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Infokrisis.- El mismo día en el que la inconsciencia del ministro Caldera pedía en Quito 200.000 inmigrantes ecuatorianos más, la opinión publica española se alarmaba ante la llegada a las costas de Mauritania del “Marine I”, cargado de cientos de inmigrantes de todo el mundo. La presencia de este barco, la negociación con Mauritania y el desenlace del problema evidencian el fracaso de la política ZP hacia África.

 

Si no fuera por lo dramático de la situación, todo lo que ha ocurrido con el “Marine I” sería un gigantesco y fenomenal sainete en el que el gobierno español ha desempeñado el papel de tonto esperpéntico habitual en este tipo de piezas teatrales.

El gobierno mauritano: manguis en el poder…

El gobierno mauritano, una dictadura militar de facto, es el interlocutor válido para Moratinos. Después de recibir una cuantiosa ayuda de varias decenas de millones de euros, el gobierno mauritano pide más. Si hay que acoger inmigrantes, pide más, si hay que prestarles una mínima ayuda sanitaria, pide más, si hay que repatriarlos, pide más, si hay que llamar por teléfono a Moratinos, pide más, si Moratinos le pide la hora, pide más. Siempre más. Y Moratinos no experimenta la más mínima sensación de sentirse como un “pringao”, dándole siempre más.

Así se llega a situaciones grotescas como la que se encontraron cincuenta policías españoles que llegaron a Mauritania para tratar de esclarecer el origen de los 369 inmigrantes del “Marine I”, bloqueados durante tres días, sin alojamiento ni comida en Nuadibú.

A la vista de que “España paga”, un grupo de funcionarios del Gobierno mauritano tomó las pistas del aeropuerto para impedir la salida del vuelo que debía traer de regreso a los funcionarios españoles una vez cumplida su misión en Mauritania. Además de los cincuenta agentes retenidos, otros quince policías españoles permanecían en Mauritania en condiciones deplorables, suscitando las protestas de los sindicatos profesionales de policía. Éstos exigían a Moratinos que dimitiera "por una manifiesta incompetencia en el ejercicio de sus funciones y por la flagrante deslealtad y desprecio a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que llevan 48 horas en la ciudad de Nuadibú en una situación tercermundista".

Mientras desarrollaron su misión, los policías españoles debieron dormir en una nave industrial abandonada, sobre cartones, sin luz eléctrica, agua, ni sanitarios. Debieron asearse con agua de mar y apenas comieron otra cosa que bocadillos… el catering del avión.

Lo curioso es que, mientras los policías españoles no podían retornar a nuestro país, los “sin papeles” tenían libre acceso a las pistas del aeropuerto… para ser embarcados con destino a España. A pesar de su tercermundismo, el gobierno mauritano tiene perfectamente claro lo que quiere y lo que no quiere: no quiere que los ilegales llegados en el Marine I permanezcan en su territorio nacional (lo que parece razonable), y quiere vender a precio de oro su presencia transitoria en el país. En cambio, el gobierno español ni sabe lo que quiere, ni tiene claro lo que está dispuesto a ceder.

Desde el inicio de la crisis siempre tuvimos claro que, si el caso del “Marine I” llamaba la atención no era por lo relativamente masivo de su llegada (cada día llegan a nuestras fronteras cuatro veces más inmigrantes de los que lleva el “Marine I”…), sino por la atención que les habían prestado los medios de comunicación, y nunca dudamos de que la inmensa mayoría de inmigrantes llegados en él, con unas excusas o con otras, terminarían dispersados por nuestra geografía nacional.

Rubalcaba: “sin comentarios” en el tema del Marine I

Rubalcaba ha evitado hacer comentarios a los medios sobre el caso. Buena parte de los inmigrantes del Marine I proceden de Guinea Conakry, país sacudido por uno de los habituales conflictos tribales africanos, lo que permite decir a Rubalcaba que la repatriación “presenta dificultades”. En realidad, cualquier país africano está sometido a cualquier tipo de tensiones y, por tanto, cualquier repatriación “presenta dificultades”. Rubalcaba ha presentado todo el caso del Marine I como un “caso humanitario”: no lo es.

