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CULTURA

Beatniks en la playa Norte de San Francisco

Beatniks en la playa Norte de San Francisco Redacción.- El presente artículo fue publicado inicialmente, como dossier en el número 3 de la revista “Disidencias” (1987) y, posteriormente, debía ser incluido en el trabajo que, finalmente, no llegó a concluirse, sobre la “New Age”. En ese trabajo establecíamos la filiación: “beatnikis”-contestación-newage. Liquidados los beatniks, concluida lacontestación, queda todavía -si bien, tambaleándose- la New Age. Este es su origen lejano.

DE LOS SIMBOLISTAS FRANCESES A LOS BEATNIKS AMERICANOS

No hubiera existido contestación política sino la hubiera precedido la contestación cultural. Es un nuevo factor a tener en cuenta en la marcha hacia los movimientos "newagers" y "acuarianos". La alternativa cultural hunde sus raíces desde el instante mismo en que la sociedad burguesa se estabiliza a mediados del siglo pasado. La personalidad del contestatario ya está implícita en personajes como Baudelaire o Thomas de Quincey, Verlaine o Rimbaud, hombres de letras y artistas no ortodoxos, hombres que niegan la sociedad que está en el poder desde 1789 y que ha entronizado como modelo a la burguesía, hombres que se sitúan en los límites de experiencias místicas o introducidos en ellas de cabeza a través de la droga. Poetas "malditos" todos ellos, de los que Evola dice: "vivían a la desbandada, frecuentemente eran alcohólicos y mezclaban el genio con un clima de disolución existencial y con una revuelta contra los valores establecidos".( )

En 1884, cuando estalla la revuelta de la "Comuna de París, Rimbaud grita: "Hemos vencido al orden" y escribe: "El artista debe ser el gran enfermo, el gran criminal, el gran maldito y el sabio supremo". El y los que como él vivían su arte como exaltación e ímpetu aventurero, eran espíritus turbulentos, frecuentemente asociales, ansiosos de libertad y buscadores impenitentes de experiencias interiores. Les siguieron Lautremont primero, el dadaismo más tarde y, finalmente los surrealistas.

A lo largo de todo el primer tercio del siglo, las vanguardias artísticas se sucedieron vertiginosamente. Todas ellas -aparte del exhibicionismo propio a los movimientos de este tipo- pueden ser consideradas como contestaciones más o menos profundas a la sociedad de su tiempo, contestaciones sucesivamente devoradas e integradas por ella, pero cuyo rastro puede seguir aquel que esté interesado en sondear las huellas de la protesta a través de los siglos.


BEATS: LOS “GOLPEADOS”

Muy pocos de estos precursores vivían cuando, a principios de los años 50 en la "Playa Norte" de San Francisco, acampó una nueva comunidad bohemia. Se había marginado voluntariamente de la sociedad y llevaban una vida desenfadada y turbulenta. Coincidieron escritores, filósofos y artistas, junto a desaprensivos. Jack Kerouac, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Philipe Lamantia, William Burroughs, vivieron más o menos de cerca el experimento. Todos ellos debían convertirse luego en las referencias culturales obligadas de los contestarios. En realidad, fueron sus mentores. Deseaban vivir al margen de la sociedad. Inconformistas y consecuentes, habían creado una nueva forma de vivir y la seguían... fueron llamados la "generation beat".

"Beat" por que se consideraban "golpeados", porque decían haber logrado descubrir y denunciar todas las coberturas del nihilismo, advertían la inexorabilidad de la muerte y el drama de una humanidad que no tiene nada donde agarrarse para cubrir su vacío existencial... Se consideraban "beat" porque su música era el jazz. También porque, en palabras de uno de sus miembros -Jack Kerouac- se trataba de alcanzar la "beatitud"...

Era una generación, en parte dramática, compuesta por desesperados que advertían el sinsentido de la vida, la inquietud angustiosa de la guerra fría y la subsiguiente posibilidad de desaparecer en cualquier momento; percibían el progreso como una ilusión y sentían la vida como una aventura solitaria: "Dentro de mi no hay nadie" se decían, y también "Fuera de mí no tengo nada"... para ellos el problema radicaba en seguir viviendo con ese convencimiento. No todos lo lograban y aunque no fuera específicamente "beat" ahí está Ernest Heminway que no resistió tal tensión: el suicidio selló el punto final de su negación.

Walt Whitman, poeta místico y disidente temprano, fue uno de los mentores de la generación "beat". Inspiró directamente el "Aullido" de Ginsberg, leido en público en 1955 que será, poco más o menos, el manifiesto del grupo. En esa época Ferlingheti publica sus mejores obras y su editorial se convierte en el foco difusor de lo que pasará a llamarse "cultura beat".

EN EL CAMINO DEL ARTE Y LA POESÍA BEAT

En 1957 Jack Kerouac publica "En el camino": por boca de sus protagonistas define su propia concepción del mundo, no hay que detenerse, no hay que parar el flujo de la vida, no hay que dormirse, hay que gozar, seguir adelante, marchar, estar siempre en movimiento, estar "en el camino", tal es la consigna.

Se percibe en ello un espíritu eminentemente moderno: un espíritu activista y frenético de aquellos que -por emplear una terminología oriental- voluntariamente se han situado en el perímetro exterior de la rueda que gira, donde la velocidad es más elevadas; intuyen, con impotencia, la quietud del centro de la rueda, allí donde radica la serena estabilidad de quienes han pasado del Devenir al Ser.

La poesía "beat" es específicamente americana, no debe nada a Europa y busca su inspiración en la realidad de los EE.UU. en contraposición a otros disidentes de la civilización yankee. T.S. Elliot y, sobre todo, Ezra Pound, que tienen los ojos puestos en el viejo continente y en la cultura clásica. Aunque ambas tendencias sean antitéticas, Ginsberg y Pound, denuncian el espíritu burgués y su afán insaciable de lucro y usura; ambos intentan abrir nuevos horizontes para el espíritu.

Queda por analizar otro escritor marginal que puede situarse entre los mentores directos de la contestación: Herman Hesse, aunque no era americano de nacimiento, el Nuevo Mundo supuso para él una tierra de promisión. En realidad Hesse ha influido en todas las contestaciones de este siglo ¿puede ser considerado como un post-romántico?. Desde luego es algo más que eso, sus novelas son seguimientos de la vida de sus protagonistas en la búsqueda de sí mismos. Demian es una nueva forma de novela llena de simbolismo, mística y lirismo. Con Sidharta, Hesse abre las puertas del budismo: gracias a el muchos occidentales irán a encontrar en Oriente aquello que ya se extinguió en Occidente hace siglos: la técnica del conocimiento del yo. Las obras de Hesse gozaron de una gran difusión en los EE.UU. durante los años cincuenta y sesenta, constituyendo uno de los basamentos de la contracultura.

La literatura de la contestación tiene múltiples formas y estilos, pero una temática común: la necesidad de vivir la vida, de no arrodillarse ante el fatum, porque arrodillarse es aceptar lo que existe, la convicción de que hay estados de conciencia más profundos a los que se puede acceder mediante tres vías: el sexo en el orgasmo, los estados de meditación profunda, o la droga, en la medida en que estas tres experiencias suspenden la conciencia ordinaria. Otro disidente europeo, Julius Evola añadirá otras vías: el riesgo en sus múltiples variantes, desde el combate hasta la aventura de la escalada... pero unos y otros buscarán estados de conciencia en que la intuición y el acto no pensado, intuitivo y directo, inmediato, priven sobre la razón discursiva...

Los "beats" tuvieron conciencia de marginación, pero no se recrearon en ella, se limitaron a constatarla simplemente como una forma de no-estar, de no ser cómplices del sinsentido de los tiempos modernos, de vivir consecuentemente con lo que se piensa.

Clellon Holmes en la revista "Esquire" definió a esta generación diciendo que "en el fondo de su personalidad están mirando hacia arriba". Kerouac ya dijo a mediados de los años 50 que el impulso de esta generación es religioso: pretendían "hallarse a sí mismo y hallar a Dios". Kearouac ya había incorporado temas orientales a la temática de sus novelas Vagabundos del dharma o En camino. En la introducción a Protesta pueden leerse estas lúcidas palabras: "Y si Dios es demasiado remiso a mostrar su faz, y la generación abatida es una generación de huérfanos, sin pasado y sin padres terrenos, endurecida para todo sentimiento, el corazón de Satanás guardará al Padre como una reliquia" (...) "De este modo la generación abatida puede sugerir muy bien una generación de buscadores de basura que esperan hallar el Misterio y la Magia encerrados en una botella, una aguja o un cuerno abandonados".

Fue el desencanto por la civilización y el estilo de vida americano, lo que impulsó a la "beat generation"; estos hombres, para los que "Dios ha muerto", tuvieron una necesidad desesperada de encontrar algo más allá del "square"; buscadores de lo absoluto, fueron lo suficientemente lúcidos como para no seguir por los caminos del calvinismo, el anabaptismo y sus derivados, rechazando, incluso explícitamente, el ocultismo y el espiritismo, su búsqueda necesariamente iba a orientarse hacia otros horizontes. La situación geopolítica de la "beat generation" - agrupados en la Costa Oeste sobre el Pacífico- iba a facilitar los intercambios con el exótico Oriente. La "beat generation" anuncia en el horizonte la llegada de los gurús y de las doctrinas orientales. Y estos llegaron a caballo con la contracultura.

LA ORGIA CONTRACULTURAL

En 1952, Bill Haley, inspirado en la música afro-americana crea con su guitarra de cuerda un nuevo sonido que hace del ritmo el tema central. Pero no sería sino hasta 1954 cuando Haley logró grabar su "Rock Around the Clock": Había nacido el Rock'n roll. Tras Haley saltaron a la fama Elvis Presley, Chuck Berry, Paul Anka... Unos pocos años más tarde el disc-jockey Alan Freed bautizaría a esta corriente musical con el nombre que lo conocemos hoy: rock and roll.

Ritmo trepidante, sincopado, extático, agresivo, siempre se ha atribuido al rock un gran poder destructivo. Y todo induce a pensar que ciertamente es así. Ningún otro movimiento musical ha pagado tan cara su dinámica interior como el rock. Víctimas de la droga, el alcohol, los accidentes y la violencia, tres generaciones de rockeros han visto como sus más conocidos líderes morían unos tras otros, presas de lo que se ha dado en llamar "la maldición del rock".

Alan Fredd, la personalidad más influyente en la música americana de finales de los años 50, sería el primero en inaugurar la lista de víctimas del rock. Luego le seguirían docenas de líderes rockeros: Budy Holly, Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Brian Jones, Jhon Lenon, Sid Vicious, entre los más conocidos; pero entre los segundones las víctimas pueden contarse por docenas...

Al compás de la música rock y paralelamente a ella, fueron apareciendo tribus urbanas cada vez más agresivas. En un principio se preocuparon por establecer una "filosofía de la vida" y justificar sus comportamientos en novelas y relatos autobiográficos. El rock nació paralelamente a la "beat generation". Ya hemos visto como gracias a estos escritores, vieron la luz las mejores páginas de la literatura americana de este siglo. Cuando se perdió el impulso intelectual de los "beatniks", la agresividad, el comportamiento violento y desesperado pasó a ser una actitud vital, no un razonamiento ideológico.

Así se llegó a los "teddy boys" norteamericanos, los "halbstarken" alemanes, los "holigans", que convirtieron alcohol, rock y violencia, en su nueva trinidad. Lo que había tras esta actitud no era sino un intento desesperado de cubrir el nihilismo mediante un "furor de vivir" y una actividad situada siempre en espacios límite. Con el cerebro oscurecido por el alcohol y después de horas de escuchar música sincopada, la agresividad contra el "enemigo tribal" (otros grupos de jóvenes, la familia, las instituciones, contra sí mismos) les ayudaba a olvidar lo vacío de sus vidas y lo desesperado de su situación ante una sociedad en la que no encontraban lugar. Se revelaban contra Todo por que no tenían cabida en ese Todo.

EL “DIABLO” DEL ROCK

El movimiento rock, desde los orígenes, no fue unitario. Se dividió pronto en torno al tratamiento de los temas y al instrumento central: guitarra de cuerda o guitarra eléctrica, canción protesta y comprometida o canción de tintes dionisíacos. A finales de los años cincuenta algunos cantantes quieren resucitar la canción popular americana y darle un nuevo contenido de denuncia contra la opulencia y la guerra: ahí estarán Bob Dylan y Joan Baez.

En el festival de Newport, Dylan actuará por primera vez con guitarra eléctrica dando a luz el “folk-rock”; la fama de los Beatles había saltado el perímetro de Liverpool, seguidos a corta distancia por los Rolling y más tarde por Janis Joplin y Jimmy Hendrix, que terminarían mal su experiencia en el mundo de la drogas. A este conjunto se le llamará genéricamente "música pop". De la experiencia hippie nacerá el "acid rock", mientras que el "folk rock" se prolongará hasta una época relativamente tardía y post-contestataria con Paul Simon y Art Garfunkel... Preferimos no entrar en la evolución del rock durante los años 70: queda, en cualquier caso constancia de su diversidad y globalidad temática.

Vale más detenerse en el punto álgido del movimiento pop a finales de los sesenta. Habíamos hablado antes del vitalismo de la generación "beat", ese mismo vitalismo es el que reencontramos en las canciones de un Presley y en su mismo estilo o en un Gene Vincent con "Be-Bob a lula".

Y es que el pop fue el revulsivo contra la anterior música melódica para la cual solo existían los temas edulcorados y románticos, una música que se musitaba y se bailaba plácidamente al susurro de promesas de amor burgués. El rock rompió toda esa placidez con su insolencia y sus estridentes notas al servicio de un ritmo frenético y salvaje. Era el "furor de vivir" frente al "seguidismo de la vida".

Algunos cantantes rock y especialmente folk-rock, si bien no eran intelectuales en el sentido estricto de la palabra, eran artistas de su tiempo y finos poetas: cantaban a la juventud que empezaba a revolverse y le daban buenos motivos para la revuelta; las canciones se convirtieron en himnos de las barricadas y de los tiempos nuevos, sentenciaban el fin del "sueño americano" y exaltaban el amor, la protesta contra la guerra de Viet-Nam y contra la prepotencia de las instituciones...

Dylan en su oda a Woody Guthie habla de aquella nación, los EE.UU., "muerta y que apenas si acaba de nacer". A esta seguirá su "Blowin in the Wind", canto de un poeta pesimista que no ve horizontes claros en el futuro: "Eso, amigo mío, solo lo sabe el viento, escucha la respuesta en el viento". Pero en 1964, cuando aparece su maravilloso album "The times they are a-changin" (Los tiempos están cambiando) las primeras revueltas han estallado en las universidades americanas y las europeas calientan motores.

Todos los cantantes "pop" casi sin excepción, reconocen haber compuesto buena parte de su obra bajo el efecto de las drogas. Los Beatles, desde 1967, habían experimentado con drogas psicodélicas; ellos colaboraron, tanto como Thymoty Leary, en la difusión del LSD entre la juventud. La confusión entre el efecto psicodélico de la droga y las experiencias espirituales, determinó que los Beatles se orientaran hacia el seudomisticismo hindú, integrándose temporalmente en la comunidad del gurú Maharishi....

Los Beatles simplemente hicieron el ridículo y Lenon pudo dedicar al gurú Maharishi una canción "Sexi Sadie": "Maharishi, hemos hecho el idiota por tu culpa". Pero la imagen de los Beatles cubiertos con túnicas hindúes y con beatífico aspecto, siguiendo al curioso santonzuelo, impactó a muchos jóvenes que se sintieron atraidos por el misticismo oriental; otra docena de gurús del mismo estilo, así como los escritos de Allan Wats y Norman Brown, difusores del Zen entre la contracultura y el mismo Hesse, parecían confirmar que "de oriente viene la luz". Este impulso sirvió para que otros se volvieran hacia Krisnhamurti, Aurobindo, pero la mayor parte siguió a las sectas más desaprensivas.

La contestación y la revuelta de la juventud fueron un ritmo antes que un programa político y poesía antes que ideología. El rock confirmó en la contestación ese aire de gozo erótico, de búsqueda mística y de desesperación reciclada en voluntad de vivir intensamente... No hay autoridad, los viejos mitos de la democracia -de la revolución burguesa, se entiende- se desmontan al paso de los nuevos estilos: beat, pop,. op, rock, folk... Se trata del estilo de una raza aparte, la juventud.

En 1969, el festival de Woodsktock fue la cima de todo aquel movimiento: 500.000 jóvenes durante tres días escucharon a los ídolos del pop. Un año después se estrenaba la ópera rock "Hair" y Stanley Kubripck estrenada "2001, Odisea Espacial", dos producciones que anunciaban respectivamente la "Era de Acuario", la primera y el nacimiento del hombre cósmico la segunda. Un año antes el albúm de los Beatles, "Sargento Peper's", había abierto las puertas al "verano del amor". Las costumbres sexuales de la burguesía americana se habían conmovido.

