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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Teilhard de Chardin: luces y sombras en torno a uno de los ideólogos del a New Age

Infokrisis.- Uno de los puntales en los que encuentra inspiración  el movimiento “New Age” es el jesuita Pierre Teilhard de Chardin hasta el punto que algunas tendencias lo reconocen como precedente y extraen de él buena parte de sus ideas y justificaciones (Sondra Ray, Robert Coon, etc.). Puede decirse que el movimiento “New Age” si acepta algo del cristianismo es la noción de Cristo Cósmico que plantea el padre Teilhard.

    No se trata de un pensador fácil de leer, su obra se sitúa en el cruce entre la filosofía, la teolofía y la ciencia. Teilhard fue el primero en buscar sólidas argumentaciones científicas para sus intuiciones místicas, algo que posteriormente han hecho desde Fritjof Capra hasta Stanislas Grof. Pero como todos los precursores su obra es discutida por muchos y, en su conjunto, las luces y las sombras se alternan de manera inquietante. Su figura, indiscutible en ambientes católicos progresistas hasta hace quince años, está hoy en revisión.

PRIMEROS PASOS

    Nació en un castillo al oeste de Clermont, cerca del Puy-de-Dôme ; de familia aristocrática, desde muy niño recibió una esmerada educación religiosa ; sin embargo, también desde muy niño su pensamiento estuvo escindido entre dos fidelidades que entraban en contradicción : el espíritu y la materia. El propio Teilhard de Chardin cuenta que “... a los seis o siete años empecé a sentirme atraído por la materia, o más exactamente por algo que “resplandecía” en el corazón de la materia”. Explica que jugaba con piezas de hierro en las que veía algo que trascendía la mera materia y más  adelante prosigue : “Me abstraía en la contemplación, en la posesión, en la existencia soberana de mi <<Dios del Hierro>>”. A lo largo de toda su obra, como veremos, intentó resolver la contradicción entre espíritu y materia.

Con esa precoz mentalidad ingresó en el colegio de los jesuitas de Villefranche-sur-Saône, una escuela religiosa y aristocrática. Finalmente, terminaría entrando en la Compañía de Jesús, cuando la orden fue expulsada de territorio francés y la mayoría de sus miembros -con el propio Teilhard- pasaron a residir en la isla de Jersey.

    En 1905 terminó sus estudios de filosofía y teología y en 1912 será ordenado sacerdote. Enviado por la Orden como profesor a un establecimiento de El Cairo; allí, como producto de su admiración por la materia, empezará a interesarse por la paleontología. Son los años en los que las ciencias sufren un importante tirón : se empieza a teorizar sobre la radioactividad y, poco a poco, se va penetrando en la estructura atómica de la materia, en ese mundo que tanto seduce al padre Teilhard.

    Años después escribirá que, desde su juventud, ya estuvieron claras las orientaciones que iba a mantener durante toda su vida : “De una y de otra parte de la Materia, la Vida y la Energía : las tres columnas de mi visión y de mi beatitud interiores”.  Sostiene que entre materia, vida e inteligencia, no hay ruptura, sino continuidad. El evolucionismo se iba imponiendo, poco a poco, en la época, y el padre Teilhard va estableciendo las bases de lo que será su concepción del mundo y que, casi podríamos llamar, un “meta-evolucionismo”, es decir, una concepción de la evolución de los organismos, desde la materia inerte hasta el Espíritu puro.
    Después de ser movilizado durante la primer guerra mundial y de participar en el frente como camillero, protagonizará el fraudulento caso de Piltow, del que hablaremos detalladamente más adelante. Luego, emprenderá una serie de viajes a Extremo-Oriente que le llevarán a excavaciones en China. Cuando regrese, será ya un hombre famoso y sus doctrinas, aun sin estar suficientemente cimentadas en datos objetivos, siendo más bien productos de una síntesis del pensamiento teológico  y de doctrinas científicas, será mirado por simpatía extramuros de la Iglesia Católica, como el esfuerzo de un sector del clero intelectual, por adecuar progreso científico y fe cristiana.

EL ESCANDALOSO CASO DEL “HOMBRE DE PILDTOW”

    A principios de siglo el evolucionismo no se había impuesto todavía como doctrina oficial ; si bien sus teorías sobre la evolución animal habían logrado seducir al mundo científico, cuando aludían al hombre, la oposición por parte de distintas confesiones y creencias religiosas era cerrada y, lo que es peor, apoyada en bases objetivas : efectivamente, no se había encontrado el “eslabón perdido” entre el simio y el hombre, hasta el punto que algún biólogo, irónicamente, pudo decir que el hombre era el animal más antipático para los darwinistas...

    Los evolucionistas de la época dedicaron todos sus esfuerzos a encontrar esa cadena de eslabones perdidos que, vistas las diferencias entre el simio antropoide y el hombre, debían ser varios. Pero el pitecántropo -medio simio, medio hombre- no aparecía y lo que era peor, los evolucionistas habían hecho de su hallazgo una cuestión de principios, hasta el punto de que llegaron a falsificar distintos restos para presentarlos como los ansiados eslabones perdidos. Hay que recordar que, a principios de siglo, la ciencia aun no había establecido la datación por medio del carbono 14 y era imposible analizar la veracidad o falsedad de los restos. Los darwinistas de principios de siglo no eran esos mansos científicos que buscaban solo el progreso de la ciencia, atacados por el oscurantismo religioso... eran gentes capaces de mentir para demostrar la veracidad de sus afirmaciones ; frecuentemente estaban situados en el terreno de la filosofía positivista, anti-religiosa por definición y empeñada en demostrar la inexistencia de Dios a través de un ataque al “fijismo” o “creacionismo”, doctrina que supone que las especies son inmutables y fueron creadas por Dios.

    El padre Teilhard se encontró implicado en dos escándalos de falsificación de restos antropológicos. El más famoso, sin duda, fue el caso de lo que la ciencia dió en llamar “hombre de Piltow”. Hasta los años cincuenta, los libros de textos de las escuelas enseñaban que en la población inglesa de Piltow se había encontrado el fósil de un hombre-mono al que se llamó “Eoantropus dawsoni”, su cráneo era humanoide, mientras que la mandíbula de características simiescas, tenía una dentición que correspondía a las razas humanas actuales, especialmente el canino, radicalmente distinto del propio de un mono antropoide. La comunidad científica no dudó que se trataba del famoso eslabón perdido y así se enseñó en los libros escolares...

    Pero en 1954 a alguien se le ocurrió realizar un análisis pormenorizado de los restos a la luz de las nuevas tecnologías de datación. El “Hombre de Piltow” no pudo soportar ninguan de las pruebas : se trataba de una burda falsificación. El cráneo simiesco era, efectivamente, del pleistoceno, pero la mandíbula correspondía a un humano muerto a principios del siglo XX, envejecido mediante colorantes químicos insertados mediante un proceso de cocción. Los famosos dientes habían sido limados para hacerlos corresponder con dimensiones y formas humanas ; en cuanto al canino, procedía de Francia. La articulación de la mandíbula con el cráneo, estaba rota y había desaparecido, seguramente para evitar que se pudiera advertir que no correspondía a la misma caja craneana ... ¿Qué había ocurrido ?

    Charles Dawson en 1912 fue quien descubrió los restos del cráneo; en sus trabajos fue ayudado por Sir Paul Woordward y el padre Teilhard du Chardin. Dawson solo encontró la mandíbula falsificada tras la llegada del jesuita y, si bien es él quien encontró la mandíbula, no está comprobado que fuera él quien la falsificó. Al año siguiente, el propio Teilhard descubrió el polémico canino...


    En su momento, el descubrimiento sacudió la conciencia de la humanidad y hoy nos resulta muy difícil intuir las repercusiones que tuvo, pero que no serían inferior al nacimiento de la microinformática : algo, efectivamente, que rompe con las creencias anteriores y supone una brusca innovación, un salto de gigante en la perspectiva científica. Buena parte de la fama de Teilhard du Chardin procede de este descubrimiento que proporcionó fundamentación científica a sus teorías.

    Cuando se descubrió la falsificación de Piltow, en los años 50, las culpas recayeron inmediatamente sobre Dawson, sin que las pruebas contra él fueran, en absoluto, concluyentes. Por entonces Dawson era solo conocido en reducidos medios científicos, mientras que el Padre Teilhard había alcanzado fama mundial por sus atrevidas teorías. Dawson, el eslabón más débil, pechó con la culpa de la falsificación. Sin embargo, no iba a ser la única.

EL “HOMBRE DE PEKIN”, SEGUNDA SOMBRA

    En 1927 volvió a repetirse el fraude. Davidson Black descubrió casualmente un diente humano en la maleta de un chino que vendía chucherías. El diente le llamó la atención por su presumible antigüedad ; supo que había sido encontrado en una cueva próxima a la ciudad de Chu-ku-tien. Black visitó la cueva y, poco después, recibió la visita del padre Teilhard. Justo tras la llegada del jesuita se encontró un segundo diente. Los hallazgos fueron de tal calibre que la Fundación Rockefeller financió, por mediación de Teilhard, las excavaciones con una generosa entrega de 20.000 US$.

    Esta aportación económica permitió proseguir los trabajos con más método. Se encontró una gruta con varios pozos, uno de ellos de siete metros de profundidad, repletos de cenizas mezcladas con algunos cráneos de monos, con la frente más amplia ; paradójicamente no se encontraron restos de fémures o vértebras, huesos que, como se sabe, se conservan mucho mejor que los cráneos.

    Los paleontólogos dedujeron que si había cenizas y piedras, era porque los cráneos pertenecieron a individuos capaces de encender fuego y, gratuitamente, consideraron que, a la vista de los restos, eran hombres-mono... Poco después, en 1932, realizando nuevas excavaciones en la misma cueva, se encontraron, en el estrato superior, tres esqueletos completos de “Homo Sapiens” con los mismos tipos de piedra que habían sido encontrados en el pozo e interpretados como instrumentos del sinántropo : el hallazgo constituyó un golpe demoledor para demostrar la veracidad del pretendido eslabón perdido.

    Sin embargo, los libros de texto infantiles siguen considerando al Hombre de Pekín como un antepasado del hombre actual. Afortunadamente para sus descubridores -Teilhard du Chardin incluido- en 1941, los restos del Hombre de Pekín fueron embarcados hacia EE.UU. pero desaparecieron por el camino, evitándose el amargo trago de la prueba del Carbono 14 que, sin duda, no hubieran soportado. El prestigio del padre Teilhard se hubiera desmoronado.

    Estos dos episodios son voluntariamente olvidados en todas las biografías que le han consagrado sus partidarios. Si bien no existe ninguna prueba concluyente de que fuera el padre Teilhard el falsificador, lo cierto es que fue la única persona que vivió extraordinariamente de cerca ambos casos y que los hallazgos más polémicos se realizaron siempre en su presencia. Ningún detective precisaría muchos más datos para inculparlo por fraude científico. Es más, los dos hallazgos contribuyeron a cimentar sus distintas teorías sobre la antropogénesis, de tal manera que, podemos decir que si no fué él el falsificar, al menos la falsificación jugó a su favor. Es mismo detective hubiera afrontado la investigación preguntándose ¿a quién beneficia el delito ?...   

DEL MICROORGANISMO AL CRISTO COSMICO.

    En “Science et Christ”, el padre Teilhard escribe : “La Evolución es hija de la Ciencia, al fin y a la postre, la fe en Cristo puede ser muy bien la que salvará mañana en nosotros el gusto de la Evolución”. En estas pocas líneas están implícitas las tres dimensiones del pensamiento de Teilhard, la científica, la teológica y la mística.

    Su concepto de la evolución va más allá del puramente biológico darwinista. Evolución es, para él, cualquier cambio o transformación de algo ; la evolución sigue distintos niveles progresivamente más complejos. Teilhard concibe el proceso de formación del Cosmos -su cosmogénesis- como un proceso dinámico y evolutivo siempre en movimiento ascendente. Dentro de esta cosmogénesis se desarrolla la biogénesis (nacimiento de la vida en el seno del universo material inanimado) que, a su vez, es seguida por la antropogénesis (aparición de la especie humana, a través de la línea ascendente de la evolución de los seres vivientes) ; pero el proceso no se detiene ahí. Su cosmogénesis no termina en la aparición del mono antropoiode, sino en la inclusión de éste en lo que denomina “noosfera” (del término griego nous, pensamiento), que es el terreno de la vida consciente propia del hombre. La diferencia entre el mono antropoide y el hombre, para Teilhard, no es otra que el desarrollo de una serie de habilidades, unida a la toma conciencia de sí mismo.

    Tanto mayor es esa conciencia de sí, tanto mayor el concepto de lo humano queda perfeccionado ; así pues, la experiencia mística, supondrá la cima ansiada por la naturaleza humana, un punto que parece escapar a la materialidad y alzarse hacia algo que está mucho más allá de ella. Y aquí Teilhard introduce un nuevo concepto que explica cual es el impulso que guía esta nueva etapa de la evolución, la “amorización”, esto es, el acto de impregnar a la sociedad humana en su actual etapa de desarrollo, con las energías del amor orientándolo a un fin cualitativamente superior. Es evidente que Teilhard ha tenido una experiencia mística similar a la que Arthur Koestler describió como “conciencia oceánica”, esto es, un estado de conciencia, diferenciado de la ordinaria, en la que el observador ha logrado escapar a una percepción dual del universo y se sitúa más allá de toda contradicción, sin conflictos, ni rupturas ; del mundo de la dualidad ha pasado al de la Unidad, al del Todo. Este tránsito hace que el místico perciba el universo como armonía o amor. La lectura de los textos de Teilhard induce a pensar que, a lo largo de toda su vida, intentó racionalizar en clave científica, una apertura interior de conciencia, probablemente expontánea o generada por algún traumatismo existencial (acaso la experiencia vivida en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial) o quizás por su condición de sacerdote y jesuita (meditando según las indicaciones del fundador de la Orden, San Ignacio de Loyola).

    La “amorización” abre las puertas a la fase final del proceso evolutivo, lo que Teilhard llama “Punto Omega”.

PROFETA DE LA NUEVA ERA. SU INFLUENCIA : EL PUNTO OMEGA

    Llegado a este límite, Teilhard quiere superar el estadio de la física y del resto de ciencias de la materia, para alcanzar un nivel que se sitúa más allá de estas ramas del saber, pero más acá de la metafísica. Es lo que llama “ultra-física” y que concibe como un estadio sintético del conocimiento científico que se preocupa, no solo de los fenómenos observables, sino del sentido global del universo.

    Una parte esencial de la “ultra-física” es el concebir el sentido de lo humano en la etapa siguiente de la evolución que nos lleve a un estadio superior al actual. Es lo que llama “lo ultra-humano”. Teilhard lo percibe como un estadio post-personal. En efecto, en su presumible experiencia mística, sintió aquello que han experimentado los místicos y los meditadores de todos los tiempos : la disolución de la personalidad en el todo cósmico. La abolición de las barreras del mundo de la dualidad que conlleva la experiencia mística, acarrea igualmente la destrucción de la diferencia entre el Yo y el no-Yo. La persona siente fundirse con el Cosmos y Teilhard, nuevamente, intenta dar a esta experiencia mística, una interpretación a medio camino entre la ciencia y la teología. Este es el aspecto más problemático de su concepción del mundo, pero también el que ha atraido más interés por parte de los intelectuales de la “New Age”.

    El estadio final de la evolución del cosmos se encuentra en lo que Teilhard llama el “Punto Omega”, en alusión a la última letra del alfabeto griego y a la frase bíblica en donde Dios dice “Yo soy el Alfa y el Omega, el principio y el fin”. La marcha hacia Dios es el fin último del proceso evolutivo y la razón de ser del Cosmos. La evolución de los distintos organismos vivos converge en Dios. La humanidad es hija de Dios, derivada de El, vuelve a El ; de ahí que la teología de Teilhard identifique humanidad con Cristo.

    En su proceso de perfeccionamiento, la Humanidad irá aboliendo las barreras personales entre unos y otros seres ; es lo que Teilhard llama el “proceso de socialización” (tendencia de la humanidad a constituir una comunidad humana cada vez más organizada y unificada). De la misma forma que el mono antropoide evolucionado, un día llegó a tener conciencia de sí mismo, la humanidad del futuro, siguiendo este proceso de ascensión y convergencia, acabará teniendo una conciencia colectiva y unitaria. Y esta conciencia le otorgará la naturaleza de Cristo. La “cristogénesis” de Teilhard implica que la humanidad del futuro es el “Cristo Cósmico” o “Cristo Universal” : Cristo encarnado en una humanidad que, teniendo conciencia de sí misma, y siguiendo la lógica evolutiva -siempre en busca de estadios más avanzados y perfeccionados de desarrollo- termina identificándose con Dios.

    En ese momento se habrá llegado al “Punto Omega”, límite máximo y punto de convergencia de toda la Evolución.

    Cambiando algunos términos, en especial aquellos que están íntimamente ligados a las concepciones católicas de las que parte Teilhard, se puede percibir sin mucho esfuerzo que su teorización fue aprovechada por los intelectuales de la “New Age”. Lo que Teilhard llama “socialización” es la tendencia global que los “newagers” atribuyen a la Era de Acuario, que consideran era de la humanidad por excelencia. El concepto de “cambio de paradigma” que Teilhard no menciona con estas palabras, está sin embargo implícito en su visión del mundo, cuando dice que cada nivel evolutivo contribuye a un cambio global de perspectiva. Cuando Teilhard dice en su libro “La Misa sobre el Mundo” que hay fuerzas que nos hacen contemplar el rostro de Dios, pero solo otras suficientemente intensas permiten que “despertemos en el seno de Dios”, aludiendo con otras palabras a la diferencia entre exoterismo y esoterismo, entre la creencia en Dios y en la Trascendencia de un lado y en la experiencia de la Trascendencia en el propio corazón de lo humano, esto es, lo que la “New Age” considera un “estado diferenciado de conciencia”.

¿SACERDOTE MATERIALIZADO O MATERIALISTA ESPIRITUALIZADO?

