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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Libros E. Milá

Entrevista a E. Milá

Entrevista a E. Milá

Info|krisis.Respuestas al cuestionario enviado por el blog realmofchaosslavestodarkness sobre distintos aspectos de la actualidad, sobre el mundo identitario y sobre la situación de la cultura en España. Reproducimos el texto completo:

1 - En primer lugar, nos gustaría conocer los orígenes de Infokrisis, hace ya más de diez años, y cuáles son los objetivos del blog en el futuro, al menos, inmediatos o a corto plazo. 

El blog se inició en 2003, no como blog sino como web. Fue de las primeras que se diseñó en España en php. Al cabo de un año, unos hackers la reventaron… así que opté por plataformas que dispusieran de su propio sistema de seguridad. A partir de 2010 el blog está en dos plataformas, la antigua, blogia.com y blogspot (que abrí al percibir que se habían producido nuevos intentos de hackeo).

¿Objetivos? Un blog no es más que una fotografía de lo que uno piensa en cada momento concreto de su vida, de lo que le interesa y le preocupa, de lo que medita y de lo que consume. No hay más objetivo que el opinar sobre la actualidad o reproducir artículos propios que ya se han difundido en otros medios. En este sentido, es también un almacén de trabajos realizados. La falta de tiempo hace que no pueda incorporar material audiovisual ni más comentarios.

Este escaparate de lo que te interesa en cada momento quizás esto pueda servir a alguno como orientación, pero no tengo el más mínimo interés en ser gurú de nada, ni referencia. En momentos de crisis y confusión, cada cual debe buscar su camino. 

2 - Hace unos días le preguntábamos a Gustavo Morales si, de finales de la década de los ochenta para acá, notaba cierta evolución en la opinión pública española, un mayor grado de crítica y discrepancia frente a los medios de comunicación o la "política profesional"... No era muy optimista al respecto. Qué piensa Ernesto Milá, ¿estamos mejor o peor que en el 2004 y los inicios de Infokrisis? ¿Hay mejores "mimbres" hoy en España para construir una opción política relevante, respecto a la que teníamos hace diez años? 

Los medios de comunicación han ido variando con el paso del tiempo y mucho más en la última década con la crisis del papel impreso. Antes tenían opinión y voz propia. Ahora son simplemente la expresión de grupos económicos que tienen poco que ver con la comunicación. La televisión no es más que publicidad y, de tanto en tanto, para que la gente vea los anuncios, alguna cadena coloca incuso programación. En cuanto a la prensa influye poco o nada: hoy ver a alguien comprando un diario empieza a ser un arcaísmo, una excepcionalidad inusual.

En 2003 apenas había en España 2.500.000 de internautas (y parece que fue ayer). Hoy todo el país y por distintas terminales (ordenador, tablet, móvil) tiene acceso a la red… así pues, cabría pensar que existen mayores ocasiones para difundir información libre. Y así es. El problema es que, paradójicamente, la saturación de información mata a la posibilidad de informarse y la falta de espíritu crítico hace el resto. Es el resultado de 50 años de crisis de la educación (que ya se empezó a reflejar en los últimos años del franquismo) que han barrido literalmente el espíritu crítico de las nuevas generaciones.

¿Existen comunicadores dignos de tal nombre? Sí, claro, hay tertulianos más independientes que otros, más lúcidos y más incisivos… pero, no nos engañemos, se trata de excepciones perdidas en el océano de la mediocridad. Por todo ello cabría decir que estamos en peor situación que ayer y en mejor situación que mañana.

El debate político (como el debate cultural, como el debate social y así sucesivamente) es algo desconocido en España. Existen, como máxima, riñas de gayos y peleas al estilo del pressing cacht norteamericano: puro espectáculo. Nada serio. El “estadista”, como el “periodista” que creía en su trabajo de llegar al fondo de las cuestiones e informar a los lectores, son dinosaurios de otro tiempo sustituidos por el diputado mudo y el tertuliano remunerado. 

3 -Ante la denominada "crisis de los refugiados", se corre el riesgo de que ante el llamamiento lacrimógeno a la solidaridad de los europeos, se refuercen posturas "anti-sistema", no solo euro-escépticas, sino cercanas a partidos de tercera posición, nacionalistas, etcétera... ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿Dónde se producirán en un primer momento? 

Seamos claros en un punto: hay inmigración en Europa porque conviene al capital. Para ganar competitividad en relación a otros actores económicos de la globalización es necesario rebajar salarios (dado que ningún país es dueño de su política monetaria) y eso se hace inyectando cuanta más inmigración, mejor. Se benefician unas patronales y se perjudica al grueso de la comunidad. La cuestión humanitaria solo preocupa a las almas cándidas.

Durante 20 años ha estado llegando inmigración con la excusa de que “pagarían las pensiones de los abuelos”. Bien, esa excusa ya es inutilizable: está claro que la inmigración no solamente no paga pensiones, sino que en sí misma, es un lastre y una aspiradora de recursos económicos. Ahora la excusa de sustitución (necesaria especialmente después de las devaluaciones de la moneda china, país que sí puede practicar una política monetaria propia y guiada por sus intereses) es la “humanitaria”. Vivimos en tiempos de ultra-humanismo, somos “tan humanitarios” que cada vez con más frecuencia de extienden los “derechos humanos”, incluso a las mascotas… Tenemos miles de ONGs subvencionadas que hacen de la “ayuda y la solidaridad” su negocio en lo que se ha dado en llamar “estafa humanitaria”.

Hay que tener en cuenta que la clase política ya no planifica: su horizonte son los cuatro años que median entre unas elecciones y otras. Lo que ocurra luego le tiene sin cuidado. Toda la clase política europea ya no piensa en términos de futuro, ni de bienestar de sus hijos en una generación, ni de lo que ocurrirá después, solamente se mueven en términos de dejar hacer a los actores económicos, preocupándose especialmente de su jubilación, es decir, del patrimonio que gestionarán cuando abandonen el poder.

Obviamente las respuestas euroescépticas, populistas de izquierdas y de derechas, son el resultado de una decepción creciente ante la clase política. Pero es una respuesta muy superficial y en la que no se excluyen regresiones: es decir, aceptaciones finales del esquema neoliberal mundial, de la globalización… En ese esquema la economía está por delante de la política. Si tenemos en cuenta que nunca como hoy han existido tales acumulaciones de capital y nunca como hoy la clase política ha estado compuesta por tantas mediocridades y oportunistas, veremos que la desproporción es absoluta. La aludida falta de espíritu crítico de la población es el coadyuvante necesario para agravar la situación.

Lo dramático es que existen grupos de opinión hartos de la actual situación y que están reaccionando a derecha e izquierda, pero en ningún caso, todavía, tienen fuerza suficiente como para imponerse mínimamente a la actual corriente dictada por los “señores del dinero”. Y el tiempo juega contra ellos: el empobrecimiento cultural, la pérdida de identidad, la disminución del espíritu crítico, el repliegue hacia lo personal, son fenómenos que aumentan de día en día tendiendo a reforzar el sistema.

Céline decía: “Nunca ha votado, no tengo la menor duda de que la mayoría es idiota por tanto sé lo que saldrá de las urnas”. Vale la pena tener todo esto en cuenta a la hora de valorar las posibilidades de la contestación. 

4 - Para muchos, la postura "evoliana" es una postura acomodaticia, poco valiente. Tal y como están las cosas, en España, en Europa y Occidente en general, ¿existe la posibilidad de reconducir a las democracias occidentales y recuperar la soberanía nacional, o es una batalla perdida? De producirse, ¿cuáles podrían ser los puntos de inflexión que precipitarían los acontecimientos? 

Evola lo único que dice es “sigue tu camino”… lo cual implica saber cuál es el camino de cada cual. Somos diferentes: unos más volcados a la acción, otros hacia la meditación, otros hacia el trabajo. Desde Dumézil se sabe que siempre existió una división trifuncional en las sociedades indo-europeas. Hay un Evola (el de Los Hombres y las Ruinas) que habla al hombre de acción. Hay otro Evola (el de Cabalgar el Tigre) que se dirige a otro tipo humano. Esto es fundamental para entender la obra de ste autor.

Dicho lo cual, añadiré que la cuestión sobre si en Europa puede hacerse o no todavía algo, es una vieja cuestión. En los años 50, supervivientes de los antiguos regímenes vencidos y miembros de algunos cuerpos de élite, ya discutían este tema. Existían dos posiciones: mientras Europa esté ocupada a un lado por soviéticos y a otro por norteamericanos, no puede hacerse nada, así que hay que trasladar el teatro de operaciones a Iberoamérica. La otra era, la de utilizar la “idea europea” para crear un nuevo proyecto continental capaz de hacerse un hueco en los escenarios políticos europeos. Este debate prosiguió hasta los años 70 y pertenece a mis recuerdos de juventud.

En la actualidad, Europa está perdida. Se puede tener un lugar bajo el sol de la democracia a condición de evitar todo radicalismo, y ocupando siempre un lugar secundario en la escena política. Es una opción a la espera de que los tiempos mejores. El problema es que la globalización es una apisonadora que mediante la Unión Europea, imposibilita cualquier capacidad de respuesta. Además, sus estructuras y políticas no son democráticas (es decir, no se elijen en votación sino que “surgen” en oficinas tecnocrática que ya no están al servicio de Europa sino del capital).

Desde 1945 la soberanía de los Estados es ficción: los vencedores de entonces (que siguen siéndolo hoy) se arrogaron el derecho de intervenir allí en donde aparezcan “amenazas” para la “comunidad mundial”. Desde 1945 el término “soberanía nacional” está obsoleto. Es un recuerdo, un residuo de la época de las Naciones-Estado. Hoy vivimos el tiempo de la Globalización, un concepto incompatible con cualquier otro que no sea soberanía del dinero. Hace unas décadas se solía decir que en Europa era donde los problemas habían alcanzado su máximo de intensidad, por tanto era aquí en donde antes se reaccionaría y de manera más contundente.

Pero ese planteamiento olvida que no son las Naciones las que reaccionan, sino los pueblos… y el pueblo europeo está tan absolutamente bastardizado y ganado por la ideología humanitarsta-globalizadora como cualquier otro. Es más: de manera empírica hemos podido comprobar que en otros países, especialmente en Canadá o en algunas zonas de Iberoamérica, existen criterios más racionales para la educación y están ausentes los prejuicios que en Europa han alcanzado categoría de dogmas.

No veo qué reacciones en profundidad podría aparecen en Europa, ni en función de qué: si Europa apenas ha reaccionado ante la crisis global iniciada en 2007, abandonad toda esperanza… no reaccionará jamás. El caso griego es sorprendente. Los europeos de hoy no son ya los descendientes de los héroes de las Termópilas, ni de Teotorburgo, no son ni los nobles godos que se propusieron reconquistar España desde los montes astures y el Pirineo catalán, no son hijos de los cruzados, ni herederos de los descubridores: son pobres despistados, débiles, moralmente ganados por el universalismo que han perdido incluso sus instintos naturales (el territorial, el de supervivencia y el de agresividad).

Por otra parte, reaccionar en contra de la globalización defendiendo a los Estados-Nación no parece la mejor fórmula: y la respuesta euroescéptica a la globalización se está haciendo desde los Estados-Nación, mucho más que desde otra perspectiva europea o desde la perspectiva de los “gran espacios” cuya necesidad ya se había puesto de manifiesto a finales de los años 30. 

5 -En un reciente artículo de Infokrisis, se apostaba muy acertadamente por lo que se denominaría un "trans-partido", ajustado a una realidad social, económica, política y cultural muy diferente a la que hemos conocido hasta ahora. Si no lo entiendo mal, el futuro estaría ahora en fórmulas tipo plataforma o coalición, que aglutinen voluntades en torno a eso que se denomina "ideas fuerza". Algo similar hemos visto dentro del nacionalismo político español, primero con La España en Marcha, y ahora con la coalición entre España 2000, PxC y PxL. Las izquierdas a esto lo han llamado -al menos en Madrid, el caso de Ahora Madrid- "partido instrumental". ¿Podrá el patriotismo político español abandonar las siglas históricas y evolucionar en la misma dirección? 

Bueno, el artículo que mencionas tiene unos 5 ó 6 años, se publicó inicialmente en la revista IdentidaD, es decir, se escribió al iniciarse la crisis de 2007, pensando que podría a partir de esta crisis se generaría una “respuesta nacional” en todo el continente que abarcaría también a España. No ha sido así.

Vayamos por partes: de las siglas y las iniciativas que mencionas solamente hay dos que tengan un mínimo de actividad y peso, PxC y E2000. El resto son entelequias a las que falta incluso “principio de razón suficiente”: ¿Por qué existe una FE-LaFalange y no está dentro de una sigla común? ¿un Nudo qué es? ¿un partido, un círculo de amigos, qué fórmula legal tiene? ¿Pueden existir coaliciones de cuatro o cinco siglas sin un solo cargo electo y con apenas unos cientos de votos en donde cada parte sea celosa de su “independenci”? Absurdos, solo absurdos y nada más que absurdos con los que no vale la pena perder mucho tiempo. Ganará el partido que tenga los mejores cuadros, los más lúcidos, los mejor preparados, el equipo más dinámico y las ideas más claras: y en mi opinión solamente hay una fórmula, el eje PxC-E2000. Todo lo demás, es demasiado pequeño, oscilante e indefinido, o incluso meros arcaísmos.

Y sí, sigo pensando que la fórmula “partido político” ya no es la adecuada. Plataformas locales unidas en torno a un programa mínimo, vertebradas por una dirección que piense en los mismos términos y en torno a un fuerte liderazgo. No creo, por supuesto que siglas históricas puedan reavivarse en ninguna circunstancia, ni tampoco creo que partidillos que llevan 20 y 30 años funcionando con los mismos líderes y sin obtener un solo éxito, sirve para algo más que para disolverse.

