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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Ha comenzado la larga agonía del gobierno

Ha comenzado la larga agonía del gobierno

Redacción. Con apenas 9 meses de vida, ayer, el gobierno ZP entonó su canto del cisne. Hasta ahora, sabíamos que el gobierno era débil y presidido por alguien con falta de carácter, ahora sabemos que el gobierno ha empezado una lenta agonía que durará todo el tiempo en el que tarden en convocarse elecciones anticipadas.


Una entrevista de la que no se ha dicho todo


Cuatro horas de entrevista entre ZP e Ibarreche dan para mucho y no solamente para que la vicepresidenta del gobierno salga balbuceando diciendo que “el presidente ha recomendado ha Iberreche que mire el proceso catalán”… justo el mismo día en que Carod-Rovira aludía a que, efectivamente, el proceso catalán era diferente del vasco e implicaba una Cataluña con la misma situación nacional que Alemania o Dinamarca, es decir, independencia pura y simple.

La vicepresidencia no ha dicho todo lo que se habló en la reunión. Pero es probable que Ibarreche haya puesto sobre el tapete todos sus ases. La “pacificación” del País Vasco, particularmente. Por que lo que está en el ambiente es un nuevo pacto de Estella, en el que los nacionalistas moderados y radicales se darán la mano para avanzar juntos sus posiciones, a cambio de que ETA declare una nueva tregua. ETA, por lo demás, en su actual estado de indigencia política y militante, no puede hacer otra cosa más que ganar tiempo y eso pasa por una nueva “tregua-trampa”. El nacionalismo moderado también precisa esta tregua para mejorar sus posiciones de cara a las elecciones vascas de primavera. Eso le había presumiblemente ganar votos.

Así pues de lo que se trató ayer fue de una reunión en la que ambos políticos tuvieran ocasión de “salvar la cara” ante sus bases y ante su opinión pública: ZP ante las bases socialistas que cada vez permanecen más alarmadas por la deriva y la falta de criterios del presidente en materia de estructuración del Estado y el lendakari para demostrar que su plan avanza.

Entre ambos políticos existe una sola diferencia: el lendakari en su locura nacionalista, sabe a dónde quiere ir (la creación de un estado libre asociado), pero ZP no tiene ninguna idea clara de cómo debe ser la reforma constitucional y cuál puede ser el encaje entre el País Vasco y el Estado. Y si se ha de fiar de los socialistas vascos, las cosas no mejoran a la vista de la situación de caos y confusión que registran desde el ascenso de Pachi López a la Secretaría General.

ZP ha actuado de forma pusilánime, en primer lugar recibiendo a Ibarreche. No era preciso, era una forma de legitimar al lendakari tratarlo de igual a igual, como antes del varano también trató de igual a igual a Maragall. El hecho de haberlo recibido a mitad de la escalinata de la Moncloa es un gesto significativo del alto grado de indefinición de ZP. En el lenguaje protocolario de los gestos, descender a pie de automóvil hubiera representado cortesía extrema, identidad y efusión, hacerlo en lo alto de la escalinata, distanciamiento, actitud hostil y desconfianza… hacerlo a la mitad, “ni chicha ni limoná”, perífrasis simbólica de hasta qué punto, incluso en el lenguaje diplomático de los gestos, la indefinición de ZP es proverbial.


“Como Alemania o Dinamarca”, Carod dixit.


Esa misma tarde las reacciones fueron significativas. La primera de todas la de José Luis López, el acomplejado hijo de Guardia Civil que cambió su nombre por “Josep Lluis Carod-Rovira”, apellidos de la madre… En la loca carrera de los nacionalismos por ver quien adopta una postura de mayor rotundidad ante ZP, Carod-Rovira vino a explicar que, en el fondo, el plan Ibarreche no era nada del otro mundo, por que donde verdaderamente existe una “apuesta independentista” era en Catalunya y que él, personalmente, tenía como modelo el convertir a esta autonomía en un país como Alemania o Dinamarca…

Lo grave no es que un Carod dijera eso, sino que el gobierno Maragall y el gobierno ZP se mantienen por el apoyo de ERC. Así pues, en las próximas horas, o bien ZP se preocupa de tranquilizar y satisfacer a Carod, o puede darse por fenecido.
Por que los problemas no los tiene sólo Carod, sino también Maragall al que le quedan tres años para soportar la espada de Damocles que ERC tiene sobre su cabeza.


Los apoyos del gobierno y la Constitución Europea


A medida que se aproxima la fecha del referéndum sobre la Constitución Europea, crece la sensación de que el peso del NO está aumentando y la inquietud por parte del gobierno sobre si va a ser capaz de movilizar a un número de electores suficientes como para salir reforzado con un SI rotundo.
A pesar de que la dirección del PP haya propuesto un voto afirmativo, hace falta ver cómo reaccionan sus bases ante esta posibilidad de hacer morder el polvo al partido del gobierno. Por lo demás, el voto afirmativo en un referéndum como éste es mucho menos militante que el voto negativo que será mucho más fácilmente movilizable. A todo esto ¿quién promueve el voto negativo?

Sorprende que precisamente los dos partidos gracias a los cuales ZP se mantiene en el poder… sean los que están promoviendo el NO a la Constitución Europea: IU y ERC. El gobierno promueve el SI y los partidos que lo apoyan… el NO.
En tales circunstancias es fácil comprender que la opinión pública y el propio electorado del PSOE va a entender muy mal esta situación.


Cuando Solbes medita su dimisión


La disputa del ministro de economía con Caldera por la cuestión de la cláusula de revisión salarial, debe situarse también dentro del contexto agónico que se ha iniciado. Hay que recordar que Solbes era el ministro –el único ministro- que inspiraba confianza en las fuerzas económicas. Si la inversión en España no se ha desplomado ha sido por que al frente de la economía se encontraba el “probo funcionario” capaz de cuadrar las cuentas y evitar la desbandada de los capitales hacia destinos más tranquilizadores.

Pero el tandem formado por el grupo de asesores de la Presidencia y Rafael Caldera, unido al hecho de que ZP no entiende absolutamente nada de economía (tal como él mismo ha confesado y evidenciado), ha torpedeado constantemente las medidas de Solbes y le ha obligado en el pasado a cerrar unos presupuestos difícilmente realizables, pero exigidos por el presidente.

A partir de la negociación sobre los aumentos salariales que ha sido cerrada de espaldas a uno de los interlocutores, la patronal, Solbes tiene la sensación de estar aislado, ha sido desautorizado públicamente por Caldera y tiene la sensación de estar en un absoluto “exilio interior” en un gabinete que, en cada Consejo de Ministros da muestras de su impericia y bisoñez.

En medios periodísticos se ha dicho que Solbes ha estado a punto de dimitir o que tiene la intención de hacerlo o que ya está pactada la fecha de la dimisión. No hace falta que se llegue a la dimisión para que se evidencie la situación de desacuerdo y desmoralización de Solbes.


Don no hay es imposible sacar nada


A los nueve meses de su constitución el gobierno ZP ha dado muestras lo que era capaz de realizar: exhibir su debilidad. Todos los agentes sociales, los poderes fácticos, los gobiernos autónomos y municipales, los gobiernos extranjeros, los medios de prensa (incluso los más favorables al gobierno), todos, absolutamente todos, son conscientes de que en España hay un gobierno débil y perdido. En esa situación, todos, absolutamente todos, van a intentar acentuar al máximo las tensiones y obtener el máximo de beneficios de la situación.

Francia y Alemania ya han obtenido lo que querían: una constitución europea en la que el papel de España y su representación están disminuidos, a la patronal le ha bastado no comprometerse con las negociaciones sobre aumentos salariales para abrir la puerta a la negativa a concederlos; sobre el papel de IU y ERC, de Ibarreche y Maragall, está todo dicho, e incluso la Comunidad Andaluza clama ya por una reforma estatutaria, incluso los obreros de los astilleros Izar con una simple manifestación obtuvieron de ZP lo que quería.

Este gobierno no puede dar mucho más de sí. Ha llegado al límite, A partir de aquí todo va a ser una cuesta arriba que el fatigado ZP no va a poder remontar. Va a poder seguir retrasando el choque final con Ibarreche y el nacionalismo hasta las elecciones vascas, pero no mucho más allá. Va a poder retrasar la ruptura con ERC hasta que se haga público que existen impedimentos constitucionales para llegar a un “estado libre asociado” o a una situación de Cataluña=Dinamarca, pero la ruptura finalmente –entre junio y septiembre de 2005- se producirá. Va intentar retrasar al máximo un acuerdo con el PP para el mantenimiento de la estabilidad constitucional… pero, antes o después, se va a enfrentar a la realidad de que, o bien accede a un pacto de este tipo –pedido por buena parte de sus bases- o bien se va a producir el disparate centrífugo en todas las autonomías del Estado, e incluso, procesos centrífugos dentro de algunas de estas autonomías (caso de Álava dentro del País Vasco).

La entrevista entre Ibarreche y ZP, lejos de solucionar la situación, evidenció la falta de decisión del gobierno y su interés en practicar el doble lenguaje: la voz balbuciente y dubitativa de la vicepresidenta cuando resumió lo tratado, evidencian a las claras que la presunta “energía” del gobierno ante Ibarreche, es pura ficción; pero la duración de la entrevista y los “gestos del lenguaje diplomático” al que hemos aludido, son mucho más elocuentes de una debilidad manifiesta, así como el que el lendakari, tras la entrevista, manifestara que no iba a existir variación en la aplicación de su estrategia.

ZP se ha cortado él mismo la retirada cuando abrogó los artículos del ley que penaban la convocatoria de referéndum. Volvió a quemar sus naves cuando el presidente del parlamento vasco no fue procesado por haberse negado a aplicar la sentencia de disolución de HB. Ahora, ZP carece de defensas legales ante la ofensiva Ibarreche. ¿La Constitución? Si… pero la Constitución hasta ahora ha demostrado ser como el timón: hacia donde se le da, gira. Si a esto unimos que el timonel carece de criterio hacia donde quiere orientar la nave y el rumbo depende de los tirones de unos y otros, se verá que en estos momentos, no solamente no tenemos gobierno, sino que nos encontramos en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

“Hotel Attraction” ¿falso o auténtico Gaudí? Algunos datos.

“Hotel Attraction” ¿falso o auténtico Gaudí? Algunos datos.

Redacción.- En 1956 aparece una noticia sorprendente: dos industriales norteamericanos habían pedido a Gaudí en 1908, el proyecto de un rascacielos en Nueva York. El proyecto, como veremos, no llegó a concretarse. Vamos a aportar un juicio crítico a esta noticia de la que dudamos seriamente, que fuera una realidad. Intentaremos ver cómo y por qué se fraguó éste “falso Gaudí”. [En unas horas estará lista la versión de este artículo con las ilustraciones necesarias para su comprensión, en versión PDF y en la web de Editorial PYRE]

Una saga de escultores

Uno de los colaboradores más estrechos de Gaudí en las obras de la Sagrada Familia y en otras construcciones, fue el escultor Lorenzo Matamala Piñol. Ambas personalidades –que incluso tenían cierto parecido físico a partir de un momento de su vida (un rostro dominado por cabello y barba blanca)- labraron un buena amistad que duró hasta la muerte del arquitecto en 1926. Matamala le sobreviviría apenas un año. Tenía establecido su estudio en el Raval (calle Cendra, 10). A la muerte de Eudald Puntí, le sustituyó al frente del taller de escultura de la Sagrada Familia. Entre otros trabajos notables fue artífice de la maqueta del templo a escala 1:25, realizada en 1916.

Matamala se casó con Caterina Flotats, la hija de su maestro en el arte de la escultura, Joan Flotats. El matrimonio tuvo un hijo, Joan Matamala Flotats que es quien nos interesa para iniciar nuestra historia. Joan, desde muy joven, acompañó a su padre en los trabajos de la Sagrada Familia. Había nacido en 1893 y pronto ganó la amistad de Gaudí. Éste le encargó algunas imágenes de la fachada del Nacimiento. Él mismo dice sobre sus relaciones con el arquitecto: “Los servicios que en mi juventud venía desempeñando en las oficinas eran los de auxiliar delineante y administración que alternaba en trabajos de escultura en los talleres del templo y en las demás construcciones cuando el arquitecto lo requería” .(1)

Una extraña visita en la Sagrada Familia

Se trataba, en definitiva, de un joven despierto y activo, que se beneficiaba además del amplio margen de amistad y confianza que su padre gozaba por parte del arquitecto. Seguramente por eso, tal como explicaría, tuvo conocimiento en mayo de 1908 de que “dos norteamericanos” visitaron la Sagrada Familia, solicitando ver a Gaudí. Éste les atendió personalmente y les mostró el desarrollo de las obras del Templo. Subieron a las torres en construcción (que, en esa época, alcanzaban a la altura de los machones del ábside, en torno a 50 m) y, tras hablar con Gaudí, se despidieron. Matamala observó que: “Cuando Gaudí volvió al estudio luego de esta despedida, iba notablemente preocupado (…) Me hizo suponer que los dos norteamericanos le habían expresado algo particular” .(2) Así parecía ser, en efecto. Matamala añade en la nota 1 a pie de página: “el respeto que por mi condición juvenil debía a los asuntos del arquitecto no me permitían intervenir en ciertos aspectos que hoy constituirían datos valiosísimos”. Por que, efectivamente, hay que decir que solamente Matamala supo de la existencia de estos dos norteamericanos; en ningún otro documento gaudiniano conocido hasta ahora, ni en ningún otro testimonio de sus colaboradores más próximos o amigos, aparecen en ningún momentos, ni en mayo de 1908, ni antes ni después, la figura de estos dos norteamericanos, de los que se ha supuesto que eran empresarios o industriales extremadamente poderosos.

Es el propio Matamala quien induce a esta catalogación cuando pone en boca de Gaudí, dirigiéndose a Berenguer, uno de sus colaboradores en las obras de la Sagrada Familia: “Parece que desean invertir cantidad importante en condiciones compensativas. Tengo la impresión de que desearían que fuera cosa notable” .(3) Al día siguiente, los dos huidizos norteamericanos, volvieron a encontrarse con Gaudí y junto a él visitaron las obras de la Casa Milà. Este edificio fue el único en el que Gaudí dispuso una estructura de hierro forjado lo que, evidentemente, generaba nuevas posibilidades constructivas y hasta ese momento apenas había sido utilizado en España. También visitaron el Park Güell y, por su cuenta, antes de haber llegado a Barcelona, los dos norteamericanos, de escala en Palma de Mallorca pudieron contemplar in situ los trabajos acometidos por Gaudí para la restauración de la Catedral de esa ciudad.

Cuenta Matamala, además, que durante la entrevista del arquitecto con los americanos, pidió a su ayudante Berenguer que le buscara un ejemplar del American Architectand Building New Boston, correspondiente a julio de 1892, en donde un artículo –que desconocían los visitantes- daba cuenta de los trabajos de Gaudí en Barcelona.

Al despedirse, finalmente, Gaudí empezó a trabajar en el proyecto de lo que se ha llamado “Hotel Attraction”: un rascacielos en Manhattan. Pero, antes de entrar más a fondo en el proyecto, vale la pena hacer un alto en el camino.

El “Legado Matamala”, origen del misterio

Si sabemos todos estos datos es únicamente por el documento único ya citado, redactado por Joan Matamala en 1956 y dado a conocer por Joan Bassegoda i Nonell, 33 años más tarde. El propio Bassegoda explica (4) que en 1956, Matamala redactó una memoria titulada “Cuando el Nuevo Continente llamaba a Gaudí (1908-1911)”. El documento original estaba mecanografiado en 64 folios de tamaño DIN A-4, con dos folios en blanco a modo de cubiertas. Cada folio, sigue Bassegoda, lleva la firma y el sello del notario Enric Comajuncosa.

Varios especialistas en el arte y en la biografía gaudianianas pudieron ver esta memoria a partir de 1956. César Martinell publicó un dibujo y una corta descripción del proyecto en una de sus obras (5), y el propio Bassegoda pudo examinar el documento antes de publicarlo íntegramente en su libro “El Gran Gaudí”.

En 1960, Matamala escribió una obra “Antonio GaudÍ: mi itinerario con el arquitecto” (6) que no llegó a publicarse sino tardíamente, ya muerto el autor, según explica Bassegoda, por no encontrar editor al pedir “cantidades muy elevadas”. Luego vendió algunos dibujos al crítico de arte Descharnes que trabajaba en una biografía sobre Gaudí.

En 1968, Joan Bassegoda, conservador de la Real Cátedra Gaudí, empezó a negociar la adquisición de los documentos gaudinianos que estaban en posesión de Joan Matamala. Bassegoda explica que visitó al anciano escultor en su domicilio de la calle Mallorca 348 –frente a la Sagrada Familia y donde murió su padre- y éste, a su vez, fue a verlo a la Cátedra Gaudí en Pedralbes durante ese año y en los siguientes. Finalmente, el 15 de diciembre de 1971, ambas partes llegaron a un acuerdo y Matamala cedió todo el material que estaba en su posesión por una renta vitalicia de 10.000 pesetas al mes. El 10 de enero del año siguiente se hizo efectiva la cesión, nuevamente, ante el notario Enric Comajuncosa que quince años antes había puesto su firma en la memoria sobre el “Hotel Attraction” presentada por Matamala. El acuerdo cesó con la muerte del escultor en 1977.

El llamado “Legado Matamala” consta de fotos, croquis, dibujos y documentos, de entre los cuales, sin duda, la memoria sobre el ignoto rascacielos neoyorquino es el elemento más perturbador. De éste legado y de la Memoria Matamala deriva toda esta cuestión del “Hotel Attraction” como única fuente.

El proyecto de Gaudí para los Estados Unidos

Una foto describe, sin duda, más fácilmente y, desde luego, de manera más comprensible el proyecto de Gaudí. Según la Memoria Matamala, a poco de desaparecer los norteamericanos, Gaudí realizó algunos croquis en papel continuo. A estos siguieron otros y a estos otros, otros más. Matamala dice que Bergós, ayudante, discípulo y confidente de Gaudí “se percataba de que tenía ante sus ojos la clave de lo que resultaría una nueva maravilla gaudiniana” (7).

El rascacielos debía medir más de trescientos metros y estaba formado por un cuerpo central, en realidad un conoide paraboloide, rodeado de otras formaciones menores similares. Alguien lo ha definido como una “gavilla de estalactitas”. Recuerda vagamente a las torres de la Sagrada Familia y mucho más el proyecto de Iglesia de la Colonia Güell y es, desde luego, un desarrollo de la maqueta estereoscópica realizada por Gaudí y por su equipo. La maqueta de 4 metros de alto, le llevó 10 años completarla y, finalmente, no se pudo poner en práctica ni en la Iglesia de la Colonia Güell (de la que sólo se construyó la cripta), ni en lugar alguno. El rascacielos de Nueva York, debería haber supuesto el aprovechamiento de esos diez años de estudios técnicos.

En su interior, el rascacielos tenía cinco accesos, uno por cada continente, el cuerpo central estaba dividido en distintos planos, con seis comedores espectaculares cuyas alturas variaban de los 14 a los 170 metros de altura. En su conjunto, el edificio resultaría algo más alto que la Torre Eiffel (ya construida) y sólo unos metros más bajo que el Empire State Building (aún por construir). Una construcción verdaderamente espectacular de la que Gaudí, según Matamala, habría estado orgulloso. En la Nota 24 a pie de página, explica como “En más de una ocasión, Gaudí, hablando con mi padre, Lorenzo Matamala, en la intimidad, recordaba cómo, entre lo trascendente de su carrera, consideraba aquella realización excepcional, de modo que hubiera construido uno de los puntos álgidos en la trayectoria de su carrera” (8).

