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Infokrisis.- Recientemente, la revista Debate21 ha publicado una entrevista con el periodista Luìs del Pino que, desde hace dos años, viene caracterizándose por ser uno de los más implacables investigadores sobre lo que ocurrió verdaderamente el 11-M. El fundador de Peones Negros, resume en esta larga entrevista su concepción de la conspiración que tuvo como como resultado la muerte de 192 personas y el ascenso al poder de un gobierno presidido por un inmaduro político.. que todavía estamos sufriendo. Esta entrevista nos parece el paradigma de la conspiración. Recomendamos como complemento a la lectura de esta entrevista, la obra de Ernesto Milà "11-M: los perros del infierno", Editorial PYRE

 

 

 

 

 

Entrevista a Luis del Pino

17/01/2007

“Los que organizaron el 11M hablaban español con acento de español”

Han transcurrido casi tres años desde que se cometió la masacre del 11M y los agujeros de la versión oficial son cada vez mayores. ¿Estamos cerca del esclarecimiento del 11M? ¿Cuáles son los obstáculos actuales para el esclarecimiento y quiénes ponen esos obstáculos?

Tras casi tres años de investigaciones, se ha demostrado que todas las pruebas del caso, todas las pruebas de esa presunta trama islámica que nos presentaron, eran falsas. Pruebas colocadas “a posteriori” de los atentados, manipuladas, falsificadas; por tanto, estamos ante una realidad que sí podemos afirmar: no cometieron los atentados aquéllos que nos han dicho que cometieron los atentados; y otra realidad que no podemos todavía saber: quiénes cometieron verdaderamente los atentados. Hay varias hipótesis, pero, mientras no tenga reflejo judicial toda esa investigación periodística que se ha estado haciendo acerca de las pruebas del 11M, no se desmoronará oficialmente la versión oficial; y, en tanto eso no ocurra, no van a darse las condiciones como para que, verdaderamente, desde la Policía española se empiece una verdadera investigación de qué fue lo que pasó el 11M.

Entonces, ¿los obstáculos vienen de la Policía directamente o de otras instancias?

No, los obstáculos vienen de quien manda a esa Policía. Es decir, de un gobierno que ha demostrado, desde que llegó al poder, que no sólo no tiene el más mínimo interés en que se investigue qué pasó el 11M, sino que, además, está poniendo deliberadamente piedras en el camino para evitar que esa investigación progrese. Ejemplo: hemos visto cómo a personas cuya participación en los hechos resulta realmente llamativa y poco explicada se las ha promocionado, en lugar de tratar de explicar esas presuntas negligencias que nos dicen que condujeron al 11-M. Hemos visto también cómo, desde instancias policiales, se ha procedido a falsificar presuntamente informes de investigación del 11M, como es el informe del ácido bórico. En estos momentos, hay cuatro mandos policiales imputados por esa presunta falsificación. Evidentemente, no es la Policía la que decide motu proprio ponerse a falsificar pruebas; alguien habrá dado esas órdenes, y ese alguien, evidentemente, parece que está en instancias políticas.

¿Por qué cree usted, entonces, que actúan de esta manera? ¿Qué les lleva a actuar así?

Porque el 11 de marzo sucedió un atentado que, desde luego, no fue un atentado islámico; sucedió un atentado que ha permitido que el Partido Socialista llegue al poder, y si se esclarece por qué se produjo ese atentado, a lo mejor resulta que comenzamos a entender muchas de las cosas que han pasado desde el 11 de marzo en este país.

Estamos dependiendo del hipotético desmoronamiento de la versión oficial a través del juicio, ¿podemos confiar en la Administración de Justicia?

