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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

CULTURA

Tolkien y el Señor de los Anillos en "Zona de Descargas"

Tolkien y el Señor de los Anillos en "Zona de Descargas" Redacción.- Cuando se estrenó la primera parte de "El Señor de los Anillos", una conocida editorial nos pidió un cuaderno en el que se resumiera la portentosa aventura, se la insertara en el contexto que le es propio y se expusiera la biografía de la persona que la concibió. Fruto de ese trabajo fue el librito "Tolkien y el Señor de los Anillos" del que se vendieron en pocos días 10.000 ejemplares. Ahora, reproducimos el contenido de esa obra como homenaje a Tolkien y a su epopeya.

Consideramos la obra de Tolkien interesante por determinados conceptos: por la suma de todos los valores que representan sus héroes, por la concepción del mundo como escenario del conflicto antre dos principios antagónicos, por la peremnidad de ese conflicto, por la defensa e ilustración de la vía heróica, etc, etc. Por otra parte, Tolkien nos ofrece un ciclo mítico en El Silmarillon, en cuyo interior hay que insertar el ciclo de El Señor de los Anillos. En esta pequeña obra que situamos en la Zona de Descargas, todos estos elementos son analizados y situados en la órbita que corresponde.

"Tolkien y el Señor de los Anillos", versión en formato HTML, comprimida con WinZip.

(c) Ernesto Mila - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

Gays: no hay unanimidad (como podía preverse...)

Gays: no hay unanimidad (como podía preverse...) Redacción.- ZPlus ha impulsado los matrimonios homosexuales, no por principios -¿los tienes? ¿sabe qué es eso de los principios?- sino por cálculo electoral. Por lo mismo ha rechazado la eutanasia que, en teoría, le rendiría menos beneficios. Como suele ocurrirle, se ha equivocado. Ha creado un foco más de crispación que se une a otros muchos que, semanalmente, van apareciendo. A todo esto ¿es la homosexualidad una enfermedad o una "libre opción"?

[las ideas desarrolladas en este artículo son tratadas ampliamente en el libro "Los GAYS vistos por un HÉTERO" que puede ser solicitado en Editorial PYRE o bien pedido a contrarrembolso, directamente, a pyre38@yahoo.es al precio de 12’50 euros + 4 de gastos de envío]

La objeción de conciencia

La izquierda no tuvo el más mínimo inconveniente en incluir la posibilidad de objeción de conciencia para servir a la Nación en las Fuerzas Armadas. No sólo puso ningún problema, sino que, además, la estimuló. Protestó y presionó cuando una parte de la clase médica alegó objeción de conciencia para realizar abortos. Tronó contra los “objetores fiscales” que se negaran a pagar impuestos para que su dinero fuera empleado en el “aborto libre y gratuito” y, finalmente, ha reaccionado malamente cuando el nuevo papado ha pedido a los funcionarios católicos que objeten ante los matrimonios homosexuales.

El gobierno reaccionó rápidamente por boca de la presidenta: “los funcionarios públicos están obligados a realizar matrimonios homosexuales”. No explicó, lo que alcaldes y concejales deben pronunciar al acabar la ceremonia: “Yo os declaro ¿marido y marido? ¿mujer y mujer?”. La Asociación Profesional de la Magistratura, fue más precisa: ni alcaldes ni concejales tienen la obligación de casar, pero si los jueces. En los próximos días veremos los argumentos jurídicos que presentan unos y otros, pero, durante unos meses, en este tema se ha abierto un foco de tensión innecesario y grotesco, no solo entre los dos bloques políticos, sino en el interior de cada uno de ellos.

Al PP le salen homosexuales del archivador (un diputado autonómico en Valencia, una asociación de militantes gays del PP en Madrid), pero también, por el otro extremo, aparece la figura del alcalde de Pontons para el que los homosexuales son enfermos. Piqué lo ha expulsado expeditivamente, mereciendo elogios de la comunidad gay.

Al PSOE las cosas no le han ido mucho mejor. Si ayer, las dos Castillas, gobernadas por el PSOE y por el PP, se ponían de acuerdo en oponerse frontalmente a las aspiraciones maragallanas, en lo que se convierte en otro frente de crispación, hoy ha sido el alcalde de la Coruña el que ha evidenciado que no todos los militantes del PSOE piensan lo mismo en el tema de los matrimonios homosexuales.

“Opción sexual” o “enfermedad”

Hay un debate social no superado, que la izquierda da como definitivamente superado. Hacia los años 50, en EEUU, la homosexualidad fue retirada de la lista de enfermedades psicológicas. Hasta entonces, incluso los freudianos de estricta observancia, habían considerado al homosexual como un neurótico extremo. A partir de entonces, por una decisión de la asociación americana de psiquiatría, el homosexual fue llevado al pabellón de los mentalmente sanos.

El ejemplo americano se contagió a Europa en los años siguientes. Luego, la aparición del movimiento de liberación homosexual, durante la contracultura en EEUU y en Europa a partir de la revolución de mayo de 1968, hizo que la cuestión homosexual se identificara, por lo general, con las posiciones progresistas.

Pero la cuestión, a fin de cuentas, es, si en los años 50, los psiquiatras americanos acertaron o no… y si el homosexual sigue siendo un neurótico o no. En nuestra opinión cualquier manifestación extrema de la sexualidad tiene algo de neurótico. Tras toda parafilia existe un problema, más o menos, extremo. Incluso la forma más ingenua e inofensiva de fetichismo, si se convierte en inseparable de la excitación sexual, pasa a ser una neurosis. Lo mismo podría decirse quien solamente se excita con personas de su mismo sexo.

Pero la cuestión es más compleja. Somos materia y la materia de la que estamos compuestos, en el límite de la evolución, ha generado un tipo de células capaces de darnos conciencia de nosotros mismos y generar el pensamiento lógico y la imaginación. El problema es que los impulsos del cerebro y los instintos, son gobernados por hormonas y neurotransmisores. Nuestro comportamiento puede variar si existe un déficit de tales o cuales hormonas o bien un superavit. Esta es la cuestión central.

Si en estos momentos existen más homosexuales que en otros períodos (entre un 3 y un 5% de la población), se debe a muchos factores y en distintos grados: la revolución sexual, la irrupción de cierta forma de cultura feminista, la coeducación, etc, todos los cuales tienen un peso en la ecuación sexual de la sociedad. Pero es indiscutible que existe un elemento nuevo que actúa con un peso decisivo. La alimentación.

Tragamos hormonas femeninas cuando ingerimos agua del grifo potabilizada con determinados aditivos químicos. Nuestros espermatozoides mueren masivamente al contacto con pesticidas y fungicidas cuyos metabolitos ingerimos involuntariamente o cuando se contaminan con productos químicos incluidos en el revestimiento interior de las latas de conserva. Esto explica –y está suficientemente demostrado por la investigación científica, pero ocultado por los consorcios mediáticos- el por qué las chicas tienen su primer período cada vez más jóvenes, o bien… por qué existen mayores tasas de infertilidad y, en otro terreno, de homosexualidad.

La opción homosexual, como la heterosexual, no son libres. Dependen de muchos factores. La “normal” es la opción hétero, simplemente, por que es la que aparece en todas las especies evolucionadas de la naturaleza y la única que permite la reproducción y, por tanto, la supervivencia de la especie. En la opción heterosexual, también hay una componente química y hormonal… pero “natural”, el equilibrio hormonal “normal”, lleva a la heterosexualidad.

Cuando este equilibrio se altera, aparece la homosexualidad, que, contra lo que piensan los homosexuales, ni es libre. Además, por supuesto, de no ser natural. Así pues, sería necesario volver a antes de la decisión de los psiquiatras norteamericanos de eliminar la homosexualidad del catálogo de enfermedades y revisar si esta idea, a la luz de la investigación científica y de los datos objetivos, puede mantenerse, más allá de las pretensiones subjetivas y acientíficas, del colectivo homosexual.

Hay que agradecer, a ZPlus y a Pedro Zerolo, su bienamado asesor en cuestiones anales, que hayan introducido el debate sobre la homosexualidad como enfermedad en una sociedad que, bastantes problemas tiene, para preocuparse del sector industrial de la vaselina.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[las ideas desarrolladas en este artículo son tratadas ampliamente en el libro "Los GAYS vistos por un HÉTERO" que puede ser solicitado en Editorial PYRE o bien pedido a contrarrembolso, directamente, a pyre38@yahoo.es al precio de 12’50 euros + 4 de gastos de envío]

“La Gloria del Olivo” y el misterio del último Papa“

“La Gloria del Olivo” y el misterio del último Papa“ Redacción.- San Malaquías -o quien sea que escribiera las profecías firmadas con su nombre- no se equivocó con el Papa 111 de sus Profecías. El escudo de la Inquisición, antecedente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida por el Cardel Ratzinger hasta el momento de convertirse en Benedicto XVI, era, precisamente, una cruz verde, con una espada a un lado y un ramo de olivo en el otro. Vale la pena reflexionar, siquiera, brevemente sobre el universo profético y sobre Benedicto XVI.

El universo profético

Sería inútil intentar encontrar explicaciones racionales al fenómeno profético, pero lo cierto es que difícilmente puede negarse que en determinados momentos de la historia aparecen extraños personajes que parecen describir el futuro con cierta precisión. San Malaquías, o el seudo-San Malaquías, es uno de ellos.

El fenómeno profético, siempre ha ejercido una atracción particular sobre todos nosotros. Siempre buscamos seguridades; quien dice ver el futuro, en definitiva, nos las ofrece. Pero ¿qué hay tras el fenómeno profético? Probablemente, elementos de muy distinta naturaleza.

No hay que olvidar que buen número de profecías fallan. Pero otras no. Cuando Nostradamus explica que el Rey de Francia y su familia serán detenidos en Varennes, doscientos años antes de que se produzca, efectivamente, el episodio, difícilmente podríamos hablar de casualidad. Y, en cuanto a los lemas que el seudo-Malaquías, atribuye a los últimos 111 Papas, su precisión es, igualmente, encomiable, como veremos.