Pero también aquí, te diré, que ando cansado de realizar propuestas, analizar fórmulas y sugerir soluciones e incluso de seguir esta temática. No ostento ningún cargo de dirección en ningún partido y creo que va siendo hora de que las direcciones de los partidos, partidillos y grupos de amigos, demuestren lo que valen y la idoneidad de sus propuestas. En lo que a mí respecta, no tengo nada que añadir ni que proponer. 

6- Hagamos política ficción, y supongamos que dicha plataforma existe a muy corto plazo, de aquí a las generales... ¿Existe alguna posibilidad de conseguir algún éxito por la vía electoral de aquí a diciembre, o habría que esperar a las europeas de 2019? En tal caso, ¿cómo estará España para entonces, dentro de cuatro años?

 

No creo que en las elecciones de diciembre de 2015 se presente ninguna opción “patriótica” y en caso de presentarse, el fracaso será el habitual en todo lo que se hace con improvisación y sin dos dedos de frente. Las europeas de 2019 están muy lejos y veremos lo que ha sobrevivido. En cuatro años, España estará como hoy… pero un poco peor.

Con un 18-20% de la población de origen inmigrante, con el sistema de pensiones colapsado, con 5.000.000 de parados enquistados y un tercio de la población próxima al umbral de la pobreza o por debajo de ella, con un sistema educativo convertido en mero almacenamiento de alumnos, y posiblemente con un segundo estallido de la burbuja inmobiliaria (si miráis en torno a las grandes ciudades, vuelven a verse grúas trabajando, cuando aún quedan 2.500.000 de pisos sin vender…) y cuando las repercusiones de la segunda oleada de crisis de la globalización, la que está en estos momentos estallando en Brasil, afecte particularmente a las empresas de nuestro país… tal será el horizonte que tendremos en 2019.

Más inestabilidad política, los mismos niveles de corrupción, la misma deuda impagable, y casi una cuarta parte de origen extranjero. No va a ser, desde luego, una situación como para que la “vieja banda de los cuatro” (PP+PSOE+CU+PNV), ni la “nueva banda de los cuatro” (Podemos+Ciudadanos+Bilbu+ERC) puedan echar cohetes, pero tampoco como para pensar que las masas van a acudir expontáneamente a una opción euroescéptica, identitaria o “patriótica”.

Para que eso ocurra en un plazo máximo de año y medio o dos debería levantarse una bandera que, por el momento, no existe, y que como digo solamente podría partir de PxC y E2000. ¿Por qué insisto en esta idea? Porque son los dos únicos grupos que tienen una mínima presencia institucional… es decir, que tienen algo de contacto con la población. El resto, apenas registran actividad y su ausencia de mínimos resultados electorales indica que carecen de cualquier cordón umbilical con el electorado. Hay que partir de experiencias concretas que hayan supuesto contacto real con los intereses de la población. Cualquier otra cosa se hundirá en medio de la esterilidad más absoluta, por mucho que en algún momento atraigan puntualmente la atención mediática. 

7 -Recientemente hemos leído sendos artículos en prensa de Juan Manuel de Prada o Fernando Sánchez-Dragó en medios "generalistas", bastante lúcidos, que son toda una excepción dentro del discurso único de periódicos como El País, ABC, El Mundo o La Razón. ¿Cuáles son, en su opinión, otros autores "discrepantes" que, a nivel nacional o internacional, resulten al mismo tiempo accesibles, recomendables y potencialmente "peligrosos" o "dañinos" para el sistema? 

Drieu la Rochelle decía que “un intelectual no es aquel que piensa, sino el que hace del pensar una profesión”. Estoy de acuerdo con esa definición. Un intelectual tiene la función de un despertador. Es lo máximo a lo que puede aspirar. Cuando un intelectual se levanta, cada día, piensa lo que tiene que escribir. Cientos de cuartillas. Miles al año. Es inevitable que en algunas se acierte. A los nombres que citas se podrían añadir otros que publican en medios de derechas y de izquierdas.

Hubo un tiempo en que los intelectuales cambiaban la historia o al menos influían sobre el devenir histórico y en torno suyo se formaban cuadros que luego serían dirigentes políticos. La Generación del 98, por ejemplo, la del 27, o el círculo de intelectuales  que formó en torno a Maurras en Francia. Esto no ocurre ahora: el intelectual es una voz que clama en el desierto. Influye muy poco en una sociedad que cada vez lee menos. Siempre he afirmado que el avance espectacular del Front National en 1984 y en 2014 no tiene absolutamente nada que ver con los miles de páginas escritas por Alain de Benoist.

Habitualmente el conocido cuento del Rey desnudo (de Andersen… sobre la base de un cuento español del infante don Juan Manuel, El Conde Lucanor) termina con un rey abochornado cuando un “niño” (perífrasis simbólica del intelectual) grita “¡El rey está desnudo!”… Puedo adaptar ese cuento a la modernidad: “tras oír la frase, toda la muchedumbre sigue alabando al rey y el propio rey le tiene absolutamente sin cuidado si está desnudo, vestido de armiño o haciendo el pino”. ¿Moraleja de esta versión del cuento? El intelectual puede predicar en el desierto; nadie le oirá, ni aun entendiéndolo, le prestará mucho más caso que el que se presta a una lluvia de verano. Me permitirás, por tanto, que me abstenga de recomendar autores; hasta un reloj parado acierta la hora dos veces al día. Vale la pena, eso sí, tener cierta curiosidad intelectual y picotear un poco por todas partes, sin ningún tipo de prejuicios, pero lo peor que hoy puede hacerse es tener “autores de referencia”. Tal es otro “signo de los tiempos”. 

8- Una pregunta breve, y muy directa: ¿Existe la posibilidad de conseguir éxitos electorales sin tener presencia en los medios de comunicación, y más concretamente, en la televisión?

Creo que sí. Pero es una falsa cuestión. Logra un clip viral y no necesitarás salir en TV, lo verá mucha más gente y durante más tiempo. Por otra parte, los medios se hacen eco de todo lo que tiene algún tipo de influencia en la sociedad. Siempre. Ningún “patriota” ha aparecido en TV en las últimas décadas simplemente porque, salvo acciones estilo Librería Blanquerna, apenas existe actividad patriótica y la que existe llega poco a la población. La gente que se queja de que Pablo Iglesias subió gracias a la TV, olvida que previamente existieron años de preparación (movimiento de los indignados, 15-M, décadas incluso siendo segundos espadas de Izquierda Unida). Nadie aparece en TV porque sí. Cuando desalojan a un Hogar Social, las cámaras acuden y entrevistan a alguien… hay una excusa para ello.

Harina de otro costal es lo que dicen los entrevistados. En televisión “repite” el que genera audiencia. Y para ello hace falta o ser un payaso (y aceptar ponerse en ridículo delante de la sociedad) o bien ser un provocador (y generar polémica, procurando gritar más que el resto de contertulios). Si alguien tiene un mensaje que difundir no estoy seguro de que la televisión sea el medio más adecuado. Lo que no hay que confundir es “no salir en televisión” con “no hacer nada que interese a la televisión” o con “difundir un mensaje que no interese al televidente”… En realidad, lo primero es la consecuencia de lo segundo.

9 - Nos gustaría, por último, que recomendase a los lectores del blog alguna película o algún libro (novela, ensayo, biografía) reciente que considere de interés.

¿Novela? Me voy a lo clásico: El viaje al fin de la noche de Louis Ferdinand Céline. Sin duda, la mejor novela escrita en el siglo XX. Hay que leerla para reconocer que este título no es exagerado. ¿Ensayo? Compré El corazón de las tinieblas pensando que tendría alguna relación con la novela de Joseph Conrad. Lo tiene de manera simbólica; un ensayo muy recomendable sobre la estructura del Universo. Sólo apto para lectores seguros de no sufrir angustia existencial al percibir que estamos más próximos al cero que al infinito. ¿Biografía? La de Dionisio Ridruejo. Del fascismo al antifranquismo… interesante para comprender el primer franquismo y la naturaleza de los círculos intelectuales falangistas.

¿Cine? Habitualmente me regalo sobredosis de cine: Misericordia y Profanación ambas de género negro nórdico y con los mismos personajes; Timbuktu de cine minoritario africano, muestra la realidad del yihadismo vista por los que tienen que sufrirla; cine español: La isla mínima (el género negro es el mejor que se hace en España); ¿series? la primera temporada de True Detective, incluso la segunda, ligeramente más baja; ciencia ficción: Interestellar. Humor pausado: Los niños del cura… ¿Para qué seguir?

De todas formas, me atrevería a realizar alguna sugerencia: ¿ves TV? No tienes excusa. Solamente un masoquista con una alta capacidad de sufrimiento podría ver series partidas con entre 6 y 15 minutos de publicidad, largometrajes que a medida que se acerca el final aumenta la publicidad hasta lo insoportable. Hay plataformas peer to peer para disponer de cualquier película o serie que te interese, plataformas digitales –Netflix en menos de un mes– que por menos de 10 euros al mes te ofrecen miles de películas, está youTube para ver el Club de la Comedia sin necesidad de comerse a algunos pestiños contratados para hacer bulto y los clips musicales que te interesen. Y un amplio elenco de Documentales de la TV2 que se pueden bajar o ver cuando a uno le dé la gana.

Lo dicho: si sigues viento la TV Odín no te admitirá en el Walhala…  


Historia del NSDAP (vol I)

Historia del NSDAP (vol I)

Info|krisis.- Acaba de aparecer el primero de los tres volúmenes de los que constará la Historia de la Revolución Nacional Socialista y que abarcará desde la fundación del Partido Obrero Alemán en 1919 hasta la acción del Wehrwolf en los primeros años de la postguerra. El autor ha intentado separar la increíble “propaganda de guerra” que todavía impide percibir el fenómeno del nacional-socialismo tal como fue y restituir en su lugar una visión mucho más objetiva y desprovista de tópicos. Por otra parte, ha intentado contextualizar la historia del NSDAP dentro de la historia de la República de Weimar, la única forma en la que pueden entenderse las distintas etapas que le llevaron a la conquista del Estado. Se trata de una obra elaborada según el criterio que ha estado presente desde el primer número en la Revista de Historia del Fascismo: “Ni apologistas ciegos, ni detractores sistemáticos: así fue un período del siglo XX”. En este primer volumen de la obra (el segundo aparecerá en Enero y el tercero en el verano de 2016) se engloba un estudio sobre las ideología nacional-socialista y su propuesta a la sociedad alemana y el desarrollo del NSDAP entre su fundación y su reorganización en 1928. Unos anexos nos ayudan a entender el espíritu de la época y complementan la visión de conjunto sobre los primeros años del nacional-socialismo. No se trata de una biografía de Hitler, sino de un intento de comprensión histórica sobre aquellos años. El objeto de estudio es un movimiento político-doctrinal en un contexto concreto de la historia europea.

Sumario e Introducción

1) Sumario del Volumen I:

Introducción.......................................................................................     5

PRIMERA PARTE.

Los principios del nacional-socialismo..................................................     9

El nacional–socialismo como fenómeno revolucionario........................   11

 

SEGUNDA PARTE.

El desarrollo de la revolución ..............................................................   77

CAPÍTULO I. La fundación del NSDAP...................................................   79

CAPITULO II. El camino hacia el golpe de Múnich.................................. 148

CAPÍTULO IIII. NSDAP 1924–1928. La reconstrucción............................ 204

 

ANEXOS y DOCUMENTOS

ANEXO I
Ibsen y el origen de la crítica antidemocrática de Hitler......................... 271

ANEXO II
Schlageter: leyenda con fundamento.................................................. 278

ANEXO III
Combates de cervecería: experiencia vital........................................... 293

ANEXO IV
La fundación de las SS......................................................................... 316

ANEXO V
Michael, un destino alemán. La novela de Joseph Göbbels.................. 335

ANEXO VI
Nacional–Bolchevismo y nacional–socialismo....................................... 353

Anexo VII
Los 25 puntos del NSDAP 1920............................................................. 379

 

2) Introducción a la obra

En varias ocasiones a lo largo de esta introducción aparecerá la frase de Ernst Nolte sobre el período nacional–socialista: «Un pasado que no quiere pasar». Por diversas circunstancias políticas, el nacional–socialismo no es todavía examinado como un fenómeno histórico, sino como algo de lo que hay que prevenirse y que, una y otra vez, amenaza con retornar. Y, sin embargo, el nacional–socialismo es hoy historia, sólo historia y nada más que historia. Resulta evidente que, más que «nostálgicos» del nacional–socialismo (algo que existió especialmente hasta los años 70), lo que aparece hoy son grupos juveniles que adoptan simbología «nazi» en la medida en que consideran que hacerlo es la mayor provocación que pueden ofrecer a otras «tribus» de jóvenes, a las autoridades o a sus propias familias; y lo hacen sin ser muy conscientes de lo que implica tal filiación ideologica. No estamos, pues, ante un fenómeno político, ni ante una prolongación de lo que fue el nacional–socialismo histórico, sino ante un fenómeno cuyo estudio corresponde a la psicología social.

Los partidos a los que, habitualmente, se tilda abusivamente como «neo–nazis» suelen ser formaciones de derechas, más o menos radicales y en cuyos rasgos generales no encontramos todos los elementos que residieron en la ideología nacional–socialista y que, en buena medida, son irrepetibles en tanto que productos de un momento concreto de la historia. En cuanto a los que asumen en la actualidad, el nacional–socialismo como posibilidad política, o bien se trata de una minoría sin posibilidades de alcanzar el más mínimo peso específico, o bien de soñadores frecuentemente equivocados en relación a lo que fue el fenómeno histórico del que se reclaman, o bien grupos que han recibido el calificativo de «neo–nazis» siendo en realidad, grupos de extrema–derecha convencional. Vale la pena, pues, insistir de partida que consideramos al nacional–socialismo como un fenómeno histórico, único e irrepetible.

