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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

El 26-J a las 22:00

El 26-J a las 22:00

GANA LA ABSTENCIÓN, GANAN LOS CORRUPTOS FRENTE A AMATEURS (22:00 horas).- Del “sorpasso” de Podemos al PSOE al “sorpresazo” (todas las encuestas han fallado estrepitosamente, incluso las realizadas a pie de urna): los “viejos partidos” mejoran sus escaños y los “nuevos partidos”, no logran avances significativos, sino todo lo contrario. En otras palabras: el “frente de los corruptos” se refuerza, mientras que el “frente de los aficionados” (hooligans de Podemos y centristas de Cs) se debilitan. El voto cerril tradicional ha ganado sobre las esperanzas tenues en el cambio: la abstención ha afectado más a los segundos y poco a los primeros. Falta, claro está, ver los restos de cada circunscripción electoral y el efecto de los votos por correo.

La abstención sigue siendo la opción preferida por los españoles. Incluso el voto en blanco y el voto nulo han aumentado en relación a diciembre.

La victoria es de Rajoy, al menos a las 22:00. No tanto por su campaña electoral, como por su actitud durante las negociaciones para formar gobierno y negarse a presentar en el parlamento una propuesta que, sin duda, hubiera sido rechazada. El electorado centrista, ha retornado al PP.

Ciudadanos se da cuenta, tardíamente, de que el centrismo es la ambigüedad. Y todavía les podría haber ido peor a tenor de la mala campaña realizada. Cs fue algo en Cataluña mientras que su programa se basaba en un único punto radicalmente claro: “no a la independencia”… Así arrancó Cs. Pero luego, cuando a este punto se añadieron otros ambiguos, mal definidos o contradictorios, especialmente en materia económica, el partido no tenía más atractivo que el perfil de chico bien de Rivera y algún que otro rostro femenino atractivo. El resto, estaba próximo al cero absoluto.

De momento, la unión entre Podemos e Izquierda Unida no parece haber llevado a un aumento de votos de la fusión (la unión no siempre suma, ni multiplica, a veces, previene, alarma y resta). Quienes creían que Podemos era la “nueva izquierda” vieron, horrorizados, como se fusionaban con los profesionales de la memoria histórica, los últimos resentidos de la guerra civil y con un sector poco atractivo para las nuevas generaciones. Por otra parte, Podemos ha dado muestras de ser un pozo de inmundicias: mala gestión de los ayuntamientos que gobiernan, amateurismo, radicalismo de las bases que contrastaba con la imagen que querían dar sus dirigentes, y responsables regionales de mala o malísima calidad, en ocasiones, incluso, esperpénticos.

¿Qué ha hecho el PP para vencer? Nada. Ese es el secreto: Rajoy ha preferido hacer poco y proponer menos: que sean otros los que metan la pata. El PP bastante tiene con la acumulación de casos de corrupción, como para dárselas ahora de honesto: no era creíble. Así pues, Rajoy ha optado por generar miedo en el electorado y el resto le ha venido dado por otros: por la incompetencia de Cs que le ha devuelto sus votos, con el radicalismo de Podemos que ha movilizado el miedo de la derecha y con las vacilaciones del PSOE .

¿Se ha salvado el “soldado Sánchez”? De momento va perdiendo un escaño en relación al 20-D. No es el desastre que auguraban las encuestas, pero ahora el problema es de orientación, porque la pelota está en el tejado del PSOE: pactar con el PP o tratar de pactar con Podemos y Cs. Para lo primero –que sigue siendo la opción  más razonable desde el 20-D: el “frente de los ancianos”, “la gran coalición”, los defensores del “viejo orden”- el “soldado Sánchez deberá afrontar problemas en el interior de su partido. Lo segundo parece improbable: Cs no está en condiciones de nada, ni pactar con el PP (que debía haberlo hecho en la anterior y corta legislatura, ahora ya es muy pequeño para poder sacar una “buena tajada”); y Podemos y Cs siguen siendo incompatibles. Por lo tanto, la opción más viable sería una “gran coalición” en donde Sánchez fuera desplazado por Susana Díaz.

De lo que no cabe la menor duda es que el partido mayoritario es el PP, ha ganado en escaños y en porcentaje (y veremos si también ha ganado votos).

El gran derrotado es Cs y, por supuesto, las esperanzas de Podemos. Ambos se “atascan”, literalmente. Tanto Rivera como Iglesias van a tener que moderar sus maximalismos: estas elecciones los han redimensionado al nivel de “aspirantes permanentes” (son ya dos elecciones generales en las que han participado).

Los “viejos partidos”, en su conjunto, suben. Y los “nuevos partidos”, bajan. La salud del sistema constitucional español se demostrará en las próximas semanas: o bloqueo institucional y nuevas elecciones o coaliciones inestables o gobiernos en minoría aún más inestables.

 

Resultados 26-J a las 8:30

Resultados 26-J a las 8:30

GANA LA ABSTENCIÓN, VICTORIA AMARGA DEL PP, REORDENACIÓN DE LA IZQUIERDA (20:30 horas).- La abstención ha aumentado en toda España: el 58% del electorado ha acudido a las urnas, contra el 42% que nos hemos quedado en casa o hemos optado juiciosamente por ir a la playa, de copas o saludar a los amigos. Total, no había en juego nada importante, ni se iba a decidir nada serio: tan solo estar en Guatemala o en Guatapeor, según los gustos. Las imposiciones de la UE, la deuda externa, hacen que, gane quien gane, solamente se vaya a aplicar una política. Así que ¿para qué votar? Lo hemos hecho tantas veces y siempre hemos ido de mal en peor, así que ya era hora de decir: ¡que voten los que les va algo en la porfía!

Por otra parte, con estos niveles de abstención, a los que habrá que sumar el voto en blanco y el voto nulo, por primera vez estaremos cerca de una abstención del 50% en elecciones generales. En Cataluña, la abstención ha sido de más de 10 puntos en relación a diciembre. Claro está que habrá el mismo número de escaños y que quien renuncia a su voto o lo invalida deliberadamente deja paso a otros… pero, además de que solamente queda una política que aplicar, hay que recordar que cuando más abstención se produce, menos legitimidad tienen los gobiernos salidos de unas elecciones así.