Según Matamala, los croquis realizados por Gaudí, en su mayor parte, se habrían perdido en el innoble saqueo del taller del arquitecto en la Sagrada Familia que tuvo lugar en julio de 1936. Solamente se habrían salvado algunos dibujos y las reconstrucciones del proyecto realizadas de memoria por Matamala, cincuenta años después para ilustrar su Memoria.

Evidentemente, el proyecto no se llevó a cabo. En la Memoria se explica el por qué: “El proyecto, que no llegó a realizarse –por la repercusión de circunstancias que siguieron a aquellas fechas influyendo en la saludo física de Gaudí” (9). Se sabe que fue el proyecto de un “hotel”, pero, añade Matamala, “podría constituir la sede de algún organismo oficial” (10).

Así están las cosas… a partir de aquí, un análisis pormenorizado del episodio no hace más que levantar sospechas; las dudas e incongruencias aparecen por todas partes, a medida en que se profundiza en los datos a disposición. Los misterios, por lo demás, aparecen una y otra vez.

Hablando de misterios. Primera Estación. Un proyecto desconocido

Hoy se tiene tendencia a aceptar la realidad del proyecto de “Hotel Attraction”, tal como ha sido bautizado, si bien otros (Rem Koolhaas) han preferido llamarlo “Caverna Delirious” (11). En el fondo, Nueva York es la meca de la modernidad y el semillero de las corrientes artísticas más dispares. La posibilidad de que Gaudí hubiera levantado un edificio espectacular –el más espectacular de toda su carrera, sin duda- en la ciudad de los rascacielos, tiende a satisfacer tanto a los neoyorkinos que hubieran visto su ciudad realzada por la obra de un arquitecto único e irrepetible, como a los gaudinianos de esta parte del Atlántico que les confirmaría en la “universalidad” del arquitecto.

La imagen del skyline neoyorquino, con el rascacielos de Gaudí es seductora, pero, hay que reconocer, que las posibilidades reales de que en algún momento se hubiera tratado de una realidad que alguien tomó en serio, son mínimas. Veamos.

No se entiende, exactamente, por qué solamente un joven adolescente de apenas 15 años, logró estar al corriente de algo que, en realidad, ignoraron absolutamente todos los colaboradores, artistas y arquitectos, más próximos a Gaudí en época y con los que, sin duda, hubiera debido departir, aunque solamente fuera en las conversaciones de mero asueto, el encargo a fin de compartir con ellos perspectivas, problemas técnicos que podían plantearse, posibles soluciones, etcétera. Ciertamente, Matamala ha pensado en la objeción y, por tanto, escribe en la nota 23 de su Memoria: “El proyecto que motiva esta memoria, por su amplitud y por ser propósito de los interesados que fuera realizado por él personalmente, fue objeto de una tramitación estricta entre dichas personalidades y considerada por el artífice de su sola incumbencia y responsabilidad” (12).

Pero esto no tiene mucho sentido: Gaudí, en aquel momento, estaba embarcado en media docena de proyectos inacabados y de gran envergadura, sin duda, los que le han dado más fama: el Park Güell, la Casa Milà, la Sagrada Familia, la Cripta Güell, y un largo etcétera más que estaba desarrollando simultáneamente y ninguno de los cuales estaba en mayo de 1908, concluido. Matamala, consciente de la objeción, aprovecha para explicar que Gaudí solicitó a sus clientes una demora de dos años en el plazo para acabar lo que estaba haciendo. Si estamos en mayo de 1908, esto nos lleva a 1910. En esa época, la Casa Milà habrá encontrado problemas por todas partes, terminando en un enfrentamiento directo con el propietario, Perico Milà. Las cosas no habrán ido mejor en la Catedral de Palma. En ese año se inician las obras de la Cripta Güell y todavía no han terminado las de Bellesguard. El Park Güell se encuentra en el momento álgido de su construcción.

Con todo este trabajo a sus espaldas y decenas de problemas, no es raro que su salud -precisamente en 1910- se deteriorase extraordinariamente y debiera pasar unos días en Vich y luego en Puigcerdá, descansando. Así pues, fue la salud y los problemas en las construcciones abordadas, lo que le impidió abordar en profundidad el proyecto del “Hotel Attraction”. No fueron los americanos los que se echaron para atrás, sino que la salud y el trabajo no pudieron llevar a buen puerto el proyecto. El prestigio de Gaudí quedaba intacto. Pero…

… Pero el problema es que no hay ninguna otra fuente documental que confirme lo contenido en la Memoria Matamala. Bergós, era, en la época, uno de los grandes confidentes del arquitecto y, desde luego, la mejor fuente de datos y testimonios sobre sus opiniones, juicios e ideas. En su obra no dice absolutamente nada sobre el proyecto, ni él, ni Berenguer; nada, hay un vacío documental absoluto y resulta difícil pensar que solamente un muchacho espabilado, pero de apenas 15 años, pudiera convertirse en el confidente del arquitecto sobre esta cuestión. Y, por la amplitud del proyecto, es evidente que algún otro colaborador de Gaudí debía de haber tenido alguna idea de lo que se gestaba. No se entiende esa “conspiración de silencio” que rodea todo lo relativo a este proyecto. Y los testimonios, en el momento actual, no han aparecido por ningún lugar. Podría aplicarse el principio de “testimonio único, testimonio nulo” para dar carpetazo final al asunto y considerar que, por los motivos que fueran, el “Hotel Attraction” es un “falso Gaudí”. Pero eso sería ir demasiado rápido y descontextualizar el asunto.

Hablando de misterios. Segunda Estación. El misterio de la escala

Sabemos por Marcos Mejía López que la escala en la que se elaboró el proyecto era 1:714 (13). Este elemento es turbador. Es evidente que no se trata de una escala habitual en la historia de la arquitectura, pero si tiene cierta lógica en el contexto gaudiniano. No se trata de una escala elegida al azar. Cuando Gaudí proyectó el Edificio de la Cooperativa Obrera Mataronense (14) utilizó la escala 1:666. Gaudí trabajó en distintos proyectos para la Cooperativa entre 1873 y 1885 en un tiempo en el que se debate todavía cuál era su pensamiento íntimo y sus usos y costumbres personales. No existe unanimidad al respecto. Para unos, Gaudí estaba identificado ideológicamente con los mentores de la Cooperativa, anarquistas-cooperativistas adscritos a la Internacional Obrera y, en buena medida, francmasones. Para otros, Gaudí era ya un católico devoto. Me he inclinado siempre por la primera opción. Habrá ocasión de tocar en otro capítulo este tema que soslayamos por ahora. Baste recordar que Gaudí utilizaba, en ocasiones, escalas particularmente anómalas. ¿y la de 1:714?

Tal escala no tiene otra intención que resaltar el carácter “patriótico y nacionalista” de Antonio Gaudí. 1:714, sería en realidad 1.714, el año en el que Felipe V culmina el asalto a la Ciudad Condal, destruye el barrio de la Ribera y levanta en su emplazamiento el fuerte de la Ciudadela. Que nosotros sepamos, nadie hasta hora, ha reparado sobre esta anómala escala que, insistimos, es una afirmación política, más que una escala que facilite el trabajo técnico. La cuestión es que hace falta saber quién hace ese acto de fe político: Gaudí o Matamala. Por que si bien es cierto que Gaudí no hubiera albergado la menor duda en considerar a 1714 como una fecha trágica para Barcelona, harina de otro costal, es si hubiera deseado evidenciarlo precisamente en el proyecto del “Hotel Attraction”. Pero, ya que estamos en esto, profundicemos un poco más.

Hablando de misterios. Tercera Estación. El instante de aparición de la Memoria Matamala

Hay que “contextualizar” todas las fechas. Cuando Matamala escribe su memoria (1956) se ha cumplido el centenario del nacimiento de Gaudí (1952). España vive un momento en el que el catalanismo político está proscrito. No es que esté prohibido escribir y publicar en catalán, es que muy pocas editoriales se atreven a hacerlo, la edición en catalán no está subvencionada y, ciertamente, generan la desconfianza de la autoridades. Joseph Pla ha reiniciado la edición en catalán, publicando escritos de Verdaguer y Maragall, poco sospechosos de separatismo, pero, en general, el clima no es en absoluto favorable al catalanismo ni a la cultura “en catalán”. La escala 1:714 parece un guiño, una forma de recordar que las opiniones del arquitecto eran fundamentalmente catalanistas, católicas si, pero también catalanistas y ¡de qué calibre!

Pero, además, la fecha en la que aparece la Memoria Matamala tiene otras connotaciones. En 1953, el franquismo empieza a superar su aislamiento internacional. Ese año se firman los acuerdos entre Franco y el Presidente Eisenhower y dos años después, se normaliza la situación con Naciones Unidas. Es 1955. Un año después, aparece la Memoria Matamala.

Alguien puede haber estado tentado de aprovechar toda esta coyuntura internacional y se le pudo ocurrir lanzar la idea del “Hotel Attraction” en ese momento y no en otro: acababan de cumplirse los 100 años del nacimiento de Gaudí y cuando se había iniciado el período de revalorización de la obra del arquitecto (1952), políticamente el régimen español había iniciado una alianza preferencial con los EEUU (1953) y normalizado su situación internacional (1955). Tanto el país “emisor” (España) de la obra gaudiniana, como el país “receptor” (EEUU), tenían buenos motivos para encontrar puntos de encuentros culturales que justificaran el hecho de que ese acercamiento no era puntual y coyuntural, sino que, desde hacía décadas, entre España y EEUU ya habían existido buenas relaciones y la prueba era, que el único país del mundo, fuera de España, en donde Gaudí había accedido a realizar alguna construcción era… en EEUU.

En este sentido, hay que reconocer que la fecha de aparición del proyecto desconocido de Gaudí, era ideal y favorecía la credibilidad del tema… y contra más se examina la cuestión se tiene la sensación de que todas las piezas encajan con excesiva precisión, sin dar ni un margen mínimo al azar. Veamos.

Hablando de misterios. Cuarta Estación. Cuando NY no era todavía la “ciudad de los rascacielos”

En 1900 Nueva York era el centro de la industria estadounidense; casi el 70% de las grandes empresas norteamericanas tenían allí su base. La tercera parte de las exportaciones e importaciones pasaban a través de los muelles de Nueva York. Era la ciudad más poblada y con más densidad de todo el planeta. Fuera del centro comercial y de negocios, en los arrabales se hacinaban los inmigrantes, viviendo, a menudo, en condiciones insalubres y en viviendas que favorecían la aparición de enfermedades respiratorias. Solamente en 1902 se construye el primer rascacielos, el Flatiron Building, en el cruce Quinta Avenida con Broadway.

No era el primer rascacielos construido en territorio americano. El fenómeno constructivo, se inició previamente, en Chicago, después del Gran Incendio (08.10.1871), en el que el barrio de negocios había sido completamente destruido. En sólo 24 horas, 17.450 edificios resultaron destruidos, 90.000 personas quedaron sin hogar y otras 300 encontraron la muerte. Pronto se abordó la reconstrucción de Chicago que en 1880 tenía ya un millón de habitantes. Fue en esa ciudad y en ese contexto en el que apareció la idea de construir edificios verticales a la vista del coste del terreno y de lo limitado del espacio. Fue así como se construyó el Home Insurance Building (1885), primer rascacielos del mundo, construido sobre un armazón de hierro. Más tarde, se pasaría a construirlos en acero. Poco tiempo después, también en Chicago, se construyó el Templo Masónico (1892), con 100 metros de altura y 21 pisos.

La fiebre de los rascacielos pasó pronto a Nueva York. Allí se construyó el Flatiron Building (1902) con 87 metros de altura, evocando, voluntariamente, la proa de un barco. La Metropolitan Life Insurance Tower (1909) alcanzó los 213 metros e imita pretenciosamente el campanario de la plaza de San Marcos en Venecia. En 1913 el Woolworth Building llega a los vertiginosos 241 metros de altura y un estilo gótico hasta cierto punto siniestro. La carrera seguirá hasta la inauguración del Empire State Building (1931) con 381 metros de altura.

El rascacielos es un símbolo de la arquitectura titánica del siglo XX. No es sólo una estructura que optimiza al máximo el aprovechamiento del suelo, sino sobre todo, la expresión de un momento de civilización. A diferencia de la Torre Eiffel, cuya función es meramente decorativa, el rascacielos es el receptáculo de todos los elementos subyacentes en el capitalismo: tecnología, materiales, obreros, arquitectos, industria, capital, perfil urbano. La utilización de estructura metálica había liberado a los muros de su función mantenedora de la solidez del inmueble. Esto permitió abrir ventanas espaciosas en los muros exteriores e iluminar el interior con luz natural. Frecuentemente se ha dicho que los rascacielos eran “Catedrales laicas” y “por el orgullo que denotan, han sido comparados con la Torre de Babel” (15). En un relato breve de Juan González Zafón titulado “Gaudí en Nueva York”, completamente novelesco, pero extremadamente riguroso en la ambientación y realista en cuando a los contenidos, el personaje de Gaudí pregunta a su discípulo: “¿Sabe usted lo que es un rascacielos?” y él mismo, siguiendo su costumbre, responde “Tonterías. Un rascacielos es la catedral de la gente que en lugar de creer en Dios cree sólo en el dinero” (16).

La elección de la fecha “mayo de 1908” como visita de magnates norteamericanos no está desprovista de sentido. Si el Flatiron Building, de 87 metros de altura, se construye en 1902, y la Metropolitan Life Insurance Tower, de 213 metros, se construye en 1909… es perfectamente viable el que un arquitecto superdotado como Gaudí, proyectara un edificio que superara la altura de la Torre Eiffel (ya construida) por unos pocos metros y quedara a la misma altura, prácticamente, que el Empire State Building… aún por construir.

A pesar de que se le suele representar en Manhattan Sur, habitualmente, en la primera línea de mar… lo cierto es que en ningún momento de la Memoria Matamala se alude al emplazamiento destinado por los desconocidos magnates que realizaron el encargo y que podía haber sido en cualquier otro lugar de la ciudad. Ahora bien…

En toda esta historia hay algo demasiado perfecto: las fechas coinciden con precisión asombrosa. El mismo encargo, no hubiera podido ser realizado por Gaudí apenas un par de años después, cuando en toda la zona de Manhattan, ya se estaban construyendo rascacielos de perfil rectilíneo, incompatibles con las líneas parabólicas de Gaudí. Buena parte de la skyline está ya lista en 1929 cuando sobreviene el crack financiero. El edificio de Gaudi hubiera sido el segundo rascacielos de la zona… pero no hubiera podido ser el sexto o el séptimo, ni siquiera el tercero… por que eran los dos primeros edificios los que marcaban el perfil y la línea de los rascacielos e iban a definirla en el futuro. De hecho, aún hoy, cuando, con todo el cariño del mundo, en los laboratorios de 3D de las Escuelas de Arquitectura, se recrea el “Hotel Attraction” y se le incluye en Manhattan, la sensación que produce, es de ruptura.

En realidad, toda la cuestión es una pura “ruptura”: Gaudí, hasta ese momento había trabajado para la burguesía catalana, para la Iglesia y para círculos utópicos y laicos en su juventud. Se había especializado en edificios y proyectos que no tienen nada que ver con un rascacielos. La Sagrada Familia, una vez terminada, alcanzará una altura similar, pero sus campanarios y cimborio estarán vacíos, no habrán debido responder a la complejidad de un edificio de oficinas. El proyecto suponía una ruptura con todo lo que Gaudí había venido haciendo hasta ese momento y, no digamos, en lo que se refiere al tipo de cliente. Gaudí se entendía bien con magnates de la industria y del comercio que no reparaban en unos gastos que, frecuentemente, duplicaban el valor del proyecto originario. Él mismo, al realizar la maqueta funicular de la Colonia Güell, de la que hemos dicho que tardó diez años en completar, había dicho que ese trabajo le ayudó a entender que carecía de sentido práctico (17). Difícilmente hubiera podido entenderse con los pragmáticos norteamericanos y si ya salió de Astorga con los planos del palacio arzobispal bajo el brazo, renegando de las condiciones impuestas por los sucesores del obispo Grau, si bien se peleó con la madre superiora, sucesora del Padre Ossó que le encargó el Colegio de las Teresianas de Barcelona, si bien tarifó igualmente con el cabildo de la Catedral de Palma y, todo ello fue poco, comparado la trifulca que mantuvo con Perico Milà cuando éste le prohibió colocar la imagen de la Virgen con los dos arcángeles, elaborada por Carles Mani, podemos imaginar el choque que hubiera supuesto el pragmatismo norteamericano, su escrupuloso respeto a los presupuestos y a los tiempos, su insensibilidad hacia la creación artística y su doblegamiento al único dios de la optimización de beneficios, cuando Gaudí hubiera empezado a variar sobre la marcha el proyecto, centrarse en aspectos secundarios, repetir una y mil veces un motivo decorativo hasta la perfección y, finalmente, vivir de cerca una civilización que era la antítesis de los ritmos, las velocidades y los conceptos de los que él, Antonio Gaudí, se había nutrido desde su infancia.

Ciertamente, como no nos cansaremos de insistir, las fechas encajan demasiado perfectamente. Pero es lo único que encaja. Los detalles principales aparecen en la descripción de la Memoria Matamala, como irrelevantes. No es la incompatibilidad de ritmos y de caracteres, de objetivos y conceptos estéticos, de aspiraciones del creador y pretensiones de los financieros, lo que no llevó a buen puerto el proyecto, sino la crisis de salud de Gaudí que estalló justo dos años después del plazo que había pedido el arquitecto para acabar sus obras en curso. Pero, claro, en 1910, el “Hotel Attraction” ya no hubiera sido el segundo rascacielos de Nueva York, sino el tercero: a partir del segundo, ya había triunfado la línea vertical, gélida, estática y la “línea del cielo” empezaba a tomar el aspecto que tiene hoy. Nadie hubiera encargado un edificio de estilo gaudiniano a partir de ese momento.

Las fechas encajan, pero falta lo esencial: saber quiénes eran los financieros, dónde se hubiera ubicado el edificio, cuáles habrían sido las pretensiones de los promotores, etc. Y eso, que es mucho más importante que el encaje de fechas (que muy bien pudo hacerse a posteriori y a toro pasado).

Hablando de misterios. Quinta Estación. Dos sorprendentes apariciones

El proyecto publicado en 1956 por Matamala era original… hasta cierto punto. Existían dos precedentes no menos turbadores. Este elemento es, seguramente, uno de los más misteriosos del asunto. Podría pensarse que edificios de estilo gaudiniano en la ciudad de los rascacielos, solamente pudo haber uno. Pues no, existieron dos, uno tan nebuloso como el otro.

En efecto, en 1952 (año del centenario del nacimiento de Gaudí), el arquitecto Ignasi Brugueras presenta el “Office Building” por él ideado y que le fue encargado en 1917. Joan Bassegoda, opina que, a la vista de las similitudes, Brugueras debió tener conocimiento del proyecto de Gaudí que, al haber entrado en dique seco; esto justificaba el que, Brugueras le diera una interpretación particular y personal y pusiera su firma en el proyecto. De hecho, la única foto del proyecto Brugueras que se conoce, muestra un edificio similar –pero no igual- al descrito por Matamala en su Memoria y, diferente en muchos aspectos, de los croquis que la acompañan. El proyecto Brugueras es más bien una recreación de las torres de la Sagrada Familia, muy alejado del conoide paraboloide del “Hotel Attraction”.