El “profeta”, es alguien que, situado en un determinado estado de conciencia, percibe algunos rasgos del futuro. No es que “vea” el futuro, es que ante su mente aparecen imágenes, flashes, sugestiones, que recoge, pero que es incapaz de fijar en el tiempo. Los profetas “ven” algunos detalles del futuro, de la misma forma que el viajero de un tren que circula por la noche, podrá ver algunos detalles del paisaje, pero no su totalidad. El profeta ve el futuro, pero no percibe el tiempo, es decir, no puede asegurar qué acontecimiento ocurrirá antes o después, ni, por supuesto, en que momento exacto. Nostradamus, por ejemplo, sólo cita una fecha: 1999. El seudo-Malaquías, por su parte, cita los lemas de los 111 Papas, pero no aporta ni una sola fecha.

¿Hay que creer en los profetas?

Existen, desde luego, fenómenos poco explicados por la psicología de las profundidades. El estudio de la mente humana está muy retrasado en relación a otras ramas del saber científico. Conocemos, gracias al Hubble, como se forma y se destruye una galaxia lejana, pero difícilmente conocemos los procesos que sigue nuestra mente. Fenómenos como la intuición, son absolutamente inexplicables para la psicología moderna. En el fondo, el don de la profecía, no consiste más que en una intuición excepcionalmente agudizada.

Algunas de las descripciones de Nostradamos o del seudo-Malaquías, dan la sensación de que han visto fugaces luces del futuro de las que han retenido aquello que más les ha llamado la atención. En el caso de Nostradamus, se trata solamente de tragedias. Por algún motivo, Nostradamus, no percibió jamás –como los profetas de Israel- ningún momento feliz en la historia de la humanidad. Se dice que el sufrimiento causa más impacto que la alegría, así pues, no es raro que concentraciones de excepcional sufrimiento, sean percibidas con más facilidad por los profetas.

El seudo-Malaquías, por el contrario, es extraordinariamente preciso en el terreno de los lemas que acompañan a los últimos 111 Papas. Aquí no puede hablarse de tragedias, sino de un rasgo cualquiera que intuyó su misterioso compilador y con el que adjetivó al Papa de turno. Se trata de un caso único en la historia de las profecías; en la totalidad de los casos restantes, estaremos hablando solo de intuir tragedias.

El donde la profecía deriva de tres situaciones diferentes: un traumatismo (una operación, un accidente, un tratamiento de choque) pueden “abrir” una luz que se proyecta hacia el futuro; lo mismo puede adquirirse mediante un adiestramiento de la mente (en estado de máxima relajación y arrobamiento, con la mente serena y vacía, aparecen imágenes e intuiciones, en ocasiones, extremadamente precisas); o, mediante, la obsesión (en efecto, obsesionarse con un tema y conseguir que esté presente en cualquier momento de nuestra vida, hace que, finalmente, nos podamos anticipar a su desencadenamiento).

Todo esto es extremadamente problemático. Nadie puede asegurar, ni el propio profeta, que sus “visiones” sean correctas, ni que haya sabido interpretarlas acertadamente. Si un hombre que vivió en el siglo XVI “viera” una explosión nuclear, difícilmente podría describirla sino como “una explosión de mil soles” y, la cuestión, ¿cómo interpretaríamos nosotros esa frase? Por que, a fin de cuentas, el problema de toda profecía es… su interpretación.

Benedicto XVI y los últimos Papas

Juan Pablo I, el Papa 109 de la lista escrita por el seudo-Malaquías, era llamado “De Meditate Lunae”, la media luna. Antiguo arzobispo de Venecia, ciudad en cuyo escudo se encuentra la Luna, llamado, además, Albino Luciani, literalmente, luz blanca, como la de la luna, su pontificado, para colmo, duró apenas una lunación. A su sucesor Karol Wojtyla, le correspondió el lema “De labori solis”, los trabajos del sol; Juan Pablo II nació el 18 de mayo de 1920, el mismo día del eclipse solar. El Pontífice fue enterrado el 8 de abril del 2005, el mismo que un eclipse parcial que fue visto en América. Se alude también a su nacimiento en el Este, donde sale el sol. Y otros recuerdan que en su pontificado realizó viajes a todo el mundo, como el sol ilumina todos los rincones del planeta.

Sería inútil remontarnos atrás en el tiempo, el nivel de aciertos es completo: cada Papa tiene un lema y a cada lema corresponde un rasgo personal o de su pontificado, que resulta extremadamente llamativo. Llegamos entonces a Benedicto XVI.

Si realizáramos una encuesta sobre el nuevo Papa y sobre su pasado, sin duda, la mayoría de los entrevistados nos dirían, como hecho relevante, el que presidió hasta la muerte de Juan Pablo II, la Congregación para la Doctrina de la Fe, es decir, la heredera de la Santa Inquisición. Cuando se redactaron las profecías del seudo-Malaquías, la Inquisición era un prestigioso tribunal sobre el que recaía el peso del mantenimiento de la ortodoxia. Hoy sigue siendo lo mismo, sólo que con otro nombre.

Llama la atención ver el escudo tradicional de la Inquisición: un árbol verde en forma de cruz, teniendo a un lado una espada y al otro, una rama de olivo. No es raro, pues, que al nuevo Papa le corresponda el lema “De Gloria Olivae” (la Gloria del Olivo). Esto, sin olvidar, por supuesto, que San Benito (o San Benedicto) fue el fundador de la Orden Olivetana, es decir, los benedictinos.

¿Y el Papa 112?

El misterioso redactor de las profecías firmadas por “Malaquías”, por algún motivo, no “vio” más allá del papa 112. En una escalofriante culminación a su repertorio de lemas, concluye: “Papa 112: Pedro el Romano. Lema: IN PERSECUTIONE EXTREMA SACRAE ROMANAE ECCLESIAE, SEDEBIT PETRUS ROMANUS QUI PASCET OVES IN MULTIS TRIBULATIONIBUS; QUIBUS TRANSACTIS, CIVITAS SEPTICOLLIS DIRUETUR, ET JUDEX TREMENDUS JUDICABIT POPULUM ("En la última persecución de la Santa Iglesia Romana tendrá su sede Pedro el Romano, que hará pacer sus ovejas entre muchas tribulaciones; tras las cuales, la ciudad de las siete colinas será derruida, y el juez tremendo juzgará al pueblo").

Habría que añadir, el lenguaje profético es un lenguaje simbólico y aproximativo, no una descripción realista a modo de una película. Pero, se mire como se mire, desde luego, la profecía no tiene un “happy end”, sino todo lo contrario. ¿Hay que tomarlo al pie de la letra?

Roma es el centro de la cristiandad, la profecía parece aludir, no tanto a la ciudad eterna como al cristianismo que hace de ella, su centro universal. La destrucción de la ciudad puede aludir a la crisis de la Iglesia que, probablemente fuera un producto de circunstancias muy diversas: desde un clima general completamente hostil a la espiritualidad, hasta una situación de deterioro interior. En cuanto a la alusión a la “persecución” y a la “tribulación”, suele repetirse en todos los compendios proféticos, pero puede aludir solamente a una situación general en donde el mensaje evangélico y el dogma de la Iglesia sea incomprendido y, por tanto, rechazado. En cualquier caso, no es optimismo lo que destila el último lema.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Por una educación de la dureza, la austeridad y el estoicismo

Por una educación de la dureza, la austeridad y el estoicismo Redacción.- Por algún motivo, los “progres” hacen de la “reforma educativa” una cuestión de principios. Y en tanto que “progres”, lo que consiguen es en cada vuelta de tuerca de la reforma, hundir más la enseñanza. Y lo que es peor: el Estado está promoviendo un tipo de educación que resta competitividad a la juventud española ante la avalancha de inmigrantes.

Hoy no existe ya enseñanza pública digna de tal nombre y el Estado aspira a controlar la enseñanza privada para que alcance el mismo nivel de indigencia. No tenemos la menor duda de que la piqueta de demolición la manejan bien estos progres.

Hacia el modelo americano

Desde hace 25 años, la enseñanza en Norteamérica es una selva infernal. Ya en el lejano 1980, tuvieron que instalarse en los centros académicos, arcos detectores de metales a la vista de que un número no desdeñable de estudiantes acudían armados a clase. Sirvió de algo, pero no pudo evitar la matanza de “Colombine” y unos cuantos cientos de asesinatos. Desde España, mirábamos con cierto aire de suficiencia, la quiebra del sistema educativo norteamericano. Pues bien, esas ínfulas se han cambiado en sorpresa. El sistema español sufre los mismos males que el norteamericano y, acaso la única diferencia, sea que en España, al menos, los alumnos TODAVIA no van con armas de fuego a clase.

Si los incidentes y las peleas estudiantiles son el pan de cada día en las escuelas norteamericanas, es imposible olvidar su absoluta ineficacia para transmitir el saber. La sociedad americana está a la cola, entre las sociedades desarrolladas en alfabetización. Si unimos los analfabetos totales a los estructurales, nos dará la increíble cifra del 17%. Estas tasas son la prueba más evidente de que, como máximo, la escuela norteamericana cumple una función de “parking” de los jóvenes mientras sus padres trabajan. La administración norteamericana ha renunciado completamente a formar jóvenes a través de la escuela pública: el que quiera aprender que acuda a un centro privado. Y lo pague.

Sería imposible olvidar que la escuela pública española está siguiendo un camino análogo. Cada reforma supone una degradación más acusada del sistema de enseñanza español. También aquí, el que quiera que sus hijos se formen y aprendan, debe llevarlos a una escuela privada.