Estamos otra vez ante unos resultados similares a los de diciembre. Gana el PP que obtiene prácticamente el mismo resultado. Como el del PSOE al que la pérdida de votos hacia Podemos  sitúa por detrás de esta formación. Podemos sube… pero sube poco. Y Ciudadanos baja, pero no excesivamente.

¿Conclusión? O bien “gran coalición” (PP+PSOE+Cs) o bien “coalición de izquierdas” (PSOE+Podemos), o bien nuevas elecciones. La primera opción supone insertar la inestabilidad en el seno del sistema: el PSOE tendrá una catarsis esta misma noche y de esta catarsis saldrá su posición: al PSOE deberá decidir si es el PP o Podemos quien le da el “abrazo del oso” definitivo. Cs se ha estancado con tendencia a la regresión. Es el destino del centrismo: ser flor de un día.  Lo veis como no valía la pena ir a votar…

¿Implicaciones? Pocas: si hay gobierno de izquierdas Holligans+PSOE, referendos soberanistas de pedrea en toda España y las mismas políticas incluido el puertas abiertas a la inmigración y el “Welcome refugiados”. De ahí que los soberanistas catalanes depositen todas sus esperanzas en que Podemos+PSOE tengan mayoría absoluta. Otra cosa sería el fin del “procés”. Para colmo, si ERC ha subido un poco, CDC ha perdido más. En Cataluña y País Vasco ganará Podemos… no el nacionalismo.

¿Será difícil formar gobierno? Las posiciones son casi las mismas que en diciembre, así pues, deberían de darse los mismos problemas a la hora de formar gobierno. No se debe excluir, pues, la tercera ronda. Y, en caso de que se forme cualquier coalición, la primera pregunta a la que debería responderse es: “¿por qué ahora sí, y hace dos meses no era posible?”. Y la respuesta no es fácil.

¿Vale la pena dormir intranquilo hoy? En absoluto. Nada cambiará. El referéndum británico tiene mucha más importancia en la política y en la economía española que lo que salga de estas urnas. 

Islam moderado en el Magreb?

Islam moderado en el Magreb?

Marruecos fue el único país del Magreb al que no llegaron las “revoluciones verdes” de principios de la década. En efecto, mientras los regímenes tunecino, libio y egipcio caían como un castillo de naipes y en Argelia se recrudecía el fundamentalismo islámico, en Marruecos no ocurría nada. Marruecos, a modo de vacuna, se contagia con el islamismo “moderado” para conjurar la epidemia del yihadismo radical. Estrategia peligrosa y de dudosa rentabilidad.

¿Por qué? Hay tres causas: la primera y más importante es que Marruecos es el portaviones avanzado de EEUU en África. Nadie hunde al aliado más seguro: sí, porque si las “revoluciones verdes” se desataron fue a iniciativa de los servicios de seguridad occidentales que aportaron la cobertura propagandística (y las armas en el caso libio, seguidas de bombardeos selectivos cuando esto no bastó). En segundo lugar porque desde el inicio de su reinado, Mohamed VI ha permanecido muy vigilante en relación al wahabismo marroquí al que, frecuentemente ha golpeado con extrema dureza y a la utilización de operaciones preelectorales “false flag” como los atentados de Casablanca que costaron pérdidas electorales momentáneas al partido Justicia y Desarrollo de carácter islamista. Finalmente porque el rey de Marruecos es, al mismo tiempo, “jefe religioso” del país (“emir de los creyentes”) suníes de rito malekita dado que en su genealogía estaría emparentado con… Mahoma. Sin embargo, la pregunta es ¿hasta cuánto tiempo Marruecos logrará contener al islamismo radical?

La política de migración de Marruecos ha sido sabia: no pone ningún obstáculo a la salida de los fundamentalistas radicales que van a propagar el islam a Europa y evitan propagar su versión radical en el Magreb. No es por casualidad que la mayoría de atentados yihadistas que se han cometido en Europa desde el asesinato del cineasta Theo Van Gogh en Holanda en 2004, hayan tenido a numerosos marroquíes implicados. Sin olvidar que los servicios secretos marroquíes siguen muy de cerca a todos estos grupos, no tanto por su interés en la lucha antiterrorista, como para luego intercambiar con los Estados Europeos información a cambio de envíos de fondos.  

La red de mezquitas wahabitas subvencionadas desde Arabia Saudí, que entraban en conflicto con el islam dirigido por Mohamed VI, ha recibido todo tipo de obstáculos para su implantación. Pero la acción más inteligente de la monarquía marroquí a consistido en aislar el movimiento Caridad y Justicia dirigido por hija del jeque Abdeslam Yassin, una ONG que no actúa como partido político pero cuenta con 40.000 seguidores según la policía marroquía y 200.000 según la propia organización. Caridad y Justicia  es especialmente fuere en Casablanca y en la universidad. No reconoce a Mohamed VI como “emir de los creyentes”.

Por su parte, el partido Justicia y Desarrollo, aprendió la lección de los atentados de 2003: si mantenía una posición ecléctica ante el yihadismo se vería envuelto en operaciones “bandera falsa” que le hurtarían la victoria… como ocurrió tras los atentados de 2003. Después de la reforma constitucional de 2009, Justicia y Desarrollo se asoció con el poder, mostró su sumisión a Mohamed VI y en la actualidad mantiene una posición similar al partido de Tayip Erdogan en Turquía con el que además de coincidencia en el nombre, tiene también como rasgo característico el islamismo moderado. Sin embargo, el gobierno de Justicia y Desarrollo, hasta ahora no ha aplicado las reformas constitucionales previstas y la presión social interior sigue subiendo: la demografía explosiva de Marruecos crece a mayor velocidad que la industrialización y la inmigración es una espita pero… sometida también a la presión demográfica que sufre del África subsahariana.