Pero el hecho importante es que Brugueras hace pública la existencia del proyecto en 1952, año del centenario, retrotrayendo hasta 1917, el encargo. Es difícil, sino imposible, creer en la veracidad de dicho proyecto. Joan Bassegoda explica (18) que Brugueras, “de alguna manera”, debió conocer el proyecto de Gaudí y se hizo eco de él… lo cual implica reconocer que el proyecto existió e implica, por lo mismo, reconocer que existió una improbable conspiración del silencio que hizo que nadie hablara de él lo más mínimo hasta la fecha emblemática del centenario. En el caso de Brugueras, resulta absolutamente sorprendente que mantuviera el silencio durante 35 años. Pero aún hay algo más sorprendente.

En 1952 aparece el libro “El Montserrat del Espíritu” (19). Se trata de un grueso volumen de reflexiones místicas que contrapone el Montserrat material a una fortaleza espiritual que es descrita en la portada, exactamente igual que el edificio de Brugueras, sólo que sin las dimensiones de rascacielos. Y esto es, justamente, lo sorprendente: que, de no saberse nada durante 44 años (de 1908 a 1952), bruscamente, el mismo año del Centenario, aparecen dos diseños casi exactamente iguales. Matamala, finalmente, se hace eco cuatro años después (1956) del proyecto de Gaudí y redacta su memoria.

“El Montserrat del Espíritu” es un clásico de la literatura mística catalana del siglo XX, escrito por Columbano M. Cucurella, no contrapone el “Montserrat de Dios” al “Montserrat de los Hombres”, sino que hace del “Montserrat santuario terrenal”, una antesala del “Montserrat celestial”. Dice, por ejemplo: "Veremos, pues, la perfecta analogía, y aún la perfecta identidad, existentes entre los medios que sirven para elevarse corporalmente por el Montserrat material y subir hasta su más alto lugar, y los medios con que cuenta el Montserrat del Espíritu, para ayudar a los hombres a verificar espiritualmente la subida por él y llegar a su cumbre, a fin de permanecer en ella. De modo que, todo auxiliar de encumbramiento de que dispone el primero de estos Montes tiene su correspondiente en el segundo".

La historia del libro de Cucurella es larga. Lo había empezado a escribir y a imprimir antes de la Guerra Civil. El estallido del conflicto y la prudencia impidieron su edición. A medida que avanzaba el conflicto y en los años siguientes de la postguerra, Columbano Cucurella, fue ampliando el texto que, finalmente, se publicó en 1952. El volumen había duplicado el número de páginas. Ascender era, para él, en definitiva, huir del mundo de la materia en busca de un ideal religioso.

No se ha dado una versión sobre el por qué en la portada del libro de Cucurella apareciera también una imagen que se parecía más al rascacielos de Brugueras que al de Gaudí, pero que, en cualquier caso, resultaba absolutamente sorprendente encontrarlo en la portada de un libro devoto que debía haberse publicado en 1936, pero que retrasó su fecha de aparición hasta 1952. Resultaba difícil que Cucurella hubiera tenido también acceso a los planos de Gaudí, pero si resulta evidente que tenía la portada del libro en mente desde mucho antes de su publicación, como mínimo desde 1936 (20).

Todo esto genera un formidable enredo. A decir verdad, el edificio que aparece en la portada del libro de Cucurella es la plasmación gráfica más antigua de una forma extremadamente parecida al rascacielos de Ignasi Brugueras y, solo, “algo parecida”, al “Hotel Attraction”. ¿Puede pensarse en casualidades? No, desde luego, cuando dos se producen el mismo año: 1952. ¿Quién miente? No hace falta utilizar esta palabra, extremadamente desagradable. Posiblemente no mienta nadie y todo sea un fenomenal malentendido en el que imágenes con un fondo de realidad se cruzan con deseos oníricos y con fantasías inconscientes.

El proyecto Brugueras aparece 35 años después de que su autor dijera que se lo habían encargado. La Memoria Matamala es redactada casi 50 años después de que ocurrieran los hechos. La memoria puede fallar, los hechos reales pueden confundirse con la imaginación. La aparición casual de “El Montserrat del Espíritu”, con un diseño de portada extraño, pero que remite en cierta medida, a la estética gaudiniana, despertó recuerdos en ambos hombres –Matamala y Brugueras- que los tamizaron a través de su imaginación y de sus recuerdos. Probablemente, una se confundió con los otros. ¿Y qué hubo al principio de todo ello? ¿qué ocurrió en mayo de 1908? Seguramente nada.

Lo más probable es que Matamala confundiera recuerdos o bien que Gaudí que, en aquella época, empezaba ya a tener algunos problemas de salud y familiares (su padre había muerto en 1906 y su sobrina que vivía con ellos desde los 3 años, murió también al poco tiempo), recibiera una visita de “magnates norteamericanos” a los que, en días siguientes acompañó a otras de sus construcciones, pero que no quedaran en nada concreto. Todo fue, un “pour parler”. Eso, si realmente se produjo la visita que nadie, aparte del jovencísimo Matamala, llegó a recordar. Gaudí era capaz de tomar el lápiz y realizar el proyecto de un edificio pergueñando cuatro trazos (21). Seguramente, fue lo que hizo. Luego, gracias a la simpatía que Gaudí le profesaba, realizó algunos comentarios con Matamala, el cual los guardó en su cerbero, los fue reelaborando inconscientemente en los cincuenta años siguientes y, finalmente, se sintió con ánimo de coger la máquina escribir y teclear los folios de su Memoria, estimulado por la nueva situación de la época. No tiene que haber, necesariamente, un mentiroso en toda esta historia, pero si un cúmulo de errores, equívocos y reconstrucciones a posteriori que hacen que todo encaje tan perfectamente… salvo las informaciones de base: ¿quiénes eran los americanos? ¿dónde querían instalar el rascacielos? Y ¿por qué no hay ningún documento firmado? No hay documento firmado… por que jamás hubo pedido en firme, con o sin visita de los norteamericanos.

La hora de las certidumbres: Dalí en el Park Güell

En septiembre de 1956, durante las Fiestas de la Merced, Enrique Casanellas y José María Garrut, respectivamente, secretario y vicepresidente de la Asociación de Amigos de Gaudí, solicitaron a Salvador Dalí que diera una conferencia en el Park Güell con la figura del arquitecto como tema. Garrut se desplazó a la casa de Dalí en Port Lligat y obtuvo el entusiasmo de Dalí (22); según le dijo éste, sólo quedaba obtener el “permiso” de Gala que se demoraría unos días. A la conferencia acudieron unas 5.000 personas que se acomodaron en sillas de madera colocadas en el Teatro Griego. Bassegoda comenta que “Dalí propuso que a su alrededor durante la conferencia se movieran sueltos un buen número de pollos y de cabras, pero no fue posible como tampoco su idea que aviones a a reacción en vuelo rasante pasaran por encima del recinto”. Los organizadores no las tenían todas consigo. Ciertamente, Dalí aseguraba el impacto mediático –entonces no se utilizaba la expresión pero se procuró que el acto tuviera gran realce, de ahí que fuera presentado por el locutor Federico Gallo y filmado íntegramente por las cámaras del NO-DO- pero tenía sus riesgos. Por ello –sigue Basegoda- “ni el presidente de “Amigos de Gaud”, don Eusebio Güell Jover, vizconde de Güell (1904-1990), ni los arquitectos de la Sagrada Familia Isidro Puig Boada y Luis Bonet Garí estuvieran presentes en el acto”.. Pero la sangre no llegó al río. Dalí se limitó a pintar el perfil de las torres de la Sagrada Familia sobre una lona utilizando una escoba impregnada en alquitrán y responder a las preguntas que se le formuló con el ingenio paradójico que siempre le caracterizó. A todo esto –concluye Bassegoda-, al acabar el acto, la lona se dobló y, al día siguiente, al intentar desdoblarla, el alquitrán se había pegado, inutilizando para siempre aquel apresurado e inédito “apunte al alquitrán”.

¿De qué habló Dalí en aquella ocasión? Tocó distintos temas comunes del imaginario gaudiniano. Se había hecho eco de la similitud tantas veces cacareada (y absolutamente casual) entre los “castellers” y las torres de la Sagrada Familia. Luego recordó los orígenes reusenses de Mariano Fortuna, Prim y Gaudí y él mismo, citando a Pujols, se consideró del mismo origen: “porqué, como escribió nuestro filósofo Francisco Pujols, en nuestro país hay muchas gentes que si no son de Reus, casi lo parecen. Remitió al leit motiv del régimen franquista (”como escribió nuestro filósofo Eugenio Montes, en momentos actuales de terrible depresión moral y espiritual, es un honor vivir y ser español; los de Figueres, los de Port Lligat, lo mismo que los de Sevilla, El Escorial, España toda entera, sabiendo la importancia de nuestro país, formamos esa tierra unida, esa tierra mística, esa tierra del siglo y de la unidad espiritual"). Explicó su primer encuentro en París: “En 1927, el mismo día en que llegué a París, desayuné con el místico y protestante Le Corbousier (sic) y viendo mi creación diosiniana, inquirió si tenía idea de lo que la arquitectura del futuro podía llegar a ser y yo le respondí que Dalí tenía idea de todo y sobre todo. La arquitectura del porvenir, respondí, será blanda y peluda. Blanda ya lo está siendo con Gaudí y peluda lo será por Dalí, y también entonces elevaré miradas al poder creador de Gaudí".

Y en un momento dado del discurso aludió a Nueva York: ”Ahora me voy a Nueva York, desde Port Lligat, y allí continuaré lo que hoy he empezado aquí y daré solución a la obra más grande y genial que los arquitectos hayan nunca soñado, o sea la proporción de que las nuevas leyes tienen que ser un producto del coeficiente de elasticidad de la sección áurea y de la divina proporción del Renacimiento del Tretinia (sic) y del fraile Lucas Paciollo (sic). Dalí en esos momentos atravesaba su “período místico” y diseñaba sus cuadros en función de la “divina proporción” o “sección áurea”.

Volvió a realizar alusiones políticas muy oportunas en aquel momento (”digo que cuando un español sale genial, no se puede comparar con nadie; únicamente somos sordos en nuestro propio país; pero de Velázquez no ha habido en España más que uno y de Gaudí no ha habido más que Gaudí y tardarán muchos siglos antes no se produzca otro igual, lo mismo que estoy convencido que nuestro Generalísimo Franco es el mejor gobernante y Jefe de Estado que Europa ha tenido y producido después de la guerra”). Comparó a Gaudí con la “bomba atómica” (“antes que la primera bomba, cayó en el propio corazón de Barcelona una bomba más temible y potente, porque en vez de ser una bomba destructiva fue una bomba creadora, en vez de ser una bomba uniforme, fue una bomba morfológica y, en vez de destruir, aniquilar desintegrar, en el lugar donde cayó, en este mismo corazón de Barcelona, se levantaron los edificios sublimes del arquitecto Gaud). Al acabar, dio los brochazos con alquitrán y, acto seguido, se pasó al coloquio. Le preguntaron por las relaciones entre sus bigotes y su relación con el arte de Gaudí: “¿Tiene alguna relación el bigote de Dalí con el arte de Gaudí?
Una gran relación, porque mi bigote es absolutamente contrario a los bigotes nórdicos y depresivos que llevaba, por ejemplo Federico Nietsche, que llevaba unos bigotes depresivos que le caían hacia abajo, llenos de niebla y de música mal digerida. En cambio, mis bigotes, son erectos y se dirigen hacia el cielo como las torres de los Xiquets de Valls o las torres de Gaudí”.

Ustedes se preguntarán: ¿a qué viene citar aquí esta habitual muestra de humor paradójico daliniano? Fíjense en las fechas: estamos en 1956, el año en el que todo el asunto del “Hotel Attraction” y el proyecto Brugueras salen a la superficie. Dalí, anteriormente, ha había hecho alusión a la arquitectura de Gaudí (en la revista “Minotauro” en 1933) en múltiples ocasiones. La guerra civil y la Segunda Guerra Mundial lo alejaron de España y de Europa, pero en 1956 era la muestra del español que había triunfado internacionalmente. Él mismo explicaba que había ido a Nueva York en busca del “dólar”, pero, de hecho, era allí, entre la crema del mecenazgo norteamericano en donde había conseguido vender sus mejores telas. Así pues, Nueva York era, para Gaudí, la “consagración” de su triunfo como artista. A principios de los años 50 volvió a visitar España y es, en este contexto, en el que Garrut y Casanelles le invitan el día de la Merced a dar su conferencia en el Park Güell. Estaba claro que –en ese momento- si un artista español quería evidenciar su “universalidad”, ésta pasaba por Nueva York. Hasta ese momento, la ciudad norteamericana no revestía ningún interés particular. Es, solamente, con el triunfo de Dalí en Nueva York, que él mismo cuenta en su conferencia, que aquella ciudad se convierte en la meca de los artistas.

Y esto enlaza muy directamente con la ubicación del “Hotel Attraction” en Nueva York y con la fecha de aparición del hasta entonces ignorado proyecto (1956). El “caso Dalí”, es, con toda probabilidad, “fuente inspiradora” para el lanzamiento de Gaudí sobre el Nuevo Mundo y, sin duda, una de las imágenes que Joan Matamala debió tener en la cabeza a la hora de reconstruir sus recuerdos de 1908. En este sentido el “Hotel Attraction” tiene, casi tanto de daliniano como de gaudiniano.

Hablando de misterios. Sexta Estación. Un hombres sobresaturado de trabajo

Gaudí tenía dos brazos, dos piernas y una cabeza. Brazos extraordinariamente expresivos. Piernas, vendadas, pero excepcionalmente activas, incluso hasta los últimos instantes de su vida. Cabeza, preclara. Pero era humano. El rascacielos, unido a los trabajos que tenía asumidos hasta ese momento, eran propios de un superhombre. Matamala declara en su memoria que el arquitecto le confió que el proyecto podía entretenerlo en la ciudad norteamericana por espacio de 7 años. Gaudí tenía entonces 56 años. Según Matamala, pidió un “receso” del proyecto durante dos años, lo cual nos da 58 años. Es decir, lo habría terminado a los 65. Pero ¿y la Sagrada Familia?

El presunto proyecto del rascacielos, le llegaba a Gaudí justo en el momento en que estaba sobrepasado por el trabajo. Ciertamente, su capacidad de trabajo era impresionante. De hecho, alternó el desarrollo de los proyectos más brillantes de su carrera en la primera década del siglo XX e incluso le quedaron algunos trabajos que hubiera gustado asumir, pero que, por distintos motivos, no pudo emprender. En 1903, por ejemplo, cuando está en curso buena parte de sus grandes proyectos, se entrevista con la Junta del Santuario de la Misericordia, ofreciendo el proyecto de un nuevo santuario en su ciudad natal de Reus. Como era habitual, se trataba de un proyecto “kolosal”. No hubo acuerdo. La Junta desestimó el proyecto que veían desmesurado y grandioso, esto es, caro. Gaudí dijo a su ayudante: “Vámonos que en nuestro pueblo no nos quieren” (23). Otros dos proyectos más fueron rechazados en aquella época. No era necesario que la alta burguesía barcelonesa le ofreciera proyectos, por entonces, ya había extremado su fe católica y él mismo ofrecía proyectos a algunas instituciones religiosas. No es raro que, finalmente, en el momento en que estallaron al mismo tiempo crisis con sus clientes, crisis familiares (muerte de su padre y su sobrina), crisis políticas (Semana Trágica de julio de 1908, mes y medio después de la visita de los dos norteamericanos), todo esto se tradujera en una formidable crisis en su salud, quebrantada ya de por sí por sus peculiaridades alimenticias.

Gaudí tenía en 1908 mucho más trabajo del que podía atender. Era poco práctico, pero progresivamente fue afinando la capacidad para conocer el tiempo en que un proyecto le iba a mantener bloqueado. En 1906, ya había publicado el croquis de alzado la Sagrada Familia, elaborado por Juan Rubió. Era evidente que quedaba mucho trabajo por delante. A partir de 1914 se dedicaría en exclusiva a “su” Templo.

Es rigurosamente cierto que, todos los problemas que habían estallado a partir de 1910, le enajenaron los encargos y la simpatía de la burguesía catalana. Su mecenas, Güell murió en 1918 y su amigo Joan Maragall en 1911. Los gustos de la época habían cambiado. Eugenio d’Ors decretó que Barcelona no quería ser una ciudad diferente a otras (el modernismo de un lado y Gaudí de otro, la habían hecho extremadamente diferente), sino una ciudad como otras. El nuevo movimiento puesto en marcha a partir de entonces se llamó “novecentismo” y, en realidad, era una llamada al orden ante los excesos del modernismo y de Gaudí. Lo brusco y cambiante del trato de Gaudí con sus clientes había despertado recelos, especialmente a partir del pleito que presentó contra Perico Milà por la minuta de las obras de Casa Milà. Gaudí pudo obtener 100.000 pesetas de la época (750.000 euros actuales poco más o menos) que entregó para obras religiosas… pero no volvió a obtener ningún encargo de los potentados barceloneses. Tal como dice Gijs van Hensbergen: “En 1918, Gaudí estaba completamente aislado y sólo le quedaba un mecenas: la Iglesia” (24). Fue por eso, y no por una vocación eremítica, que se recluyó en las obras de la Sagrada Familia. No es cierto lo que suele decirse en las llamadas “biografías clónicas” de Gaudí: “A partir de 1915 comenzó a rechazar cualquier tipo de ofertas que lo alejara de la Sagrada Familia” (25). Es justamente lo contrario: no habían pedidos, los mecenas se habían diluido con el cambio de gustos y el olor a problemas. Quedaba la Sagrada Familia.

El “Hotel Attraction”, de haber existido, habría supuesto trabajo en este período de “vacas flacas”… pero, nadie podía prever, en 1908 lo que le aguardaba al arquitecto, especialmente a partir de 1912-5. Ni en 1908, ni en 1910, Gaudí podía prever su crisis de trabajo; era su mejor momento como arquitecto. Dudamos mucho que en ese preciso momento hubiera aceptado un trabajo de tal envergadura, 10.000 Km alejado de su tierra natal (él, que en esa época se negaba a hablar otra lengua que no fuera el catalán), por un espacio mínimo de siete años y alejado de la temática religiosa.

Hablando de misterios. Séptima y última Estación. Conclusiones

¿Y los americanos? ¿quiénes eran? Imposible saberlo. No hay pistas, absolutamente en ningún diario de la época sobre la visita de unos magnates norteamericanos en 1908, diez años después de la tragedia de 1898, tragedia que dejó un regusto amargo y áspero en la España de la época hacia todo lo que significaban los EEUU.

No estamos en 1888, cuando el Presidente de los EEUU, Cleeveland, visita en Barcelona la Exposición Internacional. Estamos en 1908, cuando ya ha pasado, pero no se han olvidado, ni los soldaditos catalanes muertos en defensa de Cuba, ni los capitales que debieron de huir de la isla. La fecha no está mal elegida: hace que todo cuadre. Antes, hubiera sido impensable a causa de la “Guerra Hispanoamericana”. Después, estaríamos demasiado tarde: los gustos de la época cambiaban a velocidad de vértigo y lo que hubiera podido suscitar entusiasmo en 1908, hubiera sido aborrecido diez años después. Por otra parte, 1908 más los dos años de plazo para terminar compromisos, daban 1910, fecha en la que el arquitecto cae enfermo. Así pues, es una fecha convincente, sólo que el repaso de los diarios de la época no aluden a ningunos financieros norteamericanos que visitaran Barcelona. Así pues, es hora de establecer algunas conclusiones.

No creemos en la realidad del proyecto “Hotel Attraction”. Se trata, verosímilmente, de un “falso Gaudí”. Pero hay que realizar algunas precisiones:

- O bien todo ha sido construido por Joan Matamala para su beneficio propio, posibilidad que excluimos.

- O bien se ha tratado de una reconstrucción fantasiosa sobre hechos reales parciales a los que, a posteriori, se ha dado una interpretación unidireccional.