    Hasta aquí el pensamiento y la obra de Teilhard de Chardin, con sus luces y sus sombras, con sus intuiciones geniales y las sospechas planeando sobre algunos de sus hallazgos. No importa, nadie puede negarle el ser el precursor de algo que otros muchos, después de él, han divulgado y reescrito en términos más accesibles para el público y desde perspectivas situadas extramuros del catolicismo romano, en el cual Teilhard siempre permaneció, si bien en sus márgenes.

    El padre Teilhard no fue en absoluto apreciado por la teología católica. El 30 de junio de 1962, casi una década después de su muerte, el Santo Oficio publicó una réplica a su filosofía de la vida, justo en los momentos en que su obra gozaba de mayor prestigio y popularidad : “... en el plano filosófico y teológico, sus obras están repletas de ambigüedades e incluso errores graves que ofenden a la doctrina católica”.

    La réplica afecta, fundamentalmente a las cuestiones de teología, excepto en un punto de carácter más universal y metafísico. El Santo Oficio identificó el eslabón más débil en la cadena de razonamientos de Teilhard : su concepción del espíritu como un estado evolucionado de la materia. Una concepción que, en buena medida, es implícitamente compartida por los exponentes más brillantes de la Nueva Era.

    Teilhard fue, a nuestro modo de ver, un producto de su tiempo. Su interés por dar un contenido católico a la doctrina de la evolución fue motivado por los excesos de la polémica evolucionismo-fijismo de principios de siglo ; como teólogo y hombre de ciencia que era, intentó conciliar ambos puntos de vista. Por lo demás, eran también los tiempos en los que la Internacional Comunista efectuaba su gran embestida en los años 20. Teilhard era consciente que el marxismo se apoyaba en una doctrina pretendidamente científica, racionalista y economicista hasta lo inhumano, que ganaba adeptos entre la intelectualidad ; Teilhard intentó contrarrestar la visión del mundo del marxismo con una cosmogénesis que, salvando los aspectos que consideraba esenciales en el catolicismo, le diera una fundamentación científica. En rigor hay que decir que no lo consiguió... El Santo Oficio en 1962 dió constancia que “...sus escritos, en numerosos puntos, están mas o menos en oposición con la doctrina católica”. Hasta el siglo XVIII sus libros hubieran resultado quemados... y, posiblemente, también él hubiera sufrido el mismo destino.

    Desde nuestro punto de vista, el error de Teilhard consistió en intentar racionalizar y buscar una fundamentación científica a aquello que es una experiencia interior. Un viejo cuento sufí explica que un místico se fue al desierto a meditar y vió a Dios. Al volver sus conciudadanos le preguntaron : “explícanos lo que has visto”. El, mediante aproximaciones y parábolas intentó dar una visión aproximada. Algunos de quienes le oyeron, fundaron una nueva religión y estuvieron dispuestos a morir y a matar por su fé. Pero ¿cómo unas pobres palabras pueden describir la experiencia de lo Divino ?. A Teilhard le ocurrió otro tanto : ¿cómo las ciencias físicas pueden interpretar lo que está más allá de ellas y en otra dimensión, la meta-física? Entre ambas áreas del conocimiento existe una experiencia cualitativa y no solo un grado de evolución. Lo que interesa al místico es la vivencia mística, no racionalizar los procesos mediante los cuales ésta se genera. De hecho, las escuelas místicas de todos los tiempos han prescrito el silencio y el secreto ; los taoístas incluso han explicitado que “quien habla de la Vía, se aleja de la Vía”. Teilhard se perdió en su intento de explicar “la Vía” y su destino.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo,.es – http://infokrisis.blogia.com – Prohibida la reproducción sin indicar procedencia

Dürer: tres grabados de Alquimia: El caballero, la muerte y el diablo, La Melancolía y San Jerónimo

Dürer: tres grabados de Alquimia: El caballero, la muerte y el diablo, La Melancolía y San Jerónimo

Infokrisis.- Este artículo se elaboró como parte del libro ya publicado Dalí entre Dios y el Diablo, sin embargo, una vez acabada la obra, se juzgó que el artículo se separaba excesivamente de la línea central de la obra y complicaba en exceso la lectura de la misma por lo que no se incluyó. Ahora lo ofrecemos a los lectores de infokrisis, como un apéndice de aquella obra ya agotada y que hemos reproducido en su totalidad en las páginas de este blog.

    En 1965 Dalí decía a Amanda Leal con quien empezaba a relacionarse: "¿Conoces "La Melancolía"? Pues bien, eres tú", aludía a la figura angélica que aparecía en el famoso grabado de Dürer y que siempre tuvo muy presente desde su juventud.

    Contemporáneo de El Bosco, Dürer pertenecía a una familia procedente de Hungría que antes de transformar su nombre en el que le dió la fama, se apellidaba Ajlos, derivado de Ajlo que significaba "puerta". Alberto Ajlos, padre del pintor, se estableció en Nuremberg y germanizó su nombre: Dürer.

    Esto explica solo alguna de las particularidades de su escudo familiar.En 1523 el pintor realizó una composición heráldica con su escudo en la que, efectivamente, puede verse la puerta que evoca su apellido. Otras características del mismo escudo nos permiten intuir que Dürer estaba familiarizado con el simbolismo tradicional. Efectivamente, a la puerta en cuestión se accede mediante tres peldaños y la prueba de que no se trate de una puerta terrestre nos la da el hecho de estar situada sobre nubes. Pero si ese es el escudo, el acompañamiento es todavía más sorprendente: sobre él un yelmo y sobre el yelmo unas alas y entre estas, la figura de un personaje de raza negra. El escudo de Dürer no es solamente el emblema de un linaje familiar, es, sobre todo, el jeroglífico de la obra filosofal.

    Dürer jugaría, en muchas ocasiones, con el simbolismo de la puerta. Solía firmar sus cuadros con una gran "A", inicial de Albrecht, que correspondía a la puerta, en cuyo interior colocaba la "D". La puerta es un símbolo universal, equivalente el puente, evoca tránsito, paso de una a otra realidad, iniciación, principio de algo y fin de su anterior; en el mundo clásico, el dios de las puertas era Jano quien, por lo demás, era también el dios de la iniciación. Dios bifronte se conmemoraba su fiesta en el inicio del año, cuyo primer mes le estaba consagrado. En este caso la puerta no es terrestre: situada sobre una nube, indica una posibilidad de realización espiritual, operada en tres fases, los tres peldaños que llegan hasta ella. Franquear el umbral supone, elevarse hasta los tres grados de la perfección, supone el trabajar sobre los tres elementos constitutivos del Ser: cuerpo, alma y espíritu, representados precisamente por la figura de raza negra, el yelmo y las alas de águila. Estas últimas evocan el alma y su naturaleza solar, pues, no en vano, el águila al ser la única ave que puede mirar al sol de frente, indica que en sí posee algo de la naturaleza del Sol; y este elemento ígneo es asimilado en el hombre a su alma tan eterna e inmortal como dormida o latente. El yelmo, en tanto que cubre la cabeza del guerrero, va íntimamente relacionada a lo mental, allí donde se producen todos los procesos del pensamiento que caracterizan al espíritu, el cual hay que dominar y forzar a que transmute su naturaleza. Finalmente, la figura de raza negra, alude al cuerpo físico, al plomo opaco, terrestre, verdadero templo dentro del cual se opera la doma del espíritu y la consiguiente liberación del alma.

    Todo este proceso hermético está excepcionalmente detallado en los tres grabados que Salvador Dalí más admiraba de Dürer: "El caballero, la muerte y el diablo", "La melancolía""San Jerónimo en su estudio". Elaboradas entre 1513 y 1514 entran de lleno en la tradición renacentista para la que la pintura debe ser vehículo de expresión, no solo de ideas estéticas y éticas, sino además de un esoterismo que en la época derivaba de la colusión entre la cábala cristiana, la herencia del gibelinismo y el redescubrimiento del mundo clásico. Esta influencia es patente en algunos cuadros de Dürer y muy evidente en el Parmigiano y entre los pintores de la corte de Cosme I de Medici.


    De los tres grabados en cuestión que tanto sorprendieron a Dalí hay que situar en primer plano a "La Melancolía"; la melancolía a la que se refería Dürer, no tenía nada que ver con el concepto actual referido a relacionado con un espíritu triste, romántico, taciturno e impotente. La palabra derivó de los términos griegos melas y chole, negro y bilis respectivamente, el malencólico es, pues, aquel cuya personalidad está marcada por la bilis negra, en oposición a los otros tipos (flemático, colérico y sanguíneo) individualizados por la psicología renacentista. El melancólico que nos presenta Dürer es, pues, la persona que ha advertido la impotencia de lo humano, estudia y trabaja para superar esa condición, transcenderla. Todo el cuadro contiene los elementos y símbolos del Opus Nigrum, distribuidos en función de una geometría esotérica que ya estudiaremos en su momento.

    El hombre considerado desde el punto de vista del hermetismo es "plomo opaco", pertenece al reino de Saturno cuyo nombre, constituido por la raíz "Sat" (=el que es),  ilustra perfectamente la situación del hombre que vive rodeado de tinieblas. Los atributos de Saturno están representados en la parte superior del grabado: la balanza y el reloj de arena. Junto a ellos aparecen dos símbolos verdaderamente complementarios: la escalera y el arco iris. Ambos sugieren en la simbólica tradicional tránsito: el arco iris fue utilizado frecuentemente -incluso en el cristianismo- como enlace entre dos mundos: el físico y el metafísico, entre dos órdenes de ideas, entre el devenir y el ser, es equivalente al puente que comunica dos orillas; pero este símbolo está completado por el de la escala. Siempre la escala ha sugerido, no solo tránsito, sino ascenso: la vemos en el primer grabado del "Liber Mutus", está presente en el medallón del pórtico central de Notre Dame de París, la volvemos a ver en varias obras del rosacruz alemán Michel Maier, y nos la encontramos en Dürer, finalmente, constituida por siete peldaños: en la cosmogonía medieval de la que aun se nutría Dürer, el siete estaba asociado a los siete planetas o a las siete esferas planetarias, que el iniciado había de recorrer para seguir su camino de perfección. La primera etapa, naturalmente, era aquella en la que el hombre no contaba sino con su materialidad que Dürer representa con un poliedro de aceradas aristas cuya sola imagen nos indica solidez, materialidad.

    Para ascender por los peldaños del Saber es preciso triturar los elementos densos (materiales) y anular su poder: dado que lo semejante se une a lo semejante, según reza la máxima hermética, el eje de la personalidad, mientras esté constituido por la parte densa, el cuerpo físico, el conjunto se sentirá atraído por el mundo físico y material. El hermetista tritura en su mortero de agata la materia prima, pero esta operación tiene también un equivalente interior: el triturar los rastros de materialidad que pueda contener su espíritu. Dürer representa esta operación con la imagen de una enorme rueda de molino situada entre la figura humana meditabunda y el poliedro, sobre ella está situada un pequeño ángel.

    Las características de lo que hay que triturar están implícitas en el poliedro, pero Dürer la completa con un perro que descansa a los pies de la figura humana, retorcido sobre sí mismo. Este perro es el equivalente al que muerde la pierna del vagabundo pintado por El Bosco como reflejo de la primera carta del Tarot. El nerviosismo, la fiereza, la inestabilidad, lo visceral del perro, hacen que la iconografía tradicional tienda a asimilarlo al espíritu. Este, cubre y desfigura la acción del "oro", del alma, representada aquí por la esfera, el más perfecto de los cuerpos en tanto que todos sus puntos distan lo mismo del centro y suponen la irradiación de un solo punto central. Precisamente la figura humana meditabunda sostiene entre sus manos y a sus pies los instrumentos requeridos para la transformación: con la regla y el compás mide las proporciones y dibuja las formas, con el cepillo de carpintero, la lima y el cincel, pule y desbasta, con los clavos, fija,  operaciones todas que tienen su equivalente en los procesos de perfeccionamiento interior.

    Queda solo un elemento por definir: el misterioso cuadrado mágico. La elaboración de dicho cuadrado -cuya resolución ya hemos explicado en una obra anterior - implica un grado de concentración interior y de meditación notable, actitud interior imprescindible para la ejecución de los trabajos herméticos. El grabado de Dürer, está trazado sobre la base de las rectas y diagonales que constituyen el cuadrado mágico.

    El grabado en sí es la alusión al "Nigredo" u "Opus nigrum", contiene todos los elementos que entran en juego, de la misma forma que el grabado siguiente, "El caballero, la muerte y el diablo", remite a la superación de esta primera fase y a la inmersión en la segunda. Este grabado está compuesto por tres planos: en primer lugar la imagen del caballero, tras él, unas figuras monstruosas, a lo lejos, en lo alto de la montaña, el castillo inaccesible. Si hay una palabra que defina la actitud interior del caballero es impasibilidad. Armado con ella y con su lanza y espada, no deja que los monstruos infernales le sorprendan ni transtornen. Sobre su montura evidencia un dominio sobre los impulsos viscerales y emotivos; el perro lo sigue, no lo persigue, ni lo acosa, parece sometido a su voluntad. !Qué serena imagen la del caballero que para llegar a las altas cumbres de su fortaleza, solo tiene que seguir la senda trazada por su voluntad inconmensurable de no servir a la naturaleza animal y que es indiferente a los acosos de lo infernal!

    La "obra al negro" ha sido superada, el estado de muerte y postración, dejado atrás, el meditabundo se ha puesto en pie, a la conquista del "mundo intermedio" representado por los seres infernales; vencidos estos, nada pueden contra él y ya nada impide el acceso a la montaña en cuya cumbre el castillo representa tiene el mismo sentido que la "roca en el océano", la "isla de Avalon", la "ciudad Santa", el "Shambala de los iniciados", etc. el lugar, situado en un alta montaña, lejos del mundo de lo contingente, donde ni el espacio ni el tiempo alteran la quietud y la estabilidad olímpica de los que allí moran.

    Pero aun hace falta una tercera etapa que no es sino la profundización en la situación alcanzada. Y Dürer nos la representa a través de "San Jerónimo en su celda", tercer grabado de la serie. Es la celda de un monasterio cuyas paredes están ornadas con distintos símbolos utilizados por el peregrino a lo largo del camino. Del techo pende una calabaza, acaso la compostelana indicativo de una búsqueda y de una peregrinación interior concluida. Ante Jerónimo se encuentra un león, reposado y tranquilo, el animal áureo y solar que no ataca a quien es de su propia naturaleza. Está vigilante a los pies del Santo que luce sobre su cabeza el resplandor del "cuerpo de gloria", inalterable e imperecedero. Su espíritu, el perro, vencido, duerme y ya nada le impide, profundizar en el estudio de la naturaleza que verá con los ojos del iluminado y de la "inteligencia del corazón" (la intuición intelectual de la que hablaban los escolásticos). Por lo demás el nombre mismo de Jerónimo indica su carácter de perfección: derivado de "hieros" (Hiero-nymus), significa "sagrado".

    En otros cuadros Dürer intenta transmitirnos símbolos herméticos. En un extraño autorretrato titulado "Doctor, es ahí donde me duele", su dedo indica una costilla que nos permite retornar al mito del andrógino que ya hemos aludido en las notas sobre El Bosco: la ruptura interior que supone la escisión entre un espíritu femenino y un alma masculina, entre un principio pasivo y otro activo, es vivido por Dürer como un dolor, una carencia interior cuyo único remedio es la "unión de los contrarios", la paz entre el espíritu y el alma representados por el perro y el león situados a los pies de San Jerónimo.

    El 6 de abril de 1528 falleció el más grande de los artistas alemanes. De él se conservan la mayoría de sus obras y su casa de Nuremberg, si bien reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial en la que resultó dañada por los bombardeos aliados. Los últimos siete años de su vida estuvieron dedicados al estudio y la meditación.

    Dalí dedicó a Dürer uno de sus primeros artículos en la revista escolar "Studium", muestra de que ya desde muy joven le llamó la atención. En su artículo menciona explícitamente los tres grabados alquímicos a los que nos hemos referido de los que dice que "son de una profundidad de pensamiento tan grande que muy pocos artistas han llegado a tan alto nivel". Como sabemos, por la influencia del psicoanálisis, Dalí se preocupó de investigar y desarrollar sus tendencias y motivos de preocupación infantiles. Es de suponer que el interés que ya de muy joven manifestó por Dürer fue racionalizado en su madurez; de hecho, en la producción de Dürer hemos destacado voluntariamente tres elementos que serán casi una constante en Dalí: la construcción geométrica los cuadros partiendo de unas figuras básicas, construcción similar a la que es fácilmente perceptible en "La Melancolía", el tema del andrógino derivado de "Doctor es ahí donde me duele" y, finalmente, la filosofía hermética inherente a los grabados de Dürer que, con el paso de los años, le pondrán en la pista de alquimistas como Fulcanelli.

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Un artículo escrito hace 25 años: Las armas del Grial

Infokrisis.- Este artículo fue escrito en el lejano 1981 en el curso de una entrada clandestina en España, cuando me encontraba todavía como exiliado político en Francia. El artículo estuvo en una carpeta hasta hace relativamente pocas semanas en donde me decidí a escanearlo. Detrás del estilo juvenil del que es fácilmente perceptible, se deduce también la sorpresa del autor cuando, al investigar en los libros a su alcance en aquel momento, iba descubriendo un mundo simbólico rico en significados, que, de alguna manera son los que nos han mantenido en pie en los años siguientes.

El tema de las armas va indisolublemente unido a la casta guerrera y a sus modalidades de ascesis hasta el punto de que puede afirmarse que, real o simbólicamente, no puede acometerse una empresa de realización espiritual  al menos en lo que se refiere a la ascesis guerrera  sin estar provisto de las armas adecuadas para la misma. En las leyendas mitológicas la figura del héroe sería casi inconcebible sin el arma que lo caracteriza; imaginemos por un momento a Thor sin su martillo, Sigfrido sin Notung o Balmunga, al Cid sin su larga Tizona o a Arturo sin Excalibur. En ocasiones incluso, el arma hace girar en torno suyo a toda la narración legendaria como ocurre en buena parte del mito del Grial y de las leyendas vehiculizadas en torno suyo.

