Blogia

INFOKRISIS, el blog de Ernest Milà

Documentos Políticos XIII. Hacia una definición del patriotismo del siglo XXI

Infokrisis.- Este texto fue escrito en Crevillente durante una estancia en el verano de 2004. Había ido a parar allí para echar una mano a un amigo y camarada que había constituido una constructora que operaba en aquella zona al calor del "ladrillazo" entonces en auge. Cuando busqué piso en Crevillente solamente había dos opciones: el barrio moro o el barrio cristiano. Así que, a la vista de los niveles de delincuencia de la zona, opté por el barrio cristiano y, más concretamente, por alquilar un piso justo delante del cuartel de la Guardia Civil... aún así se produjeron robos en la zona y alarmas nocturnas. Aquello en 2004 era una zona de combate. El documento en cuestión aspiraba a aportar algunos elementos para definir el patriotismo en la modernidad. Se zambullía en el concepto de identidad y en los distintos niveles de identidad para romper el círculo vicioso del patriotismo español estancado en su concepción decimonónica.

 

REVISIÓN DEL CONCEPTO DE ESPAÑA. DEFINIR EL PATRIOTISMO DEL SIGLO XXI

TESIS DOCTRINALES

I
SOBRE IDENTIDAD Y ARRAIGO.



Iª TESIS POLÍTICA

LAS TESIS SOBRE LA "AUTONOMIA HISTORICA" SIRVIERON EN SU MOMENTO PARA IMPRIMIR CARÁCTER AL PARTIDO Y DIFERENCIARLO DE LAS OPCIONES HABITUALES DE NUESTRO ENTORNO POLÍTICO. PERO ESE TIEMPO YA HA PASADO. LA SOLIDIFICACION DE NUESTRA OPCION Y EL HECHO DE QUE EN TODA EUROPA ESTEN AVANZANDO FORMACIONES POLÍTICAS SIMILARES A LA NUESTRA, ES SEÑAL DE LA JUSTEZA DE AQUELLAS TESIS, QUE RESULTAN INCUESTIONABLES. UNA VEZ AFIRMADAS, SIN DISCUSIÓN POSIBLE, ES NECESARIO IR MAS ALLA Y FORMULAR TESIS CUYA PROYECCION NO SEA SOLO INTERIOR (COMO LA DE LA "AUTONOMIA HISTORICA") SINO QUE PERMITA PROYECTAR MEJOR NUESTRA ORGANIZACIÓN SOBRE LAS MASAS.


EL ORIGEN DE LAS TESIS DE AUTONOMIA HISTORICA

Vale la pena recordar en qué situación aparece la doctrina de la autonomía histórica y la importancia que ha tenido para en la organización que la proclamó.

-    Los años 80 supusieron para los distintos grupos de las llamadas "fuerzas nacionales" un choque con la realidad. Este choque se produjo a partir de la pérdida de vitalidad de este sector, a partir de 1980 y, especialmente, tras el 23-F. Tuvo su primer hito con la autodisolución de Fuerza Nueva y su segundo momento dramático con las dificultades de parto de Juntas Españolas. Era evidente, a partir de entonces, que las actividades y fórmulas desarrolladas en el período 1977-1981 ya no podían repetirse.

-    La transición había terminado y las "fuerzas nacionales" que solamente avanzaban gracias a las dificultades de asentamiento del nuevo régimen, iban a desdibujarse progresivamente a medida que la democracia loraba consolidarse.

-    Durante 1975-1981 la estrategia "golpista" había planeado sobre las "fuerzas nacionales" que confiaran en que "el ejército" la aplicara, desconociendo que una estrategia de este tipo es político-militar y debe ser impulsada por un movimiento político, no por un grupo de militares aislados de cualquier plataforma política. Cuando el 23-F eliminó la posibilidad golpista, todas las "fuerzas nacionales" se quedaron sin estrategia e iniciaron una agonía creciente hasta su desaparición total.

-    La estrategia de sustitución era, evidentemente, la transformación del magma que todavía quedaba a partir de 1982 en un "partido de derecha nacional" animado a ganar elecciones. Esto implicaba que debía de cambiarse toda la escala de valores, de objetivos y de dirigentes, que estaba al frente de estas organizaciones. Al no hacerse, el área fue difuminándose progresivamente.

-    Cuando a finales de los años 80 y principios de los 90, se impuso la necesidad de "ganar elecciones" el problema era que no existían medios ni cuadros capaces de asumir esta tarea y dirigentes que desconocían como adoptar esa política. No se podían ganar las elecciones por que nadie era capaz de establecer "cómo" había que ganarlas. En toda el área no existía ni un solo técnico en marketing electoral.

-    En esa situación de crisis terminal se elaboró la "doctrina de la autonomía histórica" según la cual una nueva formación política de finales del siglo XX debía de asumir el hecho de que no existía precedente ni modelo para sus propuestas. Así se evitaba:

"    ser confundido con modelos históricos precedentes y

"    evitar las críticas que pudieran hacerse a esos modelos, críticas que tenían más que ver con la crítica histórica y el pasado que con la acción política en el presente.

-    Pero había otro elemento a tener en cuenta: la doctrina de la autonomía histórica tendía a crear una nueva área política, certificando el abandono de la que se había ocupado hasta ese momento. En efecto, el partido que la proclamó -nuestro partido, DN- fue consecuente, autoexcluyéndose de las "fuerzas nacionales". El ambiente que se respiraba en los restos de ese sector era (y sigue siendo) demasiado pesado, agitado y con demasiados lastres como para que de allí pudiera surgir una organización eficaz. Así pues se decidió abrir un área nueva: la "nacional-demócrata", "identitaria" o "nacional-popular".

-    Vale la pena preguntarse si la doctrina de la autonomía histórica ha supuesto un crecimiento orgánico o, por el contrario, no ha tenido repercusiones notables. DN, a partir de ese momento empezó a crecer con gentes que no procedían de las "fuerzas nacionales", evitó las discusiones clásicas sobre el franquismo, la guerra civil, el fascismo, etc. El crecimiento por goteo en número de afiliados, especialmente a partir de mayo de 2003, ha sido muy superior al de cualquier otra organización en los últimos años. Se ha sido capaz de traducir la autonomía histórica en una línea política coherente que, si bien no ha obtenido éxitos espectaculares, si ha demostrado estabilidad y, sobre todo, posibilidades. Es decir, en su aplicación práctica, la doctrina de la autonomía histórica ha sido globalmente satisfactoria.

MÁS ALLA DE LA AUTONOMIA HISTORICA

A partir del IV Congreso de DN ya era evidente que la doctrina de la autonomía histórica había sido incorporada, no solamente a la totalidad del partido, sino a la mentalidad de cada uno de sus afiliados. Estos, ya carecían de la noción de "fuerzas nacionales", eran conscientes de que pertenecían a otro sector y, aunque Internet aportó puentes de comunicación entre uno y otro sector, lo cierto es que, las evoluciones de ambas áreas fueron completamente diversas y, a tras las elecciones de 2000, sin conexiones de ningún tipo. De ahí que DN permaneciera siempre ajena a la iniciativa de Frente Español.

-    Pero, la doctrina de la autonomía histórica tenía solamente importancia en el momento de la ruptura del área nacional-demócrata con el área de las "fuerzas nacionales" en la que visiblemente resultaba imposible realizar un trabajo político. En cuanto esta ruptura se consumó de manera irreversible, era evidente que la doctrina que hasta ese momento era importante para alumbrar un determinado período, pasaba a un lugar secundario. El hecho de que el III y el IV Congresos de DN se dedicaran a renovar la dirección del partido, más que a elaborar las bases estratégicas de desarrollo de la organización, hizo que no se estuviera en condiciones de abordar un nuevo planteamiento.

-    Hoy, en este V Congreso, la justeza de ese planteamiento sigue siendo evidente, pero la cuestión es si esa teorización la debe realizar en solitario DN o si, por el contrario, es preciso transmitir la doctrina de la automonía histórica a otras fuerzas políticas que aún no la han asumido o formulado expresamente y es posible, luego, fundirse con ellas en una sola organización, bajo una sola sigla.

-    Es evidente que se da por supuesto que la participación en un debate sobre "lo que hay después de la autonomía histórica" implica aceptar este hecho: que en el siglo XXI no hay modelos políticos que puedan inspirar nuestra actividad, que ninguna experiencia política anterior puede ser tomada como modelo en la actualidad con todo lo que ello implica. Si es posible tomar elementos aislados, inspiraciones concretas de tal o cual momento histórico, pero nunca reclamarse "totalmente" de una u otra etiqueta política del pasado. Esta cuestión, además de tener implicaciones programáticas, ideológicas y políticas, tiene que ver también con cuestiones de imagen. Y es preciso tener este punto muy claro desde el principio.

CUESTIONES DOCTRINALES

IIª TESIS POLÍTICA


DEBEMOS DIFERENCIAR ENTRE "DOCTRINA" E "IDEOLOGÍA". HACE AÑOS ENTRAMOS EN EL TIEMPO DE LA "MUERTE DE LAS IDEOLOGÍAS", ESOS ESQUEMAS ANTIHISTORICOS QUE EN POCO TIEMPO PIERDEN ACTUALIDAD Y GENERAN DOGMATISMO Y RIGIDEZ. LA DOCTRINA, EN CAMBIO, ES LA CONCEPCIÓN DEL MUNDO, A PARTIR DE LA CUAL SE DESPRENDE -NO UNA INTERPRETACIÓN GLOBAL Y CERRADA DEL MUNDO, COMO EN LA IDEOLOGÍA- SINO UN CONJUNTO DE PRINCIPIOS DE LOS QUE DERIVA UN PROGRAMA POLÍTICA. POR ESO, SOSTENEMOS LA NECESIDAD DE QUE DEMOCRACIA NACIONAL, NO TENga UNA "IDEOLOGÍA", SINO UNA "DOCTRINA" Y UN "PROGRAMA", CON ESO NOS BASTA PARA AFIRMAR NUESTRA PERSONALIDAD DIFERENCIADA.


¿QUÉ ENTENDEMOS POR "DOCTRINA"?

Es preciso diferenciar entre "doctrina" (o principios) e "ideología". Lo que proponemos es la definición de unos principios de doctrina, no de una ideología. Consideramos que las ideologías están fuera de la modernidad y no son relevantes a la hora de establecer las bases de una lucha política.

-    Entendemos por doctrina el conjunto de principios sobre los que se fundamenta la acción política, en buena medida, la doctrina es la "concepción del mundo" mas una serie de principios políticos inalterables.

-    Hay que distinguir la "doctrina" de la "estrategia" o el "programa". La doctrina es inamovible; por el contrario, la estrategia y el programa pueden variar en cualquier momento y adaptarse a las circunstancias (siempre cambiantes) sin que esa variación pueda ser considerada una muestra de oportunismo, renuncia o traición.

-    La ideología es otra cosa. Se trata de una serie de principios a partir de los cuales se intenta interpretar la realidad y transformarla. Mientras que la doctrina engloba sólo unos pocos principios y sólo penetra en algunos aspectos de la realidad, la ideología intenta interpretar bajo su prisma cualquier aspecto de la realidad.

-    La crisis del marxismo y la velocidad de los cambios de la modernidad, han evidenciado que las ideologías se transforman pronto en esquemas rígidos y dogmáticos incapaces de entender la realidad y alejados de la actualidad. Los "ideólogos" tienden a hacer encajar a martillazos la realidad con su esquema de interpretación de la misma. El resultado lo hemos visto en los peores tiempos del estalinismo con la persecución a la que fueron sometidos los genetistas por el hecho de que sus descubrimientos no encajaban con el materialismo dialéctico.

-    Desde finales de los años 60 hemos vivido el tiempo del "fin de las ideologías": las tres ideologías del siglo XX (nacionalismo, marxismo y liberalismo) son hoy arcaísmos que han llevado a los peores excesos. Las ideologías han terminado siendo sustituidas por las "concepciones del mundo" y, si han de aplicarse a la acción política, por la "doctrina".

-    Lo que vamos a enumerar a continuación son unos cuantos principios doctrinales, en absoluto hemos pretendido elaborar un corpus ideológico coherente y completo -por lo demás innecesario para un partido político- sino enumerar una serie de principios, a partir de los cuales puede elaborarse un programa político.


IIIª TESIS POLÍTICA

DE ENTRE TODOS LOS PROBLEMAS DE LA MODERNIDAD, UNO DE ELLOS OCUPA EL LUGAR CENTRAL COMO ORIGEN DEL QUE DERIVAN TODOS LOS DEMAS: LA MUNDIALIZACION. DEMOCRACIA NACIONAL REITERA QUE EL ENEMIGO PRINCIPAL ES LA MUNDIALIZACION Y SUS MECANISMOS. DEMOCRACIA NACIONAL NIEGA QUE EL DESTINO INELUDIBLE DE ESPAÑA SEA VERSE ANEGADA, ARRASTRADA Y DISUELTA POR LOS MECANISMOS DE LA GLOBALIZACIÓN Y REALIZA UN LLAMAMIENTO A LA RESISTENCIA Y A LA MOVILIZACIÓN EN DEFENSA DE NUESTRA IDENTIDAD NACIONAL

LA MUNDIALIZACION COMO ENEMIGO PRINCIPAL

-    Si examinamos la situación de la modernidad veremos que el principal riesgo para las libertades públicas, la independencia de las naciones y la justicia social, es la globalización. Entendemos por globalización la tendencia del capitalismo tardío a universalizar su sistema, mediante la creación de un mercado mundial, que optimice producción e inversiones para lograr un beneficio máximo.

-    Los antecedentes remotos de la globalización se remontan al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando se produce el boom de las comunicaciones y de los transportes. A esto se une la generalización de los medios de comunicación de masas que ya se habían establecido antes de la guerra y que, durante la misma, sirvieron como canales de la propaganda bélica de una y otra parte. Roosevelt utilizaba desde el principio del New Deal la radio para emitir mensajes "charlas de sobremesa" en tono coloquial al pueblo norteamericano. Las Olimpiadas de Berlín de 1936 mostraron las posibilidades de la televisión como medio de comunicación de masas. En cuanto a la radio, ciertamente, ya había demostrado su eficacia en las entreguerras y en la Guerra Civil Española.

-    El segundo factor que contribuyó a la globalización fue la emancipación de las colonias europeas en Asia y África. Productores de materias primas, a partir de ese momento, dejaban de estar bajo la tutela de los países europeos para ofrecer sus materias primas a quien quisiera comprarlas.

-    Además, el esfuerzo bélico y la aplicación de las nuevas tecnologías al armamento generó gigantescas concentraciones de capital en algunas empresas relacionadas con esta industria tales que su campo de acción rebasó las fronteras de un país, para actuar a escala internacional. Las multinacionales fueron los motores de la globalización, especialmente a partir de la creación de la Comisión Trilateral que constituyó un verdadero "estado mayor".

-    La globalización quiere decir, en definitiva:

"    pérdida de las identidades nacionales,

"    pérdida de la riqueza y de la diversidad cultural,

"    pérdida de las tradiciones ancestrales,

"    pérdida de los puntos de referencia que posibilitan el arraigo.

La globalización es, en definitiva, el enemigo de los pueblos y de las naciones libres celosos de conservar su identidad y de evitar difuminarse en el océano indiferenciado e informe generado por las necesidades de esta fase de evolución extrema del capitalismo.

-    Podemos elegir cualquier otro tipo de enemigo, pero su entidad, sin duda, palidecerá ante la globalización. La globalización es un fenómeno único y sin precedentes en la Historia que se manifiesta a través de cuatro vertientes:

"    La vertiente económica.- La globalización es un estadio extremo del capitalismo. Al capitalismo incipiente o artesanal, al capitalismo decimonónico o industrial, al capitalismo multinacional posterior a la segunda posguerra, le ha sucedido un período posmultinacional que lleva a todos los extremos del planeta la absolutización del mercado y la ley de la oferta y la demanda por encima de cualquier otra norma. La gran innovación del capitalismo globalizador es el haber arrojado fuera de su perspectiva cualquier alusión a la justicia social, cualquier referencia al Estado del bienestar y cualquier sistema de protección social. Todos, absolutamente todos los mecanismos del sistema económico se sitúan por encima de cualquier perspectiva "social". Y esto es importante por que refleja un paso atrás en relación a las formas más tempranas de pre-globalización de los años 70. En efecto, en aquella época, los teóricos "fabianos", los Rockefeller y las dinastías económicas norteamericanas, todavía defendían ciertas formas de previsión y protección social: en el fondo se trataba simplemente de transformar a los productores alienados en consumidores integrados y, para ello, era preciso un cierto nivel de bienestar social. En las últimas evoluciones del capitalismo, incluso estas mínimas "conquistas" han desaparecido. Finalmente, el capitalismo globalizador vuelve a los orígenes del capitalismo industrial: depredador al máximo, absolutamente de espaldas a cualquier sensibilidad social y preocupado únicamente por la cuenta de resultados y los dividendos financieros. La diferencia es que, mientras en la etapa industrial la explotación extrema se producía a nivel de factorías, en la actualidad, naciones, continentes enteros, son víctimas del saqueo capitalista para mayor gloria del beneficio financiero. Inicialmente, el liberalismo era una forma de que el mercado beneficiara a la comunidad a través de distintas ofertas en las que el ciudadano elegía inevitablemente la mejor. Pero hoy, esto se ha convertido en un verdadero darwinismo social en el que sectores enteros se ven afectados por un monopolismo creciente y donde no hay concurrencia efectiva, ni mercado real.

"    La vertiente geopolítica.- A pesar de que el capitalismo no está ligado necesariamente a ningún país en particular, es cierto que el centro y la razón social de los principales núcleos de poder globalizador se encuentran en Estados Unidos que se configura como el centro estratégico globalizador y que pone a su servicio el enorme potencial bélico y armamentístico de las FFAA norteamericanas. Mientras, desde principios del siglo XIX, el centro del capitalismo se encontraba en Europa, poco a poco, ha ido migrando hacia el Norte del continente americano. La globalización ha seguido un camino de Este a Oeste. En la actualidad esta tendencia prosigue vertiginosamente y no en vano la "doctrina Rumsfeld", enunciada por el actual Secretario de Defensa Norteamericano, establece que el Océano Pacífico es el nuevo teatro preferencial de operaciones y de expansión de los EE.UU. No en vano, allí se encuentran 1.200 millones de chinos que se configuran, no sólo como el mayor y más incipiente mercado, sino también como el futuro centro de producción mundial de manufacturas. La globalización, tiende a resaltar las contradicciones existentes entre el Norte y el Sur y genera dos movimientos contradictorios: la deslocalización empresarial de Norte a Sur y la inmigración masiva de Sur a Norte.

"    La vertiente étnico-cultural.- Llama la atención que uno de los efectos de la globalización sea el desplazamiento masivo poblaciones del Sur hacia el Norte. Esta "deportación" tiene, como hemos visto, un nombre: inmigración. El Nuevo Orden Mundial difunde la doctrina del mestizaje como algo inevitable, rico y saludable, cuando en realidad, lo que tiende es a debilitar las concepciones culturales y de civilización que podrían oponérsele. La globalización favorece una mentalidad cosmopolita e internacionalista que se opone a cualquier forma de nacionalismo en beneficio de un melting-pot. En este contexto, las identidades nacionales peligran y son consideradas como "negativas" en tanto ponen barreras a la globalización

"    La vertiente espiritual.- Finalmente el Nuevo Orden Mundial trae una innovación en el terreno religioso. Si se examina con detenimiento se verá que en las declaraciones de las cabezas visibles de la globalización (los Bush, los Rumsfeld, los Chenney), abundan las declaraciones de contenido seudomístico o seudoreligioso. De hecho, tras la Segunda Guerra del Golfo, George Bush, entonces presidente de los EE.UU., habló de la "misión que la Providencia había concedido a los EEUU", de la misma forma que antes los grupos conservadores que apoyaron a Reagan (la "mayoría moral" y los extremistas evangélicos de los EEUU), habían realizado declaraciones en el mismo sentido. De hecho, el proyecto globalizador en este terreno consiste en hacer corresponder una "religión mundial" a un "gobierno mundial". En la actualidad estamos asistiendo a una verdadera revolución seudoespiritualista que va paralela al advenimiento del Nuevo Orden Mundial: de otro la extensión y popularización de las seudoreligiones que acompañan al fenómeno de la "New Age", de otro el ascenso de formas bastardizadas y extremistas del Islam -wahabbismo-, o del cristianismo -"cristianos renacidos"- la proliferación de sectas exóticas y de cultos "mestizos" incluso en Occidente. No es una nueva revolución religiosa lo que sustituirá a las religiones tradicionales en un orbe globalizado, sino una seudo-religión que no será otra cosa más que un cúmulo de creencias en buena medida supersticiosas.

-    A poco que examinemos estos elementos veremos que, en realidad, configuran una línea que no es ni de derechas, ni de izquierdas, si bien contiene y resalta elementos procedentes de la izquierda y de la derecha. De la derecha neoliberal extrae el culto supremo a la ley de la oferta y la demanda y el servilismo más absoluto a las leyes del mercado sin considerar que en un momento en el que la concentración de capital es extrema, existe el riesgo monopolista. De la izquierda incorpora el cosmopolitismo internacionalista, la religión laica, la idea de relativismo étnico-antropológico y una evidente permisividad. Se trata de un trasversalismo "por lo bajo", que integra los peores aspectos de la derecha y de la izquierda.

-    Ahora bien, esta "superación" de la izquierda y de la derecha no se ha operado "por arriba" en función de síntesis superiores y más avanzadas que permitan estadios de mayor justicia social, estabilidad internacional o un nuevo marco de las relaciones internacionales. Por el contrario, esta ideología ha surgido del detritus más abyecto de las ideologías que hasta ahora habían dominado el debate político: la síntesis es inferior cualitativamente hablando a cada una de las componentes iniciales. En el fondo el internacionalismo proletario estaba concebido como un objetivo en función del cual, la humanidad proletaria, marchaba unida en pos de un mundo mejor; por el contrario, en la caída del internacionalismo proletario al cosmopolitismo globalizador, se ha perdido la noción de "misión", de "liberación", de unidad para conseguir un mundo más justo. Incluso la noción liberal de libremercado ha sido pervertida: no hay posibilidades de un libremercado cuando solo unos pocos conglomerados financiero-industriales-monopolistas dominan el mercado y producen en unas pocas áreas en las que no existen derechos sociales.


IVª TESIS POLITICA

PASADO ANCESTRAL Y RABIOSO FUTURO, SINTESIS DE TRADICION Y PROGRESO CIENTIFICO, JUSTICIA SOCIAL POR ENCIMA DE LAS LEYES DEL MERCADO, EUROPA COMO UNION DE ESTADOS NACIONALES, SON LAS CARACTERISTICAS DE UN TRASVERSALISMO "DESDE ARRIBA". MIENTRAS QUE LAS IDEAS DE ARRAIGO E IDENTIDAD SON LOS NUEVOS ELEMENTOS PARA DEFINIR UN MARCO NACIONAL.


Existe otra forma de trasversalismo. La globalización, en realidad, ha hecho saltar muchas barreras y una de ellas han sido las categorías de izquierda y derechas que, a partir de ahora, ya no tienen sentido. Un partido en el siglo XXI, propio de su tiempo, no puede definirse en términos de izquierdas o de derechas, sino que debe ser, necesariamente transversal. Puede estar próximo a la derecha en algunos terrenos y a la izquierda en otros, y probablemente a ninguno de los dos en la mayoría de opciones, por eso el carácter transversal debe estar presente en todo momento.

-    Un trasversalismo "por arriba" debe basarse en cuatro principios:

"    La recuperación del pasado ancestral unido al progreso científico más avanzado.

"    La doctrina de la identidad y el arraigo como sustitutos del nacionalismo y del cosmopolitismo.

"    La anteposición de un régimen de justicia social a los beneficios de las grandes concentraciones de capital.

"    La necesidad de un Estado Federal Europeo que dé una forma concreta a la Europa de las Naciones.

-    Puestas así las cosas, queda establecido que la globalización es el "enemigo principal". Pero ¿Cómo puede lucharse contra ella de la manera más eficaz posible?

-    Para afrontar la globalización puede partirse de varios elementos:

"    El arraigo y las identidades nacionales constituyen los valores más sólidos en la lucha contra la globalización.

"    Desde el punto de vista institucional, los Estados Nacionales son hoy baluartes de la antiglobalización: existen, tienen arsenales legislativos, instituciones armadas, fronteras nacionales, estructuras administrativas capaces de cerrar las puertas a la pérdida de la identidad causada por los grandes flujos migratorios, bien de la colonización cultural, o la quiebra de la economía nacional a causa del libre mercado mundial.

"    Para que un Estado Nacional operara en esa dirección, necesariamente debería tener voluntad política.

"    Hoy, esa voluntad política es inexistente, de ahí que los Estados Nacionales no estén poniendo todos los recursos suficientes que tienen a su alcance para contener a la globalización. Y, en buena medida no lo hacen por que han perdido la noción de lo cuál es su misión.

"    Por que, efectivamente, el elemento que imprime carácter a una Nación es la idea de "Misión" y de "Destino", esto es, el proyecto a realizar por esa comunidad.

-    España ha renunciado a tener un papel activo en la política internacional e incluso en la política europea. A pesar de los intentos que tuvo Aznar y, antes que él, Felipe González, por aparecer en primera página de la prensa mundial, no hay que ver en este esfuerzo la búsqueda de una Misión y de un Destino, sino más bien, el intento de autodefinirse como un ayuda de cámara y un complemento para la realización del "destino manifiesto" de los EEUU y de su misión de convertirse en potencia hegemónica mundial y mantenerse así tanto tiempo como sea posible.

-    A pesar de que las ideas patrióticas y nacionalistas hayan acompañado muy frecuentemente a la derecha, hay que reconocer que la política exterior del PP no ha sido ni una cosa ni otra, sino más bien uno de los más bochornosos episodios en la historia de España. Por que Aznar no sólo no ha sabido elegir a sus aliados, sino que ha elegido a los enemigos de Europa; preso de los esquemas de la derecha anteriores al fin de la Guerra Fría, el PP ha visto en el "amigo americano", un proyecto hegemónico alógeno pero por el que ha juzgado que valía la pena apostar, aunque para ello debiera colocarse en el furgón de cola del americanismo y enfrentarse al eje central de la Unión Europea, con la que compartimos intereses económicos, políticos, geopolíticos y de lucha antiterrorista.

-    Sin embargo, el Estado Español, podría, todavía hoy, oponerse al nuevo proyecto de Constitución Europea que abre la posibilidad de incorporación de Turquía, una nación que, geopolítica e históricamente, ha sido el enemigo de Europa. El Estado Español (o el austriaco, o el belga, o el francés), por ejemplo, podría oponerse a la desaparición del veto en la admisión de inmigrantes. Pero cuando el Estado Español haya delegado buena parte de sus funciones en la estructura superior de la Unión Europea, ese arsenal legislativo y coercitivo se habrá esfumado: no existirán ya defensas institucionales.

-    De todas formas, no queremos presentar a la Unión Europea como algo negativo. Será negativo, en el momento en que las ideas globalizadoras se filtren en su futuro marco legal, la Constitución Europa. La Constitución Europea es una pieza fundamental en la construcción de la Europa del futuro y este proyecto es el elemento básico para construir un mundo multipolar en el que el destino de la humanidad no dependa de la ambición de la pandilla de oligarcas enloquecidos que gobiernan en Washington.

-    Si la región o nacionalidad (la "patria carnal" como se la conoce en Francia) nos ofrece la posibilidad del arraigo, el Estado Nacional y la Nación nos ofrecen una forma de vivir el patriotismo como Misión y Destino. Europa, por su parte, nos ofrece la posibilidad de revivir lo que fue la "fides" la lealtad que unía a las diversas partes de un Imperio a su centro. Más adelante volveremos a este orden de ideas.

-    Y es importante que existan defensas institucionales por que, en estos momentos, aquí y ahora el enemigo es la globalización. Globalización quiere decir nivelación, quiere decir uniformización e igualitarismo extremo. Globalización quiere decir abolición de las fronteras físicas de los estados nacionales y de las fronteras culturales en beneficio de una cultura global y de una economía mundial regida por el capital y ante la cual los seres humanos somos objetos (y no sujetos) de las leyes del mercado.

-    Situarse en una lucha eficaz contra la globalización implica tener muy presente lo dicho hasta aquí en relación a las cuatro vertientes del proceso. Por que para ser eficaz una lucha antiglobalizadora debe necesariamente contestar a estas cuatro vertientes o de lo contrario, lo  único que se hará será dar respuestas parciales que permitirán la formación de nuevas síntesis que reconstruyan el proceso globalizador. Así pues se trata de rechazar globalmente a la globalización y ello a través del rechazo a sus cuatro vertientes ideológicas:

"    Frente a la vertiente económica.- recuperar la idea de la justicia social. No hay nada, absolutamente nada, ni los beneficios, ni los dividendos empresariales, que se sitúe por delante del derecho que todos los hombres y mujeres tienen a un sistema de justicia, previsión y seguridad social, el derecho a la vivienda, el derecho a un trabajo digno y con una retribución capaz de satisfacer sus necesidades, tienen derecho a que el Estado se preocupe de resolver los problemas que puede plantear su jubilación y, tienen derecho, finalmente, a poder decidir sobre su destino y el de su comunidad con entera y total libertad.

"    Frente a la vertiente geopolítica.- la "thalasocracia" americana, la "nueva Cartago" comercial e industrial que son hoy los EE.UU., debe ser afrontada por una "telurocracia" de nuevo cuño surgida en torno a la idea de Euroasia: la alianza entre los pueblos de Europa con Rusia y su prolongación asiática, es decir, la formación de un poder "continental", capaz de afrontar la hegemonía actual del poder "oceánico" de los EE.UU. es la única garantía de que el proceso de globalización va a ser roto en su dimensión geopolítica. Y esto implica que un bloque euroasiático rompa el Acuerdo Internacional de Aranceles y establezca medidas proteccionistas.

"    Frente a la vertiente étnica.- es fundamental recuperar la idea de "identidad". Es de la mayor importancia rechazar de plano la idea de "mestizaje" cultural y afirmar que la civilización europea nace en el cruce de tres influencias: la cultura greco-latina, la cultura germánica y la cultura católica. Nosotros reivindicamos el derecho a mantener nuestra identidad cultural, de la misma forma que aceptamos, sostenemos y defendemos el derecho a la existencia de otras identidades propias de otros horizontes geográficas. Y en este terreno es preciso realizar dos tomas de posición:

"    contra los flujos migratorios masivos y

"    a favor de una convergencia federal de los actuales Estados Nacionales Europeos en el marco de una Europa de las Naciones capaz de conservar el patrimonio identitario que hemos definido.

"    Frente a la vertiente Religiosa.- Hemos de mantener la prevalencia de las religiones tradicionales de nuestros pueblos y de la racionalidad de la filosofía del mundo clásico, frente a la invasión de los cultos exóticos y de las supersticiones seudoespiritualistas. Afirmamos el derecho de las grandes religiones tradicionales ligadas a marcos geográficos y culturales concretos a ser las fuerzas preeminentes en el terreno espiritual y en concreto reconocemos la importancia de la tradición cristiana en España y en Europa. Es preciso enfrentarse al nacimiento de una "seudo-religión mundial", demoledora de las religiones tradicionales y dominada por supersticiones.

-    Todo esto implica rechazar la lucha sólo aparentemente antiglobalizadora de cierta izquierda "humanista", que, en realidad, no es más que, como ellos mismos afirman, "otra forma de globalización". Pero:

1.    La antiglobalización no puede realizarse en nombre del cosmopolitismo, por que el cosmopolitismo forma parte de los valores del adversario que se pretende combatir. El cosmopolitismo no es la solución, es una parte del problema.

2.    La antiglobalización no puede realizarse en nombre de una abstracta "humanidad", cuando precisamente en los rasgos de esa "humanidad" se disuelven los rasgos diferenciales y la riqueza identitaria que son los principales valores que contrarrestan el uniformismo globalizador.

3.    La lucha antiglobalizadora, finalmente, no puede realizarse en nombre de un pequeño nacionalismo, por que, realmente, dado el actual momento de desarrollo de la historia, las pequeñas naciones históricas no están en condiciones de responder al gigantismo de los EE.UU. Es necesaria la formación de un gran bloque continental que, tendiendo la mano hacia el Este, constituya una Europa de las Naciones, única estructura geopolítica en alianza con Rusia, y en condiciones de medirse con la superpotencia de la "nueva Cartago", los EE.UU.

ARRAIGO E IDENTIDAD

Vª TESIS POLITICA

EL ARRAIGO A LA TIERRA NATAL ES EL MISMO REFLEJO ETOLOGICO QUE APARECE EN LOS MANIFEROS SUPERIORES. ES UN REFLEJO INNATO, EMOTIVO Y SENTIMENTAL, UN INSTINTO TERRITORIAL: EL APEGO A LO QUE ES PROXIMO.
LA IDENTIDAD, POR EL CONTRARIO, ES UN VALOR MAS AMPLIO: QUE SE VA FORJANDO A TRAVES DEL DEVENIR Y QUE TIENE QUE VER CON LA CULTURA, LA ANTROPOLOGIA, LA HISTORIA, LA GEOPOLITICA Y LA TRADICION. LA IDENTIDAD AFECTA A LOS VALORES DEL ESPIRITU Y CONTRIBUYE A DEFINIRLOS. AMBOS CONCEPTOS DEBEN TENERSE EN CUENTA A LA HORA DE EXPLICAR, FORJAR Y RAZONAR LAS BASES DE UN NUEVO PATRIOTISMO.


Establecida la naturaleza del enemigo principal falta ahora saber en nombre de qué principios y orientaciones deberá combatirse. Para nosotros esos principios se resumen en dos palabras: "arraigo" e "identidad".

-    El ser humano para poder explotar el máximo de sus potencialidades precisa estar "arraigado" en una tierra, en su tierra natal, la tierra que le ha visto nacer y en la que están enterrados sus antepasados, la tierra que han levantado los suyos.

-    El ser humano no construye su vida sobre el vacío, precisa unos puntos de referencia que están implícitos en el hecho mismo del nacimiento.

-    Este se realiza sobre una base territorial, en el seno de una célula familiar que desarrolla su existencia sobre esa misma base y perteneciente a un linaje que ha visto suceder generaciones sobre esa misma tierra natal.

-    Hay que entender el arraigo como un sistema de referencias etológicas y anclajes físicos sobre el cual el ser humano construye su vida en un entorno amigable que le es familiar y en el cual experimenta la sensación de encontrarse en un medio que le pertenece (y al que pertenece) y fuera del cual siente la lejanía y la privación. Todo esto implica:

"      tener raíces en la tierra natal, supone compartir el instinto territorial propio de los mamíferos superiores;

"      compartir con los que han nacido en esa misma tierra el mismo concepto de pertenecer a una misma comunidad;

"      tener unos valores de referencia y unas secuencias culturales que han compartido generaciones de ancestros y que conforman la personalidad cultural de esa tierra.

-    Este arraigo está por encima de las opiniones políticas y prevalece sobre ellas. Es el elemento que verdaderamente unifica a una comunidad por que está insertado en lo más profundo de cada uno de sus miembros y en su naturaleza biológica.

-    El haber nacido sobre una misma tierra

"     confiere unos rasgos de carácter comunes; los miembros de una misma comunidad suelen caracterizarse por la preponderancia de determinadas características que los definen ante otros: los catalanes laboriosos, los genoveses amantes del dinero, los andaluces alegres, los gallegos introspectivos, los bretones tozudos, los prusianos disciplinados, etc. Aunque en cierto sentido estos rasgos sean clichés tópicos, a nadie se le escapa que, en buena medida, dicen mucho sobre las comunidades definidas o cómo son percibidas por otras.

"     un pasado común que les ha hecho atravesar el tiempo de la historia al mismo paso, les ha conferido experiencias comunes, ha establecido entre ellos lazos de solidaridad, ha generado referencias comunes, mitos compartidos por todos ellos y, finalmente, hace nacer los mismos reflejos en todos ellos.

"     unas tradiciones comunes que han emanado directamente de las condiciones antropológicas y geopolíticas y han creado un estilo propio en cada región. Estas tradiciones son los elementos verticales que unen a las distintas generaciones que han nacido sobre una misma tierra. Es el nexo que une pasado y futuro.

"     unos vínculos sentimentales que siguen en fuerza e intensidad a los que aparecen en el núcleo familiar.

En buena medida estas características no están racionalizadas: son así, pocos se preguntan por qué son de esa manera y no de otra; simplemente son aceptadas por los miembros de una comunidad y anidan en el sustrato emotivo y sentimental de la naturaleza humana. Esto puede introducir un elemento problemático en el conjunto: la irracionalidad.

-    Como puede intuirse, el arraigo es un instinto natural que deriva de nuestra condición biológica y suponga una adaptación del instinto territorial del que hablan los etólogos.

-    En tanto que elemento instintivo, el arraigo tiene una componente irracional que puede resultar peligrosa si no está equilibra por otros elementos que deriven directamente de la racionalidad.

-    La naturaleza humana en tanto que tal no está completamente hecha de racionalidad, a pesar de que experimentemos la necesidad de racionalizar nuestra vida; existen otros elementos esenciales en la ecuación humana y uno de ellos es la emotividad, algo esencialmente irracional. Si estuviéramos en condiciones de desterrar la irracionalidad de la naturaleza humana, probablemente lo que resultaría sería un robot frío, sin matices ni emociones.

-    Pero es rigurosamente necesario que lo irracional no esté completamente desbocado. Cuando eso ocurre, aparecen los momentos más dramáticos de la historia. Frecuentemente el nacionalismo es una resultante de un irracionalismo que no ha tenido una contrapartida capaz de atenuarlo. Este irracionalismo se percibe sin dificultad en los partidos micronacionalistas los cuales son:

"    capaces de modificar la historia para adaptarlo a su doctrina,

"    capaces de realizar limpiezas étnicas y culturales injustificables y nefastas incluso para la misma nacionalidad que dicen defender,

"    capaces de decantarse por los asesinos antes que por las víctimas si creen que aquellos se identifican más con su nacionalidad;

"    capaces, finalmente, de ir contra la lógica más elemental y generar callejones sin saluda de los que sus propios ciudadanos son los primeros afectados.

Todos estos rasgos se perciben perfectamente tanto entre los nacionalismos que han llevado a las guerras balcánicas de los años 90, como en los actuales procesos independentistas vasco y catalán.

-    Así pues si el arraigo -que tiene una componente emotiva y sentimental evidente- no tiene una racionalidad como contrapartida racional se convierte en un virus disgregador y cancerígeno para una comunidad. Esta contrapartida puede proceder de distintos órdenes:

"    del orden político.- en el neolítico, la mayor unidad de convivencia que podía concebirse superior a la familia era la tribu. A medida que la flecha del tiempo ha ido avanzando las sociedades políticas han ganado en complejidad. Si bien durante el neolítico, el arraigo y la familia eran las únicas formas en la que el ser humano podía encontrar la fuerza para insertarse en una comunidad, a medida que las tribus se federaron, cuando surgieron los pequeños reinos medievales, cuando estos fueron convergiendo, cuando, se crearon los Estados Nacionales y, finalmente, cuando las necesidades de supervivencia de estos han forzado la convergencia de distintos Estados Nacionales en bloques geopolíticos más amplios, proceso en el que nos encontramos en la actualidad, en todas estas etapas la "dimensión" de lo político ha ido variando. En el reconocimiento de esta variación reside una lógica variable que, a medida que va creciendo, tiene más que ver con la identidad que con el arraigo.

"    del orden geopolítico.- la unidad geopolítica menor es la comarca; en el marco de la comarca se concreta el arraigo; pero la comarca está insertada en unidades geopolíticas mayores e interdependientes. En el límite extremo sólo existen dos unidades geopolíticas esenciales que cuenten en la historia de la humanidad: América y Eurasia. Cada uno de estas unidades está a su vez dividida en unidades menores: América del Norte, América Central, América Andina, Cono Sur, de un lado y Europa, Rusia, Asia Central, China, la "dorsal islámica" en el otro. A su vez, cada una de estas unidades está -por lo general- dividida en Estados Nacionales y estos, finalmente, en regiones (o nacionalidades) y comarcas. Pues bien, el arraigo se realiza solamente en estas últimas, pero es preciso tener la inteligencia política suficiente como para poder percibir que la comarca no es el centro del mundo, sino tan solo de nuestra vida cotidiana, pero que es, habitualmente irrelevante para el desarrollo de la historia mundial.

"    del orden científico.- los principios científicos son universales, valen para todos los tiempos, todas las épocas y para todas las latitudes. Si bien es cierto que la ciencia se desarrolla más en determinadas zonas geopolíticas y está prácticamente ausente en otras, al menos las aplicaciones de esa ciencia y su espíritu son universales. El orden científico avanza gracias al método científico que se afirma en Europa en el siglo XVII, donde había nacido en el siglo VI a de JC. Si bien es cierto que la intuición y la creatividad han hecho avanzar a sobresaltos a la ciencia, no es menos cierto que ésta se afirma gracias al método científico, esto es a la lógica aplicada a la ciencia. Por lo demás, no es gracias a la irracionalidad que ha avanzado la ciencia, sino a la genialidad de hombres que son capaces de transformar sus intuiciones y su creatividad en método lógico.

"    del orden lógico.- el motor de toda racionalidad es el orden lógico que, partiendo de unas premisas demostrables, concatena sus razonamientos siguiendo unas leyes implacables que conducen a conclusiones incontrovertibles. La lógica no implica frialdad ni "mineralidad"; de hecho, a través de la lógica y de la matemática es posible alcanzar las más altas cotas de la belleza. La música clásica es un buen ejemplo de lo que decimos (matemática del ritmo y sentimiento), la geometría fractal y sus leyes explican las formas de la naturaleza y las encierran en fórmulas matemáticas, sin que, por ello, la belleza de una rama de acacia o de un muro de basalto cristalizado se vean afectados. La lógica (y el sentido común) deben estar presentes allí en donde la emotividad y el sentimentalismo tiendan a afirmarse en solitario.

-    Por todo ello el arraigo, siendo un impulso natural, debe ir parejo a formas de racionalidad científica o de lo contrario aparecerán fenómenos absolutamente aberrantes como los micronacionalismos y su tendencia más extremista que en el País Vasco responde a las siglas siniestras de ETA.

-    No puede existir arraigo en la dimensión de un Estado Nacional moderno por que éste es excesivamente grande como para que sólo exista una sicología, una cultura y un mismo horizonte geopolítico; por el contrario, existen distintos acentos, lenguas y dialectos, historias y aportaciones étnicas y, finalmente, distintas tradiciones locales que hacen impensable el arraigo más allá de una determinada dimensión geográfica.

-    A decir verdad, la intensidad del arraigo está en razón inversa a la dimensión geográfica. Se diría que el arraigo se diluye con la ampliación de la extensión geográfica. Fuera de las amplias extensiones de paisaje monótono (el desierto, la taiga siberiana, el espacio andino, las selvas), el paisaje tiende a variar con una frecuencia inusitada. El desierto imprime un carácter árido y sin matices a las concepciones del mundo defendidos por los pueblos que lo habitan. Por el contrario en zonas boscosas y en escenarios con cambios frecuentes de paisaje, pueden entenderse tanto los panteones griego, romano y germánico, como el monoteísmo modulado (las tres personas de la trinidad y la presencia de los santos).