En el primer caso, estamos ante un engaño, en el segundo, todo es un equívoco. Nos inclinamos por esta segunda opción. Matamala, cincuenta años después de mayo de 1908, plasmó todos sus recuerdos en los 64 folios de su Memoria. La sorprendente concatenación de los hechos y las fechas, hace –como hemos intentado demostrar- que ese pedido, solamente podía tener verosimilitud en 1908, tanto por lo que se refiere al pedido en sí –un rascacielos gaudiniano, el segundo de la gran ciudad norteamericana- que no pudo realizarse por motivos de salud –quebrantamiento extremo de la salud de Gaudí en 1910-, ni unos años antes, ni unos años después, hubiera sido posible “encajarlo” en la biografía gaudiniana. Pero, no es entonces cuando se revela la existencia del proyecto, sino en un momento en el que España sale del aislamiento internacional y mejora extraordinariamente sus relaciones con los EEUU. Es en este contexto y sólo en este, a poco del centenario del nacimiento de Gaudí, cuando sale a la superficie y se comenta a nivel internacional.

¿Qué hubo detrás de todo esto? También aquí, solamente hay dos hipótesis:

- O bien, apenas nada, una conversación de Gaudí con unos norteamericanos de paso por allí, que hacen un comentario, “pour parler”, elogioso hacia la obra del arquitecto y le preguntan si tendría algún inconveniente en construir un rascacielos en EEUU. Luego, él, dejó volar su imaginación y allí donde no había nada concretado, creyó que el comentario de sus visitantes equivalía a un pedido en firme y dio rienda suelta a su imaginación.

- O bien, simplemente, un comentario que Gaudí realiza a Matamala sobre cómo diseñaría él un rascacielos en Nueva York, sin que mediara pedido alguno, ni formal ni informal, y que el arquitecto utilizó como mejo ejercicio intelectual de creatividad. Este ejercicio se superpuso a alguna visita real y objetiva de dos súbditos norteamericanos a las obras de la Sagrada Familia, creándose en la mente del joven Matamala una confusión que luego, con el tiempo, él mismo reelaboró introduciendo elementos lógicos dentro de la perspectiva gaudiniana (como la escala anómala 1:714, el desarrollo en varios croquis del proyecto que el cerebro siempre en ebullición creativa de Gaudí elaboró apresuradamente e incorporando los comentarios que le hizo en sus habituales soliloquios).

Es difícil que hubiera algo más que esto. Todo fue, apenas, un equívoco. Para colmo, el equívoco se complica definitivamente, cuando aparece el libro de Cucurella y su célebre portada y, es entonces, cuando por motivos que resultan difícilmente explicables, Ignasi Brugueras saca a colación un proyecto propio que data de 1917… y del que tampoco nadie había sabido nada hasta 1952.

Hay otro elemento a tener en cuenta. El descubrimiento de un trabajo desconocido de Gaudí es, para los gaudinianos de estricta observancia, la posibilidad más atractiva. A partir de 1956, cuando Matamala redacta su memoria, está claro que… “testimonio único, testimonio nulo”. Y es entonces cuando se realizan las comparaciones entre el diseño de Brugueras y el presentado por Matamala y se concluye que… Brugueras debía haber tenido acceso, “de alguna manera”, al proyecto de Gaudí.

Hemos visto que el proyecto de Brugueras y el de Gaudí son hasta cierto punto similares (en rareza), pero muy diferentes en contenido. El primero es una derivación directa de la portada de “El Montserrat del Espíritu” de Cucurella, mientras que el segundo deriva del conoide paraboloide específicamente gaudiniano. Hay una similitud sólo en la medida en que se trata de dos diseños completamente diferentes a lo que habitualmente se entiende por “rascacielos” (líneas rectas ascendentes). Y esto lleva a pensar que… Cucurella también hubiera podido conocer –en su calidad de católico en una línea parecida a la de Gaudí- el proyecto del “Hotel Attraction”. Así pues, ya no sería un “testimonio único”, sino tres testimonios.

Esta hipótesis no es válida. Las disimilitudes entre el proyecto de Brugueras (y su similitud con la portada de Cucurella…) y el presentado por Matamala, hacen que ambos sean hijos de diferentes intencionalidades. Seguimos con el “testimonio único… testimonio nulo”.

El “Hotel Attraction” jamás pudo existir como pedido real. Todo fue, a fin de cuentas, un formidable equívoco. Hubiera sido bonito, pero no fue real.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

NOTAS

1 Fragmento de “Cuando el Nuevo Continente llamaba a Gaudí (1908-1911)” redactado por Joan Matamala en 1956 y publicado por primera en en 1989 en “El Gran Gaudí” de Joan Bassegoda i Nonell, págs. 531-544.

2 Bassegoda, Ob. Cit., pág. 534.

3 Bassegoda, Ob. Cit., pág 534.

4 “Hotel Attraction: una catedral laica” – Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona – Gaudí 2002 – Barcelona 2002

5 “Gaudí. Su vida, su teoría, su obra”. César Martinell. Colegio de Arquitectos de Catalunya y Baleares, 1967, Apéndice XIII, págs. 509-510).

6 “Antonio Gaudí: mi itinerario con el Arquitecto”, Joan Matamala i Flotats. Editorial Claret. Barcelona 2000.

7 Bassegoda, Ob. Cit., pág 536.

8 Bassegoda, Ob. Cit., pág 540.

9 Bassegoda, Ob. Cit., pág 535.

10 Bassegoda, Ob. Cit., pág 545.

11 “Hotel Attraction: una catedral laica”, Ob. Cit., artículo “Caverna Delirious” de Rem Koolhaas.

12 Bassegoda, Op. Cit., pág 545.

13 “Hotel Attraction: una catedral laica”, Ob. Cit., págs 62-66.

14 El original de los planos se encuentra depositado en la Real Cátedra Gaudí.

15 “Hotel Attraction: una catedral laica”, Ob. Cit., pág. 11.

16 Citado en “Hotel Attraction: una catedral laica”, Ob. Cit., págs XX

17 “Gaudí, de Piedra y Fuego”, Ana María Ferrín, Jaraquemada Editores, Barcelona, 2001, pág. 150.

18 Citado en “Hotel Attraction: una catedral laica”, Ob. Cit., págs XX

19 “El Montserrat del Espíritu”, Columbano Cucurella, Barcelona 1952.

20 Es curioso constatar que en la edición del libro algunas páginas son de un color diferente al resto. Al parecer se trata de que una parte del libro estaba ya impreso en 1936, pero los acontecimientos aconsejaron dejar este material en el almacén. Estos impresos en rama serían luego aprovechados en la edición de 1952. De ahí que se pueda afirmar que la portada muy bien podría estar ideada en 1936.

21 En cierta ocasión, un arquitecto pedante le preguntó cómo era posible que abordara la construcción de un edificio sin concluir los planos. Gaudí sacó del bolsillo una hoja, y la desplegó: era el proyecto de la Casa Milà.

22 Toda la información que hemos utilizado sobre el tema, procede de un artículo de Joan Bassegoda i Novell, publicado en “La Vanguardia” y que es reproducido, sin fecha de origen, en la web de “Barcelona & Gaudí Club”. http://www.gaudiclub.com/esp/e_equipo/cg/conferencia.asp

23 “Gaudí, de Piedra y Fuego”, Ob. cit., pág. 63.

24 “Antoni Gaudí”, Gijs van Hensbergen, Plaza & Janés, Barcelona 2001, pág. 276.

25 “Gaudí y el conde de Güell”, Carmen Güell, Editorial Martínez Roca, Barcelona 2001, pág. 161.

Esto terminará mal. Vayámonos haciendo a la idea.

Esto terminará mal. Vayámonos haciendo a la idea.

Redacción.- Película de los hechos: Aprobación del Plan Ibarreche en el Parlamento Vasco. El PP pide un “frente constitucional”. ERC replica al PSOE que si acepta la propuesta, puede despedirse del gobierno. El Ministro del Interior, se niega al “frente”, con fidelidad perruna a ERC. En otras palabras: pintan bastos. Realmente, por primera vez después del 20-N de 1975, estamos ante las puertas de un conflicto civil. Estamos cada vez más cerca de que esto termine mal.

Decir esto es merecer el calificativo de “alarmista”. Pero así están las cosas: el plan Ibareche, ha pasado la primera prueba en el Parlamento Autónomo Vasco. A partir de ese momento, con una desvergüenza digna de un loco o de un irresponsable, Ibarreche ha empezado a aludir a la “voluntad de los vascos”, olvidando que su plan apenas ha sido aprobado por la mitad más uno de parlamentarios y, olvidando que en la sociedad vasca, los ímpetus independentistas están muy por debajo del 50%.

¿Sabe Ibarreche lo que es la democracia?

Ibarreche tiene un pobre concepto de la democracia: lo de la mitad mas uno cuenta sólo para determinadas leyes, para dirimir quien va a ser nuestro representante en unas elecciones, etc., pero no vale ni para reformar un Estatuto o una Constitución, ni mucho menos para romper la historia de un país. Lo dice la constitución, así que…

Hay que desdramatizar el hecho de que el PNV se haya salido con la suya con la mitad de los votos de los asesinos de Batasuna; la otra mitad ha votado lo contrario, y el séptimo voto está en busca y captura, con el oro de ETA bajo el brazo. El problema es que Atucha –otro demócrata ejemplar- se negó a disolver el grupo parlamentario de Batasuna. A partir de entonces, estaba claro que Batasuna había contraído un tributo con el PNV que ahora ha pagado: la mitad de los votos para apoyar el plan y la otra mitad para salvar la cara…

ZP “boboman”, traidor y vendepatrias, seguramente había pactado –como pacta él, con la boca pequeña y dando un amplio margen a la ambigüedad y a que cada cual interprete el pacto según sus intereses- con el PNV que, despenalizando la posibilidad de convocar un referéndum, Ibarreche iba a actuar con más prudencia en la aprobación de su plan. Hasta última hora, el PSOE creyó que Batasuna se iba a abstener o iba a votar en contra. Pero no, el nacionalismo vasco, básicamente traidorzuelo (Santoña sigue ahí como ejemplo de cómo traicionó a la República rindiéndose a los italianos para evitar hacerlo a Franco) , ha sacado lo más profundo de sí mismo. Bien, ahora, “boboman”, el “bombero pirómano”, tiene otro problema por delante.

Así están las cosas: cuanto una Nación depende de un bobo y de un gropúsculo
La situación objetiva y real es la siguiente: si “boboman” quiere seguir gobernando, precisa los votos de ERC. Pero ERC se ha alineado “con el plan Ibarreche” y, de hecho, lo que quiere realizar en Catalunya es, justamente, el mismo proyecto soberanista, ni más ni menos. Ahora bien, Maragall, el hombre al que “boboman” le debe encontrarse al frente del PSOE, hace como que gobierna gracias a ERC… Y, a pesar de lo tosco de Puigcercós –que con mucho esfuerzo apenas ha llegado a superar su nivel de jefe de pandilla de JERC, las juventudes de ERC, que lideraba hace 10 años- lo que hay que agradecerle es que hable claro: si “boboman” se alinea en la defensa de la constitución y une sus votos a los del PP en el Parlamento de la Nación… adios, poltrona adios.

Sí es, efectivamente, ERC, quien dicta en este terreno a “boboman”, por donde debe de ir. Y, a poco, que intente cambiar de ruta, siquiera unos metros, ERC resta su apoyo: elecciones anticipadas y problemático futuro. Además, está Maragall… que se queda en la calle, descompuesto y sin novia, con su “consenso” por el nuevo estatuto roto, obligado también a convocar elecciones anticipadas.

ERC empieza a pensar que se encuentra en su mejor momento: hace un año, Carod, enfurecido por el ostracismo al que le había arrojado Maragall tras su estúpida reunión con ETA, enseñó una llave: era la de la gobernabilidad de Catalunya. Ahora, gracias a los atentados del 11-M y a la incapacidad notoria de “boboman”, la lleva es mayor: Carod abre y cierra las puertas de la gobernabilidad del Estado.

Cuando el día 3 de enero, José Antonio Alonso (al parecer) ministro del Interior, rechazó la oferta del PP de “pacto constitucional”, alegando que ya existía y era “la constitución”… lograba ganar unas semanas. Cuando el 6 de enero, en la Pascua Militar, el cabo Bono, intentaba cepillar a los militares aludiendo a la “unidad del Estado”… apenas lograba tranquilizar unas horas a los contrarios al proceso de centrifugación iniciado por “boboman”, Ibarreche y ERC. Ahora queda un largo 2005 para aguantar el tirón.

“Boboman” e Ibarreche

“Boboman” lo tiene crudo. Antes o después deberá definirse. Ofrecerá un pacto a Iberreche: “ralentiza el proceso”. Ibarreche no hará caso, salvo que se le ofrezca una contrapartida. Ese botín es un “todos contra el PP” en las elecciones vascas de primavera, lograr que el PP reduzca su representación en la cámara vasca y “luego, ya veremos”. “Boboman” cederá. Su cobardía y la ambigüedad harán el resto. “Pachi” López hará una campaña sobre el tema “Euzkadi = Nación”. Señalará como adversario al PP y ETA. Pero los resultados son problemáticos: especialmente para el PSOE que verá como una parte de sus electores pasa de la convicción de que forman parte de la nación española, a la duda sobre en qué medida son parte de la nación española o de la nación vasca e incluso, si ello es posible. Luego hace falta saber si el PNV habrá logrado galvanizar al electorado en torno a su plan o si habrá surgido el miedo al abismo en una parte de la sociedad vasca.

En cualquier caso, el PNV se mostrará moderado, dialogante y pactista… hasta conocer el resultado mismo de las elecciones: si le son favorables, el proceso independentista está sellado en menos de un año, si le son desfavorables, mostrará al PSOE que solo es posible gobernar el País Vasco contando con nacionalistas… y el PSOE Vasco, con una componente timorata y cobarde no desdeñable (junto a otra resistencialista y, en cierto sentido, sufridora –e incluso heroica en algún momento- en tanto se ha llevado, junto con el PP, los golpes más duros de ETA y Batasuna), cederá. Con lo cual el proceso independentista se retrasará apenas un par de años más…

El gobierno débil e incapaz no va a controlar el proceso

Hace falta leer cada día la prensa y las crónicas de la situación para hacerse cargo de cómo están las cosas. La clase política –especialmente el PSOE- sigue perdida en el encanto del “doble lenguaje”: a cada cual se le dice aquello que desea oír, así se retrasa el trauma final, lo más posible y se evita la erosión de la intención de voto.

Es la política de los cobardes: angustiados por el momento en el que llegue la hora de la verdad, van retrasando la confrontación final lo máximo, acumulando un gigantesco potencial explosivo como respuesta a su cobardía. ZP es el paradigma de esta actitud y, seguramente, será su primera víctima.

El gobierno, en las actuales circunstancias, se encuentra ante un dilema: o rompe la baraja del “talante” y asume la realpolitik que dice que, con el nacionalismo el único trato es la concesión constante hasta el último capricho, o bien sigue instalado en la inopia y cree que mediante el “diálogo” puede retrasarse el drama final.

Y ese drama final se llama desmembramiento del Estado y rotura de la unidad de España. A las cosas hay que llamarlas por su nombre en lugar de utilizar eufemismos (“federalismo asimétrico”), vaguedades ya rechazadas por algunos actores (“pacto constitucional”) o, simplemente, engañando, como hizo “boboman” en “El Mundo” antes de fin de año, explicando que “todas las gestiones llevadas a cabo actualmente darán como resultado una estabilidad como España no ha conocido nunca”. Es justamente lo contrario. Y nadie puede ser tan tonto como para ignorarlo.

En el momento en que el Plan Ibarreche pase uno y otro trámite, el eje PNV-ERC va a ser más marcado: uno propone, el otro amenaza; el tercer actor, “boboman”, cede, so pena de quedarse sin empleo… Finalmente, tendremos un plan Iberreche que considere al País Vasco como “Estado Libre Asociado” (“boboman”, inefable y en babia como siempre, dirá, “es la libre voluntad de los vascos que han elegido su fórmula de unión a España”). Ese mismo día, con el Estatut de Catalunya a medio pergueñar, ERC subirá unos milímetros el listón: también Catalunya buscará la misma fórmula que tendrá todas las ventajas de la independencia, pero ninguno de sus inconvenientes. Y “boboman” cederá o Maragall y él mismo, se encontrarán apeados de su empleo…

Pero habrá un después: ¿o vamos a pensar que Valencia se conforme con su actual techo autonómico? ¿y Andalucía? ¿no piensa ya en “su” reforma del Estatuto? ¿Y Galia? ¿se va a callar Galicia, una de las “nacionalidades históricas”? El “bombero pirómano”, en lugar de certificar el fracaso del “Estado de las Autonomías” y fórmulas para reforzar la autoridad y la presencia del Estado en estos momentos en los que la Unión Europea exige priorizar los Estados sobre “las autonomías”, lo que ha hecho ha sido abrir las puertas a un debilitamiento general del Estado, no sólo por las reformas de los estatutos vasco y catalán, sino por que aquí, cada autonomía va a exigir un nuevo “café para todos”.

Prepararse para lo peor

Las cosas han llegado a tal extremo, por el aventurerismo de unos (PNV, ERC) y la omisión y las ambigüedades de los ambiguos (PSOE), que ya es difícil pensar que la situación puede volver a su cauce sin que haya damnificados o que se cierren todas estas crisis pacíficamente. Estamos cerca de un estallido de violencia sin precedentes en la historia reciente de España. Vale la pena que nos hagamos a la idea de que estamos ante un proceso a la yugoslava que puede retrasar su estallido por la cobardía y la impreparación de “boboman”, disfrazada de “talante negociador”.

Pero el retraso no hace más que acumular potencial de violencia, no diluirlo. Hace un año, a nadie le interesaba la reforma de los Estatutos Catalán y Vasco, hoy, siguen sin interesar a la población, pero sí a minorías excepcionalmente radicalizadas que no tienen, como Ibarreche, el más mínimo empacho, en confundir sus aspiraciones con la “voluntad popular”. Hace un año, la llave de ERC era pequeñita y sustituible por parte de Maragall. Hoy es grande y necesaria para “boboman”.

“Boboman” ha hecho el choque inevitable: el mismo día en que el Parlamento Vasco dio el visto bueno al proyecto soberanismo, ese mismo día, si es que la autoridad del Estado sigue existiendo, había que utilizar el Artículo 155 de la Constitución y suspender el Estatuto Vasco. O amenazar inequívocamente con hacerlo. Claro está que eso hubiera entrañado la caída del gobierno en pocas semanas y del tripartito catalán en el mismo día… Pero eso hubiera sido gobernar, mientras que lo que “boboman” y sus ministros hacen, es sentarse en la poltrona: gobernar, es elegir, comprometerse, gestionar los intereses de la totalidad de la comunidad. “Boboman” y los suyos están dando el espectáculo más patético que haya dado un gobierno en la Historia de España, haciendo de su debilidad un slogan y del “buen rollito” la sentencia de muerte de este país.

Pero llegará el día de la verdad: a alguien se le ocurrirá mantener que la historia de un país no depende de la voluntad de un bobo, ni de un grupúsculo de alucinados independentistas. A alguien se le ocurrirá jugarse su pensioncilla, su retiro, su prestigio profesional, y hablar claro, decir lo políticamente incorrecto: este “país” es un Estado que organiza las fuerzas vivas de una Nación, ese país se llama España.

