado en decadencia. A mediados del siglo pasado algunos intelectuales que lograron sacarlo de su atonía. Fue entonces cuando se reveló Debendranath Tagore, padre del gran poeta hindú, que puede ser considerado como el reorganizador del movimiento con el nombre de "Adi Brahma Samaj" que cada vez tuvo un carácter más marcadamente pro-occidental y progresista; solían destacar las similitudes entre cierta forma del hinduismo y cierto cristianismo protestante y anglo-sajón. Esto era demasiado para la sociedad hinduista del siglo XIX y tanta audacia costó el desmantelamiento casi total del movimiento y la formación de una entidad más moderada, el "Sadharana Brahma Samaj". Romain Rolland dijo de ellos que "estaban demasiado separadas de las capas profundas del alma de su pueblo".

         Observados y rectificados los errores, Swami Dayananda Saraswati, constituyó la "Comunidad de los Arios" o "Ariah Samaj" en 1875. La intención consistía en cerrar el paso al progreso de cristianos e islamitas y recuperar la idea de que la India era un país llamado a realizar una misión cósmica de guía del mundo. Dayananda Saraswati fue considerado como "el lutero de la India"; cinco años después de la fundación del movimiento contaba con varios cientos de miles de seguidores en el norte de la India.

         Por esas fechas los teósofos ya habían hecho su aparición en Adyar. Dado que el hinduismo ortodoxo apenas casaba con sus planteamientos, los teosofistas buscaron estrechar lazos con todos estos grupos disidentes del brahamanismo. En 1877 la Blavatsky pretendía fraguar una "alianza ofensiva" con el "Ariha Samaj" en la cual la Sociedad Teosófica fuera considerada como una sección del movimiento indio.

         La Blavatsky consideraba que el "Brahma Samaj" como "iniciador del colosal trabajo de purificar a las religiones hindúes de las escorias que le han infundido siglos de intrigas de sacerdotes". El coronel Olcott, otro de los líderes teosofistas, definió a Saraswati como "Uno de los más nobles Hermanos vivientes" y pronto le presentó a la Blavatsky hasta 1882 cuando la alianza se rompió dramáticamente; Saraswati tachó a la Blavatsky de farsante y declaró que "nada sabía de la ciencia oculta de los antiguos Yogas, y que sus, mal llamados por ella, "fenómenos" no eran debidos más que al mesmerismo, a preparaciones hábiles y a una diestra prestidigitación"...

SRI RAMAKRISHNA Y SU LINAJE

         Pero la matriz de estos tres grupos era muy similar. Tras los excesos del "Brahma Samaj", la politización laica del "Ariha Samaj" y las mistificaciones del teosofismo, las cosas volvieron un poco más a su curso. Los nombres de Ramakrishna, Vivekananda y Aurobindo formaron un linaje revitalizador, cuyo impacto en Occidente prosiguió a lo largo de todo el siglo XX y se manifestó tanto en la contracultura como en el movimiento "New Age". El "Brahma Samaj" y el "Aria Samaj" habían preparado el alumbramiento de este linaje espiritual. Y así es, en efecto, coincide el universalismo, a pesar de que se retorno a los Vedas, el tronco principal coexiste con interpolaciones llegadas del cristianismo, del budismo y del islamismo.

         Ramakrishna nació en 1834. Aurobindo, tributario de su maestro, dijo de él que "con su nacimiento una Nueva Era comenzó". Se admite unánimemente que alcanzó las más altas cimas de la espiritualidad. Fue sacerdote de Kalí, diosa de la destrucción, asumió la castidad como forma de ahorrar y reconducir energía sexual en la búsqueda de la trascendencia.

         Su discípulo más próximo fue Swami Vivekananda, un hombre cuyo aspecto denotaba energía y vigor, lo contrario que Ramakrishna que sugería interiorización y sencillez. A los veinte años se integró en el "ashram" de éste. Entre 1886, murió su maestro, y 1902, cuando Vivekananda se retiró, su tarea fue fundamentalmente pastoral. Se le considera el primer gurú oriental que viajó a Occidente. Los Estados Unidos fueron teatro principal de su prédica y allí estableció la "Misión Ramakrishna".