El pasado 14 de junio, tuvo lugar en Fez la constitución del Consejo Superior de la Fundación Mohamed VI de los Ulemas Africanos, que contó con la presencia de 800 imanes procedentes de Malí, Guine, Costa de Marfil, Senegal, Túnez y Francia, cuya intención es ampliar la influencia del islam malekita sobre África negra. Agrupa a ulemas (“doctores de la fe”) de 31 países y su objetivo declarado es “promover la tolerancia y la moderación frente al islam integrista y el yihadismo en África”. El objetivo real, por supuesto, muy diferente: evitar el contagio yihadista –muy avanzado, por lo demás- en África, ampliar la influencia de Marruecos en África y crear una especie de “Escuela de las Américas” orientada hacia la lucha contra el yihadismo.

¿Puede resultar la operación? Difícilmente. La islamización creciente de la sociedad marroquí tiene un riesgo que ya ha sido detectado en Casablanca y en otros países de la zona: la increíble facilidad con la que un islamista “moderado” se convierte en “radical” mediante la lectura de algunos versículos del Corán. Es cierto que la islamización de sociedad marroquí garantiza a Mohamed VI tener atados a sus súbditos por un lazo más fuerte que el político, el religioso… pero también es cierto que la predicación de Caridad y Justicia negando que Mohamed VI sea el “emir legítimo”, a causa de las injusticias que permite y de la vida inmoral contraria a los principios coránicos que lleva, tiene una fuerza extraordinaria en las zonas más deprimidas del país. ¿Hasta cuándo conseguirá Mohamed VI mantener aislado y contenido al islam radical? Hasta el infinito no, desde luego. Bastaría un año de sequía o una mala cosecha para que miles de agricultores emigraran de los campos a las ciudades, contribuyendo al aumento de la presión social. 

 

Eslovaquia contra la UE

Eslovaquia contra la UE

EN ESLOVAQUIA HE EMPEZADO LA RECOLECCION DE FIRMAS PARA SALIR DE LA UE.- Marian Kotleba, líder del partido euro-escéptico eslovaco Ludova Strana Nase Slovansko (Partido Popular Nuestra Eslovaquia), inmediatamente conocerse la votación británica favorable a salir de la UE, ha sido el primero en iniciar la recogida de firmas para obligar al gobierno a convocar un referéndum similar. “Los ciudadanos del Reino Unido decidieron librarse del diktat de Bruselas. Es hora de que Eslovaquia abandone el Titánic de la izquierda europea”, puede leerse en el manifiesto publicado por Kotleba.

La legislación eslovaca requiere la presentación de 350.000 firmas para la celebración de un referéndum, algo que está dentro de las posibilidades de Korleba y de su partido. La formación tiene su rigen en 2003, cuando Kotleba función la Slovenská Postolitost (Unión Eslovaca) que en 2007 fue castigado por el ministerio del interior con la prohibición para presentarse a las elecciones, si bien todavía existe como movimiento ciudadano. En 2009, Kotleba, al frente de una candidatura cívica se presentó para el cargo de gobernador de la región de Banská Bystrica obteniendo el 10% de los votos que se duplicaron tres años después superando el 20% en la primera vuelta e imponiéndose en la segunda con el 55% de los votos. Esta victoria constituyó un verdadero shock en Eslovaquia. La decidida oposición popular a los nuevos asentamientos romanís (gitanos procedentes de Rumanía) estuvo en el germen de la victoria de Kotleba.

Hace solo unas semanas, el partido se presentó a las elecciones generales eslovacas obteniendo el 8% de los votos en todo el país, cuando las encuestas apenas le atribuían un 1,5%. Esta victoria se ha atribuido a la pérdida de votos del Movimiento Demócrata Cristiano (centro-dercha) y del SMER (los socialdemócratas de centro-izquierda), pero muy especialmente a la llamada “crisis de los refugiados”.

En este momento, se calcula que el porcentaje de euroescépticos en Eslovaquia se sitúa antes del Brexit en torno al 25%. En este momento, si se celebraran referendos similares al británico, la encuestas indican que obtendría resultados similares al británico en Austria y Francia y, quizás, en la República Checa. Hay que tener en cuenta que un mes antes del Brexit, las encuestas sostenían que solamente el 48% votaría a favor de la salida de su país de la UE. El estudio más completo y reciente sobre euro-escepticismo, publicado por el Pew Reseach Center, indica que esta corriente asciende en toda Europa: 71% en Grecia, 61% en Francia... 48% en el Reino Unido.

En cuanto a España, la misma encuesta revela que un 49% de la población se sitúa en el área euro-escéptica, mientras un 47% aprueba la gestión de la UE. España es, sin duda, el más contradictorio de todos los países de la UE: es el cuarto en tener más ciudadanos a favor de la UE… pero también el país en el que más crece el euro-escepticismo. 

 

Trayendo inmigrantes---

Trayendo inmigrantes---

PATERA CON 352 INMIGRANTES RESCATADOS POR FRAGATA ESPAÑOLA ANTE LIBIA.- Libia es hoy un “estado fallido” gracias a la guerra civil desencadenada por la OTAN en aquel país y especialmente por Nicolás Sarkozy. No se perdonó a Gadafi que, tras haber renunciado a sus propósitos terroristas, se hubiera negado a que su país aceptara las condiciones de la industria petrolera internacional. Le costó la vida. Luego el país cayó en una anarquía cada vez más extrema que ha sido aprovechada por las mafias de la inmigración para situar allí sus lanzaderas hacia Europa.

Hoy se ha sabido que el pasado viernes, la fragata “Reina Sofía” rescató a 352 personas (304 hombres, 45 mujeres y 3 niños) que viajaban en tres embarcaciones procedentes de Libia. Una de las mujeres está embaraza de 8 meses… lo que le garantiza la permanencia en Europa. El salvamento se produjo en pleno Mediterráneo poco después de que las pateras salieran de la costa de Tripolitania en dirección a Sicilia. Una vez rescatados, los inmigrantes recibieron todo tipo de atenciones (bebida, comida y ropa) y se les condujo hacia la isla de Lampedusa en donde esperarán su traslado a la península itálica.