Falla la escuela y falla la familia

Cabría suponer que un retorno al concepto de la familia como célula básica de la sociedad y, por tanto, el núcleo en donde el joven recibe una esmerada educación por parte de sus madres, facilitaría aquello que la escuela pública no puede dar. Pero no nos engañemos. Si la escuela está hundida, la familia, en general, está así mismo, vaporizada.
Las tasas de natalidad en España están bajo mínimos. Uno de cada cuatro nacidos, es hijo de inmigrantes. El repunte de la natalidad, solamente ha sido posible, incluyendo las cifras de inmigrantes. España sigue siendo el país del mundo con una tasa de natalidad más baja. Y, a esto se une que, cuando decidimos tener hijos, los protegemos demasiado, los colocamos en una urna de cristal y hacemos de ellos unas figuritas de porcelana que centran nuestros cuidados y atenciones…

El resultado es una generación de débiles, acobardados y poco competitivos españoles, que jamás han tenido que sufrir ningún tipo de privación y que, por tanto, da la sensación de que pueden derrumbarse a la mínima dificultad. La abolición del servicio militar obligatorio, el repliegue a lo personal, el cambio de costumbres y hábitos, el rechazo a abandonar el hogar paterno, la precariedad laboral y la especulación inmobiliaria, han sido fenómenos que han contribuido a encerrar, por motivos muy distintos, a los jóvenes en una burbuja protectora en la que permanecen contra más tiempo mejor. Cuando salen, no son competitivos: han perdido dureza, capacidad de decisión, espíritu de sacrificio, voluntad, fuerza, vigor.

Educar para endurecer, endurecer para triunfar

Si la escuela pública, no está en condiciones de educar a los jóvenes, la mayor parte de familias, son, así mismo, incapaces para asumir este rol. El problema es que los padres no pueden compensar las carencias de la enseñanza (por que existe crisis de la autoridad en el núcleo familiar), pero tampoco la enseñanza puede suplir la tarea que corresponde a la familia.

No se trata solo de aprender, sino de forjar el carácter. Y eso solamente puede hacerlo, una enseñanza renovada y una familia reconstruida. El objetivo que debe inspirar este proceso es forjar una generación dura como el acero, capaz de sobreponerse al incierto futuro que anuncian los oscuros nubarrones que se ciernen sobre Europa.

© Ernesto Milá – Infokrisis – infokrisis@yahoo.es

El Segundo Gran Despertar Religioso de EEUU

El Segundo Gran Despertar Religioso de EEUU Redacción.- Presentamos a continuación otro fragmento del libro “Lo que está detrás de Bush”, próximo a aparecer. En este fragmento se describe el que ha sido llamado “Segundo Gran Despertar Espiritual de EEUU”, que abrió el camino a la Guerra de Secesión y en el que ya se encuentran de manera clara, los elementos que en la actualidad han vuelto a aparecer entre los “cristianos renacidos” que constituyen la base social de Bush.

[“Lo que está detrás de Bush” – Lo oculto y misterioso en la política norteamericana, se publicará en junio 2005, al precio de 15,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío. Reserva tu ejemplar escribiendo a abd@pyrelibros.com, así ayudas al mantenimiento de esta web]

Como hemos visto, el Primer Gran Despertar espiritual norteamericano daría lugar al movimiento que cristalizó en la independencia nacional. A partir de ese momento, se inicia un período de rápido desarrollo económico, afluencia masiva de inmigrantes europeos que huían de las guerras napoleónicas y de los destrozos de la Revolución Francesa, y un espectacular crecimiento demográfico que hacía necesaria la producción de bienes en cadena. Mientras todo este proceso socio-económico se activaba, los valores de Norteamérica, especialmente religiosos, seguían vivos. Pero a partir de 1790, cuando la lucha por la independencia empezaba a quedar lejos, apareció una nueva forma de religiosidad que ha dado en llamarse «Segundo Gran Despertar». Todavía harían falta 200 años más para que se generase el «Tercero», el que conocemos nosotros.

Ya ese Segundo Despertar tuvo como instigadores a predicadores itinerantes que organizaban grandes asambleas públicas generando histeria colectiva y crisis liberadoras para muchos asistentes. El movimiento irradió a partir del Estado de Kentucky. Los predicadores excitaban al frenesí a los asistentes hasta situarlos en una especie de trance profundo e innegable. En el punto culminante, algunos de los asistentes caían al suelo con un grito penetrante, se convulsionaban primero, moviendo la cabeza de un lado a otro vertiginosamente y luego parecían como muertos. Algunos caían en una risa espontánea e irrefrenable pero, en absoluto, contagiosa; en otros se producían extraños fenómenos paranormales, el sujeto, tras danzar, parecía estar ausente con una sonrisa beatífica en el rostro. Los había que «huían por miedo» según un testigo, y otros cantaban «con el cuerpo», sin que el sonido surgiera de sus labios. Puede parecer algo extraño, e incluso alguien sospechará que las descripciones están falseadas, pero, en realidad, nada de lo dicho es diferente de lo que ocurre, aquí y ahora, en las asambleas de los «cristianos renacidos», ni en sus principios, ni en su fenomenología.

Este movimiento, que alcanzó a prácticamente toda la sociedad norteamericana, generó las grandes organizaciones religiosas específicamente norteamericanas en los años siguientes: cuáqueros, mormones, e incluso al movimiento dietista del doctor Kellogg, ya en la segunda mitad del siglo. El Segundo Gran Despertar duró casi 75 años y llevó directamente a la Guerra de Secesión.
En buena medida, el desencadenante emotivo de la guerra fue la novela de Harriet Beecher Stowe «La Cabaña del Tío Tom». El libro presentaba una situación de inhumanidad con la que eran tratados los esclavos que no se correspondía absolutamente en nada a la realidad. De hecho, la Beecher jamás había viajado al Sur y los suplicios y crueldades a los que eran sometidos los negros, salió de su imaginación. Se trataba de una fanática presbiteriana que creía que el espíritu del Segundo Gran Despertar era imprescindible para la formación de la conciencia nacional americana. Pensaba que la sociedad de su tiempo vivía una fuerte corriente materialista que sólo podía ser contrarrestada mediante la práctica religiosa intensiva y enérgica. Religión, política y cultura debían caminar al mismo paso y ser hijas de la misma matriz, sostenía la Beecher. La única forma, para ella, de alcanzar esa meta era realizando un esfuerzo mesiánico que tensara las cuerdas de la sociedad americana y le diera un nuevo impulso. Ese esfuerzo era la conquista del Oeste (había dicho «está claro que el destino religioso y político de la nación habrá de decidirse en el oeste») y el «evangelismo» como medio para unir a los hombres y mujeres de la frontera en un mismo ideal. Lo que entendía por «evangelismo» era exactamente el mismo concepto que hoy tenemos de «fundamentalismo cristiano». Y si era preciso movilizar conciencias contra el Sur en nombre de la lucha contra la esclavitud, no iba a reparar en los costes y en el dolor de esa iniciativa: simplemente, para ella, era necesaria por el bien de Norteamérica.

En aquel momento, las dos confesiones más arraigadas eran los metodistas que en 1844 eran la confesión más extendida, seguidos de los baptistas en el sur. Fue entonces cuando aparecieron los movimientos escatológicos y mileranistas que hoy, nuevamente, han recuperado la iniciativa con los «cristianos renacidos».

En 1818, William Millar, un baptista del sur, estudió detenidamente los textos bíblicos y concluyó que el mundo terminaría en 1844. Reclutó a miles de seguidores. Llegada la fecha, nada ocurrió. Para la mayoría de sus fieles se produjo la «gran decepción», pero no así para un grupo de ellos instalados en Battle Creek que pasaron a llamarse Adventistas del Séptimo Día. Desde allí irradiaron a todo el mundo, hasta nuestros días, y se convirtieron en el centro de un imperio vegetariano desde que el doctor John H. Kellogg se hizo cargo del lugar. Kellog basaba su teoría nutricionista en el desayuno con cereales. Parece banal, pero insertaba su estudio en las raíces culturales norteamericanas. La popularización de los cereales estaba, para Kellog, cargada de virtudes morales. Su mentora, Ellen Harmon, había tenido de adolescente un éxtasis místico en la que «vio» la santidad de los alimentos del desayuno. Gracias a los copos de maíz, los Padres Peregrinos habían salvado la vida y nada como el maíz era más norteamericano. De hecho, lo cultivaban los indios, pero, inicialmente, era inexistente en Europa. El maíz era un regalo de Dios, no podía ser un azar que se lo hubieran encontrado los colonos. A partir de este principio visionario, el doctor Kellog utilizó todo su saber y sus artes como busines management, en encontrar justificación al consumo de copos de maíz.

En la película «El Balneario de Battle Creek» se pinta un cuadro extremadamente realista que no puede ser desconocido para quienes nos hemos relacionado en alguna ocasión con el movimiento de la «New Age» que irrumpió un siglo después. En efecto, si los movimientos religiosos del Segundo Gran Despertar, volvieron a emerger en los años 80, en forma de «cristianos renacidos», el movimiento de Kellogg se reencarnó en los distintos sectores de la «New Age».

De aquel Segundo Gran Despertar surgieron, igualmente, los mormones. Fue mucho lo que aportaron a la conciencia nacional americana. De hecho, Joseph Smith lo que hizo fue proporcionar a América «raíces históricas profundas». Lo de menos era que se trataba de pura invención, lo importante es que, Norteamérica, a partir de Smith era, como mínimo tan «antigua» como la Vieja Europa. En 1827 «un ángel», Moroni, reveló a Smith el emplazamiento de unas planchas de metal en las que estaba escrito la historia de una de las tribus perdidas de Israel. Gracias a unas piedras, Urim y Thurim, y a la colaboración de otro ángel, logró traducir el texto que, editado con el nombre de «Libro de Mormon», describe la historia de un pueblo precolombino procedente de la torre de Babel, que cruzó el Atlántico -¡en barcazas!- y logró sobrevivir en el nuevo mundo. Así que «América» procedía, no de la oleada de navegantes y descubridores del siglo XV-XVI… sino del período incierto, pero, en cualquier caso, remoto, de la Torre de Babel. En el 384 de nuestra era, Moroni, hijo de Mormon, enterró las tablas que luego Joseph Smith «descubriría» y que, por cierto, nadie más que él logró ver. Esta locura colectiva logró asentarse y modelar hasta nuestros días el Estado de Utah, hoy uno de los Estados más prósperos de los EEUU, en el que la influencia mormona sigue siendo absoluta.
En el curso de este Segundo Gran Despertar norteamericano, aparecieron conceptos e ideas que venían de Europa en las valijas de los inmigrantes, pero que solamente en EEUU llegaron a convertirse en verdaderos movimientos de masas. Del místico sueco Emmanuel Swedemborg y de los 38 densos volúmenes de sus escritos, emanaron las sectas más exóticas. Así mismo, fueron extremadamente bien acogidos el mesmerismo y la homeopatía que encontraron el territorio americano su tierra de promisión. El hijo directo del messmerismo, el espiritismo, fue un producto típicamente americano que irradió a partir 1847 generando fenómenos de histeria colectiva en los que los protagonistas, mediums, afirmaban ponerse en contacto con «entidades desencarnadas» (muertos). Roberto Owen, hijo del famoso socialista utópico inglés, dio una conferencia sobre el tema en la Casa Blanca, ante el escepticismo de Lincoln y la adhesión entusiasta de su mujer que, tras el asesinato del presidente, recurrió a médiums y técnicas espiritistas para comunicarse con él. En 1870, los espiritistas tenían 11 millones de adeptos en EEUU.