-    El vigor que experimentan algunos nacionalismos periféricos en España en este momento, se debe a que han sabido aprovechar para su proyecto político el arraigo que se manifiesta todavía con fuerza en las zonas rurales. Por el contrario, el nacionalismo español no ha estado en condiciones de articular las distintas formas de arraigo con la definición de una identidad española.

-    Pero, a fin de cuentas, ni siquiera en las "nacionalidades" existe una forma de concebir el arraigo. De hecho, la unidad más pequeña en la que se manifiesta es en la "comarca". Resulta significativo que en el actual ordenamiento autonómico, la comarca apenas sea tenida en cuenta. De hecho, en nuestra opinión, una de las formas de atenuar el peso de los micronacionalismos es contrapesarlos con la realidad de las comarcas. El micronacionalismo catalán no es más que la proyección a escala de nacionalidad del centralismo barcelonés cuyo peso ahoga a las comarcas, mucho más -por razones de proximidad- que el centralismo español de otros tiempos. Y, por lo mismo, la comarca, unidad básica de convivencia colectiva, atenúa y diluye el papel uniformizador de los micronacionalismos.

-    El análisis de la trayectoria de los partidos nacionalistas da algunas claves:

1)     Los partidos nacionalistas que operan en la periferia (PNV, CiU y BNG) han aprovechado, manipulado y reconducido la tendencia al arraigo de las poblaciones (no en vano, estos partidos sufren un proceso creciente de ruralización, especialmente el PNV, cuya influencia, poco a poco, se va atenuando en las grandes ciudades, manteniendo la iniciativa, solamente, en núcleos rurales).

2)     Los partidos nacionalistas (PVN y CiU) han traicionado a sus electores y han demostrado que explotar el arraigo de las poblaciones en su tierra natal ha sido un mero artificio para situar a una clase funcionarial y urbana al frente de las pesadas burocracias autonómicas.

3)     Los partidos nacionalistas han demostrado que, en esencia, no eran diferentes del partido de centro-derecha (PP), y reproducían iniciativas y orientaciones similares, solamente al nivel de esa nacionalidad concreta, como si se tratara de una fotocopia reducida.

4)     En los partidos nacionalistas existe una contradicción entre los intereses de las burocracias que los dirigen (burocracias ciudadanas sociológi-camente idénticas a las que gobiernan cualquier otro partido no nacionalista) y los sentimientos de las bases que se sienten arraigados en su tierra natal.

5)     Los partidos nacionalistas han tenido un doble aspecto: de un lado han vivido explotando y subvencionando los elementos más emotivos y folklóricos de las nacionalidades (las subvenciones a los pelotaris, a los aizkolaris, a los grupos de castellers, de grallers, las coblas sardanísticas, las collas de diables, etc.), pero de otro esos mismos partidos machacan a las tradiciones locales y a las clases medias, abriendo las puertas (como nadie había hecho hasta ahora), a la especulación inmobiliaria, a las grandes superficies (las cuales incentivan fiscalmente e incluso les regalan terrenos a cambio de la creación de puestos de trabajo) y a las multinacionales.

6)    Los partidos nacionalistas, finalmente, han conservado su situación privilegiada por dos motivos:

"      Las simetrías electorales del Congreso han obligado a que tanto el PSOE como el PP tuvieran necesidad de gobernar apoyados por nacionalistas cuando no han obtenido mayorías absolutas y en algunos momentos, hayan sido partidos estatalistas los que han apoyado al nacionalismo cuando éste ha preciso ayuda.

"      Los partidos nacionalistas reproducen los comportamientos jacobinos del Estado creando en su nacionalidad tendencias a la centralización. El catalán que promociona la Generalitat es el que se habla en Barcelona, no el específico de cada "vegueria"; los espacios doblados al catalán de TV3 son emitidos a los "Països Catalans", pero ninguno de los programas doblados en valenciano o mallorquín son reproducidos en Catalunya. 

"      Los partidos nacionalistas se han beneficiado de que ni el PP, ni el PSOE, ni fuerza política alguna, han estado en condiciones de reactualizar y revisar los contenidos que necesariamente deben acompañar a la idea de "España". Esa idea, por tanto, a medida que ha ido diluyendo el pensamiento del 98, no ha podido ser reactualizada y, por tanto, la constitución de 1979, ha dejado un vacío en el que el nacionalismo periférico ha asentado sus reales.

-    Si los partidos políticos no han experimentado la necesidad de redefinir la idea que se hacen de España e introdujeron la ambigüedad en el texto constitucional se debe a que, desde principios del siglo XIX, la vida se ha ido concentrando en las grandes ciudades y en estas el arraigo es prácticamente imposible.


VIª TESIS POLITICA

LA IDENTIDAD Y EL ARRAIGO, LA MISMA IDEA DE NACION O DE NACIONALIDAD SE PIERDEN EN EL ENTORNO PATOLOGICO DE LAS GRANDES CIUDADES MODERNAS. EL AMBIENTE DE ESTAS DEGRADA LA VIDA HUMANA Y GENERA UN ENTORNO PROGRESIVAMENTE HOSTIL. ES PRECISO TENDER A NUEVAS FORMULACIONES URBANISTICAS QUE GENEREN MODELOS DE CONVIVENCIA MAS ADAPTADOS AL ESPIRITU Y A LA NATURALEZA HUMANA.


-    El arraigo no desaparece del todo en las ciudades, simplemente cambia de orientación. El extraordinario fervor con que los ciudadanos siguen la suerte de su club de fútbol es un reflejo atenuado de la tendencia al arraigo. La preferencia que algunos tienen por las noticias de sus ciudades (e incluso de sus barrios) sobre las noticias de la nación o sobre las internacionales, es otro reflejo atenuado del arraigo. Vale la pena seguir el proceso degenerativo del instinto del arraigo.

-    La industrialización creciente ha generado en todo el globo una tendencia hacia la concentración de las poblaciones en grandes núcleos urbanos. Los campos se despueblan progresivamente. Las pequeñas ciudades pierden cada vez más influencia junto a las grandes megalópolis que concentran capital, poder, riqueza, bienestar, posibilidades. Las villas y los pueblos pequeños languidecen perdiendo a sus elementos más jóvenes.

-    En estas circunstancias hay que replantear el problema del arraigo en las grandes ciudades porque, a decir verdad, la tierra natal imprime un carácter que se diluye en las grandes ciudades sin alma.

-    Contra mayores son los puntos de referencia que una comunidad ofrece a sus miembros, mayor es la posibilidad de que éstos, reconociéndolos y asumiéndolos, estén arraigado en ella. Estos puntos de referencia son, fundamentalmente culturales y antropológicos, pero también psicológicos y geopolíticos. Existe arraigo en una tierra (geopolítica), que ha modelado la forma de ser (sicología) de un grupo étnico (antropología), que disfruta de unos mismos valores (cultura) heredados de sus ancestros (tradición).

-    Hasta no hace mucho tiempo uno de los peores castigos a los que se sometía a los reos era el destierro. Ser desterrado implicaba interrumpir la relación con los propios orígenes, ver castigado un crimen con la imposibilidad de ejercer el arraigo. La riqueza de las naciones occidentales se evidencia en que cada comarca, cada región, tiene unas tradiciones específicas que la hacen relativamente diferente a las inmediatamente contiguas.

-    Por su parte, el fundamento de la Nación no es el arraigo, sino la idea de Misión y de Destino. Ahora bien, es preciso superar la contradicción existente entre el arraigo que afecta a las regiones y nacionalidades, y la idea de Misión que debe caracterizar a un Estado Nacional. Especialmente por que, a partir de ambas, pueden encontrarse los elementos necesarios como para afrontar el principal problema que tienen la humanidad en este momento: el fantasma de la globalización.

-    Dentro de una misma Nación y de un mismo Estado existen distintas formas de entender el arraigo en cada región y nacionalidad. Incluso dentro de una misma región, la forma de vivir el arraigo puede variar extraordinariamente. Pero, en general, las posibilidades de un arraigo real disminuyen:

                    1)    con la dimensión geográfica y
                    2)    en el marco urbano.

-    No puede existir el mismo arraigo en una gran ciudad formada por un crisol de venidos de los más distintos horizontes geográficos que en una comarca agraria. Es innegable que las ciudades, cada vez más, se parecen unas a otras; los centros comerciales de todo Occidente son casi exactamente iguales; no existen variaciones esenciales de una a otra ciudad. Fuera de sus centros históricos mas o menos grandes, los mismos arrabales, con las mismas fórmulas urbanísticas, los mismos edificios de hierro, vidrio y cemento, suponen un mismo panorama en toda Europa. En las ciudades se pierde el sentido de lo comunitario. En un gran inmueble de apartamentos, la única posibilidad de contacto entre unos y otros vecinos, es la "asamblea de vecinos" cuya finalidad es esencialmente administrativa. Se diría que el asfalto ha creado una película impermeable que impide la posibilidad de arraigo.

-    Es innegable que la tendencia actual en Occidente es a concentrar las poblaciones en grandes ciudades y vaciar las zonas rurales. Esto repercute negativamente en el arraigo de las poblaciones. Este va disminuyendo entre el bosque hierro, vidrio y cemento, sobre el asfalto. Para colmo, las ciudades modernas no son uniformes. Están parceladas en barrios y estos tienen un contenido de clase. Existen barrios acomodados, muy acomodados, marginales, obreros, comerciales, burgueses, residenciales, dormitorio, etc. La perversión de las grandes ciudades consiste en que han sustituido el arraigo a una tierra por la pertenencia a una clase económica, con el consiguiente tránsito de valores y con sus zonas-hábitat concretas.

-    De ahí que la doctrina del arraigo tenga sólo una importancia limitada si no se la acompaña con la doctrina de la Identidad. Es innegable que dentro del actual paradigma de civilización y con la actual demografía, las ciudades son las unidades de convivencia más adaptadas. Dentro de ellas, la solidaridad entre sus miembros solamente aparece puntualmente en momentos de grandes catástrofes (cuando los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, durante alguna gran catástrofe natural o algún atentado criminal), pero difícilmente se manifiesta en una situación de normalidad.

-    Ahora bien, la ciudad se inscribe dentro de una región (o de una nacionalidad) y forma parte de una Nación-Estado, e incluso, en el caso europeo, un ciudad se inscribe también dentro del marco de una federación supranacional. Por ello, si bien es cierto que en las grandes ciudades la población está menos arraigada que en las áreas rurales, ello no quiere decir que en ese marco no existan unos vínculos identitarios para el ciudadano que vengan definidos por la región (o nacionalidad), la Nación-Estado o Europa.

-    Todo esto implica:

1)     Que las ciudades modernas están mal planificadas y tienden a reproducir (en lugar de atenuar) la estratificación social.

2)     Que esta estratificación social es el reflejo de un orden económico injusto traído por el liberalismo salvaje.

3)    Que tal como están diseñadas las ciudades modernas se convierten en un marco despersonalizador y masificador.

4)     Que el gigantismo es el elemento que acentúa estas lacras que acompañan a la vida ciudadana.

5)     Que la especulación inmobiliaria tiende a acentuar el carácter de clase de los barrios.

6)     Que en las zonas con más capacidad adquisitiva la inmigración se ve con otros ojos que en zonas con una menor renta.

7)     Que los contingentes de inmigrantes "sirven" a las clases más favorecidas, pero "viven" junto a las clases menos adineradas.

8)     Que es en las zonas obreras y en las zonas residenciales de los cinturones urbanos donde el problema de la inmigración se vive más dramáticamente.

9)     Que estas zonas viven un proceso de degradación que consiste en variarse de población europea, paralelamente a la formación de ghettos de población inmigrante.

10)    Que en las grandes ciudades no puede existir arraigo con la tierra natal sino identidad con la región, la nación, etc.

11)    Que una sabia política de gobierno debe:

o        descongestionar las grandes ciudades
o        detener la especulación inmobiliaria
o        imprimir carácter propio a cada ciudad
o        evitar los procesos de masificación
o        atenuar la división de clase de los barrios
o        evitar la aparición de ghettos
o        resaltar los valores comunitarios urbanos

-    El desarraigo que implica la vida en las grandes ciudades tiende a generar fenómenos perniciosos que pasarán a las crónicas del siglo XX y XXI como muestras del poder disolvente y deletéreo de las megapolis postindustriales:

o        La violencia urbana
o        Los fenómenos de terrorismo
o        Las tribus urbanas
o        La alineación urbana
o        El cosmopolitismo
o        La aculturalización
o        La masificación
o        La falta de identidad

-    Todos estos conflictos generados en las grandes ciudades pueden terminar. Cuando en 1967 Herbert Marcusse explicaba que nos aproximábamos al "final de la utopía" aún no podía conocer la transformación de la humanidad que iba a crear el boom de la microinformática. En la actualidad las propias direcciones empresariales todavía no han advertido plenamente lo que eso supone.

-    Por que si hace sólo unas décadas era necesaria la concentración de personal en empresas ubicadas en lugares físicos concretos y eso implicaba la existencia de "polígonos industriales" o bien de edificios consagrados y equipados para albergar a las administraciones de los complejos industriales, en la actualidad, cada parte -salvo la productiva, obviamente- puede desarrollar su trabajo desde su hogar y este puede estar alejado de los grandes centros industriales y urbanos, sin que se resienta la calidad del trabajo desarrollado. Esto implica la posibilidad de un cierto retorno al campo.


VIIª TESIS POLITICA

ES PRECISO DEFENDER Y SALVAGUARDAR LA AUTOSUFICIENCIA DE LAS COMUNIDADES Y ESTO PASA POR LA DEFENSA DEL CAMPO Y DEL CAMPESINADO. AL MISMO TIEMPO SE TRATA DE DEFENDER UNOS VALORES Y UN ESTILO DE VIDA QUE HAN CONSTITUIDO DURANTE SIGLOS LO MEJOR DE NUESTROS PUEBLOS Y QUE HOY AFRONTAN EL PROBLEMA DE SU EXTINCION. SOSTENEMOS LA IMPORTANCIA DEL CAMPESINADO EN EL FUTURO DE EUROPA Y LA NECESIDAD DE CORTAR EL PASO A LA DESTRUCCION DEL MEDIO ECOLOGICO A CAUSA DE UN CRECIMIENTO URBANISTICO DESORDENADO Y ESPECULATIVO.



-    Por lo demás, la oposición a una economía globalizada pasa por cierta autosuficiencia de las comunidades. La despoblación del campo en Europa Occidental hace que el Viejo Continente sea ampliamente tributario de los alimentos llegados del exterior. Esto implica una situación de precariedad e inseguridad. Es preciso recolonizar los campos de Europa Occidental y evitar que las áreas urbanizadas vayan creciendo progresivamente.

-    No se trata de dar marcha atrás en la rueda de la historia, sino de prever lo que puede ocurrir en caso de trastornos graves en los países o en las zonas productoras de alimentos. Lo contrario de la globalización es la localización. Pues bien, lo que proponemos es la relocalización de la capacidad agrícola de Europa y orientar la política de consumo de alimentos hacia la inmediatez: es decir, hacia lo que se cultiva en la propia región.

-    Por lo demás, no hay que olvidar que uno de los terrenos en donde se manifiesta tanto el arraigo como la identidad de un pueblo es en su cocina. La sabiduría popular, durante siglos, ha orientado automáticamente la alimentación de los pueblos hacia los estándares óptimos desde el punto de vista dietético y productivo. La dieta mediterránea, por ejemplo, es la más adecuada para los ciudadanos de las orillas del Mare Nostrum por que incorpora precisamente lo que se produce en ese entorno. Una dieta de ese estilo sería imposible en la sabana africana o en el centro de Moscú. La relación de inmediatez entre el cultivo de un alimento y su consumo, es fundamental para la conservación de sus cualidades nutricionales. Un cordero criado en Australia es más barato que uno criado en nuestra región... pero el cordero australiano ha tenido que viajar congelado durante mes y medio, mientras que el criado en el corral de nuestro hogar o en la región evita en gran medida este proceso.

-    Por otra parte lo que estamos proponiendo no es un cultivo exclusivamente biológico (que implica una producción limitada), sino simplemente la repoblación de los campos  el retorno a la producción agrícola para consumo de los habitantes de esa comarca y el abastecimiento de la región.

-    No hay que olvidar que la civilización se desarrolla en el momento en que se fijan las poblaciones sobre un terreno concreto gracias a la roturación y al cultivo de los campos. Tampoco puede olvidarse que la colonización de los territorios fue la mejor manera de prevenir las invasiones de fuerzas hostiles y colonizar territorios recién ocupados. Finalmente, no hay que olvidar los rasgos de la mentalidad campesino extraordinariamente necesarios en el panorama actual caracterizado por la ausencia de valores:

"    La idea de la fidelidad a la tierra.

"    La idea del respeto al medio ambiente y de defensa de la naturaleza, no aprendido en libros, ni enseñado por ecologistas teóricos, sino comprendido a través de generaciones y de una sabiduría empírica acumulada.

"    La idea de la hermandad entre los que viven y trabajan sobre la misma tierra.

"    La idea de la lealtad entre hombres y entre los hombres y las estructuras de gobierno de que se han dotado.

"    La idea del esfuerzo y el trabajo para construir el porvenir, la naturaleza no regala nada a nadie.

"    La idea de la simplicidad en el estilo de vida, alejado de lujos y artificios.

"    La idea de la fidelidad a la tradición ancestral.

"    La idea de la libertad individual conjugada con la del destino de la comunidad.

-    Ese estilo humano no puede desaparecer de la Vieja Europa. En buena medida es el campesinado el que ha hecho a la Vieja Europa. Dos siglos de industrialización han generado distintas riadas migratorias del campo a la ciudad, pero nada impide -y mucho menos la irrupción de las nuevas tecnologías- el inicio de un movimiento en sentido contrario. Por lo demás, las nuevas tecnologías aplicadas a la siembra y a la recolecta aseguran razonablemente la desaparición de los aspectos más ingratos de la vida rural.

-    Es preciso airear la bandera de un retorno a los campos, especialmente para los jóvenes, promover la creación de nuevas entidades agrícolas que renueven el sentido comunitario y el estilo de los campesinos que desde las fronteras de la Reconquista hasta las marcas del Este colonizaron y defendieron las fronteras de Europa, desde los espartanos que abandonaban el arado y la grada para coger el escudo y el yelmo, desde los legionarios romanos que, una vez desmovilizados, recibían como mayor premio a sus servicios tierras de cultivo, hasta los combatientes alemanes que tras la I Guerra Mundial fueron al Báltico a liberar tierras para asentarse en ellas, siempre ha existido la misma constante: el campesino defendiendo su tierra ha sido un eficaz e imbatible combatiente.

-    Por que es en los campos en donde será posible renovar más ímpetu el arraigo de las comunidades. Las distintas formas de arraigo, sumadas, y adicionando valores históricos, antropológicos y sicológicos dan como resultado la "identidad". Esta identidad, en nuestro ámbito geográfico e histórico, es a la vez regional, nacional y europea.


EL ESTADO NACIONAL Y LA CUESTION DE LAS NACIONALIDADES Y LAS REGIONES.

VIIIª TESIS POLITICA


EL PROCESO DE ACELERACION DE LA HISTORIA HA HECHO QUE LA IDEA DE "NACION" EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XXI DEBA REACTUALIZARSE. ESPAÑA COMO NACION DEBE REDEFINIR SU "MISION" Y SU "DESTINO" ADAPTADOS AL ACTUAL MOMENTO HISTORICO. SI LA NACION ES UN "PROYECTO DE VIDA EN COMUN" HACE FALTA PLANTEARSE NUEVO COMO VA A SER EN EL MARCO NUEVO DEL SIGLO XXI Y DE LOS PROCESOS HISTORICOS ACTUALMENTE EN CURSO.


La historia nos obliga a buscar fórmulas de convivencia adaptadas a las nuevas situaciones generadas por el devenir. Si conservásemos las estructuras culturales y de comunicaciones propias del neolítico, evidentemente el arraigo se confundiría con la identidad nacional. Pero este no es el caso:

"    En el siglo XXI, la dimensión del Estado debe asegurar la supervivencia de la nación.

"    La fórmula Nación-Estado que se generalizó a partir de la paz de Westfalia y de la revolución francesa ya no basta en un mundo globalizado.

"    Se tiende a los grandes bloques geopolíticos, capaces de asegurar la supervivencia de las Naciones que los componen en el terreno de la economía, la defensa, la investigación científica, y las relaciones internacionales.

"    En el interior de esos bloques pueden coexistir naciones y nacionalidades, pero es evidente que deben delegar algunas de sus atribuciones al Estado Federal capaz de unificar esfuerzos.

"    Toda esta situación implica que existen tres contradicciones fundamentales:

1.    Entre los micronacionalismos y los Estados Nacionales.

2.    Entre los propios Estados Nacionales y

3.    Entre bloques geopolíticos (EEUU y la UE)

"    La primera no tiene solución: los micronacionalismos suponen una vuelta atrás de la rueda de la historia. Con ellos no hay entendimiento posible: parten de una visión miope e irracional que confunde arraigo con identidad, racional con irracional, historia real con delirio histórico.

"    La contradicción entre Estados Nacionales solamente puede ser resuelta en el marco de la UE que, por el momento, ha evitado en medio siglo el estallido de nuevos conflictos entre naciones europeas.

"    La contradicción entre EEUU y la UE es, inicialmente, una contradicción económica y comercial, que deriva de una contradicción geopolítica [como veremos más adelante].

-    El caso de los partidos nacionalistas demuestra que han surgido de una contradicción no resuelta, la existente entre el arraigo a la "patria carnal" y la identidad del Estado Nacional.

-    Repetimos que el arraigo sólo se manifiesta en la inmediatez, mientras la identidad es un concepto más amplio. Cuando un partido nacionalista asfixia la identidad en beneficio del arraigo, lo que está es defendiendo a la "tribu". Pero la "tribu" está inadaptada para ejercer un papel efectivo en la historia moderna. Es imposible atribuir una Misión y un Destino a la "tribu" por que sus dimensiones son demasiado reducidas como para que pueda establecerse de manera realista y objetiva.

-    A la inversa, un partido estatalista tiende a desconocer las formas de ser de la periferia acaso por que las "élites" periféricas se han incorporado a los partidos nacionalistas, restando visión a los partidos estatalistas.

-    El problema radica en que los partidos mayoritarios durante los últimos 25 años han demostrado no estar en condiciones de aportar una Misión y un Destino a la España democrática. Tras los fastos del 92 (Olimpiada de Barcelona, Expo de Sevilla, Vº Centerario) que parecieron querer definir una proyección internacional de España, pero que se agotaron en el fango de los GAL, la corrupción, el paro y la crisis económica, el PP evidenció, especialmente a partir de los bombardeos sobre Yugoslavia en 1998, que carecía de un proyecto nacional. Y no sólo eso, sino que su "proyecto" apenas implicaba otra cosa que colocarse en el furgón de cola del americanismo más agresivo y antieuropeo, pretendiendo dar a España una vocación noratlantista que jamás ha tenido: por que "nuestra América", aquella con la que podemos identificarnos, no es la del Norte, sino la del Sur.

-    La inexistencia de un proyecto nacional supone una válvula de oxígeno para los partidos nacionalistas: ellos aportan a sus comunidades un proyecto tribal, excepcionalmente limitado y pobre, situado fuera de la Historia e incluso, contra la Historia: desde que la Unión Europea se autodefinió como "unión de Estados Nacionales", los nacionalismos periféricos han sido arrojados a la cloaca de la Historia. Sólo hace falta que lo acepten, lo asuman, lo digieran e intenten reciclarse. Lo que parece probable dado que todavía mantienen su cuota electoral.

-    Si el arraigo no tiene una contrapartida que lo universalice se convierte en algo irrelevante que tiene más que ver con la antropología y el folklore que con la política (arte guiar a las comunidades en el cumplimiento de su Destino). Esa contrapartida es la identidad nacional y la identidad europea.

-    Por el contrario, si la identidad nacional desconsidera la posibilidad del arraigo en las regiones o en las nacionalidades, se convierte en una construcción meramente intelectual o en una voluntad de poder desvinculada de las masas.

-    Una estabilidad política precisa de un equilibrio entre arraigo e identidad. Si tal equilibrio no se produce y el arraigo queda priorizado, vence el nacionalismo y la tribu. Si, por el contrario, es el Estado Nacional el que se tiene en cuenta en exclusiva, se reproducen comportamientos jacobinos, uniformizadores e igualitaristas. Así pues de lo que se trata es de mantener equilibrios. 

-    Para las doctrinas nacionalistas el Estado hace a la Nación y no a la inversa, tal como evidencian las conocidas palabras de Rousseau: "Son las instituciones las que forman el genio propio de los pueblos, el carácter y los gustos y las costumbres de una nación". Así como en las monarquías medievales es la "fides" y la figura del monarca la que generaban el "reino", en las naciones modernas será el Estado quien crea a la nación y le da forma. A partir del reinado de Felipe "El Hermoso" de Francia, se empezó a registrar una tendencia hacia la centralización que luego confirmó Federico II, el propio hijo del "buen Barbarroja", en el Sacro Imperio. Las monarquías pasaron primero a ser absolutas en las que se demostró la tendencia hacia la centralización y a la creación de aparatos administrativos cada vez más amplios que sustituían a la "fides" medieval. A partir de un cierto momento -a mediados del siglo XVIII, cuando ya las monarquías se habían convertido en "absolutas"- esa tendencia siguió su curso en el Despotismo Ilustrado que facilitó el basamento teórico al absolutismo.

-    El crecimiento económico, la aparición de los procesos incipientes de producción industrial, completaron un proceso que se había iniciado durante el Renacimiento cuando el comercio de especies generó una acumulación de capital en manos de los comerciantes que estaban fuera de cualquier disciplina gremial. En el último tercio del siglo XVIII esta casta de poseedores del capital ya había crecido lo suficiente como para que irrumpieran en el terreno político. Pero para poder afirmar su primacía, era preciso que la burguesía se deshiciera de la casta que le impedía el acceso al poder: la nobleza. Lo que rechazaba la clase que se estaba perfilando como hegemónica, no era el proceso de centralización del Estado, sino la primacía de la aristocracia de sangre, sobre la aristocracia del dinero en ese mismo Estado. La revolución francesa evidenció de forma dramática el odio de los revolucionarios burgueses contra los nobles, en lo que constituye un genocidio sistemático y siniestro realizado bajo el brillo del metal de las guillotinas. No es que la nuevas casta hegemónica, la burguesía, rechazara las guerras de conquista -tal como demostró Bonaparte, el heredero de la Revolución- y el sacrificio que implicaban para la población, sino que tal esfuerzo se va a realizar en nombre del nacionalismo, es decir, de la totalidad de la Nación en armas. Y es entonces cuando se desatan en los dos siglos siguientes guerras por toda Europa motivadas por rivalidades económicas y tendentes a la conquista de nuevos mercados. Por que el proceso de fortalecimiento de los Estados Nacionales integra dos tendencias: hacia el fortalecimiento del propio aparato del Estado y hacia el fortalecimiento del mercado.

-    De la misma forma que en el interior de las monarquías medievales surgió la tendencia hacia la centralización y la monarquía feudal pasó a convertirse en absoluta en apenas tres siglos, ahora los Estados nacionales, a fuerza de ir alimentando los poderes del Estado y ampliando el mercado han terminado desencadenando el proceso de globalización. Así como la burguesía desaloja del poder a la aristocracia masacrándola, ahora son los detentadores de la alta finanza quienes componen la nueva clase hegemónica del período multinacional y globalizador.

-    Vamos a referirnos ahora al "Estado Nacional". Ese concepto aparece históricamente en 1789, antes no existía. Existían los "reinos": el reino de España, el reino de Francia, el reino de Prusia, el reino de Baviera, los reinos itálicos, etc. A partir de las revoluciones burguesas aparecen los "Estados Nacionales". Y esto genera un problema. Tales Estados aparecen en una fase avanzada de desarrollo de las monarquías, su fase absolutista.

-    El Estado Nacional en su forma revolucionaria y jacobina, sustituye históricamente a los reinos y representa una exacerbación de la tendencia a la uniformización que aparece con las monarquías absolutas. Estas, empezaron cercenando los fueros regionales y locales, continuaron amputando las libertades de los gremios, y crearon progresivamente cuerpos funcionariales para el dominio de los amplios espacios bajo su control en un proceso de burocratización creciente que siempre se ha configurado como el estadio final de las formas políticas.

-    Al producirse la revolución francesa, los aspectos más problemáticos del absolutismo, fueron heredados y exasperados por el nacionalismo jacobino. Este, además, consideró al ser humano en su dignidad específica para reconvertirlo en "enfant de la patrie". El derecho a llevar armas que detentaban sólo algunas categorías sociales, fue extendido a toda la sociedad con el reclutamiento obligatorio, iniciándose así un proceso de nivelación que destruyó a los cuerpos intermedios de la sociedad. Lo más problemático del jacobinismo fue la cercenación de las autonomías regionales, la destrucción de la legislación foral, la uniformización de los Estados Nacionales que no admitían fisuras en su estructura y para ello debían necesariamente borrar la posibilidad de arraigo en las "patrias carnales", regiones o nacionalidades.

-    Y en este sentido el jacobinismo fue el heredero de la monarquía absoluta, a pesar de que el tránsito de una a otra fuera sangriento y se realizara en medio de esa masacre sin precedentes que fue la Revolución Francesa.

-    Las monarquías absolutas de los primeros Borbones, no tenían nada que ver con las monarquías medievales cuyo nivel de descentralización era total y que permitían un alto grado de autonomía a los distintos cuerpos de la sociedad:

o     de una parte a los estamentos verticales (gremios de artesanos, órdenes militares y órdenes ascéticas como representantes de las tres castas: la burguesa, la guerrera y la religiosa) y

o     de otra estamentos horizontales (los ducados, los condados, las ciudades, los reinos asociados).

-    En su locura igualitaria, el absolutismo monárquico, a partir de Felipe "El Hermoso", rey de Francia, se preocupó de abolir progresivamente la autonomía de los cuerpos intermedios de la sociedad. A partir de la disolución de la Orden Templaria en 1314 y de las limitaciones a los privilegios de los gremios, lo que se puede ver, cada vez con más intensidad, es un proceso de nivelación creciente cuyo límite fue la aparición del Estado Nacional con la revolución francesa (precedida por la independencia americana que no había pasado por este proceso en la medida en que la monarquía británica jamás tuvo arraigo en las colonias de Nueva Inglaterra; pero, esas mismas ideas, traídas a Europa y agitadas con los principios de la Ilustración y con la tarea subterránea de las logias masónicas, generó la revolución francesa).

-    Es significativo, en cualquier caso, que la primera revolución burguesa tuviera lugar en EE.UU. y de ahí se exportara a Francia y a Europa. Estas ideas solamente podían haber derivado de sectores en ruptura con su pasado, como los puritanos llegados a Nueva Inglaterra. De hecho, quienes no tienen ninguna tradición, ni ninguna posibilidad de arraigo, desean abatir cualquier tradición.

-    El hecho de que las democracias modernas hayan nacido de las revoluciones franceses y americanas es un hecho meramente coyuntural. Estas democracias seguramente hubieran aparecido cuando las fuerzas productivas, el nivel educativo y las circunstancias políticas lo hubieran permitido. No hay que olvidar que los Estados Generales de Francia fueron convocados por el propio Luis XVI y suponían una forma de "democracia orgánica" que, con el tiempo se hubiera convertido en alguna forma de democracia próxima a la que conocemos. El moderno Estado-nación, se basa en los siguientes principios:

1.     Cada marco nacional es diferente al resto. De ahí nace su "razón suficiente" para justificar su existencia independiente.

2.     En democracia la soberanía nacional reside en la voluntad de los habitantes de una nación. A cada nación corresponde, pues, un Estado.

3.     Los ciudadanos se deben por entero al Estado-Nación, no tienen ningún valor, ni estructura superior a él.

4.     Contra más fuerte es un Estado más posibilidades tiene de dar libertad, prosperidad y seguridad a sus miembros.

5.     El Estado es la forma en la que se organizan los ciudadanos de una nación.
-    Estos valores están presentes en todas las constituciones democráticas del mundo desde la Constitución Americana hasta las modernas constituciones de las nuevas democracias del Este; en sí mismos, siendo discutibles, no son rechazables, máxime cuando existe un cierto consenso en torno suyo.


IXª TESIS POLITICA

ES PRECISO DISTINGUIR ENTRE NACION, NACIONALIDAD, NACIONALISMO Y PATRIOTISMO. RECHAZAMOS IDOLATRAR A LA NACION MEDIANTE UN NACIONALISMO. RECHAZAMOS LOS PROCESOS INDEPENDENTISTAS QUE PRETENDEN DAR MARCHA ATRÁS A LA RUEDA DE LA HISTORIA. CREEMOS EN LA UNIDAD DE LA NACION Y DEL ESTADO, CREEMOS EN LA CONVIVENCIA ENTRE NACIONALIDADES DENTRO DEL MISMO ESTADO. CREEMOS EN EL PATRIOTISMO COMO FORMA MAS DEPURADA DE ADHESION A LOS VALORE QUE CONFIGURAN LA IDENTIDAD NACIONAL.
 
-    El nacionalismo suele ser presentado como amor a la nación; pero eso no es ser nacionalista. En la práctica el nacionalismo es otra cosa y consiste en:

"    Pretender que solamente existe un Estado dentro de las fronteras nacionales. Lo que implica necesariamente la aparición del jacobinismo (uniformización de las diferencias nacionales y/o regionales dentro del Estado).

"    Pretender que la pertenencia a un grupo étnico y a la ciudadanía sean la misma cosa. Lo que conduce a los micronacionalismos (pretender que cada nación por minúscula que sea tenga su propio Estado).

-    En el fondo, más que reverenciar a la Nación, el nacionalismo lo que hace es sacralizar al Estado emanado de la "soberanía popular" de los habitantes de una región, nación o nacionalidad. El nuevo tótem surgido a finales del siglo XVIII es el binomio Estado-Nación como entidad metafísica depositaria de la soberanía nacional. Incluso el ritual electoral tiene mucho de liturgia sagrada: se realiza sobre un ara, la mesa electoral, frente a los sumos sacerdotes que han recibido de la junta electoral la consagración para realizar la tarea sagrada del recuento de votos. La transmutación de los votos individuales en voluntad colectiva se realiza dentro de un sagrario o urna electoral. Incluso es preciso un período previo de purificación, la jornada de reflexión, como antes era preciso un ayuno para recibir la Sagrada Forma. La proclamación de los candidatos y su investidura es lo más parecido a una iniciación religiosa, algo que, los propios diputados confirman cuando juran sobre el "libro". Al igual que un sacrificio sagrado es preciso renovar temporalmente el ritual para reafirmar su validez ... ¿Es o no es un ritual religioso?

-    En realidad la democracia real es algo mucho más sencillo. Consiste en la aplicación de dos principios fundamentales:

1)    El reconocimiento de una serie de derechos y obligaciones de los ciudadanos: derechos que garantizan las libertades públicas y los derechos fundamentales.

2)    El reconocimiento de la ley del número para elegir a sus representantes y resuelve sus problemas mediante algo tan simple como el recurso a la mayoría y a la minoría.

Mientras no se invente un sistema mejor, éste es razonablemente aceptable. Ciertamente, se pueden aplicar modificaciones a fin de que alcanzar mayores niveles de representatividad:

"    Normalizar el recurso al referéndum y la iniciativa popular.

"    Evitar correcciones a la representación como la Ley d’Hont.

"    Introducción de las listas abiertas en las que cada elector sepa quien es "su" diputado y cada diputado tenga la obligación de oír a los ciudadanos de su distrito.

"    Mejora de los mecanismos de lucha contra la corrupción política.

"    Limitar el poder de los partidos y sus interrelaciones con los grupos de presión económicos.

"    Convertir el Senado en una cámara de representación orgánica en donde estén presentes representantes de los sindicatos, la patronal, las universidades, los colegios profesionales, las ONGs, las comunidades autónomas y la sociedad civil en general.

-    Ahora bien, cuando se sacraliza el voto y el simple hecho de votar se convierte en un ritual casi animista, la conclusión es que los elegidos están aureolados con un poder semidivino y por tanto son, a su vez, intocables. El caso italiano con un Berlusconi que hace aprobar una ley de amnistía que le beneficia especialmente a él, o el de Bush que resulta elegido presidente por una minoría de votantes tras un recuento fraudulento, no son compatibles con una democrático real.

-    Pero, fatalmente, el nacionalismo no se limita solo a defender la identidad y las diferencias nacionales, sino que termina siendo el "individualismo de los pueblos" y estos terminan enfrentándose unos contra otros. El nacionalismo del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX generó una reacción contraria: el internacionalismo o cosmopolitismo. Pero lejos de ser la antítesis del nacionalismo, apenas pasaba de ser su consecuencia extrema. Si el jacobinismo nacionalista uniformizó, nivelo e hizo desaparecer las diferencias regionales dentro de cada Estado, ahora las diferencias entre Estados tienden a nivelarse y desaparecer en beneficio del cosmopolitismo.

-    Cuando aún hoy se examinan las posiciones que determinados "líderes" de la Unión Europea han tomado se percibe que en ellos todavía existe el lastre nacionalista (ingleses boicoteando el euro, españoles sirviendo a los intereses de EEUU facilitando la entrada de Turquía en la UE, franceses enfrentándose a austriacos y permaneciendo silenciosos durante el incidente de Perejil, etc.), sin hablar de las guerras balcánicas que han azotado aquella zona durante 10 años o sobre los delirios del lendakari Ibarreche creyendo que su enemigo es "España" sin aludir en absoluto al verdadero adversario de las naciones y los pueblos: la globalización.

-    La aparición del nacionalismo genera, necesaria e inevitablemente, el surgimiento de otro de signo contrario en los países vecinos. Así se protegen contra la agresividad expansionista que implica por definición todo nacionalismo. Si tal agresividad no estuviera presente, no estaríamos de hecho ante un nacionalismo.

"    Todo partido nacionalista tiene como ley interna crear un "Estado-Nación" que corresponda a su ámbito étnico, poco importa si lo confiesan o por mera táctica lo disimulan.

"    Todo partido nacionalista tiene como objetivo la independencia nacional, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para alcanzar un fin: la supremacía sobre otras unidades nacionales vecinas. El nacionalismo catalán generó como respuesta la aparición de un nacionalismo valenciano más anticatalán que antiespañol; el propio nacionalismo español, tras irrumpir en la historia en el siglo XIX generó a las pocas décadas los nacionalismos catalán y vasco. 

-    El nacionalismo es un fruto de la modernidad, mientras que en el mundo pre-moderno existía la noción de Imperio. A no confundir, necesariamente, Imperio con "imperialismo", siendo éste el proceso en el que una potencia conquista, domina, explota y aniquila culturalmente a otras. Nada más alejado con la noción de Imperio. Bajo Carlos V, emperador que reunía en torno suyo territorios extremadamente diversos, no se produjeron choques, ni interferencias culturales, ni mucho menos limpiezas étnicas, sino que siempre se dio un respeto escrupuloso a las peculiaridades y leyes propias de los territorios integrados en el conjunto.

-    Llama la atención que una de las singularidades más chocantes de los que en España se han considerado nacionalistas españoles, es la de considerar que, con los Austrias, España alcanzó su apogeo, para, a continuación, ignorar el modelo en que se basó ese apogeo. Así, de manera insistente se hablaba en tiempos del franquismo de las glorias de Carlos I de España y V de Alemania, de Felipe II y aun de los restantes Austrias, pero no se quiso entender que en esa época los Habsburgos españoles respetaban escrupulosamente la existencia de las peculiaridades locales que diferenciaban entre sí a sus reinos hispánicos. Esos mismos nacionalistas españoles, ignoran que fueron los Borbones quienes acabaron progresivamente con esas peculiaridades forales de los reinos hispánicos y mientras se les llenaba la boca con el "España una" ignoraban que hasta las Cortes de Cádiz (las denostadas Cortes de Cádiz) ni un sólo documento oficial de la Corte de la Monarquía católica habló jamás de España, sino que siempre se empleó la formula de "las Españas...".

-    El proceso histórico iniciado en España con las Cortes de Cádiz supone la irrupción del nacionalismo jacobino en nuestra patria que mostró todos sus efectos perversos. Por que la revolución francesa acabó finalmente con los privilegios de los gremios y de las ciudades, abolió los particularismos locales, supuso un rodillo sobre las formas culturales ligadas a la tierra natal. Pero hubo algo peor: España, Francia, el resto de los reinos devenidos "estados nacionales", existían como unidades antes de que el Estado hubiera proclamado su voluntad uniformizadora.

-    En las guerras civiles del siglo XVIII, los catalanes quieren que el rey "de las Españas" sea austriaco: esto es, no tienen inconveniente en "ser" una de las Españas. Es más, los defensores del Barrio de la Ribera y de las murallas del Raval, los combatientes de los gremios barceloneses y los héroes de la ciudad como Rafael de Casanova, vertieron su sangre para que una monarquía no borbónica, esto es, no absoluta, gobernara en "las Españas". Fueron precisamente los nobles exiliados de Barcelona tras la derrota del 11 de septiembre los que siempre mantuvieron desconfianza y resquemor hacia los borbones y se refugiaron en la Catalunya interior repoblando Osona, el Bergueda, etc. o bien se fueron a combatir junto la Duque de Habsburgo en las guerras centroeuropeas de la época. Fue precisamente en estas mismas zonas de la Catalunya interior, donde cien años después, los rescoldos de aquella revuelta sucesoria se avivarán aprovechando el nuevo escenario generado por las guerras carlistas que, como los legitimistas vandeanos franceses y los jacobitas ingleses, defendían los viejos fueros en contra del absolutismo y del republicanismo masónico.

-    Existe una saludable diferenciación entre patriotismo y nacionalismo. El patriotismo sería el apego a la tierra de los padres, mientras que el nacionalismo es la exaltación de los valores reales o supuestos atribuidos a la nación y la defensa de la individualidad de esa nación en relación a otras.

-    Lamentablemente existe un equívoco semántico que es preciso desterrar: lo que se entiende en España por "nacionalismo" no es hoy exactamente lo mismo a lo que se entiende en Francia. Históricamente el nacionalismo nace en Francia y las tropas napoleónicas lo extienden por toda Europa junto a las doctrinas liberales. De la misma forma que los conceptos de derecha e izquierda han variado con el paso del tiempo (inicialmente, la derecha definía a los diputados monárquicos que se sentaban a la derecha de la Asamblea Nacional, mientras que los republicanos se sentaban a la izquierda), también el significado semántico de los términos nacionalismo y patriotismo han ido cambiando en el decurso de los años. Si en un principio el nacionalismo definió a los jacobinos, a los "enfants de la patrie" y a los que aceptaban el paradigma revolucionario ("libertad, igualdad, fraternidad"), un siglo después, en la misma Francia, el nacionalismo pasaba a ser sinónimo de anticomunismo.