España participa en las misiones comunitarias de vigilancia en esa zona del Mediterráneo que hasta ahora han conducido a 14.000 personas en un año (desde que el Consejo de la UE aprobó la operación el mayo de 2015) de las 80.000 que han conseguido poner pie en territorio italiano por sus propios medios y procedentes de Libia. Cabe preguntarse si esta misión es algo más que una “operación rescate” que permita el flujo de inmigrantes al territorio de la UE, en lugar de una “operación de control”. Sea como fuere, solamente en los últimos 12 meses 100.000 inmigrantes han llegado por esa vía a Europa.

 

HISPANEXIT ¿MAÑANA ESPAÑA?

Info|krisis.- ¿Y España? España nada: mañana acudirá a las urnas, una vez más, sin que haya existido un verdadero debate electoral, sin que ningún partido haya extraído conclusiones de la situación creada en estos últimos seis meses, y con una sociedad igualmente apática, abúlica, indiferente, narcotizada y embrutecida que a partes iguales se nutre de los vapores de la telebasura o de los humos del porrito. ¿España? España ya no existe, nuestra destino, para bien o para mal, no depende de nosotros, sino de lo que se cueza fuera de nuestro territorio nacional.

España es un punto y aparte en Europa, el desprecio absoluto por los debates en profundidad, la negación de una clase política digna de tal nombre, el chorizeo deja vû de los viejos partidos y de los nuevos, ni siquiera es el país del “pan y circo”, sino del pan de mala calidad y del circo con sobredosis de payasos, osos reumáticos y equilibristas políticos apenas separados 25 cm del suelo y con red. España, como país es periferia europea, pero periferia irrelevante. Hasta nuestro simétrico en el Este, Polonia, ha sido capaz de algo más que elegir a los de siempre, al menos es un país en el que el patriotismo no depende del resultado de la selección nacional de fútbol.

Los españoles no participamos apenas en la construcción de Europa: llegamos cuando lo esencial estaba hecho. Nos pusieron condiciones gravosas y nos dieron migajas. Felipe González firmó. Aznar quiso ser el más amigo de Bush a este lado del Atlántico y tuvo su 11-M. Zapatero era, en sí mismo, la certificación de la irrelevancia de España y de la sociedad española. Rajoy es una especie de Gandalf el Gris que evitar estar en Mordor pero sigue ausente de la Comarca. Y en cuanto a España es tierra de orcos, en donde la tolkineana raza de los Hombres, ni está, ni la espera. Mirar a vuestro alrededor y decirme si no tengo razón.

Lo que ocurra en España nos vendrá aplicado o inducido desde fuera. Si ganan los identitarios en Europa, aquí también ganará un partido identitarios creado aprisa y corriendo y casi como simulacro. Si la UE se desploma no será porque España haya participado ningún político español de manera relevante en el hundimiento. Si malvive unas décadas aún tampoco será gracias a este país desintegrado ni a su apatía social consuetudinaria. Lo que venga, no lo dudéis, vendrá de fuera. Y en este sentido el Brexit de anteayer será mucho más importante que las elecciones de mañana.

 

TRES OLAS PARA UNA CRISIS

TRES OLAS PARA UNA CRISIS

Primera ola de la UE: construcción eficiente de Europa; segunda ola: imposiciones de los EEUU en la política de la UE; tercera ola: decisiones catastróficas. ¿Habrá una “Cuarta Ola” en la UE? ¿o será el reflujo previo a la desintegración? Si hay cuarta ola será porque los partidos euro-escépticos, identitarios y nacionalistas han impuesto reformas a la UE y desplazados en sus respectivos países a los habituales centro-derecha y centro-izquierda, responsables del actual estado catastrófico de la UE.

LA PRIMERA OLA

La “primera ola” fue la de los “padres fundadores”: los Tratados de París (1951), Roma (1957) y Bruselas (1967). La idea era buena: en cuatro generaciones se habían producido tres guerras entre Alemania y Francia. ¿La causa? La misma: el Ruhr tenía carbón pero no tenía hierro y Alsacia-Lorena tenían hierro, pero no carbón. Era inevitable que en la era industrial, cuando el acero marca la potencia, el poder y la influencia, estas dos naciones se disputaran estos materiales para ser hegemónicos en Europa. La idea de la UE fue, en primer lugar, esa: un acercamiento franco-alemán que garantizase la seguridad europea. La otra estaba implícita en la “Europa verde” que era, incluso anterior: evitar que volvieran a producirse situaciones de carestía y oscilaciones extremos en los precios agrícolas. Estos problemas habían aportado inestabilidad política a Europa y era cuestión de resolverlos mediante la creación de un organismo que regulara los precios, tuviera capacidad para almacenar reservas y ayudara a la agricultura. Y luego estaba un último elemento: eliminar trabas a los intercambios comerciales y al tránsito de mercancías. Era un buen asunto porque las economías que dieron origen al Mercado Común Europeo eran muy similares y resultaba absurdo realizar trámite en cada frontera. Así pues, la UE, en sus comienzos, fue una gran idea, una idea práctica y que resultó eficiente en la postguerra europea.

Claro está que aquella idea llegaba en el momento en que las necesidades de reconstrucción habían convertido en habitual el intervencionismo de los Estados en los mercados. Nadie dudaba que una de las funciones de los Estados eran “orientar” la economía, disponer de un fuerte “sector público” al servicio de todos, planificar, intervenir y velar porque la economía estuviera al servicio del bienestar público. Fueron Margaret Tatcher y Ronald Reagan quienes recuperaron las tesis de un economista liberal que se tenían por superadas (sino por estupideces absurdas), Friedrich Hayek, quien opinaba que el más mínimo arbitraje del Estado en la economía era “socialismo” y que si el liberalismo había generado problemas desde el siglo XVIII se debía a que nunca se había aplicado el “laissez faire-laisser passer”…

SEGUNA OLA: INTERLUDIO O COMO EUROPA DEJÓ DE SER DUEÑA DE SU DESTINO

A partir de ese momento, el Mercado Común Europeo empezó a cambiar, el Acta Única Europea de 1987 registraba algo de las viejas preocupaciones que habían llevado a la fundación del organismo en la postguerra, pero, en lo esencial, había un cambio de rumbo que luego se manifestó en el Tratado de Maastrich de 1993.