La Administración de Justicia está formada por seres humanos y los seres humanos no son inmunes a las presiones de todo tipo. Hasta hace no mucho, la única presión que existía era la de un Gobierno empeñado en que se cerrase a toda costa la investigación. Pero, desde hace ya tiempo, hay, además, una presión social de cada vez más gente manifestando en la calle, a través de movilizaciones mensuales, su deseo de que se esclarezca la verdad. Dentro de los jueces, y no voy a dar nombres, los hay que parece que actúan al dictado de intereses políticos, y, sin embargo, hay otros jueces que tratan con honestidad, y resistiendo lo mejor que pueden esas presiones, de esclarecer la verdad. Por ejemplo, en el caso del ácido bórico, hemos visto a una buena juez, la juez Gema Gallego, resistiéndose a las presiones de todo tipo y poniendo orden en un caso que había sido embarrado y enfangado por actuaciones judiciales anteriores.

¿Hay alguien que conozca toda la verdad del 11M?

Indudablemente. Los que organizaron el 11M que, sin lugar a dudas, hablaban español con acento de español.

A veces se puede leer en su propio blog a los participantes solicitándoles a usted y a Pedro J que saquen a la luz toda la información de la que disponen. ¿Estas peticiones tienen fundamento?

Esto viene del simple sentido común. Cuando en los medios de comunicación se investiga algo tan complejo y tan grave como es el 11M, lógicamente, entre que llega una pista sobre una posible noticia hasta que esa noticia termina plasmándose en algo que se puede publicar, hay un proceso larguísimo de verificación, de constatación, de comprobación de que no se trata de ninguna pista falsa y de aseguramiento documental para que no te puedan desmentir. Recuerdo haber sacado alguna noticia que tardó un año en ver la luz. Hablamos de un proceso de verificación de algunas noticias que dura hasta un año. Simplemente, porque al lado de esa pista tienes otras doscientas. Y tienes que seguir, descartar, comprobar, quedar con unos y otros, bucear en el sumario y, al final, si consideras que esa noticia está bien amarrada, ya se puede publicar. Nosotros, ahora mismo, tenemos un montón de información, parte de la cual está contrastada, otra parcialmente contrastada y parte sin contrastar. ¿Dosificación? Estamos a expensas de la actualidad. Uno no puede sacar una noticia el mismo día o al día siguiente de que haya un atentado de ETA, porque, entonces, una noticia que puede tener importancia y que la sacas precisamente para poder transmitir a la opinión pública el mensaje correspondiente, quedaría sepultada en un mar de información que hace que pase a ser irrelevante. Eso tampoco se puede hacer, porque, de lo que se trata, en un caso como éste, no es simplemente de informar, sino de intentar que ese mensaje llegue a la opinión pública.

¿Estamos preparados los españoles para saber la verdad del 11M?

Los españoles estamos absolutamente preparados para conocer la verdad. La pregunta en sí misma es una pregunta errónea: si en una democracia los ciudadanos no pueden conocer la verdad sobre la mayor masacre terrorista que han sufrido, entonces, es que algo no funciona en ese régimen democrático. Ésa es la típica excusa que utilizan quienes manejan en la sombra los hilos de una democracia, ocultándoles esa capacidad directiva a los ciudadanos, para tratar de conservar esa gestión encubierta de los asuntos públicos. Por supuesto que estamos preparados. A lo mejor, los que no están preparados son los que tienen algo que perder si esa verdad se descubre; los que tienen algo que ocultar, porque tienen algún grado de participación, o en los hechos o en la ocultación de los hechos.

