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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

LA MASONERIA EN LOS ORIGENES DE LA REVOLUCION FRANCESA

LA MASONERIA EN LOS ORIGENES DE LA REVOLUCION FRANCESA

Redacción.- La crisis de la sociedad francesa y de las estructuras feudales fueron las causas "objetivas" que favorecieron el estallido de la revolución de 1789 que liquidó al antiguo régimen; pero probablemente los acontecimientos no se hubieran desarrollado como lo hicieron de no haber sido por la existencia de una estructura organizativa coherente y relativamente unitaria que obró a modo de detonador siquiera intelectual de los acontecimientos. Nos referimos a la masonería. La masonería fue, desde nuestro punto de vista, la responsable intelectual de la Revolución Francesa...

Los sistemas sociopolíticos actuales derivan de los principios y las instituciones nacidas en el período revolucionario. Dilucidar el papel de la franc masonería y su responsabilidad en la preparación de este evento supone dar un paso en la comprensión de la historia contemporánea y entender el origen del mundo que nos rodea.

La tradición masónica explica que no todos los templarios franceses fueron prendidos, ni ajusticiados por los verdugos de Felipe el Hermoso. Unos lograron ganar las costas de Escocia e ingresar en las hermandades de constructores que allí operaban. Fue así siempre según la tradición como se incorporaron los temas templarios a la masonería operativa y como, transformada ésta en especulativa, siguió ostentando alegóricamente el recuerdo de los templarios.

En este contexto semilegendario tomó cuerpo el tema de "la venganza templaria": la masonería "templarizada" se forjaría como objetivo político el derrocamiento de la dinastía que había arruinado a la orden, propiciando un fin ejemplar para sus titulares.

FRANC MASONERIA CATOLICA

El contingente de exiliados que siguieron a Jacobo II estaba compuesto fundamentalmente por católicos que imprimieron en las logias rasgos de su confesión religiosa. Así por ejemplo la recién constituida "Gran Logia de Francia" decía en sus estatutovs: "La Orden está abierta solo a los cristianos. Es imposible aceptar a cualquiera que no pertenezca a la Iglesia de Cristo. Judíos, mahometanos y paganos son excluidos por incrédulos".

Puede entenderse así porqué personajes católicos de primera fila, que se situaron en el bando de la contra revolución en 1789, como Josep de Maistre, se sentían cómodos en los bancos de sus logias.

De Maistre, había sido iniciado en la Logia "Los tres morteros" de Chambery y ocupaba el cargo de Gran Orador, en su famosa "Memoria al Duque de Brunswick", explica cuál debe ser el papel de la masonería en el siglo: "el fin de la masonería es la ciencia del hombre", es decir, "la verdadera religión". De sus tres principales grados, el primero debe dedicarse a perseguir el "bienestar general", el segundo, la "unificación de las confesiones cristianas, la unidad del cuerpo místico de Cristo mediante el triunfo de la Iglesia Católica" y el tercero buscar "la revelación de la revelación", es decir, la iluminación a través de la metafísica. El conjunto de todo esto es lo que De Maistre llama "catolicismo trascendente".

De Maistre luego implacable crítico de la revolución francesa consideraba a las logias como un espacio de reflexión e iluminación, para católicos laicos, en donde se estudiaba y practicaba una metafísica inspirada en los textos bíblicos y siempre aceptando la disciplina de la Iglesia Romana.

Como se ve, a la largo del siglo XVIII, la masonería no tiene el aspecto de una sociedad conspirativa, sino de un club de pensamiento, en el que, a medida que pasa el tiempo, los no católicos hugonotes, protestantes, etc. van teniendo un peso y una influencia crecientes y dentro de la cual coexistían distintas sensibilidades políticas. Hasta ese momento, a ningún franc masón se le había ocurrido actuar como tal en política. Esto iba a cambiar en los años siguientes y para entender el origen de este cambio hay que tener en cuenta tres factores: 1) el ejemplo de la Orden de los Iluminados de Baviera, 2) el cambio cultural que se fue operando en la sociedad francesa a lo largo del siglo XVIII y 3) la relajación de la tensión metafísica en las logias debida al crecimiento desmesurado y desordenado de la masonería.

LA ORDEN DE LOS ILUMINADOS DE BAVIERA

La llamada "conspiración de los Iluminados de Baviera" es para algunos historiadores como el abate Barruel un "ensayo general con todo" de lo que luego sería la revolución francesa.

"Cada hombre es su rey, cada hombre es soberano de sí mismo" decía el juramento del grado 13º (el último) de la Orden de los Iluminados de Baviera y en ella se intuye ya la temática política de la que se apropiaría una parte de los francmasones franceses.

La vocación antimonárquica y más específicamente, antiabsolutista de los "iluminados" se complementa con el fin de común a la masonería promover la fraternidad humana. Adam Weishaupt, fundador e inspirador de la Orden, reconoce al respecto: "Y su finalidad [la de los Iluminados], en resumen ¿cuál es? ¡la felicidad de la raza humana! Cuando vemos cómo los mezquinos, que son poderosos y buenos, que son débiles, luchan etre si; cuando pensamos que inútil es querer luchar solo contra la fuerte corriente del vicio, nos viene al magín la más elemental idea: la de que todos debemos trabajar y luchar juntos, estrechamente unidos para que así la fuerza esté del lado de los buenos, que todos unidos ya no sean débiles".

Los grados de iniciación eran tres, divididos en sub grados: Grado de Iniciación (dividido en Preparatorio, Noviciado, Minerval e Iluminado Menor), Grado de Masonería (subgrados de Iluminado Mayor, Illuiminado Diligente), Grado de los Misterios (subragos de Sacerdote, Regente, Mago y Rey). El grado de Iluminado Menor marcaba la división entre "pequeños misterios, llamados aquí "Edificio Inferior" y "grandes misterios" que darían acceso a la construcción del "Edificio Superior", que en este caso supondrían el dominio de las capacidades del hombre y dominio sobre el mundo, respectivamente. Los "Iluminados de Baviera", cuando hablaban de "dominio del mundo", incluían también dominio político. Las "constituciones" (reglamento) de la orden especificaban que quien alcanzara el el grado de Sacerdote debía asumir los poderes del Estado. A esta organización en grados que se la llamó "de círculos concéntricos".

La ideología de los "iluminados" era una curiosa mezcla de ideas políticas, místicas y filosóficas, no exenta de contradicciones flagrantes: igualitarios en su objetivo final, pretendían llegar a él mediante una rígida estructura jerárquica, ateos impenitentes, divinizaban, en cambio, la naturaleza. Al Grado de Sacerdote debía revelarse el secreto del "amor universal", pero a él se llegaba a través de los patriotismos.

En 1785 un correo de los "iluminados" fue fulminado por un rayo cuando trasladaba importantes documentos sobre la organización y proyectos de la orden. La conspiración hurdida laboriosamente por Adam Weishaupt resultó así desvelada.

Weishaupt, masón de alto grado, se relacionó con distintos ambientes esotéricos y ocultistas en el último tercio del siglo XVIII. A través de la masonería contactó con Adolf von Knigge, su alma gemela, y juntos fundaron la "Orden der Illuminaten" en la noche de Walpurgis (30 de abril al 1 de mayo) de 1776. Su documento fundamental está inspirado en tres corrientes: el seudo rosacrucianismo, ya por entonces en pérdida de vigor en Alemania, las constituciones masónicas de Anderson, inspiradoras de la masonería moderna, y la regla de la Orden de los Jesuitas.

Los miembros de la Orden recibían un nombre místico, generalmente extraido de la antigüedad griega. Weishaupt era "Spartakus", Knigge, "Philon", el célebre poeta Goethe, "Abaria" y el filósofo Herder, "Damasus". En los pocos años en los que la Orden estuvo en actividad logró atraer a sus filas a buena parte de los alumnos de la Universidad de Ingolstadt, pero también encuadró a muchos nobles bávaros. Su afiliados no fueron más de 600.

Tras la prohibición de la Orden por el elector de Baviera, Wishaupt fue condenado a prisión. Huyó de la cárcel de Regensburg, muriendo en la más absoluta miseria en 1830. Tal es la historia de lo que se ha dado en llamar "la conspiración de los Iluminados", la cual, sostiene el Abate Barruel, inspiró el accionar de la masonería durante la revolución francesa.

Por primera vez, en la edad moderna, con los "Iluminados", una sociedad secreta se plantea directamente conquistar el poder político con un programa revolucionario, antimonárquico y nacionalista, que efectivamente prefigura los rasgos que luego encontraremos en la revolución francesa.

La conspiración de los "iluminados" fracasó, no solo por contingencias y casualidades humanas, sino también por que Alemania carecía en ese momento del sustrato cultural sobre el cual pudieron asentarse también los principios revolucionarios en Francia: la Ilustración, el Enciclopedismo...

INFLUENCIAS EXTRANJERAS EN LA REVOLUCION

¿Existe un hilo directo, más allá de las similitudes de método y las eventuales coincidencias de programa, entre los "Iluminados" y los acontecimientos revolucionarios? Hay que reconocer que son tenues, pero existentes, al fin y al cabo. Ciertas fuentes e incluso testimonios de protagonistas como Marat han insistido en la presencia de agitadores extranjeros que operaron a modo de instigadores en los principales sucesos revolucionarios: toma de la Bastilla, asalto al palacio de las Tullerías, etc. Marat identificó a prusianos entre los agitadores que dirigían al populacho en el episodio de la Bastilla; el emisario de Federico Guillermo II de Prusia, Veitel Efraïm, escribió a su monarca una famosa carta en la que decía: "El club de los jacobinos está completamente entregado a Prusia". Rabaut Saint Etienne, diputado de la Asamblea Constituyente, dimitió de su cargo por percibir que en los incidentes del Campo de Marte (1791) era notoria la presencia de "sediciosos venidos del extranjero".

En cuanto a la influencia específica del Iluminismo en Francia existen muy pocos datos, si bien son significativos. En el congreso Iluminista celebrado en Francfort en 1786 asistieron delegados alemanes, pero también franceses e ingleses. En este congreso se aprobó el programa de destrucción de las monarquías europeas y, sería aquí, donde la asamblea emitió una condena a muerte contra el rey de Francia. El introductor de la Orden en Francia, para Alan Stang, fue el conde de Mirabeau que reclutó en las logias masónicas a los que muchos de los que luego serían líderes revolucionarios (Saint Just, Desmoulins, Hebert, Danton, Marat, Chenier, entre ellos). Otro historiador norteamericano, Curtis B. Dall, ex yerno del presidente F.D. Roosevelt, masón, por su parte, afirma que la Orden de los Ilumninados reconstruida en la clandestinidad, tras ser prohibida en 1786 tuvo arte y parte en el proceso revolucionario. Ninguno de los dos aportan pruebas objetivas, pero si se hacen eco de comentarios que circulaban por las logias.

No son eco, sino experiencia directa, la vivida por los protagonistas revolucionarios, que, como hemos dicho percibieron la presencia de elementos "prusianos" entre los instigadores de los sucesos revolucionarios. El proceso a la fracción extremista de Hebert y los suyos es prólija en confesiones sobre las influencias extranjeras que llevaron al patíbulo a varios agentes, el banquero prusiano Koch, el español Guzmán, los austriacos Junius y Emmanuel Frey y varios más. Pero también las logias inglesas habían enviado a sus peones. El caballero de La Luzerne, embajador francés en Londres, acusó, en carta su gobierno, a Dantón y Paré de estar a sueldo del gobierno inglés. Otro autor, Bernard Fay, aporta el nombre de uno de los agentes ingleses que distribuyeron fondos entre los jacobinos, "Miles". Felipe de Orleans, iniciado en la Gran Logia Unida de Inglaterra y que llegaría luego a Maestre del Gran Oriente de Francia, habría sido para estas fuentes, otro de los agentes encargados de transmitir y ejecutar órdenes emanadas del gobierno inglés.

Estos datos inducen a pensar en una colaboración entre logias iluministas prusianas y la Gran Logia de Inglaterra, unida a los masones e iluministas franceses, en los sucesos revolucionarios. Ahora bien, los datos son escasos y fragmentarios, es preciso reconocerlo.

Pierre Gaxote, historiador francés da en el clavo cuando explica que "la miseria puede suscitar revuetlas, pero no es causa de revoluciones. Estas tienen causas más profundas". Y Jacques Bordiot abunda en esta línea: "Una revuelta puede ser expontánea, una revolución jamás lo es". Para que se produzca un proceso revolucionario es preciso que exista una situación en la que la población pida, exija, un cambio; pero otros dos fenómenos son necesarios, o de lo contrario, como máximo se producirían solo revueltas o motines. Estos dos fenómenos son: la existencia de un clima cultural entre la "intelligentsia" y la presencia de una organización revolucionaria.

EL CLIMA CULTURAL PRE REVOLUCIONARIO

El clima cultural que abre el paso a la revolución se va larvando a lo largo del siglo XVIII con la Ilustración y el Enciclopedismo.

Es útil recordar que el período revolucionario se inicia con la convocatoria de los representantes del clero, la nobleza y el pueblo llano, en los Estados Generales; los representantes del "Tercer Estado", del pueblo llano, eran 578, de los cuales 477 eran "iniciados" en las logias. Noventa representantes de la aristocracia lucían también mandiles en sus tenidas, así como un cierto número del clero. Este contingente se adhirió a la masonería, en parte, por oportunismo, pero también haciéndose eco del clima cultural favorable que impregnó a la sociedad civil francesa en el curso del siglo XVIII. Montesquieu y Fenelon fueron en buena medida sus inspiradores. Ambos estaban relacionados con la masonería.

Montesquieu había sido iniciado en la masonería durante su estancia en Londres. Cierta tradición masónica afirma que Montesquieu fue el primer masón francés. Fenelón, por su parte, tuvo a Ramsay uno de los artífices de la masonería moderna como secretario y luego como ejecutor testamentario. No consta que Fenelon participara en la masonería, pero su obra "Telémaco" está repleta de alegorías que inducen a pensar en que conocía bien la temática de las logias. Luis XIV lo miró siempre con desconfianza.

La masonería es, en esos tiempos, una "sociedad de pensamiento" que, dejando cada vez más atrás sus orígenes católicos, se resiente de dos influencias: la inglesa y la alemana. De la primera procede el racionalismo mecanicista y volteriano, mientras que la segunda se verá influenciada por el misticismo germánico y el martinismo.

No puede decirse que haya uniformidad ideológica en las logias, éstas se romperán en distintas obediencias y ritos. En el último período de maestrazgo de Louis de Borbón, la influencia política de la sociedad es notoria y esto provoca nuevas limitaciones a su actividad. Poco a poco, los masones católicos, al estilo de De Maistre, se van encontrando en minoría y anegados por el crecimiento espectacular de la filiación.