Las tesis de Hayek habían triunfado y se habían puesto en práctica en un momento decisivo de la historia mundial. Desde 1945 el mundo estaba dividido en dos bloques, polarizados en torno a los EEUU y la URSS. A lo largo de los años 80, coincidiendo con la aplicación de las tesis de Hayek por Reagan y la Tatcher, cuatro elemento coadyuvaron para el desplome de la URSS: la ruptura de su cadena de alianzas defensivas con la aparición de Solidarnosc en Polonia; la guerra de las Galaxias de Reagan y el despliegue de misiles Pershing 2 en Europa Occiental que colocó el listón armamentístico en un lugar que la economía soviética ya no podía seguir; el empantanamiento soviético en la guerra de Afganistán y la progresiva pérdida de influencia de la etnia rusa en el conjunto de la URSS. En 1989, con la caída del Muro de Berlín, acaba la Guerra Fría y EEUU se convierte en la única potencia mundial.

Cuando España entra en la UE en 1986 lo que encuentra ya no es aquel organismo de cooperación sincera entre las naciones europeas. Esa idea ha quedado atrás: lo que encuentra es un eje franco-alemán con el que debe negociar y al que Felipe González hipoteca el futuro de nuestra economía: consiente que la industria pesada en España, siderurgia, astilleros, la minería, incluso el sector lácteo, sean, literalmente liquidados a cambio de la percepción de “fondos estructurales” para compensar. Pero esos fundos estructurales eran pan para hoy y hambre para mañana: luego, a España, le correspondería reembolsarlos ad infinitum en forma de contribuciones para estimular las economías de los nuevos socios de la UE. Y, por otra parte, durante el tiempo en el que se percibieron esos fondos estructurales, la economía española no tendió a un modelo económico viable y de futuro. Sirvió, eso sí, para que José Marái Aznar pusiera en marcha un modelo suicida basado en hipertrofia de la construcción – inmigración masiva – salarios bajos – acceso fácil al crédito. En 2007 todo esto saltó por los aires. Cuando España ya no percibía fondos estructurales sino que le tocaba pagar… 36.000 millones en el período 2020… ¡la novena parte de nuestra deuda soberana!

EL EJE FRANCO-ALEMÁN Y, NOSOTROS, LA “PERIFERIA EUROPEA”

El eje franco-alemán, simplemente no quería competencia en los sectores más rentables que consideraba como propios y relegaba a la “periferia” de Europa a las naciones que podían suponer la más mínima concurrencia. A España le hubiera quedado la agricultura, naturalmente, pero ese parecía ser un sector de actividad económica que interesaba poco al PSOE, históricamente más preocupado por la industria que por el campo.

Y, para colmo, tanto en los períodos de Aznar como de Zapatero, la UE concluyó “acuerdos preferenciales” con Marruecos que terminaron por inundar el mercado español de productos de mala calidad cultivados en el Magreb y que se veían libres de la “trazabilidad” obligatoria en Europa. Hoy, en España, el campo es uno de los negocios más ruinosos y recesión más rápida que se puedan contemplar: campos abandonados, subsidios que ni siquiera llegan a cubrir los costes de producción, indican lo mal que los gobiernos españoles han negociado con la UE en este campo.

Cuando España entra en la UE, este organismo se encuentra en un período de transición entre la “primera ola” fundacional, y la “segunda ola” que, es fundamentalmente “política” y “neo-liberal”. Veamos qué varió a partir de Maastrich y del Acta Única Europea.

LA TERCERA OLA O CÓMO LA LOCURA SUSTITUYÓ A LA “TECNOCRACIA DE BRUSELAS”

Caído el Muro de Berlín, la UE se orientó hacia el Este: esa ampliación fue excesivamente rápida, no contempló las diferencias estructurales entre las economías hasta el día anterior socialistas, transformadas en neo-liberales bruscamente, ni cómo afectarían el resto de la Unión. Simplemente, se trataba de cubrir el vacío dejado por los países del disuelto COMECON (el mercado común de los países satélites de la URSS en Europa), restando “espacio” geopolítico a Rusia que permaneció a la defensiva entre 1989 y 1999 cuando Vladimir Putin asumió la presidencia. ¿Qué estaba ocurriendo? Algo muy simple: en la Unión Europea se había impuesto el criterio de los estrategas del Pentágono consistente en arrinconar a Rusia (ya no era la URSS comunista, sino la Rusia eterna), extendiendo la OTAN hasta las fronteras de Ucracia y recompensando a los nuevos vasallos con un caramelo económico: ¡los fondos estructurales!

La Comisión Europea empezó a hablar de algo que hasta ese momento había estado completamente ausente, la Europa “política”, de caminar hacia una “unidad política”, de que el primer paso consistía en incorporar a las “nuevas democracias del Este”, estimularlas, ampliar el mercado interior europeo, nivelarlo… y crear un “moneda única”. Pero toda esa fraseología ocultaba el hecho esencial: los nuevos socios del Este, se incorporaron aprisa y corriendo, cuando sus economías todavía no estaban preparadas, simplemente para lograr que, paralelamente, ingresaran en la OTAN. Y así como a España se le puso como condición para entrar en el “club Europeo” ingresar en la Alianza Atlántica para “darle  profundidad” (sin España, no existía “retaguardia” europea en la OTAN pues, apenas 1000 km separaban la frontera entre las dos Alemanias de los Pirineos, lo que los tanques rusos podían recorrer en dos jornadas), los países del Este sirvieron para “adelantar líneas” y llevar la frontera del conflicto Este-Oeste (conflicto que solamente existía en la mente perturbada de los estrategas del Pentágono) a 1.000 km de Moscú…

EUROPA YA NO ESTÁ EN MANOS DE LOS EUROPEOS

Pero eso implica que el destino de Europa ya no estaba en manos de los europeos, sino de la OTAN, es decir, de los EEUU. Lo que ocurrió a partir de aquí fue una verdadera catástrofe. La que, hasta ese momento había sido una “construcción europea”, lenta, basada en principios tecnocráticos (la famosa –y denostada- “tecnocracia de Bruselas”) se convirtió en un artificio construido a prisa y corriendo, sin prever nada a medio plazo, ni plantearse el problema decisivo a partir de 1989: ¿Cuál iba a ser el papel de Europa en el mundo globalizado y cómo iba a afectar la globalización a la economía europea? A partir de ese momento, el “nivel” intelectual y la operatividad de la UE fueron decayendo. Incluso el parlamento europeo se convirtió en el sumidero al que iban a parar los políticos amortizados o molestos en sus respectivos países como un “patada hacia arriba”.