ESENCIA DE LA ASCESIS GUERRERA

Pero de entrar en el estudio directo de las armas que recorren las páginas más gloriosos de la Tradición Occidental y de penetrar en su simbolismo será útil recordar siquiera mínimamente el tipo de ascesis correspondiente a la casta guerrera y que, en parte ya se haexaminado en otros artículos de este dossier.
El arma va ligada, inicial y preferentemente, al hecho del combate: un arma se utiliza para pelear y el primer combate que deberá afrontar el héroe o futuro héroe será el de la conquista de su arma (o su recomposición, pues se encuentra rota). El hecho mismo de que unos guerreros puedan conquistar un arma y otros fracasen, significa ya un primer elemento de jerarquía: unos son dignos de empuñar un arma y otros no, y esa dignidad es, o bien adquirida por la superación de unas pruebas, o bien por una "dignidad natural innata".

En el segundo caso, Arturo, por ejemplo, logra extraer "Excalibur" de la piedra cuadrangular sin invocar por ello otra dignidad más que la de su nacimiento (hijo del rey Uther Pendragon), y en el otro caso, Sigfrido, educado puro y sin haber aprendido lo que era el miedo consigue forjar la espada invencible. Tanto en uno como en otro caso, antes que ellos, otros caballeros habían intentado la empresa, fracasando. No puede hacerse exclusión del carácter sagrado que tiene la espada en todas sus manifestaciones, pues como elemento creado por un Dios o un rey, participa de la divinidad y no puede ser tocada ni manejada por quien no posea en sí mismo la esencia de lo divino.

La conquista del arma es pues ya un primer paso de realización heroica y nos pone en la pista del significado de este concepto: si unos consiguen el arma y otros no, y si previo a esta obtención no ha mediado ninguna acción exterior "heroica", ningún combate, ni simbólico, ni real, implicará que ha sido un proceso interior en el héroe o guerrero lo que le ha encarrilado por la senda de la dignidad regia que le permitirá poseer la espada.

Más aun, significa que el proceso interior es más importante que la acción exterior, lo cual concuerda con la distinción coránica entre "pequeña" y "gran" guerra santa". La Gran Guerra Santa es la lucha del hombre consigo mismo, contra todo lo que lo ata a la materialidad y lo domina, contra sus instintos y pasiones inferiores. Mientras que la Pequeña Guerra Santa es la guerra en el sentido contingente del término, es decir, el combate de un hombre contra otros hombres. Instintos como el miedo, el ansia, el orgullo o el deseo pueden comprometer el desarrollo de la pequeña guerra santa, de ahí la importancia que se concede a la fase interior y anterior de desarrollo en la que estos impulsos y pasiones deben quedar dominados, "calcinados". Pero esa "Gran Guerra", como hemos visto, es la del hombre consigo mismo. Un occidental ido al Japón para aprender Zen a través del tiro con arco nos explica:

"Esta es la consecuencia del tiro con arco: un enfrentamiento del arquero consigo mismo que penetra hasta en las profundidades".

Y en el mismo libro unas páginas más adelante prosigue:

"El último secreto del arte de la espada consiste también en estar liberado de la idea de la muerte".

Cita que viajando por el tiempo puede muy bien trasladarnos a la filacteria situada en el frontispicio de la ciudad griega de Esparta en la que podía leerse:

"Solo el desprecio a la muerte da la libertad".

La conclusión a extraer de todo esto es importante y se refiere a la unidad objetiva e intrínseca de todas las tradiciones  guerreras más allá de los períodos históricos, como ya hemos visto y su referencia a la misma tradición en la que lo importante es el reencuentro del hombre consigo mismo, la liberación de la personalidad de todo lo que la condiciona y la obtención de una libertad absoluta.

PAX Y VIRILIDAD OLIMPICA

El fin de la lucha es la "pax triunphalis", la que Evola asimila al "estado olímpico", es decir, un estado de paz y quietud interior en el cual "el corazón ya no es afectado por ningún pensamiento sobre yo y tú"  o por emplear palabras de Wolfram "[los guerreros] a fuerza de combatir han conquistado la paz del alma". Esto sobre el terreno interior, pero en el campo de la Pequeña Guerra Santa también la "pax triunphalis" representa la victoria del orden sobre el caos, de la misma forma que en el interior del hombre el caos viene asimilado a las pulsiones inferiores e instintos y el orden a su separación. Tal es el símbolo de la "pax romana" impuesta por Augusto.

Este simbolismo lo encontramos también en el ciclo del Grial cuando Arturo arranca la espada de la piedra. Como símbolo del orden, la espada se identifica, en ocasiones, con la "columna vertebral" del mundo, el "axis mundi", es el orden por excelencia, un principio de espiritualidad pura, que hincado en la piedra cúbica representa la ocultación o subordinación de lo espiritual a lo material, no en vano el cubo, con sus superficies cuadrangulares es la figura más estática de la geometría de los volúmenes y representará la materializaicón absoluta. Separar la espada de la piedra sugerirá liberarla de la materialidad, esto es, separar el caos del cosmos, del orden.

En el mismo ciclo se repite otro simbolismo análogo. La espada que surge vertical de entre las aguas, empuñada unas veces por la misteriosa "Dama del Lago" y otras, simplemente por un brazo desconbocido y que será recogida por Uther o bien por alguno de los caballeros del Grial o, en otras narraciones por Arturo, representa la separación del elemento ordenador del universo, la espada, del seno del elemento informe y caótico que son las aguas.

Y también encontramos un simbolismo análogo en las artes herméticas cuando la espada se convierte en el emblema general de la virilidad representada esquemáticamente por el trazo vertical que simbólicamente sugiere el control sobre el estado de vigilia, control necesario en la primera fase de la obra alquímica. A esta sucede, como se ha dicho, la pasividad pura, el trazo horizontal y luego, en una tercera fase de la obra, obra al rojo, la virilidad resurge y se recupera nuevamente el estado de verticalidad. Ambos trazos se representan en la cruz, pero también y quizás de forma mucho más completa en la flor de loto o en la llave de la vida (el "ankh" egipcio): una raíz inserta en la tierra desprende un tallo que atraviesa las aguas, el cual, finaliza en una flor situada ya sobre el elemento caótico, o agua orientada hacia el sol, elemento viril, al igual que la espada "Excalibur" emergía de entre el caos de las aguas.

El carácter heroico de la obra hermética aparece también relacionado con el simbolismo de los colores y de la virilidad. El color del planeta Marte es el rojo, pero Marte es también el dios de la guerra y así mismo su símbolo es, no solo el mismo del metal que le es correspondiente, el hierro, sino también el emblema general de la virilidad: una cruz superpuesta a un círculo : la cruz alquímica de los cuatro elementos ordenadores, superpuesta al Todo representado por el círculo, un Orden, antepuesto a un Caos.

LOS APAREJOS DEL CABALLERO

Dicho esto conviene regresar al tema de la guerra que emprende el héroe. Para ello precisará no solo sus armas sino una serie de elementos imprescindibles para acometer la aventura: revestirá su corazón o armadura que le otorgará una protección real en la "pequeña" guerra, pero también la "defensa espiritual" de la que habló San Pablo. La coraza lo aisla del mundo, lo hace indiferente a él. En el ciclo del Grial el brillo de las armaduras representará el período de esplendor de la Corte de Camelot pero cuando el Grial se pierda y el rey herido agonice las armaduras habrán perdido su brillo. Previamente a la aparición del héroe providencial, Arturo, en la corte de Pendragon, cuando éste no ha obtenido aun la espada, las armaduras de sus caballeros tendrán un aspecto tosco y sombrío, bárbaro, una ausencia de brillo que indica un discurrir entre el caos y la ausencia de espiritualidad. Ahora bien, la coraza está realizada en acero, el metal que se forja golpe a golpe, que significa dureza trascendente y que sobre el plano real es la resistencia personificada.

Luego el caballero se ceñirá el casco o la cimera y el cinto. Por su posición, casco y cimera, simbolizarán los pensamientos que emanan del cerebro y también el dominio de los pensamientos y de los instintos que tienen su origen espiritual surgidos como emanación biopsíquica del organismo cerebral. El cinturón, por su parte, es un medio de protección del cuerpo y, no lo olvidemos, uno de los atributos de Hermes, robado a Venus Afrodita, lo que hace también del cinturón un elemento relacionado con la sexualidad contenida.

Ataviado así el caballero sube a su montura.

CABALLO Y JINETE

El carácter mismo del caballo define su papel simbólico y práctico. Se trata de un vehículo y más en concreto de un vehículo que simboliza lo material en la medida en que el caballo realmente es el exponente de unos deseos exaltados y furiosos, irreprimibles y salvajes. Quien haya visto un caballo excitado y haya tratado de separarlo de su yegua en celo, comprenderá lo que decimos. La misma doma del caballo es un arte que, simbólicamente, no está al alcance de todos. Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno, solo puede ser domado por él, y solo por él será montado. La furia del caballo es la furia de la materialidad y del instinto ciego; sobre él, es decir, en una relación jerárquica, el caballero, expresa el polo espiritual. Si el caballero sufre un accidente, pierde el control de la montura que se desboca y cae, significará una inmersión en la materialidad, una pérdida del vehículo de realización espiritual.

Alquímicamente esto puede tener correspondencia en el sentido de que en la primera fase de la obra alquímica se aconseja "mantener cerrado el recipiente con objeto de que el espíritu no vuele". Y más adelante, en la segunda fase, a su término, se insiste en que el producto de la calcinación", las "cenizas", no se pierdan. El cuerpo material en alquimia es el elemento que realiza en sí mismo y en su interior, la transmutación y por tanto debe ser conservado. La pérdida del caballo podría entonces asimilarse a la incapacidad por mantener en "un mismo recipiente" el espíritu y el cuerpo. Pero mientras que el caballero, sobre su montura indica la materialidad domada y dirigida, puesta a su servicio, el centauro, que podría asimilarse a esta imagen, es su inversión: lo espiritual dominado por lo material, lo instintivo, y sin posibilidad de separase de él.

La relación "jinete caballo", es decir, la posición ocupada con respecto a la altura supone una proximidad del caballero al cielo, una separación, consecuentemente, de la materialidad. Algunos capiteles góticos recogen este simbolismo mostrando a caballeros que cabalgan extrañamente sobre cabras: es decir, sobre el animal que trepa más alto, el que, en consecuencia, acercará más al caballero al cielo, a la proximidad con lo absoluto.

Por último, una vez en la montura, el caballero recibe su escudo que es algo más que una defensa y aparte de cumplir uan función complementara a la armadura, siendo la parte más visible del caballero será en ella en donde coloque su blasón y leyenda.

Tras recibir sus armas, partirá.

LAS ARMAS DEL CABALLERO

En las armas hay un doble poder contenido: de ahí que muchas ostenten dos filos (hacha, espada, maza) que habrá que entender como una referencia a esta duplicidad: con ellas se rompe y se mata, pero también se gobierna. Arturo hace probar a sus enemigos el filo de su espada y luego gobierna "por el poder de la espada", una vez impuesta la "pax triunphalis", y es en su nombre en quien realiza sus actos de poder. Creación y destrucción, tales son los atributos de las armas, que se corresponde, en cierta forma, con los atributos del Grial. Una tradición cuenta que el Grial es la piedra preciosa colocada en la frente del diablo que cayó a la tierra cuando la rebelión de los "ángeles malvados". Otra tradición india nos habla del poder destructor del "tercer ojo" de Shiva, que evidentemente es análogo a la piedra graal de la frente del diablo. Con ella se alcanza la felicidad, pero también se sufren peligros y riesgos, otro tanto ocurre con las armas. El bastón es el símbolo de apoyo, pero también de castigo, el martillo del herrero es también un arma de guerra y simboliza el poder creador de la forja y también el aplastamiento del adversario y así sucesivamente.

La espada  centrémonos en este arma  es más larga cuanto mayor es la dignidad de quien la empuña. Solamente en la tradición espartana las cosas eran algo diferentes: se consideraba un honor combatir con una espada contra más corta mejor, porque era así como podía estar más cerca del corazón del adversario y la tradición guerrera de aquella noble ciudad libre quería que la distancia ideal para el combate fuera aquella en la cual resultaba posible ver la abeja de tamaño natural que los espartanos pintaban en sus escudos.

Sin embargo, esto no es más que una excepción  justificada por una forma particular de tradición viril y guerrera  por regla general al acortarse la espada se transforma en un arma distinta, cualitativamente diferente también, la daga, el machete, llegando incluso a ser una inversión del significado de la espada. Su corto filo sugiere una espiritualidad no desarrollada y también se une a la traición, al asesinato la venganza y a la ausencia de cualidades viriles. Solo cuando el puñal es consagrado y ostenta signos de haberlo sigo (runas, inscripciones y leyendas, símbolos) se convierte en la daga de los caballeros, un arma auxiliar, surgida en tiempos relativamente recientes.

La forma de la espada varía según las latitudes y el sentido de las tradiciones imperantes: en el Occidente heroico y viril, donde la impronta "solar" es fácilmente observable no solo en el ciclo del Graal, sino también en la literatura de la Grecia clásica, la espada toma la forma de la virilidad fálica, por el contrario, en Oriente, islámico y semita, toma la forma del alfanje, estará en correspondencia con el carácter lunar de la espiritualidad de estos pueblos.

Otras tradiciones relacionan la espada con el Verbo. El mismo San Juan presenta la visión de un anciano de cuya boca sale una espada de dos filos, es el poder del Verbo, e incluso en el Apocalipsis, al añadir que "su aspecto (el de la espada) era como el sol cuando resplandece con toda su fuerza" liga la imagen del Verbo a la del principio Solar.

Paracelso grabó en su espada  que como médico tenía derecho a utilizar algo que suponía una reminiscencia remota de los poderes de la realeza, uno de los cuales, la teurgia ayudaba a la curación de las enfermedades  la palabra "AZOTH" compuesta por las primeras y últimas letras de los alfabetos griego, latino y hebreo, intentando dar a la espada un símbolo de totalidad, integralidad y divinidad.
También en la Biblia, será ya tras haberse producido la "caida" cuando una espada llameante separe a Adán y Eva del Paraiso, ligando este arma también al elemento solar, al fuego. Otras armas se harán corresponder así mismo con otros elementos: el tridente, patrimonio de Neptuno, claramente con el elemento acuático, la lanza con el elemento tierra en la medida en que es apenas una vara de madera de origen vegetal que antes había hundido sus raíces en la madre tierra; la honda estará ligada al elemento aire y otro tanto ocurrirá con la saeta. Así se podrán deducir consecuencias de las descripciones de cierpos combates: un héroe armado con una honda que luche contra un lancero, simbolizará la oposición del aire contra la tierra, si es una lanza contra una espdada, de la tierra contra el fuego.

La tradición islámica refuerza la tesis de una relación entre la palabra y la espada. Cuando los imanes que impartes las enseñanzas coránicas suben a los minaretes la tradición quiere que porten una espada de madera y otro tanto ocurre en los relatos de las "Mil y una noches" en donde el simbolismo de la espada aparece obsesivamente; Simbad, por ejemplo, en cierta ocasión debe afrontar a un cíclope similar a Polifemo, improvisa una espada calentando al rojo un gran clavo que introduce en el único ojo del monstruo.

En el Japón tradicional el Emperador no precisaba de ninguna ceremonia para ser consagrado, le bastaba con asumir la Triple Joya: el espejo, la espada y la perla. Mediante el espejo se le instaba a que recordara sus orígenes solares, mirándose en él, la perla simbolizaba la "piedra celeste" adoptando un significado análogo al del Graal occidental , por último, la espada simbolizaba los dos poderes, el temporal y el espiritual, y con ella debía "decapitar" al dragón de ocho cabezas.

Junto a la espada, la daga y la lanza son las armas del caballero. Ya hemos hecho alusión a la primera; en cuanto a la lanza cabría decir que su simbolismo de rectitud, es manifiesto, en efecto, se trata casi de un vector. Pero en ocasiones, va ligado a la sexualidad. Anfortas, por ejemplo, que ha elegido como divisa de combate un lema de amor, se ve dominado por éste impulso y resulta herido por una lanza en las partes genitales: su virilidad envenenada ha sido castigada por el poder de la lanza. Se podría inducir que este símbolo implica también penetración, profundidad y confirmar así su temática sexual. Pero no debemos centrar todo su simbolismo en este área, en el mismo ciclo del Grial a que hemos hecho alusión, la lanza adopta un nuevo significado cuando el caballero que la extrae del cuerpo de otro guerrero muerto debe, por este hecho vengarlo, es decir, recuperar la dignidad perdida por el muerto, o mejor aún, convertirse en restaurador. El lancero termina así siendo, simbólicamente, un restaurador.

La lanza alquímicamente, está ligada al simbolismo hermático de la apertura del costado. En efecto, según la tradición cristiana, el centurión Longinos clavó la lanza en el costado de Cristo crucificado. La cruz puede simbolizar aquí los cuatro elementos de la naturaleza  fuego, tierra, aire y agua  ordenados en torno a un centro, elementos sobre los que descansa el cuerpo de Cristo muerto que solo resucitará tres días después, una vez separado del madero. En el costado, las distintas tradiciones aseguran que se aloja el "spiritus mundi" que en el momento del lanzazo se libera desparramando agua blanca y sangre roja. La lanza pues señalaría una fase de ruptura y muerte, previa al renacimiento en un nuevo estado del Ser.

En otras ocasiones, la lanza, gratuitamente, en lugar de terminar en una aguja, se trifurca; estamos entonces ante una variación del mito: el tridente. Patrimonio y atributo del dios de las profundidades, Neptuno, rey del subconsciente. Otros ligan el tridente a la figura del "Padre" simbólico que contiene a las Tres Personas del Nuevo Testamento. En la India aria el tridente quedará ligado al tercer ojo destructor de Shiva y en el ciclo del Grial aparecerá una lanza "grande con tres corrientes que sangran" remedo indudable del tridente clásico. El simbolismo, como se vé, es ambiguo pero universal.