EN EL SENO DE LA TORMENTA

La primera logia había sido ya constituida en Francia en 1725, se trata de la Logia de Santo Tomás de París. En 1732 es reconocida por la Gran Logia de Inglaterra. Ya asociación se extiende rápidamente entre la nobleza. Uno de los amigos íntimos de Luis XV, el duque de Villeryo, fue uno de los primeros masones franceses. El mismo rey se interesó por la vida de las logias. Pero el hecho de que subsista en torno a la masonería una aureola de secretismo y que la moda de las logias proceda de la "pérfida Albión" en esos momentos, hacen que en 1737 la francmasonería sea prohibida. Seguirán reuniéndose en un hotel del barrio de la Bastilla y en 1738, el duque de Antin, asumirá el cargo de Gran Maestre; solo ocupará un año el cargo, sucediéndole el primo del rey, Louis de Borbon Condé que ostentará el cargo hasta 1771. Bajo su mandato las logias ganarán peso e influencia y se extenderán por toda Francia.

Al asumir el cargo de Gran Maestre el duque de Chartres, asistido por el duque de Montmorency en 1771, se produce una pugna en el interior de las logias que tiene motivos filosóficos el Gran Oriente, poco a poco, se va deslizando hacia posturas indiferentistas religiosas , pero también organizativos; durante unos años la masonería francesa estará dividida entre el Gran Oriente y el Oriente de Francia. Poco antes de la revolución existen en toda Francia 629 logias, de ellas 63 en el mismo París, adscritas al Gran Oriente, mientras que las logias del Oriente ascienden a 376 logias, cifras impresionantes. El número de francmasones en ese momento momento era superior a los 75.000 en Francia.

En el curso de la revolución las logias perdieron la fuerza que tenían anteriormente: habían sido dirigidas por nobles, buena parte de los cuales, o bien se exiliaron, o se limitaron a participar en las primeras fases de la revolución, siendo barridos, mas adelante, por los jacobinos. En cuanto a sus grados más bajos, ocupados generalmente por burgueses, la virulencia de los acontecimientos, les retrajo del trabajo en las logias. El mismo Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, Felipe "Igualdad", en 1793, tras haber votado a favor de la ejecución de su primo Luis XVI, rechazaba la práctica del secreto en la masonería "no debe de haber ningún secreto ni misterio en una república", escribía dimitiendo de la sociedad. A partir de ese momento la masonería como tal desapareció del escenario revolucionario; Felipe "Igualdad" fue guillotinado el 1793, despues de que su espada ceremonial fuera rota en la Asamblea del Gran Oriente de Francia.

Es imposible demostrar documentalmente que la masonería francesa, inglesa o el iluminismo alemán emitieran alguna directiva concreta para iniciar, dirigir o encauzar los acontecimientos, lo cierto es que la casi totalidad de los líderes revolucionarios, fueron miembros de las logias.

LA APORTACION DE LAS LOGIAS A LA REVOLUCION

Las logias masónicas fueron en la Francia pre revolucionaria, la correa de transmisión de las nuevas ideas. Es innegable que su aportación fue fundamentalmente ideológica y simbólica, si bien no hay pruebas objetivas, de valor para la historiografía, de que organizativamente las logicas prepararan los sucesos revolucionarios.

La divisa masónica "Libertad, Igualdad, Fraternidad", fue incorporada al acervo revolucionario. Los colores de la bandera republicana azul, blanco y rojo , proceden de los tres tipos de logias, procede de la escarapela tricolor ideada por Lafayette, francmasón y carbonario. El gorro frigio, símbolo de la república, es igualmente un símbolo masónico. El mismo himno de la revolución, "La Marsellesa", compuesto por el también masón Leconte de l'Isle, fue cantada por primera vez en la Logia de los Caballeros Francos de Strasburgo. Y así mismo, todo el simbolismo griego que adoptan los revolucionarios, al igual que el deismo naturalista de que hacen gala, puede encontrarse sin dificultad en las leyendas y temas masónicos.

La masonería insistimos como organización parece haber sido desbordada como, por lo demás, cualquier otra institución francesa de la época por el discurrir revolucionario. Masones guillotinan a masones, rompiendo el juramento de fraternidad y ayuda mutua: Hebert es guillotinado con el beneplácito de Dantón, éste, a su vez, sube al patíbulo a instigación de Saint Just y Roberspierre instaurador del "culto al ser supremo" , cuyas cabezas rodarán al producirse la "reacción termidoriana" que dará origen al Directorio constituido por notorios masones como Fouché. Finalmente, Napoleón Bonaparte, según algunas versiones iniciado durante la campaña de Italia en la Logia Hermes de rito egipcio y según otros, mucho antes, cuando era teniente en Marsella, pone término a todo este caos, nombrado Primer Cónsul y luego proclamándose Emperador. Napoleón impondrá a su hermano José Bonaparte "Pepe Botella", un hombre mucho más serio y responsable de lo que este mote popular deja pensar como Gran Maestre de la Masonería francesa.

Los principios de la masonería triunfan más que la masonería en sí. Notorios masones protagonizan los sucesos revolucionarios, llevados por sus instintos y sus intereses, más que siguiendo un plan preestablecido y una planificación orgánica. Si existió una "conspiración masónica", el deber respecto a la verdad nos obliga a afirmar que no puede demostrarse.

© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

IRRESPONSABLE PROPUESTA DEL MINISTRO DE JUSTICIA... MAS DE LO MISMO

IRRESPONSABLE PROPUESTA DEL MINISTRO DE JUSTICIA... MAS DE LO MISMO

Redacción.- Ha llegado un nuevo paquete de medidas del PriSOE. En esta ocasión el “cerebro” de la reforma ha sido el ministro e justicia, López Aguilar. Las medidas propuestas pueden calificarse de tópicos progresistas que conducen a una catástrofe de la familia española. López se ha destacado en su primera actuación como lo que es: un irresponsable. En este momento, cuando uno de los grandes problemas de España es la caída de la natalidad y las dificultades para formar una familia, de lo que se trata es de reforzar la política demográfica y potenciar la formación de nuevas familias: justo lo contrario de la “reforma López”.

Divorciarse será más fácil y los trámites que ahora llevan meses o años se completarán en semanas o días: ya no hará falta pasar un mínimo de un año separado para divorciarse. Y en cuanto al aborto, además de agilizar el divorcio, el ministro avanzó que se “despenalizarán” algunos supuestos para abortar. También los matrimonios homosexuales tendrán los mismos derechos y facultades que los heterosexuales. ¿Alguna de estas medidas tiende a reforzar a la familia y a la demografía? Ninguna. Todo lo contrario.

REFORMA LOPEZ: CONTRA LA VIOLENCIA DOMESTICA...

La “reforma López” tiende a un divorcio “más rápido y sencillo”, con objeto de evitar “situaciones traumáticas” que, en ocasiones, son un aliño más en conflictos que “acaban en violencia doméstica”. El ministro López ni tiene capacidad para ejercer el ministerio, ni siquiera la formación necesaria para ocupar un cargo público de esa magnitud. De tenerla sabría que la violencia doméstica ha aumentado en los últimos años, simple y sencillamente, por que han venido a España, cuatro millones de inmigrantes, la mayor parte de los cuales proceden de ambientes antropológicos y culturales que desconsideran a la mujer, sino la consideran como un ser inferior. No por que los españoles nos hayamos hecho “más asesinos”.

En los últimos años, la violencia doméstica ha subido un 35%... pero a poco que examinemos las cifras –como hace el Instituto El Cano- veremos que la violencia entre familias de origen español no ha aumentado, sino más bien todo lo contrario. El aumento se debe ¡a la llegada masiva de inmigrantes! Como por lo demás saben en todos los juzgados, los centros de asistencia primaria y los centros de asistencia social... Una sociedad como la española no puede evitar que en su interior existe un 2% de psicópatas con tendencia a la violencia, doméstica o no, y a la delincuencia. Esto implica que la violencia doméstica puede controlarse, preverse, contenerse... pero nunca desaparecerá del todo.

UN GOBIERNO REGIDO POR EL “PRINCIPIO DE MURPHY”

El problema viene cuando, a la hora de hacer un diagnóstico, el terapeuta es incapaz de explicar cual es el origen del problema: por que mientras no se reconozca el hecho incontrovertible de que existen grupos étnicos que desconsideran a la mujer y la tratan como ciudadanos de segunda, nunca se logrará evitar el aumento de la violencia doméstica: pero esto es una herejía para los “progresistas” del PriSOE. Y que, desde luego, un aligeramiento de las condiciones para el divorcio no va a solventar. Todo lo contrario.

Así pues cuando el ministro López dice que la violencia doméstica será una “batalla sin cuartel”, ni siquiera sabe de qué está hablando. Como cuando la ministra de agricultura asesinó a sectores enteros de la agricultura española en Bruselas, o cuando la ministra de cultura propuso reformas inviables sobre el IVA en los libros... el ministro López se une a la cohorte de ministros que evidencian una un desconocimiento absoluto de las áreas que se les ha encomendado.

Esto sin aludir a ZP sobre cuyo “talante” no hay la menor duda: es el de un tipo sin ideas, sin capacidades y sin propuestas realistas. Según el “principio de Peter” sobre los niveles de ineficacia, cuando un incapaz está en la cúspide del poder, se preocupa de que los que están inmediatamente por debajo suyo, sean, así mismo, incapaces en grado mayor que él..

MAS DIVORCIO, MENOS FAMILIA

El actual Código Civil obliga a las parejas que quieren divorciarse a haber pasado al menos un año sin convivir desde la interposición de la demanda de separación. Si la petición de divorcio es de uno solo de los cónyuges, deben acreditarse cinco años de separación efectiva; eso se comprueba con hojas de empadronamiento o contratos de alquiler. Catalunya es la comunidad con más divorcios de España, con 9,3 por cada 10.000 habitantes en el 2001, según un estudio sociológico reciente de la Fundació la Caixa. Con este registro supera a Baleares (9,1), Canarias (7,7) y Valencia (7,6). En Catalunya viven 140.000 personas que han desistido de su convivencia con otra persona.

Es cierto que existen ciertas dificultades para el divorcio inmediato... pero es bueno que así sea. Demasiado frecuentemente, el divorcio es una decisión apresurada tomada por los dos cónyuges. El plazo de un año de separación tiende a establecer un “tiempo de reflexión”. Por que el hecho es que no todas las separaciones terminan en divorcio, ni todas las crisis llevan necesariamente a una ruptura del vínculo civil o religioso. El PriSOE, preso siempre en sus estupideces “progresistas”, lo que hace es recortar la posibilidad de una marcha atrás en la crisis: cuando se produce el primer conato de ruptura, la “reforma López” remata la faena, sin dar opción a una marcha atrás.

Relacionar el plazo de espera entre la separación y el divorcio, con la violencia doméstica, resulta un recurso demagógico, ignorante e inadmisible: la separación y la violencia doméstica están relacionados para en el caso de parejas en las que una de las partes pertenezca a ese 2% de ciudadanos españoles que son psicópatas en distintos grados. Y la experiencia reciente demuestra que no basta con el divorcio, la separación, las órdenes de alejamiento, etc., para evitar la violencia doméstica, anterior y posterior al divorcio.

Pero hay un elemento todavía más importante: el problema del momento. A pesar de su dramatismo y de lo molesto de las situaciones personales concretas, hoy el divorcio no es un problema en España. Existe una ley del divorcio y, como máximo, lo que pudiera cuestionarse son las decisiones judiciales que, inevitablemente, conceden a la mujer el cuidado de los hijos, sin atender a más razonamientos. Pero hoy, reformar la ley del divorcio es algo completamente fútil en la dirección en la que propone el ministro López. El gran problema de España no es precisamente este, sino la crisis de la familia: las dificultades para crear nuevas familias, para tener acceso a una vivienda digna que permita tener hijos, para acceder a un salario digno y a una estabilidad en el empleo igualmente dignas, para disponer de beneficios sociales que favorezcan la paternidad, etc., en absoluto una reforma del tres al cuarto que, simplemente, facilite ¡todo lo contrario!

LA FIJACION DEL PriSOE CON LOS HOMOSEXUALES

No estamos cuestionando el derecho de los homosexuales a vivir en pareja. Lo que estamos cuestionando es la equiparación del matrimonio entre homosexuales a la de familias heterosexuales. ¿Por qué? Por que uno de los fines del matrimonio es perpetuar la especie. Y eso se logra mediante la relación sexual que conduce a la procreación. Si bien está claro que la procreación no es el único fin de la sexualidad, si es rigurosamente cierto que solamente a través de la sexualidad puede accederse a la procreación. De ahí que la imposibilidad de las parejas homosexuales para procrear sea un “menos” en relación a la posibilidad que tienen las parejas heterosexuales de tener descendencia. Y esa “pequeña” diferencia hace que el tratamiento y la consideración que debieran tener sea necesariamente diferente. Igualar matrimonio homosexual al heterosexual y proponer los mismos “derechos y facultades”, es evidenciar una ignorancia supina de la que solo un “progre” puede estar orgulloso. Como el ministro López.

Pero el colectivo de homosexuales debe tener en cuenta algo que es, a la postre, verdaderamente infamante: lo que el PriSOE pretende no es otra cosa que llevar el ghetto homosexual a su corralito electoral. El PriSOE “cosifica” a los homosexuales, les coloca una zanahoria ante los ojos y los convierte en reserva electoral. Como a los porreros, y... como a los jóvenes delincuentes.

EL MINISTRO LOPEZ Y LA DELINCUENCIA JUVENIL

El ayatolah del progresismo prisoista, López Aguilar, ha culminado su paquete de medidas de urgencia destinadas a convertir la sociedad española en irrespirable, con unas propuestas que afectan a los delincuentes juveniles. Vean.

Los delincuentes de entre 18 y 21 años no podrán ir a la cárcel si no es por orden de un juez y con un informe psicopedagógico que lo permita. El anterior gobierno conservador quiso reformar la actual legislación para que los jóvenes condenados en minoría de edad fuesen a la cárcel al llegar a los 18 años. En este ámbito, el ministro es partidario de establecer “plazos máximos” para instruir y juzgar los asuntos de menores, con la posibilidad de que el asunto que los supere reciba una indemnización.

Más de lo mismo: López ignora cómo es la sociedad española del siglo XXI. En esta sociedad, el ministro no puede ignorar que en nuestras calles existen niños marroquíes enviados por sus padres a España para robar mañana, tarde y noche. En España se considera que un niño pasa a ser joven en torno a los 15-16 años. En el caso de los niños magrebíes o de los “latin kings” hay que descender esta barrera dos o tres años. Es frecuente que en las carnicerías halal (musulmanas) francesas, los niños a partir de 12 años trabajen con sus padres. Esto sería impensable en una sociedad europea. No en una sociedad islámica. ¿Y qué decir de las bandas de jóvenes delincuentes andinos cuya presencia es preocupante en Madrid y Barcelona, especialmente en algunos barrios? Estas bandas no tienen equivalente, que sepamos, entre jóvenes españoles.