El noventa por ciento de los ciudadanos son personas de buena fe, personas a las que muchas veces las instancias políticas manejan con conceptos enormemente simplificados y bastante poco elaborados, de tal manera que se tienden a desarrollar fobias y filias políticas no justificadas, puramente sentimentales. Pero yo creo que esas personas, incluso esas personas que ya tienen desarrolladas esas fobias y esas filias políticas, son perfectamente capaces de entender las cosas cuando se les plantean. Y, por eso, yo creo que resulta muy curioso el tratamiento informativo que se da a las investigaciones que yo he venido realizando. Yo empecé a publicar análisis sobre el 11M en marzo de 2005. Publiqué el primero, que decía que la mochila de Vallecas era una prueba manipulada y, desde entonces, he publicado decenas y decenas de artículos, de noticias, de comentarios, de análisis. Todavía nadie me ha desmentido una coma. Es más, en los medios que defienden la versión oficial ni siquiera se me nombra. Entonces ¿qué estrategia han seguido? La estrategia del silencio, porque, si no puedes desmentir, entonces no hables de ello. Porque, si hablas de ello, a lo mejor resulta que esas personas bienintencionadas, a las que se les ha vendido la versión oficial, se ponen a ver los datos y se dicen “pero qué milonga me han estado contando del 11M”. Yo creo que la gente, en este país, es mucho más buena de lo que muchos quisieran, mucho menos tonta de lo que muchos quisieran y, desde luego, tienen mucho más claros los valores morales y que hay que estar del lado de las víctimas y no de los victimarios… tienen mucho más claros esos valores morales de lo que alguno quisiera.

Sin embargo, no nos han dicho nada de los terroristas del atentado de Barajas y parece que ahí se ha quedado todo.

Me pregunto si el señor presidente se dignará informar a los españoles, ahora que han pasado quince días de los atentados, al menos de lo que él reclamaba al ministro Acebes que pusiera a disposición de la opinión pública, con sólo cuarenta y ocho horas, después de la masacre del 11M. Digo yo que tendrá el señor Zapatero algo que contarnos: quiénes eran los etarras que iban en la furgoneta, dónde están las imágenes de esos etarras bajándose de esa furgoneta, cuáles son sus nombres, cómo llegaron a Madrid, cómo han introducido entre 800 y 1000 kilogramos de amonal y RDX; si el RDX es comprado o es fabricado artesanalmente; que nos cuente también si el RDX puede ser similar a lo que algunos TEDAX han declarado ante el juez que pudo estallar en los trenes del 11-M. Digo yo que el señor presidente se dignará explicarnos las cosas. Y, si no se digna explicárnoslas, habrá que exigirle que lo haga.

¿Cómo es posible que Acebes siga ocupando cargos de responsabilidad en su partido después de haber permitido tanta deslealtad en su Ministerio?

Bueno, eso a mí no me corresponde responderlo. Eso es una respuesta que el Partido Popular tendría que dar. De todos modos, ahí también tenemos clara una cosa: Acebes se comportó, a partir del 11 de marzo, como se comportaría cualquier ministro del Interior normal en una democracia normal. Es decir, su primera prioridad, como la de todo el gobierno del PP, fue la de atender a lo que el atentado había provocado, a las víctimas, asegurar la atención a los heridos, dar orden a la Policía de que se investigara. Pero desde instancias de los propios servicios del Estado se empiezan a colocar pruebas falsas y, en tres días, se monta un tinglado destinado a volcar unas elecciones. ¿Tiene ahí responsabilidad el Ministro del Interior? Sí, por supuesto. La de no haber limpiado, primero; y la de haberse dejado colar el gol, después. Ahora, una cosa es que un ministro peque de eso, y otra es que alguien se dedique a manipular, a poner pruebas falsas, a actuar con deslealtad. Esos comportamientos son mucho más graves; sin embargo, personas sobre las que hay sospechas de que puedan haber tenido esos comportamientos siguen en la vida pública; con lo cual ¿hay que limpiar la vida pública de las personas que cometen errores? Sí, pero centrémonos en los más graves, y luego ya discutiremos sobre quién se ha dejado engañar.

¿Está haciendo el PP todo lo que puede por esclarecer el 11M?

Yo creo que el PP podría hacer bastante más de lo que hace. El PP podría plantear una ofensiva parlamentaria mucho más dura; podría involucrarse más de cara a la opinión pública en la exigencia de esa verdad del 11M. Pero estamos como siempre, en una especie de círculo vicioso donde los políticos, que tienden a ser excesivamente prudentes en algunas ocasiones, consideran que si no hay un clamor de la opinión pública, no se apuntan al carro; pero, claro, si no se apuntan al carro, es más difícil que ese clamor de la opinión pública surja. Creo que la única manera de romper ese círculo vicioso es tratar, con la sociedad civil, de movilizarnos para exigir, entre todos, incluido el PP, que nos aclaren qué demonios pasó en aquellos días.

