DETENCIONES.cat

Publicado: Miércoles, 20 de Septiembre de 2017 20:52 por Ernesto Milá en ORIENTACIONES
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El choque de trenes se ha producido, finalmente. El misterio de cómo iba a afrontar Rajoy el feo asunto del independentismo catalán, ha quedado resuelto. Lo que se ha llamado “el núcleo duro” del independentismo se prepara en estos momentos para prestar declaración ante el juzgado de guardia. Luego está el numerito de ayer en Gerona que apuntaba directamente contra Puigdemont (allí la corruptela del 3% seguía durante el tiempo en el que “Puchi” fue alcalde, a través de los precios abusivos cobrados por la compañía de aguas… presuntamente, claro está, más de lo mismo seguramente).

A día de ayer el referéndum podía considerarse desarticulado y se hubiera quedado en algo así como un 9–N reducido, sin urnas, en mesas plegables, con papeletas impresas en casa, en fin… Que esto se ha acabado y ahora falta saber, si el propio Puigdemont y Junqueras seguirán. Mal asunto porque, aunque la cosa no termine en penas de prisión, alguien tendrá que devolver el dinero empleado en la preparación del referéndum (y son muchos, muchos, muchos millones de euros). Después de estudiarlo mucho, Rajoy ha tirado finalmente por la vía de “tocarles los bolsillos”. Ya se vio con los cuatro o cinco millones que le cayeron a Artur Mas: “Si pago, me van a dejar sin nada”… y si no pagas te van a embargar todo lo que tienes a tu nombre… Y eso es lo que les va a pasar a todos estos detenidos hoy.

LOS TRES GRUPOS SOCIALES QUE APOYAN AL INDEPENDENTISMO

Queda por esperar la “respuesta popular”. Me temo que Rajoy se quedará solo respaldado solamente por Ribera, con Sánchez en fuera de juego sin querer mojarse y Podemos lanzando invectivas en contra. De todas formas, es significativo que la gente que protestaba esta mañana en las consellerías ¡eran funcionarios de esas mismas consellerías! Porque, esto, no lo olvidemos –y parece que se olvida– es “Cataluña”. Aquí, lo que les preocupa a los funcionarios es que el día 31 no reciban su nómina.

Esto me lleva a apuntar una diferencia histórica entre esto que se ha llamado “proceso soberanista” y el nacionalismo histórica catalán. Vamos a ver: el pueblo en el que vivo, el pasado 11–S estaba desierto. Un 25% se había ido a la manifestación. Las estaciones de acceso a los lugares de la manifestación estaban saturados de gente hasta altas horas de la noche y desde primeras horas del día. ¡Cuántas masas! Sí, muchas, pero la mayoría venidas de pueblos. Porque es ahí en donde reside lo esencial del electorado de ERC: población rural, población de zonas costeras, especialmente de Gerona.

Luego está el otro contingente independentistas: los “borrokas”, gente joven, productos de la LOGSE y de su aplicación en Cataluña, salidos de la inmersión lingüística y de tener que convivir con un 25–35% (a veces un 90%) de alumnos llegados con la inmigración. Estos, forman el otro grupo social de apoyo al independentismo: los incapaces de reconocer al “enemigo”, con poca capacidad analítica para establecer estrategias, ideas generales radicales independentistas, mucho corazón, poco cerebro y algo de testosterona aplacada por el porro.

Y luego está, finalmente, las clases funcionariales y clientelares creadas en torno a casi 40 años de gobierno nacionalista de la Generalitat: siempre hemos dicho que Andalucía era la comunidad que más se parecía a Cataluña, por muchos motivos, especialmente por el número de funcionarios autonómicos. En sí mismos, estos constituyen otro grupo de apoyo al independentismo: creen que su situación mejorará con la independencia porque sus jefes de negociado les han dicho que les subirán el sueldo, lo que para un funcionario es estímulo mayor que cualquier otro. Estos son los apoyos sociales del independentismo.

ESTE NO ES EL NACIONALISMO DE TODA LA VIDA

Es evidente que antes, el nacionalismo catalán era la expresión de los intereses de la alta burguesía industrial, incluso que el mismo nacionalismo surgió como respuesta al riesgo de que el gobierno de Madrid a mediados del XIX, aboliera las medidas proteccionistas que garantizaban la prosperidad de la alta burguesía industrial catalana. El nacionalismo ha tenido en ese grupo social a su principal impulsor. Y, de hecho, los Codorniu y alguna otra saga familiar, siguen en las mismas posiciones.