En tanto que heredero de una rica historia y de un pasado ancestral que hunde sus raíces en el pasado más remoto, existen regiones y “nacionalidades”, pero no ha existido más Nación que España. No hay que discutir mucho para llegar a esa conclusión: el concepto de “Nación” es relativamente reciente, nace con la Ilustración y se coagula con las revoluciones americana y francesa. En realidad, casi todas las regiones de España han sido, en algún momento, “históricas”, pero, a partir de la abolición de las legislaciones forales, no puede pensarse en “asimetrías” a la hora de estructurar el Estado, tal como desearía Maragall, al que le horroriza que Extremadura sea considerado en la Constitución con los mismos atributos que Catalunya.

Hasta ahora no ha surgido ese estadista “suicida” que se lo juegue todo hablando con claridad y visión de Estado, diciendo NO a los nacionalismos y SI a un gran pacto por la Unidad Nacional.

El Pacto propuesto por Rajoy y rechazado por el PSOE, no es absurdo (las dos grandes fuerzas políticas se ponen de acuerdo en rechazar con su amplia mayoría cualquier reforma constitucional que suponga el desmembramiento), pero sí irreal; hay que ser más claros: decir que el PSOE está “pillado” al no disponer de mayoría absoluta, pero sí disponer de una ambición de poder, no acorde con su capacidad de gestión, ni con los resultados obtenidos el 11-M. El PSOE va a renunciar a la historia, a la unidad del Estado y a la concordia entre los españoles, a costa de mantenerse unos meses más en el machito, apoyados por ERC. Pero que no le quepa la menor duda, ni a Maragall ni a “boboman”: cuando a ERC ya no le interese la colaboración con el PSOE, lo arrojará al estercolero, de donde, por cierto, nunca debió salir, después de la primera “pasada por la izquierda” que supuso el felipismo.

Pocas veces en la historia de España se ha visto con más claridad la traición de un partido como el PSOE a nuestro pasado, a nuestra historia y a nuestro futuro. Habrá tiempo de reclamarles responsabilidades, que no lo duden. Pero lo que, desde este momento, debemos empezar a valorar es que la cuestión de la articulación del Estado va a acabar mal y, antes o después, van a oírse tiros, veremos levantarse barricadas y escucharse explosiones.

Dentro de este drama mayor, de convivencia, está bullendo otro drama del que han dado constancia las cifras de detenciones de terroristas marroquíes: el año 2004, superaron, por primera vez a las detenciones de etarras. El 2004 pasará a la historia precisamente por que el terrorismo fundamentalista marroquí ha empezado a actuar en nuestro suelo. Habrá que ver como se conjuga la crisis del aparato del Estado, el terrorismo marroquí y los 4.000.000 de inmigrantes, sobre el mismo escenario.

Si alguien es optimista y tiene motivos para el optimismo, en estos primeros días del 2004, será mejor que lo diga, por que, de lo contrario, vamos a tener todos que prepararnos para lo peor.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

2005 será el año de la Gran Convulsión

2005 será el año de la Gran Convulsión

Redacción.- El año 2004 ha terminado con densos nubarrones sobre el panorama político nacional. Más densos que en los peores momentos de la transición. ZP ha traído la Gran Crispación, comparado con la cual la Pequeña Crispación del período aznarista, parece un juego de niños. ZP ha creado los problemas rompiendo los equilibrios políticos que se habían creado en la transición y ha abierto interrogantes que se desvelarán a lo largo del 2005. Por que a ZP, además, de “bambi”, “el cansao”, y otros tantos apelativos que responden perfectamente a su “ideosincrsia”, le podemos añadir otro más: el de “bombero pirómano”. Allí donde hay normalidad crea una polémica y allí donde existe, la exacerba. Todo ello, eso sí, con “buen rollito”.

El Plan Ibarreche, adelante

Batasuna ha hecho lo que era lógico: ha salvado su honor ante sus electores, dividiendo su voto. Era lógico que apoyara, finalmente, el plan secesionista. Cerrada la puerta a la vía insurreccional y a la estrategia de guerra de guerrillas, liquidada ETA, al nacionalismo radical le quedaba solo la vía gradualista para intentar mejorar sus posiciones y superar el trauma que supone el funeral de ETA. Permach, Otegui y Salaberría han apoyado la iniciativa con los votos justos para que saliera adelante. No podían hacer otra cosa y, de hecho, era lo más inteligente que han hecho en muchos años. Ahora bien…

Ahora es cuando el PNV tiene un verdadero problema. Aunque la debilidad esté instalada en la cúpula del Estado, ZP no es “el Estado”, sino un gestor que no puede ignorar la realidad de la correlación de fuerzas, tanto en el País Vasco como en el resto de España.

Ciertamente, el Partido Socialista Vasco es en buena medida responsable de lo que está ocurriendo. Presos de la tesis de que el nacionalismo es imprescindible para la gobernabilidad del País Vasco, en 1984, aun habiendo ganado las elecciones autonómicas, entregaron la “lendakaritza” al PNV. Desde entonces, una parte del corazón de los socialistas vascos ha estado con el nacionalismo moderado. Verdadero drama, por que la otra parte les decía, cada vez con mayor rotundidad, que precisamente el nacionalismo era el responsable de la situación de pre-guerra civil que había estallado en la zona desde la transición. Recordamos, una vez más, nuestra tesis: el verdadero criminal político en el País Vasco no es ETA (ETA es una banda de deficientes mentales, sedientos de sangre y de un primitivismo y una simplicidad insultantes para el sentido común), sino el nacionalismo, radical o moderado, pero el nacionalismo a fin de cuentas.

Esta tesis no la ha compartido nunca un sector del PSE. Odón Elorza, arquetipo de la cobardía, ha ido allí en donde, no sólo los nacionalistas moderados, sino también los radicales, le han marcado. Y no ha sido el único. De hecho, solamente en el período en que Redondo Terreros ocupaba la Secretaría General, las cosas han estado claras: hay culpables y hay inocentes, hay asesinos y asesinados, no hay medias tintas. Pero, en cualquier otro período –incluso en los momentos más duros del GAL-, los socialistas vascos siempre han tendido una mano al PNV con el que gobernaron durante ocho largos años en los que la educación vasca se convirtió en el troquel de nuevos batasuneros y cantera de Jarrai y de ETA.

Hoy penúltimo día del año, 39 diputados han votado que sí y 35 que no. De haberse abstenido los tres miembros de Batasuna, el resultado habría sido 36 a 35; y si hubieran seguido el voto de sus demás compañeros de grupo, el resultado habría sido de 36 a 38... esto es, habría sido rechazado. Los 3 batasunos han dado su voto, después de poner verde a Ibarreche y a su “plan”, por que de lo que se trataba era de agradecer al “putchista” Atucha, el no haber disuelto el grupo parlamentario de Batasuna y, sobre todo, salvar la cara ante el electorado propio que en las próximas elecciones habrá sido ganado en buena medida por el PNV. Pero, en el fondo, la postura de Batasuna reconoce la derrota estratégica de ETA y el fin de una época.

El discurso de Ibarreche era exultante desde el momento en que sabía que tres batasunos iban a votar por su plan. Aseguró que “nada ni nadie le impedirán convocar un referéndum para ratificar su proyecto soberanista” (aun a pesar de que una encuesta pagada por el propio gobierno vasco, demostraba hoy mismo que la población no estaba para muchas aventuras y que el nivel de desconocimiento de las propuestas de Ibarreche era absoluto). En un alarde de cinismo, dos días después de que Atucha realizara la maniobra más vil y miserable que ha protagonizado un presidente de una cámara legislativa, propia de repñublicas subdesarrolladas y babaneras, robando un voto por un evidente error técnico, después de ese insulto a la democracia y al sentido común, Ibarreche se ha permitido dar lecciones de democracia: “la esencia de la democracia y la clave de la solución es el derecho de la sociedad vasca a decidir su propio futuro” y más adelante: “Vamos a darle la palabra al pueblo”… pero la encuesta del propio gobierno vasco indica que el pueblo permanece muy ajeno a estas iniciativas y, en cuanto a que un nacionalista pontifique sobre la “esencia de la democracia”, después del tufo a golpe y a fraude protagonizado por Atuche con la cuestión del “voto perdido”, es, literalmente, repugnante.

En lo que Ibarreche tiene razón es en que “no hay vuelta atrás”. No la hay. Ni para el PNV, ni para ERC: o llegan hasta el final –lo que lleva al enfrentamiento- o quedan como mentirosos ante su electorado. El PNV está obligado a insistir en esta política durante la campaña electoral de las autonómicas vascas de primavera e intentar, por todos los medios –por todos- obtener una mayoría absoluta que le permita llevar su plan a referendo.

Las dudas de otro tiempo del PSE, su entrega del poder al PNV en 1984, han traído estos lodos. Y, en estos momentos, ZP no es la persona, precisamente, con más carácter y energía para afrontar esta situación. El problema que entra en la curva previa a la recta final, a partir de hoy, alcanzará su máximo clímax a partir de conocerse el resultado de la consulta autonómica de primavera: si el PNV obtiene mayoría absoluta (lo cual no parece evidente) la secesión está servida. Si los resultados se mantienen como en esta legislatura, nos espera más crispación. Si, finalmente, el “bloque constitucionalista” supera al PNV, no parece tan claro que los socialistas vascos prefieran pactar con el PP antes que con el PNV. La tesis de Pachi López sigue siendo igual de suicida que la que ha adornado al socialismo vasco en otros tiempos: no se puede excluir al PNV de la gobernabilidad. Y esta posición con ese portento de debilidad y de “buen rollito” que se sienta en la Moncloa, da como resultado una secesión por fases.

El bobo y sus bobos

Cuando ZP se preocupa de decir que no ve ninguna diferencia entre “nación” y “nacionalidad” (a despecho de todos los tratadistas que si la ven) lo que está haciendo es apoyar a la fracción del PSE que ha propuesto una redefinición del País Vasco como “nación” en su proyecto de reforma del Estatuto. A estos genios se les olvida que a toda “nación” corresponde un “Estado”, no una “administración autónoma”.

En realidad, la opinión pública y, particularmente, los analistas políticos, incluso los que inicialmente han sido más próximos a ZP y encontraron en él presuntas virtudes, están más que alarmados por la deriva que está tomando el país. El hombre que decía haber llegado para eliminar la “crispación”, ha conseguido que en ocho meses, la crispación parezca haber realizado un parto múltiple. Está clara cuál es el “pequeño defecto” de ZP: no sabe decir que no.
Vienen los maricones a pedir matrimonio en igualdad condiciones que los héteros. Dice que sí. Aparecen las asociaciones de feministas eternamente airadas tronando contra la violencia doméstica y pidiendo leyes que creen la figura del “divorcio-exprés” y les dice que sí. Llega Maragall a la Moncloa a tomar café y, de pasada, le dice que, por cierto, “Catalunya es una nación”. Y ZP, asiente. Luego aparece Bono e Ibarra diciendo que la única nación es España… y, claro, también dice que sí. Y cuando no tiene ni idea de lo que hay que decir, crea una comisión para que otros pongan las ideas y él poder decir si, a A y a no-A.

Esta incapacidad para decir “no” es el principal handicap de ZP-Presidente. Una cosa es postular “talante” y “buen rollito” en la campaña electoral y en los primeros meses de gestión y otra tener que afrontar la política cotidiana: el no es al político lo que el agua al pez, aquello con lo que tiene que bregar si desea sobrevivir.

Pero la falta de personalidad de ZP se hace cada día más palpable incluso para sus propios correligionarios. Muchos empiezan a pensar que se equivocaron en el congreso del 2000. En estas navidades han proliferado los chistes sobre Moratinos (uno de los ministros que iniciaron su andadura con más prestigio acumulado, hoy es una pura irrisión), las ministras del 50% de cuota, sin excepción, han demostrado su nulidad y su inadecuación para el cargo. Cuando la Justicia está en un marasmo absoluto, López Aguilar reforma cualquier cosa menos la Ley del Jurado que hoy casi apoya y que ha sido otra de las causas de la paralización del sistema judicial, crea leyes donde no hacían falta (violencia doméstica) por que ya existía un código penal explícito y promueve una reforma de las altas instancias judiciales para rodearse de magistrados que sirvan al PSOE con fidelidad perruna. Por su parte, Alonso, desde Interior, anda perdido, ZP le ha dicho que monte una “alarma antiterrorista” y él lo ha montado; en realidad, vive de las rentas del período anterior y todavía no ha aterrizado en un cargo que le supera, visiblemente. Bono ha demostrado ser un cateto en el cuartel. Caldera… ha promovido la ley de regularización masiva de inmigrantes que va a complicar el problema de la inmigración como ninguna otra medida anterior. En resumen: un fracaso de gestión que rebasa cualquier previsión por pesimista que fuera. No es posible que sean tan malos gestores… pues si, ha resultado que son mucho peores de lo que podíamos imaginar y de lo que el país puede asumir.

El gobierno ZP es la evidencia más clara de la justeza del “Principio de Peter” según el cual, un incompetente, para seguir destacando, se ve obligado por una tendencia natural, ha elegir como colaboradores a gente con un mayor nivel de incompetencia, los cuales, a su vez, por supervivencia, nombrarán a otro nivel inferior de incompetentes y se preocuparán de eliminar a aquellos funcionarios y mandos que hayan demostrado eficacia.

La que se avecina por Catalunya

Las encuestas de la Generalitat de Catalunya son más triunfales que las del gobierno autónomo vasco. Una encuesta confirmaba hoy mismo que Maragall se “había consolidado” como presidente de la Generalitat. Bien es cierto que, leyendo la letra pequeña, recibía la calificación de 5,1 en una escala de 1 a 10, pero, al menos un aprobado pelado le servía para evitar el oprobio del suspenso. La misma encuesta no ha preguntado por su “cap de govern” del que lo único que se sabe es que cada tarde a las 19:00 se va para Torredembarra (150 km de la Plaça de Sant Jaime) a reponer fuerzas. Si hubieran preguntado por él en la encuesta, muy probablemente el problema no sería calificarlo, sino que los encuestados le conocieran.

En realidad, a lo largo de este año, Maragall ha hecho “grandes planes”. Tiene su propio proyecto de reforma del Estatuto y lo va a tirar adelante con los votos de todos los partidos, incluida una fracción del PP que no se siente con ánimos de poner un poco de sensatez en el asunto. Vamos a ver: si en el País Vasco el 60% de la población ignora los contenidos del Plan Ibarreche y el 60% dice que el Estatuto vasco está bien como está… en Catalunya, si hay un tema que no está en la calle y que no interesa a los ciudadanos es, precisamente, la reforma del Estatut.

Maragall es una de esas personas que tienen vocación de “estadista”, pero no de gestor. Ya en su período de alcalde de Barcelona, aparecía cada mañana por su oficina con grandes proyectos, la mayoría de los cuales se le olvidaban con la quinta Ginebra a.m. De tanto en tanto, alguno salía bien (los Juegos Olímpicos, por ejemplo). No es de extrañar que, a lo largo de este año, los peajes hayan subido más en Catalunya que en cualquier otra zona de España o que las zonas azules de Barcelona sean las más caras de España, cuando, en realidad, el programa de ERC o el del propio PSC preveían abaratar estos costes. La realidad es que, a fuerza de preocuparse por los “grandes temas” (que si el Forum, que si una reforma del Estatut, que si la reforma Constitucional, que si Catalunya en Europa, etc), los temas cotidianos han sido completamente olvidados por el Govern. De hecho, hace un año, nadie daba un duro por la continuidad del actual tripartito mucho más allá de 20 o 24 meses. De ahí que los tres partidos que componen el gobierno catalán, estén mucho más preocupados por apalancar a sus miembros en puestos clave, enriquecerse ellos mismos y a los amigos en el tiempo más breve posible (en sólo 10 meses se han duplicado los gastos de imagen del gobierno catalán en relación al período anterior… cuando nadie, en realidad, sabe en qué se gastan esos fondos, por que nunca como hoy existe la sensación de falta de gobierno en Catalunya) y, “trabajar” al propio electorado. Tal es el trabajo que realiza Carod desde que fue apeado del Govern a causa de sus chupitos con la cúpula de ETA.

Por que Carod está en campaña electoral permanente. Es posible que haya llegado a su techo electoral. Los resultados del cava catalán en la campaña de Navidades van a ser elocuentes: si las ventas se han reducido más de un 30%, Carod será un cadáver político.

Ayer mismo, Carod participó en la manifestación posterior a la derrota de la selección catalana ante la Argentina (0-3 y un millón de euros en el gasto de traer a los argentinos al amistoso en el que los equipos catalanes eludieron emplear a sus jugadores más emblemáticos, por cierto). La derrota picó y dolió, pero mucho más el hecho de que solamente, entre 5.000 personas (cifras reales) y 10.000 (cifras oficiales) se manifestaran en las Ramblas pidiendo selecciones catalanas.
El nacionalismo catalán es curioso: sus únicas fechas emblemáticas son derrotas. El 11 de septiembre es una derrota. A partir de la Batalla de Muret, el nacionalismo catalán no puede exhibir más glorias que las derrotas propias en los escenarios más exóticos. Es el nacionalismo de la derrota y la amargura interior, de la queja permanente y el lloriqueo constante que tanto y tan bien practicó Pujol con una maestría digna de encomio. Es normal que con una derrota de 0-3, el nacionalismo catalán recupere sus mejores hábitos y se manifieste por las Ramblas con pancartas contra las olimpiadas de Madrid 2012. Parece que lo del cava no ha sido suficiente. El riesgo es que el boicot al cava catalán (los empresarios del sector no son, precisamente, los más nacionalistas, por cierto) se extienda a otros sectores puede resultar la tumba de ERC. En Catalunya nadie torpedea impunemente al mundo empresarial. Allí, hasta el más nacionalista habla en tagalo, si es necesario, para realizar una venta.

Doce meses de gestión, un verano en el que un autobús recorrió toda Catalunya promoviendo el nuevo Estatut, no han servido para gran cosa. La discusión no está en la calle, pero llegará el día en el que ZP deberá decir lo que hacer: dirá, por supuesto, que sí. Ahora bien, eso no le generará por ensalmo la mayoría de 2/3 que requiere en la cámara baja para modificar la constitución. Así que, ERC seguirá su campaña electoral y, necesariamente, deberá romper amarras con ZP. Eso le beneficiará en Catalunya, pero perjudicará a su socio, tanto en Catalunya (Ciutadans pel Canvi - PSC) como en el Estado (PSOE). Pero ¿qué le importa a Carod que se hunda su socio? En el fondo, Carod alberga un profundo resentimiento contra Maragall y los socialistas por hacer de corifeos a la derecha que tronó cuando el asunto del chiquiteo con la cúpula de ETA en Persignan. Y, Carod nunca ha ocultado que quiere la poltrona de Maragall. De ahí que Maragall haya intentado protegerse otorgando a CiU y a Mas el título de líder de la oposición con despacho, gabinete y presupuesto propio.

Así pues, una previsión realista implica que la fecha de caducidad del tripartito catalán se situará entre julio y septiembre y que, muy probablemente, tendremos elecciones anticipadas en el último trimestre del 2005. Esto entrañará también la pérdida de apoyo parlamentario por parte de ZP y si, ERC asume una postura obstruccionista, no le quedará a ZP más remedio que disolver las cortes.

En esa hipótesis, el PP, si quiere recuperar la mayoría absoluta (que va a ser necesaria para recomponer el país de los destrozos del año y medio de ZP), va tener que darse prisa en asumir un nuevo curso y enterrar definitivamente las líneas más problemáticas de la política exterior aznarista. Eso, o de lo contrario, el aznarismo va a pesar como una losa sobre Rajoy, de la misma forma que la sombra de Felipe González, pesó sobre la calva del candidato socialista en las elecciones del 2000. Y tampoco esto parece claro que pueda ser asumido por un PP que, tras haber superado sus problemas internos, precisa tiempo e ideas nuevas para recomponer su credibilidad ante el electorado de centro-derecha.