EL PAPEL DE LAS DROGAS

Sería incomprensible la contestación sin examinar el papel que jugaron en ella las drogas, dos especialmente, el cannabis y el LSD. Su empleo no fue solo por motivos exclusivamente hedonistas: gracias a ellas los contestarios experimentaban una apertura de conciencia que permitió a Allen Ginsberg escribir: "Lo primero es darse cuenta de que estamos en un estado de conciencia disminuida. Esta es la base de la conducta de los jóvenes: se dan cuenta de que se les está timando el paraíso". El LSD o ácido lisérgico es un producto químico sintetizado a partir del cornezuelo de centeno, hongo parasitario, cuya ingestión provoca alteraciones en la percepción, una distorsión de la realidad con aparición de visiones alucinógenas, aumento de la sensibilidad y, por tanto, de la capacidad creativa, discontinuidad de los sentidos y, al igual que el cannabis, una sensación de paz interior y armonía con todo lo que rodea, con el universo entero.

No es por casualidad que a este tipo de drogas se les haya llamado "psicodélicas" y a todo el movimiento que giraba en torno suyo -en su mayor parte contracultura- "psicodelia" de los términos griegos "psico" y "delum", "alma" y "mostrar", drogas que ayudan a buscar el alma, es decir, los estratos más profundos de la personalidad.

En la práctica ambas drogas provocan una ruptura de la conciencia ordinaria y la apertura a nuevas capacidades y percepciones. Una experiencia con LSD es, ante todo, una experiencia que muestra el "rostro oculto" del mundo y aumenta la percepción interior. Gracias a estas drogas aumenta -articialmente, pero aumenta- la sensación de Existir. Otro tanto ocurre con el cannabis que introduce en el universo de la armonía, del cese de las contradicciones y de la vacuidad... y como corolario de todo ello dos palabras que resumen las aspiraciones de la contracultura: amor y libertad. La droga, en este sentido, es un vehículo de liberación (vehículo transitorio y puntual). no puede extrañar el éxito inmediato y fuera de medida de los libros de Carlos Castaneda que decía haber sido instruido por un brujo yaqui que le administró distintas drogas psicodélicas. Castaneda y toda la temática que le rodea está ya a caballo entre la Contracultura y la Nueva Era.

Precisamente la experiencia de la droga y la sensación interior de la paz y del amor, era lo que daba fuerza y convicción a los movimientos contraculturales en su lucha contra el sistema: "los jóvenes se dan cuenta de que se les está escatimando el paraiso", repetía Ginsberg una y otra vez.

Durante los primeros años de la contestación, entre 1964 y 1968, Thimoty Leary y Richard Alpert fueron ese apostol misionero que precisaba el LSD para su difusión. Solían iniciar sus alocuciones aconsejando: "Relájate, colócate y sintoniza"... era el ritual de su técnica del consumo de LSD... Esto, dicho a adolescentes inmaduros tuvo efectos absolutamente demenciales.

En las primeras ocasiones que el contestatario fumaba o ingería ácidos, el no tener conciencia exacta de la experiencia por la que iba a pasar, le inducía a adoptar una actitud mental de espera, es decir, aproximadamente de neutralidad mental. Pero a medida que se habituaba al LSD o al cannabis esa actitud variaba: ya no se trataba de "esperar", sino de "revivir" la experiencia, de "perseguirla", recordarla y ansiarla, pasar por ella otra vez: el deseo de obtener la apertura mental y la búsqueda consciente del éxtasis, bloqueaba la experiencia. No es raro que en las experiencias místicas de las distintas escuelas se repitan frases como esta: "La búsqueda del Nirvana hace huir al Nirvana"... Don Juan, el brujo yaqui de Carlos Castaneda, le advierte del riesgo: "Quien conoce de verdad la hierba del diablo se siente devorado por el deseo".

Tal fue lo que les ocurrió a buena parte de los "contraculturales": la fuerza del movimiento, especialmente en EE.UU. era en buena medida la fuerza de las drogas que lo motivaban. El hábito en su consumo, la persecución desesperada y el deseo irrefrenable de repetir las primeras experiencias, bloquearon el tránsito a esos estados de conciencia diferenciada, el movimiento perdió empuje y se disolvió. En 1969 quedaba poco del movimiento hippi y la contracultura estaba en fase de transformación.

Sin embargo, un cierto número de antiguos contestatarios fueron conscientes de lo que había sucedido: esos "paraísos" que la sociedad del consumo "escatimaba", seguían existiendo más allá de la conciencia ordinaria y se podía llegar a ellos a través de otras técnicas. No es raro, pues, que ya desde aquellos años las técnicas de meditación y de realización del Ser, perdidas en Occidente durante centurias vivieran un nuevo amanecer siendo reinjertadas desde el lejano oriente.

Fue el amanecer del Tantra, el florecer del Zen, incluso la aurora del sufismo... y con ellos, también de las sectas que los deformaron y caricaturizaron...

Las drogas que vinieron luego no eran ya psicodélicas, es decir, ya no buscaban el alma interior del individuo, sino su expansión exterior: anfetaminas, "éxtasis", "venus", metanfetaminas y, sobre todo, cocaina... los tiempos seguian cambiando, como en la canción de Dylan, solo que ahora el viento soplaba en dirección opuesta.

LA LIBERACION SEXUAL

Otros factores modificaron la escena. A principios de los años 60, el Concilio Vaticano II opera una profunda transformación en la Iglesia: desde el ritual a la teología, pasando por la tarea pastoral, se abre a los jóvenes, a los obreros, al tercer mundo, al pueblo en general, en todos los aspectos "avanza" sus posiciones al ritmo de los tiempos nuevos. Solo en un terreno permanece en las mismas posiciones que en Trento: el sexo. Y fue precisamente eso, lo que hizo que todos los demás "aggiornamentos" no sirvieran absolutamente para nada, porque mientras los prelados debatían en los altos muros del Vaticano la forma de que su mensaje no se extinguiera, fuera, habían sucedido tres fenómenos aparentemente sin relación con la teología, pero que cambiaron los hábitos de conducta de occidente: las enfermedades venéreas retrocedían, los sexólogos hablaban del orgasmo clitórico y se popularizaba el Enovid, la famosa "píldora"...

Efectivamente, hasta el Vaticano II la sociedad occidental, mayoritariamente impregnada de catolicismo aceptaba, mal que bien, pero aceptaba, el hecho de que la sexualidad solamente sirviese para la procreación. A parte de la amenaza teológica, existía el riesgo de contraer peligrosas enfermedades venéreas que limitaban también la práctica de la sexualidad. Y, por lo demás, el riesgo del embarazo y la marginación de las madres solteras, constituían un peligro adicional.

Pero todo esto iba a cambiar en poco menos de cinco años: aparece la píldora anticonceptiva, experimentada desde 1956, eliminando el riesgo de embarazo. Comercializada a partir de mediados de los 60, todavía no se tenía conciencia clara de los efectos secundarios que podía producir, simplemente eliminaba el riesgo de procreación no querida.

Entre 1950 y 1960 las enfermedades venéreas retroceden y quedan casi eliminadas por una década: la sífilis, azote de la sexualidad occidental se bate en retirada ante los diversos antibióticos cada vez más fuertes.

Una modista londinense tiene la brillante idea de acortar las faldas femeninas un palmo y medio: nace la minifalda y la mujer pasa a enseñar partes cada vez más amplias de su anatomía. En las playas se populariza el bikini. Y en el cine películas como la serie 007 en sus primeros títulos y "Barbarella", entre otros, crean una nueva ola de erotismo no a nivel de élites, sino para consumo popular. "Barbarella" llegaría a España en 1975 cuando el cadáver de Franco estaba aun caliente.

Finalmente grupos de sexólogos norteamericanos e ingleses empiezan a analizar el orgasmo femenino: advierten que éste no se genera en la vagina, donde las terminales nerviosas son escasas, sino en el clitoris en donde existe una verdadera acumulación de centros sensibles... la consecuencia es inmediata, por una parte, la mujer no necesita de la penetración del hombre para gozar. De esta observación partiría toda la teorización y legitimidad "científica" del Women's Lib". Los estudios sobre el orgasmo evidenciaron que el cuerpo de la mujer no está esculpido solo para parir, sino también para gozar; la función reproductora coincide solamente con el gozo por pura casualidad. Todo esto llevó, no solamente a la ideología de la liberación de la mujer, sino también a unas relaciones entre los sexos mucho más directas. Es en esa época cuando se extienden -incluso en la católica España- las relaciones prematrimoniales.

Tras el Concilio Vaticano II, la Iglesia se "aggiorna" dentro de un marco asexuado... pero el sexo estaba presente en todas partes. La iglesia se vio de repente, en cuestión de pocos años, abandonada por los jóvenes que no podían limitar su sexualidad a cuantos apareamientos en aras de la procreación. Se vio abandonada por aquellas familias que por sus cargas económicas tuvieron que aceptar la píldora, anatemizada por la Iglesia. Se vio abandonada por otra parte, por aquellos que concebían la Iglesia en términos de ritual tradicional y peremnidad y no se reconocían en las nuevas formas... La Iglesia empezó a perder influencia en Occidente. La principal barrera moral que impedía la liberación sexual se desleyó en apenas una década.

El psicoanálisis y sus derivados aportaron elementos teóricos para la revolución sexual. Se releyó a Eric Fromm y Wilhem Reich. Herbert Marcusse revisó el marxismo y lo apareó con el freudismo. Reich fue leído en los años de la contestación abundantemente, incluso por cristianos progresistas, no en vano afirmaba que Cristo era un "ser orgónico", en la medida en que reconocía en Cristo un "ser de amor". Reich y Fromm aportaron el soporte teórico para la revolución sexual.

Una de las piezas de la ópera "Hair" se titulaba precisamente "Orgasmo" y su letra está prácticamente compuesta por las palabras tabúes rotas por entonces: "felación", "coito", "cunilingus"... Estas palabras penetraron en occidente a través de textos orientales muy antiguos: Kama-sutra, Ananga-Ranga, etc. Se supo que había un arte de amar y una técnica para gozar. Se aceptó que el sexo, además, de ser un medio de procreación y de gozo, también era un método para acceder a estados de conciencia diferenciados a través del orgasmo...

LA CONTESTACION EN EL ARTE: ANDY WARHOL

Paralela a la contestación política, precediéndola estalló la contestación artística. Hemos visto como influyó en literatura y música. En las artes plásticas se tradujo en el pop-art y en el op-art luego. América fué el paraiso de todas estas tendencias.

Este tipo de arte, en sus inicios supuso una ruptura con respecto a lo anodino del arte de la postguerra. Superó en audacia incluso a las vanguardias artísticas de principios de siglo. En primer lugar se trató de un arte anónimo. Desde el Renacimiento el arte había ido íntimamente ligado a la firma del artista, se trataba de un arte personalizado que pretendía ser, no la expresión de una determinada idea o fuerza de la naturaleza, sino de la visión que el artista tenía de esa idea. Se trataba, en definitiva, de un arte subjetivo.

La fuerza del pop-art radicó en que reflejaba exactamente lo que era la civilización moderna, un arte tan anónimo como todo lo que lo rodeaba. Y los artistas que participaron de la primera ola pop tenían conciencia exacta de que había que superar el consumismo, se negaban a transformar sus creaciones en piezas de museo o en objetos decorativos Andy Warhol decía que se trataba de "obtener un cuadro tan despreciable que nadie se atreviera a colgarlo en la pared".

El mismo Warhol utilizaba distintas técnicas para denunciar la vacuidad y la masificación e una civilización mecanicista: Warhol durante años había estado alimentándose de una sopa preparada, la sopa "Campbell's", con un embase caraterístico. a partir del diseño de la lata de sopa, realizó serigrafías, repitiendo un mismo tema, sin variaciones, hasta lo obsesivo.

Utilizando los retratos de los monstruos sagrados del cine, a Marilyn Monroe o a Elvis Presley, Warhol realizó collages serigráficos variando solamente el color de las tintas y repitiendo el rostro de la actriz hasta lo infinito: así representaba el rostro de lo anónimo, de lo masificado, la faz terrible de una sociedad en la que el principio de individuación ha sido abolido.

Warhol, como Oldemburg y el resto de artistas op eran nihilistas puros. Usaban técnicas de reproducción serigráfica con una zafiedad deliberada, tomaban las viñetas de los comics americanos de Dick Tracy, acentuando lo grosero de sus tramas de colores. El pop art y el op art -arte óptico, en el que el volumen pesaba más que en el pop- fueron estilos de denuncia y como tales contribuyeron a matizar la importancia cultural de la contestación. Quizás, sin ese arte horrorizante y provocador, sin esas reiteraciones pegadas toscamente a un lienzo gigantesco, sin esas simplificaciones de lo banal, sin todo eso que era impactante, festivo como el hapening -la fiesta en la calle, expontánea, basada sobre lo cotidiano- que vino luego, seguramente no hubieran bastado las denuncias de los ensayistas e intelectuales contra el consumismo y la sociedad burguesa que lo había hecho posible.

EL ORIGEN DEL “TERCER GRAN DESPERTAR” AMERICANO

Esto fue la contracultura. Nada más. Cabalgando sobre ella se renovó el fenómeno sectario. Se había iniciado el "tercer gran despertar" del neo-espiritualismo americano; las circunstancias eran propicias para que hicieran su irrupción gurús y mesías llegados de Oriente y Occidente, incluso emergido del mismísimo infierno

La colusión de todos estos factores, junto con los elementos coyunturales de carácter político -fundamentalmente la guerra del Vietnam y la lucha por los derechos civiles y la integración racial- fueron los elementos catalizadores de la contracultura y de la contestación. En EE.UU., más que en ningún otro lugar, alcanzaron un carácter de masas. Especialmente en California. Cuando el movimiento entró en reflujo, un pequeño grupo de irreductibles prosiguieron su acción y nuevas ideas surgidas de la evolución de lo que había aparecido en el marco contracultural, dieron como resultado el movimiento "New Age".

LA IRRUPCION DE LA NEW AGE

Cuando Nixon ordenó la retirada de las tropas americanas de Viet-Nam, todo el movimiento pacifista quedó privado de su motivación principal. Esto se unía al desgaste de la contracultura y al reciclado de muchos de sus miembros que, andando el tiempo se convertirían incluso en líderes consevadores. La mayoría, una vez acabados sus estudios, debieron enfrentarse a los problemas de supervivencia y algunos se dieron cuenta que solo dominaban unas pocas habilidades: tirar las cartas, levantar horóscopos, dar conferencias, liderar movimientos sociales alternativos, animar reuniones o, simplemente, hacer yoga. Estos, abandonaron los aspectos más radicales y problemáticos de la contracultura, y procuraron rentabilizar sus conocimientos y convertirlos en un medio digno de vida. Fue así como nació el Movimiento de la Nueva Era.

Lo que va de la contracultura a esta nueva etapa es lo que va de lo artesanal a lo industrial; en efecto, se trata de dos estadios de evolución de un mismo paquete temático. El paralelismo con el desarrollo de las fuerzas productivas tal como lo enunció Carlos Marx, resulta evidente. Incluso en el momento actual, los grupos de Nueva Era que se muestran más activos y dinámicos, son aquellos que tienen una dimensión multinacional (tercera fase de crecimiento acumulativo del capital en la jerga marxista). Ya ha pasado el tiempo de los grupos independientes de carácter local agrupados en torno a un pequeño núcleo de individualidades inquietas o brillantes; ahora es el momento de las grandes redes capaces de realizar ciclos de conferencias de sus gurús o dirigentes por todo el mundo, que tienen sedes centrales en las que se forman cuadros, se expiden títulaciones y se extienden patentes o se publican libros. El mundo se ha quedado pequeño para el radio de acción de todos estos grupos: su actividad es frenética, su líder puede estar hoy dando un cursillo en un país, mientras que en otro situado en las antípodas se están realizando conferencias y campañas de lanzamiento para conseguir clientela para ese mismo cursillo que el mismo personaje desarrollará en el otro extremo del mundo solo dos días después. Y todo este mecanismo funciona. Los fondos fluyen de secciones implantadas en los más recónditos lugares, y alimentan el aparato central del movimiento. En ocasiones el conjunto adquiere una dimensión verdaderamente monstruosa en todo similar a una gran corporación industrial. Pero lo que se está vendiendo es "Nueva Era".

