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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

CULTURA

ESTÁ A PUNTO DE APARECER: “¿GAYS? ¡NO GRACIAS!”

ESTÁ A PUNTO DE APARECER: “¿GAYS? ¡NO GRACIAS!” Redacción.- En breves días aparecerá la primera edición de “¿Gays? No gracias” de Rafael Pi, subtitulado “Todo lo que deseaba decir al movimiento gay y no había tenido ocasión”. El libro analiza las reivindicaciones y la ideología de los homosexuales, y define un nuevo “paradigma de normalidad”. Presentamos el “Credo” en el que el autor establece su posición en relación al tema. El libro será editado por PYRE y puede ser solicitado al precio de 10,- € en http://www.tiendapyre.com


“¿Gays? ¡No gracias!”
Todo lo que usted deseaba decir al movimento gay
y no había tenido ocasión.


Editorial PYRE, sl
Fecha de aparición: 30 de septiembre 2004
Pvp: 10,- €
Pedidos: pyre38@yahoo.es – administración@krisis.info



[fragmento de la Introducción]



PROPOSITO Y CREDO PARTICULAR


No hay libro sin tesis y no hay tesis sin que el autor se moje. Así que partamos de una autodefinición que disipe lo que, a estas alturas, ya deben ser pocos equívocos. Pues bien, efectivamente, tal como habían presumido desde el pie de imprenta, nos oponemos frontalmente a las reivindicaciones que el movimiento gay realiza en el momento de escribir estas líneas. Creemos que en 2004, los gays han alcanzado un razonable nivel de integración jurídica y social, más allá del cual el horizonte se vuelve problemático, no para ellos, pero si para la sociedad... Una reivindicación exagerada no es una reivindicación, es el desmadre. Con esto de las reivindicaciones gays, estamos desde hace tiempo, instalados en el desmadre.
Nuestra oposición a las reivindicaciones de lo que podríamos llamar el “movimiento gay radical” no la realizamos, precisamente, desde una postura homófoba, sino desde la defensa del derecho a nuestra libertad de expresión. Se discrepa de los argumentos de un colectivo radical organizado y se argumenta con otros razonamientos. Faltaría más. Este proceso discursivo es lo que hecho avanzar a la civilización, tanto como la invención de la rueda o de la garrota (que todo ha contribuido).


Hemos procurado racionalizar al máximo nuestras argumentaciones y evitar cualquier tendencia homofóbica y, sobre todo, se ha procurado no ofender ningún tipo de sensibilidad sexual. Los argumentos del movimiento gay, en tanto que argumentos, son contestables. Y esto es lo que hacemos en esta pequeña obra polémica.


Lo mejor para empezar es entonar el credo. Pues bien, este es mi credo sobre la materia:


Creo que el sexo y la sexualidad son algo polimorfo. Existen muchas formas de vivir el sexo y la sexualidad. Una de ellas es la opción gay.


Creo que la opción gay pertenece al dominio de lo íntimo. No me identifico con el mundo gay, ni con su concepción del erotismo, ni con sus sensibilidades. Entiendo que haya gente atraída por este tipo de relación y no voy a ser yo quien lo juzgue: en tanto que acto íntimo, pertenece al dominio de lo privado. Pero si puede resulta contestable el intento de elevar este tipo de relaciones de lo íntimo a lo público y su aspiración a equipararse con la pareja heterosexual.


Creo firmemente en los dos roles sexuales: masculino y femenino encarnados en dos tipos fisiológicos concretos: hombre y mujer, que la evolución ha adaptado física y fisiológicamente, para complementarse.


Creo que la sexualidad tiene dos funciones: el placer y la reproducción y que ambos son instintos básicos, inseparables de la condición humana. Cuando se niega el principio del placer o cuando se pierde el instinto de la perpetuación de la especie, es que existe una patología social.


Creo que en la capacidad reproductiva da la pareja heterosexual radica su diferencia y superioridad sobre la homosexual, estéril por definición


Creo que lo colectivo es superior a lo privado.


Creo que el principio del placer y como lo resuelva cada individuo, pertenece al dominio de lo privado, pero la reproducción, hasta cierto punto, tiene mucho que ver con lo público: en efecto, cuando no hay nacimientos, peligra la vida de un Estado; así pues, la paternidad y la maternidad, “hasta cierto punto”, rebasan el dominio de lo privado. Las parejas gays, obviamente, carecen de la posibilidad de la paternidad o de la maternidad. Luego son un “menos”, en relación a un “más”.


Creo que no todo lo que no encuentra lugar en ese patrón de normalidad, es “anormalidad”, sino que supone distintos niveles de distanciamiento del “estándar razonable”; más allá de un determinado punto, se alcanza la anormalidad. En el sexo no todo es admisible: determinadas prácticas y formas extremas de sexo evidencian niveles obvios de anormalidad.


Creo que hay que impedir al poder público que yazca en el lecho de los amantes; pero el Estado si tiene mucho que decir a la hora de estimular la natalidad: todo lo que hace el Estado para estimular la natalidad es bueno; cuando un Estado desconsidera la natalidad es que ahí existe un problema. Las políticas de natalidad del PP y del PSOE han sido las mismas: no han existido.


Creo que en las últimas décadas ha aumentado extraordinariamente el número de quienes han “salido del armario” y que esa proliferación no ha sido suficientemente explicado, evidenciando una anomalía y un riesgo. No se trata de condenar o apoyar, sino de reconocer el hecho y explicarlo, calibrar sus consecuencias y valorarlas.


Creo que las reivindicaciones gays relativas a la abolición de cualquier tipo de discriminación por razón de sexo son asumibles por la sociedad (y, de hecho, ya han sido asumidos y difícilmente el mundo gay podría hablar hoy de discriminación).


Creo, por el contrario, que las reivindicaciones destinadas a equiparar en derechos a las parejas homosexuales con las parejas heterosexuales son muy discutibles, especialmente en lo que se refiere a la adopción.


Creo que, tanto en el terreno de los derechos de la mujer y de los derechos de los homosexuales, ya se ha alcanzado el nivel de “normalidad”. Ir más allá de ese nivel, con “discriminaciones positivas” o leyes protectoras desmesuradas, es innecesario salvo por los partidos que aspiran a transformar de manera clientelar determinadas bolsas de votantes. Algunos sectores políticos han intentado cosificar en forma de votos al mundo gay asumiendo las reivindicaciones de los sectores más radicales.


Creo que algunas manifestaciones extremas de la cultura gay evidencian profundos desequilibrios interiores en sus exponentes y una obsesión enfermiza por la propia opción sexual.


Creo que determinadas prácticas eróticas o alteraciones físicas voluntarias evidencian tales desequilibrios.


Creo que hay que distinguir entre virilidad y machismo, entre tolerancia y homofobia, entre reivindicaciones asumibles y reivindicaciones fuera de toda medida, y para ello es preciso redefinir el estándar de ”normalidad”. En lugar de eso, la consecuencia de la “revolución sexual” iniciada en los 60 ha sido dinamitar cualquier noción de normalidad y la filtración en el curso de la confusión de propuestas razonables con reivindicaciones reprobables, derechos a la libre opción individual con obligaciones y reconocimientos por parte de la sociedad.


Creo que la madre de todas las batallas en este terreno consiste en una necesaria redefinición de un paradigma de normalidad.


Y en eso estamos.




El libro será editado por PYRE y puede ser solicitado al precio de 10,- € en http://www.tiendapyre.com. Estará disposición del público el 30 de septiembre.



© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

JEAN MARKALE Y EL MISTERIO DEL GRIAL

JEAN MARKALE Y EL MISTERIO DEL GRIAL Redaccion.- Jean Markale es uno de los principales estudiosos sobre la temática del Grial. No se trata, sin embargo, de un tradicionalista, sino de un investigador. Buena parte de las obras de Markale han sido publicadas por distintas editoriales. Sin embargo, las obras más interesantes de este autor –sobre los orígenes históricos de la dinastía artúrica y sobre las principales tradiciones de Francia- permanecen inéditas en nuestra lengua. En 1996, tuvimos un encuentro con Jean Markal del que damos cuenta.



Leí el primer libro de Jean Markale a instigación de Yves Bataille, un antiguo amigo que regentaba una librería en el lugar más bello de París, la plaza de la Contrescarpe, la zona más elevada del Barrio Latino. Su librería está especializada en turismo y viajes, pero en los anaqueles ví un título que desdecía esta orientación. A Bataille, natural de Perpignan, además de vender libros le gusta leer; periodista y licenciado en Filosofía y Letras, desde hace veinticinco años dirige círculos de aproximación franco-quebecois y ha residido en Serbia durante cinco años desde los bombardeos criminales de la OTAN; y si algo se mueve en el París cultural, Yves es la persona más adecuada para informar. Si hay que entrevistar a algún exiliado de "Sendero Luminoso" es a él a quien hay que acudir, si se necesita confirmar un dato sobre política francesa en Canadá o en Africa francófona, el camino más corto es su fax y si se trata de contactar con cualquier medio de la antigua Yugoslavia, sin duda él puede orientar nuestra búsqueda.


Fue Yves Bataille quien me habló por primera vez de Jean Markale; celtista empedernido, Markale, a lo largo de treinta y tantos libros, ha explorado todas las implicaciones de la cultura celta. Por tanto, cuando Juanjo Llamas me comentó que iba a traer a Markale al programa presentado y dirigido por Paco Ballester, "El Gran Sabbath", en Radio Nacional de España, aproveché la ocasión y me sumé al encuentro.


Si hacemos abstracción de su melena blanca y de su calva incipiente, Markale, que está en los comienzos de la sexta década de su vida, tiene un aspecto deportivo y viste desenfadadamente como cualquier joven; no puede evitar que su físico delate una naturaleza inquieta y vital. Definitivamente un tipo que ha escrito tres docenas de libros no puede ser un lánguido. Es un erudito y además hiperactivo.


José J. de Olañeta le publicó una maravillosa biografía de Leonor de Aquitania, esa mujer de rompe y rasga que apareció en lo mejor de la Edad Media y fue esposa y madre de reyes que entraron en la leyenda romántica: Ricardo Corazón de León, Juan Sin Tierra... Luego, el mismo Olañeta tradujo y editó un "Pequeño Diccionario de Mitología Céltica que, en verdad, era tan pequeño como cuidado, Más adelante, Tikal, una editorial que hacía poco empezaba a lanzar libros al mercado, publicó otros dos de Markale relativos al Grial y a la saga arturiana. Y aún hay alguno más, sobre sociedad y cultura celta, en editoriales universitarias. Tranquilos los editores, que todavía quedan más de tres docenas de libros de Markale por disputarse.


Pero Markale todavía no había llegado a España en tarea misional; fue la recién creada Asociación "Génesis" quien lo trajo en febrero de 1996. "Génesis" es la filial española de una sociedad nacida en Francia, fundada por Myriam Jolinon, una veterana budista francesa que ha decidido completar su recorrido espiritual creando esta asociación dedicada -entre otras actividades- a luchar contra la falsa ciespiritualidad y el peligro sectario. La asociacion nace de un estado de ánimo muy concreto que se va concretando progresivamente, la de que las cosas han llegado demasiado lejos y que el supermercado espiritual está saturado de productos infumables, videntes que no ven, sanadores que no sanan, terapias que no funcionan, asociaciones que encubren sectas, centros cuyo único interés es la cuenta corriente y la chequera del incauto que les visita y, finalmente, magos incapaces de acometer un ritual sin inducir al desternillamiento. Así están las cosas y nosotros vamos de cruzados contra toda esta morralla. Al fin y al cabo es la postura más digna.


Es precisamente la inflación de todo este tipo de necedades y de fraude organizado lo que me hace pensar -y lo repito una vez más- que esta Nueva Era es solo el apéndice terminar de la Vieja. Por ello celebro que, cuando aun no nos conocemos lo suficiente y pregunto a Myriam Jolinon su opinión y la de Markale sobre la Nueva Era, se limite a contestar que apenas la consideran una etiqueta comercial. Bingo. Markale considera esta época como oscura y trágica, huérfana de valores e ideales, una época en la que llama a rescatar un viejo símbolo celta: el Grial. Toda nuestra entrevista giró en torno al Grial y a lo que puede aportar el mito artúrico para nuestra época.


Markale tiene un valor precioso para mí; su libro sobre el Rey Arturo fue el primero que me indicó las pistas a seguir: gracias a él supe que Arturo fue un "dux bellorum" (caudillo guerrero) que vivió efectivamente en el siglo VI en Cornualles. Sobresalió del caos político-social que siguió a la retirada de la administración romana y consiguió unificar, después de una serie de combates victoriosos, una parte del país. Markale hace en su libro una antítesis entre la mitologización de la historia y la historificación del mito. Es como una carretera de doble dirección: los romanos insertaron con rango histórico el mito de su fundación por Rómulo y Remo hasta el punto que las grandes familias patricias tenían a un héroe o un dios en el origen de su linaje; los descendientes de los celtas hicieron justamente lo contrario, transformaron la historia en mito y de ahí surgió la leyenda de la Tabla Redonda, el recuerdo de un gran rey, de una espada invencible, de un consejero devenido en mago, de un hijastro traidor... y en medio de todo ello, el tema de la copa de la vida eterna y la salvación. Era el viejo caldero de Lug y de Dagda, la vieja olla en la que el druida Panoramix cuece la poción mágica que otorga fuerza y vigor a los ridículos galos de las historias de Asterix y Obelix...


Markale tiene razón en pensar que jamás existió el Grial como una copa material; fue, antes bien, un mito educativo. El Grial está en nosotros mismos; la peripecia de llegar hasta él constituye un viaje iniciático, arriesgado y difícil de llevar a buen puerto. Depurar nuestros miedos, nuestras debilidades, todo el bagaje que es negativo y denso en nosotros, blindarnos con una loriga protectora contra todo lo que no es más que "vanidad de vanidades", todo esto puede ser vivido y experimentado en clave de aventura guerrera para gentes en cuyo interior late un caracter activo y dinámico, el carácter propio de quienes sienten necesidad de afrontar pruebas y medidas, los guerreros. El mito del Grial, el tema artúrico no vale para todos, no puede ser entendido por aquellos en cuyo interior no bulle una naturaleza guerrera, de la misma forma que los escritos de Eckhardt o de los místicos del Siglo de Oro jamás podrán ser entendidos ni vividos por un guerrero. A cada cual lo suyo; y las castas funcionaron bien durante más de cinco mil años; las clases sociales, por el contrario, no durarán más de la décima parte, por mucho que se empeñe Marx y sus émulos. Ya habrá tiempo de insistir sobre esto en otro lugar, cuando hablemos del "guerrero" castanediano y de su inevitable fracaso, la "impecabilidad" en su autodestrucción.


