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INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

¿DE CUÁNTOS INMIGRANTES ESTAMOS HABLANDO?

¿DE CUÁNTOS INMIGRANTES ESTAMOS HABLANDO?

Infokrisis.- Cuando se cerró la regularización de febrero-mayo de 2005, el gobierno socialista advirtió que quedaban todavía 120.000 inmigrantes sin regularizar. Era una cifra manifiestamente falsa, creada al efecto de ocultar el hecho consumado de que la regularización había constituido un fracaso: al acabar el período regularizador existían en España tantos inmigrantes ilegales como cuando Consuelo Rumi, en agosto de 2004, aludió por primera vez a este tema. Exactamente, 1.500.000. El ministro Caldera, concluida la regularización, se esforzó en intentar demostrar una actitud “enérgica” que encubriera el gigantesco fracaso de la operación: “Quién no esté regularizado –dijo-, se tendrá que marchar” y más adelante añadió: “Habilitaremos inspecciones de trabajo para localizar a los inmigrantes ilegales y sancionar a las empresas que los contraten”. Era demasiado bonito para ser cierto. De todo este ejercicio de la autoridad, apenas unas semanas después, ya no quedaba nada: el mismo Caldera reconoció el 11 de agosto de 2005 que los 120.000 de ayer, habían pasado a ser 150.000. De las inspecciones y de las repatriaciones, no sabemos que se haya realizado ni una.

Pero la cuestión de fondo era que la cifra de 150.000 inmigrantes ilegales que se encontraban en esos momentos en España distaba mucho de ser real. En realidad, en agosto de 2005, algunas fuentes de la policía se referían a cifras ¡diez veces mayores!, esto es, entre millón y cuarto y millón y medio de ilegales. ¿Cómo llegó Caldera a transformar la cifra de 120.000 en 150.000? Sencillo, simplemente se limitó a añadir a la primera cantidad la cifra de 10.000 ilegales que, según él, entraban en España cada mes. Esto le daba una cifra “tranquilizadora”: en los tres meses que iban desde el final de la regularización al mes de agosto de 2005, deberían de haber entrado, por esta regla de tres, 30.000 ilegales. Una cifra asumible. Pero esta proyección era torpe e infantil: en el año 2005, 10.000 inmigrantes eran, solamente, los que cruzaban el mar en cayukos y pateras, hasta Canarias y las costas andaluzas.

Lo “cursi” de la cifra lo da el hecho de que, solamente en el mes de diciembre de 2006 llegaron a España ¡25.000 bolivianos! Y hasta que el visado fue obligatorio, a partir del 1º de abril de 2007, en apenas doce meses habían entrado en España casi un cuarto de millón de bolivianos, cifras refrendadas por fuentes bolivianas, como muestra de la confianza depositada por la población boliviana en el “savoir faire” de Evo Morales y de su equipo. Una de las migraciones más aceleradas de la historia para un país de apenas 9.000.000 de habitantes.

Contra lo que se tiene tendencia a pensar, la patera dista mucho de ser la forma mayoritaria de entrada ilegal en España. En Barajas, en el último trimestre de 2005, cada semana llegaba una cifra parecida de andinos. Y por la frontera, absolutamente desguarnecida, de los Pirineos, ha habido momentos (especialmente en el mes de abril de 2005) en los que algunos funcionarios de Interior calcularon extraoficialmente que llegaron en torno a 6.000 ilegales por día. Realmente poco, porque sólo 20 meses después, los bolivianos solitos superaban esa cifra cada día.

Si en la actualidad (junio de 2007) existen, según las cifras oficiales, 4.500.000 de inmigrantes legales censados (cuando hace dieciocho meses se reconocía la mitad exacta), en el período 2000-2003, la cifra de inmigrantes legales residentes en España pasó de apenas 1.000.000 a 3.000.000. Así pues, el gobierno socialista ha regularizado, en los tres años siguientes a su llegada al poder, a 1.500.000 de inmigrantes que se desglosan así: una media de 10.000 al mes desde que concluyó la regularización masiva cerrada con 600.000 peticiones de regularización. Ahora bien, lejos de disminuir, como proclaman algunos portavoces del gobierno socialista, la cifra de entradas de inmigrantes legales e ilegales tiende a aumentar de forma acelerada. Además de la llegada masiva de bolivianos que querían adelantarse a la obligatoriedad del visado, hay que sumar los que, a partir de junio de 2007, podrán acogerse a la “reagrupación familiar” y a la “regularización por arraigo”, y a todos estos, aún habrá que añadir a los que sigan llegando en pateras, cayukos, autobuses o naves nodriza… En el momento de escribir estas líneas, los responsables policiales y de fronteras consultados más optimistas, calculan que se cerrará este año 2007 con 6.000.000 de inmigrantes entre legales e ilegales.

Resulta absolutamente sorprendente que todos los niveles de la administración practiquen el secretismo en relación a las cifras de inmigrantes que se encuentran en nuestro territorio. Cuando se formula esta pregunta oficialmente a algún responsable del ministerio del interior, se limitan a regatear la cuestión jugando con cifras de legales e ilegales, afiliados y no afiliados a la seguridad social. Nadie responde con claridad: “en total, hay tantos o cuantos”. Se juega deliberadamente con el equívoco y la confusión. Suponiendo que, verdaderamente, el gobierno sepa o quiera saber realmente el número real de inmigrantes. Lo curioso es que la mayor parte de ayuntamientos, al ser consultados sobre el mismo tema y preguntarse algo tan concreto y aparentemente fácil de contestar como es el número de empadronamiento… no se sienten obligados a responder y prefieren el silencio administrativo o, más exactamente, ejercen la callada por respuesta. De entre todos los niveles administrativos, la Generalitat de Catalunya es, sin duda, la que nos ha facilitado cifras más realistas y directas. En efecto, en enero de 2003, las cifras oficiales que nos dio el propio responsable del Departamento de Inmigración, entonces controlado por CiU y verdaderamente alarmado por el incremento de las cifras, era de 300.000 legales y 370.000 ilegales. Hoy, estas cifras han crecido extraordinariamente y, tras el “tripartito I”, enfangados ya en el “tripartito II”, están próximas a duplicarse.

Cuando tuvieron lugar las elecciones autonómicas catalanas de 2003, todos los partidos presentaron como “guinda” a un inmigrante en su lista. Tuvimos ocasión de conocer al sirio y al hindú que CiU había incluido en sus listas, en el curso de una conferencia celebrada en la sede de una asociación de inmigrantes rusos de Bellvitge. Y fue con ellos y con el entonces director de Inmigración de la Generalitat cuando estas cifras ya se habían elevado a 375.000 ilegales, solamente en Catalunya. Así pues, a principios de 2.004, en Catalunya, estábamos hablando “oficialmente” de 675.000 inmigrantes, cifra que podemos considerar como relativamente exacta. Realizando la proyección de esta cifra sobre el resto de comunidades autónomas, atendiendo a su densidad de población y al interés que tienen para la inmigración (concentrada en Madrid, Catalunya, Andalucía, Valencia y disminuyendo en el resto de comunidades, hasta ser mínima en la cornisa cantábrica), se obtenía la cifra de 3.000.000 ¡a principios de 2004!
Pero, desde entonces, ha llovido mucho: en enero de 2005 la Unión Europea reconocía que habían entrado en España 800.000 inmigrantes ilegales (contrariamente a las cifras oficiales que apenas las cifraban en la tercera parte). Esto daba una cifra de 3.800.000 inmigrantes, entre legales e ilegales. Pero entonces se produjeron los atentados del 11-M y la entrada en goteo que había presidido la primera legislatura del PP (1996-2000), ya no era ni siquiera la riada que se generó en la segunda legislatura (2000-2004), sino que estuvimos ante un verdadero alud.

En los días inmediatamente posteriores a los atentados del 11-M disminuyó momentáneamente el flujo de inmigrantes; pero, poco después, la inmigración y los traficantes de carne humana advirtieron los resquicios que dejaba abiertos la debilidad de ZP. Las mafias pakistaníes de la inmigración, como hemos visto, fueron las primeras en percibir el detalle con todo lo que implicaba. Estas mafias -que en la región catalana siguen en importancia y actividad a las marroquíes- reaccionaron inmediatamente ocupando la Catedral de Barcelona en la peor infamia que recuerda la historia del lugar desde la violación del recinto por las tropas napoleónicas en busca de los patriotas barceloneses que no se resignaron a dejarse avasallar por “el francés”. Casi doscientos años después, las tumbas de los menestrales barceloneses sirvieron de urinarios, los bancos de la Cripta de Santa Eulalia y de la nave central fueron apilados y colocados como barricadas dentro del Templo y, finalmente, la Sala Capitular, donde se encuentra el Cristo de Lepanto, se utilizó como basurero… El gobierno ZP y el “honorable” Maragall, en lugar de reaccionar con expulsiones inmediatas y encarcelamiento de los allanadores -porque, a la postre, era un allanamiento y algo más que un allanamiento si tenemos en cuenta el carácter sagrado del lugar para unos y artístico para todos-, prometió que “revisaría la política de inmigración”. Esta fue la señal que convenció a las mafias de la inmigración de la debilidad congénita del gobierno ZP que ya habían intuido durante la campaña electoral. A partir de ese momento, el “efecto llamada” se convierte en una constante. Cuando tiene lugar la ocupación de la Catedral de Barcelona, ya se estaba rondando la cifra de 4.000.000 de inmigrantes.
A estos 4.000.000 había que añadir los que se hicieron eco del “efecto llamada” desencadenado a partir de las declaraciones de Consuelo Rumi en agosto de 2004, cuando estableció las normas generales de lo que luego sería la reforma de la Ley de Extranjería que abrió la vía para la regularización masiva de febrero-mayo. Sobre este período no hay cifras oficiales. El Ministerio del Interior insistió a lo largo de todo el año 2005 que había disminuido el flujo de inmigrantes ilegales. Pero, de hecho, son los únicos que se atreven a afirmarlo. Sindicatos policiales, gobiernos autonómicos y municipales, servicios sociales, servicios sanitarios, sin excepción, son mucho más pesimistas: en 2005, 2006 y 2007 se ha disparado la inmigración masiva. De hecho, la regularización masiva no fue considerada ni por la inmigración, ni por las mafias, como una muestra de “generosidad” (tal como ZP pretendía), sino de “debilidad”. Y al débil se le obliga siempre a que realice más concesiones. La regularización convirtió la marejada en un alud incontenible, un “efecto llamada” redoblado, cuyos efectos duran todavía hoy.