         Pero entre maestro y discípulo existieron diferencias notables. En síntesis podemos decir que el maestro estaba más cerca del hinduismo ortodoxo de lo que lo estuvo su discípulo. Probablemente por esto Vivekananda aceptó participar en el "Parlamento Mundial de las Religiones" simultáneo a la Exposición Mundial de Chicago de 1893. Aquello olía a teosofismo y protestantismo; los católicos se abstuvieron. El evento fue importante porque constituyó una de las primeras muestras de ecumenismo moderno y sincretismo tan a gusto de los movimientos de Nueva Era.

         René Guenon, cuando escribió al respecto dió la opinión autorizada del hinduismo ortodoxo sobre Vivekananda: "...desnaturalizó completamente la doctrina hindú del "Vedanta" con el pretexto de adaptarla a la mentalidad occidental; los tesofistas lo miraron siempre como uno de sus aliados, llegando a denominarlo: "... uno de sus Hermanos de la raza primitiva" y "... príncipe entre los hombres". La seudo-religión inventada por Vivekananda obtuvo un cierto éxito en Norteamérica (...) por supuesto no tiene de "Vedanta" más que el nombre, pues no podría establecerse relación alguna entre una doctrina puramente metafísica y un moralismo sentimental y consolante que no se diferencia de las prédicas protestantes sino por el empleo de una terminología algo especial".

MIRRA ALFASSA Y "AUROVILLE"

         A pocas millas de Pondicherri en el Estado de Madrás, al sur de la India, se fue alzando en los años sesenta y setenta, la comunidad actual se extiende por 20 kilómetros cuadrados sobre los que viven 811 "aurovillianos". En su mayor parte los colonos proceden de EE.UU., Francia, Alemania y, por supuesto, la India. La ciudad, cuyo nombre literalmente quiere decir "Ciudad del Amanecer", está divida en cuatro barrios y un punto central, el Matrimandir, una esfera en la que se construirá una gran sala de mármol; al norte de extiende la zona cultural, la industrial hacia el Este, la zona internacional al sur y la residencial en la parte Norte. Entre cada espacio están ubicados los servicios, almacenes de manufacturas allí producidas, alimentación y transportes. Su estructura es en espiral como algunas antiguas ciudades europeas.

         El punto de partida de Auroville hay que buscarlo en 1965 cuando algunos discípulos de Sri Aurobindo, con Mirra Alfassa al frente, empiezan a labrar el proyecto que luego será asumido por la Junta General de la UNESCO y otros organismos de cooperación internacional. Iniciado el proyecto el 29 de febrero de 1968, cinco mil personas, procedentes de 120 países, asistieron a la inauguración de la "Ciudad del Amanecer".

         Sri Aurobindo había nacido en 1872 y fue educado en Inglaterra; estudio en el King’s College de Cambridge pero redescubrió la cultura hindú en donde participó en los movimientos reivindicativos para la libertad de la India. Encarcelado, tuvo la experiencia de lo que Arthur Koestler llamaba "conciencia oceánica" y decidió penetrar en las ancestrales técnicas de los yoguis. Había leído el "Bhagavad Ghita", la obra que cambió su vida. En 1910 abordó esta vía en la que persistió hasta el final de sus días constituyendo otro de los referentes espirituales de la contracultura y, en menor medida, de la Nueva Era.

         Aurobindo propone un "yoga integral", nacido de la fusión de los demás Yogas, como medio para activar la parte trascendente en cada uno de nosotros. Unos años después conoce a la persona con la que compartirá el resto de sus días, Mirra Alfassa, nacida en París en 1878, de madre egipcia y padre turco, existencialista en su juventud, muy amiga de Max Theon, un sujeto sorprendente. Theon era el representante en Francia de la Hermandad Hermética de Luxor; grupo tenido como antecedente de las sociedades ocultistas de finales del siglo pasado y desde luego la matriz de muchos grupos posteriores. Sin duda, Max Theon es, con mucho, el más inquietante y desconocido de todos estos personajes; en 1900, tras la disolución de la H.H.L., fundó el "Movimiento Cosmista" que curiosamente tuvo el mismo nombre que otro aparecido en Rusia en la misma época, relacionado con el satanismo.