Quienes sí habían respondido a estas cuestiones –y desde hacía tiempo- eran los gobiernos franco-alemanes: creando un “periferia europea” densa, lograrían que las crisis económicas les afectaran menos a ellos. El tupido entramado de acuerdos y legislación europea, simplemente, servían como “amortiguador” de las crisis que pudieran ir llegando: primero sacudirían a la “periferia” para que apenas fueran notadas en el centro. Y lo han logrado: la gran crisis económica iniciada en 2007, fue resentida dramáticamente por la “periferia”, pero ha tardado en llegar al “núcleo duro” de la UE y un poco más a Alemania: pero, finalmente, ha llegado.

Si la Merkel permitió la entrada de 1.000.000 de “refugiados”, no fue por razones humanitarias, sino para ganar “competitividad” rebajando salarios (en términos estadísticos y macroeconómicos), lograr que el PIB alemán aumentara ligeramente (un volumen así de población, solamente por su mera presencia ya genera un poco más de movimiento económico), compensando las cuatro devaluaciones simultáneas de la moneda china que habían abaratado las importaciones procedentes de ese país. Era la última trinchera de la Merkel: ahora ya no le queda ninguna más… solamente reconocer que Alemania ha entrado también en crisis, con salaros bajos, riesgo de paro, contratos-basura y así sucesivamente.

RECONOCER EL FRACASO DE LA TERCERA OLA DE LA UE

En esa “tercera ola” de la construcción europea, abundaron los errores. De hecho, toda esa fase, fue la negación de la anterior y la persistencia en los errores. La idea de una “moneda única” no era desechable… salvo cuando se creó bajo el control del Banco Central Europeo, especie de sucursal del Bundesbank, que servía a la economía germana y a ninguna otra. Y la idea era buena porque todos los viajábamos por Europa sabíamos lo engorroso de tener que cambiar una y otra vez divisas. Era también un buen recurso para estimular el intercambio de mercancías entre los distintos países europeos. Pero se hizo mal. Otro tanto ocurrió con la creación del “espacio europeo” y la libre circulación de personal… que solamente podía haberse puesto en marcha, tras haber aprobado leyes para la persecución de la delincuencia y los tráficos ilícitos, las extradiciones y una legislación común en materia de delincuencia organizada…

Para colmo el ingreso de nuevos países hizo que los costes burocráticos de la UE se dispararan, que su reacción ante problemas cotidianos se fuera ralentizando. En el campo se alcanzaron niveles de locura (aún vigentes): por una parte se subvencionaba la plantación de vid… y por otra se subvencionaba su arranque. Se tardaba cuatro años en establecer que determinado cultivo era necesario y había que subvencionarlo; al cabo de ese tiempo, se aprobaba la subvención y ocurría lo previsible: existía una aglomeración de agricultores que cambiaban sus cultivos de la noche a la mañana y se inclinaban por el que más subsidios y ayudas generaba. En apenas cuatro años la Unión Europea percibía que se había producido superproducción en algunos cultivos con la consiguiente caída de precios y se establecía una “comisión” para que estudiara el problema… comisión que al cabo de otros cuatro años terminaba sus trabajos y emitía sus conclusiones. ¡Doce años perdidos en total! Y esto, una y otra vez: en girasol, en soja, en lino, en tabaco, en vides…

LA LOCURA DE LA INMIGRACIÓN MASIVA EN EUROPA: POLÍTICA DE LA UE

Y para colmo, la UE ha perpetrado contra los pueblos de Europa el mayor crimen que podía cometerse: el delito de etnocidio. En lugar de estimular campañas de natalidad, premiar fiscalmente a las familias numerosas, subvencionarlas en necesidades básica, se optó por ¡importar mano de obra inmigrante sin importar la procedencia, la cultura, la mentalidad, la religión, ni siquiera la productividad! A la izquierda se le engañó con argumentos humanitarios y a la derecha con falsas necesidades sobre el pago de pensiones y la alarma ante el descenso de la natalidad europea. Todo para satisfacer el neo-liberalismo que sabía perfectamente que la llegada masiva inmigración atomizaría a las sociedades europeas, que crearía problemas que desviarían la atención de la opinión pública de la realidad más dramática: la pérdida de competitividad de los Estados Europeos en un mundo globalizado.

La locura se ha prolongado hasta el 23 de junio de 2006. El Brexit no se ha producido por una meditada reacción de los ciudadanos británicos ante estos problemas, sino ¡POR RECHAZO A LA INMIGRACIÓN MASIVA CUYO DESCONTROL HAN ATRIBUIDO LAS AUTORIDADES BRITÁNICAS A LA UE!  El Brexit ha sido un síntoma. No es que las poblaciones europeas se estén volviendo más “sabias” y detecten mejor los problemas, es que los euro-escépticos, los identitarios y los viejos nacionalistas dan explicaciones y soluciones simples a problemas complejos.

¿CUARTA OLA REFORMISTA O REFLUJO?

La Tercera Ola de la Unió Europea, ha concluido. No está claro todavía si habrá una Cuarta Ola, o más bien un reflujo de la marea. La disyuntiva es este: o la Unión Europea se reforma de arriba abajo o se desintegra. ¿Quiénes van a operar la reforma? ¿los que han liderado la Segunda y la Tercera Ola del a UE? En absoluto, centro-derecha y centro-izquierda tienen hoy las mismas ideas que cuando crearon los abortos de Maastrich y el Acta Única.