Enrique de Vicente, hoy director de la revista "Año Cero" y antes redactor de "Muy Interesante" publicó en esta revista en 1988 uno de los primeros artículos aparecidos en prensa española donde se exponían las líneas maestras del movimiento de la Nueva Era. El artículo se subtitulaba "¿Renacimiento espiritual o montaje comercial?" que ya de por sí desvela una de las pautas por las que discurre la exposición. Escribe de Vicente: "… abruma la cantidad de anuncios que denotan la amplitud del mercado Nueva Era: alimentos y cosméticos naturistas, vitaminas y minerales, toda clase de equipamiento para ejercicio físico y psicofísiológico; cursos por correspondencia, cassettes y vídeos para todos los gustos; congresos, seminarios y conferencias; estancias o vacaciones saludables en centros nueva Era multiuso; cursos de sanación en Brasil o obre el "camino del guerrero" en Perú; viajes metafísicos a "lugares sagrados" de todo el mundo; artefactos de cuarzo y otros talismanes o acumuladores energéticos; miles de libros al año que incluyen unos cuantos "best-sellers" permanentes, como Shirley McLaine o Carlos Castaneda" (...) "La moda ha llegado al punto de que "New Age" es una mágica etiqueta que todos los fabricantes quisieran colocar en sus productos en la seguridad de que se venderán, siempre que puedan encajarlos en la nueva tendencia. ¿Nos enfrentamos a un nuevo engañababos del que la sociedad de consumo se vale para mantener atrapados a insatisfechos, revolucionarios y buscadores espirituales? La pregunta adquiere un preocupante sentido cuando hablamos de lo que desde hace más de una década se conoce como psychic business o negocio de la conciencia, un mercado en constante crecimiento desde los años 70, que abarca una amplísima gama de enseñanzas y prácticas psíquicas o espirituales".

No es raro que hayamos empezado por considerar la "Nueva Era" como una etiqueta comercial; para los más activos, para quienes tienen una mayor influencia y penetración en todo este movimiento así es efectivamente: la Nueva Era es un zoco en el que cada cual puede poner a la venta su producto, con la seguridad de que tendrá éxito a costa de que sepa imprimirle una buena dosis de originalidad y plantear una política de marketing adecuada al producto. No estamos hablando de vender alfombras o abanicos, estamos hablando de productos que son escuelas espirituales, terapias alternativas, sistemas de auyo-ayuda, cursos de esoterismo, aparatos para relajar la tensión, iniciaciones miríficas, etc.

Bien, dejando establecido que los antiguos contestatarios intentaron rentabilizar sus conocimientos, falta ahora saber en función de qué lo hicieron y cómo se produjo la transformación. El batacazo había sido muy fuerte. Los sectores más radicales y gesticulantes de la contestación fueron constantemente procesados y muchos de ellos visitaron las cárceles, ante la hostilidad creciente de un pueblo fundamentalmente conservador como el americano. El "proceso a los ocho de Chicago" considerados como responsables de los altercados producidos durante la Convención Republicana, fue el canto de cisne de la contracultura, el underground y la protesta. Aquello supuso un shock para toda una generación de contestatarios. Algunos buscaron razones para justificar su abandono de la militancia de manera elegante, presentándolo, no como una opción personal comprensible, un huir de allí donde hay riesgo, sino como una reflexión ideológica "en profundidad". Merilyn Fergusson, expuso lo esencial de esta rectificación: "El activismo social de los años sesenta y la "revolución de la conciencia" de los primeros años setenta parecían converger en una síntesis histórica: el advenimiento de una transformación social como consecuencia de la transformación personal, cambio de dentro afuera". Ya que era imposible conquistar el mundo exterior y transformarlo, porque el agente de la transformación no estaba aún transformado, había que partir de éste, convertirlo en un "hombre nuevo" que a su vez cambiara al mundo. La consigna era "el mundo cambiará cuando nosotros cambiemos". Pero ¿cuándo tenemos nosotros plena conciencia de qué hemos cambiado efectivamente? Y por lo demás ¿quien nos asegura que en el momento en que cambienos no cambiará también nuestra percepción sobre las necesidades del mundo?
La frase era una excusa brillante para luchadores desmovilizados y militantes cansados, pero solo era eso. En realidad esta tendencia estaba ya implícita en el movimiento de las comunas que sacudió Estados Unidos a lo largo de los sesenta. Las gentes de las comunas se veían incapaces de cambiar el mundo así que decidieron vivir conforme a sus principios, como si se tratara de refugiarse en un islote batido por los vientos y rodeado de hostilidad. Era la "moral de resistencia" de aquellas buenas gentes para las cuales la experiencia duró poco. Sin embargo, la idea de vivir según los propios principios y partiendo casi de cero, quedó en el ambiente como un bello proyecto. Solo sobrevivieron unas pocas comunas, fundamentalmente porque supieron ser viables económicamente y por tener a su frente a gurús reputados de estar en contacto con entidades sobrehumanas de las que recibían "canalizaciones"; desde la más remota antigüedad el poder nunca se discute si emana de una entidad superior a lo humano. Gracias a las "inspiraciones" y mensajes "canalizados" a través de Eileen Caidy, la Comunidad de Findhorn pudo transitar del período contracultural a la Nueva Era sin traumas y pasando a ser uno de los referentes del movimiento.

La moderación que fue adquiriendo el sector ex-contestario, fue a confluir con otras componentes que habían tenido pocas relaciones con ellos en tiempos anteriores. Por una parte existía toda una tendencia mística y teosófica, muy vinculada a los organismos internacionales fundados a partir de 1945. Una parte de la teosofía había intentado mantener relaciones con organizaciones mundialistas nacidas en el período de las entreguerras y luego asistieron entusiasmadas a laa fundación de las Naciones Unidas. Estos sectores pasaron completamente desapercibidos durante el período contracultural, pero no dejaron de estar en actividad y experimentar un relativo crecimiento. Derivados del pensamiento de Alice Ann Bailey, su moderantismo político no casaba bien con el radicalismo contracultural, pero luego, cuando entró en reflujo los moderados pudieron imponer sus criterios. Por otra parte, algunos admiradores del hinduismo, estaban situados en la misma línea. "Auroville", la utópica ciudad inspirada en el pensamiento de Sri Aurobindo, empezó a edificarse en 1968 con las subvenciones y el apoyo de distintos organismos de cooperación internacional.

Estos grupos no exigían militancia frenética y, en realidad, aun cuando tenían opinión política, eran más bien "grupos de meditación". Estaban convencidos de que reuniéndose a determinado momento, a una hora convenida, en todo el mundo, su meditación cóordinada contribuiría al establecimiento de la paz mundial y al advenimiento del tiempo nuevo. En 1987 tuvo lugar el primer Festival Mundial de Convergencia Armónica, pero los grupos inspirados en Alice Ann Bailey ya recitaban su "Gran Invocación Mundial", desde finales de los años cuarenta. Este festival fue llamado el "Woodstock de los 80" y sumando los participantes que acudieron a los 350 puntos de encuentro de los EE.UU. participaron probablemente doscientas mil personas, más de las 144.000 que su promotor José Argüelles consideraba necesario para obtener resultados apreciables... Diez años después los grupos de este tipo habían proliferado extraordinariamente, se habían extendido a todo el mundo y por todas partes surgían redes diferentes de meditadores. Lo cual no implicaba que las guerras y las catástrofes no proliferaran igual que antes.

La contracultura presenció una inflación de gurús llegados de oriente. Fue Maharishi quien comprendió que su clientela norteamericana no quería vivir el Nirvana después de un largo e intensísimo camino, sino que buscaba relajación y optimización de sus posibilidades humanas. Esto coincidió con nuevos rumbos de la psicología norteamericana, el planteamiento de una psicología transpersonal y fue a unirse con algo todavía más sencillo: la fiebre por la "auto-ayuda". Gurús orientales que vendían técnicas de relajación combinando la psicoterapia con la mística oriental, fueron a reunirse con psiquiatras disidentes del freudismo que vendían justo lo contrario, terapias psicológicas adobadas con un toque místico-ocultista y finalmente convergieron con autores de libros sobre "auto-ayuda" y "crecimiento interior". Esta tendencia es, con mucho, la que suscita un mayor favor entre las masas y la que está experimentando un crecimiento más sostenido. La idea de todo este sector era tan antigua como el pensamiento humano: conocerse a sí mismo.

Tampoco se había inventado nada nuevo en el terreno de la salud, todo se había limitado a rescatar corrientes terapéuticas que ya habían aparecido a mediados del siglo pasado y que tuvieron su mejor momento hacia finales del XIX. El desarrollo de la medicina oficial y sus éxitos arrinconaron a todo esta corriente que no terminó por desaparecer del todo. En los años sesenta se exportaron a Occidente algunas técnicas terapéuticas orientales que lograron cuajar, particularmente la acupuntura. Pero a principios de los años setenta la medicina oficial empezó a ser cuestionada desde todos los frentes, especialmente por lo que tiene de mecánico y inhumano su administración, fue entonces cuando algunos volvieron la mirada hacia esas técnicas antiguas y vieron en ellas una alternativa. Los inspiradores del movimiento de la Nueva Era agruparon todas estas técnicas en un mismo saco y lo etiquetaron como "medicina holística". "Lo holístico" se fue abriendo paso en la Nueva Era.

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Castaneda: La seudo vía del seudo guerrero

Castaneda: La seudo vía del seudo guerrero Redacción.- Carlos Castaneda formó parte (murió en 1999) de la New Age por derecho propio. Durante treinta años predicó la “vía del guerrero” que, en el fondo, no era más que una forma de aludir a una educación que hiciera al sujeto dueño de sí mismo. Mientras vivió, Castaneda fue uno de los más sólidos puntales de la New Age. Estos apuntes formaban parte del estudio que realizamos sobre la New Age y que renunciamos a publicar en forma de libro.

Carlos Castaneda no penetró con excesivo brío en nuestro solar patrio. En realidad sus obras fueron primeramente publicadas desde 1968 por una editorial mejicana, pero pasaron desapercibidas durante mucho tiempo. Algunos vanguardistas de los setenta leímos a Castaneda y las reacciones fueron de lo más variadas; hubo quien se tomó sus relatos como una novela, algo así como un "Caballo de Troya" más sofisticado y para un personal infinitamente más culturizado. Otros tomaron el relato como una curiosidad antropológica sin más, ese fue mi caso; intenté ver paralelismos de las enseñanzas de Don Juan con otras doctrinas sapienciales, budismo, zen, caballería europea, etc.; tales paralelismos existían incuestionablemente, pero también resultaba evidente que la línea de transmisión de ese pensamiento era muy local y resultaba imposible conocer a algún representante vivo de esta tradición que accediera a abrir sus puertas. En consecuencia los libros de Carlos Castaneda fueron colocados junto a los de antropología en mi biblioteca Pero hubo unos terceros que tomaron a Castaneda al pié de la letra. Y lo más espectacular que aportaba Castenada a mi generación era un justificante para el uso, consumo y abuso de ciertas drogas psicodélicas.

Puedo decir que alguno de mis mejores amigos, quiso ver en el consumo de drogas un pasaporte para acceder a otros estados de conciencia. El problema radica en que quien no tiene un basamento muy sólido para su personalidad puede resultar arrastrado por la experiencia de la droga. La última vez que vi a mi amigo "castanediano", me preocupé por su tardanza en salir del lavabo; cuando salió tenía todos los síntomas de haberse inyectado heroína. Esa tarde, al recuperarse, tuvimos una larguísima discusión sobre la utilización de la droga en una búsqueda espiritual. No lo volví a ver, era agosto de 1991 y luego supe que mi amigo había recogido un análisis de sangre; se enteró entonces de que era portador del VIH y supo lo que debía hacer; en la soledad del lavabo de un bingo del extrarradio se inyectó, desesperada y voluntariamente una sobredosis de heroína.

Carlos Castaneda no pretendía que muchos de los hombres más brillantes de mi generación fueran arrastrados por la droga. Pero así ocurrió. Más o menos por esa época, el periodista Xavier Vinader me presentó a un amigo suyo norteamericano, Martin Lee, que deseaba hacer un reportaje sobre los contactos entre el terrorismo europeo y los países árabes y recababa la confirmación de algunos datos. Martin Lee, había escrito un libro fundamental para comprender las interrelaciones entre la CIA norteamericana y la difusión del LSD, sin el cual la contracultura hubiera sido impensable y el hippysmo jamás habría alcanzado las proporciones que tuvo. Lee apuntaba a la CIA como responsable de este tráfico de droga. Y ciertamente su documentación era abrumadora y muy difícil de refutar. Lee venía acompaña de su encantadora esposa, una india cherokee, con perfecto conocimiento del habla hispana. Una vez terminamos de tratar el tema del encuentro, vimos que nuestros puntos de coincidencia iban más allá de lo estrictamente profesional. Lee practicaba el budismo palî, una escuela que todavía no había llegado a España, más próxima al budismo de los orígenes. El y su mujer habían conocido personalmente a Carlos Castaneda; Lee le preguntó si todas las historias que contaba de Don Juan eran ciertas y Castaneda en un rasgo de sinceridad que le honra, afirmó que los cuatro primeros libros narraban episodios auténticos y que sólo los siguientes incluían fabulaciones siempre dentro de la línea trazada por Don Juan. Así que no todo es auténtico... lo cierto es que otros especialistas niegan por completo que las "enseñanzas de Don Juan" se correspondan con las de un auténtico brujo yaki.

Sea como fuere, quien si existe es "Carlitos" Castaneda aunque no siempre tuvo este nombre. Se llamó Carlos Arana hasta que en 1959 pudo nacionalizarse americano. Cursó estudios de antropología en la Universidad de California. En 1960 se desplazó a Arizona para estudiar la farmacopea india. En el curso de sus investigaciones conoció a Don Juan Matus. En todo el núcleo de enseñanzas que le transmitió, una parte, por encima de las demás, cautivó a los jóvenes occidentales; el peyote, el estramonio y el hongo, eran utilizadas habitualmente por el brujo para entrar en contacto con determinadas entidades. El peyote abría las puertas de Mescalito; el hongo, machacado y fumado, era llamado "humito", posibilitaba los desdoblamientos; el estramonio, por su parte, proyectaba lo negativo de nosotros mismos.

El conjunto era sorprendente sobre todo para una generación que deseaba por todos los medios justificar su afición a la psicodelia, etimológicamente, "estudio del alma". Había algo que no quedaba lo suficientemente claro en los textos de Castaneda y que nosotros mismos hemos tenido ocasión de comprobar.

La droga permite, efectivamente, aperturas de conciencia. Pero estas no son voluntarias, sino inducidas por unos agentes químicos exteriores. Y no siempre ocurre así. En ocasiones la misma droga provoca efectos completamente diferentes; una dosis de LSD puede provocar una visión angélica o bien sumir en la angustia, y todo dependerá del estado de ánimo del sujeto y de la carga de su psique en ese momento en la psique. A esto hay que añadir que la administración repetida de drogas aleja de los efectos iniciales y no siempre opera en la dirección de una apertura de conciencia. Para que esta se produzca se deben de dar determinados factores y el químico, siendo importante, no es el único. En primer lugar debe existir una completa relajación del Yo; todo aquello que es personal -deseos, impulsos, afanes, conciencia- debe de apartarse de la experiencia o, cuanto menos, permanecer aletargado. Esto es fácil de lograr en la primera experiencia con las drogas psicodélicas: uno no sabe lo que va a experimentar, no tiene la más mínima idea de las posibilidades encerradas en su cerebro y, por tanto, no espera nada, no busca nada, no desea nada. Pero luego, en experiencias siguientes, ya tiene un punto de referencia al que el Yo se aferra; en tanto que la primera apertura de conciencia produce un efecto de gozo que el Yo se encarga de registrar y racionalizar, las experiencias siguientes no son esperadas con el mismo vacío de conciencia que en la primera ocasión; existe entonces un deseo de revivir la experiencia, y ese deseo, precisamente, es el que ahoga la experiencia.

Fumar marihuana, tomar LSD, estramonio, "mescalito" y demás, apenas sirve para otra cosa que saber que esos otros mundos existen, tener una noción muy precisa de que lo que son los estados de conciencia diferenciados no es un recurso literario, existen -y tanto que existen- y proporcionan una sensación de realidad que puede entenderse perfectamente el porqué quienes los han atravesada se consideran "despiertos": es en esos momentos en los únicos que un hombre puede afirmar sin temor a equivocarse que está despierto y es la comparación de ese estado con el estado de conciencia ordinario el que puede ser definido como el de una conciencia disminuida.

Pero la experiencia de la droga se puede eludir. En primer lugar no hace de nosotros seres autónomos, sino progresivamente dependientes. Esto me recuerda a uno de esos espectáculos eróticos, los "peep-shows", paraíso de voyeristas y pajilleros. Cuando uno lanza la moneda y se abre la cortinilla, asiste a un espectáculo muy real pero que no tiene posibilidad de controlar, dirigir ni gozar, salvo que vaya colocando monedas y, antes o después, acabará saturándose. Tal es el papel de las drogas en la espiritualidad. En cambio, las técnicas de ascesis espiritual, suponen, no el goce visual, exterior e irreal del "peep show", sino la posibilidad de atravesar la cortina, tocar a la mujer que se desea y yacer con ella. La primera es una actitud pasiva -la de la droga como la del mirón-, la segunda es activa. Tal es la perspectiva en la que nos sitúan otras opciones de ascesis personal y, en concreto, las doctrinas sapienciales que como el budismo, de forma significativa, son llamadas "doctrinas del despertar".