A lo largo de 2005, se ha hecho evidente que una población no puede crecer bruscamente en 5.000.000 de habitantes en apenas cinco años, sin que sufra bruscas alteraciones y desfases. Los precios de la vivienda que deberían haberse estancado con tendencia a la baja, han seguido subiendo un 14% en el último año, la energía eléctrica consumida por la población española se ha mostrado insuficiente para cubrir las necesidades de estos cinco millones de recién llegados. En algunas zonas, los servicios médicos de la seguridad social están saturados y las listas de espera que llevaban camino de resolverse en años anteriores, han colapsado determinados servicios (no hay que olvidar que buena parte de la inmigración, contra lo que se tiene tendencia a pensar, no son adultos varones en edad de trabajar, sino de todas las edades, con un contingente significativo de embarazadas, procedentes de países como Malí y Mauritania con entre un 30 y un 40% de afectados por enfermedades infecto-contagiosas, incluido el SIDA. Desde 2002 ya se experimentó un aumento asindótico de la violencia doméstica y, ya ese año, las cifras del Instituto El Cano, indicaban que, estadísticamente, el 7% de la población (el porcentaje de inmigrantes ese año) protagonizaba el 50% de los asesinatos de mujeres en el marco de la violencia doméstica. Y así sucesivamente…
Pero si todo esto parecía excesivo, todavía quedaban muchas sorpresas. Y el gobierno socialista nos las iba a deparar todas, sin ahorrar ni una sola. Fíjense.

El PSOE, Caldera, Rumi y ZP, utilizando proyecciones estadísticas absolutamente ilusorias y que remiten su error inicial al año 1997, han establecido que solamente se encontraban entre nosotros en diciembre de 2003, 3.000.000 de inmigrantes, de los cuales, apenas 170.000 estarían sin regularizar. En su infinita ignorancia del fenómeno inmigratorio, estaban persuadidos de que esos 170.000 inmigrantes ilegales estaban trabajando de manera ilegal en empresas españolas. Se equivocan, por supuesto. Sobre este tema no hay cifras seguras, en absoluto. Se ignora cuántos ilegales trabajan en empresas españolas, es posible que haya unas decenas de miles, pero, en cualquier caso se trata de cifras difícilmente cuantificables: se trata de trabajos esporádicos, en absoluto de empleo fijo. Por otra parte, el problema no es de los que estos 170.000 que –según Caldera “trabajarían” en algo- sino de los otros 1.830.000 que ni aparecen en las estadísticas, ni se sabe de qué viven, ni dónde están, ni a qué se dedican.
Y entonces, el gobierno sacó la figura surrealista del “arraigo laboral”. Quien entra ilegalmente en nuestro país y es contratado no menos ilegalmente, resulta recompensado con la regularización. O dicho de otra forma: vulnere usted cualquier ley para beneficiarse de los beneficios de la ley. ¿Para qué cumplir la legislación de extranjería? ¿Para qué ver dilatados extremadamente los plazos para acogerse a contingentes y entrar legalmente en España? ¡Para nada! Se priman las situaciones de franca ilegalidad, por encima de quienes aceptan la ley y la respetan escrupulosamente. Se da la circunstancia de que un ilegal puede entrar en España cuando lo desee y en la forma en que desee, engañando a nuestras autoridades aduaneras… pero alguien que aspire a entrar legalmente puede esperar años. Y a fin de cuentas, es más probable que el ilegal logre regularizar su situación mucho antes que el inmigrante escrupuloso con la ley. El gobierno del “talante”, la incoherencia y el surrealismo ha conseguido que las autoridades de fronteras sean tomados por idiotas cuando preguntan cada día en Barajas a unos cuantos miles de iberoamericanos cuál es el motivo de su visita: “turismo” dicen todos. Les basta con enseñar la reserva del hotel y 300 euros, junto con el billete de retorno, meros formalismos para recibir a unos “turistas” que no tienen la más mínima intención de retornar a su país en los próximos lustros. Tal es la primera impresión que se llevan los inmigrantes ilegales recién llegados: “las autoridades de fronteras son estúpidas ¿no se dan cuenta de que no somos turistas?”. A partir de aquí, todo se convierte en un circo de ilegalidades estimuladas por un gobierno que debería ser garante de la legalidad vigente.

A partir del 8 de agosto de 2005, entró en vigor el llamado “arraigo laboral”. Los inmigrantes irregulares que lleven residiendo en España dos años de forma continuada y, al menos uno de ellos trabajando sin contrato, desde ese momento pueden solicitar su regularización si denuncian al empresario que les ha contratado de forma ilegal y consiguen que la Inspección de Trabajo certifique dicha relación laboral. Otra vez la historia de la denuncia contra el empresario de turno. A esta delación interesada se le llama “arraigo laboral”. La figura estaba recogida en el reglamento de la Ley de Extranjería aprobada en diciembre del 2004. No se trata de una “regularización extraordinaria”… sino de algo mucho peor: una “regularización permanente”, junto al arraigo social y las causas humanitarias, que premia la entrada ilegal. Inicialmente, se pensaba que podía incluir a los famosos 120.000 inmigrantes que según Caldera habían quedado fuera de la regularización extraordinaria.

Para acreditar “arraigo laboral” el inmigrante deberá denunciar a la Inspección de Trabajo al empresario que lo ha contratado ilegalmente, “mediante resolución judicial o administrativa confirmatoria del acta de infracción de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social”. La cosa era bastante chusca porque si no existía nómina, ni contrato de trabajo, resulta extraordinariamente subjetivo lograr que la Inspección pueda acreditar una relación laboral de, como mínimo, un año. Además, el inmigrante debía de carecer de antecedentes penales, tanto en España como en su país de origen.

En cuanto al arraigo social es la otra vía a la que pueden acogerse los inmigrantes ilegales. Se exige simplemente al extranjero acreditar residencia en España durante al menos tres años, no tener antecedentes penales y acreditar documentalmente vínculos familiares de línea directa con extranjeros residentes... Además exige un informe del ayuntamiento donde residan y opcionalmente una entrevista personal. ¿Qué sabe un ayuntamiento de 50.000 almas sobre un inmigrante que solamente ha rellenado una hoja de empadronamiento? Y en cuanto a los antecedentes penales en el país de origen ¿qué valor puede tener un papel emitido por una burocracia inevitablemente corrupta y que, además, tiene otros criterios para cancelar antecedentes? El llamado “monstruo de Machala”, Antonio Chamba Jaramillo, capturado el 1 de diciembre de 2004, asesino en serie de nacionalidad ecuatoriana, apenas permaneció años de cárcel en su país a pesar de haber asesinado a ocho mujeres. Detenido en su país y beneficiándose de indultos y reducciones de condena, apenas cumplió ocho años de cárcel… lo que le da un promedio de estancia en cárcel por asesinato extrañamente similar al de nuestro asesino en serie particular, De Juana Chaos. Chamba Jaramillo llegó a Barajas tras haber cancelado cualquier sombra de antecedentes. Y aquí, como era de prever, volvió a ejercer de asesino en serie atribuyéndosele al menos un crimen cometido en Lérida y otro en grado de frustración. He conocido personalmente la mayoría de países sudamericanos y algunos países africanos y asiáticos: cualquier documento es susceptible de comprarse y venderse a bajo precio, desde un carné de conducir, hasta un certificado de antecedentes que garantiza que el portador es un angelito.

 

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es 

to Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es

Le Pen - 4º clasificado en las presidenciales. Notas de urgencia

Le Pen - 4º clasificado en las presidenciales. Notas de urgencia

Infokrisis.- Escribimos estas líneas a pocas horas de conocerse los resultados electorales. En los días sucesivos desarrollaremos estas ideas con más detenimiento. De todas formas creemos que las ideas esenciales están comprimidas en las líneas que siguen. A nadie se le escapa la importancia de las elecciones francesas dentro del contexto europeo, en la medida en que Francia ha sido hasta ahora uno de los dos "motores de Europa".

No ha sido el resultado esperado, pero ha sido un resultado digno. Se han dado circunstancias que no han permitido igualar los resultados de 2002 por varios motivos:

1. La participación ha sido bastante alta, un 85%, lo que ha beneficiado a las opciones mayoritarias pero ha perjudicado a todas las demás.

2. A diferencia de 2002, cuando se produjo una dispersión de votos y los trotskystas alcanzaron unos resultados inusuales, en esta ocasión se ha producido una concentración del voto en dos opciones centrales, siendo perjudicadas las minoritarias.

3. El hecho de que Sarkozy, el judío húngaro, haya insistido en "ley y orden" y en una política de mano dura ante la delincuencia y la inmigración ilegal, ha quitado un 7% de votos a Le Pen y le ha impedido el crecimiento.

4. Que en los últimos 10 años han recibido la nacionalidad francesa más de dos millones de inmigrantes y que otros dos, hijos de inmigrantes nacionalizados franceses, tienen derecho al voto: en realidad, buena parte de los votos de Segolène Royal proceden de estos sectores.

A estas circunstancias hay que añadir:

- Que el Front National ha descuidado crear redes de apoyo en la sociedad civil (fundaciones, asociaciones culturales, grupos cívicos de defensa, círculos culturales, etc.) que ayudaran a ampliar su radio de acción y a "fijar" el voto. Esto ha hecho que, en buena medida, el FN solamente existiera en el período electoral.

- Que los años no pasan en balde y Le Pen, que en su tiempo fue el diputado más joven de Francia, era ahora el candidato con más edad de Francia.

- Que algunos puntos del programa del Front National son considerados poco realistas por profesionales, técnicos y empresarios que, aun pensando que la inmigración y el conflicto étnico son los principales problemas de Francia, han preferido dar su voto a Sarkozy, cuyos puntos en materia económica son considerados más "realistas".

Hay que esperar en el próximo año:

1) La sustitución de Le Pen al frente del Front National, bien por su hija Marine o bien por Bruno Gollnitz. A partir de este momento, el FN ya no puede eludir el problema que ha ido eludiendo en los últimos 5 años: la sucesión de Le Pen.

2) Preparar los próximos cinco años en los que Sarkozy se verá desbordado por la incapacidad para integrar y normalizar la situación en los barrios marginales. La técnica de Sarkozy de alternar “mano dura” con concesiones se revelará un error. De un lado se abrirán expectativas para las “zonas urbanas sensibles” (guetos de la inmigración) en forma de subsidios y ayudas, que no podrán mantenerse durante mucho tiempo y que generarán rechazo en otros sectores del electorado.

3) La posibilidad apuntada por Faye de una nueva “revuelta étnica” sigue siendo todavía probable y todo apunta a que este período presidencial va a suponer una profundización de las crisis que Francia ha vivido hasta ahora.

3) Preparar las elecciones municipales y las europeas, a la vista de que el sistema a dos vueltas imposibilita dar diputados a los partidos minoritarios.

4) El FN debe rectificar su mensaje e insistir en dos puntos: 1) defensa de la identidad francesa dentro de una Europa fuerte y 2) renovación de la V República: ni derechas, ni izquierdas: política social y defensa de los valores tradicionales.

(c) Ernesto Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es 

PRESIDENCIALES FRANCESAS: ESTERTORES DE LA Vª REPUBLICA

PRESIDENCIALES FRANCESAS: ESTERTORES DE LA Vª REPUBLICA

Infokrisis.- Francia es el enfermo de Europa a principios del siglo XXI, tal como se dijo de Turquía a finales del XIX. Pero hay un paralelismo entre ambas enfermedades. Turquía moría de islamismo. Francia también. Después de la intifada de noviembre de 2005, estas elecciones llegan con una izquierda en crisis, multidividida y con un partido socialista huérfano de liderazgo. La derecha no está mucho mejor: Sarkozy es el “candidato americano”. Y luego está lo políticamente incorrecto.