LOS ATRIBUTOS DE LA REALEZA

Al igual que el caballero, la realeza tiene otros atributos que le son, así mismo propios y la cualifican: el cetro, la maza y el bastón. El cetro de Zeus, tras ser robado por Hermes, pasa a ser símbolo de una de sus triples dignidades. Será en torno a este centro que se enroscarán las dos serpientes formando el símbolo del caduceo y representa al "axis mundi".

La maza, por el contrario, es un símbolo de aplastamiento. Es un atributo de Hércules, símbolo, a su vez, de la realización personal, a través de un complicado suceder de pruebas y "trabajos" que rememoran tanto los signos zodiacales como las fases alquímicas. En cuanto al bastón como ya se ha dicho, es a la vez, un elemento de castigo y de apoyo . En su papel de objeto de castigo será utilizado por Edipo para matar a su padre y como apoyo será considerado por los egipcios como un símbolo solar ya que en el equinoccio de otoño, cuando los días se acortan, el sol, envejecido, precisaba de un bastón para apoyarse; en esa fecha los egipcios celebran la fiesta del "bastón solar".

Los dioses también disponen de armas, las más frecuentemente mencionadas son la flecha y la red. En ocasiones no se tratará de flechas, sino de un remedo, de rayos, por ejemplo, flechas son los atributos de Apolo, rayo será por el contrario, el de Júpiter Zeus, mientras que Thor ostentará un martillo como compañero del trueno; Thor, "el dios tonante", el dios del trueno, precedido siempre por el relámpago. En cuanto a la red, es el arma de Varuna, aparece también en la saga de los nibelungos, confiriendo la invisibilidad y fué así mismo un arma utilizada por los gladiadores reciarios que rememoraban en laarena del circo los combates  de los dioses.

El oponente del reciario, el mirmidón, armado con espada y coraza simbolizaba el signo de Cáncer; el reciario (tridente y red) pueden ser asimilados al signo de Piscis ("tirad las redes", dijo Jesucristo inaugurando la Era de Piscis y también "yo os haré pescadores de hombres") ambos signos se encuentran en trígono con Escorpio, regido a su vez por Marte. No podía ser de otra manera: el combate siendo una dramatización de las luchas divinas debía estar bajo la advocacióin de un aspecto zodiacal favorable (el trígono en el cual los signos están separados 120º) con un signo y con un planeta guerrero: Escorpio y Marte.

LA DECADENCIA DE LA TRADICION HEROICA

Queda solo por dilucidar alguna utilización de las armas que aparentemente parecen no tener relaciones con la actividad guerrera. Ya hemos dicho antes lo que suponía "caerse de la cabalgadura", podría ahora hablarse del accidente, ligado, en ocasiones a la pérdida del control de la montura, que supone la rotura de la espuela.

En la Edad Media las espuelas se utilizaban tanto para azuzar a la cabalgadura como de arma defensiva capaz de herir en el rostro al infante. Simbólicamente representaban las alas de Mercurio/Hermes y protegían el punto más débil de Aquiles, de tal forma que su pérdida o rotura suponía una fuerza activada, pero no superada.

Idéntico simbolismo tenía la rotura de la espada. Un caballero incapaz de dominar su furia, es decir, cuando ha caído en una virilidad salvaje y primitiva, ya no es capaz de regir su acción. En ese momento, cuando no es digno de empuñar la espada, ésta se hace trizas entre sus manos.

En otras ocasiones serán las propias fuerzas del subconsciente las que harán sufrir un accidente al caballero, el cual, creyendo poder luchar contra otro adversario, se herirá a sí mismo. Todo ha sido, en definitiva, un sueño, en el curso del cual el caballero ha luchado contra su proyección demoníaca, contra los fantasmas latentes en su cerebro y son esas potencias infra humanas, no sublimadas, las que han salido a relucir, hiriéndolo.

Pues bien, todos estos símbolos no se redujeron solo a literatura o erudición, fueron la encarnación de valores asumidos por la caballería medieval y por su cúspide, el templarismo. Esta, supo sintetizar durante dos centurias los valores más altos de la espiritualidad guerrera y plasmarlos en lo contingente apoyado en un sistema simbólico integral que abarcaba todas las actividades que el templarismo inspiró: el arte gótico, la ciencia hermética, la literatura heróica (cilos arturiano y graálico) y el arte de la guerra.

La disolución de la orden templaria primero y el acoso al gibelinismo más tarde, hizo que la Tradición se volviera subterránea. La literatura caballeresca se volvió tópica y perdió su sustancia, el arte gótico se volvió "flamígero", es decir, puro alarde estético y el arte de la guerra fue dejando paso a las máquinas de matar que hacían innecesario el encuentro hombre contra hombre propio de la caballería.
Ya nunca más renacería una caballería de monjes guerreros. Lo más parecido en han sido en estos setecientos años han sido los llamados "cuerpos de élite". Hoy cuando se asiste a una denigración de las fuerzas armadas y cuando una ola de pacifismo recorre las conciencias, hace falta poner los puntos sobre las íes: lo criticable del "servicio militar" es su democratización, su extensión a todos los "hijos de la patria", cuando, hasta la revolución francesa solamente los miembros de la nobleza tenían, no el deber de usar las armas, sino el derecho a portarlas.

Hoy en día se hace incomprensible para los reclutas un hecho tan simple como la "novatada", los insultos del sargento mayor a los reclutas, la gratuidad de algunas bofetadas, etc.; en efecto, nadie les ha explicado que el secreto del arte de la guerra es la despersonalización, la superación del principio de individuación, y esto se consigue degradando cuerpo y personalidad, es decir, los portadores de los valores individuales, porque solamente dejando a las puertas del cuartel tales valores se consigue forjar un "espíritu de cuerpo", una nueva conciencia colectiva capaz de hacer reaccionar a los sujetos que la componen como un solo hombre.

Todas las técnicas tradicionales tienden a lo mismo: la superación del principio de individuación. Y todas los hacen por diferentes caminos, los que corresponden a cada una de las castas tradicionales: un monje o un burgués difícilmente aceptarán el sistema de ascesis que corresponde a la casta guerra, con su disciplina, con su violencia, con su tosquedad. Otro tanto ocurre a la inversa.

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Masonería femenina. historia de una heterodoxia.

Infokrisis.- El "Libro de las Constituciones", escrito por el pastor presbiteriano Anderson, publicado en 1723 -"año de la masonería 5.723"- contiene las orientaciones fundamentales de la masonería moderna; en él no se habla para nada de mujeres; es más, implícitamente se les niega el derecho a ser iniciadas cuando se considera imprescindible que el masón sea "libre"; en la época del pastor Anderson, no se consideraba "libre" a la mujer, sino dependiente de su marido o de sus hijos. Más adelante proclamaba que los candidatos a ingresar en las logias debían ser "hombres de bien y leales".
Sin embargo, ya desde el origen, la mujer quiso penetrar en el secreto de las logias. Primero por curiosidad, atraidas por lo ocultos, luego porque algunas feministas consideraron que los principios de libertad e igualdad que figuraban en el lema de la masonería, debían aplicarse a la lucha reivindicativa por los derechos de la mujer, el caso es que, poco a poco, las féminas ha ido integrándose en las logias.

Las resistencias que aun existen en nombre de la tradición, pierden progresivamente vigor. Esta es la crónica de un viejo combate...

LA MUJER EN LAS CORPORACIONES

Durante la Edad Media la mujer estuvo casi completamente ausente del mundo gremial. Las viejas tradiciones de los masones operativos -esto es, que ejercen el oficio de la construcción- solo aluden a Sabina de Steinbach, hija de un maestro de obras y esposa del maestro artesano Bernard de Sünder, la cual tallaría algunas de las estatuas de las catedrales de Magdeburgo y Estrasburgo. Pero se trata de una excepción, acaso legendaria. Estrasburgo fue en la edad media, centro de uno de los gremios de constructores, foco del que emanaron todo tipo de tradiciones y leyendas; su misma catedral es un receptáculo sublime de símbolos herméticos, gremiales y católicos.
Un poco más tarde, en los gremios franceses -movimiento conocido genéricamente como "Compagnonnage"- aparece la figura femenina con singular realce. Cada logia, o "cayene", debía elegir una "Madre" entre las mujeres "de buenas costumbres, casadas, preferentemente hijas o esposas de maestros del gremio". Admitida en logia, "según los ritos", la "Madre" tenía importantes atribuciones; era ella quien recibía a los aprendices procedentes de otros lugares de Francia, quien les ayudaba en sus problemas, cuidaba a los artesanos accidentados o enfermos, visitaba y confortaba a quien habían sido encarcelados, saldaba las deudas que algunos habían podido contraer y, en algunas logias operativas, incluso estaba al cuidado de los archivos y encargada de quemarlos la noche de san Silvestre, según exigían las leyes gremiales.

En el "Livre des Métiers de Paris" (1268) y en los estatutos de la Guilda de Carpinteros de Norwich (1375) resulta evidente que, al menos en estas logias, se iniciaba a mujeres en el oficio. En 1693 un manuscrito de la Logia de York nº 236, al describirse un rito de admisión, se prescribe que "uno de los ancianos toma el Libro; aquel o aquella que debe ser convertido en masón pone las manos sobre este Libro". Este texto induce a pensar que algunas logias del período de "transición" (aquel en el que la masonería operativa pierde fuerza y van ganando terreno dentro de las logias aquellos afiliados -"masones aceptados"- que no ejercen el oficio, hasta alumbrar el nacimiento de la masonería especulativa, en 1717) admitían la presencia de mujeres. Con la reforma de Anderson esta situación debía cambiar.

Los masones -de ayer y de hoy- han sostenido distintas teorías para contener el acceso de la mujer en las logias. Para algunos el motivo fundamental es la tradición gremial que excluía la presencia de mujeres (ya hemos visto hasta qué punto todo esto es relativo: sin estar generalizada, dicha presencia existía). Algunos complementan esta tesis sosteniendo que la tradición clásica facilita al hombre tres tipos de iniciación (sacerdotal, guerrera y corporativa, adaptada a las tres castas en que se estructuró la sociedad medieval), y a la mujer dos: como madre y como amante. Otros, recurren a argumentos más banales: la mujer sería incapaz de mantener el juramento de secreto requerido en las reuniones de logia y en los ritos. Otros aún presentan argumentos de menor calado: la presencia de la mujer puede contribuir a que hombres, ligados por un juramento de fraternidad, disputen en defensa de sus mujeres.

A decir verdad, muchas obediencias defienden la exclusión de la mujer en las logias por motivos absolutamente banales; dado que las afiliadas serían, presumiblemente las propias esposas de los masones, no era cuestión que asistieran a los "ágapes" buena parte de los cuales concluían en francachelas y excesos alcohólicos...
 
PRIMERAS INCORPORACIONES: MASONERIA DE ADOPCION

El historiador masónico T.F.Clavel, afirma que "hacia 1730 se instituyó la francmasonería femenina. Ignórase quién fuera su inventor, más, lo que sí consta es que su primera aparición tuvo lugar en Francia y, por tanto, debe atribuirse a uno de esta nación". Clavel no amplía la información, ni nosotros hemos encontrado ningúna referencia que corrobore el dato. A partir de 1760 las noticias se vuelven mas fiables. Esa año se instituyó la masonería femenina, llamada "Rito de Adopción", que solo fue reconocido por el Gran Oriente de Francia el 10 de junio de 1774.
 
Esta masonería estaba estructurada en cuatro grados (aprendiza, compañera, maestra y maestra perfecta). La logia "Candour" añadió en 1775 el de "Sublime Escocesa" de carácter administrativo. Los varones solo podían asistir a las "tenidas" femeninas a partir del grado de Maestro y cada logia femenina debía depender de una logia regular. En 1776 se fundó la logia de adopción "La Felicidad" en Dieppe; otra logia de adopción dependió de "Las Nueve Hermanas", famosa logia constituida por Helvetius y en la que fueron iniciados grandes enciclopedistas, Voltaire entre otros.

El éxito de este "Rito de Adopción" fue inmediato. En el período anterior a la revolución francesa, fueron muchas las mujeres de franc-masones notables, recibidas, a su vez, en las logias femeninas. El duque de Chartres, Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, introdujo a su mujer y hermana en la logia "Temple de l’Humanité"; ésta, la duquesa de Bourbon, se convirtió en Gran Maestra de las Logias de Adopción. Gentes próximas a la familia real, como la princesa de Lamballe, gran amiga de la reina, se afiliaron a las logias y es posible que incluso la propia María Antonieta hubiera tenido relación con la masonería femenina. La mujer de Napoleón, la emperatriz Josefina, reconstruyó las logias de adopción desarticuladas por las convulsiones de la revolución. Josefina presidió la "Logia Imperial de Adopción de los Francos Caballeros", de Estrasburgo.

En 1775 una logia de adopción celebró una recepción a aprendizas. Al igual que en la masonería masculina, las fórmulas rituales implicaban amenazas y palabras terribles en caso de romperse los juramentos; previamente a la entrada en logia, en la "cámara de meditación", el ambiente era tétrico: paredes negras, calavera en la mesa, esqueleto colgado, puñales de venganza, obligatoriedad de escribir de puño y letra un "testamento masónico", etc. Una de las mujeres quedó ondamente impresionada por todo esto que, en el fondo, no es sino una formalidad ritual y falleció. El Rey de Nápoles ordenó la interdicción de las logias.

LA MUJER EN LA "MASONERIA EGIPCIA"
 
Giusepe Balsamo, conocido, entre otros, por el seudónico de "Conde de Cagliostro", palermitano de origen, inició pronto su carrera de aventurero. Ordenado masón en lnglaterra, tardó poco en romper con la disciplina de su logia y fundó su propio rito, conocido como "Rito Egipcio". Declaró que lo esencial de la inspiración la había tomado de unos documentos elaborados por un tal George Cofton que unían conceptos y prácticas supersticiosas con leyendas y ceremonias de inspiración masónica. El objetivo del "Gran Copto", título que adoptó Cagliostro, era la reintegración del adepto en el "estado edénico primordial", concebido como un estado de perfección físico y moral.
Para ello estableció una escalada por los tres grados clásicos que iban acompañados del adjetivo "egipcio": "aprendiz egipcio", "compañero egipcio" y "maestros egipcio". Esta masonería era mixta, pero hombres y mujeres sen iniciaban por separado. Lorenza Feliciani, amante y colaboradora del "Gran Copto" ostentaba el título de "maestra operadora" e impartía iniciaciones a las mujeres utilizando el título de "Reina de Saba". Las 12 maestras más antiguas eran las "Síbilas". En la iniciación femenina se purificaba a la aspirante con laurel, incienso y mirra. Se le entrega un cordón, mandil y guantes y la ceremonia concluía cuando la gran maestra colocaba en las sienes de la recipiendaria una corona de rosas. Los masones "egipcios" podían asistir a la iniciación de las féminas sin participar,  en calidad de "hermanos visitadores".

Cagliostro en 1786 publicó anuncios en el "Morning Herald" invitando a "los verdaderos masones a reunirse en nombre de Jehova", la asamblea tuvo éxito y quedó formada la Logia Egipcia de Londres, pero al poco tiempo Cagliostro debió abandonar la ciudad perseguido por los acreedores. Recaló en Roma después de muchas peripecias -la más notoria fue sin duda el llamado "asunto del collar" en la corte francesa- y allí, acuciado por la necesidad económica, entró en contacto con la masonería clandestina. Se ofreció a comunicar a dos "compañeros" de la orden los "secretos" de su Rito Egipcio a cambio de cincuenta escudos. Una vez realizado el ceremonial de recepción, los dos desconocidos resultaron ser policías y Cagliostro terminó con sus huesos en el castillo de Sant’Angelo. El 7 de abril de 1791 fue condenado por la inquisición a cadena perpetua y su libro "Masonería Egipcia" decretado herético y condenado a ser quemado públicamente. Moriría poco después.

EL RITO DE MESPHIS-MISRAIM

Durante unas décadas el rito de Cagliostro pareció olvidado hasta que en 1805 un masón vienés Pollack fundó el Rito de Misraïm, nombre egipcio de Israel. Compuesto por 90 grados divididos en cuatro series (simbólica, filosófica, mistica y cabalística), constituía un híbrido de los distintos ritos ya existentes a los que se añadieron algunos elementos tipo mágico. Fundado en Milán por masones que no habían sido admitidos en la cúspide del Rito Escocés, se extendió sin dificultad por Italia. Los hermanos Bedarride lo introdujeron en Francia y luego saltó a Bélgica, Holanda y Suiza. Pero fue sin duda en Italia y Francia donde tuvo mayor repercusión siempre en connivencia con sectores socialistas utópicos, carbonarios o revolucionarios.

Tanto en este rito como en el de Menfis, las mujeres eran admitidas sin apenas restricciones. Fundado en 1838 por Marconis de Negre en Montauban, el Rito de Menphis (nombre egipcio de la tierra de los faraones), superó al de Misraïm en floración de grados: 94. Ambos ritos se fusionaron en 1899 y a principios de siglo eligieron como Gran Maestre al famoso ocultista Gerard d’Encausse, más conocido como "Papus".

Esos mismos años constituyeron el período áureo de otro movimiento fundado y dirigido por dos mujeres, Helena Petrovna Blavatsky y su sucesora Annie Bessant. En efecto, la "Sociedad Teosófica", contó siempre con una alta presencia femenina y aun tratándose de una sociedad ocultista más que masónica, la Blavatsky había sido iniciada en la masonería y alcanzó el grado de "Princesa Coronada" del Rito de Menfis y Misraïm. Por lo demás, fueron muchos los franc-masones que ingresaron en la sociedad teosófica.
La Besant, por su parte, había sido iniciada en el "Derecho Humano" e impulsó su rama inglesa con el nombre de "Co-Masonería"  que actuó con cierta independencia en las islas Británicas. En 1902 la Besant fundó la logia "Human Duty nº 6". Naturalmente se trataba de una masonería tan irregular como mixta como veremos a continuación. Sin embargo los teóricos de la teosofía se preocuparon por crearle una "regularidad iniciática" enlazando la co-masonería con las "Logias Simbólicas Escocesas de Francia": en el folleto "Universal Co-Masonry, What is it?" se explica que "deriva de los Soberanos Grandes Inspectores Generales del grado 33 de ciertos hermanos pertenecientes al Supremo Consejo de Francia, fundado por el conde De Grasse Tilly en 1804".