*     *     *

Estructura de la obra y método de trabajo

Con cierta insistencia se ha aludido a la «excepcionalidad del nazismo», tema que estuvo en el origen de lo que se ha llamado «la querella de los historiadores». Evidentemente, si se atribuye al NSDAP y al gobierno del Reich la autoría del «holocausto», resulta claro que el resto de fascismos no estuvieron vinculados a masacres de tales proporciones. La incorporación del tema del «holocausto» a la historia del nacional–socialismo es tardía; se remonta a mediados de los años 60, no aparece antes. Se produce por etapas, vinculadas mas al periodismo que a la historia: primero aparece la obra de Anna Harendt Eichman en Jerusalén (1963), luego, quince años después se filma la serie de TV Holocausto (1978) y es a partir de ahí, cuando este elemento se convierte en determinante en la valoración global del nazismo.

Hasta ese período estaba muy extendida la creencia de buena parte de lo relativo al «holocausto» formaba parte del arsenal de operaciones psicológicas destinado a evitar el renacimiento del nazismo y los propios historiadores no parecían atribuirle excesiva importancia. Era eviden que, de haber tenido la guerra otra conclusión, los rostros de Churchill, Roosevelt y Stalin hubieran aparecido como responsables de los criminales bombardeos contra las ciudades alemanas.

El problema que se planteó a los aliados occidentales al acabar la Segunda Guerra Mundial consistía en presentar la victoria sobre el Tercer Reich como una victoria «ideológica», no como la victoria contra una nación. Se trataba de evitar que ocurriera lo que pasó tras la Primera Guerra Mundial (veinte años de interregno hasta llegar a la Segunda) y de conseguir que la nación alemana apoyara la lucha de «Occidente» contra la URSS. Había que evitar por todos los medios que renaciera el militarismo e incluso el nacionalismo alemán. Prusia desapareció literalmente del mapa, su población fue desplazada completamente y el antiguo territorio de los Caballeros Teutónicos fue convertido en parte de Polonia, de Rusia y solamente una fracción siguió siendo alemana. La reordenación europea posterior a mayo de 1945 no solamente liquidó a un territorio, sino a su clase dirigente, los junkers, eliminándolos físicamente o decretando su muerte civil. Dicha liquidación se justificó con el argumento de que «eran nazis», cuando en realidad, solamente una fracción de los junkers apoyó al NSDAP, estando mucho más presentes en la derecha nacional y entre los «jóvenes conservadores».

Pero, el objetivo final de los aliados occidentales fue alcanzado: conseguir un socio fiel y acomplejado, temeroso de que se le pudieran recordar las atrocidades del «holocausto» (las lámparas con piel humana, los jabones elaborados con grasa de judío, etc). Cuanto más tiempo pasa, más se insiste en el núcleo duro del antinazismo: la temática sobre el «holocausto». Cuanto más nos alejamos de 1945 (y especialmente a partir de 1965), más aumenta la presión, mediática y cinematográfica, sobre el «holocausto», cuando en realidad debería de ocurrir a la inversa: empezar a considerar al nazismo como un hecho histórico integral, no con especial referencia a esta temática, sino integrándolo en una perspectiva histórica más amplia.

Por tanto, desde ese punto de vista, si existe la tan cacareada «excepcionalidad» del nazismo. Pero si se hace abstracción de este episodio ¿el nazismo sigue siendo algo completamente diferente a otros fascismos? La mística de la raza está más o menos presente en todas las formas genéricas de fascismo, si bien en la variante alemana es un elemento central a causa de la historia pasada de aquel país. El cesarismo y la figura de Hitler tienen algo de excepcional, pero una sola persona no basta, ni siquiera en un régimen cesarista, como para influenciar completamente a toda la estructura del sistema. Así pues ¿qué hay de excepcional en el nacional–socialismo? Tal es la pregunta a la que aspira a responder esta Historia de la Revolución Nacional Socialista.

Esta obra está elaborada desde la perspectiva y la intencionalidad que puede resumirse en los siguientes puntos:

– Necesidad de normalizar el estudio del NSDAP como fenómeno histórico: neonazismo y antinazismo están hoy fuera de la historia y son innecesarios a la hora de valorar el nazismo. El neonazismo no representa ningún riesgo para los regímenes  establecidos, el antinzismo es apenas una excusa para hostigar a grupos de muy distinta entidad y orientación adjudicándoles un sambenito.

Dejar que el nazismo entre en la historia, evitando, especialmente amalgamar el «grano» y la «paja», esto es la realidad de aquel movimiento y las incrustaciones añadidas por las operaciones psicológicas y por la propaganda de guerra.

– Situar al nazismo en la historia como rechazo a la ideología de «las luces», viendo en él a una doctrina que reaccionó, no sólo a nivel político, sino también a nivel intelectual, contra el pensamiento liberal y sus derivados.

–  Aceptar que fue producto de una serie de circunstancias irrepetibles. El rechazo a la guerra perdida y al Tratado de Versalles, a las injusticias liberales y a la amenaza bolchevique, la crisis del Segundo Reich y la inestabilidad provocada por la transformación industrial del país, son los elementos que están en el origen del nacional–socialismo.

– Asumir que nazismo y bolchevismo son opuestos, en absoluto complementarios y, especialmente, que uno no se justifica en el otro.

– Revisar la historia del NSDAP desde el origen y despojarla de los añadidos, las adjetivaciones y las incrustaciones que tiendan a denigrarlo o a exaltarlo, manteniendo siempre el criterio de objetividad.

– Realizar a la vez un análisis ideológico e histórico.

De ahí la estructura de este libro: una primera parte dedicada al estudio somero, pero esencial, sobre la doctrina nacional–socialista (Capítulo I); una segunda parte sobre la historia del partido nacional–socialista (Capítulos II a V), incluidos en el Volumen I. El Volumen II incluirá el desarrollo del NSDAP desde 1929 hasta el primer año de gobiernoe nacional socialista; mientras que la tercera parte abordará el gobierno del Reich (Volumen III).

Ficha de la obra:

Tamaño 15x23 cm
Páginas 380
Cubierta: cuatricomía ocn solapa
Precio: 22,00 € + 4 de gastos de envío
Pedidos: eminves@gmail.com

 

 

 

 

RHF XLI - Sumario

RHF XLI - Sumario

Este número se habrá impreso después del 11 de septiembre de 2015, «diada nacional de Catalunya» y antes de las elecciones autonómicas catalanas del mismo mes. A partir de esas elecciones se generará una dinámica nueva, completamente diferente a la que hemos conocido en los últimos 135 años desde que el nacionalismo irrumpió en la política catalana. La Revista de Historia del Fascismo ha repetido desde su primer número que no adoptaba posiciones políticas. Sólo nos interesa la Historia. De todas formas, cuando se aproximan estos momentos decisivos en la historia de Cataluña hemos elaborado este dossier en el que se describen las relaciones entre el Estado Fascista Italiano y los sectores más radicales del soberanismo catalán durante la Segunda República. Es uno de esos temas tabús para la historiografía nacionalista y esperamos haber puesto un pequeño grano de arena para esclarecerlo. 

CATALANISMO Y FASCISMO

> FASCISMO ITALIANO Y SOBERANISMO CATALÁN. Una relación no aclarada

págs. 6-90

La Italia fascista, interesada en desarrollar una política mediterránea siguió en los años treinta muy de cerca la evolución del soberanismo catalán. Estas relaciones explican muchas cosas: no solamente el interés de sectores de Esquerra Republicana de Catalunya y de Estat Catalá por el régimen fascista, sino también las distintas actitudes de Italia ante la «cuestión catalana». No se trataron de relaciones lineales, sino extremadamente oscilantes. Incluso sirven para entender determinadas críticas que José Antonio Primo de Rivera, uno de los principales interlocutores del gobierno italiano en España, lanzó contra el corporativismo italiano. Vamos a intentar establecer los parámetros de la cuestión y presentar los datos más relevantes que nos permitirán entender lo que ocurrió en los años de la Segunda República.


CULTURA Y ANTISEMITISMO. 

> ANTISEMITISMO EN DRIEU. Dimensión - contradicción - explicación

págs. 92-111

Existen suficientes fragmentos en las obras de Pierre Drieu La Rochelle como para ver en él a un autor antisemita. No, desde luego, de la intensidad que Louis Ferdinand Céline, pero su con la suficiente hostilidad como para que pueda ser definido como tal. De todas formas el antisemitismo de Drieu fue teórico, intelectualizado y no interfirió para en sus relaciones personales con judíos que siempre fueron buenas. El autor de estas líneas nos resume los elementos esenciales de esta cuestión, resaltando los puntos esenciales de la polémica, apoyándose en una abundante documentación en francés que hemos traducido para nuestros lectores.


GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

> LA BRIGADA IRLANDESA.

págs. 112-144

O'Duffy en tierras de ExtremaduraProbablemente el grupo de voluntarios extranjeros más popu­lar en la España Nacional fue la Brigada Irlandesa. Compuesta por unos setecientos hombres, dicha unidad llegó a la España franquista desde su Irlanda natal de la mano de Eoin O’Duffy para combatir en nombre de «la fe de sus mayores». Existe bas­tante documentación acerca de este grupo debido a que su estancia española coincide con una cuestión de mayor enver­gadura y, quizá, de mayor relevancia en torno al papel desem­peñado por el movimiento de los camisas azules en la historia contemporánea de Irlanda1. Un número bastante elevado de los brigadistas irlandeses fueron reclutados para España a tra­vés de asociaciones dentro de la órbita de los camisas azules. Esta fue su aventura. 


NEO-FASCISMO

> FRANCIS PARKER JOCKEY y el neo-fascismo en los EEUU durante la postguerra (I de II)

págs. 146-176

El presente estudio va a abarcar el espacio de tiempo que va desde el término de las Segunda Guerra Mundial hasta la fundación del American Nazi Party, es decir, de 1945 a 1960. En el curso de esos años florecieron distintos partidos y opciones políticas propias de la derecha radical, desde los «neofascistas» como el National States Rights Party, el National Renaissance Party, el entorno de Francis Parker Yockey o los llamados Defensores de la Constitución Americana, hasta los, simplemente, ultraderechistas Minutemen y la John Birch Society. En este estudio vamos a limitarnos a analizar los primeros poniendo especial énfasis en Parker Yockey.


NACIONAL-SOCIALISMO

> ALEMANIA 1930. 107 DIPUTADOS CON CAMISA PARDA (I DE II)

págs. 178-236

A partir de 1929, el NSDAP se convierte en un partido de masas que arrastra entusiasmos crecientes de la sociedad alemana. La gran recesión económica mundial de 1929 no estaba en el origen de este extraordinario desarrollo, como máximo, era un coadyuvante. En la base del éxito creciente del NSDAP estaba la inquebrantable fe que sus militantes tenían en su «misión» y el hecho de que desarrollasen un dinamismo muy superior al de cualquier otra formación política de la época, comunistas incluidos. Cuando apenas Hitler había salido de la cárcel, puesto en orden el interior de su partido, se iniciaron los primeros éxitos. Los tres años que discurren entre 1929 y las primeras semanas de 1933 constituyen un período en el que el NSDAP, día a día, fue ganando fuerza social hasta convertirse, con mucho, en la fuerza que contaba con un mayor apoyo popular. En este artículo vamos a desarrollar la historia del período transcurrido entre la campaña contra el Plan Young y los resultados de las elecciones de 1932, incluidas la salida de Otto Strasser, la revuelta de las SA berlinesas, las relaciones con los industriales y la propaganda del NSDAP.


FICHA TÉCNICA

Ficha técnica: 250 páginas
Formato 15x21 cm
Portada cuatricomía con solapas
Ilustrado
PVP: 18,00 euros (50% de descuento para librerías y grupos) + 4,00 de gastos de envío.
Pedidos: eminves@gmail.co

Nº XL de la RHF

Nº XL de la RHF

Acaba de aparecer el número XL de la Revista de Historia del Fascismo agrupando los siguientes temas:

DOSSIER EOIN O’DUFFY

El dossier de este número que precede a las vacaciones de verano está dedicado a la figura de Eoin O’Duffy de las distintas organizaciones que creó. Nos ha falta incluir por cuestiones de espacio (algo que resolveremos en el número XLI) un amplio estudio dedicado a la presencia de los voluntarios irlandeses en la Guerra Civil Española, episodio que significó el auge... y la caída de O’Duffy a tenor de los escasos resultados de la unidad.  El caso de O’Duffy muestra las imprecisiones de lo que es el «fascismo» en sentido estricto con lo que es la «impregnacióN fascista» (lo que en España, Ramiro Ledesma llamó «fascistizados»). No basta el nacionalismo, el cesarismo y el antibolchevismo para diferenciarse de la derecha autoritaria, es preciso algo más. El caso de O’Duffy es precisamente el de alguien que queda «más acá» del fascismo.

FASCISMOS EUROPEOS

> Fascismo en Irlanda? Eoin O'Duffy y las organizaciones nacionalistas-autoritarias de entreguerras

Durante la Guerra Civil Española casi un millar de irlandeses vinculados a Eoin O’Duffy formaron una bandera que combatió al lado de las tropas de Franco, durante un breve período de tiempo.  No abundan los estudios sobre esta forma próxima al fascismo que adoptó el movimiento dirigido por O’Duffy. El artículo de Austreberto Martínez Villegas nos aclara todos los particulares sobre los «camisas azules» irlandeses, su génesis y sus propuestas políticas y sociales.

 

FASCISMO INTERNACIONAL

> O'Duffy en Montreux. El dirigente Irlandés en la "internacional fascista".