De 2002 a 2007, cinco años perdidos en la historia de Francia y de Europa

En 2002 se produjo la mayor convulsión que ha registrado la política europea en la posguerra. Después de 55 años de que el poder en Europa Occidental fuera gestionado por los vencedores, ese año, un partido “políticamente incorrecto”, que algunos habían dado por desahuciado tres años antes, lograba pasar a la segunda vuelta de las presidenciales.

En estos cinco años, los grandes debates de la política francesa han sido: la Constitución Europea y la entrada de Turquía como tema añadido, la inmigración, las Zonas Urbanas de Exclusión y su tratamiento, las relaciones con los EEUU y el debate identitario. A lo largo de estos debates, la izquierda ha demostrado que tenía muy poco que añadir, salvo la cantinela de los derechos humanos, la integración y el sempiterno derecho de asilo.

Pero la derecha tampoco ha sabido aportar gran cosa. Si bien Chirac y Villepin demostraron un saludable deseo de independencia en relación a los EEUU durante la crisis de Irak, y si bien la Constitución Europea fue batida, lo cierto es que la derecha ha demostrado una inmensa habilidad para ralentizar el proceso de construcción europea.

La derecha, horrorizada por la intifada de noviembre del 2005, no ha sido capaz de dar una solución más allá de la que en los años 70 ya había propuesto… Georges Pompidou: la “integración”. Lo que va de Pompidou a Chirac son treinta y cinco años de fracaso de la integración, un largo periplo en el que la derecha no se ha convencido todavía de que la propuesta es inviable. Lo inviable tiene tendencia a fracasar…

Mientras una izquierda debilitada y una derecha repetitiva seguían con sus discursos, la situación social en Francia terminaba pudriéndose. El hedor fue percibido por toda Europa cuando los que habían nacido para ser “integrados”, terminaron demostrando el fracaso de esa política en las hogueras del noviembre francés.

La crisis de la izquierda francesa

Cuando el Front National de Jean Marie Le Pen alcanzó un 16% de los votos en la primera vuelta, los socialistas lloraron amargamente. Su líder, Lionel Jospin, jamás volvería a la política activa. Derrotado de forma bochornosa por Le Pen, el Partido Socialista no volvería a recuperar jamás la iniciativa política, a reconstruir un rastro de liderazgo, ni mucho menos a entender lo que pasaba en Francia.

Y lo que pasaba era que Francia estaba cambiando. El “paraíso europeo de las libertades” estaba pasando de ser un país “de izquierdas” a ser un país “de derechas”. ¿Motivo?: la izquierda hace años que ha dejado de producir ideas. La izquierda más novedosa apenas se limita a defender “otro modelo de globalización”, pero es incapaz de dar respuestas a las grandes cuestiones del actual momento histórico: Europa, relaciones atlánticas, globalización, inmigración, límites del liberalismo, modelo de Estado, etc.

Y lo que es peor: la izquierda da respuestas distintas a las mismas cuestiones. Dentro del partido socialista coexisten distintas “sensibilidades” (eufemismo para aludir a distintos grupos de intereses), el trotskysmo tiene también distintas opciones difícilmente comprensibles para la sociedad francesa; y en cuanto a los distintos grupos antiglobalización y alternativos, las posiciones oscilan entre los anarquistas puros y duros y los “partidarios de otra globalización”.

Queda, por supuesto, el Partido Comunista. En realidad, los comunistas murieron en tres ocasiones: cuando Georges Marchais perdió la mitad de los votos del PCF en 1981, cuando cayó el Muro de Berlín en 1989 y cuando Rober Hué quedó reducido a un 3’5% de votos en 2002. Queda enterrar el cadáver, de lo que se encargará la actual candidata presidencial, Marie George Buffet, el mismo día del recuento.

La izquierda estuvo viva mientras aportó ideas. Esas ideas han contribuido en buena medida a hacer del mundo moderno un infierno. Hoy, ni siquiera aporta ideas, tan solo justificaciones para tener pequeños espacios de poder.

La fractura de la izquierda efecto de la crisis

La izquierda tiene muy pocas posibilidades de triunfar en Francia; no solamente la izquierda se ha fracturado, sino que globalmente ha perdido importancia. Y, además, está en recesión. No se puede proponer eternamente la integración de la inmigración y seguir manteniéndolo… aun a pesar del evidente fracaso de esta política.

La izquierda francesa –y la europea, por extensión- ha hecho algo peor que no renovar su discurso: lo ha mantenido a pesar de su estrepitoso fracaso. Encerrada en su gueto, la izquierda francesa está separada de la sociedad real por un grueso muro hecho a base de progresismo y culto a lo políticamente correcto.

Abandonada por las clases trabajadores, la izquierda ha ido buscando “bolsas de electores” alternativas. Y es aquí en donde ha cometido su gran error: lo ha encontrado en las minorías sexuales, en las minorías étnicas, en los antiglobalización, en los okupas… es decir, en grupos sociales excéntricos en relación a las tendencias centrales de la sociedad. Esto ha aumentado la distancia con la propia base social originaria de la izquierda: la clase trabajadora.

Es un viaje sin retorno. Cuando Segolène Royal lo ha advertido en el curso de la campaña ha iniciado un enloquecida carrera para pronunciar la palabra “identidad” más veces en menos tiempo. El problema es que su mensaje no suena creíble. Todo lo que la Royal proclama ya ha sido puesto en práctica por Zapatero… sólo que la izquierda francesa no tiene un grupo PRISA detrás capaz de cubrir sus vergüenzas.

¿Y la derecha? ¿Qué hace la derecha?

Sarkozy es un raro ejemplo de aventurero político sin muchos principios. No es otra cosa que un neo-conservador a la americana. Como un Jano bifronte, alterna el autoritarismo con la liberalidad. Mira más al otro lado del Atlántico y a Israel que a Francia. Su llegada al poder podría suponer una rectificación de la política exterior francesa en relación a los EEUU.

Si la izquierda francesa ha perdido el contacto con sus orígenes y se recrea en un mar de tópicos, la derecha está viendo desfigurado su perfil. El autoritarismo de Sarkozy, a la postre, es torpe. Lo demostró durante las jornadas de noviembre de 2005, excitando con sus declaraciones a los revoltosos, sin estar preparado para afrontarlos. Lo había demostrado antes induciendo a los círculos islámicos a federarse en una sola organización subvencionada con cargo a su ministerio… que inmediatamente constituida cayó en manos de los islamistas radicales.

La ideología de Sarkozy no solamente no es diferente de la de Wolfowitz o Rumsfeld, sino que algunos lo han definido como “el candidato americano”. Él mismo se ha preocupado de proclamarlo. Así pues, en la derecha, la buena noticia es que “hay ideas”. La mala, que son ideas poco europeas.

El fenómeno Le Pen 2.0.

Dejando aparte la desdibujada candidatura de Bayrou, centrista de estricta observancia, cuyas posibilidades de pasar a la segunda vuelta son escasas, el candidato que se sale de la norma es Le Pen. A nadie se le escapa que ésta es la última vez que Le Pen se presenta a una campaña electoral. A pesar de que los años no perdonan, el líder bretón sigue en forma.

La duda de estas elecciones es precisamente si Le Pen pasará o no a la segunda vuelta. Si lo hace será gracias a su “voto oculto” (los ciudadanos que en las encuestas no dicen la verdad y niegan que van a votar a Le Pen) y a los que declaran que aún no han decidido su voto.

La histeria que depara la izquierda hacia el Front National tiene su razón de ser: hoy el partido de Le Pen es el “partido obrero de Francia”. En los barrios obreros es donde está afirmando sus feudos electorales más consistentes y es entre las clases populares en donde obtiene sus apoyos más sólidos. Pero hay un problema…

El Front National, hasta ahora, no ha sido capaz de estar presente en la sociedad civil, sigue sin tener fuerza en los sindicatos; sus militantes, simpatizantes y votantes no están organizados. Mientras las estructuras organizativas del Front no lleguen a los barrios y el partido siga siendo una etiqueta electoral, su influencia no irá mucho más allá de donde ha llegado hoy. Los incidentes de noviembre, en buena lógica, deberían haber culminado en la organización de redes de autodefensa en los barrios asaltados por los revoltosos, o en la formación de círculos diversificados que supusieran estructuras de desarrollo del partido.

El verdadero misterio de estas elecciones es si Le Pen pasará o no a la segunda vuelta de las elecciones. Si pasa, el misterio vuelve a ser si la izquierda francesa volverá a llamar –como ya hizo en 2002- a votar a la derecha… para aislar a la extrema-derecha. Precisamente esa decisión supuso el gran trauma para la izquierda: en efecto, Chirac tuvo el poder gracias a los votos de la izquierda. Si se volviera a repetir este drama, la izquierda sufriría un nuevo trauma insuperable.

El Front National ya ha vencido

Hay partidos que gobiernan y otros que resultan vencedores morales porque han impuesto sus propios temas en la campaña electoral. Si hoy se habla en Francia de “identidad”, de “delincuencia”, de “inmigración” y de “políticas sociales” es, simplemente, porque todos los partidos intentan no perder el paso con el eje del discurso lepenista. La habilidad del Front National ha consistido en romper los tópicos de la política francesa, dejar de hablar de grandes valores y de teorías progresistas y tocar sólo los temas que están en la mentalidad del ciudadano medio francés. El resto de partidos, si no querían quedar en ridículo, se han visto obligados a ir a remolque y situarse en un plano en el que se mueven mal: el de la realidad tal como es percibida por el ciudadano medio.

Así pues, cuando Segolène Royal habla interminablemente de la “identidad francesa”, o cuando Sarkozy enmascara su discurso proamericano con alusiones autoritarias, ambos lo que están haciendo es, simplemente, intentar evitar la sangría de votos hacia el lepenismo, que ya había hablado hace veinte años de estos mismos temas: defensa de la identidad francesa, restablecimiento de la idea de autoridad, orden y jerarquía, y contención de la inmigración masiva. De no haber existido el lepenismo, los partidos tradicionales franceses seguirían empeñados en tocar “grandes temas” (la fuerza nuclear francesa, Francia “tierra de asilo”, el papel de Francia en la política internacional, etc.).

Poco importa quién gane (Sarkozy tiene todos los puntos a causa de la derechización de la sociedad francesa que, también, en gran medida se debe al Front National); lo esencial es que todo gira en torno a los temas impuestos por Le Pen. Los grandes partidos, Segolène, Sarkozy, Bayrou, se mueven mal en el terreno impuesto por Le Pen (y por la sociedad francesa). Una cosa es hablar de los temas que preocupan en la sociedad francesa y otra muy diferente aportar las soluciones que se precisan. Le Pen juega en casa. Los otros no. Lo que en el primero –guste o no- es coherente, en los otros es un ejercicio de oportunismo.