El pragmatismo norteamericano y la tendencia al misticismo de pacotilla dio como resultado una nueva formulación religiosa basada en la aplicación práctica y utilitaria de los principios religiosos. Lo que aportó el Segundo Gran Despertar, fue la conciencia de que «no hay problema, por grave que sea, que no tenga solución». Cualquier enfermedad, por terrible y destructora que sea, puede curarse mediante la fe. Es la «auto-ayuda» (¿les suena el término?) llevado a sus últimas consecuencias. Esta corriente tuvo en Mary Baker Hedí a su principal exponente. Aquejada de dolores terribles que ninguna medicina oficial lograba paliar, fue, finalmente, curada por el un tal Quimby, que practicaba el mesmerismo, una forma de curación mediante una mezcla de imposición de manos e hipnosis. A partir de ahí, intuyó el origen mental de cualquier dolencia y creó su propio sistema de curación espiritual basado en el principio de que toda realidad está en la mente y cualquier otra cosa es pura ilusión, tal como, por lo demás, afirmaba Swedemborg.

Pero este Segundo Gran Despertar y sus procedimientos de «autoayuda» debían de tener todavía otro profeta, junto a Mary Baker, el doctor Kellog, Joseph Smith y los adventistas, etc, se trataba de Ralph Waldo Emerson cuyos libros y tratados sobre el carácter han inspirado a generaciones de buscadores de textos de «auto-ayuda». Emerson era utopista, promovió una comunidad que terminó en bancarrota, pero de él, quedan sus libros reaprovechados en sucesivos tratados editados desde entonces (mediados del siglo XIX, hasta nuestros días). Y aún hubo más.

Los emigrantes alemanes, ciertamente influidos por los socialistas utópicos, crearon comunidades florecientes como la Harmony de Pensilvania. Eran pietistas y proponían la confesión auricular, pero eran hábiles trabajadores y hubieran logrado perpetuar sus comunidades de no ser por que rechazaban el matrimonio y la procreación. Evidentemente, tenían fecha de caducidad y, en apenas una generación, se extinguieron. Otra de estas comunidades, la de Oneida, realizó experimentos avanzados y «sicalípticos». Practicaban el amor libre, practicaban el «matrimonio complejo» (decidido comunitariamente) y, finalmente, educaban a sus hijos como en los kibbutz actuales.

Todo este enjambre de sectas y confesiones exóticas cristalizó en el gran hallazgo de América: el impulso dado al sistema educativo. Educación es, ayer y hoy, progreso. A mediados del siglo XIX, ya existía un denso tejido educativo, público y privado, en los EEUU. El Estado se había hecho cargo de sostener económicamente la educación de millones de niños y adolescentes. Las escuelas públicas no estaban controladas por ninguna secta religiosa, pero extendían valores religiosos: para ellos, religión y educación eran terrenos inseparables. Pragmáticos, como siempre, intentaron que, más que una forma de culto, la educación difundiera una forma de comportamiento y actitud social. Que luego, los padres, en el hogar, podían o no fortalecer.

Decir que aquello era una balsa de aceite religiosa es completamente inexacto. Las tensiones religiosas existieron desde los comienzos de la nación americana. No hace falta aludir a la «caza de brujas» que tuvo lugar en Salem en el siglo XVIII y que evidenció hasta dónde podía llegar la histeria colectiva y qué mínimos podían ser los desencadenantes. También hemos aludido a las desventuras de Merton tras su fiesta del «Palo de Mayo». A partir del primer cuarto del siglo XIX, empezaron a llegar de forma masiva inmigrantes irlandeses, esto es, católicos, que encajaron, inicialmente, mal con este panorama religioso. En los veinticinco años que siguieron establecieron diócesis por todo el territorio de los EEUU y a partir de 1834 tuvieron que afrontar campañas anticatólicas procedentes de distintos sectores evangélicos y masónicos. Aparecieron panfletos difamatorios, especialmente contra los conventos. No faltaban, al igual que en la literatura anticatólica europea, elementos pornográficos que colocaban un punto de picante en el relato. Tuvieron inmenso éxito. En 1834, un convento de monjas ursulinas fue incendiado en Boston. No hubo tribunal capaz de condenar a los instigadores y, los propios jueces, estaban convencidos de que en los inexistentes calabozos subterráneos del convento se asesinaba a niños ilegítimos.

También apareció el temor a una «conspiración católica» destinada a conquistar el valle del Misisipí, dirigida por el Papa y el emperador austríaco. Escritores notables (Lyman Beecher o Samuel Morse) afirmaron que los emperadores europeos enviaban a América a sus súbditos para que se apoderaran del país. Era cierto que los inmigrantes católicos aceptaban salarios bajos y rompían el mercado de trabajo, pero era incuestionable que la riada migratoria no estaba inducida por ningún «centro oculto» de poder europeo. De todas formas, esta tendencia al «conspiracionismo» ha estado, a partir de entonces, implícita en un reducto de la población norteamericana que siempre ha integrado cualquier acontecimiento en su particular visión del mundo, por irracional que fuera. Aún hoy, en la América profunda, se cree que la ONU es una conspiración comunista destinada a esclavizar a América y quienes justifican este criterio no tienen dificultades en encontrar una amplia panoplia de argumentos paranoides…

Desde la autora de «La Cabaña del Tío Tom» hasta los conspiracionistas anticatólicos, pasando por los mentores del movimiento cuáquero, los mormones, los adventistas, los mesmeristas, espiritistas, nutricionistas, etc, lo que se había creado era una propia «religión nacional» que influía decisivamente en la vida norteamericana y en la formación de la mentalidad y el carácter a través del sistema educativo público. Ciertamente, esta religión era indefinida, carecía de un culto único e incluso sus enfoques eran radicalmente distintos… pero coincidían en su rechazo a la esclavitud. Sin embargo, la esclavitud era tan antigua en Norteamérica como el gobierno representativo. Efectivamente, éste se había adoptado en 1619, el mismo año en el que un navío holandés llevó a los primeros esclavos al territorio.

Progresivamente, a lo largo del segundo tercio del siglo XIX, pudo comprobarse que el esclavismo y el espíritu religioso eran altamente incompatibles y terminaron desembocando en la guerra civil. No en vano Paul Jonson dice en su «Historia de los EEUU»: «el Segundo Gran Despertar, con su aguda intensificación de la pasión religiosa, significará la sentencia de muerte de la esclavitud, del mismo modo que el Primer Despertar había firmado la sentencia de muerte del colonialismo británico».

Una vez terminada la guerra civil, América irradiará poderosamente, primero en Centroamérica (guerra contra México e intervención en distintos países centroamericanos), después en el Caribe (guerra contra España), finalmente en el Pacífico, para luego proyectarse sobre Europa (con las dos guerras mundiales), sobre el sudeste asiático (frustrada intervención en la Península Indochina) y más tarde sobre Oriente Medio y Asia Central (directamente o a través de la alianza privilegiada que EEUU mantiene con el Estado de Israel). Es indudable que esta expansión tiene una motivación fundamentalmente geopolítica y económica, pero que el gran hallazgo de Norteamérica ha sido justificarla, no en función de las ambiciones territoriales o la intención manifiesta de depredación económica, sino por argumentos éticos y morales.
En la última parte de esta pequeña obra, insistiremos en el Tercer Gran Despertar norteamericano, cuyos primeros despuntes se producen en los años 60, fraguan a finales de los 70, condicionan el poder durante la administración Reagan y se convierten en el elemento movilizador y levadura de las masas capaz de llevar a un tipo como George W. Bush a la Casa Blanca.

Ahora bien, nada de todo esto hubiera sido posible, ni la política agresiva de EEUU, ni el cenit imperial alcanzado entre 1990 y 2003, sólo por la acción de unos fanáticos religiosos, tan crédulos y timoratos en el siglo XXI como lo fueron en los dos primeros Grandes Despertares anteriores. El cambio que tiene lugar en las postrimerías del siglo XXI era previsible. Con la mentalidad americana generada en los dos siglos anteriores, ciertamente, se podía galvanizar a un país… pero no dirigirlo en un mundo tan complejo como el moderno. Las viejas ideas ya no servían, los viejos ideales que dieron vida a la lucha de las colonias por su independencia y luego que llevaron a la guerra civil, eran inoperantes para un mundo complejo, habían servido para inspirar el trabajo de los granjeros y modelas su mentalidad, pero ahora estaban completamente fuera de lugar… sólo que esta «verdad» era inconfesable. Nadie que hubiera osado proclamarla en público, habría logrado ser escuchado, como máximo, se le tendría por un antipatriota, sino por algo peor en función de las teorías conspiranoicas que tan fácilmente surgen en los EEUU.