Por lo tanto, no a la droga, tal es mi conclusión, no a algo que nada puede hacer para avanzarnos por el camino de la verdadera espiritualidad, salvo el mostrarnos, brevemente, cual es la meta; pensar que la droga sirve de algo sería pensar que un corredor del Tour de Francia puede llegar a París sin un entrenamiento previo, sin un esfuerzo constante y sistemático, sin unas etapas en su duro recorrido. Desconfíen de todos los que aseguran la iluminación a bajo costo y sin esfuerzo.

El uso de la droga y toda la teoría sobre el tonal y el nagual que se incluirían en la llamada "vía del guerrero" son las aportaciones de Castaneda a la New Age. Ultimamente han proliferado una nueva especie, los "nagualistas". Del nagualismo pasaremos al chamanismo. Pero no nos adelantemos.

El nagual constituye nuestro “verdadera naturaleza”, con ella nacemos, pero pronto la olvidamos y nos vamos convirtiendo en “tonal”. Un ser humano debe intentar recuperar el verdadero eje de su personalidad, entrar en contacto consigo mismo, es decir, invertirla marcha, y pasar del tonal al nagual.

Castaneda -y su maestro Don Juan Matos- sostienen que esto se realiza mediante una triple técnica: practicando el arte del acecho (el estar plenamente conscientes de lo que hacemos en cada momento, otros lo llaman "impecabilidad"), el arte del ensueño (controlar y dominar la conciencia incluso en estado de sueño, "encontrar las propias manos en los sueños"), y finalmente el desarrollo de la Voluntad que permite entrar en contacto con la fuerza presente en el universo. El objetivo de todo esto es alcanzar una conciencia plena del ser: el despertar al que aluden todas las tradiciones. Quien sigue la senda del despertar es, al decir de Castaneda, el guerrero.

Últimamente han surgido guerreros castanedianos por todas partes. Lo más sospechoso -y no quiero que se tome como muestra de machismo- es que los discípulos "aceptados y reconocidos" por Carlos Castaneda no son hombres sino mujeres. Y digo sospechoso porque en las tradiciones ancestrales la vía reservada para la mujer era diferente, igualmente digna, pero diferente. Como hemos visto, la cultura de la nueva Era es fundamentalmente telúrica y, por tanto, reduccionista (el modelo femenino es el hegemónico) y confusionista (se tienden a confundir las "vías" del hombre y las de la mujer). Las discípulas de Castaneda son buena muestra de ello, todas son mujeres, ni un solo "guerrero": Florinda Donner-Grau, Carol Tiggs, Taisha Abelar y las discípulas de estas Kylie Lundahl, Renata Murez y Nyei Murez... ¿dónde está la cuota masculina? ¿cómo puede ser que un camino de guerreros indios, sea asumido solo por un linaje de "guerreras"?. Estas "guerreras" han desarrollado una técnica, llamada "Tensegrity" o Tensigridad, consistente en unos pases mágicos extremadamente simples: "Doce movimientos para reunir bienestar y energía"... la dura vía del guerrero se ha sintetizado en estas fáciles movimientos. En otras palabras "sea usted guerrero tras seguir un curso de fin de semana". Así están las enseñanzas castanedianas en nuestros días.

Concha Labarta, directora hasta hace poco de "Nueva Dimensión" y en la actualidad [1997] en "Mas Allá de la Ciencia", asistió a uno de estos cursos en Méjico y pudo entrevistar a Florinda Donner-Grau. La entrevista fue breve y no porque Concha Labarta no sepa hacer las preguntas adecuadas que pide la situación, sino por que el curso se cobraba a 12.000 pts y las preguntas iban gratis: "durante años Carlos Castaneda enseñó tansegrity sin cobrar ni una sola peseta. Pero la experiencia nos ha demostrado que la gente ya no valora lo que no paga", frase absolutamente tópica que he oído cientos de ocasiones para justificar honorarios rayanos en el atraco neo-espiritualista. Siempre que oigo este argumento respondo lo mismo: "¿Acaso puede ponerse un precio a la verdad? ¿acaso la realización espiritual y lo absoluto se cotizan en bolsa? ¿acaso quien no valora lo que paga tiene alguna posibilidad de avanzar en el camino espiritual por el solo hecho de cotizar unos dólares?" Por favor... tanta historia para buscarse un fácil medio de vida.

Lo cierto es que a un público que no conoce en profundidad las doctrinas tradicionales, la formulación del pensamiento castanediano puede parecerle nuevo y original; en la Nueva Era las doctrinas tradicionales apenas son conocidas y si lo son, es a través del tamiz teosófico y ocultista, así que aun son más desconocidas aun por aquellos que creen que las conocen... En ese contexto no es raro que las formulaciones de Castaneda tengan éxito. Pero sus puntos débiles no están tanto en su teoría como en el origen de esta. No es ni siquiera seguro que Don Juan Matus existiera. Nadie ha logrado conocerlo jamás, ni siquiera aproximativamente o por referencias. Castaneda no es el único experto en brujería y chamanismo indio; ningún otro especialista, salvo él, ha logrado reconocer la "enseñanza de Don Juan" y lo más grave, ni la datura arbórea, ni el hongo eran utilizados ni conocidos por los indios de la zona. Luego estaban objeciones lingüísticas y las imposibilidades antropológicas. La conclusión de especialistas en chamanismo indio era bastante contraria a aceptar el sistema de Castaneda. Por lo demás, el mismo Castaneda en cada uno de sus libros iba introduciéndose más y más en un universo que perdía verosimilitud y ganaba en recreaciones novelescas.

Cuando leí "El segundo anillo del poder" tuvo la sensación de que Castaneda estaba en la misma ruta que "Lobsang Rampa", aquel fontanero inglés que sorprendido por el éxito de su primera novela -"El Tercer Ojo"- asumió cada vez más unos rasgos que no le correspondían y una temática progresivamente más fantasiosa a despecho de que se hiciera público que ni era lama, ni tibetano, ni siquiera tenía otro conocimiento de la región que por reportajes y descripciones de turistas. Sin embargo, hasta su muerte continuó diciendo que era la reencarnación de un lama...

Castaneda tiene una formación antropológica y un nivel cultural mucho más alto que el fontanero inglés que asumió la problemática personalidad de Lobsang Rampa; es posible que Castaneda reuniera en sus "cuadernos de campo" anotaciones correspondientes a distintos chamanes de la zona en la que fue a realizar su trabajo de botánica. Unió la realidad de unos sujetos efectivamente existentes, con relatos legendarios y posteriormente con elementos surgidos de su propia cosecha que se fueron intensificando a medida que su producción fue agotando las fuentes genuinas y las anotaciones originales. Así la "tensigridad" aparece en el momento en que ya todo es comercializable y ya muy poco debe quedar de la auténtica enseñanza de Don Juan.

De hecho en el pensamiento de Carlos Castaneda existen tres momentos radicalmente diferentes: cuando surgen sus primeras obras, EEUU vive los últimos momentos de la contracultura, el tema que ha sido dominante en ese período es el descubrimiento de la psicodelia; es el período en el que Carlos Castaneda insiste en la utilización de plantas alucinógenas. Pero luego, la sensibilidad de la población americana hacia las drogas, varía radicalmente. Castaneda, ni su don Juan vuelven a referirse a ellas. El peso de la obra castanediana en ese momento recae sobre "el camino del guerrero", en el que se exaltan las virtudes propias del luchador "el arte del acecho", la "impecabilidad". Este período coincide, más o menos, con el culto a yuppie, el guerrero triunfador del asfalto, el ejecutivo agresivo; hasta que finalmente, las recomposiciones de la industria americana, hacia finales de los ochenta acarrean un nuevo cambio de perspectiva. Los "tiburones" de la industria empiezan a tener problemas en sus empleos, han querido ir demasiado lejos, su figura se convierte en caricaturesca; unos ven rebajados sus sueldos, otros despedidos, buena parte de ellos están destruidos por el stress y la cocaina.

Castaneda cambia nuevamente la orientación de sus trabajos. Está de moda la New Age: la salud mental y física alcanzada a base de terapias extremadamente sencillas. Es entonces cuando Castaneda lanza al mercado neo-espiritualista la "tensigridad", unos "pases mágicos" que recuerdan extraordinariamente el "tai-chi", algo extremadamente fácil de seguir, sin complicaciones, con éxito asegurado apenas sin esfuerzo, al alcance de todos y además, difundido en cursillos de fin de semana a precios de mercado...

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© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Una religión mundial para un gobierno mundial

Una religión mundial para un gobierno mundial Redacción.- Hace unos años, recopilamos apuntes para un libro sobre el movimiento de la New Age. Cuando acabamos esta tarea nos dimos cuenta de que el tema era completamente irrelevante y de ahí no surgiría nada verdaderamente interesante y profundo. Sin embargo, algunos de los datos que recogimos, en sí mismos, tienen cierto interés. Como estos relativos a la “religión mundial” surgida de los bajos fondos teosóficos.

Me sería difícil ser duro con una corriente que me ha facilitado todo lo que le he pedido. Necesité unas fotos de cierto edificio en Nueva York y me las envió "Buena Voluntad Mundial", les solicité información y me enviaron desde Ginebra una caja con los folletos y opúsculos requeridos; pedí más y me enviaron más. Incluso recibí un listado de libros por si quería consultarlos por correo y devolverlos luego. Cuando los discípulos de Alice Ann Bailey hablan de "servicio" no bromean. Lamentablemente les pedí que me pusieran en contacto con algún representante de la "Escuela Arcana", los "Triángulos" o "Buena Voluntad Mundial", y mi propuesta no fue atendida. En estos momentos tengo sobre la mesa de mi oficina, no menos de setecientos folios fotocopiados o ciclostylados emitidos por estas tres organizaciones fundadas por la señora Bailey. En estas publicaciones se suele recomendar la lectura de algunas de las veintitantas obras de la fundadora, fallecida en 1949. Esta copiosidad me recuerda a los teósofos blavatskianos; y con razón. Alice Ann Bailey afirmaba estar en contacto con los mismos "mahatmas" que Helena Petrovna Blavatsky, pero si ésta recibia de ellos mensajes mediante escritura automática, Alice los canalizaba por "clariaudiencia". A estas alturas me parece lógico que los lectores, en caso de no estar familiarizados con la temática ocultista, se hayan perdido.

Y es importante recordar a esta mujer que hizo coincidir el nacimiento de la Nueva Era de Acuario con la fundación de las Naciones Unidas y que construyó una organización internacional que recibe cierto apoyo de esta alta instancia internacional. La Bailey decretó que la fundación de las NN.UU. abría la "Era de la Luz". Buena parte de sus actividades y propuestas tienen mucho que ver con el espíritu fundacional de las Naciones Unidas. Vayamos por partes.

Hablemos primero de las connotaciones teosóficas. Pocas personas en la historia del ocultismo han sido tan discutidas como Helena Petrovna Blavatsky (a partir de ahora H.P.B., tal como gustan recordarla sus incondicionales). Nadie como ella tan admirada por unos y denostada por el resto. Decididamente no se podía permanecer neutral ante la personalidad de H.P.B. Su obra supone un hito en el marco del ocultismo occidental. Y su obra se concretó en una institución: la "Sociedad Teosófica".

Se interesó por las doctrinas hindúes. Sus partidarios dicen que recibió enseñanzas de lamas tibetanos. Sus detractores lo niegan. Sus partidarios la ensalzan como a una elegida; sus adversarios la tachan de hábil estafadora y niegan cualquier valor a su doctrina.

No vamos a valorar su moralidad. Podemos recomendar, eso sí, un par de libro en los que la abundancia de datos y la sistematización en el tratamiento del tema, juegan en contra de H.B.P.: "El Teosofismo" de René Guenon y "El mandril de la Blavatsky" de Peter Washington. Realicé una reseña para "El Viejo Topo" de este último libro y puedo asegurar que resulta tan demoledor o más que el escrito por Guenon el cual, por su parte, se benefició de confidencias de hindúes de alta casta, hartos de las falsificaciones que el teosofismo hizo sobre su religiosidad.

Decíamos que no íbamos a juzgar la moralidad de H.P.B., pero puede intuirse lo que sospechamos. No vemos, lo que se dicen, cualidades edificantes en esta mujer nacida rusa. Lo peor viene al examinar sus doctrinas. Hemos hecho un esfuerzo por penetrar en el interior de la complicada doctrina teosófica y lo hemos hecho cuando ya teníamos una formación mínima en budismo e hinduismo. Muy poco de lo que los teósofistas consideran "budismo" e "hinduismo" tiene algo que ver con lo que enseñan estas escuelas. A veces las distorsiones llegan a provocar carcajadas: así pasa con la célebre obra de Sinnet "Buddismo Esotérico" o con los escritos de Leadbeater sobre la masonería, la alquimia, etc.; ambos fueron prominentes teosofistas. La traducción de Annie Besant -sucesora de H.P.B. al frente del teosofismo- del "Bhagavad Gita" es, poco menos que catastrófica. Y en cuanto a los escritos de H.P.B. -"Isis sin Velo" y "La doctrina secreta"- los varios miles de páginas abruman al lector e impiden cualquier tipo de análisis valorativo. Todo esto es un gran e inmenso caos, absolutamente inorgánico, sin raíces, en la mejor de las hipótesis indica incomprensión de las doctrinas orientales; en el peor, pura y simplemente, falsificación... Lo cual no quita para que los teósofos, dejando aparte su credulidad, sean gentes excelentes.

Ni una sola de las doctrinas teosofistas pueden estar respaldadas por la tradición hindú. La doctrina de la evolución de la humanidad a través de distintas "razas matrices" es una lamentable muestra de la imaginación de H.P.B. y de las tragaderas de sus discípulos. Su obstinación en encajar cualquier tipo de doctrina con el número siete, produce inevitables confusiones. El espacio, para ella, tiene siete dimensiones. Los planos de la vida son siete y las partes constitutivas del ser otras siete. Las razas matrices son siete y siete los planetas, cada raza tiene, a su vez, siete subrazas y así sucesivamente. Guenon escribía a propósito de esto: "Los teosofistas se esfuerzan de tal modo por hallar dondequiera el septenario que, donde hallan clasificaciones que comprenden tan sólo cinco principios o cinco elementos -lo que sucede frecuentemente en la India al igual que en China- pretenden entonces que existen otros términos a los que se habría tenido ocultos; naturalmente, nadie puede dar la razón de tan singular discrección"...

La doctrina de la reencarnación y la del karma gozan de un espacio preferente en las reflexiones teosofistas. Pero, Dios mío, que interpretaciones más adulteradas sostienen... en la práctica están reducidas a la dimensión puramente moralista, tan habitual en el mundo protestante y anglosajón.

No hay que olvidar la importancia del teosofismo en la configuración de buena parte de las ideas de la "New Age". El teosofismo ha proporcionado a la Nueva Era muchos de los esquemas que siguen. Hoy, el teosofismo pesa poco, pero hubo un tiempo en el que la única forma de acceder al pensamiento oriental -cuando no existían textos de divulgación, ni traducciones- era a través del teosofismo. Esto ocurría en el último tercio del siglo XIX y en las primeras décadas del XX. Muchos de quienes se acercaron por curiosidad al teosofismo por el atractivo que ejercía sobre ellos Oriente, o bien se adhirieron a una visión adulterada de aquella religiosidad, o bien se alejaron a toda prisa, considerando que se trataba de payasadas. En la India la teosofía nunca ha gozado de mucha reputación -salvo en Ceylán- y apenas se le considera una especie de confesión protestante, ligada al colonialismo inglés.

Discutir con un teósofo resulta complicado. Para él sus libros de referencia han sido escritos por H.P.B., pero están inspirados por "entidades espiritualmente superiores". Es el famoso tema de los "mahatmas" o "maestros ocultos" que ha hecho verter tantan tinta. La Blavatsky, en estado de trance, "canalizaba" información procedente de unas entidades "espiritualmente evolucionadas", a modo de sujeto pasivo: así pues el contenido de sus libros no es criticable en tanto que producto humano, sino elevado a la categoría de dogma al haber sido "vertido" por entidades semi-divinas. A partir de aquí la doctrina es perfectamente incontrovertible.

Claro está que todo esto es discutible. En primer lugar porque el hecho de que alguién "vierta" un texto, no implica que proceda de una entidad "superior"; por poder serlo, también puede emanar de una naturaleza demoníaca, o simplemente producto de un espíritu burlón. También es cierto que puede tratarse de un fraude. La veracidad de una doctrina "inspirada" o "revelada" se mide por su coherencia: un humano puede cometer un error, un semi-dios no. Y los errores abundan en las páginas teosóficas...

Por eso, uno tiene tendencia a desconfiar cuando se entera de que Alice Ann Bailey (a partir de ahora A.A.B.) tuvo como inspirador el famoso "mahatma" Koot Hoomi, el mismo que inspiró a la Blavatsky sus más farragosas, abstrusas, confusas y difusas obras; pero el nombre de A.A.B. está ligado, sobre todo, a Djwhal Khul (a) "El Tibetano", que también había aparecido brevemente en el universo blavatskyano... Mal asunto por que las reservas que hemos manifestado en relación a H.P.B. pueden aplicarse a A.A.B. y lamento hablar así sobre la inspiradora de este grupo que me ha ido enviando las diapositivas y los materiales que les ido pidiendo, además de manera gratuita. Pero considero, por mi parte, un rasgo de sinceridad intelectual exponer lo anterior y lo que sigue.