Aquí ocurre como con el tema de la violencia doméstica. Mientras que el problema está socialmente contenido entre españoles, se ha desencadenado entre poblaciones inmigrantes. El problema no es aumentar la edad penal de los 18 a los 21 años, el problema para yugular el problema de la nueva delincuencia juvenil es: si un joven es suficientemente adulto para hacer un daño a la sociedad, la sociedad tiene que castigarlo. De lo contrario, no habrá “lección pena”, el joven percibirá la debilidad de la sociedad para responder al delito y se reforzará en sus convicciones: robar, delinquir, sale “barato”. Y en el caso de un delincuente juvenil extranjero, el tratamiento no puede ser diferente, sino doblemente ejemplarizante: si España demuestra “blandura” en el tratamiento a los delincuentes inmigrantes, jóvenes o adultos, ese tratamiento supondrá un “efecto llamada” adecuado para atraer a más y más delincuentes. De ahí que la sociedad española deba protegerse aún mas si cabe de este tipo de delincuente: cualquier ciudadano extranjero que haya venido a España a robar debe recibir la doble pena de prisión inmediata por su delito (aunque sea un delito menor), seguida de expulsión. Eso –por duro y severo que parezca- o la posibilidad de que España evidencia “blandura” ante la delincuencia y eso genere un efecto llamada selectivo hacia los delincuentes.


CONCLUSIONES


El ministro López se ha calificado a sí mismo con todo este paquete de medidas. Ignora el terreno que pisa, ignora como es la sociedad española del siglo XXI. Ignora las consecuencias sociales de sus actos. Con el gobierno ZP lo mejor es que sus ministros no se muevan... por que a la que deciden adoptar alguna medida para su departamento, lo que hacen es crear nuevos frentes de conflicto.


En apenas mes y medio de gobierno, los socialistas ya han demostrado con creces lo que son: Pepe Bono travestiéndose de pelotillero de las FFAA, ZP con el único logro de la retirada de tropas de Irak y de haber logrado que la histórica firma de la Constitución Europea se realice fuera de España, las ministras que ni vale la pena recordar, evidenciando lo mismo que López, su inadecuación para el cargo. Este es el gobierno ZP. No da más de sí por que de ZP hacia abajo todos están cortados por el mismo patrón, “progres” sin ideas, o lo que es peor, “progres” con ideas “progresistas”, esto es estúpidas. Hoy lo ha demostrado el ministro López. Falta ahora que ZP nos explique en qué consiste su cacareada reforma constitucional. Por que lo que nos jugamos es mucho. Y, a la vista de todo lo anterior, no hay la menor duda de que la reforma –como ya dijimos hace unos días- será la peor de todas las reformas posibles.


© Ernesto Milá – krisis.info – infokrisis@yahoo.es

LA BODA REAL Y LA IRRELEVANCIA DE LA MONARQUIA

LA BODA REAL Y LA IRRELEVANCIA DE LA MONARQUIA

Redacción.- La última semana ha registrado una excepcional densidad de noticias sobre “la boda”, a todas luces desmesurada con el papel efectivo jugado por la Casa Real. En efecto, la monarquía española es un residuo de la transición, ni reina, ni gobierna. Se limita a estar ahí. Pero este papel mínimo no impide que el protagonismo de la boda real ha llegado a ser asfixiante hasta para quienes nos tiene absolutamente sin cuidado el tema. Vale la pena realizar algunas reflexiones sobre la institución monárquica y su papel en la España moderna.

[se recomienda la lectura de “La Soledad del Rey”, de José García Abad, que puede adquirirse en Tienda Pyre. Así se ayuda al desarrollo y mantenimiento de krisis.info]


LA MONARQUIA QUE QUISO FRANCO Y LA MONARQUIA QUE QUISO LA DEMOCRACIA


La monarquía reina en España porque Franco lo quiso así. No por otra cosa. Franco impuso al “príncipe heredero” en 1967 como culminación de la tarea de articulación institucional realizada a partir de la Ley Orgánica del Estado. Cuando Franco murió, el franquismo sociológico, los poderes fácticos y buena parte de la sociedad española se identificaban con el sucesor “nombrado por Franco”, el rey. Dado que la “oposición democrática” carecía de fuerza social suficiente para promover la “ruptura democrática”, era evidente que había que llegar a un “consenso”.


El franquismo aceptó la democracia “inorgánica” y los partidos políticos sin restricciones, a cambio de que la oposición democrática aceptara que España era una monarquía y Juan Carlos el “rey legítimo”. Así se pactó y así se ha cumplido hasta hoy.


A decir verdad, tampoco Franco confiaba excesivamente en las capacidades de la monarquía para regir los destinos de España. Confiaba mucho más en instituciones como el Consejo del Reino. Así que la monarquía de Franco ya tenía unos poderes muy disminuidos que luego, la constitución, se encargó de atenuarlos todavía más. Todos los poderes reales, sin excepción, o eran simbólicos o meramente representativos y ejercidos –como el mando sobre las FFAA- en función de las directrices impuestas por otras instancias.

LA INSOPORTABLE LEVEDAD MONARQUICA

En Rey se limitó a firmar los decretos que Suárez le puso delante y así pudo establecerse la ficción del “rey como motor del cambio”. En realidad, el rey iba a remolque de lo que le decía Suárez, como fue a remolque de lo que le dijeron sus consejeros entre las 18:22 y las 24:00 horas del 23-F. A partir de ese momento, el papel de Juan Carlos I se difuminó aún más. Preocupado –como Carlos IV- por sus festividades, ligoteos y vacaciones, lo menos que puede decirse es que el Rey apenas se ganó el jornal. Poco importaba por que a mediados de los años 80 su fortuna ya se contaba entre las más importantes del país, amasadas y administradas por cortesanos de la catadura de Diego Prado y Colón de Carvajal, en los que los De la Rosa y los Mario Conde tuvieron arte y parte en su acumulación.


Esto no era éticamente un ejemplo para el país, pero tuvo sus aspectos positivos: el Rey era un cero a la izquierda en la gobernabilidad del Estado y poco importaba que el país fuera monárquico o republicano, en la práctica era una república sin jefe del Estado o una monarquía vaciada de funciones. Juan Carlos I ni siquiera servía como moderador de los enfrentamientos políticos, su tendencia a colocarse por encima del bien y del mal, en la práctica suponía un situarse fuera de la política y procurar no liarse en las trifulcas de partidos. El plotter firmaba cada día lo que un secretario abnegado colocaba en la bandera. Tal es la situación que dista mucho de ser dramática y que, en cualquier caso, es la que hay.


La monarquía hoy apenas aporta otra cosa que un contenido del corazón a la cosa pública y al imaginario colectivo de los españoles. Nada más.


En este sentido las bodas reales siempre excitan el interés de un público que se siente seducido por la pompa, el boato y el lujo. No afecta en absoluto a la política, sino al corazón, su lugar no es el de los informativos sino el de los programas del colorín.


Esto, en sí mismo, no es bueno ni es malo. Sólo que debería ser limitado y sus opacidades clarificadas: entre las leyes firmadas por el famoso plotter de la Zarzuela debería de estar una sobre los “regalos” (los empresarios baleares no pueden “regalar” al monarca un yate no precisamente barato, así como así, sin duda esperan algo a cambio), o una ley sobre las cuentas de la Casa Real que deben ser públicas: en el fondo, el dinero es de los españoles y, por tanto, los españoles tenemos derecho a saber en qué se gasta.


La corte de amigotes, espabilados, pelotas y cobistas, rodea siempre a las monarquías modernas. La española en esto no ha sido una excepción. Todos los individuos que componen esa corte son de una mediocridad exasperante y, en el fondo, salvo Sabino Fernández de Campos, todos los que han ocupado un puesto relevante en el entorno de la monarquía se han limitado a ser “yes men”.


Todo esto es de una levedad tal, que, antes o después “caera como madura”. La construcción europea hace aún más irrelevante la existencia de casas reales a cargo de los presupuestos generales del Estado. Es evidente que la UE tendrá una estructura federal y republicana.

EL FUTURO DE LA MONARQUIA CON FELIPE Y LETICIA

No soplan vientos particularmente favorables para la monarquía. Y mucho menos para la sucesión de Juan Carlos I. El príncipe Felipe tiene fama bien ganada de ocioso y desocupado. Es así de simple. Se parece, en este sentido, mucho a su abuelo, Don Juan de Borbón que nunca jamás se preocupó por el país. Después de una vida sentimental propia de un hijodepapá o de un play boy sin responsabilidades de ningún tipo, se encandila con una locutora de TV, hasta entonces irrelevante y, finalmente, se casa en medio del mayor boato y circunstancia. ¿Gobernará algún día Felipe? Ni parece que él tenga mucho interés en hacerlo, ni parece que el hecho de que gobierne o no, tenga una importancia trascendental para España.


La monarquía o es tradicional o no es nada. O se rige por unas normas de estilo y comportamiento que enlacen con la historia, o bien el monarca es un tipo campechano y como otro cualquiera, preocupado por las banalidades más irrelevantes del mundo y, por tanto, no es nada. Los matrimonios reales o sirven para reforzar las orientaciones del Estado, o son bodas entre chicos bien que en nada afectan a la comunidad nacional. Es evidente que la monarquía española de hoy es una forma de no-monarquía sin ser república. No es nada.


El hecho de que una muchacha llegue o no virgen al matrimonio es completamente irrelevante en la sociedad moderna... salvo para una pareja “regia” en la que el centro de la monarquía es, precisamente, la continuidad del linaje real fuera de toda duda. Claro está que, a partir de Isabel II –cuyo marido utilizaba bragas de encaje- no se sabe muy bien si sus descendientes corresponden al linaje real o a la del “mozo Puigmoltó” o a la cualquier palafrenero de palacio. Y en cuanto a los hijos bastardos de Alfonso XIII, son varios y suficientemente conocidos. Así pues, no es raro que la institución monárquica relaje la tensión sobre este espinoso asunto.


Leticia la locutora, Leticia la divorciada, ¿será algún día reina de España? No es evidente. De hecho, el día en que algún partido encuentre aliciente en realizar una campaña antimonárquica, tanto Felipe “El ausente” (ausente de las tareas de gobierno) y Leticia “La divorciada del telediario”, hará tambalear con un par de editoriales, la institución. Y aquí nadie moverá un músculo para defender a la institución monárquica. Con Leticia o sin Leticia.

EL PAPEL DE LOS AGUAFIESTAS

Resulta difícil entender para los que proceden de una tradición antimonárquica (falangistas, republicanos de estricta observancia) asumir el hecho de que sus protestas y declaraciones sobre la boda real interesan tan poco a buena parte de los españoles como la misma boda. Por Internet han proliferado declaraciones y llamamientos a la movilización con banderas republicanas para el día de la boda. En realidad, en los últimos años el llamamiento a la república ha sido el refugio de quienes no tenían otra cosa que ofrecer y se les había parado el reloj en 1975. La elección entre una u otra forma de gobierno es hoy absolutamente intrascendente a la vista de la levedad de la institución monárquica.


Por lo demás, los “aguafiestas” republicanos se empeñan en popularizar un tema que precisamente ese día, el 22 de mayo, no va a ser el más adecuado. Por que, hay que reconocer que, en su inmensa mayoría, entre las gentes que se lancen a la calle para contemplar de cerca la boda real, lo harán con curiosidad e interés morboso o voyerista, ni se tratará de monárquicos fanáticos, ni de gentes dispuestas a entregar ni un pelo en defensa de la institución.


Se puede acusar de ingenuos a los que aplaudan a los novios... pero en el fondo lo que pretenden es compartir algo que se ha planteado como un acontecimiento alegre. En cambio, los republicanos “radikales” apenas pueden ocultar su avinagramiento y su voluntad de “dar la nota”. A pesar de que en las instrucciones que han difundido figuran genialidades del género “no enseñéis las banderas republicanas hasta que pase la comitiva o de lo contrario la policía os las quitará”, la realidad es que más vale que no enseñen las banderas republicanas, por que mucho nos tememos que va a existir un desequilibrio numérico entre quienes ondeen esas banderas y quienes estén allí para asistir a un espectáculo.


Francamente, es muy molesto que cuando alguien acude al estreno de “El Señor de los Anillos”, unos majaderos vayan vestidos de “Star Treks”.


© Ernesto Milà – krisis.info –infokrisis@yahoo.es

ESTÁ A PUNTO DE APARECER: “¿GAYS? ¡NO GRACIAS!”

ESTÁ A PUNTO DE APARECER: “¿GAYS? ¡NO GRACIAS!”

Redacción.- En breves días aparecerá la primera edición de “¿Gays? No gracias” de Rafael Pi, subtitulado “Todo lo que deseaba decir al movimiento gay y no había tenido ocasión”. El libro analiza las reivindicaciones y la ideología de los homosexuales, y define un nuevo “paradigma de normalidad”. Presentamos el “Credo” en el que el autor establece su posición en relación al tema. El libro será editado por PYRE y puede ser solicitado al precio de 10,- € en http://www.tiendapyre.com


“¿Gays? ¡No gracias!”
Todo lo que usted deseaba decir al movimento gay
y no había tenido ocasión.


Editorial PYRE, sl
Fecha de aparición: 30 de septiembre 2004
Pvp: 10,- €
Pedidos: pyre38@yahoo.es – administración@krisis.info



[fragmento de la Introducción]



PROPOSITO Y CREDO PARTICULAR


No hay libro sin tesis y no hay tesis sin que el autor se moje. Así que partamos de una autodefinición que disipe lo que, a estas alturas, ya deben ser pocos equívocos. Pues bien, efectivamente, tal como habían presumido desde el pie de imprenta, nos oponemos frontalmente a las reivindicaciones que el movimiento gay realiza en el momento de escribir estas líneas. Creemos que en 2004, los gays han alcanzado un razonable nivel de integración jurídica y social, más allá del cual el horizonte se vuelve problemático, no para ellos, pero si para la sociedad... Una reivindicación exagerada no es una reivindicación, es el desmadre. Con esto de las reivindicaciones gays, estamos desde hace tiempo, instalados en el desmadre.
Nuestra oposición a las reivindicaciones de lo que podríamos llamar el “movimiento gay radical” no la realizamos, precisamente, desde una postura homófoba, sino desde la defensa del derecho a nuestra libertad de expresión. Se discrepa de los argumentos de un colectivo radical organizado y se argumenta con otros razonamientos. Faltaría más. Este proceso discursivo es lo que hecho avanzar a la civilización, tanto como la invención de la rueda o de la garrota (que todo ha contribuido).


Hemos procurado racionalizar al máximo nuestras argumentaciones y evitar cualquier tendencia homofóbica y, sobre todo, se ha procurado no ofender ningún tipo de sensibilidad sexual. Los argumentos del movimiento gay, en tanto que argumentos, son contestables. Y esto es lo que hacemos en esta pequeña obra polémica.


Lo mejor para empezar es entonar el credo. Pues bien, este es mi credo sobre la materia:


Creo que el sexo y la sexualidad son algo polimorfo. Existen muchas formas de vivir el sexo y la sexualidad. Una de ellas es la opción gay.