En realidad, de esto queda muy poco y su partido (CiU) ya hace tiempo que ha dejado de existir. Han quedado superados por el devenir histórico del capitalismo: ya no existe una “burguesía industrial” en Cataluña (fuera de unas pocas excepiones), lo que existe es una aristocracia económica que invierte en bolsas internacionales y lleva su dinero a “países refugio”. Su deserción ha dejado el campo libre a borrokas, “gent de poble” de ERC y funcionarios de la generalitat.

NO PERDER LA PERSPECTIVA. EL ORIGEN DE ACTUAL PROCESO

El proceso independentista se inició oficialmente porque la “vía del Estatut” estaba agotada y el Tribunal Constitucional tumbó lo esencial de “nou Estatut”. En realidad, esto es una falacia: la vía independentista nace cuando se dan dos circunstancias en la política española: la aparición de Ciudadanos y de Podemos como fuerzas parlamentarias que superan en número y anulan la capacidad que tuvo CiU durante 35 años de decidir a quién apoyaba en Madrid, cuando el PP o el PSOE no obtenían mayoría absoluta. Esto les daba amplio margen de tolerancia para ir larvando sus redes de corrupciones (el 3%).

El pacto con el PP y/o con el PSOE era “impunidad y manos libres en Cataluña a cambio de apoyo catalán en Madrid”. Era el resultado del “bipartidismo imperfecto”. La entrada de C’s y de Podemos en juego, destruyó el juego constitucional aprobado en 1978. Los “catalanes” se arriesgaban a ser una fuerza irrelevante en Madrid.

El otro factor que desencadenó el proceso soberanista, está unido a éste: CiU tenía demasiados “muertos” en el armario. Muertos económicos, se entiende. Si ya no era un factor decisivo para la gobernabilidad del Estado, esto quería decir que sus dirigentes históricos quedaban “expuestos” a la represión por sus corruptelas. Esto era todo y por esto se desencadenó el soberanismo.

LA GENERALITAT DE LOS MANTEROS

Ahora, como se suele decir, viene “el tío paco con la rebaja”. No sé por qué cuando pienso en los detenidos de hoy y en las protestas, recuerdo que en Madrid hace quince días la policía intentó detener a unos manteros negros en la Puerta del Sol. Vamos a ver ¿cómo carajo pueden entender unos manteros negros que llevan veinte años colocando sus mantas en no importa dónde, que esa actividad es ilegal? La han hecho durante tanto tiempo y sin que nadie se lo impidiera que en su subconsciente colectivo, realizar esta actividad ilegal era tan justo como recibir el subsidio habitual de 426 euros por “estar” y la ayuda de 250 euros por pago de alquiler…

Análogamente, durante 25 años, la Generalidad ha hecho, literalmente, lo que le ha dado la gana en todos los terrenos, ha empleado presupuestos para sus caprichos faraónicos: y hoy, 20 de septiembre, Rajoy les ha dado, inesperadamente, el alto judicial; la Generalitat ha utilizado el dinero público para crear medios de comunicación que comían de su mano, en los últimos siete años, los presupuestos públicos de la Generalitat han tenido partidas que iban en dirección a la promoción del independentismo, en decenas de pueblos catalanes se ha colocado a la entrada y a la salida una bandera que ni es de la Generalitat, ni de Cataluña, ni de nada más que del independentismo y se les ha permitido realizar dos simulacros de referéndum con fondos públicos y preparar un tercero aún más ambicioso, sin que nadie pidiera responsabilidades de nada; los independentistas mismos, a despecho de la realidad sociológica de Cataluña, ya daban por sentado que si había “referendo”, daría un resultado positivo a la independencia, algo que está muy lejos de ser cierto. Cualquier otro resultado no les hubiera satisfecho…

¿Cómo después de tanto tiempo de actuar con las manos libres y de dejación de funciones por parte del Estado, de creerse la Generalitat un “Estado” en sí mismo y actuaba como tal, iba a ahora a aceptar que no era nada más que una “entidad colaboradora” del Estado en la gobernabilidad de la Nación y poco más…? Y eso es lo que la Generalitat no puede soportar: ser tratada en igualdad de condiciones que cualquier otra autonomía. De ahí el “federalismo asimétrico” de Maragall: todos “federados”, pero Cataluña no tan “federada” como La Rioja o Asturias… La Generalitat se había habituado a su “excepcionalidad” en la política española y a que se le tolerasen leyes casi de excepción (lingüísticas sobre todo) y aspiraba a más… Como los manteros, a pesar de estar instalada en interpretaciones de la legalidad cuestionables, se había habituado. Y el problema era que quería más…  

UNA TORMENTA EN UNA PALANGANA

En el momento de escribir estas líneas hay una manifestación de apoyo a los detenidos. En las Ramblas. El problema es que lo esencial del independentismo no está en Barcelona (ahí solamente tienen capacidad de movilización el funcionariado, la gente de ERC está en la periferia y cuesta traerla a BCN y los borrokas organizados son grupos muy modestos en número). Todo parece que va a terminar siendo una tormenta en un vaso de agua.