En 1977 conocí a un ciudadano guatemalteco que dirigía una revista de información política; se llamaba José René Barón Ferrufino; en el curso de la guerra civil que asoló a aquel desgraciado país centroamericano, perdí el contacto y supe luego que él y su publicación habían desaparecido. Me aseguraron que murió en el curso de una vendetta política. Barón le dedicó a mi mujer un libro que recogía curiosas informaciones sobre distintos aspectos de la historia contemporánea. Entre otras cosas se hablaba del "Salón de la Meditación", un espacio situado en el edificio de las Naciones Unidas de Manhatan que sería el centro de una "nueva religión mundial". A una organización con vocación mundialista correspondía una espiritualidad, igualmente, mundialista. Nunca había oido nada parecido y, mi reacción fue de escepticismo. Leí algunas obras sobre la fundación del organismo internacional y especialmente de su primera época y no había absolutamente ninguna referencia a aquella misteriosa "sala". Pero lo cierto es que Barón Ferrufino añadía un par de fotos y datos muy concretos. No fue sino hasta 1991 cuando confeccionando la base de datos de nuestra biblioteca familiar, volví a encontrarme el libro en cuestión y decidí informarme sobre el tema.

Yo, por entonces, si bien había oído hablar de A.A.B., nada sabía de las organizaciones por ella creadas. Y sin embargo el libro de Barón Ferrufino mencionaba una serie de instituciones, entre ellas la editorial "Lucis Trust". Me procuré la dirección en Ginebra y escribí. Así mismo envié un fax a la Secretaría General de las NN.UU. para que me enviaran documentación sobre el tema. Campoy, el director de "Más Allá" quería publicar un artículo sobre el tema y necesitaba material gráfico. Solo al cabo de diez meses recibí de la Delegación de las NN.UU. en Madrid un pobre folleto ciclostilado que contenía una mínima parte de la información que recogía Barón Ferrufino. Las ONGs colaboradoras de las NN.UU. y de sus agencias no sabían nada sobre la "sala" en cuestión; ni tampoco había rastro del lugar en las bibliotecas que consulté.

Pero en 1995, desde el 120 de Wall Street, me llegó un sobre de "World Goodwill" (Buena Voluntad mundial) con un par de diapositivas que demostraban la realidad de aquella misteriosa "sala". A partir de ahí empece a ordenar mi documentación y me llevé un buen número de sorpresas.

La "Sala de la Meditación", en efecto, está todavía hoy abierta al público para que gentes de distintos pueblos y razas, procedentes de horizontes culturales y geográficos, en ocasiones antípodas, puedan hacer votos por la paz y la fraternidad humana, es decir, unas nobles intenciones en cuya plasmación las Naciones Unidas han cosechado ya múltiples y dolorosos fracasos.

Para mantener vivos y perpetuamente estos principios se construyó el "Salón de la Meditación" en el edificio central de las NN.UU. en Nueva York. Se trata de una planta trapezoidal de 9 metros de largo y cuyas paredes paralelas desiguales miden 3 y 6 metros respectivamente. El eje está orientado hacia el noreste y en su centro se encuentra una mesa metálica de 1 x 2 metros, construida en magnetita (piedra imán). Dicho bloque, debe pesar varias toneladas y está sostenido por una columna cuadrangular de cemento armado que se hunde más allá de los sótanos y los cimientos del edificio, hasta llegar a la capa de roca sobre la que se asienta éste. En la pared más pequeña -la de 3 metros- se exhibe un fresco del pintor sueco Bo Beskow, de estilo abstracto; sus dimensiones son 2,60 m. de alto por 1,80 de anchura. Tales son las proporciones de este verdadero primer templo de la Nueva Era. Y a unos pasos de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La visita a este "Salón" es libre; dos policías custodian la puerta acristalada que da acceso a un corredor oscuro que conduce hacia la izquierda. Este pasillo supone un fuerte contraste con la iluminación a base de fluorescentes que le ha precedido. En efecto, el corredor se encuentra prácticamente en penumbra. A su término, tras seis metros de recorrido casi tenebroso, a la derecha, el visitante encontrará la puerta de esta extraña sala. Verá el altar magnético iluminado de forma particular: desde el techo una lámpara desprende un haz de luz sobre el altar, el cual, por efecto lumínico, emite reflejos azulados de refracción. Completamente insonorizada, está "cámara de aislamiento sensorial", contrasta con el bullicio exterior; según quienes la han visitado, el silencio de la estancia consigue aturdir. El suelo está recubierto de moqueta azul y el fresco se encuentra iluminado de tal forma que se consigue ver la superficie pero no el marco que lo contiene. Tras el altar y entre él y la pared de 6 metros se encuentran algunos bancos para que el público pueda cumplimentar la función para la que ha sido creado el salón: la meditación.

Examinemos con más detenimiento la sala. Lo primero que se advierte es que las proporciones de la misma están en relaciòn 1 - 2 - 3: un lado superior de 6 metros, una base de 3 y una altura de 9 metros. Estas medidas, proporcionadas, así como la presencia de un altar en el centro, nos indican que nos encontramos en un lugar "mágico". Si proseguimos nuestro análisis geométrico de la sala advertiremos que dispone de cualidades sorprendentes.

Me dí cuenta hace más de quince años, mientras jugaba con una regla y un compás. Dibujé la planta del salón respetando escrupulosamente las proporciones. Primeramente advertí que si trazamos un línea recta desde cada ángulo de la sala hasta su opuesto advertiremos que el altar de magnetita se encuentra situado en el centro geométrico.

Trazando a partir de ese centro una circunferencia tal que su perímetro toque los cuatro vértices del trapecio, la base del mismo será, a su vez, la base que nos servirá para trazar una estrella de cinco puntas.

Esta estrella en la simbología masónica y, en general, en todos los esoterismos, es el símbolo del hombre cósmico, a la Humanidad que la Bailey consideraba protagonista de la Nueva Era de Acuario.

Prolongando sobre el plano la longitud de las dos paredes convergentes, más allá del fresco, irán a converger en un punto situado a 18 metros de la pared base del trapecio. No podía ser de otra manera, si tenemos en cuenta que los lados paralelos tienen unas dimensiones de 3 y 6 metros, es decir, en proporción 1 a 2, y que la distancia que lo separa son 9 metros (9 x 2 = 18 m.).

Si en este punto de convergencia de las prolongaciones de ambos lados apoyamos el compás y lo abrimos con cualquier ángulo, trazaremos un círculo que tendrá una propiedad sorprendente: el ángulo formado por esas prolongaciones de los dos lados, marcará sobre el círculo un ángulo tal que estará en condiciones de dividir la circunferencia en 19 partes iguales. Hay que señalar que desde el punto de vista matemático esta división es imposible ya que la división no nos da un número exacto, sino un período constante. Ahora bien, el problema de dividir un círculo en 19 ángulos iguales si tiene una resolución geométrica: la que acabamos de apuntar.

Los números clave de este enigma son el 5 (número del pentáculo inscrito en el círculo trazado tomando como base el altar y los cuatro ángulos de la sala) y el 10 (1 + 9, derivado de las 19 partes en las que se puede dividir el círculo trazado tomando como centro el punto de confluencia de los dos lados convergentes).

Existe entre estos dos números, el 5 y el 10, la misma relación existente entre el macrocosmos y el microcosmos. Si el 5 es el número del Hombre, el 10 es el número del Todo, de la Unidad infinita y del origen de todas las cosas. La kábbala judía atribuye al número 10 la letra Yod, inicial de Israel, de Yavhé y del gran patriarca Jacob. El color que la kábbala le relaciona es el color azul celeste, que es el mismo que encontramos en la bandera de las Naciones Unidas y en la moqueta que cubre el suelo del "Salón de la Meditación"

El significado simbólico del conjunto está, en este punto, completamente elucidado: el Salón de la Meditación es un espacio "humano" (marcado con el número 5) a través del cual se puede acceder al espacio trascendente (señalado por el 10).

Esta explicación está acorde con la que el autor del fresco, el pintor Bo Beskow, dió del mismo y que recojía Barón Ferrufino en su libro: "Todo lo que he intentado hacer al pintar el cuadro fue abrir la pared, dejar que el ojo viaje más lejos, abrir la menta, provocando una meditación". El folleto publicitario del "Salón" que me enviaron desde la Delegación de las NN.UU. en Madrid, corroboraba este orden de ideas: "cuando sus ojos viajen desde estos símbolos a la pared frontal [la del fresco] encuentran un camino sencillo abriendo el salón a la armonía, solidez, libertad y equilibrio del espacio". Mas allá del cuadro, sobre el plano, la convergencia de las paredes resuelve la imposibilidad matemática de dividir 360º en 19 partes iguales.

El altar situado en el centro del Salón fue donado por el gobierno sueco y es el mayor bloque de este mineral encontrado hasta la fecha. Fue desbastado y se le dió forma de ara. Llama particularmente la atención la innecesaria prolongación de la columna que lo sostiene hasta más allá de los fundamentos del edificio.

En el folleto que entregan a la entrada del Salón, escrito bajo la supervisión del propio Dag Hammarskjold (primer secretario general de las Naciones Unidas) no encontramos una explicación válida para tanto esfuerzo: "[el altar] nos recuerda también lo que es firme y permanente en un mundo de movimiento y cambio. El bloque de mineral de hierro tiene un peso y una solidez de lo que dura siempre. Es un recuerdo de la piedra angular de perseverancia y fe sobre la cual todo esfuerzo humano debe basarse".

Pero ninguna palabra se dice en relación a la costosa columna que sostiene el altar, ninguna explicación de por qué se optó por hacerla así y no limitada en profundidad por el suelo del Salón.

Tampoco existe dato conocido que contribuya a explicar este misterio.

Si hemos de interpretar los hechos objetivos, está claro que nos encontramos ante un intento de aprovechar las corrientes telúricas que fluyen bajo nuestros pies, a través de la columna que sostiene el altar y de la que éste sería un condensador. Tal condensador de energía telúrica (en zonas campesinas en Francia y en otras tradiciones se habla de la "Wouivre", serpiente que corre bajo la tierra; tradiciones corroboradas por la ciencia moderna con el nombre de "líneas geodésicas", aquellas que marcan zonas en donde el magnetismo terrestre es más acusado) sería un elemento que ayudaría a la concentración y meditación del visitante.

Queda por examinar el misterioso fresco de Bo Beskow. Que no se trata de un cuadro abstracto realizado al azar está claro tras una ojeada somera. Está compuesto por 72 figuras geométrias, de las que 22 son triángulos; en la parte superior izquierda, esquematizada, está una media luna, cuya circunferencia interior es equidistante del centro de la otra circunferencia, completa esta, pero partida en dos colores, que se encuentra en la mitad superior derecha.

Cortando el cuadro de arriba a bajo, una diagonal inclinada se ve recorrida por una línea curva que, yendo y viniendo, la atraviesa en nueve ocasiones. Los colores dominantes son grises y los tonos azules claros, pero también hay franjas blancas y amarillas. Destaca sobre todo, la media esfera negra. En el comentario publicado al ser inagurada la sala en la Revista de las Naciones Unidas, se podía leer: "Como un punto de descanso para quien mira, el autor pintó una mancha negra en medio de los colores pálidos, un medio círculo en el cual todas las líneas del fresco convergen".

¿Cuál es el significado -si lo tiene- de todo esto? El cuadro fue encargado directamente por Dag Hammarsjold (notorio francmasón) y exhibido por vez primera en noviembre de 1957; "no tiene título, vd. puede interpretarlo como quiera". Pero tras la aparente anarquía de colores y formas, se percibe un ritmo y una síntesis simbólica no desdeñable.

Antes ya hemos aludido al número 72 como característico de los cultos sethianos y de cierto linaje de la tradición egipcia. Aquí vuelve a aparecer. Las 72 figuras geométricas son el resultado de dividir los 360º de la circunferencia, por 5. Esta cifra es, según la Kabbala, la que indica los 72 nombres de Dios, derivados de permutar las cuatro letras del Tetragramaton (JHVH = Jehová) todas las veces posibles. El número de triángulos es igualmente significativos: 22 son, ciertamente los Arcanos Mayores del Tarot y el Loco (el comodín de las barajas modernas). "Triángulos", dicho sea de paso, es el nombre de una de las tres organizaciones inspiradas en los escritos de A.A.B.

El origen del número 72 se remonta a la parte más problemática de la tradición egipcia. Existió una leyenda que aludía a los "72 Compañeros de Seth". Si la mencionamos es por la importancia que la masonería tiene en la formación de los Estados Unidos y por que dicha leyenda es una de las manejadas en algunas obediencias masónicas y en los medios ocultistas. Steh, dios de la cabeza de asno, estaba rodeado de 72 compañeros que le secundaron en el asesinato de Osiris y en la persecución de Isis.

Seth y sus compañeros constituían en la leyenda un "colegio iniciático" opuesto a Osiris-Isis. Si Osiris encarna el orden y la naturaleza uránica y solar, estable o, por decirlo en términos clásicos, apolínea y olímpica, Seth, el Tifón griego, era el símbolo del caos. Es significativa esta inclusión de 72 figuras poligonales. Y es así mismo significativo que, como estamos viendo, sea posible vincularlo a una obra de inspiración masónica y ocultista. En cuanto a la diagonal, por ejemplo, situada transversalmente en el cuadro de arriba a abajo, es, a su vez, atravesada por una curva serpentina que en nueve ocasiones. El 9 corresponde a la letra hebrea Teth que simboliza a la Serpiente de la Sabiduría; las nueve interferencias de la curva sobre la recta determinan en ésta diez secciones, equivalentes a las diez sephiras de la kábala hebrea.

El cuadro es una representación abstracta del "hombre primordial", el Adam Kadmon de la Khábala y cuya columna vertebral es la línea diagonal atravesa por la Serpiente de la Sabiduría. Este hombre primordial debe atravesar todas las situaciones posibles de la vida (los 22 arcanos del Tarot), para poder vivir realizarse plenamente: tal es lo que se pretende lograr con la "Sala de la Meditación".

La creación de la Sala de la Meditación no constituyó un hecho aislado. El Consejo Mundial de las Iglesias ejerció presión sobre la ONU para instalar la Sala en cuestión, hasta que el 18 de abril de 1949, Trygve Lie, primer secretario general de la ONU, anunció que se instalaría en el edificio central de la organización, entonces todavía en construcción. Este Consejo fundado en 1948, agrupa hoy a 332 iglesias de un centenar de países. En 1992 surgieron fricciones en el interior. En efecto, durante la Asamblea de la organización celebrada en Camberra, los delegados atravesaron una doble hilera de hojas ardiendo, que despedían una densa humareda; se trataba de un rito de "purificación". Algunos delegados protestaron por lo que consideraban una práctica "pagana y animista".

El Movimiento de los Laicos Cristianos había realizado la misma propuesta en 1946. Su secretario Weyman C. Huckaber, pastor metodista, recibió donativos durante 5 años del Fondo Davison, gerenciado por John Rockefeller, para estimular un proyecto paralelo. En efecto, el Movimiento de los Laicos Cristianos, instaló en el segundo piso de su propio local otro "Salón de la Medítación". Este grupo dispone de una biblioteca excepcionalmente bien dotada en temática religiosa y ocultista. El fondo originario de dicha biblioteca fue legada por Thomas Sugre y en su lomo presenta una curiosa e inequívoca señal: una T y una S (dibujada con forma de serpiente) superpuestas con una flor de loto encima. Es evidente que dicho símbolo es una esquematización del Ankh egipcio o "lleva de la vida", un símbolo muy apreciado por la teosofía y algunas corrientes masónicas.

En la Sala de la Meditación de las O.N.U., se colocó, poco después de su apertura, en 1955, un fragmento de un árbol del Africa francesa, contaba con 300 años de antigüedad y pesaba cerca de 400 kg. La idea partió de Wallace Harrison, director del equipo de arquitectos que planearon el edificio de la ONU y co-arquitecto y director del Rockefeller Center. Al colocarse luego el altar de magnetita, el árbol (verosímilmente una rememoración del "árbol de la vida"), el fragmento del árbol fue trasladado precisamente a la Sala de la Meditación del Movimiento de Laicos Cristianos.

A partir de 1953 se organizaron los "Amigos del Salón de la Meditación", organización que pronto contó con 1500 miembros que obsequiaron libros en blanco para que los visitantes dejaran su firma, datos personales y confesión religiosa. Warren R. Austin, ex-delegado permanente de los EE.UU. en la ONU, encabezaba este grupo de amigos y, por lo demás, pertenecía al Movimiento de Laicos Cristianos. En los años 50, esto revestía un auténtico culto religioso autónomo y sincrético. A mediados de la década se habían repartido 300 tarjetas de identificación a personas que iban regularmente a orar a la Sala de la Meditación. En los años 1953 y 54 se celebraron "Jornadas de Oración". También aquí la familia Rockefeller donó a esta asociación de "Amigos del Salón" cuantiosas sumas, siendo el otro benefactor, el propio secretario general Dag Hammarsjold. Ambos eran fran-masones.