Creo que la opción gay pertenece al dominio de lo íntimo. No me identifico con el mundo gay, ni con su concepción del erotismo, ni con sus sensibilidades. Entiendo que haya gente atraída por este tipo de relación y no voy a ser yo quien lo juzgue: en tanto que acto íntimo, pertenece al dominio de lo privado. Pero si puede resulta contestable el intento de elevar este tipo de relaciones de lo íntimo a lo público y su aspiración a equipararse con la pareja heterosexual.


Creo firmemente en los dos roles sexuales: masculino y femenino encarnados en dos tipos fisiológicos concretos: hombre y mujer, que la evolución ha adaptado física y fisiológicamente, para complementarse.


Creo que la sexualidad tiene dos funciones: el placer y la reproducción y que ambos son instintos básicos, inseparables de la condición humana. Cuando se niega el principio del placer o cuando se pierde el instinto de la perpetuación de la especie, es que existe una patología social.


Creo que en la capacidad reproductiva da la pareja heterosexual radica su diferencia y superioridad sobre la homosexual, estéril por definición


Creo que lo colectivo es superior a lo privado.


Creo que el principio del placer y como lo resuelva cada individuo, pertenece al dominio de lo privado, pero la reproducción, hasta cierto punto, tiene mucho que ver con lo público: en efecto, cuando no hay nacimientos, peligra la vida de un Estado; así pues, la paternidad y la maternidad, “hasta cierto punto”, rebasan el dominio de lo privado. Las parejas gays, obviamente, carecen de la posibilidad de la paternidad o de la maternidad. Luego son un “menos”, en relación a un “más”.


Creo que no todo lo que no encuentra lugar en ese patrón de normalidad, es “anormalidad”, sino que supone distintos niveles de distanciamiento del “estándar razonable”; más allá de un determinado punto, se alcanza la anormalidad. En el sexo no todo es admisible: determinadas prácticas y formas extremas de sexo evidencian niveles obvios de anormalidad.


Creo que hay que impedir al poder público que yazca en el lecho de los amantes; pero el Estado si tiene mucho que decir a la hora de estimular la natalidad: todo lo que hace el Estado para estimular la natalidad es bueno; cuando un Estado desconsidera la natalidad es que ahí existe un problema. Las políticas de natalidad del PP y del PSOE han sido las mismas: no han existido.


Creo que en las últimas décadas ha aumentado extraordinariamente el número de quienes han “salido del armario” y que esa proliferación no ha sido suficientemente explicado, evidenciando una anomalía y un riesgo. No se trata de condenar o apoyar, sino de reconocer el hecho y explicarlo, calibrar sus consecuencias y valorarlas.


Creo que las reivindicaciones gays relativas a la abolición de cualquier tipo de discriminación por razón de sexo son asumibles por la sociedad (y, de hecho, ya han sido asumidos y difícilmente el mundo gay podría hablar hoy de discriminación).


Creo, por el contrario, que las reivindicaciones destinadas a equiparar en derechos a las parejas homosexuales con las parejas heterosexuales son muy discutibles, especialmente en lo que se refiere a la adopción.


Creo que, tanto en el terreno de los derechos de la mujer y de los derechos de los homosexuales, ya se ha alcanzado el nivel de “normalidad”. Ir más allá de ese nivel, con “discriminaciones positivas” o leyes protectoras desmesuradas, es innecesario salvo por los partidos que aspiran a transformar de manera clientelar determinadas bolsas de votantes. Algunos sectores políticos han intentado cosificar en forma de votos al mundo gay asumiendo las reivindicaciones de los sectores más radicales.


Creo que algunas manifestaciones extremas de la cultura gay evidencian profundos desequilibrios interiores en sus exponentes y una obsesión enfermiza por la propia opción sexual.


Creo que determinadas prácticas eróticas o alteraciones físicas voluntarias evidencian tales desequilibrios.


Creo que hay que distinguir entre virilidad y machismo, entre tolerancia y homofobia, entre reivindicaciones asumibles y reivindicaciones fuera de toda medida, y para ello es preciso redefinir el estándar de ”normalidad”. En lugar de eso, la consecuencia de la “revolución sexual” iniciada en los 60 ha sido dinamitar cualquier noción de normalidad y la filtración en el curso de la confusión de propuestas razonables con reivindicaciones reprobables, derechos a la libre opción individual con obligaciones y reconocimientos por parte de la sociedad.


Creo que la madre de todas las batallas en este terreno consiste en una necesaria redefinición de un paradigma de normalidad.


Y en eso estamos.




El libro será editado por PYRE y puede ser solicitado al precio de 10,- € en http://www.tiendapyre.com. Estará disposición del público el 30 de septiembre.



© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

JEAN MARKALE Y EL MISTERIO DEL GRIAL

JEAN MARKALE Y EL MISTERIO DEL GRIAL

Redaccion.- Jean Markale es uno de los principales estudiosos sobre la temática del Grial. No se trata, sin embargo, de un tradicionalista, sino de un investigador. Buena parte de las obras de Markale han sido publicadas por distintas editoriales. Sin embargo, las obras más interesantes de este autor –sobre los orígenes históricos de la dinastía artúrica y sobre las principales tradiciones de Francia- permanecen inéditas en nuestra lengua. En 1996, tuvimos un encuentro con Jean Markal del que damos cuenta.



Leí el primer libro de Jean Markale a instigación de Yves Bataille, un antiguo amigo que regentaba una librería en el lugar más bello de París, la plaza de la Contrescarpe, la zona más elevada del Barrio Latino. Su librería está especializada en turismo y viajes, pero en los anaqueles ví un título que desdecía esta orientación. A Bataille, natural de Perpignan, además de vender libros le gusta leer; periodista y licenciado en Filosofía y Letras, desde hace veinticinco años dirige círculos de aproximación franco-quebecois y ha residido en Serbia durante cinco años desde los bombardeos criminales de la OTAN; y si algo se mueve en el París cultural, Yves es la persona más adecuada para informar. Si hay que entrevistar a algún exiliado de "Sendero Luminoso" es a él a quien hay que acudir, si se necesita confirmar un dato sobre política francesa en Canadá o en Africa francófona, el camino más corto es su fax y si se trata de contactar con cualquier medio de la antigua Yugoslavia, sin duda él puede orientar nuestra búsqueda.


Fue Yves Bataille quien me habló por primera vez de Jean Markale; celtista empedernido, Markale, a lo largo de treinta y tantos libros, ha explorado todas las implicaciones de la cultura celta. Por tanto, cuando Juanjo Llamas me comentó que iba a traer a Markale al programa presentado y dirigido por Paco Ballester, "El Gran Sabbath", en Radio Nacional de España, aproveché la ocasión y me sumé al encuentro.


Si hacemos abstracción de su melena blanca y de su calva incipiente, Markale, que está en los comienzos de la sexta década de su vida, tiene un aspecto deportivo y viste desenfadadamente como cualquier joven; no puede evitar que su físico delate una naturaleza inquieta y vital. Definitivamente un tipo que ha escrito tres docenas de libros no puede ser un lánguido. Es un erudito y además hiperactivo.


José J. de Olañeta le publicó una maravillosa biografía de Leonor de Aquitania, esa mujer de rompe y rasga que apareció en lo mejor de la Edad Media y fue esposa y madre de reyes que entraron en la leyenda romántica: Ricardo Corazón de León, Juan Sin Tierra... Luego, el mismo Olañeta tradujo y editó un "Pequeño Diccionario de Mitología Céltica que, en verdad, era tan pequeño como cuidado, Más adelante, Tikal, una editorial que hacía poco empezaba a lanzar libros al mercado, publicó otros dos de Markale relativos al Grial y a la saga arturiana. Y aún hay alguno más, sobre sociedad y cultura celta, en editoriales universitarias. Tranquilos los editores, que todavía quedan más de tres docenas de libros de Markale por disputarse.


Pero Markale todavía no había llegado a España en tarea misional; fue la recién creada Asociación "Génesis" quien lo trajo en febrero de 1996. "Génesis" es la filial española de una sociedad nacida en Francia, fundada por Myriam Jolinon, una veterana budista francesa que ha decidido completar su recorrido espiritual creando esta asociación dedicada -entre otras actividades- a luchar contra la falsa ciespiritualidad y el peligro sectario. La asociacion nace de un estado de ánimo muy concreto que se va concretando progresivamente, la de que las cosas han llegado demasiado lejos y que el supermercado espiritual está saturado de productos infumables, videntes que no ven, sanadores que no sanan, terapias que no funcionan, asociaciones que encubren sectas, centros cuyo único interés es la cuenta corriente y la chequera del incauto que les visita y, finalmente, magos incapaces de acometer un ritual sin inducir al desternillamiento. Así están las cosas y nosotros vamos de cruzados contra toda esta morralla. Al fin y al cabo es la postura más digna.


Es precisamente la inflación de todo este tipo de necedades y de fraude organizado lo que me hace pensar -y lo repito una vez más- que esta Nueva Era es solo el apéndice terminar de la Vieja. Por ello celebro que, cuando aun no nos conocemos lo suficiente y pregunto a Myriam Jolinon su opinión y la de Markale sobre la Nueva Era, se limite a contestar que apenas la consideran una etiqueta comercial. Bingo. Markale considera esta época como oscura y trágica, huérfana de valores e ideales, una época en la que llama a rescatar un viejo símbolo celta: el Grial. Toda nuestra entrevista giró en torno al Grial y a lo que puede aportar el mito artúrico para nuestra época.


Markale tiene un valor precioso para mí; su libro sobre el Rey Arturo fue el primero que me indicó las pistas a seguir: gracias a él supe que Arturo fue un "dux bellorum" (caudillo guerrero) que vivió efectivamente en el siglo VI en Cornualles. Sobresalió del caos político-social que siguió a la retirada de la administración romana y consiguió unificar, después de una serie de combates victoriosos, una parte del país. Markale hace en su libro una antítesis entre la mitologización de la historia y la historificación del mito. Es como una carretera de doble dirección: los romanos insertaron con rango histórico el mito de su fundación por Rómulo y Remo hasta el punto que las grandes familias patricias tenían a un héroe o un dios en el origen de su linaje; los descendientes de los celtas hicieron justamente lo contrario, transformaron la historia en mito y de ahí surgió la leyenda de la Tabla Redonda, el recuerdo de un gran rey, de una espada invencible, de un consejero devenido en mago, de un hijastro traidor... y en medio de todo ello, el tema de la copa de la vida eterna y la salvación. Era el viejo caldero de Lug y de Dagda, la vieja olla en la que el druida Panoramix cuece la poción mágica que otorga fuerza y vigor a los ridículos galos de las historias de Asterix y Obelix...


Markale tiene razón en pensar que jamás existió el Grial como una copa material; fue, antes bien, un mito educativo. El Grial está en nosotros mismos; la peripecia de llegar hasta él constituye un viaje iniciático, arriesgado y difícil de llevar a buen puerto. Depurar nuestros miedos, nuestras debilidades, todo el bagaje que es negativo y denso en nosotros, blindarnos con una loriga protectora contra todo lo que no es más que "vanidad de vanidades", todo esto puede ser vivido y experimentado en clave de aventura guerrera para gentes en cuyo interior late un caracter activo y dinámico, el carácter propio de quienes sienten necesidad de afrontar pruebas y medidas, los guerreros. El mito del Grial, el tema artúrico no vale para todos, no puede ser entendido por aquellos en cuyo interior no bulle una naturaleza guerrera, de la misma forma que los escritos de Eckhardt o de los místicos del Siglo de Oro jamás podrán ser entendidos ni vividos por un guerrero. A cada cual lo suyo; y las castas funcionaron bien durante más de cinco mil años; las clases sociales, por el contrario, no durarán más de la décima parte, por mucho que se empeñe Marx y sus émulos. Ya habrá tiempo de insistir sobre esto en otro lugar, cuando hablemos del "guerrero" castanediano y de su inevitable fracaso, la "impecabilidad" en su autodestrucción.


Si jamás existió el Grial, si se trató solo de una experiencia interior, entonces ¿cómo rayos hay que concebirlo? Para Markale una de los sentidos del Grial es el de "símbolo de la transmisión de secretos iniciáticos de generación en generación"; pero él mismo tampoco se hace muchas ilusiones de que estos secretos hayan pervivido hasta nuestros días, al menos en organizaciones y grupos concretos. La experiencia del Grial es la experiencia de lo Absoluto, lo que Ouspensky llamaba "la conexión con la fuente". No es raro que fuera tallado en una piedra desprendida de la frente de Lucifer, en realidad supone una voluntad de quien lo persigue de "ser como Dios", por tanto implica un cierto titanismo. Julius Evola, mi “maestro” intelectual, decía que la diferencia del Titán y del Héroe es que el primero fracasa y el segundo triunfo en su empresa. Quien conquista el Grial "ha tomado el cielo por asalto", su naturaleza es la del Héroe Olímpico que ha reconquistado el estado edénico primordial. Dice un fragmento de la leyenda que Seth, el hijo tercero de Adán y Eva, rescató esta piedra del Eden y con ella se talló la copa que Cristo bebió en la Ultima Cena y con la que se recogió su sangre en la Cruz. Luego la copa pasó a José de Arimatea y a partir de aquí fue poseída por lo que se ha llamado la "dinastía del Grial". Llama la atención que una copa de tanta importancia en relación con el cristianismo no fuera custodiada por monjes o clérigos o que estuviera incluida en el tesoro -material o mítico- del Vaticano. No, el tema del Gran Santo Grial no tiene nada que ver con el exoterismo de la iglesia, sino con un esoterismo paralelo. Fue en el mejor período de la Edad Media, ese que a Markale tanto le gusta reconstruir e historiar, cuando la tradición del Grial emergió como a toque silbato por toda Europa. Solo cuarenta años y desde las marcas del Este hasta la frontera cristiana de Castilla y Aragón, un nuevo tema se impuso: la leyenda de un rey perdido que poseía una espada invencible y de unos caballeros sentados en torno a una Mesa, persiguiendo una copa sagrada. Sólo cuarenta años, los mejores de Europa: aquellos en los que floreció el templarismo, la caballería, las cruzadas, las cortes de Amor, el momento de la síntesis metafísica del tomismo, el momento en que los Hohenstauffen, con Federico Barbarroja a la cabeza reclamaron para sí el título de "rex mundi". Y luego nuestras más hermosas catedrales. Las guerras fueron destructoras pero sometidas a reglas estrictas: treguas de Dios, combates singulares, un estricto código de honor y lealtad. Ni Markale ni mucho de nosotros, incluido Fulcanelli al último alquimista o Viollet le Duc, su maestro y maestro también de Antonio Gaudí, pensamos que la Edad Media fuera tan oscura y terrible. Aquella si que fue una Nueva Era; los juglares de Federico II -llamado por el clero "Stupor mundi"- cantaban en todo el territorio de Europa que "El alto cedro del Líbano será cortado !No habrá más que un solo Dios, es decir, un monmarca! !Maldito sea el clero! Si cae, un nuevo orden está presto".