Si jamás existió el Grial, si se trató solo de una experiencia interior, entonces ¿cómo rayos hay que concebirlo? Para Markale una de los sentidos del Grial es el de "símbolo de la transmisión de secretos iniciáticos de generación en generación"; pero él mismo tampoco se hace muchas ilusiones de que estos secretos hayan pervivido hasta nuestros días, al menos en organizaciones y grupos concretos. La experiencia del Grial es la experiencia de lo Absoluto, lo que Ouspensky llamaba "la conexión con la fuente". No es raro que fuera tallado en una piedra desprendida de la frente de Lucifer, en realidad supone una voluntad de quien lo persigue de "ser como Dios", por tanto implica un cierto titanismo. Julius Evola, mi “maestro” intelectual, decía que la diferencia del Titán y del Héroe es que el primero fracasa y el segundo triunfo en su empresa. Quien conquista el Grial "ha tomado el cielo por asalto", su naturaleza es la del Héroe Olímpico que ha reconquistado el estado edénico primordial. Dice un fragmento de la leyenda que Seth, el hijo tercero de Adán y Eva, rescató esta piedra del Eden y con ella se talló la copa que Cristo bebió en la Ultima Cena y con la que se recogió su sangre en la Cruz. Luego la copa pasó a José de Arimatea y a partir de aquí fue poseída por lo que se ha llamado la "dinastía del Grial". Llama la atención que una copa de tanta importancia en relación con el cristianismo no fuera custodiada por monjes o clérigos o que estuviera incluida en el tesoro -material o mítico- del Vaticano. No, el tema del Gran Santo Grial no tiene nada que ver con el exoterismo de la iglesia, sino con un esoterismo paralelo. Fue en el mejor período de la Edad Media, ese que a Markale tanto le gusta reconstruir e historiar, cuando la tradición del Grial emergió como a toque silbato por toda Europa. Solo cuarenta años y desde las marcas del Este hasta la frontera cristiana de Castilla y Aragón, un nuevo tema se impuso: la leyenda de un rey perdido que poseía una espada invencible y de unos caballeros sentados en torno a una Mesa, persiguiendo una copa sagrada. Sólo cuarenta años, los mejores de Europa: aquellos en los que floreció el templarismo, la caballería, las cruzadas, las cortes de Amor, el momento de la síntesis metafísica del tomismo, el momento en que los Hohenstauffen, con Federico Barbarroja a la cabeza reclamaron para sí el título de "rex mundi". Y luego nuestras más hermosas catedrales. Las guerras fueron destructoras pero sometidas a reglas estrictas: treguas de Dios, combates singulares, un estricto código de honor y lealtad. Ni Markale ni mucho de nosotros, incluido Fulcanelli al último alquimista o Viollet le Duc, su maestro y maestro también de Antonio Gaudí, pensamos que la Edad Media fuera tan oscura y terrible. Aquella si que fue una Nueva Era; los juglares de Federico II -llamado por el clero "Stupor mundi"- cantaban en todo el territorio de Europa que "El alto cedro del Líbano será cortado !No habrá más que un solo Dios, es decir, un monmarca! !Maldito sea el clero! Si cae, un nuevo orden está presto".


La humanidad que surgió del mito Graélico tenía bien poco de cristiana: "Tomando por ideal el héroe antes que el santo, el vencedor antes que el mártir, situando la suma de todos los valores en la fidelidad y en el honor antes que en la caridad y la humildad; considerando la dejadez y la vergüenza como un mal peor que el pecado; no respetando en absoluto la regla que quiere que no se resista al mal y que se devuelva bien por mal; aprestándose, antes bien, a castigar al injusto y al malvado; excluyendo de sus filas a quien siguiera literalmente el precepto cristiano de "no matarás"; teniendo por principio no amar al enemigo, sino combatirlo y no ser magnánimo con él hasta haberlo vencido, la caballería afirmó, casi sin alteración, una ética nórdico-aria en el seno de un mundo que no era más que nominalmente cristiano". Las palabras son del barón Julius Evola. Esta fue la moral y la ética de los guerreros del Grial.


Markale tiene una vena de desmitificador impenitente; es consciente de que gentes con pocos escrúpulos o simplemente dotados solo de buena voluntad se han permitido teorizar sobre el Grial y sus residencias. Juanjo Llamas le pregunta sobre las relaciones entre el Grial y Montsegur. En los años treinta un joven y misterioso alemán, Otto Rhan, fue a buscar el Grial a la Occitania cátara. Jean y Michel Angebert, dos escritores franceses, próximos a las posiciones culturales de la Nueva Derecha, sostienen que Rhan encontró el Grial. Ese fue el inicio de un mito que tuvo su continuación en la saga de Indiana Jones cuando el tema se transfiere al Arca de la Alianza en la primera entrega de la serie. Los nazis ni tuvieron, ni probablemente -salvo Himmler- se interesaron ni por el Grial ni por el Arca de la Alianza. He recorrido personalmente toda la Occitania francesa que conozco como la palma de mi mano y allí no hay rastro alguno -ni siquiera en las tradiciones legendarias- del tema graélico. Una encantadora guía de las cuevas de Lomvribes me comentó que posiblemente las irisaciones verdosas que desprenden las paredes de la gigantesca cueva en donde se refugiaron los últimos cátaros del siglo XIII, probablemente confundieran a Rhan. Como se sabe, la leyenda dice del Grial que fue tallado en un piedra verde; ergo... Markale disipa el equívoco y niega por enésima vez que los cátaros tuvieran algo que ver con el Grial y que Montsegur fuera alguna vez sede del mismo.


Cuando, aprovechando la proximidad con Montsegur, le pregunto que opina del "affaire" de Rennes-le-Château y del cura Berenger Sauniere, el misterioso párroco que encontró un tesoro en un pueblo perdido pirenaico y que algún autor desaprensivo ha comparado al Grial, Markale sonríe: "C'est un escroc", se trata de una estafa contesta sintéticamente, él que ha escrito más de trescientas páginas dedicadas al tema en un libro todavía no traducido, pero que harían bien en leer los que alguna vez han creido en "prioratos de Sión", cuentos de merovingios y judíos, esenios y descendientes de Cristo e historia para pánfilos...


El tema arturiano y graálico ha sido recuperado abusivamente por la "new age". Los esposos Matthews, Caitlín y John, iniciaron la publicación, a finales de los años ochenta de una serie de libros sobre la Tradición Céltica y lo que ellos entendían que era la "magia" céltica. Era inevitable que aparecieran interferencias con el tema graálico. El problema, en este terreno como en lo relativo a otras tradiciones, es que la tradición celta y la tradición graélica se han extinguido. No quedan representantes que puedan alardear de una transmisión regular, que estén cualificados para ser portadores de una sabiduría venida de allende los siglos. No basta con analizar los restos arqueológicos y leer los estudios antropológicos y las fuentes literarias para revitalizar una tradición muerta. Odín y Wotan han muerto. Dagda, Lug, Belenos y Cernunos han muerto. Los dioses de los celtas, de los germanos, de los antiguos pueblos Indo-Europeos han muerto. Mitra y Apolo, Hércules y Démeter, nunca volverán con la forma que ya tuvieron. Es inútil, por tanto, practicar el boca a boca a los viejos dioses y supone demostrar una ingenuidad inasequible al desaliento, en el mejor de los casos, y en el peor una voluntad inherente de falsificación y estafa. Más hete aquí que desde California nos llegan noticias de cursos sobre "la vía del guerrero" que son regularmente seguidos por aquellos desengañados de la lectura de Castaneda que quieren buscar algo más auténtico. La "Iglesia Celta" tiene misiones en todo el mundo anglosajón y en cuanto a la "Orden de Bardos, Vates y Druidas", distribuye sus cursos por correspondencia desde Richmon en Surrey, Inglaterra; imagínense: ¿quiere usted convertirse en druida por correspondencia? Si los bardos, vates y druidas de los bosques celtas volvieran no creo que tuvieran mucha misericordia con estos malhadados émulos que unen a sus actividades preocupación por la repoblación forestal y difusión de algo tan poco druídico como la "teoría Gaia". En el lejano año 69 conocí a un personaje de edad indeterminada, ojos grises metálicos y piel extremadamente blanca, que decía ser heraldo del Gran Colegio de Druidas de las Galias; aparte de su título que incitaba más bien a la sonrisa, lo cierto es que su aspecto era más bien inquietante. Por lo demás, fuera lo que fuera, su formación era fundamentalmente teosófica.


Todos estos grupos y asociaciones son bastante decepcionantes para quien se siente atraído por la Europa Caballeresca, por las iniciaciones guerreras y la temática arturiana y graélica. Pero, a pesar de todas estas falacias y mistificaciones, una reducida falange de guerreros sigue en pié; su banderín de enganche no está en ningún sitio, pero su puesto de combate se encuentra en cada esquina de nuestras grandes ciudades, allí donde se libran los más duros combates contra la credulidad, el ficticio reino de la ilusión y la subjetividad alienante. Son los hombres que están en vela y que siguen el sabio consejo del viejo escritor de Praga, Gustav Meyrink. "Velar lo es todo". Yo procuro adherirme a esta casta guerrera que no quiere hacerse cómplice de los coletazos terminales del mundo moderno; estamos orgullosos de que Jean Markale sea uno de nosotros. El misterio del Grial renacerá, idéntico en su contenido, diferentes serán sus formas, inevitablemente sometidas a los condicionamientos de lugar y tiempo. Aquellos que sean capaces de beber en las fuentes del Grial -que son las de la Gran Tradición- volverán a sentir lo que un día experimentaron los héroes de la Edad de Oro. Markale habrá sido para ellos -para nosotros- un heraldo.


© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

GRANDEZA Y MISERIA DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS.

GRANDEZA Y MISERIA DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS. Redacción.- La revolución tecnológica, presentida en los años 70, iniciada de forma efectiva en los 80 y cuya evolución en el Siglo XXI es imprevisible, ha generado una nueva era: la Era Tecnotrónica. Nuevas tecnologías y microelectrónica se han aunado para constituir el ambiente en el que se desarrollará la humanidad futura, la Tecnosfera. En un momento en que la investigación histórica ha podido demostrar que todas las civilizaciones son mortales, deberíamos preguntarnos si la esencia de la Tecnosfera es o no compatible con la naturaleza humana. Responder a esta pregunta es ocioso.

La humanidad hoy no puede prescindir de las nuevas tecnologías. No sabemos si lo que la ciencia ha creado marca o no el crepúsculo de lo humano. Lo que intuimos es que lo humano, a finales del segundo milenio, es impensable sin el apoyo de la tecnología.

Este artículo pretende alertar sobre los riesgos de la revolución tecnológica, animando a que aquellos que se sientan en condiciones de afrontar su desafío, la utilicen para un fin muy diferente del que ha sido inicialmente pensada. El análisis de la tecnósfera nos lleva, fatalmente, a la cuestión de saber de qué manera puede ésta contribuir a que nuestra civilización realice una verdadera revolución, la única revolución posible: la que supone volver a los orígenes de lo humano.

I. ECONOMIA + TECNOLOGIA = CREPUSCULO DE LO HUMANO

Los conocimientos que antes tardaban décadas en transmitirsirse desde el foco investigador hasta los interesados, ahora se transmiten de forma inmediata. Este proceso ha producido una rápida evolución tecnológica que modifica los fundamentos mismos de la sociedad. Hasta ahora era imposible codificar el saber y transmitirlo instantáneamente a través del espacio y perpetuarlo en el tiempo. Gracias a Internet, esta barrera ha saltado. Pero Internet y las nuevas tecnologías han hecho mucho más que esto.

En la última década la tecnología ha formado un rodillo compresor sin control. Desde principios de siglo, pudo decirse con propiedad que "la economía es nuestro destino". Hacia los años cincuenta esa misma economía -que había sido generada para servir al hombre- pareció cobrar vida propia, romper cualquier cauce y control y convertirse en dueña de lo humano. Hoy es la hora de la técnica.

A las puertas del siglo XXI, la tecnología es nuestro destino. En los últimos diez años se ha constituido un combinado explosivo que no dejará de desarrollarse durante el próximo cuarto de siglo: revolución digital -en estado bien avanzado-, la manipulación genética -campo principal de investigación- y la nanotecnología -hoy en sus primeros pasos- conforman el destino de nuestra generación y de las próximas. Desbordados, primero por una economía incontrolable y luego por una tecnología desatada, asistimos al crepúsculo de lo humano. La política que, hasta hace doscientos años, ciencia y arte de la conducción de las Comunidades humanas, se ha visto rebasada primero por la economía y luego por la tecnología. Y esto ha creado un drama en Occidente.

II. DE LA POLITICA COTIDIANA A LA "GRAN POLITICA"

No en vano, el liberalismo surgido con el fin de la sociedad estamental, fue, ante todo, una doctrina económica, que tuvo luego en la partitocracia su traducción política. El libremercado de la economía al hacerse forma de organización política, se convirtió en el libremercado de las ideas. La verdad, la justa línea política, ya no eran una cuestión ética, moral o simplemente una tradición, sino, básicamente, una cuestión numérica. El gran error del liberalismo fue confundir calidad con cantidad y otorgar a la ley del número un valor metafísico y seudo-religioso.

La política hoy ha sido rebasada por la tecnología como ayer lo fue por la economía. El poder tecnológico aporta poder económico y el poder político se adecua a sus necesidades con fidelidad perruna. Paro esa política, caída al más bajo de sus niveles históricos, no existe otra ética ni moral más que la del lucro y el máximo beneficio. No es raro que sacrifique cualquier directiva -incluso la garantía de continuidad de la vida en el planeta- en aras del beneficio y del rendimiento del capital invertido.

La humanidad tecnológica de los albores del Tercer Milenio está siendo dirigida con las ideas anticuadas, torpes y agónicas de fines del siglo XVIII. Intentar reflexionar sobre los destinos de la humanidad implica, en definitiva, entrar en una discusión política, puesto que de lo que estamos hablando es de comunidades, no de élites tecnológicas o financieras.

Pero esta "política" no es la pequeña política cotidiana, sino la Gran Política de la que hablara Nietzsche, aquella que es, repetimos, ciencia y arte de conducir las Comunidades humanas.

III. REVOLUCION TECNOLOGICA Y CAMBIO SOCIAL

La revolucion tecnológica ha implicado un cambio en la estructura social y en la geoeconomía. Georges Dumezil ha demostrado como las sociedades indo-europeas han tenido una tendencia irreprimible, incisa en sus genes o, si se quiere, en lo más profundo de su alma, a adquirir una estructura trifuncional. Nuestras sociedades hasta el siglo XIX fueron estamentales (guerreros, sacerdotes, productores). El esquema volvió a repetirse como caricatura cuando los estamentos o castas se transformaron en clases sociales (alta burguesía, burguesía media y proletariado). Hoy nuestras sociedades caminan hacia lo que se ha dado en llamar "sociedad de los tres tercios".

La revolución tecnológica, y particularmente las teleactividades (trabajo realizado desde el domicilio) y la robótica (trabajo realizado por máquinas inteligentes) han arruinado la estructura económico-social que domino en Occidente desde la primera revolución industrial. El trabajo, cosificado y transformado en mercancía por el liberalismo, se rije, como cualquier otra, por la ley de la oferta y la demanda. Las ingentes bolsas de parados garantizan que el precio de adquisición del trabajo seguirá siendo bajo.

Las bajas tasas de natalidad del Primer Mundo corrían el riesgo de que se produjera una descompensación entre la oferta de trabajo y la demanda del mismo. La inversión de la pirámide de población podía haber llegado a ser, especialmente en Europa, la garantía de que la mercancía-trabajo, podría venderse en un futuro, más cara. La emigración extra-europea ha paliado este riesgo. Se trata de una fuerza de trabajo que se vende a bajo precio. Algo comprensible si tenemos en cuenta las precarias condiciones de vida (sociales, económicas y políticas) de los focos de emigración. Pero eso no era todo.

Junto a la emigración, otro fenómeno a contribuido a desplazar el eje de la producción fuera del Primer Mundo. Desde mediados de los años 70 ya empezó a observarse la tendencia de las multinacionales a establecer sus plantas productoras en el Tercer Mundo, donde las condiciones laborales eran más benignas para los empleadores y agobiantes para los empleados. Esta tendencia no ha dejado de crecer y multiplicarse. Si hoy el grado de desarrollo debiera medirse por la presencia de industria, el Primer Mundo figuraría como una zona en declive hacia el subdesarrollo.