Y esto es lo más sorprendente de la América contemporánea: que a nivel de colectividad social, con Bush lo que ha triunfado son los valores típicamente americanos que, como hemos visto, son inherentes a la sociedad independizada de Inglaterra el 4 de julio de 1776… pero no son esos valores los compartidos por la élite que dirige la sociedad norteamericana. Esto, como veremos en el capítulo siguiente, son, precisamente, su negación. Por que hoy, los EEUU están dirigidos por una logia que lejos de estar inspirada en los valores tan exóticos como tradicionales, que hoy están encarnados en el movimiento evangélico de los «cristianos renacidos», se inspira en los escritos de un extraño filósofo, Leo Strauss, el cual podía ser tildado, pura y simplemente de «nazi»… de no ser por su ascendiente judío, tal como vamos a demostrar en el capítulo siguiente…

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

[“Lo que está detrás de Bush” – Lo oculto y misterioso en la política norteamericana, se publicará en junio 2005, al precio de 15,00 euros + 4,00 euros de gastos de envío. Reserva tu ejemplar escribiendo a abd@pyrelibros.com, así ayudas al mantenimiento de esta web]

Los tejedores de la leyenda cátara

Los tejedores de la leyenda cátara Redacción.- Periódicamente se reaviva la polémica en torno al catarismo. En 1998, Planeta-Martínez Roca nos pidió un libro que, finalmente, se tituló "Guía del Catarismo". En la actualidad, el libro está agotado y sólo quedan algunos ejemplares en nuestro poder. Hoy y en los próximos días, vamos a publicar algunos fragmentos de esta obra, especialmente, aquellos que se refieren a los temas más polémicos. El primero responde a la pregunta de cómo una doctrina como el catarismo llegó a ser conocida en nuestros días y a suscitar un interés mantenido. La cadena de hombres que lo propiciaron, constituyen, en rigor lo que hemos dado en llamar "los tejedores de la leyenda cátara".

[en la actualida, "Guía del Catarismo - Rutas heréticas de Francia, Andorra y España", está agotado. Quedan en poder de Tienda PYRE (adb@pyrelibros.com) no más de diez ejemplares que pueden ser solicitados al precio de 20,00 más gastos de envío, 5,00 euros)

En 1883, el Papa León XIII sostenía que la victoria sobre los cátaros se había logrado, no por la fuerza de las armas, sino mediante el rezo del rosario. Nuevamente, tras seiscientos años de oscuridad, volvía a hablarse del catarismo. ¿Qué había ocurrido desde la ejecución de Belibaste, el último "perfecto"? ¿Cuál es el estado actual de los estudios cátaros?

Mistral y el "Felibrige"

El viento más furioso que sopla en Occitania se llama "mestral". Se trata de una contracción de la palabra latina "magistralis". Ese viento nunca ha dejado de soplar, ni en Occitania, ni en el Ampurdán. Algunos dicen que es un viento que vuelve loco.

Por aquellos felices azares del destino, el poeta que estuvo llamado a redescubrir la causa occitana, tenía precisamente como apellido el nombre de ese viento. Se llamaba Federico Mistral y había nacido en el Mas du Juge, en Maillane, el año 1830. Su amigo, Josep Roumanille le abrió los ojos a la poesía provenzal. El 29 de agosto de 1852 en Arles, un pequeño grupo de poetas románticos se reunieron en asamblea preparatoria para constituir un asociación que revitalizara los Juegos Florales de Toulouse. Les movía el recuerdo de los trovadores, sus poemas y sus gestas, su concepto del amor y el recuerdo de las libertades occitanas. Al año siguiente volvieron a encontrarse en Aix-en-Provence; entre los asistentes se figuraba un colegial de apenas 15 años que luego se haría célebre en la literatura universal, Emile Zola.

Pero no fue sino en 1854 cuando se congregaron los siete fundadores del "felibrige" con Mistral a la cabeza. ¿Por qué ese nombre? "Felibres" eran los doctores de la Ley, en el Antiguo Testamento. "¿Dónde esta la ley?", preguntaron a Mistral sus compañeros: "Yo os la escribiré", contestó. Tardó años en compilar el "Tesoro del Felibrige", diccionario del idioma provenzal.
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Napoleon Peyrat y "La historia de la herejía albigense"

Los Juegos Florales de Toulouse tuvieron tanto éxito que pronto se propagaron a Barcelona, apoyados por el Conde de Güell. Los fundadores venían de muy distintos horizontes políticos. Félix Gras era de extrema-izquierda, mientras que Mistral, Roumanille y Aubanel, militaban entre los monárquicos tradicionalistas. El movimiento no hubiera pasado de ser una brillante contribución a la cultura local, sin más proyección, de no haber sido por la adhesión en 1877 de Napoleon Peyrat, un pastor calvinista que ejercía su ministerio en Saint Germain en Laye. Peyrat, entre 1872 y 1874 había escrito una "Historia de los Albigenses" que puede ser considerada como el primer documento moderno que contempló el catarismo de una manera extremadamente favorable. Este libro ejerció gran influencia sobre los "felibres", en especial el desarrollo del episodio de Montsegur que relató con singular brío romántico.

En 1896 apareció la revista titulada "Montsegur", fundada por Próspero Estieu. Este grupo es el primero en desarrollar la idea de “Montsegur = Castillo del Grial” con el personaje de Esclarmonde de Foi en el centro. La leyenda, acto seguido, fue conocida por Josephin Peladan, fundador de la Rosa Cruz Católica, y expuesta en su libro "El secreto de los trovadores" (1906). El Montsegur de los Pirineos es, para ellos, el Montsalvatge que aparece en el "Parsifal" y en la leyenda del Grial. Nunca nadie antes que ellos, ni siquiera en el período cátaro, había defendido esta idea.

Teósofos, espiritistas, rosacruces

A principios de siglo, en el ambiente ocultista parisino, aparece una Iglesia Gnóstica dirigida por Jules Dionel, archivero del Aude. Dionel no dudó en hacerse llamar "Obispo Gnóstico de París y Montsegur". En torno a Dionel aparecen, por primera vez, los nombres de Deodat Roché y el doctor Fugairon. Este último organizó en 1909 el primer peregrinaje moderno a Montsegur. Según se dice, Dionel, por su parte, había organizado misas neo-gnósticas en el castillo de Montsegur.

El ejemplo de Dionel hizo que los movimientos ocultistas franceses, teósofos, espiritistas y rosacruces, se interesaran por el catarismo. En 1930 la Condesa de Pujol-Murat, primero teósofa, luego pasada a la "Sociedad Antroposófica" de Rudolf Steiner y finalmente miembro de "La Sociedad de los Polares", reunió en su castillo un círculo del que formaban parte el ya citado Deodat Roché, el ingeniero Arnaud, Antonin Gadal y Otto Rhan, un joven alemán que, inexplicablemente había ido a parar a la zona.

Otto Rhan, SS, espía y divulgador del catarismo

Rhan residió en Occitania durante varios años. Llegó incluso a alquilar un albergue para turistas que aun existe en Ussat-les-Bains. La finca -"Les Marroniers"- está casi al pié de las cuevas de Lombrives. Rhan, aprovechando las informaciones cedidas por Antonin Gadal, compuso dos obras que pasaron desapercibidas en su tiempo, pero que fueron muy apreciadas por Einrich Himmler, jefe de las SS.

De hecho, la auténtica misión de Rhan en Occitania no era cultural. Rhan pertenecía a las SS mucho antes de que Hitler tomara el poder en Berlín. Todo induce a pensar que se trató de un agente secreto alemán, probablemente encargado de constituir un enlace con redes similares que operaban en España, entonces “zona caliente” de Europa. Ciertamente, se trataba de un nazi; las dos obras de Rhan -"La Corte de Lucifer" y "La cruzada contra el Grial"- están repletas de alusiones claramente antisemitas.

Otto Rhan desapareció en 1939. Se dijo que había muerto. Error. Rhan no había podido presentar a Himmler el certificado de pureza racial que se exigía a partir de entonces a los SS. Tenía antecedentes judíos pero, a la vista de sus servicios prestados, se le permitió seguir sirviendo al Reich. Rhan formaba parte del Estado Mayor Personal de Himmler. Estaba en la cúpula de las SS...

Otto Rhan desapareció -como buen agente secreto, las SS le construyeron una nueva identidad y borraron huellas de la anterior- para reaparecer en "operaciones especiales" en Oriente Medio e Italia durante la guerra. Utilizaba el nombre de "Rudolf Rhan", pero se trataba del mismo hombre; ni siquiera cambió de secretaria... Pues bien, a este agente secreto y a la popularidad que han gozado sus dos libros tras la guerra mundial, se debe buena parte del interés actual por el catarismo.

Deodat Roché y Antonin Gadal.

Deodat Roche, nacido en el Aude en 1875, tras ejercer como Magistrado, fundó en 1950 la "Sociedad del Recuerdo y del Estudio del Catarismo". Se estableció en la ciudad de Arqués. Estaba influido por Rudolf Steiner y la escuela antroposófica. Creyó percibir una vía iniciática en el catarismo. A su impulso se debe el pequeño monolito que se encuentra en el "Camp dels Cremats" al pié de Montsegur.

Antonin Gadal, por su parte, nacido en el Sabarthés, fue presidente del Sindicato de Iniciativa de Ussat-les-Bains. Era un teósofo convencido. Antes de la I Guerra Mundial conoció a Adolphe Garrigou que había consagrado su vida a estudiar el catarismo. Gadal se convirtió en su discípulo. Sus muchos libros sobre la herejía se resienten de su filiación ocultista que pesa como una losa, desde luego mucho más que su rigor histórico. Facilitó a Otto Rhan el acceso a sus archivos personales y fue uno de los "tejedores" de la leyenda del Grial pirenaico. Publicó un libro en el que designaba herederos del catarismo al "Lectorium Rosacrucianum", uno de los grupos que se disputan el título de Rosa Cruces. Esta organización constituyó en Ussat un centro de retiro, un monumento y un museo "Gadal". Gadal murió en 1966 dando soporte a estas actividades ocultistas.