Europa no es culpable de que 369 inmigrantes se embarquen en la aventura de entrar ilegalmente en el territorio de la UE. Rubalcaba acoge a los “enfermos” (la mayoría de miembros de países del Tercer Mundo están “enfermos” según los criterios de salud europeos y mucho más después de dos meses de travesía), acoge a los “exiliados políticos” (dadas las circunstancias africanas cada país vive una situación “anómala” en relación a las democracias europeas). Para colmo, buena parte de los inmigrantes se han negado a identificarse y explicar su origen (para evitar ser repatriados), con lo que… ante la duda, para España… A la vista de las declaraciones de Rubalcaba, ha resultado imposible saber el número de inmigrantes que han sido repatriados (todo induce a pensar que muy pocos) y el numero de los que han volado a Canarias y que luego serán transferidos a España. Para colmo, en esos mismos días, el inefable Caldera viajaba a Dakar –uno de los países generadores de inmigración- para firmar un compromiso de servicio público de empleo para formar a 300 personas en España… es decir, 300 inmigrantes senegaleses que nunca más volverán a su país de origen. Decididamente sería imposible encontrar a otro promotor de inmigración ilegal y efecto llamada más eficaz que Jesús Caldera.

El acuerdo con Mauritania: imposible firmar algo peor

El Gobierno puso sobre la mesa 655.000 euros ¡solamente para que la dictadura sanguinaria de Mauritania admitiera en uno de sus puertos al Marine I! Cobrado ese dinero, como era de esperar y como han hecho tantas veces los gobiernos magrebíes y subsaharianos, se trataba de no respetar ningún pacto y exigir más y más. Y ZP, por supuesto, ha concedido, más y más “ayuda al desarrollo”, es decir, más fondos para las cuentas suizas de los sátrapas mauritanos.

El gran perjudicado de toda esta “aventura” es, sin duda, el gobierno autónomo canario, cuyo presidente, Adán Martín, previendo el desenlace del drama, aludió a que "no se puede permitir de ninguna forma que sigan utilizándose barcos por mafias con tráfico de personas y después se pase el problema a los demás, y en este caso, a España, que está a muchos miles de kilómetros de distancia". Según la Confederación Española de Policía, el Gobierno «ha dado órdenes para que se preparen 350 plazas en el centro de internamiento de El Matorral (Fuerteventura)», con capacidad para 1.070 y ahora sólo ocupado por 281.

Por sorprendente que parezca, el gobierno ZP ha firmado un acuerdo con Mauritania por el que los inmigrantes del Marine I serán repatriados a sus países de origen… a través de España. Así pues ¿para qué tanta expectación con el Marine I? Hacerlo amarrar a un puerto mauritano era completamente inútil, un gasto adicional en beneficio de la dictadura mauritana. Hubiera sido mucho mejor que siguieran el camino habitual de los cayukos: llegar a costas canarias y de ahí “repatriarlos”… al territorio peninsular. Lo habitual, vamos. Sin embargo, en esta ocasión, el gobierno ha optado por el esperpento con cargo al erario público. Los inmigrantes están siendo llevados a Canarias para, desde allí, teóricamente enviarlos al país de origen. Algo que no ocurre JAMAS. De Canarias pasan sistemáticamente a la península y son distribuidos por las comunidades gobernadas por el PP (de la misma forma que antes, el PP distribuía en las comunidades gobernadas por el PSOE a los ilegales llegados a Canarias…). No es raro que Rubalcaba y Moratinos reconocieran que un primer avión había despegado de Mauritania con 35 inmigrantes… pero se negaran a confirmar el destino. El destino lo podemos confirmar nosotros: es el territorio peninsular en donde serán puestos en libertad y dentro de dos meses recibirán una “orden de expulsión”… que ninguno hará efectiva.

En 2007 habrá más regularizaciones que en 2005

Hace unos meses se intuía. Hoy ya se tiene constancia de que en los próximos meses serán regularizados por vía de “reagrupación familiar” y “arraigo social”, 600.000 inmigrantes. Realmente poco, si tenemos en cuenta que el ritmo medio de llegadas de ilegales a nuestro país se situaba a mediados de 2006 en ¡2.500 al día! Desde hace meses venimos diciendo que el año 2007 terminaría con 6.000.000 de inmigrantes, de los cuales algo menos de la tercera parte serían ilegales… pues bien, nos equivocamos, probablemente la cifra real se sitúa en diciembre de este año en 6.250.000.

Por supuesto, los principales beneficiarios de estas medidas serán búlgaros y rumanos. En España residen en este momento 190.000 rumanos y 37.000 búlgaros en situación ilegal, buena parte de los cuales pertenecen a la etnia romaní, absolutamente inintegrable en el mercado de trabajo español y que habitualmente protagoniza los casos más molestos de pequeña delincuencia y mendicidad con ancianos y bebés.

En tanto que ciudadanos de la UE, a partir del 1º de enero de 2007, búlgaros y rumanos deberían tener derecho a la libre circulación, pero la previsión de un aluvión migratorio ha hecho que la UE retrasara dos años la aplicación de esta cláusula. Es evidente que, tanto búlgaros como rumanos, pertenecen mayoritariamente a la cultura europea y es preferible que la inmigración necesaria sea cubierta con este tipo de inmigración. Harina de otro costal es que la etnia romaní se haya convertido en una molestia insuperable tal como han demostrado los incidentes en Badalona.