         Esta relación es bastante preocupante y constituye, desde luego, la sombra más intrigante que se cierne sobre Aurobindo. Su mujer, "Madre", en efecto, llegó a ser una gran amiga de Theon, quien la introdujo en el mundo del ocultismo y de lo paranormal, un mundo muy, pero que muy alejado, de la verdadera espiritualidad hindú... pero no tan alejada de algunas tendencias "newagers" y "acuarianas". Theon murió en 1926, es imposible establecer hasta qué punto sus ideas influyeron sobre "Madre" y sobre el propio Aurobindo.

         Cuando Aurobindo se retiró en 1926 para dedicarse a la práctica del yoga, "Madre" fundó el Centro Universitario Internacional y de ella partirá la idea de construir la "Ciudad de la Luz".

         En sus últimos años "Madre" inició investigaciones que estaban más próximas del ocultismo europeo que de la tradición hindú. Investigó lo que llamaba el "yoga de las células" que entendía como un proceso alquímico de transformación de la materia y del espíritu. Sus ideas fueron compiladas por Satprem, su secretario, un francés bohemio que se hizo cargo de la Fundación Aurobindo y del Instituto de Investigaciones Evolutivas que fundó en 1977  tras la muerte de "Madre" en 1973. Contaba 95 años.

         Precisamente la muerte de "Madre" sumió a Auroville en una profunda crisis y abrió una larga retahíla de pleitos y procesos que obligaron a intervenir al Parlamento Indio. Roger Anger, el arquitecto, dimitió, harto de luchas intestinas, incomprensión e intolerancia en aquel lugar que tenía que ser el paraíso de la Nueva Era. En 1988 el Parlamento Indio incluyó a Auroville en su "Plan Quinquenal" y redactó la Ley de Fundación. Shiv Shanker, ministro de Recursos Humanos pronunció una alocución ante la cámara baja hindú en la que aludió a "Sri Aurobindo y Madre resaltaron la necesidad de expandir el internacionalismo, tal que Oriente y Occidente se relacionen en beneficio mutuo. Para acelerar este proceso, se creyó necesario establecer un pequeño campo experimental, donde gentes de diversos puntos del mundo se pudieran reunir y comprometer en actividades investigativas, culturales, educativas, científicas y de todo tipo, orientadas hacia la unidad humana". A partir de este evento se redacto una legislación interna para asegurar la gobernabilidad del lugar. En Auroville no existen normas sociales; el matrimonio no existe, por ejemplo, tal como había declarado Mirra Alfassa en 1968. Se gobierna por consenso, no existen órdenes ni reglamentos, tan solo "recomendaciones" emanadas por la "Asamblea de Residentes"; los apoyos internacionales son buscados y canalizados por un "Consejo Directivo" del que depende el Consejo Consultivo Internacional y las relaciones con los grupos internacionales de apoyo.

*     *     *

         Este linaje hinduista es fundamental para comprender la distorsión existente entre el hinduismo originario y las fuentes en las que beben los sectores pro-hinduistas de la New Age. Estos grupos, tienden a considerar, las técnicas hindúes que les han llegado fragmentariamente, como una forma de psicoterapia y es frecuente que alternen en sus centros la realización de cursos de yoga con "bioenergética", "rebirthing", "sanación espiritual", "vivation", etc. que en algunos casos, se sitúan más cerca de las tesis de Wilhem Reich y en otros del viejo espiritismo, dos líneas que no tienen absolutamente nada que ver con el hinduismo originario y tradicional.