IV. LA IMPARABLE MARCHA HACIA LA "SOCIEDAD DE LOS TRES TERCIOS"

El Primer Mundo se ha convertido en el paraiso del sector terciario, como distintas zonas del Tercer Mundo (los "dragones asiáticos", Méjico, etc.) lo son de la industria de producción de bienes.

El "taylorismo" (la eufemisticamente llamada "organización científica del trabajo") acarreó el fin del artesanado. En los años ochenta, la robótica (sustitución de las rutinas por máquinas) y la nueva geopolítica del trabajo, han generado una situación desconocida hasta ahora en el Primer Mundo: la muerte del trabajo productivo y el fin de las profesiones.

En menos de quince años (lo que tarda en agotarse la generación que hoy tiene 45 años) solamente una pequeña parte de la población estará vinculada a la producción. Una fábrica será un lujo en el Primer Mundo. La "terciarización" de la economía hará imparable la marcha hacia la sociedad de los "tres tercios": ni habrá trabajo para todos, ni voluntad de distribuir las parcelas existentes. Un primer tercio de la población occidental habrá conseguido insertarse en el mercado de trabajo terciarizado; vivirá de acuerdo con la legislación social y fiscal vigente. Cotizará a la Hacienda Pública, pagará sus impuestos, estará en regla con la Seguridad Social o el mecanismo que la haya sustituido. Tendrá, en general, un aceptable nivel de vida; se podrá permitir tanto el ahorro como el consumo. Pero serán los únicos.

Un segundo tercio de la sociedad, formado quizás por inmigrantes que acepten los trabajos más bajos y peor remunerados, de un lado, y de otro, por individuos que vivan del Tesoro Público, de las instituciones asistenciales, y que, de tanto en tanto, puedan acceder a trabajos temporales, mal remunerados y siempre discontinuos, será el eslabón intermedio entre el primer tercio y el tercero.

Este tercer sector de la sociedad vivirá en una marginalidad total. Situados fuera de cualquier mecanismo asistencial, recurriendo con frecuencia a la caridad pública, o a las ONG's, sin que sus nombres consten ni en los ordenadores de Hacienda, ni en los de Seguridad Social, conjugarán trabajo negro con delincuencia. No les quedará siquiera la esperanza de salir de la marginalidad, sino que su único anhelo será sobrevivir en un día a día angustioso e incierto.

Una sociedad así está en trance de constitución en los EEUU a poco que se observe la realidad cotidiana. Y síntomas del proceso pueden percibirse igualmente en Europa Occidental. Pero una sociedad en la que un tercio sostiene la estructura del Estado y a los otros dos, no es una sociedad que pueda perpetuarse durante mucho tiempo. Es, antes bien, el paradigma de la inestabilidad. Y como tal se desplomará, quién sabe si por su propia debilidad interior.

V. VIRTUALIDAD Y REALIDAD

Hasta llegar a la situación actual, la humanidad ha vivido tres revoluciones sucesivas. Durante el neolítico la Naturaleza (materia, a la postre) se transformó en mercancía (otro status de la materia) mediante el trabajo físico. La revolución industrial hizo que una materia primera se transformara en otra materia (producto), mediante la energía. Hoy la revolución tecnológica ha logrado transformar la materia en materia y nuestra relación con ella, mediante la informática.

La producción de bienes que desde el neolítico hasta principios del XIX se realizaba mediante la fuerza del trabajo, a partir de la revolución industrial pudo hacerse gracias a la energía. Esto provoco una explosión de la productividad. Los beneficios también se dispararon. La organización social y el ecosistema quedaron, eso sí, alterados hasta lo irrecuperable; pero esto importaba poco, el Sistema no entendía de valores éticos o ecológicos. Lo que va de la revolución industrial a la tecnología es lo que va del reemplazo de la energía por la información. En esto consiste precisamente el proceso de virtualización: en reemplazar materia por información.

La humanidad neolítica vivió en un ambiente Natural. Las transformaciones posteriores de la sociedad generaron un ambiente Arquitectural. Hoy, la revolución tecnológica, ha generado un ambiente Virtual. Nadie duda que este cambio tiene una importancia metafísica: lo Virtual es lo contrario de lo Real. No es otra forma de realidad, sino una convención que reemplaza lo tangible por una fantasmagoría.

Antes se decía "Si no lo toco no es real". La revolución tecnológica quiere decirnos lo contrario: "Si puedo tocarlo no es real". Hubo un tiempo en que si el hombre deseaba saber lo que era la Naturaleza no tenía otro camino más que el que conducía al Bosque. A partir de los años cincuenta bastó con encender un aparato de TV para saber lo que era el bosque y hoy un bosque puede ser creado en el cyberespacio sin que tenga una existencia real.

La revolución tecnológica ha acelerado una tendencia ya existente desde el triunfo del liberalismo económico. Cuando adquirimos cualquier producto, estamos pagando, no solamente el valor material de ese producto, sino una serie de añadidos inmateriales (esto es, virtuales), la publicidad, la imagen, el marketing...; a mayor es el valor inmaterial, corresponde una mas alta virtualidad del producto.

Finalmente ha llegado un momento en que lo virtual ha generado un muro entre nosotros y el mundo real. La virtualidad nos impide percibir la realidad. Llega un momento en el que nosotros mismos, dejamos de ser nosotros mismos para convertirnos en una mera imagen forjada para deleite de los otros y satisfacción de nuestro propio narcisismo.

VI. LAS CONSECUENCIAS METAFISICAS

La verdadera sabiduría consiste en vivir aquí y ahora: en un tiempo real, una existencia sensible. El precepto platónico "ser uno mismo" resuena aun en del viejo continente. Pero ya no somos nosotros mismos, sino la sombra de unos arquetipos generados por el marketing y la publicidad (somos imagen).

No vivimos en nosotros, sino en imágenes que hemos asumido, como aquel espectador de un film que termina identificándose con el seudo-héroe protagonista. La imagen no sobrevive al tiempo, por que es, como el fotograma de una película, una sucesión inagotable de instantes, cuyo sentido no se percibe aisladamente. La imagen es devenir, movimiento, agitación. Lo esencial de la persona es el Ser, núcleo íntimo de lo humano, es decir, estabilidad, serenidad, inmovilidad.

El Ser y el devenir corresponden a lo real y a lo virtual. En cada momento de nuestra existencia estamos eligiendo entre uno u otro. Pero la economía y las tecnologías ya han elegido por nosotros. La virtualidad es nuestro destino suplementario.

VII. EL CREPUSCULO DE LO HUMANO

Lo humano está compuesto por un cuerpo, un espíritu y un núcleo íntimo o alma. La máquinas tienden a dotarnos de otros brazos y otras piernas, músculos de hierro y acero. La informática sustituye a nuestro cerebro, allí donde mora lo esencial de nuestro espíritu. Los robots, combinaciones de informática y biomecánica, serán nuestros más directos competidores en el futuro.

Con el paso de las décadas muchas de nuestras habilidades se verán mermadas y sustituidas ventajosamente por máquinas. Hoy un programa de tratamiento de textos hace inútil que estudiemos gramática; una calculadora sustituye nuestra capacidad de cálculo mental; el automóvil hace inútiles nuestras piernas. Los teléfonos celulares hacen inútil la comunicación telepática. La TV y la informática hacen ociosa nuestra imaginación. En la investigación espacial o submarina la robótica ya ha creado equipos que superan dificultades jamás accesibles a lo humano.

Las tecnologías futuras, no solo sustituirán utilidades de nuestro cuerpo, sino que terminarán invadiéndolo. A eso apunta la nanotecnología o los avances en materia de transplantes, biomecánica o genética. Implantes y prótesis, la clonación, hará dependientes nuestros cuerpos de la tecnología.

Está naciendo el mundo posthumano, mundo en el que el Ser está ausente, mundo en un perpetuo devenir tecnológico. ¿Cuánto tiempo se tardará en delegar algunas funciones de nuestra conciencia a equipos informáticos? ¿para cuándo los implantes de cerebro crearán sensaciones virtuales tan reales como si hubieran tenido existencia fenoménica? ¿para cuándo el sueño de un hombre inmortal, gracias a la nanotecnología, la criogenia y las técnicas de clonación? ¿cuándo seremos cómo Dios?

De la misma forma que una bola de nieve que cae por la pendiente de una montaña, no tiene otro destino final que seguir cayendo a velocidad creciente y arrastrarlo todo a su paso, la situación actual (economía + revolución científica) no puede sino llegar hasta sus últimas consecuencias: la realización del sueño adámico, la inversión del modelo divino, concretada en un nuevo titanismo tecnológico.

VIII. EL CYBERESPACIO, ¿VEHÍCULO DEL VIEJO PARADIGMA?

Buena parte de los contenidos que circulan por el cyberespacio tienen un carácter, absolutamente inútil, o son simplemente patógenos. La noción misma de cyberespacio, en alguna de sus acepciones, es absolutamente insana. Internet juega en la misma dirección que otros procesos concurrentes iniciados a principios de la década de los ochenta: es un factor más de repliegue a lo individual e íntimo.

El cyberespacio nos conecta con otros a quienes jamás conoceremos. Nos habla de un mundo que posiblemente nunca veremos en la medida en que el cyberespacio es inconcebible si abandonamos la mesa donde está instalado nuestro ordenador. El sexo virtual es la ultima ratio que nos ofrece el cyberespacio. No solamente hace inútil las relaciones interpersonales sino que incluso las sustituye por un patético remedo de sexualidad apto solo para onanistas. El cyberespacio, por lo demás, no ha inventado la paidofilia, pero sí ha creado el marco más adecuado para su desarrollo.

Resulta un misterio el saber si, tal como auguraba John Perry Barlow, en su "Declaración e independencia del cyberespacio", éste estará en condiciones de regularse a sí mismo y si no reproducirá las mismas lacras -incluso corregidas y aumentadas- de la sociedad en cuyo interior ha nacido. Y, por lo demás, ésta voluntad de autorregulación y de creación de una nueva ética y moral, pertenece al carácter utópico del proyecto tecnológico. En el cyberespacio se proyectan esperanzas utópicas. En cierto sentido el cyberespacio es el hijo bastardo del proyecto contracultural de los años sesenta y no es raro, por ello, que quienes tuvieron un protagonismo en aquel movimiento se hayan lanzado a la conquista de este nuevo medio tecnológico. El fallecido Thimoty Leary no era una excepción.

La contracultura fue un intento de hacer el viejo lema "libertad, igualdad, fraternidad", enarbolado por la revolución burguesa de 1789 y por la proletaria de 1917 y enfangado por ambas. El proyecto contracultural pretendía encontrar una tercera vía entre el capitalismo y el comunismo burocrático. Pero el objetivo final era común en los tres proyectos y está presente en la ideología dominante en el cyberespacio. La revolución tecnológica, aun rompiendo los ritmos y la estructura de la sociedad surgida de la revolución burguesa -todavía hegemónica en sus valores y formas organizativas- no es sino una prolongación extrema y terminal de la misma.

IX. EL CYBERESPACIO, PUNTO DE ENCUENTRO DE LOS DISIDENTES

Pero el cyberespacio es eso y justamente lo contrario. Un concepto global y holístico como éste, necesariamente debía generar en su interior una contradicción que atentara contra su misma matriz (la revolución burguesa como matriz inicial y la contracultura como matriz más reciente).

Si en la contracultura participaron "disidentes" de todos los pelajes que, finalmente, fueron integrados en el sistema, creando la sensación de que nada podía cambiar y que era necesario pasar de lo "apocalíptico" a lo "integrado", ahora el cyberespacio ofrece una trinchera a todos aquellos que no compartan los ideales dominantes en los últimos doscientos años.

El cyberespacio es A y no-A a la vez y, por tanto, permite que, por primera vez, los disidentes del sistema, tengan al alcance de la mano una parte de las nuevas tecnologías, que las utilicen a su servicio y que creen con ellas las nuevas armas de la revolución del futuro.

X. HOY EL TIGRE SE CABALGA EN EL CYBERESPACIO

La única forma de que un tigre no acabe con nosotros es montarse a sus espaldas y esperar que cansado se detenga, solo entonces será posible asestarle el golpe definitivo. Se trata de utilizar, como en algunas técnicas de combate orientales, la fuerza del adversario para desequilibrarlo y hacerle morder el polvo.

Gracias al cyberespacio el disidente de la sociedad tecnoburocrática sabe que no está solo, que otros muchos como él sienten en su corazón el bullir de nuevas ideas y la necesidad de abandonar una etapa, que aunque breve -apenas doscientos años- no ha sido precisamente gloriosa en la historia de la humanidad. Gracias al cyberespacio cerebros ardientes hasta ahora incomunicados entre sí pueden realizar el mismo efecto en la "red" que una microscópica partícula de arenisca en el interior de una ostra: crear, casi de la nada, una maravillosa y rica perla.

El cyberespacio, en principio, es, objetivamente, la negación del materialismo científico. Por primera vez el espíritu científico se ha visto obligado a reconocer la existencia de un espacio inmaterial. Quién está habituado a practicar surfing por el cyberespacio sabe hasta qué punto los soportes materiales son prescindibles y puede, por tanto, concebir, siquiera de manera intuitiva, lo que es la espiritualidad. Quien tiene un concepto exacto de lo que es el cyberespacio puede asumir tranquilamente la idea de la unidad holística entre el Cosmos, la Naturaleza y lo Humano.

Pero además basta buscar un poco para averiguar que existe una cyber-espiritualidad ya inserta en la red. Alguién ha comparado la progresiva densificación y consolidación del cyberespacio con la construcción de las catedrales. Ambos son, en efecto, dos grandes proyectos de civilización. Una catedral es una representación holística del cosmos. Así las concibieron los maestros de obras desconocidos que trazaron sus planos. Representaciones con su medida, su ritmo y su armonía, como el cosmos mismo. El cyberespacio es como una de esas piedras en bruto, utilizadas por los canteros medievales, de las que decían que contenían todas las formas posibles y que solamente era necesario trabajarlas para extraer de la piedra en bruto aquella forma que interesaba. El cyberespacio es una piedra en bruto que puede transformarse, primero en la grava y luego en la arenilla, reflejos de lo inútil, o bien, ser soporte para una nueva Edad de Oro.

XI. EL CYBERESPACIO COMO TAMBOR DE UN DESPERTAR ESPIRITUAL

Nuestra generación y las generaciones que vendrán después, tienen todo un mundo que repensar y construir. En este proceso el cyberespacio jugará un papel determinante. Lo humano que ha pasado por distintos estadios (mágico, mítico, racional) tiene ahora la disyuntiva de diluirse en lo indivual o bien tender hacia lo comunitario. El individuo es aquel ente replegado en sí mismo, aislado de los demas. La "comunidad" es un grupo social unido por un mismo proyecto y una misma intención histórica.

La fase racional de la civilización se correspondió con estructuras nacionales. El cyberespacio y la economía han hecho saltar por los aires el concepto de "fronteras nacionales". Hoy no hay más patria que la idea por la que un ser humano sigue en pié en un mundo en ruinas, un mundo que, como cantaba Woody Goothie, "está enfermo y agoniza, aunque apenas sí acaba de nacer"... Frente al concepto horizontal e igualitario de nación como conjunto de todos los que han nacido sobre un mismo suelo, sean estúpidos o sabios, egoistas o voluntaristas, vividores o abnegados, corruptos o rectos, el nuevo paradigma reivindica en el cyberespacio un concepto vertical de patria: la patria del siglo XXI es la idea que el ser humano se forja como concepción del mundo.