Antes de la guerra, en 1937, René Nelli, Deodat Roché, Antonin Gadal, Lanza del Vasto, Nita de Pierrefeu y Henri Feraud, coincidieron durante las vacaciones en Montsegur y fundaron la "Sociedad de Amigos de Montsegur y del Grial de Sabarthés". Fue elegido presidente Maurice Magre, poeta que relacionó a cátaros y rosacruces. Para él, Christian Rosenkreutz era un cátaro refugiado en Alemania. René Nelli, que ya por entonces descollaba como medievalista, fue elegido vicepresidente de la asociación. En 1942 resultó disuelta por el gobierno de Vichy.

Los "Cahiers d'Etudes Cathares"

Los restos de este grupo fundaron en 1948 los "Cahiers d'Etudes Cathares" y, anualmente fueron celebrando congresos en Ussat-les-Bains. Inicialmente asistió un público muy heterogéneo, pero progresivamente, la presencia de los antropósofos de Deodat Roché fue haciéndose más masiva y asfixiante. En el “château” de la Condesa Marie-Therese Bouniol de Gineste, oriunda de Occitania, hemos podido leer la colección de estos "Cahiers", de muy desigual contenido y demasiado frecuentemente presos de puntos de vista excesivamente ligados al ocultismo.

También asistió a estos congresos Ferdinand Niel, ingeniero que sistematizó las investigaciones en torno a Montsegur. Sus trabajos y los de René Nelli pueden considerarse como los mejores estudios de la época sobre el fenómeno cátaro. Nelli, dotado de un gran rigor, alumbró a toda una generación posterior de estudiosos a los que la admiración por el catarismo no enturbió la necesaria objetividad que requiere el tema.

Nita Pierrefeu, era una de las pocas mujeres del grupo. Tuvimos ocasión de conocerla poco antes de su muerte en 1980. No era del lugar, pero terminó instalándose en Montsegur y su casa fue, durante años, el lugar de encuentro en el que se conocieron muchos estudiosos del tema y buscadores como fue nuestro caso. Sin ella no hubiera sido posible que se coagulara el grupo de medievalistas, eruditos y apasionados por el catarismo.
LAS TRES DIRECCIONES DE LOS ESTUDIOS CATAROS

Hasta aquí resulta evidente que estamos hablando de tres orientaciones completamente diferentes para el tratamiento del mismo fenómeno. Y hay que tener bien presente las diferencias de enfoque cada vez que cae en nuestras manos algún estudio sobre el catarismo.

1. Literatura de divulgación

La obra de Otto Rhan fue recuperada en los años 70 por Jean y Michel Angebert en un provocador libro, "Hitler y la Tradición Cátara". A partir de entonces, las obras de Rhan han sido reeditadas en multitud de idiomas y ediciones. Otro escritor especializado en la historia del esoterismo, Gerard de Sede, envuelto en la publicación de un libro -"El oro de Rennes" (ver pág. 253)- llegó a Occitania. Allí aprovechó el tiempo para escribir "El tesoro cátaro" en 1968. El libro alcanzó gran éxito y relanzó el tema de la herejía a nivel de masas. Desde entonces se han publicado gran número de libros, algunos más próximos a los trabajos historiográficos y otros más próximos a las interpretaciones ocultistas.

2. Literatura ocultista

A partir de Deodat Roché, de un lado, de Antonin Gadal de otro, y de grupos como AMORC (ver pág. 61), la Rosa Cruz Católica de Josephin Peladan y, sobre todo, el "Lectorium Rosacrucianum", puede entenderse que toda una corriente del ocultismo contemporáneo, siga considerando a Montsegur y el catarismo como "territorios" propios, a despecho de la investigación histórica y de los más recientes hallazgos sobre el catarismo.

3. Trabajos científicos

Mientras vivió Deodat Roché, su amigo René Nellí, se negó a impulsar ninguna revista que pudiera competir con los "Cahiers d'Etudes Cathares". Al morir Roché, Nelli, liberado de su compromiso, tomó la decisión de crear el Centro de Estudios Cataros en 1972. El proyecto, falto de fondos, hubo de retrasarse diez años. En ese momento vió la luz el Centro Nacional de Estudios Cátaros, la asociación cuyo fin era el "estudio científico del catarismo". Desde entonces los interesados por la herejía cuentan con publicaciones, seminarios, páginas en Internet, donde la investigación serena y pausada se auna con el calor humano que desprenden unos estudiosos apasionados por el tema. Hoy el centro, ha añadido a su nombre el de su fundador, "Centro de Estudio Cátaros René Nelli" y está dirigido por Anne Brenon desde Carcasona. Publica la revista "Heresis".

Turismo e historia a la busca de cátaros

A partir de mediados de la década de los setenta, los departamentos franceses que incluían territorios de la vieja occitania medieval, vieron en el catarismo un valor añadido a sus excelentes calidades turísticas.

El flujo viajero hacia Occitania no ha cesado de crecer desde entonces. Paralelamente, el recuerdo de la herejía cátara se ha ido afianzando, aunque no siempre de manera conforme a la historia. También en Yugoslavia, las tumbas cátaras y las pequeñas iglesias heréticas fueron contempladas como elementos de promoción turística y, como tales, estimularon viajes en los el placer se unía a la cultura. La guerra civil Bosnia interrumpió dramáticamente este circuito y, aun hoy, resulta difícil y peligroso desplazarse a aquellas zonas que todavía no han sido limpiadas de la gran cantidad de minas antipersonales sembradas por todos los bandos en la reciente guerra civil.

El interés que causaron las reediciones de los libros de Otto Rhan, de Sede, y otras muchas obras que desarrollaban la temática cátara de forma subjetiva y partidaria, arrastraron el interés de los historiadores. Hacia principios de los años 80, el tema cátaro que había sido considerado como cerrado y archivado, para la mayor parte de la historiografía oficial. Pero los expertos, bajo presión de los aficionados al esoterismo y al misterio, debieron reabrir el dossier. Sus obras, más frías, seguramente, pero mejor documentadas, siguen produciéndose en el momento de escribir estas líneas.

El catarismo brilla hoy con más luz que nunca. Interesa a amplias masas, quizás como curiosidad, acaso solo como una excusa para emprender una ruta turística. Tal como decía la profecía occitana, al cabo de setecientos años, ha reverdecido el laurel (“Al cap de set cents anys verdegea el laurel”).

El catarismo murió en la pira de Montsegur y nunca jamás los "bons homes" volverán a recorrer las aldeas de la región; pero, entre los muchos visitantes de esta zona y de otras muchas donde apenas restan tenues huellas de la presencia cátara, algunos aspiran a ir más allá del mero recorrido turístico y se interesan por los valores de la humanidad medieval y de la cultura herética. Eso indica que la gesta de los Trencavel de Carcasona y de Esclarmonda de Foix, de los Raymond de Tolosa y los Belisena, no ha sido en vano.

Barcelona, 7 de noviembre de 1997.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

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Habemus papa: un cónclave corto pero elocuente

Habemus papa: un cónclave corto pero elocuente Redacción.- Los cardenales han cumplido su tarea tal como se esperaba, de manera rápida. El 264º sucesor de San Pedro tiene nombre, historia y rostro: a las 18:40, Justo en el momento en el que aparecía el cardenal protodiácono empezó a llover. Mal augurio, para los que creen en augurios. Y entonces sonó el nombre de Ratzinger, a partir de ahora, Benedicto XVI, “simple y humilde trabajador de la viña del Señor”. El mundo católico puede congratularse.

Continuismo y ortodoxia previsibles

Resulta difícil valorar las ideas organizaditas y el programa de gobierno de un nuevo Papa, tanto como resulta difícil valorar las de un presidente del gobierno. De hecho, un presidente de gobierno considera que los programas y las promesas electorales están, justo para no ser cumplidas. Y, los programas de los papas no se hacen públicos ni trascienden. Así pues, hay que intuir que Ratzinger al frente de la Iglesia realizará una gestión que dejaba prever su tarea precedente.

Ratzinger ha sido definido como conservador. Tiene fama de dialogante, pero no es, en ningún caso, alguien que esté dispuesto a dialogar sobre la doctrina. Es un duro en materia teológica y de fe. Es un Papa europeo, lo cual es elocuente. En efecto, en nuestra opinión, el catolicismo es inconcebible sin Europa y es precisamente en Europa, en donde el catolicismo tiene que recuperar mucho terreno perdido. El catolicismo alemán está en crisis, quizás mucho más amplia que en otros países europeos, incluida España. Es posible que la elección de Ratzinger haya estado dictada por la necesidad de afrontar la crisis del catolicismo europeo.

Los Hans Küng y demás teólogos “progresistas” alemanes, han calificado desde siempre a Ratzinger como “el gran inquisidor”. Sus declaraciones contra la homosexualidad y el aborto, son suficientemente elocuentes. Prefecto de la “Congregación para la Doctrina de la Fe”, Ratzinger no tiene intención de encender hogueras, pero tampoco la de transigir en cuestiones doctrinales. En ese sentido Hans Küng, la teología de la liberación y los sectores “progresistas”, lo van a tener duro. Han sido esos mismos sectores los que difundieron el rumor de que había sido miembro de las Juventudes Hitlerianas.

Hay que recordar que Ratzinger durante su período como profesor generaba entusiasmo entre sus alumnos. Estudiantes de otras facultades y países, acudían masivamente a sus clases. Buen comunicador, sin llegar al dominio mediático de Juan Pablo II, el problema es el margen de maniobra que va a tener.

Los que esperaban un sucesor que flexibilizara las posiciones de la Iglesia ante el sacerdocio femenino, ante la homosexualidad, ante la sexualidad, ante el uso del preservativo, ante el aborto, etc, no van a sentirse muy satisfechos que digamos. Pero el problema no es ese, el problema de fondo es que algo tiene que cambiar en la Iglesia para que sea viable en los próximos años. Y el primer problema de todos es de qué manera va a engrosar su “parque” de pastores. Porque faltan vocaciones, la edad media del clero en Europa es excesivamente alta y la Iglesia crece en Asia y Africa, pero se repliega en el resto de continentes. En Asia tienen excesiva “competencia” por parte de otras escuelas religiosas y África pesa muy poco.