-    El nacionalismo en su acepción actual nace con la revolución francesa y es inseparable de ella. De ahí que el nacionalismo -todo nacionalismo- sea inseparable de la idea uniformizadora jacobina y para imponerse deba necesariamente barrer cualquier diferencia.

-    A partir de Maurras, se consideraba que los valores nacionalistas eran el clavo más sólido sobre el que podía asentarse una cruzada anticomunista. Solamente en la medida en que el comunismo ocupó buena parte de la historia del siglo XX, el nacionalismo pasó a ser sinónimo de lucha contra el más perverso de los comportamientos ideológicos marxistas: el internacionalismo. Durante una buena etapa del siglo XIX quien no era comunista, era nacionalista, de tal manera que no existió sólo una forma de nacionalismo sino diversas, pero todas -salvo las aparecidas en el Tercer Mundo- tenían como denominador común su anticomunismo.

-    En España, las cuatro décadas de convivencia entre marxistas y nacionalistas periféricos en el seno de la oposición democrática, no lograron salvar las reservas de unos y otros. Mientras que los primeros estaban situados en la izquierda política, los otros se situaban en el centro-derecha y, más generalmente, en el centro. Esta diversidad de posiciones se evidenció tras concluir el franquismo y abrirse el período democratizador. Los nacionalismos se situaron en posiciones inequívocamente de derecha y centro-derecha, abandonando a los que hasta ese momento habían sido sus socios mayoritarios en el seno de la "oposición democrática". La izquierda moderada -PSOE- en su tarea de poder, demostró estar cerca de la derecha moderada -PP- en su concepción de un cierto nacionalismo español.

-    El nacionalismo del PP enlaza en gran medida con el del franquismo que identificaba a toda la oposición democrática como un frente articulado por los comunistas y, por tanto, se definía a sí misma como anticomunista. De nada sirvió la existencia de textos falangistas en donde se alertase sobre la diferencia entre nacionalismo y patriotismo o entre patriotismo y micronacionalismo. La caída del franquismo puso en crisis a este sector que, hasta tal punto estaba identificado con ideales nacionalistas, que entrañó también la crisis de la nación española. Unos y otros habían olvidado el verdadero origen y orientación del nacionalismo.


Xª TESIS POLITICA

LA REALIDAD DE LA GLOBALIZACION, DEL CRECIMIENTO DE LAS NECESIDADES ECONOMICAS Y DE LOS PRESUPUESTOS DE INVESTIGACION, LAS NECESIADES DE LA DEFENSA NACIONAL, HACEN QUE SEA NECESARIO TENDER A LA FORMACION DE BLOQUES GEOPOLITICOS DENTRO DE UN DISEÑO MUNDIAL MULTILATERALISTA. UNO DE ESTOS BLOQUES ES LA UNION EUROPEA. ASI PUES, UN PATRIOTISMO DEL SIGLO XXI REQUIERE UNA APERTURA A LA COOPERACION DENTRO DE LA UE, ENTENDIDA COMO "UNION DE ESTADOS NACIONALES".

-    Digamos desde el principio:

Que el nacionalismo español, el europeo o cualquier micronacionalismo será inseparable de una componente jacobina.

Que el mundo en el que triunfó el nacionalismo fue el mundo del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, es decir los años del capitalismo industrial.

Que cuando el capitalismo alcanzó un desarrollo multinacional primero y globalizador después, el nacionalismo quedó fuera de la historia.

Que las grandes luchas políticas del siglo XIX han sido luchas entre el nacionalismo y el socialismo.

Que la caída del muro de Berlín, selló la victoria de una forma de globalización (lo que la izquierda llamaba "inter-nacionalismo"): el Nuevo Orden Mundial.

Que es imposible sostener una lucha política eficaz sobre las bases equívocas de un nacionalismo de cualquier dimensión o de su avatar el inter-nacionalismo.

Que el nacionalismo sitúa fronteras, mientras que la realidad del siglo XXI impone realidades geopolíticas.

Que Europa (desde Gibraltar al Cabo Norte y desde Brest a los Urales) es una realidad geopolítica.

Que esa realidad es la única capaz de crear un mundo multipolar y garantizar la seguridad euroasiática.

Que un bloque de esas características no puede sostenerse en el nacionalismo de sus partes.

Que un bloque geopolítico europeo precisa definir la identidad europea y la misión y el destino de Europa.

Que la identidad europea es la de los pueblos que la han formado históricamente.

Que la misión de Europa es romper las ambiciones imperiales, económicas y comerciales de la "nueva Cartago", los EEUU.

Que el destino que Europa debe asumir es abrir un nuevo ciclo histórico pos-globalizador.

Que ninguno de los Estados que componen Europa está en condiciones de cumplir ese destino y esa misión en solitario.

Que el siglo XXI será de aquellos que recuperen la identidad que corresponde a su "alma" más profunda y la conjuguen con el desarrollo científico más avanzado y prometeico.

Que las dos flechas de Europa del siglo XXI deben ser: el máximo desarrollo científico (flecha hacia el futuro) y el recuentro  consigo mismo (flecha hacia la recuperación de su tradición).

Que en este contexto el jacobinismo es el intento de fijar una comunidad en un momento histórico concreto (el siglo XIX y mediados del XX) y a despecho de las necesidades reales de una comunidad.

Que el nacionalismo jacobino no mira a los orígenes, sino a anteayer y no se proyecta sobre el futuro, sino al ayer.

Que el nacionalismo jacobino aun tiene fervor popular al hundir sus raíces en la irracionalidad emotiva y sentimental de las masas.

Que esta irracionalidad debe ser sustituida por racionalidad y objetividad.

Que esta nueva racionalidad debe surgir del paradigma científico postmecanicista y del reencuentro con nuestros orígenes.

Que la lucha más noble y justa que puede darse en el siglo XXI es la revolución de la racionalidad y la objetividad y de la lealtad a la tradición cultural de nuestro pueblo.

Que la irracionalidad y la subjetividad morirán en cuanto las masas se hayan convertido en Pueblo, es decir, se hayan "vertebrado".

Que el Pueblo es la agrupación orgánica de personas y cuerpos intermedios dotados de unos mismos valores, de un mismo proyecto y de un mismo destino.

Que el proceso de desmasificación de la cultura y de la sociedad es un proceso inseparable de la lucha contra el jacobinismo y la globalización.

Que la lucha de los seres humanos por construir un Pueblo dotado de una Identidad y un Arraigo, capaz de ejecutar un Destino y una Misión Históricas, puede ser llamada en rigor la revolución del Siglo XXI.



XIª TESIS POLITICA

EL JACOBINISMO HEREDADO DE LA REVOLUCION FRANCESA HA SIDO LA CAUSA DE LOS DESAJUSTES ENTRE EL ESTADO Y LAS NACIONALIDADES. ES PRECISO QUE UNA REVISION DE LA IDEA DE ESPAÑA ABRA LA IDEA DE NACION Y DE ESTADO A LAS NACIONALIDADES PERIFERICAS. RESULTA FUNDAMENTAL SUPERAR DE UNA VEZ POR TODAS EL IDEARIO JACOBINO, NORMALIZADOR Y UNIFORMIZADOR DE LAS DISTINTAS FORMAS DE ENTENDER EL ARRAIGO.


-    A lo largo del siglo XIX, la identidad entre nacionalismo y jacobinismo que estaba suficientemente claro para la historiografía oficial, se fue alterando en España. La pérdida de los restos del imperio colonial supuso un duro golpe que, a todo esto, se había convertido a lo largo de un proceso caótico y confuso, en Estado-Nación. Cuando cae el imperio, los mejores de la generación del 98, espíritus modernos, intentan que regenerar la maltrecha autoestima de los españoles. Y lo hacen en nombre de "España" que conciben como Estado-Nación.

-    Esta doctrina tiene éxito sobre todo en medios religiosos, funcionariales y militares. Es fácil explicar por qué: en las regiones en donde tuvo lugar un mínimo proceso de industrialización (Cataluña y el País Vasco) los hijos de la burguesía encontraban ocupación liderando el proceso de industrialización y estaban más preocupados de la buena marcha de sus negocios que de la gobernabilidad del Estado. A partir de ese momento se crea una contradicción entre el centro y cierta periferia.

-    Por lo demás en esta periferia se había generado un mayor número de inmigrantes obligados (o de buen grado) a "hacer las Américas" que regresaron a partir de 1880 con unos excedentes de capital que emplearon en la industrialización de sus regiones natales. Por el contrario, Andalucía, Castilla y otras regiones permanecieron ajenas a este proceso. Buena parte de los hijos de la burguesía tenían que ganarse la vida entre las clases funcionariales, los militares y el clero. Eso generó una clase burocrática mayoritariamente castellana frente a unas clases burguesas pujantes en la periferia.

-    A lo largo de la primera mitad del siglo XIX los "nacionalistas españoles" tenían un denominador común: casi todos eran masones, carbonarios y comuneros. Tomaban como modelo la revolución francesa y querían privar de sus fueros a las comunidades intermedias. El propio Fernando VII, siendo un absolutista, no tuvo inconvenientes en rodearse en según qué momentos, de élites dirigentes representantes de los estamentos más liberales del momento. Cuando muere, a un lado queda el pretendiente carlista como representante de la "vieja España" y de sus fueros y del otro una extraña alianza inestable entre absolutistas y liberales. La derrota militar de los primeros, hace que en Cataluña y el País Vasco la burguesía se dedique, concentre sus fuerzas en la industrialización y luego a la "regionalización".

-    Este proceso en Cataluña es extremadamente significativo. Solamente en círculos masónicos a partir de mediados del siglo XIX aparece un tipo de nacionalismo rupturista. Pero la línea dominante es un regionalismo "leal" con España. La Lliga Regionalista de los fundadores, no pretendía escindirse de España, sino asumir las riendas de España. Salvo algún texto de Prat de la Riba, el conde de Güell no pretendía otra cosa más que aportar la experiencia catalana a la gobernabilidad y regeneración de España. De una España que permitiera un cierto nivel de autonomía a cambio de lealtad. Así había ocurrido en la Edad Media: la autonomía de las partes se contrapesaba con el concepto de "fides": "Tu me permites el ejercicio de tales derechos y, a cambio, yo te soy leal. Y para ello sellamos un pacto sagrado".

-    En el siglo XX, aparecen otros problemas. En las márgenes del "regionalismo", confrontado a las élites funcionariales militares del Estado, algunos empiezan a entrever la inviabilidad de una "regeneración" de España y, en parte por su limitada visión, en parte por resentimientos personales, en parte por esa sicología que hace considerar a algunos que su pueblo es el centro del universo, en parte por el impacto negativo de algunas visicitudes históricas que debió afrontar nuestro país, aparecen los nacionalismos regionalistas.

-    Estos regionalismos reciben el apoyo de una parte de las iglesias regionales y en buena medida se predican desde los púlpitos. Esto les garantiza audiencia y primeros éxitos. Pronto, los desencadenantes del proceso son ganados por los sectores más radicales y así el regionalismo, tras extremizarse en nacionalismo, deviene, finalmente, separatismo.

-    Durante la II República, el separatismo está al lado de los vencidos. Es minoritario en relación a las corrientes principales de aquel momento: en el cuartel general de Franco en Salamanca había muchos catalanes y vascos (acaso fueran mayoría), y luego la clase empresarial catalana y vasca colaboró con el franquismo en los Planes de Desarrollo y en el despegue industrial.

-    Bajo el franquismo se empezó a realizar una identificación maniquea: de un lado el franquismo con su concepto de España-Nación, su desconsideración -salvo la meramente floral y folklórica- a la periferia; de otro, la oposición democrática y su concepto de las "nacionalidades históricas" identificadas con los "estatutos de autonomía" otorgados por la II República y con formas de nacionalismo.

-    La oposición democrática consiguió que los partidarios de la unidad de España terminaran siendo identificados con el franquismo y con la laminación de las libertades democráticas (manifestación, organización y expresión), mientras que ellos lo hacían con la democracia y sus valores y con el concepto de autonomía regional.

-    Esta división maniquea pesa todavía hoy y ha lastrado fatalmente en Catalunya y el País Vasco, la situación política a través de la aparición de partidos nacionalistas y de partidos socialistas filonacionalistas.

-    Pero existía, en todo esto, un equívoco. Si bien la España visigoda, la España medieval y la España de los Habsburgo, mantuvieron el concepto de "fides" como contrapartida a la "autonomía", entre los nuevos regionalistas esto desapareció completamente y todo se redujo a un cambalacheo sobre lo que obtenía el partido tal o el partido cual a partir de un determinado marco autonómico y si avanzar más allá, hasta la autodeterminación y la independencia, atraía a capas mayores de electores. Por lo demás, los partidos nacionalistas -a pesar de su aspiración- son sólo una parte de las sociedades regionales. En absoluto, la totalidad. Frecuentemente forzaron el proceso de "nacionalización" (es decir de la transformación en "nación" de su "región") más allá de lo que pedían buena parte de sus ciudadanos y lo que es peor, hicieron de ese proceso un lucrativo negocio electoral y económico.

-    Se creó así un tipo de cultura subvencionada en la cual las ventas de productos culturales eran inviables si no estaban subvencionadas, pero aún estándolo, y después de 25 años de política autonómica, los porcentajes de ventas de libros en catalán y de utilización del catalán en la vida social se han estancado.

-    Paradójicamente, estos partidos nacionalistas no facilitaron el arraigo de las poblaciones en sus "patrias carnales". Al margen de unas cuantas concesiones de carácter festivo y folklórico, los partidos nacionalistas y de unas limitadas aspiraciones a crear productos culturales propios (en tanto que acentuaban la oposición a la cultura del Estado), lo cierto es que estos mismos partidos facilitaron extraordinariamente la penetración de los productos culturales y las formas económicas propias de la globalización. Ha sido la Generalidad de Catalunya la que ha cedido terrenos y otorgado exenciones fiscales a las grandes superficies que han situado al pequeño comercio al borde de la extinción. Ha sido esa misma Generalitat la que se ha mostrado más partidaria de que el cine-basura importado de Hollywood se tradujera al catalán, en lugar de favorecer un cine propio o, en cualquier caso, un cine de calidad.

-    Para colmo estos partidos terminaron forjándose una historia propia, adulterada, frecuentemente hasta lo grotesco, que respondiera exactamente a sus aspiraciones y ocultara sus puntos débiles. Y, finalmente, en lugar de ser elementos de corrección y aligeramiento de la burocracia, generaron ellos mismos una burocracia asfixiante y omnipresente extremadamente más pesada que la existía antes. Por que, a la postre, las autonomías españolas, se han configurado, no según un modelo descentralizador, ágil y ligero, sino que han reproducido las taras de la forma jacobina de Estado, en versión reducida.

-    Medidas y normas que hace 20 años tenían cierta lógica para salvaguardar las culturas regionales hoy tienen menos explicación, especialmente en un momento en el que los niveles de utilización lingüística permanecen estables desde hace una década. Y, sobre todo, cuando los problemas son otros.

-    Por que el problema principal de las culturas regionales en este momento no es el "Estado Español", sino el proceso de globalización que ha generado una pérdida de las identidades locales y, una de sus consecuencias más perniciosas, la inmigración masiva.

-    En estos momentos, ante la deriva de los nacionalismos catalán y vasco que jamás ven saciadas sus aspiraciones autonómicas, el problema de fondo no es el reconocimiento de la plurinacionalidad del España, que ya está recogida en la constitución, sino el reconocimiento de la pluriidentidad catalana y vasca, es decir, del reconocimiento de la existencia de dos formas identitarias en Cataluña y el País Vasco. Los partidos micronacionalistas ignoran el carácter pluriidentitario de sus comunidades y gobiernan como si, de hecho, solamente existiera una identidad, la suya propia. Su control sobre las burocracias autonómicas hace que utilicen la estructura de la Autonomía para reforzar, mediante la reproducción de los tics jacobinos a escala de su Autonomía, la identidad nacionalista excluyente.

-    Esto introduce un elemento nuevo y real: la existencia de distintas formas de concebir la propia identidad en el País Vasco y en Catalunya. La trampa que los nacionalistas generan es la sobrevaloración del "factor diferencial", una sobrevaloración que ellos mismos realizan alimentando mediante subvenciones ilimitadas todo aquello que aumenta la diferencia entre la identidad de España y la de estas dos Autonomías. Pero, en realidad, tal diferencia es mucho menor de lo que desearían los nacionalistas. Centurias de convivencia han hecho que exista un sustrato histórico común mucho más amplio que la historia "independiente" de Cataluña o el País Vasco. Esa convivencia, el pragmatismo, los intercambios humanos y comerciales, los flujos migratorios interiores, etc. han igualado los primitivos "factores diferenciales" y atenuado su impacto. Algo que los nacionalistas no aceptan; de ahí que tengan una irreprimible tendencia a rescatar los elementos culturales propios de cada Autonomía y a magnificar su importancia real. Este proceso es perverso en la medida en que la afirmación de las identidades Autonómicas tiende a la construcción de "Estados-Nación" a partir de las actuales Autonomías en lugar de a la recuperación de las identidades históricas y desconociendo completamente la noción de "fides". Esto supone intentar dar marcha atrás a la rueda de la historia.

-    Uno de los factores de la identidad comunitaria es el étnico. Las comunidades lo son en función del factor étnico que determina en primer lugar las características antropológicas de esa comunidad: cultura, folklore, valores. Alterando las características étnicas de una comunidad se altera esa escala de valores. De ahí que para preservar la identidad comunitaria sea precisa una unidad étnica y antropológica. El mestizaje, étnico y cultural, lejos de "enriquecer" a la comunidad, la disgrega en tantas partes como conjuntos mixtos puedan aparecer. Frecuentemente, estos conjuntos mixtos se convierten en rivales unos de otros y aparece el conflicto étnico primer paso a la guerra civil. Por que allí donde hay conflicto étnico-cultural, allí hay un fermento de guerra civil. El caso yugoslavo es suficientemente significativo como para que valga la pena extendernos sobre él.

-    Alain de Benoist aludió a la "semantofobia", es decir, al rechazo a utilizar determinadas palabras y conceptos por parte de los defensores de lo "políticamente correcto". Palabras como "raza" o "etnia" han sido erradicados del lenguaje político e incluso coloquial sin percatarse de que se niega la existencia a realidades tangibles. Un país es tanto más gobernable cuanto más homogéneas son las partes que lo componen. La etnia es una parte fundamental para definir esa homogeneidad por que trasciende los valores puramente biológicos para incluir los culturales y antropológicos que la acompañan. Entonces ¿por qué habríamos de negar la importancia del elemento étnico a la hora de planificar el futuro? Hay una razón: lo políticamente correcto y los demás valores de la globalización (mestizaje, multiculturalidad, etc) implican ruptura de la unicidad étnica y transvase poblacional. Aprovechando el factor racista del nazismo e identificando cualquier alusión a lo "étnico" a la ideología derrotada se conseguía arrastrar fuera de las teorías políticas y de los programas electorales a quienes introducían en su discurso siquiera leves alusiones a estos elementos necesarios en toda teoría política. Hacerlo implicaba automáticamente el riesgo de ser considerado "racista" y solidario con las ideologías vencidas en 1945. Pero es imposible huir del elemento étnico que, aún cerrándole la puerta en las narices, entra por la chimenea.

-    No podemos huir de la etnia a la que pertenecemos y en la que hemos nacido. Está implícita en nuestro ADN, quizás las diferencias étnicas ocupen un espacio mínimo en nuestro mapa genético (sólo un 20% de genes diferencian al ser humano de la mosca), pero no por ello son menos importantes. Si se ha repetido hasta la saciedad que la familia es la célula básica de la sociedad, la etnia es el cuerpo máximo de la misma. A través de la etnia recibimos algunas de las características propias de nuestro carácter y una herencia cultural y psicológica que le es propia. Negar la existencia de las etnias es negar la base biológica a las naciones y a las culturas. Sin embargo ésta base existe y es obvia: contra mayor es la uniformidad étnica de una nación, más viable resulta. En el extremo opuesto, una vez más, debemos mencionar a Yugoslavia, mosaico étnico-religioso que terminó estallando en cuatro guerras civiles a lo largo de los años 90.


XIIª TESIS POLITICA

EL SIGLO XXI VERA NECESARIAMENTE LA ADAPTACION DE LA IDEA DE NACION A LA NUEVA REALIDAD, O SU DESAPARICION. HOY ES PRECISO REALIZAR UNA APERTURA DE LA IDEA DE NACION "HACIA ARRIBA", ESTO ES, HACIA EUROPA, Y "HACIA ABAJO", ES DECIR, HACIA LAS NACIONALIDADES. ESTO DEFINIRÁ TRES CIRCULOS EN LOS QUE SE DEFINA EL ARRAIGO Y LA IDENTIDAD: LA REGION O LA NACIONALIDAD, EL ESTADO NACIONAL, Y EUROPA.


-    La teoría de los tres círculos. Es el momento de extraer algunas conclusiones. Nacemos sobre una tierra; esta tierra es la "patria carnal". Vivimos en una nación. El proceso histórico y los destinos políticos alteran la dimensión nacional. La historia es una proyección dinámica de la voluntad de los seres humanos. Advertir tal dinamismo es una exigencia para una justa orientación política. Para el celta poblador de nuestras tierras en tiempo remoto, su horizonte se reducía a la tribu. No concebía la idea de Estado, ni la de Destino, ni mucho menos la de Misión. Se reconocía en otras tribus similares que practicaban los mismos ritos, dominaban las mismas técnicas y físicamente tenían un parecido innegable. Todos estos factores constituyen una "identidad". Las distintas tribus celtas, arraigadas cada una en un terruño particular, tenían también la convicción de pertenecer a una "nacionalidad"; esos factores diferenciales delimitaban su "identidad". En el momento en que entraban en contacto con otros pueblos y otras tribus que mantenían costumbres diversas (el tipo de culto, la forma de enterramiento, el carácter patriarcal o matriarcal de la sociedad, etc.), los celtas y cualquier otro pueblo antiguo tenían inmediatamente conciencia de si "los otros" compartían su misma identidad o no. Con los primeros les unían lazos de solidaridad, con los segundos reserva y desconfianza.

-    Naturalmente el devenir histórico hizo que todo esto se alterara y debiera variar necesariamente su dimensión. Tan solo permaneció estable el arraigo en la tierra natal, cambiaron sus contenidos pero no su orientación: la relación del ser humano con su tierra natal era una relación de proximidad e inmediatez. Cada cual amaba a la región en la que había nacido y estaba persuadido de que había algo de ella en su interior, en su sicología y en su forma de ser. Distintas regiones o distintas nacionalidades terminaron aproximándose mediante procesos históricos bien distintos y formaron, primero los reinos y luego los Estados Nacionales. Estos, a partir del siglo XVIII se configuraron como núcleos de convivencia articulados por el Estado. Pero esta dimensión nacional no iba a ser eterna. Apenas dos siglos después se hizo evidente que la dimensión nacional era demasiado pequeña para responder a las necesidades del mundo globalizado. La investigación científica, la renovación tecnológica, la producción industrial, la defensa nacional, todo ello había adquirido tal envergadura y coste para una sola nación -a no ser que se tratara de una superpotencia- que ya no estaba en condiciones de poder asegurar su progreso e independencia. Por lo demás, a partir de 1945 el mundo se había empequeñecido a causa del boom de las comunicaciones y de los transportes. Fue Europa Occidental quien a mediados de los años 50 entendió que para sobrevivir económicamente y evitar las luchas fratricidas, debía iniciar un proceso de convergencia. Primero fue solo económico y a partir de Maastrich, pasó a ser político. Hoy la Unión Europea puede convertirse en breves años en una federación de Estados Nacionales capaz de competir en peso e influencia con los EEUU y restarle en control de Eurasia. La UE garantiza la viabilidad de grandes proyectos de investigación que no estarían en absoluto al alcance de cualquiera de los países que la componen. Supone, así mismo, un mercado importante de consumo y de recursos. Su unicidad interior es aceptable y su nivel cultural y tecnológico, como mínimo, tan alto como el de EEUU. Existe una posibilidad de arraigo en las regiones y nacionalidades y una identidad propia de los Estados Nacionales, pero también de la Unión Europea.

-    Esta sucesión de hechos nuevos marca tres círculos: región, España, Europa. Tales son las tres vías del arraigo y la identidad. Estas tres vías tienen un común denominador: la cultura europea formada por tres aportaciones, la cultura clásica, la cultura nórdico-germánica y la cultura católica. Nosotros, somos como somos, por que nuestros ancestros proceden de la fusión de estas tres culturas.

-    La cultura clásica tiene en Grecia las bases éticas y teóricas. En Roma, este fundamento se universaliza y se une al pragmatismo civilizador. Roma es hija de la Grecia doria y aquea, tanto como Europa es hija de Roma. Pero cuando el espíritu de Roma se apagó tras siglos de guerras y de tarea civilizadora y murieron sus mejores hijos, el espíritu de los antiguos aqueos y dorios revivió con las invasiones germánicas. Se modificó el espíritu del cristianismo primitivo y de la síntesis de todo ello surgió la Catolicidad Medieval. La aportación hebrea y musulmana a la cultura europea es residual, marginal y ubicada en unos pocos siglos de la edad media.

-    Aun debía incorporarse un último elemento que suponía, en cierto sentido, un retorno a los orígenes. El humanismo renacentista recuperaba en buena medida la temática de la antigua tradición griega, enlazando incluso con el atisbo de interés científico por explicar el mundo y su naturaleza que ya puede encontrarse en los presocráticos y sus especulaciones.

-    Un pensamiento de este tipo que uniera el pragmatismo a los principios, la objetividad al idealismo y la meditación sobre la realidad con la acción para transformarla, solo podía haber nacido sobre Europa. No es raro que el eje de la civilización mundial haya tenido en Europa a su polo de referencia y que, a diferencia de Estados Unidos donde la única base es la disidencia religiosa de los siglos XVII y XVIII y un pragmatismo sin principios, que ha concluido en la aparición de una civilización extremadamente tosca, pero al mismo tiempo dotada de una inmensa capacidad destructiva. No es raro que la especulación científica del siglo XIX europeo advirtiera sobre la perversión de una "ciencia sin conciencia". Precisamente el espíritu de la "Vieja Europa" es justo el opuesto.

-    Esta Europa, durante siglos, desde Salamina e Himera, desde las Termópilas y Platea, afirmó su identidad; la volvió a afirmar a lo largo de tres largas guerras púnicas en el curso de las cuales el poder de los adoradores de la diosa, de Tanit y de Astarté, Cartago, fue liquidado. Se afirmó cuando una coalición de romanos, francos y visigodos españoles detuvo a los hunos en los Campos Catalaunicos. Volvió a renacer en Covadonga y en los valles pirenaicos catalanes, entre la vieja nobleza visigoda que no aceptó el tributo al Islam y emprendió la Reconquista. Apareció de nuevo en la colonización de América en el mismo momento en el que las galeras dirigidas por Don Juan de Austria vencían a los turcos en Lepanto y detenían el avance islámico a las puertas de Viena. Pero este espíritu se rompió en la Paz de Westfalia que selló la balcanización de Europa.

-    Desde ese momento, Europa ha estado prácticamente ausente de las grandes cuestiones internacionales y embarcada en una sucesión interminable de guerras nacionales que solamente la creación de la Unión Europea ha puesto fin. A partir de la Segunda Guerra Mundial, tercer conflicto entre Francia y Alemania en apenas cuatro generaciones, con el descubrimiento de la energía atómica y de medios de destrucción masivos, era evidente que ambos países debían de revisar su historia reciente y establecer formas de cooperación e integración, o de lo contrario, el próximo conflicto podría ser el que acabara definitivamente con ambos contendientes. Hay que reconocer, primero a las "Europa Verde", luego a la "Comunidad Económica Europea" y, finalmente, a la "Unión Europea" surgida de Maastrich, el valor de haber detenido el permanente enfrentamiento intereuropeo que desde la Paz de Westfalia sacudía periódicamente al continente.

-    Nosotros, como españoles, no podemos permanecer ajenos a este acontecimiento que, sin duda, ha supuesto un hito en la historia de las naciones europeas. Pues bien, este hito solamente se ha visto oscurecido por la actitud del PP de mirar hacia Washington antes que a nuestros propios vecinos.

-    España es, con Portugal, una unidad geopolítica. Esta unidad forma parte de otra unidad geopolítica mayor, Europa; en el proceso de defensa de la identidad europea, España ha asumido un papel preponderante en algunos momentos. La geopolítica -es decir, la ciencia que considera el peso decisivo de los factores geográficos propios de la tierra natal, en la evolución histórica y política de las comunidades que habitan sobre esa tierra- impone sus leyes a los pueblos. Dentro de esa unidad geopolítica que es España resulta inviable la independencia de las actuales autonomías. El conflicto que llevó a la independencia de Portugal deriva de causas históricas -entre ellas la influencia inglesa en el vecino país- que finalmente terminaron creando una conciencia nacional en el vecino país y una historia propia a partir del siglo XVI desvinculada completamente de la española.

-    Para que una región o nacionalidad de España pudiera ser verosímil-mente independiente precisaría un factor diferencial, no solamente étnico, lingüístico o cultural, sino también y sobre todo, un espacio geopolítico propio con el que el espacio geopolítico español no tuviera una secuencia de continuidad. Este supuesto no se da. Incluso en los altos valles de la provincia de Guipúzcoa que han conseguido mantener cierta pureza étnico-cultural, lo cierto es que estos rasgos afectan más a la antropología que a la política y el hecho mismo que solo estén vivos en zonas rurales, indica que son hasta cierto punto incompatibles con el progreso. Al País Vasco le faltan dos elementos esenciales para poder alcanzar una independencia viable: una historia propia y separada de otras -como la portuguesa lo está de la española a partir del siglo XVII- lo cual no se da en el caso vasco, y la existencia de un marco geopolítico propio en el cual la etnia vasca pueda asegurar su supervivencia. Este espacio no existe. Más aún, en el neolítico es presumible que una parte importante de la Península Ibérica estuviera poblada por los íberos, de los que los vascos actuales serían los últimos descendientes. Así se pueden explicar la existencia de topónimos vascos en lugares muy alejados de la actual País Vasco, como Granada (cuyo primer nombre fue "Iliberri"), o el mismo nombre de Iberia ("Ebero", el país del gran río). Esto indicaría una tendencia al repliegue de la cultura vasca, justamente por que la carencia de un baluarte geopolítico hace que progresivamente se vayan viendo arrinconados hasta el núcleo que conocemos hoy.

-    En el caso catalán la situación es similar. Algunos teóricos del nacionalismo independentista actual -Josep Guía- han reconocido que la geopolítica no ayuda a la independencia del conjunto que ellos mismos definen abarcando un territorio "de Fraga a Mahón y de Salses a Guardamar". Dentro de este territorio la unidad lingüística es muy relativa, se reconocen entre ocho y nueve formas dialectales, no existe en absoluto conciencia de pertenecer a una misma unidad geopolítica, ni tampoco está clara la idea de un Destino o de una Misión esencialmente diferente a la del resto de España. Por lo demás, la historia común con el resto de España y la falta de una componente étnica propia, unido a las causas geopolíticas, hacen inviable una independencia catalana.

-    España es nuestra realidad geopolítica: su frontera son los mares y los Pirineos, su unicidad cultural es evidente y de entre todas las lenguas españolas (es decir, las lenguas que se hablan dentro del Estado Español) el castellano es hegemónica en tanto que ha demostrado una mayor vitalidad internacional. Afortundamente, el jacobinismo solamente ha aparecido en momentos puntuales de la historia de España y en la actualidad las regiones y nacionalidades gozan de buena salud. 

-    Estamos manejando unos conceptos peligrosos que es preciso definir: nación, nacionalidad, Estado, región. Intentemos afinar algo más nuestro análisis.

"    Nación.- Es un proyecto comunitario de vida en común presidido por una Misión y un Destino

"   Nacionalidades.- Unidades políticas de convivencia que mantienen algunos rasgos diferenciales antropológicos respecto a otros colectivos vecinos.

"    Región.- Unidades geográficas básicas de convivencia basadas en la continuidad territorial.

"    Patria carnal.- Término que alude al lugar específico de nacimiento. Puede corresponder con una nacionalidad o con una región.

"    Estado.- Es la expresión organizada de la comunidad y su estructura de mando y poder para la realización de la Misión y el Destino de una Nación.

-    Dentro de un mismo Estado, pueden existir distintas nacionalidades. De hecho en la Edad Media no existían naciones, pero sí nacionalidades. Una nación, por su parte, puede estar o no, encuadrada dentro de un Estado. Una región puede coincidir con una nacionalidad, pero no necesariamente. Un conjunto de regiones pueden estructuras una Nación y aceptar un mismo Estado. Pero también una nacionalidad puede estar dividida en varios Estados.

-    Lo esencial es establecer un orden de jerarquías y de prioridades. Si el único factor a tener en cuenta fuera el "arraigo", este se daría sólo en el nivel de la región y la nacionalidad. Si, por el contrario, se tratara de valorar su importancia política, en primer lugar se encontraría la Nación y bajo ésta, las Nacionalidades. Si se tratara de establecer qué concepto es más importante desde el punto de vista administrativo o de poder político, desde luego, el Estado tendría la preeminencia, en cuando que engloba a Nación, Nacionalidad y Región. Desde el punto de vista histórico, las nacionalidades y la nación, son habitualmente los factores preeminentes.

-    Pero a esto hay que añadir toda la teorización que hemos realizado sobre la dimensión nacional, la cual nos remite a Europa y a su necesaria construcción.

-    Cualquier proyecto independentista tendente a formar microestados partiendo de la ruptura del Estado Español, es inaceptable de partida: en primer por que niega el proceso histórico de concentración de reinos iniciado en la Edad Media y concluido en 1492. Proceso irreversible, natural y lógico que sólo es negado y condenado en la particular historiografía de ficción propia de los nacionalismos periféricos. Por otra parte, los nacionalismos locales suponen la balcanización de los Estados Nación y la fragmentación de Europa en un mosaico de pequeños microestados celosos de su independencia y que difícilmente pueden entender proyectos de mayor envergadura.

-    Los nacionalismos periféricos no son los sujetos históricos del futuro, en tanto que la vida de los microestados derivados de ellos, es inviable. En buena medida pertenecen a un pasado romántico pero no a las exigencias del presente. La esperanza que han ostentado desde el Tratado de Maastrich es que la Unión Europea, disolviera los actuales Estados-Nación para que las nacionalidades periféricas pudieran acceder a la categoría de microestados y, por tanto, a su independencia. Pero esta sueño fue flor de un día: la Unión Europea es una "unión de Estados nacionales". La U.E. es consciente de la imposibilidad de gobernar un territorio tan amplio fracturándolo en más de un centenar de microestados y por tanto ha dado el carpetazo definitivo a las aspiraciones independentistas de algunas nacionalidades.

-    Por otra parte, es significativo que el discurso de los nacionalismos sobre el arraigo sea limitado y estrecho y se reduzca a imponer una lengua y un folklore, pero sean incapaces -y ni siquiera tengan interés- por cortar de raíz la importación de subproductos culturales norteamericanos a nuestro país. A la Generalitat, por ejemplo le preocupa que el cine norteamericano no esté traducido al catalán, cuando el problema lo constituyen los contenidos de ese mismo cine, no la lengua en la que se expresen y, por lo demás, olvidan que el modelo de cultura norteamericano está difuminando las identidades culturales europeas, incluida la catalana. A la Generalitat, por ejemplo, le preocupan las bajas tasas de natalidad de Cataluña, pero aquí no hay campañas que estimulen la natalidad y se confía en la importación de mano de obra extranjera a la que lo único que se le exige es que pase por los cursos de catalán como si un argelino que hable en catalán haya dejado atrás sus raíces magrebíes. A la Generalitat, por ejemplo, le preocupa que en sus medios de comunicación se utilicen ciertas palabras o conceptos sobre España Nación (la única nación para CiU es Cataluña), pero no le importa tanto que nuestros hijos sean educados en teleseries-basura importadas de EEUU o de su principal factoría colonial en el terreno del manga, Japón. ¿Qué arraigo defiende la Generalitat? ¿La Cataluña de la Generalitat es la Cataluña de las grandes cadenas de alimentación y de los fase food, la Cataluña del 32% de inmigrantes en el Raval, del 36% de inmigrantes en Rosas, del 18% de inmigrantes en Hospitalet, la Cataluña del 34% de inmigrantes en el barrio de la Ribera y en Can Anglada, etc., etc., etc., es la Cataluña abierta a las multinacionales y cuya razón de ser es la administración cada vez mayor de recursos económicos especialmente en beneficio de su clase funcionarial más alta, de los partidos mayoritarios que han convertido Cataluña en un jardín privado, con el acompañamiento emotivo y sentimental de los castellers, los grallers, las coblas sardanísticas y las reivindicaciones lingüísticas. En esto reside el arraigo para esta casta funcionarial. Pero no es nuestro arraigo.

-    En tanto que Europeos (y por tanto miembros de una comunidad nacional y de una nacionalidad o región) vivimos una situación extremadamente rica en cuanto a nuestras identidades de referencia; y al haber nacido en un determinado marco geográfico tenemos la posibilidad de estar arraigados sobre un territorio concreto. Esta situación privilegiada posibilita la existencia de lo que podríamos llamar tres círculos de proximidad: Europa, España y la Región o la Nacionalidad. Vamos a intentar establecer como puede articularse esta relación.

-    Europa es la totalidad, las raíces últimas y la dimensión geopolítica que conviene en los momentos en los que sólo existe un "imperio" mundial sin que ningún Estado Nacional esté en condiciones de afrontar sus abusos, sus desmanes y su política criminal homicida, agresiva y cínica. Europa tiene el deber moral de asumir su defensa (fuera del marco de la OTAN) frente a la desmesura del "imperio" y a la agresividad del mundo unipolar. Y sólo lo puede hacer reconociendo que la aproximación entre sus distintas partes es más deseable que una Europa balcanizada y sin peso político; que la convergencia de sus naciones y la formación de una federación continental, es la única alternativa que proporcionará una dimensión geopolítica y económica con envergadura suficiente para debilitar la presencia norteamericana en Eurasia.

-    Por lo demás, este bloque tiene, como hemos visto, bases históricas e ideológicas suficientes como para estar plenamente justificado. Mundo clásico, mundo indo-germánico y mundo católico son elementos distintivos de la Identidad Europea, el círculo identitario de mayor amplitud.

-    En el otro extremo se encuentra el círculo de menor entidad cualitativa: las patrias carnales, los terruños, las tierras que nos vieron nacer. Son los valores de la proximidad, de la cercanía a nuestros ancestros, de las costumbres y el folklore local. En estos terruños, hoy llamados "nacionalidades del Estado Español" o "autonomías", se generó un fenómeno desde el siglo XVIII cuando ya despuntaban los primeros albores de la industrialización. La existencia constante de migraciones interiores entre todas las regiones de España, y que ha continuado imparable hasta el último cuarto del siglo XX, ha hecho que las masas de inmigrantes interiores se desplazaran de unas regiones a otras. Doscientos cincuenta años de este tipo de desplazamientos han creado tensiones puntuales. Es inevitable que los que han nacido sobre una tierra se consideren apegados a esa tierra y a las costumbres ancestrales; de la misma forma que es inevitable que los que han llegado de otras tierras, sigan apegados a su lengua, a sus tradiciones y a su forma de ser. En la medida en que los abismos no son insalvable y en que las dos comunidades apuestan por la integración, ésta es posible. Por lo demás, entre un andaluz, murciano, extremeño o gallego llegado a Cataluña, no hay excesivas diferencias con la cultura que ha vivido un catalán desde su infancia. El abismo cultural, étnico y antropológico no existe; mucho menos el abismo religioso. A parte existe una lengua vehicular común, el español, hablado por 400 millones de personas, idioma pujante que sería absurdo ocultar, minusvalorar o simplemente proscribir tal como pretenden algunos nacionalismos. Ese idioma es uno más e los muchos vehículo de integración de la inmigración interior que existen y que se han mostrado eficaces en los últimos 40 años.

-    Para unos estamos hablando de "regiones", para otros de "nacionalidades", para otros de "naciones sin Estado". Es evidente que se trata, en principio, de ser realista: la transición generalizó el "café para todos" y la cuestión de las "nacionalidades históricas" se transplantó a catorce autonomías para mayor gloria de UCD. La historia de España está suficientemente entretejida como para que haya algún iluminado que pretenda realizar la historia aparte de cualquier pueblo de España desvinculada del resto del conjunto. Desde que los romanos pusieron el pie en la península Ibérica, llamaron al "extremo-occidente": Hispaniae. Antes, los griegos ya habían llamado a la Península el país de las Hespérides. Ese nombre tuvo fortuna y a lo largo de los siglos prosperó y ganó identidad propia. España era pues anterior a la conversión de Recaredo: fue una unidad geopolítica antes que una unidad religiosa. Y, por lo demás, esta también fue tierra de herejías, desde Prisciliano hasta el arrianismo. Reducir la historia de España a la historia de la España católica tal como hizo cierta corriente histórica es amputar los primeros siglos a nuestro pasado: las tribus íberas y celtas, tenían conciencia de autonomía y compromisos de defensa y comercio con quienes eran iguales a ellos. Compartían un territorio geopolíticamente homogéneo y formaban, no tanto unidad "nacional" (difícilmente podía existir algo que derivaría de un concepto desconocido en la época) como una unidad geopolítica y antropológica, muy similar a otras unidades que poblaban el resto de Europa.

-    La historia hizo que en algunas zonas de España se afirmara una vida propia con una riqueza e intensidad que no se produjo en otras. El reino suevo de Galicia es un ejemplo; las revueltas de la nobleza visigoda en Cataluña otro; luego, la formación de los reinos peninsulares y de los idiomas romances creó otros elementos nuevos que dieron personalidad a las "nacionalidades". Pero no hay que engañarse con todo esto: hasta bien entrado el Renacimiento (e incluso siglos después) era más importante la pertenencia a una casta o a un estamento que a una "nacionalidad". El noble catalán se entendía mucho mejor con el noble castellano que con el clero catalán. El artesano gallego hablaba el mismo lenguaje que el artesano vasco o de cualquier otra nacionalidad española o incluso europea. Y es que la sociedad medieval fue una sociedad supranacional en la cual las divisiones horizontales (geográficas y "nacionales") tenían mucho menos peso que las divisiones "verticales" o estamentales.

-    Así pues, el concepto de reino o de nacionalidad que se tenía hasta bien entrada la Edad Moderna no tenía nada que ver con el concepto de "estado nacional independiente" que existe hoy y que no es más una secuela de la modernidad. De ahí la legitimidad del segundo círculo de arraigo: el Estado Nacional, marco jurídico-administrativo, geopolítico e histórico que en nuestro caso es España. Por que gracias al Estado Nacional primero y luego, gracias al Estado Nacional y Democrático, fue posible abolir las perniciosas tendencias del absolutismo y luego los excesos uniformizadotes de la revolución francesa y del jacobinismo. El marco de convivencia en el cual cada región o nacionalidad acepta las reglas del juego, con el espíritu de la vieja "fides" evidenciado a través de un estatuto de autonomía, supone un retorno a las formas políticas que siempre han imperado en Europa y que se fueron abolidas por el absolutismo monárquico y el jacobinismo revolucionario.  Tales son los otros dos círculos, el de "proximidad", el que afecta liga a nuestra comunidad a una tierra natal, a una patria carnal (la región o la nacionalidad), y la que la liga a una articulación bajo la forma de Estado-Nación, o Estado Nacional, surgido de una historia común y de intereses comunes.