En 1908 se produjo la primera escisión que tomó el nombre de "The Honourable Fraternity of Antient Masonry", que pasó a llamarse en 1958 "The Order of Women Freemasons" de la que los hombres quedaban completamente excluidos.
Cuando en los años veinte la Sociedad Teosófica entre en crisis, ello implicó también un desmantelamiento de la Co-Masonería que siguió existiendo mal que bien, sufriendo distintas escisiones que dieron origen a la "Order of Ancient Free and Accepted Masonry for Men and Women".

EL DERECHO HUMANO Y MARIE DERAISMES

Algunas feministas radicales, a mediados del siglo XIX  no  estaban dispuestas a permitir que sus maridos deliberaran por separado y se sentían discriminadas por su situación en las logias de los ritos mayoritarios; no querían seguir siendo "masones adoptados", sino gozar  de idénticos  derechos que los varones.
 
Una de estas mujeres, Marie Deraismes, excepcionalmente culta y activa, fue iniciada como "aprendiza" en la logia francesa "Los Libres Pensadores" de Pecq (pequeño pueblo de Seine-Oise) en 1882, avalada por el diputado Georges Martin. Nacida en 1828, fue bajo el Segundo Imperio una activista de los derechos de la mujer.

La iniciación de Marie Deraismes fue considerada ilegal por el Gran Oriente que disolvió la logia. Ella y Georges Martin, en respuesta, se declararon independientes y el 4 de abril de 1893 constituyeron la nueva obediencia con el nombre oficial de "Derecho Humano  - Gran Logia Simbólica Escocesa de Francia". Pronto contaron con una organización internacional a la que se afiliaron 40 federaciones nacionales. La obediencia se extendió fundamentalmente en Alemania, Bélgica, Países Bajos y Países Nórdicos y en América del Sur. Como hemos,  la teósofa Annie Besant  se inició en esta obediencia.

Cuando falleció Marie Deraismes le sucedió su amiga íntima Marie Martín hasta su dimisión en 1914. En 1973 sufrió una escisión en Francia (donde cuenta con 266 logias y casi 10.000 miembros) constituyéndose la "Gran Logia Mixta Universal".

El "Derecho Humano" está en la tradición de las logias ateas, progresistas, librepensadoras, anticatólicas y positivistas del siglo pasado, para las que el bagaje ritual es una pesada superestructura en la que es mejor no hacer mucho énfasis. Tal espíritu de transgresión estuvo presente desde los primeros momentos de su fundación.

En el frontis de la logia de esta obediencia -sita en el número 5 de la calle Jules Breton de París- existe una inscripción que resume sus aspiraciones: "En la humanidad, la mujer tienen los mismos derechos que el hombre. Debe tener los mismos derechos en la familia y en la sociedad".
Marie Deraisme, solamente recibió la iniciación regular como "aprendiza". La logia "Los librepensadores" fue suspendida; al ser de nuevo autorizada, la mayoría de sus antiguos miembros se reintegraron en la Gran Logia Simbólica de la que dependían inicialmente. El venerable que presidió la iniciación de Marie Deraismes, el H.•. Houbron, fue excluido de la masonería al ser considerado responsable de la desaparición del "Libro de arquitectura" de la logia en el que se relataba la ceremonia de iniciación de Marie Deraismes. Poco después la logia "abatió columnas", esto es, se disolvió...
 
El Derecho Humano ha sobrevivido hasta nuestros días como una de las obediencias masónicas más anticlericales e izquierdistas en lo político. Dado que entre los fundadores no existía ningún Grado 33º, Marie Deraismes, copió los rituales de este grado de... un libro antimasónico publicado por la "Asociación Antimasónica de Francia". No es raro que Sir Alec Mellor, haya escrito que el Derecho Humano supuso la concretización del "aspero sentimiento de un puñado de revoltosos que acababa de cometer, masónicamente hablando, la más sacrílega profanación".

MASONERIA FEMENINA EN ESPAÑA

Al producirse la invasión napoleónica, los ejércitos franceses establecieron una sólida red de logias militares. Algunas mujeres de estos oficiales pertenecían a logias femeninas y fueron estas quienes en 1809 constituyeron en Orense la logia "Caballeros y Damas Philocoreitas",  esto es "amantes del placer"

Los "philocoreitas" llamaban "círculos" a sus orgías y cada caballero y dama tenían un nombre iniciático relativo a sus cualidades amatorias. Los ritos estaban extraidos de las prácticas de la antigua caballería y los juramentos y ceremonias lograron mantenerse en secreto. Los historiadores masónicos coinciden en afirmar que los "philocoreitas" tuvieron su origen en el ejército de ocupación de España, extendiéndose a las tropas acantodadas en otros lugares de Europa; jamás contó con una logia estable en París y hacia el final del imperio napoleónico ya había desaparecido. Se trata de pura anécdota.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, conocidas republicanas, federalistas y librepensadoras, fueron, a la vez, masonas: los casos de Angeles López de Ayala, Isabel de Zwonar y Clotilde Cerdá, sin ser muy frecuentes, no fueron en absoluto únicos. Angels López de Ayala, escritora y poetisa española, fundó la revista "El Progreso" y escribió varias novelas de arrebatada temática feminista y fue iniciada una logia sevillana. Ya en Barcelona pasó a ser la más enérgica impulsora del movimiento feminista en el período finisecular. Afiliada a la logia de adopción "Amantes del Progreso" y luego en "Hijas de los Pobres". Participó en decenas de mítines manifestaciones y asambleas feministas junto con Amalia Domingo Soler, jefa de filas de las femeninas espiritistas barcelonesas. En cuanto a Clotilde Cerdá, de nombre artístico "Esmeraldina Cervantes" e iniciático "Esther", hija del urbanista Ildefonso Cerdá, fue iniciada en 1880 en el capítulo de mujeres de la Logia Lealtad y actuó como solista de arpa en muchas reuniones de beneficencia organizadas por su logia en beneficio de masones represaliados.

Isabel de Zwonar -de nombre iniciático "Fraternidad"- participó, por su parte, en actividades masónicas junto a su marido; italianos ambos, fueron recibidos, primero en la "Logia Concordia" y más tarde en la "Integridad nº 100". Fue traductora al italiano de las obras del también masón y cronista de la ciudad de Barcelona, Víctor Balaguer.

En su conjunto las masonas españolas estuvieron ligados a los sectores más progresistas de la masonería. Esta tendencia subsistió en los primeros años del siglo XX y durante la República Española. Los intentos de reconstrucción de la franc-masonería durante la transición no vieron a mujeres en primera fila, salvo en la Gran Logia Simbólica.

Sin embargo en 1985 Gran Logia Femenina de España, dependiente de su homóloga francesa. En 1945 se creó en Francia la "Unión Masónica Femenina de Francia" apoyada por la Gran Logia de Francia. El 21 de octubre de ese año tuvo lugar la primera asamblea y logró estabilizar "cámaras" en todo el territorio francés. En 1952 estas logias cambiaron el nombre por el de "Gran Logia Femenina de Francia" que adoptó el antiguo rito femenino de cuatro grados más uno honorario. Hoy cuentan con casi 100 logias y aproximadamente 5.000 hermanas. En el año 1995, la G.L.F.E. celebró simultáneamente su 10º Aniversario y el 50º Aniversario de la primera masonería femenina regular.

[R E C U A D R O S  F U E R A  D E  T E X T O]

MADRILEÑAS CON MANDIL

En el último cuarto del siglo XIX el feminismo, la masonería, el librepensamiento y los positivistas, los krausistas de la Institución Libre de Enseñanza, el espiritismo y la masonería constituían un sector sociocultural del que era difícil establecer sus fronteras interiores, frecuentemente existía ósmosis entre todas estas tendencias que, por lo demás, tenían respuestas comunes ante los mismos estímulos.

La madrileña calle Concepción Arenal hace honores a la eminente escritora y penalista ferrolana. No consta que se iniciara en logia alguna, sin embargo, es cierto que permaneció siempre próxima a la masonería y la temática de sus obras se corresponde perfectamente con el espíritu masónico y con sus ideales filantrópicos. Como miembro de la dirección del Ateneo Artístico y Literario de Señoras, había sido una de las impulsoras de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, relacionada con los krausistas de la Institución Libre de Enseñanza. La presencia de notorios masones en estas asociaciones no deja lugar a dudas sobre su filiación ideológica.

Rosario de Acuña y Villanueva era el prototipo de estas corrientes. Iniciada en la masonería simbólica en 1887 fue una de las impulsoras de la logia femenina "Hijas del Progreso". Sus ideales pedagógicos y educativos coincidían con los krausistas, pero también había destacado como librepensadora en multitud de artículos y ensayos. Había loado al tribuno romano Cola de Rienzi, cantado en esos mismos años por Wagner; como poeta había demostrado su sensibilidad en "Ecos del Alma". Tanto su prosa como su poesía eran fuertes y vigorosas.

En la última década del siglo pasado buena parte de las logias madrileñas contaban con mujeres entre sus miembros: la "Comuneros de Castilla" llegó a tener hasta 12, la logia "Unión y Fuerza" cuatro que finalmente desembocaron en la creación de una "logia de adopción", "Fuerza Unida"; las logias "Fraternidad Ibérica", "Hijos de Riego", "Federación", "Los Puritanos" y "5 de Abril", contaron todas con menos de 3 mujeres iniciadas. En 1892 la logia "Acacia nº 170", de Alcalá la Real tenía 13 mujeres de las que 5 eran menores de 20 años. La logia "El Porvenir" de Linares contaba con 7 mujeres menores de 21 años a las que tomaban bajo su protección y les sufragaban los gastos de educación.

LA "INICIACION VARONIL" DE LA CONDESA DE APRATXIN

Es curioso como algunos Gran Maestres y Venerables de Logias salvaban la prohibición de iniciar a mujeres. Existe el caso atípico, pero suficientemente documentado, de la ceremonia de iniciación masónica de Dª Julia de Rubio y Guillén, "en los Vallles de Mantua Carpetana a los 14 días del mes de Thamuz (junio) de 5880, 153 de la Orden en España (es decir el 14 de junio de 1880)". Entre miembros de la logia "Fraternidad Ibérica" y visitantes de otras logias, asisitieron setenta franc-masones cuyos nombres iniciáticos figuran al margen en el acta; véase una muestra de los asistentes: "Saulo", "Pelayo 2º", "Abdherramán", "Roldán", "Marco Polo", "Hipócrates", dos "Viriatos", "Murillo", "Avicena", dos "Sócrates", "Washington", "Moltke", "Lamartine", "David", "Colón", "Churruca", "Américo", "Calvino", Servet", "Trajano", "Licurgo", otro "Viriato", "Galeno", "Aristóteles"... la condesa de Apratxin podía sentirse bien arropada en su iniciación. Ella misma, tras ser proclamada aprendiz escogió el nombre simbólico de "Buda".

La autorización para la ceremonia había sido dada por el Gran Maestre del Gran Oriente Nacional de España, Seoane,  "... en atención a su servicio varonil en el ejército francés, probado en el diploma de Oficial", por lo cual "... pláceme acordársele [el grado de aprendiz] no en clase de adopción que no está establecida en nuestra orden, sino en el carácter varonil". Caballero Puga cita otro testimonio de Seoane: "[a Dº Julia Apratxin] le he concedido más de lo que puedo, más que lo que puede conceder un Parlamento Inglés, de quien dicen que es omnipotente, menos para hacer de una mujer un hombre". Es evidente que si Julia Apratxin fue iniciada en las logias lo fue a costa de ser "masculinizada", gracias a sus servicios "varoniles", eludiendo la problemática cuestión objetiva de su sexo.

SOCIEDADES PARALELAS

La prohibición de pertenecer a la masonería en igualdad de derechos hizo que algunos espíritus inquietos y de imaginación fértil constituyeran asociaciones calcadas de la masonería aunque desprovistas de toda tradición: la "Orden de la Felicidad", los "Caballeros del Ancla" y los "Caballeros de la Rosa", de carácter mixto.

La "Orden de la Felicidad", utilizaba un vocabulario náutico: las "hermanas" hacian un viaje iniciático en busca de la "Isla de la Felicidad". Los grados eran cinco: grumete, patrón, jefe de escuadra y vicealmirante; el Gran Maestre recibía el título de Gran Almirante. Se hacía jurar a los varones no "fondear en ningún otro puerto donde no se encontrara ya anclado algún buque de la orden" y a la mujer "no recibir ningún buque extranjero en su puerto, en tanto no estuviera anclado en él alguno de la orden", lo cual, probablemente, aludiera a la prohibición de galanteos con gentes no pertenecientes a la secta. En 1745 se produjo una escisión constituyéndose la "Orden de los Caballeros y Damas del Ancla", ambas desaparecieron durante la revolución francesa y constituyeron solo una atracción para nobles ociosos, sino libidinosos...

En 1747 un desaprensivo, el caballero Beauchaine, instituyó la "Orden de los Leñadores", inspirada en las corporaciones forestales de carboneros y leñadores. La orden era mixta; la única logia que tuvo, instalada en una taberna el "Sol de Oro" de la calle de San Víctor, estaba decorada con instrumentos propios de leñadores y recibía el nombre de "cantera". Beauchaine, por seis francos iniciaba en una sola sesión y en toda la jerarquía de grados a quien tuviera el suficiente patrimonio para sufragarse la ceremonia. Acaso por esto, los hermanos y hermanas eran llamados "primos" y "primas".

Desaparecida esta sociedad se fundaron otras de similar cariz: la "Orden del Hacha", la "Hermandad de la Soga y la de la Fidelidad". Pero sin duda, la que alcanzó más notoriedad fue la "Orden de los Mopses" (del alemán "mops" = carlina), presidida por la duquesa Wilhelmine von Anspach und Bayreuth, hermana de Federico II. El encomiable objetivo de esta hermandad vienesa era la exaltación de todo vínculo de fidelidad: al emperador, entre esposos... Existe un curioso grabado de un acto de recepción de esta orden, depositado en la Biblioteca Nacional de París en la que pueden verso los símbolos de la hermandad: dentro de un gráfico alusivo a la cuadratura del círculo, 12 corazones, las dos columnas propias del templo de Salomón y un perro, imagen de la fidelidad, símbolos, salvo este último, propios de la masonería.

Las finalidades de esta orden eran caritativas y moralizadoras. Otro tanto ocurría con la "Orden de las Damas Escocesas del Hospicio del Monte Tabor", la última de estas sectas en aparecer. Fundada en París el año 1810, tuvo por Gran Maestra a Mme. de Carondelet. Dedicada a "suministrar alimento y trabajo a las personas de buena conducta del sexo femenino", Clavel explica en su "Histoire Pittoresque de la Franc-maçonnerie" que la sociedad desapareció hacia el fin de la restauración, cuando las logias afectas a los Ritos de Menphis y Misraïm ya estaban en plena actividad; en ellos las mujeres eran tratadas en plano de igualdad.

FUENTES:

"Historia Pintoresca de la Franc-masonería" - T.B.Clavel - Edicomunicación SA - Barcelona 1988 / "Histoire Generale de la Franc-maçonnerie" - Paul Naudon - Office du Livre - París 1981 / "Historia Secreta de la masonería" - C.W. Leadbeater - Edicomunicación SA - Barcelona 1993 /  "La Masonería" - Alec Mellor - AHR - Barcelona 1976 / "Historia General de la Masonería" - Oscar Rodrigo -  Editorial Mitre  - Barcelona 1985 / "La Franc-Maçoneria a Cataluna" - Pere Sánchez - Ediciones 62  - Barcelona 1990 /  Daniel Ligou - "Dictionnaire Universel de la Franc-Maçonnerie" - Ed. du Prisme - París 1974.

Nots a pie de página    

1. Y que no se piense que estos excesos aparecen en un período de degradación de las costumbres, antes bien, aparecen ya en los primeros años de actividad de la masonería especulativa.  F.T.B. Clavel en su libro  "Histoire Pittoresque de la Franc-maçonnerie" -libro, por lo demás favorable a las logias, a las que pertenecía su autor- explica que en 1722 la Gran Logia de Londres eligió como Gran Maestre al Duque de Montagu y convocó un gran banquete; sigamos la descripción de Clavel: "Estando ya en los postres y por consiguiente cuando ya las cabezas estaban algo acaloradas con los vapores del vino, que se había servido con profusión, los partidarios de Warton, tomando a un tiepo la palabra, atacaron vivamente la reeleccion del Duque de Montagu". En tiempos posteriores episodios de este tipo se repetirían con cierta frecuencia. Se comprende por que buena parte de los masones no querían tener a sus esposas y compañeras como testigos...

2. C.W. Leadbeater, miembro prominente de la teosofía e historiador de la masonería escribe al respecto: "[con la o-masonería] no se introduce ninguna innovación en el cuerpo de la masonería, sino que se restaura una de las tradiciones importantes que se habían olvidado durante la época de confusión de los misterios con la Masonería operativa de la Edad Media. Tanto en Egipto como en Grecia, se admitían a las mujeres en los Misterios". Más adelante añade: "No hay ninguna diferencia entre el ego o alma de un hombre y el de una mujer" ("Historia Secreta de la Franc-masonería", p´çag. 265-66, Edicomunicación, Barccelona 1986). Opiniones completamente heterodoxas en relación a la corriente tradicional de la masonería.

3. Leadbeater da su particular versión: "La Sra. Besant, pensando que un Movimiento Masónico abierto a hombres y mujeres por igual podría constituir una gran fuerza benéfica para el mundo y a quien le había ofrecido iniciarla la señorita Deraismes, supo de la continuidad de la Orden por la misma señorita Arundale y pidió ser iniciada en París. Después se le nombró vicepresidenta Gran Maestra del Supremo Consejo y Diputada para la Gran Bretaña y sus dependencias. La primera Logia Mixta consagrada en Londres se llamo "Human Duty nº 6".