El “efecto llamada III”

El primer efecto llamada se produjo en 1999 con la ley de inmigración aprobada por todos los partidos, salvo el PP; el segundo se produjo cuando los efectos del primero tan solo se habían atenuado ligeramente, con la regularización masiva de 2005. Ahora queda el “efecto llamada III”, el que estamos viviendo en estos momentos y que estallará en toda su potencia a lo largo de 2007: a las llegadas masivas de ilegales por tierra, mar y aire, se unirán los 600.000 regularizados con arreglo a la “ley Caldera”.

Hay que recordar que 2006 ha concluido con entre 1.200.000 y un 1.500.000 de inmigrantes ilegales. Y lo que es peor: casi ¡6.000 personas! han muerto en la aventura del cayuko o de la patera.

A los “humanistas” del gobierno les cuesta admitir esta última cifra: ellos son los únicos responsables de este verdadero “desastre humanitario”. Ellos y no otros. La ineficacia del gobierno ZP atenta gravemente contra la salud de los inmigrantes: el “efecto llamada” ha aumentado desmesuradamente la cifra de víctimas en el mar que intentaban ganar las costas españolas sabedores de que ZP subsidia simplemente el llegar a España…

Desde Cachemira a Chinchón…

Así como el primer “efecto llamada” atrajo especialmente a inmigración magrebí y andina, el segundo “efecto llamada” redobló los contingentes de estas zonas; pero, finalmente el tercer “efecto llamada” es de carácter “global”. Si no ¿de qué otra forma entender que inmigrantes de Cachemira, Sri Lanka y Afganistán, podrían manifestar su voluntad de recibir subsidios, por ejemplo, del Ayuntamiento de Chinchón? La composición nacional del Marine I es sintomática: 291 de Cachemira (India), 23 de Costa de Marfil, 10 de Sierra Leona, 10 de Liberia, 20 de Myanmar, 10 de Sri Lanka y 3 de Afganistán, según sus declaraciones…

Según la Confederación Española de Policía (CEP), ni Mauritania, ni Guinea Conakry, ni Cabo Verde querían ayer hacerse cargo de los inmigrantes del «Marine I». El primer grupo de repatriados fue trasladado en un primer momento a Guinea Conakry, pero el “presidente” de este país acababa de decretar el estado de sitio en el país y rechazó hacerse cargo de los repatriados. Tras la negativa, el avión prosiguió hacia Cabo Verde, donde también recibieron otro «no» por respuesta de las autoridades. Así pues, el piloto, siguiendo consignas de Interior, decidió… poner rumbo a Canarias.

Peor les fue a los policías que participaban en las labores de repatriación y que explicaron: «Salimos hace tres horas rumbo a Cabo Verde. Aquí no nos dejan bajar. Los negros están rebotados y nosotros sin comer». «Si nos bajamos del avión (en Cabo Verde) nos han dicho que nos detienen. Nosotros hemos dicho que si no nos traen comida nos vamos a bajar todos y acabaremos detenidos».

Una sola conclusión: Un nuevo cero absoluto para ZP

Si mal se gestionó la regularización de 2005, si mal se gestionó la crisis de las vallas, si mal se gestionó la crisis de los cayukos hace un año exactamente, si mal se ha gestionado siempre el tema de la inmigración, ayer por el PP y hoy por ZP, lo que resulta absolutamente inadmisible es que a estas alturas, después de que la UE haya realizado distintos “tirones de orejas” al gobierno español por el desastre inmigratorio de nuestro país, el gobierno ZP siga en su autismo originario: intentando convencer a la opinión pública y a la UE de que está “esforzándose” en materia de inmigración. En realidad ese “esfuerzo” es únicamente extender talones a los sátrapas africanos que estos se encargan de dilapidar inmediatamente y que les sirve de indicativo de que “ZP paga”… No, también en esto los sátrapas africanos se equivocan: pagamos todos.

El cero absoluto en materia de inmigración es todavía más grave en la medida en que los efectos de la política ZP se harán sentir durante generaciones y serán el germen de futuros desastres y tensiones étnicas, culturales y sociales. Porque la actitud del gobierno ZP, evidenciada en la crisis del Marine I, es algo más que una negligencia o una mala gestión de la crisis: es una muestra de que la irresponsabilidad más peligrosa se ha instalado en el poder.

Por eso, hoy más que nunca y a la vista de dos años y medio de gestión gubernamental, urge la dimisión del gobierno ZP y la convocatoria de elecciones anticipadas.

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