Otra rama disidente de la teosofía norteamericana, pero similar en todo a la matriz común, la "Escuela Arcana" apoyó entusiásticamente todas estas iniciativas a través del "Boletín Buena Voluntad Mundial". En el número especial de julio de 1957, se aludía ampliamente a la sala de la Meditación con particular referencia al altar de magnetita.: "uno siente como si estuviera en presencia de algún talismán de natural noble y significativa importancia", habían escrito los discípulos de Alice Ann Bailey. De esta "influencia" debía partir el "nuevo punto de arranque en el pensamiento religioso".

Es difícil valorar en su justa medida algunos escritos de Alice Ann Bayley. Así por ejemplo escribió: "Dejad que la luz y el amor y el poder restauren "El Plan" sobre la Tierra. Se instaurará un mesías con un nuevo gobierno mundial y una nueva religión mundial, con numerosos fines políticos, sociales y económicos". Esto constituía algo más que palabras: las NN.UU. pretendía ser el germen de un "gobierno mundial", mientras que la "Sala de la Meditación" debía serlo de la "nueva religión mundial". La Bailey cuenta con unos miles de partidarios en todo el mundo, pero es evidente que se hacía eco de una tendencia que gozaba de fuerza y prestigio en las más altas esferas internacionales.

En la época de la fundación de las NN.UU., la "Escuela Arcana", era uno de los grupos que con mayor behemencia proclamaba el advenimiento del tiempo nuevo y de la era de la luz, señalados la creación de las NN.UU. "Lucis Press" es el nombre de la empresa difusora de las obras de Alice Ann Bayley. Originariamente la empresa se llamó "Lucifer Publishing Company", significativo nombre que cambió el 11 de noviembre de 1924...

El mundialismo cosmopolita y pacifista revistió, gracias a todos estos grupos el carácter de una verdadera religión. A partir de la V Asamblea General de las NN.UU., coincidiendo con la inauguración del Salón de la Meditación, los trabajos se realizan después de guardar un minuto de silencio. A partir de la VII Asamblea General se estableció como norma este minuto de silencio.

A medida que el tiempo fue pasando, las ilusiones iniciales se desvanecieron poco a poco y las organizaciones que hasta ese momento eran preeminentes y con iniciativa, se esclerotizaron en mayor o menor medida o se estancaron en su crecimiento e influencia. Pero es evidente que durante un tiempo, grupos ocultistas derivados de la teosofía, un sector de la masonería americana y distintas asociaciones mundialistas que enarbolaban la bandera del ecumenismo protestante y que, estaban excepcionalmente influidas por estas mismas corrientes masónicas, concibieron la idea de forjar un culto nuevo para un tiempo que consideraban nuevo.

Pero a pesar de su maniobrabilidad, de las altas complicidades de las que se beneficiaron (los primeros secretarios generales de las NN.UU., el clan de los Rockefeller, etc.), el tiempo se encargó de diluir estas esperanzas y la realidad las colocó en su lugar adecuado. Hoy subsisten, pero con un impulso atenuado y con una vida latente e inercial.

Después de los sucesos que ha tenido que vivir la humanidad en los últimos 50 años, sería raro que la idea de la era de la luz continuara ligada a la existencia de las NN.UU...

Toda esta temática pesa mucho en el ambiente de la Nueva Era. En casi todas sus organizaciones está presente la idea de una nueva religión mundial que haya de sustituir a las religiones del período anterior. Se diría que la consigna es "mundialismo".

Todas mis reflexiones sobre el Salón de la Meditación constituyeron un diálogo conmigo mismo, unas investigaciones personales que solamente hoy comparto con alguién, con los lectores. No puedo evitar sorprenderme de que el ocultismo haya alcanzado a las más altas instancias de las NN.UU.

Pero hay algo que me sorprende todavía más: el mundialismo del que hace gala la triple obra de A.A.B. está íntimamente unido a otro fenómeno dominante en la Nueva Era, ya mencionado: el telurismo.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Verdadera y falsa espiritualidad

Verdadera y falsa espiritualidad La búsqueda de los llamados "estados alterados de conciencia" se ha convertido en una constante de buena parte de los movimientos vinculados a la "New Age". La cuestión radica en si tales "estados" evidencian algo más profundo que modificaciones del psiquismo a los que puede llegarse mediante técnicas muy simples que nada tienen que ver con la verdadera espiritualidad, o si, por el contrario, conducen a la experiencia mística y al conocimiento del eje central de nuestro ser.

ESTADOS ALTERADOS Y EXPERIENCIA MISTICA

Tanto en estados alterados de conciencia como en la experiencia mística, el sujeto sufre una ruptura con el nivel de conciencia ordinario. Ambas experiencias son, en su fenomenología, relativamente similares; la diferencia estriba en la vía que conduce a cada una de ellas.
Los estados alterados pueden experimentarse con cierta facilidad en sectas, grupos religiosos, o bien, aisladamente; se trata siempre de estados inducidos por algún elemento alógeno, exterior al sujeto: frecuentemente a través de una reacción bioquímica sobre la sangre, obtenida a través de sustancias que libere neurotransmisores (drogas), o bien mediante una saturación o sobrecarga de los sentidos físicos (bailes frenéticos y ruido sincopado, principalmente).

La experiencia mística, por el contrario, es autógena. No le viene injertada al sujeto desde fuera de su organismo, sino que es el propio sujeto quien la controla en lugar de ser controlado por ella. Alguien que consuma drogas difícilmente podrá alcanzar el estado de arrobamiento producido por el cannabis o la sensación de distorsión de la realidad objetiva del LSD, cuando no disponga de tales substancias; sin embargo al místico y al asceta, le bastará con una decisión de su voluntad para entrar en un estado de completo abandono y unión con lo trascendente.
La duda surge cuando se proponen "técnicas de control mental" en las que, al no haber intervención exterior, parece que se permanece en un terreno próximo a la mística. Sin embargo, también aquí se permanece alejado de la verdadera espiritualidad. Otro factor que entra en juego.

LA CUESTION DEL EGO

La divisoria entre verdadera y falsa espiritualidad puede establecerse a partir del análisis sobre el papel del Ego. Las verdaderas escuelas místicas coinciden en una terrible apreciación: el Ego no tiene entrada en la verdadera espiritualidad; añaden que la existencia del Ego sustrae al hombre la posibilidad de una experiencia trascendente y de comunión con lo Absoluto. Así pues, el Ego debe morir allí donde se quiere afrontar la experiencia mística. Toda iniciación mistérica, desde la más remota antigüedad, implica un proceso dialéctico de muerte del "hombre viejo" (del Ego) y renacimiento del "hombre nuevo".

Por el contrario, el neo-espiritualismo derivado de movimientos ocultistas nacidos a mediados del siglo XIX, pretende lo opuesto. No es raro que se aluda al "crecimiento personal" (esto es, del Ego) o se intenten satisfacer las necesidades de emociones fuertes de los adeptos mediante unas teorías sumamente confusas de las que los libros de Helena Petrovna Blavatsky y de quienes la han seguido (desde Anni Besant hasta Alice Ann Bailey) son paradigma, o bien mediante experiencias inducidas por auto-hipnosis (a lo que muy frecuentemente se reduce el "desdoblamiento astral" o las “terapias regresivas”).

Es curioso que muchos textos tradicionales que describen la experiencia mística y el camino para alcanzarla, insistan en la necesidad de "ignorancia" por parte del sujeto. Recuérdese el título de aquel texto clásico inglés del siglo XIV, "La nube del no-saber", o los consejos de Cristo llamando a la simplicidad y sencillez de quienes le seguían (que no tendrían entrada en el reino de los Cielos de no ser como niños). Así mismo, los textos del Buda o la "Imitación de Cristo" son extremadamente sencillos en su comprensión, carecen por completo de sofisticaciones y se diría que están reducidos al núcleo de lo que es meramente esencial.

Por el contrario, los textos ocultistas suelen ser espesos, repletos de divagaciones, en ocasiones de contradicciones, abundan en datos inútiles que no sirven en absoluto para potenciar ninguna experiencia interior, sino solamente para satisfacer una fatua necesidad de saber más que los demás, esto es, de engorde del Ego. Muy poca importancia puede tener para un teósofo el conocer la -por lo demás muy discutible- "teoría de las razas matrices" de la señora Blavatsky o la estructura -todavía más discutible- de los "cuerpos superiores" de la persona, en la que deberá creer como mero acto de fe.

Si, allí donde existe Ego no existe espiritualidad, deberemos aceptar que todo lo que "engorda" el Ego -incluso la erudición- arrincona la espiritualidad. Los grandes metafísicos de la Edad Media condenaban con singular dureza lo que llamaban "orgullo intelectual" de algunos de sus contemporáneos, condena que puede inscribirse en este contexto.

LAS DOS VIAS EN LA TRADICION EGIPCIA

Estamos ante dos caminos opuestos que aparecen con la historia misma de la humanidad. Los viejos mitos egipcios aluden a dos concepciones de la espiritualidad que encajan con las dos aportaciones étnicas que concurrieron en la formación de esta cultura.

El mito solar de Osiris, tiene su contrapartida en la figura de Seth, su acérrimo enemigo. Restos de una civilización de origen atlántico se superpusieron al estrato negroide originario; la sociedad resultante se estratificó en castas. De ahí que sea aceptable la opinión de René Guenon, según la cual el mito de Seth evidencia la lucha de la casta guerrera contra las castas superiores. Los datos más antiguos que conocemos sobre Egipto datan del cuarto milenio; el país estaba dividido entre el Norte que adoraba a Horus y el Sur que tenía por dios a Seth. Finalmente el Norte doblegó al Sur y unificó el país.

Por otra parte, no hay que olvidar que la tradición egipcia es intermedia entre la tradición atlante y la judía en la que también aparece el tema de Seth; en este caso como hijo de Adán. Pero mientras en el judaísmo, Seth vuelve al Paraíso perdido por su padre y es, por tanto, un símbolo del Orden, en la tradición egipcia, Seth es el dios del Caos y la Destrucción. Ambos aspectos de Seth son equivalentes a las figuras de Caín y Abel y, como anota Jean Robin, dos aspectos opuestos y contradictorios como "las dos serpientes del caduceo". Guenon y Robin llaman "iniciático" al linaje de Horus y Osiris, y "contra-iniciático" al linaje de Seth.

SETH Y EL OCULTISMO MODERNO

René Guenon escribe: "Tenemos razones para pensar que el culto a Seth ha llegado hasta nuestros días y algunos afirman que debe continuar hasta el fin del ciclo actual"; y esto plantea una cuestión ¿en qué instituciones sigue vivo el culto a Seth?

Los dos linajes de la tradición egipcia se transmitieron de una generación a otra, dando lugar, de un lado, al esoterismo en su forma más pura, la tradición hermética y la alquimia, pero también a formas religiosas exotéricas, a partir de ciertos sincretismos, como el judaismo y el cristianismo. De otra parte la tradición sethiana pasó a los dioses telúricos y ctónicos del mundo clásico, dioses de la naturaleza, ligados a la floración desmesurada de los campos y a lo orgiástico; luego, permaneció en la sombra durante siglos, hasta que a mediados del XVIII y XIX volvió a manifestarse en los embriones de lo que luego serían las distintas corrientes ocultistas. Cagliostro, la Hermandad Hermética de Luxor, el Movimiento Cosmista (del francés de Max Theón y del ruso de Fiodorov), y, finalmente, en el rito masónico de Menphis-Misraïm. Prácticamente todos los fundadores de movimientos ocultistas en los últimos cien años han estado ligado al Rito de Menphis, disidente de la masonería regular. Desde Helena Petrovna Blavatsky fue iniciado en él y alcanzó el grado de Princesa Corona, a Serge Raynaud de la Ferriere, fundador de la Gran Fraternidad Universal, pasando por Aleister Crowley.

La Hermandad Hermética de Luxor, a la que, entre otros perteneció H.P. Randolph, uno de los difusores de técnicas de magia sexual en EEUU, ofrecía un nivel bastante más alto que el de los actuales grupos ocultistas. Su gran atractivo eran "los poderes paranormales" de los que hacían gala sus altas jerarquías. Una vez más encontramos en este tipo de asociaciones la característica propia de la falsa espiritualidad: alentar el crecimiento del Ego mediante la adquisición de poderes "sobrenaturales" y la realización de "proezas" psíquicas, esto es, de fenómenos que no pueden explicarse según la lógica y la ciencia racional.

Encontramos también un número desmesurado de socialistas utópicos e incluso anarquistas en el Rito de Menphis-Misraïm; desde el revolucionario Blanqui, hasta entre los hermanos Reclus, anarquistas, es decir, entre aquellos sectores que, en el siglo pasado, querían ir más lejos en la destrucción del orden anterior. El espíritu tinánico y de revuelta de la tradición sethiana seguía manifestándose en estos revolucionarios decimonónicos.

Así pues, en rigor, en lugar de hablar de "falsa espiritualidad" deberíamos referirnos a "espiritualidad sethiana".

LA TECNICA DE ASCESIS

El Ego, esto que buena parte de grupos neo-espiritualistas quiere seducir, saturar y engordar mediante distintas técnicas, está compuesto por un soporte físico -el cuerpo- y un bagaje mental -el espíritu-. Ambos forman la personalidad. El razonamiento de las corrientes místicas es el siguiente: 1) existe un poso más profundo e íntimo en el ser humano, el alma, 2) el alma es la presencia trascendente y divina en el ser humano, 3) el sujeto no conoce la realidad trascendente del alma, porque ésta se encuentra ahogada por el Ego que la recubre como el barro puede ocultar el brillo de un diamante, 4) la técnica mística consiste en ir eliminando el recubrimiento opaco para que sobresalga la luz de la trascendencia.
¿Cómo se lleva esta técnica a la práctica? 1) se trata de ir atenuando la influencia del Ego sobre el conjunto humano, 2) lograr que el elemento mental y volitivo -el espíritu- sea disminuido en su poder y "rectificado", purificado y en lugar de estar dominado por las necesidades del elemento inferior -el cuerpo- esté más próximo a la naturaleza del superior -el alma-, 3) suspendiendo la influencia del espíritu sobre el cuerpo físico, éste libera el principio trascendente, y queda bajo su influencia 4) a través de la activación del principio trascendente se produce la identificación con la Divinidad que comparte su misma naturaleza.
Tal es la técnica que caracteriza a la verdadera espiritualidad.

LAS TECNICAS DE ENGORDE DEL EGO

Las escuelas de "control mental" y buena parte de lo que cabalga con la "New Age", van en la dirección de un reforzamiento de los lazos del Ego con el mundo de lo contingente. Nacidos en el contexto cultural norteamericano, tienden a "rentabilizar" los procesos mentales, extrayendo un mayor rendimiento de las posibilidades del sujeto.

Dado que el "pensamiento todo lo puede" -Louise Hay dixit-, ejerciendo un control sobre él, se puede alcanzar cualquier meta… Esto es, en parte, cierto, pero de lo que se trata es de tener muy claro que puede buscarse el control del pensamiento con fines exclusivamente de poder y afirmación de la personalidad, o bien para atenuar su fuerza sobre el elemento trascendente al que aludíamos. Y mucho nos tememos que, dadas las ambigüedades y malentendidos que rodean a este tipo de movimientos, lo que entienda la persona que se acerca a ellos es como "mejorar" su rendimiento y obtener "poderes maravillosos" en lugar de "matar" su Ego.

Esta confusión se produce incluso en el terreno religioso. El cristianismo sostiene que la oración debe ser tenida como acto de homenaje a Dios realizado con devoción y total abandono del Yo, mientras que frecuentemente el cristiano de a pié la considera como un instrumento de petición de algo, un beneficio, en cualquier caso, que refuerza el Ego. A decir verdad, la Iglesia ha tolerado durante siglos el malentendido y permitido que las gentes se acercaran a los templos para pedir, por vía irracional, aquellas situaciones ventajosas que no pueden alcanzar por su propio esfuerzo. Hay en esto mucho de creencia simple, pero también tiene inherente un aspecto "sethiano". Lo trascendente solo puede ayudar y hablar a la parte trascendente del sujeto, en absoluto a los vehículos contingentes (cuerpo y mente).

LA CONFUSION ENTRE LO PSIQUICO Y LO ESPIRITUAL

Llegado a este punto resulta evidente que buena parte del ocultismo contemporáneo, algunas formas de religiosidad y buena parte de los movimientos vinculados a la "New Age", sufren una confusión entre los "psíquico" y lo "espiritual".
La primera muestra de esta confusión procede del espiritismo. Los espiritistas han llegado a considerar los fenómenos que suceden en sus sesiones como manifestaciones de entidades superiores, cuando en realidad pertenecen a un nivel mucho más bajo. Lo psíquico es el soporte inmaterial de la personalidad; al producirse la muerte, con la desaparición del soporte físico, la energía mental queda liberada y sufre el mismo destino que las brasas de una hoguera, que se mantienen al rojo tiempo después de que la llama se haya extinguido, extinguiéndose, a su vez, en un período más o menos breve. Pues bien, en el mejor de los casos, los espiritistas entran en contacto con este tipo de entidades.