 

© Ernesto Milà – Infokrisis – Infokrisis@yahoo.es – http://infokrisis.blogia.com

 

Conspiradores, conspirativos y conspiranoicos (III de V). Cómo se planifica una conspiración

Infokrisis.- Llegamos a los momentos claves de esta serie. Tenemos una idea de lo que es una conspiración y de sus diferencias, sabemos que las conspirciones aparecen en períodos críticos de degeneración democrática, resta ahora saber cómo se planifica una conspiración, cuáles son sus niveles de decisión y como se ponen en marcha. Tal es la intención de esta entrega.

7. Cómo se planifica una conspiración

Es fácil describir las “artes conspirativas” con la precisión de un mecanismo de relojería. El proceso es siempre el mismo y es fácilmente reconocible en las conspiraciones del 11-M y del 11-S, como también en la del 23-F o en asesinato de Kennedy y en episodios de similar gravedad. No hay absolutamente nada original en todo ello, si hay que hablar de “originalidad” habrá que buscarla en el diseño táctico, pero la estrategia no varía nunca.

Se trata simplemente de ejecutar una acción espectacular que, por sí misma facilite el que la población acepte una situación nueva –la querida por los conspiradores- con mansedumbre bovina, que de otra manera se le habría hecho indigerible. Esto es todo y a esto se reduce el conspiracionismo desarrollado en el marco de una democracia formal. Apenas hay variación de una conspiración a otra, se trata siempre, simplemente, de elegir bien la acción espectacular –pura táctica- no es nada más que un momento puntual en el desarrollo de un programa estratégico concebido en función del objetivo propuesto. Está concebido inevitablemente como un proyecto de carácter político-militar en el cual siempre es preciso definir tres elementos:

- los objetivos a los que se pretende llegar.

- la estrategia o plan general de trabajo en la marcha hacia la conquista del objetivo político.

- las tácticas o fases en la ejecución del plan estratégico.

Esto permite suponer en la existencia de distintos niveles de planificación. Y esto es importante porque siempre que se habla de “autores intelectuales” se alude a ellos en relación a un atentado concreto. Este es el error: es difícil pensar que el nivel de decisión táctica –puesto que el atentado no es mas que un momento concreto, traumático pero puntual, en el desarrollo de un programa estratégico, por tanto es muy posible que quien defina los objetivos de la conspiración no tenga relación alguna con quien elabora el plan táctico, esto es el atentado en sí mismo. De hecho, la seguridad de una conspiración implica la existencia de distintos niveles de planificación y decisión. El nivel táctico es, sin duda, el más pedestre, tanto como es el más dramático, pero no es, desde luego, la “fuente” de la conspiración. Este nivel responde solamente de cuestiones “técnicas”: cómo cometer un atentado, en donde buscar la mano criminal que lo ejecuta, cómo garantizar su silencio y su seguridad, cómo cortar las investigaciones que pueden conducir a niveles más altos en la conspiración, cómo crear pistas falsas, cómo buscar falsos culpables, y, por supuesto, como ejecutar técnicamente el atentado.

Cabría, pues, más bien hablar de “responsables tácticos” de un crimen, mucho más que de “autores intelectuales”. Esta figura implica otra cosa. El “autor intelectual” es quien diseña la operación marcando los objetivos políticos y promoviendo la creación del pool (el grupo de intereses) interesado en llevar adelante la conspiración. La habilidad de un proyecto conspirativo consiste en enmascarar la existencia de este pool hasta hacerlo invisible evitando que jamás se habla de quienes salen beneficiados por una conspiración.

Es evidente que todos los niveles de la conspiración deben estar coordinados jerárquicamente desde la cúspide del pool a los niveles ejecutivos básicos. No hay conspiración sin establecimiento claro de estos niveles jerárquicos. Decir jerarquía implica establecer niveles de decisión. A medida que nos aproximamos a los niveles más bajos de la misma, aparece una indudable autonomía táctica. Los ejecutores tienen libertad para interpretar las órdenes que se les ha dado y planificar la operación clave de la operación según las posibilidades a su alcance. Quienes planificaron “intelectualmente” el 11-S o el 11-M no fueron los que eligieron estrellar aviones contra las Torres Gemelas, ni quienes ordenaron colocar bombas en trenes, sino quienes ordenaron realizar una acción espectacular de intensidad tal que permitiera un cambio de percepción en la opinión pública. Nada más. Sería imposible encontrar una orden que comprometiera menos, pero que dejara entender con tanta facilidad que era necesario asesinar a cuanta más gente mejor y de la manera más dramática para estar en condiciones de asegurar un cambio en la orientación política de un país.