Recientemente hemos dedicado un amplio estudio a las relaciones entre Falange Española y los Comités de Acción por la Universalidad de Roma, más conocidos como «internacional fascista de Montreux». Dado lo específico de aquel estudio, circunscrito al ámbito español, nos quedó mucho material en el tintero. Una parte de ese material tenía que ver con la presencia en estas reuniones de Eoin O’Duffy que figuro como uno de los dirigentes de este movimiento internacional. Veremos a qué se debió esta promoción y el interés que el propio Mussolini tenía por los «camisas azules» de O’Duffy.

 

NACIONAL-SINDICALISMO

> Salvador Merino, actualidad de un rebelde.

Gerardo Salvador Merino. Ninguna calle le recuerda. Ninguna plaza. Ningún Centro de Estudios. Ningún libro sobre él. Pero si hubo un falangismo rebelde tras la Guerra Civil, juramentado a realizar la Revolución, Gerardo Salvador Merino ocupa un lugar de honor en esa memoria.

 

NACIONAL-SINDICALISMO

> José Antonio y Ángel Prestaña. Mucho ruido y pocas nueces...

Las relaciones entre Falange Española y las izquierdas fueron excepcionalmente tenues y superficiales. Así como durante la primavera de 1936 ingresaron en Falange Española entre 15 y 20.000 miembros de las Juventudes de Acción Popular (la rama juvenil de la CEDA), en ese mismo período no debieron de ser más allá de algunas docenas las que se integraron en el partido procedentes de la izquierda. Falange solamente  mantuvo contactos en la izquierda con Ángel Pestaña y su Partido Sindicalista... A pesar de que tales relaciones no llegaron muy lejos, vale la pena citarlas para comprobar la «asimetría» de las relaciones del nacional-sindicalismo en relación a la izquierda (anecdótica)  en relación a las que tuvo con la derecha (fluidas).

 

NACIONAL-SOCIALISMO

> Historia de la Revolución Nacional Socialista. Introducción (2 de 2)

En el número XXXIX publicamos la primera parte de la introducción a la obra Historia de la Revolución Nacional Socialista de Ernesto Milá que próximamente aparecerá publicada en México. Los temas que agrupamos en esa ocasion eran los elementos contra los que reaccionó el nacional-socialismo. En esta segunda y última parte incluidos los elementos «positivos» que constituyeron la doctrina y el impulso programático del NSDAP.

 

NO CONFORMISTAS

> La Revolución Necesaria - Primera Parte: individuo y Revolución - Capítulo I

La originalidad de la sociedad humana, en relación a las sociedades animales, es su carácter an–árquico, es decir, personalista — Toda teoría revolucionaria es la afirmación de este carácter: Marx, Bakunin y Proudhon tienen un fin idéntico: supresión del Estado en beneficio de la personalidad humana — El malentendido revolucionario contemporáneo se debe a la contradicción interna del marxismo: el mecanismo y el determinismo, que sirven de base al método y a la táctica marxistas, decapita el impulso revolucionario — En lugar de la supresión del Estado, se llega al estatismo industrialista — El sovietismo, marxista por el método, es anti–marxista de espíritu.

 

FICHA TÉCNICA

Ficha técnica: 250 páginas

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RHF nº XXXIX

RHF nº XXXIX

Acaba de aparecer el número XXXIX de la Revista de Historia del Fascismo que incluye los siguientes temas, correspondientes a los meses de mayo y junio. En las 250 páginas ilustradas de esta publicación, el lector encontrará información y traducciones sobre el fenómeno de los distintos fascismos del siglo XX. En esta ocasión se agrupan informaciones sobre movimientos genéricamente conocidos como "fascistas" en España, Alemania y Bélgica. En cuanto a las traducciones, ofrecemos dos textos hasta ahora no traducidos a la lengua española. Cuatro años después de su fundación, la Revista de Historia del Fascismo sigue fiel a su lema: "Ni apologistas ciegos, ni detractores sistemáticos: así fue un período del siglo XXI".



nacional-sindicalismo
> José Antonio, Falange y la Internacional Fascista. 
Las relaciones con los CAUR

Hasta los años 70 era frecuente que los falangistas (y no solamente los de “izquierdas”) negaran las relaciones entre la llamada impropiamente “internacional fascista” y su partido en el período fundacional. La prueba de más peso que alegaban era la publicación de una nota en la que se negaba que José Antonio hubiera estado presente en “el Congreso de Montreux”. Esta versión pudo sostenerse en medios falangistas, a pesar de que desde los años 60, los historiadores ya habían examinado en profundidad los archivos del Ministerio de Cultura Popular y del Ministerio de Exteriores italiano y se conocía fuera de España que tales relaciones existieron. El déficit de estudios históricos sobre la Falange que existía en aquel momento, hizo que partidos como FE–JONS(A) pudieran seguir basando su actuación en datos históricos inexactos (y en ocasiones, cuando no convenían a la orientación de estos grupos, incluso deliberadamente ignorados). Va siendo horade restablecer la realidad sobre estos contactos para poder disponer de una perspectiva global sobre tales relaciones y, de paso, disipar los últimos rescoldos de resistencia a reconocer los hechos. Las relaciones entre José Antonio Primo de Rivera y los CAUR y, por extensión, con la Italia fascista, fueron estrechas. Así lo demuestran los testimonios y documentos históricos incontrovertibles.


cultura
>Alain de Benoist casi como de la familia
Sobre las fuentes y el impacto de la «nueva derecha»

Recientemente se ha publicado en castellano un libro con diversos testimonios sobre la obra de Alain de Benoist y de la «nueva derecha». Nosotros mismos hemos aportado nuestra particular opinión. Reproducimos a continuación esta intervención en la medida en que supone un repaso a fuentes doctrinales que han sido muy habituales en determinados ambientes de los años 70-90 (Benoist y Evola), y en la medida en que se alude directamente al papel de la «nueva derecha» en la el Front National francés.


no conformistas
> La revolución necesaria. Introducción
Arnaud Dandieu y Robert Aron

A raíz de la elaboración de nuestro libro José Antonio y los no–conformistas (eminves, Barcelona 2013), llegamos a la obra de Arnaud Dandieu y Robert Aron, La révolution nécéssaire, cuya traducción abordamos.Ofrecemos aquí la Introducción de dicho libro que puede ser considerado como el paradigma de su contenido y una declaración de intenciones de sus autores. Puede observarse que en algunos fragmentos se está muy próximo a las posiciones de las JONS de Ramiro Ledesma, mientras que en otras, se diría que estamos leyendo algunos fragmentos de las Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. El libro, es un intento de traducir a Francia el formidable movimiento de juventud de los años 30.


revolución conservadora
> Criterios objetivos de clasificación
La multiplicidad de una corriente política

Proseguimos con la traducción de la obra la Revolución Conservadora alemana. Llegamos en esta entrega a un intento de clasificación de las distintas corrientes en función de criterios objetivos. Dicha tarea no está exenta de dificultades a la vista de la multiplicidad del movimiento y de sus extraordinarias ramificaciones. Precisamente, esta clasificación es lo que nos confirma en la riqueza desmesurada de este sector y en las múltiples influencias que experimentó y que constituyen un verdadero mosaico de corrientes, algunas de las cuales terminaron integrándose en el NSDAP y disolviéndose la mayoría después del 30 de enero de 1933.


tercer reich
> Historia de la Revolución Nacional-Socialista
Introducción: contexto histórico y doctrina

A la hora de abordar un tema es preciso definir y acotar el objeto de estudio. ¿Qué fue el nacional–socialismo?¿Cuáles fueron sus rasgos característicos? ¿En dónde se encuentra su origen? Y, sobre todo, ¿Cómo puede interpretarse? Tal es la intención de la introducción que precede a la reconstrucción histórica de lo que fue aquel movimiento político desdela fundación del Partido Obrero Alemán hasta los primeros años de la postguerra, cuando se extinguieron los últimos rescoldos de resistencia del Wehrwolf. Intentaremos, pues, situar al nacional–socialismo como la variante alemana de los fascismos (algo que algunos han cuestionado aludiendo genéricamente a «totalitarismos»). Describiremos sus características, tal como fueron entendidas en su época y de manera global, redimensionando aquellas que hoy más llaman la atención (antisemitismo y racismo), y trataremos de incluirlo como una emanación infinitamente más eficiente en su actuación que la matriz de la que había partido y que siguió existiendo mientras el NSDAP iba afianzándose y creciendo: laRevolución Conservadora.


fascismos belgas
> El solidarismo belga
El Verdinaso y de su líder Joris van Severen

Este estudio está consagrado a la figura de Joris van Severen y al Verdinaso. En una segunda parte se tratará de las proyecciones del movimiento con posterioridad a 1945, tanto en Bélgica como en el resto de Europa, especialmente en la Europa francófona donde florecieron los movimientos «solidaristas», unos vinculados directa y voluntariamente a la herencia de van Severen y otros nacidos espontáneamente. El término «solidarismo» apareció a finales del siglo XIX y a principios del XX de la mano del político radical León Bougeois (1851–1925) en su búsqueda de una síntesis doctrinal entre el individualismo y el colectivismo. En esta primera parte nos centraremos en la trayectoria histórica del Verbond van Dietsche Nationaal–Solidaristen (Verdinaso).

Ficha técnica:
Formato: 15x23 cm
Páginas: 250
Portada: cuatricomía con soladaI
Ilustrado
Precio de venta al público: 18,00 euros (+ 3,00 de gastos de envío)
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ebook: Gaudí y la masonería

ebook: Gaudí y la masonería

El “código Gaudí”, finalmente, desvelado

Info|krisis.- EMInves, en su sección de e-books acaba de publicar la obra Gaudí y la Masonería de Ernesto Milá, publicada en edición convencional ya agotada en 2005 y que hasta ahora había sido inencontrable. Reproducimos el contenido completo de la conclusión. La obra sostiene la idea de que Gaudí, en su juventud, entre 1872 y 1882 estuvo ligado a los ambientes masónicos de la Ciudad Condal. Luego, se desvinculó progresivamente de estos medios y, tras conocer al Conde de Güell. Siempre, a lo largo de toda su vida, Gaudí tuvo presentes símbolos e ideas de aquel período de juventud. La obra de 400 páginas, puede adquirirse en e-book-PDF por 7,99 € a través de pay-pal con descarga automática inmediata, en la siguente url http://eminvesebooks.blogspot.com.es/2015/06/gaudi-y-la-masoneria.html

Etapa final

El ascesis gaudiniano


Resumen del capítulo

1)      No fue droga alguna, lo que ayudó a Gaudí a crear los paisajes interiores que luego proyectó en sus construcciones, sino la práctica de la meditación, que le zambulló en otra forma de percepción similar a la del misticismo católico del Siglo de Oro o a la que conduce la práctica del Zen.

2)      El estilo de vida de Gaudí, sus prácticas religiosas, ayunos y ausencia de sexualidad, generaron las condiciones para fugas hacia el misticismo y formas inflamadas de espiritualidad.

3)      La genialidad en Gaudí consiste en unir una audacia estética surgida de sus paisajes interiores, a un dominio completo de la técnica.

4)      Las virtudes católicas que el «Gaudí maduro» vivió en «grado heroico» en sus últimos años no son óbice para reconocer, tal como hemos demostrado, que el «Gaudí joven», se alimentó de otras fuentes.

5)      A pesar de que en su madurez volviera sobre sus pasos y rectificara sus opiniones juveniles, subsistieron en su subconsciente, rescoldos de aquellos años, que evidenció en algunos símbolos utilizados hasta su muerte.

 

Sobre la hipótesis de la presunta militancia masónica de Gaudí en su juventud, no puede decirse mucho más. Valdrá la pena, eso sí, recordar algunos de los argumentos que otros autores han aportado y a los que nosotros no hemos dado validez. Básicamente se trata de las obras de Joan Llarch (1), Francisco Carandell (2) y Eduardo Rojo, en su obra sobre la Casa Milà (3).

El libro del fallecido Joan Llarch, merece sucintos comentarios. Escritor profesional, se veía obligado, para sobrevivir, a realizar una producción en cadena y su libro está poco trabajado y encierra notables errores, entre ellos considerar que Gaudí tuvo algo que ver en la elección del solar en el que luego se edificó la Sagrada Familia y el más imperdonable, desde luego, insinuar que Gaudí consumía hongos alucinógenos (4), en concreto «amanita muscaria». Sobre este tema, Carandell, al aludir a la restauración de los pabellones de acceso al Park Güell, explica que se «ha restituido los colores y detalles originales a las setas que los coronan. Se trata de dos ejemplares jóvenes de la especie amanita muscaria, de capucha roja con pintas blancas, conocidas popularmente en castellano como matamoscas y, en catalán, como reig bord y reig foll. Gaudí se interesó por los hongos gracias al Sr. Calvet, micólogo aficionado, y los utilizó por primera vez, como elemento de su arquitectura, en la galería de la casa Calvet, que adornó con diversos ejemplares, después los imitó en su propia casa del Park Güell, en los vestíbulos y chimeneas de la Pedrera, etc. El atractivo de los hongos, reside, además del silvestre y variado sabor de los comestibles, en sus curiosas formas. Los de la especie amanita muscaria son de conocidos efectos alucinógenos y de acción semejante al soma de los griegos, al peyote mexicano y otros elíxires y manjares utilizados en ancestrales ceremonias religiosas o profanas para entrar en trance, en estados de euforia, de sopor y en sueños de ”viajes” (…) Todas estas circunstancias explican que Gaudí colocase las amanitas de manera tan ambigua, que lucen atractivas y espectaculares a pesar de ser simples salidas de humos» (5). 

Carandell, por su parte, reproduce una famosa caricatura en la que puede verse a Güell recolectando setas con el esquema de un pabellón de acceso a su Park al fondo. A decir verdad, no afirma que Gaudí consumiera hongos alucinógenos. Por lo demás, se reconoce unánimemente que el extraño adorno situado en lo alto del pabellón de acceso al Park Güell está inspirado en una variedad de la amanita muscaria.