Le Pen no se volverá a presentar en el 2012… la cuestión es si la V República existirá en esa época. Y todo induce a pensar que, al menos en su actual configuración, no.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

LAS NOVEDADES DEL JUICIO SOBRE EL 11-M Y LA

LAS NOVEDADES DEL JUICIO SOBRE EL 11-M Y LA

infokrisis.- Novedades hay muchas y confirmaciones muchas más. Ahora ya no se trata de “conspiraciones periodísticas”, sino de un juicio en el que todo el ambiente tiende a cohibir a los testigos más “bragados”, los cuales, salvo raras excepciones tienen una irreprimible tendencia a decir la verdad. Y la verdad no encaja con la versión oficial.

Lunes, martes y miércoles son los días en los que se abre la amplia sala para albergar a la legión de acusados, abogados de la defensa, periodistas, víctimas y público en general. Jueves y viernes los jueces reflexionan sobre lo que han oído y ordenan sus notas. A estas alturas, el juez Bermúdez, cada día que pasa, se siente más ofuscado: él es el primero en percibir que hay algo que no encaja en la versión oficial. De hecho, no encaja nada.

Cómo caen los puntos fuertes de la “versión oficial”

Ninguno de los “puntos fuertes” de la versión oficial ha logrado confirmarse. Pasemos revista.

a.- La Renault Kangoo.- La furgoneta Renault Kangoo estuvo “perdida” durante una hora y, al “reaparecer”, contenía todo lo que no se había encontrado antes, incluidos los fragmentos de explosivo que el perro de los Tedax no había apreciado en el primer reconocimiento. Las preguntas de la fiscal tendían a insinuar que el perro “estaba fatigado”… pero lo vimos en la filmación realizada durante la primera inspección: pocos perros podían demostrar una tensión y vivacidad tal como el que se encaramó por el portón trasero de la Kangoo sin apreciar ningún resto de explosivo.

b.- La mochila que no explotó.- Si la furgoneta estuvo perdida durante una hora, hay misterios todavía mayores. El segundo elemento en el que se apoya la versión oficial es la aparición providencial de la mochila que no había explotado. La versión oficial sostiene que esta bolsa no estalló porque los cables estaban “pelados” (¡!), pero el hecho objetivo es que esta mochila aparece de no se sabe dónde en la comisaría de Vallecas. Y el no haber podido cerrar todas las especulaciones sobre la aparición de la mochila tiene importancia, porque el teléfono allí encontrado lleva, tras distintas peripecias, al locutorio de Vallecas propiedad de Jamal Zougam.

c.- Jamal Zougam.- No albergamos absolutamente ninguna duda sobre la no implicación de Zougam en estos atentados. Ahora bien, ¿por qué se le ha elegido como chivo expiatorio? Sencillo: por su relación de vecindad con Abu Dadah, considerado como el “hombre de Al Qaeda” en España… Ése era el nexo que permitía –gracias a grandes titulares de prensa– afirmar con una seriedad pasmosa que el atentado era… “obra de Al Qaeda”. Los reconocimientos realizados por cuatro testigos son irrelevantes: la policía primero les enseñó la foto de Zougam y luego lo reconocieron. Por otra parte, unos testigos se desdijeron y otros dieron descripciones diferentes de Zougam y otros, aún, lo situaron en trenes distintos. Ningún tribunal del mundo podría condenarlo con estos testimonios.

d.- Los explosivos de Asturias.- Si todavía no se ha podido determinar la naturaleza del explosivo, de lo que no cabe la menor duda es que no se trató de Goma-2 ECO. Y, por lo demás, tampoco se ha podido delimitar la cantidad de explosivos que se utilizaron en los atentados: en los trenes, en la vía del AVE Madrid-Zaragoza, en la explosión de Leganés y en el mismo piso que no estallaron. La suma de todo esto daría en torno a 250 kilos. Demasiado para aquella pequeña mina asturiana. Por otra parte, en Asturias es donde más claramente aparecen policías complicados en una inextricable trama con delincuentes comunes. El 85% de los presuntos implicados en los atentados… eran confidentes de algún servicio de seguridad del Estado y tanto Rafa Zouhier como Toro y Trashorras reconocieron haber informado a sus contactos en los servicios del tráfico de explosivos sobre los “moros”. Ni una sola de las pistas habría sido activada… a pesar de lo suculento que era –ayer y hoy- lograr la desarticulación de una célula islamista con algo más que detergente. Para colmo, el gerente de la mina acaba de declarar que la explotación cumplía todas las normas de la Guardia Civil y las inspecciones habían resultado satisfactorias. De allí no se pudieron robar 250 kilos de explosivos para los atentados.

e.- La matanza de Leganés: Un GEO declara que vio un inhibidor telefónico en el hueco del ascensor del edificio de calle Martín Gaite… si había inhibidor no pudo haber llamadas de despedida de los presuntos “suicidas”. Y si no hubo esas llamadas –y varios testigos así lo confirman–… entonces es que los “suicidados” no lo eran tanto. Para colmo, en el juicio se ha sabido que el vecino de arriba de los “suicidas” era… un policía anteriormente destacado en la UCO ¡experto en seguimientos! No se ha podido determinar de manera convincente cómo fue posible que uno de los presuntos terroristas huyera a la carrera, ni se han presentado los casquillos de las balas que, supuestamente, se dispararon desde dentro.

¿Qué queda de la versión oficial?

Apenas nada. Tan sólo algunas pruebas circunstanciales y de escasa entidad. Las dudas que van apareciendo en cada sesión hacen cada vez más difícil el papel de los “voceros de PRISA”, defensores impenitentes de la “versión oficial”. La técnica que siguen es, simplemente, desconocer los argumentos que no encajan con la versión y aferrarse a sus propios datos. La mujer de Jamal Amidam, por ejemplo, declaró a El País que había recibido una llamada de despedida de su marido, para luego desdecirse ante el tribunal con unas palabras tan sencillas como sinceras y, al día siguiente, volver a desdecirse de lo dicho… nuevamente ante El País. PRISA se lo ha tomado como algo personal: no le interesa la “verdad”, fuera cual fuera, sino, simplemente, enrocarse en la tesis de que todo se debió a “la guerra de Irak”…

Estamos a mitad del juicio. Todavía quedan muchos testigos por desfilar y luego, lo que será todavía más interesante, escuchar los alegatos de las defensas y las conclusiones de la fiscal. A medida que avanza el juicio, la fiscal es perfectamente consciente de que está perdiendo posiciones y que su papel es cada vez más ingrato. Pero nadie duda de que, contra toda lógica, se mantendrá en sus conclusiones, aunque sus posiciones sean imposibles de defender. La fiscal cuenta con la Brunete mediática de PRISA a su servicio para transformar los callejones sin salida en los que se encuentra en “verdades oficiales”.

Pedro J. Ramírez lo decía en su editorial del domingo pasado en El Mundo: sea cual sea la sentencia, la investigación sobre el 11-M no terminará el día que se publique. La sentencia apenas tendrá interés. Pero habrá que atender a un solo punto: la culpabilidad o inocencia de Jamal Zougam, el primer marroquí detenido antes de las votaciones del 14-M.

Si Zougam es declarado inocente –y hasta el momento no se ha publicado ningún testimonio creíble que avale la tesis de su culpabilidad- el problema para los defensores de la versión oficial es explicar… cómo llegaron a detenerlo antes de las votaciones.

La sentencia no va a decir si ETA tuvo algo que ver con el atentado. Lo cierto es que ETA está apareciendo demasiado en este juicio y que los esfuerzos de algunos medios policiales por desterrar la más mínima mención a ETA de la versión oficial son, en cualquier caso, sospechosos. Pero también es cierto que no aparece ninguna prueba definitiva que implique a ETA… si bien hay datos que permiten apuntar que “posiblemente” entre en la quiniela de los culpables. Y el dato fundamental es aquí, también, objetivo: el cambio de gobierno benefició teóricamente a ETA y abrió la posibilidad de un proceso de paz. El principio de toda investigación criminal es responder a la pregunta: “¿A quién beneficia el crimen?”.

Por cierto, ZP debería aclarar por qué, a lo largo del día 11, explicó a periodistas y miembros de su partido que los atentados habían sido cometidos por suicidas. ¿Por qué esa insistencia en “los suicidas”? ¿Por qué alguien había determinado desde primera hora de la mañana del 11 que debía aparecer al menos un suicida… y, sin embargo, ese cuerpo jamás apareció? El cuerpo del suicida habría sido la prueba definitiva de la comisión del crimen por parte de fanáticos islamistas… Para reforzar la versión oficial era precisa la figura del suicida. Pero éste no apareció. El elegido como aspirante a suicida, finalmente, ¿decidió “renunciar” a su misión? ¿Desertó? El caso es que resulta chocante que apenas una hora después del atentado, la SER ya hable de “suicidas” y ZP siga haciéndolo a lo largo de todo el día. Incluso le señaló a Pedro J. Ramírez la presencia de ¡tres suicidas!

¿Qué queda de la versión oficial? Poco, apenas nada. Y, desde luego, nada creíble. Es la hora de la “versión alternativa”. A estas alturas del juicio, el juez Bermúdez debe estar convencido de que alguien ha urdido esta formidable maniobra que ocasionó un cambio de gobierno en España. Pero la sentencia se referirá solamente a temas muy concretos: la inocencia o culpabilidad de los acusados. Nada más. En realidad, todos ellos son culpables de algún delito: de traficar con drogas, de vender tarjetas telefónicas clonadas, de traficar con explosivos, de falsificación de documentos, etc… pero le va a resultar mucho más difícil condenarlos por los atentados.

 

DN y la Versión B. Especulaciones sobre datos objetivos

La Kangoo era la pieza fundamental, porque en su interior apareció “todo”: restos orgánicos de algunos presuntos autores materiales, restos de explosivos, la famosa cinta coránica y, para colmo, una tarjeta de Gráficas Bilbaínas, para mayor INRI empresa propiedad familiar del secretario general de DN… [reproducimos esta información, solamente porque el jefe de su partido reconoció, de manera irresponsable y, sin duda, para interesar a los medios sobre su partido, que el propietario de Gráficas Bilbaína era su propio secretario general…].

Hoy DN no es sino una caricatura y un despojo de partido, y ni siquiera en 2004 estaba claro que consiguiera despegar y recorrer la senda del Front National. Lo que ocurría es que dentro de DN estaban presentes personas con historiales previos algunos de cuyos componentes podrían dar credibilidad a una Versión B. Y, cuando esos datos faltaban, se construía con facilidad.

Pocas semanas antes del 11-M, un individuo extraño y provocador, de acento y rasgos árabes, que se presenta como “sirio” (en el sumario del 11-M aparecen varios sirios e incluso un policía español de origen sirio), visita la sede de DN en Alcalá de Henares. Propone abrir un canal de financiación y asegura que puede conseguir armas y municiones. Explica que se siente atraído por la postura antisemita del partido. Naturalmente, los dirigentes de DN-Alcalá que lo conocieron lo enviaron, literalmente, a paseo. Era, evidentemente, un provocador y, además, un provocador torpe y mendaz.

En la noche antes del atentado, los militantes de DN-Alcalá realizaban campaña electoral para su partido y pasaron delante de la estación. Uno de estos militantes nos aseguró que creyó haber visto a la furgoneta hacia la 1 de la madrugada del 11-M, es decir, seis horas antes de que el portero de la finca situada ante la estación, la viera. Pues bien, es en Alcalá donde se desarrolla buena parte del misterio del 11-M: allí aparece el misterioso Skoda tres meses después del atentado. Desde Alcalá se distribuyen las bombas en los trenes.