Así pues vale la pena establecer las responsabilidades de cada nivel:

Nivel de Objetivos: le corresponde el marcarse los objetivos de la operación. Está formada por el pool. No es más que un grupo de intereses tan poderosos y concretos como informal es su estructuración. No hay minutas de las reuniones, no hay publicidad a pesar del poder de quienes deciden. El pool se forma en función de intereses y que buscan tener una situación preponderante y de fuerza en la nueva situación que pretenden crear. Participar en un pool supone reforzar la propia posición frente a competidores bien aclimatados en la situación que se pretende subvertir o bien frente a otros que estando fuera del pool no se beneficiarán del cambio que se propone. Decir pool es decir intereses decisivos. No se trata para un pool de beneficiarse simplemente con una nueva situación, sino de beneficiarse con contundencia redirigiendo buena parte de los flujos del Estado en gran medida hacia sus propios intereses.

En los prolegómenos de los atentados del 11-S, lo espectacular del desarrollo táctico de la operación era requerido por los objetivos fijados por el pool que impulsó el crimen. Estos objetivos, fundamentalmente, eran cinco:

- Rediseñar el mapa de Oriente Medio abriendo el paso a las guerras de agresión de Afganistán e Irak de acuerdo con Israel y Arabia Saudí.

- Eliminar los mayores riesgos que pudiera tener el Estado de Israel.

- Reorientar los recursos del Estado procedentes de la fiscalidad hacia determinados consorcios privados.

En el caso del 11-S, el nivel de objetivos es más difuso y menos evidente, sin embargo, es presumible que el pool estuviera formado por representantes de sectores interesados en:

- Obtener la victoria de Zapatero en las elecciones del 14-M que de otra manera jamás se hubiera producido (lo que se cuestionaba días antes de las elecciones era si Aznar obtendría mayoría absoluta, no la victoria del PP).

- Retirar las tropas de Irak rompiendo la coalición internacional con el resultado de debilitar la posición de los EEUU y de Inglaterra.

- Variar el marco de relaciones con Marruecos convertidas en imposibles tras el episodio de Perejil y con el aznarismo intentando sustituir a la inmigración marroquí por inmigración rumana.

- Intereses de los constructores y hosteleros españoles dispuestos a invertirsin riesgos en Marruecos.

Nivel estratégico: le corresponde trazar el plan general de trabajo para alcanzar el objetivo propuesto. Es inevitable que quienes se sitúen en este nivel sean buenos analistas políticos, experimentados y rigurosos. Intuyen la existencia del pool pero ignoran quienes lo componen, solamente conocen a la persona que ha contactado con ellos para proponerles el trabajo. De hecho, solamente deben contestar a preguntas concretas: ¿Qué ocurriría sí…? ¿qué efectos puede tener una operación con tales o cuales características…? ¿Cómo obtener un cambio en la opinión pública que posibilite emprender un nuevo rumbo político? Y así sucesivamente. Es posible, incluso que algunos partícipes de este nivel formen una especie de “dirección estratégica” que centralice y desarrolle definitivamente el plan estratégico a la vista de los estudios realizados. En este nivel están presentes individuos procedentes de muchos ambientes, todos ellos con poder y conocimientos a diferencia del nivel superior, el pool, que sobre todo disponen de recursos económicos y poder. De ahí que, frecuentemente, en este nivel se produzcan fugas y errores en un intento de obtener mayores rentabilidades personales a la operación. Así, por ejemplo, días antes del ataque a las Torres Gemelas se produjeron maniobras especulativas bursátiles sobre las acciones de las empresas que tenían allí su sede. Esas acciones apuntaban a determinada agencia de cambio y bolsa dirigida por un antiguo jefe de la CIA. En comparación con lo que estaba en juego (el diseño de un nuevo mapa de Oriente Medio y el estallido de las guerras de Afganistán e Irak, esta especulación apenas suponía una minucia… que sin embargo, alguien consideró que le valía la pena tentar la suerte; era evidente que todo esto se realizaba desde el nivel estratégico).