Seamos claros: si existen posibilidades de reforma en la UE será solamente porque en estos momentos están ascendiendo en todo el territorio europeo nuevas fuerzas políticas que, hasta hace poco estaban en situación de “defensiva estratégica”: eran residuales, obtenían éxitos electorales que se desdibujaban en las elecciones siguientes, aparecían solamente en un país, pero estaban ausentes en otros. Además, en tanto que “nacionalistas” apenas tenían interés y tendencia en cooperar entre sí a escala europea. Pero, basta examinar los últimos resultados de las elecciones y de las intenciones de voto en Alemania, Francia, Austria, Holanda, Bélgica, Reino Unido, Polonia, Hungría, países nórdicos… para entender que se está llegando a una situación de “equilibrio de fuerzas”: los partidos euro-escépticos, identitarios y nacionalistas, no tienen todavía fuerza suficiente para imponer nuevas políticas a la UE… pero ni el centro-derecha, ni el centro-izquierda, pueden pretender que sus viejas políticas, fracasadas y suicidas o sus artimañas para detentar el poder (trucajes electorales, operaciones false-flag, campañas de desprestigio y calumnias, recurso a la represión) sirven para detener a este nuevo sector político que puede entrar en apenas dos años en una situación de “ofensiva estratégica”. Solamente en ese momento puede ser viable un replanteamiento de la Union Europea. No antes, ni mientras las momias políticas de centro-derecha y centro-izquierda (o sus clones) sigan detentando la hegemonía política.

© Ernesto Milà – info|krisis – ernestomila7@gmail.comhttp://info-krisis.blogspot.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

 

Brexit y sus implicaciones

Brexit y sus implicaciones

BREXIT: LO HAN LOGRADO. DESENGAÑAROS NO HABRA HISPANEXIT?.- Con un nivel de participación aceptable (el 72%) el 52% de los votantes han dicho NO a la permanencia del Reino Unido en la UE, contra el 48% que pretendían que permaneciera el actual estatus. Ha terminado la presencia de este país en la UE que se inició en 1973. Pero esta ruptura matrimonial no ha sido el resultado (como lo interpretan los grandes medios de comunicación) de la desigualdad entre ricos y pobres o de la “gran crisis financiera”: ha sido solamente el resultado de la alarma de una sociedad ante su pérdida de identidad a causa de la inmigración masiva. Vale la pena realizar algunas reflexiones sobre las implicaciones de este resultado.

En política interior.- el gobierno Cameron queda en posición dificilísima. Había propuesto el voto favorable a la UE y el resultado le ha supuesto una verdadera moción de censura popular. Por otra parte, el peso de la campaña electoral ha recaído especialmente sobre el UKIP de Nigel Farage (cuyo rostro sonriente ha reproducido toda la prensa mundial). Parece innegable que el resultado de las pasadas elecciones generales ya no se corresponde con la correlación de fuerzas que se da en la calle. La debilidad del gobierno Cameron y de la oposición laborista son demasiado evidentes. La actitud más lógica de esta situación ha sido la propuesta por Nigel Farage quien, tras anunciar la victoria del Brexit –“Lo hemos conseguido”- pedía la dimisión del gobierno Cameron y la convocatoria de nuevas elecciones.

Los márgenes de la victoria.- En Sunderland, ciudad de 177.000 habitantes, situada en el Nor-este del país, el margen alcanzo el 22% a favor de la salida y otro tanto ocurrió en esas comarcas deprimidas. Sin embargo, Escocia y el área de de Londres han votado a favor del Sí. Pero los suburbios y las zonas agrícolas se han decantado claramente el No a la UE. Dicho de otra manera: ha votado en contra de la UE, las clases más desfavorecidas, trabajadores y agricultores precarizados, clases medias empobrecidas, mientras que ha votado a favor: inmigración, liberales, laboristas y beneficiarios de la globalización.

El futuro de la UE.- El último referéndum que ganó la UE fue… el convocado por Zapatero para refrendas la Constitución Europea. No fue, desde luego una “gran victoria” porque en el resto de países en donde se realizó la consulta, las cosas fueron mal y la Comisión Europea hubo de retirar el texto constitucional. El resultado indica que España es “diferente” a Europa: 76,74% a favor del si y 17,24% en contra. Mientras que en Francia fue rechazado por el 54% de los votos, en Irlanda por el 53%, en Luxemburgo por el 56,52% y así sucesivamente. La “pedagogía” de nuestra clase política fue extraordinariamente simplista y durante la campaña se supo que, en realidad, ningún partido político español había estudiado el texto constitucional, ni sabía realmente lo que estaba proponiendo. Desde hace, pues, más de diez años, ningún referéndum ha “acelerado” la construcción europea, sino que más bien a sugerido la necesidad de 1) mayor eficacia de la instituciones europeas, 2) más responsabilidad y método en los pasos dados para construir Europa y 3) más atención a los problemas de las poblaciones europeas y menos retórica grandilocuente. El Si al Brexit hará imprescindible la reforma de la UE e, incluso en las actuales circunstancias, no resulta aventurado decir que los errores en la construcción de Europa han sido tales que este proyecto podría disolverse como un azucarillo en caso de que se convocaran referendos parecidos al inglés en toda Europa. De momento en Francia y Holanda, el Front National y el PPV holandés de Geert Wilders han pedido referendos similares en sus países. Si la UE quiere seguir adelante deberá, a partir, de ahora, rectificar su trayectoria de manera muy significativa.