Joan Llarch, a su vez, empieza su capítulo citando la frase que pronunció Unamuno tras visitar la Sagrada Familia: «no me gusta. No me gusta. Es una obra delirante, como el efecto de una embriaguez», a partir de aquí, siguiendo el libro del doctor Gordon Wasson, El hongo divino de la inmortalidad, describe los efectos de la amanita muscaria y termina diciendo que este hongo tiene «poderes como medio para facilitar visiones radiantes» y «produce un efecto de embriaguez». Llarch, llegado a un momento de sus reflexiones, se pregunta: «De todo lo antedicho, ¿puede deducirse que Gaudí usó, para mejor logro de su creación, el poder del hongo divino de la inmortalidad». Y él mismo contesta: «No hay pruebas fehacientes de que tomara Amanita muscaria», pero hasta el final del capítulo, sigue contorneando el tema y lanzando insinuaciones: «¿Quién puede poner en duda que un hombre visionario como Antonio Gaudí tuviera mirada de iluminado?» y acto seguido, recuerda que la atropina contenida en la amanita muscaria, provoca «dilatación de la pupila, por lo que, en tal caso, como efecto del hongo, su mirada como hombre iluminado debía ser por demás notable». Y, finalmente, recuerda que en su ficha de ingreso en el Hospital de la Santa Cruz «se indicó abreviadamente: “E. em”, significándose con ello que el accidentado había sido recogido en estado de embriaguez»

Pero todo esto no parece muy consistente. Muchos autores han resaltado la mirada de Gaudí. Josep Pla, por ejemplo: «¡Los ojos de Gaudí! Sus ojos azules eran casi desprovistos de movilidad nerviosa, pero la calma en la que se mantenían era de una singularísima intensidad; no era una calma de tendencia extasiada y blanca, sino una calma llena de fuerza, de pasión y vida. Todas las personas que trataron con Gaudí recuerdan sus ojos como el elemento impresionante, fascinador» (6). Y una de las leyendas (o realidades), citadas frecuentemente por los biógrafos de Gaudí, decía que precisamente el librero Bocabella, había soñado con un joven arquitecto de ojos «azules y penetrantes» que salvaría a la Sagrada Familia. Cuando conoció a Gaudí en el estudio de Joan Martorell, no le quedó la menor duda de que era el elegido para construir el Templo. Las pocas fotos que nos han quedado de Gaudí, siempre en blanco y negro, no han logrado mantener esa impresión que produjo en quienes lo conocieron. Pero eso no implica que fuera un alucinado o que esa mirada fuera el producto de la ingesta de ciertas drogas como la amanita muscaria.

La técnica de meditación de Antonio Gaudí

En nuestra juventud frecuentamos, y nosotros mismos practicamos, distintas formas de meditación budista e incluso el hesicasmo de la Iglesia Ortodoxa, sistema de meditación practicado por los monjes del Monte Atos. A decir verdad, vimos esa mirada que describen Pla y otros, en muchos practicantes de sistemas de meditación cuándo ésta alcanzaba cierto nivel de intensidad. Los propios ejercicios de meditación, finalmente, terminan modificando los hábitos de comportamiento, la forma de mirar, de moverse, de actuar, restan nerviosismo a los gestos, estabilizan la conducta cotidiana e incluso alteran los hábitos alimentarios. Llegado a un punto, puede ocurrir que se produzcan fenómenos extáticos o bien alteraciones en la percepción de la realidad: de hecho, la «iluminación» no es sino una percepción directa e intuitiva de la realidad que viene acompañada de fenómenos de «luz interior» que han sido perfectamente estudiados por algunos historiadores de las religiones.

Los hábitos de vida de Antonio Gaudí nos indican que, desde muy joven, las costumbres de su padre, seguidor de las técnicas del abate Sebastián Kneip (ver Anexo II), uno de los fundadores de la hidroterapia y de la naturopatía, influyeron en su alimentación. El padre de Gaudí, por ejemplo, sostenía que uno de los sistemas para prolongar la existencia, consistía en caminar descalzo sobre la hierba, práctica que él mismo seguía y que, ciertamente, le llevó a prolongar su vida hasta los 92 años de edad. El arquitecto, por su parte, parece ser que solía comer unas pocas hojas de lechuga con aceite, algunas nueces o almendras azucaradas, algo de queso, leche y poco más. Su calzado en esa época había sido hecho ex profeso: con la suela de esparto y el cuerpo del zapato de piel. Alguien lo vio ingerir también leche y limón. Bebía bastante agua y utilizaba el hielo aplicado en los pies y en los ojos para eliminar los problemas circulatorios y eludir la vista cansada. Se mire como se mire, una alimentación deficitaria hasta el límite en proteínas no parece la dieta más completa. Así puede entenderse que dijera «Contra más se debilita mi cuerpo, más se eleva mi espíritu» (7), frase que hubieran podido compartir los místicos de todos los tiempos. Comenta, así mismo: «La mortificación del cuerpo es la alegría del espíritu, como dijo precisamente el doctor Torras i Bages, y la mortificación del cuerpo es el trabajo continuado, persistente; este es el auxiliar más poderosos contra las tentaciones (...) no se va bien hasta que se ha caído y ha venido el golpe; el golpe es la puerta del convencimiento (...), toda caída es hija de haber confiado en sí mismo (...). No hay otra forma de corrección que el castigo. El hombre tiene la libertad para hacer el mal, pero paga inevitablemente las consecuencias de este mal. Dios nos ha de corregir constantemente; le hemos de orar. Castigadnos, pero consoladnos» (8).

En el fondo, los sistemas de meditación de Oriente y Occidente, se basan en los mismos principios: 

1) Detener el flujo de ideas, pensamientos y sugestiones conscientes, estabilizando la mente en un solo punto.

2) Anclar la conciencia ordinaria en ese único punto, lo que equivale a desactivar el papel del cerebro dual en la percepción de la realidad. 

3) Dejar que salgan a la superficie, espontáneamente, otros mecanismos de la percepción, más intuitivos y directos.

4) Profundizar en esta dinámica hasta que, finalmente, se produce la iluminación extática que altera la percepción. 

Gaudí seguía este sistema, consciente o inconscientemente. Entre sus libros de cabecera figuraba la Imitación de Cristo de Tomás de Kempis y parece que también había leído el libro de Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola y conocía bien las obras de Santa Teresa. Es posible que su amigo, el poeta Jacinto Verdaguer, le recomendara las lecturas de uno de sus mentores doctrinales, el Padre Palau (9). Así mismo se sabe que Gaudí era un devoto del Santo Rosario, que rezó a diario, a partir de cierto momento de su vida. Y se ha repetido, una y mil veces, la anécdota de que colocó 150 bolas de piedra en el Park Güell, que no eran sino un remedo de las 150 cuentas del rosario, que diariamente, mientras vivió allí, recorría orando al caminar por los viaductos. Se ha discutido sobre si la imagen que pretendía colocar en lo alto de la Casa Milà era la Virgen del Rosario (que correspondería al nombre de la propietaria del inmueble, Rosario Segimón) o bien a la Virgen de Gracia, de la que se ha especulado que, precisamente en el solar que ocupa el edificio y que señalaba el límite del barrio de Gracia, allí estuviera situado una pequeña capilla hasta 1860. Sea como fuere, no hay ninguna duda que la primera fase de cualquier técnica de meditación, era practicada por Antonio Gaudí: el rezo del Santo Rosario, estabilizaba su mente y concentraba su atención en un solo punto, la imagen de la Virgen. 

Gaudí debió aprender –como cualquier otro practicante de no importa qué sistema de meditación– que la dieta está íntimamente ligada a la posibilidad de meditar. Con una digestión pesada, no hay posibilidades de hacerlo. A pesar de que la mente se esfuerce en estar quieta y serena, constantemente, las vísceras en su proceso digestivo, tienden a desestabilizarla. De ahí que no haya posibilidades de practicar una meditación profunda sin ayunos (como los que Gaudí practicó frecuentemente, incluso hasta límites que le llevaron a la antesala de la muerte [10]), o con una dieta excesivamente rica en proteínas. Si Gaudí repetía la frase que hemos citado, lo contrario es también cierto: «contra más fuerte es el cuerpo, más logra neutralizar al espíritu». Al parecer, su padre llevaba ya siguiendo los consejos del abate Kneip y una dieta rigurosamente naturista en una fecha temprana. Su hijo, el arquitecto, la asumió también, pero, además, realizaba un endiablado ejercicio físico diario: del Park Güell, a la Iglesia de San Juan de Gracia, o al oratorio de San Felipe Neri, a las obras (la Pedrera, la Sagrada Familia), vuelta al Park Güell, rezo del Santo Rosario mientras caminaba… unido a una dieta frugal y a ayunos cuaresmales repetidos. Era imposible debilitar más un cuerpo. Si a esto añadimos la fatiga intelectual que supone la responsabilidad de unos proyectos arquitectónicos ciertamente importantes, la tensión frecuente con el Ayuntamiento, con los clientes, el tiempo dedicado al estudio, a la planificación, al diseño, a la revisión de obras, al encuentro con alumnos de la Escuela de Arquitectura, ansiosos de aprender algo del maestro, sus famosos soliloquios, todo ello, suponía una actividad frenética y un desgaste adicional de su naturaleza que, ya desde muy niño, era débil y quebradiza.

Pero había un último elemento de importancia no desdeñable. Su sexualidad. Se ha definido al sexo como la «fuerza más grande de la naturaleza». El esfuerzo físico y mental que requiere el impulso sexual, tiende a dilapidar energías que requieren ser renovadas constantemente, mucho más, si, como en la modernidad, vivimos una pansexualización de la vida. En la vida de Gaudí, el sexo ocupó un lugar exiguo y da la sensación de que, tras el desengaño que le produjo la respuesta negativa de Josefa Moreu a su declaración de amor, renunciara completamente a la vida matrimonial para zambullirse en su arte. Dice Casanellas, por ejemplo, que, «al ser rechazado por Pepeta, tuvo conciencia de que el celibato era el estado más conveniente para su espíritu. El amor en Gaudí, si fue una preocupación en algún momento, no llegó a problema» (11).

Es discutible el efecto que un desengaño amoroso pueda operar en un ser humano y, mucho más, en un artista que suele vivir con una inusual intensidad este tipo de conflictos. Federico Nietzsche escribió en apenas 30 días su Así Hablaba Zaratustra tras las «calabazas» recibidas de Lou Salomé. Y Richard Wagner, compuso con la sangre de su amor imposible hacia Matilde Wassendock, su obra cumbre Tristán e Isolda. En muchos artistas modernos es posible percibir inequívocamente los rastros de una neurosis sexual (en Dalí, por ejemplo) inequívoca que condiciona completamente su obra. Las biografías más fiables de Gaudí coinciden en definirlo como alguien tremendamente tímido, extremadamente celoso de su intimidad, recatado y con un alto sentido del pudor (12). En general, no parece que existan dudas sobre la renuncia a la sexualidad de Gaudí y se tiende a aceptar que, tras el desengaño con Josefa Moreu, le costó un tiempo aceptar que su vida personal, matrimonial y sexual, debían ser sacrificadas en beneficio de su arte. Bergós escribe: «La amarga lección de esta renuncia al amor humano, para alcanzar la plenitud del amor divino, deja una impronta definitiva en nuestro hombre y le decidió al más ejemplar celibato cristiano. Entones vio claramente la importancia de la mortificación y del sacrificio: “La vida es una batalla; para combatir es necesaria fuerza y fuerza es la virtud, que sólo se sostiene y aumenta con el cultivo espiritual, eso es, con las prácticas religiosas”. (…) El ejercicio corporal, la sobriedad en el comer, beber y dormir, son mortificaciones del cuerpo que combaten eficazmente la lujuria, la pereza y la embriaguez (…) La vida es amor y el amor es sacrificio. El sacrificio es lo único realmente fructífero. La causa del avance espiritual y material de las órdenes religiosas es que se sacrifican todos los miembros en bien del conjunto» (13). Sea como fuere, todo induce a pensar que las energías que habitualmente consume el ser humano en la sexualidad, Gaudí logró orientarlas hacia su arte.

Si se hace abstracción de las prácticas de meditación de Gaudí con el Santo Rosario, sus ayunos, la renuncia a la sexualidad, la concentración en su trabajo, es posible concluir que su personalidad era autista, tal como lo definió Buckman (14) y que cuando fue arrollado por un tranvía en la Gran Vía, realmente estaba «desconectado» de la realidad. Ahora bien, si se tienen en cuenta todos estos factores que hemos citado, el diagnóstico es otro: Gaudí en ese momento cumplía lo que hemos definido como el segundo punto de cualquier técnica de meditación: anclar la conciencia ordinaria en un solo punto, lo que equivale a desactivar el papel del cerebro dual en la percepción de la realidad. 

A partir de entonces, todo consistía para él en dejar aflorar, tal como hemos dicho, espontáneamente, otros mecanismos de la percepción, más intuitivos y directos. Es el punto tercero de todo sistema de meditación. En estado de meditación profunda es posible crear. Probablemente, la obra maestra solamente nace de estos momentos de arrobamiento extremo, concentración absoluta y ensimismamiento del artista en su obra. Pero cualquier arte, exige una alta cualificación técnica excepcional. No basta simplemente con «tener la intuición genial», hace falta, y especialmente en arquitectura, ser capaz de traducirla en cálculos complejos y estudios técnicos detallados y precisos. Gaudí, no lo olvidemos, era un técnico. Su faceta creativa y la excentricidad de algunas de sus creaciones, no deben ocultar el hecho de que fue un técnico genial que realizó posibilidades hasta entonces insospechadas en el arte de la arquitectura. Columnas inclinadas con el centro de gravedad fuera de la base de sustentación, que se caían mientras no recibían las cargas, eliminación de los contrafuertes y arbotantes tan característicos del arte gótico, un naturalismo extremo en algunos momentos, desarrollo de nuevas técnicas constructivas, unas cualidades que ya fueron apreciadas desde el momento mismo en el que Elías Rogent le entregó el título de arquitecto diciendo: «Quien sabe si estamos ante un genio o ante un loco». Es posible que fuera precisamente la necesidad de resolver los problemas técnicos, lo que hacía que Gaudí volviera al mundo real y saliera de sus estados de arrobamiento místico profundo. De haberse tratado de un eremita, Gaudí sin duda habría podido asemejarse a los grandes místicos del Siglo de Oro o a los grandes santos cristianos. 