A la vista de la continua presencia de miembros de la Policía en las investigaciones del 11M, cabe preguntarse por qué nadie en la Policía tira de la manta.

¿Y quién dice que nadie en la Policía tira de la manta? Porque, evidentemente, la información que llega a los medios de comunicación lo hace por muchas vías, entre otras, de funcionarios policiales honrados, que conocen datos y que tratan de hacerlos llegar de la forma más discreta posible, por si pueden servir de ayuda.

No creo que debamos esperar tirones de la manta espectaculares por el momento. Las cosas son muy complicadas, la batalla de la opinión pública es muy dura. Hemos conseguido muchísimo en este tiempo. En un tiempo récord, se ha conseguido que la inmensa mayoría de la sociedad, incluidos votantes del Partido Socialista, tengan una duda. A lo mejor, ya buena parte de esas personas, cuando hablan del tema, dicen “no, yo no creo que esté ETA detrás, yo no creo ninguna teoría, pero es verdad que no nos han contado lo que pasó”. Porque no hay más que observar la sucesión de noticias para poner el dedo sobre todas las incongruencias, y que no es aceptable que, después de tres años, no nos digan quién puso las bombas en los trenes, dónde se montaron, cómo estaban hechas, qué explosivo se utilizó, cómo fueron los terroristas a ponerlas, cuándo las pusieron. No nos han contado nada. La versión oficial no sólo es mentira, es que, además, es incompleta. Y de eso se da cuenta todo el mundo. Salvo aquél que voluntariamente quiera ponerse una venda delante de los ojos.

Con las buenas relaciones que tenía el gobierno de Aznar con EE.UU. y otros países occidentales, ¿por qué nadie alertó de la preparación de estos atentados?

El gobierno Aznar, al día siguiente o a los dos días del atentado, pidió específicamente a los EE.UU., que sus servicios secretos que, por supuesto, tienen unas redes de captación de información de ámbito mundial enormes y que controlan infinidad de conversaciones telefónicas, de mensajes de correo que circulan por Internet, etc., revisaran los meses anteriores al 11M, por si entre toda aquella avalancha de información había algo que apuntara a que algún grupo islamista preparara el 11M. Y en toda aquella avalancha de información no había nada de nada. Es decir, no encontraron ningún rastro de ningún grupo islamista que hubiera estado preparando el atentado. Ahora bien, el hecho de que EE.UU. tenga un servicio secreto enormemente eficaz no quiere decir que controle todo lo que pase en el mundo. Y tienen sus recursos, lógicamente, en aquellos temas que les afectan. Por ejemplo, el terrorismo islamista. Si, por el contrario, en un determinado país se produce un atentado movido desde dentro y por fuerzas domésticas, como fue el caso del 11M, entonces es bastante difícil llegar, previamente, a oídos de servicios secretos extranjeros. ¿Que después los servicios secretos extranjeros de los diversos países hayan estado haciendo averiguaciones y tengan más o menos información? No lo sé. A mí, desde luego, ningún servicio secreto de ningún país extranjero me ha pasado ninguna información acerca del 11M. No sé si a otros periodistas se las habrán pasado. De todas formas, al ser un asunto interno, imagino que los servicios secretos extranjeros estarán en esto como meros espectadores de la información. Y yo, si fuera ellos, tampoco tendría ningún interés específico en pasarle esa información a nadie.

Es extraño que nadie sospechara de algo tan gordo.

¿Estamos seguros de que fue algo “tan gordo”? Es decir, ¿cuánta gente participó en la ejecución del 11M? Posiblemente, en lo que es la preparación y ejecución de los atentados, estemos hablando de un puñado de personas. ¿Media docena, quizá? La ejecución, ¿a quién pudo corresponder? Es algo tan fácil como ir al mercado de mercenarios y contratar a doce a precios no excesivamente caros, que llegan, lo hacen y se van a su país de origen.