El cyberespacio es el instrumento gracias al cual es posible que una élite nueva se forje, no para entablar una batalla final, sino para estrechar sus vínculos, establecer los límites precisos de su pensamiento alternativo, saber donde está la disidencia y donde la prolongación de lo actual y, finalmente, esperar el desplome de las estructuras socio-políticas hoy agónicas.

XII. LAS BASES DEL NUEVO PARADIGMA

Cuando Robert Khün escribió su "Estructura de las Revoluciones Científicas" tenía razón en establecer el concepto de "paradigma". Khün tenía razón en afirmar que un paradigma es, inicialmente, visible solo por unos pocos que se adelantan a su tiempo, mientras el anterior paradigma sigue siendo oficialmente reconocido. Llega un momento, sin embargo, en que lo que hasta ese momento estaba velado para la mayoría, se hace bruscamente visible, como si un pañuelo cayera de los ojos. Recuérdese que el marxismo era incuestionable en el mundo intelectual hasta los años 70 y que hoy, sin que existan nuevas argumentaciones en contra a las ya enunciadas en los años 20, es rechazado por casi todos.

Los disidentes de hoy, agrupados en el cyberespacio, sin crear estructuras que aspiren, ni a ser partidos políticos, ni nuevas opciones ideológicas, tienen como estrategia inmediata ir madurando sus ideas y esperando el tiempo en el que "la venda caiga de los ojos". Lo contrario -actuar como un movimiento revolucionario de tipo clásico- sería intentar detener la velocidad de caída de un alud, con la sola fuerza de una mano. "Cabalgar el tigre" implica, fundamentalmente, esperar que "el Tiempo llegue".

El plazo entre el presente, oscuro y sobre el que se ciernen negros nubarrones, y el futuro de un nuevo período áureo, es el necesario para generar una élite intelectual y tecnológica. Debate de ideas, establecimiento de una concepción vertical del mundo y de la vida, prácticas meditativas, tamiz sistemático que separe lo útil de lo superfluo en Internet, son las orientaciones para el día de hoy. Mañana, los signos de los tiempos establecerán las tácticas.

CONCLUSION: LA TECNOSFERA AL ENCUENTRO DE LA TRADICION

Esa nueva élite será arqueo-futurista.

La tecnología es nuestro destino. Nos guste o no. La tecnología como la ciencia, no son neutrales: según la aplicación que se haga de ellas pueden contribuir a crear un mundo nuevo o a convertir nuestro mundo en un infierno. La tecnósfera tiene una increíble capacidad para rectificar sus propias posiciones. Los errores del ayer se rectifican mañana. Los problemas causados hoy, no serán problemas en el futuro, sino malos recuerdos. En unas pocas décadas seremos capaces de prever y rectificar los cambios climáticos, habremos creado nuevos combustibles y el haber permanecido durante décadas ante el abismo del colapso ecológico nos habrá hecho reaccionar y corregir las tendencias más abyectas de la modernidad.

La criogenia, la ingeniería genética y la manotecnología, unidas a los últimos desarrollos de la microinformática, habrán dado nacimiento a un mundo nuevo. Los valores del mundo moderno que hasta hora han ido alimentando a las últimas generaciones desde 1789 hasta hoy, ya no servirán. Habrá falta alumbrar un nuevo sistema de valores.

Pero si se trata de salvar lo humano del impacto producido por las nuevas tecnologías, se trata, no de idear nuevos valores coherentes con el nuevo clima tecnológico (los valores tienen que ver con lo humano, las nuevas tecnologías, en cambio, tienen que ver con la superación de lo humano) sino de rescatar los valores tradicionales sobre los que se fundó la civilización cuando no existían tecnologías dignas de tal nombre. En esos valores encontraremos a la humanidad en estado químicamente puro.

Una vez mas, alfa y omega, principio y fin se encuentran: y sólo es posible el entendimiento entre ellos: el progreso científico más avanzado, unido a los valores “originarios”.

Cualquier progreso que aporta algo al ser humano, es inevitable que prenda en la sociedad. La clonación, la energía genética, serán indiscutibles cuando logren salvar vidas, mejorar la calidad de la vida, vencer enfermedades, reparar anomalías genéticas, etc. No se trata de acertar o negar estas nuevas técnicas: hoy sólo los Testigos de Jehová se niegan a realizar transfusiones de sangre. Mañana nadie encontrará argumentos para negar la utilización de las tecnologías genéticas… desde el momento en que resuelvan problemas. Resulta inútil discutir sobre este extremo.

Ahora bien, la discusión que conviene, no es esa, sino otra: ¿qué valores acompañarán a estas tecnologías? Nuestra opción es clara: sólo los valores originarios que surgieron con nuestros ancestros –los valores de la sociedad trifuncional indoeuropea- puede ser el soporte de un mundo que corre el riesgo de disolver los restos de lo humano. En tanto que próximos a la fuente originaria de la civilización, esos valores son más auténticos. Tanto mayor es la fuerza que empuja hacia estadios más avanzados de civilización y tecnología, tanto más próximo a los orígenes deben estar los valores de los que se nutre esta civilización. Un viejo proverbio taoista dice: “Allí donde las montañas son altas, los valles son profundos”. Allí donde se manifiesta la ciencia más vanguardista, allí mismo los valores deben ser más esenciales y originarios. Allí donde el mundo científico abre nuevas fronteras, allí debe manifestarse el núcleo impulsor que dio vida a la civilización que ha construido el mundo.

Allí donde el progreso tecnológico amenaza lo humano, debe manifestase lo humano en estado puro. De ahí que nuestra opción sea arqueo-futurista y nuestra aspiración: apoyarnos en el progreso científico más avanzado (fronteras siempre adelante, sin tiempos muertos, sin trabas, sin cortapisas), compatibilizándolo con las tradiciones ancestrales originarias, allí donde no existía tecnología, sino solo seres humanos. Por que, a fin de cuentas, la única revolución posible es la que supone volver a los orígenes de lo humano, pasando por el progreso tecnológico más avanzado.

© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo-es

FARENHEIT 9/11: TRIUNFO Y LIMITES DE MICHEL MOORE

FARENHEIT 9/11: TRIUNFO Y LIMITES DE MICHEL MOORE Redacción.- En período electoral, cualquier maniobra es buena para machacar al adversario. EEUU está en período electoral, luego hay que suponer que Buch será atacado desde distintos ángulos. Pero nos equivocaríamos si contempláramos el documental de Moore solamente desde este ángulo. Por otra parte, quienes ven en él una crítica muy limitada a la Administración Bush se equivocan. Moore demuestra que no hay más cera que la que arde.

UNA CRITICA A UN MANDATO, NO A UN SISTEMA

A Moore no le cae bien Goerge W. Bush. Es lógico que así sea. Normalmente, en una democracia es el candidato que ha sacado más votos el que está llamado a gobernar. No así en EEUU en donde el candidato minoritario y sobre el que pesaban sospechas de fraude electoral (10 primeros minutos de la película), se alza con el poder con el visto bueno final de su opositor. A partir de aquí no podía salir nada bueno de un mandato iniciado bajo el signo del fraude.

Pero Bush lo que hizo fue beneficiarse de un sistema electoral que se ha prolongado prácticamente sin alteraciones, desde el período de la independencia americana, cuando los únicos votantes eran granjeros con escasos medios de comunicación. Desde entonces ha llovido mucho, pero el sistema electoral ha permanecido inalterable, progresivamente más inadecuado a la realidad sociopolítica norteamericana. De esto Moore no dice ni una palabra. Por que, a la postre, Bush es hijo de un sistema electoral anticuado, creado hace más de 200 años.

La democracia preocupa a Mochel Moore, pero los sistemas no se regeneran solos, hacen falta propuestas. Aunque está claro que en un sistema en el que ningún congresista se atrevió a impugnar la elección de Bush (de esto también se habla en la película de moore), sin duda por que todos ellos, sin excepción, tienen “cadáveres” en el armario, es difícilmente reformable.

Moore no ha hecho otra cosa que criticar a un “objeto” presidencial, aun cuando no quede claro en la película los “sujetos” que lo colocaron ahí y a qué intereses sirve. Ciertamente se habla en el film de Hallyburton, del Grupo Carlyle, de los intereses petroleros de la familia Bush, pero no se llega al fondo de la cuestión. En ningún momento se alude a las sociedades internacionales, foros de discusión y decisión de las altas instancias económicas internacionales (ni se habla de la Trilateral, ni se cuestiona el modelo de globalización, ni de Bildelberg o del Consejo de Relaciones Exteriores al que, por cierto, pertenecen todas las bestias negras de la administración Bush.

Este es el principal límite de la película de Moore: nos acerca hasta el precipicio, pero no nos explica que es lo que hay abajo, quien mueve los hilos. Se limita a dar unos cuantos detalles escalofriantes (ya conocidos por lo demás): las amistades de la familia Bush con la familia Bin Laden, las relaciones de los Bush con Arabia Saudí, las interrelaciones de los principales representantes de la administración Bush con la industria del petróleo, etc. Pero hay algo que no queda muy claro: ¿a dónde llevan todas estas interrelaciones? ¿qué está ocurriendo?

LA VERSIÓN OFICIAL DEL 11-S

Moore dice muy poco sobre la versión oficial de los atentados del 11-S. Su película tiene la virtud de mostrar unos primeros planos de la reacción de Bush cuando le comunicaron: “America is Ander attack” en la escuelita de Sarasota. Pasó más de veinte minutos sin reaccionar, con el rostro inexpresivo. Pero eso no es lo más importante: lo importante es que el Servicio Secreto no reaccionó. Nadie lo sacó de la escuelita (situada cerca de un aeropuerto) o lo llevó con destino desconocido. Seguramente por que se sabía que nadie iba a atentar contra el presidente.

Tampoco nos dice nada sobre las flagrantes contradicciones de la versión oficial de los atentados y el hecho de que tres años después, no se haya realizado ningún juicio contra ningún implicado o que un tercio de los acusados inicialmente de secuestrar los aviones, gocen de buena salud. O que el pasaporte de Atta se encontrara en las inmediaciones del WTC. O que los comandos “suicidas” aprendieran a pilotar en escuelas de vuelo en donde enseñaban a pilotar avionetas, no polireactores comerciales…

Da la sensación de que Moore, en este terreno nada y guarda la ropa. En realidad, él vive en EEUU y es muy duro decir allí: “sospechamos que el gobierno de los EEUU nos ha mentido sobre Bin LAden y sobre los atentados del 11-S y si nos ha mentido es por que tiene algo que ocultar”. Por el contrario, Moore acierta plenamente al recordar que en EEUU, aún hoy se considera que Irak estaba detrás del ataque el WTC y que por eso se invadió su territorio.

Moore incorpora escenas surrealistas sobre las alarmas que se han ido sucediendo en los últimos tres años: “el gobierno ha sabido que Al Qaeda prepara una oleada de atentados en el territorio norteamericano con bolígrafos venenosos”… pero olvidar hablar del mayor de todos estos escandalosos: la alarma de ántrax que generó una verdadera oleada de terror en octubre de 2001. Hoy se sabe que el ántrax existió… y que fue fabricado en un laboratorio militar norteamericano. Moore renuncia a sacar partido de este episodio, si bien es cierto que entrevista a un psicólogo el cual diagnostica perfectamente los motivos de ¡32 alarmas sucedidas desde septiembre de 2001!: generan miedo, el miedo impide pensar, el miedo hace que aceptemos cualquier imposición con tal de sentirnos libres de peligro.

UN BUEN DOCUMENTAL

Michel Moore es un “liberal cualquiera”. Como a todos los liberales norteamericanos, mejor no preguntarles mucho sobre sus ideas políticas. Nos podríamos horrorizar por en cúmulo de contradicciones y superficialidades que contienen, solo parejas a su carga demagógica e ingenuo-felizota. Así que no entrar en las profundidades del pensamiento político de Moore.

Su anterior documental, “Bowning for Colombine” nos insertaba en las raíces del miedo en EEUU. Un excelente documental escarizado, con justicia. Este nuevo trabajo de Moore es más comprometido que el anterior y pero “acabado”, pero, aun así, vale la pena verlo. Por otra parte, está realizado con cierto sentido del humor. Impagables las escenas en las que el propio Moore aborda a congresistas de los EEUU, extendiéndoles una petición para que sus hijos se incorporen a las tropas de ocupación norteamericanas en EEUU.

El documental se empieza a montar cuando tiene lugar la masacre de Falluja, en abril de 2004. No hay que perder de vista que esta masacre (cuatro mercenarios americanos asesinados, descuartizados, quedamos y expuestos los despojos en un puente), junto con la insurrección general chiíta de Semana Sante y con los atentados del 11-M y sus consecuencias, supusieron, el vuelco de la presencia norteamericana en Irak: lo que hasta entonces había sido una ocupación con hostigamiento relativo por parte de la resistencia, se convirtió en una guerra civil generalizada que marcó la imposibilidad de los EEUU para alcanzar sus objetivos: constituirse durante mucho tiempo como poder hegemónico mundial.

Así pues, el documental tiene actualidad. Es dinámico y en ocasiones trepidante. Las entrevistas y la incorporación de filmaciones, las fotos fijas, el trabajo de montaje y edición, evidencian la gran habilidad de Moore y su dominio de los códigos de comunicación del documental.

Una película digna de verse… a condición de no esperar algo más. Es un producto dirigido para el público norteamericano, no para geopolíticos, analistas y críticos. Y además, es un buen producto.

© Ernesto Milà – infoKrisis – krisis1@yahoo.es

MADRID: EL MISTERIO DE LOS ORIGENES

Redacción.- La Virgen de Agosto marca el inicio de las fiestas en el Madrid de los Austrias. Las “verbenas” madrileñas han pasado a ser una de las grandes tradiciones españolas que ha inspirado a artistas de todos los tiempos. Quizás sea el momento de profundizar en el origen mítico de Madrid para intuir de quien somos hijos. Este artículo escarba en los orígenes míticos de Madrid y de su pasado ancestral.


La historia de Madrid es relativamente reciente en relación a otras ciudades y pueblos de la Península Ibérica. Las leyendas que circulan en relación a la fundación de Madrid son pocas y tenues, no están bien arraigadas en el sustrato legendario de la ciudad y pocos son los habitantes que las conocen. Se trata de leyendas que no nacen de Madrid como tal, sino de la confusión entre la ciudad italiana y lombarda de Mantua y la Mantua Carpetana (o Mantua Carpetanorum) que, a partir de Ptolomeo, se identifica con la actual Madrid. Ciertamente en la geografía de este autor cuesta poco identificar a Toledo como el Caput Carpetaniae; Varada equivale verosímilmente a Barajas, Miacum estaba situada en la Casa de Campo, Titulcia sería, con este mismo nombre que hoy, un nudo importante de comunicaciones hacia el 184 a. de JC.

Supongamos lo que aun no está completamente demostrado, a saber, la existencia de un Madrid romano. No en vano el castellano es lengua romance derivada del habla traida por las legiones de Roma. en segundo lugar por que existe cierta floración de lápidas romanas que han ido apareciendo aquí y allí del casco urbano en tiempos modernos. Algunos insinúan incluso que las lápidas latinas que aparecen periódicamente en el casco urbano han sido traidas desde la vecina Miacum; otros resuelven la romanidad de Madrid en unas pocas líneas. Otros aun soslayan la fundación romana a la vista de lo confuso de los rastros arqueológicos.

Y sin embargo estos existen. Aparecieron en la colina donde hoy está el Palacio Real. Lo hallado es suficiente para suponer que allí hubo muralla y si la hubo, hubo población, lo suficientemente importante como para que mereciera ser defendida. Este muro debió alzarse hacia principios de nuestra Era. Manuel Montero Vallejo recuerda otros "puntos tan céntricos y variados como la Puerta de guadalajara, la de los Moros, la torre de los Lasso de Castilla -collaciòn de san Andrés- el viejo Estudio de la Villa -dos-...".