Gaudí, hasta el último momento de su vida tuvo los pies en la tierra y la cabeza en el cielo. Era consciente de que estaba abriendo nuevos caminos a la técnica arquitectónica. Había dicho «El gótico es sublime pero incompleto; no hemos de imitarlo, sino continuarlo». Y a esta tarea dedicó sus conocimientos técnicos y sus análisis de estructuras, con una racionalidad extrema y sin ninguna concesión a la fantasía. En sus reflexiones, su temprana modestia nunca le abandonó; decía, por ejemplo: «Mis ideas estructurales son de una lógica indiscutible. El hecho de que no hayan sido aplicadas antes y que haya de ser yo el primero en hacerlo me ha dado mucho que pensar. Eso sería lo único, en todo caso, que me haría dudar. En cambio creo que, convencido del perfeccionamiento que suponen, tengo el deber de aplicarlas». En el Gaudí maduro se percibe un último eco de los maestros de obras medievales: aquellos en los que el ego parecía no existir, que estaban tan identificados con sus obras que habían disuelto en ellas su personalidad. No se saben los nombres de los técnicos geniales que, de la noche a la mañana, casi sin transición, crearon el gótico, pero a través del gótico, podemos aproximarnos a su extraordinaria envergadura. Siempre hemos tenido la sensación de que hay seres humanos fuera de su tiempo. Gaudí, probablemente, era uno de estos que, en ciertos sentidos se adelantaron a su momento y en otros daba la sensación de ser el último representante de una raza de artistas ya extinguida. 

Creo que Juan Eduardo-Cirlot fue uno de los que mejor comprendieron a Gaudí cuando en las primeras líneas de su obra sobre el arquitecto, escribe: «Hay en torno a Gaudí una niebla de misterio. Probablemente, el primer círculo que obstaculiza el acceso a su obra es la misteriosidad intrínseca de todo genio y, en última instancia, de todo espíritu humano. Agravado el caso, por el hecho reconocido, de que Gaudí deseó crear una zona de silencio en torno a su persona, mientras, en la medida que mantenía ese hermetismo –o sea, aniquilación de sus valores vitales– daba expresión y simbolización a sus estados anímicos y a su tremendo poder mental» (15).

Pero una vida hecha de tensiones cotidianas, esfuerzos intelectuales supremos, meditación y oración, dieta deficiente, renuncias, ayunos y maceraciones, no podía tener como consecuencia, sino la caída del arquitecto en graves crisis de salud. La más grave, probablemente, la que en 1910 le llevó a Vich y a Puigcerdá, a reponerse. Por otra parte, no está claro si Gaudí era consciente de hacia dónde le llevaba el estilo de vida que había asumido. En ciertos místicos del Siglo de Oro, incluso en la misma sensualidad de Santa Teresa, se percibe que su devoción les ha llevado por una vía autónoma hacia la trascendencia, a la que han llegado espontáneamente y sin que tuvieran muy claro a dónde conducía y a lo que conducía. En este sentido, también en el terreno de la mística, en ocasiones, puede decirse, que la flauta suena por casualidad. El análisis de los hábitos de vida de Antonio Gaudí, nos explica extremadamente bien, sin necesidad de recurrir a la ingesta de «amanita muscaria», cómo construía sus paisajes interiores de los que surgían sus formas imposibles y su arte único e irrepetible. 

El estilo es la vida. Y en un artista, su obra es la traducción inteligible de su vida. Ningún otro arquitecto que no hubiera llevado el estilo de vida, su dieta, sus meditaciones, sus oraciones, sus ayunos, su ausencia de sexualidad, hubiera podido plasmar las últimas creaciones de Gaudí. Para que fuera posible alumbrar esas formas se precisaba algo más que inteligencia técnica y habilidades constructivas, era precisa una inspiración que surgiera de lo más profundo del alma y, una vez emergida, fuera encarrilada hacia la realidad, mediante la técnica objetiva. Las fuentes del Gran Arte son, sin duda, la inspiración y la técnica; la primera es subjetiva, la segunda solamente puede ser objetiva. Creatividad y «oficio», se dan sólo en grado extremo en unos pocos artistas a lo largo de la Historia. 

El propio Gaudí dijo: «La imaginación es la facultad anímica de ver formas nuevas en el propio cerebro y saber, gracias al oficio después, convertirlos en edificios en obras de arte. La fantasía es la facultad onírica de inventar absurdos o imposibles. La primera es consciente, la segunda inconsciente». Se toma posesión de la imaginación; se es, por el contrario, arrastrado por la fantasía. El despertar, en términos de Zen, implica abrir la mente a la nueva conciencia de lo incondicionado. La fantasía consiste en vagar en el mundo del deseo.


Gaudí, sin duda, con sus rarezas, con sus miserias, con los espacios en blanco en su biografía, con su carácter iracundo para quien osaba criticarle, no puede ser medido con los patrones de lo «humano, simplemente humano». Probablemente, el error que cometen algunos de sus biógrafos oficiales es medirlo en función de los estándares aplicables al común de los mortales, pero no al «artista»: se esfuerzan excesivamente en demostrar que Gaudí era una buena persona, cuando en realidad, no se trata de si era bueno o malo, sino de si fue Grande o pequeño. En este sentido, es significativo el proceso de beatificación de Gaudí pues, no en vano, muchos santos, han sido también, previamente, grandes pecadores. Ahí está la figura de Ignacio de Loyola para recordarlo. Un viejo proverbio Zen dice: «Allí donde las montañas son altas, los valles son profundos».

Del Gaudí masón al Gaudí beatificado

Cuando sostenemos que Gaudí, en un momento concreto de su juventud, estuvo cerca de los círculos masónicos, o bien perteneció a ellos, no estamos intentando empañar, de ninguna manera, la imagen del arquitecto, ni, mucho menos, entorpecer su proceso de beatificación. Para que éste lleve a buen puerto, sus defensores deben demostrar, únicamente, que en los últimos años de su vida fue una persona ejemplar con virtudes elevadas al rango heroico. No vamos a ser nosotros quienes discutamos esto. 

Tampoco hemos intentado «forzar» la demostración de nuestra hipótesis de trabajo recurriendo a una casuística discutible como la que caen algunos autores que pretenden extrapolar un pequeño símbolo escondido en alguna construcción de Gaudí, intentando convertir lo casual y único, en universal. La rosa situada en lo alto de la Casa Milà no es, desde luego, la rosa de los rosacruces. Determinada ornamentación del banco serpentino del Park Güell no puede considerarse elemento suficiente como para deducir su militancia en alguna sociedad secreta durante los años de construcción del recinto. Así mismo, no hay pruebas para suponer que Gaudí perteneciera a una logia de nombre «Labor», tal como hace Carandell, a la que pertenecerían igualmente Jujol y el mismo Güell.

En nuestra hipótesis de trabajo, hemos utilizado símbolos que se repitieron casi obsesivamente, y episodios de su vida que son unánimemente aceptados por sus biógrafos más serios. Ciertamente, hemos procurado reconducir esos episodios y los personajes y situaciones que en ellos aparecen, como elementos para reforzar –como no podía ser de otra manera– nuestra hipótesis. Ahora, hemos llegado al final del camino. Es posible que dé la sensación de que hemos abierto más interrogantes de los que hemos sido capaces de cerrar. En realidad, todo episodio histórico y toda biografía, tienen «agujeros negros», máxime cuando el tiempo los va alejando y ya apenas quedan personas vivas que conocieron a Gaudí. Archivos incendiados y saqueados, documentos perdidos o que jamás existieron, el secretismo de determinadas sociedades y las necesidades de reelaboración de la propia biografía, hacen imposible afinar al máximo, más allá de donde lo hemos hecho, la hipótesis de trabajo que ha presidido estas páginas.

El año en el que yo nací, se cumplía el centenario del nacimiento del arquitecto. Hace poco se ha celebrado el 150 aniversario de la misma fecha. El tiempo corre, imparable, y los barceloneses que hayamos reparado alguna vez en la cornisa de la Casa Xifré o en los relieves de la Logia del Parque del Laberinto, habremos visto la imagen de Cronos con sus atributos, el reloj de arena y la guadaña, el tiempo y la muerte, símbolos que presiden la vida humana. Salvo la aparición de nuevos documentos, es imposible redondear más nuestra hipótesis de trabajo sobre la proximidad de Antonio Gardí i Cornet, durante su juventud, a alguna logia masónica. Las páginas precedentes pueden aceptarse como pruebas circunstanciales o rechazarse frontalmente. Para nosotros se trata de lo primero: no ha sido posible demostrar completamente la hipótesis de trabajo, pero si encontrar documentación y datos suficientes como para apoyarla en pruebas circunstanciales. Más allá, creemos, es imposible llegar.

Paso de Biar, 28 de julio de 2005.

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1. Gaudí, Biografía Mágica, Joan Llarch, Plaza & Janés, Barcelona 1982.

2. Park Güell, utopía de Gaudí, Josep María Carandell, Pere Vilas, Triangle Postals, Barcelona 1998.

3. El otro Gaudí, la obra Casa Milà, Eduardo Rojo Albarrán. Distribuidora Enlace. Barna, 1998.

4. Gaudí, Biografía Mágica, op. cit., Capítulo 16, «El Hongo divino de la inmortalidad», pág 196 y sigs.

5. Park Güell…, op.cit., págs. 26 y 28.

6. Antoni Gaudí, op.cit., pág. 100.

7. La frase ha sido repetida hasta la saciedad con este redactado, sin embargo, procede del libro de Bergós que la cita de manera sensiblemente diferente: «A medida que los años debilitan mi cuerpo, siento más ágil el espíritu». Gaudí, l’Home i l’Obra, op.cit., pág. 46.

8. Gaudí, l’Home i l’Obra, op.cit., pág. 45.

9. Francisco Palau Quer, místico carmelita, hoy beatificado, que practicó exorcismos en la Ciudad Condal a principios del siglo XIX. El padre Palau nació en Aytona (Lérida) en 1811. En 1829, tras estudiar filosofía y teología recibió la tonsura sacerdotal e ingresó en los Carmelitas Descalzos. Las bullangas de 1835 terminaron con el incendio del Convento de San José en el que se encontraba y con la expulsión de los religiosos. Fue así como entre 1840 y 1851 residió en Francia. En esa época empezó la práctica del ascetismo en solitario. De regreso a España impulsó la «Escuela de virtud» en Barcelona que funcionó en la Parroquia de San Agustín a partir de 1851. La «escuela» fue acusada de estar implicada en tumultos antirrepublicanos y terminó cerrada. Palau fue confinado en Ibiza hasta que la amnistía de 1857 le autorizó a volver a España. En 1860 tuvo una experiencia espiritual extremadamente intensa que sus biógrafos cuentan así: «Durante la predicación de la novena de las ánimas en Ciudadela, recibe especial ilustración sobre los misterios de la Iglesia». A partir de entonces empieza a escribir diversas obras de carácter místico y doctrinal. Murió en Tarragona en 1872. En 1958 se inició el proceso de beatificación.

La obra del Padre Palau está íntimamente ligada a la Ciudad Condal y a Verdaguer. Construyó un oratorio en Vallcarca, en las afueras de Barcelona en torno al cual se situaban cuevas de penitentes. Eran «estrechas y angostas» según nos cuentan; de apenas 10 ó 12 palmos de ancho y 11 de alto. El párroco de San Genís dels Agudells que acudió a visitarlo apenas pudo entrar. Promovía la práctica de la penitencia en solitario y tenía una colonia de anacoretas en la actual calle Penitents, en donde en 1960 colocaron una placa conmemorativa a la altura del número 7. En 1868 creó el semanario «El Ermitaño» y dos años después, la comunidad fue suprimida por el obispo. Entonces, fundó la Orden Terciaria de las Carmelitas Misioneras Descalzas. 

Su discípulo, el padre Piñol, por su parte, había sido anteriormente presbítero en la localidad barcelonesa de Vilanova y Geltrú. Hace treinta años, en la Parroquia de San Antonio de aquella localidad, aún recordaban sus manías demoníacas. Destinado, posteriormente, a Barcelona, junto a otras piadosas gentes habían abierto una «Casa de Oración» en el número 7 de la calle Mirallers, en un edificio que todavía existe. Pronto, lo que debía ser un lugar de recogimiento devoto para un grupo de católicos, se convirtió en un centro de exorcismos, donde diariamente Piñol y Verdaguer luchaban contra el diablo, inspirados en las obras del padre Palau. Carmen Güell, tataranieta de Eusebio Güell, en su obra Gaudí y el conde de Güell, op.cit., pág. 116, recoge un texto de Juan Antonio López, hijo del Marqués de Comillas, en el que describe al Padre Piñol: «Fue un sacerdote llamado Piñol quien le inició en estas prácticas… Este clérigo me daba miedo. Era altísimo y tan delgado que su sotana no parecía cubrir su cuerpo, sino colgar de una percha. Tenía una mirada penetrante y exaltada, y gesticulaba constantemente con los brazos, que eran de una largura desproporcionada»

10. En la cuaresma de 1894, estuvo al borde de la muerte y su padre y sobrina tuvieron que pedir ayuda a los amigos y colaboradores del arquitecto para hacerle desistir de su actitud. El dibujante Opisso que le ayudaba en la administración de las obras de la Sagrada Familia, fue a verlo y quedó impresionado por el estado de debilidad en que encontró al arquitecto. Finalmente, el obispo Torras i Bages le convenció de que abandonara estas prácticas extremas. Todo induce a pensar que, en esa época, Gaudí podía padecer un conato de depresión que luego, en 1910 afloró con toda su violencia.