Ya en krisis.info, tres semanas después de los atentados, publicamos la información que nos llegó directamente, según la cual, una vecina de Alcalá que esperaba el tren, vio a uno de los supuestos terroristas y puede asegurar una cosa: sus rasgos no eran árabes, sino europeos. Los reconoció por las dimensiones de las bolsas.

¿Cómo encajar DN en toda esta historia? Es difícil saberlo. Lo más probable es que la mente criminal que planificó el 11-M previera que si la versión oficial caía, total o parcialmente, era preciso establecer una “Versión B” y, para ello, precisaba construir una serie de pruebas circunstanciales: la foto de un “terrorista” sirio entrando en la sede de DN-Alcalá, la tarjeta de Gráficas Bilbaínas encontrada junto a la cinta coránica en la Kangoo, por ejemplo.

Siempre hemos sostenido que los que planificaron el 11-M conocían perfectamente la “estrategia de la tensión” que se desarrolló en Italia entre los años 1969-1983. De ahí se extrajo la idea de colocar bombas en los trenes (en Italia habían estallado en el tren Italicus y en la estación de Bolonia). De ahí también se extrajo la idea de crear falsos culpables (los anarquistas en el caso de la Bomba de la Banca de Agricultura de Milán) y si, en un momento dado, la versión se desplomaba (como ocurrió en el caso de la bomba de Milán), tener preparada una “Versión B” en la que la extrema-derecha sería presentada como teniendo alguna parte de culpabilidad (tal como ocurrió en ese mismo atentado en Milán).

Para ello, era preciso que hubiera un nexo directo entre DN-Alcalá y los “árabes”. De ahí la visita de un misterioso “sirio” a la sede de DN-Alcalá en la que realizó las más provocadoras propuestas sobre armas, explosivos y financiación. Para ello mismo, era preciso que ese mismo partido apareciera de alguna manera implicado. Y es por ello por lo que dentro de la Renault Kangoo aparece la tarjeta de Gráficas Bilbaínas, propiedad de un conocido miembro de DN, hoy secretario general del partido. Y, así mismo, era preciso que en el partido existieran militantes que en el pasado hubieran sido señalados como “terroristas”, con razón o sin ella. Y los había y, en un caso, incluso con relaciones con determinados países árabes.

A partir de pequeños datos objetivos extraídos del historial pasado de unos y fabricados ad hoc en otros, era posible dar credibilidad a una supuesta implicación de DN. Además, en DN militaban algunas personas que tiempo atrás habían mantenido relaciones con gobiernos árabes, lo que contribuía a dar más credibilidad a la Versión B. Y todavía hay más datos que la prudencia no permite publicar en este momento.

Entre el 11-M de 2004 y junio de ese mismo año, DN se desplomó por distintos motivos, ninguno de los cuales interesan a nuestros efectos. Esa dispersión y los enfrentamientos personales que siguieron, hicieron imposible que este partido pudiera facilitar una interpretación sobre todos estos datos. Canduela, por ejemplo, ignora algunos de los datos que publicamos aquí, lo que no le impidió dar a Minuto Digital una entrevista, conspiranoica donde las haya y absolutamente hilarante. Como suele ocurrir, determinadas maniobras provocadoras solamente pueden realizarse con individuos incapaces de comprender lo que está ocurriendo y el berenjenal en el que se están metiendo.

 

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es 

CUANDO NI SIQUIERA PUEDES FIARTE DEL INSTITUTO METEOROLOGICO ES QUE LA SITUACIÓN ES GRAVE…

CUANDO NI SIQUIERA PUEDES FIARTE DEL INSTITUTO METEOROLOGICO ES QUE LA SITUACIÓN ES GRAVE…

Infokrisis.- El mal tiempo ha acompañado a lo largo de toda la Semana Santa. No es la primera vez que la climatología ha amargado a los sufridos españoles que se han desplazado a zonas turísticas. La novedad era que el Instituto Meteorológico Nacional había augurado un tiempo esplendoroso a partir del martes… Y resulta que no. El pronóstico ha sido deliberadamente erróneo. Cuando no nos podemos fiar ni del IMN es que la quiebra del Estado es total y el ciudadano de a pie está, literalmente, abandonado a su suerte y a la merced de los mecanismos publicitarios.

SÍ, porque el pronóstico del IMN para la Semana Santa ha sido más bien una campaña publicitaria en beneficio de los hosteleros instalados en las zonas turísticas que una actividad profesional realizada con todos los medios tecnológicos a disposición de la predicción atmosférica. Y luego, algún payaso todavía se atreve a hablar del cambio climático de aquí a veinte años, cuando ni siquiera se es capaz de decir si mañana lloverá o hará sol (por cierto, en 1970, recuerdo perfectamente que los medios preocupados por la entonces reciente ecología, aseguraban que nos dirigíamos hacia una nueva era glaciar…).

Una escandalosa previsión del tiempo… en absoluto inocente

De escandalosos se pueden calificar los partes de previsión atmosférica del Instituto Meteorológico Nacional, previos a la Semana Santa. Cuando el mal tiempo se había iniciado cinco días antes (en ese período hemos podido constatar mediante nuestro pluviómetro particular –el único del que, tal como están las cosas- podemos fiarnos-, la caída de 100 litros de agua de lluvia por metro cuadrado en ese período), todos los españoles que deseaban desplazarse en busca de una semana de descanso estaban pendientes de la previsión atmosférica. Y el IMN fue claro: “a partir del martes, la inestabilidad desaparecerá”. Y parecía raro. Raro porque, para los que estamos pendientes, en razón de nuestra actividad agrícola, de la lectura de los mapas de isobaras y estamos suscritos a los partes de distintos servicios meteorológicos, no había muchas dudas: iba a hacer una Semana Santa de infierno. Además, los viejos del lugar, simplemente mirando los cielos, nos lo habían confirmado: “siembra ahora y no tendrás que regar”… así que sembramos y, efectivamente, desde hace 10 días no regamos.

La cuestión es grave: ¿por qué el IMN no informó de forma veraz sobre cuál iba a ser la climatología? Si un simple ciudadano atento puede recibir información meteorológica de organismos internacionales y la experiencia empírica de muchos ancianos indica que va a hacer un tiempo infernal… ¿cómo es posible que una institución que cuenta con el mejor material de previsión climática del mundo, que posee en propiedad satélites de observación atmosférica, que cuenta –en principio- con la colaboración de los mejores especialistas de este país y que se beneficia del concurso de tablas estadísticas que rebasan la observación empírica; cómo es posible, decimos, que no sea capaz de prever el tiempo que va a hacer en los próximos siete días?

Algunas explicaciones

La respuesta es muy simple: nos han engañado deliberadamente. Quien paga, manda. Y a los funcionarios del INM los paga el Estado, esto es, el poder político que lleva las riendas del Estado. Pero el poder político no es autónomo. Si lo fuera, estaríamos viviendo una situación democrática. Y tal situación no existe. Existe una democracia atenuada, o con mucho más rigor, una plutocracia en la que el verdadero poder es el del dinero.

Efectivamente, hemos llegado al núcleo de la cuestión de lo que ha ocurrido esta Semana Santa. Un Estado que vive solamente de cara a servir con fidelidad perruna a los poseedores del dinero y que vive volcado únicamente a la economía, no podía reconocer que en Semana Santa, lo más prudente para el ciudadano era permanecer en casa leyendo, viendo la tele, proyectando vídeos, surfeando por Internet o, simplemente, tomando unas copas con los amigos en el bar de siempre. Los funcionarios del PSOE que gestionan el Estado tenían la obligación hacia sus amos –las distintas patronales, especialmente, la poderosa patronal de hostelería- de anunciar un tiempo esplendoroso que incitara a los españoles a desplazarse a zonas turísticas para generar un enloquecido consumo que reflejaran las estadísticas del próximo mes… mes electoral, por cierto.

Si cinco millones de españoles hubieran permanecido en sus casas durante toda la Semana Santa, la patronal de hostelería hubiera visto menguados sustancialmente sus ingresos. Además, la patronal de hostelería no hubiera sido la única perjudicada: el descenso en la venta del carburante y, en general, el descenso del consumo turístico, hubiera disminuido la previsión de ingresos. Y, para colmo, las cifras del paro que se hubieran dado en el mes de mayo, el mes de las elecciones, hubieran sido extremadamente negativas.

Así pues, era preciso que “hiciera bueno”. Dado que la climatología era adversa, los “técnicos” del INM maquillaron el pronóstico. Estamos convencidos de que a los profesionales de esta institución les da igual anunciar sirimiri, tormenta, tornado o sol esplendoroso. Si anunciaron algo contrario a las previsiones fue, sin duda, porque alguien lo sugirió así. El que paga, manda.

El ciudadano frente al Estado.

No albergamos la menor duda de que el PP callará ante este enésimo abuso y esta estafa a las ilusiones de millones de ciudadanos que, tras kilómetros de atascos en las salidas y otro tanto al retorno, entre tanto, han vivido un tiempo endiablado. No en vano, dentro del PP, la patronal de hostelería es omnipotente y no se trata de atentar contra el “amo”. Y en cuanto a Izquierda Unida, el rostro y la expresión de Llamazares son suficientemente elocuentes de que sus neuronas se recalientan peligrosamente cada vez que alude a la recuperación de la “memoria histórica” y a otras lindezas. Así que de todo esto no puede esperarse gran cosa.

El ciudadano está solo y debe tomar conciencia de su soledad: si atracan su casa deberá defenderla con uñas y dientes; y debe asumir que lo hará solo, porque no hay ni policía con capacidad para perseguir delincuentes, ni magistratura que castigue amparada en un arsenal legal eficaz. Si desea desplazarse en períodos críticos, deberá informarse a través de fuentes independientes, porque los organismos del Estado mienten: desde el Instituto Nacional de Estadística, hasta la estadística del coste de la vida, pasando por las estadísticas de delincuencia o, de lo contrario, palmará horas y horas en atascos, total para seguir amargándose al llegar a su destino. Si desea que su hijo tenga una educación deberá tomar conciencia de que la escuela pública no se la va a dar, es más, es que es probable que más que formar a su vástago, simplemente, lo deforme; así que deberá enviarlo a un centro privado, o bien educarlo con esmero él mismo. Si desea sanidad, mejor que se la pague él mismo, porque ese Estado, capaz de pagar las operaciones y tratamientos –no precisamente baratas- de cambio de sexo, es absolutamente incapaz de pagar las plantillas, las gafas para los miopes y los servicios dentales de los peques. Si desea cobrar una jubilación, deberá recurrir a su propia inteligencia económica y habilidad, mucho antes que fiarse del racket que el Estado practica sobre su salario y, desde luego, mucho antes que fiarse de los chiringuitos financieros que ni siquiera garantizan el retorno de los planes de pensión. Créame: pagar impuestos es hoy, más que nunca, financiar los caprichos de la banda de desaprensivos que controlan las llaves de la caja del Estado y, sobre todo, alimentar a los parásitos que realizan buenos negocios a la sombra del poder. Así que usted verá… Sí, Hacienda somos todos, sólo que unos pagan y otros gastan.