La humanidad que surgió del mito Graélico tenía bien poco de cristiana: "Tomando por ideal el héroe antes que el santo, el vencedor antes que el mártir, situando la suma de todos los valores en la fidelidad y en el honor antes que en la caridad y la humildad; considerando la dejadez y la vergüenza como un mal peor que el pecado; no respetando en absoluto la regla que quiere que no se resista al mal y que se devuelva bien por mal; aprestándose, antes bien, a castigar al injusto y al malvado; excluyendo de sus filas a quien siguiera literalmente el precepto cristiano de "no matarás"; teniendo por principio no amar al enemigo, sino combatirlo y no ser magnánimo con él hasta haberlo vencido, la caballería afirmó, casi sin alteración, una ética nórdico-aria en el seno de un mundo que no era más que nominalmente cristiano". Las palabras son del barón Julius Evola. Esta fue la moral y la ética de los guerreros del Grial.


Markale tiene una vena de desmitificador impenitente; es consciente de que gentes con pocos escrúpulos o simplemente dotados solo de buena voluntad se han permitido teorizar sobre el Grial y sus residencias. Juanjo Llamas le pregunta sobre las relaciones entre el Grial y Montsegur. En los años treinta un joven y misterioso alemán, Otto Rhan, fue a buscar el Grial a la Occitania cátara. Jean y Michel Angebert, dos escritores franceses, próximos a las posiciones culturales de la Nueva Derecha, sostienen que Rhan encontró el Grial. Ese fue el inicio de un mito que tuvo su continuación en la saga de Indiana Jones cuando el tema se transfiere al Arca de la Alianza en la primera entrega de la serie. Los nazis ni tuvieron, ni probablemente -salvo Himmler- se interesaron ni por el Grial ni por el Arca de la Alianza. He recorrido personalmente toda la Occitania francesa que conozco como la palma de mi mano y allí no hay rastro alguno -ni siquiera en las tradiciones legendarias- del tema graélico. Una encantadora guía de las cuevas de Lomvribes me comentó que posiblemente las irisaciones verdosas que desprenden las paredes de la gigantesca cueva en donde se refugiaron los últimos cátaros del siglo XIII, probablemente confundieran a Rhan. Como se sabe, la leyenda dice del Grial que fue tallado en un piedra verde; ergo... Markale disipa el equívoco y niega por enésima vez que los cátaros tuvieran algo que ver con el Grial y que Montsegur fuera alguna vez sede del mismo.


Cuando, aprovechando la proximidad con Montsegur, le pregunto que opina del "affaire" de Rennes-le-Château y del cura Berenger Sauniere, el misterioso párroco que encontró un tesoro en un pueblo perdido pirenaico y que algún autor desaprensivo ha comparado al Grial, Markale sonríe: "C'est un escroc", se trata de una estafa contesta sintéticamente, él que ha escrito más de trescientas páginas dedicadas al tema en un libro todavía no traducido, pero que harían bien en leer los que alguna vez han creido en "prioratos de Sión", cuentos de merovingios y judíos, esenios y descendientes de Cristo e historia para pánfilos...


El tema arturiano y graálico ha sido recuperado abusivamente por la "new age". Los esposos Matthews, Caitlín y John, iniciaron la publicación, a finales de los años ochenta de una serie de libros sobre la Tradición Céltica y lo que ellos entendían que era la "magia" céltica. Era inevitable que aparecieran interferencias con el tema graálico. El problema, en este terreno como en lo relativo a otras tradiciones, es que la tradición celta y la tradición graélica se han extinguido. No quedan representantes que puedan alardear de una transmisión regular, que estén cualificados para ser portadores de una sabiduría venida de allende los siglos. No basta con analizar los restos arqueológicos y leer los estudios antropológicos y las fuentes literarias para revitalizar una tradición muerta. Odín y Wotan han muerto. Dagda, Lug, Belenos y Cernunos han muerto. Los dioses de los celtas, de los germanos, de los antiguos pueblos Indo-Europeos han muerto. Mitra y Apolo, Hércules y Démeter, nunca volverán con la forma que ya tuvieron. Es inútil, por tanto, practicar el boca a boca a los viejos dioses y supone demostrar una ingenuidad inasequible al desaliento, en el mejor de los casos, y en el peor una voluntad inherente de falsificación y estafa. Más hete aquí que desde California nos llegan noticias de cursos sobre "la vía del guerrero" que son regularmente seguidos por aquellos desengañados de la lectura de Castaneda que quieren buscar algo más auténtico. La "Iglesia Celta" tiene misiones en todo el mundo anglosajón y en cuanto a la "Orden de Bardos, Vates y Druidas", distribuye sus cursos por correspondencia desde Richmon en Surrey, Inglaterra; imagínense: ¿quiere usted convertirse en druida por correspondencia? Si los bardos, vates y druidas de los bosques celtas volvieran no creo que tuvieran mucha misericordia con estos malhadados émulos que unen a sus actividades preocupación por la repoblación forestal y difusión de algo tan poco druídico como la "teoría Gaia". En el lejano año 69 conocí a un personaje de edad indeterminada, ojos grises metálicos y piel extremadamente blanca, que decía ser heraldo del Gran Colegio de Druidas de las Galias; aparte de su título que incitaba más bien a la sonrisa, lo cierto es que su aspecto era más bien inquietante. Por lo demás, fuera lo que fuera, su formación era fundamentalmente teosófica.


Todos estos grupos y asociaciones son bastante decepcionantes para quien se siente atraído por la Europa Caballeresca, por las iniciaciones guerreras y la temática arturiana y graélica. Pero, a pesar de todas estas falacias y mistificaciones, una reducida falange de guerreros sigue en pié; su banderín de enganche no está en ningún sitio, pero su puesto de combate se encuentra en cada esquina de nuestras grandes ciudades, allí donde se libran los más duros combates contra la credulidad, el ficticio reino de la ilusión y la subjetividad alienante. Son los hombres que están en vela y que siguen el sabio consejo del viejo escritor de Praga, Gustav Meyrink. "Velar lo es todo". Yo procuro adherirme a esta casta guerrera que no quiere hacerse cómplice de los coletazos terminales del mundo moderno; estamos orgullosos de que Jean Markale sea uno de nosotros. El misterio del Grial renacerá, idéntico en su contenido, diferentes serán sus formas, inevitablemente sometidas a los condicionamientos de lugar y tiempo. Aquellos que sean capaces de beber en las fuentes del Grial -que son las de la Gran Tradición- volverán a sentir lo que un día experimentaron los héroes de la Edad de Oro. Markale habrá sido para ellos -para nosotros- un heraldo.


© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo.es

GRANDEZA Y MISERIA DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS.

GRANDEZA Y MISERIA DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS.

Redacción.- La revolución tecnológica, presentida en los años 70, iniciada de forma efectiva en los 80 y cuya evolución en el Siglo XXI es imprevisible, ha generado una nueva era: la Era Tecnotrónica. Nuevas tecnologías y microelectrónica se han aunado para constituir el ambiente en el que se desarrollará la humanidad futura, la Tecnosfera. En un momento en que la investigación histórica ha podido demostrar que todas las civilizaciones son mortales, deberíamos preguntarnos si la esencia de la Tecnosfera es o no compatible con la naturaleza humana. Responder a esta pregunta es ocioso.

La humanidad hoy no puede prescindir de las nuevas tecnologías. No sabemos si lo que la ciencia ha creado marca o no el crepúsculo de lo humano. Lo que intuimos es que lo humano, a finales del segundo milenio, es impensable sin el apoyo de la tecnología.

Este artículo pretende alertar sobre los riesgos de la revolución tecnológica, animando a que aquellos que se sientan en condiciones de afrontar su desafío, la utilicen para un fin muy diferente del que ha sido inicialmente pensada. El análisis de la tecnósfera nos lleva, fatalmente, a la cuestión de saber de qué manera puede ésta contribuir a que nuestra civilización realice una verdadera revolución, la única revolución posible: la que supone volver a los orígenes de lo humano.

I. ECONOMIA + TECNOLOGIA = CREPUSCULO DE LO HUMANO

Los conocimientos que antes tardaban décadas en transmitirsirse desde el foco investigador hasta los interesados, ahora se transmiten de forma inmediata. Este proceso ha producido una rápida evolución tecnológica que modifica los fundamentos mismos de la sociedad. Hasta ahora era imposible codificar el saber y transmitirlo instantáneamente a través del espacio y perpetuarlo en el tiempo. Gracias a Internet, esta barrera ha saltado. Pero Internet y las nuevas tecnologías han hecho mucho más que esto.

En la última década la tecnología ha formado un rodillo compresor sin control. Desde principios de siglo, pudo decirse con propiedad que "la economía es nuestro destino". Hacia los años cincuenta esa misma economía -que había sido generada para servir al hombre- pareció cobrar vida propia, romper cualquier cauce y control y convertirse en dueña de lo humano. Hoy es la hora de la técnica.

A las puertas del siglo XXI, la tecnología es nuestro destino. En los últimos diez años se ha constituido un combinado explosivo que no dejará de desarrollarse durante el próximo cuarto de siglo: revolución digital -en estado bien avanzado-, la manipulación genética -campo principal de investigación- y la nanotecnología -hoy en sus primeros pasos- conforman el destino de nuestra generación y de las próximas. Desbordados, primero por una economía incontrolable y luego por una tecnología desatada, asistimos al crepúsculo de lo humano. La política que, hasta hace doscientos años, ciencia y arte de la conducción de las Comunidades humanas, se ha visto rebasada primero por la economía y luego por la tecnología. Y esto ha creado un drama en Occidente.

II. DE LA POLITICA COTIDIANA A LA "GRAN POLITICA"

No en vano, el liberalismo surgido con el fin de la sociedad estamental, fue, ante todo, una doctrina económica, que tuvo luego en la partitocracia su traducción política. El libremercado de la economía al hacerse forma de organización política, se convirtió en el libremercado de las ideas. La verdad, la justa línea política, ya no eran una cuestión ética, moral o simplemente una tradición, sino, básicamente, una cuestión numérica. El gran error del liberalismo fue confundir calidad con cantidad y otorgar a la ley del número un valor metafísico y seudo-religioso.

La política hoy ha sido rebasada por la tecnología como ayer lo fue por la economía. El poder tecnológico aporta poder económico y el poder político se adecua a sus necesidades con fidelidad perruna. Paro esa política, caída al más bajo de sus niveles históricos, no existe otra ética ni moral más que la del lucro y el máximo beneficio. No es raro que sacrifique cualquier directiva -incluso la garantía de continuidad de la vida en el planeta- en aras del beneficio y del rendimiento del capital invertido.

La humanidad tecnológica de los albores del Tercer Milenio está siendo dirigida con las ideas anticuadas, torpes y agónicas de fines del siglo XVIII. Intentar reflexionar sobre los destinos de la humanidad implica, en definitiva, entrar en una discusión política, puesto que de lo que estamos hablando es de comunidades, no de élites tecnológicas o financieras.

Pero esta "política" no es la pequeña política cotidiana, sino la Gran Política de la que hablara Nietzsche, aquella que es, repetimos, ciencia y arte de conducir las Comunidades humanas.

III. REVOLUCION TECNOLOGICA Y CAMBIO SOCIAL

La revolucion tecnológica ha implicado un cambio en la estructura social y en la geoeconomía. Georges Dumezil ha demostrado como las sociedades indo-europeas han tenido una tendencia irreprimible, incisa en sus genes o, si se quiere, en lo más profundo de su alma, a adquirir una estructura trifuncional. Nuestras sociedades hasta el siglo XIX fueron estamentales (guerreros, sacerdotes, productores). El esquema volvió a repetirse como caricatura cuando los estamentos o castas se transformaron en clases sociales (alta burguesía, burguesía media y proletariado). Hoy nuestras sociedades caminan hacia lo que se ha dado en llamar "sociedad de los tres tercios".

La revolución tecnológica, y particularmente las teleactividades (trabajo realizado desde el domicilio) y la robótica (trabajo realizado por máquinas inteligentes) han arruinado la estructura económico-social que domino en Occidente desde la primera revolución industrial. El trabajo, cosificado y transformado en mercancía por el liberalismo, se rije, como cualquier otra, por la ley de la oferta y la demanda. Las ingentes bolsas de parados garantizan que el precio de adquisición del trabajo seguirá siendo bajo.

Las bajas tasas de natalidad del Primer Mundo corrían el riesgo de que se produjera una descompensación entre la oferta de trabajo y la demanda del mismo. La inversión de la pirámide de población podía haber llegado a ser, especialmente en Europa, la garantía de que la mercancía-trabajo, podría venderse en un futuro, más cara. La emigración extra-europea ha paliado este riesgo. Se trata de una fuerza de trabajo que se vende a bajo precio. Algo comprensible si tenemos en cuenta las precarias condiciones de vida (sociales, económicas y políticas) de los focos de emigración. Pero eso no era todo.

Junto a la emigración, otro fenómeno a contribuido a desplazar el eje de la producción fuera del Primer Mundo. Desde mediados de los años 70 ya empezó a observarse la tendencia de las multinacionales a establecer sus plantas productoras en el Tercer Mundo, donde las condiciones laborales eran más benignas para los empleadores y agobiantes para los empleados. Esta tendencia no ha dejado de crecer y multiplicarse. Si hoy el grado de desarrollo debiera medirse por la presencia de industria, el Primer Mundo figuraría como una zona en declive hacia el subdesarrollo.

IV. LA IMPARABLE MARCHA HACIA LA "SOCIEDAD DE LOS TRES TERCIOS"

El Primer Mundo se ha convertido en el paraiso del sector terciario, como distintas zonas del Tercer Mundo (los "dragones asiáticos", Méjico, etc.) lo son de la industria de producción de bienes.

El "taylorismo" (la eufemisticamente llamada "organización científica del trabajo") acarreó el fin del artesanado. En los años ochenta, la robótica (sustitución de las rutinas por máquinas) y la nueva geopolítica del trabajo, han generado una situación desconocida hasta ahora en el Primer Mundo: la muerte del trabajo productivo y el fin de las profesiones.

En menos de quince años (lo que tarda en agotarse la generación que hoy tiene 45 años) solamente una pequeña parte de la población estará vinculada a la producción. Una fábrica será un lujo en el Primer Mundo. La "terciarización" de la economía hará imparable la marcha hacia la sociedad de los "tres tercios": ni habrá trabajo para todos, ni voluntad de distribuir las parcelas existentes. Un primer tercio de la población occidental habrá conseguido insertarse en el mercado de trabajo terciarizado; vivirá de acuerdo con la legislación social y fiscal vigente. Cotizará a la Hacienda Pública, pagará sus impuestos, estará en regla con la Seguridad Social o el mecanismo que la haya sustituido. Tendrá, en general, un aceptable nivel de vida; se podrá permitir tanto el ahorro como el consumo. Pero serán los únicos.

Un segundo tercio de la sociedad, formado quizás por inmigrantes que acepten los trabajos más bajos y peor remunerados, de un lado, y de otro, por individuos que vivan del Tesoro Público, de las instituciones asistenciales, y que, de tanto en tanto, puedan acceder a trabajos temporales, mal remunerados y siempre discontinuos, será el eslabón intermedio entre el primer tercio y el tercero.