-    La teoría de los tres círculos de arraigo e identidad puede admitirse por orden de dimensión geopolítica (Europa, España, Región o Nacionalidad) o bien por proximidad (Región o Nacionalidad, España y Europa), admitiendo un sustrato cultural común, unos intereses económicos, políticos y sociales comunes, admitiendo que ninguno de estos tres círculos pueden subsistir sin los otros dos (sin Europa los Estados Nación y las nacionalidades o regiones carecen de entidad para sobrevivir en un mundo globalizado y propiedad de las multinacionales; pero Europa sin las nacionalidades es una superestructura burocrático-administrativa sin alma; de la misma forma que las naciones y los Estados Nación históricos precisan para subsistir una nueva dimensión nacional paneuropea por arriba y un acercamiento antijacobino a las patrias carnales, sin los que apenas sería otra cosa que la expresión política de las burguesías locales).

-    Cualquiera de estos tres círculos en solitario y sin el concurso de los otros dos es incompleto e ineficaz. Pero estos tres sin la voluntad decidida e inquebrantable de defender la identidad nacional, europea y regional, no sirven absolutamente para nada y abren el paso a la Europa mestiza, a los estados nacionales modelados a imagen y semejanza del "amigo americano" y a las regiones y nacionalidades transformadas en manifestación de las ideas más limitadas y pueblerinas sin proyección universal.

-    Pero estos tres círculos deben estar también presentes en la lucha política cotidiana. Europa es el pasado tanto como el futuro: nuestro origen y nuestro destino. Las regiones y nacionalidades son la posibilidad de arraigo en la tierra natal y en la patria carnal. El Estado Nacional y la Nación son entidades formadas por una voluntad histórica de convergencia de distintas nacionalidades o regiones y, por lo demás, son nuestro momento presente que garantiza un arsenal legislativo e institucional capaz de resistir el empuje de la globalización.

-    Estos tres círculos componen nuestra identidad. Es imposible que exista uno sin el otro. Cualquier planteamiento que no contemple, englobe y articule a los tres, no sólo es incompleto, sino que además, es infecundo, de la misma forma que un ser humano sin cuerpo es un ente muerto, sin alma es un ser amputado de la parte trascendente y sin espíritu es un cerebro vacío de ética, pensamiento y psicología. Los tres círculos son los tres niveles de nuestra identidad.

-    Para afirmarlos es preciso arrojar bien lejos las sombras de jacobinismo y las pulsiones derivadas de los residuos del concepto del absolutismo terminal de las monarquías. Así pues, los programas políticos de los movimientos identitarios deben contemplar estos tres niveles que conforman nuestra identidad como personas, como comunidad histórica y como destino. Y en este sentido, deben estar abiertos, por abajo, a las patrias carnales; por arriba, al destino europeo y al presente a los Estados Nacionales.

-    Esto implica  incorporar a los movimientos identitarios españoles dos dimensiones que han ocupado un lugar secundario (o han sido rechazados) en relación al eje central del movimiento identitario español: el concepto de España-Nación como único sujeto histórico a tener en cuenta. Por que si ese sujeto histórico no se abre hacia arriba y hacia abajo, permanece el mismo concepto que se defendió en los últimos tiempos del absolutismo borbónico y en los primeros tiempos del liberalismo jacobino del siglo XIX y que tuvieron un revival a causa de las condiciones históricas propias del siglo XX en las primeras formas del franquismo de postguerra (excepción hecha del concepto foral del carlismo que apenas pesó en la ideología franquista).

-    Una de las obras más importantes sobre el futuro de Europa y la formación de un nuevo pensamiento alternativo es la escrita por Guillaume Faye titulada "El Arqueofuturismo". Faye, lanza una serie de disparos en esta obra a fin de estimular la polémica.

-    Lejos de suponer una traición o una rectificación a nuestra tradición política, en realidad es un volver a los orígenes. El pensamiento identitario en España no puede por menos que tener una respuesta "arqueofuturista" a los problemas de nuestra comunidad: encontrar respuestas en nuestro pasado ancestral y tener el valor de incorporar las soluciones propuestas por las ciencias de vanguardia y las nuevas tecnologías.

-    Si hubiera que buscar en la mitología clásica los modelos que pueden inspirar al europeo del futuro, estos son dos: Hércules y Prometeo. Hércules que nos muestra una concepción de la vida como combate, lucha, superación y destino. Prometeo por que nos muestra el valor del sacrificio altruista y la búsqueda de nuevas fronteras científicas y técnicas.

-    Sólo en Europa es posible encarnar la aparición de un Nuevo Prometeo, sólo en Europa es posible partir de nuestras tradiciones más ancestrales y conjugarlas con el progreso científico más avanzado. No en vano la reflexión científica nació de los presocráticos. Sólo la llama del Nuevo Prometeo puede iluminar el próximo ciclo de civilización. Nosotros votamos por que así ocurra.


(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen.

Doumentos Políticos XII: Manifiesto de DN ante la situación política (2004)

Infokrisis.-Creo que este documento fechado en noviembre de 2004 fue mi última contribución a DN. A partir de ese momento las cosas ya empezaron a desmoronarse en ese partido y, si no recuerdo mal, la primera reunión de la Mesa Nacional elegida en el congreso anterior era de "perfil bajo" (sino bajísimo) a medida de su "presidente". A partir de ese momento ya no volví a participar en las reuniones de la Mesa Nacional pero sí elaboré algunos documentos para el partido. Creo que éste fue el último y en él se resumía la nueva situación creada tras el atentado del 11-M y las la victoria zapaterista que, desde luego, no dejaba presagiar nada bueno. Es pues mi última contribución a DN que reivindico como tal.

 

MANIFIESTO DE DN ANTE LA SITUACIÓN POLÍTICA NACIONAL E INTERNACIONAL

Madrid, 12 de noviembre 2004


A todos los ciudadanos, a todas las fuerzas política y sociales:


EL 14-M O LA IMPREPARACIÓN, LA DEBILIDAD Y LA COBARDIA EN EL PODER

El 14-M se produjo un vuelco político en España, incomprensible de no haber sido por los atentados del 11-M que reactualizaron las protestas casi unánimes de todo el pueblo español, celebradas un año antes, contra la agresión norteamericana en Irak. Bruscamente se encontró sentado en la Moncloa un secretario general del PSOE, tenido unánimemente como "provisional" y del que, nadie dudaba, ni siquiera en su propio partido, que iba a ser derrotado en las elecciones de 2004. Fue así como ascendió al poder -no por casualidad, sino por la fatalidad de los atentados criminales del 11-M- alguien que no estaba capacitado para gestionar el poder.

En los meses que han seguido, el gobierno ZP no solamente se ha demostrado tan incompetente como, a primera vista, parecía, sino mucho más incompetente de lo que cualquier observador hubiera sido capaz de pensar. Dicha incompetencia, no sólo de ZP, sino de las ministras del "Vogue" y de los ministros del "Zero", se ilustra día a día en los medios.

Con la misma brusquedad que el PSOE se hizo con el poder, el PP pasó a la oposición. A partir de ahí, el PP ha ido protagonizando una serie de desencuentros internos y de empecinamientos que evidencian lo mal que ha encajado la derrota. Las crisis que han sacudido al PP un poco por todas partes, la persistencia en el sostenella y no enmendalla de Aznar en su aceptación de la política agresiva y expansionista de EEUU, en detrimento de la UE (a donde va a parar el 80% de nuestras exportaciones y de donde ha dependido el éxito de la lucha antiterrorista y el acometimiento de las grandes obras públicas financiadas con Fondos Estructurales), indican que la dirección del PP está sumida en un conflicto interior sin resolver.

Por que la peor de todas las hipótesis posibles para los próximos años es que el gobierno ZP caiga cuando cese de estar en condiciones de dar satisfacciones a los independentistas y convoque elecciones generales en un momento en que la oposición esté en una situación de debilidad y el PSOE vuelva a alzarse con la victoria gracias al apoyo, no de la población en general, sino por la suma del sustrato recalcitrante de votantes socialistas y por las bolsas concretas de electores que ha "trabajado" desde el momento mismo en que llegó al poder (homosexuales, feministas, porreros, etc.).

En el momento de escribir estas líneas, el PP no da muestras de estar en condiciones de recuperar al electorado centrista que estadísticamente da la victoria a quien lo atrae. No está en condiciones de asegurar la sucesión de Fraga en Galicia sin una tempestad interior. No está en condiciones de establecer el papel futuro de Ruíz Gallardón, ni la orientación general del partido: hacia el centro-derecha o hacia la derecha-derecha. No está en condiciones de superar los agujeros negros de su política (caso Yakolev-42, apoyo a la invasión de Irak).  Y, finalmente, no ha aprovechado su último congreso para liquidar la pesada herencia del aznarismo en política exterior.

Sólo contra una oposición desarbolada y confusa, el gobierno débil puede tener una mínima credibilidad ante la población, enmascarando su falta de carácter y su cobardía con el recurso al "talante", es decir, al diálogo: pero seis meses después de ascender al poder, el capital del "talante" ya se ha dilapidado y ahora lo que queda es la debilidad pura y simple.

Por ello, ante esta situación, Democracia Nacional os dice:

-    Es preciso forjar una alternativa política nueva, no desgastada por el ejercicio del poder, ni con hambre atrasada por los años de oposición; es preciso forjar un nuevo movimiento popular de masas, que se inserte urgentemente en las instituciones representando la voz del ciudadano medio harto de un PSOE que gobierna sólo para minorías y de un PP incapaz de superar los lastres de su pasado reciente.
-    Es preciso forjar una alternativa política que supere la vieja forma de hacer política y recupere el estilo propio de nuestro país: directo, cara a cara, sin dobles lenguajes, afrontando los problemas reales sin dobleces, sin miedos, sin prejuicios emanados de lo políticamente correcto.
-    Es preciso forjar una alternativa política nueva capaz de arraigar en las capas populares de la población, entre los que corren el riesgo de perderlo todo, a causa de la política del gobierno débil e incapaz y de la ausencia de oposición eficaz.

ZP: CREAR PROBLEMAS DONDE NO LOS HABIA Y GOBERNAR PARA MINORIAS

Si en sus seis primeros meses de gobierno, ZP ha tenido dos características, éstas han sido el crear problemas donde no los había y gobernar para minorías. Bruscamente nos hemos enterado de que ni la Constitución ni los Estatutos de Autonomía eran perfectos. Resulta que se habían quedado "anticuados" con apenas veinticinco años. No importa que en los últimos veinte años, la vida política nacional haya transcurrido sin más traumas que los GAL, la corrupción, el paro y las iniciativas proamericanas. Había que cambiar la constitución y los Estatutos vasco y catalán.

ZP aseguró que había que introducir el derecho de la mujer a la sucesión, como si a alguien le interesara la monarquía más allá de las páginas de la prensa rosa. En cuanto a Ibarreche, lo que quería era una situación en la que dispusiera de todas las ventajas de la independencia y de ninguno de sus inconvenientes. Maragall debía pagar, no sólo la factura del bar de la Generalitat, sino la reclamada por Carod-Rovira: ambos se pusieron de acuerdo en lo esencial de una reforma del Estatuto que les asegurase el control de la caja… En Catalunya no existe debate sobre el Estatuto de Autonomía en la calle. Simplemente el tema no interesa a nadie. Y en el País Vasco interesa a la izquierda abertzale y a parte del nacionalismo.

No había problema: ahora tenemos problema autonómico y problema constitucional. Incluso existen problemas entre comunidades autónomas (Catalunya y Valencia, por ejemplo) y tensiones entre presidentes de comunidades aún pertenecientes al mismo partido (Ibarra y Maragall).

Sin olvidar que si bien todos estábamos de acuerdo en que España jamás debió de apoyar la intervención en Irak ni enviar tropas, no es menos cierto que la retirada, precipitada y sin contrapartidas, incumpliendo el plazo dado, fue literalmente bochornosa. Parecía imposible superar el disparate de Aznar al embarcarnos en la aventura de Bush: ZP lo logró creando fricciones innecesarias que han tenido consecuencias económicas inmediatas (la VI Flota ha dejado de repostar y hacer el mantenimiento en los astilleros Izar y ha pasado a hacerlo en Marruecos…).

¿Qué decir de la actividad de las ministras "Vogue"? Pérdida en subvenciones europeas para los olivos, conversión de las 800.000 viviendas prometidas, primero en 800.000 "soluciones habitacionales" y luego reconocimiento que no se podía construir ni una sola vivienda protegida más. La directora de prisiones, tras cambiar 32 directores de centros penitenciarios, negaba que los imanes realizaran predicación del islam radicalizado: luego resultó que sí, que las cárceles, con un 55% de presos extranjeros, son centros de formación de células terroristas, para colmo la directora prefería hablar de "acogidos" antes que de "presos". Lo políticamente correcto y lo estúpido suelen acompañar a las siglas del socialismo.

Pero donde la gestión ha resultado más condenable ha sido entre las minorías. La idea del PSOE es que si venció las elecciones de 1983 gracias al slogan sobre la legalización del porro, lo que le atrajo dos millones de votos y logró mantenerse en las tres elecciones siguientes a base de jugar con las aspiraciones de los jubilados, o en Andalucía ha conseguido mantenerse durante veinte años gracias al PER, ahora iba a conseguir mantenerse en el poder ganando nuevas bolsas de votos correspondientes a minorías de electores.

La primera fue la de las feministas. El gobierno ZP quería mostrar energía ante la violencia doméstica. Muy bien: sólo que era absolutamente incapaz de detectar siquiera de dónde procede el aumento de la violencia doméstica (de la llegada masiva de bolsas de inmigrantes procedentes de países que desconsideran a la mujer o simplemente la tratan como un objeto). Solamente en 2002, el 50% de los asesinatos realizados en el matrinonio, fueron cometidos por extranjeros sobre extranjeras residentes en España, el 50% para un 6% de la población inmigrante en esas fechas… Por lo demás, buena parte del aumento estadístico de la violencia doméstica se ha debido a falsas denuncias realizadas por mujeres en trámites de divorcio, aconsejadas por sus abogados para mejorar su posición en la sentencia. Luego, López Aguilar siguió "trabajando" a las feministas modificando la ley del divorcio y generando un "divorcio exprés" que prácticamente elimina la posibilidad de la reconciliación tras una simple pelea doméstica. Y todavía está en estudio la petición de IU sobre el aborto libre.

Luego ZP trabajó a los homosexuales y travestidos. Hacía la tiempo que la Junta de Andalucía financiaba las operaciones de cambio de sexo, por los traumas psicológicos que producía (sin duda igual de graves que las orejas de soplillo o la calvicie…); tratamiento caro asumido por personalidades en general inestables pero que satisface al mundo gay que se sintió, así mismo satisfecho por la inclusión de Pedro Zerolo en la Ejecutiva del PSOE, cuyo único mérito era ser un gay destacado. Luego el inefable Aguilar presentó la ley de matrimonios gays con la posibilidad de adoptar hijos; locura entre las locuras.

Finalmente, con la reforma de la reglamentación de extranjería y el "papeles para todos" que se anuncia para febrero-mayo de 2005, ZP pretende captar el voto de izquierda progresista, siempre abierto al suicidio colectivo.

Esta situación nos permite preguntar:

-    ¿gobernará ZP algún día para el hombre de la calle, para aquel que no pertenece a ninguna minoría sexual o étnica?
-    ¿gobernará algún día ZP en beneficio de los intereses de la familia y de la demografía española o todas sus medidas consistirán en beneficiar los divorcios, las parejas gays, el aborto?

Por todo ello, Democracia Nacional os dice:

-    Claro que hay que reformar la constitución, pero no supeditar toda la reforma a las exigencias de los nacionalistas e independentistas. Es mucho más importante modificar los mecanismos representativos que dar a Carod-Rovira el control de la recaudación fiscal en Catalunya. Es mucho más importante, reformar al senado y transformarlo en una cámara corporativa en la que estén representados todos los estamentos de la sociedad española antes que hacer de ella una cámara autonómica para lograr la sonrisa de los nacionalistas e independentistas (¿acaso los diputados del congreso no proceden de todas las autonomías?).

-    ZP y su principal valedor, Maragall-Carod, han creado problemas en frentes que ya estaban cerrados, tensiones innecesarias allí donde había estabilidad y ausencia de conflictualidad. Es el rasgo propio del incompetente: demostrar que gobierna moviendo cielo y tierra incluso allí en donde brilla el sol y el suelo está asentado.

-    Es preciso que ZP deje de gobernar para minorías: un dirigente político debe gobernar para toda la nación y sobre todo debe procurar el interés y el futuro de esa misma nación. Todo lo que suponga debilitar a la familia (mediante leyes de divorcio que favorecen las rupturas incluso ante problemas intrascendentes), debilitar a la natalidad (a través de una ley del aborto excepcionalmente permisiva que aun se quiere hacer todavía más permisiva), crear simulacros de familia ("matrimonios" homosexuales con adopciones), responsabilizar al varón heterosexual español de la violencia contra la mujer (cuando el aumento de las cifras se debe al aumento de inmigrantes procedentes de zonas en las que el desprecio y el maltrato a la mujer es norma antropológica e incluso religiosa, poligamia, castigos corporales regulados y predicados por imanes, ablación del clítoris)… todo ello pone en entredicho el futuro de nuestra comunidad.

-    Es preciso defender una política en la que el interés nacional, el interés colectivo, se sitúe ante el interés de las minorías y, desde luego, ante el interés en la reelección del gobierno débil e incapaz. Un gobierno no puede satisfacer sólo a los grupos minoritarios más exigentes y vociferantes: debe satisfacer las aspiraciones de toda la nación y, sobre todo, ser razonable. ZP ha demostrado que todas las iniciativas que ha tomado hacia las minorías, lejos de ser razonables, son aventuras y "apuestas personales" que pesarán como una losa sobre nuestro país en los próximos años.

LA INMIGRACIÓN MASIVA: DOS MILLONES DE ILEGALES, DOS MILLONES DE PARADOS

Desde este punto de vista, no puede extrañar que, puestos a gobernar para minorías, el gobierno débil e incapaz de ZP, gobierne también para los inmigrantes: una minoría que ya no lo es tanto. Por que hoy, al margen de las minimalistas cifras que maneja el gobierno, la población inmigrante en nuestro país es de un 10% del total, es decir: 4.000.000, dos de los cuales se encuentran en situación ilegal. Pero no es un problema para el gobierno débil e incapaz: el tándem Caldera-Rumi los va a legalizar entre febrero y mayo de 2005. Es evidente que un anuncio así, realizado con tanta anticipación va a generar -está generando- un "efecto llamada" de consecuencias previsibles.

Esta regularización masiva viene justo en el momento en que las clases trabajadoras experimentan en su propia piel los efectos más perversos de la inmigración masiva: precariedad laboral, bajada de los salarios, descenso de la productividad, tensiones étnico-sociales en las zonas donde viven, etc. Por que no son las clases privilegiadas, no son los gestores del capital, ni la aristocracia económica, ni mucho menos una clase política distanciada de la población, quienes pueden percibir los problemas generados por la inmigración masiva: son las clases trabajadoras, la burguesía media, los jóvenes, los parados, quienes lo están percibiendo en su propia piel.

Os han mentido. Los cuatro millones de inmigrantes no han venido a España a pagar las pensiones de nuestros jubilados. No han venido para equilibrar el presupuesto del Estado: de hecho, es justo todo lo contrario lo que ocurre: los inmigrantes consumen más recursos públicos de los que aportan. Ya hoy, acaparan la mayoría de ayudas sociales, becas de alimentación en los colegios, becas de libros, ayudas asistenciales, viviendas protegidas, etc. Es nuestra gente la que está siendo marginada; y que no lo olvide el gobierno débil e incapaz: EN ESPAÑA HAY ESPAÑOLES CON PROBLEMAS, HAY POBRES QUE HAN NACIDO AQUÍ, HAY MATRIMONIOS JÓVENES QUE PRECISAN PISOS DE PROTECCION OFICIAL, HAY FAMILIAS QUE NO PUEDEN PAGAR LOS TEXTOS DE ESCUELA DE SUS HIJOS, HAY GENTES CON PROBLEMAS QUE PRECISAN URGENTEMENTE AYUDAS SOCIALES.

Y por supuesto: HAY DOS MILLONES DE PARADOS, de la misma forma que HAY DOS MILLONES DE INMIGRANTES ILEGALES que han entrado en nuestro país incumpliendo la legislación aprobada en el Parlamento para regular los flujos migratorios. ¿Tienen patente de corso los inmigrantes para incumplir las leyes que se les antoje? ¿Tiene redaños el gobierno débil e incapaz para repatriarlos a su lugar de origen? NO Y MIL VECES NO.

Por eso Democracia Nacional os dice:

-    Es preciso DETENER la reforma de la reglamentación de extranjería propuesta por Rumi-Caldera.
-    Es preciso EVITAR que la regularización de dos millones de inmigrantes pulverice el mercado laboral, reviente los salarios y genere bolsas de paro aún más amplias entre nuestra gente.
-    Es preciso CONTENER el efecto llamada que desencadenará esta absurda reglamentación.
-    Es preciso SELECCIONAR el tipo de inmigrantes que precisa nuestro país y su país de preferencia, y qué colectivos nacionales son menos conflictivos.
-    Es preciso DISMINUIR el número de inmigrantes en España (solamente los marroquíes están aquejados del 40% de paro…).


CONTRA LA GLOBALIZACIÓN MÁS PERVERSA: DESLOCALIZACIÓN EMPRESARIAL


Pero el inmigrante no es culpable de haber tenido que abandonar su país. Es evidente que España ha llegado a su límite de posibilidades a la hora de admitir nuevas oleadas de inmigrantes. Los recién llegados son víctimas del proceso de globalización que opera a modo de una autopista de doble dirección:

-    De un lado, la globalización ha generado un MOVIMIENTO DE SUR A NORTE: LA INMIGRACION. Con ello obtiene una rentabilización de la mano de obra en Europa, la demanda de trabajo aumenta mucho más que la oferta, luego el precio de la fuerza de trabajo disminuye y el capital obtiene más beneficios.
-    De otro lado, la globalización ha generado un MOVIMIENTO DE OESTE A ESTE: LA DESLOCALIZACION empresarial. A través de este movimiento, parte de las plantas de producción se sitúan cerca de las fuentes de materias primas y allí donde la mano de obra recibe salarios de hambre y carece de derechos sindicales.

Estas dos líneas constituyen a conformar lo esencial del fenómeno que se ha dado en llamar "globalización". El absurdo de los movimientos antiglobalizadores es celebrar la inmigración en Europa y protestar contra la deslocalización, cuando ambos son las dos caras de una misma moneda.

La deslocalización empresarial empobrece a nuestro país, nos convierte en un espacio únicamente de servicios, pero en donde la producción industrial disminuye cada vez más, nos sitúa ante el vértigo de lo que podría ocurrir si por una epidemia o una catástrofe natural, debiera interrumpirse la circulación de mercancías entre el Este y el Oeste. La deslocalización destroza el tejido industrial en nuestro suelo, arroja a la precariedad y al subempleo a millones de trabajadores, mientras que en los países del Tercer Mundo provoca situaciones de explotación extrema, ausencia de derechos sociales o sindicales… pero siempre beneficia a los propietarios del capital.

Ante esta dramática situación, Democracia Nacional os dice:

-    El ENEMIGO PRINCIPAL en el actual momento histórico es la GLOBALIZACION.
-    No hay lucha efectiva contra la globalización sin denunciar sus dos polos: INMIGRACIÓN y DESLOCALIZACIÓN.
-    Frente a la globalización proclamamos la necesidad de definir espacios económicos homogéneos, de restablecer aranceles en algunos sectores, de promover la defensa de los derechos sociales y sindicales en todo el mundo y de gravar las transferencias de capital fuera de los espacios homogéneos.
-    Hay que evitar por todos los medios que las consecuencias de políticas económicas irresponsables en cualquier parte del mundo, arrastren en su caída al resto de las economías nacionales.

Y todo ello implica combatir la globalización y sus efectos, revalorizar el valor IDENTIDAD de los pueblos y de las naciones y la idea de ARRAIGO en la tierra natal. Y esto implica: derogar aspectos de la legislación internacional sobre aranceles y transferencias de capital. Pero también implica un esfuerzo de la comunidad internacional para detener los flujos migratorios, con la consiguiente penalización de los países que facilitan la inmigración masiva.

LAS FUERZAS CENTRIFUGAS DE LA NACIÓN

Quienes dicen que la globalización es nuestro destino, mienten. Quienes dicen que la globalización no puede contenerse, se equivocan. Todavía hoy, existen medios suficientes como para contener y bloquear el proceso globalización. Y el primero de todos ellos es el Estado-Nación.

El Estado-Nación posee todavía una legislación propia, un poder legislativo y ejecutivo, teóricamente, autónomo de cualquier otro, unas fuerzas armadas, un arsenal legislativo, suficiente como para bloquear en seco el proceso globalizador… sólo hace falta que lo utilice. No albergamos la menor duda que el gobierno débil e incapaz no va a estar en condiciones de hacer algo parecido. Todo lo contrario.

Desde que el PSOE ascendió al poder no ha ocultado su intención de desmantelar lo que queda del Estado Español. Y lo hace para mantenerse en el poder y por la presión de las fuerzas independentistas que lo apoyan. Nunca en la historia de España se ha visto una bajeza como la de los actuales dirigentes socialistas dispuestos a pactar la liquidación del Estado-Nación, sólo para mantenerse en un poder que no conquistaron por sus méritos y que detentan gracias a las concesiones a las fuerzas centrífugas que intentan destruir el único baluarte actual contra la globalización: el Estado-Nación.

El apoyo que precisa ZP para mantenerse en el poder viene de independentistas catalanes, de una IU que en el País Vasco colabora con Ibarreche y su proyecto independentista, en Catalunya lo hace con ERC y su proyecto independentista y en el resto de España, no sabe/no contesta. Lo que estamos asistiendo desde que ZP se sentó en la poltrona de la Moncloa es a un espectáculo de demolición acelerada del Estado-Nación, de España.

Este proceso, ni es bueno para España, ni para los españoles, ni para la lucha contra la globalización, ni siquiera para las nacionalidades y regiones espoleadas por la locura de los partidos nacionalistas e independentistas. En primer lugar por que estamos en la UE y en este nuevo marco histórico, la Federación Europa es una "unión de Estados Nacionales", no una confederación de regiones y nacionalidades independientes.

Pero hay algo más: los nacionalismos regionales se asientan sobre la mentira histórica y la falsificación o mitificación de la realidad pasada. Rechazamos esta tendencia que no es sino el último espasmo del romanticismo desmadrado del siglo XIX. Rechazamos, finalmente, la desmembración de un Estado-Nación que existe desde el siglo XVI y que, como proyecto y realidad es preexistente, como mínimo desde que los legionarios de Roma que combatieron a Cartago sobre nuestro suelo, llamaron a la Península Ibérica: HISPANIAE.

Teniendo en cuenta todo esto, Democracia Nacional os propone:

-    CONDENAR cualquier intento secesionista como una vuelta atrás de la rueda de la historia.
-    RECHAZAR los puntos de vista de los pequeños nacionalismos que ignoran el potencial antiglobalizador de los Estados-Nación.
-    DENUNCIAR los intentos de falsificación de la historia, connaturales al nacionalismo.
-    RECONOCER que desde hace 25 años, el actual ordenamiento autonómico no ha dado malos resultados y que las únicas tensiones se han producido por la ambición desmedida de los nacionalistas por el control de la "caja".
-    RECORDAR que ni siquiera en Catalunya o el País Vasco, la discusión sobre la reforma de los Estatutos o sobre la obtención de mayores cuotas de autogobierno, tiene repercusión popular.


REGIONES, NACIONALIDADES, AUTONOMIAS, NACIÓN, EUROPA


Ahora bien, es rigurosamente cierto que existe un problema de definición que se va agudizando a medida que pasa el tiempo. Términos como Nación, Nacionalidad, Región, Autonomía, Nación, Europa, se utilizan cada vez más descontextualizados y sin conocer exactamente qué definen. Sujetos como Maragall o los nacionalistas intentan aprovecharse de estas ambigüedades e indefiniciones. Todos estos términos tienen un sentido propio y específico y contribuiremos a clarificar el panorama político en España si lo recordamos:

-    NACION.- colectividad forjada por la historia que ha definido una misión y un destino a realizar.
-    ESTADO.- encarnación jurídica de la Nación.
-    NACIONALIDAD.- comunidad con rasgos identitarios propios, étnicos, lingüísticos o antropológicos, que forman parte de una unidad mayor (ayer los reinos medievales o los imperios estaban formados por "nacionalidades"). A no confundir con "nacionalidad", entendida como pertenencia de un sujeto físico a una Nación.
-    REGION.- División geográfica que responde a unas características de proximidad y es una agregación de comarcas naturales.
-    AUTONOMIA.- División administrativa realizada en función de la optimización de las tareas de gobierno y en vistas a lograr una proximidad de los centros de decisión al ciudadano.
-    UNION EUROPEA.- Futura federación de Estados Nacionales realizada para converger esfuerzos y optimizar procesos de investigación, producción, defensa y seguridad. La UE es la "dimensión" que corresponden al gigantismo de los procesos del siglo XXI, como la tribu respondió perfectamente a las necesidades de las poblaciones neolíticas.

Este resumen de conceptos no aclara su interrelación. A partir del siglo XIX triunfa indiscutible la idea del Estado-Nación. La nación se forja un proyecto, una misión y un destino y luego genera al Estado para llevarlo a la práctica. En su forma jacobina, esto es, uniformizadora y centralizadora, el Estado-Nación tiende a machacar a las nacionalidades que históricamente ha contenido. En su forma avanzada, las peculiaridades de estas nacionalidades son recuperadas mediante los procesos de descentralización que en España han generado la formación de 17 autonomías que no siempre coinciden con las "regiones" geográfricas, sino que, más bien, son un producto de distintos factores históricos, políticos, geográficos o administrativos. Finalmente, la Unión Europea no es sino la "federación de Estados Nacionales" contenidos en el territorio geográfico de Europa.

Sobre estos conceptos cabalgan otras dos ideas: la de Arraigo y la de Identidad. Dos ideas que sirven para redimensionar todos estos conceptos:

-    El ARRAIGO es el vínculo de atracción que experimenta un ser humano por la tierra que lo ha visto nacer. Es un instinto que deriva de la naturaleza biológica de la humanidad. Es una relación directa y de proximidad que explica la fuerza de los regionalismos y del apego por la tierra natal. Habitualmente el arraigo se produce en un nivel local o comarcal.
-    La  IDENTIDAD es el conjunto de rasgos culturales, antropológicos, étnicos y lingüísticos que dan una fisonomía propia a una comunidad en relación a las demás. La identidad tiene como marco un espacio más amplio que el arraigo que puede llegar de la nacionalidad a la dimensión imperial pasando por la Nación-Estado.

En este sentido, existen rasgos identitarios propios que imprimen carácter a la nación española y la justifican plenamente sin necesidad de añadir más datos históricos o geopolíticos. España es una Nación, con Portugal, la única existente en el territorio de la Península Ibérica.

El problema empieza cuando extremeños, asturianos, navarros, etc, experimentan el lógico arraigo con su tierra natal, pero se sienten miembros de la identidad española. Sin embargo, en otras autonomías, las llamadas "históricas", coexisten rasgos de la identidad nacional española con identidades regionales específicas derivadas, habitualmente, de la lengua.

Esto nos lleva a señalar un enemigo y una solución:

-    El enemigo es el nacionalismo jacobino.
-    La solución es la descentralización del Estado-Nación y la cesión de una parte de sus poderes a las unidades autonómicas (regiones o nacionalidades) a fin de racionalizar, optimizar, aligerar y aproximar esa parte de las tareas del Estado.

Ahora bien, para que exista descentralización plena DEBE EXISTIR, IGUALMENTE, UNA LEALTAD ABSOLUTA. El concepto de lealtad está completamente ausente del nacionalismo y del independentismo catalán y vasco. Por lo demás, los partidos nacionalistas e independentistas, rechazan que en sus demarcaciones exista pluriidentidad.

Por todo ello, Democracia Nacional os dice:

-    España, entendida como Nación-Estado es irreversible e innegociable.
-    La reactualización del concepto de España pasa por abrirla "hacia arriba", en dirección a Europa, y "hacia abajo", en dirección a las nacionalidades y regiones.

Todo esto hace que nuestro futuro deba articularse necesariamente en base a tres realidades o círculos:

-    España, realidad nacional que seguirá siendo en tanto sea capaz de forjarse una "misión" y un "destino", basados en 1) participación en la construcción de Europa dentro de un mundo multipolar, 2) recuperación del liderazgo moral y cultural entre las naciones de la comunidad hispana, que encarna la identidad nacional y cuya forma jurídico-administrativa es el Estado Español.
-    Las regiones y nacionalidades, como encarnación de las formas de arraigo local y de las peculiaridades culturales y lingüísticas de determinadas zonas de España. La fórmula de convivencia debe ser en el futuro: máxima autonomía a cambio de máxima lealtad y reconocimiento de la pluriidentidad de las "nacionalidades históricas" hacia el Estado-Nación.
-    La Unión Europea como intento de adquirir una nueva dimensión política adaptada a los desafíos del siglo XXI en la que, una Nación-Estado aislada, difícilmente puede sobrevivir a los retos y a las necesidades de la modernidad.

MEDIO AMBIENTE: EL DETERIORO SIN FIN

Uno de los problemas ante los que no cabe otra solución más que la cooperación internacional, es en los asuntos del medio ambiente. Desde la primera marea negra en 1969 hasta la catástrofe del Prestige, el medio ambiente ha sido constantemente agredido. El deterioro del medio biológico se ha convertido en una característica de la civilización postindustrial. Este deterioro ha repercutido negativamente en nuestra cotidianeidad: aparición de nuevas enfermedades y alergias, aumento de la mortalidad a causa de tumoraciones y cánceres generados por agentes presentes en la atmósfera o incluso en los alimentos embasados, aumento de las psicopatías a causa de fenómenos como el estrés, la contaminación acústica o hábitos de vida negativos impuestos por el ritmo de vida moderno.

Resulta evidente que este proceso podrá prolongarse durante unas décadas… pero no indefinidamente. Por lo demás, no puede confiarse eternamente en que la ciencia aportará soluciones a los problemas incesantes ocasionados por el deterioro del medio biológico.

Resulta, así mismo, significativo, que la camarilla de alucinados y fanáticos fundamentalistas que gobierna en Washington se nieguen a firmar el Protocolo de Kyoto con la peregrina idea de que, dado que se aproxima el tiempo en el que Cristo se manifestará por segunda vez y regenerará el mundo, no vale la pena perder el tiempo en limitar las emisiones de CO2 a la atmósfera… tal es la opinión de los "cristianos renacidos" que figuran en torno a Bush.

Para colmo, la incorporación caótica y desordenada de nuevos países a la producción capitalista (China, India, Sudeste Asiático, Brasil) y las necesidades de consumo de hidrocarburos, va a acelerar este proceso en los próximos años. Por otra parte, resulta evidente que en las actuales circunstancias no puede producirse un parón energético como el que proponen determinados grupos ecologistas. Dicho parón generaría un mal todavía mayor al que se pretende evitar: hambre, desabastecimiento, cese en seco de la producción industrial, miseria generalizada, etc.

Por todo ello, Democracia Nacional proclama:

-    La necesidad de considerar el medio ambiente como un bien común a toda la humanidad.
-    La exigencia de preservar la integridad de ese medio.
-    La urgencia de abordar planes capaces de paliar los efectos del deterioro de la biosfera con las necesidades de crecimiento económico, lo que pasa por la investigación tecnológica especialmente en materia de nuevas energías.
-    La necesidad de que los problemas del medio ambiente sean examinados por técnicos y expertos y no por activistas ecológicos fundamentalistas, frecuentemente ignorantes de lo que supone el equilibrio ecológico.   

LA CRISIS QUE SE AVECINA

De todas formas, en los próximos años, parece evidente que se va a producir una dramática carrera entre distintos factores: un petróleo que se acaba y que no durará más de 30 años, y unas nuevas energías de fusión nuclear que no se podrán concretar antes de 35-40 años; una crisis que no afecta solamente a la energía, sino también al consumo a causa de la diversificación en las aplicaciones de los derivados del petróleo; la lucha entre antibióticos cada vez más potentes, enfrentados a virus, igualmente, más agresivos; el reavivamiento de enfermedades que se creían desterradas en Europa y que vuelven a causa de los flujos incontrolados de población; una población que en los próximos 50 años crecerá a mayor velocidad de lo que crecerán las posibilidades de alimentarla; unos recursos hídricos cada vez más limitados que generarán tensiones por la disputa de los acuíferos, ríos, etc, de similar intensidad a la que hemos visto por el control de las reservas petrolíferas mundiales.

Por otra parte, el sistema  mundial se basa en la interdependencia de los actores en juego. En este sentido, el hecho de que los EEUU hayan acumulado un déficit público de 600.000 millones de dólares, en ascenso asindótico y que precisen cada día 2.000 millones de dólares inyectados en su economía, supone un gran riesgo para la estabilidad mundial. Por que, en efecto, esos 2.000 millones de dólares proceden de inversores europeos y japoneses (bancos, aseguradoras, inversores privados), países árabes y dinero negro procedente del narcotráfico. En el momento en que esos flujos disminuyan o simplemente el capital encuentre otras zonas que ofrezcan mayor seguridad y rentabilidad, la economía norteamericana no podrá alimentar a su consumo interior y se desplomará. EEUU es hoy el principal importador de bienes de todo el mundo: el colapso de este proceso generará la aparición de excedentes de producción en los proveedores y la quiebra de millones de empresas en todo el mundo.

La banda de irresponsables y aventureros que gobierna en Washington considera que el déficit en la balanza de pagos es garantía de la estabilidad mundial… es la teoría de Doyle. Sin embargo, Doyle no tuvo en cuenta que, tras el lanzamiento del Euro, el Dólar ya no es la única moneda de cambio internacional. Desde 2001, el dólar ha ido cayendo y el euro se ha revalorizado, lo que implica que las importaciones le resultan cada vez más caras a los EEUU. Además, algunos países (Irak, Venezuela, Cuba) optaron en su momento por utilizar el Euro para su comercio exterior, especialmente para la venta de petróleo. En el supuesto de que otros países siguieran su ejemplo, el dólar, literalmente se desharía como un cubito de hielo al sol.

Nos aproximamos a una franja de tiempo (entre 2007 y 2010) que la presión de todos estos elementos no podrá contenerse por más tiempo. En ese momento se producirá la crisis mundial ante la que el crack del 29 será apenas una mala partida de "Monopoly". El realismo nos impide ser optimistas, pero si nos obliga a ser previsores.

Ante las perspectivas de esta crisis, Democracia Nacional os dice:

-    Es preciso aumentar los controles mundiales sobre enfermedades y virus y esto solo puede hacerse limitando y regulando los flujos de población, asegurando que solamente penetran en un territorio concreto, gentes libres de enfermedades y virus.
-    Es preciso considerar los recursos hídricos como verdadera riqueza natural cuya desaparición o merma resulta incompatible con la vida humana. Proteger esos recursos, administrarlos con rigor y seriedad, situar esa administración más allá de la influencia de los partidos y de sus camarillas, entregar la gestión hídrica a técnicos y expertos, es el camino para la supervivencia.
-    Es preciso limitar la dependencia de Europa de los EEUU especialmente en materia económica a fin de que el inevitable colapso de Norteamérica nos afecte lo menos posible.


LOS MÁS AFECTADOS POR LA CRISIS: LAS CLASES POPULARES

Desde hace veinte años estamos recorriendo el camino inverso al que habíamos recorrido en los veinte años anteriores: si éstos supusieron un período de conquistas sociales y establecimiento del Estado del Bienestar, luego, desde mediados de los 80, se ha producido un flagrante retroceso en este terreno.

A medida que la rapacidad del capital exigía nuevos y más suculentos beneficios, se producía una regresión del Estado del Bienestar. Progresivamente, las democracias se han ido transformando el "plutocracias", en donde no es el pueblo quien gobierna a través de sus representantes, sino el poder del dinero a través de esos mismos representantes y de los partidos a los que pertenecen. Estos son expresión de los intereses de las distintas fracciones del capitalismo: de ahí que sus programas se parezcan cada vez más y que se perciban fenómenos degenerativos del sistema democrático, especialmente en EEUU, pero también en Europa y, por supuesto en nuestro país.

Listas cerradas y bloqueadas, dificultades para acceder al referéndum, fórmulas matemáticas que restan representatividad, premian a los partidos mayoritarios y castigan a los minoritarios, unos niveles de abstención, de voto en blanco y de voto nulo, crecientes, mayores cotas de corrupción, de doble lenguaje de la clase política, de incumplimiento de los programas, de transfuguismo, se traducen en un creciente distanciamiento entre la clase política y la población: hoy existe un país real y un país legal, y se vive una sensación de divorcio creciente.

Las deficiencias representativas y la quiebra del Estado del Bienestar tienen como principal víctima a las clases populares: las capas trabajadoras y la pequeña burguesía especialmente, cuya capacidad adquisitiva no deja de reducirse con el paso del tiempo y a la que cada vez le resulta más difícil acceder a la vivienda, formar una familia, tener descendencia, mantener estabilidad en el empleo, disponer de un salario digno acorde con el esfuerzo empleado y la responsabilidad exigida, y, en definitiva, un proceso de empobrecimiento que abre una brecha entre dos españas completamente asimétricas: la de los que cada tienen más y la de quienes les cuesta cada más llegar a fin de mes.

¿Por qué se abre esta brecha social? Simplemente porque el beneficio del capital se sitúa por encima de cualquier otro interés. Y no es así: no hay mayor interés que el bienestar de las poblaciones. Está claro que hay un mercado, una oferta y una demanda y está también claro que el Estado debe intervenir lo menos posible en este juego en el que el ciudadano, al menos en teoría, puede beneficiarse de la mejor oferta. Si, pero también está claro que el Estado tiene como misión procurar el bienestar de la población y distribuir recursos para hacer que la igualdad y los derechos constitucionales (a la vivienda, a la dignidad, al trabajo) sean algo más que una bonita declaración de principios sin desembocaduras prácticas.