En los cronicones renacentistas, se concreta incluso una fundación anterior a la romana; Epaminondas, el célebre general griego, plantaría sus estandartes en las proximidades del Manzanares. El insigne caudillo militar griego, tuvo una relación más que íntima con el mundo mágico, pues no en vano, recibió de Lysis, las enseñanzas secretas sobre la doctrina pitagórica. Llegaría a ser el mejor orador de Grecia y su amistad con Pelópidas se convertiría en el paradigma de la lealtad. Ambos, generales de la Liga Beocia, se enfrentaron a los lacedemonios en la batalla de Leuctra. Fue la primera vez que los invencibles espartanos resultaron derrotados. La amistad entre ambos hombre debió romperse por sus heroicas muertes en Cinocéfalos donde pereció Pelópidas y en Mantinea convertida en la tumba de Epaminondas.

Es posible que el nombre de Mantinea fuera aprovechado por el cronista para encontrar una relación con la Mantua romana y, por esta sucesión, con el Madrid que conocemos. Sea como fuere, Epaminondas y con él los ejércitos tebanos quedaron destruidos por la coalición espartano-ateniense. Esto supuso el fin de la hegemonía tebana. Pero a pesar de la raíz común, es difícilmente aceptable que Mantinea se convirtiera en Mantua y ésta a su vez en Madrid. Reconforta saber, sin embargo que alguien desease fijar al gran Epaminondas en la crónica madrileña y arraigaran sobre ella las gestas heroicas madrileñas de siglos posteriores ya constatados por la historia objetiva.

Algún autor alude a Ocno Bianor como fundador mítica de la urbe. Este sería hijo de Tíber y de la profetisa Manto. Tíber, el río que en otro tiempo cruzó la capital imperial romana, era también un personaje mitológico. Se le representaba en algunos templos clásicos como un anciano coronado de flores y frutos, sería, pues, símbolo de la fecundidad, un sentido que queda reforzado por la presencia siempre próxima del cuerno de la abundancia y de la loba capitolina. Frecuentemente se representa a Rómulo y Remo cerca de su efigie. Así pues, Ocno sería hijo de una tierra fecundada por el sol y vinculado a los orígenes de la Ciudad Eterna. Su esposa, Manto, era una mujer notable. Profetisa, había heredado esta disposición para la clarividencia de su padre Tiresias y éste, a su vez, la obtuvo del divino Jupiter, padre de los dioses. Muy pocos madrileños conocerán esta leyenda sobre el "bisabuelo" de Madrid, pues si Manto es la abuela y Ocno el padre, Madrid es el último descendiente de esta saga.

Era un hombre normal, como cualquier otro, solo que tuvo la fortuna de divisar en las laderas del monte Cileno a dos serpientes copulando; las separó y de manera imprevista se convirtió en mujer. Pasó el ciclo mágico de siete años y en el mismo lugar volvió a presenciar idéntico ritual de amor; al separarlas recuperó su sexo primitivo. Fue así como cuando el divino Júpiter y su esposa Juno, disputaron sobre quien recibe y da más placer en el amor debieron llamar a Tiresias para que les aclarara la cuestión, pues él conocía el amor desde las dos partes: como hombre y como mujer. Poco diplomático él, afirmó que el gozo se componía de 10 partes, la mujer poseía 9 y el hombre 1. La respuesta no satisfizo a Juno quien, vengativa, le quitó la vista; Júpiter, por el contrario, le recompensó con el don de la videncia. Una vez más nos encontramos con el mito clásico del "hombre cegado para ver mejor". Desde Wotan hasta Homero existe todo un gremio de invidentes para los que al hurtarseles el mundo de los colores y las formas, les ha abierto el de la introspección más allá del espacio y del tiempo.

Manto heredó esta cualidad y, apresada tras la segunda guerra tebana, fue llevada a Claros en Asia. Allí estableció un oráculo que consagró a Apolo el más atractivo de los dioses y luz solar triunfante de la que alguna estatua del Madrid antiguo nos legó el recuerdo. Manto, nostálgica de su patria, lloraba de continuo y ese mismo llanto la derritió hasta convertirla completamente en agua; en el lugar sobre el que se fluidificó su cuerpo apareció una fuente y de esa fuente manó agua sin parar hasta transformarse en un lago. Quien bebía de esas aguas obtenía el don de la profecía, pero en contrapartida, veía acortada su vida.

Ocno, buen vástago de sus padres, fundó Mantua y en recuerdo de su madre le puso su mismo nombre. En el capítulo 10º de la Eneida se narran las visicitudes de la lucha de Ocno junto a Eneas y contra el enemigo común, Turno. Su apellido era Bianor que es utilizado por dos personajes, uno es Rey de Etruria y el otro héroe corresponde a un héroe griego muerto por Agamenon. En el tiempo de Virgilio aun podía verse en el camino de roma a Mantua, el túmulo tenido como sepulcro del rey. Y así lo menciona en el capítulo 9º de las Eglogas.

El problema viene por que la mitología griega conoce otro Ocno (Οχvoς), llamado "el soguero". A este se le representaba en los infiernos trenzando sin fin una cuerda que una burra iba devorando a medida que Ocno la hacía crecer. El mito, similar en su configuración al de Sísifo, parece querer aludir al trabajo realizado inútilmente, pero también ha sido interpretado de manera chusca comparándolo a una pareja en la que el hombre laborioso sufre la tiranía de una mujer derrochadora. Evidentemente, éste segundo Ocno está desprovisto de toda grandeza y, por lo demás, la interpretación a la que hemos aludido, es verosímilmente tardía y extraida del contexto mítico, arrojada al plano de lo económico-social.

Ambos Ocnos tienen elementos comunes, a pesar de las apariencias. Por de pronto, el burro, el asno es símbolo del caos en todas las tradiciones. Allí donde algún místico o santo, gurú o profeta, cabalga sobre un asno, allí hay un intento de superar el caos. Cristo entrando en Jerusalén sobre un pollino, de la misma forma que treinta y tres años antes había nacido calentado por un asno y fue sobre éste animal como huyó hacia Egipto. Pero no era el único. Isis lo detestaba y en el contexto de la tradición egipcia el asno fue un animal "tifoniano". Los caldeos representaban a la diosa de la muerte con forma de asno y el fracaso del Rey Midas se evidencia por las orejas de asno que solamente su barbero conocía. Así pues, el producto del trabajo de Ocno, devorado por un asno, supondría un riesgo de caída y de dominación por el Caos. en cuanto a la "esposa de Ocno", esa mujer derrochadora, quizás en una versión primitiva de la leyenda apareciera asimilada a las aguas, el elemento más caóticas que conocía la humanidad antigua. Y esto viene a cuento, como veremos, de la interpretación del nombre "Madrid".

Otras versiones nos sustituyen a Tiber por Fauno o Hércules; terrible contradicción que nos dice mucho sobre la indefinición que luego afectará a Madrid. Si bien Tíber y Fauno pueden ser asimilados como dioses de la naturaleza salvaje, caótica y desenfrenada, dadores de vida vegetal y frondosidad desordenada, si bien son, en definitiva, divinidades telúricas y ginecocráticas, no puede decirse lo mismo de Hércules. Este es, por lo demás, héroe solar y solamente es comprensible su relación con Ocno, apelando a una confusión de términos en las que Tiresias de un lado y Hércules de otro, tienen como punto común, el odio que hacia ambos siente la Gran Diosa. Si Tiresias es cegado, Hércules recibe de Juno las dos serpientes que vencerá desde la cuna. La alusión a las serpientes es, por lo demás, la segunda concomitancia entre Hércules y Tiresias. Si el primer signo de grandeza en Hércules es la muerte de la dos serpientes enviadas por la madre de los dioses para acabar con él, el Tiresias se convierten en motivo de su transexualización y, finalmente, de su desgracia y poder de videncia.

Se sabe que los mistagogos de la antigüedad trocaban unos personajes en otros; pero no se trataba de algo gratuito: cada cambio indica una orientación diferente del pensamiento mitológico y unos influjos variables. Lo que va de Tiresias a Hércules es lo que va del mito del andrógino al mito solar; ambos son, en definitiva, transcripciones de un estado edénico y primordial -concebido por unos como androginia y en otros como solaridad, esto es, centralidad- obtenido tras la victoria sobre la dualidad representada por las serpientes derrotadas o separadas. A Madrid, al mejor Madrid, le corresponde el tema solar. Este aparece en el símbolo de la ciudad, el Oso, en sus signos protectores, Leo y Sagitario, en la presencia del dragón en sus tradiciones ancestrales, y finalmente, en el planeta dominante, Júpiter. Y todo esto que ha sido soslayado por las crónicas oficiales de la Villa y Corte, no puedo serlo en el contexto de este trabajo.

LOS "REYES OSOS" Y EL ESCUDO DE MADRID

Entre el siglo V y el VIII, en toda Europa aparecieron monarquías de las que se sabe muy poco, situadas a medio camino entre la historia y la leyenda, pero todas ellas unidas por una constante: su común referencia al oso, como animal totémico; todas las leyendas urdidas en torno a estos monarcas hacen de ellos seres míticos.

El culto al oso entre los antiguos íberos queda atestiguado por distintas inscripciones en las que figura la palabra "arconi" o "arco" (idéntica en su raíz a "arkthos" y a la mítica y paradisíaca Arcadia) referidas a una diosa de la tierra y de la naturaleza.

Los germanos adoraron al oso y los godos trajeron hasta España este culto que quedó ligado a la nobleza visigoda superviviente después de la invasión árabe. El primer conde de Barcelona se llamó Bera (= el oso), y varios de sus sucesores Berenguer (= el que es como un oso).

Al producirse la invasión musulmana en España, se produjo una sacudida social mucho más grave que la que representó las invasiones germánicas. Las estructuras de la sociedad hispano-visigoda se derrumbaron y con ellas el Estado. El período legendario en la historia de España tiene su momento áureo desde que los musulmanes inician la invasión, hasta la culminación de la dinastía astur.

Del hijo de Pelayo, el primer rey de la Reconquista, Favila, solamente se sabe una cosa, pero ciertamente significativa, que murió abrazado por un oso. A la luz de la óptica legendaria y de las estructuras míticas medievales, este dato no hay que tomarlo como un desgraciado accidente, sino como la asunción por parte de Favila y de sus descendientes, de las características propias del oso: vigor, vitalidad, fortaleza, valor, energía, etc. que, mediante el acto del abrazo, quedarían incorporadas al rey. Este moriría como hombre para renacer en sus descendientes con fuerzas renovadas. Tal esquema, muerte/renacimiento es frecuente en las mitologías e iniciaciones medievales.

¿Por qué esta insistencia de la humandiad medieval en la figura de los osos y en su vinculación con las monarquías legítimas? Para entenderlo hay que alzar los ojos al cielo en la noche clara y contemplar que la respuesta está allí: las constelaciones llamadas Osas tienen una estrella de singular importancia en el cielo, la Polar, es decir, aquella en torno a la cual gira todo el firmamento y que indica el Norte.

La ideología medieval consideraba que el rey estaba dotado de una función polar: indicaba el camino a seguir, era inmóvil e ineccesible, frecuentemente su castillo se encontraba en una montaña elevada, o su trono se alzaba sobre el nivel del suelo en las salas palaciegas, y esto era así, por influencia divina.

Madrid es conocida como la villa del oso y del madroño, elementos que componen el escudo heráldico de la Capital. Las hojas peremnes del madroño lo relacionan con la inmortalidad, mientras que su color rojo púrpura lo entronca con la realeza imperial. No es por casualidad que exista una relación fonética -no etimológica- entre Madrid y madroño: las funciones que de una capital están contenidas simbólicamente en el madroño que junto con el oso rampante, sobre campo de plata, componen el escudo de Madrid.

La presencia del oso está justificada por la abundancia que hubo de este animal en otro tiempo; pero al mismo tiempo, el oso representa la fuerza y la potencia salvajes, violenta, primitiva e incontrolada que, al contacto con los frutos de la inmortalidad -madroño- será transformada en potencia ordenada, luminosa y rectora.

EL LAGARTO DE SAN GINES: EL DRAGON DE LOS MADRILES

No fue siempre el oso el animal emblemático de Madrid; durante mucho tiempo el "lagarto de san Ginés" tuvo su lugar en el escudo madrileño. Su forma extramadamente ondulante tenía cierto parecido con la tarasca madrileña que en otro tiempo desfiló por las calles de la Villa en la fiesta del Corpus. En realidad, la diferencia entre lagarto y tarasca tiene que ver con la ausencia o presencia de alas y ceste matiz, en absoluto baladí, le otorgo distintas valencias simbólicas.

DEL HERMOSO NOMBRE DE MADRID

La primera sistematización etimológica corrió a cargo de Menendez y Pidal en la Revista de la Biblioteca de Madrid. Hubo que esperar a este autor y al año 1945 para saber que en lengua céltica -o más probablemente, celtíbera- "mageto" quiere indicar grande y "ritu", puente; por sucesivas corrupciones y adaptaciones la ciudad del "puente grande", "mageto-ritu", pronto convertida en Magerito, debía de terminar en el Madrid que conocemos.

No son pocos los que defienden el origen pre-musulmán y romano de la palabra. Madrid procedería para estos autores de "Matrice" que unos interpretan en el sentido de "madre de las aguas" y otros como "matriz de aguas subterráneas. El primer sentido puede interpretarse como origen de todas las formas. En efecto, la ciudad que estaba llamada a ser el centro del Imperio Español, se consideró en otro tiempo "matriz de las aguas"; y si nos retrotraemos a lo ya dicho en relación a Ocno y a su madre Mando, diluida en fuente por su llanto, o a las relaciones entre el segundo Ocno, el pobre trenzador de alimento para la burra, asimilada esta, por la interpretación tardía que nos ha llegado, a la mujer y por la ortodoxa, al caos, veremos como todas estas interpretaciones quedan integradas en ese nombre. Pero si además creemos a quien nos dice que el primer emplazamiento de Madrid sobre las aguas del Manzanares dificultaba la traída de aguas fluviales al poblado, pero que, en cambio, gracias a las aguas subterráneas, pronto transformadas en minas y acequias cubiertas, nunca jamás faltó agua en la ciudad.

Y es posible que esta sea la pista buena a tenor de los datos, progresivamente más fiables que nos proporciona el discurrir del tiempo. La llegada de los árabes hizo que se acelerara la conformacion del nombre actual de la Villa. Los hombres de Alá la llamaron Mayrit, palabra que procedía de la unión de la palabra árabe "mayra", que significa madre y matriz, y del sufijo "it" de origen iberorromático que indicaría lugar. Así pues, el significado final sería "el lugar de la matriz", o "el lugar de la madre". Y aun hay más. Ya hemos hablado de la abundancia de acequias subterráneas, "machra" en árabe; añadido el sufijo de abundancia romance "-etu", transformado en el "it" árabe, tendríamos "Machrit", esto es, "lugar de abundantes aguas". La primera de estas acequias, "matriz" de todas las demás, sería la alcantarilla de las Fuentes de San Pedro en la actual calle de Segovia, en el Madrid más rancio.

Pero aún queda una última interpretación. Los visigodos conservarían la nomenclatura romana en relación a Madrid y de estos, y el nombre de Matrice seguiría en la memoria de los hombres gracias a los mozárabes. En el siglo XIV, Matrice se convertiría en Madrit y luego, suavizando su final, pasaría a ser el Madrid que conocemos hoy. Un largo trayecto hasta nuestros días...