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - prohibida su reproducción sin citar procedencia.

 

Una "morada filosofal" en Barcelona: la Casa Xifré

Infokrisis.- En el Paseo de Isabel II de la Ciudad de Barcelona, a menos de cincuenta metros de los muelles del puerto existe un edificio singular que alberga a un conocido restaurante, de nombre evocador, "Las siete puertas". La primera vez que contemplamos con detalle este edificio intuimos que sus muros guardaban un secreto misterioso: el de la piedra filosofal de los alquimistas. Poco a poco, a medida que fuimos estudiando e investigando al inmueble y a su constructor, llegamos al convencimiento de que habíamos encontrado una verdadera "morada filosofal".

¿QUE ES UNA MORADA FILOSOFAL?


Para Fulcanelli, alquimista del siglo XX, una "morada filosofal" es todo soporte físico de una verdad hermética. Desde este punto de vista son "moradas filosofales" algunas catedrales góticas, y algunos edificios ornados con símbolos e imágenes cuyo descifrado indicaría los distintos pasos y características de las operaciones alquímicas.

A lo largo de dos libros ("El misterio de las catedrales" y "Las moradas filosofales"), Fulcanelli analiza los ornamentos de varios inmuebles que le sirven como excusa para describir las distintas operaciones herméticas y los materiales empleados.

JOSEP XIFRE, BIOGRAFIA PROFANA Y ESOTERICA


José Xifré, era natural de Arenys de Mar y nació con el siglo XVIII. Tras morir su padre arruinado al haber perdido su flotilla de barcos en la guerra contra Inglaterra, reconstruyó en pocos años su fortuna comerciando en Cuba. De allí pasó a Nueva York en donde se casó y de regreso a Barcelona en 1830, construyó el edificio porticado que aun puede verse hoy en el Pº de Isabel II.

Esta biografía sintetiza solo los hitos "profanos" del "indiano". Habría que completarla diciendo que vivió y murió como buen cristiano; fue protector de las ciencias y las letras y sobre él circulaban historias y leyendas populares sobre el origen de su fortuna.

Sin embargo, podemos hablar de una "biografía secreta" de José Xifré. Y muy abultada, por cierto. Miembro de la franc-masonería española, en Cuba fue uno de los puntales sobre los que se edificó el Gran Oriente Cubano.

Su esposa, de origen irlandés, pertenecía a una familia relacionada con las logias orangistas que se habían extendido al nuevo continente y que eran suponían una corriente esotérica paralela a la franc-masonería.

No es cierta, sin embargo, la información que nos facilita Luis Carandell en "La Guía Secreta de Barcelona", según la cual Xifré sería el introductor en España de la teosofía de H.P. Blavatsky. Xifré muere antes de poder conocer la Sociedad Teosófica. Ahora bien, si es cierto que seguía las tesis del "filósofo desconocido" Louis Claude de Saint Martin y de Martínez de Pasqually, fundador de la Orden de los Caballeros Elegidos Cohen, que pueden ser definidas como una "teosofía católica", pero sin ninguna relación con los "teósofos" blavatskianos. Xifré tampoco pudo pertenecer a la "Orden Martinista" renovada por el doctor Encausse (alias "Papus") en 1888, pero sí a los grupos que dentro de la masonería ochocentista española estaban inspirados en la doctrina original de Martinez de Pasqually. De hecho, cuando Encausse renueva el martinismo, su "Orden" reclutará solo entre los altos grados de la franc-masonería.

XIFRE Y EL ENTORNO ALQUIMISTA

Cuando el general Prim bombardea Barcelona, Xifré vivía en el último piso de su edificación y allí recibía a las personalidades europeas que visitaban Barcelona; el Gobierno Civil, ante la carencia de hoteles y albergues de lujo, se las remitía a Xifré para que las alojara. El bombardeo de Prim hace que los barceloneses nombren a Xifré presidente de una especie de Junta de Defensa Cívica que a decir verdad nunca pudo constituirse de manera efectiva.

A esta Junta pertenecía otro sujeto curioso de la Barcelona ochocentista, Quintín Gaviria, misterioso vendedor ambulante que ejercía su profesión bajo los porches de la Casa Xifré. Allí vendía un brebaje que anunciaba diciendo que prolongaba la juventud. Le gustaba alardear de sus conocimientos en ciencias ocultas y no negaba a quien quisiera creerle que la fórmula del brebaje se lo había dado el mismísimo diablo.

Xifré debió conocera Gaviria, tanto por su vinculación común a la Junta Ciudadana, como por el hecho de que ejerciera de vendedor bajo sus porches. Es curioso que su brebaje recogiera una de las promesas clásicas de los alquimistas: la eterna juventud. Tras el bombardeo de Barcelona, Gaviria se perdió para siempre y la historia ignora que fue de él.

En los momentos más duros de éste episodio, Xifré, temiendo represalias por su papel en la Junta Ciudadana, se refugió en casa de un querido amigo suyo, Cónsul que era de Francia en Barcelona, un hombre que luego alcanzaría la fama como constructor del Canal de Suez: Fernando de Lesseps. El mismo Xifré compró 400 acciones de la empresa del Canal que todavía hoy, entregadas a un convento de monjas de Arenys, rinden anualmente dividendos.

Pero Lesseps no era solo ingeniero y diplomático; versado en hermetismo, practicaba ante el horno de fusión el noble arte de la alquimia y su piso parisino de la Avda. Montaigne era visitado por varios de los más destacados hermetistas de la época, uno de ellos, era el que firmó sus libros con el seudónimo de Fulcanelli...
 
LA CASA GRALLA: LA HISTORIA ALQUIMICA DE BARCELONA

En el espacio de lo que hoy es la Calle del Duque de la Victoria existió hasta 1856 un edificio notable construido en el siglo XV y restaurado posteriormente en el XVI. Dotado de un patio interior con arcos apuntados neogóticos, lo más notable del inmueble era su fachada, de estilo plateresco, ornada con medallones y esculturas que denotaban la sabiduría hermética del hombre que la construyó.

Perteneció a la familia Desplá y posteriormente en el siglo XVI pasó a la familia Gralla. A mediados de 1856 cuando era propiedad del Duque de Medinacelli el edificio amenazaba ruina y el ayuntamiento decidió derribarlo.

El pórtico y las piedras del patio fueron compradas por José Xifré a cambio de 5.000 pts. Este numeró y guardó las piedras en varios almacenes suyos con la intención de reconstruir la casa en el parque que tenía en Sant Marti de Provençals, en los terrenos en los que hoy se encuentra el Hospital de San Pablo.

Xifré murió sin poder llevar a cabo su proyecto y las piedras se dispersaron, perdiéndose unas y yendo a parar otras a museos y colecciones privadas, siendo muy difícil hoy dar con la totalidad de los medallones. Sin embargo, en distintos museos de la ciudad pueden verse todavía dos fotos y varios dibujos que nos dan una idea muy clara del contenido alquímico de los medallones y de la ornamentación en general. Xifré lo advirtió igualmente y quiso preservar -inútilmente- aquella joya hermética de la Barcelona renacentista.

LA CASA XIFRE: UN PARADIGMA HERMETICO


En 1834 se inician los trabajos para la construcción de la Casa Xifré, que durarán cuatro años.

En el cuerpo central de la edificación y en su culminación se encuentra un conjunto escultórico compuesto por Urania que enarbola un compás y un catalejo. Frente a ella se encuentra Saturno ornado con sus atributos: la guadaña y el reloj de arena. Una dama estudia a un lado; en el otro una peana sostiene una esfera armillar. cuatro niños juegan en distintos lugares del conjunto.

Urania ostenta, no solo los atributos de esta diosa clásica sino también los que corresponden a Dama Alquimia: con el compás se miden las proporciones, con el catalejo se observa la naturaleza. Por lo demás, la figura de Urania está embarazada y cubierta de unos tupidos ropajes, símbolos ambos de la autogeneración y de los tupidos velos en los que está cubierto el arte hermético.

Por su parte, Saturno, es el símbolo del Caos para los alquimistas; es el dios Cronos, último rey de la Edad de Oro, que devora a sus hijos. El reloj de arena es el símbolo del tiempo, pero también la indicación de la operación más reiterada en los trabajos alquímicos: el solve y el coagula, la disolución de la materia y la coagulación del espíritu. Un texto clásico de Sendivogius (alquimista del siglo XVII al cual se le atribuyen varias transmutaciones) indica que "el arcano de la obra se contiene en el Azufre [el alma] que se encuentra encerrado en una tenebrosísima cárcel,  cuyas llaves guarda Mercurio [el espíritu] y Mercurio se halla bajo la custodia de Saturno [el cuerpo].

La peana que sostiene a la esfera armillar es la estilización del horno o atanor, dentro del cual los alquimistas colocaban su "huevo filosófico" que en este caso está representado por la esfera armillar. Fulcanelli, en sus tratados da abundantes datos, tanto sobre el contenido del huevo como de la composición y características del horno.

En cuanto a la Dama que estudia hay que señalar que está colocada simétricadmente en relación al atanor, es la contrapartida de éste: si el atanor indica sobre todo pràctica, la Dama estudiando nos habla del necesario dominio sobre la teoría que debe tenerse antes de iniciar los trabajos.

Finalmente, los cuatro niños son la alusión a las cuatro partes constitutivas del ser: cuerpo y alma y las dos formas del espíritu, un espíritu no controlado por el alma y otro al servicio de ésta. Pues bien, ésto último era lo que los alquimistas pretendían realizar: desplazar el eje de la existencia, a través de una técnica de ascesis y colocarla bajo el influjo del alma, en lugar de sometida al cuerpo y a la materia.

LAS  TRES FASES DE LA OBRA

José Xifré quiso representar las tres fases de la obra hermética a través de unos ingeniosos relieves en los que se pueden ver el rostro de un hombre negro, el de Neptuno aureolado de una ostentosa barba blanca y finalmente, un indio piel roja.

El simbolismo es paladino: opus nigrum (obra al negro o nigredo, como lo conocían los textos canónicos de las de la alquimia), allí donde se separa la vitalidad de la corporeidad; obra al blanco o albedo, en la que el centro de la personalidad se desplaza al corazón; y finalmente, rubedo o obra al rojo, en la que se integra la personalidad renovada sobre el cuerpo físico.

El paso de una fase a otrase realiza operando a través del mercurio. La notación alquímica del mercurio es     que algunos autores representaban así    , es decir como el anclaque puede verse entre los porches. Ahora bien, existían dos "mercurios", el normal  el purificado, coronado con el sígno de aries. Este último está representado también en la casa Xifré por otra ancla en la cual es perfectamente visible el signo de aries.

LA MULTIPLICACION

Dentro de la obra al rojo hay una operación caracerística que los hermetistas han dado en llamar multiplicación, que básicamente consiste en trabajar sobre la personalidad renovada y ampliar su volumen y dimensiones. Es en el curso de esta operación en la que los textos clásicos de la alquimia empiezan a hablar sobre las habilidades paranormales de los hermetistas (transmutación, clarividencia, etc.).

Xifré presentó esta operación bajo la forma de un cuerno de la abundancía, que puede verse en varios relieves de los porches. Este símbolo es el mismo que utilizan otros textos clásicos.

EL VIAJE DE LOS ARGONAUTAS

En el nivel de los porches, justo en el cuerpo central del edificio, pueden verse unos medallones que lucen las figuras de famosos navegantes españoles y del poeta Alonso de Ercilla. ¿Simple alusión a viajes marítimos a símbolo hermético?

Xifré representó aquí, a través de los rostros de los más famosos navegantes españoles, y del poeta épico Ercilla, las características que deben tener los alquimistas en su personalidad, así como dar una referencia mitológica a disposición de los estudiosos: la leyenda de los Argonautas.

Los "argonautas" son los "nautas" (navegantes) que van en busca del "Vellocino de Oro". La leyenda clásica, a través de sus peripecias, facilita precisas indicaciones sobre las operaciones herméticas. El carácter de "navegantes" les viene dado por que la obra alquímica supone trabajar y dominar las "aguas mercuriales" (esto es, el flujo de pensamientos y voliciones). El Vellocino de Oro, como las Manzanas del Jardín de las Hespérides, como la Piedra Filosofal, tienen el mismo sentido de transmutación del ser.

El hecho de que Xifré haya elegido a Colon, Pizarro, Magallanes, Elcano, Ercilla, etc. ha definido los atributos de la personalidad del alquimista y del carácter de la obra: arrojados navegantes como los Argonautas (Colón, Magallanes, Elcano),  heróicos conquistadores en busca del oro de las indias (Pizarro) y poetas épicos que dan a la empresa un contenido trascendente (Ercilla).

EL ZODIACO HERMETICO

En la balconada del piso superior Xifré colocó a uno y otro lado de su paradigma hermético, las doce difuras del zodiaco, coincidiendo con el común saber compartido por todos los hermetistas según el cual los influjos astrales tienen una importancia no desdeñable en la ejecución de los trabajos alquímicos.

La misma conquista del Vellocino de oro por parte de los argonautas ya está marcado de características zodiacales: el Vellocino es la piel de Aries, el primer signo del Zodiaco y es precisamente en los meses de Arias y Tauro, cuando el alquimista debe recoger el agua de rocío que cocerá durante interminables operaciones para extraer las sales que contiene.

UN SABER OCULTO PERO NO PERDIDO

Estas breves notas quizás hayan servido para interesar a alguien en el estudio de la Tradición Hermética y de la Alquimia a través de la observación de algunos edificios cuyos constructores practicaron estas artes y dejaron constancia de ello en sus obras arquitectónicas. En el edificio Xifré quedan todavía innumerables alegorías y relieves que nos sugieren la existencia de un saber oculto, pero no perdido completamente, velado eso sí y al que es difícil acceder sino es por el camino del estudio y de la meditación.

No queremos privar a nadie del placer de estudiar por sí mismo los relieves y ornamentos de la Casa Xifré  y callamos aquí invitando a los interesados por la alquimia a analizar este edificio singular. Seguramente a través de él obtendrán enormes satisfacciones y comprenderán la clave de los misterios.


© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es – http://infokrisis.globia.com

Reflexiones sobre la crisis de Gaza. Contra la simplificación mecanicista

Infokrisis.- Había decidido no hablar del conflicto de Gaza porque cualquier toma de posición a favor de unos o de otros puede ser malentendida. Este es un tipo de conflicto en el que el único enfoque razonable sería, en principio, el humanitario. Intentar dirimir quién tiene razón es un completo absurdo: las causas originarias del conflicto datan de hace más de 60 años y ya se ha perdido su recuerdo. En lo que se refiere al “enfoque humanitario” para eso ya están las ONGs y los gobiernos y medios de comunicación que lo utilizarán para obtener alguna tajada acorde a sus intereses. Lo único que podemos hacer desde infokrisis es extraer algunas enseñanzas de este conflicto.

Sobre un conflicto poliédrico

Como cualquier poliedro, el conflicto de Oriente Medio tiene múltiples caras y siempre se corre el riesgo olvidar alguans al examinarlo  No hay que  recordar que el conflicto dura más de sesenta años y que en ese tiempo ha ido acumulando capas y capas que cada vez lo han alejado más del problema originario que, a fin de cuentas no era otro que si Israel tenía o no derecho a un Estado propio en una tierra que hasta ese momento había pertenecido a los palestinos y cuyos derechos históricos se remontaban a la destrucción del segundo templo de Jerusalén y a la marcha victoriosa de los legionarios de Tito en la Avenida de los Foros Imperiales, llevando la Némorah y Arca de la Alianza.

Plantearse ahora la cuestión, reduciéndolo sólo a esto es absurdo: la historia avanza y las situaciones de hecho suelen ser irrevocables. Ya en 1967, cuando se iniciaba la Guerra de los Seis Días, el tema empezaba a ser ocioso y, no digamos en 1973 con la Tercera Guerra Árabe Israelí. ¿Quién tiene la razón en el asunto de la territorialidad? ¿Los palestinos que estaban o los judíos que estuvieron hace casi dos mil años y que volvieron en 1948 y los que se han ido sumando desde entonces? No puede haber una respuesta clara.

La historia del conflicto judío-palestino es la sucesión de unos agravios mutuos continuados que duran ya 60 años. ¿A quién le importa quién disparó primero? ¿Serviría de algo señalar a los judíos como usurpadores? ¿Sirve de algo condenar el lanzamiento indiscriminado de cohetes sobre territorios judíos o los atentados suicidas en mercados y estaciones de autobús? Sirve tanto como condenar el muro construido por los judíos o los asentamientos realizados por derecho de conquista… Es imposible establecer quién tiene razón y meterse en el berenjenal de dirimir quien tiene “más” razón que el otro (que sería lo único a lo que, en buena lógica podría aspirarse) tiene poco sentido… las “filias” y las “fobias” son totales, o lo son al 100%, o no son nada.

La ley del Talión no es desde luego la mejor forma de resolver los asuntos. Para los que no creemos ni en el dios del Antiguo ni en el del Nuevo Testamento, para los que, en realidad no creemos en ningún dios personal, ni en Iahvé, ni en Ala, matar en nombre de uno o del otro nos parece la muestra más absurda de brutalidad humana. Israel ha enmascarado frecuentemente su afán de supervivencia detrás de una brutalidad inmisericorde y de iniciativas desafiantes y represalias incalificables. ¿Y los palestinos? Los palestinos han demostrado una completa ineptitud para manejar su conflicto: anteayer, ayer y hoy.

Los palestinos en la actualidad solamente tienen un apoyo seguro: la Liga Árabe. Todo lo demás son, o bien grupos de izquierda europea que, a falta de mejor causa o bien de una ausencia total de causas claras por las que luchar, han optado por manifestarse a favor de los palestinos, o bien ONGs con tendencia a ponerse siempre de parte del que parece más débil (como si la debilidad mereciera, por sí misma, solidaridad). Rusia ha optado por la solidaridad con Palestina a distancia; los rusos conocen de tiempo a los palestinos y conocen perfectamente la fenomenal olla de grillos que es la comunidad palestina. La solidaridad rusa es más bien una toma de posición antiamericana –es decir, una defensa de las propias posiciones– que una solidaridad activa con los palestinos.
 