El ciudadano en su soledad y en su exilio interior

El ciudadano está solo. No puede recurrir a instituciones, no tiene partidos que le apoyen: los partidos mayoritarios y los que aspiran a serlo buscan solamente trincar y trincar sin medida, límite, ni contención: y la forma de hacerlo es con el dinero público. ¿Hay alguien que lo dude? Si hubiera alguien, póngasele inmediatamente la etiqueta de “julay” y, al arroyo con él. La ingenuidad de ese tipo no tiene remedio. Igual el agua helada le espabila.

La plutocracia funciona porque el ciudadano tiene una increíble tendencia a la sumisión al poder, sea cual sea. Lo tuvo durante el franquismo y lo tiene ahora. Lo tiene aquí, en los EEUU, en China y en Ruritania si existiera. Desde el punto de vista formal, existen diferencias entre una plutocracia y una dictadura. La dictadura es un régimen de hecho, apoyada en el episodio puntual de un plebiscito. El franquismo realizó cuatro plebiscitos a lo largo de su historia y los ganó, faltaría más. Luego vino la democracia con una parafernalia de “valores cívicos” mucho más florida que los toscos valores de la dictadura, pero que, en la práctica, equivalía a lo mismo, especialmente, porque desde que España firmó los acuerdos con los EEUU en 1956 e inició con 9 años de retraso en relación a la Europa del Plan Marshall su período desarrollista, el poder económico no ha cambiado de manos.

A decir verdad, si debemos a alguien la existencia de una democracia atenuada es al poder económico. En efecto, el franquismo creó un régimen en el que las libertades públicas quedaban supeditadas al desarrollo económico. Cuando el desarrollo económico –liberal y capitalista- alcanzó cierto nivel de desarrollo (esto es, a principios de los años 70), impuso la democratización del Estado: a una economía capitalista, correspondía un régimen político democrático. China va hoy por un camino similar y acabará como España, después de indecibles convulsiones. No fue la “oposición democrática” que siempre careció de fuerza social suficiente como para operar el cambio hacia la democracia, sino el poder económico, coligado con el aparato franquista que comía de su mano y con la oposición democrática que estaba dispuesta a venderse a bajo precio.

El resultado, es que hoy vivimos un simulacro de democracia, donde nunca tan pocos trincaron tanto de tantos…

Al ciudadano le quedan pocas posibilidades: o bien una situación resignada de exilio interior en el que quien no puede hacer nada para cambiar las cosas, procure que las cosas no tengan gran poder sobre él; o bien una situación de revuelta cívica, con objeción fiscal y autodefensa frente al Estado dirigido por la neodelincuencia, que se lucra con el dinero público utilizando la retórica y la épica del “Estado de Derecho” y la “profundización democrática” y frente a la paleodelincuencia, llegada del exterior, mucho más tosca, de navaja y recortada. Ambas delincuencias, esencialmente, son idénticas, aunque sustancialmente varíen (si bien los modales de Rubalcaba recuerdan a los de un mafioso siciliano y el rostro torvo de la vicepresidenta, por algún motivo, me recuerda al de un atracador bonaerense que conocí).

Lo dicho: aunque algunos hayan aludido a la “rebelión cívica” en relación a la grotesca política antiterrorista de ZP, circunscribirla a esa área sería un error: esa táctica puede y debe extenderse a todos los campos de la sociedad. “Rebelión cívica”, porque las clases medias están hartas de pagar cada vez más y obtener cada vez menos, porque las clases trabajadoras ven como sus salarios ven cada vez más recortada su capacidad adquisitiva. Hoy, ya no se trabaja para ganarse la vida, sino apenas para sobrevivir; lo cual no sería tan injusto, sino fuera poque la “ley de Coase”, tan simple como lúcida, indica que para que unos ganen otros tienen que perder… no es un problema de plusvalías, ni siquiera de explotación: es simplemente un problema de estafa. La plutocracia nos estafa. La plutocracia gana, utilizando el poder recaudador y coactivo del Estado: el ciudadano pierde. La plutocracia ha tomado las riendas del Estado y lo utiliza como método para hacer a su sombra los buenos negocios. La mayoría, perdemos. Y perdemos cada vez más, porque la ambición de la plutocracia es cada vez más exasperante.

Dado que la plutocracia controla la información y la difusión de noticias, difícilmente el ciudadano medio repara en que la prosperidad de unos pocos depende de que a la mayoría nos estén robando la vida. A fuerza de trabajar para “ganarnos la vida”, la estamos perdiendo. Las máquinas de amasar dinero nunca tendrán suficientemente saciada su ambición. El capital inmovilizado no rinde beneficios y, por tanto, la inflación lo desvaloriza, así que hay que poner a trabajar el dinero, no para rotarlo simplemente, sino para obtener mayores acumulaciones de capital. El mecanismo monstruoso gira solo y puñetera la falta que hacen los propietarios del capital. El monstruo ha adquirido vida propia desde hace décadas.

Afortunadamente, siempre nos quedará Internet y la posibilidad de difundir, a través de ese medio, informaciones libres y promover movilizaciones de protesta.

¿Entienden ahora por qué la telebasura se enseñorea de todo? Un ciudadano educado en el razonamiento lógico, dueño y señor de sus neuronas, limpias de polvo y paja, y en perfecto estado de revista, hábil para interconectarlas, es un peligro: puede, incluso, intuir el tiempo que hará mañana, levantando sus ojos y mirando al cielo, o recordando que cuando las isobaras indican que el anticiclón de las Azores se retira ante una potente borrasca venida del Atlántico Norte, va a hacer mal tiempo en los próximos días, de la misma forma que cuando alguien ve una colilla, puede intuir que alguien ha fumado, sin ser Sherlock Holmes. O, simplemente, escuchando al abuelo del pueblo que sabe más del tiempo que el INM y su puta madre.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

ERC, los desaprensivos en el poder. El seny catalán, un recuerdo

ERC, los desaprensivos en el poder. El seny catalán, un recuerdo

Infokrisis.- ERC, oficialmente, ha lanzado una oferta de colaboración a CiU, al mismo partido al que le dio calabazas hace menos de cuatro meses. De poco le ha importado haber firmado un pacto con Montilla, eternamente acompañado por su sonrisa de pasmarote: los pactos están para eso, para romperse, aunque sea a los cuatro meses de firmarse. Este episodio evidencia la catadura moral de los dirigentes de ERC

El techo autonómico está alcanzado…

La semana pasada, Carod Rovira lo proclamaba solemnemente: “Catalunya ha alcanzado el máximo techo autonómico al que puede aspirar. Ahora toca la vía de la autodeterminación”. Para ERC, y para los nacionalistas de todos los tiempos, “autodeterminación” quiere decir “independencia”. Carod Rovira entiende que la “vía estatutaria” ya no da más de sí, y por eso considera que, a partir de hora, lo que toca es la “vía de la autodeterminación”. Por eso se avecinan tiempos duros.

ERC calcula que la coronación del “proceso de paz” del País Vasco va a debilitar al Estado y que, en el momento en el que se corone, será la hora del independentismo catalán. Como dice el viejo refrán castellano: “Al perro viejo, todo se le antojan pulgas”. Eso es lo que intenta Carod: que el Estado sea asaltado al mismo tiempo por distintos procesos centrifugadores a los que no pueda hacer frente.

Ese proceso ha sido favorecido por ZP y por su política. ZP debía de haber leído el Estatuto antes de refrendarlo. ZP debía haber dejado claro con Montilla cuáles eran las preferencias del “Estado” en lo relativo a la política de pactos en Catalunya. Pero ZP hizo todo lo contrario de lo que debía hacer. Y el resultado ha sido un formidable proceso de estallido nacional. Si ZP hubiera escuchado lo que decían los dirigentes de ERC, probablemente se hubiera enterado de que, para este partido, el “Nou Estatut” era apenas un peldaño en la escalera que llegaba a la independencia de Catalunya. A partir de ahora, ERC no va a aludir más a “estatutos”, sino solamente a “derechos de autodeterminación”.

Las amenazas de ERC ante la sentencia del Constitucional

No se sabe todavía en qué fecha, pero se sabe que va a ser pronto, seguramente antes del verano. Entonces, el Tribunal Constitucional se deberá pronunciar sobre el Estatuto de Catalunya y su legalidad. El Constitucional no es la fiscalía del Estado, no es un organismo que come de la mano del gobierno. El problema para el gobierno ZP es justamente ése: que lo más probable es que el alto tribunal se pronuncie en contra de algunos artículos del texto que, en la práctica, sellan la desaparición del Estado del territorio catalán. Y esto abre varias incógnitas.

En tanto que demócratas, todos los partidos deberían aceptar la sentencia, sea cual sea. Pero no está del todo claro que los partidos nacionalistas, y mucho menos los irresponsables de ERC, vayan a aceptar una sentencia contraria. De ahí que ERC esté en estos momentos calentando motores ante una sentencia que prevén desfavorable.

En el momento que se produzca la sentencia, ERC intentará organizar la movilización popular en torno a la defensa del Estatuto caído y su argumentación será: “Nos cierran la vía estatutaria; luego sólo nos queda la vía independentista”.

Variar la política de alianzas: como si tal cosa

Previendo esta situación y, sobre todo, el hecho de que Montilla no les seguirá en su aventura independentista, lo que ERC intenta es apisonar a Montilla mediante una doble tenaza: la movilización en la calle y la amenaza de abandonar el tripartito. No es una mala estrategia en defensa de sus intereses, pero donde ERC demuestra ser una banda de auténticos gañanes es en las tácticas.

La propuesta realizada por Vendrell, un efímero conseller, alto cargo de ERC y uno de sus rostros más innobles e intranquilizadores, ha causado el enésimo revuelo en Catalunya. Vendrell ofrece a CiU una nueva combinación, la misma que ERC rehusó proponer hace cinco meses: Mas sería presidente, a cambio, tan solo, de que se comprometiera a convocar un referéndum de autodeterminación… lo que en la práctica equivaldría a que el actual aliado, el PSC, se quedaría “compuesto y sin novia”.

Para ERC la política parece un juego: hoy juego contigo, mañana juego con el otro. ERC es todavía víctima del “síndrome de la llave”. Convencidos de que tienen la llave de la gobernabilidad de Catalunya, se creen en condiciones de realizar cualquier propuesta a diestro y siniestro, sin el más mínimo pudor, ni el menor rastro de lealtad a la palabra dada. Montilla se merece todo lo que le ocurre por haber elegido aliados tan estrafalarios.

ERC es un partido crepuscular. En las últimas elecciones perdió casi doscientos mil votos; realmente poco si tenemos en cuenta que el PSC perdió una cantidad similar. Y aún así, Montilla los eligió como aliados, en lugar de –como indicaba la lógica política- limitarse a ser “conseller en cap” de un gobierno presidido por Mas. Pero la lógica tiene poco que ver con las ambiciones políticas de Montilla. No quería ser el segundo de a bordo, sino quien “cortara el bacalao”. Y para ello, en lugar de tener un aliado “serio” y políticamente solvente, prefería trabar pactos con gañanes a los que creía que iba a manejar mejor.