Los terrenos a rectificar.- Hay que ser claros y no ocultar el fondo de la cuestión: el proceso de pérdida de identidad es rechazado por la opinión pública europea… salvo en países cuyos gobiernos en los últimos 30 años han sido incapaces de asumir la defensa de su propia identidad nacional (como es el caso de España). Más de un 50% de la población europea rechaza a las claras los mitos multiculturalistas, el cambio de paisaje en sus ciudades que se ha producido con la llegada de decenas de millones de gentes de otras latitudes traídos aquí solamente para “ganar competitividad” (es decir, contribuir a las reducciones salariales) sin atender a las repercusiones culturales e incluso religiosas, o a su incapacidad para asimilarse a la cultura europea. Estas bolsas de inmigración, subsidiadas, continuas fuente de problemas, cada vez más exigentes y, para colmo, en algunos países, transformadas en fotos de yihadismo y de delincuencia, simplemente, son aborrecidas por la sociedad europea. Las autoridades se han equivocado: a día de hoy la “integración” es un pozo sin fondo que no avanza, mientras que el descontento popular si está avanzando. ¿La muestra? El aumento del voto de las opciones mal llamadas “populistas”. El Brexit es un hito contra la pérdida de identidad de Europa, pero es en el territorio continental en donde se van a dar las batallas decisivas en los próximos años. Lo que demuestra el Brexit es que las manipulaciones electorales (Austria), las continuas criminalizaciones contra los partidos identitaros en toda Europa, la modificación de las “reglas del juego” electorales para cerrar el paso a los partidos identitarios y los operaciones “false flag” (asesinato de Jo Cox) para modificar los resultados electorales, o los lamentos continuos del progresismo etnocida europeo ya no bastan para detener la protesta contra la inmigración masiva, la pérdida de identidad y lo que emana de todo esto.

¿Cómo queda la economía mundial?.- El dinero es cobarde y huye de los problemas. La hecatombe que anunciaban los “eurofilos” ingleses para decantar el voto a favor de la permanencia de su país a la UE, no tendrá repercusiones a corto plazo. Y esto por dos motivos: 1) la economía del Reino Unido es, como la de cualquier otro país occidental, cada vez menos productiva y cada vez más especulativa; por eso las repercusiones serán nulas: existe un nexo común entre la economía financiera anglosajona de un lado y otro del Atlántico al que no le afecta en absoluto este resultado. 2) El Reino Unido ha tenido desde 1973 un pie en la UE y otro en los EEUU. Nunca ha sido socio a parte completa de la UE. Siempre ha mantenido políticas económicas aislacionistas, la primera de todas negarse a entrar en la zona Euro. Por otra parte, el 42% de las exportaciones inglesas se orientan a Europa y esta tendencia no cambiará. Lo que sí pierde la UE es un importante contribuyente para sus programas de ayuda a zonas deprimidas y fondos estructurales para socorro de nuevos socios. A partir de ahora: o toda esa masa dineraria disminuye o al resto de europeos nos tocará pagar más.

¿Cómo queda la UE?.- A nadie se le escapa en estos momentos, que la defección del Reino Unido ha sido la primera baja en el club europeo, pero que no será la última. El eslabón más débil ahora son los países nórdicos: Suecia y Dinamarca, luego hará falta ver cómo quedan las elecciones francesas de 2017 y finalmente lo que ocurre en Grecia (que puede romper con la UE por decisión propia o por vía de expulsión). Si tenemos en cuenta que la UE nación como “club franco-alemán” para evitar nuevas guerras en el continente y garantizar a ambo países una amplia hegemonía en la Europa Continental, el hecho de que las protestas en Francia contra la UE sean masivas corre el riesgo de desplomar por completo el edificio creado a partir del Tratado de Roma de 1957 y que, mientras fue un acuerdo económico, resultó beneficioso para todas las partes (además de alejar el fantasma de guerra civil europea), pero que a partir del Tratado de Maastrich se convirtió en un camino errático y deslavazado al trasladarse del terreno económico al político con las consiguientes mermas de soberanía e imposición de políticas “comunes” que siempre iban en dirección a hacer de Europa una pieza más en un mundo globalizado… cuando en ese marco económico mundial Europa tenía todo que perder.

¿Afectará este resultado a España?.- En cierto sentido sí. A partir de ahora ya no les va a ser tan fácil a nuestros jóvenes convertirse en inmigrantes económicos en el Reino Unido. La pérdida de peso político de España en las últimas décadas, la atomización de la sociedad española, la falta de capacidad para renovar a su clase política e incluso para que la política pueda ser considerada como algo más que una actividad para lucrarse, han hecho que lo que ocurra en España cada vez dependa meno de la voluntad de la población española –de la que es lícito dudar si tiene tal voluntad- sino que haya que fiarlo a lo que ocurra en Europa. Ya hemos visto como el referéndum sobre la constitución europea de hace 12 años dio un resultado en España completamente diferente al del resto de países europeos. Aquí se vio algo peor: una clase política que llamaba al voto ignorando ni a qué se votaba, ni lo que se votaba, ni para que se votaba… y, aún así, voto ¡el 42% del electorado! Es triste, pero el futuro de España no va a depender en absoluto de quien salga elegido el próximo domingo, sino de lo que se dedica en otros países europeos. Ni para bien ni para mal, somos ya dueños de nuestro propio destino: políticos de bajo perfil para una sociedad despersonalizada que ni siquiera es capaz de luchar por sus propios intereses. Vale la pena que nos vayamos convenciendo de que nuestro país es ahora mismo así.

Balance final.- El 23 de junio de 2016, el Reino Unido ha hecho algo por España: demostrar que más de un cuarto de siglo de decisiones catastróficas por parte de la Unión Europea, son reversibles mediante una simple votación. Demostrar a otros países europeos que el “Exit”, la salida, es posible. No hay “Hispanexit”, desde luego, pero, los resultados de la consulta británica han demostrado la necesidad de reformar la UE, especialmente en tres aspectos: 1) No más pérdida de soberanía política hipotecada a un “gobierno europeo” que nadie ha elegido, 2) No más políticas monetarias desequilibradas en beneficio del gran capital y de la globalización, y 3) No más pérdida de identidad europea, ni más inmigración masiva, ni más estupideces multiculturales… Si, además, los ingleses tuvieran a bien devolver Gibraltar y las Malvinas, hasta podríamos reconciliarnos con ellos…

© Ernesto Milà – info|krisis – ernesto.mila.rodri@gmail.comhttp://info-krisis.blogspot.com – Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.