Este tercer sector de la sociedad vivirá en una marginalidad total. Situados fuera de cualquier mecanismo asistencial, recurriendo con frecuencia a la caridad pública, o a las ONG's, sin que sus nombres consten ni en los ordenadores de Hacienda, ni en los de Seguridad Social, conjugarán trabajo negro con delincuencia. No les quedará siquiera la esperanza de salir de la marginalidad, sino que su único anhelo será sobrevivir en un día a día angustioso e incierto.

Una sociedad así está en trance de constitución en los EEUU a poco que se observe la realidad cotidiana. Y síntomas del proceso pueden percibirse igualmente en Europa Occidental. Pero una sociedad en la que un tercio sostiene la estructura del Estado y a los otros dos, no es una sociedad que pueda perpetuarse durante mucho tiempo. Es, antes bien, el paradigma de la inestabilidad. Y como tal se desplomará, quién sabe si por su propia debilidad interior.

V. VIRTUALIDAD Y REALIDAD

Hasta llegar a la situación actual, la humanidad ha vivido tres revoluciones sucesivas. Durante el neolítico la Naturaleza (materia, a la postre) se transformó en mercancía (otro status de la materia) mediante el trabajo físico. La revolución industrial hizo que una materia primera se transformara en otra materia (producto), mediante la energía. Hoy la revolución tecnológica ha logrado transformar la materia en materia y nuestra relación con ella, mediante la informática.

La producción de bienes que desde el neolítico hasta principios del XIX se realizaba mediante la fuerza del trabajo, a partir de la revolución industrial pudo hacerse gracias a la energía. Esto provoco una explosión de la productividad. Los beneficios también se dispararon. La organización social y el ecosistema quedaron, eso sí, alterados hasta lo irrecuperable; pero esto importaba poco, el Sistema no entendía de valores éticos o ecológicos. Lo que va de la revolución industrial a la tecnología es lo que va del reemplazo de la energía por la información. En esto consiste precisamente el proceso de virtualización: en reemplazar materia por información.

La humanidad neolítica vivió en un ambiente Natural. Las transformaciones posteriores de la sociedad generaron un ambiente Arquitectural. Hoy, la revolución tecnológica, ha generado un ambiente Virtual. Nadie duda que este cambio tiene una importancia metafísica: lo Virtual es lo contrario de lo Real. No es otra forma de realidad, sino una convención que reemplaza lo tangible por una fantasmagoría.

Antes se decía "Si no lo toco no es real". La revolución tecnológica quiere decirnos lo contrario: "Si puedo tocarlo no es real". Hubo un tiempo en que si el hombre deseaba saber lo que era la Naturaleza no tenía otro camino más que el que conducía al Bosque. A partir de los años cincuenta bastó con encender un aparato de TV para saber lo que era el bosque y hoy un bosque puede ser creado en el cyberespacio sin que tenga una existencia real.

La revolución tecnológica ha acelerado una tendencia ya existente desde el triunfo del liberalismo económico. Cuando adquirimos cualquier producto, estamos pagando, no solamente el valor material de ese producto, sino una serie de añadidos inmateriales (esto es, virtuales), la publicidad, la imagen, el marketing...; a mayor es el valor inmaterial, corresponde una mas alta virtualidad del producto.

Finalmente ha llegado un momento en que lo virtual ha generado un muro entre nosotros y el mundo real. La virtualidad nos impide percibir la realidad. Llega un momento en el que nosotros mismos, dejamos de ser nosotros mismos para convertirnos en una mera imagen forjada para deleite de los otros y satisfacción de nuestro propio narcisismo.

VI. LAS CONSECUENCIAS METAFISICAS

La verdadera sabiduría consiste en vivir aquí y ahora: en un tiempo real, una existencia sensible. El precepto platónico "ser uno mismo" resuena aun en del viejo continente. Pero ya no somos nosotros mismos, sino la sombra de unos arquetipos generados por el marketing y la publicidad (somos imagen).

No vivimos en nosotros, sino en imágenes que hemos asumido, como aquel espectador de un film que termina identificándose con el seudo-héroe protagonista. La imagen no sobrevive al tiempo, por que es, como el fotograma de una película, una sucesión inagotable de instantes, cuyo sentido no se percibe aisladamente. La imagen es devenir, movimiento, agitación. Lo esencial de la persona es el Ser, núcleo íntimo de lo humano, es decir, estabilidad, serenidad, inmovilidad.

El Ser y el devenir corresponden a lo real y a lo virtual. En cada momento de nuestra existencia estamos eligiendo entre uno u otro. Pero la economía y las tecnologías ya han elegido por nosotros. La virtualidad es nuestro destino suplementario.

VII. EL CREPUSCULO DE LO HUMANO

Lo humano está compuesto por un cuerpo, un espíritu y un núcleo íntimo o alma. La máquinas tienden a dotarnos de otros brazos y otras piernas, músculos de hierro y acero. La informática sustituye a nuestro cerebro, allí donde mora lo esencial de nuestro espíritu. Los robots, combinaciones de informática y biomecánica, serán nuestros más directos competidores en el futuro.

Con el paso de las décadas muchas de nuestras habilidades se verán mermadas y sustituidas ventajosamente por máquinas. Hoy un programa de tratamiento de textos hace inútil que estudiemos gramática; una calculadora sustituye nuestra capacidad de cálculo mental; el automóvil hace inútiles nuestras piernas. Los teléfonos celulares hacen inútil la comunicación telepática. La TV y la informática hacen ociosa nuestra imaginación. En la investigación espacial o submarina la robótica ya ha creado equipos que superan dificultades jamás accesibles a lo humano.

Las tecnologías futuras, no solo sustituirán utilidades de nuestro cuerpo, sino que terminarán invadiéndolo. A eso apunta la nanotecnología o los avances en materia de transplantes, biomecánica o genética. Implantes y prótesis, la clonación, hará dependientes nuestros cuerpos de la tecnología.

Está naciendo el mundo posthumano, mundo en el que el Ser está ausente, mundo en un perpetuo devenir tecnológico. ¿Cuánto tiempo se tardará en delegar algunas funciones de nuestra conciencia a equipos informáticos? ¿para cuándo los implantes de cerebro crearán sensaciones virtuales tan reales como si hubieran tenido existencia fenoménica? ¿para cuándo el sueño de un hombre inmortal, gracias a la nanotecnología, la criogenia y las técnicas de clonación? ¿cuándo seremos cómo Dios?

De la misma forma que una bola de nieve que cae por la pendiente de una montaña, no tiene otro destino final que seguir cayendo a velocidad creciente y arrastrarlo todo a su paso, la situación actual (economía + revolución científica) no puede sino llegar hasta sus últimas consecuencias: la realización del sueño adámico, la inversión del modelo divino, concretada en un nuevo titanismo tecnológico.

VIII. EL CYBERESPACIO, ¿VEHÍCULO DEL VIEJO PARADIGMA?

Buena parte de los contenidos que circulan por el cyberespacio tienen un carácter, absolutamente inútil, o son simplemente patógenos. La noción misma de cyberespacio, en alguna de sus acepciones, es absolutamente insana. Internet juega en la misma dirección que otros procesos concurrentes iniciados a principios de la década de los ochenta: es un factor más de repliegue a lo individual e íntimo.

El cyberespacio nos conecta con otros a quienes jamás conoceremos. Nos habla de un mundo que posiblemente nunca veremos en la medida en que el cyberespacio es inconcebible si abandonamos la mesa donde está instalado nuestro ordenador. El sexo virtual es la ultima ratio que nos ofrece el cyberespacio. No solamente hace inútil las relaciones interpersonales sino que incluso las sustituye por un patético remedo de sexualidad apto solo para onanistas. El cyberespacio, por lo demás, no ha inventado la paidofilia, pero sí ha creado el marco más adecuado para su desarrollo.

Resulta un misterio el saber si, tal como auguraba John Perry Barlow, en su "Declaración e independencia del cyberespacio", éste estará en condiciones de regularse a sí mismo y si no reproducirá las mismas lacras -incluso corregidas y aumentadas- de la sociedad en cuyo interior ha nacido. Y, por lo demás, ésta voluntad de autorregulación y de creación de una nueva ética y moral, pertenece al carácter utópico del proyecto tecnológico. En el cyberespacio se proyectan esperanzas utópicas. En cierto sentido el cyberespacio es el hijo bastardo del proyecto contracultural de los años sesenta y no es raro, por ello, que quienes tuvieron un protagonismo en aquel movimiento se hayan lanzado a la conquista de este nuevo medio tecnológico. El fallecido Thimoty Leary no era una excepción.

La contracultura fue un intento de hacer el viejo lema "libertad, igualdad, fraternidad", enarbolado por la revolución burguesa de 1789 y por la proletaria de 1917 y enfangado por ambas. El proyecto contracultural pretendía encontrar una tercera vía entre el capitalismo y el comunismo burocrático. Pero el objetivo final era común en los tres proyectos y está presente en la ideología dominante en el cyberespacio. La revolución tecnológica, aun rompiendo los ritmos y la estructura de la sociedad surgida de la revolución burguesa -todavía hegemónica en sus valores y formas organizativas- no es sino una prolongación extrema y terminal de la misma.

IX. EL CYBERESPACIO, PUNTO DE ENCUENTRO DE LOS DISIDENTES

Pero el cyberespacio es eso y justamente lo contrario. Un concepto global y holístico como éste, necesariamente debía generar en su interior una contradicción que atentara contra su misma matriz (la revolución burguesa como matriz inicial y la contracultura como matriz más reciente).

Si en la contracultura participaron "disidentes" de todos los pelajes que, finalmente, fueron integrados en el sistema, creando la sensación de que nada podía cambiar y que era necesario pasar de lo "apocalíptico" a lo "integrado", ahora el cyberespacio ofrece una trinchera a todos aquellos que no compartan los ideales dominantes en los últimos doscientos años.

El cyberespacio es A y no-A a la vez y, por tanto, permite que, por primera vez, los disidentes del sistema, tengan al alcance de la mano una parte de las nuevas tecnologías, que las utilicen a su servicio y que creen con ellas las nuevas armas de la revolución del futuro.

X. HOY EL TIGRE SE CABALGA EN EL CYBERESPACIO

La única forma de que un tigre no acabe con nosotros es montarse a sus espaldas y esperar que cansado se detenga, solo entonces será posible asestarle el golpe definitivo. Se trata de utilizar, como en algunas técnicas de combate orientales, la fuerza del adversario para desequilibrarlo y hacerle morder el polvo.

Gracias al cyberespacio el disidente de la sociedad tecnoburocrática sabe que no está solo, que otros muchos como él sienten en su corazón el bullir de nuevas ideas y la necesidad de abandonar una etapa, que aunque breve -apenas doscientos años- no ha sido precisamente gloriosa en la historia de la humanidad. Gracias al cyberespacio cerebros ardientes hasta ahora incomunicados entre sí pueden realizar el mismo efecto en la "red" que una microscópica partícula de arenisca en el interior de una ostra: crear, casi de la nada, una maravillosa y rica perla.

El cyberespacio, en principio, es, objetivamente, la negación del materialismo científico. Por primera vez el espíritu científico se ha visto obligado a reconocer la existencia de un espacio inmaterial. Quién está habituado a practicar surfing por el cyberespacio sabe hasta qué punto los soportes materiales son prescindibles y puede, por tanto, concebir, siquiera de manera intuitiva, lo que es la espiritualidad. Quien tiene un concepto exacto de lo que es el cyberespacio puede asumir tranquilamente la idea de la unidad holística entre el Cosmos, la Naturaleza y lo Humano.

Pero además basta buscar un poco para averiguar que existe una cyber-espiritualidad ya inserta en la red. Alguién ha comparado la progresiva densificación y consolidación del cyberespacio con la construcción de las catedrales. Ambos son, en efecto, dos grandes proyectos de civilización. Una catedral es una representación holística del cosmos. Así las concibieron los maestros de obras desconocidos que trazaron sus planos. Representaciones con su medida, su ritmo y su armonía, como el cosmos mismo. El cyberespacio es como una de esas piedras en bruto, utilizadas por los canteros medievales, de las que decían que contenían todas las formas posibles y que solamente era necesario trabajarlas para extraer de la piedra en bruto aquella forma que interesaba. El cyberespacio es una piedra en bruto que puede transformarse, primero en la grava y luego en la arenilla, reflejos de lo inútil, o bien, ser soporte para una nueva Edad de Oro.

XI. EL CYBERESPACIO COMO TAMBOR DE UN DESPERTAR ESPIRITUAL

Nuestra generación y las generaciones que vendrán después, tienen todo un mundo que repensar y construir. En este proceso el cyberespacio jugará un papel determinante. Lo humano que ha pasado por distintos estadios (mágico, mítico, racional) tiene ahora la disyuntiva de diluirse en lo indivual o bien tender hacia lo comunitario. El individuo es aquel ente replegado en sí mismo, aislado de los demas. La "comunidad" es un grupo social unido por un mismo proyecto y una misma intención histórica.

La fase racional de la civilización se correspondió con estructuras nacionales. El cyberespacio y la economía han hecho saltar por los aires el concepto de "fronteras nacionales". Hoy no hay más patria que la idea por la que un ser humano sigue en pié en un mundo en ruinas, un mundo que, como cantaba Woody Goothie, "está enfermo y agoniza, aunque apenas sí acaba de nacer"... Frente al concepto horizontal e igualitario de nación como conjunto de todos los que han nacido sobre un mismo suelo, sean estúpidos o sabios, egoistas o voluntaristas, vividores o abnegados, corruptos o rectos, el nuevo paradigma reivindica en el cyberespacio un concepto vertical de patria: la patria del siglo XXI es la idea que el ser humano se forja como concepción del mundo.

El cyberespacio es el instrumento gracias al cual es posible que una élite nueva se forje, no para entablar una batalla final, sino para estrechar sus vínculos, establecer los límites precisos de su pensamiento alternativo, saber donde está la disidencia y donde la prolongación de lo actual y, finalmente, esperar el desplome de las estructuras socio-políticas hoy agónicas.

XII. LAS BASES DEL NUEVO PARADIGMA

Cuando Robert Khün escribió su "Estructura de las Revoluciones Científicas" tenía razón en establecer el concepto de "paradigma". Khün tenía razón en afirmar que un paradigma es, inicialmente, visible solo por unos pocos que se adelantan a su tiempo, mientras el anterior paradigma sigue siendo oficialmente reconocido. Llega un momento, sin embargo, en que lo que hasta ese momento estaba velado para la mayoría, se hace bruscamente visible, como si un pañuelo cayera de los ojos. Recuérdese que el marxismo era incuestionable en el mundo intelectual hasta los años 70 y que hoy, sin que existan nuevas argumentaciones en contra a las ya enunciadas en los años 20, es rechazado por casi todos.