En cuanto a los "poderes psíquicos" (clarividencia, precognición, telekinesia, etc.) tampoco son muestras de verdadera espiritualidad sino consecuencia directa del conocimiento de las leyes de la naturaleza y, consiguientemente, de la manipulación y el aprovechamiento de fuerzas sutiles que actúan en ella. Pertenecen más al terreno de la magia que al de la espiritualidad.

Lo espiritual pertenece a un nivel diferente. Los "poderes" obtenidos son consecuencia de sus prácticas, en absolluto el objetivo principal que persigue el sujeto. La verdadera espiritualidad no busca la obtención de poderes, sino la extinción del Ego y la unión con lo Absoluto. La técnica fundamental que utiliza es la práctica de la meditación es decir el logro del vacío mental mediante el no-hacer. A esto se unen visualizaciones y técnicas de evocación e inhibición del Ego (repetición de mantras, contemplación de formas geométricas o yantras, adopción de posturas rituales, mudras. La terminología es oriental, pero también aparecen los mismos conceptos en la Iglesia Católica: las letanías pueden ser considerados “mantras”, los rosetones de las iglesias góticas y ciertas imágenes sagradas romáticas y los iconos ortodoxos, son, en rigor, “yantras” y en cuanto a la posición de rodillas, las palmas de la mano unidas en actitud de oración, evidencian identidad con el concepto de “mudras”…).

Toda técnica espiritual se propone hacer vivir al sujeto el aquí y el ahora, lograr que fije y serene su conciencia en el momento presente. El zen es probablemente la doctrina que más lejos ha llegado en esta dirección ritualizando cualquier tipo de actividad cotidiana: existe una forma zen de andar, hacer el amor, trabajar, combatir, tirar con arco, realizar arreglos florales, etc. La serenidad interior y la fijación en actividades cotidianas hace que la mente dispersa y contradictoria se unifique, ahorre energía, se estabilice, gracias a lo cual afloran estratos más profundos del Ser...

LA FUERZA DE LAS SECTAS

El ímpetu con el que los cátaros se arrojaban a las hogueras inquisitoriales o los cristianos a los leones, no pueden explicarse solo por su simple "fe" o a través de causas sociológicas, como tampoco éstas explican la dedicación de que hacen gala los miembros del Opus Dei o el fanatismo de organizaciones como TFP, los Hare Khrisna, Niños de Dios y algunos grupos ocultistas. Hay algo más profundo y misterioso.

En las sectas están presentes dos elementos: la ideología común a todos sus miembros y técnicas de control mental y manipulación.

Todos estos grupos se aseguran la fidelidad y el fanatismo de sus miembros mediante la utilización de una serie de "trucos" que desencadenan en el sujeto amagos de "experiencias místicas", cuando no son, en realidad, sino alteraciones de la percepción. El elenco de estos trucos es bastante abultado y son muchos los grupos que han apelado a ellos, en ocasiones, conscientemente y en otras de manera casual.

Los cultos y rituales de estos grupos suelen realizarse en habitaciones pequeñas; habitualmente están presentes varios miembros del grupo e, incluso es posible que de manera continuada, arda una o varias velas y el lugar esté adornado con flores y plantas. Se reza en voz alta; apenas existe ventilación y, muy frecuentemente, en la sala arde incienso. Gracias a todo esto se altera la composición de la atmósfera del lugar. Basta que se pase a una concentración de siete partes de oxígeno por tres de anhídrido carbónico, para que los asistentes, dependiendo de su complexión y otros factores constitucionales, sufran alteraciones de la percepción. Al quemarse oxígeno, que apenas se repone y generarse CO2, antes o después aparecen las alteraciones de la conciencia.

Si a esto añadimos un ambiente de penumbra, la vibración generada por jaculatorias y rezos cadenciales, la existencia de objetos de oro y metales preciosos que provocan irisaciones, otros objetos para fijar la mirada, y un estado de debilidad física generado por el exceso de trabajo en pro de la secta, compretado con ayunos y alimentación deliberadamente deficiente y poco adecuada para reponer al organismo de los esfuerzos solicitados, entonces, las posibilidades de tener "visiones beatíficas" y éxtasis aumentan exponencialmente.

CONCLUSION

Vía de Osiris y Vía de Seth, iniciación y contra-iniciación, verdadera y falsa espiritualidad, son el producto de dos concepciones diferentes y antagónicas del hombre y de la trascendencia: la que busca domar y aminorar la influencia del Ego y la que pretende saturarlo y darle poderes titánicos. La verdadera espiritualidad no busca otra cosa que decir con el Buda: "¿Que es lo que he ganado con años de meditación? No he ganado nada, lo he perdido todo".
Puede entenderse así por qué los textos clásicos del misticismo recomiendan estar en guardia, velar, permanecer vigilantes ante las trampas del Ego: desde este punto de vista vale la pena ser conscientes de que un estado alterado de conciencia puede constituir una trampa, algo inducido a través de trucos y tan simple de alcanzar como un buen sueño si se dan todas las circunstancias requeridas; pero eso, con todo lo que puede tener de novedoso y sorprendente para el sujeto sumergido en la conciencia ordinaria, está tan alejado de la espiritualidad como el Caos que representa Seth, el dios de la cabeza de chacal, lo está de Osiris, imagen misma del sol de la trascendencia.

© Ernest Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

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El atentado de Londres y la "gran tradición" iniciada el 11-S

El atentado de Londres y la "gran tradición" iniciada el 11-S Redacción.- Tomamos de la web http://11-s.net/ el siguiente artículo titulado Simulacros de ataques terroristas en el Metro de Londres". Creemos que esta información sitúa este atentado dentro de la corriente de "extraños atentados" que se inicia el 11-S en los que la versión oficial es cuestionable desde todos los puntos de vista y la sobreabundancia de informaciones impide ver la realidad: sigue sin saberse absolutamente nada del núcleo ideador de estos crímenes. ¿Qué aporta la nueva información? Una extraña coincidencia: justo en el momento en que se realizaban los atentados, en esas mismas estaciones se realizaban simulacros de ataques terroristas...


Simulacros de ataques terroristas en el Metro de Londres


Simulacros de ataques terroristas en el Metro de Londres eran realizados en el momento que sucedían los ataques reales del 7-J.

Una agencia privada (supuestamente contratada por el gobierno) realizaba simulacros de ataques con explosivos en el Metro en el momento que sucedían los ataques terroristas reales. Un escenario parecido al del 11-S cuando una agencia del gobierno de EEUU debía realizar un ejercicio de guerra en el que un avión se estrellaba contra un edificio, y que fue suspendido cuanto sucedieron los ataques reales. El director de la agencia privada que realizaba el ejercicio en Londres relató lo que pasó en una emisión de la radio BBC 5, transmitida en la tarde del 7-J. ¿Se utilizaron los argumentos del simulacro para desactivar las alertas de seguridad durante el ataque real?

(IAR-Noticias) 14-Jul-05

El ejército colabora en los operativos tras los ataques en Londres.

En lo que parece una extraña coincidencia, o una película de ciencia ficción combinada con la realidad, sucedió en Londres durante los ataques terroristas del 7 de julio de 2005.

Según el sitio web Prison Planet, una agencia de consultoría (supuestamente vinculada con el gobierno británico) estaba ejecutando un ejercicio que implicaba un ataque con explosivos en el tren subterráneo de Londres exactamente en el mismo momento y en el mismo área donde sucedió el ataque real en la mañana del 7 de julio.

En una entrevista en la radio BBC 5 que fue emitida en la tarde de ese día 7, el conductor entrevistó a Peter Power, Director Gerente de Visor Consultants.com, que factura como una compañía asesora en "manejo de crisis".


Imagen de Red Voltaire

Peter Power es un ex un oficial de Scotland Yard, que se desempeñó alguna vez en la sección Anti-Terrorista Rama.

Power le dijo al conductor del programa que en el momento exacto que sucedían las explosiones de Londres , su compañía estaba ejecutando un gran ejercicio con 1,000 personas que ponía como escenario ataques al tren subterráneo de Londres, en la misma zona y en el momento exacto que que sucedían los ataques en la vida real.

A continuación una parte del dialogo sostenido por el especialista en terrorismo y ex agente de Scotland Yard con el conductor del programa de la BBC 5:

Power: A las 8.30 de esta mañana, estábamos ejecutando un ejercicio para una compañía con más de mil personas en Londres, que implicaba la explosión de bombas simultáneas precisamente en las estaciones del tren subterráneo dónde sucedió (el ataque terrorista) esta mañana, por ello, es que aún tengo los pelos de punta.

Conductor: ¿Para tener esto claro, usted estaba ejecutando un ejercicio y esto (el atentado) pasó mientras usted estaba ejecutando el ejercicio?

Power: Precisamente, y fue cerca de las 8.30 de esta mañana. Planificamos esto para una compañía y por razones obvias no quiero revelar su nombre pero ellos están escuchando y ellos lo sabrán. Nosotros teníamos una sala llena de managers de crisis que se habían reunido por primera vez y así, en cinco minutos, tomamos una fantástica y rápida decisión al ver que esto era una crisis real. Así pasamos por las prácticas correctas de activar los procedimientos de manejo de crisis para saltar desde una reflexión lenta a una reflexión rápida y así sucesivamente.

Para el sitio Prison Planet, que elaboró un informe sobre el caso, el hecho de que el simulacro reflejaba las ubicaciones exactas y el momento justo de las explosiones que sucedieron en la realidad, está a años luz de ser una coincidencia.

Power dijo que el entrenamiento se enfocaba alrededor de "explosiones de bombas simultáneas", y al principio se pensaba que las explosiones tenían diferencia de una hora, pero la BBC informó justo el día 7 de julio que las explosiones fueron realizadas en forma simultánea, señala el informe de Prison Planet.

Peter Power y la Consultora Visor no necesitaban estar "en el lugar de las explosiones" o algo de esa naturaleza para que esto sucediera. El gobierno británico, o una de sus compañías privadas (supuestamente la que contrató a Power) podrían haber contratado a Visor para ejecutar el ejercicio con varios propósitos, continúa.

Según Prison Planet, el ejercicio comprendía varias metas diferentes. Entre ellas, llevar a cabo la operación sin que el gran despliegue del servicio de seguridad se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, y luego, si eran capturados durante el ataque o después de este con cualquier evidencia incriminatoria, ellos podrían demostrar que formaban parte del el ejercicio.

Esto precisamente es lo que sucedió en la mañana del 9/11/2001, durante los ataques terroristas en Nueva York cuando una agencia del gobierno controlada por la CIA estaba llevando a cabo ejercicios de volar aviones secuestrados contra el WTC y el Pentágono, a las 8:30 de esa mañana.

Está claro que por lo menos cinco, si no seis, ejercicios de entrenamiento estuvieron en operación en los días previos a y en la mañana misma de sept/11. Esto significó que las pantallas del radar del NORAD mostraron 22 aviones de pasajeros secuestrados. El NORAD había sido informado que ésta era parte del ejercicio de entrenamiento y por consiguiente los procedimiento reactivos normales fueron evitados y retardados, señala el informe de Prison Planet.

Los gran cantidad de "puntos" en las pantallas del NORAD que desplegaron tanto los aviones realmente secuestrados como los aviones de los simulacros, explican por qué los confusos informes de prensa surgidos horas después del ataque señalaban que eran por lo menos 8 los aviones secuestrados.

El establishment anglo-norteamericano que controla el complejo militar-industrial de Occidente ha sido atrapado más de cien veces llevando a cabo atentados explosivos y otros ataques terroristas alrededor del mundo para proyectar más allá sus objetivos corporativos y culpar a sus enemigos, prosigue el informe.

El gobierno norteamericano ha sido atrapado planeando llevar a cabo ataques y llevando a cabo los ataques. El gobierno británico ha sido atrapado con las manos manchadas también. Miembros del FSB de Vladimir Putin han sido sorprendidos plantando bombas en un edificio de apartamentos rusos en 1999 por la policía de Moscú, afirma Prison Planet.

Ésta no es ninguna especulación. Kermit Roosevelt admitió en la radio NPR que en 1953 la CIA y la inteligencia británica llevaron a cabo una ola de bombas y tiroteos en Irán. Posteriormente dmitió que después culparon de los ataques explosivos al Presidente de Irán, Mossadegh.

Para Prison Planet, las bombas de Londres tienen la misma firma que las bombas de Madrid del 11 de marzo de 2004. En ambos atentados los explosivos son similares al atentado explosivo en Bolonia en 1980 que asesinó a más de 80 personas.

Las bombas en Bolonia fue parte de una Operación de la CIA identificada con el código Gladio, mediante la cual el gobierno norteamericano les pagaría a terroristas derechistas para llevar a cabo ataques explosivos con bombas, para luego culpar a organizaciones izquierdistas en Europa, continúa el informe de Prison Planet.

Todos esto se conoció cuando dos de los atacantes de Bolonia fueron declarados culpables en una corte italiana, y luego admitieron que ellos eran neo-fascistas contratados por la CIA. Los documentos sobre la Operación Gladio fueron posteriormente desclasificados.

El nivel de alerta de terrorismo de Londres se bajó antes que los ataques explosivos del 7-J tuvieran lugar. Esto proporcionó una protección extra a los perpetradores para planear y ejecutar el ataque sin tener que evadir una seguridad más severa, apunta el informe.

El gobierno británico ha sido acusado en múltiples ejemplos de llevar a cabo atentados explosivos en Londres que entonces se culpaban al IRA. Ellos incluso tenían a uno de sus propios agentes del MI5 dentro del escuadrón de bombas Omagh de esa organización.

Según Prison Planet, la agenda más amplia quedará más clara cuando Blair apunte firmemente el dedo contra los bobos (utilizados para realizar el atentado) designados para el despeñadero. Pero por el momento él se encuentra contento en la tribuna como el líder valeroso que inmediatamente regresó a Londres para tomar el control del caos.

Las encuestas de la BBC mostraban que más de un 80 por ciento se oponía al ID, a la tarjeta de identificación, probablemente ahora arrojará una cifra en la dirección opuesta. El apoyo a la Unión Europea y al crecimiento de la globalización a través del G8 subirá. ¿Quién está listo para ganar de todo esto? ¿Quién tiene el motivo? , se pregunta Prison Planet, en obvia referencia a Blair como beneficiario principal del ataque terrorista.

Desde que Putin hizo estallar su propio edificio de departamentos, Israel está detrás de Hamas, y la evidencia muestra que el terrorismo en gran escala siempre es patrocinado estatalmente.

El ataque explosivo de Madrid es otro ejemplo, prosigue el informe.

Se supo que los perpetradores eran informantes de la policía y con conexiones estrechas con los Servicios de Seguridad españoles. Ellos tenían acceso a las áreas más seguras del sistema ferroviario de Madrid.

El gobierno español inicialmente intentó culpar al grupo Vasco ETA por las explosiones con la esperanza que las personas se unirían tras el gobierno y Aznar conseguiría la re-elección.

Después de que ETA negó estar involucrada y de que se empezara a decir que el gobierno estaba envuelto en los ataques del 11-M, el gobierno español tuvo que culpar a al-Qaeda y matar a algunos (chivos expiatorios) designados para pagar la culpa, afirmando luego que se inmolaron durante una redada.

Los ejercicios en el tren subterráneo de Londres fueron usados como el soporte alternativo de encubrimiento para llevar a cabo el ataque (se utilizaron los argumentos del simulacro para desactivar las alertas de seguridad durante los taques reales).

Ésta es la más grande arma humeante que apunta directamente a los niveles mas secretos del propio establishment británico que están detrás del ataque, culmina el informe de Prison Planet.


El artículo original en inglés en Prison Planet"

[en caso de querer realizar algún comentario, enviarlo por email a infokrisis@yahoo.es y será incluido, salvo que se trate de las habituales estupideces propias de los estúpidos que siembran con su baba este blog en los últimos días]

Para los que no puedan ir a la mani contra los Matrimonios gays

Para los que no puedan ir a la mani contra los Matrimonios gays Redacción.- Hoy la sociedad civil va a hablar en relación a los "matrimonios" gays. La carta de Zapatonto es que Carlinhos Brown mueva gente en Madrid y oculte la movilización de la sociedad civil. Que es como mezclar la velocidad con el tocino. Los que no podamos ir a la manifestación de hoy, estaremos presentes, multiplicando ¿por diez? ¿por cien? a los que desciendan a las calles de Madrid recordando a Zapatonto en un año no ha logrado destruir ni la sociedad civil, ni destruir el sentido común en España. Podemos leer "Los GAYS vistos por un HETERO, pros y [re]contras" de Editorial PYRE.