En este terreno Democracia Nacional dice:

-    Es preciso que el Estado limite los beneficios del capital y es preciso que se ponga coto a las grandes acumulaciones de capital.
-    Es preciso que el Estado reconozca el derecho al trabajo, a la vivienda, al salario justo y digno, por encima de la tendencia del capital a obtener los máximos beneficios a cualquier precio.
-    Es preciso que se reduzca hasta desaparecer la brecha entre los poseedores del capital y los que viven en la absoluta inseguridad ante el futuro: esto, o de lo contrario, podemos asistir al desencadenamiento de un proceso de confrontación social.
-    Es preciso denunciar la plutocracia, el poder del dinero sobre la política, el sometimiento de los partidos mayoritarios a los grandes centros de poder económico y recuperar los máximos niveles de representatividad dentro de una recuperación del Estado del Bienestar.


ANTE LA DERIVA DE LA POLITICA INTERNACIONAL


En política internacional el siglo XXI empezó con los ataques del 11-S. A partir de ese momento se desencadenó el proyecto elaborado por la camarilla neoconservadora que mueve entre bambalinas las decisiones del gobierno Bush. Tensión internacional permanente para recortar las libertades públicas en EEUU. Demostraciones teatrales contra potencias de tercer o cuarto orden (Afganistán, Irak, Corea, Cuba), siguiendo la estrategia del loco borracho: amenazar a los débiles para intentar amedrentar a los más fuertes.

Tras Afganistán, la voracidad de Bush, apuntó a otros países (el "eje del mal") cuando ya en Europa tenía serias resistencias de algunos gobiernos y la unánime oposición popular. A partir de ese momento, se sella la desvinculación estratégica de EEUU y de la UE. El Euro se convierte en una amenaza para el dólar, especialmente después de que Saddam decidiera realizar sus ventas de petróleo en euros y no en dólares. Cuando en la primavera de 2003, EEUU invade Irak, los destinos de Europa y de EEUU, se han separado definitivamente, aunque los Blair, Berlusconi y Aznar, cada uno por distintos motivos (seguidismo histórico, oportunismo político y fascinación personal por Bush, respectivamente) se alinearan con EEUU.

El caso de Irak y todo lo ocurrido desde el 11-S evidencia:

-    Que es necesario un sistema de seguridad internacional y que este no puede depender de las aspiraciones hegemónicas de una sola potencia… por ello, rechazamos el unilateralismo norteamericano.
-    Que es necesario que el sistema de seguridad internacional debe reposar sobre el reconocimiento de dos zonas: América y Eurasia.
-    Que América del Norte debe renunciar a sus aspiraciones hegemónicas en Eurasia.
-    Que la estabilidad eurasiática reposa sobre la necesaria armonía entre sus tres actores principales: la Europa Federal, Rusia reconstruida y China ascendiente.
-    Que solo el multilateralismo puede bloquear las aspiraciones hegemónicas de EEUU en Eurasia.

ANTE EL REFERENUM SOBRE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

En la penúltima semana de febrero-2005 está anunciado el referéndum sobre la Constitución Europea. Esta es la ocasión para que los que anhelamos una profunda renovación en la política europea manifestemos nuestra fuerza y nuestra oposición a las lagunas y a la indefinición contenida en dicho texto. El documento presentado a votación ni define las fronteras de Europa, ni las raíces de Europa, ni asegura que el sistema político de la Unión será algo más que esta plutocracia del dinero y de los negocios, la Europa de los especuladores y de la partitocracia, de los corruptos y de los oportunistas sin escrúpulos.

La Constitución Europea ha sido aprobada por los políticos que han gobernado el continente desde 1945 y España desde 1977. Ha sido elaborada para perpetuar su presencia en el poder, aun cuando Europa precisa ideas, proyectos, gentes nuevas.

Pero la idea de construcción de una Federación Europea es necesaria para mantener los equilibrios internacionales. Hoy, una sola nación como España, no dispone de recursos suficientes, presupuesto ni medios técnicos para afrontar los grandes retos del siglo XXI. Desde 1945, el boom de las comunicaciones y de los transportes, han empequeñecido el mundo. Hoy es preciso tender a los bloques regionales para alcanzar la dimensión suficiente que permite ser competitivos en nuestro tiempo.

Además, los equilibrios internacionales imponen esa salida: la creación de bloques continentales que, a modo de patas de una mesa, contribuyan juntas al equilibrio internacional.

No podemos rechazar la idea europea. Pero tampoco podemos aceptar la Constitución Europea tal como ha sido presentada para su aprobación. No garantiza nada. No define nada de lo esencial.

Por eso Democracia Nacional os llama:

- A manifestar activamente el rechazo a la constitución europea y la aceptación de la necesidad de una Europa, fuerte, libre e independiente, con la consigna de SI A EUROPA, NO A ESTA CONSTITUCIÓN.

- A VOTAR NULO en el próximo referéndum, inutilizando el voto reproduciendo esta consigna: SI A EUROPA, NO A ESTA CONSTITUCIÓN.

EL GRAN DEBATE: NI TURQUÍA NI EL ISLAM SON EUROPA

El gran debate de fondo sobre la Constitución Europea consiste en garantizar o no que Turquía entre en la UE. La ambigüedad del texto es tal que permite abrir una puerta a la entrada de Turquía… como a la de Marruecos o Israel. Democracia Nacional sostiene que, ni históricamente, ni geopolíticamente, ni políticamente, Turquía es Europa. Europa se define por un pasado histórico común y una tradición cultural y antropológica común. Lo que había de europeo en la península Anatolia, desapareció en el siglo XV tras la caída de Constantinopla y la transformación de la Iglesia de Santa Sofía en mezquita.

Pero además: Turquía es el más firme aliado de EEUU sobre Oriente Medio. Turquía tiene unas fronteras peligrosas que no pueden ser las de la UE (Líbano, Irak, el Cáucaso). Turquía intenta proyectar su influencia sobre las antiguas repúblicas soviéticas formando una confederación turcófona que incluye también amplias extensiones de China Occidental. Y, además, la entrada de Turquía en la UE supondría el desplazamiento de treinta millones de turcos islamistas en los próximos años hacia Europa Occidental, alterando profundamente nuestro sustrato antropológico, étnico y cultural. Rechazamos esta perspectiva y por todo ello

Democracia Nacional os dice:

-    Es preciso impedir la entrada de Turquía en la UE y de treinta millones de islamistas turcos en Europa.
-    Es preciso cerrar el paso a la introducción de Estados islamistas en la UE
-    Es preciso evitar que Turquía amenace la estabilidad de la UE, de Rusia y de China
-    Es preciso forzar a Turquía a aproximarse a sus hermanos: los países islámicos.


Y todo ello lo conseguiremos:

-    Siendo extremadamente decididos y claros a la hora de advertir a nuestros gobiernos que no queremos una Turquía Europea.

SOBRE EL TERRORISMO ISLAMICO: HOY YA NO ES UNA POSIBILIDAD, ES UNA REALIDAD

Desde el punto de vista internacional, el 11-S se inicia la era del "terrorismo internacional". En realidad nadie sabe cual es su origen. El icono del mal Bin Laden, es sospechoso de tener algún tipo de connivencia con algún sector de la administración de EEUU que lo utiliza como casus belli como quiere y donde quiere. En realidad, tras Bin Laden no hay una poderosa organización internacional terrorista con una dirección central. Lo que Bin Laden ha generado es algo infinitamente peor: el "efecto contagio".

Tras la irrupción de Bin Laden, núcleos espontáneos islamistas, aislados entre sí, en todo el mundo han querido ver en él un "ejemplo", lo han imitado cada uno por su cuenta en decenas de atentados aislados que indican la tendencia irreprimible de sectores del Islam fundamentalista a deslizarse hacia el terrorismo.

Este terrorismo ha florecido dramáticamente en el territorio de la Unión Europea. Hoy, el terrorismo islamista es el principal riesgo que debe afrontar Europa, máxime cuando existen en su territorio catorce millones de islamistas, buena parte de los cuales no ocultas sus "simpatías" hacia Bin Laden. Las desarticulaciones de células terroristas en Francia, Holanda, Bélgica, España, etc, evidencian que el "efecto contagio" se ha materializado.

Por todo ello, Democracia Nacional os dice:

-    Aislar el terrorismo islamista (el único terrorismo existen en Europa hoy) es una obligación no sólo para los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado, sino para toda la población. Es preciso permanecer vigilantes ante la amenaza terrorista y no dudar a la hora de aplastarlo en el embrión y demostrar que los crímenes contra el pueblo de Europa no permanecerán nunca impunes sino que serán castigados con penas ejemplares de cadena perpetua por el mero hecho de conspirar contra la integridad de los habitantes de la Unión.
-    Es preciso movilizar energías y voluntades para manifestar públicamente en las calles el rechazo al único terrorismo que hoy existe en Europa: el islamista. Y es preciso exigir que cese la predicación del Islam fundamentalista y radical, matriz de ese terrorismo de contagio con el icono Bin Laden.


EUROPA DEBE CREAR UN CORDON SANITARIO ANTE EL ISLAM FUNDAMENTALISTA

Detrás de este problema lo que se oculta es otro: hay terrorismo fundamentalista por que durante veinte años (cinco en España) ha habido flujo descontrolado de inmigración clandestina e ilegal en la UE. Una vez en Europa, muchos de esos inmigrantes se han reciclado en circuitos de delincuencia o bien han sublimado sus frustraciones y su sensación de falta de competitividad, su odio y resentimiento hacia Europa, culpable según ellos de haberles abocado a salarios de miseria, explotación y precariedad, y se han refugiado en el Islam más supersticioso, primitivo, antieuropeo y fundamentalista,

La pregunta que planteamos es: ¿existe alguna otra forma de Islam que verdaderamente sea compatible con las democracias europeas? Creemos que no:

-    Creemos que la poligamia, la teocracia, el desprecio a la mujer, inherente a casi todas las formas de islamismo, el concepto de guerra santa… no tienen espacio sobre nuestra tierra y atentan contra las constituciones nacionales de Europa y contra las legislaciones penales de nuestros países.
-    Creemos que toda forma de Islam acepta lo inaceptable por la legislación Europea. No hay negociación posible, ni punto de encuentro para quien su religión incluye estos preceptos.
-    Creemos que se equivocan los progresistas humanistas cuando hablan de "diálogo de civilizaciones". Para que haya diálogo, dos deben hablar y estar de acuerdo en dialogar. Va a ser imposible convencer a los islamistas que dialoguen sobre lo que son principios revelados por Ala a Mahoma, fundamentos de su religión ¡que chocan y atentan contra las bases de la cultura y del sistema político europeo!

Por ello Democracia Nacional os dice:

-    Es preciso protestar ante el intento de enseñar el islam en las escuelas, máxime cuando el mismo gobierno torpe, débil y timorato, ha impedido la enseñanza de la religión católica, tradicional entre nuestro pueblo en esas mismas escuelas abiertas ahora a los imanes adoctrinadores.
-    Es preciso que todo inmigrante procedente de un país con mayoría islámica realice una declaración jurada de aceptación de las leyes de la UE, pidiéndole que se pronuncie sobre si acepta la teocracia, la poligamia, la ablación del clítoris, la igualdad con la mujer y la noción de guerra santa.
-    Es preciso que la sociedad europea aprenda a protegerse de quienes han venido de fuera y han utilizado nuestra tierra para conspirar contra nuestra gente, asesinar a los nuestros y odiar a quienes les hemos acogido.
-    Es preciso limitar la difusión del Islam en el territorio de la Unión, mientras no renuncie a los elementos de polémica con la legislación Europea. La libertad religiosa no puede ser un coladero para introducir las ideas más infames (ablación del clítoris) que haya concebido mente alguna, o bien elementos que vulneran las leyes y constituciones de Europa.
-    Así pues, es preciso, hoy más que nunca, mantenerse vigilantes ante el Islam radicalizado y ante su transformación en terrorismo ya operada en algunas células.


EL 11-M: CHORIZOS E IRREDENTISTAS MARROQUIES CONTRA NUESTRO PUEBLO

El 11-M se produjo el atentado que jamás podremos olvidar: 192 cuerpos destrozados, un vuelco político nacional e internacional, fueron el resultado de la acción de un grupo de chorizos y fundamentalistas, sin duda teledirigidos por algún actor aún desconocido.

No se trató sólo de un atentado islamista clásico: se trató de mucho más. Para buena parte de los 600.000 marroquíes residentes en España, Bin Laden es un icono a seguir. En Marruecos el 50% de la población admira a Bin Laden… esto da a 300.000 residentes en España como simpatizantes potenciales del terrorismo islámico, una muestra de población simpatizante mucho más amplia que jamás tuvo ETA. Pero no es sólo un fenómeno de fanatismo religioso.

Para los nacionalistas marroquíes, España no es España… es Al-Andalus y Al-Andalus no es la nuestra entrañable Andalucía, sino la totalidad de España. Esa España que desde Marruecos algunos consideran como un territorio propio, que un día fue islámico y que fue usurpado por "cruzados y herejes". Para ellos, nuestra tierra es tan islámica como las arenas del desierto saudí. Y están dispuestos a reconquistarlo mediante el terror. ESE TERROR YA HA COMENZADO.

Y lo que es peor: estos núcleos unen fanatismo religioso, nacionalismo reivindicativo a resentimiento social. Tras llegar a Europa no se han sentido competitivos, se han visto arrojados a trabajos mal pagados, a subempleo, muchos se han integrado en los circuitos de la delincuencia y han acabado en cárceles en donde han sublimado su resentimiento contra España en forma de células terroristas.

Esas células no solo han cometido el 11-M, han programado la voladura del Santiago Bernabeu, de la Audiencia Nacional, de el Corte Inglés y, también desde España, han ordenado el asesinato del cineasta holandés, Theo Van Gogh que denunció en un documental la triste situación de la mujer islámica.

Ante esta dramática situación Democracia Nacional os llama:

-    A permanecer vigilantes ante la predicación del Islam en España. Marruecos es una monarquía teocrática en la que el rey es a la vez gobernante y "emir de los creyentes".
-    A movilizarnos para limitar el número de inmigrantes procedentes de países en los que existan reivindicaciones territoriales contra algún país miembro de la UE.
-    A que el gobierno débil asuma el hecho de que Marruecos está conduciendo una guerra de baja intensidad contra España basada en la exportación masiva de haschish, de inmigrantes ilegales, la guerrilla económica y las reivindicaciones territoriales puras y simples.


¿QUÉ HACER?
LLAMADA A LA DESERCIÓN DE LOS PARTIDOS MAYORITARIOS Y A LA MOVILIZACIÓN GENERAL


Lo que tenemos ante la vista no es un panorama precisamente alentador. Pero somos hijos de un pueblo que despierta en los momentos más difíciles, se alza cuando todo parecía perdido y, finalmente, mediante la lucha y el esfuerzo, restablece la normalidad. Y sabe defender lo suyo: POR QUE ESTA ES NUESTRA TIERRA Y VAMOS A DEFENDERLA.

Hoy la normalidad pasa por desalojar del poder al gobierno débil, cobarde y timorato: el gobierno del "talante" dilapidado y de la falta de "talento" que dramáticamente aflora a medida que queda lejos el impacto del 11-M y el vuelvo electoral subsiguiente del 14-M.

El gobierno débil e incapaz permanecerá en su puesto mientras satisfaga las aspiraciones de Carod-Rovira e Ibarreche. Cuando deje de estar en condiciones de darles todo lo que piden, se producirá la caída. Resulta difícil pensar que ZP llegará al final de la legislatura en estas condiciones, especialmente cuando las cifras económicas desde el momento mismo de su llegada al poder, empezaron a torcerse. El dinero es cobarde: cuando advierte debilidad, falta de "talento", huye a otros horizontes. Esto está pasando en estos días: la inflación se ha desbordado, estamos próximos a los dos millones de parados censados, los presupuestos públicos elaborados no responden a la realidad y, por supuesto, no se podrán cumplir.

El objetivo principal debería ser conseguir la convocatoria de elecciones anticipadas, elecciones realizadas sin la presión ni la coacción de 192 muertos colocados sobre la mesa por el centro aún desconocido que ideó el atentado. Pero las elecciones anticipadas dependen en realidad de dos factores: la decisión de Carod e Ibarreche y la protesta popular. No podemos operar sobre los primeros, pero si contribuir a que la población, las capas trabajadoras, los jóvenes, los pequeños comerciantes, los vecinos de las zonas más deprimidas y castigadas, se movilicen para poner al gobierno débil e incapaz ante la única realidad perceptible en este momento: CARECEN DE CAPACIDAD, PROYECTO Y CARÁCTER PARA GOBERNAR. EL GOBIERNO DÉBIL E INCAPAZ SE TIENE QUE IR. YA HA DILAPIDADO EL CAPITAL VIRTUAL DEL TALANTE Y CARECE DEL CAPITAL REAL DEL TALENTO. FUERA CON ELLOS: ELECCIONES ANTICIPADAS.

No hay que olvidar la dimensión europea de la batalla contra la Constitución que tendrá lugar a finales de febrero. Nos jugamos mucho más de lo que parece. LLAMAMOS A TODOS LOS ESPAÑOLES A MOSTRAR SU PROTESTA ACTIVA CONTRA LAS VAGUEDADES E INDEFINICIONES DE LA CONSTITUCION EUROPEA VOTANDO NULO CON LA CONSIGNA DE "SI A EUROPA, NO A ESTA CONSTITUCIÓN".

Así mismo, es preciso romper la lógica infernal de la globalización, reclamando medidas de protección arancelaria en algunos sectores, renegociando los acuerdos con la UE en otros, castigando fiscalmente a las empresas que opten por la deslocalización y finalmente, oponiéndose a la regularización masiva de ilegales y al inevitable efecto llamada que seguirá. LLAMAMOS A TODOS LOS ESPAÑOLES A MOVILIZARSE CONTRA LA REFORMA DE LA REGLAMENTACION DE EXTRANJERÍA PROPUESTA POR CALDERA-RUMI.

No podemos olvidar que 192 ciudadanos ya no están con nosotros por que una banda criminal y asesina de chorizos marroquíes y pequeños traficantes de haschísh, manipulados por el islamismo fundamentalista y seguramente por alguien más, decidieron que había que practicar el terrorismo sistemático sobre nuestro suelo, justo en el momento en que ETA estaba definitivamente vencida. Por ello LLAMAMOS A TODOS LOS ESPAÑOLES A MOVILIZARSE PARA APLASTAR AL TERRORISMO ISLAMISTA, A CONTROLAR SUS CENTROS DE DIFUSIÓN Y A SUS PREDICADORES, Y PARA CERRAR EL PASO A LOS CONTINGENTES DE INMIGRANTES PROCEDENTES DE PAÍSES QUE HAN DEMOSTRADO SER LOS PRINCIPALES EXPORTADORES DE TERRORISMO ISLAMISTA. Los muertos de Madrid y Alcalá, nos lo exigen.

El formidable impulso de nuestro movimiento entre los jóvenes ha aconsejado constituir unas Juventudes Nacional-Demócratas que estarán en vanguardia en los próximos meses contra la precariedad laboral y la marginalización de la juventud estudiante y trabajadora. Nuestros jóvenes han asumido la lucha por una vivienda digna y asequible, por un trabajo estable, por una escuela que enseñe y una universidad que forme profesionales, por unas condiciones de vida dignas en los barrios y por la posibilidad de formar una familia, tener hijos y vivir plenamente. NUESTROS JÓVENES HAN RECHAZADO LA ENSEÑANZA DEL ISLAM EN LAS ESCUELAS, AUN MÁS INTOLERABLE CUANDO SE IMPIDE LA ENSEÑANZA DE LA RELIGIÓN QUE, COMPARTIÉNDOLA O NO, HA SIDO TRADICIONAL EN ESPAÑA, EL CATOLICISMO. NUESTROS JÓVENES SE NIEGAN A QUE EL INTERÉS DEL CAPITAL Y LOS BENEFICIOS DE LAS INVERSIONES ESTÉN SOBRE EL INTERÉS DE LOS CIUDADANOS Y SOBRE EL INTERÉS DE LA NACIÓN. Y NUESTROS JÓVENES HAN DICHO BASTA A LA PRECARIEDAD LABORAL, A LOS CONTRATOS BASURA Y A LOS SALARIOS DE HAMBRE Y LLAMAN A TODOS LOS JOVENES ESPAÑOLES A INTEGRARSE CON ELLOS EN LA LUCHA POR LA RECONSTRUCCIÓN NACIONAL.

Así mismo, llamamos a otros fuerzas políticas que puedan compartir los puntos expuestos en este manifiesto a formar un frente común, un verdadero FRENTE NACIONAL de fuerzas populares y sociales, capaz de hacer converger en una sola organización a fuerzas de distinto origen pero alarmadas por la deriva problemática de la situación nacional e internacional. LA FINALIDAD DE DICHO FRENTE NO PUEDE SER OTRA MÁS QUE LA DE ESTAR EN CONDICIONES DE INSERTAR A CANDIDATOS EN EL PARLAMENTO EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES, CAPACES DE DEFENDER LOS DERECHOS DEL CIUDADANO DE A PIE.

Tras 25 años de democracia, hoy LLAMAMOS A TODOS LOS ESPAÑOLES A DEJAR ATRÁS LAS EXPERIENCIAS POLÍTICAS QUE YA HAN DEMOSTRADO LO QUE PODÍAN HACER Y HASTA DONDE PODÍAN LLEGAR: UCD, PSOE, PP…

HOY OS LLAMAMOS A DESERTAR DE LOS PARTIDOS MAYORITARIOS Y DE LAS BOLSAS DE ABSTENCIÓN Y ABSENTISMO POLÍTICO Y OPTAR POR LA MOVILIZACIÓN SOCIAL Y POPULAR, CODO A CODO CONTRA EL ENEMIGO COMÚN EN LAS FILAS DE DEMOCRACIA NACIONAL.

¡NI UN PASO ATRÁS! ¡ADELANTE CON DEMOCRACIA NACIONAL!
¡ADELANTE POR LOS DERECHOS Y LIBERTADES DE NUESTRO PUEBLO!


Mesa Nacional de Democracia Nacional
Madrid, 12 de noviembre de 2004.

© Ernest Milà - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin citar origen.

 

DOCUMENTOS POLÍTICOS XI: Doce tesis para un frente nacional (1999)

Infokrisis.- Encontramos este documento fechado en abril de 1999 y creo recordar que era un período en el que algunos estábamos trabajando con cierta ilusión por la construcción de un Frente Nacional. Claro está que había algunos que tenían cosas más importantes que realizar. En aquellos meses se hablaba mucho del 25º aniversario de la muerte de Franco que tendría lugar veinte meses después y los había que empleaban todas sus energías para conmemorar esa fecha. Llegó el 20-N de 2000 y, por supuesto, no ocurrió nada digno de mención. Lo que no es obstáculo para que algunos opinen que el próximo aniversario redondo, el 35º a celebrar en 2010 será el que contribuirá a actualizar un tema que sigue hoy solamente un poco más olvidado que hace nueve años. El documento es somero y en ocasiones algo tosco, sin embargo refleja el espíritu con el que algunos queríamos reintegrarnos a la lucha política en aquel momento: no en una organización concreta, sino en un frente que agrupara a lo esencial. El hecho de que a lo largo de un año todos los esfuerzos por crearlo se fueran al traste, fue suficiente como para que abandonáramos la idea y nos integráramos durante unos años en DN.

 

DOCE TESIS PARA UN FRENTE NACIONAL.

¿PARA QUÉ EL FRENTE?, ¿CÓMO?, ¿HACIA DONDE?



1. POLITICA DE FRENTE Y ENFRENTE DE LA POLITICA

    En los últimos veinte años, desde la aprobación de la Constitución, todas aquellas fuerzas políticas y sociales que han intentado hacer una política contracorriente, se han visto, antes o después, anegadas y desmovilizadas. Y no solo en España, sino en todo el mundo, salvo raras y honrosas excepciones.

    El proceso de mundialización de la economía, la globalización del planeta, el fin del duopolio USA-URSS, han generado el fantasma del "pensamiento único" y han impuesto lo "políticamente correcto" como único sistema de seudovalores susceptible de ser asumido en la era tecnotrónica. No importa que la humanidad y especialmente Occidente viva una situación de estabilidad aparente a costa de aceptar grandes injusticias, no importa que se esté gerenciando el mundo del siglo XXI con ideas que nacieron en el siglo XVIII, no importa que cada vez mas capital esté acumulado en menos manos, ni que la escala de valores se haya hundido hasta desaparecer ante el único valor comprensible para la mayor parte de las poblaciones: el bienestar económico y la tranquilidad, valores comprensibles, pero que para el sistema solo pasan a través del liberalismo económico.

    Todos los avances del sistema se han conseguido a costa de renuncias y sacrificios extremos: no solo el progreso económico se realiza a costa del despedazamiento del medio ambiente, sino de la calidad de vida de las poblaciones. Y esto a costa de restringir nuestro análisis al primer mundo y, más en concreto, a Europa Occidental y América del Norte. En el resto del globo, solo hay islas de progreso en medio de miserias generalizadas e incluso en esas islas de progreso, solo las altas burguesías locales, lo experimentan como propio en medio de arrabales y cinturones de miseria y depauperación.

    Nunca como ahora en Occidente se han expandido enfermedades que constituyen verdaderas epidemias, nunca como ahora se ha difundido una cultura de tan bajo nivel y tan bastardizada, nunca como ahora las poblaciones han sido tan ignorantes y carentes de capacidad crítica, nunca como hoy las estructuras sociales han sido tan inestables, nunca las enfermedades mentales tan extendidas, en ningún período de la historia las poblaciones, las ciencias han generado tantos problemas, tantas dudas, tantos temores, como hoy: no es solo la energía atómica, es la experimentación genética, son las consecuencias para el organismo de determinadas tecnologías... nunca como hoy, en un período que intenta ser de racionalidad absoluta, han aparecido tantos y tantos rasgos de irracionalismo, se han seguido a tantos mitos y se han aceptado tantos espejismos.

    Nunca tan pocos han concentrado tanto poder: ni la más absolutista de las monarquías, ni el dictador más totalitario. El gran capital monopolista impone sus reglas de juego, compra y vende políticos, empresas de comunicación, desata guerras para hacer subir la bolsa, provoca crisis para comprar acciones a bajo precio, destruye y fragmenta Estados irreductibles o que le resultan sospechosos de serlo, o simplemente por que les ha tocado servir de víctimas expiatorias en la ruleta rusa de la destrucción para mayor gloria del capital inversor. ?¿Qué Estado moderno puede estar por encima de las grandes concentraciones de capital cuyos activos superan los presupuestos anuales de muchos grandes Estados? Ellos imponen sus reglas: que no son las de las poblaciones con cuyo trabajo nutren sus engranajes. Ellos controlan la política: cuando es la política la que debe controlar a la economía.

    Pero no nos engañemos: el sistema mundial es frágil, recuerda a una estructura diamantina, la más resistente que ha construido la naturaleza... a costa de que no se encuentre su punto de fractura. Una vez localizado, basta un pequeño empuje para que la estructura salte por los aires en mil pedazos. Algunos autores han buscado distintos símiles para mostrar gráficamente la estructura del Sistema: Guenon lo comparó a una esfera que se ha ido transformando en un cubo, de la estructura más móvil ha pasado a la más estática. Pero ese cubo puede resquebrajarse y en sus grietas pueden insertarse palancas que lo remodelaran.

    Hoy existen pocas posibilidades de acción y rectificación del sistema: la cuestión es si vale la pena hacer aun algo y si puede hacerse aún algo.

    A la primera pregunta puede contestarse rotundamente: aunque hoy sea evidentemente imposible "cambiar el sistema" de arriba a bajo, si es cierto que pueden obtenerse victorias parciales, crear núcleos y zonas de libertad, preparar las bases para cuando ocurra el desplome previsible del sistema y tener estructuras políticas preparadas para ese momento. No se trata de configurarse como opción de poder, se trata, insistimos, en crear núcleos y zonas de libertad, tener una presencia en la vida política y social de cada país, que, por una parte, intenten rectificar los aspectos más problemáticos del sistema y por otro contribuyan a despertar en nuestros conciudadanos la sensación de que "algo no funciona" y que es preciso reaccionar. Eso o refugiarse en el papel de Casandra, anunciando desastres que finalmente ocurren pero ante los cuales nadie quiere hacer nada. O el papel de místico reconcentrado en sí mismo y sin contacto con el mundo.

    No es este nuestro caso: no puede negarse el carácter destructor y terminal del mundo moderno, ni nosotros podemos negar nuestra opción histórica de permanecer en pié entre las ruinas; nunca se ha intentado sacar a la civilización de una sima tan profunda: obviamente, la regeneración global de Occidente no puede realizarse solo en el curso de una generación. Son décadas, sino siglos, lo que se precisa para reestructuras un sistema de nuevo cuño, acorde con el tiempo que vendrá. Y para eso hace falta educación de las nuevas generaciones en otras escalas de valores. Así pues, vale la pena hacer algo, no solo por nosotros, por nuestro presente, sino por los que vendrán, por nuestros hijos y por los hijos de sus hijos.

    A la pregunta de sí puede hacerse algo, la respuesta es contundente: si, algo limitado, pero decisivo; algo que no apunte al corazón del sistema -por obvia imposibilidad-, pero que se aproxime a él; algo que mejore la situación de la disidencia interna y deteriore la del sistema. En un mundo polarizado como el nuestro, un 3 o un 5% de los votos, puede decidir mucho. Un concejal en un ayuntamiento puede tener la llave de muchas decisiones de las que depende la vida de los ciudadanos. Una asociación universitaria puede forzar la revisión de los programas de enseñanza de una facultad. Un sistema liberal permite la oposición interna: realicémosla como nunca antes la hemos realizado. Realicémosla pensando no es apuntalar el edificio semiderruido, sino en crear una estructura empotrada en él, que resista el desplome y sea el embrión de un nuevo modelo de sociedad. La voluntad crea un camino. Basta que la voluntad sea inflexible para que el camino lleve a objetivos graduales. Quizás en principio, no sean objetivos brillantes, de primera página de los diarios, pero cualquier pequeño éxito, cualquier mínimo avance, no lo dudéis, será una pequeña palanca que abra una brecha, por la que penetre una palanca, un punto en el que pueda empezar a actuar un piquete de demolición y una cuadrilla de constructores del orden futuro.

    ¿Un Frente? Si, es preciso sumar voluntades, añadir brazos, converger proyectos, tener claridad sobre los medios, los fines, los compañeros de ruta, los objetivos a alcanzar, el amigo y el enemigo: es decir, todo lo que Carl Schmidt considera "política". Pues de política se trata. Un Frente para hacer política, no para negar el valor de la política, ni para buscar otras vías alternativas, irreales por inexistentes y limitadas en tanto que niegan el binomio política-economía. Para actuar sobre el sistema o bien se actúa sobre la política o sobre la economía. Vedado lo segundo: solo queda lo primero. La "lucha cultural" eficaz no puede realizarse sin disponer de algunos mecanismos del poder. Un concejal encargado de cultura en una ciudad de segundo orden estará en mejores condiciones de afrontar una "lucha cultural" que el gabinete más erudito de intelectuales cortados de cualquier posibilidad de adoptar iniciativas tangibles. El intelectual no es aquel que piensa, sino el que hace del pensar una profesión. El político es alguien -o debería ser- que mejorase las condiciones de vida de las poblaciones.

    Ahora bien, un "concejal de cultura" puede ser propulsado por un Frente. Una "lucha cultural" en exclusiva es colocarse frente a la política. Está claro lo que apoyamos y lo que negamos.
 
2. HACER FRENTE EN LUGAR DEL FRENTE A FRENTE

    Las fuerzas que rechazan el "pensamiento único", lo "políticamente correcto" y el "nuevo orden mundial", dispersan sus energías en lugar de lo que la lógica de la situación implicaría: concentrarlas.

    Un caso típico es la Falange. Otro, los ambientes católicos. Finalmente, los ecologistas, traducen de nuevo esa capacidad de desviar los esfuerzos en una permanente guerra civil interior, de carácter fraccional.

    La Falange, tradicionalmente dividida en multitud de tendencias sin relación unas con otras y frecuentemente enemistadas hasta el encono fratricida, cifra su éxito en un irrealizable proceso de convergencia y unidad entre sus partes. Lo que nunca, ni siquiera en condiciones favorables se ha conseguido, podrá conseguirse en el futuro. La unidad de la Falange solo podría hacerse en función de un programa, de una revisión ideológica de envergadura, sin apriorismos ni tabúes; la unidad de la Falange solo podría conseguirse forjando una nueva clase política dirigente capaz de 1) hacer limpieza en lo que queda de partido, deshaciéndose de los elementos inválidos para la acción política, de los sectarios incapaces de mantener relaciones sostenidas con gentes que vienen de otras tendencias políticas, implantando la cultura del diálogo interior; 2) asimilando las orientaciones ideológicas, políticas y estratégicas que surgieran de un congreso digno de tal nombre, culminación de un debate interno, que redefiniera la línea del partido y la clarificada; implantando la cultura del análisis y la coherencia políticas.

    Presumiblemente los esfuerzos para marchar en esa dirección y lo problemático de la misma, son tales que surgen las dudas razonables sobre si Falange alcanzará alguna vez su unidad y si lo hará por extinción de tendencias más que por unificación de las mismas, y, finalmente, si la resultante estará algún día en condiciones de afrontar un combate político real.

    Hubo un tiempo en el que cabría preguntarse si las siglas FE tenían el prestigio suficiente como para agrupar tras de sí y movilizar las fuerzas del recuerdo. A estas alturas resulta evidente que las siglas FE ya no dicen nada a las nuevas generaciones y han perdido todo interés para las que le preceden. Si hubiera sido de otra forma, la mera aparición del yugo y de las flechas en las papeletas electorales ya habría suscitado un voto no militante. Y lo que se ha obtenido es un voto marginal.

    En cuanto a los grupos católicos, su situación es similar. Las distintas familias en las que se agrupa el catolicismo militante, son hasta tal punto diversas y enfrentadas por cuestiones de matiz que para ellos son de principio que, a tenor de la influencia del catolicismo tradicionalista en el seno de la sociedad española -apenas un 2%- vale la pena preguntarse si vale la pena concentrar y desperdiciar esfuerzos en una tarea aparentemente tan vana como imposible de lograr que el tradicionalismo católico asuma una postura política, algo que, por lo demás, ni siquiera Blas Piñar consiguió en su momento. Habría que añadir también que las fijaciones del catolicismo tradicionalista -trilogía aborto, divorcio, contraceptivos- no suscita eco en el electorado y, como máximo supone un lastre en un programa político que quiera ser ágil, capaz de atraer a masas disidentes del sistema e incluso de forjar una ética y una moral que contraste con la actual.

    Podría hablarse de otros grupos de opinión de los que ideológicamente no estamos excesivamente alejados y en los que se produce la misma fragmentación interior que en falange o en el catolicismo integrista. Los ecologistas fundamentalmente permanecen divididos en capillas dependientes de unos u otros partidos (PC/IU, ERC en Cataluña) su autonomía política es limitada y su ausencia de ideología -aquí y en Alemania- concreta y estable hace que sus formaciones oscilen según el viento de los acontecimientos cotidianos. La mezquindad de algunas de sus iniciativas, el utopismo de otras, la obsesión por el medio ambiente que desconoce que la resolución del problema no vendrá por un sistema que ha hecho de su destrucción un medio de su propio desarrollo, el permanente enfrentamiento entre sus camarillas, todo eso hace imposible que el ecologismo pueda alcanzar un lugar estable y prolongado en la vida política española y que en países donde ha logrado hacerse un hueco (Italia, Alemania, Francia) tarde o temprano desaparezca en beneficio de las opciones políticas habituales.

    Falange, catolicismo y ecologismo son tres tendencias que muestran un misma mal: la polémica y el conflicto interno imposibilita cualquier irrupción hacia el exterior. Y sin embargo, en su conjunto y aisladamente, estas tres tendencias engloban puntos interesantes de su acervo doctrinal y, también, en ellas se encuentran elementos dispuestos a afrontar un combate contra el "nuevo orden mundial".

    -     Algunos falangistas, por su pasado y por su proyecto revolucionario frustrado del cual nunca han terminado por establecer una estrategia realista, a poco que abandonen sus estériles querellas intestinas.

    -     Algunos católicos, por que pueden aportar una tradición y por que sus ideales chocan de pleno con las ideas dominantes en el mundo moderno, a poco que abandonen su rigidez doctrinal y el rechazo a colaborar con fuerzas no confesionales.

    -     Finalmente, algunos ecologistas, por su seguimiento crítico de la modernidad, por su temática implícitamente anticapitalista, pueden aportar savia nueva a condición de asumir valores que vayan más allá de los estrictamente ecologistas.

    Hay, por supuesto, otras muchas fuerzas políticas y sociales capaces de interesar a una estrategia de Frente Amplio. Baste ahora decir que es fundamental para todos reconocer al enemigo principal y concentrar contra él todas las baterías en lugar de desgastarse en una permanente batalla interior. Y a eso le llamamos "hacer Frente".

    Aquí y, por extensión en todo Occidente, hay un solo enemigo: los partidos que aceptan acríticamente y con fidelidad perruna el "nuevo orden mundial", las opciones que contribuyen a mantener el pié con su colaboración y su aquiescencia, las columnas sobre las que se asienta el sistema mundial y su delegación en Europa, los partidos que defienden opciones de confrontación micronacionalista y de secesión. Ese es el enemigo. En España tiene unas siglas: CiU, PNV, PP, PSOE... Resulta absurdo desde el punto de vista de una oposición real al sistema entablar confrontación con otras fuerzas que no sea contra esta "banda de los cuatro", no solo por economía del discurso político, sino también por que es bueno que sean torpedeados desde cualquier óptica y no solo desde la nuestra.

    -     Los tiempos del "combate anticomunista" ya han pasado y no volverán.

    -     Los tiempos de la "tercera posición" quedan lejos.

    -     Hoy solo existe el "pensamiento único" y la "disidencia".

Y quien disiente es nuestro amigo porque combate contra los mismos poderes que nosotros aunque quizás desde una óptica diferente.

3. IMAGEN DEL FRENTE E IMAGEN CONTRAHECHA

    Cero más cero es igual a cero. Concebir un Frente a partir de las organizaciones existentes en la actualidad en las "fuerzas nacionales", es una suma de impotencias. Ni FEJONS, ni DN, ni AUN, en las actuales circunstancias, tienen fuerza suficiente como para liderar un Frente Nacional. Mucho menos si se recurre a organizaciones menores: FEi, AE, etc.

    Sin embargo está claro que no existe federación sin federador, ni frente sin núcleo impulsor. Es imposible concebir el Frente Nacional sin pensar que alguna de las organizaciones mencionadas -no existen otras- pueda constituir el núcleo central del proyecto.

    Desde el punto de vista de la eficacia política es importante no confundir el proceso de unidad falangista con el proceso de creación de un Frente Nacional. Los falangistas deben comprender que, a estas alturas, su unidad es altamente improbable y no interesa más que a ellos. Desde fuera del ámbito falangista, a nadie se le oculta lo problemático de los llamamientos a la unidad y la fragmentación actual del movimiento. Cuando a mediados de los años ochenta se consolido, mal que bien, la unidad falangista al acceder Diego Márquez a la dirección del partido, se alcanzó una aspiración histórica que el propio Diego había enarbolado en sus 30 años de actividad política; conseguida la unidad había que preguntarse ¿y ahora qué? Ahora la suma de impotencias ya se había conseguido: ahora ya no podía hacerse nada más... El "congreso ideológico" ni siquiera fue capaz de distinguir entre ideología y programa y, lo que surgió, se mostró incapaz de recuperar los amplios sectores desmovilizados tras la autodisolución de FN y el fracaso/estafa de Juntas Españolas.

    Hoy ya no puede perderse ni un momento en semejantes discusiones que solo atañen a los falangistas.

    -     Confundir la "unidad falangista" con la formación de un "frente nacional", superponer un proceso a otro, constituye una caricatura frentista.

    -     Limitar las posibilidades de un Frente Nacional a lo que han sido hasta ahora las "fuerzas nacionales" supone una autolimitación incapacitante.

    El tránsito hacia un Frente Nacional es un largo camino en el curso del cual hay que forjarse los instrumentos de trabajo.

La formalización de un Frente Nacional es un hecho que se concreta en una etapa muy posterior a su elección como estrategia política por parte de un núcleo central.

    Su proceso de constitución sufre distintas etapas:

    1)     Intención explícita por parte de los sectores que constituirán el núcleo central. Elaboración de los documentos políticos y estratégicos que guiarán su actividad.

    2)     Período de construcción de los instrumentos políticos de ese Frente, e intensificación de la actividad de las partes.

    3)     Constitución formal del Frente Nacional.

    Y este es un proceso relativamente largo en el tiempo. Es imposible quemar etapas: la mera sigla "frente nacional" no supone que ese frente exista en la práctica. Ya lo vimos con Fuerza Nueva reconvertida en esa sigla que no era sino la décima parte de lo que antes había constituido el partido piñarista, sin ninguna aportación nueva en ningún sentido: ni ideologicamente, ni programáticamente, ni estratégicamente...

    La palabra FRENTE define justamente el objetivo a alcanzar y los medios a emplear. Más adelante intentaremos definir los instrumentos, los medios y los fines. Baste decir ahora que la adición de las partes que hoy subsisten de las "fuerzas nacionales" no sería sino un Frente Nacional contrahecho e impotente. Una vez más 0 + 0.

4. PROGRAMA MAXIMO Y PROGRAMA MINIMO

    Establecemos aquí un principio de cuya comprensión depende la comprensión de la línea que proponemos. Vamos a ser claros: queremos una revolución nacional que para triunfar y expandirse tiene que tener una dimensión continental. Esa revolución nacional debe preparar el post-liberalismo en todos los terrenos: debe sustituir las categorías culturales burguesas por otras que primen la cualidad sobre la cantidad, el espíritu sobre la materia, la metafísica sobre la física, la unidad sobre la dualidad... debe sustituir la economía liberal por una economía mixta en la que el elemento determinante de la riqueza de un país lo constituya su fuerza de trabajo, su tecnología y capacidad de investigación en lugar del capital de las mafias que operan en él; debe sustituir el sitema de partidos por una sistema de representación directa, de carácter orgánico y funcional... No estamos hablando de un reajuste en el seno del sistema, una adaptación o una reforma: estamos hablando de una revolución. Creemos sinceramente que no hay nada de la civilización y de la cultura burguesa que merezca ser mantenido, conservado o rescatado. Estamos persuadidos de que esa civilización burguesa camina hacia su autodestrucción y nos congratularíamos con ver estrangular al último intelectual burgués con las tripas del último intelectual progresista. Así de simple y así de radical.

     No creemos que sea un problema de definiciones: aceptaríamos gustosos la palabra revolucionario (por que queremos derribar el orden establecido), pero también la palabra reaccionario (por que reaccionamos contra el caos hecho política cotidiana), y también podríamos aceptar gustosos el término conservador (a condición de definir exactamente que el contenido de la palabra pues creemos que no hay nada nuevo bajo el sol y que el paradigma de las fórmulas del futuro se encuentran en el glorioso pasado de la cultura clásica).