Mientras no aparezca otra fuerza política de envergadura capaz de atraer a una franja de electores del PP y, al mismo tiempo de ganar el voto de descontentos de la izquierda, el PP permanecerá como el niño autista, confortado en su mundo interior y en la seguridad de que no tiene competencia en el tema de la unidad nacional, las iniciativas anti-ZP, o el torpedeo a la política del absurdo de ZP.

Eso es lo que, como mínimo, podemos esperar de 2005. Luego están, naturalmente, los males mayores: una economía que cojea, una opinión pública que considera que su situación personal es peor ahora que hace un año, un “efecto llamada” que va a convulsionar la vida española, unos patronos que se van a resistir a sacar a la superficie a los dos millones de inmigrantes ilegales, un gobierno que, no sólo carece de ideas, sino que tiene malas ideas, y, una situación internacional en la que los primeros entusiasmos de ZP de creación de un eje “hispano-franco-alemán” se habrán disuelto, con un referéndum sobre la Constitución Europea que promete batir records de absentismo en el electorado y así sucesivamente.

Todo esto induce a pensar que 2005, va a ser el año inolvidable que pasará a la historia como el “año en que todos sufrimos”.

© Ernesto Milà – infokrisis –infokrisis@yahoo.es

Atún-Calvo, Chica Vogue, antiterrorismo, papeles de Salamanca y ZP

Atún-Calvo, Chica Vogue, antiterrorismo, papeles de Salamanca y ZP

Redacción.- De ZP y sus ministros, líbrenos el que corresponda. Puede parecer que insistimos demasiado en atacar a ZP, sin embargo, resulta difícil encontrarle a él o a cualquiera de sus ministros, alguna decisión acertada. En los últimos cuatro días, la vida política nacional ha estado dominada por: la cuestión de los “papeles de Salamanca”, la “gran nevada”, la “alerta especial antiterrorista” y los rumores sobre la “reforma constitucional”. Es difícil, incluso para los medios próximos al gobierno, encontrar un solo mérito -¡uno sólo!- a la gestión de ZP y sus ministros.

La “Gran Nevada”: Un problema menor, pero no pequeño

España no está habituada a nevadas. Cuando ocurrió hace once meses una nevada similar, el PP pareció no reaccionar con presteza y eficacia. También hubo colapso en carreteras, bloqueo de automóviles y tardanza en la respuesta. Pero de todo aquello, debió extraerse alguna consecuencia para que no volviera a pasar. Ha vuelto a pasar. Y lo que es peor, ha ocurrido en una medida extremadamente superior a lo ya visto hace once meses. Esto es lo incomprensible. Por eso decimos: si, el asunto de la nevada es un problema menor, pero evidencia una situación de incompetencia difícilmente imaginable en un gobierno europeo.

Hace solo diez días, ZP hablaba ante la Comisión 11-M de las “sanas reacciones de nuestro pueblo al que es difícil engañar”. Pero, el único culpable de la nevada parece ser ese mismo pueblo y sus “sanas reacciones”. Tanto ZP la ministra de Fomento, Cristiana Alvárez, chica Vogue, como la Directora de Protección Civil, han demostrado que están ahí gracias a la cuota del 50%, no gracias a sus méritos. En efecto, ambas han responsabilizado del formidable conflicto creada por la nevada, a la población.

Se ha dicho y escrito que el 70% de la población no llevaba cadenas… lo que no se ha explicado es de dónde se ha extraído esa cifra y quién ha hecho el trabajo de campo. Además, no es cierto. Y aunque lo fuera, el problema no sería éste, sino el hecho de que fuera imposible sembrar las carreteras de sal y los quitanieves realizaran su trabajo. Ni se sabía donde estaba la Ministra, ni dónde estaban los quitanieves, ni por dónde podía estar la Guardia Civil. Y en todo este caos y confusión, mira por donde, unos audaces funcionarios del CIS, estarían por ahí sin duda, para certificar que el 70% de los automóviles no llevaban cadenas…

Luego se ha sabido donde estaba la Ministra: en su casa. Era domingo y seguramente estaría aquejada por la “fatiga de combate” que al parecer asalta a todos los miembros del gobierno, de ZP abajo. Ella asegura que dirigió desde su mesa camilla las operaciones: se limitó a realizar una llamada al subsecretario del ministerio y éste no pudo hacer más que certificar el caos en las carreteras.

Es posible equivocarse y es posible que no existieran más medios que los que había para restablecer la normalidad. Pero, el problema era otro. Para el miércoles-jueves se prevén grandes nevadas y una situación de crisis parecida a la del fin de semana. Así que los periodista el martes preguntaron a la reaparecida ministra qué medidas se habían previsto para minimizar los efectos. Y esto fue lo grave: que la ministra no supo que contestar y remitió a los periodistas al Departamento de Prensa del Ministerio… No era una pregunta difícil, de hecho, en su departamento, desde el sábado no debe hablarse de otra cosa. Y sin embargo, todas las conversaciones con técnicos y expertos, no le han llevado a “aprender” qué medidas van a tomarse, no dentro de un año o dos, sino mañana y pasado.

La ministra Cristiana Alvárez ha demostrado impericia, impreparación y desconocimiento total de la naturaleza y los contenidos de su departamento. Cristiana Alvárez es, no lo olvidemos una ministra del 50% de cuota femenina, el gran hallazgo de ZP, el primer acto que evidenció lo que luego iba a ser el famoso “talante”, es decir, nombrar a alguien al frente de un departamento importante, no en función de su preparación, de su capacidad o de su conocimiento, sino de su SEXO. Aquellas aguas trajeron estos lodos. Helados, pero lodos.

En cuanto a la Directora de Protección Civil, también perteneciente a la cuota del 50%, se le pueden aplicar las mismas consideraciones. Ella ha sido la primera en acusar a la población de salir de casa el día en que se anunciaban nevadas. El manual del perfecto ministro socialista sugiere que cuando las cosas salen mal, la culpa no es del ministro, ni del departamento, sino del usuario. Se han buscado todo tipo de razones: que si los -quitanieves que nadie vio- no pudieron llegar hasta las zonas cubiertas por la nieve por los coches que se encontraban atravesados, que si las carreteras estaban saturadas, que si el 70% no llevaba cadenas, etc. El gobierno –y esa es la consigna- nunca se equivoca y el ciudadano se equivoca solamente cuando responsabiliza al gobierno.

No es raro que en la mañana del martes, ZP y la Ministra Cristiana Alvárez, antes de presentarse ante la opinión pública, prefirieron pasar por Atocha y firmar en el libro digital en memoria de las víctimas de los atentados. Eso siempre queda bien: demuestra que ZP y el gobierno están “cerca del pueblo”. Contribuye a disculpar la mala gestión integral del gobierno. Tiene gracia que, como efecto inmediato de la alocución de Pilar Manjón en la Comisión 11-M, ZP en lugar de una “nueva comisión” como pedía la madre de un hijo asesinado en los atentados, otorgara “un comisionado”, Peces Barba. Mucho más dramático resulta que ¡una vez más!, e ignorando las palabras de Pilar Manjón, el gobierno haya utilizado de nuevo a los muertos del 11-M como la mejor forma para presentar nuevamente a la Ministra Alvárez tras su desaparición del fin de semana. Repugnante, aunque grotesco.

Y, a todo esto, ¿dónde estaba la Guardia Civil?

El “despliegue antiterrorista”

Hace cinco días, cuando se supo que ZP había “ordenado personalmente” el “despliegue especial antiterrorista”, ya dijimos que era absurdo e inútil: ni había alarma, ni tenía ningún resultado anunciar un dispositivo de estos en grandes titulares, no había nada que lo justificara. Y, sin embargo, se hizo.

Así que a la pregunta “¿dónde estuvo la Guardia Civil el fin de semana?” tiene una respuesta: estaba participando en la mascarada “antiterrorista” de ZP y, por eso, no pudo estar en las carreteras de Castilla, organizando la respuesta a las inclemencias climáticas. Felicidades ZP, una vez más pensar ha estado a punto de dejar congelados en la carretera a miles de españoles. ¡Cuánta razón tienen los ultraliberales cuándo dicen que es necesario limitar al máximo el papel del Estado y del gobierno!

Ahora bien: ¿por qué una alerta antiterrorista? Y lo que es mejor: ¿por qué se han vertido enormidades sobre los cuatro marroquíes detenidos en Barcelona? Respuesta: por que ZP es un buen alumno de Bush… Dicho así, la frase parece una enormidad. En el fondo ha sido ZP quien apuntilló la colaboración internacional con Bush en el problema iraquí, y, por lo demás, ya se sabe que Bush ni siquiera se dignó descolgar el teléfono cuando ZP le llamó para felicitarle por la reelección. Así que lo que acabamos de decir parece excesivo…

… Y sin embargo, no lo es. ZP ha aprendido que cuando falla todo (como le fallaba a Bush en los primeros meses de iniciado su primer mandato, cuando todo recordaba que accedió al cargo fraudulentamente, tras un recuento de votos plagado de incidentes chuscos en Miami), lo mejor es distraer a la población con unas cuantas alarmas antiterroristas. A Bush no le ha ido mal, las treinta y tantas alarmas sucedidas tras el 11-S (la única fecha en la que existían razones suficientes como para decretar el estado de alarma por las informaciones previas que llegaron desde todos los servicios de información…), han metido en la cabeza de la población americana, la idea de que Bin Laden se la tiene jurada y va a por ellos. Cuando “llueve”, la gente tiende a situarse bajo el paraguas protector del Estado (tesis que desarrollamos en nuestro libro “La Gran Mentira”). No es raro que Bush en su segundo mandato haya sido reelegido sin grandes dificultades.

ZP y el Ministro Alonso (no incluido en la cuota del 50% por su sexo, pero si por su capacidad y su desconocimiento de la materia que se le ha asignado) han preparado una “alarma antiterrorista” sólo para demostrar que “están atentos”. Pero no se han limitado a eso.

La detención de marroquíes en Barcelona ha sido particularmente confusa y deja abiertos un sinfín de interrogantes. Se ha dicho hasta la saciedad que intentaron comprar “mercurio rojo” para realizar una “bomba nuclear sucia”… Mírenles la cara con la que han aparecido en las fotos policiales. Esos seguro que piensan que el mercurio rojo es lo que sube en los termómetros baratos. La tecnología para realizar una bomba de “mercurio rojo” implica disponer de “implosivos” exactamente iguales a los utilizados para alcanzar la “masa crítica” en las bombas atómicas. Insisto: miren las caras de los detenidos y verán que este es el asunto más suculento desde el “comando Dixan”.

Ahora bien, era necesario que unos días antes de navidad se produjeran las detenciones, que se filtraran noticias insensatas y absurdas, sobre el riesgo de “bomba sucia” y que, luego, “respondiendo al peligro”, ZP “actuara”…

Hace falta leer la noticia de las detenciones entre líneas. Se dice que los detenidos estuvieron vinculados “a los atentados de Casablanca” ¿vinculados? ¿de qué manera? Los atentados de Casablanca son la excusa del régimen marroquí, desde hace casi dos años, para atacar a los islamistas moderados, utilizando el espantajo del terrorismo internacional de los islamistas radicales, que nadie sabe de dónde ha salido. Bueno, en realidad, sí; en Marruecos, está en la boca de todos que aquellos atentados de mayo de 2003, fueron cometidos por funcionarios de los servicios especiales del gobierno para crear confusión y restar posibilidades de ascenso electoral a los islamistas moderados del Partido de la Justicia y el Desarrollo. Nadie en Marruecos cree en la responsabilidad del grupo llamado “Grupo Islámico Combatiente de Marruecos”, de los que los detenidos formarían parte. La información que ha llevado a estas detenciones viene… de los servicios secretos marroquíes. Es decir, es el “enemigo del Sur” el que informa. Resulta muy difícil dar credibilidad a estas informaciones, especialmente por su enormidad: podemos creer que un grupo de asesinos marroquíes ponga media docena de bombas el 11-M, reivindicando la “marroquinidad” de Al-Andalus, y que crean que 192 asesinatos suponen un episodio de la “lucha de liberación” y recuperación de Al-Andalus. Pero no podemos creer que un grupo de cuatro personas, medio indigentes, contacten con “traficantes checos” para comprar material radiactivo valorado en casi mil millones de pesetas que, por lo demás, no les serviría de nada, dado que seguirían sin disponer del material “implosivo” para utilizarlo.

Y mucho menos, podemos creer que “providencialmente” el “comando mercurial” haya aparecido 24 horas antes de que ZP asumiera su responsabilidad con energía decretando la “alerta antiterrorista”. Ya hemos visto que Aznar, tendió a justificar su posición en la cuestión iraquí, alegando que un “comando islamista” se disponía fabricar armas de destrucción masiva sobre nuestro territorio: era el “Comando Dixán”. Y Aznar, aprendió esta técnica de Bush: nadie discute invadir a tal o cual país en el que ha sido inducido a creer que se esconden los asesinos que buscan su perdición. Sólo que ZP no pretende invadir nada… sino dar una sensación ficticia de que lleva la iniciativa, actúa con energía y, en definitiva, crear la ficción de que gobierna.

En esto del terrorismo es bueno no sacar las cosas de quicio: existe un riesgo de terrorismo islámico-marroquí en España ¡por que un 50% de los 650.000 marroquíes que están sobre nuestro suelo como inmigrantes se declaran admiradores de Bin Laden! Existe un riesgo de terrorismo islámico-marroquí ¡por que hay imanes que predican el odio hacia España y hacia los españoles, desde las mezquitas! ¡y por que hay nacionalistas marroquíes que consideran que nuestro país es tierra islámica usurpada!

¡Ese es el verdadero riesgo! No las historias del mercurio rojo que vienen directamente de la inteligencia marroquí (a ellos les sirve también para mantener viva la ficción de un terrorismo islámico sobre su territorio). Cualquier responsable policial, experto en materia antiterrorista, sabe qué la validez de esas informaciones es mínima: se crea un señuelo, para distraer del verdadero problema. Ni ZP, ni el ministro Alonso, tienen el más mínimo conocimiento en materia antiterrorista (Alonso hace menos de un año era partidario de “luchar contra ETA”, reagrupando a los presos de la banda, cesando la presión sobre Batasuna y logrando un pacto con el PNV, es decir, con los que recogen los frutos arrojados por los que golpean el árbol…) y no resulta difícil venderles material informativo “tarado” que, por lo demás, les desvíe del problema real.

La cuestión es: o ZP y Alonso son unos completos ignorantes en materia antiterrorista con una tendencia irreprimible a creer todos los informes que llegan desde Marruecos (como Aznar creía en todos los informes enviados por la CIA y el Departamento de Estado), o actúan con una evidente mala fe y un talante tan desaprensivo como el que sigue Bush (intentando distraer la atención y creando una tensión permanente en la sociedad que contribuya a olvidar la nefasta gestión del gobierno).

No estamos muy segura de cuál es la respuesta, pero si de que solamente existen estas dos posibilidades. En materia antiterrorista, lo importante es reconocer objetivamente la naturaleza y la dimensión de los riesgos: minimizarlos es suicida, maximizándolos lo que se obtiene es la reedición del cuento de “que viene el lobo”. El lobo, por lo demás, ya está entre nosotros: es el 50% de marroquíes residentes en nuestro país, que se declaran partidarios de Bin Laden.

Los papeles de Salamanca. ¿Otro problema menor?

Hoy martes, la ministra Carmen Calvo ha hecho pública la resolución de la “comisión de expertos” presidida por Mayor Zaragoza, por la que las 500 cajas de documentación incautada por las tropas franquistas en los primeros días posteriores a la toma de Barcelona y llevadas al archivo central sobre la Guerra Civil de Salamanca. Se dice que es un problema menor. No lo es: es otra evidente muestra de lo que da de sí la cuota del 50%.

Carmen Calvo hubiera merecido, por apellido y por naturaleza, protagonizar aquel anuncio del atún: “hace falta ser muy atún para ser calvo”. La ministra de Cultura, fue antes Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía. Allí se negó, en ejercicio de su cargo, a entregar documentación propiedad de una familia de la nobleza andaluza que reclamaba el material incautado en otro tiempo. Ahora, esa misma ministra, en un asunto similar, hace justamente todo lo contrario. ¿Por qué?

Todo tiene su explicación y en este caso hay que mirar la dramática situación de minoría mayoritaria con la que ZP se ha aferrado al poder. Está calentando la poltrona de la Moncloa por que Carod Rovira tiene en el bolsillo, también, la llave de la gobernabilidad. Gracias a concesiones como el desmerecimiento de la lengua valenciana, la ridícula petición de que se incluya el catalán como “lengua oficial europea”, y a la declaración pública de que reconoce a Cataluña el ser una “nación”… gracias a todo esto, Carod ha votado los presupuestos.

A la vista de actitudes como estas, resulta imposible encontrar en la historia de España a un personajillo de tan poca envergadura que haya contribuido tanto a deslabazar la unidad nacional, como ZP, bobo entre los bobos, traidor entre los traidores y vendepatrias entre los más odiosos vendepatrias.

Pero a cada cerdo le llega su San Martín. Y ZP puede eludir cobardemente –por que es, a fin de cuentas, un cobarde- lo que le espera al final del camino: elecciones anticipadas, con o sin reforma constitucional.

Pero hay más. Antes hablábamos del “terrorismo internacional” como distracción de la vista ante los graves problemas que tenemos planteados. Otro tanto ocurre con los “papeles de Salamanca” y con las constantes alusiones a la Guerra Civil. La ministra “atún Calvo” dice que esta entrega de papeles es para “superar la guerra civil”, para que no haya “ni vencedores ni vencidos”. Oiga, es que en la Guerra –en cualquier guerra- hay vencedores y vencidos y en la Guerra Civil Española, hubo un ejército republicano vencido y un ejército franquista, vencedor. No se trata de “superar” o no, sino de reconocer un hecho histórico, simplemente.

Cuando era muy pequeñito, recuerdo que al producirse los “veinticinco años de paz” (en 1964), todos los medios de comunicación decían que la guerra civil se había superado y que ya no había distinción entre vencedores y vencidos. No era del todo cierto a pesar de que en aquellos mismos años, buena parte de la CNT se integrara en el sindicato vertical franquista, gracias a la mediación de Luis Romero. Pero, a partir de la transición y del pacto suscrito tácitamente por todos los partidos políticos (menos por la extrema-derecha) se acordó no hablar más de la guerra civil, dar carpetazo y no realizar juicios de Nuremberg. Dado que la extrema-derecha no había suscrito ese pacto, le solía recordar a Santiago Carrillo, su responsabilidad en la masacre de Paracuellos. Pero esto era todo. Ni hubo juicios, ni durante 25 años se habló del tema… salvo en medios de izquierda. Estos medios sostenían que había que “superar la guerra”. Y por ello entendían -como ha demostrado Pío Moa a lo largo de una trilogía imprescindible para entender el papel de la izquierda en aquel conflicto- “rescribir la historia”. Y en eso están con la ministra atún-Calvo a la cabeza.

La atún-Calvo y su jefe decretaron que había que devolver los papeles, pero “no a la ligera” sino después de un “estudio técnico”. Así que nombraron a una comisión presidida por el “indiscutible” Federico Mayor. Dejando aparte su condición de masón -miembro de la Gran Logia Helvética, como se ha dicho… en medios masónicos-, Federico Mayor no tiene una cualificación especial en archivística. De hecho, se ha evitado que en esa comisión hubiera archivistas expertos y, en cuanto a los nombrados por la Junta de Castilla-León, simplemente, no se les ha dejado hablar. Federico Mayor tenía el mandato de emitir rápidamente el estudio técnico. Y lo hizo, apresuramente y sin dar la oportunidad a la comisión de cumplir su trabajo. Emitió el dictamen que se le había encargado, no otro, no uno guiado por consideraciones técnicas, ni siquiera que tuviera en cuenta lo que iba a ocurrir con este precedente (cualquier material histórico o artístico, no donado ante notario, en cualquier época precedente, puede ser reivindicado por quien afirme ser su “legítimo propietario”).