Hoy, acompañando a un querido amigo que llegaba de Madrid, he tenido que ir por zonas turísticas (Parque de Güell, Sagrada Familia, Tibidabo…). Los efectos del atentado terrorista del pasado 17 de agosto, se perciben claramente: la temporada turística sigue pero se ha registrado un bajón visible de visitantes. Si en esta manifestación o en las que seguirán, se producen incidentes y  se llega a estallidos de violencia o la crisis se exterioriza en los medios de comunicación extranjeros, el turismo se detendrá en seco en BCN: y Barcelona vive hoy, solamente, del turismo. Uno de los escenarios de la próxima novela de Dan Brown es, precisamente, Barcelona y todo induce a pensar que “alguien” (en la Gencat o el Ayuntamiento) han pagado para que este controvertido autor situara la trama en la Ciudad Condal. Es la esperanza que tienen las autoridades catalanas de revitalizar el turismo que este año ha quedado algo tocado por las protestas vecinales y el atentado islamista.

Lo que he visto hoy en Barcelona era indiferencia entre la población: a fin de cuentas ¿a quién le interesa que 14 altos cargos de la Gencat hayan resultado detenidos? A ellos, a sus familiares, a sus estructuras clientelares y poco más… Habrá protestas porque el dontancredismo de Rajoy les ha dejado llegar muy lejos, pero, apostaría a que se tratará de tormentas en vasos de agua o, como máximo, en palanganas. No he visto ni entre los pasajeros de los medios de transporte, ni entre libreros, ni entre taxistas, ni entre en los edificios de la ciudad, ni efusiones de banderas nacionalistas, ni conversaciones sobre las detenciones. Creo que no me había equivocado al pronosticar que tanta insistencia en el asunto del referéndum y durante tanto tiempo, finalmente, terminaría en una indiferencia total de la población… salvo del sector independentista que no es superior al 30–35% del total que corresponde a los porcentajes de población que SÓLO se expresan en catalán.

¡DEJAR DE DAR LA BRASA, PELMAZOS!

En 1934, Companys se sublevó de común acuerdo con los socialistas. Asturias resistió unas semanas, se sabe lo que ocurrió en Cataluña. Esto de ahora es mucho menos dramático. En primer lugar porque el tiempo en el que se formaban naciones ya ha quedado muy atrás (en los años 80). Hoy en ningún país europeo, salvo pequeñas minorías regionales, nadie está por la independencia. Incluso los independentistas flamencos han variado sus planteamientos y otro tanto ha hecho la Lega Nord. Bastantes problemas tiene Europa intentando coordinar docena y media de naciones para que se inicie un proceso de fragmentación a escala continental a partir de Cataluña. Aquí esperamos que no haya tiros, ni más detenidos que los 14 altos cargos que sabían lo que se jugaban y debían de conocer que estaban instalados en la ilegalidad desde el punto de vista del Estado. Se habían creído que Cataluña ya era independiente y que ellos eran la única legalidad. Error de cálculo que pagarán de su bolsillo, porque está claro que Montoro no les  va a dejar pagar con fondos desviados de la Generalitat. Claro está que la justicia es como el timón (“hacia donde se le da, gira”), pero hoy por hoy, no existen condiciones para que borrokas, funcionarios y “gent de poble” funden una nación que nadie, absolutamente nadie en Europa, quiere ver independizada y llamando a las puertas…

La ficción independentista, alimentada incansablemente y desde 2003 en su imaginario colectivo, es que obteniendo el 50’01% en un referéndum (con un 50% de abstenciones más o menos), y frente a un 49’99%... eso ya permitía la creación de una nación independiente. Pobrets. Si para reformar la constitución hacen falta 2/3 de los diputados ¿para crear una nación bastará con un escuálido porcentaje en una consulta electoral que, en el fondo, no es más que la fotografía del electorado en un momento concreto? ¿No es más razonable pensar que una nación nace de un CONSENSO… que en el caso de Cataluña es imposible? La Nación es algo más que esa fotografía electoral y nunca, una nación se ha creado después de un referéndum sino que una nación es un proyecto, una secuencia histórica y un destino. Y el problema del nacionalismo catalán es que su horizonte se termina en la declaración de independencia. Desde Carod Rovira, da la sensación de que lo que venga luego les trae, literalmente al fresco: tanto si esa nueva nación la compra al peso Qatar, como si se convierte en el paraíso fiscal para los negocios de Soros o, lo más probable, pasa a ser en apenas 20 años, el primer país europeo de la Liga Árabe.