Tanto en la conspiración del 11-M como del 11-S era inevitable que estuvieran integrados en éste nivel estratégico individuos con una amplia experiencia en seguridad y que han debido de ocupar altos cargos en la seguridad de sus respectivos países. El concurso de analistas de información es así mismo necesario y estos solamente pueden proceder de consorcios periodísticos o de comunicación. Igualmente es presumible que participen conocedores de los asuntos internacionales, no necesariamente diplomáticos.

Nivel táctico: le corresponde todo lo relativo a la ejecución directa de la conspiración, especialmente en su momento clave de su desencadenamiento. Seguramente es la parte más simple, pero al mismo tiempo aquella en la que los cabos sueltos pueden permitir remontar una línea… hasta los niveles más bajo de la ejecución táctica. Para este nivel solamente existen “problemas técnicos”: ¿dónde contratar mercenarios con cualificación y estabilidad mental suficiente como para asesinar sin pestañear a cientos de personas a precio razonable? ¿Cómo fabricar culpables perfectos y chivos expiatorios? ¿Cómo administrar los tiempos en los medios de comunicación para que se optimice el impacto en la opinión pública y se maximicen los efectos? ¿Cómo crear cortafuegos y pistas falsas? ¿Cómo evitar que terceros puedan seguir la pista y remontarse a los responsables del nivel de decisión táctico? Las cuestiones a plantear son muchas y la responsabilidad de este nivel no termina con el estallido traumático de la conspiración sino que debe estar activo en los años siguientes hasta que se conjura el riesgo de que algo pueda torcerse por una inoportuna investigación o por la brusca salida a la superficie de algún dato que rompa en mil pedazos la versión oficial. Esto no se consigue manteniendo una estructura formal operativa, sino a través de la promoción de algunos de los participantes en la conspiración a puestos clave de la seguridad (no necesariamente los puestos públicos) desde donde podrán recurrir a fondos reservados y grupos de operaciones especiales. Lo esencial en este nivel es la parcelación de la información. A fin de cuentas se trata de las últimas consecuencias del paradigma newtoniano vigente en las ciencias y en la sociedad, aplicado a la conspiración y al terrorismo: un organismo se subdivide en aparatos y cada uno de ellos en funciones, cada función está aislada e ignora a otras y cada una de ellas se limita a ejecutar su parte ignorando incluso la existencia de otras partes. Solamente en el momento mismo de ejecución del momento de ruptura los participantes perciben que forman parte de un proyecto coherente pero del que ignoran cualquier otro dato concreto. Eso hace que, aun cuando alguna de las partes fracase, cometa indiscreciones o simplemente intenta aprovechar de alguna manera la información de la que dispone, nunca disponga más que de datos e informaciones completamente parciales y secundarias que, por sí mismas no indican apenas nada. De todas formas, los técnicos en todos estos temas, saben que quien ha sido capaz de planificar detallada y fríamente la muerte de cientos de personas no va a tener inconveniente en decretar la de un posible “renegado” que, en un momento dado, denuncie algún aspecto de la conspiración por secundario que pueda ser. La vida humana es frágil y vulnerable y si alguien lo sabe es precisamente quien ha asesinado a alguien. Por tanto, no es raro que en episodios como la muerte de Kennedy, la sucesión de muertes misteriosas que se produjeron en los diez años siguientes (en torno a 40 muertes) afectara solamente a testigos y a periodistas que habían intentado profundizar algunas pistas, pero nunca entre responsables directos o indirectos del crimen.

La figura del “chivo expiatorio” es fundamental y será tratada a continuación con todo el detalle y con la experiencia que nos otorga el dudoso honor de haber ocupado esta lugar en una ocasión de nuestra vida…

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com