La adquisición de los explosivos, el material, todo el diseño. Todo lo que usted describe en el libro, todos los señuelos, toda la trama que existente, lo que habían previsto…

La pregunta es: ¿todas esas pistas falsas que se utilizan para construir la versión oficial estaban preparadas de antes o son “pistas” que se improvisan después de la mañana de los atentados? Hay argumentos tanto en favor de una de las hipótesis como de la otra. Algunas pistas nos consta que son improvisadas después de los atentados. Ejemplo: la mochila de Vallecas. La mochila de Vallecas se fabrica a lo largo del día 11. El coche Skoda Fabia se deposita después, tres meses después de los atentados en la calle de Alcalá. El piso de Leganés, todo ese teatro se improvisa después de los atentados.

Pero Zougham…

La furgoneta Kangoo y Zougham son los dos datos que más llevan a pensar que había una preparación previa. Pero la participación previa tampoco exigía la participación de muchas personas. Es decir, no estamos hablando de conspiraciones de muchas personas en distintos puestos. Con muy poquitas personas se puede organizar una auténtica masacre. De hecho, en el 11S, la masacre entera fue organizada por un puñado de 16-20 personas. Organizaron el mayor atentado terrorista de toda la historia.

Por lo leído en su libro “Las mentiras del 11M”, la clave de todo está en los explosivos.

Es que ésa es la mentira original. Estallaron las bombas en los trenes y lo que había que haber hecho era, como se supone que se ha hecho con el atentado de Barajas, tomar muestras de esa explosión, analizarlas y decirles a todos los españoles: “miren, en el lugar de los hechos, se ha encontrado tal explosivo”. Resulta que, en los trenes, nos ocultaron esos análisis, nos ocultaron las muestras recogidas en los mismos y, en lugar de eso, empezaron a aparecer pruebas falsas para decirnos que se había utilizado el explosivo Goma2 Eco, lo cual permitió construir toda esa trama ficticia formada por islamistas y asturianos. Efectivamente, la clave está en los explosivos. Queremos ver esos análisis que se hicieron. Queremos que nos cuenten qué componentes químicos se utilizaron…

El PP estaba gobernando todavía. ¿Por qué no dio inmediatamente la orden de analizarlos y mostrarlos a la opinión pública?

Yo tampoco lo entiendo, pero supongo que lo que sucedió realmente aquel día fue que, a partir de las 10 de la mañana, el ministro Acebes dejó de tener el más mínimo control sobre el ministerio del Interior. Empezó a funcionar la jerarquía.

¿Estaba siendo desinformado?

Claro. Y a él le llegaba una información completamente parcial, manipulada y retardada. Y, sin embargo, esa información llegaba con mucha fluidez a otras instancias. ¿Cómo iba a suponer el ministro Acebes que la Policía le había dado el cambiazo y le estaba ocultando los informes de análisis de los trenes, para enseñarle otras pruebas con las que llevarnos a los señuelos? A ningún ministro en su sano juicio se le pasaría eso por la cabeza, y menos en ese momento, cuando su prioridad principal era enterarse, para empezar, de cuántos muertos había. Porque estábamos en esas horas durante las que esa cifra de muertos iba creciendo. Y, mientras esa cifra de muertos iba creciendo, había personas que tuvieron la frialdad suficiente de planificar ese cambiazo, de ocultar los análisis de los explosivos y empezar a hacer aparecer pruebas falsas. Ése, para mí, es uno de los mayores misterios del 11M. ¿Cómo es posible que alguien tenga esa absoluta frialdad? Porque una alternativa sería que alguien lo tuviera pensando de antemano.

Recuerda mucho a lo de Barajas con el asunto de los explosivos. Pasan los días y nadie explica qué ha explotado allí exactamente ni qué cantidad. Se puede perder el control el primer día, pero el Partido Popular tuvo un mes, antes de ceder el poder, para dar a conocer los explosivos utilizados el 11M ¿Qué sucedió?