11. Nueva Visión de Gaudí, op.cit., pág. 28.

12. Hay una anécdota significativa sobre este alto sentido del pudor que tuvo Gaudí. En cierta ocasión, la mujer que cuidaba el servicio de la Sagrada Familia, lavaba en sus dependencias la vajilla en la que ella y su marido habían comido. Gaudí, de vez en cuando, pasada por la vivienda para saludarlos. En aquella ocasión, la mujer al ver al arquitecto se secó las manos, pero dejó sus brazos al descubierto; Gaudí le dijo secamente: «Haga el favor de cubrirse». La anécdota es contada por Ana María Ferrín, Gaudí de Piedra y Fuego, op.cit., pág. 395.

13. Gaudí, l’Home i l’Obra, pág. 43.

14. Gaudí, assaig biografic, Jorge Elías.

15. Gaudí, Juan Eduardo Cirlot Laporta, Sant Lluis.




 

José Antonio a contraluz

José Antonio a contraluz

Info|krisis.- La publicación de José Antonio a contraluz llega un año después de que el autor publicara su Ramiro Ledesma a contraluz y dos años después de la primera incursión que realizó en la historia del nacional-sindicalismo español con su estudio sobre José Antonio y los no-conformistas franceses de los años 30. Parece evidente que el autor intenta realizar un estudio completo sobre la historia del nacional-sindicalismo español. Hablamos con él sobre los contenidos y las tesis de esta nueva obra que tiene como subtítulo Problemas de la historia de Falange Española.

– ¿Por qué este libro?

– El año pasado publiqué Ramiro Ledesma a contraluz que no era más que un intento de reinterpretar la figura de este doctrinario y dirigente político particularmente maltratado por sus partidarios más obtusos. De Ledesma se han dicho verdaderas barbaridades (de las que la menor no es, desde luego, que fuera nacional–bolchevique…) y consideré que era el momento de poner las cosas en orden, revisar su figura y su trayectoria y elaborar una tesis sobre el personaje. Era evidente que el paso siguiente era abordar la figura del otro gran doctrinario y líder indiscutible del nacional–sindicalismo, José Antonio Primo de Rivera.

– ¿Desde qué punto examinas la figura de José Antonio?

– No es, desde luego, un recorrido biográfico, ni mucho menos aspira a ser un estudio doctrinal sobre su obra. Me limito a tratar aspectos históricos a la luz de la documentación recopilada por los historiadores hasta ahora y en relación a seis temas, digamos, conflictivos. Habitualmente, las obras que se redactan sobre José Antonio son textos “devotos” escritos por los que fueron sus camaradas y correligionarios, o bien libros particularmente hostiles (recordamos, por ejemplo, el de César Vidal) realizados desde distintas perspectivas, pero con demasiada frecuencia “confesionalmente anti falangistas”. Nos hemos ceñido a la documentación histórica y a los testimonios, elaborando interpretaciones plausibles en cada cuestión: aquellas a las que nos han llevado el material histórico disponible.

– ¿Eso no se había hecho antes?

– No. O bien se han hecho apologías (ejemplo: Biografía apasionada de José Antonio) que entran dentro de la mitificación de la que fue objeto la figura de José Antonio durante el franquismo, o bien libros particularmente hostiles, como Contrarrevolucionarios de González Calleja). Además, hemos intentado incluir la narración dentro de un contexto más amplio que generalmente se olvida en los trabajos apologéticos: las vicisitudes de la Segunda República, sus oscilaciones, su inviabilidad, sus crisis, las etapas por las que atravesó, sin las cuales es imposible entender por qué la historia de Falange Española fue así y no de otra manera. Debo añadir que me limito a la Falange “histórica” cuya peripecia concluye el 18 de julio de 1936. Lo que ocurrió a partir de esa fecha pertenece a otro contexto.

– ¿Por qué has calificado a los temas que tocas en tu libro como “conflictivos”?

– Porque sobre ellos no solamente ha habido cierta confusión en las filas falangistas de postguerra, sino también porque han sido malentendidos o desconocidos por la opinión pública. Uno de esos temas, por ejemplo, es el asunto de la violencia: para algunos falangistas de postguerra (y estoy pensando en Sigfredo Hillers) el pensamiento y la acción política de José Antonio no tuvieron nada que ver con la violencia. En su libro Ética y estilo falangista, si no recuerdo mal, la palabra “violencia” apenas aparece en dos ocasiones. No es bueno confundir a la “Falange ideal” con la “Falange real”, ni para la comprensión histórica del movimiento, ni para su acción futura. No sólo existe una “teoría nacional-sindicalista sobre la violencia”, elaborada por Ramiro Ledesma, sino que desde su fundación, Falange Española tuvo un entendimiento cotidiano con la violencia, de lo que dan fe 62 ó 65 muertos entre la fecha de su fundación y el 18 de julio de 1936… causando un número imposible de cuantificar de víctimas en el campo contrario. No se puede negar lo innegable: que la Falange histórica realizó represalias sistemáticas desde mediados de la primavera de 1934 en adelante. El problema, para nosotros, no es negar tales represalias, sino establecer por qué se produjo esa espiral y esa escalada de violencias. Este mismo tema –como lo demás– es “conflictivo” porque la conclusión a la que llegamos no es la que habitualmente tienen partidarios demasiado devotos y detractores fanatizados. 

– ¿Cuál es el primero de esos temas que calificas de “conflictivos”?

– La monarquía. José Antonio, contra lo que se tiene tendencia a pensar, nunca realizó una crítica a la institución monárquica, sino que simplemente se limitó a certificar su defunción e incluso a calificar demasiado generosamente a tal defunción, como “gloriosa”. Pero no hay en toda su obra ni siquiera un párrafo o una alusión en la que se pueda intuir una crítica a las bases de la institución monárquica, ni mucho menos una profesión de fe republicana. Si en la postguerra los grupos falangistas desarrollaron una orientación profundamente hostil a la monarquía, no fue, desde luego, porque ni Onésimo, ni Ramiro, ni José Antonio, hubieran desarrollado una teoría contra la institución monárquica, sino por la actitud de los monárquicos en relación a Falange y a la política internacional (la mayoría de monárquicos eran aliadófilos, y la mayoría de falangistas germanófilos) y, posteriormente, porque los monárquicos fueron influyendo cada vez más en Franco y arrinconando a los falangistas. Finalmente, los grupos disidentes del Movimiento franquista terminaron estallando cuando las Cortes votaron la investidura del Príncipe Juan Carlos como sucesor de Franco a título de Rey. Pero una cosa es el anti monarquismo falangista de postguerra y otra muy diferente reconocer que tal monarquismo no se incluía entre las orientaciones doctrinales de los fundadores.

– El segundo tema “conflictivo”…

– Falange nació a la derecha. Recibió subsidios de la derecha alfonsina (como los recibió Ramiro antes y después de unirse a Falange y después al separarse) y en su primera generación de militantes abundaban los activistas monárquicos fascistizados. Falange nunca pudo mantener una equidistancia política entre las derechas y las izquierdas, contrariamente a lo que los falangistas piensan todavía hoy. Se dio sólo a nivel de consignas, pero en el terreno político, visiblemente, existían asimetrías. La relación con las derechas fue oscilante: no fueron estables, sino muy cambiantes, hubo momentos de distensión y de distanciamiento. Uno de los momentos de tensión fue la creación del Bloque Nacional que siguió a la no integración de Calvo Sotelo en el partido apoyada por Ruiz de Alda, Ansaldo y Ledesma (cuya ambigüedad al relatar el episodio en su libro Fascismo en España es significativa). En los meses que precedieron a las elecciones de 1936 volvió a reproducirse en pocos días la aproximación y el distanciamiento. Pero en las elecciones de mayo de 1934 en Cuenca, José Antonio, ya encarcelado, se presentó en una lista de derechas en la que inicialmente figuraban los líderes que no habían salido elegidos diputados (y, por tanto, no tenían inmunidad parlamentaria) compuesta por Renovación Española, la CEDA, Falange y Franco quien, finalmente, se descolgó de la candidatura. Sin olvidar que en la universidad, desde mediados de 1934, el SEU trabajaba en comandita con los estudiantes católicos de la FEC y con los estudiantes carlistas de la AET. Es decir, que incluso tardíamente, en mayo de 1934, Falange seguía incluida en el dispositivo de la derecha, aun odiando, desconfiando y denunciando a esa misma derecha (en particular a la CEDA). Pero la documentación histórica no deja lugar a dudas: Falange no solamente nació a la derecha, sino que –seguramente por las circunstancias históricas de la República y por que la izquierda en general dialogaba a tiros– se vio obligada a relacionarse con la derecha. Y esto, ni gusta a los falangistas (especialmente a los que creen que Podemos es una especie de Falange rediviva o a los seudo-hedillistas de los años 70), ni a las derechas actuales (que intentaron durante la República hacer de Falange una especie de punta de lanza contra las izquierdas). ¿Ves por qué es un tema conflictivo?

– ¿Hablas de las relaciones internacionales de Falange Española?

– De entre todas las relaciones que tuvo José Antonio con exponentes políticos del exterior hay una a la que dedico un capítulo particular, con Rolao Petro, dirigente del Movimiento Nacional Sindicalista portugués. Petro estuvo exiliado en España y residió en el domicilio particular de José Antonio, tenían el mismo origen (ambos habían militado en filas monárquicas y conocían bien la obra de Charles Maurras) e incluso el portugués participó en la redacción de los principios de Falange Española. De esta amistad y de este común origen, hay dos cosas que merecen tenerse en cuenta: cuando volvió Petro a Portugal, su movimiento ya estaba muy afectado por la represión que había llevado contra él Oliveira Salazar y optó por la vía insurreccional con la oficialidad joven. El golpe fracasó, pero lo importante es que, antes de estallar y ser desarticulado, José Antonio convocó en el Parador de Gredos a la Junta Política del partido comunicándoles su proyecto insurreccional, a partir de la frontera portuguesa. La correlación en fechas nos ha permitido trazar una relación verosímil de causa–efecto entre ambos proyectos. Y, ya se sabe, que en ciencia se dice que más vale una mala teoría que no tener teoría. La relación con Petro contribuye a explicar, en efecto, por qué José Antonio veía viable una “marcha sobre Madrid” a partir de la frontera portuguesa, con Sanjurjo a frente y 10.000 fusiles salidos de donde no explicó nunca…

– Supongo que tratarás el tema del fascismo y de la internacional fascista…

– En efecto. Y tampoco aquí hay margen para la discusión: es bueno poner sobre el tapete todos los datos históricos de los que se dispone. En medios falangistas de postguerra, especialmente entre los llamados “disidentes del Movimiento” y entre los seudo–hedillistas, se decía por activa y por pasiva que José Antonio no había estado en el Congreso de la Internacional Fascista de Montreux… era verdad. Pero había dos pequeños problemas: Falange Española si se había adherido y la nota la había redactado Giménez Caballero (a la que siguió el desmentido de José Antonio… pero no la protesta a los organizadores del Congreso) y… es que no hubo un congreso de Montreux, hubieron dos y al segundo sí que asistió José Antonio, recibiendo allí documentación sobre el caso de la guerra de Abisinia, que utilizó tanto en intervenciones parlamentarias, como en mítines, como en artículos en Arriba, como en campañas realizadas por sus militantes. Y no sólo eso sino que pocos meses después fue invitado oficial de gobierno italiano y recibió una subvención que retiraba personalmente en la embajada italiana en París hasta que cayó preso. Pero, claro, todo esto hay que matizarlo, empezando por la “internacional fascista” que, en realidad, no existió. Se trataba de una estructura de propaganda del gobierno italiano (el CAUR, Comité de Acción por la Universalidad de Roma) que se estableció en España siendo Giménez Caballero su secretario y Jacinto Benavente, el Premio Nobel de Literatura, su presidente.

– Sin embargo, José Antonio que, efectivamente, “nació políticamente” a la derecha, tuvo también relaciones con la izquierda. ¿Tocas este tema?

– Sí, claro, creo que ofrezco todos los datos que se pueden dar sobre los contactos entre José Antonio y Ángel Pestaña. No llegaron a casi nada. No fueron nada más que un intercambio de puntos de vista. Ahora bien, hay dos detalles que son importantes y curiosos. El primero es que ¡fue Mussolini! quien sugirió a José Antonio que contactase con Pestaña durante el viaje que hizo a Italia en 1933, antes de fundar Falange. Lo segundo que se vieron en dos ocasiones. La confusión viene porque Ximénez de Sandoval niega que se entrevistaran y otros como Miguel Primo de Rivera afirman que Pestaña… se había afiliado clandestinamente a Falange. La verdad, en este caso, es que los contactos fueron superficiales y de mucho menor calado que los que mantuvo con la derecha. Piénsese, por ejemplo que el alfonsino Antonio Ansaldo, expulsado del partido, siguió frecuentando a José Antonio (consta, por ejemplo, que en la tarde de las elecciones de febrero de 1934 se vieron e incluso que fueron juntos a recabar datos al Ministerio de Gobernación y que Ansaldo posteriormente organizó la fuga de tres falangistas presos por el atentado contra Jiménez de Asúa) o que en casa de Marichu de la Mora, después de la victoria del Frente Popular, se siguió viendo con Torcuato Luca de Tena, estando presente Ridruejo. La conclusión que puede sacarse de todo esto y de la oleada de violencia que afectó a Falange es que no existió de ninguna manera equidistancia de la formación entre las derechas y las izquierdas.