¿Dónde subyace el elemento mágico en todo esto? En la mitología, en primer lugar. La mitología no es un "comic" para uso y disfrute de los antiguos, es, antes bien, la expresión de ideas y contenidos metafísicos. Es el espejo más fiel que nos dirá como es el alma de los hombres que la crearon y, a través de los rasgos que personifican a los héroes y dioses, potencias uranias y diablos telúricos, cual es el espíritu de los lugares que califican. Así sabremos que Madrid es hija de las aguas y del fuego, síntesis de lo telúrico y lo solar, y por lo mismo, llamada a altas gestas de la historia.

Pero además lo mágico radica en que Madrid carece de historia antigua. Es inútil escarvar en los cronicones y en los atlas antiguos, buscando pistas del nombre que se nos escapa una y otra vez y que los eruditos, con toda su carga de conocimientos, no logra esclarecer definitivamente. El pasado más ancestral de Madrid se nos escapa entre las manos y probablemente no lo conoceremos jamás. No importa. Podemos intuir que hubo alguien, seguramente algún arúspice que marchaba junto a las legiones romanas y creyó percibir, con toda la convicción del visionario, que sobre aquel terruño se levantaría algún día una capital, grande no solo por sí misma, sino por ser el centro del mundo.

© Ernesto Milá – infoKrisis – krisis1@yahoo.es"

ALEXANDER DUGHIN - O CUANDO LA METAFÍSICA Y LA POLÍTICA SE UNEN

Redacción.- Reproducimos artículo del chileno Sergio Fritz sobre el pensamiento de Alexandr Duguin. Publicado , inicialmente en Santiago de Chile, este artículo pone en la pista de distintas corrientes del pensamiento alternativo que han sido sintetizadas por Duguin. Recomendamos su lectura en tanto que la desembocadura de este pensamiento se orienta hacia una fórmula “holística” de carácter alternativo en donde la geopolítica y la metafísica se integran armoniosamente.

Escasas personalidades en los últimos años han conmovido de manera tan estruendosa los ambientes del radicalismo mundial, como lo ha hecho Alexander Dughin. Polemista, hombre dotado de una memoria prodigiosa, notable artesano en la difícil ciencia de generar ideas, locutor radial de un programa transgresor como pocos, ensayista, geopolítico, músico, estudioso de la Metafísica guénoniana, crítico de las ideologías políticas aceptadas por la policía del pensamiento, editor clandestino de las obras de Guénon y Evola cuando aun la Unión Soviética era una realidad, director de la asociación y casa editorial Arctogaia, la cual literalmente inunda Internet con sus páginas que tratan sobre Nacional-Bolchevismo, Otto Rahn, eurasismo, y Julius Evola, entre un variopinto universo conceptual que podrá generar aplausos u odiosidades; pues frente a Dughin o se está con él y se lo sigue o se lo repudia. Parece no haber otra opción. Y, sin embargo, nosotros a continuación queremos hacer un juicio crítico que esté más allá de las posturas extremas antes mencionadas.
Trataremos de exponer las ideas que sustenta Dughin, indicando, cuando lo estimemos procedente, nuestra opinión.
1.- Tesis Geopolítica.

Uno de los puntos centrales de los escritos de este pensador ruso es la geopolítica. En él converge una tradición que va desde Halford McKinder, pasando por el misterioso Karl Haushofer, hasta Parvulesco, su amigo francés.

La importancia dada por Dughin a la política de los grandes espacios, el enfrentamiento entre dos postulados cosmovisionales como son el atlantismo y el eurasismo, el destino de Alemania y Rusia, se fundamenta en la búsqueda del sentido de una lucha que posee enlaces invisibles y en la cual no sólo actúan los hombres sino - si se nos permite la expresión - los mismos dioses. Es decir, el combate se entiende entre ideas-fuerzas más que entre personalidades. Los hombres sólo representan los cuerpos o puntos espaciales en que se manifiesta la violencia histórica.

2.- Política Hermética. Para Alexander Dughin como para Pauwels, Bergier, Serrano, Robin, Evola, Angebert, y tantos otros, existen ocultas conexiones entre política moderna y espiritualidad. Bastante se ha escrito de los Iluminados de Baviera, la Orden de Thule, la Masonería. Dughin señala nuevos paradigmas. Nos habla de la geopolítica movida por sectas que se enfrentan a muerte; del cosmismo ruso; y otras fuerzas vehiculadas por grupos reducidos, que trabajan desde la sombra.

Ha sido materia de fuertes críticas la idea de Dughin según la cual el comunismo sería una especie de "Vía de la Mano Izquierda", la cual encuentra una expresión en el mundo tradicional en corrientes como el Tantrismo. Es éste repetimos, uno de los puntos más controvertidos en Dughin, toda vez que en sus textos se aprecia una valoración de este camino. Hemos visto en Internet en la Home Page de un sitio nacional-bolchevique, como si se tratare de una reivindicación, una fotografía del satanista Aleister Crowley, por quien el ruso ha manifestado gran interés. No podemos omitir que disentimos de esta nebulosa espiritual, la que sólo conduce a equívocos a quienes no estén al tanto de la dicotomía "espiritualidad tradicional - seudoespiritualidad" , expresada tan claramente por Guénon. Por otra parte, si Dughin pretende defender la Tradición, ¿por qué no se dedica exclusivamente a la exposición seria y meditada del Cristianismo Ortodoxo - el cual sí posee hasta hoy la transmisión y los ritos propios de un camino tradicional-; en vez de buscar la Luz en uno de los terrenos más inestables de la "espiritualidad", como lo es el ocultismo?
3.- Revolución Conservadora.

El escritor ruso rescata el mensaje de aquel disímil grupo que Armin Mohler en su tesis doctoral denominó "Revolución Conservadora", y a la que habrían adherido pensadores de la talla de Thomas Mann, los tres Ernst (Niekish, Jünger, Salomon), Carl Schmitt, Oswald Spengler, los hermanos Strasser, entre otros.

La filosofía de esta agrupación se caracterizaría por un evidente culto a la guerra, el haber bebido en fuentes nietzscheanas, su oposición al Nacional-Socialismo, un acento izquierdista - lo cual , debemos decir, no se da en el politólogo católico Schmitt - que sin embargo es capaz de rescatar la Nación como entidad y bandera de lucha.
Los miembros de esta corriente serán focos de atracción para Dughin, como lo han sido para el movimiento cultural llamado Nueva Derecha.

4.- Espiritualidad Tradicional.

Dughin editará durante los años del marxismo en formato de samizdat, textos de los autores tradicionalistas René Guénon y Julius Evola. Señalará que tanto en la Iglesia Ortodoxa como en el Islam hay dos fuerzas vivas de la Tradición en Rusia y en los países eslavos. Será por tanto crítico del neo-espiritualismo y de ese fenómeno extraordinariamente anti-tradicional y subversivo que es la New-Age. Sin embargo, y como ya hemos indicado, existen aspectos en sus postulados que nos parecen rotundamente cuestionables; por ejemplo su valoración hacia aspectos de la magia ocultista y oscurantista de Crowley.

5.- Convergencia de los Extremos.

Alexander Dughin se definirá Nacional-Bolchevique. Por tanto su pretensión es la unión táctica de las huestes nacionalistas y comunistas. Y así unirá el radicalismo alemán con el bolchevismo ruso. Digamos por nuestra parte que esta doctrina aunque descabellada, sin embargo no es novedosa, y, que por el contrario, se ha presentado como un muro defendido por varios pensadores. Es lo que se ha denominado "alianza pardo-roja", que sedujo a algunos autores de la "Revolución-Conservadora", y en años más recientes a Giorgio Freda, autor del texto La desintegración del sistema y creador de un curioso movimiento llamado nazi-maoista.

Tal postura, según los nacional-bolcheviques, se justifica en el hecho que los únicos adversarios al sistema capitalista han sido y son la extrema derecha y la extrema izquierda.

Como anécdota digamos que Julius Evola criticó estas posturas, las cuales se presentaron muy fuertes y radicales en Italia, durante la década de los 60 y 70, llevando incluso a la cárcel a varios de los militantes de esta corriente, quienes creyeron que no había otra vía factible que la violencia. El rescate por este grupo de figuras como el Che Guevara, Mussolini, Mao Tse-Tung o el mismo Evola (¡quien jamás en sus textos o conversaciones aprobaría un actuar semejante!), fue una de las características en Italia de esta doctrina demasiado ambigua y peligrosa.

6.- Nuevas Estrategias.

No sólo la erudición del director de Arctogaia ha llamado la atención de los europeos. También lo ha hecho su carácter de polemista. Para él han de utilizarse nuevas estrategias y tácticas. La guerra actual exige nuevos medios, y no deben quedar de lado la televisión, la radio, el periódico, la revista, Internet. En todos ellos, Dughin ha lanzado sus venenosos dardos, sembrando la conmoción en los medios intelectuales.

Pero no sólo basta utilizar nuevas herramientas, se extrae de su actuar. Debe usarse una nueva semántica. La revolución no es otra cosa que la imposición de nuevos parámetros conceptuales. Así, un lenguaje que utilice palabras supuestamente antagónicas despertará la atención. Utilizar términos como revolución-conservadora, socialismo-nacional, unión entre extrema derecha y extrema izquierda, es fuertemente polémico. He aquí que hallamos un riesgo de la operativa de Dughin: al querer abarcar mucho - al ser extensivo- ha caído en contradicciones.

Hemos intentado mostrar en una síntesis - que sabemos es demasiado apretada - las principales ideas que mueven a este intelectual del activismo más radical. Esperamos sea de utilidad nuestro trabajo para aquellos que busquen otros caminos en los tristes mares de la política actual.

Digamos, para finalizar, que uno podrá estar de acuerdo o en oposición respecto de las teorías del pensador ruso. Sin embargo, ¿alguien podría ser indiferente a sus postulados? Creemos que no, y hay allí un mérito no menor imputable a este geopolítico de la metafísica.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

1.- INTERNET

Podemos decir que hemos revisado la casi totalidad de las páginas difusoras del pensamiento de Dughin en Internet; recomendamos especialmente la web Arctogaia (http://www.arcto.ru) que posee mucho material de utilidad. Ver además el sitio cuya URL es http://resist.gothic.ru/ donde se encuentran, entre otros artículos de Dughin, "We are going to cure you with poison (An essay on the serpent)" (http://resist.gothic.ru/english/serpent.html) y el breve texto "Axe is the name of mine (Dostoyevskiy and the metaphysics of St. Petersburg)" (http://resist.gothic.ru/english/axe.html).

Aunque aun son pocos los textos de Dughin traducidos al castellano disponibles en Internet, pueden hallarse tres o cuatro. Uno de ellos es "La dinámica ideológica en Rusia y los cambios del curso de su política exterior" (http://www.geocities.com/CapitolHill/6824/felix.htm)

Finalmente, otro sitio Nacional-Bolchevique que ha de ser visitado es Synergeon
(http://www.nationalbolshevik.com/synergon/directory.html)

2.- REVISTAS

1.- Ghio, Marcos. El Quinto Estado: Una réplica a Alexander Dugin. En "El Fortín", N° 12, 3a. Época, Buenos Aires, pág. 4-6. Se trata de una excelente formulación de críticas hechas por el director del Centro de Estudios Evolianos al político ruso.

2.- Autor desconocido. La verdadera Rusia. Alexsandr Dughin, un "tradicionalista metafísico" en la URSS de Gorbachov. En "Ciudad de los Césares" N° 19, Julio-Agosto de 1991. Santiago de Chile, pág- 5-7. Es una entrevista realizada por la revista "Orion", N° 73, Enero-Febrero de 1991, Bruselas, y que la publicación chilena tradujo agregándole una útil introducción. En ese mismo número de "Ciudad de los Césares", se encuentra un trabajo relacionado con el Nacional-Bolchevismo, cuyo autor es José Cuadrado Costa, e intitulado Ernst Niekisch y el Nacional-Bolchevismo.

3.- Aleksandr Duguin. Cosmismo y comunismo. Conspiración ideológica en Rusia. En "Ciudad de los Césares" N° 39, Mayo-Julio de 1995. Santiago de Chile, pág. 17-22.

4.- Andrade, Gustavo. ¿Nacional-Comunismo o alianza pardo roja? En "Ciudad de los Césares" N° 32, Noviembre-Febrero de 1994. Santiago de Chile, pág. 3-5.

5.- Andrade, Gustavo. Por una geopolítica (hispano) americana. A propósito de la perspectiva geopolítica eurasiática En "Ciudad de los Césares" N° 27, Noviembre-Diciembre de 1992. Santiago de Chile, pág. 3-6. Se presentan en este trabajo las ideas expuestas en una reunión celebrada en Rusia y a la que asistieron autores como Dughin, Steuckers, Baburin, Benoist, entre otros.

Además se ha consultado la bibliografía completa de "Ciudad de los Césares" - donde pueden encontrarse muchos textos o reseñas referentes al Nacional-Bolchevismo- y los textos "políticos" de Julius Evola, especialmente "Cabalgar el tigre" (Ediciones Nuevo Arte Thor, Barcelona, 1987).

©Sergio Fritz Roa

(Santiago de Chile, Febrero de 2002)

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LA VELOCIDAD Y EL FONDO

Redacción.- Llegaron las Olimpiadas. Pocas pruebas deportivas son tan espectaculares como contradictorias; efectivamente las carreras de velocidad, y en especial la prueba reina de los 100 metros lisos, comparadas con las grandes maratones de 40 km, situadas ambas en las antípodas del atletismo de competición, corresponden a tipos humanos bien precisos y a actitudes vivenciales y existenciales perfectamente definidas.

Lo que se enfrentan en estas dos competiciones es la fuerza momentánea, descargada casi instantáneamente, en menos de 10 segundos, con el vigor sostenido, la constancia y la resistencia de varias horas de marcha. O inmediatez, o larga duración.

En tiempo pasado, desde los Juegos Olímpicos clásicos nos llegó la figura del atleta completo, aquel único triunfador en todas las especialidades deportivas, que ascendía al podio del vencedor y por único premio recibía el laurel reconocimiento de su gloria que le equiparaba a un dios. Era el dios o el héroe tutelar de tales o cuales juegos el que se había hipostatizado sobre el atleta y le había hecho triunfar. Los aplausos y vítores que recibía éste no eran sino el reconocimiento que el público tributaba al dios encarnado en el vencedor. Y si había vencido era, no tanto por causa de sus cualidades como atleta, como por su vida pura y justa; eran estas precisamente, las que al existir, al guiar el estilo de vida del atleta, le conferían potencia, fuerza física y destino de vencedor; no al revés. Tal era el sustrato ideológico de los Juegos Olímpicos: los grandes valores se reconocían en la naturaleza del vencedor.

En aquel tiempo lejano, eran las carreras de fondo las que enardecían al público. Parecía como si aquellas civilizaciones que dilataban su existencia a lo largo de los siglos, se reconocieran en la figura del atleta que no agotaba su carrera en una estrecha franja de terreno, sino que parecía querer recorrer el mundo por la sola virtud de sus músculos.

Hoy, sin embargo, esta tendencia se ha invertido en buena medida. La "prueba reina" del atletismo lo constituyen los 100 metros lisos, ella es seguramente la que hace converger mayores atenciones e intereses y en donde cada Olimpiada deja más comprimido el límite de las posibilidades humanas. Pero esto es también un "signo de los tiempos".

Se ha dicho que las civilizaciones antiguas devoraban el espacio y las modernas el tiempo. Esta contradicción ya ha sido examinada en otro lugar y a ella remitimos. Pero hay otro elemento a destacar en estos dos tipos de competiciones, y es la concentración necesaria para llegar al final.