La clave de bóveda del pontificado de Ratzinger tendrá a Europa como centro. Será en Europa donde en el próximo lustro se dirimirá el futuro de la Iglesia. Europa es hoy tierra de misiones. Y no terminamos de ver cómo se podrá recuperar el catolicismo europeo pues es aquí en donde el proceso de laicización y materialización ha alcanzado sus más altas cotas.

Una explosión de entusiasmo para hacer meditar a la clase política

Hay algo en lo que debe meditar la clase política por que es altamente significativo. Decíamos que Europa está laicizada y alejada cada vez más del cristianismo. Los viajes de Juan Pablo II fueron seguidos por masas, pero el propio Papa era consciente de que la gente se sentía más atraído –como él mismo dijo- por el cantante que por la letra y la música. Durante el pontificado de Juan Pablo II, la Iglesia europea se batió en retirada, prácticamente en todo el continente. Ahora, le queda poco para tocar fondo. Y la cuestión es que no terminamos de ver qué medidas puede aprobar el nuevo Papa para superar esta crisis.

Pero, aún así, en esta Europa laica e indiferente hacia el hecho religioso, llama la atención la diferencia con la que los medios de comunicación y la propia población, han seguido el breve cónclave, la muerte de Juan Pablo II y la aparición de Benedicto XVI, en comparación a como ven el nombramiento de un nuevo presidente de gobierno. No hay punto de comparación. Los propios periodistas destacados en el Vaticano apenas podían contener su emoción. No digamos el público que estaba presente en la Basílica de San Pedro. El entusiasmo por el nuevo Papa no tenía nada que ver con los aplausos que prodigan los militantes de un partido cuando su líder es elegido presidente.

En tiempos de crisis como los que vivimos, la política ya no cubre las expectativas de la población. La falta de escrúpulos de la clase política, su oportunismo, su bajeza cultural, sus vaivenes, su capacidad para tolerar las corruptelas, lo previsible de sus opiniones y criterios, hacen a la clase política como particularmente odiosa y despreciable. Se la vota, pero no se la admira, se la soporta porque no hay nada que sea capaz de sustituirla. Pero, a fin de cuentas, la población lo que desea son líderes y en todo líder auténtico, en el fondo, hay también un liderazgo espiritual. Y, en el fondo, a la población le importa poco si ese líder es elegido por sufragio universal o por un colegio de cardenales, es decir, por una élite, y, además, son la inspiración del Espíritu Santo.

Comparen lo incomparable. Comparen a ZPlus con Ratzinger. Estudiante de escasa brillantez intelectual el primero y a su media vida con una bagaje cultural tan denso y profundo como un papel de fumar. Provisto de cuatro tópicos con los que apenas puede enmascarar su analfabetismo cultural. Creado por PRISA y perrito faldero de Polanco. Moco oportunista y voluble, fofo en cualquier gesto, en toda declaración, sin resolución, pendiente de las encuestas para adaptar sus juicios a lo que pide “el pueblo”. Compárenlo con Ratzinger: el campesino de infancia y juventud difícil, esforzado en sus estudios, admirado por quienes le conocieron y fueron sus alumnos, hombre de principios, capaz de defenderlos, no con talantes de pastel, sino con argumentos y silogismos. Convencido de que lo que hay que defender es lo que debe y merece ser defendido, no lo que el más miserable grupo mediático nos impone. Aclamado por una multitud reunida en minutos espontáneamente, y no por SMS. En la cumbre de la Iglesia para hacer valer los principios que ha defendido durante toda su vida, no los que le dicta lo políticamente correcto. Cuyos escritos se sitúan en las altas cumbres de la teología católica. Brillante por sí mismo. Reconocido por sus pares y no llegado al poder por carambola de atentado inesperado, más SMS falaces.

La clase política europea puede temer a Ratzinger. No es que vaya a practicar una política de obstrucción, es que, ha sido elocuente en su homilía previa al inicio del cónclave, sobre la necesidad de recristianizar Europa. Y esto, en buena medida, solamente puede realizarse, denunciando los tópicos de la izquierda progresista. En principio los líderes políticos de Europa deberían palidecer ante sus miserias y ante la comparación tanto con Juan Pablo II como ante Benedicto XVI.

Cuando el recuerdo de Juan Pablo II empezaba a enfriarse

Juan Pablo II fue muy consciente de que no pudo frenar la descristianización de Europa, sellada en el proyecto de la constitución europea. El Papa muerto era muy consciente de que había contribuido en gran medida en acabar con el comunismo, pero había fracasado en limitar los destrozos del capitalismo. No consiguió que el capitalismo rectificara sus posiciones más extremas y reconociera la necesidad de un régimen de justicia social. Esos fueron los grandes fracasos del papado anterior.

En este sentido, el continuismo encarnado por Benedicto XVI, es la mejor opción que podía haber adoptado la Iglesia: se continúa aquello que no se ha concluido.

Cuando escribimos estas líneas, apenas hace una hora que se ha conocido la noticia de la elección del nuevo Papa. En ese tiempo, las reacciones han sido suficientemente elocuentes: el pueblo católico ha aceptado entusiasmado la elección, los que aplaudieron a Juan Pablo II, han aplaudido con el mismo entusiasmo a Benedicto XVI. ¿El resto? La preocupación ha sido notable entre la progresía y entre los sectores progresistas de la Iglesia que no van a tener ni revisión del celibato sacerdotal, ni una “democratización” de la institución, ni una revisión de la doctrina sobre el aborto o la homosexualidad. Ladren, luego la Iglesia cabalga de nuevo.

Ahora bien, el siglo XXI no va a ser como el XX. El proceso de materialización y laicización de la sociedad está demasiado avanzado como para pensar que la batalla del nuevo pontificado se va a librar en un terreno favorable para la Iglesia. Todo lo contrario: la racionalidad nos dice que en los próximos años, salvo que se produzca una situación inesperada, la Iglesia Católica va a afrontar una situación muy difícil, especialmente en Europa. Y no vemos cómo puede remontar la crisis que vive en Europa.

Pero hay algo bueno en todo esto: al menos, los progres, esta noche tendrán la seguridad de que en el Vaticano hay alguien que se va a oponer con fuerza a sus orientaciones. Hay que celebrarlo. La lluvia que hizo su aparición en el momento de aparecer el nuevo Papa es elocuente: mal augurio… si, para el progresismo.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

El 17-A: Primer análisis de urgencia

El 17-A: Primer análisis de urgencia Redacción.- El 17 de abril pasará a la historia por haberse llegado a una situación sin salida en el País Vasco. Con las simetrías electorales surgidas de estas elecciones, la única consecuencia inevitable es un aumento de la inestabilidad en aquella región española. Las tres coaliciones posibles, encierran en sí mismas, un alto grado de conflictividad. PNV ha perdido votos. PSE no ha avanzado lo suficiente. PP ha evitado una caída en picado y los khmers rojos, paleocomunistas vascos, se han superado... Madrazo entra en el basurero de la historia. La sociedad vasca ha resultado todavía más simétricamente cortada al 50%.

El nacionalismo, ¿vencedor?, no, desde luego…

Cuando Ibarreche explicaba con una seriedad pasmosa, y en perfecto castellano, que el “PNV había ganado”, eso valía de cara a los militantes propios… pero no de cara a las simetrías electorales ante las que deberá enfrentarse, irremediablemente. No hay que olvidar, de todas formas, el carácter autista, fanático y obtuso del lendakari. Pero con esos resultados, el proceso de negociación que Ibarreche ofrecerá al Estado Español, estaría condenado al fracaso si hubiera un estadista en Madrid... pero en Madrid gobierna un individuo débil y cobarde, sin ideas y sin proyecto. Si hubiera estadista en Madrid, Ibarreche debería archivar su plan, pero en Madrid no hay gobierno digno de tal nombre. Ibarreche lo sabe y aumentará su presión.

El PNV no puede darse, en ningún caso, por satisfecho del resultado electoral. El nacionalismo retrocede en su conjunto. Mientras que en los años 80, dos terceras partes de la cámara eran nacionalistas, hoy el voto nacionalista sigue ruralizándose y descendiendo en cifras absolutas. Para colmo, hay dos datos significativos: el aumento de la abstención que ha incluido a 1/3 del electorado y el aumento inesperado del voto batasumo.

A partir de ahora, Ibarreche va a experimentar la realidad de las cifras: el electorado no ha refrendado su “plan”, ha perdido 148.000 votos. Todo lo contrario. No han logrado incorporar lo esencial del voto batasuno. No han logrado conquistas a sectores del PSE, ni mucho menos recuperar al electorado joven. Los resultados son un golpe para Ibarreche.

En el “bloque constitucionalista”, los resultados han sido, poco más o menos, los mismos que hace cuatro años. El PSE pasa a sustituir al PP como “segunda fuerza”, pero, el PP ha aguantado el golpe y dista mucho de haberse desmoronado. Por lo demás, el PSE ha ascendido… a costa de desfigurarse interiormente, prometer A (que no habrá referéndum, Pachi López dixit) y no-A (que antes de dos años habrá referéndum, ZPlus dixit) al mismo tiempo. Al lado de estas cifras, los 15 escaños del PP son, al menos, escaños de una opción clara e incontrovertible.

Electoralmente, las urnas no han derrotado al PNV, al que han derrotado completamente es al plan Ibarreche y a su lendakari, el cual, a partir de ahora, se enfrenta al hecho consumado de que ya no va a poder sacar adelante su plan, como no sea gracias a los votos “comunistas” o a un acuerdo con los socialistas.

Cualquiera de las dos opciones es perfectamente posible e Ibarreche optará por una u otra a fin de hacer olvidar su fracaso. Pero si bien HB era una fuerza “patriótica”, aparentemente más “nacionalista” que “comunista”, al “partido comunista de las tierras vascas” le traiciona su nombre que, junto a sus líderes, tienen una imagen tan atractiva como “sendero luminoso”, los “khmers rojos” o la guerrilla maoísta nepalí… A Ibarreche le va a ser difícil para que el capital vasco acepte un pacto con esa gentuza.