Los disidentes de hoy, agrupados en el cyberespacio, sin crear estructuras que aspiren, ni a ser partidos políticos, ni nuevas opciones ideológicas, tienen como estrategia inmediata ir madurando sus ideas y esperando el tiempo en el que "la venda caiga de los ojos". Lo contrario -actuar como un movimiento revolucionario de tipo clásico- sería intentar detener la velocidad de caída de un alud, con la sola fuerza de una mano. "Cabalgar el tigre" implica, fundamentalmente, esperar que "el Tiempo llegue".

El plazo entre el presente, oscuro y sobre el que se ciernen negros nubarrones, y el futuro de un nuevo período áureo, es el necesario para generar una élite intelectual y tecnológica. Debate de ideas, establecimiento de una concepción vertical del mundo y de la vida, prácticas meditativas, tamiz sistemático que separe lo útil de lo superfluo en Internet, son las orientaciones para el día de hoy. Mañana, los signos de los tiempos establecerán las tácticas.

CONCLUSION: LA TECNOSFERA AL ENCUENTRO DE LA TRADICION

Esa nueva élite será arqueo-futurista.

La tecnología es nuestro destino. Nos guste o no. La tecnología como la ciencia, no son neutrales: según la aplicación que se haga de ellas pueden contribuir a crear un mundo nuevo o a convertir nuestro mundo en un infierno. La tecnósfera tiene una increíble capacidad para rectificar sus propias posiciones. Los errores del ayer se rectifican mañana. Los problemas causados hoy, no serán problemas en el futuro, sino malos recuerdos. En unas pocas décadas seremos capaces de prever y rectificar los cambios climáticos, habremos creado nuevos combustibles y el haber permanecido durante décadas ante el abismo del colapso ecológico nos habrá hecho reaccionar y corregir las tendencias más abyectas de la modernidad.

La criogenia, la ingeniería genética y la manotecnología, unidas a los últimos desarrollos de la microinformática, habrán dado nacimiento a un mundo nuevo. Los valores del mundo moderno que hasta hora han ido alimentando a las últimas generaciones desde 1789 hasta hoy, ya no servirán. Habrá falta alumbrar un nuevo sistema de valores.

Pero si se trata de salvar lo humano del impacto producido por las nuevas tecnologías, se trata, no de idear nuevos valores coherentes con el nuevo clima tecnológico (los valores tienen que ver con lo humano, las nuevas tecnologías, en cambio, tienen que ver con la superación de lo humano) sino de rescatar los valores tradicionales sobre los que se fundó la civilización cuando no existían tecnologías dignas de tal nombre. En esos valores encontraremos a la humanidad en estado químicamente puro.

Una vez mas, alfa y omega, principio y fin se encuentran: y sólo es posible el entendimiento entre ellos: el progreso científico más avanzado, unido a los valores “originarios”.

Cualquier progreso que aporta algo al ser humano, es inevitable que prenda en la sociedad. La clonación, la energía genética, serán indiscutibles cuando logren salvar vidas, mejorar la calidad de la vida, vencer enfermedades, reparar anomalías genéticas, etc. No se trata de acertar o negar estas nuevas técnicas: hoy sólo los Testigos de Jehová se niegan a realizar transfusiones de sangre. Mañana nadie encontrará argumentos para negar la utilización de las tecnologías genéticas… desde el momento en que resuelvan problemas. Resulta inútil discutir sobre este extremo.

Ahora bien, la discusión que conviene, no es esa, sino otra: ¿qué valores acompañarán a estas tecnologías? Nuestra opción es clara: sólo los valores originarios que surgieron con nuestros ancestros –los valores de la sociedad trifuncional indoeuropea- puede ser el soporte de un mundo que corre el riesgo de disolver los restos de lo humano. En tanto que próximos a la fuente originaria de la civilización, esos valores son más auténticos. Tanto mayor es la fuerza que empuja hacia estadios más avanzados de civilización y tecnología, tanto más próximo a los orígenes deben estar los valores de los que se nutre esta civilización. Un viejo proverbio taoista dice: “Allí donde las montañas son altas, los valles son profundos”. Allí donde se manifiesta la ciencia más vanguardista, allí mismo los valores deben ser más esenciales y originarios. Allí donde el mundo científico abre nuevas fronteras, allí debe manifestarse el núcleo impulsor que dio vida a la civilización que ha construido el mundo.

Allí donde el progreso tecnológico amenaza lo humano, debe manifestase lo humano en estado puro. De ahí que nuestra opción sea arqueo-futurista y nuestra aspiración: apoyarnos en el progreso científico más avanzado (fronteras siempre adelante, sin tiempos muertos, sin trabas, sin cortapisas), compatibilizándolo con las tradiciones ancestrales originarias, allí donde no existía tecnología, sino solo seres humanos. Por que, a fin de cuentas, la única revolución posible es la que supone volver a los orígenes de lo humano, pasando por el progreso tecnológico más avanzado.

© Ernesto Milà – infoKrisis – infokrisis@yahoo-es

REFORMA DE LA LOCE: PELIGRO, PROGRES SUELTOS

REFORMA DE LA LOCE: PELIGRO, PROGRES SUELTOS

Redacción.- La ministra San Segundo ha demostrado la justeza de su adscripción al presente gobierno: en efecto, también ella ha dado muestras fehacientes de la ineficacia consuetudinaria que acompaña al gobierno ZP. En este caso la ministra ha presentado las líneas generales de la reforma educativa. Que nadie se llame a engaño: nada de original, cosa de progres, con todos sus tópicos y sus límites.

LA EDUCACION, ARMA IDEOLÓGICA DE PRIMER ORDEN

La educación no es un campo neutro, sino un terreno en el que los progres han insistido siempre a la vista de su carácter de arma ideológica de primer orden. Esto ocurre, especialmente, cuando los partidos olvidan cual es la función social de la educación: formar jóvenes adaptados para la vida social y con posibilidades de éxito en una sociedad competitiva. Todo lo demás es accesorio.

Pero para el PSOE y para el PP, lo esencial no es eso, sino hacer valer su línea política. En las actuales circunstancias, la posibilidad de una reforma educativa estable es algo que se escapa a los horizontes de los partidos mayoritarios y que se agrava con el papel jugado por los partidos nacionalistas solo preocupados por que sus fantasías seudohistoricistas se enseñen obligatoriamente en su demarcación.

Hoy, cualquier reforma educativa estable es imposible a causa del choque entre el PP y el PSOE de un lado y por el choque entre estatalistas, nacionalistas y tibios talantudos de otro. No hay posibilidades de consenso y, tanto en este como en otros terrenos, no hay posibilidades de aprobar una política de Estado.

Para el PSOE, la reforma de la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza “suprime los aspectos anacrónicos de la LOCE”… y cuando el PSOE dice esto se refiere solamente a la enseñanza de la religión.

EL PROBLEMA RELIGIOSO EN ESPAÑA

Efectivamente, con la enseñanza de la religión hay un problema. Para la LOCE la asignatura era obligatoria y tenía efectos académicos, se aprobaba o se suspendía, para la reforma educativa del PSOE se transformar en asignatura no obligatoria y sin efectos académicos. Los centros deberán elegir asignaturas alternativas para quienes no opten por religión. En la práctica, la asignatura de religión se transforma en una “maría”, algo que ya era desde los años 50, cuando la trilogía “Formación del Espíritu Nacional, Gimnasia y Religión” eran las “tres marías” que conllevaban un aprobado general. A título ilustrativo puedo decir que en mis años de bachillerato solamente vi un alumno que suspendía religión. El alumno era yo y el profesor, el “padre Botey”, escolapio exmiembro del PSUC, luego coordinador de Iniciativa del Catalunya y miembro del muy estalinista Partico Comunista de Catalunya…

El PSOE argumenta esta opción amparándose en el carácter laico del Estado: “en un Estado laico sobra la religión”… si, pero, no exactamente, como veremos.

Da la sensación de que los padres deberían tener libertad para elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos. Quienes opten por la enseñanza pública, optan por una enseñanza a cargo del Estado. De un Estado laico, por tanto, la enseñanza que allí reciban será necesariamente laica, esto es, derivada directamente de los principios constitucionales. Sin embargo, quienes opten por colegios religiosos, están optando también por un tipo de formación humana que responde a ellos. A un centro católico corresponde necesariamente una preparación católica de los alumnos. Y esto nos parece incuestionable: a eso se le llama “libertad de enseñanza”. Imponer un modelo laico a las escuelas católicas es abusivo y limitativo.

FINALISMO FRENTE A INSTRUMENTALISMO

Lo que más llama la atención en la reforma de la LOCE, que a su vez era una reforma de la LOGSE, es que… vuelve a la LOGSE, cerrando el ciclo de la ineficacia. Si la Ley de Inmigración de 1999, querida por el PSOE y por la progresía nacional y autonómica, generó el “efecto llamada”, la LOGSE aprobada en 1990 generalizó el fracaso escolar.

Entre su arsenal de tópicos los progres insisten en la necesidad de no traumatizar a los alumnos mediante una enseñanza autoritaria y memorística, en beneficio de la “comprensión de los conceptos”… en efecto, los conceptos se “comprenden”, y, acto seguido, se olvidan. El otro pilar básico de la enseñanza progre es el “aprender jugando”. No se puede forzar a los alumnos a aprender algo que no quieran aprender. En los primeros años de educación básica, los progres lo que proponen es que se “engañe” al niño, haciendo que aprenda mediante el juego… Lo que se manifiesta cuando cumplen los 14 años es que han aprendido… a jugar, pero no a estudiar.

La reforma de la reforma de la LOGSE va en la misma dirección que la ley aprobada en 1990 y que causo el destrozo actual del sistema de enseñanza: los valores que se enseñan son siempre finalistas (tolerancia, multiculturalidad, pacifismo, democracia, humanismo, buenismo en sentido amplio), pero no se enseñan los valores instrumentales (esfuerzo, sacrificio, constancia, trabajo, etc.), que son los que ayudan verdaderamente en el día a día. Y así se produce la “parajoda” de que nuestros alumnos son extremadamente “tolerantes”… pero ignoran lo que es el esfuerzo personal en el día a día: tolerantes todo lo que haga falta (en el fondo la tolerancia es un valor poco comprometido), pero ayuda a la familia en el mantenimiento del hogar, cero. Por otra parte, la enseñanza de valores instrumentales ayuda al alumno en sus estudios: nada se consigue sin esfuerzo, ni sacrificio y mucho menos, el aprendizaje de las matemáticas o la física. El valor “telorancia”, la lucha contra la xenofobia y el racismo, parecen loables tareas… que no aportan absolutamente nada a la vida personal del alumno: en efecto, la “tolerancia” no le hará aprender matemáticas, ni siquiera le preparará para estudiar matemáticas. Como su nombre indica, los valores finalistas suponen la educación en los objetivos finales –luego problemáticos- de la sociedad, lo que cuenta son los valores instrumentales, sin los cuales, ni el alumno podrá triunfar en su vida personal, ni siquiera estará en condiciones de disponer de elementos para tender a la realización de los valores finalistas.

Cuando el PSOE introduce la idea de “educación cívica”, cuando suprime la reválida, priorizar el apoyo a alumnos con dificultades en detrimento de una enseñanza que no genere fracasados a partir de los 10 años, cuando afirma con una seriedad pasmosa que con tres suspensos se pasará al curso siguientes ¡sin exámenes de septiembre! lo que está haciendo es rebajar las exigencias académicas requeridas, bajando el listón: menos nivel académico… para que pasen más alumnos.

Y la progresión tiene un hito: el examen de selectividad (que permanece con otro nombre) y el primer año de carrera en donde se produce la verdadera escabechina. En las universidades dan por sentado algo que no se realiza en la práctica: en efecto, los alumnos no llegan preparados, la selectividad y el primer año de carrera, operan la verdadera selección.

La ley suaviza las exigencias académicas hasta tal punto que se alcanzan niveles de ineficacia absolutos en la enseñanza: la “escuela comprensiva” es la escuela de los fracasados no competitivos, es la escuela creada por la LOGSE y que el PP no estuvo en condiciones de reformar en profundidad.

PP Y PSOE SON CORRESPONSABLES, PERO NO A PARTES IGUALES

Reconocemos en el PP una voluntad de identificar los problemas que acarreó la LOGSE y un intento de reforma que no pudo consolidarse en primer lugar por la oposición cerrada de las comunidades autónomas (especialmente la vasca y la catalana, gobernada por nacionalistas, esto es, por falsificadores de la historia) y en segundo lugar por el revanchismo progresista del PSOE.

Cuando la ministra Esperanza Aguirre intentó reformar la enseñanza de historia, en un momento en el que el PP no tenía mayoría absoluta, la reacción nacionalita fue histérica. El nacionalismo se asienta en la falsificación y mitologización de la historia, a su antojo y según sus conveniencias. Reconocer esto es de rigor para una correcta reforma educativa. Una de las pocas medidas tomadas por el tripartito catalán consistió en bloquear algunos aspectos de la LOCE desfavorables para el nacionalismo.

A decir verdad, aunque tanto el PP como el PSOE no hayan sido capaces de llegar a un consenso y de estructurar una política de Estado en este y en otros temas, y ambos sean co-responsables, el papel jugado por ambos no es simétrico: los progresistas trasnochados del PSOE fueron los responsables a lo largo de los años 80 y hasta 1996 del desmantelamiento del sistema educativo español. Al PP le cabe la responsabilidad no haber pactado con los nacionalistas entre 1996 y 2000 la inmovilización de la reforma Aguirre y haber hecho de la temática religiosa un factor central de la oposición al PSOE.

Está claro que el problema de la enseñanza religiosa existe. Entre otras cosas por que España no es un accidente en la historia, sino que tiene una “tradición” propia. Esa tradición, como todo lo que contribuye a transmitir una “identidad”, merece ser enseñado, cuidado y conocido. La tradición específicamente española, entre la conversión de Recaredo y la transición… es la tradición católica. No puede entenderse la nación española, sin entender el papel jugado por el catolicismo en nuestro país.

Aquí no se trata de equiparar unas religiones a otras: no todas son iguales en la historia de España. De hecho, la identidad española no se ha forjado gracias al “diálogo interreligioso”, sino a nueve siglos de lucha contra el Islam (desde el 711 a la expulsión de los moriscos aliados de los turcos). Por lo demás, si es lógico que los españoles conozcamos nuestro pasado y esto pasa en buena medida por la asignatura de religión… es cierto que la relajación de los niveles de filiación al catolicismo han ido descendiendo en los últimos cuarenta años y, por tanto, esta asignatura no puede ser obligatoria… salvo en los centros religiosos que tienen perfecto derecho a incluir los contenidos religiosos a la hora de evaluar la capacidad de los alumnos.