    Pero hasta aquí estamos solamente al nivel de las bellas declaraciones que no tienen nada que ver con la política cotidiana. Pues el párrafo anterior no deja de ser una declaración imposible de llevarse a la práctica. No seamos ingenuos: una cosa es el estado actual de nuestro sector político y otro el objetivo final que hemos definido. La distancia es la que separa el 0 del infinito. Así pues, ¿para qué preocuparnos más por un objetivo hoy inalcanzable? ?¿Para qué perder tiempo en discutir sobre aquello que está fuera de nuestras posibilidades?

    En el otro extremo se encuentra la perspectiva más alejada de nuestro objetivo político final: imaginemos una sociedad como la descrita por Orwell en 1984 o por Huxley o por Wells, un infierno totalitario dominado por una tecnocracia sin principios. O imaginemos también un "estado" en el que la ausencia de Estado nos situaría cerca del horror anarquista. Un mundo ingrávido, sin principios, sin leyes, sin categorías, sin niveles, sin estructuras, sin ética ni moral, sin tradición... sin historia; verdadera mezcla del ideal liberal americano y de la utopía anarquista europea: el peor de los mundos posible comparado al que hemos definido en nuestro proyecto político. Es otra versión del cero y el infinito.

    Podemos sacar algunas conclusiones de este planteamiento: si imaginamos una escalera en la que el peldaño superior esté ocupado por lo que hemos definido como nuestro objetivo político final y el inferior por el cuadro que hemos descrito como sociedad ultraliberal, resulta evidente que hoy nos encontramos en un escalón intermedio separado unos cuantos escalones del nivel más bajo y otros tantos del más alto. Al definir cada uno de estos escalones lo que estaremos definiendo son situaciones políticas nuevas, diferentes esencialmente de la actual: descender un peldaño, por ejemplo, supondría que el proyecto independentista catalán y vasco se consolidara; descender otro peldaño sería ver consolidarse una sociedad multicultural y poliétnica; descender un peldaño más, sería el desmantelamiento del proyecto de la Unión Europea y el renacimiento del riesgo de confrontación franco-alemana en Europa, aparte del encadenamiento de las pequeñas naciones europeas al imperio del dólar.

    Y a la inversa: un escalón superior al de la democracia formal que vivimos hoy, sería ir restando espacios de poder a los partidos políticos, fortalecer el poder municipal, consolidar la autoridad del Estado por encima de los partidos, reconstruir la sociedad civil, transferir áreas de poder hoy ocupadas por los partidos a la sociedad civil, reconstruir un embrión de Estado orgánico y comunitario... fases diversas que una vez alcanzadas se utilizan para mejorar las posiciones propias, debilitar al contrario y preparar la siguiente fase de ascenso.

    Lo que os estamos proponiendo lo podéis llamar "reformismo radical" o "concepción gradualista del proceso revolucionario".

    Los principios de esta concepción son:

    -    Tener conciencia en cada momento del lugar ocupado en la escalera del poder. Esto permite:

    -    Definir en cada momento un objetivo concreto, una estrategia específicas y unas tácticas adaptadas a cada instante.

    -    Definir en cada peldaño automáticamente la política de alianzas y la visión exacta de quien es el amigo y quien el enemigo.

    -    Responder automáticamente a las situaciones nuevas en función de que los factores que impliquen subir o bajar un peldaño en la escala.

    Esto tiene una serie de desembocaduras prácticas: la primera es abolir la antítesis entre programa mínimo y programa máximo. No existe programa máximo en la medida en que no vale la pena preocuparse por definir algo que es irrealizable en esa fase del proyecto político. El programa máximo, en la fase en que nos encontramos, solo puede definirse a nivel de principios ideológicos, no de medidas concretas. Estamos todos de acuerdo en que una de las últimas fases de nuestro proyecto político consiste en desmontar las estructuras capitalistas: cómo se hará eso es algo que hoy no vale la pena discutir. Si se nacionalizará el crédito, si se abolirán las sociedades anónimas, si el gravamen sobre el capital especulativo alcanzará tal o cual índice, todo eso es hoy una discusión absurda y carente de sentido práctico: por una sencilla razón de proximidad: nos queda lejos. Por tanto: renunciamos a un programa máximo; pero no a tener clara nuestra perspectiva ideológica final.

    Sin embargo, el programa mínimo si tiene importancia y debe ser reducible a unos pocos puntos, machaconamente repetidos hasta la saciedad, fácilmente comprensibles por todos, capaz de suscitar entusiasmo e interés por parte de un sector de la población, en la medida en que encarna sus intereses y aspiraciones. En otras palabras: el programa mínimo supone el máximo alcanzable en cada fase, esto es, en cada peldaño. Para una tarea frentista no puede ni debe olvidarse la imagen práctica de la escalera que, además, entra dentro de lo que es propiamente nuestra visión del mundo: un mundo con grados, con niveles, con jerarquías, con verticalidad; parecemos haber sido impregnados por la mentalidad demoliberal, promiscua, para la que no existe otra dimensión que la horizontalidad indiferenciada. Es hora de empezar a ver las cosas desde otro punto de vista, con otra lógica.

5. EL ENEMIGO SON LOS OTROS.

    No existe posibilidad de abordar un proyecto como el que proponemos si no experimentamos antes un cambio de mentalidad y una transmutación en nuestra forma de ver las cosas.

    Antes hemos aludido a la "banda los cuatro" (PNV, CiU, PP y PSOE) como columnas sobre las que se asienta el sistema político español. Cometeríamos un error si viéramos en la composición de esta "banda" un todo monolítico y sin fisuras. No solamente las tienen cada una de sus patas entre ellas, sino en su mismo interior bulle el descontento, la inestabilidad y la fragmentación. Y otro tanto ocurre con el sistema mundial: se comporta generalmente como un todo unitario, pero no es más que una conjunto de agregados frecuentemente en lucha unos con otros. La sabiduría de cualquier conducción política consiste en identificar las contradicciones que existen en el interior de estos bloques y procurar que se agudicen más y más.

    No hay que olvidar que periódicamente estos partidos segregan excrecencias (PADE), que cada vez con más frecuencia secciones provinciales de los partidos mayoritarios se configuran como opciones autónomas e independientes sin otra disciplina ni lealtad que sí mismos. Que dentro de partidos mayoritarios se forman corrientes regionales, nacionales o incluso locales, que, de persistir son irradiadas.

    Por otra parte, no hay que perder de vista que, aquí y allí aparecen fenómenos de cualqunquismo político tal como se llamó en Italia o poujadismo como se conoció en la Francia de los años 50. Se trata de sectores de la burguesía que finalmente experimentan la sensación de que el sistema mundial también los machaca a ellos. Ellos que tienen mucho que perder y que frecuentemente lo pierden: son los Ruiz Mateos, los Gil... cuyos proyectos políticos estrafalarios crean expectación en torno a él y, frecuentemente son incluso capaces de obtener éxitos puntuales que luego, su incapacidad para traducir en un contexto de política más amplio, dilapida. Al confundir lo personal con lo global, estos partidos tienen un techo marcado por la relevancia social y el interés que despierta su líder. Más allá de lo estrafalario de un Gil o de un Ruiz Mateos, el hecho es que han sido respaldados por el electorado. Y esto demuestra que existe un sector del electorado que antes votó a un partido mayoritario o permaneció en la abstención y que bruscamente se ha sentido huérfano y ha entregado su voto a un "líder", sin preocuparse de lo grotesco del mismo. Si aparecieran más líderes de este estilo, la banda de los cuatro se vería más y más debilitada: luego, se trata de aliados circunstanciales.

    Además existe toda una variedad de partidos regionalistas, no nacionalistas, segregados por la derecha del PP. Estos partidos están presentes en Alava, en Navarra, en Baleares, en Valencia, en Asturias, en Santander, etc. Son, por una parte, un signo de los tiempos: tiempos de fragmentación y de ausencia de soluciones globales, tiempos de líderes locales de relativa relevancia. La falta de alternativas políticas obliga al electorado a aceptar cualquier otra vía que evite entregar el voto a los partidos mayoritarios: se prefiere un partido local, "de los que son como nosotros", como si la proximidad fuera un determinante político. Estos partidos como los anteriores no cuestionan nada, no critican los aspectos esenciales del sistema político, se limitan simplemente a pedir máximos para su ciudad o su comunidad, recogen el voto de los descontentos. Son, sin embargo, factores de fragmentación y debilitamiento de las opciones mayoritarias. ?¿Por qué no existen en Francia? Por que allí la protesta y el descontento va a parar al Frente Nacional.

    También existen partidos de nuevo cuño y, sobre todo, sectores sociales que no pueden aceptar la marcha de los acontecimientos políticos. Son los sectores lingüísticos que defienden el castellano allí donde las lenguas locales lo sofocan, son sectores juveniles surgidos de la emulación tardía de los métodos y principios de la contestación de los 60 (el Partido Humanista, por ejemplo), son sectores obreros asustados por la progresiva riada de mano de obra inmigrante que vende su fuerza de trabajo por un precio de remate.

    Finalmente, existen también sectores culturales hartos de la mediocridad del pensamiento único dominante y que desean ardientemente crear nuevos espacios de discusión y cuestionamiento. El mundo de la cultura es uno de los que más se resienten de la contradicción entre la realidad del mundo moderno y los principios con los que se gestiona y es el que, antes o después, va a reaccionar. No está claro que la reacción sea la correcta: frecuentemente el intelectual tiene tendencia a llegar a las últimas consecuencias del pensamiento dominante, en lugar de contestarlo. Por sus palabras los conoceréis, pero una cosa debe quedar clara: un Frente Nacional no está interesado en una "batalla cultural", ni puede estarlo, está interesado en apoyar a "sus" intelectuales y en que un frente cultural desarrolla una actividad cada vez más amplia, pero su batalla no es cultural; puede integrar la cultura pero ni es el frente más importante, ni el único, ni siquiera el decisivo y, desde luego, no puede liderarla.

    ¿Qué pasa con Izquierda Unida? IU es como una serpiente de dos cabezas (una anfisbena mítica): de un lado un grupo que se considera integrante de una izquierda tópica, tradicional, anticapitalista, cuya única salida estratégica es la "unión de la izquierda" con el PSOE, cuyos mitos y temas favoritos muestran la podredumbre y la miseria intelectual de la izquierda. Junto a ese conjunto de tópicos existe un partido que recoge una parte del voto de protesta. Difícilmente IU va a superar los resultados ya obtenidos, más bien, ha entrado en la vía de una larga agonía política que le deparará reducción en su techo electoral, fugas hacia el PSOE, desmovilizaciones, escisiones locales, y finalmente, desbarajuste en el período postanguitista. ¿Hemos de recordar que el principal aporte electoral del lepenismo ha sido las masas que hasta finales de los años 80 votaban al Partido Comunista de Francia? Con todo esto está clara nuestra posición respecto a IU: Olvidemos el fantasma del comunismo, cada vez está más descarnado y diluido, ya no es una bandera política ni una excusa para la movilización. Veamos en IU una organización en crisis que se opone al nuevo orden mundial y en cuyo interior actúan fuerzas de todo tipo: ni es el enemigo principal, ni el secundario, ni siquiera es una enemigo, o no hay que tomarlo como tal. Evidentemente, ante una campaña en favor de la repatriación de los inmigrantes ilegales, IU estará en contra: su dirección, pero no la totalidad de sus bases, ni mucho menos su electorado. IU es -como el PCF- presa de la mitología humanitaria propia de la izquierda tradicional. Los hemos visto en las manifestaciones por la paz en Yugoslavia, permanecer indecisos ante la consigna "OTAN NO" e incapaces de suscitar entusiasmo con los tímidos "Milosevic No". IU, como la izquierda tradicional, está en crisis: no se trata de enfrentarnos, sino de aprovechar su crisis.

6. UN FRENTE ES UN FRENTE CUANDO TIENE UN NUCLEO DE HIERRO

    ¿Podemos considerar muy alejado trabajar con grupos políticos como los definidos hasta aquí? Si, mientras permanezcamos presos de las concepciones que nos han llevado hasta la esterilidad política. Hemos mencionado distintos sectores políticos. Algunos son más importantes que nosotros, otros están a nuestro mismo nivel, otros son simplemente siglas de alcance local, algunos son solo siglas que pueden "lucir bonito" en el cartel que lleve a un Frente Nacional. Vender una idea política es como vender una camisa: hacen falta distintas tallas. En un Frente Nacional hacen falta distintas tallas políticas para que cada ciudadano elector encuentre la medida con la que sintoniza. Pero esas distintas tallas deben estar estructuradas en torno a un núcleo de hierro.   

    El principio de todo Frente es que no existe sin ese núcleo vertebrador.

    No existe núcleo vertebrador sin ideología, ni objetivos políticos, ni estrategia, ni táctica, ni criterio organizativo.

    El principio vertebrador del Frente es que un núcleo duro que no tiene fuerza suficiente para alcanzar poder político por sí mismo, debe rodearse de otras fuerzas capaces de ser utilizadas para ampliar su radio de acción.

    El símil histórico es la actitud y el papel de los PCs en los Frentes Populares. Nunca una minoría tan exigua logró rentabilizar a unas mayorías tan amplias como las representadas por los Partidos Socialistas.

    Hemos hablado de partidos regionalistas, de disidentes del PP, de movimientos sociales, etc. Con solo consolidar una estructura geográfica constituida por entre 100 y 150 cuadros cualificados, perfectamente formados técnica y políticamente, rodeada de 300 militantes activos, es posible abordar un proyecto de envergadura como el que proponemos. Ahora bien, el primer paso, es ese núcleo de hierro.

    Eso implica:

    1)     debates políticos tendentes a constituir una línea política operativa
    2)     debates estratégicos
    3)     acopiar documentación: textos, manuales,
    4)     formar equipos: político, relaciones públicas, juventud, operativo, información, etc.
    5)     dar al núcleo coherencia estructural (sentido de camaradería), implacabilidad y eficacia.

¿De qué manera podrían reconvertirse los partidos y militantes actuales en embriones del núcleo duro de un Frente Nacional?

    La respuesta es tan obvia que casi resulta ocioso plantearla: convergiendo, limando asperezas, integrándose progresivamente, debatiendo en común. Utilizando las próximas convocatorias electorales para como "primarias": que aquel grupo que logre mejores resultados y muestre una mayor adecuación a la forma de hacer política actual, se convierta en la pieza esencial del núcleo duro de un Frente Nacional. Tal es la propuesta.

    ¿Miedo a colaborar con otras fuerzas políticas que no pertenecen a nuestra familia? Es aquí donde podemos aplicar la teoría de los dos cántaros, el de hierro y el de barro que son transportados juntos uno al otro. Si uno de los dos cántaros resultará dañado será, obviamente, el de barro. Otro tanto ocurre en las colaboraciones entre grupos políticos de distinta entidad y familia, solo el que tenga estructuras más sólidas, obtendrá ventajas con la colaboración. Solo tienen miedo a trabajar en el interior de un Frente Nacional aquellos que se sienten inferiores, que saben limitado e incompleto su discurso político, que tienen conciencias de lo inadaptado de su ideología pero se niegan a reconocerlo para justificar su autonomía e independencia... quienes, en definitiva se niegan a hacer política y prefieren diletantismo más desde un club que desde un partido revolucionario.

    Núcleo de hierro para forjar un Frente de acción política. Núcleo de hierro para adelantar posiciones, para recuperar la iniciativa política. Núcleo de hierro para rodearse de un amplio espectro de fuerzas políticas que agrupar para subir un peldaño: para pasar de una partitocracia formal a nuevos espacios de libertad, en marcha hacia una sociedad orgánica y comunitaria.

7. UN FRENTE ES TAL CUANDO TIENE ESPACIO PROPIO

    La política diferenciada de una organización en los regímenes partitocráticos occidentales solo es posible cuando esa organización dispone de un espacio propio. Es difícil que en el centro surjan nuevas opciones políticas: allí el espacio está ocupado por dos partidos que desde mediados de los años 80 iniciaron una marcha hacia el centro político, dejando atrás sus posiciones de partida de derecha e izquierda, el PP y el PSOE. Estos dos partidos -y sus socios nacionalistas en la banda de los cuatro- constituyen ese gigantesca formación con aspiraciones de partido único, el partido de la burguesía. Tanto a la derecha como a la izquierda de este gigantesco bloque de centro se abren espacios tradicionales semidesiertos en la medida en que las formaciones tradicionales han ido allí donde han creído que se encuentra la parte del león electoral.

    La elección de un espacio político es de capital importancia por que de ella dependerá la imagen del Frente. Y este tema merece una reflexión de envergadura dadas sus implicaciones. Son varios los elementos a tener en cuenta.

    Resulta evidente que existe un espacio extremadamente amplio que va del centro derecha a los confines de la extrema-derecha. El PP ha podido abandonar ese espacio y desplazarse hacia el centro en la medida en que carecía de competidores a su derecha. De otra manera jamás se habría arriesgado a ceder un porcentaje electoral a su competidor. Así pues, un Frente Nacional, si desea disponer de un espacio en solitario en el que desenvolverse a sus anchas: ese espacio está a la derecha.

    Pero esta opinión, aparentemente clara y rotunda, merece alguna corrección. La devaluación de los conceptos de derecha e izquierda y su desfiguración, atenúan la rotundidad del concepto expresado antes. ?¿En qué se diferencia un discurso de centro-derecha moderado de un discurso de derechas? Apenas en unos cuantos matices circunstanciales y en el énfasis puesto en algunos temas (defensa nacional, política europea, educación religiosa en las escuelas, etc.) pero ninguno esencial.

    Además, en nuestra perspectiva gradualista el primer objetivo es restar poder a los partidos políticos, desdibujar sus contornos; nuestro análisis político implica una crítica a la partitocracia y, por tanto, a la derecha, al centro y a la izquierda, utilizando todo el arsenal doctrinal que va desde Ortega a José Antonio. De él deriva nuestra resistencia a utilizar el término "derecha" para situar nuestra opción política. A esto hay que añadir que algunas fuerzas con las que es posible establecer una política de Frente, difícilmente aceptarían una rotulación "de derechas".

    ¿Derecha? ¿Izquierda? ¿Centro? Nuestro reformismo radical tiene algo de todos ellos, es pues, y tal es la definición, una forma de transversalismo. Tal es el rótulo que debe aparecer en nuestra propaganda y en nuestros análisis.
La cuestión es ¿existe espacio propio para el transversalismo? Un discurso político para ser comprensible debe ser simple, sencillo y comprensible. Demasiada sofisticación, demasiado eclecticismo puede ser tenido como indefinición e incomprendido por el electorado. Por lo demás, no hay que olvidar que una organización, como la que proponemos, haga lo que haga y diga lo que diga, será siempre considerado como un partido de extrema-derecha... solo quien alcanza un porcentaje electoral superior al 20% puede permitirse el lujo de que lo que dice sea aceptado como tal: es el caso de Fini y su postfascismo, lo cual no quita que Rauti y su MS-Fiamma siga siendo tenido como neofascista y ultraderechista aun cuando sus opciones transversalistas están claras.

    Nuestra dificultad para definir un espacio político deriva de que el sistema utiliza una imagen geométrica "hemipléjica": el semicírculo, tomada a imagen y semejanza del parlamento. Pero la realidad social y la realidad del parlamento son sensiblemente diferentes. La perspectiva cambia si consideramos la figura de un círculo en lugar del semicírculo. Mientras que en éste hay vacío más allá de los términos de derecha e izquierda, en el círculo hay un amplio sector que une la derecha con la izquierda sin pasar por el centro convencional.

    Todo esto, traducido a términos prácticos quiere decir:

    -    Existe un amplio hueco a la derecha del PP sin cubrir.
    -    Ese es el hueco que la lógica del sistema nos reserva.
    -    Pero esa lógica no es la nuestra (aunque nos beneficie).
    -    En realidad nuestra perspectiva es transversal y tal es la definición y la línea que debe recoger nuestra agitación y propaganda.
    -    Así pues nuestro espacio político es el que va de la derecha desierta a la izquierda postcomunista, "por detrás de la Asamblea y dando la espalda al presidente", tal como ya enunciara el grupo "Ordre Nouveau" en los años 20. Y retener esta figura del círculo en lugar del arco parlamentario debería de constituirse en un tema fundamental de nuestra ubicación y definición política.

    A poco que nos fijemos en la situación del Front National veremos que objetivamente se trata de un partido transversalista: con un electorado obrero, con propuestas políticas populistas de un lado, propias de la derecha tradicional de siempre e incrustaciones de alto calado social, solamente el esquematismo simplista de los medios de comunicación ha hecho del Front National una opción "de extrema derecha", cuando resulta vidente que es algo más que eso. Nosotros también aspiramos a ser algo más que eso.


8. UN FRENTE ES UN FRENTE CUANDO RESPONDE A UN ANALISIS POLITICO

    Si la formación de un Frente Nacional fuera una cuestión que afectara solo a una opción política no habría que darle mucha importancia: se trataría de un mero problema de oportunidad y técnica. Recordamos la llamada "operación Roca" que dio vida al partido reformista. Todo consistía en obtener unos cuantos créditos multimillonarios sobre el que basar el lanzamiento de un partido. El problema radica en que, siendo importante, el dinero no lo es todo y ni siquiera garantiza el feliz desarrollo de una tarea política. El error del partido reformista consistió en suponer que unos políticos improvisados y mercenarios, sin historia, sin trayectoria, sin experiencia ni pasado, sin ideas ni principios, pueden seducir al electorado y convencerle de que le preste su apoyo. El partido reformista no aportaba nada al escenario político, ni su existencia respondía a un acertado análisis político, sino a una ambición de poder por parte de sus promotores: sabedores de que la mayor bolsa de electores se encuentra en el centro político, intentaron crear un partido que ocupara ese centro sin advertir que... ese espacio ya estaba ocupado, si bien no por un centro químicamente puro, si por un centro derecha y un centro izquierda que imposibilitaban cualquier la inserción del primer recién llegado.

Un Frente Nacional -como por lo demás el lanzamiento de cualquier opción política de nuevo cuño- debe responder a un análisis político, no a un deseo voluntarista o a un ambición imperativa.

Nuestro análisis es este:

-    Desde el punto de vista objetivo (el de la situación):

    -    la situación política española muestra una polarización extrema en dos fuerzas políticas (PSOE y PP) que para poder gobernar cómodamente el Estado precisan de una tercera fuerza, hasta ahora nacionalista. Una cuarta fuerza, hasta ahora con cierta presencia, IU, se encamina hacia su ocaso final.

    -    esa situación ha distorsionado el panorama político español. Gracias a las debilidades y errores de Suárez durante la transición, España pasó a ser un híbrido de Estado unitario y Estado federal, sin ser ni una cosa ni otra, una "nación compuesta por nacionalidades" según el desafortunado texto constitucional. La geometría política posterior hizo del nacionalismo una especie de enanos privilegiados en aras de la "gobernabilidad".

    -    en el actual momento político solo existen tres salidas una vez concluya el actual período electoral:

        1)    Mayoría absoluta del PP y gobierno en solitario: aunque las urnas cumplan esta previsión, resulta difícil pensar que podrían gobernar frente al resto del arco parlamentario.
        2)    Mayoría relativa del PP y gobierno apoyado por los nacionalistas: es la situación actual. Este ciclo está agotado en lo que se refiere a colaborar con el nacionalismo vasco y las exigencias del nacionalismo catalán hacen prácticamente imposible
        3)    Mayoría relativa del PP y coalición con el PSOE: la cuestión vasca ha precipitado una  aproximación entre ambos partidos que pudiera extenderse a todo el territorio nacional como un intento de recomponer la fortaleza del Estado frente a los nacionalismos.

    -    salvo la primera opción, el resto son salidas contra natura, que decepcionarían al electorado del PP. LA segunda opción supondría un paso adelante en la desintegración nacional; en las otras dos, nada sustancial cambiaría.

-    Desde el punto de vista subjetivo (el propio):   

    -    Aplicando la teoría gradualista y la imagen de la escalera: se trata de ver de qué forma la actual situación política puede experimentar un cambio que mejore nuestras posiciones. Esto implica elegir enemigo principal y enemigo secundario.

    -    La dificultad estriba en la fragmentación política del país: está claro que en Cataluña y País Vasco, el enemigo principal es el nacionalismo; en el resto de comunidades, la situación varía extraordinariamente y, a nivel nacional, habría que definir al enemigo en función de su colaboración con el nacionalismo. Es decir, cuando fue el PSOE quien pactaba con los nacionalistas en sus últimas legislaturas, es ahora el PP... Será la "gran coalición" PP/PSOE en caso de producirse, etc.

    -    El objetivo es pues:

        -    recomponer la Unidad del Estado,
        -    aislar al nacionalismo periférico y
        -    liderar una reforma radical de la UE y de la OTAN

    -    La estrategia es intentar insertarnos en el parlamento con una presencia mínima que, dada la polaridad de fuerzas políticas, jugase, en un sentido u otro, un papel de fulcro de la balanza.

    -    La táctica es obtener un éxito político local (en elecciones europeas o en algún municipio importante) que desemboque en nuestra entrada en el Parlamento Español.


9. UN FRENTE ES UN FRENTE CUANDO RESPONDE A UNA NECESIDAD HISTORICA

    La posibilidad de éxito de una iniciativa como la que proponemos y su prolongación en el tiempo depende de que su existencia responda a una necesidad histórica. Es decir, que sea una opción que vaya más allá de lo coyuntural. De ahí el interés en aplicar la "doctrina de la escalera" e incidir en la concepción gradualista del proceso revolucionario.

    Pero hay más. Hoy afrontamos una situación que va mucho más allá de una mera crisis funcional del sistema y tampoco  -contrariamente, a lo que decíamos en el pasado- se trata de una crisis estructural: el sistema camina implacablemente y fuera de todo control, hacia su lógica final. Solamente en los últimos tiempos esta lógica ha podido evidenciarse.

Ha hecho falta que cayera el muro de Berlín y se pasara de un sistema de estabilidad basada en un duopolio imperialista, a un sistema unipolar que en diez años se ha mostrado, en cierto sentido (en política internacional y en economía) mucho más inestable, pero que en todos los demás terrenos ha actuado como si fuera una apisonadora.

    Es en ese momento cuando los conceptos que ya se evidenciaban oscuramente desde el final de la Segunda Guerra Mundial, han aparecido a la luz pública: "nuevo orden mundial", "fin de la historia", "pensamiento único", "lo políticamente correcto", etc. Todas estas nociones no son más que los apéndices terminales del mundo surgido en 1789 y de su lógica racionalista, humanista, economicista, burguesa, liberal y capitalista.

    Hoy ese pensamiento único apenas tiene respuesta. Incluso aquellos que lo miran con desconfianza e incluso lo censuran y se revelan contra él (Anguita) son incapaces de remontarse hasta sus orígenes y condenar su lógica.

    Así pues, desde el punto de vista cultural, no hay más opción que las concepciones cristalizadas en 1789, o bien una visión disidente. No existen terceras vías: Anguita en lo político y los intelectuales de izquierda son la muestra; oponiéndose a aspectos parciales del sistema, no logran huir de su racionalidad central y, antes o después, esa racionalidad se reconstruye en forma de contradicciones insuperables. No lo dudemos: desde el punto de vista cultural, estamos en condiciones de proponer una escala de valores y unos patrones diferentes a los del "pensamiento único". Y somos los únicos.

    Más aun: esa visión cultural y esa escala de valores no nos pertenecen en propiedad, no la hemos creado nosotros, ni nos tenemos por originales en nada: pertenece a nuestra herencia cultural, desde el mundo clásico greco-latino a la humanidad medieval, desde el impulso que generó las páginas más brillantes de nuestra historia hasta la reflexión que hace ahora cien años realizaron los intelectuales del 98 español. Ese pensamiento, ese ESTILO, no puede perderse. Mientras exista un solo hombre civilizado que sea capaz de transmitir cultura, existirá esperanza. Pero si esa visión alternativa al pensamiento de 1789 se pierde nada podrá hacerse en el terreno de la reconstrucción política, por que ya, necesariamente, habremos adoptado la escala de valores y principios del adversario.

    Esa es nuestra tarea histórica: impedir la desaparición de lo que es Cultura con mayúsculas, ser herederos legítimos y dignos de una tradición y un pasado que nació hace milenios y que hoy agoniza, reconquistar, en definitiva, para un tiempo nuevo y convulso, un estilo y una escala de valores que inspiró los períodos áureos de la civilización occidental.

¿Se puede desertar de una tarea así?

    Está claro que un Frente Nacional es una alternativa política que debe buscar la eficacia sobre cualquier otra pretensión. Pero no olvidemos jamás los objetivos finales. Su lejanía actual de un lado y el hecho de que el núcleo central de un Frente sea construido por hombres y mujeres, por militantes, en definitiva, hace que a pesar de lo coyuntural de sus consignas difundidas a nivel popular, contraste con un máximo cuidado por la formación cultural, ideológica y política de los cuadros que vertebran en Frente. No solo habría que diferenciar entre agitación (difusión de ideas, pocas ideas a un público grande: electores) y propaganda (difusión de muchas ideas entre un público minoritario: militantes), sino también entre dos formas de propaganda: una intensiva y otra diluida, la primera de largo alcance y la segunda de carácter puramente operativo, adaptada a la actual coyuntura.


10. DEL AÑO CERO AL ARRANQUE. ¿QUE HACER? Y ¿QUE DESHACER?

¿Qué hacer?

    1)     iniciar un proceso de reagrupación entre partidos o fracciones de partidos que se muestren favorables a la constitución de un Frente Nacional.

    2)    estimular el debate fundamental:

        -    debate sobre programa.
        -    debate sobre estrategia (incluida imagen).
        -    debate sobre tácticas.
        -    definición del marco ideológico.

        recopilando el material elaborado en un Depósito Documental.

    3)     forjar instrumentos de acción:

        -     desarrollar los instrumentos de que disponemos en la actualidad, especialmente los informáticos.
        -     desarrollar y convertir en operativa una Agencia de Prensa sobre informaciones alternativas.
        -     estudiar la posibilidad de lanzar una revista mensual (o quincenal) con una tirada inicial de 2000 ejemplares, formato tabloide, de 32 páginas, estilo "El Militante", más cuidada desde el punto de vista gráfico.

    4)    establecer tiempos y definir calendarios, estableciendo un plan de lanzamiento.

    5)    normalizar relaciones internacionales.

    6)    recopilar bases de datos: medios de comunicación, antiguos militantes de partidos, personalidades susceptibles de interesarse por nuestra acción.

¿Qué deshacer?
   

    1)    ... los viejos usos y hábitos de trabajo que han llevado a la esterilidad y la inanición a nuestro ambiente político.

    2)    ... compromisos y lealtades con organizaciones que a lo largo de los años hayan demostrado una ineficacia y una ineptitud total para obtener el más mínimo éxito político y el avance de sus propuestas.

    3)    ... el cerco de silencio que nos envuelve y que no se trata de una conspiración, sino de la consecuencia lógica de nuestro proceso de extinción política.

    4)    ... el amateurismo político para el que todo se hace expontáneamente y con amplias dosis de voluntarismo ingenuo.

    5)    ... el "protagonismo" de veteranos quemados en anteriores combates y que, incluso involuntariamente, pueden generar una imagen polémica del Frente Nacional. Es preciso dar paso a líderes y responsables nuevos.

    6)    Aislar a los elementos problemáticos y fraccionales y a los ambientes incapaces de comprender que un Frente es inicialmente una comunidad de organizaciones y siglas que tienen intereses comunes aunque no sean exactamente coincidentes en todos los demás puntos, pero que, desde el principio en que se acepta que viajar juntos, se acepta igualmente que es más lo que une que lo que separa.


23 de abril de 1999

© Ernest Milà - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin citar origen.

Documentos Políticos X. Balance electoral en el año 2000

Infokrisis.- En las elecciones de 2000, Democracia Nacional (entonces un grupo coherente pero pequeño, con apenas 250 afiliados reales.. a fidefencia de hoy, un grupo más pequeño todavía pero incoherente) junto contra otros grupos iguales o menores lanzó la candidatura "España 2000" que apenas cosechó 7.000 votos en toda España, demostrando la imposibilidad de llegar a las masas. Cuando se cerraron las urnas dirigí este memorandum a la dirección de E2000 que adolecía de un defecto: no se insistía en la necesidad de mantener la sigla y el proceso de convergencia entre los distintos grupos, seguramente porque la candidatura había sido prendida con alfileres y cerradas las urnas era imposible mantenerla. De aquella experiencia solamente el grupo valenciano quedó como usuarios de la sigla hasta la actualidad.

 

A la dirección de Democracia Nacional sobre el resultado de las elecciones bajo la sigla España 2000


1)    EL POSIBLE ESCENARIO DE AQUÍ AL 2004.

Los principales rasgos de la última competición electoral fueron:

1.    Voto masivo a la derecha. España ha dejado atrás una situación en la que el "centro" era la vaca sagrada perseguida por todos, el adjetivo de "derecha" era denostado y las dos únicas formas de autodefinirse políticamente correctas eran de "centro derecha", "izquierda" o "izquierda".  España, a partir del 12-M es un país con una mayoría de derechas.

2.    Esta mayoría de derechas ha supuesto un refrendo a la política del PP. En relación al período socialista, una parte sustancial de la población ha experimentado la sensación de una mayor estabilidad, una política menos prepotente en la que la corrupción, sin desaparecer, nunca alcanzó los niveles del período socialista y en la que tanto las tasas de paro como los intereses bancarios disminuyeron. Incluso en materia de terrorismo, el responsable de la cartera supo transmitir una mayor sensación de seguridad que los antiguos equipos de interior, juzgados por los peores delitos (malversación, asesinatos, torturas, secuestros, etc.)

3.    La ineficacia del pacto IU-PSOE demostró que no todas las uniones permiten avanzar: ni los electores de centro-izquierda del PSOE (el sector en el que el felipismo se había sostenido al menos en los últimos ocho años), ni los de IU (cuyas señas de identidad eran precisamente las de una izquierda pura no contaminada con el socialismo ladronzuelo), se sintieron ilusionados con la frágil alianza. La alianza debilitó a unos y a otros y lo que es peor: que la política ya no se hace con tópicos (progresismo, izquierda democrática, la derechona, etc.) sino con realidades.

4.    El estancamiento nacionalista: es otro rasgo que no puede ignorarse. Si el PNV ganó dos diputados, lo hizo a costa del no seguimiento de las consigna abstencionistas por parte de HB. Pero el escalofrío sacudió al PNV tras percibir pérdida de peso en sus áreas de influencia (reducidas a las zonas rurales de Guipúzcoa y Bilbao, pero inexistentes en Alava y Navarra) y los 25.000 votos que separan al PP de ser el partido más votado en el País Vasco. En cuanto a Cataluña la tendencia al estancamiento nacionalista es más acusada: CiU, no solo ha perdido un diputado, sino que poco después de concluidas las elecciones se empezaron a publicar datos fragmentarios sobre la corrupción en Cataluña y la brutal pugna interior por suceder a Pujol. Otras formaciones nacionalistas (ERC, BNG) no logran despegar y otras parecen episódicas y prestas a desaparecer en la próxima legislatura (Chunta).

5.    El voto nulo y el voto en blanco: medio millón de votos, nuevamente, confirman la tendencia de una parte del electorado a la protesta activa realizada en forma de voto en blanco y nulo. Si a esto unimos el 30% de abstenciones, veremos que existe una creciente división entre la España Oficial y la España Real y que las instituciones cada vez representan menos el estado de ánimo y la opinión de amplias capas de la población. A esto hay que añadir 100.000 votos que han ido a parar a formaciones de protesta (GIL, CDS de Conde y la propia España 2000, a los que habría que añadir algunas opciones de izquierda radical o alternativa, desde el Partido Humanista al POSI)

6.    El balance final es claro: el pueblo español se ha decantado por una opción que cree la va a traer estabilidad y continuismo. El pueblo español ha manifestado su alejamiento de salidas radicales, soluciones drásticas y gesticulaciones dramáticas. Se dirá que el pueblo español ha sido anestesiado -ciertamente- por la "banda de los cuatro" (PP, PSOE, CiU y PNV) y ciertamente así es: pero esto no cambia nada el mapa político creado y la situación sobre la que tenemos que trabajar.

Seis meses después de las elecciones todos estos datos se han confirmado, pero, además, han aparecido otros nuevos a tener en cuenta. Fundamentalmente dos:

1)    La radicalización del fenómeno terrorista: el fin de la "tregua" de ETA, la obstinación del PNV por mantener el pacto de Estella, incluso a costa de su propio electorado y de su aislamiento creciente en la política española, hace que la estrategia de "fractura vertical" dentro del sistema que inició ETA con su "tregua" y con la implementación de Estella, hace que el eje del campo nacionalista haya pasado a HB. En este sentido, resulta claro que la lucha política (Estella), junto con el terrorismo y el kale borroka, si bien tienen un techo limitado y generarán más y más disgusto, han demostrado una eficacia manifiesta para liderar lo esencial del nacionalismo radical, democrático o no, a pesar de los esfuerzos de Arzallus-Eguibar que intentan hacer más presentable y digerible la misma opción hacia un País Vasco independiente. Las próximas elecciones vascas -inaplazables más allá de otoño si el PSOE no cambia de actitud- corren el riesgo de suponer un cambio brutal en la política local: si se da el "surpaso" del PP sobre el PNV o si la distancia que los separa se minimiza, es evidente que ETA optará por intensificar sus acciones. Y de poco le importará el creciente rechazo popular, mientras no se evidencia en una merma de votos hacia HB. En realidad, una victoria del PP (o un PNV capidisminuido) supondrá el fracaso del nacionalismo democrático por culminar el cacareado "proceso de construcción nacional". Y en esa situación, el radicalismo puede ser rentable. Llama la atención la apatía y el aureola de martirio de los concejales del PP vasco, convertidos en un pin-pan-pum. Su falta de reacción es lo que en el PP se considera políticamente correcto. Eso demuestra hasta qué punto para los cargos del PP vale más conservar las poltronas que la vida.

2)    El cierre en falso del XXIV Congreso socialista: la victoria de Zapatero, la derrota de Bono y el entusiasmo manifestado por los delegados por la "unidad recompuesta", parece un fuego fatuo. El congreso se ha cerrado en falso: con una vieja guardia delegada a segunda fila pero que no se resignará a esta posición, con una joven guardia sin ideas nuevas, manejando una retórica tan innovadora como hueca, el PSOE sigue siendo ese partido de oportunistas sin escrúpulos que esquilmó el país en sus 14 años de gobierno. La facilidad con que cambiaron los votos de una opción a otra y la unanimidad del voto final, demuestra hasta qué punto el "nuevo" PSOE sigue siendo tan oportunista y sin escrúpulos como el de siempre. La quedan a Zapatero tres años para proyectar su imagen sobre la sociedad y presentarse en condiciones favorables para las elecciones del 2004. Faltará saber si la trayectoria de Zapatero desde ahora al 2004 se verá exenta de problemas interiores y si será capaz reconstruir la imagen (ya que no la realidad) de una unidad interna capaz de suscitar confianza y entusiasmo en el electorado. No parece que así sea: la nueva dirección parece débil, no ha resuelto ninguno de sus problemas regionales y sobre todo se enfrenta a dos problemas: el XXIV Congreso no solo ha sido un congreso en el que las ideas no han brillado con luz propia, sino que además, ni siquiera la sombra de Felipe González ha dejado de proyectarse sobre el partido. La renovación tranquila (consigna de Mitterand en las elecciones del 86...) no deja de ser problemática y difícil y, sobre todo, no se ve de qué manera un partido en esa situación lograría recuperar la confianza de los votantes.

2) EVOLUCION POSIBLE EN LA LEGISTATURA


Necesitamos prever los rasgos que va a tener la presente legislatura a fin de poder establecer una política a medio plazo. No se trata de discutir sobre prospectiva y futurología, sino de afirmar un análisis político que servirá para anticiparnos a las nuevas situaciones que puedan ir generándose.

1.    Todo induce a pensar que la legislatura ha empezado con el viento favorable para el PP y que esta situación, en buena medida, depende a) de ajustes realizados previamente, ajustes brutales en algunos casos, b) una coyuntura internacional extremadamente favorable y c) una gestión, efectivamente, más metódica y controlada que la de las legislaturas socialistas. Pero está claro que esta situación no va a prolongarse indefinidamente. La patronal de la construcción ha emitido varios documentos interiores en los que alerta sobre el parón del sector en el 2002. En la medida en que la construcción es el motor de la economía de un país, su recesión indica la tendencia que dominará a partir del 2002.

2.    Los primeros pasos del PSOE y de IU tras las elecciones son un anticipo de lo que les va a ocurrir a lo largo de la legislatura: la imposibilidad de elaborar un discurso propio y nuevo común a la izquierda o a cada una de sus partes. Con al elección de Zapetaro a la secretaría general del PSOE, se hace evidente la adscripción de ese partido al social-liberalismo de Blair... que coincide, en la práctica, con el social populismo de Aznar. El felipismo seguirá siendo por siempre jamás un poder fáctico dentro del PSOE, que intentará tutelar la evolución del partido hacia posiciones nuevas. La copia servil de las tesis laboristas no servirá para reconstruir un discurso de izquierdas. Todo induce a pensar -incluso la propia dinámica de las mayorías absolutas- que tras la primera mayoría absoluta volverá a producirse un triunfo del PP en el 2004, si bien en circunstancias mucho menos favorables que en 1996.

3.    A pesar de la cómoda mayoría absoluta, el PP ha dicho taxativamente que no está dispuesto a crear un cordón sanitario que aisle a los nacionalismos, se ha mostrado muy partidario de seguir contando con el apoyo de CiU y con el de CC (una forma de centrismo local). En realidad, decir CiU es decir la patronal catalana y los planes del PP pasan por un entendimiento con las distintas patronales. Ahora bien, sería absurdo pensar que en estas circunstancias CiU pueda elevar mucho el techo autonómico, al menos mucho más que donde se encuentra en la actualidad. El drama para CiU es que se ha hecho innecesario para la gobernabilidad del Estado pero que gobierna en Cataluña gracias al PP. Esto le sitúa en una posición muy incómoda que lo irá deteriorando progresivamente. En el PNV la situación no es mejor: estancamiento y deriva estratégica. El pacto con la izquierda abertzale ha sido presentable solo mientras ETA ha callado, ahora lo toca al PNV definirse: y el PNV se encuentra en una encrucijada sin retorno, a bien con un retorno que implique un alto costo electoral. La posibilidad de un relevo interior a Arzallús y que la figura del lendakari pese más dentro del partido no hay que perderla de vista. En general el nacionalismo perderá influencia, pero no hay que excluir en esta circunstancia una fuga hacia delante: hacia el independentismo.