No hay un despegue del PSE en relación al PP. Los 18 escaños que ha obtenido, distan mucho de la expectativa de despegue que tenía ZPlus en el País Vasco. El electorado no ha apoyado al PSE, tanto como este partido hubiera deseado para poder tirar adelante el “Plan Pachi” o para que el “talante” de ZPlus hubiera recibido su primera confirmación electoral.

Desde “Madrid”, ZPlus dará la consigna a los socialistas vascos de que intenten pactar con Ibarreche. O de lo contrario, peligra el acuerdo con ERC y la estabilidad del gobierno catalán. El problema es cómo va aceptar el electorado socialista del resto del Estado un acuerdo de este tipo que sacaría a Ibarreche de la crisis con la que se va a despertar a partir de mañana.

Las simetrías electorales hacen que parar gobernar, Ibarreche precise 37 escaños. Le faltan 8. Estos 8 pueden salir solamente de una coalición con los “comunistas vascos” o con los “socialistas vascos”. La primera opción va a ser malentendida incluso por los propios nacionalistas vascos. La segunda puede hundir en la miseria a los socialistas fuera del País Vasco. La tercera -seguir como hasta ahora- le aportará solo inestabilidad.

Neguri mira mal todo lo que huela a “comunismo”. Incluso al “comunismo vasco”. Así pues, hay que pensar que los padres-patrones del PNV van a ser más proclives a un entendimiento con los socialistas. En el fondo, lo que proponía Pachi López supone el corte de una nueva rodaja del salchichón a la vinculación del País Vasco con el Estado español. Cuando el Plan Pachi defiende que el “País Vasco es una nación”, está claro que se está más cerca de la independencia de lo que se está hoy. Ibarreche, se va a resignar a avanzar un poco más despacio de lo previsto. Por lo demás, la entrevista hace un mes entre ZPlus e Ibarreche, es suficientemente elocuente de por donde van las preferencias. El coste que esto va a tener para el socialismo español, va a ser incalculable, incluso dentro del propio pesebre socialista.

Socialistas suben, pero no tanto como para jugar un papel decisivo

El PSE ha avanzado. Ha ganado votos, especialmente en las ciudades industriales vascas, ha recuperado el voro obrero que perdió en los 90. En bilbao y San Sebastián ha subido 5 puntos. Es el único partido que ha subido en votos: 20.000, demasiado poco como para despegar del PP.

Con estos resultados Pachi López no puede aspirar a ser lendakari, ni mucho menos a ofrecer una alternancia al PNV. El drama de los socialistas es que su victoria es pírrica y que, a pesar de haber subido en votos, no ha subido lo suficiente como para que sea evidente que “el cambio tiene credibilidad” tal como decía López en su primera alocución después de saberse los resultados.

El derrotado en estas elecciones no es vasco. Se llama ZPlus y su política de mano tendida no ha logrado la credibilidad suficiente de los sectores españolistas vascos que no han huido del PP… sino que solamente ha convencido a los nacionalistas dubitativos.

PP, baja, pero no tanto como para considerarse derrotado

El PP ha perdido 20.000 votos. No está claro que los haya ganado el PSE. Los nuevos votos del PSE han procedido, en buena medida, de antiguos votantes del PNV, centristas y poco entusiasmados con el Plan Ibarreche. Los antiguos electores del PP que no han repetido voto, han engrosado la bolsa de la abstención. María San Gil ha hecho una buena campaña y remontado en apenas 15 días lo que las estadísticas le auguraban. Por que las estadísticas preveían un derrumbe irremediable del PP, lo que quiere decir que el “voto tapado”, es decir, la gente que no es sincera en las encuestas, sin duda por miedo, es muy superior a lo que las constantes de corrección aplicadas por los estadísticos han aplicado.

Pero los votos recibidos por el PP son votos de contención del nacionalismo y no van a ser votos de gobierno. El gran éxito personal de María San Gil es precisamente haber contenido al PSE y evitado que el “surpasso” fuera demasiado evidente. Contrariamente a lo que opinaba Pachi López, el resultado evidencia la polarización de la sociedad vasca. Sigue existiendo la misma polaridad de hace 4 años, solamente que con un tercio de abstención y con una todavía mayor simetría y equidistancia de hace cuatro años.

No hay que perder de vista las condiciones absolutamente lamentables en las que los candidatos del PP deben de operar en el País Vasco. La violencia psicológica y, frecuentemente, física del nacionalismo, sigue presente, especialmente en Guipúzcoa. Los candidatos del PP han sido constantemente hostigados. Sin olvidar que tanto ellos como el PSE, han tenido que pagar un tributo de sangre.

Por todo ello, si bien el PP retrocede, desde luego, no se hunde y evidencia que su estructura resiste y resiste bien los ataques propinados desde todos los frentes.

El “Partido Comunista de las Tierras Vascas”

El que, a estas alturas, exista un “partido comunista”, demuestra que el, eufemísticamente llamado “movimiento de liberación nacional vasco”, sigue siendo lo más parecido a los “khmers rojos” en versión vasca. Después de treinta años de presentarse como una mezcla de patriotismo populista, de ecologismo tradicional, y de nacionalismo de sangre y suelo… resulta que, Herri Batasuna, devenida, EH y, finalmente, “partido comunista de las tierras vascas”, no es más que una opción arqueológica, marxista, paleocomunista… tal como algunos sosteníamos desde siempre.

Los “chicos de la gasolina”, los “khmers rojos” de boina y txacolí, tienen el seguimiento del mismo electorado que cuando se presentaban como defensores de la tierra y del RH vasco. Dudamos de que en el País Vasco haya tanto partidario de los “khmers de la boina”. Lo que hay es un porcentaje de irracionalismo, últimos mohicanos de la violencia, a los que les da igual la forma exterior que adopte la coalición: basta con que corra la voz que son “los de ETA”, para que les voten. La ideología, el programa, la sigla, las formas, importan poco.

Y esto nos confirma en que un sector del País Vasco sufre una patología profunda que les lleva a apoyar opciones que en ningún lugar de la Europa civilizada lograrían más allá de unos pocos votos residuales. Lo previsible hubiera sido que el PCTV hubiera acaparado solamente el voto “comunista vasco”, que, es lícito pensar, que hubiera estado muy por debajo de la habitual clientela de HB-EH. Pero no ha ocurrido lo esperado, sino que, el electorado de HB-EH ha seguido con relativa fidelidad la consigna de Otegui, “votar al PCTV”. Otro segmento ha ido a parar al nacionalismo

La esclerosis del espacio abertzale

La “gran esperanza” era Aralar. Los socialistas tenían la esperanza de que el espacio abertzale se remodelara. No hay que olvidar que las siglas del PSE se complementan con las de EE, “Euzkadiko Ezkerra” y no hay que olvidar que este partido surgió de la “Ponencia Otsagabia”, elaborada por Eduardo Moreno Bergarecha (a) “Pertur”, miembro de ETA(p-m), partidario de la reconversión del grupo en partido político. Este partido, finalmente, terminó por fusionarse con el PSE. Este caso, evidentemente, excepcional, ha sido extrapolado por los socialistas que, mentalizados por el vaho etílico de Maragall, creían que era posible que una parte del sector abertzale radical se corriera a posiciones moderadas para terminar formando una coalición con nacionalistas y socialistas, tal como ocurre en Catalunya. De eso nada.

El espacio abertzale se ha reconvertido de la peor manera posible: se ha radicalizado, mientras que el espacio moderado –Aralar- no ha logrado despegar (y si no lo ha hecho ahora, no lo hará jamás). Los “comunistas vascos”, por su parte, no se han dado cuenta de que están en el siglo XXI y que su ideología es un subproducto del siglo XIX.

La fractura vertical en la sociedad vasca

Estas elecciones han confirmado que en el País Vasco es quizás en donde más puede hablarse de las “dos españas”. La sociedad vasca está cortada simétricamente en dos, al 50%. Las piezas intermedias son irrelevantes. Madrazo, después de 4 años de coalición, ha dejado de ser decisivo para la gobernabilidad del País Vasco. Su tiempo ha pasado y no ha conseguido despegar como opción autónoma. Este resultado, sella el fin de Izquierda Unida en el País Vasco y el final personal de Madrazo como “líder”. Nunca más volverá a ser decisivo. Muy pocos lo van a sentir.

Lo que se abre a partir de ahora es una situación de particular inestabilidad política en el País Vasco. Y resulta sorprendente que así sea y que, justo en el momento en el que ETA está derrotada, su organización política vencida y dispersa, el nacionalismo esté más cerca de sus objetivos, gracias a que en Madrid gobierna un presidente débil, cobarde e incapaz. El PNV ha tenido su victoria pírrica y el PSE... justo lo mismo. Habrá que permanecer al tanto de lo que ocurra en las próximas horas, pero todo induce a pensar que PNV y PSE tenderán a entenderse. El problema es ¿sobre qué programa? Y no albergamos la menor duda de que la actual dirección del PSOE, dará la peor solución posible que, en la práctica, supondrá el corte de otra rodaja del salchichón, de ese salchichón que los nacionalistas se han propuesto comerse y que les acerca, cada vez más, a la independencia.

Cuadro resumen de la situación:

Abstención del 31%.

Alava: PNV 8 – PSE 7 – PP 7, PCTV 2, IU 1 – 30% abstención
Vizcaya: PNV 11 – PSE 6 – PP 5 – PCTV 2, IU 1 – 31% abstención
Guipúzcoa: PNV 10 – PSE 5 – PP 3 – PCTV 5 – IU 1 – Aralar 1 – 31%

Total: PNV 29 – PSE 18 – PP 15 – PCTV 9 – IU 3 – Aralar 1
Mayoría: 37 escaños.

Tres opciones:
- PNV + PCTV = 38 escaños -> condición “independencia ya”. Obstáculo: demasiada disparidad entre los dos socios.
- PNV + PSE = 47 escaños -> condición “retirada plan Ibarreche”. Obstáculo: el PSOE puede resentirse a nivel nacional.
- PNV + IU + Aralar = 39 escaños -> condición “adelante plan Ibarreche”. Obstáculo: gobierno en minoría inestable.

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