– Franco, por lo que veo, es otro tema que calificas de “conflictivo”…

– He preferido evitar directamente entrar en el debate, casi mezquino, de si Franco hizo todo lo posible por salvar a José Antonio o no le interesaba, pero si me han interesado dos aspectos: en primer lugar la relación entre ambos. Se conocían, pero no se llevaban bien. Eran dos personalidades demasiado alejadas una de otra, caracteres completamente opuestos y experiencias vitales muy distintas y, por tanto, muy distantes. De hecho, cuando José Antonio ve que ha aparecido el nombre de Franco en la candidatura unitaria por Cuenca en mayo de 1936, exige a Serrano Suñer (se sabe por él y por Gil Robles) que el nombre de Franco debe desaparecer (algo de lo que se encarga Serrano). Pero, al margen de las relaciones entre ambos, hay otro elemento que considero mucho más importante (a fin de cuentas una relación personal es un elemento subjetivo que tiene poco valor para componer una historia objetiva, como máximo es un indicativo): fue Franco quien mitificó a José Antonio una vez muerto. Franco nos hurtó al “verdadero” José Antonio o, si se quiere “al José Antonio integral” y a cambio nos dio una versión que, incluso, y esto es lo paradójico, afectó especialmente a la visión que se forjaron de él ¡incluso los grupos disidentes del Movimiento y los seudo–hedillistas!

– ¿Y la conclusión?

– La agrupo en cincuenta puntos en ocho páginas en las que resumo las 400 páginas anteriores y que creo que son difícilmente refutables, pueden ser admitidas por los historiadores pero también por los que en algún momento han militado en el movimiento nacional–sindicalista y conservan su objetividad.  

Ficha técnica:

Título: José Antonio a contraluz
Autor: Ernesto Milá
Número páginas: 412
Portada cuatricomía con solapas
Tamaño: 15x23 €
Precio venta público: 22,00 euros + 4,00 euros gastos envío.
Precio distribución (pedidos superiores  9 ejemplares): 11,00 euros + gastos envío.
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e-book: Dalí|Dios|Diablo

e-book: Dalí|Dios|Diablo

Info|krisis.- Con Dalí entre Dios y el Diablo, editorial EMInves inaugura su sección de e-books. A partir de ahora, el lector podrá seleccionar la obra que le interesa, pagar a través de pay-pal una cantidad más que razonable e inmediatamente se autorice el pago, sin más trámite recibirá, automática e inmediatamente, la obra en su email. Vamos a hablar sobre este libro con su autor. 

- ¿Por qué habéis elegido este libro para inaugurar el servicio de venta automática de e-book?

- En primer lugar por el valor intrínseco de la obra, el primer estudio sobre la obra de Salvador Dalí desde el punto de vista del “pensamiento mágico”. No se había intentado antes el interpretar la vida y la obra del pintor de Cadaqués desde el punto de vista de aquello que para él era lo más importante: el “pensamiento mágico”. Se trata una obra única que gustará tanto a aquellos admiradores del pintor como a aquellos otros que se sienten atraídos por el pensamiento tradicional. Por otra parte, se trata de un libro que se ha vendido bien en Amazon, la plataforma digital más extendida en la actualidad para la venta de e-books.

- Entonces ¿por qué no habéis seguido trabajando con Amazon?

- Por tres motivos: el carácter de esta plataforma que cobra una comisión del 50% del precio de venta al público (casi nunca los e-books superan los 9 euros… con lo que la cantidad que recibe el autor es mínima) que nos parece abusivo. En segundo lugar porque las ventas en Amazon dependen del autor y de la publicidad que él mismo vaya haciendo de tal manera que la plataforma es un mero espacio de almacenamiento de PDFs y un sistema de cobros y envíos automáticos a través de la red. En tercer lugar porque hemos tenido la posibilidad de elaborar un software barato y eficiente que hace justamente lo mismo.

- ¿Cuál es la filosofía de vuestra iniciativa?

- Muy simple: que el autor pueda ofrecer un producto barato al alcance de cualquier bolsillo y sin que suponga un esfuerzo y, al mismo tiempo, sentir que el tiempo que ha empleado en elaborar su obra, sea remunerado. Llama la atención que en el mundo editorial las empresas suelen ganar más dinero que los autores o que estos siempre se quejan –a mí me ha pasado- de que las liquidaciones que les envían las editoriales no se corresponden con las ventas reales. La única posibilidad de que el autor ofrezca su obra a un precio justo es que tenga un puente directo con el lector, sin intermediario (editor, librero, distribuidor, agente editorial, plataforma digital). En definitiva, que autor tenga posibilidad de vender directamente su obra.

- Dalí entre Dios y el Diablo ¿es un libro “esotérico”?

- En absoluto, es un libro sobre el pensamiento mágico de Salvador Dalí. Para el pintor, más allá del mundo de la materia existía el mundo de lo suprasensible. Dalí (seguramente a través de Gala) estaba persuadido de que podía influirse en el mundo de lo suprasensible a través de determinadas técnicas y leyes que estudió. Una de ellas era el número de oro o Divina Proporción, una razón matemática que está presente en la naturaleza. En su estudio sobre la arquitectura clásica y sobre la pintura renacentista advirtió que los artistas y maestros de obra que habían compuesta aquellas obras utilizaban el número de oro para sus diseños: era ahí, precisamente, en donde radicaba el poderoso atractivo que tienen para quien los contempla, simplemente enlazan con su espíritu. Dalí hizo otro tanto, en muchas de sus obras incorporó esta proporción matemática. Su pintura no quería hablarnos a los sentidos, quería “tocar” a lo más íntimo, auténtico y profundo del ser humano: el espíritu. De esto es lo que habla nuestra obra: de los contactos que Dalí tuvo con el mundo mágico y paranormal, con el mundo del espíritu, en definitiva.

- Sin embargo, Dalí fue un pintor surrealista…

- Bueno, una cosa no está reñida con la otra. En realidad, el surrealismo y, mucho más el dadaísmo, realizaron “aperturas” sobre el mundo de lo paranormal. Por ejemplo, estaban interesados en la llamada “escritura automática”, justo en un momento en el que proliferaban los textos ocultistas (entre otros los de Helena Petrovna Blavatsky) escritos con esa técnica. Así mismo, tanto a Dalí como a los surrealistas les interesaba el mundo de los sueños, entendido como una posibilidad de que “algo profundo” del individuo saliera a la superficie en las profundidades de la noche. Sin olvidar que los surrealistas se interesaron por doctrinas ocultistas (varios de ellos, amigos de Dalí, pertenecieron a los círculos creados por Gurdjieff) y por la astrología (André Breton siempre tuvo a una astróloga que levantó las cartas astrales de todas las revistas e iniciativas que abordaba). De todas formas, el interés de Dalí por el mundo mágico es contemporáneo a su incorporación al surrealismo que coincide, también, con el arranque de su relación con Gala.

- ¿Es cierto que Gala era el ánima nera de Dalí?

- Sí y de manera mucho más intensa de lo que generalmente se cree. Durante más de cuarenta años, cada mañana, Gala manipulaba a su voluntad a Dalí, simplemente tirándose el tarot antes de que se levantara de la cama: le sugería así lo que debía de hacer a lo largo del día, trabajar, quedarse en casa, llevarla a cenar, ver a tal o cual personaje, etc. Se ignora quién le había enseñado a Gala a tirar las cartas e incluso si tuvo alguna vez relación con alguna sector ocultista. En mi opinión una relación de ese tipo tuvo lugar en los años 20.

- ¿Puedes ser más explícito sobre este tema capital?

- Sí, por supuesto. Cuando Dalí y Gala llegaron a París para quedarse, fueron a ver al pintor catalán Joan Miró allí radicado el cual le invitó a ir a la tertulia surrealista que mantenía Tristán Tzara en el restaurante La Coupole. Dalí y Gala fueron allí en esa época en múltiples ocasiones. Pues bien, en aquel mismo lugar, en aquellos días, a las mismas horas, otra mujer rusa, nacida en la misma ciudad que Gala, Kazán, prácticamente de la misma edad, perteneciente a la misma clase social, mantenía otra tertulia diaria en aquel mismo restaurante. Se trataba de María de Naglowska, conocida en aquella época como “la sacerdotisa de Lucífer”, un personaje extraordinariamente conocido en el París de aquella época. Era imposible que Gala no hubiera hecho todo lo posible por conocerla.

- ¿Qué podía aportarle María de Naglowska?

- Dirigía en París un conventículo ocultista que ponía en énfasis en la “magia sexual”. De hecho, ella misma había publicado la obra de H.P. Randolph, Magia Sexualis que fue prologara por Julius Evola y que aún hoy constituye el texto más interesante sobre la materia. En el estudio que hemos realizado sobre la vida y la obra de Dalí (y de Gala), advertimos que muchos aspectos inexplicados de su obra, muchas anécdotas de su vida, no pueden explicarse si desconocemos este importante libro. A la inversa: incluso las prácticas sexuales de Gala (que se conocen a través de sus biógrafos y psiquiatras) solamente encuentran un significado si tenemos en cuenta que seguía los consejos de María de Naglowska. Ésta habría aportado a Gala la técnica ocultista.

- ¿Calificarías a Gala de “bruja”?

- No, en realidad, no lo era. Simplemente se sentía atraída por el ocultismo, el tarot, la astrología. Y, por lo demás, era solamente su carácter el que podría hacerle merecedora del adjetivo de “bruja” en su acepción despectiva, en absoluto mágica. Gala era, simplemente, una mujer extraña, desagradable, mezcla de criterios modernos, economicistas y utilitaristas y, al mismo tiempo, que se interesó por determinadas prácticas ocultistas, especialmente de magia sexual y de adivinación del futuro. En realidad, si hubo una bruja en la vida de Dalí no sería Gala, sino una pescadora de Cadaqués…

- ¿Te refieres a Nuria Nogués Costa?

- En efecto, en la vida de Dalí hay tres mujeres: Gala en primer lugar, Amanda Lear en último y, de manera central, Nuria Nogués, la pescadora de Cadaqués. Era amiga de la familia y era la última descendiente de una familia de brujas del Empordá. Descendía de un linaje de brujas que practicaban la magia rural, la sanación, las técnicas con amuletos mágicos  y adivinación a partir de la observación de las rocas golpeadas por las olas. La familia de Dalí conocía a Nuria que, durante la infancia del pintor fue lo que hoy llamaríamos “canguro”. Fue la primera mujer con la que se relacionó. Algunas de las técnicas pictóricas de Dalí (el método paranoico-crítico, por ejemplo) eran derivaciones de la paranoia de Nuria Nogués (que se fue agudizando con el tiempo). Nuria le vendió la casa de pescadores de Port Lligat en la que construiría su casa. Aquella pobre pescadora en un plazo de quince años conoció a los grandes de la cultura catalana y española de la época: Dalí, Lorca, Buñuel, Josep Pla, Eugeni d’Ors, etc. Fue un destino sorprendente el suyo.

- ¿Estaba loco Dalí?

- No, pero la locura siempre le persiguió. Quería pisar la divisoria entre razón y locura y conocer cómo veía el mundo un loco, pero siempre mantuvo la cordura (al margen de una neurosis de base sexual que fue creciendo con el paso de los años y que le acompañó siempre desde su juventud). Fue solamente en los últimos años, especialmente cuando desapareció Gala, que cayó en un estado de senilidad extrema, más que de locura. Dalí representó a lo largo de toda su vida un papel: el de genio loco, pero en realidad era un buen vendedor de su obra, hacía todo lo posible para llamar la atención: eso se traducía en un crecimiento cuantitativo del valor de su obra. Gala, además, le inducía a ello.

- ¿Fue fascista Salvador Dalí?

- La muerte de Lorca le aterrorizó. Antes, él había tenido relaciones con la izquierda y con la extrema-izquierda, pero la política no era el terreno que le interesaba. Era un hombre, hay que decirlo, pusilánime y con poco valor personal, sin embargo, sentía una atracción irracional hacia la figura de Hitler (lo que le valió su exclusión del grupo surrealista) y, más tarde, la muerte de Lorca le sumió en un estado depresivo del que regresó como amante del orden y de los gobiernos fuertes. Al retornar en los años 50, en lo que se conoce como su “período místico”, conoció a Franco y ambos trenzaron una buena amistad. Veía en Franco al hombre fuerte que había traído paz, orden y prosperidad. Sólo eso le bastaba. Por otra parte, es cierto que en su casa le gustaba mostrar un retrato de José Antonio Primo de Rivera que había recibido de un restaurante de Figueras que lo había retirado y en varias ocasiones prodigo elogios bastante ponderados hacia la figura de José Antonio. Pero no era fascista…

- ¿Entonces…? Hay un capítulo en tu libro sobre Dalí y la política, ¿puedes explicar qué tesis defiendes?

- Básicamente, que Dalí conocía la obra de Julius Evola, incluida su parte política y se sentía identificado con ella. La “política” que sigue Dalí es la “política tradicional” tal como fue presentada por Julius Evola especialmente en Los hombres y las ruinas.

- Dalí ¿no realizó ningún tipo de prácticas ocultistas o mágicas a diferencia de otros amigos surrealistas que como has dicho estuvieron con Gurdjieff?

- No, su interés –a diferencia del de Gala- era meramente teórico. Conocía muy bien la alquimia y la magia, especialmente la magia renacentistas. Dominaba la obra de Fulcanelli e incluso afirmó que su cuadro la Cesta de Pan era una interpretación del “mercurio hojaldrado” del que habla Fulcanelli en Las moradas filosofales. Seguramente había leído también el libro de Randolph sobre Magia Sexual, pero no había descendido nunca al terreno de la práctica, tenía de todo ello solamente un conocimiento teórico. Le era suficiente para percibir que “había otro mundo”, pero que, como había dicho su amigo Paul Eluard (el antiguo compañero de Gala) esos “otros mundos, estaban en éste”.

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