4.    Aumento del problema generado por la inmigración. En nuestro país el problema de la inmigración es nuevo, data de apenas un año, se ha desatado especialmente desde la muerte de Hassan II. En algunas zonas es ya un problema real y en breve lo será en otras: en grandes ciudades, zonas industriales, zonas de cultivo y ghettos. Pero hay otro elemento que hasta ahora no se ha calibrado suficientemente: la inestabilidad política del Norte de Africa y especialmente de Marruecos y Argelia. En Marruecos han aparecido en los últimos meses -y particularmente en las últimas semanas- rasgos inequívocos de enfrentamiento interior. Argelia vive ya una guerra civil que dura seis años. La situación entre las poblaciones subsaharianas no es mejor. Los Estados del Norte de Nigeria están sumergidos en una guerra civil y no es el único caso. Ahora bien: hay dos elementos que van a ser esenciales en los próximos años: si en los últimos doce meses parte de los excedentes migratorios han sido absorbidos por la industria y el campo, dos fenómenos coaligados van a dar al traste con esta tendencia: de un lado el parón de la construcción y de otro la creciente mecanización agraria. La tendencia de la agricultura es a una mayor mecanización: el 80% de la uva se recolecta con máquinas, dentro de poco se hará el 100%, en otras terrenos la mecanización avanza a pasos agigantados: robots con sensores que detectan incluso el grado de madurez y generan menos problemas que la mano de obra extranjera (progresivamente más crecida en sus reivindicaciones y segura de sus derechos). Todo esto contribuirá imparablemente a generar una delincuencia endémica y a sobrecargar los gastos de asistencia social. Ambos fenómenos -inevitables e imparables- supondrán la salida a la superficie del problema y de una sensibilidad social muy acusada frente al problema de la inmigración masiva. Y a estas alturas, el PP ya no controla el fenómeno y le faltará fuerza, convicción y valor para abordar lo que será necesario en toda Europa antes de cuatro años, la deportación masiva de inmigrantes a sus lugares de origen. El problema solo ha hecho que comenzar y la inestabilidad de Africa lo va a agravar.

5.    Evolución hacia un tatcherismo puro: si sumamos a la mayoría del PP, las minorías nacionalistas (que ante todo, no se olvide, son la voz de su amo y están ligadas por múltiples vínculos de todo tipo a las burguesías locales) veremos que la mayoría de derecha es aplastante. En tales circunstancias, con unos partidos de izquierda atomizados y unos sindicatos que viven de la caridad estatal, la tentación tacherista es clara e inevitable. La brecha social se irá ampliando, la medidas antisociales -temporalidad, ETT’s, estancamiento o recesión de las prestaciones sociales, derivación hacia sistemas de seguridad privados- proliferarán ante una sociedad civil desmovilizada, inorgánica y desorientada. El capital seguirá la orientación de la última década: solo la especulación y los negocios realizados a la sombra del poder serán fuente de riqueza, mientras que el trabajo cotidiano será solo un medio de subsistencia.

6.    Instalación definitiva de la sociedad de la información: Los que hace unos años pensaban que Internet era una tecnología de moda cuyo interés pasaría, se han equivocado. La sociedad de la información, la era tecnotrónica de la que hablara Berzezinsky, se ha instalado en el poder. A partir de ahora será imposible no pensar en términos políticos, sin hacerlo en términos tecnotrónicos. El modelo de sociedad está cambiando ante nuestra vista y es preciso asimilar la velocidad y la profundidad de estos cambios: a) no solo por que habrá grupos sociales que no estarán en condiciones de asumirlos y que se convertirán en bolsas potencialmente resentidas contra el sistema, b) sino por que se está tendiendo a una sociedad en la que el sector servicios es casi el único importante y viejos sistema reivindicativos están declinando (el sindicalismo, especialmente) c) al tiempo que se abren nuevas formas de protesta social (facilidad para la democracia directa de los referendums), de terrorismo (krakers) y de expresión (mailigns, revistas digitales, etc.).

7.    Nueva situación política internacional: Si bien la UE es irreversible y el "euro" circulará en pocos meses en toda Europa, no está claro que desaparezcan las tensiones interiores especialmente entre Inglaterra y el resto de socios. El reciente escándalo "Echelon" demuestra hasta qué punto los ojos ingleses están puestos en el otro lado del Atlántico y hasta qué punto la política Americana ve en Europa a un competidor al que debe batir por todos los medios por ilegales e inmorales que sean. La política americana en Europa consiste en, bajo la máscara y la retórica sentimentaloide y humanitarista, conseguir que en Europa haya islas musulmanas: apoyo a la secesión de los bandidos kosavares y a la formación de la Gran Albania, apoyo a los chechenotarras y apoyo a Turquía para que entre como socio de pleno derecho en la UE (40 millones te turcos paseándose por la Europa sin fronteras...). ¿Hasta qué punto Inglaterra renunciará a su alianza estratégica con los EEUU? No hay que olvidar que dos países eslavos, Rusia y Yugoslavia están en primera fila del combate contra el islam fanático y fundamentalista, pero que dentro de los países occidentales existen quintacolumnas en las que, en momento de crisis económica y paró generalizado, prenderá con suma facilidad el virus del integrismo agresivo e intolerante.

3) SOBRE España2000 y DN

Es necesario pasar revista al camino realizado y recordar el origen de la Plataforma, es necesario examinar calmadamente donde hemos acertado y en qué puntos nos hemos equivocado. Y hacerlo orgánica y sistemáticamente. Al mismo tiempo todo esto no puede realizarse ignorando todo lo que se ha escrito en los foros de internet con posterioridad a las elecciones.

1.    España2000 nació demasiado tarde. Se perdieron casi tres meses con el Foro de Reflexión. Hace falta remontarnos a los orígenes de la Plataforma: el Foro de Reflexión impulsado tras el fracaso de la CxE. No se trata de insistir otra vez en el mismo análisis: CxE fracasó por lo mismo que el Foro de Reflexión Fracasó: por la existencia de una baja conciencia política y una mediocridad acomplejada en la dirección de la fracción falangista dirigida por López. Las dilaciones imposibilitaron, no solo la posibilidad de actuar en una coyuntura extremadamente favorable (CxE), sino que supusieron una pérdida de tiempo y de esfuerzos y un desgaste nervioso de quienes tuvimos algún contacto con aquel areópago de mediocridades acomplejadas. Cuando DN decidió dar por zanjada la experiencia, lo que se evidenció fue la pérdida de tres meses y la inminencia de una convocatoria electoral realizada sin estar preparados, ni tener tiempo para darnos a conocer.

2.    La sigla España2000 era desconocida cuando se convocaron las elecciones. Por lo demás, ahora sabemos taxativamente que existe una conspiración de silencio en torno a nuestra opción. La consigna de no hablar de nosotros si no es por algún incidente es una consigna real y cierta que hemos tenido que sufrir. Están recientes los éxitos en Suiza y sobre todo en Austria, de formas de nacional-populismo que han alterado profundamente -y arruinado- las correlaciones de fuerzas en esos países, relegando a las formaciones políticas tradicionales a un discreto segundo plano. Eso es lo que los magnates de la "prensa libre" quieren que no ocurra en España. Pero este cerco de silencio ha pesado como una losa sobre nosotros y demuestra que va a ser nuestro principal escollo: hablarán de nosotros, pero, en principio solo están dispuestos a hacerlo en la página de sucesos.

3.    Todas las partes sin excepción de España2000 habían desarrollado un bajo nivel de actividad en los meses próximos a las elecciones. Era inevitable que esta falta de agilidad redundara negativamente en el desarrollo de la campaña. Unas elecciones no son cuestión de un día o de una breve campaña: hace falta un ejercicio previo, una gimnasia militante, una actividad sostenida que solo en momentos electorales adquieren una relevancia y un nivel mayor; pero aquí hay que recordar que previamente a la campaña apenas realizábamos actividad política en la mayoría de provincias.

4.    Errores en la concepción de la campaña: no hemos recordado que la sociedad española había cambiado y que los métodos que hasta hace poco eran útiles para desarrollar una campaña política (el cartel, el mitin, el programa), han sido superados, nos han resultado demasiado costosos y son fácilmente fungibles. Sin embargo apenas hemos insistido en realizar campaña a través de Internet.

5.    Sin embargo, el gran acierto de la campaña fue la realización de la fiesta - mitin - concierto y, sobre todo, perder el miedo a la presencia en la calle como hicieron nuestros camaradas de Madrid el 1º de Mayo. Para ser la primera vez que se realizaba, tanto la organización, como el resultado fueron impecables y demuestran una cosa: que la combinación fiesta-mitin es imprescindible para recuperar el contacto con capas de la juventud. No creemos que la presencia de skins pudiera ser negativa: de hecho se trataba de gentes de "estética skin" que, por lo demás no crearon ningún problema. Hay que persistir en esa dirección y sacudirnos el complejo de los skins: se trata solo de que los skins se comporten como militantes, no como delincuentes. No hay que olvidar que el "hecho skin" es breve en la vida de un joven.

6.    Hemos olvidado nuestro único activo en este momento: los listados. Estamos en una fase de transición entre una pasado que ha acabado (el de nuestros orígenes políticos y militantes) y un futuro en el que estamos intentando irrumpir. En estas circunstancias nuestro único activo y el que podíamos manejar con soltura eran listados de miembros de anteriores organizaciones a las que hemos pertenecido. Este activo venía facilitado por lo barato de los envíos postales en período electoral... pero ha sido obstaculizado por que no hemos tenido nada que enviar, ni siquiera hemos sistematizado los envíos, ni mucho menos los contenidos. Hubiéramos debido editar un par de números de una revista electoral, de tipo tabloide, a todo color, enviada masivamente al principio y al final de la campaña. Esto nos hubiera presentado de manera diferente, original y lujosa, ante nuestros antiguos camaradas, hubiera sido posible dar una imagen más dinámica, lujosa, agresiva y "familiar" a la única gente a la que podíamos llegar con pocos medios. Una campaña de este estilo se hubiera reducido a menos de un millón de pesetas y, posiblemente, los resultados hubieran sido mayores. Habríamos también tenido ocasión de actualizar listados, depurarlos: por que todavía vamos a necesitarlos en próximas andaduras.

7.    Improvisación y desconocimiento de nuestras posibilidades reales: resulta claro, tanto ahora como en el momento anterior a las elecciones, que determinadas iniciativas eran excesivamente costosas y no podían rendir frutos: publicar un solo anuncio en un solo medio de prensa, a lo largo de una campaña, es excesivamente costoso y poco rentable. Aunque sean dos medios. Este tipo de publicidad, como los paneles murales, basan su eficacia en el "efecto martillo" en la repetición cansina y exhaustiva del mensaje y de la forma; de lo contrario, con solo un "impacto" es imposible obtener una eficacia mínima.

8.    Ausencia de mando único y de dirección unificada: la Plataforma nació como unión de distintos grupos, muchos de los cuales apenas habían tenido una relación anterior. En algún caso se trataba de grupos uniprovinciales que tenían escasa implantación incluso en su demarcación. La falta de conocimiento de unos y otros ha implicado carencias, desorganización y el que no hayamos estado en condiciones de apurar todas nuestras posibilidades. Ahora bien, no todo esto es negativo: a lo largo de la campaña, gente que había estado separado durante años, que ni siquiera se habían visto, ha vuelto a trabajar junta. Se ha creado una dinámica nueva que afecta a varios cientos de militantes y afiliados.

9.    El material de apoyo a la campaña fue sido escaso: hemos dispuesto de folletos solo a última hora, en la fase previa a la campaña no hemos dispuesto más que de fotocopias de mensajes enviados por e-mail para ir a visitar a unos u otros posibles apoyos. Los carteles enviados aquí y allí han sido escasos, no hemos dispuesto de un material mínimo para desarrollar la campaña y el resultado, creemos que ha sido el adecuado para los medios empleados. Si bien estamos persuadidos de que hubiera sido posible obtener idénticos resultados con los mismos medios utilizados de forma diferente.

10.    Nuestros militantes han sido víctimas de agresiones en varios puntos: esto es significativo del futuro que aguarda y que debemos evitar. Hay que ser claros: nuestro enemigo no es la ultraizquierda ocupa y tribal. Estos son una molestia, pero no un enemigo: el enemigo es la derecha y la izquierda liberales y globalizadoras, no unas tribus urbanas trufadas de porros y cuyas miras políticas no van más allá de sus narices. No podemos enzarzarnos en una dinámica de enfrentamientos con esa basura político-social, o de lo contrario, saldremos en las páginas de sucesos. Y eso no interesa.

11.    En comparación con otras fuerzas "nacionales" nuestros resultados no han sido malos. Han sido malos en relación a que seguimos sin despegar: pero con un PADE al borde de la disolución, con un GIL o un CDS que de haber arrancado nos hubieran dejado sin espacio político y con unas falanges que se disputan eternamente menos de 20.000 votos sumados, nuestros resultados son esperanzadores; lo que no quiere decir buenos. Esperanzadores en la medida en que confirman que tenemos un techo mínimo, en que no ha habido regresión en relación a consultas anteriores, esperanzadores en la medida en que se han movido unos centenares de militantes y más de 500 nombres para llenar unas candidaturas. Esperanzadores en la medida en que se han aproximado gentes que hasta ese momento vivían políticamente dispersas. En estas elecciones ni un grupo "nacional" ha sido capaz de converger, sus direcciones torpes, ciegas en unos casos y fanatizadas en otras, no han pensado en sacar más votos que su rival más directo. Nosotros hemos pensado en términos políticos, no nos ha importado lo que han sacado otros grupos, incluso en este documento político, lo que nos diferencia de ellos es que, como ya hemos dicho, sabemos que hay vías muertas, ignoramos dónde nos llevará el camino emprendido, esperamos que hasta la victoria o al descarrilamiento... pero la vía a la que están abocados desde la CTC hasta la neo-FN, la facción falangista de López o la del FEi, el PADE, y todo lo demás, están en una vía sin salida. No es nuestra. Nuestros caminos desde hace años se han ido separando. No es un distanciamiento de ahora.

Lo sucedido tras las elecciones indica lo arriesgado de buscar alianzas con grupos inexistentes o reducidos a la mínima expresión, o con gentes "políticamente inestables" que hoy están aquí y mañana en las antípodas.

4) HACIA LA DEFINICION DE UNA ESTRATEGIA


Debemos basar nuestra actividad en los siguientes principios:

I.    Buscar un mínimo triunfo electoral que haga creíble una alternativa populista. Esto implica: concentrar esfuerzos. En las provincias donde tenemos alguna posibilidad de arrancar: por nuestra implantación, por la situación local, por la importancia de esa provincia en términos políticos, por los problemas acumulados e irresolubles.

II.    Un triunfo local asegura la posibilidad de una repercusión a nivel nacional. A la inversa jamás se producirá. El error estratégico en estos últimos años ha consistido en apostar por elecciones europeas y generales, cuando por nuestros medios las posibilidades de despegue pasan por las autonómicas y locales. Esto implica concentrar esfuerzos, trabajar socialmente determinadas demarcaciones electorales, crear ficheros de medios de comunicación, reunir listados diversos, etc.

III.    Para poder influir mínimamente en la política real son precisas cuatro condiciones:

-    Liderazgo: un tandem de presidente y secretario general del partido, que cuenten con experiencia, contactos políticos e inserción social. Para lograrlo: contactar con grupos, individuos o círculos política e ideológicamente próximos, sin reservas mentales, a los que se exija solo una solvencia y una seriedad mínima.

-    Mensaje diferenciado: el mensaje debe ser técnicamente claro, diferenciado, rebelde y sintonizar, al menos, con una parte del electorado y con sus intereses directos. Para lograrlo: será necesario un trabajo de larga duración, metódico y sistemático, de análisis objetivos a tres niveles: ideológico, político y social. De ahí debería nacer un proyecto de programa capaz de sintonizar con un 3-7% del electorado.

-    Medios económicos: imposible realizar ningún tipo de implantación seria sin contar con unos ingresos mínimos mensuales que permitan un ahorro para campañas. Para lograrlo: ser imaginativos a nivel de iniciativas, estimular los pagos de cuotas, crear asociaciones culturales capaces de hacerse acreedoras de subvenciones públicas, ganar afiliados y cotizantes.

-    Clase política dirigente: entre 50 y 100 cuadros experimentados en todo el territorio nacional, capaces de aparecer en medios de comunicación, escribir, formar a otros militantes, agitar y difundir. Para conseguirlo: dos medidas, la escuela de cuadros y la revista mensual. La escuela de cuadros con su programa de formación acelerada a tres niveles: agitación, propaganda y organización; la publicación mensual cuya redacción debe ser el núcleo "lúcido" y de hierro del partido y cuya difusión asegura un criterio unificado entre bases geográficamente alejadas.

Esto supone ser consecuentes y dar prioridad a lo que debe tenerla: acelerar la política fusiones, integraciones y aproximamientos a personas y grupos convergentes. En otras palabras: ni un solo esfuerzo que vaya en otras direcciones, ni un solo contacto que no responda a las necesidades y exigencias planteadas arriba. En una palabra, ser consecuentes.

El Congreso de Refundación es la ocasión adecuada para plasmar esta estrategia y estas tácticas en una voluntad colectiva de marchar inflexiblemente por esta senda.

Es importante fijarnos metas realistas para los próximos meses. Centrar todos los esfuerzos en el congreso de refundación. Ser capaces en este congreso de alcanzar cuatro objetivos:

1)    Dar un nuevo impulso organizativo: tandem presidente-secretario general, generar entusiasmo y sensación real de crecimiento en las bases.

2)    Generar documentos claros, sintéticos, realistas y adaptados a la situación política española de los próximos años, documentos destinados a poder ser aceptados por entre un 5 y un 10% del electorado.

3)    Ser tenidos en cuenta por los medios de comunicación, trabajarlos políticamente, dejar de ser considerados una opción marginal: ser una forma diferente de ver las cosas en un universo político uniformizado.

4)    Generar una campaña posterior de implantación y propaganda: el congreso no se agota en sí mismo, sino es el primer hito de una campaña de implantación que empieza allí, pero que no se agota en si misma. Campaña de lanzamiento y despegue, como medios tácticos para una estrategia de inserción en la política nacional en base a la "teoría de la herradura".

Barcelona 24 de julio 2000

© Ernest Milà - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin citar origen.

Documentos Políticos IX: El foro de feflexión (1999) 9. CUESTION DE OBJETIVOS, MODELOS E IMAGEN

Infokrisis.- Los cuatro últimos partes del documento del Foro de Reflexión los hemos incluido en este post. Aluden a los objetivos políticos, a los métodos organizativos, a las líneas de trabajo y a la imagen. Afortunadamente, hoy estos leementos que asombran por su simplicidad -e incuso por su rusticidad- ya están asumidos por la mayor parte de los sectores más dinámicos del "ambiente". Resulta sin embargo increíble que todavía pequeños grupos y webs sigan pensando con la mentalidad y los esquemas de los años 30. Quizás se entienda mejor ahora porque he insistido en muchas ocasiones en la necesidad de soltar lastre para volar....

 

8. CUESTIONES DE OBJETIVOS

Cuando se emprende un camino es preciso saber a donde se pretende llegar (objetivos), qué dirección tomar (estrategia) y con qué medio viajar (tácticas). En la lucha política ocurre otro tanto: lo importante siempre es saber qué objetivo se pretende alcanzar, ser capaz de definirlo con precisión y establecer un plazo para alcanzarlo.

8.1.    Ya hemos aludido a la necesaria gradación de objetivos hasta el objetivo político final (la conquista del Estado como medio para la realización del Proyecto Nacional). Dado que ese objetivo es excesivamente lejano, es preciso establecer un objetivo próximo capaz de llevar al partido desde la situación inicial hasta la conquista de ese objetivo político.

8.2.    El objetivo previo desarrollado en el capítulo 10 es la construcción del partido. Sin partido no existe posibilidad de alcanzar ningún otro objetivo, ni fuerza social, ni peso político. La construcción del partido es un objetivo sine qua non.

8.3.    El objetivo político consiste en lo que podemos definir como "inserción parlamentaria".

8.3.1.    La inserción parlamentaria consiste en alcanzar el número de diputados suficiente como para formar un grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados.

8.3.2.    En la actualidad, basta con cinco diputados para constituir un grupo. Ahora bien, es presumible que en el momento en que diputados de grupos nacional-populares irrumpieran en el parlamento, los partidos mayoritarios cambiarían las reglas del juego. Se trata, en ese momento, de disponer de la suficiente capacidad de movilización y de los contactos mediáticos suficientes como para utilizar esa eventual medida para lograr una mayor fuerza social del partido.

8.3.3.    El objetivo de "inserción parlamentaria" implica la elección de unas cuantas circunscripciones electorales con mayores posibilidades de trabajo y concentrar en ellas esfuerzos. Esas circunscripciones son: Madrid, Alicante, Valencia, Barcelona. Cada una de estas circunscripciones tiene su situación particular. Se trata de grandes provincias, con situaciones internas muy diversas y en el interior de las cuales existen zonas más favorables que otras para el avance de un partido nacional-popular. Incluso dentro de cada ciudad existen zonas en donde no vale la pena realizar agitación política y otras en donde hay que concentrar esfuerzos.

8.3.4.    ¿Es realista este objetivo? ¿Es posible alcanzarlo? En las actuales circunstancias no. Pero hay que prever una degradación del ambiente político. Esta degradación -como hemos definido en la sección 3- se caracterizará por una crisis económica que coincidirá con la afluencia masiva de inmigrantes procedentes del magreb a causa del endurecimiento de la situación política en esa zona. Esto permitirá disponer de un caballo de batalla con fuerza. Si llegamos a esa situación (2006) tras haber realizado campañas previas denunciando el problema, tenemos posibilidades de introducir una cuña en el sistema de partidos.

8.3.5.    ¿En qué se traduce esta política de inserción parlamentaria? ¿Qué puede hacer un grupo parlamentario nacional-popular dentro de las instituciones? Veamos:

-    La política de inserción parlamentaria implica introducir en el Parlamento una "fuerza correctora" destinada a atenuar la influencia deletérea de los partidos nacionalistas en la política nacional.
-    La política de inserción parlamentaria supone introducir en el Parlamento una pequeña fuerza con entidad suficiente como para actuar decisivamente en momentos de polarización política.
-    La política de inserción parlamentaria supone introducir en el parlamento a unos diputados libres partidarios de introducir correcciones en el sistema democrática y de representación.
-    La política de inserción parlamentaria supone la introducción de la primera fuerza política realmente nueva en 25 años de parlamentarismo.
-    La política de inserción parlamentaria no puede traducirse en un pacto estable de apoyo a tal o cual partido mayoritario: sino en una opción libre en la cual un grupo de diputados apoyan unas u otras resoluciones políticas, no en función de pactos previos, sino de su justeza y del encaje con el propio programa político que se defiende.
-    La política de inserción parlamentaria supone introducir en los altos muros del Congreso un estilo de trabajo nuevo, pragmático, limpio y honesto, construido a base de independencia y fidelidad a los principios, capaz de ser un ejemplo, no solo para otros grupos parlamentarios, sino para el electorado.
-    Finalmente, la política de inserción parlamentaria implica participar activa y realmente, como actores, no como testigos, en la vida política del país.

8.3.6.    ¿Por qué este interés en entrar en el parlamento? ¿Acaso no existen otros objetivos políticos? El interés por entrar en el parlamento se basa en los siguientes puntos:

-    En que en un sistema democrático donde se realizan propuestas legislativas y donde se bloquean es en el parlamento. Hay que estar presente ahí donde se decide la vida política del país.
-    La voz de un diputado en el parlamento, suena más fuerte que la de cien mil manifestantes en la calle.
-    Sin embargo, el partido debe de avanzar conjugando la movilización popular con la actividad parlamentaria.
-    Por otra parte, el verdadero objetivo político es ganar fuerza social, pero la medida de esta fuerza social es la representación parlamentaria y el uso que se haga de ella.
-    La medida del peso político en democracia es el número de diputados.

9. CUATRO MODELOS ORGANIZATIVOS

Desde el punto de vista técnico solamente existen cuatro modelos organizativos entre los cuales hay que elegir. Cada uno de ellos tiene sus ventajas y sus inconvenientes y cada uno está adaptado a una situación diferente. En esta parte vamos a intentar describir esos cuatro modelos organizativos, eligiendo unilateralmente uno de ellos:

9.1.    Partido Unitario.

9.1.1.    Definición: es el partido monolítico, con una sola dirección centralizada en la que existe una sola línea política indiscutible.

9.1.2.    Idoneidad: los partidos monolíticos son adaptables sobre todo a situaciones de clandestinidad o a determinados momentos históricos de crisis extrema en donde no hay tiempo para discusiones ante un riesgo inminente.

9.1.3.    Principio: el "führer-prinzip" según el cual el líder autoimpuesto por su propia voluntad, es refrendado por las bases. Todo el escalón de mando depende de una sola personalidad excepcional.

9.1.4.    Problemas: Es un modelo organizativo que no se adapta a momentos históricos presentes, ni tampoco existen los líderes carismáticos necesarios.

9.2.    Federación Frentista

9.2.1.    Definición: Se trata de una agrupación de organizaciones políticas diferentes, en las que cada cual conserva su personalidad y símbolos, aun aceptando colaborar con otras en determinados momentos y circunstancias.

9.2.2.    Idoneidad: una estructura de este tipo solamente es viable cuando sus distintas partes se encuentran en una fase de expansión y precisan unir esfuerzos para multiplicar su eficacia y optimizar sus avances.

9.2.3.    Principio: La suma de las partes es superior al valor de cada una de ellas tomada aisladamente. No hay federación sin federador: una de las partes asume la iniciativa y se configura como el motor del proyecto.

9.2.4.    Problemas: Estamos en un momento en el que en España no existen partes lo suficientemente fuertes como para poder integrarse en un Frente. Lo único que pueden sumarse son fuerzas políticas demasiado débiles y cuyo celo por mantener la independencia no está justificada.

9.3.    Partido Unitario con tendencias organizadas:

9.3.1.    Definición: partido con estructuras únicas de mando pero con distintas sensibilidades en la base.

9.3.2.    Idoneidad: es la estructura más adecuada cuando se trata de unir sectores inicialmente alejados, pero sin masa crítica para adquirir relevancia política. Las partes comprometidas reconocen sus limitaciones y el hecho positivo de sumar fuerzas similares, limando aristas.

9.3.3.    Principio: mando único en la cúpula y coexistencia de distintas sensibilidades en las bases. Elección de escalones de mando en función numérica según capacidades y posibilidades de crear en las bases grupos de afinidad. Reconocimiento de las resoluciones adoptadas en congresos y de las decisiones adoptadas por los organismos elegidos en los congresos.

9.3.4.    Problemas: las tendencias en la base no deben ser consideradas como una posibilidad de supervivencia de las partes originarias. Las tendencias no son imprescindibles, pero sí necesarias en momentos de fusión entre gentes procedentes de distintos ambientes.

9.4.    Movimiento popular

9.4.1.    Definición: conjunto de organizaciones sin vinculaciones orgánicas que reconocen unos mismos objetivos y marchan hacia ellos asumiendo la misma estrategia pero tácticas diversificadas según sus características y orientaciones.

9.4.2.    Idoneidad: una estructura de este tipo solamente es válida cuando existe un alto nivel de diversificación orgánica. Asociaciones culturales, asistenciales, profesionales, políticas, etc. que se reconocen miembros de la misma familia y partícipes del mismo proyecto. Además, estas estructuras deben manifestar cierta iniciativa en cada campo de actividad.

9.4.3.    Principio: unidad estratégica y diversificación orgánica y táctica.

9.4.4.    Problemas: el problema fundamental es creer que se tiene un movimiento por disponer de una sopa de siglas, cuando de lo que se trata es de que cada una de estas siglas funcione y tenga capacidad de movilización o capacidad para introducir debates en la sociedad.

9.5.    Variaciones en el concepto organizativo: la lucha política es algo dinámico y, por tanto, el modelo organizativo puede variar en función de las variaciones de la lucha política.

9.5.1.    El modelo organizativo que corresponde a la actual realidad orgánica de las partes que pueden constituir una nueva formación política, a las posibilidades reales y a la situación de cada una de las partes, es el partido unitario con tendencias.

9.5.2.    No existe una situación de gravedad o clandestinidad, ni una situación de liderazgo indiscutible, ni una sensibilidad única que permita un partido unitario.

9.5.3.    Tampoco existe una situación de pujanza de las distintas partes que aconseje seguir manteniendo unas siglas u otras en el seno de una federación frentista.

9.5.4.    Ahora bien, un Partido Unitario con tendencias, debe desarrollar su actividad creando distintas estructuras organizativas [ver capítulo 10] que, al desarrollar su actividad, supondrán un crecimiento de la influencia del conjunto en distintos frentes de la sociedad.

9.5.5.    En su desarrollo lógico un partido único con tendencias, al desarrollar frentes de trabajo, desemboca en una fase de ofensiva estratégica, necesariamente, en una concepción de Movimiento.

9.5.6.    Así pues, en conclusión: lo que defendemos es una primera fase como partido unitario con tendencias que desemboque en una segunda fase de crecimiento y ofensiva estratégica, en un Movimiento político.

9.5.7.    En otro sentido, si existe un cambio brusco en la situación política, una posibilidad de conflicto insurreccional o de revueltas que desborden a las fuerzas de seguridad del Estado, es evidente que el modelo organizativo debe varias hacia la estructura de Partido unitario dotado de un fuerte servicio de orden capaz de asegurar la protección de las actividades del partido y asegurar la continuidad en la actividad política.

10. UNA LINEA DE TRABAJO

Función: Abordar los problemas inmediatos y reales del trabajo político, proponer una metodología de trabajo para arrancar.

10.1.    Con qué fuerzas políticas puede contarse:

10.1.1.    Vale la pena preguntarse qué fuerzas políticas concretas pueden participar en un proyecto de este tipo y qué características deben tener.

10.1.2.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de cuál es su situación actual, que hayan abandonado las actitudes mesiánicas, irracionales y sectarias.

10.1.3.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que el crecimiento por goteo no basta, sino que es preciso avanzar con más rapidez.

10.1.4.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que los modelos históricos del pasado ya no funcionan y que es preciso tomar en consideración cuestiones precisas de imagen.

10.1.5.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que la simplicidad en los planteamientos es preferible a planteamientos abstractos.

10.1.6.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de que aquellos planteamientos que han demostrado su éxito en Europa pueden tenerlo también en España.

10.1.7.    Hay que recurrir a fuerzas políticas conscientes de la situación real y de realizar una análisis integrado y global del que derive su opción.

10.1.8.    Hay que recurrir a fuerzas políticas con criterios políticos dignos de tal nombre, con las ideas claras o en proceso de clarificación.

10.1.9.    Hay que recurrir a fuerzas que hayan superado la conflictividad interior y que tengan una garantía de solidez en torno a sus cuadros naturales.

10.1.10.    Hay que recurrir a personalidades aisladas, no integradas en ningún partido, con prestigio social y profesional y capacidad política reconocida.

10.2.    La condición previa para hablar: si no se tienen muy claras las motivaciones y las intenciones no vale la pena sentarse para hablar. Así pues, es preciso plantearse:

10.2.1.    La capacidad real de las fuerzas políticas en presencia. Es preciso constatar qué es lo que tiene cada cual a las espaldas: número de militantes, recursos económicos, locales abiertos, actividades recientes realizadas, delegaciones reales, etc. Y es preciso que sobre este punto se sea particularmente sincero, o de lo contrario jamás se podrá establecer la importancia y las posibilidades reales del conjunto o de cada una de las partes, ni tampoco establecer luego un plan realista de trabajo.

10.2.2.    Estar seguro de lo que cada parte busca: por que cuando unos pretenden prolongar sus siglas por toda la eternidad y otros pretenden crear organizaciones nuevas, no hay diálogo posible. Cuando unos pretenden prolongar un modelo histórico y otros se definen como partidarios de la autonomía histórica, no hay actividad posible.

10.2.3.    Establecer las reglas del juego, aceptarlas y respetarlas.

-    La primera de todas estas reglas es evitar los comités paritarios: cada formación debe estar representada según su capacidad, posibilidades y medios.
-    La segunda es realizar un planteamiento por fases:

o    declaración de intenciones
o    debate sobre análisis político, sociología
o    debate sobre aspectos doctrinales
o    debate sobre programa e imagen

Estos debates deben ser secuenciales, escalonadas y eliminatorios: tras agotarse cada uno, si no existe acuerdo, la parte en desacuerdo queda excluida para el siguiente.

-    La tercera regla es no dejar cabos sueltos cuando se sabe que van a aparecer discrepancias. Es preciso evitar la política de paños calientes; por el contrario, hay que coger el toro por los cuernos sin miedo y sin ambages.

10.3.    Los tiempos del debate. Los debates no pueden ser eternos, especialmente en los tiempos de Internet. Los debates deben hacerse en buena medida aportando documentos, estudiándolos, analizando las posiciones, más que en reuniones personales. Pero está claro que los debates deben tener unas formas codificadas y una conclusión. Por tanto:

-    Entendemos que un debate como el propuesto no debe de prolongarse más allá de cuatro meses.
-    Entendemos que en este debate deben participar militantes y dirigentes cualificados y autorizados por sus organizaciones y
-    Sólo en una segunda fase, no el debate, sino las conclusiones deben llevarse a las bases y a foros abiertos.

10.4.    ¿Qué ocurre una vez terminado el debate? Está claro que hay que actuar en consecuencia de las conclusiones alcanzadas. Si estas conclusiones implican crear un partido unitario con tendencias en la base, es evidente que, a partir del fin del debate se trata de aplicar las conclusiones. Así pues, tras la culminación del debate se trata de:

10.4.1.    Se trata de llevar las conclusiones a las bases de cada organización para evitar problemas posteriores de encaje y convivencia. Este proceso de llevar las conclusiones a las bases no debe prolongarse más allá de un par de meses. Depende de los estatutos de cada organización puede ser preciso convocar congreso nacional o asamblea de militantes.

10.4.2.    En una segunda fase se trata de realizar los encajes locales, provinciales y regionales entre las distintas organizaciones. La mejor forma es mediante las cenas-debate en las que los militantes de las distintas organizaciones se encuentran y reproducen a su nivel orgánico los acuerdos alcanzados a nivel nacional. La función de estas cena-debate es preparar:

-    Preparar el lanzamiento de la nueva formación a nivel local o provincial.
-    Preparar la celebración del congreso nacional de lanzamiento de la nueva organización.
-    Establecer un plan de actividades en cada zona.

Todas estas actividades no deben llevar más de dos meses y suponen la movilización por toda la geografía nacional de los cuadros políticos que han participado en el debate.

10.4.3.    La tercera fase es la preparación del lanzamiento a nivel nacional mediante una web que difunda los documentos aprobados en el curso de los debates. En esta misma fase hay que incluir el acopio de bases de datos de posibles simpatizantes, de medios de comunicación; se trata también de abrir foros especializados en Internet. Esta fase debe realizarse paralelamente a las cena-debate de la fase anterior.

10.4.4.    La cuarta fase es el lanzamiento público: campaña de lanzamiento que concluye en mitin. El desarrollo de una campaña de este tipo no se debe demorar más de dos semanas. El mitin de lanzamiento debe estar acompañado también de rueda de prensa, artículos en revistas políticas y diarios, webs, etc.

10.4.5.    La fase siguiente es la "campaña de recuperación". En la quinta fase, el esquema de la campaña de lanzamiento debe reproducirse en cada una de las delegaciones. Se trata de realizar este lanzamiento en el menor tiempo posible, para valorar la capacidad para que cada delegación realice actividades por sí misma y paralelamente a otras en el mismo tiempo. Esta fase debería agotarse en un mes.

10.5.    Alcanzar masa crítica. El objetivo de esta campaña de lanzamiento debe ser agrupar a 2000 afiliados, 30.000 €uros de ingresos mensuales y obtener un eco mediático real. Se juzga que sin esa masa crítica es imposible realizar una actividad notable a nivel nacional.

10.6.    Las cinco fases que hemos descrito forman parte de lo que podemos llamar "etapa de construcción del partido". Es de carácter esencialmente interior, de debate primero, estructuración interna después, encaje entre las partes y, finalmente, lanzamiento público. A partir de ahora de lo que se trata es de realizar trabajo político.

10.6.1.    El trabajo político a partir de entonces debe de centrarse en que cada delegación selecciones un tema de batalla y un barrio sobre el que realizar una campaña política clásica, apoyada por las nuevas tecnologías. Cada campaña debe tener sus objetivos propios, su estrategia, sus tácticas y sus medios. Definirlos, excede los límites del presente trabajo.

10.6.2.    La temática de estas campaña debe ser realizada sobre los temas considerados "estrella", que han quedado definidos en el debate previo y en el programa aprobado en el congreso. El objetivo de estas campañas es valorar la capacidad de incidencia de cada delegación en su ámbito local, provincial o regional, para luego poder seleccionar donde conviene invertir más medios y esfuerzos.

10.7.    Problemas de liderazgo: Cualquier partido debe de tener un liderazgo claro, es decir, un personaje físico que represente al partido, sea su rostro público y asuma la dirección del partido. El líder emerge de la lucha política, manifiesta su voluntad de poder y su capacidad y preparación en la actividad política cotidiana. El líder se impone al resto de dirigentes del partido y recibe el refrendo democrático de la totalidad del partido reunido en congreso. Ahora bien:

-    La situación ideal sería la existencia de un líder indiscutible.
-    Esta situación es hoy inexistente.
-    Pero la inexistencia del líder indiscutible no exime de la realización del trabajo político cotidiano.
-    Por que el líder surgirá de esa actividad precisamente.
-    Mientras no se manifieste el liderazgo será preciso recurrir a formas menores de mando: dirigentes elegidos democráticamente por la totalidad del partido.
-    El sustituto más aproximado del liderazgo es la existencia de una organización sólida y con planteamientos claros.
-    Incluso cuando apareciera un líder carismático y providencial, este debería de estar apoyado por una organización como la estamos definiendo en esta sección.

10.8.    El modelo organizativo propuesto. Solamente podemos apuntar algunas de las características básicas de la organización, pero creemos que se trata de unas estructuras mínimas que deben estar necesariamente presentes:

10.8.1.    Principios organizativos: son fundamentalmente cuatro:

-    Existencia de democracia interna.
-    Existencia de corrientes reguladas.
-    Los organismos inferiores se subordinan a los superiores y todos al comité central.
-    La totalidad de la organización se subordina a las decisiones tomadas en congreso.

10.8.2.    Sobre las estructuras: deben existir tres tipos de estructuras adaptadas a los diferentes frentes de trabajo: estructura horizontal, estructura vertical y estructura paralela.

-    La estructura horizontal está compuesta por las secciones del partido sobre el plano geográfico: estamos hablando de SECCIONES locales, provinciales y regionales.
-    La estructura vertical está compuesta por las estructuras especializadas sobre el plano corporativo: se trata de AGRUPACIONES juveniles, estudiantiles, obreras, profesionales.
-    La estructura paralela está compuesta por círculos, asociaciones, colectivos dedicados a actividades muy diversas (culturales, asistenciales, deportivas, vecinales) dirigidas por militantes del partido y colaboradores, pero que, oficialmente son independientes.

El conjunto de todas estas estructuras forman el MOVIMIENTO.

10.8.3.    Las estructuras de mando del partido son:

-    Congreso Nacional: formado por compromisarios representantes de la totalidad del partido en función del número, con voz y voto. Es la dirección estratégica del partido. Reunido cada dos años.
-    Mesa Nacional: (el Comité Central de los partidos de izquierda), elegido en congreso. Es la dirección táctica del partido. Reunido trimestralmente.
-    Dirección Ejecutiva: (el Comité Ejecutivo de los partidos de izquierda), elegido por votación entre los miembros de la Dirección Nacional. Se reúne una vez al mes. Formado por 10 miembros, cada uno responsable de un área de trabajo y numerados según su responsabilidad:
o    Responsable de organización y encuadramiento: nuevos afiliados, mantenimientos de ficheros y listados de militancia.
o    Responsable de información: información sobre la organización, el estado de ánimo de la militancia, sobre los riesgos provocados por adversarios políticos.
o    Responsable de comunicaciones y relaciones públicas: enlace con los medios de comunicación.
o    Responsable de actividades: programación y ejecución de actividades políticas de la organización.
o    Responsable de agitación y propaganda: diseño de campañas, boletines, revistas, webs, cartelería e imagen.
o    Responsable de estructuras horizontales: enlace con las Secciones locales y provinciales, impulso a su creación y a su control.
o    Responsable del comité electoral: responsable de las actividades electorales del partido.
o    Responsable de seguridad y servicio de orden: encuadramiento y formación del servicio de orden y de la seguridad interior del partido.
o    Responsable de relaciones internacionales: relaciones con grupos hermanos del extranjero.
o    Responsable de economía y finanzas: administración, recaudación y campañas de captación de fondos.
-    Secretaría permanente: formada por tres personas elegidas por la Dirección Ejecutiva. Se reúnen semanalmente y están en contacto diario, su función es resolver los problemas diarios que puedan plantearse y asumir la dirección de la organización en el día a día. Está formada por
o    Secretario General: (que es el mismo que el de la Dirección Ejecutiva), es la cara pública de la organización y ejerce funciones de liderazgo. Coordina las reuniones de la Dirección Ejecutiva.
o    Secretario de Técnico: su función es redactar los comunicados de prensa e impulsar los documentos que precisa la organización en el día a día.
o    Secretario Político: su función es realizar el análisis político cotidiano y recomendar las decisiones a adoptar y la posición a tomar.

10.9.    Una propuesta internacional.

10.9.1.    El partido pertenece a la misma familia de partidos nacional-populares que realizan actividad política en las distintas naciones europeas.

10.9.2.    El partido reconoce que estos partidos tienen los mismos objetivos y las mismas orientaciones y, por tanto, se considera hermanos.

10.9.3.    El partido reconoce en estos partidos, los aliados naturales en el parlamento europeo.

10.9.4.    El partido está persuadido de que es preciso trabajar a nivel europeo.

10.9.5.    El partido está convencido de la necesidad de crear una dirección nacional-popular europea centralizada y con capacidad para hacer converger a las distintas organizaciones que existen en la actualidad.

10.9.6.    El punto de partida de esta propuesta es la Europa de las Naciones que puede convivir dentro del marco de la Unión Europea.

11.    CUESTIONES DE IMAGEN

Las cuestiones de imagen son fundamentales a la hora de realizar trabajo político de masas. La imagen es el reflejo que el partido da de sí mismo ante la sociedad. La imagen no es la personalidad del partido: ésta es la de sus militantes y de sus cuadros; cuando estos cuadros deciden proyectar su imagen sobre las masas deben necesariamente adoptar una imagen determinada que pueda ser aceptada por ellas.


    La imagen que se pretende dar puede resumirse en los siguientes puntos:

-    partido democrático de nuevo estilo
-    ajeno a las mentiras y componendas de los mayoritarios (ajeno a la política de los politicastros).
-    con rasgos moderados en las formas
-    pero radical en sus propuestas políticas
-    interclasista
-    formado por gentes con madurez intelectual
-    con una componente juvenil
-    pero con cuadros de todas las edades
-    con intención política regeneracionista
-    trasversal, ni de derecha, ni de izquierda
-    dirigido a las clases populares
-    el voto más seguro en algunos temas-estrella (inmigración, inseguridad ciudadana, contratos basura, precariedad laboral, lucha contra la corrupción, etc.)