ZP es traidor hasta a su tierra natal, Castilla-León. Toda la mascarada de la “comisión de expertos”, tiene un solo objetivo: ceder a las exigencias de ERC. El día en que ZP deje de mostrar los cuartos traseros a ERC, ese día deberá disolver las cortes y convocar elecciones anticipadas.

Pero decíamos con propiedad que “a cada cerdo le llega su San Martín”, a todo atún su lata de hojalata y a ZP su día de la verdad. Y no está muy lejos de esa fecha.

Los rumores de “reforma constitucional”

El gobierno ZP, tiene, desde su comienzo, “fecha de caducidad”. Dejará de gobernar el día en el que deje de agradar a ERC o bien, el día en que ERC crea que extraerá más réditos electorales –Carod quiere ser President de la Generalitat, por encima de cualquier otra ambición- romper públicamente con ZP. El gobierno ZP, desde el principio es un gobierno vendido a gentes que no tienen otro interés más que muñir el limón y cuando no le quede ni una sola gota, arrojarlo a la basura. Por que el destino histórico de ZP es acabar en el basurero de la historia. La cuestión es si antes no será capaz de destruir siglos de historia de España.

ZP va a remolque de las circunstancias. Nunca ha sido dueño de ellas. Fue elegido secretario general del PSOE cuando ningún barón quiso arriesgarse a salir quemado de la entonces previsible derrota electoral de 2004. Llegó a la presidencia, no por sus méritos, ni valores, sino por la acción de unos terroristas marroquíes. Gobierno, no por sus propios medios, sino apoyado por lo más impresentable que pueda existir en el panorama político español: Llamazares y Carod. Pero, si no es dueño de sus circunstancias, mucho menos carece de ideas propias. En realidad, no sabe en qué puede basarse una “reforma constitucional”. Por lo demás, era muy joven cuando se aprobó la constitución. No se acuerda de que fue sólo posible disponer de constitución en 1979, por que hubo consenso que duró hasta septiembre de 1982, cuando el PSOE ganó las elecciones. Ni, a pesar de ser profesor de derecho, conoce muy bien lo que es la constitución, ni sus artículos, ni siquiera el significado semántico de sus palabras. Por eso, ZP es como una caña al viento que se mueve según soplan las exigencias de sus parteners. A no olvidar que debe su cargo de secretario del PSOE a Maragall y a los delegados catalanes en el congreso socialistas del 2000. Cuando ZP habló de reforma… esperó, por aquello del talante y del “buen rollito” a que otros le dieran ideas de por donde tirar.

Actitud estúpida por que era evidente que Maragall, Carod, Llamazares e Ibarreche le iban a dar dos ideas: convertir a España en Estado Federal asimétrico y conceder el que, contra cualquier criterio semántico, histórico y político, una “nación” es lo mismo que una “nacionalidad”. Y no lo es.

A lo largo de todos estos 8 últimos meses, ZP ha sido un auténtico “yes-yes”, incapaz de negar el más mínimo capricho a los “cuatro jinetes del Apocalipsis Nacional”: Maragall, Carod, Ibarreche y Llamazares. Nada se les ha negado y, a cambio, han facilitado a ZP la sensación de que gobierna. Y no gobierna. Está en el poder, sienta sus reales en la poltrona de la Moncloa, pero su tarea es la negación de cualquier forma de gestión pública, cada vez más hueca y alarmante para el observador.

Cada vez que Maragall abre la boca, ZP hace como si no lo oyera o no lo entendiera: y lo que está diciendo Maragall es 1) no hay una “España-Nación”, sido un “Estado Español”, 2) Catalunya no es una “nacionalidad”, ni una “autonomía”, ni mucho menos una “región”, sino una “Nación Histórica”. De esto se deduce inmediatamente –aunque Maragall no suela hacerlo, otros lo hacen- que a una “nación” corresponde un “Estado”. Por tanto –conclusión maragallana final- España no es un “Estado Unitario”, ni tampoco basta la calificación de “Estado de las Autonomías”, sino que debe ser una “Federación de Naciones” por que a cada Nación corresponde un Estado…

Maragall proclama estos razonamientos… y ZP hace como que no se entera. Dice con la boca pequeña que, en realidad, “nación” y “nacionalidad” no son lo mismo (cuando desde Tom Payne, como mínimo, se sabe que no lo son). Y que, claro, ahora toca “reformar la constitución” y acceder a introducir los nombres completos de las autonomías en el texto constitucional y en su preámbulo definir a España como “nación de naciones”. Total… si ello contribuye a mantener a ZP en el poder unos meses más, la Moncloa bien vale el desmantelamiento de España, pero, eso sí, de “buen rollito”, sin crispación, sin fundamentalismos aznaristas. Lo decíamos ayer: quien actúa así, tiene un calificativo adecuado en el Diccionario de la Real Academia: traidor, traidor una y mil veces, traidor, bobo y vendepatrias.

ZP hizo una campaña electoral anunciando el “fin de la crispación”, cuando, en realidad, Aznar había generado crispación, en materia de política exterior, pero no en otros terrenos en los que siguió respetando el consenso logrado en 1979. Como era de esperar, por lo demás. Pero, en pocas semanas, el “fin de la crispación” se ha convertido en la “crispación generalizada” en todos los terrenos que nos fijemos, incluido en un ministerio que debería ser tan técnico y apolítico como Fomento. Lo que parecía imposible, él lo ha logrado, a golpes de talante. Que se lo pregunten a los valencianos en su polémica sobre su lengua, que se lo pregunten a los industriales del cava catalán, que se lo pregunten a los automovilistas bloqueados entre la nieve.

Hemos hablado del “consenso”. Explicamos el por qué. En 1979 fue posible redactar una constitución gracias a que los principales partidos se pusieron de acuerdo. No fue, sin duda, la mejor de las constituciones –todos los problemas que dejó aparcados, han estallado ahora que ZP ha roto el consenso y cuando las simetrías electorales catalanas favorecieron la emergencia de ERC- pero, al menos, ha logrado algunos éxitos notables: entrada en la UE, flujo masivo de fondos de cohesión, alcanzar un sistema democrático, sino perfecto, si al menos, homologable con otros países europeos, etc. Y, además, es lo que hay. Con la que está cayendo y con lo que llevamos de gestión del gobierno ZP, es lícito recordar el viejo refrán: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Y lo mismo podría decirse de los estatutos catalán y vasco… no eran la perfección personalizada, pero, tampoco han supuesto una catástrofe.

En 1979 hubo consenso. Hoy no existe. Para reformar la constitución se precisa una mayoría parlamentaria de 2/3, de la que ZP está muy lejos. Así que la reforma constitucional es imposible, mientras ZP no se entere que la única posibilidad que tiene de reforma constitucional, es ser extremadamente claro al PP: “queremos este tipo de reforma”. Pero ZP se ha negado siempre a esa confrontación directa. Sabe que en el momento en que lo haga: Rajoy dirá “No es esta reforma” y, con él, el grupo parlamentario del PP votará NO. Reforma bloqueada.

Pero en esa hipótesis, las aspiraciones de ERC quedarán defraudadas y, una de dos, o Carod debe de actuar “enérgicamente”, al menos, ad usum delphini, si quiere seguir teniendo aspiraciones a la presidencia de la Generalitat. No puede, eternamente, apoyar a ZP si ese apoyo no se traduce en nada concreto o se traduce sólo en concesiones teóricas pero que no tienen nada que ver con lo esencial que plantea ERC: el control de la caja…

Además, en este tema el PP tiene todas las de ganar. Incluso en Catalunya en donde parece existir cierta unanimidad (incluso por lo que respecta a Piqué y a una fracción del PP), el tema de la reforma del Estatuto no está en la calle. No le interesa absolutamente a nadie. Hoy, cuando se sabe que el tripartito de la Generalitat se ha gastado el doble que CiU en materia de publicidad propia, es decir de autobombo, llama la atención el que la reforma del Estatut siga sin interesar absolutamente a nadie; es un debate que no se da en la sociedad, se da solamente a nivel de clases políticas nacionalistas periféricas y con un único objetivo, repetimos, el control de la caja. Allí donde hay un euro, allí habrá un nacionalista proclamando hechos diferenciales y purismo étnico-identitarios para cubrir su desmedido afán de lucro con los fondos públicos.

No solamente no hay posibilidades de consenso, sino que el tema de la reforma de los Estatutos no interesa en las periferias y la reforma de la Constitución (necesaria si se produce la reforma de la Constitución que pide Maragall-Carod), no tiene la más mínima posibilidad de avanzar. Así que lo que tenemos ante la vista son elecciones anticipadas en el cuarto trimestre del 2005, tanto en el Estado como en la autonomía catalana.

El tiempo se agota para ZP

Nunca un gobierno en la historia de España se había desgastado en tan poco tiempo –si exceptuamos la Primera República con quien el gobierno ZP rivaliza-, entre otras cosas por que, nunca un gobierno había demostrado tanta incapacidad para gobernar.

Para colmo, hoy 28 de diciembre, día de los inocentes, aparecen las peores pulsiones del nacionalismo vasco, de la mano del Presidente del Parlamento autonómico. Negar el derecho de voto a una diputada electa es algo más que una cacicada, es el “rasgo diferencial” del nacionalismo vasco: los peores vicios de la derecha nacionalista y antidemocrática, la tendencia a la dictadura, la mentira y la falsificación orwelliana (no sólo de la historia sino del presente). Por eso hace quince años decíamos: desde el punto de vista político, lo más reprochable de ETA, no es que mate, es que es nacionalista. Al matar evidencian su naturaleza primitiva y animalesca, su torpeza, sus instintos bajos y criminales y la pertenencia a la categoría de “asesinos lombrosianos” de sus militantes, nada más. Pero en su nacionalismo, evidencian algo peor: no el deseo de matar a tal o cual ciudadano inocente, sino de asesinar un proyecto de convivencia que nos afecta a todos. Así son los nacionalistas y así ha sido su 28 de diciembre en el Parlamento Vasco, cuando Atucha ha hecho algo que dista mucho de ser una inocentada: ha falseado una votación, ha escupido sobre los valores democráticos, él que debería estar por encima de las facciones partidistas en su calidad de Presidente del Parlamento Vasco.

El tiempo se agota para ZP y contra más rápido discurra, mejor. Albergamos serias dudas sobre la posibilidad de que las costuras de nuestro país soporten los desgarrones que al unísono están realizando los Maragall, los ZP, los Ibarreche, los Carod, los Llamazares. Lo más despreciable del “talante” y de ZP es ese miserable buenismo con el que pretende presentarse. No es que sea un “lobo con piel de cordero” es que es un “bombero pirómano” que allí donde pone la mano, aun sin haber problema, crea un problema. El campeón de la lucha contra la crispación que, finalmente, ha convertido a nuestro país en los campos elíseos de la crispación generalizada. Lo más intolerable es ese empeño en demostrar que va de “buen rollito” mientras permite que otros coloquen la piqueta de demolición en el edificio de nuestra convivencia nacional.

Lo dicho: bobo, traidor y vendepatrias. Lo pedido desde el 1 de abril de 2004 en krisis.info: elecciones anticipadas. La exigido: respeto a nuestro pasado, fidelidad a nuestra tradición histórica, lealtad hacia los valores que en 1979 permitieron la constitución, permanencia en la lealtad hacia los estatutos de autonomía, y honor ante los muertos del 11-M, que nunca más un político bobo, traidor y vendepatrias, vuelva a utilizar a los muertos para minimizar el impacto generado ese mismo día, por una “ministra de cuota” en la Estación de Atocha.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

Irak, nueva etapa: vietnamización

Irak, nueva etapa: vietnamización

Redacción.- La resistencia irakí ha dado el preaviso de Navidad a los EEUU en forma de atentado contra la mayor base militar norteamericana en la región. 24 muertos y 62 heridos, la mayoría norteamericanos, recrean un paisaje similar al cerco a la base militar norteamericana en Da-Nang durante la guerra del Vietnam. Este atentado marca un nuevo punto de inflexión en la ocupación norteamericana de Irak: a la sensación de que el país está “fuera de control”, se une la sensación de “derrota inminente” del ejército americano.

Un país, una situación.

La base de Mosul está situada sobre lo que antes fue l histórica y bíblica Nínive a 370 km al norte del Kurdistán irakí, próxima a la frontera con el “futuro Estado de la Unión Europea”, Turquía… En esa zona, ningún partido kurdo tiene un presencia mayoritaria. A pesar de que un grupo islámico, hasta ahora especializado en secuestro de extranjeros y cobro de rescates, se ha atribuido en Internet el ataque, por la forma de ejecutarlo y la capacidad de escapar al cerco de los peshmergas, todo induce a pensar que la acción ha sido realizada por miembros de la resistencia miitar-baasista. De hecho, las milicias kurdas, constituyen hoy la principal punta de lanza contra la resitencia iraquí en la región.

El atentado tuvo como testigo privilegiado a un periodista norteamericano que, inmediatamente, colocó en su web la crónica del ataque. Era lo peor que le podía pasar a la administración Bush, el mismo día en que el presidente había salido en defensa de Ronald Rumsfeld –“el hombre más humano y caritativo que conozco…” y nuevamente hubiera afirmado que las elecciones se iban a celebrar sin grandes obstáculos. En realidad es todo lo contrario y es fácil prever lo que va a ocurrir.

Jeremy Redmon, periodista del diario Richmond Times-Dispatch, se hallaba encuadrado dentro del contingente militar con el 276º Batallón de Ingenieros de Virginia y presenció en directo el ataque. Gracias a él se han conocido los detalles estremecedores de cómo se desarrolló. Dentro de la base, los marines deambulaban de un sitio para otro, consumiendo hamburguesas o perritos calientes o con sus walkman escuchando música. Era la hora del rancho y el comedor estaba repleto de soldados. De repente una explosion alcanzó la tienda de campaña que servía de comedor y cantina de la base militar; la onda expansiva de las explosiones arrancó de cuajo de sus asientos a muchas personas. "Una bolsa de fuego envolvió la parte superior de la tienda de campaña mientras la metralla caía sobre los comensales", explica el reportero del Richmond Times-Dispatch, antes de que empezaran a escucharse los gritos de: "¡Médico, un médico!". Se ignora si el ataque fue causado por cohetes tierra-tierra o por morteros de grueso calibre.

Tras el cerco a Falluja, las unidades guerrilleras adscritas al “Alto Mando de la Resistencia Iraquí” (unidades formadas a partir de los cuerpos de élite del Ejército Iraquí y de las milicias del partido Baas) han desplazado su teatro de operaciones en la zona más al norte. En Mosul. Allí se encuentra el núcleo del futuro Estado títere kurdo y el control del territorio está en manos de los peshmergas, milicias kurdas constituidas a partir de las milicias del Partido Democrático del Kurdistán y de la Unión Patriótica del Kurdistán, dueños virtualmente del terreno desde 1991, cuando se constituyó la zona desmilitarizada del norte por imposición de los norteamericanos.

La estrategia del Alto Mando de la Resistencia Irakí

En tanto que organización militar regular que ha adoptado la estrategia de guerra de guerrillas ante un adversario superior en número y medios, pero aislado sobre el terreno, es fácil intuir cuál es la estrategia con la que operan estas unidades: morder y huir. Morder sobre todo a los “colaboracionistas”, las milicias que han aceptado hacer el trabajo más sucio, traicionar a su pueblo y colaborar con el ocupante, morder sistemática y especialmente, a los cuerpos militarizados (policía, ejército, funcionarios, milicias de apoyo al ocupante). Y golpear a las unidades norteamericanas que se aventuras a salir de sus recintos fortificados que, en buena medida, son hoy ya zonas cercadas por la resistencia, a partir de la insurrección general de Semana Santa. La fase siguiente era golpear al ocupante dentro de sus bases.

La estrategia norteamericana en la actualidad es similar a la que imprimió Nixon cuando se hizo cargo de la presidencia y heredó el conflicto de Vietnam: “vietnamizar” es ahora “irakizar”. E “irakizar” implica dar a los colaboracionistas la responsabilidad de hacer frente a la resistencia, esto es, convertir a los colaboracionistas en carne de cañón. Esto, acompañado por la celebración de elecciones hace que se cree una situación falsa de existencia de un “Estado Irakí” que, en realidad, no existe más allá de donde hay una unidad norteamericana.

De hecho, ante las próximas elecciones a celebrar en enero, vamos a asistir a atentados en masa contra los candidatos que se presenten y, el mismo día de las elecciones, parece difícil que la jornada pueda celebrarse sin una cadena de atentados. La población civil lo sabe y no acudirá en masa a los colegios electorales. Nadie duda de que las elecciones van a constituir un inmenso fraude, pero también una gigantesca sangría.

Pero esta estrategia norteamericana de “irakización” choca con la realidad: cada día son más los irakís alistados en los organismos colaboracionistas los que desertan, vuelven a su casa o se integran con armas y bagajes en la resistencia. Desde la insurrección de Semana Santa, el número de desertores ha aumentado en razón directa al número de atentados cometidos contra los colaboracionistas. Finalmente, lo que se está reconstruyendo es un esquema mucho más complejo pero, en cierto sentido, similar al que existe en Afganistán desde diciembre de 2001, a saber, un territorio nominalmente ocupado por los norteamericanos que, también nominalmente, tiene una administración propia afgana, pero que en la práctica controla solamente el territorio próximo a los ministerios y al palacio presidencial, esto es, algunos barrios de Kabul. El resto sigue en manos de los talibanes, de los señores de la guerra o, simplemente, de los bandidos locales.

El declive del poder unilateralista

Los medios de comunicación norteamericanos, hoy en manos de capitales no norteamericanos, tienen poco interés en Irak. No es de prever que se produzca una reacción mediática contraria a la guerra como la que tuvo lugar con Vietnam. La mayoría de norteamericanos piensan que están allí defendiendo la democracia y la integridad de su territorio, están convencidos de que la resistencia es Al Qaeda… cuando resulta muy aventurado decir que Al Qaeda esté presente en Irak y que el propio Al Zarkahui sea otra cosa que el “icono del mal”, creado por la unidad de operaciones psicológicas de Fort Brad destacada en Irak. En efecto, de la misma forma que nadie sabe exactamente qué o quién es Bin Laden, dónde está y a quien sirve, tampoco se sabe mucho más de Al Zarkahui, salvo que “se dice” que es el responsable de Al Qaeda en Irak. A él se le atribuyen los atentados más sangrientos y siempre, como Bin Laden, logra huir in extremis. Más parece el lobo del cuento, una “distracción” que replica la idea de Bin Laden – icono del mal – ataque 11-S – Irak = Saddam Hussein responsable del ataque al WTC, luego si Al Zarkahui opera en Irak es por que Saddam le abrió las puertas. Un razonamiento tan primario y falaz como éste no se apoya en ningún dato objetivo, pero sí en las necesidades de operaciones psicológicas del ejército norteamericano.

Pero, como decíamos, la prensa norteamericana no está por la labor de denuncia de lo que está pasando en Irak. De hecho, en España tenemos más información sobre Irak que en los EEUU. Pero está Internet e Internet es un reguero de pólvora, las noticias corren por la red a más velocidad que en los medios de comunicación convencionales. E Internet informa puntualmente de la situación: los marines, hasta ahora salían poco de sus bases, a partir de ahora, ni siquiera están seguros en sus bases.