El calvario catalán

Nunca, como ahora, Catalunya ha dado una muestra tan penosa de estar gobernada por cretinos e irresponsables a los que les interesa más sus ambiciones personales (Montilla) o sus quimeras (Carod). La política catalana se ha convertido en una grotesca olla de grillos, y el “Patio de los Naranjos” de la Generalidad es una especie de patio de colegio en la que unos niños malcriados gritan, se alborotan y aspiran a hacer su santa voluntad.

Si algunos periodistas próximos al PSC habían resaltado que el gobierno catalán estaba dedicado a gobernar, y había dejado atrás el período de confrontación y elucubraciones del período anterior, se han equivocado. Nada ha cambiado en la política catalana: un individuo de dudosa solvencia política y que ha dejado un rastro penoso allí donde ha pasado (Montilla cuyo apoyo a Gas Natural solamente supuso un salto cualitativo en relación a los destrozos que había realizado en la política municipal) y un iluminado exaltado frecuentemente rebasado por los “niños terribles” de su partido (Carod), junto a un matrimonio (Saura-Mayol) en el que uno de los cónyuges es consejero de interior (es decir, dirige la policía autonómica) y el otro llama a las ocupaciones y a su legalización… eso es el “segundo tripartito”, un esperpento.

… Pero eso es lo que ha elegido el “pueblo catalán”. Luego, Catalunya no puede sorprenderse de que en otras zonas del Estado se boicoteen los productos catalanes y de que Codorniu haya tenido cifras negativas por primera vez en su historia en el anterior ejercicio económico. Los pueblos son responsables de los gobernantes que tienen y, lógicamente, de las consecuencias que su opción les acarrea. Si Catalunya es hoy una autonomía convertida en una broma pesada, es porque los catalanes así lo han querido. El boicot a los productos catalanes es hoy más legítimo que nunca.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

 

CUANDO SE HA PERDIDO EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD, LA RETÓRICA NO BASTA

CUANDO SE HA PERDIDO EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD, LA RETÓRICA NO BASTA

Infokrisis.- El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, no tiene la más mínima experiencia en la materia de su departamento. Normal, la ministra de cultura tampoco entiende nada de cultura y ahí está. Se diría que además de las “ministras de cuota”, también existe una cuota de ministros indocumentados. Ahora, Alonso quiere hacer valer su autoridad: “las FFAA están preparadas para prevenir un incremento en la llegada de inmigrantes irregulares a las costas canarias”. Miente.

El techo autonómico está alcanzado…

La semana pasada, Carod Rovira lo proclamaba solemnemente: “Catalunya ha alcanzado el máximo techo autonómico al que puede aspirar. Ahora toca la vía de la autodeterminación”. Para ERC, y para los nacionalistas de todos los tiempos, “autodeterminación” quiere decir “independencia”. Carod Rovira entiende que la “vía estatutaria” ya no da más de sí, y por eso considera que, a partir de hora, lo que toca es la “vía de la autodeterminación”. Por eso se avecinan tiempos duros.

ERC calcula que la coronación del “proceso de paz” del País Vasco va a debilitar al Estado y que, en el momento en el que se corone, será la hora del independentismo catalán. Como dice el viejo refrán castellano: “Al perro viejo, todo se le antojan pulgas”. Eso es lo que intenta Carod: que el Estado sea asaltado al mismo tiempo por distintos procesos centrifugadores a los que no pueda hacer frente.

Ese proceso ha sido favorecido por ZP y por su política. ZP debía de haber leído el Estatuto antes de refrendarlo. ZP debía haber dejado claro con Montilla cuáles eran las preferencias del “Estado” en lo relativo a la política de pactos en Catalunya. Pero ZP hizo todo lo contrario de lo que debía hacer. Y el resultado ha sido un formidable proceso de estallido nacional. Si ZP hubiera escuchado lo que decían los dirigentes de ERC, probablemente se hubiera enterado de que, para este partido, el “Nou Estatut” era apenas un peldaño en la escalera que llegaba a la independencia de Catalunya. A partir de ahora, ERC no va a aludir más a “estatutos”, sino solamente a “derechos de autodeterminación”.

Las amenazas de ERC ante la sentencia del Constitucional

No se sabe todavía en qué fecha, pero se sabe que va a ser pronto, seguramente antes del verano. Entonces, el Tribunal Constitucional se deberá pronunciar sobre el Estatuto de Catalunya y su legalidad. El Constitucional no es la fiscalía del Estado, no es un organismo que come de la mano del gobierno. El problema para el gobierno ZP es justamente ése: que lo más probable es que el alto tribunal se pronuncie en contra de algunos artículos del texto que, en la práctica, sellan la desaparición del Estado del territorio catalán. Y esto abre varias incógnitas.

En tanto que demócratas, todos los partidos deberían aceptar la sentencia, sea cual sea. Pero no está del todo claro que los partidos nacionalistas, y mucho menos los irresponsables de ERC, vayan a aceptar una sentencia contraria. De ahí que ERC esté en estos momentos calentando motores ante una sentencia que prevén desfavorable.

En el momento que se produzca la sentencia, ERC intentará organizar la movilización popular en torno a la defensa del Estatuto caído y su argumentación será: “Nos cierran la vía estatutaria; luego sólo nos queda la vía independentista”.

Variar la política de alianzas: como si tal cosa

Previendo esta situación y, sobre todo, el hecho de que Montilla no les seguirá en su aventura independentista, lo que ERC intenta es apisonar a Montilla mediante una doble tenaza: la movilización en la calle y la amenaza de abandonar el tripartito. No es una mala estrategia en defensa de sus intereses, pero donde ERC demuestra ser una banda de auténticos gañanes es en las tácticas.

La propuesta realizada por Vendrell, un efímero conseller, alto cargo de ERC y uno de sus rostros más innobles e intranquilizadores, ha causado el enésimo revuelo en Catalunya. Vendrell ofrece a CiU una nueva combinación, la misma que ERC rehusó proponer hace cinco meses: Mas sería presidente, a cambio, tan solo, de que se comprometiera a convocar un referéndum de autodeterminación… lo que en la práctica equivaldría a que el actual aliado, el PSC, se quedaría “compuesto y sin novia”.

Para ERC la política parece un juego: hoy juego contigo, mañana juego con el otro. ERC es todavía víctima del “síndrome de la llave”. Convencidos de que tienen la llave de la gobernabilidad de Catalunya, se creen en condiciones de realizar cualquier propuesta a diestro y siniestro, sin el más mínimo pudor, ni el menor rastro de lealtad a la palabra dada. Montilla se merece todo lo que le ocurre por haber elegido aliados tan estrafalarios.

ERC es un partido crepuscular. En las últimas elecciones perdió casi doscientos mil votos; realmente poco si tenemos en cuenta que el PSC perdió una cantidad similar. Y aún así, Montilla los eligió como aliados, en lugar de –como indicaba la lógica política- limitarse a ser “conseller en cap” de un gobierno presidido por Mas. Pero la lógica tiene poco que ver con las ambiciones políticas de Montilla. No quería ser el segundo de a bordo, sino quien “cortara el bacalao”. Y para ello, en lugar de tener un aliado “serio” y políticamente solvente, prefería trabar pactos con gañanes a los que creía que iba a manejar mejor.

El calvario catalán

Nunca, como ahora, Catalunya ha dado una muestra tan penosa de estar gobernada por cretinos e irresponsables a los que les interesa más sus ambiciones personales (Montilla) o sus quimeras (Carod). La política catalana se ha convertido en una grotesca olla de grillos, y el “Patio de los Naranjos” de la Generalidad es una especie de patio de colegio en la que unos niños malcriados gritan, se alborotan y aspiran a hacer su santa voluntad.

Si algunos periodistas próximos al PSC habían resaltado que el gobierno catalán estaba dedicado a gobernar, y había dejado atrás el período de confrontación y elucubraciones del período anterior, se han equivocado. Nada ha cambiado en la política catalana: un individuo de dudosa solvencia política y que ha dejado un rastro penoso allí donde ha pasado (Montilla cuyo apoyo a Gas Natural solamente supuso un salto cualitativo en relación a los destrozos que había realizado en la política municipal) y un iluminado exaltado frecuentemente rebasado por los “niños terribles” de su partido (Carod), junto a un matrimonio (Saura-Mayol) en el que uno de los cónyuges es consejero de interior (es decir, dirige la policía autonómica) y el otro llama a las ocupaciones y a su legalización… eso es el “segundo tripartito”, un esperpento.

… Pero eso es lo que ha elegido el “pueblo catalán”. Luego, Catalunya no puede sorprenderse de que en otras zonas del Estado se boicoteen los productos catalanes y de que Codorniu haya tenido cifras negativas por primera vez en su historia en el anterior ejercicio económico. Los pueblos son responsables de los gobernantes que tienen y, lógicamente, de las consecuencias que su opción les acarrea. Si Catalunya es hoy una autonomía convertida en una broma pesada, es porque los catalanes así lo han querido. El boicot a los productos catalanes es hoy más legítimo que nunca.

© Ernesto Milá – infokrisis – infokrisis@yahoo.es

LA MANIFESTACION DEL PP Y LAS CONSECUENCIAS LÓGICAS: zp DIMISION

LA MANIFESTACION DEL PP Y LAS CONSECUENCIAS LÓGICAS: zp DIMISION

Infokrisis.- A estas alturas, la inútil polémica sobre el número de manifestantes del día 10, ensombrece y complica la realidad mostrada por las fotografías. La realidad gráfica indica que fueron muchos y las cifras dadas por la Delegación del Gobierno (ZP) confirman que fueron más que en anteriores movilizaciones. ZP está afectado por el "síndrome de Stalingrado" y el "síndrome Casado". Esta manifestación va a tener consecuencias inmediatas. Veámoslas

LA TORPE REACCION DEL GOBIERNO ANTE LA “REBELION CIVICA”

El gobierno se hacía ilusiones sobre la presencia de banderas pre-constitucionales (cuando en las expresiones públicas de ZP suelen acudir banderas pre-pre-constitucionales, también llamadas republicanas…) que pudieran servir para liquidar la manifestación como una expresión de extrema-derecha. El gobierno se hacía ilusiones pensando que iban a acudir falangistas con sus banderas y que el inefable Ynestrillas balbucearía cuatro consignas, las suficientes para ser fotografiado y puesto en primera página de El País. No ha sido así.

Para desgracia, llanto y crujir de dientes de los voceros del gobierno, la manifestación se ha desarrollado en medio del mayor orden, la imagen ha sido coherente con el tema y con el convocante, y lo que menos puede achacarse a los “cientos de miles” de personas presentes es que se trata de extremistas, ultras radicales, violentos y retros.