    Esta imagen puede mantenerse mediante la observación de algunas normas:

    Ubicación política: es importante que los cuadros, la dirección y la militancia tengan presente que el partido nace con una vocación de trasversalismo. No se acepta una ubicación de derechas, ni de izquierdas; es posible que en algún momento se esté a la derecha en algunos temas y en otros a la izquierda, no importa, lo importante es realizar una crítica a los conceptos de derechas e izquierdas, como trasnochados, superados, que no responden a la realidad del siglo XXI, que se han transformado en tópicos clientelares. El partido reivindica una gran libertad a la hora de definir sus posiciones y no ve la necesidad de caer en clasificaciones obsoletas y simplificadas. Es un razonamiento que pueden seguir muchos ciudadanos. El trasversalismo significa actualización constante de las propias posiciones, establecer criterios de alianzas y actuaciones en cada momento, sin tributos al pasado, o a pactos políticos rígidos y condicionantes. Significa libertad de opción en cada instante, pensar en el aquí y el ahora.

    Ritos y celebraciones: el rito político, en tanto que liturgia laica, está sometido a los vaivenes de oportunidad y gustos de una época. Hoy los ritos políticos tienden a aligerarse. Hay una serie de fechas que deben celebrarse: el día de la Hispanidad, establecer el día del partido, el día de la Toma de Granada, el día de Santiago, etc. La idea es que las celebraciones estén relacionadas con los contenidos doctrinales del partido y los refuercen. En cuanto a los ritos, es fundamental en los actos públicos del partido recordar a los que dieron la vida por la Patria a lo largo de la Historia, a los propios camaradas fallecidos. Se considera que los actos deben cerrarse con la audición del himno nacional y con el himno del partido; que la posición para escuchar estos himnos es en pie. Que no es necesario ningún tipo de saludo ritual y que la práctica misma establecerá algún complemento en el ritual laico del partido.

    Sobre la Historia: es importante establecer una concepción de la historia en apoyo de la doctrina del partido. La historia implica la forma en la que el partido ve el pasado y los elementos que destaca de ese pasado: la antigüedad de España que ya era Hispaniae en la antigüedad, el tema de la Reconquista, el momento del Imperio, el enfrentamiento con EEUU en 1898, el triple aspecto europeo, mediterráneo e iberoamericano de la historia de España, figuras entre los más importantes.

    La imagen que se pretende y la que se tiene: es evidente que una cosa es la imagen que el partido quiere dar de sí misma, otra la imagen que la población tiene del partido y la imagen que los medios quieren dar del partido. Frecuentemente aparecerán contradicciones entre estos tres aspectos. De lo que se trata es de que la imagen que el partido quiere dar de sí mismo esté en concordancia con la práctica del partido y de sus militantes. En este sentido las órdenes a la militancia son claras: evitar cualquier tipo de enfrentamiento violento, ante riesgos de choque procurar que sea la policía quien resuelva el conflicto avisando paralelamente a los medios explicando exhaustivamente la naturaleza del problema. No se trata ni de victimizarse ni de adoptar actitudes agresivas y "viriles". Se trata, simplemente, evitar los conflictos generados por otros y huir de episodios violentos como de la peste. Ahora bien, también se trata de que el partido dé una sensación de energía y valor, de que no da marcha atrás ante amenazas, ofensas o agresiones. En el caso de ser objeto de agresiones se trata, más que de rechazar la agresión, de capturar a agresores y entregarlos a la policía. Es fundamental demostrar a los adversarios que agredir al partido sale -judicialmente- caro.

    La cuestión de los símbolos: no hay otro símbolo del partido que el logotipo propio que se diseñe. En este sentido es importante destacar que se recomienda la bandera española sin ningún otro escudo, que los símbolos de los modelos históricos quedan excluidos, que los símbolos rúnicos o las cruces célticas no tienen lugar. Es evidente que el logotipo del partido debe ser elegido entre diseños actuales, fácilmente reproducibles e incorporables en el subconsciente y que debe de estar presente en todas las actividades del partido.

    La cuestión del mensaje: La imagen que dé el partido en relación al mensaje debe ser rotundo en cuanto a la propuesta y flexible en cuanto a la argumentación. El tono que deben mostrar los militantes y cuadros es dialogante, pero enérgico. Es fundamental en una primera fase evidenciar un particular interés en los temas-estrella y establecer un mensaje completamente diferenciado de otras fuerzas políticas. Hay temas sobre los que otros partidos tienen posiciones bien argumentadas (el Plan Hidrológico, por ejemplo) en las que nosotros no queremos entrar: inicialmente el partido debe concentrarse en los temas-estrella demostrando que sólo nosotros podemos aportar soluciones. El mensaje es "Votar al partido es el voto más seguro para resolver los temas-estrella" (inmigración, inseguridad, contratos basura, límites de los beneficios del capital, etc.)

    La cuestión de los himnos: en este terreno no hay mucho de que hablar. Está claro que solamente pueden existir dos himnos oficiales, el Nacional (en versión aligerada para cerrar los actos) y el himno propio del partido creado ad hoc, pegadizo y con facilidad para ser coreado con palmas, letra que se adapte a los contenidos doctrinales del partido. Cualquier otro himno debe de excluirse y particularmente los que hasta ahora han sido habituales en las concentraciones de extrema-derecha o las propias de los "modelos históricos".

    La cuestión del franquismo: es importante que el partido no se defina como franquista, como tampoco podría definirse como "canovista", "witiziano" o "primorriverista"; en efecto, todas estas formas políticas, como el "franquismo" pertenecen ya a la historia de España. Se trata de llegar a realizar una valoración objetiva de lo que supuso el período franquista en España: un período fundamentalmente desarrollista que contribuyó a paliar el retraso secular del país desde finales del siglo XVIII. Un paso adelante tan espectacular como aquel, con aumentos del PIB del 8% sostenido durante años, sólo puede hacerse concentrando esfuerzos en la economía y restringiendo algunos derechos y libertades democráticos. Cuando las fuerzas productivas alcanzaron un nivel suficiente, el propio franquismo evolucionó hacia formas democráticas. Pero todo esto es historia y nada más que historia. Se trata de que la izquierda sea capaz de comprenderlo y actuar en consecuencia. Creemos que un planteamiento así desplaza el problema a zonas más "aceptables" y evitar pronunciarse sobre "Franco si" o "Franco no", tan absurdos como plantearse "Viriato si" o "Viriato no"...

    La cuestión religiosa: el partido debe defender una ética y una moral que, en líneas generales, es identificable con la católica, pero no puede asumir la defensa de una forma de culto y de religión, la católica, en la medida en que hoy el impacto del catolicismo está muy disminuido en España. Por lo demás, el comportamiento electoral de las franjas católicas se confunde en buena medida con el voto al PP y a los nacionalistas. De todas formas es importante dar al partido cierto tinte católico. Es aconsejable que los católicos del partido se organicen e intenten realizar trabajo de captación en los medios católicos y que creen asociaciones paralelas que difundan el mensaje del partido en los medios católicos.

    La cuestión de las tribus urbanas: el partido debe de estar alejado de las tribus urbanas. Pero con un matiz: no se trata de condenar a determinada tribu por su forma de vestir o de cortarse el pelo, sino por su forma de actuar violenta e irracionalmente. Los skins tienen tanto derecho como cualquier otra tribu a vestir como quieran, pero lo pierden en cuanto apelan a la violencia sistemáticamente. Es importante, de todas formas, mantener alejados a las tribus skins del partido. Se trata de mantener puentes tendidos discretos hacia ellos para irlos reconduciendo, convenciéndoles de que cambien de hábitos y actitudes. Así mismo hay que minimizar la importancia de los skins y compararlas con las bandas de inmigrantes que están apareciendo.

    Ante la izquierda: mostrar que los dirigentes de izquierda son intelectuales o miembros de las clases favorecidas que han utilizado la demagogia de izquierdas para reforzar su poder que no conocen ni viven los problemas de las clases trabajadoras. Han ignorado los problemas reales en función de lo políticamente correcto. Hay que mostrar que el culto a lo políticamente correcto no detiene nuestra crítica y que ésta se aleja de los clichés propios de la extrema-derecha o de la derecha liberal.

    Ante la derecha demostrar una mayor sensibilidad social: es preciso diferenciarse de la derecha mediante el recurso a los temas sociales. La derecha nunca aceptaría la limitación de los beneficios del capital o de las consecuencias extremas del capitalismo. Por otra parte, la cuestión de la inseguridad ciudadana, propia de la derecha, debe transformarse en un tema de hostigamiento continuo contra esa misma derecha. Por que tanto el tema de la inmigración masiva como el de la inseguridad ciudadana se han gestado y eclosionado bajo el gobierno del PP, no cabe achacar responsabilidades a la mala gestión anterior del PSOE.

    Ante los nacionalistas: el partido debe de adoptar una postura diferenciada de la habitual en la extrema-derecha sobre el tema de la unidad nacional; es preciso desplazar el eje de la discusión de la que plantean los nacionalistas sobre la "plurinacionalidad del Estado Español" (cuestión resuelta en la constitución) para trasladarla a la cuestión de la "pluriidentidad de las nacionalidades": es decir, llevar la discusión al terreno nacionalista defendiendo que en Catalunya y el País Vasco existen distintas identidades y que el nacionalismo es excluyente de una de ellas. Por lo demás, la doctrina sobre el arraigo y la identidad tiende a superar perfectamente el planteamiento nacionalista. Por lo demás, la defensa de la Unidad Nacional es compartida por otros partidos y no es un elemento diferenciador para nosotros. En el País Vasco, mientras persistan las actuales circunstancias la situación aconseja trabajar en clandestinidad y, mientras no se resuelva el debate sobre el Plan Ibarreche procurar no sostener una postura particularmente diferente a la del PP/PSOE en aquella zona con objeto de reforzar la postura estatalista.

    Ante la extrema-derecha: es preciso diferenciarse de los restos de la extrema-derecha clásica. Es bueno que siempre exista algún movimiento de extrema-derecha que realice actividad y que pueda ser señalado como "el ultra". Es evidente que los medios de comunicación van a seguir acusando a cualquier partido que pida límites a la inmigración masiva, de ser una formación "ultra". Pero lo importante no es lo que diga la prensa, sino la imagen que el partido da de sí mismo. Ejemplo: en L’Hospitalet los vecinos jamás acusaron a DN de "ultra", a pesar de que los medios de comunicación martillearon con esa idea. En un momento dado, los propios vecinos aceptaban la acusación de "ultras".

15 de septiembre de 1999

© Ernest Milà - http://infokrisis.blogia.com - infokrisis@yahoo.es - Prohibida la reproducción de este texto sin citar origen.

Documentos Políticos VIII: El foro de feflexión (1999) 8. CUESTION DE TÁCTICAS

Infokrisis.- Pasamos luego en el Foro de Reflexión a las tácticas. Por esas fechas ya me estaba ganando la vida como periodista y participaba en varias tertulias radiofónicas y escribía en distintos medios de comunicación de todo tipo, por eso creía que podía aportar algún conocimiento directo. Tras volver a leer el texto, me doy cuenta de que en algún momento en 2003 debí releer estas líneas y realizar algunos añadidos por que se alude a la revista Infokrisis de la que salió un solo número pero cuya importancia radica en que fue el precedente, primer de krisis.info y luego de infokrisis.

 

7.    CUESTIONES TÁCTICAS

No hay que desdeñar la importancia de la táctica por que, en el fondo, supone la forma en la que el partido va a "vender" su programa. La táctica es la aplicación práctica de la estrategia. De ahí que para definirla deba estar clara la estrategia elegida y los objetivos políticos que se pretende alcanzar.

    No hay que olvidar que las cuestiones tácticas tienen también mucho que con las que le siguen en orden de importancia: la imagen.

"    Debe de existir una correlación lógica entre estrategia - táctica - imagen, o de lo contrario, si no hay una extrema coherencia entre ambas, será imposible avanzar.
"    Si la estrategia es de "inserción parlamentaria", se trata de adoptar la imagen más eficaz para alcanzarlo y, para ello, es evidente que hay que renunciar a formas exteriores del modelo histórico.
"    Si no se tiene la suficiente decisión para realizar esta ruptura no vale la pena iniciar el trabajo político: la imagen imposibilitará que la estrategia llegue a buen puerto.

    La estrategia debe estar siempre presente a la hora de elegir tácticas adecuadas. Políticamente existen decenas de tácticas diferentes, pero no todas ellas están adaptadas para la aplicación de una estrategia. En los grupos del "área nacional" ha sido frecuente el mero "tacticismo", es decir, no hacer lo que convenía hacer sino lo que se tenía ganas de hacer o bien lo que se sabía hacer: se sabían hacer manifestaciones, colgar carteles y realizar celebraciones, sin preguntarse en ningún momento si eran las más adecuadas y si no se trataría de variar las tácticas. Lo que ocurría es lo habitual cuando las tácticas no están unificadas por un criterio estratégico claro: unas tácticas contrarrestaban a otras y no daban la imagen que se pretendía del partido.

    Idéntico riesgo tiene el subjetivismo a la hora de analizar la coyuntura política. El subjetivismo es la madre de todas las derrotas por que trastoca la visión que se tiene de la realidad y ésta se tamiza a través del prisma deformante de lo que nos gustaría ver. El caso de la Plataforma per Catalunya es bien notorio: olvidando que el problema de la inmigración es un problema de Estado, extrapolan las conclusiones parciales de la situación de la Catalunya interior (la Catalunya profunda), globalizando la experiencia y trasladándola a la Catalunya Nova (los grandes núcleos urbanos del cinturón industrial de Barcelona), concluyendo que la propuesta que puede llegar a ser relativamente comprendida en un marco, lo será en otro, a pesar de que su resolución se opere a escala de Estado. ¿Qué ocurre? Que la PxC no ha sido consecuente con su análisis: si existe un problema prioritario (inmigración masiva), no se puede atenuar su impacto proponiendo un regionalismo ingenuo y pueblerino

    Vale la pena entrar ahora en la consideración de qué tácticas utilizar y en los patrones para reconocer cuáles son las más adecuadas.

Seleccionar áreas de trabajo. Desgraciadamente no podemos realizar un trabajo a nivel nacional que tenga repercusiones reales. Estamos, por tanto, obligados a realizar trabajos en determinadas zonas. Se trata entonces de aislar en qué zonas podemos trabajar y, dentro de las grandes ciudades, en qué barrios podemos obtener mejores resultados. Creemos que está claro que hay cuatro zonas preferenciales: algunos barrios de Madrid, de Valencia y de Barcelona, los cinturones industriales de estas ciudades, la zona de la Vega Baja en Alicante y la zona del Maresme. En estas zonas, por lo demás, contamos con unas bases mínimas militantes que permiten realizar trabajo real.

Seleccionar medios de comunicación: por lo mismo no estamos en condiciones de aspirar a aparecer diariamente en los medios de comunicación, ni siquiera con cierta periodicidad en los medios de comunicación nacionales. Sin embargo, si podemos aspirar a aparecer con cierta frecuencia en radios locales, medios de comunicación locales o regionales, etc, es decir, en medios de comunicación de segunda fila, pero que tienen una clientela y un impacto real sobre sectores de la población. Se trata de bombardear a diario a estos medios con llamadas telefónicas, comunicados, artículos, presencia física, etc.

Establecer bases de datos a nivel local: en los últimos 25 años hemos dado vida a diversos movimientos políticos de los que solo quedan listados de direcciones. Un listado pierde eficacia con los años. Se calcula que la máxima eficacia de un listado se prolonga durante los cuatro años siguientes a su elaboración, luego va disminuyendo a razón de un 5% anual. Sin embargo, la experiencia demuestra que estos listados incluyen "votos seguros" e indican donde están bolsas de simpatizantes que son lo único que podemos salvar del trabajo político pasado. Al mismo tiempo se trata de elaborar nuevas bases de datos de periodistas, medios, contactos, asociaciones, etc. Los programas de base de datos permiten tratar el listado como un bloque único o bien subdividirlo en listados específicos ordenados según edad, afinidad, sexo, etc.

Aplicar las nuevas tecnologías: además de Internet debemos procurar aplicar otros elementos derivados de las nuevas tecnologías:

-    Vídeo: los modernos métodos de edición y grabación permiten que con un vídeo doméstico se puedan articular reportajes sobre la situación en un barrio concreto que luego puede difundirse en ese barrio, o bien a nivel nacional.
-    Audio: así mismo se trata de promocionar conjuntos musicales propios que animen las reuniones del partido, creen letras pegadizas o adapten piezas de otros grupos. En este sentido, la experiencia demuestra que lo que teorizó la Guardia de Hierro en los años 30, sobre la importancia de la música en el trabajo político, es todavía válido.

Referencia particular a Internet: hemos desvinculado a Internet del resto de nuevas tecnologías por la importancia que ha demostrado tener en la difusión de ideas en los últimos años. De las experiencias extraídas en los últimos cinco años de Internet podemos deducir:

o    El diseño de una web difícilmente supera el año de actualidad. Es preciso renovar, como mínimo anualmente, la estructura, el lenguaje de programación y el skin de la web.
o    Es importante que exista una web centralizada y que esa web:

"    esté en vanguardia de diseño,
"    que sus contenidos expresen la opinión del partido y las biografías de sus dirigentes,
"    que publique comunicados constantes sobre la situación política nacional e internacional,
"    que dé cuenta de las actividades programadas
"    que incluya archivos de audio y vídeo fácilmente descargables
"    y que, en un área reservada, presente textos de formación para militantes y cuadros.

o    Ahora bien, junto a la importancia de una web central de lo que se trata es de crear anillos de webs identitarios adaptados a distintas utilidades de propaganda.
o    Lo importante es destacar las posibilidades que tiene Internet para la expansión de ideas:

"    En Internet existe una mayor igualdad de posibilidades entre partidos
"    La audiencia de Internet aumenta de día en día: hoy tienen más lectores los confidenciales de Internet que la prensa clásica.
"    En el futuro se votará por Internet.
"    Los costes de envío de publicidad a través de Internet son prácticamente cero.
"    El incremento de la velocidad de transmisión de datos permite incorporar elementos de vídeo con comodidad.
"    Es viable establecer a corto plazo un canal de radio o de TV a través de Internet.

o    También es importante intentar establecer barreras entre lo que es el área identitaria y nacional-popular y otras áreas conflictivas. Solamente protegién-dose el área de los nicks provocadores, de los elementos que difunden mentiras y calumnias como práctica habitual, de los gilipollas que divagan por la red, etc. se puede apurar al máximo las posibilidades de Internet. Es preciso, por ejemplo, que los militantes del partido dejen de estar presentes en foros "freakis" (el de España 2000 que se ha convertido en el pozo de inmundicias del ambiente).

Prensa clásica: en abril de 2003 publicamos el primer número de la revista Krisis con la intención de distribuirla en kioscos. Por distintos motivos esta distribución no se pudo realizar, pero aún así vale la pena abordar la publicación de una revista de esas características:

o    Tirada mínima 10.000 ejemplares.
o    Páginas 20 a color
o    Tirada: rotativa
o    Formato: tabloide papel prensa
o    Distribución: a través de kioscos
o    Coste: 250.000 pts
o    Aparición: mensual
o    Orientación: revista de información política y cultural no adscrita al partido, pero que difunda la línea del partido.
o    Viabilidad comercial: la revista es viable a partir de la venta de 2000 ejemplares y de 50 suscripciones por número.

Concepto de "Cuádruple C": el mitin clásico debe ser desterrado salvo en ocasiones excepcionales. Hay que sustituirlo por lo que podemos llamar el "complejo triple C", esto es Cena - Conferencia - Concierto - Confraternidad. Hay que tener en cuenta que no disponemos de oradores excepcionales que capten la atención del público durante mucho rato. Por lo demás, incluso la gente que asiste a un mitin prefiere que éste sea corto, y la gente joven prefiere que toquen algún o algunos grupos musicales. Previamente, la cena o bien el "picoteo" de canapés, tapas, etc. permite que con la entrada se puedan sufragar los gastos de local. Se trata de lograr: educar políticamente a las masas que lleguen hasta nosotros e incorporarlos a nuestra comunidad política.

Campañas políticas: todos estos elementos, más el resto que componen las técnicas políticas clásicas (carteles, panfletos, manifestaciones, etc.), deben articularse en el seno de campañas políticas. Estas campañas políticas en sí mismas deben tener un objetivo bien preciso (captar un número determinado de militantes, aumentar la incidencia en un barrio concreto, etc.), se debe habilitar un presupuesto mínimo, debe de estar completamente diseñada antes de comenzar y debe concluirse realizando un balance de los resultados obtenidos. Las campañas pueden ser locales, regionales o nacionales, según el organismo que las impulse.

El cerco del silencio: resulta evidente que cualquier campaña resulta mucho más eficaz si tiene un eco mediático. Especialmente en períodos electorales, los grandes medios de comunicación bloquean la publicación de informaciones sobre partidos minoritarios. Existen dos formas de superar ese cerco de silencio. O bien incidiendo sobre los medios de comunicación de segunda fila, o bien realizando acciones espectaculares. Las "acciones espectaculares" son aquellas que llaman la atención por sí mismas (militantes encerrados o encadenados en algún lugar público, ocupaciones pacíficas de locales determinados, etc.). Cuando en 1972 Ordre Nouveau veía como los grandes medios ignoraban sus manifestaciones ocupó la redacción de "Le Figaro" a la hora de cierre. Se trata de que los abogados estudien el desarrollo de la acción y sus implicaciones jurídicas para asegurarse de que no tienen consecuencias para los militantes que las protagonicen. Si estas acciones son realizadas coordinadamente en varias provincias puede obtenerse un eco mediático notable.

Lo que se trata de evitar: una acción táctica debe medirse en función de su oportunidad, de su adecuación para hacer avanzar la estrategia y de que refuerce la imagen del partido. Luego aludiremos a la imagen, pero baste decir por el momento, que el partido no puede tener una imagen camorrista, sus manifestaciones no pueden ser concebidas como operaciones paramilitares agresivas, nunca hay que realizar acciones que supongan una vulneración del marco legal o generen inquietud o violencia en un barrio. Ejemplo en un sentido y en otro: las manifestaciones de España 2000 en Ruzafa terminaron siendo condenadas por los propios vecinos y por los pequeños comerciantes. En L'Hospitalet, por el contrario, fueron los propios vecinos quienes llamaron a DN, quienes formaron lo asencial de la manifestación ciudadana (450 vecinos y 15 militantes de DN) y fueron ellos los que protegieron a los militantes de DN cuando la policía hizo amago de identificarlos.

La esencia de la táctica: creemos necesario recordar una serie de postulados sobre los que debe desarrollarse la táctica del partido:

-    Diferenciar entre agitación y propaganda: la agitación es la difusión de pocas ideas entre mucha gente y tiende a captar afiliados; la propaganda es  la difusión de muchas ideas entre poca gente y tiende a formar cuadros.
-    Ganar Fuerza Social: El desarrollo de cualquier táctica tiene como objetivo la incorporación de sectores para la recuperación y el avance de la idea identitaria. Sin embargo, el crecimiento numérico del partido no es tan importante como el aumento de su Fuerza Social. Entendemos por fuerza social el resultado del producto de la Agitación por la Propaganda por la Organización, siendo la organización la suma de la doctrina, la clase política dirigente (los cuadros), los objetivos políticos, la estrategia, la táctica y la imagen.
-    Los tres principios de la agitación política deben de ser:

o    Unir lo particular con lo global.- los problemas inmediatos que experimentan las masas a los problemas políticos derivados de la globalización. Insertar cada problema particular en un contexto global, demostrando que la solución pasa por solucionar las cuestiones globales.
o    Unir la vanguardia a las masas.- evitar que el partido se convierta en una secta separada y distanciada de las aspiraciones, los objetivos y los problemas de las masas. El partido debe dirigir y orientar a las masas, sin desvincularse de ellas y procurando encarnar en todo momento sus valores, aspiraciones y objetivos. El partido debe procurar que todos sus militantes se conviertan en propagadores de su programa en el seno de las masas.
o    Unir la teoría a la práctica.- la experiencia muestra que no puede actuarse sin principios, pero que los principios tienen como objetivo ser aplicados a lo contingente mediante una práctica política. No existe teoría que valga la pena ser defendida si no puede traducirse en una práctica política concreta y si esa práctica no tiende a orientar la acción de las masas y alterar las correlaciones de poder.

Documentos Políticos VII: El foro de feflexión (1999) 7. CUESTION DE ESTRATEGIA

 

Infokrisis.-En la parte sexta del documento proseguimos con nuestra reflexiones en voz alta en esta ocasión sobre la estrategia a considerar. La lectura actual de este documento nos induce a reconsiderar la posición que adoptamos en 1999. La estrategia que intentamos definir era incompleta. Se definía más bien como una negación de visiones estratégicas anteriores, pero hacía falta algo más que condenar el golpismo, reconocer que la acción dentro de las instituciones era la vía preferente para hacerse con un espacio político y definir los puntos de un programa mínimo. Faltaba "algo" que dejaba incompleta esta parte.

 

6.    CUESTIONES ESTRATEGICAS

Si establecemos que la secuencia de objetivos prioritarios es:

1)    la construcción del partido y
2)    la inserción parlamentaria,

queda ahora por establecer a través de que estrategia se pueden alcanzar. Vamos a empezar definiendo la estrategia general.

    Definición de estrategia gradualista

Históricamente han existido dos estrategias en lo que se ha tendido a considerar como nuestra área política:

-    la estrategia de la "revolución nacional" y
-    la estrategia "gradualista".

    La estrategia de "revolución nacional" consistía en pensar que era posible cubrir en una sola etapa el camino que llevaba desde la situación puntual de un partido al objetivo final, la revolución nacional. No se establecían etapas intermedias. Desde el principio de la acción política, estos grupos difundían la consigna de la revolución, llamando a la población a adicionarse a ella. Falange Española, en cualquiera de sus formas, incluida la histórica es la muestra más directa esta estrategia. La imagen que conviene a esta estrategia es el salto de altura realizado en una sola fase. En ocasiones ese salto se ayuda mediante una "pértiga", tal es la concepción golpista de José Antonio a partir del Consejo Nacional de 1934.

    La estrategia "gradualista" consiste, por el contrario, en reconocer que ese trecho es demasiado largo y que es preciso parcelarlo en una serie de escalones intermedios que definan las distintas relaciones entre la realidad puntual y la situación del partido. La lucha política es concebida con la imagen de una escala en el que cada peldaño indica la proximidad al punto de partida y lo que queda por coronar la cúspide.

Algunas notas sobres estos dos modelos estratégicos:

    Hay que disipar el equívoco de que la estrategia de la "revolución nacional" es revolucionaria y la "gradualista" es reformista. Ambas estrategias se proponen realizar un cambio en profundidad en la sociedad y en sus estructuras, lo que ocurre es que la primera estrategia piensa que ese cambio se puede hacer bruscamente y la segunda cree que sólo puede hacerse mediante etapas. Pero ambas, en el fondo, tienden al mismo fin: la conquista del poder, como un medio para alcanzar un fin: la transformación de la sociedad.

    Históricamente, en España, el problema ha consistido que el "modelo histórico", el partido fundado por José Antonio y Ramino, no dejó claro cual era su opción estratégica. La lectura de las publicaciones y de los discursos de José Antonio o las obras de Ramiro permiten entrever un cierto nivel de confusionismo que se percibe en el Consejo Nacional de 1934 (estrategia golpista), el rechazo a que Calvo Sotelo entrara en el partido (estrategia revolucionaria), búsqueda de una alianza con la derecha en las elecciones de febrero del 36 (estrategia electoralista) e intento de constitución de un Frente Nacional Revolucionario al fracasar la opción anterior (estrategia electoralista-revolucionaria). Estos vaivenes realizados en muy pocas semanas o meses, indican que en el modelo histórico jamás estuvo muy clara la opción estratégica.

    El hecho de que en 1939 venciera una opción golpista apoyada por el partido falangista, pero que difería sustancialmente del mismo, generó un déficit en los movimientos que siguieron hasta llegar a 1977 cuando una serie de siglas se lanzaron a la palestra política sin haber definido una estrategia precisa y -lo más importante- sin que su estética, su fraseología, su imagen se correspondiera con lo que se pretendía: opción electoral de Fuerza Nueva incompatible con las milicias paramilitares y los uniformes, por ejemplo.

    El no tener clara la opción estratégica implica necesariamente el no ser consecuentes con la vía que se adopta. Es evidente que si el grupo FE-La Falange hubiera optado por la estrategia gradualista, su primer paso hubiera consistido en "construir el partido". En lugar de eso, se lanzó a la construcción de un Frente Español que avanzaba en la medida en que el partido FE-La Falange se iba disgregando progresivamente. Otro ejemplo: si se adopta la vía electoralista, se trata de disminuir al máximo los lastres y los costes de imagen pasada. Esto implica reconocer que si se opta por una estrategia electoralista, los problemas de imagen deben anteponerse a cualquier otra cuestión y esa estrategia aconseja abandonar cierta fraseología, banderas, himnos y rituales, necesariamente habrá que hacerlo.

    En la estrategia gradualista es fácil saber si el movimiento avanza o retrocede. Basta con preguntarse constantemente: ¿estamos más cerca del objetivo político propuesto o nos alejamos de él? ¿estamos experimentando un crecimiento que conviene a la conquista del objetivo político propuesto o crecemos anárquicamente y por inercia? Y consiguientemente, también estaremos en condiciones de saber qué hacer ante un situación concreta: lo que podamos hacer o proponer ¿nos ayudará a avanzar en función de la estrategia propuesta o por el contrario nos hará retroceder o no tendrá ninguna relación con la estrategia? La respuesta a esta pregunta indicará si una acción es aconsejable, desaconsejable o indiferente y, por consiguiente, nos ayudará a realizar una economía de esfuerzos.

    El instrumento de la estrategia gradualista: el "programa mínimo". Se trata del instrumento político que comprende las propuestas políticas que deben acompañar al movimiento político en la que denominaremos "fase de inserción parlamentaria". La función del programa mínimo es definir los "puntos fuertes" del partido, los que lo deben caracterizar y en los que debe de hacer hincapié constantemente. Es evidente que hay otros muchos elementos que podían incluirse en dicho programa, pero en esta primera fase no se trata de elaborar un programa de gobierno, sino un programa mínimo que aseguro la incidencia en determinados sectores sociales (los que ya hemos definido).

    A continuación resumimos lo que nos parece un programa mínimo razonable que puede enlazar con las aspiraciones de una parte del electorado a condición de que seamos capaces de hacérselo llegar.

PUNTOS PARA UN PROGRAMA MINIMO DE RECONSTRUCCION NACIONAL

DEFENSA DE LA IDENTIDAD NACIONAL: LOS ESPAÑOLES PRIMERO

-    Preferencia nacional para ocupar puestos de trabajo y recibir ayudas
-    Defensa de las tradiciones nacionales y regionales
-    Firme política de defensa ante el Magreb, defensa de Ceuta y Melilla
-    Ayuda a la natalidad y a la familia, revisión Ley del Aborto.
-    Defensa del castellano como lengua vehicular
-    Defensa de los productos culturales españoles y europeos frente a los de EEUU
-    Alto a la globalización y al nuevo orden mundial.

SEGURIDAD CIUDADANA: LA SEGURIDAD ES EL PRIMER DERECHO HUMANO

-    Revisión de los acuerdos de Schëngen
-    Repatriación de inmigrantes ilegales extraeuropeos
-    Profunda reforma de la Ley de Extranjería
-    Cumplimiento completo de penas y expulsión para delincuentes extranjeros
-    Contra la acción de las mafias del narcotráfico, la prostitución y la inmigración
-    Cadena perpetua para los delitos de terrorismo

NUEVA ESTRUCTURACION NACIONAL: REDEFINICIÓN DE ESPAÑA

-    Rechazo de cualquier intento secesionista. No al plan Ibarreche
-    Máxima autonomía de regiones y nacionalidades a cambio de máxima lealtad.
-    Igualar las diferencias entre los estatutos.
-    Revisión de los compromisos de España con Europa.
-    Defensa de la Europa de las Naciones.

REFORMA CONSTITUCIONAL: PROFUNDIZACION DE LA DEMOCRACIA

-    Introducción de la "preferencia nacional" en el texto constitucional
-    Introducción del "derecho de sangre" en el texto constitucional
-    Abolición de la Ley d'Hont, representación proporcional
-    Aligeramiento de la administración, limitación de la burocracia
-    Aminorar la influencia de los partidos, aumentar la de los técnicos y expertos
-    Profundizar en la democracia directa: referéndum y listas abiertas
-    Endurecimiento de las penas por corrupción

ECONOMIA SOCIAL: ALTO A LOS EXCESOS DEL CAPITALISMO SALVAJE

-    Alto a las grandes concentraciones de capital
-    Disolución de las ETT's
-    No a los contratos basura
-    Garantía de financiación de la Seguridad Social
-    Nacionalización de los sectores estratégicos
-    Area económica europea autosuficiente

Algunos comentarios sobre el programa mínimo.

Un programa político no es un programa de gobierno. En la actualidad no vale la pena elaborar un complejo programa de gobierno dada la evidente imposibilidad de tener a corto plazo un peso real en la política española. El programa político que hemos elaborado tiene dos ventajas:
"    de un lado aborda de forma esquemática temas de los que suele hablarse en las conversaciones políticas habituales
"    de otro lado es un programa resumido en una serie de frases de agitación y consignas que pueden recordarse por su facilidad.
    Además ha sido redactado para incidir en una serie de temas en los que podemos movernos con facilidad y, a partir de los cuales, elaborar una teoría política sobre la Identidad Nacional y la lucha contra la globalización:
"    La teoría de la identidad nacional actualiza y redefine las ideas patrióticas con un lenguaje fácilmente comprensible.
"    La cuestión de la globalización abre tres frentes de acción política:
o    Racionaliza la oposición al principal adversario de nuestra independencia: EEUU
o    Explica por qué la inmigración es una derivación de la globalización.
o    Y define al principal enemigo que debemos afrontar.

La cuestión es a quién va dirigido este programa. El target de los destinatarios de este programa es definido por este perfil:

-    Electores procedentes de la izquierda y la derecha para los que el fenómeno de la inmigración menoscaba su ámbito social y laboral.
-    Electores que se han visto afectados o están asustados ante el deterioro de la seguridad ciudadana o por algunas de las consecuencias perniciosas de la globalización.
-    Electores cansados del duopolio en política de los dos partidos mayoritarios con ganas de ver una renovación política.

En resumen: un tipo de elector preocupado por la cuestión nacional y social con una fuerte desconfianza hacia la inmigración y la globalización y un sentido real del patriotismo social.

Los puntos fuertes de este programa son:

-    Definición del adversario principal: la globalización.
-    Definición del riesgo de la globalización: inmigración y deslocación.
-    Responde a los problemas reales de la sociedad española.
-    Puede ser recogido por un electorado del PP y del PSOE
-    Es un programa dirigido a las clases trabajadores y a la burguesía media
-    Supone una novedad en el panorama político español
-    Puede ser defendido sin el apoyo de grandes teorías políticas y se basa en la racionalidad y la lógica
-    Es comprensible y puede resumirse en frases breves
-    Pero al mismo tiempo puede ampliarse en estudios especializados
-    Y, finalmente, traducirse en propuestas de gobierno.

Documentos Políticos VI: El foro de feflexión (1999) 6. CUESTION DE OBJETIVOS

Infokrisis.- Era importante establecer objetivos políticos porque en aquella época contra más pequeño era un grupo más hacía gala de maximalismo y "revolucionarismo". Abundaban las consignas ultrarrevolucionarias que no tenían ni la más mínima posibilidad de llevarse a la práctica, ni siquiera de ser tomadas en serio por la población. Es quizás en este punto en donde hoy hubiéramos escrito propuestas muy diferentes. La gravedad e intensidad de la crisis económica caminando hacia su mutación en crisis social permite realizar propuestas más ambiciosas. De todas formas, aquel documento fue redactado para la situación que teníamos ante la vista y ahí queda para el recuerdo..

 

5. CUESTION DE LOS OBJETIVOS

Llegados a este punto se trata de realizar las especificaciones necesarias para evitar caer en equívocos que pueden ser el germen de problemas futuros. En efecto, se tiene tendencia a confundir los objetivos finales de un movimiento político con los inmediatos, la estrategia con el programa, la doctrina con su aplicación, etc. De ahí que nos detengamos en los próximos tres parágrafos más de lo que sería necesario, sólo para disipar los posibles equívocos que pudieran arrastrar el debate hacia malentendidos y confusiones.

5.1.    La cuestión de los objetivos finales es fundamental, pero no esencial en este momento. ¿Por qué? Porque en estos momentos en los que vivimos una fase previa al lanzamiento de una formación política, es decir, en el momento en que nos encontramos en el punto de arranque de un largo recorrido, no podemos plantearnos los objetivos finales con excesivo detenimiento que, en la práctica están demasiado alejados en el tiempo y en las posibilidades reales de alcanzarlos.

5.2.    Ahora bien, si podemos definir un modelo de organización futura que tener como objetivo lejano a alcanzar. De la misma forma que los ciclistas en la Vuelta a España, pedalean para alcanzar el objetivo final, tienen que atravesar distintas etapas, cada una de las cuales precisa una estrategia para vencer. También podemos realizar una comparación con las dos armas más antiguas que se conocen: el arco y la maza; el arco sirve para abatir objetivos lejanos, la maza hace otro tanto con los cercanos. Análogamente, en la lucha política es preciso tener presentes (como veremos en el parágrafo siguiente) cuáles son los objetivos lejanos y los cercanos.

5.3.    Definamos primero lo que es un objetivo: una meta a alcanzar. En la medida en que la acción política atraviesa por distintas etapas, contra mejor definidas estén cada una de estas etapas mayor precisión se tendrá a la hora de elegir una estrategia.

5.3.1.    Partamos de una serie de postulados relativos a los objetivos políticos:

-    Contra más alejado está un objetivo político menos posibilidades existen de alcanzarlo.
-    Contra más próximo se encuentra un objetivo político más posibilidad existen de alcanzarlo.
-    El objetivo político final es la conquista del poder, no como fin en si mismo, sino como medio para alcanzar un fin: la transformación de la sociedad.
-    Por tanto, la marcha hacia el objetivo político final hay que parcelarla en objetivos políticos intermedios.
-    En función de estos objetivos se establece el programa, la estrategia, las tácticas y la política de alianzas.
-    Las alianzas y estrategias utilizadas para conquistar un objetivo político, pueden ser inútiles para conquistar el siguiente.
-    Para ser alcanzables, los objetivos políticos tienen que ser realistas.
-    Existen un objetivo "interior" (la construcción del partido) y un objetivo "exterior" (la "inserción parlamentaria". Ver capítulo 9).
-    El objetivo "interior" es previo a cualquier otro objetivo. Sin instrumento político (esto es, sin partido), no existe acción política digna de tal nombre.

5.3.2.    Es importante huir de las falsas ilusiones sobre objetivos brillantes desde el punto de vista ideológico, pero inalcanzables en la práctica. Y esto tiene mucha importancia por que nos dice qué consignas vamos a difundir (y que conviene difundir) y cuáles vamos a colocar en el maletín hasta que las circunstancias aconsejen enarbolarlas. Vamos a poner unos ejemplos:

-    "Por la revolución nacional".- Es una muestra de infantilismo. No se es más revolucionario por repetir la palabra revolución más veces en menos tiempo, sino por llevar la revolución a la práctica. Y eso implica, justamente, lo que estamos definiendo en este documento.
-    "Abajo el capitalismo".- el capitalismo no es la panacea universal pero en estos momentos el mercado es universal y un pequeño movimiento político no puede aspirar a desmontar el capitalismo sin generar efectos perversos en la propia comunidad nacional. Por lo demás, hay que ser realistas, sectores muy amplios de la población están dispuestos a combatir por la limitación de los excesos del capitalismo, pero muy pocos sectores (más bien solo individuos aislados) están dispuestos a afrontar una lucha para liquidar el capitalismo.
-    "Derribar al régimen de partidos".- ocurre como con el capitalismo, una cosa aceptable es limitar sus efectos más perversos -la partitocracia- y otra eliminar a los partidos políticos como corrientes de opinión organizadas de la vida política. Vivimos en una situación de democracia constitucional y el propio sistema permite introducir correcciones progresivas; es preciso distinguir estas correcciones del derribo del sistema.
-    "Carácter confesional del Estado".- inaplicable en tanto el propio Vaticano se muestra partidario de la separación de la Iglesia del Estado y la aconfesionalidad de los Estados y, de otro lado, el porcentaje de católicos en España no es significativo como lo era hace 25 años.

5.4. Establecer una secuencia de objetivos políticos.

Es preciso establecer una secuencia progresiva en la gradación de los objetivos políticos. Esta secuencia es la siguiente:

-    Construcción del partido histórico de la identidad nacional. Fase actual a la que responde el presente documento. Puede darse por concluida cuando exista una masa crítica de afiliados (entre 1000 y 2000) comprometidos con la línea del partido, cuando exista una claridad de ideas y se hayan redactado los documentos suficientes como para definir la línea del partido.
-    Fase de inserción democrática. Fase en la que el partido debe preocuparse por estar presente en los mecanismo representativos previstos por la constitución. Responde una fase de defensiva estratégica en la cual el partido no es lo suficientemente fuerte como para plantear reformas en profundidad, pero si fuerte como para que su programa sea escuchado por los sectores sociales a los que va dirigido. Se considera que esta fase concluye en el momento en que exista un grupo parlamentario propio en el parlamento de la Nación y representante electos en comunidades autónomas, parlamento europeo y ayuntamientos en número suficiente como para ser considerados como una fuerza política "con la que hay que contar".
-    Fase de propuestas políticas. En la fase anterior la presencia política en las instituciones se habrá logrado mediante un trabajo de agitación básico (pocas ideas dirigidas a un espectro amplio de población), pero en esta nueva fase el objetivo es más ambicioso: se trata de realizar propuestas políticas con capacidad para ser llevados a la práctica, al menos en algunas esferas. Se trata de que los representantes electos "suden la camiseta" realizando propuestas legislativas constantemente. Este objetivo responde a una fase en la que se pretende alcanzar un "equilibrio de fuerzas". En esta fase es preciso demostrar el carácter "transversal" del partido y su capacidad para realizar propuestas de alto contenido social y patriótico. Pero, salvo en los ayuntamientos, no es aconsejable, todavía que se apoye a tal o cual partido para su tarea de gobierno. La estructura del partido es todavía excesivamente débil para asumir compromisos de gobierno y su papel transversal debe ser completado con una oposición neta a las líneas esenciales de los partidos mayoritarios.
-    Fase de inserción en el poder: la irrupción del partido en los medios parlamentarios y el trabajo de oposición rinden sus frutos. El partido va creciendo a medida que se ocupa espacio político hasta entonces perteneciente al adversario. Ahora ya no se trata sólo de proponer, sino de participar en el reparto de poder. Es en ese momento en el que se abre la etapa de ofensiva estratégica. Por que es desde el poder solamente desde donde pueden realizarse las grandes reformas constitucionales y estructurales que podemos proponer.

Es evidente que resulta extremadamente ocioso dedicar mucho más tiempo a perfilar como serán estos dos últimos objetivos, cuando todavía no se ha alcanzado el objetivo previo.

(c) Ernesto Milà - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de exte texto sin indicar origen.