Vamos a ver. Si a los demás, a los medios de comunicación, nos ha costado dos años y medio darnos cuenta de dónde estaba el engaño, darnos cuenta de que lo que hicieron fue, con una mano, ocultarnos los análisis de los explosivos y con la otra empezar a sacar Goma2 Eco fuera de los trenes para convencernos de que lo que se había usado era Goma2 Eco… Si a nosotros, desde fuera, y con los sistemas de investigación que tienen los medios de comunicación nos ha llevado dos años y medio ese tema, ¿cómo podemos esperar que el Ministro Acebes se diera cuenta ese mismo día de que le estaban engañando? Nos engañaron a todos. Cuando empezaron a sacar Goma2 Eco fuera de los trenes, nos decíamos: “Ah, pues se habrá usado Goma2 Eco en los atentados.” Era mentira, era un razonamiento falaz, pero todos tragamos con él.

El tema de los Tedax es muy importante. Explica en su libro que no se permitió a la Policía Científica acceder a los trenes para analizar los explosivos. ¿Cómo es posible una situación así?

A la Policía Científica sí se le permitió acceder a los trenes para los reportajes fotográficos y videográficos. El protocolo de actuación lo que marca es que los Tedax entren primero en los trenes, aseguren la zona, recojan muestras propias de su especialidad; por ejemplo, para ver cómo está hecha la bomba, etc.

¿Eran Tedax de la Guardia Civil, de la Policía Nacional?

No, no. Eran Tedax de la Policía Nacional. A la Guardia Civil no se le permitió intervenir en el 11 M. Resulta otra de las cosas muy curiosas. La Guardia Civil permaneció acuartelada, había efectivos de la GC en Valdemoro dispuestos para salir a ayudar, pero no se les permitió.

¿Quién no lo permitió?

Todavía no he logrado que nadie me explique quién no lo permitió y por qué no lo permitió. La explicación que me han dado es un tanto peregrina: son los responsables políticos que estaban en aquella fecha. Al estar en Madrid y ser zona urbana, “correspondía” a la Policía la investigación. Pero es que estamos ante la mayor masacre terrorista. Estamos hablando que hubo zonas donde la gente pidió que enviaran algún Tedax para revisar por si acaso había alguna bomba. Por ejemplo, en la furgoneta de Alcalá. A la furgoneta de Alcalá no mandaron Tedax porque estaban todos los Tedax ocupados en los escenarios de explosión. Bueno, pues a todos los especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil no se les podía haber llamado porque… no se les llamó.

¿Hay manzanas podridas en los Tedax?

¿Hay manzanas podridas entre los fontaneros o entre los periodistas? Pues claro. Entre los Tedax también, y una persona que se llama Sánchez Manzano y que era el Jefe de los Tedax, que tendría que dar muchas explicaciones, yo no sé si cometió alguna irregularidad o no, pero que, desde luego, parece que sus acciones son bastante inexplicables yo creo que está fuera de toda duda. Porque, primero, al juez se le informa que no se sabe por qué no ha explotado la mochila de Vallecas, luego nos enteramos de que tiene dos cables sueltos y de que había una radiografía donde se demuestra que estaban sueltos y que esa radiografía se hizo el propio 12 de marzo, luego este señor resulta que es quien se lleva las muestras de los trenes, incumpliendo el protocolo, porque tenían que haber ido a la sede del Grupo Provincial de Desactivación de Explosivos, no a la sede Nacional; en tercer lugar, tampoco se entregan las muestras químicas recogidas en los trenes a la Policía Científica para que analicen esos restos… es decir, hay muchas actuaciones bastante incomprensibles, o demasiado comprensibles, y esta persona, que ha sido cesada recientemente, en el juicio del 11M tendrá que dar muchas explicaciones de su actuación. Yo estoy seguro de que su actuación habrá sido enormemente correcta, pero me parece que va a tener que explicar muchos extremos de la misma. A lo mejor resulta que recibió órdenes de otras personas para actuar de una determinada manera. Bueno, pues que diga quién dio esas órdenes.