A lo largo del 2005 vamos a asistir al fortalecimiento de la presencia militar de EEUU en Irak, a la disminución de los contingentes extranjeros en la zona, empezando por los polacos y terminando por los ingleses, cada vez más incómodos por su situación allí, por su creciente aislamiento y por un panorama del que sus militares, en primer lugar, son conscientes de que no tiene solución favorable para ellos. Vamos a ver también como se recrudecen las acciones de la resistencia, se debilita el número de colaboracionistas y lo que salga de las elecciones no va a ser otra cosa más que futuros blancos con diana colgada sobre el pecho, para las fuerzas de la resistencia irakí.

¿Y América? Derrotada. La primera potencia mundial, no puede acabar con una guerrilla. El desarrollo de nuevas armas tecnológicamente de vanguardia, las teorizaciones sobre una guerra asimétrica en la que el propio bando no tenga bajas y el enemigo las tenga todas… se han demostrado inaplicables en la práctica. Finalmente, todo depende de la actitud de la población civil y de la calidad y motivación del enemigo. Si éste asume que va a tener pérdidas incalculables, la guerra de guerrillas es factible. Las fuerzas de la resistencia lo han asumido. La tecnología llega a bombardear a gran altura con una precisión creciente, a descubrir mediante sensores, cámaras de aire situadas tras los muros aparentemente inocuos o enterrados en las arenas, en donde se encuentran arsenales de la resistencia… pero no sirve para penetrar en el corazón de un pueblo que se ve ocupado y que quiere ver al ocupante lejos de su patria. No hay tecnología capaz de superar los obstáculos con los que se encuentran los marines sobre el terreno.

América está derrotada en esta aventura. Solo que la administración norteamericana todavía no lo ha comprendido. Pero esta no va a ser otra derrota más en una colección de derrotas. Esta es la derrota que se produce cuando EEUU ya ha iniciado la pendiente de la decadencia como “poder imperial”. Si el instante del derribo de la estatua de Saddam Husein en Bagdad marcó el zenit de ese poder, las bombas en la base de Mosul llegan en un momento en que está claro que EEUU está progresivamente aislada en todos los frentes políticos y hostigada cada vez con mayor precisión en el frente militar irakí.

La guerra de Irak no ha servido para nada, ni ha abaratado el precio del petróleo como le hicieron creer a Aznar, ni ha dado el control de las fuentes energéticas irakíes a los EEUU, como pretendían los petroleros, ni ha facilitado el lanzamiento de nuevas armas que luego podrían venderse a precios exorbitantes en los mercados internacionales, como aspiraba el complejo militar-industrial, ni ha servido para que EEUU se aureole del rango de “nación elegida por Dios” con lo que deliraban los enloquecidos fundamentalistas, ni siquiera ha servido para galvanizar a la opinión pública norteamericana y evitar que se convirtiera en una “nación blanda”, con una canalización de la vida pública, tal como, finalmente quería la logia neoconservadora de discípulos de Leo Strauss que gobierna en los corredores de Washington y teledirige al bobo que se sienta en el despacho oval. A este respecto creemos que en nuestro libro “Lo que está detrás de Bush” que puede ser descargado gratuitamente en estas mismas páginas, damos una visión completa del poder de esta logia, verdadero centro de ideación de las estrategias políticas de la administración Bush.

Irak no ha servido para nada, o mejor si, ha servido para algo: para demostrar que el unilateralismo norteamericano que se vivió entre 1990 y 2003 no ha podido mantenerse y que la aspiración imperial que asumió EEUU, a partir de 1996, sobrevaloraba la propia fuerza, minimizaba la de los posibles opositores e ignoraba la deficiencia fundamental de la economía norteamericana. El mundo ha comprendido que es mal asunto ser aliado de los EEUE. Ahí está Aznar para recordarlo y proclamarlo, muy a pesar suyo, con su sola presencia. Tras Vietnam los aliados de EEUU recordaron que la amistad con este “país bendecido por dios” es la gran posibilidad de encontrarse “tirados” a la primera dificultad. Le pasó a Vietnam del Sur y a Camboya. Fueron precisos quince años para reconstruir una política de alianzas que suscitara credibilidad en alguien. Luego vino Kuwait y la primera guerra del golfo, una de las más brillantes páginas del cenit imperial norteamericano. Más tarde el derribo de la estatua de Saddam. Y hoy, la demostración de impotencia. Cuando termine el 2005, todo esto se habrá evidenciado brutalmente. Decenas de miles de iraquíes habrán muerto y desde luego, es seguro que las víctimas norteamericanas ascenderán ya a 3000. Quedarán todavía tres años de mandato de Bush… la única duda es si la sociedad norteamericana logrará soportar el extraordinario déficit público, insoportable para cualquier país y si Internet logrará movilizar a la opinión pública contra la política presidencial de sostenella y no enmendalla en Irak. Dos buenas cuestiones que se resolverán en los treinta próximos meses

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

PYRE Libros, nuevas secciones: ofertas y libros de ocasión

PYRE Libros, nuevas secciones: ofertas y libros de ocasión

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ZP: Traidor, bobo y vendepatrias

ZP: Traidor, bobo y vendepatrias

Redacción.- Cuando uno se encuentra fuera de España, el único vínculo con la patria es la prensa digital. La lejanía hace que sea posible redimensionar mejor la imagen que se tiene de nuestro país en el extranjero. En Marruecos, nadie duda, ni siquiera las piedras, que estamos gobernados por un tonto, débil y cobarde. Durante los nueve primeros meses de su gobierno, ZP podía parecer un tipo idealista y sin experiencia en la mejor de las hipótesis y en la peor un individuo situado allí gracias a 192 cadáveres. Pero hoy son otros los calificativos que convienen a ZP: traidor, bobo y vendepatrias.

ZP, el traidor

Traidor es aquel que vende a los suyos en beneficio de una potencia extranjera o de un poder particular contra el interés general.

ZP está vendiendo la paz, la tranquilidad y la estabilidad de nuestro país, a los intereses del reino de Marruecos. Por eso lo diremos una y mil veces –por estupidez o irresponsabilidad, por cálculo de intereses o conscientemente- ZP es un traidor a su patria.

El 24 de diciembre, el Cabildo de Fuerteventura, a la vista de una patera desaparecida con treinta inmigrantes a bordo y del hallazgo de otra con diecinueve cadáveres, clamaba para que ésta situación terminara y responsabilizaba a Marruecos de ser responsable de esa sangría. El Cabildo de Fuerteventura no dijo algo que cualquiera con dos dedos de frente ignorara. ZP, lo ha desmentido ayer 26 de diciembre.

Ante las críticas hechas por el Cabildo de Fuerteventura a la complacencia con las pateras de las autoridades marroquíes, ZP ha salido en defensa de su aliado y amiguito del alma, Mohamed VI, dictador de Marruecos y tirano teócrata y pirata del Magreb.

Junto a ZP, la responsable del PSOE en materia de inmigración –acaso una de las personas que entiendan menos sobre inmigración en este país- Consuelo Rumí ha dicho dice que la «cooperación con Marruecos contra la inmigración ilegal ha crecido de modo espectacular». No es así: a pesar de lo que diga el manual del PSOE del perfecto gestor político socialista, una mentira mil veces repetida, no se convierte en una verdad.

Cuando ZP da la razón a Marruecos frente al Cabildo, lo que está haciendo es practicar una vez más la política de la “renuncia preventiva” que ha alumbrado los nueve primeros meses de su gobierno torpe y mendaz. ZP piensa que dando la razón a Mahomed VI, va a lograr salvar las “buenas relaciones” que le unen con el autócrata marroquí. Se equivoca: ante Mohamed VI, como ante cualquier tirano, ceder un poco, es capitular mucho.

A estas alturas, más vale que las FFAA y todo el pueblo español, empiece a pensar que antes de que termine esta legislatura, Ceuta, Melilla y las Islas Adyacentes, van a ser entregadas para salvar las buenas relaciones con el “amigo del Sur”. Quien traiciona a su país una vez, no tienen empacho en traicionarla cien veces. En política internacional, la debilidad ya es una traición. ZP “el cansao” es maestro en el arte de la debilidad.

ZP el bobo

Es falso que haya disminuido el tráfico de pateras en el Estrecho: ha aumentado, ¡y de qué manera!. Basta ver el número de víctima del año pasado y compararlas con las que se dispone del presente: 104 en 2003 en todas las costas peninsulares e isleñas, frente a 130 en 2004 ¡sólo en aguas de Canarias! Sumando las cifras de muertos en el Estrecho –que no se han hecho públicas- es posible que estemos en torno a los 400 muertos. Las ONGs marroquíes multiplican esta cifra por cuatro.

Es falso que Marruecos haya hecho algo para detener el tráfico: los habitantes de Lanzarote y Fuerteventura, los de Málaga y Almeria, lo saben mejor que nadie. El “padre pateras” también. Cualquier ONG, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los vecinos de las zonas más afectadas, lo saben, ¡solamente Consuelo Rumi y ZP no se han enterado.

Es falso que las cifras que aporta Rumi sobre los “éxitos” de la lucha contra la inmigración ilegal en Marruecos sean relevantes: decir que han sido descarticuladas 400 redes de tráfico de inmigrantes, que se han abortado 26.000 intentos de inmigración, desde Marruecos es falsear las cifras: no me diga usted lo que le han dicho en Marruecos, señora Rumi, dígame lo que ha llegado desde Marruecos.

No me diga, en otro terreno, que Marruecos lucha contra el narcotráfico, como se viene diciendo desde hace quince años, explíqueme mejor el por qué cada año sigue llegando más hachish marroquí.

Es, desde luego mucho más fácil, tender la mano al moro que ve en el gesto una posibilidad de tomar la mano, la manga, el brazo y todo lo que viene detrás. Es desde luego mucho más fácil triunfar en las NNUU, proclamando la necesidad de un “diálogo de civilizaciones”, del que, por cierto, solamente Mongolia ha respondido positivamente. Es, desde luego, mucho más fácil entregar subvenciones, condonar créditos, orientar inversiones hacia Marruecos, antes que plantarse y decir bien alto: no nos engañaréis más, no creemos en vuestra buena voluntad, ni en contener el tráfico de inmigrantes, ni las exportaciones masivas de hachish, y no os creeremos mientras que no haya una disminución efectiva de inmigrantes muertos en el Estrecho y en Canarias y mientras no disminuyan las aprensiones de hachísh procedentes de Marruecos.

Es mucho más fácil la política de la “renuncia preventiva” antes que la energía y la decisión de quien ha reconocido en Marruecos al “enemigo del Sur”.

ZP, el vendepatrias

Pero los calificativos que merece ZP no terminan aquí. El Mundo publica hoy un artículo cuyo primer párrafo citamos: “Hospital General de Alicante. Sala de partos. 18 de mayo de 2004. Nada más ver la luz, en cuanto el pequeño Ilias agarró su primera llantina, su padre, Mohamed, lo cogió entre sus brazos. Acercó los labios primero a la oreja derecha del bebé y le susurró, en árabe, la llamada al rezo, el mismo cántico que los muecines entonan desde las torres de las mezquitas para congregar a sus fieles. Inmediatamente después, esta vez al oído izquierdo, Mohamed le recitó a Ilias la oración completa: «Que Dios es grande, único, que Mahoma es su profeta...», vino a decirle apresuradamente al recién nacido. Cumplía así al pie de la letra la tradición que marca cuáles son las primeras palabras que debe escuchar todo buen musulmán justo en el momento de su llegada al mundo”.

Cada día miles de inmigrantes islamistas realizan el mismo gesto ritual en cientos de hospitales españoles, donde sus mujeres dan a luz hijos en serie. En Alicante, aquí y ahora, el número de inscritos en el Registro Civil de la provincia, de origen extranjero ha superado a los inscritos hijos de españoles. La “bomba demográfica” ha estallado. Ahora solo hace falta que ZP despierte y se entere.

ZP, el bobo, el bambi, el cansao, es finalmente, el vendepatrias que permite que aquellos gracias a los cuales ha obtenido el poder, los islamistas marroquíes que colocaron las bombas del 11-M que le dieron el poder, “crezcan y se multipliquen” sobre nuestro territorio, sin medir las consecuencias que la “bomba demográfica” va a tener en los próximos años. El artículo de “El Mundo” prosigue: “Los funcionarios del Registro Civil de Alicante comenzaron a palpar el fenómeno durante el verano pasado. «Las colas para apuntar a los niños», explica el propio secretario judicial del Registro, «parecían más las de la oficina de Extranjería que las del Registro Civil. Fue para todos una situación desconcertante». Por eso comenzaron a contarlos uno a uno, hasta constatar que la proporción del 60% venía repitiéndose desde mayo. Así, si el año pasado en Alicante ciudad rubricaron 3.675 nacimientos, este año podría cerrarse con una cifra cercana a los 4.000. Si tenemos en cuenta el computo global de todo el 2004, los hijos de extranjeros supondrán el 40% del total de nacimientos”.

Para los sociólogos que manejan datos emanados de personajes de”tanta solvencia” como Consuelo Rumí o Rafael Caldera, el asunto es incomprensible: no puede ser que una franja de la población que, según las estadísticas, suponga menos del 7%, acapare el 40% de los nacimientos. Pero hay una explicación que ZP y su claque de vendepatrias se preocupan por ocultar sistemáticamente.

Las cifras que maneja ZP son falsas: no existen 2.500.000 de inmigrantes, de los que 1.500.000 está legalizado y falta otro millón por legalizar. En absoluto, estas cifras podían corresponder a 2000 o 2001, pero desde entonces ha llovido mucho. En la actualidad sabemos por fuentes oficiales de la Generalitat de Catalunya que el número de inmigrantes en esa región es de 800.000-825.000. Realizando las extrapolaciones pertinentes, es lógico suponer que en toda España la cifra total de inmigrantes ha rebasado a lo largo de 2004, la cantidad de 3.500.000-4.000.000, de los cuales, aproximadamente 2.000.000-2.500.000 están sin legalizar. De ahí que cada vez que nos aproximamos a la fecha del 30 de enero en la que se dará el pistoletazo de salida para la regularización masiva, el gobierno esté temblando y vaya rectificando las cifras a la alza.

En verano, cuando Consuelo Rumi dio la noticia de la próxima regularización masiva, hablaba de que afectaría a 400.000 inmigrantes, en octubre había subido la cifra a 600.000. El 15 de diciembre, en Onda Cero, volvió a dar como cifra 1.000.000. La cifra parece alta, pero no tiene nada que ver con la realidad que debe estar cercana al doble. Al menos los que tendrán derecho a regularizarse. Por que luego están los que lleguen después, los que no puedan acogerse a esta regularización y los que sean rechazados por manifiesta falsificación de papeles, que de todo habrá. De ahí que los funcionarios de ZP hayan sacado pecho y hayan sido capaces de decir “tajantemente” que “está será la última regularización”...

Ahora bien, si tenemos en cuenta que el anuncio de esta regularización ya excitó el “efecto llamada” en septiembre-diciembre y que, previamente, la mera presencia de ZP y el pulso que echaron con él las mafias pakistaníes y marroquíes con la ocupación infame y blasfema de la Catedral de Barcelona, tras comprobar que era un tipo débil y quebradizo, ya excitaron un primer “efecto llamada”, es presumible que tras la apertura del plazo de regularización ese mismo efecto se disparará. De aquí a un año estaremos otra vez en torno a 1.500.000 de ilegales viviendo de la caridad pública y consumiendo recursos asistenciales que también nuestra gente precisa.

Por lo demás, pensar que ZP o algunos de sus funcionarios son capaces de algún gesto de valor y aplomo, de firmeza y decisión, es altamente improbable. La política de la “renuncia preventiva” es el leit-motiv del gobierno, tanto en nuestras relaciones con Europa, como en la diplomacia hacia el “enemigo del Sur”. Pensar que un gobierno tan cobarde, débil e incapaz como éste va a hacer de ésta la “última regularización” es un ejercicio de fantasía y ficción, peligroso por improbable.

La demografía española está muerta mientras la propia de la inmigración ha explosionado.

Hace falta recordar que en los nueve meses en los que el gobierno débil e incapaz de ZP está en el poder, ha multiplicado las medidas para limitar aún más la demografía: se ha preocupado mucho por acelerar los divorcios (lo que puede ser comprensible, pero no urgente), ha regularizado los “matrimonios” homosexuales (lo que ni es comprensible, ni mucho menos urgente), ha estudiado la posibilidad de aborto libre (lo que, además es altamente inmoral). Estas son las medidas “demográficas” del gobierno ZP…

… Hace falta para cuándo medidas para estimular la paternidad, para cuando medidas para facilitar el acceso a la vivienda para los matrimonios jóvenes, para cuando medidas de protección y subvención a las familias numerosas. Hace falta, en definitiva, una política demográfica que asegura:

1º. La supervivencia de nuestra comunidad que en el 2040 será ¡la más vieja del mundo!

2º. La contención de aquellos grupos étnico-religiosos separados por abismos antropológicos y culturales o de lo contrario, la España del mañana será la Yugoslavia de los conflictos étnico-religiosos del ayer.

Pero pensar que ZP y los suyos harán algo para reconocer siquiera estos problemas, es irreal. Para ZP todo lo que no sea la venta de talante en comprimidos y alardear una y otra vez de que cumple lo prometido con la retirada de tropas de Irak, es algo que excede sus capacidades de gobierno.

El hecho es que el año pasado, la comunidad que tuvo una tasa de natalidad más alta fue la marroquí (¡el año en el que 192 compatriotas murieron a causa del terrorismo marroquí!), superando a la comunidad ecuatoriana que le dobla en número.

¿Por qué? Por la única posibilidad que tiene la comunidad marroquí para regularizar su situación en España es… tener hijos españoles. Cualquier nacido en España recibe inmediatamente, como mínimo, la nacionalidad española. A partir de aquí, la pareja que tiene un hijo en España y lo registra, ya puede estar tranquila. De ahí que para los marroquíes la primera actividad a realizar en España, es hacer un hijo. Y ZP está ahí para darles todo lo que se niega a nuestros hijos: becas de alimentación, libros de estudio gratuitos, pisos de protección oficial, ayudas económicas procedentes de los ayuntamientos y sanidad y medicamentos gratuitos. ¿Y nuestra gente? ¿y nuestra comunidad?

Está creciendo más que ninguna otra, la comunidad más problemática que puede llegar a nuestro suelo: la marroquí. No aporta gran cosa a la economía nacional: el paro le afecta en una proporción muy superior que a los españoles, sus cotizaciones a las SS no resuelven absolutamente nada… reciben mucho más de lo que dan, sus familias numerosas absorben mucho más recursos que lo que pueden aportar sus reducidas cotizaciones a la SS. Además un 50% de los 600.000 marroquíes residentes en España simpatizan con el islamismo radical. Sin olvidar la nacionalidad que figuraba en el pasaporte de los criminales del 11-M. Y, sin olvidar, por supuesto, que se encontraban regularizados en España, cuando a los servicios policiales marroquíes les constaba que muchos estaban ligados a redes terroristas. Sin olvidar, finalmente, las reivindicaciones marroquíes moderadas (Ceuta. Melilla, Islas Adyacentes, Canarias) ni las radicales (España = Al-Andalus tierra islámica usurpada por cruzados e infieles).

Tenemos un problema creciente que crece en el regazo femenino y maternal de ZP. En ese regazo está creciendo un ente que corre el riesgo de crear tensiones insoportables en la sociedad española: étnico-demográficas, religiosas, terroristas, nacionalistas… Todo esto está creciendo en el regazo de ZP.

Por eso, además de bobo y de traidor, el calificativo de vendepatrias le cuadra como pocos.

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© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es