Los rusos conocen perfectamente los motivos del apoyo norteamericano al Estado de Israel: no es desde luego por interés geopolítico, no es sólo por contar con una base segura en las inmediaciones de las zonas petroleras de Oriente Medio (para eso ya están los turcos al norte, Arabia Saudí en el centro y Egipto, sin olvidar las bases en Irak en donde están atrincherados los marines), ni siquiera porque los americanos tengan una deuda moral con el holocausto judío. Ni siquiera porque los cristianos renacidos hayan querido unir el destino de los EEUU al del Estado de Israel en función de la novela bíblica tenido por ellos como manual de referencia política. Eso, en última instancia, ha servido para galvanizar a ciertos sectores del conservadurismo norteamericano hacia la causa de Israel, pero la administración americana nunca se ha regido por estos sentimentalismos, sino que los ha utilizado como coartadas para justificar el único motivo por el que apoyan a Israel: por el peso del lobby judío en los EEUU.

Este peso es determinante. Ningún presidente de los EEUU sale elegido sino es con la bendición de la comunidad judía. Ésta podrá inclinar mayoritariamente sus preferencias por uno u otro candidato en función de sus afinidades políticas, pero siempre tiene la seguridad de que, ambos candidatos, apoyarán al Estado de Israel.  Si los palestinos tuvieran en los EEUU un lobby de las mismas características, seguramente los EEUU rectificarían sus argumentos, los cristianos renacidos considerarían a los judíos como responsables de la crucifixión de Cristo y a los palestinos como aquellos que, en el fondo creen, que Cristo era otro profeta… Pero los palestinos no tienen, literalmente, dónde caerse muertos, así que el poder norteamericano los ningunea a diferencia de la comunidad judía norteamericana.

Por su parte, los judíos tienen influencia en la economía, en los medios y en Hollywood, por tanto, también en la política del país y en la formación de la opinión pública. Eso es poder y ese poder se traduce en la solidaridad continua de las distintas administraciones norteamericanas hacia el Estado de Israel. Sólo un tonto de baba como ZP podía pensar que con la llegada de Obama cambiaría algo la situación. Obama ha pasado por las mismas “etapas iniciáticas” para ser elegido presidente como cualquier otro candidato que haya llegado a las primarias de sus respectivos partidos: manifestar su solidaridad con Israel, fotografiarse con la kippa, llevar sus buenos deseos al Estado de Israel y lamentarse de tanta pantomima ante el Muro de las Lamentaciones. Cada una de estas etapas le ha dado “cuartelillo” en los medios controlados por capital judío, le ha valido apoyos en la industria del cine y donaciones económicas. ¿A alguien le extraña? Lo realmente curioso sería que ahora alguien se sorprendiera por la actitud de los EEUU ante el conflicto: con una opinión pública supersticiosa y con el cerebro lavado, centrifugado, aclarado, secado y resecado por la lectura indigesta del novelón bíblico y estando a la espera del Armagedón que dirimirá la suerte y la conversión (¡pobres criaturas!) de los judíos, con unas dinastías hermanadas todas por el capital y la búsqueda de inversiones, y una clase política que necesita votos, dinero y campañas mediáticas, ¿qué postura podría esperarse de los EEUU?

¿Y en Europa? En Europa estupor, porque aquí sectores más amplios de la opinión pública creen todas esa cantinela de los “derechos humanos” vendida por el eje NNUU-UNESCO y que tienen en las ONGs y en la izquierda europea a sus principales valedores.  Pero no nos engañemos tampoco en esto: a la clase política, los derechos de los palestinos y la “paz” en Oriente Medio, se la traen literalmente al fresco. ¿O acaso creéis que a algún político europeo de derecha, de centro o de izquierdas le interesa algo más que el mantenimiento de la poltrona? Si la UE le pagó los muebles, la casa y la herencia a la viuda de Arafat y repone las infraestructuras de la administración palestina que de tanto en tanto pulverizan los judíos, no es por un amor desmesurado o por una “comprensión” hacia la causa palestina, sino simplemente para estar presente en un escenario de tensión internacional. Sin olvidar que también aquí, en Europa, existen medios de comunicación y poder financiero en manos judías. Europa es un enano político y el papelito de los gobiernos europeos por separado o todos juntos en unión… ha sido la que corresponde a  sus dimensiones de enano: ayudar algo a los palestinos con dinero público para que la conciencia esté satisfecha, intentando no romper puentes con Israel no sea que la prensa y las finanzas más o menos próximas a Israel les monten una campaña que podría erosionarles con cualquier motivo.

Lo dramático del conflicto judío-palestino se reduce a cuatro puntos y así hay que aceptarlo:

- No tiene remedio: 60 años de conflicto demuestran que si las dos partes no tienen voluntad de entenderse –y no la tienen porque cada uno tiene una desconfianza atávica en el otro- el conflicto seguirá permanentemente en estado de latencia.

- Es imposible dar la razón a uno o a otros: ni los judíos tienen razón en su aplicación sistemática de la Ley del Talión, ni los palestinos tienen defensa con sus atentados indiscriminados y con su falta de visión política que los ha aislado.

- Cualquier toma de posición se presta a confusiones: se tome posición a favor de los judíos o de los palestinos, siempre habrá alguien que tomará esta toma de posición como “filia” o “fobia” y actuará en consecuencia. Incluso el silencio es sospechoso porque cada parte “exige” que se tome postura a su favor en un todo o nada excluyente. Como en cualquier conflicto, el sentido común es el menos común de todos los sentidos.

- Es un conflicto interminable:  cuando los propios interesados han sido incapaces de ponerse de acuerdo en 60 años, termina afectando a la psicología profunda de las poblaciones. El judío sólo ve al palestino como enemigo y viceversa: tres generaciones completas de guerra han anidado en la psicología de las poblaciones de la zona este punto de vista que, a la postre, termina siendo una “herencia” legada a las generaciones que seguirán. Cuando un conflicto no tiene solución, lo único que puede hacerse es aislarse, impedir que trascienda de su zona geográfica y que no se traslade, ni siquiera, a la mentalidad de otras zonas geográficas.

Las dos actitudes en el conflicto

Los medios de comunicación españoles se han dividido en dos (como, por lo demás, todos los medios internacionales), en ocasiones con una brutalidad, una subjetividad y un partidismo (estaba tentado de llamarlo “bandolerismo”, no en vano, la palabra deriva de “bando”) que suponen un verdadero asesinato de una de las características que han evidenciado todas las culturas indo-europeas: el afán de objetividad, la búsqueda de la realidad, el intento casi obsesivo de llegar al fondo de la cuestión de los problemas y de percibir la realidad tal cual es. De eso que estuvo presente en la sagrada tierra de Europa desde la filosofía clásica y tuvo posteriormente al estoicismo como su más acrisolado representante en la romanidad, parece quedar poco.

Las dos posturas sostenidas por los medios de comunicación y los “tertulianos” son:

- O bien reducir el problema a una legítima defensa del Estado de Israel ante el “terrorismo”.

Esta postura, utilizada desde España tiene su pivote psicológico en el rechazo de la población a cualquier forma de terrorismo político. Utilizando la palabra “terrorismo” al aludir a Hamás, lo que se está haciendo es traspasar el rechazo en términos locales a ETA o al 11-M: “el terrorismo es malo, luego cualquier Estado tiene derecho a defenderse del terrorismo”. Por tanto, Israel tiene derecho a atacar a los terroristas que disparan kazzan o katiushas contra sus colonos. Además a un terrorismo indiscriminado corresponden unas represalias no menos indiscriminadas.

El razonamiento es falaz y tiene su corolario en otro aún más atroz: “todo palestino es terrorista”. No se es capaz de distinguir entre Hamás, Hezbollah, ni los alumnos palestinos de cualquier escuela, o de las familias que viven en las inmediaciones de un barrio con fuerte presencia de estas organizaciones.

En el fondo, el principio de toda lucha antiterrorista efectiva es la erradicación del terrorismo de la mentalidad de las poblaciones: si se quiere golpear al terrorismo de una vez y para siempre, los manuales -esos que nunca serán vendidos como best-sellers pero que se enseñan en la Escuelas de las Américas y e n cualquier otra institución similar de cualquier otro servicio de inteligencia- enseñan que hay que actuar contundentemente: el mejor terrorista es el terrorista muerto y el mejor clima para que no reaparezca de nuevo terrorismo sobre esa misma tierra es realizar represalias y ejecuciones, no sólo contra terroristas, sino contra familiares de terroristas, amigos de terroristas, hermanos de terroristas, hijos de terroristas, vecinos de los terroristas, hasta que el fantasma del terrorismo queda alejado, no sólo de la práctica política, sino de la mentalidad de las poblaciones, sustituida por un terror subconsciente. Es la línea adoptada por Israel: golpear indiscriminadamente. Y para hacerlo con coartada moral, responsabilizar a todo un pueblo de aquello que solamente unas minorías han generado. Es lo que dice el "manual"...

Y a todo esto: ¿Dónde están los terroristas? ¿cuál es su origen? A los palestinos se les llama “las putas de Oriente Medio” por la facilidad con que muchos de los sutos se venden al mejor postor. No son los únicos. Ese mismo calificativo se le ha atribuido al exilio cubano en donde han podido reclutar todos los servicios de inteligencia norteamericanos e incluso soviéticos o cubanos con facilidad. En Palestina, el Mosad y todos los servicios occidentales tienen “antenas” reclutadas en los campos de refugiados, en los partidos radicales y en las oficinas de la Administración Palestina. TODOS. De ahí que los líderes de Hamás sean localizados con tanta facilidad e Israel actúe con tanta precisión. Pero aún hay más.

En 1980 el Estado de Israel, a través de sus servicios de inteligencia, contribuyó a la creación de los partidos radicales chiitas en las filas palestinas.  Lo recordamos muy bien porque lo vivimos de cerca. La operación tendía a romper el frente de la resistencia palestina aprovechando la reciente revuelta chiita en Irán y exportando los ideales de la “revolución de Jhomeini”. Por otra parte, todos los servicios de inteligencia, suelen tener controlado a alguna formación terrorista, algo que no es tan paradójico como a primera vista parece. Con eso se obtiene –simplemente aflojando la presión o poniendo en acción a los peones de que se dispone– que se cometan atentados en momentos puntuales (una campaña electoral, un momento de crisis) que modifiquen mediante la brutalidad de un crimen los equilibrios de fuerzas y creen otros nuevos. Así se crean los “casus belli”. Las guerras solamente estallan cuando hay voluntad de emprenderlas y en ese momento solamente hace falta la excusa. Y si no existe, se crea. Son las operaciones de “bandera falsa” que tan bien conocen todos los servicios.

No es que Hamás o Hezbollah sean “títeres” del Mosad, es que, sin olvidar que fueron generados en buena medida por la inteligencia judía,–ellos y la miríada de pequeñas células terroristas que nadie sabe quién controla ni a qué intereses sirven– es que “por la boca muere el pez”: el radicalismo verbalista de estos grupos palestinos, que emana de su psicologia profunda aunque no viniera ya acompañado de una práctica terrorista, sería suficiente como para que Israel se permita calificarlos como “incendiarios” y “terroristas” y en Europa sean vistos como tales.

- O reducir el conflicto a una lucha de los palestinos por sus derechos

Es evidente que Israel está matando moscas a cañonazos. La creación del muro que separa a ambas comunidades y su negativa continua a buscar una salida razonable al problema no son la mejor de las políticas. Habitualmente, la percepción subjetiva indica que, ante un conflicto, la parte más débil es siempre la que tiene la razón. En este caso, los más débiles son los palestinos, ergo ellos tienen la razón. Pero la cosa no está tan clara.

En 1948 se podía discutir si los judíos tenían el derecho de asentarse en Palestina porque allí habían estado antes de la Diáspora. Si se acepto era porque se quería compensar a los judíos por los perjuicios causados durante la II Guerra Mundial a causa del antisemitismo del III Reich. (dejando aparte que el propio régimen nacional socialista, a través de la SD !proponía la formación de un Estado judío en Palestina!). La excusa para satisfacer al sionismo era el resultado de la guerra. Los palestinos quedaban como los primeros perjudicados. No en vano, algunos de sus representantes habían tomado partido por el bando hitleriano, entre ellos el Gran Muftí de Jerusalén y, en general, en un período entre 1933 y 1948 –incluso más tarde en determinados países– el mundo árabe vio con buenos ojos el antisemitismo hitleriano, que respondía a su propio antisemitismo y, al mismo tiempo, a su oposición a los colonialistas ingleses que les dominaban en aquel momento.

Pero esa visión tiene ya sesenta años, más de medio siglo. Hoy –lo hemos dicho– ya es ocioso discutir sobre los derechos de palestinos o de judíos para estar en aquellas tierras. Dirimir sobre esta tema es imposible: simplemente están ahí, son los hechos consumados, están unos y otros. Están, pues, condenados a vivir en paz o a matarse eternamente hasta que el último judío ahorque al última palestino con sus propias tripas. Sea lo que sea lo que decidan, nosotros, desde Europa no podemos hacer gran cosa. No somos los "Neyras" de esta historia.

La memoria del origen del conflicto se ha perdido. Los palestinos que viven dentro de Israel, se reproducen con más rapidez que los judíos, luego a la vuelta de pocos años, el conflicto, no solamente estará entre comunidades nacionales, sino dentro del propio Estado de Israel. Por otra parte, no de ahora, sino de siempre, los palestinos han sabido defender muy mal su causa. No se puede atribuir solamente a “provocaciones” o a la acción de servicios infiltrados, el haber cometido atentados horribles y gratuitos mediante suicidas hoy y ayer mediante atentados contra granjeros o colonos aislados.

 

Por mucha simpatía que incluso nosotros pudiéramos tener en otro tiempo hacia la resistencia palestina, lo cierto es que el paso del tiempo y determinados atentados sistemáticos contra Israel que no obedecían a objetivos estratégicos, sino simplemente al intento de asesinar indiscriminadamente a población civil, no han sido la mejor carta de presentación de los palestinos. Sin olvidar, por supuesto, que la administración palestina de Arafat y el propio Arafat fueron corruptos entre los corruptos y que el dinero enviado por la UE terminó en buena medida en sus cuentas corrientes. No es nada nuevo entre la clase política y la palestina no desdice la norma de político = chorizo, pero es preocupante que el líder de un pueblo que sufre hambre y miseria, sea un corrupto y haya muerto como un corrupto. Sin olvidar, tampoco, que todo el mundo árabe, del que los palestinos forman parte, no ha superado su atraso secular indisolublemente ligado a sus principios religiosos, ni su mentalidad de zoco, regateo y corrupción que son una constante en los países árabes. Incluso en los países árabes en donde, como en el caso de Irán, se ha producido una “revolución islámica”, la cosa lejos de mejorar ha empeorado: corrupción, toxicomanías y sensación de abatimiento entre los jóvenes son los tres rasgos que definen el estado actual de la sociedad iraní tras casi treinta años de ayatolas, sharias e islamización. ¡Como para solidarizarse con esta patulea!

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Si estos son los dos campos en los que se divide la opinión pública, ninguno de ellos parece aceptable y valdría la pena preguntarse por qué nuestros medios de comunicación optan por uno u otro. La respuesta es simple: optan en razón de los intereses de su empresa. Nada más. Así pues, quienes no tenemos los mismos intereses, no tenemos por qué acompañarles hasta ahí, sino que podemos permitirnos el lujo de la objetividad.

Problemas añadidos

Pero este problema se une con otros muchos en una inextricable maraña. Citemos unos cuantos.

1) Es muy difícil separar la defensa del pueblo palestino de otro problema que nos afecta extraordinariamente: la islamización de Europa.

No podemos perder de vista que los incidentes de El Ejido se iniciaron cuando un refugiado político palestino asesinó a dos agricultores porque el perro del primero le había ladrado. Como se sabe, el Corán considera al perro como una especie de animal satánico. Ningún musulmán tiene perros, ni los ha tenido jamás como animales de compañía; es un rasgo identitario de esta cultura. Pero asesinar a un agricultor porque su perro le había ladrado y a otro que había acudido a ayudar al primero, parece un despropósito. Esto lleva a otra cuestión: los palestinos son islamistas: y el Islam es, por muchos motivos, una religión que no tiene lugar en Europa y que si está presente hoy se debe a la oleada migratoria y a las bolsas dejadas durante las conquistas otomanas en los Balcanes. Históricamente el Islam es extra-europeo y, lo que es peor, contra-europeo. Sus principios religiosos son irreconocibles desde la tradición cultural europea y tienen razón quienes han atribuido su monoteísmo obsesivo y reduccionista a la visión monótona propia del paisaje del desierto.

Los intelectuales sofisticados que se convirtieron al Islam hace 25 años o incluso 10, lo hicieron a menudo siguiendo el consejo de René Guénon, buscando en el sufismo mucho más que en el exoterismo islámico, lo que veían muerto en Europa: una forma de esoterismo tradicional. Dejando aparte que en infokrisis ya contestamos este peligroso punto de vista guenoniano que ha llevado a vías muertas a varias generaciones de tradicionalistas (véase el artículo René Guénon o la madre de todas las confusiones), no es menos cierto que hace 20 años, el islam en Europa estaba constituido por gentes intelectualmente sofisticadas, europeas o procedentes de los cuerpos diplomáticos de los países árabes… mientras que hoy es un islam de “sal gruesa”, masificado, llegado con una inmigración que portaba en sus maletas no tanto los fundamentos de la teología islámica, como supersticiones y actos rituales de algo que solamente es “pensamiento mágico”, de baratillo, sino supersticioso.

Defender la causa palestina, cuando al mismo tiempo se cree que el islam es un problema en Europa, es una contradicción. La pregunta es: ¿crees que el islam es un riesgo para la identidad europea? ¿Crees que la inmigración islámica no es un riesgo para Europa?