¿Podría haber otros grupos o intereses implicados?

Las cuatro hipótesis que se manejan son: islamistas con o sin participación de las cloacas del Estado; etarras con o sin participación de las cloacas del Estado; un servicio secreto extranjero con o sin participación de las cloacas del Estado; o bien, directamente, las cloacas del Estado.

La primera de las hipótesis, islamistas: si fueran los islamistas, no habría hecho falta colocar pruebas falsas para demostrar que son los islamistas, con lo cual, a fecha de hoy, es la hipótesis menos probable de todas.

La de servicios secretos extranjeros: yo, sinceramente, la descartaría de principio a fin. ¿Un servicio secreto extranjero va a ponerse a organizar atentados en España? Y menos, Marruecos, que, si sale mal la operación y se descubre que están detrás, el Rey de Marruecos pierde su privilegio de posición económica y el de su trono, porque, evidentemente, pasaría a ser un apestado en la escena internacional. Yo creo que es absurdo pensar en esas hipótesis. Con lo cual, nos quedan dos: o bien ETA, o bien cloacas del Estado. Yo espero que sea la primera, porque si es así, todavía la situación tiene un arreglo; si es la segunda… vamos a una crisis importante.

Una crisis ¿hasta qué punto?

Iríamos a una crisis en el sentido de que se habría producido un auténtico golpe de estado, puro y duro. Sería algo tan terrible como que alguien habría decidido matar a 192 personas para ocupar el poder o para que alguien que ellos quisieran ocupara el poder. Eso sería horroroso, estaríamos en el peor de los escenarios, así que confiemos en que eso no se termine confirmando.

¿Podría definir qué son para usted las cloacas del estado?

Las cloacas del estado son todos esos servicios del estado, a caballo entre los servicios de Inteligencia y los servicios policiales, que se mueven en un terreno donde se dan cita los confidentes, la delincuencia común, los infiltrados en tramas delincuenciales organizadas, y que, muchas veces, ponen su actividad al servicio de intereses que no son precisamente los del estado. Hemos tenido en España numerosos ejemplos de actuaciones irregulares de esas cloacas. Por ejemplo, el caso “La Vanguardia”, las escuchas famosas aquéllas, que habían sido organizadas con participación de personas del CNI, y donde había detrás, al parecer, toda una trama de chantaje a empresarios. Cuando un servicio secreto del estado realiza unas escuchas y graba a un empresario engañando a su mujer, eso puede quedar archivado, porque no nos interesa la vida privada de nadie, o bien alguien puede tener la tentación de usar eso como arma de chantaje. En el momento en que esos servicios del estado, que no están, por propia definición, sometidos a un control público porque se dedican a actividades encubiertas, deciden apropiarse de esa información al servicio de intereses que no son los del estado, las cloacas terminan por llenarse de inmundicia y terminan derivando en algo que actúa de manera autónoma con respecto al estado, o al servicio de otros intereses.

¿Qué opinión le merece la actuación de la Fiscalía?

Su actuación ha sido vergonzosa; no por lo que tiene de fraude a la opinión pública, o a conceptos abstractos como Verdad y Justicia, sino, especialmente, por lo que tiene de fraude a las víctimas. En los primeros meses tras la masacre, la fiscal tuvo una relación estrecha con las víctimas, pero, meses después, su actitud cambió y las abandonó.

El 4 de abril de 2004 se descubrió en Francia un arsenal de ETA con 100 kilogramos de SEMTEX. ¿Por qué cree usted que el juez Del Olmo se negó a que se publicara un informe que aclarara si el SEMTEX de ETA podría haber provocado los destrozos en los trenes?