Haciendo abstracción de los aspectos más desagradables del atletismo moderno, en lo que de espectáculo mediático tienen y en los aspectos más problemáticos de la preparación física de los atletas realizada en cierta medida a base de productos químicos y farmacéuticos que alteran su organismo, hechos ambos que los sitúan muy lejos del espíritu que animo a los Juegos Olímpicos clásicos, es cierto que el atleta precisa un nivel alto de concentración en sí mismo, de abstracción del mundo, de ruptura de lazos con lo consciente y de interiorización de su ser; y esto es tanto más imprescindible contra más dilatado es el esfuerzo que se requiere de él.

El atletismo tiene una manifiesta relación con los sistemas tradicionales de ascesis. Al igual que todo practicante del yoga, el atleta -incluso el moderno- sabe que una optimización de sus capacidades pasa a través de la regulación del ritmo respiratorio, que debe tender a realizar tal regulación de manera automática, esto es, refleja; que en todo el proceso de superación de una prueba, el cerebro debe pasar a segundo plano, debe intervenir lo menos posible, estar prácticamente anulado, en beneficio de un instinto, una implacabilidad y una determinación que no derivan de procesos mentales. Es más, precisamente los ejercicios de concentración previos a la ejecución de una prueba, no tienen como finalidad sino anular, o debilitar al máximo posible, la presión ejercida por el cerebro consciente sobre el cuerpo físico. Y es en ese preciso momento cuando el cuerpo parece liberado de un lastre, cuando la máxima olímpica "más lejos, más alto, más fuerte", se convierte en una realidad.

Difícilmente aquellos atletas que dan óptimos resultados en carreras de velocidad, los consiguen en competiciones de fondo. Ya sea por estructura física, por afinidades selectivas, quizás por el azar, unos se decantan hacia unas especialidades y otros derivan a las contrarias; pero existe en ambos un denominador común: el atleta digno de tal nombre siempre ha sabido unificar en el momento de la prueba los distintos vectores de su personalidad en uno solo, dirigido hacia la victoria. De la misma forma que el yogui concentra toda su atención en un solo punto -estado de "shamadi"- el atleta se fija como único fin, la victoria.

Que vuestra vida sea una carrera de fondo que requiera de vosotros larga concentración e implacabilidad en el día a día.

LA “ZONA ACUARIO” DE BARCELONA. DE LA ZONA OLIMPICA AL FORUM 2004

Redacción.- Barcelona es una ciudad extraña. Usted es libre de pensar que todos los personajes que han ido desfilando a lo largo de este libro están vinculados entre sí casualmente y que no existe entre ellos el nexo brumoso que sospechamos. Puede pensar incluso que la geometría barcelonesa es tan caprichosa como casual. Y puede pensar que todo lo que les hemos expuesto es curioso pero que no deja de ser el producto de un azar, casi como una broma del destino.

Es fácil hablar de algo que está lejos en el tiempo. Hace casi 200 años que murió el Marqués de Alfarrás y que Alí Bey visitó por primera vez La Meca. Hace más de 150 años que Joseph Xifré construyó su falansterio y algo más de 100 que su nieto vendió el edificio y el terreno sobre el que se edificó el Hospital de Sant Pau para financiar la implantación de la Sociedad Teosófica en el ámbito hispano. De la frenología de Cubí no queda ni el recuerdo y la Sagrada Familia cumplió ya los 120 años… todo queda muy lejos. Se puede especular sobre aquello que queda lejos en la distancia, pero ¿y sobre el presente? Y esto es lo que turbador, que el presente, es decir, lo que se desliza ante nosotros, también tiene unas características incomprensibles y a las que no cabe aplicar de nuevo la noción de casualidad. Vean.

LA ZONA OLÍMPICA. DONDE TERMINA PISCIS Y EMPIEZA ACUARIO

Las ciudades también tienen sus mapas astrológicos. Barcelona no podía ser una excepción. Habitualmente, el mapa astrológico de nuestra ciudad se realiza tomando como centro la Plaza de Catalunya y, a partir de ahí, dividiendo la superficie de la ciudad en doce segmentos de 30 grados cada uno correspondientes a los doce signos del Zodíaco. Error. La Plaza de Catalunya sólo es el centro de la ciudad a partir del Plan Cerdá. Hasta el último tercio del siglo pasado, el territorio ocupado por esta plaza estaba presidido por la muralla de la ciudad y la puerta de Canaletas, soportada por dos torres fortificadas. Al igual que todo el resto del futuro Eixample, era una zona en la que estaba prohibido levantar construcción alguna so pena de quitar visión a los centinelas. Fue, a partir del último tercio del siglo pasado cuando toda esa zona empezó a configurarse como el centro de la ciudad. Antes, desde la fundación de la ciudad, hacia el 4 a.JC, hasta el siglo XIX, el centro de la ciudad correspondía al cruce entre las dos primeras vías establecidas por los fundadores de la Augusta Paterna Favencia Barcino: el Castrum y el Decumanum, las actuales calle del Bisbe y calle Ciudad de un lado y las calles de Ferrand y de la Boquería de otro. La actual Plaza de San Jaime, antigua ubicación del Foro, ha sido siempre el centro histórico y político de la vida barcelonesa. Aún hoy, frente a frente y no siempre bien avenidos, están instalados los edificios del Ayuntamiento y de la Generalitat. Pues bien, para trazar el mapa astrológico de la ciudad, es de ahí de donde debemos partir.

¿Qué encontramos? Una serie de 12 porciones con hitos significativos. Veamos por ejemplo, la Zona Aries. La Zona engloba la mayor parte del barrio de la Barceloneta, levantado tras la destrucción del barrio de la Ribera tras los sucesos de 1714. Allí encontraremos las estatuas de Colón en su inicio y la de Antonio López en su final, levantadas ambas con ocasión de la Exposición Internacional de 1889, y también la Casa Xifré. Ocupan un lugar preferencial, el Templo de Santa María del Mar, construido por el gremio de canteros de la ciudad y la Llotja de Mar. Todo ello configura una Zona en la que los capitanes de empresa, los indianos como Xifré o el marqués de Comillas, dominan la escena. Es significativo, igualmente, que la zona empiece en el monumento a Colón y termine en el levantado en honor del marqués de Comillas, 30º de la ciudad, para quienes ostentaban el atributo del mando y la resolución, aquellos a los que los barceloneses de 1889 quisieron honrar como quienes trazaban su destino como el Carnero guía al rebaño. Aries, el Carnero, es, sin duda, el signo que le convenía.

En la Zona Tauro se encuentra el reloj del Port Vell. En Géminis, las Drasanes. En la Zona Virgo, el castillo de Montjuich y la Iglesia de Sant Pau del Camp, abarca buena parte del distrito de Sans Montjuich. La Zona Leo se extiende en un arco que engloba la totalidad del distrito de Las Corts y el barrio de Pedralbes, y, más cercano al centro, la Plaza de España, siendo su frontera el parque del Escorxador de un lado y de otro la calle la Boquería y luego la calle Hospital y su prolongación. La siguiente, la Zona Libra ocupa la totalidad del barrio de Sarriá Sant Gervasi en el exterior y en el interior la estatua de Juan Güell i Ferrer, la Plaza Universidad, la plaza Letamendi y el Hospital Clínico. También es una zona en la que, más que en ningún otro, abundan los pequeños jardines urbanos (del que el más grande es el parque del Turó) y su frontera con la Zona Escorpio está marcada por el Paseo de Gracia y la calle Grand de Gracia. Si, por que la Zona siguiente, la Zona Escorpio, engloba la totalidad del barrio de Gracia, más en el exterior, el distrito de Horta-Guinardo, y próximo al centro, una parte de la Ezquerra del Eixample. En esta zona están los grandes parques de la ciudad: el Park Güell, el parque de la Creueta del Coll, el Parque del Laberinto. Sagitario se lleva la totalidad de Nou Barris y una parte importante de Sant Andreu. Capricornio engloba Sant Martí dels Provençals… y así sucesivamente.

¿Y cuál es la Zona Acuario de Barcelona? Por definición, Acuario en el Zodíaco implica la novedad, lo abierto hacia el futuro, lo que se proyecta en el tiempo. Fue allí, en esta zona desolada y cubierta de bancales y huertos y de fábricas en el siglo pasado y hasta no hace mucho, donde los socialistas utópicos que, como hemos visto tuvieron una importancia no desdeñable en la historia barcelonesa del siglo XIX, abrieron la Avenida Icaria, inspirada en el libro de Etienne Cabet y que debería inaugurar el tiempo nuevo. Pero los astrólogos saben bien que las distancias entre los planetas imposibilitan el poder fijar con precisión fechas de tránsito entre “eras zodiacales”. ¿Eras zodiacales? En su oscilación en torno a su eje, el polo marca un giro completo en torno a 25.000 años aproximadamente, esto determina la sucesión de “edades zodiacales”, cada una de las cuales tiene una duración de 25.000/12. El tránsito de una era a otra queda marcado por la entronización social de los mitos que corresponden al signo en el que se entra y el sacrificio y la muerte de los signos cuyo período ha terminado. Y esto es lo sorprendente…

En efecto, la Zona Acuario de la ciudad es fundamental por que empieza en la Zona Olímpica y termina en la Diagonal Mar. Es en esa zona en donde los ayuntamientos democráticos han decidido levantar como Barcelona del futuro. La Avenida Icaria ha mantenido su nombre y es en esa zona en donde la ciudad ha iniciado su expansión desde 1987, cuando se iniciaron las obras de acondicionamiento de la Zona Olímpica.

El simbolismo de la Zona Olímpica es demasiado evidente y ya lo comentamos en nuestro libro “Guía Mágida de Barcelona”. Lo repetiremos ahora: la ciudad quedaba reconciliada con el mar, se abría al mar. La construcción de dos torres gemelas, la torre Mapfre y el Hotel de las Arts, suponían un remedo de las dos columnas de Hércules, el mítico fundador de la Ciudad Condal que llegó aquí en su Barca Nona, de donde derivaría el nombre de la urbe. Esta apertura al mar tenía lugar justo cuando se cumplían los 2000 años de la fundación de la ciudad por los legionarios romanos desmovilizados tras las guerras cántabras. Pero hay algo más.

Sorprendentemente en una de las construcciones de esa zona encontramos los tres sólidos platónicos (la esfera, el cubo y la pirámide) y… un gigantesco monstruo de metal que no es otra cosa que un pez al que se le ha amputado la cola y la cabeza. Y ese monumento es doblemente turbador por su presencia injustificada y (es aquí en donde encuentra su misteriosa justificación)… por que se sitúa en el límite en el que termina la Zona Piscis de la Ciudad y empieza la Zona de Acuario: el pez muerto abre una zona que engloba desde ahí hasta la Diagonal Mar, urbanizada a raíz de la celebración del Foro 2004. Pues bien, esta es la Zona Acuario de la Ciudad, la que indica renovación, futuro, proyección, novedad, juventud…

En 1988 corría una leyenda urbana en las logias masónicas de la Ciudad Condal. Se decía que el logotipo de Barcelona, aquella B diseñada en distintos colores había sido impulsada por miembros de las logias que habían realizado el diseño utilizando los colores masónicos: azul oscuro, amarillo y rojo, los mismos que los de la bandera republicana de conocido aroma masónico (morado, amarilla y roja). Se nos explicó que había altos funcionarios municipales y concejales englobados en algunos talleres de la Gran Logia de España. La amistad y confianza con que nos obsequiaron nuestros amigos, nos impide enumerar los nombres que salieron a la superficie. La masonería conoce, utiliza y se guía en buena medida por el simbolismo astrológico. La Zona Olímpica, iniciada con las dos nuevas columnas de Hércules, cuyo punto de origen se situaba en la escultura gigantesca del pescado muerto, allí donde terminaba la Zona Piscis de la Ciudad y se iniciaba la de Acuario, no podía sino haber sido diseñada por gentes que conocían el simbolismo astrológico. Y estos solo podían salir de las logias masónicas en activo en la Ciudad Condal.

El caso es que, una vez concluidos los eventos olímpicos del 92, casi sin solución de continuidad, desde el Ayuntamiento se impulsaron el Foro 2004. Y aquí, el simbolismo de las construcciones es también sorprendente, no lo duden.

Un gigantesco edificio azul oscuro, de planta triangular. Ese es el centro de las instalaciones del Forum. ¿Es muy aventurado intuir que tanto el color como el triángulo remiten directamente al simbolismo masónico? Podría tratarse de una casualidad, pero es altamente improbable, por que los contenidos del Forum son exactamente los mismos que los que han inspirado a la Orden Masónica desde su fundación a principios del siglo XVIII. No otros, sin variaciones, simplemente los mismos.

Desde el principio se ha dicho que el Forum no ha sido otra cosa que una maniobra especulativa impulsada desde el Ayuntamiento. Así ha sido, en efecto, pero esto no es rigurosamente negativo. De hecho, Barcelona está habituada a expanderse gracias a “maniobras especulativas”. Desde que a mediados del siglo XIX se derribaron las murallas de la Ciudad y se construyó el Ensanche de Barcelona hasta el Forum, el suelo de la ciudad se ha convertido en objeto de especulación. En la década de 1875-1885, las parcelas del Ensanche cambiaban una y otra vez de dueño en el mismo año, doblándose su valor en cada operación. El dinero de los “indianos” que regresaban de Cuba, tras empezar a evidenciarse que aquello terminaría mal, se invertía en especulación sobre el suelo. Así comenzó el drama que vive hoy la ciudad: el precio del suelo la hace inhabitable.

En 1889 la zona de la Ciudadela fue urbanizada y el espacio contiguo situado entre ésta y el barrio de la Ribera. La excusa fue la “Exposición Universal” de ese año. El evento fue promovido por los máximos especuladores de la ciudad: Eusebio Güell Bacigalupi, vizconde de Güell, y su cuñado Antonio López, marqués de Comillas. Cuando la exposición se inauguró, el furor especulativo había reventado. Quebraron varios bancos locales y, como hemos visto, los fastos no pudieron ocultar que, bajo el lujo y los oropeles, había llegado la hora de las vacas flacas. Para todos, menos para los grandes que fueron cada vez más grandes... Aún hoy en la zona se conservan los restos de aquel evento: el arco del Triunfo, el palacio de Justicia, el Parque de la Ciudadela y los museos que contiene, últimos restos de las construcciones del 1889.

La siguiente vuelta de tuerca se produjo en 1929 con la siguiente “Exposición Universal”. En esta ocasión le tocó a la montaña de Montjuich ser urbanizada a partir de la actual Plaza de España. Se construyó una plaza de toros (actualmente en reformas para su conversión en centro comercial), los hoteles de la Plaza (reconvertidos luego en cuarteles de la policía), el recinto de la “Feria de Muestras” (que todavía existe con sucesivas reformas), el Pueblo Español (verdadera joya del patrimonio arquitectónico español), el Estadio de Montjuich, etc. Este evento llegó, así mismo en un momento de crisis política, cuando la dictadura del General Primo de Rivera, empezaba a ser cuestionada. Pero se logró el objetivo: extender un poco más, hacia la línea del Llobregat, el Ensanche y urbanizar las faldas de Montjuich que se convirtió en un pulmón verde de la ciudad.

En 1936, en julio, debía de haberse celebrado en aquel lugar –aprovechando la grandiosidad del Estadio- las Olimpiadas Populares, contestación progresista a la Olimpiada de Berlín. Pero estalló la malhadada guerra civil. En las décadas siguientes y hasta mediados de los años 70, la zona se convirtió en un hervidero de barraquismo y el propio estadio fue ocupado por cientos de inmigrantes llegados de otras zonas de la Península que no encontraban alojamiento.