Si la respuesta es no, adelante con las manifestaciones pro-palestinas. De lo contrario, si alguien que ve la inmigración como problema en Europa, acude a una de estas manifestaciones solidarias con la causa palestina, corre el riesgo de ser reconocido como militante “anti-inmigración” por los integrantes de la mayoría de estas manifestaciones: inmigrantes islámicos o miembros de grupos mayoritariamente pro-inmigracionistas.

Si la respuesta es sí, la actitud que corresponde es quedarse en casa y dejar que lo semejante se una a lo semejante y que los palestinos reciban la solidaridad de los inmigrantes islámicos en Europa y de una izquierda radical europea que, a falta de mejor causa aquí, prefiere manifestarse por una causa ubicada a 6.000 km de distancia.

2) La postura antiamericana se confunde con la postura pro-palestina, cuando ambas son posturas diferentes

En infokrisis siempre hemos sostenido la necesaria independencia y libertad de Europa: Europa es un bloque geopolítico y el eje Madrid-París-Berlín-Moscú, la alternativa al triángulo Washington-Londres-Israel. Así están las simetrías y hay que elegir, una u otra. Desde luego, el eje Madrid-Gaza-Inmigración islámica, no parece el más realista. La larga noche de Europa se inició en 1945 y duró hasta el final de la guerra fría en 1989. Entonces, los gobiernos europeos renunciaron a su neta libertad, aceptaron ampliar la OTAN, siguieron viendo a Rusia como el enemigo que ya no era (la URSS, el otro enemigo, ya no existía), siguieron a los neoconservadores en sus locas aventuras y cayeron en la contradicción de apoyar a la administración palestino y, al mismo tiempo, enviar tropas de la OTAN a Afganistán. La política para ser Gran Política precisa coherencia y los gestores temporales de los Estados europeos –en absoluto “estadistas”– no están a la altura de las circunstancias.

La realidad es que la condena a las aventuras imperialistas de los EEUU no lleva directa ni necesariamente a una postura contraria a su aliado en la zona, el Estado de Israel. Las razones por las que EEUU apoya a Israel son múltiples y profundas. Se reducen a tres:

- Las bases bíblicas de los EEUU que hacen del dios de Israel el dios al que se venera incluso en los billetes de a dólar.

- La existencia de una base social amplia compuesta por los “cristianos renacidos” y teledirigida por los neoconservadores que une la misión histórica de los EEUU (considerado por ellos como “pueblo elegido” en la modernidad) con Israel (“pueblo elegido” del mismo Iahvé)

- La existencia de un fuerte lobby judío en los EEUU que presiona para que permanentemente cualquier administración (ayer con Bush, hoy con Obama, la “gran esperanza” ya amortizada de los obamamones que esperaban giros radicales en política exterior) opte posiciones de apoyo a Israel.

Así se ven las cosas desde EEUU y así las rechazamos. Pero Palestina está a 15.000 km de Washington y a 6.000 de Madrid. Las cosas no se tienen porque ver necesariamente igual. Tomar partido por la libertad de Europa no implica necesaria y automáticamente tomar partido junto a otros enemigos de EEUU: el mundo árabe, por ejemplo. El mundo islámico no es tanto “enemigo de EEUU” (le sirven carburante y le facilitaron operaciones triangulares –caso Irán-contras-, países como Marruecos o Argelia son hoy los bastiones más sólidos de los EEUU en el Mediterráneo…, la “dorsal islámica” desde las costas del Atlas marroquí hasta Filipinas es, en buena medida, pro-americana y los palestinos no lo son porque el lobby palestino en EEUU tiene una fuerza menor al lobby judío.

No; es malo mezclar la velocidad con el tocino y mucho más si se trata del mundo islámico. Las cosas no son tan simples ni tan automáticas como algunos ingenuos “militantes europeístas” se lo toman. Lucir el pañuelo palestino es una moda, como lo es lucir un Benetton o un Buyton en Pijolandia -distinta calidad, pero la misma cualidad de moda-, no una necesidad para la independencia y la libertad de Europa.

3) Frente a la islamización de Europa ¿tomar partido por Israel? Eurabia

Algunos medios anti-inmigracionistas del continente animan a tomar partido por el Estado de Israel en la medida en que es un “bastión anti-islámico”. Los servicios de inteligencia israelíes, mucho haciendo honor a su título y mucho más inteligentes, han desarrollado en Europa una operación de “guerra psicológica” extremadamente hábil y bien dispuesta: es la difusión de la idea de “Eurabia”.

La operación consiste en lo siguiente: dado que en Europa cada vez existe una opinión pública más contraria a la inmigración masiva, todo consiste en alimentar las razones de este sector alarmado de la población, vendiendo mercancía averiada y transmitiendo la sensación de que estar contra la islamización de Europa implica “lógicamente” apoyar a Israel en su lucha contra el “islam”. Esa idea se vende desde esos blogs que proliferan, sin padre ni madre reconocidos, con el denominador común de “opuestos a Eurabia”. La operación es antológica: vale la pena leer esos blogs, porque frecuentemente, probos funcionarios de inteligencia, van colocando metódicamente noticias ciertas sobre la islamización de Europa y, de tanto en tanto, razones para apoyar a Israel... lo que, a fin de cuentas, es lo que les interesa realmente. 

Si el Mosad está tan interesado en estimular la “lucha” contra Eurabia no es porque les interese un carajo que en España haya millón y medio de islamistas que serán tres en pocos años… es simplemente porque estimulando esto puede acompañarlo por propaganda a favor del Estado de Israel.

 

Y esta es la cuestión: que Europa no es hija del Pentateuco, sino del “Amigo de Platón, pero más amigo de la Verdad”.
 
Conclusión: la unidimensionalización de los conflictos como signo de nuestro tiempo

Los medios de comunicación entiende perfectamente lo que es la psicología de las muchedumbres tal como fue enunciada por Gustav Le bon hace 100 años: las masas son simples, no razonan, creen; les resulta imposible alcanzar niveles de razonamiento de una complejidad mínima, su capacidad de retención se reduce a unas pocas consignas siempre que estén enunciadas fácilmente. El nivel medio de comprensión de las masas se sitúa por debajo del nivel de compresión de cada uno de sus miembros. Las masas tienen una mentalidad femenina, les gusta ser seducidas. Las masas, en definitiva, no van nunca al fondo de las cuestiones... y es que, son eso: masas. Ellas... son asín.

Estamos viendo las últimas consecuencias del paradigma mecanicista que domina la cultura occidental desde el siglo XVII y que supone un alejamiento de nuestras raíces. Este paradigma que tiene tres nombres señeros, Bacon, Newton, Descartes, y se plasma en la consideración del “mundo” como un organismo compuesto por distintos mecanismos cada uno de los cuales puede ser aislado y estudiado independientemente de todos los demás. De ese punto de vista derivan consecuencias tan deletéreas como la destrucción del medio ambiente o… la toma de posición maniquea a favor de uno u otro contendiente en el asunto de Gaza.

El paradigma mecanicista se aleja de las raíces en las que hunde nuestra identidad como europeos: la percepción del cosmos como un todo (el Ση τσ ραη, todo en uno, de la filosofía hermética y neoplatónica representada por el ouróboros, la serpiente que se muerde la cola y encierra en sí misma la totalidad del cosmos). Esa visión holística del cosmos como totalidad lleva necesariamente por pura rutina intelectual a una búsqueda sistemática de la objetividad, un intento desesperado de percibir el mundo tal cual es, empezando por el propio ser humano (en una de las columnas de entrada al Templo de Delfos, capital del paganismo europeo) estaba escrito “se tú mismo” y en la otra “nada de más”, principios del saber vivir clásico. Lo holístico es lo contrario del reduccionismo y del mecanicismo.

Las posturas unidimensionales en relación al conflicto de Gaza evidencian que unos y otros caen en ese reduccionismo. La facilidad con la que los medios “venden” una postura u otra, la frivolidad con la que opinan, desde los tertulianos al último blog escrito por el último patán, es significativa de nuestro tiempo. No es este un tiempo de “complicaciones” si complicación es pensar, es ser coherente, es no mezclar los términos ni dar un paso más  adelante para aumentar la confusión, no realizar razonamientos gratuitos arrastrado por las filias o las fobias, las leyendas urbanas o los conceptos mal aprendidos peor digeridos y apenas parciales. No es éste, en definitiva, el tiempo en el que valga la pena opinar sin conocer hasta el fondo de los problemas.

Puede ocurrir que, en determinado momento, sea difícil explicar razones y argumentos, puede, incluso que las cosas no estén lo suficientemente claras para tomar partido por uno u otro. Puede que asalten las dudas sobre quién tiene la razón o lo que es más importante en ese momento: ¿qué puede hacerse desde Europa? En estos casos en los que no hay respuesta posible, lo mejor es el silencio. La virtud del silencio es, en ocasiones, elocuente.

                                        *    *    *

¿A qué viene todo esto ? Viene a que estamos cerrando el último número de la revista en la que participo. En ella, voluntariamente, no se habla ni una sola línea del conflicto de Gaza. Sin embargo en cada línea se está hablando de nuestro tiempo, se está tomando partido por nuestro tiempo, se está intentando definir los rasgos de nuestro tiempo con la mayor nitidez posible.

Si el lector lee la revista, inmediatamente sabrá cuál es la posición ante el conflicto de Gaza y cómo lo situamos jerárquicamente en el orden de prioridades de una agenda europea, que no es, ni puede ser naturalmente, las prioridades que se tienen en Jan Juniss o en la Karantina, o a la sombra del Muro de las Lamentaciones o en los corredores de la Casa Blanca o en la última “church” del cinturón bíblico de la América profunda.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com

Acaba de aparecer en Ediciones IdentidaD: Manual de Lucha Política

Acaba de aparecer en Ediciones IdentidaD: Manual de Lucha Política

Infokrisis.- Ediciones Identidad acaba de publicar la obra de Ernesto Milà, Manual de Lucha Política cuyas características añadimos a continuación. Se trata de un obra que aspira a transmitir las experiencias observadas y las enseñanzas adquiridas por varias décadas de observación de la actividad política. Además de las observaciones sobre los principios clásicos de la acción política y de la construccion del Movimiento Político se incluyen varios anexos que abordan temas surgidos en los últimos años: la participación de Internet en las nuevas formas de lucha política y la búsqueda de un modelo político en el ambiente alternativo desde 1945 hasta nuestros días. 

 

Acaba de aparecer en Ediciones IdentidaD

Manual de Lucha Política

De Ernesto Milà

La obra:

La experiencia indica que, inicialmente, se aborda la lucha política sólo con entusiasmo, pero al cabo de poco tiempo se percibe que ese mero entusiasmo no basta para hacer avanzar a una formación alternativa. Es preciso un método. En esta obra se presenta ese método y se hace desde una perspectivas extremadamente didáctica y formativa, acompañando cada caso con ejemplos y gráficos.

Desde cómo elaborar un análisis político hasta cómo diseñar una estrategia general pasando por el método para  onstruir un grupo local, establecer los conceptos de agitación y propaganda, definir los elementos imprescindibles en un movimiento político, este volumen es una síntesis de todo lo que debe saber necesariamente un dirigente político provisto de la voluntad de construir una alternativa. Distintos anexos completan el esquema de esta obra que es, fundamentalmente, un elemento didáctico y de reflexión al servicio de todos aquellos que hayan percibido la necesidad de irrumpir en la acción política.

El Autor:

Ernesto Milá, periodista y escritor, especializado en política internacional y geopolítica, es autor de numerosas obras sobre los temas más diversos: relaciones con Marruecos, ( El enemigo del Sur y Marruecos: la amenaza ), guías histórico-turísticas (Guía Mágica de Barcelona y Guía de los Cáratos ), obras sobre Gaudí ( El Misterio Gaudí y Gaudí y la Masonería ), etc. Como periodista ha sido jefe de redacción de Saber MAS, nuevos hirzontes, [in]Seguridad y en la actualidad de la revista IdentidaD. Ha colaborado con numerosas radios nacionales y extranjeras. En esta obra nos transmite las enseñanzas sobre acción política que ha recibido en sus años como militante de distintos partidos.

El Sumario:

I. Introducción

II. Elementos esenciales del Movimiento Político: cómo concebir y organizar la vanguardia

III. Fuerza Social: agitación y Propaganda

IV. El método de masas:

V. El papel de la formación política

VI. El proceso de construcción del partido

Anexos

Cómo Internet ha modificado la lucha política

Aspectos estratégicos

La búsqueda de un modelo de 1945 hasta hoy

El liderazgo

Las características:

Tamaño: 15 x 21 cm

Número de páginas: 230

Portada: cuatricomía peliculada con solapas

Papel: ahuesado de 80 grs.

PVP: 20,00 euros

Pedidos:

•  Por teléfono: 666 873 024

•  Por email: infokrisis@yahoo.com

•  Por correo: Apartado 6107 - 48080 Valencia

Forma de pago:

•  Ingreso en cuenta BBVA nº 0182 1017 10 0208014440 ( + 3 euros gastos de envío, indicar nombre)

•  Contrarrembolso (+ 6 euros gastos de envío)

•  Pedidos distribuidoras y librerías, consultar descuentos.

Otras obras de Ediciones Identidad:

•  Adriano Romualdi. Las últimas horas de Europa. (200 páginas) PVP 20,00 euros

•  Pierre Vial. La Caballería del Honor. (180 páginas) PVP 18,00 euros

•  Redacción Identidad. El Libro Negro de la Inmigración 2008 . (260 páginas) PVP 20,00 euros

•  Jean Mabire. Thule, el Sol de los Hiperbóreos (408 páginas) PVP 27,00 euros

•  Ernesto Milà. MILITIA. Introduccion a la Tradición Guerrera. (230 páginas) PVP 20,00 euros

 

 

El Sol volverá invencible y victorioso también para nosotros

Infokrisis.- Nuestros primeros antepasados observaron que a partir del Solsticio de Verano el Sol parecía alejarse de la elíptica, hasta que en la noche del 22 de diciembre llegaba a su punto más bajo; parecía cansado y sin fuerzas para volver a elevarse. Sin embargo, después de tres noches, al concluir la del 25 de diciembre, el Sol resucitaba y reemprendía su curso triunfante que le llevaría, de nuevo, hasta el punto más alto en el Solsticio de Verano.

En la noche del 25 de diciembre, Sirius, la estrella de más brillante del firmamento, conocida como “la estrella de Oriente”, se alinea con las tres estrellas que forman el Cinturón de Orion, llamados también “los tres reyes magos” que parecen seguirla. Esa alineación marca el lugar preciso del horizonte por donde saldrá al Sol Invencible en el siguiente amanecer.

No es raro que el Evangelio hable de una Estrella que “señala el camino de los magos” el lugar por donde nacerá el Sol. No es raro también que Bethlem quiera decir “la casa del pan”, pues no en vano todo esto tiene lugar cuando el Sol nace en la constelación de Virgo, cuyo símbolo tradicional es una mujer que lleva una gavilla de trigo. ¿Hay que recordar que el símbolo astrológico de Virgo es un M modificada y, la inicial de María, madre de Jesús, llamado también el “Sol del mundo”?

Cuando el Sol empieza a elevarse el 25 de diciembre, lo hace bajo la constelación de la Cruz del Sur; por eso los antiguos decían que después de estar tres días muerto en la Cruz, el Sol Invencible resucitaba y se alzaba nuevamente hacia el cielo. Un Dios muerto en la Cruz y resucitado al tercer día, la historia suena ¿verdad?, sólo que explicando el cursos de los astros del firmamento, se entiende mucho mejor.

Sea como sea que se cuente, refleja al Dios más antiguo que conocieron los seres humanos: el Sol Invencible.

Análogamente, podemos decir que nunca como ahora, nuestra Patria, pero también todos nuestros pueblos de origen indoeuropeo, jamás hemos vivido una crisis tan grave como la actual. Pero también para nosotros, como para el eterno Sol Invencible existe un futuro y un mañana que nos pertenece, tal como dice la antigua saga:

“Pronto se oirá un susurro que nos ordene: ¡despertad!
Patria, patria, muéstranos la señal
Que nuestros hijos esperan ver.
Llegará el mañana cuando el mundo sea nuevo
El mañana nos pertenece”

El curso del Sol Invencible y su enseñanza es esa señal que esperamos que vean nuestros compatriotas.

La historia de nuestros pueblos indica que han sido capaces de sobreponerse, como el Sol, a todas las crisis y a las situaciones en las que todo parecía perdido. La raza de Aquiles y del Cid, la raza de Arturo y de los caballeros cruzados, la raza de los hoplitas de Esparta y de los héroes de Lepanto, no se extinguirá aquí, sólo porque una banda de buitres carroñeros atrincherados en sus bancos y de políticos corruptos hagan un frente común.

Desde los albores de la Historia, nuestra raza no ha conocido otro destino que el combate. Ese mismo combate es la prueba a superar, el desafío siempre presente que todas las generaciones han debido soportar para mostrar su valía.

Hoy, cuando la Patria se ve ensombrecida por nubarrones amenazantes, cuando ya ni siquiera parecen existir el puñado de soldados dispuestos a salvar la civilización que proclamaba Spengler, hoy precisamente, en la noche del Solsticio de Invierno, en la noche del renacimiento del Sol Invencible, algunos tenemos la firme convicción de que el espíritu de Europa jamás se extinguirá mientras la voluntad de permanecer siga existiendo en algunos de nosotros.

Somos muchos en Europa los que esperamos oír el susurro que nos llame de nuevo al combate.

Porque aunque el Sol renaciera en el horizonte millones de años, no serviría de nada si ese mismo Sol Invencible no estuviera también presente en nuestro corazón pues, no en vano, lo que es el centro del sistema solar es también el centro de nuestro ser.

Así pues, en esta noche oscura del Solsticio, os deseo una buena lucha y ¡que el Sol Invencible nazca en vuestros corazones y os alumbre!

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis – http://infokrisis.blogia.com