Estos días se ha distribuido la segunda edición de esta polémica obra que engloba tres aspectos:

- un análisis de lo que representa el "matrimonio" gay para la sociedad, situando este problema ante el fondo de la cuestión: un atentado contra el sentido común y contra la naturaleza biológica de la especie humana.

- un análisis de cómo un sector social -la "progresía"- ha llegado a considerar los "matrimonios" gays como normales y deseables, signo de libertad y máxima aspiración político-social.

- un repaso a las miserias de la condición gay, sin ninguna concesión a lo políticamente correcto y con una lógica implacable que parte de la propia sexualidad gay hasta los hábitos culturales y los mitos propios del imaginario colectivo gay.

Pero nos equivocaríamos si esta obra fuera un riguroso tratado de ética, moralidad y sexualidad aburrida. La cuestión se trata con un desenfado y un sentido del humor que contribuyen a la sorpresa, la sonrisa habitual, la carcajada, seguida de reflexión.

Este libro aparece en un momento que no podría ser más oportuno: cuando la sociedad civil o lo que queda de ella, reacciona ante el absurdo. Pues bien, esta obra contribuye a dar argumentos y a romper todos los mitos prendidos en el imaginario colectivo de la progresía.

¿No puedes ir a la manifestación contra la Ley de Matrimonios Gays? Tranquilo, no te cortes las venas, siempre puedes contribuir a agotar la 2ª Edición de "Los GAYS vistos por un HETERO - pros y [re] contras".
No es oportunismo publicitario: agotada la 2ª edición, vendrá la 3ª. No todo es manifestarse una tarde de verano. Es preciso reforzar la movilización de la socieda civil con argumentos. Y esta obra es un argumentario completo sobre la cuestión homosexual realizada desde el humor y el rigor.

LOS GAYS VISTOS POR UN HETERO. Pros y [RE]contras que puede ser solicitado a Editorial PYRE o si lo quieres pedir directamente: infokrisis@yahoo.es, al precio de 12,00 euros + 5 de gastos de envío. En tres días lo tendrás en casa.

Leo Valeriano y la ideología del neofascismo de los 60

Leo Valeriano y la ideología del neofascismo de los 60 Redacción.- Hemos rescatado del baúl de los recuerdos una cinta casette de canciones de Leo Valeriano. Está grabada sobre un vinilo de 1968. Leo Valeriano fue el primer cantautor italiano del ambiente “neofascista” y en las letras de sus canciones se percibe perfectamente el ambiente que impregnó a toda una generación. Vale la pena rescatar este casette, lamentando que no se haya remasterizado, y emplearlo como excusa para realizar un viaje a través del tiempo y retroceder al neofascismo italiano de los años 60.

La fuerza de ser uno mismo

“Padre Nuestro” es casi una oración. Iniciada con las palabras de la oración católica más conocida, esta canción de Valeriano tiene que ver con lo que podríamos llamar “la concepción del mundo del neofascismo”. De hecho, en todas las obras de Evola está implícito este mensaje: “Conócete a ti mismo” y “Prueba tu calidad a través de la lucha”. Valeriano arranca la canción –musicalmente muy seductora- con estas estrofas en las que está muy presente la necesidad de diferenciación:

“Padre nuestro que estás en el Cielo
Y también entre la gente,
que ya no puedes esperar nada
cada vez que alguien te llama.
Padre nuestro que estás en el Cielo
también yo te he llamado
días enteros en voz alta.
Me ha respondido sólo el silencio,
Pero no te pido reposo
No te pido riqueza,
Poder o tranquilidad”;

En las estrofas siguientes de la canción, la letra asume la vocación heroica que Evola propone en sus obras como condición indispensable para alumbrar un “hombre nuevo” capaz de mantenerse en pie ante las destrucciones culturales que se avecinan y termina implorando al dios desconocido que le dé la fuerza para ser él mismo. Análogo mensaje se encontraba en el santuario de Delfos: “Sé tu mismo”. La canción dice así:

“Dame Dios mío, aquello que te queda,
Aquello que nadie pide nunca.
Dame la lucha, dame la inquietud
Y la desesperada ansiedad,
Dame el tormento, dame la rabia
De esta condenada realidad,
Dámelo ahora, definitivamente,
Porque yo no sé,
Si tendré siempre tanto valor
Para poder pedírtelo
Padre nuestro que estás en el Cielo
Y también entre la gente,
Dame, Dios mío, aquello que te quede
Aquello que nadie pide jamás,
Pero dame la fe, dame el valor,
La fuerza de ser yo”.


El anticomunismo: Budapest

Una de las canciones más hermosas de Valeriano estaba dedicado a los héroes de Budapest. Se trata de una de las composiciones más bellas que hayamos escuchado, tanto por su letra como por su música. En 1956, los tanques rusos cercenaron el ansia de libertad del pueblo húngaro. Stalin había muerto y en Occidente se creía que la URSS había moderado su intervencionismo exterior. Era todo lo contrario. Valeriano logró sintetizar en una estremecedora música la gesta de los patriotas húngaros.

“Estoy sobre el monte mirando
donde estaba una ciudad
sobre las torres de las iglesias
grita fuerte el gallo rojo,
rojo el cielo por las llamas,
rojas las calles por la sangre,
rojos son los carros de combate,
¡está ardiendo Budapest!”

La juventud europea se estremeció con aquel horrendo ataque. En París, los grupos de patriotas, entre los que se encontraban Pierre Sidos y Jean Marie Le Pen, se manifestaron ante la sede del Partido Comunista que resultó asaltada por la población. En Roma abundaron las manifestaciones de protesta en la que se curtieron los militantes que luego crearían Ordine Nuevo y Avanguardia Nazionale. Valeriano era uno de estos jóvenes que quedó, literalmente, horrorizado por la masacre de Budapest y por la dejadez con que las democracias occidentales. Sigue la canción de Valeriano:

Oh Budapest... Oh Budapest..
Tu burgués de Occidente,
tu que tienes mujer, hijos y amante,
tus casas son cálidas
y no vas a arriesgarte por Budapest.
Tu burgués de occidente
has recogido sacos de oro
nacidos de la sangre
¡y luego te has encadenado al gigante del Este!

En esa época estaba claro para el neofascismo que las democracias occidentales, las democracias burguesas, no estaban en condiciones de enfrentarse a la URSS y que Europa, tras la guerra, estaba viviendo el esplendor de la civilización burguesa que había pactado un statuquo con la URSS: la convivencia pacífica. A esa burguesía bienpensante no le importaba la suerte de los patriotas húngaros. El anticomunismo del que hace gala Valeriano, y por extensión, el neofascismo de la época, viene acompañado de un acusado tinte antiburgués.

Esa sensación de que las democracias occidentales no tenían arrestos suficientes para detener al comunismo, se evidencia en la última estrofa de la canción:

“Yo te acuso Occidente,
mañana también tu llorarás
como los magiares abandonados por ti en Budapest.
Aquí sobre el monte estoy mirando
El fin de una ilusión
Nacida a lo largo de nuestro río
Y que muere asesinada
Con Budapest”


El sentimiento antiburgués: “Tiempo de Lobos”

Otra canción a tener en cuenta de Valeriano es “Tiempo de Lobos”. Se trata de otro alegato antiburgués, en donde se percibe fácilmente el aroma de la nueva era de la contestación juvenil que ya se percibía en el horizonte. Los padres que habían vivido la guerra y las privaciones querían que sus hijos fueran educados de espaldas a cualquier idea política y, cuando la tenían, lo que les exigían era que las ocultaran. Era la forma de “triunfar” en la sociedad, especialmente si se sostenían posiciones neofascistas. Dice Valeriano:

“Tu padre te ha dicho: sé astuto hijito
No debes arriesgar nada,
porque de nada sirve tener ideas
guárdalas para ti”.

Tal era la normalidad de aquel tiempo. El padre le dice al hijo: “Este es un tiempo de lobos, un tiempo de perros, ¿qué harás con tu futuro? Es un tiempo de lobos, ya no es un tiempo de héroes”. En las estrofas finales, Valeriano aporta las conclusiones:

“El miedo es una bestia que florece en el corazón
de aquella gente que no sabe lo que es el honor.
Es el miedo que te vuelve prudente
que va donde el viento la lleva.
Pero que no te suceda nunca como a quien no pueda
cantar la libertad“

La idea sostenida por el neofascismo de la época era que el comunismo era una ideología demasiado brutal como para poder ser contenida por el espíritu burgués. Hacia falta una movilización de los espíritus más duros y más decididos, para poder articular un frente anticomunista que no amenazada las libertades, como había ocurrido en Praga. Y para ello era preciso lugar en las filas del Movimiento Social y de las organizaciones decididamente anticomunistas y antiburguesas crecidas a la luz de la doctrina evoliana.

El espíritu de la contestación: El coraje de decir no

A partir de 1967 la contestación estaba en el ambiente. Al año siguiente estalla el mayo francés y pocas semanas después el “otoño cálido” italiano. En aquel momento, la universidad italiana registra una presencia importante de militantes neofascistas encuadrados en el FUAN y en otras organizaciones menores. En Valle Giulia, los estudiantes de estas formaciones ocupan la facultad de derecho y se enfrentan durante varios días a la policía. Los contestatarios de otras tendencias, ocupan filosofía y arquitectura. En los días que seguirán, Giorgio Almirante, secretario general del MSI, da la orden a su servicio de orden de desalojar las facultades, incluidas, derecho. Los contestatarios neofascistas se enfrentan a la disyuntiva de unirse a los “gorilas” de Almirante (dirigido por Giulio Caradonna) o bien permanecer defendiendo una “contestación de derechas”. Optan por la segunda opción en lo que luego, la mayoría, considerará un error. Eso implica dar la excusa para que el antifascismo prendiera en la universidad. A partir de ese momento, el grueso del neofascismo se va “domesticando” y convirtiéndose en el apéndice juvenil de un partido de derecha radical. La influencia de Evola se va reduciendo en esa generación de militantes de los que, finalmente, por iniciativa propia y por la misma presión de los acontecimientos, no acentuarán otra cosa más que su anticomunismo. Las veleidades de lucha contra el sistema, poco a poco, se van retirando del MSI y recluyéndose, bien en sectores disidentes, o bien en grupos extraparlamentarios que mantendrán hasta principios de los años 80 la etiqueta “neofascista”

Pero cuando Leo Valeriano redacta la letra de esta canción, está todavía impregnado por el espíritu de la contestación que se trasluce desde el mismo título: “El coraje de decir no”:

”Dicen siempre que todo va mal, que haría falta una revolución
Pero bastaría encontrar, el menos para comenzar,
El coraje de decir no, a la gente que dice Si
El coraje de rechazar las falsas etiquetas de la sociedad.
El coraje de decir no a un mundo que todo de da,
El coraje de estar solo en medio de la masa tranquila del Si.
El coraje de decir no a las ofertas que el mundo te hace,
El coraje de saber arriesgar descendiendo solo a la calle que quieres…
Pero es una fábula nacida así y que hoy no está de moda…
Una cosa para no escucharse porque puede hacer daño advertir que
No tienes el valor de decir no… el valor de decir no.”


El modelo histórico: la República Social

Mientras que en España, el franquismo cayó sin que existiera un “último pelotón” de fieles que resistieran. Ninguna sede del Movimiento, ni de la OJE, ninguna delegación de la Sección Femenina o de la Guardia de Franco, fue ocupada por sus militantes. La “rendición” se hizo sin que nadie resistiera. Por eso ha sido imposible reconstruir un “neo-franquismo”, por que sus principales valedores no quisieron jugarse nada esencial y se resignaron a ser barridos, intentando acomodarse unos o bien haciéndose olvidar la mayoría. Pero en Italia no ocurrió lo mismo. En 1943, con las tropas americanas en Sicilia, con Roma bombardeada a diario, con los partisanos asesinando constantemente, con la traición en el interior (Badoglio), el fascismo resistió y endureció sus posiciones. El resultado fue la creación de la República Social Italiana a la que se adhirieron cientos de miles de italianos, cuando la derrota estaba ya presintiéndose en el horizonte. Resistieron hasta el final en las más precarias condiciones que pueda imaginarse. Luego vino la represión de los partisanos comunistas. Casi 200.000 asesinatos sin juicio fue el precio de la “literación”.

No es raro que, ante esta situación, el neofascismo reconociera como modelo histórico, la experiencia de la República Social que, en definitiva, era un ejemplo de lealtad. Evola había inspirado a la primera generación de militantes del MSI y sus dos obras “Orientaciones” y “Los hombres y las ruinas” eran los manifiestos de referencia que se manejaban en la época. Evola había hecho de la lealtad el valor esencial del “hombre nuevo” que coincidía con el que se había forjado al calor del a RSI. Mussolini era un ejemplo y a la figura del Duce, Valeriano le dedicó una canción que aprovechó, tanto para glosar la figura humana del Duce:

“Un hombre es siempre un hombre
aunque sea fuerte”

Pero sobre todo, aprovechó para denunciar la odiosa figura de los que colaboraron con el Duce para luego traicionarlo. A estos les dedicó esta estrofa:

“Aquellos que han vivido de su gloria
Y bajo su estrella han caminado
Aquellos que le han dicho
“Tu eres la historia”,
son los mismos que luego le han traicionado”.

Denunciando la cobardía de los Amíntore Fanfani que luego pasaron a ser los grandes líderes del pentapartido, y antes los grandes albaceas del ventennio, Valeriano exaltaba la fidelidad y el honor de los combatientes de la República Social y la dimensión humana del Duce.

El antiamericanismo: Banzai

Así como en el neofascismo de los años 50-70, todos estaban de acuerdo en el anticomunismo, la posiciones respecto a los EEUU no era unánime. La polémica se originó en el interior del MSI cuando un sector sostenía que Europa, por sí misma, carecía de capacidad para defenderse y era, por tanto, necesario apelar a la ayuda americana. Luego sería tiempo de arreglar cuentas, pero, inicialmente, era preciso entregar la defensa de Europa a los EEUU. No todos estaban de acuerdo, por supuesto, y en el interior del propio MSI, existía un amplio sector antiamericano; en el exterior del MSI, los grupos extraparlamentarios, adoptaron siempre una posición antiamericana. Julius Evola, por su parte, sostenía que era preciso oponerse a la “concepción del mundo” emanada del americanismo que, a la postre, era exactamente la misma que la que se desprendía del bolchevismo y a demostrarlo dedicó la conclusión brillante de su obra cumbre “Revuelta contra el mundo moderno”.

Esta relativa indefinición en el interior del neofascismo hizo que Valeriano no adoptara un antiamericanismo extremo ni radical, que podía ser rechazado por una parte del MSI. Optó por contornear el problema. En aquel momento empezaba a leerse a Yukio Mishima en ambientes neofascistas. Valeriano aprovechó esta admiración creciente por el Japón y por los samurais para aludir a la gesta de los pilotos kamikaze en la Guerra del Pacífico. Era evidente que, el mensaje final, era antiamericano, pues, no en vano, el objetivo eran los buques de ese país. Pero llama la atención que optara por ese rodeo para llegar a algo que en los ambientes juveniles del MSI de la época era un dogma: “Ni Washington, ni Moscú”.

La música de la canción evoca voluntariamente ritmos orientales y tiene un encanto particular. En cuanto a la letra, destacamos algunas estrofas:

“Jóvenes de veinte años, vestidos de blanco,
perlas vivas frente al color de la noche,
sobre un bimotor que extiende sus alas blancas,
van al encuentra con la muerte en el cielo del Japón.
Está escrito entre las estrellas el valor de los pinos
que no cambian de color con el peso de la nieve”.

Luego, Valeriano recupera el tema de los samurais que ejercieron una seducción particular sobre el neofascismo. La propia existencia de una casta guerrera con la que los neofascistas se identificaban y que crean que podía forjarse mediante la militancia política, es reflejada por Valeriano en las estrofas siguientes de la misma canción:

“Cuando has dejado a tu madre, no ha llorado,
pero cuando esté sola, llorará en silencio al último de sus hijos.
Mientras el sol naciente tiñe de rojo el alba,
el último samurai, ofrece su vida al cielo”.

¿El elemento antinorteamericano? Hace falta cierta condescendencia para verlo en las últimas estrofas de la canción, cuyo lirismo parece intentar olvidar su ambigüedad en este terreno. Y no es raro porque la cúpula del MSI siempre fue, tanto con Michelini como con Almirante y, finalmente, con Fini, absolutamente pronorteamericana, incluso cuando ya ni siquiera hacía falta (a partir de 1989 cuando cayó el Muro de Berlín). Pero esa no era, desde luego, la opinión de las bases militantes. Valeriano dice:

“Las flores del cerezo están iluminadas en ese instante
Cuando se abre al sol y caen en el viento
Pero sobre el Fujiyama, el hongo de Hiroshima
Mata toda esperanza en el corazón del Japón.
Con tu muerte escribes una condena eterna
Que tu enemigo arda en la tierra de oriente
A su último hijo.
Cien aviones se alzan en el cielo
Hacia el paraíso eterno de los héroes
Parece una rama de melocotonero suspendido sobre el Japón”.

[Fin de la primera parte]

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es