Los eventos del 1992 dieron un nuevo impulso a la ciudad. En esta ocasión, la zona industrial de Pueblo Nuevo fue desmantelada y sus avenidas convertidas en calles de la “Ciudad Olímpica”, frente al puerto nuevo. El Forum 2004 fue la siguiente vuelta de tuerca. Se trataba ahora de impulsar la ciudad en la zona contigua a la olímpica, en especial, completando la zona de Plaza de las Glorias (donde se había construido el teatro nacional de Catalunya y donde se está concluyendo el hotel de inspiración gaudiniana, si bien recuerda más a un gigantesco supositorio o a una bala de cañón) y prolongando desde ahí, la Avenida Diagonal, hasta el mar.

La iniciativa tenía un doble aspecto. De un lado, nadie se engañaba sobre el aspecto especulativo de la iniciativa. Se iba a urbanizar un área extraordinariamente amplia de la ciudad y esto iba a generar unos beneficios para el poderoso gremio de especuladores que ya desde los tiempos del derribo de los muros que comprimían a la ciudad antigua, habían hecho, literalmente, su agosto. Es evidente que esta iniciativa no es negativa para la ciudad. Lo es para los ciudadanos que están viendo como se encarece el precio del suelo un 1’2% mensual de promedio en los últimos tres años... pero no para la ciudad que, por un lado se ve completada en una dirección en la que, hasta hace poco, solamente había industrias y vertederos y, por otra, renueva su imagen, yendo al paso con la modernidad. En sí mismo, el intento es legítimo, a pesar de que el pelotazo especulativo sea cuestionable.

Luego está el contenido ideológico del Forum 2004. La influencia masónica apenas ha trascendido a la opinión pública. Pero está ahí. El Forum 2004 es uno de sus logros. Al menos en sus contenidos ideológicos y en sus formas arquitectónicas. Desde el siglo XIX, la masonería ha estado en vanguardia de la implantación de las democracias formales, desde las dos repúblicas españolas, hasta la revolución francesa y americana, pasando por la Nicaragua de Sandino o la Turquía de Kemal Ataturk... Sin embargo, en los años 80 y 90, la masonería europea entró en crisis. Hasta ese momento la masonería había sido un “laboratorio de ideas”. Cuando la masonería dejó de aportar ideas nuevas, se produjo la crisis. Para colmo, las ONGs habían ocupado un terreno que, hasta ese momento, había pertenecido casi por completo a la masonería: la ayuda humanitaria.

Esta crisis fue todavía mayor en la masonería española, prohibida durante 40 años y dividida en media docena de obediencias con apenas 3000 miembros, la mitad de los cuales eran jubilados ingleses, alemanes y holandeses instalados en Levante, Canarias y Baleares. Para colmo, el papel jugado por Mario Conde y el equipo de Banesto que le acompañó en su aventura, surgido casi íntegramente de la Logia “Concordia nº 2”, no jugó a favor de la masonería española reconstituida. Otros masones como el asesinado Ernest Lluch (y personajes conocidos del PSOE), pertenecían a logias extranjeras.

Sin embargo, en el Ayuntamiento de Barcelona seguía existiendo una componente masónica, formada por algunos concejales, funcionarios de cargos intermedios y jefes de departamento, a los que el Alcalde Clos recurrió cuando se trató de dar un contenido ideológico al nuevo experimento urbanizador que entonces se barruntaba. De ahí que los contenidos y los símbolos masónicos sean particularmente visibles en el Forum y que la ideología que se proclama coincida exactamente en sus planteamientos globales con los ideales actuales que se forja la francmasonería mundial.

Hay que desdramatizar estas palabras: no implican descalificación, sino adjetivación. Resulta difícil explicar, sin recurrir al simbolismo masónico, por qué el edificio central es triangular con un vértice orientado en el eje Norte-Sur. O por qué los dos muelles del puerto deportivo forman un ángulo de 50’14º... el propio de un polígono de 7 lados. El área de Acuario de la ciudad, ese arco de 30º que engloba desde el pez metálico descabezado hasta la desembocadura del Besós, es donde el Ayuntamiento de Barcelona, ha impulsado la renovación de la ciudad...

Sabemos por qué en esa zona. Queda ahora saber el porqué del contenido.

En 1884 tuvo lugar el “Parlamento de las Religiones” de Chicago, dentro del marco de realización de la Expo Universal de aquella ciudad. Durante unos meses, representantes de distintos grupos religiosos y ocultistas, se situaron en plano de igualdad y “dialogaron” sobre temas espiritualistas o seudo-espiritualistas. Entre otros, pasaron por allí los miembros de la Sociedad Teosófica y de otras sectas ocultistas de similar pelaje. De aquello no salió nada serio, salvo un vago llamamiento al “ecumenismo” y al “diálogo interreligioso”. De hecho, la teosofía pretendía la creación de un “gobierno mundial” que se correspondiera con la creación de una “religión mundial” inspirada en los valores teosóficos que deberían haberse impuesto en el Parlamento de las Religiones de Chicago. Desde entonces, se han celebrado otros tres “Parlamentos”... el Forum 2004 es el cuarto. Algunos de sus promotores consideran que este Parlamento supone la “llegada de la nueva edad del espíritu”... esto es de la “Religión Mundial”.

Barcelona 2004, ha tenido también su “parlamento de las religiones”. El evento no parece haber causado un impacto particular en la vida ciudadana, ni tampoco ha ido más allá del primer Parlamento de las Religiones de Chicago de hace más de cien años, pero esta iniciativa indica la tendencia del Forum: la promoción de un espiritualismo vago, difuso e inconcreto unido a lo que, en rigor, puede llamarse “buenismo”. Está claro que es mejor que la humanidad sea “buena” que “mala”, está claro que es mejor “dialogar” que matarse a estacazos, está claro que la tolerancia es un valor más atractivo que la intolerancia... hasta aquí, todos de acuerdo. En este sentido, los valores masónicos (libertad, igualdad, fraternidad, tolerancia, etc.) han tenido cierto éxito al difundirse en la sociedad y contribuir a construir las democracias modernas. El “buenismo” tiende a identificarse con los valores “progresistas”. El Forum promueve los valores de “multiculturalidad”, “diálogo interreligioso”, “universalismo”, etc.

BUENISMO Y DOCTRINA DE ACUARIO

Desconocía el Forum. Lo he ido a visitar hoy 14 de agosto para poder escribir estas líneas. Era el último día del Festival Mundial de la Juventud. Lo que he visto me ha confirmado en lo que suponía. Desde que a mediados de los años 60, se extendió el mito de Acuario a través de la contracultura y del movimiento hippy, y luego, al periclitar éstos, con la aparición del movimiento de la New Age, algunos han tenido como cierto que la humanidad se aproximaba al nacimiento de una nueva era: la de Acuario. La famosa ópera rock de los 60 quería ser un canto a la nueva juventud, a su pacifismo, a su capacidad de sacrificio, a su espíritu comunitario. El mismo Dalí se creyó por un momento profeta de la Era de Acuario y en él centro de su cuadro “La pesca del atún” situó a un hermoso efebo armado con un filoso cuchillo asesinando a dos atunes, símbolos, como él mismo se encargó de explicar a quien quisiera oírlo, de la Era de Piscis, periclitada. Desde mediados de los años 60, para muchos, el mito de la “Nueva Era” (New Age) o de la “Era de Acuario” ha sido un mito colectivo de singular fuerza.

Los valores que generalmente se atribuyen a Acuario y que, sus defensores no dudan que serán los valores del futuro, son los de la tolerancia, el pacifismo, el diálogo, la comprensión, multiculturalidad, apoyo mutuo, la fraternidad, resumidos todos en una palabra, “humanidad”. Pues bien, estos son los valores que inspiran las actividades del Forum 2004.

La excursión que hoy he hecho me ha confirmado en que, efectivamente, el edificio central del Forum con forma de triángulo, tiene un indeleble aroma masónico. El triángulo equilátero es la madre de toda la geometría masónica. El Triángulo es la unidad mínima operativa para la masonería. De hecho, los tres primeros grados masónicos (aprendiz, compañero y maestro) son comunes a todas las obediencias masónicas y las llamadas “logias azules” agrupan a miembros de estos tres primeros grados jerárquicos. En este nivel, la filosofía masónica explica que el aprendiz debe estar en condiciones –como ya hemos dicho- de transformar la piedra sin desbastar, simbólicamente, el “plomo”, en piedra pulida, esto es, en “oro resplandeciente”. Por cierto, resulta altamente significativo, a la luz de este simbolismo, que las paredes del edificio triangular del Forum, sean de color azul y su textura rugosa (la piedra sin desbastar) se alterne con pequeñas fracturas que forman las ventanas cubiertas con cristales resplandecientes. El simbolismo es claro: en el triángulo, la piedra rugosa adquiere, mediante la práctica de la filosofía masónica, la textura del cristal.

Una vieja tradición masónica que ha sido recuperada en algunas logias implica que cuando el aspirante a entrar en la orden acaba de ser admitido en la logia, aún con los ojos vendados, la rodilla y el hombro izquierdo descubierto, debe prometer que si entre los presentes hubiera algún enemigo personal debería perdonarlo. Antiguamente –la tradición ha sido reinsertada en algunas logias barcelonesas- tras esa pregunta, seguía el proceso de quitar la venda al sujeto que se encontraba bruscamente delante de un espejo que reflejaba su propia figura. El venerable maestro de la logia le explicaba: “Pues este es tu enemigo”, indicando que era necesario que el aspirante iniciara un trabajo de perfeccionamiento interior. Fue a mediados de los años 80, cuando algunos maestros masones de distintas obediencias barcelonesas se aplicaron a la recuperación de tradiciones simbólicas de singular dramatismo y profundidad como la que acabamos de resumir. Es a la luz de este simbolismo como podemos comprender el hecho de que el edificio central del Forum sea el primer piso del edificio y se sostenga en una planta cuyo techo es, precisamente, un espejo metalizado que permite que cada visitante que deambule por la planta inferior, se vea reflejado en el techo. Este espejo metalizado evoca las olas del mar, esto es, las zonas oscuras de nuestro espíritu: nosotros, en nuestra visita al Forum, al visitar esa zona, nos vemos a nosotros mismos, como el aspirante a ingresar en la masonería ve su rostro reflejado en un espejo.

El “buenismo” es la ideología de Acuario. Una ideología “débil”. En efecto, la multiculturalidad, el diálogo interreligioso, el ecumenismo, la paz entre los pueblos, son valores a considerar, valores que gozan de especial buena reputación en Europa, pero que son prácticamente desconocidos como tales fuera del continente. De hecho, me llamó mucho la atención ver una de las actuaciones del Forum, un conjunto de danzas africano, realizaba sus evoluciones tras una pancarta que proclamaba la multiculturalidad. La contradicción era flagrante: los africanos estaban danzando provistos de escudo y lanza, era evidente que se trataba de una danza guerrera. Y era natural que al llegar a Europa representaran una de las tradiciones que sin duda para ellos está más viva: la del cazador y del guerrero que con su esfuerzo contribuye a traer alimento y a proteger a la tribu. Pensemos lo que se hubiera organizado, si en lugar de esos simpáticos guerreros africanos, un conjunto del Tercio Duque de Alba, Segundo de la Legión, con cornetas, tambores y la cabra, hubiera cantado “El Novio de la Muerte” y evolucionado marcialmente. Solamente en Europa y en la California del gobernador Schwarzeneger, se cree en el buenismo y en la Era de Acuario. En el resto del mundo, sigue dominando la ética del cazador y del agricultor, es decir, la ética y la organización social alumbrada en los inicios del neolítico.

Da la sensación de que mientras los acuarianos euro-californianos hablan de “Humanidad”, en el resto del mundo está mucho más viva la idea de “Comunidad”.

Otro ejemplo. Me paseaba por la “jaima” del Forum cuando una chica me ha mostrado una pecera con 800 rosas rojas y solo una rosa blanca. La mujer hindú que recogió las 800 solo recibió en pago el valor de 1. La historia era edificante. Mediante el “comercio justo” se lograría que esa mujer pudiera ver un sueldo que le permitiera sobrevivir. La historia ocurría a 20.000 kilómetros de distancia. Pero no hace falta irse tan lejos para percibir la explotación y la injusticia. Esta existe en nuestro patio trasero. Centrarse, como hacen buena parte de las ONGs, en injusticias y abusos que se cometen a 20.000 kilómetros de distancia, evidencia una alta capacidad de solidaridad… pero evita enfrentarse con el aquí y el ahora. Es la cobertura de quien quiere cubrir su mala conciencia. Por que, hay chicos que trabajarán 800 meses seguidos sin descanso y no estarán en condiciones de pagar una vivienda digna en toda su vida. Así pues, no hace falta irse tan lejos para advertir la injusticia. Igualmente dramático hubiera sido colocar un cuadrado de un metro por un metro e una urna con la leyenda: “el joven que quiera comprar este metro cuadrado deberá trabajar durante cinco meses seguidos”, pues no en vano el precio del suelo en Barcelona está a 3.000 euros metro cuadrado y el salario de un joven a 600 euros/mes.

Si acabáramos este libro así, nos quedaría un regusto amargo. Quizás el Forum no haya sido el mejor de los Forums posibles. Quizás su ideología era excesivamente “débil”. Pero ha sido “nuestro Forum”, el evento con el que la ciudad ha culminado su nueva apertura al mar. Dentro de unos meses, nadie recordará los debates, y la maniobra especulativa ya habrá concluido: pero persistirán los edificios y la zona habrá pasado de ser un vertedero inmundo a ser un espejo de la postmodernidad condal. En apenas doce años, de 1992 a 2004, la ciudad ha abordado la construcción de su Zona Acuario. El Somorrostro, la Mina, el Gran Pekín, la zona costera de Pueblo Nuevo, la frontera con San Adrián, se han visto libres de barracas, abandono e inmundicia. Ha sido un largo camino el que nos ha llevado hasta allí.

¿Quién diría que uno de los elementos que ha traído este Forum y que sin duda revisten mayor importancia, no es visible para el visitante. En efecto, bajo el asfalto, bajo los centros de convenciones y las exposiciones, una gigantesca planta depuradora, cumple silenciosamente su función y ejerce su trabajo alquímico de convertir las heces mas hediondas en agua cristalina. Sólo por eso, las construcciones del Forum 2004 ya estarían plenamente justificadas.

El arco de ciudad que va del puerto Olímpico al Forum 2004, corona la ciudad. La Ciudad Augusta Paterna Faventia Barcino, fundada por los legionarios romanos licenciados de las guerras cántabras, está prácticamente concluida. Quedan sólo unos cuantos proyectos a realizar, pero lo esencial ya ha sido concluido. Hemos visto a lo largo de estas páginas, como la historia de una ciudad como la nuestra tiene un trasfondo que, en ocasiones, es difícil de percibir. No siempre, como en el Forum 2004, lo más importante está en la superficie. Bajo el asfalto y el cemento, bajo el hierro y el vidrio, bullen proyectos, se mueven actores que, a menudo pasan desapercibidos. Como la depuradora del Forum, la obra, sin duda más importante y más discreta del conjunto, completamente invisible para la mayoría.

Nosotros, en este libro, hemos intentado sacar a la superficie algo de la historia perdida de la ciudad, algunos de los Misterios de Barcelona.

Gracia, 14 de agosto de 2004, primer día de las Fiestas del Barrio.
© Ernesto Milà – administración – krisis1@yahoo.es