Cuando a poco de concluir la manifestación, lo único que se le ocurría decir a López Garrido era negar la realidad y decir que la manifestación “había estado por debajo de las expectativas forjadas por sus convocantes”, el temblor de su voz y la mirada de perplejidad delataban su mentira rastrera y evidenciaban su falta de imaginación. Simplemente había que comparar esa voz trémula con los rostros esplendorosos y sonrientes de los dirigentes del PP antes de la manifestación, durante la manifestación y al dislocarse la manifestación. ¡Qué contraste y qué pobreza argumental la de los voceros del gobierno ZP!

EL “SINDROME DE STALINGRADO”

En el fondo, lo que evidenciaba el rostro de López Garrido era la sensación de que le valdría más reintegrarse a su cátedra de derecho en Albacete y olvidarse de dar la cara por un gobierno de ineptos y por un presidente que, no es solamente contestado por sus posiciones políticas, sino considerado por la oposición como un perfecto cretino, un inepto al que el cargo le viene grande. Ese inepto es el que nos ha metido en el brete en el que el PSOE se encuentra en este momento.

Digamos que fueron “cientos de miles” de personas. No sabemos si ZP ha recibido el mensaje. Al día siguiente, se revelaban las encuestas que aseguraban que el tándem Gallardón-Espe iba a batir ampliamente al dúo improvisado Sebastián-Simancas. La Moncloa se encuentra situada en la Comunidad de Madrid, en el Ayuntamiento de Madrid… así pues, a partir de ahora al a ratos pusilánime y a ratos mesiánico  ZP le va asaltar el “síndrome de Stalingrado”, la sensación de sentirse sitiado y sin salvación posible, después de haber gozado de las mieles del éxito (o presuntas tales) desde el momento en que fue investido secretario general del partido socialista.

El “síndrome de Stalingrado” es muy duro de soportar. Consiste en experimentar una sensación de triunfo irreprimible, avanzar en la creencia de que se tienen todas las bazas a su favor y, bruscamente, darse cuente que uno se ha estancado y que el adversario le está rodeando y, un buen día, caer en la cuenta de que ya es imposible romper el cerco. Ayer, ZP –si aún le queda algún racimo de neuronas en funcionamiento- debió caer en la cuenta de que sus opciones de concluir la legislatura son mínimas.

PONGÁMONOS EN LA MENTALIDAD DE LA DIRECCION ETARRA

Si la sociedad española reaccionó lanzándose a la calle con una intensidad parecida a la posterior al asesinato de Miguel Ángel Blanco, por un tipo despreciable al que le quedaban solamente unos meses de condena, y que ni siquiera era de ETA, la dirección de la banda empieza a ser perfectamente consciente de las consecuencias que tendría un pacto ETA-ZP de cara a liberar a los presos y, no digamos, de cara a un acuerdo sobre la “cuestión navarra”.

Sobre este último tema, el próximo día 17 tendrá lugar la primera gran movilización convocada por el gobierno foral de Navarra, contra el hecho de que esta Comunidad sea moneda de cambio en las transacciones ETA-ZP. Y, todas las partes –nosotros incluidos- auguramos una movilización histórica en aquella Comunidad. Otra puerta que se cierra y otro foco de “rebelión cívica” que se abre para el gobierno.

Y todo esto con la proximidad de las elecciones municipales, donde el gobierno va a tener que decidir antes de un mes lo que hace: o bien permite la presentación de una HB maquillada, con el consiguiente revuelo organizado por la oposición, o bien Otegui se queda en el banquillo de las municipales con los consiguientes daños colaterales para el “complejo etarra”: ausencia durante cuatro años más en los ayuntamientos, pérdida de peso político, pérdida de poder, pérdida de resortes económicos, catástrofe del “frente político” de ETA, en definitiva. Demasiado, incluso para ETA-HB. Así que este “complejo” tiene ante sí dos opciones: o condena la violencia (y, por ahí, da un impulso al proceso de paz) o persiste en sus actuales posiciones (dando el proceso por concluido).

Para colmo, la posición de Josu Ternera se está debilitando vertiginosamente dentro de la banda, y con él la de los que quieren una salida negociada al “conflicto”. Dadas las circunstancias, nada indica que ZP siga al frente del ejecutivo en la próxima legislatura. Más bien ocurre todo lo contrario. Así que, mientras las encuestas no indiquen un despegue del PSOE de la opción inmediatamente rival, todo lo firmado con un gobierno crepuscular y con un presidente al que le quedan pocos telediarios es papel mojado.

Este es el drama del proceso de paz: que se basaba en que su feliz conclusión haría despegar a ZP en la intención de voto, pero el interlocutor no era homogéneo y la ETA que se ha sentado ante los enviados de ZP no era la ETA de la kale-borroka, de la extorsión a empresarios navarros, del robo de armas, de la fabricación de explosivos o del atentado a la T-4. Había dos ETAs ( la de Ternera, la de los “makos”, la de una parte de la dirección de HB y luego la del resto de la dirección etarra, la de la mayoría de la base, la de una parte de los “makos” y la de una parte sustancial de la dirección de HB y media base del partido) y ZP se sentó solamente con una. A medida que ha ido pasando el tiempo, los etarras contrarios a la negociación han ido ganando peso.

¿Qué hacer si se pacta una excarcelación escalonada de presos y luego viene el PP y, no solamente la interrumpe, sino que hace regresar a los presos a la cárcel? ¿Qué hacer si se llega a un acuerdo sobre Navarra y ni el gobierno foral, ni un eventual gobierno futuro del PP, se comprometen a respetarlo? Si es que hay etarras que incluso ejercitan la “funesta manía de pensar”.

ZP, antes de pretender esgrimir un éxito en el proceso de paz que le permitiera despegar en las encuestas, hubiera debido plantearse la necesidad de un consenso con el PP si quería dar alguna credibilidad y validez al proceso de paz.

TRES AÑOS DE “AISLAR AL PP”

ZP no es dueño de su propia estrategia. Su estrategia fue diseñada en el “Pacto del Tinell”, y se basaba en “aislar al PP”. El problema es que en Catalunya nacen ideas que luego algunos creen poder aplicar en Madrid. Y, si bien en Catalunya es posible “aislar al PP” por la endeblez numérica y la pusilanimidad de Piqué, en el Madrid en que ZP está rodeado por el PP tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento, ya es harina de otro costal.

El desenfoque y la pobreza estratégica de ZP y de su entorno se muestran en el hecho de que, ayer todavía, López Garrido seguía hablando del “aislamiento del PP”. La cosa induce a la carcajada. Si alguien no tuvo la sensación de estar aislado el sábado 10, fue precisamente el PP.

ZP no entiende que la estrategia que podía dar resultado en Catalunya no lo dé en Madrid. Y se ve incapaz de establecer otra, como no sea rezar a Dios (lo que parece improbable) o contratar a un sacerdote vudú inmigrado (lo que parece más viable) para que le solucionen la papeleta vía pensamiento mágico. Además, tampoco le queda mucho tiempo. Y tras las municipales, a tenor de los resultados que en ciudades como Madrid, Valencia y Barcelona no le van a ser muy favorables, le quedará todavía menos tiempo y menos opciones.

LAS INEVITABLES ELECCIONES ANTICIPADAS

La legislatura está agotada. En un año, el gobierno va a poder sacar adelante muy pocas leyes. Cada vez tiene más dificultades en el parlamento para obtener votos para sus proyectos. Coalición Canaria, ya en plena campaña, acusa al gobierno ZP de dejadez hacia su Comunidad. IU da una de cal y otra de arena, intentando crearse un perfil propio que le convierta en principal beneficiario del desmoronamiento del PSOE. CiU jamás olvidará la afrenta de Montilla, desdiciéndose de lo pactado con ZP. La mala elección de aliados le ha llevado a los peores problemas. No es que ZP esté aquejado solamente del “síndrome de Stalingrado”, sino que, además, puede experimentar en cualquier momento el “síndrome Casado”, cuyo nombre deriva del coronel del mismo nombre que apuntilló a la República al sublevarse en Madrid contra el gobierno… Entre los apoyos a ZP hay mucho “coronel Casado” emboscado. Y tras las municipales, van a aparecer más. ZP no entiende que hay fuerzas políticas que solo apuestan a caballo ganador, y que ZP empieza a parecer un jumento paralítico.

De Catalunya le van a venir las peores noticias en lo que queda de año. Ahora queda hacer efectivo, mediante una “comisión de traspasos”, los insensatos artículos del Estatuto aprobado por un tercio de electores catalanes. Y eso va a ser una fuente de problemas y de primeras páginas, como en los peores tiempos en los que Carod se convirtió en la máquina de hacer perder intención de voto a ZP.

De la inmigración va a partir una situación desquiciada en la que España se va a situar a la cabeza de Europa en número de inmigrantes: en diciembre estarán en no menos de 6.000.000 con una economía al borde de la parálisis, las listas de paro en aumento y con unos tipos de interés insoportables. Pero, aún hay más.

En la próxima legislatura (2008-2012) ocurrirá el gran problema que gobiernos anteriores han querido evitar y que los tres años de ZP han acentuado: la quiebra de la Seguridad Social. Tal y como venimos sosteniendo desde hace años, la llegada masiva de inmigrantes ha generado una situación “parajódica”: aumentando los ingresos, han aumentado más los gastos. Los inmigrantes que debían llegar para “pagar las pensiones de nuestros abuelos”, han generado un efecto perverso que hace peligrar las prestaciones más básicas.

A pesar de que las cosas le fueran bien a ZP, con mayoría absoluta, debería afrontar el que va a ser el gran problema de la próxima legislatura: la quiebra de la SS. Imaginemos lo que puede ocurrir si, dentro de la actual tónica de desgaste del gobierno, logra llegar a las elecciones de marzo de 2008 en una situación de empate técnico con el PP y si, por aquello de “aislar al PP”, consigue formar un gobierno puzzle a lo Prodi con unos cuantos minúsculos partidos nacionalistas… Lo que saldría de este aborto político sería imprevisible. Pues bien, a medida que pasa el tiempo, esta posibilidad va tomando forma en la perspectiva de los partidarios del gobierno ZP. De ahí que para ellos la posibilidad de convocar elecciones anticipadas no sea una hipótesis descartable: hoy se puede salvar lo salvable y repetir un resultado parecido al 11-M del 2004; mañana ese resultado puede ser peor; pasado, incluso el PP puede tener unos cuantos miles de votos de más y no está claro que partidos como CiU, CC, incluso el PNV, apuesten contra el caballo ganador.

El lunes, después de conocer el resultado de las elecciones municipales (que se prevé adverso para el PSOE en las grandes ciudades), se sabrá si la fecha del 3 de noviembre que ya se ha barajado es cierta o si, en ese momento, el gobierno todavía confía en que un acuerdo de paz con ETA lograra el milagro de la multiplicación de los votos.

Sea como fuere, las próximas semanas van a ser decisivas y se sabrá si el gobierno ZP va a morir de “muerte súbita” (elecciones anticipadas) o morirá de “larga agonía” (elecciones en marzo de 2008). De lo que se trata, a fin de cuentas, es de que ZP pase a la cloaca de la historia lo antes posible y que sea la última vez en la Historia de España, que un individuo pueda llegar a ser presidente a causa de 192 víctimas de un atentado.

© Ernesto Milà – infokrisis – infokrisis@yahoo.es