Es una noticia curiosa. Al día siguiente de la explosión del piso de Leganés, se encuentra en Saint-Michel, una localidad francesa, un arsenal de ETA en el cual había 100 kilogramos de SEMTEX, que es un explosivo similar al C4 y es, precisamente, uno de los candidatos a haber sido utilizado en los trenes. Es similar al C4 y similar al RDX, que acaba de utilizar ETA en Barajas. La pregunta es: ¿se utilizó ese tipo de explosivo, ese SEMTEX, en los trenes? Porque, según los testimonios ante el juez del Jefe Provincial de los Tedax, Cáceres Vadillo, los agujeros de los trenes estaban hechos con explosivo militar, tipo C3 o C4; es decir, tipo SEMTEX, tipo RDX, etc… Entonces, la primera pregunta es ¿se utilizó eso? Y la segunda pregunta ¿por qué el juez, si este señor, Cáceres Vadillo, declara ante él en julio de 2004 que los agujeros de los trenes se debían a un explosivo militar, no ha investigado esa posibilidad con más ahínco? Porque consta que se le ha pedido, por parte de alguna de las partes personadas, que investigara acerca del SEMTEX encontrado a ETA en abril de 2004, y sin embargo, rechazó efectuar esas indagaciones.

¿Cuál cree que es el motivo? ¿Por qué el juez no investiga esas posibilidades?

¿Por qué el juez del Olmo actúa de esa manera? Yo, desde luego, lo ignoro, pero la instrucción que ha hecho no es de recibo. Es decir, ha negado hasta las más mínimas y sensatas solicitudes de algunas de las partes personadas, impidiendo, por ejemplo, que se hicieran diligencias sobre los explosivos utilizados en los trenes. ¿Por qué? Pues, no lo sé. Algún día tendrá que explicarlo el señor Del Olmo. ¿Está recibiendo presiones? ¿Es, simplemente, un mal juez, incompetente? Pues no lo sé. ¿Es alguien que se ha visto desbordado por las circunstancias? Pues hombre, eso es bastante posible; es un caso tremendo que le ha caído, es un caso, además, donde la Policía le ha llevado desde el principio de la mano por donde han querido, y, para cuando se dio cuenta de que le estaban toreando, ya era tarde, porque él había construido toda una instrucción que, o se tiraba abajo entera y se empezaba de nuevo o no había manera de parchear… y yo creo que, a lo mejor, estamos ante una mezcla de todo. Es decir, alguien a quien le ha caído un caso enormemente complejo, que confió en la Policía, de entrada, como no podía ser menos, pero no pegó un puñetazo en la mesa cuando debía haberlo hecho…

Siguiendo con las decisiones incomprensibles de Del Olmo, ¿por qué el juez no ha enviado una comisión rogatoria a Marruecos para interrogar a Hicham Ahmidan, encarcelado en el país vecino para cumplir una condena de ocho años?

El juez Del Olmo no ha tenido inconveniente en enviar comisiones a Argelia para solicitar el ADN de familiares de los “suicidas de Leganés”, mientras que en el caso de Ahmidan ha sido incapaz de enviar la comisión rogatoria a Marruecos. No tengo explicación para la actitud del juez.

Hasta el momento, no se nos han ofrecido imágenes de los terroristas en el interior de los trenes, ¿Qué constancia hay de que todos los autores materiales están identificados, detenidos, encausados y/o muertos?

Los que nos han dicho que son, no están; así que, difícilmente, pueden estar recogidas sus imágenes.

Pero se ordenó que los trenes fueran destruidos...

Así es. Inexplicablemente, los trenes fueron destruidos. En cualquier situación de esta naturaleza, como es preceptivo, los vehículos se conservan para que se puedan valorar los daños y para llevar a cabo todo tipo de pruebas periciales, por ejemplo, por parte de las compañías aseguradoras. En este caso, sin embargo, los trenes han sido completamente destruidos.

¿Ha recibido amenazas o presiones? ¿Teme usted por su seguridad?

No he recibido, hasta el momento, ninguna amenaza o presión, aunque sí muchos intentos de intoxicación a través de información que me hacen llegar. Pero no temo por mi seguridad. Son otros los que deben tener miedo cuando se descubra toda la verdad del 11M.

 

 

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