La Gencat en su campaña ha intentado demostrar que científicos, gente seria, profesionales reputados, políticos internacionales, grandes nombres de la ciencia y de la cultura, estaban con su proyecto soberanista. Se han llevado un buen chasco. Los apoyos han sido mucho menores de los esperados. Romeva ha podido saludar a una serie de secundones en la política internacional y el único ex de los EEUU con el que ha podido fotografiarse es un decrépito Jimmy Carter del que ya nadie se acuerda. En Europa les ha ido peor y en Cataluña, la recluta de notables ha sido floja. Los medios de comunicación de la Generalitat son seguidos por “gent de poble” y, es, por tanto, en los pueblos en donde hay más acumulación de banderas independentistas. No en Barcelona, desde luego.

VICTIMIZACIÓN SÍ… PERO SIN MERMAS PATRIMONIALES

El nacionalismo catalán siempre se ha movido bien en los terrenos de la victimización. Seguirá así. El problema es que va siendo hora de que el discurso nacionalista que dura ya 40 años, cansa y aburre a los que no somos nacionalistas, dé paso a un discurso mucho más realista y anclado en el siglo XXI. Lo plantearé claramente: el gran enemigo de los “pueblos” (el catalán, el español, el europeo) es la globalización y el mundialismo, y du doctrina de lo políticamente correcto y del “pensamiento único”. Ante estos problemas, los Estados Nacionales actuales ya constituidos son barricadas para cerrar el paso a este adversario y lo son porque poseen estructuras de poder, legislación, servicios de seguridad del Estado, etc. Lo que resulta absurdo es tratar de desmontar estos Estados Nacionales, creando microestados cada uno de los cuales es tan débil que no puede afrontar ni siquiera a sus propios enemigos internos (y al hablar de enemigo interior en Cataluña me estoy refiriendo claramente al radicalismo islámico).

Confundir “democracia” con “referéndum” es la gran trampa que ha planteado el independentismo. Y lo que es peor: ha dado por sentado que esa consulta daría un resultado positivo a la independencia… cuando, como en los referéndums de los años 40–60 en España, la oposición al independentismo no ha tenido acceso en igualdad de condiciones y durante décadas a los medios de comunicación oficiales y cuando durante cuarenta años la generalitat ha tratado de “catalanizar” la sociedad de esta región, la ha tratado de “desespañolizar” y aquí, lo triste es que su único logro ha sido que las nuevas generaciones hablen mal castellano y hablen un mal catalán. Incluso ha logrado lo que parecía imposible, que incluso los jóvenes magrebíes ¡hablen un mal árabe!

Y A TODO ESTO ¿QUÉ PASA CON “ESPAÑA”?

Y ahora vamos a hablar del Estado Español: desde el “café para todos” el Estado Español ha dejado prácticamente de existir. España es la única nación europea que carece de “historia nacional”. Simplemente no se enseña en las escuelas porque en cada autonomía se enseña una historia regional, habitualmente de pa sucat amb oli, como se dice en Cataluña. Y lo que es peor: el Estado Español y sus 17 autonomías están unidas por un único lazo, la corrupción. No lo busquéis, porque no hay otro. De la misma forma que en tiempos de la restauración, lo que unía a este país era el caciquismo, ahora en todas las autonomías –más o menos, que en todo hay grados– la corrupción está presente.

Otro elemento común: en los años 80, se produjo una caída en picado del prestigio y de la calidad de la clase política, desde entonces se han producido dos fenómenos: la brecha entre la España oficial y la España real ha ido ampliándose y el nivel cultural, técnico y moral de la clase política ha ido rebajándose hasta extremos próximos a la indigencia. Y esto ocurre en Cataluña y ocurre en Andalucía, y, por supuesto, ocurre en Madrid. Porque aquí, querido amigos, aquí no se salva ni dios. Este país (España – Cataluña) tiene lo que se merece: un pueblo pusilánime e indolente que ha elegido a una clase política de corruptos, amorales, psicópatas e ignorantes. En el Estado y en la Gencat.

¿Cúmplase la ley? Bien, pero es que se tenía que haber cumplido desde el destrozo de Banca Catalana y cuando se tuvo noticias allá por los 80 de las corruptelas del clan Pujol, incluida la madre superiora, que ya contrataba a inmigrantes ilegales en sus plantaciones de flores de Premiá… ¡cuando casi no había ni siquiera ilegales! De momento hay 14 “pringados” cuyo patrimonio peligra. Su independencia, sus exacciones, su problema... Que no nos compliquen más la vida, ni unos ni otros.

 

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