El PSOE ha sido el responsable del desastre educativo. Sus tópicos progresistas (empezando por el laicismo, enseñanza no autoritaria y antimemorística, etc.) han sumido a la enseñanza, especialmente a la pública, en una crisis terminal. Además, fenómenos como la inmigración han contribuido a rematar la faena: alumnos sin dominio del idioma, sin estímulos y sin interés en las asignaturas, son aparcados obligatoriamente en las aulas públicas, obstaculizando el nivel y la calidad de la enseñanza. En esas condiciones no puede extrañar que un número creciente de hijos de padres laicos, deriven a sus vástagos hacia la enseñanza religiosa y privada. Al menos allí, la calidad de la enseñanza es incomparablemente superior y el proceso de socialización de sus hijos, uniforme, acaso por que en las aulas no se forman los primeros guetos.

Al PP puede achacársele el que fuera víctima de la mayoría relativa y tuviera que pactar con los nacionalistas catalanes entre 1996 y 2000. Y luego, entre 2000 y 2004, que no abordara la reforma de la LOGSE con más rapidez y energía. Cuando esta llegó, el sistema de enseñanza estaba pulverizado y, por lo demás, llegó tarde y lastrada por algunos contenidos progresistas que no pudo evitar.

PP y PSOE responsables, si, pero el PSOE por convicción y el PP por debilidad. El PSOE como desencadenante de la crisis y el PP por no haber estado en condiciones de sacar a la enseñanza del hoyo. Los dos responsables, si, pero de manera asimétrica.

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LAS REFORMAS NECESARIAS

La enseñanza debe ser exigente con el alumno. Más vale que el alumno aprenda el valor del esfuerzo y el sacrificio en sus primeros años, que no a lo largo de toda su vida o en una situación de fracaso personal: la vida es esfuerzo, lucha, sacrificio, el juego es agradable… pero se aprende espontáneamente, solo los progres consideran necesario “guiar” a los niños en el aprendizaje del juego. Lo que es necesario es preparar al alumno para una sociedad competitiva: hace falta exigirle desde la pre-escolar, hace falta entrenarlo en los valores instrumentales sobre los finalistas. Sólo de ese modo podrá elevarse el nivel de la enseñanza y evitarse que a la llegada a la universidad, en el primer curso y en el examen de acceso, el fracaso ronde el 50%.

La enseñanza debe estar orientada por las necesidades de la sociedad: nuestra sociedad precisa técnicos, ingenieros, programadores, médicos, científicos, expertos, sobran abogados, filósofos, historiadores, psicólogos, periodistas… carreras que históricamente están aportando los mayores contingentes de parados. El Estado no puede permanecer de espaldas a las necesidades de la sociedad. Faltan licenciados y diplomados en unas carreras… sobran en otras. Sobran en las carreras más “fáciles”, faltan en las que requieren una mayor fijación en las asignaturas “difíciles”. Luego el Estado debe corregir esta tendencia: debe insistir en la enseñanza de las matemáticas, la física, el idioma extranjero y reducir las horas lectivas dedicadas a humanidades. Y las horas que se dediquen a estas asignaturas deben ser concretas, unificadas, no sometidas al albur de las necesidades seudohistoricistas de los partidos nacionalistas.

Es preciso que el fracaso escolar no se acumule en los últimos cursos del bachillerato. Asignatura suspendida: recuperación y examen de septiembre, ni un solo alumno puede pasar de un curso a otro sin estar preparado para ello, so pena de acumular progresivamente un déficit académico que, llegado a un punto, se transforma en irremediable (especialmente en asignaturas como matemáticas). Esto implica el sistema de reválidas a los 14 y a los 16 años, previos a la entrada en la universidad o a las carreras de grado medio o a la formación profesional. El antiguo sistema de reválidas terminaba siendo una “selectividad” continuada a lo largo de la vida académica del alumno. El antiguo preuniversitario cumplía perfectamente, en esas circunstancias, la función de un curso preparatorio para el acceso en la enseñanza superior.

En otras palabras: lo que estamos proponiendo es el retorno al antiguo sistema del bachillerato de los años 50-70 que, mientras no se demuestre lo contrario, facilitaba al alumno un bagaje de conocimientos generales extremadamente rico, un racimo de asignaturas que le proporcionaban una cultura general aceptable, incluso en los casos de escaso aprovechamiento y decantaba perfectamente vocaciones entre “ciencias” y “letras”. Está claro que algunos contenidos deberían cambiar para su encaje con el actual marco constitucional. Eso se da por sentado, pero después de treinta años de reformas (desde la Ley de Educación de Villar Palasí en 1973 hasta la LOCE del PP de 2002) se han agotado prácticamente todas las posibilidades de realizar experimentos nuevos… y ya se sabe lo que dijo aquel: “los experimentos en casa y con gaseosa”. La enseñanza pública es demasiado importante para dejarla en manos del buenismo de progres trasnochados.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

¿“DIALOGO ENTRE CIVILIZACIONES”? ¡ATERRICE PRESIDENTE!

¿“DIALOGO ENTRE CIVILIZACIONES”? ¡ATERRICE PRESIDENTE!

Redacción.- La propuesta de ZP ante NNUU de promover un “diálogo de civilizaciones” para evitar el terrorismo internacional, ha sido solo superado por sus declaraciones anteriores: “soy feminista”, había dicho unas horas antes. También en EUA se le ocurrió promover la igualdad sexual como remedio contra el terrorismo. Vale la pena analizar todo estas declaraciones para conocer un poco mejor a quien gobierna hoy en España.

CUANDO EL TALANTE SE VENDE EN LOS FOROS INTERNACIONALES

ZP acaba de proponer en NNUU «una alianza de civilizaciones entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán». Lo hace pocas horas después de declarar al “Times” simplezas tales como «No soy sólo antimachista, soy feminista» (suponemos que la frase le habrá sido aconsejada por el líder gay Pedro Zerulo, incrustado en la ejecutiva del PSOE como “apuesta personal” de ZP). En la misma entrevista, orgullosamente traducida y reproducida en la web de La Moncloa, pues a decir disparates, va y dice: «La igualdad sexual es mucho más efectiva contra el terrorismo que la fuerza militar»…

A estas alturas todo lo que pueda decirse sobre la impreparación de ZP para ocupar el cargo parece banal. Mezclar la velocidad con el tocino, las témporas con las lentejas y la gimnasia con la magnesia, parecen lo más habitual en el gobierno ZP y en su presidente. La enormidad suena mal en España, pero en EEUU es casi un insulto a la inteligencia… a la inteligencia americana, imagínense. En un país que ha vivido los tres últimos años con la tensión de 32 alarmas antiterroristas –falsas todas ellas, por supuesto- falta que alguien venga y le diga: “el feminismo es la mejor arma contra el terrorismo” para que lo tomen como un gilipollas integral. Y, en España, a poco que la frase se examine con detenimiento se verá que para nosotros españoles resulta infamante que nuestro representante ante el mundo pueda aparecer como un perfecto deficiente mental. Tienen razón los americanos –y no sólo los americanos- cuando dicen que el terrorismo es algo muy serio y que no puede banalizarse.

Pero todo esto, en el fondo, no es más que una anécdota: sabemos lo que tenemos y sabemos que lo vamos a soportar durante cuatro años. En los primeros seis meses ZP ha dado de sí todo lo que podía, a partir de ahora, además de ser un personaje ridículo, absurdo, en ocasiones surrealista, se va a convertir también en peligroso por su increíble negativa a ejercer el poder y derrochar talante a espuertas. Por que el talante no va a resolver todos los problemas de nuestro país, y mucho menos los problemas internacionales.

PRIMERO BUSH, LUEGO ZP…

Ocho horas antes de que ZP soltara su discurso inflamado de idealismo planeante, obtuso y bobalicón, había pasado por el mismo estrado George W. Bush, como mínimo, un talante diferente. Allí Bush reiteró el eje central de la política norteamericana: la “lucha antiterrorista”. Chirac, por su parte había dado ya la réplica, proponiendo una unificación de esfuerzos en la “lucha contra la pobreza”.

No se engañen, ni Bush ni Chirac son unos idealistas, detrás de cada afirmación y del proyecto de Lula, avalado por Francia, lo que se esconden y se justifican son intereses muy diversos: unilateralismo norteamericano o multilateralismo europeo; pero en el lenguaje diplomático las proyectos se enuncian de manera más sofisticada. Las excusas son “lucha antiterrorista” y “lucha contra la pobreza”. Lo más seguro es que a Bush le importe un pimiento el terrorismo internacional… como a Chirac no le importa mucho más la pobreza en el mundo. Y entonces llega ZP…

… Su intervención no pudo ser más inoportuna. Resulta difícil pedir el diálogo entre el mundo occidental y el árabe cuando “el mundo islámico” acababa de degollar a un segundo rehén en Irak. En ese contexto, era evidente que podía aludirse a cualquier cosa, por ejemplo, a no confundir a los terroristas con el mundo islámico, pero no al diálogo con los asesinos. ZP carece de fuerza y redaños para decir alto, bien alto, que los asesinos merecen ser perseguidos hasta la muerte, sean judíos, moros o cristianos. A partir de ahora, también en NNUU, “talante” pasa a ser sinónimo de “delibilidad” e “idealismo” de “visión obtusa”. Como en España, vamos…

DONDE ZP SE EQUIVOCA

Zapatero se presentó como líder de "un país antiguo y diverso, con diversas lenguas, con distintas tradiciones, con distintas culturas". Error: ¿cuáles son esas distintas tradiciones? No desde luego las islámicas, ni las judías que jamás tuvieron excesivo peso. Por que si se trata de las tradiciones islámicas… está claro que la identidad española se forja entre el 711 (invasión islámica) y la expulsión de los moriscos de las Alpujarras. Lo decimos y lo repetimos: hasta para un tipo con mediocres notas escolares como ZP, es fácil recordar que la identidad española se forjó en la lucha contra el Islam.

Nadie está hablando de una confrontación entre el Islam y Europa… Ni mucho menos de un diálogo entre Europa y los terroristas islámicos. En general los países árabes moderados no buscan un enfrentamiento con Europa y ven con buenos ojos el apoyo de la UE a la Autoridad Nacional Palestina o la posibilidad de un mundo multipolar. Son solamente los wahabbitas (extremistas religiosos islámicos) y los grupos terroristas quienes hablan en términos de confrontación: ¿cree ZP que algún wahabbita o algún terrorista islámico va a dialogar con “Occidente”? O, planteado de otra forma, ¿cree ZP que el destino de un terrorista islámico masacrador es sentarse en una mesa de negociación en lugar de ser pasado por las armas? ¿cree ZP que episodios como la masacre de niños de Beslam merecen el diálogo con los asesinos? ¿o la del 11-M que le dio el poder? ¿cree que es posible dialogar con los que perpetraron la masacre de Bali?

ZP no ha entendido nada de lo que está ocurriendo: existe una confrontación con el Islam en el territorio de Europa que irá acentuándose a medida que las comunidades de inmigrantes magrebíes aumenten el techo de sus reivindicaciones. En este caso no es diálogo lo que cabe sino plantear la disyuntiva: asimilación o repatriación, por que esta es nuestra tierra y vamos a defenderla, que no le quepa duda a nadie.

Con los terroristas no hay diálogo posible y tanto en Chechenia como en Madrid, en París o en Roma, la única alternativa real es el exterminio. Repetimos: los asesinos de Beslam o de Madrid no tienen derecho a seguir siendo considerados seres humanos y sus crímenes sólo pueden ser expiados de una manera, como ejemplo de la voluntad de defenderse, mediante el restablecimiento de la pena de muerte para delitos de singular gravedad. Si alguien se atreve a decir que en Beslam o en Atocha vale la pena considerar la rehabilitación de los asesinos, que revise el estado de sus neuronas. Hay crímenes para los que cuatro paredes para su castigo, son tres de mas.

ZP no ha entendido que no el mundo islámico ubicado en su área geográfica, habiendo renunciado formal y expresamente a sus reivindicaciones de guerra santa y conquista de nuevos territorios, es algo sensiblemente diferente al islam radicalizado y brutal, propio del wahabbismo y del terrorismo internacional, su emanación. ZP no ha entendido que con wahabbitas y terroristas no vale la pena dialogar. No puedes dialogar con quien quiere matarte y con quien mata a tu gente. En cuanto al mundo árabe moderado, a ZP le ha quedado mucho por decir...

ZP no ha dicho, por ejemplo, que el diálogo entre Europa y el mundo árabe, no puede hacerse en clave de religión. Los países árabes son algo más que el Corán. También en el mundo árabe existen cristianos y miembros de otras confesiones y, sobre todo, lo que debe existir, es un laicismo creciente en lugar de una religiosidad medieval, arcaica y fanatizada. Hay terrorismo por que existe una visión arcaica y fanatizada del Islam: ese es el enemigo, la superstición y la ignorancia.

La “alianza de civilizaciones” se agota en la misma frase. No puede ignorarse que existe un abismo histórico. La “civilización islámica” detuvo su evolución en el siglo IX. La “civilización occidental” (y más en concreto, Europa de un lado y los EEUU en otro muy distinto) están creando las nuevas fronteras del siglo XXI. Por lo demás, la “alianza de civilizaciones” es un concepto vacío que ignora la diversidad interior de cada una de estas civilizaciones. Para que haya diálogo debe existir interlocutor válido y entre civilizaciones tan diferentes interiormente y con tantos matices, no hay diálogo posible, ni forma de abordarlo. Y más vale que el presidente se dé cuenta de lo que son palabras vacías.

DE PUNTILLAS SOBRE LOS TEMAS REALES

ZP se explayó sobre su solidaridad con Israel (él que afirma frecuentemente el origen judío de su familia) salvando la plana a Arafat, pero pasó de puntillas sobre los problemas de política real: tan solo una frase de menos de una línea sobre la cuestión del Sahara (en donde, por cierto, se han demostrado los límites del “diálogo” con Marruecos y se ha hecho lo que éste país ha querido desde el primer momento). Sobre Gibraltar apenas una frase final preñada no de reivindicación sino de talante hacia los llanitos. Y, por supuesto, nada sobre lo voluntarista y optimista de pensar que con 50.000 millones de euros se logrará disminuir en 15 años el hambre en el mundo un 50%. Eso no es idealismo, eso es estar, literalmente, en las nubes.

Mientras, José María Aznar, en su debut docente en la Universidad de Georgetown, afirmaba que fue un “error” atribuir el ataque terrorista del 11-M a la participación española en la guerra de Irak, sino que Al Qaeda actuó como respuesta a la pérdida de Al Andalus, hace más de quinientos años, cuando se completó la Reconquista. Dejando aparte que, como bien sabe Aznar, Al Qaeda no tuvo nada que ver con el ataque del 11-M, por lo demás (¿pero cómo explicarlo al público norteamericano si quería hacerse entender?), hay que darle la razón. En un momento del discurso recordó que Bin Laden, ya en su mensaje tras el 11-S, mencionó en un lugar relevante la derrota musulmana en la península Ibérica y la comparó a la ocupación de Jerusalén por los israelíes.

Resulta curioso comparar estos dos talantes, en absoluto simétricos: Aznar, en su continuo empeño por justificar su alianza con los EEUU, acierta de tanto en tanto con algún argumento parcial; buscaríamos vanamente algún acierto en los planteamientos de ZP.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es